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BibliotPCa cu;,~

�Página
1A ADAPTACION ECONOMICA DE LOS
PAISES EN DESARROLLO: PERSPECTNA
HISTORICA Y ACTUALIDAD • • . . • •

.. ..

• lle. Víctor L. Urquidi

1

• • . Lle. Eduardo L. Suárez

19

LIMITACIONES DEL CALCULO EN PRO
BLEMAS DE OPTIMIZACION • . . • . • . • lng. Eladio Sáenz Quiroga

51

1A REFORMA TRIBUTARIA EN MEXICO . • • • . Dr. lngolf H. E. Otto

63

1A CITRICULTURA EN EL ESTADO DE
NUEVO LEON. • • • • • • • • . • • •

Lle. J. Jesús Rodríguez Muro

73

EL GOBIERNO MEXICANO Y EL FOMEN
TO DE IA INMIGRACION DE 1820 A
1850 • • • • • • • • . . . • . • . • . • . • Prof. Romeo R. Flores

113

CONTABILIDAD DEL COSTO MARGINAL • • Alfonso Montemayor, C.P. T.

127

EL CONTROL DE 1A NATALIDAD EN
MEXICO • • . • • • • • . • • • • •

�LA ADAPTACION ECONOMICA DE LOS PAISES EN DESARROLLO:
PERSPECTIVA HISTORICA Y ACTUALIDAD*
Víctor L. Urquidi
Centro de Estudios Económicos
.. y Demográficos
. El Colegio de México

Los países de menor desarrollo están experimentando problemas
cuya naturaleza e intensidad difieren de la experiencia histórica de
otros países hoy industrializados. Esta afirmación puede sostenerse en
el plano teórico-analítico y también en el examen de muchos factores
externos relativos a la evolución de la economía mundial, que afectan
en particular a los países en vías de desarrollo. Para los fines presEI1
tes, sin embargo, se hará hincapié en el carácter de los cambios
estructurales que el desarrollo económico comporta y en su ,relación
con significativos aspectos institucionales y sociales. Los países ilati
noamericanos, aunque no todos se encuentran en la misma etapa de
desenvolvimiento, participan de los problemas generales del llamado
tercer mundo, y se tendrá especialmente en cuenta su situación y sus
perspectivas en las consideraciones que a continuación se hacen.

..

Supongamos un país latinoamericano a principios del siglo XIX,
recién surgido a la independencia política, después de un régimen
colonial de casi tres siglos. Aparte de la desorganización que pueda
haber provocado el cambio de régimen político, el nuevo pafa se caraQ
terizaba en lo económico por la existencia de una o dos actividades

* Este trabajo fue preparado para un programa radiodifundido en la
República Federal de Alemania, marzo de 1965. .
1

�importantes con fines de exportación, por ejemplo: la minería o la

muy pequeña y el ahorro interno casi inexistente. La diferencia entre

producción de azúcar. Dicha actividad estaba en manos de un corto

la inversión y el ahorro interno se financiaba con transferencias de

número de propietarios, generalmente ~xtranjeros, dotados de una

capital del exterior, las cuales se amortizaban en plazos cortos sin

técnica de escasa productividad y que trabajaban en gran parte a

llegar a fortalecer el ahorro disponible de los nacionales del país,

base de mano de obra muy barata. La producción consistía en la e~

lo que era impedido por la concentración de la propiedad y por la PQ

portación de una materia prima que, con el mínimo de transformación

lítica de bajos salarios resultante de las condiciones imperantes de

industrial, se embarcaba al exterior, al antiguo país metropolitano o

semi esclavitud o por lo menos inmovilidad de la mano de obra. Todo

a uno o dos mercados adicionales. El ingreso bruto generado en esas

este proceso no era propiamente un proceso de desarrollo económico

-actividades se difundía al resto de la economía en muy escasa medida

como se entiende hoy día, puesto que no ocurrían cambios estructur§.

a través de los salarios pagados; dichos salarios permitían apenas la

les significativos o rápidos que implicaran la interacción de factores

subsistencia del trabajador, con bajos niveles de consumo y práctic.2.

favorables a la continua ampliación de las oportunidades de inversión

mente ningún ahorro. El ahorro generado en la minería o la producción

y de la capacidad de consumo y de ahorro de la población.

azucarera se reinvertía en parte en las empresas, y se distribu~a como
ganancia o ingreso personal de los ¡:ropietarios o se exportaba a Eur.Q.

Durante el último cuarto del siglo pasado, el crecimiento indu.2,

pa. La población del país era ignorante y pobre, y su mortalidad muy

trial de Europa occidental y de los Estados Unidos ejerció fuerte influen

alta. El estado no desempeñaba func:lones económicas importantes: casi

cia en las formas del desarrollo de los países latinoamericanos~ al

no efectuaba inversión en lo que hoy se llama infraestrU&lt;;:tura, ni cons_y,

diversificarse la demanda de materias primas, añadiéndose a la de oro

mía grandes cantidades de servicios personales para traducirlos en ed_y,

y plata la de los metales no ferrosos y las fibras, y al surgir nuevas

cación pública y bienestar, puesto que sus funciones fiscales y otras .

demandas de consumo, entre ellas el café. Además, la modernización

tenían por objeto principal mantener un ejército, impartir un mínimo de

del transporte tuvo importante efecto en los abastecimientos de cereales,

administración pública y favorecer las actividades tradicionales de expor

carne y otros productos. La continua expansión de la demanda en los

tación. No había libre comercio de mercancías en el interior de un país,

mercados externos y su diversificación en cuanto a productos Y países

ni tampoco movilidad de la mano de obra.

permitieron a los países en desarrollo intercomunicar diferentes sectores
de su economía nacional, difundir la técnica, crear e impulsar núcleos

En términos de análisis moderno podría decirse que a principios

de generación de ahorro interno y promover muchas actividades secund-ª

del siglo XIX y probablemente hasta el tercer cuarto de siglo inclusive,

rias destinadas a abastecer el consumo interno, incluso artesanías Y

la inversión neta en América Latina -factor es.encial del desarrollo- fue

empresas industriales. Los progresos en materia política, sobre todo en

2

3

�cuanto a la libertad para emprender nuevas actividades, y los adelantos
en materia legal y judicial, tanto para la protección de la propiedad
privada como para el mejoramiento social del individuo, fueron factores
que ayudaron considerablemente a dar impulso a la economía. Al mismo

de descenso cíclico de la actividad en los países industriales, y la
guerra europea de 1914 demostró los peligros de un desarrollo econó
mico excesivamente ligado al comercio exterior. De ese período datan
los primeros esfuerzos de desarrollo autónomo en América Latina

,

espe

-

tiempo se empezó a crear la infraestructura del desarrollo, en particular

cialmente en el sentido de la industrialización, así como en el de rein

en materia de transportes internos, con la colaboración de capital extra.n

vindicaciones nacionales con relación al capital extranjero. No es ente

jero, y no pocas veces con ayuda o subsidios del estado. El capital

ramente coincidencia que fuera ese también el momento de la Revolución

extranjero efectuó además inversiones directas en la minería y en la

Mexicana, de contenido social y económico profundo, determinada en

agricultura, que hacían posible el incremento constante de las exporta

gran parte por el illm.c;l_fü;e a que había llegado el desarrollo del país

clones.

conforme a la estructura trac.!icional.

Este proceso empezó a producir cambios estructurales, de distinta

En América Latina el desarrollo autónomo sólo podía producirse

intensidad según el perfil social y político de cada país, y a crear un

por un cambio radical en la política gubernamental y no por gracia de

capitalismo local no exento de importancia, alentado a veces por ideas

factores "naturales". Si después de 1914 la eoonomía se hubiera dejado

proteccionistas favorables a la producción industrial con métodos moder

librada a las fuerzas externas solamente, se habría condenado a América

nos. El progreso económico y el técnico indujeron además una mayor

Latina a mayor atraso del que experimenta en la actualidad. La libre

tasa de incremento demográfico y el principio de la migración de las

empresa por sí sola, que casi no existía -y la poca que había era de

zonas rurales a las urbanas.

espíritu muy conservador, cuando no de tipo feudal o dominada por
capital extranjero- no podía tomar el impulso necesario. Además, ningún

Sin embargo, este tipo de desarrollo, claramente manifiesto en la

país latinoamericano contaba con un mercado interno de infinitas posibi

.Argentina, en el sur del Brasil, en México, en Chile y en Colombia, y

lidades de expansión como el que, por ejemplo, hizo posible la industria

apenas parcialmente en el resto de América Latina, significó una fuerte

lización de los Estados Unidos. La estructura productiva interna se ha

dependencia respecto a los acontecimientos económicos del resto del

transformado en los países latinoamericanos sólo en la medida en que el

mundo. Se .t rataba, en efecto, de una participación activa en el sistana

estado, durante la primera mitad del presente siglo, ha asumido respon

derivado del régimen de libre cambio internacional que imperó en los

sabilidad por el desarrollo económico y dirigido su atención, como en

últimos decenios del siglo XIX y hasta la primera guerra mundial. Pero

México primero y en otras naciones después, a la distribución de la

dicha dependencia puso de relieve problemas graves en los momentos

propiedad agraria, al buen uso de los recursos naturales, a la industria

4

s

�hubo trastornos monetarios y se acentuaron tendencias inflacionarias
lización y al mejoramiento de la fuerza de trabajo por medio de la
gestadas durante el período de enorme exceso de demanda de tiempos
educación, el robustecimiento del salario y la extensión de los se_r
de guerra. No obstante ello, América Latina se benefició de un nuevo
vicios sociales.
aumento de las exportaciones derivado de la expansión de la economía
norteamericana en la postguerra, así como de la recuperación europea
A este proceso ayudaron los acontecimientos internacionales
y

ocurridos entre la primera y la segunda guerras mundiales, sobre

su posterior auge sin precedentes. Las hostilidades en Corea y fa.9.

tores especiales que afectaron a algunos productos hicieron que América
todo la gran crisis económica posterior a 1929, ya que se compren.
Latina pudiera participar en mercados crecientes, y con buenos precios,
dió que ante el decaimiento de los mercado~ externos no había otro

hasta aproximadamente 1954-1955.

camino que el de substituir importaciones y, a tal fin, dar protección
a la industria y desarrollar nuevas fuentes internas de trabajo. Pero
La expansión de la postguerra fue aprovechada con ventaja por
no todos los países latinoamericanos pudieron llevar a cabo con éxito
una política de desarrollo, ya fuera por no comprenderla en su totali
dad

O

por la excesiva dependencia respecto de mercados e inversiones

extranjeros, dependencia que incluEo afectaba las tendencias políticas
de los gobiernos, como por ejemplo, en los países centroamericanos,
Cuba, Ecuador, Colombia, Perú, Venezuela y otros que bien poco PQ
dieron hacer para modificar su estructura económica.

los países que, en virtud de inversiones anteriores en infraestructura
y de condiciones favorables en otros aspectos, tales como las políticas

de fomento inc4,istrial y los programas de mejoramiento agrario y agrícola,
lograron al mismo tiempo fortalecer su mercado interno y crear nuevas y
crecientes oportunidades de inversión. Así Colombia, México, Brasil,
Venezuela y Chile experimentaron intenso desarrollo, en especial de
sus actividades industriales. En cambio, otros países, que no tenían
las bases necesarias o que, como Argentina, sufrían desajustes muy

La segunda guerra mundial nuevamente dio aliento al desarrollo,
puesto que significó por un lado una restricción obligada de las impo.r.

profundos que mermaban su capacidad para participar en el comercio mu.u
dial, no experimentaron iguales progresos.

taciones y, a través de las mayores exportaciones de productos básicos,
proporcionó elementos con qué financiar el crecimiento o, por lo menos,
con qué hacer planes para el desarrollo futuro. Sin embargo, al terminar
la guerra, muchos países desperdiciaron gran parte de los recursos que
habían acumulado, y numerosas industrias establecidas durante esos
años no pudieron resistir la vuelta a la normalidad. Como es bien sabido,

6

A partir •de 1954-1955 parecen haber cambiado en forma muy im,
portante las condiciones externas. Por un lado, la demanda de muchos
de los productos básicos de América Latina creció con escasa intensidad
en los países industriales de Europa y Norteamérica, debido a substitu
cienes tecnológicas y a la protección que se ha dado a los productores
7

�nacionales (por ejemplo, de cereales y de metales no ferrosos) y a
los de los territorios no autónomos dependientes de los países eur.2
peos (tal es el caso del café, el cacao, las fibras, etc.); por otra
parte, los reajustes de la postguerra provocaron en muchos casos, en
diversas partes del mundo, un aumento excesivo de la capacidad de
producción de artículos cuya demanda es relativamente inelástica en
los países consumidores de los mismos. El exceso de oferta de pro
duetos como el café, el algodón, el plomo y el zinc, el petróleo y
otros más debilitó considerablemente los precios internacionales des
pués de 1955. Mientras tanto, los precios unitarios de los bienes de
capital y otros manufacturados que los países en desarrollo han requ_g
rido comprar a los países ya desarrollados se elevaron cada vez más,
principalmente por el encarecimiento del acero. El lento crecimiento

Los diversos estudios sobre las tendencias de las economías norte
americana y de Europa occidental, que constituyen los mercados fun
damentales, indican posibilidades apenas limitadas de expansión del
comercio latinoamericano; y aun si se lograran eliminar determinados
obstáculos que aún deprimen los mercados de los productos básicos
no se alteraría mucho la perspectiva, pues es la propia estructura
económica mundial la que está cambiando al mismo tiempo. El progr~
so de los países industriales, acompañado de continuos avances de
la técnica, los hace más autosuficientes en materias primas industria
les; y su población, conforme sube su nivel de ingresos reales, gasta
proporcionalmente menos en alimentación y llega a saturarse en el con
sumo de algunos productos agrícolas.

de la demanda de productos básicos, junto con la relación de precios
menos favorable a los países exportadores de los mismos, significó
para la mayoría de los países latinoamericanos una pérdida de consi
deración que hizo imposible llevar adelante con suficiente rapidez y
firmeza muchos de los programas fundamentales de desarrollo y de cam
bio estructural. Por otro lado, las descompensaciones en el comercio
exterior no fueron contrarrestadas siquiera por una corriente adecuada
de capitales del exterior que permitiera realizar los financiamientos
necesarios. Todo ello contribuyó a que el ingreso real por habitantes
creciera, en el conjunto de América Latina, sólo a poco más del uno
por ciento an~al en los últimos diez años por más que en países como
México, Brasil y Venezuela fuera bastante mayor.

Pero los países en desarrollo como los latinoamericanos no pu~
den permanecer inactivos. En los Últimos qufoce años se ha creado
clara conciencia de la necesidad del desarrollo económico. Por si fu~
ra poco, los grandes avances de la medicina han dado lugar a que el
incremento demográfico sea cada vez mayor. Desciende la mortalidad
y se mantienen altas tasas de natalidad. Entre 1920 y 1930 la pobla

ción latinoamericana aumentaba al 1. 8% al año, mientras que en la
actualidad crece al 2 • 8% anualmente, o sea con mayor rapidez que la
de cualquier otra región del mundo. Al mismo tiempo se ha producido
una intensa migración de las zonas rurales de baja productividad a los
centros urbanos, movimiento que tampoco tiene paralelo en otras áreas
o en la experiencia histórica. La presión demográfica y las inquietudes

La perspectiva actual y de los años próximos es poco alentadora

para Arnerica
en 1o que hace a sus exportaciones tradicionales.
'
Latina
·

resultantes de largos años de rigidez en la estructura social, y que
son también reflejo de lo que pasa en el resto del mundo, son factores,
9

8

�que, a través de los partidos políticos y las agrupaciones sociales
y por presión directa de la opinión popular sobre los gobiernos, obli
gan a hacer del desarrollo económico y del bienestar social un obj_g
tivo cada vez mejor definido de la política gubernamental, La Alianza
para el Progres.o encarna estos propósitos y los concreta en un incr_g

Semejante política encierra una serie de problemas de enorme
dimensión y de difícil solución, en los cuales se precisa tener en
cuenta la interdependencia de todos los fenómenos económicos y la
relación muy estrecha que existe entre éstos y los factores sociales
e institucionales.

mento del ingreso por habitante a razón del 2. 5% anual durante 1O
años y en la consecución de metas definidas en materia de mejor-ª
miento agrario, educativo y bienestar social.

El primero es que la creación del nercado interno no puede limi
tarse al consumo de las grandes ciudades. La industria no puede vivir
solamente de la propia industria, ni de las compras que le hagan el

Para lograr estos objetivos en las condiciones actuales y con la
perspectiva de lento crecimiento de la demanda externa, los gobiernos
latinoamericanos tendrán que hacer esfuerzos cada vez mayores para .
ampliar el mercado interno. En gran parte se requerirá constituir una
estructura industrial que permita prescindir de muchas de las importacio
nes tradicionales , sustituyéndolas
por nueva producción interna, Y cuyo
.
propósito sea también absorber los inevitables aumentos de la poblactón
en edad de trabajo. Si no se siguiera esta política, la demanda de
importaciones llegaría a ser tan grande que éstas no se podrían fina_n
ciar. En cambio, restringir el volumen de las importaciones rigurosame11
te a lo que pudiera pagarse con las exportaciones significarfa en muchos
casos privarse de los bienes de producción con los cuales se lleva a
cabo la inversión de la que a su vez depende el desarrollo económico.

gobierno y los servid.os urbanos. La industria tiene que buscar un
amplio mercado interno en la actividad agrícola, puesto que la pobl.9-_
ción rural seguirá aumentando en números absolutos durante muchos
años a pesar del cambio estructural de conjunto. La agricultura lati
noamericana consta de un sector comercia.! moderno, generalmente de
alcance limitado pero de alta productividad, y de otro sector de técni
ca primitiva, pero del cual depende una proporción muy grande de la
población total. No sería exagerado afirmar que la mJ.tad de la pobla
ción latinoamericana vive y labora en condiciones que apenas le p~
miten subsistir. El problema es técnico, institucional y humano: té,2.
nico porque no se han introducido suficientemente los métodos modernos
de cultivo; institucional porque en muchos casos la concentración de la
propiedad y diversas modalidades de la tenencia y el uso de la tierra

Supondría, además, suspender o retrasar el proceso de industrialización

impiden modernizar la agricultura; y humano porque se necesita elevar

y, por ló tanto, no dar ocupación a los fuertes incrementos demográ

el nivel educativo y persuadir a la gente de las ventajas de una org-ª

ficos y, en consecuencia, limitar la expansión del poder de compra

nización más racional. Pero también es económico, porque el mejor-ª

interno. Bien se ve que América Latina no tiene otra alternativa que la

miento de la agricultura y el aumento de productividad requieren casi

de forzar al máximo el proceso de industrialización.

siempre fuertes inversiones, tanto del sector público como del privado,

10

11

�cuyo rendimiento no está todas las veces asegurado, o bien puede
ser diferido o depender de otros factores de la economía, ajenos al
sector agrícola.

latinoamericanos, es el estado el que se ve obligado a asumir la
responsabilidad de construirlos y operarlos. Aun en los casos en que
pudiera proporcionarlos la iniciativa privada, el control de las tarifas
0

Además, el mejoramiento agrícola sin una reducción sustancial
de los costos de distribución y sin _la eliminación de los numerosos

de los precios de venta significa rendimientos insuficientes para la

empresa. Pero las enormes necesidades de infraestructura que presenta
un país poco desarrollado entrañan riesgos de inversión a veces muy

intermediarios monopolizantes que caracterizan a los países poco des,2

grandes, aún para el estado, . puesto que los recursos de éste, prov~

rrollados, no tendría resultados muy positivos en el poder de compra

ni entes de impuestos o de empréstitos, son limitados, y es fácil

de la gran masa de los agricultores. Como quiera que . sea, América

cometer errores de apreciación sobre el desenvolvimiento futuro de

. : Latina necesita en ·1os próximos años llevar a cabo un gran esfuerzo

determinadas regiones o actividades. Determinar en términos generales

de modernización agrícola y de incorporación de recursos naturales Y

los programas de inversión pública de un país en función del crecimieg

humanos a la corriente comercial y monetaria, de modo que los secto

to futuro de la demanda de transporte, energía, servicios médicos, ed,!!

res agrícola e industrial se apoyen mutuamente. Si no se integra la

cativos y de vivienda no es demasiado difícil; pero traducir las estima

agricultura a la economía moderna, k&gt;s límites prácticos de la indu.§.

ciones globales en proyectos concretos cuya ubicación sea Óptima Y

trialización serán cortos y se frustra:rán los intentos de impulsar el

cuya dimensión corresponda a las demandas específicas de lo·s servicios,

desarrollo.

es una tarea en que lós países poco desarrollados tienen todavía escasa
experiencia y en la cual existen dificultades de orden analítico Y aun

Otro de los problemas es la ampliación de la infraestructura
económica constituida principalmente por medios de transporte Y por
1

de tipo político. En el siglo XIX, cuando los inversionistas extranjeros
acometían estas tareas, corrían los riesgos necesarios y en caso de

servicios públicos urbanos y rurales, entre los cuales pueden figurar

perder su capital regresaban a su lugar de origen, dejando en el país,

la energía eléctrica,. el agua potable y el mejoramiento de las ciud,2

tal vez en manos del gobierno, o bien abandonado, el ferrocarril, el

des. Suele también incluirse el suministro de servicios hospitalitarios

puerto

y sanitarios, la construcción de centros de enseñanza y la de vivienda

obras, como es obligado hoy en día, la pérdida de rendimientos, o el

de bajo costo • ..La principal ~ificultad estriba en que la mayoría de

error en el monto de la inversión, tiene que absorberse dentro del pr.Q.

estos servicios, en un país de escaso poder de compra, requieren ·

pio sector público, muchas veces a expensas de otras tareas más iffi

proveerse a precios muy bajos, o bien implican aspectos políticos Y

portantes.

O

la planta eléctrica; pero cuando un gobierno emprende estas

sociales de bastante significación. Por ello, en países como los

13
12

�Esto último pone de relieve uno más de los problemas a que
se enfrenta hoy un país de menor desarrollo que desee acelerar su
crecimiento, y es el hecho de que, además de la infraestructura
económica y social de inversión, se necesita ampliar con extraordJ
naria rapidez los servicios educativos, de salud pública, de exten,
sión agrícola y de asesoría industrial. Todo ello requiere formar
personal capacitado para los servicios públicos: maestros de escuela,

técnicos hospitalarios y sanitarios, expertos agrícolas, técnicos en
productividad industrial, etc., es decir, formar una verdadera infr,2
estructura técnica y administrativa. Expandir la educación no es sim
plemente cuestión de proveer más escuelas para la creciente población
infantil, y ni siquiera de aumentar el número de maestros; supone,
sobre todo, mejorar la calidad de los maestros y de los métodos de
enseñanza. Un programa de salud pública no es simplemente propo_r

por varios motivos: para dar al estado los recursos con los cuales
desempeñar sus tareas normales y proveer los servicios extraordinarios
que requiera el desarrollo económico; para permitirle financiar sus inve.r
siones con un mínimo de endeudamiento y de trastorno monetario; y
para contrarrestar los excesos en la distribución del ingreso que suelen
ocurrir en los países en vías de desarrollo. En los Últimos años se han
implantado reformas sustanciales en muchos de los países latinoameric.5!.
nos y no hay duda de que dicho proceso deberá continuarse. Paralela
mente se requiere la ampliación y la modificación de las estructuras
bancarias y financieras para hacer más efectivo el uso del ahorro interno,
para poder recibir financiamientos internacionales y otros de origen e~
temo y, en general, para lograr el robustecimiento del crédito a largo
plazo que la expansión agrícola e industrial necesitarán en forma ere
ciente.

cionar mayor número de camas y hospitales sino, además, formar m~
jores médicos y crear servicios de medicina preventiva y de higiene;
en muchos países tropicales se tienen que destinar enormes recursos
a erradicar enfermedades endémicas que debilitan a la población. Son
tareas que no se pueden improvisar y en las que el entusiasmo y el
impulso de las autoridades difícilmente pueden abreviar el tiempo nec~
sario para formar los cuadros técnicos. Y es obvia la relación que
esto tiene con el mejoramiento de la agricultura y de las condiciones
rurales.

En materia de administración pública, se advierte cada día con más
claridad que la organización interna de los gobiernos necesita variar para
hacer frente de manera adecuada a las formas actuales del desarrollo ec.2.
nómico, La administración gubernamental tradicional, que en América La
tina se ha caracterizado por una excesiva centralización, tendrá que dar
paso a formas más flexibles que impliquen descentralización de muchas
funciones y aún delegación de ellas en autoridades regionales encargadas
de tareas de desarrollo.

Todas estas responsabilidades del desarrollo indican la necesidad
de efectuar una serie de reformas institucionales, en el orden financiero,
lo mismo que en mateda de administración pública. Las reformas fiscales

No es fácil llevar a cabo este tipo de transformación, porque
aparte de esos aspectos técnicos requiere de una madurez política que
en muy pocos casos está en vías de alcanzarse de inmediato. Lo anterior

son indispensables en América Latina y en cualquier país subdesarrollado,
14

15

�indica también que el desarrollo económico necesita ser objeto de
una cuidadosa planeación y que, a tal efecto, los gobiernos necesi
tan crear organismos técnicos especiales para que · en materia de
estrategia económica y social se realicen las tareas que en un ejé_r
cito se asignan a un estado mayor. Tiene esto por objeto procurar
que las decisiones de inversión y de gasto corriente del sector púb!!,
co, así como las múltiples medidas que orienten al gasto privado,

en una tarea común de interés vital. Es ésta también una experiencia
relativamente nueva, distinta a la histórica, y todavía no se vencen
viejos obstáculos psicológicos e ideológicos. Sin embargo, en los úl
timos años se ha progresado bastante en la armonía de diversos inte
reses públicos y privados y puede esperarse en este campo mayor
avance en los próximos años.

sean congruentes entre sí y conduzcan de la mejor manera posible a
lograr objetivos cuantificables a plazo mediano Y largo.

Se acepta en forma creciente que el des~ollo económico depende
del esfuerzo propio, de lo que un pueblo tenga voluntad de hacer y sea

Las tareas del desarrollo económico suponen en el fondo substituir·
1

1
1

un "modelo'; caduco de crecimiento -el ¡:&gt;roporcionado por la división
internacional del trabajo y por la libre empresa, como se conoció
durante 1~ segunda mitad del siglo XIX- por un modelo en que_, ante
determinadas restricciones impuestas por la naturaleza y las tendenc~as
del comercio mundial, por un lado, y por el implacable aumento natural
de la población, por otro, se requiera ampliar la intervención del estado
y reemplazar los criterios de beneficio privado por los de beneficio

social. No sólo es un modelo de cambio estructural deliberado, sino
que en él se tienen que conjugar factores tecnológicos, sociales Y
políticos, . íntimamente vincu l ados entre sí y con el proceso de cambio.

capaz de hacer. Pero no debe olvidarse la indivisibilidad de la econQ
mía mundial. El esfuerzo interno tendrá más éxito, o será menos difí
cil y menos problemático, en la medida en que los países industriales
tomen plena conciencia de las dificultades de los países en desarrollo
y del papel fundamental que desempeña la expansión del comercio mun
dial. Además de la · conveniencia de eliminar obstáculos a las exporta
ciones de los productos básicos tradicionales, se perfila ya, como se
ha subrayado abundantemente en la Conferencia sobre Comercio Y Des-ª
rrollo celebrada en Ginebra en 1964, que muchos países en vías de
desarrollo están en posibilidad de exportar manufacturas a los países
ya industrializados si éstos les abren siquiera una pequeña parte de
su vasto mercado interno. El desarrollo económico de países como los

En . América Latina, que en muchos aspectos institucionales está

latinoamericanos se beneficiaría considerablemente de una política más

más evolucionada que otras 'reas subdesarrolladas, se reconoce la

liberal en materia de comercio por parte de los países industriales, Y

ventaja, con excepción de un solo país~ de que _el cambio estructural

éstos obviamente se beneficiarían al encontrar en los países como los

ª

. se realice con el concurso de la iniciativa privada, formando economía~
mixtas en que el estado y la empresa, 1e j o s de competir, colaboren

16

latinoamericanos mercados más amplios para sus bienes de capital Y
diversas manufacturas.

17

�Además de la colaboración en materia de comercio internacional,

EL CONTROL DE LA NATAUDAD EN MEXICO

los países subdesarrollados po9rán realizar sus programas de desarrollo
con mayores esperanzas de éxito y con mayor firmeza si se continúa

Lle• Eduardo L. Suárez

ampliando, sobre todo a través de mecanismos internacionales, la
corriente de financiamiento a largo plazo, de los países de alto grado
de desarrollo y de evidente capacidad financiera. En estos aspectos,
la íntima relación entre la expansión del comercio y la del financia

¿ Es el crecimiento de la población un obstáculo para el desarro-

llo económico?

miento no hace sino reafirmar la experiencia del siglo XIX, en que
ambos elementos se combinaron, pero con la diferencia fundamental

La primera pregunta que se nos ocurre en relación con los temas

de que lo que entonces fue un proceso espontáneo requiere hoy día

discutidos en este ensayo es l a s i gu1en
· t e: ¿ Porqué preocuparse por las

de actos positivos de cooperación y de arreglos institucionales compli

tendencias de la población?

cados entre los gobiernos y entre éstos y los sectores privados, todo
ello debidamente relacionado con los programas de desarrollo.

Ciertamente, la población no parece ser un factor decisivo en el
desarrollo económico si consideramos que países densamente poblados
son igualmente ricos (los Estados Unidos y la mayor parte de los países
de Europa occidental) o pobres (India, China y la mayoría de los países
asiáticos); Y lo mismo puede decirse de los países escasamente pobla
dos, entre los que los hay ricos (Suiza, Islandia) y pobres (la mayoría
de los países latinoamericanos). Así pues, la densidad de la población
no explica nada por sí sola; y sin embargo, en un sentido puramente
aritmético, esa variable es una de las determinantes de la situación eco
nómica y del progreso.

El instrumento utilizado con mayor frecuencia para hacer compar-ª
ciones internacionales de la riqueza relativa de los países es la cifra
del ingreso per cápita en términos reales.

18

Se han hecho algunas crítl

cas a este índice, basadas fundamentalmente en la consideración de que

19

�el mismo toma en cuenta únicamente los bienes que participan en el
de la riqueza que tome en cuenta de0idamente la distribución del ingr~

comercio internacional, y pasa por alto el hecho de que los países

so,* Y por lo tanto debemos por ahora confiar en las cifras del ingreso

subdesarrollados tienen generalmente una parte de la economía en la

per cápita. ¿Cómo se construye este índice?· De la manera más simple,

que los bienes y servicios ni siquiera llegan al mercado doméstico,

dividiendo el ingreso total generado en una economía entre su población

es decir, que tienen economías de intercambio en alguna medida, .más

Jj
bien que monetarias. Hagen

total. Es obvio entonces que siendo la cantidad de habitantes el denomi

ha hecho algunos ajustes muy interesan

-11
nador de esta fracción, resulte una función negativa inversa
de la misma,
es decir, que la población y el ingreso
,
per capita
varían en razón inv~

tes teniendo en cuenta esta consideración, lo cual reduce la desigual

y

dad internacional en los ingresos nacionales.

sa. En condiciones de ---==::__i:-~~:!2.J,
caeteris oaribus 1os aumentos en la población
significan decrementos correspond ientes en el ingreso per cápita. Nadie

Yo haría énfasis en lo que me parece que es una desventaja más

podría negar esto' Y por lo tanto la controversia debe centrarse en el

seria del índice per cápita: que sufre de la desviación general de todos

referido supuesto de caeteris paribus. A fin de negar la influencia perni

los promedios, o sea que a través de él obtenemos una idea acerca del

ciosa {por lo menos d es d e un punto de vista puramente aritmético) que

valor medio de la población, pero nó acerca de la forma de la distribu

-y

ci6n, y esta última generalmente hace las diferencias más importantes.

los aumentos de población tienen sobre el progreso económico, es nec~
sario demostrar que tales aumen tos tienen otros efectos en sentido opue.2.,

Dos países con el mismo ingreso per cápita pueden tener distribuciones

to sobre tal progreso.
del ingreso muy diferentes, es decir, muy diferente grado de riqueza en
el sentido del bienestar económico, de la felicidad humana, o de cuale.2.,
Resulta curioso observar que los defensores del crecimiento demQ

quiera otros criterios similares. Resulta irónico -por lo menos- afirmar

gráfico se encuentran comunmente entre los pensadores de los países

que la riqueza de un país ha aumentado a través del tiempo porque así

subdesarrollados, sufriendo innegables presiones ~emográficas, mientras

lo ha hecho su ingreso per cápita, aun en el caso de que una cantidad

que los críticos _m
. ás categóricos se encuentran en pai"ses que no tienen

mayor que el incremento total baya ido a parar a las manos de los acQ
modados, mientras las masas pobres de la población se hacen aún más

ningún exceso de población. Tal vez es cierto que existe la tendencia

y

pobres • Este cuadro no exagera mucho la situación presente en México.

a exagerar los sufrimientos de nuestros pobres vecinos, cuando los vemos
a través de nuestros propios lentes.

Pero en cualquier caso no se ha construido hasta ahora ningún índice
En el caso de México no he encontrado a nadie seriamente preoc_!!

17_ Véase

y
y

Y

[28] p. 63.
Véase [32] p. 350, donde se encuentran algunos comentarios en el
sentido contrario, en el caso especial de Puerto Ric~.
Véase [36] pp. 65-67 y 71, donde se encuentran comentarios muy e.2.,
timulantes en el mismo sentido para el caso de Turquía.
Véase [ 46] para una ampliación de este tema.

20

* La construcción de tal índice sería una empresa muy interesante
lo _menos por la repercución que muy probablemente tendría para' por
m;lJor entendimiento de las realidades de los países subdesarroll:dnos
·
11 Vease [6] p. 402.

21

�11

pado acerca de supuestos excedentes demográficos. Loyo estaba preo
cupado en realidad, en 1933, por lo que consideraba una deficiencia

de las más grandes tasas de crecimiento demográfico en el mundo, es

de población en nuestras áreas rurales, y la mayor parte de su libro

muy probable que la última afecte al primero. Un enfoque dinámico del

se dirige a estimular políticas de incremento demográfico. Desde enton

problema (y en este caso el análisis estático es particularmente peligrQ

ces la situación ha cambiado, pero yo creo que el autor de referencia

so) podría tal vez arrojar más luz. lo que en verdad interesa no es

todavía mantiene la misma posición.

JJ

Flores

]./

consideraría tal vez el

crecimiento demográfico como un peligro potencial, pero se muestra

ºº-

timista en cuanto a la existencia de algún mecanismo automático que

tanto lo que tenemos ahora como lo que tendremos mañana. y aun si el
crecimiento demográfico se redujese necesariamente, a medida que se
produce el desarrollo económico, ¿ cómo podemos estar seguros de obt~
ner tal desarrollo? Si el desarrollo no ocurre a un ritmo suficiente~ente

relacione el desarrollo económico con decrementos en la tasa de natali
dad. Afirma que debemos esperar que "el proceso de capitalizacifu so
cial se acentúe y la tasa de natalidad se restrinja debido al crecimien
y'
to de las comunidades urbanas· y del nivel del ingreso". Espinosa es aún
más categórico: "no hay, y nunca habrá, un problema real de sobrepoblación mientras el desarrollo económico se mantenga al ritmo necesario
,

para permitir aumentos en el producto per cápita, y esto es posible da
do la existencia de suficientes recursos naturalesº.

rápido, ¿ cómo influirá el c reci meno
i t d emografico
'
obstaculizando post~
rieres desarrollos? Todas estas son cuestiones que merecen la más
seria consideración.

Parece existir consenso genera1 ent re 1os economistas de los países
desarrollados en cuanto a que el proceso de industrialización produce a_y_
mentos sustanciales en la población, los que en un sentido muy signific-ª
tivo constituyen barreras para desarrollos posteriores, de modo de que si
este desarrollo ha de realizarse de cualquier manera es necesario que la
fuerza inicial del motor de la industrialización (o cualquier otra forma de

Es difícil no estar de acuerdo con la última afirmación (de hecho es
una tautología), aunque tal vez podría comentarse que tasas pequeñas de

desarrollo) sea especialmente grande. Este ha sido el caso hasta ahora
prácticamente en todas partes, por lo que hay una consideración que se

crecimientos demográficos permiten (caeteris paribus) mayaes incrementos

sugiere a sí misma: ¿Por qué no detener tales incrementos demográficos

en el producto per cápita, que en el caso opuesto. Pero lo que realmente im

~-~ sta que se haya alcaVado el crecimiento sostenido? O por lo menos,

porta es que en la cita anterior se evade el verdadero problema, puesto que

¿por qué no intentarlo?

si podemos tener desarrollo económico a pesar del crecimiento demográfico,

no existe ningÚn problema. Pero, si como se dijo antes, el crecimiento de
mográfico, es un obstáculo en sí mismo para el desarrollo económico, ¿por
qué no atacarle? Y la situación es peor aún si C&lt;?nsideramos que aun
cuando por ahora tenemos algún grado de desarrollo, pero al mismo tiempo una

.!/
Y

Véase ~] pp. 285 y sigs •
Véase [35] p. 42.
y Véase [4] p. 520.
y' Véase [3] p. 337.

JI Fellner

(véase [.26] P • 244) señala que "en el ambiente contemporáneo
las primeras fases de la industrialización traerán consigo un exceso pr~
porcional d;l crecimiento de capital sobre el crecimiento de la fuerza de trabajo unicamente cuando la inversión y el crecimiento del producto
se inicien en for?1a lo suficientemente rápida para superar la gran raRi
dez con que empiecen a declinar las tasas de mortalidad".
Hagen mantiene la misma posición (véase [27J p. 323): "si el lapso
mínimo entre la caída en las tasas de mortalidad y la disminución en
las tasas de natalidad es casi una generación, el incremento demográ
fico que tiene lugar en el entre tanto puede crear serios problemas eco
n~micos, social~~ y políticos•: Johnston (véase [33 J p. s11) es aun mas específico: es abundantemente claro ... que la mejoría en el nivel
de vida en Ja pon habría sido mucho mayor si la "expansión de producto
23

�Taueber parece opinar lo contrario. Para el caso de Japón afirma
que el desarrollo económico ha generado incrementos demográficos en

de vista, y lo hacen afirmar que el Instituto de Salud Pública en Japón

el período moderno de la historia del país, al igual que en el pasado,

ha lanzado una vigorosa campaña de propaganda en favor del control de

y que "este incremento demográfico · ha constituido una propulsión pod~

natalidad, como resultado de la cual la tasa de natalidad bajó en 4 años

rosa para desarrollos posteriores.

11

Pero igualmente afirma que los prQ

de 38.3 a 16.1.

11

blemas demográficos empezaron en Japón en la Reforma Taiko de los

y

Jj
años 645-650;

en otra parte

Jj
agrega que la búsqueda de soluciones

Van de Kroef

nos pinta un cuadro muy descorazonador de la situ-ª.

"debió haber empezado hace siglo~, pero si la investigación se lleva

ción en Indonesia, donde las tremendas tasas de mortalidad y de morbili

a cabo en forma comprensiva ahora, y las fuerzas culturales no se OPQ

dad "ayudan" a contrarrestar la exhorbitante tasa de fertilidad, pero a

nen a las políticas que se consideran necesarias, las otras naciones

pesar de esto "la tendencia de los poblados javaneses a adoptar una

pueden evitar algunos de los problemas más agudos de la transición de·

creciente población, haciendo el nivel de subsistencia cada día peor,

mográfica, los que ocurren en una etapa avanzada, más que en las PU

es evidente 11 • No es sorprendente que este autor se presente a sí mismo

meras etapas'!

como un perfecto malthusiano:

r

y

Benham

:V

"es evidente la tendencia constante en

toda vida animada a reproducirse más allá de los recursos de nutrición
señala como una evidencia de la sobrepoblación en Japón

el hecho de que este país

II

que existen para ella, como lo dijo Malthus 11 •

industrializado desde hace mucho tiempo Y

con una educación general y técnica muy difundida, así como con altos
niveles de destreza industrial, . tiene ingresos mucho más bajos que los
países de occidente", y concluye que

II

la única solución definitiva al

El concepto de la transición demográfica, mencionada por Taeueber,

y

ha sido definido en forma más precisa por Davis

como "un desplazamien

to desde un régimen de muy pequeño crecimiento demográfico, caracteriza

problema de la pobreza en el lejano oriente, como en las indias occiden.

do por altas tasas de natalidad y de mortalidad, hasta otro de igualmente

tales y en el sur de Europa, es una limitación drástica de los nacimien

pequeño crecimiento basado en bajas tasas de natalidad y de mortalidad,

tos" .

durante el cual hay un rápido incremento en la población debido al lapso
demográfico, la tardanza del descenso en la fertilidad en alcanzar el de.§.
Los datos proporcionados por Dore parecen apoyar, este último punto

nacional resultante de sus adelantos en la tecnología y en la industri-ª.
lización no hubiese estado acompañada por un incremento en la pobla
ción de alrededor de 50 millones en los últimos 80 años".
1/ Véase [427 p. 424.
'j/ Ibid p • .4r9.
y'Vease [11] p. 31.
, ,.
y Véase [18] p. 85. Agrega como "evidencia de sobrepoblacion en China,
India y Japón, el hecho de que la producción y el consumo de alimentos
per cápita está sustancialmente por debajo de los niveles de pre-guerra,
a pesar de toda la inversión que se ha hecho en esa área; Y menciona
igualmente que la gente de China "que es industriosa como cualquiera o~a
en el mundo, gana mucho menos que los chinos que viven en el exterior •

censo en la mortalidad".

Así pues, esto parece ser la vieja idea de la curva legfstica, con

11 Véase

El5] p. 85 •
Jj Véase [43 J p. 30.
]/ .!m.g_. p. 27.
Véase [23] p. 66.

Y

25

�, d e la "'tardanza 11 • Sin embargo, Davis señala cui
la importante adicion
dadosamente que el proceso de transición no ha sido el mismo en todas
partes. La iniciativa privad a

II

demográfico, que parece ser alegada por los oponentes del control de
natalidad, no se ha encontrado claramente en ninguna parte. Tal vez

aparentemente redujo la fertilidad en Fran.
pudo ser un factor importante en la revolución industrial, pero tampoco

,
cia en epoca
temprana, Y lo ha hecho así recientemente en Rumanía,
pero falló en Inglaterra, los Estados Un idos, J apón y la mayoría de los

aquí es clara la conexión, ya que tal Revolución empezó en Inglaterra
-escasamente poblada en aquella época-

otros países industrializados, no apareciendo sino hasta que la población
se había duplicado o triplicado

u

.J/

Esta última posición es también so.§.

mucho más densamente pobladas.

y

no en Francia o Alemania,

11

Entre los factores que generalmente

se mencionan para explicar el surgimiento de la Revolución Industrial

tenida por Brownf.. La industrialización de las áreas subdesarrolladas no
se puede realizar de la noche a la mañana, ni tampoco sin considerables
incrementos demográficos· En V ista de esto, es probable que la situación
11

j
se vuelva considerablement e Peor antes de que empiece a me orar .

nunca se encuentra el crecimiento demográfico. Este crecimiento ha s~
guido ciertamente el proceso de desarrollo en todas partes, pero ha
sido un resultado posterior, no un hecho precedente,

y

por lo tanto

pudo haber sido evitado (por lo menos en teoría) sin perjudicar (más
bien estimulando, diría yo) al desarrollo económico.

Yo no comparto esta actitud fatalista, porque no he podido ver la
necesidad de esa conexión entre el desarrollo Y el crecimiento demográ
fico. Puede haber existido en algunos casos, pero la mera covariación
no significa relación Causal. Es posible también que tal relación exista,
pero en un so 1o sentido , es decir , es posible que el desarrollo económico,
al aumentar el producto total, haya permitido el crecimiento de una pobla
ción que en otras Condiciones hubiese padecido de hambre. Pero si esto
es así, el crecimiento de mográfico no es por sí mismo un factor positivo
que ayud e a 1 d esarrollo • sino más bien un resultado negativo de tal des-ª
rrollo, que en cierto modo lo retarda y lo hace más difícil, Y al mismo
tiempo aumenta el número de gente que v iv e en los límites de subsistencia.
Esta clase de proceso estaba en e 1 fond o de las teorías de Malthus,
Y Y se

Se puede pensar que el proceso de desarrollo está ligado a los
fenómenos de la producción en masa y de los grandes mercados, lo que
implica economías de escala y economías externas de muchas clases, y
que esto supone necesariamente una población numerosa. Esto es cierto
sólo en el sentido de que un mínimo de población es necesario antes
de que pueda iniciarse la producción en masa,

y

lo que obviamente se

aplica a países muy pequeños, pero no en el caso de México, ni en el
de India o China.

Una población creciente sería beneficiosa para un país sólo si
reportara una cantidad aumentada de fuerza de trabajo que se necesite

ha incluido tambie'n en el caso específico de Japón por raeuber.

11 Véase

La conexión positiva entre el desarrollo económico Y el crecimiento
,!/Véase [.23] P• 87.
y Citado por (29] P • 248 ·
y Véase (42] p. 426 Y Q.l] P• 11.

26

[451 pp. 62 y sigs •
.2:/ Jewks, cit'ado en [3] p. 338, de una cifra precisa para este mínimo:
2 O millones de habitantes, o una fuerza de trabajo de 1 O millones.
Esta clase de precisión nunca es muy útil, pero puede ayudar algo en
el esclarecimiento del concepto de un mínimo. Sin embargo, debernos
señalar que al iniciarse el siglo XIX Gran Bretaña tenía únican ente 9. 2
millones de habit~tes, lo que no impidió el proceso de la Revolución
Industrial (véase L45] loe. cit.). Es cierto que Jewks se refiere a la
producción y al consumoen ni'asa, lo que es un invento del siglo XX,
pero su argumentación se aplica esencialmente al desarrollo económico
en general.

�y se

para la producción doméstica .
desee, o un mercado incrementado y
,i

De hecho las dos cosas son una misma.

estacionaria, porque los incrementos demográficos se distribuyan par~

pero en el caso de Mex co

j amente entre las familias de los acomodados, productores o capitali.§.

ciertamente no se carece de fuerza de trabajo. El desempleo es tremen
do.* Hay un exceso de Ofert a de mano de obra en relación con los otros

tas, y las familias pobre.,'). En efecto, las diferencias en las tasas de

factores de produce!Ón, Y es to produce salarios muy bajos' los que a

fertilidad entre los países ricos y los pobres también se presentan den
tro de un país, entre las familias ricas y las pobres, como sugerirá la

su vez obligan la intervención gubernamental estableciendo salarios mí
nimos, el sistema de

S

observación más accidental.

eguridad social Y la participación en las utilida

des, a fin de compensar la situación de desequilibrio. Por otro lado,
oría de los bienes,
hay una gran deficiencia de mercados para 1a maY
con la posible excepción de los bienes de subsistencia más esenciales;

Los incrementos demográficos sólo significan, en los países su]2
desarrollados y excesivamert e poblados, mayor número de gente pobre,

pero esta situación no se debe a una población demasiado pequeña, sino

mal nutrida, y mayores obstáculos al progreso. La conclusión anterior

más bien a la falta de Po der adquisitivo en la mayoría de las masas de

me parece tan clara que no puede dejar de intrigarme el porqué no res aj
ta igualmente evidente para todos los que piensan seriamente en estos

la población.
asuntos. Esta interrogante parece ser aún más compleja que el problema
,
pueden ayudar los incrementos d~
Bajo estas condiciones, ¿ como

demográfico mismo. Sin embargo, voy a aventurar una explicación.

mográficos? Ni siquiera podemos esperar que la situación permanezca
Por largo tiempo los países pobres se han enfrentado a una situ§_

rr]

muy bien•
1/ Pazos ( véase ID P • 413) enfatiza estelospunto
aíses subdesarrollados,
* Es muy difícil medir el dese:p;:~1i8z: algtina clase de trabaj~, aun.
porque la mayoría de la gent i absolutamente improductivo (vease
que sea en muchos casos
lo una parte de la jornada. Los i,!l
~]pp. 126 Y sigs.), o tra a a s~os ocupados, Y esto es lo que el
dividuos se consideran a sí mis acar algunas deduccione~ de lo que
censo registra. Pero uno puede fuerte emigración de las are as rurales
oye Y ve. Actualmente hay una e las ciudades están creciendo m~y
a las urbanas: la mayor part~ ~ desocupación disfrazada en las ar~as
aprisa; esto significa q';e exis i~ilar en las áreas urbanas: uno pue e
rurales. Pero la situac1on es s edores calleJ eros, boleros, etc. , cy
ver tremendas cantidades de vend 1 Cierta institución educativa nec~
ya productividad debe ser casi nu. a. de manera que publicó un aviso
sitaba los servicios de un consene, abía que hacer para escoger un
clasificado •.• Y al día sigui~nt~on:br~s fuertes Y saludables que se
conserje entre las docenas e
a iñaban ofreciendo sus servicios. eli ros que existen en la clase de
I~cidentalmente, esto /uli~~~ l~ass ~la;ificaciones demasiadfºf am:~~:~n
generalizaciones que I?P Cl k La mayoría de la gente s raz
~
del tipo de las de Colin !1r • urbanas aparece en el censo comoi ada en nuestras areas
d
o reso en la term n.Q.

i~s ,

thf~::n1.i~d~~ t~!~:cl~~ª'nI:~dt\11:c~~~rl.· u~~g)stt:~U:Zn
1

este error de razonamie~~~~e::~~es, véase ÓZJ P. 350
lar y comentarios muy
28

·;lm.!

ción de altas tasas de mortalidad. Bajo este supuesto, el problema no
ha sido tanto cómo detener el crecimiento demográfico, sino cómo es!!_
mularlo, para evitar la desaparición del país. Altas tasas de mortalidad
y de natalidad han sido consideradas como la situación ideal, y, por
lo tanto, la razón, la costumbre, la moral y la religión (en última in.§.
tanela todas ellas son manifestaciones de las necesidades sociales) han
subrayado la deseabilidad de tener el mayor número posible de hijos.
Cuando los niveles sanitarios mejores, y la tasa de mortalidad declina,
la ºtardanza" aparece, ya que las tasas de fertilidad -enraizadas en
valores que cambian muy lentamente- no declinan al mismo ritmo, y
entonces hace su aparición el problema de la sobrepoblación. La razón
es la primera en advertir la existencia y la causa del problema, y pide
su solución a través del control de la natalidad, pero los otros valores
29

�razones" para justificar su test.2,

el fracaso de una forma particular de organización económica. Chan

rudez, lo que naturalmente un análisis consciente no puede entender.

drasekhar relata la muy interesante y reciente experiencia China a

no ceden fácilmente y aún inventan

11hace

Stycos

II

notar la "ansiedad que embarga a los representantes del

statu-que, que

i!ª- un

testimonio elocuente del temor de que la nueva

y más baja tasa de fertilidad ponga en peligro los valores sociales,

11

-

este respecto: en 1956 los chinos iniciaron una vigorosa campai'\a de
control de natalidad, que incluía una propaganda franca de implemen,
tos para practicar el control, así como el establecimiento de clínicas
oficiales para practicar abortos, esterilizaciones y consejos sobre el

En las condiciones primitivas, una alta tasa de natalidad era n~

control. Pero repentinamente, a principios de 1957, la campai'\a se t~

cesarié\ para sobrevivir, no sólo en la lucha contra la enfermedad Y

minó, tan abruptamente como había empezado, y el lema de un país

los desastres naturales, sino también en la lucha contra los enemigos

cada día más poderoso -mediante el crecimiento demográfico, de algu

que venían del exterior. Un país escasamente poblado constituía 'una

na manera- volvió a aparecer; el Rector de una de las universidades

víctima fácil para otro más populoso, cuando la guerra era fundamen

más prominentes fue destituído por haber escrito un artículo defendiendo

talmente una cuestión del número de soldados. Por otra parte, las pr~

el control de natalidad (i:Que había publicado durante la campai'\a ant~

siones demográficas han causado y "justificado" (desde el punto de

rior!), y ahora cualquier referencia a la existencia de presiones demogr,i

vista del agresor) las guerras agresivas. De este modo, las necesid.2,

ficas es considerada como "tontería neo-malthusiana". Los funcionarios

des de la defensa nacional también estimulaban la política de alta

oficiales afirman que China (con 700 millones de habitantes en 1961)

fertilidad.11Pero en las condiciones modernas, de armas nucleares Y

no está sobrepoblada, sino subpoblada, y que tiene una aguda escasez

demás, la importancia de los números ha disminuído considerablemente,

de mano de obra.

y para los países subdesarrollados ha desaparecido casi por completo,

en la estructura política internacional de nuestros días. Sin embargo,

El nacionalismo es una forma de egoísmo, de auto-afirmación. C.Q.

a quienes

los representativos del statu-gue a quienes se refiere Stycos mantienen

mo mexicano, entiendo perfectamente

se resisten a admitir que

su posición, y comunmente acusan a sus opositores de ser "neo-malthu

el país no puede alimentar a toda la población

sianos", -un calificativo especialmente cargado de enojo y de desprecio,

porque esto suena como una aceptación de impotencia, como si nos d~

II

que podemos producir" ,

rrotásemos a nosotros mismos. Esto es fácilmente entendible, pero es
Otra explicación posible de las políticas opuestas al control. de
natalidad surge de una asociación muy curiosa entre tales políticas Y

un error. Un país pobre debe enfrentar sus problemas razonablemente,
con calma y con valor. Si se llega a la conclusión de que tenemos una
gran cantidad de recursos naturales (que no la tenemos), pero que la

.!/ Véase

y

[40, p. 195.
Véase T_35] passim.

11 Véase
30

~1] pp. 22 y ·s igs.
31

�en relación con nuestro problema demográfico; el párrafo anterior puede
mayor parte de tales recursos no se ha desarrollado hasta ahora, enton

dar la impresión contraria. Es posible que el problema no sea muy serio

ces una política de expansión demográfica, no importa cuan agradable

ahora, pero puede llegar a serlo si virtualmente todas las proyecciones

pueda sonar a nuestros oídos nacionalistas, debe esperar. La posición

demográficas predicen acertadamente el futuro . Y si esto es así, es P.Q
\

'

contraria no es solo irrazonable, sino que está condenada a fracasar, a

sible que nos encontremos con la n'e cesidad de encarar una situadón

causa de los mismos ideales que pretende defender. Debe advertirse que

realmente grave de sobrepoblación, y de hacer ·más tarde -a fuerza- lo

yo no afirmo que el país esté sobrepoblado en términos absolutos, en

que podemos hacer ahora en forma consciente y sin tantas presiones, y

relación con sus recursos naturales. Sería difícil sostener ·esto, dada

por lo tanto con mayores probabilidades de éxito.

nuestra densidad de población, más bien baja para los niveles mundiales.
Pero lo que obviamente importa no son los recursos naturales como tales,

India, por ejemplo, enfrenta una situación tan terrible de sobrep,2

11

·•

sino los recursos realmente disponibles y utilizados en la producción.

blación que prácticamente todo el mundo -el gobierno y el pueblo- está

Si todos nuestros recursos naturales se pusieran efectivamente en produ.9.

participando en una intensa campaña de control de natalidad. Tal vez

ci6n, tal vez nuestro nivel de vida sería satisfactorio, aun continuando

Davis

los incrementos demográficos; es muy difícil decir nada preciso a este

dio, ciudadano de una nación nueva y con conciencia de sí mismo, en

respecto. Lo que quiero decir és que, tal como se encuentran ahora las

cuentra natural que el estado se interese en él y en su vida de reproduc

cosas, si quisiéramos aumentar nuestro ingreso per cápita debemos traba

ción, y que lo ayude a ser moderno en esto, como en otros aspectos 11 •

11

es demasiado entusiasta a este respecto cuando afirma: "El in

jar no sólo con el numerador de la fracción, sino también con el denomin-ª
dor, es decir, teniendo incrementos fuertes en la población, hasta que se
alcance algo semejante a la transición demográfica, o sea una situación

CONTROL DE NATALIDAD.

en la que el ingreso aumente más rápidamente que la población, Y a niv_g
les sustan.c ialmente mayores que los que ahora tenemos.

1/
Suponiendo que los consejeros económicos y los oficiales guberna
mentales se convencieran de la deseabilidad y de la necesidad de contr.Q

Debo hacer hincapié en que estoy tomando una posición de largo plazo

lar el crecimiento demográfico en México, ¿ Qué perspectivas existen
para una exitosa campaña en este sentido?

j/ De acuerdo con Ú.6] pp. 71-72, solamente el 14.98% de la superficie
del país está constituida por tierras aptas para la agricultura, Y de e~
te porcentaje sólo la mitad se encuentra actualmente bajo cultivo. Las
existencias de otras clases de recursos naturales no son partioularmente
importantes.
]/ Pazos (véase [6 J p . 4 28) no está de· acuerdo con esto. Opina que ;'el
círculo vicioso en el que la pobreza y el crecimiento demográfico se ju,!!
tan, no puede romperse por el lado der.1ográfico, sino únicamente por el
lado económico".
32

En primer lugar, podemos mencionar muy brevemente el lado neg-ª
tivo del problema, o sea los obstáculos que puede encontrar en la prás_
tica un movimiento en pro del control de natalidad. ¿ Por qué la gente no

1/Véase [24] p. 82.
33

�controla voluntariamente el tamaiio de sus familias? Creo que se

agrícolas juegan un papel útil,

pueden adelantar explicaciones diferentes para las poblaciones

tituyen realmente una carga, y por lo tanto son bienvenidos". Pero

rurales y urbanas •

esto no significa que la sobrepoblación no exista, sino más bien

y

ganan más de lo común. No cons,

que "la pobreza y el hambre •.. se han vuelto los factores decisivos. ''.!/
En el primer caso se trata fundamentalmente de una situaci6n
de niveles de vida muy bajos que se consideran como "normales",
y

en cierta forma

Así pues, el problema en las áreas rurales es realmente muy

"naturales y "razonables". De este modo, los

complicado. Para quienes observan desde afuera, el nivel de vida de

nuevos hijos "cuestan" muy poco, porque tendrán que comer muy

esta gente mueve a compasión, pero tal vez ellos mismos no consl

escasamente, y por otra parte constituyen un "capital de reserva"

deren su situación muy difícil de sobrellevar. En estas condiciones,

que muy pronto (tal vez en menos de 5 años) empezará a producir,

¿ Cómo convencer a los habitantes de las áreas rurales de que debie

y después constituirá también una protección contra la ancianidad

ran practicar alguna forma de control de natalidad? lo primero que

(la única que tienen, pero generalmente muy efectiva en nuestro ~

hay que hacer es hacerles entender que existe realmente un problema,

dio rural) • De modo semejante se pronuncia Dore.Ven el caso de

y que la solución del mismo está en sus manos ¿Pero cómo reaccio

Japón, advirtiendo sin embargo, como posibles desventajas, la falta

nadan? No creo que pueda adelantarse ninguna conclusión, pero soy

de oportunidades de empleo y el costo de la educación.

lo suficientemente optimista para creer que una campaña intensa de
propaganda puede tener algunos resultados positivos, y ningunos n~

Me parece que ninguno de estos favores es especialmente

gativos en cualquier caso.

importante en México. En cuanto al primero, ya hemos visto que
siempre existen oportunidades de empleo, aunque el mismo sea tem
poral y de escasa

JJ
productividad. En

En las comunidades urbanas la situación es un tanto diferente.

cuanto al segundo, la edUCJ!

Aquí las masas de gente pobre están mucho más expuestas a compa

ción primaria no cuesta nada en términos monetarios, y muy poco,

rar su posición con la de los acomodados, y también al impacto de

si acaso, en términos del tiempo invertido en ir a la escuela, ya

y

que esto se puede hacer después de terminar el trabajo. Chandrasekhar
señala que en la India

II

los niños en las áreas rurales ly en las

la educación general, por lo menos en la forma de difusión de no!!_
cias, por medio de periódicos, de la radio, del cine, o a través de
la información general que proporciona el hecho de vivir juntos en
la misma área. Aquí la gente realmente está consciente del problema

.!/Veaí25Jpp. 71 y sigs.
y' Barclay (véase [17] p. 49) nota, en el caso de Formosa, la
misma tendencia a absorber a los f amillares desocupados dentro
·
de la f amiÜa extensa: "los miembros de la familia a menudo son
ocupados en un trabajo doméstico, cuando no hay otro trabajo
que puedan hacer.
y Véase [2 O] p. 1 ll .
34

de tener demasiados niños, el que ellos íntimamente relacionan con

j/ ~ . p. 113.

35

�su pobreza, ya que en una economía puramente monetaria los niños

nos hacen sentirnos impotentes para cambiar el curso d e 1os acont~

no resultan tan baratos como en la economía rural de semi-intercam,

cimientos, Y nos hace limitarnos a esperar que las cosas marchen

bio. StycoJ/señala el hecho sorprendente de que esta conciencia

por sí solas de la mejor manera posible. No puedo tratar de expli

del problema parece ser más aguda en Puerto Rico que en Inglaterra

car esta actitud, que por lo demás parece ser común entre la gente

(donde probablemente no hay problema alguno, ¡pero tampoco altas

pobre de todo el mundo. Uno de los entrevistados en la encuesta

tasas de natalidad 1 ) ; ya que en esta última "alrededor de una terc~

de Stycos ha expresado esto en términos insuperables: "A veces e.§_

ra parte de una muestra urbana, en su mayoría de mujeres casadas,

tán desesperados, sin empleo y con muchos hijos. Ese es el proble

pensaban que era mejor dejar a la suerte el número de hijos que t_y_

ma de Puerto Rico. A veces tienen muchos niños y se los dan a

vieran" , mientras que en Puerto Rico "solo alrededor del 2% (de una

sus parientes. Regalan cuatro y se quedan con dos, porque no los

muestra pequeña) opinaban del mismo modo" •*

pueden sostener a todos. También hay hombres que abandonan a
sus esposas después de que tienen cuatro hijos; se debe a que no

Me parece que la situación es muy similar en México. Algunas
1

1'

los pueden alimentar. Piensan que pueden resolver el problema aban

conversaciones extensas con gente pobre en Monterrey, una de las

donando a la esposa ..• muchos dicen que donde come uno comen my_

ciudades con más altos niveles de vida en el país, me ha conven

chos, _pero esto no es cierto. A algunos les gustaría dejar de tener

cido de que consideran en general a cualquier nuevo hijo como una

hijos, pero no lo hacen porque son flojos, se quedan en la cama,

positiva desgracia, y envidian. a los vecinos que tienen familias pe

Y porque no quieren tomarse el trabajo de levantarse por un rato no

queñas. Si esto es así, no creo que las explicaciones dadas por

evitan los hijos. Cuando la esposa resulta preñada no saben qué ha

Stycos * se apliquen al caso de México, a excepción tal vez de

cer. "1/

la que se refiere a la falta de conocimiento, o de posesión de anti
¿ Pero qué pasaría si se les hiciera saber que el control puede

conceptivos •

ser practicado en forma fácil y barata; si el Gobierno estableciese
El problema es fundamentalmente una manifestación de nuestro

clínicas para que dicten consejos y proporcionen implementos. Pode

carácter indolente, de nuestra actitud fatalista hacia la vida, que

mos esperar que la gente responda a esto? La experiencia en otros

]/ Véase [40] p. 159, nota 2.
* El tamaño de la familia ideal entre las mujeres casadas puertorrj,_
queñas parece ser de 3 a 4 hijos, y ellas muestran un gran temor
a tener más (algunas de ellas dijeron que serían más felices si
no tuvieran ningún hijo), pero de hecho tienen familias más gran
des, ¿por qué? Stycos sugiere las siguientes explicaciones: a)
falta de comunicación de las ideas acerca de la familia entre los
esposos o actitudes contrarias hacia la fertilidad; b) los medios
de reali~ar el ideal no se conocen, o aun conocidos, existen aj
gunas objeciones contra su uso; c) los hijos ayudan en la anci.2,
nidad · d) el complejo de machismo , el deseo de probar que se
es u; hombre completo (bien dotado sexualmente) .Véase ~ P .116,

1/Véase [40] p. 217. Belshaw (véase [19] p. 36} cita también a
un alto funcionario indio, quien se expresó en términos parecidos:
"¿Por qué no habría de responder el campesino (a una propaganda
de control de natalidad}? Por la misma razón de que no responde
a una gran cantidad de otras sugestiones para aliviar su situación,
desde la mejoría de los abonos hasta la higiene doméstica. Sufre
de una perfecta pequeñez de espíritu, hundido en un estado de com
pleta desesperanza, en una positiva penumbra de los sentidos, que
no produce reacciones normales a los estímulos ordinarios. La ur
gencia biológica es desprovista de· su rico significado humano eñ
tales condiciones. La reproducción se vuelve una función animal,
una proliferación que conduce a la muerte, tanto como a la vida".

36

37

�países es contradictoria. Ya se citó antes la afirmación de Dore

No ve ninguna solución en los métodos anticonceptivos, y cree que

en el sentido de que en Japón la tasa de natalidad descendió en

· el aumento de la mortalidad es el único modo de resolver el proble

.V

.V

-

4 años de 38. 3 a 16 .1 (¡un decremento del 60% !) . Chandrasekhar

ma. Haider

señala con cuánta ansiedad la gente en la India está dispuesta a

de que exista un problema de sobrepoblación (problema que el autor

probar los anticonceptivos, y cómo previenen generalmente la est~

considera evidente), y que por lo tanto poco puede esperarse por

rilización, para resolver el problema definitivamente. Stycos recon.Q.

este camino. Debido a una situación de extrema pobreza y de atraso

ce también que en Puerto Rico la extendida propaganda en contra

económico,

del control de la natalidad (hecha por la iglesia católica) "no ha

que han sido el principal factor motivante en la limitación de la fa

tenido efectos apreciables en las clases bajas'' .

mili a

'1:/

publicación toma una posición ecléctica:

11

Pero en otra

La situación más típica

encuentra que en Pakistán la gente no está consciente

11

la gente carece de aquellos objetivos socio-económicos

'1:/

11
•

-

Y Dube, citado por Haider, señala la importancia indudable

de los factores culturales que para propósitos del análisis económico

en la mayor parte de los países subdesarrollados es que la motiv-ª

son realmente intangibles. Afirma que "ha habido una conciencia cr_g

ción se encuentra entre estos dos polos; es decir, lo suficientemente

ciente entre los expertos en materia de extensión rural, y entre qui~

fuerte para que eJ control de la natalidad se practique si se le ofr~

nes trabajan en los programas de asistencia técnJca, de que aun

cen todos los medios, pero no tanto que se practique si los métodos

gunas de las innovaciones tecnológ:lcas y económicas · más sencillas

implican cierta dificultad de adquisidión, o de uso"

.y .

tienen dimensiones culturales

y

é!1

sociales latentes que riquieren de

consideraciones culturales, si es q·le quiere asegurarse el éxito de

.

El pensamiento teórico también se halla dividido sobre esta

y

1

1

cuestión. Barclay parece optimista:

"El cambio de una tasa alta a

y

estos programas. Pazos

es aún más categórico: " ... el crecimiento

de las familias en los países pobres no se debe fundamentalmente

1

una tasa baja de fertilid~d :t1ene implicaciones de gran alcance a

a la falta de instrumentos especiales, o de facilidades para la liaj

través de toda la sociedad, más de lo que la gente que vive en las

tación (de la natalidad), sino a la falta de voluntad para hacerlo; y ·

sociedades no industrializadas está preparada para reconocer" • . Benham

esta voluntad debe crearse a través de la educación general, y de la

y Van der Kroef dan por sentado que los métodos anticonceptivos pu~

creación de oportunidades e incentivos para el mejoramiento económico

den imponerse en forma efectiva, como se citó antes.

(como una· condición previa para el control demográfico)".

§.l

Por otro lado, Notestein

parece ser completamente pesimista.

Como antes se expuso, creo que la explicación fundamental de
la actitud básica entre las masas, radica precisamente en la actitud

1/ Véase
'j/Véase
y Véase
!/Véase
Y Véase

passim.
p. 202.
p. 57.
p. 51.
p. 478.

1/.Véase [29] pp. 243 y sigs.

Y .!!llil. p. 244.
-V Véase [6] p.
38

428.

39

�a que antes se hizo mención. Tal vez la iglesia es la más cons~
fatalista que prevalece entre las clases dirigentes. Las masas rea_g,
clonan como un reflejo de una élite gobernante activa y estimulante,
como (desafortunadamente para las democracias) lo han probado en
todas partes las dictaduras de tipo fascista o comunista. "El que

vadora de todas las instituciones humanas. Como tal, juega induda
blemente un papel fundamental en la preservación de los valores
vitales para cada cultura, pero esa virtud de estabilidad puede entrar
en conflicto a veces con las necesidades de una mayor flexibilidad,
y aun puede volverse un vicio.

no arriesga no gana"; esto es ab~olutamente cierto, y además en
nuestro caso ¿ qué podemos perder? No puedo ver nada en el lado
negativo. Por lo tanto, yo recomendaría una campaña decidida de
control de natalidad entre toda la población mexicana, proveyéndola

.. ,

de conocimiento, de medios y de estímulos. Si se llevase correct.2,
mente, tal campaña no tendría necesariamente resultados políticos
indeseables, sino que por el contrario serviría ~ los fines de la
unificación nacional, al proporcioo ar la conciencia de un interés
común, algo de lo que no estamos muy sobrados por ahora•

La adherencia de la religión a las reglas aceptadas {y especial
mente al rechazo del control de la natalidad} no tiene la misma fuer
za en todas partes. En · la India, de acuerdo con Davis,

11

-

"el induísmo

tradicional estimula un primer casamiento temprano y universal, la r_!!
producción en edad temprana, y la procreación de hijos". A pesar de
esto, la gente está deseosa de practicar el control de natalidad, como
hemos visto antes. La oposición de la iglesia organizada a tal práctica, no parece haber sido especialmente notable.

w mismo ha pasado

en Japón, donde la religión nunca se ha opuesto fuertemente al con
trol de natalidad, y en Ceilán donde, de acuerdo con Ryan,

y

-

entre

los líderes budistas "hay una aceptación casi completa del control
EL FACTOR REUGIOSO.
de natalidad", mientras sucede lo contrario entre los monjes budistas,
más educados.
Intencionalmente he pospuesto la discusión de este tópico hasta
la presente sección, porque el mismo puede tener una importancia de
La iglesia católica se opone decididamente a algunas formas
cisiva en la batalla por el control de natalidad, si algÚn día se inicia
de control, pero permite otras. Aunque parezca sorprendente, el cri
se en México.
terio distintivo no parece fincarse en razones morales, sino en con
sideraciones acerca de la salud de la mujer. La regla actual fue
La mayoría de las religiones se oponen al control de natalidad

establecida por el Papa Pío XI en su Encíclica sobre el matrimonio
en mayor o menor grado. Me parece que la explicación de este hecho
debe buscarse en el conservatlsmo necesario para mantener el statu-gue,
40

,!/ Véase [2-3] p. 76.
J:/Véase [:38] p. 101.
41

�la oposición de la iglesia. El libro de Stycos está lleno de evide.n

cristiano (1930}: "No debe considerars e que los esposos actúen

cias en este sentido.

contra el orden natural si hacen uso de sus derechos de acuerdo

especialmente francas:

con la razón natural, aunque no puedan engendrar nueva vida de

11

11

citaré unas cuantas, que me parecen

Ellos lo prohiben (pero) es bien práctico

el control. El cura no va a mantener a los hijos". "A la iglesia

bido a circunstancias de tiempo, o a la existencia de algún defeg
to" . Como lo indica Chandrasekhar,

:;10

no le gusta ese negocio (del control) porque los bautismos le dan

las "circunstancias de tiem

muy buenas ganancias". "La iglesia dice que es pecado, que as!

po" se refJeren aparentemente al período de infertilidad.

como Dios provee para uno, provee para una docena, pero no es
lo mismo tener un hijo que tener muchos. Para los ricos no es pe

Esta regla produce algunas controversias médicas que escapan

cado, puesto que lo practican (el control). Se hacen esterilizar ,

al alcance de este trabajo. Sólo puedo decir que en los países d~

ellos que podrían tener muchos hijos y darles todo lo que necesi

sarrollados, donde el control se practica en forma general, los mé

....
' .,'

dicos no han dicho nada acerca de los peligros físicos del control

y

en sus formas más conocidas. En Puerto Rico, de acuerdo con Stycos,
la mayor parte de los médicos opinan igualmente que no hay peligro
alguno, pero un médico católico sostiene lo contrario con extraordin_g,

tasen ••• Creo que es un pecado mayor traer niños a 1 mundo a sufrir,
que evitarlos simplemente". De aquí concluye Stycos que la religión
no es un impedimento verdadero para la realización de los ideales
de una fertilidad baja.

rto énfasis: "sólo hundiéndose en el placer, es decir, practicando el
¿Cuál es la situación en México? No lo sé, pero me imagino

control de natalidad, veremos a criaturas inocentes cayendo en el
amor libre; la prostitución adquirirá la fuerza de un torbellino; Y un
número infinito de hogares temblará con el temor de la infidelidad• • •
El instinto desencadenado se volverá una bestia tratando de saciar
su apetito en la virtud. Se romperá el velo de la inocencia, dejando
la impudicia al descubierto; y la bestia humana empezará a mostrar

que es muy similar a la que existe en Puerto Rico, porque en gen~
ral el pueblo (por lo menos en las áreas urbanas) adopta una actitud
cínica hacia los curas católicos , aunque al mismo tiempo -por una
curiosa ambivalencia- muestra un gran respeto para la iglesia como
institución divina.*

su cabeza trágica ante el hundimiento de la espiritualidad. ¿ Quién
Por otro lado, es posible que la iglesia misma haga algunas

podrá pensar en restaurar la moral de Puerto Rico cuando ellos (qui~
nes predican el control) la hayan roto en pedazos?" .

concesiones. Siempre ha sido sumamente conservadora, pero no com
pletamente inflexible. Insiste en que el obstáculo más grande para

Por su parte, los pobres no parecen tomar con mucha seriedad

.!/ Véase

*

1/

y

Véase [20] p. 48.
Véase [40] p. 197.
42

(40) p. ZOO.
Entre las familias más pobres de Monterrey, únicamente el 17%
de quienes se oponen al control lo hacen por motivos religiosos.
Los Pobres de Monterrey. Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad de Nuevo León, 1964.
43

�la campaila de control radica en razones políticas, más que ideol.2
gicas, religiosas o morales •

la tendencia contraria, debido a la migración de las áreas rurales
a las urbanas . *

La diferencia en la tasa de fertilidad entre las áreas rurales
Y urbanas se ha encontrado también en la India, pero como hace

11

REDIS!RIBUCION GEOGRAFICA.

notar Davis:

11

la misma diferencia que existía en 1931 la había en

1891, Y no hubo ninguna tendencia a extender la disminución en
Prácticamente todos los escritores mexicanos que he podido
consultar al respecto dan especial importancia a la posibilidad de

aliviar nuestro problema demográfico a través de una redistribución

......

geográfica de la población, de las áreas rurales a las urbanas por
un lado, y de la parte central del país a otras regiones, por el
otro. Debo decir algo al respecto, aunqte cooozco muy poco de
esto.

las tasas de natalidad hacia el campo" . Y podemos aclarar por nue.2,
tra parte que el proceso de urbanización no ha sido tan rápido como
para producir una baja sustancial en la tasa general de natalidad.
Por lo tanto, tal vez no debiéramos mostrar demasiada confianza en
los efectos favorables de la emigración rural, especialmente si -como
se dijo antes- la mortalidad tiende a disminuir en las áreas urbanas
más aprisa que en las rurales, balanceando de este modo la menor
tasa de fertilidad.**

Se acepta generalmente la existencia de una diferencia en la
fertilidad entre las áreas rurales y las urbanas en los países suJ:2
desarrollados, debido según creo, a la menor fe1V1dad de las cla
ses alta y media superior en las ciudades. Durán

señala que en

1937..:39 la tasa de fertilidad fue de 45. 9 en las áreas rurales Y de
41.4 en las áreas urbanas. También hace notar que la mortalidad
es más alta en las áreas urbanas que en las rurales (un hecho que
me parece dudoso ahora, debido al aumento en la seguridad social Y

En cuanto a la migración interna, parece que podría resultar
de alguna utilidad. En 1950 teníamos una densidad de población de
6 • 4 en la región del norte, de 12. 9 en la región del Golfo de Méxi

co, de 4.1 en el Pacífico Norte, de 14.1 en el Pacífico Sur y de

y

45 .1 en la región central.

Esta concentración de la población se

ha debido principalmente a razones históricas, y sin duda en parte
también a las diferencias en los recursos naturales, ya que la región

en otros servicios de extensión en la ciudad, de manera que de la
compensación de ambos factores deberíamos tener un aumento en la
porción rural de la población total. De hecho hemos observado

.l/ Véase [2]

p. 342.

* La población urbana como porcentaje de la población total ha
aumentado del 33% en 1930 al 44% en 1950 (véase [l6] p. 93).
1/ Citado en (17) p. 35.
** Para los problemas de distribución de la población en áreas ur
banas y rurales véase [15), p. 489; [2)p. 337 y sigs; (3Jpp-:
345-8; [4) p. 531; [7) pp. 395 y sigs; [39] passim.
Y Véase [8J p. 4 •

44
45

�central tiene las tierras más ricas. Esta situación puede estar cam,

CONCLUSIONES.

blando, a medida que los poderes reproductivos de la tierra (que
no se reproducen adecuadamente) se van agotando; y al mismo tiem,
po se abren al cultivo nuevas tierras en otras regiones del país ..

He enfatizado en repetidas ocasiones mi punto de vista con

Pero los movimientos migratorios, aunque han sido sustanciales, no

el problema central de este trabajo. Por lo tanto, voy a concluir

· han bastado para invertir las tendencias en la densidad de la pobl-ª.
11
.
,
1
ción. De acuerdo con Durán, parece ser que la poblacion en a r~

muy brevemente: el control de natalidad debería practicarse en Mé
xico porque lo necesitamos, y porque constituye otra forma de con,

gión central todavía está creciendo a una tasa más alta que en cual

trol de la naturaleza por el hombre. Al igual que con cualquiera .

quier otra parte del país, a excepción de la región Pacífico Norte,

otra variable económica, deberíamos hacer todos los esfuerzos po

muy escasamente poblada.

sibles para conocer más acerca del problema demográfico, y para
adquirir medios de controlarlo, dándole la flexibilidad necesaria para

i!
,,; 1

Me parece que movimientos migratorios en cantidades suficien,
tes no son fáciles de realizar en México, debido a la actitud general

la realización de los fines últimos del hombre: la riqueza humana,
la felicidad, y la dignidad.

que el pueblo tiene hacia la tierra en que nace, una actitud de apego
que es mucho más fuerte aquí que en los países desarrollados, , donde
la

II

movilidad del factor trabajo" puede significar mucho más; Y también

BIBUOGRAFIA.

debido al hecho de que las regiones escasamente pobladas se encuen,
tran en su mayor parte sin desarrollar, careciendo de la gran mayoría

(l] Ce.a le, A. J., y Hoover, E. M., Population GrowJhJnd Econom!c
1)_evelopment in Low Income Countries (Princeton, N.
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J., Princeton

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la migración debe tomar la forma de una colonización, y ya sabemos

[2] Durán Ochoa J., "El Crecimiento de la Población Mexicana", ].J.
'l'.rlmestre Económico, 1955.

que para esto son necesarias inversiones sustanciales Y un fuerte

[3) Espinosa Olvera R., "los Recursos Humanos en el Desarrollo

e.§.

píritu de aventura, factores ambos que no abundan en los países sub
desarrollados. De cualquier modo, me parece que la colonización es
una tarea más difícil que· el control de natalidad, _pero nada impide
que el ataque se realice simultáneamente en ambos frentes, por lo
menos en teoría.

Económico de México", Investigación
trimestre.

Económica; 1956, tercer

[4] Flores de la Peña, H., "Crecimiento Demográfico Desarrollo
Agrícola y Desarrollo Económico", Investigación E~nómica; 1954,
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j/ Véase [2] p. 338.
46

47

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tercer trimestre.
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49

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Ing. Eladio Sáenz Quiroga

INTRODUCCION.

El problema de la determinación de máximos y mínimos de funci,2
nes de varias variables independientes o sujetas a condiciones laterales,
se complica rápidamente al aumentar el número de variables

y

de acu~

(40) Stycos, J. M., Family and Fertility in Puerto Rico (N. York,
Columbia University Press, 1955).

do con la forma de la función a maximizar o minimizar

[41 J

laterales• El propósito de este trabajo es presentar el método de Lagrange

'' Cultural Chccks on Birth Control u sed in Puerto
Rico 11 en Inte~elations of Demographic. Economic and Social
Probl~ms iñSelected Underdeveloped Areas (N. York, Milbank
Memorial Fund~ 1954).

[ 4 2 J Taueber, I., "Population Growth and Economic Development in
Japan", Journal of Economic History, otoño, 1951.

y

las condiciones

para resolver problemas de optimización y discutir sus posibilidades de
aplicación Y sus limitaciones. El problema general de optimización se
define de la siguiente manera:

[43] Van der Kroef, J., "Cultural Aspects of Indonesia' s Demographic
Problems

11
,

Population Review, enero, 19 6 O.

[44] United Nations, Demographic Yearbook, 1960 (N. York, 1961).
( 45] Friedlaender, H. E., and Oser, J., Economic History of Modern
Europe (N. York, Prentice-Hall Inc., 1953).

(46] Suárez, E. L., "Consideraciones sobre el concepto del Desarrollo Económico 11 ,

El Trimestre Económico,

1964.

Def • 1.

Problema general

de optimización.

Maximizar o minimizar una

función de varias variables sujetas a condiciones laterales.

Las condiciones laterales pueden ser ecuaciones diferenciales ,
desigualdades, etc. Sin embargo, para considerar el método de Lagrange,
me limitaré al siguiente problema de optimización:
Maximizar o minimizar:
Sujeta a:

z• f

Cx

, x , •.• , xn)
2
1
g 1 Cx1 , x 2 , ••• ,xn) •O
92 (X¡, Xz, , , . , Xn) • 0

50

SI

�b)

Las condiciones laterales g

En general, las n variables xj no son todas independientes por

n

hiper-superficies del espacio ene-dimensional determinado

las condiciones laterales a que están sujetas. Entonces, se trata de

por X¡, x 2 , • · ,Xn • Entonces, el incremento total de cada

encontrar el máximo (o mínimo) de la función, de manera que la ene-ª

una de las funciones laterales, consideradas en el espacio

da de valores para x , x 2 , ... , xn, que proporcionen el máximo (o
1
núnimo) buscado, satisfagan el sistema de condiciones laterales. Es

(n + 1)- dimensional, debe ser igual a cero• Es decir:

decir, del conjunto de soluciones del sistema de condiciones later2.
d gl

les, debemos encontrar la que proporcione el máximo (o mínimo) de

-~
ix¡

d X¡ + ~
Jx2

la función z. Normalmente m l.. n y por lo tanto, el sistema de condi
d g2 )_1d X¡

ciones laterales tiene una infinidad de soluciones, cada una de las
cuales puede corresponder al máximo o mínimo buscado. Sin embargo,

(x¡, xz, .... ,x) • O son

JX¡

+Jg2
ix2

'd x

2

+

. . .. . ~
¡xn

d xn • O

d x + • • • • • J__ g 2 d
2
Jxn

X

n

- o

(t.)

el método de Lagrange permite en algunos casos, reducir a un número
finito las soluciones posibles y seguir algún criterio especial para
encontrar la solución óptima buscada.

1

'

Método de los multi:elicadores de Lagrange. El método de Lagrange con

Lagrange ligó las condiciones ( l.) y (2.)introduciendo incógnitas

l l' A2'

siste en ligar las condiciones necesarias para posibles máximos y mí

auxiliares

nimos de una función de varias variables sujetas a condiciones later2.

de la siguiente manera:

"·'

Am'

llamadas multiplicadores de Lagrange,

les. El criterio se basa en lo siguiente:
d

a)

La función z • f (x , x , . .. , xn) es una hiper-superficie en
1
2
un espacio (n + 1)- dimensional. Una condición necesarias
para posibles máximos y mínimos de la función es que el

Sustituyendo los diferenci'ales por sus expresiones en términos de
derivadas parciales, resulta:

incremento total de ~ sea igual a cero. Ahora, el incremen
to total de ~ está dado por el diferencial total de ~- Enton
ces, tenemos

la siguiente condición:

52

53

�Agrupando los términos en d xi , i • 1, 2,

... , n,

se tiene:

Hemos obtenido un sistema de m + n ecuaciones con m + n
incógnitas correspondientes a las

....

. . ..

.n

variables x

x , .••. , xn y
2
La solución de este

1

) 1 , A , ...•• , Am.
2
sistema proporciona eneadas (x , x ., ...... ·. , xn) que satisfacen
1 2
las condiciones laterales y además las condiciones 'n e~esaria~( 1)
los

- o

m multiplicadores

y _(2)para posibles máximos y mínimos de z. La condición suficie,n

Ahora, los diferenciales d e x 1 , x2, • • • ·, x n pueden tomar valores
arbitrarios porque' de acuerdo con la definición general del diferencial tQ.
...• , n. Entonces los coeficientes de los
tal, d xi • A Xi para i • 1, 2 ,
11gregando las condiciones laterales,
diferenciales deben ser todos cero• n
se tiene:

máximo de z, es que el segundo diferencial de z sea menor que
cero

y

cial de

para que corresponda a un !11ínimo de ~, el segundo difere,n
~

debe ser mayor que cero.

La expresión para el segundo

diferencial de z es complicada, por lo que resulta difícil la verifi.
cación de la condición suficiente. Sin embargo, en algunos casos,

A J 91 ~ A 2 h
- ..............
~JXl
.1
:pcI
·JX¡

M-

te para que una eneada que satisfaga el sistema , corresponda a un

)·· ti½
1

xz

A ¡ gz

2 ¡x2 -

..............

..

A&amp;
m ¡x1

•o

)&amp;
m !x2

-o

la naturaleza del problema indica que debe haber un máximo (o "!Í
nimo) de ~ y si el sistema de condiciones necesarias tiene un núm~
ro finito de soluciones, se puede calcular

~

para cada una de las

eneadas (x1 , x 2 , .•.. , xn) encontradas, para determinar la que corre.§.
panda al máximo (o mínimo) buscado.

.

,_

Limitaéiones del método de Lagran~.

A2k- .............. .
91 ( xl, x2,
g2 ( xl' x2'

• • • • • • • • • • • • • I

.............

. del método de Lagrange ·se deducen inmediatamente del sistema obt~
nido de las condiciones necesarias para posibles máximos
xn)
X .)

n

-

-

o
o

X )

n

..

0

y

mínimoa

y las condiciones laterales. Se presentan los siguientes casos, en

los que el método de Lagrange es inaplicable:

i) La función z • f

54

Las limitaciones de aplicación

(x1 , x 2 , ... , xn) o las condiciones later-ª

les gi (x1 , x 2 , .... , xn) "' O o ambas, pueden ser de tal
·forma que el sistema resulte sumamente difícil o imposible

55

�de resolver, aun cuando tenga un número finito de solucig

11)

nes.

Introduciendo incógnitas auxiliares no-negativas u ,
1
u
n' para transformar las desigualdades en ecuaciones, el problema se

El sistema puede ser indeterminado, es decir, puede haber

transforma en:

una infinidad de soluciones, en cuyo caso el criterio de
Lagrange no es aplicable.

Maximizar:
Sujeta a:

Inaplicabilidad del método de Lagrange a la programación lineal.

El

+ •••••• +a

problema general de programación lineal se define de la siguiente

X

2n

n

+ u

2

manera:

Programación Lineal.

a ml xl + a
m2 x2 + •••• • + amn

Maximizar o minimizar una función lineal de

.D. variables sujetas a un sistema de ecuaciones y (ó) desigualdades

o
~o

uj

n

.

j .1,2, .. ... ,n.

.

i -1, 2, ....• , m.

xj ~

lineales.

X

I

I

u
b
+ m• m

Para demostrar la inaplicabilidad del método de Lagrange, consi
Ahora, 'para expresar las condiciones laterales como funciones de

deraré un modelo particular Úpico de programación lineal. El razon2,
mie.n to es semejante para las demás formas posibles del problema g~
neral de programación lineal.

las (n + m) variables x , x , .••. , xn' u l' u
2' · · · ·, u m, i ntroduci mos
1
2
las variables auxili ares w 1 , w 2, • .•• , w m, de manera que:

• • • • • • • + al n

Problema.
Maximizar:
Sujeta a:

j

56

• •••••• + a

2n

X

n

2 +•••••••+a mn

X

n

X2 + • •

• • • + amn

n

+U

1

-b -O

1

xl + c2 + x2 + • • •
+ ª12

X

X

n

'

b

m

w

m

• a

ml

x

1

+ a

m2

X

1,2, ...... , n.

57

-b •O

2

u -b •O
m m

�El sistema tiene (2m + n) ecuaciones con las (2 m + n) inc6gri!
Entonces, aplicando el método de Lagrange, las ecuaciones del
sistema para determinar los posibles máximos Y mínimos son las siguien.
Sin embargo, el sistema resulta indeterminado al sustituir las
tes:

derivadas parciales de _¡ y las

Fi !

A1
A1

~ x2

.......... -A mlx1
J wm
Jw2 ..........
-AmTxz
Pi--

A2~-

~ wl

z

~-

-J Xl

J wm

J w2

i wl

~ z

- A2

-o
-o

.,..
i

-MSz
-~Ul
~ z

-~ u2

J w2 .........
Jwl
,A 1 ! Xn - A2 J Xn ~ wl
A1

&amp;u 1

A i wl
1 j u2

-

~

J w2
2

~ u1

-

! w2

-

A2 ¡ u 2

-

Jwm
- AmJ xn
¡w

. .. . .....

)mJu~

.........

)

jw
rn
m J. u 2

5,

por sus respectivas expresiones que

son constantes, porque tanto _¡ como las wi son funciones lineales de
las variables. Haciendo la sustitución de las derivadas parciales de _¡
y las wi se tiene:

º1 - ª11

A1-

c2 - ª12

) 1- ª22

cn - a. ln

~ 1- ª2n

ª21

A2

...........

-

Am - o

ªml

A2 -

• • • • • • • • • • • - ªm2 ~m =

) 2-

...........

o

.. o

.,. o
-o

A1

Am

- ª mn

.. o
-o

~2

-o
•

• 1

.

iz

¡ ui;n

Áwl

A1 ¡u;-

JW2

)2

!-Um

......... -

ªu

Xl + al 2 X2+ • • • • • • • + ªin xn + ul

ª21

X¡ + ª22 X2+• • • • • • • + ª2n Xn

Jwm
Am lum

-b¡
+

Uz

-b2

. - ~m

.. o

.o
.o

ª11 X¡ + ª12 X2

+ •••• + ªin

Xn + U¡

ª21 X¡ + ª22 X2

+ .••• + ª2n

X

n

+ u2

-b¡

-o

-b2

-o

+ u -b

+um- b m= O

-o

m m

• O

�De las primeras (m + n) ecuaciones se obtiene

Ai"' Az"'-., .= Am -O ,
a Estados Unidos, J. Von Newman y · o. Morgerstem publicaron su

Es decir, las primeras (m + n) ecuaciones no contribuyen para la dete_r

libro titulado "The Theory of Games and Economic Behavior". Este

minación de las xj • Eliminando las primeras (m + n) ecuaciones, el si§.

libro atrajo la atención de gran cantidad de investigadores economi§.

tema se reduce al sistema de condiciones laterales del problema orig!

tas Y matemáticos que reconocieron la importancia de las ideas de
nal:
Von Newman, Se ha demostrado que los problemas de programación
lineal tienen la misma estruc.t ura matemática que los juegos de 00 s
_personas, En 1947, el profesor Dantzig inventó un proceso numérico,
que le llamó método Simplex, para resolver problemas de programación
lineal,

El método simplex fue publicado en 1950, Y a partir de esa f~
.. b

•• ••• +

cha se han desarrollado nuevas técnicas para reso 1ver problemas de
m

1t

optimización.

1

Este sistema siempre es indeterminado porque tiene mayor número
de incógnitas que de ecuaciones. Entonces, el criterio de Lagrange no
es aplicable para la solución de problemas de programación lineal, como

.

se había asegurado.

1 •

',

.. ,

La inaplicabilidad del cálculo a los problemas de programación

ti.

neal y a otros problemas de optimización, ha obligado a buscar nuevas
técnicas para resolver estos problemas. En 1927, el matemático húngaro

J. Von Newman publicó su primer ensayo sobre teoría de juegos, sugirien,
do que sus ideas podían ser utilizadas para resolver problemas de optJ.
mización. Sin embargo, el ensayo fue tan abstracto que solamente unas
cuantas personas pudieron entenderlo. En 1937 presentó un nuevo trabajo
de teoría de juegos con resultados semejantes. En 1944, habiendo emigrado

61
60

�IA REFORMA TRIBUTARIA EN MEX.ICO
Ingolf H. E. Otto

"Hay algo en nosotros que nos des
vía de los objetivos cuando esta=
mos a punto de alcanzarlos".
-Miguel Angel Menéndez

Con la promulgación de la nueva ley de impuestos sobre la renta
personal, el sistema tributario mexicano ha dado un paso gigante hacia
la reforma integral. Ningún país del mundo tiene actualmente lo que se
atrevería llamar buen sistema tributario. los especialistas en la materia
e·s criben cada año cantidades de estudios sobre las deficiencias de este
o aquel impuesto, o sobre sistemas ideales Gle tributación, ¡pero raras
veces ocurre algo tan concreto como la aprobación de una ley de refo.r
ma verdadera. Después de cuatro o cinco mil aflos de planificación 9.!!
-bernamental exclusiva de este ramo, el mejor sistema existente sigue
mereciendo el calificativo. "conjunto caótico de impuestos sueltos".

La nueva ley de impuestos sobre la renta personal pone en vigor
la mayoría de las reformas sugeridas hace dos años por lfigenia de
Navarrete en la conferencia del programa conjunto de tributación OEABID-CEPAL en Santi-ago de Chile. Sin embargo, la aprobación de una
ley es solamente el comienzo de cualquier reforma. Como sabe cada
administrador, es error muy grave suponer que, al dictarse un fallo o
emitirse un decreto, se tendrá solucionado un problema. Los problemas
se solucionan solamente en el nivel real de actividades y hechos, no

63

�ficiente e inadecuada y corresponde a ideas y sistemas más bien

11

anticuados. 11

.

Señala que, a base de los pocos datos disponibles,

la carga fiscal en América Latina por lo general no excede el 15%
en el nivel abstracto de leyes y ponencias. Por eso, la parte indi.§.

-y en México, el 10%. En Estados Unidos la carga ha oscilado

pensable para llevar a cabo la reforma anhelada consistiría en un

entre el 20% y el 40%- en algunos países de Europa, alrededor

largo proceso de educación de los causantes, organización de un

del 30%. Obviamente, la nueva ley de impuestos va a ayudar a

cuerpo temible e intachable de inspectores, desarrollo de métodos

cambiar la situación en el caso de México.

eficaces de revisión y control, en fin, toda una serie de detalles
Una de las metas de la Revolución Mexicana fue la de dismi

difíciles pero indispehsables.

nuir la concentración de poder -poder político con la fórmula de
Suponiendo que ese esfuerzo imprescindible sí se hace, enton
ces México lleva una ventaja fuerte sobre todos los demás paíse~

agraria que acabara con los latifundios - . Pero un economista se

del mundo en cuanto a reformas tributarias en los últimos años• El

dará cuenta de que la mejor herramienta para combatir la concentra

esfuerzo, por ejemplo, del desafortunado Presidente Kennedy para

ción de ese poder económico se halla en los impuestos y no en

lograr unas cuantas reformas en su monstruosamente complicado si.§.

normas físicas. Es curioso, por eso, que una de las herramientas

tema impositivo resultó un fracaso completo. Lo único que se logró

más poderosas y eficaces · actualmente existe en México: desde

después de tantas vejaciones fue una. simple reducción de tarifas

1962 México no cuenta con un impuesto sobre herencias y legados.

durante la administración del Presidente Johnson. Sigue igual la e~

En ese año se derogó la vieja ley, que promulgaba tasas de impue,2.

traf'ía mezcla de exenciones, filtraciones, fueros, concesiones de

tos entre el 6% y el 64% de la cantidad heredable.

..

,,

.

Sufragio Efectivo-No Reelección; poder económico con la reforma

agotamiento, et hoc genus omne, que tiene .'como resultado la par!!
La teoría clásica de impuestos sobre herencias los consideró

doja de que, con una gama de tasas impositivas sobre la renta pe,r
sonal que llegaban entonces al 91 % marginal, el sistema de impue.2,

como los más convenientes y menos onerosos de todos. Se argumen

tos sobre l.a renta resultara regresivo. En el caso de México, por lo

tó que hasta un impuesto del 100% sobre herencias no . pesaría sobre

menos los cambios serán además mejoras.

nadie: no sobre el difunto porque ya era difunto; no sobre el heredero
porque él sabía la ley y no tenía ninguna esperanza de recibir nada.

. Hace algunos años Víctor Urquidi comentó acerca de los proble

Resultado: una ley con efectos redistributivos. grandes, con rendimien

mas económicos de América Latina, "Pero en el fondo se llega al

to posiblemente también grande, que no causaría molestias, sacrifi

problema de la tributación, que en la m~yoría de los países es ins.Y,

cio, o carga a nadie, porque ningún ser viviente lo pagaría!

1/
64

Víctor L. Urquidi, Viabilidad económica de América Latina. México:
Fondo de Cultura Económica, 19 6 2, p . 47 .
65

�Obviamente, los grandes señores podían encontrar argumentos en
contra de este idilio tributario. Alegaron que, efectivamente, es el
beneficiario quien paga tal impuesto, y que el impuesto destruye su
capital y lesiona así el desarrollo económico del país. Este punto de

momento, estilo Mussolini.• Pero estos ejemplos y los muchos más
que se pueden imaginar no señalan consecuencias necesarias de los
impuestos sobre herencias, sino simples posibilidades. El factor d~
terminante en cada caso sería la capacidad o la incapacidad de las
personas que tomaran las decisiones. No existe necesidad alguna de

vista se basa en una serie de supuestos más o menos ocultos que d~
disminuir el capital circulante de una empresa para pagar impuestos:
ben ser examinadas en turno:
se puede vender la empresa, se puede convertir la empresa en socJ&amp;
dad anónima pública (con acciones en manos del público), se puede .
1. Que la herencia forma parte del capital del beneficiario. La
obtener un préstamo, o se puede tomar precauciones para el pago del
transferencia de propiedad del difunto al beneficiario es un asunto le

4

t.,
,

gal. Tiene que ver con el sistema 1ega1 en vigor, con las normas de

impuesto por medio de un seguro sobre la vida del dueño. En el caso
del fisco, el gobierno puede utilizar el dinero recaudado con mayor prQ.

cada sociedad, con una decisión colectiva acerca de la pertenencia de
vecho en vez de menor, puede construir una presa o una carretera con
los bienes de un deceso. Esa decisión no solamente puede ser diferen
te de país en país, de época en épc,ca: lo es. Entonces, no se puede
decir que la herencia forme parte del capital del beneficiario a menos

alto rendimiento económico, en vez de derrochar los recursos en obras
de autoglorificación. Es decir, el efecto de este impuesto sobre el
monto de capital financiero económicamente productivo en una economía

que la sociedad y sus instituciones así lo dispongan.
depende de la capacidad de los administradores en el sector público y
en el sector privado -no de la naturaleza del impuesto - .
2. Que el impuesto sobre herencias disminuye la cantidad de capJ.

...

tal en la economía. En términos reales, por supuesto, esto no puede
suceder• El número de edificios Y máquinas no disminuye al pagarse un
impuesto. En te'rminos monetarios, al contrario, sí puede suceder: siem.
pre y cuando el pago

COnvierta

capital financiero utilizado eficientemente

en la producción de bienes Y servicios en capital financiero no utilizado

3. Que las capas ricas de la sociedad tienen altas tasas de ahQ ,
rro e inversión, y que los ingresos que perciben ellos ayudan, por ende,
más al desarrollo económico que iguales cantidades en manos de personas
más humildes. Este supuesto es discutible de todos modos, pero en cuan
to a América Latina es sumamente discutible. Como señala Higgins,

J/ las

eficientemente en la producción de bienes Y servicios. Esto puede suceder
capas ricas en estos países tienen la costumbre de gastar procentaje.;
en varias maneras: por ej emplo, una empresa puede llegar a la quiebra
después de pagadcslos impuestos con una parte de su capital circulantes,

o el gobierno puede recaudar el dinero antes empleado con rendimiento
económico alto para gastar1o en mo numentos glorificando el líder del
66

altos de sus ingresos en artículos de lujo, muchos de ellos importados.

J/ .Aspectos sociales del desarrollo económico en América Latina. París:
UNESCO, 1963. v.2, p. 164.

67

�La importancia potencial de este "consumo conspícuo" se demuestra

eficiencia empresarial, entonces, no es válido.

en las estadísticas relativas a los ingresos de las capas altas: en
Venezuela, 12 .5% de los recipientes de ingresos perciben el 50%
Se puede concluir que los supuestos que forman la base de
del total; en El Salvador, 8% percibV50%; en Chile, 3% percibe
los argumentos tradicionales en contra de estos impuestos sobre h~
25%; y en México, 5% percibe 36%.

Y, según la CEPAL, el 2% de

los recipientes de ingresos recibe el 13. 7% del total en Chile,

ey

rencias carecen de validez. Hay otros argumentos, no obstante,
que tienen que ver con dificultades reales • Se dice, por ejemplo,

20.7% en Ecuador, el 20.5% en México, y el 17% en Venezuela.
que un impuesto sobre herencias simplemente no es factible porque
Además, en un país con sobrecapacidad de producción industrial,
nadie lo pagaría. Así observan dos catedráticos de la Universidad
como lo es México, un estímulo al consumo ayudaría más al des2.
Nacional de México: "Posiblemente es en el lmpuestro sobre Heren
rrollo que igual estímulo al ahorro.
cias y Legados en donde más fraudes se comenten al Fisco, debido
a multitud de maniobras, aparentemente legales, tendiente a eludir

y

4. Que el cambio de gerentes (a base de la venta de una
su pago".
empresa

O

Hasta cierto punto, esas dificultades aparecen también

la formación de una sociedad anónima) lesiona al des2.
en recaudar el impuesto sobre la renta personal. El gobierno tiene

rrollo económico. El crecimiento

y

viabilidad de una empresa se
que desarrollar un equipo de auditores e investigadores capaces de

debe, entre otras cosas, a la capacidad de los gerentes. Medir
identificar y poner fin a tales fraudes. Como se ha comprobado en
esa capacidad es muy difícil, y, por lo general, se aceptan los
muchos países, hacerlo sí es factible.

Pero se alega que los · im

resultados económicos a largo plazo como indicadores. Hasta los
puestos sobre herencias presentan problemas especiales, que los
rusos, con el ºLibermanismoº, lo hacen. Pero aún así, es difícil
creer que una empresa flamante, desarrollada bajo el control de un
empresario hábil

y

causantes pueden ocultar títulos al portador o pueden regalar grandes
partes de su propiedad a sus hijos o nietos antes de morir.

trabajador, seguirá en exactamente las mismas con

diciones en manos. de su heredero. Existen ejemplos tristes de compa
Sin duda alguna, estas dificultades existen, pero no son muy
ñÍas grandes y productivas arruinadas por la estupidez o la inc2.
pacidad del hijo del fundador. No existe ninguna razón para creer
que el heredero sería e l gerente más eficiente que se pudiera en

graves si se cuenta con buenas leyes impositivas y con buenos re
caudadores. La solución más obvia y más elegante es la de Henry
Simons -de simplemente incluir herencias, legados, y donaciones

centrar. El argumento del efecto nocivo de este impuesto sobre la

Y
Y

lbid.
,
de América Latina en la postCEPAL, El desarrollo economice
guerra.
68

y

Roberto Santillán I.ópez y Aniceto Rosas Figueroa, Teoría de las
finanzas públicas y el caso de México. México: Universidad
Nacional Aut6noma de M~xico, 1962, p. 132.
69

�'

en la definición d e rent a

§/

Personal - . El desarrollo del sistema impQ.

Estados Unidos de Norteamérica, por ejemplo, tienen un impuesto

sitivo mexicano ha sido hacia definiciones más Y más generales:

federal sobre herencias que llega hasta 77%. Pero aunque modesto,

este paso continuaría el proceso. En la actualidad, puesto que de.§.

el impuesto mexicano sería apropiado, simple, fácil de recaudar, y

de 1962 no existen impuestos federales sobre estas transferencias,

eficaz -eficaz principalmente en evitar la concentración desmesurada

Y puesto que el gobierno federal ha convenido con los estados la

de poder económico o en pocas manos - •

tatales similares, hay vía libre para
derogación de los impuestos es
este cambio tan justo Y tan simple. La nueva ley del impuesto SQ.

Y ¿ cuál sería la consecuencia de un proceso ininterrumpido de

bre la renta de 1964 se adapta magníficamente a este propósito,

concentración de poder económico? Ya se sabe la primera etapa de

puesto que las tarifas correspondientes al producto del trabajo de

cristalización y estratificación: algo parecido a la era porfiriana, con

personas físicas son tan modestas.
pilar la aplicación de estas tarifas

La solución indicada sería am

una capa delgada de personas muy ricas y poderosas, otra capa del

a incluir donaciones' herencias ,

gada de la clase media,

y

una masa grande de miserables. Pero aqu~

lla no es la etapa final. Esa la podemos ver solamente en el caso de

y legados.

un país vetusto, desarrollado hasta el estancamiento, como la vieja
,
simplificaría inmediatamente•
Hasta el problema de evasion se

•

'l

......

India, con sus cuatro castas grandes, su lujo de castas subsidiarias,

Al cabo de unos años, los investigadores del fisco podrían deterni!.

y sus Intocables. Cuando llegaron los ingleses a la India, encentra

onas ricas• Cualquier investigador
nar la manera de vivir d e Pers
iciones de determinar más o menos cu.§.
experimentado está en Cond
S
ed luego calcular el
les son los gastos de tales personas. e pu e
.

ron una sociedad en la cual los Intocables tenían que llevar escobas

monio de cada persona Y verificar si efecY,
monto probable del Patri
a tal acumulación,
, , 1 los impuestos correspondi ent es
vamente pago e
·
defraudado al fisco Y tiene que pagar los i@
Si nó, obviamente ha
Y multas • Es un método singulcg:
puestos atrasados, más intereses

ofender a las castas con su saliva. En el sur de la India, las muj~

-

con.s igo para borrar las huellas de sus pies antes de que contamina
.,
sen a las castas. Llevaban pequeñas ollas en que escupir para no

res Intocables no tenían derecho a cubrir sus cuerpos más arriba de
la cintura. No podían los Intocables sacar agua del pozo común. No
podían celebrar fiestas con música. Tenían que dedicarse a trabajar
con cadáveres, con aguas negras, o con cualquier cosa que lasºª'ª-

mente eficaz y justo•

tas consideraban vergonzosa. Desde 1949 no existen Intocables ante
t cambio' México todavía ten.
Después de haber efectuado . es e
más bajo que otros países: los
dría un impuesto sobre herencias

la ley, pero sí existen 65 millones de ex-Intocables que siguen vi
viendo en condiciones infra-humanas. Posiblemente en quinientos o
mil años los efectos de ese largo proceso de concentracion de poder

T ti n Chicago: Un_!
Cf Henry C Simons' Personal Income axa o .
§/ ve;sity of Chicago Press, 1938, cap. vi.
70

71

�LA CITRICULTURA EN EL ESTADO
DE NUEVO LEON

económico-social habrán aes aparecido. En estos casos, obviamente,
es mucho más fácil prevenir que curar.

Lle. J. Jesús Rodríguez Muro
RESUMEN.
INTRODUCCION.

•

México se halla actualmente envuelto en un proceso de reforma
tributaria -una reforma fundamental y necesaria-. En medio de este
proceso una anomalía se presenta: e 1 h ech o de que la herramienta

....·-··
.
-

más poderosa y eficaz para alcanzar 1as met a s de la revolución m~
xicana actualmente no existe: un impuesto sobre herencias, legados,
y donaciones. Los argumentos en contra de este impuesto resultan
ser emocionales más que lógicos. El reestablecimiento rápido de este
impuesto es preciso para evitar la concentración desmesurada de P.Q.

Aunque poco estudiada y conocida la industria cítrica en México,
produjo en el año de 1959 1.a cantidad de 20,156,000 cajas de 40 kilos

11

cada una,

dedicándose casi toda la producción al consumo nacional y

solamente el 4. 5% a la exportación. Para dar una idea comparativa de
la importancia de esta industria, la producción de México fue del orden
del 15% de la de Estados Unidos de Norte América.

der económico y el regreso a l as condiciones económico-sociales
La producción de naranja en el país se encuentra concentrada en

pre-revolucionarias •

4 zonas principales que se localizan en los estados de Nuevo León
(43%), Veracruz (21 %) , San Luis Potosí (13%), y Jalisco (3%).

y Además,

México en el principal productor de lima en el mundo, ya que alrededor

..

'i

del 50% de la producción mundial procede de nuestro país. Este cítrico
es usado principalmente como concentrado para refrescos y en esta fo_r.
ma se exporta en su totalidad a los E. U. A., desafortunadamente no
hay datos sobre estas exportaciones, pues los informes oficiales sol-ª
mente hacen referencia a concentrados de frutas en general.

1/ Foreign Agricultura! Circular.
Y Datos para 1960 del Resumen

General de Economía Agrícola.

del Boletín mensual de la Dirección

72
73

�La región cítrica de Nuevo León, de acuerdo con los informes

y

más conservadores

.

LOCAUZACION DE LA REGION CITRICA DE NUEVO LEON.

produce el 40% de la producción nacional de

naranja, lo cual la coloca en una situación digna de estudio, máxime

El Estado de Nuevo León se encuentra en el norte de la Rep_y

que se encuentra en Una Zo na considerada como desértica en general,

blica Mexicana entre los 24 y 27 grados de latitud norte y colinda

La calidad de su producto, en su forma, sabor y cualidades alimenti

con el Estado de Texas de Estados Unidos de Norte América. La r~

cias, 1'e. distingue de las otras zonas productoras e inclusive es la

gión cítrica en el Estado se localiza en la parte media del mismo ,

única naranja que ha logrado introducirse en el mercado extranjero•

a 25 grados de latitud norte y a una altitud de 500 metros sobre el
nivel del mar.

El desenvolvimiento de la región data de apenas hace 60 años,
esto es, como cultivo comercializado, pues si bien es cierto que
desde la época de la colonia existían estos árboles, no se explotaban

La zona se encuentra al oeste de la llanura costera del Golfo
de México, la cual en esta latitud tiene una anchura de 200 kilóme

-

.

...

en forma comercial, Inicialmente el mercado natural de este producto

tros aproximadamente con dirección de Oeste a Este, y yace al pie

fueron las poblaciones circundantes, tales como Monterrey, Tampico

Y en las estribaciones de la Sierra Madre Oriental. El área naranjera

y Torreón, pero a med1'd a que fue incrementándose el cultivo se llevó

está al pie del extremo final de la parte noreste de la sierra, lo cual

a regiones del centro de la República, y en los últimos años se buscó

le permite tener hacia el Oeste las imponentes montañas de la sierra

mercado en el extranjero, tanto como fruto fresco como producto concen.

Y al Este una llanura que va a terminar en el Golfo de México. Esta

trado. El área sembrada de naranjos en esta región se ha ido ampliando

localización permite que reciba los beneficios de las precipitaciones

en los pasados quinquenios a razón de un 300%. En la última década

pluviales originadas por la barrera que forma la sierra a las masas

parece que se h a deten ido el crecimiento de la región, más que nada

húmedas de aire provenientes del Golfo.

y

debido a la falta de agua.
Una serie de contrafuertes de la sierra y de pequeños lomeríos
cruza toda la región naranjera, no alcanzando estos lomeríos alturas
mayores de 200 metros sobre el nivel de la región, dando lugar a la

y

if

Boletín mensual de Economía Rural.
De acuerdo con los datos del Boletín de Economía Rural, la zona
ha permanecido estacionaria, pero de acuerdo con l?s dato~ de la
agencia local de la Secretaría de Agricultura en la ultima decada
ha duplicado su área.
.

formación de pequeños valles que son cruzados por arroyos y ríos de
escasa corriente.

75
74

�Allende, General Terán y Noreste de Montemorelos; la segunda cuenca
El subsuelo de la región es de calizas y pizarras calcáreas,

la forman los Ríos Potosí, Hualahuises, Linares y Pablillos y el arroyo

siendo la estructura de la sierra sumamente complicada, con fallas,

de Santa Rosa. Todos estos ríos y arroyos tienen su origen en la Sie

plegamientos, anticlinales y sinclinales que a la fecha no han sido

rra Madre Oriental, solamente los ríos San Juan, Ramos, Pilón, Linares

debidamente estudiados por geólogos. Sobre estas calizas se encuen

Y Hualahuises tienen agua permanentemente, los otros sólo en época de

tra una capa de tepetate o caliche cµya formación se debe principaJ

lluvia tienen corrientes fluviales. El agua de los ríos

mente a aluviones de la sierra, e inclusive existen algunas lomas

vecha por medio de tomas de agua que a través de canales y por grav§_

en que este caliche ha sido levantado por movimientos tectónicos Y

dad se lleva a los valles y faldas de las lomas donde se encuentran

actualmert e es posible encontrar petrificados entre la masa de cali

los cultivos, principalmente de naranjos.

y

arroyos se apr,2

che restos de hojas y tallos de plantas. Este caliche hace poco pe_r
meable el subsuelo de la región, arriba de él se encuentra la tierra

..

.,

1

..

La latitud en que se encuentra la región corresponde a una zona

vegetal propia para la agricultura, la profundidad de esta capa es

de altas presiones, pero en el verano esta zona se desplaza hacia el

muy variable, alcanzando en los valles una profundidad de 2 a 3 m~

norte Y los vientos húmedos del Este provenientes del Gofo de México

tros y en las faldas de las lomas de 50 a 100 centímetros. En las

llevan la lluvia a la región. Además, la barrera que forma la Sierra M,2

Cúspides redondeadas de los lomeríos y contrafuertes, es posible

dre Oriental a las masas húmedas de aire, origina que éstas se precJ

encontrar la caliza al descubierto y solamente en grietas la tierra

piten en forma de lluvia al pie de la sierra donde se encuentran estos

11

vegetal, en las que crecen los mezq·Jites y plantas de la región. Es

municipios;

en los valles y faldas de las lomas donde el hombre ha logrado llevar

metros sobre el nivel del mar, esto es 1, 000 metros sobre el nivel de

a cabo sus cultivos, habiendo tenido que limpiar de maleza la tierra

la región y con pendiente bastante pronunciada.

y recogido las piedras que

Se

la sierra en esta parte tiene una altura media de 1,500

encuentran entre ésta para poder usar

sus implementos agrícolas; toda la tierra vegetal de la región es de

El clima de la región nos es posible determinarlo con la ayuda de

aluvión y se encuentra Sumamente revuelta con piedra proveniente de

la temperatura y lluvias, y de acuerdo con la clasificación de Koeppen

la sierra y lomeríos.

se podría clasificar como Cwa, esto es, clima templado, de invierno
seco y con temperaturas superiores a 22 grados centígrados en el mes

, consta de 2 cuencas, la del Río San
La hidrografía de 1a regi on

más caluroso.

Juan Y la del Río Conchos, la primera la forman los Ríos Ramos, San
de Garrapatas, Olmitos, Encadenado
ta Catarina, Pilón Y los arroyos
y Mohines, esta cuenca

abarca los municipios de Santiago, Cadereyta,

76

.!/ Municipio

es la menor división territorial y política mexicana
puede ser de muy diferente extensión, pero en él existe un aÍ
calde que es elegido por voto popular por los pobladores del_
área Municipal. Su área no tiene relación con la geomorfología
del territorio y ha sido delimitada más que nada por anteceden
tes históricos y culturales que en general datan del tiempo de
la colonia.

77

�El promedio anual de te~peratura es de 21 a 22 grados, llegando
a ascender la temperatura hasta 45 grados en los días más calurosos
de verano, que en esta región corresponde a los meses de Junio, JQ
lio, y agosto. Las heladas no son frecuentes y sólo ocasionalmente

los vendían casi como esclavos a los mineros del centro del país,
estos aborígenes prácticamente fueron extinguidos en la región.

la temperatura desciende a -4 C,· en los meses de enero y febrero
es cuando son más frecuentes las heladas, pero pocos son los años
en que éstas llegan a causar grandes perjuicios a los cultivos•

Los primeros españoles que poblaron la región se dedicaron a
la cría de ovejas y ganado mayor y comenzaron a labrar la tierra
en sus haciendas de "pan coger 11 , esto es, en las tierras a orillas

La precipitación promedio en la región es de 877 .8 mm. en los
últimos 20 años, correspondiéndole a los municipios que se encuen
tran más al Este y al pie de la s1erra una mayor precipitación; asimi.§.

de los ríos; poco a poco, debido a la fertilidad de la tierra

y

al

agua que no les faltaba en los ríos, se fue convirtiendo esta región
en el granero de Nuevo León y estados circunvecinos; los cultivos
eran principalmente maíz, frijol y caña de azúcar.

mo, de un año a otro varía mucho la precipitación en un mismo mes,
¡

El mayor mercedario de tierras fue el Captián Alonso de León,
le fue otorgada su merced en el Valle del Pilón, y para 1644 ya
EVOLUCION HISTORICA DE LA REGION CITRICA.

tenía organizada su hacienda de San Mateo, a su muerte, la propi_g
dad fue dividida en partes iguales entre sus hijos e hijas, y esta
Esta región se encontraba poblada por tribus seminómadas antes
costumbre continuó a través de las siguientes generaciones, evitáQ
de la llegada de los españoles. El único aprovechamiento que los abQ
dos e el mayorazgo y dividiéndose ampliamente la tierra. Todavía se

..

rígenes hacían de la tierra era a través de la caza, pesca Y recoleg_
conocen las tomas de agua y las haciendas por nombres que les fu_g
' soci a 1 apenas sí pasaba del clan y no
ción de frutos; su organizacion
ron impuestos en aquella época y existen los sistemas de riego que
existe ningún antecedente que pruebe que tenían religión,

estos primeros pobladores construyeron.

Los españoles que recibieron mercedes en esta región, una de
No ha sido posible por los historiadores precisar la fecha en
las más feraces en el Estado, cuando no la única, trataron de conve_r.
que el cultivo del naranjo principjÓ en esta región, pero para princi
tir al cristianismo Y acostumbrar a e stos aborígenes a una vida seden
pios del siglo XIX ya existían en Montemorelos huertos de naranjos,
taria, primero para obtener mano de obra, Y segundo' para cumplir con
disposiciones de la Corona Española, pero fracasaron Y tuvieron nece

no en plantaciones de explotación comercializada, pero sí para el
consumo local

y

sus alrededores.

sidad de emprender muchas guerras, Y a los que tomaban prisioneros

78

79

�De acuerdo con las estadísiticas
En el año de 1877 lé1 región fue cruzada por el ferrocarril

y

datos de fuentes oficiales

Y privadas, el rendimiento por árbol es bastante bajo, y se ha man.

Monterrey-Tampico, permitiendo esta vía un mejor aprovechamiento

tenido al mismo nivel por los últimos 25 años,

de los recursos, ya que con anterioridad todo el comercio y tran.2.

miento ha aumentado se ha debido más que a un mejoramiento en las

porte se hacía a través de carretas de bueyes y a lomo de mula.

técnicas del cultivo, a la benignidad del clima. Afortunadamente, a

Algunos de los ingenieros Norteamericanos que tendieron la vía

últimas fechas hay una marcada tend,~ncia entre los citricultores·· al

supieron apreciar las condiciones climatológicas y la calidad de

uso de insecticidas y abonos apropiados, y a un mejoramiento gene

las tierras, ideales para el cultivo del naranjo; compraron tierras

ral en la técnica del cultivo del cítrico, esperándose que en un

e importaron árboles de California, dando origen con esto a una

período corto el rendimiento por árbol aumente en forma considerable.

y

cuando el rendi

agricultura comercializada. De estos primeros huertos todavía qu~
dan 3 en manos de Norteamericanos, entre ellos el del Coronel
Robertson, los demás fueron vendidos a mexicanos en el período
SITUACION ACTUAL DE 1A REGION NARANJERA.

revolucionario de 1910.

En el cuadro No. 15 observamos la evolución que la citricultura

En el cuadro No. 15 podemos ver que para el año de 1891
se producían 55. 6 toneladas y 15 años más tarde la producción

ha tenido a través de los últimos 30 años y también que los datos de

ascendía a 581 toneladas, o sea un aumento de 1,000%. Desgr2

diferentes fuentes, todas ellas oficiales, no coinciden más que en un

ciad amente, no se han podido obtener estadísitcas de la época r~

sólo punto, el número de árboles sembrados por hectárea. los factores

volucionaria y solamente encontramos datos del año de 1930 en

que intervienen para que las cifras sean tan diversas son de varias

·adelante; para este año la producción era de 8, 998 toneladas, esto

clases, entre ellas podemos mencionar el método seguido en la recQ

es, un aumento aproximado de l,500r% sobre la producción de 1905,

lección de datos censales, la incorrecta información de datos proporciQ

no obstante que el país había pasado por una etapa revolucionaria

nados por los citricultores, la falta de control de las autoridades est2

que necesariamente tuvo un efecto de inseguridad en el campo, Y

tales

por último, en el siguiente período de 1930 a 1955 la producción

del presente artículo se· inclina a considerar que los datos del Boletín

se elevó a un 2,300%, hasta alcanzar una producción de 221,925

mensual de la Dirección de Economía Rural. son en los que abarcan un

toneladas.

mayor número de años y guardan mayor relación y orden lógico, sin

y

municipales por carecer de fondos suficientes, etc. El autor

saltos y retrocesos inexplicables, ·y, por último, por las observaciones
80

81

�Las propiedades que lindan con los ríos se encuentran en fra,n

y pláticas personales con los citricultores de la región que le incli
nan a suponer que la cantidad de árboles sembrados es menor de lo

Jas sumamente angostas Y alargadas perpendiculares a los ríos , y

que normalmente se supone.

esto, como se comprenderá, resta área a la tierra cultivable, pues
hay necesidad de dejar caminos a la orilla de las propiedades para

De acuerdo con los datos del Boletín, tenemos para el año de

sacar el producto de las siembras Y, por otra parte, se dificulta· el

1960 sembrada una superficie de 31,558 hectáreas con 4,733,711 ~

cultivo Y riego de las plantaciones. Como podemos ver en el cuadro

boles de naranja, estas cifras como puede verse en el cuadro 15,

No. 5, actualmente el 47 .3% de las propiedades son menores de 5

son aproximadamente el 50% de lo considerado por la Agencia local

hectáreas Y en promedio de 2 hectáreas de superficie cada una, lo

de la Secretaría de Agricultura. La producción por árbol es bastante
variable de un af\o a otro, debido más que nada a las condiciones
cllmatol6gicas, pues las heladas y la falta de lluvias oportunas otl,

ginan que la flor

y

parte del fruto se pierdan, y aunque los datos

cual nos indica que el problema se está agudizando, posiblemente
se tenga que hacer una redistribución de la tierra en un futuro no
muy lejano para poder aprovechar la misma en forma lógica Y econó
mica.

no sean muy confiables en la columna de rendimiento medio por
árbol, del cuadro 15, podemos darnos cuenta de esta situación. La
cosecha en el afio de 1960 de acuerdo con los datos del Boletín,
ascendió a la cantidad de 309,554 toneladas, o sean 7,738,850 CA

El 7 5% del área de esta región pertenece a pequeños propiet-ª
rios Y el 25% se encuentra censada como tierra ejidal (ver cuadro
No. 5}; posiblemente esto se deba a que cuando se llevó a cabo el
reparto agrario en esta zona, realmente había muy pocos peones as-ª

jas de 40 kilos.

!arlados, Y aunque a todos se les dotó de tierras, esto no ocasionó
problema alguno, máxime que la mayor parte de la tierra laborable se
encontraba ya tan dividida que difícilmente podría haber sido afectada ,
DISTRIBUCION DE LA PROPIEDAD Y TENENCIA DE LA TIERRA.

pues hubiera ocasionado un serio problema el número tan grande de
familias que se hubiesen perjudicado,

Como se mencionó en el párrafo del desenvolvimiento histórico
de la región, desde la época de la colonia la tierra comenzó a divi
dirse entre todos los hijos de los primeros pobladores por partes
iguales, y as! continuó haciéndose por tradición, de tal manera que
en la actualidad empieza a presentarse el problema del minifundio.

82

y

las leyes agrarias mexicanas

tienen por objeto dotar de tierra al que la trabaja y no quitársela a
uno para dársela a otro cuando ya está siendo trabajada personalmente
por su propietario. En el año de 1943, en el municipio de Montemor~
los los propietarios se unieron para reunir, ya sea por medio de compra
o de donación, la cantidad necesaria de· tierras para dotar de ellas a

83

�todos los campesinos que la solicitaron, y ese año se les entregó
a unos sus parcelas y a los otros sus certificados de inafectibilidad.

luz, agua, doctor, etc., Y las actuales facilidades de transporte,
han ocasionado que muchas familias abandonen el campo y se tras

lleva a cabo por lo general por el mismo propietario, sin que por e,2.

laden a las villas o ciudades Wer cuadro No • 14) , d e t a1 maneraque, en la década del 40 al 50 el ,
'
numero de poblados rurales ha
b{a descendido y esto a pesar del aumento del área cultivada, siendo

to se dé por aceptado que no existan trabajadores asalariados, pues

de esperarse que esta s itu acion
, continúe aumentando. El campesino

El trabajo en la región, como anteriormente se mencionó, se

es materialmente imposible para una fa mili a atender más de 5 hect!
reas de naranjos, y es menester ocupar trabajadores asalariados, mg

prefiere vivir en el poblado a continuar viviendo en el campo, aisl~
do de todo contacto con los demás. hombres.

chos de ellos propietarios a su· vez de sus huertas, que por su pequ~

..

z....
'

ña extensión, se ven necesitados de asalariarse para poder cubrir sus
necesidades económicas; a la vez hay trabajadores que han venido de
otras partes de la República y aún trabajadores originarios de esta

METODOS DE CULTIVO.

misma región que por un motivo u otro no poseen tierra. El cuidado
del naranjo exige en determinados cultivos mucha mano de obra, como

Hay 3 tipos de variedades de naranj os sembrados en esta regi6n;

es en la poda y pizca, y es aquí donde interviene el trabajador asal,s

la temprana, la intermedia Y la tardía Wer cuadro 10). Del primer tipo

riado, además, en ciertos casos el tamaño de las propiedades no pe_r

se encuentra sembrada un 38. 9% del área total de huertas de naranjos,

mite el uso de maquinaria, que como en el caso del tractor, éste sólo

abarcando 4 variedades principales, su fecha de recolección es de octu

lo pueden usar en las huertas mayores de 25 hectáreas, en que sí es

bre a diciembre. Del segundo tipo de variedad un 23, 8% con otras 4

redituable la compra de uno de ellos, por eso muchas huertas se cult!,

variedades, Y se cosecha de diciembre a febrero, Y por último, la tar

van con animales de tiro y con trabajadores.

día que tiene un 37 • 3% del área y de la que solamente se siembran 3
variedades, su época de cosecha es de febrero a mayo, pero se puede

El pequeño tamaño de las propiedades agrícolas ocasiona que
parte de la población rural aún se encuentre dispersa, no en pequeños

prolongar hasta julio, asimismo, en las otras variedades se puede ret¡y:
dar la recolección hasta 2 meses de su época normal.

poblados o villas, sino en casas aisladas que se encuentran una de
otra a una distancia de 1 a 2 kilómetros, pero sin formar agrupamie!!,

Otros productos cítricos que ~e cosech an en la región, pero de

tos de familias, sino que en cada casa vive una de ellas. Por otra

los cuales no existen estadísticas serias, son la tangeri'na y la toronja;

parte, las ventajas de vivir en la cabecera municipal, con servicio de

de la primera se siembran 3 variedades y de 1a segunda 4, posiblemente

84

85

�el hecho de que solamente son un fruto de mesa poco oomercializado

El naranjo se siembra en la región tanto de riego como de tem

y que a la fecha no se han industrializado, haya impedido que se

poral; en la actualidad no existe ninguna fuente que nos permita

siembren en plantaciones comerciales y además no son frutas de con

conocer el número de hectáreas sembradas de naranjos con riego ·y

sumo generalizado.

de temporal, en la muestra que se tomó en el municipio de Montem,2
relos Ner cuadro No. 5-A) se obtuvo que menos del 25% de las huEU:

Se han seguido en la región infinidad de métodos de cultivo,

tas poseen agua de riego, pero en el padrón fiscal que sirvió de b-ª.

tanto en el uso de la tierra como en la forma de plantación, sus po

se para la muestra no aparecen las tierras irrigadas con pozos como

das y variedades, de tal manera que todavía no existe un método o

tierras con agua, solamente aparecen como tales las que tiene dot-ª

sistema generalizado como en otros cultivos,

ci6n de agua de los ríos, y aún así existe una diferencia del 40% en

r•

tre los datos del padrón y los de la Secretaría de Recursos Hidráulicos
En el cuadro No. 7 podemos observar que de acuerdo con la

..

Wer cuadro No. 2), además, habría que agregar a las tierras que apa

muestra obtenida por el campo agrícola experimental de General Terán,

recen con agua las tierras irrigadas con pozos, que de acuerdo con la

la plantación promedio en la región ·eis de 151 árboles de naranja por

S. R. H. Wer cuadro No. 3) suman 7,500 hectáreas, lo que nos aumen.

hectárea, pero existen muy variadas formas de sembrar las huertas, e

tará grandemente el número de hectáreas irrigadas sembradas de naran.

inclusive, los ingenieros de este campo recomiendan una plantación

jos. Por lo general puede decirse que se ha procurado que este cultivo

basada principalmente en los costos que inicialmente es de 392 árbo

tenga el agua suficiente, no siendo grande el área sembrada de tempo

les por los primeros lo a ños Y Posteriormente se reduce a 196 árboles

ral. El proyecto de hacer una presa en la cuenca del Río Pilón haría

'
por hectarea
,,,,ver euadro No • 9), podemos decir que como término m~

posible irrigar 60, 000 hectáreas en los municipios de Montemorelos y

dio los árboles se siembran cada 8 metros ,

General Terán, y además se conseguiría un mejor aprovechamiento de
las aguas y tierras de la región. Los riegos que se acostumbran dar

En la región existen varios agricultores que han plantado sus pro

en la región son generalmente 8, pero esto va de acuerdo con la hum_g

pios viveros y que inclusive se dedican a vender árboles a otros citri

dad Y lluvia que haya habido en el año y además los usuarios de aguas

cultores; estos se venden ya i nj erta dos , So, lo que ha faltado un control

de los ríos tienen que basarse en los volúmenes que arrastre el río

efectivo sobre estos viveros, y muchas veces los injertos y árboles no

Wer cuadro No. 8).

son de la variedad ni de la producción deseada, pues no se sigue un
método serio para escoger los injertos de los mejores árboles en prQ
ducción, sino de los que mejor aspecto tienen.

86

Los cultivos que se dan a los árboles en general son barbechos,
riegos, aspersiones contra las plagas y deshierbes, todavía no se han

87

�utilizado técnicas correctas por todos los citricultores, algunos cuidan
sus árboles con todo esmero y aplican todos los adelantos técnicos Y
de capital necesarios, pero la mayoría, principalmente por falta de

C_s!

La recolección de las cosechas en la región se hace totalmente
a mano, los pizcadores son dotados de costales y una vez que se han
llenado son vaciados a las cajas de madera en que se transportan ha.2,

pital y conocimientos, hace muy poco por mejorar sus huertas, redu.n

ta los camiones en que se trasladan al mercado, unas veces en las

dando esto en perjuicio de ellos mismos, pues las producciones que

mismas cajas y otras veces a granel.

obtienen son bajas y aún hay ocasiones que huertas de árboles maduros
ocasionan pérdidas por falta de cuidados apropiados•

los citrlcultores con huertas grandes (50 a 80 hectáreas) hacen

. BENEFICIO DE IA COSECHA.

sus cultivos tales como arrope, barbechos, limpias, aspersión de inse_g_
ticidas, etc., con tractores e implementos apropiados para estos cu ltl

Para el beneficio de la naranja de la región existen 2 diferentes

vos; los pequeños huerteros tienen que hacer sus trabajos con bestias

industrias, las empacadoras y la concentradora de jugos. Las primeras

y alquilar las aspersoras gastando bastante esfuerzo y dinero para man

se encuentran distribuidas de la siguiente manera: Allende 3, MontelllQ

tener sus huertos en buenas condiciones.

relos 7, Linares 2, Hualahuises 1 y Gral. Terán 3; su función consiste
en lavar la naranja, clasificarla, pintarla y encerarla, mandándola ge

El uso de fertilizantes químicos se ha estado generalizando en

..

neralmente al exterior. El motivo de pintarla es que para cuando la

estos últimos años, abarcando actualmente el 35 .4% de las tierras con

naranja llega a su madurez para exportación todavía no tiene su color

,
tambie'n es usado en un 41.6% de las tierras el abono
huertos, ademas,

amarillo, y dado que el mercado exterior exige este color al cual están

animal, pero hay muchas posibilidades que sea en forma muy deficiente

acostumbrados los consumidores, se le tiene que dar por medio artifi

Y solamente el 23% de las tierras no se fertilizan (Ver cuadro No. 8) .

cial para que sea aceptada. Las empacadoras compran normalmente la

Estos datos sóbre el uso de los fertilizantes corresponden a la muestra

naranja a los precios que rigen en el mercado, pagando en ocasiones

tomada en 1957 por el campo agrícola experimental de General Terán,

mejores precios por necesitar cumplir contratos ventajosos. Todas estas

pero es muy probable que para estas fechas hayan tenido un cambio

empresas son de capital privado mexicano.

muy favorable, pues han aumentado las casas distribuidoras de f ertili
zantes en la región, Y adem ás el citricultor ha tenido tiempo de observar

Las empacadoras solamente trabajan cuando tienen pedidos, hablen

en los huertos de sus vecinos los resultados de usar fertilizantes apI'Q

do ocasiones que deben juntarse varias de ellas para poder surtirlos

piados en sus tierras.

dentro del plazo señalado. ws costos de una empacadora puedm verse
en el cuadro No. 11.
88

89

�La otra industria, cuya materia prima es la naranja, es la con

•

centradora de jugos; su finalidad es beneficiar el jugo de la naranja

segunda prueba que se realiza, y que tiene por objeto conocer la

concentrándolo y exportándolo en su totalidad a los Estados Unidos

· acidez del jugo no debe de subir de 1 o. s ratio. Una vez que se han

de Norte América.

hecho estas pruebas se acepta o rechaza la naranja, pasando enº'ª-

La planta se encuentra ubicada en las orillas de Montemorelos,

so de aceptarse a un silo con capacidad de 2 00 toneladas para iniciar
el proceso.

en un edificio especialmente coi:istruido para el efecto; cuenta con la
maquinaria de lavado, extracción de jugo, pasteurizadora, envasado

De la planta beneficiadora de cáscara solamente podemos decir

y cuartos refrigeradores, una secadora de cáscara para aprovechar é.§.

que ésta se mezcla con cal, se le quita la humedad y se envasa; es

ta como alimento forrajero y se está instalando una beneficiadora de

un magnífico alimento forrajero para ganado lechero por su alto cont§.

la esencia de la cáscara de naranja, posee un laboratorio totalmente

nido de aceites y actualmente se cotiza en el mercado a $300. 00 ton~

equipado para vigilar continuamente el proceso de elaboración en todas

lada.

sus faces y muestrear la naranja que está entrando. a la planta.
Se encuentra actualmente en estudio una solicitud hecha por los
Esta industria procesa diariamente de 100 a 120 toneladas de

'.

citricultores al Gobierno Federal para que les sea otorgado un credito

naranja trabajando los 3 tumos, o sea las 24 horas del día; produce

para una nueva planta concentradora, este crédito sería pagado a largo

50 barriles diarios de 200 litros (52 ,8 galones) que pesan 259 kilos

plazo Y todos los citricultores se convertirían en accionistas de este

netos. Para producir 3. 79 litros (1 galón) de concentrado, es neces-ª

empresa, esto permitiría al citricultor recibir los beneficios de la indu.§.

rio procesar 53 kilos de naranja o sean 5 kilos de jugo concentrado;

trialización de su producto.

• la proporción conque ha de mezclarse con agua para volverlo a su e.§_
tado natural es de 5 a 1; la producción de la planta es de 7, 000 a
9, 000 barriles por temporada de 6 meses.

EMBARQUE Y MERCADO DEL PRODUCTO.

Todo camión que entra en la planta con naranja se muestrea

La naranja de esta región se embarca de diferentes formas de acu~

antes de ser descargado para saber si la naranja contiene el brix y
phenos mínimos y máximos; para el primero, que es una forma de
dir el sólido del jugo, no debe de bajar de 10. 5 brix; y para la

90

m.Q_

do con los requerimientos del mercado donde haya sido vendido el produg_
to.

91

�Si es para exportación se envía en 2 formas, el concentrado del

b)

Ausencia de una marina mercante Mexicana

que preste un

jugo o la naranja fresca; en el primer caso ya hemos mencionado que

servicio a precios razonables Y a la vez que cuente con

se envasa en tanques de metal de 200 litros, es recogido en la planta

puertos debidamente equipados para esta clase de emb~

concentradora y de allí son trasladados los barriles en camiones refri

ques.

gerados hasta las plantas enlatadoras de E. U. A. La naranja fresca
es empacada en cajas de madera tipo standard, para esta clase de pr.Q.

c)

Conexiones comerciales y depo' sitos en Europa que hagan
posible una permanente corriente de nuestro producto en
aquellos mercados.

dueto, y es enviada por lo regular en camiones al puerto fronterizo de
Matamoros de donde es reexpedida a Brownsville o Puerto Isabel para
su envío a los mercados Europeos; esta naranja tiene que llenar todos
los requisitos del Departamento de Agricultura Norteamericano y los
necesarios para competir en el mercado Europeo.

d)

Y por último, una producción mayor y más homógenea, de

tal manera que podamos sostener el mercado permanent~
mente, lo cual implica que las otras regiones productoras

Como podemos ver en el cuadto 12, el mercado de exportación

mejoren la calidad de su producción y la homogenicen.

absorbe aproximadamente 45,000 toneladas, tanto como producto fresco
como concentrado, siendo del primero 27,000 toneladas o sean 540,000

Por último podemos mencionar el mercado nacional, éste, que

cajas de 40 kilos y 18,000 toneladas de naranja fresca convertida en

absorbe la mayor parte de la producción de la región, se atiende

concentrado, que equivalen a 360,000 cajas, esta cifra es apenas el

principalmente por medio de camiones de redilas que llevan la nJ!

18% de la producción de la zona y casi el único producto cítrico que

ranja a granel. Los productores mayores de la región poseen varios

exporta México -no hay que olvidar la exportación de concentrado de

camiones cada uno, con los cuales trasladan su producto

lima-.

otros productores que, carentes de capital, no poseen vehículos y

y

el de los

venden sus cosechas a los primeros para ser vendida en el mercado
En el mercado Europeo la naranja mexicana encuentra muchos obs

nacional. También existen varios comerciantes en la región que se

táculos que le impiden competir en forma lucrativa para nuestros produg

dedican a este negocio. Es común ver por las carreteras del Norte

tores, entre estos podemos mencionar los siguientes:

Y centro del país camiones con rótulos qué indican la procedencia

de esta región. El comerciante ambulante recorre muchas veces varias
a)

Falta de capital para fletar barcos que lleven exclusivamente

plazas en busca de buenos precios y trae a su vez otras mercaderías

nuestra naranja y así poder tomar parte en las subastas del

para Monterrey o la región cítrica.

mercado Europeo.
93
92

�CONCLUSION.

debido a la irregularidad de las lluvias y a que éstas se presentan
cuando no son necesarias; para el efecto, será necesario construir

De lo anteriormente expuesto podemos concluir que la zona

presas de almacenamiento que capten el agua y se pueda usar cuando

naranjera del Estado se encuentra en una región apropiada para esta

se necesite, asimismo, construir canales para evitar filtraciones inú

clase de cultivo.

tiles • Además, es necesario hacer un estudio geológico del subsuelo
para conocer la capacidad de los mantos y corrientes acuíferos.

La topografía ayuda a que los huertos se preserven de las.

..

..

t

masas frías de aire provenientes del Norte; para el efecto, los huertos

Es necesario un mayor asesoramiento técnico y campos agrícolas

se encuentran normalmente en los valles y en las laderas sur de los l.Q.

experimentales en la regi"on que ayud en a los citricultores con los PI".Q

menos, asimismo, estos lomeríos protegen de los vientos a los árboles

blemas en sus cultivos, plagas, fertilización y variedades apropiadas

en la época de floración, evitando que la flor se caiga .

de naranjo• En la actualidad solo trabaja un campo en el munic.!
pio de General Terán,

El clima en esta latitud y altitud no es extremoso Y las fluQ

y

no es posible que con el escaso personal con

que cuenta pueda atender toda la zona.

tuaciones en la temperatura normalmente no son dañinas para la agricaj
tura, solamente algunas heladas intensas cada 8 o 10 años llegan a

Los problemas del minifundio en la región se irán agravando con
todas sus sertas consecuencias cada año que pase, y aunque actuq!

perjudicar a los árboles jóvenes.

· mente no hay ninguna base legal para una redistribución de la tierra ,

..

La precipitación pluvial, aunque bastante irregular de un año

los citricultores minifundistas tenderán a desaparecer por lo elevado de
sus costos que los convierte en productores marginales.

para otro, es suficiente para esta clase de cultivo .

De los suelos, por: los años que tiene este cultivo de practJ.

La falta de créditos a largo plazo para esta clase de cultivos I

carse, podemos decir que son apropiados, y solamente habrá necesidad

es un serio problema que afecta el progreso de los citricultores en la

de abonos químicos para darles los elementos que se hayan agotado o

región Y que debe de ser resuelto por instituciones crediticias oficiales,

de los que están insuficientemente dotados,

porque la banca privada no está autorizada para otorgar créditos de haq!
litación para esta clase de cultivo, y en el caso del naranjo de recupe

Los problemas de los citricultores son varios, entre ellos PQ
demos mencionar como el principal la falta de agua en tiempo, eS t

ración del crédito tomaría 1 O años.

º
95

94

�Asimismo, es necesario que los citricultores formen una verdadera
asociación que permita la industrialización de su producto en beneficio
de ellos mismos, y que cuente con el suficiente capital y conooimie.n,
tos comerciales para buscar mercados apropiados a la naranja y sus de
rivados.
CUADRO 1
AREA DE LA MUNICIPAUDAD

BIBUOGRAFIA:
'

Municipio
Censos de poblaci6n de 1940, 1950 y datos preliminares de 1960. Dire.Q
ción General de Estadística.
Censo Agropecuario de 1950. Dirección General de Estadística.
)

Boletín mensual de Economía rural. Publicación de la Secretaría de Agri
cultura.
Banco de Comercio Exterior, S. A. Publicación anual del mencionado
Banco.

...

Allende

Direc. Est.

Geog .Almaraz

166 Km 2

Cadereyta

1,150

11 ,

Gral. Terán

2,150

11

Hualahuises

100

11 '

Linares

2,900

11

Foreign Agriculture Circular. Publicación del Departamento de Agricultura
de E.E. U-. U.

Montemorelos

1,850

11

Apuntes Estadísticos de Nuevo León. 187 O, J. E. González.

Santiago

850

ti

Agricultura en Nuevo León. Isidro Vizcaya Canales. Publicación del Insti
tuto de Estudios Sociales de Monterrey, A. C.

AREA TOl'AL

9,155 Km

147. 05 Km

2

148 Km
11

360

11

2,309.75

11

2,243

11

420

11

111.66

11

100

11

400

ti

2,559.95

11

2,569

11

360

11

1,876.34

11

1,883 "

432

11

727.18

ti

732

445

11

9,681.52 Krn2

11

8,699 Km 2

Ganadería. Agencia en Monterrey.

Secretaría de Recursos Hidráulicos. Delegación en Monterrey.
Campo Agrícola Experimental en General Terán, N. L.
Recaudación de Rentas del Estado en Montemorelos, N. L.
Entrevistas personales con varios agricultores y maestros de los municipios estudiados.

97
96

674 mts.

1,024

FUENTES DE INFORMACION:
y

2

11

Geografía del Estado de Nuevo León. 1944, Prof. Germán Almaraz.

Secretaría de Agricultura

Altitud

1,649.59

•

2

Tamayo

,I

·-

�CUADRO 2

ZONA DE RIEGO DE MONTEMORELOS Y
GRAL. TERAN, N. L.
CUADRO 3
(Tomas de agua en Montemorelos)

TOMAS DE AGUA EN GENERAL TERAN

Nombre de la toma de agua

Hectáreas Irrigadas

Gil de Leyva

783

De la ciudad

829

Nombre de la toma de agua

Hectáreas Irrigadas

Soledad de la Mota

299

Motita

1,217

1,953

Mexiquito y San Juan
De soledad

924

De Capellania y Salino

567

De Borreguena

240

San Vicente

148

Garcías y Valdez

402
5,846

TOfAL DEL AREA IRRIGADA

98

San José, San Joaquín y Santa Ana

57

Quintanilla de Arriba y Abajo

346

Del Espíritu Santo

165

De Dolores y San Pedro

278

San Pablo y San Rafael

296

TOI'AL DEL AREA IRRIGADA

8,504
,-

99

�CUADRO 5
DISTRIBUCION DE IA TIERRA

Municipalidad

CUADRO 4
DATOS DE LOS POZOS EN 1A REGION CITRICA

Municipio

,..,

Allende

No.
Pozos
18

Prof.
total

Prof.
media

670

3,722

Lts./seg.

Hectáreas
irrigadas .

145

156

Gral. Terán

57

1,260

2,210

3,000

2,700

Hualahuises

69

2,600

3,768

1,200

3,600

Linares

53

2,040

3,849

900

1,020

Montemorelo

129

4,068

3,153

4,500

7,500

118

284

150

Santiago
Totales:

444

-

100

15,126

No. de propiedades

Hectáreas

ALLENDE
Total
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáreas
Ejidos

1,226
680
228
4

16,832
6,724
786
1,496

CADEREYTA JIMENEZ
Total
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáreas
Ejidos

1,515
963
522
30

24,199
15,342
1,612
7,245

GENERAL TERAN
Total
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáreas
Ejidos

1,226
680
228
4

16,832
6,724
786
1,496

Total
HUALAHUISES
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáreas
Ejidos

431
310
117
4

6,338
4,840
393
1,105

UNARES
Total
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáres
Ejidos

898
726
119
53

24,975
12,527
378
12,070

MONTEMORELOS
. Total
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáreas
Ejidos

1,838
1,210
605
23

32,011
26,523
1,534
3,954

Total
SANTIAGO
Mayores de 5 hectáreas
Menores de 5 hectáreas
Ejidos

3,434
535
2,896
3

7,951
3,619
3,828
504

..

101

�CUADRO 5-A
'

DISTRIBUCION DE LA TIERRA EN MONTEMORELOS, N. L.
SEGUN PADRON FISCAL

CUADRO 6
Clase y
ocupación
de la ti~
rra.

.,.....,.,,...
1

~

Ji

Tierras de
riego con
naranjos.

%

MenQ
res de
5 Hec
táreas.

Hect-ª.
reas.

MayQ
res de
5 Hec
táreas.

Hectá
reas.

Total
de prQ
pieda
des.

PRODUCCION MEDIA POR ARBOL

Total
de
hecti
reas.

•
6.5

115

213.23

196

3,404.62

311

3, 617

1

Tierras de
temporal con
naranjos.

19.25

606

1,032.85

317

4 169.00

923

5 201,

Subtotal:

25.75

721

1,246.08

513

7,573.62

1,234

8, 819,

Tierras con
naranjos,

j~
1

.....

Tierras de
labor con
riego.

3.85

Tierras de
labor sin
riego.
Subtotal:

92

143.05

92

2,526.50

184

2,669,

41.51

1,350

2,142.80

. 640

9,051.38

1,190

11,194,

71.11

2,163

3,531.93

1,245

19,151.50

3,408

22, 683,

28.89

426

782.55

958

34,660.00

1,384

35 , 442,

100.00

2,589

4,314.48

2,203

53,811.50

4,792

58, 125,

250

naranjas por árbol

300

11

350

11

400

11

500

11

700

11

800

11

11

11

11

11

11

11

11

11

11

11

ti

Tierras dedi
cadas a la
agricultura.
Tierras de
agostadero.
TOTAL:

11

102

103

6 .2%
12.5%
18 .8%
26 .0%
16.4%
12.0%
8.0%

�CUADRO 7

CUADRO 8

NUMERO DE ARBOLES SEMBRADOS POR HECTAREA

Distancia entre
árbol y árbol.

No. de árboles
por hectárea.

Por ciento del
area sembrada.

10 por 10 mts.

100

3.8

9 por 10

11

8 por

9

11

8 por

8

11

7 por

8

11

7 por

7

6 por

7

110
135

RIESGOS POR AÑO Y UTILIZACION DE FERTIUZANTES

Número de
riesgos

;

% de
tierras

Clases de
fertilizantes

13.7

Químico

35.4

14.1

Estiércol

41.6

6

32.0

No fertilizan

23.0

4

7.6

.

11.7

5

150

59.0

8

38.4

175

7.0

12

1.8

11

200

6.3

11

225

4.6

Promedio general de riesgos
por hectárea: 6. 5
-

104

105

% de
tierras

Tierras que se fertilizan:
77%.

�VARIEDADES DE NARANJA
CUADRO 10

CUADRO 9
COSTO DE CULTIVO POR HECTAREA
(Plantación inicial de 392 árboles)

Año

Costo

Naranjas
por
árbol

Kilos
por
árbol

Precio
por
kilo

Probable valor de la cosecha
por árbol por hectárea

..,,.,.,,.

$ 5,734.00

~

2

992.00

3

1,384.00

4

2,952

5

1,384.00

20

3.6

$ 0.45

$ 1.62

6

2,168.00

50

9.0

0.45

4.05

7

z.1§8.00
$16,782.00

100

8

2,168.00

150

22.0

0,45

12.15

4:762.80

9

2,168.00

200

36.0

0.45

16.20

6,350.40

10

z 16a.oo

250

20 . 25

7,938.00
$25,057.04

"'
J

.

~

....

·º·º

1

$23,286.00

0.45
18.0
SUMA PARCIAL

O.45
45.0
SUMA PARCIAL

8.10

$

243.04
1,587.60
3.175.20

$ 6,005.84

Se clarea a dejar 196 árbole s por hectárea
11

" 12 ')

VARIEDADES
Valencia tardía
Washington surprise
Lueng-gi-go

INTERMEDIA
23 .8% del ~rea sembrada
de naranjos.
Recolección de diciembre
a febrero.

1

z

TARDIA
37. l6del área sembrada
de naranjos.
Recolección de febrero
a mayo.

2,168.00

400

72.0

0.45

32.40

6,350.00

2,168.00

500

90 . 0

0,45

40. 50

7,938.00

Hiu

Jaffa
Mediterránea
Pine apple
San Miguel de Sangre

TEMPRANA
38. 9% del área sembrada
de naranjos.
Recolección de octubre a
diciembre.

Parson Brown
San Miguel
Hamlin
Washington nald naval.

TANGERINA
Cultivo en pequeña esca
la y no muy comercializa
do.

Dancy
King
Sat-zuma

TORONJA
ProducéRm muy pequeña
por falta de mercados.
Semitardía.

Marsh
con y sin semilla
Red blosh 11 11
Foster (temprana)
11

.
~

107

,.

�CUADRO 11
COSTO DE OPERACION Y MANEJO DE UNA
EMPACADORA DE NARANJA

CUADRO 12

(Cajas de 34 kilos netos más 4 kilos de deshecho,
comprándola a $O. 3O kilo de naranja temprana pue-ª.
ta en árbol) .

!~

...

...

EXPORTACION DE NARANJA FRESCA

Naranja 38 kilos a $0.30 kilo

$ 11.40

Pizca o recolección a $ O. 15 kilo

11

Maniobra en huerta

11

Flete de Huerta a empacadora

11

Maniobra en empacadora

11

1.04

Caja standard

11

5.70

Armado de caja

11

0.07

Cartón lateral

ti

Color y cera

ti

Papel y empaque

11

0.68

Etiqueta

ti

0.07

Fungicida

ti

0.06

Energía

11

0.11

Impuesto federal

ti

0.10

Impuesto especial para combatir la plaga
de la mosca prieta

ti

0.04

Impuesto de exportación de E. U .A.

11

1.50

Comisiones a vendedores

11

1.25

COSTO TOTAL POR CAJA :

.J

Cotización en el exterior en el año de 1959:
o $32.50 M. N .

.,

Año

Toneladas

1952

8,550

1,515,000.00

1953

6,525

1,351,000.00

1954

6,244

2,106,000.00

1955

14,544

5,483,000.00

1956

24,506

6,600,000.00

1957

48,813

11,113,000.00

1958

51,789

15,255,000.00

1959

27,212

13,240,000.00

1960

23,737

17,833,040.00

1961

30,577

28,090,163.00

Valor $ M.N.

0.57

o.so
0.66

0.17
0.60

25.96
$2.60

u.s.

109

�CUADRO 14
DISTRIBUCION DE LA POBLACION EN EL AÑO DE 196 O

1950

1960

31

Cadereyta

Urbana

Rural

Cabecera
Municipal

35

6,497

4,267

6,497

197

185

8,042

16,312

8,042

Gral. Terán

306

359

3,739

12,027

3,739

Hualahuises

50

48

2,571

2,404

2,571

Municipio
CUADRO 13
POBLACION DE LOS MUNICIPIOS DE LA REGION CITRICA
SEGUN CENSOS DE 1940, 1950 Y 1960.

Municipio

T o t a 1

1940
Allende

1950

1960

Allende

Habitantes por Km.cuadrado

1940

1950

1960

7,608

8,384

7,467

48,0

54.0

48.2

IJnares

350

398

13,592

21,180

21,301

Cadereyta

23,726

22,349

18.4

13,592

20.6

19.4

Montemorelos

332

185

Gral. Terán

16,062

16,567

15,926

7,7

11,641

7.5

7.4

17,026

11,641

Santiago

· 29

Hualahuises

5,416

5,070

4,938

54.1

50,7

49.4

34

2,671

14,322

2,671

Linares

33,309

33,983

37'/ 661

11.4

11.7

13.0

1,295

1,244

48,753

87,659

48,753

•

Montemorelos

25,551

27,326

24,800

13.5

14.0

12.7

'1

Santiago

13,670

16,528

17,558

16.0

19.5

20.6

.....

TOTAL:

122,796

131,584

130,699

-

-

-

'

).

'

110

T o t a 1:

111

�.... . ...

a, t-,.. CO &lt;.O

CX) l/')

co

&lt;.O N r-1
000.-fNM~Lt)

M &lt;.O O,
'&lt;:!'C.Os;t

N r:-,. U')
000

0000000

000

ºººººººo

U')

. .

.

O O
Mr-lNM

. . . .. .. .
U') CX)

O)

r-1

EL GOBIERNO MEXICANO Y EL FOMENTO DE IA
INMIGRACION DE 1820 A 1850

&lt;I),

M N &lt;.O r:-,. U') \.O O CO
NNN,::f'IJ')O,OIJ')
CO U') &lt;.O M r:-,. 00 U') U')

"' ... ... ... ... ...

~

r-1 N r:-,. '&lt;:!' U') U') r-1

N N N M

~~~
\.O (V)'Ó

\.Or:-,.0
'&lt;:!' M r:-,.

... ... ...

1 1 1

Lt) ~ r-1
Lt) "-1' l/')

a,

U')

U')

e.o co O')

... ... ... ...

NOMO,
U') l/) ""' ""'

...

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Prof. Romeo R. Flores

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canos por encontrar fórmulas adecuadas para solidificar su carácter

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de naciones independientes, así como los métodos idóneos para su

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desarrollo económico, político y social. Algunos países como Brasil,

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Argentina, Chile y Uruguay, encontraron soluciones parciales a sus

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promovió el establecimiento de colonias de inmigrantes, con si

derándolas como núcleos de desarrollo económico y social. Se han
hecho numerosos estudios acerca de la inmigración en estos países,

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de América Latina, entre los cuales podemos citar a México. Este

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trabajo pretende, en la medida de lo posible, exponer los esfuerzos

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resultados al finalizar la primera mitad del siglo XIX.

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Uno de los primeros intentos para colonizar las extensas regio

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nes baldías de la República Mexicana, se puede encontrar en la pr.Q.
puesta presentada por Miguel Ramos Arizpe ante las Cortes de Cádiz.
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En la sección 27 de dicha propuesta señalaba que los males de la

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provincia se deben a la falta de población, por lo que recomienda que

113

�las autoridades deberían hacer a1go más que legislar sobre la ·inmi
gración. Pedro Bautista Pino, diputado por la provincia de Nuevo
México, ante las Cortes, no sólo enfatiza la escasez de población,
sino también los pe1igros que ésta representa ante "las avanzadas
pretensiones que se dice tiene e 1 go b'ierno de Washington, con re§_
pecto a los límites entre esta República Y la del Norte".

sobre la colonización del territorio por inmigrantes extranjeros. Este

decreto, firmado el 4 de enero de 1823, señalaba en su artículo pri
mero que el gobierno de la República protegía

II

la libertad, propiedad

Y derechos civiles de todos los extranjeros que profesen la religión

Católica Apostólica y RomaJ:?,a" considerada en ese tiempo como la
religión oficial del país; el artículo segundo posibilitó la adquisición
de tierras por parte de los extranjeros; el artículo tercero consideraba

Una vez consumada la independenei a, l as primeras administracio
nes estuvieron conscientes de este problema e hicieron los esfuerzos
necesarios para fomentar la colonización de la naciente República. Con
tal fin se ensayaron varias formas de colonización Y de esta manera
!';9

entregaron tierras a patriotas que pe1earon en las guerras de inde

empresarios a todos aquellos que fueran capaces de introducir al país
por lo menos doscientas familias. Estos empresarios deberían informar
a los oficiales del gobierno las actividades a que habrían de dedicarse
los colonos, así como "los bienes o recursos que para tal fin introdu
cen y cuanto juzguen conducentes", con el fin de que las reparticiones

pendencia, a los indio s, a miembros del ejército permanente, a cabos

de tierras se hicieran en la forma más adecuada; el artículo vigésimo

y sargentos retirados , a miembros de las milicias provinciales, a pr~

tercero hacía obligatorio para los inmigrantes cultivar la tierra durante

. ni a) , a mexicanos que habían
sidiarios (especialmente en Texas Y Cahfor

los dos primeros años de la concesión. En caso de no cumplirse esta

abandonado e 1 pai"s durante las guerras intestinas, para pagar sueldos

disposición, el colono perdía sus derechos; los artículos vigésimo cu¡y:

atrasados a los empleados de 1 gobierno, con el fin de prolongar el

to y quinto conceden a los colonos la exención del pago de los diezmos,

pago de la deuda exterior Y Para atraer lo inmigración extranjera.

alcabalas y otros impuestos, durante los primeros seis años y del pago
de la mitad de ellos en los siguientes seis años; el artículo vigésimo

.....
En los primeros años de la década que comienza en 1820, hubo my_

sexto concedía la libre introducción de los instrumentos, máquinas y

chas personas interesadas en promover la colonización de las provincias

demás utensilios, así como también de las pertenencias de cada familia,

del norte de México con extranjeros. Lucas Alamán en su Memoria como

siempre que éstas no excedieran a la suma de $ 2, 000. 00. Más adelante

Ministro de Relaciones Exteriores e Interiores, presentada ante el Congreso

el decreto establecía que todos los inmigrantes que hubiesen vivido en

en 1823' informa que mientras se decidía la manera de legislar sobre colo

México cuando menos tres años, que se dedicasen a un oficio u ocupa

nización, se iban estableciendo en la frontera norte una serie de colo

ción útil y que tuviesen capital para sostenerse a sí mismos, serían

nos sin guardar orden alguno Y s i n que la nación sacara el provecho

considerados ciudadanos naturalizados. Además, a qualquier inmigrante

que debiera. A principios de este año se expidió el primer decreto importante

que se casara con una mexicana, el gobierno le concedería privilegios
especiales.

114

ll D

�A pesar de lo benigno del decreto, no tuvo el resultado espe
rado y muy pocos colonos inmigraron al país. Uno de los· pocos que
realizaron su propósito fue el empresario Esteban F. Austin.

los primeros pasos por atraer colonos del exterior. Coincidían con
sus proyectos las presiones demográficas de Europa y la miseria en
que se encontraban muchas familias, especialmente en Francia, Ingla

En 1824, después de la caída del efímero Imperio de Iturbide,
el Gobierno Provisional aprobó la ley del 18 de agosto de 1824 • Me
diante esta ley se concedían a los inmigrantes tierras y garantías•
E·l artículo primero ofrecía seguridades a todos los inmigrantes que

terra, Prusia, Suiza y la mayoría de los Estados que integraban la
Confederación Germánica. Estos países, conscientes del problema,
alentaban a sus ciudadanos para que emigraran a otros países y aun
les proporcionaban los auxilios necesarios para trasladarse a América.

quisieran vivir en Mexico
•
Y que estuvieran dispuestos a sujetarse a
las leyes mexicanas; el artículo cuarto limita la colonización extran
jera no permitiendo el establecimiento de inmigrantes a menos de 2O
millas de las fronteras Y 10 millas de los litorales, a menos que se
consiguiera una aprobación oficial; el. artículo sexto aclara que no se
cobrará derecho de entrada a los extranjeros que vengan a radicarse
por primera vez a la nación. El artículo sépti_ mo establece que el
Congreso General no Prohl. birá la inmigración extranjera para propósi
l

, ant es de 1840 , a menos que la situación interna
tos de colonizacion
décimo segundo regula la cantidad de
del país así lo requiera; el arti, culo
.
tierras que se permitirá poseer a una sola persona declarando que "no
.,,,

se permitirá que se reúnan en una sola mano como propiedad más de
. una legua cuadrada de 5,00 0 varas de tierra de regadío, 4 de supe_r
11
ficie de tempora1 Y 6 de Superficie de abrevad ero•

En 1826, 987 inmigrantes extranjeros entraron a México, proc~
dían de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda,
Italia y España. Entre ellos se encontraban 474 comerciantes, 345
mineros, 119 "particulares", 33 artesanos, 23 eclesiásticos y 7 agri
cultores. En 1827 entraron al país 866 inmigrantes. Entre ellos también
encontramos personas de los países anteriormente mencionados, pero
se agregan a la lista prusianos y miembros de los Países Bajos, de
Portugal y de algunos países de América Latina como Colombia, y
Chile. De éstos, 353 eran comerciantes, 274 mineros, 91 artesanos,
80 "particulares• y l O agricultores. En 1828, el número de extranjeros
que entraron al país fue de 888: había 310 mineros, 181 comerciantes,
92 artesanos, 81 "particulares

11
,

y 11 agricultores.

y

De estos 2,741

inmigrantes la mayor cantidad provenía de Inglaterra, Estados Unidos
y Francia. Por las cifras anteriormente presentadas podemos notar que

Esta ley fue la ma, s i'mportante durante la década de 1820 a 1830 ,
.
Y en casi todas las legislaciones posteriores
se encu entran referencias
a ella. Durante este Perl'odo, los diferentes Estados de la República

la colonización en este período no tuvo el éxito esperado, y que, por
ejemplo en el caso de los agricultores (que se esperaba vinieran en
grandes cantidades) solamente se presentaron 28, parte mínima del

se intere~aron en Promover la colonización por su propia cuenta Y daban

1/ Memqri_é!{e)_ d~
116

Ja__Sec.i;etaría .•. de Re!ac~ones_ Interiores y __Exteriore$
{México, 1827, 1828, 1829).
117

�total de inmigrantes.
ayuda de los consulados y de otras familias filantrópicas

y

ran podido regresar a sus países de origen.

En 1831, Lucas Alamán informaba al Congreso Mexicano que

no hubie

A pesar de esto Tadeo

6,391 familias habían firmado contratos para venir a México. Se

Ortíz sugiere que todavía se podría interesar a los inmigrantes, siem

sentía orgulloso de que algunas ciudades, como la Villa de Austin

pre Y que se les asegurara, además de una cantidad proporcionada d~

en Texas, estaban creciendo en importancia, aunque como él señ-ª

tierras, algunos privilegios Y goces sociales, así como también un

!aba, había serios inconvenientes tales como la falta de una legi.§.

asilo seguro_ Y pacífico, manutención de ciertos víveres de primera

lación adecuada y que estas colonias observaban las leyes de sus

necesidad, una habitación, los utensilios indispensables y animales

países de origen. Otra de las anomalías observada por Alamán, era

útiles al fomento de la industria rural. Agrega que la religión de los

que algunas de las concesiones otorgadas eran vendidas a los e~

colonos no debería chocar con los intereses del clero mexicano. Rec.Q.

tranjeros a bajos precios, lo cual iba contra el "espíritu y los ob

mienda también el establecimiento de tres

jetivos de la colonización" y agregaba que "El Departamento de

fomentar la colonización bajo los auspicios de agentes extranjeros,

Tejas se va vendiendo por menos a empresarios que viven fuera de

diplomáticos o comerciantes, residentes en México. El gobierno,

la República."

'·,

,

21

En este mismo informe nos enteramos de que las

O

cuatro sociedades para

decía Tadeo Ortíz, debería ayudar a estas sociedades concediéndoles

concesiones hechas por la Legislatura de Veracruz en los terrenos

una quinta. parte de las tierras distribuibles, y permitiéndoles un con

de Coatzacoalcos a una empresa de colonización francesa tracas-ª

trol completo sobre la distribución de las tierras restantes, de acuerdo

ron, quizá debido, como dice el mismo Alamán, a "que los colonos

con las leyes nacionales.

y

se hayan desalentado a la vista de las dificultades que tenían que
La necesidad de poblar las regiones desérticas de México adqui

vencer para hacer laborable un país enteramente cubierto de árboles;

.....

sea que no se tomasen por los empresarios todas las medidas nec_g

rió popularidad. De acuerdo con estimaciones realizadas en 18 32, la

sarias, sea que haya otras causas."

población de México era de 6,382,300 habitantes, suma que si se

y

compara con la estimación de Revillagigedo de 4,483,500, en 1793,
Don Ta deo Ortíz, a la fecha Cónsul mexicano en Burdeos,

representa un aumento total de 1,898,800, en un período de 39 años.

Francia, calificó la empresa de "mal combinada y peor dirigida",

Aunque en estas cifras no se especifica la cantidad de inmigrantes,

agregando que como consecuencia de este error muchas familias

el leve incremento medio anual de aproximadamente 48,700 habitantes

estuvieron expuestas a la miseria y que si no hubiera sido por la

Y

21 Memoria

de la Secretada de .. _....Relacione...s {México, 1831), p.

17.
]/ lbid • , p . 9 .

Y
118

Vicente Manero, editor, Documentos interesantes sobx-e c_QJQI:ti_~ 9Q.i_6n,
Tadeo Ort!z, "Documentos de una representación" . (México: De la
V. e Hijos de Munguía, 1878), p. 19.
!bid., p. 20.
119

�refleJ a el fracaso de estos primeros esfuerzos para coloniizar¡ nuestro
medidas para fomentar la inmigración. El general Santa Anna emitió
un decreto en marzo d e 18 42, que establecía en el artículo primero

país con extranjeros.

Las observaciones de Tadeo Ortíz despertaron el interés en
algunos estados del país, especialmente en Tamaulipas. La legisla.tura
de este Estado present6 un proyecto en 1833 que pedía la admisión
en su entidad de extranjeros de todas nacionalidades, sin importar su
religi6n o credo político, en tanto que los inmigrantes no perturbaran
la tranquilidad pública. El proyecto otorgaba concesiones de tierras
gratuitas y exentas de impuestos. Para estimular el interés, se ofr~
cían a cada promotor concesiones de tres solares, seis sitios de
agostadero y seis labores que se podrían aumentar al traer más f ami
lias, pero que nunca pasarían de 30 sitios y labores. Otra cuestión

el derecho de los inmigrantes para obt ener propiedades urbanas o
rústicas por "compra , adj udi caei,on, denuncia o cualquier título esta
blecido por las leyes 11 '• en el artícu1o segundo se les autorizaba para
adquirir minas de oro, plata, cobre, mercurio, carbón industrial, en
tanto que llenaran los requisitos establecidos por el Ministerio a
cargo de estos asuntos; el artículo tercero limitaba la compra máxima
a dos propiedades en cualquier Estado. El decreto establecía más
adelante que los extranjeros no serían obligados a servir en el ejér
cito mexicano, así como también que, si un propietario extranjero
dejaba el país por más de dos años, sin tener el permiso del gobierno,
sería obligado a vender su propiedad•

importante era que los colonos deberían ser considerados como ciuda
danos después de residir en el país al menos por dos años. Después
En 1843, Luis G. Cuevas se lamentaba de que a pesar de la
de este período los colonos podrían ocupar puestos municipales.
amistad que había entre Inglaterra y México, y la paz interior del
El gobierno continuaba interesado en promover programas de colo

..

nización. Luis G. Cuevas, en 18 38, comentaba en su Memoria acerca
de las relaciones amigables entre México y los Estados Alemanes "tan

país, no había entrado a la República un gran número de artesanos
e inversionistas ingleses. En 1844 José María Bocanegra informaba
que desde mayo de 1842 se le había obligado al general Francisco
Garay a traer colonos escogidos y laboriosos, cuidando de que fueran

fecundos en artistas y labradores útiles", sugiere que el Congreso
apruebe una ley que aliente la inmigración de los habitantes de esta

de países que alejasen de los mexicanos "las inquietudes y disgustos".
En ese mismo año s e aut orzo
i ' a1 belga Alejandro Crox, para que tra

región. También señala la necesidad de la existencia de una estabilidad
Jera al Estado de· Tamaulipas 10,000 familias belgas, suizas y alemJ!
interna, de tal manera que estos inmigrantes, junto con los mexicanos
nas, en un período de 1O años. En el contrato, Crox se compromete
pudieran desarrollar posteriormente las artes y la industria.

a levantar un plano de las tierras que serían ocupadas por los colonos
Y dar una copia al gobierno; el artículo cuarto establecía que los

Durante la década de 1840 a 1850, el Gobierno siguió tornando
colonos serían considerados ciudadanos mexicanos al tomar posesión
120

121

�de las tierras y gozarían de los beneficios de la protección del
gobierno. Posteriormente el contrato daba exenciones de todos los

colonización. El artículo vigésimo segundo separaba un sexto de la
tierra para el Ministerio de Guerra; el artículo vigésimo tercero esta
blecía que el precio de cada porción de tierra sería de 4 reales,

impuestos, excluyendo los municipales, y también concedía la libre
importación de todas las pertenencias de los inmigrantes. De acuerr
do con el artículo octavo, el empresario tendría la supervición dire_g_

excepto en Baja California; el artículo vigésimo octavo señalaba que
las ventas se verificarían en remate público. El artículo vigésimo nQ
veno establecía que el comprador debería poblar su tierra con un mí

ta sobre la organización económica de la colonia, sujetándose en el
nimo de dos familias. La ley eximía de servicio militar activo por
aspecto legal a las leyes vigentes del país; el artículo noveno decla
raba que podría ser organizada una milicia de 100 hombres bajo el
mando de un oficial mexicano, pero que los colonos no estarían suj~

20 años, concedía exenciones de todos los impuestos, excepto los
municipales, por 20 años también, y la libre importación de instrumen
tos agrícolas y de libros impresos por el mismo período de tiempo. Se

tos a servicios militrares fuera de sus colonias por un período de 10
dio trato especial a los barcos que trajeran un mínimo de 1 O familias
años, excluyendo los casos de invasión y de defensa; el artículo dé
inmigrantes, o si transportaban artículos para las nuevas colonias; el
cimo señalaba que si dentro de los 1 O años del contrato no habían
artículo cuadragésimo quinto autorizaba la fundación de colonias milita
inmigrado las 1000 familias, el empresario perdería todos sus derechos,
res constituidas por inmigrantes y ciudadanos mexicanos concediéndoles
a menos que esto se debiera a causas de fuerza mayor; el artículo
tierra en forma gratuita; el artículo cuadragésimo octavo establecía que
décimo primero establecía que el contratante podría transferir sus der~
una colonia militar formada por inmigrantes, solamente podría formarse
chos a cualquier persona mediante la aprobación del gobierno. El artí
al lado de una integrada por mexicanos o por extranjeros de diverso
culo décimo segundo procuraba que todas las concesiones a los color!!
origen. Se asignaron agentes en los países extranjeros para fomentar
zadores extranjeros estuvieran cerca de poblaciones mexicanas. Esta
la colonización y entrar en relaciones con los Ministros y Cónsules de

.,.,

colonización debería establecerse entre los Ríos Bravo Y Nueces, así
la República. La colonización a lo largo de la frontera estaba prohibida
como entre el Bravo y el San Fernando.
si no se tenía el expreso consentimiento del gobierno mexicano.
A pesar de los acontecimientos de Texas, el gobierno alentaba
La Dirección de Colonización inmediatamente comunicó a los go

esperanzas de atraer inmigrantes extranjeros. El Congreso aprobó una
biemos extranjeros su establecimiento. Posteriormente, sugirió al gobierr
de las más importantes leyes de este período, la del 4 de diciembre
no mexicano que se levantaran planos de las regiones deshabitadas y
de 1846, la que, además de establecer las bases para la creación de
que se tomaran medidas para mantener el orden interno. La Dirección
la Dirección de Colonización, autorizaba en los artículos cuarto, séQ
también recomendó que el gobierno concediere una completa libertad de
timo y octavo, el levantamiento de mapas y planos para fomentar la
religión para los inmigrantes y que alentara a los ya existentes a colo
nizar otras regiones. Con respecto a e sta ley , José María Lafragua,
122

123

�Ministro de Relaciones Exteriores e Interiores, establecía que el aban_
dono de la colonización era un crimen de esa humanidad , y animaba a

habitantes' lo que representa un incremento de

los representantes de la nación a encontrar soluciones para la coloni

sobre

zación de las tierras desiertas diciendo que México debería compartir

anual de 45,702 habitantes. Otra vez, los documentos

con el mundo los recursos del país.

la cantidad de inmigrantes, pero a pesar de esto

1,279,655 habitantes

el censo de 1,832. Estas estadísitcas revelan un incremento
no muestran

el bajo incremento
de la población pone en claro que la colonizacio'n de
México por e~
tranjeros no estuvo de acuerdo con el espíritu ni con las
disposicio
nes de las diferentes administraciones.
I

Dos años más tarde, el Congreso de 1848 emitió un proyecto
de colonización. En él se criticaba severamente la ley de 1846, agr~
gando que la colonización por inmigrantes extranjeros debería ser fornen
tada de una manera más efectiva. El Congreso señalaba que la inmigr-ª

Las causas que originaron el fracaso d e 1os d!versos planes

ción debería estar dirigida más bien hacia .las poblaciones mexicanas

para promover la inmigración son sugeridas por las diferentes Memorias

ya existentes, que hacia la formación de nuevas colonias. La Legislatu

anuales del Ministerio de Relaciones Exteriores e Interiores. Las prin

ra declaró que el prestigio de México había decrecido en el extranjero

cipales son:

debido a la "ligereza o malicia de los viajeros y las desgracias de los

el país; b) el incesante estado de revolución que hacía ilusorias las

errores pasados.

11

La religión de los inmigrantes debía ser respetada,

a) el grado de intolerancia religiosa que prevalecía en

garantías individuales; c) la falta de cooperación de los grandes propie

puesto que se buscaban inmigrantes de países protestantes. Y más aún,

tarios que veían a los inmigrantes como competidores; d) el disgusto

la Legislatura establecía que la promoción y el financiamiento de los

con que en algunas regiones se veía a los extranjeros; e) los constan

programas de colonización, no deberían ser dejados en manos de los em,

tes cambios de administración y los numerosos golpes armados; f) la

pres arios, puesto que muy pocos de estos programas habían tenido éxito.

falta de honradez de los empresarios; g) el nivel de educación del pue

La Legislatura aconsejaba, por lo tanto, que el gobierno financiara la

blo mexicano comparado con los inmigrantes; h) la fuerte competencia

inmigración concediendo mil pesos por familia y permitiendo a los extran

presentada por la política de inmigración de los Estados Unidos; i) la

jeros el derecho de legar sus propiedades a quienes quieran dentro y fu~

falta de leyes secundarias adecuadas para la administración de las

ra de la República. El proyecto del Congreso terminaba proclamando la

lonias; j) las disputas entre los diferentes Estados y la Federación sobre

supremacía del Gobierno Federal sobre las autoridades regionales, en lo

la venta de las tierras y k) la falta de recursos económic&lt;,s para promo

que se refería a concesiones de tierras.

ver la inmigración.

A fines de 1850, el censo oficial mostró una población de 7,661,919

124

125

CQ

�CONTABIUDAD DEL COSTO MARGINAL

Alfonso Montemayor, CPT.

Es sabido que la empresa privada opera en el mercado buscando
la máxima utilidad posible, actitud que es a menudo criticada sobre
la base de que la "mano invisible", las "ventajas sociales derivadas
del egoísmo individual" e ideas similares (atribuidas generalmente a
Adam Smith) son meras falacias. De acuerdo con tales censuras, la
maximización de la utilidad no es necesariamente indicio de que la
empresa está contribuyendo Óptimamente al bienestar de la comunidad.

Este artículo no pretende estudiar tal controversia, sino solamente
enfocar las recomendaciones que los economistas de la escuela margin,2
lista hacen para lograr tal objetivo (la máxima utilidad} desde un punto
de vista contable, dada la aparición de la teoría del "costeo directo"
que no es sino un intento para incorporar a la contabilidad de costos
los principios del análisis marginal.

I.

INTRODUCCION

El primer comentario que puede hacerse al análisis marginal es, a
juzgar por la experiencia extraída de las empresas, su aparente incap_2
cidad para cruzar la frontera que separa al mundo académico de los nego
cios, porque a pesar de que hay muy pocas dudas acerca de su validez
teórica (si es que algunas existen}, "los hombres de negocios frecuente
mente prefieren pensar en términos de costos e ingresos totales, más

127

�bien que en términos de costos e ingresos promedios o marginales".

1./
Supongamos que no hay imperfecciones en el mercado, de modo
que el precio que la empresa cobra por su producto es constante a

Es posible que esto se deba a la influencia de sistemas de conta
cualquier cantidad por ella ofrecida. Claro que esta cantidad no puede
bilidad a base de costos totales. Por tanto, es interesante conocer cómo
ser pequeña, porque a la empresa no le convendría, ya que el costo
trabajan estos sistemas y, sobre todo, cómo se modifican para dar cabida
fijo se repartirá entre muy pocas unidades. A este nivel a la empresa
al concepto "costo marginal"; así, van en seguida algunas ideas acerca
le conviene aumentar la producción, máxime que las nuevas unidades
de este asunto, previa presentación de un esquema simplificado de la e_x
elevan el costo total sólo por el importe del costo variable; este costo
plicación marginalista del equilibrio de la firma.
marginal estaría sobradamente cubierto por el precio cobrado por las
unidades adicionales, aumentándose así la ganancia.
2.

TEORIA DEL EQUIUBRIO DE LA. FIRMA.
Los economistas han creído siempre que el costo marginal va en
aumento. Según esto,

11

la razón para que el costo marginal sea crecien

La determinación del volumen óptimo de una empresa se hace a ba
te son los rendimientos decrecientes",

11

-

de modo que un punto se alean

se de la separación de costos en fijos y variables, por la importancia
zará donde, a causa de costos marginales cada vez mayores, la nueva
-que esta distinción tiene para juzgar los efectos que movimientos en el
unidad cueste igual que el ingreso adicional que provendrá de su venta.
total producido ejercen sobre el costo. Es decir, "el costo total se divi

Evidentemente, esta nueva unidad no contribuye nada a la ganancia y

de usualmente en dos partes, una llamada el costo total fijo Y la otra
aún es posible (si prosigue el alza del costo marginal) que las próximas
el costo total variable. El costo total fijo es aquella parte del costo to
tal que se incurriría aún si no se produjera. El costo total variable es

...,

y

aquella parte del costo total que depende de la producción".

Obviamente,

produzcan pérdida; consecuentemente, la empresa

11

•••

maximizará sus

utilidades produciendo y vendiendo el volumen en el cual la curva del
costo marginal intersecte la curva del ingreso marginal ... "

y

un alza en el volumen de producción no elevará el costo total por el iffi ·

porte del costo medio, sino solamente por la parte variable de éste, lo
que conduce al concepto de costo marginal, el que " ... se puede definir
como la cantidad agregada al costo total cuando se aumenta la producciÓl

y

en una unidad

1./ Marshall

y
y

Lo anterior es quizá una presentación demasiado simplista del
análisis marginal aplicado a la empresa, pero no pretendo aquí agotar
este asunto, sino solamente dejar constancia de los conceptos que más

11
•

R. Colberg, William C. Bradford y Ric~ard M. Act, Business
Economics ¡ Richard D. Irwin Homewood 19 57, pag. 13 7 •
Kenneth E. Boulding, Economic Analysis; Harper &amp; Brothers, New York
1955, pág. 534.
Ibid, pág. 535.
128

1/ Frederic Benham, Economics; Sir Isaac Pitman &amp; Sons, London 1957,
pág. 209.
Y Joseph D. Coppoch, Economics of the Business Firm; McGraw-Hill
New York 1959, pág. 92-4.

129

�adelante enfocaré desde el punto de vista contable. Así, el caso de
Este problema se resuelve mediante la contabilidad de costos,

diferencias importantes entre el lapso de producción Y el de venta,
la idea de unidad de producción, el problema de "unidades de produc
ción extras

II

en la agricultura y otras cuestiones, están aquí fuera de

con la que se determina el "costo razonablemente asociado al produ_g
to", aunque no hay un acuerdo absoluto acerca de lo que debe ente,n
derse por tal asociación; "en un extremo está la opinión de que solo

lugar.

son cargables al inventario el costo neto de factura de los materiales
o mercancías más los costos directos de prod'1cción, en el caso de
conversión manufacturera. En el otro extremo está la interpretación am

3. CONSIDERACIONES CONTABLES.

plia de los cargos de operación, que considera que eventualmente todos
Es sabido que la contabilidad trabaja informando en términos mon~
tarios los eventos financieros ocurridos en el pasado. En este sentido,

los costos incurridos necesariamente en la actividad de la empresa c.2,
rrcsponden .. , al caudal de artículos tangibles que fluyen a través del

11

negocio".

algunos conceptos de Costos empleados por los economistas son inoperan,
tes en contabilidad; el costo de alternativa, por ejemplo•
Dos posiciones dominantes existen, colocadas obviamente en dos
En otros casos, la diferencia entre estas dos posiciones no es
tan tajante, Por lo que la comparación resulta útil. Veamos, por ejemplo,
la opinión que para los Contadores merece la clasificación fijo-variable

lugares situados entre los _mencionados extremos: por una parte, la que
considera que el costo fijo es parte del producto; por otra, la que no
lo considera. A raíz de ellas, hay dos interpretaciones del concepto
residual de la ganancia, pues si el costo fijo se aplica al producto,

de los costos.
reduce los ingresos del período en que éste se vende; de lo contrario,
3. 1

Dos Teorías de Contabilidad de Costos.

Sin entrar en el debatido

tal reducción se opera cuando el costo fijo es incurrido, con absoluta
independencia de las ventas.

tema de la utilidad, admitamos para efectos de este artículo el concepto
"residual" de ganancia, en e 1 que ésta es la diferencia entre el sacrifi
cio hecho para producir Y vender un artículo Y el beneficio derivado de
su venta. El cálculo que de esta ganancia se haga debe tener en cuenta

3. 2

Dos Métodos de Cálculo de la Utilidad Contable.

La calidad de

estas interpretaciones puede juzgarse planteando un problema que lleve
las cosas al extremo y viendo como se comportan frente a él cada una

entonces que "los ingreso s de un período particular deben cargar con los
costos razonablemente as ociados con los productos representados por tal

y

de ellas. As!, supongamos que un artículo se vende en $1. 00 y requi_!!
re para ser fabricado $0. 40 de materia prima, y $0. 20 de mano de obra.

ingreso":

.
c Ll.ttleton citados
por 1 awrence J · Benninger en

Jj W.
G. P
a ton Y(editor
A.. .) ' H§!.dg;bo~~k~o~f
_!M~od~e~m~~A~cc~o~u:.!.n~tl:::.:.'n:.;:;gi.. . =.T=h..;;_eo__ty__.i Pren
Morton
Backer
~an , o

11 W.

A. Paton, Cost Approach to Inventories; Journal of Accountancy
Vol. 72, Núm 4, octubre de 1941, pág. 300.

tice-Hall, New York 1955, pag. 277.

131

�Otros costos, que se suponen fijos, ascienden a $240.00. En tres eje.r

análisis marginal era inútil, sino más bien porque ,
e~te era desconocido

ciclos consecutivos, tenemos producción y ventas de 925 para el prim~

para los contadores· Sin embargo, los resultados de tal interpretación

ro; en el segundo se producen 1200 y se venden 750 y en el tercero se

de ganancias Junto con otras fallas que esta teoría tenía desde el punto

producen 800 y se venden 900.

de viS t a del empleo de datos para decisiones administrativas, condujeron
al "costeo directo" en el que solamente el costo variable

Los estdos de pérdidas y ganancias (incluyendo 240 en el costo

va al invent.a,

rio, pues sólo hay respuesta negativa para la pregunta "¿deberemos decir

11

de producción) serán:

que se debería permitir al índice de producción de un mes influir en la
utilidad, sin importar el índice de ventas del mismo mes?)/

900

750

925

VENTAS
COSTOS:

/

El mismo ejemplo, pero desarrollado por el método de "costeo direg_

o

o

360

Producción

795

960

720

Suma

795

960

1080

o

360

280

Inv. inicial

Inv. final

to" 1 es decir, incluyendo en el inventario solamente los costos variables,
Y estando en cada período todos los costos fijos, produce estos datos .11

VENTAS

Costo de Ventas

795

600

800

Utilidad

130

150

100

A simple vista, las ganancias fluctúan a la inversa de las ventas,
lo que es completamente absurdo. La explicación de esto es que los

CO.§.

COSTOS:
lnv. inicial

925

750

900

o

o

270

Producción

555

720

480

Suma

555

720

750

o

270

210

Inv. final

1¡

tos fijos del segundo período, en el que hubo pocas ventas, quedaron en

Costo de ventas

555

450

540

buena parte en el inventario final, produciendo una alta cifra de ganancia

Margen de manuf.

37/0

300

360

y propiciando, en el tercer ejercicio, una cifra baja, pues es en éste

Costos fijos

240

24(l)

240

cuando, vía costo de ventas, llegan contra los ingresos.

Utilidad

130

16&gt;(Q)

120

Esta idea de aplicar costos fijos al producto y no a los ingresos
fue tradicional en contabilidad; no _había ningún esfuerzo de separación

Es evident'e ·~~ -el .a'b-8'1.'.ft'do de 'U'ti1idades ~ a·s

aa

•movimiento,

·de las ventas ha desaparecido . Hay todavtÍ.ai. cmbl1llxs fPtl~ ,di-e interés

e11.

de costos en fijos y variables y para colmo, no sobre la base de que el

Y

11 Los

costos de producción son en cada caso el producto de unirlades por

$0.60, más $240.00; el costo de ventas se calcula a base del, costo
unitario (costo de producción/unidades producidas) y bajo el metodo
UEPS: las unidades se entregan a los clientes empezando con las recten
temente producidas.
132

Y

Waldo W. Neíkirk, How Direct Costinq Can Work for Managemerrt: mLA..
C. A. Bulletin XXXII, 5, enero de 1951, pág. 524.
El costo de producción es constante, $0. 60 por unidad, y establece 1:am
bién el costo total de los inventarios. Ambos casos, tomados de mi te sis recepcional Estudio sobre el costeo directo y su efecto en estados
financieros; ·Revista ECEA XIII, 52, octubre 1961; XIV, 53, enero 1962
y XIV, 54 abril 1962.

133

1

.-·

�estos estados, pero quedan para ser tratados en 4. Por ahora, conviene

sólo destacar el tratamiento dado al costo fijo por el método recién de!
de estos depende en gran parte de la informacio'n

crito, donde se pone de manifiesto la influencia que el volumen ejerce

que, derivada de los

sistemas de contabilidad, les proporcionan los contadores .

en la obtención de la utilidad, puesto que a ·menos que se alcance ciEtl:
to mínimo suficiente para cubrir dicho costo, se reportará una pérdida.
Es decir, las primeras unidades vendidas no producen ganancia; la dife
rencia entre su precio y su costo (costo que es obviamente el variable,

Es también interesante la tradicional indiferencia de
tas interesados en los problemas de la firma hacia
derivadas de la. experiencia, tienen quienes
de algunas de las conclusiones a las que

dicho de otra manera, el marginal) es solo una contribución hacia la r~

los economi_!

las opiniones que,

en ella se ocupan acerca

ta1es economistas han llegado,

Por tanto, me propongo hacer, en el siguiente

cuperación de~ costo fijo. Si una vez cubierto éste la empresa puede s_g
guir vendiendo, la mencionada diferencia será íntegramente utilidad. En

apartado, algunos comen.
tarios a tales conclusiones, estudiándolas desde 1
e punto de vista cont,2
ble.

cambio, si se considera que el costo fijo forma parte del costo de prQ.
ducción, se puede reportar ganancia aun cuando se haya vendido solamen.
te una unidad (pues el costo fijo no irá contra los ingresos sino quedará

4 , EXAMEN DEL ANAUSIS MARGINAL.

formando parte del inventario final) .

Los principales comentarios que un contador puede hacer al análi
sis marginal empleado por los economistas para explicar el equilibrio

Por supuesto, no hay aquí dos conceptos de ganancias realmente
distintos, sino solamente dos interpretaciones del mismo, pues la difera.:L

de la firma, se refieren a los conceptos de costos por ellos empleados,
al concepto de ganancia, y , especialmente, al supuesto de que el

CO.§.

to marginal es creciente,

eta se reduce al tiempo en ·e l que debe reconocerse la expiración del co_§.
,,

to fijo. Sin embargo, me parece ocioso seguir exponiendo lo absurdo que

I¡
4, l

Conceptos de Variabilidad del Costo.

El más superficial examen

puede ser la segunda de las interpretaciones mencionadas, sobre todo en

de los conceptos de costo fijo y variable empleados en la literatura ec,2

casos especiales.

nómica (véase otra vez el comienzo del Punto 2) revela el poco sentido
práctico con que son manejados. Un distinguido autor se expresa dicien

3. 3

Separación en Cuentas de Costos Fijos y Variables.

Lo anterior

debe ser suficiente para demostrar que los contadores han derivado ven.
tajas al reconocer en cuentas distintas los costos fijos y variables, Lo

do que "por definición, los costos fijos son fijos; permanecen ... a todos
los niveles de producción ..• por definición . . . los costos variables son
j/
cero cuando no se produce. . . sin darse cuenta que tales afirmaciones
están hechas desde un punto de vista "total" y solo bajo ese supuesto

reciente de tal medida puede quizá explicar la tradicional indifarencia
de los hombres de negocios hacia el análisis marginal, ya que la opinión

j / Paul A. Samuelson, Economics, An Introductory Analysis¡ McGraw-Hill,
New York 1958, pág. 459,

135

134

�son válidas, ya que "un cambio del punto de vista del costo total al
punto de vista del costo unitario obviamente requiere que los términos
fijo y variable se inviertan, porque un costo cuyo total no cambia con
la producción resulta en costos unitarios variables, inversamente, un
costo variable es variable solamente en total, porque cuando se le e.?f
presa unitariamente es une cantidad fija por unidad".

costo fijo se ha distribuido a muchas unidades',1/bajando el

D

,

espues,

"

costo medio.
a causa de las limitaciones del espacio de la planta Y las di

ficultades administrativas los costos medios empiezan fi

.!/

1
- Y
na mente a crecer'~

Los trágicos resultados derivados de .adoptar esta forma de calcular
la ganancia han quedado ya expuestos,

4 .1

Ganancia según el Análisis Marginal.

Hasta donde mi conocimiento

alcanza, no hay en los textos de economía ninguna exposición clara ac~

aunque no es de esperarse que

sean reconocidos en este tipo de estudios, puesto que t d
o os e1los desca,n
san en el supuesto de ventas iguales a la producción,

ca del importante asunto del tiempo adecuado para reconocer costos e in
gresos. Hablan de obtener la máxima utilidad total, que por lo visto "es
simplemente la diferencia entre el ingreso total y el costo total"

y

sin per

catarse de que esto implica la venta de todas las unidades producidas,

4.3

Llnearidad del Costo Marginal.

U

no

d

1

e os supuestos tradicion-ª

les del análisis marginal de los economistas es el del costo marginal
creciente. Recientemente se ha puesto en duda la validez de tal idea
I

ya

que se le ha estudiado en la práctica, encontrando que "en casi todos

situación que es evidentemente excepcional. Por supuesto, si se vende
los estudios de esta natrualeza que se han emprendido, los resultados

todo lo producido no interesa que parte del esfuerzo de producir se asocie

han mostrado que las curvas empíricas son algo distintas de aquellas g~

con las unidades y que parte se reste directamente de las ventas, porque

neralmente asumidas por los economistas; esto ha conducido a algunas

aun la parte asociada a las unidades irá restando a las ventas, al haberse

revisiones de la teoría económica".

vendido todas: en efecto, el lector acucioso habrá notado ya que en 3 . 2

tigaciones de los economistas han concluido que los unitarios variables
,
y
son cons t antes a travcs de los niveles importantes de actividad".

la ganancia calculada para el año 1 es igual por ambos métodos, y esto
no es sino lógica, pues.to que en ese año producción

y

y

Al hacerlo, "

1
en genera , las inve~

ventas son iguales.
Esta idea de la constancia del costo marginal está presente desde
hace algún tiempo entre los contadores; ha servido de base para la con.§_

•

Para colmo, se puede ver que la idea de que el costo fijo es parte

trucción de la llamada gráfica de "punto de equilibrio" (break-even point)

del costo del producto está muy arraigada entre los economistas: Para

Y, como quizá note el lector, gobierna las cifras del ejemplo de 3. 2,

ellos, la curva de costos medios en formas de U es tradicional, y se

donde el costo de cada unidad es $0.60 en todos los niveles de actividad.

explica porque una vez que la empresa ha aumentado su producción el

.!/ National

Association of Cost Accountants, NACA Research Series 23,
Direct Costing; NACA Bulletin XXXIV, 8, abril de 1953, pág, 1085.
Jj Samuelson, op. cit. pág. 466.

1/ !bid, pág. 460
J:I !bid. Nótese que esto es una mera interpretación de los rendimientos
decrecientes,
Y John T. Wheeler en Morton Backer, op. cit, pág. 51.
Y John H. Kempster en Glen A. Welsh, Budgeting: Profit Planning and
Control; Prentice-Hall, Englewood cliffs 1957 pág. 185. Nótese el des
cuidado empleo de los conceptos fijo y variable, ya comentado en 4. T.

137

136

�Me parece que la idea del costo marginal creciente no ha sido

.V

todavía desterrada; existe la opinión de que el costo marginal constante

por los diagramas convencionales".

es apenas una posibilidad, y eso "si se le considera solamente como

tamiento del costo marginal es en mi opinión, un ejemplo de contrib.l,!

un caso especial y excepcional"

11

el que, declara luego el autor, }'no

En suma, este asunto del compo.r

ción de la contabilidad al desarrollo de la teoría económica.

está de ninguna manera excluido por la teoría marginal convencional"Y

La observación de que "los resultados de los varios tipos de est.l:!

5. COMENTARIOS FINALES.

dios empfricos diseñados para medir las relaciones costo-volumen deben
Este artículo se propone reseñar brevemente algunos de los ava.n

estar substancialmente influ91 ciados por las prácticas contables"Yes im
portante, especialmente por lo que toca a la separación practicada por
los contadores entre "costos del producto" (que van al inventario} y ..?co.§_
tos del período" (que van contra las utilidades}. Obviamente, si algunas
partidas capaces de actuar sobre el costo unitario se tratan sistemátic,2
mente como costos del período, la rlgidez de .d icho costo será absoluta.

ces logrados en el campo de la contabilidad de costos a raíz de la ado~
ción en cuentas de la clasificación fijo-variable de los costos practicada
por los economistas, aprovechando la oportunidad para hacer algunos

C.Q.

mentarlos al análisis marginal por ellos practicado a la firma. Tal obj~
tivo queda cumplido con lo escrito anteriormente, por lo que resulta oci.2,
so abundar en el tema.

~f:? paree~ qµe actUé'llmente esta~ posiciones no existen como di.§.

linfas, ~fna (fl.lf:l hctr !=A~tlcicUc:lo. Y.fl en 1-m ll!Qar

cpmµn(

j::iorque los contadores se clan cuenta qe &lt;t!J~ fltl

l~

Sin embargo, es obvio que grandes áreas de estudio quedan por C.!,!

propablemente

functpn ~f:?~ pp,stAt

tia

Pl.aqdo
y ~n ge~ui~ii• t'Ja variable tnas itnpotfante es e1 volumen de Produc
ción:•

pero no la ú~ica, de ,modo q{ie en itasos ·extremos· ·el' costo marg!

tra'l ' puede fluctuar, y es entonces sólo por razones prácticas que se le

d~ por constante ·al éaloular estimaciones. Por su parte los economistas
concluyen qu·e "el rango normal de producción, apart.~ de :las e~tremoq
de la curva de costos, puede frecuentemente tener costo~ unitarios con.§_

brir. Por ejemplo, la explicación de la actitud de las empresas hacia el
análisis marginal, especialmente por lo que toca a la fijación de precios;
es claro que no se comportan marginalmente "al usar principalmente cálc.!,!
los con costo total más bien que con costo incremental en sus decisiones

, de
de fijación de precios"2/a pesar de que esto requiere la aplicacion
costos fijos a los productos, método que, según ya quedó explicado, no
es recomendable.

tantes más bien que el comportamiento ligeramente fluctuante mostrado
Aparentemente, las gerencias están demasiado influenciadas por la

11 fans Apel, 'Marginal Cost Constancy and its Implications"• Am i
conomic Reyiew XXXVIII, 4 diciembre de 1948
,
873 '· er can
Y !bid.
'
, pag.
•
Y National Bureau of Economic Research en Apel op cit
Y Joel
Economic,2¡ Prentice-HaÍl ' Engle~ood Cliffs
1951,De~n,
pag. Managerial
875.

idea de que fijar precios en base a costos marginales entraña el peligro
de no recuperar costos fijos; "el resultado es un sistema más o menos

y

arbitrario de aplicación del costo , .. "

para poder conocer costos totales

0

1/
Apel,
y James
138

y

op. cit. págM. 8715. 1 Policies of "Excellently Managed" Companies;
S. Earley,
arg na
956
á 46

ro~:~ª:. E~~~~;i~.:~~:te~e~~v;f

1

'P;i~em~:t~r!~n!t1on i~ ~~eo~ ~d Practice" i
American Economic Review XXXVIII, 3, junio de 1948, pag, 7 •
139

,,

�y decidir acerca de precios de los productos; creo que esto es inde

seable y que algo debiera hacerse para remediarlo.

Otro caso está dado por el singular supuesto de que la firma m-ª
nej a sólo un producto. Tal es el caso del análisis marginal de los ecQ
nomistas, y los contadores, para no ir a la zaga, tienen su gráfica de
punto de equilibrio bajo el

ai puesto

de una combinación de ventas con.§_

tante, y esta es otra grave limitación a la que, hasta donde mi conoci
miento alcanza, poca atención se le ha puesto.

Confío en que entre los escasos méritos de este artículo (si es
que algunos tiene) pueda contarse el de haber llevado a otros investiga
dores al estudio de estos temas, propiciando así la obtención de ava.u
ces significativos en esta técnica: esa, y no otra, sería su mejor ju§_
tificación •

141)

���</text>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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1Jiblioteca Un!ver.,itm ,.1,
Captl/a

1: ·f).,

�IN D! C l:

Página

CUBA: LA SOCIEDAD DISCORDE
IA FUNCION DE PRODUCCION.

MEXICO EN LA ALALC. PROBLE
MAS Y PERSPECTIVAS • • • • •

. . . • • Dr. Ramón Eduardo Ruiz
. . . . . • Ing. Eladio Sáenz Quiroga
. . . . . . • .Lle • . Eduardo L. Suárez

ENCUESTA SOBRE MOVILIDAD SOCIAL Y MIGRACION EN MON
TERR.EY • . • • • • • • • • • •

.

LAS PROPOSICIONES OPERATORIA
MENIE SIGNIFICATIVAS • • • • •

....

.....•

1
35

51

• • • Lle. Jorge Balán

95

Lle. Leoncio Durandeau

109

�1
CUBA: LA SOCIEDAD DISCORDE
Dr. Ramón Eduardo Ruiz

I

El carácter peculiar del desarrollo cubano dejó su huella sobre las ins
tituciones y la sociedad de Cuba.

Debido a su proximidad con los Estados -

Unidos Y a su propia tradición histórica, la estructura cubana evolucionó de
una manera singular.

Esa diferencia separó a Cuba de sus hermanas repú

blica s de hispanoamérica.

11

En Cuba no existía una sociedad coherente en 1958, ni tampoco una e.!
tructura estable o bien entrelazada, sino simplemente, como hizo notar el so
ciólogo Lowry Nelson, "una sociedad en un estado de asomo". Cuba no cons
titula una nación, sus partes individuales no formaban una unidad.

Mientras

que los cubanos eran profundamente nacionalistas, su sociedad era una colee
ción fragmentada de piezas unidas por circunstancias y accidentes históricos.
Estaba dividida por intereses económicos, problemas étnicos y diferencias ur
bano-rurales que hacían mofa del mito de la nacionalidad.

Varios factores le

habían dado forma a la sociedad discorde de la isla.

Cuba se había desarrollado tardíamente.

De las prime ras posesiones

espaifolas, fue la última en romper sus lazos ~oloniales.
lonial explica su tardía independencia.

Su experiencia co-

Contándose entre las primeras tierras

�2

3

del hemisferio occidental exploradas y conquistadas por España, paradójica
mente fue una de las colonias más descuidadas.

Careciendo de oro Y pla

ta, y sin los recursos humanos necesarios para la agricultura en gran esca

ción de Haití en 1789 destruyó su economía azucarera y proporcionó a Cuba
la oportunidad de llegar a ser una de las principales fuentes azucareras de -

Europa.

la, Cuba trabajó en vano para mantener el interés de los españoles, quienes rápidamente volvieron su atención al continente en el cual estaban Mé. xico y Perú, que ejercían una atracción muy poderosa.

En el siglo XVI, la

isla era un escalón en la ruta hacia el continente, un área en la cual se preparaban las expediciones que llevaban a la conquist~
rios indios.

a.e

los ricos impe

Una vez que los españoles se establecieron en el continente,

abandonaron la isla a su suerte.

Los eventos mundiales habían logr:ado sacar a la economía cubana de
su letargo, pero España todavía tenía el control.

Los ·españoles, cuyo nú

mero aumentó por las inmigraciones de la madre patria, mantenían bajo un
estricto control los asuntos locales debido al temor que les inspiraba la
creciente población de esclavos africanos.

Aislada del continente, Cuba

se mantuvo a salvo en la órbita española, aún después que el fuego de la
rebelión había arrasado a las colonias del continente.

Cuba languideció en esa condición semiolvidada hasta la segunda mi
tad del siglo XVIII.

El agente catalizador causante del cambio fue la conJ.

quista •británica de la Habana en 1762.

Hasta entonces, cinco o seis bar

Por una paradoja -

histórica, Cuba se volvió más española, después de que miles de refugiados
realistas que llegaron de las colonias que se independizaban se establee!~
ron ahí.

La sociedad local se mantuvo española por nacionalidad y por leal

cos mercantes al año habían sido suficientes para el comercio de la isla,

tad hasta bien entrado el siglo XIX.

pero en los nueve meses de ocupación extranjera, aproximadamente cien em

blancos en número hasta mediados del siglo XIX, y cuya lealtad a Espai'ia

barcaciones de registro no-español arribaron a puertos cubanos, traye nd0 -

era discutible, fueron sojuzgados por las armas y obligados a trabajar en

·
entre otras partidas
a 1 O, 000 esclavos a f r i canos•

las numerosas plantaciones que explotaban el lucrativo mercado del azúcar

Cuba había empezado la

Los negros, que sobrepasaron a los -

etapa del "despegue" cuando, primero los ingleses, Y luego los españoles, -

en Europa y Estados Unidos.

descubrieron la riqueza potencial en azúcar.

siglo XIX, la sociedad de la isla estuvo constituída por dos clases: los -

Los ingleses, ocupados en la

De esta manera, durante la · mayor parte del

guerra contra Francia y España, a brieron 1os Puertos de la isla al comercio

espai'ioles y Jos blancos nacidos en la isla que . en su mayoría eran fieles a

mundial, rompiendo temporalmente el monopolio español.

Es pafia; y los negros, esclavos hasta los 1880.

Después de que -

España se había unido a Franc i a para apoyar a las trece colonias rebeldes,
se permitió a Cuba comerciar con los rebeldes Y con Francia·

La revolu-

Ni esta estructura sencilla, apenas de un siglo de edad, sobrevivió -

�5

4
mucho tiempo.

Durante las guerras de independencia, se bamboleó por tr~

ce ai\os de severos conflictos militares y cerca de tres décadas de política
fratricida;

porque los negros fueron incitados a luchar contra los blancos,

del continente.

De este modo, aun las posesiones más grandes dejadas por

Espai\a fueron eliminadas en gran parte y por esto la isla nunca tuvo una -

clase oligárquica terrateniente como en México y Perú, o una clase de sier

los españoles contra los cubanos, y el interés individual contra el biene_§,

vos atados a la tierra y ligados por ley al hacendado.

tar general.

Esta situación se agravó por el crecimiento de la industria azu

por una unidad agro-industrial de propiedad americana, que facilitó una rela

carera, que a pesar de las guerras había progresado, y que con el triunfo de

ción completamente diferente entre la dirección y la mano de obra y al hacer

la independencia gozó de un auge que sometió a la economía en su totalidad

lo eliminó la existencia y la necesidad de una élite en el sentido hispanoame

a la suerte de una sola cosecha, y que a su vez dependía de compradores -

ricano.

extranjeros.

I

-

La bonanza del azúcar, que proporcionó a la población cierta

En Cuba existía una pseudo-aristocracia de ascendencia burguesa que

medida de prosperidad, trajo consigo crisis económicas periódicas que ahond,!
ron la diferencia entre los pobres y los opulentos.

1

había adquirido su riqueza participando en la vida económica de la Repúbli
ca.

.Además, no se desarrolló una clé;\se directora homogénea y permanente
en la isla.

Su lugar fue tomado

El grupo director local, continuamente en período de transforma-

ción, nunca estableció una hegemonía verdadera.

No existía una élite tra&lt;!!

Era una plutocracia de origen reciente que se introdujo en el lugar que

dejaron los españoles, para citar al erudito J. F. Carvajal.

Cubanos de ori

gen y por interés, el nuevo grupo se había mezclado con remanentes colonia
les; eventualmente se unieron ambos con los inversionistas americanos que

cional terrateniente debido a que ~l sistema feudal español no había sido ifil

vertieron su capital sobre la industria azucarera, después de que se les die

plantado en la isla.

ron las garantías necesarias mediante la enmienda Platt.

Las plantaciones azucareras grandes que existían eran

Teniendo en cue_!!

un fenómeno relativamente reciente y cuyos orígenes se remontaban a los pá

ta los antecedentes y los valores, que estaban constituídos por una amalgama

Por más de tres siglos, la tierra fué am-

de ingredientes espai\oles, cubanos, y americanos, la nueva plutocracia tuvo

lidos días del período colonial.

pliamente distribuída; la insignificancia relativa del latifundismo evitó el d~

poco en común con las tradiciones de una élite agraria.

Aparte de su alto -

sarrollo de un sistema feudal español.

ingreso per cápita, que la distinguía de los grupos menos opulentos, tenía lazos con la burguesía, de la cual había surgido recientemente.

El azúcar primero, y el influjo del capital americano después, destruy_!
ron el crecimiento de las plantaciones que eran características de las colonia

Era un clan

neo-empresarial totalmente exento de una conciencia de unidad y de clase, característicos en una élite.

Como tal, empleó una dirección limitada; sin

�7

6

embargo, en ningún sentido controló a la sociedad de la misma manera que

tituída tanto por gente directiva empresarial como por trabajadores de ofici

la élite de Perú o Colombia, quienes intervenían no sólo en el sistema ec_Q

na, y todos aquellos "descendientes de las familias de la clase superior,

nómico, sino en el social y el político también.

sin importar su estado presente de riqueza e ingreso".

En la clase baja -

colocó a los obreros manuales, y a todos aquellos "descendientes de fami-

Al mismo tiempo, el problema de definir y entender a la clase media
presentaba dificultades casi · insuperables.

lias de esta clase".

Lo tardío de la independencia,

Los cubanos, de acuerdo con la tesis de Nelson, no

podían ser clasificados tomando en cuenta sólo el ingreso.

El ingreso era

el sistema de monocultivo, el papel preponderante del capital extranjero, los

secundario en comparación con el factor más importante · y sutil que era la

latifundios azucareros, y la ausencia de pequeñas industrias -como indicó

distinción socio-psicológica que hacía que la identificación fuera difícil de

Carvajal- habían influenciado marcadamente la estructura de clases de Cuba.

llevar a cabo.

En su estudio, Nelson hizo notar que el observador de fuera se veía

En esencia, el problema de definir la clase media era un problema de

tentado a concluír que la estructura social de Cuba consistía en las clases

actitudes.

alta, media y baja, y nada mas.

res?

nición

II

Sin embargo, también previno que tal defi-

simplificaría demasiado lo que en realidad es una situación compleja•,

¿Había una clase media cubana con su propio conjunto de valo

Según Lowry, nó, debido a que los grupos medios se identificaron con

la plutocracia y sus valores.

Querían parecerse a la clase alta, vivir con

Si la riqueza y el ingreso fueron los criterios utilizados para la división de

un estilo similar y hasta con lujo si era posible.

clases, entonces, sin lugar a dudas, existía una clase alta Y otra baja: -

fue el nivel de vida diferente:

pero insistía en que la sociedad cubana no estaba "fija" •

Entre los extremos

Ln diferencia entre ellas

Los ricos tenían más que los menos opule.!}

tos.

de riqueza y pobreza existían complejas variaciones que hacían peligroso Además, era difícil hablar de una burguesía nacional.

cualquier intento de generalización.

Lo que se con

sideraba como tal en Cuba era lo que estaba casi totalmente identificado En lugar de dividir a la sociedad cubana en tres grupos, Nelson la
vidió en dos grandes categorías.

e!!

En el nivel superior, incluyó a los grupos

"alto-alto", "medio-alto", y "bajo-alto": en el nivel inferior incluyó a los 11

grupos "alto-bajo", "medio-ba j o y

"b j b j "
a o- a o •

La clase "alta" estaba con

con los intereses, las corporaciones, y las finanzas de Estados Unidos; no

tenía intereses nativos que proteger y pocas posesiones,

Era un grupo pa

rásito, dependiente de los intereses americanos pára sobrevivir, sin cohesión, sin conciencia de clase y sin ningún tipo de moral.

Tomó prestada la

�8

9

ideología de la plutocracia, que en sí misma carecía de los atributos de

clasificada como rural, y un porcentaje mucho más alto dependiendo directa

una élite.

o indirectamente de ·1a agricultura, Cuba debería haber tenido una clase m~
dia rural.

Dependiendo del extranjero, el grupo medio local virtualmente ignor6
la necesidad de construír industrias nativas¡ Y es un

axioma de la vida

política, que una clase media independiente es el producto de los intereses nativos.

Aun así, no fue sino hasta 1927 cuando este tipo de industrias

nacieron protegidas por la ley.

Más aún, los .inmigrantes, en particular -

los espaftoles, h ª.bi'.an a lt era do fuertem ente el carácter de los grupos medios.

No la tuvo.

Aparentemente, los colonos, arrendadores y subarren

dadores, tanto como los capataces, superintendentes y los gerentes de moli
nos que incluían una considerable población ocupada en la industria del azú
car, del tabaco y· del café, formaban una clase media.

Pero un análisis más

minucioso reveló que de hecho carecían de una existencia independiente y que estaban a merced de intereses creados.

Tomando en cuenta estos facto

res, se asemejaban a los grupos medios urbanos no nacionales.

Es cierto que la corriente estaba cambiando; los cubanos nativos estaban e.n
trando al negocio por ellos mismos, estableciendo industrias ligeras Y pequj
ftas, pero en número creciente, Y ganando a la vez una porción más grande
de la industria azucarera.

A pesar de lo tardío de esta corriente, no había

ocurrido un cambio básico en las clases.

En resumen, la clase media no existía como tal.

Era una colección de

grupos, cada uno sin un concepto claro de su lugar en la sociedad, imbuídos
con ideales limitados, cuya suma no constituía un ideal de clase.

1..a· empres~ privada era' en su -

mayor parte, extranjera; los cubanos instruídos, graduados principalmente como doctores o abogados, tomaban los cargos públicos . como un medio de vJ
da, convirtiendo al tesoro nacional en su principal empleador·

En la parte

Unidos sólo por su deseo de emulación , habían guardado los objetivos
sociales como una reliquia.

Se encontraban sin ningún plan o sistema con

el cual defender sus intereses particulares, o los intereses del grupo en gen~

más baja de esta clase nebulosa, un ejército de comerciantes en pequeño•

ral, si hubieran tenido un interés propio, hubieran constituído una clase• -

·
i ones, e intermediarios en general, buscaban el modo
guías, creadores de d ivers

Pasivos en sus actitudes en general, cada uno había intervenido en los even

de vivir de la industria turística Y de los gustos de los que vivían en el -

tos nacionales únicamente cuando sus propios intereses estaban en Juego.

lujo.

Muchos de ellos sólo tenían trabajo en la temporada turística•

No existía unanimidad de opinión con respecto a cuestiones nacionales, espe
cialmente sobre los problemas relaciona~os con la salud política Y moral del

En ninguna parte se notaba más la debilidad o carencia de la clase
media que en la Cuba rural.

Aun así, con el 40 porciento de la poblaci6n

país.

'

En 1952, cada uno aceptó pasivament~ el cuartelazo de Batista, corno

cada uno se había inclinado ante la chicanería política de los años anterio
res.

�10

11
Las clases bajas estaban igualmente fragmentadas, unidas sólo por

los lazos comunes de pobreza y necesidad.

Un proletariado urbano peque

cada cuatro no t

r: t baj
en a ra o, ya fuera por todo el año, o por la mayor parte

de él.

ño vivía en los barrios bajos y en los suburbios de la Habana Y otras ciudades, su número engrosaba periódicamente por grupos de trabajadores

El índice que distinguía a los grupos de ingreso alto de los de ingreso

sin empleo, provenientes del campo, en la temporada en que no eran ocupa

bajo; a los ricos, de los pobres

dos por el azúcar.

vidía a lo rual de lo urbano.

Sus trabajos se encontraban principalmente en la con.§.

l t d
exp o a os, era semejante al índice que di-

Casi todos los habitantes del campo eran de -

trucci6n, en la manufactura de productos tabacaleros, en los servicios pú

la clase baja, mientras que casi todos los individuos de la clase alta vivían

blicos, en el transporte marítimo, y en las industrias de servicios en rela

en las ciudades Y pueblos, en una tierra preponderantemente agrícola en su

ción con el turismo.

Los campesinos y los hombres permanentemente emple-ª

dos en los molinos de azúcar, en el tabaco y en los ranchos ganaderos, eran sus aliados en el campo.

cultivando un promedio de quince acres de tierra, Y cerca de la mitad de
O

cultura.

Un grupo minifundista de 2S0, 000 pequeños

campesinos y sus familias, que apenas sostenían una existencia precaria,

los cuales eran aparceros

economía• donde las tres cuartas · partes de la población dependían de la agri

"paracaidistas", vivían al margen de los trabaj_~

Aparte de su pobreza común, únicamente la residencia en el campo unía a la mayoría de los explotados.

Los constituyentes más importantes de

la clase baja cubana eran una masa empobrecida de desempleados, una pobla
ción rural identificada con el monocultivo y un proletariado urbano pequeño.

dores.

No estaban unidos por lazos sociales o ideológicos, y una gran mayoría no
Una mano de obra de 700,000, sin trabajo o con trabajo temporal, un

estaba integrada a la estructura de la sociedad.

Desde el punto de vista -

número casi doble de éste, con hombres de empleo de tiempo completo, carag

ideológico Y social, la clase baja tenía menos lealtades hacia las institucio

terizaron la estructura de los estratos más bajos•

nes cubanas que los amorfes grupos medios.

tenía trabajo durant e la Zafra,
de la construcción.

O

Aproximadamente la mitad

Por algunos meses del año en la industria

Para citar el análisis perceptivo de Robin Blackburn,

"no eran ni siquiera explotados en relación a la producción, simplemente er
excluídos de ésta", no tenían parte en la soc i e d a d ·

En suma , de una fu~

za de trabajo disponible de aproximadamente 2. 7 millones' más de uno de -

La clase baja, amargada y -

frustrada, se prestó a las maquinaciones de agitadores y reformadores, cuyo
Principal objetivo era la transformación drástica de la sociedad.

Ya hasta -

habían aceptado, para 1933, soviets de trabajadores en la industria azucare
ra, mientras que entre sus miembros había cinismo de unos para con los otros, hacia el gobierno, hacia sus leyes, y hacia el futuro de su país.

�13

12
En ninguna parte era más evidente esta desconfianza que en las rela
ciones laborales organizadas entre patrones y trabajadores.

de las condiciones de trabajo de las industrias, tanto en sus propias indu..§.

No había con

trias como a nivel nacional.

El grado de desempleo, el costo de vivir en un

fianza mutua, ni deseos de cooperación entre los dos, para citar el Report

área dada, las condiciones de habitación y salud -consideraciones todas de

on Cuba del Banco Mundial.

suprema importancia para el trabajador y su familia- eran rara vez consider-ª.

los afligían.

Se culpaban mutuamente por los problemas que

Aunque el trabajo organizado había efectuado progresos de con

das cuidadosamente por los expertos o sus patrones.

En la opinión del Ban

sideraci6n desde los treintas, el sentimiento de sus miembros era de "ven

co, las relaciones obrero-patronales-gubernamentales habían llegado, en -

ganza 11 , una reacción -concluyó el Banco- que era el resultado de los abusos

1950, a un punto de estancamiento.

que había cometido el sector empresarial en el pasado.

esperar un "deterioro progresivo" de su panorama económico; se encontraría

Desconfiando de sus

Sin un marcado adelanto, Cuba podría

patrones, los trabajadores explotaron sin compasión todas las ventajas a su

con que su habilidad para competir en el mercado mundial quedaba dramáti

alcance, mientras que sus líderes alcanzaron prominencia " mostrand o un ma'xi
_

camente limitada, mientras en casa, la producción, el empleo y los ingresos

mo de agresividad".

declinarían.

A medida que las tensiones sociales crecieran, ricos y pobres

podrían recurrir fácilmente a la dictadura para "resolver" sus problemas.
En el análisis del Banco, los trabajadores y sus líderes eran víctimas
Los problemas de color y de raza dividieron a la sociedad en otras -

de la ansiedad causada por una economía estancada, por el desempleo cróaj
co que acosaba sus vidas.

Un ejército de hombres -y sus familias.!. hambrie,n

tos, con pésimas condiciones de habitación, siempre estaba ahí . para recordl!.{
les del peligro latente que caía sobre la víctima que perdiera su trabajo.

8!

formas.

Uno de cada cuatro cubanos tenía ancestros negros, de Africa o de

las indias Occidentales.
como de color.

El censo de 1953 clasificó el 27. 2% de la población

El porcentaje correcto era indudablemente más alto, a pesar

hiendo sufrido previamente, los trabajadores tuvieron poca fe en la habilidad

de que los apologistas de la colonización española negaban vehementemente

o en el deseo de los inversionistas y el gobierno para construír nuevas i nd u-ª-

la existencia de prejuicios de raza en el imperio hispanoamericano; el hecho

trias o proveer trabajos adicionales.

es que el color había jugado un papel esencial en el desarrollo cubano.

Las relaciones obrero-patronales, mie,n

tras tanto, eran conducidas sobre una base impersonal.

Un enfoque legaliS

t

ª'

De

bido al prejuicio racial, los españoles se mezclaron liberalmente con pers_Q

en .el cual el factor humano usualmente _e staba ausente, condicionó el punto -

nas provenientes de los Estados Unidos, y la nación se dividió por razón del

de vista de los patrones sobre los obreros.

color de las personas.

Pocos de los expertos del se.Q

í
un conocimiento directo
tor empresarial, abogados en su mayor pa rt e, t en an

�14

15
En general, los grupos de altos ingresos eran blancos; el color se

obscurecía hacia el final de la escala social.

Los trabajadores manuales

sido importados a la isla entre 1521 y 1791.

En opini6n de otros, más de

medio millón de negros fueron introducidos clandestinamente a la isla des-

eran frecuentemente de procedencia afro-cubana, y casi todos los hombres

pués de que España había anulado formalmente el comercio de esclavos en

de piel negra eran pobres.

1820, generalmente bajo el disimulo de los capitanes generales locales e.§.

La fuerza de trabajo rural poseía

un pronuncia

do tono africano, en especial los cortadores de caña y los trabajadores no -

pai\oles.

calificados en las industrias del tabaco y del café.

arribaron a tierra cubana para mediados del siglo XIX.

Aun cuando sería un

De acuerdo con algunas cifras, aproximadamente 650,000 negros
Después, el número

error interpretar a la sociedad cubana dentro del contexto de las actitudes

relativo de negros declinó, hasta que el censo de 18 99 reportó menos negros

raciales norteamericanas, la obscuridad de la piel en Cuba -tanto como en

que en 183 7.

los Estados Unidos- tendió a identificar una posición social baja•

sobrepasaron a los negros en número.

El problema racial había jugado un papel histórico ~rominente, Y ha
bía influenciado fuertemente el movimiento de independencia•

De hecho,

este desajuste racial de la sociedad cubana había retardado su advenimien
to.

Mientras Sim6n Bolívar y José de San Martín estaban ganando la inde

El movimiento de independencia brotó después que los blancos

Los historiadores han hecho notar que frecuentemente la desconfianza
que el negro inspiraba hacía que muchos partidarios, en potencia, de la 11
bertad, se mantuvieran leales a España.

Temerosos de la actuación que pu

dieran tener los negros "Ubres II en una república, los españoles locales Y

pendencia en el continente, los cubanos permanecieron leales, a pesar de

los criollos se habían opuesto a la independencia, o habían favorecido la

los esfuerzos hechos por México y Colombia para liberarlos de España· -

anexión a los Estados Unidos antes de la Guerra Civil.

El censo cubano de 1817 aclaró una buena parte de esa historia; los negros

la Confederación, el esclavismo cubano le dio la espalda a la Unión, prefi

sobrepasaron a 1os bl ancos en nu; mero, mientras que en el continente únic2,

riendo permanecer bajo España, como lo probaron los hechos de la Guerra

mente el 2% de la población era de procedencia africana.

de Diez Años.

Cuba tenía más

Cuando Cuba logró su independencia, los blancos sumaban

negros que todas las colonias continentales de España juntas• Hasta lSSO'

el doble de los negros.

el crecimiento de la población cubana fue el resultado de la gran importación

patriotas de los leales a España.

d~ negros.

El esclavismo a f ricano en la isla hab1,ra llegado a su clímax para

esa fecha.

Alexander Von Humboldt, el reconocido científico alemán que -

visitó a Cuba a fines del siglo, estimó que más de 90,000 negros habían -

ta

Con la derrota de

En suma, a menudo el color había separado a los

oposición blanca a la independencia tuvo otro aspecto.

Directa o

indirectamente, el negro fue el representante de la causa reformista•

Como

�17

16
1

obrero explotado en las plantaciones azucareras, se había opuesto persis

en sentir las presiones de las épocas económicas difíciles.

tentemente al sistema, primero pidiendo su emancipación y luego demanda.!!

pleados permanentes, o de los subempleados, una mayoría era indiscutible

do salarios más altos y mejores condiciones de trabajo.

mente afro-cubana.

Al principio, el

enemigo er:a el terrateniente blanco, español o criollo; más tarde, la corpo
ración extranjera.

Cuando su amo se identificó con España, el negro ace_E

De los desem

Los prejuicios de raza norteamericanos, que penetraron

' junto con el capital y los turistas americanos, tendió a agravar el patrón de
discriminación racial.

Mientras tanto, a nivel social, a los afro-cubanos

t6 la causa de la independencia, peleando y muriendo por ella, Y propqr

con características definitivamente negras se les negaba frecuentemente la

clonando líderes y patriotas,. entre los cuales se cuenta el mulato legenda

entrada a los mejores hoteles y bares en la Habana, y la admisión a los -

rio, Antonio Maceo.

clubes sociales de los blancos.

En el curso de su historia como esclavo, Y después -

com~ un cortador de caña mal pagado, el afro-cubano frecuentemente se había
rebelado.
1879.

En el siglo XIX hubo rebeliones de esclavos en 1812, 1827, 1843 Y

Bajo la República, una revolución negra irrumpió en 1912, dirigida por

Discriminado en los trabajos, y repudiado por los parásitos sociales,

el negro era, sin embargo, cortejado asiduamente por los políticos; en parti

Evaristo Estenoz, quien reclamaba que a su gente se le había negado la iguaj

cular por aquellos que no tenían a la sazón puestos públicos.

dad.

ca de Estrada Palma, el primer Presidente de la República, cuyo Partido Mode

En medio de sus esfuerzos para organizar un partido pol~tico negro en

Desde la épo

Oriente, el Partido Independiente de Color empezó la lucha entre afro-cubanos

rado tenía el respaldo de los poderosos y de la gente profesional, el negro -

y tropas del gobierno enviadas a suprimir el movimiento.

había sido identificado con la oposición.

Cerca de 3,000 n.§

Así, los afro-cubanos se habían

gros murieron en esta guerra racial, que fomentó animosidades que iban a P~

puesto inicialmente del lado de los liberales, quienes les habían prometido -

manecer por décadas en el futuro.

igualdad política y económica a cambio de su respaldo.

De hecho, los libe

rales -tanto como los· moderados y los conservadores- temían a la multitud
En el siglo XX, las protestas negras, con excepción de la frustrada r~
belión de 1912, se mezclaron a las protestas de los trabajadores.

Gran paJ

negra, y se guardaban muy bien de proporcionarles fuerza política.

Los Pª..!

tidos políticos explotaron la ingenuidad política del negro para sus propios

te de las dificultades de los trabajadores, en los años veintes Y treintas,

fines egoístas y estrechos, para introducirse y ganar acceso a los puestos -

tuvieron sus raíces en el Oriente de "color", que sufría todas las calamidad

públicos .

de la industria azucarera.

Los afro-cubanos, como cortadores de caña, moll

·
neros,
campesinos marginales, o -trabajadores manuales, fueron 1os primeros·

En 1920, para citar un caso notorio, Menocal y los conservadores

habían ganado el voto negro para elegir a Alfredo Zayas Y oponerse a los liberales¡ lo hicieron dividiendo dicho voto, que era en extremo liberal, revivie,!!
do la enemistad que existfo entre facciones hostiles· de sectas religiosas s~

�18

19

cretas.

Con la promesa de adoptar su causa, los conservadores permitieron

Sin embargo, paradójicamente, la población de color fue muchas veces

a los ñáñigos, un clan vudú, exhibirse públicamente, y desarrollar sus cere-

uh elemento no asimilado por la sociedad.

monias sin interferencias de las autoridades locales.

Durante la Revolución

cial en Cuba fue menos intensa que en la América del Sur, el afro-cubano

de 1933, los líderes del Directorio Estudiantil, muchos de ellos con conce_Q

probó la fruta amarga de la desigualdad muy frecuentemente; pero con la di

tos raciales neodaiwinistas, habían tratado de unir a los negros bajo el réq!

ferencia de su larga historia de protestas e insurrecciones, además de su

men de Grau.

liderato nativo.

La legislación social de Grau adhirió a muchos de ellos a su

Aun cuando la discriminación ra

Tenía pocas lealtades para con el sistema, perteneciendo a

causa, pero intimidó a los blancos, quienes se habían resistido anteriormente

una minoría explotada, y poseía poca preparación para cambiarlo por medios

a sus demandas.

democráticos o pacíficos.

Por su parte, el astuto Batista, empleó su ascendencia -

multiracial para pedir el apoyo negro.

aquellos que emplearon la fuerza para alterar el statu quo.

Sin embargo, en 1958, hubiera sido un error catastrófico hablar de una
población negra que estuviera completamente aislada de la vida cubana·

tribuído sin medida al desarrollo de la isla.

III

Nj

colás Guillén, el notable poeta afro-cubano, recalcó que el negro había con-

sido su columna vertebral por siglos.

Muchas veces había marchado a la vanguardia de

Una sociedad dividida por amplias diferencias en el ingreso, en la -

En el aspecto económico había

cual ricos y pobres vivían en mundos separados, donde un espíritu de descon

Sin él, las grandes plantaciones az_y

fianza muy extendido puso a los individuos y a los grupos unos contra otros,

careras, que habían sido tan productivas para sus dueños, no hubieran poq!

no podía proporcionar buenos cimientos para sus instituciones.

do subsistir, y sin el azúcar no habrían existido la riqueza, el ocio Y la c'!!

la República en su infancia nunca desarrolló instituciones propias.

tura.

Todo el cuadro del siglo XIX hubiera sido muy difer~nte si los africanos

no hubieran adoptado la isla como su patria•

En la opinión de Guillén , el •

africano había creado en Cuba una verdadera psicología mulata, una cultura
intermedia: la negra-blanca.

Formó el carácter fundamental de la gente cul:!

na, el cual, según el poeta, no era blanco ni negro, sino una mezcla de am

En realidad,
Las le-

yes, los juzgados, y hasta el gobierno, descansaron sobre una experiencia
colonial que dejó a los cubanos sin preparación para regirse por ellos mismos,
y con los modelos extranjeros que no se ajustaban a las condiciones locales.

Todas las instituciones fueron víctimas de la apatía pública, de la corrupción
y del egoísmo.

bos , completamente fusionada.
Ninguna institución reflejó mejor la escena doméstica que los partidos
políticos.

Al principio, tres facciones habían luchado por la supremacía del

�20

21

panorama político local: conservadores;, moderados y liberales.

Hasta el

fue dictada por decisiones casuísticas: los conservadores permanecieron

final de los veintes, se habían dividido el tesoro· público entre ellos, Y ha

fieles a su bandera, pero los reformadores, tanto individualmente como en

bían unido sus fuerzas para evitar que un ataque a su monopolio tuviera -

los partidos, eventualmente siempre se unieron a la oposición.

éxito.

En la década de los treintas, los conservadores se rebautizaron

como Partido Democrático; de ellos, los que defendían sobre todas las C.Q
sas el statu quo, formaron el Parti~o Republicano en los cuarentas,

Al -

La protesta de los cincuentas fue contra todos los partidos.

-como sei\al6 Leslie Dewart- todos estaban totalme~te desacreditados.

Porque
Exe.n

mismo tiempo, los liberales se habían hecho aliados de Gerardo Machado,

tos de principios, sólo se utilizaban para proveer de trabajos públicos a los

un estigma que, al caer, virtualmente los destruyó como una fuerza política

que buscaban colocarse,

potencial.

que se pudieran obtener de los cargos y del tesoro público para su distribu

Sin embargo, todos eran partidos conservadores de cubanos ri-

cos, con poco apoyo de la masa.

Su programa alabó a la empresa privada,

Los objetivos de los partidos fueron los beneficios

ción entre los líderes y dirigentes secretos.

Funcionaron en un mundo pr_Q

al gobierno democrático y honesto, y se opuso fuertemente al comunismo.

pio, independientemente de las aspiraciones y las demandas públicas, do,n

En general, sus programas políticos se quejaron casi siempre del paso de -

de la lealtad hacia el partido, sus miembros y su liderazgo, dictaron las deci

los viejos tiempos.

cuando se vieron perdidos, prefirieron la dictadura a

lo que ellos llamaron el "caos y el desorden

11

siones y el esquema de la filosofía polftica.

Como explicó J. González, nin

guno se parecía más a un conservador que un liberal.

•

Los líderes de partido,

con los cuales los miembros estaban identificados, y a los que debían su En su oposición estaban los "partidos" reformadores•

Desde el co

unión, disfrutaban de una posición fortísima.

Los partidos fueron organizado

mienzo de los treintas, hasta finales de los cuarentas, los Auténticos de Grau

nes personales, dirigidas y controladas por un hombre: si con éxito en la vo

habían encabezado la oposición; pero él Y sus seguidores habían retado a los

tación, el Presidente de la República¡ si nó, por el hombre que aspiraba a -

defensores del statu quo muy brevemente.

ser el sucesor.

Cuando aceptaron un lugar con

cieron y ganaron la presidencia en 1944 con el
los partidos antiguos , Se fortale
apoyo de los republicanos reaccionar1os•

Amargados por los reveses sufridos,

los reformadores organizaron el _Partido del Pueblo Cubano, los Ortodoxos' que adoptaron la causa de Mart Í ,

Sin e mbargo, para 195 8 los Ortodoxos se h,!

bían dividido en moderados y radicales•

Aparentemente, la política cubana

A nivel local, era el jefe superior de la escalera política o el

lefe Político, quien dispensaba favores que le brindaban sus superiores a cambio de su apoyo.

La historia política cub&amp;na fue la historia de tales hom-

bres¡ los Menocales, Machados, Batistas y Graus.

Era el caudillo que gober

naba, el jefe que anteponía sus necesidades personales y de partido sobre los principios políticos y la ideología, quien sirvió al inversionista extranjero

�22

23

-

y a los ricos.

En la historia de la isla, escribió Carlos Márquez Sterling,

"el punto relevante fue la confianza depositada en el caudillo como una ex
presión del intelecto cubano".

No es de sorprenderse entonces, que Cuba

el ABC tuvo 2,000 miembros, que según Ruby Hart Phillips, el corresponsal
en la Habana del New York Times, eran

II

jóvenes de modales agradables y

bien educados, a pesar del hecho de que en realidad eran asesinos 11 •

Can

no tuviera, con excepción de los Auténticos en los treintas, un partido ver

sados de la cínica generación del 95, de veteranos que habían regido a _

daderamente nacional o popular.

Cuba desde la , independencia, el ABC recurrió a la violencia para combatir
las enfermedades políticas, urgiendo por· el momento la abrogación de la .

En el frente político, frecuentemente la violencia arregló las diferencias.

Casi un tercio de la historia de la República fue ocupada por ella: eri

'

Enmienda Platt Y la fragmenta.c ión de _las extensas plantaciones americanas.
Después de la caída de Machado, el ABC dominó la breve administración de

la primera década del siglo XX, desde el final de los veintes hasta 1936, Y

Céspedes.

otra vez después de 1953.

·de terror hacia ·él y su~ aliados, apoyando abiertamente la rebelión en su

En el campo, los cubanos habían llegado a ser

Cuando Grau hizo caer a Céspedes, el ABC dirigió sus tácticas

maestros en la guerra de guerrillas, la cual habían utilizado contra los e.§_

contra, que sin éxito se llevó a cabo. en noviembre de 1939.

Sin embargo,

pañoles en la Guerra de los Diez Años, y de 1895 a 1898, y también contra

el ABC, . no estaba solo en el uso de la violencia.

Machado y Batista.

Ricos y pobres se entregaron igualmente al pasatiempo

nos de Batista mataron a Antonio Guiteras en mayo de 1935, los miembros

nacional del terror.

El ABC, uno de los grupos legendarios de protesta de -

de la "Cuba JÓven 11 , una o~ganiz~ción que él encabezó, buscó venganza m~

Después que los asesi

tando a cada uno de los que participaron en el asesinato de· su líder.

la isla, fue un ejemplo.

Eddi

Chibas, el ídolo de los idealistas cubanos a fines de los cuarentas, siendo
Organiz.a do en diciembre de 1931 para combatir la tiranía de Machado,
el ABC había empleado el terror para combatir el terror.

Compuesto principaj

un hombre aún joven, ganó sus espuelas arrojando una bomba a un tranvía
en los días de Machado.

En la ··Habana, el populacho había saqueado tie,!!

mente de hombres jóvenes de los estratos intelectuales Y profesionales, se

das y asesinado lascivamente a los guardaespaldas de Machado, después -

ganó la aclamación nacional por su habilidad efectiva para intimidar a Mach!

que éste abandonó la ciudad.

do y su banda de asesinos a sueldo.

Sie ndo un grupo clandestino, el ABC

copió su estructura de las sociedades secretas de Francia antes de la Revol_y
ción Francesa.

Todos los miembros pertenecían a uno de tres separes alfabj

ticos, de ahí que la sociedad haya tomado ese nombre.

Durante su apogeo,

Sin un ~parato político efectivo, Cuba cay6 a merced del ejército; sus
dos ·jefes políticos nacionales, Machado . y Batista, controlaron más de la
mitad de la historia de la República.

A diferencia del militarismo en los

�25

24

Con todo, el militarismo local combinó elementos hispanoamericanos y

otros países hispanoamericanos, donde sus ataduras con la élite hacían que
se constituyera una "trinidad profana" con la

,

Iglesia

el ejército local tuvo una estructura no convencional.

y los terratenientes,
Tenía menos de cinco

décadas de existencia, ya que apareció en el presente siglo, como resultado
de los arquitectos políticos americanos que, habiendo observado a un grupo

propios.

Como sirviente de administraciones sucesivas desde 1909 hasta

1933 ' se cubrió bajo la apariencia que tenían sus instituciones hermanas desde México a Argentina•
ejército.

Otra vez, Guerra comenzó la hispanización del

En 1912, el presidente José Miguel Gómez había decidido que sólo

abigarrado de descontentos echar fuera al primer presidente cubano en 1906,

su reelección podría -salvar a Cuba del caos; pero temía al ejército porque

decidieron organizar un ejército para protegerse de un hecho similar en el

Guerra daba su apoyo ostensible a su rival, Alfredo Zayas.

futuro.

se de Guerra, Gómez le ofreció una misión especial en Europa, con un in-

De esta manera, Magoon, en uno de sus últimos actos, dejó establJ!

e ido un ejército permanente.

Sin embargo, los rebeldes eran veteranos en su

greso lucrativo.

Para deshacer

Cuando Guerra rechazó la propuesta, Gómez lo mandó ma

lucha por la independencia, y veteranos del Partido Liberal que contaba con

tar.

el apoyo popular: por esto, desde el principio, el ejército fue una institución

ineptitud Y escapó con una pierna herida.

extranjera, considerado por muchos ciudadanos de la isla como el enemigo de

mo error, Guerra renunció, dejand~ en su lugar al amigo más cercano de -

los verdaderos patriotas y el instrumento de intereses ajenos.

Gómez.

Afortunadamente para Guerra, los asesinos en potencia probaron su
No queriendo incurrir en el mi.§_

Más tarde, sin embargo, se unió a Gómez y los dos ayudaron a-

obstaculizar las ambiciones presidenciales de Zayas.
Maggon complicó más la situación dándole el nombramiento de Coma_!!
dante en Jefe del Ejército a Pino Guerra, el mismo hombre que había capit-ª.
neado la rebelión organizada contra Estrada Palma.

Cuando este último h-ª.

ta el advenimiento de Machado que el ejército llegó a ser el cuerpo nativo
individualista de la política hispa~oamericana.

Machado mismo, siendo mi

litar, lo transformó en su rama, y a la vez lo hizo la voz de los ricos influ

bía anunciado su reelección, según cuenta la leyenda, Guerra, entonces un

yentes.

representante lineral en el Congreso, ha bía salido de sus muros consagrados

mente lo arrojó del poder en 1933.

amenazando con "buscar justicia en otra pa rte".

Pero no fue sino has

Irónicamente, fue el militarismo mimado de Machado el que final-

Para instruír y habilitar a

Pino Guerra para que pudiera organizar un ejército moderno, Magoon lo e_!!

Cuando Batista y sus sargentos, hombres de ascendencia humilde, qui

vió a Francia y a Estados Unidos, a estudiar organización Y tácticas milita-

taron el control del ejército a la pandilla de oficiales, crearon una situación

'l
res, y así estar preparado para sofocar rebeliones de la misma clase que e

militar completamente nueva.

había empleado .

Como jefe del ejército, Batista le dio cargos

a 52 7 hombres ya reclutados; únicamente 116 de los 500 oficiales anteriores
mantuvieron sus cargos, y eso porque aceptaron a los comandantes mulatos.

�26

27

Deponiendo al grupo de oficiales cuyos antecedentes se identificaban con

Para conservar su victoria, tan difícilmente ganada, Batista caminó

los grupos de mando civil, Batista divorció al militarismo de la estructura

sobre la cuerda floja.

tradicional de poder; por raza y posición social, él y sus hombres pertene

del ejército, aumentó la paga a sus oficiales y asignó una porción más

cían a las clases bajas.

grande del presupuesto nacional para este menester.

Pero su trnición a los revolucionarios en 1934,

Para aplacar a sus hombres, aumentó el tamaño -

Limitó las oportuaj

que indudablemente contaban con el sentimiento mayoritario, destruyó la

dades de traficar con los puestos del ejército, aunque no las cerró comple

popularidad que habían adquirido ante las masas por su golpe de estado -

ta mente.

anterior.

Y lo empleó para llevar a cabo reformas sociales; hasta le pidió que co~

Teniendo como orígenes la rebelión y la traición, el ejército ere~

Le dio al ejército un papel más activo en los asuntos políticos,

do después de Machado se hizo el títere de Batista, que en esencia era un

truyera escuelas. De esta forma, el ejército de Batista ganó una nueva -

establecimiento militar arrancado de sus ataduras tradicionales a la élite -

imagen a fines de los treintas. Pero el caudillo nunca se desvió mucho

hispanoamericana, y sin apoyo popular.

de la premisa que lo llevó a traicionar a Grau.

Era un ejército · oportunista Y de

Su ejército mantuvo el

predatorio, constituído por soldados profesionales de la clase baja, privado

statu quo, lo cual apaciguaba a los intereses nativos y extranjeros con -

de lealtades de clase, y de quién desconfiaban tanto el populacho como los

los cuales se había aliado desde el principio, Junto con sus hombres.

ricos.

Como compensación a su actuación, la plutocracia aprendió a vivir con el
sargento mulato que se volvió un oficial-político.
El ejército de Batista se encontró en una situación anómala•

No era P.Q

pular aun cuando su personal, por raza y clase, tenía vínculos muy estrechos
con los pobres.

Tenía un alto porcentaje de oficiales afro-cubanos, aproximad.!

mente uno de ca da tres.

Un Cuerpo militar de este tipo tuvo pocos defensores

firmes dentro de los grupos gobernantes.

De todos modos, el ejército había

Después de 1944, los Auténticos intentaron purgar al ejército de los
compinches de Batista, pero fallaron.

Grau empezó la sacudida, reempl-ª

zando al Jefe del Estado Mayor de Batista por un oficial de su propia se
lección, y cambiando o retirando a los comandantes militares de seis pro-

logrado consolidar su posición poniéndose del lado de los inter~ses más fu~

vincias.

tes en turno, en este caso los enemigos de las reformas. El ejército plebeyo

las fuerzas armadas echando a los hombres de Grau y sustituyéndolos por

se encontró, por un lado, entre los defensores del statu quo, que censuraban ...

los suyos.

ruidosamente cualquier. cambio en cua l qui er f orma; Y por el otro, el populacho

tramaron su caída por dos veces antes de 1952.

con el cual tenía vínculos , y que clamaba porque hubiera cambios.

Auténticos, obviamente no pagó dividendos, porque el golpe de estado que

Cuando Grau y su sucesor -Prío Socarrás- riñeron, Prío limpió

Prío obtuvo un éxito dudoso, pues los oficiales del ejército
La purga militar de los

�28

29

devolvió a Batista el poder fue un trabajo del ejército.

Y además este hecho

años en la isla' "la Iglesia, Y cualquier

,
practica organizada e institucional,

hizo que se alejara aún más el afecto que le pudiera haber tenido · 1a opinión

es para la mayoría de 1
b
os cu anos ... ridícula Y digna de desprecio". Debido

pública responsable al ejército.

a esta concepción, de t d
h
o os 1os ispanoamericanos el cubano era, en sus -

Todavía en 1958 la posición del ejército per

mane(:Ía sin cambio¡ fue una fuerza militar personalista, sin vínculos con -

prácticas Y actitudes, el menos católico de ellos,

los pobres o los ricos.

Y su apoyo a la Iglesia' Y de su vida estética Y social.

No tuvo raíces hondas en la estructura socio-econó

mica de la isla, o en su gente.

Su fuerza descansó principalmente en las
La Iglesia fue débil

armas proporcionadas por Estados Unidos, y este hecho lo marcó como una
les.

fuerza extranjera en las mentes de los nacionalistas.

1 tit i
ns uc onalmente, en especial en las áreas rura

El clero colonial español nunca construyó las suficientes iglesias en

las villas Y pueblos, Y nada se hizo
La Iglesia Católica ocupó un puesto semejante.

También en su actua-

pendencia.

el contacto entre los sacerdotes

lo había hecho en el continente- con las fuerzas conservadoras tradicionales

Aun a nivel nacional, Cuba tuvo

En Cuba, la Iglesia era meramente otra institución débil.

Aparentemente, tenía hondas raíces; pero esta apariencia era equívoca.

Es

cierto que aparecía con un amplio apoyo popular: el 80% de la gente nominaj
mente era católica.

Sin embargo, sólo aproximadame nte un décimo de ellos

practicaban su religión.

Comparados con los peruanos, colombianos, o aun

los mexicanos, los cubanos no eran gente religiosa .

Y

1
os cortadores de caña y campesinos.

'l
2
so o 7 5 curas para una población de seis

millones, es decir, un cura por cada 7,850 habitantes.

Al final, para -

parafrasear la observación de Lowry Nels on, la Iglesia "virtualmente no exis
ti'"
0

1
en a Cuba rural como una institución e stablecida y funcional.

En gran

medida, el campesino, el colono, y el trabajador del campo, no tenían inte
rés en la suerte de la Iglesia.

Literalmente, miles de

ellos habían encontrado posible abrazar la doctrina materialista del comuni.§_
mo y alegar lealtad a la fe.

b
para cam iar esto después de la inde

Sin iglesias, no había un clero ~ural sustancial, lo cual alejó

ción falló como un elemento de cohesión, y fracasó al tratar de unirse -como

de la sociedad.

en términos de su devoción

Esto había incluído también a las mujeres,

quienes tendieron a ser más católicas que los hombres.

En su estudio sobre

Los problemas raciales ayudaron a aislar a la Iglesia de la gente rural
todavía má s.

Gran parte del campo, y ciertamente e l muy poblado Oriente,

eran de procedencia afro-cubana,· por el contrario , ma' s de tres cuartos del

las iglesias en Cuba, J. Merle Da vis encontró que los cubanos -aun cuando

clero era español, incluyendo a casi toda la jerarquía .

crecían bajo la doctrina católica romana- eran "aparentemente unos agnósti

que el clero español se manifestó incapaz de llegar hasta el indio de México

cos".

Y Perú, así también el sacerdote extranjero no tuvo éxito en sus esfuerzos -

Para citar a Le slie Dewart, un filósofo católico que vivió largos

En el mismo sentido

�30

31

para entender y socorrer las necesidades espirituales de los afro-cubanos.

el cambio, 80 se opusieron, como lo hicieron

Davis dijo que "no existía vida religiosa II entre ellos.

provinciales, Y todos menos uno de los magistrados

La poca habilidad

mera instancia.

de la Iglesia para responder, o comunicarse, ayudó a explicar, por lo me
nos en parte, la supervivencia de formas crudas del espiritualismo africano
en las pequeñas comunidades afro-cubanas.

en los Juzgados de pri

i;
ac on con otros países latinoamericanos, un número

sorprendentemente grande de cubanos pertenecían a
tes.

En esta situación, la Iglesia

En rel

tres de los seis gobernadores

Las Logias Masónicas en Cuba eran las más

congregaciones protestan
grandes de toda latinoamé

no podía reclamar ningún ejército rural de su fe; ni podía llamar a la gente

rica; cada pueblo grande tuvo su logia, Y sus

del campo en defensa de su posición institucional, ni tampoco en defensa

tes hasta los templarios, invariablemente intervinieron

de su posición ante la sociedad en conjunto.

pales de la vida política Y económica de sus comunidades.
Antonio Maceo son una

Nunca llegó a ser un pilar nacional de fuerza .

Excepto por un grupo

miembros, desde los principian
en los papeles princi
José Martí y

t
mues ra muy pequeña de todos los masones ilustres

de la historia cubana.

pequeño y leal de creyentes urbanos de ingreso alto, no tenía seguidores en masa.

A diferencia de la Iglesia en otras repúblicas hispanoamericanas,

Factores históricos reafirman esta situación.

La calidad del clero colo

donde resistió con éxito la crítica laica, la Iglesia Cubana perdió su posi

nial había sido pobre.

ción especial.

co de las iglesias de la isla a eclesiásticos que habían violado las reglas en

La Iglesia y el Estado fueron separados en 1900 .

Menos de

dos décadas después, el divorcio fue legalizado; en el continente, este hecho
fue excluído de la discusión pública.

El divorcio no quedó estatuído solame,n

mente en los libros, sino que miles de cubanos tomaron ventaja de él.

En

el continente.

C on frecuenc i a h ablan
,,
incluído en el personal Jerárqui ·

Debido a que bajo España la Iglesia y el Estado estaban uni

dos ' el clero se había opuesto a la independencia, provocando la indignación
de los patriotas .Y el descontento de las mayorías en la Isla.

La Iglesia no

los veintes, Machado había firmado un decreto liberalizando la ley del divqr

había mostrado su preocupación por la condición de los pobres; como institu

cio y creándola sobre el patrón de la legislación de Nevada, esperando atraer,

ción española, fue un lazo entre la colon1·a Y 1a madre patria, que debía ser

de este modo, el negocio de los divorcios a la isla.

cortado si Cuba _quería ser realmente libre.

El divorcio de Batista

en 1944 desató una ola de ellos entre los oficiales del ejército y los políticos.

Una ley de 1900 había convertido el casamiento en contrato civil.

Más

No es pues de extrañar que los

debates sobre el problema de la Iglesia se contaran entre los más acres en
la Convención Constitucional de 1900, que abolió el apoyo del Estado a la _

tarde, el clero local se impuso a las autoridades americanas de ocupación en

Iglesia Y declaró libertad pa ra todas las sectas religiosas;· y al hacer esto,

la discusión para permitir el casamiento por la Iglesia o por la ley civil.

liberó a la isla del pro bl ema ec l es iá stico que acecha a gran parte de hispano

Sin embargo, de las 107 municipalidade s que votaron para dar su opinión so

américa.

�32

En resumen, la Iglesia, aliada superficialmente con los grupos de alto
car, una industria controlada y explotada para beneficio extranjero.

Aboga

ingreso, con una posición nacional débil, y virtualmente ausente del campo
ron por el regreso de la propiedad a los nativos, la diversificación de la
de Cuba, en particular de los afro-cubanos, era una institución sin fuerza,
agricultura y la industrialización.

Los creyentes soñaron con liberar al pue

Como órgano político tenía poca vitalidad e inclinación a apoyar a los refqr
blo del yugo, al cual culparon de los fracasos pasados.
madores.

Unicamente una minoría de creyentes seculares se había opuesto

Y el yugo, según -

ellos, era el vecino yanqui.

a Batista; uno de los cardenales de la Iglesia, Manuel Arteaga, viajó al Pal!
cio Nacional para felicitar al caudillo por su golpe de estado.

Pequeña, 1!!!

IV
potente y sin vida, la Ig1es i a no Podía mantener unida a la sociedad u org-ª
'
nizar la opinión publica,
n i para su propio interés, nJ. para la defensa del

Así pues, esta era la estructura de la sociedad cubana en 1958.

statu quo.

Cuba

era un país de grupos económicos; una porción rica muy identificada con el
capital americano; y una masa de trabajadores, grande, y a menudo explotada,

A pesar de la naturaleza dividida de la sociedad, existía la unidad;

pero aún así en mejor situación que sus hermanos en desgracia de hispanoamé

una unidad que reflejaba un despertar creciente y una toma de conciencia de
lo que significaba ser cubano y del destino de Cuba como un pueblo.

en los cuarentas, volvió otra vez en 1958 •

En este nacionalismo militaban

los intelect~ales y la juventud de la isla,

El nuevo nacionalismo, producto

importaciones.

Ni el ejército; ni la Iglesia, tuvieron su papel hispanoameri

cano acostumbrado, aun cuando ambos estuvieron ligeramente vinculados al statu quo.

de años de frustraciones, de esperanz as muertas antes de que fueran realidad,
representó las aspiraci_o nes Populares de una sociedad libre de las viejas C!

De los partidos políticos, ninguno, con excepción de los comunis

tas, se había dado maña para construír una organización disciplinada Y tenaz;
ninguno había sobrevivido a los temores de Batista en los cincuentas•

Martí, al darle al nacionalismo un carácter dinj

mico, lo hizo tomar un giro a ntiextranjero, dirigido no solamente hacia fuera

Los sindicatos, mientras tanto, habían sucumbido a la venalidad de los

del país, sino contra . los . defensores ~ocales del régimen neocolonial, Y, de
hecho, contra toda la estructura socio-econ6mi ca•
de lo que era Cuba .

Existían en medio grupos amorfos, todos tratando de mantener aparien-

cias de ricos, e igualmente dependientes de mercados extranjeros Y de las -

los veintes, una ola de nacl·onal1'smo se había apoderado de la isla; limitado

lamida des y del extranjero,

rica.

Desde

tiempos, lo cual creó crecientes dificultades para cientos de miles de trabaja

Fue una protesta en con
,

Sus discípulos pedían el fin de la subordinación al azJ

dores, cuyo medio de vida dependía de la veleidosa industria del azúcar•

�35

IA FUNCION DE PRODUCCION

lng. Eladio Sáenz Quiroga

Introducción.

La función de producción relaciona los factores productivos,
proporcionando una expresión matemática que permite obtener la can
tidad producida de acuerdo con las cantidades de los factores pro
ductivos empleados en la producción. Para el análisis económico de
una empresa, de una industria ó de la producción total de un país,
es necesario determinar la importancia relativa de los factores pro
ductivos, tomando en cuenta los precios de los mismos

y

los recur

sos disponibles. La función ,fe producción hace posible la determina
ción de esta importancia relativa a través del cálculo de indicadores
económicos como elasticidades, elasticidades de sustitución, produc
tividades marginales, etc. Del análisis de la función de producción
para la economía total de un país, se deduce la conveniencia de im.
pulsar determinados sectores de la producción que aceleren el desa
rrollo económico. Estos argumentos justific~n el hecho de que actual
mente se considere a la función de producción como una herramienta
indispensable pata el análisis económico.

El propósito de este ensayo es presentar algunas consideraciones
teóricas sobre las condiciones ql,le debe satisfacer una función de prQ
ducción y sobre el ajuste estadístico de un modelo de producción para
la economía total de un país.

�36

37
Forma funcional.

La selección de la forma funcional que va a ser

El punto A corresponde al nivel de producción obtenido sin----

ajustada a un conjunto de datos empíricos es el primer problema
utilizar el factor productivo variable (x = o) . Cuando el factor prQ
que se presenta cuando se desea obtener una expresión matemática
ductivo variable es esencial en la producción, el punto A coincide
que relacione un conjunto de variables para determinados dominios
con el origen de coordenadas O.
de definición de las mismas. Cuando el número de variables que
relaciona la función es tal que no es posible hacer objetiva gráfi
El punto B es un punto de inflexión donde cambia el sentido
camente la forma de la función, es preciso determinar característi
de concavidad de la curva, de cóncava hada arriba a cóncava ha
cas de tipo general con la ayuda de derivadas parciales, que nos
permiten hacer una selección de la forma funcional más conveniente•

Para decidir que tipo de función ha de ajustarse a la produ.9.
ción, es necesario establecer características propias de la función
de producción, que son resultado de observaciones empíricas Y de
ducciones lógicas que determinen la zona económicamente importante_

cia abajo. A partir de este punto empieza a operar la ley de rendi
mientos marginales decrecientes. En términos matemáticos, d 2z = o
2
ct7
en B y a partir de ese punto d z es negativa, lo cual indica que

ct?

el producto marginal dz está disminuyendo.
dx

El punto C corresponde al máximo producto medio y es un punto
de particular importancia porque a partir de C empieza a operar la ley

de la producción. Consideremos primeramente un solo factor produ.Q

de rendimientos medios decrecientes, aun cuando la producción sigue

tivo variable. En este caso, la función de producción tiene la forma:

aumentando al aumentar el factor productivo variable. La zona ecoI1Q
micamente importante empieza entonces, a partir del punto C.

z

=f

(x)

z = cantidad producida
x

= cantidad del factor productivo empleada
en la producción.

El punto D corresponqe al máximo nivel de producción que puede
obtenerse, a partir del cual la producción empieza a disminuir al ay
mentar el factor productivo variable. Entonces, la zona económicamen.
te importante empieza en el punto C y termina en el punto D .

La forma "normal" de la gráfica
(figura 1) z

la función es la siguiente:
Consideremos ahora 2 factores productivos variables. En este
caso, la función de producción toma la forma:
z

=

z

= cantidad producida.

x, y

=

f (x, · y)

cantidades de los factores productivos v-ª
riables.

�38

39
La parte PQ de la curva es la zona económicamente importante

La gráfica de la función es una superficie en el espacio tridimensional y resulta difícil hacer objetiva la forma "normal" de la
función de producción. Sin embargo, podemos establecer las caract_g
rísticas fundamentales de la función de producción analizando las
gráficas de las secciones a la superficie, paralelas a los planos

porque al aumentar la cantidad de uno de los factores productivos,
disminuye la cantidad necesaria del otro factor para obtener el nivel
de producción C. Hacia arriba de p Y a la derecha de .Q es 16gic-ª
mente inconveniente operar, puesto -que al aumentar la cantidad de un
factor productivo, aumenta también la cantidad del otro factor para ob

coordenados:

tener la cantidad producida .Q_.
a)

Secciones verticales. Cortes paralelos al plano z - x y al pl-ª

no z - y •

En términos matemáticos, las condiciones "normales 11 de la fu.n

Estas secciones corresponden a mantener uno de los fa.Q

tores productivos constante y por lo tanto su gráfica es de las mi.§.
mas características que la de la función de producción con un sólo

ción de producción z

=f

(x, y) en 1a zona económicamente importante

son las siguientes:

factor productivo variable. (Fig. 1) .
a)

b)

Secciones horizontales.

no x - y

Esta sección es un corte paralelo al pl-ª

Las curvas de las secciones verticales deben ser crecientes y

cóncavas hacia abajo, es decir:

y corresponde a considerar un nivel fijo de la producción

~- Entonces, los puntos de la gráfica de una sección de este tipo pro
porcionan las diferentes combinaciones de los factores productivos que
se requieren para obtener determinada cantidad producida
"normal" de la sección horizontal ó curva de nivel

.Q

.Q,

La forma

8 z&gt;

8

0

X

(Positivas)
g z&gt; o

8 y

es la siguiente:

(Fig. 2)

(Negativas)

y

b) Las curvas de nivel ó secciones horizontales deben ser decrecie.n
tes y cóncavas hacia arriba, es decir:

---

u8

- - - 1 - - - ' - - - - -- -- - - - - - t &gt;
X

X

&lt;.o

&gt;

o

�40

41

Además de estas condiciones, se con•sidera que los rendimien
tos a escala son constantes, es decir, si las cantidades de los f a.Q

Por otra parte-, si una función crece a una velocidad proporciQ
nal a sí misma ~ , se tiene:

tores productivos se multiplican por )1 , entonces la cantidad produ

&gt;, .

cida resulta multiplicada por

= ) t et&gt;

t • &lt;t &gt;

Esto parece ser una limitación a la

realidad con el propósito exclusivo de simplificación del ajuste y del
análisis posterior de la función. Sin embargo, para altos niveles de

Dividiendo entre

f ( t):

producción en la zona económicamente importante, la condición de
rendimientos constantes a escala es prácticamente válida. Matemáti
camente, esta condición significa que la función de producción sea
Integrando:

lineal homogénea, es decir, que satisfaga lo siguiente:

ln f ( t) :
ln B

~

f ( J x,

y}

=

J f Cx,

y}

=

~

1

C

t

+

1n B

(Constante de integración) .
1

=~ z

.~ t

ln f ( t ) - ln B :
ln

f (t }

:

) t

B

Función de Cobb-Douglas.

Una función de producción de tipo

11

no.r

mal" que ha sido utilizada con resultados satisfactorios es la de

Aplicando anti-logaritmos neperianos:

Cobb-Douglas que tiene la forma:
~

t

LW =

e

f (t)

Be At

B

z

=A

X ti.

y'

!" ""

Para la producción total a través del tiempo !.., A es una fun
~t
ción creciente de .! de la forma B e en la cual ~ es la velocidad
de crecimiento proporcional de la producción .total _g_ a través del tiem.

=

Hemos demostrado que si se considera una velocidad constante
de crecimiento proporcional, A debe ser una función exponencial del
tiempo .1 Y la función de Cobb-Douglas toma la forma:

po .!, por ·1a siguiente razón:
Sea:

f (t)

=

B e

Derivado:

f' ( t}

=

B e

z

~t
f' ( t} ::: "A B e
f ( t}
B -e )t

=

Be

,Jt

x., y l-d..

Verifiquemos que esta función satisface las condiciones "normales"

�43

establecidas para valores positivos de las cantidades de los facto

Sea:

W:

o

res productivos:

~ = eLBe ~t

x ol-1 Y l-"-

6X
a) Secciones verticales en las direcciones fundamentales x y _y:

..l0!í. :
6Y

(1- et.)

6 w/6x
6 w/ 6 Y

-ti=
6x

=
&gt;o

=
É
;: (1-ot.)
6y

Be

&gt;.t

1(,

x

y

-

para todo x, y

~ t x "- y - ti..

Be

-

ctBe~t

x Dl-1 y 1-"-

&gt; o porque

=

e(.

~
- ( 1- ti..)

-1
X

y

0

(

para todo x, y
(¿_)
l-,&lt;.

para todo x, y ;::,o

1't

x

tl

y

-e!.-1

O

X

-2 y

para todo x, y.::&gt;o

porque (" -1
Be

porque

porque

(1-ol.) ;:a o.·

= (e!.-1).LBe~txot -Zyl-"'&lt; o

&gt;

~ 0

Sustituyendo

J&gt; o .

&lt; o para todo x, y &gt; o

_gy -

-

dx

/

porque (- «)4' o.

2

_h..;l_

6 2

= (~) 2

1-"

X

Las primeras derivadas parciales son positivas y las segundas

=

ol

(1- ol) 2

X

X

-2

-2

y +

~ '&gt;

0

e(.

1- ol'

x-2Y

para todo x, Y :, O por
que ol

derivadas parciales son hegativas. Entonces, la. función es creciente

:&gt;

º·

y cóncava hacia abajo en las direcciones ~ y y.

La primera derivada parcial de y con respecto a
b) Secciones horizontales.

Para verificar las condiciones matemáticas

que deben satisfacer las secciones horizontales, utilizaré el método

a ~, introduciendo la variable auxiliar Y:!..:

es negativa y

la s egunda es p;sitiva. Entonces , 1as curvas d e nivel ó secciones hQ
r!zontales son decrecientes y cóncavas hacia arriba en la d'1reccion
' x
con respecto a la dirección y .

de derivadas parciales para la derivación implícita de Y. con respecto

~

�44

45

c) Homogeneidad de primer grado.

Para verifi1~ar que la función de

Cobb-Douglas es lineal homogénea, sustituyamos e por

Ax

y

y

por 1) y en la función:

f

Aplic ando logaritmos:

(x, y )

=

'B e i\ t x et y 1- "-

log Q - Log K •

log B +) t log e

= log B

Sustituyendo

log e

(log Q - log K)
-

~ f

•

+o(.(log L - log K)

O.4343

log B +

a

+) t log e

+ ollog L - (log K

A(0.4343t)

+

ol (log L

log K)

(x, y, t)
Entonces, el problema es la estimación de los parámetros en

una ecuación de regresión lineal de la forma:
Ajuste estadístico. La función de producción de Cobb-Douglas es apli
cable a la economía total de un país para relacionar el producto nacio
nal bruto con la formación de capital y la fuerza de trabajo a través
Donde:
del tiempo_!. La forma funcional y la notación para las variables es

y

=
=
=

log

X3 =

log

la siguiente: -

X1
Q (t)

=

Q (t) =

Be

,H

L (t)

ot.

K ( t)

1-

X2

ti--

/3¾

Producto nacional bruto.

L (t)

= Fuerza de trabajo

K ( t)

=

=

1

-

Q

log

K

(constante)

0.4343 t

L

log B

-

log K

; /32 =

~

. (33 ,.
I

ol,

Para un período de n años, .1 toma valores de 1 a

Formación de capital

n.

y de los da

tos empíricos de Q, L y K para el período considerado se obtiene. una
Para la estimación de los parámetros

_p..

y

r;l..,

podemos obtener

una ecuación de regresión lineal múltiple de la siguiente manera:
Dividiendo la función propuesta entre K:

tabla conteniendo los valor calculados de Yi, Xzi y
te manera:

x31,

de la siguien

�46

47
Y1

t

L

K

lo

Q

Xz1

log L log K log Q-logK

lineales insesgados de los parámetros son los estimadores de mí

0.4343t
nimos cuadrados, es decir, los que minimizan la suma de los cu~

2

drados de los errores (Teorema de Marker-Gauss).

n

Para deducir la fórmula que nos proporcione los parámetros en
términos de los datos empíricps, introducimos la siguiente notación
Agregando el término error

€.

1

al modelo, se obtiene la siguie.n

matricial:

te expresión:

Donde:

tf.

X

i = Error total debido principalmente a omisión de

X11

Xz¡

X3¡

X¡z

X22

X32

Xln Xzn

x3n

--

variables y errores de medidas.

Ahora, establecemos las condiciones estadísticas siguientes para
€1

la estimación de los parámetros:

(3 l

Y2
(i) Xji:

Valores fijos.

{ii) Las variables

1,2,3

j =

x1 , x2 , x3 ,

; i

= 1,2, •... ,

p2

b:

Y=

n.

son independientemente distrib4!

! 2
e =

(3 3
t n

Yn

das de manera que el rango de la matriz (Xj ) es igual a 3,
1

(Ui) El valor esperado de los errores es igual a cero. Es decir.
E ( E 1)

Entonces, la ecuación de regresión puede ser expresada como
la siguiente ecuación matricial:

= O

(iv) La variancia de los errores es constante ( &lt;r 2) y la covariaJl
cia entre 2 diferentes cualquiera es cero. Es decir: \J (i i) •
&lt;:r

2

;

e ( é 1, t: J&gt;

=

o

i

y

-

Xb

e

-

y

t

e

t J.
Despejando e:

Con estas hipótesis, se demuestra que los mejores estimadores

-

X b

Ahora, la suma de los cuadrados de los errores es:

~
i

=1

E:

=

e' e, donde e'

= matriz

traspuesta de _g.

�49

e'

e :

- X b)' {y - X b)

(y

Es conveniente observar que la fórmula deducida para la esti
mación de los parámetros es general para modelos de regresión li
Desarrollando y simplificando el lado derecho:
neal múltiple con cualquier número de variables independientes.

t

=

y'

y - 2 b'

Desde luego, el volumen de cálculos numéricos es enorme y aumen

+

X' y

X' X b

b'

ta rápidamente con el número de variables independientes y el tam_g
ño del período considerado. Sin embargo, con la ayuda de calcula

Para minimizar ~, derivamos parcialmente y simultáneamente
doras electrónicas es posible obtener los resultados rápidamente,
con respecto a cada componente de b

é igualamos a cero:
además de indicadores estadísticos para verificar la bondad del aju§

ti
J

te.

= - 2 X'

2 X'

y -t-

Xb

:

O

b

X' Xb

-

En el modelo macroeconómico considerado, la fuerza de trabajo

X' y

y la formación de capital aparecen como las variables determinantes

Multiplicando por la izquierda por la inversa de (X' X), se

del producto nacional. Habiendo seleccionado la forma funcional y
establecido el proceso matemático para el ajuste estadístico, el prQ

obtiene:

blema restante es la medición de las variables en unidades moneta
b :

(X'Xt l

X' Y

rias y la elaboración de datos históricos confiables. Por otra parte,
el modelo puede extenderse y consecuentemente complicarse, al in

Ahora, derivando nuevamente oon respecto a _Q:
troducir nuevas variables que presentan dificultades teóricas, además
de las dificultades de medición y elaboración de datos. Robert M.
Slow ha publicado varios trabajos sobre la producción nacional de
La matriz X'X es una forma cuadrática positiva definida, por

Estados Unidos, verificando empíricamente que el progreso técnico

lo que la prueba de 2a. derivada indica que la única solución en

(renovación y mejoramiento de equipo) es una variable importante que

contrada para la ecuación ~

debe tomarse en cuenta para la estimación de la velocidad de cree!

t:

O minimiza la suma de los cu_g

,! del producto nacional. Educación es otra varia

drados de los errores. Es decir, los mejores estimadores lineales

miento proporcional

inse~gados de · los parámetros se obtienen con la fórmula:

ble que se está tratando de medir é introducir a los modelos macro
económicos por considerarse importante para la determinación de la

b - (X' X)- l X' Y

producción nacional de un país. La selección misma de las variables

�51

importantes en un aj uste de regresión múltiple es un aspecto impo.r
MEXICO EN LA ALALC

tante. En resumen, Obtener una función de producción implica un

PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS

proceso Complicado en el que deben tomarse en cuenta Y analizar
cuidadosamente cada una de las partes del problema.

Lic. Eduardo L. Suárez

INTRODUCCION

BIBUOORAFIA.
La distancia que media entre México y su socio más cercano
(1) p. Douglas, "Are there laws of production? " The American Economic

en la Asociación Latino Americana de Libre Comercio, es más grande
que la distancia correspondiente entre los miembros más apartados

Review, 1948.
(Z) R. R. Nelson, "Aggregate Production Functions". The American Eco-

del Mercado Común Europeo. La distancia económica es aún mayor,
debido a las dificultades del transporte

(el transporte terrestre no

nomic Review, Sept. 1964.
11
Mathematical
(3) R. M. Solow, "Investment and technical progress •

Sci ences, Stanford University Pres~, 1960.
l!M~e~thruo2fd~sl..._l!in!...!:.!th~e~S~oc~i~al~==--.
(4) E. Sáenz, Apuntes de matemáticas para economistªª-• Imprenta de

existe en muchas partes, y el transporte marítimo es irregular, costo
so y se encuentra casi completamente en manos extranjeras) y a la
baja densidad económica de la exportación mexicana tradicional. A
pesar de este hecho, México es probablemente el país latino americ-ª

la Facultad de Economía, UNL., 1964.
i, d producción. Edito
(5) E. Schiefelbein, Optimo técnico Y la func on e

no que ha mostrado el mayor interés en asociarse a la ALALC, como
se evidencia en las manifestaciones de funcionarios públicos (el Pr~

rial Universitaria, S. A., Santiago de Chile, 1965.
sidente mismo en un mensaj e anual al Congreso de 1961), de los i,n
dustriales, los sindicatos, y lo s economistas. La entrada misma de
México en la ALALC "llegó como una sorpresa",

y

sus grandes esfuer

zos para hacer que la asociación devenga en una forma más completa
de integración económica pueden ser difíciles de entender a primera
vista, dados los problemas del transporte ya mencionados, así como
el reducido monto del comercio internacional actual entre México y
los otros miembros de la Asociución. Este trabajo se propone revisar
las consideraciones que explican lü po r;ición mcxicanu, poniendo énf-ª
sis especial en los aspectos dinámico..,

d11

.i u i nlcgrnción.

�52
TendenciéS de las exportaciones y dL las importaciones: 1940-1960.

millón Y medio de toneladas de alimentos.
transición más importante ha sido la de las
la última década

La dependencia de México en el comercio internacional podría

Pero en este aspecto la
manufacturas, que en

aumentaron su participación en las exportaciones

estimarse como poco importante si se considerase únicamente la r_g

totales desde 7% hasta 34%, mientras los productos

lación que guardan las importaciones con el producto nacional bruto,

cendieron del 48% al 35%. Como resultado de

.!/

53

agrícolas de..§.

este proceso de div~

que al presente no llega al 10%; pero debe también tomarse en cuen

sificación de las exportaciones, en 196 2 (con la sola excepción del

ta el hecho de que el nivel absoluto de las exportaciones y de las

algodón que representaba un 25%) ningún grupo de

importaciones muestra una marcada tendencia ascendente en el período

buían mas
' del 8% a las exportaciones totales. Y

productos conttl

de post-guerra. Además, la citada relación es especialmente importan
te para un país en proceso de desarrollo que lucha por industrializé!r

En el lado de las importaciones, a pesar del gran aumento en

y

su volumen absoluto, la

se.

í d 1
mayor ª e os comentaristas están de acu~

do en que el proceso de sustitución de importaciones ha sido llevado
Más importantes que el volumen mismo del comercio exterior,

casi hasta el límite de las posibilidades presentes. En 1940 los bie

son los cambios que se han operado en la compos~ción de las expo..r.

nes de consumo consituían el 33% de las importaciones totales. Es

taciones y de las importaciones, pero principalmente las últimas. En

ta proporción ha descendido al 20%, debiendo señalarse además que

1940 México exportaba fundamentalmente minerales; cuatro de ellos

casi la mitad de esta cifra la constituye el tráfico en las

-sin ninguna elaboración- constituían el 45% de las exportaciones

terizas del norte, deficientemente comunicadas con el resto del país

totales; para 1961 esta proporción había descendido al 20%.

Y mas identificadas con los mercados americanos.

.

:V

,

En el

y

zonas fro.n.

L::&gt;s bienes de

mismo período las exportaciones de alimentos aumentaron 1 O veces,

capital constituyen el 45% y las materias primas industriales el re.§.

y como las importaciones de esta clase de productos descendieron a

tante 35% • En 1953 México tenía la más alta tasa de importación de

la mitad, México se convirtió en un exportador neto de más de un

maquinya en relación con el total de las importaciones, en el mundo
(42 • 2) •

La CEPAL ha recomendado preferir en la sustitución de impor

taciones los bienes que t engan una a 1ta e 1asticidad de demanda (y de

1f Véase el cuadro 1 •
V En los últimos 20 años

, 4
el nivel de las importaciones aumento ,
veces, las exportaciones aumentaron en un 12 5% , y la po_blacion
en un 80%. Se admite generalmente que el comercio exterior ha
sido uno de los factores más importantes e~ el proceso de indu].
trialización mexicana entre 1940 y 1955. Vease sobre este punto
el artículo de Plácido García Rey~oso "2~ años de comercio ext_g
rior y sus resultados" en Comercio Exterior, suplemento, julio de

y ~~:~~e

los cuadros 80, 83, 87 y 90, en P. L. Yat}s, Forty Years
of Foreign Trade (London: Allen &amp; Unwin Ltd. 1959 .

ser posible también bienes con un mínimo de requerimientos directos
0

indirectos de insumos importados); presumiblemente se refiere a la

Y

Véase el cuadro 2.
Y la otra mitad está casi totalmente cubierta por las importaciones
de automóviles, como veremos más tarde.
P. L. Yates, ..QQ... cit., cuadro 133 .

V
Y

�54

55
manufacturas intermedias, pero alcanza el 37% en productos termina

elasticidad-ingreso, más bien que a la elasticidad-precio, ya que
como ejemplos se citan bienes tales como maquinaria y equipo, com

dos, un hecho que de nuevo pone de manifiesto las limitaciones de

lQ/

bustibles, metales y productos intermedios metálicos, pulpa y papel
y bienes de consumo durables en general.

bidas al tamaño del mercado.

11

Precisamente en relación

a todos estos productos, México se ha esforzado grandemente por

SU§.

-

A finales de 1961 se estableció una

nueva factoría para la producción de tractores que debería satisfacer

w Las partes de

completamente la demanda interna.

automóviles, arma

tituir sus exportaciones. En el período 1955-59 la producción de pulpa

dos en Mexico, constituyen el producto singular más importante en

aumentó desde más de 100,000 toneladas métricas hasta casi 200,000,

nuestras impcr taciones de bienes de consumo;

de modo que la producción doméstica ha aumentado del 45% al 80% de

entre el Gobierno y las compañías ensambladoras asegura que para

la oferta total. La producción de papel aumentó en más del 50%, pero

el año próximo el 60% de los costos directos deberán estar constitu

,como el consumo doméstico superó aun más rápidamente, la parte de

idos por elementos nacionales. De igual modo, la producción de má

y

la producción doméstica en la oferta total bajó del 80% al 78%.

La

.!Y

quinas de escribir,

;;_j

un acuerdo reciente

se inició hace 5 años, ya no tiene ningún

producción de carros de ferrocarril _se inició al principio de este perlo

elemento importado.

do con un 8% de materiales domésticos, cuya proporción alcanza ahora

la sustitución de importaciones ha alcanzado inclusive la etapa de con

el 78%; los materiales que todavía se importan son cosas tales como

tar con un excedente exportable. El año pasado, por ejemplo, el país

ejes, ruedas y frenos de aire que no pueden Wnufacturarse por ahora

pudo exportar 600,000 barriles de gasolina y 120,000 barriles de amQ

en México debido a la pequeñez del mercado.

níaco. 1 O nuevas plantas petroquímicas han empezado a producir polie

En el período 1953-60

En algunos productos químicos el proceso de

w convir

la producción total de fierro y acero aumentó desde poco más de un

tileno, hule artificial y aromáticos para las fibras sintéticas,

millón de toneladas métricas anuales hasta 3 millones y media tonela

tiéndase en el factor más dinámico de la industria textil en la última

das; las importaciones totales también aumentaron en más de un 5 0%,

década, hasta el punto de eliminar virtualmente todas las importacio

lV

pero a pesar d e esto la P arte de las importaciones en la oferta total

nes.

bajó del 23% al 19%. Esta proporción fue de apenas 4. 5% en las

integración doméstica, pues a pesar de haberse iniciado solo reciente

La industria química también ha alcanzado un alto grado de

mente ya aporta el 70% del consumo doméstico, y prácticamente surte

zj Naciones Unidas Departamento de Asuntos Económicos y Sociales,
The Latin-Americ~n Common Market (1959}, P. 70. Desde otrobrun
to de vlsta la producción doméstica de la mayoría de est~s i, enes
también es 'especialmente deseable, o sea debido a su pos c on
en una situación intermedia entre los productos primarios Y lo~ bie
de consumo que permite un movimiento recíproco hacia atras Y
~=~ia . adelante de l~s innovaciondes tdécnti~as • V~a~~e
~r;e~~~o
to w p Strassmann, "Interrelate 1n us es an
(l) N
logic~l °CJange", Review of Economic Studies, Vol. XXVI,
, 0•
69 (Octubre, 1959), P• 21.
igs
Y' CE (Comercio Exterior), enero de 1961, PP. 17 Y s •
V !bid. p. 9

s~~~=

1º./ CE Agosto de 1961, p. 3.

.ll/
.!Y

w

Hasta 1960 las importacione s de tractores y partes montaba a
40 millones de dólares al año. Véase CE, diciembre 1961, p.3 •
En los primeros 10 meses de 1962 estas importaciones se eleva
ron a 113 .1 millones de dólares, más del 10% de las importacio
nes totales. Véase Visión, abril 5, 1963.
En 1959 se construyó la primera fábrica dé aviones, pero no he
podido encontrar datos acerca de su actuación. Véase CE, se.12.
tiembre de 1959, p. 10.
CE, dicembre de 1962, Suplemento, p. 6.
CE, enero de 1961.

�57

56

1§/
toda la demanda de productos químicos básicos.
La industria quí
mica basada en el azufre tiene un futuro prometedor, ya que México
produce el 97% de la producción total de América Latina, tras haber
,

aument a do su pro d uccion 36 veces en la última década.

w

en los mercados americanos. En 1950' el 87% de nuestras exportacio
nes es a los Estados Unidos. En 1960 e S t a proporción bajó al 65%,lV

mientras que Europa Occidental aumentaba su cuota de 5.4% al 10%,
Y Japón mostraba el aumento porcentual más grande (de 0.6% al 6%)
en el mismo período, la parte de las importaciones totales provenien

Como puede verse, únicamente en relación con los automóviles,
la maquinaria Y el equipo, el proceso de sustitución de importaciones
no ha alcanzado proporciones sustanciales, y este fenómeno, frente a
una política muy enérgica de sustitución, sugiere que el tamaño del
mercado mexicano es todavía insuficiente para hacer costeable de t-ª

tes de los Estados Unidos bajó del 85% al 70%o, mi entras que Europa

Occidental aumentó del 10% al 23%. Pero aún así, Europa Occidental
es un mercado mucho más importante para nuestros productos ahora
en comparación con la situación existente antes de la guerra; y Japón
(y Australia)

w
son todavía mercados muy pequeños.

'

les bienes intensivos de capital. Pero si bien es cierto que la propor
El cuadro general de la balanza comercial al presente se muestra

ción de las importaciones en la oferta doméstica ha descendido cofi-ª.
tantemente, también lo es que las cifras absolutas muestran un gran
aumento. En 1934, cuando la producción doméstica era insignificante
en comparación con el nivel presente, las importaciones totales aseen
dieron a unos 100 mUlones de dólares; en 1960, o.uando una gran e~
pansión ha tenido lugar, las importaciones aumentaron hasta · 1,200 mi
llenes de dólares. "La mayor parte en forma de maquinaria y equipo,

w

y materias primas de nueva demanda que no existen en México" .

en el cuadro 3. Es obvio que en el período 1957-61 las importaciones
han superado a las e xpcr t aci ones casi un 5 0% cada año, una situación
que no ha creado un serio problema de balanza de pagos debido al
nivel alto Y estable de los ingresos por turismo. El turismo contribuye
con más del 30% de nuestras exportaciones totales de bienes y servi
cios. Aun así, la balanza corriente muestra de'fic1·t sin precedentes,
que en el período 1958-62 promediaron 300 millones de dólares anuales ,

W' .W

o sea casi la mitad de nuestras exportaciones totales.
Juntamente con los cambios en la composición de las exportado
nes e importaciones, se ha logrado alguna diversificación en los m~
cados; la que se ha buscado conscientemente en un intento por dismi
nuir el alto grado de dependencia del comercio internacional mexicano

E. Kauffmann, "La industria química mexicana", CE, marzo de
1962, p. 168.

V. L. Urquidi, Viabilidad económica de América Latina (México:
Fondo de Cultura Económica, 1962), cuadro 13.
CE, agosto de 1961, p. 9.

Algunas de estas exportaciones solo pasan en tránsito por los
Estados Unidos hacia otros países, pero carecemos de cifras pa
ra cuantificar este fenómeno.
lQ/ CE, julio de 1962 •
Esta cifra incluye "errores y omisiones" los cuales son muy sus
tanciales (hasta el 10% de las importaciones totales en algunosaños) y se cree que representen en gran parte flujos de capital
privado hacia el exterior.
El Gobierno ha tenido una intervención muy fuerte en el proceso
de sustitución de importaciones y de promoción de las exporta
cienes. En 1962 estaban en vigor las sigu.ientes medidas: 1) La
licencia para importar ciertos productos intermedios se condicio
na a la promesa de e~oortar una cantidad especificada del corres
pendiente producto final; 2) Los impuestos causados por la impor
tación de materias primas se regresan cuando se exporte el producto elaborado (sistema de draw-back); 3) las nuevas expor
taciones de productos manufacturados dan derecho a una
-

.w

w

�58

59

los problemas actuales.

en el período más largo, 1913-53. De este modo, los términos de

Con estas cifras en mente, el deseo mexicano de asegurar nue

intercambio se movieron en favor de las manufacturas en un 13%
I
y
el volumen de l as exportaciones en la misma dirección en un
10%.

vos mercados extranjeros para sus productos parece obviamente justl,

Si tomamos en cuenta los cambios en la calidad de los productos y

ficado. Además, ciertas tendencias actuales en los mercados interna

la reducción en los costos de transporte que se operaron durante el

cionales vuelven esa preocupación aún más entendible. Veamos prime

período, podría tal vez sostenerse que los términos de intercambio

ro las perspectivas de los términos de intercambio. Como es bien S.-ª

no se han movido muy not a bl ement e en una dirección o en otra, .W

bido, se han expresado razones teóricas en pro y en contra de la te

aunque en el caso del trans porte no esta' claro porque las reduccio

sis de que los términos de intercambio tienden a deteriorarse para los

nes en el costo deberían beneficiar más a los países productores de

productos primarios en comparación con los productos manufacturados.

materias primas; y en cuanto a l a meJor
· í a de la calidad de los produc

Aquí no se revisan tales argumentos, sino que vamos a tratar de exa

tores, es cierto que la misma puede aumentar la satisfacción de los

minar la evidencia estadística relevante para México, sin ignorar que

consumidores, pero ejerciendo al mismo tiempo una presión adicional

esta misma evidencia no está exenta de posibles críticas. los cálcu

en sus presupuestos, y esto es lo que nos interesa en la presente

los de P. L. Yates muestran un aumento en los precios en los mere-ª

discusión.

w

dos mundiales para los minerales y concentrados, y para los metales,
Sin embargo, alrededor de 1955 aparece una clara tendencia que

de alrededor de un 100% en prormdio para el período 1935-53. los
precios de los productos agrícolas aumentaron aún más, de manera

hizo descender el índice de los términos de intercambio para América

que el promedio para los productos primarios alcanza el índice de 253
en 1953, tomando 1937 como 100. Pero al mismo tiempo los precios

Latina en conjunto desde su nivel máximo de 102 en 1954 hasta 87
1.§/
cuatro años más tarde y a 76 en 1961. The Financia! Times empe

de las manufacturas aumentaron aún más, o sea hasta 275. Y no son

zó a publicar su índice de términos de intercambio para las materias

sólo los precios los que muestran esta discrepancia en favor de las

primas en relación con las manufacturas en 1952. Desde entonces, la

manufacturas, sino también el volumen, ya que aumentó en un 74%

tendencia ha sido marcadamente descendente. Sin embargo, cada año

para las manufacturas y sólo en un 58% para los productos primarios

los primeros cuatro meses mostraban una recuperación temporal; pero

reducción en el impuesto sobre ingresos mercantiles, Y tales ex
portaciones no causan el impuesto general de exportación; 4) se
ha creado un fondo para la promoción de las exportaciones con .
las cantidades procedentes de una tarifa especial sobre las impo_r
taciones de bienes de lujo; 5) por último, ciertos activos de los
bancos comerciales deben dedicarse obligatoriall!ente al financi-ª
miento de las exportaciones de manufacturas. Vease CE, Julio de
1962, p. 409.

.w

w
w

Yates, QQ. Q,L Cuadros 11, 13 y 15.
Esta es la posición de L. O. Delwart, cuyas proyecciones para
las exportaciones mexicanas se usarán más tarde. Véase su The
Future of Latin-American Exoorts to U. S.: 1965 y 1970 (Wash
ington: National Planning Association, 1960).
V. L. Urquidi, .QP. cit. cuadro 23.
CE Diciembre de 1962, p. 14.

�60

W

61
En 1960 M"
exico proporcionaba toda

en 1962 la recuperación no apareció, y en julio el .índice alcanzó

compensar por dicha pérdida.

el valor más bajo de todo el período (76. 3), tomando a julio de

vía el 58% de todas l

1952 como 100.

pie, pero el volumen había bajado en casi un 50% .

pueden ayudar a explicar los cálculos de la CEPAL en el sentido de

nes de carne enlatada a los Estados Unidos también bajaron

que en el período 1945-55 el producto per-cápita en América Latina

de un 60% de 1950 a 1960.

creció a una tasa de 2. 7% por año, pero el ingreso per-cápita ere

era de 700,000 toneladas métricas, se espera que

w Estas tendencias en los términos de intercambio

·
as importaciones norteamericanas de ganado en

W

La producción

Las exportacio
en más

de azúcar, que en 1956

ció a una tasa de 3 .3%, debido a los favorables términos de intE!r

pase de 2,000,000
de toneladas el año próximo· el consumo d ,, ti
,
,
ornes co esta . enteramente

cambio; mientras que en 1955-58 las cifras correspondientes fueron

satisfecho (dados los niveles actuales del ingreso y la distribución

1.1 % y O. 5%.

del mismo), y el único mercado para las exportaciones lo constituyen

w El Banco Interamericano de Desarrollo ha estimado

que la América Latina perdió más de 1, 000 millones de dólares en

actualmente los Estados Unidos, qui'enes estan
' pagando un precio más

la últim·a década debido a la baja en los precios de las materias

alto que el que rige en el mercado mundial; pero el Gobierno de ese

primas.

país ya ha expresado su intención de abandonar su política de cuotas

w

Y de sostén de precios. Esto constituye un peligro obvio para nuestra

La impresión general dada por estas cifras se confirma con una

industria azucarera. Son bien conocidas las perspectivas sombrías pa

consideración detallada de los artículos especialmente importantes

ra el café debido a la competencia de los productores africanos

en la exportación mexicana. La producción de plomo

posiblemente del café sintético;

w se ha reduci

w

,y

y aunque México no es un exportador

do en 20,000 toneladas anuales en los últimos años (a pesar de un
incremento de 8, 000 toneladas en el consumo doméstico), · debido a

W

una fuerte baja en los precios, lo que produjo una pérdida de más
de 20 millones de dólares al año.

.ll/

La producción de cobre también

bajó en un 4 .5% en 1961 debido a los bajos precios mundiales, r~
sultando insuficiente el aumento en el consumo doméstico para

.ll/

CE julio de 1962, p. 476.
The Latin-American Common Marke,L p. 6.
CE febrero de 1961, p. 4.
,
En la que México ocupa el tercer lugar en el mundo Y poco mas
de · la mitad de la producción total de la América Latina (mientras
que para el zinc la proporción fue de 55. 7% y para el algodón
40%). Véase V. L. Urquidi, QQ., cit., cuadro 13.
México ha propuesto reducir la producción mundial al Grupo Inter
nacional de Estudio para el Plomo y el Zinc (Ginebra, junio de
1962). Véase CE agosto de 1962, p. ll.

W
W

En 1953 la producción de cobre refinado aportó únicamente el 50%
de la demand~ doméstica. Para 1961 esta producción había aumenta
do al 90%. Vease CE, marzo de 1962, p. 149. En 1958 los Estados
Unido,s restringie~on sus impo;taciones de plomo, zinc, cobre, carne
Y petroleo provenientes de Mexico. Estas restricciones no se han le
vantado. Vease CE octubre de 1958; y Delwart,..QI?. cit., p. 97,Co
mo resultado de esto, se produjo un nuevo cambio en la composición
de las exportaciones mexicanas de minerales: en 1954 el plomo
zinc, cobre, antimonio y manganeso, cubrían el 72% del total d~ las
ex¡:ortaciones de minerales; para 1958 esta proporción bajó al 62%.
e! azufre por otra parte, subió desde prácticamente cero hasta 12°%.
Vease CE, octubre de 1959, p. 20.
CE octubre de 1961, p. 8.
La FAO estima que el consumo mundial de café aumentará en un 38%0
a 45% para 1970-72, en relación con 1959-60, pero este cálculo se
hace en el sup~esto de que los precios bajaran un poco, y de que
los aumentos mas grandes se registraran en los países de ingresos
bajos~ la idea parece ser que la mayor parte del aumento en la pro
duccion se consumirá en los propios países productores. Véase
clones Unidas, Food and Agricultura! Organization Agricultura! co-=
mmodities Projections for 1970. {Roma, 1962), p.' .I l-44.

Na

�62

63

importante de café, tiene algún interés en estas perspectivas.

w Como resultado de estos desfavorables
de 1,000 toneladas en 1958.

exportaciones de cerveza, que en 1946 llegaban a 20 millones de li

acontecimientos, la cuota mexicana en las exportaciones mundiales,

tros, prácticamente desaparecieron en 1959, debido a la imposición
l§/
de aranceles en los países importadores. Pero las perspectivas más

que de su nivel de 0.46% en 1931 había subido hasta 0.71% en 1953

w Las

w

iQ/

bajó de nuevo al O. 6% en 1960.

graves se relacionan con el algodón, el artículo más importante en
Se cree generalmente que el empeoramiento de los términos de i.n

las exportaciones mexicanas, cuya producción ha aumentado especta
cularmente en la última década y cuyas exportaciones han tropezado

tercambio para México, que empezó alrededor de 1955, no es un fenómeno

con dificultades crecientes frente a la competencia norteamericana;

temporal, sino que corresponde a cambiQ:; estructurales en la demanda

en 1960 la reducción en las exportaciones de algodón constituyó el

mundial para los productos primarios. ·

factor más importante en la reducción del valor de las exportaciones

los observadores están de acuerdo en que la elasticidad-ingreso y la

de los productos primarios en 31. 7 millones de dólares.

elasticidad-precio para la demanda de alimentos son muy bajos en los

w Las expor

w Por otra parte,

la mayoría de

taciones de artículos de algodón también han bajado constantemente

países de altos ingresos. Como un ejemplo puede citarse que la Cám-ª

desde su nivel de 8; 000 toneladas métricas en 1951 hasta poco más

ra de Comercio de Hamburgo calculó recientemente la elasticidad-pre
cio de la demanda para el café en Alemania, en sólo -O. 2, y la corre.§.

.111

W

W
W

México ha participado en un Acuerdo con los 15 productores La
tino Americanos de café tendiente a reducir la producción en por
lo menos un 10% sobre la base de la cosecha más alta en cada
país en la última década. Véase CE, septiembre de 1959, p. 12.
CE, octubre de 1959, p. 10.
·
En 1934-38, las exportaciones mexicanas de algodón en rama cons
tituyeron únicamente el 1% del total mundial; para 1958-59 esta proporción había aumentado al 5. 2%, colocando a México como el
cuarto exportador más grande en el mundo (Véase CE, junio de
1961). En el período 1951-52 a 1955-56, las exportaciones de al
godón en rama aumentaron desde menos de un millón de pacas {de 230 kilos} hasta más de dos millones y aunque en el siguien
te afio bajaron hasta casi sus niveles anteriores, debido a malas
cosechas y a la competencia norteamericana, ha recuperado desde
entonces su nuevo y más elevado nivel, debido principalmente a
la diversificación de mercados. Se han encontrado algunas dificul
tades en forma de restricciones de pagos como resultado de esa
diversificación de mercados; de este modo, México ha tenido que
neg~ciar algunos Acuerdos de Compensación en relación con el al
godon. En los primeros nueve meses de 1959 alrededor de un millón y medio de pacas se exportó en tales condiciones (dejando
sin embargo todavía medio millón de pacas disponibles para expor
tación y sin mercado. Véase CE, · noviembre de 19 5 9); pero habie.n
do resultado insuficiente esta política para resolver el problema,
México participó en el mismo año en el establecimiento de una
Federación Algodonera con otros productores latinoamericanos de
algodón cuyo tópico favorito fue una severa crítica a los Estados
Unidos por su "política algodonera 11 {véase CE, mayo de 1959} •

pendiente elasticidad-ingreso en 1. 5.

Yo he calculado esta elasticidad

.w

precio parcial para la demanda de café en Europa, de únicamente -0. 32.
Por otra parte, los datos de consumo per-cápita de azúcar y de algodón
en Europa muestran solamente un incremento muy pequeño en 1949-50,
en relación con el período 1934-38, y el consumo per-cápita de carne

W

W

iQ/

i!/

W
W

Esto se debe en parte a una demanda doméstica que está c~eciendo
rápidamente, pero aún más -:-se.gún sospec~o.,. al muy bajo mvel de
eficiencia de la industria textil del algodon, lo que hace que sus
productos sean muy poco competitivos en los mercados extranjeros,
mientras que dentro del país se encuentr~n p;.otegidos P.ºr muy
altas barreras arancelarias. Véase A. lobaton, La industna textil
del algódón", CE, marzo de 1962.
-Yates, .QQ. cit., cuadro 107.
P. G. Reyn:oso, .QQ• cit.
Ibid.
Visi6n, febrero 22 de 1963
Para el período 1938-51, de datos proporpionados por el Departamen
to de Asuntos Económico s y Sociales de las Naciones Untdas, en
A Study of Trade Bctween Latin-America and Europe (1952), cuadros

6 y 7.

�64

de hecho bajó,

MI

lo que sugiere elasticidades de ingreso y precio muy

balanza de pagos , en forma de fugas de

i 1
cap ta hacia el exterior.

65

bajos, aunque es posible que precios e ingresos más altos se hallan
contrarrestados mutuamente. Me parece que para los minerales debería

Las fluctuaciones de los precios en el caso de los productos

mos esperar una elasticidad-ingreso más alta, dado su carácter de fac

agrícolas parecen un resultado lógico de las fluctuaciones de la of~

tores intermedios de producción, pero la existencia de un gran número

ta causadas por los fenómenos naturales

j

, unto con una demanda in_g
lástica; para los minerales la explicacio'n
aparece más complicada,
pero tal vez se encuentre en la ya citada existencia d
e un gran núm_g
ro de productores potenciales que entran y salen del mercado a la

de productores potenciales hace probable que a medida que la demanda
aumenta también lo haga la oferta, con el resultado de que los precios
bajan. En cualquier caso, el precio de la mayor parte de los miner-ª

menor variación del precio. También se ha mencionadofu'
como posibles

les ciertamente ha disminuido.

causas las variaciones en el ingreso, en los inventarios de trabajo y
No sólo la baja en los precios, sino también las fluctuaciones
de los mismos, para los productos primarios de exportacién ha preoc,!!
pacto a México desde que su comercio exterior adquirió alguna impqr
tancia, ya que por una parte los fondos provenientes del impuesto de
exportación constituyen uno de los renglones más importantes de los
ingresos del Gobierno Federal (más de una tercera parte), de modo que
las fluctuaciones de tal ingreso presionan inmediatamente los programas
de inversión del Gobierno, que por ahora casi llegan al 50% de la in
versión doméstica total. Por otra parte, como hemos visto, las restric

especulativos en los países industriales consumidores, tal vez pensa.n
do en la fuerza multiplicadora del acelerador (de inventarios). De h,g
cho, las fluctuaciones de precio

y de volumen exportados disminuye

roni§/
un poco en el período 1948-57, en relación con el período 192038, pero en el caso del plomo y del zinc todavía llega a un 18% en
el precio Y casi a la misma magnitud en cuanto a las fluctuaciones
en el volumen. Además, para la mayor parte de los otros productos
importantes en las exportaciones mexicanas sirve de poco consuelo
que estas fluctuaciones de precio y de volumen disminuyan,

0

aun

clones a las importaciones prácticamente ha alcanzad o e 1 máximo Posi
-

que no tengan ninguna fluctuación si los precios continúan yendo ha

ble, de manera que las fluctuaciones en los ingresos por exportaciQ

cia abajo.

4L/

nes no pueden compensarse sin presentar pérdidas en nuestras res~
vas de oro Y de divisas, las que nunca han sido muy grandes; además,
esta situación ha dado lugar frecuentemente a una cadena de especta

Podemos revisar brevemente el problema de pagos. México ha
tenido siempre una moneda libremente convertible, pero no sucede

tivas adversas, lo que Pone una carga aún más pesada sobre nuestra

92 Volviendo a las elasticidades ingreso Y
!llliL, pdp. 172d, , d de café señalemos que las cifras antes
precio e a eman ª
'
i
1 estudio de
citadas son conbsii,stentes ec~~t¿aps ai:ª1:r~:~:~:ªn;rteamericana,
la FAO que tam en ya s
las que son

----...-------=::-

W

83

W
W
W

Por R. Nurkse en E uilibrium and Growth in the World Econom
(Cambridge, Mass.; Harvard University Press, 1961 .
'
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones
Unidas, World Economic Survey (1958). Cuadro 13.
De 1955-56 a 1959-60, todas las exportaciones mexicanas prlnci
pales muestran una persistente y a veces muy pronunciada bajaen los precios. Véase F.M.I. International Financia! Statistics,
octubre de 1958 y octubre de 1961.

�66

67

lo mismo con muchos de sus compradores

O

debe contarse en este grupo, ya que aunque las estadísticas oficia

d d
W
ven e ores. Por ello,

les casi no muestran ningún desempleo, existe capacidad ociosa en

el país ha tenido que concertar acuerdos bilaterales en número ere

muchas industrias, y por otra parte el desempleo perenne de una pa_r

ciente, a pesar de todas las dificultades del trueque y de todas
las concesiones que muy probablemente ti

w

te importante de nuestros recursos naturales es un hecho indudable.

enen que hacerse para

concertar tales acuerdos. En la primera mitad de 1962, dólares 14
La demanda para nuestra producción sólo puede aumentar a través

millones de transacciones internacionales se hicieron en esta forma
I

es decir, 33% más que en la primera mitad del año anterior ~ l
problema es especialmente importante para las posibilidades del

CQ

mercio entre los miembros de la ALALC, ya que la mayor parte de
los países miembros no tienen monedas convertibles. En 1958, dos

de cambios en los ahorros y en los ingresos domésticos, aumentos
en las exportaciones, o reducción de las importaciones, o alguna com
binación de estas causas. Además, la inversión directa y los présts.
mos extranjeros puede añadirse aquí, la primera al aumentar los ingr!2
sos y los recursos domésticos, la última al proveer el tiempo necesa

terceras partes del comercio intra-latinoamericano era estrictamente
á.Q/
bilateral. El tratado de Montevideo no considera este problema para

rio para los ajustes. De esas variables consideramos aquí únicamente

nada, ni tampoco este trabajo.

las externas, principiando con la inversión directa extránjera.

Esta variable nunca ha sido muy significativa en la balanza de

Mirando al futuro.

_w

pagos de México.
Para que México continúe creciendo a su tasa anual de alrededor
del 5. 5%, deben generarse a la tasa adecuada la oferta y la demanda
total. En cualquier país que no tenga pleno
bien que la oferta,

fil/
empleo, la

demanda, más

.
w
parece ser el factor limitativo, y ciertamente México

En el período 1950-59, la cifra total neta (nuevas

inversiones menos remesas al exterior) fue de dólares 241 millones, es
decir, un promedio de dólares 24 millones al año, o alrededor del 2%
del total de las importaciones, y mostrando grandes fluctuaciones. La
tasa media de rendimiento de estas inversiones también ha fluctuado
grandemente, por razones que no se explican, pero en el período 19 53-

W
W
W
W
W

Especialmente los países ahora miembros de la AIALC. Desgraciada
mente, carezco de espacio para repasar las soluciones que se han
propuesto en este problema.
CE, julio de 1962.
The Latín American Common Market, p. 22.
Este concepto incluye aquí el empleo de recursos potenciales que
no se hayan usado previamente, pero cuya explotación sería redi
tuable si sólo se contase con la demanda necesaria.
Este hecho ha sido pasado por alto a menudo en el análisis de los
problemas del desarrollo económico. Gilboy nos recuerda aue la
oportuna creación de mercados de exportación fue una causa fundame.n.
tal de la Revolución Industrial en Inglaterra. Véase su "Demand as
a Factor in the Industrial Revolution", en Facts and Factors in
Economic History, Articles by Formar Students of Edwin Francis
Gay (Cambridge, Mass .; Harvard University Press, 1932).

58 tendió a establecerse alrededor del 6 al 8%, siendo de 6 .4% en el
último año citado.

W

wEsta tasa es

sustancialmente menor que la tasa

No sabemos aquí el monto aproximado de tal desperdicio de. recur
con un inventario
sos nat ura les , Ya que no se cuenta todavía
.
1
t com
leto Por otra parte, la fuerza de trabaJo, aunque norma men e ,
~rnpl;ada en su totalidad muestra en muchos casos una produccion
muy baja.
W Véase el cuadro 4 • '
N ·
.§Y De artamento de Asuntos Económicos y Sociales de 1as ac10nes
Unidas, Foreign Private Investment in the LAFTA Countries {1961),
cuadro 8.

�68
69
bancaria Y aun que la tas a en préstamos hipotecarios (que alcanza

cantidades mucho mayores en 1959 y 1960, ya que nuestra deuda

10% Y hasta 12%). De este modo, uno se pregunta por qué ha de

pública externa aumentó en dólares 400 millones en estos dos años.

venir la inversión directa del exterior.

.§.§1

Las perspectivas para el

En 1960 la deuda en cuestión llegaba a dólares 1,000 millones,

0

futuro no parecen particularmente prometedoras. En el primer trimes

sea el doble de la deuda existente en 1955. Así pues, parece ser

tre de 1962 las inversiones directas netas norteamericanas (que ge

que los préstamos extranjeros han estado financiando últimamente

neralmente constituyen la parte más importante de las inversiones

nuestro déficit comercial, y esta es un .situ.ación. muy peligrosa

extranjeras) en toda América Latina fue de solo dólares 5 millones

ya que los servicios de amortización "se están haciendo muy pesa
~
11
dos.
Esto explica la gran importancia que México -como el

-

fil/

y en el resto del año parecía estar cayendo a cero.

Esto parece

-·

'

-

estar relacionado con el hecho mismo del lento crecimiento de nue.2.

resto de América Latina- conceda a la Alianza para el Progreso que

tras exportaciones, ya que la mayor parte del capital norteamericano

si~nificaría para nuestro país más de dólares 300 millones anuales

ha ido en el pasado a las industrias de exportación.

por los siguientes 1 O años (originalmente empezando en marzo de

w

No he podido encontrar cifras para los préstamos extranjeros,

1961), a tasas muy bajas de interés, y a un plazo de hasta SO
§l./
años. Esto aliviaría sin duda la presión sobre nuestras reservas,

pero se ha estimado que en el período 1950-59 los préstamos extran

pero como es bien sabido la Alianza no ha podido iniciar aún sus

jeros públicos y privados para toda América Latina promediaron alre
~
dedor de dólares 100 millones anuales.
Suponiendo que estos pré.2.

programas en la escala planeada, y de cualquier manera estos prés
tamos sólo ofrecen una solución temporal por sí solos: si no se em

tamos se hubiesen hecho a todos los países- latinoamericanos en

plean bien, sólo significan presiones más fuertes en el futuro. La

proporción a sus respectivos productos nacionales brutos, México

solución final reside -y esto es por supuesto el espíritu de la Alian

habría recibido unos dólares 33 millones anuales. Así pues, el cap_!

za- en aumentar la producción de nuestros países, lo que plantea

tal extranjero estaría cubriendo sólo una parte de nuestro déficit en

de nuevo el problema de los mercados para esa nueva producción.

la balanza comercial (alrededor del 25%), lo que estaría ejerciendo,

Así pues, volvemos a las variables básicas del comercio internacio

por lo tanto, una gran presión sobre nuestras reservas de divisas.

nal.

Sin embargo, parece ser que el capital extranjero entró al país en
Veamos primero las perspectivas para las importaciones. La

.§.§1 Me parece que las verdaderas tasas de rendimiento son mayores,
péro probablemente no mucho. El deseo de apod.erarse de mere-ª
dos potenciales nuevos puede ser un incentivo para este tipo de
inversión.
fil/ CE, diciembre de 1962, p. 14.
·
,
,
.filV The Latín American Common Market, p. 7. Veas e tambien U. S.
D ·partment of Commerce U. S. Busine ss Investment in Foreign
Countries (196 O), cuadro 1, 3 .
.§.V V. L. Urquidi, ..QQ, cit., p. 54

CEPAL sostiene que existe una correlación negativa entre el tamaño
del mercado de un país y la parte de las importaciones en su oferta

W
.fil/

CE, febrero de 1961, p. 4
V. L. Urquidi, QQ.. cit., p. 149.

�70
total de bienes.

w México aparece entre los cuatro países de Amé

71

primera vista se observa que no existe tal relación, ya que el

rica Latina que tier11 n la más baja contribución de las importaciQ

cociente de las dos tasas no muestra ninguna tendencia, cambia

nes a la oferta total, y como un reflejo de las necesidades de

abruptamente, y hasta cambia de signo en el período considerado

incrementar los mercados intralatinoamericanos se proyecta una pro

(1954-62). A falta de datos detallados sobre este fenómeno , aven
-

porción decreciente para 1975. La hipótesis aparece discutible en

turo la hipótesis de que el nivel de las importaciones no se rela

vista de la existencia de un gran número de países pequeños que

clona directamente con el producto nacional bruto, sin que las

tienen una alta proporción de importaciones. De cualquier modo,

decisiones del Gobierno·, el cual ha seguido un enfoque más bien

en el caso de México -como ya lo hemos visto- las posibilidades

casuista, dentro de su objetividad general de sustitución de impar

de seguir sustituyendo importaciones aparecen muy escasas. En

taciones en la mayor extensión posible. La única conclusión que

realidad, para un país en proceso de industrialización deberíamos

podemos sacar es que el nivel absoluto de las importaciones -aun

esperar que la proporción de importaciones permaneciese sustanci,tl

que mostrando grandes fluctuaciones- sigue una tendencia aseen

mente alta, y hasta que aumentase, por lo menos en las primeras

dente. En el período total las importaciones aumentaron en un 44%,

etapas del proceso. La CEP AL proyecta que las importaciones de

o sea alrededor del 4% anual. Como se verá en la siguiente sec

bienes de capital aumentarán en América Latina de dólares 2,000

ción, no se espera que las exportaciones aumenten, aun bajo los

millones de 1955 a dólares 3,700 millones en 1975. De esta mane

supuestos más optimistas, en menos de un 2. 7% anual. De este

ra para México, que virtualmente sólo está importando esta clase

modo, tendríamos aquí una divergencia creciente entre las export-ª

de bienes, la proporción de importaciones parece destinada a aumen

clones y las importaciones, a menos que estas últimas fuesen im

fil/

tar, más bien que a disminuir.

Tratando de hallar alguna relación

pedidas aún más que en la última década. Este puede ser el caso

entre la tasa de crecimiento de las importaciones y la tasa de cr_g

actualmente, ya que como se ve en el cuadro 1 el nivel absoluto

cimj onto del producto nacional bruto, construí el cuadro 1, pero a

de las importaciones permaneció virtualmente sin cambio en el prQ
medio en los últimos 5 años. No puede hacerse ninguna predicción,
pero si el proceso de sustitución de importaciones ha alcanzado ya

fil/

The Latín American Common Market, cuadro 9.

.§]/ Es verdad que la CEPAL contempla también la posibilidad de que
aumente la producción doméstica de los bienes de capital desde
su muy bajo nivel de dólares 200 millones en 1955 hasta el de
dólares 5,400 millones en 1975 (un aumento anual de 18%), de
manera que su conclusión de una proporción decreciente de las
importaciones en la oferta total aparece correcta. Pero muy tr_g
,mendos aumentos dependen fuertemente en un comercio intralali,
noamericano activo, lo que constituye el principal propósito de
la ALALC, y lo que ciertamente está por verse, mientras que la
necesidad de una oferta suficiente de bienes de capital es una
condición indispensable para la industrialización Y el desarrollo
en México. Véase The Latin American Common Market, P • 8 •

la etapa en que sólo se importan bienes pesados de capital, el ni
vel de las importaciones no podrá menos que aumentar sustancial
mente en el . futuro inmediato.

¿ Cuáles son las perspectivas para ias exportaciones? Aquí

�72
se comentan dos proyecciones distintas, la que hizo la CEPAL en

.wla

The Latin American Common Market, y la que hizo Delward;

primera se refiere a América Latina frente al resto del mundo, la
última al comercio entre América Latina y los Estados Unidos, ex
clusivamente. El procedimiento seguido por la CEPAL es muy senci
llo en lo que se refiere a la;s exportaciones latinoamericanas tradi
cionales. Como punto básico· de referencia, se supone que el volu
men de las exportaciones recobrará su tasa anual de crecimiento

.§..§1
de 2.8% que tuvo en el período 1945-55,

mientras que los precios

73

_§_§/
minerales).
Cuando

'd
cons1 eramos los productos particulares ,
las perspectivas para México no aparecen muy claras,
ya que por
una parte sus tradicionales exportaciones minerales se encuentran
entre las que se espe

,
raque aumenten mas (zinc 455%, plomo 175%),

pero por otra parte el algodón aumentaría sólo en un 3%~carneW
el ganado en un 1%, el azúcar en un 370110

W

un 39%.

En conJ'unt0

,

fil/
,

y

1as fibras vegetales en

parece que el valor de- las exportaciones tr-ª

dicionales mexicanas de bienes

servi'cios (· 1
me uyendo turismo) a_g

y

mentarán en alrededor del 100% en el período considerado, mientras ·

permanecieran constantes, y la citada tasa se mantendrá hasta 1975 •

que la población aumentará en un 8 0%, lo que significará

Después de eso, se hacen algunas consideraciones especiales para

to anual de O. 5% en las exportaciones per cápita.111

un aume11

productos particulares. De este modo, el valor de las exportaciones
tradicionales debería aumentar en un 74% en 1975, en relación con
el nivel que tenían en 1954-56. En términos per cápita esto signifi

Para las exportaciones no tradicionales los cálculos de la CEPAL

;

7.11

tienen un caracter muy provisional,

y representan más un intento de

ca un aumento de sólo O. 2% al año, ya que se supone que la pobla

medir las necesidades que las posibilidades reales de la América

ci6n seguiría creciendo a su nivel presente de 2 • 6%. Por otra parte,

tina para alcanzar lo que

las exportaciones tradicionales intralatinoamericanas aumentarían en

1-ª

'd
se cons1 era una tasa razonable de creg_

miento• Se e:.;taLlece desde el principio que el producto nacional bruto

un 107% -todavía una cantidad mínima en términos per cápita-. Acle
más, esta proyección parece de dudoso valor porque el aumento más
grande (hasta 340%) deberá reflejarse en renglones no especificados
{que no sean alimentos, materias primas agrícolas, ni productos

m.

W

En su The Future of Latin American Exports, etc. _J.Q.Q..
Se
harán también referencias ocasionales al estudio de la FAO,

W

loe. cit.
•, 1
'bil'd d de que
En realidad, la CEPAL considera tambien a pos1 1 a
,
el volumen de las exportaciones pueda aumentar a tasas mas é!...1
t
de 3% y 3. 9% respectivamente, en otras proyeccJo?es alter
a~ivas Sin embargo en lo que sigue consideramos umcamºente
na "
·
,,
ínim~" con una tasa de crecimiento de 2 •8 %, ya
·~~e P:i;eii:~nci~ra aparece muy optimista, dado~ lo~eª~~~!;i!mif;
tos recientes en los mercados mun~~~li~~e~u~r:gi;i~nales ya e~fren
CEPAL reconoce que nuestras expo
d
de una compe
d
costos
aumenta
os
Y
,
tan dificultades en forrna de 1 países africanos. Vease 1.hg
tencia creciente de parte e os
Latín American Common Market, P. 6 0 .

.§_§/ Ibid. , cuadro 4 .
fil/ FA~, loe. cit., da e~timaciones más altas de 7-28% en l as expor
t a_?1ones totales mund:ales para 1970. Sin embargo, aun la cifra
mas alta representa solo alrededor del 2% anual en términos obso
lutos.
.füV Los cálculos de 1~ rAo S_?n aún más pesi~istas aquí, ya que se
cree que e~ la prox1ma decada la produccion mundial de carne de
res superara al consumo, haciendo inevitable una baja sustaucial
en el precio . ..Q.Jl_. cit., p. II-31.
W Otra vez, los cálculo.s de la FAO son más bajos: 9-14% para el
mundo en conjunto. Véase .Q.Q. . cit., cuadro 2.
W T?das estas cifras se refieren al valor total de las exportaciones.
Vease The Latín-American Common Market., cuadro 4.
ll/ Ibid., p. 60. Estas perspectivas -que son aún más pesimistas pa
ra e l restoII de la América Latina- han lle.vado a la CEPAL a con cluir que América Latina está entrando en una etapa en la que
la repercusión del comercio internacional sobre el desarrollo eco
nómico semejará la influencia que ejercieron entre la .depresión de
los 30 y la segunda Guerra Mundial, más bien que sus efectos
durante los años de la post-guerra 11 loe. cit.
W Como lo reconoce la CEPAL. Véase Ibid . , p. 8 .

�74

75

per cápita debe aumentar a una tasa anual de 2. 7%: luego se h-ª.

Esto es especialmente importante dada la yran dependencia del CQ

cen proyecciones de importaciones :fül

mercio exterior mexicano en el mercado norteamericano. Delwart usa

tc

1

lu basG de las perspecti

vas futuras de la producción latinoamericana,

J.ll

y algunos (inexpli

el llamado

11

modelo de juicio" de la National

Planning Association,

cados) supuestos se hacen también acerca de la disponibilidad de

el cual supone que el producto nacional bruto de los Estados Unic;:los

divisas provenientes de otras fuentes que no sean las exportacio·

crecerá en un 4.3% anual entre 1957 y 1965, y en un 4.5% anual en

nes. El residuo se estima de modo de tener una balanza totalmen.

1965-70, mientras que la población crecera' en un 25º'/O en todo el pe

te equilibrada, y las cifras resultantes son las que se dan como

ríodo · También se supone que la producción aumentará un poco más

"proyecciones de las exportaciones para el período 1960-75.

.aprisa que en el pasado, Y que se mantendrá un alto nivel de empleo

De

este modo esta parte del estudio tiene más bien el carácter de un

durante todo el período. Luego se computan las importaciones nortea

plan, y no de una proyección. Así se explica que las cifras sean

mericanas por la diferencia entre el consumo anticipado y las perspec

sorprendentemente grandes para los niveles corrientes: las exporta

tivas de la producción doméstica a precios constantes y bajo la pr~

clones de maquinaria y equipo deberán aumentar en 27 veces, las

sente estructura arancelaria. Las proyecciones se hacen artículo por

de automóviles en 15 veces.

artículo, pasando por alto la posible interrelación entre ellos. Estos

wEl total del aumento se supone que

w

tendrá lugar en el comercio intralatinoamericano, de manera que la

supuestos son más bien optimistas, y su realización es discutible,

proporción de las importaciones intralatinoamericanas en las impor

pero aún así las tendencias generales pueden aparecer claramente,

taciones totales de los países latinoamericanos aumentarían de su

aunque las magnitudes absolutas fluctúen dentro de límites razonables.

nivel actual de alrededor de 10% hasta cerca del 50%. Como antes
Se espera que las exportaciones mexicanas a los Estados Uni

se dijo, esto nos da una idea de la magnitud del problema, más

dos aumenten en un 50% entre 1957 y 1970, es decir, en un 2. 8%

bien que de sus posibles soluciones.

anual, mientras que para América Latina en conjunto el aumento sería
Las proyecciones de Delwart presentan en general el mismo cu-ª
dro, pero en el caso de México aparecen un poco más optimista•

de sólo 35%. Estas cifras se basan exclusivamente en las exportaciQ
nes tradicionales, y sugieren que las ganacias para otros países lati
noamericanos aparte de México serán muy pequeñas, dado el peso de

jjJ

zY

co:~

Tales proyecciones de las importaciones ~eberían tomar en
sideración no sólo las importaciones de bienes de _?Onsumo, ,"1
no también las de factores intermedios d~ produccio~, pura c_g_
yo fin parece indispensabl~ _la c.~nstruccion de .u~ sistema ~le .
insumo prodncto con espec1ficac10n de lo_~ coeficientes de Hnpo~
tación. Sin embargo, no parece que tal sistema se hay constng_
do.
The Latin-American Common Market, P. 22 •

México en las importaciones norteamericanas provenientes de América

W

.Q.Q.. cit., p. 15. La estructura arancelaria 11 actual" se refiere a
1960, cuando las restricciones sobre 1-as importaciones mexica
nas de plomo y de zinc en los Estados Unidos ya se encont:ra
han en efecto.

�76

77

en 1961, en relación con el promedio para el período 1954-57;

que se esperan
Latina, especialmente en aqu ellos artículos en losZ&amp;/
los mayores increment os, a Saber, los minerales.

las exportaciones al Reino Unido disminuyeron en un 50% en 1960

Se espera que

en relación con 1956; y las exportaciones a Alemania Occidental

las exportaciones de manufacturas aumenten a una tasa mayor, pe

111

disminuyeron en un 38% en el mismo período.

w

ro no se proporcionan cifras•

Las perspectivas de la ALALC.

Así pues' parece ser que aun con 1os muy optimistas supue-ª,
tos acerca de las tendencias de las importaciones nortc·c.1mericanas

Aparece ahora entendible la preocupación de México para acti

de bienes mexicanos, el aumento tota1 no superará el incremento
demográfico, Y si recordamos que 1as dos terceras partes de las
.
, van a los Estados Unidos, esto
exportaciones mexicanas
to d avia
, it a no es probable que aumen.
significa que las exportaciones per cap
,
Las perspectivas del comercio
ten nada en el período en cuestion.
con Europa occidental no aparecen más prometedoras' ya que se ha
,
.
d e Am'erica Latina a'il/
esos pru.ses ª1!.
estimado que las exportaciones
,
mentarían en un 50% en e 1 período 1954-56 a 1975, es decir, mas
del 2% anual. Además' aparentemente las posibilidades de competen
cía por parte de los países africanos asociados al Mercado Común
Europeo no se consideraron muy cuidadosamente' Y las elasticidades
ingreso existentes se usaron

Como

la base principal para la estima

ción, suponiendo un 3. 5% de crecimiento anual en el producto n-ª
cional neto• En realidad, el valor de las exportaciones mexicanas a
Europa Occidental aumentó a la tasa de 6% anual en la década del
,
5 O, pero la última parte de este periodo
mostro, s i g nos visibles de
deterioramiento. Las exportaciones a Francia disminuídas en un 45%

w
7.11

Delwart, 212.· cit. Cuadros 4' 6 '"' ª;"~-~~rns parte s de las imp~rta
México proporciona uh_nrd« Jc1 s ºu};cL1triJS provenientes de America
ciones norteumcrk.iné\:, e man L
Latina.
, .
.
Comisión :Cconom_tc'.~
nomic Survcy of J,m 01 ~~

.

de 1.,s Nociones Unidas, Eco-

l\&lt;1ra(1i~1;f
Pªc;,1prlulo
.) '

V. Cuudro 7.

var el comercio internacional con el resto de la América Latina.
Por ahora parece no haber otra solución para el problema de las
exportaciones mexicanas que

11

voltear hacia el sur 11•

-ª-ºIAun

desde

un punto de vista puramente estático, parece ser que la reducción
de los aranceles y de otras restricciones a las importaciones que
se contemplan en el Tratado de Montevideo serán muy beneficiosos
para la economía mexicana, ya que nuestro proceso de industriali
zación ha sido decididamente desbalanceado creando capacidad ocio
sa en muchas industrias que se encuentran ahora listas para vender
sus productos en el mercado latinoamericano. Recientemente el GQ
biemo mexicano publicó una lista de industrias con exceso de capa
cidad: loza 51%, fundiciones 50%, molinos de harina 50%, manufac
turas textiles 42%, manufacturas de nylon 41%, artículos de fibra
40%, esmaltado 35%, cigarrillos 28%, molinos de algodón 25%, ceri

fil/

llos 24%.

W

A esta lista podemos agregar la industria del acero, que

Véase CE Marzo de 1962, p. 187. Delwart también estima que
las exportaciones latinoamericanas a Europa aumentarán a un
ritmo un poco mayor que las exportaciones a los Estados Unidos
en la primera parte de los años 60, pero la diferencia se hará
más pequeña en la última parte del período.
-ª..Q/ México va al sur" es el sugestivo título del informe de una aj
sión mexicana de hombres de recursos que fueron a América del
Sur a mediados de 1958 buscando nuevos mercados, CE, agosto
de 1958.
,
)
ª1J El Norte (Monterrey, Mexico; septiembre 15 de 1962 •
11

�78
79

en 1960 exportaba U'n1·carnente el 2% de su producción a pesar de
muy pequeñ.o. Sin embargo, debemos considerar que la reducción
tener un 20% de exceso de capacidad, Y que se espera que para
inicial de los aranceles fue de sólo 8%, y que el proceso de
1965 tenga un millón de toneladas disponibles para la exportación,
abrir mercados nuevos -casi totalmente desconocidos hasta ahoraes decir, el 25% de la producción,-ª.fly también otras industrias P-ª.

debe ser bastante prolongado.

-ªY

ra las que no Se da n cifras específicas, tales corno la de carros
· · ' Y artículos
de ferrocarril, refrigeradores, aparatos de te1ev1s10n
La pequeñez de las exportaciones mexicanas a los países de

eléctricos en genera1,-ªl/así corno los productos de la nueva indu,2.

la ALALC hace obvio que la ganancia

QJ e

pueda obtenerse de la

tria pet.roquírnica.~oda esta capacidad excesiva se ha estimado
integración no podría ser importante si tal integración se limitase

que representa algo así co1110 do, lares 350 millones en producción
desaprovechada, es decir, 50% de las exportaciones totales en

-ª.§1
1960.

a la posible expansión del comercio en las exportaciones tradicio
nales. La idea básica en el Tratado es aprovechar las economías
de la producción en gran escala que resultan de un aumento en el
tamañ.o del mercado. En 1960 el producto nacional bruto de México

El primer an~o de vida de la ALALC dio resultados que parecen
confirmar la hipótesis de que el solo incremento en el tamaño del
aumentar la produg
mercado será de importancia sustancial para
redujeron
ción. El lo. de enero d e 1962 los países de la ALALC
. .
las importaciones
los aranceles Y ell'rn1'naron otras restricciones a
para 3,300 productos, de los cuales México
fil/ puede exportar ahora
unos 600, principalmente manufacturas.

Las exportaciones
K!./rnexic§.

más del 6%.
nas a los P aíses d e la ALALC aumentaron en

Tomando

el O. 5%
en cuenta que hasta 1961 tales exportaciones
.fil!/ constituían
obviamente
del total de las exportaciones mexicanas el progreso es

.[y

CE, noviembre de 1961, p. 10.
ª-1/ CE, agosto de 1~61, p. lOacidad total de 500,000 tonela~~s rnf
fil/ Que en 1962 tema unaí c1':s e hidrocarbonos en cornparac1on con
tricas de productos qu rn
E julio de 1961, P. 8.
70,000 en el año anterio_r. g_, ., "GEi septiembre de 1962, _sy_
oi::/ V'
e "El camino de la rntegracion . ~ '
•t
pp 126 y s1gs .
~ plemento.
eas
,
bi,
v
L.
Urqu1di,
..QQ..
QL•,
•
Vease tam en •

W

CE, diciembre de 19 62! P. /

80%

W

corresponde a bienes P
nes en los aranceles.
cr,, octubre de 196l, p.

wEl producto nacional bruto de los países de la ALALC

dólares 336.

era de dólares 58, 000 millones, y en términos per cápita era de
.fil)/
dólares 355.
Se da generalmente por supuesto que los gustos no
difieren significativamente entre los países latinoamericanos dada
su herencia cultural común y un proceso general común de desarro
llo. La estructura interna de los gustos también se considera gene
ralmente como bastante uniforme, dada la fuerte inclinación a la
imitación que existe entre las clases sociales, y la creciente impor
tanela de la clase media, especialmente homogénea. A esto debe

ID En

del aumento en las exporta~io

fll_/ CE ' enero de 1963 •. Solo e ¿rra los cuales se hicieron conces10

ñes

era de dólares 10,752 millones, y en términos per cápita era de

W

1962 una encuesta realizada entre los productores mexicanos
de productos que todavía no se exportan a la ALALC a pesar de
las concesiones hechüs a los aranceles, reveló que el 50% de
los entrevistados opinaban que esto se debía a la falta de promo
ción en los nuevos mercados, mientras que otros argumentaban ignorancia de las concesiones, insuficiencia de las mismas y di
ficultades en el financiamiento y medios de transporte. Ver. P.
G. Reynoso en "El camino de la integración", loe. cit.
United Nations, Yearbook of National Accounting Statistics. 1960.

�80

81

agregarse como un factor negativo la gran distancia que media entre

muestran econ1::&gt;mías de escala más marcada, y no coinciden con

México

los de Bain para el único producto que investigan en común.~ebe

y

el resto de los países de la ALALC junto con las dificulta

des del transporte, para llegar a la conclusión de que la integración

recordarse también que todos estos cálculos se refieren exclusiva

en la ALALC puede significar para los exportadores mexicanos un ª.!!

mente a los costos de elaboración, Y que cos t os re1ativamente con.§_

mento de cuatro a cinco veces en el tamaño de su mercado.

tantas prevalecen para las materias pri mas, e 1 empaque, los impue.§.

A medida que aumenta el tamaño del mercado, se hace posible

tos de estampillas, etc., haciendo que tales ventajas disminuyan
~
fuertemente, en alguna, casos hasta el punto de desaparecer.

que las empresas aumenten el tamaño de sus plantas, reduciendo de
Con todo, la evidencia disponible sugiere la existencia de v~

este modo los costos medios, debido a la mayor especialización de ·
los factores de la producción y a economías en costos de transporte

daderas economías a e~cala de la planta. El cuadro 5 muestra que

y promoción de ventas.

para todos los productos ahí considerados (con la excepción de los

wEsta tesis

ha sido probada con resultados

.wy por Blairfil/en un

aparentemente positivos por Bain

grupo de indu.§.

trias en los Estados Unidos. Los cálculos de Bain se hacen sobre
la base de identificar el tamaño óptimo de la planta con un porcenta
je dado de la producción total en el mercado en que tales plantas
operan. En general aparece de tales cálculos que las economías del
tamaño de la planta son muy importantes en la producción de automó
viles, de máquinas de escribir; moderadamente importante para la i.!l
dustria del cemento, la maquinaria agrícola, el rayón, el acero y

automóviles y el rayón} la producción mexicana alcanza las cantid-ª
des óptimas. Pero tal producción se refiere al agregado de un núme
ro desconocido de plantas, de manera que el hecho de que la mayQ

ría de los casos la producción total apenas excede el óptimo para
una sola planta puede ser indicativo de que en todas aquellas indus

'JLI

trias en las que existe más de una planta

-

cada una de tales plan

tas debe estar produciendo a niveles menores que el óptimo. La ra
zón principal para tales bajos niveles de producción es obviamente

los tractores; y poco importantes para la refinación de petróleo, las
empacadores de carne, de fruta y de vegetales, los zapatos, el jabón,
~
los cigarrillos, las llantas y los neumáticos.
Los cálculos de Blain

.fil/ J.

S. I3nin, ílarriors to New CcnnP~'l_i tion (Harvard University Press:
Cambridge, Mass., J.9 ~i8), ,.. ,,p í t1,Jn 3, p. 63.
W !bici., capítulo 3.
JLll J. M. Blair, "The relation botwuon size and efficiency of business",
-Review of r.conomics and Statistics, agosto de 1942. No podemos
entrar aquí en las discusiones teóricas de todas las cuestiones que
aquí so presontan. Véase a este respecto el tratamiento comprensivo
presentarlo por B. Balassa, The Theory of Cconomic Integration (lbm_g
wood, Ill: R.D. Irwin, Inc., 1961), y la extensabibliografíaque
allí se cita.
W Bain, Q.2.. cit. Cuadros p. 78 y pp. 81-2.

~

O sea la industria del cemento, para la cual Bain calculó un ag_

mento en el costo de 5% en el 70% de la capacidad Óptima,
mientras Blair tiene esta cifra en 56% (véase el cuadro 7, y
Bain, QQ,. cit. p. 231}. Así pues, aparece dudosa la confiabilidad
de sus cálculos, pero en la mayor parte de los casos la divergen
cia puede explicarse en términos de las diferentes escalas que
consideran. La economía más grande que aparece en las cifras
de Bain es de 35% para el cemento, en el 20% de la capacidad
óptima, mientras que Blair time una de 187% para el petróleo
crudo, a menos del 1%• Parece dudoso que plantas con tan eno_r
me divergencia en los costos puedan sobrevivir, como lo supone
Blair.
·
JJ.§/ Bain, __QQ. cit., pp. 79-80.
W :Cn la industria petrolera tenemos una sola empresa; pero el núme
ro de sus plantas es desconocido para mí. En hierro y acero hay
dos grandes empresas y un cierto número de empresas pequeñas
que producen artículos especiales; en cemento y rayón hay un
cierto número de empresas de tamaño medio.

�82
83
la falta de mercados, ya que como se señaló antes la mayor parte,

mayoría de los economistas en América Latina ab
í
ogar an por esta

de las industrias mexicanas tienen por ahora exceso de capacidad.

clase de competencia como el mecanismo regulador' pero como tal
competencia nunca ha existido en nuestro país (excepto tal vez en

Con un mercado de 4 a 5 veces más grande, podrían alcanzar
se niveles de producción más eficientes. Sin embargo, el problema
es mucho más complicado, ya que otros miembros de la ALALC se
encuentran también en un nivel similar de industrialización

y

enfren

tan una falta parecida de mercados, mientras que los países menos
desarrollados desean igualmente industrializarse a la mayor brevedad
posible. Así pues, el nuevo mercado debería ser compartido por un
número desconocido de empresas de varios países. A fin de que el

la agricultura, el comercio al menudeo Y los servicios)' el conce,2
to mismo de competencia no es "muy respetable"~n América Lati
na. los acuerdos complementarios parecen ser el instrumento básico
para distribuir la producción futura y las cuotas de mercado entre
los países de la AIALC, contemplado por el Tratado de Montevid~.00/
El Primero de tales acuerdos ya se ha celebrado para la producción
de válvulas electrónicas y partes para las mismas; por Argentina,
Brasil, Chile, México Y Uruguay; se han eliminado completamente

resultado final de ese proceso sea el deseado de trabajar únicamente

los aranceles sobre estos artículos, y también se han celebrado plá

con plantas de tamaño óptimo, dos posibles soluciones se sugieren:

ticas preliminares para este propósito en relación con máquinas esta

estimular la competencia y dejarle después desarrollar su mecanismo

dísticas, productos de vidrio y semi-manufacturas d
b
.!Q1/
e co re
nes.

equilibrador, o diseñar planes de integración a un nivel ultra-naciQ

y

aleacio

nal. La primera solución es defendida por observadores extranjeros,
fundados en consideraciones teóricas

y

en observaciones empíricas

en relación con los países desarrollados; la segunda, por la mayoría
de los escritores y políticos latinoamericanos.

El problema parece complicarse especialmente por una cierta
falta de precisión en la definición de lo que debe entederse por com
petencia. Si la competencia fu ese caracterizada "no solamente por
un gran número de empresas, sino también por la habilidad de tales
~
empresas para ganarles el merc 1do a los demás", creo que la

.fil!/ Así

lo entiende Scitovsky . Vé ase su Economic Theory and Western
European Intcgration (Stanford: Stanford University Press, 1958)
p. 124.

W

Esta es la expresión del profesor Mikesel . Véase su "The
Movement Toward Regional Trading Groups in Latín America"
en Latin American Issues, editado por A. O. Hirschman (Ne~
York: The Twentieth Century Fund, 1961), p. 141. Tal vez es
ta falta de precisión en la connotación del término puede ayudar
a explicar la actitud ambivalente que prevalece en muchos círcu
los en relación con la competencia. los ejemplos abundan: la CEPAL decretó inicialmente que II la esencia de un mercado regio
nal reside en su carácter competitivo" (The Latín-American
Common Market, p. 34), pero el Tratado de Montevideo no con
tiene ninguna regulación en contra de los acuerdos restrictivos_
de los productores; por el contrario, insiste grandemente en la
necesidad de los llamados acuerdos complementarios que presu
miblemente tendrán el efecto de promover ·fuertes int~graciones verticales entre industrias de diferentes países de manera que
los monopolios u oligopolios nacionales ahora existentes se vol
verán internacionales, restringiendo aún más la competencia.
quid! cree también, por una parte, poco probable que la competencia deje de aumentar frente a un crecimiento rápido de la de
manda y de "efectos-demostración" recíprocos, pero por otro la
do afirma que "abrir las puertas de par en par hasta el puntode imponer drásticos reajustes en un país particular equivaldría
al fracaso" • Jm... cit. p. 15 7.
Artículos 14-16.
En junio de 1962. Véase "En camino de la integración'! loc.cit.,p.38.

Ur

�84

85

El tamaño del mercado limita las posibilidades de especiali

resinas, pinturas, impermeabilizantes, insectisidas, tinturas y plá..§.

zación, la que a su vez hace posible mejorías en la eficiencia

ticos, pero todavía el consumo doméstico de estas industrias no

sin la necesidad de aumentar el tamaño de las empresas hasta

puede satisfacerse, para ello requeriría la instalación de plantas

.illl

el punto de hacer peligrosa la competencia.

.

Por otra parte, el di

1W

con una capacidad que exceda a la demanda doméstica;

fícil dilema entre crecimiento balanceado y desbalanceado en los

así pues,

tenemos aquí un ej amplo claro '. de la indivisibilidad del equipo, en
1

países subdesarrollados parece derivarse esencialmente de las limi

•

el que la demanda doméstica ~s demasiado grande para ser satisf~

taciones del mercado. En este sentido, la integración en América

1

cha con el equipo existente (y por lo tanto una parte de las mat§.
1

Latina disminuiría la importancia del dHema permitiendo el estable

rias primas necesarias deben ser importadas), y sin embargo dem,g

cimiento de un gran número de empresas especializadas, y prove

siado pequefta para hacer costeable la instalación de equipo de m.s. ·

yéndolas con un mercado para sus productos. Una serie de conexio

yor capacidad.

nes se desarrollarían entre estas industrias, de acuerdo con la teQ
ría de las economías externas.

El 80% de la producción mexicana de zinc se exporta en forma
de concentrados, porque no hay demanda doméstica para el zinc els

Es imposible cuantificar estos factores, ya que son esencial

horado. Si la producción de automóviles se iniciase en gran escala

mente dinámicos y la interrelación entre ellos implican cambios en

dentro de la AI.ALC; y suponiendo que únicamente el zino mexicano

las estructuras y en las funciones previas, cuya naturaleza exacta

se emplease para este propósito, México vendería unos dólares 300

no puede conocerse por adelantado, de manera que cualquier predic

millones, ya que cada vehículo contiene alrededor de 80 libras da

ción resulta arriesgada. Pero parece estar fuera de duda que el resul

artículos conteniendo zinc.

tacto neto de la acción de tales factores dinámicos debe ser una me

Uvas para la expansión de la producción, en cuanto se disponga de

joría en las economías de los países subdesarrollados. En consecuen

un mercado más grande, en las industrias eléctricas,

cia, aunque no se hace aquí ningún in tento de cuantificar las econQ

les requieren en general inversiones cuantiosas, que no se Justifican

mías externas que la ALALC pueda generar para México, pueden el

por los actuales mercados domé sticos. Se ha señalado que México

(

.

.

l.QY
Se han descubierto muy buenas perspec

105/

.

tarse algunos ejemplos de los posible s campos de operación de tales

todas las

CUJ!

tiene grandes res ervas de azufre, mercurio Y otras materias primas

eoonomías. La producción de hulla y derivados ha aumentado en
un 10% al año desde 1956, debido al desarrollo de la industria de

'
.ili7

Sobre este punto G .J. Stigler, "The Division of Labor is Limitad
by the Extent of the Market", Journal of Political Economy, J.!:!
nio 1951.

CE diciembre de 1962, p. 11.
CE' se ptiembre de 1962 , p. 13.,
"·
.,
'
I
N
García
"
Ln
industri
a
de
Manufacturas
Electricas
•
Ve ase ·
11
'
,
J Espinosa•1 .. La induslri"a
e.l.ectronica
me xiCiJnél ,• E , Kaufmann ,
11 La industri a química mexicana"; todos en CE , marzo de 19 6 2,
Suplemento.

�86
87

fácilmente disponibles para la expansión de las industrias citadas.
Ya se ha mencionado a la industria del acero como un candidato
prominente para la expansión. Actualmente trabaja con exceso de
capacidad, y sin embargo muchos productos terminados tienen que
importarse debido a que la pequeñez de los mercados locales para

lli/

tales productos no justifica su prod ucci'on.

La ~ isma
situación se
/

1 7

existentes actualmente, en relación principalmente con alimentos.
Se supone que el proceso de eliminación de los aranceles se re~
!izará de acuerdo con esta fórmula, con el resultado de que los
productos nuevos no se beneficiarán de las concesiones

que se haga una disposición especial para tal fin, que por

ahora
no se considera en el Tratado. Prebisch ha aceptado implícitamente

.

presenta en la industria de carros de ferrocarril.

esta conclusión al recomendar precisamente

lli/

posición específica.
Ninguno de los productos para los cuales se prevea un aume.n
to dinámico en las exportaci ones Se

C omercia

actualmente entre Mi

xico Y otros miembros de la ALALC, aunque algunos de ellos (como
los productos químicos para usos industriales, maquinaria, registra
doras Y cable de cobre) se exportaron por primera vez el año pasa
do~OB~sto plantea una cuestión muy lnteresantel¡;i~¡ ha dado lugar a
un gran debate. Se ha argument a do Por Mikesell

, a menos

Por supuesto

que se adopte tal di.§.

ill/en

-como acepta Mikesell

úl

tima instancia el texto del Tratado es mucho más importante que
el espíritu con el cual se observe, pero no por esto puede negarse
que sin disposiciones específicas para la liberalización de las ba
rreras arancelarias sobre los productos nuevos, dinámicos, de hecho
no hay ningún incentivo adicional para iniciar o aumentar su produ.Q
ción.

que el Tratado no

contempla concesiones arancelarias para productos que no se estuvie
sen comerciando en e 1 momento de su promulgación. Si esto fuese

Conclusión.

así, se perderían todos los. efectos dinámicos de la integración, Y
por lo menos para México el Tratado resultaría
llQ/enteramente inútil.
,
Sin duda pensando en este problema, Urquidi

Cualquier esquema de integración puede sobrevivir únicamente

ha negado categoricg

mente que tal cosa sea cierta. Una interpretación literal del protocolo
que forma el Apéndice No. 1 de1 Tratado, parece darle la razón a

Mikesell, ya que la fórmula que se establece para promediar las con
cesiones arancelarias Se refiere exclusivamente a los aranceles

mientras todos los países participantes se beneficien con él. Ento.n
ces resulta sin sentido preguntarnos cuál será el resultado neto de
la AIALC para México en particular, sin considerar las perspectivas
para el resto de los países de la AIALC. También es solo parte del
cuadro lo que México pueda hacer para estimular la integración, ya

l0G/ CE, agosto de 1961, p. 6 ·
107/ CE julio de 1961, P• 9
l08/ cE: julio de 1962, p.41 4 •
1 o9/ .9.2.. cit . , p • 13 6 •
.!lQ/ !bid • , p • 15 6 •

que todos sus esfuerzos serían vanos sin la respuesta de otros países.
Como es bien sabido, la mayoría de los países de la AlALC han expe
rimentado serios problemas políticos el año pasado. Esto ha dañado

..U.V
.llV

"En camino de la integración", loe. cit., p. 45 •
cit., p. 148.

QQ.

�88

89
indudablemente el proceso de liberalización; y la ALALC se ha estado
desenvolviendo en forma poco satisfactoria, como ha sido señalado
CUADRO 1

prácticamente por todos los que han escrito recientemente sobre este

.Jlll

tema.

TASAS DE CRECIMIENTO DE LAS IMPORTACIONES
Y DEL PNB, 1954-1962
(millones de dólares a precios corrientes)

De este modo, el grado de incertidumbre y de riesgo para la

inversión doméstica y extranjera no ha disminuido en la integración,
sino aumentado simultáneamente con ella. La existencia misma de la

Import-ª
clones.

% Import-ª
ciones.

Año

PNB

1954

5318

ahora. La incertidumbre dentro de la ALALC parece ser el problema

1955

6720

26.0

883.7

12.0

0.132

0.46

fundamental que hay que resolver por principio de cuentas, así como

1956

7520

11.9

:1071.6

21.3

0.142

1.79

el escepticismo acerca de sus posibilidades de éxito que prevalece

1957

8240

9.6

1155. 3

7.8

0.140

0.81

1958

9120

10.7

1129

-2.3

0.124

-o. 21

1959

9760

7.0

1007

-12.1

0.103

-1.73

1960

10752

10.1

1186

17.8

0.109

1.76

tina es difícilmente objetable en el campo de la teoría económica, pe

1961

11397

6.0

1138

-4.2

0.099

-0.70

ro tal vez los economistas latinoamericanos han fallado en gran medi

1962

12103

6.2

1135

-o .3

0.094

-o.os

% PNB

ALALC aparece precaria y sus posibilidades de éxito no aparecen el-ª

.1W

ras de ninguna manera.

.En este sentido no se ha ganado nada hasta

.il.§/
en muchos círculos influyentes

(fuera de México) .

Me parece que la conveniencia de la integración en América La

788.7

M/PNB

cia. Se necesitan con urgencia estudios cuidadosos y buenas recopila
ciones estadísticas.
Fuente: Banco de México, Informes anuales: 1954 a 1962 •

Prebisch,J. A. Mora (Director General AS}, F. Herrera (Director
LADB). Véase "En camino de la integracion", loe. oit., pp.45-49 •
.l!i/ Véase V.L. Urquidi, "México ante los mercados comunes", CE,
julio de 1962, p. 422.
11.§/ Véase sobre esto Prebisch, loe. cit.

PNB

0.148

da en su intento de convencer a los políticos acerca de tal convenie.n.

.!ll/

M/

�CUADRO 3
CUADRO 2

BAIANZA C(OMERCIAL VISIBLE, 1957-62
millones de dólares)
.

PRINCIPALES EXPORTACIONES MEXICANAS EN 1962.
(en % • Las exportaciones totales suman Dls. 901 millones)

Año

Exporta
ciones.

Importa
ciones.

Déficit
1

24.3

1957

761

1155

394

Café

7.9

1958

760

1129

369

Ganado

6.0

1959

756

1007

251

Camarón

5.0

1960

787

1186

399

Azúcar

4.8

1961

843

1138

295

Azufre

3.4

1962

948

1135

187

Plomo

2.8

Col:re

2.7

Zinc

2.5

Algodón

Fuente: CE, febrero de 1963.

�92

93

CUADRO 5
CUADRO 4
TAMAÑOS OPTIMO$ DE PLANTAS Y PRODUCCION ANUAL EN MEXICO
1A CORRIENTE DE INVERSION DIRECTA Y LA BALANZA DE
PAGOS EN MEXICO, 1950-59.
(millones en dólares)

Tamaño
óptimo
Corriente de inversión directa
Año

Inversión
nueva

Utilidades
reinvertidas.

Total
( 1)

Utilidades y dividendos
Envíos
al
exterior

Rein
versión

Total
(2)

Saldo
(1-2)

Costo me Capacidad Costo m~ % de ay
dio en el
dio a la
mento en
más
tamaño ÓR pequeña
capacida:l el costo
timo.
menor.
medio

Producción
mexicana
total alred~
dador de 19.6(

1.5-2.5ª

....

0.5

. ...

5

1.6

Cemento

2.2ª

1.12

1.5

1.75

56

3.0

Acero

1950

38

15

53

43

15

58

-5

Hierro crudo

0.6ª

0.95

0.15

1.75

84

0.77

1951

50

27

77

61

27

88

-11

Llngotes de hierro

0.45ª

1.10

0.15

1.90

73

1.54

1952

36

35

71

48

35

83

- 12

Petróleo crudo

7.5-iob

0.80

0.025

2.30

187

83.75

1953

37

36

73

24

36

60

13

Petróleo refinado

5

91.25

1954

78

24

102

27

24

51

51

Rayón

8

0.13

1955

85

19

104

(18)

19

(33)

67

Automóviles

115

(54)

32

{86)

29

130

48

29

77

53

h.

z5b

50-15c
0,6d

....
....
....

25-40

....
....

0.15

....

6

"moderate11

o.o6e

1

1956

83

32

1957

101

29

1

1958

63

26

89

47

26

73

1959

90

40

130

50

40

90

16
1

40

ª
b
c
d
e

Un millón de toneladas anuales.
Un millón de barriles anuales.
Un millón de libras anuales de hilo y tejidos.
Un millón de unidades anuales.
Sólo ensamblados en México.

Fuentes:
( ) significa datos estimados.
Fuente: Naciones Unidas, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Foreign
Priyate Investment in the I.AFrA countries (1961).

Datos sobre tamaños óptimos de las plantas: para acero, petróleo
refinado, automóviles y rayón, Bain, .QQ., .Qli., Apéndice B; para
el resto, Blair, .QQ, fil,, gráficas 1-7. Datos sobre la producción
mexicana: CE, febrero, agosto y octubre de 1961,

�95
ENCUESTA SOBRE MOVILIDAD SOCIAL Y MIGRACION EN MONTERREY*
Informe de investigación en curso
Objetivos

Lle. Jorge Balán

En los últimos afios la investigación social en los países en proceso de
desarrollo ha mostrado un marcado interés por los problemas de estratifi
cación Y movilidad sociales, considerando que la forma que adquiere el
sistema de clases y la movilidad entre éstas constituyen un aspecto cla
ve para la comprensión de las sociedades en cambio.

En América Latina

se están realizando en la actualidad varios proyectos de este tipo; uno
de ellos, probablemente el de mayor envergadura, abarca el estudio de cin
co ciudades latinoamericanas (1).

Serias limitaciones han impedido el desarrollo de investigaciones directas
sobre muestras nacionales, por lo que se ha optado en muchos casos-como
ocurre en la investigación recién citada- por centrar el interés en la reali
dad urbana.

Este interés por los centros urbanos obedece sin duda a por

lo menos dos razones de muy diversa índole.

Por un lado, se trata de paí

ses en proceso de industrialización y urbanización en los que dichos centros
son uno de los principales motores del desarrollo a la vez que constituyen
los focos de la vida moderna; estas ciudades reciben cuantiosas inmigracio
*

Esta investigación es un proyecto conjunto de dos instituciones: el Cen
tro de Investigaciones Económicas (Fa9ultad de Economía, Universidad
de Nuevo León -México) y el Population Research Center (Department
of Sociology, University of Texas -USA), y es dirigida por investigado
res de las dos instituciones: Jorge y Elizabeth Balán de la primera y
Harley L. Browning de la segunda.

�96

-

nes al mismo tiempo que transforman sus economías,
. creando las condicio
nes para la existencia de altas tasas de movilidad social.

Es por ello ,

que ofrece especial interés el estudio conjunto de la migración y la movi!J
dad social en estas ciudades.

Por otra parte, la elección de los centros

97

ninguna forma atípica en Mé i
x co,ya que un proceso simila r ocurre en la
capital del país' en Guadalajara (ciudad de u t
n amaño poco mayor que Mo.!!
terrey) Y en otras ciudades m
enores; ni tampoco es atípica en América Lati
na en general, donde estamos

urbanos como objeto de estudio se explica también porque las dificultades

presenciando un vertiginoso proceso de

miento de las ciudades•
técnicas para la realización de estas investigaciones son menores en ellos
que en las regiones rurales o semi-urbanizadas de estos países.
Teniendo en

Este tipo de consideraciones son válidas para la investigación en curso que

t
cuen a este contexto general de crecimiento económico Y demo

gráfico de Mo nt errey, esta investigación está
dirigida a dar respuesta a una
serie de preguntas relacionadas principalmente

reseñaremos brevemente aquí.

Monterrey, con una población estimada para

1965 (2) en 950.000 habitantes, es la tercera ciudad de México en cuanto a

que se presenta la movilidad social en la población masculina en edad
ec,2
nómicamente activa en Monterrey¡ b) las

su tamaño y la segunda en cuanto al volumen de su producción industrial.
Tanto en los aspectos demográficos como económicos ha tenido un desarrollo
acelerado desde comienzos de este siglo; su población ha aumentado en una

con: a) el grado Y la forma en

zonas de origen de la misma pobla-

ción y las características del proceso migratorio de aquellos que no son 11.2,
tivos de la ciudad; c) e 1 ti po d e relaciones existentes entre los dos
fenóm~
nos anteriores.

tasa de alrededor del 6% anual en el decenio 1950-1960, debido tanto a un fuerte crecimiento natural como a un proceso migratorio.

En cuanto al primJ

ro, sigue probablemente una tendencia similar a la de la República MexicA

En líneas generales, las preguntas planteadas son:

na, que con altos índices de natalidad y bajos índices de mortalidad tiene una de las tasas de crecimiento natural más altas de América.

En cuanto

A. 1. Movilidad social intrageneracional: ¿Cuáles son las tasas de movilidad
social ascendente, descendente Y total?

al segundo, Monterrey es en la actualidad el principal centro de atracción -

Es decir, ¿Qué proporciones han -

experimentado progresos, retrocesos o estancamientos ocupacionales en el cur
del noreste mexicano, recibiendo un importante caudal inmigratorio principaJ
mente de otras regiones del mismo estado (Nuevo León) y de estados circUJl
vecinos (Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí); este proceso es debido sin

so de sus vidas, y qué líneas han seguido los mismos? ¿Qué diferencias al
respecto presentan las distintas generaciones (grupos de ed a d es ) que com¡:,o
nen la población estudiada? ¿Qué valor explicativo de dichas diferencias tie

duda a muchas razones, entre las cuales seguramente predominan la expansión industrial de la ciudad (3) y un cierto estancamiento de las áreas rurale•

nen variables tales como: a. educación alcanzada y tipo de educación¡ b. pr_Q
ceso de composición familiar (casamiento y edad del mismo, fecundidad, etc. );

de las que provienen la mayoría de los migrantes.

�98

99

c, origen geográfico-social y migraciones realizadas (ver más adelante)¡

B. 2. En líneas generales, ¿qué influencia

etc,? ¿Cuáles son las carreras ocupacionales típicas de los encuestados,

migratorios, procesos migratorios' contextos

en términos de permanencia en tipo de ocupaci6n, tamaño y actividad de la

épocas de llegada a Monterrey' etc. '
mo intergeneracional- de los distintos

empresa, etc.?

A. 2. Movilidad social intergeneracional: ¿Cuáles son las tasas de movi!!

Aparte de estos temas centrales, l

han ejercido diferentes orígenes
sociales de las migraciones, -

en la movilidad social -tanto intra

C.Q

grupos de la poblaci6n estudiada ?

a investigaci6n plantea otros en alguna

dad ascendente, descendente y total de los encuestados en relaci6n con sus

forma relacionados con ellos.

padres? ¿Qué valor explicativo de la movilidad tienen variables como las

este tipo de preguntas configuran las hi p6tesis específicas

señaladas anteriormente (educación, composici6n familiar, origen, etc.) ad.!!,

co general de la investigación, problemas en los

más de otras como: a) movilidad vertical del padre; b) orígenes geográfico-

detalladamente en este informe. (4)

En su conjunto, las respuestas provisorias a
Y el marco teóri

cuales no entraremos más

sociales de los padres: c) composición de la familia de origen del encues~

La muestra

do, y ubicaci6n del mismo en ella, etc.?

B. l. Migraci6n a Monterrey: ¿Cuáles son los orígenes en términos migrat,2

La población a estudiar fue definida como la poblaci6n masculina entre
21

rios de la poblaci6n estudiada (ubicación geográfico-económica, zonas rura-

y 60 años residente en el Area Metropolitana de Monterrey.

les o urbanas, etc.)? ¿Cuáles son las líneas típicas que han seguido los

s6lo a los varones de la población debido a .que las mujeres son sólo pequ~

e!!

ña parte de la fuerza de trabajo en Monterrey Y sus historias ocupacionales

procesos migratorios que han terminado en Monterrey (número de etapas,

Se consideraron

rección de las mismas, duraci6n de las etapas intermedias, etc.)? l Cuáles

se ven normalmente interrumpidas por el matrimonio

son los contextos sociales típicos en que se producen las migraciones a -

to a la segunda limitación (edad) se excluyó a los de 20 a ños y menos por

Monterrey (características del grupo migrante, orden de la migración, ayudas

considerar que ellos recién entran, o tod~vía no han entrado, en el mercado

recibidas, expectativas y motivaciones, etc,)? ¿Qué diferencias típicas exi.§.

de trabajo, Y por lo tanto existen pocas bases para medir movilidad intergen~

ten en los puntos señalados anteriormente en relación con las épocas migrg,

racional Y prácticamente ninguna para medir movilidad intrageneracional,

torias (migraciones recientes o antiguas) y con las generaciones (grupos de

mayores de 60 años fueron excluidos sobre todo porque después de dicha edad

edades de nuestros encuestados)?

crecen mucho las dificultades, que siempre existen en diversos gra dos, de ob

1

O

la maternidad; en cuan

Los

.

�100

101

tener información fidedigna acerca del pasado ocupacional, migratorio y

2 • En cada una de ellas se le van t o' un censo d e 1a población masculina entre

familiar.

21 Y 60 años; los censistas recorrían la manzana registrando a los individuos
con dichas características, la edad más aproximada posible de cada uno y el

La muestra fue diseñada de tal forma, de conservar la representatividad de

domicilio exacto.

la población según como fue definida y al mismo tiempo ponderar a los g!J:!

terísticas requeridas.

De esta forma se ubicaron a 11,362 sujetos con las. cara_Q

pos de mayor edad y de clases medias y altas; esto último fue hecho para
contar con un número suficiente de casos en estos grupos para el tipo de

3 • Los 40 sectores en que está dividida la ciudad fueron separados en dos

análisis que se deseaba realizar sin tener que aumentar exageradamente el

grupos según el ingreso percápita promedio de cada sector; uno de ellos i.n

tamaño de la muestra.

cluyó a los sectores con ingresos "altosº y otros a los sectores con ingresos ªbajos", haciendo el corte en un punto arbitrario: el grupo de ingresos

· Para obtener al mismo tiempo representetividad y la ponderación indicada,

altos abarcó alrededor del 33% de los sujetos censados y el otro el 67% re-ª-

se procedió de la siguiente forma: el Centro de Investigaciones Económicas

tante.

cuenta con una lista de las áreas habitadas (manzanas o áreas equivalentes

con un grupo de "Jueces", presentándoles un mapa de la ciudad con la ubi

cuando no existe división en manzanas) dentro del perímetro del Monterrey -

cación de los sectores y pidiéndoles que los Jerarquizaran según la prop~

Metropolitano.

Además, la ciudad está dividida en 40 sectores o zonas

~

Esta división de la ciudad en grupos altos y bajos fue consultada -

ci6n de "gente rica" que vive en cada uno.

La Jerarquización que ellos hi

bitrarios, que agrupan geográficamente a las áreas habitadas cercanas entre

cieron tuvo gran coincidencia con la que teníamos a partir de los ingresos

sí; para cada uno de estos sectores, se pudo calcular a partir de encuestas

percápita promedio: los 17 sectores que componen el grupo de ingresos altos

anteriores el ingreso familiar percápita promedio (el ingreso de cada familia

(33% del censo) fueron ubicados casi sin excepción antes en la Jerarquía que

dividido por el número de miembros que la componen, promediado para todas

los otros 23 sectores.

las familias encuestadas dentro del mismo sector).

Contando con esta infqr

maci6n, las etapas seguidas fueron:

4. Decidimos que la muestra total a encuestar estaría compuesta por 1,800
sujetos, la mitad de ellos provenientes del grupo de ingresos altos y la otra

1. Se sortearon al azar simple 400 manzanas o áreas equivalentes del total

mitad del grupo de ingresos bajos, y dentro de cada grupo la mitad sería de

de aproximadamente 6. 500.

21 a 40 años de edad y la otra mitad de 41 a 60 años.

De esta forma nos

�102

103
asegurábamos un número suficiente de encuestados de clase media y alta

1.1 Historia ocupacional.

y también del grupo de mayor edad.

pación en las que permaneció por seis meses o más los siguientes datost

A continuación presentamos un cuadro

Indagamos desde la primera hasta la última ocu

con los porcentajes correspondientes a los distintos grupos según el censo

nombre de la ocupación¡ descripción de tareas; posición en la ocupación -

y según la muestra adoptada.

{por su cuenta, empleado, etc.); tipo de empresa (actividad y tamaño medido
por número de personas ocupadas); ingreso.

CUADRO 1. Porcentajes de individuos en el censo y en la
muestra, según edad y grupo de ingresos de los sectores en
que residen. (Los números entre paréntesis son los corre2
pendientes a la muestra).

21 a 40 años

Viven en sectores con
Ingresos altos
Ingresos bajos
48.3
22.5
(25. O)
(25. O)

41 a 60 años
Total

1. 2 Historia migratoria.

Preguntamos todos los lugares donde vivió el en

cuestado por seis o más meses, desde el lugar de nacimiento hasta la actu-ª
Total
70.8
(50. O)

10.6

18.6

(25. O)

(25. O)

33.1

66.9

100% -: 11.362

(SO.O)

(SO.O)

(100%) .: ( l. 800}

29. 2
(SO.O}

Hdad ordenados según ocurrencia¡ en cada caso preguntamos nombre de la lo
calidad y estado.

También registramos cambios de una zona a otra dentro

de la ciudad.

1. 3 Historia educacional.

Averiguamos escolaridad formal {escuela primaria,

secundaria, universitaria) y otros estudios (técnicos, comerciales, etc.)
De esta forma, en cada uno de los cuatro grupos de ingrese/edad fueron
seleccionados al azar 450 encuestados, formando un total de 1. 800.

1. 4 Historia de la familia de procreación.

Preguntamos acerca de fecha de

matrimonio/s o unión/es, fechas de nacimientos de hijos, fechas de defunEl cuestionario

ciones de esposa o hijos, fechas de separaciones.

El cuestionario fue diseñado para obtener información sobre una serie de t~

2. Acerca de la familia de origen del encuestado:

mas; a continuación haremos una reseña de los principales, siguiendo un

2. 1 Del padre: fechas de nacimiento y fallecimiento; lugar de nacimiento;

orden sistemático y no el orden del cuestionario.

educación¡ ocupaciones: al nacer el encuestado, al tener éste 20 años y úl

En primer lugar, indag-ª

mos información sobre los siguientes hechos:

tima o actual.

1. Acerca del encuestado

2. 2 De la madre: fecha de fallecimiento¡ lugar de nacimiento; educación.

�104
2. 3 De los hermanos: número total, mayores y menores, hombres y mujeres
(todos los que tuvo); edad, educación y ocupación de los hermanos varones

6.1 Quiénes viven con él en esa vivienda.
6.2

Características de la vivienda: propiedad 1 número d

e cuartos,

dades.

vivos en la actualidad.

Además' indagamos en las siguientes áreas

de actitudes (además de las r_!;!

feridas a la migración a M
onterrey' de las que ya informamos algo):

3. Acerca de los hijos del encuestado:
3. 1 Edad, educación, lugar de residencia y situación ocupacional de todos

7 • Modernismo.

los que viven en la actualidad.
3. 2 Ocupaci6n de los hijos varones que trabajan.
3. 3 Ocupación, edad, lugar de residencia y nacimiento y educaci6n de los

8. Satisfacción con el trabajo y la carrera ocupacional.

esposos de sus hijas casadas.
9 · Aspiraciones educacionales y
ocupacionales para los hijos.
4. Acerca de la esposa del encuestado y su familia:
4.1 De la esposa: edad, lugar de nacimiento, educación, ocupaciones antes

l O. Medios Y obstáculos para la movilidad social.

y después de casarse.
4. 2 Del padre de la esposa: lugar de nacimiento, ocupación al casarse el

El trabajo de campo

encuestado, educación.
4. 3 De la madre de la es posa: lugar de nacimiento, educaci6n.

La recolección de datos comenzó a mediados de julio y terminó a fines de

septiembre de 1965.

Se recogieron cerca de 1. 650 encuestas de un total

5. Acerca de la migración a Monterrey:

propue sto de 1. 800 (92%), lo que consideramos satisfactorio.

5. 1 Grupo migratorio y orden de la migración.

les dificultades surgieron debido a que los encuestados -hombres en edad

5. 2 Motivaciones para migrar, expectativas al migrar, alternativas para la

económicamente activa- debían ser ubicados en horas dif"ciles
1'
Y días feriados;

migración. Adaptación en Monterrey.

Relaciones en comunidades donde ~

vió anteriormente.

Las principa

....

algunos de los sujetos debieron ser visitados hasta diez veces para localizarlos.

La duración promedio del cuesti_onario fue de 80 minutos.

En los

casos en que resultó imposible ubicar al encuestado, se intentó obtener la
6. Acerca de la vivienda que habita el encuestado:

mayor información posible de algún familiar cercano (esposa, padre) acerca
de los datos básicos; esto fue hecho en muy pocos casos.

�106

107
Los encuestadores fueron alrededor de 40, y todos ellos alumnos de la -

das posteriormente debido a que en el ce
nso 1ª información fue dada general
mente por familiares del e ncuestado.
En esos casos se procedió a encuestar al individuo siempre
que, primero, permaneciese dentro del mismo grupo

Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo Le6n; estuvieron dirigidos por 5 supervisores, alumnos avanzados y con mayor experiencia, y la
coordinación general estuvo a cargo de un egresado de la misma Facultad,
Sr. Alejandro Mart!nez, y de los directores de la investigación.

de edades para el que

tro horas, e hicieron tres encuestas de prueba antes de comenzar con 1:S
Su rendimiento fue satisfactorio.

La experiencia del trabajo de campo seiialó a los investigadores -una vez

no hubiese ninguna infor-

mación accesoria que indicase

Los e_!!

cuestadores fueron entrenados previamente durante cinco reuniones de cua
encuestas de la muestra.

fue sorteado, Y segundo,

más-

que el éxito de este tipo de encuestas reside sobre todo en contar con encue.1
tadores con buena disposici6n para la tarea, bien entrenados y con una org-ª

que las características indicada
no correspondían con la realidad
s en el censo
encontrada 1uego (Por ejemplo, se podía v~
rificar la edad de lo s o t ros varones adultos
que vivían en la misma vivienda)• En los casos de errores
manifiestos, o que el individuo
había rn d d
censado se u a o, se optó por reemplazar el ca
mi
so siguiendo un sorteo dentro del
smo grupo de ingreso/edad por el que había
duo original; esto ocurrió

salido seleccionado el indivi-

en menos del 10% de las encuestas realizadas.

nización bien planeada y estricto control sobre todas las etapas del trabajo de los mismos.

Fueron reencuestados con un cuestionario resumen el 10% de

Estado actual de la investigación

los sujetos visitados por cada encuestador; además, toda encuesta era revisa
da dentro de los diez días posteriores a su realización, y en casos de dudas

En la actualidad se está procediendo

o faltas de información el encuestador debía volver a completar su informe.

se calcula poder terminar esta tarea hacia fines de enero próxi
mo •

El porcentaje de los rechazos estuvo dentro de lo normal en este tipo de en-

con un equipo de diez codificadores,

cuestas; algunos sin duda se debieron en parte a una mala actitud del encue,1

con la encuesta Y otros experiencia

tador, y en estos casos una segunda visita realizada por un supervisor sirvi6

anteriores.

para recuperar el caso; todos los rechazos fueron revisados de esa forma.

Una parte del material, que

a la codificación de los cuestionarios;
Contarnos

algunos de ellos tenían contacto previo
como codificadores en investigaciones -

Todos los cuestionarios son codificados
Y revi sados en su totalidad.
no se intenta analizar de inmediato, fue dejado -

para una posterior codificación.
Un aspecto del trabajo de campo que trajo algunas dificultades fue la base s,2
bre la cual se tomó la muestra: el censo de individuos; en muchos casos la -

Simultáneamente se está realizando un análisis de los
rechazos, al mismo _

información recogida tenía errores, o ya no era válida aunque fue hecho el -

tiempo que se preparan los lineamientos
generales de las tabulaciones Y aná

censo sólo un mes antes de comenzar el trabajo de campo.

lisis de la información recogida,

El error más común

fue una cierta variación en las edades registradas en el censo y las encontr.l

�108
109

NOTAS

LAS PROPOSICIONES OPERATORIAMENTE

SIGNIFICATIVAS

(1) Estudio organizado por el Centro Latinoamericano de Investigaciones en

Ciencias Sociales (Rio de Janeiro), que abarcó inicialmente Buenos Aires,
Montevideo, Santiago de Chile y Rio de Janeiro: en la actualidad se está
llevando a cabo también en México, D.F. Alguna información sobre dicha
investigación puede encontrarse en la publicación del mismo Centro: Boletin,
Año IV, No. 4, Noviembre de 1961; en varios números de América Latina (revista publicada por el Centro) y en Costa Pinto, A.: Estructura de clases
y cambio social. Buenos Aires, Paidós, 1964, capítulo 5.

Lic. Leoncio Durandeau
Este trabajo tiene por objeto definir las

proposiciones operatoriamente

significativas' en vista de la i mportanc1a
. que ella ti
s enen dentro de las
ciencias empíricas en general Y de la economía positiva
en particular.

(2) Cálculos inéditos realizados en el Centro de Investigaciones Económicas,
Monterrey, por Romeo Madrigal.

I

(:1) Según cálculos realizados por el Centro de Investigaciones Económicas,

Monterrey, publicados en su Boletín Bimestral (agosto, 1965), en el período
1960-64 el producto industrial en Monterrey creció en 51 %.

John Neville Keynes (4) comentaba que es común la

confusión existente

entre los _d..;.e..::.s.:a.e.:::.o.:a:.s_d::!_e~c~o~'m~o_jd~e::1b~i~ef!ra!!nus~er_r~!.§._.Qf~..§.
las cosas Y los hechos de cómo son
(4) En relación con esta investigación, el Lic. Adolfo Mir (Facultad de Econ_Q
mía, Universidad de Nuevo León) ha diseñado un proyecto para estudiar la
movilidad social en una tercera generación: los hijos de nuestros encuestadgs.
Para ello, ha tomado una submuestra compuesta por partes iguales de hijos móviles en sentido ascendente e hijos estacionarios de encuestados de nue..§.
tra muestra (en general, fueron seleccionados hijos de obreros especializados).
Dicha muestra fue encuestada con cuestionarios muy abiertos, dirigidos princi
palmente a detectar la posible influencia de distintos grupos (familia, escuela,
trabajo, etc.) en la adquisiciones de motivaciones de ascenso.

las cosas, agregando que esta confusión es
judiciales.

la fuente de muchos errores per

Definía la ciencia positiva como "un

cuerpo sistematizado de _

conocimientos concerniente a lo que es " ' distinguiéndola de la ciencia normativa, "un cuerpo sistematizado de conocimientos que discute los criterios
de lo que debe ser".

Lo que distingue fun damenta 1mente a las ciencias "de lo que
es" (po
sitivas o empíricas) de las c i encias normativas, Y de las puramente formales
como las matemáticas y la l'og i ca' es que las proposiciones de la ciencia
positiva deben ser operatoriamente significativas.

Jean Ullmo (6) sostiene

que "la primera exigencia metodológica d e 1a ciencia (experimental) es no
utilizar en sus enunciados sino conceptos de fi nid os en forma operatoria.

�110

111

El concepto de "operatoriamente significativo" fué presentado por pri
mera vez por P. W. Bridgman (1) en 192 7.

En su trabajo desarrolla una teo

ría de los conceptos científicos poniendo énfasis en el papel de las opera
ciones Y las mediciones asociadas con ellñ s.

verdad o falsedad se puede probar mediante el ensayo empírico y verificar
(aceptar como verdadera) o rechazar como falsa (nos agradaría decir

11

falsi

ficar 11 , pero este verbo tiene en castellano otro sentido).

P. A. Samuelson (5) aplicó

explícitamente a la economía el concepto de operatoriamente significativo

Como lo que caracteriza a la ciencia positiva es su objetividad,
para que las proposiciones sean científicas tienen que ser, además de ope

en su obraFoundations of Economic Analysis (Ver el Cap. I),

ratoriamente significativas, interpersonalmente comparables (definición de
"objetivo").

II

Si alguien dice "Rembrandt fué mejor pintor que Degas'~ o

"los helados de chocolate tienen mejor sabor que los de vainilla", está ha
Para definir con precisión las proposiciones operatoriamente significa
Uvas nos será de utilidad aplicar la distinción kantiana (3) entre proposicio
nes analíticas y sintéticas.
real.

"El todo es mayor que la parte" o

"2= 1+ l II son ejemplos de este tipo de proposiciones.
cambio, dicen algo que puede lógicamente ser negado.

Las sintéticas, en Las proposiciones

operatoriamente significativas p~rtenecen a estas últimas, pero no todas las
proposiciones sintéticas son operatoriamente significativas.

Para que lo -

sean es necesario, además, que lo que dicen acerca del mundo real pueda
Así, las proposiciones "en la punta de un alfiler se pu_g

den parar 13 ángeles" o "aquí hay un fantasma" a pesar de ser sintéticas
porque no dicen algo evidente por sí mismo, ni son definiciones, como no
pueden ser sometidas a comprobación empírica por ninguna operación, no tie
nen sentido operatorio.

Ninguna de las dos proposiciones se puede

comprobar objetivamente.

Las analíticas nada nuevo dicen del mundo -

Son definicionales o tautológicas.

ser comprobado.

blando en términos subjetivos.

En cambio, la proposición II la propensión marginal

a consumir es decreciente" sí es operatoriamente significativa, porque su

El cuadro que va a continuación resume lo anterior.

�112

113
III

Analíticas (Tautologías)
(Dicen algo cuya negación
es lógicamente imposible)

l Qué implicaciones tiene lo anterior para la teoría económica?

Los

economistas en sus teorías hacen continuo uso de relaciones funcionales entre dos o más variables.
Comparables
interpersonalmente
(Objetivas)

PROPOSICIONES

Operatoria mente
significativas
(Susceptibles de
comprobac16n)

Para que la tengan es necesario y suficiente interpretarlas como e.§_

tando sujetas a la hipótesis de que son estables.
son operatoriamente significativas.

Si así se interpretan -

En caso contrario, como veremos ens~

guida, no podrían tener significación operatoria, puesto que fuere cual fuere
el resultado de la comprobación empírica, lógicamente sería imposible negar

1

1

No comparables
entre personas
(Subjetivas)

Sintéticas
(Dicen algo cuya negaci6n
no es contradictoria, sino
lógicamente posible)

nes?

¿ Tienen significación operatoria esas funcio-

las.

Equivaldrían a una tautología.

Si, por ejemplo, se dice que si baja el precio del bien X -- suponie_n
Sin significaci6n
operatoria
(No se pueden
comprobar)

do que los precios de los otros bienes, los ingresos y los gustos de los
compradores permanecen constantes -- la cantidad comprada de X por unidad
de tiempo aumentará, se está haciendo una proposición completamente vacía
de contenido empírico: sin significación operatoria.

Para que las proposiciones sean científicas deben ser sintéticas, con signif!
cación operatoria, y objetivas.

el precio baja y la cantidad comprada disminuye.

Porque supongamos que

Si los precios de los -

substitutos o complementos, o los ingresos de los compradores han cambia
do, la proposición no sería aplicable y la proposición no podría rechazarse.
Pero si estas variables no han cambiado, nos veríamos forzados a decir que
"los gustos" -- una variable no medible -- han cambiado.

La proposición -

siempre sería irrechazable, aumentare o disminuyere la cantidad comprada
como una consecuencia de la baja del precio.

Estaríamos ante una teoría

�114

115

desprovista de si9nificación operatoria, ante una tautología.

REFERENCIAS

La teoría keynesiana de la determinación del nivel del ingreso nacional

nos da otro ejemplo.

1. Bridgman, P • W •: The Logic of Modern Physics, The Macmillan Co.,
New York, 1927.

Dos conocidos investigadores de la ciencia econón!!

ca, Friedman, Meiselman, nos dicén que "Un lector de textos de economía m_Q
derna inferiría de ellos que la revolución keynesiana produjo una teoría de la

2 · Friedman, M • Y Meiselman, D.: "Reply to Ando and Modigliani and to
11
DePrano and Mayer , The American Economic Review, Sept. 1965.
3 · Kant, L.: Crítica de la Razón Pura, Ed. Losada, s·.A., Buenos Aires,
1961.

determinación del ingreso cuidadosamente formulada y lógicamente coherente,
que tenía la gran virtud óe utilizar conceptos que tienen equivalentes empíct
cos directos y fácilmente obtenibles.

Podría también inferir, aunque más por

4 • Keynes, John Neville: The Scope and Method of Political Economy, Kelley
and Millman Inc. , New York, 1955.
5 · Samuelson, P.A.: Foundations of Economic Analysis, Harvard University
Press, 1947.

el tono que por afirmaciones explícitas, que la teoría ha sido comprobada por
6 • Ullmo, Jean: La Pensée scientifigue moderne, Flammarion, Paris, 1958.
la evidencia y que ha pasado la comprobación en forma sobresaliente".
la verdad es otra.

Pero

Aplicando el criterio de estabilidad de las funciones enu_!!

ciado más arriba, que para que las funciones teóricas tengan significación operatoria es necesario interpretarlas bajo la hipótesis de que son estables,
creer que la teoría keynesiana ha sido comprobada por la evidencia implica
creer que la función consumo es estable.

Como la función consumo de hecho

no lo es, la teoría keynesiana es empíricamente falsa.

Sería erróneo decir -

que porque la función consumo es inestable la teoría es "formalmente válida,
pero estéril 11 •

Una interpretación así, está suponiendo que las teorías no son

sino un conjunto de relaciones formales que siguen las reglas de la lógica, Y
no un conjunto de hipótesis acerca del comportamiento de la gente.

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~ibliotccf!s l

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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                    <text>�ft11110 UICl~TAIIO

�INDICE

Pág.

LA INDUSTRIAIJZACION Y LA PRO
DUCCION PRIMARIA EN EL CASO

DE MEXICO . . . . • . .

. . . .

• Lle. Miguel Mancera

1

Lle. Eduardo L. Suárez

37

Lle. Moisés González Navarro

57

UN MODELO DE DESARROLLO ECO
NOMICO (MEXICO 1960-1964). ~ . . . . . J. Raúl Hemández Chávez

93

LAS FERIAS DE CHAMPAÑA . . . .
MEXICO: LA REVOLUCION DESE
QUIUBRADA. • • . . • • . . .

EL CONFLlCTO CAPITAIJSMO- CO
MUNISMO ¿MITO O REALlDAD? ••

• Lic. Eduardo L. Suárez

107

LAS BASES IDEOLOGICAS DEL SO
CIALlSMO REVOLUCIONARIO . . •

• Eduardo Bolio Villanueva

115

RESU~N DE UBROS:
DAVID CAPLOVITZ. THE POOR PAY
MORE: CONSUMER PRACTICES OF
LOW-INCOME FAMILlES . . • • • • •

. • • • Lle. Jorge Balán

137

. ,

Caú, ri.: .
~aJrü

�l

1A INDUSTRIALIZACION Y 1A PRODUCCION
PRIMARIA EN EL C - SO DE MEXICO\'

Lle. Miguel Mancera

I. INTRODULCION

Por largo tiempo se ha discutido si los llamados países sub
desarrollados debieran manejar su situación económica a través de
un incremento en la producción y exportación de materias primas, o
por medio de la industrialización. A este respecto, varios eeonomij,
tas de países latinoamericanos y la Comisión Económica para Amén.
ca Latina de las Naciones Unidas (CEPAIJ han formulado una tesis
que parece tener una influencia decisiva sobre el pensamiento de
los responsables de la política económica y sobre la opinión públl
ca, en América Latina.

:oreo -que la pol{tica que se ha seguido en México, de acuerdo,
en ciertas medidas, con los puntos de vista de la CEPAL, tiene una
gran importancia para el bienestar del país, y por lo tanto merece
un examen cuidadoso.

Este trabajo intenta analizar la tesis de la CEPAL, tanto teg_
rica como empíricamente, en referencia con la estructura económica

*Este artículo fue escrito en 1960; ello explica la fecha de algunos
datos . Con base en el mismo, el autor dictó una conferencia en ej,
ta Facultad, el día 1O de marzo del año en curso.

�2

y la experiencia de Mexico. En consecuencia, no pretendo que mi

3

análisis sea necesariamente válido al aplicarse a otros pafses.

De acuerdo con el argumento de la CEPAL, los término

a)

de In

tercambio para los pn,1; ctores de materias primas mur.~H-ran una
De acuerdo con la CEPAL, el desarrollo económico de América

tendencia hacia el det.. .

·ro en el largo plazo. En los aflos

Latina, si se produce r~pidamente, estará acompañ.ado por una dismi

treintas

nución en la participaci~n de la producción primaria en el PNB, en

marios que en la década de 1860 ,· para comprar la misma can

favor de una mayor participaci~n de la Industria, los servicios y el

tidad de productos manufacturados" .

II

se .necesitaba, e11 promedio, 58. 6% más productos pri

.

-

y

La recuperación de los

comercio. Estoy completamente de acuerdo en que ésa será la tenden

términos de intercambio en la postguerra es sólo un movimien

cia; no veo por qué los pafses latinoamericanos hayan de permanecer

to cíclico, y la tendencia descendente ha aparecido de nuevo,

.

..

por tiempo indefinido como productores de materias primas exclusiv.ªmente. Sin embargo, aunque la CEPAL y el suscrito coincidimos en

Los Drs. Prebisch y Singer explican esta situaci~n, por lo m§.

la estructura que la economía de América Latina tendr~ una vez que

nos parcialmente, por los resultados diferentes de los incremen

se desarrollE'", diferimos en lo que se refiere al camino más adecuado

tos en la productividad en los pa1ses industriales,

para lograr esa estructura. Difiero en el an~lisis que la CEPAL hace

y en los países productores d e materi as pri mas, "la periferia" .

sobre algunas de las causas del subdesarrollo y sobre sus remedios.

El progreso tecnol~gico ha sido mucho mayor en las manufacty_

De hecho, creo que si se siguieran algunas de las recomendaciones

ras que en la producci~n primaria, y, por lo tanto, los precios

de la CEPAL, el costo del desarrollo económico sería mayor del nec§.

de las manufacturas, "de acuerdo con los libros de texto", d~

sario.

hieran haber bajado en relaci~n con los precios de las materias

11

el centro",

primas. Sin embargo, esto no ha ocurrido, debido a que la fu~
No quisiera dejar en el lector la impresión de que mi desacuerdo

za de los sindicatos en " e 1 centro" hace que suban los salarios,

con la CEPAL incluye todas sus sugerencias de política econ~mica. El

mientras que la falta de tal fuerza en "la periferia" hace que

desacuerdo se refiere ~nicamente a la tesis presentada en este trabajo,

all! los aumentos en la productividad se traduzcan en precios

la que espero sea una interpretaci~n correcta de los puntos de vista

más bajos.

de ese organismo de las Naciones Unidas .
Las diferentes elasticidades-ingreso de la demanda por import-ª
ciones en el centro y en la periferia refuerzan la tendencia

II . LA TESIS DE LA. CEPAL

1. Las premisas

1./

Prebisch. The economic develooment of Latin America
· ils problems. U. N., 1950 •

ªnd

soro e af

�4

descendente cie los t~rminos de intercambio, y en gran parte eA
plican
. la tendencia
y a los desequilibrios externos en los pa{_ses
latinoamericanos.

De acuerdo con las estimaciones de la CEPAJ..
{11.g reso por persona

la ~lasticidad-ingreso de la demanda de los Estados Unidos por
los productos de la periferia es del orden del O. 66, mientras que
la elasticidad-ingreso de la demanda por importaciones en los pa

y

!ses latinoamericanos es del orden del 1 . 58 . En estas circun.§.

-

Industria m,2
nufacturera.

Actividades de
Ingreso
A exportación
marginal
per-cápita

tanelas, si la tasa de crecimiento en el centro y en la periferia
fuese la misma (de modo que se mantuviese constante la difere.n,

e

Nivel de
D salarios

Nivel de
salarios B

cia entre los niveles de vida), aparecerfa un problema de balan
za de pagos.

,.

l

,•

e)

., 1

La soluci~n que la antigua escuela cl~sica qfrece para este pr.Q
blema no es te alista. Esa solución consiste en reducir los sal.s
rios a un nivel tal que se estimulen las exportaciones y se vuq!
va redituable un mayor número de actividades de sustitución de
importaciones. Pero las reducciones en los salarios monetarios
raras veces son aceptadas, y a~n si lo fuesen ... argumenta el Dr.
Prebisch- tales reducciones son indeseables, porque implican una
transferencia de ingreso real de la "periferia" al "centro", a tra
H

.v~s del deterioro de los t~rminos de intér.cambio. pebisch uti!!
za utiliza un diagrama para aclarar su, argumento.

Hay un excedente de mano de obra representado por OP. Este

y

v
i/

Prebisch. "Commercial Policy in Und. Countries". AEA, Papers and
froceedings. 1959.
ta Cooperaci9n Intemacional en la Pol!tiga de Desarrollo Latinoamericana .
Prebisch. Op. git.

ºL-~-:---:-~L---------J~~~~--P
Actividades de
Industria n@
exportación

nuf acturera.
DIAGRAMA 1

Fuente: Prebisch, Rau,1. American Economic Review, May, 19 59, P. 27 O•

�7

6
excedente puede ser empleado en actividades de exportación

salarios). En cambio, en las actividades de exportaci~n, el in

o en la industria manufacturera. El ingreso per-cápita real

graso marginal per-c~pita se reduce m~s rápidamente que el in

en las actividades de exportación, OA, es igual al ingreso

greso per-cápita, debido a que quienes se benefician de los

per-cápita real en las actividades industriales, PC. Los

ª-ª

precios más bajos son los extranjeros. Por tanto, la soluci~n

!arios reales, OB y PD, también son iguales. AB y CD repr_!!

clásica implica una transferencia de ingreso real al exterior, lo

sentan los beneficios, que se suponen constantes a cualquier

cual la hace inconveniente.

-

nivel de producción
para no complicar el argumento. La deman
.
da por los productos de
no es pei :: 3Ctamente .elá-ª.
. exportación
.
.

d)

Hay una versi~.n posterior de la soluci~n cl~sica que consiste

tica y, en consecuencia, a medida que se venden más bienes,

en la depreciaci~n de la tasa de cambie\, por virtud de la cual

su precio declina.

se estimulan las actividades de exportación, y las de sustitucién
de importaciones. Se reconoce que esta proposici~n tiene por lo

-

I'

Bajo estos supuestos, la respuesta de la escuela clásica
se
.

menos la ventaja de ser realista, pues mientras que las reduccio

ría: Déjese que los salarios disminuyan a lo largo de las Cl!r

nes de salarios monetarios son difíciles o imposibles de llevarse

vas BN y DN, qµe representan los niveles de salarios a los

a efecto en la práctica, la depreciación de la tasa de cambio pu.§

cuales resultan redituables las expansiones sucesivas tanto de

de hacerse y de hecho se hace en el mundo real, Pero, fundame.n

las actividades de exportactón, como de las actividades indu.§.

talmente, ambos ajustes implican la misma cosa: una ~educción

triales, y hay un punto, N, en el que toda la mano de obra

de los salarios expresados en mon~da extranjera, y, por lo tanto,

excedente se absorberá y el PNB real se hará máximo.

una transferencia de ingreso real al exterior.

Ei

Dr. Prebisch dice que ~sta no es una solución ~ptima para

e)

Los precios de muchos productos primarios están sujetos a fue..r.

los pafses subdesarrollados. En las actividades industriales el

tes fluctuaciones cíclicas, y los efectos de éstas sobre los in

ingreso per-cápita y el ingreso marginal per-cápita son iguales

gresos de los productores no se compensan por movimientos

para la economía en conjunto, porque, al aumE;lltar la produ.9.

opuestos en los volúmenes que se comercian; de este modo, el

ci~n, los menores ingresos monetarios se compensan con pr_!!

ingreso de los productores de materias primas, aparte de ser ba

cios más bajos de los artículos que se producían desde antes

jo, sufre inconvenientes variaciones periódicas.

•,

de que se operara la reducción en los salarios (se explican
los precios m~s bajos de esos art{culos por la reducción en
sus costos nominales lograda a trav~s de la disminución de

f)

En virtud de que la introducción de t~cnicas modernas en la prQ
ducción de materias primas en muchos casos ahorra trabajo, se

�9

8

deja sin empleo a trabajadores previamente ocupados, con lo

Óptimo" del Dr. Prebisch, G:

que se produce un excedente de mano de obra, o se agranda
a)

el que ya existía.

El ingreso adicional total se convierte en AOPCF, superficie m-ª
yor a la correspondiente al ingreso adicional total que se obti,g

g)

Excepto en el caso de que los países periféricos. sigan una PQ

ne con la solución clásica, AOPCMH. La diferencia entre los

lítica autárquica de comercio exterior, tales países juegan un

dos ingresos se muestra en la superficie sombreada FHM. El

papel pasivo en la determinación del volumen del comercio in

país evita que esta diferencia se transfiera al exterior.

)

ternacional. Este es una función del crecimiento del ingreso en
los países industriales, y de la elasticidad-ingreso de la dema.n

;

da de estos por los productos de

II

b)

y

La proporción del PNB representada por el comercio internacional
disminuye y, por lo tanto, la economía del país sufre menos por

la perifieria".

las fluctuaciones cíclicas en el precio de los productos primarios.
2 • La conclusión
c)

El excedente de mano de obra es absorbido sin que se deterioren
excesivamente los términos de intercambio.

La solución que la CEPAL sugiere para la intrincada situación de

los países de América Latina es la protección de ·1as actividades indu_!
triales, en la medida en que sea necesaria para igualar el ingreso mé![

d)

El volumen del comercio mundial permanece igual y sólo cambia

ginal en esas actividades con el ingreso marginal en las actividades -

su composición; los países subdesarrollados importan menos PrQ

de exportación. En términos del diagrama del Dr. Prebisch, esto sigq!

duetos manufacturados de consumo y más equipo.

fica que las actividades industriales deben extenderse hasta PG, mie.n
tras que el crecimiento de las actividades de exportación debe limita¡_
se a 0G. Para obtener esta estructura de la economía, debe otorgarse

e)

La tendencia hacia los desequilibrios externos se corrige o por

lo menos disminuye.

alguna protección a las actividades industriales, ya que, sin ella, en
el punto G las actividades de exportación pueden pagar salarios como

III. EVALUACION DE LA TESIS

GL, mientras que las actividades industriales sólo pueden pagar GK.
La evaluación de la tesis de la CEPAL requiere un examen de

Las siguientes virtudes se atribuyen a una política de protecci6n

la validez de las premisas en que se basa. El resultado de este ex-ª.

que se lleva a efecto en la medida necesaria para alcanzar el "punto

men indicará si la conclusión puede ser aceptada o debe ser rechazada.

Y

1. ,Los términos de intercambio.

CEPAL. Op,

cit.,

p. p. 68 y 130 ·

�11

10

Muchos factores hacen dif[cil obtener conclusiones de los d-ª

La opinión del Dr. Prebisch sobre el deterioro de los términos
de intercambio para los países subdesarrollados se apoya en un estu
dio de las

tf aciones

Unidas en el que se utilizaron datos de Inglate

rra. En la gráfica que sigue, se reproduce la representación de tales

tos de los términos de intercambio d e I ng1a t erra, y d e las estad[sti
cas de términos de intercambio en general.

Ensegu1'd a se 11 stan al

gunos de esos factores:

y

datos hecha por Morgan.
a)

Las correcciones por mejoras en la calidad son raras e incom
platas. No hay duda de que las manufactura_s han experimenta

140
~

,,

130

1\

,' '· '

1
1
1

\

1

110

~

1

1

1 \ f \¡

I

I

,,

90

,,

11

,,

80 .

1

1

70
1

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1

1

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1

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1

1

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1

table a este respecto:

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1

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•

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1I

...

,1, " *,''

''

,' ""

Esto significa que cuando las má
.,..

travé_s de los años- se dice que el precio unitario ha aumenta

1

I

"Los [ndices de valor unitario de la

quinas se hacen m~s ligeras y m~s eficientes -como sucede a

1 1

1

-

dos, divididos por el peso.

1

~\
"··,... --

/

V

maquinaria representan en su mayor parte los valores declar_g_

I

1

I

1

f

1

50

'1

,

\
\

,-

.,

\
t

f

100

60

\

.

"'

1\

f'

•

120

do un gran cambio en su calidad,. ·Haberler cita un ejemplo no

1/

do, cuando en realidad ha bajado".

''

'

1•

\

•

Igualmente, debiera tomarse en cuenta que en perfodos largos,

.l

"

digamos de un siglo, el surtido de manufacturas que se ofrecen
al consumidor cambia enormemente, de manera que es muy difí

~ 1

'V,

cil apreciar las verdaderas variaciones de los precios.

40 1

t

1800 10

20

30

40

50

60

70

80

90 1900 10

20

30

40

50

b)

Los datos de Inglaterra se compilaron sobre la base de los pr_g_
cios de las exportaciones e importaciones inglesas en lo::. puerr,

* No datos
Términos de Intercambio entre productos primarios y manufacturados 1801-1953.
Datos de Inglaterra.
Fuente: Morgan, Theodore. "The long-run terms of trade between agriculture-and
manufacturing". Economic Development and Cultural Chanq'¼ Vol. VIII, No. 1,
October, 1959.

tos británicos, lo que implica que lds costos de transporte fu_g
ra de Inglaterra constituyeron una parte del precio de las impor
taciones, pero no de las exportaciones . La impresiontante red u'=
ció_n en los costos de transporte que sigui~ a la aparición de lo::;
canales, ferrocarriles, buques de vapor, caminos y camiones,

W Morgan.

"The long run terms of trade between agriculture and ma
nufacturing". EDCC, October, 1959.

V

Review of Economic Studies, 1958·, p. 5.

�... 2

tendieron asf a deteriorar los té_rminos de intercambio para los
pafses subdesarrollados, de acuerdo con las estadísticas britá
nicas; pero esto no significa que los t~rminos de intercambio

las actividades industriales en relación con el precio de las mi.§.
mas. Las estadísticas de los términos de intercambio, y las pro
yecciones de tendencias, no proveen por sí solas toda la inform~

para tales pafses se hayan deteriorado necesariamente. Se ha

ción necesaria para determinar la estructura económica cuya ado11

estimado que en 1840 los costos de transporte representaba en

ción sea más conveniente para un país.

tre el 30 y el 70% del comercio mundial, mientras que justo
antes de la segunda guerra mundial esa proporción había baja

Además, si hubiese existido en el pasado una tendencia bien defirl!

y

do al 10%.

da al deterioro de los términos de intercambio, no se puede estar
seguro de que haya de continuar en el futuro, a menos que la hipó

c)

Se pueden derivar conclusiones contrarias del mismo conjunto de
datos, dependiendo de los años que se escojan. Si el año de

tesis que explique los hechos observados aparezca adecuada para
e~plicar los subsecuentes, o a menos que haya alguna otra hipóte

1800 se compara con el de 1950, se podrfa argumentar -contra
lo que dice el Dr. Prebisch- que se ha producido un mejoramien

sis acerca de los eventos futuros que permita prever la continuación
de la tendencia. Examinemos en primer término la explicación del p~

to en los términos de intercambio, o bien, si se consideran inad

s ado. ¿ Es :;:&gt;osible que la diferencia en la fuerza negociadora de los

rnisibles las comparaciones entre años tan distantes, se podría

sindicatos en el centro y en la periferia pueda cambiar los términos

señalar que, durante los Últimos veinte años mostrados en la ctg

de intercambio? Es cierto que los términos de intercambio de un bien

va, se advierte una mejorfa en los t~rminos de intercambio. Tan

particular que se venda al exterior, cuya demanda sea muy inelástica,

to si se escoge un per{odo más largo, corno si se escoge un pe

pueden mejorar sustancialmente a través de la acción conjunta de los

ríodo más corto que el elegido por el Dr. Prebisch, se obtienen

sindicatos que intervienen en su producción, del mismo modo que pue

conclusiones contrarias a la suya.

den mejorar, digamos, por la imposición de un impuesto a la exporta
ción. Pero, cuando nos ocupamos de los términos de intercambio ,...,,

d)

Y

Suponiendo que estas estadísticas no sufrieran de las deficiE:ncias

general, no resulta aplicable el razonamiento interior. Si rest1 ltara

mencionadas, y suponiendo también que las mismas revelaron

aplicable, sería ciertamente muy fácil para la periferia corrc½ tr

C.Q.

S'J

sJ

rrectamente una tendencia al deterioro de los términos de intercam

tuación adversa por el establecimiento de impuestos a la exportación

bio, no se podría deducir de ello que los productores de materias

que compensaran la debilidad de sus sindicatos. ¿Por qué no se ha

primas estarfan en una posici~n más ventajosa si produjesen manu

hecho esto? Una poslble explicación es que un país de la periferia

facturas. El costo de oportunidad de la producci~n primaria, en

se mostraría ren,uente a firmar un acuerdo internacional para imponer

relación con su precio todavía puede ser menor que el costo de

impuestos a la exportación, o elevar los existentes, por temor

Morgan, Op. cit.

d

qu o

las otras partes contratantes no cumplieran el acuerdo, o por el t.§.

�mor a que surgieran nuevos competidores que tomaran parte del mer
cado. Si es difícil para los gobiernos celebrar un acuerdo de tipo
monopólico, ¿ Podemos esperar que tal cosa resulta más fácil para

Resumiendo lo dicho, me inclino a pensar que de la observación de
las tendencias de largo plazo que muestran las estadísticas de los
-términos de intercambio no se puede obtener un consejo muy claro

los sindicatos de diferentes países?
para la formulación de la política económica. Obsérvese, por ejem
plo, que el desarrollo económico de Inglaterra, Estados Unidos, Aus
Más bien creo que si los sindicatos de un país obtienen salarios más altos, que no corresponden a incrementos en la productividad,
mientras que en el resto del mundo los salarios permanecen constan
tes, ese país perderá clientes, o su tasa de cambio se depreciará .
Paradójicamente, es en la mayoría de los países de América Latina,

tralla y Canadá, tuvo un gran auge precisamente cuando estos países
aumentaron sus actividades de exportación, no obstante que, de acu~
do con las estadísticas, estaban enfrentando una clarísima tendencia
al deterioro de sus términos de intercambio (Inglaterra en la primera
mitad del siglo XIX y los otros en la segunda mitad del mismo siglo).

Y no en los centros industriales, donde las tasas de cambio se han

depreciado y los salarios monetarios han aumentado más.
Tampoco debiera olvidarse que si bien es cierto que la expansión de
las exportaciones de productos primarios están expuestas al riesgo de
Supongamos, con el Dr. Prebisch, que los aumentos en la producti
vidad de las industrias de exportación de América Latina conducen a
I'

precios más bajos de las materias primas, dejando los salarios mon_g
tarios al mismo nivel, mientras que los descubrimientos tecnológicos
en el centro conducen a salarios monetarios y reales más altos, sin
modificación en el precio de las manufacturas. Me parece que

precios descendentes, también lo es que las empresas manufactureras
están expuestas al riesgo de la obsolescencia del capital, tan frecuen.
te ahora. Se podría argumentar que la protección alivia la situación de
una empresa cuyo capital se vuelve

obsoleto, pero es claro que el

país que otorgara protección en esas circunstancias se negaría a sí
mismo los beneficios de una tecnología mejor.

Prebisch tiene razón al señalar la influencia de una de las fuerzas
en acción, o sea el impacto de la productividad sobre el precio de
las materias primas; pero, por otra parte, no considera que el ma¡or
ingreso real en los países industriales desplazará hacia la derecha
la curva de demanda por productos primarios, tanto alimentos,

como

materias primas que se usan en las incrementadas actividades indu.§.
triales. Así pues, hay dos fuerzas opuestas que afectan el precio de
los productos primarios, y no tenemos elementos de juicio para deter
minar cuál de ellas va a preponderar.

Puesto que la discusión sobre las tendencias de largo plazo de los
términos de intercambio entre la producción primaria y las rr , nufactu
ras es en su mayor parte estéril, parece claro que una acción más
fructífera que podrían seguir quienes hacen la política económica con
sistiría en el examen de la demanda, la oferta, y los costos de pro
ducción potenciales de cada bien individual, y sobre esas bas2s de
cidir lo que se ha de producir, independientemente de que el artículo
sea una manufactura o un producto primario. Por supuesto, los estu
dios sobre demanda, oferta y costos no deben ser superficiales; se

�En el cuadro anterior se puede identificar una tendencia adversa
deben tomar en cuenta los movimientos de largo plazo de la demanda

en los términos de intercambio. Sorprendentemente, de acuerdo con los

'

y

las medidas tomadas por los competidores' la introducción de la inv~

datos de la CEPAL,

sión, las economías de escala y otros criterios de inversión.

deterioro de los términos de intercambio fueron las manufacturas. El

los productos de México que contribuyen más al

período 194 5-19 55, los t~rminos de intercambio de las manufacturas ba
Conviene decir una Última palabra acerca de la experiencia
Desafortunadamente, las estadísticas disponibles

mexicana •.

no cubren un período

muy largo; sin embargo, resultan interesantes.

jaron de 167 a 88, mie ntras que los términos de intercambio de los prQ
duetos agrícolas bajaron únicamente de 114 a 83, y los de los minera
les mejoraron de 68 a 115. ¡ Ciertamente serfa arriesgado basar un pro
grama de desarrollo en las tendencias mostradas por las estadísticas

MEXICO: Indices de la relación de precios del intercambio. 1945-55

de términos de intercambio globales!

(1950 = 100)

Años

Productos agro
pecuarios de:- Productos Productos ma
la pesca y fo minerales nufacturados
restales.
-

Hasta ahora hemos considerado las tendencias pasadas de los t~r
Total

minos de intercambio. En la siguiente sección examinaremos la tesis
formulada por la CEPAL para justificar la extrapolación de la tendencia

1945
1946
1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955

11

114
98
96
103
82
100
97
98
87
90
83

68
71
96
109
112
100
124
130
103
116
115

al deterioro de dichos términos.

167
169
139
149
123
100
98
98
109
93
88

104
104
101
112
96
100
106
107
93
99
91

2. La elasticidad-ingreso de la demanda por importacio:pes en el centro
y en la periferia.

Me parece que es muy diffcil encontrar estadísticamente el valor

(Porcientos)
Incremento eri
tre 1945 y

1955.

de la elasticidad ingreso de la demanda por importaciones, debido a

-27.2

69.1

-47.7

-12.3

que el monto de las importaciones se determina por varios factores , y
no sólo por el ingreso.

Fuente:

CEPAL, El desequilibrio externo en el desarrollo económico
latinoamericano. El caso de México. 1957. Vol. I, cuadro
I-4. Pág. 20.

a)

y
L

La elasticidad-ingreso de la demanda por importaciones en México.

CEPAL, El desequilibrio externo en el desarrollo econ9mico Latinoamericano. El caso de México, 1957 .

�En su estudio del caso de M~xico,

19

1º/

la CEPAL presenta un aná

tasas. De esta manera, la influencia del precio sobre las impor

lisis de correlació.n que refleja una elastici.dad ingreso crecien

taciones se elimina o se reduce, puesto que los per{odos en que

te de la demanda de importaciones, a medida que aumenta la

la tasa de cambio est~ sobrevaluada, durante los cuales las im

tasa de crecimiento del PNB.

portaciones tienden a aumentar debido al efecto de los precios,
se compensan con los perfodos en los que la tasa de cambio e_[

Me parece que este an~lisis es obj etable por varias razones.

t~ sub-valuada, en que las importaciones tienden a decrecer de

Calculando el coeficiente de correlació.n entre las tasas de ª..!:!

bido a su alto precio en moneda dom~stica. Este enfoque resulta

mento de los precios y las tasas de crecimiento de las importa

adecuado, siempre que el nivel medio de las reservas intemaciQ

clones, descubrimos que es ligeramente mayor (. 77) que el

nales del pafs sea aproximadamente igual en el primero y en el

JJ.I

CQ

eficiente de correlación entre las tasas de crecimiento del ingr_g

Último· año del perfodo considerado. De otra manera, la tasa

so y las de incremento de las importaciones que encuentra la

tasas de cambio estuvieron sobrevaluadas en conjunto (si las re

CEPAL para los mismos años (. 73}.

servas disminuyeron), o sub-valuadas (si las reservas aumenta

que el valor de las importaciones dependen exclusivamente del

ron).

w ¿Podemos entonces suponer

0

monto del ingreso o debiéramos tornar también en cuenta la in
fluencia de los precios? Si optamos por incluir el efecto de los

Siguiendo el procedimiento anterior, en el caso de México encon

precios sobre las importaciones, procedimiento que me parece es

tré que la tasa m~dia anual de crecimiento de las importaciones,

el correcto, ya no podemos aceptar el análisis de la CEPAL, b-ª

en términos reales, en el período 1948-1958, fue 3. 3, mientras

sado en las elasticidades-ingreso exclusivamente.

que la tasa media anual de crecimiento del PNB, en t~rminos re-ª
les, fue 5. 3 . . La relación de los dos promedios es . 62. Esta re

Un enfoque más adecuado al problema de estimar la elasticidad-

lación podría ser ligeramente mayor si las reservas del Banco de

ingreso de la demanda de importaciones, consi~te en encontrar

México no hubiesen aumentado en 245 millones de dólares, de

las tas as medias anuales de crecimiento del PNB y de las irnpo_r

1948 a 1958.

taciones en un .período suficientemente largo, y relacionar tales
Suponiendo que de alguna manera pudi~semos encontrar una cifra

1.Q/
l!f

W

CEPAL. Op. cit.
~
Calculado con base en los datos del Boletín Económico de America
Latina, volumen N, No. Z; y Banco de México, Informe 1959.
Período 1945-1955, con excepción de 1946 en que se realizaron al
gunas importaciones diferidas; y 1948, 1949 y 1954, que fueron -ª
ños de devaluación.

que no mostrase ninguna influencia de precios, todavía no podrfa
mo 9 conocer la verdadera elasticidad-ingreso de la demanda por
importaciones. Esto se debe a que el. incremento de las importa
clones no se determina solamente por incrementos en el ingreso

�en los precios, sino también por otros factores, tales como

i·or último, podemos mencionar los controles al comercio intern-ª

las decisiones monetarias y fiscales, los préstamos de institu

cional como otro factor, distinto del ingreso, que afecta el volu

ciones internacionales, y el control del comercio exterior,

men de las importaciones. Ciertamente, estos controles no pu_!:!

y

den ignorarse en México, donde un grán número de productos
La política monetaria y fiscal de las autoridades puede modificar

0.§.

tá sujeto a aranceles y/o permisos de importación.

las importaciones generadas por un ingreso dado, por ejemplo,

'

cuando hace que la participación de la inversión en el PNB ª.!!.

Recapitulando, podemos concluir que los valores encontrados por

mente a costa del consumo, ya que es probable que los gastos

la CEPAL para la elasticidad-ingreso de la demanda por import,s

de inversión tengan un contenido de importación mayor que los

ciones son simplemente relaciones entre incrementos porcentuales

gastos de consumo.

en el PNB, que no deben identificarse con la verdadera elastici

1

dad-ingreso de la demanda por importaciones, puesto que los num,!:!

11

L:&gt;s préstamos internacionales son un determinante importante del

radores de esas relaciones no están influenciados solamente por

nivel de las importaciones, Si, por ejemplo, el EXIMBANK hace

el ingreso, sino también por otros factores, o sea los precios, la

un préstamo de 100 millones de dólares a una empresa mexicana

importancia relatlva de la inversión y el consumo, los préstamos

para que compre equipo en los Estados Unidos, las importaciones

internacionales, y los controles al comercio exterior. Mi concly

de México aumentan en 100 millones de dólares, pero este aumen

sión es que desafortunadamente no hay evidencia en cuanto al v-ª

to difícilmente se puede considerar como una función del ingreso

lor de la elasticidad... ingreso de la demanda por importaciones en

de México; más bien, es una función del resultado de ciertas ne

México.

gociaciones llevadas a buen término. Asimismo, si se realizan al
gunos gastos domésticos para instalar el equipo, aumentando de

b)

La elasticidad ingreso de la demanda de imp2,rtaciones en el cen-

W que

este modo el ingreso nacional, debiéramos considerar tales gastos

tro. Se ha señalado

como una función del resultado del préstamo, y no a la inversa,

de los países industriales, procedentes de América Latina, han a.Y

México ha recibido muchos préstamos del tipo del escrito,

mentado a una tasa menor que la tasa de incremento del PNB de

que

en los últimos años las importaciones

han tendido a aumentar las importaciones, y a elevar la relacién

esos países. De 1950 a 1957, por ejemplo, el PNB de los Esta

entre el incremento porcentual de las importaciones Y el incremen

dos Unidos, medido en dólares corrientes, aument~ en 52%, mie,n

to porcentual del PNB, relación que no debe llamarse elasticidad-

tras que sus importaciones de América Latina aumentaron Únicamen

inareso de la demanda, puesto que, como hemos visto no refleja
"'

una re lación funcional pura.

.W

CEPAL, Estudio económico de América Latina. 1957, p. 18.

�de que las importaciones futuras de los centros industriales,

te en 29%. La CEPAL proporciona varias explicaciones respecto

provenientes de América Latina, no e.s tarán condicionados Úni

de este fenómeno: a) ha disminuído el insumo de combustibles

camente por la demanda de productos primarios que ejercen los

Y materias primas por unidad de manufactura; b) las actividades

centros industriales, sino también por su oferta. Durante el úl

agrícolas en Estados Unidos han recibido más protección; c) las

timo año, la producción de ciertas materi as primas en los Esta

materias primas tradicionales se enfrentan a la competencia de

dos Unidos ha sido menor que .s u demanda, y la diferencia se

los productos sint~ticos; d) el crecimiento de la demanda de ali

ha cubierto por importaciones crecientes.

w

mentos no sigue el paso del crecimiento del ingreso.

Con base en esta ex

-

periencia, Aubrey ha estimado que en los años venideros las

importaciones de productos primarios en los Estados Unidos, en

Examinemos en qué medida es probable que estas tendencias con

w

¡,
,¡

tinúen en el futuro. Como hace notar Aubrey,

11

-

dólares de valor constante aum-:Hcarán en 3½ a 4% anualmente,

el desplazamien

lo que implica que la prbbable elasticidad-ingreso de la dema.n

to tecnológico se menciona a menudo como una cuasa de menQ

da por importaciones y el ingreso aumentará, invirtiéndose la

res importaciones, pero este argumento se puede exagerar, ya que

tendencia anterior.

el cambio tecnológico no necesariamente sustituye importaciones,
como sucedió en el caso de la seda y del hule natural, en gran

Es interesante el hecho de que, de acuerdo con la CEPAL, se

medida bajo la influencia de la escasez de tiempos de guerra.

espera que las exportaciones de México, en términos reales

Por ejemplo, el empleo del aluminio en vez del acero puede sig

crezw a una tasa media anual de 3. 7%, en la década 1955-

nificar un aumento en las importaciones, y lo mismo se puede de
cir de la tendencia hacia el empleo de aleaciones de acero".

1965, la cual se aproxima a la estimación de Aubrey I y es ma
-

La

yor que la futura tasa probable de crecimiento del ingreso de

CEPAL y el GATT también han expresado una opinión optimista en

los Estados Unidos .

relación con la demanda futura de metales y combustibles.

Del examen de la elasticidad-ingreso de la demanda por importa

La demanda de productos agrícolas parece encontrarse en una si
tuación menos favorable, puesto que la propensión media al con
sumo de alimentos disminuye a medida que aumenta el ingreso.

I

clones en México, y de las exportaciones probables en el futuro,

no

podemos concluir, como lo hace la CEPAL, que necesariamente habrán
de presentarse desequilibrios externos, aún en el caso de que la tasa

Sin embargo, hay que hacer una observación muy importante , la

W

Aubrey. 11 lDng term future of U. S . Imports and its implications
for primary producing countries 11 • N.A, Papers and Proceedings
195 5.
'

de crecimiento del PNB de México continúe siendo del orden del 5%.

W
W

Aubrey. Op . cit.
CEPAL, El desequilibrio externo en el desarrollo económico Latinoamericano, El caso de México. Vol. l.

�por bienes y servicios. Esto estimula la inversi~n en otras industrias
Finalmente, cabe notar que un pafs no tiene por- qu~ seguir una
y, a su vez, esta inversión aumenta el ingreso nacional y vuelve r~

política de limitar el desarrollo de sus industrias de exportación a la
dituable el establecimiento de nuevas industrias. Si en este punto
del crecimiento de las importaciones de sus clientes. Tal vez sea po
empieza a decrecer el sector exportador tradicional -lo que, por cieL
si ble aumentar la participación de ese país en el mercado, y, en ese
to, no es probable que suceda de la noche a la mañana- los factores
caso, sería absurdo desaprovechar la oportunidad. Países muy prÓsp_g
desocupados encontrar~n ocupaci~n en las industrias que se estable~
ros, como Alemania, lo han visto así, y también podemos mencionar
can en respuesta al estímulo que el "crecimiento desbalanceado" de la
que el notable desarrollo de México en los años de la postguerra se
vida real ofrece continuamente en los países en desarrollo.
ha debido,
1

1

en gran parte, al incremento anual de sus exportaciones

111

en un 7.8% en términos reales, de 1945 a 1955.

Creo que la mayor
Conviene mencionar que el notable efecto multiplicador que han

parte de los países subdesarrollados tienen, durante algún período, la
tenido las exportacion'"' s mexicanas se ha debido a ciertas caracterís
posibilidad de aumentar sustancialmente algunas exportaciones, Y que,
ticas de algunas de las principales de esas exportad.enes. Las empre
si aprovechan la oportunidad, pueden romper el círculo vicioso del e§.
sas productoras no han sido apéndices de las economías de los centros
tancamiento.

Aún si las exportaciones disminuyen después, el país
industriales, stno que ha sido propiedad de mexicanos y operadas por

ya habrá "despegado", y el estancamiento no volverá necesariamente .
ellos mismos. Tal es el caso de la industria textil, que prosperó du
Creo que. este es el caso de México; su desarrol~o ha sido grandemen
rante la guerra, así como del cultivo del café y del algodón en la
te estimulado por las actividades de exportación a partir de la segun
postguerra. La reforma agraria de los años treintas hizo posible que
da guerra mundial, y el florecimiento de tales actividades ha creado
muchos agricultores y pequeños propietarios agrícolas se beneficiaran,
un mercado para otras que se han iniciado. Paradójicamente, la expan
no sólo de la retribución de su trabajo sino también de la renta de la
sión de las exportaciones produce la diversificación de la estructura
tierra.
económica, y no a la inversa. Si algunas exportaciones mexicanas se
enfrentaran ahora a una situación difícil, resultaría más fácil para el
mercado interno, ya ampliado, ofrecer oportunidades para absorber le s
3. La transferencia del ingre so real de la "periferia" al "centro".
factores desocupados por las industrias de exportación que declinaran.
Por así decirlo, hay un tipo de desarrollo a la manera Hirschm2.n: la
Como antes se dijo, el Dr. Prebisch ha sostenido la opinión de
·
aumenta el ingreso de quiene -~ 8stán
expansión de las exportaciones
que si "la periferia" adopta los remedios para la desocupación de los
ocupados en las actividades de exportación, así como su d emanda
economistas clásico~, en cualquiera de sus dos versiones: reducción

11.I

de salarios o devaluación de la tasa de cambio, habrá una transferen.
CEPAL, El deseguilibrio ext~rno en e l d esarro11o económico Latinoamericano. El caso de Mexico. Vol. 1 .

cia de ingreso real hacia los países industriales Y de que esta tran.§.

�26

27
estoy seguro de que la expansi~n de las actividades de exportación,
ferencia podrfa evitarse si, en vez de seguir el consejo clásico se
hacia la derecha del punto O, y de la de las actividades industri-ª
diese protección a las actividades industriales_ De acuerdo con el

les. hacia la izquierda del punto P, puedan desarrollarse simu-ltáne-ª

Dr .Prebisch, el ingreso real que se podrfa ganar con la protección
mente- en todos los casos a través de la absorción de mano de obra
es igual al área sombreada, FMH, en su diagrama.
excedente.
ME:: parec:e que el Dr. Prebisch no considera un cambio import~

Es muy probable que la expansión de una de esas actividades

te que se produciría en la economía como consecuencia de su proposi
se haga a costa de la otra (por lo menos en el corto plazo). Esto es
ción: en virtud de que la protección eleva los salarios monetarios por
encima del nivel que tendrfan en la solución clásica (GL en vez de
JN}, el precio de todos los productos industriales serfa mayor bajo el

así porque el trabajo calificado, y el talento directivo son escasos;
y porque e 1 trabajo no calificado, del que ciertamente hay exceden
tes, no es un sustituto perfecto de aquellos tipos de trabajo. Es por

proteccionismo que bajo la solución clásica. Por supuesto, este ay
ello que el desempleo ha sobrevivido a las devaluaciones Y a una pro
mento de precios implica una pérdida de ingreso real. ¿Será esta pér
tección en constante aumento, tanto en México como en otros países •
dida mayor o menor que el área sombreada FMH? El diagrama no lo
establece, de manera que no podemos estar seguros de que el "Óptimo
Siendo esta la causa básica del desempleo es muy probable que
del Dr .. Prebisch" sea mejor que el "Óptimo clásico".
una política de protección que intente remediarlo no sólo fracase, si
no que tienda a exagerarse. Las empresas · que reciben protección pa
Se puede decir algo más acerca del di'agrama. Las llamadas acti
ra poderse establecer, no sólo ocuparán mano de obra excedente no
vidades de exportación se refieren, en muchos casos, a industrias que
calificada, sino que tomarán trabajo calificado y talento directivo de
producen tanto para el mercado doméstico, como para el mercado intEll:
las empresas ya existentes, ofreciendo salarios m~s elevados • Cuando
nacional. Si esto es así, los compradores domésticos de materias pri
esto ha sucedido, las empresas ya existentes encuentran que,

-3

fin

mas se benefician de los precios decrecientes de éstas cuando se eA
de recuperar sus empleados calificados, tienen que ofrecerles s alador;
pande su producción. Esto significa que la curva de ingreso marginal
aún más altos; pero, para este fin, los precios deben elevarse, Y,
de las llamadas actividades de exportación será menos pronunciada
(por la misma razón que las curvas del ingreso, y del ingreso marg!
nal de las actividades industriales, son iguales}, Y que el área som.
breada FMH será menor, y, por tanto, la supuesta "transferencia de
ingreso real " . Una u'!tima observacio_'n acerca del diagrama es que no

para que los productos se Vend an a precios más elevados, debe ofrQ
cers·e protección a estas empresas que antes no estaban protegidas .
A su vez, las empresas que recibieron protección en primer término,

la necesitarán ahora en mayor escala para aumentar los salarios de
los empleados calificados, Y asl, sucesivamente. .,J Gua_'1 es el resultado

�28

29

de este proceso? una espiral ascendente de precios y de salarios

El total de las exportaciones de mercancfas, de México, ha

-

para el trabajo calificado, mientras que los salarios del trabajo no

experimentado una tendencia creciente a largo plazo, y las desviacio

calificado permanecen a un nivel bajo, . puesto que subsiste la des,2

nes no han sido tan gré:ndes que no se pudieran compensar por una

cupación. Adem~s, se produce una distribución inadecuada de rectg

política anticfolica adecuada. Las exportaciones alcanzaron su punto

sos, debido al traspaso de factores a industrias en las que Uenen

más alto en 1956, con un valor de 807 millones de dólares, y luego

una producth1idad marginal menor.

bajaron a 706 y 709 en los dos años siguientes, como consecuencia
de la Última recesión. La diferencia, de alrededor de 100 millones de

4. Las fluctuaciones en los precios de las materias primas.

dólares en el valor de las exportaciones, entre el auge y la depresión
representa Únicamente alrededor del 1% del PNB en esos años.
No hay duda de que tales fluctuaciones existen, y que son muy
El problema de balanza de pagos causado por las fluctuaciones
pronunciadas. Sin embargo I por s1 mismas no vuelven inconveniente
de las exportaciones mexicanas tampoco es insuperable. Las desvia
la producción de materias primas, mientras ia producción primaria sea
cienes negativas de las exportaciones de su tendencia general, en
más redituable respecto de las actividades alternativas que el país
1952, 1953 y 1954, sumaron 121 millones de dólares; las desviaciQ

puede desarrollar. Por supuesto, debe recono~erse que la inestabilidad
del mercado implica un costo en sí misma, debido a los perjuicios que

nes positivas durante 1955 y 1956, sumaron 172 millones de dólares;
y las desviaciones negativas en 1957, 1958 y 1959, sumaron 175. E.e.
causa a quienes están ocupados en las actividades sujetas a fluctu-ª
to significa que una reserva internacional no mayor de 200 millones
clones, y a la economía, en general.
de dólares debiera bastar por ahora para evitar que las fluctuaciones

w

cíclicas de las exportaciones causaran problemas de tipo de cambio,
Las perturbaciones causadas al conjunto de la economfa por las

en caso de qu_e las importaciones en bienes y servicios no se desvia
fluctuaciones en los precios de las materias primas, se han exagerado
ran de su tendencia en ningún ·año. De hecho, las desviaciones tle
a veces.
las importaciones, de su tendencia general, tienden a ocurr-ir, en los
mismos años y en el mismo sentido que la desviación de las exporta
clones, de manera que menos de 200 millones serían suficientes.

5. El desplazamiento de trabajo por la introducción de técnicas modernas en la producción primaria.

1ª/ Por

supuesto la reserva internacional tiene otros propósitos para
cumplir los cuales se requieren recursos adicionales.

�31

30

5 • El desplazamiento de trabajo por la introducción de técnicas moder-

recibido la atenci~n que merece, y las comunidades rurales han al
canzado en ellos un elevado nivel de vida.

nas en la producción primaria.

Se opina generalmente que para desarrollar la producci~n primaria,
6. La protección en los países subdesarrollados y el volumen del
particularmente la agricultura, deben usarse técnicas modernas, y que,
comercio mundial.
puesto que tales técnicas ahorran trabajo, el desarrollo de la agricult.Y,
ra sólo es conveniente si se acompaña o es · precedido por la industria
La CEPAL ha sostenido que un tipo de protección como la suge
lización que proporcione empleos a quienes sean desplazados de las a_g
rida por el Dr. Prebisch no reduce el comercio mundial, puesto que
tividades agrícolas.
éste es determinado por la tasa de crecimiento de los centros indu.§.

-

Sin embargo, las técnicas
modernas no necesariamente ahorran tra
.
bajo. Los pequeños proyectos de irrigación, rotación de cosechas, obras
contra la erosión, el empleo de fertilizantes y el uso de semillas m~
joradas, implican más trabajo, y no menos. Se tienen informes de que
los resultados de esas técnicas han sido muy satisfactorios y su apli

triales, y la elasticidad-ingreso de su demanda por importaciones.
De acuerdo con la CEPAL, las importaciones que la periferia hace de
los centros industriales no disminuye como consecuencia de la protección; simplemente cambia su composición, es decir, se importan
más máquinas y menos bienes de consumo .

cación debiera ser particularmente atractiva para los países subdesaITQ
Hados por las siguientes razones: a) requieren relativamente poco capJ
tal; b) este capital puede producirse domésticamente en una alta propo_r

mundii.al, no veo clar-ament1e · si 'Se refiere ,ai vo[ll!li11mJem

c0&gt;

,a!l valor. Pu~

de ser que ·el valor del comercio mundia[ no se a[ttrere ¡p&gt;or la ¡protec

ción; c) el increme.nto de la producción agrícola significa un ingreso

ción,, pe_ro ¡me parece que el v0lumem · nooesari,arnamttre :s(e

mayor para la numerosa población rural, lo que a su vez implica un
mercado más amplio para la industria, y la posibilidad de lograr aho
rros mayores; d) los m~todos científicos de producción desarrollan en

reducirá◄

De

acuerdo con el mismo dia(Jrama ,del Dr. P.11ebisah,, Tha ¡pnoduccioo de las
actividades de exportación de fos países ·subde:saillllD!l[),a:oos ser,á menor
bajo la prntección que bajo el Ubre comercio.

la población una actitud de interés hacia la tecnología.

Ciertamente es lamentable que a veces tienda a ser abandonada

-

la causa de la agricultura antes de. que siquiera se ensayen las técni
.
cas modernas. La agricultura ha florecido en los lugares en que ha

Cuando en este contexto la CEPAL hace mrem.ciión d,,el comercio

Es muy difíci[ ·determinar si el v&lt;!l[:mmen
que los países suhdl.esarrollaciios nacen de los

1&lt;!1,e

Tha's .lLmportacioiiles

(aaml1JitOxS

íindustria'l es

disminuye o nó bajo la proteccióm,, puesto que &lt;0iU'rlh&gt;ia la •estructmra

�33
Se dijo antes que, a fin de aceptar o rechazar la proposición

32
de tales importaciones. Lo mejor que se puede hacer por lo que toca

proteccionista de la CEPAL, debieran examinarse las premisas en las

a los aspectos de economía del bienestar de este problema, es com

que se has a. Eso se hizo en el capítulo anterior, y tengo la impr_g

parar la satisfacción que proporcionan las importaciones bajo el libre

sión de que los argumentos utilizados por la CEPAL para justificar

comercio con la que dan las importaciones bajo el proteccionismo.

el proteccionismo no son enteramente satisfactorios.

Hay una evidencia apriori de que la comunidad prefiere las importacio
nes bajo el libre comercio a las importaciones bajo la protección; de
otro modo, estas últimas se habrían producido .espontáneamente.

Los

En virtud de que no se aceptan las opini(?nes de la CEPAL, en
lo que se refiere a las medidas que México debiera adoptar para la

proteccionistas contestarían que no es necesario considerar en primer

mejor promoción de su desarrollo económico, me siento obligado a su

término los deseos de los consumidores, puesto que el crecimiento ecQ

gerir algunas recomendaciones . Creo que la tas a de cambio debe man

nómico debe tener prioridad. En efecto esto puede ser así, pero enton.

tenerse a niveles que permitan ajustarse a la que -en palabras del

ces la política a seguir consiste en restringir el consumo de bienes Y

Dr. Prebisch- es la versión moderna de la solución clásica. Es decir,

servicios superfluos, independientemente de que su origen sea extran.

el nivel de los salarios, en términos de moneda extranjera, debe ser

jero

O

doméstico. De acuerdo con esta política, debieran imponerse

tal que el excedente de mano de obra, que pueda ocuparse, sea

ab

aranceles a ciertos bienes, pero .e sos aran ce1es no tendrían un propó

sorbido en las actividades de exportación y de sustitución de importa

de evitar el consumo no necesario. Y para
sito proteccionista, Sino el

ciones que sean redituables a ese nivel de salarios.

_que esta política fuera Consis tente debieran establecerse también im
ienes de lujo producidos domésticamente.
puestos al consumo d e los b
o mucha congruencia en la restricción de la
Por ejemplo, no encuentr
de lujo, sobre la base de que los recursos
importación de automóviles
de que dispone e 1 paÍ s en

divisas extranjeras deben utilizarse para prQ

mover el desarrollo económico' mientras que al mismo tiempo se permi
as lujosas, lo que implica la utilización
te la construcción de residenci
las
de estructuras de acero Y de cemento, que tanto se necesitan en
ue, en última instancia, lo que debe ecQ
obras públicas. Me parece q
nomizarse son los factores

de la producción, más que las divisas e~

Al examinar el diagrama del Dr. Prebisch concluimos que no da
elementos para afirmar que la solución cl~sica es mejor que la del Dr.
Prebisch, o a la inversa. Sin embargo, puede suponerse que la solu
ción clásica es preferible porque, a pesar de las imperfecciones de la
incompetencia -que, de paso, se podrían reducir- el mecanismo de
})recios es un sistema de asignación de recursos para el que, hasta
ahora., no veo un sustituto satisfactorio, con tal de que no se peraj
ta a los inevitables monopolios y oligopolios operar en forma antiso
cial.

tranjeras.
Por medio del tipo de interferencia en el mecanismo de precios
IV. CONCLUSION

�35

34

se produciría porque fuera deseable en s~ mismo, sino porque, a medi

que sugiere la CEPAL, se transfieren factores a ocupaciones en las
que su productividad marginal es menor que antes, y por lo ·tanto se

da que el ingreso creciera, se volverían económicas y atractivas para
los inversionistas nuevas activi~ades industriales que requieren una

· reduce el producto total.

cierta dimensión mínima del mercado para ser eficientes. La industria
La solución clásica no impide que se tomen en consideración muchas de las sugerencias que los economistas del desarrollo han pre ·
sentado en los Últimos años. As( al estudiar las actividades potencia
les que podrían desarrollarse en un país, debe tomarse en cuenta las
posibilidades que esas actividades tengan de inducir otras inversiones,
crear economías de escala, educar a los trabajadores y a los admini§.
tradores, etc.
1
1 1

1 :j.

La solución cl~sica tampoco es incompatible con la retención o
1

el establecimiento de ciertas restricciones a las importaciones. Estos

"

son de tres tipos: a) las que intentan impedir la importación de artícy

1

1

d

los de lujo, complementadas con restricciones a la producci~n domé.§.
tica de los mismos artículos, u otros igualmente innecesarios; b) las
que tratan de proteger industrias infantiles genuinas;, c) las que se di

-

rigen a evitar que los productores extranjeros desplacen
a los produc
.

tores domésticos, cuando tal cosa se haga con el propósito de eliminar
a éstos del mercado y luego cargan un precio igual o mayor que el que
regía antes .

Creo que si M~xico se desarrollara dentro del marco de esta solu
..

ción clásica calificada, el progreso del país ser~a menos costoso . que
bajo el programa de la CEPAL. La industria representaría gradualmente
una proporci~n mayor del PNB; sin embargo, este cambio estructural no

lización no sería la causa principal del desarrollo económico, sino más
bien una de sus características.

�37

LAS FERIAS DE CHAMPAÑA

Lle. Eduardo L. Suárez

La mayoría de los historiadores coinciden en que las Ferias
de Champaña constituyeron la manifestación más adelantada del co
mercio internacional e interregional en la edad media. En ellas se

'I

desarrollaron muchas instituciones e instrumentos comerciales que

1

más tarde fueron ia base del capitalismo moderno. Esto explica el
especial interés que muchos historiadores económicos han mostrado
por su estudio cuidadoso, pero al parecer la mayoría de ellos escri
ben en francés, tal vez debido a la situación geográfica de las Fg
1

,1

,,

rias.

11

En este breve trabajo me propongo comentar los siguientes

ª-ª-

pectes de las Ferias de Champaña:

a)

Cuáles son las circunstancias que explican su nacimiento;

b)

Por qué tenían lugar en la Champaña, es decir, cuáles
eran las ventajas que los cuatro pueblos de la Feria te
nían sobre otros lugares para este propósito;

e)

Cuáles fueron las fuerzas que mantuvi_eron a las Ferias
viviendo en esplendor por casi dos siglos en medio de
un ambiente de general desorden social y político, que

�39

38

no era adecuado para las necesidades de las institucio

feudales lo que ha sido es!Jiado por Pirenne, y ct·e spués de él por

nes internacionales;

muchos otros historiadores.

Este proceso de aglomeración, al aume.n.

tar la poblaci~n puede haber servido como una atracción para los
d)

Qué influencia tuvieron las Ferias en el desarrollo de

C.Q

merciantes flamencos y, poco después, los italianos.

las instituciones urbanas en la edad media, y posterio...[
mente en el establecimiento de las condiciones neces-ª
rias para el surgimiento del Renacimiento;

Las cruzadas constituyeron una poderosa fuerza de reaglutina
ción del mundo latino occidental, creando de nuevo el sentimiento
de pertenecer a una civillzaci~n común; y por otra parte el contacto

e)

Cuáles instituciones e instrumentos comerciales se desa

con el oriente y sus productos exóticos hizo sentir la necesidad de

rrollaron aquí; y

comerciar con él otra vez, y el consumo de artículos de lujo se pu
so de moda en todo el oeste, pero especialmente en Francia. El

f)

Cuáles fueron las causas del ocaso y desaparición final

ej amplo es contagioso en esta

de las Ferias.

mo ha dicho Tarde,

y

II

societé de gens qui s I imitent 11 ,

C.Q

y tal vez pudiésemos agregar que esto constitJ,!

ye un ejemplo remoto del efecto de demostración .

A)

Las Ferias de Champaña aparecieron en el curso del siglo XI,

y aparentemente tu.vieron un desarrollo muy rápido. A mediados del

B)

siglo XII se encontraba ya muy desarrollada su organización, como

Bar-surAube y Lagny, todos situados en una área pequeña de la

lo atestigua un gran número de documentos ya disponibles para e.§.

Champaña francesa, cerca de París, hacia el sureste. Había seis

te período.

11

Parece ser que las Ferias fueron una consecuencia

del engrandecimiento de pueblos y ciudades que tuvo lugar durante

Las Ferias tenían lugar en cuatro pueblos: Troyes, Provins,

Ferias cada año, en fechas muy regulares como lo muestra el sL

y

guiente cuadro:

la primera mitad del siglo XI, y aun antes, debido a un proceso de
aglomeración de los burgos alrededor de los pueblos, Y que pronto
se convirtieron en una parte de los pueblos mismos, un fenómeno

Y

que debe estar relacionado con una mejoría general en las condicio
nes de seguridad en los caminos y de paso entre los señores

1/ Véase

[l] p. 101, y [2] p. 29.

Y
Y

Allengry sintetiza estas condiciones afirmando que II la corriente
de las grandes invasiones se han disipado por fin, han ces'ado
las grandes exterminaciones raciales: los caminos romanos ya
no resuenan con el sórdido ruido de las huestes germanas en
marcha; los aires no vibran con los relinchos de los caballos
sarracenos; ha terminado el tiempo en que los ríos estaban lle
nos de espuma de los barcos normandos, en que la gente tem
blaba bajo enorme pavor .•. 11 Véase [3] p. 8-9. En todas las
transcripciones he traducido libremente del francés original.
Citado por [3] p. 10.
Tomado de [3] p. 97 •

�40

41
Apertura

Clausura

Laurent menciona el desarrollo relativo de las industrias de

11

1

telas y de la lana en la Champaña;

y Allengry agrega la existen

Lagny

Enero 2

Febrero 22

Bar-sur-Aube

Feb. 24 a marzo 30

Abril 15 a mayo 20

cia de las industrias metalúrgicas, de tenería y de blanqueado. y

Provins (mayo)

Abril 28 a mayo 30

Junio 13 a julio 16

Chapín hace la misma observación, pero sin considerarlas un fac

y

-

St. J ean de Troyes

Julio 9 a julio 15

Agosto 29 a Sept. 4

tor casual del nacimiento de las Ferias.

Bautier niega otra vez

St. Ayoul de Provins

Septiembre 14

La Toussaint

la plausibilidad de esta explicación, alegando que la industria de

St. Remi de Troyes

Noviembre 2

Diciembre 23

las telas se desarrolló en los pueblos de la Feria cuando ésta ya
se encontraba en una etapa avanzada de desarrollo, mientras que

1 •

Chapin, tratando de encontrar una explicación a esta localiza

otros pueblos vecinos experimentaron desarrollos industriales más

ción hace especial hincapié en las características naturales de los

tempranos, y también porque es muy improbable que los citados

pueblos: "los cuatro pueblos estaban situados en las intersecciones

productos hallan tenido una demanda internacional importante en

más importantes de los caminos de los condados de Champaña Y

una época en que las factorías italianas - la fuente principal de

Brie. Troyes estaba en el centro mismo de la intersección de cami

demanda- estaban completamente sin desarrollar,

nos (entre el norte Y el sur de la Europa cristiana); Bar-sur-Aube e.§.

cuanto a los comerciantes e industriales flamencos no tienen evj_

taba en una encrucijada de caminos romanos; Provins en un recodo

lQ/y por Último en

dencia de ninguna clase.

y

del camino Champaña-Brie; Y Lagny sobre un río navegable

11
•

Pirenne menciona también la situación privilegiada de los
Sin embargo, Bautier combate esta hipótesis alegando que otros
pueblos ten{an l as mismas ventajas Y sin embargo no pudieron des a
, por ejemplo nchalons-sur-Marne",
rrollar un comercio semejante• Asi,
en la intersección del "camino de Alemania .. Y el camino a Italie en
Bar-sur-Aube' en el
Flandre, ciudad romana Y centro industrial. O &amp;/
cruzamiento de los caminos de Troyes a Dijon,

pueblos de la Feria, en medio de las corrientes comerciales entre

.ll/

Italia y Flandes, pero este comercio parece haber empezado cuan
do las Ferias ya estaban florecientes, y por lo tanto pueden men
clonarse como causas del progreso posterior de las Ferias, pero
no de su nacimiento.

y otros. Por otro la

. , privilegiada de los pueblos de la Feria
do, la supuesta localizac1on
también está sujeta a debate con la Única excepción de Troyes.

jJ Véase

Y
V

Véase
Véase
lQ/ Véase
'.ll/ Véase

40
110.
225.
104.
94.

�43

42
La causa de este nacimiento parece haber sido una decisión

las que en adelante no fueron consideradas indignas.

wOtros priv..!

personal, escogiendo entre varios lugares posibles. Al parecer la

legios especialmente ventajosos para los comerciantes extranjeros

decisión fue hecha por los condes de Champaña más bien que por

Y a su vez para el esplendor de las Ferias se mencionan en la si

los comerciantes mismos, ya que estos eran extranjeros en su m-ª

guiente sección.

yor parte y por tanto no tenían motivos especiales para preferir un
lugar a otro, en condiciones de igualdad.

"'

1

1

w En cualquier caso, la

decisión no es completamente arbitraria, pues sucedía que en

C)

Troyes, Provins y Bar-sur-Aube el Conde tenía fortalezas, o man

existen en las Ferias, a saber: la

siones importantes, mientras que en Lagny los Abades tenían un

"Guardianes de la Feria". La primera se refiere a la protección d.2.

II

Conducta de las Ferias II y los

w
control estricto sobre la población, de manera que en todos estos

da por el Conde {y después por el Rey de Francia) a todos los

casos alguna autoridad política tenía los medios de imponer efecti

merciantes que asisten a la Feria contra toda clase de acciones

vamente sus derechos sobre la población, una situación que no

ilegales Y de daños materiales. Generalmente esta protección se

existía en todas partes. Esto hizo posible la institución de la lla

ofrecía sólo dentro de los límites del Condado, pero algunos de

mada "Paz de la Feria", una condición básica para el sostenimien

los Condes, especialmente en el orto de las Ferias, aún trataron

to de cualquier clase de comercio nómada {y para estimular su S-ª.

de extender su protección más allá de sus dominios a través de re

w
dentarización) como apunta Allengry.

11

Dos instituciones caracterizan el orden y la seguridad que

CQ

clamaciones diplomáticas. Supuestamente su objetivo ideal habría
sido el de asegurar a los comerciantes una protección completa a

11

En la práctica la decisión del Conde de fundar Y sostener
las Ferias se manifestó extendiendo a los comerciantes extranj~

todo lo largo de sus viajes, algo que por supuesto nunca pudieron
1.§/
hacer.
Aparentemente esta institución no se menciona explÍcita

ros privilegios que hasta entonces se reservaban a la población

mente en muchos documentos, porque la misma ha sido casi com

nativa, tales como la libertad de comerciar libremente entre ellos

pletamente pasada por alto en todas las fuentes que se han consul

as{ como con los nativos y de moverse libremente dentro de los

tado para este trabajo.

límites del pueblo, una situación que no existía en aquella época
ni siquiera en una población tan avanzada como Venecia. También

Por el contrario; los "Guardianes de la Feria" se consideran

se permitió que la nobleza participase en actividades comerciales,

generalmente como la clave del éxito de la Feria. Al principio e.§.
tos funcionarios eran meros policías designados por el Conde para

lJ:I. Véase

[J.~ p. 115 y [2] p. 15.

.!]/ Véase ~ p. 225.
W Véase [3 p. 32.

.ll/ Véase r3J
W Véase [IJ

p. 32
pp. 117 y sigs.

�44

preservar el orden en el mercado, pero gradualmente se convirtieron

pero con jurisdicción diferente.

Es posible que de aq'4 haya su.r

en una especie de jueces, corredores, notarios públicos, consejeros

gido la distinción posterior entre el derecho mercantil y el civil,

legales, regulador de pesas y medidas y del valor de cambio de las

un rasgo distintivo del derecho privado en los países latinos de

diferentes monedas . Sus funciones incluyen el nombramiento y la r_g

los tiempos modernos (y en general en todos los países de tradi

vocación de los oficiales secundarios, la · aceptación de capitanes

ción Napoleónica) .

propuestos por los comerciantes extranjeros, la confección de un r_g
porte anual del estado de la Feria, la guardia del sello de la

11/

H I ft

Feria, y otros.

\

Sus decisiones se cumplían escrupulosamente, prin '.·

D)

La influencia que el nacimiento de los pueblos (villes) ha te

1

cipalmente a través de la prohibición de que los deudores morosos

nido en el desenvulvimiento posterior del mundo moderno, ha sido

volvieran a la Feria, que se extendía a todos los compatriotas del

examinada en términos generales por muchos historiadores sin que

deudor, sin que esto precluyese algunos intentos de cobrar las de,!!

necesariamente se relacione tal influencia con pueblos particulares,

das a través de los contactos diplomáticos y comerciales en toda la

o grupos de ellos. Así por ejemplo, Pirenne sintetiza tales desarrg

cristiandad .

w

llos afirmando que "es principalmente la libertad personal la que

-ª

segurará al comerciante o al artesano la posibilidad de ir a todas
Las funciones de los Guardianes de la Feria habían llegado a
ser tan importantes que el puesto de Guardián era muy codiciado
por los caballeros y los burgueses más prominentes de los pueblos
quienes al parecer tenían que comprarlo a los Condes y después al
Rey. Este último designaba invariablemente a gente que vivía fuera

wpara sustraerlos de la tiranía y suj_g
.
w
ción de las autoridades locales".
del pueblo de que se tratase,

partes, Y de residir donde le plazca y de poner su persona y su fa
milla bajo la protección de un poder señorial. Fue también el esta
blecimiento de una corte especial a través de la cual los burgueses
escaparan de la multiplicidad de jurisdicciones en la que vivían an
terlormente, Y de los inconvenientes impuestos por el procedimiento
formalista de la ley antigua sobre sus actividades sociales y econó
micas. En el establecimiento de la paz en el pueblo, es decir, de
una legislación final que garantizara·, la seguridad·. Es la abolición

Entonces, podemos concebir a los Guardianes de la Feria cg
mo una institución íntimamente relacionada con los aspectos com~
ciales de la Feria, funcionando al lado de las autoridades locales,

de impuest~s incompatibles con la pr~ctica del comercio y de la in

dustria, Y con la posesi~n de la tierra. Por último, es la concesión
-en mayor o menor grado- de autonomía política y de gobiernos autó

1!/

nomos locales •
jj]v'3ase [3] p.
p.
p.
p.

W Véase [l]
ll/Véase r21
W Véase [3]

109.
123.
128.
108.

W

Véase [SJ pp. 150... 51.

�46

47
Sin embargo, es posible relacionar ciertos desarrollos partic_y

..,
"'I

ideal de vivir juntos en paz, más bien que como enemigos, consi

lares con las instituciones que nacieron o que se desarrollaron en

derando la prosperidad de otros países como un hecho beneficioso

las Ferias de Champaña. El mero hecho de que algunos pueblos r_g

para nosotros mismos, una consideración que es básica para el

lativamente pequeños tuvieron que alojar a un gran número de comer

mercio internacional. Las Ferias sirvieron en realidad como una e.§.

ciantes extranjeros, hizo sentir la necesidad de construir hoteles Y

pecie de factor equilibrante en el naciente sistema comercial conti

casas para este propósito, algo que tenía que ser hecho por los bur

nental, en el que los países que sufrían calamidades temporales

gueses, dado el carácter indigno de estas actividades para los miem.

podían encontrar los alimentos y otros artículos necesarios, com

bros de la nobleza y del clero, y a fin de crear los estímulos nece

prándolos en· términos razonables .

CQ

sarios a los burgueses debió concedérselas la libre posesión de la
tierra, como vimos antes.

El idioma francés se convirtió en el lenguaje de los comercian.
tes de todas partes y la cultura francesa se extendió por toda Euro

El comercio y la industria recibieron de las Ferias un impulso

pa occidental. Esto constituyó otro factor importante de unificación.

notable, ya que proporcionaron un mercado confiable y permanente•

Para Fran&lt;..ia en particular, las Ferias ejercieron esa influencia ul}!

El carácter nomádic-o de ambas actividades cedió el lugar a una o.r

ficadora con fuerza especial, a medida que gentes de todas partes

ganización más sedentaria. Esto es especialmente cierto en Troyes

del país se juntaban allí, y aun es posible que el ejemplo de la uni

y Provins, los dos más grandes pueblos de la Feria, donde floreció

ficación francesa, creando sentimientos nacionalistas. se haya exten

la industria de los tejidos, originando una clase de

II

hombres de em.

presa" que tuvo representantes muy famosos, individualmente Y a tr-ª
vés de nombres familiares, tales como

II

dido a otros países. Esto puede ser uno de los orígenes del nacio

w

nalismo que caracterizó al mundo en los siglos XVI y XVII.

los Thibaut d' Acenay, · los ·

Gilles Julioz, los Laurent de Donnement, los Pierre de la Rochelle

Pero las Ferias ejercieron también una influencia negativa en

y otros cuyas brillantes carreras contribuyeron a modelar el destino

el desarrollo de las instituciones urbanas. Por una parte, los Con

de los pueblos.

des recibían fuertes sumas de dinero por concepto de impuestos al

w

comercio internacional, y de este modo su dependencia de los im
Desde un punto de vista más ·amplio, las Ferias pusieron en
contacto gente de diferentes países que perseguían un objetivo

CQ

puestos locales era menor. La ·fuerza de negociación de los pueblos
en sus conflictos con el Conde se debilitó, y esto explica el hecho

mún y esto puede considerarse como una fuerza poderosa hacia el

W
1J/ Véase [2] p. 227.

Véase [3] p. 208-11.

�49

48

los desarrollos posteriores no se pue,len
-1
imputar exclusivamente a
de que la mayor parte de los impuestos permanecieron allí más

las Ferias de Champaña.

altos que en cualquiera otra parte.
E)

De las instituciones e instrumentos desarrollados en las Ferias

Por otro lado, como hemos visto, las Ferias estimularon el

se han citado ya la "conducta" y los "guardianes de la Feria". Aquf

nacimiento de una nueva clase: la burguesía, cuyos miembros se

anotaremos brevemente los instrumentos leg~les y comerciales quepa
recen haber nacido o haberse desarrollado en ellas .

consideraban a sí· mismos como estando más cerca del Conde Y
del Rey que de la gente común. El burgués estaba definitivamente

..

en favor de una jurisdicción especial para los guardianes de la Fe

Puede afirmarse desde luego que las Ferias tenían un notable

ria, por encima de las autoridades comunes, ya que tales Guardi-ª

orden cronológico de operaciones, como se sintetiza en el siguiente

nes eran ellos mismos burgueses o caballeros, venidos de fuera de

cuadro:

los pueblos. A su vez, el Conde se aprovechaba de esta situación
para debilitar aún más la fuerza de las instituciones comunales•

lo•

Chapin señala que los condes "fueron hábiles precursores de las

de los comerciantes;

Los primeros siete días se dedicaban al registro e instalación

políticas ilustradas, adoptad a ma, s tarde por los Reyes de Francia
y de Inglaterra, utilizando en su administración los servicios de

2o •

los burgueses•~

paños•; es decir, siete días para la exposición y tres días para la

w

Los diez días siguientes "estaban consagrados al comercio de

venta;
Todo esto tuvo como resultado final la desaparición de las
instituciones locales, lo que más tarde dio lugar al nacimiento de

3o.

los gobiernos absolutistas. Tal vez pudiéramos afirmar que si bien

pieles Y materias primas; ocho para exposición y tres para venta;

Once días dedicados al comercio de otras cosas, tales como

es cierto que el avance d e la institución urbana requería del prQ
greso del comercio y de 1a l'ndustria, este mismo progreso ere~

4o.

una clase demasiado poderosa y exclusivista que más tarde produ

los pagos; y

jo un crecimiento desbalanceado de la civilización occidental en
,
'
·
os
aunque
esto
sena
sus aspectos políticos, sociales Y econom1c ,

So.

' •
arbitrario, Y además
indudablemente un juicio de valor mas o menos

cambio.

W

2§./ Véase [3] p. 164.

.

V~ase [2] p. 228.

Quince días dedicados al proceso de pesar, medir y arreglar

Los treinta días finales se dedicaban a las operaciones de

w

�51

50

Para el transporte de sus productos, los comerciantes extran
Jeros contrat~ban con porteadores profesionales que utilizaban carros
tirados por caballos (bestis absgue carretis) , y quienes soportaban
todos los riesgos (excepto en algunoa casos la force mejoure), con
lo que el contrato tenía ciertos rasgos de un seguro. La necesidad
de determinar cuidadosamente la cantidad y la calidad de la mercan
cía asegurada de este modo, explica la duración del período de re
'

su función econom
' i ca ya estaba básicamente
establecida, y los in.2,
trumentos contenían la estipulación de ser
pagados a la vista y la
renuncia a las excepe i
c ones personales. Tal vez la principal desven
taja de estos instrum t
en os residía en la necesidad de suscribirlos
bajo el sello de los Guardianes de la Feria , Para que pudiesen ser
válidos. Tam b',
i~n parece ser que no existían posibilidades de com
pensación, aunqu 1
W
e a autoridad de Pirenne pone en duda esto Úl
timo.

gistro, así como los minuciosos sistemas de pesas y medidas que

... •.

hubieron de desarrollarse para este propósito.

Las dificultades inherentes al transporte de la plata y a la
·¡
1

Las operaciones de préstamo se practicaban muy ampliamente
,
por las autoridades tanto como por l
os individuos, sin distinciones

tos de crédito. Este fue el negocio de una clase especial de funciQ

religiosas. los florentinos, que estaban entre los principales pres
tamistas de dinero ' sos t eman
,
que la prohibicio'n de 1a usura se re

narios, llamados "changeurs 11 , quienes debían tener habilidades

f ería a los pr~stamos hechos a compatriotas , pero no a los extrari

diversidad de monedas, hizo sentir la necesidad de crear instrumen

e§.

peciales que por cierto poseían en alto grado "los Judíos, los Caho..r

jeros. El Rey Felipe El Bello , aunque aparentemente respetando la

sianos y sobre todo los Lombardos",

prohibici~n, permitía una tasa f'.
lJ a Y moderada de interés en las Fe

w quienes trajeron consigo los

procedimientos contables que ya se habían desarrollado en Lombardía,
basados . en el principio de una sola entrada con un libro principal
(maestro) y libros auxiliares (de activo, libro ros so, vero, bianco) •
Los changeurs traficaban con un gran número de monedas extranj eras que valorizaban por su valor intrínseco en · oro o plata.

rias; sin embargo, esta tasa se h acia
, de hecho mucho más alta a
través de un gran número de artificios • De hecho, todo mundo po
día prestar Y. tomar prestado libremente, excepto los judíos, qui_gnes estaban obligados a prestar un juramento de sinceridad y qui_g
nes no podfan recibir en garantía propiedades ec l esiasticas,
'
prohi
bición esta Última que posteriormente se hizo extensiva a toda cla

Todavía se discute si la letra de cambio, tal como la conoc_g

se de prestamistas.

w

mos actualmente se usó en las Ferias. En cualquier caso, parece
Las operaciones de pr~stamos alcanzaron tal importancia que

fuera de duda la existencia de instrumentos muy semejantes, aunque
conteniendo estipulaciones contractuales muy detalladas, incompati
bles con el carácter formal de nuestra letra de cambio• Sin embargo,

en cierto momento es posible hablar de un mercado de pr~stamos
~ Véase fSJ p. 94 •
Véase [3] pp. 193-4.

.J:JU

1:Y

Véase [3 J p. 176.

�53

52

los comerciantes italianos y flamencos trataban directamente, o a
enteramente separado del de las mercancías, Y aún más fuerte que

través de sus agentes en el exterior.

este último. Para mediados del siglo XIII las Ferias habían cambiado
su apariencia notablemente, convirtiéndose en un lugar de cambw
Sin embargo, Bautier señala varias evidencias que desacredi

monetario Y d e ere'dito , más bien que un mercado de mercancías.

tan todas estas hipótesis. Cree que la decadencia y posterior des,s

Esta clase de mercado sobrevivió a la desaparición de las Ferias'
una prueba -dice Allengry- de que e 1 negoci

1Q/

de los créditos esta

parición de las Ferias se relaciona a dos hechos esenciales que
ocurrieron hacia finales del siglo XIII: la industrialización italiana

ba enteramente en manos de los extranjeros .
Y la "Revolución" que se operó en el mercado de los metales pr§

.,

ciosos .
F).ll/ Parece estar bien establecido que las Ferias' aun en su ca

Los industriales italianos, que antes importaban telas de Flan

rácter de mercado financiero, experimentaron una declinación drásti
ca por lo menos alreded or de 1320 , de la que nunca se recobraron.
Sin embargo, en CUa nto a las causas de esta declinación no existe
ningún acuerdo .

necesario, elaborando posteriormente pafios para el consumo domésti
co, pero principalmente para exportarlos a sus mercados mediterrá
neos, decidieron producir sus propias telas, y aun en mayor escala

• , del dominio real en vez
Se ha argumentado que la sustituc1on
del condal en la Champaña, que tuvo lugar en 1273 perjudicó muy
seriamente a las Ferias al imponerles impuestos más elevados Y una
., menos cuidadosa (esto constituiría un ejemplo tempr-ª
administracion
no de las desventajas de la centralización) . También se menciona
franco-flamenca de principios del
como una Causa Probable la guerra
rutas directas de navegación entre los pue.r
siglo XIV; la apertura de
• t de otras Fe
tos italianos, brit~nicos Y flamencos; el establecim1en o
Ch
- a· la seden
en Flandes Y en Francia misma fuera de la
ampan ,
i
ras
h d que
internacional,
emergiendo
del
hec
o e
tarización del comercio

jj/ Véase [11 P · 133 ·
1Q/ Véase [3] p. 194 · seguido en gran parte lo expuesto en
l!/ En lo que sigue he
135-45.

des, comprándolas en las Ferias y obteniendo allí el financiamiento

que antes, ya que tenían mercados muy bien desarrollados. Al mis
mo tiempo, empezaron a elaborar la lana inglesa, también en gran
escala. De este modo, vemos que no solo las Ferias decaían, sino
también la industria flamenca y francesa, y aun las empresas comEll:
ciales italianas que anteriormente manejaban el grueso del comercio
internacional en las Ferias.

Hasta el final del siglo XIII el cambio internacional se basaba

•

en la plata. Por esa época, el oro empezó a asumir esa función y
de allf surgieron fluctuaciones violentas en el valor relativo de am
bos metales, desorganizando grandemente el mercado monetario que
como ya vimos constituía la parte más importante de los negocios de

[l] PP.

las Ferias.

�54

55

Sin duda todos los factores mencionados ~abrán actuado en
mayor o menor medida para causar l a decadencia de las Ferias,
que sin embargo hacia fines del siglo XIV todavía permanecían

REFERENCIAS

CQ

1 s comerciantes de la
mo un mercado local para los productos Y o
.
región. Después de haber experimentado un esplendor internacional

[lJ

Editions de la Ubrairie Encyclopedique, Bruxellf3s, 1953.

. desconocido hasta entonces en el mundo , las Ferias volvie
Único,
ron a su humilde origen.
"

Robert-Henri Bautier, "Les Foires de Champagne" en La Foire,

[2]

..

·

Elizabeth Chapin, Les Villes de Foire de Champagne, Librairie
Ancienne Honoré Champion, Paris, 1937.

[3 ]

Charles Allengry, Les Foires de Champagne, Rousseau et Cie.
Editeurs, Paris, 1915.

[4 J

H. Laurent, La Draperie de Pays-Bas en France et dans Les
Pays Mediterraneens, Librairie E. Droz, Paris, 1935.

[5]

H. Pirenne, Les ViUes du Moyen Age, Maurice Lambertin (ed},
Bruxelles, 1927 .

•

�57

MEXICO:

LA REVOLUCION DESEQUIUBR.ADA*

Lic. Moisés González Navarro

La Revolución Mexicana intentó simultáneamente beneficiar a la
naciente clase media urbana, y a los campesinos sin tierras, y a los
obreros, dentro de un sistema económico en el que coexistían la intE!r

.,

vención del Estado y la libre empresa.

En el aspecto agrario la Revolución Mexicana tuvo dos banderas,
la pequefia propiedad y el "Ejido", considerado en un principio como
una institución transitoria mientras los indígenas podían participar en
igualdad de fuerzas en la vida económica del país. Con Cárdenas el
ejido adquirió el rango de un fin en sí mismo y los obreros, en general,
equilibraron sus fuerzas con las de la burguesía.

A partir de entonces la industrialización del país, complicada
con la explosión demográfica, se ha realizado a expensas de los tra
bajadores, principalmente de los campesinos, pues los obreros organi
zados en poderosos sindicatos se han defendido mejor y en algunos
casos han mejorado su situación. Sin embargo, en las grandes ciud-ª
1

des se h.a n concentrado grandes grupos de una actividad económica
1

parasitaria, que constituyen una abundante mano de obra que, en cier
ta forma, anula las ventajas de la legislación social.

*

Texto de la Conferencia dictada en esta Facultad por el autor, el
25 de abril de 1966.

�59

58

En vísperas de 1910 la propiedad agraria correspondía a 4

el tradicional cultivo de los cereales

ti

·

La

i,
excepc on más notable fue

pos principales: 1) las tierras nacionales; 2) los latifundios (mexic-ª

el estado de Morelos, donde se desarrolló un
,
. · a pr~spera industria azu

nos y extranjeros); 3) los parvifundios, y 4) la propiedad comunal

carera capitalista, aprovechando la coyuntura de la guerra hispano--ª

de los pueblos. Según una de las más fidedignas estimaciones, los

mericana. En esa región
. el despo1·0 de 1as t'1erras comunales fue m-ª

200 millones de hectáreas del territorio nacional estaban distribuidas

yor. En suma, en el Centro predomina el hacendado criollo, ocupado

de la siguiente manera: un 10% de tierras nacionales; un 54% de lati

en la tradicional agricultura de subsistencia (salvo la excepción de

fundios; un 20% de parvifundios; un 6% tierras comunales de los pu_g

Morelos). En el Norte se desarrolló una economía capitalista,

blos, y el restante 10% tierras eriazas . Los latifundistas mexicanos

cialmente en la ganaden_"a, en él coexistieron cri'ollos y extranjeros,

eran dueños del 44% del total, las compañ[as deslindadoras, princi

especialmente norteamericanos~ También en el sureste coexistieron

palmente en m,nos de extranjeros, de un 10% (1),

criollos Y extranjeros en la agricultura de exportación: henequén, e-ª

espe

f é, tabaco, etc .
Sin embargo, de acuerdo con fuentes oficiales se sabe que

en

el período 1867-1910 se enajenaron, por diversos conceptos, 40 millo
nes de 1:lectáreas,

0

sea la quinta parte del total de la superficie del

A cada tipo de tenencia de la tierra correspondió uno de produg

ción agrícola Y de sistema de trabajo . En el Norte predominaron apa_r

país, cifra que duplica la estimación anterior (2) . Según otras fuentes,

ceros Y peones acasillados; el trabajo forzado en el Sur. El henequén

la cuarta parte de las tierras estaban en poder de extranjeros (3) • Tal

yucateco, el tabaco del Valle Nacional y el café de Chiapas recurrie

vez el punto más difícil de precisar sea el número de pueblos que, pe

ron al trabajo forzado de vagos y criminales, a los vencidos indios

se a la desamortización, conservaron su propiedad comunal, Francisco

yaquis Y aun a pacíficos ciudadanos. En el Centro en general, el tra

Bulnes lo estima en cerca de un 15% (4) . En suma, el liberalismo,

bajo fue más suave, los anticipos a los peones acasillados fueron m.§.

principalmente Porfirio Díaz, venció, aunque no aniquil~ totalmente,

nos frecuentes y cuantiosos, probablemente por la mayor abundancia

l
pueblos e incrementó la individual.
la propiedad comuna1 ..ie os

de mano de obra en contraposición al resto del país donde escaseaba.

,J

los trabajadores libres relativamente abundaban porque subsistían al
Las haciendas de la altiplanicie central fueron favorecidas prinq!
ación de las tierras de las comunidades i,!l
palmenta con la desamortiz
l Sur con la enajenación de los baldíos.
dígenas, las del Norte Y las de
principalmente, en la ganadería Y en la
Estas Últimas se utilizaron,
agricultura de ~xpor.tací~n; las del Centro; ubicadas en tierras de tem
· en
cipalmente en la agricultura de subsistencia,
poral, se basaron Prin

gunas de las propiedades comunales que ies permitían trabajar sólo pa_r
cialmente en las haciendas. Aparcerfa y arrendamiento fueron frecuen
tes en la región central, pero sobre todo la primera se prestó a mQ
chos abusos porque los propietarios se llevaban la parte del león.

Por ~ltimo, documentos oficiales yucatecos registran, por los

�61

60

ochenta, 2 O, 767 sirvientes endeudados, el 8% de la poblaci~n total
de ese estado (5). De acuerdo con el censo de 1910 habfa 3,123,975
peones, el 88. 4% de la población agrícola; 830 hacendados, el O. 02%
y 41O,345 agricultores (pequeños y medianos propietarios, arrendat.s1

1

'

aunque a la postre el movimiento campesino lo haya desbordado. En
efecto, la moderada alusión del plan de San Luis a la reforma agra

total de la poblaci~n agrícola (6). Ese censo es, obviamente, impreci

ria bastó para que de todas partes, espontánea Y desordenadamente,.

de agricultores mezcla propietarios y trabajadoras libres, lo que signJ.
•••

abrir la compuerta de las aspiraciones populares, de haber proporcio
nado una bandera vaga, pero suficiente, para luchar pór la tierra ,

rios, aparceros, comuneros y trabajadores libres), o sea el 11. 6% del

so, registra 830 hacendados, pero 8,431 haciendas, y bajo el rubro
1

el propio Madero Y su familia eran hacendados, tuvo el mérito de

se levantaran grupos campesinos, con frecuencia dominados por un
instintivo afán de venganza.

ficaría que a contrario sensu, a quienes se censó como peones debi~
ra considerarse acasillados, lo que representaría una cifra muy elevª-

Aunque tardíamente e 1 propio Porfirio Dfaz intentó resolver pací
ficamente el problema agrario. Ofreció activar el reparto de los eti

da.
dos y de las tier¿·as de común repanimiento Y fraccionar a título on_g
i1

See de eso lo que fuere, la sociedad porfirista puede caracteri

zarse como latifundista, con una industria incipiente que empezaba a
desplazar la economía artesanal y una minería aún más dependiente _
que las dos actividades anteriores de los trusts internacionales.

roso, no gratuito, las tierras nacionales entre quienes dispusieran de
un pequeño capital• Su política agraria continuaba la tradición liberal
Y ofrecía como única novedad crear un grupo de parvifundistas utili

zando las tierras nacionales .

El ofrecimiento agrario del plan de San Luis fue interpretado de
muy diferentes maneras, algunos vieron en él la base de una pol{tica
VIOLENCIA Y GESTACION

radical que Madero nunca auspició. Por el contrario, siempre insistió
Francisco I. Madero encabezó la Revoluci~n contra Porfirio Díaz
al amparo del plan de San Luis, en él denunció que bajo el pretexto
de la ley de baldfos numerosos pequeños propietarios, indígenas en
su mayoría, abusivamente habfan sido despojados &lt;;le sus terrenos •
Ofreció restitufrselos y pagarles una indemnización por los perjuicios
que hubieran sufrido. Aunque el plan de San luis propugn~ muy tfml
das medidas de reforma agraria, probablemente por el hecho de que

en que la soluci~n al problema agrario debiera ser pacífica y basarse,
principalme_n te, en la recuperación de las tierras nacionales y en la
compra de algunas haciendas para formar la pequeñ.a propiedad y dotar
de ejidos a los pueblos Y deslindar los existentes. También ordenó el
regreso de los indios yaquis vendidos al sureste. En su opini~n lo de
m~s corrfa por cuenta del esfuerzo personal de cada uno de los

pesinos. De ese modo, su

polftica

cam.

agraria no afectó ningún elemento

�62

63

esencial del latifundismo.

enemigos de ese Plan. Este documento, acaso por su misma senci
Hez, logr~ canalizar las inquietudes campesinas, la tenacidad con

Los diputados, en cambio, presentaron un gran número de ini

que lo defendi~ Zapat=i permiti~ que la causa de la revolución agr-ª

ciativas para resolver el problema agrario, por medio del aumento

ria se mantuviera en pie.

de las contribuciones a las tierras incultas o mediante su compra,
otros propusieron la exenci~n de impuestos al fraccionamiento de los

Al levantarse en armas Venustiano Carranza para combatir la

latifundios, el reparto de las tierras baldfas, etc. El proyecto que

usurpación de Victoriano Huerta, durante mucho tiempo no quiso dar

Lui~ Cabrera present~ el 3 de diciembre de _1912 fue, en ese momen, ·

a su lucha un cariz social, sino exclusivamente político (derrocar

to , el más
completo y radical de todos, declaraba de utilidad púb!i
.

al usurpador), según dec[a para no aumentar el número de obstác.1!

ca la reconstitución y dotación de ejidos a los pueblos, como com

los que vencer en esa lucha. En realidad puede considerarse, como

plemento del salario agr~cola.

lo comprueba su actuaciÓn posterior, que su política agraria estaba
limitada por sus intereses de viejo hacendado y político porfirista .

Pese a su tfmid a po l1"tica soc1' al, Madero fue asesinado en una
contrarrevolución. Cuando Victoriano Huerta se apoderó de la preside.n

Sin embargo, varios jefes de su ej~rcito ordenaron por su cuenta el
reparto de tierras, cosa que Carranza desautorizó. También por su

11

i
cia manifestó el deseo de resolver "gradualmente el problema agrar o .

cuenta decretaron, a partir del segundo semestre de 1914,

Con tal fin presentó dos proyectos de ley, en uno de ellos el gobie.r

lici~n de la servidumbre por deudas y de las tiendas de raya; la li

ediario entre los terratenientes y los pr,Q.
no jugaba el papel de interm
!etarios, para que éstos adquirieran las propiedades de aquéllos, el

mitaci~n de la jornada de trabajo a 8 o 9 horas; el pago doble del
trabajo nocturno; el descanso dominical y los días festivos, el est-ª

gobierno garantizaría los bonos que emitieran las empresas fraccion.2

blecimiento de un salario, mínimo y su pago en moneda de curso le

doras. En el otro exim~a de toda contribución predial a la pequeña

gal; el uso gratuito de leña y pastos, y el permiso de caza y pesca

propiedad y a la que

C elebrara

contratos de aparcería o de arrend.2

la abQ..

a arrendatarios, colonos y jornaleros, etc.

miento.
Obligado por la impaciencia de sus propios jefes militares y
i Huerta satisfacían las aspiraciones
En realidad, ni Madero n
se hizo portavoz de ellas en su Plan de
campesinas. Emiliano Zapata
1911 en él exigió la restitución de las ti!!,
Ayala de noviemb re d e
'
·
bl
la dotación a qui!!,
rras de que hubieran sido despojados los pue os,
.
la nacionalizaci~n de sus bienes a los
nes de ellas carecieran Y

por la necesidad de restar fuerza a los campesions de los ej~rcitos
combinados de Villa y Zapata, con quienes había roto tanto por cue..2,
tiones de mando como por no haber querido aceptar los postulados agrarios del Plan de Ayala, Carranza se vio obligado a decretar

la

ley del 6 de enero de 19.1 5. Esa ley, obra de Luis Cabrera, se basó

�65

64

en el hecho de que los indios por falta de desarrollo evolutivo no

militares dirigi~ el ala izquierda. De este modo una revolución Iun

se habían adaptado a la propiedad individual, por tanto, debía r§.

damentalmente campesina por la masa de los ejércitos que la llev-ª

conocerse su propiedad comunal. Se estableci~ un doble procecli.

ron al triunfo quedó en manos de gentes que sólo indirectamente po

miento; la restitución y la dotación de tierras a los pueblos,

drían representarla, pues Zapata y los suyos no participaron en esos

no

con el propósito de revivir las antiguas comunidades indígenas, sJ.

debates, aunque su sombra siempre estuvo presente en el esp~itu de

no con el de permitir que los pueblos se liberaran de la servidum

los diputados más radicales.

bre en que vivían· por haber perdido sus tierras. Posteriormente se

1

..

't

reglamentaría la condición en que quedarían esos terrenos Y la m.s

La Constituci~n de 1917 se organizó de acuerdo con el proye.9.

' de dividir1os entre los vecinos, quienes entre tanto
nera y ocasion

to de reformas a la constitución de 1857 que envió Carranza, en su

,

carácter de Primer Jefe de la Revolución . La iniciativa de Carranza

los disfrutarían en comun .

muy levemente modificaba la constitución liberal de 1857; tocó al
1¡

Esa ley autorizó las posesiones provisim ales de tierras, las

ala izquierda darle un car~cter verdaderamente revolucionario a esta

que se ejecutarían inmediatamente, aunque sujetas a posterior con.

Constituci~n . lo logr~ gracias al artículo 27, en el que se ·e stable

firmación por el Poder Ejecutivo Federal . Sin embargo, Carranza ...

ci~ que la propiedad de las tierras y aguas correspond{a originaria

pronto se asustó de la fuerza Y rapidez con que los pueblos recup§.

mente

raban sus tierras y el g de septiembre de 1916 dispuso se suspen.

ti~ el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad

dieran estas posesiones provisionales .

privada, a la cual pueden imponerse las modalidades que dicte el in

1

11
1

.

1

ª· la

-

nación,· la cual ha tenido y tiene el derecho de transmi

terés p~blico. Ese artículo permitió expropiar "mediante" indemniz.s

• 1

ci~n, la de 1857 exig{a que fuera "previa".
LA CONSTITUCION DE 1917 ·

El artfculo 123 es la otra gran novedad de esta Constitución.
Cuando Carranza logró dominar a Vi11a Y a Zapata convocó a

En el proyecto original s~lo se aludía levemente a los derechos obr§.

un Congreso Constituyente en septiembre de 1916. A esa reunión
una abrumadora ~ayoría ele mi!!
sólo asistieron partidarios Suyos I

ros en el artículo relativo a la libertad de trabajo, al parecer porque
Carranza proyectaba que una ley ordinaria los detallara. Pero los di

tares Y profe sionistas representantes de la clase media urbana' por

putados del ala izquierda lograron que se incorporara a la Constlt.!J.

sólo tres obreros. Pero el congreso estaba dividido en dos grupos;

ción un amplio cat~logo de derechos obreros, cosa que por primera

el más ·adicto a Carranza, integrado en su mayor parte por
&amp;

,

nistas, J.ormo e

profesi,Q.

una generación de radicales jóvenes

l ala derecha
#

•

-

vez se hizo en el mundo. En este artículo se limitó. la jornada máxi
.
ma a 8 horas, la nocturna a 7 y a 6 la de los menores de 12 a 16

�66
años; se concedi6 un día de descanso a la semana; se estableció

la reforma agraria, orient~ su pol~tica, principalmente, a la recupe

el principio de a trabajo igual salario igual, sin tener en cuenta

ración de los baldíos; para el lo. de septiembre de 1918 recuper~

sexo ni nacionalidad; se obligó a los patronos a proporcionar habJ

cerca de 15 millones de hectáreas, de un total de poco más de 22

taciones cómodas e higiénicas, y a responder por los accidentes

millones mayores de cien mil pertenecientes a extranjeros, que se

de trabajo y las enfermedades profesionales; se reconoció el der~

encontraban situadas en zonas prohibidas. Pero en cuanto al fracciQ

cho de asociación sindical y de huelga, etc.

namiento de los latifundios, el aprovech amiento de las tierras ocio
sas Y la dotación Y restltuci~n de los ejidos se mostró no sólo cau

El cotejo del modelo capitalista, en su etapa inicial, con la

1
1

;I "
'I

to sino receloso, aduciendo la falta de leyes sobre la deuda agraria,

organización constitucional del México revolucionario revela sem~

de hecho derogando la facultad constitucional de que las expropiacio

j anzas y diferencias. Frente a la propiedad privada absoluta del pri

nes pudieran hacerse "mediante" indemnización. Todavía el 9% de

mero, la limitada del segundo; el primero protegí~ la libre empresa,

los cien mil extranjeros residentes en el país poseían bienes raíces.

el segundo la intervención estatal; el capitalismo liberal permitió.

En suma, después de 10 años de violencia bélica, que ocasionaron,

la explotaci~n del trabajador, la Constitución de 1917 lo defendi~.

directa e indirectamente, una pérdida de cerca de dos millones de

Por otra parte, en el modelo occidental funciona una agricultura

personas (a causa de los que murieron en la guerra civil, por la in

mixta , capitalista por su protección a la pequeña. propiedad Y precs

fluenza española, por la emigración a Estados Unidos y considerando

pitalista o socialista en la propiedad comunal de los ejidos, Lo~

los que debieron haber nacido y no nacieron) la estructura social del

países capitalistas occidentales se transformaron en imperialistas,

país se mantenía

México, por su condición de país semicolonial cultivó un acendrs

propiedad, si bien la liberación de los campesinos significó un cam

do nacionalismo, impulsado por una incipiente burguesía autóctona

bio profundo, sobre todo porque los hacendados perdieron el control

aliada con los campesinos y con los obreros . En el modelo occiden

político del pafs.

casi intacta en cuanto a la transformación de la

~"

tal la explosión demográfica tuvo una doble salida, el neomalthusis
nismo y la emigración a ultramar, en México la emigración a Est,s
dos Unidos.

El 28 de diciembre de 1920 se decretó la primera ley reglamen
taria de la del 6 de enero de 1915; reconoció las dotaciones definiti
vas, no las provisionales, y limitó los beneficiarios del reparto de
tierras a ciertas categorfas polftic as de población. Calculó la exten

LA REVOLUCION AGRARIA.

sión de la parcela ejidal como la necesaria para producir un ingreso
diario equivalente al doble del jornal promedio del lugar; pero como

Ya con el carácter de presidente constitucional, Carranza inici~

el salario agrfcola era tan bajo ni siquiera as! era suficiente.

El

�68

69

presidente Obregón abrog~ esta ley el 22 de noviembre de 1921, rec.2

inembargable de los ejidos.

noció la legalidad de las posesiones provisionales y estableció la
Procuraduría de Pueblos para patrocinar, gratuitamente, la restitución
y dotación de sus tierras, por la. necesidad de suplir su igl'.\orancia

El 22 de marzo de 1934 se expidió el primer código agrario,
que dio unidad a· la dispersa legislación. Supeditó el derecho de
los núcleos de población a recibir tierras a su existencia anterior

y miseria.

a la fecha de la solicitud, porque con frecuencia se organizaban
El 17 de abril de 1922 el reglamento agrario fijó la superficie
ejidal de 3 a 5 hectáreas en terrenos de riego o humedad; 4 a 6 de
1

.,

temporal con precipitación pluvial abundante y regular, y 6 a 8 en
otras clases de tierras. Este reglamento dio al procedimiento agrario
carácter judicial y permitió a los propietarios la posibilidad de inte_r
venir en él. Para zanjar la limitación a ciertas categorías políticas
el derecho a tierras, el 23 de abril de 1927 se concedió a todo P.2
blado con más de 25 habitantes el dere.c ho de recibirlas, si carecían

núcleos de población para solicitar tierras. Fij~ en 4 hectáreas de
riego, o su equivalente en tierras de otras clases, la superficie
de la parcela ejidal. Además, restableci~ el ejido colonial, en el
sentido de que aparte de las tierras de labor repartibles entre los
vecinos (ejido en el sentido moderno) se apartara una superficie
para agostadero, montes o pastos de uso comunal. Otra innovación
fundamental fue conceder a los peones acasillados el derecho a tie
rras en los pueblos circunvecinos y en la formación de nuevos cen.
tros de población agrfcola.

de ellas.

Los hacendados habían combatido con éxito la reforma agraria
utilizando el juicio de amparo; los pueblos, después de largos litigios
a veces de hasta 5 años, se veían obligados a devolver las tierras•
Para evitar esa dificultad el 23 de diciembre de 1931 se dispuso que
los terratenientes afectados con resoluciones agrarias no tendrían r~
curso judicial en contra de ellas .

Aunque durante el gobierno de Lázaro Cárdenas se dio el ma
yor impulso al reparto de tierras, el lo. de marzo de 1937 se r~
forzó el código agrario para proteger la ganadería, la que se enco.n
traba en crítica situación porque los ganaderos no mejoraban sus
negocios temerosos de sufrir la pérdida de sus tierras. Se estable
cieron entonces las inafectabilidades ganaderas, de 300 a 50,000
hectáreas, por un término de 50 años. Se concederían sólo en aqu_g

La ley reglamentaria sobre repartición de tierras ejidales Y con.§.

titución del patrimonio parcelario ejidal, del 19 de diciembre de 1925,

llos lugares en que. estuvieran satisfechas las necesidades agrarias
de los pueblos, o donde no hubiera población con derecho a ejidos.

puso fin a la posesión en común, que durante diez años había permj,
'

tido que, con frecuencia, el reparto se hiciera en beneficio de los

EL PARVIFUNDIO,

directores ejidales y sus favoritos. Dos años después la ley del patr..!
monio ejidal definió, por primera vez, la naturaleza inalienable e

Toda esta legislación agraria fue específicamente ejidal, uno

�70

71

de los dos fines de la reforma agraria, el otro fue el parvifundio.

1928 reform~ el contrato de aparcerfa procurando unir los intereses

Desde un principio se prefiri~, de diversas maneras, a la pequeña
propiedad individual sobre la comunal de los ejidos. El objetivo

del propietario Y del aparcero, asocian'dolos al ~xito
,
del cultivo.
Se permití~ que el aparcero aprovechara los medios naturales exi-ª.

principal del artículo 27 constitucional fue el fraccionamiento de

tentes en los predios dados

los latifundios para crear la pequeña propiedad.

a su subsistencia. De acuerdo con la teoría de la propiedad como

rí

en aparee . ª Y que pudieran contribuir

función social que campea en ese código, se autorizó la aparcería
forzosa de los predios mantenidos ociosos por sus dueños.

El 2 de agosto de 1923 se facult~ a los mexicanos mayores
1 •..,

de 18 años a adquirir hasta 25 hect~reas de riego, cien de tempo
ral de primera, doscientas de temporal de segunda y quinientas de

IA POLITICA AGRARIA

temporal de terc0t a o pastales de las tierras nacionales, con el
s~lo requisito de personalmente ocuparlas y acotarlas. El sólo

CQ

tejo de la cantidad de tierra asignada a la parcela ejidal Y la que

Por otra parte, en el período 1910-1920, como se ha visto, los

se podía obten_e r con este decreto, revela la preferencia que se

dos principales jefes revolucionarios, Madero y Carranza, fueron te

dio a la ¡;equeña propiedad individual, Hasta la época de Cárdenas

rratenientes mucho m~s inclinados a las reformas políticas que a las

el ejidatario fue considerado inferior porque se partía de la base de

sociales. En los quince años siguientes los jefes revolucionarios per

que por su estado evolutivo no podfa aspirar a competir con los P&lt;U.

tenecieron a la clase media; Lázaro Cárdenas fue el primer presidente,

vifundistas, pues no estaba preparado para triunfar en la lucha por

tal vez el Único, que dio a la Revolución un sentido preferentemente

la vida , como lo había
demostrado la desamortización de 1856.
.

campesino. Con Cárdenas termina la revolución agraria y empieza la

La

Revolución confiaba en que una legislación tutelar equilibraría las

agrícola e industrial.

fuerzas de los ejidatarios y de los parvifundistas.
Lo anterior se advierte claramente en las dotaciones agrarias.

El 23 de junio de 1920 se permitió el cultivo de las tierras
ociosas. La ley de colonización del 5 de abril de 1926 reforzó la
propiedad individual.

Hasta el 31 de agosto de 1962 casi la cuarta parte del total del país
había sido repartido a los ejidos, pero de un modo muy irregular. El
O, 3% de 1915 a 1920; de la caída de Carranza a Cárdenas (1920 a
1934, o sea los gobiernos emanados del grupo de Agua Prieta)

Al establecerse el régimen capitalista de la pequeña propiedad,

los trabajadores contaron con l,a protección del artfculo 123 constit,.!!
cional y en 1931 con la ley federal de l trabajo. El código civil de

el

13. 6%. Por los años treintas incluso se dio por terminado el problema

agrario en buen número de entidades del país.

�73

72
Que esto distaba de ser cierto, lo prueba que durante el gQ

Una manera complementaria de apreciar
de la reforma agraria es

-

bierno de Cárdenas
se repartió. el 37 .1 % del total de las dotacio
.

nes que hasta el presente se han hecho. A partir de entonces la

los predios; los mayores

el ritmo del desarrollo

comparar el porcentaje de la superficie de
de 5 hect~reas en 1930 todavía representa

coyuntura de la segunda guerra mundial, una campaña política muy

han el 93% en 1940 I

enérgica contra Cárdenas y el mayor énfasis en la industrializaci~n,

72 .4% en 1950 y las dos terceras partes en 1962. * los predios
m_g_

hicieron que aparentemente la Revolución Mexicana entrara en su

nores de 5 hectáreas prácticamente se han mantenido estacionarios:

Termidor. En efecto, progresivamente fue disminuyendo el porcent-ª

el O• 7% del total en 1930 y el

je de las dotaciones agrarias: 11 . 5% con Manuel Avila Camacho,

dos. El ejido, en cambio, ha aumentado notablemente, del 6 • 3% en

8% con Miguel Alemán y sólo el 6. 6% con Adolfo Ruiz Cortines (7) .

1930 al 22. 5% en 1940, el 26 • 7% en 1 950 y el 31.1%
·
en 1962. Aun

gracias a la reforma cardenista, el 76.6%, el

o 9% en 1os otros tres años señala
•

0

que el límite de_ 5 . hecta_'reas no parece muy s1gni
· ficativo, es · palpa
Los cambios no fueron s~lo cuantitativos, sino cualitativos,
como la reforma de Miguel Alemán de 1946. Según éste la reforma

ble el evidente incremento de la superfi'cie eJ'id a 1, a costa de los
predios mayores de 5 hectáreas.

agraria se propuso en la primera etapa quebrantar el poder de los

..

latifundistas; en la segunda, de car~cter técnico, elevar la situ.2·

Por otra parte, el promedio de la superficie de los predios mayo

ción económica y moral del trabajador del campo y aumentar la prQ

res de 5 hectáreas ha disminuido, constantemente, de 441 hectáreas

ducción agrícola. Para satisfacer el primero de esos objetivos se

en 1930 a 340 en 1940 y a 292 en 1950 . Un poco irregular es la ten

aumentó la superficie o unidad individual de dotación a un mínimo

dencia de los predios menores de 5 hectáreas disminuyeron de 1 . 54

de 1 O hectáreas de riego o humedad, a falta de ellos sus equiv.2

hect~reas en 193 O a 1 • 2 5 en 194 O y aumentaron levemente a 1 ; 3 6 en

lentes en otra clase de tierras. Para lograr el segundo de los obj~

1960. El promedio de los predios ejidales, en cambio, ha aumentado

tivos de esa reforma I se concedió• a los dueños de predios agrÍCQ

de 1,192 hectáreas en 1930 a 1,970 en 1940 y a 2,213 en 1950 (8).

'

las o ganaderos que dispusieran de certificados de inafectabilidad
el derecho de promover el juicio de amparo contra la privación ile

Por otra parte, es evidente el incremento del número absoluto

gal de sus tierras o aguas. Se cmsideró pequeña propiedad agrÍCQ

de los ejidos y los ejidatarios. De 7,049 en 1935 se duplicaron a

la la que no excediera de 100 hect~reas de riego o humedad de PÚ

14,680 en 1940, y aumentaron a 17,579 en 1950.

mera,

datarios también se duplic~. de 898,433 en 1935 a 1,601,479 en 1940,

0

200 hectáreas en terrenos de temporal o de agostadero

SU.§.

El número de eg

c eptible de cultivo, 150 en tierras dedicadas al cultivo del algodón
y 300 al del pl~tano, caña de az~car, café , henequén, hule, cocQ
tero, vid, olivo, quina, vainilla, cacao o árboles frutales.

* El censo ag¡fcola-ganadero y el ejidal de 1960 no se han public2
do aún; los datos ejidales de 1962 están tomados de 50 Años de
Revolución· Mexicana en "Cifras, se suponen fijos los predios mayo
res y menores de 6 hectareas.

�74
75

aunque en 1950 disminuy~ a 1,552,926.

La superficie y valor de
\a visto, el ~xito econ~mico de los ejidos está ligado

las tierras ejidales de labor y sobre todo las improductivas agr~C.Q.
rras de que disfrutan. De 1935 a 1950 progresan las
las, ha diminuido de 1935 a 1950; pastos, forestales e incultas
productivas han aumentado (9) .

ism~nuyen en todo el país las úe temporal del
ficie total al 78. 49%; aumentan, en cambio, las de
-3. 78%. los ejidos más ricos corresponden precisa

El ejido mismo ha sufrido importantes cambios internos, uno de
ellos la creciente disminuci~.n de la explotaci~.n colectiva Y el aumen,
to de la individual; en 1940 se cultivaban en forma colectiva el 6 .62%,
en 1950 el 3.34% (10). El porcentaje de los ejidatarios con tierras
aumentó de 76. 36% en 1940 a 88. 76% diez años después (11) •

... ias zonas de riego y de agricultura de exportación: en el Pa
c!fico Norte el porcentaje de la superficie de las tierras de riego ª.1!.
menta de 15.91% en 1935 a 36.13% en 1950; en el Norte del 14.42%
al 17 .49%. En el Pacífico Sur en cambio

I

aunque el incremento relati

vo es grande s~lo alcanzan las tierras de riego una superficie del

-

1.62% en 1935 y el 2.38% en 1950; en el Centro incluso disminuyen

Sin embargo, el progreso ejidal es bastante desigual, en realidad
corresponde a la riqueza o pobreza de las zonás respectivas lo cual in

del 17.43% en 1935 al 16.11% en 1950, las de temporal aumentaron
concomitantemente, del 77. 85% al 88. 78%, en las mismas fechas (15).

dicaría que, en buena medida, no es la instituci~.n misma la causante
de la riqueza o de la pobreza sino el complejo social al que parten,!!
ce. Por ejemplo, el an~lisis por zonas revela que en el Pacrfico Norte

LA REVOLUCION INDUSTRIAL.

{81%) y en el Norte {75%) se registra la mayor proporci~n de ejidos

Sur (64 .41%). _Casi lo
con escue l as en 1950 , la menor en el Pacífico
··
mismo se advierte en cuanto a los ejidos que dispon~an de servicio
médic~ en 1940 el 7. 31 % de los ejidos del Pacffico Norte contaban .. .
con servicio m~dico permanente, el 6. 5 7% en e 1 Norte ' frente a sólo
.
el 1.19% en el Pacífico Sur (12). Se registra ese mismo fenómeno en
cuanto a l as

Sembradoras

mecánicas, mientras en 1950 en el Norte

·
í
87% del total de la maquinaria e implementos Y veh_
representan e 1 4 •
Sur so'lo el
culos Y en el Pacífico Norte e 1 2 . 27%, en el Pacífico
.

o.18%

urre tratándose de los tractores, los que en
(13). lo mismo Oc

1950 representaban el 0.71% del

total de los implementos agr~colas

el 0.04% en elPa
en el Pac~fico Norte, el 0.45% en el Norte Y s~_lo
cífico Sur (14) •

Aunque desde la época colonial existía una primitiva industria
textil, modernizada al hacerse la independencia, el Porfiriato registra
el primer impulso importante de expansión industrial con la creación
de las bases de la industria siderúrgica, del cemento, azucarera y cer
vecera y la modernizaci~n de la textil. Durante el período bélico de
la Revolución, 1910-1920, se destruyó la industria azucarera de More
los. En realidad, la moderna revolución industrial data del Último
cuarto de siglo, con la creación de la Nacional Financiera en 1933;
con el enorme impulso que dio Cárdenas a la reforma agraria, la naciQ
nalización del petr~leo y la creación del Instituto Politécnico Nacional

�76

77

también obra de Cárdenas; el aprovechamie 1to de la coyuntura de
En la estructura de las ocupaciones ha dejado de predominar
la segunda guerra mundial por el gobierno de Manuel Avila Cam_il
abrumadoramente la poblaci~n agrfcola, desplaz~dose a la industria
cho y con la política de Miguel Alemán.
Y los servicios. En efecto, la población agrfcola representaba en

1910 el 72% del total, descendió a sólo el 52.8% en 1960. Conc,Q

La industria de transformación se ha impulsado con inversiones
mitantemente el porcentaje de la población industrial ha aumentado
extranjeras directas canalizadas a través de organismos oficiales. De
del 11.3% en 1910 al 15.5% en 1960, aumento que cualitativamente
este modo se han desarrollac1 " la industria siderúrgica, del papel,
química, textil, productos met~licos, materiales y aparatos eléctricos,
azucarera, ensambladora d e vehícu los de motor, fertilizantes, produ.9.

es muchísimo más
importante, pues en vísperas de la Revolución tam
.

-

'

bién se censaron como industriales actividades artesanales. En este
aspecto cabe recordar el constante incremento del porcentaje de los

tos de hule, materiales de construcción, embotelladoras de refrescos,
servidores gubernamentales, del 1.3% en 1910 al 4.2% en 1960,

C.Q

etc. En 55 años se ha transformado el aspecto del país, de rural Y
mo índice de la creciente participaci~n del Estado en la economía.
agrícola, en urbano e industrial.
El producto nacional bruto se ha quintuplicado. Gran parte de
Al celebrarse el cincuentenario de la Revolución Mexicana se
este incremento puede atribuirse a una mayor participación del sector
manifestó la euforia oficial (que supera por la mejoría de los medios
industrial en el valor total del producto nacional. Esta participación
l.

de difusión los alardes publicitarios del Porfiriato) sobre el progreso
ha aumentado del 20% en 1910 al 36% en 1960. Además, la producti
del país . De acuerdo Con fu entes oficiales la imagen del México con
temporáneo exhibe los siguientes rasgos positivos. Explosión dem,Q
gráfica, aumento de 15 millones de habitantes en 1910 a 35 en 1960,
es el país cuya pob~ación crecio, con mayor rapidez durante la déc,2.

vidad de la mano de obra se ha duplicado en 50 años y el ingreso
real por habitante se ha triplicado. La inversión nacional bruta ha ay
mentado en las Últimas dos décadas gracias a la creciente participa
ción del sector p~blico.

da 1 9 50:-1960; este crecimiento vegatitivo conserva una alta tasa de
natalidad mientras la de mortalidad ha disminuido notablemente,

gr,2.

cias a la política Sanitaria. Merced a la industrialización Y al incr_g

Siendo la reforma agraria uno de los más importantes slogans
de la Revolución Mexicana, las fuentes oficiales destacan que hasta

mento de la productividad agrícola se registra una alta concentración
1960 se han entregado a los campesinos 48 millones de hectáreas

urbana (de 13. 4% e n 1910 a 37. 5% en 1960), con la consiguiente ele

productivas. Se han irrigado dos millones y medio, en el período

vación del nivel de vida. Una de las más visibles manifestaciones
de
de este progreso es e l aumento a más del doble de la esperanza
vida, de 27. 4 años en 1910 a 62 en 1960, si bien el incremento es
particularmente nol '1ble a partir de 1940.

1928-1960, con el resultado de que la produccién agrícola se ha cu-ª

druplicado, abasteciendo las materias primas necesarias para el des,2.
rrollo industrial. Corrobora el éxito de la política de irrigación el

�78

79

hecho de que el valor de las cosechas en los distritos de riego -es
cinco veces mayor que el de las inversiones en ellos efectuados.
A partir de 1940 gracias a la política de irrigación, de crédito a&lt;JIÍ
cola, de educaci~n t~cnica para mejorar la productividad y a las f2
vorables condiciones de los mercados agrícolas internacim ales,

la

producción agrfcola se ha triplicado en los Últimos 20 años. El cuj
tivo de maíz, trigo, frijol y arroz, elementos básicos de la alimenta
ción popular, ha llegado a ser suficiente y su distribución eficaz
gracias a los organismos oficiales que garantiza una remuneración
adecuada a los productores y un producto barato al consumidor. Asi
mismo, la ganadería se ha recuperado de la destrucción sufrida du
rante la década de violencia revolucionaria; sobresale la explotación

En cuanto a los medios de transporte,
las ~neas f errocanile
ras han aumentado poco lo hecho
durante el Porfiriato el esfuerzo
se ha centrado en la modernización
'
del equipo, conservan su impo_r
tancia sobre todo
1
en e servicio de carga En
d
'
•
marca o contraste con
la red ferroviaria l d
, a e carreteras ha aumentado
extraordinariamente ,
a Partir de 1925, de un total de 695
kilómetros en 19 25 a casi
50,000 en 1960, o sea más del doble (23 487)
'
que los ferrocarriles.
Los autotransportes dominan
en las distancias medias Y pequeñas,
los ferrocarriles en l as largas Y en la carga
voluminosa. El número
de vehículos de motor en circulación ha
44 ,858 en 1924 a 902,029

aumentado' parej amen te, de

en 1961, el de gasolina 33 veces en los

Últimos 35 años.

avícola.
Según las fuentes oficiales el desarrollo económico del país
En contraste con su importancia secular, la minería ha dejado

se ha logrado sin gravitar excesivamente sobre las clases trabaj-ª

de ser la riqueza principal del país, por su dependencia de los mEll:

doras, el grado de inflación es reducido gracias a la intervención

cados internacionales se encuentra relativamente estancada, salvo el

gubernamental. En efecto, aunque de 1936 a 1962 el poder adquisJ

hierro. Aunque la producción de la industria petrolera no ha vuelto a

tivo del salario se ha reducido en una décima parte, el salario mí

alcanzar los niveles de su época de oro en el quinquenio 1921-1925,

nimo se ha elevado en la misma proporción, por lo que se ha man

expropiada ha contribuido a la industrialización, procurando la satl.§.

tenido constante el poder adquisitivo de los trabajadores menos ca

facción del mercado interno, el incremento de las reservas, el aprQ

lificados. Aunque en el campo el salario mínimo es menor, los cam

vechamiento de la petroquímica; la producción del petróleo crudo ha
aumentado casi ininterrumpidamente a partir de la participación de

pesinos equilibran sus ingresos complementándolos con labores di
ferentes a las agrícolas; en la ciudad el salario es CdSi siempre

México en la segunda guerra mundial. El Estado también ha asumido

superior al mínimo y aumenta con mayor rapidez que éste. Esto sin

la propiedad de la electricidad, para impulsar ese elemento esencial

contar con que el Seguro Social es un complemento amplio

de la infraestructura econ~mica nacional, la segunda fuente de en~
g~a utilizada en el p~s.

y

eficaz

del salario; actualmente esta institución protege, a más de una déci
ma parte de la población trabajadora y a una octava parte de la to
tal del país. El Seguro Social fue fundado en 1942, aunque se pr_g

�81

80

conjunto se ha operado tambi~n en la clase media, gracias a mayores
oportunidades económicas y a un mayor acceso a las instituciones edu

vió su establecimiento desde la constitución de 1917. En 1954

se

extendió a los trabajadores del campo y en 1960 a los braceros; en
1960 sólo amparaba el

o. 5%

del total de la poblaci~n ruraL En 1962

cativas. De acuerdo ccn estos cálculos el i

ncremento

d

e la clase l1ll!

dia rural es de sólo del 6. 6% al 9. 9%, en cambio la urbana del 1. 7%
al 7%, en todos los casos de 1900 a 1960.

ya estaba difundido en todas las entidades del país.
Como se ha señalado el desarrollo escolar ha permitido la mov_!
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores

lidad social del pa_fs; para 1960 el presupuesto escolar del gobierno fe

del Estado ampara a 600,000 personas, el Instituto de Seguridad Social

deral fue el 21. 7% del presupuesto total, el doble de lo destinado al

para las fuerzas militares en particular al Ej~rcito. El Instituto Nacional

ejército; en 1900 la proporción fue inversa, el 21 .4% del presupuesto

· ios de todo el
de Protección a la Infancia cubre el 43% de 1os muni c1p

se empleaba en el ejército, y sólo el 3. 6% en la educación. Gracias

país proporcionando desayunos escolares en ellos.

a este incremento, y pese a la explosión demográfica, el número de los

1'

que saben leer y escribir, mayores de 6 años, ha aumentado del 23 .1 %
De acuerdo con las estimaciones de las fuentes oficiales, la prQ
ia sólo
i
porción de la Clase alta se mantiene pr~cticamente estac onar ,
ha aumentado del O. 6% de l total en 1900 al O. 7% en 1960, en particular
la rural ha disminuído del O. 4% al 0 . 2%, pero la urbana ha aumentado
del O. 2% al O. 5%' en las mi smas fechas' consecuencia natural de la
destrucción del latifundismo.

Los hacendados se han transformado en

"dinámicos" Y n activos" hombres de negocios, "conscientes de su re.§.
ponsabilidad social ante el progreso genera1 d e la Nación".

en 1900 al 59. 9% en 1960 del total de la poblaci~n (16) .

•
La anterior optimista imagen oficial del México contemporáneo es

exacta por lo que dice, parcialmente inexacta por como lo dice- y,

SQ

bre todo, por lo que omita. Su cotejo con las críticas expuestas en el
congreso agrario celebrado en Toluca hace 5 años, revela que en varios
lugares, gracias a fraccionamientos simulados, se conservan algunos la
tifundios, aun en zonas muy próximas a la capital del país. En otras
partes subsiste la vieja política persecutoria a quienes solicitan tierras,
negándoles trabajo o rehusándoles tierras en aparcería. En muchos lug§.

La clase popular ha disminuído en su conjunto del 91. l % en
esta disminución es especialmente notable
19 oo a 1 8 2 . 4% en 19 6 O,
artes a la mitad, en las mismas
en el campo' de las tres cuartas P
se ha duplicado, del
fechas. El proletariado urbano, en cambio,
ismas fechas. Duplicación que en su
16.3% al 32.3%, en las m

res no existe la protección legal al trabajador agrícola, especialmente
en lo que se refiere al monto del salario, se paga una cifra bastante
inferior al mínimo legal. Alguien calcul~ en dos millones el número de
Jornaleros que aún carecen de protección. En algunas zonas del centro
del país el salario es tan bajo que los campesinos sólo comen una vez
al día. En cambio, subsisten algunos latifundios en manos de extranJ-ª.

�83

82

ros Y se falsifica la pequeña propiedad. Alguien más señaló que más
de la mital de los ejidos no están en manos de sus titulares, incluso
en lugares tan ricos como el valle del Yaqui la mitad de los ejidat2.
rios rentan sus tierras y en el propio valle de M~xico se calculó que
de un 70 a un 80% de los ejidatarios son simultáneamente obreros de
las numerosas fábricas que rodean a la ciudad de México, por lo que
rentan sus tierras o las entregan en aparcería, convirtiéndose en explo

Aparte de la escasez de los recursos agrfcolas del p~s, explica la
pobreza de los ejidos la falta de
ere"di to, pese a que desde 1926 se
fund~ el Banco Naci ona 1 de Crédito Agrícola Y el Banco Nacional de
Cr~dito Ejidal en 1936. En efecto, apenas muy poco más de las tres
cuartas partes de los ejidos reciben refacciones de los bancos. Por
lo que no es de extrañar que gran n~mero
.,
de ejidatarios se encuentren
en manos de acaparadores, en general que 1a agricultura capitalista
sea mucho mejor que la ejidal (17) .

tadores de sus propios compañeros.
Aunque algunas de estas crfticas puedan parecer exageradas gen~

Por otra pó.rte, día con día aumenta el número de los c ampesinos
con sus derechos a salvo, esto es, se les reconoce su derecho a una
parcela ejidal pero no se les entrega porque no la hay, sea porque en
verdad no existe o porque está en manos de los nuevos favoritos de la
oligarqUÍá, como diariamente denuncia la prensa. Como también abundan

ralizaciones, no deja de ser un elemento de equilibrio frente al optimi.§.
mo oficial que, con frecuencia , recuerda el de los apologistas de la
obra colonizadora de España, quienes suponen que la bondad de las Le
yes de Indias es el ·mejor medio para conocer la ·manera como funciona
ron las instituciones sociales de esa época .

'

tes son _las denuncias por despojos de tierras ejidales en favor de los
fraccionadores de las nuevas zonas residendales de las grandes ciuda
El reciente estudio de un expei:imentado investigador y funcionario

•

ij

des , media.1 te permutas. Todo esto ocurre porque dentro del sistema

público corrobora y precisa lo anterior,

e a1cula en 3 millones el núm_g

ejidal es una pieza de la nueva oligarquía, Para remediar ese mal s e
ro de agricultores con tierra, o sea el 47% del total de la población
propuso suprimir de la reelección de los comisariados ejidales, pues
agrícola• En varias partes del país los agricultores ricos ocupan como
un 20% se reelige y de un 30 a un 40% no se renueva oportunamente,
peones de sus propias tierras a los e j 1'd a t ari os ·pobres, sobre todo los
por lo que se registra un continuismo en el poder.

grandes ingenios azucareros, falsas cooperativas . Algunos ejidatarios
con tierras trabajan en las fábricas de la ciudad de México donde ga

Algunos concluyeron que la Revolución Mexicana no ha llegado
nan 3
al campo, por el número de campesinos que carecen de tierras, por la

° 4 veces

más que en el campo y se convierten en explotado

res de los ejidatarios sin tierras. Pese a que las tierras ejidales

ª'ª-

miseria en que vive buen número de los ejidatarios y porque faltos de
tán substraidas al comercio, buen n~mero de ellas en el Bajío están
protecci~n se han convertido en esclavos de sus líderes . Algui en pr_g
en poder de los agricultores de esa región, por ventas simuladas
cis~ que en el 55% del total de los ejidos el problema agrario seguía
en pie por la insuficiencia cuantitativa o cualitativa de su parcela•

0

�84

85

beneficiarios del pfestamo (18).
arrendamiento. En Zamora sólo una tercera parte de los ejidatarios tra
bajan personalmente sus tierras, los demás las arriendan o las entr~
Por otra parte, el 22 de enero de 1963 fue derogada la ley fede
gan en aparcería, de ese modo algunos agricultores ricos acaparan ha,2.
ta dos docenas de parcelas ejidales: de un total de 106 acaparadores

ral de colonizaci~n que f avorecfa la simulación de inexistentes colQ
nias oficiales, en marcado contraste con la colonización espontánea

de tierras, 28 tienen más de 500 hect~eas cada uno Y 9 más de mil,
Aun en el rico Valle del Yaqui, el 30% de la superficie ejidal se da

que ha poblado tierras v~genes del sureste y de Veracruz, sin costo
para el pafs.

en aparcería y en arrendamiento.

....

En suma, la Revoluci~n Mexicana, como al parecer todas las re
Una de las razones que explican este ausentismo es la insuficie.n...,....
cia de la parcela ejidal para el sostenimiento de la familia: por supue,2.
to el salario no se ajusta al mfnimo legal, y de cualquier modo su po
der adquisitivo ha disminuido. En 1963 es de 53 kilogramos de maíz,
frente a 80 en 1934 cuando se fijó por primera vez el salario mínimo rJ!
ral, menor que en la época colonial y sólo equivalente a las tres cua.r

voluciones industriales sacrifica la agricultura a la industria, el campo
a la ciudad. La Revoluci~n Mexicana corresponde al modelo capitalista.
actual, salvo en lo que respecta al ejido, institución exótica al rég!
men capitalista cada vez más desarrollado en México; pero el ejido e,2.
t~ firmemente anclado en una tradición agrarista rom~ntica, interesada
en conservar símbolos y sloqans.

tas partes del vigente al finalizar el siglo pasado. El Banco Ejidal só
lo parcialmente ha cumplido su fin, entre otras razones porque crea empleos
innecesarios Y por la frecuencia con que sus fondos han sido manejados de1
honestamente. los ejidatarios ven en algunos casos al Banco Ejidal

CQ

mo la reencarnación de su antiguo patrón, porque el banco los ha vicia

Por otra parte, la explosión demográfica ha complicado los proble
mas sociales del subdesarrollo ecm Ómico del país, si bien ha tenido
el escape de la emigraci~n de los braceros a Estados Unidos. Es verdad
que no todos los braceros son campesinos, un cierto número de ellos

do haciéndoles semanari as ministr aciones de adelantos, a guisa de sal-ª
,
Yucatán
hay
un
desperdicio
de
energia,
en
Como
ugares,
,
rio. En otros 1

ciente emigraci~n del campo a le ciudad y que habita las llamadas

los propietarios individuales sólo dan un chapeo al henequén, los ejida

lonias proletarias, sin que haya sido absorbida por la industria y mal

tarios hasta 5 para simular que trabajan Y repartir de ese modo el din.§.

disimula su ocio en el subempleo en los servicios. Aunque las estadfs

ro en más tiempo. En las propiedades individuales hay un rendimiento

ticas del número de braceros son imprecisas, por el gran n~mero de s~

mayor que en las ejidales. En a 1gunas sucursales del Banco Ejidal se

lidas ilegales, a mediados del siglo, año de su mayor ~xodo representa

han resucitado ciertos aspectos de 1as tiendas de raya. Sin embargo,

ron el 1.16% del total de la poblaci~n total y el 8% de la agrícola, lo

en algunos lugares, como en Nayarit, el Banco Ejid a 1 opera satlsfactQ

que exhibe el ocio rural· y el desaprovechamiento de lo fuerza de trabajo

riamente gracias a que se aplica

la responsabilidad solidaria entre los

son citadinos, pero aun ~stos proceden de esa masa campesina de r_g
C.Q.

en la agricultura. Sobre todo, el papel social de los braceros ha sido

�86

87

doble, por un lado ayudar a equilibrar la deficitaria balanza comercial;
clase media Y los obreros y campesinos. Las reñidas elecciones de
junto con el turismo Y las invers i ones extranjeras salvan la balanza de

1940 son el punto de partida del cambio de frente de la burguesía na
cional, convencida caca vez más de

trabajo mejor remuner ado a importantes sectores del Norte y del Centro
sobrepoblados, que de Otro modo presionarían sobre un mercado de trab.9.
jo insuficiente.

-

.

pagos. En segundo lugar, ha actuado como v~lvula de escape al ofrecer
q.i

e no podría arrebatar el poder

a los gobiernos emanados de la Revolución, desiste de conquistarlo
directamente y obra a través de sus grupos de presión: cámaras de

CQ

mercio, industria, asociaciones de banqueros, etc. La reconciliación
se ha hecho de la misma manera que Porfirio Díaz transó con los con

Una de las maneras de apreciar la preferencia de la ciudad al
campo, es el cotejo de los coeficientes de mortalidad urbano Y rural; el
primero disminuyó de 30 · 2 , al millar, en 1937 a 11.3 en 1960, elsegu.u

servadores Y con el clero, el gobierno conserva la fachada de una r~
volución campesina

y

obrera, aunque el desarrollo económico del pafs

corrobora la naturaleza capitalista de la Revolución Mexicana.

do del 21.6 al 11.8, en las mismas fechas, o sea con mucha mayor V.!
locidad el urbano que el rural, que incluso ahora es más elevado que el
urbano (19). Otra manifestación de la preferencia de la ciudad sobre el
,
h b' t • es que práctlcame,n
campo, es la polÍtica de construccion de a l ac1on ,
te sólo ha favorecido a la ciudad, salvo casos excepcionales. Además,
la poJítlca oficial en materia de alimentaci~n se orienta a proteger a la
1

t

Esto ha ocurrido así en un juego de mutuas concesiones, el go
bierno conserva el car~cter laico y anticlerical en la legislación, pero
tolera o disimula la violación pr~ctica de esos preceptos . Asimismo, la
fraseología revolucionaria conserva los lemas obreros y agraristas pero,
en la práctica , la parte del le~n en el ingreso nacional la obtienen

.
per1'uicio de los agricultores, desde luego
ciudad de México, aun con

los grupos de presión de la burguesía, aunque al mismo tiempo el Esta

de los ejidatarios.

do ha aumentado notablemente su intervención en la economía. El gobi~
no orienta la economía procurando equilibrar las fuerzas sociales, aun

La Revolución Mexicana tuvo desde sus comienzos

una orientación

campesino zapatista,
de c 1ase mediª , Salvo entre el importante grupo
,
asesinato de Carranza. Este declaro el
marginal polfticamente hasta el
lo. de septiembre de 1917 que

se propon~a fomentar la pequeña indu.§.

,
• do al mismo tiempo
que sien
tria para f ermar un a clase media autonoma'
·
,
abajadora disminuyera la lucha de clases (20). L~zaro
capitalista Y tr
c.2
años después señal~ que el lugar que históricamente
Cárdenas Veinte
1 lado de los trabajadores (21). Al
rrespondra a la clase media era a
equilibrio entre las fuerzas de la
parecer con Cárdenas se logra un

que de todos modos la burguesía saca la mejor parte. El creciente en
tendimiento entre la burguesía y los gobiernos revolucionarios se mani
fiesta, entre otras formas, en el hecho de que la burguesfa ha abando
nado al Partido oposicionista de Acción Nacional. Bien es cierto que
la burguesfa no ha ingresado "institucionalmente" en el Partido oficial,
el cual conserva sus tres sectores (obrero, campesino y popular o cla
se media), s~lo a tftulo personal algunos directores de la burguesfa
figuran en este último partido, aunque ya en las elecciones de 1964
los grupos de presión de la burguesía públicamente se declararon en
favor del candidato oficial.

�88

8'9

La pacffica incorporaci~n de la burguesfa a la polfµca oficial

tarios sin tierras, gravita el peso de la carga del desarrollo económi
.

-

se explica, entre otras razones, porque la Revoluci~n ha · creado su

co del pars, o sea precisamente sobre los autores, o los descendien

propia ~ , los revolucionarios enriquecidos han reforzado los cu2,

tes, de quienes hicieron una revoluci~n agraria que por haberse can2,

dros directores de la burguesfa tradicional, en parte herederos de la

!izado en el sistema capitalista, al pasar a la etapa industrial casi

aristocracia latifundista del Porfiriato, en part e producto natural de

sólo ha repartido pobreza.

la propia Revolución. La oligarqufa financiera domina el sector priv2,

do, ha liberado a los campesinos de la servidumbre semifeudal del

do de la economía, a cambio de dejar manos libres a la oligarquía

Porfiriato, pero le ha asignado la inherente al régimen capitalista de

polftica revolucionaria, heredera de los autores materiales de la R_g,

un p~s subdesarrollado.

La Revolución Mexicana, de cualquier

ll1Q

volución, pues por .;u edad no pudo participar en el perfodo ~e h1
•l

cha física. De este modo la oligarqura polrtica, afrn pero no totétl,

En efecto, el acelerado proceso inflacionista a partir de 1940 ha

mente identificada con la financiera, detenda el monopolio del PQ

favorecido a los empresarios (22). De 1939 a 1946 disminuyó la partí

' de un conformista y antinómico Partido Revolu
der polrtico a traves

cipaci~n de los asalariados en el ingreso nacional del 30. 5% al 21. 27%,

clonarlo Institucional.

a partir de entonces se ha recuperado un poco hasta alcanzar en 1955
el 29% (23). los trabájadores mexicanos, como en el modelo capitali..§.

tigio

La clase media Y los trabajadores conservan la fuerza del pre..§.

ta occidental, han contribuido con el mayor sacrificio al extraordinario

de una revolución hecha en su nombre. Los obreros urbanos o..r.

incremento del período 1939-1950, en el que se aceleró notablemente

ganizados reciben un

trato cuidadoso de parte del gobierno, especial

etroleros ferrocarrileros, electricistas, tel_g,
mente a 1gunos g rupos (p
'
, blicos
etc ) han mejorado substancialmente
fonistas, emp1eados PU
'
• '
fi
en la clase media depen
su posición económica de modo que guran
habitan las grm des ciud2,
diente. Los trabajadores no calificados que
;xico, reciben los beneficios de una polftica de
des, especialmente Me
alimentos baratos .

el desarrollo económico del país (24) • Seg~n las autoridades éste fue un
sacrificio necesario para la evolución económica del país, su fruto ha
sido el establecimiento de numerosas empresas industriales, comercia
les y agrfcolas (25) .

Algunos han seflalado que el mero an~lisis del poder de compra a
través de los índices de salarios y de precios no muestra ciertos impo_r
tantas elementos adicionales del salario: Seguro Social, desayunos escQ

id los - pequeños propiet.-ª
En el campo se han ampliado Y forta1ec o
{tica d e i rri gaci'~ para los cultivos de
principalmente
con
la
pol_
rios,
que también alcanza a los ejidatarios de algunas
exportaci~n, beneficio
·
d t
r,H y los ejidJ
ejidatarios de tierras e empo
de esas zonas. Sobre los

lares, alimentos subsidiados, etc. (26). Mem~s, gracias al desarrollo
econ~mico del pa~s aunque ha disminuido el ingreso medio real per cápita
de los trabajadores ocupados, ha aumentado en conjunto el volumen de
ocupación pata la clase obrera, pese a la explosión demográfica (27) . A

�90

esos elementos de compensaci~n habrf? que añadir otro igualmente
importante, la creciente participación
de la mujer en la vida econó
.
.....

(1)

F. González Roa, El roblema ferroca
~s. ~~r~~~~rriles Nacionales de Mejcic~i\~exic~ª City,

(2)

M. González Navarro E t · d'1
e
' ~s-:--ª--;;-s..t ic!a~s~s~o~ci~a!:.le~sud~e!!l.JP~o?!rf!Ji!:1ril2a~to2..Jl]Z1.:.ex co ity, 1956), p. 142.

(3)

M • González Navarro

(4)

F. Bulnes' Thé whole tri.tth about .M.. i . .
reseonsabilit¡ h916), p. 85
exº? Presidente Wilson's

mica, lo que ha permitido equilibrar los presupuestos familiares en
su conj unto, aunque el del jefe de la familia haya disminuido indi

191 O (M · i

1960}' P ~ 93 .

'

La

c o1omzacion
.
,
.
/
en México (Mexico City,

vidualmente.

Por Último, para quienes ven Am~rica Latina como un todo com

(5)

M. González Navarro' El Porfiriato

1957), p. 223.

•

La Vida Social

(Mexico City,

pacto y consideran que su principal problema es el agrario, es nat_y_
ral que consideren que en México no existen obst~culos al cambio ,
ya que gracias a su Revolución se constituy~ en una sociedad abiE:tl:

-

ta, modelo para el resto de los países
que deben seguir la pauta
ca
.
.

(6)

M • GonzálezNavarro, Estadísticas, pp. 40 -217.

(7)

M~xico, Presidencia de la República 50 Año d
xicana en Cifras,
,
s e Revolución Me963 ), p. 4.6 .

(8)

México, Dirección General de ·-:Estadística
Gánadero y EJidal, (1950), pp. 7 _ _
, Tercer Censo·:·Agrfoola
12

(9)

México, Direcci~n General de Estadística, Primer Censo E idal
Resumen General, (1935), p. 105. Segundo Censo EJidal 194Ó)
P. 284. Tercer Censo EHdal. (1950), p. 62.
'
'

pitalista en su desarrollo econ~mico. Sin embargo, en la actual et2,
pa de la Revolución Mexicana existe un claro desequilibrio entre el
ejido y el creciente desarrollo capitalista del pa~s. Pese a su rigidez
económica y a su corrupci~n administrativa, el ejido cumple, al m.§.
nos parcialmente aunque cada vez menos, el fin social de proteger
a los grupos campesinos m~s d~biles, que en una econom{a capitali.§.
ta pura perecer~an como ocurrí~ hace un siglo. Además, el peso de
la industrializaci~n del pafs lo soportan los trabajadores, lo que ha
originado nuevos obst~culos al cambio, diferentes a los que se resol
vieron con la reforma· agraria, reforma que ella misma necesita refo.r,

u

(10)

Segundo Censo, p. 145-146. Tercer Censo, p. 6.

(11)

Segundo Censo, p. 123-126. Tercer Censo, p. 5.

(12)

Tercer Censo, p . 62 .

(13)

Segundo Censq, P.• 283 . Tercer Cen.,so, p. 62.

(14)

Tercer Censo, pp. 10-13.

(15)

Segundo Censo, pp. 127-137. Tercer Censo, p. 7.

(16)

50 Años de Revolución.

(17)

Memoria del Con reso Nacional A rario de Toluca. Mesas redon_sesiones plen~rias, conclusiones y EOnencias. Mexico City,

~;~Í)

(18)

M. T de la Peña, ~ f.ueblo y su tiwa. Mito
reforma agraria en Mexico (Mexico City. 1964)

'(19)

México, Dirección General de Estadística, Anuario Estadístico
(1942),· p. 225_, ·Anuario Estadístico,· (1963), p. 56
'

(20)

Mé_x ico, C~mara de Diputados, Diado de los Debates, (lo. de
septi~mbre 1917), p. 20.

marse.

Yrealidad

de la

�93

92
UN MODELO DE DESARROLLO ECONOMICO

l

....

(21)

Diario de los Debates, (lo. de septiembre 1940), p. 23. ·

(22)

s

(MEXICO 1960... 1964)

A Mosk 11 La Revolución Industrial en M~xico", Problemas
p.gríc~las e Índµstriales de México, (abril-Junio 1951) • P • 216 •

José Raúl Hernández Chávez
Alumno del So; .Año

(23)

E López Malo Ensayo sobre localización de la industrf a :n
·
'
)
60 M' ico Secretar a e 1
México, (Mexico,City, 1960 ' p. i d 18:oore's (1957L p. 142.
Trabajo Y Prevision Social, Memor a e
- ,

(24)

(Mexico City, 1955),
Í n, El Mercado de trabajo,
G. Rivera Mar_
p. 139 .

(25)

México, s·e creta~a de Economfa, Memoria, (1954), p. 9.

(26)

E.. P. Glade Y Ch • W • Anderson, The -political economy of Mexico (1963), p. 206.
~

mas vasta y cor-. una mayor tradici~n, no podfa dejarse de tratar el

Mosk, p. 261.

asunto que es de la mayor importancia en la actualidad, el tema del

(27)

INTRODUCCION.

,

En los pafses desarrollados, donde la literatura económica es

desarrollo económico.

Existen diferentes enfoques sobre esta cuesti~n, hay los puntos
de vista históricos, sociológicos, psicol~gicos sociales, geogr~ficos,
y los que denominaré estrictamente económicos.

A estos Últimos me refiero al decir aquellos que toman en cuen
ta los elementos conocidos como capital, trabajo, ahorro, inversi~n,
tierra, población, términos de intercambio, y cuyo comportamiento de
termina el ingreso nacional y, lo que es fundamental, su tendencia a
través de los años.

Se han creado modelos para considerar

los elementos importan

tes, para cada caso particular, dentro de los antes citados.

Un estudio en este sentido es el tratado por H. W. Singar, en

�94

95

su artículo "La mecánica del desarrollo econ~mico", en

La

economía,

del subdesarrollo (ed) A. N. Agarwala y S. P. Singh.

que es el aumento porcentual en el i
,
,
ngreso per c~pita, así se incluye
tambien el incremento de la población' lo cual debería h .

·

i

acerse s se

desea conservar la igualdad.
El propósito del presente ensayo es presentar este modelo y sus
Este modelo de Harrod-Domar es presentado en la forma siguien

implicaciones te~ricas (Parte I) y, analizar la situación para el caso
te:
de México en 1960.... 1964 (Parte II).

L\Y ""l ,k
y
- y

....
I

•
1

donde
PIANTEAMIENTO TEORICO

-y
AY ....

El modelo es presentado en la forma de una ecuación:

D

=

s p -

k

r

=

porcentaje de la inversión con respecto al ingreso nacional.
relaci~n producto-capital.

entonces, D la podemos considerar como _Ll. y .... r . s, puesto que la

donde
D

1Y =

tasa de incremento en el ingreso nacional.

= tasa

de desarrollo econ~mico, definida como aumento de la renta

per cápita, que se supone proporcional al aumento del capital per

obtenemos al final del pe~odo estudiado, s~ hace i gua! al; y

s

=

tasa de ahorro neto.

p

=

productividad de la nueva inversi~n por unidad de capital.

que

es el producto que se obtiene con respecto al capital invertido,
y
resul
ta ser igual a la relación producto-capital

cápita.

,2.,

O

sea k.

Este modelo, seg~n Hirschman, "ha mostrado una versatilidad
notable: nos permite mostrar la tasa a que debe crecer la economía si

r :: tasa de aumento anual de la población.

se quiere utilizar plenamente la capacidad creada por la nueva invt:rr
Si se observa por partes, se ve que es el modelo de crecimie,n
to de Harrod....Domar con una variable agregada:

.r

o sea la tasa de

aumento anÚal de la población, en el lado derecho de la ecuación; en
el otro lado tenemos que la tasa de desarrollo económico no se confli
dera tan sólo corno el aumento porcentual en el ingreso nacional, sino

sión Y, a la inversa, el ahorro y las relaciones producto-capital nec.§_
sarios para que el ingreso alcance una cierta meta de tasa de creci
miento" (1).

�96
97

I

.

k, es la tasa máxima a la que puede crecer el ingreso nacional

y·
sin generarse presiones inflacionarias, a un nivel de pleno empleo,

'

mantenido constante en el período estudiado y que es la única que
influye en los cambios de la población, ya que "los movimientos
migratorios internacionales han representado en México cifras que,
comparadas con los nacimientos y defunciones, influyen poco en el
crecimiento de la poblaci~n" (2).

II

Para determinar

DETERMINACION PARA EL CASO DE MEXICO, 1960-1964.

!::,
.:i:.

o se a l a t asa de a horro neto, efectué el si

guiente procedimiento: puesto que se desea conocer el ahorro neto
Primero tenemos que determinar D, para lo cual se elaboró el

para cada año Y, como éste es igual a la inversión neta al final de
cada período Y, como los datos que existen se refieren a la inversión,

siguiente cuadro:

entonces suponiendo que la depreciaci~n es un 10% de la inversión

2.1

Producto Nacional Bruto (a precios de 1950) Y Población.
Prod. Nac.
Bruto (mi
llenes de

Tasa porcen
tual de creci
miento del
Inq . oer cánita

Población
(miles)

P .N .Bruto
&gt;
Poblacion

34 923.l

2 104 .1

1961

76 038

36 141. 9

2 103.8

o.o

1962

79 691

37 403.2

2 130.3

1.3

2 188.1

2.7

2 326.5

6.3

Año

nAsns)

73 482

1960

84 700

1963

93 200

1964

bruta se obtiene la inversión neta, que por definición es igual al aho
rro neto; así se elaboró el siguiente cuadro:

2 •2

38 708.5
40 059.4

Fuentes:
(1) Informes anuales del Banco de México, S. A.
{a
(2) Centro de Investigaciones Económicas (F~~u~tad . ~~isco~~· 9Ó
u. N. 1 .), Demografía en el noreste de ex1co.
,
·
y 106.

Sobre este cuadro hay que decir lo siguiente: puesto que se ti§.

Inversión Neta Y Producto Nacional Neto (a precios corrientes)

Año

Inversión neta
(millones)

Prod. Nac. Neto
(millones)

Inv. Neta
P .N .Neto

1960

19 052

152 021

12.5

1961

20 589

161 470

12.7

1962

21 824

175 109

12.4

1963

24 290

189 502

12.8

1964

33 151

220 917

15.0

%

Fuente: Informes Anuales de Nacional Financiera, S. A.

El siguiente paso es la determinación de

..Q,

la relación produ.Q

nen datos de la poblaci~n s~lo hasta 1960, he proyectado ~sta sup.Q.

to-capital. Sobre esto no existen escritos que nos permitan conocer

niendo que la tasa porcentual de crecimiento natural (3. 49) se ha

este dato para M~xico, el que hay (3) es muy limitativo por una
serie de supuestos restrictivos, que no permiten trabajar con la rel.2

�98
99
relativamente corto

ción producto-capital obtenida, para los fines de este ensayo.

difícil que se

a)

Y, as{ la productividad de uno o

aumente en una forma sustancial

,
mas factores es

, afectando la menci.Q

Entonces, para determinarlo se siguió este procedimiento:

nada relación .

Se piensa que del producto generado por las empresas existe,n

La tasa de crecimiento
3. 49% en este período
natural de la poblaci~n, .I, es igu¡l a
(6).

tes en el país, un 48% corresponde al renglón de utilidades
(4), entonces si tenemos el Ingreso Nacional para 1960, que

Ya teniendo los par~metros
necesarios, podemos
tenido, en el siguiente
presentar lo ob
cuadro:

resulta ser de 120,100 millones de pesos, las utilidades aseen

....

derán a 57,648 millones de pesos.

b)

Se sabe que las utilidades son, en promedio, un 18% del caP.i

2· 3

Resultados.

-

Años

tal con que cuentan las empresas; entonces, partiendo de las

s

p

r

1960

12.5

_J_
2.6

3.49

1961

12.7

_J_
2.6

3.49

o.o

1.39

12.4

-L.

3.49

1.3

l. 27

-1....

3.49

2.7

1.43

-L

3.49

6.3

2.27

~

utilidades podemos evaluar el capital, que así resulta ser, pa
ra 1960, de 320,266 millones de pesos.

c)

Puesto que contamos con el Valor Agregado que es el Ingreso

1962

Nacional, y se ha estimado el Capital Nacional, entonces la
relación producto--capital se obtiene dividiendo aquél sobre

é.§.

2.6

1963

12.8

2.6

te, resultando ser de 37 . 5%.

1964

15.0

2.6

Drealizada D eSl)erad·a

La inversa de esto es la relación capital-producto, cuyo valor

es, por consiguiente, 2. 6. De acuerdo con estudios hechos en
otros pafses, en condiciones parecidas a las del nuestro, es

La columna D esperada, significa que de acuerdo con los datos

de estimarse la cifra anterior como aproximadamente correcta

conocidos' Y aplicando el modelo de Singar, es la tasa de incremento
en el producto per c~pita que se habría de efectuar. La D realizada

(5).

En este ensayo se supone que esta relaci~n producto--capital se
mantiene constante durante el perfodo estudiado, dado que es un lapso

es la que conforme a las fuentes oficiales sobre el crecimiento de
te producto se obtuvo en cada uno de los afies estudiados.

8.§.

�100

101
Ahora lo importante es determinar por qu~ existe esta discrepan

cia entre lo esperado y lo realizado.

Nacional ya fue expuesto. La inversio'n

en este período, fluctuó alr~

dedor de 50% del gobierno y 50% de la iniciativa privada. En cuanto
a cantidades absolutas, la cif d 1 b
ra e go ierno es determinada directa

Una primera posibilidad es que los datos sobre Producto N~ciQ
nal Bruto y Población que determinan la tasa realizada de crecimiento

mente por la Secretaría de Haciendo y Crédito Público, aunque puedan
surgir diferencias entre lo que los econ~mistas consideran como inv~

' ita (D realizada) estén
en el ingreso per c~p
. muy lejos de la realidad;

sión Y el criterio que sigue la Secretaría de Hacienda; un ejemplo son

con respecto a esto Se Pu ede decir que el dato de población es el

los gastos en educación correspondientes a sueldos de maestros; la

más confiable de ambos, ya · que la unidad es bastante f~cil de det~
minar Y con el avance en la salubridad pública, los datos de nacimien
tos y defunciones son aceptables; el Producto Nacional Bruto tiene la

Secretaría lo concept~a como gastos corrientes, aunque se puede

arguir

que esto es una inversión en capital humano cuyo rendimiento habrá de
esperarse a largo plazo.

dificultad, en su rnedici~n, de que se eval~a a través de diferentes
criterios y así se piensa que, a l menos en los casos de las utilidades.

La inversi~n del sector privado se obtiene a trav~s de los datos

al comercio y el prod ucto ag~cola, las cifras subestiman la situación

que proporcionan las empresas, pero esto refleja sólo una parte de la

real (7) .

inversión privada, ya que generalmente se admite que en la agricultura
se obtiene una cifra subestimada de la inversión (8) .

Sin embargo, el problema continúa, pues si se obtiene el Produ_g_
•

f •

to Nacional Bruto que corresponde a 1a realidad económica, esto no
contribuye a ajustar las discrpecancias, ya qu e si se aumenta este
Producto, en su valor absoluto, lo que pasará es que los nuevos r~

Por lo tanto, se puede pensar que las cifras de inversión al
igual que las del Producto Nacional Bruto, están subestimadas; aun
que la relación Inversión Neta-Producto Nacional Neto, que se obtie

an la misma tendencia que los mostr.9.
sultados en la D realizad a teng

ne, f:ndica que la subestimaci~n es en más o menos igual porcentaje

dos en el cuadro 2 . 3 •

para ambas variables, puesto que esta relación es la que se ha obser
vado en pafses con un grado de desarrollo parecido al nuestro (9). Por

Se puede pensar que es del lado derecho del modelo donde se
encuentran las dificultades; veremos esto por partes.

·onal Neto, lo que
En la relación Inversi~n Neta-Producto Nac1
.

1 inversio
_'n, pues lo del Producto

tenernos que ver es lo referente a a

ello, he tomado como representativo el valor encontrado para esta r~
!ación.

La relación producto-capital, ,g, de acuerdo con el procedimiento

que se sigui~ para su determinaci~n, es válida en cuanto al resultado.

�102

103

Existe la posibilidad de que haya operado una tendencia a través

de los bienes de

!ación. A esto hay que agregar que la productividad "ncrmal" se ve a

capital. En este sentido , es bi en sabido
que nuestras empresas no
utilizan a su plena capacidad tales
bienes. Esto se debe a la ins.Y,
ficiencia de la demanda interna Y,
a que no se ha analizado o no

menudo frenada por escaseces y puntos de estrangulamiento, cuya eli

se puede competir en el mercado internacional,·

del período, en forma tal de elevar la productividad de uno o varios
de los factores productivos, resultando así en un aumento en esta r_!;!

minac ión puede producir, en plazo muy breve, un aumento considerable
en la productividad del capital ya invertido {10). Pero esto se refiere,
sobre todo, a patses donde los medios de transporte, comunicación Y

....

pero lo, que aquí. . no s i n t eresa es la desocupación

salubridad pública est~n en su etapa infantil o pre-natal; en México
existe una infraestructura bastante desarrollada, y es difícil, en gen,!;!

adem~s de que las
empresas hacen sus inversiones de acuerdo con la d
d
,
eman a prevista
para varios años futuros Y así ésta no ti
ene por qu~ manifestarse en
el año en que se e fect'ua 1a respectiva inversión Y,
por consiguiente
existen bienes de capital desocupados aunque esto sea a un plazo
mediano.

ral, encontrar estas "escaseces y puntos de estrangulamiento".
Entonces, si no existe pleno empleo, puede aumentarse el con
Si todas las variables ~' ]., y .r) son de tomarse como aproxim.-ª

sumo Y /o aumentar las exportaciones y/o dis minu1r
. . 1as importaciones
.
. -

damente correctas, entonces el problema subsiste {explicar la discr,!;!

sin que se generen presiones inflacionarias , de modo que e1 ingreso
.

pancia entre D realizada y D esperada) .

puede crecer más que el aumento en el aumento en el producto de
multiplicar la relación Inversión-Producto Nacional por la relación Pro

Así surge la alternativa de que sea imposible explicar estas dife

dueto-Capital, o sea el incremento en la capacidad productiva.

rencias, por medio de este modelo de Singer, porque realmente este
modelo no corresponda a la situación que existe en México, de acuerdo
con su contexto teórico .

Entonces las diferencias entre D realizada y D esperada pueden
explicarse en la siguiente forma: en 1961, cuando se esperaba un au
mento en el ingreso per capita de 1 . 39%, resultó ser de

Esta posibilidad merece considerarse, ya que el modelo de Harrod

o. 0%,

debí

do a que no se gener~, en términos per c~pita, una demanda suficien

-Domar, del cual el de Singer se deriva, es v~lido a un nivel de iD.

te para absorber este crecimiento en la capacidad productiva per cá

greso nacional de pleno empleo, donde el incremento en el ingreso,

pita; o sea que el consumo, el gasto corriente del gobierno, y las

sin presiones inflacionarias, puede ~nicamente deberse a incrementos

exportaciones, no respondieron a este incremento en la capacidad

en la inversión que aumentan la capacidad productiva•

En México existe desocupaci~n evidente de la fuerza de trabajo

prQ

ductiva.

En 1962 principió una tendencia que continuó en 1963 y 1964.

�105

104
Se puede observar (Cuadro 2. 3) que la D realizada es mayor, cada
vez más, a la D esperada. Esto significaría que a pesar da no h.2.

BIBLIOGRAFIA

berse realizado un incremento sustancial en la capacidad productiva
per cápita sí lo ha habido en el consumo, gastos del gobierno y
las exportaciones per cápita; para que no se hayan generado presi.Q.

(1), (5), (10) y (11). Hirschman A 0
'
•
·, La estrategia del desarro-

nes inflacionarias, o éstas hayan sido muy leves, se necesita que

llo económico. , Fondo de Cultura Económica
.
., México, 1964.

se estén empleando factores productivos no usados plenamente con
anterioridad y, que parte o todos los bienes de capital creados por

(2) Y (6)

mía, U.N.L., Demo graf{a en el noreste de México,
Monterrey,

la nueva inversión se estén empleando total o parcialmente; esto sig

1965.

nificar!a que se está tendiendo al pleno empleo de los factores pI'Q
ductivos.

Centro de Investigaciones Económicas
.
, Facultad de Econo

(3)

Cossfo,
, de la relación produc
. L. e Izquierdo , R . , "Estlmaci~n
to-capital de México 1940-1960" , El tr'imestre económico,
.
Vol.
XJ{!X, 1962.

CONCLUSIONES.

-

Lo más importante es que en este período
hubo desarrollo eco
.

(4)

Centro de Investigaciones Económicas , Universidad de Nuevo

nómico, si lo entendemos como aumentos anuales porcentuales en el

Le~n, Estructura economica
'
del noreste de M~xico. Un análisis

ingreso per cápita, estos incrementos son significativos ya que la

regional, 1955., Monterrey, 1962.

Carta de Punta del Este considera como deseable un incremento, en
este ingreso, de 2. 5% y México lo superó en los últimos dos años.

(7) Y (8)

Vargas Torres , E . , "Las estimaciones
.
del Ingreso Nacional

en México", El trimestre económico, Vol. ~ . 1958.
La otra cuestión, que es también bastante importante, es que
no se pueden obtener resultados válidos trabajando con modelos CJ:!.
yas premisas teóricas no corresponden a la realidad del país al cual
aplican; esto no significa que el modelo no es ~til, o que debemos
desecharlo, puesto que al ver que no explica nuestra realidad nos
hace surgir ideas que nos van acercando a ella, las cuales se apr.Q.
ximan m~s a la verdad, pero esto no lo sabemos por azar, sino po.r
que el modelo ~o los dice, v lo concluimos de ~l.

(9)

Higgins, B. , Economic development
•- principles, problems, and
policies,

,,w.

W. Norton and Company Inc., New York, 1959.

�107
EL CONFUCTO CAPITAUSMO- COMUNISMO
¿ MITO O REAUDAD?

Lic. Eduardo L. Suárez

Según parece, los hombres no sólo necesitan -como elemento
básico de la seguridad en sí mismos y de su tranquilidad personalpracticar una religión, sino lo que pudiéramos llamar una "antirrel!
, "

gi on
y

i

es necesario que nuestros semejantes se dividan en •buenos•

"malos", y que uno forme parte -por supuesto- del grupo de los

•buenos". l.Ds judíos discriminaban entre ellos -el pueblo elegido
de Dios- y el resto del mundo; los romanos, entre ellos y los gen
tilas; los musulmanes, entre ellos y los "infieles"; los cristianos,
entre ellos y los musulmanes; los católicos, entre ellos y los pr52.
testantes; y ahora, en los tiempos que corren, los capitalistas di,.i
criminan entre ellos y los comunistas, mientras éstos hacen exacta
mente lo contrario.

Contra lo que pudiera pensarse, la distinción •bueno - malo• ,
...... .:,

no es un mero artefacto -más o menos consciente- de la intelige,nJ
cia: Es, por el contrario, una ~nconsciente formación psicológica

;

que llega a lo más profundo de la estructura anímica, de modo que
se pierde la noción de su origen y libremente motiva creencias,
actitudes y acciones, en forma tan solapada que el individuo cree
ser "enteramente objetivo" cuando sostiene tales creencias, actitu
des y acciones. De igual modo, la fuerza de la distinción

11

bueno

- malo•, y de nuestra identificación con el lado •bueno•, es tal

�108

109

que genera las reacciones más violentas de que el alma humana
es capaz. El individuo siente que su "misión" en este mundo no
sólo consiste en ser "bueno", sino en combatir a muerte a los
"malos'!

Así, las guerras más feroces, aquellas en las que los

combatientes realmente se odian y desean aniquilarse, han sido
las de carácter religioso.

Recuérdese el fanatismo de las Cruz-ª

das, la saña de la Inquisición y de las escaramuzas que siguie
ron a la Reforma Protestante; y -en tiempos modernos- la persecJ.l
ción judía por los nazis •

Ahora la pugna capitalismo-

comunismo está en todo su apogeo.
emos la prensa capitalista
Y nos enteramos de que los causantes
de todos los problemas del mundo son 1
ren to
os comunistas, quienes quie
mar el poder político en todas part
están muy l
es para lograr fines que no
c aros, pero que sin d ud a son la
sidad d 1
encamación de la
, e a maldad demoníaca L
pervEll:
• eemos la prensa comunista
, Y nos
enteramos de que 1a conjura existe
en verdad , pero que son los odiQ
sos capitalistas quienes -a través del instru
t
quieren apoderarse d l
men o del imperialismoe mundo para explotar a más Y mejor a los
s_y_
fridos proletarios y campesinos.
Le

Sin embargo, otro de los elementos de la distinción "bueno
- malo" lo constituye el hecho de que el "malo" puede cambiar
su forma material, su encamación. De modo que al correr del
tiempo los enemigos acérrimos de ayer pueden sentir que su odio
recíproco mengua, y aun llegan a coovertlrse en amigos:

Cristia

Ahora bien, fundándono s en la experiencia histórica
razonamiento lógico más el
' Y en el
emental,
hemo
d
d l
s e concluir que ninguna
e as dos partel:l tiene toda la razón, que los d
equivocan en
os contendientes se
cuanto a l?s verdaderos móviles del
cuanto a la bond d b
contrario, Y en
a a soluta de su causa.

nos y musulmanes conviven en muchas partes del mundo, católicos
y protestantes se acercan cada vez más y se hablan con especial

afecto.

La idea central de este breve escrito es que la pugna actual
entre capitalistas y comunistas sigue los patrones de las guerras
religiosas, y que al igual que ellas terminará con el olvido de las
antiguas diferencias "inzanjables", y con los participantes de am.
bos bandos sintiendo que, después de todo, la controversia no tie
ne mayor importancia. Dicho de otro modo: Dentro de algunos años,
o décadas, veremos a capitalistas y comunistas convivir como los
mejores amigos del mundo, y quizá uniéndose para combatir a algún
otro enemigo común.

La verdad escueta es que capitalismo Y comunismo son

dos formas a ltamativas de organizar la
producción económica • BaJO
.
el primero, son los empresarios individuales l
os que deciden lo que
se haya de prod ucir' en qué cantidades,
Y utilizando cuáles técnicas
o combinaciones de factores productivos; en todo ello se guiarán por
las circunstancias que deriven de la acción de los
competidores y de
los consumidores , t en i endo como meta fu d
n amental la maximización
de las utilidades. Baj o el segundo, todas las decisiones
se concen
tran en organizaciones estatales de planeación central , donde grupos
de expertos -contemplando la economía nacional como un todo- detEll:
minan qué, cuánto Y cómo producir, en persecución d e metas que

�110
son fijadas grandemente por los propios planificadores, aunque pr~
suntamente tomando en cuenta los intereses de toda la población;
tales metas pueden ser el desarrollo económico, el fortalecimiento
para la guerra, el mejoramiento inmediato o dilatado del nivel de
vida de la población.

contradictorias: Mientras Rusi

a aumenta su producción a un ritmo
claramente mayor que el de los
Estados Unidos' éstos han alean
zado niveles de
d
i,
pro ucc on nunca antes soi'lados en el mundo,
muy superiores -desde luego- a l
os que ahora presenta Rusia. Se
rá pues cuestión de esperar Y ver lo que
sucede en los ai'los por
venir.

Teóricamente, uno y otro sistema pueden lograr el aprovechªmiento más eficiente de los recursos productivos en una economía,
de modo que el producto nacional sea el máximo posible. Pero en

Adviértase, sin em b argo, que la controversia básica entre
los dos sistemas
no se basa tanto en las formas de producción C.Q

tienden a restringir la producción; del otro lado, la planificación de

mo en la manera de distribuir ese producto entre quienes contribu
yen a su realización. ws comunistas claman que
el sistema capJ.
talista concentra la riqueza Y el ingreso
en manos de unos pocos,
mientras que la mayor parte del pueblo vive en la miseria. ws C-ª.

toda una economía, que implica la determinación de qué, cómo Y

pitalistas quizás podrían contestar que esa es la ley fundamental

cuánto deberá producir cada uno de millones de centros productivos,

de la naturaleza. Que el que sea más capaz en la lucha por la

requiere la resolución simultánea de millones de ecuaciones, tarea

brevivencia prepondere sobre el menos capaz; que, por tanto, la

que no puede realizar aun la más complicada computadora electrón!

desigual distribución del ingreso no se deriva de una defectuosa

ca que se conoce, y no porque falten elementos técnicos para hacer

organización del sistema económico, sino de la inmutable naturale

lo, sino porque no hay humanos capaces de programar tan gigantesco

za humana• Sin embargo, cada día cobra más fuerza la idea de que

la práctica, ambas tropiezan con dificultades insalvables:

De un

lado, es imposible lograr la generalización de la competencia perf e_g_
ta, y por doquiera aparecen monopolios de mayor o menor grado que

sistema de ecuaciones.

es necesario mitigar las desigualdades -naturales

O

S.Q.

nó- mediante

alguna forma de redistribución del ingreso. Este cambio no se está
De modo que ni el capitalismo, ni el comunismo, pueden ufa

produciendo porque los hombres se hayan hecho más conscientes de

narse de que resuelven a la perfección los problemas de la produ_g_

las necesidades de sus semejantes, sino porque los que ahora reci

ción. Cuál sistema sea realmente el mejor depende de la extensión

ben menos se están organizando para pelear efectivamente por una

con que, en la práctica, se aproximen a su respectivo ideal. Esta

distribución más igualitaria.

es una cuestión que sólo puede resolverse por demostración empfrica,
y hasta ahora el debate está inconcluso, porque los dos campeones
de ambos bandos --Estados Unidos y Rusia- muestran estadísticas

De todas formas, lo que conviene subrayar es el hecho de
que ninguno de los dos sistemas puede clamar, legítimamente, qué

�112

J.13

conduce a una distribución más igualitaria del ingreso, derivadas

La conclusión que quiero sacar de todo esto es que la con

simplemente del arreglo institucional. Es cierto que en la estructu

troversia capitalismo-comunismo es puro rnito. Q ue ningun
' sistema

ra de la planificación comunista pueden injertarse instrumentos que

ha probado ser claramente superior al otro , Y que en consecuencia

aseguren cierta igualdad, al fiJ ar sueldos a los obreros y compens-ª-

-cuando se vean claros los defectos de ambos sistemas- se busca
.

;

ciones a los directivos de las fábricas, pero en última instancia

ran formas intermedias que siempre serán mejores que los extremos,

la fiel observancia de tales disposiciones depende de los propios

lo que a su vez servirá para acercar a los que ahora aparecen

directivos de la producción y de los líderes políticos por una parte,

mo enemigos acérrimos, Y hacerlos olvidar casi totalmente sus dife

y del poder de lucha de los obreros, por la otra. Es decir, d_
epende,

rencias.

CQ

en última instancia, de la ética pública prevaleciente, y de la edu
También quiero concluir que, en definitiva, la única forma de

cación del pueblo, que se refleja en su poder de lucha.

lograr estructuras sociales que garanticen la paz entre los hombres,
En el sistema capitalista, por otra parte, se pueden establecer
,

;

Y la distribución más igualitaria de la riqueza, consiste en educar

instrumentos efectivos de redistribucion del ingreso, una vez que e_[

a todos los hombres para que puedan defenderse de los ataques in

te se ha generado. La estructura fiscal es el más adecuado de tales

justificados de sus semejantes. Porque, · a fin de cuentas, sólo hay

instrumentos. Pero, una vez más, su efectividad depende fundamentaj_

un conflicto que separará a dos grupos de hombres por los siglos

mente del poder de lucha del pueblo, que deriva de su nivel educati

de los siglos: El que existe entre los hombres decentes

vo. En países donde ese nivel es elevado, se observa una distribu

vergüenzas.

ción muy igualitaria del ingreso; en aquéllos en la que la educación

fectamente sus problemas sin necesidad de arreglos institucionales

es pobre, el ingreso muestra tremendas desigualdades.

de ninguna clase, el segundo -muchísimo más numeroso- no sólo

y

los sin

Pero mientras que el primer grupo podría resolver p~

necesita de tales arreglos, sino de que cada uno de los miembros
· Con todo lo cual se quiere decir que el problema de lograr una_

del grupo, y de toda la sociedad, esté preparado para defenderse

distribución más justa del ingreso no se resuelve cambiando de un

de los constantes intentos de todos por violar tales arreglos en fa

sistema capitalista a otro comunista, o a la inversa, sino educando

vor de sus propios intereses.

mejor al pueblo. De hecho, no está claro que el ingreso esté mejor
distribuido en Rusia que en los Estados Unidos, y se ha demostrado,

El hombre, lobo del hombre, debe saber que no puede comerse

en cambio, que Inglaterra, y sobre todo Suecia, tienen distribuci.Q.

a sus semejantes sin peligro de que se lo coman a él. Allí desembo

nes más igualitarias que los dos colosos.

ca toda la cuestión:

Capitalistas, _comunistas, Stalin, Kruschev, o

Johnson, son humanos y corno tales sólo buscan, en primer término

�114

115

su propio inter~s. Para que las cosás marchen bien es necesario

IAS BASES IDEOLOGICAS DEL

SOCIAUSMO REVOLUCIONARIO

que la sociedad elija como sus directivos a los individuos más C-ª.
paces y honestos, y sobre todo que la opinión pública conzca, ju~
Eduardo Bollo Villanueva
Alumno del 60. Semestre

gue, y castigue, o premie, adecuad amen te su labor; y al mismo
tiempo, que se exija a cada empleado público, a todos los niv§.
les, el estricto cumplimiento de su d~ber, exigencia que debe ser
INTRODUCCION.

formulada y controlada por el pueblo mismo y no sólo por los diri

"

gentes polrticos .

Una divisi~n profunda en el mundo actual preocupa a la hum-ª
nidad. La guerra acecha a los hombres desde el Último de los rincQ
nes, Y puede desatar sus furias por los más vanos motivos. La ca_y_
sa de esta división: dos ideologfas opuestas entre sí. Dos conce.12,
ciones diferentes e irreconciliables del hombre y de la sociedad.

Una de ellas la vivimos. La otra sólo la conocemos de lejos.
La primera es el resultado de una filosofía que considera el hombre
por encima de la sociedad, que le despierta y cultiva el egoísmo y
trata después de justificarlo. La segunda naci9 como respuesta a la
primera, y levanta la bandera social por encima de los intereses

in

dividuales.

Es esta ~ltima concepción la que nos interesa, y trataremos
de estudiar sus bases filosóficas en el desarrollo de este trabajo.
Desde los utopistas, que con sus obras sembraron los g~rmenes de
un nuevo sistema socio-económico en la conciencia de otros pens-ª
dores, hasta los socialistas revolucionarios que dieron forma al nu§.
vo sistema, plasmando una filosoffa de las nuevas relaciones descu
biertas en la naturaleza y la sociedad, dando origen a la filosofía

* El artículo anterior fue presentado por .e 1 au or en una
1 díaplática
30 de ante
abril
los miembros del Club de Oratoria de Monterrey' e
t

de 1965.

�116

117
supieron ver en ella el origen de

material! sta dialéctica.
La República, nos ofrece el

nuestros males. Platón, en su obra

r1

P mer ejemplo de un sistema basado en
justicia Y la repartición igualitaria de las i
r quezas, con un gobierno
de la Raz~n Y la Sabiduría.
Nos propone, como Único medio para l.Q.
grar1o, .. La comunización de
Y
todos los bienes, incluyendo
res 11.
a las muje

Para ello, el presente trabajo se ha dividido en dos partes: El
socialismo ut~pico y el socialismo cien~fico. La segunda parte se ha
subdividido en tres incisos que he considerado necesarios: El M9,
nifiesto Comunista, El Materialismo Dial~ctico y el Materialismo Hi.§.
tórico. Las conclusiones las dejo al lector, pues mi intención no es

Un poco más ad e 1ant e en la rueda de la hi t ri
so a, Tomás Moro
vuelve sobre el tema Y escribe una obra
pletórica de humanismo, en
intento, vano por el momento, pero más tarde exitoso de d
.
,
ara l a
humanidad un modo d e vida más justo donde la felicidad alcanzase a

otra que la de presentar lo más fielmente posible la ideología manci.§.
ta.

CAPITULO I

EL SOCIALISMO UTOPICO.

todos• En su ,"'-,-~ª,
utooí que dio nombre a todas estas ideas M
d
, oro nos
1
a a primera obra escrita, con espfritu crítico, de una sociedad con
infinidad de problemas Y males, incapaz de resolverlos por sí misma~

En 1917, el mundo vio nacer una nueva forma de organización
UTOPIA es un pafs imaginario que Moro sit~a en una isla. Ahí

social que, tras una cruenta revoluci~n realizada entre el fuego mi.§.

...

mo de la primera guerra mundial, derrumbÓ el poderoso imperio ruso
y puso en el trono del poder al proletariado. Muchas hab~an sido haJ.

ta entonces las revoluciones efectuadas en el mundo, pero ninguna
antes de ésta causó tal revuelo, ni incubó tantos odios en tantos 9.2
biernos, de los que ésta levant~. La causa de este fenómeno lo fue,
y lo es a~n, la bandera del gobierno del pueblo que la revoluci~n eJ.

tableciera: La supresión de la propiedad privada,

ha des aparecido 1a propi e d ad privada Y la producción se realiza en
conjunto por todos los habitantes . La tierra Y los demás medios de
producci!5n son de propiedad común; no existe división de clases

SQ

ciales, ya que el senti rni ento de egofsnto ha desaparecido Y cedido
su lugar al de solidaridad. Gracias a esto, Y a1 esp1ritu
,.
de super.2
ci~n creado, en la sociedad utópica se surten todas las necesidades
con el trabajo de los Jóvenes Y sanos, mi en tras que los enfermos y
los ancianos disfrutan d e pens i ones que les permiten la existencia a

La idea de terminar con las luchas entre los hombres ha sido

que tienen derecho.

una de las que han impulsado a los más grandes hombres a legamos
sus obras • y el usar como medio para lograrlo la abolición de la
propiedad privada, nos viene desde los antiguos filósofos griegos que

lJ

V

Platón, La República
La sociedad de Inglaterra en el año de 1516, en que Tomás Moro
escribió su obra.

�118

119
Adem~s, existe libertad religiosa e igualdad de sexos, y la

En los falansterios cada miembro tendría

educaci~n es impartida por el Estado en forma gratuita y obligat.Q.

mfnimo, suficiente para todas

ria. El estado lo forman pequeñas comunidades que eligen por m,s

mente de todo lo producido.

garantizado un ingreso

sus necesidades, Y gozarían equitativ-ª

yor~a, en forma directa, a sus representantes, los que a su vez
se reunen en un consejo mayor, pero conservando su independe,n

Existiría la propiedad privada, pero muy repartida
títulos o acciones; toda la econom1_'a se fundaría

cia total.

por medio de

en la agricultura y

cada quien trabajaría en lo que más le

Esta es, en sfntesis, la idea de Moro. El medio para lograrlo,

agradara• Las actividades in
telectuales, de soldados etc
debe í
d
'
·,
r an esaparecer por no ser prQ

propuesto por ~l, es el apelar a la conciencia del hombre, a su afán

ductivas. En esta sociedad' el traba1· o sería un

de justicia, y a su interior altruismo .

ga, Y los individuos, al hallar placer en e'l , 1o harían más productivo.

P

1
acer Y no una car

HENRI DE SAINT SIMON es uno de los principales Ut~picos;

ROBERT OWEN' considerado el precusor del cooperativismo modEll:

predica como medio de lograr una sociedad ideal, la aplicación de

no, Y d_e la organización sindical, no s~lo escribió, sino que llevó a

los principios cristianos y el llamado al sentimiento de bondad de

la pr~ctica sus ideas fundando una comunidad a la que llamó "New

los humanos,

Lamark" , seg~n
' los principios socialistas que predicaba. Lo impuls-ª

Nos dice que la felicidad de la humanidad debe r§.

emplazar el af~n de lucro. Que la propiedad privada debe desapar§.

. ba el af~n de probar que el medio en que vive el obrero influye

SQ

cer y la herencia ser suprimida como un derecho. Alega que a cada

bre su capacidad productiva, y que ésta se eleva si se le eleva el

quien se le debe dar "de acuerdo con sus aptitudes Y exigir según

nivel de vida de aquellos.

su capacl.dad" . Pero cuidando que no existan diferencias que hagan
posible la aparición de clases sociales , ni uextremos de riqueza

En su comunidad estableció escuelas , viviendas, comedores,

por una parte y pobreza por la otra 11 • El gobierno debe ser puesto

campos de recreo, etc., para los obreros y sus familias; redujo las

en manos de los científicos, que son los que cuentan con mayor

Jornadas de trabajo y demostró que, en esas condiciones, aún era po

capacidad para resolver todos los problemas que en la sociedad se

sible obtener buenas utilidades. Sus seguidores fundaron en otros P-ª.

presenten, incluso los económicos.

f ses establecimientos similares, y si estos fracasaron fue sólo debi
do a la resistencia a que fueron sometidos por las demás empresas

CHARU:S FOURIER critica fuertemente el sistema de competen
cia, y en su lugar propone
11
munidades cooperativas •

Y aun por los gobiernos.

la creacio_'n de los "falansterios" o ucQ
Lo más notable de todos los utopistas ha sido el hecho de que

�120
ninguno de ellos deline~ claramente programa alguno que les permi

g)

tiara llevar a cabo el establecimiento de su sistema soñado. Todos

h)

esperaban que esta sociedad pretendida se fundara gracias a la bu_g_

i)

121
Producci~n sin fines de lucro.
Educaci~n para todos' gratuita Y obligatoria.
Desplazamiento del Estado centralizado por

consejos admi

na naturaleza humana que concebfan, la cual, a su entender, ates.Q.

nistrativos funcionales que no ejerzan poder político, sino

raba ricos elementos germinales de sociabilidad y cooperación. El

las simples atribuciones administrativas.

exasperado sentimiento posesivo que nace de la propiedad privada,
a la que rinde un culto casi religioso, el apetito de lucro, Y otras

j)

Igualdad completa de d

h
erec os entre todos los miembros de

la sociedad.

condiciones incubadas por la sociedad capitalista, corrompen al hom
bre y le entorpecen la marcha de su perfeccionamiento y felicidad.

La infrecuencia con que los uto_'picos hacen mencion
' de las fqr
mas de realizar las reformas sociales, limitándose a la generosidad

Por consiguiente, basta con apelar a la naturaleza fundamenté!!

del hombre, Y a la posibilidad de estimular la acción de esa natur.s

mente buena para anular las influencias corruptoras del medio Y est-ª

leza buena, mediante la persuasión,
la razón , la educación, etc. ,
.

ial. Esa reforma se concreta en los siguie,n
blecer la gran reforma Soc

han dado lugar a que se les designe con el adjetivo de UTOPICOS.

tes puntos:

Y ~sta es también la raz~n de lo ut~pico de este socialismo. La cla

se poseedora Jam~s va a renunciar a lo que considera como suyo, j-ª
a)

Socializaci~n de los medios de producción, empezando por

m~s va a renunciar a sus privilegios. El acto de la transformación

la tierra.

s~lo . se puede lograr mediante la revolución, cosa que ninguno de

b)

Supresión de la herencia.

ellos supo ver.

c)

Sustitución de la moneda por bonos del trabajo.

d)

Supresión del sistema de la empresa privada competitiva, y
su sustitución por empresas

destinadas a producir bajo un

CAPITULO II

as necesidades' Y nó a las posibi
plan social adecuado a l
lidades de compra•
e)

Protecci~n del individuo por leyes de carácter social antes
que individual.

f)

.EL SOCIAUSMO CIENTIFICO.

Mientras que las ideas socialistas se extendían por el mundo,

, d t b jo para hacerlo emJ.
Distribuci~n Y sistematizacion e 1 ra a

Y éste se convulsionaba por las revoluciones obreras, Europa veía

nentemente grato Y productivo .

el arduo trabajo del hombre que desde París lanzarfa el reto más te
mible a la burguesía, y cuya teo1a, a más de reunir lo mejor de

�123

122 .
La capacidad visionaria de Marx

' su trabajo de investigaci~n

los utopistas, daría al socialismo un nuevo carácter al introducir

sobre las relaciones sociales de todos los tiempos, su conocimie.n.

nuevos elementos, que le quitar[an lo ut~_pico para cambiarlo, .fil!

to de la historia y, sobre todo, de la economfa, le ha permitido

revolucionario. Estos nuevos elementos eran: Burguesía y prolet9.

percibir que un cambio en las relaciones económicas de la socia

riado como clases antag~nicas; acci~n revolucionaria como medio

dad requiere un cambio en las relaciones pol!ticas y, por ende, en

para conquistar el poder; car~cter revolucionario del proletariado,

las instituciones, lo que sólo es posible mediante la revolución del

Única clase productora y llamada a ser la gobernante. En realidad,

proletariado.

todos estos aspectos se pueden reunir en uno s~lo, tan amplio y
al mismo tiempo · tan sencillo: La Lucha de Clases.

Desde el momento mismo en que Marx dio a la luz su teoría,

a)

EL MANIFIESTO COMUNISTA.

En el año de 1848, Carlos Marx y Federico Engels lanzaron a

ésta se convirti~ en patrimonio de la clase obrera y en bandera de

la luz un llamado a los obreros del mundo para iniciar la revolución

los socialistas todos. "Antes de Marx, el proletariado era la cenJ.

proletaria y establecer el socialismo; este llamado, de gran trasce.n.

cienta de la política, un simple motivo de l~stima de los psicoló

dencia hist~rica, fue el Manifiesto Comunista.

gos. Marx lo elev~ al rango de pretendiente al trono de futura cl.2
se dominadora, llamada a derrocar el orden antiguo y edificar un

En ~l, Marx y Engels dan al proletariado las armas necesarias

nuevo orden . . . • . Por la ~poca de Marx, el socialismo era un sim,

para su lucha en contra del capital opresor,

ple a~culo de fe, una enseñanza cuajada, dogmática, con un v9.

clase m~s revolucionaria, llamada a instaurar la justicia social sobre

lor eterno. El lo trm có en una fuerza motriz dentro del desenvolvi

la tierra. Por vez primera en la historia, los obreros tienen una sóll

miento de la sociedad hacia la organizaci~n de la propiedad cole.Q

da base que, adem~s de inculcarles una conciencia de clase, les

tiva" .

justifica el derecho a la revoluci~n, como algo no solamente posible,

y lo convierten en la

sino necesario.
Para Marx y Engels, la revolución burguesa no trajo sino un
cambio en el poder polftico, de manos de los dueños de la tierra

El Manifiesto Comunista, redactado como exposición de princi

a la de los dueños de los instrumentos de producción industrial.

pios de la "Liga Comunista" de Alemania, lleg~, con el tiempo, a

El estado burgu~s, en estas condiciones, . no es una institución ne.Y,

convertirse en la proclama del comunismo mundial. En él enc~ntra

tral en busca del bienestar general, sino un poder coercitivo .que

mos a una dura crítica al sistema capitalista, que sume en la mis_g_

impone a la clase obrera la disciplina requerida por los poseedores

ria a la gran mayor{a de la poblaci~n, y provoca la concentración

de la propiedad en su afán de lucro.

�125

124
problemas del proletariado
de la riqueza en unas cuantas manos. La familia se desintegra Y el
matrimonio se convierte en un trato econ~mico, gracias al capitaliJ.
mo, el que, adem~s, lanza unos contra otros a los proletarios de
los diferentes paj'ses, guiados por una burguesfa sin escrúpulos, d.Q.

, se encuentra en la toma del poder por

- ~ste, Y que el ~nico medio para lograrlo

es la revoluci~n y la im
posición de la democracia verdadera, Por medio
de la cual la e.la
se trabajadora imponga 1
f
as re ormas necesarias tendientes a la im
plantación del comunismo.

minada por la ambici~n, que sólo busca nuevas conquistas Y nuevos
privilegios.

Termina el Manifiesto: "los proletarios no pueden perder más
que sus cadenas; tienen en cambio, u

Clamando por la desaparici~n de las clases y su continua l,Y.

d
n mun o que ganar". "Prolet.,2

rios de todos los p~ses, uníos" .

cha, el Manifiesto afirma: "La historia de las sociedades que han
existido, es la historia de la lucha de clases•. Describe al estado

b)

MATERIAUSMO DIALECTICO.

burgu~s como un comité de administración de los intereses comunes
de la burgues~a, y pone de manifiesto que "Las condiciones de la

Pero no bastó el Manifiesto Comunista para darle al sociali-ª,

sociedad burguesa son demasiado estrechas para contener la riqueza

mo una base fuerte. Ni El Capital, obra cumbre de Marx, que con-ª.

por ella creada".

titu_y e un examen completo del sistema capitalista, bast~ para ese
objeto. Era necesario darle una teoría
que , como todos
. filosófica
.

Algunos de los aspectos más interesantes del manifiesto son

los sistemas, le sirviese de justificación y estuviese acorde con

los que nos muestran: a) Que la burgues~a, al crear el proletariado

las nuevas relaciones socio-económicas, de igual manera que el 11

en su seno, crea sus propios sepultureros; b) La naturaleza expanfi!

beralismo lo está con el capitalismo y sus instituciones. Marx se

va del capitalismo se basa en e l desarrollo progresivo de las fuerzas

dedic? a ello y pudo, al final de largos arios de trabajo y estudio,

de producci?n, y la naces id ad Consiguiente de fuentes y mercados CA

descubrir y dar forma a la Filosoffa materialista dialéctica, en la

da vez mayores; e) La reducci~n de los obreros a una situaci~n cada

que combin~ el materialismo que, desde los griegos, lleg~ hasta

vez más desesperada; d) Las fluctuaciones del mercado' Y su influe.n

Holbach; y la dial~ctica de Hegel. Este fue el origen de la filos.2

cia sobre el proletariado; e) El creciente número del proletariado Y la

fía marxista , que, al aplicarse a la sociedad, origina el Materiali-ª,

Í a, debido a la concentr,2.
reducci~n, por el contrario, de la burgues_

mo Histórico.

ción de los capitales ..
Es necesario llegar a comprender esta filosoffa para entender
a que la única soluci~n a los
Enseguida el Manifiesto declar

el socialismo en todo su significado, y para valorar en forma reé!!

�126

127

ista esta doctrina del proletariado mundial, sus luchas, sus asQ!

largo del tiempo, la justicia se transforma

raciones y sus razones.

en perjuicio; cuando leyes e instituciones,
prescriben Y contradicen los intereses Y

DIALECTICA MATERIAUSTA. ¿En qu~ consiste la dial~ctica?. Por

la sociedad; cuando, por consiguiente

dialéctica entendían los antiguos griegos el arte del discurso Y de

para poner de acuerdo estas leyes

la contradicci~n de la reputaci~n del adversario con la anulación

teresas Y las concepciones nuevas

de su tesis. Si se considera m~s de cerca esta manera de discutir,

desarrollo social; a esta fase

parece, a pesar de sus reputaciones y negaciones, muy ~til con t.Q.

la negaci~n, o sfntesis".

en injusticia, la utilidad
hasta entonces útiles
.
,

las concepciones nuevas de

, sobrevienen luchas sociales

i
e nstituciones con los nuevos in
Y alcanzar una fase superior del

superior la llama Hegel "negación de

do, pues del choque de opiniones se hace brotar la luz y estimula
Seg~n Hegel, lo más i mportante en el proceso vital (en el d§.

el pensamiento.

senvolvimiento de las ideas Y cosas), es la aparición de fuerzas n.§_
Los fil~sofos griegos eran todos dialécticos innatos, pero fue

-

gativas Y contradictorias. "La contradicci~n -dice- constituye la raíz

Hegel, fil~sofo alem~n, quien se vall~ de la dial~ctica como un pr.Q

de todo movimiento y de toda vida; so_' lo se mueve

ceso para descubrir la verdad. Tesis, ant{tesis y s{ntesis. Según

tividad una cosa en proporción con e1 grado de contradicción que com

S.§.

0

tiene vida y a~

te método, cada uno de nuestros conceptos tiene su contrario o, pa

parta en sf"; ~nicamente el choque entre lo positivo y lo negativo

ra expresarse en t~rminos corrientes, cada afirmación comparte su

permite el proceso de desarrollo y lo eleva a una fase superior.

negaci~n, io que no se manifiesta al examen superficial. Claro que
esto comprueba que el mundo est~ lleno de cosas contradictorias, C.Q

Para Hegel, que era idealista, la idea, lo espiritual, lo abs.Q

mo el ser y el no ser, el frfo y el calor, la riqueza y la pobreza,

luto, lo divinio, constitufa la fuerza primaria que se mueve por sí

etc. Pero a primera vista no se da uno cuenta de que tiene ante sf

misma y pone en marcha el universo todo, el cua l no es sino su e,n

un mundo de antagonismos y contradicciones, s~lo la raz~n crftica

voltura externa Y se eleva de etapa en etapa hacia un nivel superior,

percibe el choque de lo negativo y de lo positivo tras la mera divEU:

hasta que aquella fuerza se vuelve divinidad en el hombre. Según He

sidad de las cosas, de los antagonismos y de las contradicciones;

gel, en efecto, los diferentes perfodos de la historia implican fases

hasta despu~s de tener lugar este chc:&gt;que, no aparece algo más el§.

sucesivas de un proceso de desarrollo del espíritu absoluto, de la
etapa de la idea a la divinidad, de suerte que puede hablarse de un

vado.

porvenir divino de la historia.
Por ejemplo, las contradicciones que aparecen -cuando, a lo
Carlos Marx aplicó al materialismo la base dialéctica de Hegel;

�128
l29

aqu~l declara, en el pr~_logo de El Capital: "Mi m~todo dial~ctico
es no sólo diferente al hegeliano, sino lo opuesto. Para Hegel, el
mundo real no es sino la forma externa de la idea, y para mf, ·por

. La segunda etapa: An~lisis del

desarrollo de la cosa o el con
cepto de su p i
rop o movimiento, de su vida
interna. Dicho movimie.n
to implica:

el contrario, la idea no es sino el mundo material reflejado por la
l . Descomposici~n de la unidad

mente humana. No es la conciencia del hombre 10· que determina su

en dos t~rminos, que son a la
vez contradictori9s. Esta descomposicio"n
se realiza por la
negaci~n.

ser, sino, por el contrario, es su ser lo que determina su concie.n.
cia" .

2 · Las contradicciones se
Las etapas del razonamiento dialéctico pueden resumirse as{:

interpretan, en ejercicio de su papel

~egativo, . dentro de la unidad inicial; de
internas
1 . Lo que Lenin llamó definición del concepto por sí mismo, o

,

y en el

ex.ternas se vuelven

punto de su conjugación, el cambio cua.n

titativo se transforma bruscamente (
por revoluci~n) , en una
modificación cualitativa.

sea consideración de la cosa misma de sus relaciones y en
su desarrollo (tesis).

3. Por una nueva negaci~n; la interpretaci~n de los contrarios

2. La contradicción en la cosa misma, análisis de las fuerzas

llega a un grado de desarrollo; pero esta s_í ntesis no consti

y las tendencias contradictorias en cada fenómeno (an~tesis).

tuye m~s que una unidad pasajera, porque

una nueva contr-ª

dicción surge en el ✓1nterior de ella.

3. Unidad del análisis y de la síntesis (s~ntesis).

Continuando con el si s t ema capitalista, dentro de ~ste se e.n.

La primera de las etapas supone: a) Objetividad del an~lisis de
la cosa o el concepto mismo; b) Consideraci~n del conjunto de las r.§.

cuentran los g~rmenes de su propia destrucción, las contradicciones

laciones m~ltiples de la cosa con las otras. Ejemplo: El análisis del

entre el car~cter social de la producci~n Y la apropiaci~n individual

concepto

de ~stª; entre el trabajo y el capital, entre el proletariado

II

sistema capitalista" lo considerar~amos en sus múltiples r.§.

ladones con e 1 pasado, el presente, y el porvenir. De acuerdo con

y

la bt!r

gues!a • El proletariado es la negación del r~'gimen capitalista.

las leyes objetivas del desarrollo social, surge como consecuencia de
la evolución de la sociedad humana, de la acumulación de capitales,

La tercera unidad del an~lisis y la sfntesis, transitoria meta

de la aplicaci~n de nuevos instrumentos en la producción (revoluci~n

del incesante devenir, supone a su vez la comprensión de es·a fu.n

industrial), el af~n de lucro, la libertad de empresa, la concentr-ª

ción de los elementos contradictorios de una nueva y más elevada

ción de capitales, la explotaci~n de los obreros, de los campesinos,

unidad.

�130
131
Las contradicciones del r~_gimen capitalista, entre la burgues~a
por el proceso de las transformaciones, a través de las
(la tesis, que trata de justificar y mantener el r~gimen de explot-ª

cuales pasan en el transcurso del tiempo.

ción) y el proletariado (la antftesis), se resolverán mediante la rev,2
f) Cuando el hombre entra en comunicación con el mundo ext.§.
lución y la instauración del socialismo (sfntesis).
rior, una existencia hist~ricamente determinada actúa sobre
su conciencia, en vez de que su conciencia actúe sobre su
En la exposici~n que antecede se han invocado, implícitamente,
las tres Leyes principales de la Dial~ctica: lA LEY DE LA NEGACION;

existencia.
g) Todas las reacciones humanas ante esta acci~n original n,2

IA LEY DE LA UNION Y LUCHA DE LOS CONTRARIOS; Y 1A LEY DE lA
cen de las necesidades naturales y, por lo tanto, comie.n.
TRANSFORMACION DE LA CANTIDAD EN CAUDAD •

zan por la satisfacción de ellas; es decir, por la producción
de medios de existencia y de seres humanos. Esta produ.Q

Las principales características del materialismo dialéctico son:

ci~n Y reproducci~n material determinan, en ~ltimo análisis,
pero no por ellas solas, ni de un modo directo, la produ.Q

a) Es materialismo porque acepta como fuente y origen del mu.n
do a la materia con prioridad al esp~ritu,
b) Es dialéctico porque Se Vale de la dialéctica como método
de investigaci~n.

-

c) Hay un cosmos, que es independiente de todo espíritu divi
no o humano, Y que Ya e xistía antes de la aparici~n del
hombre sobre la tierra.
d) No existe esp{ritu a b so l ut o Sin materia, ni materia absoluta
sin esp~ritu; sino una reali d ad o bj e tiva, una materia en P~
petuo desarrollo, que en su etapa i ni c ial no posee vida ni
esp~ritu, sino posibilidades de esp{_ritu y de vida, Y cuyo
más alto grado de desenvolvimiento es, hasta ahora, un _e.§.
tado en el cual la materia se une a la conciencia humana.
e) No existe una Substancia co_' smica invariable' sustrato de

ci~n espiritual; las ideologías conservan relaciones de acción
recfproca, tanto entre s{ como con la producción material.
h) La producción de los medios de existencia se efect~an b,2
Jo la forma social de lucha de clases entre la clase doaj
nante y explotadora, y la clase dominada y explotada. La
supresi~n de la sociedad de clases es la meta de la evolQ
ción social.
i) La acción del hombre frente al cosmos puede llegar a ser
m~s importante que la acción primitiva del cosmos frente
al hombre.
j) El desarrollo de la materia, y las relaciones recfprocas en

tre la naturaleza y la conciencia, se hallan sometidas a le
yes; sin embargo, ~stas no impiden que sean los hombres
quienes hagan su propia historia.

todos los seres Y fen9, menos del Universo' sino una mat.§.

k) El ~xito de la acción es la sensaci~n que garantiza la con

ria concreta, vari a ble Y determinada históricamente; o sea,

cim cia entre el movimiento dialéctico del pensamiento Y el

�132
133
movimiento dialéctico de la naturaleza .

de la conciencia Y de las instituciones humanas· No provienen en
primer lugar del espfritu o de la razón abso 1ut ª, sino de las condi

La dial~ctica materialista es, en resumen, la conciencia de

clones materiales de existencia. Condiciones materiales de existen·

las leyes generales del movimiento del mundo exterior, como del

cia significan la manera como los hombres, en su calidad de seres
-

pensamiento humano.

sociales, y con ayud a d e 1a naturaleza circundante

Y

de sus propias

capacidades f{sicas o intelectuales, forman su propia vida material,
c)

proporcionan medios de subsistencia , producen' reparten Y cambian

MATERIAUSMO HISTORICO.

El devenir hist~rico no est~ gobernado por ideas abstractas

entre ellos los bienes indispensables a la satisfacción de sus nec~
sidades.

que los hombres ponen en pr~ctica su arbitrio para señalar rumbos
a los acontecimientos es limitado.

11

1..Ds hombres hacen su propia
De todas las categorfas de la vida material la más importante

historio, pero no la hacen como quieren, no la hacen bajo condici.Q.
nes escogidas por ellos mismos, sino en condiciones que encuentran
que les son dadas y transmitidas del pasado". Son los factores m.2,

es la producci~n' la fabricaci~n de medios de subsistencia; Y detEU:
minan, a su vez, las fuerz as prod uctivas, que se dividen en dos
clases: objetivas: el suelo, agua, clima, materias primas, instrume!l

teriales del desarrollo dial~ctico social los que determinan lo que
tos de trabajo, m~quinas; personales: los obreros, sabios, técnicos,
ocurre en el presente y ocurrirá en el futuro.

......

etc.

Marx consideraba que la economra polrtica constituye la base
Entre todas las fuerzas productivas ocupan el primer puesto los
de la sociedad, la armaz~n, el esqueleto, y por ello la llama infr_g,
obreros, ~nicas fuerzas que crean valores en la sociedad humana.
estructura; sobre ella, y conformada con ella, se al~a la supere]_
Después . la técnica moderna.
tructura, que est~ integrada por todo el mecanismo ~tico, jur~dico,
cultural, religioso. La evoluci~n intelectual no hace sino reflejar ,
en último término, la evolución econ~mica,.

Si se acrecentan las fuerzas productivas a .consecuencia de una
habilidad mayor de los obreros, del descubrimiento de nuevas materias
primas Y riquezas materiales, o de nuevos campos de acción, de la inven

Consideremos más de cerca este concepto de la historia. Marx
consideraba a las fuerzas productivas de la sociedad humana, el el.§.
mento revolucionario de la historia, las que provocan las transform.2,
clones de ideas y sentimientos o, para resumir, las transformaciones

ción de nuevos métodos de trabajo y nueva maquinaria, de la aplicación
de la ciencia a la industria, y el desarrollo del transporte. Si .se tran.§.
forma, por consiguiente, la base material o la infraestructura económica
de la sociedad, las antiguas relaciones productoras, cesan de servir
a los intereses de la produccio'n.

Porque 1as re1aciones productoras,

�134

135

El Materialismo Hist~_rico es la ciEllcia de las leyes gener-ª

es decir, la antigua organización
. social , las antiguas leyes, insti
tuciones, doctrinas, etc., se ajustaban a un estado d e fuerzas pro

les que rigen el desarrollo de la sociedad. Señala el internacion-ª

ductivas en vías de desaparecer o que ya no exi sten. La supere.2,

lismo al señalar la c onj ugaci'on de intereses del proletariado de

tructura social no corresponde ya a la infraestructura económica. Se

todo el mundo:

·contradicen las fuerzas productivas y las relaciones de producción.
"La c l ase econ~mica
'
constituye la ~nica diferencia verdadera

Poco a poco empieza a actuar sobre la conciencia esta contrA

entre los distintos grupos de hombres 11 • Aqu( viene el enfoque inttli

dicci~n entre los contenidos nuevos y las antiguas formas, este co.n

nacionalista del Marxismo, porque conforme a esta doctrina, el vín

flicto entre las nuevas causas y los efectos caducos. Los hombres

culo de necesidades, de intereses y aspiraciones que una a los .Q.

comienzan a ·darse cuenta de que tienen ante ellos un mundo nuevo

breros de Alemania y M~xico, por ejemplo, es mucho más real y

.-

consistente que la denominación nacional que los separa. Así como

Y que se inicia una nueva era.

el capital puede llegar a internacionalizarse y a operar en función
ca,as y clases sociales antes menospreciadas, ganan en poten
cia económica y social. Caen clases preponderantes. Mientras se pr.Q.

de intereses que rebasan las fronteras, el proletariado debe actuar
también con criterio internacional.

duce tamaña transformación
de la infraestructura económica
los vie
.
.
I
Jos sistemas religiosos, jurídicos,
filosóficos,
políticos
se aferran
•
•
•
I

-

a sus posiciones tradicionales y persisten en querer mantenerse , aun
que hayan prescrito y ya no puedan satisfacer las necesidades int~
lectuales . Porque la conciencia humana es conservadora, no sigue si
no a paso lento los acontecimientos exteriores.

Sobre la lucha de clases y la función
del proletariado I dice
•
Marx: "Lo que yo hice fue probar por primera vez: (1) Que la exi.2,
tencia de las clases est~ solamente relacionada con fases particy_

lares, hist~ricas, del desarrollo de la producci~n; (2) Que la lucha
de clases conduce inevitablemente a la dictadura del proletariado;
(3) Que esta misma dictadura constituye solamente la transición a

Uno a uno aparecen grandes pensadores que explican la nueva
situaci~n y crean nuevos sistemas y doctrinas sociales, correspo.n
diendo a esta nueva situación. En la conciencia surgen dudas al
pronto, que luego engendran nuevas verdades. Todo lo cual acarrea
diversas opiniones, disputas, controversias, esciciones, lucha de
clases y revoluciones al cabo.

una sociedad sin clases .

�131
DAVID CAPLOVITZ: THE POOR PAY MOR't: CONSUMER PRACTICES OF WW~~~'?ME FAMILIES · NEW YORK, THE FREE PRESS OF GLENCOE, 1963. 220
Lle. Jorge Balán

Este libro es el informe de una investigación llevada a cabo en Nueva
York por la Oficina de Investigación Social Aplicada de la Universidad de Columbia y patrocinada por un centro de acción comunitaria de la misma ciu
dad.

El objetivo principal de la misma era el de determinar las pautas

de

consumo de las familias de ingresos bajos en una gran metrópolis.

Los investigadores obtuvieron una muestra de 500 familias, representativa de los habitantes. de cuatro proyectos de vivienda popular en la ciudad
de Nueva York.

Se eligió a estos cuatro proyectos debido a que están en -

las cercanías de la entidad que patrocinó la investigación y a que el progr!_
ma de acción de la misma -que en parte quedaría determinado por los resultados de esta investigación- afectaría más inmediatamente a las familias r_!!
sidentes en esa zona.

Es decir, no se diseñ6 la muestra para ser represe.!!

tativa de todas las familias de ingresos bajos de la ciudad, aunque esto no
impide que muchas de sus conclusiones puedan ser válidas para toda esta población.

También conviene señalar desde el principio el carácter de in-

vestigación aplicada del trabajo, ya que fue diseñado para esclarecer el pr,2
grama de acción de la institución patrocinante.

Esta característica es bá-

sica para entender la organización del libro, como señalaremos más adelante.

Las 500 familias seleccionadas fueron entrevistadas utilizan~o un

�138
139

cuestionario bastante amplio -que figura en el apéndice del libro- dirigido

el libro.

especialmente a determinar las pautas de consumo de bienes durables tales

aisladas entra en un plano explicativo.

como muebles, aparatos de televisión, fonógrafos, máquinas de coser, la-

dedicado a una descripción de los comercios. de la zona' muy aguda por

vadoras Y aspiradoras.: posesión actual de dichos bienes, fechas y luga-

cierto Y quizás la parte más valiosa del libro.

res de las compras realizadas, aspiraciones de nuevas compras , formas y

El tono general del mismo es descriptivo Y ~l
, so o en ocasiones

te capítulo es la siguiente:

l

C6

Así' el segundo capítulo está -

La pregunta que guía es

mo pueden subsistir las tiendas de mue

bles Y artículos para el_~ogar' artículos bastante costosos' en un vecin-

cantidades de pago, etc.

dario de familias de bajos ingresos?
La composición económico-social de la muestra encuestada es relati

Existen allí alrededor de sesenta -

tiendas' lo que a primera vista parece sorprendente en ese medio.

vamente homogénea: familias de ingresos bajos (el 67% de ellas con menos
de 4. 000 dólares anuales), de poca educación formal (el 50% de los jefes -

Un primer paso -corroborado en los capítulos posteriores- es enten

de familia no fue más allá de la escuela primaria), y en general familias n~

der que las familias de bajos ingresos son, en los Estados Unidos, con-

cleares con un tamaño modal de cuatro miembros.

sumidores de dicho tipo de bienes durables.

En cuanto a su origen éj

Las presiones culturales -

nico, el 46% son de origen latino (en su gran mayoría portorriqueños), el -

para e st os consumos se han extendido más allá de las familias de ingr_!

29% negros y el 25% restante de origen europeQ;llamaremos a estos grupos,

sos medios Y afectan en forma notable a las de ingresos bajos.

como hace el autor, portorriqueños , negros y blancos.

tas dichos consumos pueden incluso tomar más significado social que el

Para és

que tienen para la clase media: dado que en su mayoría tienen escasas.
Independientemente de esta encuesta, fueron visitadas algunas tiendas del distrito comercial adyacente a dichos vecindarios, recabándose in
formación acerca del tipo de ventas realizadas, precios, calidades y técnicas utilizadas para la venta de bienes durables; dicha información en parte
fue proporcionada verbalmente por el comerciante, y en ·parte fue obtenida por observación directa del encuestador.-

probabilidades de aumentar su prestigio social mediante el ascenso ocu
paoional, tienden a volcarse en el consumo como medio para sentirse Pe!!
tícipes del "suefio americano".

El autor afirma que as! como las clases

altas pueden embarcarse en un consumo ostentoso para simbolizar su s.!:!_
perioridad social (como lo analizó Veblen), las clases bajas se embarcan
en un consumo compensatorio: un televisor, un aparato de estereofon!a,
etc,, son sentidos como compensaciones de un bloqueo en la movilidad-

A partir de la información obtenida por estos medios está construido

social ascendente.

�140

141

Estas condiciones posibilitan que las familias de bajos ingresos se~n
un mercado potencial para los comerciantes de la zona.

Sin embargo, es -

,

gadores la baja calidad de los artículos en venta.

En resumen, dice el au

tor·. "Lo s comerciantes tienen un mercado "caut·i "
vo ya que sus clientes

necesario entender que estos son compradores con características especia-

no reúnen los requisitos para ser consumidores en el mercado más amplio Y

les: de ingresos bajos e inseguros, lo que generalmente los imposibilita pa

burocrático •

ra hacer compras de contado de artículos relativamente caros y los convier-

precios altos porque los clientes no son 'conscientes de precios y calida-

te en casos riesgosos para operaciones a crédito.

des'".

Est9s dos aspectos, 2,

Pero ta mbi"en, pue den vender artículos de calidad inferior a •

gregados a su baja educación y relativa ingenuidad como compradores debida a su reciente inmigración que les acarrea una socialización incompleta o

ES t a es sólo la primera parte de la historia: en qué condiciones lo-

inadecuada a la vida de la gran ciudad, determinan las principales caracte-

gran ve nd er (cosa que parece muy fácil: la limitación del volumen de ven-

rísticas de los negocios en cuestión.

tas viene más por parte del comerciante -cuánto está dispuesto a fiar- y no
de parte del comprador, generalmente ingenuo y fácil de convencer). La se

En efecto, la clave del sistema de ventas en las áreas de bajos ingr~

gunda parte de la historia se refiere a los mecanismos de control, es decir,

sos reside en las adaptaciones especiales de la institución del crédito. E~

a las formas apeladas por los comerciantes para que sus clientes salden -

tos negocios están dispuestos a dar crédito a personas sin una solvencia r~

las cuentas•

conocida y basan su competencia en las facilidades de crédito dlsponibles •

ciantes se manifiestan más predispuestos a los medios informales, que sir

Por supuesto, a medida que aumenta el riesgo aumenta la tasa de interés, -

ven para mantener un contacto amistoso y personal con el cliente, lo que -

de resultas de lo cual los precios comunes en estos negocios son conside

permite renovadas ventas.

rablemente más elevados que en otras tiendas de la ciudad,

Los medios legales son varios y efectivos, aunque los comer

Los investiga

dores encontraron que el margen de ganancia que marcan estos comerciantes

El capítulo abunda en información sobre tácticas y triquii'iuelas de -

a sus artículos es muy grande, rara vez inferior al 100% sobre el costo. Ade

ventas Y cobranzas, ·y resalta en gen~ral la característica personalista de

más, prácticamente ningún artículo tiene un solo precio, sino distintos se-

la relación comerciante-cliente, donde rara vez y sólo en última instancia

gún el comprador de que se trate: el riesgo involucrado, su ingenuidad, la

se apela a los medios burocráticos.

cadena de intermediarios o comisionistas que lo llevaron hasta la tienda, etc. Además de los precios exhorbitantes, también constataron los investi

Los siguientes capítulos del libro nos dan mucha información acerca

�143

milias con ingreso
de la conducta de los consumidores.

En el capítulo tercero expone las po

á

s m s bajos e inseguros las que apelan en

ción a este tipo de compras, aunque esa n
,
mayor propor
H
o es la unica razón para hacerlo
ay por lo menos otras dos razon
,
•
d
es mas: Primero, las familias que compran

sesiones de bienes durables de dichas familias, las compras realizadas y
los planes futuros de compras; mediante estos datos clasifica a las fami-

e esta forma son aquella
á
i
s m s orientadas al consumo Y que no pueden re-

lias según su actividad consumidora, y vemos que ésta se encuentra estr~

s stir el deseo de comprar cuando
"
son presionados por la habilidad
la
carnada II de 1
,
Y
os P1azos comodos que le tiende el vendedor. Se und
rel i,
,
g
o, la
ac on mas informal que ofrece este tipo de vendedor (presentarse por el

chamente relacionada con los ingresos, la composición y tamaño de la familia y la edad del jefe de la familia.

nombre de pila, ser "ami 11
go de la casa) es bien recibida por aquellos aEl capítulo cuarto está dedicado a analizar los lugares habituales donde las familias :1acen sus compras.

costumbrados a un tipo má s t ra di cional de ec
" quienes se sienten onom1a,

Alrededor de la mitad de las com

más cómodos así qu e en 1a tienda (aun
, en la tienda d l
e vecindario , donde

pras de artículos para el hogar realizadas por los encuestados fueron hechas

se cuidan mucho de ha cer l o menos formales posible las relaciones). El au

11

en tiendas del vecindario o a vendedores "casa por casa (en algunos casos
comisionistas de las anteriores).

tor llega a la conclusión de que "La prá c ti ca d e comprar de los vendedores-

Esta proporción es mayor entre los gruambulantes parece estar más relacionada con diferencias culturales de es

pos de ingresos más bajos dentro de la muestra, entre los que tienen menos

tas familias qu e con diferencias económicas".

educación, entre los que tienen residencia más reciente en la ciudad y entre los portorriqueños en comparación con blancos y negros.

Estas caracEl ca.i,,ítulo quinto analiza los precios pagados por los distintos artícu

terísticas (ingreso, educación, tiempo de residencia, grupo étnico) están

los.

En general estos precios son, a igual calidad, mucho más altos que

relacionadas entre sí, aunque lamentablemente el autor no utiliza medidas
los precios corrientes en la ciudad; pero aún dentro de la muestra, hay dife
estadísticas para medir el valor independiente de cada variable.

rencias interesantes.
d

para t odos 1os artículos analizados, el precio paga-

.

o por los que hacen sus compras en las tiendas del vecindario o a los am-

El capítulo quinto está dedicado a analizar especialmente la relación
bulantes resultó sensiblemente más alto que el que pagan los que compran con los vendedores "casa por casa", forma de compras muy común en muchas
fuera. Las familias de ingresos más altos en general pagan menos, aún com
familias, y sin duda la más costosa.

Esta es la forma más personal de ve_!l
prando en las mismas fuentes; es decir, a igual lugar de compra, unos pa-

tas, menos burocratizada, y en la que el crédito es de más fácil obtención pero exhorbitantemente más caro.

Con esto resulta evidente que son las fa

gan más que otros.

pero para e 1 mismo artículo, las familias de ingresos _

�144

14"5

de explotación, pero resefiaré las principales: Propaganda de !'camada":
más bajos que compran fuera del vecindario pagan menos que las de ingresos
se ofrece un artículo a un precio increíblemente bajo; el comprador entra
relativamente más altos que compran en el vecindario•

Todo esto sin duda en contacto por él, se le convence que ese artículo es muy malo y de ba-

se encuentra relacionado con el sistema de créditos:

la diferencia más sigja calidad para una persona como él y se le muestra otro mejor y de un -

nificativa de todas aparece cuando se compara compras a crédito Y compras precio entre cinco Y diez veces superior.
de contado.

Un vendedor hábil, con compr!

dores ingenuos y orientados al consumo, hace muchas ventas as!.

En este caso, como en otros, son las familias portorriqueñas las queFalseamiento del precio: simplemente el precio verbal es diferente
reúnen las características que los hacen pagar precios más altos que los oque el que termina por figurar en el contrato de crédito, ya sea porque en
tros grupos.

el primer caso se omitió y en el segundo se agregó el interés, o por otra
causa (costos de traslado e instalación, u otros).

Los siguientes capÍ tu1os, de1 7 al 9 , describen las formas utilizadas
de crédito, las deudas adquiridas (en general muy altas en proporción a los
ingresos) Y hace un análisis especial de las familias insolventes (es decir'
con poca capacidad de ahorro Y un endeudamiento muy alto en proporción al

Sustitución de artículos: el artículo entregado es distinto del ofrecido y vendido, o es usado y vendido como nuevo (esto último es ilegal,
aunque común en este mercado de clase baja).

ingreso),
El capítulo final hace pocas observaciones teóricas y las recomenda·
, Ya que ,describen con Los capítulos 1O Y 11 son de especia 1 interes'
gran detalle las quejas de las familias acerca de las prácticas deshonestas
de los comerciantes Y las consecuencias de 1a fa lta de pagos de las cuotas.
Son muchas Y muy variadas esas quejas, Y configuran un tipo particular de
explotación a que están sometidas las familias de clase baja' explotación • i resos bajos e inest!
que se h ace pos ible sin duda por ser de clase ba ja. ng

tables, compradores no informados, ignorantes de los recursos legales a su
disposición, etc•

Sería muy largo detenerse aquí a resumir estas técnicas

ciones prácticas que surgen de la investigación.

En cuanto a las observ!

ciones teóricas, el autor plantea fundamentalmente que lo que existe es un mercado desviado o atípico, ya que no cumple con las reglas del juego
que se suponen como básicas de un mercado moderno y burocrático, y está
basado en prácticas separadas de la ética comercial aceptada y en algunos
casos de las leyes vigentes.

Este mercado puede subsistir porque satis-

face funciones sociales no satisfechas por otras instituciones más legíti-

�146
147

mas.

El sistema permite satisfacer aspireciones de consumos de bienes du
dadas por el ingreso).

rables a la población que no llena los requisitos exigidos por el sistema ec,2
nómico impersonal y burocrático existente en la gran metrópolis.

Es un

La debilidad del esquema teórico es probablemente

la debilidad más pronunciada del libro.

SU,!

tituto más efectivo que éste, y en alguna medida una rémora de los mercados
En cuanto a las recomendaciones prácticas, tratadas también en el úl
tradicionales comunes en las sociedades de origen de los miembros de las timo capítulo, están dirigidas a los dos polos del problema: por un lado, a
clases bajas, en su mayoría migrantes provenientes de zonas rurales Y sublos medios recomendables para obtener un cambio en la actitud consumidora
desarrolladas.

A lo largo del libro, y aún en este último capítulo que prom~
Y en las prácticas de consumo de las clases bajas y por el otro, a las formas

te observaciones teóricas, el autor incursiona sólo esporádicamente en elposibles de protección del consumidor mediante la ley.
campo explicativo y teórico.

En cuanto a lo pri-

Cuando lo hace, como en la conclusión que r~
mero, afirma que la educación del consumidor de clase baja puede intentar

cién resumí, apela a un esquema funcionalista que difícilmente puede ser !
varios fines: uno sería persuadirlos que se basen más en compras de conta
ceptado como una explicación; en el mejor caso, es una buena descripción do que en el crédito, pero el autor piensa que esto es muy difícil de lograr,
de las condiciones que hacen posible la existencia de una institución como
ya que dados los bajos ingresos que tienen el crédito funciona como un aho
el "mercado desviado". No nos dice nada, por ejemplo, acerca de por qué
rro forzoso, que sería casi imposible de hacer voluntariamente y en previsión
es posible que la clase baja adquiera las motivaciones de consumo antes o
de futuros consumos. En efecto, las familias de clase baja en casi todas las
en forma más efectiva que las técnicas adecuadas de compra o los medios de organizarse para defenderse de la explotación a que está sometida de Pª..!
te de los comercios.

sociedades se caracterizan por una gran dificultad en postergar los consumos,
en part€ debido a sus bajos ingresos y en parte debido a sus hábitos mentales

Otro fundamento teórico, al que _a pela el autor en repe
(teóricamente, si una familia puede pagar a crédito puede ahorrar la misma -

tidas ocasiones, reside en el concepto de consumo compensatorio, al que ya
cantidad para después pagar al contado en condiciones mucho más ventajosas;
me referí anteriormente; pero este concepto aparece como supuesto de muchas
en la realidad de la clase baja, esto es falso).

Una meta más realista de u

explicaciones, y en ningún caso es demostrado suficientemente (la única inna campaña educativa sería, en opinión del autor, ampliar los horizontes de
dicación que aparece es que aquellas familias que han logrado un mejor nivel
compras de las familias de clase baja: algunos problemas se evitarían si si!!!
ocupacional, aunque no necesariamente un mejor ingreso, tienden

ª. ser con-

sumidores menos activos de estos artículos: la satisfacción ocupacional ac!

plemente fuesen consumidores más eficientes, en el sentido de distinguir m~
jor calidades y comparar precios.

Otra meta realista sería informar a las fa

rrea una necesidad menor de recurrir al consumo más allá de las posibilidades
milias de los medios con que cuentan para defenderse del comerciante desh,2

.,

�148

149
nesto (no son muchos, pero algunos hay, por lo menos en Nueva York)•
cas (medidas de asociación, por ejemplo, para no hablar de análisis facto
El otro polo de las recomendaciones reside en la protección del cons.!!
midor a través de la legislación¡ afirma el autor que la legislación vigente
en Nueva York, aún siendo una de las mejores en los Estados Unidos al re~
pecto, está basada en el modelo del consumidor sofisticado", Y no en el

rial) •

En muchos casos el análisis se empobrece mucho de esta forma, ya

que está manejando muchas variables relacionadas entre sí presentándolas
en grupos de a tres sin llegar a una relación de conjunto o a una medida del valor explicativo que tiene cada variable.

Se me ocurre que quizás el

II

del consumidor "tradicional" que prevalece en las clases bajas.

Estos no

pueden entender, ni conocen generalmente, la legislación vigente. (qué los

hecho de ser el libro un informe de una investigación aplicada, y probable
mente dirigido a un público amplio, explique lo simple de la metodología
utilizada, así como la pobreza teórica a la que me referí anteriormente. -

comerciantes sí ce,11ocen y tienen medios de manejarse con ella).

Si este es el caso, entonces cabe recomendarlo -aparte de hacerlo por su
valor intrínseco- por la facilidad de lectura dada la ausencia de tecnicisSe trata, en mi opinión, de un libro valioso pero desigual.

Su punto
mos metodológicos y teóricos.

fuerte reside en que, tratando un tema relativamente virgen ya que no hay muchas exploraciones sistemáticas sobre el consumo de las clases bajas,Quiero hacer finalmente algunas observaciones acerca del valor de
utiliza su información en forma muy vívida; nos da así una idea bastante este libro en relación con la teoría e investigación de la conducta del
completa y coherente acerca de c6mo funciona el mercado, tanto desde

CO,!!

el
sumidor en el campo de la economía y la sociología.

En mi opinión, un -

punto de vista de las características del consumidor como del vendedor• En
punto central reside en que el autor destaca bajo qué condiciones se hace
lo que considero son los mejores capítulos (encuesta a los comercios Y que
posible la eficiencia en el consumo (entiendo por esto último la conducta
Jas de los consumidores acerca de los comerciantes) utiliza hábilmente las
del consumidor que, dados sus gustos y necesidades, se dirige racionalrespuestas espontáneas y la observación directa.

En los otros capítulos mente a la obtención del artículo de mejor calidad al precio más bajo); y

hay un exceso de información estadística, que paradójicamente es analizaencuentra que dichas condiciones no se dan en la mayoría de las familias
da sin ninguna sofisticación estadística: a lo largo de todo el libro el ª..!!
de clase baja de una gran metrópolis.

Esto permite que los vendedores,

tor presenta y analiza su información cuantitativa utilizando exclusivamenque _tl reúnen las condiciones para ser vendedores eficientes (ya que con.2
te porcentajes y tabulaciones cruzadas¡ excepcionalmente construye ·algunos
cen su mercado y se adaptan a él para lograr márgenes más amplios de beíndices Y trabaja co~ ellos para nuevos porcentajes Y tabulaciones cruzadas.
neficios), exploten a su clientela ingenua y desprotegida,
Sin embargo, en algunas ocasiones se imponía el uso de medidas estadísti-

La salida a e~

I¡
·,

�ISO

ta situación, si no ha de permanecer así, está por el lado de la educación
del consumidor o por el lado de las restricciones legales; pero no es este
un punto que me interese considerar en detalle aquí.

Lo que sí me parece

de interés es señalar en qué medida las condiciones de las que hablaba (bajos ingresos, altas aspiraciones de consumo, desconocimiento de los
"mecanismos del mercado") son típicas de las áreas urbanas en países en
desarrollo donde se produce un rápido crecimiento inmigratorio acompañado
de un aumento en los niveles de vida (en comparación con los existentes en
el campo): no tenemos información sobre su magnitud, pero en mi opinión es bastante grande y justifica un interés por la investigación en este campo.

Otro punto central reside en comprender que el hecho de que los

CO,!!

sumidores se alcancen a percatar de que son explotados no basta para intr_Q
ducir una modificación en su conducta, aunque sin duda es una condición necesaria.

Sabemos que los consumidores se organizan por su defensa con

mucha mayor dificultad que los productores o intermediarios, y estos últimos
tienen a su alcance muchos más recursos de todo tipo (asistencia profesional en los órdenes legal, económico, psicosocial, etc. ) •

En esta situación

resulta difícil hablar de la existencia de un "mercado libre", ya que no hay
libertad en la asociación entre poderosos y débiles; así como no hay merca
do libre cuando existe un monopolio, tampoco lo hay cuando un consumidor
está limitado a un proveedor debido a barreras psicológicas, educativas o
culturales.

•

��•

..,

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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>, .. ·.
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VOL. 3

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FACUL TAO DE ECONOMIA
UNIVERSIDAD

DE

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Biblioteca Uni\lt,fSi&amp;(Jr'id

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VOL. 3

NUM.2

DIC. 11189

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Educación y
La electrificació

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Mart (nez
Jorge &amp;lán

Blanca E. Garza T.

FACUL TAO DE ECONOMIA
UNIVERSIDAD

DE NUEVO LEON

�La Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León prese_!!
ta el número dos del tercer volumen de su revista ENSAYOS.

Este número sigue cumpliendo la finalidad principal de la revista:
servir al personal docente de la escuela de medio de difusión de sus op.!_
niones sobre temas socioeconómicos. Además de dar cabida a trabajos e~
crttos por los alumnos, esperando seguir en el futuro con esta política de
publicar los mejores ensayos que los estudiantes presenten en sus diversos cursos, con el fin de estimularlos en la investigación personal.

El Director
Lic. Ernesto Bolai'los
Diciembre de 1969

Capilla Alfon i'n(l!.

Biblioteca Universitar(j,:!

�INDICE
Página
Juicios sobre el papel particular del
Economista Profesional ••••••••••••• • ••••• Michael Gómez

1

Políticas y coordinación de un progra
ma de administración pública •••• :-. • • • • • • • • Ricardo H. Cavazos

9

Algunas consideraciones de la Untver
sidad y sus reformas ............: ........ César Rangel G.

25

El catastro rural en el Estado de Nuevo León . . . • . . . • • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ser9to H. Mart!nez

43

Educación y movllidad social ••••••••••••••• Jorge Balán

107

La electrificación de "El Fraile"
evaluación de un proyecto • • • • • • • • • • • • • • • • • Blanca E. Garza T.

171

�JUICIOS SOBRE EL PAPEL PARTICULAR DEL ECONOMISTA
PROFESIONAL

Dr. Michael G6mez
Profesor Vl1ltante de
Evaluacl6n de Proyectos y Desarrollo
Económico • .

En un ensayo polémlcó recién publlcado titulado, •EI argumento
'pro' cambio radical•, el Profesor Howard Zlnn de la Unlveralded de Bo,!

ton nos dlce:

. ..
.P

•aa llegado la hora en la cual no1otro1 101 académicos, debemos empezar a mercer nuestro 111eldo en nuestro paso por este
mundo. Gracias a un públlco crédulo, hemos 1idabomenaJ eado1,
adulados y hasta pagados por producir el mayor número de estu
dios inconsecuentes en la historia de la civlllzación; do cenas
de miles de artículos, libros, monoc¡rafías; millones de ensayos
suficientes conferencias hasta para ensordecer a los dioses • Co
mo los pol!tioos, hemos prosperado con la inocencia púbUca7
con la siguiente diferencia: a los políticos I e les paga p a nt
que se preocupen, aunque en realidad no les importa; nosotros
somos pagados para no preocuparnos cuando en realidad sí nos
importa•1!'.

En el mlsmo ensayo el Profesor Zlnn arguye que la •tndustrta del
saber• (•knowledege lndustry•), es una forma tremenda de poder, -pero
sólo pot_e nctalmente, ya que aún se encuentra latente: Esa industria tte~
de a evitar la responsabilidad de solucionar los proble111as del día por r_!

zón de los llamados "principios irrefutables", tales como •1a Primacía de
la objetividad• y "la ciencia". Desde luego, el Profesor Zinn se refiere
en particular al caso norteamericano, aunque a mi Juicio parece tener apl!
Palabras pronunciadas por el Dr. Michael Gómez en la ceremonia
de entrega de cartas de pasantes a los egresados de la generación 19651969 de la Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León en la
ciudad de Monterrey_, _N. L., el 21 de noviembre de 19 69.
* Saturd ay Review, 18 de octubre de 19 69 , p. 81.

�3

2
En los EUA, no hay duda de que el economista tiene •status•'
cabUidad en otros lugares •

conciencia Y actuación de un profesionista de "'"
-·
"umera categoría.. ..Estudios
de ingresos entre -pró-fe·s1ones; demuestran que el economista como tal, se

En el caso de México, una de las conclusiones d e 1 estudio La

compara m~y favorablemente con otras nrnf
... - esiones, como puede apreciara•

ensef\anza de Economía en México, realizado por Blanca de Petricioli y

en el siguiente cuadro:
Clark Reynolds es que: "El concepto de economía como una ciencia distinta de la polít1ca aún no ha recibido aceptación general en Méxtco "*.

INGRESOS ANUALES PROMEDIOS PARA DISTINTAS
.
PROFESIONES tl964) _
_(en dólares)

Si aceptamos la conclusión del profesor Ztnn, de que los universitarios
deben meterse íntegramente a la lucha, esto, ¿ nos fuerza a aceptar como justificada la posición de los economistas mexicanos de no hac.er di.!

Profesi6~

Mediano

Dedlo·
mis alto

Economía

$12

óoo

$20 000

12 000

18 700

ººº

17 500

11 000

18 500

10 000

i 19 000

tinciónes entre la ec_onomía como -ciencia y la política? •
Física

Muchos,· como Zinn, piensan que -los profestonistas norteamerlc!_

Química

nos están demasiado marginados de la "lucha social y política". También

Matemáticas

hay· muchos, como Petricioli y Reynolds, que piensan que los profesioni_!

11

/

Biología

tas mexicanos están demasiado involucrados en esa lucha.

Fuente: Committee on the National Science Foundation Report on the Economics Profession T he
~:Ucture of Economista' Employment and S~artis.
64' American Economic Review Supplement, Vol
LV, No. 4, Part 2, 1965, pp. 28-29, .
.

Vamos a considerar, brevemente, algunas características del eco
nomista norteamericano, y ver hasta qué punto se pueden contrastar con
las del mexicano.

Casi ni es necesario hacer comentarios. El Economista reportó ·un
Primero, y en forma sobresali~nte, podemos decir que el ~-ec.2,

ingreso promedio (mediano) de $12 000 dólares' igual al del Físico Y más

nomista en los EUA se ha aceptado universalmente, por lo menos como un

alto que el del Químico' Matemático o Bio'logo. A1 considerar e 1 decilo

"mal necesario" ("necessary evil "). Es una necesidad creada por fallas en.

más alto' los resulta dos f!5vorecen aún más al Economista.

la ecología social. Así, se podría considerar a 1 economista como una e_!
pecte de zopilote: miembro del cuerpo sanitario de esa sociedad.

* The Teaching of Economics in Mexico (Educatlon and World Affairs:

Jamás un economista norteamer:lcano se va a disculpar por razón
196~.

p. 12. En inglés: "The concept of Economics as a science distlnct from
politics is not yet widely accepted in Mexico".

de "ma l as
5

11

proyecciones (y se supone que hacer proyecciones es un a de

u s funciones principales) • Las explica e'!. ténninos "cient!ficos •, y eso

�s

4

es todo. Muchas veces, en público, se ríe o hasta se burla -de ta les

También es bastante cierto lo qu~ el Profesor Z1nn d l ce; cuando uflala

"travesuras". En privado, con sus colegas, Uende a tomarse muy en S,!

que al profesional de la universidad le ha faltado actuación socio-polít!

rio y esas mismas· proyecciones las toma "muy a pecho".

ca utilizando sus · propias herramientas profesionales, con las cuales CO.!!

tribuiría a
Otro aspecto básico que indica bien lo serio en que se toma a sí
mismo el economista norteamericano, es la guerra intestina perpetua que

~a lucha ap~echando su •~entaJa co~parattva" . - Pero,

es . mi

punto de-vista que loa economistas •pec·a n• me~.s que muchos otros Pl:2

• •

fealon~es.

existe entre facciones o cultos (son ·dos palabras: "ocultos'; •.. pero no
~ que el. economista mexican_
o: haya sido ·a ceptado en Méxlco

siempre!). Hay por ejemplo, los de "Chicago" y los de "Harvard"; los
"Ívy 1eague" y los de "las ligas menores"; hay tipos econométrtcos Y,

tanto como el economista norteamericano lo ha sido én loa EUA ••• -n1 !I!

, " (" convers_
a
como Ragnar Frisch los llama, "economistas de conversaci on

quiera en la concepci6n _de zopilote_. Puede ser que el sistema ~octo-po-

tional economists"). Hasta hay algunos que dicen que existen "monetari,!

lítico. restrinj_a que el economista mexicanq afirme, ~economista.

tas" y "estructuralistas" - ¡un mito, seguro, en un país desarrollado! Hay

ma objetiva. Pero también puede ser que el economista mexicano mismo

también distinción entre economistas "teóricos" (de las universidades) Y

sea quien 18 restrinja.

del

en fo.r. .

"prácticos" (de las empresas o del. gobierno).
Parece " que el economiita mexicano, distinto de su colega ríort,!
Como cu_a l,q uier otro humano en cualquier _otra parte, el . economi,!
ta norteamericano tiene

s; carácter ideológico y

su ..marco valorístico : D~ 1

rante estos días que son quizá especialmente turbulentos en los EUA.· se

PU,!

americano, tiende a una ·severa autocrruca ••• hasta· i_a .deni~actón. _. _.- en
Privado, ~ a evitarla en pu~l~co. Distintas •escuelas• o "guerras tnt:estt
nas• no se ven mucho en México (¡Por supÚeato, esto·no .quiere decir que

de ve; esto de manera evidente • Pero ¿qué hay de malo en esto?~ ¿ No nos P.2

los economistas en · sus otros · papeles de vida ligado• a 1 a profesión, no ·

demos acomodar a -las palabras tan -e~ditas del distinguido, si no com-

H

pletamente destacado economista ·Ralph Turvey al decir: " 1Mi sentido

t•ma aocio-pol!uco: tal vez, también ¡es tndicadar d~l nivel . de ·~des~

personal es que los juicios de valor hechos · por economistas son, en 9.!

llo" de la profeai6n!

metan en este tipo de guerra!). Tal vez la ausencia es .función del si.!

neral, mejores que los hechos por no-economistas:"* E1 problema .surge
en parte porque los economistas norteamericanos, cuando entran en la l.!!,

Aunque se dice que el mexicano es bastante praqmca~tico ••• y P.!

cha, muchas veces se olvidan de su profesión o peor aún, la prostituyen.

rece ser cierto ••• la ideología, junto con el sistema pol!tico y una dosis

* Economic Joumal, marzo 1963, p. 96. "My personal feeling is that val
ue Judgements made by economists are., by and large, better than those
made by non-economists".

de pensamiento revolucionario, influyen en su actuaci?n profesional. Los

r

.

sentidos de la justicia, y de las rels-'---s
.
~... humanas
y personales, s o n

�6

7

evaluaci6n de la enseftanza de la economía en ML-&gt;co,
1EU
lo dijeron: que

fuertes en el pensamiento del economista mexicano.

la Facultad de ustedes es un
. modelo ....
,...a todas las otru facultades reAhora bien, ¿ qué podemos concluir de todo lo anterior? • La e1::2
nom!a, después de todo, es un instrumento. Metas econ6micas como •equilibrio estático• y •equilibrio dinámico• son, por lo menos fuera de la
profesión, juicios de valor. Pero es en ese contexto que Ralph Turvey insiste en la superioridad del economista como tomador de JuiciOs de valor.
El economista está en tierra firme con estos Juicios, si a la sociedad le
interesa la eficiencia en el uso de recursos escasos. Por lo menos, es el
economista el que tiene que indicar los costos de cualquier decisión, así
sea hecha con un fin no-económico.

¿ Entrar en la lucha? o si ya se ha metido, ¿ irse aún más allá?

¡ seguro que sí!, pero guiados por nuestras metas y herramientas •.• las
cuales nos distinguen de todos los otros: las cuales nos capacitan a ser.
vir a la sociedad con una clara ventaja comparativa.

En la lucha, trataremos de optimizar..•• primero

y

principalmente •

No lográndolo, aceptaremos una solución más débil, en verdad un arreglo,
sólo con pelea y, finalmente, cada uno indicando 1a soluciÓn alternativa
más débil que él personalmente pueda aceptar, equilibrando esos compromisos en materia de economía con sus propios valores no-económicos.

Terminando, una nota todavía más personal: como ustedes saben,
yo he viajado y conocido varias facultades de eoonomfa de este país din!
mico. Todas están avanzando.. • en grados distintos~ Ustedes, pasantes
de la Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León, deben tener
un orgullo muy particular. Hace como tres alios Petricioli y Reynolds en su

gionales • Yo optnar!a que hoy

81 · todavt:a

Facultad es un modelo para todos.

má • cierto; Y agregaría que su

·

�POLITICAS Y COORDINACION DE UN PROGRAMA DE
ADMINISTRACION PUBLICA
Lic. Rfcardo H. Cavazos
Profesor de: Comercio ln1er..
nacional II y Finanzas de la
Empresa.
Urbanización e lndustrtalizactón son dos fenómenos que se exp_!
rtmentan a lo largo del orbe. No hay forma en !a cual este proceso pueda ser detenido por la mano del hombre, _s alvo la de s trucción alocada y
total. Se podría pensar en primera instancia en buscar acomodar una mayor cantidad de gente en el área rural, pero el "fantasma- de la. ocupacfóÍ\ disfrazada nos lo impediría desde un punto de vista racional. Ad.!!,
más que esto causaría a largo plazo nuevas demandas, tensiones, y problemas quizá aún mayores que aquellos generados por la industrialización
y la urbanización .

La verdad es que actualmente nadie tiene la más remota idea r~
ferente al destino que se le podría impartir a la creciente población metropolitana, as{ como tampoco a la manera de resolver el problema de la
explosión demográfica que la ha causado. Ni es factible cual quier sol-9:ción que preterda oscurecer ese encanto de la ciudad para todos los moradores rurales ocasionando los grandes desplazamientos, movimientos que
emulan el ciego pulular de cientos de seres vivientes hacia la luz esplel!
dorosa de un centro. La expectativa de empleos, la posibilidad de mejo-

ramiento, el estímulo de obtener un nivel de educación más alto, y el mágico atrayente, magnético y misterioso, de la vida citadina son estímulos
invencibles al movimiento de masas.

Los medios de comunicación han cumplido su papel de promotoConferencia sustentada en noviembre de 1969 ante los miembros
de la Junta de Planificación del Gobierno del Estado de Nuevo León.

�10
11
res inclementes del •efecto demostración•, sin reparar en las cona~cue.!l
etas. El "transistor" ha sido un .bicho que ha proliferado más rápidamente que cualquier germen infeccioso. No impo~n loa medios de vida, los
apii'lonamientos humanos, la conmoción masiva, la vida plurindividual, las
vecindades con niveles infrahumanos, la posici6n exigua dentro de un m,!
dio de pobreza de la comunidad, o la carencia de 1os mínimos estándar
para sobrevivir. Nada de ello interesa, ni tampooo serán calamidades s~

tura social del país. Ya no es la época de la espontaneidad en donde la
•pura intuición" o la •buena fe" forman parte de los programa. de acct6n •.
Existe una nueva tterra p10mettda en donde la imaginación puede tener ~
do un ámbito para desplegar su actttud creadora que deberá perfilarse en
el compromiso que aquellos individuos representantes de una mayoría te]!
gan a bien hacerse para programar dentro de sus aspiraciones o b J e Uvos
sociales con una manifiesta prioridad colectiva.

ficientes para evitar la migración del campo a la ciudad.
Surge en este momento una nueva generación de mexicanos •. No
¿Qué debe hacerse?. Más específicamen!e, ¿Qué deben _n~estras .
autoridades hacer?

Es fácil plantear una pregunta en estos términos , y por tta n to
cuando · se llega a una visualización de una férula social, debe llegar el
momento de afrontarla valientemente, dotad~s con las armas que por medio de un profundo y concienzudo anilisis de la realidad integral' del P~
blema nos han sido conferidas. Ese enfoque se deriva de la obJetivización y
desapasionamiento con el que logremos desmenuzar los diferentes componentes sociales, políticos y económicos de la situación a resolver. Tal
es pues mi punto a elaborar en primera instancia,

me refiero a una nueva clase o estrato, sino a una generación que posee
toda una mentalidad nueva

y

esplendorosa.

Esto ha gestado un cambio importante en la tdtostnaaoia del
pueblo mexicano. Un conocimiento más amplio de las posibilidades de p~
greso y desarrollo material a nivel individual, y además a un nivel gen.!
ral, dentro del ámbito nacional, ha determinado un giro drástico en las ~
tttudes de la gente. Ahora lo importante es llevar adelante u:n desarrollo
económico-social que permita ennoblecer ideales, y engrandecer el pa{s.
Se ha visto la necesidad de enfocar los objetivos hacia e u es tl o ne s de
Prioridad general para facilitar con ello la toma de posiciones y el deseo
de superación.

Imagen social en el futuro.
Se comienzan a generar una serte de datos de caráct.er social que
México, se encuentra actualmente traspasando una línea imagin_!
ria trazada entre el progreso y el estancamiento, entre la demagogia Y la

antes no se recopilaban con la minucia y extensión que una adecuada pr,2
gramaeión y un planteamiento lógico y científico requeriría.

acción realizante, entre la lucha disipadora de energías y divisoria a 1 a
lucha común apoyada por todos con la idea de alcanzar un objetivo social, que es din6mico en sí mismo V que dinarntza el resto de la estruf

A diferencia de lo sucedido desde los primeros intentos de plane_!
ción, el técnico y el funcionario público se encuentran con un cuantioso

�13

12
que pagar ningún precio por la prosperidad. •
arsenal estadístico e infonnativo, Para enjuiciar nuestro desarrollo econg
mico y social, no sólo dentro de la limitada perspectiva nacional, s 1no
Prosperidad exige un precio. El precio inicial inmediato es. el r~
en función de otros países y otras sociedades con _innegables virtudes Y

chazo del antiguo y confortable sistema de pensamiento acerca de lo que

defectos como los propios: con sistemas políticos algµnos más o menos
evolucionados que el nuestro'

CO

el bienestar económico realmente significa. Se debe ver ahora b aj o un

n estructuras socioeconómicas diversUi-

nuevo lente y un nuevo enfoque • La comunidad debe quedar antes que el

cadas , similares o antagónicas a la nuestra.

individuo, el énfasis debe ser puesto en mayor grado en 1 a satisfacción
de necesidades colectivas, y menos en las individuales. Qué tan ca ro

. Apoyados en las cifras disponibles , · y siempre haciendo u so de

aparece ser este costo para cada uno de nosotros, dependerá primordial-

la aritmética del objetivismo y realismo -nunca del optimismo o pesimi.!

mente de la flexlbUldad que podamos alcanzar en nuestras ideas acerca

mo- podremos enjuiciar el resultado · de los divers:&gt; s planes actualmente
terminados

O

de la sociedad y de la vida.

en proceso, para poder formular conclusiones o, por lo me.-

nos, supuestos con una consistencia lÓgica que nos indique en qué eta-

Ciertamente,· puede ser seilalado enfáticamente que e 1 precio de

pa de proceso de desarrollo nos hallamos respecto al mundo: qué tan di.!

la prosperidad es el resurgimiento de nue.stro sentido de indignación so-

tante se encuentran las metas más ele~entales en función de la realidad

cial -urgencia social- contra la existencia de problemas como pobreza ,

de hoy, y, cuál debe ser el rumbo que se debe impartir a 1 a capacidad

desigualdad, ignorancia, injusticia, ilegalidad.

creadora del país, para fomentar nuestro desarrollo e imprimirle un s igno
de consistencia que. facilite el paso de nuestra estructura Y nuestra posl

E-s mucho más fácil describir esa tierra maravillosa de promisión

ción hacia una etapa de desarrollo que sea característica de un mayor

a donde se arriba una vez cons~guido el desarrollo económico, que pro-

equilibrio entre los diversps sectores del marco estructural.

porcionar un mapa para poder llegar.

Ahora estamos viviendo una verdadera reforma en las actitudes de

Política general a ejecutar.

las personas. El futuro será totalmente nuevo y dif~rente. P ~ r a entender
la economía de los aftos 70's deberemos de olvidamos de las facetas tr,!

Puede parecer que visualizar el desarrollo como un -proce-so que

dicionales de los 40' s y 50' s, en donde una _gran mayoría de 1a gente

une una serte de recursos disponibles bajo ciertas condiciones y capaci-

pensaba que las fuerzas naturales, la "mano !_nvisible" de Adam Smith, Y

dades existentes, faciUta la idea.

en particular el incremento de la población que en edad de trabajar se l.!!_
tegraba a la fuerza laboral..!... 9arantizar{a una tasa acelerada de desarrollo
económico. se pensaba en pocas palabras , que no existía ni se tenía

1

�14

15

Pero esta no es de ninguna ~anera la intención. Por el contrario,

b) En el medio general ambiental resguardando cierto mínimo de seguridad

el enfoque está motivado por la convicción de que el desarrollo es mucho

Y racionalidad en las divisiones, especialmente en aquellas que se r!:

más difícil d~ lo que a veces se cree. Mientras se piensa en témiino•

fieran a problemas económicos. Deberá existir alguna actividad guber-

de la falta de · un componente, ya sea capital, espíritu de empresa o co-

· nativ~ del tipo que por lo general se considere esencial para una s.!.

nocimientos técnicos, probablemente se pensará que el problema puede r!:

tuación ordenada, tal como el mantenimiento del orden y- de la seguri-

solverse inyectando ese componente desde fuera o buscando la manera y

dad física de las personas y la propiedad. Además un mínimo de II in_!

los medios de producirlo directo·· del país •. Si, por lo contrario, (y e.ste

trumentos de actitud ejecutiva II por parte del municipio, como s O n la

es el punto primordial para nosotros), nos encontramos en la "Aecesidad

capacidad de hacer las erogaciones del erario en aquel 10 s proyectos

de un "factor de unión• que deba dar en conjunto diversos elementos di:..

que más · adelante se catalogarán.

.

seminados, · el problema a resolver se vuelve más complejo. En otras palabras dejamos finalmente la· posibilidad de realizar 1D1a políttca· general

Otra tarea de suma importancia para prev.er_; un mínimo de Segu-

de desarrollo a la capacidad intrínseca que tengan los ciudadanos para or.

ridad Social en el largo plazo consiste en dotar de las mínimas posi-

ganizarse. Esa capacidad se incrementará en tanto que se ténga-una ªperi

bilidades á todos los ciudadanos buscan:io en ello eliminar gradualme.!l

c:aa.-

te, hasta donde sea posible las desigualdades extremas . En ello va i!!!

pectiva .de crecimiento y progreso• y los medios adecuados para
guirla.

plícita en Ún largo plazo la elevación de los niveles de educación de
la población Y su capacitación, cosa que los proveerá de mejores poUna política general de desarrollo a nivel municipal c o niistirá

SibiUdades para el futuro.

en llevar adelante en forma espec!fica lo siguiente~
c) Organización y Exposición a nivel de Diálogo y Promoción, las potena) Fomentar condiciones generales para llevar a cabo desarrollo económ,t

cialidades Y ventajas del desarrollo, procurando que este tipo de act.!.

co y · soc;:ial; oponiendo a la autorrepresión pasiva y la resignación s_y

Vidades sean ampliamente conocidas y entendidas con el público la co

misa en el modo de vida, el interés de la ~munidad en la autoprom.2

munidad mercantil, ~ el Gobierno mismo, en tal matera que la activi-

ción, la autodeterminaci6n y la manipulación progresista de la activi-

dad que pudiere llegar a desplegarse sea fructífera y acogida en toda

dad individual en beneficio de la colectividad.

su extensión por los diversos grupos y sectores de los que está com-

,

-

puesta la población.

y
...

·

Tinbergen, Jan. La planeación del desarrollo, Fondo de Cultura Eco~
mic~. 1965. pp. 1-20.
Todo lo anterior puede lograrse a través de una cuantificación de
las Posibilidades, c o s a que se logra al llevar a- cabo investigación de

�16

17

los problemas haciendo acopio de las estadísticas existentes en 1 os di-

para que un país tenga estabilidad y proporcione una base para la a~

ferentes departamentos no sólo del ·municipio sino del Estado.

tividad y el desarrollo económtoo era preciso que se ejecutaran una s~ ·
rie de· inversiones fundamentales. Esta premisa es válida y compulso-

Una vez. qu.e se poseen las estadísticas

se realizan e s tudios

ria al grado superalttvo en el nivel municipal. Ello s e deriva del he-

parciales, se inician lás actividades d_~ ."proc¡ramación"; los resultados

cho d~ que la suma de los municipios de un estado constituye el área

de estos programas se deben de comunicar a- qui enes se ocupan de coor

estatal y la agregación de éstos con~tituye el país.

y

dinar los programas es~atales de desarrollo _·económico de. l ~ comunidad,
Junto con las observaciones más pertinentes :y la viabilidad de cada una

En cuanto a los tipos de invertón del carácter básico, se debe
de considerár la necesidad de que exista un mínimo cÍ e ,.alojamiento y

de las políticas a ejecutar.

de transportes, estos últimos distribuídos en forma adecuada para ev1
La orientación básica debe consistir en proporcionar estadísticas

tar despilfarro en el gastó de los habitantes.

fidedignas en temas como tipos de producción, comercio,. precios, finanzas públicas, municipales, ingreso de -los habitantes, señalamiento de la·
propiedad privada, eJidal, así como

un r.esumen

El abastecimiento de energía eléctrica, agua potable, drenaje s_2

general que adopte: una

nitarto, Y en aquellos lugares -donde sea . posible gas natural para. CO,!l

int~rpretación del investigador acerca de la actitud de los miembros ,_-d ~

sumo doméstico. No consideramos pavimentaciones o alumbrado públi-

la comunidad en lo referente a la posibilidad de "emprender" (en el se,n

co, puesto que e~as inversiones en este momento y ·dadas las neces1

Udo de empresa) como empresarios.

dades de las diversas comunidades no podrían ser consideradas del t.!,
P0 básico o indispensable, y su existencia o no existencia reflejará·

No se trata en este apartado lo referente a l a s inversiones of.!,

únicamente la capacidad económica de los miembros de una comunidad.

ciales básicas, puesto que la importancia de ello amerita un renglón por
separado.

La mayoría de las inversiones anteriorme~te señaladas deben de
ser ejecutadas por el municipio, si acaso con ayuda estatal o federal,

d) Ejecución de inversión del tipo básico.- Resulta obvio q u·e en cual-

puesto que casi ninguna ·de ellas adopta la forma d·e ingreso para el i,!l

quier informe de potencialidades de desarrollo se lleve a cabo un a

verstoht~t~,Y por tanto no son atractivas desde el punto de vista de

evaluación de las existencias en el municipio, y de ser posible una

un empresario.

cuantificación de los mismos.
e) Prom_over Y estimular la actividad de los inversionistas privados 1 0 c .2
Inicialmente se había mencionado en una forma superficial que

les.- En determinadas circunstancias , es posible y quizá necesario el

�18
19

desplegar e 1 énfasis ha e 1a tipos de política más indlrectos' desti• modo es
nadas a fc1.cil1tar Y estimular la activ:idad prtvtda. De ningun

cia de ellos es una adecuada programación interna a nivel municipal, y

to elimina ,a actividad pública municipal' por el contrario' únicamente

como segundo paso la coordinación a nivel estatal y federal de políticas
específicas a desarrollar para evitar con ello la duplicidad de estableci-

busca complemer-tarse una e; la otra.

mientos, en aquellos puntos que la act1vtdad pueda ser ·realizada a niLa utilización de impuestos' subsidios ' subvenciones' etc.' d.!.

vel regional irrestrtctamente de cualquter lindera, o límite mUnicipal o e.!
tatal.

berán ser jtscutidas con los representantes de empresas ' pero cfasde
luego todo ello dentro del marco de 1a política federal Y estatal, para

Coordinación y eficiencia

no traspasar los l!mites de la autoridad municipal•

Nonnalmente los proyectos privados se dirigen en mucho mayor
medida a la iroducción de bienes espec(ficos,• por tanto es de impor•
tanela primordial para la comunidad municipal que se dirijan a los mas
C ando se trata de buscar ProY ectos productivos se comiendeseables • u
poder estiza por recabar datos g enerales acerca del municipio, para

La asistencia que se pueda factlttar a los ayuntamientos e s de
tln' amplia y vartada índole que englobada en una idea sería sobresimpltficada. Sin embargo, es Vitalmente imperioso el definir los linderos en los
que debe de plantearse una coordinación para tener un objetivo e·n cuanto
a perfeccionamiento •

mar costos comparativos Y ventajas alternativas de ejecutar una inversión específica en tal o -:.cual lugar. De ello surgen ciertas ventajas
comparativas Y la autoselección de las industrias más convenientes

~

área específica. Ello va a generar a un mediano
ra establecerse en un
matelos trabajadores de la empresa, demanda por
plazo, ingreso para
nivel de vi da
primas oriundas del municipio, mejoramiento en e 1
.
rtas
.
tados con la empresa, awnento de La. recaudade todos aquellos oonec
ción municipal r Y lo más importante, un ejemplo provechoso Y efectivo de lo que constituye el correr un riesgo Y poner a funcionar una e.fil
presa.
Esto sería en términos generales e 1 es bozo de una política de d,!
les La esensarrollo a ejecutar por parte de las autortdades mun 1c i pa .

Inicialmente coordinación va a implicar para nosotros el simpltficar esfuerzos sin menguar resultados. Va a ser un proceso me d 1ante el
cual nos libremos de cargos onerosos que ocasionen costos excesivos a la
comunidad a través de la creación de un cuerpo de funcionarios con dupltcidad de funciones. Por ejemplo , la generalización que se POdría
'
establecer del conflicto innato entre los diferentes grados y niveles de gobierno,
Que en muchas ocasiones son suscitados por las circunstancias es p eciales del momento, cosa que no sucedería en casos normales. Esto nos 11,!
va inmediatamente a tener consciente la necesidad de asignar un a di'scu'-

Sión de poderes y responsab1lfdades a los diferentes cuerpos administrativos Para que sea establecida la máxima efectividad dentro y entre el sistema gubernamental, en tal forma que sea dirigido a 1a solución de los
Problemas más inmediatos, otorgando los servicios má s necesarios a 1a

�20
21
gente.

f) Llevando a cabo investigación en las

Actualmente en muchas condiciones de vida .Y desarrollo, para.!

g) Promoviendo nuevas ideas

fecto de acelarar el desarrollo económico y social se plantea la necesi-

diversas áreas .

positivo-constructivas entre la gente •.

dad de llevar adelante un ordenamiento de normas de ·acción ,de tal modo
h) Supervisando Y apoyando entidades

que:

sociales o económicas l

descentralizadas.

a) Sea posible la formulación de planes para la asignación de re cursos
-públicas y privados- sobre una base geográfica, funcional, o por programas específicos.

b) Proveyendo con ello al legislador de todas las herramientas y criterios
válidos para mantener las normas Jurídico-sociales al ritmo del avance.
La "Sociedad tecnetrónica", esto es una sociedad modelada, cultura!,
psicológica, social y económicamente no ya por el tradicional proceso
industrial sino por el impacto de la tecnología y de la electrónica, p¡u.
ticularmente por las computadoras y los más modernos medios de com.J!.
nicación.

c) Motivando y estimulando el sentido de dirección y liderazgo por partt
de los representantes a través del seilalamiento de ciertos estándare1
para la producción de bienes y servicios.

d) Creando una maquinaria administrativa con suficientes atribuciones
ra implementar en el campo práctico políticas preconcebidas.

e) Entrenando el suficiente personal técnico.

oc a les y

1) Promoviendo Y asesorando a la

.
autoridad correspondiente. en
proyectos o medidas ej ecutt
.
aquellos
vas que no se e
ib 1
ncuentren dentro de las ~s i idades de los municipios en cuestión.

En 1a actualidad s e encuentran

e~ sus inicios la ejecuci6n de
algunas de esas funct~nes
' en ocasiones como parte de
en otr
un plan integral,
1
as so amente como postulados aún no ejecutables
de ciertos recursos
por la necestdad
especializados.

�22

EPILOGO

te peligroso .

ECONOMIA DE LA DEMOCRACIA

·hecho
Un_punto básico debe ser establecido antes de "finalizar. lf ad a
puede causar mayores expectaUvas adversas entre las empresas y los fo-

Desde el punto de vista económico

, el desarrollo ha resultado un
consumado y un triunfo• Pero el desarrollo
·
temativa es
es arriesgado, mas la a!.
infinitamente más peligrosa.

cos potenciales de desarrollo local en un municipio que el gasto público mal canalizado ·y sobre todo deflcientemente planeado.

El control racional de la ejecución de las políticas del municipio,
y de los méiod&lt;;&gt;s para ejecutarlos dista mucho de ser Ün proceso simple.

La creación de impuestos, subsidios, tarifas preferenciales, y c ua !quier
otra medida esttmulattva puede causar resentimientos entre 1os diversos
grupos de la población. El estira y afloja de estos grupos puede desorganizar peligrosamente la operación de todos los órganos del Ayuntamiento,
e inclusive repercutir en la acción estatal.

Nunca se debe despojar el gobernante de las cualidades necesarias e indispensables para ejercer un régimen constructivo -planeacion, º!.
ganización, I!der, representativo de su canunidad-, así oomo'• tampoco
del
'
sentido humano para_ apercibirse de los problemas reales de carácter social y no cuantificables. Debe aguzar el senUdo receptivo, y mantenerse
ante todo ecuánime y desapasionado, utilizando como norma de crit~rio la
ley, y como directriz de comportamiento el sentido de Justicia .

El desarrollo no es una panacea. Es crecimiento, y el crecfmie,!!
to nunca es ordenado. También es cambio. Y cambio en un a $0c:1edad y
en_ una cultura significa dislocación. El período durante el cual una 1ocS,!
dad inicia su desarrollo de una manera sostenida -es un tiempo sumamen-

Apenas es posible esperar sobrevivir El d
•
esarrono, por lo menos
podemos dirigirlo, controlarlo e inspirarlo Y 1
,
.
'
as pruebas en 1 a historia
nos han sel'iáledo que a pesar de algu
d
. :
nes esencantos los resultados han
sido bastante impresionantes •
.
'

�ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DE LA UN!VERsroAD
Y SUS REFORMAS

Introducct6n.

tic. César Rangel Guzmán
Profesor de Introducción a
la .economía.

El más simple análisis de la sociedad contemporánee,.. destaca el
deseo humano de superación cultural, económica y social,

eo n

el fin de

alcanzar mayores niveles de bienestar en todos los aspectos.

El hombre sabe que para alcanzar mayores niveles de bienestar
necesita un vasto acervo de conocimientos y que, para obtenerlos e tnter,
pretarlos, debe poner en Juego su hab1ltdad y aprovechar su capacidad pe.!!
sante. Al mismo tiempo, el hombre sabe que es tal la riqueza cultural,
técnica y científica, que a un individuo le es difícil absorberlos a través
de su propio esfuerzo. Como dice Ortega y Gasset "cuando el conoctmie.!l
to q ll8 es preciso adquirir, contrasta con la limitación -en 1 a facultad de
aprender .••••••• brota la enseilanza• ,Y Y es el deseo de superación y '!!
tendim!ento de la humanidad, la razón por la cual el hombre se ocupa ,y
Preocupa de la enseilanza. Es la actividad docente pues, la que a través
de sus instituciones y con sus métodos, ayuda al hombre a desarrollar su
capacidad de percepción y creatividad, es la enseilanza como ciencia, la
que ayuda a dostftcar los conocimientos que el hombre, según su tiempo y
su lugar que se ve precisado a adqufr1r.

Entonces, si el hombre busca la superación y su bienestar, y si
Para alcanzar esa superación es necesario que posea un cúmulo de cono-

:V Ortega
y Gauet José, Mtstón de la Untve,stdad, Rwtsta. de Occidente,
Madrid, primera edfción-1930, p. 84.

�27

26

cimientos y esté dispuesto a ensanchar los límites· de estor, es la, educa-

te según su tiempo y lugar.

ción, que con sus funciones básicas de. transmisión y producción de con,2
Para cumplir con la misión de la Universidad es necesario esta-

cimientos, se toma en la actividad qu~ permite al hombre enfrascarse con
mayore.s ventajas en la lucha por la búsqueda de sus más caros objetivos
de bienestar. Considerando parcialmente el problema, tenemos que en los

blecer objetivos y funciones. En las siguientes páginas se establecen los
objetivos y algunas de las funciones de la Universidad.

últimos diez aiios, l_a literatura de la ciencia económica se ha encargado
de hacer resaltar las cualidades que los conocimientos y la educación f.!

A. - Un objetivo básico de la Universidad es la enseflanza.

presentan en el desarrollo económico y social.
Es.to, que a primera vista puede parecer muy simple no lo es t:a!l.Vista pues rápidamente, la función de la educaci~n y aceptado el
hecho de que los conocimientos poseídos son tan diferentes como vastos;

to si se piensa en toda la problemática a este objetivo.

1.- El primer problema es Qué enseiiar.
es necesario hablar de la institucionalización de la enseflanza, de sus di
ferentes niveles y de algunos elementos inherentes a dicha institucionali
zación. La atención de este ensayo será enfocada solamente al nivel edl!
cativo s·uperior, institucionalizada con el nombre UNIVERSIDAD. En las si
guientes ~áginas se plantean algunos problemas de la Universidad y se S,!!
gieren algunos elementos a tomarse en cuenta en sus soluciones.

La explicación y justificación de este problema salta a la vista;
son tantos y tan variados los conocimientos que ha desarrollado el hombre, que una sola, Universidad no podría enseñarlos . Aun en las modernas ·
multiversidades compea el principio de escasez. Ante esta realidad de no
poder enseñar todo, se tiene que elegir qué es lo que se va a enseñar,
¿ qué campos del conocimiento y a qué nivel enseñar? En la búsqueda de

Misión y objetivos de la Universidad.

la solución a este problema, es necesario ver a las instituciones de ed_!!
cación superior, como una parte de un todavía más complejo sistema so-

En lo anteriormente dicho se ha dejado entrever que la misión de
la Univers tiad es ayudar al entendimiento, superación y bienestar del ho!!!.

cio-cultural-económico-político-físico-ambiental . Debemos _encontrar las i!l
teracciones . entre la Universidad y el sistema antes mencionado. Hay que

bre. En otros términos, la misión es la de educar, y más aún, la de fo,!.

ubicarse dentro de ese complejo sistema y analizar los diferentes tipos de

mar hombres. Hombres dignos, responsables, dotados de. un a preparación

demanda que ejerce sobre la Universidad . La Universidad debe tener cui-

académica y cultural sólida y de un espíritu inquisi~vo, capaces de rec,2

dado en 1 a selección de 1 conocimiento requerido en ese sistema y tener

no-cer sus limitaciones pero decididos a superarlos mediante una autoedu-

en cuenta que, como dice James A. Perkins "e 1 conocimiento adquirido y

cación continuada. Líderes dotados de la madurez e[vtca que entrafla el d~

transmitido debe ser usado, o este resulta estéril e inerte" .Y La Uaj_

. ber de part1cipar en los problemas-de la sociedad y de influenciarla vitalmen•

IJ

Perkins A. James, The University in Transition. P r in ceton University
Press, second prtnting, 1967, p. 7.

�%9

28

estrecha relación entre 1os · pro
versidad debe buscar Y encontrar un a

sean aumentar su nivel de cooocimientos. Puesto que hay un a variedad

estudiantes, entre lo que el estu..
gramas ac. adémicos Y el interés de los
iensa·y lo que
diante estudia Y lo que e· 1 ve ' entre lo que el estudiante P

énorme de conocimientos, y los demandantes de éstos son personas que
poseen hab1ltdades y deseos diferentes y, puesto que esas persona, ~
ceden de medios diferentes donde han sido motivados de diferentes man.!

él hace.Y

ras: la demanda por los conocimientos es diferente • n
Puesto que los egresados univl'.lrsitarios, por su preparación' son
para que lleven a cabo
los que van a regu1ar l a sociedad: es necesario'
bien esa tarea, que cooozcan el sistema ·de ideas Y valores que regulan
Es necesario que tengan ideas claras
la sociedad · en cada t i empo y lug'ar.
.
. cosas en el tiempo Y espacio en que viven.
firmes de lo que son las

tipo

y en grado.

A estas demandas vocacionales o influenciadas por el medio social, 1 a

Universidad tiene gue responder, puesto -que los estudiantes · son su CO,!!L
ponente principal y hacia ellos está orientada la actividad docente un 1versitaria.

universitario debe poseer una imagen ordenada de los grandes cambios

El sistema económtco-social, ejerce también y cada vez más fue!,

históricos que han traído a 1a humanidad hasta nuestros días: debe poseer

tes, presiones por personal altamente calificado en los diferentes campos

la idea vital del. mundo, que la física ha creado: debe conocer el conJu.!!.

del saber. La razón es obvia, para producir los bienes y servicios que ..

to de ideas que estructuran Y regulan. el funcionamiento de la vida social:

constantemente se están demandando en el sistema eoonómtco-sociaI, éA

• que la biología da a los hechos fundamen•
debe conocer la interpretacion

te tiene que ut1Uzar entre otros los recursos humanos que posee. Al buA

Y
El

carse mayor eficiencia en dicho sistema, aparece la necesidad de profe -

tales de la vida orgánica.

sionistas de los más variados campos. Es necesario pues, que las instiEn base a esos conocimientos' dice . Ortega Y Gasset el profesig

tuciones de educación superior se encarguen de proveer al sistema econ,2

•
aparte de su especial profesion,
podr'a ser líder , estárá.• ,cap-acftad:&gt;
nista'
abra influir en
para interpretar la realidad de su medio Y de su tiempo, s

mico-social de esos Recursos Humanos que ayuden a regular las activi-

su medio Y en su tiempo ya que posee una idea de estos. E s necesario
pues, que la Universidad« como trasmisora de conocimientos haga llegar

dades socio-económicas y a lograr el bienestar de la sociedad entera.~
r lo tanto un ob ettvo de la Universidad
cesidades económico-sociales.

satisfacer esos deseos

ne-

estos conocimientos de cultura a sus estudiantes.
Es necesario que la Universidad coordine y adapte sus enseftanPor otra parte , la Universidad prestadora de servicios educativo•

zas profesionales a las demandas que de capital humano, ejerce el sisí_!

superiores se enfrenta, por decirlo así, a las demandas ejercidas por las

ma económico-social. ?ara ello debe estar en contacto directo con la re~

antecedentes requeridos por aquella, d!

lidad socio-económica. Si la actividad económica está encaminada al fu-

personas, que con la c~pacidad

Y

turo, la función trasmtsora de conocimientos de la Universidad no puede
]/ Perkins. A., James, Idem. P. 46.

�31

30

quedarse atrás y debe ir más · adelante todavía, es necesario prever las a~
tlvidades socio-económicas futuras y prever los tipos y calidádes de P1'2
fesionistas que serán requeridos. Es necesario que readapten los programas de estudio y que incluyan nuevos campos de estudio.

tenga su posición dentro de la sociedad• D
ebemos cambiar los objetivos
de la Universidad• Debemos aceptar la educación
universitaria como un
proceso permanente que abarca toda la vida del hombre·.
,
no se trata ya
de formar Jóvenes para toda la vida
sino de formar hombres durante toda
la vida. ·

Dado que las demandas de recursos humanos son muy amplias y
que lo mismo ocurre con los conocimientos, sería ilusorio que una Univer. ·
sidad por sí sola, pudiera satisfacer las demandas en todas -sus formas y
grados. La solución no· radica en una sola Universidad: radica en. todo ei:

--

conjunto de instituciones de educación superior. No hay razón para consi
.

.

~

derar que una sola institución puede hacerlo: tampoco hay razón, para que
las diferentes instituciones dupliquen esfuerzos y recursos, de por sí
mitados al ofrecer, a veces sin necesidad, las mismas carreras

u~

y progra-

Las ideas del mundo están cambiand
o constantemente: e s indtspenaable que el universitario lo entienda Y las
entienda • La. trniverstdad
no le puede ens·e nar todo; es preciso que el estudiante l
:
o reconozca y- lo
acepte• Ante estos 1.enómenos la Universidad d be
e
enseiiar a 1 estudiante
dos cosas,· condiciones sine gua non ambas
' para que el untversttano se
mantenga en el eje . de la soci eda d ~ debe enseiiarle a
pensar y debe ens.!
fiarle a reaprender.

mas. Urge pensar en la regionaltzación de la Universidad y en impulsar
en México , la Asociación Nacional de Universidades, para llevar a cabo
una mejor asignación de recursos.

Continuando con el problema de qué enseiiar en la Universidad,

Si la Universidad no trasmite estas dos ideas. Si el universitario no posee estas d
al d
os cu i ades, el hombre untversttarto indudablemen
te no entenderá su
i d d
soc e a Y aún lo que es peor puede obstaculizar su
desarrono. De
í
ser esto as , no s~ cumpliría la misión de la Universidad.

se puede afirmar que la sociedad contemporánea, ha sido testigo de la c_g
rrtente de conocimientos que han fluído en el transcurso de la Última C9.!l
turia y de la aceleración que esta corriente ha experimentado en los últimos cincuenta aiios. También está presenciando el reto que es o entrad a
par a la Universidad, para el estudiante y el egresado universitario. Es Mcesario que el estudiante. actual ·aprenda uft conjunto de conocimientos que
lo habiliten, a participar activamente en los problemas de la sociedad en
que víve. Sin embargo, dado el dinamismo de los cambios sociales, tecnológicos económicos y polÍticos del mundo actual, esos conocimientosª-ª
quiridos pueden no ser suficientes para que el egresado universitario ma,!!

La Universidad debe evitar que sus egresados se tomen obsole
tos e 1
.
n e ejercicio de sus vidas Y sus. profesiones , debe incu1carl es 1 a
idea de la dinámica en todos los

aspectos de la vida, El estúdiante debe
!Prender a rea0re d •
.
n er, para ello es necesarto que tenga una sólida formación y p
reparac 1on profesional, es necesario que piensen con objetividad
que sientan sus limitaciones Y que

'
reconozcan los obstáculos • Solamente

así Puede encausarse a su superación.

�33

32

En síntesis, los Cono cimientos que .el estudiante adquiere son n.!

Se tienen pues, dos maneras diferentes para analizar e 1 probl~

cesarlos Y pueden ser suficiertes en su época de estudiante: Pero esos

ma "a quiénes se va a enseflar": aspectos cualitativos y aspectos cuantitativos.

conocimientos pueden no ser suficientes en su vida profesional. Es· pues
para maJi
un objetivo de la Universidad, enseflar a pensar y a reaprender
.
.
tener a sus egresados

V ivos

en el ejercicio de sus profesiones . .

Las políucas de admisión, pra~icadas en los Últimos aftos, .co.n
tienen ambos aspectos cualitativos y cuantitativos. Así un campo univer. ·
sitarto, cuyo aumento en la demanda por lugares excede a su capacidad

2 .- l A quiénes se va a ensei\ar?

de absorción, aumenta los niveles educacionales mínimos requeridos, con
Dada ia misión Y objetivos de la Universidad, que 1 a ubican en

la idea de disminuir la cantidad demandada. De esta manera una parte de

el nivel superior del sistema esco1~·, ésta requiere que sus nuevos alum-

la demanda total , se elimina automáticamente; más por necesidad de las

posean una capacidad Y nivel académico que supuestamente adquirien~
la~
ron Y desarrollaron en los niveles inferiores del sistema. Esta es

universidades (por la rigidez de la oferta de servicios educativos untver-

establecen requisitos a~a• por la cual las instituciones universitarias
zon
.
démicos mínimos que d e ben poseér los nuevos estudiantes.

sitartos), que por deseos de los estudiantes. Otras políticas de admisión
pueden dar lugar a que, aun a estudiantes que satisfacen los institucio - · .
nalizados requisitos mínimos de admisión, la Universidad no está en posibllidades de admitirlos.

En los últimos ai\os, las limitaciones presupuestarias, de personal docente, de in vestlgación Y las nuevas ideas de cantidad óptima dt

Las implicaciones de ~sas pol!ticas de admisión son diferentes.

estudiantes en cada campo universitario, por una Parte , y la creciente d.!

Algunas tienen visos positivos y otros negativos para la Universidad co-

manda por servicios educacionales de este nivel por la otra; han "obliga-

mo institución y para la sociedad como un todo.

do" el establecimiento de diversas políticas con la idea de admitir, de I!
tre todos los demandantes , sólo a un elerto número de éstos que la Unl•
versidad está en posibilidades de servir.

y

No es fácil para los administradores de las universidades (públ!.
cas y aun privadas), tomar decisiones de negar la· ~ntrada a -quienes así
lo desean. Sin embargo, ante la realidad de la escasez, e s obligado el

g

cíficamente en la Universidad de NIJ!
En nuestras universi?ades y esr nuevo ingreso, no repres.enta la devo León, la poblacion escolar e
trucción de educaclon su periot.
manda total por el primer grad~/:a~:fecha. La demanda ins atlsfecbl
representa solamente la deman ellos estudiantes, que con la capaci
está representa?ª por todos :q~valada por el sistema escol~), Y co
Y niveles academicos Ad Ho
id d no pueden asistir a esta.
deseos de estudiar en la Univers a ,

establecimiento de patrones encaminados a limitar la admis Jón a un dete.r.
minado número de estudiantes. Hay que aceptar la realidad, pero también
es necesario tratar de modificarla. En el presente, ante la realidad de no
P0der satisfacer todos los deseos, el problema estriba en hacer que las
decisiones que se tomen al res pecto, sean lo más positivas que se pueda.

�35

34

Los maestros, los estudiantes, administradores, gobiem,o Y t.odos
los involucrados de una u otra forma en la educactón superior, ti~en una

rrollar en sus estudiantes la habilidad y la predisposición para pensar
claramente, cuidadosamente y de una manera independiente.

tarea común en este problema. Todos ellos deben estar conscientes del
papel y la responsabilidad que están jugando; deben ser objetivos en sus

~ Méxi~, e 1 incremento de la demanda de lugares representa

decisiones y, buscar los caminos mediante los cuales la demanda iilsatl_!

un reto para la Universidad. Consecuenteinnfe,, es necesario buscar for-

fecha se reduzca al mínimo en el presente y el futuro,

mas alternativas que complementen la labor de los profesores. Para mej.,2
rar el proceso de transmisión, es necesario trabajar (a través de un plan)

3 . - ¿ Cómo educar?

en el desarrollo los recursos de instrucción. Es nece~ario coordinar las
funciones

~e

los profesores, de los técnicos, de los administradores, de

Puesto que la educación es un objetivo primordial de la Univers!.

los laboratorios, del es pacto físico, de ·1as bibliotecas y del equipo es-

dad, el proceso de transmisión-captaclÓn de conocimientos desempei\a una

colar, todos estos elementos necesarios en el proceso de transmiaión-ca.1?

función decisiva en el logro de este objetivo. Ha habido, Y de he eh o

tación de conocimie~tos • El cuerpo docente tiene una gran tarea .. Este ti,!

existen diferentes formas del proceso de transmistón-captaciÓn de conoc!.

ne una gran tarea. Este tiene la responsabilidad de identificar problemas

mlentos. Al mismo tiempo, las presiones ejercidas por la diversidad Y

críticos · en la enseda~a universitaria, en donde la aplicación de otros re-

magnitud de los conocimientos , el aumento de la población e s colar Y [a

cursos de instrucción puedan ofrecer .soluciones a tales problemas. Por s.u

diferencia en la capacidad de los estudiantes, han estimulado la investi-

puesto, es necesario también revisar y modificar lo~ plan e I y programas

gación y creación de nuevos medio• del proceso de transmisión.

de estudio sistemáticamente, revisar sus objetivos y- los métodos de enseftanza-aprendizaje,

No es posible generalizar y decir que un a técnica o método de
transmislÓn de conoctmJAintof. es la. mejof'. Sin e ~ , dedo el enrique-

B.- InvestigaclÓn

cimiento en los diferentes c:am()(fs del conocimiento y d ·adu t&amp;111bién las
Umitacione&amp;. de al)rendis~t;., de . !»t es~udiant~s, es válido .decit que la Un.!,
~ --~..:- ,•
'
..
versidad debe educar de tal 1:9111!• que lo~ estudiante&amp; ~ndan no sélo a

Universidad: la ensei'ianza. Otro gran objetivo es . la investigación. A es-

través de sus profesor e(", sine ~ también a

te respecto podemos decir que la Universidad tiene la misión de coadyu-

tra,z~&amp;-~• el~• mismos• Iw

Todo lo anterior se ha dicho pensando en un gran objetivo de la

lo tanto, es necesario que los . profesores tengan la cacp;sc1da.4 de simpl!_

var en la búsqueda del mejoramiento

ficar los más complejos conodlm!entos y despertar inquietudes académicas

to un objetivo básico de ésta es aumentar el conocimiento. L O s proble-

entre los estudiantes. Cuando pensamos en los medios alternativos para

mas del hombre y de la sociedad son muy· amplios . y complejos. Los uaj_

educar, es necesario tener presente un propÓslto de la Unlverstdad: des_!

versitartos, maestros y estudiantes,· son los que- más fácilmente podrían

y

bienestar del hombre; y · por lo ta.n

�36
37

reconocer esos problemas debido a que están continuamente estudiando,

cercano.

investigando Y trabajando con los conocimientos más avanzados. Son tam
bién los maestros Y estudiantes universitarios las ~rsonas más indicadas
para reconocer l as limitaciones de los actuales conocimientos, Y los más

Cada Universidad debe elegir la clase de in
'
vestigación que va a
realizar: ¿11nvest1gación básica o aplicada? ¿ En q~é áreas del e n et_
O

capacitados para definir Y estudiar esos problemas •.

O

miento van a realizar su actividad investigadora?. Con respecto a estos
puntos, nuestras universidades deben éontemplar todo un cuadro de posi-

Por esas razones 1

se puede decir que los programas de investl-

gación en las universidades pueden ser establec id.,;S como una función de •
los deseos pot enriquecer el acervo de conocimient os en de terminados
campos específicos. Los programas de investigación son pues establecidos para ayudar en la solución de problemas de diferentes tipos' tales c,2
mo investigaciones en áreas como las c1 enei as Sociales, la salud, la ed~
cación, nutrición, industria, etc.

bilidades. Debemos recibir de las universidades que tiene" más recursos
para investigar, los resultados de la investigación pura, que aumenten
las frooteras del conocimiento teorético. Los canales de comuntcación e.!
tablecidos, nos traerán sus resultados. Los -recursos de nuestras Universidades deben ser asignados en la solución más directa de los problemas
sociales y económicos de nuestras regiones y países. Esto es, más que
programas de investigación pura, debemos realizar investigaciones bási- .
cas Y aplicadas con un enfoque regional_y nacional y referirla a nuestros

Dado el aumento de los conocimientos y la diversidad de los P~

niveles de desarrollo económtoo-social,

blemas, ninguna universidad por sí sola puede conducir programas de investigación en todos los campos. Aun en campos específicos como la ec,2

C •- Extensión.

nomía, medicina, ingeniería, etc., es necesarto seleccionar tópicos esp,!
c!flcos ~ara ser investigados. Es necesario elegir de entre todos los ca!!
pos y tópicos solamente aquellos en ,que una Universidad espere realizar
un trabajo a nivel profesional.

Nuestras sociedades, caracterizadas por cambios sociales, tec _
nolÓgicos Y económicos, tienen un rasgo comu' n. p
ara lograr cambios P.2
Sitivos, son necesarios los consejos de expertos y los oomentartos bien
documentad es . En nuestro medio sería difícil par a, la s o e i e dad encon-

Aun

cuando nuestras universidades reconocen· la necesidad de

tividades de investigación, éstas no son muchas,

as

La escasez de reCU!,

trar una institución diferente a la Universidad, capaz de proveer ta 1 es
consejos Y comentarios en los diferentes campos del conocimiento. A~~

sos limitan estos programas. Enfrentados ante el problema del aumento de

sa de estos rasgos sociales

la demanda por lugares, los programas de 1nvest1gac1Ón no han sido est!

sidad, la Universidad debe desarrollar actividades de extensión. Los ob

mulados en la forma deseable. Desafortunadamente, de mantenerse las OO.!!

Jetivos de la Universidad a este respecto soo: dif~ndir la cultur1 y los

, cambio considerable es previsto en el futurO
diciones actuales, ningun

conocimientos requeridos por la sociedad. Al trabaJ ar sobre este objetivo

y

también por la misma misión de la Untver_

�38

39
la Universidad debe buscar los medios para ensanchar las áreas bfteffc~
das con estas actividades. La Universidad debe estar capacitada para d.!
finir los problemas de nuestra sociedad y encontrar la forma de ayudar en
su solución .

produzcan en el futuro en las uni
d
versi ades, se prevean Y diseiien 1ó gicamente, para lograr un crecimiento más armónico Y eficiente. Sin embar_
go' debe quedar bien claro que el planeamiento universitario es sólo un
instrumento del proceso de reforma. El plane~miento es sólo un medio que
ayuda a formular Y a aplicar .cambios en las políticas educativas. En fin,

Las anteriores consideraciones y planteamientos, que deben ser
incluidos en un aná!isis general de Reforma Universitaria, dan ple a, la
elaboración de un plan de desarrollo de las universidades. Sl n embar¡go,
sin un fin .determinado no es posible el planeamiento y la reforma. En 8,!
te caso, considero, debemos enfocar nuestra atención a la adaptación de

el planeamiento es el proceso por medio del cual las universidades establecen sus propósitos Y objetivos de largo plazo, establece prioridades
delinean las políticas de implementación Y desarrollan sistem•s
'
.. de evalú_!
clón de las_·. P0lítlcas logradas. Hay que evitar siempre
el error de considerar que ~l 1
mi
P anea ento es un fin u objetivo de la Universidad.

14 Universidad
y del hombre universitario al desarrollo s oc la l, c uttural,
,
cient!f{co · y tecnológico de nuestra regtón y país, as! como a estimular Y
promover cambios en los medios mencionados. Dados estos objetivos, el
planeamle.nto universitario puede considerarse como un proceso dinámico
que deb~ de plantearse constantemente las interrogantes que se han mencionado ~ lo largo de este ensayo y .otras que, no'. por omitirse aquí, de-

A pesar de la importan.c◄.a que reviste la

metodología del planeamiento universitario podr{
d J
amos e ar este tópico para otra ocasión .. Sin em
bargo' e;ttmo conveniente, dejar bien establecidas algunas ideas de, c

~

mo se P0dr!an llevar en las universidades 1a s labores de
planeamiento y
de reforma.

Jan de ser menos importantes ..!n la vida de las universidades •
st
Pue o que la vida de la Universidad involucra a e s tu di~ n tes,
La elaboración de un plan de de~enollo de les- universidades podrf• ser encomendado a una qfictna de Planeamiento Universitario. El obj etivo cie ' esta oficina debe ser muy claro Y es pecíflco: a

~ s t e res pecto

considero que el objetivo b6sico es ei de servir como une unidad de H.!

maestros' administradores Y ciudadanos en general, la reforma Y su p~ce
so de planeamiento debe considerar, en cada tópico
comentarios Y puntos de vista de todos

a ser estudiado, los

los componentes de la Universidad

antes mencionados.

sor!a directa a las máximas unidades de decisión de una ·universidad. ta
idea es que la oflc~a de planeamiento ofrezca elementos de Ju i c lo que

universitarias: evitar que se tomen decisiones que no contemplen implica-:

La reforma untversitarta no puede ser realizada por un grupo particular de universitarios. Sería muy difícil y
muy riesgoso para una Univer_
stdad el que un grupo de estudiantes, de maestros o de ad ministradores

clones futuras y que puedan obstaculizar la buena _marcha de la Universi-

:abaJando de manera independiente se abocaran a _realizar su reforma; des

dad. Lo que se pretende con el planeamiento es·-que 1os cambios qt1e se

e ya, P0dr!a decir que la reforma '1,le resultase. de esos estudtos estaría

ayuden a normar criterios y a tomar decisiones objetivas a les autoridades

�41
40
BIBLIOGRAFIA
viciada y sería sólo una reforma para grupos de la Universidad, pero no
para la Universidad como un todo. A las, consideraciones hechas Por un
grupo particular, por más· objetivas que fuesen, se. opondrían otros grupos
de univ.ersltarios, quizá simplemente por no haber siqo tomados en_cuenta, sobrevendría· el caos, y se agudizarían los ~roblemas en nuestras un!,
versidades. Después de todo, debemos re?ordar que en últl~a instancia,
más tarde o más temprano por motivos diferentes o similares ya se trate

de estudiantes, de maestros o de administradores, éstos dejarán las un!,
verstdades, pero éstas como instituciones no se terminará con ellos. tu
universidades seguirlm su camino y por ende lo menos que se puede hacer es luchar por la institución, trabajar de una manera honesta, trabajar
como verdaderos universitarios para poder dejar a nuestras universidades,

en mejores condiciones de como las recibimos.

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�EL CATASTRO RURAL EN EL ESTADO DE
NUEVO LEON

Algunas_ experiencias y resultados obtenidos con el uso de
fotografías aéreas en el Municipio de Linares
Lic. Sergio H. Martfoez
Profesor de: Historia de
la Industrtalización I y

II.

Introd~cción.

Entre las diferentes fuentes de ingpeso que tienen los gobiernos
estatales en la República Mexicana , se encuentra el impuesto predial que
en algunas entidades y países representa una prop0rción considerable de
los ingresos fiscales.

Este impuesto, para el caso del Estado de Nuevo León, no es el
más importante, y esto puede explicarse por la actividad industrial y comercial tan fuerte que se genera en el área metropolitana de la ciudad de
Monterrey; sin embargo, ocupa el segundo lugar en imp0rtancia y como
se verá a lo largo del presente estudio, constituye un a fuente potencial
de mayores ingresos.

Si tenemos en cuenta que los gastos gubernamentales corrientes
Y de inversión se encuentran en aumento constante, es lógtco pensar en
la necesidad de mejorar la eficiencia administrativa para el o:rntrol y cobro de diferentes impuestos, entre ellos el impuesto preclial, de manera
tal que, sin incrementar las tasas actuales que se están cobrando, o in-

cluso sin crear nuevos impuestos, sea factible contar con mayores recur,

sos financieros para cubrir dichos gastos crecientes.

�44

45
c) Elaborar mapas catastrales y un . mapa general del Munici p-1o,
con la intenci6n de caitar con información precisa que pueda

Adicionalmente, es sabido que los iff\puestos pueden ser emple!
dos como reguladores de la actividad económica, es decir, forman par1e

utilizarse en otro tipo de trabajos, y

de la política fiscal, y bien pue~e pensarse que un impuesto como el pr.!
dial puede ser empleado. para fomentar cierto tipo de actividades y dese.1

d} Valorizar los diferentes tipos de tierra ·con base en estudios

t1m11lar otras, según se considere o no conveniente d fJ acuemo a objeti-

sobre el terreno e investig~ción de información· agr{cola-gan!

vos o metas generales establecidas (independientemente de cuáles se a n

dera, comparando estos resultados con los valores comercia-

éstas).

les o de compra-venta.

Considerando pues la necesidad ·de mejorar la administración del

Adicionalmente a los objetivos sei\alados con anterioridad, se bus

impuesto predial para el logro de mayores ingre~Oll fiscales, y d e aprove-

có comprobar, en primtr lugar, la funcionalidad de este tipo de trabajo~

char este impuesto para fomentar ciertas actividades, se procedió por Pél!.

con el empleo de fotografías aéreas, pues no existía ningún antecedente

te de la Oficina Técnica Catastral del Estado de Nuevo León a iniciar un

de esta naturaleza en el Estado de Nuevo León, ni

. 1/

.

O

O

se conocía, por tanto.

trabajo de levantamiento catastraP en el área rural del municipio de Li-

el c s t

que podría representar un trabajo de este tipo; en segundo

nares, N.L. ,Y cumpliendo así, las regulaciones establecidas en 1 a ~c-

término, se buscaba determinar la evást6n fiscal existente en el impues-

tual Ley de Catastro e Impuesto Predial y su Reglamento. En este ensayo

to predial, pues intuitivamente se oonsideraba que su cuantía era fuerte,

se pretende mostrar lo que se está haciendo actualmente f!n ~a Oficina Té_g

aun cuando no se hubieran precisado cifras con anterioridad.

nica Catastral sobre este aspecto, cuyos objetivos fundamentales a cumEn la realización de este proyecto, que fue iniciado en el Primer

plir son:

semestre del afio 1968, se tuvieron que enfrentar varios problemas que a~
a) Primero y ante todo, proceder al deslinde de propiedades y su
identificación legal correspondiente.
b) Establecer los límites municipales con pr:ecisión, para eliminar
los problemas existentes en lo que se refiere a soberanía te-

tuaron como factores limitativos en los resultados que se obtuvieron, entre eSt os factores podemos sei\alar en Primer lugar, la inexistencia de ma
pas topográficos o planimétrtcos precisos, lo cué.l incide directamente en
la precisión de los datos, que en el global puede variar hasta un + scx..

-

rritorial para cobrar ciertos impuestos, recibir participación de

,
pues fue necesario trabajar con mosaicos fotográficos controlados-Y c O n

otros, o proporcionar ciertos servicios.

un grado de precisión que variaba entre 90% y 110% aproximadamente (co,n

Y

y

Entendiendo por catastro un "inventario" de propiedades.

Y

El Municipio de Linares -se -encuentra localizado en la porción sudori~
tal del Estado de Nuevo León, entre los 24°35' y 25º10' de latttua
norte y los 99º10' y 99o55• de longitud Oeste.

~ay cuatro tipos de mosaicos fotográficos: a) mosaico índice O foto~{n
ice 1que sirve s)olamente para conocer la secuencia d e las fotografías
;; e terreno,, b mos~icos_no controlados, fotos pegadas entre s{ pepre~f:m!~~a~~nh fuere ~el edscala, c) mosaicos semicontrolados, donde
d
an oca za o ciertos puntos que se busca corresponan con las fotos, Y d) mosaicos controlados, donde además de lo an
te ria- se rectifican las fotos para eliminar el balanceo.
-

�46

47

forme a mediciones realizadas en el terreno y comparadas con las fotografías); además, los datos sobre límites municipales fueron normalmente
muy confusos, lo cual limitó los resultados a s ituaciones de hecho que

.I. METODOS DE LEVANTAMIENTO CA?ABl'RAL

fueron respetadas sobre el terreno: un tercer elemento lo fu e la preparA
c ión del personal , pues en e~ levantamiento de campo se empleó p eisonal
con alguna experiencia en el manejo de fotografías y en 1a localización
de linderos de propiedad, pero desafortunadamente con poca experiencia
en el levantamiento de cuestionarios, lo cual limitó los hallazgos a infor_
mación básicamente catastral; y por último, un cuarto factor limitativo lo
fue la escala de las fotografías (tanto de las fotos de contacto como de
los mosaicos), pues ahí donde predomina pequeña propiedad fue difícil d~

Un levantamiento catastral, ya sea en zonas urbana
•
puede realizarse oon método dif
s o rusticas,
s

erentes, aunque se su

tados obtenidos serán tambt • d
pone que los resaj_
en isttntos (tanto desde el
la precisión de los datos c
pun~ de vista de
omo de la naturaleza de 1os
las diferentes alternativas
mismos). Entre
que pueden Utilizarse destacan· 1) .
miento a base de d 1
•
un levantaec aractones prediales 2) 1
recto,
3)
'
evantamiento topogr6fico di
Y
levantamiento catastral
a Partir del uso de fotografías aéreas •

limitar bien sobre los mosaicos fotográficos.
1. Levantamiento a partir de

declaracioneS predtales.

El presente trabajo se divide en cuatro partes, en la primera se
discuten las alternativas que pueden presentarse para la realización de un
levantamiento catastral, en la segunda se describe y analiza la metodol~
gía utilizada en el Municipio de Linares, N .L.; en la tercera se analizan
los resultados obtenidos, incluída una estimación de la evasión fiscal: y
por último, en la cuarta se consideran algunas aplicaciones no fiscales de
los resultados obtenidos con este trabajo.

El autor desea dejar constancia de su agradecimiento al C.P.
Víctor Gómez Garza, Tesorero General del Estado de Nuevo León y al Ing.
Francisco Flores K. , Jefe de la Oficina Técnica Catastral, quienes, con su
interés, han facilitado l a información aparecida en este ensayo: 1 as opiniones expresadas en el mismo, sin embargo, son responsabilidad única y
exclusiva del autor, y no necesariamente representan las de la Oficina Té9..
nica Catastral o Tesorería General del Estado.

El método más s i mp.e
1
Y menos costoso de
inmuebles consiste en la formulación de un

llevar un contra l de

patrón dado que sería llenado
P0r el duei'io o a pod erado legal del
inmueble, Y que contend-'
na todos los
datos indispensables para
el logro del control predial y d 1
pUestos • í
e cobro d e im, as , por ejemplo , en 1as zonas rusticas
•
tendn
formulart d d
an que prepararse
os on e se incluyeran datos
direcct. 1
oomo él nombre del propietario Y su
on; os datos necesartos
br
para la identificación de los derechos soe al Predio; el tiJ&gt;O de PlODiedad a que e t •
j
bido a 1
,
s a su eto (privada o ejtdal) de
a vartacton de tasas a
1969 Art 9
que se encuentran gravados U.ey de ingresos,
• o . ) la composición del predio en las d!f
rreno (rt
erentes clases de teego • temporal, agostadero Y cerril) .
,
Y su ti
, Y por ultimo las instalaciones
P0 respectivo; incluyendo mejoras como árboles
degas, etc
frutales , casas• ~
., que son también sujeto de impuesto.

�49
Un levantamiento de este tipo tiene la gran ventaja del c os t º•
pues prácticamente este se reduce a los correspondientes al control ádm!

para llevar a cabo algunos progr-amas de fomento o da política
agrarta).

nistrativo, donde se formulan -las declaraciones; pero el ca; to del levantamiento es ~ínimo (aunque bie.n podría pensarse en un sistema de _decl,!
raciones aunado a Un Control muestra! d-e las mismas, si bien esto, para
·
to con. siderable en el costo) •
las zonas rura1es, representarÍ a un aumen

d) La Precisión de la ·informackSn, en relación íntima con los PU,!!
tos anteriores, está sujeta a la declaración misma, y la pos.!_
ble verificación muestra! se toparía con -el problema de local.!.
zar Primero la propiedad o ·propiedades de referencia, trabajo

El levantamiento a Partir de declaraciones prediales tienen algunos serios inconvenientes (especi a1ment e Para las zonas rústicas):

a) La evasión resultante Puede Ser considerable, pues el causa.!!
te, aún cuando tiene la obligación de declarar su propiedad,
está en mayor libertad de no hacerlo, Y como no se contaría
,
· q decuado (Ya que si así fuera
con un control cartografico
. es•
taríamos utilizando cualqui~ra de las ~tras dos alternativas de
levantamiento catastral), no sería posible detectar dicha evasión.

ya de por sí difícil; además de que no :entrarían · en es e control muestra} las propiedades no . declaradas.

.En el Estado de Nuevo León, este tipo de levantamiento catastral es el único que se había utilizado hasta la creación de 1 a Oficina
Técnica Catastral, en 1964 y en la actualidad prevalece un a situación
dual, en la zona rural del Estado hay municipios sujetos a declaraciones
Y otros a levantamiento a partir de fotografías aéreas; para las ·zonas

ur.

banas también prevalece una situación dual con un sistema de manifesta
ciones-levantamientos topográficos.

b) Además de la evasión consciente' como lo es la planteada en
el punto a), existiría o podría exi~tir una evasión no consci9!!

2 . Levantamiento· topográfico directo.

te, Consistente en manifestaciones incorrectas, tanto en lo que
se refiere al tamai'io Y tipo de lo s terrenos como a la· cantidad
Esta segunda alternativa de control catastral es probablemente

y clase de instalaciones,

c) La clasificación por regiones'

S ería

hecha a partfr de criterios

· en un momento deexclusivamente de Gabinete' de manera que
terminado no sería posible localizar geográficamente un a propiedad x; Y no se podrían establecer las diferencias regionales
o zonal~s que existen en los mu;icipios en lo que se reflel1

la más precisa, pero tambi~n la más costosa. No excluye la necesidad de
recabar cierta información básica para la formulación de 1 -control predial
correspondiente, ya que sigue siendo indispensable ·contar con datos como el nombre del propietario, su dirección, los datos que lo identifican
como propietario legal del terreno, para las z ooas rústicas el tipo de ti~

-

rra (básicamente si tiene o no tiene riego), etc.
a predominio de Cierto tipo de tamai'ios de propiedad, o de ciarto tipo de tierras (que a su vez pueden s e r datos importan

�50

51
El levantamiento topogr~ico directo puede tener diferentes gra-

b) El control de los predios es más eficiente , pues a partir de

dos de precisión, dependiendo del valor que se considere Uenen los te-

este método pueden elaborarse mapas y planos que permiten

rrenos sujetos a dicho levantamiento, pueden utilizarse aparatos como el

ubicar cada propiedad sobre el terreno.

teodolito o la plancheta, o bien s implement~ efectuar mediciones de los
terrenos sin levantar los áng:ulos correspondientes, y solamente -aproximar

Lo anterior se adecúa más a las zonas urbanas, por q u e normal

estos últimos: para cualquiera de los casos la fórmula final a resolver es

mente las manzana s tienen formas rectangulare s bien definidas y e s diff

la obtención de un área a partir de las coordenadas gr Uicas correspon-

cil cometer errores graves, o por lo menos es relativamente fácil el po-

dientes, es decir:

der corregirlos •

dados los puntos x1 Y¡, x2 Y2, x 3 y3, ••• xn Yn

para n:,, 3,

Resolver

ten serios inconvenientes con el empleo de este método; entre ellos pode-

n
-A=

mos señalar:

~

t
i

•

En cambio, y muy especialmente para las zonas rústicas , ex is-

l

a) El costo del levantamiento es muy elevado , y por tanto poco
recomendable para aplicarlo en zonas donde el valor del terreAparte del tiempo que requiere el levantamiento mi·smo (que para un
no e s relativamente bajo, un a estimación moderada lo sitúa
terreno rústico de 70 u 80 Has. con 1O vértices pu e d e significar varios
f~cilmente en $1 50.00 por Ha .
días), el cálculo posterior para llegar a determinar el 6rea se lleva fácilmente varias horas: de manera tal que para cubrir un 6rea de 100, 000 .ó
200,000 Has . se requeriría o de varios meses o de considerable personat

b) El tiempo y/o el personal que se requeriría para la realización
de un levantamiento catastral rústico sería considerable y esto se encuentra en relación directa tanto con el problema d e

y

esto sólo sería redituable si el valor de los terrenos así lo ameritara.
los costos como con el tiempo en el que se puede contar con
la información para el cobro del impuesto .
Un levantamiento topogr6fico directo tiene las siguientes ventajas

sobre la primera alternativa:

c) Cierto tipo de información catastral no sería fá,c ilmente recolectable con el levantamiento directo, como por ejemplo el uso

a) Precisión de cierto tipo de datos catastrales básicos como lo

actual del predio, especialmente en aquellas partes donde 1a

son el tamaiio de los predios, la cantidad de metros cuadra-

propiedad es relativamente grande y donde un a simple visita

dos construidos , etc . , esta precisión llega fácilmente a un 99%.

al terreno no bastaría para comprobar ese tipo de información,
más factible y operacional es en este caso el uso de fotogr2
_ fías aéreas •

�52

53

En la actualidad la Oficina Técnic~ Catastral de 1 · Gobierno del

para las zonas urbanas) es simil¡ir o mejor que en el caso de un

Estado utiliza este m~todo en la recatastración de las zonas urbanas de

levantamiento dire eto, con la Ventaja adicional de molestar al

algunos municipios, ah! donde . se supone que puede recuperarse 1a inver,

mínimo al contribuyente .

sión realizada·, aun cuando la precisión establecida es probablemente de

c) Se ·elimina una gran parte del trabajo de campo, circunscribié_n

un 97 ó 9 8%, pues no se utilizan aparatos topogr6f~cos · (para efectos de

dose éste a un trabajo verificativo de los resultados obtenidos

control, como en la forma de las man~-anas, se· utilizan ~osafoos fotog r!
ftcos que sirven para verificar dudas ,

pero de

en gabinete, midiéndose frentes para el caso de predios urba-

ninguna manera para teali-

nos y clasificándose las construcciones;:-en el caso del catas-

zar el levantamiento) •

tro rústico, el trabajo de campo consiste en la delimitación de
los· linderos de propiedad.

3. Levantamiento catastral a partir ·del uso de fotografías aéreas.

d) El control de la información, y la calidad de la misma e s mejor que al hacerlo en forma directa, epecialmente si 1 as foto-

Una tercera alternativa para llevar a cabo un levantamiento cata!

graf{as son reci ent es, y Principalmente para las zonas rústicas.

tral consiste en el uso de fotografías .aéreas, aplicando los conceptos b!,
_sicos de la Fotogrametría, es dec.ir, •ta ciencia o el arte de obtener m!
diciones confiables a partir de fotografías".~

No todo son ventajas,' sin em~argo, pues existe el inconveniente, y muy importante, de no tener experiencia previa con este tipo de tr_!
baJ,os, lo que dificultaría parcialmente el· llevarlo adel~nte, además de que

El uso de fotogra~as aéreas para la realizaci6n de un catastro
predial (ya sea urbano o rústico), presenta varias ventajas considerables:

no se cuenta con suficiente personal calificado como para llevar adelante
Ucn programa masivo de levantamiento catastral a base de foto gr a Has
aéreas en el Estado de Nu wo León.

a) El costo del levantamiento es relativamente bajo, comparado
con un trabajo similar de campo, aunque evidentemente. es m!
yor si lo comparamos con la alternativa de declaraciones prediales.
b) La precisión del levantamiento, en caso de utilizar todos los

· En algunas partes la experiencia con este tipo de técnica ha sido bastante satisfactoria; como lo muestran los ejemplos de catastro urb,2
no en la Cd. de Guadalajara-V y de catastro rústico en Chilef don d e,

g

Villaseñor Cortina, Lorenzo y Audirae Padilla~ He n r i . Pro c ed'iiniento
Aerofotogramétrico y Normas para la integracion del Catastro de la ciudad de GuadalaJara, México. Ponencia para el VII Congreso Panamericano de Valuación y Catastro.

y

Vera Luis Técnicas de inventario de la tierra agrícola. E 1 Piroyecto
Aerofotogra~étrico. OEJi/Chile, Union Panamericana, Washington , 1964.

aparatos y metodología de restitución (como sería conveniente

Y

Withmore, Georg e D. and Thomson, Morris M. "Introduction to Phot_g
grammetry", en Manuaruf Photogrammetry, third edition, Geogre Banta
Co4 Menasha, Wisconsin, 1966, p. 1

�55
54

con el empleo de fotografías áereas, ha sido posible contar con mapas
que sirven no sólo para el cobro de impuestos, sino para un a serie de

Il. EL LEVANTAMIENTO CATASTRAL EN EL MUNICIPIO
. DE LINARE~,. N;.L.

programas adicionales como planeación urbana, reforma agraria. política de
fomento agropecuario, etc.

La Oficina Técnica Catastral, creada en 1964, tiene ~ntre sus
obligaciones legales las de •proceder al deslinde y levantamiento de los
precios rústicos, urbanos y suburbanos•, y •mantener al d{a un plano C,!

El Estado de Nuevo León, a través de la Ofictna Técnica Catastral utiliza desde 1968 fotografías aéreas (mosaicos y fotos de contacto),
con fines catastrales en la zona rústica; y sus resultados son bastante
alentadores·, según podrá deducirse de los siguientes apartados.

tastral de cada municipio, as{ como los planos parciales de los mismos,
por regiones o zonas• (Art. 12_ de la Ley de Catastro): as{ como proceder
a la "formulación de proyectos de Bases Generales por Unidades ·upo•
(Art. 9 de la Ley de Catastro), o sea formular valores por clase de ti_!

rra para el cas9 _d e las zonas rústicas, que serán •de riego•, •de temJ2
En principio, por lo tanto, esta tercer alternativa, que representa una posictón más o menos intermedia entre las declaraciones prediales
y el levantamiento topográfico directo, parece ser la que ofrece una tec-

nología más moderna, precisa, rápida y barata para la realtzactón del catastro de una entidad.

ra1•, "agostadero" y •cerril" (Art~ 11 inciso e del Reglamento de la Ley
de Catastro); se considera para fines prácticos que la tierra utilizada P.!
ra Ganadería y que se encuentra cultivada, corresponde o , a la categoría
de "riego", o ~ la "de temporal• porque conceptualmente es factible utilizarla en cualquier cultivo; aunque técnicamente pueden existir ciertas
restricciones por la pendiente del terreno.

Establecidas las anteriores obligaciones legales, la Ofiéina Té,E
ntca Catastral procedió a iniciar este tipo de trabajos en algunos munic!
pios del Estado de Nuevo León, pero ooncentrándose exclusivamente en las
zonas urbanas de dichos municipios:: por la sencilla razón de que los levantamientos empezaron a realizarse con métodos topográficos tradicionales que, como se ha podido apreciar, son relativamente costosos Y tard_!
dos, razón por la cual no se consideraba conveniente invertir fuertes sumas en el levantamiento catastral de la zooa rural de dia:hos municipios,

Sin embargo, en el ailo de 1968 fue posible pensar seriamente

�57

56

en la iniciación de los levantamientos catastrales en la zona rústica del

te u~os mapas planimétricos de . la Secretaría de Recursos HJ_

Estado al considerar el empleo de técnicas de aerofotogrametría y aerof,2

dráulicos a escala 1:100, 000, totalmente inadecuados para m-ª

tointerpretación; se contaba para e·sto con mosaicos fotográficos a escala

pas catastrales, y de utilidad sólo para la elaboración de los

aproximada 1:20,000, y se consiguieron las fotografías correspondientes

mapas generales de los municipios.

de contacto a escala hS0, 000: se obtuvieron además d ó s -estereoscopios

b) No se contaba tampoco con mapas de recursos físicos c O m0

de espejos para la fotointerpretación y· un "sketcbmaster" par a trasladar

r

suelos o geológicos1/ que'· pudieran utilizarse en el diagnós-

la informactón obtenida de las fotografías á mapas : p~animétricos o topo-

tico de las coodiciones peculiares de cada zona, de ahí que

gráficos.

la división en regiones ·catastrales estuviera más orientada por
criterios geográficos, como l!mites municipales y ríos que por
Aparte de la obligación legal establecida en la Ley de Catastro,

diferenciaciones de ord en ed afol'ogico-economico~
,
8 1 aunque CQ

se suponía razonablemente que la evasi6n de este impuesto en las zonas

mo se apreciará después, cada región se caracteriza por el

rústicas era considerable, y que el control administrativo prevaleciente se

predominio de alguna clase de tierra, y ex i s ten diferencias

prestaba con facilidad a inequidades: se sabía además que la valorización

reales bien marcadas entre una y otra región.

vigente en esos momentos ttlstaba much&lt;? del valor de mercado predomina,!!
te, y se podía comprobar que no contábamos coo un sólo mapa catastral

Considerando todo lo anterior, se decidió iniciar un levantamie.!!

de las zonas rústicas del Estado, razón por la cual no era posible cola-

to piloto en el Municipio de Linares, en el cual se persiguieron los si-

borar con otras dependencias que pod(an requerir este tipo de información.

guientes objetivos fundamentales:

Probleina aparte, pero no de menor importancia, era (y es) el hecho de que
a) Estudiar y fundamentar los valores de propiedad {por clases)
la mayoría de los límites municipales no estaban clarame~te deJinidos, de

para el Municipio , con fines impositivos .

ah{ que la participación de los municipios en el goce de este impuesto no

b) Obtener mapas catastrale~ por regiones para el Municipio.

estuviera Justamente decidida en algunos casos·.
c) Delimitar con precisión los linderos municipales, y
d) Elaborar un mapa general, del Municipio de Linares que sirvi_!
ra como referencia general y que pudiera sujetarse a un u 5

Varios problemas serlos tuvieron que resolverse:

0

múltiple.

a) En primer término no existían mapas del Estado de Nuevo León
a una escala adecuada para que _sirvieran como mapa-base en

1J Indice

anotado de los trabajos aerofotográficos
los ma a
,
~os y de recursos naturales' realizados en los ~a!ses d ~ fa toÁ~rffi-

el proceso de reoopilación y uso de la información de campo,
ya que entre los encontrados sólo podían utilizarse parcialme.!l

Y

o~1~ªD~~~~~~!n~ ~= ~:;to~n1~~n~~~~=~c~~~ic~~cretaría Ge ~S:r~~

Entiendo por éstas aquéllas
d
,
ho,!llogéneas desde 'el punto d~u;is~~s d~ ~~t~fi5=arí~n ~,onasd mas o menos
cion actual y/o potencial.
sue os Y e su explot,2

�58

59
Con lo anterior se pensaba lograr un incremento de los ingresos

fiscales recaudados por coocepto de impuesto predial, además de elimi-

a rendimientos pretenden investigar en forma muy general 1
a respuesta ti
sica de· los distintos tipos de tierra en diferentes zonas a distintos cul-

nar al máximo las evasiones existentes hasta el momento.

tivos (aunque esto se encuentra condicionado al manejo a que se encuen
tre sujeta una tierra, si supone100s igualdad ·de manejo en diferentes zo-

A continuación se describe y analiza la metodología utilizada en
el levantamiento catastral del Municipio de Linares, N.L.

nas las diferencias pueden ser significativas); los datos sobre ganadería
sirven a su vez para detenninar la intensidad de uso a que se encuentra
sometido un predio y los correspondi8l tes coeficientes de agostadero, au.!!

a) El primer paso importante era establecer claramente la infor-

que la calidad de esta infonnación se encuentra sujeta a sertas duda

. maci~n que convenía recabar, considerando que ésta tendría

s,
pues existe una gran reticencia por parte de los propietarios para propo!.

que utilizarse,. en Última instancia, para el cobro del impue_!

clonarla (quizá por la relaciÓn que podría tener con los program~s de Re

to predial.

fonna Agraria); los datos sobre la existencia o no de servicios n O s pueden mostrar dos cosas: el beneficio público que recibe e 1 predio,

Se precedió, por lo tanto, a la elaboración de un cuestionario en:

0

bien

el dinamismo y la capacidad de gasto del propietario del predio; en el Pr.!..

el que se incluyera toda la información considerada como indispensable

mer caso cuando hay servicios como electricidad, agua potable, etc.; en

(Apéndice 1) • Como se podrá apreciar, se incluyen 1o s datos necesarios

el segundo cuando el mismo propietario se ha preocupado por tenerlos, Y

para identificar al predio en el levantamiento de campo (número del pre-

los mantiene a su propia costa (en el primer caso se supondría que el pre

dio y número de foto) , identificación que después cambiará con el traba-

dio vale más sin esfuerzo adicional del propietario·,

jo de gabinete (número de expediente, formado por número de región Y de

que su valor también fuera mayor que un predio sin servicios, se debe a

predio; sfündo el número de manzana igual a 00 para las zonas rústicas) i

una inversión realizada por el propietario, ~ en opinión del autor no debe

además, se considera la identificación de los derechos sobre el predio

ría sujetárselas a mayor imp
to)• 1 d
ues , os atos de comunicaciones tienen la

(nombre del propietario, dirección y los datos de registro de las escritu-

finalidad de determinar el índice de demérttoV que le corresponderá al pre

ras) , necesario para que el Departamento de Catastro\ cuente con la info!,

dio Y es un dato sujeto a comprobación a p a rt 1r de las fotografías y

mación fidedigna que le permita cobrarle al dueño del terreno; la inclusión

los mapas correspondientes; con los datos de instalaciones se pretende de

de los datos correspondientes al tamaño del terreno y su uso fue hech,o

termtnar la cantidad de metros cuadrados por tipo de

con la intención de comparar la información de fotointerpretación Y deter-

eatcs rubros son también sujetos de impuesto: los datos sobre obras rea-

minación de áreas en gabinete, y para estar en posibilidades de determ.!.

!7 Se

nar si un terreno tiene y usa riego o no, pues es_te dato no es posible
obtenerlo directamente de 1 as fotografías, lo a ~a tos correspondientes

en el segundo, aun-

d:

construcción, pu e s

considera que un predio situado a orilla del poblado O de una ca~:tera pavimentada tiene un mayor valor que otro predio en una situa~ ond di~erente, razón por la cual este Último debería ser valorizado con
n amerito~-

�61

60

lizadas permiten verificar la información proporcionada en la pregunta CU!
tro sobre tipo de terreno; Y por último, lo correspondiente al equipo con
que cuenta el predio s 1rve para determinar el grad9 d e mecanización d e;.
las explotaciones agropecuarias Y es además un dato estadístico que PU,!
de relacionarse con 1~ variable inversión.

bJ un a ve z establecido en ciuestionarto· anterior, s e procedió
a elaborar la manera de realizar· el levantamien;para esto se
co~taba con la experiencia adquirida en Chile, 1O- donde el i_n
vestlgador de campo l~calizaba la propiedad respectiva sobre

los cuestionan.os, as{, se establecfan 1 as proporciones de 1
t eireno que se enoontraban cultivadas, en agostadero o cerrj_
les, y se comparaba y correg{a con la información de los cue.!
tionarios; una vez hecho esto, estábamos en posib11idad de ca.!.
cular el área del terreno y determinar su composición; lo cual
se hizo por el m~todo de coordenadas gráficas (x, y) y la s,2
lución en un programa en una computadora de escritorio.
d) Posteriormente, y como etapa. previa a la elaboración de regl,!
·tros, se hizo necesario determinar las regiones catastrales del
municipio de Linares; para esto se constderaron básicamente
dos criterios:

las fotografías de oontacto, Y después se trasladaban e s tas
l) Que los límites correspondieran al máximo con accide~

propiedades a mosaioos aerofotográficos controlados, a escala

tes fisiógrafioos o divisiones políticas y administrati-

1:20,000, que hacían las funciones de mapas-base; aquí, sin

vas y/o accidentea culturales bien deflnidos como una

embargo, carecíamos de las fotografías de contacto a una es-

carretera o el f8lt'OCarril •

cala apropiada (Ía escala 1:50, 000 es sumamente pequeila pa-

11) Que una propiedad no quedara dividida en dos r~9iones

ra localizar propi~dades}, y fue necesario invertir el proceso,

diferentes; con esto algunos l!mttes de los anteriores

es decir, los mosaioos fotográficos a escala 1:20, 000 fueron

pod{an ser ligeramente modificados.

utilizados directamente en el campo para la localización de laf
propiedades; con crayones de dureza mt!dia se trazaron los lÍ•
mites de propiedad sobre ' 1os mosaicos siguiendo una identificación con base en números progresivos, contándose as Í con

El resultado de la reqionalización catastral fueron 10 regiones rústicas, identif1cadas a

partir

del No. 1O al 19 (Apéndice 2); con los lími-

tes siguientes:

un mapa base cuya variación de escala fue relativamente red.JI
cida (+ 5%} , en- relación a comprobacione·s directas a partir de
mediciones realizadas en el campo.
c} El paso siguiente consistió en la fotointerpretación de las fotografías de contacto para verificar la información recabada COI

Reglón l O. Al Norte: Límite Municipal cori el Municipio de General Terán, N.L.
Al Sur:

Río Potosí o Cabezones y Río Conchos.

Al Este:

Rfo Conchos -y límite con el Muntci p 1o de
Gral. Terán, ' N.L.

Al Oeste: Límite con el Municipio d • M o n t emorelos,

.!.Q/ Vera, Luis, Op. cit.

N.L •

�62

63

Región 11. Al Norte: Río Pablillo, Río Potosí o Cabezones y Río
Conchos.
Al Sur:

Límite con el Estado de Tamaulipas.

Al Este:

Límite con el · Estado de Tamaulipas.

Regi6n 16. Al Norte: Río Pablillo.
Al Sur:

Límite con TamauUpas.

Al Este:

Ferrocarrtl ~onterrey-Tampia,.

Al Oeste: Río Pablillo.
Al Oeste: Ferrocamil Monterrey-Tampico.
Región 17. Al Norte: Carretera Linares-Galeana •
Región 12. Al Norte: Río Potosí o Cabezones.
Al Sur:

Río Pablillo.

Al Este:

Río Pablillo.

Al Oeste: Prolongación de la brecha del l'! m it e con
Montemorelos, N .L.

Al Sur:

Límite con lturbide, N .L. y Río Pablillo.

Al . Este:

Río Pablillo.

Al Oeste: L!mtte con Iturbide, N.L.

Región 18. Al Norte: Río Hualahuises y Arroyo San Juan.
Región 13 • Al Norte: Río Camacho.
Al Sur:

Río Pablillo.

Al Este:

Río Pablillo.

Al Oeste: Límite del Casco Urbano de Linares y Can:!
tera Nacional.

Al Sur:

Carretera Linares-Galeana

Al Este:

L!rptte con Hualahuises, N.L~ Y prolon~
cion del límite con Hualahuises, N.L.

Al Oeste: L!mite con Iturbide, N .L.

Región 19. Al Norte: Río Potosí o Cabezones.
Región 14. Al Norte: Río Hualahuises.
Al Sur:

Al Sur:

Río Hualahuises y límite con Hu a lahuises, ·
N.L.

Al Este:

Límite con Hualabuises, N.L. y brecha Oc
cidental del EJido Paso de Lajas.
-

Río Pablillo •

Al Este: Límite del Casco Urbano de Linares y Can:!
tera Nacional.
Al Oeste: Límite de Hualahuises y Pro longaci6n de 1

Al Oeste: Límite con . Galeana, N .L:

mismo.
e) Una vez establecidas las regiones catastrales, H identWcaron
Región 15. Al Norte: Río Potosf o Cabezones.

con una de las propiedades con la nomenclatura siguiente: 10

Al Sur:

Río Hualahuises y Río Camacho.

a 19 para la región, 00 para la manzana y x para el predJo,

Al Este:

Prolongación de la brecha del Umi te con
Montemorelos, N .L.

de manera tal que, por ejemplo, el expediente 10-00-52 id•~

Al Oeste: Límite con Hualahuises y brecha de 1 Ejido
Paso_ de Lajas •

tifica al Predio número 52 de la r99ión 10.

�65

el precio de venta de estos cultivos fue posible estif) El paso siguiente consistió en . ~anscrtbir la información obt!

marlo tamb.ién (basándose · en parte en los precios mini

nida a -registros ligados o entrelazados con los mapas catas-

mos e~tablecidos por la CONASUPO); con estos dos d2,

trales de cada región; de manera que fuera posible referir siem

tos teníamos· estimado el ingreso bruto por hectárea P.!

pre un expediente de un predio con un mapa y viceversa: con

ra terrenos de riego y/o temporal d_e dicados a diferen-

esto se ganaba una localización geogr~fica clara, que antes

te.·uso; Ys = R x P d_c;mde:

no existía; y se contaba con la información b á s t ca da cada
predio comprendida en los registros (Apéndice 3), y
g) El paso final consistió en el cálculo de la valorización por PI'!
dio , teniendo en cuenta tánto el tipo y cantidad de tierra co,,

Ys

-

Ingreso bruto por . hectárea . .

R

-

p

= Precio por tonelada.

Rendimt_ento en toneladas por
hectárea por ai'io o por ciclo .

mo las mejoras e instalaciones correspondientes: esto una vez
que fueron aprobados los valores por unidad-tipo propuestos Por

Algo similar fue posible hacer para los terrenos dedicados a la 9.!

la Oficina Técnica Catastral a la Junta Centrai Catastral; pa-

nadería (agostadero) y/o ·dedicados a explotación forestal o ganadería muy

ra llegar a la proposición de dichos valores por unidad-tipo se

extensiva (terrenos cerriles) • El siguiente paso consistió en averiguar los ·

siguió el procedimiento que a continuación se describe:
i) Como el impuesto predial se cobra conforme a una base r,!
presentada por el valor de capital de los predios, era-tmportante llegar a establecer cifras que correspondieran a
dicho valor, y en principio, se sabía que el método ideal
consistía en capitalizar la "renta promedio" obtenida para cada tipo de terreno: sólo que desafortunadamente no

costos en que se incurre para llegar a la producción de un bien determinado; as{, se Investigaron los costos de riego, desmontes, por uso de fertiliz&amp;ntes, por la adquisición de semillas, etc., llegando a su vez, para
cada tipo de cultivo, a una cierta cifra por concepto de costos de operación, ~e administración y de capital, pudiéndose estimar entonces e 1 ingreso neto correspondiente restando de Ys todos los rubros que representan
las diferentes categorfas de costos.

se tenía esta información; pues el tipo de explotación que
predomina en el Municipio de Linares es "personal", tanto en las propiedades privadas cómo en las ejidales; de
ah{ que fuera necesario explorar un método alternativo de
valuación.
11) Fue posible conseguir Información sobre rendimientos fís!
cos por hectáreas de cultivos como naranjos, maíz, frtjol,
trigo,efc: ~ tanto en terrenos de temporal, como de riego,

Como se podrá a¡reciar, con este procedimiento se "negaba a diferentes cifras de Yn dependiendo del tipo de cultivo y de la tecnología de
manejo empleada en los diferentes usos; aun suponiendo una tecnología P?2
medio, · las cifras variaron con los diferente~ __cultivos; capitalizando el ingreso neto a una tasa de interés determinada se pudo llegar al valor de C!
pital por hectárea para dij__e~-~ ~s tipos de tierra en diferente uso: lo con-

�66

ducente, entonces, era proponer una cifra promedio y verificar si existían

67

m•. RE8Ul.nD08' OB'l'ENlDOS

diferencias significativas en las operacJones de compra-venta~ como s e
pudo establecer que normalmente los valores propuestos por unidad-tipo

Los resultados inmediatos más importantes obtenidos con el Ca-

estaban por debajo de los valores comerctaies prevalecientes, se. consi-

tastro rural del Municipio de Linares, N.L., consistieron en los datos y

deró que el método reunía los requisitos mínimos indispensables para ll,!

mapas catastrales de cada región o zona, de esta manera, se tiene un~

gar a establecer los valores por unidad-tipo. r-J er Apéndice 4).

ventarto actualizado de las propiedades existentes en el Municipio, con
sus respectivos derechos de propiedad, los cuales también fueron tnvesqados, estableciéndose además, aquellas zonas o propi~ades espec!ficas
donde cabe la posibilidad de tener predios estatales (pues normalmente no
se ha cubierto el impuesto predial por un número determinado de aftas).

Una enumactón de los resultados obtenJdos seña la siguien111:
a) Mapas catastrales a escala 1;20, 000 y 1: 10,000 que muestran
la divtsión de propiedad en el Municipio de Linares, N.L., y
que tienen su referencia cruzada con los rec¡uitroa correspondientes (Apéndice S) •
b) Mapa general del Municipio a escala 1:100,000 en el que ap.9
recen las regiones catastrales, además de las comunicaciones
principales, los ríos y arroyos más importantea y los poblados
más destacados (Apéndice 2).
c) Un resultado importante es el que se refiere a la delimitación
del Municipio con respecto al resto de loa muntdpioa circunvecinos, pues como se mencionó antertormente, la mayoría de
los mUnicipios del Estado de Nueyo Le6n no tienen sus l{mltea
bien definidos • En el caso de Linares alg1moa de 1o s límites
estaban muy claros, cano el Río Fotos! o Cabezones entre

LJ.

nares y Montemoreloa, o el arroyo de los Anegados entre el MJl
_ nictpio de Linares y el Eai.do de Tamaulipaa, pero bebía otrQ1

�68
69

no muy claros como los límites entre Linares y Gral . Terán,
que fue posible establecer bajo una situación de hecho, e:s d,!
cir, porque los pobladores de esta zona reconocen dichas

bf!

chas como límites municipales , y en vista de q u e no existe
ninguna disposict5n clara sobre este problema~ se consideró
que lo conducente era reconocer como válida la situación ex1!,

V)

w
z

o

(!)

o:
o:

o

CL

z

d) En el Cuadro l podemos aprec_i ~ el Upo d·e terreno y el Area
que ocupa segán regiones ·catastrales, dividido también confo1
me al tipo de proptedad (privada o ejidal) ;· como podrá notar-

V)

casco urbano, es de 2, 704 ICms • 2 1 cifra intermedia entre 1as
estimaciones de la Dirección de Estadística (2, 9001 y laa Geo

1-

o
1-

w

u

(/)

o
&lt;!)

Muro, J .Jesús. ª La citricultura en el Estado de Nuevo Le6n",
ENSAYOS, Vol. No. 2, abril de 1965 ; Yacultad de Economía, U. N.L,,
Monterrey, 1965.
0

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IL
IL
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las tierras de aCJ()stadero y cerriles (96.451, 92%, 89 . 58% y 85 . 20% re.1

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se encuentra en manos privadas y el resto en ejidos: es no~

tanto que las r99iones 10, 11, 12 y 15 tienen una mayor participación de

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o

o:

y es además donde se oo~centra la potiadón citr!cola- del -Municipio; en

lll CJI

o

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gt6n 13 está compuesta casi en su totalidad (98.87%) de tierra de riego,

"

Ñ

l'l (11

CD 01

grafías de Almaraz (2 , 559) 'f Tamayo (~ , 569) ~pu~ de. a ~
ciarse también 00010 la mayor parte de la propiedad (65, 771)

Un análisis del Cuadro l nos muestra, por· ejemplo , que la Re-

C)

1)

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de Uerras de riec¡o (52.55%) que los propietarios privados. ·

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rio adem6s que los ejidos cuentan con un ·a mayor proporci6n

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se , el área del Municipio de Linares, sin tomar en cuenta el

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L
L

1-

�70

Ctrill()

DISTRIBUCION PORCENTUAL DE LA TIERRA POR
TIPO DE PROPIEDAD EN EL MUNICIPIO DE LINARES

REGION

10

PORCENTUAL DE LA TIERRA
EN EL MUNICIPIO DE
.
LINARES N.l

85.1'7

85.1C,

U.a&amp;

E

75.◄ 1

16.59

1 ◄ .Q3

1,.10

15.34

E

18
REGION

19

◄ 7. 7◄

18.31

12. ◄ 9

12.◄◄

1 5.42

100.00

100.00

100.00

pp

8!5.~

100.00

100.00

0.00

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80.0i4

1CO.OO

85.61

2 ◄ .76

6.f3

19.98

o.oo

14 .33

U.98
35.0ll

10000

◄◄ . 83

55.17

100-00

100.00
37.16
62.8◄

100.00

100.00
100.00

o.oo

4 ◄ .7 ◄

100.00

65.35

50.53

E

70.75

◄9.0t'

53.70

3◄ .6!5

◄ 9.•i

TOTAL

,,
E

TOTAL

,.
E

TOTAL

E

100.00

10000

100.00

100.00

82.81
17.14

57.61

21.IO

38.55

◄2. 3t

U-40

tQ.-45

o.oo

100.00

100.00

◄2.3!5

n.98-H.02-

78.34

aa.s.c

8J-8◄

2f.H'

11. ◄ 6

16.16

!57.6!5

100.00

100.00

93.08

5UO

62.0'5

81. ◄ 1

71.81

H.92

◄ 7.41)

37.95

12.!59

28.13.

100.00
◄ 7....

82.S,

TOTAL 10000

100.00
~45

39-55

100.00

100.00
65.49
J ◄. 5t

100.00

100.00
69.«)

30.20

100.00

12

13

PP ■ l'ltOPl[DAD PRIVADA
• ■ ...:&gt;PI.DAD E.llDA L

PUl'l'la

CuadN 1 •

1.76

TOTAL

1.92

1.63

60.9~

pp

35.48

1,27

2.65

68.89

4◄9

27.19

!5.06

100.00

62.23

24'22

100,00

66.00

E

2◄.56

26.62

2.96

100.00

51.74

20.7◄

100.00

TOTAL

7.93

2.49

63.87

25.71

PP

100.00

98.70

0.18

1.12

E

100.00

0.00

100.00

0.00

000

0.00

100.00

0.96

0.00

100.00

98.88

0.16

18.16

3:1-89

E

35.71

13.22

~-17
!51.07

TOTAL

2057

30.93

18

100.00

10000

REGION

19

3 ◄.2.J

LINARES

8-$9

36:68

1'l72

100-00

5.82

54.63

s.eo

8asQ

1UO
0.00

100-00
100-00

77-82

738

10000

5-81

50.70

E

24.!,

'.185

10000

22.75

60.09

13.31

100.00

269

22.96

55-3A

19.Ql

10000

0A,

25.27

f8.t"2

0.00

~-20

100. 00

101

7.65

89,3◄

100-00

0.15

1.t,{4

1l48

77.Z,

pp

0.◄6

18.25

E

20.21

3.25

61.08

100-00

24'5

f8,98

◄ 1.01

100. 00

091

19-63

21..63

57-83

100-00

0..60
0.90

14113

28.31

l&lt;t1!5

◄ &lt;C.23

56.U
20.72

100.00

pp

.E
TOTAL

TOTAL

PP

.

100,00

'23.t7

E

TOTAL.

E

TOTAL

100.00

s.,o

100.00

1.es

pp

•~-17

13.05

•''-68
0.00

PP

TOTAL

REGION

100.00

100.00

TOTAL

17

100.00

26.00

E

REGION

100.00

33.07

66.08

PP

16

3!1.M

55. 74

2. ◄0

REGION

REG ION

6{ 9'1"

◄.90

pp

15

TOTAL

3.60

TOTAL

14

CERRIL

4.40

REGION

IIOTAS;

ltOTAS :

9.◄3

AGOSTADERO

pp

REG ION

100.00

100.00

100.00

E

TOTAL

REGION

100.00

100.00

100.00

1.&amp;o

5!5-26

◄ 6.30

E

0.55

E

11

100.00

100.00

100.00

pp

REGION

100.00

75,2 ◄

100.00 100.00

10

100.00

5C.t9

pp

LINARES

100.00

10000

TEMPORAL

REGION

100.00

29-M

pp

'

100.00

10000

PP

TOTAL

REGION

REGION

E

E

16

17

8 ◄. 58

pp

REGION

◄ 3-32

87.56

TOTAL

15

◄0.!5 0

87.51

10000

100.00

56.68

81.69

E

REGION

◄ 0.85

!59.50

!52. 26

p ,.

14

!59.29

!59.15

100.00

PP

TOTAL

REGION

83-68

◄ 0.71

100.00

100.00

TOTAL

13

16.32

100.00

100.00

'TOTAL

REGION

100.00 100.00

RIEGO

TOTAL

83- ◄1

REGION

12

CERRIL

2 ◄ .59

pp

REGION

AGOSTADERO

PP

TOTAL

11

TEMPORAL

71

DISTRIBUCION

:
RIEGO

3.

PP • PROPIEDAD

10000

100. 00

069

20-26

32-78

46-27

2.80

10000

9.17

50..93

5.9:g

36.90

1lJ8

100.00

5t59

30.67

3-e~

10000

10.19

51-t,6

3477

PRIVADA
E • PA~PIEDAD EJIDAL

ltlD'l'ls

CUadro 1 •

10000

�72
73

pectlvamente y son las zonas en que se concentra la actividad ganad

..
•
. ....
..
.
•
...
-... • ... "
;
... • .."
.. "" .,•
-•
". " . .

las reglones 17, 18 y 19, a su vez, tienen una participación alta de
rras de la categoría cerril, y es en las zonas donde se aprecia algo

pues con referirse

regiones catastrales en función del tipo de propiedad y de la clase d

o

,:,

ªfJ

tierra en función del total. para cada caso, en algunos verticalmente y

N
N

N

IO

N

('I)
('I)

(7)

IO

11)

IO

en

...
•

CI)

•o
...o A.•
•
o:
CD

•

que en el resto del Estado, situación que

oo:

bien en el Cuadro 4 •

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o

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IO

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el Estado de Nuevo León, como ya se ha mencionado,

1A

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o
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w

o

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:z:

e) Redituabilldad del Impuesto Predial .- El impuesto pre dial

'i/1.

w

A.

5.

en

en

N

CD
IO
N

cO

5

otros horizontalmente el porcentaje total es 100.

ha evolucionado de la siguiente forma: confo~e se aprecia en el

CD
IO

o

A.

dro 1, y en donde se muestra la distribución porcentual de la tie~

Espec!ficamente en el Municipio de Linares e 1 impuesto pr

N

O)

IO

o

o

a los Cuadros 2 y 3, obtenidos directamente del

considerablemente más en Monterrey y su

.,,.
IO

CD

o

~

actividad forestal: no es necesario hacer análisis más detallados, b

.,,

ie.

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N

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N

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C0

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... ...... ...r.." ..."
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11)

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...... ...
o,

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N

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"
...ª ... ....."
CX)

(O

o,

••

carae ,por el meJQr control admint1trat1vo a que se ha sujetado dicho tm-.

11

P.1,1est9, pues como podrá apreciarse, lo I invre101 por rezago, de este

11

o

puesto han aumentado a una tasa relativamente menoi;,una vez considera-

...&amp;

do el efecto de la disminución inicial entre 1965 y 1966, que sufrió una

c1

""o

11
GI

r..

fuerte recuperación en 1967 . (probablemente rezagos oonsiderablea del afto

CD
'0

1965, ya que el impuesto entre 1965 y 1966 aumentó a una tasa relativ.!

11
t)

C

mente baja). Como entre 1965 y 1968 no existió una recatastración en el

.2o

.,

Municipio de Linares, N. i. es de suponerse que el comportamiento de las

GI

cifras anteriores responda a una mejor administración, e incluso a una di.!

C')

o
o,

N

CD

o

E

oal)

o,

o
o
11)

N

C")

o,

o

C")

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o,

o,

o,

Se ha estimado que la recatastración d e 1 Municipio de L 1nares

11
GI

.,

...

-C

o
o

...
,.,,
... eo
...,e eo -.,
-o
~
..
-eo -o •o
• •o ...;
:i ¡e
,e ... ...
f3z • ...
11

CD
IO
o,

tendrá un efecto positivo sobre los ingresos por conce¡:to de impuesto Pr.!_
dial, efecto que puede apreciarse en el Cuadro 6.

CI

CI

11

- ..

GI

'ti

CD
'0

CI

CD

CD

Sin t()mar en cuenta las instalaciones y mejoras de los predios, y
partiendo del supuesto de que no existe evasión por concepto . de impuesto
Predial, se puede apreciar como los ingresos fiscales por concepto de im
puesto predial se espera que aumenten en un 15 l. 59% (con Participaciones

C
1

'° co
... ...'° "... ....
11)

minución de la evasión voluntaria.

GI

N
N

tm ·

C

CI

(")

se puede ver, eJ impueato ~ a l en el Munictpto de IJn,1

rea ha estado sufriendo un aumento respetable, sJtuact6n que ' puede · aplJ-

1

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i

~

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. . ... .

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-

IQ

IQ

relativas del 73.41% para la propiedad privada y 26.59% para la EJidal);
aumento que se lograría de un afto a otro y que por s { mismo sería suficiente para cubrir el costo del levantamiento del Municipio de Linares, N.L. . .
($120,693.00, ver Apéndice 6).

Con base en el Cuadro 6, puede deducirse la Partic:ipaci6n rela-

tiva de cada región antes y después de la recatastrac:ión: as! e o mo • 1

�77
r,ndlmiento _d el lmpv.e.io por hect6na para 9acla zona de■puéa d e la recataatraclÓI\. E" el pr11111r caso se puede apreciar que 1M dtferenclaa no
son muy signlflcaUvu, y que destacan fundamentalmente. lu

rec¡lone■

11,

13 y 16; pero , a su ves, las rec¡ionea 11 y 16 tienen un rendimiento por
hectárea relativamente bajo, mientras que lu rec¡lones 13 y 14 a o n 1 u

CUUlo
COMPARACION DE VALORE S
DE LA TIERRA E INGRESOS
ESPERA DOS POR C ONCEPTO DE
FI SC ALE S
IMPUESTO PREDIAL EN EL MUNIC IPIO
DE LINARES, N.L. ( POR
REGIONES CATASTRALE S ).

'

TIPO DE TAMA~O DEL
1
'IALORDEL
PROPIEDAD TE~RE~O
Has
TERRENO

REGION

,,

más productivas en este senUdo, el panorama completo puede apreclarst
10

en el Cuadro 7 •

1

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mer lugar la región 13 con el ·20. 77'J. del total de ingresos fiscales HP!

•• , .•

9 111- 1
7 &gt;0t.l
1) 211,1

1!5

rían también las participaciones relativas de cada región, pasando a pri•

rados (ver Cuadros 8 y 9) •

1 ◄21511 .

INGRESO
FISCAL
ESPERADO

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l·l!lill,05710
1;110,11... 0

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sno.o,

7JJIM.0
519 015,0

T

propiedad ejldal contribuirá sólo con un 20 .23%; aslmismo , para este caso V!

171195◄-0

1

te concepto aumentan considerablemente: a tal grado que se pasa a HPJ

so la participación de la propiedad privada a un 79. 77'J., mientras que la

1, . . . .
JS 171 ,1

, , . , J1

110545

t UJ.o

12

almacenes, etc., tenemos que las expectativas de ingreso fiscal por H•

rar un volumen de $276 , 748.00 por este concepto , aumentando en este C!

1&gt;02 SH-0

17 ◄2◄. 7
JO()••

,,
T

tervienen en el cobro del impuesto ·predial como árboles frutales , casas,

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801- ◄

t

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11

Por otro lado, si considetamos las mejoras e inst alaciones que 1!

l◄,017--4

1

INGRESO
2
FISCAL
VALOR DEL
ESPERADO TERRENO

JJ 011.1

1

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11157. U
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To TOTAL

1:

YALOtirl VI0UTU
• 11Go 1120000
AOOSTAOCIIO t 10.00

TIM,OIIAL 1 10000
CIHIL 1 10.00
INCIHSO ~IICAL IS,IUOO, CALClllAOO DI LA
IIIWIINTI MANl•A:

y"' 1/1
Yr •

1/1000

v,,.

'I• 11/1000 Vr

Y, •'f, 'r1- v,, • 11, -,1000 V1.

2:• TUCI0N.
ULOIIII YIIINTU on,uu

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• • •

• 11cio •JOOO.oO
Tuc,ouL 1110000
AGOSTA0U0 t 100.00 CIHIL t ◄0-00
INCLUIDO UH INDICE OC Dt:MUITO ,o•
~~:~:l~~CIOHII Y LIMHIA Al. CAICO

NOTA: NO II IIICLUUN MI-AS NI ....OLII
,.UTALU.

�78

1

aJADRO 7

Región

0.34

11

16.68

16.01

0.49

12

S.12

4.S0

0.83

13

12.07

u.os

10.15

14

6.90

7.63

3.Sl

1S

9.65.

7.04

1.04

16

16.S0

17,80

0.89

17

4.41

5.03

0.4S

18

6.9S

7.74

0.78

19

10.69

11,86

0.70

100.00

100.00

0.72

10

Linares

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EJ!

...

1 ,.

Participación % de las regiones con los va
lores . vigentes antes de la recatastracióñ.

2 •

Participación % dé las regiones oon los va
lores aprobados después de la recatastración.

• Con los valores aprobados después de la recatastración.

4

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FUENTE: Cuadro 6.

.!.

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§;• 1 • • •

Rendimiento ec,r Ha.
por Region*
$

11.34

11.03

79

1. i

PARTICIPACION RELATIVA DE LAS REGIONES CATASTRALES
EN EL INGRESO FISCAL ESPERADO Y RENDIMIENTO POR
HECTAREA POR REGION

Participación en porcentaje
2
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◄

�81

80

18 y 19; y siendo marginales las reglones _10, 11 y 17.

CUADRO 9.
P.ARTICIPACION POR REGIONES Y RENDIMIENTOS DEL IMPUESTO
PREDIAL.POR HECTAREA Y POR REGIONES, INCLUIDAS MEJORAS
E INSTALACIONES

Para las reglones más productivas se sugeriría, por. lo tanto,

una restitución de segundo orden, tendiente a precisar aún más los resul
tados del levantamiento (por ejemplo a

Región

Participación*

Rendimiento*
$/Ha.

.

9.01

0,39

11

14 .11

.0.62

12

5.39

1.41

13

20. 77

27.08

14

10.05

6.55

15

8.54

l. 79

16

16.44

17

3,66

O.46

18

6.12

0.87

19

9.91

.' 0.83

100.00

1.02

0.89

~

Linares

La ventaja ·Importante de

un trabajo de esta naturaleza (desde el punto de vista fiscal), consistiría por una parte en un control más preciso de estas zonas·, y por otra,

10

:

± 1%).

FUENTE: Cuadro 8.

* Con los valores aprobados después de la recatastración.

que sería posible realizar correcciones com&lt;? las ~orrespondientes a la can
tidad de árboles frutales sobre la que se pagarían impuesto predial; además de que se conocería con mayor precisión el área de las diferentes
propiedades • El costo adicional en que se incurriría con un trabajo de ª.!
ta naturaleza sería de dos tipos:

i) Costo de adquisición de nuevo equipo y material fotográfl

co, se sugeriría por ejemplo fotografías a escala 1: 10,000,
Y algún aparato como el Kem, el Esterotopo o el Estere,2
flex, _todos ellos restituidores de segundo orden; este

CO,!

to representaría en realidad .una inversión y
11) Los costos adicionales del levantamiento de precisión, a

saber: costos de cont,rol terrestre (punto de control), ttem
po invertido en la restitución de precisión y ma t e-r i ales

Como podr~ apreciarse, las regiones 13 y· 14 son las más produ~

adicionales que se empleen.

tivas, y esto se debe fundamentalmente a que en ellas se concentra I a
mayor parte del uso frut!cola (y también por lo tanto l_a mayoría de la p~

f) Una verificación importante que era posible realizar una vez ob

piedad de riego), y es la zona más capitalizada en términos relativos. Ya

tenidos los resultados del levantamiento, consistía en estimar

d=-, por sí podría sugerirse que fueran estas dos regiones en donde se in-

la evasión fiscal existente en el -Municipio de Linares por CO,!l

tensifiquen los esfuerzos tendientes a precisar más los levantamientos de

cepto de impuesto predial; conociendo q~e esta evasión puede

estas zonas, quedando -en una posición intermedia las regiones 12, 1S, 16

ser voluntaria-e-involuntaria; en la primera caerían por ejem-

�82

83

plo las propiedades no manifestadas o las manifestadas con

dos por su respectivo nombre y eran fáctlmente local!,

información incorrecta (por ejemplo tierras d e agostadero do.n

zables a partir de las tarjetas de pago; no as{ con loa

de tenemos en realidad tierras de riego); en el segundo caso

propietarios Privados, pues, además de ser un número

tendrÍamos las manifestaciones incorrectas en lo que se refi.!,

cuantioso (más de 1,300), eran dtf{ctles de 1ocalizar

re a la superficie de los predios, pero por desconocimiento

bajo las oqndiciones prevalecientes de control, prime-

del propietario mismo. Para estimar la evasión se podía proc_!

ro porque podrían no estar pagando Oo que nos indicA

der de dos maneras:

ría evasión al impuesto predial), pero en segundo término porque podrían estar pag!iJldo a otro nombre, o

i) Desglosar de los ingresos por impuesto predial lo co-

bien porque pudieran estar pagando por vanas propie-

rrespondie'nte a la zona rústica de 1 municipio; he cho

dades (que no es precisamente la excepción), y en e_!

esto, se podrían comparar los ingresos reales (por eJem

te caso no se sabría cuál corresponde a 1a propiedad

plo para el afio de 1968, aun cuando no fuera muy re-

que saltó sorteada en la muestra.

presentativo porque se provocó un movimiento de pagos
y altas como consecuencia de los trabajos de catastrA
ción) con los ingresos estimados en base a los valores vigentes en ese momento: sin embargo, esta alternativa no fue posible utilizarla porque no se cuenta con

Por las razones anteriormente expuestas, fue posible calcular la
'

-

evasión fiscal total de los predios eJtdales, no así la correspondiente a las
Propiedades privadas, donde sólo se hizo una estimación muy general con
,
12/
uno d e Ios ru bros: árboles
frutales.-

la información desglosada, y desafortunadamente no era
posible obtenerla, ya que no varía la tasa que se paga
entre las zonas urbanas y rústicas, Y porque el control
catastral existente en ese momento no nos permitía

COJ!

fiar en que a partir de cierta región los pagos fueran

Para la propiedad ejidal, encontramos en primer lugar que solamente 37 predios de un total de 74 pagaron en e 1 afio de 1969, lo cual
indica una evasión preliminar del 50%; sin embargo, existían expedientes
Pira un número mayor (50 predios), lo cual disminuye la evasión a un

de la zona rural.
11) La otra posibilidad que existía era la de realizar un a
muestra,

0

un censo de las propiedades l e v antadas Y

comparar con lo existente en el Departamento de Catastro en ese momento; para el caso de los ejidos no había gran dificultad, pues éstos se encuentran registra-

Il7 Existe

la posibilidad, factible de utilizar, y dejada para un futuro in
mediato, de revisar todos los expedientes rústicos de Linares, N. L:-;
tomando los datos ~e superficie y tipo de terreno, sumar el total obtenido de la revtsion de expediente y comparar con la información del
Cuadro No. 1, estimando así la evasión de la propiedad privada por
concepto, de terreno: con los árboles frutales se l)Oclr{a hacer algo s1
milar, so!o que en este caso sería necesario utilizar directamente la
informacion de los registro,.

�85

84

32 .43%; ahora

CUADRO 10

bien, esa evasión unitaria puede variar fuertemente para

cada tipo de tierra (riego, temporal, agostadero y cerril); para los 50 8!

SUPERFICIES CALCULADAS Y DECLARADAS POR TIPO DE
TIERRA PARA SO EJIDOS

pedientes que se encontraron se hizo una comparación de las superficies

l

calculadas coo base 'en el levantamiento catastral y de las declaradas por
los ejidatartos; los resultados fueron los siguientes: (Ver Cuadro 10).

2
Superficie ma
nifestada Hs~

Diferencia
Has.

Rieoo

3,993.9

3,120.6

-873.3

-21.86

Temporal

7,927.3

5,423.0

-2,S04.3

-31.59

Agostadero

35,648.6

50,809.4

+15, 160.8

+42.52

Cerril

20,240.2

3,543.0

-16,697.2

-82 .49

Total

67,810.0

-4,914.0

-7 .24

tierra

Como es notorio, se aprecian básicamente l as diferencias que
existen en los tipos de tierra de Riego y Temporal (-21. 86% y -31. 59%),
que son las sujetas a una valorización. más elevada ($3,000 y $1,200

Superficie ca!_
culada Hs.

Tipo de

~

Ha. actualmente): las diferencias apreciadas en las tierras de Agostadero

62,896

J

4 • 3/1
Diferencia
relativa %

y Cerriles se deben básicamente al criterio de c 1 a sificación u ti 1 izado,

pues mientras que el causante tiene en mente el concepto de uso solamen

FUENTE: Investigación directa
b
ed
.,
de Catastro Rural.
so re exp lentes catastrales' Departamento

te (de manera que un terreno dedicado a la ganadería sólo podrá quedar en
Si estimamos la evasión comparando las superficies totales cal-

la categoría de agostadero), la Oficina Técnica Catastral adoptó adicional
mente un concepto combinado de uso y pendiente de 1 terreno, de manera

'V

que terrenos clasificados como cerriles por su pendiente pueden estar ut!
lizados en ganadería extensiva; así, las 15,160.8 Has. de diferencias

culadas para el Municipio de Linares co·n lo declarado por los
antes mencionados, tenemos la situación siguiente:

~

CUADRO 11

sitivas entre superficie declarada y calculada, de agostadero, se compe!
san en una buena parte con las 16,697.2 de diferencia negativa en la SJ!

SUPERFiéIES CALCULADAS Y DECLARADAS POR TIPO DE TIERRA
TOTAL EJIDOS Y SO EJIDOS

perficie de terreno cerril. Por otra parte, las cifras de cantidad de naran-

l
Tipo de
tierra

Superficie cal
culada Hs.

Superfice ma
nifestada Hs.

Diferencia
Has.

- 4 • 3/1
Diferencia
relativa %

Riego

5,513.8

3,120.6

- 2,393.2

- 43 .40

10,899.3

5,423.0

- 5,476.3

- 50.24

Agostadero 47,745.2

50,809.4

+ 3,064.2

+

jos calculadas y declaradas para estos mismos 50 ejidos nos dan 30,897
unidades en contra de 910, lo cual representa una evasión del 97 . 05% por
este concepto.

so ejidos

Temporal

2

3

6 .41

Cerril

28,390.5

3,543.0

-24,848.5

- 87 .52

Total

92,549.8

62,896.0

-29,653.81

- 32.04

FUENTE: Cuadro 1 Y declaraciones de Expedientes Catastrales.

�86

87

La diferencia es, evidentemente, más marcada, y la evasi6n alcanza po~entajes determinantes en las tierras de riego y temporal (43 .401i
y

so. 24%

IV. APLICACIONES DEL CATASTRO A CAMPOS

NO-IMPOSITIVOS

respeetivamente): aunque en el global la diferencia y el porce.!l

taje de evasión por unidades prueba ser muy similar (-32 .04% para el C,!

•

so y -32. 43% en términos de predios, como ya se ha mencionadoJ: la ev,!

Una investigación como la realizada en el Municipio de Linares,

sión por concepto de árboles frutales alcanza a ser del 98.20%, que es

N. L. tiene algunas aplicaciones adicionales a las puramente impositivas,

práeticamente el total (52, 17 5 árboles frutales calculados en contra de s_2

que no por esto son de menor importancia, y de ahí pues la necesidad de

lo 91 O declarados) •

mencionarlas y analizarlas.

Ahora bien, con_los predios en manos de propietarios Privados,

a) Universo de propiedades. Una de las aplicaciones importantes

como ya se dijo, no fue posible hacer una estimación similar -a la de los

es que el catastro del Municipio de Linares nos permite co.!l

ejidos por la cantidad de expedientes que representaba investigar y por la

tar con el universo de unidades de producct6n existentes en

organización misma de éstos; fue posible hacer s ó 1o una estimación muy

la zona, e io::luso con sus diferentes superficies, lo cual r_!

burda de la evasión fiscal en árboles frutales; habiéndose obtenido la ci-

presenta una base para la realización de investigaciones ec.2

fra del 33. 70% de evasión (112,431 árboles frutales calculados contra S.Q

nómicas de una zona o específicamente d e unidades d e pro-

lo 74,459 declarados); cifra obtenida de un 22% (47 de 211) de los pre-

ducción (dependiendo de su tamai'lo); este mismo universo de

dios privados con árboles frutales, y que posiblema, te es u~a estimación

propiedades puede utilizarse (y de hecho será utilizado) para

baja, pues los 4 7 predios que se sujetaron a revisión están pagando ac-

el levantamiento de Censos Agrícola-Ganaderos; pues de esta

tualmente y esto se conocía, pero en la gran mayoría del resto se des~

manera se conoce la cantidad de unidades que deben s e r s ~

noce si existe o no pago por concepto de impuesto predlal.

Jetas a entrevista, y se supone que la precisión de la información será mayor a nivel general.

Con lo anterior se demuestra en forma notoria que 1 a mayor pro-

b) Datos inferidos con respecto a uso de la tierra, capitalización

porción de la evasión del impuesto predial se concentra en 1 as mejoras,

de los predios y valor de la producción. De la in f orma.ción

específicamente en los árboles frutales, y que alcanza cifras muy respel_!

analizada en la parte IIl, pueden obtenerse inferencias impor,

bles para los ejidos (más del 98%), siendo probable que para la propiedad

tantes sobre el uso a que se encuentra sujeta ta propiedad en

privada también sea una cifra de consideración, aunque más baja (del or-

el Municipio de Linares, N. L., y este dato, a su vez, es d e

den de un 30% quizá).

interés considerable p~a la política de fomento agropecuario
a través de la Extensión Agrícola o Ganadera; pues se sabe

�89

88

~n prectatón cu'1 de la1 doa 1.aborea deben aer empleadaa, ea
decir, ae conocería 1t

H

precisa enfatizar la exten1tón ~r!-

cola o la llrtenaión 9anadera; at 1 1 o anterior (deducible del

-

COAJIO 12

ROMEDIO DE LA PROPIEDAD EN·EL MUNICIP.10 DE
TAMAA~
:L
LINARE
· POR REGIONES CATASTRALES,
REGION

NADE PREDIOS TAMARO (Has)
TIPO DE
PROPIEDAD

10

,..•

.,_,

1

11
14

,s.,71. 1
1744- 7

171-1
1,141-7

a,,oo.,

1'1-1
111,1
UJ.J

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41
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11,511. ,

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912-9

1,000,1

140.4
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1,541-5

11,191•7

111- 1
75-9

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140-4

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1

111 .....
H,!14U
170 41t-7

son también laa que cuentan eón una mayor cantidad de árbo1,s y mejoras materiales.

CUADRO 13
PREDIOS CON VALOR TOTAL MENOR DE $5,000 Y DE $2,500, PISTRIBUCION PORCENTUAL POR REGIONf.8 CATASTRALES, LINARES, N.L:

~-

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!

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$5,000
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LINARES 1

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114
1
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41

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intensidad de uso ae concentran en laa re9ionea 13 y 14, que

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17

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16

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y 13, ae podrá apreciar que las tierras aometide, a una mayor

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....,

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1
T

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490a
1,oet-0

10, ltl-4

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. . .4

1,r.lt-4

.

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TAMARO
PROMEDIO(Has)

1
T

,,

Cuadro 1) , ae at\ade ademb la información de 101 Cuadros 12

··,

-

1

1
1

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,...,
,....,

J"lllftls e..tn 1 7 rql~uoe ori¡ill&amp;l...

10

129

9

6.97

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16

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S.81

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S.3$

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1

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s

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lt.27

17

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47

23.15

18

.3

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221

lt.45

6.78

13

TOTAL

8

••• 7

•.,

~-70

8.37
6.01
.
FVanE: Re9lltro de Propteded 4111 Linarea,
N.t.

�.,.

90

tl
Por, otro lado, estimaciones de la producción frutícola de Lina-

cionalmente st 101 terreno, suJetos a la ganaderfa son facti-

res· pueden hacerse a trav~s del conocimiento de la -cantidad de árboles

bles o no de incorporarse a un uso más Intensivo (que : P'Jede

ex i á tente&amp; en · el Municipio; y la participación relativa de cada tipo de

ser la ganadería misma pero con cultivos forrM-· )
, .
.., .....s ; e, esta,

. propiedad es posible estimcl'la; as{ para el Municipio de Linares, N. L.

pues, una pauta para la c:onsecuct6n de l •

,..... .

.. P0u.Qca

fuer;on calculados conservadoramente (12~ árboles por Ha.) 499,306 unid_!
des de árboles frutales (naranjos), ,Y de estos. 52,175 ao rrespondieron a ·

d) Fomento rural • Aunque ya se menctonó algo en el punto a) de

ejidos, siendo ·el resto de propietarios privados 447,131; o se a que e 1

este c_ap{tuJo, no está de más t_nststtr en que I a tnformactón

89.55% de la población citrícola de Linares se encuentra •en manos de P~

pietarios · privados, el resto (10 .45%) en manos de ejidos; lo que represe.!};

catastral puede ser una base importante en las políticas de fo
mento agro ·
pe~arto' no sólo en cuanto a 1 uso• sino t ambtén

ta una evidencia más de que la propiedad privada tiene una mayor capit~

en cuanto al tipo de tecnología a fomentar C1ntenatva •n ca-

.

lización que los predios ejjdal~s, y de qqe es factible esperar qu~ el V_!
.
.. ,
,
.
~ .
.
lor de la produc'ción proveniente de los p;edios privados sea más elevado
que el obtenido de los predios ejidales, no obstante ,que es tos Últimos
~

•

•

11

, cuenten ·oon una mayor superficie de tierras de riego '(ver Cuad~ 1) •

..
•

.¡

'
d) Reforma Agraria . Ccfntar con informaciÓn catastral fidedigna
pu_!

;

.¡

f

de ser de uná utilidad enorme para prosegytr con los 1programas

1

; de Reforq¡a Ágr~ria ~ue .se están llevando 'a Cabo

.

'

~r el país;
\

así, con·' la \~forma6ión del Cuadro 12 se t puede afirtnar que,
1

agraria

oficial.

t

t

'

,

'

en lo que respe'cta al Municipi9 de Linares, N_.L., ~co o n_!
..

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da queda• por· h~cer ·e n lo que .$e refiere a : repartición de tie,,,

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..

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.

•

rra's en l~s regiones' 13, 14 y 17: algo poq.rla hacers,e en 1 as
'

regiones J2

;

't

•

:

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~ 15 (prácticamente nada 'en las regiones, 16, 18 Y

.)

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19 si con1ideramos tambiJn el tuadro • 3);
.

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5

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1

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y&gt; quizá la~ dos úniJ

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cas regiohes potencfalme11te s.uJeia.s ~ ~ tpolítico., aqrarta de
.._

\.

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r re~artició~ de tierras P?~~~an. s,r
p~~ed¡o'· de

-~~~. 8

H'as;

4

\. ,.. ,

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•

1~ lQ' y la_ ~1 (9o~n tamai'\os

y 578. 6 Has. ·res'i&gt;ecfÍ~a~ente

para la

propiedad privada) pero esto sólo despuh de considerar adi-

pital o en trabajo por eJ emplo) , o bien te.cnolog{a para uso,

intensivos (región 13)' o para usos más extensivos; t1cno1,2
g{a tomando en cuenta el factor rie90, o ticnolog!a sin riego, •
etc.

�93

92
elementos de Juicio para proceder a la división de un munic.1.

CONCLUSIONES Y RECQMENDACIONES

pio en regiones: además de la utilidad que significa contar
La. raalina6n de un levantamlerto catutral rural ha probado te·
ctan re.
ner reaultadoa
po11Uvoa · 1 obre loa inCJl'HOI flacalH_ que .. proye •
caudar en el Municipio de Linares, N •L • ,• y además ha demostrado tener

una serle de ~Ucacionea edlclonale~ ~ inal)Or1antes como la puramente

con mapas fidedignos, y
d) Elimina al máximo la posible evasión fiscal que exist_a .por
concepto de impuesto predial: pues a partir de las fotografías
es muy fácil detectar las· zonas o partes que aún no han sido levantadas, pudiéndose así cubrir ~odo el municipio, sin

1mpos1Uva.

dejar un solo · pedazo por levantar.
Al1m1smo, la reali&amp;actón del catastro rural en e l Municipio d e

....+ir del uao de fotoc¡raf{u aéreas ha . probado • e r de
Linares, N.L • a .,_.

Dadas las diferencias de costo en un levantamiento a Partir de f,2
tografías aéreas y a partir de métodos topográficos tradicionales; y tom~.!!

una 9faD utUldad, pues:

do en cuenta la utilidad que proporciona un catastro rural bien controlado,

'

• t

a) El costo del levantamiento por Ha. ha sido reducido (120,000

dividido por 270,000 Hu.) un poco más de $0.40 por Ha.: un

se sugeriría proceder al levantamiento catastral de Nuevo León a partir de
mosaicos fotográficos controlados, con un margen de error no superior al

método alternativo de levantamiento (topográfico) es considelJ

1% se sugeriría también el empleo de fotografías aéreas de contacto a escala

blemente máa costoso, $150.00 por Ha • .si el terreno a levas

1:20, 000, especialmente para las zonas que de antemano puedan considerar-

tar es relaUvamante plano, en e~orma regular y s e encuentra

se como más productivas: la idea fundamental consistiría en emplear las fo-

bien brechado; la diferencia no deja lugar a dudas aolre .1u

tos de contacto para el levantamierto en el campo (empleando estereoscopios

bondades del empleo de fotografías aéreas para este Upo di

de bolsillo}, y acelerar esta fase del proceso: usando los mosaicos como m~

trabajos.

pas-base a Partir de los cuales se calcularían las áreas de los terrenos co-

b) La precla1Ón de l• informaclÓn raquerid a

81

factible de compag

rrespondientes: esta inversión del proceso se considera productiva para prec.1.

bar a través de la fotointerpretación; aaC, ae puede determinar 11

sar aún más el levantamiento y para acelerar esta fase de I a recatastración,

un terreno cuenta o no con úboles frutal es, o b i e n si uú

así como para contar con mosaicos fotográficos oontroíados que puedan utilizarse en empleos alternativos al puramente catastral.

abierto al cultivo o utillzindoae como agostadero, etc.

c) El empleo de fotognf{u aéreas permite la realización de 1111"
pea 9ener.Íea donde aparezcan loa accidentes fia1Q9f6f1col f

cu lturelea m,, impcrtantea; ~r lo mismo, hace poalble

Punto aparte, y no por esto de menor importancia, es el que se
refiere al impuesto predial mismo; en la actualidad, son sujetos de este

COI"

ter con una vialÓn de conjunto q" 1 proporc10 ne I uf iciene,t

impuesto no sólo la tierra en sus diferentes tipos, sino también las meJ,2

�95

94
Por último el paso siguiente que se sugiere adoptar en el PIOC.!

ras correspondientes oomo casas, bodegas, árboles frutales, etc.; oomo
se ha podido apreciar, el levantamiento catastral del Municipio de Unares, N .L. prueba ser redituable en lo que se refiere a recaudación por
impuesto predial, y bien cabría considerar, desde un punto de vista de f2
mento agropecuario, eliminar de este impuesto todo 1o correspondiente a
mejoras, lo cual significaría no percibir alrededor de $80,000 anuales P.!
ra el caso de Linares; aun cuando podrían quedar sujetos e este impuesto los naranjos, partiendo del supuesto válido de que es necesario dese,!
timular el cultivo de este árbol, por una parte debido a las variaciones en
el mercado internacional, y por otra debido a la cree lente compete iicia
tanto nacional corno mundial: quizá sea convenierte estimular usos alternativos, de frutales con mayor mercado y más estabilidad de precios y

10

de levantamiento
catastral consiste en la realizaci'on de estudios agro
,

l6gico-economicos tendientes a estableeer l as antas
,
potencialmente más

ª

productivas , pues es nuestra opinión que 1 . baae del impuesto predi al,
que es actualmente el valor de capital de la tierra, debe CBlcularse más

en términos de potencialidad que en términos de actualidad , es decir, la
existencia de terrenos utilizados actualmente en agostadero, pero que PU,!
den. ser incorporados con facilidad a usos más intensivos• sugeriría la eón

veniencia de acelerar este cambio a trav'es de medios impositivos, oobran
-

do a estos terrenos como si efectivamente se encontraran utilizados en

e■as

actividades más intensivas,W
,
h aet a esta finalidad deben orientarse

los pasos siguientes de este proceso de levantamiento.

una posible manera de lograr esto es a través de incentivos o desincentl
vos fiscales; en este caso trabajando a partir de no cobrar impuesto Pr.!
dial por cierto uso, y s{ hacerlo por otro, la eliminación de las mejoras
físicas permitiría capitalizar el sector agropecuario, sin que esto signif!
que una disminución de los ingresos fiscales actuales, todo esto es, sin
embargo, materia de otro ensayo tendiente a demostrar lo asentado.

Puede sostenerse, además1 la necesidad de eliminar el trato preferencial que reciben los ejidos (con su tasa de 4/1000), pues esto no
significa ninguna ayuda cuantiosa para resolver los problemas de los eJl
datarios; problemas que, en Última instancia, deben enfrentarse en forma
directa, es decir, si lo que falta es financiamiento, estudiar las posibilidades de mejorarlo y proporcionarlo; si la tecnología empleada es obs.2,
leta, ver la manera de inducir al cambio, etc., pero no buscar la solución a partir de tratos preferenciales; en opinión personal, puede ser más
efectiva la posición contraria.

W

Jaracb., Dino. El Impuesto a la Renta Normal
Cuadernos de Finanzas Públicas 5 U 1, P POOJmC:Jal de la Ti~a.
neral OEA, Junio de 1966.
• non anamertcana, Secretaría G,!

�APENDICE 1
TtSOK111A etNthL OfL UTAOO

•urvo Lro•

or

OFICl"A TIC•IC:A CATASTaAL
CATASUO •1111•L otL UTADO ot

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IIIIS • - - - - -

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��APENDICE

LEON-- LINARES -

NUEVO

REGIONES.

2

C ATA S T R A LE S.

RURALES.

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NtO'l'ECCION TRANSVl'RSM. 0€ MCACATOllt

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101

MA,A ILAAOIADO TOMANDO COMO a.U(
MAP,U PLANIMIUICOS DE LA SltlA DE
H :CUHOS H I O■AULICOS, HOJAS. 14A 11.l•).t41MIISI
14R• k(7). J 1-.."9J. COHtGIOOS YCOMPLl:MENTA-OOS A
OI ,010G1A'1AS A(HAS.
0

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2 ) 4 5 t 7 19101lffll

01auJO: ANf'ONIO ADIIACNSIMS M,

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��APENDICE . 3
FORMA

DATOS
MONTllllY

C A•T A S T A A L E S
N , L.

, 10, 1 l

ACTUAL IANTIIIOII

D

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NQ

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FOL. VOL.

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1

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TO TA L

�103
APENDICE 4
PROCEDIMIENTO DE VAi.U.ACION PARA UN CIERTO nPO DE

. TIEQA

Conforme al procedimiento adopuado por la Oficina Técnica Cata.!,
tral para llegar a establecer el valor de un cierto tipo de tierra, se procedió como sigue: suponiendo tierra de ri990 con siembra de mal.z en sus
ciclos temprano y tardío: para cada uno de eaoa c i ~los .loa datos serán
como sigue:
Datos de Producción y Venta.
Rendimiento por Ha.
Precio por tonelada
Valor de la producctón

3 toneladas
900.00
2, 700,00

$
$

Costos de Producctón.
1 • Preparación de la tierra
a) Barbecho

$

120.00
85.00
60.00
40.00
115.00
35.00
30.00

$

485 .00

a) Semilla
$
b) Fertillzante y apli-

120.00

b) Cruza
c) Rastreo
d) Bordos para riego

e) Riego para siembra
f) Surcado
g) Cuota de agua

$

48S.00

2 . Siembra

cación
c) Siembra

450.00
i5.00

$

635.00

$

60.00
110 .00

$ 635 .00

3. Rlec¡os y Cultivo

•

a) Cultivo

b) ler. riego de semilla

c) Aplicación de insecti
clda
.
d) 2o . cultivo
e) Limpia
O 2o . riego de semilla
e¡) 3er. riego de semilla
$

110~00
60.00
5S . 00
110.00
110.00

61S.00

$

615.00

�4 . Cosecha
a) Placa

$

U0.0Q

85.00
40.00

b) 0.SCJ['Cle
e) .Acmreo

$

225.00

$

4-0.00
40.00
80.00

,

' $

225

·ºº

5. Gastos .Administrattvos
a) Manejo de la finca
b) Control contable

$
6. Gastos de operación
a) Reparación de maqui-

narta

$

b) Seguro agr{cola
e) Seguro Social
d) Otros

$

50.00
90.00
25.00
150.00
315.00

Costo total de la producción:

$ 315.00
$ 2,355.00

Utilidad

Valor de la producción
- Costo de producciÓn
UUlldad neta/cosecha

$ 2,700.00
2,355.00 :
$ 345.00

Como son doa ciclos de producción en el ai\o, la utilidad neta
anual sería de $690: el capital que puede proporcionamos esta utilidad
por

aoo

en uso alternativo (certificados financieros por ejemplo), sería de

$6,509.43 a una taaa del 10.61. anual: el valor aprobado para la tierra
de rieoo fue de $ 3, 000 lo que dejó un margen de seguridad muy a ce p t_!
ble. ·

�1
'
'

104

1

f

...
'

4. Cosecha
a) Pisca
b) Desgrane
c) Acarreo

$

U0.0Q
85.00
40.00

$

225 .00

$

40 . 00
40.00
80.00

l.OCALIZACION

• $

225

EN

EL

,_.UNI CIPIO

·ºº

5 • Gastos Administrativos

a) Manejo de la finca
b) Control contable

$

lt I

G I O N

,.

'

1

1

6. Gastos de operación
a) Reparaci ón de maqui-

nada

$

b) Seguro agrícola

c) Seguro Social
d) Otros

$

50.00
90.00
25.00
150.00
315 . 00

Costo total de la producción:

$ 315.00
$

2,355 . 00

Utilidad
Valor d~ \a producción
- Costo de producción
Utilidad neta/cosecha

$ 2,700.00
2,355 . 00
$ 345.00

Como son doa ciclos de producción en e 1 afio, la utilidad n et a
anua l sería de $690: el capital que puede proporcionamos esta utilidad
por afio en uso alternativo (certificados financieros por ejemplo) , sería de

_---__

......,,,,. .....

~

R E"GJO H

16

$6,509.43 a una tasa del 10.6% anual; el valor aprobado para la tierra
de riego fue de $ 3 , 000 lo que deJó un margen de seguridad muy a e e p t~
OFICINA

ble.

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CA TA STR A

OELINAR[
ltEGION

J U NT A

CENT RA L

CATASTRAL

13

�10S

104

APENDICE 6
ESTIMACION DEL COSTO DE LEVANTAMIENTO CATASTRAL

En el Municipio

et. IJJwn• tntervtnteron bÑlcamente un investi-

gador de campo con su ayudante: un dibujante, un fotointérprete y una S,!

.

a-etaria, el levantlll'lliento se inic:16 a ~ de 1 a segunda quincena del
mes de marzo de 1968, y se flnalizÓ a ftnea del mea de diciembre de ese
'

mismo aAo; el costo de dicho lffantuliento se

~

desglaur oomo si-

que:
1. Sueldos

Mensual

a) Potointérprete

$

b) · I.nveattqador de campo
c) .Aly\ldantes de investi-

4,750.00

$

2,000.0Q

gador

714.00

1,300.00
1,300.00

d) Dibujante
e) Secretar1á

Total Sueldos:

Anual

$ 10,084.00

s7, ooo ~ oo (12 meses)
l!,000.0Q (9i mese~)

6,783.00
11,050.00
11, oso·ºº
$ 104,883.00

..
$104,883.00

2 • Gastos de operación
a) Viáticos de tnvestigact.6n de campo
b) Gasolina

anu
por

$

480. 00
S00.00

$

c) Materiales
d) Mantenimiento del

s.000.00

vehlculo
Total Gaatos de Operac1Ón $ ·

$6, !

4,560.00 (9½ meses)
4, 7S0.00
1,500.00

980. 00

$

l 5, 81 O. 00

$ 15.810.00
$120,693.00

de r
Como los ingreso• fiscales Por concepto de imp1.19sto predial s e
ble.
espera que pasen de $77,525.69 a $195, 0H.07 (Cuadro 6) tan sólo por
.
.
el aumento del valor de la tierra, y suponiendo no-evasión previa, se PU_!

de apreciar que el incremento de un ado ($117,518.38) prácticamente pago el costo del levantamiento.
Nota;

El sueldo del fotointérprete se tomó con base en los 12 meses del
afio porque de hecho se requirió un trabajo previo realtzado en e 1
penado enero - primera quincena de marzo, nece11,vio para i nielar
los trabajos de levantamiento catastral rural.

�106

107

BIBUOGRAFIA ctrADA
EDUCACION Y MOVILIDAD SOCIALJ/
1

Indice anotado de los trabajo• aerofoto¡piüco1 Y lo1 JUpU ~
• cos y de recursos naturales, realu:ados en lo• países de la Am értca
Latina miembros de la OEA, UniÓn ~~• Secretada General,
OEA, Departamento d~ . Aluntos Eoonomicos, México.

Dr. Jorge Balán
Ex-Profesor del curso
Ciencias Sociales

2. Jarach Dino, El impuesto' a la renta ~ e n c t f l ~ • • CU!
demos de· Finanzas Piibitcas S, Unión
cana,
General OEA, Junio de 1966.

Significado de la educaci6n

3. Rodríguez Muro, J .Jesús, •ta Citrtcultura en el E.tado de Nuevo Le6n:_
ENSAYOS, Vol. No. 2, abril de 1965, Facultad de ~ • • U .B.L.,
Monterrey, 1965.
4. Vera, Luis, Técnicas de inventmjo ~ n : , egr{oola, El Proyecto
Aerofotogra~trico OÜ/Chile. Un16ñ
cena, Wiilúnot:on, 1964.

s.

de!=•

Villaseftor, Cortina, Lorenzo y Audiarae Pedilla, Henri, Pr~l■jenlD
Aerofot~aniétrioo ~ normas pera la integraci6n
la ctf·
dad
Ponencia para el vtt
,Pwmertcano de
uaci n y atastro.
·

de ymalat'!á ~•·

6 . Whitmore , &lt;? eorge D. and Thomson, Morrts M. "tntroduction to Pho!!!
grammetry• en Manual of Photr.":mmetry, Thtid Edltion, Georve Bantl
Co. Menasha, Wisonsln, l96 , p. l.

En este ensay o nos referiremos a la educación como el e11
trenamiento que recibe el individuo en instituciones como escuelas,
colegios, universidades, etc.; excluimos provisoriamente el entrenamiento que puede recibir en instituciones no educativas pero que a veces cumplen esas funciones, fábricas por ejemplo.

Quizás sería

más correcto hablar de escolaridad y no de educaci6n, ya que pre(á
samente a eso nos vamos a referir: ailos dedicados a estudiar.
En México, como en muchos otros países actualmente en d,!
sarrollo, se ha puesto mucho •fofasis en la expansión de las facilidades educacionales.

Las razones que se pueden aducir para favor.!

cer un incremento de los niveles de escolaridad de la poblaci6n son
muchas, pero aquí nos referiremos s6lo a un aspecto: la relaci6n e_!!
tre escolaridad y posibilidades ocupacionales.

Esto puede ser ene.!

rado desde dos puntos de vista suplementarios: primero, el signific.!
do que tiene para un país el aumento de los niveles educativos de su poblaci6n para sus necesidades de personal especializado; seg~
do, el significado que tiene para el individuo la adquisición de dife
rentes niveles educativos para sus posibilidades ocupacionales.

y

El presente trabajo forma parte del estudio Movilidad Social, Migración y Fecundidad en Monterrey realizado por el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de Nuevo León en el
aJ'lo de 1967.

�108
109
Desde el primer punto de vista la educación puede ser CO!l

siderada como una inversión: se utilizan cuantiosos recursos, desviándolos de otras alternativas, para logra~ más altos niveles de ca
pacitación en la poblaci6n, al mismo tiempo que se demora la entt"!,
da de la poblaci6n joven al mercado de trabajo.
1

1

Este doble sacri!!

cio tiene una clara explicaci6n a largo plazo, ya que si un país ha
de desarrollarse, un aspecto esencial constituye el contar con pers_Q
nas entrenadas para las nuevas posiciones que se van creando. Esto
se da a todos los niveles: el proceso de industrialización no se PU.!
de realizar satisfactoriamente si no se cuenta con la cantida~ suficiente de obreros especializados, técnicos medios y profesionales en
las distintas especializaciones.

La explicación de esto es bastante

· obvia; industria moderna significa industria basada en la utilización
de maquinaria con complicaciones crecientes que requiere personal -

especializados puede bastar generalmente con que el candidato a OC.!!
par dicho puesto lea y escriba con fluidez y sepa realizar los ~le.!!
los aritméticos elementales, es decir, que tenga completada su escu_!
la primaria; un obrero especializado o un supervisor debe tener un e.!!.

trenamiento mayor en su especialización, ya sea que lo haya logrado
en alguna escuela técnica Uo que es cada vez mb común) o por experiencias anteriores de trabajo.

el personal técnico, ya requieren normalmente educación media y

Significa además producción masiva, con la consecue12

te organización administrativa, sistemas de ventas y propaganda, etc., y el personal adecuado para estas áreas.

A diferencia de lo

que ocurre en la artesanía familiar o en el pequeilo taller, o en la agricultura de subsistencia , la industria moderna (o la agricultura m_Q

neralmente necesita una mayor proporción de este tipo de personal. Por supuesto que a todos los niveles el candidato puede necesitar un
aprendizaje posterior dentro de la em¡:nsa, pero este es normalmente
corto e imposible de realizar sin el bagaje anterior que trae el indi'!!
duo.
Hemos centrado el ejemplo en una industria cualquiera, pero
no debe perderse de vista que industrialización también significa necesariamente el crecimiento de otras funciones económicas no direci!,
mente productivas, desde un sistema bancario y financiero hasta un sistema ·de transportes, que generalmente utilizan gran cantidad de P8.!
sonas con educación media o universitaria.

dema) no puede entrenar a su personal desde el comienzo sino que necesita reclutar personal con todo un entrenamiento básico anterior.
La cantidad de este entrenamiento básico varía según las posiciones,

por supuesto; para los niveles de obreros no especializados o semi

mu

versitaria respectivamente; y cuanto más moderna es una industria 9.!

especializado para su manejo, su mantenimiento y eventualmente su
fabricación.

El personal de oficina y ventas, o

En síntesis, un país en desarrollo necesita que proporciones
cada vez crecientes de su población tengan los niveles educativos r!_
queridos para las nuevas posiciones ocupacionales que se van crea.!!.
do.

Esto no se puede realizar sin cuantiosas inversiones que amplíen

�111

110
las facilidades educacionales y sln privarse de contar con el trabajo
de las generaciones Jóvenes.

•

En países actualmente en desarrollo -

las metas m4s ul'9entes son en general, primero, . posibilitar que las

11

El crecimiento de les oportunidades educacionale1

Los -estados norteftos han tenido en México, desde las fe-

nuevas generaciones completen como mínimo la educación primaria, Y

chas para las cuales contamos con informec16n censal, niveles ed.!!

segundo, lograr la alfabetizaci6n de la población adulta analfabeta.

cativos relativamente mejores que el resto del país.

En países ya desarrollados, donde estas metas han sido alcanzadas,

nos datos de analfabetismo como indicador, vemos que según el~

hay continuas presiones para aumentar la proporción que llega a la ~

so de 1930 el porcentaje de analfabetos en la población de 6 aftos

ducación media y universitaria •

o m.is era en el Estado de Nuevo Le6n de 47t., siendo m.is bajos-

Tomando alCJ.!!

Analizando el problema desde el punto de vista del individuo,

sólo los correspondientes a Baja California y al Distrito Federal, y

podemos afirmar que en el mundo moderno sus posibilidades ocupaci_2

teniendo niveles cercanos muchos de los estados del Norte: Coahui

nales están determinadas principalmente por el nivel educativo que -

la, Chihuahua, Sonora, Tamaulipas; para todo el país había 67'1 de

puede alcanzar.

Las probabilidades de ascenso ocupacional están &lt;!!

rectamente relacionadas con las probabilidades de obtener una mejor
educación.

Ya en la actualidad en una ciudad como Monterrey el h!

ber completado la escuela primaria es ,un requisito casi indispensable

anallabetos.

En 1960 la situación del analfabetismo, en términos

proporcionales, ha mejorado mucho: el total para el país es de 38~
y .para los estados norteftos sensiblemente m4s bajo.·
Adem4s de esta distinci6n geqgRfica , otra distinción muy

En 1960, para todo el

para obtener una posición, aunque sea no especializada, en una indU!

clara ocurre entre zonas rurales y urbanas.

tria grande; este requisito incluso es a veces una exigencia formal P!

país y para la poblaci6n masculina de 6 aftas o m4s, en las regi_2

ra la contratación de nuevo personal en muchas empresas, Y todo hace

nea urbanas había 21 ~ de analfabetos, mientras que

predecir que se vaya extendiendo cada vez más.

Además, alguna ed.!!,

rurales llegaba casi al 47-X.: en la misma fecha, y para la poblaci6n

cación post-primaria es cada vez más necesaria para ocupar cualquier

,masculina de 6 aftos o m.ia, en las zonas urbanas .d&amp;l Estado de Nu.!

posición especializada y por supuesto para tareas no-manuales. En un
análisis de la movilidad vertical, entonces , podemos partir de la movJ
lidad educacional para entender gran parte de la movilidad ocupacional,

en

laa zona a -

vo León el 14'1 de la población era analfabeta.
Una impresi6n similar tendríamos si considerásemos otro ll

po de informaci6n acerca del nivel educativo de la población, como

el número de anos de estudio.

No siendo este el lugar apropiado-

�112

113

para extendemos sobre el tema, resumiremos lo dicho anteriormente
en tres puntos: primero, que los niveles educativos promedio han -

CUADROVD-1

subido considerablemente en las últimas décadas en México: segun

AUABEl'ISMO DEL ENCUESTADO, DEL p ~ y DE LA MAD
POR GRUPOs DE EDAD.!/

RE

do, que los estados nortei'los han tenido siempre una poblaci6n con
niveles educativos más altos que el promedio para el país; y terc!

,,

I' ¡

~

ro, que en todo el país y para distintos momentos, los niveles ed_!:

orcentaje e
llfabetos entre:

cativos de la poblaci6n urbana son más altos que los correspondie.n

Encuestados

tes para la poblac16n rural.

.

Padres

Podemos pensar· entonces que para la población que vive en
la actualidad en Monterrey las oportunidades educacionales han est_!

ladres

do determinadas en gran medida por su edad, es decir, por la época

1 Cada
Y

en que les toc6 vivir los atios de edad escolar, y por su comunidad

21.,. 30

31 - 40

91
(1334)

89 ·
(1000)

80
(594)

78
(4n)

87

86
(1348)

78
(1045)

75
(590)

73
(465)

80

79
(1350)

64
(1053)

64
(598)

59
(470)

69

41 - 50 51- 60

#

numero expresa el porcentaje de alfabeto
tras el número entre parc§ntesis indica el n' s en cada celda, mienque estA beudo el porcentaje.
umero de casos sobre el -

de origen, es decir, por el tamatio del lugar donde vivían durante q!
cho período.

Analizando los datos de nuestra encuesta veremos esto

con claridad.
1'

1 ••

.,

En el Cuadro Vll-1 hemos calculado el porcentaje de alfa~
tos dentro de cada generación de encuestados y el porcenta je de aj
fabetos de los padres de nuestros encuestados.

Para el total de -

nuestros encuestados, encontramos un 87% de alfabetos mientras que
entre los padres hay 80'K. de alfabetos; la cifra es sin duda más con
fiable en el caso de nuestros encuestados, ya que a ellos les preguntamos ambos datos.

Total

Pero aún sin considerar ese hecho, que di,!

minuiría quizh el porcentaje de alfabetos entre los padres, existeuna diferencia respecto al alfabetismo entre nuestros encuestados y
1

•

...._

-~ ·~·....__ ___

-·-

¡'

'

�115

114

sus padres.
Considerando a los encuestados, venws en el mismo cuadro
que el porcentaje de alfabetos aumenta considerablemente en las gen.!
raciones IÚs j6venes: entre los que tienen en la actualidad 21 a 30
aftos, el 91 t. es alfabeto, ~entras que en el otro extremo el 781, e~
tre los que tienen 51 a 60 aftas lo es.

CUADRO

Diferencias similares en~

tramos entre los padres de los encuestados, clasificados por la edad

vn:2

ALFABETISMO DE LA POBLACION DE SEIS AfJOS DE EDAD O MA
EN EL MUNICIPIO DE MONTERREY, 1940-1960
:YORES

de estos últimos, lo cual es s6lo una aproximaci6n a la edad real de
los padres.

Simplemente a efectos compenstivos hemos agregado en -

Ai'!o

Total

Alfabetos

% de
Alfabetos

1940

161,805

130,445

81%

1950

281,832

241,318

86%

1960

489,202

414,667

85%

el mismo cuadro los datos 110bre alfabetismo de las madres, que son
menores 'que los conespondientes a los padres.

Es bien sabido que

el nivel educativo de la mujer, en México y en muchos otros países,

es considerablemente mh bajo que el del hombre, y nuestros datos no son sino una confirmaci6n de lo mismo.
Volviendo a la situaci6n en ~ generaci6n actual, es decir la
de los encuestados, nos parece que la proporci6n de analfabetos es bastante baja para los promedios mexicanos.

Sin embargo, hay un b;!

cho muy importante que no se puede inferir a partir de los datos p-esentados, y es que el analfabetismo no ha bajado considerablemente
en Monterrey en las últimas décadas.
dro

vn-2

Esto podemos verlo en el CU!,

donde figuran las ¡roporciones de analfabetos en la pobla--

ci6n de 6 aftos y m'8 en el Municipio de Monterrey para los aftos 1940, 1950 y 1960: vemos allí que si bien hubo una baja entre 1940
y 1950, para 1960 incluso la proporci6n de analfabetos ha aumentado

,

FUENTE: Direccion General de Estadística VI VIII Ce
Generales de Población, l 94Ó Y Í960 YE
nsos
Nuevo León , México.
• stado dé -

�116

117
levemente.

Esto tiene una sola expllcaci6n, a nuestro parecer, y es

CUADRO Vll-3

la incidencia de los migrantes ¡rovenientes de zonas rurales, que 11_!

ALFABETIS~O SEGUN ?AMARO DE LA COMUNIDAD DE ORIGEN.!/
gan con niveles educativos muy bajos y en edades post-escolares, cuando se hace difícil (aunque de ninguna forma imposible) aprender
k::omunidad de origen
a leer y escribir.

Alfabetos

Analfabetos

Vemos en el Cuadro VII-3 que del total de analf~

betos, el 82% son migrantes, mientras que este grupo es solo el 53%

Rural

26

1,

Total

51

30

de la población total; aquellos que provienen de localidades rurales Urbano pequeilo

10

20

11

Urbano mediano

9

8

9

!Urbano grande

3

2

2

!Extranjero

1

l

1

Total migrantes

49

82

53

Monterrey

51

19

46

constituyen el 51 % del total de analfabetos y sólo el 3'0% del total de encuestados.

Comparando los distintos lugares de origen dentro

de cada grupo, vemos que los que provienen de lugares rurales (ha_!
ta 5. 000 habitantes) o de localidades urbanas pequeilas (de 5 a 20 -

mil) son los que componen una parte mayor en el grupo de analfabetos que en el de alfabetos.

'

El no saber leer y escribir con fluidez constituye sin duda
una barrera muy importante pera las posibilidades ocupacionales,

~

ro hemos visto que la proporci6n de analfabetos en Monterrey es re

,

tl'otalY.

lativamente baja -aunque todavía importante- y que es mayor en los

1/ Comunidad

grupos de más edad y entre los provenientes de zonas rurales .
Pasaremos ahora a nuestros datos sobre escolaridad.

En el

Cuadro VII-4-A presentamos los distintos niveles educativos alean
zados por cada grupo de edades de nuestros encuestados. En

PI!

mer lugar observamos que el 27% del total de encuestados ha rea
!izado algún estudio post-primario; teóricamente ese grupo tiene alguna capacitac16n para ocupaciones no-manuales; y vemos que el P&lt;!:

Y

100%
(2949)

101%
(451)

99%

de origen: aquella donde el encuestado vivió la mayor
parte del tiempo entre los 5 y los 15 ailos·, el •·mail
derad
..,.
o está consi
o en la fecha censal más aproximada al momento en que el
encuestado vivió allí.
Las sumas no dan 100% porque las cifras están redondeadas.

�118
119

centaje es muy aproximado al que constituyen los no-manuales dentro
de la estructura ocupacional de nuestra muestra (23%): más adelanteCUADRO VII-4-A

veremos con más detalle la relación entre ocupación y educación. La

GRADO DE EDUCACION POR GRUPOS DE EDAD DE LOS ENCUESTADOS

proporción de encuestados que realizó estudios post-primarios crece -

1

sustancialmente en las generaciones más jóvenes: es un 38% entre ,~
n o s ) 21 - 30
del encuestado
Ninguna

5

31 - 40
11

41 - 50

51 - 60

Total

15

25

11

los que tienen de 21 a 30 ai'ios, y sólo un 15% entre los que tienen
51 a 60 ai'ios.

Inversamente, .. decrece la proporción que no tuvo opo_r

tunidad para completar la escuela primaria, desde un 65% entre los Primaria incompleta

32

45

41

40

38

Primaria completa

25

23

22

20

23

de mayor edad hasta un 37% entre los más Jóvenes.

Este cuadro nos

indica claramente el aumento de las oportunidades educacionales.
Los niveles educativos alcanzados por los padres de los e.!!.

!Secundaria o preparatoria !/

26

13 ·

15

12

19

!Universitaria?:/

12

8

6

. 3

8

cuestados arrojan una imagen bastante diferente (Cuadro VII-4 B). N_2
tamos aquí que sólo el 10% pudo realizar estudios post-primarios, a
diferencia del 27% que encontramos entre nuestros encuestados; a -

'
1

1 , ..

. 1

Total

100%
(1368)

100%
(1077)

99%

(623)

100%
(493)

1/ Incluye también educación comercial, industrial y magisterio .

y

Incluye educación superior no universitaria.

99%
granpes
., .- ..... , rasgos, la distribución de los , padres según los distintos ni~

veles educativos es bastante similar a la que encontramos enqe nue.!
tros encuestados de 51 a 60 ailos, con una situación s6'lo un poco mejor para estos últimos.

En cuanto a los niveles alcanzados por -

los padres clasificados según la edad del encuestado, no encontramos
diferencias muy sorprendentes: quizás lo único importante de notar es
la disminución de la proporción sin ningún estudio entre los padres de
los más Jóvenes y el correspondiente aumento de los que tuvieron alguna educación primaria sin completarla.
Esta situación -en la que los encuestados muestran haber teni

�120
121
i:-

do muchas más oportunidades de realizar estudios post-primarios (la

V;.'.. #.

,.-:

--

~

.

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E. t: ~.propórción es 2. 7 veces mayor entre los encuestados que entre los

~...

...

e"

11
i::,

1 ...

,,Pi!drés), refleja sin duda el conjunto de factores asociados con el

i .-.;

rtt::~

CUltlK&gt;fll-4-1

.

~.

....
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o 1..,:. . i:::recimiento

¡; ;:-, J~

EOOCICION mt PADII mt UCll!idlDO Pal GRUPOS·~ lmD

asa~.

de la educación en México, y responde a una necesidad

.

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de gente
1

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1.

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preparada para puestos manuales especializados y

.

~ ~ .;:&gt;ara puestos no-manuales.

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31.:40

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ldnc:ec:1&amp;1 da.l ladra

'

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eu11•~

22
49

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total

! •.
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37

28

20

1,

Veremos ahora la relación que encontramos entre escolaridad

;41

y tipo de ocupación en nuestra encuesta.

1
2

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(1277)

'
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2

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11

1

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100~
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•

~

s

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dimos como supuesto el hecho de que para las distintas 1 ocupaciones,
clas~ficadas según especialización, son necesarios generalmente gra-

~ .~~

r,

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~ os diferentes de educación formal; esto se demuestra claramente en

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En los párrafos anteriores

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Ocupación y educación

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OlftPli......

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·_ 31

11

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TCllal

41 - 50 Sl - IO

C~adro
VII5, en el que calculamos
•
;

la

composición educacional de

~:. !.cada
f.;·
(· ..grupo de ocupaciones, clasificadas Jerárquicamente (acerca de -

.
'

'

'

1clasificación,
~ ·:;""·'esta
~
~
.

).

&amp;?

t

1111,

......

.

véase Capítulo IV).

! }f~ e f tá integrado en un

.

El nivel ocupacional más ba-

93% por individuos q~e no lograron realizar-

~

... ~ 3nás 1!que estudios primarios, y especialmente por aquellos que no com
3"ñ
; :,:

'
~º"'"'
;a ,pl~~ron
la educación primaria; comparando ese grupo con los d os si-

a ·-

:i 1.&gt;

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E
s: ::- ~
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9ue.• no
han' tenido ninguna educación
.
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y crece la de los que terminaron

" _ 'la ?'e scuela primaria y realizaron algunos estudios post-primarios. Los
niveles 4 y 5 están compuestos predominantemente por individuos que

�:, UJ
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tudios realizados por cada grupo ocupacional; es muy claro como ese

JI

'

nes.

También es importante notar que los tres primeros niveles de la

IO

o

..

~

de estudio aprobados menores que 6, es decir, dentro de la escuela
primaria de seis grados.

Los niveles 4 y 5 , por su parte, tienen pr,2

medios que caen dentro del rango de educación media (secundaria y preparatoria, que incluyen del 7o. al ~lo. afio de estudio), mientras
que los niveles 6 y 7 tienen promedios que se ubican en los de ed~

~

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cación universitaria profesional.
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En la última

escala, que son las ocupaciones manuales, tienen promedios de años

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tenido educación universitaria, ya sea completa o no.

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maria, especialmente universitaria; en el nivel más alto, el 85% ha -

promedio sube a medida que ascendemos en la escala de ocupacio--

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19s niveles más altos de la jerarquía .ocupacional están -

compuestos casi exclusivamente por individuos de educación post-pr_!

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tuvieron educación media (escuela secundaria y/o preparatoria), dec~

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1-

•
~

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o

;

.

El promedio de estudios realizados

para toda la muestra (incluye~do a los que nunca trabajaron , que no aparecen en los niveles ocupacionales. e incluyendo también en el

cáJ

culo a los que no han hecho ningún estudio) es de . 5. 45 afl.os.
Considerando las ocupaciones más detalladas podemos sacar
conclusiones más finas acerca de la relación entre educación y ocuP!
ción.

En el Cuadro VII-6 presentamos los niveles educativos alcanz~

dos, y los promedios de años de es tudio, para varios grupos ocupaci,2

�124

125
nales.

Debemos aclarar primero que no están incluidas todas las ~

paciones de la muestra; los profesionales, por ejemplo, fueron excluidos en el cuadro porque obviamente todos ellos tienen educación universitaria.

CUADRO Yn-l
GRIIPOII OCUPACIONALES--- ~

Educac16n
Ocupec:lát

Sin

Prlaoria Prlaoria
lnc:capleta coa¡,leta

DE ESTUDIO ALCAltZADO

-- -

locundm1a o

Otras ocupaciones fueron excluidas por tener pocos casos

y no poder agruparlos coherentemente con las categorías presentadas.
""-dio •"2&gt;

Ual~

Total

do estudio 1'

Conviene aclarar también qué incluyen y qué excluyen las categorías

51

38

9911,
(1141

19

41

30

10011
003)

9.66

7

17

66

8

10011
(3241

8,36

s

42

35

17

1

10011
(163)

5.08

E. Choforé1 do COJ91 y tnnaporte,
-ulnisbla J logonen,a

5

47

29

zo

-

10111
(2291

4.99

aunque no propiamente en industria (ejemplo: mecánicos en talleres de

F. 0peru1osy-..1109en

7

45

33

14

1

10011
(705)

4.86

reparación).

G. Olnrotl no especlalladoo

9

58

24

•

-

3.76

bajan en la industria dentro del proceso productivo, excluyendo por ta,n

IS

SI

Z6

•

♦

3.n

to a obreros en limpieza, veladores, etc. que trabajan en industria, y

-

z

•

-

3

c. Jefe• y empl- de oflc1M,

z

o.

IAB.

T6cnlcos coo f.,...,cl6n aemiprofeslonol

,.,....,.._..,
apntes vendedores. etc.

Vendedores ol público.,, loco!,
productos de con1ua&gt;

IDdu... IDdu-

-""'

H. Olnroe en limpwa, Y19iloncla,

1
1

9911,
(308)
10011
(344)

9911,

30

47

17

5

-

(148)

21

64

10

5

-

1105)

11:. 1.yudootea y peones DO HP9Ci!.
lindos en 1.11 oonalrll&lt;:d6n

38

4Z

19

z

-

10111
(ZZI)

L.

37

49

12

1

-

(133)

11

38

23

19

8

l.

J.

Olnroe en CM90 J de1C8198
Opmer1oa y orteoanos en 1.11

conatNccl6n

Vendedores - •

Total de 1.11 . , ..... .!/

.!/ lDc:luye

y- -

10011

9911,

a otnla ocupaciones • - • "" .,,. CUOGO y • - d o s que """"" tnbejmon.

!1911

11.07

F, G, H, e I; la categoría F incluye a obreros especializados y semiespecializados en industria de transformación (metalúrgica, alimenticia,
textil, del vidrio, etc.) ·y también a otros obreros con tareas similares

La categoría G incluye a ayudantes y aprendices que tJ!

2. 94

que son parte del grupo H que está formado por ellos más otros obre2. 6S

ros no especializados en servicios, tales como meseros, soldados, ~
2.42

licías, etc.

I;l grupo I por su parte incluye a todo Upo de obreros -

Z.Zl

S.4S

que realizan tareas que demandan esfuerzo físico para la carga, desca.r
ga y acarreo (macheteros, peones de carga, encargados de alimentación

del cuadro anterla&lt;.

de maquinaria en forma manual, etc.; excluye a los que realizan su t_!
rea con grúas, malacates u otra maquinaria).

También dejamos en ca-

tegorías separadas a los obreros de la construcción, por razones que v~
remos más adelante.
Los primeros tres grupos (A, B y C) son claramente no-manuales,
Y se confinna que sus niveles eduaativos son en promedio post-primarios;

�126

127

resulta interesante el hecho de que el grupo A, compuesto especialme.!!

Primero, los choferes de transporte y los obreros industriales espec~

te por técnicos industriales sin título profesional, tiene un nivel educa

lizados y semi-especializados tienen claramente mejores niveles edu-

tivo promedio más alto que el B, constituído por .gerentes y directores

cativos que el resto, con una diferencia muy amplia con los que tra-

de todo tipo de empresas; -es claro que para los primeros la educación

bajan en la industria de la construcción; estos últimos, tanto espec~

significa el único medio de lograr la posición ocupacional, mientras _

lizados como no especializados, tienen niveles educativos sumamente

que los segundos pueden en muchos casos llegar a puestos directivos

bajos, de poco más de 2 ai'\os de estudio en promedio.

por tratarse de empresas familiares, o por haberlas creado el mismo in

de la construcción en Monterrey ocupa mucha gente, pero con niveles

dividuo.

Vemos así que el 22% de los gerentes no estudió más allá _

de habilidades muy bajos; los obreros de la construcción suelen tener

de la escuela Primaria; esto parece posible sólo en una situación de rá

trabajos temporales o eventuales, y con muy raras excepciones ganan

pido -y reciente- crecimiento económico, ya que en una economía más

el salario mínimo -o menos-.

desarrollada los requisitos educacionaies se vuelven cada vez más

rí!Z!

Son tareas que demandan en general un

trabajo duro físicamente, y con un escaso o nulo entrenamiento, que

dos, Y el • self made man• o el empresario que comienza con un pequ.!

es fácil de adquirir.

i'io negocio Y va agrandándolo, son cada vez más raros.

ª

El grupo D tiene una composición bastante heterogénea; está _

La industria

Con todo esto, no nos extrai'\a que seleccione-

aquellas personas .::on educación más pobre, que no se pueden hacer

lugar en otras industrias.

compuesto en especial por vendedores ~n pequei'ias tiendas de artículos

Finalmente, el grupo con un promedio de ai'ios de estudio más

alimenticios y otros de primera necesidad (generalmente son sus propi_!

bajo es el de los vendedores ambulantes; en realidad, en términos s~

tartas, aunque a veces no); también incluye a otros vendedores al pú-

ciales esta categoría es probablemente muy similar a la de los obreros

blico, pero excluye a los agentes de ventas, que ubicamos en el grupo

de la construcción; ya que significa ocupaciones eventuales y poco f.!

C.

muneradas.

Estos vendedores tienen niveles educativos bastante parecidos a _

Vemos así que los obreros no especializados que trabajan

los correspondientes a obreros especializados, siendo la categoría modal

en industria en el proceso productivo (grupo G) y los obreros no esl)!

la correspondiente a la escuela ---ria
incomp1eta y un promedio de
.,........

cializados que realizan tareas de limpieza, vigilancia u otras en indu.!

~

co más de 5 ai'ios de estudio.
Todos los grupos siguientes pertenecen a la categoría manual,
pero encontramos diferencias bastante amplias entre unos grupos y otros.

tria y comercio, o trabajan en servicios, como meseros, peluqueros, soldados, policías, etc., tienen niveles educativos mejores que los
breros de la construcción o los vendedores ambulantes.

~

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¡

~

128
129

i

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Este ana'lis i s -"mas detallado nos permite entonces ver como

¡

;;

1.

incluso diferencias pequeiias de educación permiten mejores posici,2

intergeneracional.

,i·
1

f

nes ocupacionales, aún dentro de la misma categoría amplia de ob~

,,

¡t

~
C
,~
.¡¡
1.

ros no especializados.

Por supuesto, esto es cierto en términos -

, inos individuales; vemos que en el grupo C,
promedio y no en t erm
_.J
,
baja dentro de las ocupaciones no-manuales prese,!1
la categuua
mas

1

H

1

tadas en el cuadro, el 26% de encuestados no realizó más que es~

r

dios primarios, Y que en las categorías más altas de ocupaciones m~

1

~

nuales, los grupos E Y 1', el 20% Y el l 5% respectivamente realizó 1

fl

'I

,¡¡

estudios post-primarios.

La educación adecuada no es siempre un r.!

quisito indispensable, ni nunca asegura el éxito ocupacional, pero -

~

1'
r
¡

que su padre- y qué influencia tiene ésta en la movilidad ocupacional

Comencemos con un IIMlisis de la historia ocupacional de los
encuestados.

Comparando la ocupación actual, o última , con la ocu-

pación que tenía a los 21 atlos, tendremos una idea muy general de la
movilidad experimentada hasta el momento; en el cuadro VII-7 i:resenf!_
mos en forma resumida los movimientos verticales ocurridos en el lapso
indicado, para cada grupo de encuestados clasificados según los ailos
de estudio.

Notamos en primer lugar, como ya quedó seftalado en un

capítulo anterior, que la movilidad intrageneracional descendente es muy baja; por lo tanto nuestro análisis se centrará en las diferencias

significa mucho en términos de probabilidades ocupacionales.
en cuanto a movilidad ascendente o estabilidad. ·
Educación' movilidad educacional Y movilidad ocupacional

Resulta claro a partir de los datos presentados que a medida
que subimos en la escala educativa nos encontr:amos con un menor po..!

El análisis del punto anterior estuvo basado en las posiciones ocupacionales actuales,
¡¡
1

mente, de los encuestados.

0

'ltimas
U

en caso de no trabajar actuaJ

Pero la ocupación actual es sólo un -

punto en la vida de los encuesta dos, Y como ya vimos en el capít~

centaje de individuos estables; estos forman el 73% en el grupo sin .!
ducación, y en el otro extremo para individuos con educación univer~
tarta son sólo el 40%.

La movilidad descendente es, como dijimos, -

baja en todos los grupos, siendo sólo significativa en los casos de ed_!!
cación primaria completa y educación secundaria o preparatoria.

lo V, dentro de la historia ocupacional de nuestros encuestados enco_Q
tramos considerables movimientos verticales Y horizontales.

Nos P~

guntamos ahora cuál es la importancia de la educación adquirida para
la movilidad ocupacional del sujeto, cua, 1es s 0 n sus posibilidades de
movilidad educacional -es dec ir , de lograr más

O

menos educación -

En cuanto a la movilidad ascendente, tenemos porcentajes lll!,
yores en los grupos de más educación; en especial sube el porcentaje
de los que han logrado ascender dos o ~s categorías en la escala .2
cupacional.

Entre los que han alcanzado educación universitaria, son

más los encuestados que ascienden que los que permanecen estables,

1

.

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11:1

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131
y los que ascienden dos o más categorías . sor. casi tantos como los

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Ql

que sólo completaron la escuela primaria, abre las posibilidades deascenso intrageneracional aún en grados significativos (dos o más ca

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Ql

tegor!as).

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8

'ti
~

-

Pasemos ahora al Cuadro VIl-8-A , donde hemos computado la
relación entre la ocupación última o actual del padre y la ocupación
última o actual del encuestado para cada nivel educativo.

La movili

dad intergeneracional total es mucho mayor que la intra generacional,
en especial porque en la primera aparece una proporción mayor de m~

...
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11

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Ql
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Ql
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112

ye considerablemente a medida que aumenta el nivel educativo; por -

Ql

que por cada 100 estables entre los que han hecho estudios univer!!!

11

tarios hay 406 móviles (Ver Cuadro VII-8-8).

1

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Aquí también el porcentaje de estables disminE_

Q)

112

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Q

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cada 100 estables en el grupo sin estudios hay 63 móviles , mientras

.....112

--

o
o

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rrey alguna educación, aunque no sea mucha como en el caso de los

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relacionadas con la cantidad · de educación adquirida; y que en Monte-

11
Ql

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Estos datos nos indican con claridad qu~ , dentro de la vida

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que permanecen estables.

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Q)

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Pero lo que es suma

mente interesante es el hecho que no sólo aumenta la proporción

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o

'ti

o
112
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Ql
o
112
Q)

o

de móviles en sentido ascendente , sino también la de móviles descendentes , con la excepción de los de educación universitaria.
Con la sola excepción de los que no han realizado ningún e.!

F--4

tudio, para todos los grupos hay más posibilidades de que estén en -

�CUADRO VII- 8-A
MOVILIDAD OCUPACIONAL INTERGENERACIONAL SEGUN NIVEL DE EDUCACION ALCANZADO.!/

Sin
estudios

Tipo de movilidad
!Ascenso (dos niveles o más)

Primaria
incomoleta

Primaria Secundaria o
completa preoaratoria

UniversJ
taria

Total

6

10

15

26

50

16

!Ascenso (un nivel)

21

26

29

19

14

24

!Estabilidad

61

43

29

21

20

36

!Descenso (un nivel)

6

14

17

16

15

14

Descenso (dos o más niveles)

5

7

10

18

2

9

100%
(809)

100%
(641)

Total

99%
(355)

100%
(12 83)

101%
(257)

99%

1/ Comparaci6n entre el nivel ocupacional actual o último del encuestado con el nivel ocupacional actual o
último del padre.

CUADRO VII- 8- B
MOVILIDAD OCUPACIONAL INTERGENERACIONAL POR CADA 100 INDIVIDUOS ESTABLES

!Ascendieron

(1)

Descendieron (2)
rrota 1 (1) + (2)

Sin
estudios

Primaria
incompleta

Primaria
completa

45

83

151

220

320

111

18

47

90

163

86

64

63

130

241

383

406

175

Secundaria o Univerftl
preparatoria
tarta

Total

~

...
w

(H

�135

134

una categoría ocupacional diferente que la del padre, más alta o más
baja, que en la misma categoría, llegando esta probabilidad a ser 4

..

veces mayor para los grupos con más que educación primaria.

Anali

zando sólo la movilidad ascendente, vemos que desde educación primaria completa en adelante· las probabilidades de ascender son conitl
derablemente mayores que las de permanecer estable, entre una Y m~
dia y más de tres veces mayores.

Pero para algunos grupos también

las posibilidades de descenso son. grandes: más de una vez y media
para los de educación secundaria y preparatoria, casi las mismas pr_2
habilidades de descender que de permanecer estables para los de edE_
cación primaria completa y los de educación universitaria.

Volviendo

al Cuadro VII-8-A, observamos que para los individuos de educación
secundaria o preparatoria hay un 18% que desciende en forma consid~
rabie, dos o más categorías, casi tanto como el. porcentaje de e_!

la posición educacional; es decir, cu6nto influye la educación del ~

dre en la educación del hijo.

Ya vimos con anterioridad que hay por

lo menos dos variables de considerable influencia en la determinación
de las probabilidades educacionales de ~ individuo: su edad (que se
relaciona con las facilidadei educativas con que se encontró su gell_!
ración en la edad escolar) y el lugar en que residió cuando tuvo la _
edad indicada para asistir a la escuela, ya que como vimos las zonas
urbanas tienen más facilidades educativas que las rurales.

Ahora ve-

remos la influencia de la educación del padre en las probabilidades e
ducativas del encuestado.
La relación entre la educación del padre y la educación del

encuestado la podemos encarar desde dos puntos de vista: primero, _
partiendo de la educación alcanzada por el encuestado veremos de qué
orígenes partió; segundo, partiendo del mismo origen· (educación del padre), veremos qué educación logran ,alcanzar distintos individuos.

tables .
En resumen, este cuadro nos indica lo siguiente: primero, que
los individuos con mayor educación son sustancialmente más móviles
en relación con sus padres; y segundo, que no sólo aumenta la movi
lidad ascendente en estos grupos, sino también la descendente, aunque en proporciones menores.

Es decir, el lograr un nivel educativo

superior al promedio disminuye considerablemente la probabilidad de herencia de la posición ocupacional del padre, quedando más librado
a otras influencias para el ascenso o el descenso ocupacional.

El problema que surge , entonces, es en qué grado se hereda

En el Cuadro Vll-9-A presentamos la relación entre ~ducación
del encuestado y educaci6n del padre, tomando como 100% cada grupo
educacional de encuestados·, vemos entonces que de 1os encuestados
que llegan a tener educación universitaria, solo el 20% son hijos de
personas con educación universitaria, y más de la . mitad de ellos ~
vienen de hogares en los que el padre tenía sólo educación primaria,
Y en muchos casos incompleta.

En el otro extremo de la escala, los

que no han hecho ningún estudio provienen en general de padres que
tampoco hicieron ningún estudio; sólo en el 27!. de los casos los ~

�136

137

...
...10o

C0
N

E-1

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N
N

"

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...

dres tuvieron más educación que ellos.

En términos generales este

cuadro nos indica el aumento general de los niveles educativos de

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N

...

*o

tienen menos que sus padres; y en los grupos con escuela primaria
completa o más, es mayor la proporción de los que tienen más ed~
cación que sus padres que la proporción de los que tienen igual o

... C0

... _,"
(X)

menos educación que sus- padres.

Esto puede verse con más clari-

...
('-.

...
(')

...

1

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...........
_,
O)

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viduos -dentro de cada grupo educacional- tienen más, o menos, !
ducación, por cada 100 individuos que tienen igual educación que sus padres.

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~

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dad en el Cuadro VII-9-B, donde hemos computado cuántos indi-

111 ...

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la población: en todos los niveles (con la lÓgica excepción de los

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1

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... ....
11)
(')

Una impresión un tanto distinta nos ofrecen los mismos d!
tos cuando computamos los porcentajes en la dirección contraria, -

o

-o

...

es decir, tomando como 100% a cada grupo de padres, clasificados

o

por su educación (Cuadro VII-1 O).

IO

O'l
Q)
~

Vemos de esa manera, por eje!!!

C

G)

....

plo, cuales son las diferentes probabilidades que tuvieron los encue.!

Q)

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tados de lograr un cierto nivel educativo, según la educación alcan-

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o

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-o

....e

o

,t

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~

~

Para los hijos de los individuos sin ninguna ed_!:!

cación, prácticamente hay cero posibilidades de llegar a la universi-

fQ,

.......

.,

zada por su padre.

...

...m
....&gt;
QI

;

dad; de los padres con educaci6n primaria incompleta, el 5% de en-

-...."'
o

""'

cuestados llegó a la universidad.

En el otro extremo, el 68% de los

hijos de universitarios también lo son.

De esta forma este cuadro,-

�·r--

•

CUADRO VÜ- 9- B
GRADO DE EDUCACION DE LOS ENCUESTADOS POR CADA l 00 QUE TENIAN
iGUAL EDUCACION QUE EL PADRE
.

Sin
estudios

Primaria
incompleta

Primaria Secundaria o Univers..!
taria
completa ·oren;, ratoria

Total

(l)

-

83

228

709

400

149

Menos educaci6n (2)

37

30

26

25

-

28

113

254

734

400

177

M,s educación

~

Total

(l)

+

(2)

37

CUADRO VII-1 O
EDUCACION DE LOS PADRES SEGUN GRADO DE EDUCACION DE LOS ENCUESTAOOS

Educaci6n del padre
Educación del encuesta

Sin
estudios

Primaria
incompleta

Primaria
completa

Secundaria e Univer~
preparatoria
tarta

Total

Sin estudios

27

6

l

-

-

11

Primaria incompleta

51

41

21

9

-

·38

Primaria completa

16

29

33

17

1

23

Secundaria o preparatoria

6

19

33

37

25

19

Universitaria

+,

5

12

37

68

8

100%
(694)

100%
(214)

100%

99%

Tota 1

'

100%
(897)

100%
(1323)

~

(84)'

�140
141

al mismo Uempo de indicamos el crecimiento de las oportunidades CUADRO VII-11

educacionales, nos da una idea de las diferentes probabilidades de

INDICES DE ASOCIACION POR NIVEL EDUCACIONAL

lograr cierto nivel educativo para las personas que provienen de di_!

.
•

j

tintos orígenes.
Si nos interesa medir con más precisión la herencia de las
posiciones educacionales, es decir cuánto determina la educación -

Indice de asociación 1/

Educación del padre

'

Sin estudios

2.61

Primaria incompleta

l. 14

Primaria completa

1.33

Secundaria (completa o incompleta)

1.83

Preparatoria (completa o incompleta)

4.06

Universitaria incompleta

9.10

Universitaria completa

9.63

Total

1.43

del padre el nivel educativo del hijo, debemos lograr una medida que
abstraiga los efectos del cambio de ,estructura , del aumento general
de la educación.

Con ese sentido, utillzamos un índice de asoci~

. ción, cuyos resultados y fórmula correspondiente figuran en el Cu!_
dro VII-11; este índice nos muestra la asociación entre la educación
del padre y la del hijo, aislando el crecimiento de las oportunidades

para

toda la población.

Cuanto mayor sea el índice, nos indica que mayores son las probabilidades de que el hijo tenga la misma educación que elpadre, e inversamente cuanto más se acerca a la unidad nos indica
falta de asociación entre ambos factores; el índice es menor que la
unidad cuando encontramos un menor número de casos que el que sería esperable al azar en cierta categoría.

En el cuadro present~

mos el índice de asociación para cada nivel educacional del padre
en correspondencia con el mismo nivel del encuestado: vemos allí que el índice es mucho mayor en los niveles altos de educación, y
va bajando progresivamente, pero vuelve a subir para los que no ti~
nen ninguna educación.

Esto nos indica que la asociación, es decir,

1/ Mide la relación entre la frecuencia teórica y la .real: cuando ambas
son igu~les, el. índice es igual a la unidad;· se computa multiplican-

d? el numero de casos en la celda en que coinciden educación del
17dre Y del hijo por el número de casos en la muestra y dividie de resultado por la multiplicación de las frecuencias ~rginale
n o
pondientes • El índice total se tomó calculando la sumatoria des ¡°ºrre.§.
duetos del número de casos y el número total de la muestra di:i~~r~
0
por la sumatoria del producto de las frecuencias marginales:'

t(N.n)

.

t:(n marg •• n marg2)
1
Acerca de la elaboración del índice, véase Glass, D. (ed): Social
Mobility in Britain. London, 1954, pp.218-241.

�143

142

•

la herencia de una posici6n educacional en este caso, es mayor en

qué forma o en qué grado influye la educación en la movilidad social.

los extremos; significa que, aislando el crecimiento de las oportun..!

Podemos plantearnos el problema de la siguiente manera: dada una cier

dades educacionales, las probabilidades de que el hijo tenga la mi,!

ta ocupación del padre, qué educación necesita su hijo para mejorar 0

ma educación que el padre son mucho mayores entre los padres de -

al menos mantener su misma posición.

educaci6n universitaria (incluyendo preparatoria en este caso) Y ta!!

directamente del punto de partida, es decir, de la posición que ocupa

bién entre los padres sin ninguna educación.

el padre; podemos suponer como ejemplo que el hijo de un obrero no_

Por supuesto que esto depende

El índice general de asociaci6n es de l. 43, bastante bajo -

especializado o un vendedor ambulante (ambos pertenecientes al nivel

sin duda, lo que i.Ttdica una estructura poco rígida; pero notamos que

ocupacional más bajo de nuestra escala) tendrá más probabilidades de

ello es cierto sobre todo en los puntos intermedios y no en los extf!

ascenso cuanta mayor educación logre, pero aún logrando completar su

mos: los grupos que menos heredan la posición educacional del padre

educación primaria tiene bastantes probabilidades de ascender (en rela

son los de educac1Ón primaria (incompleta o completa) y educación S!

ción con su padre) al nivel siguiente, de obreros semi-especializados.

cundarta, y son ellos los que cuentan principalmente en un índice g!

El problema es distinto para el hijo de un empleado de oficina (nivel 4

neral de asociación que juzgamos relativamente bajo.

de nuestra escala); es posible que para éste terminar la escuela Prim_!

Resumiendo lo dicho acerca de la relación entre educación -

ria solamente signifique tener muy pocas posibilida~s de ascender ocu

del padre y educación del hijo, diremolJ que: primero, observamos un

pacionalmente, o incluso de mantener la misma posición.

aumento general de la educación en la generación actual, con mayores

mo más alto de la escala, el hijo de un profe sionista

oportunidades para todos; segundo, que aún así las probabilidades de

puede esperar mantener la misma posición logrando una educación uni-

llegar a una posición educacional media o alta están en directa rela-

versitaria, Y sus probabilidades de descender aumentan cuando no logra

ci6n con la educación del padre; y tercero, que el autoreclutamiento

tal educación.

es notoriamente mayor en los extremos de la escala educativa que en

especiales: en el más bajo el descenso es imposible, y en el más al

los puntos intermedios, lo que nos indica que en términos educacion.!

to no podemos encontrar ascenso; claro que en alguna medida esto se

les los grupos más altos y más bajos tienen más posibilidades de c01!

debe a limitaciones de la metodología empleada , pero en términos rela

servar, los primeros sus privilegios y los segundos sus desventajas,

ti vos es cierto, ya que en el nivel inferior pueden haber variaciones, _

Trataremos de determinar a continuación específicamente en·

O

En el extre
alto directivo

En ambos extremos de la escala tenemos situaciones -

lo mismo que en el superior, pero no importantes.

�145
CUADRO VII- U

144

tDUCAClON POR MOVIIJDAD INTERGENERACIOHAL PARA DISTIHT08
NMLE8 OCUPACIONALES DEL PADRE

En el Cuadro VII-12 presentamos la relaci6n entre educaci6n

A. PADRE EN NIVEL OCUPACIONAL 1 &lt;iúa beJo)

alcanzada y movilidad ocupacional de los encuestados en relaci6n con
sus padres , para distintos puntos de origen.

•

Primaria

En la parte A del cua-

.........

Total

ria

teell■O

44

64

84

52

ltAl»lld■ d

5&amp;

36

1'

41

100"

100"

100"

100"

dro vemos la relaci6n para los encuestados cuyos padres están ubi&lt;=;!
dos en el nivel m&amp;s bajo de la escala ocupacional, y por lo tanto
oUI

sólo encontramos encuestados estables o con movilidad ascendente. Vemos que del total, han ascendido el 52% de los encuestados, pero

••

PADRE EN HlVEL OCUPACIONAL 2 6 3

el porcentaje de ascendentes es mucho mayor cuanta más educaci6n haya logrado el encuestado.

MAa que
Prt-1,i

Los encuestados que no lograron compl~

Total

ria

34

57

32

tar la educación primaria tienen más probabilidades de permanecer en

24

11

25·

el mismo nivel que sus padres que de ascender; de los que complet~

43

25

43

101"
53

100"
3581

100"

ron la educación primaria ascienden casi dos terceras partes, y de los que hicieron algún estudio post-primario ascienden más de cuatro

otal

c.

101"
468

PADRE EN HlVEL OCUPACIONAL 4 6 5

de cada cinco.

nlversl_
t■rla

Total

En la parte B del mismo cuadro vemos la relación para los e.!!.
cuestados cuyos padres están en los niveles 2 ó 3 (especialmente: .2
breros especializados y semi-especializados, pequeftos comerciantes o
dueftos de talleres familiares, etc.); en esta situación, cuando los e.!!.

~nao

6

30

at■bil.ldad

u

25

•

19

■censo

77

45

6

45

101"
125)

100"
182)

ot ■ 1

37

86

100"
(102)

101"

cuestados no logran terminar la educación primaria tienen más proba~
O. PADRE EN NIVEL OCUPACIONAL i 6 7

lm&amp;■

aleo)

lidades de descender que de mantener su posición o ascender, y aún
Educ:acl6n del

cuando terminan su educación primaria sin realizar otros estudios el porcentaje que asciende (34%) es inferior al que desciende.

La tende_!!

cia se invierte claramente entre los que realizaron algún estudio post-

IMovllldad
ntergeneracionlll

meno■

Universitaria

Total

~st■ bUlded

22

58

40

"°1cen10

78

42

60

100"

100"
(82)

100"

lrot ■ l

primarto: entre ellos son más los que ascienden (57%) que los quema.!!.

encuestado Pn,pen,toda (

(741

r

�146
147

tienen su posici6n o descienden considerados juntos.

Esto nos in&lt;!!
i'\alamos más arriba' estos encuestados no tienen posibilidad de mo

ca que para los encuestados cuyos padres tienen ocupaciones manU!

verse en forma ascendente (en realidad' los encuestado
s cuyos pa-

les altas, ya la escuela primaria no es suficiente, en términos pro-

•
porcionales, para ascender ocupacionalmente, sinO que deben realizar

dres están en el nivel 6 pueden moverse hacia ..1 7,
"
pero en este
caso a dichos individuos l os incluimos junto con los
estables; los

estudios posteriores.
La parte C del cuadro discrimina la relaci6n entre educacién

y movilidad ocupacional para los encuestados cuyos padres están en
los niveles 4 ó 5 (jefes y empleados de oficina en general, agentes
de ventas, propietarios de comercios o industrias con algÚn personal.
etc.).

Aquí también observamos una relaci6n muy estrecha entre

Id!!

cación y movilidad ocupacional: cuanto mayor es la educaci6n alcanzada, hay una mayor proporción de encuestados con movilidad as~
dente y una menor proporción con movilidad descendente.

S6Io que·

a este nivel las exigencias son mayores~ la proporción de móviles •!

que bajaron del nivel 7 al 6 está n i nel uidos con los de movilidad descendente ' como l o hemes hecho en todos
los cuadros anteriores:
en el cuadro e ' por ejemplo, un individuo que
paso, de la categoría
5 a la 4 está ubicado con los des~endentes, Y uno que pasó de la
categoría 4 a la 5 con los de movilidad ascendente).
Para estos encuestados la posibilidad de mantener el nivel
alcanzado por el pa dre está en función casi d
irecta de la realización
de estudios universitarios: aquellos que los realizan' pueden conservar su posición en el 58% de lo s casos, mientras que los que tienen
educación en escuelas preparatorias

candentes es muy grande (86%) entre ~os que realizaron estudios

W!!

o menos ' sólo lo pueden conser-

var en el 22% de los casos.

versitarios, pero entre los otros hay más encuestados que descienden
que los que ascienden.

Esto es mucho más notorio entre los que blD

hecho sólo estudios primarios, pero es también cierto para los que ti!
oen educación media pero no realizaron estudios superiores: en el

Esto nos dice que los hijos d
e profesio
nistas o de directivos de empresa
pueden conservar la posición de sus
padres sólo realizando estudios universitarios (en términos
proporcion_!
leS, por supuesto).

1J1.1

En sus diversas
mer caso descienden 77% y en el segundo 45%.

En todos los calOI

la proporción de estables es muy baja, siendo el porcentaje de esta·
bles más bajo de todo el cuadro.
Por último, tenemos a los encuestados cuyos padres esün,!

pa rtes,

este cuadro nos lleva a una conclu-

sión m•c1y cara:
1
las posibilidades de ascenso ocupacional están direc
tamente relacionadas con las posibilidades de obtener una educación a
decuada.

Lo que nos dice cada cuadro por sepa d
ra o, es cuál es el _

nivel de "educación adecuada" para
bicados en las categorías 6 y 7 de la escala ocupacional; como lo IIJ

cada origen, o cuál es la educa-

ción proporcionalmente suficiente
para ascender según el punto de pa_r

�148

149

tida. . S6lo pa19 el punto de partida iús bajo (encuestados con pa-

cia en educación a una diferencia en ocupación.

dres en nivel 1) la educacién prtmar1a ofrece muchas posibilidades

Como vimos anteriormente, una proporción bastante alta de

de ascenso: ya en el nivel siQUiente, és~ no resulta suficiente y

nuestros encuestados tiene mayor educación que sus padres, debido

aparece la educacién post-primaria como requisito para ascender. En

al crecimiento general de las oportunidades educacionales.

los niveles no-manuales, del 4 al 7, sólo la educaci6n universita-·

Cuadro VII.. 13 vemos los porcentajes de encuestados que experimeE_

ria facilita el ascenso, o la permanencia en un nivel alto.

taron movilidad intergeneracional ascendente cuando tienen una edu

Resul-

En el -

ta obvio pero necesario recalcar que la educación no asegura o su

cación máis alta, igual o más baja que la de sus padres.

ausencia no impide necesariamente un ascenso ocupacioDal: nuestros

que en dicho cuadro sólo se expresan los porcentajes de movilidad

datos nos seilalan ·simplemente que hay iús gente que asciende (da-

ascendente; la celda ubicada en la primera línea y en la primera

do un cierto origen) cuanta iús educación tiene.

Nos dice por eje!!!

lumna significa que del total de encuestados cuyos padres no tienen

plo que de los encuestados cuyos padres están en los nivel~s 4 ó S,

estudios y que ellos tienen más educación que sus padres (es decir,

cuandÓ han reallzadO estudios universitarios (completos o no) 86 de

que han hecho algún estudio), el 42% ha ascendido de ocupación . -

cada 100 encuesta~s ascendieron con respecto a sus padres; cuando

El 58% restante en ese caso ha permanecido estable o ha descendi

han hecho sólo estudios primarios, o menos, 6 encuestados de cada

do, y queda omitido del cuadro.

100 ascendieron.

Nótese

~

Esto puede leerse de dos formas: primero, aún con

En la columna de los totales vemos que para toda la pobl!

una educación muy baja -en relación al origen- se puede ascender. -

ción, la proporción de encuestados con movilidad ocupacional asce_!l

segundo, pero comparativamente las probabilidades son ínfimas (6 de

dente es mayor cuando su educación es más alta que la de sus pa-

cada 100 frente a 86 de cada 100).

dres: entre éstos, el 46% ha ascendido, mientras que entre los que

Otra forma de encarar el problema de la relación entre eduC_!

ción y movilidad es analizando la incidencia de la movilidad educa-cional en la movilidad ocupacional.

tienen la misma educación o menos han ascendido el 35% y el 28%
respectivamente.

la pregunta en este caso es la

Esta relación se mantiene en los distintos orígenes educaci_Q

sigUiente: dada una cierta educac16n del padre, qué posibilidades de

nales, con excepción de los encuestados cuyos padres tienen educa-

movilidad ocupacional tienen los encuestados cuando tienen más, igual

ción universitaria: entre éstos, la proporción de móviles ascendentes

Es decir, cómo afecta una difere,!l

es similar entre los que tienen la misma educación o educación más

o menos educaci6n que sus padres.

{
\

�150

-...
111

{!.

-,f

111

i:

s

p

w
•• ~
w

~~

o

§

8.

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02:

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C)

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Q ::i

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a:

~

~1

w-

Q)

QW

IO

C")

•

N

.

.,,
11)

'

educación superior, incluso a los que han hecho estudios de post-91!

&gt; experimentan ascenso ocupacional en ran a sus padres en educacion
mayor proporción que los que tienen igual educación que sus padres,
y éstos a su vez tienen porcentajes de movilidad ocupacional maycres

a:,

•

•

que los que alcanzaron menor educación que sus padres.

de encuestados cuyos padres no tienen ninguna educación la posibi!!

.,,

11)

N
C")

...
N

da.
En síntesis, nuestros datos nos indican que cuando nuestros

N

encuestados experimentan un ascenso educacional, tienen mayores ~
o

1

C")

sibilidades de lograr también un ascenso ocupacional.

ID

Por último, queremos entrar a1,1nque sea brevemente en el Pr:2

~
8.

blema de la educación especializada.

111

u

Afirmamos a todo lo largo de -

J

- -s
~ ...,, ..,., ...

oo. .go

En el caso

C")

Q)

~
1-a

Excepto en dicho grupo, siempre lós encuestados que supe-

dad de tener menos educación que sus padres queda lÓgicamente excli&amp;

- .,,

C ,:,
-C1l ...
::i

Oz

w~

N

Gl

w :¡

ºª
g¡

C")

o

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..:a o

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&gt;- Q

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...

111
111 ...
-

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N

Q)

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a,

1

~a

..:a

~1

baja que sus padres (educación más alta nó pueden tener, ya que en

~III ...o

,, e

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~
wo

C")

00
N

duado).

ºº
~w
C1l C)

...
...

•

u~

o :z:
C)

11)
C")

IO

la categoría universitaria incluimos a todos los que han hecho alguna

i i::

~,

•

151

1

:iID
Q)

::i

o
e

Q)

111

111

Q)

.a...

o
u

:i
.·•

::i

01

este capítulo que cuanta más educación tiene un individuo más altas

....

son sus posibilidades de obtener ocupaciones superiores en la jerar-

..,

quía, debido a los requisitos que plantean las ocupaciones más espe

111

.8

ID •

:¡

-

.

cializadas.

Pero en el caso de la educación post-primara podemos -

111

J

::i .

preguntarnos cuál es el valor instrumental relativo de distintos tipos

'!'

de educación.

Podemos comenzar seiialando dos carreras educativas

distintas: una de ellas es la que lleva a la Universidad, y por lo ta~
to demora la especialización hasta llegar a dicho nivel con el própo~

�153

152

ocupacional que tienen los individuos con educación media (alguna ed.!:!
to de dar al individuo una formación previa IÚs amplia que le permita
cación post-primarla, sin llegar a la escuela profesional), diferencia.!l
a su vez llegar a un nivel IÚs alto de especialización.

..

La segunda,

do entre aquellos que han realizado estudios especializados y aquellos
que no desemboce en una carrera universitaria, tiende a darle al inq!
que no.

Los resultados pueden verse en el Cuadro VII-14 •

viduo una especialización ocupacional en poco tiempo (aunque por S.!:!
Observamos que dél total que han realiZ«!do un ado o más de
puest~ en un nivel JÚs baj~ que la Universidad); significa un aprendJ
estudios en este nivel y con especialización ocupacional, los que ª.!
zaje centralizado en una tarea, e incluimos aquí el realizado en la e.!
cienden ocupacionalmente son la mitad, mientras que de los que han
cuela comercial, industrial, o el magisterio.
hecho estudios por el mismo período de tiempo pero sin especialización
En otras palabras, una significa especialización ocupacional
sólo asciende el 36%.
a largo plazo y la otra a corto plazo.

El problema se plantea cuando

Los porcentajes de descenso intergeneracional-

son respectivamente 29% y 45%.

la carrera se interrumpe, como suele ocurrir, y el individuo no llega Estos datos nos indican que cuando los estudios realizados pe.!!
a la escuela profesional.

Teóricamente, dicho individuo queda en de_!
sando en una especialización profesional fracasan, las posibilidades oc.!:!

ventaja en términos ocupacionales en relación con otro individuo que,
pacionales resultantes son menores que cuando se realizan estudios a habiendo dedicado igual número de ai'ios a estudiar, logró una cierta corto plazo dirigidos hacia una especialización no profesional. Esto mue.!
especialización a corto plazo; la preparación que recibió el primero era
tra un punto débil de la educación media entendida sólo como un paso

i,!l

adecuada para la prosecución de una carrera profesional, pero si bien
tennedio entre la escuela primara y la educación profesional; por supuesle da ventajas sobre aquel que no realizó ningún estudio post-primario,
to, tiene una contrapartida en el hecho de que cuando es exitosa y ll~
su educación no lo habilita directamente para una tarea como en el C_!

va a la carrera profesional asegura una especialización a un nivel más so de que hubiese realizado algún estudio especializado a corto plazo.
alto.

Pero cuando no lo es, como ocurre más a menudo de lo que qu~

De hecho, muchos de nuestros encuestados que abandonaron en algún

rríamos, el individuo queda en una desventaja relativa.
momento la escuela secundaria o preparatoria, o que habiendo compl~
tado alguna de estas no siguieron más allá, buscaron realizar algún Perspectivas futuras
otro tipo de estudios al mismo nivel (es decir, educación media) pero
con especialización ocupacional.
Hemos visto en los párrafos anteriores la importancia que tieVeremos entonces cuáles son las oportunidades de ascenso -

�154

155
ne la educación en la determinación de la"S posibilidades ocupacionales
y en la movilidad social del individuo.

..

Cabe preguntamos ahora hasta

CUADRO VII-14

qué punto nuestros encuestados son conscientes del valor de la educaEDUCACION ESPECIALIZADA y MOVIUDAD OCUPACIONAL INTERGENERACIONAL,
PARA ENCUESTADOS _CON EDUCACION ME~IA

ción, y cómo se manifiesta esto en la generación de los. hijos de los encuestados.

Educació?
medial

IMovilida
ocuoacional

Especializada

No
especializada

Total

medir cuál es el valor que atribuyen los encuestados a la educación c,2

~scenso

50

36

46

21

20

21

-

!Estabilidad

En el cuestionario incluimos dos preguntas con la intención de

mo medio para el "progeso" individual.

Ambas preguntas son muy gen!

rales, y no pretendían medir cuánta educación piensan qúe es necesaria,
sino simplemente qué valor tiene la educación en general.

;Descenso
tt'otal

29

45

34

100%
(460)

101%
(179)

101%

Como vemos

en el Cuadro VII-15, la mayoría de lo,a encuestados afirmó que es un factor muy importante: la primera pregunta está planteada en términos P.2
sitivos, y frente a ella el 80% se mostró de acuerdo, mientras que la -

l/ Por educación media entendemos aquella que se obtiene -en escuelas
- secundarias comerciales, industriales, normales (excluída normal S_!:
perior) y pr~paratorias. Por educación esRecializada entendemos aqu~
na que entrena al individuo específicamente para una tarea, Y por lo
tanto en este caso incluye a los que han estudiado en escuelas come_r
ciales industriales y normales, y excluye a los de secundaria Y PI'!
parato;ia En ambos casos hemos incluído a todos los encuestados que
tienen ~ ai'io O más de educación media, y que no han llegado a la escuela profesional superior.

s~gunda , planteada en términos negativos, recibió el acuerdo del 18 %de
la muestra.
En relación con la primera pregunta, no encontramos grandes q!
ferencias entre nuestros encuestados clasificados según su ocupación a~
tual; sólo el · grupo ocupacional más bajo respondió en una proporción un
poco mayor de acuerdo con que para progresar un individuo Joven debe estudiar mucho.

En relación con la segunda pregunta, hay algunas dif,!

rencias, en el sentido de que cuanto más alta la ocupación hay una m!
nor proporción que está de acuerdo con que los hijos deben comenzar a
trabajar pronto y no pasar muchos ailos estudiando.

Es claro que las -

diferencias no son grandes, pero parece que los grupos ocupacionales -

�156
CUADRO VII-15

157

NIVEL OCUPACIONAL ACTUAL POR ACTITUD FRENTE A IA IMPORTANCIA
DE IA EDUCACION

bajos afirman su acuerdo con una proposición muy general acerca de
la importancia de la educación, pero en algunos casos también pien-

•PARA QUE UN JOVEN PROGRESE TIENE QUE ESTUDIAR MUCHO: SI NO LO HACE LE
UD"
SERA MUY DIFICIL PROGRESAR. ESTA
.:

A.

san que convendría mucho a sus familias que los hijos comenzaran a
[Nivel ocupacional actual

1

2- 3

4- 5

6- 7

trabajar IX'Onto.

Total

Pero veamos ahora cuánta educación piensan nuestros encues~
~uy de acuerdo

22

22

25

28

23

,

dos que es conveniente (o posible)
acuerdo

63

SS

SS

49

57

En desacuerdo

12

21

18

21

18

~

-

sus hijos; en el Cuadro VII-16

vemos que la mitad de los encuestados que tienen algún hijo varón

.

estudiando afirmó que piensa enviarlo a la universidad para realizaruna carrera profesional.

IMuy en desacuerdo
Total

para

2
99%
(1172)

2
100%
(1468)

1
99%
(550)

2
100%
(240)

Aquí sí, las diferencias entre los encuesta-

dos, clasificados según su ocupación, son bastante importantes; en-

2

tre los encuestados de ocupaciones manuales (nivel l y nivel 2-3) -

100%

hay 33 y 18% respeetivamente que piensan que sólo podrán enviar a

su hijo a la escuela primaria, mientras que entre los otros encuest~
dos no hay ninguno que haya dado esa respuesta.
B •PARA QUE IA FAMILIA PROGRESE, ES MEJOR QUE LOS HIJOS EMPIECEN A TRABAJAR
• PRONTO y NO QUE PASEN MUCHOS Af~os ESTUDIANDO. ESTA UD.: ti

mo, el 100% de los encuestados en las categorías ocupacionales más

INivel ocupacional actual

1

2- 3

4- S

6- 7

Total

altas (6- 7) afirmó que piensa dar a sus hijos una educación profesi,2

1

nal.
Muy de acuerdo

IDe acuerdo

2

2

t

-

1

25

17

6

4

17

En el otro extre

Como vimos en el parágrafo anterior, la proporción de encues-

tados con movilidad ascendente (entre aquellos cuyos padres tenían
ocupaciones no-manuales) era mucho mayor cuando habían realizado
estudios universitarios, y entre los que no habían hecho este tipo de

~n desacuerdo

61

67

67

71

65

estudios había altas proporciones de estables y móviles en descenso;

~uy en desacuerdo
Total

12

100%
(1153)

14
100%
(1459)

27

100%
(550)

25
100%
(234)

16

99%

-

mirándolo desde otro punto de vista, vemos en el cuadro que estamos
analizando que los encuestados con ocupaciones no-manuales casi en
forma unánime piensan dar educación universitaria a sus hijos, lo que

�159
158
puede interpretarse como una toma de conciencia del hecho de que
sus hijos no podr6n ascender (o permanecer estables) en relación I profesional.
con ellos si no logran adquirir una educacion

•

CUADRO Vll-16

Por s_!!

puesto que el otro factor involucrado es la con~iencia de posibilicf!

NIVEL OCUPACIONAL ACTUAL SEGUN IA AS~CION EDUCACIONAL
PARA LOS HIJOS VARONES -

des económicas para enviar a sus hijos a la universidad.

1

Aún entre los encuestados con ocupaciones más bajas el -

2- 3

4-5

Total

6- 7

1
l~~l
~spiración educa

l

!Primaria

33

18

-

-

17

~ecundarta

22

18

3

-

15

23% expresó su deseo de enviar a sus hijos a la universidad, y e_a
tre los encuestados en el nivel ocupacional inmediato superior casi
la mitad se manifestó de igual forma; podemos considerar estas af!!:
maciones como un tanto optimistas, ya que no P&lt;&gt;dr'n seguramente llegar a la universidad tantos como los que se proponen sus padres,

!Comercio, técnica Y similares

22

20

12

-

18

Profesional ·

23

45

85

100

50

100%
(272) ·

101 %
(462)

100%
(156)

pero esto nos revela un nivel de aspiraciones educacionales bastante
alto.
En realidad tanto los resultados analizados en las dos pa_r

Tota 1

100%
(88)

100%

,

con su situacion económica,
1/ Se utilizó la siguiente pregunta ·• " ¿ Dehi acuerdo
o) a estudiar?" Aquí presentamos hasta cuándo piensa mandarlo; su e jtienen algún hijo varón estudiandolas respuestas dadas por aque os qu
,
i • má alta
en la actualidad; si tiene varios' se considero la aspirac on
s
.

tes del Cuadro VII-15 y en el Cuadro VIl-16 nos indican que la gran
mayoría de los encuestados atribuyen gran importancia a la educación
como medio de progreso.

Pero, ¿en qué grado pueden cumplir susª.!

piraciones ? Una forma de verlo es considerando cuánta educación han
obtenido sus hiJos.
Veremos Primero cuáles son las posibilidades que tienen nue.!
tros encuestados de continuar manteniendo a sus hijos mientras estudian .

Esto puede determinarse conociendo qué hace el hijo varón ID!

yor; aunque en algunos casos el hijo ya no está en edad de continuar
estudiando, o ya ha completado sus estudios, esto nos puede dar una

�161

160
impresi6n bastante general del problema.

Los datos, clasificados S,!

gún el nivel ocupacional actual del encuestado, figuran en el Cuadro
VII-17.

Vemos allí que para todos los encuestados que tienen algún
CUADRO VII-17

hijo varón · de 15 aflos o más (y tomando en cuenta sólo al hijo ~--

NIVEL OCUPACIONAL ACTUAL SEGUN IA SITUAClON OCUPACIONAL

DEL HIJO VARON MAYOR l/

yor), el 23% trabaja y el 5% trabaja y estudia al mismo tiempo; entre
los distintos niveles ocupacionales encontramos diferencias importan-,.
tes: mientras en el nivel inferior el 13% estudian (incluyendo a los que estudian y trabajan), en el superior tenemos que el 65% estudia.
No tenemos ninguna raz6n para suponer que estas diferencias se deben

l

1

2- 3

4-5

6- 7

Total

75

62

54

32

63

9

23

34

65

23

4

5

10

-

5

Otras.

12

10

2

3

9

Total

100%
(287)

100%
(284)

lttua

irrabaja
¡'

'

Estudia

. .

a un promedio más alto de edades en los hijos de los encuestados en

ocupaciones más bajas, lo que los situaría en · mayor proporción fuera

il'rabaja y estudia

.

.

de la edad para estudiar; las diferencias se deben seguramente a di,!
tintas oportunidades económicas para continuar dando educaci6n a sus
hijos.
Otra forma de encarar el problema es determinando cuál es la

l/ Se

lo 'hemos hecho en el Cuadro Vll-18, donde relacionamos este dato con
Con algunas precauciones, este cu_!

dro puede ser comparado en forma fructífera con el Cuadro Vll-1 O (re}!

ci6n entre educación del padre del encuestado y educación del encue.!
tado).

La precaución más importante a tener en cuenta es que los

I!!

jos de los encuestados están en muchos casos estudiando actualmente,
y por lo tanto la educación- alcanzada hasta ahora puede no ser la d,!

finitiva; esto ocurre entre nuestros encuestados en una proporción mu-

100%
(62)

100%

;omó en consideración sólo a los encuestados que tienen algún hijo
varon de 15 aflos o más; se presenta sólo la situación del hijo mayor.

educación alcanzada por el hijo varón maya- de los encuestados, como

el de educaci6n del encuestado.

100%
(123)

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cho menor, debido a la distribuci6n de . edades.
Para los encuestados que no han realizac!o ningún estudio,

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... -...

C')

o

111

•

do ningún estudio, sus hijos Uos encue!tadod sólo el 6% realizaron
estudios post-prlmarics (Cuadro VII-10).

Lo mismo ocurre comparan-

do los hijos de personas con educación primaria incompleta y compl~
ta en ambos cuadros: siempre es mayor la proporcién que ha realizado estudios post-primarios entre los hijos de los f&gt;ncuestc.dos que eE_

ria completa: 79% y 45%, respectivamente}.
La precaución anotada anteriormente debe tenerse en cuenta

C')

versitaria: vemos en estos casos que el Sl % y el . 49% respectivameE_
te (Cuadro VII-18) tienen educación media, pero muchoE de ellos pu_!
den alcanzar todavía educación universitarta, y por lo tanto no se -

-o
C&gt; 'ti
'ti :i

~

ID

dro VII-18): para los padres de los encuestados que no han reali~

sobre todo entre los hijos de encuestados con educación me~ o un_!

111

e:: 111
~ ~
o o
8::, e::C&gt;

...

vemos que sus hijos tienen en un 15% educación post-primaria (CU!,

tre los encuestados (para primaria incompleta: 37% y 24%, para prim~

et ...g
e:: 'ti

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163

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los puede comparar estrictamente con los individuos correspondientes

!

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del Cuadro VII-10 •

8.

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'ti
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C1l

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En sfutesis, vemos que las cportunidades educacionales de

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...
...
- .....
ID

B
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G)

ID

e::

o

&gt;

::,

los hiJoe de los encuestados están en gran medida determinadas por
la educación alcanzada por los encuestados.

Pero al mismo tiempo,

las probabilidades de obtener una mejor educr.ci6n (partiendo de un
cierto nivel educativo del padre) son mayores en la generzción de los hijos de les er,cuestados que en la generación de los tncues~

�164

165

dos mismos.
También a efectos comparativos hemos computadq el índice
de asociación entre la educación del encuestado y la educación del
CUADRO Vll-19

hijo, tal como lo hicimos anteriormente entre la educación del padre
qel encuestado y la educación del encuestado.

INDICES DE ASOC::IACION SEGUN EL NIVEL EDUCACIONAL

En este caso otra -

precaución que debe tenerse en cuenta, y que en menor grado se apg
ca también a la comparación anterior, es que al analizar la relación
entre encuestados y sus hijos trabajamos con un número bastante m~

IEducaci6n del encuestado

Indice de a sociaci6nl/

!Sin estudios

4.51

nor de casos , debido al simpl'e hecho de que los encuestados que ti!
nen al menos un hijo varón de 15 ai'ios o más no son muchos.
El cál01.1lo de los índices de asociación figura en el Cuadro

Primaria incompleta

1.41

Primaria completa

0.66

Secundaria &lt;completa o incompleta)

1.02

!Preparatoria (completa e incompleta)

2.78

!Universitaria (completa o incompleta)

3.14

rI'ota l

1.35

VII-19, y los resultados pueden compararse con los que figuran en el
Cuadro VII-11.

El !r.dice total, es decir el cálculo de la relación -

entre la educación del encuestado y la misma educación del hijo, es
de l. 35 (mientras que para la relación entre padres de los encuestados y encuestados era de 1. 43); recordemos que cuando el índice es
menor nos indica una menor relación.

También en este caso el

!ne!!

ce es mayor en los extremos (individuos sin educación e individuos
1

c!:;n educación preparatoria o universitaria) que en las categorías intermedias, y por lo tanto son válidas las mismas consideraciones h~
chas anteriormente respecto a una mayor movilidad educacional en las
categorías intermedias.

1/ Relación entre la educación del encuestado

Y la educación del
hijo varón mayor, para los que tienen algún hijo varón de 15
a~~s o más. Acerca de la construcción Y significado del índice
v'=se el cuadro VII-11.
•

�167
166
Conclusiones

descendente, pero en especial a la primera.
D. Si bien han aumentado las oportunidades educacionales para todos,

Para finalizar, resumiremos brevemente las principales

hay una estrecha relaci6n entre la educaci~n del padre y la del e.!!

CO,!l

clusiones a las que hemos arribado en este rápido análisis de los

cuestado, de tal forma que las posibilidades de lograr una educa-

datos de educación que surgen de nuestra encuesta,

ción superior son directamente proporcionales a la cantidad de edu

'

cación que tiene el padre,

A. Nuestros encuestados tienen en promedio u.na situc::ción educati-

La asociacion
• es mayor cuando la edu
r

-

va mejor que la de sus padres, y dentro de r,ü;;tra mu6sti:a, las

cación del padre es alta, o muy baja, de tal forma• que en estos -

generaciones más Jóvenes son más educadas que las más viejas.

casos las posibilidades de perder su posición (para los primeros)

Esto refleja el crecimiento de las oportunidades educacionales -

0

.

con el tiempo,

.-.

.,.

Otra variable que tiene una considerable incide_!!

.

cia es el tamaño (rural o urbano) de la comunid~d de origen del

de avanzar (para los segundos) son menores que las de· los otros

grupos •
E. Dado un cierto punto de partida (ocupación del padre) cuando mayor sea la educación del individuo mayores son sus posibilidades

encu~stado.
B. Existe una estrecha correlación entre ocupación y educaci{m, de

de ascenso ocupacional, y viceversa.

Según cuál sea el punto _

tal forma que para cada tipo de ocupaciones, clasificadas Jerár-

de partida, es diferente el límite educacional .exigido para ascen-

quicamente, encontramos un nivel educativo "aproplado" o pred,2

der (o no descender), de tal forma que para los que parten de ocu

minante; cuanto más alta está una ocupación en la jerarquía oc~

paciones manuales bajas (padre), con completar la educación prim!

p;1cional , más alto es el nivel educativo promedio de los indi'1

ria tienen muchas posibilidades de ascenso; para los que parten de

duos.

ocupaciones manuales altas (padre), el límite ya está fijado por aj

En las ocupaciones manualEs p~dominan los individuos-

.

c.

~

con educación primaria; en las no-manuales de nivel bajo, los

gún estudio post-primario; los que provienen de ocupaciones no-ma

indh,.iduos con educación media, y en las no-manuales de nivel

nuales bajas (padre), necesitan educaci6n universitaria para que _

alto los que tienen educación universitaria.

sus posibilidades de ascenso sean mayares que las de estabilidad

Cuanto mayor es la educación alcan?ada por el individuo, may,2

o descenso; Y ?Ira los hijos de personas con ocupaciones no-manu!

res son sus posibilidades de movilidad ocupacional, tanto dentro

les altas, la educación universitaria es casi un requisito para no-

de su vida (intrageneracional) como en comparación con su padre

perder sus posiciones,

(intergeneracional); esto incluye a la movilidad ascendente

y

a la

.

--

-

�169

168

mismo origen (educación del padre), las probabilidades de obteF. Cualquiera sea la educac16n alcanzada por el padre, las posibilid'!,
ner una educación media o superior son mayores en la generación
des de ascenso

""cional
OCU..-

intergeneracional del encuestado est-'n
de los hijos de los e~cuestados que en la de los encuestados.

en relaci6n directa con sus posib~dades de haber obtenido mayor
Por último, la asociación entre la educación del individuo y la de
educac16n que su padre: Y viceversa, las posibilidades de deseensu padre es levemente inferior en el caso de los hijos de encue.!
so son mayores cuando se alcanza educaci6n igual o menor que el ·
tados que en el caso de los encuestados, lo que nos indica que
padre.

aparte del crecimiento general de oportunidades educacionales en
G. Cuando la educaci6n media no lleva al individuo a una carrera pr~
la generación más Joven encontramos una menor determinación de

fesional, sus posibilidades de ascenso ocupacional son mayores sus posibilidades educativas por el nivel alcanzado por el padre
en los casos en que Uene una educación media especializada que
que la que habíamos encontrado en la generación de los encuescuando su educación media fue sólo un camino (intenumpido) hacia
tados.

Las conclusiones que figuran en este punto están limit!,

la especialización profesional.
das por algunas características propias de nuestra muestra, rela
H • . Los encuestados atribuyen en su gran mayoría ~a importancia

CO,!!

tivas a la edad de los encuestados y en consecuencia .a la edad
siderable a la educación como medio de progreso, en forma basta_!!
te independiente de su nivel ocupacional.

Sin embargo.!se plantean

metas distintas para la educació~_ de sus hijos de acuerdo con sus
posibilidades (medidas por su nivel ocupacional): estas metas paf_!
cen concordar en términos generales con lo seftalado en el punto E. de estas conclusiones, es decir, con los niveles de educación
que, dado cierto orioen, hacen que las probabilidades de ascenso
sean mayotes que las de estabilidad o descenso.
I. Las probabilidades de continuar estudiando despué~ de los 14 aftos
de edad y de alcanzar una educación post-primaria para los hijos
de nuestros encuestados, est4n en relac16n directa con el nivel ed~
cativo alcanzado por los encuestados.

Sin embaroo, partiendo del

de sus hijos.

�LA ELECTRIFICACION DE "EL FRAILE" EVALUACION DE
UN PROYECTO"'

Lle. Blanca Estela Garza Trevifto
Introducción

Actualmente el gobierno mexicano muestra gran interés en llevar
la electricidad al campo. Los argumentos que se han venido exponiendo
son que se fortalece la Reforma Agraria al mejorarse la vida de los agricultores y al hacerse accesible el uso de equipo para industrializar las
cosechas. El gobierno ha dejado entrever su creencia de que la electrtficación rural, si bien representa un esfuerzo para el país, en alguna forma coadyuva al desarrollo nacional.

El Presidente D{az Ordaz, en su informe del lo. de septiembre de
1967 mencionó que "se llevó flúido eléctrico a 1 250 · 000 habitantes distribuidos en 840 poblados". Por otra parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que del lo. de septiembre de 1966 al 31 de agosto
de 1967 se electrificaron 2. 3 pueblos diarios. (Aproximadamente 819 pueblosl.Y

Las cifras anteriores no dejan dudas de la importancia de dichos
proyectos por lo que resultaría valioso un estudio que intentara evaluar
los costos y beneficios de la electrificación rural en el país e in di car
las líneas de política más convenientes .

.!/

Debido a que los costos de electrificación rural aumentan a medida que
se electrifica el campo ya que van quedando sin electricidad 1os poblados más alejados, es probable que en el futuro ese ritmo de electrificación disminuya.

*

Trabajo presentado como requisito del curso Evaluación de Proyectos,
impartido por el Dr. Michael Gómez.

�173

172
suplir con la información de algunos de los habitantes del pueblo, lo que
ayudó a dar un aspecto más completo al trabajo.

Este trabajo tiene por objeto hacer una evaluaci6n de 1 proyecto
de electrificación del poblado "El Fraile" situado en Montemorelos, Nuevo León. Se inicia haciendo una presentaciÓn de los datos de línea de

Datos de línea de base

b.!

se que se pudieron obtener, se cootinúa con sugerencias me todol6gicas
Antes de pasar a analizar el proyecto es conveniente hacer una

para realizar el proyecto "ex-ante•, posteriormente se analizan los flujos
-

-

- • - -

.....:r.,.

_;. -~

de costos e ingresos del proyecto, s e hace una comparación con los re- ·

- - ·---

exposición de los datos de línea de base que se pudieron obtener.

sultados de la electrificación en el "Ejido El Fraile" y finalmente se .,._ :
ponen las conclusiones •

La Junta de Electrificación del Estado de Nuevo León es la encargada de llevar a cabo la electrificación en los poblados de 1 Estado.

Una limitación ?el estudio es que los resultados no se weden f!!

La función de la Junta es dotar de energía eléctrica a los poblados y una

tender al resto de los poblados rurales electrificados en la República y S,!

vez logrado esto, las instalaciones pasan a poder de la CFE quien se

car conclusiones generalés, aunque si -se puede afirmar sin mucho temor a

ocupa en adelante de todos los aspectos relacionados con el funcionamien

equivocarse que existen muchos poblados similares y que los efectos de la

to del proyecto.

electrificación probablemente son los mismos.
La Junta aporta la mitad de la tnverión necesaria en los proyecPor otra parte, la vida del proyecto es de 50 ailos, de los cuales

tos mientras que la otra mitad lo hacen el Gobierno del Estado y los par_

sólo lleva funcionando 4, por lo que no se pueden saber todos los efectos in-

ticulares . Anualmente la Junta realiza proyectos por $30 000 000 de 1os

directos del proyecto. Debido a la larga vida del proyecto, las proyeccio-

cuales .$15 000 000 los proporciona la CFE.

nes de costos e ingresos se hicieron sumamente moderadas.
El Estado de Nuevo León es uno de los más electrificados de 1
Otra limitactón se refiere a los datos disponibles, en este sentido se puede decir que se trabajó con lo que se tuvo, tratando de emplear_

País, se estµna que lo está en un 80% y que sólo un 15% de 1a pobl~

ción carece de electricidad.

lo de la mejor manera posible. La carencia de datos es común en los paf
ses subdesarrollados aun para las grandes ciudades y prácticamente inexi.!

La CFE, encargada del funcionamiento del proyecto, es un orga-

tentes para pueblos como El Fraile que según el censo de 1960 ten( a una

llismo descentralizado del gobierno y no trabaja con fines de lucro , pero

población de 235 habitantes. Incluso datos como los de producción no se

a( está interesado en que sus ingresos en forma global sean mayores que

presentan a niveles de poblados. Parte de la carencia de datos se trató de

111•

costos. La CFE obtiene sus fondos de las siguientes· fuentes:

�175

174

cinos dicen que reciben muchas familias con nifios en edad escolar que

a) La Secretaría de Hacienda y Crédito ~blico.

van a El Fraile a que sus hijos reciban educación primaria.

b) Venta de bonos colocados en el extranjero.
e;:) Préstamos del BIRF

El proyecto ex-ante

d) Créditos directos.

)

En noviembre de 1964 se terminó la electrificación de "El Fraile",

Las tarifas que cobra la CFE son uniformes para todo el país, !.!!
tes de fijarlas se hicieron estudios en todas las dependencias para tratar
de determinar los costos y los beneficios. s&amp;ciales d~ cada tarifa.

el costo de la obra fue de $131 071.83 y se repartió come sigue:

e ad a

~

dependencia· entregó sus resultados

á la

dirección de· la CFE donde nuevJ

mente realizaron estudios para determinar las tarifas.

Junta da Electrificación

$ 64 539.12

Gobierno del Estado

11

12 535.91

Particulare~

11

53 000 .-00

Total

En 1964 se calculaba que el poblado "El Fraile" tenía 350 habi-

$131 071.83

tantes• La actividad principal era y es la agricultura siendo la naranja el

No se realizó ningún estudio para ver la factibilidad del proyeg

Principal producto producido Y siguiéndole en importancia el maíz •. Debido

to, aunque según parece se tomaba en consideración e n forma subj ett va

a que la zona citr!cola es una de las más ricas de la región, el ingreso

factores tales como el número de habitantes, importancia económica de la

de los habitantes en promedio es probable que sea mayor que para el pro-

pdblación, cooperación económica de los habitantes, acceso al pueblo y

medio de los habitantes rurales en el Estado. Esta afirmación s e deduce

beneficio de la región.

de la observación de las Viviendas y vestidos. A unos 2 00 metros . se e,n
cuentra el Ejido El Fraile cuyos habitantes no sólo tienen un menor ing??

Cuando las instalaciones se terminaron y el proyecto quedó listo

~o, sino también una mentalidad menos· progresista que los habitantes de

para func• onar, pasó a manos de la CFE. La Junta Estatal no se ocuparía

El Fraile, muchos de los cuales son pequeiios propietarios.

del funcionamiento del mismo a partir de esa focha.

La población de El Fraile ha ido aumentando, en 1960 tenía 235

Puesto que las etapas de evaluación y realización del proyecto

habitantes según el censo, en 1964 se estimaba en 350 y en 1968 en 450.
Est e aumento de la población parece ser debido a la alta t~sa de fecund.!.

están separadas de la de funcionamiento, se pierde la Visión del conjun-

dad Y a la migración de otros poblados hacia El Fraile cu y os habitantes

seleccionar los mejores proyectos o establecar reglas de "dedo".

también emigran pero hacia Monterrey, sobre todo g ente Joven y soltera.

Y

Pero mientras que de El F~aile ~alen personas Jóvenes y solteras, los V!

to del proyecto y se desperdicia experiencia ({ue podría ser valiosa para

En este caso la cantidad que los particulares aportaron fu e relativamente alta . Generalmente la aportación del Gobierno es , mayor.

�177-

176.
La forma en que se hizo la decisión de inversión e s desde luego incorrecta y en este punto es conveniente repasar 1 as materias básicas que según la ONU se deben de tratar en la evaluación del proyecto .Y
a) Estudio del mercado •

Se deberían hacer cálculos de los gastos e ingresos anuales e.!.
perados y sacar una tasa de rendimiento del proyecto para oompararla con
la de otros proyectos a fin de escoger los mejores, tanto por au tasa de
rendimiento como por sus efectos indirectos.

b) Determinación del tamaiio y localización.
En cuanto a la organización sería conveniente que perióoicamen-

c) Ingeniería del proyecto
d) Cálculo de las inversiones

te se analizll.ra el resultado de una serte de proyectos para tratar de en-

e) Presupuestos de gastos e ingresos anuales y organización de los datos para la evaluación.

contrar cuáles han sido los mejores e intentar aplicar e s a experiencia a
los nuevos proyectos elaborando reglas de "dedo".

f) :Financiamiento

g) Organización y ejecución.

El proyecto ex-post.

Sobre la materia de los incisos b,c,d y f no me voy a extender

Se calculó que la vida del proyecto era de 50 aftos.

ya que el financiamiento del proyecto no era un problema, ni tampoco lo
era el cálculo de las inversiones y la ingeniería de l proyecto, materias
en las cuales la Junta tiene mucha experiencia: en cuanto al inciso b en
este caso se podría resolver dentro del inciso a.

Los datos de costos no se pudieron identificar directamente para
el poblado en particular, en parte por razones técnicas y en parte por
contables. Los datos de costos se encontraban divididos eh costos dlrec
tos de distribuir la energía y costos de generarla. Se tenían los datos de
gastes directos de distribución de la energía para la Zona M o ntemorelos

En el estudio del mercado se debería incluir proyecciones de población para el poblado ya que el e:onsumo de electricidad varía a lo largo del tiempo con ésta, sobre todo en los pueblos rurales. También sería

en ·donde se encuentra "El Fraile" y se vio qué porcentaje de KWH le ~
rrespondía y en base a esto se le asignó una parte proporcional de los
costos directos.

necesario considerar la posibilidad de que se instalen algunas empresas
que hiciesen uso de la electricidad y su probable consumo. Se debería t_!
ner por lo menos una estimación promedio del ingreso en las áreas rurales y de su crecimiento ya que esto está directamente relacionado con el
consumo de electricidad.

y

Naciones Unidas, Manual de Proyectos de Desarrollo Económico, Méx!
co, 1968, p. 16.

Dada 1 a forma de generación de la energía es fmposible asignar_
le costos específicos a una zona, por lo cual se procedió .a asignarle I o
Que porcentualmente le correspondía de acuerdo con la energía que recibía del sistema y luego se pondero por el consumo de lWH de "El Fraile".

�179

178

Lo importante, desde luego, no es el costo medio, sino el

CO!

Zona Montemorelos

to marginal, pero se carecía de este dato. Mu y burdamente se estimó,
del estudio de las cuentas, que los costos variables Por unidad eran
aproximadamente coostantes e igual a un quinto de los costos totales por

Ai'lo

(1)
Costo

(2)
Ingreso

(3)
Utilidades

1965

2 917.45

10 625.04

7 707.59

1966

4 472 .93

13 836.82

9 363.89

1967

4 736.4"8

15 776.51

11 040.03

196sY

7 724 .64

22 414.94

15 190.30

KWH.Y

Al llegar a este punto hubiera sido convP.niente tener una estim_!

'

ción de la tasa de rendimiento interna de la empresa, o bien, un a tasa
Los datos de costo total no incluyen la depreciación. Se obser-

de rendimiento que los proyectos deberían de cubrir para obtener cierto mi
nimo de utilidades, pero no existía ninguna de ellas.

va qué durante los cuatro ailos de funcionamiento los incrementos en el
costo total casi se triplicaron mientras que los ingresos y las utilidades
se duplicaron.

Realizando los cálculos necesarios se obtuvieron 1 os siguientes
datos:
La_vida del proyecto es de 50 años y sólo se tienen datos para

y

Si los costos :variables por unidad fueran constantes, los costos marginales también lo serían. Se consideraron fijos todos l'os costos excepto los oostos de combustible necesario para generar la energía.

cuatro: proyectar en base a esos cuatro ai\os es muy arriesgado, por eso
se optó por formular dos hipÓtesis bastante moderadas:

Una hipÓtesis personal de los costos de la compañía, desprendida de
algunas conversaciones con ingenieros de la misma, es la siguiente:

a) En 1969 las utilidades serán 17 000 y continuarán así por el
resto de la vida del proyecto.
b) Las utilidades a partir de 1969 serán de 15 000.

.

Ahora el problema que se plantea es seleccionar una tasa de in

-

terés para ver si el proyecto debería de haberse llevado a cabo. Lo mejor hubiera sido seleccionar una tasa de rendimiento promedio pero como
ya se dijo no existen datos para eso. Seleccioné la tasa de 9, 5% que
es aproximadamente lá que rinden los bonos cuyo importe se puede cobrar
en cualquier momento sin pérdidas en su valor. Esta tasa podría parecer
Donde los costos marginal y los costos promedios son constantes para un rango.

Y

Se tenían datos de ingreso hasta noviembre y se estimó el de diciem
bre.

�181

180

un poco elevada si se considera que se trata de proyectos sociales pero

Según el criterio que se siguió, el proyecto cooviene llevarlo a

hay que considerar que la empresa tiene costos medios relativamente el,!

cabo. Además el proyecto tiene efectos indirectos que a conttnuactón se

vados y probablemente también necesite una tasa elevada para poder cu-

sefialarán.

brir sus costos •
Poco después de electrificarse el poblado se instaló una empac.!
dora de naranja que utiliza la electricidad. Dos desoranadoras de m a { z

Tasa de interés ::: 9½%

(pequei\as) introdujeron electricidad para desempeftar su trabajo. La pro-

Valor presente de alternativa A

ductividad de los trabajadores en estas desoranadoras probablemente haya

A utilidades
esperadas
1965

7 707.59

1966

Mo 1

7 013.91

9 363.89

11

2

7 772.03

1967

11 040.03

"

3

8 390.42

1968

15 190,30

11

4

10 633.21

1969* en
adelante

*

Valor presente

17

ººº·ºº

• 4 al
50

aumentado, pero debido a que son pequei\u no se puede- hablar de un ª.!!
mento de la productividad en general •

Uno de los efectos más importantes es que • se pudo introducir el
servicio de agua potable en el poblado, el cual funciona gracias a la ele_f
tricidad.

122 570.00
156 379.57

Flujo de una anualidad para un período que empieza a partir del año 4
al so.

Existen además tres molinos de nt.xtamal y un cine. En las calles
hay alumbrado público y una pequei\a plaza está también alumbrada y a V,!
ces se utiliza para bailes y fiestas populares.

Alternativa B

Mos 1 a 4

Mas

4 al 50

Valor presente del flujo de
beneficio.

Valor presente
La escuela del pueblo también se vio beneficiada por la electri33 809.57
108 150.00
141 959,57

cidad. Los vecinos indicaron que ahora los maestros la pueden utilizar P.!
ra preparar sus clases y para reuniones de padres de familia por la noche•.

La mayoría de los habitantes posee luz en sus casas, además
La inversión se Justifica en los dos casos. La inversión to ta 1
fue de $131,071.83.

han podido disfrutar de aparatos eléctricos como licuadoras, planchas, ab~
nicos, e incluso algunos refrigeradores y televisores. El efecto q!-le un m_!
dio de difusión como el radio pueda tener sobre 1 a población rural es a
mi Juicio muy importante porque lleva los valores de la ciudad al campo.

�183

~

El Ejido se electrificó 2 años después que el Fraile, los habi-

mo efecto indirecto el de elevar el nivel de vida del pueblo y contribuir a

tantes del Ejido se vieron benefiqiados por el Proyecto de electrificación

su desarrollo . Pero hay· que notar que sólo representa un aspecto del de-

de sus vecinos ya que el costo de la "línea" fue mucho menor.

De lo anterior se puede concluir -que la electricidad ha tenido

sarrollo; el papel de la complementariedad de los factores se ve muy el!
Ejido El Fraile

ro en el caso de este pueblo que a veces quedaba incomunicado hasta
l

por tres meses debido a que había que cruzar un río para llegar a carretera. Hace poco más de un año los vecinos con ayuda de Caminos cons-

Costo de la línea,

24 905.04

Costo de la red

25 °390.65

El Fraile
66 ~32. 71

truyeron un pequeño puente que ha tenido como resultado el que mayor
tráfico pase ·por el pueblo,

y

que además los camiones entrasen al pue-

blo a recoger la producción de naranja. Antes los vecinos tenían que 11!
varla hasta el otro lado del río. Debido al aumento del tráfico por e s e
camino, PEMEX está próximo a construir una gasolinera. Los vecinos están planeando pavimentar el pequeño tramo que separa al pueblo de la O,!

Se observó que los efectos indirectos son menores que para el ~
blado cuando tenía el mismo tiempo de electrilicado. En eI ejido s6lo hay
una . desgranadora mientras que en el poblado ya había dos, una empacadora, molinos de nixtamal y mayor cantidad de aparatos elóctrtcos . Esto
puede ser debido a que el ingreso es menor y a que los habitantes desembolsarán $22 000 para la electrificación.

rretera.

Muchos otros ·poblados, aunque pequeños, se están viendo ben!
fletados de la actividad de los vecinos de El Fraile, entre ellos los habitantes del Ejido El Fraile y de un pequeño pueblo vecino 11am ad o San

El Ejido cuenta oon unos 120 habitantes y en general tienen ur.a
mentalidad menos progresista que los habitantes de 1 ·pueblo o por lo menos que el grupo motor- de El Fraile.

Miguel • Así como el puente tuvo economías externas , la instalación de la
electricidad también la tuvo como se verá a continuación para el Ejido El
Fraile; el pueblo de San Miguel que hace un mes se e 1 e ctrtficó también
se vio fav,orecido y en general todos los pueblos al ·acercarse más 1a
línea".

Electrificación del

EJtdo "El Fraile": una comparación.

El Ejido El Fraile se encuentra como a 200 mts. de El Fraile Y
el ingreso promedio de los habitantes parece ser menor.

También es posible que en el Ejido se hallan dado menores efe~
tos indirectos debido a que' está mv.y cerca de El Fraile y no necesita in.!
talar molino de nixtamal ni cine por- ejemplo.

�184

185

CONCLUSIONES

considerando debidamente los efectos indirectos para decidir si se le de
be de dar más impulso a los proyectos de electrificación rurm.
-•

Al llegar a este punto me parece que mi trabajo ha mostrado que
el proyecto de electrtftcaci~n del poblado

El

Fraile ha sido un é:r.tto; de_!

de el punto de vista social ha elevado el bienestar de los habitantef de
e se pueblo y ha promovido e 1 inicio del desarrollo económico en la región. Sin embargo, el desarrollo de un pequeño poblado no consiste tan
sólo en poner la electricidad sino que hay factores complementarios q u e
lo pueden frenar o acelerar como en este caso lo son la carretera en pr,2:
yecto y el puente, sin o_ividar la actividad desempeñada por un grupo de
vecinos de El Fraile.

Desde el punto de vista de la CFE el proyecto también resulta
rentable a una tasa de interés de 9 .5% aunque se hubieran hecho los cál
culos con los costes promedios que son más elevados que los costos mar.
ginales.

Es probable que los efectos indirectos están relacionados con el
número de habitantes, siendo mayores entre mayores sea el número de h,2.
bitantes. Para la República, los 840 pueblos electrificados en 1967 tenían
un promedio de 1 488 habitantes lo que hace pensar en la probabilidad
de que hay muchos pueblos rurales aún sin electrificar que son mayores
que El Fraile que tenfa a la fecha de su electrificación 350 _habitantes y
en los cuales probablemente se dieran efectos indirectos se meJ antes .Y
Sería conveniente evaluar otros proyectos similares para ver si Uencn el
mismo Upo de ef€ictos y luego comparar con la tasa interna de la CFE

11

Los costos de la slectrtficación podrían ser muy dHerentes, vartan9,o
- · principalmente por la cercanía del poblado a una línea de transmision •

��,.

,

•

.

•

�</text>
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                    <text>EDSAYDS
VOL 3

JUNIO. t 9 6 9

NUM. 1

, .· 'wt~ r¡,.i,._;,r,..wa,,

/ÍCJJ
La Promoción~ De~lto ~conómlCO

.. ..,,........ ljsú.s /'uentr l,eyoo

PPBS: Planeació"n Económica en los

Estados Unidot .................~ ...-.,,.........-..\"'''
Evaluación del Mercado 'Pop~ar Np. ( "Y'"'!.~
....
• i.l •

1

.

Michoel A. Cóml'::

\ f ...~ ---- AntoniaJua11•.1lf.ll'&lt;'us
)" Corlo, Romfrt:: 11.

FACULTAD DE ECDNOMIA
UNIVERSIDAD

DE

NUEVO LEON

�•

Carilla ,, 'fonsimz
Bibliot,wi l r.iccrsilaii«

�EDSAYOS
VOL. S

NUM. t

JUNIO. 1969

Palabras I loa P-,tes de Economía ............................... .... l,i,oMw:J.Durandeau /'.
Imposición al Ingreso Personal en Mé,dco ............................... frt rardo f;/i:ondo ,l.
la Promoción del Desarrollo Económico ................ .................. Je,ú1 /'u,nte
PPBS: Planeación Económica en los
/
~
Estados Unidos ..........- . ...... ...... _ _ ·•·•··...... ....... llichat l l. Cún _
Evaluación del Mercado Popular No. 1 .................. .........-:.:.... An1onio}UJJ11•llarru1

,,,...,ª

ll,i

_v &lt;.arios Ram{r,: l/.

FACULTAD OE ECONO MIA-UNIVERSIDAD

DE NUEVO LEON

�La Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León prese_!l
ta el número uno del tercer volumen de su revista ENSAYOS.

Este número sigue cumpliendo la finalidad principal de la revista:
servir al pa-sonal docente de la escuela de medio de difusión de sus opiniones sobre temas socioeconómicos. Además dar cabida a trabajos escritos por los alumnos, esperando seguir en el futuro con esta política de P.!!
blicar los mejores ensayos que los estudiantes presenten en sus diversos
cursos, con el fin de estimularlos en la investigación personal.

Los trabajos presentados cubren un a amplia gama de cuestiones
económicas: metodología, finanzas públicas, desarrollo económico, planif_!_
cación y evaluación de proyectos. Sus autores son un ex profesor , tres pr.9.
fe sores y dos alumnos.

El Director
Lic. Ernesto Bolaños
Junio de 1969

Capélla Al
Bibli-Oteca llmv

..,.,.,wvc,.T

�INDICE
Página
Palabras a los Pasantes de
Economía. . • • . • • . . • • • • • • . • • • . . • Leoncio Durandeau

1

Imposición al Ingreso Personal en México ..••••••••.•...• Everardo Elizondo A.

7

La Promoción del Desarrollo
Económico ....••••...••.••.•.. Jesús Puente Leyva

67

PPBS: Planeación Económica
en los Estados Unidos ••.•••••.• Michael A. Gómez

85

Evaluación del Mercado Popular No. 1 .•••• , , •• • . ••••••• • Antonio Juan-Marcos
y Carlos Ramírez M.

117

�PALABRAS A LOS PASANTES DE ECONOMIA*

Lle. Leoncio Durandeau
Profesor de: Macroeconomía, Moneda
y Banca, y Relaciones Monetarias In
ternacionales.

Después de cinco ai\os de estudios, otra generación egresa de la
Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León.

Diez semestres a

trás este grupo estaba compuesto por más de 80 estudiantes; esta noche 19
de ellos reciben sus cartas de pasantes.

Los más de 60 que faltan son -

prueba de que el estudio de la economía no es fácil.

John Maynard Keynes quiso comunicar esta verdad al relatar que
"el profesor Planck, de Berlín, el famoso físico creador de la teoría de los
cuantas, le confió que en su juventud pensó estudiar economía, pero que la
había abandonado por encontrarla muy difícil".

¡ Difícil para Max Planck,

el originador de las ideas que hicieron posibles· las teorías de Einstein .! "El
proft¡lsor Planck pudo, obviamente, haber dominado la totalidad de la econo
mía matemática en unos pocos días".
ficar otra cosa.

Al decir difícil , Planck quería sigaj

"La amalgama de lógica e intuición y el amplio conocimie~

to de hechos, la mayoría de ellos imprecisos, necesarios para la interpret~
ción económica más elevada son, en efecto, abrumadoramente difíciles para

*

Palabras pronunciadas por el Lic. Leoncio Durandeau en la ceremonia de
entrega de cartas de pasantes a los egresados de la generación 1963-68
de la Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León en la ciudad
de Monterrey, N. L. , en julio de 1968.

�2
3

quienes cuyo genio consiste principalmente er: .,:dar 1mag1:.a. y llevar hasta
Muchas veces ha ocurrido que alguien que desconoce los modelos
sus últimas consecuencias las implicaciones y las coi:diciones previas de
a nalíticos del economista, pero que posee un agudo conoc1miento del marco
hechos comparativamente simples que se conocen con un alto grado de pr!
s ocio-económico en que vive, ha sido capaz de dar predicciones más ac~
cisión".
tadas que la s de los economistas profesionales y, en consecuencia, de dar
consejos más correctos sobre la política a seguir para alcanzar una meta de
Porque la economía, aunque necesita la inmensa ayuda de la 1~
terminada .
ca, no es un juego de lógica pura .

¿A qué se ha debido esto?

Principalmente a que las teorías

Las ciencias , en general, y la econ,2
usadas por los economistas en esos casos no correspondían al marco soc10-

m!a, en particular, tienen por finalidad explicar la realidad. Sobre esta base
económico existente.

En consecuencia, las predicciones hechas con esas

podremos tomar decisiones acertadas para conseguir las metas que pretend!
teorías no podían cumplirse.
mos.

Lo malo es que esto no se llegaba a saber

Sin ese conocimiento estaríamos como un ciego en terreno descono&lt;:!
sino hasta el momento en que fracasaban la s política s ba sadas en esas pr!

do.

Sólo por casualidad nuestras acciones nos acercarían a las metas que

dicciones.

perseguimos; pero, en la mayoría de los casos , nos ale Jarían de ellas •
El daño social que los economistas pueden causar al dar conse¡os
Por esta razón en nuestra Escuela de Economía hemos querido ~
ba sados en hipótesis erradas del comportamiento socio- económico puede ser
ner especial 6nfasis en que el estudiante vea la r~laci6n entre la teoría ec,2
enorme.

Recuérdese la gran depresión de los años treinta, que empobreció

nómica y la realidad; entre los modelos lÓ9icos que pretenden describir el
a decenas de millones de seres humanos, fundamentalmente motivada, según

comportamiento económico de los seres humanos, y la observación empírica
investigadores como Mllton Friedman, por el mal manejo de la política mon~
de ese comportamiento.

Con este fin se ha recalcado al estudiante la nec!
taria, política basada , a su vez , en teorías erróneas del comporta miento de

sidad de comprobar las teorías comparando lo que predicen con lo que de h,!
cho sucede .

la realidad económica .

Los estudiantes hallan, así, que hay teorías que ayudan a -

comprender el comportamiento de la realidad; pero, también , que hay teorías
Otra dificultad, no desligada de la ya expuesta, que se encuentra
que no son verificadas al contrastarlas con los hechos y que, a pesar de
a cada paso en la aplicación de la economía, es la confus ión entre fines y

las excelencias que posean en su lógica, no pueden ser utilizadas sin pe!,!
medios .

Asombra escuchar acaloradas controversia s sobre política económ1

gro como instrumentos predictivos.
ca, aparentemente ge neradas por diferencias en los fines perseguidos por -

los grupos en pugna , que son sólo diferencias de opinión respecto a cuál

�4

5

es el mejor camino a seguir para alcanzar algo que, en el fondo, es una

Bertrand Rusell cuenta, en uno de sus Ensayos Impopulares , que

Un ejemplo de esto es el no hace mucho propuesto aumento

a él le enseftaron cuando nifto que el hombre es un animal racional, pero

de cuotas, acompai'iado d~ subsidios, a los estudiantes de esta universidad.

que a través de su vida- 7y hoy tiene 96· aftos-- no ha logrado comprobar la

misma meta.

veracidad de esa afirmación.
La diferencia entre los que, de buena fe, favorecían y los que se

oponían al aumento de esas cuotas,

no estaba en los, objetivos que que-

Que, al contrario, ha visto al mundo sume_r

girse continuamente en la locura, en la crueldad y en la persecución.

¡ La

violencia parece ser la forma de comunicación favorit~ del hombre!

rían alcanzar. Ambos _grupos deseaban ver mejorada la calidad de la ensei'lan

za

universitaria y de los profesionales egresados, al mismo tiempo que ver

Toda esa locura de la humanidad ¿puede detenerse? cuando hay

ampliada la oportunidad de que los estudiantes capaces provenientes de los

grupos que quieren ir por distintos caminos para alcanzar metas quizás sólo

sectores menos favorecidos de la población llegaran a.la universidad. tos _

aparentemente antagónicas, ir a las barricadas no es la única alternativa.

que se oponían al proyecto argüían--predecían--que su efecto sería dismin.u ir
la oportunidad de que los estudiantes de familias pobres llegaran a la univ~
sidad.

Los que favorecían el proyecto predecían que su efecto sería mejorar

esa oportunidad.

Como se ve, la diferencia no era de tipo moral, sino de

tipo científico, capaz de ser resuelta por la evidencia empírica.

La idea socrática de que los hombres pueden discutir inteligent!
mente, de que pueden inventar métodos impersonales para verificar o evaluar
sus juicios, de que pueden cooperar en investigaciones racionales para emi
tir afirmaciones correctas, todavía es digna de consideración.

El hecho de que las diferencias en cuanto a políticas propuestas

Muchas veces los estudiantes de la Escuela de Economía de la

reflejan la mayor parte de las veces diferencias en predicciones, diferencias

Universidad de Nuevo León se han preguntado cuál es la misión del econ.2

en los modelos lógicos utilizados, está muchas veces oculto por la tendel!

mista, y muchas veces no han logrado llegar a una respuesta clara que los

cia humana a preferir las cosas fáciles.

satisfaga y que los calme de esa inquietud moral e intelectual tan caracte

Da menos trabajo atribuir a un hom

bre fines torcidos que responder a sus argumentos con argumentos
dencia con evidencias.

Así

se acorta e

O

a su evi

1f
atigoso proceso de adlisis y r.!

colección de evidencias, al mismo tiempo que se consigue el apoyo emoci~

rística de la juventud actual.

Los párrafos anteriores sugieren la respuesta.

A vosotros, Jóvenes economistas, os toca juzgarla y,

si algún valor le -

halláis , aprovecharla en beneficio de la comunidad humana.

nal del fervor de la indignación.
Porque la humanidad , aunque a veces parezca no advertirlo, nece

�6

sita con urgencia de westros servicios; y porque vosotros tenéis un deber
moral que cumplir con ella.

Pensad en los muchos otr_os Jóvenes que hubi!

ran deseado estar con vosotros recibiendo la herencia de conocimientos que
dejaron las generaciones pasadas, legado a que t_enían tanto derecho como
vosotros, pero que un sino desgraciado para ellos no les concedió.

Esto

os convierte en privilegiados, privilegiados del talento o de la suerte, y
fuerza a que westras conciencias os exijen cumplir con mayor generosidad
vuestra obligación.

Que mientras mayores recursos os da la vida, más duros

son westros deberes y más extgible vuesta responsabilidad.

" IMPOSICION AL INGRESO PERSONAL EN MEXICO "
(ALGUNAS CONSIDERACIONES TEORICAS)

Everardo Elizondo A. , M• S
Prof . de Finanzas Públicas

�9

"Todas las democracias políticamente 'avanzadas' poseen alguna
forma de imposición progresiva personal, generalmente basada en el 'ingr!
so'.

Pero ..•. ninguna ha conseguido el grado de redistribución del ingre-

so y la riqueza, el logro del cual ha sido el objetivo expreso de sus P.2
líticas impositivas.....

Las razones de esto deben buscarse en el hecho

de que, debido a las numerosas oportunidades de elusión de una clase u
otra que son toleradas (y en algunos de los casos deliberadamente fome_!l
tadas) por las legislaturas.....

La verdadera carga impositiva sobre los

propietarios es mucho más baja que la indicada por las tasas nominales
sobre el 'ingreso'".

N. Kaldor •. "Indian Tax Reform: Repart of a Survey",

reproducido en "Readings on Taxation in Developing Countries".
y O. Oldman. p.292.

The Johns Hopkins

Press.

R. Bird

Baltimore, U. S. A.

1964.

"Un sistema impositivo, siendo parte y expresión de un sistema
político y social completo, es manifestación de éste, estando necesariamente imbuído de la ideología confortante del todo" .
cretario de Hacienda y Crédito Público.
distas.

Marzo 1963.

A. Ortiz Mena .

Se

Conferencia ante el Club de Perio

�11

10
nuestros comentarios serán, por así decirlo, marginales.

Introducción.

La intención en

este ensayo es centrar nuestros esfuerzos en el análisis teórico de la si
En diciembre de 1964, el H. Congreso aprobó una nueva Ley del

tuación actual del Impuesto sobre la Renta, en aque'lla parte que grava los ingresos personales.

Impuesto sobre la Renta, cuya característica aparente más sobresaliente era el sustituír, por un •sistema global", el antiguo "cedular". Un impuei
to sobre el Ingreso de las Personas Físicas y un Impuesto Global sobre el
Ingreso de las Empresas, aparecieron en lugar de las IX Cédulas de la úl
tima Ley y las tasas complementarias:

Y estamos, por supuesto, más interesados en

las implicaciones económicas de la Ley, que en sus aspectos legales . Fi
nalmente, debe quedar claro que no esta' dentro d e l as intenciones -ni P.2
sibilidades- del autor, el ser exhaustivo.

Sobre Utilidades Excedentes y so

bre el Ingreso Acumulado.

De la importancia del Impuesto sobre la Renta en el sistema fis
cal mexicano, y de éste en la situacio'n actual Y f utura de la economía se

La estructura impositiva mexicana ha experimentado considerables

deriva la necesidad de su estudio detallado.

es abundante.
cambios en las últimas décadas, como resultado, obviamente, de la interac
ción entre diversos fenómenos económicos y algunos cambios administrativos.

El Impuesto sobre la Renta ha variado en importancia dentro del ingl"_!

so fiscal federal, pero la tendencia general ha sido hacia un aumento de su participación:

Era de sólo 33 porciento en 1960, pero alcanzó un sor-

prendente 44 porciento en 1968.

Dicho crecimiento puede ser explicado,

por · supuesto, en términos de un aumento en el tamai'io de "la base y en m~
joras administrativas: acerca de los efectos de cambios en las tasas, bás_!
camente, a pesar de lo complejo del sistema, puede decirse que operan en

A nuestro juicio, sin embargo, parte de ella es demasiado

general, de manera que el tratamiento del tema es superficial:

0

bien, cu

bre en detalle aspectos es peeíficos, d escuidando la visión del conjunto (v~
ase Bibliografía).

Excepci'on no t a ble es "Política Fiscal de México", de

r.

M• de Navarrete, Manuales Universitarios, UNAM, México, 1964; que, no
obstante, ha perdido actualidad, debido a las reformas del l. S. R., en vi
gor· desde Enero de 1965.

Si las metas de desarrollo económico y justicia

social -como quiera que tales concept os se d efinan- van a ser alcanzadas
con el mínimo de contradicciones, desperdicio de recurs·os y lapso de tiem
po, un análisis económico profundo del Impuesto sobre la Renta viene a _

la misma dirección.

ser crucial.

Este trabajo pretende ser un muy modesto y parcial esfuerzo

en esa dirección.
El anc§lisis del cambio mencionado es, per-se, muy importante.
El nuestro, sin embargo, no es un estudio comparativo.

La literatura sobre el tema

En esta área

En última instancia, puede ser considerado como una_

descripción analítica rigurosa del Impuesto, inexistente hasta hoy.

�13
12
La Base del impuesto, para los asalariados, se determina distiE_

tamente dependiendo de la magnitud del Ingreso Anual Bruto.
1 • El Impuesto al Ingreso de las Personas Físicas.

Si este es

1/

menor que $150,000.00, luego la Base es igual al 80% de él.- Si mayor,
la Base se calculará sumando, al 80% de los primeros $150,000.00, el ex
Al hacer las observaciones

que siguen, se juzg6 conveniente
ceso entre el Ingreso Anual Bruto y $150,000.00.

usar tanto la presentación matemática como verbal y gráfica, de manera
tal que resultaran claras para cualquier lector iniciado en la Economía.
Sea

e

= Ingreso _Anual Bruto, luego B, la base del impuesto, se

define como:
De acuerdo con la Ley, "El Impuesto Sobre la Renta grava los
ingresos en efectivo, en especie

tfen

crédito, que modifiquen el patrtm,2
• 80

si

nio del contribuyente, provenientes de productos o rendimientos del ca¡&amp;
tal, del trabajo o de la combinación de ambos".

CArt. lo. Ley. I.S.R. ). -

(1) • • •• B =

9

&lt; 150,000

.8 (150,000) + (0 - 150,000j
que puede reducirse a
si 9 )' 150,000
0 - 30,000

Como puede apreciarse, el concepto de ingreso es muy amplio; sin emba1;
go, como consecuencia de la distinción que hace la Ley entre fuentes de
ingreso, el Impuesto al Ingreso de las Personas Físicas se compone de tres partes: a) un impuesto al ingreso derivado del trabajo ("ingreso gan~
do"), b) un impuesto al ingreso derivado del capital ("ingreso no ganado"),
y c) un impuesto al ingreso global.

Sin embargo, a los trabajadores por cuenta propia se les permite
deducir, del ingreso bruto, diversas cantidades por concepto de depreciación de los activos fijos usados en la negociación, y los gastos normales
de la misma: o bien, una deducción opcional del 20% del ingreso bruto. Es
decir, que para est~ categoría de causantes, la Base del Impuesto será s,2
lo 80% de 0 - • 28, siempre que esta diferencia resulte inferior a 150 ,000 -

1.1. El Impuesto al Ingreso Derivado del Trabajo.

(que el ingreso anual bruto sea menor a 187,500).

Si 9 -.29 es mayor -

que 150,000 , la Base puede mostrarse ser igual al 80% del Ingreso Bruto
Dos clases de percepciones se gravan bajo este impuesto, las

menos 30,000 pesos.

de los asalariados, y las de los trabajadores independientes (profesionista s , artesanos , etc. ) .

1/ Algunos autores

consideran la deducción del 20% como justificada por "gas
tos familiares" (R. AnguianoE. p.193, véase Bibliografía), nosotros cree:mos que la intención es otorgar trato preferencial al ingreso derivado del trabajo vs. el generado por el capital; característica corriente en los esque
mas impositivos contemporáneos. (Véase"Exposición de Motivos de la Nue:va Ley del Impuesto Sobre la Renta". "El Mercado de Valores". Núm. 5. lo. de febrero, 1965. p. 80 Infra).

�14

15
Cuando la base excede dicho límite, el impuesto se calcula su

&amp;sto es

(2) •••• B

=-

.88 - .169 = .648

si 9 e 187.,500

mando, a una cuota fija (C), el producto de aplicar una tasa marginal (t)

.8 (150,000) + 8 -

.28 - 150,000]

al excedente de la Base (B) sobre el límite inferior {L) del rango de ingr~

o sea

8&gt;187, 500

so gravable que corresponda .

Tanto la cuota como la tasa varían e ntre

rangos de ingreso gravable, pero son constantes en el rango específico .

• 88 - 30,000

Esto es
Luego, es claro que ya inicialmente existe un tratamiento des fa

vorabl.e al asalaria.do, puesto que no se le permite, a diferencia del traba
Ja.dor independiente, deducir de su ingreso los gastos originados en el de

(3).. • • T =

{

o

Si

B &lt; 4,800

Ci + t1 (B - Li)

B &gt; 4,800

I

o

8

&lt;

6,000

(el subíndice i se usa para indicar la variabilidad de C y t entre rangos).

sempefto de su labor (ropa, transporte , etc. ) •
Es importante, como veremos, apuntar que la tasa marginal al-

Por razones administrativas, esta clase de consideraciones son
difíciles (por no decir imposibles) de implementar en detalle. Una solución

canza un máximo de 35%, para un ingreso anual gravable superior a
$300,000 (es decir,

B ;,, 300,000).

alternativa es simplemente el otorgamiento a los asalariados, de una deduc
ci6n similar a la concedida a los trabajadores independientes, aunque no

A este respecto, señalaremos una importante diferencia entre las

igual, puesto que el uso de activos fijos (y por tanto la depreciación) es

estructuras de tasas prevalecientes en países desarrollados y el nuestro. -

necesariamente superior en el caso de éstos.

En aquéllos, las tasas marginales aplicables a los ingresos de las personas,

y

son muy superiores a las correspondientes a los ingresos de las empresas.
Siguiendo la Ley, la cantidad pagada en impuestos, que llamar~

Esto es así porque mientras que se considera que la carga impositiva debe

mas T, es igual a cero cuando la base es menor que 4, 800 pesos anuales,

distribufrse en forma progresiva entre los individuos, es prácticamente ~

11

o alternativamente, cuando el ingreso bruto es menor que 6, 000 pesos.

-

veniente que se distribuya en forma proporcional entre las empresas, a fin
de evitar estimular una subdivisión antieconómica de los negocios; por ta_!!

jJ

En la práctica, las oportunidades de evasión del trabajador por cuenta pr,2
pia son muy numerosas, mientras que el asalariado, sujeto al sistema de
"retención en la fuente", tiene cerradas todas las vías de escape. Es difí
cil creer que se aplique, en estas condiciones, un "tratamiento igual a los
iguales". La administración debe ser mejorada en esta dirección.
l/ Por brevedad, solo el caso del asalariado se ha considerado aquí, el res pe~
tivo a trabajadores independientes, es, mutatis mutandis, esencialmente igual.

to, las tasas tienen un tope no demasiado alto.

En MéXico, sin embargo,

la tasa máXima marginal para los ingresos de las empresas , es de 42 %, -

�17

16
mientras que, como hemos dicho, la correspondiente aplicable a los ingr_!
sos personales es de 35%.

Esta situación dá incentivos a las empresas

que para transformar sus utilidades en ingresos personales (asignando, por
ejemplo, grandes salarios a los miembros de su Consejo Directivo, que -

casi el uso de tales gravámenes en nuestro país (las "condiciones" mencionadas son: a) la existencia de una economía predominantemente monet~
ria; b) un alto grado de alfabetismo entre los causantes; c) registros

CO,!!

tables honestos y confiables; d) un alto grado de cumplimiento voluntario
por parte de los causantes; e) inexistencia de "grupos opulentos", que -

son al mismo tiempo sus principales accionistas).

bloqueen las medidas impositivas; y f) administración pública honesta y~
En este punto,

cabe

una pequei\a digresión.

Si se consideran

ficiente).

tanto lo muy desigual de la distribuci6n del ingreso, como lo bajo de su
Definamos ahora la "tasa efectiva de imposición" o "tasa media '·

monto por persona (véase Apéndice "C"), se evidencia el número necesariamente bajo de causantes efectivos.

Un aspecto importante, por cuanto

a costos de administración respecta, y crucial con respecto a la progre~

E, como el cociente entre el monto pagado en impuestos T, y el ingreso
bruto anual 8.

Por simple substitución, encontraremos que

o

vidad del impuesto.
(4) •••• E :

Ci + ti ( .88

Li)

e

Ci + ti (0

El caso mexicano, es una demostración de la afirmación de V.

e

si

-

30,000 - Li)

&lt;

6,000

150,000 &gt; 8 ~6,000
8 &gt; 150,000

0

Tanzi de que " ••• a fin de obtener un impuesto a la renta más productivo,
los países subdesarrollados (o al menos los de América Latina) no nece!!_!

Lo que significa que, por supuesto, la tasa efectiva es nula

y

tan imponer gravámenes a todos sus ciudadanos",

basta concentrarse en

el 5-10% de más altos ingresos; afirmación basada precisamente en el b,!

-

cuando el ingreso anual es inferior al nivel de exención: es positiva cuaE_
do dicho ingreso excede el mínimo pero no a $150,000, y, finalmente, en

jo ingreso medio percápita de tales países y en la desigual distribución

el rango de ingresos de más de $150,000 , es mayor que la computada en

del ingreso personal.

el rango anterior

Esto, en contraposición a R. Goode, cuyas "con&lt;!,!

y

ciones para el empleo exitoso de los impuestos al ingreso",

vedarían -

4/ V. Tanzi. "Imposición al Ingreso Personal en América Latina: Obstáculos
- y Posibilidades". Comercio Exterior, Julio 1967, p. 451.
5/ R. Goode. "Reconstruction of Foreign Tax Systems", en R. Bird y O. 01.9.
- man "Readings on Taxation in Developing Countries". The Johns Hopkins
Press. Baltimore, U. S. A. 1964, pp.170-172.

( 0 - 30,000 es siempre mayor que . 80 si 0 &gt; 150 , 000:

Ci y ti crecen proporcionalmente más que 8; luego, el valor de nuestra úl
tima fracción en (4), es mayor que el respectivo de la anterior] (véase Ta
bla l).

�18

Examinemos el comportamiento de E con más detalle, pues de él
dependen un número importante de proposiciones que presentaremos luego.

Como dijimos, los valores de C, t y L están dados para cada
nivel de ingreso (véase Tabla l).

TASIA No. 1
TASAS EFECTIVAS DE IMPOSICION. INGRESO lll:RIVADO IXL TRABAJO: ASAIA•IAllOI

Esto significa que la tasa marginal -e1

a

to es, la tasa a que se grava la "última unidad de ingreso"- es una con1
tante para cada rango de ingreso grava.ble.

y 67,200.00 la correspondiente ea de 15.25%.

Estas son las tasas que se

◄ ·ªºº

4,800

5,110

respectivamente.

\
Para ~ l a r la tasa
\

efectiva, E, sin embargo, es pre-

ciso adicionar la cuota fija que corresponda a cada nivel, 114 y 5,634.28

ci6n de la tasa marginal, antes ·de dividirlo todo por el ingreso.

Dentro de cada rango de ingreso, E es creciente, es decir, la

ji '
1 .,

carga media aumenta.

Sin embargo, el aumento es cada vez más lento,

resultado, por supuesto, de la constancia de C y t dentro del intervalo). -

114

l. ◄00

1$1, 2S

J. 95

9.600

119.17

3,99

7 . 680

1.~o

,.,oo
14 , 400

&lt; 1S0, 000 con Ci

y ti

constantes

Como se puede comprobar usando los datos de la Tabla 1, las primeras d~
rivadas insertas arriba son positivas, mientras que las segundas son neg~
tivas (véase Apéndice "A").

[J

l.1 0

11 ◄

l.'

37.24

ISl. l◄

l. 90

37. 92

119.17

2.10

2. IS

960

JI.JO

127. ◄ 7

l.2$

2,J7

l ,37

2.47

10,IO0

227. 47

4.09

266. 73

216.73

4. 47

"º

39. 26

12 , 000

309.64

2. 47

2 S•

11,000

"º

42 .91

309.64

5.67

4.100

272.16

!11. 10

2.58

J.lJ

'·"

4,100

JJ0. 2 ◄

912.0◄

3. lJ

l. 80

1.06

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316, IO

1,291.I◄

J, 10

4 .ll

◄ . )J

◄ , 17

12,000

u.zoo

11,000

24, 000

581.10

u.zoo

24,000

~4.000

J0,000

912,04

24,000

21,100

J0,000

·ººº

1.291. 92

9,4 ◄

◄ ,10 1

◄Sl .24

1, 752.16

21,100

Jt,400

Ji,000

41,800

1,752.04

11.n

9,599

l,IIS.40

1,167.4◄

◄ .17

S. 97

48,000

10,000

l ,M7.56

IJ.$7

'·'ºº

I.J0I, 72

4,170.U

5 '7

, .,s

9,600

41,000

36

41 ,000

57 .,oo

,o.ooo

72,000

4,170.11

15. 25

57

·'ºº

'7,200

72,100

14.000

5,'34.ll

16. 72

17,200

, 14,000

N,000

7,239.40

11. 15

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"·'°'
16,400

91,000

101 ,008

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1'.50

11,400

"·ººº

120,000 U,ISJ.10

20.11

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101, 000

l. ◄64.00

5 . 63 ◄ .ól

•. ,s

7. 8)

1.,os . 11

7, 2H.40

7,IJ

1.61

1,742.40

l. 981. 10

e.u

9. 36

1.172.00

10 ,153.80

9.J,

10 .05

1, 997.76

12.151.56

JO.OS

10. 71

96,000

115,200

IZ0 , 000

144,000 11, 151.01

ll. ,o

1,.100

4,396.to

17,247.80

10.11

115,200

11.99

lS0,000

144,000

110.000 17,2 ◄ 7.10

U,92

34 ,IOO

7, 97'.16

25, Zll. 96

11. 98

14.01

II0,000

ll0,000 ZS,22l . 96

24.K

J0,000

7,211.00

Jl, CCI."

14.01

Is. es

210,000

270,000 32 , 441.40

27. 50

,o.ooo

16 500.00

◄8 . 941.40

15. es

11. IJ

60,000

11,990,00

67.931.C0

11.IJ

10.51

lto,000
240,000
J00, 000

l00,000

270,000

JJ0,000 41,941.40

31.65

ll0,000

17, '31.40

35,00

1 • loH
C • Cup,ta Fije

20.se

Edltor..J Pomlo, "'· Edición, M•&gt;uco, 1961 , pp , 71.

11 • 1,...., ln,to AN.I
t • T•M Ma-r-9tnel

L • U.tte inferior cte la ••• Eo. Et• T•••• et.cttwa de lmpo11ct6n. evelUHat el Inicio y ''""'no del
teOIO

9 &gt; 1SO, 000 con Ci y ti constantes

Eo

'·'ºº

14,400

SINIIOl.08:

9

"º
"º

Ci ♦
ti 111 - LI)

10,100

FUEll7Tt: Ley Gen.,.I del la,p,,eoto Sotn I• Rente.

g

J."

8,400

240,000

6/

7 ,l00

7,680

1,640

U(B- LII

◄ ,800

7 .zoo

150,000

Esto es

6,000

6,720

II0,000

al aproximarse el ingreso grava ble al límite superior del rango.

(1- LII

5,760

lt,400

en los casos que nos ocupan, al monto absoluto computado por la aplica-

·ººº

e

6,720

9,600

aplicarían a cualquier ingreso ;taveble en exceso de 4,800.01 y 57,600.01

o
6

Por ejemplo, entre 4800. 01 y

S760.00 la tasa man¡tnal es 3.8ft, mientras que, digamos entre 57,600.0 l_

9

o

de lncJnteo. re1pec:Uvemt,,te .

�20

21

r ·-

9

r

¡

e

'

'

¡

e

Cuando tal límite se excede, el alza de C y t causa un movimiento abru_E

i

1

7

•

- ¡

u

t.

..

-

-

1:

tras permanecemos en el mismo nivel.

i

1' '11

~

-

to hacia arriba de E, que de nuevo crece, cada vez más lentamente, mie_!!

1

-

1

·=

11

1

los estratos de ingreso superiores a 150,000, como consecuencia de que la

¡i 2
1

-

El crecimiento de E es más alto en

..,

Base se calcule no ya como el 80% de 8, sino sólo como 8 - 30,000.

-

2

-

1-

1

-

1

En la Gráfica l , ·el e je vertical mide E y t en términos porcen-

'

-

tuales; mientras que el horizontal mide 8 en una escala semilogarítmica.

:1 o

2

!

'

La línea discontinua superior muestra el comportamiento de t, la tasa m~

i
·i

.¡

:

ginal , -constante en intervalos específicos (de ahí su horizontalidad) pero

i''' l!t
1 1

.....

--- .

i

'

que tiene un mínimo de 3.88% para ingresos entre $6,000 y $7,200 anu~
Ir

••
••

i
't
:',' 1 1'

1

11

-tj

ffi

\

-J.

t1
r:'
: 11
=!
i
i
1

·\

1.

! :

1

creciente entre intervalos, en forma discontinua en los límites de rango-

!

i ' 1)

i

!

les y un máximo de 35% para ingresos brutos superiores a 330,000. La

!.f

nea inferior, señala la conducta de E, la . tasa media, que crece con una
pendiente positiva decreciente dentro de cada intervalo. (Dentro de cada

..o

rango, excepto el final, la curvatura de E, difícilmente importante, fue -

1

aproximada por una línea recta.

La línea se presenta como continua p~

que las tasas y cuotas están de tal manera ajustadas en la Ley que E, en
el límite superior del rango i, es prácticamente igual a E evaluada en el
límite inferior del rango i + 1).

Para el total, E es siempre creciente,

sin embargo, de $330,000 en adelante -el extremo abierto de la tarifa- E
crece cada vez más lentamente, puesto que C y t son definitivamente
constantes.

.,¡

"'..,

..,

o

"'

N

o
N

-

En consecuencia, la tasa media tiende a ser igual a la ma.1:

ginal para ingresos muy altos.

En nuestra gráfica, E se aproxima desde

�22

11

abajo y as1nt6ticamente a t.

la lítlea discontinua 'de la Gr6fica 2 sei'iala la relación e ntre el
inoreso bruto anual y el monto absoluto del impuesto.

Un qravamen se define como progresivo cuando la cantidad tom_!
da como impuesto es una fracción del in9t'eso relativamente más grande -

!/

cuanto m6s alto es úte.

.[[.¡
...... ~ \ ..:

En t6nninos m6a rtgurosoe, si definimos la elasticidad de la t_!

1. •
• t

aa efectiva de imposición -el impuesto como una fracción del ingreso-,

!~·

'

.,o

\

como el cambio proporcional de d1cbá tasa sobre el cambio proporcional del ingreso, luego un impuesto se1' progresivo si dicha elasticidad es m_!
yor que O, o alternativamente, si la tasa marginal de imposición es mayor
que la tasa efectiva o media.

il

E•

e

+ t

(e -

30,000 -

u_

t9

e-

Q

t 30 , 000

e

t L
9

E ... t

Si Q - . 0a y t, C y L son constantes.
Vc§as.e las columnas Eo y Ef de la Tabla 1 .

!/

"Un impuesto ptOQresivo sobre el in9f9SO es uno cuya tasa aumenta con
forme el ingreso del causante crece". W. J. Blum y H. Kalven . " ~
Uneasy case for Prqc¡ressive Taxation". The University of Chicago. Press
Chicago, Ill. U .S .A. 1963 , p.3.
l •

o

,o

o

"'

.,o

..,o
( 10HdOOO)

,..o

o

..
o

�24

25

En símbolos:

En cuanto al grado de progresividad del impuesto, podemos indT
9--T
d9

~ _

-

8

•

cambio en el monto del impuesto
cambio en el ingreso
Tasa marginal de imposición

-

t

d9

tentar cuantificarlo aproximado, en cada rango de ingreso, el valor de -

E

El procedimiento adoptado fue como sigue: a) Se supuso el cree_!
miento de E, dentro de cada intervalo, como constante; b) se calculó como

Ahora, la e_lasticidad de la tasa efectiva,
dE
E
~

contrado antes

-

7( E,

E promedio para el rango,_ el aritmético entre Eo y Ef (véase Tabla 1); c)

es

dicho promedio sirvió como divisor a la respectiva tasa marginal; y d) el
~

d&amp;

9

E ; luego, subatituyendo aquí el valor el!

e
pera d9 , tendremos

i E inserta arriba •

dE

•

t-E,.!.
.E

En consecuencia, "{ E &gt; O

si

cociente resultante se restó de la unidad, de acuerdo con la fórmula pera

.! E

t &gt; E.

Los resultados de los cálculos se presentan en la Tabla 2 •

1

y

La progresividad del gravamen desciende en un principio, hasta

el intervalo 9,600-10,800 de ingresos anuales brutos.
De acuerdo con lo expresado, nuestro impuesto es, en esta PI!..!

,,
1

1, •

te, progresivo.

Tal conclusión puede apoyarse en las cifras presentadas

en la Tabla 1 , pero es mis evidente por Simple observación de la G~fica

De ahí en adelan

te, aumenta consistentemente hasta el rango 36, 000-48, 000.

A partir de

ese punto, los movimientos en C y t son de tal naturaleza que la progl!
sividad cae ahora también consistentemente.

Dicha pérdida es especial-

1, en donde intervalo a intervalo, la tasa marginal supera a la efectiva •

mente notoria en el rango abierto de la tarifa: ,E se aproxima a O, lo

{Esto, por otra parte, podía deducirse de la afirmación, hecha antes. de

que significa que el impuesto tiende a la proporcionalidad, como conse-

que la tasa media o efectiva es creciente; y del teorema de acuerdo con

cuencia de la invariabilidad de C y t, conforme demostramos antes.

.!Q/

el cual cuando el valor medio crece, el valor marginal es superior a él).

Tal disminución es difícilmente importante, si se considera el

9/ Leif Johansen. "Public Economics" North Holland Publishing Co. Chica

-

go, Ill. U.S,A. 1965, pp.212-213.
.!.Q/ En rigor, la mera combinación de una exención, con una tasa proporcional,
produce progresividad, siempre que la exención sea efectiva para todos los niveles de ingreso. A este tipo de sistema se le conoce como "degre
sivo".

monto, quizá bajo, de ingresos que, en total, caerán en este rango.

�27
26
l. 2. El Impuesto sobre el Ingreso derivado del Ca p!tal (Ingreso
no ganado).

TABIA No. 2.
Elasticidad de la Tasa Efectiva de Imposición.
dos del Trabajo:
Asalariados"
8

o

1 il

ti

Eo

6000
7200
8400
9600
10800
12000
18000
24000
30000
36000
48000
60000
72000
84000
96000
108000
120000
144000
180000
210000
270000
330000

6000
7200
8400
9600
10800
12000
18000
24000
30000
36000
48000
60000
72000
84000
96000
108000
120000
144000
180000
210000
270000
330000

1.9
2.10
2.25
2.37
2.47
2.58
3.23
3.SO
4.33
4.87
5.97
6.95
7.83
8.62
9.36
10.05
10. 71
11.98
14.01
15.45
18.13
20.58

Ef

1.9
2.10
2.25
2.37
2.47
2.58
3.23
3.80
4.33
4.87
5.97
6.95
7.83
8.62
9.36
10.05
10.71
11.98
14.01
15.45
18.13
20.58
35.00 *

IQill
2

Ingreso s Deriv.2_
En términos generales, esta segunda parte del Impuesto sobre el
_t_
Eo+Ef
2

Y/_E

Ingreso de las personas, recae sobre las percepciones origmadas por la posesión de capital.

2.00
2.18
2.26
2.42
2.52
2.91
3.52
4.07
4.60
5.42
6.46
7.39
8.23
8.99
9. 71
10.38
11.48
13.00
14. 73
16.79
19.36
27.80

l.94
1.81
l. 77
1.69
1.77
1.94
1.95
1.98
2.05
2.14
2.10
2.06
2.03
2.02
2.01
2.00
1.99
l. 77
1.63
1.64
1.63
1.25

Específicamente, sobre el ingreso por intereses ! g~

. 94

. 81
.77
.69

. r:
.94

nancias de capital, rentas y ganancias distribu(das.

Exenciones notables

son las utilidades distribuídas por ley a la fuerza laboral (que son gravadas sin embargo por el impuesto sobre productos del trabajo) y los intere

.95
.98

1.0~
1.14
1.10
1. 06
1.03
1.02
1.01
1.00
.99
. 7i

.63
.64
.63
.25

ses devengados sobre valores, cuando sean inferiores al 7% sobre el valor
nominal, así como los obtenidos sobre cuentas de ahorro o depósitos.

En esta segunda parte, a diferencia del aspecto antes consider2_
do, la Base del impuesto es simplemente igual al Ingreso Bruto anual. La
misma estructura de tasas aplicadas antes al ingreso derivado del trabajo ,
se usa aquí también (Art. 75, Ley I. S. R.).

Esto equivale a decir que -

el nivel de exención se reduce de $6,000 anuales a sólo $4,800.

Así, -

aunque las tasas marginales y cuotas son las mismas que para el ingreso

*

aproximadamente, para 8"muy grandes".

ganado , la carga impositiva es superior. · Esto se puede apreciar clara me_!!
te si observamos la Gráfica 3, que ilustra un eJemplo hipotético, en la que

Símbolos:
en el eje horizontal medimos 9 , el ingreso bruto anual, mientras que en el
8

=

Ingreso Anual Bruto
t = Tasa marginal
Eo,Ef = Tasas Efectivas de Imposición, evaluadas al inicio
y tér:ni:-.:
del rango de ingreso, respectivamente.
= Elasticidad de la tasa efectiva de imposición.

vertical medimos T, el monto del impuesto.

continua es la tasa marginal (el cambio en el monto del impuesto, sobre el
cambio en el ingreso, dT/d9).

FUENTE:

Ley I. S. R. Art. 75.

La pendiente de la línea d1~

La pendiente, referida al eje horizontal. de

la línea que une el origen con cualquiera de los puntos sobre la !(nea dis

�29
continua, es la tasa media o efectiva de imposición (E = T/8).

Cuando el

nivel de exención se reduce, la intersección de la función de imposición
con el eje horizontal se rf¡!duce también, esto es, se desplaza hacia el origen: en consecue.n cia, la pendiente de la mencionada línea a través del
origen, crece, lo que equivale a decir que la tasa efectiva E, aumenta. .

El resultadq, si 1a Base se identifica con el ingreso anual bruto,
es que el monto pagado en impuestos es igual a cero si la Base es menor
que $4,800.

Si mayor, entonces el impuesto se calcula sumando, a una

cuota fija, el producto de la tasa marginal por la diferencia entre el ingr_!;
so bruto y el límite inferior del rango donde tal ingreso se localice.

En

símbolos, con &amp;- ·= B

o

(5)... • T =

{ Ci

si
-t

8 :: 8

&lt; 4,800

ti (B - Li) si

B • 9 &gt; 4,800

y entonces:
(6) .... E

o

=

{

si

B•

a

e 4,800

____
___
Ci t- ti9_____
(B - Li)

si

B • 8

&gt; 4,800

Que el impuesto es más progresivo es evidente, puesto que
Ci

t-

ti (0 - Li)

0

&gt;

Ci

1-

ti (0 - 30,000 - Li)
0

&gt;

Ci-,. ti (.80 - Li)

e

E, de (6) ~ E, de (4)

Esto es, la tasa efectiva para ingresos derivados del capital, es
superior a las tasas efectivas correspondientes a los ingresos derivados del
trabajo .

�30

31
Para cada rango de ingreso hasta $180, 000, el cambio en la t_!

sa efectiva, asociado con el cambio en el ingreso, dE/d8 es más alto que
antes

ti - E

.!Y e

les.

&gt;

,eu -9 E

De dicho límite en adelante, son igua-

Ahora, sin embargo, el monto del ingreso que caera en el extr!

o

N

mo abierto de la tarifa ( &amp;

&gt; 300,000) es , sin duda , mucho mayor que en

nuestro caso anterior (ingreso "ganado•), luego, la reducción de la progr!

sividad es mucho más siqnificativa.

•
1·¡

.

.:¡

Lo descrito no es, con mucho, el panorama completo.

:•

Su Pe!!:

.

~

cialidad radica en el hecho de que la Ley contempla un gran número de
•casos especiales", de tal manera que el resultado recuerda bastante el
desaparecido esquema cedular.

..

••
J

. .....

•
.J

-'

D:

e.a
bonos , hipotecas y dem4s , la Ley establece una tarifa particular que cae

solo sobre aquellas percepciones que exceden al 7% anual sobre el valor
l •• ,,'

'

nominal del título.

La tasa m4xima aquí es de 10% para ingresos deriv_!

¡;

J

L

w

representa una definitiva disminución de la pr,2

greswidad de la imposición (no obstante la 1mpos.ic16n "global", como "!

~ Véase

§/ y Apéndice "A".
/ En relación a lo que sería si este tipo de ingresos se gravara indiscrimina
damente.
.W Es ilustrativo anotar, de paso, que muchos de los instrumentos que devengan tales intereses pertenecen, por su alta liquidez, más al mercado de dinero que al de capitales.

"..

.

2

..•
&gt;•

•

•

•

'C

...

•

Q

1
~

•

..!

- ..
o

•

i
z•

j
t
4

J

-•

J

=i

.!

1

mercado de cepttalea ,

~

..

T

i

s ..•

,

,,;

Este tratamiento favorable, que mantiene alta la tasa -

12/

- ,.

¡

J1

..•

efecttva de inter6:S , - y diseiiado Sin dude para alentar el desarrollo del

..
.,.

;"

dos de títulos de rendimiento superior al 15% sobre valor nominal {véase
Gr6fica No. 4).

,..

..'"
.

c.::a

Primero, cuando el inc¡reso se deriva de toda clase de valores,

~

.

.. ;

f
•
..
e:
e
e

--·

.....

--,-

•

...

•

"'

-

..,

•

l'I

N

-

1

o

•1

�32
33
remos).

Más aún, es obvio que contribuye a hacer más desigual la disEn tercer término, las ganancias de capital, que la Ley define

tribución del ingreso y la riqueza.

Por ejemplo, un mill6n de pesos de
como aquellas derivadas de la venta de predios, sean urbanos o rurales,

patrimonio, invertidos en bonos financieros, producen, anuálmente, un

1!!

14/
y de la venta de valores., reciben tratamiento especial.

De hecho, la

gres o bruto de $ 90, 000, que, de acuerdo con la Ley, se gravan al 3 %,
segunda clase se ha excluído totalmente,
que es entonces la tasa efectiva.

de acuerdo con las disposici.2,

En contraste, un ingreso del mismo
nes de la Ley de Ingresos de la Federación (Art. 4o.), que modifica, en

monto, derivado del trabajo, estaría gravado a una tasa de alrededor de
forma temporal, a la Ley del Impuesto Sobre la Renta.
9.0%.

Los mercados de

capital se verán pro.bablemente beneficiados por un aumento de la oferta
de fondos prestables; tanto porque los inversionistas recibirán un rendiEn segundo lugar, en relación a rentas, la Ley determina la

b:!

se del impuesto como siendo igual al ingreso bruto menos 30% del mismo
por depreciación del inmueble, i~puestos locales , mantenimiento, etc. A
dicha base se le aplica una estructura también especial de tasas, la mí'!!
ma siendo de .14% para rentas congeladas (fijadas por el Gobierno Federal
0

Estatal): la máxima de 5% para rentas en exceso de $700 mensuales ,E2!:

unidad habitacional.

El impuesto se calcula para cada unidad separadame!.!

miento neto superior, como por la ausencia de los llamados efectos de "estancamiento" (lock - in), que suponen que la existencia del impuesto
implica , para los tenedores de valores apreciados, un incentivo para r~
tenerlos , dificultándose el flujo de fondos y resultando todo en una in~
ficiente asignación de recursos.

Cabe mencionar que tales efectos nu_!!

ca han podido demostrarse ser de significación en la práctica, (C. C. Holt y J. P. Shelton, "The Lock - in Effect of The Capital Gains Tax",

te: hasta este punto, no hay ningún propósito de "globalización" ni de pr.2,
"National Tax Joumal", Dic. 1962). La exclusión de gravámenes signif!
gresividad.

Este tratamiento tan favorable, concebido quizás para que

aliente la construcción de casas-habitación y contribuya entonces a la so
lución del problema habitacional del país, difícilmente cumple con su pr.2,
pósito.

Las razones para así creerlo son, fundamentalmente, que la com-

binación de tasas impositivas m!ximas muy bajas, y la existencia de topes
en las rentas de casas de tipo popular, si algo, induce la inversión en -

ca, por otra parte, una disminución muy considerable de la progresividad de la imposición, y la posibilidad de acumular riqueza en forma irrestricta.

Tanto el tratamiento indiferenciado de las ganancias de ca~

tal, como su completa exclusión, se enfrentan a objeciones muy serias
desde el punto de vista de la equidad y la eficiencia, en consecuencia,
casi todos los esquemas fiscales del mundo han adoptado una solución

edificaciones de clase media y alta, de manera que esta oferta no satisf!,
rá las necesidades de los grupos de bajos ingresos.

.!if

Técnicamente, una ganancia de capital es un aumento del valor de un
activo. Se conoce como "realizada" cuando el activo apreciado ca!!}_
bia de propiedad.

�34
35

de compromiso: las ganancias se gravan a tasas comparativamente menores
Las ganancias de capital están necesaria y directamente relac1_s:
con respecto a ingresos "corrientes".

Si la estructura mexicana es comnadas con la posesión de propiedad, con la que a su vez está correlac10

pleta exención- para e iertos casoS , es porque el objetivo primordial de la
nado, también -positivamente, el nivel de ingreso.

En consécuencia,

su

política fiscal es la acelerada capitalización del país•
imposición relativamente leve o nula, reduce en forma sensible la progr~
sividad del gravamen sobre el ingreso.
Los aumentos de valor de predios urbanos o rurales, cuando re~
!izados, se gravan dependiendo del tiempo transcurrido entre la compra Y
Finalmente, aunque no en orden de importancia, tenemos una e1
la venta del predio.

La base del impuesto es 80% de la ganancia si el -

tructura impositiva aplicable a las ganancias distribuídas por toda clase período de retención es menor que 2 a.iios, y disminuye paulatinamente

CO,!!

forme aumenta éste, basta que es de solo 20% para lapsos de más de 8 ~

de sociedades (con el gravamen retenido en la fuente) como sigue: ( véase
Gráficas 5 y 6).

ro menos de 10 affos, con exención total para períodos superiores a este

ll!
INGRESOS

timo dato.

TASAS

A esta base se aplica la misma estructura de tasas que la ap!,!

Hasta 180,000
cable al qingreso ganado", pero en una manera no acumulativa, esto es, a

la ganancia de cada operación tomada separadamente.

180,000 - 270,000
270,000 en adelante

15
%
17.5 %
20
%

Este tratamiento di!
La mencionada retención en la fuente significa que el impuesto

criminatorio podría justificarse si las ganancias de capital fueran "ficticias",
no se ajusta a la situación particular de cada recipiente de ingreso.

En

esto es, derivadas de un aumento general del nivel de precios, lo que no
teoría, los ingresos por dividendos deberían sumarse a las provenientes
implicaría una mejora de la posición real del tenedor. Pero en las actuales
de otras fuentes; se aplicaría entonces la tasa· correspondiente al nivel t~
circunstancias mexicanas, donde la expansión urbana es una característica
tal de percepciones.

Bajo un impuesto ~ proporcional , las tasas fijas a

sobresaliente, Cabe Suponer que el aumento del valor de las propiedades que se gravan los dividendos a nivel de la empresa que los distribuye,
sea "real" (es decir, que su prec i o aume nt e en relación al de otros bienes)
no tienen por qué coincidir con las tasas aplicables al total de los ingr~
y considerable.

Su trato favorable es entonces un estímulo significativo a

_!1/

sos de cada uno de los accionistas.

la inversión en bienes raíces, y a la especulación._

15/ "La especulación en bienes raíces es producto de la inflaicido'n, ell creacyio-,
·
i'
e han caracter za o a a m
miento demo~rafico, Y la urbaln.~zaJc ~• .iuatong "Taxation of Capital
ría de los pa1ses en desarrol o . , • m
'
., V
V"lr
No
· " . ¡ • M •F • "Staff
Papers
• 2,
Gains in Developing eountnes
-"'-;.;...._,..
__ . o1, .1-.v,

p.355.

Un individuo que sea accionista de distintas empresas , en nin
guna de las cuales exceda de 180,000 sus utilidades perc1b1da s , recibe

�37

36

una carga menor que la experimentada por otro, de iguales ingresos, si t~
les provienen de una sola firma, y en total exceden, digamos, de 270,000
(15% vs. 20%).

Ambas consideraciones indican que personas situadas en iguales
estratos de ingresos, no reciben igual trato fiscal.

Es necesario aclarar, sin embargo , que la existencia de acciones al portador impide el tratamiento diferencial apropiado.

La abolición

del anonimato solucionaría el problema, pero crearía otros de suma grav!
dad (véase A. Kafka, Op. Cit. en 1§_/).

Además, la Ley especifica que " . ... las entregas de acciones por
concepto de capitalización de reservas o pago de utilidades no se consid!:
rarán dividendos . . .• y no causan impuesto .... " CArt. 73, Fracc. 1, inclso
b).

No hay esquema impositivo progresivo que pueda sobrevivir a tal "es

cape".

La imposición de las utilidades distribuídas (como ingreso de las

personas físicas), con la existencia simultánea de un impuesto sobre las -

'.

'\ \

o,o

o

"'

..
0

o

"

o

f'I

ganancias de las sociedades (que las incluye) ha provocado la aparición,
en la literatura sobre la materia, de un argumento sobre "doble imposición":
\

\

\

las utilidades generadas por la empresa se gravan corno tales en su totali

\

dad, y se sujetan a impuesto nuevamente en la parte que se distribuye. -

�39

38

Por contraposición, otros ingresos derivados del capital se gravan sólo -

18. 13%); Y c) mayor al principio de nuevo, aproximadamente igual, al m

Wla vez (rentas, por, ejemplo).

vel de 300,000; y mucho menor conforme crece el ingreso, pues la máxi-

El argumento carece de fundamento si se

adopta el punto de vista de que la empresa es un ente moral distinto de

ma aquí es 20%, y la máxima para ingresos "ganados" tiende a la mar~

sus últimos propietarios.

nal , que es de 35%.

Vistos bajo esta luz, los impuestos se estab~

cen en realidad sobre dos bases distintas.

Esta concepción es apropiada

En s uma , que al

11

pequeño' , rentista se le trata

-

más duramente que a su contraparte asala riado,· al med.1ano, d e igual m~

cuando· la separación entre po57s1ón y manejo de la sociedad es muy gra_!l

nera, para todo fin práctico; y, sorprendentemente, es el rentista de altos

de.

ingresos quien recibe un trato leve por comparación. -

16/

Encontramos entonces que con un tratamiento espe cial {discrimi

Si la distribución de las acciones de una empresa está muy limitada (¡a una sola familia, por ejemplo), la separación mencionada en el

JJ!

natoriamente favorable) para rendimientos sobre valores, ga nancias distri-

rrafo anterior ea usualmente inexatente, la distinción entre la firma y su s

buída s , renta s Y ganancias de capital, la estructura básica de tasas (esto

propietarios, aunque legalmente wlida, tiene poca significación.

es , la contenida en el Art. 75 de la Ley del I.S.R. , que s e aplica tam-

El arg~

mento de •doble imposición" tiene entonces solidez.

bién al ingreso proveniente del trabajo ) se a plica sólo a una parte mínima
del ingre so derivado de la propiedad: rega lías, derechos de autor, etc. La

Sin

~

base que la proporctonada por un "empirismo casual",

nos pareoe que aunque el caso mexicano se aproxima en la actualidad más
al último considerl!ldo (con sus respectivas consecuencias) la tendencia es

estruct ura actua l recuerda en mucho el antiguo esquema c edular; pero esto,
antes de que los ingresos se "gl obalicen", cuestión a la que ahora entra
mos .

hacia el primero.
1 . 3. El Impuesto a l Ingreso Global .
La estructura de tasas transcrita arriba , está disef\ada de tal m~

nera que la carga impositiva resultante, comparada eón la que se producJ
ría de aplicar la tarifa para "ingrffOS ganados", e-s a) superior para ingr!
sos menores de 180,000 (máxima: 14. 01 ~h b) mayor inicialmente, pero m!
nor al final, en el· intervalo de 180 , 000 a 270 , 000 (mínima 14.01; máxima

En primera instancia , de acuerdo con la Ley, la ba se de esta úl
16/ Adicionalmente, cuando los ingresos gravables derivados del trabajo exce
den a 100,000 anuales, son objeto, como ve remos, del "Impuesto Global''.
Las utilida des di stribuídas están exe ntas.

�41

40

tima parte de la imposición al ingreso personal, es la suma de los

~

reses de valores emitidos por personas (físicas o morales) residentes en

sos gravables de las dos secciones precedentes, cuando tal adición exce

el país •

Tampoco serán acumulables los intereses provenientes de prést!!_

de a 100,000 pesos anuales.

mos otorgados a las instituciones de crédito que legalmente operen en el
territorio nacional, o de los depósitos constituídos en ellas (cuentas de

Sin embargo, los causantes con percepciones menores que los

ahorro Y algunos tipos especiales de depósitos a la vista):• Además, CE

IOO, 000 mencionados, pero mayores- de $50; 000 pueden "optar porque se

mo vimos antes, (Sec. l. 2) la misma Ley de Ingresos. excluye las ganan-

les considere sujetos del "impuesto ••••• una ·vez ejercitada la opción

cias de capital derivadas· de la venta de vaiores.

CO.!!,

tinuarán con ese carácter mientras reúnan el requisito del mínimo de ing~
sos indicado en este artículo".

(Art. 77,

Por otra parte, la propia Ley del I. S. R. exime de esta porción

Ley I.S.R.).

del gravamen todas las ganancias de _capital producto de la venta de bie
El propÓsito de esta proviai6n es permitir que personas en el ra12
go de ingresos mencionado, puedan beneficiarse de las deducciones que,
como veremos, contempla es.ta porción de( impuesto .

A pesar de sujeta!_

nes raíces•

Lo mismo sucede con las rentas cuando son inferiores a 700

pesos por unidad habitacional; cuando exceden tal cantidad, la base del
impuesto es igual a sólo 50% de ellas.

se a un nuevo gravamen, un causante con fuertes cargas familiares, pu~.
Adicionalmente, del ingreso gravable computado arriba (primer~

de encontrar qu.e el acogerse al sistema le resulta en una disminución del
17/
monto total cubierto en impuestos.- Los factores causales de esta situa

rrafo de esta sección) se permiten deducciones por gastos médicos, segu-

ción serán evidentes de la exposición que sigue.

ros de vida, pagos sindicales, otros impuestos federales, etc. , hasta un
monto de $20,000.

Pero aquí, nuevamente, la Ley de Ingresos de la Federación,

~

ra el ejercicio Fiscal de 1968, excluye ahora, para propósitos del impue.!

En lugar de todo ello, el causante tiene la opción de

una deducción del l 0% del ingreso gravable sin comprobación (siempre que
la cantidad absoluta resultante sea menor que $20,000).

to al ingreso global " •••••• los ingresos comprendidos en la fracción V Por primera vez, se especifican deducciones por "cargas familia

del Artículo 60 de dicha Ley U.S.R., utilidades distribuídas) (y) los inte
res" .
17/ Por ejemplo, un asalariado con 85, 000 de ingreso bruto a~ual, pagaría 7, 384. 60 de impuestos por concepto del gravamen sobre productos del tra
bajo. Si es casado y tiene, digamos, seis dependientes, de optar por eT
trato del impuesto sobre el ingreso global, reduciría en 186 . l O sus obliga
cienes fiscales.
-

Las siguientes cantidades pueden restarse del ingreso: a) $6,000

por el causante mismo; b) $3,000 por el cónyuge y c) $1,500 por cada de
pendiente .

�43

42
A esta base, se aplica una nueva estructura de tasas, Y de la

mo siendo progresivo, con respecto a la base.

Este aserto precisa

cantidad resultante, se deducen los impuestos pagados antes sobre los i,!l

lificación, de lo que nos ocuparemos más tarde.

gresos del capital y del traba jo, s{ acumulables.

aspecto que nos parece de interés en este punto.

En s{mbalos, la base, preliminarmente estimada, ser{a:

e -

(º

+

81

82

Si (81

t-

82 ) &lt;

Si (81

t-

8 2 ) ::&gt; 100,000

100,000

Antes, comentaremos un

Una de las ventajas alegadas de la imposición directa, es que

esto es, a su "verdadera" capacidad contributiva.

(kil

De aquí la necesidad

de deducir, de los ingresos brutos, los gastos originados por enfermedad ,
incapacidad, etc.; casos fuera de control del causante.

donde

B¡

y

82

c~

permite ajustar la carga tributarla a la "situación objetiva" del causante ,

(para un cau[ 6, 000 t 3,000 + 1 , 500
~ sante casado)

Ahora, X•8-H-

t1e

son los ingresos gravables de~vados del trabajo Y del cae!

Más importantes,

por supuesto, son los ajustes necesarios en función del tamaño de la fa-

tal, H las varias exenciones nombradas antes (intereses, utilidades distrimilia: de dos individuos con iguales ingresos, aquél con el mayor número
buí.das, rentas): y D todas las deducciones por cargas familia.r es, siendo k
de dependientes disfrutará de un menor posible nivel de vida, tendrá enel número de dependientes.

, •

La base del impuesto es entonces

x _ .1 x , donde .1 •

es la "deducción estándard" [ix~20,00~.

tonces una menor capacidad de pago.

El "tratamiento igual de los iguales ''

exige consideración de tales cuestiones.

,11

,,

L........

El monto del impuesto es, finalmente, de acuerdo con la tarifa i.!!
serta en el Art. 86 de la Ley del I.S.R.,
ti

11- •

O -

[ Ci t

siendo Tr,

y r2

Li) - (Tl

t

ti ( ~ - Li) - (Tl

Como vimos, la Ley mexicana autoriza deducciones por gastos y
condiciones de la índole de los considerados en el párrafo que antecede .

Tz)

~

+ r2H

&lt;

1,200

'&gt; 1,200

los montos pagados bajo los impu&amp;Stos a los ingresos gall!

dos y no ganados acumulables •

Lo sorprendente, es que se autoricen sólo a causantes en los estratos de

ingresos altos (con percepciones gravables mayores de $100,000 anuales,
6 SO, 000, opcional).

El resultado es que la carga tributaria se aligera p~

ra estos causantes: la medida tiene carácter regresivo.

La "equidad ho!:!

zontal" se mejora, aunque sólo para altos niveles de ingre.so, dada la liAquí, de nuevo, Ci,
greso:

.ll

u

y Li son constantes para cada nivel de i.!!

va desde 13% en el rango inferior hasta 35% en el extremo supe-

rior ~bierto) de la tarifa (~&gt;300,000).

El impuesto puede encontrarse c_g

mitación de aplicación de las exenciones, pero a consecuencia de ello mi1
mo, se ofende la "equidad vertical".

En otras palabras, dentro del grupo

�45

44
de contribuyentes donde se aplican las disposiciones, la distribución de
la carga tributaria se hace más "justa"; sin embargo, debido a que los beneficios no alcanzan a. los niveles má's bajos de ingresos, la distribución de la carga entre grupos se hace "inequitativa" (es difícil argumen-

les (Sec • l. 2) •

gresión impositiva en relación al ingreso definido propiamente.

deducciones por sostenimiento de dependientes a los jtltos niveles de ingreso, pero nó a las clases bajas; ·a menos ·que la intención sea no pr,2
porcionar incentivos al crecimiento demográfico).

Más aún, como vimos,

las deducciones se autorizan sobre el ingreso, de manera que el ahorro
en impuestos , que un causante obtiene cuando el número de sus dependientes aumenta en una unidad, depende de la tasa marginal a que sus
gresos estén siendo gravados.

para un período cualquiera, es la suma del consumo Y el .aumento neto del

gresivo, como es nuestro caso, el siete~ actual de deducciones, favof!

,,,

sobre el ingreso sin deducciones por manutención, y de dicho monto de im

.

pequeña porción gravada antes, es reducida todavía más por la exclusión
total o parcial de tsiles componentes importantes del i'ngr~so no ganado co
mo las ganancias de capital, las utilidades distribuídas, intereses Y rentas.
La conclusión que se sigue es que el Impuesto sobre el Ingreso Global re

cae sobre el ingreso derivado del trabaJ'o
_ en una manera progresiva.

Un tema sumamente debatido en los países "avanzados" es el e
fecto de la imposición al ingreso sobre ef esfuerzo productivo.

Tal situación se eliminaría si las

deducciones se autorizaran sobre los impuestos: el gravamen se calcularía

1I~ ......... .

En esta tercera sección, hemos señalado como, aún la muy

1!!

Esto significa que si el impuesto es pro-

ce a las personas de altos ingresos,

(En térmi

nos teóricos, el conceptp apropiado de 'ingreso es el de acrecentamiento:

patrimonio).
tar, bajo cualquier concepto sensible de equidad, que deben autorizarse

Esto conduce necesariamente a una disminución de la pr~

w Este trata-

puestos, se restarían las cantidades juzgadas convenientes.

miento suprimirá las desventajas atribuídas antes al actual sistema I ya que
el ahorro sería independiente del nivel del ingreso (véase Apéndice "B"). _

Para nuestro caso, ~in embargo, dado que las tasas marginales
que se aplican al ingreso derivado del trabajo son muy considerablemente
menores que los prevalecientes en las economías industriales (35% vs. 70%
o más), Y en vista de lo poco concluyente de la argumentación teórica y
de las investigaciones empíricas existentes, podemos disponer de la cues
tión sumariamente .

Mostramos antes como una gran parte del ingreso derivado de la
propiedad se trata muy favorablemente o bien se excluye para fines flaca-

En relación a este punt0

'

"•

• • • •

hay al menos tan buenas razo-

nes para creer (que la imposición al ingreso) tendrá efectos alentadore~,
18/ Para una demostración general de estas proposiciones, véase Leif
Johansen. Op. Cit. pp, 225-227.

�47

46

w

a) Ingreso Bruto = 250,000, Ingre so Neto = 200 ,·ooo = • 8 Ingreso Bruto

como las hay para pensar lo contrario".

B • . 86 - 30, 000 • 170,000

progresividad tiende a disminuír la productividad es difícil de estimar. -

T = 25,223.96 +- . 2406 (170,000 - 150,000) = 30,035 . 96 =·Impuesto sobre
ingreso ganado
Por concepto del Impue sto sobre Ingreso Global .

En su mayor parte, parece depender del efecto que la progresivida d tiene

8 = 170,000 - H - 9 , 000 - 3,000 (suponiendo 2 dependientes y esposa )

en las · motivaciones del hombre, y casi todo lo que se puede decir e n pro

H =O

o en contra cae en el área de conjeturas en sicología, y es probable que

X= 158,000

Y con referencia a las tasas progresivas: "El grado en que la -

20/

~

permanezca en ella" •

= .9

(158 , 000)

= 142,200

TT = 24,459 - .269 (22,200) - 30 , 035.96
Vimos antes como el trabajador independiente es favorecido sobre el asalariado.

En total, el capitalista y el rentista se ven favoreci-

dos sobre los otros dos •

TT = 394.84
E

= 30,430 . 80
250,000

b) Ingreso Bruto
En suma, existen en la estructura fuertes elementos de regresi~
dad, como puede apreciarse en las tablas insertas a lo largo del ensayo ,

= 1201
10
=

250,000

grava do al 3% (rendimiento de 9% bruto, por ejemplo) y excluido para el
Impuest o a l Ingreso Global, E = 3%

y de la ilustración que sigue.
Un causante con percepciones de esta índole recibe, independien
A manera de .ejemplo, tomemos el caso de dos individuos a) un
trabajador independiente, y b) un rentista.

El primero tiene sólo ingreso

temente de su ingreso, una carga fisca l aproximadamente igual a la que so
porta un a sa la riado con ingresos brutos del orden de $18 ,0 00 - $24 ,000
anuales .

ganado; el segundo, sólo ingreso derivado de la propiedad en la forma de
intereses sobre depósitos en inStituciones bancarias.

Ambos reciben el -

mismo monto.

19/ Georc¡e F. Break. "Tbe Effects of Taxa.tion . on Works Inc entives " en
"Private Wants and Public Needs", editado por Edmund S. Phelps.
W . W. Norton &amp; Co. New York , 1965, p.55.
!Q/ Blum y Kalven. Op. Cit. p . 21.

_

�48

49
2. Conclusiones y Recomendaciones.

En primer lugar, no obstante que el impuesto provee estímulos _
para un incremento en la tasa de ahorros -un efecto sobre el que cabe P:2

Las metas de la política económica gubernamental mexicana, pu~.

'

den resumirse, sin fuerza, en tres conceptos . muy mencionados: Desarrollo

la especulación en el mercado de valores de renta variable y la inversión

Económico, Estabilidad, y Justicia Social.

Por lo primero, debe entenderse

en bienes raíces, debido al tratamiento discriminatorio preferencial otorga-

un aumento continuo y perceptible del ingreso per cápita, obtenido a través

do a las ganancias de capital e ingresos por rentas. , Hay, por otra parte,

de un crecimiento balancéado, de alguna manera, entre agricultura e indus

incentivos (provisto~ por ia Ley) para un usó productivo de los recursos._

tria , definidas ampliamente.

Es fundamental hacer notar, por ejemplo, que el impresionante desarrollo _

1

Lo segundo significa , sencillamente , el ma.!l

El último es un conce.E

del mercado de valores de renta fija, y el incipiente del de renta variable,

De las presentaciones oficiales algo puede extra~-

encuentran un factor causal importánte en el trato fiscal leve a que se so

tenimiento del valor doméstico y externo del peso.
to mucho más difícil.

se: un mejoramiento de las masas paupérrimas, a fin de obtener algo como

meten los rendimientos de los instrumentos que en ellos se operan.

"igualdad de oportunidades", es probablemente la meta.

añadidura, con respecto a ganancias distribuídas, cuando son reinvertidas

El total puede re

Por-

definirse como sigue: los objetivos son un producto per cápita creciente -

en la misma sociedad que las genera, no ·se causa impuesto,

con estabilidad de precios y una "mejor" distribución del ingreso -"mejor."

puede asegurarse que, con deficiencias fáciles de corregir , el impuesto es

21/
significa en este contesto, una tendencia hacia la igualación:'1

ca duda- la inversión re~ultante es, en parte al menos, mal dirigida hacia.

'"

En suma . -

un medio efectivo de promociÓ!) del ahorro personal, de la formación de ca
pital , Y consecuentemente, del desenvolvimiento económico del país.

,1~•1t11 !Pt''IM
En la consecución de tales metas, ¿qué tan efectivo, como instrumento de política

es nuestro "impuesto al ingreso personal"?

En lo que respecta a la estabilidad, la contribución del impuesto es bastante menos significativa.

21/ "Un desenvolvimiento sano y justo demanda que las desigualdades en la
distribución del ingreso se corrijan •••• La redistribución del ingreso que
seilala como uno de los objetivos de la política fiscal, ha sido tesis cons
tanta de los gobiernos revolucionarios ••• " Alfredo Gutiérrez Kirchner. :
"La Política Fiscal de la Federación". Vemón mimeográfica. SegundaConferencia Nacional a Nivel Académico sobre la Legislación y la Adaj
nistración Fiscal. Monterrey, N.L. Diciembre, 1967.

Un impuesto al ingreso, si progresivo,

es un fuerte el emento de estabilización automática: la recaudación gubem!
mental aumenta más que- proporcionalmente que el ingreso monetario en situaciones inflacionarias, puesto que la característica esencial de un

grav!

men progresivo, es que la tasa efectiva de impoaición (el impuesto como _
proporción del ingreso) crece conforme se tncreme,nta e l i ngreso; el ingreso

�so

51

Finalmente, en cuanto a su impacto redistnburivo, el impuest,:; -

disponible de los causantes disminuye, lo que tiende a mt11tener baja su
demanda efectiva y a aminorar entonces las presiones. sobre los precio~.

es quizá un elemento negativo.

Esto es especialmente cierto cuando la recaudación no sufré "retrasos" -

petir- el tratamiento discriminatoriamente favorable al ingreso derivado de_

(lags}, como por ejemplo bajo el sistema de "retención en la fuente". -

la propiedad, en general; y la ausencia de deducciones "personales" y por

" (U)n sistema impositivo progresivo es un freno poderoso sobre una expan

cargas familiares en los niveles de bajos ingresos.

22/

Con tasas casi prop~

"Si tenemos un im

cionales para una parte de los "ingresos no ganados 11 , exclusión -parcial-

puesto progresivo ...••• , el valor real del impuesto para un causante con

de ganancias de capital y -total- de dividendos en acciones, y con tasas

un ingreso real constante en presencia de un aumento del nivel de precios,

progresivas para los "ingresos ganados 11 , es difícil creer que el gravamen

sión inflacionaria de los ingresos monetarios ......'

Las razones para así creerlo son -para r~

1

23/
se incrementar4 con dicho nivel• .-

Esto significa que los recursos rea-

contribuya a mejorar la distribución del ingreso y la riqueza, terriblemente

les a disposición del fisco aumentan durante· un proceso inflacionario, lo

desigual en la actualidad (véase Apéndice "C 11 ) .

que tiene un efecto depresivo; e inversamente, en una recesión.

Sin em

que el impuesto sea regresivo: si cuanto más altos son los ingresos tota-

bargo, en nuestro caso, como quedó claro de la exposición anterior, la -

les, mayor es la proporción que en ellos ocupan los derivados de la propi~

progresividad existe, en forma notable, sólo para una porción de los ingr~

dad, luego su imposición a tasas mucho menores que las aplicadas al ·• in

sos personales: los ingresos "ganados".

greso ganado", significa que la carga fiscal se distribuye inversamente con

Para el resto, tomados por se~

De hecho, es posible _

rado y en rigor, la imposición es también progresiva , pero tan leve, que

el ingreso.

para todo fin pr4ctico puede ser considerada proporcional.

exenta de impuestos, cuando exime de gravamen los dividendos en accio24/
nes, como dijimos.- Un aspecto importante en este contexto, es el de -

En consecuen

cia, como instrumento de estabilización, el impuesto tiene relativamente
poca efectividad.

[ Se enfatt.za el elemento de automaticidad, sencillame.!!

te porque los cambios dis&lt;:re.cionales en la imposición al ingreso, como P2
lítica de estabilización de las fluctuaciones de corto plazo , son inexiste.!!
tes en la realidad mexicana:

el sistema es· relativamente inflexible] •

22/ Richard Goode. "Anti-lnflationary Implications of Alternative Forms of Taxation". "American Economic Review" Vol. XLII, mayo 1951. p.150.
23/Leif Johansen. Op. Cit. p.220.

La Ley permite la acumulación indefinida de riqueza personal,

que la existencia de valores al portador impide la aplicación práctica de ta
25/
sas progresivas; un punto mencionado por varios autores,- en relación a
países subdesarrollados.

Sin
· emba rgo, a este respecto, es muy convenie_!!

te apuntar la prevención de A. Kafka: "La alternativa a las acciones al P0..!:

24/ O bien, debido a la exención de ganancias de capital en valores. Las uti
lidades acumuladas dentro de una empresa se reflejarán, tarde O temprano.
en el valor de sus acciones en el mercado. Tal incremento del patrimonio,
que constituye ingreso, está exento por Ley.
2 5/ N • Kaldor Y C. S. Shoup, et. al . en referencia a México y Venezuela, res
pectivamente.

�53

52
26/
tador puede muy bien ser la fuga de capitales ••• "

El impuesto, en general, debía hacerse progresivo, para ser con

En esta, como en

otras áreas; es obvio que la t6nica debe ser la reforma paulatina más que

sistente con el principio, corrientemente aceptado, de que la carga fiscal
debe distribu!rse de acu~rdo con la capacidad de pago de los causantes. _

el cambio radical repentµio, de consecúencias seguramente negativas.

Caben pocas dudas, por otra parte, sobre la regresividad de algunos de los
En suma, nuestro impuesto coadyuva aJ. logro de una alta tasa
de formac16n de capital, es poco significativo como esta~ador, y opera
inversamente en cu~nto

l!

impuestos indirectos exfstentes.

vir para compensar por esta regresividad; pero en su ,forma actual, contribuye a ella.

la equ1distribuci6ri del ingreso.

El gravamen sobre el ingreso, debería ser

Por S!,lpuesto, más ·que movimientos de las tasas, se preci-

sa la inclusión dentro de la definición de ingreso gravable, de la mayor _
El tratamiento preferencial de los ingresos por rentas , carece en
realidad de justificaci6n, y debe ser eliminado.

Las ganancias de capital,
,

parte del ingreso originado en la propiedad, excluido en el presente.

Si

como se supone, la propensi6n marginal a ahorrar crece con el nivel del-

en lugar de estar casi exentas, deberían gravarse bajo un esquema como el

ingreso, la implantación de la medida reducirá probablemente el ahorro pri

norteamericano: a menores tasas que el ingreso corriente, pero no de man!

vado.

ra tal que provea estímulos para su uso como vía de escape.

minuya: este resultado depende de que el gobierno no consiga, de la recau
da

Las deducciones po~ gastos personales y por manutenci6n de d_!

Ello no significa, necesariamente, que el ahorro total nacional dis

•
~
cion aumentada, destinar una mayor proporción a la fonnaciónde capita~

Estudios recientes han puesto _en duda la capacidad gubernamental para e'1

El sistema actual debería reformarse en el sentido apuntado antes: las d.!,

tar que, el aumento de los gastos corrientes, absorba los incrementos
28/
en
la recaudación·,- pero es ob v i o que ta1 conducta cae dentro del rango de

ducciones se concederían sobre el gravamen, .!!2 sobre el ingreso (véase -

lo posible, Y depende de la rigidez de la administración.

pendientes, deberían hacerse extensivas a todos los niveles de ingreso. -

Más aún, en un

Si ello representara une considemble reducci6n de la I!

trabajo estadístico reciente, con datos para 46 países subdesarrollados, se

caudac.i ón, el impuesto poc:lril hacerse mis progresivo (ampliando su base)

concluye que "hay poca evidencia del "Ef~cto Please", esto es, de una re

Apéndice "B").

para recuperar la caída.

Mayiores dWcultades administrativas serán conS.!,

I

27
cuencia casi ineludible de la mejorla de operaci6n.

26/ "Corporate lncome Taxation in Latin Americ:a", en "Fiscal Policy for
Economic Growth in Latin America". Programa conjunto de tributación
OEA/BID/CEPAL. 1963-1964.

2
-l./

"El costo de nuestro acervo de capital presente, fue en un sentido signifi
cativo ,1 décadas Y siglos de pobreza terrible para las masas. Inversamente, el tosto de la Justicia será un retardo de nuestro avance material (a~n
que este efecto puede ser modificado si y conforme el gobierno asume el
papel de los ahorradores)". H. Simons. "Personal Income Taxat1on" The
University of C~icago Press , Chicago, Ill., U.S.A. 1938 p.22.
'
Sta~~.ey/lease El ahorro _mediante la tributación: ¿Realidad O Espejis
mo.
Finanzas y Desarrollo", Vol. N, No. 2, Marzo_l967, BIRD.FML

�54

55

Hemos apuntado la idea de que la s reformas al impuesto ~

!ación negativa entre ahorro doméstico e impuestos . Si algo , los res ult~
29/
dos sugieren lo opuesto ... • ,.- De cualquier manera,. es aparente la

ser de tal naturaleza, que se transforme en un gravamen verdaderamente

cial incompatibilidad de dos metas de la acción gubernamental: justicia -

progresivo.

distributiva y aumento del ritmo de crecimiento merced de un aumento de

implementada a través de "aproximaciones sucesivas". En la situación ac

la tasa de ahorro.

tual , una "globalización" repentm
· a de 1os ingresos
·
d erivados de la propi~

pa.r

Cabe anotar, en este punto , que basados en una f~

Es preciso aclarar sin embargo, que tal tendencia debe ser

ción consumo del tipo Duesenberry , en contraposición con la Keynesiana

dad , a·hora exentos o parcialmente gravados, sería de muy graves y dañi

corrientemente asumida, Tanzi y Ascheim disei'ian un sistema impositivo -

nos efectos, amén de que implicaría un aument o muy considerable ~:e '..=

que evita la aparición de la inconsistencia mencionada en el párrafo ant.!:.

compleji dad administrativa del tributo.

Su conclusión, sin embargo-; depende de la validez de su supuesto ,
30/
sobre lo cual no hay evidencia empírica.-

rrior.

Imaginemos, por ejemplo, las consecuencias de una alza sig~
ficativa en las tasas aplicables a los ingresos derivados de valores. Muy

En referencia a las_ consecuencias de la imposición sobre los i_!l

probablemente, la medida significaría un descenso drástico de los recursos

centivos a ahorrar, nos concretaremos a la sumaria opinión de Leif Johan-

de las instituciones bancarias (especialmente financ ieras, hipotecanas , _

sen (Op. Cit. pp . 301-302), que justifica nuestra falta de detallada disc.!:!_

etc•), en el ca so extremo , una "corrida" sobre ellas; adicionalmente , la

sión del tema: "Con respecto a las motivaciones para ahorrar , es teórica

cesación de su crecimiento; en suma, un impacto desorganizador que el ac

y empíricamente difícil determinar el efecto del gravamen.

tual mercado no podría absorber; en breve, su colapso.

Es posible pr.!:_

O bien , intente-

sentar muchos argumentos teóricos , pero difícil arribar a conclusiones con

mos visualizar, gros so modo, la incidencia de la inclusión total de los in

vincentes. • • • • el problema está íntimamente ligado con la bien conocida

gresos por rentas .

cuestión del efecto de la tasa de interés en el ahorro . .. . y en este caso,

aprexima
· damente, al valor presente de los ingresos futuros esperados gen~

como es común acuerdo, ni la teoría económica general ni los enfoques .!:.

radas por ellas, luego la reduccio'n de es
' t os , producto del alza del grav~

conomtiricos, han ofrecido una respuesta definitiva" .

men , provocaría la caída de dichos precios, ocasionando pérdidas reales _

Si los precios actuales de las propiedades son iguales,

que se distribuirían al azar sin ¡·us tifi'ca ci·o'n .
29/ Elliot R. Morss. "Fiscal Policy , Savings and Economic Growth in De
veloping Countries: An Empirical Study". Documento del Departamento
de Asuntos Fiscales del Fondo Monetario Internacional . Versión mimeo
gráfica , Julio 1968 , p. 3.
30/ "Ahorro, Inversión e Imposición en los Pa íses Subdesarrollados ". "C_2
-

mercio Exterior", Septiembre 1965 , pp . 661-667.

Un panorama s imilar. prese.!!

tañan otros mercados a consecuencia de la reforma.

�56

Para finalizar, apuntaremos que algunos de los aspectos nece!!_!

APENDICE

"A"

tados de cambio mencionados por nosotros, son hace tiempo objeto de e!
tudio de las au~oridades .nacendarias.

Afortunadamente, la idea de éstas

parece ser " .••• que la reforma tributaria es un proceso cambiante y como
tal nunca se encuentra acabada , por lo que deberán de irse estudiando -

31/

....

permanentemente sistemas teóricos para (su) perfecciO}lamiento .... "-

E

= Ci.,

dE
d0 =

t1 • 89 - ti Li

8

(.0uJ

8

= ~
0

•

•

-

♦

ti . 88 - ti Li

92

Q!

f'

u

,88 - !1 Li
0

.. 1

- -q

,8t1 - E
8

[.au]

Ci + • 80ti - ti Li

8

92

- • Bti

92
- • Bti

92

f

8

.Bti

92

[c1 + • 88ti - ti

.Bti

93

.8ti

92

- -2
J2E=2M
cte 2
02

31/ A. Gutiárrez Kire hner. Op. Cit • , p. 100 •
-

Ci

92

+ 2

♦

2

[:2]

Ci + • 80 ti - ti Li
93

riJ ~

�58

E

=

Ci + ti (9 - 30,000 - Li)

•

Qt ·+ fttt -

APENDICE

11

B 11

9

ao,ooo
9

Para ilustrar nuestra afirmación sobre los inconvenientes del es

ti - ti I4

[et t e tt -

30,000 ti - ti
92

quema actual, supóngase la existencia de dos personas, trabajadores por

u}

cuenta propia, con ingresos brutos anuales de 1) $250,000 y 2) $400,000
respectivamente, casados y con dos dependientes cada uno originalmente.

et • e ti -

d2E
d92

-

ti - E
-· 9

=

t1 Li

&amp;

.!

Supóngase, además, que el número de dependientes aumenta en uno para

9

ambos casos.

lL

=

30, ooo ti -

&amp;

ti

T
- ti

ar

E

El ahorro en impuestos, que llamaremos S, y que es igual

1

·e

a la diferencia entre el monto inicial de impuestos y el final (después del
aumento mencionado), puede demostrarse ser superior en el caso del indi~

iuo 2.).
Ci + &amp;ti - 30,000 ti-tiLi
&amp;

_[ez

ti -

El resultado es, por supuesta, consecuencia de que la tasa ma-1:

(Ci + &amp;ti - 30,000 ti - ti

94

Y1,

20]

ginal a la que se gravan las percepciones de nuestro 2) , es superior a la
correspondiente a los ingresos de l ).

2

--

. - ti

ti

-¡r - 71-

[Ci

1-

9ti - 30,000 ti - ti Li]

1

-~

Veámoslo en detalle, usando la nomenclatura del texto,

Para 1)

Ingreso Bruto

= 2so,ooo = a

Ingreso Neto

•

B

=

.89 - -

.89

30,000

= 200,000
= 170 , 000

T = 25,223.96 + .2406 (170,000 - 150 , 000) = 30 , 035.96 = Impuesto

sobre Ingreso ganado .

�61

60

...

Por concepto del Impuesto Sobre Ingreso Global

Por concepto del Im¡:..:~sto Sobre el Ingreso Global

8 : 170,000 - H - 9, 000 - 3000 (esposa y dos dependientes)

9

H= O

H :.

x:: 158,000

1t

J • .9 (158,000) • 142,400 .

P =

.9 {178,000). 160,200

TT • 24,459 + .269 (22,200) - 30,035.96

TT:.

35,529 + ,29(10,200) - 35,191.40

TT = 394.8.4

TT:.

3,295.60

"'

190, 000 - H - 9, 000 - 3, 000 (es posa y dos dependientes)
O

= 178,000

Suponiendo ahora 3, depe~dieatea,

Asumiendo ahora 3 dependientes

&amp;• • 170,000 - H - 9, 000 - 4 , 500 .

9, •

190,000 - H - 9,000 - 4,500

H • .O

H =

o

x• • 156,500

n'

176,500

J' • . 9 (156,500) • 140,850

P' =

:.

• 9 (176,500)

Tr•• 24,459 + .269 (20,850) - 30,035.96

T'T = 35,529

Tr:

31.69

TT = 2,940.10

s1 •

TT - Tr

= 158,500

t .29(8,850) - 35,191.40

• 394.84 - 31.69 • 363.15
En consecuencia,

Esta magnitud es igual. al 90% de 1 , 500 multiplicado por la tall
. '
marginal, 26. 9%.

Esta magnitud es igual al 90% de 1,500 multiplicado por la tasa
marginal, que ahora es 29%.

Ahora bien , para 2)
• 400_, 000

Ingreso Bruto

•

8

Ingreso Neto

•

. 89 • 320 , 000

En resumen,

B • .88 - 30,000 • 190,000
T

= 32,441.40

T • 32,441 . 40

+

.275

(190 ,000 - 180,000)

+ 2,750.00 • 15,191.40

s2 &gt; s1 ,

esto es, que el ahorro en impuestos que

o::m ene un causante con 400,000, es superior al logrado por uno
~50,000 .

con

-

�62
El beneficio aumenta directamente con el ingreso; Y aunque las
APENDICE

magnitudes absolutas son muy reducidas, es claro que. la operaci6n del e_!
quema tiene carácter regresivo: alivia la -rama
.. fiscal más eñtre mayor es
el ingreso.

"C"

El ingreso medio por persona era, en 1968, aproximadamente 500

d6Jares , o sea un poco más de

6, 000 pesos anuales.

De manera que si

el ingreso se distribuyera 1gualitariamente entre todos los individuos, dado
Si la deducci6n se autorizara como un monto X por dependiente

..

sobre los impuestos a pegar, ( crédito de impuestos ) el beneficio se di_!
tribuiría por igual ( en números absolutos ) a todos los causantes y sigaj

que el nivel de exención del I. S. R. es precisamente esa cantidad, el gravamen tendría un rendimiento casi nulo (el nivel de exención para ingresos

derivados del capital es sólo 4,800).

ficaría IÚS, en términos relativos, a loa de bajos ingresos•
La distribución del ingreso es, sin embargo, sumamente desigual,

como puede verse en el siguiente cuadro, con datos para 1963:

Población

Ingreso

%

%

(Acumulados)

..

3.7
7.7
15.8
25.6
34.6
47 .1
59.7
67.9
76.9
83.5
89.3
93.5
96.0
97.9
98.6
100.0

0.5
1.2

3.1
6.1
9.4
15.3
23.3
30.3
39.9
49.1
60.1
69.1
76. 8
84.5
88.4
100.0

Fuente: Annando 'Labra Manjárrez. "La Concentración del
Ingreso en México: Un Enfoque Sectorial". "Comer
cio Exterior" , sept1embr~ 1967, p.72 3.

�64
BIBLIOGRAFIA
Las cifras revelan que la mitad de ingreso se distribuye entre
Publicaciones Periódicas.
•
casi el 84% de la poblacion.

El 1 O% IMS alto de los 1nd1v
_iduos , recibe

Q/ superior,
percibe el 30% del total de
el 40% del ingreso total.· El 6. 5,.,

ingreso.

Si grav~~mos sólo este último estrato' con un impuesto

~

..-1.
a recaudación im••l
,,,_ al 6% del ingreso t~
~ de 20%, obtenw¿amos un

'

tal personal' con aproximadamente 1 • 8 miliones de causantes.

•yo-'·
,..onas son habitantes
Es claro que la m..
ua de estas ....
,---

Amatong, J. D. "Taxation of Capital Gains in Developing Countries",
I.M.F. "Staff ~apers". Vol. 'l:v, No. 2, Julio 1968.
Goode, Richard. "Anti-Inflationary Implications of Alternative Forms of
Taxation. "American Economic Review", Vol. XLII, mayo 1951,
p.150 .
Holt, C. C. y Shelton, J. P. "The Lock-in Effect of the Capital Gains Tax".
National Tax Journal", diciembre 1962.

uri:J!

Hoyo D'Adonna, R. "Posibilidades de una Reforma Fiscal en Materia de
Impuesto Sobre la Renta". "Comercio Exterior", mayo 1964, pp. 32 7-330.

nos Y posiblemente alfabetos.
Jürgen Patz, Hans. "Los Sistemas Fiscales de los Países en Desarrollo",
Revista Colegio de Economicas de México, A. A., julio 1968.
pp. 29-42.
Labra Manjarrez, Armando. "La Concentración del Ingreso en México: Un
Enfoque Sectorial", "Comercio Exterior", septiembre 196 7.
Navarrete López, Jorge E. "Algunas Consideraciones Sobre la Nueva Ley
del Impuesto Sobre la Renta", "Comercio Exterior", febrero 1965,
pp.107-111.
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Pichardo Pagaza, Ignacio. "Cambios en la Estructura Jurídica Tributaria
de México", "Comercio Exterior", octubre 1968, pp. 868-879.
Please, Stanley. "El Ahorro Mediante la Tributación: ¿Realidad o Espejis
mo?" "Finanzas y Desarrollo", Vol. IV, No. 1, marzo 1967,
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Nueva Ley del Impuesto Sobre la Renta", "El Mercado de Valo
res", febrero 1965, pp. 79-81.
Tanzi, Vito y Ascheim, Joseph. "Ahorro, Inversión e Imposición en los
Países Subdesarrollados", "Comercio Exterior", septiembre 1965,
pp.661-667.
Tanzi, Vito. "Imposición al Ingreso Personal en América Latina: Obstácu
los y Posibllidades", "Comercio Exterior", julio 1967, pp. 541544.

�6Ó

LA PROMOCION DEL DESARROLLO ECONOMICO *
Libros.

Anguiano Equihua, Roberto. "Las Finanzas del Sector Público de México",
U.N.A.M., México 1968, pp.159-205,

Lic. Jesús Puente Leyva, M. A.
Ex-Profesor &lt;ie Desarrollo
Económico y Ciencias Sociales.
Cincuenta años de Revolución en México dieron la oportunidad a
este país de asomarse con cierta objetividad a la experiencia del pasado;

Bird, Richard y Oldman, Oliver. "Readings on Taxation in Developing
Countries", The fohns Hopkins Press, Baltimore, U.S.A., 1964.

...

...

como dijera el maestro Cosío Villegas, dedicarse un poco a tratar de "pr2

Blum, Walter J. y Kalven, Harry. "The Uneasy Case for Progressive
Taxation", The University of Chicago Press, Chicago, Ill., U .S.A .
1963.
,.

de Revolución, la popularización de la información estadística y los artíc_:!

Break, George F.

los especializados, difundieron ampliamente, entre especialistas y profanos,

"The Effects of Taxation on Work Incentives", en
"Private Wants and Public Needs", Editado por Edmund S. Phelps,
W.W. Norton and Co., New York, U.S.A., 1965, p: 55.
Hansen, Bent. "The Economic Theory of Fiscal Policy", U,S .A.
Johansen, Leif. "Public Economics", North-Holland Publishing Co., Chicago,
Ill . , U .S.A., 1965.

Kafka, A.

"Corporate Income Taxation in Latin America'', en "Fiscal Policy
for Economic Growth in Latin America". Programa Conjunto de l'ri
butación OEA/BID/CEPAL, 1963-1964,

blemas de muertos".

Los volúmenes de la obra oficial: México, SO Años

el conocimiento de lo que fue en medio siglo el desarrollo económico del
país, el cambio social y sus experiencias política y cultural.

Se supo e.!!

tonces , y se confirma ahora, que la experiencia de México, particularme_!!
te la económica, con todas sus inconveniencias e injusticias, le colocan en
tre los países de América Latina -y en general del mundo subdesarrollado-

Kaldor, Nicholas. "Impuesto al Gasto", Fondo de Cultura Económica, Méxi
co, 1963.

que mayor éxito han alcanzado en la lucha por superar la maldición del es

Marti'nez de Navarrete, Ifigenia.

tereotipado "círculo vicioso de la pobreza".

"Política Fiscal de México", Manuales
Universitarios, U.N.A.M., México 1964.

Mus grave, Richard A. "The Theory of Public Finance" , McGraw-Hill,
New York, U.S .A., 1959.

Quiero hacer explícita con esto -desde ahora- mi indisposición P2.

Santillán López, R. y Rosas Figueroa, A. "Teoría General de las Finanz,ú
Públicas, y el Caso de México", U.N.A.M., México 1962,
pp.113-122.

ra, en esta breve charla, cargar a su paciencia el peso de cifras, datos, y

Simons, Henry. "Personal Income Taxation", The University of Chicago
Press, Chicago, 111., U.S.A., 1938.

cido de toda persona medianamente informada y, para el buen observador ,

Shoup, Carl S. , et al. "The Fiscal System of Venezuela: A Report", The
Johns Hopkins Press, Baltimore, U.S.A., 1959.

series estadísticas con la pretensión de probar un hecho que es bien con2

bastante evidente: México se desarrolla en forma más o menos sostenida,

* El presente trabajo fue . presentado por su autor

a la Segunda Conferencia
Nacional a Nivel Académico sobre la Legislación y la Administración F1s
cal celebrada en la Ciudad Universitaria en Monterrey, N.L., en novie;
bre de l 96i

�69

68

En realidad, el propósito de esta charla es el de desarrollar al~

de manera que el producto nacional ha venido creciendo a una tasa media
anual de alrededor del 6% en los últimos 20 años.~- mucho más de lo que

el pasado, Y respecto a. los obstáculos· que para el mismo parecen apuntar

hubiera aspirado a lograr la mayoría de los países de América Latina.
'

en el horizonte del futuro.

Nadie puede negar por otra parte, sin despertar sospechas de pal

......

nas ideas -meras proposiciones- respecto a la promoción del desarrollo en

cialidad, que en dicho proceso de crecimiento el sectpr público ha jugado

La tarea no es enteramente ociosa, si tenemos

en cuenta que, con cierta luc!,dez , se han venido comentando los peligros
de que el crecimiento económico del país -por razon~s diversas- tope en

.

3/

el mediano plazo con un· "techo" · o "fronterá" .(en términos rostownianosr un im~rtantísimo ·papel líder.

El gobierno, con

rara sensibilidad que superó las limitaciones de información cuantitativa y
Nosotros hemos de considerar esta posibilidad, en el contexto de

de técnica adecuada , se lanzó a una tarea de largo plazo a mediados de la
década de los veinte, desarrollando el mecanismo formal y los medios ins!!
tucionales que favorecieron el crecimiento económico del país; en términos
más concretos, se ha reconocidp que "los pilares del programa de desar1:2
llo nacional fueron

L-;n aquel

entoncei7 la'· reforma agraria, la inversión

blica en capital social básico, la expropiación del sistema ferroviario

?.1

y de

lo que más interesa en este Seminario: la política fiscal; aunque para el e
fecto utilizaremos un concepto amplio de política fiscal, que abarca "el con
junto de medidas relativas al régimen tributario, al gasto público, al endeu
damiento interno y externo del Estado, y

'a las operaciones y la situación

fi

nanciera de las entidades y organismos autónomos y para-Estatales, por m!
dio de los cuales se determinan el monto y la distribución de la inversión

la industria petrolera ••• , la educación técnica, y el desarrollo del sistema

1/
financiero"-:

Se podría abundar en la cita de indicadores cuantitativos I!

ra probar que el dinamismo del sector público y la integración de la infrae_!

Y el consumo públicos como componentes del gasto nacional, y se influye,
directa o indirectamente, en ·el monto y la composición de la inversión y el

4/
consumo privados" -:

tructura fueron un importantísimo factor del desarrollo económico experime_!!
tado en las 3 ó 4 últimas décadas; las cifras existen para quien quiera CO!!
Tal definición coloca a la política fiscal (las herramientas tributa

sultarlas , yo me permito seguir adelante , da.ndo por supuesto el hecho de

-

2/

que todos conocemos en sus líneas más generales el mencionado proceso-:

.V Higgins,
J/

B. Economic Development; Principies, Problems and Policies.
New York, Norton Co., 1959, p.68,
~
Para información ampliá al respecto, consúltese: López Mateos, Adolfo (edJ.
México, 50 Ai'los de Revolución. I: La Economía . México, F.C. E. , l 96Ó. •
Vernon, Raymond. Public Policy and Prívate Enterprise in Mextco. CambridlJe,
Mass. Harvard UniversityPress, 1964. Vernon, Raymond . The Dilema ofM!
xico's Development. Cambridge, Mass . , Harvard University Press , 1963.

ria Y del gasto público, básicamente) en calidad de eje de la política eco

Y
Y

Alejo López, Francisco J. "la Econom,,a
M exicana y sus Perspectivas".
1,
Comercio Exterior, Oct. 196 7, p. 803.
Urquidi, Víctor. '.'La Política Fiscal en el Desarrollo de América Latina".
Reforma Tributaria para América Latina. Santiago, Chile, 1962, p. 2. Cita
do por F • J• Herschel en "La Estrategia de la Planeación Tributaria
vista de Economía Latinoamericana, Ai'lo v, No. 18, 1965, pp.81-82. ·
II

Re

�70
71

nomica
nac1ona
,
·
1, y por ende, como el medio de alcanzar en la realidad los
nuestros días, y qué podemos decir de sus perspectivas al futuro.
objetivos prioritarios del país.

Empecemos por recordar que a niveles muy bajos de desarrollo, y
Sucede sin embargo que en los países subdesarrollados, aunque

en ausencia de información estadística adecuada, casi siempre es posible
siempre existe una determinada política f!scal, solo por excepción se co-

detectar -sin necesiáad de evaluaciones sofisticadas- los cuellos de bote
rresponde ésta con un esquema explícito de objetivos y metas a alcanzar;

.....

lla o puntos críticos que frenan la integración del sistema económico, y que

por ello, aunque existe una política impositiva más o menos definida, lo
impiden que dicho sistema -dado un cierto nivel de tecnología- explote al

más frecuente es que ella cumpla fines principalmente recaudatorios, que

múimo sus recursos, y pueda responder elásticamente a cambios de la de

y

no están coordinados con una política de gastos que contemple metas raci,2

y

IDIIDda.

-

En tales circunstancias resulta justificado que el país (el sector

nalizadas de tipo macroeconómico.
público propiamente) actúe con sentido pragmático, implementando proyectos

I

en los sectores que evidentemente se antojen prioritarios, organizando con
Con todo esto, queremos decir que la política fiscal de los Pi![

7/

estas bases un programa de inversión pública.-

ses subdesarrollados no se integra, generalmente, a un esquema de acción
global que de alguna manera pudiera ser llamado: plan nacional de desarr,2
En el caso de México, la "lección de la experiencia (como dij~
11

ra Albert Waterston) es la de que desde un principio -de hecho, aunque no

siempre en forma deliberada- se decidió seguir un camino que en la persLlegamos así, -aunque por una vía artificialmente corta- a lo que
será nuestro tema de interés particular en esta ocasión, la interrogante que

!/ Esto

habremos de desarrollar en nuestra charla: cuál es el papel que en la pr,2
moción del desarrollo de México ha jugado la planeación económica hasta

s/
-

Por otra parte, es bastante conocido el hecho de que, . aunque las reca~
daciones del sector público son insuficientes
es indu~able q~e en l~s
países latinoamericanos se hacen muchos gastos innecesarios Y d1spend .2
sos
Para que el gasto público se oriente adecuadamente al_aceleram1en::
del crecimiento económico, es necesario perfeccionar los metodos de PC
nificación global de las inversiones, de la evaluación de P:ºY_ectos, de a
comprobación de resultados en las operaciones del sector publico Y del co~
trol de los gastos corrientes (CEPAL. Informe Provisional de la Conferenc:a
sobre Política Fiscal Organizada par el Programa. Conjunto de Tributacion
DEA/BID/CEPAL. Santiago, 1962, pp.13-14.
11

•••

11

•

a su vez -casi no hace falta decirlo- frena el ritmo de formación
de capital, y por ende, impide o hace muy lento el proceso de ere~
miento económico.
1/ En cada sector de importancia existen proyectos cuya alta prioridad se
antoja obvia. El problema en los países más subdesarrollados no es el
de que sus gobiernos estén poco conscientes acerca de los proyectos al
tamente prioritarios; más bien sucede que frecuentemente, en sus intere
ses por promover el desarrollo, el gobierno se empeña en más proyectos
de los que permiten los recursos disponibles. Como resultado, el progr~
so general de todos los proyectos se
frenado. El avance de los pr,2
}'ectos se ve frenado también por la desenfrenada competencia en que se
enfrascan frecuentemente ·dependencias públicas y mixtas, así como los
gobiernos de diferente nivel, buscando participar o absorber la mayor cantidad de recursos en cada caso CWaterston, Albert. Development !!,anning: Lessons of Experience. BIRF, 1965. p. 90).

ve

�72

73

pectiva actual se antoja bastante acertado.

No se pretendió elaborar pl_!

Son

nes comprensivos de dimensión global, sino que se aprovecharon los esca

bien conocidos los casos, por ejemplo, en los que Nacional Financiera ha

sos recursos humanos y técnicos disponibles para diseñar planes de inv~

ido al rescate de empresas "moribundas", o que por estar trabajando por d~

sión para el sect~r público, a nivel sectorial y de proyectos, en alguna -·

bajo del pleno empleo son poco rentables; esto ha sucedido en el campo de

coordinación con el presupuesto de ingreso; todo esto acompañado por poy

los textiles y de la industria siderúrgica.

ticas y medidas que establecieron un clima favorable_a la inversión privada,

un país en donde el espíritu empresarial no se ha desarrollado con toda la

.

.., ...

ma se dieron (y se dan) garantías ante la eventualidad de pérdidas.

Tal política evidentemente, en

,

e influyeron -en cierta medida al menos- para que dicha inversión se corre!

audacia que reclaman los riesgos de las nuevas inversiones de gran escala,

pendiera con los objetivos de desarrollo del gobierno.

es de indudable importancia, porque el inversionista privado puede confiar

y

(dentro de ciertos márgenes) en que una empresa puede ser rescatada por el
Tiene que aceptarse pues, que las políticas cardinales orientadas

sector público en situaciones críticas.

Deben señalarse, por otra parte,

a las comunicaciones, a la industria petrolera, al sector agropecuario, y a

que tales políticas parecen haber respondido, hasta ahora, a razones que

la energía eléctrica, implementadas en proyectos específicos y programadas

tienen que ver con el objetivo primordial del desarrollo; pero hay más que

con visión de largo plazo, aunque no siempre alcanzaron las metras prete!!

esto, se ha sugerido que el gobierno puede interesarse en el sostenimiento

didas, ni contemplaron objetivos claros de justicia social, fueron verdade-

de una empresa de muy baja o nula rentabilidad, cuando se considera que

ras precondiciones del desarrollo económico de México, que despejaron el

su liquidación puede originar inquietudes políticas; puede mantenerse en ª.2

campo de las oportunidades rentables para la iniciativa privada. En lo que

tivo dicha empresa con el fin de efectuar cierta redistribución de ingresos

concierne a las finanzas y al crédito, el gobierno se desplazó (y lo sigue

entre regiones o clases sociales; y puede ser el caso también de que con

haciendo) favoreciendo el financiamiento de proyectos de gran alcance y/o

dicha política se pretenda generar una imagen de proteccionismo nacional!~

de mucho riesgo para el sector privado, en forma tal que en una u otra f(2!

ta, útil en la medida en que legitima y hace aceptable el mecanismo polí!!

9/
co del país.-

Y

Waterston, Albert. Op. Cit. , p. 90. Conviene señalar que con el antec_!
dente formal de la Comisión Nacional de Inversiones adscrita a la Secre
taría de Hacienda , que se creó en 194 7 y que nunca funcionó en la prá~
tica, en 1953 fue creado un Comité de Inversiones -de tipo intersecret!_
ria!- que vino a ser el primer intento decidido por planificar las activid!_
des -principalmente las inversiones- del sector público. Antes de esto
se había venido planeando en forma "a sistemática" y sin perspectiva de
conjunto CWionczek, Miguel S. "Planeación Formal Incompleta: El Caso de
México". Planeación del Desarrollo Económico, Everett Hagen (ed.) M,!
xico, FCE, 1964, pp.198-199.

Las tareas promocionales del desarrollo, además, se han realiz~
do en los frentes de la política del banco central.

Y

En síntesis, puede de

Vernon , Raymond. Public Policy and Priva te Enterprise in Mexico. p. 0-1 O.

�74

75

cirse que la estrategia en este caso ha sido la de orientar el crédito hacia

del GAIT (Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio).

los sectores que se consideran' prioritarios para el desarrollo. Vale la pena

xico se vio reforzada y justificada por el constante deterioro de los térmi

decir que, enfrentado _a dichá política, el sistema financiero privado ha dei

nos del intercambio, y por los consecuentes desequilibri~s de balanza de pa

cubierto la fórmula de adaptarse a las regulaciones y a la eventual comp!

-JOS,

Esta posición de Mé

12T
que en forma por demás aguda se dejaron sentir a partir de 1947 : - ·

..!.Q/
tencia del sector público y, al mismo tie{llpo crecer y prosperar.

.., ....

Se ha

dicho a este respecto, que entre "el mar" que separó en alguna ocasión al

La política proteccionista ha mantenido el objetivo de lograr la

gobierno y al sector privado se tiende actualmente, con gran facilidad, un

tegrac1ón a nivel de diversas ramas industriales. con éxito más

puente que hace flu!das las relaciones cotidianas.

ria ble.

En tales circunstancias,

O

1.!!

menos va

Sin embargo, lo que importa al respecto es la proposición (implí~

las metas más importantes de- la Revolución Jiecha institució.!!I y los · más

ta en la política oficial) de que "si la integración marcha a buen paso y la

mundanos y pragmáticos objetivos de la banca privada " •.. han coincidido -

industria en cuestión contribuye al crecimiento económico, crea empleo, se

en un credo operativo que sostiene el principio L."ño aceptable para muchos,

desarrolla tecnológicamente, y crea mercado para otros productos, el gobi~

sin embarg~ de que una buena Revolución requiere -de buenos negocios" .

no considera que la diferencia de precios entre los bienes nacionales e im
13/
portados tiene (plena) justificación".-

'

.

.

Una herramienta

.

.!Y

IMs,. promotora del desarrollo -aunque no des~
*

jada de inconvenientes, y hasta de peligrosas equivocaciones- ha sido sin d_!:!

*

*

da la política proteccionista, la cual tiene su más importante e inmediato

antecedente en los efectos que , en relación a la expansión del mercado l._!!

Con todo esto hemos hecho un grueso bosquejo parcial de los cam

temo, tuvo la escasez de bienes importados durante la Segunda Guerra MU!!

pos básicos en los que el sector público desplaza sus esfuerzos promotores

Dicha política se mantuvo, finalizada la Guerra, rechazando México

del desarrollo; pero hay algo más, en un país como México, en el cual el

dial.

las proposiciones extranjeras de liberalizaci6n del comercio internacional,

sector privado contribuye a la generación del PNB _con algo así como el 85

tanto en la Conferencia de Chapultepec (l 945) como en la Conferencia de la

porciento, la importancia del sector público no parecería de importancia tra!

Habana (194 7), y finalmente, .• absteniéndose de participar en los acuerdos

.!Y Las
/

10/ Shelton, D. H. The Banking System; Money and the Goal ofGrowth.
En
Public Policy and Private Enterprise in Mexico, Raymond Vemon (ed.) ...
p.179.
.!!/ ~ , ·p.119;

reservas de moneda extranjera, que en los cuatro aflos precedentes ha
bían aumentado de 54 a 344 millones de dólares, se redujeron en más de:
40% en dicho afio (Izquierdo, Rafael. "Proteccionism in Mexico". En Public
~~~\~Y and Private Enterprise in Mexico, Raymond Vernon (ed.) ... pp.264-

.!Y ]llik,

p.275 .

�76

77

cendental. Sin embargo hay que tener en mente que el gobierno del país-

que ya decíamos en un principio: diversos autores han insistido en la po~

" ... interviene en forma decisiva en el racionamiento de tres factores que

bilidad de que en los próximos años ~l proceso de expansión encuentre un

son perennemente escasos en la actual etapa de desarrollo, a saber: eré&lt;!!

"techo": las razones que se han expuesto para dicha eventualidad tienen _

tos, importaciones, . y servicios públicos".- Además, conviene recordar un

que ver con cuestiones puramente económicas, pero también se han lanzado

hecho importantísimo: aunque el sector público en México tiene más bien!

argumentos de carácter político y social.

· 14¡

na importancia reducida en lo que toca a la generación del producto naci._2
nal, en los últimos lustros ha llegado a participar con la mitad de la inv~

En términos puz:amente económicos, se ha dicho que el país se es

Así pues, a pesar de las frecuentes irregula!!

tá acercand o a un límite más o menos crítico en cuanto al proceso de subs

dades en el aparato burocrático y de los eventuales ejemplos de corrupción

titución de importaciones; que por otra parte parecen existir serias dificulta

administrativa, lo que en verdad debe impresionar del sector público es su

des para expandir la frontera de las exportaciones, y que, simultáneamente,

preocupación por expandir la capacidad productiva del país • • • • La verdad

el país reclama de una elevación substancial de su tasa de ahorros para c~

es que en México -hay que reconocerlo- contrariamente a lo que generalme_!!

pitalizarse en forma más acelerada, de manera que el producto crezca a ta

sión realizada anualmente.

lll

te se supone, el gobierno hace bastante con muy escasos recursos.

sas satisfactorias y sostenidas, en compat1'b1'l1'dad
miento demográfico. · En el_ contexto de todo esto,

l
1
con e ace erado creciya en nuestros días, el

Sin embargo, llegamos en este momento a la pregunta que en f(!

país se ha venido endeudando de manera que existe la posibilidad -si las

mas diversas y con variante acento se ha formulado para el caso de Mé,g

cosas no cambian- de que, si no aumenta sensiblemente la capacidad pro-

co: el país se ha venido desarrollando en forma .sostenida (aunque no sin

ductiva, y de no aumentar las e

fluctuaciones), y en tal proceso el papel del sector público ha sido de rel!
vante importancia: ¿ puede extrapolarse la tendencia histórica en este. caso,

dad cambiarla y la tasa de crecimiento de la economía se vean seriamente
16/
comprometidas-:-Desde otro mirador, el problema puede enfocarse como u

«!!

na falta de "correspondencia funcional interna" y falta de "correspondencia

La pregunta-tiene sentido por lo

en la estructura productiva" del país que favorezcan el crecimiento, referido

y proponer que el país podrá seguir creciendQ en forma Similar durante,

gamos, los próximos diez o quince ai'\os?.

rt ·
xpo ac1ones con gran rapidez, la estabili-

esto a las relaciones intersectoriales de producción, y en forma especial al
14/ Vemon, Raymond. El Dilema del Desarrollo Económico de México. M!
xico, Edit. Diana, 1966, pp. 41-42.
ll/ Urquidi, Víctor L. "Fundamental Problems of -the Mexican Economy". En:
Mexico's Recent Ecor:omy Growth. Austin, University of Texas Press, •
1967, p.191.

..!.§/ Alejo López, Francisco J. Op. Cit., p.803.

�78

79

raquitismo del mercado interno, consecuencia de la ya muy comentada mala
17/
distribución del ingreso en México.-

origen _principalmehte en el sector agropecuario, derivó en un patrón de sa
!arios bajos y en lento crecimiento, que a su vez condiciono'

una muy in!

quitativa distribución del ingreso, de· la cual todos te~emos. alguna referen

~

Estos problemas, que a manera de hipÓtesis se pueden proponer

cia.

como limitantes del crecimiento en el futuro, podrían ser removidos si el
país abandonara la estrategia pública del desarrollo de tipo sectorial que

En tales circunstancias se antoJ·a pensar en 1a alternativa de un
nuevo patrón de desarrollo para el país, el cual ti·ene que ser consecuente

hasta la fecha ha venido implementando con regular éxito.

con dos cosas: el reconocimiento de que, en virtud de la complejidad que

9!

han alcanzado las relaciones productivas intersectori'ales se impone un nue

neró un proceso de desarrollo gracias (en buena parte) a que el sector púb!_!

vo tipo de planeación de tipo global, que abarque a los sectores público Y

co se preocupó de brindar toda suerte de condiciones y medios para imp\:!

privado; Y consecuente también con la aparente necesidad de "revitalizar" el

sar la oferta, el proceso no derivó en la creación de un mercado dinámico

proceso de crecimiento orientándolo hac1a
· e 1 merca d o interno. Esto no qui!

de exportación -especialmente de bienes manufactureros-, que ahora se ª.!!

re decir que, por una parte, el sector privado vería peligrar su libertad de

toja difícil desarrollar en un plazo más o menos corto.

Así pues, las pr_Q

dec·1 1·'
·
s on, m que al orientar el proceso de crecimiento "hacia adentro" seten

mociones líderes del sector público lograron exitosamente dar una salida al

ga que renunciar a los beneficios derivados del comercio de exportación: Lo

excedente económico potencial del país, desplazando en forma más o menos

Único que se sugiere es la idea de que agotadas las posibilidades de una

acelerada la curva de transformación del sistema (aunque no siempre logra!!

planeación asistemática y sectorial (from the bottom to the top, como dicen

do el pleno empleo), apoyando el desarrollo industrial, en un proteccioni~

en la jerga inglesa) se impone una planeación de mayores alcances, con ob

mo a veces exagerado, que logró cierto éxito en la manufactura de bienes

Jetivos expl'1c 1·t os Y , sobre todo, con un esquema definido de política econó

La hipótesis que proponemos es la de que si en el pasado se

de consumo duradero, sin alcanzar, no obstante, niveles de productividad

que le hicieran competitivo el mercado exterior.

Por otra parte este mismo

proceso, acompai'iado por los cambios tecnológicos concomitantes al proceso
modernizador, y enfrentado a una oferta casi ilimitada· de mano de obra con

J1./

Ibid. , p. 806.

18/ S ,
egun una de las escasas investigaciones que se han hecho al respec
~o, _entre 1939 Y 1949 los salarios nominales con 24 ramas industriales
ubieron 160%, en tanto que el índice de costo de la vida subió 225%
un deteri~ro del ingreso real de los trabajadores ( véase: Noyola Vás:
quez , Y López Rosado: "Los Salarios Reales en México" • El Tnmes
·
t re
E
d con_omico, abri_l-junio de 1961, pp.201-209). El patrón de distribución
el ingreso-familiar en México es de los más inequitativos (por no de
Cir injustos) entre aquellos países para los cuales existe 1· f
·' "7
en Mé ·
n ormac1on,
el
xico, en 1956, el 1S% de la población total participaba de ca si
SS% de los ingresos totales (Navarrete, If1genia. La Distribución del
!Mreso Y el Desarrollo Económico de México U N A M
1960
pp,103-110).
'
. . ' .'
· --

�81

80
mica la fiscal sobre todo que garantice la consecución de las metas que se

te poco , excepto cosas tan generales como que pretende una tasa de crecí

imponga el plan.

miento del producto del 6% anual, en los próximos años dicha tasa, por otra
parte, Y mientras no se h_agan explícitos los supuestos en que descansa, se

Un paréntesis aquí para precisar el hecho de que en México, ha,!

antoja sospechosamente optimi~ta; dígalo si no el hecho de que ya el Plan

ta ahora no ha existido un plan de desarrollo económico global propiamente

de Acción Inmediato, 1962-1964, pronosticaba un agudo descenso de la rela

dicho.

ción P/K; se ignora, por otra parte si el mencionado ?lan contiene alguna

Los antecedentes lejanos de los planes sexenales (en 1933 el prim_!

ro, y en 1941 el segundo) .corresponden a meros bosquejos de política ec,2

coordinación operativa con. la política impositi·va y d e 1 gasto pu'blico; tamP.2

nómica, ayunos de un programa de financiamiento, y sin una idea ni aproig

co se sabe la forma en que pretende lograr que el sector privado responda

mada de la relación entre el gasto público y el nivel general de la acti'!!

a las metas de inversión que el plan · le impone -explícita

dad económica.

O

implícitamente ..

Ninguno de tales planes definió instrumentos prácticos P!

ra su implementación, y por otra parte, no se contaba entonces con la ex

Vale la pena repetir, sin embargo, que el tipo de planeación que

periencia técnica para " . .. traducir las instrucciones generales del plan en
19/
términos cuantitativos":-- Se trató, en síntesis de "planes en el papel".

se ha venido ejerciendo en el país tiene reconocidas virtudes. En primer l]!
gar parece indiscutible que, mientras no cuenta con un conocimiento cuanti
ficado Y profundo de su estructura, y mientras no haya adquirido cierta ex

Más recientemente, en el que fuera llamado "Plan de Acción Inm_!

periencia mínima en la planeación a nivel de sectores y proyectos especí!_!

diata" (1962-1964), parece haber respondido, más bien, a las necesidades

cos, resulta utópico que un país se lance a la 1a bor "heroica"
'
de la plane2,

formales de la contratación de financiamientos internacionales -entre éstos,

ción global.

lo.s vinculados a la Alianza para el Progreso.

El documento nunca recibió

imposible que los ·p aíses menos desarrollados traten de realizar, simultánea

abierta difusión, y aparentemente estaba ayuno de un plan de política econ~

mente las difíciles tareas de planeación comprensiva para los sectores púb!!

mica para la consecución de los objetivos que contemplaba.

co Y privado, sin haber pasado antes por el aprendizaje y experiencia de 1m

Como afirma Albert Waterston: Se ha probado como algo casi

plementar un programa integral de inversión pública.
Por último, la administración actual del país ha sugerido (basta
con insistencia) que existe un plan de desarrollo nacional, de tipo "indica!!

México ~ ha demostrado su habilidad en la planeación por se.f

vo" en lo que concierne al sector privado; pero del cual se conoce basta.!!

tores (especialmente el Público), y proyecto por proyecto; por otra parte, los

ll/ Wionczek,

métodos de la planeación comprensiva ya son del dominio ·de un buen núme
Miguel S.

Op. Cit., p.190.

�83

82
ro de técnicos en el país, y la información que se requiere para este tipo

adoptar _posturas claras y firmes ante cualquier clase de problemas porque

de planeación está disponible -y en proceso de constante perfeccionamien-

sienta que , al comprometerse en pu'bli'co a una so l ucion
, o camino determina

to.

21/
do, pierde posibilidades en maniobra" -:-

Sin embargo, se antoja difícil que bajo este sistema se pueda se

Así las cosas, se pregunta uno cuáles podrían ser las razones de

.........

que México renunciara (conscientemente) a las posibilidades que brindan la

guir operando el desarrollo en nuestro país.

El solo hecho de que exista

planeación económica comprensiva, como un medio de promover y acelerar el

una nueva élite de técnicos bien capacitados para enfrentar los problemas

desarrollo.

de la planeación comprensiva, sugiere
·
que e 1 sector público tendrá que pre~

La respuesta debe buscarse en el trasfondo de un complejo de

cuestiones políticas y sociales, vinculadas básicamente a las relaciones que
existen entre los sectores públicos y privados.

Dichas relaciones son de

tar cada vez mayor atención a las alternativas que en e l futuro le vayan presentando dichos pro.fesionales ,

Es t a t area que los profesionales de la

tal naturaleza que " ... hay continuo contacto personal entre los funcionarios

planeación tendrán que cumplir (especialmente los economistas y-contadores),

y los hombres de negocios.

habrá de enterrar para siempre la imagen del técnico como un mero "raciona

No hay (por otra parte) una barrera ideolÓgica

lizador" de los juicios apriorísticos e indiscutibles del ente político.

infranqueable ni una opinión pública explosivamente sensitiva que exija que
20/
el contacto sea solo a distancia".
Este tipo de relaciones, sin embargo,

responsabilidades del técnico serán de tal naturaleza que habrán de empujar

oculta un compromiso de gobierno para no llevar hasta límites extremos y en

ª la

Las

entidad política a una más clara definicio'n de sus metas y objetivos.

forma declarada, algunas iniciativas que se supone, en principio, podrían
perjudicar al sector privado; pero al mismo tiempo (después de todo el g,2

Sin embargo , como dijera Vernon: "Los economistas solemos s er

biemo de México emanó de una revolución) se vé obligado a responder a las

muy malos pronosticadores", Y para no equivocamos podemos declarar al mis

demandas populares de justicia social -cualquier cosa sea lo que esto Si_!l

mo tiempo, la posibilidad de que ·e1 futuro de Me'xico no sea testigo de un

nifique.

En tales circunstancias, ha resultado conveniente para el sector

cambio radical en favor de la planeación comprensiva.

Dicha posibilidad, i!!

público no hacer explícitas las "reglas" del juego administrativo, y menos

cluso, puede calificarse de muy probable; pero en cualquier circunstancia ,

declararlas a través de una posición formal expresada en un plan de desarr,2

dicho evento significaría
un alto costo de
·
•
. oportunidad para el pai's, en te'mrnos

llo.

La realidad en México, parece corres pender a la que ya se ha expre S_!

do para el caso general de América Latina: ". , •• el ente político •.•• rehuye

20/ Vemon, Raymond.
pp.44-45.

El Dilema del Desarrollo Económico de México ..... .

de un desaceleramiento del proceso de crecimiento.

li7 ;osí? Vill:gas '., Daniel.

"El Desarrollo Económico Programado y la Organi
acion. Politica . En Aspectos Sociales del Desarrollo Económico en Améli
ca Latina. Vol. I, UNESCO (ed.), 1962, p,278.
-

�PPBS:

PLANEACION ECONOMICA EN LOS ESTADOS UNIDOS

Dr. Michael A. Gómez
Profesor de Evaluación
de Proyectos y de Desarrollo Económico.
l.

IN'fRODUCCION

"La programación del presupuesto hace posible determinar exact..2mente lo que el Gobierno tiene que hacer para alcanzar sus objetivos y m!!
tas de desarrollo. Traduce la participación directa del Gobierno en el programa a términos de decisiones específicas y constituye el instrumento op~
rativo de la acción gubernamental a corto plazo. En este sentido, se puede decir que la programación del presupuesto es un verdadero plan de cor.
to plazo, ya que se refiere a la esfera de la acción directa del Gobierno
para el logro de objetivos a mediano y largo plazo".ll

El Gobierno de los Estados Unidos aplicó primeramente el conce_e
to de programa al Presupuesto Federal de 1951, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Hoover sobre Organización de la Rama Ejecutiva del
Gobierno (febrero de 1949), La naturaleza del proceso, como ha sido ap~
ciado en las recientes dos décadas, es el objetivo del presente artículo,
que en términos más generales se enfoca a dar una detallada respuesta a
la pregunta "¿ Cuál es la extensión de la planeación económica en los E_!
tados Unidos?". (Se asume aquí que la planeación, a diferencia del emba
El autor quiere dar las gracias a los alumnos Antonio Juan-Marcos
I., Jorge Corrales Q. y Francisco Patiño L. por su amable asistencia en la
traducción de este artículo del inglés.

1/

ONU, CEPAL. Expertence of the advisory groups and the Practica! Problems of Economic Development, p. 41, citado por Waterston, Albert. Development Planning, Lessons of Experience, U.S.A., 1965, nota 81, p.236.

�87

86

razo, p~ede ser parcial. Al otro lado, se asume que actividades tan diver
sas Y de magnitud tan grande como las del Gobierno de los E. U .A. requi~
ren un plan) •

Albert Waterston, Consejero de la Organización de la Planeación
del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento , escribió a principios
de los sesentas que "entre las más importantes naciones industrializadas,
sólo la República Federal de Alemania y los Estados Unidos no han dado

pasos para comprometerse en una planeación -a nivel nacional- del desa-

Y

rrollo".

Waterston observó que, de 1933 a 1943, los E. U. tuvieron un

Comité de Planeación Nacional. Se refiere ta~bién a los aspectos de la

"En abril de 1963, el Presidente Kennedy creó una Comisión R~
gional de los Apalaches (Appalachian Regional Commission), compuesta por
oficiales gubernamentales , federales y estatales, con el fin de proponer m~
dios para mejorar la tasa de desarrollo en una región depresiva de 165, 000
millas cuadradas, cubriendo partes de 11 estados del este e incluyendo al_
rededor de 16 millones de personas, la Comisión preparó un plan regional
de 6 años, el cual enfatizaba la pronta apertura de áreas aisladas, a través de la construcción de carreteras y caminos de acceso. El plan también
proveía el establecimiento de nuevas facilidades educativas y de s a 1 u d ,
restauración de tierras, reclamación d e minas y el desarrollo de los bosques. En marzo de 1965, una ley Federal fue dictada autorizando el uso de
los fo ndos de los primeros dos años del plan de 6 años . Cuando la legi1.
!ación sobre la Región de los Apalaches estaba siendo discutida en el Co_!l
greso , anterior a su aprobación, legisladores de otras ;egiones indicaron
que introduc irían legislaciones para promover la planeacion regional con el
fin de lograr mayor crecimiento en sus propias regiones . La administración
Johnson ha indicado que serían apoyados otros planes adecuadamente concebidos para el desarrollo regiona l . La perspectiva es , por lo tanto, que
la planeación regional, la cual comenzó en 1930 con el establecimientodel
Tennesee Valley Authority , se des parrramará muy pronto a otras partes del
país. Si esto pasa en considerables dimensiones, se puede hacer necesaria la . ~c ción federa l para coordinar la plan e ación en 1as diversas regiones".~

plan~ación del Acta de Ocupación de 1946 . Además se nos ha i n formado
del interés activo de la iniciativa privada , a través del Comité para el Desarrollo Económico , en la planeación económica. Waterston señala que:

Tal vez al otro extremo se encuentre George Soule, miembro de

la junta directiva del Buró Nacional de Investigación E conómica (NBER),
quien recient emente publicó un libro titulado Planning U. S .A. En este vo-

"Muchas agencias gubernamentales han preparado programas mult,!_
anuales para ellas mismas, especialmente en el ~epartamento de Defensa,
pero excepto la Oficina del Presupuesto (~ureau of the Budget) de los E. u.

lumen el autor toma la posic ión de que los E. U. han estado planeando, por
lo menos, de sde las políticas del primer Secretario de l Tesoro, Alexander

y

Hamilton.

que ha realizado algunos limitados intentos, ninguna ao,;,ncia relaciona sus

-

]/

programas con las metas de desarrollo general" .
Exi ste, por supuesto, el peligro de que nos lleguemos a preocupar

tanto en cuestiones de semántica de sde un principio, que no enfoquemos lo
Waterston nos da, como un ejemplo significativo de los esfuerzos
de planeación que han sido realizados en los E. U., los programas de de-

más important e. Haci endo una escala de prioridades est á en primer I u gar

definir qué se entiende por planeación económica , y en segundo lugar, si-

sarrollo regional. Observa que:

y Ibid.,pp.

39-40

]/ !bid., p. 41.

i7 Ibid. ,
Y

p . 42

Es sorprendente que, dado tan amplio significado del término, Soule no
menciona una sola vez la planeación y programación de l pre supuesto (PPBS) .

�89
88

existente. La planeación nacional observa un horizonte más amplio o a más
tuarla en el contexto de la experiencia norteamericana.

largo plazo que el que supone las decisiones diarias de los directores de

Tenemos que comenzar con la definición funcional dada por CEPAL

.

(en la cita arriba seilalada en nota de pie No. 1), sobre planeaci~n, esto
es, un

,.,..,...

•1nstrumento operativo ••••

para la acción gubernamental".

empresas individuales. Y. sus objetivos, -si son sancionados por los ciud
2
danos, hacen uso de previsiones y capacidades desarrolladas por la 'org~
nización humana', en el dominio de una sociedad total" •JI

Water-

ston observa que "la mayor parte de los observadores {Y parece que se PU!
de incluir Waterston entre ellos) ven· la planeación como un intento orgaD!,
zado e inteligente para es.coger o seleccionar alternativas disponibles para
lograr metas específicas. Esto representa la aplicación racional del co~

En este artículo la atmción se centrará, hasta cierto punto en la
extensión en que las políticas económicas y organizacionales de los E. U.
han evolucionada a un fondo coherente, que puede ser visto como un recurso de planeación funcional, y se hará un intento para su evaluación.

miento humano en el proceso de tomar decisiones, las cuales servirán como base de la acción humana •••• .El núcleo central del significado de lo
anterior permanece en el establecimiento de relaciones entre medios y fines con el objeto de alcanzar estos Últimos, con el más eficiente uso de
aquellos".

y

.

Debe notarse que Waterston distingue dos tipos de planeacion.

la que ocurre en economías socialistas y la que ocurre en economías mi!
tas.

George Soule define la planificación en los siguientes términos:

"Planeactón, en los antecedentes históricos de este libro, no si_¡
nifica necesariamente la abolición de las fuerzas del mercado, o la suprJ
sión de las utilidades privadas como un estímulo para producir bienes yservicios deseados por 1o s consumidores • Más b i e n, s i g nifica inf 1u ir
en 1os hábitos económicos existentes y contemplar un programa que S,!
tisfaga las necesidades no vistas y normalmente no llenadas, por el orden
]/ op. cit., p. 8, donde Waterston cita a la Sociedad Interamericana de
Planificaci6n, Enseilanza de la Planificación en América Latina, pp .1 O1-2,

1/ Soule,

George, Planning, U.S.A., N.Y. 1968, p. 14.

�II. EVOLUCION HISTORICA: HACIA Me NAMARA

Waterston se ha referido a la experiencia de planeación en econo

mías mixtas como constando de 3 etapas: (1) la etapa de proyecto por pr_Q
yecto, (2) la etapa de integración de la inversión pública y (3) la etapa

comp-ensiva. La evolución de la experiencia de los E. U. parece corroborar

.........

dichas etapas con, desde luego, elementos característicos de pragmatismo
y, aparentemente, la influencia de diferencias entre partidos y "sectas" R2

líticas.

Como ya ha sido señalado, el programa económico de Franklin -

Roosevelt (New Deal) estableció un Consejo de Planeación Nacional (NPB),

el cual duró una década (1933-1943). Sin embargo, debido a factores tales

oomo

la preocupación por los fracasos legislativos (por ejemplo, la incon~

titucionalidad del Título I del Acta de Recuperación de la Industria Nacto-

naO

y la Segunda Guerra Mundial, provocaron que el Consejo desaparee~

ra. El New Deal marcó una transición de la etapa I de Waterston, plane~
dón de proyecto por proyecto, a la etapa 2, planeación integral de la in
versión pública.

La planeación de proyecto-por-proyecto puede ser encontrado de~

de la aprobación del Acta de Ríos y Puertos (River and Harbor Act) de 1902.

Esta acta exigía un cuerpo de ingenieros para evaluar los proyectos de ríos
YIIUertos, basados en el criterio de beneficios directamente comerciales
• relactón a costos. El acta para Control de Inundaciones (Flood Control
Act) de 1936 amplió el criterio de evaluación para incluir beneficios indi-

rectos y beneficios intangibles. En 1950, el Comité inter-departamental

�93
92

en 2 6 distritos escolares de Texas). Será señalado que 1a ejecución del
de cuencas de ríos (Inter-Agency River Basin Committee), subcomité de CO!
tos y presupuestos, recopiló el llamado "Libro Verde" (Prácticas propues-

presupuesto se extiende más allá de los términos financieros, a la medición de resultados físicos . o reales.

lQ/

Los progresos y los resultados de

tas para análisis econórp1co de proyectos de cuencas de nos), "un inten~
dichas técnicas serán evaluado~ más adelante en este artículo, en el co!l_
de codificar y concordar principios generales. Tuvo tanta · importancia como

•

.§/

texto del sistema PPBS, el cual pretende proveer la unidad Y especificaci.2_

.!Y

para traer el lenguaje de la economía del bienestar".

nes requeridas por un esquema operacional .

..,..,.,..
Entonces, en 1951, los E.U. introdujeron eÍ uprograma Y ejecución
del presupuesto" ("program and performance budgeting"). Era un a medida
que tenía un doble propÓsito: (1) capacitaría para un tipo de evaluación de
proyectos más integral y (2) añadiría el elemento de evaluación de lo re!
lizado en el presupuesto convencional. El razonamiento fue que uun prel_!!
puesto que expone los programas, proyectos o actividades que son los el,!
mentos por medio de los cuales las metas o proP?sitas nacionales van a
ser alcanzados, provee una base sólida para la integración presupuesta! Y

:l/

Durante los últimos años de los 50, la Corporación RAND,, una ºI.
' de invest1gac1on
• Y de sarrollo , privada y sin fines de l u ero,
ganizacion
emprendió la realización de estudios para el Gobierno de los E. U. considerando la efectividad del costo (Cost-effectiveness) de los sistemas de ªI.
mamento. (Los estudios inicialmente fueron impulsados por las amplias di.§.
crepancias que existían entre los costos proyectados y los costos actuales
de armamentos, especialmente tomando en cuenta el factor tiempo Y el cambio tecnológico existente). Mientras tanto, Robert McNamara, entonces en

la planeación".

la Ford Motor Company, estaba evidentemente informado de tales estudios
y se encontraba realizando algunos para dicha empresa.
La ejecución del presupuesto emplea la clasificación funcional de
transacciones gubernamentales, teniendo en cuenta subfunciones respecto-

En 1961, cuando McNamara se trasladó al Departamento de Defen

a productos finales, identificables y medibles. Para ilustrar, bajo la funsa (DOD) , no fue sorpresivo que las técnicas de efectividad-costo las h~
ción de desarrollo regional, una subfunción particular puede ser valuada,
por ejemplo, horas per-cápita de especialización de la fuerza de trabajo

ya integrado formalmente dentro de la estructura y operaciones del Departamento. Después de todo, en tal departamento se realizaban los mayores

bajo el programa de Educación · de los .Adultos Migrantes (Adult Migrant Id,!!
cation Program), en una región particular (el citado programa es realizado
]/ Prest A.R. and R. Turvey, "Cost-Benefit Analysis: A Survey" .. The Eco:
nomic Journal, LXXV, diciembre 1965, p. 684.

Y

Abraham, William I. Annual Budgeting and Development Planning, National Planning As sociation, Washington, D. C • , 19 65 , p. ll.

1ºJ

Varios países latinoamericanos han demostrado particular interés en d.!_
chas técnicas. Las reformas presupuestales de principios de los sesenta
han incluido dichas técnicas. Tales países son: Bolivia, Colombia, El Saj_
vador, Honduras, Paraguay, Perú, Argentina, Chile, Ecuador Y Venezuela.

11/

Infra, -Parte IlI

�94

gastos de Gobierno (de cualquier Gobierno, en tal materia), con un presu-

III. El; SISTEMA DE PLANEACION Y PROGRAMACION DEL PRESUPUESTO
(P P B S)

puesto para defensa de $5~103 millones de dólares, o sea el 58.2% del
presupuesto federal total para el año fiscal de 1962. Aun, el DOD, como
todas las demás unidades, estaba todavía sin un. sistema explícito e inte-

El PPBS (Planning, Programming, Budget ing System), fue puesto fo!.

grado (hasta carecía de presupuesto de capital) , aunque la introducción del

mal mente en funcionamiento en unidades gubemamen tales claves, inc!uye.::!

programa y ejecuciÓn del presupuesto precedió a McNamara y seguramente,

do todos los Departamentos del gabinete, por un directivo ejecutivo de!-

simplificó sus esfuerzos por reformas. Igualmente importante, es que aún

Presidente Johnson, en el mes de agosto de 1965. El PPBS puede ser def_!_

no se había desarrollado un sistema integral para la evaluación explícita,

nido de la siguiente manera: primero, se especifican los objetivos de co!'-

en su totalidad, del programa federal.

to plazo (a un año) y los de largo plazo (a cinco años) y son intensiva mente analizados en comparación con alternativos, constituyendo los "el~
mentos del plan"; segundo, los insumos son relacionados con los productos, proveyendo los "elementos de elección del programa"; finalmente, los
elementos de "Planeación y Programación" son traducidos a términos finan
cleros, tanto en base al año corriente, como en base a los proyectados,
para su incorporación en el presupuesto operatorio. Los "elementos de ele.f.
ción del programa" comprenden una reestructuración básica del proceso de
tomar decisiones. Ellos requieren una comparación de los costos y efectiv_!.
vidad de cursos alternativos de acción y toman en cuenta a las autoridades apropiadas en cuestiones de substancia, mientras que anteriormente el
proceso era básicamente una discusión de los pros y contras de un curso
de acción determinado .

lY

El PPBS, tal como se instituyó en 1965 no era, por supuesto, r~
V&lt;.,._._:tonarto. Virtualmente existían todos los elementos dentro del Gobierno antes del directivo ejecutivo, un hecho que debe ser lógico y claro aa

IV

11

The Planning-Programming-Budgeting System in the United States", trabajos de la 6a. reunión de los Principales Consejeros Económicos, Co
misión Económica de Europa, Organización de las Naciones Unidas, 18
Octubre de 1968, p. 11 (mimeografiado).

os

�96

da la institución de los conceptos de programación y ejecución del presu-

97
puesto desde hacía catorce años. sin embargo, la acción de 1965 buscó i~
r
tegrar y hacer más explicito
e l proceso de tomar decisiones, tal como es

ejemplificado por los "elementos de elección del programa". Tomando como
ejemplo el Programa de l_os Trabajadores Agrícolas Migrantes y Estacionales
de la Oficina de Oportunidades Económicas (Office of Economic Opportunity or OEO) , el PPBS puede esqv.ematizarse de la siguiente manera:

Agencia

Función

Programa de trabaj~ Por ejemplo, costo-b.!
neficio, efectividaddores migratorios y
estacionales: educa costo.
ción y rehabilitación

Eliminación de
la paradoja de
la pobreza.

OEO

mienza dieciocho meses antes de la iniciación de ese presupuesto y doce
meses antes del mensaje. presidencial al Congreso. Durante 1os primeros
seis meses, las agencias, baj.o la guía de la Oficina del Presupuesto (B08)
y de la Casa Blanca, preparan memorandas esquemáticas del programa (Pr:Q

Elementos de elección
del Programa, con Cii,
terios

Subfunción

El proceso para la planeación y programación del presupuesto co-

gram Memoranda or PM) y los estudios anal{Ucos necesarios (AnalyUc Stu_s!
ia.; :&gt;r AS).

Las PM proveen (1) guías de política interna y (2) las decisiones
de la agencia sobre los principales asuntos de política. Ellas proveen una
declaración actualizada de la estrategia del programa de la agencia, que

t.

La OEO tiene, por supuesto, un gran número de subfunciones Y,
consecuentemente, un número aún mayor de elecciones del programa en la
forma de proyectos, algunas veces distintos, algunas veces complementa-

desarrolla metas y elige los medios para lograrlas. Las PM esquematizan
Y resumen los principales hallazgos de los AS significativos. Los princip~

les asuntos pueden referirse a alternativas para:

rios, algunas veces competitivos. Pero, además, el programa de cualquier
(1) encontrar un programa particular o grupos de programas.

agencia debe, en último caso, ser visto y evaluado como un a parte d e.l
(2) reortentación de un programa o grupo de programas liacfa- un ob
programa gubernamental total •
Jetivo social diferente o hacia un grupo de metas, y/o
(3) la política federal que puede tener un impacto sustancial soEl Calendario del PPBS
bre el sector privado. Los PM son generalmente breves, de cerca de veinte páginas de extensión.111
A continuación se presenta un mapa de flujos esquematizado, IDO!
trando la formulación de un presupuesto planeado y programado con una

~

Los estudios analíticos proveen la base esencial para las memoyección de cinco aiios:
randas del programa. Las técnicas pueden ser de uno o varios tipos: inve~
l'la:Slll'lltl'l'O l'tANU.00 T ..:JCIAMADO. Nlo FIICAt

- ,...., '"' ......... ,.u. .. JO . . · -

x-2
Atuntot D!Z
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tigación de operaciones, análisis de sistemas, análisis de costo-beneficio

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El~oal
...,,... lot

...

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......,, clel

""",. \

o análisis de efecUvidad-co sto.

El tipo seleccionado depende, por supue~

to, de la naturaleza del problema. La técnica es expresamente con el fin

TI,7

"The PPBS in the U.S.", ibld., pp. 16-17.

�98
99
de medir alternativas. Cuando es posible medir todos los valores en dól~
res, se emplea una técnica tal como la de costo-bene!icio. Cuando se c~
rece de la valuación común de los objetivos y los recursos, se emplean r~
glas más débiles: maximización de los objetivos con recursos dados, o m.!_
nimización de insumos con objetivos dados, o sea, análisis da efectividadcosto.

El proceso de preparación del presupuesto planeado y prograrr.aao
termina a mediados del año fiscal X-1, cuando el Jefe de 1 EJ ecutivo, 1a
B0B Y las agencias "envuelven el paquete" para su presentación ante e 1

Congreso durante enero del año X-1. El contacto entre la Administración y

el Congreso continúa, por supuesto, después del mensaje y pueden realizarse cualquier número de alteraciones a los documentos esenciales -PM

,
AS Y PFP-antes de que entre en efecto el nuevo presupuesto el lo. de ju-

Aproximadamente seis meses antes del mensaje del Presidente a 1

lio (el inicio) del año X.

Congceso, se realiza la revisión de primavera de los esquemas PM y AS en
la Oficina del Presupuesto. Luego las agencias proceden a realizar los cam
bios en los programas, los cuales son remitidos en las formas finales

Un caso: La Oficina Consejera Federal sobre Desarrollo Económico Regional (FACRED).

de los PM y AS, y en Programas y Planes Financieros (Program and Fina.!!
cial Plans or PFP) cerca de tres meses antes del mensaje del Presidente.

Tal como se verá en la sección evaluatorta de este artfoulo, los
Problemas para una implementación total del PPBS son mÚltiples y compl~

El Programa y Plan Financiero (PFP) es un documento tabular preparado por cada agencia para mostrar, por ejemplo, los costos y beneficios
de los programas sometidos durante un período de cinco aros basado (e incluido) en el aoo presupuesta!. Las proyecciones de dos a cinco ai1os r~
flejan 1 as necesidades basadas en las decisiones pasadas y actuales .
Ellas difieren de las proyecciones de mejor estimación de presupuestos f.!:!,
turos, con restricciones, o de las proyecciones de las metas, sin restri_s

Jos, El caso de la recientemente organizada Oficina Consejera Federal s,2
bre el Desarrollo Económico Regional (Federal Advisory Council on Region-

al Economic Development, or FACRED) es altamente instructivo en dos for
mas: sirve para mostramos (1) el potencial dramático de 1 a cooperación
entre agencias y (2) la etapa aún embrtónica del "sistema", básicamente
en los asuntos económicos y sociales (en vez de, por ejemplo, asuntos

técnicos o militares).

clones, de una agencia, es decir, evitan prejuzgar decisiones futuras ,
"Ejemplos simples de esta noción de obligación son aquellos costos futuros en los cuales se incurrirá debido al mandato de una ley existente o el
costo futuro de operar una instalación nueva, tal como un hospital, cuyo
costo de construcción es incluido en el presupuesto corriente".

}Y

!bid., p. 21.

.lil

Es más lógico que un programa de tipo regional sur J a como un
ejemplo de las perspectivas y problemas de.l PPBS en el campo socio-ec,2

nómico, Tal programa incide directamente a través de virtualmente todas-

las otras áreas del programa, ~ . funciones de las agencias. Uno n~
cestta sólo considerar el conjunto del F~CRED: Departamento de Comercio·

�101

100

Departamento de Agricultura; Departamento de Salud, Educación y Bienes-

El programa fue concebido por Orden Presidencial el 28 de diciem-

tar; Departamento de Vivienda· Y Desarrollo Urbano; Departamento del Int;!

bre de 1967, "Efectuando arreglos para la coordinación de las comisiones

rior; Departamento del Trabajo; Departamento de Transporte; Secretaría de

regionales y_ las actividades del Gobierno Federal relacionadas con el de-

la Armada; La Oficina d~ Oportunidades Económicas; La Administración de ·

sarrollo económico regional y establecierrlo el Consejo Consultor Federal

la Pequeña Empresa; y otras agencias interesadas: Buró del Presupuesto,

sobre el Desarrollo Econ~mico Regional".

Consejo de Asesores Económicos, Secretaría del Tesoro, La Comisión del

Obras Públicas y Desarrollo Económico aprobado en 1965, "para activida-

Servicio Civil y la Comisi~n de Energía Federal. En términos geográficos,

des federales de desarrollo económico diseñadas pará aliviar las condici,2

-FACRED constituye las siguientes diversas regiones:

.

w

Fue resultado de 1 a Ley de

nes, substanciales y persistentes, de desempleo y subempleo en áreas y
, economica".
,
.!§/
re giones d
e l a nac •'
..on en po b re situacion

REGIONES DE DESARROLLO ECONOMICO
De interés directo para la sistematización de la Planeación y ~
gramación del Presupuesto, una función primaria (del Secretario de Comer_
cio, Presidente del FACRED) es la "Revisión de los planes y programas de
desarrollo económico regional, que le fueron enviados por los Vicepreside_n
tes Federales, así como recomendaciones presupuestarias, patrones de d~
sarrollo subyacentes a esos planes I programas y recomendaciones presu!

puestarias, y recomendaciones legislativas; así como aconsejar a los Vicepresidentes Federales acerca de la política federal en relación a esos
asuntos, y cuando sea apropiado, enviar recomendaciones al Director de

.

111

de la Oficina del Presupuesto".

La FACRED, como un todo, tiene una función paralela y, en

ad!.

ción a ella, debe "Revisar los programas federales relacionados con el de
,u.su
. Co,atúdo

e-.

, . . . . ,... ola.

• ne.c:t6a clel d••.I
'-millo.

_¿

1V'

Pre&amp;mbulo, Orden EJ ecutiva 113 8 6, 2 8 de diciembre de 196 7 •

1.§/ Ibid.

.lZ,'

lbid., ·sección l (e) (1), se enfatiza en partes. "Vicepresidentes Fede
r~les" son los presidentes de los diferentes Consejos de Desarrollo Eco-:
nomico Regional .

�102

103

sarrollo económico regional, as{ como desarrol~ar políticas básicas y est2,
blecer prioridades con respecto a tales programas y recomendar 1 a acción
administrativa o legislativa necesaria a estimular y ampliar. el desarrollo
económico regional" •

!Y

La FACRED realizó su reunión inicial el 22 de octubre de 1968; de

ésta surgió un reporte de 266 páginas sobre las actividades -conjuntas y

Condados

les participantes. Los siguientes tres cuadros indican la extensión del pr,2
grama en términos geogr~ficos, demográficos y pecuniarios.

CUADRO 1
BALANCE ESTADISTICO DE LOS PROGRAMAS REGIONALES
Total

Población
(Censo de
19 6 O)

Condados

Alaska
Todo el estado
Apalaches
13 estados
Planos Costeros
3 estados
Cuatro Esquinas
4 estados
Nueva Inglaterra
6 estados
Ozarks
4 estados
Grandes Lagos Superiores 3 estados
Alas ka
226,167
Apalaches
17,726,567
Planos Costeros
4,987,115
Cuatro Esquinas
1,759,888
Nueva Inglaterra
10,509,367
Ozarks
z1 495,,341
Grandes Lagos Superiores 2,693,627
Apalaches1/
Alabama
Georgia
Kentucky
Maryland
Mississippi
New York
North Carolina
Ohio

35
35
49
3

20
14
29
28

52
6
50
21
55

39 7

Planos Costeros
North Carolina
South Carolina
Georgia

45
28
86

159

Cuatro Esquinas
Arizona
Colorado
New Mexic
Utah

9
40
22
21

92

JI

variadas- de los miembros, comisiones regionales y las agencias federa-

Regiones

Pennsylvania
South Carolina
Tennessee
Virginia
West Virginia

Nueva Ingla;Ya
Connecticu
Massachusetts
New Hampshire
Rhode Island
Vermont
Maine

5
14
16

67

Ozarks
Missouri
Arkansas
Kansas
Oklahoma

44
44
9
37

134

45
38
36

11 9

Grandes Lagos Superiores
Michigan
Minnesota
Wisconsin

34 estados

8
14
10

Alaska no está dividido en condados pero tiene 19 distri
tos electorales.

40,398,072

'Ji' Además,
~
8 Sólo
Y

incluye 5 ciudades in dependientes.

una porción del condado de Otero es incluido en Nuevo México ,
embargo, para este balance es contado como un condado
Los condados han sido abolidos en Connecticut.
.

�\

.-.;

-

CUADRO 2

o
....

FONDOS DE LA COMISION DE LA PLANEACION REGIONAL
TITULO V Y NIVEL PRESUPUESTAL (Miles de dólares)
Afio Fiscal 1966 - Afio Fiscal 1970
Afio Fiscal
1966
Ozarks
Gastos de la Vicepresidencia Federal
Gastos de Comisiones
Asistencia Técnica del
Plan Re11ion11l
Donativos Suplementales
Total

Afio Fiscal

1967

---

Grandes La~s Sueeriores
Gastos e la Vicepresidencta Federal
Gastos de Comisiones
Aslatencia Técnica del
Plan Regional
Donativos Suplementale■
Total

-

-

-

Nueva Inglaterro
Gastos de la Vlcepre1idencia Federal
Gastos de Comisione ■
Asistencia Técnica del
Plan Regional
Donativos Suplementales
Total

---

Planos Costeros
Gastos de la Viceprestdencta Federal
Gastos de Comisiones
Asistencia Técnica del
Plan Re11ton11l
Oonauvo, Suplementales
Total

-

1968

Afio Fiscal
1969

A/lo Fiscal

1970

TOTALES

87
345

176
439

181
405

181
275

625
1,464

532

-

894
2,383
3,892

781
2,110
4. 137

846
5 1 283
6,585

3,053
101436
15,578

91
403

176
69

178
227

178
215

623
914

542

1,000
2,766
4,011

733
2,770
3,908

733
3,842
4,968

3,008
9,378
13,923

176
427

181
350

181
350

578
1,537

977
2,450
4,030

855
4, 156

900
4,8Q3
· 6,234

3,358
10,023
15,496

438

181
475

181
475

767
566
l, 946

654
2,095
3,405

754
4,323
5,733

537
1,388
2, 175
6,984
l.l, 084

964

-

A/lo Fi1cal

1,036
40

410
626

1,076
---

-

--

175

2,770

-Continuación Cuadro 2

Cuatro Esguinas
Gastos de la Vtcepresidencia Federal
Gastos de Comisiones
Asistencia Té'c nica del
Plan Regional
Donativos Suplementales
Total

Investigación regional del
Acta de Desarro\lo Económico
TOTALES

-

-

-

-

953

953

626
3,702

175
330
694
750
-1~

451

16. 279

18 1
475

181
475

537
1,280

644
2,095
3,395

644
3,362
4,662

1 ,982
6 ,2 07
10, 006

431
19,432

431
28,613

2,892
68. 9 79

902
1,932

902
1,790

2,900
6,583

4,098
12,500

4,308
21,613

16,4 68
43,028

*•*******************

Categoría Subtotales
Gastos de la Vicepresidencia Federal
Gastos de Comisiones
Asistencia Técnica del
Plan Regional
Donativos Suplementales
Soporte del programa del Acta
de Desarrollo Económico

-

-

218
1, 158

253

-

2,326

600

725

878
1,703

4,783
8,915
*********************

-

470

(No determinado)

1,795

fuente: Federal Advisory CouncU on Regional Economic Development. Inittal Meettnq, October 22, 1968, Washington,
o.e. pp. 258-259.

0

"'

�107

Puede verse a partir de los cuadros precedentes, que, inter alia,

....
e

,g

el proyecto comprende 34 estados y más de 40 millones de personas (Ce_!!

e
a,

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o
6,

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"'

o

N
N

"'

para el año fiscal 1970, que comienza el lo. de julio de 1969. Finalmen-

N

"'

..:::

N

te, el tercer cuadro indica los gastos recientes seleccionados de agencias

"'&lt;
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N

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a $19. 4 millones en este año fiscal (1969) y se proyectan $ 28. 6 millones

o
o
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N

...,._

gional se han elevado de menos de $1 millón para el año fiscal de 1966

o

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Unidos (Censo de 1960). Los fondos de la Comisión de la Planeación Re-

.."'"'

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federales para proyectos que afectan directamente el programa .
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No, a,

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por tanto, "no completamente agregados". Los proyectos muestran un total

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estas regiones (aparentemente, independiente del propósito) y llegó a 1 as

~i~
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nes, aproximadamente el 15% del total del gasto federal (año fiscal de 1969) .

;!;

Emplear la cifra menor en orden de magnitud es, ciertamente, bastante co;;

M-:.N

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...

colectado unas series de datos de los gastos federales en dólares dentro de

cifras mostradas en la última columna. El Último total es de $31,510 r,il1_2.

....

a,

de cerca de U .S. $4,000 millones de dólares; sin embargo, la OEO ha re-

N

:,:::,,.

"'

Tal como se indica en el cuadro, las sumas de los datos de las
agencias individuales son seleccionadas, es decir, son representativas y,

.

;;;1---1---------------------1
p

so de 1960), es decir, cerca del 22% de la población total de los Estados

..

o

servador, sin embargo, provee lo s totales para las agencias que son, a -

o

N
N

priori, razonables: agricultura, transporte y los proyectos de recursos hi-

i
o

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•
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E
..

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draúlicos (Cuerpo de Ingenieros del Ejército), los que en general predominar..

o

g

.,8.,

Los proyectos regionales parecen ajustarse bien, por

s{

mismos,

al enfoque del PPBS y la evidencia disponible sugiere que se está obtenie_!!
do progreso en esta área. Esta conclusión es consistente con el punto de

�108

N. UNA EVALUACION DEL PPBS.

vista expresado por Waters tonlJv" acerca de la probable ampliación de la
planedción regional en 1os E• U · de A·' en vanguardia respecto a otras fo!.
mas posibles de planeación en ese paí s. L a evidencia también sugeriría,

Problemas Analíticos.

sin embargo, la lentitud del progre so c o n l a planeación integrada en los
Desde un punto de vista estrictamente profesional, económico, el

E. U. d e A., dada la etapa rudimentaria de la FACRED.

AS (Estudio Analítico) es crítico para el éxito del PPBS. Es por tanto de i,!!

--

terés el progreso y los problemas que se presenten

&amp;

este respecto.

Como fue conceptualizado en un examen reciente del PPBS, lQ/exi_!
ten dos tipos de AS. El primero tiene que ver con cuestiones de políticas
técnicas, esencialmente no-humanas. Entre estas se incluye el control del
ambiente físico, p. ej., estrategias para la reducción de contaminadores
atmosféricos; el manejo o direcciÓn de los recursos, p. ej., el desarrollo
de esquisto de aceite o conservación de los bosques; 1 a eficiencia en la
producción, p. ej., el manejo del complejo de producción de uranio, enr.!,
quecido para proveer de combustible que genera energía nuclear para usos
civiles; o, desde luego, efectividad-costo de sistemas de armamento.

El segundo tipo de AS tiene que ver con cuestiones de políticarespecto a los humanos. Son por su naturaleza más intangibles y, tal vez
volátiles. Al menos, continuamos sierrlo relativamente ignorantes de estas
consideraciones; los ejemplos principales se encuentran en las áreas de
las relaciones raciales, el orden público, y la educación y salud.111 Almenos dos de los mencionados anteriormente son ahora claramente recono-

lQI "The Planning!-Programming Budgeting System in the U .S." op cit pp
19 y siguientes.

,; Supra, pp. 2 y 3.

1!/ Cf.

'

•

·

•

comentario de Henry S . Rowen, Presidente de RAND Corporation
en The PPB System Progress and Potentials Joint' Economic Committee Con'
gress of U.S., Sept. 1967, Heartngs, pp. 185-91.
' -

�110
111

cidos como problemas prioritarios de polfüca (por cierto, con considerabl~
Existe sin lugar a duda, un cierto poder y vitalidad en e 1 pluraatraso) y, como se discutirá más adelante, hay algunos indicios de que algo puede ser hecho. Cuando gente de la talla de Henry Rowen trabajando
en 1 a RAND Corporation, la cual ha contribuido mucho al éxito de la implementación de políticas de tipo técnico recalca ante los congresistas de
los E. U. la importancia de la solución de 1os problemas humanos, entonces sí existe razón para tener esperanzas. Tal vez más importante, el pr,2
blema está siendo identificado en términos técnicos, esto es, debemos d~
sarrollar técnicas para medir los beneficios de los proyectos de recursos h~

lismo; sin embargo, tampoco hay duda de que la- tarea de la comunicación
simple, por no mencionar la cooperación, es monumental.. De esta manera,

la sola habilidad de un concepto substancialmente económico como PPBS, e~
pecialmente desde un punto de vista competitivo integral, se vuelve problemática. Para tal fin, existe un Consejo de Asesores Económicos (CEA)
que podría servir como catalizador. (Desde luego, es también concebible
,

que aún el CEA pueda contener algÚn sesgo. ¿Pero quién argüiría ante una
causa tan justa?).

manos.

z

La autonomía de la agencia presenta otro problema de burocracia.
Problemas de Burocracia.
Aquí, nos encontramos en contra de intereses creados, .:institución de i,!Il
La planeación efectiva de los E. U. ha sido obstruida por la org~
nización, esto es, 1 a complicada estructura y gran tamaño de 1 Gobierno,
que por simplicidad llamaremos "burocracia". Hay dos consideraciones:
sesgos de las agencias y autonomía de las agencias.

El sesgo en la agencia es tan fuerte como obvio. Considérese el

peri os, celos y temor. Por supuesto, las agencias individuales tienen un
punto: PPBS representa otra en la que es indudablemente una larga historia
de intentos de incursión "burocrática" en el funcionamiento separado de la

agencia,

Problemas en política.

siguiente listado parcial de agencias del Gobierno:
Consideraremos dos problemas políticos bastante distintos que e.,2
Agencia

Profesión dominante

Departamento de Defensa

Militares

Departamento de Justicia

Abogados

Cuerpo de Ingenieros

Ingenieros

Servicio de Salud Pública

Médicos

Oficina de Educación

Educadores

Investigaciones Geológicas

Geólogos

tán relacionados a la implementación exitosa del PPBS en los E, U. Primero, existe el problema de evaluar propiamente cualquier proyecto específi-

co de inversión, en términos de su productividad o de 1 a relación costobeneficio. Específicamente, debido a la relación insumo-capital, y la durabilidad de la inversión, surge una pregunta respecto al valor presente de
un proyecto, esto es, los costos y beneficios de un proyecto, descontados para reflejar los costos de oportunidad y las preferencias sociales 1.!:!

�112
113

ter temporales. En otras palabras, la selección de la(s) tasa(s} apropiada(s)
Lo anterior supone un proyecto hipotético con una vida de 50 años.
de interés se convierte en un importante elemento de un sistema PPB.
Por simplicidad, asume que los costos son $400,000 y son incurridos en el
Cierto número de personas interesadas -1 n c 1 u yendo a W 111 i a m
Baumol (Princeton) y Jacob StoclU!sch (Instituto de Análisis de Defensa) han atacado el método del Gobierno. En efecto, el -Gobierno de los E. U.
basa la tasa de descuento para la evaluación de proyectos en· la tasa m~

So. año. Los beneficios suman $1,000,000 y son realizados en el 2So.año
de vida del proyecto . Una tasa de 3 1/8% resulta en un valor presente de
beneficios de $463,000 y de costos de $342,960, que resultan en una razón de B/C de l. 35 a l.

dia de interés pagable por la Tesorería de los- E. U. a los valores comer¿pero qué sucedería si fuésemos requeridos a utilizar una tasa más

ciales que producen interes "sobresalientes al final del año fiscal que pr~
cede tal cómputo, el cual, sobre la emisión original, tenía plazos de m2_
durez de 15 años o más".

E:/

Esta fórmula produce una tasa de 3 1/8%,

que puede ser contrastada, por ejemplo, con tasas comparables recientes

t
1

excediendo del 5%. El resultado de tasas artificialmente bajas es, desde
luego, para justificar el uso de recursos de inversión en proyectos submarginales. Para corroborar lo anterior, podemos utilizar el siguiente gr!

realista, digamos 5.5%?. Los beneficios descontados caen a $262 , 200 y
los costos a $306,050, de tal forma que la razón B/C cae a 0.86, es de

w que tal pro-

cir, el proyecto es inaceptable. Baumol y otros han argüido

.

-

ceso justifica empresas tales como los $100 millones propuestos para el
proyecto de reclamaci?n de tierras para el tomate; con una tasa de descue_!l
to mayor, otra justificación tendría que ser hallada para el proyecto, o 1 os
fondos de inversión deberían ser asignados donde exista un a razón B/C -

fico.

aceptable. Parecería que esto es claramente conveniente para los patrociRELACIONES COSTO/BENEFICIO ESTIMADO
A VARIAS TASAS DE INTERES

nadores de proyectos submarginales. Puede ser un caso de retraso cultural;
sin embargo, las implicaciones políticas son evidentes.

"',.s
l.i

Otro aspecto de naturaleza política tiene que ver con la cuestión

1.3

de continuidad en la rama de Gobierno ejecutiva -la cual es crítica a la

l .l

,.,

implementación funcional del PPBS, o cualquier forma de planeación econ2

1.0

1 e

mica. De tal manera, ahora que los republicanos se encuentran un a vez

0.9

oe

más en el control de la rama ejecutiva, es pertinente inquirir acerca del

0.1

destino posible del sistema embrionario. Es posible que aún la administra-

o.~

2·1-

Tasa de Interés o Descuento
Fuentes R.L. Banlce, "The Roles of the Dieoount/
In terest Rate in Evaluatine the Eoonomio
Ei'ficiency of aovern111ent1
Financed Transportation Projec.t s"

W

Cf. Hearings, op. cit., ..l.péndice, p. 237.

W

Cf. Hearings, op. cit. , passím.

�114

ción Nixon no conozca la respuesta a esta pregunta, en etapa tan tempra-

BIBLIOGRAFIA

na de la nueva administración. Hay sin embargo algunos signos positivos.
Uno que es significativo es que parece haber habido pocos, si acaso alg.!!_
nos cambios en lo que respecta al personal técnico del PPBS. Otro11/ncier_
ne a nombramientos en áreas deficientes, como es la de humanos.

Ilu_!

traciones son Daniel Moynihan, como Director del Consejo de Asuntos Urnegro activista , como Secretario Asistente
banas;W James Farmer , 1.rder
1,

Planning Association, 1965.

Hirshman, A.O. Development Projects Observed. Brookings Institution, 1967.
Inter-Agency River Basin Committee, Proposed Practices for Economic A:1al-

ysis of River Basin Proj ects. U. S. Government Printing Office, 1950.
Joint Economic Committee, Congress of the U .S. The Planning ProJiamming

del Departamento de Salud, Educación y Bienestar (HEW). No existe seg_!:!

Budgeting System: Progress and Potentials; Hearings. September, 1 67.

ridad de que estos hombres favorezcan el desarrollo del PPBS, sin embargo,

Prest, A.R. y R. Turvey, "Cost-Benefit Analysis: A survey", The Economic
Joumal, LXXV, December, 1965.

tienen a su disposición un instrumento bien concebido, el cual, de acuer.
do al análisis anterior, tiene el potencial substancial para dramatizar los

z

Abraham, William I. Annual Budgeting and Development Planning, Natlonal

tan descuidados problemas humanos de la nación y Justificar una solución.

Soule, George, Planning U.S.A. Bantam, 1968.

UN. ECLA. Ex erience of the
Economic Development. 1961

s and the Practica! Problems e~

U.S. Department of Commerce. Federal Advisory Council on Regional Eco-

nomtc Development. December, 1968.

Waterston, Albert. Development Planning: Lessons of Experience. Johns Bopkins Press, 1965.
- - ~ - • The Planning-ProQiammlng-Budgeting System in the United States.
'Paper for the 6th meeting orsenior Economic Advisers U .N. Economic Comllliasion of Euro pe, 1968.

W

Supra. p. 19

25/ Moynihan publicó recientemente un incisivo ataque sobre lo inadecuado
del OEO en Maximum Feasible Mlsunderstandlng.

�EVALUACION DEL MERCADO POPULAR # 1
Antonio Juan-Marcos l. y
Carlos Ramfrez Montero
Estudiantes de l0o. seme_!
tre.
,INTRODUCCION
El presente estudio tiene cano fin el poner de manifiesto lo
que se puede hacer ante un caso práctico concreto, mediante la aplicación de las herramientas técnicas que proporciona la economía.

El análisis beneficio-costo, base del presente estudio, ha sido el instrumento
%

1

más utilizado en la evaluación de proyectos, hable_!!

do sido aplicado con éxito en algunas inversiones en la construcción de
presas y carreteras.

En el caso presente, una serie de limitaciones que expondremos más adelante, han impedido que el estudio fuera todo lo satisfactorio que sería de desear, pero contiene, en términos gen erales, 1 os
elementos que deberían tomarse en cuenta al llevar a cabo un análisis
de esta clase.

Este tipo de análisis consiste, en términos generales, en en~
merar y cuantificar tanto los costos como los beneficios totales -directos
e indirectos- de la inversión en un determinado proyecto durante toda la V!
da Útil del mismo, expresando los resultados en forma de relación, lo que
pondrá de manifiesto qué tan rentable es el proyecto. Por ejemplo, un ~
ficiente beneficio-costo de 2 quiere decir que los beneficios del proyecto
Trabajo efectuado por los alumnos Antonio Juan-Marcos y Car
los Ramfrez para la clase: Evaluación de Proyectos, impartida por e T
Dr. Michael Gómez .

�118

representan 2 veces el costo del mismo.

para albergar a una parte de dichos vendedores (los situados en la calle
Humboldt y alrededores del Mercado Colón) consideramos de interés anali

En este estudio se aplicará básicamente un análisis Beneficio-

zar si dicho proyecto ha cumplido con el fin para el que fue construido, es

Costo ex-post del Mercado Popular i 1, situado en la calle Moctezuma ~

decir, si por un lado han desaparecido los vendedores ambulantes del área

tre Campeche y Morelos en la Colonia Independencia de la Ciudad de MoE_

anterionnente citada, así como si la solución dada por las autoridades mu-

terrey, N .L.

nicipales (construcción de dicho mercado), ha significado un mejoramiento
real en el estatus económico de tales vendedores.

A. Origen y

objetivos:
Para el análisis de los puntos anteriormente citados, se proced~

Las razones que nos han motivado a escoger dicho Proyecto pu~

rá de la siguiente manera:

den resumirse en las siguientes:
1

Z'

1.- Razones históricas de la construcción del mercado y caract~

1

r{sticas de éste.

1.- Existe un consenso general en la ciudad de Monterrey de una

mala colocación de mercados, lo que ha traído como consecuencia que m~

2 .- Análisis Benefi do-Costo Privado.

chos mercados no trabajen en forma óptima, lo que se refleja, por una par.

3. - Análisis Beneficio-Costo Social.

te, en constante quejas del público exigiendo nuevos mercados mientras

4 .- Conclusiones.

que, por otra, los actuales no están trabajando a su capacidad plena. E~
ta realidad se palpa más claramente en la situación en que se encuentra

Como se puede apreciar se ha dividido el análisis Beneficio-Cos-

el Mercado Popular i 1, cuya construcción y funcionamiento han sido con.-

to en dos partes: una, refiriéndose al beneficio-costo privado y la otra al

siderados un "fracaso" desde el punto de vista de su rentabilidad econó-

beneficio-costo social. Esta división ha obedecido al deseo establecido en

mica.

nuestros objetivos de investigar si la política implementada por las autor.!,
dadas municipales ha elevado el nivel de vida de las personas que traba2 .- Desde hace aproximadamente diez ai\os se ha venido habla_!!

jaban como vendedores ambulantes, considerada ésta como una ocupación

do del problema qu; ofrecen a la ciudad los vendedores ambulantes en el

marginal (análisis privado), así como hacer algunas consideraciones de la

l/ Aceptando

Primer Cuadro.

que la existencia de dichos vendedores es un

grave problema social, y habiendo sido construido el Mercado Popular = l

1J Ver

Centro de Investigaciones Económicas, U .N. L., "Los ambulante~
_d e Monterrey", 1965 .

utilidad que para la Sociedad se ha desprendido del proyecto (análisis
Cial) .

SQ

�120

CAPITULO I

B. Limitaciones ;

La limitación básica del presente estudio es la carencia de da-

ANTECEDENTES A LA CONSTRUCCION DEL MERCADO POPULAR # 1.-.
· SUS CARACTERISTICAS

tos relacionados con el proyecto a investigar. Esto es especialmente difí-

A. Antecedentes.

cil al tratar de calcular los beneficios.

y

12

Desde el año ~e 1935, en la calle Juárez entre Humboldt e Hidal

catarlos), se llevó a cabo una encuesta cuya muestra fue extraída por mj

go, se encontraban traba}ando un· grupo de personas como vendedores amb~

Pfi

lantes, cuyas mercancías se constituían principalmente de frutas y verduras.

Para el cálculo de los beneficios privados '(beneficios de los

todos estadísticos, lo que permite asegurar que la cifra de beneficios
vados está muy cercana a la realidad .

El movimiento comercial registrado en es a área era de consideración , lo
grando cada vendedor de $200 a $_300 de ventas diarias aproximadamente.

Es en el campo de los beneficios sociales donde el problema se
hace casi insoluble para nosotros, pues no contamos cxin los medios eco-

Por motivo de la ampliación de la calle Juárez, siendo Presidente

nómicos nece;:; arios para poder, por medio de otras encuestas, cuantificar

Municipal el C. José Luis Lozano, se optó por cambiar a dichos vendedo-

esos beneficios. Así, los beneficios resultantes de la construcción del mer,

res a los alrededores del antiguo Mercado Colón (calle Humboldt}. Durante

cado para las personas que compran en él, s e pueden señalar en forma
cualitativa, pero para calcularlos cuantitativamente habría que encuestar a
tales personas. En la misma situación está el cálculo de 1 beneficio que
significa para la ciudad la mayor fluidez del tránsito derivada de 1 a no
existencia de vendedores ambulantes, así como otros beneficios que se

los dos primeros ai'ios que siguieron a tal cambio, las ventas y el número
de comerciantes
ambulantes disminuyó alrededor del SO%·, sin em bargo, po.
co a poco, la situación se fue normalizando hasta alcanzar el nivel de ven
tas anterior al cambio y aumentó de nuevo el número de vendedores. Esta
situación prevaleció durante cinco ai'ios.

enumerarán posteriormente.
Sin embargo, desde esta época, tanto los locatarios del Mercado
El cálculo de los costos fue más sencillo pues se tuvo la cooP,!
ración de la CompaMa Constructora del mercado, así como del Municipio
y de los locatarios.

Colón, así como las casas comerciales de esa area
•
y el Departamento de
Tránsito, aduciendo razones tales como el mal aspecto, la competencia que
para los demás comercios significaban y los problemas viales que represe.!!

Y

Los datos siguientes fueron obtenidos mediante encuesta directa d
sonas que han trabajado como vendedores ambulantes desde 1935 a¡~ f:c~!:

�122

123

taban, presionaron a las autoridades competentes para e 1 desalojo de los

promedio, por vendedor). Durante estos 3 años, el Municipio cobraba SO.SO

vendedores ambulantes de dicha zona.

diarios de renta por local.

Fue en 19 61, a raíz de una vis ita que iba a realizar a esta ciudad

A raíz de la desaparición de las llama:ias "nuevas colonias", si-

el entonces Presidente de la República C. Lle. Adolfo López Mateos, cua.!l

tuadas al oeste del mercado, y habitadas por gente de clase baja, cuyo b~

do las autoridades municipales, bajo la presidencia ~el C. Leopoldo Gonzi

jo consumo de frutas y verduras lo compraban en el Mercado Popular, su ac

lez, Sáenz, procedieron al desalojo, sin previo aviso, de los vendedores ª!!l

tividad comercial descendió, reflejándose en una disminución del 40% del nú

bulantes de esta área, permitiéndoseles localizar sus negocios sobre la c~

mero de locatarios. Ante la mala situaciÓn de los comerciantes, el Munici-

lle Moctezuma en la Colonia Independencia .

pio optó por no cobrar el alquiler que venía cobrando, decisión que se ha
mantenido hasta ahora. Este descenso de la actividad comercial se prolon-

Con la presión que ejercieron los líderes de 1 as asociaciones de

gó por un pa-íodo de tres años (1964-66).

vendedores ambulantes, las autoridades municipales accedieron a construir
un mercado en donde se pudieran alojar. Las autoridades, teniendo en cueE,

A fines de 1966 la actividad comercial experimentó un considerable

ta que poseían un terreno localizado en la calle Moctezuma, en frente de

incremento, habiendo aumentado a 80 el número de los locatarios, cifra que

donde se habían situado provisionalmente los ambulantes .y sin considerar

ha permanecido más o menos constante hasta la fecha.

que las personas de bajos ingre;os (como son la mayoría de los habitantes
de la Colonia Independencia) tienen un consumo muy bajo de frutas Y ver-

Durante el año pasado y con el fin de ofrecer mejor aspecto al p_Q

duras, procedieron a la construcción del llamado Mercado Popular # 1, aún

blico, desaparecieron 72 locales quedando por lo tanto 230 locales dispon.!._

cuando ~ra un hecho que durante su estancia provisional en la calle Moct~

bles.

zuma, los vendedores ambulantes ya habían experimentado una considerable
baja en sus ventas.

Los 230 locales están distribuidos, como ya se dijo, entre 80 locatarios, lo que da un promedio de aproximadamente 2. 9 locales

B. Car;acterísticas •

ciante • Cabe hacer notar, que en términos generales, se puede

por come.r.
observar

que el aumento del número de locales por persona (de 2 locales a cerca de
El Mercado fue con~trutdo en el año de 1961 y constaba original

3), no se debe a un aumen_
t o real en e 1 tamaño del negocio, sino al simple

mente de 302 locales, los cuales, durante los 3 primeros ai\os de su tune~

hecho de que al no cobrárseles renta, cualquier local desocupado inmedia-

namiento, fueron ocupados en su totalidad por 151 locatarios (2 locales, en

tamente era tomado Por algún locatario previamente establecido , sin aumen-

�124

CAPITULO II
tar su stock de mercancías.
ANALISIS BENEFICIO-COSTO PRIVADO

De los actuales locatarios d e1 mercado, un 75% de ellos eran Vt!Jl .
declores ambulantes,. Y de e' stos un 80% opa-aban en las calles circUnvectnas al Mercado Colón, quienes fueron desalojados de esta área como se •!

Par a poder determinar las características económicas del Mercado
Popular # 1 que nos permitiesen realizar el análisis beneficio-costo, se 11~

ilalÓ anteriormente.
vó a cabo por medio de entrevistas personales, una encuesta. Del univerLa mayoría de los Clientes del Mercado (90% aproximadante)

80n

residentes de la Colonia Independencia. El resto provienen de áreas cerc!
nas a la Colonia, ya que no po see un amplio servicio de camiones ni un

so total (80 locatarios) se escogió por el método aleatorio simple sin reposición, una muestra de 12 (15% del universo). Esta muestra fue tomada c.2,
mo piloto, pues no se tenía ninguna estimación de una varianza cualquiera,
que nos sirviera para poder calcular el tamai'lo de la muestra.

estacionamiento adecuado.
A. Análisis estadístico.

Recopilados los datos de la muestra se procedió a la comprobación

y

estadística de su tamailo,

con el objeto de asegurar que los resultados

de la encuesta sean representativos de la situación prevaleciente en el mer.
cado . Se tomó la variable ingreso de los locatarios por concepto de ventas
para tales fines.

Una vez estimada la media de esos ingresos ($1,800.00), se pasó a estimar la varianza y el tamailo de la muestra.

El resultado fue, que dado un nivel de con fl.anza de 90% y un a d•400, el tamai\o de la muestra debería ser 11. 4. Lo anterior significa si.!!1
plemente que con los datos obtenidos, hay una probabilidad de 90% de que
el inteivalo que va de $1,400.00 a $2,200.00 contenga el ingreso medio de

y1967.
Yamane

Taro, Elementary Samplinq

Theory .

Prentice-Hall, Inc.,

u .s .A.,

�126
12 7
los locatarios. Aceptando como razonable el nivel de confianza Y la magn.!_
3 ,- Costos.
tud de la posible variación de la media de los ingreso?, y siendo el tam~
no de la muestra requerida menor que la muestra piloto, ésta se tomó como
Dentro de los costos se han calculado:

definitiva pues sus resultados son estadísticamente confiables. L.o s datos

a. Costos iniciales privados para el funcionamiento del proyecto,

citados en lo sucesivo serán el resultado de dicha encuesta.

o sea, los costos llevados a efecto por los vendedores para acondicionar

los locales.
B, Evaluación del Beneficio-Costo Privado,
b. Los costos de mantenimiento (pintura y en algunos casos fumigación).

1.- Vida útil del proyecto,
c. Las contribuciones que están obligados a pagar: sanidad, placa
Se ha considerado una vida útil para el proyecto de 18 años. Este

t

cálculo se basa en que el área donde está localizado e 1 Mercado ha sido
escogida para la construccion
• d e 1 Centro Gubernamental del Estado.

de sanidad y el impuesto sobre la renta,

d. Stock de mercancías; tomando esto como si fuera su capital en
trabajo e imputándosele un costo alternativo dado por la tasa de interés a

la que podrían prestar ese monto. Dicha tasa será del 10% anual, consid~
De consultas realizadas a diferentes personas del Departamento de
Planificación del Gobierno del Estado' se concluye que dicho proyecto es
factibl~ de realizarse dentro de aproximadamente diez años Y es opinión de
este Departamento que al implementarse el proyecto, el Mercado Popular,

por razónes urbanísticas, tendrá que desaparecer, es decir, ni siquiera se
observa una utilización alternativa posible para la construcción,

rándosele como la más representativa, pues es la que pagan después de de
ducidos los impuestos, las Financieras, donde ellos podrían colocar su dinero y percibir dicho ingreso de no tenerlo invertido en el negocio ,

e. Costo de la mercancía vendida: en este renglón se considera el
Pl'ecio a que compran las mercancías que posteriormente venden.

f. Renta: durante los tres primeros años de la vida del proyecto
los locatarios pagaron una renta de $0 .SO diarios por local.

2 .- Beneficios.

Se observa que en el listado de los diferentes costos que compoEl resultado que arroja la encuesta en cuanto a los ingresos perc.!_
bidos por los locatarios por concepto de ventas (única fuente de beneficios)

nen la totalidad de éstos no se han incluido algunos renglones que a sim-

ple vista pareciera deberían cargarse. A continuación s e enumeran éstos

se da la justificación del por qué no fueron incluidos.
es de $1,800.00 mensuales, lo que da, un prome dio anuª! de $21600.00
,
por locatario.

y

�128

129
-Costos de la construcción:
gen de las oportunidades de vivir en forma decorosa (de acuerdo con un p~
Debido a que se_ está realizando un análisis beneficio-costo priv~

t r ó n mínimo recomend~ble) y del aprovechamiento de las oportunidades ~ e

do y no habiendo hecho los u~uarios ningún desembolso, ningún gasto, P!

superación social y económica, a las que todos los ciudadanos debieran t~

ra la construcción del Mercado, es obvio que dicho costo no se debe ~

ner acceso: educación, recreo y diversión, juicio y decisiones políticas, ac

putar como costo privado. Este se tomará en cuenta a 1 pasar a 1 análisis

ceso a la justicia, etc.•~ hemos decidido no incluir ningún costo altern~-

beneficio-costo social.

tivo, pues por las características antes mencionadas, en términos generales
se puede afirmar que tales personas no lo tienen.

-Costos de luz, agua, vigilancia y administración:
Los factores determinantes de estos bajos salarios señalados en el

y

Todos estos costos son pagados por el Municipio no teniendo que

estudio del C. I. E.

son: el bajo índice de capitalización por hombre ocu-

hacer los locatarios ningún desembolso por estos conceptos. Serán tomados

pado (factor que limita la productividad de la mano de obra), y el bajo ni-

en cuenta al· pasar al análisis beneficio-costo social.

vel de educación del trabajador. Aplicando este análisis al caso de los tr~
baj adores del mercado, quienes ganan menos del salario mínimo (en prome-

-Costo alternativo de la mano de obra.

dio reciben $503 .60 de utilidades netas mensuales) se ha concluido que am

'

-

bos factores son relevantes; aunados al hecho de que la mayoría de los c.2,
Al no imputarse los lo~atartos un salario dentro de sus costos , P!
rece lógico agregar a los costos totales el ingreso

merciantes son de edad avanzada.

alternativo que deven•
Se puede citar también que la utilidad neta que reciben es un pa-

ganan en otras ocupaciones, en donde, de acuerdo a sus capacidades podrían emplearse. i.a medida generalmente aceptada es el salario mínimo.

go al trabajo, debido al escaso monto de inversión realizada, y que por lo
tanto, en la medida en que no tengan empleo alternativo se debe considerar

Sin embargo, debido a que este Upo de comerciante se encuentra

como su beneficio neto dicha utilidad. Pues bien, ta 1 como 1o señala e 1

entre el 40% de la población ocupada que percibe ingresos menores al sa-

Lic. Puente Leyva par'3 el caso de la mano de obra no especializada y con

lario mínimo y a los cuales "hemos de referimos como al grupo de trabaja-

muy bajo nivel de preparación "Existen mayores dificultades para encontrar

dores marginados de Monterrey. El término "marginado" tiene en este caso

empleo (en la medida en que del trabajo no calificado exista exceso de ofer.

la acepción directa que identifica a tales personas como colocadas al mar-

Y

Puente Leyva, Jesús, "Estructura de la ocupación y el nivel de salarios
en el Area Metropolitana de Monterrey". El Salario Mínimo en Monterrey,
C.I.E., 1965.
1/ C.I.E., Ocupación y Salarios en Monterrey Metropolitano, 1965.

�131

130

y

4 . - Actualización.

ta y una demanda relativamente baja)",

Teniendo ya las cifras de costos e ingresos, se procederá a actu~

-Costo por intereses.

Uzarlos para posteriormente expresarlos en forma de relación, -1o que dará
Ninguno de los comerciantes han contratado préstamos para hacer

el coeficiente beneficio-costo.

frente al funcionamiento de sus negocios, por lo tanto, no existe ningún
costo adicional que debieran pagar por concepto de intereses. Algunos de

a. Tasa de interés usada.

1 0 s 1ocatarios venden mercancías que les han sido fiadas, pero el costo
adicional que significa esta clase de forma de operar ya ha sido tomado en

No habiendo una técnica definida para escoger la tasa de interés

cuenta al computar el costo de la mercancía vendida, o · sea, e 1 precio a

que se emplea en la actualización, la dec}sión de escoger una determina-

que ellos compran para revender, pues en dicho precio ya va incluido el
recargo r.esultante de que la operación no se haga al contado,

El cuadro siquiente resume los costos ·totales anuales por locata-

da tasa estará influida por una serie de factores, muchos de ellos de ca-

rácter subjetivo.

Teóricamente, una práctica aceptada para determinar la tasa de -~
terés con la que se actualiza, es tomar aquella a la cual los interesados

rio.

en el proyecto podrían conseguir el capital necesario para su financiamie_l}
CUADRO I

to, En el caso presente, como ya se ha establecido, el monto del capital

COSTOS TOTALES ANUALES POR
LOCATARIO

Inversión inicial

$ 788.90

Costo de mantenimiento

54.40

Contribuciones

95.85

Costo alternativo del capital
en trabajo
Costo de mercancía ven-.
dida

]/ C.I.E,, - Op. cit., p. 37.

gocios es mínimo, siendo sus ingresos devengados del trabajo y no del c~
Pital. Esta razón hace que el criterio establecido anteriormente no se pu~
da aplicar al caso presente, por lo que se tomará una tasa de interés del
10%, tasa que como ya se señaló, es la que pagan las financieras (des-

77,40

pués de impuestos), y que consideramos es representativa de un mercado
competitivo de capitales.

15,480.00

Durante los tres primeros ai'ios se Pagó una renta anual por local
de $182.50,

invertido por los locatarios y necesario para el funcionamiento de sus ne-

�132
133

b. Períodos de actualización.
cado. Los datos arrojados por la encuesta son un a buena aproximación a
ese nivel de actividad por locatario de equilibrio, pues desde ha ·ce dos
Para ~fectuar la actualización y debido a que se encuentran difeaños la actividad comercial del mercado ha permanecido constante, as{ co
rentes flujos anuales de costos e ingresos durante la vida Útil del proyec-

mo el número de comerciantes.

to, ésta ha sido dividida en 3 períodos.
Tomando corno punto de partida lo antes dicho, se ha dividido en
En términos generales se ha inferido de conversaciones sostenidas

tres períodos 1 a vida iítil del proyecto.

con algunos comerciantes del mercado que si bien e s cierto, 1 a acti'v.idad
comercial como un todo ha fluctuado, las ganancias por locatario se han

1

mantenido constantes (en términos reales), pues esa mayor actividad comer,

z1

cial del mercado ha sido dividida entre un número mayor de comerciantes,

\

Período 1.

El mercado funcionó a plena capacidad con 151 locatarios establ~
o sea, que tanto los costos como los ingresos i;eales por locatario han per,
cidos en 302 locales (dos locales por locatario en promedio). Pagaban una
manecido constantes, y es en el número de locatarios donde se han refle-

renta diaria por local de $0. 50. Los costos e ingresos totales anuales del

jado las variaciones sufridas por el mercado .
mercado en ese período son mostrados en el cuadro II. La duración del p~
ríodo es de 3 años.
Resumiendo, se considera que dentro del mercado, los comercianCUADRO II

tes trabajan bajo competencia; cuando el mercado ha mostrado un mejora-

COSTOS E INGRESOS TOTJiLES ANUALES DEL
PERIODO 1

miento y, por lo tanto, las ganancias reales de los locatarios han aumentado, han entrado nuevos comerciantes (aumento del número de vendedores)

Costo .de mantenimiento

que han hecho que la ganancia por locatario vuelva a su nivel de origen;

·Contribuciones

de la misma manera que en las épocas de regresión de la actividad comer

Costo alternativo del capital
en trabajo

cial, y por lo tanto de descenso de las ganancias, los locatarios más afe.9.
tados han dejado el mercado regresando los que permanecen en él a su nivel de ganancias de origen.

Este nivel, si se quiere de equilibrio, se puede definir como el

n!

val mínimo de ganancias qua el locatario exige para permanecer en el mer-

Costo de mercancía vendida
Renta

$

4,352.00
14,473.00
11,689

·ºº

2,337,480.00

Costo Total

55,llS.OO
$2,423,109.00

Ingresos Totales

$3,261,600.00

�134
135

Período 2.
Período 3.
Comprende un lapso de 3 años, durante los cuales en los pri-,¡eros
Comprende · los dos últimos años, en el. que el número de locatados años hubo un decrecimiento de la actividad económica mejorando ésta d_!!
rios se estabilizó en 80, ocupando la capacidad plena de 1 mercado, que
rante el último año. Esto trajo como consecuencia que la capacidad del mer.
ahora cuenta con 230 locales, pues, como ya se dijo, 72 fueron destruídos •.
cado no fuera utilizada planeamente, característica de este período. Al ser
tan inestable el número de locatarios, así como de locales ocupados, se
-Proyección hacia el futuro.
procedió a sacar un promedio de éstos durante el período; dicho promedio
Considerando:
fue de 75 locatarios que ocupaban 2. 5 locales cada uno, estando así ocupado sólo el 60% de los locales (187).
i. Que el área de influencia del Mercado Popular en la actualidad

z

ya se encuentra urbanizada, por lo que es de esperarse un reducido aumen_Los costos e ingresos promedio del período se muestran en el cuE.
to de los clientes potenciales, aumento ciertamente inferior al crecimiento

dro III.

de la población.
CUADRO III

u.

COSTOS E INGRESOS TOTALES ANUALES DEL
PERIODO 2
Costo de mantenimiento
Contribuciones
Costo alternativo del
capital en trabajo
Costo de mercancía
vendida

Sien.do los clientes del mercado de bajos ingresos, lo que se

refleja en el hecho de que un 85% de las familias reciben un ingreso me_!!
$ 3,031.00
7,189.00

sual menor a $1,500.00 (tamaño promedio de la familia 5. 7 miembros,

Y

aceptando la hipótesis "de una clara tendencia del nivel general de sala-

.§/

5,806.00

11

rios reales a no ascender",

'

es de esperarse que a 1 no aumentar los in-

gresos reales de las personas, su demanda efectiva hacia e 1 mercado no
1.161,000.00

Costo total

$1,177,026.00

Ingreso Total

$1,620,000.00

presente variaciones substanciales.

jJ Vega y Asociados, "Mercado Popular en la Colonia Independencia'; Abril
de 1965.

y

Puente Leyva, Jesú~, Distribución redistribución del in re.so en el
Area Metro litana de Monterre un an lisis socio-economico , !esis Pr:2
fesional, acultad de conom a e la niversidad e Nuevo Leon, sept.
1966. Premio Nacional de Economía, 1968.

�136

137

iii. La realización del paso a desnivel de 1 a Av. Constitución y

Pino Suárez provocará la desaparición de 2 manzanas habitadas por perso-

.

.

Haciendo la recopilación de los tres períodos de la vida útil ten~
mos el cuadro V.

nas que actualmente son clientes del mercado, así como una posible redu_s

CUADRO V

ción del número de clientes que vienen del otro lado del río (actualmente
INGRESOS Y COSTOS DEL PROYECTO EN LOS
18 AÑOS DE VIDA UTIL

representan un l 0% de los clientes totales).

iv. Considerando que ya se ha iniciado la construcción de peque-

Años

ñas tiendas comerciales junto a_l mercado que posiblemente hará que au~e.!l
te el número de clientes, concluimos que el efecto de los 4 factores ant~
riormente señalados será muy probablemente el de mantener el mismo nivel
promedio de ventas totales del mercado, con lo que se mantendrá el prom~

Ingreso total directo
(anual)

Costo total directo
(anual)

1 - 3

$3,261,600.00

$2,243,109.00

4 - 6

1,620,000.00

1,177,026.00

7 -18

1,730,000.00

1,256,613.00

dio actual de locatarios.
CUADRO VI

VALORES ACTUALIZADOS TOTALES AL 10%

Debido a esto, el período 3 comprende, aparte de 1 o s dos años
próximos pasados, los 10 años restantes de la vida útil del proyecto, . cal
culada previamente o sea 12 años.

Los costos e ingresos totales del período se muestran en el cua-

Año

Ingreso total actualizado

Costo total actualizaeio

l - 3

$8,111,599.00

$6,026,272.00

4 - 6

3,026,160.00

2,198,685.00

7 -18

6,656,469.00

4,835,032.00

dro N.
CUADRO N

~

y

Para la actualización se hizo uso de Tablas Financieras.

COSTOS E INGRESOS TOTALES ANUALES DEL PERIODO 3

4,352 . 00

COSTO TOTAL ACTUALIZADO

Contribuciones

7,668.00

INGRESO TOTAL ACTUALIZADO

Costo alternativo del capital
en trabajo

6,193.00

Costo de Mantenimiento

Costo de la mercancía vendida
Costo total
Ingreso total

$

1,238,400.00
$1,256,613.00
$1,730,000.00

$13,059,989.00
17,794,228.00

Sumándole al Costo Total Actualizado el valor de la inversión inicial se tienen los Costos Totales del Proyecto-.
COSTO TOTAL DEL_ i!BOYECTO

$13,123, 1'01

·ºº

�138

139

Para la obtención del coeficiente beneficio-costo se aplica la s!_
guiente fórmula:

UTILIDADES TOTALES ACTUALIZADAS

$4,975,854.00

donde:

Beneficios totales
Costos totales

Coeficiente Beneficio-Costo ::

Coeficiente Beneficio-Costo

:

17,794,228: 1.36
13, 12~.101

R• 1 +

4,975,854 •
13,123,101

1.37

Como se puede observar, la relación beneficio-costo es de 1.36
por el primer método (beneficios totales sobre costos totales) y L 3 7 bajo
el segundo método arriba seftalado. Lo anterior verifica la confiab111dad de

Calculando el coeficiente beneficio-costo bajo 1 a fórmula que da

.J./

el manual de la O.N.U.

los resultados de la encuesta, ya que para obtener el primer coeficiente se
utilizaron los datos referentes a ventas totales, mientras que en el cálculo del segundo coeficiente se utilizaron los datos proporcionados por los

R

=

Costos + Utilidades
Costos

encuestados sobre las utilidades netas por ellos percibidas.

Habiendo dado la encuesta un promedio de utilidades por locatario

La pequefta diferencia de un centécimo entre los dos coeficientes

de $503 .60 mensuales, y bajo los mismos supuestos sentados en el proc~

obtenidos se explica por el hecho de que al estimar los locatarios sus uti-

so anterior de actualización, tenemos el cuadro siguiente:

lidades netas mensuales, probablemente no tomaron en cuenta e 1 pequefto

CUADRO

costo de amortización de la inversión inicial, así como el costo alternati-

vn

vo de su capital en trabajo. Considerando estos costos, su utilidad sería
UTILIDADES TOT.ALES DE LA VIDA UTIL DEL
PROYECTO ACTUALIZADA

Mos

Valor total actualizado
5 .- Algunas consideraciones sobre los resultados.

1- 3

$912,533.20

$ 2,269,445.00

4 - 6

453,240.00

846,652.00

El dar mayor que uno el coeficiente beneficio-costo privado de! -

7 -18

483,456.00

1,799,757.00

Mercado Popular i 1, indica que el proyecto es rentable, esto, desde un

:V o.N.U.,
p. 116.

Utilidades Totales
(anuales)

algo menor tendiendo a igualarse ambos coeficientes.

punto de vista estrictamente económico, indica solamente que los benef_!_
Manual de proyectos de desarrollo económico, .México, 1958

cios totales privados del proyecto son mayores que sus costos totales. Al
no extstir relaciones beneficio-costo de otros proyectos similare~ que per_

�140
141
mitieran comparar el Coeficiente obtenido, para saber si el actual proyecto
el estudio anteriormente citado, donde se expresa que
es más

O

menos rentable que sus posibles alternativas, la utilidad de tal

11 . . .

vieron reducir

sus ganancias diarias entre $5.00 y $10.00 ••• ".!V

índice se reduce a indicar que, como ya se dijo, el proyecto reporta beneficios netos.
Con respecto a las horas trabajadas se encontró que actualmente
trabajan en promedio 288 horas al mes, mientras que como vendedores am

6. - Comparaciones con datos de "linea base 11

bulantes trabajaban, en promedio, 283. 2 horas mensuales. Como se observa, la diferencia de horas trabajadas es algo menor de 5 por mes, lo que
Sin embargo, y a pesar de lo señalado anteriormente, es interesa_!l

es bastante insignificante.

te el investigar si la disposidón de las autoridades municipales de prohibir la existencia de vendedores ambulantes en el área del Mercado Colón
Tomando en cuenta los anteriores datos, se ve que el promedio de
aparentemente por razones relacionadas con la apariencia estética de la cii

z'
1

utilidad por hora trabajada era de $2.70, siendo actualmente hn sólo de
dad y de la fluidez del tránsito de vehículos, que trajo como consecuencia
$1. 75. El cuadro VIII resume las comparaciones hechas.
la construcción del Mercado Popular #' 1 lesionó sus intereses económicos•
CUADRO VIII

Para eso compararemos la situación actual con la situación Prevaleciente
antes que fueran desalojados del área ya citada.

SITUACION ECONOMICA DE LOS VENDEDORES
ANTES Y DESPUES DEL DESALOJO

De acuerdo con los datos recogidos en la encuesta, antes del de!
alojo los locatarios, como vendedores ambulantes, ganaban en promedio $ 763. 75 de utilidad neta mensual. Actualmente su utilidad neta mensual pr,2
medio es de $503.60, lo que significa una reducción del 34% de sus gana]
cias: estos datos se corroboran por los resultados arrojados por el estudio

.!.Q/

realizado por el Centro de Investigaciones Económicas,

Ganancia mensual
Ganancia diaria
Horas trabajadas al mes
Utilidad por hora trabajada

d:&gt;nde se afirma,

Vendedores
ambulantes

Locatarios
M.P.#1

$ 763.75

$ 503.60

25.45

16.80

283.2
2.70

288.0

l. 75

Diferencia~
-260.15

-

8.65

+ 4.8

-

0.95

refiriéndose a los vendedores ambulantes, que "el ingreso de 1 grupo, en
Como puede verse, los datos, sin lugar a dudas, nos demuestran
conjunto, se redujo en un 30% aproximadamente". E 1 promedio d i ario de
disminución en sus ganancias es de $8. 65 cifra que está de acuerdo con

lQI C.I.E., "Los ambulantes de Monterrey", 1965, p. 3.

que la situación económica de los locatarios del Mercado Popular # 1 ha
empeorado en relación a la anterior como vendedores ambulantes. Por otra

I!/

C.I.E., op. cit., p.4

�142

CAPITULO

m

parte, este empeoramiento econo'mico no parece haber sido compensado,
ANALISIS BENEFICIO-COSTO SOCIAL

' avanc e en otros campos, pues ni social
aunque sea en parte, por ningun
ni culturalmente ha!} experimentado una promoción.

Tomando en cuenta lo limitado del análisis anterior, para forma.r
Coincid irnos con l a afirm ación de que "Esta disminución en las g~

se una idea de la rentabilidad económica de un proyecto, ya que quedan

nancias puede imputarse directamente a la prohibición, ya que ella produjo
sin incluir una serie de costos y consideraciones, así como también div~
un desplazamiento de los ambulantes, mientras que ninguna otra de laji}
riables determinantes de su ingreso pareció modificarse sensiblemente"

sos beneficios no computados y resultantes del funcionamiento del proyeE
to, pasaremos a realizar una serie de observaciones sobre los resultados
del análisis beneficio-costo privado que darán una aproximación de la ren
tabilidad económica del proyecto (análisis beneficio-costo social).

Esto es debido a que muchos costos y beneficios que privadamente existen (para las personas directamente relacionadas con el proyeE
to), para la sociedad como un todo, no tienen significancia, mientras que
por otra parte , algunos costos y beneficios que si son significantes para la

Sociedad , por no serlo privadamente no han sido incluidos en el análisis beneficio-costo

privado.

Por lo tanto, un análisis beneficio-costo social

incluye, por definición, a todos los costos así como los beneficios, direE

tos e indirectos , que para la sociedad ha significado la implementación del
Pl'Oyecto.

Esto , desde el punto de vista económico es lo importante.

Para el presente trabajo, y debido a las limitaciones seilaladas
•n la Introducción, se procederá de la siguiente forma:

W

C.I.E., op . cit. p. 4

�145

144
1. - Se harán algunos ajustes a los costos privados con el obi!

es un costo financiero en el caso de las inversiones con financiamiento g_!:!
bernamental como porque, más académicamente, se puede considerar como

, to de estimar su equivalente en términos de costo social.

)JI

2. - Se añadirán los costos que para el Municipio ha represent! ·

"el" tipo de interés libr'e de riesgos" .

do y representará el proyecto, haciéndoseles los ajustes factibles para su
A. Ajuste a los costos privados.

conversión a términos sociales.
3. - Los costos sociales así obtenidos serán comparados a través
de una relación beneficio-costo con los beneficios privados obtenidos en
el Capítulo II.

A los costos p_rivados (ver Capítulo II), se le harán los siguie_!!
tes ajustes:

Si resulta un coeficiente beneficio-costo mayor que 1, i_!l

dicará que el proyecto socialmente es rentable ya que, es de suponerse

1.- Desaparecerán las contribuciones pagadas al gobierno pues
estas son transferencias.

que si se computasen también los otros beneficios sociales, resultaría que
el proyecto tendría una rentabilidad mayor que la dada anteriormente, pues

2. - El costo alternativo de capital en trabajo se calculará toman
do la tasa de interés social (8%).

el monto total de beneficios aumentaría mientras que el de costos (en el
que sf se han c anputado los costos sociales) permanecería constante.

3. - El costo de la mercancía vendida se dejar~ igual, pues se
supone que en términos generales dicho costo representa el costo social

4. - La tasa de interés que se utilizará para actualizar el flujo

de costos y beneficios será de 8% en lugar de la usada en el análisis P!!
vado (10%).

(valor de bienes y servicios a coste de factores), pues los productos de
primera necesidad como son los que se mercadean en el Mercado Popular

# 1 no están gravados con impuestos.
4. - El costo de mantenimiento y la inversión inicial serán man

La razón de esta nueva tasa obedece a que es a esta tasa a la

que el Banco Nacional de Obras Públicas, que se supone trabaja bajo un
criterio social y no comercial, presta a los gobiernos municipales, siendo
éste un criterio para determinar la tasa de int.erés que representa el costo

tenidos constantes, aunque es de esperarse que socialmente sea menor,
pues muy probablemente las empresas que venden a los locatarios mercan
cías y servicios que _componen dicho renglón, estén gravadas con impuei
tos; pero dado lo difícil que es hacer alguna investigación para estimar ~

social de oportunidad del capital, como lo señala Prest y Turvey al decir
que "El tipo de interés que el gobierno paga sobre los empréstitos que

CO.!!

trae es una medida de los costos, popular y fácil de aplicar, tanto porque

~ P;~st ,

A.R. Y Turvey, R., "Análisis de costo-beneficio: Revista del de~;rrorDºE Y estado de la materia , Trabajos sobre Desarrollo Económico 1966,
, Washington, D.C. U.S.A., p, 27.
"
11

�146

147

decuadamente el monto de dichos impuestos, se ha preferido obrar de la
manera señalada .

CUADRO IX

Los impuestos se consideraron tram;ferencias únicamen

COSTOS DE CONSTRUCCION •

te.

Materias diversas para instalación
y edificio

345,988.00

5.- Partiendo de las recomendaciones dadas por el Manual de Pro

!Y

yectos de Desarrollo Económico,

-

Mano de obra no calificada

123,769.00

tampoco se hará ningún ajuste incluye_!!
Mano de obra calificada

64,000.00

do el · costo alternativo de los locatarios (su trabajo), pues la sociedad en

.

Administración de la obra

51,248.00

su conjunto no experimentó ninguna pérdida en su producción al abandonar
Impuestos

32,030.00

su ocupación anterior para formar parte de la mano de obra del presente Pago al Seguro Social

23,574.00

proyecto, ya que fueron sustituidos por otras personas las cuales, por el
COSTOS TorALEs DE CONSTRUCCION

$640,609.00

flujo migratorio que experimenta la ciudad, e·s. de esperarse llegaron ·dire.f
tamente del campo, en donde se puede considerar desocupación disfrazada,
CUADRO X

con lo que su productividad es cero.

COSTOS DE MANTENIMIENTO ANUAL
Administración

13,464.00

Veladores y barrenderos

35,040.00

Luz , agua y otros

15,000.00

B. Costos Municipales
Por cuenta del Municipio corrió el costo de construcción del Me_r
cado Popular .# .1

hecho en un terreno propiedad de aquél, así como los

·costos de mantenimiento.

COSTOS DE MANTENIMIENTO

$63,504.00

El costo total de la construcción ascendió a C • Ajustes Y consideraciones a los costos municipales

$640,609.00.

1.- Según indicaciones del arquitecto constructor de la obra, se
estima

que las empresas proveedoras de los materiales de la construcción

pagan un 8.% de 1mpue~tos sobre el' valor de venta.

2 .- Según el mismo arquitecto, el valor real de la mano de obra

J1'

acorde con su productividad es un 30% menor del valor del pago a ésta, _
O .N.U.,

Manual de proyectos de desarrollo eronómico· ,, pp. 222-2 3

�149

148
CUADRO XII

pues por ley se tiene que pagar el salario mínimo.
3 • - Los impuestos y el pago al Seguro Social representan una _

COSTO DEL FUNCIONAMIENTO ANUAL SOCIAL EN LOS DIFERENTES PERIODOS

.
transferencia, por .lo que serán deducidos.
4. - Aunque el Municipio no hizo ningún desembolso por conce.E
to de terreno para la construcción del Mercado Popular

Período 2

Período 1

# . 1, pues era de

su propiedad, su valor real en aquel momento se con,sidera en $250 metro
cuadrado, siendo de 5, 000 metros cuadrados su extensión aproximada.
5 • - Los costos de mantenimiento se suponen constantes durante
la vida útil del proyecto en base al comportamiento que han seguido en el

Gasto de operación
mantenimiento 2,/
Costo alternativo del
capital en trabajo
Costo de la mercancía
vendida

67,856.00

66,535.00

67,856.00

9,351.00

4,645.00

4,954.00

2,337,480.00' 1,161,000.00

1 ,238,400.00

1,232,180.00

1,311,210.00

2,414,687.00

Total

Período 3

a/ Están incluidos los gastos de luz, agua, administración y otros paga- dos por el Municipio.

pasado, y que representan los costos sociales.

Los costos privados y .municipales, ya ajustados se resumen en

•

D. Actualización

los siguientes cuadros:

CUADRO XIV
CUADRO XI

INGRESOS y EGRESOS ·socIALES DEL PROYECTO
EN LOS 18 AÑOS DE VIDA UTIL

COSTO SOCIAL DE LA INVERSION INICIAL
Materiales diversos, instijlacién y edificio Y

381,442.00

Mano de obra no calificada

64,000.00

Administración de la obra

51,248.00

Terreno

3

$3,261,600.00

4- 6
7 - 18

$1,620,000.00
$1,730,000.00

1-

86,638.GO

Mano de obra calificada

Ingreso total directo a/ Egreso total directo
(anual)
(anual)

Años

y

Ingresos privados (Cuadro VI).

1,250,0ÓO.OO
CUADRO
T O T A L:

y

$2,414,687
$1,232,180
$1,311,210

1,833,328.00

Incluye la inversión inicial de los locatarios.

}r-1

VALORES ACTUALIZADOS TOTALES AL 8%
Ingreso total
actualizado

Años
14-

3
6

7-

18

Egreso total
actualizado

$8,405,143.00 $6,222,890.00
$3,313,909.00 $2,520;673.00
$8,216,094.00 $6,227,265,00

�151
150
dad al haber disminuido el número de vendedores ambulantes.
COSTOS TOTALES ACTUALIZADOS .

$14,970.828,00

INGRESOS TOfALES ACTUALIZADOS

$19,935,146.00

3. - La mayor fluidez permitida al tránsito ea esa área, al no es
tar los vendedores sobre la calle .
Sumando a los Costos Totales Actualizados la Inversión Social
Inicial tenemos:

Al igual que la consideración hecha sobre el resultado del Análi

COSTOS TOTALES ACTUALIZADOS

INVERSION INICIAL
COSTO TOTAL DEL PROYECTO

$14,970,828.00

sis Beneficio-Costo privado, no se tiene conocimiento de que se haya re~

1,833,328.00

!izado, utilizando la técnica beneficio-costo, alguna investigación sobre la

$16,804,156.00

rentabilidad social de cualquier proyecto de obras del Municipio, incluye.!!

Para la obtención del coeficiente beneficio-costo se aplica la

do las de construcción de otros mercados.

fórmula

Esta realidad nos indica que

desgraciadamente no existen elementos de juicio que permitan establecer Coeficiente Beneficio-Costo = Beneficios totales
Costos totales
Coeficiente Beneficio-Costo =

19,935,146 -16,804,156

prioridades, a través de criterios económico-sociales, de las diferentes

~

bras que realiza el Municipio, imposibilitándonos descubrir la rentabilidad

1, 19

relativa del presente proyecto y así decidir en una forma racional si la construcción del Mercado Popular tenía prioridad con respecto a otros pr~

E. Algunas consideraciones sobre el resultado obtenido

yectos.

Habiendo dado la relación Beneficio-Costo Social de la manera
en, que fue calculada mayor que 1, indica que el proyecto es rentable. E,2.
te índice de rentabilidad sería superior si fuesen incluidos todos los ben!

-

ficios sociales que, cualitativamente son relativamente
fáciles de determi
.
nar, mas cuantitativamente difíciles de calcular.

Entre estos beneficios -

se incluye:

1 . - La utilidad derivada por los usuarios del Mercado Popular

t

l,. (personas que al comprar en el mercado reciben algún beneficio de

éste).
2. - El me joramiento estético y urbanístico que experimentó la ci!!

�CONCLUSIONES

El estudio llevado a cabo ha dado como resultado el que no
se pueda llamar a ·la construcción del Mercado Popular # l

un "fracaso"

como es la opinión general, ya que el Coeficiente Beneficio-Costo, tanto
Privado como social, ha dado un resultado mayor que ,uno.

Sin embargc,. notamos a lo largo del estudio que el proyecto !.
dolece de fallas, que de haberse evitado, seguramente la rentabilidad de
dicho proyecto sería mayor.

Entre estas fallas se pueden sei'lalar:

l . - No se hizo un estudio de mercado para ver la factibilidad
de un mercado de frutas y verduras en la Colonia Independencia, ya que era
cuestionable que, debido a los bajos ingresos de los residentes de tal área,
un mercado de ese tipo pudiera tener éxito , pues , como se sabe, el gasto
en frutas y legumbres de la gente de bajos ingresos es mínimo.
2. - Aun pasando por alto el primer punto, el mercado no fue
localizado, dentro de la Colonia Independencia, de manera Óptima, ya que
no se siguieron técnicas de localización, sino que el mero hecho de poseer la Municipalidad un terreno baldío, fue lo que determinó la actual lo
calización del mercado.

_ Al aplicarse el anterior criterio se llegó al absurdo de construir el mercado en una orilla de la Colonia Independencia, sobre una vía

r:!

pida.
3.- Aun pasando 1'0F-alto los dos puntos anteriores, no se p~

�154

155
vió al construirse el mercado, el acceso de vías (transporte) a éste, ya que por un lado no se dejó espacio para estacionamiento pera posibles clientes
de las colonias residenciales, así como por otra parte, ninguna. ruta de C!

El estudio del presente caso es un· ejemplo ilustrativo de la
mala utilización de recursos cuando en las decisiones &lt;iel sector p~blicono imperan criterios de eficiencia económica.

miones pasa cerca del mercado.

En el presente caso esto ha

traído como consecuencia no que el proyecto origine pérd 'd
1

4. - Tratando de hacer que el proyecto saliera lo más barato
posible, se olvidó de un punto tan fundamental como lo es el aspecto ª..!
quitectónico, pues su apariencia es poco atractiva.

El arquitecto construE

tor, sei'laló que con $50,000.00 más que se hubiesen invertido en la con~
trucción, el aspecto hubiera mejorado grandemente.

5.- Nunca se pensó en la mejor organización y administración

del mercado que permitiese reducir los costos de operación de los locatarios, pues actualmente no pueden competir con otros mercados cercanos, pues al no ser grandé el volumen de compras que realizan los locatarios,
no pueden conseguir descuen.t os especiales que les permitiese vender más
barato.

Todas estas fallas, unidas a otros f~cto~s, han hecho que c,2
mo se vio en el Capítulo II, haya e!.Ilpeorado su situación económica con respecto en la que se encontraban como vendedores ambulantes.

Por otro lado, el Mercado no ha cumplido con el fin para el
que fue creado, es decir, no se han eliminado totalmente los vendedores ambulantes de la calle Humbolt.

í

as , pero s que

no se obtengan las mayores ganancias posibles del capital inyertido.

�BIBLIOGRAFIA

Centro de Investigaciones Económicas, U .N. L., Los Ambulantes de Monterrey, Monterrey, 1965.
Centro de Investigaciones Económicas, U. N. L., Ocupación y Salarios en Monterrey Metropolitano 1 1965.
Puente Leyva Jesús, "Estructura de la ócupación y el 'nivel de salarias en
el Area Metropolitana de ~onterrey", El Salario Mínimo en Monterrey, - C.I.E., 1965.
Puente Leyva, Jesús. Distribución
Redistribución del In reso en el Area
Metro litana de Monterre Un Analisis Socio-Economico Tesis Profesional, Monterrey, Facultad de Econom a, U.N.L., 1966.
Naciones Unidas, Manual de Proyectos de Desarrollo Económico,
1958.

México,

Prest, A.R. y Turvey, R., "Análisis de costo-beneficio: revista del desarrollo y estado de la materia", Trabajos sobre Desarrollo Económico, 196667, IDE, Washington, D.C. U.S.A., p. 27,
Vega y Asociados, Mercado Popular en la Colonia Independencia, 1965.
Yamane
Taro, Elementary Sampling Theory, Prentice-Hall, Inc., U .S.A.,
1967.

�159
158

ANEXO

5) Trabaja algún miembro de su familia con Ud. en este negocio?
. Le paga salario? Cuánto?

ENCUESTA PARA LA EVALUACION DEL MERCADO POPU~R #. 1

6) Permitiría que el miembro(s) de su familia trabajase· en otra oc_!:!

No. de Encuesta

----

pación? Cuánto cree que podría ganar?
7) Cuántas horas diarias trabaja actualmente en su negocio?

Trabaja los domingos?

Encuestador._ _ _ _ __
8) Considera Ud. que trabaja más horas diariamente en la actuali-

dad que en su antigua ocupación? Cuánto más o menos?
I.

Aspectos Generales.
9) De todo el capital que Ud. tiene para trabajar (capital en traba

I) Antes de establecerse en el Mercado, cuál era su ocupación?

Vendedor ambulante

Jo) qué parte en promedio es prestado? Cuánto paga de intere-ses?

Sí
No_

2) Si era vendedor ambulante, en qué área de la ciudad estaba esta
blecido? (calle)

l O) Cuánto paga en contribuciones al
Municipio _ _ _ __
Gobierno del Edo.
Salubridad

3) Cuánto tiempo tiene de establecido en el Mercado?
4) cuáles fueron las razones que le motivaron a establecerse en este
Mercado?

------

-------

Otros

11) Piensa Ud. realizar algún gasto para mejorar su negocio?
En cuánto piensa que ascenderá?

5) Cuál es el tipo de su negocio?
12) Tiene Ud. algún otro gasto en relación con su negocio?
6) Cuántos locales ocupa?
7) De dónde considera Ud. que son la mayoría de sus clientes?
a. Colonia Independencia _
b. Resto de Monterrey

II. Costos
1) En cuánto ascienden sus gastos iniciales (inversión) para poder poner a funcionar su negocio? (caja registradora, balanza, etc.).
2) Cuánto vale en promedio el stock de mercancías que tiene en su
local?
3)·Cada cuándo compra Ud. su mercancía? ¿a cuánto asciende en pr~
medio?
4) Cuánto paga diario por coneepto de sueldos y salarios?

III. Ing.re sos
1) Cuánto vendió Ud. diariamente la semana pasada? (de lunes a

domingo).

2l Ud. cree que las anteriores ventas son "normales" para cualquier
- semana del año en promedio? si nó, cuánto cree Ud. que es el promedio "normal" de ventas, diariamente?
3) En cuánto estima su utilidad· neta mensual, en promedio?
4) Cree Ud. que está ganando más ahora que en su anterior ocu~
ción? En cuánto estima que es la diferencia?
IV. Otros
1) Qué opinión . tiene Ud. acerca de la funcionalidad de este Mercado?

�160
2) Espera Ud. seguir indefinidamente en el Mercado? si nó, dentro
de cuánto espera salir de aquf?
3) Cree Ud. que en el futuro se mejore la situación de este Mer
cado?

Se imprimió en los Talleres Gráficos
de la Facultad de Economía, U. N. L.
Abasolo Ote. 9 O7
Monterrey, N. L •

�ENSAYOS es publicado semestralmente, en Junio y diciembre por

la Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León. El valor de la
suscripción anual para la República Mexicana es de $30 y para el extranjero US $2,50.
Las colaboraciones, comentarios y suscripciones se deben dirigir

a:

Facultad de Economía, U,N.L ., Abasolo Ote. 907, Monterrey, N, L.

México.

ENSAYOS
Abasolo Ote, 907
Monterrey, N. L,, México

Nombre._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
·Dirección _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Ciudad _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ País _ _ _ _ __

Adjunto cheque a favor de la Facultad de Economía, por valor de
una suscripción anual •

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30
2.50

���</text>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>EDSAYOS
VOL. 4

JUNIO

NUM. l

\', \\O
l?

VERITAT15

---t&gt; ,
Palabras a la Generación 1965-70 .• -~

1970

... { .•. . . Lic. Romeo ,lladrigal

, hA&gt; 1

, ,, , ,

Planeación Económica en la Teoría ~
y e11 la Práctica . ........... -~ - . ....•... . .. /Ir. Michael Gómez

JJ'" )

i:

Crítica a la Teoría Ntoclásica de
i
Distribución del Ingreso ....... , . . . . . . . . . . . \ . '.. . ~ .. .$cott Moss

~,

A .

Equilibrio de un~ Pian~ Criadora _)
de Ganado •..... . .. • .......•......• . .. . •..... •Enrique &amp; rraza
Análisis Evaluativo de LaboratOfÍOII .. . ~- -~

FACULTAD DE
UNIVERSIDAD

DE NUEVO LEON
1

I

�fGltDO UIUVWITAAIO

Ca.prlJa A!:o,:s' ,,,,,,
Biblioi:eoa l.Jnive,-,,;¼it'i«

�EDSAYOS
VOL. 4

NUM. l

UNIVERSIDAD

DE

JUNIO

1970

NUEVO LEON

�La Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León presenta
el número uno del cuarto volumen de su revista ENSAYOS.

La finalidad pr· ne' pal de la revista es servir al personal docente de
la escuela corno medio de dtfusión de sus opiniones sobre temas socio-económicos. Además de dar cabida a trabajos escritos por alumnos, esperando segui:- en el futuro con esta pol-!tica de publicar los mejores ensayos que los e1t_
tudiantes presenten en s\1s diversos cursos, con el fin de estimularlos en 1a·invest1gac1ón personal .

El Director
Lic. Ernesto Bolaftos
Junio de 1970

�INDICE

Página
Palabras a la Generación 1965- 70 .. ..••• : Lic ..Romeo Madrigal
Planeación Económica en la Teoría

y en la Práctica .•••.••..••••.••..• • •• .. Dr. Michael Gómez

l
7

Crítica a la Teoría Neoclásica de
Distribución del Ingreso ..•. • ••. . •.•....• Scott Moss

45

Equilibrio de una Planta Criadora
de Ganado •••••••.••.••.•.•••...•..• • .. Enrique Barraza

59

Análisis Evaluativo de Laboratorios ••..•.. David Mart!nez Serna

l O7

�PALABRAS A LA GENERACION 1965-1970*
Lic. Romeo E. Madrigal
Catedrático de: Estadística Económica ,Demografía y Muestreo.

Quiero ante todo agradecer a esta generación 1965-1970 de la -Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León la distinción
de que he sido objeto de su parte al designarme padrino de la misma. Soy el
primero en reconocer mi falta de méritos para tal distinción_la cual a pesar de
ello he aceptado gustosamente.
Hace casi un lustro que, ávidos de conocimientos, un grupo mu-cho mayor que el presente, princ'pió sus estudios profesionales en la Facul-tad de Economía: hoy, parte de ese grupo inicial culmina con éxito esta etapa
de preparación, pero éste tér..,,ino no significa mas que el inicio de una nueva
etapa de su vida, quizá para muchos la introducción en la actividad económica, para otros tal vez estudios de especialización.
~

Ustedes han pod~do constatar a lo largo de su carrera, que el estudio de la Economía no es cosa sencilla y prueba de ello es el gran número de compaileros que se iniciaron con ustedes y truncaron su carrera muchos de
ellos no por causas extracadé"'tcas.

La Economía al tratar de explicar el

co.,,portamiento humano frente a los problemas suscitados por los recursos escasos, forma parte de las Ciencias Sociales y es precisamente este grupo de
ciencias, en las que interviene la conducta humana, las que al enfrentarse con hechos muchas veces !"'precisos, dificultan la formulación de leyes o la
elaboración de teorías que traten de explicar los hechos ocurridos, ya que muchas veces , la cantidad de variables que ,ntervienen en un caso determinado -

* Palabras pronunciadas por el L'c. Romeo E Madrigal en la ceremonia de entrega de cartas de pasantes a los egresados de la Generación 1965-70 de la Facultad
de Econom(a Jrl~
la de
Uniyerstdad
Autónoma de Nuevo León en la Ciudad
ae
Monterrey,N.L.en
.!\o
1970.

�2

3

puede ser considerable, de tal manera que resulta di f(cil ya sea aislar su 1.!!
fluencia o inclufrlas en la explicac •ón de un fenómeno económiro. Coi:ioci--

de su campo.
Y al mencionar formación, considero importante recalcarles que

dos son de ustedes casos que se han hecho clái;;icos en el desenvolvimiento

ustedes constituyen un grupo de personas afo~unadas al haber ·recibido la __

de las ideas económicas en las que connotados economistas han incurrido en

preparación que culmina con esta ceremonia. No sé de ninguno de ustedes

errores no advertidos,debidos a veces a la limitación de los implementos an~

que se sienta arrepentido de su vocación y por lo tanto no se considere tan _

líticos hasta entonces' a su disposición,lo que ha confinl"ado la naturaleza --

afortunado: sin embargo, podría considerar que aun bajo esta circunstancia _

complea de los fenómenos económicos. Tal complejidad sugiere una invita--

lo es pues el acervo de conocimientos adquiridos cons~ituye en s{ mismo· un

-ción o un reto al joven intelecto del profesionista recién egresado.hacia una

. Privilegio, La magnitud de este prt,v ilegio es difícil de evaluar pero fácllmen

investigación científica serJa de los problemas económicos para lo cual se -

te se comprende que no es, desestimable. Una idea aunque parc;al de la mis-

precisa, para no caer en errores o falsas interpretaciones, de una sólida ba-

ma, nos la pueden dar los estudios realizados acerca del costo de forn--ación

se teórica y de un buen dominio de los intrumentos de análisis que permitan -

de un hombre, los que conozco es común que incluyan en la determinación _

ver con claridad y objetividad los fenómenos a estudiar.

del mismo, desde cierta etapa del perfodo de gestación hasta la edad de 18 _

Además de este tipo de errores no advertidos que pueden origin~

años, Estos estudios corresponden a países desarrollados en los cuales es

se por falta de conocimiento o por descuido, existe la posibilidad _de delibe--

alrededor de dicha edad cuando la población se inic;a en la fuerza de trabajo

radamente analizar o enfocar sesgadamente los hechos que en un momento o

Y deja de constttufr una carga económica. La diferencia ~ntre esa edad y la

continuamente puedan presentárseles en el ejercicio de su profesión. Evitar

que ustedes tienen actualmente muestra un considerable esfuerzo adicional _

el primer tipo de errores, es tarea personal a base de una continua dedicación

para la sociedad que les ha hecho posible la oportunidad de estudiar pero aun

al estudio y anhelo de perfeccionamiento. Los errores deliberados espero y

es mayor esta diferencia si consideramos que en nuestro medio el inicio en _

deseo que ninguno de ustedes lleguen a cometerlos ~ues sólo merecerían una

la fuerza de trabajo es alrededor de los 15 años.

actitud reprobatoria.
·La Dirección de la Facultad de Economía y su personal Docente a

Pero todo beneficio trae consigo apareJ ado un deber, y la sociedad que hizo posible que llegaran a la posición intelectual que hoy tienen es~

través de toda su existencia l'l.a tenido siempre como meta el mantener el rne--

pera Y necesita de sus servicios, el cúmulo de conocimientos asimilados,

jor nivel académico que pueda corresponder a una licenciatura cumpliendo así

las herramientas adquirtdas, la pequeña experiencia desarrollada y que cons-

con su función social de preparar a sus egresados con la mayor solidez teóri-

tituye un preludio de la experiencia que d{a con día se incrementará con el -

ca y el manejo de ·1as herramientas más comúnmente empleadas en la práctica

trato de los problemas a que habrán de enfrentarse, deberán orientarlos , sin

para que tengan de esta manera una formación lo más completa posible dentro

escatimación de esfuerzos y sin sesgos, a lograr el mayor bienestar de la __

�4

5

sociedad en que ytven.
· Pero este enfrentamiento en su labor cotidiana debe implicar un.

existir valores que tienen reconocimiento universal prefiero recurrir a ellos ,
los exhortaría por lo tanto para que, dentro de los ideales y principios mora--

limpio comportamiento moral de su parte. Bien gravado tengo en mi memoria

les que enmarquen su vida, tengan siempre un {!el cumplimiento de su deber

el recuerdo de urio de mis maestros de tercer año de Secundaria, persona en -

y no prostitufr nunca sus ideales poniéndolos al servicio de intereses mezqui-

aquellos años de edad madura y de ideas liberales. Como suele ocurrir a ve--

nos de grupos privilegiados o no privilegiados. Nuestra sociedad siempre --

ces, al finalizar los cursos y terminados los prograrr,as de estudio, se trata -

está ávida de rectitud de comportamiento, es común que todos los grupos pug-

de pasar el tiempo de la última clase de la manera más ligera posible quizá -

nen marcadamente por sus derechos sin una correspondiente contrapartida de

como consecuencia de la presión que produce el período de exámenes que se -

deberes creando antagonismos que diluyen la posibilidad de una convivencia

avecina. Le pedimos en la última clas·e al , citado maestro. nos dirigiera algu--

cimentada tanto en el reconocimiento de responsabilidades como en la exigen-

nas palabras de despedida. Hombre de vasta cultura y acostumbrado a escrl--

cia de derec_h os. Se precisa pues de caracteres que, abanderando nobles idea

b'r, no le significaba esfuerzo extraordinario cumplir con nuesta petición. He

les, puedan conducir a la sociedad no con enfrentarnientos de grupos sino con

de aclarar que egresaba de la Secundaria Nocturna y frisaba ya en los 21 años,

arrnonía , no con JTiolencia sino con paz, no con injusticia sino con equidad,

es decir una edad en la que ya no s.e es fácilmente irnpresionable.

no con odio sino con aTT'or, no con demagogia sino son sólidos argu'Tlentos pa-

. Quizá apropiadas a la ocasión, las palabras del profesor fueron

ra de esta manera lograr el bienestar que tanto se pregona .

orientadas a esbozamos normas para nuestra vida futura recaicando el compo_r

Quiero por último, desearles éxito en su profesión y manifestar-

tamiento moral que deberíamos seguir, y de acuerdo con el conocimiento que -

les que siempre estaré dispuesto, dentro de mi capacidad, a auxiliarlos en el

tenía de las re1igiones, nos exhortó a vivir bajo los principios de la moral --

aspecto técnico que requieran.

cristiana:para enfatizamos lo anterior nos dijo: la humanidad necesita de santos no de sabtos porque los primeros siempre pugnan por el bien de la humanidad mientras que los segundos aun cuando sus intenciones sean buenas, sus
descubrimientos pueden e!T'plearse para bien o para mal de la humanidad. El contenido de su mensaje se me gravó mucho sobre todo porque el profesor tenía
reconocida reputación antir:rellgtosa. De mi parte trataré de dectrles lo mismo
pues no poseo la autortdad ni la cultura y experiencia del maestro a que he hecho alusión, conozco ad~"'ás la heterogeneidad de la postura tdeológica de U,!
tedes y no es mi intención decirl~s algo que pueda prestarse a polemizar. Al

�PLANEACION ECONOMICA EN LA· TEORIA
Y LA PRACTICA
EL PAPEL DEL PRESUPUESTO POR PROGRAMAS
Dr. Michael Góme z
Profesor de Evaluación
de Proyectos y de Desarrollo Económico •

INTRODUCCION

Los propósitos que ccn este artículo se pretenden son los siguientes: Primero, elabcrar un marco que nos pueda servir par a i dentif.!.
car lo que es la planeación como proceso; y segundo, enfocar en uno de
los aspectos que, como se tratará de probar, tiene prioridad en ese proceso . Hablamos del instrumento de programación del presupuesto del se~·
tor público

-dando énfasis t anto a los principios , como a la administra-

ción técnica. y factibilidad, llegando a considerar final!'flente alguna s e~
periencias con este instrumento. También s e puede mencionar otro propósito más bien corolario: la inclusión de ur¡a bibliografía (integrada como
notas de pie) que quizá pueda servir a algunos lectores que no conozcan
muy bien la literatura, especialmente la que trata de aspectos técnicos 1,!!
cluyendo fórmulas para criterios de eval uación.

�9

t .. LO QUE SIGNIFICA LA PLANEACtON
LQs elementos esenciales de la ·planeactón consisten en:
En primer término es nece·sarto contestar 1 a pregunta siguiente:
¿ Qué quiere decir "plan"? La deflntctón de Albert Waterston. e_!

lo. Una clara definición de metas,· preferiblemente cuantificadas;

perto en planificación del BIRF - IDE, nos strve:

2o. actividades para realizar las metas, también cuantificadas;
3o. aparato organizactonal-administrattvo e instrumentos factibles

"[La planeación es] un intento organizado e inteligente

disponibles.

para escoger o seleccionar · altemattvas disponibles para
lograr metas específlcas. Esto representa la aplicación

Desde_ luego, y de acuerdo con lo expuesto anteriormente, metas,

racional del conocimiento humano en e 1 proceso de to-

actividades y organización pueden ser parciales, por ej., sectorial o ha_!

mar decisiones, las . cuales servirán como base de la

ta subsectortal; o integral, coordinando todos los sectores.

acción humana. El núcleo central del signiflcado de 1o
anterior permanece en el establecimiento de relaciones

En cualquier caso, el uso de precios sombra3 _es requisito, para

ú!

mantener siempre en relieve los costos de oportunidad. Aunque es claro

entre medios y fines con el objeto de alcanzar estos
timos, con el más eficiente uso de aque·11os. " • l

que esto implica un elemento importante de autonomía por parte de los
técnicos-planeadores, pero no indica necesariamente que ellos tendrían ni

Suponemos aquf que la planeación puede ser Parcial Y por otro
lado, se supone que las actividades del sector público, tan diversas Y de

autoridad ni responsabilidad por la identificación y definición de la función de bienestar socioeconómico.

magnitud creciente, requieren un plan ••
Se debe aclarar que todo lo anterior tiene que dar 1 u g ar a 1 a
Mas funcionalmente, es útil ver la planeación como un -proceso

por etapas:

2

"suboptimizaclón" en el proceso de tomar decisiones. Es decir, la plane~
ción tiene que tener la flexibilidad para permitir la toma de la mejor de-

la. Proyecto por proyecto o inventario de proyectos:

cisión a bajo nivel entre un marco provisto por decisiones preVias de al-

2a. Integración de los gastos público, o programación del pres~
puesto: y

to nivel y ni que decir que esas decisiones pueden ser por necesidad,

3a. Comprensiva, "integral" o "global".
l Waterston , Albert, Development ~lannlng, Baltlmore. Md. Johns Hopktns~
1965, p. 8. Es también de i'!teres s!'iial~ que Wate!'5ton distingue en

tre_ planeación en economías

murtas

y

socialistas •

2 Ver Ibid., Cap. IV, "Stages of Development Plannlng" •

3

Para detalle sobre esta técnica de ajuste, ver por ej., Jan Tinbergen.
The Design of Develogrrr&gt; nt, 1958; B. Chakravarty, El Uso de Precios de
Sombra en la Evaluacton de Programas (ILPES: Julio de 1966); O. E. C.D.,
Manual of Industrial Project Analysis, Vol. II: "Social Cost . Benefit Anal y sis 11 , 1969.

�11

del tipo •second best• o todavía más débiles.
nómicas.
Vamos a tratar de obtener una mejor pe~pecttva del contenido de

El· inventario del proyecto nos permite reconocer prioridades se-

las tres etapas de planeaclón, para· así tener una vista panorámica, in-

gún el crtterto económico. Esto resulta ser .siempre necesario cuando exi~

elusiva cm iterrelaclones, Y apreciar mej or la importancia de la segunda

-

te restrtcción de presupuesto. Por esta razón, el crtterto debe tener apll

etapa, en la cual se ;a a centrar nuestro enfoque.

·c abilidad global, es decir, de be permitir comparación entre proyectos heA) La parte más elemental. de la .planeactón ~s el proyecto• Con

"proyecto" queremos decir "un conjunto de obras realizadas dentro de un
programa o Subprograma de inversióñ, para la formulación de bienes de C_!
pital . constituidas por- la unidad productiva capaz de funcionar en forma

~

terogéneos, como P,Or ej., pequei'!.a irrigación e industria pesada. Por S,!!
.

-

puesto, el obtener tal criterio parece ser utópico, y por razones tanto técnicas cano prácticas, se tiende a !¡Uboptimizar cqn un "second-best" o
hasta más débil, lo que todavía nos puede permitir comparar algunos pr,2

dependiente, como S·on_ u_na carretera, un- hospital, una central hidroeléc-

yectos diferentes entre programas distintos, por ej . , pequeña irrigación e

trtca". 4

industria mediana, ,o por lo menos dentro de un programa, o subprograma,
por ej., la prioridad que se debe dar entre proyectos de un sólo tipo c,2 .
Lo que aquí nos• interesa de

11

proye cto s " es e 1 criterio (o coefi-

rno peqúei'!.a irrigación.

ciente) económico de evaluación y el inventario •
Si se quieren hacer evaluaciones entre distintos tipos de proye_s
El criterio económico nos permite medir las ventajas_Y desventa. mensurables) y llegar a una conc~usion
• (_e l coe.
fl
jas tangibles (es decir,

ciente) en base a ellas. Desde luego, esto no quiere decir que no pueda haber factores lhtangjble"S no-e amó micos que también, finalmente, se
tengan que considerar en la de~tsión definitiva. Pero, de cualquier modo,

tos, generalmente se utiliza el criterio de valor agregado actualizado o la
tasa interna de rendimiento. El primero trata de maximizar el valor agreg~
do de un presupuesto de inversión dado, con los flujos descontados a una
tasa de interés seleccionada: esto se podría utilizar asi sólo o relacionado con el valor actual de la inversión.

el cAlculo económico se hace explícito, es decir, de esta manera s e saLa tasa interna de rendimiento, al ·igual, conceptualmente, que la

be el costo economtco
•
d e una decisio'n basada en consideraciones no-e~

"efic_iencia marginal de capital" Keynesiana, se obtiene igualizando la c,2
4

Gonzalo Martner, Planificación y presupuesto por programaS, P, 484 •

mente de beneficios netos con la inversión. 5 Una ventaja sustancial de
5
Hay literatura abundante· aunque algo esotérica, sobre si la tasa interna de rendimiento se debe usar como un criterio universal. Más o menos como Juicio de valor, aquí se acepta corno una aproximación adecuada.

�13
· este criterio es que no requiere escoger la tasa de descuento.

· do que, primero se ~ene que perfeccionar la planeación por proyectos y
después pasar a PPB: se podría ~ la segunda casi s·imultáneamente

Un criterio muy utilizado, .principalmente en el sector público y
s...

.... ...

suboptimizando o menos, es el conocido "beneficio/costo" , el cual usual

con la primera, dado que es tambi~n un s_istema educacional que va a 11~
var ai\os para ponerlo en práctica efectiva.

mente se presenta como una relación con beneficios actualizados en e 1
numerdaodr (por ej • , valor de ventas) y los costos totales variables y f!.

Empezaremos con la definición de PPB: "es un conjunto armónico

Jos actualizados en el denominador, siguie_ndo la regla de que el coefi-

de programas y proyectos a realizarse en e! futuro" a corto, mediano y

ciente tiene que llegar a un mínimo de unidad para ser aceptable, o en-

largo plazo. Más específica.mente, es un "instrumento estableciendo obje

tre un inventario, con restrtcci6n presupuestaria ser susceptible a consi-

ttvos o metas cumplido a través de la integración de un conjunto de e.!

deración. 6

fuerzos con costo global determinado ejecutado por unidad administrativa
de alto nivel 118 como podría ser la extensión agrícola. As{ se integran los

B) Con experiencia en evaluación de proyectos se Puede pasar
eficazmente a la programación del presupuesto, también llámado "presu7
pue_sto por programas" o "PPB".

proyectos de la estructura fiscal, inclusive el crtterio de evaluación.

Antes de pasar brevemente a la etapa de planeación global, una
idea adicional respecto al PPB, trata de la necesidad de modificar el si_!

Antes de proceder se debe aclarar que las tres etapas de plane2.

tema de presupuesto para programarlo. Las formas convencionales de pre-

ción no ttenen que tener un orden rigorosamente cronológico en e 1 senti-

sentar el presupuesto.. • llamadas "administrativas", "ejecutivas", y "por
objeto de gasto" ••• se tienen que convertir a formas des centralizadas y

6 Este criterio tiende a ten.e r sesgo favorecie?lio proyectos con baja relación costo-variable/costo-fijo, es decir, minimizando {por medio del
denominador) el costo actualizado. Ver O. Eckstein, Desarrollo de Recursos Hidráulicos, Cap. m, "El criterio B/C".
La literatura en dende se puede encontrar detalles de cómo calcul_?-r los
distintos criterios es muy abundante. Se puede mencionar ademas de
Eckstein, la ya citada O.E.C.D., O.N. U., Manual de Proyectos de
Desarrollo Económico, 1958; y R. McKean, Efficiency in Govemment
Through Systems Analysis, 1958; además ver referencias adicionales,
~ · específicamente Parte III.
7 De acuerdo ron la jerga profesional vamos a usar la abreviación "PPB"
en lugar de "presupuesto por programas". "PPB" tiene origen en el C.Q
nocido sistema usado en los EUA, llamado "Planning Programming-Bud_g_
eting" (Planeación-Programación-Presupuest-9 • Se entiende que es P.Q
sible tener un presupuesto por programas sin un plan, pero en el con-texto de nuestro tema se considerarán integralmente.

funcionales por propÓsito económico. En otras _palabras, se tiene que pasar de cuentas que tratan de gastos enumerados por {tems-insumos a niveles ministeriales, hacia los propÓsitos funcionales-económicos al nivel

de tomar una decisión particular. 9
8 Martner, op. cit., pp. 63-483.
9 Desde luego, esto no quiere decir que se deben abandonar 1as fó rmas
convencionales, que sirven un propósito: la contabilidad de control de
de gastos por ítem.

�..

15
fundidos.

14

C) Llegamos a la última etapa de planeación de nuestro e_squema: la de planeación global, que. integra los .programas del sector priv~

Finalrr,ente, tendría que hacer un·a determinación de 1 a magnitud

do, y trata a la economía a nivel macroeconómico • No hay forma univer.

del problema del financiamiento -desde luego, otra prueba de compatibi-

sal de preparar esta etapa de plan, y además · se puede decir que es la

lidad- aplicando un presupuesto nacional por sectores programados; todo

más compleja. La incluimos aquí solamente por razón de querer ser "com

dentro de un marco (de márgenes razonables) de estabilidad monetaria.

pleto". Aquí, quizá sería mejor observar las experiencias de distintos
. -países d~ ecooomías _mtxtas que ya están realizando planeación a este nl

D) Ahora, como resumen y antes de pasar a un tratamiento más

vel. Hay muchas, entre las cuales tres son notables:. Francia, H olanda

detallado del PPB, podemos ver esquemáticamente las interrelaciones en-

y Japón. Pero tendremos que contentamos con una · síntesis en forma es-

tre las etapas de planeactón ya presentadas:

quemática, y escogimos la del ILPES (Instituto Latinoamericano de Planifl
cación Económica y Social, de la CEPAL) • • • sin mencionar 1 as críticas
El plan
que se podrían hacer del mismo, inclusive autocríticas hechas por el mi_!
mo, ILPES. lO

Un primer paso sería la determinación de las metas .comprendidas

El presupuesto
El presupuesto
del
t------1
del
Sector Público
Sector privado

en la categoría de demanda final, dividida en componentes convenientes,
en base a un estudio previo de diagnóstico

y

prognosis .

r Gobierno

lt--+--...1 Empresas

1

] publfcas

Un próximo paso serfa la conversión de las metas relativas a d.!
manda final, en metas expresad~s en valor bruto de la producción, incl.!!
sive las necesidades derivadas de la demanda intermedia.

Se pasa después a pruebas de compatibilidad, por ej., capacidad

instálada, disponibilidad de mano de obra, y presupuesto de insumos dilO Según Jorge Ahumada, Teoría y Programación del Desarrollo Económico,J
1960. Las autocríticas -se pueden encontrar en la s páginas 239-240 .

El presupuHto
del

DeHnollo Ecomómtco

ProgramH:
Co
mentes y
Capital
(2) beneficios

(1) Gastos

de

I Proyectos

I

1

�Il. EL PRESUPUESTO POR PROGRAMAS EN EL SECTOR
PUBLICO COMO "PRIMER" INSTRUMENTO PRACT!
CO D_E LA ~EACION ECONOMICA
.

A) Las ventajas del presupuesto por programas (PPB) se pueden ,

clasificar como:
la. Integración de (inventarios de) proyectos;
. 2a. Descentralización de la toma de decisiones entre la burocr,2
cia.

.

Ja. Incentivos a la eficiencia:
· 4a. Educación por medio de diálogo burocrático.:.público: y
Sa. Control económico.

La primera ventaja ya se ha tratado •. La segunda, a pesar de una
noción popular contraria11 permite que los que toman decisiones a nivel de
programas o subprogramas hagan selecciones entre alternativas de una m,2
nera sistemática. En otras palabras, trata de la aproximación a la optim.!.
zación por niveles de suboptimización.

Los incentivos a la eficiencia vienen precisamente de la subopt,!_
mización. Por ejemplo, si el salario pagado a un jefe de departamento ti,!
ne correlación positiva con los gastos corrientes del departamento, existe
11 Elaine Exton, "Word from Washington; Federal Programme Budgeting is

a Step Towards Centralizad Education Planning" American School Board
Joumal, November 1966, citado por Brita Schwars en 11 Introduction to
Pro gramme Budgeting and Cost-Effectiveness Analysis in Er ·,. cattonal
Planning", Budgeting, Programme Analysis and Cost-Effectiven es s in
Educational Planning (OECD: 1968) , p. 30

�18

19
incentivo de desperdtciar •. Si el salario estuviera correlacionado negativ,!
mente con el costo promedio. por unidad de producción, se lograría tncen,
12
tivo a la eficiencia.

Este tipo de ¡re supuesto permite un diálogo · más racional entren!
veles de gobierno_••• con términos bien definidos.•••

y

en~ el gobierno

y el público, el cual generalmente está inundado con la masa d_e cifras

ingresos arancelarios exclusivamente para la promoción de exportaciones.
Tampoco se pueden permitir los "imperios" públicos sin ·responsabilidad
de contabilidad al público •

En breve, no se podrá escapar de la necesidad de cambios básicos

administrativos; aunque siempre se tienen que balancear éstos contra pri.Q
rtdades y costos de oportunidad .

absolutas que se encuentran _en el presupuesto convencio_nal (¿·q:11é significa para el p¿blico un g~sto de

X millones

de pesos para lápices con

borradores, más que un montón de errores burocráticos?).

Finalmente, este instrumento como control económico se dirig_e a

Ya se ha mencionado la necesidad de elaborar un presupuesto con
clasificación orientada a propÓsitos de gastos y no solamente a gastos
13
por objetivos. La ONU ha elaborado dos clasificaciones de interés particular. Estas son:

·algo ~bvio pero frecuentemente olvidado:_· que la capacidad de gastar no n_!
cesariamen~e implica capacidad de absorbE!l'. Anuncios heroicos de mtnis• de X ai'Ios e n "X menosterto s que "han cumplido" su plan de inv.ersion
Se ¡Lo que falta, desde. luego, es el numeraun-año" significa poco .._p_er.............
dor de la razón~

La clasificación por funciones, la cual agrupa las transacci_Q
nes según finalidad particular a que se destinan; y

•

2a . La clasificación económica, que facilita el análisis fiscal haciendo distinción entre gastos corrientes y de capital , y entre actividades directas e indirectas (tsnsferencias) •

B) Ahora, vamos a considerar la institución de un sistema PPB,
en términos de. organización y técnicas. Con respecto a prerequisitos ,--e~
esencial el respaldo del ejecutivo para 1~ racionalización del instrumento·
hasta los niveles más bajos de la toma de decisiones, Si ro pensamos,
• es a1go severa pero no es insuperable i'li (necesarta~ente)
esta condicion
apocal!ptlca. Pero s i se tiene que enfrentar con aspectos tapados, o de

Esta~ clasificaciones también permiten hacer distinción entre actj_
vidades de desarrollo y otras. Además, permiten cruzar líneas administrativas muchas veces artificiales, cuando lo que interesa son todos los es-

fuerzos orientados hacia programas particulares • •• no lo que hace el "Mt:..
nisterto fulano" •

"legalismo" o cualquier forma de rigidez , •• una favorita es la de "earmar~
• de impuestos Particulares a usos particulores, por· eJ •,
ing" o asignacion

12 Ver la interesante discusión de Schuarz, Ibid., PP, 28-29.

13 ONU, Manual para la clasificación de las transacciones de 1 gobierno
'Según su carácter económico y su función, 1958.

�Dentro del marco de ingresos, merece sef\alarse 1 a ventaja d-e
21

una clasificación económica que proyecta Upos de fuentes, há_c iendo dis '
c) Organizar seminarios para adiestrar funcionarios de los
ministerios y sus dependencias, así como de los organismos descentralizados y elaborar, en cooperación con
·ellos, las modalidades de aplicación del sistema en sus
respectivas dependencias;

tinción entré grados de estabilidad de diversas fuentes y tasas proba-bIE!!"
de crecimiento, la cual puede dar idea de disponibilidades para usos c.Q.
mentes y a más largo plazo.

d) Prepárar manuales, instructivos y formularios para que
los distintos servicios públldos confeccionen sus programas y peticiones de gastos;

Ahora bien, pero todavía existe un problema económico que es

e) Difundir las técnicas presupuestarias en los distintos niveles de la administración y de la opinión pública;

precisamente la functóñ de una reforma presupuestaria de este tipo que trata
del problema del costo de oportunidad de la reforma. Parece que e1 pro-

· f) Crear incentivos para los fun:: tonarios públicos a fin de

estimularlos en la promoción del nuevo si~tema;

blema se reduce a la pregunta: ¿ existe la autoridad, flexibilidad y cap~

"
g} Proporcionar asistencia técnica a las unidades ejecuto
ras de programas para la preparación de los programas y
peticiones de gastos, colaborando con ellas en la contestación de los formularios y en el cumplimiento de los
instructivos.

cidad ~e tomar decisiones a diferentes niveles ·(desde los más altos ha.!
ta los más ba}osl ,-·-para ~ograrlo. : • y hay el ·tiempo y la paciencia nec_!
sarta?. Veremos más sobre el asuntó cuando entremos a considerar algu-

h) Coordinar los distintos programas entre sí y preparar el
proyecto de presupuesto".

nas experiencias con este instrumento.

Son útiles los siguientes "procedimientos para implantar un presupuesto por programas":

En el estudio extraordinario hecho por Gonzalo Martner, obra ya

14

citada, hay varios capítulos tratando detalles de metodología y técnicas
del presupuesto por programas. Lo que haremos aquí será algo de sínte-

a) Obtener el apoyo de las autoridades políticas para lit
aplicación del sistema de presupuesto por programas y
actividades:
b) Formar un grupo de trabajo al nivel de la Oficina Ce_n
tral de Presupuesto que tenga a su cargo el diseño del
sistema de presupuesto por programas, que se aplicará de acuerdo con las condiciones de cada pa(s, y pro
ceda a hacer sugerencias acerca de la lista preliminar
de programas que ejecutará cada ministerio. Debería
ser éste un grupo inicial para organizar una unidad de
programación presupuestaria en la Oficina Central de
Presupuesto.
l4 ONU, Informe del seminario sobre problemas de reclasificación y admi·
nistraci6n presupuestaria en Sudamerica. Santiago, 1962, según Martner,
Op. Cit. pp. 234-2 35.

sis de puntos claves del mismo, con el propósito principal de suplementar ese estudio con técnica o técnicas disponibles para ~tilizar el PPB c.2,
mo un instrumento para le medición de resultados, es decir, para la aproximación sucesiva a la suboptimización, aplicando técnicas de evaluación ya
conocidas en las· economías subdesarrolladas . Además, nuestro enfoque S!
rá con egresos, consistente con los propÓsitos· finales del PPB (pero en
ningún ·sentido queriendo implicar con esto que carece de importancia el
proyectar ingresos relativamente no inflacionarios, de método no mecánico - incrementalista ") . 15
11

15 Ver los discursos de Martner, Op. Cit., Cap. V

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para su realización. Otra forma más perfeccionada consiste en la utiliz~
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ción del sistema de costo unitario. Este se calcula dividiendo el total
del valor de los recursos empleados, entre el volumen de actividad est~
blecida y permite determinar las necesidades presupuestarias para ejecu16
tar una meta de actividad propuesta"
Esto lo demuestra con varios
17
ejemplos no cuantificados y en el siguiente, que si cuantifica:

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16 Ibid., p. 206
17 Ibid., p. 204.

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24
Con sentido de factibilidad, Martner nos advierte:

agregado actualizado. Esta se obtiene de la evaluación de los proyectos
o actividad~s que constituyen el · programa, proyectando los flujos de in-

"Debe, sin embargo, tener cuidado de no incurrir eri
dn exceso de afinamiento al crear sistema de costo
unitario, pues ese exceso puede traducirse en un a
enorme acumulación de papeles y contribuir a elevar
demasiado los gastos por concepto de mantenimiento
del sistema. A este respecto, se menciona el uso del
muestreo estadístico como posible sistema de medición. También se sugiere que aun en el sistema tradicional de presupuesto y contabilidad se podrían es
tablecer coef19.1rntes de rendimiento útiles para la a~
ministración".

gresos y costos para la vida de los proyectos, descontándolos con una
tasa .de interés que refleja la tasa de rendimiento en la oportunidad alter,
19
nativa marginal. A continuación un ejemplo de lo que se podría hacer:

Es seguro que se puede argü~r contra estos buenos consejos. I!!!
plican claramente que no se puede hacer todo a la vez, y por eso nos;
conviene empezar tan pronto como sea posible, y pasar por etapas a una
técnica más afinada a objetivos finales . .

Aquí nos conviene considerar la posible aplicación de criterios cg

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como valor agregado actual de beneficios {análisis de sistemas),

tasa interna de rendimiento, razón beneficio/costo, y análisis de aftcaci'a·
costos {"cost-effectiveness "), aunque sea gradual la introducción y no unj,
versal la aplicabilidad. Lo importante es que, si estos tipos de técnica st
están utilizando a nivel de proyectos, se puede p as ar a usarlos a . nl\191
de programas, es decir, agregándolos al PPB.

Una posible técnica es la llamada "análisis de sistemas", que tr.!
ta- de hacer _p royecciones tomando en consideración múltiples variables y a!
temati vas. Una medida que se puede sacar de tal sistema es la de valO'
18 lbid ., p. 206

19 Adaptado de R. McKean, Efficiency in Government Through Systems Analysis, 1958, Cap. 13.

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Es importante señalar que en muchos casos se ha intentado aplicar

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otras técnicas más fuertes, por ej. , calculando la t~sa interna de rendi-

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te. Esto requiere el uso de mediciones rríá-s débiles, como la llamada eficacia de costos. Es de esto lo que ~ata la técnica descrita por Martner,

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Muchas veces no se puede medir el valor agregado pecuniariamen-

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físicos) los costos y beneficios. Permite, a niveles má-s -altos de toma

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de dar como un buen ejemplo el compendio de estudios recién realizados

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bajo auspicio de la OECD (Organización de Cooperación y Desarrollo Eco-

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28
nómico): Budgeting Programme Analysis and. Cost Effectiveness in Educa•
tional Planning. (Presupuesto I Análisis de Programas y Eficacia de Cos.:
tos en la Planeación Educacional): París, 1968.

clones entre programas heterogéneos. Esto · nos dice que tendremos que
contentarnos con algunas suboptimizaciones, ni siquiera un "·second-best" ,
y reconocierdo los peligros implÍcttos •

Finalmente, casi no es necesario notar que e 1 PPB no puede (es

C) Ahora sei\alaremos las consideraciones respecto a las limita•

clones del PPB. Ya se han mencionado los posibles problemas tipo orga.
nizaclonal-administrativo, y se hablará más de ellos en la próxima parte

de la presentación, tratando de algunas expérienctas ~oncretas. Aquí se,.
lo cabe decir que, con v:oluntad, flexibilidad y tiempo, probablemente •.!

20

decir no debe) hacer Juicios de .valor sobre si las actividades van a "m~
Jorar", por ej • , la Salud

O

11

la educación. En las palabras de Martner: a

lo más, (el PPB] pr~vee datos efectivos acerca de lo que se está hacie_!l
do, lo que facilita la labor de la administración _e n todos los niveles Y
11

tos tipos de problemas se puedan superar.

permite demostrar la eficiencia de ellos •

21

Por lo que respecta a técnicas, también existen limitaciones de
consecuencia. Ya hemos escuchado las palabras realistas de Martner, ~
virtiéncÍonos de peligros burocráticos que pueden surgir de un a excesiva
ambición en tratar de medir resultados. Pero además existe e 1 problema
de que en muchos

casos los resultados son intangibles, es de c 1 r, no

mensurables. En general, actividades de tipos tecnológicos son más m!!!
surables; actividades de tipo humano, menos mensurables. No obstante,
hay que hacer saber que se han llevado a cabo esfuerzos seti.os y profundos de PPB sólo en los Últimos ailos y que muy posiblemente con la ex•
1

periencia

~ea· posible ·superar hasta este problema, aunque sea por proq

so lento. Veremos más de este aspecto, en lo siguiente.

Extste el otro problema, ya mencionado, de que en muchos cacasos no se pueden evaluar resultados en fonna suficientemente universal ·
(por eJ . , con medición del· valor agregado) que permitan hacer compara -

·'- O Según los argumentos de K. Lancaster y R. Lipsey, "The General The·ory of Second Best", Review of Economics and Statistics, 1959, Y el
punto de vista de E .J. Mishan, Welfare Economics, 1964.
2l

Op. Cit. , p. 200

�30

m.· ALGUNAS

EXPERIENCIAS CON EL PPB ·

tivo ejecutivo, pueso el PPB formalmente en funcionamiento en unidades
gubernamentales claves.

pJ Se ha experimentado con el PPJ3 en los EUA desde los princi-

El PPBS puede ser definidó en la siguiente manera: 22

pios del siglo, iniciando un presupuesto por programas en e 1 municipio
de Richmond de la ciudad de Nueva York, en el año de 1913 •. En los decenios siguientes, otros municipios, estados y agencias del Gobierno F~

"Primero, se especifican los objetivos de corto plazo
(a un año) y los de largo plazo (a cinco años) y son
intensivamente analizados en comparación con alterna
tlvas, constituyendo los elementos del plan; segundo-:.
los insumos son relacionados con los productos, pro-·
veyendo los elementos de elección del programa; final
mente, los elementos de la "Planeación y Pro grama=
ción" son trducidos a términos financieros, tan.to en
base al año corriente, como en base a los proyectados, para su incorporación en el presupuesto operato
rio. Los elementos de elección del programa compreñ
den una reestructuración básica del proceso-de tomar
decisiones. Ellos requieren una comparación de los
c o s to s y efectividad d e cursos alternativos d e a c
ción y toman en cuenta a 1 as · autoridades apropiadas
en cuestiones de substancia, mientras que anteriormente el proceso era básicamente una discusión de
los pro_s y contras de una acción determinada 11 •

deral adaptaron un PPB en varias formas.

En 1951, el Gobierrfo de los EUA aplicó por primBra vez el concepto de programa al Presupuesto Federal, siguiendo las recomendaciones
de la Comisión Hoover sobre Organización de la Rama Ejecutiva del Gobierno (febrero 1949). Cabe señalar que el Gobierno tenía experiencia con
:::riterios de evaluación de proyectos desde 1902, lo que indudablemente
facilitó la introducción del PPB; aunque no fue hasta 1950 au e se incorporaron los principios de la economía del bienestar al criterio de evaluación "beneficio/costo

11

•

Sin embargo, la experiencia con la nueva técnica
La aplicación del PPBS al presupuesto es todav!a parcial, aunque

no era muy satisfactoria, ni se aplicaba para tratar de realizar una subse puede estimar que sí cubre la ma1oría de las actividades del gobiemo23
optimización.

También, todavía faltan por aplicar criterios· de evaluación a los distintos
programas ya incluidos, y ni que hablar de

I.IÍl

criterio universal.

Fue con la entrada de Robert McNamara al Departamento de D~fensa en 1961 que se prestó atención seria al asunto, desarrollando a ese

22

nivel de programas, con la amplia asistencia de la Ra~d Corporation, 1o
que se ha llegado a ser llamado el "PPBS" (Planning-Programming Budgetíng-System) •

Finalmente, en el afio de 1965- el Presidente Tohnson, como dire_g

23

M. Gómez, 11 PPBS ": Planeación Económica en los Estados Unidos", Ensayos (Facultad de Economía, Universidad de Nuevo León) 1969 • .Tambien en este artículo se encuentra un análisis-crítica del sistema em
pleado en los E. U .A.
En un sentido más "completo", es decir, donde se aplica el sistema integralmente hace cinco ailos, se ha estimado que aproximadamente $115
mil millones de dólares de gastos han sido analizados: como $90 mil mf
llones de defensa y $25 mil millones de programas domésticos. Ver Joint
Economic Commitee, U .S., Congress, T he Analysis and Evaluatlon of
PubUc Expenditures: PPBS. Vol. 2, 1969.

�Indudablemente, es en el Departaménto de Defensa donde más

q

guros amente se aplica el sistema, utilizando análisis de sistemas y efi~
cacia de costos. Pero también se está experimentando un progreso notable en otras agencias, inclusive los Departamentos de Agricultura; Cofflt!
cio; Salud, Educación y Bienestar; Vivienda y Desarrollo . Urbano: Trabajo:
Correos; Transportación; y en otras agencias tales oomo la Agencia pan
el Desarrollo Internacional (AID); NASA: la Oficina para Oportunidad Económica; el Cuerpo de Paz; la Autoridad del Valle de T~nnessee: la Fund
ción Nacional de Ciencia. • • y hasta la CIA.

Un ejemplo nos puede dar idea de las fronteras en los que se

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cursos Humanos):

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namlento de la ma
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de la comunidad
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SO/SO

28/8/16/ 48

FUENTE: Jack Carhon
(Statment by

NOTAS:

1 Paréntes
2 Aproxlml
3 Federal

4

s

Estima 1
Proyecta

6 Baneflcl,

(b) valoRazón b
(b) valo
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Potencial
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�Indudablemente, es en el Departaménto de Defensa donde
gurosamente se aplica el sistema, utilizando análisis de sistemas
cacia de costos. Pero también se está experimentando un progre,

ble en otras agencias, inclusive los Departamentos de Agricultura,¡
cioi Salud, Educación y Bienestar; Vtvienda y Desarrollo. Urbano:

~

Correos; Transportación; y en otras agencias tales oomo la Aqen°'
CUADRO

el Desarrollo Internacional (AID) , NASA: \a Oficina para OportunldJ

nómica, el Cuerpo de Paz: la Autortdad del Valle de t,nnessee:

SUB-PROGRAMAS DE MANO DE OBRA, DEPARl'AMtNrO DE TRABAio

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(Cursos de ·entntnamlento)

ciÓn Nacional de Ciencia. . • y hasta la CIA.
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FUENTE: Jack
Carlson
"G Id;;,!,In~ for estlmotlng the benef!ts
(Statment
by 'Asst~
.
..
NOTAS·
,
g. E'!al,, 808, Befor
of publ!c expendltures•
.
Parentesls Indica estima , •
e Jt. Ec. Comm. • Subcomm. ~n
de mayo de 1969
::i:!r~damente nivel p~°:ed1:n;:e"; doble paréntesis lndlc
oonomy In Government)
4 Estima In Estatal ,. Municipal
ecesarto hasta 1973
a alta potencial rango de ertor .

~

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¡i

ro~:·tr~~~ ~•~

1
5 Proyecta
netos sacrtfldados del
.
6 Beneficios a 1:•nto en Ingreso, resulta~:lclpante por razón de
1
,
ib) yalor del
nacional; Lncluyed(alª ~lclpacLón en :"p::: on en el programa, azon beneflcto/cost . e participante entre • 1 va or descontado lle lhcre m•.
t~lo~"!i~r de! trabajo°¡.
presente en 1:::~~:0 ; (e) costos econC:i':a en Ingresos futuros •

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8

tama~os; otr~• ~ludad central de' 5 05~~a10,000 Indica
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programa.
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Indica capac1d:i de ::;:n~:i~ades cÍe me:~ · de 50
:u:fiº/'romedlo nacional.
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40/58/2

11/53/36

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12/81/7

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re-Dlrecc. 11

46/26/18/10

5

28/8/16/ 48

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1

100/0/0

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Local!zacLón
500k
ce/sub/~~ /Rur . 10

1

namlento de la m'a

cursos Humanos):

I

i

1

�35

Este método agrega vanas medidas dentro de un plazo proyectado
desde 1969 hasta 1973. Calcula costos unitarios; beneficios netos que se
esperan realizar por parte del participante en el programa de entrenamie,!l
to; el valor agregado actual para la nación: · 1a razón beneficio/costo del
programa: el monto de transferencias; y caracterfsticas de los participantes que se podrfan utilizar para determinar prioridades según aspectos par,
ticulares, por ej., para los que tienen ingresos más bajos, o par a los
que viven en ciudades centrales.

8) El PPB ha sido introducido en varios pafses subdesarrollados.

Algunos que han tenido mayor experiencia son: Filipinas (iniciado en 1954),
Tailandia (1960), Colombia (1961) y Costa Rica (1963). El ILPES, como ya
se ha indicado, ha hecho mucho ep el hemisferio occidental para impulsar
el presupuesto por programas como instrumento de corto plazo complementario a un plan de me:liano y largo plazo. Juicios de los que han estudi
2
do el progreso de estos esfuerzos, por ejemplo Albert Waterston, indican
a la misma vez la necesidad de hacerlo, y el tiempo tan largo para real.!_
zarlo.

Es de bastante interés examinar la experie~cia y las perspectivas
del PPss· en una economía modelo de América Latina: México. Es sumame.!l
te interesante, aunque también un poco frustrante. Consideremos lo que nos
dice Martner: "En México no se incluye clasificación por programas". 24

Tenemos también las palabras relacionadas, de Miguel Wionczek: 25
24

25

Op. Cit., p. 395.

"Antecedentes e instrumentos de la planeación de México", en Bases
para la planeación económica y social de México. (ENE/UNAM), 1966.

�36

"Tomando en cuenta las ventajas y desventajas que
enfrenta- el país, urge sin embargo, si se quiere P.!
sar de la etapa de la estrategia de desarrollo intui
tivo a la de una planeación más racional_, estable cer las precondiciones. para el proceso de planea ción mediante: l) establecimiento de un servicio Ci.
vil que · incluya conceptos de. seguridad en el empleo
y de 'conflictos de intereses'; 2) eliminación del se
creto que envuelve el proceso del presupuesto; Y 3)
control federal efectivo de los múltiples organismos
y empresas de propiedad estatal o controlada por el
Estado".

y son significativas las palabras del Presidente de la· .República
26
en la ocasión del Informe de Gobierno correspondiente al año de 1966:

37

Pasemos a consideraciones más específtcamente relacionadas con
las posibilidades del PPB en México. Al lado positivo, sabemos que ha
existido una clasifi_cación funcional_ del presupuesto de g o b i e rn O desde
1954, Y es bastante detallada. También fue instituida una clasificación
económica en 1955, y en 1957 se estableció cuenta doble de gastos corrientes y de capital, entre la clasificación económica.

Otro paso de gran significación se tomó' en 1965, cuando se em
pezó a incluir en el presupuesto a organismos descentralizados y empresas estatales del sector público federal. Se incluyen 20 en total cuyo mo_!!

"A los espectaculares avances logrados en muchos
aspectos, no corresponde un proporcional progreso
de la ya muy compleja y extensa maquinaria administrativa, acorde con los grandes adelantos al~a.!!
zados por la Modema Técnica de la administracion.
No puede negarse que las entidades oficiales han
podido conducir con éxito las tareas, pero es evidente también que · la organización estatal resulta º.E
soleta y viejos y gastados sus sistemas.
Nos proponemos iniciar una reforma a fondo de la
administración pública que sin tocar nuestra estru_s
tura Jurídico-política, tal como lo consagra la Con_!
titución, logre una inteligente y- equilibrada distribución de. facultades entre las diversas dependencias del sector público; precise sus atribuciones,
supere anticuadas prácticas y procedimiento~. E_n
resumen, se trata de hacer una administracion publica moderna, ágil · y eficaz qué strva me Jo r a 1
pá{s.
No es labor para unas semanas o para unos. me ses; es una tarea de estudio y preparacton que
abarcará años, como ha sucedido en otras nacio nes que han emprendido trabajos similares. Requi~
re el concurso de todos, tanto de los particulares
como de los servidores públicos".

to de inversión es el 75% de la inversión total de empresas públicas y ºI.

ganismos descentralizados federales.

Ligado con ese acto, en 1966 se publicó la "Ley para el Control,
por parte del Gobierno Federal de los Organismos Descentralizados y Empresas de Participación Estatal" . El Art{culo 8, parte segunda, es de interés particular. Dice que: "Los organismos y empresas están obligados a
presentar oportunamente a la Secretaría del Patrimonio Nacional sus pres_!!
puestos Y programas anuales de operación". Pero se exceptúan algunos ºI.
ganismos muy importantes, como los de crédito y los docentes y cultura les.

Por otro lado, la definición de "gastos de capital" es curiosa , ya
que, por ej., en el presupuesto de 1965 los organismos y empresas repor.
taron una cifra total de solamente 2, 174 millones de pesos, en compara-

26 Ignacio Pichardo, "El proceso administrativo de planeaci~n económica en
México", en Aspectos administrativos de la Planificacion, ONU, 1968,
p, 320.

ción con la inversión autorizada que fue de 8,126.8 millones. En otras P.!!
labras, parece que llegó a ser incluido en el presupuesto solamente u n
25 % de los gastos de capital de todos los organismos y empresas.

�También hay lo que parecen serias faltas de desglose en muchas

39

de las cuentas, especialmente las de gastos corrientes. Pero s{ se han
"Tarnbtén en 1967 y como eonsecuencta del programa de inversion-!tnan&lt;:iamiento, se dio otro pa
so importante al analizar los proqrama. de lnver
stonu: aun cuándo se proyecten a plazós mayo:"
res, s61o se autort:tal\ lH inversiones que e, fac
ttbl• llevar a cabo cada ano, de acuerdo con
capactd-ad de las entidades. del I e c to r público.
Con illo H elimina la po1ibilidad de diferir 1 a
ejeouct6n de obras que por falta oportuna.·de Pl'.O
yeeto1, auHnc11 de ettud101 econ6mico1, o tri
· mttu P4J'I la obttnet6n de f1nanc1am1ento, tenían
que realizarse en afto1 po1t1rtoru al de su apro
baet6n, lo que limitaba 101 1fecto1 de la 1nver=·
liÓn. púbfüia aobro la 1conomía del pa{1 e impe.•
día obtentr 1u1 benef10101 tn la fo r m a prevista
dtbido al retraso en la •J•ouct6n de ·1 a I obras.
A1 afinar 101 . 1lstem11 dt planeaci6n de 1 as in•
versione1 y efectuar utudtos má1 completo•, pu

realizado cambios en la presentación, y empezando con el presupuesto de
1966 se incluyen cuentas y cifras más útiles . y realistas. 27
.

.

la

Según Roberto Anguiano, así quedaba la . situación inclusive e 1
presupuesto de 1967. Refiri~ndose especfücame!lte a las posibilidades de
realizar un presupuesto por programas en· México el cual, nos dice, "se
considera un requisi!o .indispensable para lograr la coordinación! control
y evaluación

11

concluye que no sería difícil de realizar
28
con una codificación marginal 11 •
,

II

si se cuenta

dieron . prtolaan, laa
ban el\ ••e caso.

Una nota muy interesante aunque no bien clara: el Diputado Ig-

planeación económica en .México", refiriéndos_e a la "Integración• de 1os
11
,

autortzadu

_que

esti

ºPor tal motivo, én 1967 se tom6 la dee1116n de
cane11ar la• autot1uetonu c:iue no habían s 1d o
aJerctdaa y en conaeeuel'l1:1a , e otorgaron otras
nuéviH, mediante la 1eléec:1ón y Jerarquu:ación de=
loa proyectos, con el propósito de que lo progra
mado su Ptédisamente lo qu11 H realice. Así, ei
programa de 1rtvers1one1 acrecienta su efióacia c,2
mó tnstnunento de política económica, al asegu-

nacio Pichardo en un estudio reciente de "El proceso administrativo de la

planes de inversión en el presupuesto público

sumH

cita sin comentario de

de parte de él, al Dr. Emilio Martínez Manatou, Secretario de la Prest29
dencia:

rar que las obras se lleven a e abo siempre con
oportunidad y prev1011 estudios, proyectos y finan-

c::1am1ento1 adecuados".

"De este modo, la coordinación en materia de in
versiones públicas mostró claros progresos duran:te el último trienio, particularmente al ponerse en
ejecución, por primera vez en 1967, el programa
de inversión-financiamiento, que consiste en ana
lizar _d e modo coordinado las inversiones proyec:tadas por las entidades del sector público y, 1 os
me d 1 os que permitirán realizarlas, de tal mane
ra . que los recursos financieros disponibles se utT
licen en forma óptima en relación a las inversio
nes programadas, lo que permite oportunidad, coñ
tinuidad, y economía en las obras respectivas. 27

Es una lástima q1,1e tqnacio Pichardo no nos proporcione más t nfortttadtón rupe&lt;:to al ptograma dt tnvarsión-ílnane1am11nto, y ea todavía
íl\ál exttat\d

qu• Pl.&gt;btrto ÁftgUl!l!\O

n1

lo mencton• (e n la fuente de é 1 y a

ettada), a pesar de que sí habla del pruupuuto

de

196 7 y e s preetsa-

ménte en él c~ntexto del presupuesto público que Pichardo menciona el pro

grama, hrece que el programa 1nvers1ón•financiamtento es algo distinto d.e
Roberto Anguiano Equihua, Las finanzas del sector público,,.en Méxt~
1968, Caps. II y rv.

28 Ibid., pp. 32 y 33.
29
Ctt,, P. 33 7-;-Cabe sei'ialar que Pichardo s{ hace algo de comenta o respecto al programa, passim, por ej., en la p. 325; pero nunca
en contexto del presupuesto.
.

º'a

PPB. tl hecho de qué incluye únicamente flujos de inversión y no de gastos

comentes implica r :~ctta1Mnte eso,

�40

41

En realidad, se conoce poco de lo que trata e 1 programa inver-

IV. CONCLUSIONES

sión-financiamiento ·o de esfuerzos de instituir un PPB. ~arece haber dos
posibles explicaciones. Primero, ~uede ser que la realidad política de M_E
xico condiciona, por no decir imposibilitá, el uso de un instrumento de
planeación tal como PPB. Segundo, es posible que las reformas administrativas-técnicas requeridas condicionan el progreso al respecto•

Se ha tratado de probar Ia importancia primordial de 1 presupuesto por proqramas
como instrumento
. .
. en el proceso de planeación. Se han

Hftalado limttacionu al respecto, con atención particular a 1 aspecto de.

facttbllidad dadas las limitaciones técnicas. y administrativas.

Hay razones por las cuales se puede pensar que ambas explicaciones tienen validez, es decir que no son mutuamente excluyentes; Y 1o
implícito es que si

uene

existencia tal instrumento, aún se encuentra a

nivel técnico en algunos organismos del sector público {particularmente
los más técnicamente y menos políticamente orientados). Por ahora, este
lo

planteamiento tendrá que considerarse como una htpÓtesÍ.s que requiere más
información para ser verificada o rechazada.

Se ha vtsto que poner en marcha el instrumento lleva tiemp&lt;", p~

Ciencia y, sobre todo, voluntad. En los EUA, uno de los países de exp~
rtencia considerable

&lt;X&gt; n

el PPB, todavía se experimentan grandes proble-

maa a niveles técnicos (por ej., cómo evaluar programas tipo "humano",
distinto a los de tipo tecnológico) y administrativos (por ej., cómo lograr
en la pr6ct1ca una de las ventajas teóricas principales del instrumento, es
decir, la suboptimización). Desde luego, se debe esperar resistenci-a en
todos los niveles a un sistema bastante revolucionario como este. En fin,
la prueba la darán los resultados: una más eficiente utilización de recur101

escasos por parte del sector público en el proceso de desarrollar 1 a

economía.

�43

-12

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Hopkins, Baltimore, 1965 .

�CRITICA A LA TEORIA NEOCLASICA DE DISTRIBUCION
DEL INGRESO*
Scott Moss
Pasante de Doctorado de
New School for Social -Research.
El propÓsito de esta pláUca es el de ofrecer una crítica del anj
lisis neoclásico en lo que respecta a la distribución agregada del Ingre-

.

so. En la conferencia de hace dos semanas, traté de mostrar por qué la
productividad marginal es falsa tomando en cuenta los supuestos que asl!
me. Esto es difícil de entender porque dicha crítica no depende del marco conceptual de la interacción de oferta-demanda y porque el tipo de an~
lisis marginal que envuelve tiene un contenido económico completamente
diferente al que hemos sido enseiiados.

Por lo tanto, ahora expondré las razones por las cuales encuentro estéril el análisis neoclásico en base a sus propias premisas. Por e_!

ta razón la crítica será desarrollada utilizando la teoría de la product1vi:lad marginal •

El ataque es dirigido a la función de producción agregada en general y a la función Cobb-Douglas en particular. He seleccionado la functón Cobb-Do4glas porque es la que ha obtenido 1os mejores resultad os
econométricos. Deberíamos entender las razones de estos resultados impr~
sionantes, especialmente a la luz de la prueba hecha por los teóricos del
capital, cuya opinión de la explicación de la distribución del fngreso, a
través de la función de producctón, es que es lógica pero al mismo tiem-

*
Conferencta dictada en la Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo
León , el 17 de Junio de 1970.

�47

46

po un desperdicio económico.

dad en cualquier punto, da la participaci9n ·relativa en el ingreso de ca_da fáctor • . ·

r•--,

En una economía capitalista todo lo que es producido es propiedad privada: alguien es el dueB.o.

Todos aprendimos en · m acroeconom{a

'1/4

que Producto • Ingreso; incluyendo la tierra bajo la forma, ya s e a de

¡-

sueldos y salarios o de ganancias. · Esta distribución del producto es ah,2.
ra el foco de mis obs~rvaciones; particularmente consideraremos qué ta!!l
bien la función de producción agregada explica esta di-stribución.

Primero cnnsideramos la forma de la función de producción agre-

..

Fhf . .l.

gada. Es ~eneralmente aceptado que no es posible producir algo sin uti-

Y

= Producto

lizar al "'enos algo de capital y trabajo, o s·ea que gráficaménte, la fu,!2

L

:a

ción de producción debe pasar por el origen; e_sto es. matemáticamente una

K

= Unidades de capital.

Número· de trabaJ adores

/

función homogénea. Si la función observa rendimientos constantes a ese-ª
la, entonces es lineal homogénea . Entonces como sabemos por el teorema
de Euler, l~ suma de la cantidad de cada factor empleado mu 1ti plicada
por el producto marginal de cada uno (él cual en equilibrio es igual a su
precio real) nos dará igual al producto total.

Empe_zando de 1~ función ágregada: .
(~) Y :

1

(K, L) _

.

Por el teorema de Euler tenemos:
(2) Y/L =

t (K/L,

1)

lo que por facilidad de anotación podemos escribir:

..
Desde que esto sólo es verdad para una fu ne i ó n homogénea dlJ

(3) Y •

f

(k)

grado uno, entonces para que los resultados estén de acuerdo con la re~
lidad capitalista de al menos , Inglaterra y Estados Unidos, tal función d!
be ser utilizada para la función de producción agregada.

Por el usual argumento neoclásico, la tasa de. ganancias "r", es
dada por:

r =
Uno puede demostrar la caracter(sitca de una función de producción lineal homogénea en el diagrama de la Fig . 1 y e s que su elastici·

l • ·r'

(k)

(4) así que la elasticidad de (~ [Y figura
r

= ~
dk

Js = · ~ :
y

y

rK

y

1J

es

�49

Entre 1920 Y 1930 , fue descubierto que la participación relativa

&lt;Para poder justificar el uso econométrtco de una función de P12.

del trabajo en el Ingreso Nacional ha b { a permanecido ccinstante
. para los
. ugpafses desarrollados COn datos colectados_desde 1885. En 1926 Paul Do
las analizó los datos mostrando que la Part1c i Pación del capital en el in
greso del Sector Privado de los Estados Unidos, había sido del 75% durante cerca de 20 ai'\os. Sobre estas bases junto con Cobb, elaboraron la
ahora famosa función:
.A

y= a ¡c.

L

1 -~

encontrando un valor de ~ • • 75 •

ducctón agregada lineal homog~nea, una de dos condicio~es microeconómicas deben ser asumidas : oondicíones de competencia perfecta universal
o que el grado de alejamiento de canpetencia perfecta .!!!2. debe estar relacionado con las variables de la función de producción (v. gr. producto o
insumo de factores) • En estos dos casos los. rendimientos agregados se rán constantes y por lo tanto una función Uneal homogénea será aplicable. Dado que el caso de competencia perfecta es un •caso ideal" de s,2
ciada~ donde tod~ mundo es feliz y el bienestar material e s máximo, lo
podemos tomar como el caso más importante y considerarlo como tal.

Con el desarrollo de Hicks acerca d e la elasticidad de substitución. fue aparente que la Cobb-Douglas era la única función lineal homo-

Wicksell demostró que cu·ando cada firma opera corr coste medio

génea con una elasticidad de substltuci6n Únitarta; o se a que 1 a CQbb-

mínimo o sea, un punto donde la función se comporta como- S'·i fuera d §

Douglas era la U'nica función que invariablemente daba unas participacio -

rendim entos constantes, entonces se obtiene la exhaustación o agotamien

~.... sean los precios de los faE
nes relativas COnsta ntes, sin importar cuca.es

to del producto entre los factores productivos. La historia usualmente di-

tores.

cha a los estudiantes y aceptada por los maestros; es que mientras las i_!!

1

.

-

dustrtas generalmente se enfrentan con unas curvas de demanda con pe_!!
Todo esto nos da una visión de por qué una ~orma de función de

diente negativa, el segmento de la curva de la industria representando la

producción es matema'ticamente descriptiva de ciertas estadísticas~ Pero d!t

Producción de una firma es tan pequeila que los empresarios no pueden pe.r.

bemos encarar un a pregunta que en mi opinión es mucho más importante,• o

Clbir ninguna .pendlente, el precio es igual al ingreso marginal o sea que

sea, ¿es la teoría de la productividad marginal, en algún modo, explicaU-

la finna cree que su curva de demanda es horizontal. ¿ Qué sucedería en-

,
vo del desarrollo de un sistema economico
capitalista? • S f tenemos una

tonces en el caso de una curva de demanda para la industria completame.!!_

descripción sin explicación, es eso importante Y si as{ es ¿ por qué? • Prt-

te vertical? Cada segmento, sin importar lo pequeilo de esta curva sería

mero veamo~ si tenemos un modelo explicativo.

Ptrfectament.e rígida y no sería posible para cualquier firma expandir su P12.
ducción un mínimo sin que su ingreso cayera a cero o cualquier reducción
en la producción significaría un aumento considerable (quizás infinito) en
el ingreso.

�51
ticos obtenidos.

Claramente cualquier empresario "maximizador de ganancias", sin
importar qué tan tonto fuera, produciría a un costo medio mfriimo en este caso, dado que la inelasticidad perfecta es sólo un caso límite. Aho-

Pienso haber mostra~.9 ..ade'Ol,l~ffiente que el supuesto de comp~

ra una de dos preguntas es la relevante: a). Dadas las cap a cidades de

tencta perfecta requiere además ,supuestos muy restrictivos acerca d 8 la

percepción de los enipresartos, precisamente c3=(Ué tan elástica debe ser la

conducta empresarial para q__ue la :functón de producción agregada sea ace.2

curva de demanda de la industria, · de tal manera que ninguna firma yiera

table, Esto nos lleva a cotr,3.td-erar la segunda de nuestras d O s p O sibles

diferencia entre ingreso marginal y precio? o b) Dada las elasticidades de

condiciones ITlicroeconÓ~i§.ilS q.u:e pueden hacer plausible el u s O de un a

la curva de demanda -que enfrenta la indu~trta, ¿qué tan erróneas . deb·en

función de producctón C9'0 rendimientos constantes a e~cala.

ser las percepciones de ~os empresarios ·¡jara que ~llos se crean que indl
vidualmente no tienen posibilidades de afectar el precio? Es claro que nin-

Como ya ·f~ ,sij.~1 la segunqa posibilidad era que las desviacio-

guna -de estas preguntas puede ser respondida sin caer en ridículas gene-

nes de las condt:ctone-s d.e .c~mpetencta perfecta deben no estar correlaci.Q

ralizaciones acerca de la psicología empresarial.

nadas con resp.ecto al .pro.dueto v a.l uso de factores. Si esto fuera cierto,
entonces la cov.art:an:za -entre producto o uso· de factores y la diferencia E!!,

· De hecho, donde las curvas de demanda que enfrentan las indu,!

tre · producto e ·ingr§&amp;o (medto o marginal) será cero. Para ahorrar tiempo.

trias no son perfectamente elásticas y se insiste en la maximización de g_!

consideraré sola'"'-'nte la relación teórica entre producto· y 1a diferencia e.!l

nancias, se concluiría que la mayoría. de las firmas operarían a un punto

tre ingreso medj~ o/ -marginal .

de rendimientos crecientes o costos decrecientes, esto es, a la izquierda
de punto de costo medio mfnimo. Pero entonces la economía como un to-

Una

do produciría en un punto de rendimientos crecientes, o s ~ a que su pro-

economía •e:Si

ducción homogénea pero de un grado mayor ·que uno y entonces el produc-

ff

~11

prtm~as fórmulas que los estudiantes aprendemos en

ín9reso marginal .: P (1

+ f¡)

to sería sobre agotado; en términos menos pretenciosos, la suma de los
rendimientos de los factores sería mayor que el producto, lo que es ridícu-

donde ? es el precio del producto y n la -elasticidad de demanda que en-

lo y en el largo plazo, imposible. Por esto, uno sólo puede conclufr que

frenta la ftrma. Por facilidad de exposicton,
•
representaremos las diverge]_

el s~puesto de competencia perfecta es en general inconsistente con la

clas ~e competen~ia perfecta por rnedio del "grado de monopolio de Kalecki",

condición ne ce sarta de rendimientos cons!_a ntes para la producción agregada y precisamente por esta inconsistencia no puede ser tomada como una
explicación de las fuerzas económicas que provocan los resultados estad(!

0

sea, la razón entre ingreso ..,edto y marginal, razón que derivándola de

la fórmula de arrtba nos darfa:

�53
minado, as( que una vez más el producto total de la industria es

n.

M •

n + 1

conoci

do, de donde es simple calcular el ;'lúmero de firmas. En •otras palabras,

donde M es el grado de monopolio.

1

cada firma en equilibrio producirá la cantidad en la cual ingreso marginal

Y costo marginal son iguales. Por lo tanto, únicamente en desl!quilibrto no

Esta expresión puede ser escrita en su forma general
M =

t

existe relación entre el tamai'lo de la firma y la elasticidad de la firma.

CD mo:

(n)

Seguramente, no necesito apuntar que la t eor{a neocl ásica de prg_

Recordando conceptos de economía elementales, podemos notar que

N •

d (log
d (log í

y

distribución es una teoría de equilibrio en donde las excepcio-

nes se supone que son el resultado de desequilibrios temporales. Simple-

la elasticidad precio de la demanda puede ser escrita como·
_

ducción

mente no es propio uUlizar una herram1·enta de -•
-áltsis neoclasico
•
cuando

f)

tal uso se basa en la existencia de desequilibrio.

(q)

ya que p = C 1 (q) . Ahcra, -1~ teoría de competencia imperfecta nos dice
Con esto en mente, podemos pasar a exponer una de las altern~

que la elasticidad de demanda varía funcionalmente con el número de firmas produciendo productos competitivos, la independencia funcional entre

Uvas posib!e5 a la productividad

el grado de monopolio y la producción para cada firma en la economía i!!l

fuerza Y amplitud, permítanme exponer en un lenguaje más claro, 1as ra-

plica necesariamente la ausencia de correlación entre el número de firmas

zones económicas (y no las políticas) de por qué creo que la teoría de la

en cada industria en competencia imperfecta y la producción de e ad a i.!l

Pl'Oductividad marg!nal no ayuda mucho en la explicación del problema di,!

dustria. De no ser as{ la media ponderada de los grados de monopolio de

trih.ittvo.

IT'D rg1 nal.

Pero para poder en t 8 n de r su

cada firma, variará sistemáticamente con la media ponderada de las elasticidades de demanda, lo ~ual, variará con la media ponderada de los• P~

La teoría de ta distribución functonal que hemos constderado ha.!

duetos de las industrias. Esta última media es precisamente la Y en nue_!

ta ahor4 , Provtene de un modele muy preciso y matemático que fue desa-

tra función de producción agregada.

rrollado Prirre ro para explicar la conducta y pago de manera individual. Al

CIOnSiderar fenÓrnénos más agregados. uno está forzado a cambiar de mode
El único problema con esto, es que la teoría neoclásica nos dice

lo Y expandir su marco de aplicación. De esta manera st el modelo no e~

que, dados los gustos y la tecnología, el tamai'lo de la firma está deter-

llllce -. nive 1 rrucroeconomico
·
lo que de hecho sucede en la realidad (aun-

l7 Kalecki,

que con cierto grado de abstracción), nosotros razonablemente podemos ª.!

M., "Theory of Economic Dynamics", Monthly Review Press,
New York, 1965.

•

Pirar

que

se presenten inconststenctas al tratar de aplicarlo más amplia-·

�54

55

mente. En cualquier ciencia, esto ha sido una adquisición metodológica
·básica. Es por esta raz~n que considero que las inconsistencias que

he

expuesto ahora, muestran que la teoría neoclásica es simplemente falsa
considerando únicamente su aspecto académico y técnico.

nar Clásica. Esto significa que es asumido ·que existen dos clases d&amp;. ahorrad ores " : aquellos que ahorran de ganancias Y aquellos que ahorran
..
de salarios. Plausiblemente la proporción de ahorros de salarios se supo
11

ne debe ser mas
• ba j a que la de ganancias. Escribiendo
Sw Y Sp para ª.!
tas proporciones, tenemos la identidad de ahorros:

Encontramos muy fácil de criticar la teoría neoclásica de distrthll
ción debido a · las contorsiones y conclusiones, que los neoclásicos tuvi!

(7) S • Sp

P + Sw W

ron que padecer para: hacer que el producto fuera igu~l a la suma de los
ingresos de trabajadores y capitalis:tas. Keynes nunca tuvo este problema

o, dada la condición de equilibrio Y la identidad de distribución:

porque él partió de la premisa de que producto e ingreso son iguales y a
2
partir de allí desarrolló su análisis. Nicholas Kaldor, partiendo del mi!

(Ba) I • S

mo punto se movió por una dirección d'iferente (aunque aún caw1cado de

(Bb) I

"Keynestano

11

).

Estando interesado en el problema de distribución, Kaldot

en su artículo de 'Teorías Alternativas de Distribución

II

empezó con la

= sp p + sw ti -

de la que, dividiendo todo sobre y tenemo&amp;:
(9a)

Sl

1/Y • (Sp - Sw) P/Y + Sw

o:

guiente identidad:

(9b) P/Y
(6) Y • P + W

donde Y es el valor monetario del producto, P la cantidad total de dineio
que va como ganancias y W el fondo monetario de salarios. Para date
nar el equilibrio, Kaldor sigue a Keynes en los conceptos ex-ante y ex·
post de la igualdad entre Inversión y Ahorro.

Sin embargo, él no asume una proporción uniforme de ahorros I!

P)

Sw
Sp - Sw

Esta última ecuación (un simple reacomodo de la ecuación precedente), determina la Parti i
i,
,
..
c pac on de ganancias en el Ingreso Neto. Ecua-

°

cion (9a) fue comprobada por Melvin Redar q i
b
u en
tuvo resultados econométricos tan buenos como los obtenidos por
Solow al ajustar un a función
Cobb-Douglas a datos de series de t
.
lempo, aunque hubo alguna diferencia
en las estadísticas usadas en cada c aso. 3

ra todos en la economía sino la función de ahorros que se puede deno

J/

Kaldor, Nichola,s: Alternat1ve Theortes of Distribution". Revlew of Eco
mic Studies, Num. 23 p. 83-100.

Kaldor ha publicado un número de art1culos
r
sobre este modelo des-

11

de el pri mero que publicó en 1950, cada vez cambiándolo

d
gregan o y cri
.:f Reder, Melvin: "Alternative Theories of Labor's Share en Th
~mic Resources by Abramovltz and others, Stanford Univ~;~\l~cp;~~~
-:;,-:;~e--:,---

f965

,

a

~!

i

�57

mismo tiempo, los irecios relativos de los factores están cambiando, y

56

t1cando su primer trabajo. Las ecuaciones presentadas aqu( son, sin em

estos en equiltbrto según los neoclásicos están determinados ~r l~s ~l".2

bargo, las b~stcas, para todos sus modelos de crecimiento de un sector:

ductivtdades marginales o sea la pendiente o derivada de la fu ne i 6n de
producción, así que deberíamos tener un cambio a través de la función de

He dicho que econométrtcamente, el modelo de distribución d e

producción. también. Con' la ecuación de la función de producci6n, no es ·

Kaldor es tan_bueno como el de la productividad marginal. Para concluír

pestble detenninar qué parte de un cambio en producto es debido a pro-

mi presentación me gustaría apuntar por qué es mejor teóricamente. Pri-

qreso .Y qué parte a cambios en los ¡recios. Adel'(lás, no parece haber ni.!!

mero que todo, por su simplicidad y fundamentos en identidades Y sobre

guna razón , ya sea de ingeniería o _e conómica, para espérar un progreso

una condición de equlllbrio generalmente aceptada

(ex-post: I = S), no

técnico neutral.

tiene las dificultades lógicas de las que hemos discutido con respecto a
Deseo enfatizar que considero importante el .desarrollar. modelos

·1a función de producción.

que expliquen lo más posible, cómo nuestros sistemas económicos trabaSegundo, "evita" el problema de progreso técnico; con relación a e2.

jan actualmente. Nosotros, podemos ver que los modelos neoclásicos pu_!

to seré más esoecífi.co. Entre las propiedades más deseables de la función

den, a lo más, describir estos sistemas y aún entonces no muy bien •. AJ

9~bb-DougÍas es que el progreso técnico puede ser inclu(do de f inido ya

gunos de nosotros estamos interesados en cambiar activamente la estruc-

sea ci&gt;mo "neutral tipo Harrod", "neutral tipo Hicks" o "tipo Solow", sim

tura social, incluyendo las relaciones económicas. En la medida en que

plemente escribiendo la función:

nu_e stros modelos puedan solamente describir, entonces cualquier ca m b1o
l -e(

(1 O) Y - A (t) a Kat L

'""

Esta, de hecho, es la forma usada por Solow. Ajustando esta fu,!!

mayor que ocurra, dejará estos modelos obsoletos y no tendremos idea acer.
ca de los efectos causados por los cambios que propiciemos o promovamos.
Esto es tan verdadero para desarrollo como para revolución.

ción Solow tuvo que asignar 90% del producto aumentando, en un perf~do
de cinruenta años, al progreso técnico. Pero al representar el progreso téc-

Los modelos neoclásicos han tenido un dominio completo sobre la

nico con la variable A (t), una función de tiempo, 1o único que ha hecho

profesión de Economía durante los últimos 80 años. He dedicado hoy casi

es tomar una tendencia. Otra vez, tenemos descripción s In explicac 1ón.
Aún peor, no puede pretenderse aqu( que la iqualdad de los márgenes te n-

todo el tiem po a ellos porque creo que es necesario entender cómo estos
.
modelos de hecho distorsionan nuestra percepción de la economía. Enten-

ga ningún papel. En términos geométricos, el elemento A (t) , significa que

der esto y explicarlo a estudlantes, planificadores y políticos es importan-

la función de producción está continuamente cambiando h a ci a arriba . Al

te. Pero es más 'importante desarrollar alternativas. El trabajo de Kaldor al-

�cual yo alud( en fon,,a ~breve, es obviamente mejor ..fTUe e 1 ne~clá 8'l e o,

"EQUILIBRIO DE UNA PLANTA CRIADORA DE GANADO:
UN MODELO DE OPTIMIZACION.

_pero _no es suficientemente b"ueno_. El modelo de dos secto!es_ que pre--.
senté hace · dos semanas es todavía mejor. Quizás el más pro metedor
•

I

Enrique Barraza Allande*
Estudiante del l Oo. Se!T'estre.

bien concebido, Y difícil de todos, ·es el modelo de Piero Sraffa en su libro "Producción de Bienes por medio de Bienes". 4 Pero estos modelos aún
necesitan mucho desarrollo sobre sus implicaciones antes de aplicarlos

~

Introducción

1

situaciones económicas reales.
Por sus car.act~rísticas topográficas y climatológicas. nuestro paSi algunos de ustedes son puestos fuera del oonocimiento de e!

!s ofrece amplias perspectivas para el incremento y desarrotlo de la produc lt

tos mode_los porque contienen una visión social: la del conflicto y ex i !.
tencia de clases soci_a les

y

~conómicas y porque siguiendo 1 a tradición

-

..

-

'

,

•

cion pecuaria. Segun el Censo AQrícola y Ganadero de 1960, el 49.3% de la
superficie total del país corresponde a áreas con pasto.

clásica más claramente expuesta por John Stu~rt Mill, de que 1 a distrtbu
.

-

ción del Ingreso fun~amentalmente est·á det'erminada por factores institucio5
nales Y no técnicos -entonces en el interés de alguna clase de integridad científica· ustedes deberían también rechazar el análisis neoclásico ya

A pesar ·de la amplia potencialidad ga~adera del pa!s este sector ha
estaab relativamente estancado al resto de los demás sectores de la ecóno: -m!a;::.ya que mientras el producto interno bruto ha crecido en los últimos ai'ios
a una tasa media anual de 6.2%, el incremento del producto ganadero ha sido

que también implica una visi6n polr.tica
y socia1- aunque diferente.
1

de sólo 4 .2%, con lo cual su .participación en el producto total ha venido di!,
Hay mucho por hacer, asf que podemos empezar a mirar al mundo

como es Y no como nµestros modelos nos dicen que es . Es pe r O que

S&lt;ll

unan a nosotros en este trabajo.

mtnüyendo. · tste fenómeno se ha venido ob~erv~ndo a lo largo del desarrollo
histórico de lá eéonom!a mexicana y se puede ver claramente en los datos de
prodücto náetonál por sectores que aparecen en el Cuadro l del apéndice; excepto, para el período 1922-1935 en el que hubo una fuerte recuperación de las
existehetas de ga;ado"diezmadas a consecuencia del movimiento armado, el
valor agregad6"der sector ganadero ha crecido a tasas menores de lo que lo ha
hache 'él producto total. Otro indicador de este estancamiento viene a ser las

.Y

~tuart Mill, John, "Principies of Polittcal Economy", Reprints of Economic
lasstcs, New York, 19.69 . Especialmente Cap. I , II , III y p¡ del libro II.

Este :raoafo~ué'. 2rtseñtad~ como requis,to en e! curso,de Desarrollo Económrco I: y ad&lt;:?:,,~s o;::~vo él _prtm:er !ugar er. 1=l Cor.;::urso ce E¡;s-ayos &lt;ls :a Fact.:!tad ds Econb'rnía"ce Iá-v'.l:L éorrespo::1cite:1te al se,,.,estre Febrero- Junto ae 1970.

�60

61

cabezas de ganado bovino per-cáptta, que en 1930I este cociente era de una
cabeza por cada dos habitantes,

misma relación que existió para el año de.

so productivo y que la asignación de los mismos sea hecha con criterios de
Óptimo económico.

1969.

Muchas razones se han argü(do para explicar dicho estancamiento
como el problema de la sanidad animal, la falta de técnicos especializados,
la inseguridad en la tenencia de la tierra, mala caÍidad de las razas, la carencia de técnicas modernas en la producción, el padecimiento de la fiebre
aftas a en_el año de 194 7 etc. • Sin embargo, ninguna de ellas ni todas a la
vez han podido explicar suficientemente tal punto.

Para que cada unidad criadora de ganado, opere al m4ximo de efl
ciencia posible, es indispensable que tenga el tamaño adecuado a sus carª~
terísticas propias y cuente con los recursos suficientes de todo tipo. Den tro de éstos, consideto que el capital contribuye, en gran medida _en la pro -

ducción. Sin embargo, el nivel de ·capitaÜzación de la ganadería es exces.!_
vamente bajo, al parecer debido a que la gran mayoría de los ganaderos na cionales son pequeños y no cuentan con recursos suficientes para capitali -

El problema que presenta ·esta situación tiene alguna relevancia en
cuanto que la carne constituye un elemento de necesidad básica en la dieta
de la población, y es en nuestro país donde se observa uno de los más bajos
consumos per-cápita de la misma Ner Cuadro 2 del apéndice), incluso se han
previsto fuertes escaceses de la misma para 1970 y 1975 según lo revela un
estudio conjunto realizado por el Banco de México y la Secretaría de Hacienda en 1965 sobre proyecciones de oferta y demanda de productos agropecua:·'""s

zarse con medios propios, por lo que la base de dicha capitalización viene
a ser el financiamiento crediticio, el cual es inadecuado desde el punto de

Vista cuantitativo y cualitativo, ya que al existir en nuestro sistema con -

trol selectivo del crédito por parte de las autoridades monetarias , aún cuan
do éstas exijan a la banca privada mantener en su cartera préstamos destinados a la ganadería, éstos tienden a ser de habilitación o avfo de los que
por motivo-transacción alguna parte de los mismos son mantenidos en forma
de saldo de cuenta de cheques, en lugar de constttuír préstamos refaccion~

rtos.

rtos que son los que principalment_e se necesitan, ya que la forma de produ_s
Todo lo anterior plantea la necesidad de impulsar el desarrollo de
. esta activida~considerándose las tres fases que la constituven, es decir: la
cría, la engorda y la industrialización de productos y sub-productos. Las dos
Últimas actividades relacionadas directamente con el c~nsumo de carne, no
podrán desarrolÍarse suficientemente mientras los ranchos criadores de ganado no incrementen la producción de reses, para lo cual es necesario: tmple mentar políticas adecuadas, que más recursos sean canalizados a este proc~

ctón_requiere de inversiones que sólo pueden ser amortizadas a largo plazo.
Por otra parte aún cuando existen algunos fondos credlttétos::especfücos Pq_
rala ganadería, como los de la Alianza para el Progreso, con característi cas de largo plazo y a baja tasa de interés (hasta 10 años de plazo y 6% de
interés anual), !as condiciones que se exigen para otorgarse son exagera das e irrealistas, tan requisitosas que es raro que el ganadero pueda cum-plirlas y por tanto beneficiarse de dichos fondos.

�62

63
For!Tlular el Último planteamiento, es de.cir la importancia del capl_

tal ~n la producción ganadera y la inadaptación del crédito sin justificación
alguna, constituye tan sólo la afirmación de una hipotésis . Esto me incentivó a intentar desarrollar un modelo de equilibrio para una planta criadora de

Zacatecana. 3. - Mesa Central. 4 •- Región Serrana Guerrerense-Oaxaquei'\a.

5 .- -Región_Central de ·chiapas. 6 .- ~egión Tropical del Golfo. 7 .- Región ·:.. - .
Yucateca. 8 .- Región Tropical del Pacífico.

ganado en la Zona Norte donde se pudiera probar que, en las condiciones de
óptimo económico, la relación del capital con otros factores de la producción
es relativamente alta.

Esto Último exige desde luego llegar a relaciones -

cuantitativas explfcitas de algunas v~riables tales que resistan la prueba
estadística, para lo cual es necesario desarrollar una tar~a de tnvestig~
ción. Sin embargo, en este trabajo tan sólo se presenta el marco teórico de

La forma de producción variará de zona a zona ya que no es lo mis ~
mo producir ganado en la Zona Desértica del Norte, en la que se requiere de varia~ hectáreas para mantener una cabeza de ganado, . a producirlo en la Región Tropical del Golfo dond~ una hectárea es suficiente ·para mantener varias·
cabezas. Pór otra parte la existencia de plagas y o~as _enfei-roedades de los
animales vai:ía también de región a región.

lo que v;ene a ser el equilibrio de la planta.

El problema de financiamiento para las plantas y las condiciones
de crédito existentes, de las cuales en ninguna parte de este trabajo son -tratadas, creo que deben ser abordadas a partir de la situación de equili brio. Sobre ésto es necesario también contar con un marco teórico y elaborar
una investigación que pruebe la dificultad que las plantas tienen de acumular

Pero la división más importante que podemos hacer es desde él pu-nto '
de •vista de los mercados, ya que• en la ganadería mexicana poden,os distinguir
1
un sector de exportactón que corresponde a la Zona·Norte orientado al mercado

.

.

de los Estados Unidos. La exportación es autorizada conjuntar,,ente por la Secretaría de Agricultura y Ganadería y la de Industria y Comercio, y sólo se per_
mlte exportar ganado en pié a los productores nortei'los. Para cot"'probar ésto,

capital.

la Secretaría de .Agricultura canaliza los permisos de exportación a través de La fonna de producción para los ranchos criadores de ganado, va-

las organizaciones de productores: las uniones regionales ganaderas, quienes
previamente han convenido en cuotas específicas con esa Secretaría para desría de acuerdo a la región ganadera donde ésta se localice, la cual a su vez
depe.nde de la situactón del cli"'a y de los suelos, los que condicionan la ecolog{a de una zona y por tanto la naturaleza de los pastos, elemento básl
co en l~ alimentación del ganado. De conformidad con ésto, y siguiendo la
opinión del Sr. Dr. Leonardo Ma::tfn Echeverría en su libro "La Ganadería M~
.
" e l area
,
x.cana,
total de ;,ast:zales e:1 el ;ia:s ;:t:ede se:: clasificada en ocho

zonas fundamentales :

pués dtstrtbuírlas entre sus agremiados. Estas cuotas sólo son para becerros
menores de dos ai\os .• La principal razón que la Secretaría de Agricultura y G_!
nadería arguye al sólo expedir permisos para las uniones ganaderas del

-

norte,·, es porque expedirlos a otras uniones más implicaría llevar a una escacez de carne para el consumo domésti~~.

Sin embargo, antes de - _

1947 _cualquier 9anadero pod!:a exportar antMales a los Estados Unidos, pero
l .-

Rec;ión de! Xc:-te.

2 .-

Reglón

�64
65

a partir de este año, México y los Estados Unidos reconocieron oficialmenI.- TIPO DE PRODUCCION. Rancho de Agostadero

te que nuestra ganadería padecía una epizootia comunmente llamada fiebre:::
aftosa, en tal virtud fue cerrada la frontera para la exportación de ganado en

En este cap(tuto se trata de d~ una descripción general y somera

pié y todos los productos frescos, refrigerados y congelados. A fines de 1954 México quedó definitivamente libre de la fiebre aftosa, aunque se si guieron guardando grandes precauciones, para lo _cual se dividió el país en
dos zonas, la del norte sin ninguna sospecha y que podía comerciar libre •

t l

mente con su ganado y otros productos, y la del sur a la que no se le con,

de la forma de producctón·de una planta típica ~n la zona estudiada; consideré necesario inclufr este capítulo dado que ia construcción del modelo intenta explicar el funcionamiento de la planta, y como en cualesquier expli -

cación de una realidad, fue necesario llegar a cierto grado de abstracción.

cedió autorización para exportar ganado en pié ..
La validez explicativa que el modelo pueda tener estriba por tan La zona norte, por estar orientada a la exportación cuenta con un
"'ercado más amplio y dinámico, el cual hace diferenciactones más específicas en cuanto al producto (diferentes precios por kilo segÚn edad del animal, raza y gordura del mismo), por lo que las plantas localizadas en esta
zona son más hábiles para reaccionar a los incentivos económicos. Esto

úl

to, en que los puntos o cuesttones que deja a un lado, sean relativamente Irrelevantes para explicar tal situación, y en la consistencia lógica de las
abstracciones mismas. Todo lo anterior puede apreciarse sólo si se conoce
un poco acerca de la forma de producir el ganado bovino. Por otra parte, en

el modelo se manejan algunos conceptos que se pueden aclarar conociendo~
cerca de la forma de producción.

timo, junto con alguna información estadística para esta zona, principalme_!l
te la contenida en el Inventario de Recursos Ganaderos para la Zona Norte 1.- El Producto.
realizados por el Centro de Investigaciones y Desarrollo, para el cual se 1~

,

.

vantó información en 605 ranchos ganaderos, motivaron en parte mi decisión
Cualesquier rancho ganadero que esté orientado al mercado, tratará

de diseñar la situación de equilibrio para una planta criadora de ganado lo -.

de satisfacer las necesidades de éste, produciendo · 10 que el mercado pide
calizada en esta región.
a través del sistema de precios, en este caso, kilos de carne donde exi~ ·
ten precios diferenciales por kilo, según edad del anir,,al, gordura y raza del
'nlsmo.

Todo esto, · bajo un mercado competitivo que observa fluctuaciones
.:Ccucas en los precios, según la época del año, es una cue stlón que - resulta interesante explicar, pero que se_ha· ornittdo _a quí por no considerar -

�66
se parte integral de este trabajo.

67
• ➔ c1on cor medio de praderas artificiales , &lt;lado que ésta es una zona desér ttca con escasas preclpitactones pluviales (320 mm. Media anual), y con VA

Resulta pues que el producto de la ganadería son kilos de carne,

riaciones extremas en la temperatura anual, donde resultan tncosteables es-

Yeamos cuáles son los factores que inciden en la producción y aumento de

tas praderas por los altos costos de regadíos y las pocas espectes de zaca-

peso de los animales.

tes que pueden adaptarse . Sin embargo, algunas espectes naturales pueden

1

Introducirse siempre que no necesiten re91d(o, y aún otras pueden tratarse Podemos distinguir dos tipos básicos de factores:

de extinguir con herblctdas.

A.- Condiciones naturales que no son controlables o susceptibles de ser U!

La capacidad nutrtttva de los zacates naturales depende de la va-

dificados por el hombre, como condiciones del clima, reproducción de anilll!

rleuad del mismo y de la compostción del suelo ( fosfatos. minera -

les, morfología del terreno, etc ••

les, proteínas, etc.) • Por otra parte, esta capacidad se ve afectada por la
época del ai\o, ya que en la producción forrajera podemos observar un ciclo:

B.- Condiciones Económicas. Aquéllas que aminoran o reducen al mínimo•

los efectos de las condiciones naturales, mediante transformaciones del H!

Una Primera etapa, de Junio a septiembre·, que coincide con la épg_

bitat del ganado, principalmente capital físico o mediante prácticas de ma-

ca de lluvias donde el zacate reverdece y crece produciendo gran cantidad de

nejo y alimentación impuestos por el productor.

'T!asa verde.

2 .- Condiciones Naturales.

Una segunda etapa, de septiembre a enero, donde el zac~te contL
núa echando zepa pero que ve retrasado su crecimiento por las fuertes hela-

.. w

Aunque resulta difícil establecer una descripción sistemática de•
las mismas , ya que los efectos de algunas de ellas están traslapados Y d

das, Y en ta que parte del zacate se llega a convertir en paja con poco valor
nutrlUvo por las bajas temperaturas.

complementart•s , mencionaré algunas de estas:
l

u~

A.- C3lldad de los Pastos.

Para la zona estudiada, ta funda~ental y !'lás i 'Tlportante fuente
aHr:ient.actón del ganado sen los zacates naturales, se orrite ac;u! l~ a:1rne

•

-:- ·.:eas oe pastt:?ah!S donde la lluvia-.. inferior a: los -400 mms. y sobre to
do muy mal áistrfouída durante e! arlo (en casl la mitad del terrttorto nacio :r.at) la r_esie,nbra no es cosa S9ncilla, en ia gran mayoría de los casos los
costos ae resie,.,bra son vartas veces más altos que el valor de la t1err~" [ng . Y Dr. Martfn H . González. El.ancho Exp. La Camoa.,a I N r P SIG • Chihuahua, Chth.
.
• • • •'

�68
Una tercera etapa, de enero a mayo, que por falta de lluvias y al
tas temperaturas hace que los pastos se calcinen o retracen su crecimiento.
Este período es el más crítico para el productor ya que el pasto es el alimen_
to básico del ganado , por 1-o que en esta época es donde se intesifica la alimef
tai:-i An con,plementaria para mantener las reses .

Este ciclo vegetativo de los pastos está asociado a un proceso n~
tural , sin embargo , cuando se sobre carga de anirnales la planta este ciclo -

; egetativo que puede verse interrumpido en el mes d e novie!T'bre por una fuer69
te helada que seca el zacate Y le deja poco val or nutrtttvo, de novie!T'bre al
oróximo septiembre existirá un problema de se qua.
(

Por otra parte, el ag ua es un elemento primordial en el crecimiento
de los animales, pudiendo distinguir tres fo?T'nas de proveer volúmenes: Agua
Jes naturales, Norias Y 8ordos de captación úawey): cualquiera que sea la -forma, los stocks a disposición del ganado dependen de las precipitaciones

puede verse afectado, llevando a procesos de des forestación de las especies
2
nativas que pueden quedar definitivamente extinguidas.

importando no sólo el t ot a1 d e mms. de precipitación en el aiio, stno tamtién'
de la forma en que estas suceden: un sólo aguacero intenso en tres horas pue
de provocar fuertes comentes que llenen los bordo s d e captacion,
. que suban-

B.- LLuvias.

La importancia que tienen las lluvias en la producción ganadera tl
po rancho de agostadero es básica, ya que la precipitación pluvial está di -

los niveles de los aguajes naturales Y que aumenten los veneros de las nortas
,.,ientras que lluvias débiles Y constantes no provocan tales efectos.

C.- Morfolo9!a del Terreno.

rectamente asociada a la producción forrajera, importando no sólo el cuanturn
de precipitación sino tal'T'bién la distribución intertemporal de l•s misrr.as; paradójicamente puede haber un año de abundantes lluvias en donde exista sequía desde el punto de vista de los ganaderos: imagine'"os lluvias

......

fuertes concentradas en el mes de octubre, el zacate iniciará su ciclo

Ya sean llanuras o terreno quebrado con cañadas,la morfología del
terreno influye en la capacidad del animal para aumentar peso, afecta por un
lado el esfuerzo que el an i mal tiene que hacer para l'l'Ovtlizarse tanto a los a
guajes como a áreas de pastos·. además , en forma Independiente la morfolo -g(a influye en la flexibilidad del animal para resguarda r s e de l as altas tempe

2

"Un pastizal es una unidad complicada y diná'Tlica: sin vegetación, que es realmente la cosecha que vende el ganadero , no hay producción pecuaria. Se desarrolla en armonía con las fuerzas y los factores que for.,,an el medio
ambiente. Si rompemos, aunque sea en una .,,{nlma parte el balance de fuet_
zas contra fuerzas en la naturaleza, se iniciará una serte de cambios y respuestas que pueden durar por varias generaciones", Manejo y Mejoramiento de Pastizales, Ing . y Dr. Mart(n H. González, op. cit ..

raturas . Por otra parte. 1a morfología influye en la forri,ación de comentes -que como se vió determinan las disposiciones de agua para los antmales .

D.- Plagas Y enferr,,edades.

,

�70

He inclu{do Las Plagas, (en ganado bovino Y· animales predadores) ,
dentro de Condiciones Naturales e incontrolables, porque desde el punto de

71

por estos animales.

vista del productor individual, éste no puede hacer nada para erradicarlas, no
es sino a través de campañas sanitarias coordinadas, intensivas y

1T'UY

cost2

Existen por otra parte, en la zona estudiada, animales predadores

sas en toda una región o zona corno pueden extinguirse tales plagas. Para la

del ganado como coyotes, lobos, gatos monteses, que entran en los potreros

zona estudiada podemos mencionar corno plagas en los anil"'ales, la garrapata,

matando las crías •

sama , bruselosis, fiebre carbonosa, septicemia hemorrógica y el gu·s ano ba3
•

1

rrenador que diezma en mucho la producción de kilos de carne en el ganado.

E.- Reproducción.

La existencia de tales plagas y enfermedades desde luego, no significa que
ninguna ·acción individual de los productores por combatirlas no se haga (es -

Hasta ahora hemos visto algunas condiciones naturales que provo--=

evidente que los ganaderos bañan y vacunan a sus ganados) sino que la nec!!_

c an aumento en el peso del ganado, hafaltado menctonar la. principal forma

sidad de emprender tales acciones, es incontrolable para el productor indlvi-

de producir kilos de carne, que es a través de la reproducct6n~ estableceré --

dual.

brevemente alg~as características de la misma.

u

ANIMALES PREDADORES.

Él perí'od·o de reproducción en el ganado bovino es anual, con nueve
meses de gestación.

La invasión de roedores ha llegado a ser un problema sumamente grave en los pastizales de zonas áridas y semiáridas. En más de 45% de los

Una vez nacida la cría, ésta no puede separarse inmediataTT1ente de

predios ganaderos del norte de México se han observado problemas con rata

la vaca sino hasta nueve meses después ya que necesita ser amamantada. A

canguro (depodomys), liebre (lepus), conejo (syluilogos), topos y otros roed,2

proximadamente tres mese.s....después de nacida la cría, la vaca es nuevamen-

res. Estos compiten fuertemente con las reses en el consumo de forrajes. -

te empadrada.

En el estudio agrostológico hecho para el norte de México se estima que una
tercera parte de la producción forrajera de los pastos es consumida o destrufda

Así las vacas durante el año; seis meses están preñadas al mismo
t1eTT1po que amamantan una cría . Hecho el deshaije, tres meses continuan

s.9.

lo preñadas. Efectuados los nacimientos la vaca amamanta al becerro por -3

Según estudio de la FAO en México para el año de 1960 las pérdidas totales
para la ganadería ascend(an a 3500 millones de pesos constituyendo 37 .3%
del valor de la producción ani'Tlal. Sólo las pérdidas de la garrapata ascle,!l
den a 288 millones de pesos por lo que respecta a la producción de carne.

nueve meses, y ya en el tercero es de nuevo empadrada .

�73

72

CUADRO# 1
RESULTADOS DE UNA INVI:STIGACION HECHA UN UN
DE SAN BUENAVENTURA, COAH.
RAHCO

El período de empadre puede ser inducido por el productor mediante
prácticas de manejo de ganado. De igual forma el porciento de parición en 1

el año (vacas paridas) puede inducirse a -través de alta cobertura de toros S.!!,
mentales relativo a las vacas de vientre.

Sin embar.go, aquí las condiciones naturales son mucho más determinantes , en lo que respecta a estos dos sucesos, que las prácticas impue_!

EPOCA DE NACIMIENTO

%

EPOCA DE EMPADRE

Enero-Marzo

14 .1

Abril-Junio

Abril-Junio

66.4

Julio-Septiembre

Julio-Septiembre

14 .2

Octubre-Diciembre

5.3

1

1

i

Octubre-Diciembre
Enero-Marzo

tas por el ganadero.
Un buen manejo de ganado por parte del productor, acorde con este
La época de empadre está asociada directamente a la existencia de
zacate verde y fresco (meses de Julio a septiembre) ya que éste provoca efe_f
tos de "alborotar" al ganado. Por otra parte, los empadres en esta época son

comportamiento natural ' pued e ayudar a hacer más altos 1
os empadres en el período julio-septiembre Y a tenerlos mas
, concentrados, con la ventaja conCQ
mitante de producir becerros con mayor peso al destete.

más convenientes que en cualquier otra, ya que los nacimientos vienen suc.!!_
diendo en el período abril-junio donde las crías no tienen que sufrir los rigo-

..

res del invierno y dan un mayor peso al destete.

Con lo que respecta al porctento de partci'on, se ha dicho que podía
inducirse a ser alto , manteniendo alta cobertura de to ros sementales con res-

4

Una investigación hecha por el Dr . Joel Maltos Romo efectuada en
un rancho en San Buenaventura, Coah. fue encaminada en este sentido; en -PW

pecto a las vacas de Vientre . Sin embargo, esta cobertura no asegura per-se
un alto porciento de par'ción, hay f actores aleatorios Y otros' que inciden en

forma indep-endiente en este porciento.

esa planta vacas de vientre y toros se mantuvieron en los mismos potreros todo el ai\o. Se observó una fuerte concentración de nacimientos en el período
Una buena cobertura que da un alto porctento de partción es un toro .
abril-junio por lo que obviamente se explica que hubo un fuerte empadre en el
pertíodo julio-septiembre del año anterior, la siguiente tabla muestra los resultados.
4

semental por cada diez vacas de vientre. En el citado trabajo del Dr. Maltas
Y para el mis mo rancho, e s t a co bertura dió un 91% de partción en un año normal'

respecto a la sequía
(1968), s 1n em bargo ' el mismo número de vacas de vien.
con la misma cobertura de toros sementales, para el ai\o 1969 que fue un a
~o de sequía dió un 5 7% de partción. Con la sequía las vacas quedan sujetas
-

tre

Joel Maltos Romo, "Algunos factores que afectan la productividad de las vacas de carne en pastoreo", mimeográfiado, I.T.E.S.M •.

a una pobre alimentación durante
~

l1ll!,

per{odo prolongado de tiempo Y difícilmen

-

.

�75

74
te quedan preñadas, sobre todo si están amamantando.

cate una cabeza de ganado. Según un estudio realizado por el Centro de Investigaciones del Desarrollo de la COPERMEX., hecho para seis estados del
norte donde se levantó una muestra de 605 plantas en el año se 1965. Se es-

3 .- Condiciones Económicas.

timó que el 46% de los predios ganaderos requieren de 11 a 20 hectáreas por
Se ha visto como los factores naturales condicionan el crecimiento

.

•. y aumento de peso en el ganado bovino. Falta por considerar la serte de trill\!

'

'

cabeza de ganado mayor, de esta forma los predios son extensivos en tierra
y su cercamiento es necesario bajo un sistema de propiedad privada.

formaciones del Habitat que el productor puede lograr a través de forinación de
capital físico en la planta, y las prácticas en el manejo de ~astizales y del-

Pero el papel más importante de los cercamientos es la división del

ganado que se pueden hacer para aumentar la producción.de kilos de carne que

terreno en potreros, lo cual permite separar el ganado, resguardar en algunas

es la mercancíá de los ganaderos.

épocas ciertas áreas de terreno para protejer los pastos, lograr que ciertas!
reas de zacates sean pastadas por el ganado, controlar el número de cabezas

A.- Formación de Capital.

que hacen uso de los aguajes, etc •.

La importancia que tiene el capital en la producción pecuaria, rela-

.. .

·La importancia de dividir los predios en potreros, con respecto al

tivo a la tierra que es el otro factor importante no se trata de destacar aquí.

aumento en kilos en los animales puede verse en los resultados de una inve~

En el capítulo siguiente donde se presenta una función de producción asocia-

tigación durante siete años en Comstock, Texas, hechas por el Dr. Donald -

da a un problema de programación línea!, se mostrará suficientemente este

Huss. Para una misma área de terreno con el mismo número de animales se-ª

punto~ He querido presentar en esta parte sólo una descripción del tipo de •

verigüó lo siguiente:

5

.

capital requerido y de la relación de éste con el aumento de peso en la res.

1.- Cercos. En una zona desértica o semiárida donde la producción forrajera
por hectárea es muy baja, se requieren varias hectáreas para mantener con Z!

CUADRO -t 2
RESULTADOS DE LA INVESTIGACION EN COMSTOCK TEX.
NUMERO DE
POTREROS

i

5

Tengo fuerte convicción, producto de observación personal de la importan:
cía del capital corno insumo en la producción e intento "testear" esta hi¡&gt;g
tesis cuando determine explícita,,,ente la función de producción.

2
4

INGRESO NETO POR ANIMAL
383.88
521.37
487.88

2 .- Provisiones de Agua para el Ganado. Contar con agua bien distribuída en
los potreros, es complemento -en cualquier agostadero y necesario en cual --

�76
quier terreno, pues aún cuando el pasto sea bueno, si no se cuenta con agu_!

77
ntmales, es también redundante como podre mos ver en el aumento de peso de

jes que estén relativamente cerca de donde pastan los animales éstos pierden

los animales.
energ{as por caminar largas dtstancias; obliga_ndo a veces a que el ganado v_!
ya al aguaje cada tercer día. Para proveer estos volumenes de agua

PS

nece1.- Alimentación Complementaria. La suplementación alimenticia del ganado

sario la construcción de bordos de captación, norias, pilas, abrevaderos, dQ
es necesaria en los meses de invierno y primavera cuando el zacate está se-

tados de motobombas o molinos de viento (papalotes) y algunas veces tiene -

co Y con baja capacidad nutritiva.
que cargarse agua en pipas.
En la suplemen~ación de proteínas se usa principalmente la harino-

3.- Caminos y otras instalaciones. La importancia de efectuar varias opera-

lina de algodón , la energía se proporciona con granos Y forrajes achicalados
ciones en la planta, como el suministro de alimentación, la reparación de m_!

los minerales por medio de concentrados Y aparte la sal.

'

quinaria, las reparaciones de cercados y el transporte del ganado, que tienen
efecto e,n el mejor Habit,at de las reses, y por tanto en su capacidad de aume.n
Según el estudio anteriormente citado, hecho para los seis estados
tar kilos, crean la necesidad de contar con vehículos de tracción y brechas o

del norte, la suplernentación alimenticia del ganado que se observó en los __
caminos bien distribu{dos a través del rancho.

605 predios muestreados fue la siguiente:

Por otra parte, las operaciones de embarque así como las tareas de

..,

CUADRO# 3
SUPLEMENTACION ALIMENTICIA DEL GANADO
EN LAS PLANTAS.

separar, contar y curar a los animales, crea una necesidad de contar con in_!
talaciones y cOtTales· propios para estas actividades. Baste decir que para

...

ALIMENTACION PROPORCIONADA 1 % DE PREDIOS

vender un becerro a la exportación es necesario, bai'larlo, castrarlo, descornado, herrado, inyectarlo y pesarlo. La il"portancia de contar con capital P.!

HARINOLINA

57'.l

ra estos menesteres'. es redundante en el producto que crea el ganadero,, kilos

GRANOS

23.9

de carne.

CONCENTRADOS

24.4

SAL

87.4

OrROS

43.9

B.- Otros Gastos.

La importancia que tiene la asignación de fondos por parte del pro-

ductor encaminados a la álimentaci6n complementaria\ y a la sanidad de los .!

-

2.- Sanidad Animal. La prevension
, de algunas infecciones en el ganado, as{
como la existencia de algunas plagas (la garrapata principalmente) , además _

.
r

l

�78
de algunas enfermedades comunes en el ganado, ·crean la necesidad de que__

79

el productor efectúe gastos encamina~os a mantener sano el ganado.

II.- EQUILIBRIO DE UNA PLANTA CR!AI)ORA DE GANADO.
Un Modelo de Optimización.

Es necesario vacunar anualmente todo ~l hato, ya que un simple •
Lo que he intentado lograr al elaborar este modelo, es mostrar la si

descuido, puede provocar que se desate una epidemia que en pocos días die!

tuación de equilibrio para una planta o rancho ganadero que enfrenta un Set de

me las existenc' as de reses.

precios para sus diferentes productos (diversos tipos de animales, según la~

aunque constituyen un problema fue~e, quizás po~ desconocimiento de sus e-

dad) , determinados por un mercado competitivo como lo es el mercado de la 1
carne en p°ie. El modelo- trata además de determinar el tiempo Óptimo de ve.!l

fectos perniciosos: sólo en muy pocos predios son combatidos, En el mues •

ta, para cada uno de los diferentes tipos de animales según ·1a edad.

El: combate a ~edores y otros animales predadore_s de los pastos,·

treo tantas veces citado, solamente 3. 8% de los ranchos los combaten.
Para poder lograr estas cuestiones, se establece un análisis donde
a través de una función de producción se asocia un problema de optimización
sujeto a restricciones.

.,

Dado que 1a planta no tiene un producto único, ya que se pueden producir machos y hembras de diferentes edades que tienen distintos precios,
además de que parte de las crías son dejadas como insumos necesarios para

...

la producción de períodos siguientes, no se puede construfr una función de producción en términos de insumos físicos solamente (tierra, trabajo y capital) sin considerar el capital comprornetido en forma de stock de animales co_
mo pié de cría. Por otro lado, de alguna forma se tendría que homogenizar el
producto, convirtiendo animales de diferentes edades en términos de animales
de una edad específica que sirviera como patrón de medida.
l

Probar este punto es obviarnente sencillo, basta ver que todos y cada uno de
los productores individualmente, no pueden por sus decisiones afectar los -precios.

�80
Mi intento para encontrar el equilibrio de la planta no va encamin~

81
Por otro lado, en forma independiente se averigua cómo el máximo

do por ese lado. La función de producción no está específicada· para;.un producto en particular: Yo simplemente arguyo qu~ el stock máximo posible de

ingreso anual derivado de la venta de animales de diferentes etlades toman-

animales que se pueden mantener indefinidamente en un rancho, es decir, --

do como dados los precios es también una fun~ión del núm.ero de animales

sin que se inicie un proceso de desforestación y en el largo plazo no sea pq_

que en el año se mantengan en el rancho. Esto se prueba a través de un Pr.Q

sible mantener ganado, es función de los stocks de tierra, capital y trabajo.

blema lineal de maximización del ingreso sujeto a condiciones laterales
I

donde se determina por estratos de edades, cual d~be ser la estructura y
Esta no es una función de producción porque la producción és un - '
flujo {se genera en un período de tiempo),

y no un stock.

composición de los animales que es posible mantener en las plantas, as{ C.Q

, ._ . •
~

-:

mo el tiempo óptimo de venta para los animales, según el estrato de edad. _

... ¡,,.
,

-

. Este es el tercer paso en el análisis.

Para arribar a la función de producción, yo primeramente convierto
los stocks de la función en flujos; y entonces afirmo que el número máximo -

Teniendo ya, como dos relaciones independientes, el costo y el _

de animales que se pueden- mantener en un ai'io, sin que se afecte la cantidad

ingreso, como funciones del número de animales que se mantengan anualmen

de animales que en los siguie_ntes ai'ios se puedan mantener, es detir sin que

te en la planta, es posible averiguar qué cantidad de animales hacen máximo

se inicie ~l proceso de desforestación, es función de las cantidades de tie -

el beneficio para el productor, que es el equilibrio finalmente buscado..3 De-

rra;-y trabajo que se asignen durante el ai'io; aqu( ya se est6n introduciendo

2

flujos.

.

terminando con ésto todas las variables endógenas, comp~metidas en el análJ..
sis, como son: cantidad de animales de cada estrato que se deben mantener.

•

t

cantidad de tierra capital y trabajo que se deben asignar, tiempo óptimo de _
Tomando como parámétros los precios de l_o s factores,

y expresada

ya la función de producción, es posible encontrar una relación donde, el co_!

venta, etc. , Y como corolario el valor de las funciones que dependen de estas variables, como el costo, ingreso neto, línea de expansión, etc ..

to total de los factores es una función de la cantidad de animales que en el
año se mantengan en la planta. Este es el segundo paso que se establece en
el análisis.
2

1.- Supuestos del Modelo.
3

.

Si se está buscando la situación de equilibrio anual ésta debe ser válida P2,
ra cualquier at'io, y por tanto las decisiones de un ai'lo específico, no deben
influir en la determinación del equilibrio de cualquier otro año específico.
Como en el caso de la explotación económica de un bosque, si se estA bus. cando maximizar los beneficios anuales (de todos y cada uno de los años),
no va a talarse todo el bosque en un año.

~e define e~ equilibr~o de la planta como una situación en la que éeterts-part
d~s0 las variables exo~enas a la planta (precio de los factores y de los pro
st _:os), la composicion de las variables endogenas (las que se controlan) _
~ an de tal forma qu_.e siendo una situación estable, se está maximizando ~l
eneficio para el penodo de tiempo de un ai'lo .

--=

�83

82

de obra (vaqueros), ·
irro posible_de anima1es, 1a ti erra, el capital y 1~1 manó
..

Para elaborar el modelo yo..establec{ los •siguientes supuestos:
'

.

lo. - Los requerimientos de insumos para cualquier animal mayor de un año, son los mismos no importando su edad.

•

'

siendo este último un factor que varía .en forma diréctamente proporcional al
número de cabezas que se !T'antengan en la planta.

2o .- Las crías recién nacidas, hasta la edad de un año dependen entera-

.
.
Si suponemos que en la planta el número máximo de cabezas que se

mente de la· vaca y por tanto no requieren de insumos, ya que los i.!l

pueden mantener indefinidamente sin que se sobrecargue de animales el ran.,..

sumos requeridos por la vaca bastan para mantener la cría.

cho de tal forma que en largo plazo se desforeste de pasto y no sea posible

.

'

mantener ganado, es una función no-líneal de los stocks de _tierra Y capital._

1

3o.- Las plantas son criadoras de ganado y por tantQ ellas mismas prod.J!
4

.

Tendremos iá función de producción como:

cen su pro'pio pie de críá.

(e·,T)

f

Simultaneamente ocurriendo que (2) L = a Sp

4o.- Los animales tanto hembras como machos sólo pueden procrear hasta los ocho años de edad.

donde la nomenclatura indica que:
(Sp) es el stock máximo posible de cabezas que se pueden _mantener en la

So. - Todos los nacimientos ocurren en el mes de mayo.

· i:

planta.
.

60 .- Existe competencia perfecta y por tanto el precio de los productos y

.

(C)

es la cantidad de capital medido en unidades monetarias .

(T)

es la cantidad de tierra en hectáreas, homogenizando ésta

el precio de los factores son variables exógenas para el productor.

C0!1

un patrón

de tierra, ya qÚe existen calidades diferenciales desde el punto de vis-

. ...

ta de la producción •
2 .- Construcción del Modelo.

A.- La Función de Stocks•

Tres insumos principalmente intervienen para mantener un stock má!

(L)

es la cantidad de vaqueros· o mano de obra.

(a)

es un cociente que muestra la cantidad de vaqueros necesarios por cada
100 animales . Los vaqueros expresados como un porcentaje de número -

de animal~s.

4

En la muestra varias veces citada, el 97% de los ranchos ganaderos eran criJ
dores de ganado.

La expresión de la función de stocks posibles muestra una forma P.§.
culiar, dado que no es posible· expresar matemáticamente el stock de animales

�85

84
como una función simple de la tierra, el capital y el trabajo. Cada ecuación

des marginales decreclentes para el capital y la tierra, asociando cada una:

repFesenta sucesos matemáticamente independientes (ecuaciones· (l) Y (2) , -

de las curvas de nivel a un stock de anil'T'ales, y por tanto a una cantidad de

pero que en el proceso de producción tal-es sucesos deben estar ocurriendo -

mano de obra (ya que ésta varía en forma directamente proporcional al sto~k

!limultáneamente para que la producción tenga efecto. Dicho en otras pala --

máximo posible de animales), tendremos un~_representación como la de la fl

bras, el stock posible es una función del capital y de la tierra. Y de un ter-

gura No. 2.

cer factor estrictamente complementario a los dos ~rimeros, que es la mano de obra. Por tanto, se puede expresar también la función , corno:

min f (C, L) + (

i ) L,

que representada gráficamente, aparece en la figura No. 1

f(C, T}
.___ _ _ _ _ _ Sr
...__ _ _ _ _ _ Si

e
Figura i 2

~--------So
L
Figura i 1

B. - La Función de Flujos .

Se puede observar en la figura No. l cómo el capital Y la tierra to-

"'"'

m;do~

~~ su conjunto,

son estrictamente complementarios con respecto al tr,2 ·.

Si es conocida la función de stock posible de animales, dependieJ1

bajo, no pudiendo haber sustitución de trabajo por tierra y/o capital. Para --

do de los stocks de tierra, capital y trabajo, como quiera que ésta sea expr_!

cualquier valor de f (C I T) 1 para poder tener asociado a éste , un stock de ani-

sada (ecuaciones (1) y (2) , o ecuación (3) .- Esa misma expresión funcional -

males, es necesario una cantidad de trabajo proporcional a f(C, T).

será la de la función de flujos, o sea la función del número máximo de reses
que anualmente. se pueden mantener en la planta, que en lo,sucesivo nomin~

Podemos también representar gráficamente la función de stock posi-

remos como (R) para ahorrar palabras. Con la salvedad de que ahora se ten-

ble de animales en la forma ortodoxa. Si se hacen supuestos de productivida-

drá asignaciones de tierra, capital y trabajo, por urudad d~ tiempo, donde e_!

�86
87

ta unidad es un año.

e. - Determinación de la Función de Costos .
Esto es as!, dado que, tanto (R), como la función de stock posible,
deben cufT'plir la condición de no exceder á la cantidad límite que origina un

Si e; conocida la función de .reses máxima que se pueden mantener

proceso de _desforestactón. En el caso de stock posible, porque si se excede

en un año sin que se inicie un proceso de desforestación (R),

en términos de

esa cantidad no será posible mantener indefinidat'l'ente ese stock de ganado.

de la cantidad de tierra, capital y mano de obra asignados durante el año:. -

En el caso de (R), porque el equilibrio de un año específÍco no debe afectar el

dados los precios de esto.s tres insumos como: la tasa anual de interés del -

equilibrio de otro año cualquiera, y por tanto el número de cabezas mantenido

rnercado como precio del capital puesto que está expresado en dinero (i), pa

en un año no debe afectar la cantidad posible en el siguiente año.

rala tierra, el precio anual, o renta de la tierra (wt), puesto que está ésta e~
presada en hectáreas I para el trabajo el salario anual de los vaqueros (wi) ,

· Entonces tendremos, la cantidad máxima de animales que se pueden
mantener en un año sin que se lnicie un proceso de desforestación (R), como:

puesto que la mano de obra está expresada en número de trabajadores, es P2.
sible encontrar para cada nivel de (R), el costo mínimo por el pago a los factores necesarios para obtener cada nivel de (R). Esta relación será la función

(4)

R

= f

(C t , T t)

simultáneamente ocurriendo que: (5) Lt = a R

de costos. La figura No . 3 muestra gráficamenfe corno es posible averiguar
el costo mínimo asociado a un nivel de (R). Se presenta ahí la función de -

•.• ~lt&lt;imativamente la expresión:

producción y líneas de isocoste que aumentan de valor si nos rnoverno_s arriba
(6) R •

min f (Ct, Tt)

t

( { ) Lt

donde la nomenclatura nos indica:

...

(Ct) es el capital asignado en el año, medido ·en unidades monetarias.
(Tt ) es la cantidad de tierra asignada en el año, medida en hectáreas, homog,!
nizando ésta con un patrón de tierra, ya que existen calidades diferenci,!
les.
(a)

es el cociente que muestra la cantidad de vaqueros necesarios por cada
100 reses. Los vaqueros expresados como un porcentaje del núrnero de
reses.

(Lt) es el número de vaqueros asignados durante el año para mantener las reses que permaneceran en la planta.

y hacia la derecha. Estas líneas sólo muestran el costo de la tierra y el capital puesto que la cantidad de mano de obra se supone que varía en forma di
rectamente proporcional (R), y por tanto el costo de la mano de obra estará implícitamente asociado a cada curva de nivel. El lugar geométrico de todos
los puntos de tangencia entre las líneas de isocoste y las curvas isocuantas,
nos dará la trayectoria de expansion de la empresa. El productor racional s2.
lamente seleccionará combinaciones de insumos que estén en su línea de expansión, puesto que ese será el nivel rnáximo de (R) que se puede obtener con
un nivel de gasto, o lo que es lo mismo, ese será el nivel mínimo de gasto al
que puede generarse un nivel de (R) .

�89

rendremos:

88

'llinimizar (8)

e- .. iCt

sujeto a

Ro

-

(5) Lt

=

(4)

+

+

WtTt

W1 Lt

f (Ct , Tt}

a

Ro .

resolviendo lo anterior por el mé~odo de La,.,,..ange
,..
, introduc1endo una variable

.

artificial ( ) Y los conocidos multiplicadores resulta·
.
minimizar
(9)

2.. = iCt + Wt Tt + W¡ Lt

_

+ /1,I (Ro
'.
-

f (C

. L,
t, Tt)+~Lt--ªRa}

las condiciones de Primer grado 8leigen que las derivadas parciales con respec .
10

ª (Ct} '

(9-1}

et"·

o'--. l.
e&lt; Ct

(9-2)

(9-4)

Entonces tendre!T'OS de la línea de expansión, uria función de costo

(9-5)

_

1

A, t'c

t-

~ l.

wJ..

~?

w -

"Té

(9-3)

Figura i 3

AJ sean iguales a cero.

(Tt)' (Lt) • ( ~,) Y (

~

-

ce

le

1 f'

/\,

t

-= o
= o

1

t

/\ 2

&lt;1-.i!.
--.-.....- Ro
..,{ Á¡
Lt- -__ a Ro. "'

o

-

o

asociada donde el costo varía de acuerdo al nivel de (R) expresada como:

e

(7)

.....

=

1

En la ecuación (9-1), puesto que

(R}

(f ~ )Y (i) son positivas (7A) es

tarnbién positiva, despejando ésta de (9-1} y de( 9_2}:
(9-1)

¡\r1

-

f

'le

,

(9-2)

A, -

Tcdo lo anterior puede probarse formalmente de la siguiente manera:

~ .W_t
, 1 : . - - •••

ft

/,

_4'i

f,f t '

,;4... f (Ct ,

Ttf ct

Dada la función de animales máximos que se puedan mantener en un año en la·

donde productividad r,,arginal del capital =

planta como:

Pl'Oducttvidad marginal de la tierra

o&lt;, lt
(4)

R

:

f

(Ct , Ttl

simult6neamente ocurriendo que (5) Lt

= a

(i), (wt) y (w1) respectivamente, para minimizar el costo, fijo un nivel de (R),

t Wt'rt t

~•e -

..L.+--

fJ .

i

Wt

c
-¡·
=f
't

R

y teniendo como parámetros los precios del capital, la tierra y el trabajo como

digamos (Ro). Puesto que la ecuación de costo es (8) C • iCt

(9-6)

Wl Lt.

Lo que nos está indicando la ecuación (9-6) ; es que la relación de
Pl'Oducttvldades marginales del capital y la tierra (la tasa técnica de sustitu-

�91

90
ción de los factores), debe ser lgual a la relación-de precios del capital Y la.

o

tierr~, esta.condición debe cumpllrse para minimizar el costo, dado un nivei·

La información contenida en las secciones anteriores, permite de- 6

: .. !, 'f

de (R), int~itivamente se comprueba que esta misma condic16n se curpllrá li

ducir la función de costo.

se quiere maximizar (R) dado un nivel de costo par11 capital Y tierra.

ído por la función de producción (ecuaciones (4) y. (5)), la ecuación de coste

Consideremos el sistema de ecuaciones consttt~

(ecuación (8)) y la función de trayectoria de expans tón (ecuación (10)):
Falta por aclarar un punto, la ecuación total de costo (8), tiene la
parte del costo de capital y tierra (encerrado en un paréntisl.s) Y la parte del

(4) R = f (Ct , Tt)

costo del trabajo. La condición (9-6) nos dice que iHs\lW!Qdlentement~ del

(5) Lt "'

a R

(8) C •

W1 Lt

10,

precio del trabajo (W 1) y por tanto el costo del mtstno &lt;W1
para minimtz•
e1 co Sto ~total
· - ,la tasa técnica de sustitución de los factores ca~ital Y tierra d.!

(10) O '"

+ i Ct +

Wt Tt

g (Ct , Tt)

be ser igual a la relación de precio de los mismos. .E sto está apuntando la estricta complementaridad del trabajo, con el cap.ita! Y la tierra, ya que las
cantidades asignadas de estos dos últimos facto,.es, tales que miniuiicen el
costo, son· independientes del precio del trabajo.

Este sistema de cuatro ecuaciones, con cinco variables ((Ctl, (Ttl,
(Lt), (R), (C)) puede reducirse a una sola ecuación en la que el costo s.e expresa como función explícita del nivel. de (R) , o sea la ecuación (7) que se ª.!1
daba averiguando .

La igualación de la tasa técnica de sustitución con la relación de
precios de los factores como cpndición que minimiza el costo dado un nivel

..

D.- Determinación de la Función de Ingreso.

de (R), y/o maximiza el nivel de (R), dado el coste. Nos da una infinidad de
puntos donde las líneas isocuantas son tangentes a las líneas de isocoste •
El lugar geométrico de estos puntos de tangencia, da la trayectoria de expea
sión de la empresa. El productor raclonal solamente seleccionará combina·
clones de insumos que estén es su línea de expansión. Fon,,almente, la tre-

En esta sección se establecerá las condiciones en las cuales el pr,2
ductor maximiza el ingreso derivado de la venta de animales de diferentes ed~
des. Por otra parte, se muestra como el máximo ingreso es una función de la
cantidad máxima de animales que se pueden mantener durante un año en la
ta sin originar un proceso de des forestación.

yectoria de expansión es una función implícita de (Ci) Y (Ttl:
5

.

Suponemos que las condiciones de segundo grado se están dando, Y que la
tasa técnica de sustituct6n de los factores es deoreeiente.

6

.
El térTJ1ino "función de costo" se usa para denotar el costo expresado como
función de (R). El térrnino "ecuación de costo" se usa para calificar el costo expresado en términos de los niveles de insumos y precios.

�92
Para poder lograr este análisis, consideremos los siguientes hecho~:

93

nivel de (R), que permita ser máximo el ingreso por ventas en un año, stn
lo.- Existen precios diferenciales ~r kilo, según la época del año

que ésto afecte los niveles de ingreso posibles de obtener en los siguientes

ailos, ya que se está buscando una situación estable de equ111brto anual. Si

Y edad del animal.

la planta es criadora de ganado esto sign1 fica que debe ser autosuficiente, en forma
2o.- Los animales van aumentando de peso en el tiempo,

generadora de animales para la venta y autogeneradora de su propio pie de -

cría que se debe Ir renovando, puesto que los animales envejecen,· significa

distinta según la edad·

además que maximizando el ingreso en un año, la planta finalice con una es30

-

•

ara lograr que ocurran
Como la pl anta es criadora de ganado, P

tructura de los animales que se pueden mantener, igual a la que se tenía ini-

d
t durante el año el
las ventas, el Productor compromete uran e .

etando el período, para poder de nuevo en e 1 siguiente año proceder de igual

valor de un hato de reses, el cual varía según la composición

forma y maximizar el ingreso.

del hato.
De acuerdo con lo anterior y considerando el equilibrio en un año

. pueden mantener
si se

(º'
f\111

animales en la planta, Y se
·
d
da
1
año
¿
Cuántos
anirrales
e
ca
,
q uiere maximizar el ingreso por ventas en e
Entonces,

.
ttan hacer las ventas? , ¿ Cuántos aedad se deben mantener, tales que perm
,
d venta
. ?
d dad hay que vender.
, '• Cuál es el tiempo optimo e
:!imales de ca a e
a solucionar en e_!
.
?
Estas son las cuestiones
para e adª estrato de ani!T'ales .•

-

que inicia en mayo del año ·cero y finaliza en mayo del año uno, maximizando

el ingreso al finalizar el año, la estructura del número máximo posible de anJ..
n,ales que se pueden mantener en el rancho, al iniciar el año debe ser tal, que

CUmpla las siguientes condiciones:

la.- Tener una composición que permita hacer ventas que maximicen

ta sección.

el ingreso, considerado éste como la suma de los rnáxi,.,,os va.Aqu{ se presenta un problema semejante al q ue se observaba para
los insumos,

7 se trata de encontrar la estructura Y co"'posición de un cierto

lores de venta descontados (o actualizados) al finalizar el año,
de cada uno de los estratos de animales de diferentes edades,
deduciendo los gastos lncurrtdos en comprometer durante el a-

año se pudieran mante7
,
, i O de animales que en ~n
d i sin afectar
Se buscaba el
~ceso de desforestact:,, a~~ c:~f~tera.
ner sin que sel
sibles de mantener en o
la cantidad de anima es po

n~;!~r:~

ño todo el hato de ganado, que viene a ser la tasa de interés
anual, multiplicada por la suma del valor de los animales ali
nielar el perfodo. Esto es así porque el valor de los animales
var(a en el tle,.,,po (por aumento en kilos que toman lugar y por
las fluctuaciones de los precios) , y hay que decidir en que mQ

�94
95

d uno de los tipos de animales según la edad.
T"ento vender ca a
.
·.•

toros que se necesita para cubrir x vacas, donde b es una constante). Suponemos que un 10% del número de va-

,
de animales igual a la cantidad máxima que
2a.- Tener un numero

cas, es el número de toros rnfninio para lograr un 90% de

se pueden mantener durante el afto en la planta, para que se
parición. Pero no sólo es necesario que los toros seme!l
esté explotando eficientemente la capacidad con que se cue.!!.
tales sean el 10% de las vacas de vientre, sino se quieta.

re que en un momento dado el rancho no se quede sin s~
mentales; éstos no deben estar concentrados en unas -

&amp; e al finalizar el afio la misma co~posición de los
3a .- Q ue se 1-orm

cuantas edades sino que deben estar siehdo renovados,

aniT"ales que está existiendo al iniciarse el ai\o, para que se

t
y por tanto el número de machos debe ser el 10% de las

pi¡eda proceder en el próximo ai\o de la misma forma, Y tam ~

hembras en cada estrato de edad.
bién se pueda maximizar e l intreso, Y así sucesiva"'ente a6c&gt;
con año efectuar el mtsmo proceso, por lo que·
. • (3-1) el número de animales de edad(i) que se dejen dentro· de la planta (qua

be ser al iniciar el ai'lo, la composición y estructura del máximo de animales

al final del ai'lo serán de· edad (i t 1)) igual ~ número de anllllj

que se puedan mantener.

les de edad (1 t

.,

-

Ya establecidas las condiciones, el problema es averiguar ,~cuál d_!

1) que actualmente esté habiendo. (3-2) el

número de animales que al inictar el año son crías recién na-

Continuando, para encontrar la composición el análisis se inicia a
I

cidas (hab{a-rnos supuesto que los animales nacen en mayo) , y

través de un cuadro ilustrativo que aparece en la página siguiente, donde la

que están aleatoriamente dUtribuídos, la mitad machos Y la

primera columna vertical contiene las variables, siendo cada una de ellas -

mitad hembras, debe ser igual al número de animales que

los diferentes tipos de cabezas según la edad, en las que puede estar estru~

vall

a nacer en mayo del ailo 1 ' o sea el porclento de partci6n o-

turado el hato de ganado del qué al inicio del ai'lo, simbólicamente:

latente multiplicado por el número de vacas de vientre que "

X¡

= becerros recién nacidos

xa =

dejan en la planta.

X2

• becerras recién nacidas

X9

X3

• becerros de un año

X1cf

vacas de cuatro ai'los

X4

= becerras de un año

X11•

toros de cinco ar'los

4a.- De acuerdo con una cobertura necesaria para el empadre, el

=

vacas de tr.esai'los
toros de cuatro ai'los

número de toros con respecto a las vacas de vientre, estará

xs = becerros de dos años

dado de acuerdo- a condiciones naturales (bx es el número de,

X5

• becerras de dos años

X¡~

toros de seis años

X7

=toros de tres ai'los

X¡4:

vacas de sets años

X¡2= vacas de cinco ar'los

�96

- e -

X1s •
X16 =
,.

toros de ocho años

X1a

,.

vacas de ocho años

r

.,J" ..

l&gt;&lt;',;j

~ I&gt;&lt;~

¿- -:N ;, ~ -:U'
1

1

1

1

,-...
~

nl

1

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l&gt;&lt;m

................

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',;j - -1( -

"-

m - o-~~~~~~~

p.p.p.p.p.p.,p.,p.p.,

l&gt;&lt;T

vacas de siete años

Xl 7

~ • ',;j • U' - ~ - r- -

- T - N -

toros de siete años

nl00

l&gt;&lt;O'

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0

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.........

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K,-

.........

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I&gt;&lt;~ I&gt;&lt;,- I&gt;&lt;~ I&gt;&lt;~
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11""
~•.---r
nl,- c,J,- nl,- nl,- p.,
p.,

1

1

1

1

La primera columna horizontal contiene las mismas variables además de las ventas, y se pone para representar el flujo que habrá de la composición inicial de los ani"'ales (para cada una de las variables) a sus dos
Ol

alternatlvas únicas posibles, quedarse dentro de la planta o mandarse al --

nl

+&gt;

1'l

:

mercado, stmbólicamente una (a1) representa el porciento de la variable O(i)
que dejamos dentro de la planta, por lo que obviamente si no hay muertes, (1 -

a i) será el porciento que se venda.

11

~

"'

...l&gt;&lt;_
....+---t-+--+-~-4----1--+--+-'--..J,.____, l21---t---t--+--i---'--.....I

~

~

1-4

o

P,

~
.,
o

8

o

1/l

&lt;11

Como al finalizar el año va a ,haber parición, las variables (Xg),

1-4

~

H

(X10 ) , (X12), (X14), OC16l, que representan vacas de vientre, generan crías,

la mitad machos y la mitad hembras como un 90% de las vacas que se dejen

..

-

en la planta.

Las (

a il van desde las crías hasta los animales de ocho años de

edad; se deben incluir las crías puesto que una parte de ellas ( (a i) y (a 2))
al finalizar el año, se dejaran en la planta y otra parte ( (l - a1) y (l - az)) se
mandaran al mercado. Excluye los animales de ocho años porque durante el
año estos animales no podrán ya procrear y por tanto la totalidad de ellos se
vende al "'ercago como anir,,ales de deshecho.

Por otro lado, si a los ltems de la última columna, que representan
~

I&gt;&lt;

�el número de animales de diferentes estratos de edad que son vendidos
(l-a1)

Xi ), los multiplicamos por;

97

los máximos valores de vent~ por animal

actualizados al final del afio, de cada urio de los estratos de animales de diferentes edades (P' 1), la suma de estos resultados nos dará el ingreso por ve_!!
tas actualizado al fin de ai'io , al que hay que deducirle el gasto de haber comprometido durante el ai'io, el valor del hato de reses del que partimos al inicio del
ai'io, es decir, el costo alternativo de los fondos CO!T"promettdos en el valor -del hato de reses ne ce sartas para poder efectuarlas ventas , este gasto será..igual,
a la tasa de interés anual multiplicada por el valor del hato al inicio del ai'io, sien

do éste Último igual a la suma de las cantidades de animales de cada estrato,
multiplicadas, por, el valor por animal de cada estrato al iniciar el período.

De esta forma el ingreso queda computado a mayo del ai'io uno, puel.
to que, por un lado las ventas no importando cuando ocurran se actualizan a
mayo uno, y la deducción que se hace de los gastos de mantener el hato que
permite hacer posible las ventas, se calculan para todo el año.

-

Para determinar el valor por animal, de cada estrato , tanto al ini--

ciar el período (P1), como el valor máximo de venta. actualizado al finalizar
el ai'io de cada uno de los diferentes estratos (Pi). Procederemos de la stguie.!l
te forma:

Puesto que las variaciones durante el año , del precio por kilo para
8

cada uno de los. estratos es conocido, y los animales de acuerdo con condiHabíamos dicho que el niercado era competitivo, entonces los precios son un
parámetro, y si no se conocen los precios futuros al menos se puede contar
con un Set de precios esperados observando el comportamiento secular.

�98
, o b.servan un aumento de peso
ciones
naturales de crecimiento Y ashnUacion,
en el tie!'l'lpO, .e ntonces e1 valor del animal a partir de mayo del año cero Y ha_!
ta mayo d e l año uno puede ser conocido,multiplicando el precio por kilo para
cada uno de los tipos de animales según estrato de edad por el peso esperadc

99
crías, si se mantienen en la planta todo el aI'io se amamantarán de la vaca,

pero pueden separarse de ésta sin rnortr siete meses después de nacidas, lu_!·
go

la posibilidad de venderlas será de octubre en adelante. Por consecuen -

en cada época del ai'lo , As{ tendremos el valor de cada estrato de animales,

cia la posibilidad de venta para las vacas será también de octubre en adelaq_

como una función del tie!'l'lpo •

te. Para los toros , se ha dicho en el capítulo anterior que cubren a las va-cas tres meses después de que ocurren los nacimientos, por lo que según es-

La figura No. 4 representa una curva hipótetica de.valor de un ani·

te modelo será necesarto mantenerlos hasta septiembre pera que nuevos nac1

mal de edad (i) , en el período de mayo cero (Mo) a mayo del ai'lo uno (M1),

mientos tomen lugar en mayo del ill'io uno. Por tanto, la posibilidad de venta

representado por la curva más gruesa.

para los toros será desde septiembre del aI'io cero hasta mayo del ailo uno.

.

.

Ya restringido -el período posible de venta para las crías (X¡ y Xz),
para las vacas OCa, X10 ••.X¡a), y para los toros (X7, X10 •• .X17). Hay que
encontrar a lo largo de la línea que representa el valor de los animales en el
tiempo . la fecha de venta que maximice el valor actualizado de ésta a mayo
del ai'lo uno. Esto se puede averiguar insertando un mapa de curvas de inte-

o•t r---- - -

-

rés compuesto en la representación gráfica del valor del IJlimal en función del
tiempo.

-lt
, de la curva gruesa con el eje de las ordenadas nos
La interseccion
da el valor del animal al iniciar el período (Pi) ·

Cada curva de:tnterés compues.to ( o !so-valor presente), que parte
de un valor al iniciar el aI'io (la intersecctón con el eje de los ordenados), representa cómo ese valor va ca.,,biando en el tiempo de acuerdo a la expresión
conocida (l - 1) t, donde (t) es el número de períodos considerados, y ú) es

Para averiguar el máximo valor de venta para los animales de edad
(i) actualizado al final del ai'lo, es necesario primero establecer el período

P.2

sible de venta para los animales de cada ed ad , Y a que se tienen restricciones
· supone funciona el mod e l o: se dijo que las
impuestas por la forma en que se

la tasa de interés definida para un período. Por la teoría nosotros sab emos
que sl s~ conoce la tasa de interés anual de mercado, es posible encontrar la

�100
9
tasa de interés equivalente, para cualquier período de tiempo que escojamos.

101

dé el máxirno valor; éste será el obtenido por el corte con el doble eje dere-Considerando la dimensión tiempo en ténninos de un aoo, podremos hacer períodos de tiempo tan cortos

COTT'O

querá11'.'os

(½ a~o ,.; 00

año;

~

cho de las ordenadas, de aquella curva de interés compuesto tangente a la

año, donde

m + oo), y entonces encontrar la tasa de interés equivalente para ese período.

Si el período de tiempo considerado es 1 afio y la m ➔ oo, tendremos la tasa
m

de interés tnstant6nea equivalente. Puesta de esta forma la tasa de interés ,

curva del valor de los anlMales, representado en la figura No. 4 por (P' 1).
Quedando simultáneamente deterininada la fech~ óptima de venta para los an!.
ll!ales de esa edad , que viene siendo (ti) en la figura No. 4 que la tangencia
de las curvas de valor por una curva d e interes
, compuesto está en el punto (P).

entonces será posible encontrar, cómo un valor de que partimos en detenninado
momento, colocado a esa tasa de interés compuesto, va aumentando en el tieJll
po, considerado el tiempo como una variable continua. Esto es lo que indica
cada curva de interés compuesto.

A partir de la representación de los ingresos de venta en la tabla de

la página

98 ya conocidas las

(P1) y las P' 1) , para un nivel de (R) digamos

(Ro), las condiciones que maximizan el ingreso deducido el gasto del hato de

ganado comprometido , se puede reducir a un problema l!neal de .rnaximlzaci'on
Según la representación del valor de los animales como función del

sujeto a condiciones laterales.

tietT'po, para cada fecha tendremos asociado un valor de venta, el cual puede
ser actualizado a mayo del año uno, ya que en cada punto de la curva de va-

Donde la función objetiva sería:

lor pasará una curva de interés compuesto. Moviendonos a la derecha de es18

tos puntos a lo largo de la curva de interés hasta mayo del año uno , tendremos

~ X17P'¡7 t X10 P'10- 1 (.:EXiPil
(.-:

el valor de venta actualizado a esa fecha, representado en la figura No. 4 por
el corte de esas curvas de interés cotT'puesto con el doble eje derecho de las

'

las condiciones laterales a que estaría sujeto la función objetivo serían las
•19utentes:

ordenadas.
18

:E'_

Entre todos los valores de venta actualizados, existirá uno que nos·

L•

X¡
X2
X3

82
83
84

X1

Condic. (2) •

3

a¡

Por ejemplo para determinar la tasa de interés mensual, si nosotros conocemos la tasa anual de interés, digal"OS 10%, significa que el valor de un peso
colocado a esa tasa al termtno de un año dará 1.1 pesos, que debe ser igual
a $1. 00 coloc~a a tasa de interés mensual (in), en 12 períodos, entonces tendrer,,os : de donde puede ser conocido (im).

- Ro

Xi

X4
-

--

X3
= X4
X5
X5

as
ª6
a7
ª8

X5
X5
X7
X9

•
==
ª

X7
X9
X9
X¡o

8 13 X¡3 = X15
ag X9 • Xu
8 10 X10 = X12 814 X¡4 • X16
Cond.
X¡7 (3-1)
ª11 xu = X13 a¡5 X¡5
8 12 X12 = X14 ª16 Xl6
X¡9

X2 • · 9 (as Xa t ª10 X10 t ª12 X12 + a¡4 X¡4

.

+

816 X16) Cond.
(3-2)

�102

,.
•

X¡
X3
X5
X7

=

=

.1x2
.l){.i
• lXG
.1X8

=

X9
X11
X13
X¡5"

=

.lX10
. lX¡z
. lX14.
. lX15

103

X¡7 • Xl8

-:2* ~

Cond. (4)

~

Ro

Sujet-a a:
De las condiciones laterales de a¡ x 1 = X3, a2 x •
2

x4

· demos expresar las (a1) en términos de (Xi), a saber x "" x
a =
1
3
2
.
X¡ ,
Y en general cualquier X1 - =

X¡

; .• , ~

x

4
x;...

2ilil.

sustituirlas en la función objetivo y en lu
Xi
.
.
. condiciones (3-2), para así dejar el problema en térmtno_s de las (Xs) que es
el vector a solucionar en esta parte del análisis. Reescribiendo la función

- blXl • bzXz - b3"3 - b4X4 ••• b¡7X¡7 - b1aX1a
•X¡-Xz-X3-X4-X5-X6-X7 ••••X¡7X10

- Xz •

. 9 (X¡o - X12 - X14 - X16 - X¡9)

X¡

= t!Xz

X3

= .1X4 X7 = .1Xa X11 = .lX¡2 X¡5 = •.1X¡5

X5 •

,1X6

Xg •

.1X10 . X¡3

= .lX¡4 X¡7 • .lX¡a

Ese proble_ma de maxtmización .!12 es un problema típico que resuel

~
0

Jetivo ya en términos de las (Xs) de los precios y de la tasa de interés, y las

va la teoría de "programación líneal", ya que el teorema básico de la progra-

condiciones laterales también en términos de la (Xs). El problema vendrá a

mación l!ne·a1 dice que la solución de un problema, será una solución básica

ser:

(á:ctible: es decir (m-n) valorés de las variables tomaran valor .cero, donde m
es el número de variables del problema y n es el número dé restricciones no
12

) P'i +x17P'17 -t P' 18
•I

redundantes. Esto es así porque se exige que las · X1 ~

-L( ~

sujeto a:

i. :. 1

problema se exige que las (Xs) sean estrictamente mayore·s que cero, enton10
ces no habrá soluciones básicas,
pero sí una solución al problema.

"

....

Xt

L&gt;-1

O, pero a nuestro

= Ro Cond.(2) .X1tX2 = .9(aaXa t X12 t X¡4 +X15 t X1a) Cond.
De la misma forma que para un nivel (Ro) del número máxill'O de an.!_

(3-2)

males que se pueden mantener anuarmente en la planta, solucionando el pro-X¡

a

.1X2

X7 =

X3

=

.1X4

X9
X11

X-5

=

. lX5

:1x8

X13

=

. lX¡4

•

.DC¡o

X15

=

• lX¡5

--

• lX12

X¡7

•

.1Xl8

blema líneal de maximización encontramos una _única solución y con esto un
Cond. · (4)

nivel de ingreso: para cualquier otro nivel (R-¡), (R2), (R3), etc. tendremos~
saciado un ingreso máximo de ventas . Entonces será posible expresar una ecuación, en la que el ingreso es una func•ón del nivel de (R), a saber:

· Puesto que se conocen las (P' 1), las P1l.. y la tasa de interés anual,
efectuando algunas_multiplicaciones se puede reducir aun más la expresión
del problema como:

(11)

I

=

~

(R)

10
Por solución básica de un problen,a se entiende que (m-n) valores de las
(m) tomen valor cero.
·

�104
105

E.- Maximización del Beneficio.

ma, que siendo una situación estable se est
á maximizando el beneficio para
el período de tiempo de un año.
La determinación de la función de costo así como la de ingreso, C.Q

mo dos funciones independientes, ambas expresadas en función del máximo
de animales que se pueden mantener en la planta; y ambas definidas para el
período de uñ año. Permite establecer la función de beneficio anual (ir) en
términos de (R):

(12)

Íf

=

-e- (R)

Si suponemos que el objetivo primordial del productor.es maximizar
el beneficio anual; para lograr esto: las condiciones exigen que:
(condición de primer grado), y

&gt;

dtr

-2

d'(U"\T'"

=- O

O (condición de segundo grado)

dr
entonces tendremos:

~

"
~

(12-1)

d,r
dR

(12-2)

d2f
dR

= -él (R) -

't

,,

-

::

-e-

(R)

~'(FJ

cp''

.o

~

(R)

&gt;

o.

Encontrando el nivel de (R) que maximiza el beneficio anual arribamos al punto final. del análisis, ya que el objetivo del mismo era averiguar el
equilibrio de la planta definido éste como una situación en la que, Cetertsparibus, las variables exógenas a la planta (precios d&lt;: los factores y de los
productos), la composición de las variables endógenas, en este caso: nivel
de (R), composlclón de (R), fecha de venta para cada tipo ae animales según
la edad,

y

cantidades asignadas de tterra, capital

y

trabajo, están de tal for-

�lOS b

Cuadro 1
PROOUCTO BRUTO IN'l'l!!RNO

Hillonea de peaoa de 1950

....
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P'UENTEi Banco de M.!xico, Departamento de
Estudio• !conómicoa, Producto Nacional

NOTAS 1

Bruto, ReviaiOn de las estimaciones para loa anos
1919-1949,
diciembre 17 de 1964, periodo 1950-19661 Banco de
~xico, D•partamento de Estudios Económicos, Eatad!aticas de
Produce ion Nacional
1950-1966, 22 de -febrero de 1967. 1967 Preliminar.
1' Datos no dis1;&gt;0nibles.
11 Corresponde al periodo 1903-!910.

�105 e

Cuadro 2.

CONSUMO PER CAPITA DE CARNE. PROMEDIO 1961-65 Y !.Nt!!. 1363--67
P.US

Proaedio

1961-65 1963 1964
Lbs.

..................
239
...........
233
212
...............
...............
200
.......... 167

Uru¡uay
luna Zelanda
Australia
Ar¡entina
Estados Unidos
Prancia
In¡laterra ••••••••••••••
Canadá ••••••••••••••••••
Para¡uay •••·•···••··•••·
Austria

................. 143
U5
140

134
.................
121
ilemania 0cc •.•••••• ••••• 120
.................
114
...
. .....~·--- .......... 114
Dina..ma..
106
................. 103

Bél¡ica
Suiza --~~:.-"

t,:! ~ - r..· .... • • • • • • • • • • • 114
Irlanda
Su~~ !.e.- .-... •..•.••••••.••••
Checoeslovaauia. -.,.,, •••••• 100

ileaania Orie:lt~-: _ ••.•.••

-- ..... ......
...............
................

n:"•--·
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- ..
Polonia

- - • --... _,,.~'!:. -: •••••••
~---- ...... ,
Rep. Africa d ·.:'i;__ 1r ••••••

Joruega • •
Finlandia
Bulgaria

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Italia ..................
Chile ...................
Grecia ..................
O'SSR

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..................
...............
Espaaa ••••••••••••••••••

Colo11bia
Brasil
Venezuela

Yu.o ala via , •••••••••••••
Portugal•••••••··••••••·

....................

léxico ......•...........

Perú
Felipinaa ·••••••••••••••
Japón•••••••··•••·•·••··

99
86
82
79
79
78
69
66
57
55
55
55
53
50

47
44

43
39
35
28
13

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240

217
217
169
143
14-9
140
122
119
121
119
111
106
106
101
101
97
84

82
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78
78
64

69
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51
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56
53
50
51
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42
39
38
29
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Lbs.

238
237
219
170
175
144-

143
145
127
122
123
112
118
113
110
105
101
100
85
81
76
80
82

70
59
61
52
58
55
53
52
51
41
42
39
36
31
14

1965 1966 1957
l ba.

259
230
209
179
167
151
140
147
137
121
123
118
116
111
116
102
102
105
84

86
78

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43
37
35
36
20

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�106

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GonzálezRancho
H. Martín'
Dr. M~,nLe¡oCy
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El propósito de este trabajo es encontrar el beneficio que sé deriva de las
prácticas de laboratorio en las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería Mecá-

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Primer Seminario so re ª
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(Mimeografiado).

universi!ario es mayor que la de un no egresado, y que la diferencia de ·produ..s.
tividades se refleja en la diferencia de ingresos. Puesto qu_e las prácticas de

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EmpacadorasT.I.F., 197

º·

FactorPS gue Afectan la Productivid ad .:le las
Maltas Romo Joel, Algunoso st ~ .. México· Instituto Tecnol6g1co Y de
Vacas
de Superiores
Cam~ en · ~ e ~~e
Estudios
' on; errey , !9.69. (Mimeografiado).
Problemas de Optimización. México: Unlver,
Sáenz Qutroga Eladio, InLg ._,
Facultad de Economía, 196 7.
sidad de Nuevo eon.

-

laboratorio contribuyen a la formación del estudiante, parece lógico ~firmar que
una parte de los beriefictos que la sociedad recibe al aumen~arse la productividad del trabajo es atribuible a aquéllas y otra parte a las clases teórtcas. Las
ventajas o desventajas de separar los benef'cios en estos dos componentes no
son discutidos aquí, y el hacerlo obedece solamente al intento de cumplir en la
mejor for"'a Posible con la asignactón de un trabajo de curso .
Por otra parte, para que la soctedad se benef1 cte con el aumento de produ..s.

.

tividad del trabajo de un universitario, debe incurrir en los costos de su educ2,_
ción. .El cociente beneficio-costo, es un indicador del beneficio neto que' recL,
be la sociedad . Si se conoce el costo de las prácticas de laboratorio, _y el beneficio atribuible a las ll'ismas, es posible entonces conocer el índice B/C.

*

.

Este trabajo fue presentado como requisito para el curso de Desarrollo Econó-, _
mlco II y adernás obtuvo el segundo lugar en et Concurso de Ensayos de la F~
cultad de Economía de la UNL correspondiente al semestre Febrero-Junio de 1970.

�108

109
Las páginas que siguen, tienen la intención de llegar al mdice mencton~

do, para que su conocin,iento siara,de gu(a a los proyectos de inversión en ~
ducación.
El marco general-de este trabajo es un est~dio de Presupuesto por Progr~

I.

LAS CARRERAS DE INGENIERIA CIVIL E INGENIERIA MECANICA
EN EL CONTEXTO DEMOGRAFICO REGIONAL Y UNIVERSITARIO.

A. Las Ingenierías. ,

La población. q,ue nos interesa estudiar e_s aquella que oscila entre los 18

mas para la Universidad de Nuevo León. Como es conocido, la base de la -

y 24 años, y que pertenece- ·a1 _Area Metropolitana de Monterrey, ya que -

técnica del _Presupuesto por Programas esta constttuída por proyectos evalua~

es esta población la que acude en mayor proporción a los centros educa--

dos en forma correcta.

tivos de nivel superior.

Por lo que respecta a los laboratorios de Ingeniería Civil e Ingeniería M~
cántca, su evaluación requirió del análisis de tres elementos importantes: la

Cuadro 1:

población estudiantil (seéción I), los costos (sección Il) y los beneficios
(sección IU).

Población total de 18-24 años

Año

Totales.

1940

28.586

1945

39 .164

1950

53.555

1955

72. 347

1960

.87.821

1964

118.902

Incrementos
. 39.37
~35
.35

l

-

1

.22

Fuente~ César Rang_e l Guzm~n, Nivel y formación de los recursos humanos
e~ ~l Are a Metropolitana de Monterrey Monterrey, UNL, 1967 •

-!

El Cuadro 1 revela un incremento quinquenal que va desde un 39%, en el qutnqu~nio 1940-45, a un 35%, en el de 1955-60.

�l 10

111
Lo que es importante, es el hecho que se revela al confrontar los Cuadros 1 y

.

•

e·tl ad ro,2::.. Proyección de población 20-24 años.

Incrementos

Totales

Año

piada, reciben im¡trucción superior es cada vez .mayor. Son notables los incr!!_

!

• ·1965

85. 631

•,

1970

111.526

1975

136 ..954

1980

184 •.350
-

-

1

3. Podemos apreciar que la proporción de personas que teniendo la edad apr.g

.30

mentes entre los años de 1945 y 1955 .

.22

En relación a las carreras de Ingeniería, incluyendo en ellas Ingeniería Civil,

.35

Ingeniería Mecánica-Eléctrica, lngenier{a Química e Ingeniería Mecáni~a Administrativa , encontramos que entre 1940 y 1965, los estudiantes de esta rama

-·

se han multiplicado por 4 7 .1, (Cuadro 5).

el

Fuente: Romeo Madrtgal, Pr,ecctón demográfica para
Area
Metropolttana de Monterrey. no pu~licado.) CIE, UNL.

Cuadro 4: Proyección de población de estudiantes de nivel superior

Nño

Por otro lado, los incrementos de la proyección de la pobl~ctón de· 20 a 24 aftos, para 1965-80, Cuadro 2, son un poco menores.
·Esto es consistente con lo anterior, ya que la influencia del cre-

Totales

1970

16.300

1$7'S

26.480

1;}8,0

cimiento de la base de la pirámide de ~dades es stgnlftcattva, al

38.630

Incrementos
.62
.46

-

no incluir la población entre 18 y 20 aiios.

'"..

Ctt~dro 5: Población de estudiantes
de Ingeniería.*
--

..

Cuadro 3· Población de estudiantes en nivel superior.*

Año

Totales.

Año.

-

-

633

1940

.64

-

·1945

l.G43

1950

2.645

1955

.

Incrementos.

-

7.786

1964

1 O • 377

t

l940

60

194S

193
1,

'1,53

1950

l~Sa

l95S

l .484

.79

1960

2 . 598

.35

1965

2.890

4.328

1960

i

Totales

795

Incrementos
2 .21

3 .11
.86

• 74
.ll

"' Incluye. Ing. Civil, Ing. Mecánica, Eléctrica, Ing. Química e Ingeniería
Mecánica Administrativa.
*Los d~tos. de este cuadro y fós ~e los slmilares stgulentes, tn:
e luyen a la UNL, ITESM Untverstdad Labasttda y Modelo de •
Enseñanza.
·
Fuente: César Rangel Guzmán. op cit.

Fuente: lb{d.

�112

tos mayores incrementos los observamos entre 1940 y 1950. Sin embar•

•

J

go, en loa aftoa mú rectentea, los incrementos han sido mucho menores.

113
En cuanto a los· planes de estudio de esta carrera en el ITESM, entre

N_ó

tese el incremento de solo un 11'1 entre 19~0-65.
Es pues un hecho C00Cluyente, teniendo en cuenta los datos antes me.!_l

ctonar:tos, que la proporciÓn de estudiants de Ingeniería es cada vez más baja
en relación a todos los estudiantes de nivel superior. Esto se debe a la creación de nuevas can-eras que han tenido una mayor aceptación en el mercado de

los años de 196 O- 70, se observan cambios tanto de tipo cualitativo como cu&lt;ll!
Utativo. As{, en 196 O, de un total de asist~ncias por semana de 285, 78 co-rrespondían a los laboratorios. En 1970, el número total de asistencias des-cendió considerablemente, a 175 de las cuales 53 corresponden a laboratorios.
La carrera además, se acortó a nueve semestres.

trabajo. Obsérvense por ejemplo las gráficas de la Fig. l, en las que se comparan las carreras del grupo econór,,ico con las del grupo de Ingeniería.
No nos parece muy justificable la proyección que se ha hecho de la P.2.

Sin embargo, en la Universidad de Nuevo León se conservan los diez
semestres. De un total de 2_62 asistencias por semana, 51 corresponden a 1~
boratortos. El cuadro No. 7 resume los datos anteriores.

blactón de estudiantes de Ingeniería en un estudio reciente, (Gua~ 6). Sobre
todo teniendo en cuenta la declinación tan marcada que se observaba desde -

Cuadro 7: Comparación de los planes de estudio de Ingeniería Civil.
(1) Clases Teóricas

1955 (Cuadro 5) •

.

Cuadro 6 • Proyección de estudiantes de Ingeniería.

-

Aro

Totales

1970

5. 100

1975

8. 250

1980

J.2. 040

Incrementos

(2)Laboratorios

(3) Total

(2)/ (3) ·

ITESM,196 0

207

78

285

.27

ITESM ,1970

122

53

175

.30

UNL

211

51

262

.19

.46
.62

Las características que se estudiaron en las estadísticas del grupo de Ingen~
rías en general, se agudizan más para el caso de Ingeniería Civil. En reali-

Fuente: Ibid.

dad las bajas tasas de aumento que exhiben las estadísticas del primero en -

B. La carrera de Ingeniería Civil.

años recientes, son debidas a los bajos aumentos de la segunda. Aun más,

Entre las carreras de Ingeniería, la de Ingeniería Civil es en México, qu_!

zá, la más antigüa, Y Junta con Las de Medicina Y Leyes, una de las más tradicionales también.

en el quinquenio 1960-65, la población de estudiantes de Ingeniería Civil decreció en un 20%. Y de 777 en 1960. llegó a caer a 406 en 1962.

�114

..

115

En et puadro 8 se cmcentran los datos relativos a la población total

Cuadro 9: Población de estudiantes de Ingeniería Civil, UNL .
Mo

Totales

22

19~5

494

1941

29

1966

528

1942

46

1967

599

1943

61

1968

687

1944

64

1969

639

1945

81

1946

126

194 7

138

1948

18 1

1949

204

1950

271

1951

313

1952

318

1953

334

1954

381

1955

400

1956

466

195 7

484

1958

452

Se presenta también el cuadro No • 9, con los datos de la población estudian-

1959

422

til de la Facultad de Igenierfa Civil de la UNL. Para ésta el incremento protn~

1960

399

dio quinquenal entre 19S0 y 1969 es de .24.

1961

367

1962

409

1963

416

1964

443

de estudiant~s de Ingeniería Civil de 1940 a 1965 con una proyección de 1965 ·, ••
-~
-- - - - ----.
a 1~80. De nu~ se pone en evtdenct~ la falta de conststencia en la proyec:

Mo
1940

ctón.

'

-

-·-

--

Cuadro 8: Población y proyección del total de estudiantes de Ingeniería Civil.
Mo
1940

Totales

Proyección

'

Incrementos

Incrementos
Proyección.

34

Totales

Fuente: Investigación directa.

2 . 14

---

1945
1950
1955

119 ·

-

2.28

·390
734

.

.

.88
.

• 06
19-60

777
. 20

1965

647

1.090
.41

1970

L540

1.540
.56

L,75

2.410
.42

lS80

-

3 .450

-Fuente: César Rangel Guzmán. Op- Cit.

I

- --

.

�ll6
La misma tasa de • 24 corresponde a los totales de Ingeniería Ctvf! a -

117

partir de 1950, como promedio de los incrementos quinquenales excluyendo la

Otro trabajo similar proyectó la matrícula inicial para Ingeniería Ci--

proyección. ( Cuadro 8 ) •

.:-o
,

Sin embargo, para todas las Ingenter{as, la tasa de incrernento prome-

dio quinquenal desde 1950, es de • 5 7.

594 alumnos para los años de 1975 Y 1980 respectivamente. (1) vil en 623 Y
. 1980 . 2 020 alumnos aproxima~
•-"a que la UNL tendría para
' ,
De aqu{ se deducui
_
mente.

las proyecciones lineales que se han efectuado en estudios anteriores. Se-

h mas proyectado Teniendo en cuenta l o dicho hasta este momento, e
.
il
de
la
UNL
con
un
inr{
e la facultad de Inlgenie a elv
l , ero de alumnos d
e num
do , sta corno un máximo.
e to quinquenal prom edto del . 30, consideran e
í
cre"' n
l de todas las Ingeniar as Es decir se ha proyectado a una tasa menor que a

gún una de ellas (la del cuadro No. 8), la población total de estudiantes de

(. 5 7)

Ingeniería Civil llegará a 3,450 hacia 1980. Con la absorctón promedio de --

En numeros absolutos ésto supondría:

Nuestro objetivo es saber con cuantos alumnos contará la Facultad de
Ingeniería Civil hacta 1980.
Por las razones antes expuestas, no podernos confiar totalmente en --

pero mayor que las existentes para Ingeniería Civil (. 24) .

• 64, que revela el Cuadro 10, la Facultad de Ingeniería Civil tendría 2,218 -Año

alumnos para 1980. Esto no nos parece factible.

Proyección adoptada
Cuadro 10: Absorción de estudiantes de Ingeniería Civil.
Mo

Totales

1940

34

1945

-

1g50
1955
1960
1965

119
390
734
777

647

Incrementos
2 .14
2.28
.88
.06
-.20

1969

Fuente: Cuadros anteriores.

UNL

Incrementos

22
81
271
400
399
528
639

2.68
2.34
.47

-.02
·.32
.21

.,

Número de Alumnols

1975

820

1 1980

l , 060

,1

Proyecciones rechazadas -'

2 .218

2 .020

Absorción
.64
.68
.67
.54
. 51
. 81

C Análisis evaluativo Y proyecttvo de la oferta de mano
.
L ,
Monterrey, ITESM'
de obra a ntvel educativo en el Estad o de Nuevo eon ·

U) Kawas Grtvellis,

1966.

�119
Puede verse que los incrementos en los primeros años son bastante elevados,

118

e.

pero descendentes. La proyección parece un poco alta también, sin embargo

La carrera de Ingeniería Mecánica.
La carrera de Ingeniería Mecánica es re altivamente nueva y se ha mez_....

es admisible como un máximo.
· Para la UNL, el Cuadro 12 revela claramente la suspensión de la ca-·

ciado en divers~s formas con otras disciplinas académicas •. En Monterrey hemos tenido las siguientes variantes: Ingeniería Mecánica Eléctrica (IME), Ingeniería Mecánica Administrativa (IMA) , e 1!1geniería Mecánica (IM) • La .UNL

rrera IM, en el decremento de- .53, correspondiente a 1960.
Cuadro 12: Población de IMA en la UNL.

suspendió la carrera de IM a partir de 1961, en cambio empezó la de IMA en -

Año
1955

1964. La de IME se sigue impartiendo desde 1956. Los últimos alumnos de IM

1960

114

egresaron en 1964, año en el que se empezó la de 1MA.

1965 .

53

IMA entonces vino a sustituir a IM. Por ésto, y porque· las estad{sticas de que disponemos siempre lo hari hecho, nosotros vamos a considerar Ílfil

Totales
103

Inbrementos
.10.
-.53
'

1.90

1969

15 3

Fuente: Directa. Incluye IM.

damentalmente dos carreras·para la facultad de la UNL, la de IME y la de IMA.

Lo que es importante para efecto de nuestra proyección es el Cuadro 13. Aceptando la proyección general del Cuadro 11 y tomando la absoración -

1. Ingeniería· Mecánica Administrativa.

promedio de la UNL estamos en condiciones de conocer la p_oblación hacia
El Cuadro 11 incluye la población total y una proyección de IMA.

Cuadro i3: Absorciónde IMA en la UNL.
Año
Totales
UNL

Cuadro 11: Población y proyección IMA (IM)
Año

Totales

1950

5

Incrementos

Proyeccton

Incrementos

-

192

1960

334

1964
..

431

.

-

103

.53

114

.34

l. 3

1965

431

53

.12

Al)sorci,~n promedio: . 33
Fuente de: Cuadros anteriores .
430

.39
C ua d ro 14 : Proveccion IMA para la UNL

600
.55

¡
1

930

--·--

1980

192
~

334

1970
-- ... _
1975

...

1960

.29
1965

1955

Absorción

.

·37 .4
1955

1975 y 1980 en la misma.

.43
1 .340

Fuente: César Rangel, Op. Ctt . .
Incluye alumnos del ITESM y de la UNL.

Año
19 75

Totales
306

1980
442
Fuente: Ib{d. ·

�120
,
2 •· Ingentería Mecánica Electrtca

121
con la absoración promedio de • 61 nuestra proyección sería:

En la misma forma que en el caso de IMA, se presentan a continuación
los Cu~s l5, 16 y 17 para obtener la proyección d.e la población de IME en
1975 y 1980.

Cuadro 17: Proyección de población !ME para la UNL.
Año
)975
1980

Totales
2.820
3.506

Fuente: Cuadros antertores.

euadro 15 :
Año

Población y proyección IME.
Incrementos Proyección
Totales

1950

162

1955

327

19~0

1242

1964

l. 54 7

.
Increl'l'entos
II .- LOS LABORATORIOS •

1.0

A. INGENIERIA CIVIL, UNL.

2.8

:'

Actualmente se cuenta con un equipo de laboratorios caoacitado para

.24

impartir prácticas en Comportamiento de Materiales, Tecnología de Concreto,

1

1

2.590

'

1970

4 .370

j¡975

.69

Terrestres, Análisis experimental de esfuer-~os, Fotoelasticidad, Geología

.4 8

y otros, correspondientes al plan de estudios, tanto de materias regulares c,2.

6. 510

1

1980

Mecánica de suelos, Ingeniería Sanitaria ( con sus ramas), Hid_ráulica, Vías

mo de materias optativas .

Fuente: César Rangel , Op Clt.

El valor global del inventario en equipo ha sido estimado en: $1 •·sao,

Incluye alurnnos del ITESM y de UNL.

000. 00. Por otro lado el costo de mantenhdento asciende a: $722,000. 00 -~uadro 16· Población IME en la 'CJNL Y absorción

-

Año
1960
1965
1969

Totales
l. 242
l. 54 7

um ·

Incrementos

747
952

z-. 075

.27
-

-

anuales , desglo sados en materiales: $198,000.00 y personal: $524,000.00.
Absorción
.60

La capacidad actual del edificio que l:rontiene los laboratorios resulta
insuficiente. Se han tenido que ocupar cinco aulas de clase por este motivo .

. 62

l. 2

El edificio principal aloja la mayor parte del equipo y era antes un museo de
!

Fuente: Investigación directa.
Aunque las tasas de aumento quinquenal que se utlllzan en el Cuadro
15 para la proyección no son muy desproporcionadas, esta proyección lleva a números absolutos demasiado grandes. La consideración de factores tales

geología.
- Teniendo en cuenta las aulas ya mencionadas, la superficie es de -900m 2 y el valor de la construcción se ha estimado en: $630.000.00.
No se repota equipo que resulta suptfrfluo, o que no se utilice por

como saturación de la carrera, aparición de nuevas profesiones, o la simple

falta de personal o de conocimientos adecuados, por otro lado, tampoco es -

limitación de capacidad, aconsejan una reducción. De acuerdo con ésto Y

importante el renglón de equipo inutilizado por obsolescencia o detertoro.

�122

Se espera equipo por valorde: $480.000. 00 ' el cual será instalado

123

so ' del presente a ño• De la. cifra anterior, $300,000.00 corresen el transcur
·d
la Universidad.
den a una investigación especial que ha sido encarga a a
pon
,
h alicitado la inves
Dicha inversión cerrera, por cuenta de la Instttuclon. que a s
. . -

Sin embargo La Dirección de la Facultad se encarga de pagar el personal técni-

ttgación.

co de los laboratorios. Además, ciertos gastos corrientes corren por cuenta -

et'

Probablemente en el presente afio, también se, lntcie la construc on
d

. cuyo costo ascenderá
n edificio para laboratorios
, a: $1'200.000.00. In--

e u
adicional será de:$ 3'0Q0.000.00.
d e l mobiliario, el valor del equipo
cluyen
d 1980 El
,
ubrir las necesidades hacia el .año e
.
Esta inversión bastara para e
• $594 000. 00
costo de los materiales utilizados anualmente será enton~es de.
,

°

y el del personal de.. $1'336 •- 088.00 ' anuales también.

,

Las cifras anteriores se han caneentracio a continuacion:
.
INVERSION ACTUAL:
Equipo
Terreno
Edificio
Costo de funcion.2
miento anual.
Materiales
Personal

-

resultan ser: $260,000.00 anuales.

La administración financiera es algo compleja. Por un lado los suel- · .
dos de los maestros, provienen directamente•de la Tesorería de la Universidad.

del propio departamento de laboratorios.
En cuanto los ingresos anuales que se reciben por servicios a las In
dustrias, no todos son reinvertidos en los laboratorios. Una buen~ parte de ellos es utilizada por la Dirección para C!,lbrir otras necesidades de la Facul-tad.
La coordinación académica se establece a través de todos los niveles
de la jerarquía: La Dirección, un conjunto de Departamentos, entre los cuales
se encuentran el Departamento de Laboratorios, y un conjunto de secciones --

1'800.000.00
180,000
~30,000.00

·ºº

dentro de cada Departamento.
El Jefe de laboratorios estima que la importancia que tienen las prácticas de laboratorio en la carrera es aproximadamente del 30%. Si nos guiásemos

198,000.00
524,000.00

por el plan de estudios, para obtener la ponderación que existe entre las ho-ras de clase teórica y las de laboratorios, encontramos que de un total de ---

INVERSIONAL ADICIONAL: (1980)
262 horas a la semana, 51 son de laboratorio, o sea casi el 20%. (Véase el --

Equipo
Edificio
Terreno

3'480,000.00
l' 200,000.00
630,000.00

Costo de runcion2.
miento anual.
594,000.00
Materiales
l' 336,088.00
Personal

Cuadro 7) . Los profesores editan manuales de laboratorio apropiados para c2_
da curs0.
B. INGENIERIA MECANICA ELECTRICA, UNL.
Ha sido indispensable tomar en cuenta las inversiones y costos de -

Las• Investigaciones que se llevan a cabo a solicitud de Industrias --

los laboratorios de esta facultad en dos partes. Los correspondientes a Inge-

proporcionan un ingreso bruto de: $500, 000 • 00 anuales . Deduciendo los --

niería Mecánica, y los de Ingeniería Eléctrica. De hecho, actualmente forman

costos directamente atribuibles a tales investigaciones, los ingresos netos

dos departamentos separados, con características peculiares cada uno de ---

�124
.
.
; ellos. La dirección de la Facultad tiene dos Secretarías, la Secretaría AdministraUva y la Secretaría Técnica. De ésta última se derivan el Departamento

El Cuadro 19 concentra algunos datos de la sección

125

r.

de Ingeniería Mecánica, el Departamento_ de Ingeniería Eléctrica y el DepartaCuadro 19: Población IME e IMA en la UNL
meñto de Adtninistración. Los laboratorios constituyen a su vez~iones den-

tro de Mecánica y de Eléctrica.
En el plan de estudios, IMA e IME poseen una área común: mecánica,
y materias específicas en admtntstración y electricidad respectivamente. Por
la naturaleza de los estudios, IME tiene más horas a la semana dedicadas a los laboratorios.
El Cuadro 18 presenta las características fundamentales del plan de -

Mo

(1) IMA

(2) IME

(3) Total

1960
1965
, 1969

1 14
53
15 3

747
952
2 .075

861
l .005
2.228

(l)_/4
(3)

(2)1,_
(3)

.13
.052
.069

.87
.948
Q11

i
Promedios

.084

.916

La ponderación más simple atribuiría a IMA el 8.4% del costo de laboratorios de Mecánica, Y el 91. 6% de los mismos a IME. Pero creemos que es

estudios de cada carrera.
necesario hacer una distinción entre costos fijos y costos variables.

Cuadro 18: horas por semana de IMA e IME, UNL.
(!)Clases Teórtcas 2)Laboratortos*
286
271

IME
IMA

50
32

(3)Total
336
303

Lab. Lab.
Mee. Elec.
20
.14 30
3
29
.10

&lt;;X(3)

.
1

1

Concretamente , daremos una proporción de 20% y 80% de ·l os costos fijos a IMA e IME respectivamente , distribuyendo los costos variables en la fo_¡:
ma mencionada • El Juicio acerca de las proporciones de los costos fijos está
basado en el mínimo de inversión en equipo requerido para las prácticas de la-

*No incluye dibujos.
El problema que se nos plantea es entonces la asignación de los cos-

boratorio, independiente,.,..ente del número de alumnos que se beneficia de ellos.
En cuanto a los laboratorios de Eléctrica, en rigor todos deben ser atri-

tos de laboratorios entre dos carreras distintas con planes de estudio distintos

-

también.
Por lo que respecta al plan de estudios en el área de Laboratorios de
Mecánica ambas participan con partes iguales aproximadamente (30 IME, 29

bufdos a IME, ya que IMA participa marginalrnente en ellos. El edificio actual
ocupa una área de cerca de 2, 000 m2 correspondiendo 60% a los laboratorio s
de Mecánica Y 40% a los de Eléctrica, aproximadamente.
Se nos proporcionó un costo global por materiales de $70 , 000.00, sin

lMA).

Sin embargo el número de alumnos de cada carrera difiere notablemen-

incluir servicios. En el inventario de equipo, se incluyen aparatos que actu~
mente no están en servicio y cuyo valor de mercado ha sido difícil estipular,

te. Así, es necesario hacer una ponderación de costos según el número de -por, rotivo de su obsolesencia .
alumnos.

En el renglón de personal, también ha sido necesaria una imputación ,
Por el valor del trabajo de los profesores.
Actualmente se construye el nuevo edificio de laboratorios , con dos --

�z

126 la de mecanica
,
alas,
Y la d e e l'e ctrica. El área total que ocupa es de 3'
2 350m,
.

Personal

, i ca 1 ' 800m2yaladeEléctrical,550m. La- . .
correspondiendo a la de Mecan
i 'n Y los
inverso
. costos adicionales hacia 1975 se presentan también a continlJ!

127'
842.548

INVERSION HACIA 1975: Laboratorios de Electricidad

ción.
INVERSION ACTUAL: Laboratorios de Mecánica

Equipo

l' 724 . 000

Edificio

1'567.587

Equipo

993.000

Terreno

314 .900

Edificio

900.000

Instalaciones

627 .031

Terreno

240. 000.

Costo de funcionamiento anual:

Costo de funcionamiento anual:
Materiales

. 66 .600

Personal

421 .274

Materiales

132. 000

Personal

757.672

En general, el personal de los laboratorios es pagado conjunta mente INVERSION ACTUAL: Laboratorios de .pectrtctdad
Equipo

862.000

Edificio

600.000

Terreno

100.000

Costo de funeionamiento anual:
Materiales

-

Personal

44.000
3:Z8.836

INVERSION HACIA 1975: Laboratorios de Mecánica

por la Tesorería de la Universidad y por la Dirección de la Facultad. Los materiales se financ!an en parte con los ingresos que tienen los mismos laborat_Q
rios, por investigaciones a las industrias. Dichos ingresos apenas alcanzan
la cifra de: $18,000.00 anuales.
Una buena parte de la inversión, se debe también al Patronato pro-Laboratorios de la UNL.
La coordinación académica se establece a los niveles de Secciones y
Departamentos. Además, y sobre todo en los semestres más recientes, se editan cada semestre manuales de prácticas de laboratorios, los cuales son

Equipo

1'986.000

Edificio

1'767.704

Terreno

355 .100

Los alumnos pagan una cuota especial por concepto de: Biblioteca --

Instalaciones

707.077

(20%}, Deportes, (20%} y Laboratorios (60%}, consistente en $260. 00 al nue-

Costo de Funcionamiento anual:
Materiales

199. 800

Personal

842 .548

vendtdos a los alumnos a precio de costo.

vo ingreso y $50.00 semestrales. Lo cual significa: $85.20 anuales para laboratorios.

�128

.: m.- EVALUACION

.

1
Consecuentamente ambas variables, el número de alumnos y el ava n2c9e

.
A.-UN M&lt;X&gt;ELO PARA LOS COS'l'OI Y LOS DIGRESOS.
Las ca&amp;:lll(:teritttcaa que ~senta.la -..al:u.aci.Ón de los laboratorios co.

.

. ; parte tntegrante de ,:.._ sistema ~ . bllD hecho necesaria una exposi-

ct~ "Pt'ffi&amp; acarea del método que se ha aonsideraclo apropiado para intentar .

técnico, son a su vez función del tiempo. La primera, por su dependencia del
creci_:niento de!T'ográfico, sobre todo; la segunda, _por las razones expuestas .
En lenguaje mate"'ático, ésto supondría:

e .. r

dicha. enluactón. Se ha tenido en cuenta • el problema en general, por lo que

l. Costos.
El ·costo de los laboratoros no parece ser una función lineal con res-pecto al tiempo. El adelanto técnico es muy rápido en nuestros. días e impone
un crectmtento geométrico en los costos de mantener un equipo de prácticas de laboratorio apropiado.

Una organización establecida desde 1958 en los E. U. por la Ford Fou.!!
dation, para financiar las inversiones en los laboratorios de los centros educativos cte ese país, expresa la opinión siguiente:
"Facilities should be more sensitively designed to the new needs of -

....

Donde:

/¡)

(2)

c .. Costo total: N• Número de alumnos: t ! tiempo

Si lo que nos interesa es el costo por alumno, entonces:
C/N=- H (t)

(3)

La relación número de alumnos y tiempo ya ha sido efectuada, al me-nos para el año 19 80. Así la relación funcional (2) es conocida.
Por las razones arriba mencionadas, la relación (3) se ha expresado
en una ecuación exponencial:
At
c -Be

(4 )

Donde: c • C/ N ; A, B • constantes f e• 2. 71828
En la ~ig. 2 puede apreciarse la limitación de una ecuación lineal.

educat:ion 1n a period of rapid-ineed revolutionary change in instruction and -

Además de no adaptarse a la celeridad del progreso técnico, dicha ecuación --

social conditions." (1)

cortaría el eje t, indicando costos nulos o negativos en los años pasados que

Por un lado sabemos que el costo de labora~orios es una ·función del número _de alumnos. Al aumentar la cantidad de alumnos, se necesitan edificios mayores, personal adicional, rnateriales, etc.
Sin embargo, el costo de laboratorios tiene una relación muy estrecha

.¡

pero

N • G (t)

el tMtodo expuesto a continuaci6n puede ser aplicado en casos similares, con

la.s limttactones con las que ha Sido hecho para el caso presente .

(N, t)

tatr1bién con el tienipo, por el _desarrollo de la ténica.

no están muy próximos a los años para los cuales se tiene los datos.
Con la función de costo por alumno (4) y una vez obtenidos los parámi
tros BY A, es posible obtener el costo de un año dado, o de un grupo de ellos,
alterando la variable tiempo, t.
Por otra parte, los estudiantes pasan por la universidad como un flujo

(1) Educattonal Facilities Laboratories, 1970.

constante. Si calculásernos el costo de laboratorios para un periodo de 5 años

Véase también: Fellner W. "Trends in the activittes generatlng technological
progress" A.E. R. Marzo 1970. Apéndice~- p . 25.

v.gr. entre 1955 Y 1960, ese costo no puede ser atribuíble en su totalidad a los
egresados al final del periodo, 1960 . Ta,.,,btén participaron en él los alurnnos

�·os en los af\os intermedios, 19 SG , 19S7 • 1958 y 1959 •
egresados e tngresaa
odo de s ato• debe Mf dlvt- · .
1 mno de un peri
·
Más bien, el costo por a u .
L.LLl• 1 UDII..,.
...-~- direCtll'NMe lttiauw
d{do entre S p4ra O bt ener el costo apro.... , m ·

1 30

~

nerac1ón •
.•
ablt lol ooatoa de 1-1:lar&amp;~
St ,, COAOCtffM ~ •x~tud fUOC\
n ,.,
ttndr(a,,iot Hte probl•ma d• ldenttfleadÓ •
ra c:ada ai\o de l• carreta, no
bal ua&amp; tmputactbo et. Y
desgraciadamente lat cilt$ ' . ae rnanajan en forma glo

131
Puede verse que los alumnos ingrHados en 1956, participan aproxtmad,1
mente con 4/25 del costo total, los tngrHadoa en 1957, con 3/25, etc. En - - •
igual forma, los alumnos egresados en 1'955, con V25, etc. Los alumnos que
tienen mayor participación son los ingresados en 1955, con 5/25 ::. Vs. Por ésto hemos dicho que el costo total de un periodo de cinco anos habría que dividirlo entre 5 para obtener aproximadamente el costo para la generación.
Un cálculo más sencillo y flexible, conducente en esencta al mismo -

.fa dé exceao de arbittartedad.
.
cualquter tipo pecar
arte~ proporctonalmenSu~~lendo que los costos de laboratorio se rep
bl

alumnos egresados en 1960. En la misma forma, el costo de 1S58 se atribuiría

. al\os de la carrera. ·1.a F!g. 3 ilustraría nuestro pro e
te entre los diferentes

a los egresados en 1961, etc. Es decir, el costo de laboratorios para los egre-

ma.

sados en el año es el costQ del año n-3, y representa un costo proll'edto.

resultado, es tomar el costo de laboratorios para el ailo 195 7 y atrtbulrlo a los

2. Ingresos . .

Los ingresos (sueldos)de los alumnos egresados se tomarán en cuenta
- Costo
por
Alumno

5

5

para calcular el numerador del Índice de beneficio-costo.

"

4

4

En esta forma, supondremos que esos Ingresos son equiparables a la
prod ucttvidad marginal del trabajo.

'

3

3

'1

~

w

Los datos de ingreso, se tomarán de un trabajo aún no publicado de Osear Frías. ( 1).

i
Mos

1955

1956

1957

1958

1959

,
Fig 3: Re~rH@ntación grafica
del costo de laboratorios de los al\os 1955-59.. ta el costo total por a l umno para cada al\o,
Cad a columna. represen
,
rOII dentro de las subdivisiones, corres pond en al
1955, 1~!6 , etc, Lósnume
d-

, eros en diagonal, de Izquierda a , ea-no de lo carrera. Um, ~ecil.lei'\cta de nurn
. t r l a "ruta" d&amp; una generaci6n: As { ' la generacton
re, cha, no1 perrnitlr!a Hc¡U

. los núrrleros ""ás marcados.
1955 -59 está ,re1muent1t~II Cdr

Es necesario restar del ingreso promedio de la profesión, el Ingreso
promedio de la población en el Area Urbana de Monterrey, y al resultado de esta diferencia, aplicarle un factor para obtener la parte correspondiente a los laboratorios.
(1) Osear Frías Mendoza. Los Ingresos de las profes tones universitarias ...
- UNL, M0nterrey

�. 131

..

Es aec...io seats del tngreao pmllledlo de la profesi6n, el tngreso

p1omecbo de la poblactón en el Area Urbana de Monterrey, y al resultado de es~

ta dUeralda, aplicarle un f~r para o~ener la parte correspondiente a los la-

133
COSTOS ANUALES: 1970
Costo de oportunidad de
la inversión.
·

261,000

Depreciación;

bofatorto• •
Concretamente loa beneficios serm calc::ulados por medlo de la fórmu-

Equipo

90.000

Edificio

15. 750

la stgulente:
B•(s-i)f

Donde:-•• ingrdo promedio de la profesián
l • tngrea:, promedio de la poblacl6n

Materiales

198. 000

Personal

524.000

Total

l '078. 750

e

· f • factor de participación de los laboratorios
En cuanto

a los costos:

e•

Menos utilidades brutas

500.000

Total

578 750

1 .

(c/p+ df)

Donde: e. costo por alumno obtenido confoq,,e a lo expues
to en· el inciso anterior.

Costo por alumno: 5 78. 750/639 = 905. 7l

p• productividad de la carrera

:\'.anos cuota especial por alumno

d• costo de oportunidad, por los ingresos que se

70 .00
835 . 71

de1an de percibtr durante la carrera.

-

La productlvtdad, al

ser "'8t\OI' que uno, tncrementa los costos.

Se re

ftere al cociente: número de alumnos egresados sobre número de alumnos ingr~
sados. Ea pues un índice de deserct6n esC?lar. ( l )

INVERSION TOTAL: 1980
Equi po actual depreciado
Equipo adicional

B. Ingeniería Civtl.
l. Costos
Con base en la secct6n II se han obtenido los sigutentea datos para el

900.000
3, 480,000

Total
Edificio actual depreciado
Edlflcio adicional

c'1culo de los costos anuales correspondientes a los afias 1970 y 1980 .
Total
Terreno actual
( l ) Clisar Ranc¡el Guzmán. Op cit.
Terreno adicional
Total

4 '380. 000
473.000
1 '200 .000
1'673.000
180.000
630.000
6'863.000

�135
134
COS!O ANUAL: 1980

Aplicando logaritmos:

Cost&lt;&gt; de opcrtun~dad

de la tnventón,

686.000

Oepre-cta~tón:

219.000 ·

tqu!pO

46 .125

tdtffcto

594.000

Matert.tlet

?erscmH

l '336.088

Total

!·a's1.zi 3
1'000.000

Menos utilidad bruta

l' 881.213

Total -

Costo por alumno: 1'881, 213Íl, 060

1,774.73

Menos cuota especial por alumno -

70.00
1,704, 7J

Total .

ln (c / e ) • A (t - t )
1 2
1. 2
De donde

·

A• ln (c / e ) / (t - t )

l
2
.Por otro lado, s-1:
c ..

1

2

(5)

sJ\

1
B • ·e / eAt¡
1

(6) .

Para el caso de Ingeniería Civil:
t al970•Año0
l
t • 1980• Año 10

2
e ,. 835. 71
1
e .. 1.704.73
2
Aplicando la ecuación (5)
A•ln (835 .. 71/1. 704. 73) /1970 - 1980
A•ln .48/-10

Con los costos por alumno para estos dos años, podeTT1os obtener
los parámetros A y B de la ecuactón exponcial a la que se aludió en el inciso
anterior.

Interpolando para encontrar el ln exacto:
A • - . 7379 /

-10 • .07379

Aplicando la ecuación (6)
Recordando la ecuación ( 4 )·
C•

Be

• 835.71

At
Esta:nos ahora en condtctones de conocer e, el costo por alumno ·_

El malabarismo ai4ctbr6ieo para conocer A y B ur(a:
J

Dividiendo ambo8:
e1 /

. B• 835.71/eA(O)

ez • eAti / eAtz .. eA(t1-'.:t2',

para cualquter año t.
Ca835.71 e.07379t

(7)

Puesto que nuestro interés especial, es el período comprendido entre los años de 1940 y 1980, tomando como eje el año de 1970, t.e. como año
O, darnos a la variable t un rango de - 30 hasta + 10.

�136

',

Lo~ cilculos fueron efectuados por una computadora IBM 1620 uti-

137

Cuadro 20: Ingeniería Civtl, UNL, indica Benef!cio-Costo.

lizando el lenguaje Kl.ngston.

~en~ractón egresada B •(s-1) (. 2)
a on

.

2. Beneficio - costo•

De acuerdo con lo dlscuttdo en el tnctso A de esta sección el índi__, en 1a fo rma q ue se expresa a continuación.
ce Beneficto/Costo se calculana

C-(c/p .2d)

B/C

Alto n +l

B/C
Ano n+3

1950

8.596

l9. 361

.44

1.21

1970

8.596

19 .909

.43 ·

1.18

1980

8.596

21.084

..40

1.12

Ifomerador:
, •

s • 55. 752; 1.12. 768~ C •n-3; p • .66, tomado de César Rangel, op cit;
d• 94.483, actualización de S a~os de (l.064} (12), CIE, op. cit.

s.Sueldo promedio de la pro f esion

1 .Ingreso promedio para el Area Metropolitana*
B• (s-1) (. 2)

Es posible que el numerador del índice B/C esté un poco inflado

El factor (. 2) corresponde a la atribuci6n de la importancia de los

ya que se tomó el ingreso promedio de las ingeniería:1 en los 10 primeros laboratorios de Ingeniería Civil en el total d e l a carrera. (Véase el Cuadro 7) •
Deno rninddor:

encuentra trabajo, no se puede negar, a la luz de los resultados del Cuadro

c•Costo de laboratorios (Cuadro 20)

20, que en el primer año de trabajo profesional, queda compensada una bue-

P• Productividad de la carrera

na parte de los costos de laboratorio, y al tercer año se recuperan totalmen-

d• Costo de oportunidad (actualizado)

e·( c/p) •d

te.

(.2)

La situación sería distinta, si en el denorrinador no hubiésemos

Por lo tanto:

-

B/C. (s-1) (.2) /

aplicado el factor (. 2) al costo de oport1.midad (d) . Es posible que en casos
(c/p+ .2d)

(8)

Como ya se explicó en la sección anterior, el costo para una gen~
rac'6n egresada en el ai'lo n es el costo de laboratorios del ado n-3.
Además el primer ai\o de ingresos profesionales es el ailo n+l. -por esto ú1t1rn"o, todo se actualizará el ai'lo n +l.
Se presenta afconttnuaclón el Cuadro 20 con B/C, para algunas generaciones de la carrera de Ingeniería Civil de la UNL.

* Osear Frías Mendoza. Op cit. para las ingenierías es: 4.646.00 mensuales
en los primeros ailos de profesión.
Metroplitano, 1965. es Sl. 064. 00
Ocupación y salarlos en Monterrey
mensuales.

* CIE.

ailos. Pero no se tienen dates mejores. Sin errbargo , si el recién egresado

Particulares, sean precisamente las prácticas de laboratorio las que irrpidan
trabajar a los estudiantes . En este caso, d • 94. 4 83 serfa sumado fntegral'llente al denominador y el índice B/C resultaría mucho más bajo. Perora--

zonamtentos como éste, nos llevarían a particularizar también para los ca8011

de aquéllos que consiguen trabajo en los últimos años de la carrera , e~::.

minuyendo P.! costo de oportunidad, etc. y en definitiva nada ~,;; ,:J11seguría
de la evaluación.

No hemos intentado considerar el aumento del costo de la vida.
Al exclufrlo sistemáticamente de los beneficios como de los costos, y no --

Siendo muy grandes los períodos entre los cuales se comparan éstos y -----

�138
aquéllos, no creemos que dicha omtsión perj~dique grandemente las esttmacw
COS'IOS ANUALES ATRIBUIDOS A

nes.

IMA,

139
1970

-

Costos fijos ( 1 )
C. Ingeniería· Mec6nica.

Costos variables ( 2 )

1. Costos

n,

40,971

Total
En forma similar el caso de Ingenlerfa Ctvil , bas6ndonos en la --

secci6n

57.090

se han calculado los stguientu oostos anualea para los aaos de

98. 061

Deducción por utilidades

5 ,000

Total

9 3,061

1970 y 1975.

COSTOS ANUALES DE LABORATORIOS DE MECANICA, 1970 (I).
Costo de oportunidad de la inversión

Cost.o por alumno: 93, 06V1Sl
213. 300

Menos cuota especial
Total

Depreciaci6n:
Edificio

22.500

Equipo

49.650

COSTOS· ANUALES ATRIBUIDOS A IME, 1970

Materiales

66.600

Coms ftjós-, ( g S

Personal
Total

608 .24

- 85 .20
5 23. 04

448.660

Cost.os variables ( 4 °)

4 21 .274
773 . 324

803.539

Total

1'252.199

Deducción por utilidades

13.000

COSTOS ANUALES DE LABORATORIOS DE ELECTRICIDAD 1970 (ll)
Costo de oportunidad de la inversión

....

162.200

Total

Depreciación~

Costo por alumno: 1.239 .199/2. 075

Equipo

43.100

Ediflcio

15

Materiales

44.400

Menos cuota especial

·ººº

Total

1'239.199

597 .20

- 85. 20
512.00

1

Personal
Total

378.836
643.536 .
( 1 } Z0'¾. de costos fijos en (I)
( 2 ) 8-.U, de costos variables en (I)
(3 } 80'1. de costos fijos en (I} más 100% de costos fijos en (n)
( 4 }91. 6% de costos variables- en (I) 100
(Vease el incio B de la segunda sección} % de costos variatíles en (II}

1

j

�140

Sujetánd.ono• a lu proyecdOn•• reali.udas en la sección I las estim_!

~ a wstón y

_.tos p.-a el l.dlo de 1975, se obtuvieron también los -

. _. . . . cmtoa por ahtmrao.

B • 523.04 /

141

e:07442 (O). 523 _04

Por lo tanto

..

~ - 1975

•

c• 523.048 .07442t

IMA, 1975

No presentamos todos los cálculos que condujeron a los resultados anterlores, para no sobrecargar la presentación de este trabajo. Pero se han se-

La oomputadora ' proporcton6 lu ¡,vejas de números corres

P0.!!

dientes a las variables t y c.

guido los mismos ltnea!T'ientos que para 1970, con la salvedad de que en las -

proporciones similares a las de 8. 4% y 91. 6% ( Cuadro 19 ) , se han tomado tal!!

P•a IME tenemos:

btén en cuenta la~proyecctonesde población estudiantil para a1T1biss ca1Teras A •ln (512.00/1,030.00) /

Cuadros 14 y 17).
Aplicando el modelo de costos utilizado para el caso de Ingeniería Ci

(1970-1975) • In .49/-5

Interpolando:

vil, y reOOl'dondo una vez más la ecuación exponencial ( 4 )

. A• - • 7154/-5.

At
c• Be

Jill

Según la ecuación ( 6

)

B • 512/e-1431 (0). 5¡ 2 _00

Pasamos • obtener los parámetros.

Para el caso de IMA, según la ecuación ( 5 ) tenemos:
A • .ln (523.04/757 .00) / { 1970 -Í975) •ln .69/-5

Interpolando:

-

A • - • 3721/-5 •. 07442

. ...-

Por lo tanto
c • 512e .143lt

2• Beneficio -COsto
Con las mismas implicaciones q~ para la evalu•
- ...i'on de Ingente
ría Civil, la fórmula ( 8 ) para el cuo de IMA sería:
B/C • (s-1) (.10) /

Según la ecuaot6n { 6 )

(o/'p+ .lOd)

Dondes, 1, d son iguales que para Ingeniería Civil
.
1

•

.

�-•.:-7

142

El factor (.10) es tomado del cuadro(l~)¡Y la productividtd P, es equi-

El C10910 e, •afa de al:

valente a: p• .695*

UriD

a l o a ~ obtentd!N

143
lores de c -costo, y p •productividad, y en menor Ql'ado a los fac:torea que indtcan la importancia de loa lAbor&amp;tono1 fietto de ~ - • ·

por la oomi,ut~•C uadro

:

,

Si aceptamo1 los inqneoa ~turrlloe da cada ...... como lllldtc:ade-

.

Generación egresad, a.(s-1) .10
al ar\o n
1960

res de· la Pl0ducttv1dad ~ dU.-..ctai entre ellN, ~ (ndin l{C

1

C• fc/p+ .lOd)

4.298

B/C
Mo rr' 1

llront'

9. 371

. 45

1.19
1.15
· 1.08

1970

4.298

l O.045

.4 2

1980

4.298

l O. 703

.40

Cuadro 22: IME, UNL rndice •Beneflctp-Costo
Generación egresada B• (s-i) .14 C• (c/p +.14d)
al año n

. 8/C
· Mo n+l

8/C
Mo n .tJ

se ITIOdlfica, véase el Cuadro 23.
Cuadro: B/C al aoo n+ 1 de IC, IMA e IME toaado el tn;nao promedio diferencial para las generactonas egresada en 1970 •
Carrera

B • (s-l) (0

C• (c/p +fd)

B/C

re

12. 003

19. 909

.60

rMA

7 .472

10.045

.74

rME

7 .286

13.951

.52

Para re, s•G,065: para IMA, S•7.291: para rME, S•S,401*:
f•0.20, 0.10, 0.14 respectivamente: P•0.66, 0.695, 0.46;~-t, d , comunes .

-

-

-

B/C

1960

6 .018

13.406

.45

1.21 ·-

1970

6. 018

13. 951

.43

1.17

1980

6 .018

16 .232

.37

1.00

La ventaja de los índices del Cuadro 23, sobre los anteriores es su
co"'parativtdad entre las carreras. Su desventaja, es la sobreesttmaotón de los beneficios ya que los datos sobre ingreso promedto, contienen la in-

La f6rmula (8) para IME serla:

fluencia de los Ingresos de los egresados en aoos más o rnenos refft0to1.

BÍC • (s-1) (.14) / (c/p + .14d)

Una sobreestimactón de los beneftc\os, como ya se adVirti6, tambi9n se en-

Lo único que varía con· respecto a IMA es la productividad P • .46* •

cuentra en los índices anteriores, aunque en menor grado. De contar con -

el factor (.14) tomado también del cuadro 18, Y flOI' 1up1~Hto •l ooato c.
En las evaluaciones B/C preaentadaa hasta aqu{ para el o'1culo de -

estudtos previos mejores nosotros hubiéramos prefertdo un sesgo en sentido
contrario, como lo hace Zvl Grtllches en su artículo clásico•~•

los beneficios, se tom6 el ln9reso promedio en los die-z prlmtros afto• 4• tlf
* Osear Frías, op.clt.

festón de las ingenierías.
Las diferencias en
*César, Rangel, op cit.

B/C entre las can-erae se deben entonces a lo•,...

** César Rangel , op.clt.
***Research costs and social i-eturns: hybrld corn and related innovattons.
J.P.E., Vol LXVI, p. 419.

�144

., N.

e o Ne L u s I o NE s.

astgnact6n del presupuesto dentro de un programa de inversión.

En lo que respecta a 1as generactones egresadas en los arios de 1960,

,..___.._ 20
1970 y 1980, los '-'-"'ª
. , 21 Y 22 revelan que. el costo. de los- laboratorios
ae••recupera a lo• ·3 11..__
• - de

---••o
.. ......, profesional en las tres carreras.

De acuerdo con nuestro t110delo
.
, es posible obtener los índices B/C

COJT'IO

Creemos stn e ~ que alCJUDOa enfoques distintos del que se ha

totMCto •n este trabajo

umta.

~

~ a dei: l'UpUeeta a otras

preguntas impor--

Par ffemi,to; C-'l Nr{e el baefk:do uto de cambiar la ponderación

que tienen actualmente 109 labore11110rtos deatn:» de la carrera te6rtca? ¿ Son las
pr&amp;cttcas de laboratorio ac:tu}es adecuadas pare la■ necesidades vigentes en

para cualquier generación.

Tanto los costos

los beneficios fueron es_timados desde un pun-

to de vista social, por lo que puede decirSe que e 1 costo del entrenamiento de

el cam'PO profesional? Aún más , ¿ son adecuadas para pron11.••- .,, riPc;arrollo
tecnoló9tco en el país?*.
En el presente dtfícUmente se puede dudar del alto rendimiento que .

laboratorios para la sociedad es recuperado al término d e l t i 911" po en que el --

pos3e la inversión en capital humano.

indice B/ C se hace mayor que uno.

Pero hay mucho por hacer en lo que respecta

El Cuadro 2 3 por su parte' establece los índices B/C con base en la

ala implementación de

un sistema educativo a nivel superior.

productividad marginal diferencial entre las carreras.

La reforma universitaria deberá basarse en estudios en los que cola

Tomando el Indice B/C en fonna descendente, las carreras quedarían
ordenadas:
Ingeniería Mecánica Administrativa (IMA)_

• 74

Ingeniería Civil (IC)

.60

boren todo un equipo de investigadores familiar;zados en muy diversas disc1plinas.

L&amp; disciplina económica podrá seguramente aportar su grano de are-na .

Ingeniería Mecánica Eléctrica (!ME)

. 52

(Para las generaciones egresadas en 1970)
Estas conclusiones son Va, lidas en la. medida en que los supuestos
que hemos adoptado (y que se han hecho explícitos a través de todo el traba-

Jo), sean válidos. y en la medida en que los datos de que nos hemos servido
no estén viciados•
La utilidad de la comparación de 1os {nd ,.ce
.
' s de B/C es conocida, co
,ro

145

guía en la elección de proyectos altemativos Y consecuentemente en la --

*El modelo econométrtoo que padría aplicarse es el que propone Ectwtn Mansfield. "Ratas of retum from lndustrtal research and development." A.E.R.
Vol. 55. Mayo 1965. pp. 310-332.

�BIBLtOGRAFIA
SEP, Dir

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Tecnoló

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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

· fACUlTAD DI ICONOMIA
·,
ENERO 1979
i

)

Capill1J A1foni~
Biblioteca Univertit

VOL. I

NUM.1
, 2a. Epoca

�IIINIO lllllfll f",AAIO

Capilla Alfon.'iina

Bihlio1,eca ll1uverSÍ141ii

�FACULTAD

DE

E C O NO MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, pu~licl 111anuscritos de
todo~ los campos de la economía, la est!
dísttt:a, las ciencias sociales y la Educa
ción. Se publica tres veces al año en los
meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo
cambios de última hora que determinen lo
contrario.
* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $450 .00 (Cuatrocientos cincuen
ta pesos, 00/100, M.N.} para todo el Terri
torio Nacional; y de 30.00 Dólares para eT
extranjero. Las solicitudes deben dirigir
se a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomfa, Universidad Autónoma de Nuevo León-;
Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N. L. Mé.xi co.
*Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán ser d.!_
rígidos a: Lic. Andrés Garza García. Edi
tor. , Departa11ento de Relaciones, Facultad
de Economfa, 1U.A.N. L., Loma Redonda #1515
Pte ,, Col. Loma Larga, Monterrey, N.L., Mé
xico.
*Ninguna responsabilidad tiene el Editor,
la Facultad de Economía, o la Universidad
Autónoma de Nuevo León , por los puntos de
vista o expresiones de los autores de artí
culos publicados en esta revista.
· * Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León .

Enero 1979.

DIRECTORIO

Consejeros:
Lic.
Lic.
Lic.
Lic.
Ing.
Lic .
Lic.

Consuelo Meyer L.
Eduardo L. Suárez.
Manuel Silos Martínez.
Ernesto Bolaños.
Eladio Sáenz Quiroga.
Romeo Madrigal.
Alfredo G6mez Garza.

Director:
Lic. Arturo García Espinosa.
Editor:
Lic. Andrés Garza García.

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTORIA

La Facultad de &amp;onomía que dirige el Lic. Arturo García
Espin&lt;?sa, revive en este momento la revista "Ensayos" que formó
parte del quehacer bibliogrMico pasado de esta dependencia uni versitaria.
La Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León es reconocida por su alto nivel académico en todo el país,
el mismo se debe tanto a la semilla visionaria de quienes la forja ron, como al alto nivel·de preparación que tienen sus docentes.
Todo lo anterior ha sido cuidadosamente conservado para fa vorecer una actitud de economía social, más que administrativa y
una corriente altamente científica en el estudio de las ciencias económicas.
La Universidad por mi conducto ve con gusto que las ideas que se discutan en estos recintos universitarios sean plasmadas en
verdades escritas cuya permanencia y utilidad objetiva es mh - trascendente, así la Facultad cumple la misión de extender su pensamiento y favorecer la ex¡tresión dialéctica como procedimiento para encontrar_ la verdad.
"ALERE FLAMMAM VERITATIS"
Monterrey, N. L. , 8 de septiembre de 1978
RECTOR

9;

e/~

DR✓ixr 1000

�I ND I C E

Pág.

PALABRAS DEL LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA
A LA GENERACION 1973-1978 .... . . . .... . .

7

IMPLICACIONES DEL CRECIMIENTO DEMOGRAFICO
PARA EL DESARROLLO ECONOMICO DE MEXICO.
Ul'. V.i..ct.Olr.. L. l/Jtqui.cU.

POLITICA TRIBUTARIA Y RECUPERACION ECONOMICA
EN MEXICO. EL FINAL DE LA DECADA. . ....... .
UC'. EveJWLdo EUzondo A.

13

23

LOS CERTIFICADOS DE TESORERIA: SU OPERACION
Y SIGNIFICADO PARA LA POLITICA MONETARIA.
Uc... AUlleli.o Montema.yOJc..

DESARROLLO COMERCIAL Y DESARROLLO ECONOMICO.
Uc... Leopoldo So.tú,.

33

43

EL DESEQUILIBRIO EXTERNO, Y LA CRISIS
EN MEXICO (1976-1978) . . ..... ... .. .
VIL. Rent Vill.tvr1t.eal.

BREVE COMENTARIO SOBRE EL SEGUNDO INFORME
DEL PRESIDENTE LOPEZ PORTILLO. . . ...... .
Uc. EduaJtdo L. Suáltez.

99

�PALABRAS DEL LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA
DIRECTOR DE LA FACULTAD DE ECONOMIA
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

A LA GENERACION 1973-1978

El men1.:iaje que. 1.&gt;e btanJ.:ie/Úbe a c.onti.nua.cl6n.
nue p11..uentado a lo.6 EgJte1.&gt;ado1.&gt; de la Fac.ul
ta.d de Ec.onomla., Gene.Jtacl6n 73-78, dUILO.n:te
la Ce.Jtemorúa de GJtadua.cl6n enectuada ante
la p11..ue.nc),a de lo.6 1.&gt;eií.0Jte1.&gt;: Lic. Ieopoldo
Solís, M,i,e.mbJto Honolta.tu.o de. la Gene.Jtacl6n.
73-78 de EgJte1.&gt;ado1.&gt; de .ea. fo.c.uUa.d de. Ec.on.o
1,úa.; Lic. Alejandro Treviño, Re.p11..e1.&gt;eñ
:ta.nte. del Go be.Jtn.adoJt del E1.&gt;tado; Ing. Ore f
Darío Garcf a Rodríguez, Se.cJLe:talt-lo Gen.e
/tal y Reptte1.&gt;entan;te ·del RectoJt de la UriI
ve.Jt.6-ldad Autónoma de Nuevo Le6n.; Lic. Jos~
García Delgado, RepJte1.&gt;entante. del Alc.al,de de la Ciudad de. Mon:teJtJtey;
Ing. Fran
cisco Aguilar, PJtui.dente. de .ea. Junta ele
Gobi.e.Jtrw de .ea. U.A.N.L.; Don Víctor L.
Urquidi, PJte.,~.lde.nte del Colegi.o de Méxic.o;
Lic. Manuel Silos Martínez, V-l/tectolt
del Cent/to de Inve1.&gt;tigauone1.&gt; Ec.on.6m.lc.a1.&gt;; tJ
Lic. Alfredo G6mez Garza, V-l/tectoJt de.
la V-lvi..6.lón de. E1.&gt;tucüo1.&gt; Supe.Jti.olte.6 de. la Fa
c.uitad de Ec.onomla..
11

Hace 20 años una revista de circulación Nacional,
contenía un artículo intitulado "Nuevos Economis
tas de la Universidad de Nuevo León". El artículo
señalaba que con un Plan de Estudios enfocado a los
problemas de México y Latinoamérica, la Facultad
de Economía era una "Escuela Piloto" con el fin
de modernizar y elevar el nivel académico de la en
señanza profesional re la Economía en México.

�8

9

Hoy, a 20 años de i~iciados lo~ trabajos, despe~j_
mos otra generacion de estudiantes de Economia
que deberán buscar la s~~eración ~ersonal para
la buena y eficaz actuacion p~~fes:on~l, en el
asesoramiento técnico de la accion p~blica, en la
orientación técn.ica de la empresa privada, en la
docencia, en centros de educación superior, en#l~
investigación económica, en las esferas acade'!'.!.
cas, gubernamentales, privadas y en los organi~
mos internacionales.

La apreciación del Lic. Solís nos fuerza a re
flexionar sobre 1a gran responsabi Hdad del joven
Economista de incorporarse a la actividad produc
tiva en aras de planear y ejecutar política econo
mica tendiente no sólo a aminorar los efectos ne
gativos del reciente pasado, sino también a pre
tender el diseño de formas de convivencia econ6mT
ca que le retribuya beneficio a esta comunidad
que nos ha dado historia y, entre otras muchas co
sas, Educación.

Objetivo, éste, que deberán seguir como tant~s
Profesores y organizadores lo han h~cho a t~aves
de la enseñanza, en 20 años de fru~tifera existe!!_
cia de este centro de docencia; obJeti-so que deb~
rán perseguir, sin olvidar nunca que l?i h~mano es
el problema esencial y que e~ hombre _~nsiste ~n
mejorar sus condiciones de vida no importa cua!!_
tos fracasos tenga.

La reflexión del Sr. Urquidi fortifica ese compro
miso del que hablamos, al subrayar que la educa
ción en México no logra todavía estándares adecua
dos suficientes para acumular un stock de capT
tal humano necesario para enfrentar un futuro que
pueda ser promisorio para las próximas generacio
nes. Esto nos mueve a pensar que el esfuerzo con
tinuado del estudio debe persistir por siempre. -

Hoy por la mañana, comentaba el Lic. So~ís acerca
del problema del desempleo, y , pronosticaba una
tasa de crecimiento del 7.5%-para absorber la cr~
ciente oferta de trabajo; en cambio! es ~rato_cQ.
nocer del Departamento de Planeacion Univ~rsi~!
ria, y de nuestro propio Centro de Inves~igaciQ_
nes Económicas, que el mercado del Economista no
sufre hasta el momento, un problema de satur!
ción.' Lejos de participar de ta~ probl~m~, el
Economista es requerido en el medio economico en
grado satisfactorio .

Lograr el aumento de un punto, porcentualmente
hablando, en la tasa de credmiento del producto
por año, como lo ha sugerido el Lic. Solís, para
alcanzar en un período corto .la estabilidad econó
mica del país, no es tarea sólo del industrial o
del gobierno, sino compromiso también para el pro
fesional que con su servicio guía a las unidades
decisoras a dirigir esfuerzos en ese sentido.

Por otro lado, Don Victor L. Urquidi indicó 1~
necesidad de dedicar parte de los excedentes derI_
vados de la venta de nuestro petróleo_ a la.~dUC!
ción, en un plan coordinado de ,nversion en
capital humano.

La enseñanza en las aulas, al menos a este nivel,
ha terminado, pero no hay que olvidar que si bien
la obligación de nuestra Institución es la de for
mar buenos Licenciados en Economía, el buen Econo
mista se forma después, con el tiempo y con la en
trega al constante estudio. El Profesor en eT
aula hace entrega del conocimiento técnico y cien
tífico; el buen Profesi ona 1 1o hace cristalizar
en realidad transformadora.

�10

Han terminado 5 años de múltiples esfuerzos coro
nados ahora con laureles de triunfo y esperanza-:Nunca olviden el paralelo esfuerzo del maestro
que, con labor callada y contínua, entrega lo m!
jor de si al alumno; nunca olviden al maestro que
fonna y transforma social y culturalmente.
No olviden tampoco a la Institución, a la Facul
tad; acérquense a e 11 a en las buenas y en las
malas; vivan continuamente el abrigador calor que
de sus muros se desprende con el recuerdo de tiem
pos pasados. No dejen a la escuela abandonadas:[
lo a-la suerte que le pueda deparar el azaroso
destjno; busquen toda oportunidad y pretexto P-ª.
ra volver y auxiliar a esta cuna de hermanos col!
gas y profesionales. Finalmente, no olviden a sus compañeros, que la
única fuerza que vale es la de la productiva
unión que conserva el compañerismo puro y que a
la postre se traduce en éxito de equipo.
Por último, además de felicitar a la Generación
73-78 de Egresados de esta Facultad, que ahora
termina sus estudios profesionales, quisiera suQ_
rayar la atinada elección que los graduandos h.:!_
cieran al elegir como Miembro Honorario de la mi~
ma al Lic. Leopoldo Salís, destacado Economista;
e insto a todos ustedes a observar en él, ejemplo
de dedicación y muestra de éxito.
Asimismo, me
congratulo de que contemos entre nuestra compañía
a otra gran figura del desarrollo intelectual co!!_
temP,oráneo de nuestro medio: el señor Don Victor
Urquidi, a quien agradezco que aceptara la invj__
tación que, a través de mi persona, hicieran los
graduandos para asistir a este evento como invita
do de honor.

11

A~ra~ezc? también la grata presencia de nuestras
d1st1ngu1~as pe~sonalidades (invitados de honor),
por su as1stenc1a en esta importante ocasión.
A todos muchas gracias, y a ustedes colegas mucho
éxito.

�13

situarse en el marco general de desarrollo
económico y social, del que es uno de los
elementos importantes.
Por ello conviene
repasar, aun cuando sea brevemente, las
principales características del desarrollo
de México en los últimos 35 años, que es también el período en el cual se intensifi
c6 el crecimiento poblacional al descender
con rapidez la tasa de mortalidad general.
Parece existir una interacción entre creci
miento econ6mico y aumento de la poblaci6n7
no siempre bien explicada, que tiene impor
tancia para las consideraciones a futuro. -

"Il4&gt;LICACIONES DEL CRECIMIENTO DEr-K&gt;GRAFICO
PARA EL DESARROLLO ECONOHICO DE HEXICO"

U.C.. V-Cdo1t. L. I.Jlu¡uúf.l *

México es uno de los pafses de mayor
dinamismo demográfico, ciertamente el que
acusa la tasa más elevada de incremento en
tre los once países de mayor poblaci6n eñ
el mundo . La tasa de incremento actual, a
pesar de haber descendido ligeramente, se
estima aún en 3.2% al año, y posiblemente
sea tocavfa un poco más baja. Sin embargo,
desde cualquier punto de vista es una tasa
muy elevada, y, si se mantiene, supone la
duplicaci6n de la poblaci6n cada 22 años.
Los 65 millones de habitantes con que cue_!!
ta México en la actual idad podrfar. llegar 3
130 millones en 1999. Huy probablemente no
se llegará a esta cifra sino a una menor, pero ello dependerá de que se acentúen te_!!
dencias recientes de descenso de la tasa
bruta de na ta 1f dad.
El crecimiento demográfico de un pafs
no debe tratarse en fonna aislada sino
•E.Ita c.0116e1t.enc.út 6ue plt.Onunc.útda el dia 25
de. Ablúl de. 1978 en el Au.dUoltÁ.o de .la
Facultad de. Ec.onofn{[{ de. .la UtúvelL6.úfad
Aut6noma de. Nuevo Le.611.

J31BUOTEC1' CfNTijAL

Durante los últimos 35 años, hasta
1975, la economía mexicana en su conjunto
creci6 a una tasa anual de 6.5%, lo que, de
ducido el incremento demográfico, dejó uñ
mejoramiento anual de producto bruto por ha
bitante de 3.1%. Cabe hacer notar quepo
cos países en desarrollo, bajo sistema:abierto de mercado y de dependencia de los
mercados internacionales, han registrado la
tasa de incremento del producto bruto de Hé
xico durante tan largo perfodo. Si el au
mento per capita no fue tan elevado como
el de otros países, se debe a que al mismo
tiempo la poblaci6n, como ya se indic6, au
ment6 también con gran velocidad. El desa:rrollo econ6mico de México ha sido, desde
luego, disparejo, pero no muy distinto a la
experiencia histórica de otros países, y an
tes bien con algunas características que
otros países en desarrollo no han manifesta
do tan claramente, como ha sido el cre:cimiento del sector agrícola.
Lo esencial, sin embargo, en el proce
so de desarrollo de México ha sido la aiñ
pliaci6n relativa del sector industrial7
que de 27%del producto bruto, incluida in
dustria de transformaci6n, industria extrae
tiva y de la construcción, pasó a 34%eñ
1975, con sus consecuencias positivas en el
empleo y en la generaci6n de ingresos en
forma de salarios . Dentro del sector indus
trial se produjeron también cambios estruc
turales señalados, sobre todo la expansi6ñ
de los subsectores petrolero, siderúrgico,
metalúrgico y qufmico, en la parte básica,
y de vehículos automotores y bienes de con
sumo duradero y productos ali menticios manii:
facturados, en la parte destinada al consu
mo. Al mismo tiempo se inició modestamente
la fabricaci6n de bienes de capital. O sea
que a grandes rasgos México sustituyó impor
taciones de bienes de conslJllO por produc
ción nacional, y reemplazó parte importante
de sus necesidades de productos intermedios

�14

que de otra manera habrfan tenido que impo!_
tarse.
Si bien la participación del sector
primario -agricultura, ganaderfa, produf
ción forestal y pesca- se redujo en el mi1
mo período de 24 a 12%, es importante hacer
notar que el sector en su conjunto creció a
una tasa de alrededor del 4%anual, y que
en el interior del mismo ocurrieron también
cambios estructurales, en fonna notable la
expansión de la producción de trigo, alg2_
dón, caña de azúcar y oleaginosas, con rel!
ción a otros productos.
Ello se debió en
gran parte a la incorporación de tierras al
regadío y a la introducción de insumos téf
nicos de importancia que redundaron en not!
ble elevación de rendimientos, por lo menos
en cereales.
Para completar el cuadro, cabe señalar
que los sectores comercial y de servicios,
incluido gobierno, pasaron de representar
el 49% del producto bruto al 54% al final
del perfodo citado, lo que refleja en parte
las necesidades de distribución de los sec
tores agropecuario e industrial, pero taffi
bién el surgimiento de servicios de tran1
porte, turísticos, financieros y otros p~
ductivos que absorben mano de obra con
status salarial regular, generados por la
modernización del pafs -a lo que hay que
agregar los alquileres de unidades habita
cionales y los servicios de gebierno y admI
nistración pública-.
A la vez, surgió un
gran subsector de servicios y cemercio infonnales, sobre todo en áreas urbanas, que
corresponde a lo que comOnmente se designa
subempleo o empleo marginal o informal.
El resultado de estos cambios en la
estructura de la economía, expresado enª.!!.
mentos de la productividad media, fue una
elevación del producto bruto por habitante
a alrededor del equivalente de 1,000 dóla
res en 1975, con lo cual México se coloco
entre los pafses semidesarrollados, encami
nados a una etapa creciente de industrialI
zación y modernización.
La expansión fue
especialmente señalada en el decenio 1960
-1970.
La explicación de estos cambios puede
encontrarse en diversos factores favora
bles, tanto internos como externos, pese a
la existencia también de obstáculos y facto
res retardatarios. Sin entrar en un análT
sis ponnenorizado, cabe subrayar en primer
lugar la importancia de la expansión de la
base productiva, constituida por la infrae1

tructura agrfcola, de transporte y energéti
ca, principalmente. Las obras de regadío-;las carreteras, los puentes y los aeropuertos, los ferrocarriles nuevos y la rehabill
tación de la red ferroviaria existente, las
telecomunicaciones, la expansión petrolera
y la del sistema de energía eléctrica, pe!_
mitieron allllentar producción y elevar p~
ductividad tanto en el sector agropecuario
como en el industrial, asf como en el de
comercio y servicios. Las grandes inversio
nes agrfcolas y las efectuadas en los su[
sectores industriales y de transporte y
otros servicios no habrían sido posibles,
al menos en la misma magnitud, a no ser por
la construcción de infraestructura producti
va, principalmente por la acción del Ei
tado.
En segundo lugar, puede citarse la elf
vación del nivel educativo y de capacit!
ción para el trabajo, a través de los ga1
tos en educación pública y privada y de los
diversos servicios de adiestramiento, tam
bién tanto públicos como privados. Auñ
cuando no sea aún satisfactorio el nivel
educativo medio alcanzado, el hecho de h!
ber incre111entado notablemente la escolariza
ción primaria urbana, la secundaria y me=dia superior y la superior, al lado de la
técnica, tiene importantes repercusiones PQ.
sitivas a largo plazo, ciertamente en un
período continuo de 35 años.
En tercer lugar, fue importante para
México la expansión de su comercio exterior, como resultado de la demanda de los
mercados internacionales en la medida en que fue aprovechada íntegra o aun parcia1- ·
mente. Este fue un estímulo exógeno que~
cibió la economfa mexicana, que la distingue de muchos otros casos. Además, la di
versificación de la producción exportable mexicana, y hasta cierto punto la geogrlfl
ca, fue un factor favorable en comparación
con países monoproductores. En la etapa más reciente del perfodo considerado, la e!
portación de manufacturas comenzó a ser un
elemento importante en el conjunto.
Debe
subrayarse también la importancia del crecl
miento de la exportación de servicios turf1
ticos, que distingue el caso mexicano de la
mayoría de los demás latinoamericanos y 9f
neró divisas con qué pagar importaciones de
equipo industrial, además de considerables
volúmenes de empleo directo e indirecto.
En cuarto lugar, estos procesos fueron
acompañados de modernización tecnológica en
la mayoría de los subsectores, particula!_

15

mente en el de agricultura de riego y en el
de industria de transformación y de hidro
carburos. El que se haya creado a la vez
una gran dependencia tecnológica por no ha
berse ampliado la base institucional nacio
nal de investigación cientffica y tecnológT
ca sino en muy contados casos subsectoria
les, es otro asunto. Pero puede afinnarse
que la importación de tecnologfa, y la generación local de la misma como en la agricultura cerealera, fueron sin duda fac
tores explicativos del aumento de la produc
tividad.
En quinto ténnino, si bien no ha habi
do nunca en México un proceso adecuado de
planeación económica, se han registrado al
menos, durante períodos suficientemente lar
gos y continuos, orientaciones programáti=cas del gasto público y de la política eco
nómica hacia áreas prioritarias, que se hañ
reflejado en la edificación de infraestructura, en la promoción y financiamiento de industrias básicas y en la expansión del crédito agrícola y el industrial. La poli
tica de sustitución de importaciones -hoy
criticada- debe verse como un conjunto de
instrllllentos de fomento industrial para los
cuales no había, en su época, alternativa alguna.
A los anteriores factores favorables a
una evolución económica rápida, hay que agregar otros, en el terreno social y cultu
ral, que también contribuyeron, aunque en:
forma limitada y desde luego insuficiente:
la educación, ya mencionada; los programas
de salud e higiene; la construcción de vi
vienda; la amplialión de servicios urbanos
y comunitarios; las comunicaciones, y la
expansión de la industria editorial. Al re
conocerle valor positivo a estos elementos-;no se niega al mismo tiempo que son progra
mas defectuosos y que muchos de sus resulta
dos aun hayan podido ser dañinos. Represeñ
tan, en todo caso, tendencias de dinamiza
ción social necesaria para equilibrar el:proceso de desarrollo económico.
En Slllla, las transformaciones por las
que ha pasado México en los últimos 30 años,
aquf apenas bosquejadas, constituyen razona
blemente lo que se define como desarrollo:económico y social.

*****
Corresponde ahora examinar qué papel
ha jugado en estos procesos el incremento

demográfico tan rápido de los últimos 35
años, sea positivo o negativo.
En 1940, México registró 20 millones de habitantes. Para 1960 se estimaban ya 36 millones, o sea que la población casi se
había duplicado en 20 años. En efecto, la
tasa de incremento se elevó de 2.7%anual en el decenio 1940-1950 a 3.13% en el perío
do 1950-1960. El aceleramiento continuó eñ
el decenio intercensal más reciente: al lle
gar a 50.7 millones en 1970, la tasa de iñ
cremento se elevó a 3.43% anual, y en eí
quinquenio 1971-1975 se estimó en 3.5%, pa
radar un total de 60.1 millones en el últf
mo año, que en la actualidad se acercan a:65 millones, aunque con una tasa ligeramen
te inferior, de 3.2%o menos.
La explicación de estas tasas tan elevadas se encuentra en parte en la tasa bru
ta de natalidad, que continúa siendo de muy
alto nivel, si bien a partir de 1940 regis
tró pequeños descensos. En 1940 se estimo
en 48 por millar, casi el límite de la tasa
de reproducción hllllana, para bajar a 45 por
millar en 1960 y quedar estacionada, más o
menos, hasta 1973. Existen países de escasa dimensión que registran tasas más eleva
das, y en algunos países de Africa se en:cuentran tasas parecidas o mayores, pero ningún país en el mundo de la dimensión de
mográfica de México ha mantenido durante:tan largo tiempo, en época reciente, tasas
tan elevadas. Otra fonna de medir la alta
fecundidad de la poblaci6n mexicana es la siguiente: según las encuestas llevadas a
cabo, e1 minero promedio- de hijos nacidos vivos por mujer al final de su período reproductivo, 45 a 49 a~os, ha sido, hasta fe
cha reciente, de 4.5 en zonas urbanas, y de
7.5 en zonas rurales o semirrurales. Otro
indicador es la tasa bruta de reproducción,
o sea el número de hijas (mujeres) nacidas
vivas por mujer en edad reproductiva en el
supuesto de que no haya mortalidad de las
hijas antes de ese período, que da un índi
ce de 3.16; y deducida la mortalidad de:las hijas según las tablas de esperanza de
vida, el indicador es de 2.7. Esto quiere
decir que por cada mujer en edad reproducti
va sobreviven 2.7 niñas que llegarán al pe
ríodo reproductivo, o sea que la poblacióñ
femenina en edad reproductiva se reemplaza
a razón de casi 3 por uno. Este índice en
cierra mcy claramente el tremendo potenciaT
de crecimiento de la población mexicana -la
llamada inercia demográfica-. Considérese
que en los países desarrollados, una tasa
neta de reproducción de la unidad, en la

�17

16

cual se ha colocado la mayoría,_significa
el simple reemplazo de la población (un promedio de 2.1 hijos nacidos vivos por m_l!
jer en edad reproductiva), pero entraña tQ_
davía crecimiento en cifras absolutas_d~ra!!_
te un largo período. En el caso de México,
el crecimiento potencial, dada la muy elev!
da fecundidad, puede calificarse sin duda
alguna de explosivo.
Aun los ligeros descensos que probablemente revele la Encuesta lltrndial de Fecundidad, en la que Mé
xica ha tomado parte, no alteran el calif!
cativo de expansión explosiva de la eobl!
ción que ésta adqoier~ por la sola razon de
los índices de fecundidad.
En la explicación del crecimiento_de~
gráfico de los últimos 35 años debe asignar.
se, por supuesto, gran importancia al dei
censo de la mortalidad, aunque su efecto
más reciente y presente es menor. En 1940
-44, la mortalidad general registraba un~
tasa de 22 por millar, y la esperanza de V.!_
da al nacer era poco superior a 40 años.
Para 1950-54, con los adelantos en los prQ_
gramas de salud pública, los ~vanc~s de la
medicina y posiblemente el meJoram1en~o. de
las condiciones higiénicas y de nutrición,
la tasa de mortalidad habfa_ des~endido
a 15 por millar, para llegar diez anos dei
pués en 1960-64, a 10.4 y en el período
1970:73 a 8.8, correspondiente a una e1
peranza de vida de IMS de 60 años . . Parte
importante del descenso de la mortalidad ti~ne que ver con la disminución_ de la mor.
talidad infantil, de 124 defunciones de~
nores de un año por mil nacidos vivos, en
1939-1941, a 73 en 1959-61, a 66 en 196971 y a 56 en 1972-73. Pero no só~o ha _b!
jado la mortalidad infantil, que sig~e s1e!!_
do elevada (por ejemplo, en comparación con
Cuba, donde es de 22), sino tambjén la de
niños hasta los 14 años, que en ciertos_pt
ríodos ha registrado descensos aun más rap.!_
dos, aun del 50%.
En resumen, la dinámica demográfica de
México se explica en pocas palabras por9ue
la natalidad se mantuvo durante larg? t1e!!!
po a una tasa elevada de 44-45_por mil)ar,
mientras la mortalidad se redUJo_a ca~1 la
tercera parte (en ella, la mortalidad ~nfa!!.
til a menos de la mitad). La mortal1d~d,
es de esperar, seguirá descendien~o, s1 bien a tasa menos rápida que en periodosª!!.
teriores.
Una de las consecuencias importantes
de estos fenómenos es el cambio en la e1

tructura por edades de la población mexic!
na. En 1940, la población de menos de 15 años representaba el 41 .2% del total; para
1970 había pasado al 46 .2. En 1940, la mi
tad de la población tenía menos de 19 años;
en la actualidad, la mitad tiene menos de
17. La población en edad de fonnar parte de la fuerza de trabajo, de 15 a 64 años, constituía el 55.2% en 1940, hoy representa
el 50.1%. Esta estructura se mantendrá hasta"fines del siglo, aun cuando descienda la natalidad. Es decir, México ha CO!!,
tado y sigue y seguirá contando con ~n~ PQ.
blación SIJ!lamente joven, que no part1c1pa en la fuerza de trabajo . Considerando la población menor de 15 años y la mayor de 64, y la parte de la población de 15 a_64
que no fonna parte de la fuerza de trabaJo,
la razón de dependencia es casi de 3 a 1:
cada miembro de la fuerza de trabajo sosti!
ne, por así decirlo, a 3 personas ,que son
sólo consumidores.
En la medida en que la expansión de la
economía mexicana ha podido absorber pobl!
ción en la fuerza de trabajo efectiva, el
dinU1ismo demográfico ha contribuido, como
factor positivo (aparte ~e cuestiones de C!
lidad), al desarrollo económico general. Pero las -tendencias en este aspecto son_d!
clinantes y hay indicadores de que el d1na
mismo de~gráfico ha rebasado la ,capacidad
del sistema económico para generar empleo!·
Por ejemplo, en 1940, la fuerza de. trabaJo
era de 8."3 mi 11 enes , o sea e1 75! ile 1.ma po
blación de 15 a 64 años (poblacion en edad
de trabajar) de 11.0 millones . Para 1970,
la fuerza de trabajo se estimó en 13 mill.2_
nes, pero esta cantidad s?lo representaba,
por el dinamismo demográfico de los años i.!!.
tennedios, y en particular por el des~!nso
de la mortalidad, el 54% de una poblac1on_de 15 a 64 años de 24.1 millones. Estos l.!!.
dicadores se reflejan asimismo en la ta!a
global de actividad, que en 1970 se reduJo
casi al 25% de la población total, co~tra una nonna de 30 a 32% en épocas anteriores .
En 1970, según estimaciones, de una fuerza
de trabajo de 13 millo~es h~bía un ~esempleo abierto de 1 millon, mas el equ1va)ente de otro millón de desempleados en d1ver:.
sas formas de subempleo. Para la actualidad es probable que la cifra total alcance
por lo menos 3 millones de años-hombre dei
aprovechados, entre otras cosas por factores de coyuntura, pero no menos por tende~
cias a largo plazo de los fac~ores __ demogr!
ficos . Esto sin contar la em1grac1on a los
Estados Unidos.

Si el análisis anterior es correcto, el incremento tan rápido de la población me
xicana, lejos de haber constituido en los
últimos quince a veinte años un factor posi
tivo en el desarrollo nacional, ha represeñ
tado un factor negativo. Es decir, el país
podría haberse desarrollado en igual o casi
igual fonna con menos población, o con una
población que hubiera crecido IMS lentame!)_
te. Lo afirmado tiene importantes conse-cuencias para el futuro.
Junto con el crecimiento global de la
población, ha ocurrido , como es bien sabido, un fuerte cambio en su distribución geo
gráfica. La migración interna, sin duda ii!:
tensa en los últimos 35 años, se ha dirigido principalmente hacia el área metropolit!
na de la Ciudad de México, a las ciudades fronterizas del Norte, a las dos principales submetrópolis -Guadalajara y MonterreyY a algunas ciudades menores de crecimiento
intenso como Acapulco, Puebla, Coatzacoalcos, Minatitlán, Jalapa y otras. Las zonas
geográficas de absorción han sido el área metropolitana de la ciudad de México, que en 1940 tenía el 14.7%de la población total y en 1970 el 22.4; las zonas Norte y
·Noroeste, que tenían el 17.4% en 1940 y el
19.0 en 1970; y la zona Golfo, que aumentó
ligeramente de 10.5% a 10.9 en el mismo P!
ríodo. El resto de las zonas geográficas del país, es decir, el Centro, el Sur y el
Sureste, y la zona del Pacífico Sur, perdi!
ron en posición relativa, de 57% en 1940 a
47.7%en 1970; éstas son las llamadas zonas de rechazo. Entre 1950 y 1970, el 50%
de toda la migración interna de México se dirigió a la zona metropolitana de la ciudad de México, proveniente principalmente de áreas rurales y semirrurales, pero también de ciudades menores . Este fenómeno se
ha verificado igualmente en Guadalajara y Monterrey y en las zonas fronterizas . Mie_!!.
tras la población urbana nacional ha creci
do al 5.4% anual, la rural ha aumentado aT
1.7%. El hecho de que esta última todavía
aumente, en lugar de estancarse o disminuir
como en otros países de estructura semeja!)_
te, es otro indicio de la muy elevada natalidad que prevalece y que da lugar a un fuerte crecimiento vegetativo.
.
Conforme ar criterio de que una locali
dad de 15,000 o más habitantes tiene características urbanas, mientras una de menos población es rural o semirrural, la pobla-ción urbana de México ha crecido de 4 millQ.

nes en 1940, cuando constituía el 20% ape
nas de la población total, a 22.5 millones
de habitantes en 1970, cuando representó el
45%. Las ciudades de más de 100,000 habitantes representaban el 11.9%de la pobla-ción total en 1940, pero el 35%en 1970. La de más de un millón, el 7.9% en 1940, y
el 22%en 1970. El área urbana de la ciu-dad de México, que hoy comprende municipios
del Estado de México además del Distrito Fe
deral, tenía apenas 1.560,000 habitantes eñ
1940, y registró 8.35 millones en 1970. En
la actualidad se estima el total del Area Metropolitana en más de 12 millones.
La concentración urbana se ha produci
do no sólo en las zonas geográficas de ab:sorción y en las ciudades mayores, sino aun
en las zonas de rechazo y en las ciudades menores. Es decir, dentro de una entidad federativa de emigración, hay migración den
tro de la entidad hacia la ciudad capital u
otra de importancia. Algunos casos son
ilustrativos. El estado de Durango es de relativo "equilibrio", o aun de rechazo r!
lativo . La población total del estado de Dur~go creció al 2.1%anual entre 1960 y
1970 -comparado con 3.43% de México como
país-, pero la de la ciudad de Durango se
incrementó al 4.5%. La población de Jalisco
aumentó al 2.97% anual entre 1960 y 1970, también inferior al total nacional, pero la
de Guadalajara metropolitana creció al
5.2%, la de Ciudad Guzmán al 4.5, de Ocotlán al 3.4, de Lagos de Moreno al 3.7 (aparte del caso especial de Puerto Vallar:
ta, de 10.7%anual). El ·estado de Veracruz
acusó un incremento medio anual de 3.32%en
el mismo decenio -igual al del total naci.2_
nal-, pero la población urbana del estado
creció al 4.55%, entre ella la de Jalapa al
6.2% anual, la del Puerto de Veracruz al 4.1, la de Coatzacoalcos al 6.3 y la de Mi
natitlán al 6.6. Debe hacerse notar, por
cierto, que en muchos casos el crecimiento
de la población urbana, aun siendo apenas moderadamente elevado como es el caso de la
ciudad de Durango, se debe en su mayor par.
te al crecimiento vegetativo, es decir, a la alta natalidad. Aun en la zona metropo
litana de la ciudad de México, de los 600,000 habitantes e~ que aumenta cada año,
más de la mitad son el resultado del creci
miento nat ura 1.
Puede afi rmarse que la expansión de la
población urbana, derivada de la alta nat!
lidad y de la migración interna tan inte!!

�18

sa, tampoco constituye en la actualidad u~
factor positivo para el desarrollo económ.!_
ca nacional.
La inmigración ilegal a los
Estados Unidos, de 3 a 4 millon~s ~e pe~~Q.
nas en los últimos años, más la inmigracion
legal, de más de un millón_entre 1950 .Y
1975, ha aliviado la situacion, cualesqui~
raque hayan sido sus otras consecuencias,
en lo que respecta a empleo y subempleo,
asf como a concentración urbana .

*****
No obstante muchas manifestaciones al
contrario, que en gran parte constituyen
buenos deseos, México se encuentra ante una
perspectiva en que los all!lentos probables
del producto bruto ya no son -ciertamente
no lo son en la actualidad al ritmo de 2%ni lo serán a futuro previsible, suficie~
tes para absorber los incrementos demogr~f.!_
cos en empleo productivo, que se refleJan
en una oferta excesiva de fuerza de trab!
jo. Como ya se mencionó, el índice de acti
vidad global de la poblaci6n económicamente
activa ha descendido. de 30-32% a 25%, Y h!
bfa ya en 1970 un desempleo abierto de cua!!.
do menos 8% de la fuerza de trabajo, más otro 8% de desempleo equivalente del subem_
pleo. Es decir, en 1970 se desaprovechaban
más de 2 millones de años-hombre (hoy prob!_
blemente 3 millones}. La tasa global de ªf
tividad en México es baja, adel'llás, porque
la proporci6n de mujeres que participa~ en
la fuerza de trabajo es bastante reducida,
del 16% de la poblaci6n femenina total. Pero en perspectiva el problema global es de suma gravedad. La economfa tendrta que
crecer a más del 8% anual en términos rea7
les -con una adecuada estructura product.!_
va- para empezar a absorber el desemp~eo
y el subempleo, elevar las tasas d~ ~artici
paci6n, e incorporar las nuevas adici~nes a
la fuerza de trabajo por efecto del i~cremento demográfico. Por desgracia, México no tiene experiencia válida en el desarrQ_
llo de los últimos 35 años que indique que
sería posible expandir la economfa global
al 8% anual durante perfodos sostenidos.
Hay otros indicios del impacto del incremento demográfico. Un ejemplo se encue!!_
traen el sector educativo. En 1970 habfa
12.5 millones de niños de 6 a 14 años de edad; la matrfcula era, sin embargo, de
9.8 millones, pese al esfuerzo educativo de
sarrollado. Piénsese que en 1970 habfa 8.2

millones de niños de O a 4 años de edad, y
que aun descontando su mortalida~, e~os_~i
ños ya han presionado sobre la ins~ripcion
en escuela primaria, más los que vienen d~
trás de ellos, que son más.
A nadie debe extrañar el problema del
suministro de alimentos en México en la
actualidad, muy por encima de las f~l~as
del sistema distributivo, de las vicisitudes climáticas o de otros factores que h!.
yan afectado la producci6n agropecuaria.
Entre 1970 y 1976, la poblaci6n total se i!!,
crement6 12 millones de personas -el tamaño
de Venezuela- que demandan trigo, mafz, productos lácteos, carne, frij~l y azúcar.
Oe los primeros tres somos ya importadores.
El azúcar ya la dejamos de exportar.
Igualmente se ha ~e~t)do el im~a~to d~
mográfico en la disponibilidad de vivienda.
El déficit de vivienda en áreas urbanas CO!!.
tinúa siendo de alrededor de 2.5 millones de unidades, no obstante los programas de los últimos años. La demanda anual de por
lo menos 150,000 un .dades urbanas _nuevas no
se satisface en la actualidad baJO normas
mínimas adecuadas.

Ni el problema alimenticio ni el de la
vivienda, como tampoco el educativo, pueden
atribuirse exclusivamente al incremento d~
mográfico. Hay otros factores, que se re)!
cionan con la desigual distribuci6n del l.!!,
greso y la riqueza, la insuficiencia de los programas del sector público, la falta
de planeación, la insuficiente inversión Y
otros. Lo que aquí se sostiene es que no
puede hacerse ya caso omiso del impacto d~
mográfico en el agravamiento de todos ~sto~
problemas, y otros, en virt~d de la d1nám.!_
ca tan elevada de la poblac16n, expresada principalmente en las altas tasas de fecu!!_
didad.
Esto obliga a hacerse planteamie!!_
tos a futuro.
Oebe mencionarse también la dimensión
social del problema demográfico, o sea el
efecto que en la vida familiar y en las 7
oportunidades de mejoramiento_ tiene la d.!_
mensión tan elevada de la familia, sobre tQ_
do en las áreas rurales y entre los sectQ.
res urbanos de bajos ingresos; la dimensión
en sf y el hecho de que se comience a Pl'Q.
crear a una edad todavfa muy temprana, ª!!.
tes de que las familias adquieran capacidad
asegurada de generar un ingreso suficiente .

*****

19

La soluc16n b!sica al problema de Méxi
co la debe dar el desarrollo mismo, con su
cambio estructural, no s6lo sectorial sino
en cuanto a distribuc16n del ingreso. Es
necesario recalcarlo para que no haya malen
tendido. La economfa mexicana necesita ere
cer más r!pidamente, generar aumentos de
productividad y de empleo, y repartir su
ingreso más equitativamente.
Pero si se admite la interacción entre
los fenómenos demográficos y los de desarro
llo -no s6lo el impacto del desarrollo eñ
la población sino también el de la pobl!.
ci6n en el desarrollo- debe admitirse que
en las variables demográficas se puede ejer
cer una política de metas y medios de -::
acción. Es decir, debe haber planificación
demográfica como parte de la planeación eco
n6111ica y social general. Debe formularse
una política de poblac16n como elemento 1!!,
tegrante de una política de desarrollo.
Ha sido común suponer que el incremento del .ingreso por habitante por sf sólo hace
descender la natalidad. La experiencia de
Mbico no lo demuestra. Esto se debe a que
la distribución del ingreso es s11namente desigual: el 40% de las familias, con los
ingresos más bajos, absorbe apenas el lOS
del ingreso total; luego no hay incentivo
ni motivaci6n para restringir la natalidad
per supuestos medios naturales o por acceso
a anticonceptivos. Oe allf la necesidad P!
ralel1 de que el Estado provea la educación
y los servicios de planificación familiar conducentes a las decisiones de la pareja a
favor de un espaciamiento de los hijos, con
aplazamiento del primer hijo, y de una limi
tac16n al tamaño total de la familia.
Toda esta problemática ha sido recono
cida por el Estado mexicano a partir de-;:
1972-1973, con la cooperación de todos los
medios profesionales y la participación del
sector político.
Frente a la política de
indiferencia hacia la problemática demogr!
fica que prevaleci6 hasta 1972, se empezó a
formular una polftica positiva, que ~e pla!
1116 en la Ley General de Población aprobada
por el Congreso a fines de 1973, y que en
su artículo lo. se refiere a su objetivo:
' regular los fenómenos que afectan a la PQ.
blac16n ... con el fin de que participe jus
ta y equitativamente en los beneficios deí
desarrollo económico y social".
Como uno
de los medios, la Ley autoriza el estableci
miento de programas de planificación fami-::
lfar "con el objeto de regular racionalme!!.

te y estabilizar el crecimiento de la pobla
ci6n" (Art . Jo.}.
Pese a la imprecisióñ
de la redacción de este artfculo, se entien
de que la política demográfica consiste en
favorecer el descenso de la tasa de crecí
miento de la población. · Y ésto se logra
principalmente por descenso de la natalidad, puesto que nadie pretende que se ele
ve la mortalidad.
Oebe hacerse notar también que con la
reforma constitucional de 1974, la planifi
cación familiar pasa a ser un derecho básT
co. Dice el nuevo Artículo 4o. constitucio
nal: "Toda persona tiene derecho a decidir
de manera libre, responsable e informada,
sobre el número y el espaciamiento de sus
hijos. "
El Estado esU en consecuencia obligado a proveer la información y los ser
vicios que permitan al individuo ejercer es
tedere~.
Los programas de planificación familiar a cargo del sector público empezaron a
implementarse a partir de 1974, con antici
pación a los lineamientos recomendados en-::
la Conferencia Mundial de Población de las
Naciones Unidas de agosto del mismo año. Esto demuestra la seriedad de propósitos en
la materia po~ parte del Estado mexicano.
Con las limitaciones que tiene todo nuevo programa de acción social, y tenien
do en cuenta la complejidad de la estructu
ra de los programas de salud del pafs, pu~
de afirmarse que ya hay indicios de resulta
dos positivos en los programas de planifica
ción familiar. Se estima que, incluyendo-::
los servicios privados de planificación y la venta libre de anticonceptivos, alrededor de 2 millones de mujeres , de un total de 14 millones en edad reproductiva, practi
can la anticoncepción con medios ef icaces:aunque la mayoría en áreas urbanas.
Esto
quiere decir que en estas áreas la cobertu
raes de cerca del 30%. En un principio-::
se pensó que la mayoría eran mujeres de más
de 35 años de edad, que ya habían formado
su familia y no deseaban tener más hijos o
preferían el anticonceptivo al aborto indu
cido e ilegal, y por lo tanto peligroso; se
gún datos posteriores, la proporción de mu
jeres menores de 35 años es elevada, lo que
tiene mayor impacto demográfico, ya que la
fertilidad de las mujeres menores de esa edad y el riesgo de embarazo son por lo me
nos el triple de los de mujeres mayo
res de 35.
-

�21

20

Según estimaciones todavía prelimina
res, se calcula que la tasa bruta de natali
dad, aun con las limitaciones de los progri
mas de planificación familiar y su concen
tración predominante en las ciudades, se ha
reducido de 45 por millar en 1973 a alrede
dor de 40 en la actualidad.
El niínero to
tal de nacimientos se ha estabilizado y, de
seguir la tendencia, pronto empezará.a dis
minuir, sin que por ello deje de ser toda
vía muy e1evado. La tasa de incremento de
la población se ha reducido de 3.5 a 3.2%
anual, y de seguir la tendencia, podrá ba
jara 2.6%para 1982. Si esas tendencias
continúan, se podrá llegar al año 1999 con
110 millones de habitantes, en lugar de los
126 a 130 pronosticados o proyectados con
anterioridad.
Los efectos del descenso de la nata
lidad se sienten a menor plazo de lo que ci
múnmente se supone. Es frecuente oir afir
mar que los programas de planificación famT
liar sólo tienen efecto a largo plazo. Esto
es en parte cierto; pero a corto plazo tam
bién. Por ejemplo, con el descenso de la
natalidad de los últimos tres años, que~
duce e1 incremento de1 número tota1 de naci
mientos y lo estabiliza, la demanda de pri
mera inscripción en escuela primaria empeza
rá a descender dentro de tres años, al ni
nos en las áreas urbanas. Asimismo, empezi
rá a descender en estas mismas áreas la de
manda de servicios médicos materno-infantT
les, dando lugar a destinar recursos médi
cosa otros fines y sectores. Por otra par
te, si el número total de abortos ilegales-;
que se estima en unos 500,000, se redujera
porque las mujeres que no desean tener el
hijo tuvieran acceso al uso de anticoncepti
vos eficaces, se liberarían también recur
sos de los servicios hospitalarios del sef
tor público, donde, para salvarles la vida
generalmente o evitarles complicaciones, se
atiende a mujeres que se han hecho abortar. ·
A mediano y a largo plazo, el descenso
de las tasas de natalidad tendría un efecto
benéfico en la salud de la familia, y en la
estabilidad familiar, sobre todo entre los
grupos de bajo ingreso. La disponibilidad
de vivienda, y la adecuación de la misma,
serán mayores en la medida en que se limite
el tamaño de la familia.
El problema del empleo, a que se ha
hecho alusión, se aliviará a plazo mediano:
si continúan las tendencias de descenso de
la natalidad iniciadas hace tres años,

dentro de 9 a 12 años se detendrá el aumen
to del número de nuevos ingresantes jóvenes
a la fuerza de trabajo, y será más fácil
absorber los incrementos de ésta en trabajo
productivo. No hay que temer, como muchos
aducen, una escasez de mano de obra, dado
que existe en México y existirá por mucho
tiempo, superabundancia de la misma, y por
que el margen de incorporación a la fuerza
de trabajo tanto de hombres como de mujeres
en edad de trabajar es aún muy grande.
Además, la tendencia de la tecnología, a pe
sar de muchas propuestas en sentido con:trario, todavía en gran parte teóricas, es
hacia la economía en el uso de mano de
obra. En un país como México, por supues
to, como en otros, hay diferencias estruc
turales en el mercado de trabajo, con mayor
exceso relativo de mano de obra •IO califica
da, y con escasez de mano de obrá califica
da; pero ésto se resuelve no a1J11entando eT
vol1J11en total de la mano de obra sino mediante el adiestramiento y la capacitación
de la existente.
A largo plazo, el descensQ de la tasa
de incremento de la población afectará tam
bién favorablemente la ~ropensión a la emT
gración internacional, ,f la migración inter
na a las ciudades, ·así como la concentra
ción urbana excesiva.
Son muchos los eleinentos que deben acompañar a una polítici de población y par
ticularmente a los programas de planificación familiar para integrar ésta en los pro
gramas de desarrollo económico y social. :Destaca la necesidad de llevar' Jos adelantos sociales y culturales a las áreas rur!
les y semirrurales, a fin de crear las CO!J.
diciones que permitan formar conc_iencia del
valor que tiene para la familia ·--la limit!
ción de la natalidad. La pareja necesita
ser educada y motivada, con base en ~..ena información, y deben ofrecérsele opciones y
los servicios correlativos.
La educación
sobre población debe comenzar desde la et
cuela, de tal manera que los adolescentes adquieran conciencia. Los programas educ!!_
tivos deben extenderse a los maestros, y a
la población adulta en general. En muchos
casos de comunidades rurales, la política
poblacional debe integrarse con el desarrQ_
llo pleno de la comunidad. Existen ya expf
riencias en otros países latinoamericanos,
así como en Asia y en Africa.
Si se avanza en estos conceptos en la
práctica, y se extiende la planificación

familiar a las áreas rurales y semirrurales
a corto plazo, la población total de México
será e~ 1982 de 72 en lugar de 76 millones
de habitantes como se había proyectado an
tes. Como ya se dijo, ésto permitiría mar
char en tendencia de incremento a tasa des
cendente, _a un total no mayor de 110 millo
nes para fines de siglo.
. La impo~tancia de estas políticas se
advierte también si se piensa en el muy lar
9? plazo. Puede calcularse fácilmente que
si ~e llevan a cabo programas que limiten
el incre~~to demo~ráfico, la población to
tal de Me~ico podria estabilizarse a media
d?s del siglo XXI en un total de unos 300
mill?nes d~ hab~tantes; si no se aprovecha
el tiempo_i~mediato y se deja para más tar
de la politica de población la tendencia a
la estabilizac~ó~ entrará m~cho más tarde y
no se podrá limitar la población total an
tes de unos 600 millones de habitantes eñ
la segunda_mita~ del siglo próximo. Esto se
debe a la inercia demográfica, sobre todo
tratán~ose de una población tan joven como
la mexicana. Los mexicanos necesitamos re
~exi~nar mu~ ~eriamente sobre lo que signT
ficaria un México de 300 millones de habi
tantes! aun con los recursos potenciales
del pais,_ tanto ~n el contexto nacional co
~ en el internacional. Imaginar uno de 600
millones cuesta mucho mayor esfuerzo. Lo sensato es marchar adelante más despacio.

FM.ncú.c.o Alba,

La pob.f.aelón de Méx.lc.o ·
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1965, . &amp;uple.mento, pp. 23-Ú.

�23

gresos netos del IMSS y del INFONAVIT y ex
presados como fracción del Producto Interno
Bruto, han aumentado en casi cinco pun
tos porcentual es pasando de 13. 7:1; en 19 7O
aTS.6% en 1976, lo que implica un alza cer
cana al 36%.
[l comportamiento descrito, indica que
la recaudación ha crecido con mayor rapidez
que el valor de la producción, lo que parece
ría señalar una respuesta automática del sis
tema impositivo a la inflación y a la activT
dad real. Esta flexibilidad es más aparente
que efectiva, en vista de que en el perfodo
que estudiamos se han puesto en práctica mo
dificaciones importantes en el nivel de las
tasas del impuesto sobre el ingreso de las
personas ffsicas, han aparecido gravámenes
indirectos como el que se aplica a la venta
de gasolina y se ha establecido el gravamen
sobre nóminas que constituye el patrimonio
del INFONAVIT. La elasticidad-ingreso, aun
que superior a la unidad, no es estructura1:''i&gt;OLITICA TRIBUTARIA Y RECUPERACION
ECONOMICA EN MEXICO"
- EL FINAL DE LA DECAOA -

u.e..

EveJuVulo Wzondo A.•

INTRODUCCION

..

En el ámbito tributario mexicano, la
década de los setenta se ha caracterizado

por una tendencia definida al alza de la car
ga total que los impuestos establecen sobre
la poblacfón. Enfatizo "sobre la poblacioñ"
porque se olvida a menudo que independiente
111ente d1ysu naturaleza y de su impacto inl
cfal, los impuestos los pagan únicamente los
indivfduos o las familias: la recaudación au
mentida trae consigo siempre una reduccióñ
del consumo o del ahorro privados -o de am
oos- aún cuando este resultado se produzca
veces fndirectamente.

a

El pafs ha realizado en el transcurso de
este decenio un notable "esfuerzo fBcal ".
Sobre esta parte de la cuestión no cabe du
da: los ingresos corrientes de las dfstiñ
tas entidades de gobierno, añadidos a los i~
• E&lt;l.ta. con6eAenwz 6ue .StUte.ntada poif. el
Uc.. Evuudo EU.zondo A. en el au.d.l
tol/..ÚJ de .la Fac.ul.ta.d de. Ec.onom.la fu de UnZ
vw.i..cJ.ad Au.t6noma de Nuevo Le6n e.t d(.a 1
de mayo de 1978.

Para algunos estudiosos del tema, la
carga tributaria, tal y como la hemos definí
do, no es un indicador cabal dela"carga fis
cal global" que experimenta la población. ET
cociente de los ingresos tributar íos al
P.I.B. indica la proporción del producto que
se transfiere, en fonna compulsiva, del sec
tor privado al pÚbl ico para los fines de
éste. Puede argumentarse que, adicionalmen
te, en el numerador del a fracción aludida
deberfan incluirse las utilidades de los mo
nopolios estatales, porque impl lean una
transferencia de la naturaleza descrita, aún
cuando el elemento de obligatoriedad sea par
cial .1/ La cuestión no está resuelta a nT
vel teórico, es cierto;- pero no hay duda de
su relevancia.
En la práctica, la carencia de infor
mación al respecto obliga a excluir tales
utilidades de las estadísticas empleadas en

!_/ PO/f. ejemplo, en 1967, " .• • el .sae/Ufv,i.,t de
ope/f.acwn de ta.s emp11.e.sa.s
c.a.s y lo.s
.utgif.e.so.s neio.s de lo.s o'Lgall.(.6mo6 de.se.en
btaUzado.s" 1Lep11.e.sen.ta.ban 4.6% del P.1.s-:
"La PoUUc.a F-ú.c.at en el Ve.saMoUo Eco
r.6mlco de Ml.u.co", en ¿CJr.e.c.ún.ie.nto o Ve
.saMoUo Econ6mlco?, /.Uguel S. W.i.onczec1i
et al, S.E. P., 1971, p. 131. (En6tf6-ú. •tte.l

eí?

.tilo).

�24

las comparaciones internacionales.I/. La ª!!.
sencia de su consideración resta validez su~
tancialmente al cotejo entr: pafses, que en
repetidas ocasiones ha servido, en man?s PQ.
co cuidadosas, para sostene_r concl us,ones
ligeras sobre la convenien~ia de una reforma fiscal en México. En vista de la_s enor
mes diferencias en los tamaños relativo~ de
los respectivos sectores parae~tatales,i~nQ.
rar este elemento puede conducir a aprec~aciones desvirtuadas sobre el "esfuerzo trib!!_
tario" nacional comparativo.
Un sistema tributario de~e evaluarse
si empre en términos de la equ1 dad Y de 1os
efectos económicos de sus componentes. Entr~
más significativa la carga, mayor la necesi
dad de vigilar uno Y otro aspectos• so perya
de irritar a los contribuyentes.con una d1i
tribución de gravámenes corytraria a los cri
teri os de equidad preva l ec1 ~nt:s, Y de prfi°
vocar comportamientos confl, et, vos con l ª-o~
tención de las metas generales de la politi
ca económica nacional.
La reforma tributaria es un proc~so per
manente de tal importancia, que requiere un
análisis continuado. El tamaño actu~l dela
carga, y la difícil coyuntura económica P?r
la que cruza el país, _prestan a su estudio
una especial relevancia al presente.
Con el propósito de cons_truir_ e_l _marco
obligado de referencia, conv,erye_,ry!c,ar la
discusión con un intento de d~fimc_io~ de la
actual situación económica,, dent i fi can~ o
sus problemas básicos, circunstanci!
les y de largo plazo.
I.- La Economía Nacional en 1978
Respecto al primer trimestre de 1978,
no creo aventurado afirmar que el conse~s?
entre los analistas de la coyuntura economi
21 "LM utlUdadu y p€1td.i.dM d~ lo./&gt; monop~
- u_06 6,Í,.6cale1&gt; y de lM agenuiu, gu.beJL~mentalu ducenbr.a.U.zrulitt. H exc.e.uy~ ./i-&lt;-6
tennti.camente a caU6a de la aU6 encua áe
da.to./&gt; c.ompo.JLa.bl.u plVl.a. lo./&gt; ..• pcúhe,t, ex~
mi.nado./&gt;". P.S. G/z..i.66.i.th y M. BVUntúie~,
"Tax Revu.enu.u and Tax Bu.11.den./i ,&lt;._n
Col.omb,ia,: A Compa/z..l./ion w.i.th othelt La.ti.n
Ame/z..l&lt;:an Na.ti.oM", en f,Í,.6e,a(. Re6011.m 6011.
Col.omb,ia, ed.Uo.do po11. R. MU6g1tave Y M.
Gn:tLi, I.T.P., fla1t.va1td Law Sc.hool. ,
CambllA.dge, 1971, p.268.

25
ca nacional, es que hay evidencias dive~~as
de una lenta recuperación_de_l~ pr~duccion,
aunada a un abatimiento sign,f1ca_ti_vo ~anto
de la inflación como del desequilibrio el\.
terno.
En efecto, al inicio de_1~77, el índice
de producción fodustrial s:nalaba una tasa
anual de crecimiento negativa (-4%): Para
di c i embre próximo pasado, en cambio, ~or
noveno mes consecutivo, el aumento relativo
anual fue positivo, alcanzando ~n 10.2%. No
hay duda de que el sector constituye el el!
mento dinámico por excelencia de nuestra
nomía· su recuperación, por tanto, es sena
fi nne' aún cuando no definitiva, . d~ la supt
ración del marasmo que cara~terizo a la acti
vidad productiva desde el final de 1976.

:CT

El valor de las exportaciones ha crecido un
23%anual, pero su dinamismo obedece en par
te al de unas cuantas materias primas, entre
las que destaca el petróleo.
Parece claro, por tanto,que en el corto
plazo la política tributaria debe coadyuvar
a la consolidación de tres tendencias funda
mentales: 1.- Aceleración del paso de la pro
duccion. 2.- Contracción del ritmo inflado
nario. 3.- Reducción del desequilibrio externo.
Empero, la problemática económica naci.Q_
nal es más compleja que lo que puede indicar
el panorama descrito.

En lo que respecta a la i nfl a~_i ón_, la
evidencia estadística pennite tambien cierto
optimismo reservado. Por una par~e, la tasa
mensual de crecimiento de los precios al con.
sumidor tiende a ser menor, aú,n cuando no ~e
manera unifonne: en enero de 1977 era de 3. 2 ,
11 egó a ser de sólo O. 9% en mayo• pero vol
vió a 1% durante q¡arzo próximo pasado.

La contención de que el país ha avanzado
notablemente en su desarrollo en los pasados
cuarenta años, recibe apoyo sustancia1 en 1a
mejoría indicada por diversas estadísticas.
El concepto de "desarrollo", complejo como
es, puede sintetizarse en tres aspectos fun.
damentales, que son la reducción de la pobr!
za extrema, la disminución de la desigualdad
en la distribución del ingreso y de la riqu!
za, y el aumento en la disponibilidad de e!!!
pleo productivo.

Hay señales, en suma, de un agotamiento
del impulso alcista asociado con la de~alu!
ción En cuanto a la tasa -anual de rnfl!
ción: que alcanzó un máximode34.3%_ en_a~oi
to del año pasado, como consecuen~ia logica
de esta forma de medición del fenomeno, ha
descendido consistentemente desde entonces,
hasta registrar 17.5% durante marzo de 197B.
Puede afirmarse que no obstante los avaryces
logrados en el control del alz~ de r,reci~s!
ésta continua registrando u~ ritmo ec?,nomi
ca, social y políticamente inaceptable•

El innegable progreso experimentado en
México en las pasadas décadas, ha sido ins_l!
ficiente para erradicar la miseria de grandes grupos, el desempleo abierto y disfraz!
do y la disparidad en los ingresos famil i!
res. La continuación del proceso de desen
volvimiento que permita solucionar esos pr~
blemas precisa de una mayor y más eficiente
utilización de los recursos: de una moderni
zación de la estructura productiva. La fof_
mación de capital desempeña un papel central
en este fenómeno.

La mejoría de la posición ex tern~ ~e~
país ha sido uno de los hechos más signifi
cati~os Y más comentados del pa~o'.a~a econ:[
mico de los pasados meses. El deficit come!cial de 1977 fue de 1,400 millones ?e dol!
res, 48%menor que el correspondiente a
1976.

No hay duda, sin embargo,de que el acer
vo de capital en México está creciendo con
más lentitud de lo que precisa la tasa dese!
da de aumento de la producciónydel empleo,
dada la dinámica y composición de nuestra
población.

La reducción continuó durante el primer
bimestre de 1978. Sobre las causas de esta
contracción hay acuerdo. El consenso desap!
rece cuando se trata de determinar la impor
tancia relativa de cada una de el~as. La'.!
cesión ha deprimido la demanda de import~:iºnes y 1iberado recursos para la expor!acion.
El cambio de precios relati~os producido por
la devaluación, tiene el mismo resultado.

Específicamente,conviene señalar que d_l!
rante la presente década,en comparación con
la de los sesenta, se han observado los si
guientes desarrollos que configuran, a
irosso modo, la problemática del ahorro y la
inversión al presente. En primer lugar, el
P.I.B. real ha descendido en su tasa prome
dio anual de crecimiento de ?% durante el
primer lapso a 5%en el segundo. Además, la

inversión bruta fija total a precios cons
tantes, que crecía 9.3% por año en el dece::nio precedente, contrajo su ritmo de aumento
a sólo 5.5% en la década en curso. Esto ocu
rrió a pesar de que la significación de la
inversión pública dentro de la global ha ten.
dido a aumentar, evidenciando la pérdida de
su poder estimulativo.
Como características adicionales de la
cuestión, es preciso notar que el ahorro in
terno, que solía financiar el 90%de la in:versión, descendió a sólo 85%en su partici
pación. AJ mismo tiempo, la fracción que el
ahorro público representa dentro del total,
ha mostrado una propensión a contraerse. La
recurrencia al ahorro externo, que duplicó
su importancia como fracción del P.I.B. en.
tre una y otra décadas, plantea un problema
financiero que hizo crisis precisamente en
1976.
La política tributaria debe contribuir
al fortalecimiento de largo plazo del ahorro
interno, público y privado, y al dinamismo
de la inversión. En una frase, debe consti
tuirse en un elemento de apoyo a la formación
de capital.
Parecería que olvidamos mencionar --una ta rea que trad i c iona 1mente se asigna a
la política impositiva: la de ayudar a corr!
gir la distribución del ingreso. Una apr!
ciación realista del papel de la tributación
en esta función, debe reconocer sus limita
ci ones. En el mejor de 1os casos, su efec
to.3/ Esto· es así tanto por 1a necesidad
de preservar los incentivos al ahorro y dl
esfuerzo productivo, como por e 1 hecho de
que la imposición tiene poca influencia S.Q_
bre los determinantes de la distribución.
II.- Política Tributaria
A la luz de lo apuntado, la cuestión fun.
damental en materia tributaria podría ser si
conviene o no, por ahora, aumentar el nivel
actual de la imposición en México. O e s de
luego, la pregunta relevante atañe al nivel
relativo de la recaudación, ya que en la épo
ca inflacionaria por la que atravesamos, es
ocioso especular sobre la tendencia del vo
lumen absoluto de los ingresos fiscales.

}! Ib,i,dem, p.13.

�27

26

Para algunos analistas, la cuesti~n e~!á
resuelta. Por ejemplo, en una publ 1cac1on
reciente, se sostiene: " ... el monto de lo
caudado no ha sido suficiente para cub_r, r
las necesidades del sector Gobierno, est,má!!_
dose que, para alcanzar obje_tivos de desarr_-Q.
llo con estabilidad de precios, la carga f11
cal deberá alcanzar, para 1982, al rededor
de 25% del P. I.B. ",4/ siendo de poco menos
de 19%al presente.-

:f

Hace varios años, al referir~e al mismo
problema, un investigador conclu1a: "... Sf
gún una muestra internacional analizada por
Musgrave México debería tener en la actualidad (1971) una carga fiscal de alrededor
de 20%, de acuerdo con su nivel de ingr~S?
per cápita y la participación de las act1v.!_
dades agropecuarias en el P.I.B._" ~
La contención de la insuficiencia de in_
gresos frente a las necesidades gubern~m~n:
tales, no es, de por sí, argumento def1n1!.!.
vo a favor de un aumento de las percepc1Q_
nes, parece más una versión específica del
problema económico general.
En el razonamiento de que la ca_rga fil
cal en México es muy baja para su nivel de
desarrollo - medido éste por el ingreso~
~ Y la fracción del P:I.B. ge~erada en
las actividades agropecuarias conv1e~~• por
una parte, recordar nuestra observac1on sobre el papel de los ingresos de las par_-ae1
tata les, generalmente omitido en estas d1sc!!_
siones. Por la otra, parece claro que la
carga fiscal teórica, estimada por muestre?
de la situación de diversos países, es se~s.!_
ble a variaciones en la forma de val~ac,?n
del ingreso per cápit~, expr~sado ord1nar1!!_
mente en dólares. As,, a ra1z de la devalu!!_
ción, el ingreso per cápita de México desee!!_
dió de 1370 dólares en 1975 a 1300 en 1976
y disminuyó aún más al año sigui~nte. En co!!_
secuencia, según el modelo refer:;do, la carga
fiscal "ideal" para México deben a contraer
se. Este resultado sorprendente! ~ace ver
1as 1imitaciones del enfoque. As, m1 smo, puf
de argumentarse persuasiva~ente que la ese!!_
sa participación de la_agr1cu!tur_-a en la gf
neración del P.1.8., mas que indicar el df
4/ Lul6 Blutvo Agtui.Vta, "La. Po.U.Uc.a. 1mp~~i.
- ti.va.", en Opci.onu de Po.U.Uc.a. Eson6111{.c.a.
en Méuc.o ~ l í de la Vevaluau6n, edf
.tado po~ G
o Bueno, Eclltoíílal Tec.no~. •
S.A., Méuc.o, V.F., 1977, p.163.
Jj F. J. Alejo, Op. CU., p.142.

sarro11 o de 1a economía en genera.1 , seña 1a
el atraso del sector.
El tema es complejo. Una aut~rid_ad en la
materia dice: "La cuestión_ de que nivel ~e
gasto gubernamental es tolerable, o de ~ua!
podemos o debemos sufragar no puede,en ult.!_
mo termino, resolverse recurriendo a los hf
chos o a la lógica. La respuesta será,debe
ser, susceptible a los valores, .. ;ª. las fo.r:
mas de organización social y pol1t1ca . .. §.J
(Enfasis nuestro).
La alegada insuficiencia de los ingresos
fiscales conduce, según una tesis muy exten_
dida, a dos tendencias desfavor_-ables: la e!_
cesiva recurrencia al endeudamiento del Sef.
tor púb 1i co con e1 banco centra 1_, Y_ 1a crf
ciente importancia de la deuda publl_ca ext~.r:
na. Lo primero ocasiona presio~es 1~flac1Q_
narias; lo segundo, una carga financiera gue
se convierte en onerosa con el paso del t1e!!1_
po.
Así, uno de los autores citados, apun~!!_
ba al inicio de la década: "Los escasos in_
gresos ordinarios, generan montos de ahorro
corriente insuficientes ... "Jj
La evidencia de los años pasados indic~,
sin embargo, que el aumento_de la carga f1s
cal, considerable como ha sido Y como ~e~s
mostrado, no ha conducido a un f~rtalec1m1e!!_
to del ahorro público. En la decada de los
sesenta, e1 ahorro púb 1i co representó en prQ_
medio 3.7%del P.I.B. En el presente decf
nio, la fracción ha descendido hasta 2% y·,
lo que es más significativo, de representar
3.4% en 1970, bajó consistentemente en los
años siguientes, hasta alcanzar sólo 0.8%en
1976.ª-f
El comportamiento descrito se ajusta a
una añeja argumentación, conocida en el argot
de las finanzas públicas como el "efecto
Please": los gobiernos tienen consider!!_
bles dificuitades para evit_ar que el incremento de la recaudación se les "fugue" en ga1
tos corrientes.y
F. Ba-to~, The Q.uu.t.i:.on 06 Govunmellt
Spencüng, HMp~ &amp;Row, New Yo~~. N. Y.,
u.s.A., 1960, p.2.
7/ F. J. Alejo, 0!.:..._C,«:., _p.134.
8/ Cl61UU, de Banco .ae/J~uc,o y Se~e.talúa de
- lla.ci.enda. tJ C~édil.o Pl,lb.U.c.o. .
.
9/ S.tan.tey P.t:ea.&amp;e "El a.hoMo "J'?lWln.fre la..~
- bu.tac..l&lt;5tt: ¿ Reili.cla.d o ú P€)-&lt;.ómo? , F-&lt;.Mf:
ZM yVua.MoUo, Vol. IV, Num.1, Ma.ltzo 196 ·

6/

-

Más aún, suponiendo que el ahorro públi
co efectivamente aumentara, conviene notar
que "... hay considerable evidencia de susti
tución entre diversos tipos de ahorro"l0/;de manera que la cuestión tendría que plan
tearse en términos de la conveniencia de que
el ahorro incremental fuera real izado por el
sector público o por el privado, dado el es
tado de desenvolvimiento del país.
Consideremos ahora la situación actual
y perspectivas de la economía mexicana y de
la mundial, para evaluar la oportunidad de
un alza adicional en la carga impositiva.

ginada en los sectores privado y externo,el
gasto gubernamental puede operar como elemen
to compensador. La evidencia histórica, no
avala tampoco esta contención: Al inicio de
la década de los setenta,el gasto total del
sector público representaba aproximadamente
un 20% del P.!.B. la fracción ascendió con
rapidez en los años siguientes, hasta alean
zar 36% en 1975. 11/ A pesar de esta impor
tancia creciente;-Ta taza de crecimiento real
del P.I.B. bajó consistentemente a partir de
1973. El vigoroso aumento, absoluto y rela
tivo, de la demanda pública, no pudo evitar
laprofunda recesión por 1a que atravesamos.

En cuanto a la economía nacional, ya
apuntamos que se ha experimentado al parecer
una débil recuperación en los pasados meses.
Aún así, en 1977 por segundo año consecuti
vo, el incremento del producto real se si:tuó por debajo del aumento de la población.
El ritmo de la actividad, se ha mantenido
gracias al dinamismo de la demanda final,
asociada en parte con la sustitución de im
portaciones producida por la devaluación, y
no obstante la reducción del ingreso rea 1
que la inflación ha causado en grandes gru
pos de la población. El impacto contraccio
nistá de un aumento de gr&amp;vamenes, podría
cancelar el incipiente impulso expansivo de
este elemento de la demanda agregada.

Las consideraciones anteriores son rele
vantes también respecto a 1a relación del es
tado de 1as finanzas púb I i cas con 1a i nfl ~
ción. Aquí, conviene recordar el dictum for
mal de que "la política fiscal detennina el
tamaño del déficit público; la polftica lllQ_
netaria, la forma de su financiamiento". Ex
pusimos antes nuestras dudas sobre la posi:bilidad de que el aumento en los ingresos
tributarios resultara en una mejoría de la
posición financiera del sector público. De
ello, puede desprenderse nuestro escepticis
mo de que un aumento de impuestos conduzca
efectivamente a que el sector público recurra en forma más proporcionada al financia
miento i.nflacionario.
-

En cuanto al panorama internacional, la
perspectiva es incierta. Aunque el pronóstico generalizado es que continúe todavía
por varios meses la recuperación iniciada a
fines de 1975, se predi ce 1a posibilidad de
una nueva recesión al final de 1978 o a prin
cip1os de 1979. De ~echo, Chase Econometrics
opina que I a falta de dinamismo se experimentará en las economías europea y estadouni
dense este año. Para México, esto signifi:caría un abatimiento de la demanda externa
de bienes y de servicios, precisamente cuan
do nuestra economía se supone entra en un pe
ríodo de reactivación. Ante esta expectatT
va, se torna de crucial importancia el coiñ
portamiento de la demanda interna .

Además de observaciones generales sobre
el impacto agregado de un aumento de la tri
butación, conviene que hagamos algunas con-=sideraciones detalladas respecto de cuestio
nes impositivas específicas. Para el caso-;nos ocuparemos exclusivamente de ciertos pun
tos centrales, a nuestro juicio,del gravameñ
directo por excelencia, el impuesto sobre la
renta, y del prototipo de impuestos indirec
tos en nuestro medio, el impuesto sobre in-=gresos mercantiles.

Es posible argumentar, desde luego, que
de ocurrir una deficiencia en la demanda ori

!J../

Luú, La.ttda.u, "Sav,lng Func.tlo~ 604 La.Un
Amvuca", en stud,lu ,in Vevelopmen.t
Pla.múng, edil.a.do pM HolUt, B. ChenMy,
HMvMd UtúveMUy P~Uó, CambJr.,idge a.nd
London, 1976, p.299.

En cuanto al impuesto sobre el ingreso
de las personas físicas, es clara la necesi
dad de su adecuación al ambiente inflaciona
rio que hemos padecido por más de un 1ustro.
Así, en su Primer Informe de Gobierno, el
eI Li e. José López Port i 11 o expresó: "orde
naremos nuestra estructura fiscal ... ender!
11/ S.H.C.P. , Cuenta. de la. Ha.ci.enda. Púb.U.c.a.
Fed~, 1975. No -tenemoó ci.6~ Mbóe
c.uett.tu c.ong~entu con~ mendona.dM-:No ha.y Mz6n palla. Me~, ó,ln emba.~go,
que la. .tendenci.a. d u ~ ha.ya. ca.mb,iado .

�28

zando las distorsiones que ha provocado el
proceso inflacionario ... ". La tasa marginal
máxima que la Ley contempla, ha sido repeti
damente aumentada hasta su nivel actual de
57%. Por añadidura, como es bien sabido,el
alza de los ingresos nominales, producto de
la inflación, ha conducido a un incremento
no 1egi sl ado de 1a carga rea1 de este tri b~
to, dada su progresividad. La constancia de
las deducciones permitidas a los causan
tes, ha agra vado e1 efecto.
Las autoridades hacendarias corrigieron
en parte el fenómeno descrito al inicio del
año pasado. El cambio implicó un reconoci
miento delafalta de equidad del proceso; su
limitada cobertura, se explica sólo por las
necesidades de fondos del Gobierno Federal.
Para fines de 1977, 1os precios al con
sumidor aumentaron 164% respecto de dicieiñ
bre de 1971. Si, por ejemplo, se aumentarañ
en concordancia los niveles de los intervalos
de ingreso a 1os que se ap1i ca la es true tu
ra de tasas del impuesto, y se modificarañ
1os va 1ores nominal es tope de 1as partidas
que reducen el ingreso gravable, el extremo
abierto de la tarifa se elevarfaa un millón
trescientos mil pesos, y la exclusión perso
nal por el causante a 24 mil pesos.
En el período 1974-75, veinte países
miembros de la O.E.e.o. modif.icaron sus sis
temas de impuestos a los ingresos personales
para corregir los efectos de la inflación. La
razón es sencilla: en el lapso 1961-1971, los
precios al consumidor, para el grupo, aumen
3. 7% en promedio anua 1; en 1os años sigui en:tes, el alza fue de 7.9% y 13.4% respectiva
mente. La inflación mexicana ha sido mucho
más vigorosa que esto, lo que refuerza la re
conocí da necesidad de profundizar 1as medidas
correctivas tomadas hasta ahora.
En lo que atañe a las deducciones, una
merece mención aparte : la que corresponde a
las primas de seguros pagados por el causan
te. La falta de adecuación del máximo permi
tido, lo ha transformado en una canti~ad in:congruente con la realidad .
El rezago en el ajuste, desalienta una
conducta que es socialmente conveniente, y
afecta en forma negativa un tipo de ahorro que
precisa de mayor desarrollo en nuestro país .
En el ámbito del impuesto personal,exis
te como objetivo de largo plazo la "globalI

zación" de las percepciones: sólo así puede
avanzarse con equidad hacia la meta presi
dencial de imprimir" ... mayor progresivi
dad . .. " a1 tributo. En 1as actua 1es ci rcuns
tancias y en lo que se refiere a los ingr~
sos originados en el capital, caben dos o!2_
servaciones. Primero, con.viene notar que
las tasas de interés han sido aumentadas re
cientemente (mayo 1977) con el propósito de
dotar al ahorro financiero de un rendimiento real positivo y de propiciar, por tanto,
la recuperación del sistema bancario; red~
cirlas ahora por la vía fiscal y frente a
1a expectativa de aumentos en 1as tasas de
interés externas, 1uci ría co ntrad i c torio.
Segundo, en varios países y a lo largo de m~
chos años se ha discutido la existencia de
una "doble tributación" sobre 1os dividen
dos, cuestionándose la equidad horizontal
y vert i ca 1 de1 esquema y seña1ándose a1gunos
efectos económicos negativos del mismo; esta
situación merece más estudio en nuestro me
dio, antes de instrumentar refonnas integra
ln.

-

En cuanto al impuesto a las uti&lt;lidades
de 1as empresas, me referí ré so 1ame11te a dos
de sus múltiples facetas: la Tasa Cornplernen.
taria Sobre Utilidades Brµtas Extraordi na
ria s y e 1 recientemente regl arnentado es tI
mulo a la inversión en maquinaria nueva por
empresas industriales en actividades "social
y nacionalmente necesarias".
&gt;
La TCUBE tiene una historia )corta pero
agitada en nuestra legislación f'/iscal. Sf
gún puede desprenderse de la "exposición de
motivos" que acompañó a la propuesta de su
creación, el objetivo del gravamen es evitar
que, en el proceso inflacionario, la distri
bución del ingreso se altere a favor de las
utilidades. Una interpretación similar se
contiene en un ensayo reciente: después de·
estimar que la participación de las utilid!
des en el P.I.B. ha crecido significativamen
te de 1965 a 1976, el autor concluye: "Esta
es una de las razones que justifican la crt
ación del impuesto sobre utilidades excede!!,
tes, que tiende a frenar su crecimiento de~
proporcionado y, por tanto, a disminuir las
presioAes inflacionarias que padece la ec.Q_
nomía nacional".12/
Has ta donde conocernos, TCUBE es e1 único
caso de un impuesto sobre utilidades excesj__

JJ.../ L. Blutvo Agu..Ull/La., Op. Cft., p.1 72.

vas o extraordinarias cuya base es la t·l .
dad bruta .. En la distribución funciona~ ~e;
ingreso, si~ :rnbargo, el concepto relevante
es e1 ~e ut i 1ida des netas de 1as empresas
es decir, el remanente del ingreso de las e'
pres~s su~ceptible de repartí rse entre 10Wpropietarios . . La ut!l idad bruta definida
P?r TCUBE_no tiene significación redistr"b
tiva precisa.
i ~
En general! la efectividad de los irnpues
tos. sobre ut) lidades excesivas o extraordi
naria~ como instrumentos anti-inflacionarios
ha si?o sev~ramente cuestionada. Un ex
perto i~tern~cional dice al respecto: "Como
~na medida directa anti-inflacionaria el
impuesto es muy débil ".13/ En nuestro ¿aso
e) pun~o frágil de TCUBEes que no afecta 1~
situación de las empresas que en los años
Pfsados! por diversas causas, han registrado
a tos margenes de utilidad bruta si ernp re
que los mantengan.
'
En. su forma actual' TCUBE es un gravamen
cornpleJo,_y de dudosa efectividad. Pertene
ce a un genero ~esacreditado como parte er
man:nte de un sistema fiscal, ante los ~
serio~ estudiosos del tema.14/ Históri camen
fe, ~in :mb~r~o, su existencia parece aurneñ
ar a viab)l)dad política de programas ge:nerales anti-inflacionarios.
El estímulo fiscal a la inversión cuyo
reglarnento.~pareció nueve meses después de
a aprobacion de su existencia, ilustra er
~eciamente ~na de las dificultades clási~as
e_ a_polít1~a económica: la relación entre
O~J:ti vo~ e in~trumentos. Al respecto, un
vieJo axioma dice que para cada meta plan
t:ada ~e necesita al menos un medio. El "crf
t)t? fiscal a la inversion" es demasiado aiñ
icioso, en el sentido expuesto. De ahí _~el eterno problema de la insuficiencia d~
?ndos gubernamental- se derivan las limita
~iones co~ q~e se ha establecido. El estímu
:stá d~senado para alentar selectivamente
1a inversión pero debe, además contribuir
a controlar la inflación, abatir el desem
pleo, aumentar_la captación de divisas Y fo
mentar el arraigo Y la reinversión de cap;:-

°

!1/
Ji!

J, F. Vue, GovVlitmen.t F-úuutc.e

R.{'.duvuf

V. l'®ln Co., Homwood I.Uí'.ño~ u s A
1963, p.561.
' • . .,
La. Uó.ta. de óU&lt;I Cll.ltlco&amp; .útcl.uye a. a.lgu
~&amp; de ~&amp; ~ PM~nen,tu ex.peM:o&amp; eñ

ma..tvua., .ta.n,to en E.1&gt;.ta.do&amp; Urn:.do&amp; como
en Ingla.tWut.

29

sin que ello, sin embargo, signi fique
t-tal:s
impacto muy gravoso en la recaudación
si' el ~eneficio del 10% se prorratea e~
cuatro anos; la adquisición de la maquinaria
no deb: deselazar trabajadores; el estímulo
s~ a~l!ca solo a maquinaria nueva;el activo
a qu 1ri do debe permanecer en 1a empresa a1
menos cuatro años; los gastos de instalación
se excluyen de la base; etc.
_ L?s determinan~es de la inversión son
mu1 ti P1,es Y _su importancia es cambian
te. La in~ersión es una variable particular
mente sensible, sobre cuyo comportamiento
se sabe muy poco en nuestro país . se cono
ce -o se presume- sin embargo, que 1a efec
tuad? por e1 sector privado ha crecido coñ
~entitud relativa desde hace ya varios años
~ fenómeno similar en los Estados Uní dos.
dio l~gar al estab l ecimiento de un ta;
~red i ~ cuya esencia copia el nuestro El
~nc~n~ivo norteamericano se distingue de su
omo~imo_local en dos aspectos importantes·
e~ mas simple Y es más generoso. Estas do~
V)rtud:s relativas son recomendables:al eré
d~~o :iscal debe asignársele con claridad uñ
o_Jet~v? y procurar en su diseño la eficien
cia _m~xima 7n la consecusión del mismo. La
P?litica tributaria tiene muchos objeti vos
ciertamente, pero también muchos instrumen~
ios; el ~arearlos adecuadamente, constituye
~ esencia de su concepción Y ejecución ó_p_
timas.
Para. fina 1izar' conviene que entre estos
comentarios suscintos incluyamos algunos
acere~ del gravamen general sobre ventas que
conS t it~y: el eje de l a tributación indirec
ta e~ Mexico: el Impuesto.Sobre Ingresos Mer
cantiles.
Se trata, como se sabe, de un tributo que
alcanza e) valor total de cada transacción
que exp:rimen~a un artículo en la cadena de
P:&lt;Jducción e intermediación. Es un caso clá
sico de un gravamen tipo "cascada", con to
dos los efectos que la literatura le atribu
ye a este elemento fiscal.
-

. .uno de los analistas fiscales más pres
t!g iado~,,,tiene ~l respec to una opinión ter
rni~ante. ··.el impuesto tiene tantas desveñ
taJas que su uso continuo, al menos a tasas
9ue produzcan una recaudación sustancial es
intolerable en términos de eficiencia desa
~rollo económico óptim? y equidad ... (ios de
ectos): .. son tan serios Y conducen a tañ
tas queJas, que el gravamen es inaceptable

�30

como fuente de ingresos fi sea 1es para cua_]_
q~ier país" . .1§_/
Una repetición sumaria de los inconvt
ni entes de1 IIM no es ociosa: l. - Debido a
su múltiple impacto, la tasa efectiva de i!!!,
posición excede a la nominal (estatuida),
sin que ello sea uniforme entre bienes y e!!.
tre personas; la distribución de su carga es
errática. 2.- Favorece a las empresas esta
blecidas versus las recién llegadas al mer~
cado, y aTascfe gran tamaño en contra de 1as pequeñas. 3. - Desa1i enta 1as ex por.
taciones y beneficia las compras al exterior;
de ahí la necesidad del CEO!, entre otras
cosas. En atención a todo ello, se ha suge
rido repetidamente la sustitución del !MM por
un impuesto más eficiente y más equitativo .
El candidato idóneo, al parecer es el Impue1
to al Valor Agregado. Ya lo era, hace una
década.
Sobre las ventajas del !VA se ha escrito
mucho. Su adopción en México constituiría
sin duda un paso adelante en la moderni z~
ción de nuestro sistema tributario. Empero,
no es un paso sencillo.
Típicamente, un !VA tiene las siguientes
ca racterí s ti cas: l. - Es un impuesto a 1as
ventas, aplicable al precio de un bien o ser.
vicio transferido entre partes independientes. 2. - Es general en cobertura, es decir,
cubre la totalidad o la generalidad de los
bienes y servicios. 3.- Usa una sola tasa,
o un número limitado de ellas. 4. - Es de eta
pa múltiple, esto es, se aplica en todas las
transacciones de que es objeto un artículo.
5.- Es neutral entre bienes nacionales e im
portados. 6.- No discrimina entre formas de
organización de 1as empresas. 7. - Exime 1as
exportaciones. 8. - Produce la misma carga
que un impuesto sobre las ventas al menudeo,
que evita por definición el ''efecto case~
da".16/
De esta descripción sumaria, se pueden
desprender fácilmente a1gunos comentarios SQ.
bre las consecuencias de la supresión de !MM
y de la introducción sustitutiva del !VA.
15/ J. F. Vue, Indúr.ect Taxa..ti.on .út Veve.lop
.útg Econom,lu, The Jofu HopfÜM PJte1,4,
Ba.lwno11.e and London, 1970, pp.122 y 123.
16/ Ala.n. A. Ta.i.t, Value Added Tax, Me.GIUIWHill Booli Co. ,--r@() Umlted, Miúdenhead,

Be11.~hUr.e, England, 1972, p.1.

La base del nuevo impuesto sería más p~
queña que la del actual; por tanto, para
mantener inalterado el nivel de la recauda
cíón, la tasa nominal del !VA tendría que
ser superior a la del !MM. A pesar de ello,
en teoría, no hay. razón para esperar un alza
significativa del nivel gen:ral de precios
a raíz del cambio, aunque s1 importantes v~
riaciones en los precios relativos. Puede
haber, quizás, un aumento anormal in i e i a 1 ,
pero su recurrencia (o permanencia) depen_
de del comportamiento de la política monet-ª.
ria.
Aunque se suponga que !VA sustituye a un
gravamen equivalente en recaudación, puede
ser que resulte en un aumento de la carga.
Habría a1 menos una razón para e.spera r es to:
una de las ventajas alegadas a favor del si1
tema de "crédito de impuestos", que es la
forma más popular de operación de IVP,,es que
establece un mecanismo de autocontrol de la
evasión. Si el argumento tiene ~olidez, e!!.
tonces la aparición de !VA podría menguar el
ritmo de la economía.
Conviene cerrar estas reflexiones someras sobre !VA con una coosi.deración res::,ecto
de su forma . De las alternativas abiertas,
parece claro que un !VA tipo "consumo" sería
el más indicado para un país con un problt
ma grave de formación de capital como es el
nuestro. Bajo un esquema de esta natural~
za, a las empresas les sería permitido acr~
ditar la totalidad de los impuestos pagados
en la compra de sus insumos,sean éstos mat~
rias primas, productos intermedios o bienes
de capital. Este procedimiento tendriala
gran ventaja de su simplicidad. Desde lu~
go, podría dar lugar a devoluciones voluminosas de fondos por parte del erario, una
cuestión que no seda difícil de resolver.
Podría también sugerir la idea de ciertas~
lectividad en el estímulo implícito lo que,
por supuesto acabaría con la "neutralidad"
del tributo y con su sencillez.
CONCLUSIONES
En el transcurso de esta década, se ha
registrado en México un aumento significatj_
vo de la carga tributaria.
En vista de ello, de la incipiente recu
peración que señala la economía nacional al
presente, y de la posibilidad de una nueva
recesión en el exterior,es conveniente est1

diar de!e~i damente las consecuencias de un
alza a~ic1onal en el nivel relativo de la re
caudación, para evitar transformarla en uñ
elemento inoportuno.
. A n!vel desagregado, la presencia de la
inflacion en nuestra economía por más de un
lustro, h~ce necesaria la revisión integral
de la tarifa y de los determinantes def in
greso gravable, en especial las exclusiones
y las deducciones.
La Tasa Complementaria Sobre Utilidades
Br~t~s . Extraordinarias es un gravamen cuya
efici~nc1a y equidad han sido repetidamente
cues!1onadas. La experiencia internacional
con impuestos similares y los análisis teóri
cos al respecto, no avalan la permanencia de
TCUBE en nuestro sTstema tributario.
El crédito fiscal a la inversión es un
estímulo cuya eficiencia podría incrementar
se significativamente si se generalizara eñ
su cobertura y se hiciera de aplicación ins

~u~.

-

La introducción' de un impuesto al valor
agregado, en sustitución del impuesto sobre
ingresos mercantile?,significaría un avance
indudable en materia tributaria en México
pero debería cuidarse que resultara efecti
vamente en un~ ca:ga inicial de igual peso-:Toda re!º:"1ª 1m~lica de principio dificulta
_des admin)strativas1 incertidumbre,rezagos-;etc: 9ue impactan sobre el dinamismo de la
ª:ti vi dad productivá; para minimizarlas, con
viene qu~ el nuev? instrumento sea simple
en e~encia y en diseño lo que, como siempre,
precisa que se le asignen sólo los objetivos
-en cuyo logro pueda exhibir una eficiencia
razonable.
_En 1976, los ingresos tributarios del
Gobierno F~d~ral f~eron aproximadamente igua
le~ al déficit registrado por el sector pú~
bh1;0 en su totalidad. Esto ilustra la com
pleJi~ad del problema fiscal, del que la trT
butac)ón es sólo una fracción. La cuestióñ
necesita un enfoque global.

/º:

deformación simplista, "reforma fis
~al vino a ser en el pasado sinónimo de
aumento de impuestos". En el momento ac
~ual, una identificación así podría resultar
/safo:tunada, por sus consecuencias sobre
v! eq~idad Y la ef)ciencia. Esta expectati
. , sin embargo, tiene poco fundamento a
Juzgar por el contenido de diversas decl~ra

31
ciones recientes de l~s declaraciones hacen
darías.
ADDENDUM
~1 incremento esperado en la exportación
de h!d:ocarburos parece significar un cambio
dramat!c? en 1~ posición externa del país en
lo~ P:oximos an~s. Las cifras disponibles,
coinciden en senalar una mejoría sustancial
del des~quil ibrio presente de 1a cuenta de
mercancias de la balanza de pagos .

. Como consecuencia,el gravamen correspon
diente a la exportación de petróleo crudo
se transformaría, en breve, en uno de
los e)ementos centrales de la estructura tri
butaria federal .
Esta evolución prevista, da viabilidad a
propu:stas _d: corrección o reforma del sis
t:ma imposi!ivo actual cuya principal obje
c~~n es su impacto negativo en la recauda
cio~, pero cuya adopción coadyuvaría a la
equidad y eficiencia del esquema tributario.

�33

LOS CERTIFICADOS OE TESORERIA: SU OPERACION
Y SIGNIFICADO PARA LA POLITICA l«lNITARIA
AUILe.Uo Montemiyo11. •

Introducción
Como es conocido por todos ustedes, la
polftica monetaria debe disponer de un conjunto de instrumentos que le permitan regular el medio circulante y fomentar el mere!
do financiero.
Los instrumentos de regulación monetaria son las operaciones de mercado abierto,
el encaje legal y la tasa de redescuento. Actúa, además, estableciendo tasas máximas
de interés en operaciones pasivas, dirigie.!!_
do selectivamente el crédito hacia activida
des prioritarias o no suficientemente cu-:biertas por los mecanismos de mercado, así
como a través de otro tipo de acciones.
El uso de cada instrumento está en fun
ción al objetivo que se desea alcanzar, y:se ve influido por el comportamiento de diversos factores, como por ejemplo, el grado
de desarrollo del mercado de valores, o la
•~.ta c.on6eJLwc.út 6ue. p!tCnunc,i,ada e.l cUo. 12
de. Mayo de. 1918 e.n lo. Facu.U.o.d de. Ec.onom.í.a de. lo. Un-i.veMi.dad Au.t6nomtl de. Nue.
vo Le.6n.
~ c.oau.toll. de. lo. m.Umtl, e.l :u.e.. Leopoldo SoU!,.

existencia de títulos gubernamentales en po
der del público, o las necesidades financie
ras del Gobierno o del sector privado, o ef
comportamiento de las tasas de interés en los mercados internacionales.
Si revisamos los instrumentos de que han podido disponer las autoridades financieras, encontramos que la política monetaria mexicana ha descansado tradicionalmente
en el encaje legal como forma de distribuir
la cartera de las instituciones de crédito
entre el sector público y el sector privado,
determinar el multiplicador de expansión crediticia y controlar la disponibilidad de
crédito. El redescuento solo por excepción
-y bajo condiciones extremas- ha sido utilizado como instrumento de control y a tasas que tienen poco que ver con el costo al
ternativo del dinero. El encaje legal como
instrumento de control monetario resulta un
tanto rígido y carente de simetría en sus efectos: eficaz para contraer el crédito -sobre todo su crecimiento- e inseguro
cuando es necesaria una expansión en el financiamiento. Para estos fines, la política monetaria basada en el encaje legal puede compararse a un cordón eficaz para jalar
pero inútil para empujar. O sea, que ni el
instrumento del encaje legal ni el redes- cuento garantizan la flexibilidad y eficie!!_
cia requeridas para el desarrollo de una me,
derna economía de mercado.
En virtud de que la posición del Insti
tuto Central ha sido las más de las veces:defensiva, en el sentido de orientarse a contener presiones expansionarías, la debilidad del depósito legal como instrumento de estímulo no revistió mucha importancia cuando la economía mexicana vivió perfodos
de estabilidad. Además, tal instrumento se
ajustaba bastante bien a las condiciones de
un sistema de tipo de cambio fijo y de pasi
vos financieros sumamente líquidos, sin riesgos de ganancias o pérdidas de capital
por fluctuaciones de sus precios, por tales
situaciones, durante mucho tiempo cumplió sus funciones de manera satisfactoria. Pero
una vez que cambió tal panorama con el peso
flotando, los bonos financieros e hipotecarios en proceso de eliminación y a punto de
establecerse la práctica de diferenciar la
deuda de las instituciones financieras, para crear condiciones de mayor competencia entre ellas, ha resultado aconsejable -po
dría decirse imprescindible- optar por los
medios de control monetario que funcionen más adecuadamente en un sistema flexible,

�34

donde los mecanismos del mercado determinen, entre otras cosas, los parámetros d: operación financiera: precios, plazos, disponibilidades, etc.
Como se apuntaba, el mecanismo del encaje legal -con una tasa f~ja de '.es:rvas
exigibles, inclusive '!l'lnten1en~o d1st1nta la marginal de la media- funciona de manera poco flexible. Nótese además que los faltantes de encaje se penalizan a una tasa
del 24% anual, que por consistir en multas
no constituyen costos dedutibles para fines
impositivos, y result~n c~~i el d?b~e.de gravosos para la inst1tuc1on cred1t1c1a con
· faltante. Por otra parte, las reservas excedentes se pudieron invertir ilimitadamente en el Banco de México con un rendimiento
del 8% y 6% -según se trate del dep~rt~me!!_
to financiero o de depósito- que, s1 bien
resultan inferiores al costo de captación,
amortiguaron la necesidad de invertir los fondos en el mercado. Sin embargo, a partir del lo. de abril se les paga interés de
5% y 8% hasta el 1%de su pasivo inv:rtible,
cualquier excedente sobre eso no recibe pago alguno de interés.
Los bonos financieros e hipotecarios rinden aún el 9% y el crédito interbanc~rio
-de apoyo para evitar faltantes de encaJede muy corto plazo, se opera generalmente al 16%, tasa que si bien supera el cost? de
operación de la banca en general (aproximadamente 14.5%), resulta comparable a la tasa neta de 6 meses en depósitos a plazo. No
hay que perder de vista que la operación equiparable en depósitos a plazo en bancos
-aviso previo de dos días a la semana- es
de sólo 7%anual. En otras palabras, las tasas de interés se encuentran muy dispersas sobre todo en el lado corto del mercado,'denotando la falta de integración del mercado monetario.
En cambio, un sistema que directamente
afecte la disponibilidad y las condiciones
de crédito, basado en operaciones de mercado abierto con valores gubernamentales, es
equiparable a una cámara cuya presión inter.
na se regula inyectando o_extrayen~~ los 9!!,
ses en ella contenidos; dicha pres1on se iguala en todo el interior de la cámara. En
otras palabras, las fuerzas que operan en:
el mercado monetario se difunden y general,
zan rápidamente en todo su ámbito, es iguaI
mente factible expandir que contraer -el
sistema es simétrico- y presionar todos
los puntos del mercado: integrarl? plename!!_
te, transmitir y regular los cambios en sus

35

condiciones operativas de una manera fluida
y oportuna. El funcionamiento eficaz de los valores gubernamentales, así como la
realización de operaciones de mercado abier_
to con ellos tiende a ordenar el mercado~
netario y dar congruencia a las condiciones
operativas de sus elementos componentes.

MERCADO MONETARIO
El mercado monetario es el mercado de
dinero y contrapartida de activos en el que
se apoyan las instituciones finan~i~ras, las empresas y otros agentes econom1cos para obtener la liquidez que requieren en sus
operaciones corrientes.
Por el lado de las obligaciones, esto
es, el de sus orígenes o fuentes, el mercado se integra con billetes, monedas y cuentas de cheques; como contrapartida por el lado de sus usos, se compone de cambios en
las reservas internacionales, reservas bancarias disponibles y déficit del secta: público financiado por el sistema bancario; estos últimos forman el lado activo del mer.
cado. En un sentido más lato se pueden incluir el papel comercial y los valores gubernamentales, ambos sirven para hacer fre!!_
te a necesidades de caja (1).
.
Los valores de corto plazo del gobierno constituyen en cualquier país la forma principal de documentar los instr~mentos 9!!.
bernamentales del mercado monetario, también se pueden apuntar los instrumentos de
intermediarios financieros del mercado de dinero: fondos de compensación (float), créditos interbancarios (call money) Y los
documentos de empresas privadas del mismo mercado (papel comercial).
En un mercado monetario bien organizado las instituciones de crédito, las casas
de.bolsa y las empresas, se encuentran di~puestas a adquirir los instrumentos de eredita que en él se operen y retenerlos hasta
(1) Haó.ta. el pr¡.uen:te año, el pa-ló no co~

ba en el meJt.cado moneti:vúo con valo1tu
del gobieJt.no o con papel comeJt.ci.al de
.fa.ó empr¡.Ua.6 .út.telun~o ~ec.ta.me.nú..
La cJtead6n de !o1., Ce/l..U6icado1; de Tu&lt;2_
JteJúo. 1;ub1;ana la. ~eJta ca1tenua peJtO,
de hecho, 1.,ub1;~.te la. 1.&gt;egunda, ~ue
hay .tendencia a 1;u -p'lon.ta duapa;ud6n.

su vencimiento, excepto en aquellos casos
da la operación en el mercado secundario
en que sus propias necesidades los inducen
de hecho no fue sino hasta el año pasado '_
a liquidarlos anticipadamente. El mercado
con el Decreto del 28 de noviembre de 1977
monetario sirve para compensar los excedencuando se autorizó al Ejecutivo Federal a tes o faltantes de reservas bancarias aso
emitir por conducto de la Secretaría de Haciados a las variaciones netas de depósitos
cienda y Crédito Público, los Certificados
entre los intermediarios financieros ; adede Tesorería, que se abrió el camino para más, hace posible que las instituciones de
la creación de un verdadero mercado devalo
crédito recurran a reservas secundarias de
res gubernamentales de corto plazo.
activos líquidos en apoyo de sus necesidades de operación. Las transacciones se faCon la emisión de los Certificados de
cilitan cuando el mercado está bien integra
Tesorería se persiguen varios fines, como do, adecuadamente comunicado y dispone de:son lo~ ~e financiar parte de las erogaciofacilidades para efectuar y realizar las n:s of1c1ales con mayor flexibilidad y suaoperaciones a bajos costos de transacción.
vizar las fluctuaciones de caja de la TesoLos bancos también se prestan entre sí para
rería de la Federación, además que le permi
mantener o restaurar sus reservas exigibles
te al Banco de México realizar en mejor far
a los niveles requeridos por el Banco Cenma su labor de regulador de la liquidez detral o para hacer frente a necesi dades de la economía. Pero lqué son estos valores otra índole de corto plazo.
gubernamentales, que ya se conocen en la jerga bursátil, como Cetes?
Aunque en México no ha funcionado en el
grado en que ha sucedido en otros países, Los Certificados de Tesorería son títu
como Inglaterra, la ventanilla de redescuen
los de crédito al portador donde se consig:to del Banco Central es una válvula de esca
na la obligación del Gobierno Federal a pape que permite a bancos individuales resta:gar una suma fija de dinero en una fecha de
blecer sus reservas a los niveles requeriterminada, inferior a un año plazo. Hastados. El uso de la ventanilla de redescuenahora, los Cetes tienen un valor nominal de
to es un privilegio que no puede ser usado
$10,000 y vencen a los 91 días de su emien exc~so, puesto que se espera que ningún
sión. No contienen estipulación alguna sobanco esté permanentemente endeudado más bre el pago de intereses, pero la Secretaall.i de·, capital suministrado por sus accio
ría de Hacienda está facultada para colocar
nistas. La posibilidad de endeudarse a bao
los bajo par. Se operan a base de descuen:cos con fa ltantes de encaje coadyuva a1 ade
tos. Al negociarse en el mercado secundauado funcionamiento del mecanismo moneta=- rio, ia tasa de descuento puede modificarse
~io.
día a día reflejando las condiciones de oferta y demanda del mercado monetario.
Es de esperar, entonces, que las reservas excedentes, los préstamos interbancaDe acuerdo al Decreto antes menciona( rios de corto plazo (call money) y los valo
do, las casas de bolsa son las entidades au
res gubernamentales -Certificados de Teso
torizadas para efectuar operaciones habitua
rería- deban ser los indicadores más vera:les de compraventa de Certificados, de re:ces de las condiciones del mercado monetaporto sobre los mismos y de préstamos de di
rio y generalmente se negocian a una tasa chas títulos. A diferencia de su operación
de interés similar o inferior a la tasa de
con acciones, las casas de bolsa operan los
redescuento utilizada por el Banco Central.
Cer~ificados_de Tesorería por cuenta propia,
Veamos a continuación, cual ha sido el desa
cotizan precios de compra y de venta y su rrollo de los Certificados de Tesorería, :utilidad se deriva de los diferenciales endesde sus intentos, hasta los primeros metre esos precios.
ses de operaciones en 1978.
Las transacciones entre casas de bolsa
y su clientela se deben realizar fuera de LA CREACION DEL MERCADO DE CERTIFICADOS
Bolsa, lo que facilita las operaciones pero
DE TESORERIA EN MEXICO
no hace accesible la infonnación a todos los interesados. En alguna fonna conviene
Aunque en 1962 se autorizó la emisión difundir la información y asegurarse de la
de los llamados Bonos de Tesorería, cuya vi
transparencia del mercado; una manera de da fue efímera al no disponer de un régimen
lograrlo, tal como se hizo en México, conlegal adecuado, ni de un procedimiento de siste en forzar que las operaciones entre colocación apropiado y al estar mal diseñ!!_
intennediarios se realicen en el salón de

�37

36

tes de reservas. Esto da base a que el Ban
remates de la Bolsa de Valores, mientras
co Central pueda a través de una operaciónque aquellas con clientes se eje:utan fue~a
de dicho recinto, pero son comunicadas a e1 de reporto, obtener valores de una casa de
bolsa contra un pago, lo que inyecta fondos
te y dadas a conocer al público inversioni1
al sistema y expande la base monetaria. El
ta a través de los canales indicados.
procedimiento se documenta mediante un conPara el público, los certificados han
trato en que la casa se obliga a recomprar
resultado ser alternativas de inversión al
los mismos valores a un precio estipulado,
tamente apreciadas dada su rentabilidad, en (o antes de) una fecha pactada en el co!!_
simplicidad y alto grado de seguridad y litrato, y pagar al Banco Central una tasa e1
quidez, al ser ampliamente negociados en el
pecífica de interés -o premio- por el P!
mercado constituyéndose en la mejor forma
ríodo en que mantiene los valores.
de aplicación inmediata de disponibilidades
Los reportos generalmente se realizan
ociosas en el muy corto plazo.
a iniciativa del Banco Central y usualmente
Al colocarse a descuento constituyen por plazos menores de 15 días. En México,
una modalidad para el medio mexicano, sin en virtud de la eliminación de los bonos hi
embargo, para el cliente, lo importante no
potecarios y financieros -papeles a la Vi!
es que compre a descuento, sino el rendita- y con objeto de evitar que los repormiento que su inversión le proporciona. Di
tos de certificados los sustituyan en esa cho rendimiento, si el título se mantiene característica, no se permiten a un plazo hasta su vencimiento, es superior a la tasa
inferior a 10 días, excepto en operaciones
de descuento. Por otra parte, el rendimie!!_ con instituciones de crédito. La tasa de to depende también del diferencial a que CQ. interés en operaciones con la clientela, 9!
tizan los títulos las casas de bolsa.
neralmente suele ser inferior a la tasa de
rendimiento equivalente que corresponde a A medida que el título se acerca a su
la tasa de descuento a que se colocó la _µl
vencimiento, las tasas de descuento y de tima emisión de Certificados de Tesorer1a,
rendimiento se asemejan. Por ejemplo, para
principalmente por el menor plazo en que se
valores que le quedan cinco días, la dif~realiza esta operación.
rencia entre tasa de descuento y de rendimiento es mínima, un punto base, mientras El Banco Central mantiene líneas de que cuando faltan 90 días, tal diferencia crédito a cada casa de bolsa, en base a su
es de 20 puntos, aproximadamente. ,
capital y comportamiento en e1 mercado, que
toma en cuenta el límite superior del valor
Lo esencial del método de operación de
de los contratos de reporto que son concedi
estos valores es la negociación y el movidos a las casas. Es decir, la casa de bol·
miento de tenencias de valores antiguos por
sa compromete parte de su capital al 9arannuevos, eso puede hacer que el rendimiento
tizar el margen entre el precio al cual los
real sea superior a 9.50% .
valores son pactados para fines del conveComo ya se señaló anteriormente,_ adenio de recompra, respecto al costo -o pr!
más de operaciones de compraventa, existen
cio de mercado- al cual los debe estar co!!_
los reportos y los préstamos de Certificatabilizando .
dos.
Las casas de bolsa pueden recibir de·
Los reportos son operaciones de compra
sus clientes, en préstamo, Certificados de
a plazo con cláusula de retorno, que facili
Tesorería, constituyendo una forma de ventan a las casas de bolsa la captación de der dichos papeles en posición corta -OP!
fondos del público, ya que los clientes (r~
ración que sirve para dar al mercado mayo~
portadores) adquieren de las.casas (r~port!
fluidez y cierta elasticidad, que profund1
das) certificados a un precio determinado,
za la conexión o comunicación entre los ot)!.
obligándose a regresar ~os mi~mos_t!tulos,
radores del mercado- • Las casas pagan un
en un plazo fijo. El riesgo 1mplic1to en interés por el préstamo de certificados, ·
modificaciones de la tasa de descuento es,
que permite a los tenedores obtener un ren·
en estas condiciones, tomado por el inte~ dimiento adicional al del descuento del tídiario, mientras que el cliente recibe un tulo. Sin embargo, este tipo de operación
rendimiento fijo, pactado de antemano.
aún no logra difundirse como lo desean las
autoridades.
Las operaciones de reporto de los bancos con las casas de bolsa, complementan el
Un cambio importante que ha resultado
endeudamiento como forma de apoyo a faltan-

ser la base para la creación del Instituto
de Depósito Centralizado de Valores, ha si
do el sistema de depósito central en el que
se mantienen los Cetes.
En este caso, el
Banco de México lleva cuentas de certificados a las casas de bolsa y éstas a su vez,
a su clientela. Al manejarse las operacio
nes en libros, se evita el movimiento físT
co de valores con los costos y riesgos qu·¡;
conlleva y de esa manera, la colocación,
transferencia y redención se realizan con
máxima agilidad, economía y seguridad. Un
sistema similar se lleva a la práctica en Brasil y existe el proyecto de establecerlo
aún en países desarrollados por sus enormes
ventajas.
EXPERIENCIA CON LOS CERTIFICADOS DE
TESORERIA EN MEXICO
En las dieciseis semanas en que se han
operado los Certificados de Tesorería se han logrado los objetivos inmediatos tales
como desarrollar un proceso educativo del mercado, familiarizando tanto al público,
como a las casas de bolsa y a las mismas au
toridades en el manejo de estos valores:Para los dos primeros en virtud de que se
han creado mayores alternativas para diversificar la cartera, así como modificar la manera de pensar acerca del rendimiento de
un valor. Es decir, pensar en términos de
la tasa de descuento que es como se cotiza,
y no en términos del precio. Para las auto
ridades, quienes acostumbradas a obtener re
cursos por medios compulsivos, han tenido:ahora que salir al mercado y competir con el público en general. Además, estos cuatro meses de experiencia les han servido pa
ra dimensionar y ordenar el mercado, de taT
manera que el título sea ampliamente acepta
do, en virtud de su alta liquidez y rendT
~~to.
Quisiera a continuación narrarles los
diversos pasos que siguen las autoridades para hacer una determinada emisión de certi
ficados, la que ocurre regularmente dos ve-::
ces al mes, los días jueves.
El viernes anterior se reane el Comité
Mixto de Emisión del cual forman parte funcionarios de la Secretaria de Hacienda y del Banco de México, quienes discuten el comportamiento del mercado secundario en los días previos y fijan la tasa de descuen
to a que se colocará la emisión. Hasta la

fecha, se ha seguido la práctica de fijar
la tasa de descuento y dejar que las casas
de bolsa soliciten los montos deseados, sin
que en ninguna de las ocho emisiones se ha
yan suministrado todas las cantidades reque
ridas .. El lunes siguiente, a primera hora:son avisadas las casas de bolsa de las características de la emisión y se les dá de
plazo hasta las 12:00 horas del dia siguien
te para hacer sus solicitudes. A las 13:00
horas se reúne de nuevo el Comité Mixto de
Emisión y tomando en cuenta tanto el monto
solicitado, como las necesidades de caja de
la Tesoreria de la Federación, determina el
monto de la emisión. Una vez fijado ese to
tal, se hace la asignación entre las casasde bolsa solicitantes, teniendo la práctica
de asignar en su totalidad los primeros 100
millones y de prorratear el resto entre las
casas que solicitaron montos superiores a tal cantidad. A partir de las 18:30 horas
de ese mismo día se les avisa a las casas de bolsa la asignación correspondiente, la
que deberá ser liquidada el día jueves antes de las 13:30 horas.
En las primeras ocho emisiones se han
recibido solicitudes de suscripción superio
res a los 61,900 millones de pesos, de las
que se han aceptado 29,000 millones.
Sin
embargo, al día de hoy se encuentran en cir
culación títulos que suman algo menos de-::
21,000 millones de pesos, dado que ya se vencieron las dos primeras emisiones.
Por otra parte, el volumen operado en
Bolsa al día de ayer, sumaba la cantidad de
11,437.59 millones de pesos, mientras que con la clientela se ha realizado un volumen
de operaciones superior a los 40,000 millo~
nes de pesos, ambas cifras hablan por sí so
las de la importancia que ha adquirido este
título en el mercado. En los primeros cuatro meses del año, las operaciones realizadas con Certificados de Tesorería han sido
más del doble de las realizadas con todos los demás valores que se cotizan en la Bolsa Mexicana.
También es importante señalar que míen
tras la primera emisión se colocó a una ta:sa de descuento de 9.85%, la octava lo hizo
a 9.35%. Expresado lo anterior en rendimiento, implica una disminución superior a
1/2 por ciento.
Si bien la influencia que han tenido las operaciones que ha realizado el Banco de México en el mercado secundario no ha si
do importante en cuanto pudieran influir

�38

sobre el medio circulante, si lo ha sido en
cuanto ha permitido ordenar el mercado, en
sus tasas de descuento a que se cotizan las
distintas emisiones y en cuanto le ha dado
liquidez al título, es decir, que los oper!
dores han actuado sabiendo que van a enco!!_
trar comprador o vendedor de sus títulos.
También ha sido importante en que el
comportamiento de las tasas de descuento en
el mercado secundario ha sido consistente
con la situación particular del mercado lllQ.
netario . Es decir, cuando el mercado de
certificados estuvo muy ofrecido, particularmente cuando los tenedores importantes
tuvieron que pagar sus impuestos o divide!!_
dos, las tasas de descuento subieron. Por
otra parte, cuando estuvo muy demandado_a
fines de abril, las tasas de descuento d11
minuyeron, y eso explica por qué la oc!av~
emisión se colocó a 9.35%, cuando la sept.J..
malo había sido a 9.42%.
Para la Tesorería de la Federación ha
sido de mucha ayuda, ya que le ha permitido
financiar su deficiente de caja del pri
mer trimestre del año, sin necesidad de r~
currir al encaje legal, y así ha podido ad~
lantar el pago de las Adefas (1)
Hasta ahora, entre un 75%_y 80%de los certificados en circulación se encue!!_
tran en poder de instituciones de crédito.
Es de esperar que el mercado se diversifi
que pronto, una vez que los tesoreros de
empresas y demás ahorradores se den cue~ta
de las ventajas de este valor, que permite
utilizar los fondos ociosos por breves Pl!
zos y con un alto rendimiento .
Por ahora, el propósito más importante ha sido construir el mercado, sin afef
taren medida importante los fondos inverti
dos en otros tipos de instrumentos financi~
ros y sin distorsionar la estructura vige!!_
te de tasas de interés, pero tratando de
guiarla de acuerdo a las condiciones parti
culares del mercado monetario.
No podemos esperar que en tan corta
existencia de los Certificados de Tesor~
ría, ya se puedan realizar operaciones de mercado abierto que tengan importancia cua!!_
titativa sobre la base monetaria. Para eso,
se requiere primero que el mercado de _l~s
certificados reúna una serie de precondic1.Q_
nes. Esos requisitos serían que hubiera
(1 ) Adeudo6 de e j e/tuuo6
a.nteJWJlt.U,

6.l6 c.alu

"elasticidad" en el sentido de que modific!
cienes substanciales o inesperadas en los precios de los certificados causen una _r~
distribución significativa de las tenencias
de esos títulos. También se requiere "a!!_
chura" o sea que el volumen operado sea grande'y se encuentre diversificado y final
mente, que haya "profundidad" · o sea, que exista un inventario suficiente de valores
que permita absorber la diferente entre la
demanda y oferta de títulos sin movimientos
violentos en sus precios o tasas de descuento.
Quisiera a continuación señalar la m!
nera en que la existencia de los Cetes pu~
de afectar la política monetaria y financi~
ra.
LOS CERTIFICADOS DE TESORERIA Y
LA POLITICA r-KlNETARIA
Un mercado amplio y activo de Certifi
cados de Tesorería permite la sustituci6n
del mecanismo de encaje por el de operaci.Q.
nes de mercado abierto para distribuir los
fondos prestables entre sector público Y privado, así como para expandir o contraer
la oferta monetaria.
Al realizar operaciones de mercado
abierto, la política monetaria gana flexib.i
lidad y eficiencia, afectando la base monetaria en los montos deseados. En cambio, el efecto de variaciones en el encaje legal
sobre la oferta de dinero es a través del multiplicador. O sea, el primer_ti~o de instrumento tiene una mayor continuidad. Por otro lado, sus efectos sobre las expectativas del público son más claros.
Una manera de apreciar el efecto de
los Certificados de Tesorería en la polít.i
ca monetaria consiste en examinar su impac
to en el medio circulante. Aunque es difÍ
cil cuantificar con precisi6n cuál puede ser la i nfluencia de los Certi ficados de Tf
sorería en los medios de pago, es posible
estimar la dirección de sus efectos y la
probable intensidad de las presiones que
puedan ejercer.
Para facilitar su examen, se puede
separar por un lado el efecto de los certi
ficados en la base monetaria y, por otro,
su influencia en el multiplicador mon~
tario. Asimismo, parece útil hacer consid~
raciones sobre dichos cambios en el corto
y en el largo plazos.

39

La Base Monetaria se define usualmente como la suma de bi
lletes y Moneda, más las Reservas Prestables de los Bancos Prí
vados y Mixtos en el Banco de México (reservas requeridas se-gún el depósito legal, más reservas excedentes de las mismas instituciones); agregando, de ahora en adelante, la Tenencia
Bancaria de Certificados de Tesorerí a (1).
Como contraparti
da de estos recursos, en lo que se denomina usos de la base roo"
netar)a, se pueden incluir los activos del Banco Central que:constituyen sus posibl es causas de creación: Financiamiento al Gobierno Federal del Banco de México, más las Reservas Internacionales del Sistema Bancario, más el Financiamiento del
Banco de México a Bancos Privados, Mixtos y Nacionales, sumados finalmente al Neto de Otras Cuentas (Otros Activos menos Otros Pasivos). Su definición es la siguiente:
BM = RR +RE+ C = RM + CI + VG - DG + CBC
donde los símbolos tienen el significado siguiente:
BM = Base Monetaria
RR = Reservas Requeridas
RE= Reservas Excedentes
C = Billetes y Monedas en poder del público
RM = Reserva Monetaria
CI = Compensación Interbancaria (float)
VG = Valores del Gobierno en el Banco Central
DG = DepósHos del Gobierno en el Banco Central
CBC = Crédito del Banco Central a Bancos Comerciales

La base monetaria, como resultado de la introducción de Certificados de Tesorer fa, puede ser susceptible de las
sJ.
guientes modificaciones:

(!) Ca.be c.olth.írle1t.a.1t. ~,¿ fa t.enencút banc.M.út de Ce.1t.tl6lca.clo6 de
TuM eJt,{a. debe o 110 e~talt. .ú!c.f.ulda. du wi.o de f.06 o/Úgeniu
de ea. bMe mone,taltút e,i 6Mma. a,uUoga. a. f.M 1t.e.~e.1t.vM excedeittu . El lrec.ho de. que Eo6 c.e-'Lti6,ic.ado6 6w,tuu.ya.n algu
no6 de f.06 c.ajo11u del dep66 lto fegal lf de que 61.lh 1t.e1ui{:mle.nto6 6ean .(n6e.1t i oH&amp; al c.oHo de. ta. c.ap.tac.,i.6n ba.ncM.út
a.c.ol"L6eja!Úll que M,í, 6e. hiuue.. Ot'lo tan.to .se puede ded;
ci1t. del hecho de que t f. BaJtc.o de /U.de.o tu o.to1t.gue UquI
de.z 6u6.(uente. qut eu ha.e.e 6w1c fo11M. como 1t.e.se1tvM .sec.uii
dM.út6 o Je ..segwufa. U ne.a. .
-

�41

40

CUADRO 1
EFECTOS DE LA COLOCACION DE CERTIFICAOOS DE
TESORERIA (C.T.) EN LA BASE l«lNETARIA
EFECTO EN LA BASE l«lNETARIA
Di smi nuci 6n
Neutro
Aumento

Naturaleza de la Operación:
Adquirentes
c.T. colocados en el público
C.T. colocados en banca privada
y mixta
c.T. colocados en bancos nacionales y en los organismos
y empresas públicas:
i) adquiridos con recursos en BANXICO
ii) adquiridos con recursos fuera de BANXICO
Emisor
Financiamiento en sustitución
de crédito de BANXICO

X
X

X
X

X

1 ·• :~g~fentes
te~ bise
mne
El multiplicador monetario expresa ladred:c~~~
eleaen:taria l el medio c)~culant~ total, Y~~~~~sea cheques; b) 1.- praporc16n
tos: a) la proporc1on_de b1l~ete!s~ c) el coeficiente de reservas de de
no monpóet~rt1~s
lospasivos
bancos de
de s1 o, Y,a ~)e:~ c¿eficiente de reserva_s de los étlls bancos.
Sus posibles modificaciones se resumen a continuaci6n:

CUADRO 2
EFECTOS DE LA COLOCACION DE CERTIFICAOOS DE
TESORERlA EN EL MULTIPLICAOOR f()NETARIO
EFECTO EN LA RELACION
Aumento Disminución

Relación Correspondiente:
Proporción de billetes Y~
nedas a cheques (1)
Proporción de pasivos no~
netarios a cheques (2)
Coeficiente de reservas de los bancos de depósito en cheques
Coeficiente de reservas del resto de los bancos

Efecto en
el fo\Jlti
plicador-

X
X

+

X

+

X

+

.úfo.d
de. Uqui.de.z de lJu, emp!IU~ .le.
( 1) E6 de. .iupo11el!.6e qu.e. lJu, ~e~
u
me.d.wa d.u.múwljan .lll4 c.ubluvt e.r pM,te con cvi.U.frí.cado.1, IJ vi ua.
&lt;lal.do.1 e.h cuenta..! de chequ.e..1 •. .cado U4.t.ltuijOJt a bo110.1 ~ . 1
(2) ~ de .1upo11el!.6e qu.e. to.1
du~nda .ta. 1t.el.a.c.i.6n de pa,6.lvoli 110
e .fri{poÜ;caJúo.1, IJ en ua. m
. mon~o.1 a chequ.e..1 •

~t

I

)

Los cuadros anteriores resumen el probable efecto de los Certificados de Tesorerfa en el medio circulante. Mientras mayor
sea la proporci6n de los certificados que sean adquiridos por empresas y particulares
o por instituciones de crédito con recursos
fuera del Banco de México, mayor será la tendencia a disminuir del medio circulante.
Es interesante tratar de dimensionar el posible tamaño del mercado de los Certificados de Tesorerfa, ya que si bien actual
mente se encuentran en circulación más de20,900 mil lones de pesos, es conveniente te
ner presente que algo más de 15,500 millo-nes son tenencias de instituciones de crédi
to, que de otra manera, estarían deposita-dos en el Banco de México.
Se ha mencionado que los Certificados
de Tesorería han venido a cubrir en parte el lugar que están dejando los bonos finan
cieros e hipotecarios. Es decir, si estos
valores van a dar principalmente a las teso
rerfas de empresas, obviamente que el merca
do de los Certificados de Tesorería pudiera
ser muy superior al caso en que los adquirentes de los bonos hayan sido personas físicas que ahora probablemente depositen
esos ahorros en valores o depósitos a plazo
ffjo.
Por otra parte, en la medida en que los certificados perfeccionen el funciona■iento del mercado monetario, permitirán ahorrar reservas de liquidez; éstas
podrfan disminuir proporcionalmente y, en esa
medida, tenderá a aumentar el multiplicador
monetario. Una forma alternativa de concebir el efecto del perfeccionamiento del mer
cado monetario consiste en permitir la dis
minución del monto de las reservas necesa:rios para cubrir posibles fluctuaciones de
dep6sftos, o sea, disminuyen las reservas precaucionales, y en esa medida se aumenta
la capacidad de crédito de los bancos. Lo
más probable es que el efecto en la base sea dominante en el corto plazo, y seguramente el impacto en el multi plicador se ma
nifieste en un plazo mayor.
LOS CERTI FI CAOOS DE TESO RE RIA
YLAS TASAS DE INTERES

rradores respecto a la estructura por pla
zos de los tipos de interés. La compara- ci6n de la estructura prevaleciente en Méxi
co con la de Estados Unidos, muestra que eñ
nuestro país el ascenso de las tasas según
los plazos de vencimiento es SlJ!lamente rápi
do, mucho más pronunciado que el norteamerf
cano. Nótese que el papel de un mes en los
Estados Unidos rendía, a principios de
abril, el 6. 37% y el de un año 7.37%, sólo
un 16% superior. La relación correspondien
te para México era de 10.13% y 17.52%, uñ
diferencial de 73%.
El teorema de la paridad del tipo de interés señala que el rendimiento de un ti
po específico de papel en un país, en condí
ciones de plena convertibilidad de pagos iñ
ternacionales, debe tender a ser igual al:rendimiento de papel análogo en el otro
país, una vez ajustado por el tipo de cambio, el descuento de futuros de divisas y el costo de la transacción.
El descuento de futuros ha venido descendiendo como consecuencia de la estabilidad en la flotación del tipo de cambio, tor
nándose más competitivo internacionalmenteel papel bancario mexicano. Por ejemplo, los depósitos a un año de plazo habían esta
do en desventaja respecto al papel del mis
mo plazo en Nueva York. La disminuci6n de
la tasa de descuento de futuros a un año que era en promedio de 16.9 en diciembre del año pasado, a 15.5, 12.1 y 9.2 en los
tres meses siguientes, tornaron el papel competitivo a partir de mediados de marzo,
y otro tanto ocurri6, poco después, con el
papel de seis meses .
En México, los depósitos a un año habían estado rindiendo desde mayo del año pa
sado, el 17.52% anual y en Estados Unidos:durante el presente año han ascendido del
7.05% al 7.50%. El descuento del peso a
futuros a un año abrió 1978 alrededor de 19% y siguió una tendencia descendente has
ta alcanzar un poco más de SS a finales de
abril. En consecuencia, desde mediados de
marzo se alcanzó un diferencial favorable al papel mexicano de un año, de aproximadamente dos puntos, habiéndose mantenido ese
margen el resto del mes y durante abril.

Las tasas de interé~ pasivas en el mer.
cado mexicano hasta la fecha han sido dicta
das por la autoridad monetaria y por lo tañ
to, no se conoce la preferencia de los ah~

La disminuci6n del descuento de futuros ha hecho competitivo el papel mexicano
de más de 6 meses de plazo, pero todo aquél
de vencimientos más cortos aún no lo es, ~i
tuación que sería conveniente alcanzar. Es
posible considerar la utilidad de mantener

)

�42

todo el espectro de tasas de interés conp~
titivas con el exterior tomando en cuenta
los costos de transferencia de los fondos.
Conviene recordar que dichos rendimien.
tos, excepto quizás por los plazos m~s cor_
tos, deben ser competitivos con lo~ i~t~r~
ses en el mercado exterior. Esto signific!
ría un alza del rendimiento en el papel de
tres meses y en los de menor plazo, ~ ad~
más se podría suavizar la curva de inter~
ses en los plazos más largos par~ no_alt~
rar sustancialmente los costos financieros
de captación de las instituciones de crédito.
Dado el papel que le corresponde tener
a los Certificados de Tesorería, es de esp~
rar que su tasa de rendimiento lleg~e a
constituir la tasa básica del mercado finan.
ciero, a partir de la cual se podrá confor_
mar y adecuar la estructura por plazos de
los tipos de interés.
Al respecto, conviene señalar qu~ .Y~
se estudian modificaciones para flexibilJ...
zar los intereses que pagan instrumentos
bancarios y financieros inferiores en su
plazo a los tres meses. No es de dudar 9~e
posteriormente se establezca una relaci?n
similar con instrumentos a plazos de seis
meses, un año y más.
Creo que ya no es necesario insistir más en el papel tan importante que le C.Q.
rresponderá jugar a los Cert)f)c~dos de Tt
sorería, no tan solo al posibilitar un fJ...
nanciamiento más sano al Gobierno Federal,
sino además que con su manejo, el Banco Cen.
tral podrá cumplir en mejo'. manera ~on s~s
metas de regulación monetaria Y. de !nfluir
sobre el nivel de las tasas de interes y su
estructura a plazos.
Para el inversionista, este nuevo V!
lor representa una op?r~unidad 9nica pa'.a
invertir con alto rendimiento, dinero ociQ_
so por plazos breves, dada su liquidez y
negoci abi 1i dad.
No es alejado pensar entonces, que los
Certificados de Tesorería han constituido
una verdadera revolución para el manejo de
la política monetaria ~ _financiera. del
país, así como para permitirle al Gobierno
Federal competir por obtener los aho'.ros
de la comunidad y de esa manera finan.
ciar sus programas prioritarios de una
manera más sana.

43

una sociedad. Si las modificaciones cuanti
tativas y cualitativas en el capital y la:mano de obra, así como los cambios en la tec
nología, son fundamentales para explicar el
desarrollo de una economía, también las actividades comercial izadoras pueden contribuir sustantivamente al desarrollo cuando
transmitan a los sectores agrícola e industrial las señales apropiadas y cuando incor
poren a los productores a un sistema donde
la incertidumbre se reduzca al mínimo y del
_c~al reciban alicientes para mejorar la calidad de su producto y adoptar prá c tic a s
nuevas de manejo y presentación.
El interés por la actividad comercial
no se circunscribe al desarrollo económico,
pues sus alcances social es son considerables. Si logra facilitar la mayor venta, al
menor_precio, al mayor número de personas,
contribuye a una distribución más equitativa de los excedentes que se producen y a un
mayor bienestar general.
DESARROLLO COMERCIAL
' Y DESARROLLO ECONOMICO

(

Lic. Leopoldo Solís*

INTRODUC~lON
El comercio entendido co,no actividad de
ab1sto, distribución y venta final ha sido
considerado frecuentemente como un com p 1emento pasivo y automático de la producción.
$P arguye que lo que importa es producir y
iio distribuir o vender. Prueba de es to' es
el descuido, el desorden, y el abandono en
que se e~cuentra la actividad comercial,que
está regida por una maraña inconexa de leyes, reglamentos, disposiciones y costumb~es que se reflejan en el Código de Comercio todavía en vigor, a más de ochenta años
de su promulgación.
La. actividad comercial tiene un amplio
potencial para el desarrollo económico de
• E6.ta con6eJr.e.nC&lt;.a 6ue p11.ue.ntada ante p11.o6uo11.u y alwnno6 de .t.a. Facultad de Econo
mía en el. At.ulUotúo de .t.a. m.{,6ma. E6cue.t.a.el. ella. 18 de Mayo de 19 78. Rep11.oduud~
del. No. 2 de .t.a. Rev.l6.ta ComeJr.ci.o IJ VuaMo
Uo, pub.Ucaci.6n b,imubr.al. de "Come11.u o y
VuaMo.Uo", A.C.

En este estudio se pretende ofrecer una
visión general de cómo el desarrollo comer cial puede apoyar el desarrollo económico
global, cuando dispone de los incentivos la
base institucional y los servicios adec~ados.
En la primera parte,se discuten los dos
principales planteamientos teóricos sobre el
papel del sector comercial, dentro del desa
rrollo económico, a saber: el que le asigna
un papel pasivo, y el que considera esta ac
tividad como crucial para el desarrollo. A continuación se resume el comportamiento del comercio en otros países , parti°cularmente los de Europa Occidental, donde
las cadenas asociadas de detallistas han si
do cruciales para la modernización comer:cia l.
En la tercera parte se describen las ca
racterísticas principales de la comerciali:zación de alimentos en México, tales como la
reducida escala de operaciones, la falta de
coordinación e integración de los canales y
el des 1 gua 1 poder de negociación en 1as tran
sacciones.
Por último, se expresan los lineamientos
de una política de desarrollo comercial, y
se hace una breve descripción de las princi
pales políticas específicas que se recomien
dan para modernizar la actividad comercial~

�45

44

I EL DESARROLLO COMERCIAL COMO
.
. CONDICIONANTE DEL DESARROLLO ECONOMICO
Al sector terciario, particulannente al
comercio, no se le ha tom~do en_cu_enta en
los análisis del desarrollo economic_o: C9.
múnmente, se ha considerado a la actividad
comercial como superflua y no.se ha tra~ado
de entender sus funciones; quienes la eJercen suelen ser vistos como indi~i~~os so:
cialmente improductivos. Esta vision par!.!.
cular ha servido de sustento a muchas politicas gubernamentales que han tr~tado de
restringir la comercialización deJándola fuf
ra de la política de desarrollo.
Una corriente minoritaria, a unqu~ no
por eso menos lúcida, de autores, considera
que a la comercialización le corresponde df
sempeñar un papel activo en el desarrollo f
conómico. Tal es el caso de _Pe~er -~. Orucker,1/ para quien la comercializa~ion !
poya e impulsa el desarrollo económico al
proveerlo de elementos innovadores.
N. R. Collins y R. H. Holton_ij señalan
que, al mantener bajos los costos de los .ªlimentos y aumentar la demanda, la come'.cia
lización promueve la expansión ?e la agricuI
tura y de los servicios relacionados con
ella. El sector distributivo aparece :ºmo
un sector lfder en el desarrollo económi~o.
o sea que para ellos juega un pape~ activo
al modificar la demanda y las funciones de
costo en la agricultura y en la manuf~~tura,
pues promueve directamente su expansion.
H. Mittendorf,3/ al observar los ca~bi?s
ocurridos en Europa Occidental en las ultimas décadas, insiste en que el sector comer.
cial actúa como un gran catali~ado'._del crf
cimiento económico. La modernizacion que se verifica al ser sustancial™:nte transf?!:.
mada la comercialización de alimentos esti1¡ Pe..te.Jt F. VIW.ckeJL. "Ma/1.kw.ng and_ Econorru.c.
Vevelopment", JoUll.nlli. 06 Ma11.kwng. Vol.
XII, JanWV!.y 1958, pp.252-259.
2/ NO!tmllll R. CoUüu, and 1Ucl1aJ1.d ~- H~lton.
"Pl!.oglWmmí.ng Change,1, .úl Mall.ke..üng .ut -Planned Econom.lc Vevelopnent" Kykloh. Vol.
XVI, Janually 1963, pp.123-136.
3/ H~ H. MUtendOl!.6. "Ve,1,a11.M.f1,o de loh
- h-lh.temM de V.UW.buc..l6n de A.Umentoh en
EUl!.Opa" p1¡_e,1,entado en la ContíeJLeneúl Uc
iúca dé la FAO 6obl!.e Ve,1,a11.MU06 de lo"J"
S.U.te.mM de. MeJLcado6 Alúnent-i.c..l~h ~..~
G1¡_ande,1, ZonM UJr.banM de AmVúca L='"·

-

mula la agricultura y la indus!ria de ~anera que incrementan la produc:i?n Y:uncionan
a niveles más elevados de efic!encia. A n9.
sotros nos parece que puede existir una relación muy marcada entre el desarrollo comer
cial y el de la economía en su conjunto.
lDe qué manera podríamos verificar esta
proposición? El análisis habi!ual de las:
fuentes del crecimiento económico, a~ exp~1
car el avance de la economía, hace hinca~ie
en el incremento de los factores product1-vos tradicionales y en el mejoram!e~to de su
calidad. Al estudiar casos especificos de
desarrollo económico se ha comp'.oba~o que el
crecimiento cuantitativo y cualitat~vo ~el
ca pita1 y e1 trabajo, así como ':1 me.}Qrami e_!!
to de la tecnología, explican solo una parte de1 avance tota 1. Queda por ese1arecer
una parte de importancia suma, en la que·
quedarían comprendidos ~lgunos factores de
la modernización comercial.
Entre los indicadores propios d~ ~amo•,
dernización comercial que más se utilizan·,
para explicar el desarrollo, f)g~ran los s!
guientes: el qrado de autoservicio, el tall!
ño medio de los locales comercia~es y el gr!
do de integración vertical y hprizontal de
la actividad comercial. Los avances regis•
trádos con respecto a estos factores se reflejan en reducciones en el co~~o de las ·
transacciones, en el aprovecha~~en!o de e~
nomfas de escala, y en la aprop1ac1ón de al
gunas externalidades ..if A fin)de cuentas.estos factores hacen m/is efic)ente el sist!
ma de comercialización, acrecientan el vol~
men de transacciones Y reducen' el costo un!
tario de las mismas. ·
La modernización comercial beneficia a
toda la economía al propiciar un uso más ~f!
ciente de los recursos. Una ~Y?r coord in!
ción e inteoración de los participantes en
el proceso de comercialización se trad~c~ en una mayor estabilidad en el abastecim1err
to de los productos, a la v~z que ~e reduce
tanto el número de transacciones in de P err
dientes como la incertidumbr~ de Prod u.&lt;:.·
tores comerciantes y consumidores. Tambien
ennite la especialización en lí~eas de mer
~ancías e incrementa las oportunidades para
adoptar innovaciones.
4 ¡ Eh.te .tvunino 6e uUUza paM 6~iiala.lr. ~
- cü6eJLeneúl en.tl!.e el e6e~ 60 c..lal Y ~
vado de una acc..l6n econ6nu.ca.

La modernización comercial reduce los

costos dela distribución física, pues permj_
te programar el transporte y establecer pr.9.
cedimientos normalizados de pedido y entrega, lo cual disminuye los costos de manejo,
procesamiento y almacenamiento.
En general, la modernización del comercio optimiza el uso de los medios de transporte, minimiza el tamaño de los inventarios,
reduce los costos de manejo, acorta los tiem
pos de almacenaje, especializa a los agentes
económicos, minimiza los costos de operación
del equipo y las instalaciones y reduce las
mermas. En la medí da en que se general i za
el uso de un sistema unificado de pesas y
medidas, se aumenta la posibilidad de diseminar fácilmente la infonnación, con lo que
se reducen riesgos y se elimina a i ntennediarios.

Esto significa que el autoservicio hace
continua la operación comercial, facilita un aprovechamiento óptimo de los recursos y
de modo de surtir, presentar y exhibir adecuadamente los productos.
Todos estos factores se reflejan en un
avance m/is rápido de toda 1a economf a y co.!!_
tribuyen a esclarecer la parte que los cambios en e1 capita1 , la mano de obra y 1a teE_
nología no explican en el proceso de des arrollo económico.
Por otra parte, se conoce que en difere.!!_
tes circunstancias y países, el comercio ªE.
túa como un freno para que los productos fluyan con rapidez y a bajo costo hasta llf
gar a los usuarios finales. Algunos de esos
obstáculos tienen su origen en los intereses
creados. Este tipo de obstáculos se encue.!!_
tra, para citar un ejemplo, en el caso del
intermediario del área rural que financia·
la siembra, la venta final del producto y,
en ocasiones, hasta el sustento del campesj_
no. Un ejemplo, en el ámbito del mayoreo u!:_
bano, sería el del propietario de los edifi
cios donde ocurre el comercio, cuyos alquileres y derechos de traspaso se incrementan
rápidamente, a pesar de las malas condiciones sanitarias o de manejo de 1os productos.
En el nivel de menudeo urbano, podrían citar.
se los casos de ciertos locatarios de merca
dos públicos cuya actividad ~stá parcialme!i:
te subsidiad~, o las cadenas comerciales que, por falta de competencia de otros can~
les paralelos, suelen obtener ·utilidades e~
traordinarias debido a su mayor poder de nf

gociac,on o los prestamistas que.aprovecha!!_
do las deficiencias del sistema crediticio,
obligan a los pequeños comerciantes a pagar
fuertes intereses por el financiamiento que
necesitan para sus operaciones normales.
En otras ocasiones, esos frenos tienen
su origen en disposiciones y reglamentos que
m/is parecen dirigidos a proteger intereses
particulares que a promover las actividades
comerciales. A veces, es la falta de coordi
nación entre los integrantes de los sistemas
de comercialización, debido en parte al hecho de que la información se concentra en algún segmento del sistema o en algunos miet:J!
bros del mismo, lo que aumenta la incertidu!!l_
bre respecto a las condiciones del mercado.
Otros obstáculos se deben a la falta de capacitación y conocimientos sobre nuevas téE_
nicas de comercialización.
Cuando el sector comercial es eficiente,
transmite a los sectores agrícola e indui
trial las señales apropiadas y de ese modo
incorpora a los productores en un sistema
donde los riesgos se reducen al mínimo y del
cual reciben alicientes para mejorar la calidad de su producto y adoptar prácticas nu~
vas y adecuadas de manejo y presentación. Por eso, un sector comercial eficiente puede impulsar la productividad de toda la ec.9.
nomía.
Un sistema comercial moderno exige todo
un conjunto de servicios paralelos de clasj_
ficación, información, higiene y control de
calidad, que pennitan renovar la acttvidad
sin incurrir en costos de desempleo, ni quif
bras comerciales, ni pérdidas innecesarias
para quienes aceptan las nuevas condiciones
competitivas.
El sector comercial será un freno o impulsará el desarrollo económico dependiendo
de muchos factores. A saber: que e xi s tan
los elementos adecuados para que las unidades comerciales puedan realizar su labor de
manera eficaz; que respecto de ciertos artf
culos, existan las instalaciones que propicien 1a presencia física de1 producto y 1a
competencia entre los participantes; que se
disponga de los recursos financieros y hum!
nos necesarios para capitalizar 1.a actividad
y hacerla crecer; que existan disposiciones
y reglamentos donde se esta~lezcan c)ar_ame.!!_
te las "reglas de juego" y estas fac, 11 ten
el desarrollo de la actividad; que las formas de organización aseguren la coordinación

�46

e integración de los participantes,y que la
infonnación fluya entre los integrantes del
sistema económico. Si los factores anterio
res no están presentes, el comercio no pue-=de desarrollarse con eficiencia, ni ser un
catalizador de la productividad de toda la
economía y, lo que es más, puede erigirse
en obstáculo para el avance de los otros sectores y apropiarse de excedentes que deberían destinarse a otros componentes de la
sociedad.
En México, el sector comercial no ha te
nido un papel clave en el crecimiento econ:[
mico, más bien· se ha ajustado a lo que suce
de en otros sectores y no se ha sabido uti-=lizar su potencial en pro del desarrollo. Ahora bien, en lo que respecta estrictamente a la comercialización de alimentos, y con
el propósito de ilustrar la fonna cómo la ac
tividad comercial puede contribuir al desa-=rrollo, veamos algunos ejemplos tomados de
la práctica de otros países.
JI. DESARROLLO DE LOS SISTEMAS DE
COMERCJALIZACION EN OTROS PAISES
Los sistemas de comercialización de ali
mentos al mayoreo son de importancia críti-=ca para el desarrollo del sector agrícola y
para mantener los precios al alcance de los
consumidores.
\

La experiencia en distintos países ensf
ñaque, a medida que aumenta el nivel de i!!,
greso per cápita se ti ende a realizar en los
mercados centrales un mayor porcentaje de las operaciones al mayoreo. Posterionnente,
al cobrar importancia las cadenas integra
das, se prescinde del mercado central ya que
se surten directamente en la zona rural. En
la gráfica 1, se puede apreciar cómo se com
porta la comercialización al mayoreo de acuer
do con el nivel de desarrollo.
Este tipo de infonnación puede ayudar a
no sobredimensionar las nuevas centrales o
a no construir varios mercados centrales en
un área urbana. Hay varios factores que detenninan el número apropiado de mercados al
mayoreo en una cierta área: la estructura del comercio al por menor, el tamaño geográ
fico de la zona, su población, las disponi:bilidades de transporte, las zonas de donde
se abastecen los mayoristas, etcétera. La
centralización del mercado es importante pa
ra una fonnación eficiente de los precios-:-

debido al gran número de pequeños comercian
tes y al limitado volumen de la infonnación-:Los gobiernos de ciertos países o los a
yuntamientos de algunas ciudades importan-=tes, se han preocupado por moder ni zar l as
instalaciones comerciales y·ofrecen locales
apropiados para la realización de la compra
y venta de alimentos al por mayor. Destacan
las modernas centrales de abasto de Londres
y París y los programas de nivel nacional de
España y el Brasil, en donde con la partic!
pación de autoridades y particulares se han
levantado recientemente instalaciones dotadas de todos los requisitos sanitarios y ec~
nómicos del comercio al mayoreo de productos
perecederos.
La creación de modernas central es de
abasto, ha facilitado realizar modificaciones en la estructura de la venta al detalle.
Cabe aclarar que la modernidad de un sistema comercial se aprecia fundamentalmente e!
aminando la estructura y las características
de la venta al detalle. Es en ese nivel don
de se evalúa mejor la eficiencia o el retri
so de los diversos sistemas que a continuación presentaremos.

47

tos países, distinguiendo entre tiendas especializadas, tiendas de comestibles, merca
dos públicos, supermercados y demás tipos:de organizaciones comerciales.
a) ~rica Latina

Estudios hechos en varios países de Amé
rica del Sur permiten conocer la estructura
distributiva de alimentos en algunas de sus
ciudades. Por ejemplo, en el caso de la ciu
dad de Cali (Colombia), se tiene informacióñ
sobre las compras de alimentos realizadas por los distintos grupos de ingreso, así co
mo sobre el tipo de negocio que efectuó la
venta. El grupo de ingresos más reducidos
efectúa el 37 por ciento de sus compras en
los mercados públicos, mientras que los estratos medios las realizan en esos mercados
en un 55 por ciento, al paso que el estrato
de más altos ingresos sólo adquiere en ellos
un 16 por ciento. En las tiendas i ndependientes el estrato de menores ingresos realiza el 46 por ciento de sus compras; y el
de 1114s altos, el 13 por ciento; en las cade
nas de auto-servicio el estrato más pobre:s6lo ad~uiere el 6 por ciento, mientras el
1114s rico compra el 45 por ciento de sus ali
mentos./ En otros tipos de negociación, co-=rresponde a1 estrato más pobre el 11 por cien
to Y más rico el 26 por ciento:
-

Con base en datos recogidos por la FAO,
se ha elaborado la gráfica 2, donde aparece
la distribución porcentual de los diferentes
tipos de detallistas, de acuerdo con el voEn la ciudad de Bogotá, donde predomina
lumen de sus ventas al público. Se advierte
el sistema tradicional de distribución de que, en economías de subsistencia, las tierr
das independientes y los mercados públicos , alimentos; los autoservicios representan el
15 por ciento del total de las ventas al por
realizan aproximadamente el 85 por ciento menor.
de las operaciones, y que, en economías altamente desarrolladas como las de Alemania
En las principales ciudades de Brasil,a
Federal, Suecia, Suiza, EUA, y Di na marca, r
ese porcentaje va disminuyendo hasta repre- 1 saber, Rfo de Janeiro y Sao Paulo, los super
11ercados y establecimientos de autoservicio
sentar, en promedio, sólo un 15 por ciento
han 11 egado a representar más de~ 30 por cien
de las ventas. O sea que los minoristas irr
to de las ventas de alimentos. Se tiene iñ
dependientes pierden influencia ante las C!
fonnación que demuestra c6nK&gt;, al crecer eT
denas asociadas e integradas. Una posible
ingreso familiar, aumenta la participación
explicación de este fenómeno se puede encorr
de los mercados públicos en el gasto tata l
trar en el diferente costo del tiempo para
de alimentos, se acelera la de los supermer
el consumidor en una economía de subsistencados y decrece la de las tiendas pequeñas-:cia frente a una altamente industrializada.
O sea, entre mayor es el costo alternativo
En Buenos Aires se observan tendencias
del tiempo de la ama de casa, se produce
bastante diferentes. Los supennercados y ca
una tendencia hacia la compra en tiendas de
denas de autoservicio realizan el 14por cieñ
autoservicio, tales como las cadenas asoci!
to de las ventas totales, las tiendas de co
das e integradas.
mestibles el 35 por ciento, los mercados pTI'
blicos el 10 por ciento, y el 43 por ciento
Para entender mejor el papel de los di·
restante los almacenes especializados, ubiversos ti pos de deta 11 i stas, se comparan la~
cados fuera de los mercados fijos.
estructuras de la venta al detalle en distin

ªl

En la ciudad de Caracas, los autoservi-

cios y supermercados representan el 21 por
ciento, los mercados públ i cos el 34 por cien
to, las tiendas de comestibles el 35por cieñ
to y los almacenes ubicados fue ra de los mer
cados el 10 por ciento.
b) Europa Occidental
En los países de esta zona han ocurrido
cambios muy significativos al generalizarse
el autoservicio. El tamaño medio de l os ne
gocios comerciales se ha incrementado, el:surtido de los productos se ha ampliado, ha
habido una desespecializaci6n y ha aumentado considerablemente la importancia de las
organizaciones integradas.
Entre estas últimas, cabe distinguir a
las cadenas plenamente integradas, con admi
nistración centralizada, así como a los gru
pos asociados de minoristas, quienes coope:ran estrechamente en diversas funciones comerciales como compra, publicidad conjunta,
capacitación y control financiero. En este
último grupo, debemos diferenciar a las coo
perativas de minoristas de las llamadas ca-=denas voluntarias.
Las cooperativas de minoristas compran
conjuntamente a fin de obtener mayores descuentos; organizan en común campañas de publicidad Ytienen algunas marcas comerciales
establecidas. Las cadenas voluntarias , por
su lado, constituyen una forma de cooperación entre un mayorista y un conjmto de minoristas. Existen responsabilidades mutuas
claramente establecidas que, en el caso de
mayoristas, consisten en otorgar descuentos
así como asesoramiento técnico sobre locali
z~c)ón de los negocios, disposición y expo:s1c1ón de los productos, controles de inven
tarios y capacitación a los detallistas. Es
tos últimos se comprometen a comprar parte
importante de los productos del mayorista.Existe un incentivo en la forma de mayores
descuentos de acuerdo con el volumen
de adquisiciones, dado el mayor poder de con
tratación que se acumula.
Por otra parte, continúan existiendo
las pequeñas tiendas especial izadas, como
carnicerfas, panaderfas, fruterías,etcétera,
aunque su participación en el total de las
ventas de alimentos ha ido disminuyendo.
Con base en información disponible para
los años de 1968, 1969 y 1970, e incluyendo
datos de los Estados Unidos, misma que aparece en el cuadro 1, se ve a continuac,ión

�49

48

la importancia relativa de las cadenas inte
gradas, de los grupos asociados y de los d~
tallistas independientes.
En la gráfica 3, se observa la diferente participaci6n que las cadenas asociadas
e integradas tienen en el total de las ventas al por menor de alimentos en di versos pa
fses.
Para ver si hay relación directa entre
el grado de integraci6n, como indicador de
desarrollo comercial, y el desarrollo econó
mico (este último aproximado por el nivel de
ingreso per cápita) se obtuvieron correlaciones por rangos.íf
Sobre la base de la anterior muestra de
pafses y de los resultados obtenidos, es PQ.
sible concluir que se observa una relación
directa entre el avance del sector comercial,
indicado por el grado de integraci6n y el de
sarrollo económico.
En el caso de algunos paf ses de Europa
Occidenta1, las cadenas de detallistas total
mente integradas han podido competir s6lo:
cuando han estado bien administradas y han
modernizado sus negocios y operaciones. E~
tas cadenas han aumentado su participaci6n
en casi todos los pafses, llegando a representar, en el caso de Inglaterra, más del 50
por ciento de las ventas de alimentos.
Al crecer la influencia de las cadenas
integradas que han desplazado a los pequeños
negocios, el minorista tradicional, para SQ.
brevivir, tuvo que aplicar los mismos ~to5/ Le1 pll,Úlle/111 de eUa4 6ue e.n,tlte .t.a po1&gt;.i.cwn
- del. piú4, de e1cu.wlo con .t.a .únpolttaneúl
de tal&gt; cadertdl&gt; .&amp;LtegM.diu., y .t.a po1&gt;.i.c-l6n
de e1cu.eJt.do con el. .i.ng1tuo peiL c.iplta. U
coe6,ic-le.nú. u.timo.do de co1t1tel.dc.i.6n poll
1tMgo1&gt; 6ue de O. 54, 1&gt;.i.gn.i.6,lcaüvo al. 1
po1t cle.n,to. Ld 1&gt;egW1dd H húo e.ntlle la
po1&gt;.i.wn del p&lt;Ú4 de dCUeJUÍO con .t.a pclll.tlc.i.pac.i.6n de lo1&gt; g1tUpo1&gt; iu.o&amp;ddo1&gt; y .t.a
p01,.i.ci6n de. e1cuwlo con e.l. .i.nglLUO pell
c.dpwx. El coe6.(.C.(.ente u.túrtddo de coM~
.t.awn poll 1tMgo1&gt; 6ue de 0.525, 1&gt;.i.gn.i.6,icaüvo al 8 poll c-luito . F.i.nll.lmente, H
obtuvo u co1t1tel.dc.i.6n e.n,tlte .t.a. po1&gt;.i.wn
de.l. piú4 de. e1cue1Ldo con ld pclll.tlcipac-l6n
conjunta de.lol&gt; gJLUpol&gt; iu.o&amp;ddol&gt; y de. t4l&gt;
Cddertdl&gt; .&amp;t,teglLddiu. y .t.a po1&gt;.i.c-l6n de e1cu~
do con el. .i.nglLUO peiL cifplta. El coe.Mc.i.e.nú. u.túrtddo cwment6 a1. O. 59, 1&gt;.i.gn.i.6,i
Cillivo al 5 poll c-luito.

dos que las cadenas, o sea, modernizaci6n,
coopera e i ón e i ntegrac i 6n vertical.
Esta modernización es más fácil de lo
grar en la actividad comercial que en la agrT
cultura o en la industria, ya que el efecto
de cualquier mejorfa, sea en técnicas o en
prácticas, se difunde más rápidamente y abar
ca un mayor número de agentes receptores. Esto último se debe al descenso en los
costos de la difusi6n de la técnica. Con al
gunas demostraciones, folletos o propaganda7
se puede abarcar un área urbana especffica,
donde están altamente concentrados los deta
llistas; o al estar estos últimos asociadoi;
es fácil impartir cursos o brindar asistencia técnica para la aplicaci6n de prácticas
más modernas.
En la mayorf a de los pafses de Europa,
la i ntegraci 6n deseri&gt;ocó en los dos ti pos de
organizaciones a que nos hemos referido:las
cooperativas de minoristas y las cadenas vQ_
luntarias. Estas fonnas de organización han
dado resultados bastante satisfactorios, so
bre todo en los pafses sajones y escandina:
vos.
Las tiendas especializadas y los mercados minoristas han continuado pred omi.,na ndo
en Italia, España, Bélgica y algunas zonas
de Francia. En el resto de los pafses,este
tipo de deta11 i stas vende menos del 40 por
ciento del total de alimentos.
En Italia es en donde menos se h~n inte
grado los minoristas por la existencia de ri
glamentos y prácticas municipales que han dificultado el establecimiento de cadenas a
limenticias; aunque también ha influido el
hecho de que el consumidor prefiere el servicio individual, la entrega a domicilio Y
el crédito personal.
c) Estados Unidos
En este pafs, los supermercados han 11!
gado a realizar más del 80 por ciento de las
ventas alimenticias al consumidor.
A la vez, el área de venta de los super
mercados se ha extendido considerablemente;
ahora es común la existencia de establecimientos de más de 3,000 m2. De manera si•i
lar, ha aumentado el surtido de productos.·
El alza del costo alternativo del tiempo, principalmente del ama de casa, ha pro·

ducid?_modificacion7~ sustanciales en la pre
paracion y elaboracion de los productos asi
C?fflO en la compra en tiendas de autoser~i-cio.
En_lo~ Estados Unidos, al igual que en
los pri~cipales pafses europeos, la mayor im
P?rtancia de las cadenas integradas de mino
rista~ y_de )~s autoservicios ha producido
una ~isminucion en el volumen de operaciones
~aluad~s en los mercados mayoristas. Estos
siguen siendo el lugar en donde se real iza
parte considerable de las ventas de produc
tos altamente perecederos.
El é~ito de las cadenas se ha debido en
gran medida al aprovechamiento de considera
bles econo~ias de escala. Para esto ha si:do necesa:io que el abastecimiento se encuen
tre or~anizado y que las compras serealiceñ
en volumene~ im~ortantes, pues de otra mane
ra se compl icarian las operaciones de las ca
denas. O sea que, al estar altamente frag:
mentada la producción, se i ne rementan los
costos _de abastecimiento por parte de las ca
denas integradas.
adel~nt7 se ~eñala la problemática
de la comercializacion de alimentos en Mi!xi
co tanto a nivel rural como urbano, al mayo
reo como al menudeo. También se muestra có
ro la estructura al nivel de venta al deta:
lle está condicionada por las caracterfsti
cas ?: la estructura al mayoreo y de la pro
ducc1on.
Mh

111. CARACTERJSTICAS DE LA

COHERCIALIZACION EN MEXJCO

Para entender el papel que la moderniza
ci6n c~ercial puede jugar en el desarrollo
econ6mi~o de México, es necesario, en primer
lugar, interpretar el alto porcentaje del produc~o nacional generado por la actividad
c~rcial y su relativa constancia durante
mas de cinco décadas.
A lo largo del ensayo se mencionan algu
nos.de los f~ctores que explican tal compor
~annento. S!n embargo, serfa oportuno seña
,ar los considerados por Consuelo Heyer 67
en u~ penetrante análisis dela actividad co
1111;rc~al en México. Menciona entre otros los
!igu1entes: la política de sustitución de 1fflPO:tacione_s; la inclusión 'de funciones no
e~trictamente comerciales dentro de la acti
vidad mercantil, como crédito, transporte7"

e!céte~a, el dualismo de la estructura cOf!ler
c1al, ya que tanto la parte modernizada
cuanto el ser.tor tradicional.operan con ele
vad~s márgenes, el primero gracias a las eco
nomias ~: escala y a los servicios ajenos a
su f~ncion puramente comercial; el segundo
e~ virtud de la mayor proporción de servicios de venta al menudeo que agrega a lamer
cancfa,_y ambo~ por el goce de cierto poder
monopol~stico in~e:ente a la combinación de
mercancias, serv1c1os, localización, etcéte
ra, que ofrecen las neoociaciones mercanti:
les. A estas razones hay que añadir en el
caso del comercio más inestable, una'que va
le por muchas: la necesidad de subsistir"._L?s. factores l'll!ncionados son elementos
de_Ju1ci? que_ayudarán a comprender el por
que del interes en modernizar el comercio de
manera que sea más productivo, disminuye~do
a la vez su alta participación -si es que se
le compara con los demás países- en el pro
dueto nacional.
a) Nivel del productor
Una d~ las principales características
de la agr1cu!tura en Mi!xico es la existencia
de un 9:an numero de pequeños agricultores
que dedican parte de su producción al autoconsumo, ejercen poco poder de negociación
f:ente ~l mercado y tienen ingresos de subsistencia.
_Part7 de los problemas de la comerciali
zac!ón tiene s~ origen en la extrema fragmeñ
tación de la tierra, que impone una esca 1a
pequ7ñ~ de producci~n. A su vez, los bajos
r 7nd1mientos ~or unidad de superficie signi
f!~an dispersión geográfica de la produc
c~on, lo que incrementa los costos del aco
pio Y reduce el poder de negociación del pro
ductor.
~o~ ot:a parte, existe una excesiva div7rsificación de la producción agrfcola, mo
t1vada tanto por la incertidumbre del merca
d?, como por la aversión del productor al
riesgo. La falta de especialización se tra
d~ce_en a!tos costos de producción y comer:
c1alizacion .

lj CoMuei.o Me.yell L., "Obl&gt;e1Lve1cú,nu Ace1LCC1
de _.t.a Ac.tl~~d Comell&amp;al. en M€x..i.co", pu
b~Cdd~ 011.-&lt;.~.i.nll.lmen.te en Cent/Lo de. ütu=cüo1, H.U.t61lA..COl&gt; de.l. Coleg.i.o de M€xi.co.
Ex.tlut/llOl&gt; de l!úico. M€x..i.co. 1971, pp.19122 4, 1J 1&gt;e. 1Le.p11.oduce en u.te m.i.l&gt;mo númello.

�50

. geogra'f',ea • las dificulta
La dispersión
'd. tos
t
la falta de ere ,
des de transpor e y ción originan una tenoportunos a ~a prod~c
que disminuye
71 10
dencia ~l º!~1~~~~n~~~-el productor, ya qu:
el precio r
precios establee,!_
lo obliga a aceptar 1os
L peque
dos por los acopiadores rur:~e~~gan~!ación:
ños productor:s, carent~s venta de la cosese ven perjudicados en a
cha.
La situación en el niv:lsd~~l~;~~~~to~;
asf como la venta de pequenotos de recoleclos productos, ~le~a j~s~~~ancfa y dificul
ción Y !;ª~~~~~f~qu:n, estandaricen y seleE_
ta que
.
iedades en el campo.
cionen las meJo~~~u:~~ón impide que haya ~n
A
su vez,y esta
. eficiente en el propio
empaque
un maneJo
campo.

Los agricultores carece~ ~ed!n:~~!ó;
oportuna acerca. de los precio no conocen
d
d las alternativas de venta, Y
e
• d d s que deben
ser pro por
u1as mejores va~, e ª e
preferidos
cidas ni l~s tipos de :~:~~:ma una mejor
los cons~m1dores. ~s!ción del agricultor en
preparac~ón Y org~n,z rala comercialización
su comunidad, tan opa obtener sus insumos
de su cosecha como para
a precios razonables.
La falta de equipo para almacenamiento;
mb 1 ·e es causa de altas menna
envase~ e ad ª1J dueto. Por otra parte,
y deterioro e pro .
t s agentes
la falta de coo rd inació~ e~~ ~e'1ntennediae7on6mi~~~. ~~~~t~ /~1~~~icación de la. cos~
~~~s/de,l~s ventas por parte del agricultor.
En el cuadro 2 se presenta • esquematiza
. . 'óát' de la comerc1alizac1 n
da, n1~ave plrodbllempro~~~tor
al
e
• distinguiéndose entre las causas Y los efectos.
b) Nivel de mayoreo
En el área urbana se plan~~~"ej:~~:,'!~
selme~anie~eª1!º~o~~!n~~:~~6n de los produce n1ve
hos mayoristas trato~, encontra~~a~~er:~~cida que los oblig~
baJan :n unav:nder pequeños volúmenes. As,!_
amismo
maneJar_y
ex 1s ten mayor,·stas con operaciones
a una'escala considerable.
Los primeros necesitan trabajar con al

• nes brutos de comercialización,_mie!)_
tos marge
tras
los segun dos se_aprovechan de la inef,!_
ciencia de los pequenos.
En el caso de los mayoristas que manejan
productos perecederos, se advierte
duetos una
queexc!
ele
siva especialitacdió~ ~~~ó~r~e los detallis:
va el costo de a qu1s
tas.
A Su Vez las compras de los minor}steasn
•
· mpre
requ1 er
Y de otros cli:~tes
casi· s1e
reducto.
Esto
de una inspecc1on ocular de~ ~ ·n Y muestra
aumenta el espacio de exp~s~~~ requerido
del mayorista, aSí como e__
y provoca u~
fectuar la transacc1on. ,
para _e .
·o Frecuentemente, esto :n:i~c~~n~~~s:~~cticas inadecuadas de~
que.
En un alto porcentaje• los mayorista~
son simult~neamednte ~!~~;!st::;ul~aelu~n:;0
de ambos tipos e e1
s innecesaineficiente de~ ti:m~o Y/~t~sb°tenc ión de
rios para el m~nori~o! e La combinación de
los artículos esea ·
nudeo en merca•
operaciones _de i;;ayoreo tta~omo u~a barrera
dos congest1~natoos d/~a eficiencia operativa.
a un meJoram1en
La alta tasa de quiebra de los peque:~
de sus cr detallistas o de f alta de t pago
aquelosmayo;~!ta~o~:~~~c:~e~u:~t~:no~eraciones de menudeo.
En el nive~ de mayor:º/;~~~~~aq~:ei;!~
una concentrac~ón d: la in
intennedia
mite la sobrev1venc1a de cier~oosnes se difi:
A • · smo 1as transacc1
ri os . s, m1 f •lt de nonna l i zac i ón Y e1acu
ltan
~r laas,,acoªmo por las deficiencias de
sificac1on,
envase y empaque.
.
enera l una falta de di·
Se advierte :~ g
mbio tecnológico en
namismo, innovac1on Y ca
d
parte,
la actividad mayori~iª\~~u~: :ig~~os part!
por la escasa capaci ac
· lizacl61
cipantes en el proceso de comercia
al mayoreo.
Como ejemplo de los problers quoe

o::i

~~~~e~~a~n~e~~~~ ~~~~~~t~!~~/ d/ªp~oductoS
- - 1,ea
- -que
-·
e:u,1,ten
poco1, complUl.dOJt.eJ; potf!
11 0
-

CÚlle); .

51

de la Ciudad de México (la zona de la Her
ced), cuyas características económico-urb~
no-sanitarias se oponen a las más elementales nonnas de manejo de los productos.
La presencia del mercado de mayoreo en
el centro de la ciudad impide la planeación
urbana y un mejor uso del terreno. El mov.!_
1iento de personas y vehículos se congesti.Q.
na, lo que dificulta la carga y descarga de
los productos, todo lo cual redunda en aume.!!.
tos en los costos de comercialización.
Desde el punto de vista económico, el au
.ento en la demanda de transacciones se en:
frenta a limitaciones de espacio, lo que per
petúa la falta de competencia y la existen:
cia de cuasi-rentas y tendencias oligopólicas. Por otra parte, los propietarios o .!!_
suarios de los locales donde se real izan las
operaciones obtienen altos alquileres, o d!
rechos de traspaso por el lugar que ocupan,
independientemente de las condiciones del l.Q.
cal.
Con la perpetuación de los antiguos mer.
cados mayoristas se presenta también un estrechamiento de los canales de sal ida de pro
duetos agrícolas, y a su vez, la falta de
estandarización de los productos dificulta
la negociación de las operaciones y pennite
la coexistencia de diferentes precios por un
mismo producto.
La concentración de la infonnación sobre
precios, volúmenes y calidades, provoca una
falta de transparencia en las operaciones C.Q.
merciales, Cuando las condiciones operativas de los mercados dejan mucho que desear,
la aplicación de nuevas técnicas y prácticas
de comercialización se vuelve difícil.
Al aumentar la demanda, los mercados de
mayoreo se congestionan debido a que cada
uno de los participantes tiende a incrementar su actividad a costa de otros,dentro de
una misma área. La suma de todas esas accio
nes individuales distorsiona y perjudica la
operación del mercado como un todo, traslad5ndose el desperdicio y la ineficiencia al
consumidor en la fonna de precios más altos.
Esta situación de falta de espacio y normas
de operación se traduce en una multitud de
costos sociales como sería el de arrojar la
basura en las calles y aceras cercanas.
A menudo, la función del mayorista no es
tá bien definida. A veces depende de "coyQ_

tes" que concentran la infonnación; en gen!
ra 1 no puede expandí rse por falta de espacio
y tiene que depender de un sistema de tran~
porte costoso y complicado; en ocasiones se
ve sin crédito oportuno y está expuesta con
facilidad a la quiebra de sus clientes. T.Q.
do lo anterior provoca un crecimiento defor,
mado de esta actividad comercial que tennina convirtiéndose en una etapa más de comer
cialización y no en el servicio de distrib~
ción que le corresponderfa.
~ el cuadro 3 se presentan, de manera
esque~á tica, los principales problemas de la comercialización de alimentos al mayoreo
en las áreas urbanas.

e) Nivel de menudeo
Antes de estudiar la estructura de ventas al detalle, veremos algunas características del consumo que la afectan. Por ej!!!!!
plo, la concentración del ingreso lleva a que gran parte de la población dedique una
alta proporción de su ingreso a la compra de
alimentos.
Además, al no contar buena parte de 1a
población con refrigeradores, sus compras
son diarias, en pequeños volúmenes, y la d!
manda de productos procesados o con empaque
apropiado es aún débil. La falta de vehíc.!!_
los propios para realizar sus adquisiciones
impide a los consumidores trasladarse al ce!!_
tro comercial.
El uso del transporte colectivo parar!
alizar compras de alimentos no es muy illlplio;
esto dificulta el desarrollo de tiendas de
autoservicio. En este mismo sentido, opera
el crédito que los minoristas independientes
le proporcionan al consumidor. A continuación se presentan las características princi pales de la venta al detalle en las zonas
urbanas y rura 1es.
Estructura distributiva urbana
En las áreas urbanas de México hay deta
llistas de todo tipo, desde el vendedor am:
bulante, pasando por el ubicado en un lugar
fijo que, en algunos casos, tieneunárea de
venta inferior a diez metros cuadrados, has
ta llegar al comerciante cuya área supera
los tres mil metros cuadrados. Obviamente,
el tipo y surtido de productos es muy diferente en un lugar y en otro; lo mismo sucede

�53

52

con la atención al público y demás servicios.
Aunque no se dispone de información fidedigna acerca del número de detallistas, del tipo de productos que expenden y de las
ventas promedio que realizan, parece que los
minoristas independientes son los que predo
minan por su número y que, en cambio, las
tiendas de autoservicio son menos,aunque su
volumen de venta es muy superior. En el co
mercio, las ventajas que se consiguen mane:jando grandes cantidades son considerables.
A continuación, nos referimos a las caracterfsticas más sobresalientes de los prin
cipales detallistas:
i ) Mercados municipales
Construidos por los gobiernos locales
con el propósito - no si empre rea1izado- de
vender productos alimenticios a precios ba
jos. Han proliferado a medida que las ciu:dades se han extendido.
La organización habitual de los mercados
públicos no permite a los detallistas eficientes ampliar sus actividades; además, por
el hecho de asignar a cada minorista un pues
to de igual tamaño, se desincentiva la ven:ta en mayor volumen. Por otra parte, la p~
Htica tarifaría es contraria a la buena uti
lización de los recursos. Generalmente, eT
alquiler que se cobra es muy inferior al co
rrespondiente al costo del local, por lo que
no se recuperan ni las erogaciones del mantenimiento, menos aún la inversión original.
Además, el alquiler es independiente de la
ubicación del puesto y del tipo de productos
que se vende. Todo lo anterior redunda en
un uso anti económico de los recursos y en la
creación de cuasi-rentas que se reflejan pos
teri ormente en los derechos de traspaso. O
sea en vez de ser el gobierno qui en recupere
su inversión, lo hacen algunos particulares
al controlar la distribución de los locales
de venta.
Los mercados públicos tienen un radio de
acción de aproximadamente un kilómetro. La
actividad de los vendedores es demasiado es
pecializada, y el surtido de productos en:cada puesto es muy reducido: los locatarios
por lo general adquieren sus mercancías en
pequeños volúmenes, la rotación es baja y
sus ventas pocas. No utilizan instalaciones
de refrigeración, excepto cuando expenden

carne o productos marinos. A su vez, reali
zan en forma independiente el transporte de
lo que adquieren y tienen dificultades para
conseguir crédito oportuno, por lo que se
ven precisados a obtener financiamiento extra-bancario pagando altas tasas de interés.
En los mercados públicos predomina la
venta de productos perecederos, dado que es
ta rama de artfculos no ha sido mayormente
cubierta por las cadenas de autoservicio.
Sus el i entes son por lo genera1 personas que
habitan cerca del mercado, acostumbradas a
realizar sus compras diariamente, a inspeccionar el produclo y a recibir atención per
sonal del vendedor. De esa manera,el peque
ño locatario puede gozar de la ventaja de Ü
bicación y cercanía en una zona limitada. En general, los clientes de estos merca
dos pertenecen a los estratos bajos y media;-;
y realizan sus compras con bastante frecue~
cia.

den a ser mayores.
Las tiendas de autoservicio ubicadas cer
ca d~ un mercado sobre ruedas reducen los
precios de sus productos perecederos e 1
días en que se establecen los oferente~. os
El tipo de clientela es muysimilaral de
1os mercados pú~l icos. Los oferentes lo ran
tener una ventaJa de ubicación; sin emba~ o
e1 vol lJ!ll?n de venta es muy pequeño• 1o \~
les obliga a ?Pe~ar con altos márgenes b~utos de comercia 11zación.
iii) Tiendas independientes
Es conv~niente distinguir entre las t ien
das ~e esquina Y las especializadas, co mo
carnicerías, panaderías, etcétera. En ene
r~)• ~~ que se 1111;nciona a continuación ~s a
P ica e a las tiendas de esquina ue ueden vender f~utas y legumbres, o in~lui~ al
gunos comestibles menos perecederos.
-

Los mercados han proliferado, en parte,
por razones políticas y porque se les cons!
dera un paliativo al problema del empleo.
Los locatarios suelen ser personas que sólo
cursaron los primeros niveles de educación,
con escasa capacitación para atender su lo•
cal y falta de interés por innovar.

lá El área de venta de las llamadas miscen~as es pequeña: f1 uctúa entre seis
treinta metros cuadrados. Frecuentemente ~
c~gan parte de lo que es una casa habita
c n, lo que dificulta la expansión con to
do lod que est? implica en términos de volu:aen e operaciones.

El bajo vo 1umen de ventas que rea 1izan
diariamente y la alta frecuencia con que af
quieren su mercancía, demandan los servicios
de medio-mayoristas, lo que amplía el núinero de participantes en el canal de comercia
lización.

El surtido de productos es pequeño lo
~ua¡ cond~c~ a una extrema especializ a'ción
e .a act1 vidad. El vo 1umen de venta es re
ducido, pero .el margen de operación es alto-;por la necesidad que tiene el propieta .
de_obtener un ingreso para subsisti·
rpio
dria .afi' rmarse que los precios se fijan
r. eño
feunc i óndde 1as necesidades de subsistencia
d 1os ueños.

ii) Mercados sobre ruedas
Creados origina1mente coMO forma de acer.
car al productor y al consumidor final, es·
tán actualmente controlados por mayoristas
de la ciudad.
Se les encuentra regularmente ubica dos
en la vía pública, en rutas establecidas,
donde crean problemas de tráfico y salubri
dad. Su radio de acción es inferioraun k!
lómetro y expenden, además de frutas y hor·
talizas, carne, ropa y utensilios para el 11!
gar.
Su ventaja sobre los mercados fijos rad!
ca en que pagan menos alquiler; pero en CI!
bio, deben transportar por la tarde aquello
que no consiguieron vender. Sus mermas ti!!

G~neralmente, las tiendas son atendidas
por miembros _de la familia que no reciben un
pago monetario por su trabajo. Del ne ocio
!!d!deepasrafn ~ll~unos comestibles para 1as9nece
ami 1ares.
La cr~a:i6n o cierre de misceláneas n
:;~~aña d1fi~ultades particulares ni regla~
vent~s /º~~ 11 ca dos• excepto en e1 caso de 1a
c
e 1C?res. Se les puede establecer
tº"trco capital, escasa habilidad adminis
m~ª- va Y algunos trámites gubernamentale;
to nimos.
de • En genera 1• pagan poco por conceR
co
~mpuestos, frecuentemente a través de
da~!:n}~s.fe cuota fija. Pueden ser liquinizar cimente porque no tienen que indem
personal, Y sucede cuando el propiet!

rio negocio.
encuentra un meJor
· enpleo o fracasa en
el
El carácter familiar tradici ona 1 y
personal, li mitan
mola adopción ~egocáio ~ del surtido,así
e pr cticas modernas.

~;~~~!~i~~ ~~~pra-ve~ta

1
ia
co
-

adqui~~d~;o~~c~~s~ere~ediros agrícolas son
tiemp 1 . . rce ' o cual les toma
lumen ºde is impide obtener descuentos por vo
portar en ~~m~::'"~::s~r~~n~~!s~ermite tranI
celá~~!saltos_precios a que venden las misfiJ·ar p ep~rmitlen a las cadenas comerciales
r ClOS a tos Sólo hay
cia atomística entr~ las t iendasuncªh:ompete.!!_
no. una
mas
. que conduzca a la innovación icas,
y al ere
~~~~i~!~• como sería cuando hay canales pa:La clientela por lo regul r
de personas que habitan cerc/de sl~ ~~:~~~e
~omp~an pequeños volúmenes, gustan de la i
d~~~1~n personal y requieren un cierto cré:zar emana 1 o mensua 1; además, pueden rea 1i
sus :empras en horas en que otros ti os
de ~~goc1os ya están cerrados. Sólo asfpse
exp !ca la subsistencia de este tipo de
mercios.
co~ifícilmente obtienen recursos que les
permi) a autofinanciarse, tanto para su ope
rae on norma 1 como pa
.
_
expuestos ~ q~e el si;~e~ ;f~an:~1~·roEsi!~
preste c~s~ siempre si n oportunidad a obtenerdcredito ~el mercado no institurional
pagan o altos intereses.
•
No tie~en un adecuado control de sus al
mac:nes, ni de sus existencias. El surtido

~!. 1!s!:~!~t;~tii~ ~u~ é~:~e~e u;P~~:nei~~
0

meJor para exhibir los artículos de may
venta.
or
iv) Tiendas de autoservicio

Has ta ahora se 1es ha ubicado genera1men
te e~_zonas de población con ingresos altos
{ me ,ods, pero ya. empiezan a penetrar en las
0 nas e menores ingresos.
Hay desde locales de tamaño medio, hasta
grandes supennercados, con más de 3 000 me
~;osr~uadrados de área de venta. El 'surtid~
de ~rt1~~f~~ ~~ mp!~e~;deenso,
principalme~ie
ros, aunque
tamb,en

�54

55

se venden frutas y hortalizas.
Tienden a abastecerse del prod~ctor, P!
ro recurren a los mayoristas, particulanne!!_
te en el caso de perecederos, por la falta ~e
una nonnalización de las frutas y hortalizas, as f como de los envases, Y. por e1• pequ!
ño tamaño de muchos del os predios agricolas.
Gran parte de los el i entes van a la ti e!!_
da en automóvi 1. Compran al contado o &lt;:~n
tarjeta de crédito Y reciben una atencion
más bien impersonal. Generalmente, lamer:
cancfa está bien presentada Y l~s alte:nati
vas de compra son bastante amplias, e _incl.!!_
yen productos procesados Y muchos articulos
más.
La política de precios la gufa la cadena
más importante, pero no es de dudar.que ta!!!
bién los márgenes de las tiendas indepe~
dientes o de los locatarios sirvan como ind]._
cadores. Utilizan algunos artfculos co ~o
ancho para atraer clientes Y otros prec1?s
os mantienen a niveles inferiores Ysup~r1Q_
res a los de las otras cadenas' con obJeto
de impedir que se aprecie el nivel real de
precios.

f

Al menos en la Ciudad de Héxico,el est!!_
blecimiento de nuevas cadenas o tiendas trQ_
pieza con varios obstáculos. Entre ellos,
la demora para que se autorice la apertura
de una tienda, la necesidad de pagaruna ~º!!!
pensaci6n a los locatarios de los_ .merca os
públicos Y otros pennisos Y trámites. Las
erogacio~es que se tienen que hacer,_llegan
a sumar algunos millones de pesos, sin contar el tiempo invertido en los trámites .Y lo
que se sacrifica por no empezar a funcionar
antes.
v) Cooperativas
Las cooperativas de detallis!as Y cons.!!_
midores no han avanzado con el ritmo ~e algunos países latinoamer~canos, no se diga de
Europa O los Estados Unidos.
En la Ciudad de México, existe la Unión
de Crédito Abarrotero, que agru~a ª má~ ~~
600 agremiados, pero no ha crecido con e r!_
mo deseado porque sus integrantes _no_han v1~
to resultados positivos . Esto quiz_a se debe
a que la Unión no ha podido pr_opor_c_i ona r los
servicios de apoyo Y de capacitac~on neces~
rios para que los detallista~ ~sten en C?~diciones de dinamizar su act~vidad. Tamb1en
le ha resultado difícil maneJar un volumen

de compras que pennita aprovechar los descuentos .
Existen asimismo, alguna~ uniones de CO!!!
pra Y de crédito, Y cooperativas Y loca~arios; pero sus resultados han sido ~s b!:n
modestos debido a su falta de orga~izacion
y a que no tienen un surtido apropiado de
productos.
vi) Tiendas del gobierno Y Conasuper
El primer tipo de tienda,abastece teóri
e.amente a las familias de los empleados de
alguna instituclón.
El surtido de productos es relativame!!_
te amplio, aunque por lo general no se man!
jan productos perecederos. E~ la mayor_f:i de
los casos, estas tiendas.reciben subsi os
de la institución patrocinadora.
Los CONASUPER son en su mayoría de ta"l!
ño mediano, con un buen surtido. de produE_
tos Si tienen alguna falla qu,zá r~diq~e
en Ía poca flexibtlidad de sus po}fticas. e
precios Y de inventarios. Este tipode tien.
das se localiza generalmente en zonas de f!!_
greso bajo y medio.
En el cuadro 4, se presenta l~ probletnf
tica de la comercialización de ahu\entos a
nivel de-1 menudeo urbano•
Estructura distributiva rural
Una de las características di_stintivas
de la geografía nacional es la existehc~/e
un gran número de poblados con p_ocos a ~
tes Y situados en los lugares mas remotos.
En a1gunas zonas de 1 ~a í ~ se efE_:ctúa, def
de hace siglos, la comercializacion_ ~~r~
al menudeo a través de mercados peri 6 ic 5
o itinerantes, a donde acuden C?mpradores y
vendedores en días pre-establecidos. Es ta
forma de comercialización obed~ce ~ ~ue no
hay una ·demanda suficiente que Jus~!f1que
ner instalaciones permanentes Y fiJas! a
dificultad de acceso para los consu'!li~ores
rurales Y a todo un conjunto de tradiciones
us tos ligados a es te.tipo de m~rca~o. Hay
~e~de mercados de gran importancia e rnfl ue!l
cia como los de Tepeaca Y Oaxaca,hasta ~!
cad~s que se especializan en unos i:uan
roductos y con un radio de influencia m
~strecho. A los grandes mercados rur~let ~
cuden compradores y vendedores provenien e

ii

i;

de sitios muy lejanos, mientras que a los pe
queños mercados sólo concurren productores
y consumidores de las zonas aledañas. Destacan los sistemas de comercialización regio
nal que hay en Oaxaca, Michoacán, Puebla,~
Tlaxcala y en parte del Estado de México,
así como en las zonas altas de Chiapas. Ex
isten estudios muy completos realizados por
antropólogos y economistas,tanto nacionales
como extranjeros, para tratar de explicar el
pape1 de 1os mercados en 1a vi da de di chas
comunidades.y
El sistema de comercialización rural al
menudeo también incluye al tendero del pueblo y, en algunas partes, a las tiendas es
tablecidas por algún organismo público, asi
como a modestos mercados públicos instalados en las calles o en rudi menta ri os locales.
A los problemas que tiene el menudeo ur
bano en el área rural, se agregan otros por
costos de transporte y almacenamiento, así
como por las mayores mennas en el abasto re
a1i zado desde zonas urbanas.
No es de extrañar que, en los sitios más
apartados, los precios que pagan los consumí dores - a1 menos por 1os productos que 11 e
gan de 1ejos- sean más a1tos que los paga
dos por los consumidores de las ciud?des. 7f.
las dificultades de tamaño de los negocios
y del transporte se agrega el mayor poder mo
nopólico del comerciante por el aislamiento
geográfico. Esto hace que el margen de co
mercialización sea muy superior en las zonas
rurales, sobre todo en las muy alejadas de
las ciudades.
Habiendo presentado las principales características del comercio al mayoreo y al
menudeo, en el campo y las ciudades,haremos
un breve análisis de la estructura distribu
tiva de alimentos.
Se suele decir que existe un excesivo
fraccionamiento del sector. minorista, o sea
que prevalece una atomización de la actividad comercial.
Esto significa que la escala de opera
ci6n de la mayorfa de los establecimientos
comerciales es pequeña, ya que en muchos e~
sos, el área de venta es menor a quince metros cuadrados y el surtido de productos es
muy reducido, Jo que se traduce en una espe
cialización excesiva. Los ingresos por ven
tas en los pequeños locales apenas alcanzan

para la subsistencia de sus dueños. Las per
sonas que trabajan en la tienda o son parien
tes o reciben un salario inferior al mínimo-:La falta de eficiencia de estos negocios les
impide generar recursos suficientes para am
pliar sus actividades.
Los márgenes con que opera este tipo de
negocios son relativamente altos, resultado
tanto de la ineficiencia como de la ventaja
de localización que poseen, así como de la
escasa movilidad del consumidor y de la necesidad del comerciante de tener un ingreso
similar a su salario alternativo. Todo lo
anterior les permite fijar precios superiores a los vigentes en negocios más grandes.
Como la compra que realiza el cliente es P!
queña, muchas veces prefiere hacerla en el
pequeño comercio para no perder el tiempo de
acudí r a 1a zona comercial o para gozar de
los servicios y la atención personal caractéristicos de las tiendas chicas.
Como se ha dicho antes, uno de los fac
tores principales que afecta la eficiencia
de un negocio, es su escala de operación y
su inflexibilidad física.
En el caso del pequeño comercio,su redu
cida escala le impide aprovechar las venta~
jas que resulta rían de la compra y venta de
Qrandes volúmenes. Al ser pequeño su volumen de operación, las compras que realizan
son escasas, lo que les impide aprovechar
descuentos; el costo unitario del transporte es, a su vez, alto, dado que el costo y
la operación del vehículo es similar, independientemente del volumen de carga. El sur
tido de productos es muy reducido, por lo
que el cliente tiene que perder más tiempo
realizando sus compras e infonnándose acerca de precios y calidades. El costo del eré
dito es alto, sobre todo cuando es necesario
recurrir al crédito no institucional, donde
el interés se eleva por la fa l ta de garantí
as y la rapidez con que se otorga un nuevo
crédito. La presentación de los productos
deja que desear y la adquisición no se hace
con la prontitud necesaria por la falta de
control de existencias. Además, el uso de
la estantería es ineficiente y las políticas
8/ PoJJ. ejemp.to, B. Mali.noWl&gt;lu tJ J. de la Fuen
- -te. "La Econom.úz de u.n SM-tema. de MeJJ.ea~
do1, en Méueo", Ac.-ta An.-tltopol6g,i.ea. Vol.
I, No. 2, 1957 CJ R.L. Bea.U. The Pa¿,an,t
Ma11.fle.üng Syl&gt;-tem 06 Oaxaea, Méuc.o, Un.i.vw.U:y 06 Cali.6oJu-úa. P11.e,1,,&amp;, 1975.

�56

de precios y compras no incrementan la rot~
ción de los inventarios.
Todo esto implica que los comercios en
pequeño que actúan de manera independiente,
no puedan aprovechar las ventajas de las e~.Q.
nomías de escala, es decir, las que se obt1~
nen al operar con grandes volúmenes.
La pequeña escala de operación se ver~
forzada por la estructura de la demanda final, que en México se expresa com~ una multitud de compras de pequeña cuant1a.
La caracterfstica de la producción es,
en general, de minifundio. El pequeño voli
men de lo comerciado hace que los costos un.!_
tarios de acopio y expedición de los produf.
tos sean altos y que e 1 número de personas
i nvo1ucradas en esas. actividades sea mayor
al óptimo.
Finalmente, en el área del mayoreo urb!_
no la escala de los comercios en este nivel
es'muy reducida. El control de la información que tienen algunos da origen a una pr.Q_
liferaci6n de intermediarios.
Tanto la estructura de la demanda, como
la del menudeo y mayoreo, asf como las cara.!:_
terfsticas de la producción en México,hacen
que el número de agentes que participan en
el proceso de comercialización sea muy elevado.
Todos es tos factores deterrni nan que e1
surtido de productos,particularrnente en los
lugares a donde concurren personas de ingr~
sos bajos, sea bastante escaso y que, por .Q.
tra parte, el volumen de compra de esos negocios sea reducido, lo cual se traduce en
una elevación del precio del transporte y de
la operación de esos comerciantes.
En el nivel de la venta al detalle, la
inadecuada reglamentación y administración
de los mercados públicos, y el hecho de que
muchos negocios estén ubicados en casas habi
tación, les impide crecer en sus operaciones.
En el cuadro 5 se presentan,en forma e~
quemática, los principales problemas de la
comercialización de alimentos en México, asf
como sus efectos.
La actividad comercial en México no ha lQ.
grado aprovechar su potencial para el des!_
rrollo económico. A las distorsiones que se

originan en 1a estructura de 1a producción
y en las características de la demanda, se
agregan muchas distorsiones propias _de la a~
tividad comercial. El resultado f1 nal de
las deformaciones del comercio .se manifiesta en graves efectos sociales. El más pobre
compra más caró. La mayoría de la población
compra pequeños volúmenes, mientras que una
minoría realiza una parte importante de las
adquisiciones. La multitud de pequ 7ños e~
mercios vende unitariamente poco, mientras
que el gran comercio vende grandes volQ
menes. Todo esto desemboca en una distri~
ción desigual de los benefici~s de la comer
cialización, que acentúa las distorsiones e
impide aprovechar el potencial de desarrollo
de esta actividad.
IV. POLITICA DE DESARROLLO COMERCIAL
El gobierno puede ser el principal agen
te de 1a reforma económica. Por tanto, ef
diseño de una estrategia para modificar la
comercialización y hacer que la actividad d!
ri vada sea una fuerza dinámica de primer º!
den debe ser tarea fundamenta1 de 1 sector
púbiico. Sus polfticas, servicios y regul!
ciones son elementos básicos de la moderni•
zación comercial. Tales servicios deben fa
cilitar las transacciones del mercado Y el
movimiento de los bienes entre regiones, as!
como las interrelaciones con otros sectores
de la economfa.
Con tal fin, la política de promoción y
desarro11 o comercia1 debe í.n e 1u i r 1a Cfe!
ción de la infraestructura ffsica requerida
para eliminar los intermediarios i nneceS!
rios; el logro de una mayor coordinación e
integración de los participantes a lo largo
del canal de comercialización; el establecí
miento de sistemas de normalización, clasi·
ficación envase y empaque; la creación de
un servi~io nacional de asistencia técnica
a la comercialización , asf como de investi·
gación y capacitación; la creación de un f~
do crediticio para promover a los pequenos
y medianos detallistas. En fin,. se contelll'
plan todos los mecanismos que conduci_rán a
que la actividad comercial no sea un 1mped!
mento para que los productos básicos lleguen
en condiciones apropiadas y a bajos precios
a los consumidores finales.
A nivel rural
Se requiere una mejor preparación y O!
ganización de los productores para enfrentar

57

a los intermediarios y obtener mejores pre
cios e ingresos por la venta de los produc:
tos.
Para eso, se precisa crear y ampliar las
cooperativas agrícolas concebidas tanto como la conjunción de recursos con propósitos
de incrementar la producción y su rendimien
to, así como la venta en común de la cose:
cha. De esa manera, los agricultores tendrán un papel l'lás importante en la clasificación y estandarización de los productos,
empaquetándolos y mejorando su calidad y fa
cilitando un manejo más eficiente y, final:
mente, transportándolos en común a los mercados en origen y a los de abastos, reducien
do de esta manera el costo unitario de dis
tri bución.
Para alcanzar un mayor nivel de eficien
cia operativa, es conveniente establecermer
cadas en origen, para que exista un sistema
de determinación de precios que represe nte
un incentivo real para que el agricultor in
cremente su producción y asegure una oferta
adecuada de materias primas para las industrias procesadoras. También, al crearse com
petencia entre los comerciantes,se incremen
ta el poder de negociación de los producto:
res, ya que se aumentan las alternativas y
oportunidades de 1 agricultor a1 vender en un
mercado competitivo cercano al lugar de pro
ducción, reduciendo el costo de comerciali::zación y dándole un mejor rendimiento. Esto
debe estimular la producción.
Con los mercados en origen se facilitan
y mejoran las condiciones en que se realizan
las transacciones entre productores y comer
ciantes o industriales. Se logra una mayor
concentración de la oferta en una zona deter
minada. Se garantiza la mejor venta,así co
mo el pago de la mercancía. Semejara latec
nología a nivel de recolección, manejo, cla
sificación, empaque y transporte, ya que par
te del deterioro de la calidad y las pérdi::das físicas de importancia ocurren en la co
secha y en su manejo posterior. Se organiza
el transporte desde el predio a los mercados
Y de ahí a los centros de consumo. En fin,
es un punto importante para recolectar y di
seminar la información de mercados y pre::cios, y de esa manera el mercado en origen
contribuye a la regularización de la oferta
Y los precios.
Además, para obtener una producción
orientada hacia el mercado, se requiere un
servicio de asesoría en comercialización que

incluya también, la capacitación de los pa_r::
ticipantes.
A nivel mayoreo
Para remediar los problemas mencionados
en el mayoreo de alimentos, se propone la
creación de un sistema nacional de centrales
de abastecimiento, que incluya además de los
mercados en origen, las instalaciones apropiadas para que de manera coordinada se rea
licen las transacciones de alimentos al ma::yoreo en áreas urbanas importantes.
Con tal fin se requiere modernizar e in
tegrar mercados al mayoreo polivalentes, en
las principales ciudades del país.
Tales unidades deben permitir alcanzar
eficiencia en la comercialización de alimen
tos , eliminar agentes innecesarios y asegu::rar que los alimentos lleguen a buenos precios a la mesa del consumidor.
Sería conveniente que el diseño de tales
centros sea simple con áreas de terreno suficientes para permitir la expansión por eta
pas y eliminar así la posibilidad de sobre=dimensionar la unidad. Debe buscarse que la
central sea autofinanciable, de tal manera
que si se decide que sea propiedad estatal,
los locales y bodegas se alquilen al costo;
si en cambio, se decide por la participación
de los particulares, la venta de los locales
debe permitir recuperar la inversión.
Cada central debe contar con áreas espe
ciales para bodegas de mayoristas, pabello:
nes de productores o sus asociaciones', además de frigoríficos y maduraderos comunes.
Se recomienda que se establezca el méto
do de subasta en las operaciones de lacen::tral. Este sistema permitiría alcanzar una
mayor transparencia en las operaciones e im
pediría la existencia de prácticas monopóli
cas. También al preverse espacio para futu
ras ampliaciones, se evitan los beneficios
extranormales.
Como parte clave de esta modificación comercial se propone la creación de un sis
tema nacional de información sobre precios-:mercados y cal idades, que comunique a las di
versas central es o mercados y si r va para
dar orientación sobre las mejores condiciones de compra y venta de alimentos, tanto a
los productores como a los comerciantes y fi
nalmente a los consumidores. En la parte sI

�58

guiente se señalará la asistencia técnica y
capacitación que debe proporcionarse a los
diferentes participantes del sistema de co
mercialización.
A nivel menudeo
Como se ha mencionado anterionnente, las
políticas que se implementen a este nivel,
tendrán efectos importantes en los otros y
serán precondición del éxito del programa
de mejoramiento comercial . Uno de los puntos claves de este programa es el logro de
la organización de los comerciantes detallis
tas en uniones de crédito o sociedades civT
les que les permitan disponer de los recur-=sos financieros necesarios para modernizar y
ampliar sus instalaciones , modificar sus
prácticas, crear capital de trabajo y adqui
rir equipo de operación-transporte, refrige
ración, etcétera. Entre otras razones, teñ
drán fuertes economías en el volumen de coñi
pra y en la buena utilización del equipo de
transporte .

Asimismo, parte de las actividades de a
sesoría técnica deben dirigirse a la crea
ción de canales paralelos de distribuci6n-:Es decir, que las asociaciones de detallistas deberán integrarse verticalmente con di.
ferentes proveedores mayoristas a q ui..ene s
les garantizarán un mercado y de quienes ob
tendrán mayores descuentos por e1 vo 1umen de
compra. Estas cadenas voluntarias podrán
competir con las cadenas comerciales en beneficio del consumidor.
Con el fin de fortalecer la modernización del pequeño y mediano comercio, sería
conveniente la constitución de un fondo ere
diticio que apoye a los comerciantes deta-=11 is tas agrupados, ya que esto último es una
precondición para su crecimiento. Este fon
do debe actuar como una institución que pro
porcione recursos a los comerciantes deta-=llistas que pueden incrementar sustancialmente su actividad, así como reducir sus cos
tos de operación. Debe incluir servicios
de apoyo, tales como asesoría, capacitación,
demostración y difusión de nuevas prácticas
y técnicas de comercialización.
También sería conveniente la reorganiza
ción del diseño y operación de los mercados
públicos, tanto para hacer variable el espa
cio a alquilar, como para formular reglameñ
tos donde se establezca claramente la estañ
darización de los productos y el método de
operación de los mercados, así como para CQ.

59

brar rentas suficientes para sufragar los
gastos de operación, mantenimiento y amorti
zación, así como el costo alternativo del ca
pi tal , i neluyendo el terreno.
-

CUADRO 1

Una parte importante de la política de
carercio interior es la preparación del personal técnico que implemente las nuevas prác
ticas y realice los estudios sobre la comer
cial ización de .alimentos.
Con el programa de renovación y mejoramiento antes señalado, la actividad comercial podrá proporcionar estímulos a la pro
ducción, particulannente de productos bási:
cos, orientándola en condiciones más accesi
bles al consumo de las grandes mayorías. Se
rá también una fuente de creae i ón de empleos
pennanentes y de apoyo al desarrollo agríco
la e industrial.
Finalmente, es justo señalar que la fal
ta de estudios generales nos ha obligado ca
si por completo a realizar el presente diai
nóstico con base en la investigación directa. Qué interesante ha resultado examinar
los procesos de intennediación comercial que
complementan el conocimiento de la economía
del país; de un país cada vez más urbano don
de la tercera parte de la población depende
de los servicios. Creemos que este diagnós
tico inicial debe ayudar a detectar los puñ
tos claves a los que deberá.dirigirse la~
lítica comercial, así como a reconocer qul
programas son menos prometedores.
Se trata pues de un campo nuevo, sumamen
te atractivo desde un punto de vista teóri:
co, e indispensable de estudiar más a fondo
dada la importancia real del sector en la 11!
yor parte de los países y muy destacadamente en México.
·

PARTICIPACION EN LAS VENTAS AL POR MENOR DE ALIMENTOS

Ingreso
P.er cápi ta
(Dólares)
1970
Estados Unidos de América
Suecia
Di nama rea
Suiza
Alemania Federal
Noruega
F·ancia
B!lgica
tlolanda
Reino Unido
I,.talia

E.'spaña

4
4
3
3
3
2
2
2
2
2
1

734
055
141
135
034
944
901
633
353
128
727
964

Cadenas
Integradas
48
42
32
44
32
30
26
17
33
54
.6
10

1) CAMBIOS EN EL MAYOREO DE ALIMENTOS EN LOS PAISES
DE ACUERDO CON SU NIVEL DE DESARROLLO.

Grupos
Asociados
45
42
53
29
66
34
19
19
60
25
8
29

Minoristas
Independientes
7
16
15
27
2
36
55
64
7
21
86
61

�60

CUADRO 3
CUADRO 2

PROBLEMATICA AL NIVEL DEL MAYOREO URBANO

PROBLEMAT!CA A NIVEL DE PRODUCTOR

C A U S A S

EFECTOS

CAUS AS

Sistemas ineficientes de producción y
altos costos de acopio
Altos costos de acopio y transporte
Baja productividad y dispersión de
esfuerzos
Altas mermas y maniobras excesivas
Transacciones complicadas y costosas

l. Atomización de la propiedad
2. Dis persión geográfica de la producción
3. Falta de especialización en la
producción
4. Falta de transporte, envase y embalaje
5. Inadecuada normalización y clasificación
6. Falta de organización y coordinación
con otros agentes económicos
7. Falta de informes de precios y mercados
8. Insuficiencia e inoportunidad del
crédito para la producción y
comercialización
9. Falta de técnicas de producción y
comercialización
10. Inadecuada coordinación entre las
dependencias públicas relacionadas
con la producción y el comercio

3a :~~¡1:~~~:~:~::~~~

1

Excesiva intennediación y mani puleo
Altos .riesgos y bajo poder de negodiación
Usura y acaparamiento
Baja productividad y altos costos
Orientaciones contradictorias

a~~~t~l~~~f ©l

O

50

MINORISTAS INDEPENOIENTES

,oo,.

Estados lndos Estados lndos Estadoo !lJlñ
Suecia Suecia Suecia Suecia Suecia ~

Di1amarca Dinamarca Dinamarca ~
Suiza Suiza Suiza Suiza Suiza ~ ~ :
Alemania Federal Alemania Federal Alemau

=F~~~~
~~~~~~~

Reino Unido Reino Unido Reilo ~ ~!Iii
Italia ~ bh bmi llit~~ ~ ~ ~
España España F$~ihKál ~~ !t~:p~oo if;
1

J

l. Escala reducida
2. Pobl~ción bimodal de mayoristas, pocos
maneJan mucho y muchos manejan poco
3. Mez~la de operaciones de mayoreo,
medio mayoreo y menudo
4. Excesiva especialización por productos
5. Falta de canales paralelos de
comercialización
6· Falta de integración Y coordinación
con otros agentes económicos
7. Concentración de la información
8. Inadecuada normalización y
clasificación
9. O~fi~iencias de empaque, envase,
limpieza Y presentación de los
productos
10. Falta de capacitación
11. Localizacion inadecuada de la central
de abastos
12 · Falta_de e~pacio para expansión,
estacionamiento y transacciones
13. Con~estionamiento de personas y
vehiculos
l4. !~suficiente capacidad de almacenamiento Y de equipo de refrigeración
Y maduración
15. Excesivo manejo ffsico Y manipuleo de
los productos
16· Falta de sistematización en el transporte Y abastecimiento
17 · ~alta de racionalización en los
inventarios
18· Falta de apoyo técnico~ financiero

E F E C T OS
Altos márgenes de comercialización
Falta de competencia efectiva
Pérdida de eficiencia en la
comercialización
Excesivo número ~e intermediarios Y
fuertes fluctuaciones de precios
Falta de competencia efectiva
Intermediación innecesaria
Estructura monopolística
Dificultad en las transacciones
Mermas excesivas y falta de higiene
Baja productividad
lm~o~ibilidad de modernizar y hacer
eficiente la actividad comercial
Altos costos y exageración en las
rentas y traspasos
Altos costos y pérdidas de tiempo
Altas mermas Yabusos con los productores
Altos costos y mermas excesivas
Grandes fluctuaciones en los precios
Altas mermas y fallas en la distribución
Métodos obsoletos y prácticas usurarias

�62

CUADRO 5
CUADRO 4

PROBLEMATICA GENERAL DE LA COMERCIALIZAC!ON

PROBLEMATICA Al NIVEL DEL MENUDEO URBANO
C A US A S
C A U S A S

l. Escala reducida de operaci6n
2. Falta de reglamentación apropiada
3_ Falta de canales paralelos de
distribución
4. Inspección personal en las compras
5. Falta de sistematizaci6n en el
abastecimiento
6. Falta de compras en común
7_ lenta rotación de los inventarios
S. Surtido inapropiado de mercancfas
9. Falta de transporte en común Y uso
de equipo inadecuado
10. Falta de dinamismo e interés en el
desarrollo de las ventas
ll. Falta de técnicas de autoservicio
12. Falta de créditos
13• Falta de infonnaci6n sobre
condiciones del mercado
14. Falta de capacitación y desconocimiento de técnicas modernas

E F E CT OS

EFECTOS
Altos márgenes de comercialización Y
número excesivo de minoristas
independientes
Alto número de minoristas independientes
Reducida competencia efectiva
Altos costos, manipuleo excesivo Y
pérdida de tiempo
Reducción de ventas
Altos precios de compra
Mennas excesivas y baja rentabilidad
del capital
Poca clientela y altos costos de
transacr.ión
Altos costos de operación
Estancamiento del negocio
Altos costos de operación
Dependencia excesiva de mayoristas
Altos precios de compra
Métodos obsoletos de comercialización

l. Desigual distribución del ingreso
2. Reducida escala de producción y
operación
3. Falta de canales paralelos de
comercialización
4. Desigual poder de negociación
5. Falta de un sistema uniforme de pesas
y medidas
6. Falta de estandarización de mercancías, envases y presentación
7. Falta de transparencia en las
operaciones comerciales
8. Falta de crédito a la comercialización
9. Fa¡ta de oportunidad en los créditos
a a producción
10. Falta de innovaciones y cambios
tecnol\igicos
11. Descoordinación en el transporte y en
la movilización de sus productos
12. Mar¡ejo ineficiente de los inventarios
13. Métodos inadecuados de envase y
embalaje
14. Adulteración de los productos y
engaños en el peso
15. PreUominio de pequeños negocios
faml liares
16. Actitud negativa hacia la actividad
comercial
17. Falta de expertos en comercialización
18. Legislación inadecuada·
19. Corrupción de empleados públicos

Numerosas transacciones de pequeña cuantía
Altos costos de producción y de
comercialización
Reducida competencia
Injusta distribución de beneficios
Altos costos de transacción
Inspección ocular de los productos: altos
costos de transacción
Estructuras monopolísticas
Agio y escala reducida de comercialización
Agio, compras al tiempo y acaparamiento
Estancamiento con altos costos y mermas
excesivas
Maniobras innecesarias y mennas excesivas
Baja rotación de la mercancía, mennas
excesivas y baja productividad del capital
Deterioro de la mercancía, mennas
excesivas y falta de higiene
Daños al consumidor
Márgenes excesivos del comercio detallista
Falta de_apoyo gubernamental
Altos costos y canales inadecuados de
comercialización
Desorientación y dispersión de esfuerzos
Encarecimiento de la comercialización

�65

México en 1976-1978 (estructuralista vs.
monetarista), y par la otra, se presenta
un enfoque equivocado de los trabajos del
autor de este ensayo.

EL DESEQUILIBRIO EXTERNO,
Y LA CRISIS EN MEXICO
(1976-197B)

Introducci6n
El presente ensayo surgi6 a raíz de la
lectura del artículo "México 1978: Crisis y
Política Económica" (1). Sin duda, la lef
tura de dicho artfculo es mio- sugestiva, no
obstante, por una parte presenta confusi.Q_
nes de consideraci6n en la interpretaci6n
de los enfoques a la crisis económica de
.f.a. veM.wn plte.lún.úuvr. IJ
pall.te de un utu.rUo m4.6 ampUo 1;obli.e el.
tema que /r.e.aUza el. Auto/r., tltul.a.do "Ve
va.tua.cú5n y Clú/,.ll, en /.1€.uc.o ( 1976-1978T
Lo1; en6oquu l.ftvr.x.lli.ta, Mone.ta/r..l6.ta y E4
t/r.uctwr.a.li.l;.ta", y 6ue p!tU entado po/r. el.
171&lt;1;,r,0 ee d.út 26 de /.la.yo de 1978, en el. Awü.t.01t,to de .f.a. Fac.ue.tad de Ec.onornút, de
ta. U/1,(.veM.i.da.d Au.t6noma de Nuevo Le6n.
No cUaA 1;.út a.utoJtJ.:zac..wn p1tev.ia del. Au
to/r.,

• úte e.nhayo u

(1) "/.lb:,ú!o 1978: Clúl,.u, y Pollti.c.a Ec.on6mf

ca." u un a.!t.Ucu.to UC/Llto pM Raúl úcE_
ba!t, F/r.Mc.l6co P€./r.ez Altee y CMto1; San

Juan (a .lc1; c.ualu H /r.e6e/!..(/l¡f como lo1;
Auto1¡u en el. p!tU ente e.nhayo) , publica
do po/r. .(.a /r.ev.lli.ta NEXOS en el. mu áe

Ablril de 1978.

El objetivo del ensayo es visualizar
"la devaluaci6n y la crisis econ6mica de
México en 1976-1978", a la luz de tres
enfoques o perspectivas de análisis: Marxi1
ta, estructuralista y monetarista. Por una
parte, se critica el llamado "enfoque e1
tructuralista" de los Autores, por su falta
de rigor analftico que resulta contradict.Q_
rio en algunas partes, ya que más que un e!!.
foque estructural es un enfoque marxista.
Por otro lado se presenta lo que serta la
interpretación monetarista de la crisis (la
cual es confundida y mezclada por los Aut.Q_
res, con el enfoque estructuralista) y
finalmente se presenta el enfoque estruct.!!_
ralista. En otras palabras, la interpreta
ción "estructuralista" de los Autores tiene
sus rafees, a mi juicio, en la teorfa
marxista de la crisis y la interpretaci6n
que dicen "monetarista" la tiene en una
mezcla de monetarismo y estructuralismo.
Obviamente no pienso ser imparcial,
pues no creo que los enfoques marxistas o
monetaristas expliquen las causas de la
devaluación y crisis en la economía mexj_
cana en el período de 1976-1978. En este
sentido mi propio punto de vista sobre la
crisis se localiza más en la perspectiva
del enfoque estructuralista del pensamiento
econ6mico latinoamericano, expuesto en mi
libro "El Desequilibrio Externo en la
Industrialización de México, 1929-1975:
Un Enfoque Estructura1is ta" ( 2) •
Es conveniente aclarar que la interpr!_
tación de los Autores de la renuncia de los
Secretarios de Programación y de Hacienda
en noviembre de 1977 en la que según ellos
se reflejaban las posiciones estructuralil
ta y monetarista, respectivamente, implica
llevar muy lejos dicha inferencia, pues la
controversia en ese caso se centró en el
nivel del gasto de 1978, y su financiamie!!_
to (política fiscal y parte de la monet!
ria), y si esto era o no más expansionista
o contraccionista, más que en el plante!
miento de una Estrategia Económica Integral para salir de la Crisis, y asegurar un
mi .U
bito equlvoca.dame.nte (Et Vu equil.lb1tlo
Ex.te1tno en ta Economia Ue.uca.na) tJ omi

( 2) Cu1t,to1;amente to1; Au.tMu, c..ltan

ten to del. en6oque utltuctwr.a.li.l;.ta.

-

�66

De aquf que la discusión que se desa
rrolla en este ensayo tenga por objeto plañ
tear el marco teórico-analítico y metodolo
gico de los diferentes enfoques -marxista~
estructuralista y monetarista- y cómo éstos explican las causas de la devaluación
y la crisis económica de México (1976-1978)
y sus implicaciones de política para salir
de la crisis, y no pretende ser tan ambi
cioso de encontrar a los representantes y:creyentes de dichos enfoques en México.

"la ex 1i caci ón de una crisis debe arti r
de1 hecho ue la enera, es decir, a reduccion de la tasa de ganancias
a re!
ci6n entre los ingresos brutos de las empre
sas y sus costos). Esta reducción puede de
berse a distintas causas: a) caída en las
ventas por saturación del mercado; b) ele
vación excesivá de los costos; c) dificuf
tad de obtener financiamiento barato y sufT
ciente. En el caso de México hay que agre
gar otra parte determinante; la relacióñ
de dependencia frente a las poderosas nacio
nes capitalistas principalmente los Estados
Unidos...
Siguiendo este marco analítico
se han publicado estudios de algunos econo
mistas que en términos generales traduceñ
las concepciones que podríamos llamar "estructuralistas" [31 .

El ENFOQUE MARXISTA

Esta tesis muy particular y peculiar
de la reducción en la tasa de ganancias
tiene sus raíces, como lo intentaré demos
trar luego, en la teoría marxista de la
baja en la tasa de ganancias más que en la
estructuralista.

crecimiento sostenido en los próximos años.
Esto es una Estrategia de Desarrollo (poli
tica industrial agropecuaria y de comercio
externo-interno) y una Estrategia Macroecon6mica (polftica fiscal, monetaria, cambia
ria, y de salarios y precios).
-

"Lo4 Jr.evo.i.udol!IVÚ04 .tlta.tP.n a
ve.cu de plLObM que no hay
ab4ofutamen.te n.útguna 4olu.

cl6n pVta una CJW,iJ,.
u un eMOJr..

E4to

No e:iú6.te nada.

que 4 ea una 4.ltua.c.,wn ab4ofu

.tamen.te 4bt Upell.anza.6".' -

Antes de demostrar por qué la visión
de los Autores sobre la Crisis en México,
corresponde más a la interpretación marxi1.
ta (basada en las teorías marxistas de la
crisis; de la baja en la tasa de ganancias
y del subconsumo) que en la estructuralista, es importante primero recordar sus
planteamientos.
Bajo la perspectiva
"estructuralista" de los Autores se destaca
la siguiente:

• En "La S,é,.tuac,wn I n.teJLnaclonal y fu TMea
Fundamental de fu I n.teJt.naclonal Comuni.4
.ta".
I n601Une del Segundo CongJt.uo de =fu I n.teJt.nac..lonal Comuni.4.ta, 19 de juUo
de 1920, c..Uado poll. Hi.4chnnn, veJt pág. 70
de u.te e.w,ayo.

67

a_la_comprensión de los salarios y a la con
siguiente demanda restringida." Por otra
~arte
h:cho de "que la estructura
indust:ial gire en torno a la rama que pro
duce_b!enes de_consumo duradero, ha tenido
:n Méxi&lt;;o varias implicaciones:. . . la
industria de medios de producción es muy
reducid~, insuficiente para las necesidades
del conJunto de) aparato i~dustrial y por
tanto se ha obligado al pais a importar pro
vocando e1 déficit comercia1• • . El capi
tal se ha concentrado en grandes monopolios
que controlan el mercado y la producción en
donde las empresas transnacionales partici
pan de manera importante. 11 (4). ·
-

:1

Esta teoría, tiene a su vez sus raíces
en la '!eoría marxista del subconsumo',
como se intenta demostrar más adelante,
Durante muchos años, continúan los
A~tores, el modelo de acumulación funcionó
sin grandes problemas. Sin embargo, tres
elementos importantes llevaron a la crisis
y la drvaluación de 1976.

Por otra parte, continúan los Autores,
a) "El sector agrí co 1a a fina 1es de 1os
es en el sector industrial en el que se rea
60.s empieza a fallar y a obstaculizar
liza la acumulación de capital de manera
la 1 acumulación... la inversión en el
más importante. Siguiendo la clasificación
campo bajó y con ella la productivi
marxista de 'departamentos' de la economfa
dad... el campo se decapitalizó." (I produce medios de producción; II bienes
salario; y III bienes de lujo para el co~
í b) En 1970, el gobierno de Echeverría sumo de los capitalistas) proceden a carac
enfrenta una situación presupuesta] en
terizar a la industria mexicana en tres de
que "el apoyo del Estado al sector
partamentos: la rama productora de bienes
industrial se hacía insostenible."
de consumo duradero (departamento III), la
de bienes de consumo no durables (depart!_
e) la :risis económica de los países capi
mento II) y la que genera los medios de ,
tal istas en 1973-1974 "hizo sentir sus
producción (departamento I).
Así en el
efectos en nuestro pafs ..• Para contra
caso de México la dinámica de la acumula
r:estar los efectos de la crisis capita
ción se encontraba en el crecimiento de los
lista el Estado decidió aumentar su :bienes de consumo duradero en donde:
g~sto: i~versión a fin de que la econo
mia siguiera su ritmo de crecimiento:"hasta hace algunos años las ventas de bi~
Para poder financiar ese aumento tuvo
nes duraderos aumentaban constantemente de
que endeudarse más. No fué suficiente.
bido al crecimiento de los grupos sociales
Tuvo que a1J11entar la emisión de mone
de medianos ingresos: la esfera de compr!
da.:. se ~esató la 1nflación y la bañ
dores era restringida pero en constante e!
ca internacional puso en duda la capaci
pansión.
De esta manera este sector pudo
dad de pago del gobierno mexicano. Es
mantener un alto ritmo de acumulación. En
tos ~echos al final del período de Eche
contraste la producción de bienes de cons~
verri~, llevaron a la devaluación por:mono duradero, cuyos compradores son la 111!
las.mismas agencias financieras ínter
nacionales."
yoría asalariados, ha registrado tasas b!
jas de crecimiento, debido fundamentalmente
Así, "la disminución de las exportaci.Q.

nes,_ el decaimiento de la rama productora
de_b!enes de const,11() duradero, la falta de
cre~ito Y la_inflación, llevaron a los capi
talistas P:i~ados a reducir sus inversio
nes. la_crisis se extendía a toda la econo
mía. Finalment! )a devaluación de 1976 y
las pug~as_ politicas que tuvieron lugar
en el ultimo semestre del gobierno de
Echeverrfa no hicieron sino acelerar el pro
ceso." (5).
. Los e!ementos arriba expuestos caracte
rizan, segun los Autores, el modelo analíti
c? "estructur~l'_' que explica la devalua
ción Y la crisis de la economía mexica
na en 1976-1978.
Aho~a proc:deré a demostrar cómo este
P)anteamiento tiene su origen en la perspec
t)va_del pensamiento marxista. las contra
dicciones externas al propio análisis de
los ~uto:es, Y posteriormente la capacidad
explicativa -~e dicho e~foque para entender
la _devaluacion Y la crisis de México en el
periodo 1976-78.

la Teoría Marxista de la Crisis.
~rx en lo que podría llamarse su
"Te~ria d: la. Crisis" establece que la eco
n?mia cap:ta)ista se caracteriza por movi
m!en!os ciclicos de carácter endógeno y pe
riódico que alteran la tasa de gananciasgenerando fina 1mente 1a crisis.
'
De aquí que el problema para Marx se
centra en encontrar _los factores que redu
c:n la tasa de ~ananc1as y generan la crT
S)S como un fenomeno propio, intrínseco aT
sistema y de carácter períodi co. "Marx en
cuent:a dos factores de mayor importancia:
en primer lugar los que se encuentran en su
teoría de la ba·a en la tasa de anancias,
Y en segun
ugar en a teoria e su
consumo" [6).
-

la teoría marxista de la reducción o
baja en la tasa de ganancias, ha sido
(5) Ib-id, pág. 12.

Eeonom.ú'..6 06 Malr.,c": Ed. Me. Ho«Wt.d
and J.E.K.útg, Pengubt ModeJm Econom.ú'..6

[6) "The

[3) Raúl E4cobM, op. ci:t., pág. 2

[41 lb.ld, pág. 6.

Readbtg4, England 1976, pág. 41.

�68

ex uesta claramente por Ronald Meck (71. Si
c,prepresenta e~ capit~l constan~e (v~lor
de la maquinaria, equipo, materia prima,
etc.); v, el capital variable (el va!or de
la fuerza de trabajo); p, la plusval1a del
trabajo (el exceso del valor que genera la
fuerza del trabajo empleada por v, por eT
cima y arriba de su propio valor). DE; aqu
se deriva que el valor total de un bien, o
de la producci6n de una empresa, o de la
producción de la economía como un todo para
un determinado período de tiempo puede
representarse como:
Valor Total = c + v + p.
Ahora bien, si se define la composici6n orgánica del capital como c/v, la tasa
de plusvalía o explotación como p/v, ent~!l
ces la tasa de ganancias sería p/(c+v), e1
to es:
Tasa de ganancias

Tasa de plusvaHa
1 + composici6n orgá
nica del capitaT

De aquí que si la tasa de plusvalía o
explotaci6n permanece cons~ante con au~ento
en la composici6n orgánica del capital,
traerá por consecuencia una baja en!ª tasa
de ganancias. Este fen6meno segun Marx
ocurre en las economías de desarrollo C!
pitalista .

"Al desarrollarse el capitalismo la ~quin!
ria sustituye cada vez más al trabaJo; la
composición orgánica del capita) tenderá
por lo tanto a aumentar.
Existen por
supuesto ciertas fuerzas que tienden a CO!!.
trarrestar este proceso (i·:·• aumento en
la intensidad de explotación, etc.) que
odría retardar la baja en la tasa de
~anancias, pero el efecto de estos factores
no serán suficientes para compen~ar el aumento en la composición orgánica del
capital. En el largo plazo la tasa de
ganancias bajará" (81
Por otra parte, la "teoría marxista
del sub-consumo" ha sido quizá más clarame!l
te expuesta por Joan Robinson: (91
171 Meek,

R. The

6a.Uútg

Rate 0 6 _P.1r.o6-U:

.(./!

.the Eeonomlcó 06 Mali..&gt;:, op. e-lt., P· 203 •
181 Meek, R., op. ~-• píg. 2~4• MacJ,UUan:
¡91 An ~¿,a.y on Ma..li.wtn Eeononu.el&gt;
London 1946, p. 41.

"Junto con las ecuaciones de reproducci6n ..
(estos pasajes sugieren) que Mar~ tenía la
intenci6n de desarrollar una teor1a con los
siguientes lineamientos: el consumo de los
trabajadores está limitado por su ~obr:za,
en tanto que el consumo de los cap1tal1stas
está limitado por su voracida?_por el ca
pital que resulta en su acumulacion de rI
queza en lugar de su goce del lujo. Por lo
tanto la demanda para los bienes de cons~
mo •.. ' es limitada. Pero si la producción
de las industrias de bienes de consuro esti
limitada por el tftmaño del merca?º• a su •
vez, la demanda de bienes de cap~tal •.. e!
tá restringida, como consecuencia de_ que
el monto constante de capital de las 1ndusfT
trias de bienes de consumo no crecerá su cientemente rápido para absor~er la P:Odllf.
ci6n potencial de las industr1~s de b~enes
de capital. Así, la distribuc16n del. 1ng'!
so entre salarios y plusvalía es de tal,
nera que se establece una tendencia cr6n_
ca a'1a falta de equilibrio entre los dos
grupos de industrias".
l

Como se puede observar 1~ ::teo,rta de
la baja en la tasa de ganancias expuesta
por Marx indica que las crisis de las eco'!
mías cap ita1i stas tendrán 1ugar por 1,a baja
en la tasa de ganancias Y la cau!a ~e esto
es el crecimiento de la composici6n :orgln!
ca del capital (el uso de tecnologías cada
vez más intensivas en capital). L?s Autores
indican que en MExico la explicaci6n de las
crisis (pág.66 de ensayo) se explica por 11
baja en la tasa de ganancias.
Los Autores indican que "la expliC!
ción de una crisis debe partir ~el hecho
que la genera, es decir la reducción de 11
tasa de ganancias" la cual por u~a parte,
la definen de una manera muy particular (1!
gresos brutos entre costos) Y P?r la otra,
la baja de dicha tasa no lo explica _el uso
cada vez mayor de tecnologfas_in~ensivas_en
capital (aumento en la compos1cion orgán1~
del capitál) sino la "caída en las ventas'
la "elevación excesiva en los costos" Y 11
"dificultad de obtener financiamiento bar!
to y suficiente".
Por otra parte la explicación de los
Autores de la baja en el nivel de la dema!
da efectiva tiene sus bases en la t:~r~a,;
del subconsumo de Marx, pero extend1en offO
a una economía abierta. Esto es, ~1 tama_
reducido del mercado intemo'"l(leb1do a qra
la dinámica del crecimiento está en

producción de bienes de consumo no duradero
y no en la de bienes salario) no.ha ocasi.Q_
nado una sobreproduc~ión de bienes de capi
tal que no podría ab~~rber la industria pro
ductora de bienes de consumo por su bajo
nivel de demanda (como diría Marx), lo que
ha impedido crear dicha industria en Mé
xico, de tal forma que la importaci6n de di
chos bienes de capital ha originado déficit
comercial.
Como se puede observar, el marco expli
cativo de la crisis mexicana, expuesta por
los Autores , aunque vago, impreciso, y en
algunas partes inconsistente, tiene sus raí
ces en las teorías marxistas de "la baja en
la tasa de ganancias y del subconsumo" y po
co tiene que ver con lo que podría ser eT
enfoque estructuralista, desarrollado prin
cipalmente en el pensamiento econ6mico latí
noameri cano.
Habiendo localizado el "Modelo Anal íti
co de la crisis" de los Autores en lo que -:
considero es su perspectiva adecuada, ahora
procederé a analizar su consistencia ínter
na y su poder explicat ivo para el caso Mexi
cano en 1976-78.
La tesis de la b:ja en la tasa de 9!
nancias, que presentan los Autores además de ser muy particular (en tanto que definen
la tasa de gannacias como la relaci6n de i!l
gresos brutos a costos) es difícil de aceQ_
tar para el caso mexicano en sus propios términos.
Si aceptan que la definici6n adecuada
de tasa de ganancias es la de ingresos br.!!_
tos entre costos (ésto es precios de venta
del producto x cantidad vendida entre co1
tos de productos= P.Q /c), se tendría que
aceptar que la reducción en la cantidad ven
dida y/o aumento en los costos en el sector
de bienes de consumo duradero (Depto. II )
no ha sido compensado por aumentos en los
precios.
Es difícil de imaginar que en una ec.Q_
nomía de carácter monopólico y con importa!!.
te participación extranjera (que según los
propios Autores existe en México), el capi
talista no traslade la reducci6n en las can
tidades vendidas y aumentos de costos a au
mentos en los precios. Es lógico esperar-:
que esto no sucediera si existiera perfecta
competencia en la estructura de mercado y
los Autores estarán de acuerdo, en México

69

la característica es que existe monopolio y
prácticamente el control de precios es m¡zy
reducido y poco efectivo.
Por otra parte, los Autores se basan en la versi6n marxista clásica y se contradice la versi6n marxista moderna del capita
1i smo (o al menos de una de 1as "1 i neas" -:
más importantes) representada por Baran y Sweezy en una famosa obra "El Cap ita1 Mono
polista" en la que establecen que las ganan
cías tienden a elevarse y no a decrecer. "Podemos formular una ley de capitalismo en
el que los beneficios (surplus value) t ien
den a elevarse tanto de manera absoluta co
mo relativa (al ingreso del trabajo) al de
sarrollarse el sistema" (JO)
Este fen6meno del crecimiento de la "tasa de ganancias" (o surplus value) se ex
plica porque en el mercado capitalista mo-:
derno han desaparecido prácticamente las em
presas pequeñas de las que tradicionalmente
habla la teorfa económica, y ha sido replan
teada por las grandes corporaciones naciona
1es como extranjeras, de aquí que:
"La diferencia crucial entre las dos (empr~
sas competitivas y grandes corporaciones
monopólicas) es bien conocida y puede sinte
tizarse con la proposición de que bajo ef
capitalismo competitivo la empresa individual es un "price taker" mientras que bajo
el capitalismo monopólico la gran corpor-ª.
ción es un "price maker" (11).
'
Por otro lado, una contradicción 16gica interna a su propio análisis es que des
pués de exponer la tesis de la baja en la-:
tasa de ganancias mencionan que los tres elementos que llevaron a la crisis y deva
luación en México fueron: el estancamiento
del sector agrícola, la disminución en el apoyo estatal a la industria privada y la
crisis económico-mundial del capitalismo en
el período de 1973-74. Estos elementos por
sí mismos, obviamente, no explican la baja
en la tasa de ganancias.
Por otra parte en la "tesis del sub~ • (aunque no es claramente argument!
(10) Pa.ul. A. Ba1utn y Pa.ul. M. SWeezy,
Monopoly Ca.p.i.tal (New YO.li.k,
Mon:thly Rev.lew P.li.U!&gt;, 19661, p.72.
(171 Ib.ld, pp. 53- 54.

�70

da por los Autores) puede encontrarse parte
de verdad para el caso mexicano, aunque no
por las razones que argumentan los Autores.
La disminución en la dinámica del ere
cimiento en el departamento II (bienes de
consumo duradero) proviene de una baja en
la demanda efectiva y habría que determinar
cómo se da este proceso. En primer lugar,
la clase que consume este tipo de bienes
está principalmente en la clase asalariada
de ingresos medios y altos y la clase
capitalista. Difícilmente la clase capj_
talista ha visto reducidos sus ingresos re-ªles y por lo tanto la demanda del consumo
durante este período de recesión inflacion-ªria en México (1976-1978). Lo que si
podría haber sucedido es que la clase asal-ªriada de ingresos altos ha reducido su
ingreso real por la inflación y la reduf.
ción del crédito por este tipo de bienes ha
significado una reducción importante en la
demanda. Por otra parte, los nuevos grupos
que año con año venfan incorporándose al
grupo de ingresos medio y alto se han visto
reducidos, por lo que es de esperarse que
haya disminuido el crecimiento de la d_g_
manda de bienes de consumo duradero.
Sin
embargo, ¿ésto se debe a un fenómeno intrí!!_
seco al sistema de acumulación capitalista
de la economía mexicana en esta etapa de su
desarrollo o se debe a la poiítica contraccionista de 1976 (y que venía de 1974-1975)
y posdevaluatoria? Yo diría que es un f_g_
nómeno en gran medida de "política económj_
ca deliberada" más que de límites al proc_g_
so de acumulación capitalista mexicano.
En otras palabras, la reducción en la dema!!_
da de bienes de consumo duradero no se debe
a las "contradicciones" entre los 'departa
mentas' (1, II y III) de la economía sino a
que se ha reducido la demanda efectiva en
general en la economía, principalmente, por
una política contraccionista deliberada del
gobierno y por el proceso inflacionario que
ha ocasionado una baja en el salario real.
En otras palabras, el fenómeno arriba
expuesto es un fenómeno originado más por
una política contraccionista deliberada a
raíz del problema del desequilibrio externo
y la devaluación, que por un "agotamiento"
del sistema de acumulación capitalista mexj_
cano.
Por otro lado, la tesis de la estre
chez del mercado interno como la limitante
al crecimiento (que se deriva de la teoría
del subconsumo) fue sostenida en la demanda

71

de los 60's para el caso brasileño. El argu
mento era semejante, pero se decía que para
promover el crecimiento sostenido en la eco
nomía de Brasil, era condición "sinequanon"
que la redistribución del ingreso interno tomara lugar para aumentar la demanda efec
tiva, de otra manera el estancamiento (la
crisis) sería la característica de la eco
nomía. Sin embargo, la experiencia bra
sileña en el período de 1968-1974 negó la
"inevitabilidad" de la tesis, y el caso
mexicano también lo mostró en la década de
los 6C!s y aún a principios de los 7C!s (12).
En ocasiones el problema de los "revo
lucionarios" es que tratan d?. convencerse a
sí mismos y a sus seguidores que sólo hay
una salida a la crisis, lo que finalmente
los lleva a subestimar la capacidad de re
adaptación del sistema y los recursos de
sus adversarios (13). Como lo dijera el
propio Lenin aunque de una manera más extf!
ma y categórica.
"Los revolucionarios tratan a veces de pro
bar que no hay absolutamente ninguna sol~
ción para una crisis. Esto es un error. No
existe nada que sea una situación absolut!
mente sin esperanzas" (14).
Además yo agregaría q-:Je el hecho de
querer ver una sola salida a través de la
redistribución del ingreso, lleva a los A.!!.
tares a equivocar su propia línea de arg.!!_
mentación. Así en este caso, la realidad
histórica ha demostrado, desafortunadamen
te, (pero este es el problema) que es pos!
ble el crecimiento con desi~ualdad, y por
lo tanto no es inevitable e que se tenga
que crecer con redistribución para garant!
zar el crecimiento. El error en este caso
(12) 811.aúl: GMwth Thlf.ough Ine.qua.uti¡;
Paul S.útgeJL and P. Bo.UvaJt,
"Anothel!
Ve.velopmmt",
The Vay HarrrnaMfl.jold
Foundailon, Umpp6ala. 1972.

(13) Hegel, el Impel(.,Úlli.6mo y el

e.6~

m.le.nto útlwctwr.a.l, A. O. H.ut6dwwt,
V.u.eub./i,lon PapeJL No. 280. Mall.c.h 1973.
Ha!tva!td I n1,Utu;te. 06 Ec.onom.i.c Ruecv,,cli,
pp. 14-15.

( 14 ¡ En f.a. S.ltuael6n I ntelr.nawnal y .ea. Ta
11.ea Fundamen.to.l. de .ea. I ntelr.nawnal
Comun.u..t.a"
I n6011.me. del Segundo Co~
911.uo de ta. I nte/r.nac.,lonal Conww·
ta, 19 de julio de. 1920.,
c,i,t.ado
poi!. H.ut6c.hma.n, op. cit.

~~ l?s A~t?res,,está en querer demostrar la

1nev1tab1l1~ad de) sistema para que sea
~usto al decir que ~1 no se redistribuye el
ingreso no se saldra de la crisis (o si se
sale? se volv~rá a caer en ella), cuando en
realidad la linea de su argumentación no de
berfa ~ecesa~iamente venir de la viabilidad
e~nóm)c~ sin? de los criterios de equidad
Y Just1c1a social y aún política. En otras
¡&gt;alabra~, . con~inuar bajo la estrategia de
1ndust:1al1zac1~n- y crecimiento que ha ca
r~cter1zado a_Mex1co (1940-1978) aunque sea
v1a~le económicamente, obviamente es inequi
t~t1vo Y . ade~ás obligará un régimen poff
t1co aut?r1t~rio y represivo como ha sido
la exper1enc1a de otros países latinoameri
cano~.(15) . Por otra parte aumentar la pro
ducc1ón a bienes s~!ario y lograr un equilT
brfo en su ~"?d~cc1on con los otros departa
mentos _permit!rian no sólo un crecimiento
sosten!do Y viable pero además será más jus
t? socialmente Y.Permitirá una opción polT
tica más democrática. En otras palabras :esta alternativa satisfacería ambos crite
rfos, el de.equidad (justicia social) y eT
de eficiencia (alcanzar los objetivos econó
micos con el menor sacrificio de recursos
para la sociedad).
Sin duda es un intento metodológico im
portante.en~o~trar 1~ interpretación marxis
ta de&lt; la cri s 1s en ':léxico. Los Autores pre
sentat un esfuerzo 1nteresante en esta dT
reccion (aunque encubierto es una "etT
queta" estructuralista) que requiere, eñ
el futuro, _de una mayor demanda del tema
con prof~nd idad Y consistencia interna en
sus prop!os planteamientos pues sin duda
es ~elativamente fácil "imitar" a Marx el
fdeologo, pero difícil de imitar a Marx el
Cfentffico Social; para esto último se re
quiere !anto de un conocimiento profundo de
l~ realidad y de la historia como el domi
n10 de la economía política. Lo que sT
estimo_que ha quedado claro es que la inter
pretac1ón de los Autores se encuentra más
en )a tradición marxista que en la estructu
rallsta que ellos presuponen.
-

(15) J. ~h~ "Mall.fl.e.t O¾e.n-ted Ec.onom.lc.
Polúúu a.nd PoUtlc.al Re.pll.U./,,Í.Q¡¡ -Út
La-tót AmeJt.ú:a, June. 19 78. W-ltlí.amt,
CoUeg~ R. M. 70.
Po11. apa11.e.c.eJL en
el T!Wnutlte Ec.on6m.lc.o,

F.

e.

E.

EL ENFOQUE MONETARISTA

"No noJ.i _oog,i.ne.mo1, que

w

pe.11.

.tU11.ba.cwnu mone...ta.lwu, .Ue.neñ
POI!. c.a~a una "mala" po-U..tlc.a
e.c.on6m.¡_c.a:
.seJúa. c.ompoJU:a.Jt
no1, e.orno lo1, teba.no.s que
~r.úa.n .ea pu.te a. ta.' e.u.epa
b-llldad de. la 1,ang11.e.".
- S,l/r. John H,i.c.lu,.

Las raíces del enfoque monetarista de
ba!a~za de pagos se remontan al mecanismo
clasico de flujo de mercancías de David
Hu~. Durant~ los últimos 25 años Milton
Friedman ~a sido el principal contribuyen
te, con miembros de la Escuela de Chica
go, ~ara. la rehabilitación de la teoría
cuant1tativ~ del dinero, ésto es, el enfo
que monetar1sta de una economía cerrada.:Por otra parte, en la última década Robert
Mundell Y Harry Johnson son quienes más
han desarrollado el enfoque monetarista de
balanza.de pagos en los círculos académi
cos?. m1ent~a~ que el grupo de investf
gac!on economica del Fondo Monetario rnter
n~c1onal, encabezado por J. J. Polak, ha
sido e~ principal promotor del enfoque
mon~tar!sta de balanza de pagos y de su
aplicación en este organismo internacio

~-

-

.• El en:o ue monetarista de la devalua
c1on pr~:ticamente es e enfoque ingreso
-absorc1on_en condiciones de pleno empleo
Y establ~c1endo exclusivamente énfasis en
el mecanismo.monetario. Por otro lado, la
balanza parcial en desequilibrio se refie
re a la balanza de reservas y "no a 1os
subsecuentes desequilibrios" como podría
ser_la balanza en cuenta corriente que en
:atiza tanto el enfoque elasticidades como
ingreso-absorción.
·
_ Para los mo~e!a~istas, el desequili
brio ext~rno o ~ en la balanza de re
servas tiene su origen en el exceso
~ del flujo de oferta de dinero.
El ~nfoque monetarista de balanza de
pa~os. (esto es, de una economía abierta)
coinc1~e con el enfoque monetarista de una
economia cerrada, el cual se basa en la

�72

rehabilitación de la teoría cuantitativa.
Esta teoría a su vez se basa en la clásica
ecuación de cambio (MV=PQ) la cual nos dice
que el stock nominal de dinero en la econo
mía (M), multiplicado por la velocidad deT
dinero (V) es igual al índice de precios
(P), por el producto real (Q). Lo que co_!l
vierte a la ecuación de cambio, que es una
mera tautología, en la teoría cuantitativa
de balanzü de pagos, son los supuestos de
la "constancia" de 'V', 'P', y 'Q', que
implican lo siguiente:
lo. La economía se encuentra en pleno
elfl)leo, por lo tanto Q está dado
y no puede a1JT1entar.
2o. El país es un país pequeño, por
lo tanto para el país bajo análi
sis se ilfl)lica que éste enfrenta
u·n conjunto dado de precios y ta
sas de interés determinadas en eT
mercado mundi a1 , 1o cua 1 si gnifi
ca que la tasa de inflación inter
na no puede diferir de la tasa de
inflación internacional y solame_!l
te puede haber desajustes de
carácter transitorio.
3o.

"La ve 1oci dad es una vari ab 1e es
table (fundamentalmente una cons
tante determinada institucional
mente)".
-

De aquí que la tesis monetarista sobre
el origen del desequilibrio de balanza de
pagos, analizada a través de la versión
moderna de la teoría cuantitativa (donde
m + v = p + q)J/ diría lo siguiente:

if

La vw..i.in mci6 mode1tna pvi.a lle.pJLUe.ntM.
la .te.oll..Úl c.uan.Ut.a.tiva u uti.U.zall la
mUma e.cuo.ri.ón de c.amb.io an.tu duCILWl
(HV=PQ), peJtO e.n .tilunúto4 de. Cll.e.cúnl~
.to pollce.ntualu pvi.a cada una de. !ai,
vaJWW.lu (m = t.M/M, v + liV/V, r.tc.),
~.to u m + v = p + q , que htdi.c.lt que !a
.tMa de CJte.cúnlen.to en la can.t.i.dad de d.úte1to (m) mcI4 .le. .tiu.a de. CJte.cúnle.n.to de
la veloci.dad--i.nglleAo del dútvto U -i.gual.
o 4e. d-i.4.tll-i.buye en la .tMa de. CJte.cúnle.n
.to de. lo4 p11.ec-i.04 (-i.n6.t.aci.6n, p) mci6 el
CJte.cúnle.n.to en la p11.o ducc-i.6n lle.al (q) .

Si la tasa de crec·mient de la ofe~~a
monetaria (m) es mayor que la inflación mun
dial (p), más el crecimiento en el producto
nacional real (q), menos la velocidad del
dinero (v), ésto es. si m&gt; (p + q) - v,
habrá un 'desajuste transitorio' a través
de una salida de reservas internacionales.lf
En otras palabras, así como la exp'!
sión simple de la tesis monetarista para
una economía cernida sobre el desequilibrio
interno (inflación) es, "mucho dinero para
comprar pocos bienes"; para una economfa
abierta podríamos decir que es la sigui~
te: 'mucho dinero persiguiendo pocos bienes
y servicios y/o activos domésticos, lo cual
aumenta la demanda de bienes y servicios
y/o activos extranjeros, provocando a su
vez un aumento en la demanda de moneda
extranjera. Como ésta última presionar&amp; a
una devaluación del tipo de cambio, la aut~
ridad monetaria venderá moneda extranjera,
reduciendo el nivel de reservas del Banco
Central; es decir provocando un déficit en
la balanza de reservas.
Dada la simplicidad del enfoque monet!
rista en cuanto a diagnosticar el origen
de1 desequilibrio como un fenómeno excl_!!
sivo de 'un exceso ex-ante del flujo de
oferta monetaria', es de esperarse que et1
las recomendaciones de política (la '!
ceta) en cuanto al análisis de la devalll!
ción como mecanismo de ajuste también sean
simples . En relación a este aspecto H.
Johnson nos dice: J/
"En el caso específico de la dev!
luación, esta política es equiva
lente a un incremento en la cañ
tidad nominal de dinero demañ
dado, a través del efecto en eT

y

Ji

En .tilunúto4 u.tlúc.to4 lo4 mone..tall-i.4~
4uponen que V u con4.tan.te. poll lo .tllltt.o
v = liV/V u -i.gual. a ce.M. Ve. aqul qut
el dé6-i.c-i..t e.n !a ba!anza de. lleAe.llVM 6t
oll-i.g,inalúa .tan 46lo con que. m&gt; (p + q).
H. John4on: Mone..tally Appll.Oach t.o
Balance. 06 Paymen.t., Non. Te.ch.,
Gui.de., p&lt;fg. 260.

incremento en los precios domés
ticos, a consecuencia de la de
valuación, que reduce el valor
real del stock de dinero exis
ten~s, Y esto es lógicamente
equivalente a una contracción
del stock de dinero a través de
política monetaria con una tasa
de cambio fija; y la política
(de devaluación) será efectiva
solamente en la medida en que
la reducción en los balances
r~~les a través de la devalua
c!~n no se~ compensada por crea
cion de credito interno".
COIII? se puede observar el enfoque mone
tari~ta se puede considerar como un caso
particular del enfoque ingreso-absorción
con la diferencia que el primero se refiere
al desequilibrio en la balanza de reservas
Y no al _desequilibrio e~ la balanza en cuen
ta corriente. Esto es, el enfoque moneta
rista es el caso específico del enfoque
fngreso-absorc1ón, bajo condiciones de ple
no empleo (el i~greso no varía por los efec
tos :ecursos ociosos y/o términos de inter
ca~bio), la devaluación por lo tanto no teñ
dria efe~to en el ingreso y el único efecto
directo importante en la absorción sería el
efe~to saldos monetarios reales. Es decir
el_incremento en precios por la devalua
c!o~,. (manteniendo constante la oferta ere
diticia) reduciría los saldos monetarios
reales en poder del público, el cual incre
mentará la demanda de dinero (para ajustar
sus saldos monetarios reales) y por lo tan
to el exceso ex-ante de oferta monetaria se
canc~la con el incremento de esta demanda
de dinero y se reduce el déficit en la ba
lanzad: reservas. Por otro lado significa
que el incremento de demanda de dinero que
surge para restaurar los saldos monetarios
reales!_ más que afectar directamente la
absorcio~_afecta_directamente la demünda de
irnportacion _de bienes, servicios y/o acti
,os e~tranJeros, reduciéndose la demanda
de d!v!s~s para importación y por lo tanto
el déficit en la balanza de reservas.

JohMon,

lo.

Concepto y Definición de
Desequilibrio Externo.

"El _desequ!l)brio en balanza de pagos
(baJo un re~imen de tasa de cambio fi
Ja Y definido como la balanza de
reservas internacionales, y no los
subsecuentes desequilibrios de la ba
la~z~ d: pagos) son síntomas de dese
quilibr!o monetario que se corregiráñ
ellos mi~mos a su tiempo y sin la ne
cesidad inherente de una política gÜ
bernamental de balanza de pagos. ¡ Esto es, los desequilibrios en1,bal~nza de pagos son de carácter transitorio.
2o.

La Causa u Origen del
Desequilibrio Externo.

Todos los dese uilibrios en balanza
de pagos son en esencia un en no
monetario.
Los llamados déficits o superávits
":structur~les", tales como los defi
cits descrito~ como "inevitables" pa
r~ las economias "subdesarrolladas" :simplemente ~o pueden existir, a me
~os que uno incluya en el concepto de
estructura" una propensión inaltera
b)e ~el go~ierno a proveer un finañ
ciamiento inflacionario a los progra
mas de desarrollo que deben ser acei
ta~os ~ pagados a través de las con
tr1buciones de ayuda de los países de
sa:rollados. De manera similar cual
quier aseveración de qué cambios rea
les causan déficits en la balanza de
pago~ es correcta solamente si los cambios reale~ ~n cuestión son acompa
ñados por politicas que envuelven ya

Appll.O~ .to ~e.e ?6 Payme.n.t6 The.olly and Poli.cy:
and Poli.e.y l~ca.t-i.on4 '., Ec.on6m-i.ca 44 217-229
The. Uone..tally Appll.Oach t.o Balance 06 Payme.n.t4 A Non.t;c.hn-i.cal g~e"
e.11 JoU/lnal 06 ln.te/tna.t.ional Econoniic.4 (7977), 251-261.
p.fg. 12 !I 15 de. 4u "Mone.lally App11.oach and Nontechruca.l gu-i.de".

!!Í H. Jolw,on,

Y

?~t~~~

73

Habiendo presentado los principales su
pues!os del modelo teórico, podemos ahora
analizar los principales planteamientos del
enfoque monetarista de balanza de pagos que
los resume de manera muy clara y concreta
Harry Johnson en sus últimos artículos~/

,, "f"-'4'""'""-'11

�74

sea salida de reservas internacionales
o préstamos en términos comerciales.

La Interpretación Monetarista de la
Devaluación y Crisis de México 1976-1978.

3o. Implicaciones de Política
del Enfoque Monetarista:
Mecanismos de Ajuste.

Los economistas mexicanos, discípulos
de la escuela de Chicago y/o creyentes del
enfoque monetarista, desafortunadamente han
escrito muy poco sobl'e e1 prob1ema del dese
quilibrio externo de México. En este sen~
tido, el estudio de Gómez Oliver i/ es qui
zá la única excepción. Sin embargo, parece
ser que los monetaristas extranjeros, discí
pulos de la misma escu'ela de Chicago, hañ
sido más prolijos en el estudio de los pro
blemas de balanza de pagos de México; des
tacándose los trabajos de Byer, Wil ford,Y de Wi 1ford y Zecher :iJ.

a) Si e1 proceso natura 1 de ajuste de 1
déficit no se lleva a cabo porque exis
ten insuficientes reservas internacio
nales, la política indicada para acefe
rar el proceso natural de ajuste es
realizar una política monetaria
contraccionista de manera deliberada.
La devaluación o políticas alternati
vas de restricción a la importación y
promoción a las exportaciones son un
sustituto de las políticas con
traccionistas monetarias, lógicamente
teniendo el mismo efecto. El argumen
to de preferir la tasa de cambio a un
cambio en la política monetaria debe
descansar sobre el supuesto de precios
y salarios rígidos e ilusión monetaria
de alguna clase; ésto es, la política
de movimientos en la tasa de cambio se
r&amp; inefectiva si estos son contrarrestados con un cambio o uesto en la olí
tica monetaria expansion de credito
doméstico en el país que devalúa).
b) Este análisis conlleva al corolario
a menudo acertado por los banqueros
centrales "ortodoxos" pero que carecen
de un argumento teórico adecuado, que
la política monetaria propiamente con_
ducida puede hacer que funcione un
sistema de tasa de.cambio fija (sin
agudos desequilibrios en balanza de
pagos) sin necesidad de recurrir a la
devaluación{ y la devaluación es una
señal de a falla en la polftica
monetaria."
Sintetizando los planteamientos monetaris
tas de balanza de pagos bajo un régimen de
tasa de cambio fija; el desequilibrio en ba
lanza de pagos se define como el desequilI
brio en la balanza de reservas y éste es de
carácter transitorio; para acelerar el pr.Q_
ceso natural de ajuste, la política indica
da es una política monetaria contraccionf~:
ta deliberada; la devaluación si tiene lu
gar, y es acompañada por una política de
crédito doméstico expansionista,será inefef
tiva; la devaluación es una señal de una fa
lla en el manejo de la política monetaria.-

El estudio que refleja con mayor clari
dad y sencillez los planteamientos del enfo
que monetarista de balanza de pagos así co
mo sus implicaciones de política para el ca
so de México es el ensayo de Wi 1ford y Ze
cher. Los autores analizan el comportamieñ
to .de la balanza de pagos del país para eT
período de 1955-1975.
El modelo teórico-econométrico que de
finen los autores consiste en derivar 'la
ecuación de flujo de reservas', como la for
ma reducida de un modelo simple en el que
definen tres ecuaciones:
1) La identidad de la oferta de dinero, Ms
2) La función de demanda de dinero Md ; y
3) La condición de equilibrio donde la oferta igual a la demanda de dinero (Ms=Md).
De esta manera cambiando las tres ecuacio
nes y despejando las reservas internaciona~
les como la variable dependiente a explicar
definen su 'ecuaciones de flujo de reservas'
(ver apéndice) .
La estimación de la ecuación del flujo
de reservas lleva a los autores a las si
gui entes con e1us iones sobre e1 desequi 1i
brio de balanza de pagos de México para eT
período de 1955-1975;

y

G6me.z O.Uve/!., AntolÚO: The Adju.6tmen.-t 06
The Mane.y Ma!r.ke.t, The P/Úce Leve.l ami
The Ba1.a.nc.e o6 Payment.lo .út Me.u.e.o. Tu.w
docto/tal. Utúve.JL6.i.dad de Clu.c.ago.

,! Wil6Md-Zec.heJL: Mone.talty Po.U.et¡ and
- Ba1.a.nce 06 Payme.nth .út Mexico, 1955
1975.

[/.Unte.o).

"Con la experiencia mexicana "El Mode
lo Mon:tarista funciona muy bien para
e) periodo de 1955-1974. Ambas rela
c10nes demanda de dinero (MI y M2T
p~recen ser estables en todo el pe
riodo. Sus características son tales
qu: _e) modelo puede ser usado en el
an~hs)~ de políticas, siendo la im
plicacio~ _c:ntral que el incremento
de )os deficits fiscales parcialmente
debido a una baja elasticidad ingreso
en la estr~:tura impositiva, llevó a
una :xpansi?n excesiva del crédito do
méstico y finalmente a una pérdida de
r:servas -~urante los 70's. El análi
sis tambien muestra como la consisten
cia de la política monetaria mexT
cana con el funcionamiento de la eco
nomfa mundial a finales de los 50's Y
durante los 60's llevó a un crecimien
to estable de las reservas internacio
nales y el sostenimiento de una tasa
de cambio fija"
En lo. que se refiere a recomendaciones de
polftic~, proponen como Friedman una regla
automática:
"Del a~á)isis se infiere fuertemente
que México puede alcanzar y·mantener
una ta~a de cambio fija con los Esta
dos Unidos :,: 7on. una balanza de pa
gos _en equ!librio a través de ex
pan~i r e1 credito doméstico a una ta
sa igual a la suma de la inflación de
E. U. y la tasa de crecimiento del
producto real de México"J!
De aquí ~~e la teoría monetarista sobre la
devalu~cion Y crisis en México se podría
sintetnar en los siguientes términos:

'La expansión excesiva del crédito domésti
e~,. ~ara . financiar los aumentos en los
déficits fiscales, en el primer período de
los 70's, e)evó a un crecimiento de la ofer
ta monetaria ~- una tasa excesiva y mayor
que la que crecio la producción real inter
na Y_ la_ inflación de E.U., lo que llevó a
111!ª perdida de reservas internacional.es y
finalmente a la devaluación de 1976".J/
Así, de manera específica la tesis
~netariS t a. ~iría: En el perí~do 1971-75,
~ Produccion real de México (PNB) creció
~ 5.6% (q), mientras que la inflación de
Estados Unidos fue del 6.8% (Peu), por
10°sque
la oferta monetaria (m, crédito do

75

méstico) debió haber crecido a una tasa del
12 ·4~ (m = q + Peu) para que la tasa de
cambio permaneciera fija y en equilibrio la
balanza de reservas. Sin embargo la ofer
ta monetaria creció al 19.4% Y ésta fue la
causa del problema externo de México (Ver
cuadro 1).
·
·- Como se 2u:de observar, la recomenda
cion de politica de los autores, se basa
nuev~mente en la versión moderna de la
te9ria cuantitativa, pero en una economía
abierta. Esto es, recordando la versión
moderna de la teoría cuantitativa.
1) m+v=p+q

_
Dado que México es una economía peque
na, la tasa de inflación interna p por
supuest? expl!~ita del modelo, e;tá , dada
por la inflacion internacional (en este
caso ?e E:U:lSuponiendo por otro lado
como_i~plicitamente lo hacen los autores Y
e~plicitamente los monetaristas que la velo
~idad de circul~ción dinero v, es una
con stan!e detenmnada institucionalmente",
la ecuación (1) quedaría de la siguiente
forma:
2) m* = P + q = Peu + q
La tasa "ó~tima" de c~ecimiento de la ofer
ta monetaria, m*, esta determinada por la
tasa de inflación de los E. u. más la tasa
real de cr~c)miento del producto nacional
b~u!o de Mexico. Esta tasa "óptima" de ere
cimiento de la oferta monetaria, significa
en el contexto del modelo monetarista la
tasa que permite alcanzar equilibrio ~n la
bala~za de pagos (la balanza de reservas no
cambia) con un régimen cambiario donde la
tasa de cambio está fija.

!! Wil60Jui-Zeche11., op. cü:., pp. 16-17.
J.! Eóto 1;odlúa &amp;e/1. a ml jU-&lt;.do, e.a tu,it,

mo

ne.talúóta, pu.u .ea c.onh.úfeJLa.c)_,Jn del aü
r::e,nto . de lo-6 dé6~w&amp; 6i6ca!u deb.úio
paJtualmen.te a W1ll hie.f.aóUc.úia.d .útg1te
&lt;10 de .ea ubtuctUIUJ. .únpo&amp;-Uiva" u en el
CMo de Wil601td Zeche11. 1teconoeeJL en pa1t
.te W1ll .tu-l6 u.tlt.uc.tU/ULU6.ta. E&amp;to u e~_.ten p!l.o~lemaJi en .ea ubtuctWUI .únp~
6~Uva {obv-ltl111';n.te no de C'.IV!ác.teJL mane.ta
~ , que º~-&lt;-ona que cuando aumenta J.
-&lt;-~gltuo nac.wnal awnen.te en menOIC. pllopOIC.
u6n la 1teco.udad6n 6-l6ca.i).
-

�Una Disgresión Metodológica

76

CUADRO 1
ECUACION DE CAMBIO
RELACION
MV = PQ
m2 + v2 = p + q

RELACION
m1 + v1 = P + q
Y¡

ml

AÑO

p

q

m2

Vz

Vl

V2

p

E.U.A.

o.1

1960
61
62
63
64

9.42
6.62
12.58
13.84
-1.90

3.43
-0.45
-4.17
-5.7
18.21

4.93
3.4
3.0
3.09
5.64

2. 77
5.41
5.05
10.67

7.8
7.86
10.81
17.57
18. 18

5.05
1.69
-2.4
-9.43
-1.87

8.24
8.21
7.92
7.53
8.98

6.57
6.48
6.35
5.85
5.78

65
66
67
68
69
70

30.38
10.95
8.05
13.01
10.87
10.54

-22.44
0.85
2.49
-2.32
3.43
0.60

2.33
3.96
2.92
2.36
3.92
4.52

5.61
7.84
7.62
8. 33
10. 38
6.62

6.34
11.13
8.01
12.98
11.23
10.63

1.6
0.67
2.53
-2.29
3.07
0.51

7.44
7.52
7.71
7.56
7.82
7.89

5.88
5.93
6.08
5. 97
6.15
6.20

71
73
74
75

8.26
21.23
24 .16
22.03
21.33

-0.77
-8.66
-4.3
7.47
-0.05

4.46
5.56
12.40
24.00
16.45

3.Ó3
7.01
7.46
5.50
4.83

8.49
20.23
26.47
19.72
20.84

-1.0
-7.66
-6.61
'9.78
0.44

7.84
7.30
7.11
7.62
7.66

6.15
5.78
5.52
6.03
6.64

6.22
11.01
9. 13

59-70
71-75

11. 31
19.4

-0.56
-1.26

3.64
12.57 ..

7.11
5.57

11.14
19. 15

0.39
-1.01

7.88
7.51

6.11
6.02

6.78

59-64
65-70

8.11
13.97

2.26
2. 9

4.01
3.34

6.36
7.73

12.44
10.05

-2.07
1.02

8.18
7.66

6.21
6.04

-0.02
4.00

59-75

13.83

-0.82

6.46

6.55

13.64

-0.63

7.78

6.09

3.56

72

FUENTE:

7. 92

0.3
-0.3
0.2

~~~i~~:!a~:~:~~!er~Él ~:e~~~~~~~~o~:¡~:~~ :~ ~!fr~~~~triali~a~ión
de México (1929-1975)", Boletín Mensual de Informac,on Econom,ca,
Secretaría de Programación y Presupuesto.
Ml

= .M1.L

Vl

= llM2

vz = _Mj_

Ml

M2

M2

Ml
M2

-0.4

= Monedas y Billetes.
= Monedas y Bil letes+ Cuentas
de Cheques y depósitos.

=~
Vl
V2

p = ...M....
p

q = ...M..
Q

P = Indice General de Precios.
Q = Producción .

2.0
3. 39
8.65
2.47
3.89
3.65

'

uoi
3.26
2.01

La superioridad de una te orí a sobre
otra está determinada por su capacidad rela
tiva para explicar los fenómenos del mundo
rea 1 y predecir 1as consecuencias de 1as
políticas económicas de 1 Gobierno. Para
M. Friedman y los "llamados" "positivistas
puros" a un modelo teórico no se le debe
evaluar por el realismo o irrealismo de sus
supuestos sino solamente por sus conclusi.Q_
nes y capacidad predictiva. Sin embargo,
como dice Joan Robinson es perfectamente
válido metodológicamente establecer supues
tos irreales para crear un modelo o una
teoría, siempre y cuando el irrealismo de
los supuestos no lleve a eliminar el proble
ma que se trata de ana 1izar.
En este caso, el enfoque monetarista
de balanza de pagos de partida elimina el
problema central de desequilibrio externo
para los países en desarrollo al definir
este concepto como el desequilibrio en
balanza de reservas. Por otro lado, evaluar
una teoría solamente por su prueba de las
conclusiones con l a realidad, no necesaria
mente significa que dicho modelo "explique"
el fenómeno en cuestión, pues la economía
como otras ciencias está llena de correla
ciones espurias. Esto es, encontrar que
los desequilibrios en balanza de reservas
están correlacionados estadísticamente de
manera significativa con la "oferta de
dinero" no necesariamente significa que la
causa u origen del fenómeno es monetario.
Como dice John Hicks refiriéndose al dese
quilibrio o inflación:
"Canas", dice un proverbio alemán, "son flo
res de un patio de iglesia". Pero no supo:6:
gamos todavía que la manera de prolongar la
vida es detener el crecimiento de las canas,
En fisiología, o en medicina, pensamos que
sabemos la diferencia entre los síntomas y
las causas; pero en economía aún los econ.Q_
mistas profesionales de vez en vez encuen.
tran esto difíci l de comprender. Hay un crf
cimiento en la cantidad de dinero y después
hay una elevación en los precios; una herrTIQ
sa correlación entre ellas; así que una de
be ser la causa de la otra. Por supuesto no
puede ser negado que esten relacion~
dos; pero la relación puede ser de diferen.
tes clases. El error de los monetaristas
es que trata de poner todas las clases
de inflación dentro de una misma caja" . u/
!9./ "Wha,t ,ú, WMng wlth Mone.talr.,ú,m",
S,ÍJ¡ John ff.i.ckó, p. 1.

77

CRITICAS Y LIMITACIONES DEL ENFO~UE
MONETARISTA PARA EXPLICAR LA DEVALUA ION
Y CRISIS EN MEXICO.
Definir el desequilibrio externo, como
el desequilibrio en balanza de reservas
(br), es simplemente poner un 'velo moneta
rio' al desequilibrio real (desequilibrio
en la balanza en cuenta corriente, bcc) que
se presenta en nuestra economía. Por otra
parte, equivale a eliminar de partida el
problema central que se intenta estudiar.
La teoría general de balanza de pagos
nos indica que el criterio esencial para
definir la cuenta del desequilibrio en la
balanza de pagos es distinguir las transac
ciones autónomas
de
l as compensa
torias uf. En este sentido considerar la
balanza de reservas como la fundamental (y
no las subsecuentes balanzas en desequili
brio, como dice Johnson) es suponer que
dicha balanza está representada por tran
sacciones esencialmente autónomas.
Aunque este fenómeno puede ser válido
para los Estados Unidos y Alemania, para
los países en desarrollo y México en par
ticular es falso, pues esta cuenta es esen
cialmente compensatoria. Esto es, dada una
tasa de crecimiento del PNB, se estima un
déficit que se generará en la balanza en
cuenta corriente (importaciones menos expor
taciones de bienes y servicios) y el gobie:i:
no incrementa la deuda externa (que a su
vez utiliza en parte para financiar el défi
cit fiscal) a un nivel tal que le permita
alcanzar dos objetivos: por una parte .finan.
ciar el déficit en cuenta corriente y pagos
de amortización de la deuda, y por la otra
originar un nivel adecuado de divisas que
permita mantener la tasa de cambio fija .
En este sentido la balanza de reservas es,
generalmente, res idual, ésto es, compe.!!_
satori a.
La inaplicabilidad del enfoque monet-ªri sta para el caso de México, se puede
observar de manera muy clara en el cuadro 2.
La balanza de reservas en el período de

JJ.!

E&amp; .i.mpoJt.tante 1teco1tda.,¡ que .ea balanza
de pago&amp;, pM defi.úú.u6n &amp;ú.mp1te utá
en equiUbJúo. El duequlUbJúo 66.f.o
pW!.de ex.l6Ült en .f.M ba.fanza.1, pall.ci.a.f.u, como .ea de meJl.cetnc..úu. , de CW!.E_
.ta. cowen,u, de co.pila.f., de 1tu e/Lva.1, ,

e.te. VeJL K.i.nde!Llbe1tge1L.
Vuequ.i..UbJúo.

Concepto&amp; de

�78

Díaz Drdaz (1965-70), en que se ~u~one hubo
un manejo adecuado de la pol1t1ca mon~
taria, la balanza de reservas f_ue
deficitaria, mientras que en el periQ_
do de Echeverría de 1971-75, en que s1;
su one hubo un 'mal, manejo de la pol1_
ti~a monetaria, la balanza de reservas :ue
superavitaria. De esta ma~era, .. cual~u1;r
analista observando esta s1tuac10~ d1 ria
que durante el período de Echeverr1a,
~o
sólo no se presentaba un problema . en
a
balanza de pagos, sino que se hab1a _cons~
uido cambiar la 'peligrosa' tendencia q~
~resentaba la balanza de pagos en el per1Q_
do anterior.
Sin embargo aquí se puede ver muy el!
ro como la definición de la balanz~ ~e rf
servas como la esencial para def1n1r e

desequilibrio externo en los países en,des!
rrollo lo único que hace es poner ~n velo
monetario' al desequilibrio r1;al, esto es,
en la balanza en cuenta corriente. Si se
observa la gráfica Y cuadro' en 1970' . el
déficit en la bcc era mayor~ 1000 m1ll~
nes de dólares; para _1975 se e~eva a m&amp;s
de 3 500 millones de dolares, Y sin_e~barvo
la b~lanza de reservas de _ser def1c1tar1a
en 1970 en 9 millones de dolares, se _co~
vierte en superavitaria en más de_50 m~i1~
nes de dólares en 1975; lcómo fue pos~ !
ue el déficit en la bcc all!lentar~ S)9~!
1icativamente Y la br fuera superav1tar1a ..
Obviamente el aumento de la deuda externa
del gobierno, que llegó a n!11;11;s tales que
no sólo financiaba el def1c1 t e~ bcc
pero que aumentaba 1as ~e~ervas 1ntem!
cionales del Banco de Mex1co.

CUADRO 2

AÑO

B.c.c.

1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975

32
-126
-104
-122
-23
153
-ll5

-297
-280
·-152
-333
-228
-184
-217
-412
-398
-391
-598
-771

-745
-lll5
-718. 9
-799.1
-1554
-3010
-3692 . 9

Financi!
miento
Neto
Externo

Inversión
Extranjera
Directa

Préstamos
de largo
y mediano
plazos

-33
124
102
120
33
-147
117
295
279
155
340
242
201
233
421
403
396
627
738
731
1100
669.1
753.5
1653.5
2524.5
4318.0

87
124
63
41
105
107
129
126
100
81
-38
120
127
118
162
214
183
130
227
302
323
196.1
189.8
287.8
272.6
295.0

-2

Créditos

s.

Pub

Variación
de
S. Pri Reservas
-172
B

-4

16
-4
23
14
41
82
113
62
173
165
133
195
843
3
160
367
318
451
626
450.6
546 .0
1346.2
2377. 9

21
42
26
-202
-61

14

17
-56

79

La t sis de que todos los desequili
brios en balanza de pagos son en esencia uñ
fenómeno monetario ( aún en I os países en
desarrollo) y que los supuestos déficits
estructurales de las economías en desarro
llo sólo pueden existir si son financiados
con "ayuda" de los países desarrollados o
que los cambios reales crearán déficits en
balanza de pagos sólo si son financiados
con rese: vas internacionales y /o préstamos
externos, es simplemente "intentar" derivar
de una tautología o relación necesaria expost (necesaria para que se dé el déficit)
una relación causal ex-ante. Es decir, el
hecho que se tenga fuentes de financiamien
to (ayuda externa, préstamos externos y/o
reservas internacionales) para financiar el
déficit en la balanza de pagos lógicamente
no puede detenninar el origen del desequil.i_
brio. Es to es, 1a pretensión de 1os moneta
ristas de querer establecer una "verdad
absoluta"(por supuesto válida en todo lugar
y en todo momento) sobre el desequflibrio
en balanza de pagos, los lleva a confundt-r
sfntomas con causas. Si existe un déficit
en la bcc el síntoma es que debe estar n!
cesariamente financiado con reservas inter
nacionales y/o capital extranjero, pero de
aquí, y bajo cualesquier esquema de lógica
formal, no se puede eliminar el origen del
fenómeno.

sino desvirtuar el propio papel del dinero
en la economía. Como ha escrito recientemen
te F. H. Halm, sobre el enfoque monetaris
ta de ba I anza de pagos. u/
"Mussa ha escrito '1 a ba 1anza
de pagos es esencialmente, pe
ro no exclusivamente, un feno
meno monetario' (Frenkel &amp;
Johnson, pág. 189). lPor
qué?, porque si br O las au
toridades monetarias están coiñ
prando divisas, y viceversa
para br O. Entonces 'el a
nálisis de la balanza de pagos
en un marco teórico donde el
dinero no está presente explí
citamente es Qrimera face siñ
sentido'. (Frenkel &amp; Johnson,
pág. 189). De manera similar
el mercado de queso es un fen6
meno esencialmente monetario:lPor qué? Porque si una por
ci ón de queso es vendida de uñ
stock de producción, más que
de producción corriente, enton
ces los fabricantes de queso
deben estar comprando s toe ks
de dinero de los consumidores,
etc. Aquf tenemos un escenario falso. La mejor manera de
analizar una economfa donde el
dinero es un medio de cambio y
de atesoramiento es mediante una teoría en que el dinero ha
ga su apa~ici6n. Esto no hace
cua 1esqui er cosa un fenómeno
esencialmente monetario, más
de lo que lo hace un fenómeno
esencialmente queso"

Desde otro ángulo, dicen los mon!
taristas, "otra implicación de caraf
terizar la balanza de pagos como un
fenómeno esencialmente monetario es que to
das las transacciones en la balanza de pa
gos son esencialmente un reflejo de los
fenómeno! monetarios. "llf

9

22
-17
-110
-32
21

-6
-40
-49
-43
-9

286.4
359.7
1046.6
2039.3

164.2
186.3
299.6
338.5

200
264.7

122.3
36.9
165.1

FUENTE: Villarreal, René; "El Desequilibrio Externo en la Industrialización de México',

Esto refleja finalmente las discrepan
cias entre la cantidad de dinero ofrecida y
la cantidad demandada.
lEs posible suponer que los desequili
brios en el mercado monetario expliquen eT
compcrtamiento de la inversión extranjera
(y bajo las nuevas modalidades de las empre
sas transnacionales), de la deuda externa
del sector público, de las exportaciones de
bienes y servicios (turismo), de los pagos
de renta al capital extranjero (el pago de
intereses, utilidades y regalías al capital
extranjero, etc.)? Obviamente, esto signi
fica no solamente llevar demasiado lejos
las implicaciones del enfoque monetarista,

uf

Camb-&lt;Mo J.,

op. cit. pág. 5

Uno de los corolarios de la tesis mone
taria nos dice que "la devaluación es una
señal de una falla en la política moneta
ria. As i, en e1 caso de México, en e 1 PI
riodo de Echeverría, la oferta monetaria de
bió crecer al 12.4%, y creció al 19.4%-;para financiar principalmente el déficit
fiscal. lo que llevó finalmente a una pér
dida de reservas internacionales y a la d~
valuación de 1976."

u/

FIUlt!k H. Ha.lm, "The. Mone.tivr.y App!t.Oac.h
to .the. balance. 06 PIIJJlllent.6", JoWtnai. 06
I tLteAna.tlonal Eccnomi.C6, Vol. 7, No. 3,
AugUl&gt;t, 1977, pág. 241.

�so
La falla en el argumento monetarista,
expuesto en el párrafo anterior, radica en
confundir los factores que explican las
causas originales del desequilibrio externo
con los mecanismos de propagaci6n, esto es,
con los factores que agudizan y aceleran el
propio desequilibrio. En este sentido, la
distinción es fundamental, porque ambos ti
pos de factores constituyen categorías de
análisis diferentes. Los mecanismos de pro
pagación no pueden constituir una causa del
desequilibrio externo, pero sí pueden man
tenerlo y aún contribuir a acelerarlo y a
darle un carácter acumulativo.
Por otra parte, la distinción entre am
bos tipos de factores (las causas que origT
nan el desequilibrio externo y los mecanis
mos de propagación) es fundamental, tanto
desde el punto de vista del análisis del fe
n6meno, como de las ill1)licaciones de polT
tica. Así, si la expansión "excesiva" deT
crédito es sólo un mecanismo de propagación
y no la causa original del desequilibrio,
una política monetaria contraccionista sólo
'podría' bajo ciertas circunstancias, frenar el proceso de aceleración del desequili
brio pero nunca lo podría corregir.
Por otro lado, aún si aceptamos el ar
g1J11ento como válido, deberfa explicar eT
comportamiento de la balanza de pagos en un
período en que supuestamente se presentó un
manejo adecuado de la política monetaria, a
COll1)aración del período de Echeverría. Un
ejemplo sería el período del desarrollo e1,
tabilizador en los ailos 1959-70.
Durante
esta década, la política monetaria fue re1
trictiva y cautelosa; la oferta monetaria
creció al ll.31S, mientras que el PNB al
7.llS y la Peu al 2.0lS, es decir, sol!
mente dos puntos por encima de la regla ~
netarista (9S); y no hubo expansión del ga1
to deficitario financiado con dinero nuevo.
Sin embargo, el desequilibrio en la balanza
en cuenta corriente, no en la de reservas
como mencionan los monetaristas, casi se
cuadruplicó al pasar de 300 millones de d§_
lares a más de 1100 millones en 1970. Por
otro lado, durante los doce años de 1959 a
1970, la balanza de reservas tampoco estuvo
en equilibrio, en nueve de ellos fue defici
taria. lEntonces si durante este período
la política monetaria fue "sana", qué expli
ca el desequilibrio en la bcc y br?
El desequilibrio en la bcc se explica
por factores estructurales como la falta de
adecuación de la estrategia de crecimiento

ce~ la política comercial y de sobrevalua
ción de los precios y los costos, más que
por factores monetarios . Los déficit en la
br se explican porque la entrada neta de ca
pital extranjero no fue suficiente para fT
nanciar los déficit en la bcc y hubo necesT
dad de utilizar reservas internacionales. Sin duda alguna, en los últimos años
del gobierno de Echeverría (1974-76),el ere
ciente déficit fiscal financiado con e111f
sión primaria de dinero, explica en parte
la agudización de la inflación interna res
pecto a la internacional, es decir, la so
brevaluación de la tasa de cambio, que pasa
de l8i en 197v a 42¡ en dyosto de 1976 y que
originó un aumento de las importaciones y
un freno a las exportaciones. Sin embargo,
es importante tener claro que el enfoque 11111
netarista de balanza de pagos, no explica
el mecanismo del desequilibrio a través
del efecto en los precios y costos internos
sino a través de un "exceso de oferta de
dinero". Por una parte, el enfoque supone
un efecto directo -no vía precios- del de
sajuste monetario y por otra parte esto
explica por el supuesto de partida de que
los precios y la tasa de interés internos
están determinados por la economía mundial,
es decir, no pueden diferir a los intel'II!
cionales, pues es un país pequeño y una e(:!
nomía abierta.

se

"La devaluación no será efectiva si v1
acompañada de una política monetaria ex(&gt;l!l
sionista (expansión del crédito interno)ª.
Este corolario de la tesis monetarista i1
plica que la devaluación debe de ir ªCC!
pailada de una política monetaria contracti~
nista. Supone implícitamente que la dev!
luación sólo altera en forma temporal los
precios relativos de los bienes comerc1t
bles respecto a los no comerciables, des•
viando la demanda del exterior al merca~
interno -productos de exportación y
sustitución de importaciones-, más en ni!
gún caso, 1a propia deva1uaci ón reduce 11
demanda agregada.
Sin embargo, en los países en desarl'!
llo existen cinco factores que por sí 111!
mos originan que la devaluación sea contraf
cionista, que reducen el nivel de demanda
agregada: 1) e1 efecto de concentración cl!I
ingreso, 2) el efecto de saldos monetarios
reales, 3) el efecto de incremento de 11
deuda externa en moneda nacional,
4) el
efecto de incremento del déficit en bcc et
moneda naci ona1 a 1a nueva tasa de cambio,

81

Y 5) el efecto fiscal.
. Estos elementos sí han sido resaltados
rec(1entemente por el enfoque estructural.
ta que ~e expondrá en la próxima sección)!
Y son i~p?rtantes en contraposición de 1.
~ue tradicionalmente dice la teoría o tº
oxa de balanza de pagos .. ,
A•
r~
el caso de M' •
..uJ:
si, para
devaluación de er9~~o' ~~/~t!mado 9ue la
una contracción del 'prs re~~n::ep~~5;i misma
~a importancia de este fenómeno es
que si la política monetaria Y fiscal•
fambJén contraccionistas, la reducción s~~
a doemanda agregada será excesiva a tal
gra • que no sol amente im ¡ i ' sacrificio
in u•t i. 1 en desempleo
P cara un
d .•
y
décfion, ~ino 9~e también impedirá quep~r
de 1a ~eas19n~~ion de recursos
-a través
a e~viac1on de demanda que produce la
devaluac1?n- .ª los sectores de exportación
Yde_sustituc1ón de importaciones
Et
quedo clar
¡
·
so
años 1976-~8.en e caso mexicano en los

CONCLUSIONES SOBRE EL ENFOQUE f&gt;KlNETARISTA
El en!oque monetarista de balanza de
pa~o~, leJ~s _de explicar la devaluación y
cr1s1s_de Mex1co en 1976-78, lleva a inter
pretaciones _erróneas del propio fenómeno
para un pa1s en desarrollo como México Y
de
. •
de pesta
¡ ·t •forma • con11 eva a recomendaciones
ir O i ic~ -como la devaluación debe de
cont~~~~~i~~i~ de una. pol_ftica económica
i
a- que implican no sólo
s~rtantes _costos económicos Y sociales
delo qu~ finalmente impiden la solució~
propio desequilibrio externo.

R. V.i.UaltJte.a.t.
El. VlliuLLi.UblL&lt;'.o
en .e.a ííüfu
zaC:Un de

Eu:e11.no

~filfJilltJ!15)· • {n, En6oqueFondo

ere:

M 'X,(,CD;

e Cültüiia Econ6mlc.a,

19 76 •

El desequilibrio en la bcc
tban,to, la presión en el déficftPº;n ~~
a anza de reservas
a d.
Y ~e establecían los - lf!i~~: q~i cre~ía
i~~~ento S~xterbno- viene desde los e:ñ~f
·
1n em argo, 10
.
e~ buena medida la polí~~~a s~on:~pl1~a
nista posdevaluatoria (1976-197B)
acchiQ
adoptado Hé xico,
•
que ¡a
es implícitamente
argumento monetarista y del FMI
e
l~ _devaluación para que tenga efe~tos qu~
~;ti~os debe de_i~ acompañada necesariam~ñ
e ~na _ pol1t1ca monetaria Y fiscaT
cont racc1on1sta.

~r

Por otra parte, es interesante obser
colll? algunos funcionarios del propio
empiezan a dudar de la ex 1 ..
del enfoque monetarista para an~1~:~~1d(d
actuar por parte del FMI) los problemas dy
~~!n)za_ded _pagos. Recientemente, Blackwelf
in 1ca la necesidad de forma
enfoque más ecléctico. Sin embargo r ~~
pr?blema con _los discípulos de la• doc
trina monetar1sta es que además d van acompañados de una ideología d: q~~
bre mrrcado y no intervención del estado.!.
por o general siempre continúan
c •
sus _modelos teóricos, esperando que
realidad {que usualmente no explican
pero que si afectan con sus implicacio
nes de política) cambie y sea má"ra ·
¡"
s
mod~; ~~a t;órdo/sí se ajuste a sus

f~

�82

~!:_E_NFOQUE ESTRUCTURALISTA
"Cite.o qu.e et e.ampo má6 i.n.te.1te.6an.te.
en fu ec.onomla e.6 la cü.lllfmic.a de
liLó tluln6 6otunacloni6 e.6.tlwctwutiu ·
Me pa11.ec.e que .66lo c.on u.no. c.onc.e.2
cl6n de u.te. :Upo puede _ente.ndw~
.ta tluln66oMiaci6n econ6mtc.a de M~u
co Ven.tito de uta tluln6 6oturr1cl6n.
meticana, wio de lo.s a.specto_.1, m&lt;f.s
. ILtan-tu u et de lo.1, camb.&lt;.01&gt; en
u.tlwc.tuM. y ta.s c.oncü.clonu de
equ.lli.b.uo de fu balanza de pago.s •
Hay aqu.l wi ex.e.e.len.te. cam~o - ~
emple..a.Jz. to.s mltodo.s de aná..Ul,.u,
.ta ec.onomla c:,ll.s,lca y de la e~
nomla cü.lllfmic.a •"...1.I

T

- J= F. No yola

Introducción
El modelo de industrialización seguido
or México desde 1940, pennitió que en la
~écada de los años sesenta se al~anzara u~
crecimiento sostenido Y una relativa esta~.!.
lidad de precios. Sin embar~~• para man g_
ner esta situación se recurrio en fonna :~g_
ciente a1 endeudamiento e~terno no d ~o/
para cubrir el constante incremento __ e g_
f . ·ten cuenta corriente sino tambien_para
elicifinanciamiento de1 d'f'
e ic!·t • fiscal inter
-no Esta situación se agudizo en los anos
1970-75 en el que el desequilibrio externo
alcanzó niveles significativamente altos dy
con la devaluación del peso en a~osto e
1976 se vió ~laramente la necesidad de sg_
uir'una nueva estrategia de desarrollo que
gpermitiera alcanzar
el equilibrio tanto e~
. t
terno como in
erno •
La solución al problema ~e'.. desequili
brío externo no sólo es condicion necest
ria para garantizar el crecimiento s~s!en.!_
do de la economía mexicana en los proximos
años, sino también para poder :º~centra ~
los recursos Y esfuerzos de politi~al e~O~Q.
mica en los problemas permanentes
sis
ma mexicano; ésto es, en garan izar e

r

T

empleo y niveles de vida acep!ables a la
mayoría de la población. La tesis que se
presenta en este ensayo distingue entre las
causas coyunturales Y estructurales en el
desequilibrio de la balanza de pagos Y la
devaluación de 1976. La tesis establece .
que en las medidas adoptadas ~asta el~
to la devaluación debe de· •ir acompañada
men
· o de esno de , una política de reduccion
sin
tabilización de la demanda. Por otr~ par
te estas políticas tienden a corregir las
ca~sas coyunturales del problema, P:r~ ~e
requiere de un nuevo modelo de crecimien o
para eliminar las causas estructurales del
desequilibrio externo. En el caso de __ que
no se generen ingresos por la exportac1on_de petróleo se debe seguir como estrategia
rimaría el modelo indus!rial exportaao~ Y
~orno estrategia secundaria el de su~tit!!_
ción de importaciones de bi:nes de :apita!.
Bajo la perspectiva de cre:ientes ingresos
orla exportación de petroleo el f!Xldelo de
~ustitución de importaciones.de _bienesl ~e
capital es la estrategia primai:-ia Y e i~
dustrial exportador la estrategia secund!
ria. Esto es, hacer compati_bles los_ pr~c~
sos de comercio exterior e_ i_ndu st r~a'.lZ!
ción con el desarrollo econcmico de Mexir.o.
La experiencia históri~a tan!0 :n los
países en crecimiento como in~u~tria~i~a~~
pennite observar la indiso'.ubilid~d .e .nomio comercio exterior, industrial izacion
y desarrollo Ji•
En los países en crecimien!o, la rel!
ción e~•-re comercio internaciona'. ~ ~
sarrollo surge a través del siguien:
mecanismo: el motor del desarrollo esde
dado por la estrategia Y e1 proctso tra
i ndus tri ali zaci ón, Y a su ve~ ~ es 6ñ
tegia Y política de industrializac1,¡
ti.ene como principal elemento la po . e~t erior.
·
En e1 caso
tica de comercio
t
de crecimiento "hacia adenti:-o 11 •. a ~
. del modelo de . industrializac
ves
•
y 1en
vía sustitución de importaci?nes,
•
el caso de crecimiento "hacia afrra~
a través del modelo de econom a del
enclave o primario exportador, . Y
modelo de sustitución de exportaciones o

industrial exportador . J/
El modelo de sustitución de importacio
nes surge históricamente a raíz de la Gran
Depresión y en la Segunda Guerra Mundial.
En el caso mexicano, se profundiza en ese
modelo a principios de los 40 y continúa vi
gente hasta el presente. La Comisión Econ[
mica para América Latina, a principios de
los 50, desarrolla el marco teórico de tal
modelo, en el que el motor del crecimiento
se basa en la industrialización orientada
hacia el mercado interno. El proceso se
inicia con aquellos bienes que presentan
una demanda existente, los bienes de consu
mo (1940-195B, en México), posterionnente
se avanza en la etapa de bienes intennedios
y de algunos bienes de capital de manufactu
ra no compleja (1959-1976), y finalmente-;
en la sustitución de bienes de capital. En
esta última etapa la alternativa para un país semi-industrializado no productor de
petróleo es el modelo industrial exportador
como estrategia primaria y el de sustitu
ción' de bienes. de capital como estrategia
secundaria. Esto se debe a que si se sigue
este último modelo como estrategia primaria, las importaciones seguirán creciendo
con intensidad dada la lenta maduración de
los proyectos de bienes de capital agravan
do el déficit. De esta forma, la unica
posibilidad de generar divisas en el corto
y mediano plazos es la exportación de prQ_
duetos manufacturados.
Por el contrario, en el caso de un
país semi-industrializado productor de
petróleo, la posibilidad de generar divi_
sas a través de la exportación de este
bien penn'iti rá continuar importando lo nece
sario para establecer en el país una indus
tria de bienes de capital de manufactura
compleja. Por consiguiente, la alternativa
para este país es el modelo de sustitución
de importaciones de bienes de capital como
estrategia primaria y el industrial export~
dor como estrategia secur¡daria.

J/ PMa una

exp.Uc.acl6n má6 amplia de .lo.s
modelo&amp; de i.ndu.6:tJuaUzacl6n y
dUalt/tollo v€a.se: Re.ni V.llealvteal., El Vu equ.ilibw Ex.te1tno en la Tndu.6
Ei:lo..a.zacu6n de Mé¾c.o 11929-1975.
Un
§i6oque ~&amp;§c..t~ta., Fondo de Cu~
.tului Econ mtca.
'4.co, 19 76.
:tlt.e.6

J.!

Noyola Vctzquez, Juan F.• Ve.6eq u.lUb!U.o
.
Fwidame.11tal LJ Fomento Econ6mt&lt;;0 en
M€x.,lco,
Tu.u,,
UNAM ,
M€uco ,
1 949,

p. 10.

¡
l.

En u.te. e.Mayo et concepto de dua.,r.;w_UD
6 .úwn,úno de Mecbn.i.e.n.to ec.on6muo,
~.to e.6
Cltec..úniento .so.ste.tt-i.do del ~
dudo .l~o pelt cáp,lto. ·

83

Evolución del Desequilibrio Externo
en el Período 1970-1976
··
En el período 1970-1976 la racionaliza
cion de las transacciones con el exterior
así como la promoción del desarrollo indus
trial constituyeron uno de los principales
objetivos a alcanzar por la políti ca econó
mica. Sin embargo, la continuación del mo
delo de industrialización bajo la política
proteccionista tradicional de sustitución
de importaciones, junto a otra serie de
factores coyunturales implicó una tasa de
crecimiento de las importaciones superior a
las exportaciones, de tal fonna
que el
déficit de balanza de pagos en cuenta co
rriente se elevó de 1,115 millones de dóla
res en 1970 a 3,769 millones en 1975 y a
3,024 millones en 1976 (Cuadro 1).
El comportamiento de las importaciones
se debió principalmente a la crisis agríco
la que ocasionó compras masivas de granos:especialmente maíz y trigo, por lo que la
participación de los bienes de consumo en
la importación total aumentó en forma nota
ble.
Por otra parte, el esfuerzo emprendido
por el Estado para superar ciertos obstácu
los en infraestructura e industria pesada-;
provocó un acelerado incremento en las im
portaciones del sector público a una tasa
media anual de 36.7% (1971-1976).
En el caso de las exportaciones, a pe
sarde que los productos manufacturados mos
traron un gran dinamismo, la caída de las
exportaciones agrícolas por la falta de oferta exportable, agravó el déficit comer
cial.
La balanza de servicios que tradic io
nalmente había registrado un saldo favora
ble, se tornó deficitaria · en 1975 y 1976-;
debido al considerable incremento de los
pagos de renta al capital extranjero.(24.3%
de 1971 a 1976).
Por su parte, la balanza de servicios
no financieros (turismo, transacciones fron
terizas y servicios por transformación),que
en años anteriores financiaba una parte im
portante del déficit en la balanza de mei::
cancías, disminuyó su participación como
fuente de financiamiento de B2.8%en 1971
a 50.9%en 1976.

�84

Causas coyunturales del desequilibrio
A. externo y la devaluaci6n de 1976.
Para entender el desajuste entre el
proceso de crecimiento y el_sector e~terno
en la coyuntura actual de México, as, como
las alternativas de política que se p~se!!_
tan para los próximos a~os, es conveniente
distinguir los factores coyunturales de
los estructurales que explican el º:igen
del desequilibrio externo, su evoluc16n Y
la devaluación de 1976.
En este contexto se entiende por fac
tores coyunturales aquellos 9ue se de~n
a desequilibrios en las princ,p~les var,!
bles económicas dentro del propio mode 1o
de des a rro 110 .
Por factores estructu
rales se entienden aquellos elementos que
determinan el desequilibrio Y. qued ~st~
dados por los límites del propio mo e o
desarrollo.

déficit en cuenta corriente, no pudo mod!
ficarse a pesar de importantes cambios~ la
política comercial que tenían como obJet!
vos la restructuración del sistema p~otec;_
cionista y el establecimiento de est,mulos
Y subsidios a la exportación de productos
manufacturados (CED!s) .

B. Causas estructurales del desequilibrio
externo: desajuste de los procesos de
desarrollo y comercio exterior.
Los factores coyunturales ~s que e!
plicar la causa básica del desequilibrio e!
terno explican su agudización. La causa
estru~tural que finalmente e~plica el ori_
gen de ese desequilibrio radica en la estr!
tegia de crecimiento y en el modelo r las
políticas tradicionales de i ndustr, aliZ!
ción vfa sustitución de importacion~s que
ha caracterizado el desarrollo_de México en
los últimos 36 años. Este fenomeno se PI!
senta por varias razones:

Entre las causas coyunturales que e!_
plican el origen del desequilibrio ex~erno
o de la balanza de pagos en la economia mi
a) El carácter pennanente, discriminatorio
xi cana (1959-1976) se encuentran 1os si
Y excesivo del proteccionis1110 provoca
guientes: el desequilibrio de ~reciosdo
una asignación ineficiente de los recur
sobrevaluación de la tasa de cambio, el.~
sos tanto entre los sectores de la eCO"!
sequilibrio ahorro:inversión, la reces;i~
mía como dentro del propio sector i!
inflacionaria mundial en el período_ 19 d
rlustrial Y permite el surgimiento de mer
1976 Y finalmente, las exp:ctativas t
cados cautivos tanto para las grand~s I!
valuato;ias que originaron salida d:_ c~T ~
presas nacionales como transnaciona es,
tales al exterior Y la dolarizac,on
ue les permite a éstas obtener . rentas
sistema financiero.
~nopólicas (concentrando el ing~e~o)
sin tener que preocuparse por la ef c ~
Estos fenómenos agu~izaron el desequ1
cia.
librio externo en el periodo 19701197~!
sin embargo, existe evidencia :n e sen T
b) La política tradicional de sustituci6n
do de que el de mayor importancia fue e
de importaciones garantiza mercados ca~
de la sobrevaluación de la tasa de cambio.
tivos y mayor rentabilidad para la i~~
sión en el mercado interno d~ sus dellÍS
Este fenómeno que se present~ba desde
ción respecto al de exportacion. A
la década de los 60, alcanzó_un nivel Íe
de que la empresa no tiene q~e preo~~:i
20 por ciento en 1970, elevandose a 3 Y
se por la eficiencia• (precio _Y :~i ado
42 por ciento en 1975 Y agosto de 1976 rei
de sus productos) , esto ~a s,gni clas
pectivamente (Cuadro 2).
finalmente frenar el crecimiento de
exportaciones.
La sobrevaluación de la tasa de C~!!!
bio de 42 por ciento en agosto de_1~76 s,;
· do
c) Las importaciones continuaron
~r:cing]O
ni ficó que las importaciones ~ec,bian u
pues
a
pesar
de
que
en
el.
perio
o
las
subsidio implícito de 42 por_c!ento en t~!!_
-1975) casi el 100 por c,e~to de
_
to que las exportaciones rec1b1an un !!!!
importaciones estuvieron baJo c~ntro1ptt
puesto similar; dadas todas 1as demas
ha sido más un sistema de permiso: zCÍ
cosas ccnstantes.
vios que un s~stema quP esta 1e
cuotas fijas al importador.
La tendencia a la agudización del

85

d) El rápido crecimiento de las importaci~
nes también se explica porque un gran
porcentaje de éstas son bienes de cap_!
tal, y para la sustituci6n de estos bie
nes, no es condición suficiente el es
quema proteccionista tradicional. !JI

comercio exterior en dos etapas:

La continuación del modelo tradicional

a) La eliminación gradual de los permisos previos de importación en la mayoría de los
productos y su sustitución por aranceles
adecuados. En esta etapa el nivel arancel a
rio ha buscado, entre ciertos límites, sus
tituir la protecci6n que venía otorgando eT
permiso.

iq,ortaciones y de fomento a las exportacio
nes . Asf, mientras que en el último quin
quenio de los 60, las importaciones repre
sentaban e1 B por ciento de 1a oferta reaT
agregada, éstas habfan elevado su partici
paci6n al 10 por ciento para 1975. Por otro
lado las exportaciones disminuían su parti
cipación en la demanda agregada de 7.B a
6.4 por ciento en el mismo período (Cuadro

b) La segunda fase de la polftica de libera
ci6n consiste en ir eliminando el carácter
excesivo, permanente y discriminatorio,
que ha caracterizado la estructura protec
cionista mexicana desde los 40. Para ello
será necesario contar con programas especí
ficos por sectores económicos, principalmen
te de ramas industriales, con el objeto de
establecer un programa especffico de desgra
vación gradual.
-

de sustitución de importaciones en el pri
111er sexenio de los 70, significó finalmente
frenar el mismo proceso de sustitución de

3).

De aquí se observa cómo finalmente el
desequilibrio en balanza de pagos es a su
vez la manifestación de un proceso de desa
juste en el crecimiento o desarrollo econo
•leo, la industrialización y el comercio

exterior.

Las presiones en el mercado de divi
' sas, originadas por el creciente déficit7
obligaron al gobierno a tomar la decisi6n
de abandonar el régimen del tipo de cambio
fijo e1 31 de agosto de 1976, como un pri
llll?r pa~o para mejorar la posición competitT
va del país en el exterior y corregir eT
desequilibrio externo.
En forma conjunta con la devaluaci6n
se tomaron medidas complementarias de poli
tica comercial que tenían como objetivo la
IIOdificación de impuestos y subsidios tanto
a la exportación como a la importación a
fin de COll1)ensar e1 efecto de 1a de va 1uªción er. los precios relativos. (Eliminación
del Sistema de Devolución de Impuestos,
alll!1'.,~to de impuestos a la exportación y re
ducdón de aranceles a la importaci6n). -

De esta manera, oodríamos decir que
la política de liberalización del comercio
exterior iniciada en 1977, con la creación
de la Comisi6n de Aranceles y Controles al
Comercio Exterior y el avance en la primera
etapa de dicha política, esto es de la sus
titución del permiso previo por el arancel7
pueden considerarse como los primeros pasos
que se han dado para adoptar los mecanismos
proteccionistas a una nueva etapa de indus
trializaci6n, en la que abrir el mercado
interno a cierto grado de competencia permi
tirá el desarrollo de un sector industriaT
más dinámico y eficiente.
De esta forma, se ha liberado casi el
40%de las 5,300 fracciones de importaci6n
que se encontraban sujetas a control por el
régimen de licencias a fines del a~o de
1976.

Efectos de las Políticas Adoptadas en la
Evoluci6n del Comercio Exterior en el
Periodo 1976-1978.

Quizás la medida de política comercial
e industrial más importante adoptada en
1977 fue el inicio de la liberalización del

A. Efectos sobre las causas coyunturales
y estructurales

,! Ve,,¡ el. u.tmUo de IJaclonal. F.inancie.JW.,
- S.A., M€x.i.c.o: Una El..tJtateg.úl ea1ta Vua
ltlloUaJt l.íi tnduüii.Za de 1!.Ze11e6 e Cap~

Las medidas de política económica toma
das a raíz de la devaluación y como parte
de un programa de rehabilitación monetaria
y financiera, permitieron obtener algunos
logros durante 1977. El ritmo de inflaci6n

lal.,

Na6wa,

Mi QC.O 79 77.

�86

87

disminuyó sensiblemente, el sistema fina!!_
ciero empezó a captar importantes niveles
de recursos con una estructura más sana, se
frenó drásticamente la fuga de capitales y
se redujo el déficit de balanza de pagos.
El objetivo de la política cambiaría y
comercial después de la devaluación parece
haber sido el de mantener la tasa de cambio
real favorable a los sectores exportador y
de sustitución de importaciones, por lo m~
nos el tiempo suficiente para que se reali
zara la reasignación de recursos hacia es
tos sectores. De esta forma, a pesar de que
desde el mes de enero de 1977 se observa
que la devaluación había perdido parte im.
portante de su efecto, debido al mayor cr~
cimiento de los precios en México respecto
a los de los Estados Unidos, las autorida
des monetarias a través del control de la
inflación interna lograron mantener la
devaluación real promedio en 30 por ciento
frente a una devaluación nominal promedio
de 81 por ciento.§./
Por otra parte, la restitución selecti
va de los Certificados de Devoluci6n de Iiñ
puestos (CE0!s) y la sustitución gradual de
permisos de 1mportaci6n por aranceles (se
han liberado 1,920 fracciones, que represen
taron el 10 por ciento del valor importado
en 1977), han sido otras medidas complemen
tarias y posdevaluatorias, que intentan ap~
yar a la devaluación para que se dé la re!
signación de recursos de las actividades de
exportación y sustitución de importaciones.
Más sin embargo, el efecto de dichas medi
das en el comercio exterior ha sido hasta
el momento reducido y de carácter temporal,
por la falta de una nueva definición de una
estrategia de industrializaci6n y comercio
exterior. Este punto se analiza a con
tinuaci6n.
B. Efectos en el comercio exterior
Durante 1977 el déficit en la balanza
comercial se redujo en 49% y el déficit en
cuenta corriente en 41.5%. Sin embargo es
ta disminución se debió más a factores co
yunturales que a una respuesta de la oferta
interna a la política de desviación de la
demanda, como se verá a continuación.

y

Ajw,:te, ~ealizada median.te el lndi.ee de
plleWh al mayo~e.o.

la devaluación como instrumento de po
lítica de ót..viación del gasto pretendía
estimular las exportaciones al abaratarlas
en términos de dólares por un lado, y aumen
tar sus precios en pesos por otro, haciéndo
las más redituables para el productor nacio
nal. Se esperaba de este modo incrementar
sustancialmente el volumen exportado.
El resultado en términos de valor ex
portado fue en, general satisfactorio pues
la exportación de mercancías durante 1977
ascendió a 4,093 millones de dólares lo que
significó un aumento de 23% en relación al
año anterior (Cuadro 4) . Sin embargo, el
aumento de 23% en el valor de las exporta
ciones se debió principalmente a que los
principales productos registraron alzas de
precios en el mercado internacional de 171
en promedio 1 pues el volumen exportado
sólo aumento en 7%. !.f
lo anterior se confirma si se observa
que sólo tres productos petróleo, café y
tomate representaron 39% del total del V!
. 1or exportado y 69%de 1 incremento regís tr~
do en las ventas externas. Cabe resaltar
que todos estos productos son primarios, e~
ya mejoría se debió fundamentalmente a con
diciones del mercado internacional y en eT
caso del petróleo, a una disponibilidad
adicional de oferta interna ante una fuerte
demanda internacional. En forma individual,
el petróleo participó con 22% de las expor
taciones totales y 45% del incremento del
valor total exportado (Cuadro 5) . Cabe de,!.
tacar que si se elimina la exportac16n de
petróleo, el déficit en la balanza comer
cial habría ascendido a 2,376 millones de
dólares lo que habría significado una red~
ción de sólo 27% en relaci6n al año ante
rior. Así mismo, el déficit en cuenta e~
rriente sólo habría disminuido en 23%.
El valor de las exportaciones de p~
duetos manufacturados, ~ólo aument6 en 17f
durante 1977, aunque mostró una recuper~
ci6n en relación a 1976, año en que cas1
se mantuvieron constantes. El menor din~
mismo en 1a export;,c i ón de es tos productos
6/ Ehto.L&gt; u.túno.wnet&gt; he ob-tuv.lMon enn b«

6e ett el lndi.ee .ldeal de F.l6c.he11.. E.t ~
di.e.e de LiU&gt;pey~et&gt; i.ncü.c.a que loó pnew1
.ie elev~on en 21% y el volumen en 101,
en -tan.w que el -&lt;ndi.ee de Pa.tU,he mue6.W
aumen,to6 de. 15% y 1% ~et&gt;pec.üvammte.

pudiera encontrarse en la rigidez del apara
to productivo nacional y la contracción de

Plante~_!!!Je~to de una Nueva Estrategia
~e Comercio Exterior,
fndustrialización y Desarrollo.

los mercados externos.

P?~ e) lado de las importaciones la de
valuacion inte~ta~a desalentarlas por suma
yor costo :n t:~·nnnos de pesos, posibilitan
do su sustitucion por producción nacionalNo obstant: p~ede.~firmarse que hasta el ~
1111:nto la dismi~ucion de las compras al exte
rior.~e ha debido en mayor medida a la re
ducci?n en la producción, inversión y con
Si.ne:&gt; internos que a la sustitución de impor
t~ciones. En 19?7 las importaciones aseen
diero~_a 5,488 millones de dólares, en coiñ
paracion a 6~03~ mi)!ones en 1976. Sin eiñ
bargo esta dis~!nucion de 9% en el valor iiñ
portado se debio a una reducción en el volu
men importado de 17% en tanto que los pre
cios aumentaron en 7% if.
Por otra parte, la rigidez en los dife
rent:s.rubros que componen la balanza de
servic!os, au~a~a a_la incertidumbre que
provo:o la modificaci6n del tipo de cambio,
conduJeron a un awnento del déficit de 17%
destacándose el incremento en los pagos d;
ren~ al capital extranjero (6%) que han
venido aumentando constantemente.
~sí, la mejoría en la balanza co
mercial ~n 1977 tiene como principa 1
caracteristica su naturaleza temporal
ya que_ha~t~ el _momento no han ocurrido cam
bios s1gnif1cativos en el volumen producido
de ~ues~ras exportaciones ni un proceso sig_
nificativo de sustitución de importaciones.
En otras ~alabras, las exportaciones aumen
t~ron debido al alza en los precios interna
cionales de_algu~as mercancías, así como a
la ofer~a di sponi b1e de varios productos
primarios_ e~tre.!os que destaca el petró
leo. ~~ disminucion en las importaciones:se debio_más a una baja en la inversión y
~nsumo !ntemos, que a la sustitución de
i~orta~iones. En este sentido la reasigna
ci~n e incremento permanente de la produc
cion del sector come~ciable está por reali
fªr5 para e!l? sera necesario que la deva
uacion Y politica posdevaluatoria sean a
compañada~ de u~a nueva estrategia de comer
cio exterior e industrialización.
-

:!

z!

Eh~uonu eon biU&gt; e en el útdi.ce .ldeal.
de F-&lt;A ~M '. Lo6 útd.leet&gt; de LiU&gt; pey1¡ et, y
Paa,, he .uidi.ean que mlelWL/U, el volumen
he ~~dajo en 16% 1f 18% en cada etU,o, lo¿,
~euo¿, aumen.talr.on en 8 lJ 7% ~lipec-Uva
mente,.
-

. Como se mencionó anteriormente el
primer paso par~ corregir el desequilibrio
exte:~º ya ha si do dado a través de la deva
luacion del peso en agosto de 1976.
s·embargo, !ª viabilidad de una devaluacWn
como meca ni S'!k) de ajuste del deseq ~ i li bri 0
externo re uiere ue sea acom añada ademas
de la o itica de estabilizacion e asto
y de un modelo nuevo de industria izaci
comercio exterior.
nY

A. la olítica de devaluación
Y estabilizacion de gasto.
Después de examinar las característi
cas_actuales ~e la economía mexicana,es con
veniente considerar 9~e la política de gas
t? ma~_que de reduccion deber ser de estabi
lizacion.~el mis™! . Esto se debe a que la
deva)uaci?n traeria por sí misma efectos de
flaciona:ios, Y de alcances considerables
(con~rario a lo que normalmente propone la
teoria ortodoxa de balanza de pagos)
por
~? que_ s~ podría originar una
re¿es i ó n
10 uti 1 , . _altamente costosa en términos
de produccion y empleo.
Estimaciones preliminares a través de
un modelo de tipo Keynes-Kalecki
indican
q~e l~_devaluación de 1976, por' sí misma
eJercio un efecto contraccionario del PIB
real de 3.5%.
.. En.~tras palabras, la política de esta
bilizacion se debe dirigir a regular la de
manda agregada, no deprimirla, pues para
lela1111:nte se puede caer en la situación de
reducir la producción interna. JI En este
cas?, al _año ~iguiente se tendría un proce
so inflacionario, no por exceso de demandasino por esc~sez de oferta, lo que finai
~~te anu!aria las ventajas de la deval u a
cion: Sin duda aquí radica el "arte" deT
maneJo dela política económica que acompaña

!I

El volumen de la ~odueu6n .lndut.w.a!

~ 6eb~eM de 1977 deenee.i.6 en 6.7 pM
c..&lt;;en-to 1¡upec..to al met, de a.go¿,,to de 1916

~e~ que en el mi.6mo p~odo del año
a~1¡ (1~75-76 ) aumen-t.i en 1.3 pM
uen-to •. Cí.61{iU&gt; con biU&gt;e en Indi.cado1¡u
Eeon6"1{.CM.

�88

a la devaluación: regular el i ncremento en
la demanda agregada y balancear por un lado
el impacto inflacionario de la inversión
pública y del crédito para producción e
inversión, con la necesidad de aumentar la
oferta interna de bienes exportables y de
bienes competitivos con las exportaciones,
que es finalmente lo que corregirá el
déficit en la balanza de pagos en cuenta
corriente, siento éste el objetivo de la
deva1uación ..
Sin duda alguna, la polftica de "est!_
bilización" del gasto, tanto fiscal como
monetaria, adoptada en el período 1977-78
ha sido exitosa en términos de restablecer
el equilibrio financiero y cambiario, y co!!_
trolar en términos relativos la espiral de
valuación- inflación-all!lento de salarios-de
valuación. Sin embargo, es importante reco
nocer que los costos que se han manifestado
son un bajo nivel de producción y all!lento
del desempleo, mientras que la relativa
bonanza de la balanza de pagos, es hasta el
momento, de carácter temporal y en gran me
dida se explica por el petróleo.
De aquí
que 1979 deberá ser un a~o de reactivación
económica, pero dicha reactivación para
que sea efectiva, requiere estar enmarcada
en una nueva estrategia de comercio e!
terior e industrialización y ésta a su vez
en una estrategia económica global.

una que se agote con sus consecuencias
obvias, y la otra que tecnológicamente sea
sustitufdo por otro tipo de combustible y
que ya no sea de gran utilidad.
Ciertamente la respuesta a tales pre
guntas impl icaría un estudio particular y
profundo sobre el tema, lo cual no es el
propósito de e~te ensayo. De esta manera
el análisis se presenta bajo dos alternati
vas: a) en el caso de que México no sea uñ
país petrolero y b) en una situación
de
país exportador de petróleo.
a) México en la década de los 80 como país

no petrolero: el modelo industrial ex
portador como estrategia primaria y eT
de sustitución de importaciones de bie
nes de capital como estrategic1 secund!
ria.

Bajo el supuesto alternati vo de que en
los próximos a~os el país no reciba ingresos importantes por la exportación de petr~
leo, la estrategia de industrialización en
el corto y mediano plazos sería la export!
ción de productos manufacturados como estr!
tegia d0111inante, y como estrategia secund!
ria, aunque no por ello menos importante,
la sustitución de importaciones de bienes
de capital. Es decir a corto y mediano pl!
zos las medidas de polftica económica debe' rían orientarse al fortalecimiento del sec
tor industrial exportador a fin de que eñ
La discusión que a continuación se el!_
el largo plazo el pafs pueda generar las di
sarrolla solamente se concreta a los aspee
visas necesarias que requiere la sustitutos de comercio exterior e industrializa
ción especializada de bienes de capital,
ción en la nueva estrategia.
que a su vez sería la estrategia dominante
en el largo plazo.
B. ¿El modelo industrial exportador o el
modelo de sustitución de importaciones
de bienes de capital como estrategia
dominante en un país semi-industrializa
do petrolero y no petrolero?
Un hecho que es del conocimiento públ.i
co es que nuestro pafs cuenta con vastos Y!
cimientos petrolfferos que representan uno
de los principales factores del patrimonio
nacional en la actualidad. Ante esta real.!.
dad se presentan algunas interrogantes como
las siguientes . lSe debe exportar el ener
gético o no?
l Cuánto se debe exportar y
cuánto debemos conservar para el desarrollo
de nuestro país?
l A qué ritmo debemos e!
plotarlo?, pues existen dos posibilidades:

La necesidad de seguir una estrategia
de sustitución de exportaciones en el corto
plazo se explica porque el comercio exterior no puede basarse principalmente en la
exportación de bienes primarios, no sólo
porque sus términos de intercambio son ine~
tables y tienden a deteriorarse en el largo
plazo, sino porque la magnitud de la PI!
ducci6n de dicho sector no seria suficiente
para financiar las importaciones. De conti
nuar la tendencia histórica de la economía,
se estima que para 1985 el valor bruto re~l
de la producción en el sector agropecuario
sería de 163 mil millones de pesos y las i•
portaciones de manufacturas serían de 161
mil millones. Esto es, que si en 1985 toda
la producción agropecuaria del país se e!
portara (a los precios internos) no gener!

S9

ría divisas ni para cubri r la importac.ión
de manufacturas . :J
En_ el -~delo indust.rial exportador

0

de sus ti tucion de exportaciones los bienPs

man~facturados sustituyen a los bienes pri
mar!os c~ . las .:xportaciones dominantes-:La industrializacion continúa siendo el mo
tor del crecimiento, pero se hace hincapié
en la especi~lizac~ón del sector industrial
Y en su orientación hacia el sector expor
t11dor.
. En este caso, en que no se dispondría
de ingresos por la exportación de petróleo
l~ profun~ización_ en el modelo de sustitu
ción de im~ortacione~ de capital signifT
caría 9ue esta~ seguirfan creciendo por la
intensidad de importaciones del propio pro
ceso de sustitución, dado el período de
111aduraci6n de este tipo de proyectos, por
lo que en el corto y mediano plazos la
brecha ~e divisas seguiría estando presente
Y continuaría como uno de los principales
frenos al crecimiento sostenido. Continuar
con este modelo podrfa significar frenar
tanto )as exportaciones actuales , como las
potenciales, a diferencia de lo sucedido
en la etapa de_sustitución de bienes de con
sumo, pues ~q~ell~, de no realizarse en uñ
mar~o de eficiencia (precios y calidad)
har1a más ineficiente no sólo al sector d;
bienes de capital sino también a todo el
res~o de la economfa que las utiliza en for
ma importante en su proceso productivo. Eñ
?,tra~ pa 1a~ras, . promover las industrias
nac)entes de bienes de capital con costos
crecientes y baja calidad implicaría esta
blecer una protección excesiva y general al
resto de la 7conomfa, orientándola necesa
riamente h~c!a .el mercado interno y frenan:do l~s posib!lidades de exportación, sin dis
1inuir y posiblemente aumentando las presio
nes sobre 1a balanza de pagos.
b) México en la década de los 80 como país
~etrolero: el modelo de sustitución de
importaciones de bienes de capital como
estrategia primaria y el industrial
exportador como estrategia secundaria.
. Parecería ser, que la decisión del
gobierno mexicano, dado los recursos de
hidrocar~uros tanto probados como probables
Y Potenciales, asf como la capacidad de
nuestra i ndus tri a petro 1era nacional,
1/ Nauorut(. F.úu1nue.1r.a, S.A., o .c,lt. Cua
CÍltOl&gt; VII-13 1J VII-1 9, pp . ~ 3 6 4 . -

llevarán a que México inicie la décad d
los _80 como un país petrolero, lo cual !1 e
n1f i:a_el r?lajamiento de la~ restricc ion~~
tradi cionales al crecin.iento qui' deben se,
~provechadas baj o una nueva ~strategia d,
industrialización y comercio exterior.
e
"Nuestros recursos probados de petróleo cru
d?,. gas natural y líquido de gas al 31 de
d!ciembre de 1977, ascendieron a 16 mil
millones de barriles . Los recursos proba
bles son de 31,000 millones adicionalés y
las reservas potenciales, incluyendo 'los
~s renglones anteriores, llegan a 120 mil
millones de barriles" W
Esto llevará, por otro lado a que para
1~80 la producción planeada sea de 2.25
mi!lones de barriles diarios, de los quepo
dra exportarse el SOS aproximadamente . u/E~ta perspectiva de un país petrolero
P7nn~t!rá 9ue la economfa mexicana relaje
significativamente tanto el desequilibrio
externo ~omo el desequilibrio fiscal y de
ahorro e inversión.
"Piénses7 por ejemplo que ya se habla de
expo~taciones petroleras por 5 mil millones
de dolares en 1979, las cuales significa
rfan para el erario 2,500 millones de
dólares por concepto de impuestos a la
exportación" lli
Por otra earte, "las finanzas públicas
se. t~ansfonnaran de manera radica1 en los
proximos años ... en el período 1978-1982
el excedente de Petróleos Me xicanos, una
v7z desconta~os gastos de operación e inver
siones, _sera de 689 mil millones de pesos~
Esa cantidad es superior en más de 3 5
veces a los ingresos presupuestales efecti
vos del gobierno federal en 1977 y en más
de 5 ~ec7s al financiamiento neto del sec
tor pub1i co en ese mismo año" u/
-

JJ.I

J 0119e V.laz SeM.ano. , "La PollüCA de. Pe
Wleo1&gt; MeU:CJl1101&gt;"
en El Economu.taMe.u.cano. , Vol. XII, No.2~A5;;;;:r

ae

191s,

J.!/ Jo1¡3e V.laz

pdg. 6.

SeMano.,

op .

e.a.,

pdg. 1.

11./ Banco Nac.lorutf. de. ComeAc.lo Ex.telúoJt.,
EdltoJt.&lt;At. "Re6lex.ionu Soblte la. Necu .i
dad de una Re601tma F.Uc.al"
ComeAe,{jj ·
Ex.teJLÚl1¡, Vol. 28, No. 5, p4g.-rrr.- -

J.J/

Banco Nau orutf.

de Come,1¡e,ic E'\'..teJLÚl1¡

op.c.a., pdg . 514.

·•

�97
90

La posibilidad de que la exportaci6n
de petróleo permita generar un monto suI
tancial de divisas en los próximos años,
plantea una nueva alternativa de estrategia
de industrialización. Estos recursos P.Q.
drían en el corto y mediano plazos fina!!_
ciar las importaciones que requiere el des!
rrollo de una industria naciente de bienes
de capital.
De esta forma, en el corto plazo el
modelo de sustitución de importaciones de
bienes de capital es la estrategia primaria
en tanto que la sustitución de exportaci_.Q.
nes se convierte en estrategia secundaria.
En el largo plazo ésta última sería la estrategia dominante ya que sin duda alguna
se agotarán las reservas de hidrocarburos
ya sea física o tecnológicamente.
En este largo plazo, cualesquiera que
sea el horizonte temporal, las exportaci_.Q.
nes industriales deberán sustituir a las ex
portaciones de hidrocarburos para continuar
el proceso de crecimiento, sin enfrentar
desequilibrios externos.
La efectividad de una estrategia y po
lítica de sustitución de importaciones de
bienes de capital requiere de un mecanismo
operativo que coordine de manera específica
a través de un programa, el desarrollo del
sector sustitutivo de importaciones de bie
nes de capital e industrial exportador. El programa debería observar los si
guientes lineamientos:
a) Realizaran programa selectivo de las
principales ramas y productos industri!
les con capacidad de sustitución de i~
portaciones de bienes de capital que
representen una ventaja comparativa P.!
ra el país.
b) Garantizar una tasa de cambio efectiva
real favorable para los sectores expor_
tador 1~/ y de sustitución de importa
cienes~ De manera particular permitir
una protección temporal y se 1e ctiva a
los bienes de capital que pudieran pr.Q_
ducirse internamente con eficiencia y
competitividad.

c) La tasa de cambio efectiva real favora
ble a los sectores mencionados es una
condici6n necesaria (pero no suficien
te) a nivel macroeconómico para re
orientar los recursos de producción e
inversión. Sin embargo, es necesario
que tal política sea acompañada de ac
ciones y políticas específicas que per
mitan eliminar los obstáculos o 'cue
llos de botella' que enfrenta todo pro
ceso de sustitución de importaciones de
bienes de capital y de exportación.
Esto es:
l. Garantizar y coordinar la acción de los
instrlJllentos financieros y crediticios
para la producción e inversión en tales
sectores.
2. Procurar el conocimiento y uso efectivo
de las técnicas de comercialización y
mercadeo en la economía internacional.
3. Promover el desarrollo de tecnología en
los sectores de sustitución de bienes
de capital e industrial exportador que
permita a la industria nacional seguir
siendo competitiva en el mediano y lar
go plazos.
4. Es importante tener claro que las posl
bilidades de ~na alta dependencia de las empresas transnacionales están pr~
sentes bajo cualquier estrategia de in
dustrialización, esto es, tanto en el
modelo industrial exportador como en el
de industrialización vía sustitución de
bienes de capital. Así, mientras que
actualmente parte importante de las e!
portaciones industriales están en manos
de empresas transnacionales, en el sef
tor de bienes de capital las caracterfi
ticas tecnológicas como de mercado, pue
den llevar a una situación en que domI
nen 1as transnaci ona les. 1 5 /
En este
sentido es de suma importancia, contar
con una política de inversiones extra~
jeras que sea efectiva y eficiente en
el marco de los intereses del país y el
mantenimiento de la soberanía nacional.
Para ello será condición necesaria ro
bustecer la capacidad negociadora deT
1

1 ~/

-

La. .ta.6a. de. camblo e.6ecü~a. 1te.a.l 6e. deµ
ne como lo. tiua de. camb.i.o nomúta.l máb
61tbú.d.i.o.1 me.na.1 ,i,mpuuto6 e.n.tl!e. lo. 1te.lo.
c.i6n de. p1tec.io6 út,telu-tM 1tupe.ct:o a. ta
.wteMac.i.ona! .

-

s/ LM e.mp!t.UM .ótrut.linac.ionc.lu en e..l 6e.c·
:tolt de. 6M.t.ltucwn de ,i,mpolt:tawnu
a6e.c:tan 6Wa.me.n:te. a ea ba.la.nza. de. ~
906 pOlt ta 6Uh:ta.nc.ia.l ,1a.R.,i,da de d.i.v.UOJ
que 1te.p1tUett-ta e..l pago de. .i.n:teltUe.6, d{
vi de.ndo6 !f 1te.ga.U.cu .

Estado (que se verá favorecida con el
petróleo) para que junto con el sector
privado progresista nacional garantí
cen, frente a la inversión y empresas
extranjeras, un desarrollo industrial
tanto en exportaciones como en bienes
de capital relativamente autónomo.

Conclusión

_ De~t'.o de este modelo, el petróleo de
b:ra utilizarse como un instrumento que per
mita. el c~mbio estructural a través de la
reasignación de recursos a la sustitución
de importaciones de bienes de capital y al
sector exportador. ~n el largo plazo, cuan
do_se agote 1~ capacidad exportadora de pe
t'.oleo del pais, ya sea física y/o tecnolo
gi~amente, las manufacturas deberán sustT
tuir a las exportaciones ·de petróleo para
garantizar un crecimiento sostenido y autó
nomo.
. El desarrollo económico autónomo, requiere_conta'. desde ahora, con una políti
ca de inversiones extranjeras que garantice
el desarrollo nacional tanto a través de em
presas públicas como privadas nacionales. -

Los descubrimientos de yacimientos pe
trolíferos en el país abrieron una nueva aT
ternativa para la solución de los problemas
fundamentales de la economía mexicana. De
esta forma es necesario aprovechar estaco
yuntura mediante la utilización de las divT
sas generadas por· la exportación de este
producto en la implementación de un nuevo
modelo de industrialización, comercio exte
rior y desarrollo.
-

. La nu~v~ estrategia requerirá un creci
miento equilibrado de los distintos secto-=r~s! en especial del agrícola pues si con
tmua r~_zagado se convertirá en un grave
pr?blema ya que la importación creciente de
alimentos podrfa absorber una parte sustan
cial de las divisas que genere la exporta
ción de petróleo.
-

En estas condiciones el modelo de desa
rrollo más viable es el de sustitución de
importaciones de bienes de capi ta 1 como es
trategia primaria y el industrial export~
dor como estrategia secundaria.

Por otra parte, será necesario que se
establezcan programas y políticas específi
cas para la_s?lución de los dos grandes pro
blemas economices nacionales; el desempleo
Y los bajos niveles de vida y bienestar de
la mayoría del pueblo mexicano.

�CUADRO 1
BALANZAS PARCIALES DE PAGOS DE MEXICO 1971-1977
(Millones de dólares)
1971

1972

726.4
890.6
1,363.4
-2,254.0
117. 3

761.5
--1,052
.6

737 .1

953.3

- 619.8

- 713.3
753. 5

-

Balanza de Cuenta Corriente
A. Balanza de Mercancfas
l. Exportaciones
2. Importaciones
B. Balanza de Servicios
l. Balanza de servicios
no financieros b/
2. Balanza de servicios
financieros c./
C. Producción de PTata i;4j

46.9

Balanza de Cuenta de Capital

669.1

111

Errores y Omisiones en Cuenta
Corriente y en Movimiento de
Ca pita 1 (neto)

217.7

51.1

,

233.5

IV

Derechos especiales de Giro

39.6

39.2

V

Variación de la Reserva del
Banco de México y

200.1

264.7

197~/

1974

1975

1976

-2 ,558.1
-3,206.7
2,850.0
-6,056.7
. 499. 7

-3,692.9
-3,719.2
2,861.0
-6,580.2
- 119.5

-3,044.3
-2,713.8
3,315.8
-6,029.6
- 449.2

1,721.9

1,363.9

1,469.6* 1,496.1*

906.9
69.8

-1,222.2
148.9

-1,483.5
145.7

-1,918.8* -2,035.6*
154.4*
118.6*

1,676.1

2,730.8

4,318.0

-1,175.4
-1,742.9
1,665.3 2,070.5
-2,717.9 -3,813.4
497. 7
240.0

-

II

1973

1,404.6

-

-

378.4

-

122.4

135.8

-

36.0

-1,779. 7
- 1,394.6
4,092.9
-5,487.5
- 539.7

2,462.3*

5,307.8*

460.0

-2,596.6* -

212.0*

165.1

-

470.7

333.1

a/ Cifras preliminares.

o/ Balance de las importaciones y exportaciones de servicios sin incluir el pago de renta de capital extranjero y las
-

regalías.

di
e./

Reducida la plata para fines financieros.
Reserva computada con el criterio del Fondo Monetario Internacional más la plata.
luadas a 42.22 dólares la onza.

c./ Balance de los pagos de los sectores público y privado de renta al capital extranjero.

-

Las tenencias de oro están va

*NOTA GENERAL: Estas cifras no son comparables con las de los .años anteriores por la nueva presentación de la balanza
de pagos. En la balanza de servicios se cambió principalmente la composición de los renglones de pagos al capital extranjero y de otros ~onceptos. Los movimientos netos de capital a corto plazo ses~
pararon del renglón de errores y omisiones, y se incluyen en la cuenta de capital.
FUENTE: Banco

de W!x1co,

Indicadores E~_~nómicos

CUADRO 2
MEXICO SOBREVALUACION Y SUBVALUACION DE LA TASA DE CAMBIO
Años

México

Es tados
Unidos

Tasa de cambio
vigente (TCV)

Tasa de cambio
real (TCR)

Tasa de cambio
teórico (TCT)

% de
Sobrevaluación

1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

95.5
100.0
101.3
108.9
110.2
115.6
116. 7
118.8
119.5
124.5
126.9
128.5
137 .2
134.7
138.2
146.4
151.9
156. 0
180.7
221.4
258.4
284.0

96.8
100.0
102.9
104.3
104.5
104.6
104.2
104.5
104.1
104.4
106.6
110.3
113.0
117 .5
121.8
125.5
131.4
143.6
176.5
189.8
195.5
200.0

12.5
12.5
12 .5
12.5
12.5
12.5
12.5
12.5
12 .5
12. 5
12.5
12 .5
12.5
12.5
12.5
12.5
12.5
12.5
12.5
12.5
12.5
18.5

12.67
12.50
12.33
11.97
11.85
11.31
11.16
10.99
10.89
10.48
10.50
10.70
10.05
10. 48
10.63
10.40
10.33
10.53
10.28
9.96
9.46
8 . 80

12.33
12 .50
12.67
13.05
13 . 18
13.81
14.00
14.21
14.38
14.96
14.88
14 .60
15.55
14.90
14.70
15.02
15.13

-1.3

NOTA:

FUENTE:

14.84

15.20
15 .68
16.52
17.75

La TCT y la TCR son con precios al mayoreo para México respecto a Estados Unidos y
base 1956. Para 1976 los índices de precios se refieren al mes de agosto.
René Vi 11 arrea 1 ,

op.cit.,

pág. 203.

o.o

1.3

4.4

5.4
10.5
12. 0
13.7
14.8
19. 2
19.0
16.8
24.4

19.2
17.6
20.2
21.0
18.7
21.6
25.4
32.2
42.0
se utilizó año

�MDl:ICO: SOBREVAWACic.JII Y SUBVAWACJON l1E !.A TJ\SJ\ DE CAMBIO

\

SOBREVALUACION

45

40
3S

30

2S

20

t
t

1S
10

s

o

1!l76

1970

196S

1960

1955

(AGOSTO)

2 a O: SUBVALUACION
FUENTE: Cuadro 2

CUADRO 3
ESTRUCTURA DE LA OFERTA Y DEMANDA GLOBALES (1965-75)

MEXICO:
Co n c e p t o s

1965

1966

1967

1968

1969

1970

1971

1972

1973

1974

1975

OFERTA GLOBAL
Producto interno bruto a
precios de mercado
Importación de bienes y
servicios

100.0

100.0

100.0

100.0

100. 0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

91.7

92.0

91. 9

91.8

92.1

92.3

92.9

92.4

91.4

90.0

a.o

90.2

8.2

8.1

8.2

7.9

7.7

7.1

7.6

8.6

10.0

9.8

OEMANOA GLOBAL
Exportación de bienes y
servicios
Formación bruta de capital
Pública
Privada
Cons umo
Público
Privado
Diferencia estadistica

100. 0

100.0

100.0

100.0

100.0

100. 0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

8.4
16.4
6.2
10.2
76.3
5.2
71.2
-1. 1

8.4
17.2
5.3
11.9
75.8
5.4
70.4
-1.4

7.8
18.8
5.5"
13.4
75.2
5.3
69 . 9
-1.9

19.0
6.8
12.2
75 . 2
5.5
69.7
-2.2

a.o

8.4
18.6
6.3
12.2
75.2
6.5
69.7
-2.2

7.4
19.3

7.5
18 . 4

5.4

5.4

7.9
19.1
6.5
12.7
74.7
6.3
68.4
- 1. 7

7.9
19. 4
7.6
11.8
73.0
6.3
66.8
-0.3

7.6
19 . 2
7.2
12.1
73.1
6.5
66.6
0.1

6.4
19.9
8.3
11. 5
73.8
7.4
66.4
O. I

NOTA:
FUENTE:

Debido a l as aproximaciones,

13.8
75 .9
5.7
70.2
- 2.5

13. 0
76.2
6.1
70.2
-2.I

l as sumas no siempre coinciden con el total.

Nacional Financiera, S.A.
México, D.F., 1977, pág. 180.

"México

Una estrategia para Desarrollar la Industria de Bienes de Capital ",

�CUADRO 4
BALANZA COl"ERCIAL, 1975-1977
(Millones de dólares)
Variación respecto al ano
anterior (%)
1976
1977

1975

1976

1977

Exportaciones

2,861.0

3,315.B

4,092.9

15.9

23.4

Importaciones
Sector Privado
Sector Público

6,580.2
4,082.1
2,498.1

6,029.6
3,875.1
2,154.5

5,487.5
3,422.9
2,064.6

- 8.4
- 5.1
-13.8

- 9.0
-11. 7
- 4. ?

-3, 719.2

-2,713.8

-1,394.6

-27.0

-48.6

e

o n c e p t o

Balanza

Comercial

FUENTE:

..

Banco de México, Indicadores Económicos.

CUADRO 5
EXPORTACION DE MERCANCIAS POR SECTOR Y POR PRINCIPALES PRODUCTOS, 1975-1977
(Miles de dólares; por ciento)

Sector
I.

Il.

TOTAL

1975
Part1cip!_
Valor
ción

Agricultura y Si 1vi cultura
de los cuales: café
Tomate
algodón

671,741
184,954
122,920
173,065

21.6
6.5

Ganaderfa, Apicultura y Pesca
de los cuales: camarón

III. Industrias Extractivas
a) Metales y metaloides
b) Petróleo y sus derivados
de los cuales: petr6leo
IV. Industrias de Transformac16n
a) Alimentos y bebidas
b) Textiles, ropa y calzado
e) Qufm1ca
d) Siderurgia
e) Máquinas y equipo de
transporte
de los cuales:
n@quinas y aparatos
f) Otras industrias
V.

--

Productos no clasificados

Valor

1976
Participa
cf6n -

1977
Participa
Valor
ción -

--Variación respecto
al a~o anterior(%)
1976
1977

4.3

6.0

923,875
356,801
137,539
240,589

27.9
10.8
4.1
7.3

1,066,684
454,299
225,467
182,816

26.1
11.9
5.5
4.5

49.5
92.9
11. 9
39.0

197,074
137,352

15.5
27.3
63.9
-24.0

6.9
4.8

261,891
137,126

7.9
4.1

311,149
162,014

7.6
4.0

32.9
- 0.2

18.8
18.1

737,775
277,722
460,053
434,955

25.8
9.7
16.1
15.2

834,857
277,890
556,967
543,497

25.2
8.3
16.7
16.4

1,212,931
297,165
915,766
890,940

29.6
7.3
22.3
21.8

13.2
0.1
21.1
24.9

1,186,935
198,869
141,144
204,204
38,072

45.3
6.9
64.4
63.9

41. 1
6.9
4.9
7.1
1.6

1,190,818
103,951
156,207
227,735
41,881

35.9
3.1
4.7
6.9
1.3

1,390,562
148,054
148,592
261,946
57,801

34.0
3.6
3.6
6.4
1.4

0.3
-47.7
10.6
11.5
10.0

16.8
42.2
-48.7
15.0
38.0

269,827

9.4

250,124

7.5

238,593

5.8

- 7.3

- 4.6

184,491
334,819

6.4
11.7

203,183
410,920

6.1
12.4

177,538
535,576

4.3
13.1

10.1
22.7

-12.6
30.3

121,507

4.2

104,362

3.1

111,592

2.7

-14. I

6.9

2,861,032

100.0

3,315,803

100.0

4,092,918

100.0

15.9

23.4

FUENTE:

Banco de México, Indicadores Económicos.

�98

99

€n muchas ocasiones. El Informe ~residencial contiene muchas cifras que no son con
gruentes con las contenidas en otros docu
mentas oficiales, como los del Banco de Méxi
co o el Banco de Comercio Exterior. Esto ha
ce también que el análisis económico serio
no pueda basarse en esta clase de informes.

B I BL I OGRAF I A

Balassa, Bela.

Banco de México.

"Política Comercial de México: Análisis y
Proposiciones". en Comercio Exterior,
Vol. XX, Núm. 11, México, Noviembre 1970.
Informe Anual, 1976 y 1977.
Indicadores Económicos, varios números .

Banco Nacional de Comercio Exterior, S.A.

Comercio Exterior, varios números.

Colegio Nacional de Economistas, A.C.

El Economista Mexicano, Vol. XII, No. 2,
México, Marzo-Abril, 1978.

Coop~r, Richard.

Currency Devaluation in Developing
Countries, Center Paper, No. 166, E.U.A.
The Economics of Interdependence: Economic
Policy in the Atlantic Community, McGrawHill Book Company, Nueva York, 1968.

Díaz-Alejandro, Carlos.

"Direct Foreign Investment in Latín
American" en The Internation Cor~oration:
A Symposium M.I.T., E.U.A. 19 O.

Nacional Financiera, S.A.

México: Una Estrategia para Desarrollar
la Industria de Bienes de Capital, México,
D.F.,1977.

Villarreal, René.

"Del Proyecto de Creci miento y Sustitución
de Importaciones, al Desarrollo y Sustit~
ción de Exportaciones", en Comercio Exte
rior, Vol. 25, No. 3, México, Marzo 1975.
El Desequilibrio Externo en la Industriali
zación de México (1929-1975): Un Enfo9ue
Estructuralista, Fondo de Cultura Economi
ca , México, 1976 .
"El Modelo Industrial Exportador, Una Hui
va Estrategia de Desarrollo en México", en
Comercio y Desarrollo, Núm. 1,
México,
Septiembre-Octubre, 1977.

BREVE COMENTARIO SOBRE EL SEGUNDO
INFORME DEL PRESIDENTE LOPEZ PORTILLO
Lle.. Edwvufo L. Swttez•

Resulta virtualmente imposible hacer un
resumen completo y a la vez detallado de un
Informe Presidencial en cuanto a sus
aspectos económicos. Son varias 1as di fi
cultades que '·se presentan. Para solo mencio
nar las que acuden de inmediato a la mente-;señalemos el carácter global del informe, cu
yo análisis exigiría una revisión de toda
nuestra ecónomía, o sea de un número enorme
de variables económicas. Señalemos también
el carácter político del Infonne, que inevi
tablemente condiciona sus aspectos econ6~i:cos. Un Informe Presidencial no es el infor
me de un economista --en sus aspectos econo
micos, qui ero decir-- si no algo más que eso:
es una expresión de esperanzas, de aspira
ciones, de metas realizadas en mfnima parte-:Esto hace que resulte muy deficiente, o cri
ticable, cuando se lo enfoca con criterios
del academismo de los economistas. Por últi
iro, mencionemos la mal a calidad de las esta
dfsticas económicas y su uso poco cuidadoso
• Tex.to de. la pUtlca 6U6.te.nto.cút pOII. e.l au
.to11. ante. la Moe,i,acl6n de. Eje.c.uti.vo6 it Re
laci.onu Incúu,tlúa.lu de. Mon.te.Ntey, e.l 27
de 6e.pt,i,emblte de. 1978.

~

Veamos un ejemplo de lo que quiero decir.
Cito textualmente un párrafo del Infonne re
ferente a la situación de la balanza de pa
gos: "Aunque de enero a junio creció el dé
ficit de nuestra balanza total,si excluimos
los pagos por intereses y por amortizaciones
de créditos contratados en años anteriores,
se puede observar que las exportaciones de
bienes mejoraron y no sólo suma el petróleo,
si no también otros productos de al ta redi tua
bilidad como: algod6n, tabaco, hortalizas:café, fresas, cacao y plátano, que a pesar
de las bajas especulativas y trucos de los
erráticos mercados internacionales, dieron
a la balanza comercial agropecuaria un saldo favorable, al cerrar 1977, de 17,000 millones de pesos. Esto no sólo ha concurrí
do al pago de los servicios de la deuda-;sino que ha disminuido nuestra dependencia
del financiamiento externo y nos ha penniti
do demostrar que es falaz decir que vendemos
petróleo para comprar alimentos. La agricul
tura, si todavía no nos ha entregado toda
su potencialidad, tampoco ha naufragado y
es capaz por sí sola, de generar los recur
sos para pagar lo que aún no produce. No es
justo tratar con tal desdén los extraordina
ríos esfuerzos de los campesinos mexicanos
y fijarse en lo que falta, sin tomar en cuen
ta lo cosechado. Rescat~mos la objetividad
en el análisis y discriminemos la informa
ción manipulada por los fabricantes de noti
cias y por los inventores de catástrofes-;que esgrimen, veladamente, argumentos reac
cionarios contra la Reforma Agraria y nues
tras instituciones. Estas consideraciones
no excluyen el imperativo de producir aquí
lo que ahora importamos. Lo vamos ha hacer".
Se señala aquí la necesidad de rescatar
la objetividad del análisis, y precisamente
tal objetividad brilla por su ausencia en
este párrafo lleno de incongruencias. Me
apresuro a aclarar que no estoy criticando
al Presidente sino a quien elaboró esta par
te de su Informe, probablemente su Ministro
de Hacienda, o el de Programación y Presu
puesto. No creo que el Presidente tenga el
tiempo o la preparación técnica necesarios
para analizar con cuidado cada una de estas

�101

100

afirmaciones. Pero el hecho es que las in
congruencias allí están. Y son tan burdas:tan patentes, tan descabelladas, que dan 9!
nas de dejar ya todo comentario por la paz.
En efecto, se señala en primer término
que el déficit de nuestra balanza total
alll\entó durante el primer semestre de este
año. Ymás adelante se dice que la balanza
comercial agropecuaria tuvo un saldo favor!
ble ien 1977! lQué tiene que ver un período
con el otro?
Por otra parte, la balanza
agropecuaria forma parte de 1a ba1anza CQ_
mercial y ésta a su vez forma parte de la
balanza total. El saldo positivo de la ba
lanza agropecuaria no basta para volver PQ
sitivo el saldo de la balanza comercial. Y
dicho saldo positivo siempre lo ha sido, cQ_
mo corresponde a un país subdesarrollado
que exporta fundamentalmente bienes agríco
las e importa bienes manufacturados. Si nT
siquiera la balanza agropecuaria fuese pos!.
tiva, no alcanzaría todos los préstamos
del mundo para salvarnos de la bancarrota.
Luego se afirma que ese saldo positivo
"no sólo ha concurrido al pago de los serv!.
cios de la deuda", lo que implica, o da a
entender claramente, que basta para pagar
tales servicios y sobra. Pero como se afi!_
ma en otra parte del documento, nuestra de.!!_
da externa a menos de un año asciende a cer
ca de 3,000 millones de dólares. Si a esto
sumamos cerca de 1,500 mi 11 one s de dólares
por concepto de intereses, concluiremos que
el famoso superávit de 17,000 millones de
pesos apenas representa la sexta parte del
servicio de la deuda. El mismo uso de las
cifras en pesos resulta falaz cuando se h!
bla de la balanza de pagos, donde siempre
se utilizan cifras en dólares.
Pero el superávit de la balanza agropf
cuaria, quizá inferior al de años anteriQ_
res, sirve para lanzar una tremenda parraf!
da acerca de las hazañas productivas de los
campesinos. No tenemos datos a este respe~
to, pero es probable que una buena parte de
estas exportaciones, si no es que la mayor
parte, haya sido hecha, no por campesinos,
sino por agricultores comerciales.
En cuanto a la promesa (o amenaza) de
"producir aquí lo que ahora importamos", cQ_
mo un imperativo, va clarame~te en c~n~ra
de lo establecido por la teor1 a econom1ca
desde hace casi dos siglos: un país debe
producir sólo los bienes en los que tenga

una ventaja comparativa, e importar todos
los demás. Si todos 1os países produjeran
todos los bienes que consumen, no habría co
mercio internacional . Y podemos imaginarnos
el desastre que esto significaría para la
economía de todos y cada uno de los países
del mundo. Así que la frase en cuestión no
pasa de ser un recurso oratorio, muy mal e~
pleado en 1 a parte técnica de un documento
serio.
La verdad es que, de acuerdo con los
datos dados a conocer recientemente por el
Banco Nacional de Comercio Exterior, en el
primer semestre de este año nuestra balanza
comercial exoerimentó un déficit de 639 mi
llones de dóiares, más del doble del corres
pondiente al mismo período de 1977, a pesar
de que las ventas de petróleo crudo aument!
ron casi 200 millones de dólares. Hasta don
de he podido ver, este dato no está contenI
do en el Informe.
No resisto la tentación, para terminar
con este punto, de transcribir el siguiente
párrafo del Informe. Aquí está: "Avanzamos
en forma progresista y concertada en el pro
ceso de sustituir el mecanismo tradicionaT
de permisos previos por aranceles. Tal medl
da promueve el desarrollo de la industria,
para sustituir importaciones; el uso pleno
de la planta productiva instalada; una 11!.
yor competitividad de nuestra producción en
el exterior y nuestro poder de negociación
internacional; propicia el abaratamiento de
artículos básicos de consumo generalizado Y
la racionalización de las importaciones del
sector público".
Toda una panacea parece este sencillo

mecanismo de los aranceles.cualquiera dirfa
que acabamos de descubrirlo, cuando ery re!
lidad ha venido operando desde hace siglos
y la mayoría de los economistas recomiendan
su eliminación o su reducción sustancial.En
el mismo Informe se hace referencia,en otra
parte, al creciente proteccionismo d~ los
países ricos industrializados, o sea al incrt
mento de sus aranceles, como algo muy negat!_
vo para el bienestar del mundo y de nuestro
país en particular. Claro está que, comp_ar!
do con el sistema de permisos deimportaci6n,
el de los aranceles parece eficientísimo. Pero para señalarlo así bastaría decir que
el sistema de permisos implica un P~P!
leo y una corrupción enormes. No es c1e~
to, por otra parte, que los aranceles tengan
nada que ver con una mayor competitividad

de nuestra producción en el exterior y nues
tro poder de negociación internacional (sólo
podría hablarse de tal poder en el caso del
petróleo y el gas). Pero a mayor abundamie!!_
to, no parece que el gobier~o se esté apresurando a eliminar el sistema de permisos pre
vios de importación: Según parece, hace p~
cose estableció en esta ciudad una delega
ción u oficina de la Secretaría de Comercio-;precisamente para la tramitación de ta 1es
permisos.
En la parte central de su Infonne,en el
aspecto económico, señaló el Presidente:
"Hemos programado metas sucesivas que defi
nen el plan global de desarrollo nacional
en tres etapas bianuales: los primeros dos
años, superación de la crisis; los siguie!!_
tes dos, consolidación de la economía y los
últimos, crecimiento acelerado". Qué se ha
logrado en la primera etapa? "Alejamos el P!
ligro de la pérdida de nuestra sober&amp;nía mo
netaria (no entiendo a qué se refiera esto);
cesó la fuga de capitales y regresaron alg_l!
nos (cierto). Mejoró la posición de la de_l!
da externa y de la balanza de pagos (no es
cierto). En el último semestre, la produ~
ción industrial creció aceleradamente y la
agrfcola se recobra (en cuánto creció la prQ_
ducción industrial? No se señala en el In
forme, pero hace dos o tres días un 1íder de
los industriales mencionó una cifra extraor
dinaria, increíble, aun risible: un aumento
de 40 porciento para este año o para lo que
va del año. En nuestros mejores años,ya un
poco remotos, nuestra producción industrial
ha crecido al 10 porciento anual). En cua!!_
to a la producción agrícola, si se seña 1a
una cifra en el Infonne: "El crecimiento de
la producción agrícola fue de 4 porciento
(no se dice en qué período), significativo
por haberse logrado en condiciones meteorológicas muy hostiles y después de varios
años de estar por debajo de 1 de la pob 1 !
ción. Fue la hazaña de los productores co!!!_
prometidos en la alianza" . Y continúa el In
forme en 1o referente a 1o 1ogrado durante
el último año: "Cesó y aún se revierte el
proceso de dolarización (cierto), señal de
que hemos asimilado el sistema de flotación
(cuál flotación?) del peso respecto del
dólar, que también flota, a veces con difi
cultad, entre otros potentes val ores. Ahora
sabemos que nuestro destino como país no df
pende de una moneda extranjera si no de 1o
que hagamos o dejemos de hacer en el y por
él".

Hagamos un breve comentario sobre estos
puntos. No es cierto que haya mejorado la
posición de la deuda externa y de la balanza de pagos, como ya se ha sugerido antes.
Supuestamente se ampliaron los plazos de la
deuda, lo cual no deja de ser una operación
comércial más o menos rutinaria, pero aun
así quedó una deuda a menos de un año del
orden de 3,000 millones de dólares, que su
mada a 1,500 mi 11 ones de pago de intereses
representa un servicio de pago de deuda muy
pesado. En efecto, el año pasado sumaron
nuestras exportaciones tota 1 es cerca de
8,000 millones de dólares . Si ahora tuvié
una cifra similar, el pago de la deuda r!
presentaría más del 50 porciento de los ingresos por exportaciones, lo que configura
una situación muy grave para nuestro financiamiento externo. Los expertos conside
ran que esa proporción del servicio de la
deuda no debe exceder del 20 o a lo sumo el
25 porciento de los ingresos por exportaciQ.
nes. Pero además, de acuerdo con 1a expe
riencia del primer semestre, es muy probable
que nuestras exportaciones total es bajen
considerablemente en rel1ción con las
del año pasado.
Se dice que "hemos asimilado el sistema
de flotación del peso". Pero el hecho es
que el peso no ha flotado. Desde que se f!.
j6 a su nivel actual, cercado a 23 pesos por
dólar, en noviembre o diciembre de 1976, no
se ha movido de allí. Es absurdo pensar que
las fuerzas del mercado libre han mantenido
constante esa paridad. Es innegable que el
Banco de México ha estado interviniendo en
el mercado de dólares, como siempre lo hizo.
Y es indudable que el gobierno cedió a las
presiones de los exportadores e importadores
que siempre insistieron en contar con una
tasa fija. Ignoro si se los dijo o simplf
mente se 1os dio a entender con sus a c c i o
nes, pero el hecho es que ya vamos para dos
años de una paridad fija, a pesar de que of!.
cialmente el peso flota. Así, la flotación
se utilizó primero como un eufemismo, para
no hablar de devaluación, y luego cor.xi una
pantalla para satisfacer al Fondo Monetario
Internacional o a los teóricos de la economía, o para imitar a los Estados Unidos,
cuando en realidad se mantenía fija la par!.
dad.
Lo importante a señalar es que tal par!.
dad está en peligro ahora mismo. No quiero
ser alarmista, pero ya debe ser evidente P!
ra todos que e1 va 1or de una moneda frente
al de otras depende fundamentalmente del gr!

�102

do de inflación de su economía. En 1977 tu
viroos una inflación superior al lJ porciento
(según las cifras del CIE); en el año en cur
so, se espera una inflación no menor del 15
porciento y muy probablemente mayor. Entre
tanto, la inflación de los Estados Unidos
no llega al 10 porciento. Si seguiroos así,
otra devaluación resultará inevitable. Y me
temo que no es cierto que hayamos asimilado
la lección, como lo asevera el Presidente.
Seguiroos creyendo en el mito de la paridad.
La paridad sigue representando "la riqueza"
del país, aunque no debiera ser así. Por
eso, creo, es que el gobierno ha mantenido
fija esa paridad. Si la hubiera dejado flo
tar, probablemente ya se hubiera manifesta:do la devaluación real del peso, que ahora
está, como antes, apenas encubierta.
La situación de nuestra deuda externa
no ha mejorado. En 1976, a raíz de la deva
luación, nos comprometimos con el Fondo Mo
netario• Internacional a no aumentar nuestro
endeudamiento externo neto en más de 3,000
millones de dólares por año. Hemos cumplido este compromiso, al parecer. A la sazón,
nuestra deuda ascendía a 20,000 millones de
dólares (cuando a principios del decenio
apenas pasaba de 4,000 mi 11 ones). En 1977
aumentó a 23,000 millones, y en el momento
del Informe ascendfa a 25,000 millones, de
modo que termina remos el año con la cifra
prometida: 26,000 millones de dólares. Nos
endeudamos a ritmo menor que en los últimos
cuatro años del régimen de Echeverría, pero
no dejamos de hacerlo. Y toda deuda externa es una carga para nuestros hijos, par a
las generaciones futuras. Por otra parte,
dónde está el rendimiento de esa deuda? En
qué se han invertido los préstamos? El In
forme calla sobre este punto.
Mas no quisiera dejar en el ambiente un
aire de pesimismo. Cuando mucho, trataría
de generar un sano escepticismo,una actitud
cautelosa. Es importante que, como se seña
la en el Infonne, "el crecimiento económico
real será superior al incremento de la pobla
ción y llegará al 5 porciento" (ahora ya se
habla del 6 porciento, pero no sabemos en
qué modelo teórico o en el comportamiento de
cuáles variables se base este pronóstico,
probablemente en el crecimiento de la produc
ción industrial). Por lo demás, será cues:tión de esperar un poco más, para 11 egar a
conclusiones más firmes. Quizá el año próx
imo, por estas fechas, sabremos mejor a que
atenernos.

Pero hay una cuestión que no puedo pasar
por alto. El lnfonne se ocupa, como quizá
resulta inevitable, de la situación a corto
plazo, de lo ocurrido durante el último año.
No dice nada de nuestros problemas estructu
rales, fuera de referencias más bien retórT
cas a la situación de los campesinos, a la
planeación global de nuestra economía, etc.
Y sin embargo, son estas cuestiones las ver
daderamente importantes. Sabemos bien, Por
que ya se ha seña1ado reiteradamente , que
nuestro país afronta un gravísimo problema de dualismo social y económico. No sa
bemos qué hacer con la población del campo~
No hay lugar para ella en las ciudades y al
parecer ya tampoco en el campo. Me parece
que nuestro gobierno ya debiera ocuparse
en serio de este problema, el más grave que
ha afrontado nuestra patria en toda su hi~
toria, sólo comparable, tal vez, a la situa
ción existente en el momento de la Indepen:dencia o de la Revolución, y anunciado½ por
lo tanto, de grandes catástrofes.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

- fACUlTAD DI ICONOMIA

MAYO 1979

1llli
VOL. I

NUM. 2
2a. Epoca

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�fOMllO \IM\YERSITAAIO

�FACULTAD

DE

E C O NO MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de l a economfa, la es ta
dfstica, las ciencias sociales y la Educa
ci6n. Se publica tres veces al año en los
meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo
cambios de última hora que determinen lo
contrario.

* La suscripci6n a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 {Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el terri
torio Nacional; y de 15.00 D6lares para eT
extranjero. Las solicitudes deben dirigir
se a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Direcci6n: Facultad de Eco
nomía, ~niversidad Aut6noma de Nuevo Le6n-;
Loma Redonda 11515 Pte., Col. Loma Larga,
.Monterrey, N.L. México.
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deber!n ser di
rigidos a: Lic. Andrés Garza Garcfa. EdÍ
tor., Departamento de Relaciones, Facultad
de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda #1515
Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L., Mé
xico.
*

Ninguna responsabilidad ti ene el Editor~,la Facultad de Economfa, o la Universida
Autónoma de Nuevo León, por los puntos d •
vista o expresiones de los autores de arti
1,
culos publicados en esta revista.
-:--

* Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Mayo 1979.

DIRECTORIO
Consejeros:
Lic.
Lic.
Lic.
Ing.
Lic.
Lic.

Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez.
Ernesto Bolaños.
Eladio Sáenz Quiroga.
Romeo Madrigal.
Alfredo Gómez Garza.

Director:

Lic. Act,,i

i• Espioos,.

res Gar1a García.

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Pág.

LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS RELATIVOS
EN LAS IMPORTACIONES DE ALGUNOS PRODUC
TOS MEXICANOS. . ......•...........•. --:Uc.. Rianc.a E. Ga11.za Tlt.ev,liío.

APUNTES SOBRE ALGUNAS CARACTERISTICAS
DEL CAMBIO TECNOLOGICO EN MEXICO ....
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Vav.ld Ma/t,t[nez Se1t1111.

LA CRISIS ENERGETICA INTERNACIONAL Y LA
RESTRUCTURACION DEL COMERCIO MUNDIAL .
V.11..

R.i.c.ha.11.d A.

LaBMg e.

ORIGEN Y CLASIFICACION DE LOS SISTEMAS
DE NUMEROS. . ... . . . . . .. . ............ .
Ing. UcuUo Sdenz Q.tuJt.oga.

LOS VENDEDORES AL DETALLE DE INSUMOS
AGRICOLAS EN LA SIERRA PERUANA: UN AS
PECTO CRUCIAL DEL DESARROLLO REGIONAL--;V.11.. R.i.c.ha.11.d H. Wood J.11..

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1

17

37

69

83

�LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS RELATIVOS EN LAS
IMPORTACIONES DE ALGUNOS PRODUCTOS MEXICANOS
Beimea E. Galtza T~eviño *

INTRODUCCION
Los esfuerzos de muchas naciones subdesarrolladas se concentran
a menudo en estimular las exportaciones, no solamente con el objeto de
aumentar el ingreso agregado real y el empleo; sino también con e1 fin
de obtener mayores ingresos en divisas extranjeras, mismos que pueden
'.
ser empleados en la compra de bienes de capital, necesarios para el proceso de crecimfento económico del país.
Para una nación que desea aumentar sus ventas al extranjero, es
de gran utilidad tener un amplio conocimiento de los factores que detenninan las compras (importaciones) de sus clientes; entre dichos factores podemos mencionar a los precios relativos. De acuerdo con la
1
teoría económica, si los bienes fuesen homogéneos, un país importaría
mayor cantidad, de un detenninado producto, a la nación que le yendif
se m!s barato.
El objetivo de este estudio consiste en esclarecer la importancia
que la variable precios relativos ha ejercido sobre la cantidad física
importada por un país detenninado Y · . Cinco productos mexicanos de
exportación fueron seleccionados de acuerdo con la cantidad de divisas
que generan o han generado y fueron: algodón en fibra, azúcar refinada,
* E.6.te

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�3.

2.

café; petróieo crudo y zinc. En conjunto dichos bienes representaron
en 1960 el 59.6%del valor total de las exportaciones de mercancías y
para 1975 el 41.28%. Japón fue nuestro principal país comprador de al
godón y los E. U. A., io fueron de los restantes productos.
Mencionaremos a continuación algunos antecedentes históricos de
los artículos seleccionados, para posterionnente pasar a explicar el
modelo, en base al cual tratamos de detenninar la influencia de los precios relativos sobre las cantidades relativas importadas. La difj_
cultad de obtener toda la infonnación necesaria limitó el análisis a
los años indicados para cada producto.

l. ALGUNOS PRODUCTOS MEXICANOS EXPORTADOS : ANTECEDENTES.
Las exportaciones de los productos seleccionados han tenido una
evoluci6n histórica muy diferente. La importancia de cada uno de ellos dentro de las exportaciones mexicanas, varía según sea el perí_Q_
do de que se trate. Los casos más notables los constituyen el azúcar
Y el petróleo crudo. El azúcar fue un importante producto de export-ªción durante muchos años, pero últimamente fue necesario importarlo.
El petr6leo crudo dejó de exportarse casi totalmente durante el perí_Q_
do 1968-1973, pero actualmente constituye el principal producto de e~
portaci6n mexicano.
A continuación haremos una breve mención a la evolución que cada
uno de los productos señalados ha tenido dentro de su mercado principal.
a) Algodón en fibra
Fue a partir de 1946 cuando el algodón en fibra cobró gran
·importancia para México al convertirse en el primer producto de e~por.
tación, lugar que conservó hasta 1974.

Aunque en el caso de este producto rigen convenios internacionales que obligan a los países participantes, de ser necesario, a disminuir la producción con el fin de mantener elevados los precios o al m~
nos sin violentas fluctuaciones; las variaciones en el precio mundial
de este producto con frecuencia han sido bastante importantes.
Dado que E.U. A. es un importante productor de algodón en fibra,
nuestro producto se ha venido colocando en otros mercados, de los cua
les Japón ha sido el más importante.
La cantidad exportada de algodón mexicano al Japón disminuyó en
ténninos absolutos durante el período 1963-1972. Pero todavía más i!!). _
portante resulta el que México haya perdido terreno dentro del mercado Japonés, lo que significa que la participación mexicana disminuyó
en dicho período. Así, en 1963 las importaciones que ese país hacía
de México, representaron el 30.84% de las importaciones que realizaba
del resto del mundo. Diez años después, dicha proporción había dismi
nuido al 15.75%. Tal disminución no puede ser atribuida a la inelasticidad de la oferta de exportación mexicana, ya que las exportaciones
a Jap6n no representaron una gran fracción de la producción total y nunca igualaron al total de exportaciones de este producto.

b) Azúcar refinada
El azúcar refinada fue uno de los principales productos que México exportó durante los quince aíios anteriores a 1975. El aumento en
el consumo doméstico y la insuficiencia de la producción tuvieron como
consecuencia que en 1976 cesaran las exportaciones de este producto y
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que f uese necesario
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VoR.. 49, No. 9, p. 33, OctubAe. 7977.

�5.

4.

Dado que los precios internos de este artículo se mantuvieron
constantes durante el Período 1960-1970 y que los precios externos eran muy superiores a los domésticos, la cantidad exportada de azúcar
hacia E.U.A., nuestro principal país comprador, aument6 más que proporcionalmente el aumento de la producción durante el período 19651973.
Las importaciones de azúcar norteamericanas han estado regidas por
una Ley Azucarera, en virtud de la cual se han fijado cuotas a cada país, que no siempre han sido respetadas y que en muchos casos, México no
ha logrado cumplir .
Es a partir de 1960 y como consecuencia de la crisis cubana que Mf
xico se convirtió en un importante abastecedor del mercado norteamerica
no. La cantidad exportada hacia ese mercado, durante el período 19601973, representó entre ~l 17 y el 23 porciento de las importaciones nor
teamericanas hacia el résto del mundo. A pesar de dichas fluctuaciones
y de que la cantidad flsica de azúcar mexicana ~xportada hacia E.U.A. aumentó en un 35%, no se observó ninguna tendencia significativa dentro
de la participación relativa en el mercado.

C) Café en grano ,
La importancia que el café ha tenido como generador de divisas ha
venido aumentando a pa~tir de 1960 hasta la actualidad en que después
de los "aceites crudos de petróleo", ha logrado los mayores ingresos
por exportación.
Frecuentemente las exportaciones de café son reguladas por cuotas,
impuestas por acuerdos o convenios internacionales con el fin de reg!!_
lar el precio del producto y evitar crisis de sobreproducción.
El Convenio Internacional del Café (CIC) , en el cual participan

casi todos los países productores, fue creado en 1958 y fijó -cuotas
por primera vez en 1962. En 1971 el Convenio empezó a debilitarse Y
como consecuencia se formó el grupo Ginebra (Colombia, Costa Rica, El
Salvador, Etiopía, Costa de Marfil, México, Portugal y Uganda) el cual
acordó restringir la oferta a fin de que los precios se elevasen.
Debido a los acuerdos del grupo Ginebra, México se encontró con
importantes excedentes ~e café en 1972 y decidió retirarse de dicho
grupo, c~n el fin de corregir la situación, ya que el CIC no le obligaba a guardar ninguna cuota.
En los años de 1974 y 1975 nuestro pafs participó en la operación
"Puntarenas" que consistió en que un grupo de países comprara café en
el mercado de Nueva York con el objeto de mantener los precios elevados. Actualmente la oferta de café es menor que la demanda Y ~orlo
tanto no están en vigor los acuerdos y conventos ; nternacionales.
Los E.U.A. , constituyen nuestro mercado principal y compraron alrededor del 50% de la producción mexicana entre 1960 Y 1973 Y el 82%
de las exportaciones de este producto. Durante ese período la cantidad
física exportada hacia E.U .A. acusó una tendencia decreciente significativa, lo que podemos interpretar como que nuestra dependencia del mer
cado norteamericano ha venido disminuyendo, en buena parte como result!_·
do de la política de diversificación de nuestras exportaciones de café.
Las importaciones que Norteamérica realiza de México representan del total tan sólo una pequeña fracción que fluctuó entre el 4.5%
y el 7%para los años de 1960 y 1973, sin que se observara una tendencia decreciente significativa durante este período. Tenemos entonces
que el mercado norteamericano es muy importante para México, pero lo
contrario está bastante lejos de ser ciert o.
d) Petróleo crudo

�6.

7.

El petróleo crudo es el artículo que actualmente proporciona al
país mayores ingresos por divisas, sin embargo, esto no ha sido siempre así debido a que la producción se dedicaba en su mayor parte asa
tisfacer la creciente demanda interna. Los recientes descubrimiento;
de campos petrolíferos y la explotación de los mismos ha tenido como
consecuencia que se generen suficientes excedentes exportables de petróleo crudo.
Fue hacia el mercado norteamericano donde se realizaron la casi
a_bsoluta totalidad de las exportaciones. En promedio el petróleo mexicano resultaba para los norteamericanos relativamente más barato que
el importado del resto del mundo (considerando precios cif.), pero la
inelasticidad de la oferta mexicana de este producto actuó como freno
a la compra de mayores cantidades de petróleo durante el período 19611974.
Debido a la inelasticidad de la oferta de exportaciones de dicho
producto, nuestro país perdió participación relativa en el mercado nor
teamericano. De hecho se observó una tendencia decreciente significativa a disminuir la cantidad que E.U.A. importaba de México en relación
al resto del mundo .
~) Zinc en minerales y concentrados
El zinc, principal mineral de exportación mexicana, observó una
tendencia decreciente significativa en la cantidad total exportada d!!_
rante el período de 1960-1975.
También este producto ha sido colocado preferentemente en el mer
cado norteamericano, en el cual ha venido perdiendo terreno en términos relativos y absolutos. Así, en 1968 se exportó hacia dicho país
el 54% de la producción, cifra que disminuyó hasta el 8.35%en 1974
(la producción permaneció prácticamente constante). Por otra parte la

participación relativa del producto mexicano dentro del mercado norte!
mericano pasó de ser el 34% en 1960 al 17% y 9% en los años de 1974
y 1975 respectivamente.
La pérdida del mercado norteamericano no ha sido debida a la inelasticidad de la oferta mexicana pues aunque las exportaciones totales
de este producto disminuyeron, lo hicieron en menor medida que las exportaciones realizadas hacia el mercado norteamericano.

II. LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS RELATIVOS SOBRE LA IMPORTACION DE ALGUNOS PRODUCTOS MEXICANOS.

Con el fin de detenninar la importancia que los precios relati.vos han ejercido sobre las cantidades ftsicas importadas por un país de
diferentes fuentes, se elaboró el siguiente modelo:
Suponiendo una economía de mercado, en la que no existen restri_f
ciones cuantitativas en el comercio exterior y en 1a que los bienes son
canpletamente homogéneos, un pa1s importador se verá influido, en su di
cisi6n de comprar un producto a México o al resto del --mundo, .por los pri
cios relativos cif. de las exportaciones de esas dos diferentes fuentes.
Resulta lógico suponer que un cambio en los precios relativos conducirá
al país importador a comprar mayor cantidad relativa de aquella fuente
que le ofrezca el producto más barato. Tal relaci6n para el país impor.
tador la podemos expresar de la siguiente manera Y:
1)

Cant Importada de Méx _
ln. Cant Importada del RM -

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Precios RM
ln. Precios Méx

Un en6oque 1 , ~ ha. 1,,ldo uUU.za.do pOJt. P.J. Súnon, "PM.ce a.nd
Income Ei.a6:ti.útlu 06 Vema.nd 601t. Sel.eded Tncüa.n ExpoJt:t PMdue,t.t,",
JoUJt.nal 06 Econom-lc stu.d-lu, Vol. 3, No. 2, pp. 85-107.

�9.

8.

donde:
RM = Resto del Mundo
Cant = Cantidad
ln = Logaritmo natural
La ecuación 1) la podemos expresar en fonna abreviada de la si
guiente manera:
2) ln. CANT REL

=

a+b ln. PRECIOS REL

donde
CANT REL = cantidad relativa
PRECIOS REL = precios relativos
Además de la homogeneidad de los bienes, uno de los supuestos
necesarios para que trabaje este modelo es que las ofertas de export-ªciones de México y del resto del mundo deberán ser infinitamente elás
ticas. Esto último es necesario ya que mencionamos que si el prec·io
cif. del producto mexicano bajase relativamente a los precios cif. del
resto del mundo, el país importador comprará mayor cantidad del produ~
to mexicano o viceversa, y esto no sería posible si la oferta de expor
taciones no fuese infinitamente elástica. En este último caso, los cambios en los precios relativos no conducirían a variaciones en las
cantidades relativas, pero no podríamos afinnar que los precios relativos no influyen sobre las cantidades relativas importadas. Fueron
otros factores los que inpidieron observar las relaciones entre ambas
variables .
Otro de los supuestos del
agrupados como resto del mundo,
Este supuesto se hace necesario
bajase el precio de un producto

modelo es que los países exportadores
tienen idénticos precios medios cif.
porque de otro modo podría ocurrir que
mexicano relativamente a los precios -

del resto del mundo, pero no relativamente a los precios medios de un
determinado país. En este caso no se daría el esperado aumento en la
cantidad relativa importada de México, ya que el país importador compraría mayor cantidad al resto del mundo.
Las observaciones de que disponíamos para efectuar las regresi_Q
nes correspondían a datos anuales. Si hubiésemos dispuesto de datos
trimestrales, hubiésemos incluido al ln de la variable precios relativos del periodo anterior (PRECIOS RELANT). Hubiéramos hecho lo mis
mo también si la compra-venta de los productos seleccionados se realizace en su mayor parte en el mismo período del año, de tal manera que
pudiésemos esperar una pérdida relativa del mercado en el próximo año,
si hubiésemos vendido relativamente más caro este año. Como no disponíamos de infonnaci6n acerca de los períodos de mayor venta, decidimos
probar la inclusión de esta última variable en la ecuación 1).
Los
resultados obtenidos fueron satisfactorios únicamente en el caso del al
godón.
A menudo cuando se trabaja con series de tiempo se incluye en la
regresión a la variable TIEMPO, con el objetivo de "curar" el efe~to
que las variables pudiesen tener en el tiempo. Para el caso de la ecua
ción 1) esta última variable no resulta teóricamente tan indispensableya que tenemos pocas bases para suponer que la cantidad relativa y los
precios relativos tendiesen a aumentar o a disminuir confonne pasa el
tiempo. No diríamos lo mismo si nos refiriésemos a la cantidad total
importada ya que ésta, como resultado del crecimiento del ingreso y del
de otras variables más, esperaríamos que aumentara a través del tiempo.
Al añadir a la ecuación 1) la variable TIEMPO y realizar las regresiones, se vió confirmado lo anteriormene dicho, ya que en todos los
casos tuvo como resultado disminuir el coeficiente de determinación aj u1
tado.
Dado que en la realidad, en mayor o menor grado se violan los su-

�11.

10.

puestos del modelo, las funciones que estimamos no son de la variable
independiente, tampoco resultó significativamente diferente de uno. La
inelasticidad de la oferta de exportaciones de azúcar mexicana no logró anular estadísticam.ente la influencia de los precios relativos, en
buena parte debido a que en el período que se tomó, 1965-1973, dicha
inelasticidad no era aún tan importante.

contrario al esperado. En este caso resulta bastante obvio que la razón principal por la cual el modelo no trabajó fue que se estaba violando uno de los supuestos del modelo: el de la oferta infinitamente
elástica.

CONCLUSIONES
Para.el caso del zinc se obtuvo un coeficiente de detenninación
del 69% y la variable independiente fue altamente significativa. El
coeficiente de la variable ln. PRECIOS REL tcxnó un valor de 3.54; V!
lor que resultó significativamente mayor que uno y que podemos interpretar como sigue: si los precios del zinc mexicano aumentan en relación a los del resto del mundo, la cantidad de zinc que E.U.A. compra
de México, disminuirá en fonna más que proporcional al aumento de los
precios relativos.
Pasaremos ahora a examinar los dos productos para los cuales no
se obtuvieron buenos resultados estadísticos e intentaremos dar alguna
exp1icación.
Tenemos en primer lugar el caso del café, en el cual aunque la
variable ln PRECIOS REL resultó significativamente diferente de cero,
el coeficiente de determinación tomó un valor bastante bajo. Dos razones tenemos para explicar estos resultados: una de ellas consiste en
la pequeña ~articipación que México tiene dentro del mercado norteamericano de café, lo que dificulta la obtención de buenos resultados estadísticos. La segunda razón se refiere a las limitaciones e interve.!!_
ciones que sufrió la oferta de exportación de este producto durante el
período estudiado, con el objeto de lograr estabilizar o mejorar los
precios .
• 1
1

A pesar del elevado coeficiente de detenninación obtenido en la
regresión del petróleo, el signo de la variable ln PRECIOS REL resultó

La variable ln PRECIO REL ha tenido influencia sobre la cantidad
relativa importada de algunos productos nexicanos; así quedó demostrado
para el caso del algodón, el azúcar y el zinc. No fue posible probar
lo anterior para los casos deJ café y el petróleo crudo, debido a la
pequeña participación que tienen estos bienes dentro del mercado norte!
mericano y a que uno de los supuestos del modelo, el de oferta infinita
mente elástica, se estaba violando.
Tanto el algodón como el zinc sufrieron, durante los períodos estu
diados, la pérdida relativa de sus respectivos mercados principales, de
bido en buena medida a variaciones en los precios relativos.
Lo anterior nos lleva a la conclusión de que un aumento en los cos
tos internos, provocado tal vez por la inflación, puede conducir a la
pérdida relativa de algunos importantes mercados extranjeros, en la mf
dida en que el aumento en los costos internos se traduzca en relativame.!!_
te mayores precios de exportación.
Por otra parte, si se desea ganar participación en algunos mercados importantes y poseemos suficientes excedente.s exportables, un aume.!!_
to de los precios de los productos mexicanos, en menor proporción que
los precios de los similares productos comerciados por el resto del mun
do, sería una política adecuada a seguir.

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CUADRO 2
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CUADRO 3
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL AZUCAR

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Fuente: Naciones Unidas, Co1T1110dity Trade Statistics, New York,(varios años) .

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1971
1972
1973

IMPORTACIONES JAPONESAS
DE ALGOOON MEXICANO
Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) (Miles U.S. dlls.)

Q)

E. U. A., IMPORTACIONES
TOTALES DE AZUCAR
Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) {Miles U.S. dlls.)

19-65
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972

5
5
6
6
6
6
6
6

034
536
153
509
278
829
962
994

000
000
000
000
000
000
000
000

1973

7 435 000

475
541
639
692
685
781
817
902

054
101
572
309
594
791
282
824

1 034 688

E. U.. A., IMPORTACIONES
DE AZUCAR MEXICANA
Valor Ci f.
Cantidad
{Toneladas) (Miles U.S. dlls .)
953
971
1 165
1 066
1 189
1 008
1 092
1 212

142
841
000
000
000
000
000
000

1 207 000

79
61
66
80
91
99
99
120

151
162
390
546
546
545
972
233

144 093

1

i

1

�CUADRO 5
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL PETROLEO

CUADRO 4
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL CAFE

AÑOS

1961
1962
1963*
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973

AÑOS

E. U. A. , IMPORTACIONES
E. U. A., IMPORTACIONES
TOTALES DE CAFE
DE DAFE MEXICANO
Cantidad
Va l or Ci f .
Cantidad
Valor Cif .
(Toneladas)
(Miles U.S. dlls.) (Toneladas) (Miles U.S. dlls.)
1 349 000 ..
1 475 000
1 424 000
1 373 000
1 282 000
1 331 000
1 293 000
1 538 000
1 235 000
1 206 000
1 325 000
1 286 000
1 358 000

* Valo.11.u u.túna.do6

paM

969
994
1 097
1 200
1 064
1 079
994
1 165
938
1 212
1 228
1 278
1 693

411
383
361
340
036
959
440
644
081
559
814
003
042

el año de. 1963 .

78
84
59
89
69
63
60
78
68
63
75
70
103

476
427
708
173
396
055
779
925
956
151
752
823
481

64
66
52
86
65
58
58
65
55
67
68
68
128

982
622
567
649
340
157
081
289
044
699
784
091
258

1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974

1

:1

. ll
11:

67
73
76
79
84
84
70
80
86
84
102
135
190
200

961
236
226
215
339
659
884
303
802
422
434
301
658
369

·- ·--

·- - -- - --·--·-

U. A., IMPORTACIONES
DE PETROLEO MEXI:,ANO
- - -----Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) (Mi les U.S .dlls.)
E.

1 289
1 682
1 682
1 682
3 393
3 354
3 098
2 929 ..
3 148
2 951
1 366
1 076
984
333

1 005 541
1 070 377
1 109 223
1 148 069
1 212 210
1 229 002
1 167 391
1 308 443
1 445 068
1 449 156
1 878 609
2 606 967
4 592 852
16 479 280

16 556
20 870
20 545
20 220
40 665
42 872
44 097
40 794
43 762
41 765
19 012
15 345
17 295
14 694

Fuente: Ibídem.
CUADRO 6
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL ZINC

1

AÑOS

Fuente: Ibi dem.

1¡

U. A., IMPORTAC IONES
TOTALES DE PETROLEO
Valor Cif.
Canti dad
(Toneladas) (Mi les U.S. dll s.)
E.

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974

E. U. A. , IMPORTACIONES
TOTALES DE ZINC
Cantidad
Valor Cif.
(Toneladas) (Miles U.S. dlls.)
388
472
484
495
546
476
310
231
181
223

Fuente: Ibídem .

311
933
519
669
234
960
805
211
899
232

58
70
74
76
84
76
47
34
31
76

420
093
008
110
560
512
626
467
900
327

U. A. , IMPORTACIONES
DE ZINC MEXICANO
Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) (Miles U.S. dl l s.)
E.

106 462
104 034
108 077
129 103
130 405
116 980
81 505
51 995
31 260
21 938

12 926
13 345
13 839
16 352
17 002
16 921
11 099
7 106
5 116
7 509

�APUNTES SOBRE ALGUNAS CARACTERISTICAS DEL
CAMBIO TECNOLOGICO EN MEXICO*
Vav,ld MaJLti'.nez Sell.na
"Uno de f.0-6 Mpec..toJ.i mM dew-lvoJ.i en ef. mwido c.on
.:tempoJttfneo u f.a enoJtme d-l6ell.enc.-la que eili.:te en-=.tlte pa,U u en ef. c.on.tltof. de f.a .:tec.nof.og1.a.. La /úJ.,
.:totr.,la, mund-laf. pod!úa. J.iell. uc.11.fta. en .:toJtno de R.tii
c.onJ.ieeuenc.-la.6 mlLltaltu, po-U;Uc.M, demogll.án,lc.M
y Múaf.U de u.:ta.6 d-l6ell.enc.-la.6".
Nathan Ro~enbell.g**

C O NT E N I DO :
l. Introducción.
2. Avance tecnológico en el sector manufacturero de México.
3. La Universidad, la Industria, y el Gobierno en el desarrollo
tecnológico.

l. Introducción

Cambio tecnológico se define aquí como la aplicación de la ciencia con el fin de obtener nuevos procesos productivos que reducen co~
tos e incrementan la productividad o con el propósito de obtener nuevos productos.
En los países desarrollados, la ciencia

y

la tecnología son obj~

* Ef. p1tuen.:te enJ.iayo ún.:teliza y J.i-lmpUn,Lc.a palt.:te. def. c.on.:ten-ldo de un .titaba jo p!tU e.n.:tado , en f.a Un-lv eM-ldad de. W,LJ., e.o nJ.i-ln (Mad-lJ.i on) d~
Jtan.:te ef. veJtano de 1974, polt ef. Voc..:to!L Va.v-ld Mal!.tlnez Sell.na qu-le.n
u ac..:tuaf.men.:te P!Lo6uo!L de. f.a M-lgna.:tuM "Come.!Luo In.:tell.nauonaf."
e.n f.a Fac.uf..:tad de. Ec.onom1.a., U.A.N.L.
** The. Ec.o_:1om-lc.J.i !1_!!.c.hnof.og-lc.af. Change, 1971.

�18

tivos importantes de la política nacional, lo cual se revela por la magnitud de los recursos dedicados a actividades de innovación. Esta
política ha contribuido a crear y fortalecer ventajas tecnológicas en
los mercados internacionales, y a propiciar el crecimiento económico.

CAMBIO TECNOLOGICO COMO PROCESO

Investigación científica básica

Se señala de hecho, que las presiones hacia la obtención de ava~
ces técnicos serán importantes en la medida en que el crecimiento ec~
nómico y la ·competencia internacional sean objetivos relevantes de p~
lítica económica.
La concurrencia de tres factores es necesaria en el logro de la
innovación: capacidad científica y tecnológica, demanda actual o potencial en el mercado, y un agente transformador de dicha capacidad en satisfactores de demanda. En los países en que rige alguna forma
de economía de mercado, este agente es la empresa.
El proceso de cambio tecnológico es muy complejo. Tomado en su
totalidad incluye actividades que van desde la investigación pura ha!
ta la comercialización de productos. Además, este proceso rara vez sigue una secuencia ordenada, por lo que cualquier marco de análisis
resulta imperfecto. No obstante, con el propósito de ordenar los co~
ceptos es conveniente considerar el esquema siguiente:

111

Invención básica
Invenciones secundarias
Innovación
de procesos
productivos

de productos

de procesos
administrativos

Difusión nacional y
transferencia internacional
de tecnología
Impacto nacional
e internacional

Como se puede apreciar en el diagrama anterior, el espectro de actividades tecnológicas -ordenadas aproximadamente conforme al grado
en que afectan al sistema económico- incluye: esfuerzos sistemáticos
con propósitos de descubrir nuevos conocimientos (investigación científica); combinaciones de conocimientos existentes para la creación de nuevos productos o procesos (invenciones y patentes); aplicación y
explotación comercial de invenciones y patentes (innovación); y final
mente difusión nacional e internacional de nuevas tecnologías Y productos que mejoran la productividad y amplían los mercados.

�21

20

Existen evidencias que atestiguan gian disimiltu~ entre países o
grupos de paises tanto en lo que respecta a la amplitud del proceso
de cambio tecnológico como en cuanto a la ~agnitud de su impacto. En
general se puede afirmar que en los países industrializados se desarrollan todas las actividades comprendidas en el proceso, mientras
que en los países menos desarrollados solamente tienen lugar las acti
vidades colocadas en la parte inferior del diagrama: difusión y tran~
ferencia. Los datos siguientes, correspondientes a la década de los
años sesenta, corroboran las anteriores afirmaciones.

ACTIVIDAD TECNOLOGICA:
COMPARACIONES ENTRE GRUPOS DE PAISES
(Porcentajes)

Participación en
los gastos mundia
les de investiga
ción y desarrollo
Países desarrollados
Países en desarrollo

ACTIVIDAD TECNOLOGICA:
COMPARACIONES ENTRE CUATRO PAISES

Gastos en investigación y desa
rrollo en ::
relación al
PI B•

Estados Unidos
Reino Unido
Alemania Occidental

MEXIC0

6.04
3.3

2.5
0.34

98
2

Proporción del ere
cimiento económico
atribuible al cam
bio tecnológico
55
9

Fuente: Keith Griffin "La trasminsión internacional de la desigualdad", Comercio Exterior (Agosto, 1975) . Naciones Unidas,
Science and technology for development, (New York, 1970).

Patentes o
torgadas a
extra nj eros COITIO fracción
del total'

Producción
de bienes
de capital
en relaci6n
al producto
industria1•

15.7
47.0
37 .1
90.0

17.0
19.0
17.0

26.0
11.0

4.8

0.6

Investiga do res
por cada
mil habi
tan tes-

11.0

'Porcentajes
Fuente: C. Vaitsos "Patents revisited: their function in developing
countries", Journal of development studies, (Octubre, 1972).

SINTESIS:
• El control de la tecnología es trascendental en el mundo contemporáneo.
• Los países en desarrollo .
- Participan escasamente en actividades de investigación y desarrQ_
llo.
- La mayor parte de las invenciones que utilizan son patentadas
por extranjeros.
- Producen relativamente pocos bienes de capital.
- Su cambio tecnológico es dependiente y menos importante que en
las naciones desarrolladas.

�23

22
p imputable a una mayor eficiencia de los factores productivos ya

2. Avance tecnológico en el sector manufacturero de México
Una de las formas comunmente utilizadas para calcular el avance
tecno1ógico consiste en observar los desplazamientos de la función de
producción agregada a través del tiempo.

existentes, es decir, al cambio tecnológico que desplaza 1a función
de producción.
En la gráfica siguiente se aprecia el desplazamiento de la función de producción del sector manufacturero de México durante un lapso de dieciocho años.

ILUSTRACION DEL CAMBIO TECNOLOGICO
EN LA FUNCION DE PRODUCCION
INDICE DE CAMBIO TECNOLOGICO, MEXICO 1951-67.
140

F

Capital por trabajador

90

Si de 1950 a 1960 se obtuvo un incremento Y en el producto por trabajador éste puede dividirse en dos partes: la porción Katribuible a incremento I en la inversión neta por trabajador; y el segmento

1955

Fuente: R. Quintanilla y M.R. Zermeño "Cálculo del cambio tecnológico
en el sector manufacturero de México". (Mimeo). En el cálculo
se utilizó el método de R. Solow. Con el fin de conservar la
consistencia interna de la información estadística, el cómputo se realizó para el período 1961-67 únicamente.

�24

25

..

La aceleración en el cambio tecnológico ·a parti.1" de 1960 coincidió, entre otras cosas, con el abatimiento en las .tasas de inflación
y con un crecimiento acelerado de la importación de bienes de capital
y de la inversión extranjera directa.

3423 Laminación y estiraje de aluminio.

3512 Fabricaci6n de utencilios agrícoln

,1,
11 11 1 11 11 1 1 11 1
1111t ' 1111i11 1 111 1 1 ! 1 1 1 1 1 1 1 1

:;

Los bienes de capital son de fundamental :(mpo"r~ancia en el cambio tecnológico. Gran parte de los avances técnicos se encuentran i.!!.
corporados en e11 os. De es ta manera, una i ndus tri.a puede ser re presentada, esquemáticamente, por el espectro de costos de las plantas que la integran. Las plantas más modernas tienen .~ostos menores, mayor intensidad de capital y mejores aprovechamie~tós. de escala. Los
siguientes ejemplos fueron tomados del Censo -industr.ial de 1970.

ESTRUCTURA DE COSTOS DE CUATRO 'I_NDUSTR.IAS

1'1'1'1' 1,1,1,1' 1111,1 '1' 1'1'1'1'1' 1'

·¡:

l!

·¡;

:,
~

l3

:;

(.)

E

Costos de mano de obra

l;·.:',: J Costos complementarios

~ Costos de insumos
3194 Febrlcaci6n de tintn

3162 Perfumes, cosméticos

Fuente: Elaborado con datos del Censo Industrial, 1970.

Al observar la evolución de los costos unitarios, precios y productividad en el sector manufacturero de México de 1960 a 1970 -un p~
ríodo no inflacionario- se manifiestan las siguientes relaciones fundc1menta les.
a) Las industrias con mayor di namismo en la producción mostraron
los mayores incrementos en productivid~d y los menores incrementos en
precios.
Producción

Producci6n

�26

VOLUMEN DE PRODUCCION, PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS
1

s
-~ 200

b) A las industrias con elevados incrementos en product ividad co
rrespondieron los menores incrementos en costos de mano de obra y los
más altos aumentos de salarios.

6

600
e:
-o

c.

.g

·g

~

1l

:,

]

a

.g

..

SALARIOS, PRODUCTIVIDAD YCOSTO DE MANO DE OBRA

400

e:

! 200

:,

o&gt;

..
.. 200

't)

l. Alirnenf:os

2.
3.
4.
5.
6.
7.

•

E

200
400
600
Indice de volumen de producci6n

~
e:

Textiles
Madera, papel, editorial
Productos químicos
Minerales no metálicos
Metales básicos
Productos metálicos

1. 3
5• •

e

,2

S 100

2

200

.s
3,

.

2

5

..~s

3

·¡;
7

4

e,

1

't)

'4

f; 100
'o

e

~

.!:

•

.I!

200
400
Indice de productividad

VOLUMEN DE PRODUCCION, PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS
(Comprobación estadística)

...
.

1
100
200
Indice de productividad

300

100
200
Indice de productividad

l. Alimentos
2. Texti 1es
3. Madera, papel, editorial
4. Productos qufmicos

5. Mineral es no metálicos
6. Metales básicos
7. Productos metálicos

SALARIOS, PRODUCTIVIDAD YCOSTOS DE MANO DE OBRA

800

400
600
Indice de volumen de producci6n (xi

~

8

NOTA: Lo6 pun.tiM colVr.Upondie.ntu a. ca.do. bui~W,a. .ln.dicnn 6u po6.lcú5n
6,i.nal en 19 70, ha.b.wido pa!Lti.do todo1. de. la.6 coo.l[(Íe.no.do.6 I100,
1001 en 1960.

200

~
@

(Comprobación ~stadística)

,á 600

·e
~c.
800

~200

.g

..
..

.,

~

..

't)

e: 400

't)

E

y= 168-0.09(x); r = -n 5.'l

-~
] 100

:,

o
&gt;
"'

't)

NOTA: Con el ob je.to de. a.ume.n.tivi. ei.
númVto de. ob&lt;1Vtva.cw11u, la.6
7 a.ctlv.lda.du ma.nu6a.ctwuurilh
de. .e.a. glU16,lca. a.nte.Jl.la11. 6011 dua.g11.e.ga.da.&lt;1 a. 18 .lnciul,W,a.6 •

&lt;

~ 200
e:

100
200
1ndice de productividad (x)
y= 217 -0.56(x); r = -0.8:C
200
400
Indice de productividad (x)
y= - 19.2 +2.34(x). r = -'-0.75

100
200
Indice de productividad (xi
y= 131 +0.35(x) ; r = +0.60

300

�28

c) Asimismo, crecimientos intensos en productividad ·se asocian con abatimientos en costos de insumos. Es decir, las ganancias en producti vi da·d de 1as i ndus tri as más dinámicas se tradujeron en ahorros de insumos y reducciones en precios.

PRODUCTIVIDAD Y COSTO DE INSUMOS
{Comparación estadística )

PRODUCTIVIDAD Y COSTO DE INSUMOS

~

200

.!
.g

s
s

.g" 100

-~
~

100
200
Indice de productividad (x)
y= 166 -0.35(x); r = -0.63
100
200
Indice de productividad

PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS
(Comprobación estadística)

PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS

200

300·

,2

·Ia.

.g

.2

j 100

~
.g

200

0.

-~
'O

!:: 100

l. Alimentos

2.
3.
4.
5.
6.
7.

Textiles
Madera, papel, editorial
Productos químicos
Minerales no metálicos
Metales básicos
Productos metálicos

100
200
Indice de. productividad

100
200
Indice de productividad
r= -0.88

�31
30

d) En México, el impacto del cambio tecnológico se recibe en las
mismas industrias en que éste ocurre en los países industrializados.

e) Y se transfiere sobre todo a través de la inversión directa
extranjera y de la importación de bienes decapita~.

PARTICIPACION EXTRANJERA, COSTOS Y PRECIOS
PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS, COMPARACIONES ENTRE ESTADOS UNIDOS Y MEXICO
200

g 200

·;¡
..,
::¡;

100
200
Indice de productividad, Estados Unidos
y= -326.3 + 3.0l(x); r = + 0.71

100

100

100

,. -0.81

Indice dt la peniclpect6n e&gt;&lt;tranjera en la producci6n
. r=-0.73

200

Indice de precios. Estados Unidos
y= -23.3 + 1.19(x); r = + 0.9'./

l. Alimentos

2.
3.
4.
5.
6.
7.

Textiles
Madera, papel, editorial
Productos químicos
Minerales no metálicos
Minerales básicos
Productos metálicos

NOTA: El 1.ncüce. de. pa!Ltlupa.u6n
e.Wt.a.njeJta. u obtuvo pond~
Ji.ando tanto la .únpoJt.ta.nua.
e.orno el Clte.c-i.m.le.nto de. l.a.J.,
emp11.e.Mh e.Wt.a.nj eJta.h e.n e.a
da 6e.ctoJt..

200

100
r=-0.84

200

�33

32

f) El cambio tecnológico y las economías de escala que lo acomp~
ñan se encuentran particularmente presentes en la industria química.
Los grupos sobresalientes en la industria química son fibras sin
téticas y plásticas, y fertilizantes e insecticidas.
PRODUCTIVIDAD, COSTOS Y PRECIOS EN DOS INDUSTRIAS QUIMICAS
··
(Porcentajes)
Aumentos en
produc
ci ón

Aumentos en
Productividad

Reducciones
en costos
de mano de
obra

Reduccio
nes en
costos de
insumos

Reduccio
nes en
precios

3. La Universidad, la E~presa y el Gobierno
en el desarrolla tecnológico
La fortaleza tecnológica nacional se encuentra íntimamente ligada
a la capacidad científica nacional. Países que destacan en el campo de
las ciencias básicas están igualmente capacitados en su aplicación prá.f_
tica . La gráfica siguiente sugiere una alta correlación internacional entre el desempeño en innovación tecnológica y la fortaleza en ciencias
básicas, medido el primero mediante un índice compuesto de seis variables relacionadas con innovación, y la segunda por el lugar ocupado por
cada país de acuerdo al número de premios Nobel en ciencias.*
CIENCIA Y TECNOLOGIA EN ONCE PAISES
Lugar según e1 n6mero de premios Nobel en ciencias
1·

Fibras sintéti
cas y p1ás ticos

852

326

42

59

38

Fertiliiantes
e insecticidas

788

162

25

42

34

2
EU

3

4

Reino,Unido

5

6

7

8

9

10

11

.Alemania

Holanda
Suecia
Fra!J&lt;:ia

SINTESIS:

Italia

• El avance tecnológico en México se aceleró a partir de 1960.
, Dicho proceso impactó en fonna diversa a las industrias del sector
manufacturero.
• Entre las industrias tecnológicamente más dinámicas se encuentran:
productos met~licos, metales Qásicos y productos químicos.
• Nuestro proceso de cambio. tecno1ógi co es fundamenta 1mente importado.

Canad6
Japón

11

r=+0.92

*LM .6e.l6 v&lt;Vúa.b.tu u:tiUza.dtv., en el c.ái.c.u.to del í.ncüc.e de duempeño tec.no.t6g,lc.o Mn: a).toc.aUza.u6n de 110 ,lnnova.uonu .6obJt.ua.Uentu;b)
-i.ngJt.U0-6 poJt. pa.:tentu, Uc.enc.,úu y "Know-how"; c.) oJugen de i.a.J.i tec.no.f.ogí.M .únpolLta.cúv., pOJt. Jap6n; d) númuo de pa.,tentu ex.poJr..ta.da-6; e) expOI!.
.taclanu de indLL6.tlUa.6 ,lnteMivM en ,lnvuliga.u6n y dua.Jt.Jt.oUo; 6) =-ex.polLta.uonu de pJt.oduc.A:o-6 inteMiv0-6 en ,lnvuliga.u6n y duaMoUo.
Véa..6e: OCVE, The c.oncülion-6 nOJt .6uc.c.e~.6 in tec.hno.tog,lc.a.l innovalion.
PM,l,6 • 19 71 .

�34

La explicación de tal fenómeno puede buscarse en la evolución .
histórica de la~ relaciones entre la ciencia y la tecnología. En un
gran número de sectores industriales la ciencia y la tecnología han .
estrechado sus vínculos en el transcurso de los últimos doscientos .
años debido a la competencia internacional militar y económica, por.
lo que en la actualidad bien puede afirmarse que la ciencia y la tecnología son ínter-dependientes.
Vínculos entre la ciencia y la tecnología implican vínculos entre la universidad y la empresa. Existen fuerzas pol íticas y económi
casque operan a favor o en contra del fortalecimiento de las relacio
nes entre la universidad y la empresa. De la preponderancia de esta;
fuerzas depende en gran parte el avance técnico de un país.
En Inglaterra, por ejemplo, constituye motivo de preocupación la
actitud de distanciamiento que priva en los medios científicos con .
respecto a la i ndustria, lo cua l se considera un obstáculo importante
a su progreso técnico: mientras que en Estados Unidos el 25% de los doctores (Ph. D) en ciencias e ingeniería trabajan en la industria, en Inglaterra sólo lo hacen un 10%.
Asimismo, la existencia de la al ta correlación antes señalada en
tre el número de Premios Nóbel y el desarrol lo tecnológico nacional:
puede expl icarse por el grado de acercamiento de los científicos a la
industria. Como ilustración, se sabe que desde 1943 Suiza ha recibido aproximadamente el mismo número de Premios Nobel que Francia. El
desempeño tecnológico del primer país, sin embargo, ha sido superior,
lo cual coincide con el hecho de que los Premios Nobel suizos efectut
ron sus investi gaciones en l a industria o para l á industria con mayor
frecuencia e intensidad que los franceses. Y es que el conocimiento
Y los requerimientos tecnológicos se transfi eren entre la universidad
Y la empresa predominantemente a través de contactos personales. - -

35

Según algunos estudios, la interacción personal de científicos y técnicos ha sido necesaria en el 80% de los casos de innovación.*
En cuanto al gobierno, las razones que lo inducen a mantener un
interés especial en el avance técnico tienen que ver con la competencia internacional, el crecimiento económico y el empleo . Aunque este
interés es le9ítimo, debe recordarse que en la actualidad los princj_
pales agentes en la creación, transferencia y aplicación de los conocimientos científicos y tecnológicos son las empresas i ndustriales y
las instituciones de educación superior.
Sin embargo, los gobiernos pueden tener una influencia consider-ªble en el proceso de innovación mediante la formulación de objetivos
nacionales de educación y especialización industrial. La escasez de
recursos humanos y financieros disponibles para actividades científicas y tecnológicas, y los requerimientos crecientes de escala para su
utilización eficiente imponen algún grado de especialización en el
contexto mundial. Concierne al gobierno, en forma importante, la d~
finición de prioridades en el sistema nacional científico y tecnológico.
·De hecho la tendencia hacia la especialización se refleja frecuentemente en reportes gubernamentales: "El tamaño de Francia y sus
recursos imponen límites al número y escala de operaciones tecnológicas que pueden ser emprendidas. . • En general, la eficiencia indu!_
trial no puede ser obtenida en la totalidad de un sector industria·l .
Un elemento esencial de la estrategia industrial consistiría, por lo
tanto, en escoger dentro de cada sector, las áreas· donde la industria

* Véa.6e: OCVE, op.

w..

�36

francesa ti ene mayores oportunidades de ser competitiva."*
"Una de
las lecciones más importantes que se pueden extraer del análisis del
mercado internacional de bienes de capital es la que se refiere a las
opciones de especidlización que parecen haberse adoptado a nivel empresarial o gubernamental en los países de menor tamaño, precisamente
para compensar las limitaciones del mercado interno y alcanzar niveles de competitividad tecnológica y económica compatibles con los requerimientos del mercado internacional. "**
Puede concluirse entonces que aunque dentro de nuestro sistema.
económico actual no es factible que las necesidades de innovación
sean definidas en detalle por el gobierno, le corresponden, no obstan
te, la adopción de amplias medidas orientadoras de investigación,
formación de recursos humanos altamente capacitados para la asimila-ción, adaptación y creación tecnológicas, y la implementación de poli
ticas económicas conducentes a la especialización internacional más~
adecuada.

1;

LA CRISIS ENERGETICA INTERNACIONAL Y LA REESTRUCTURACION
DEL COMERCIO MUNDIAL

IUc.hcvtd A. La.Ba!Lge *

Este artículo constituye la última de una serie de conferencias
sobre los efectos de la crisis energética internacional, presentadas
en Monterrey N.L., México, durante los meses de mayo y junio de 1978,
bajo los auspicios de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
En este trabajo se desarrolla un conjunto de tres modelos clási
cos, que intentan predecir los efectos de la escasez de energéticos sobre las ventajas comparativas de los tres principales bloques comer.
ciales, así como las corrientes comerciales entre ellos.

El Análisis de Meade
Un buen punto de partida es la revisión de la unión de la teoría clásica del comercio y de la producción desarrollada en el trabajo de Meade Y. Según se indica en la Gráfica 1, Meade combina las
funciones de posiblidades de producción de los países que intervienen
en el comercio con el empleo, ya previamente generalizado, de sus fu.!l
ciones de oferta. Este procedimiento hace posible desarrollar un --

* P1¡_091¡_u ScJ.en:tló,lque, e.neM - a.b,u,t,

1969.

**Nauon&lt;M.
. ~°F,&lt;.1111ncA..V1a,
·
·
Mé.tic.fl : una e.t,.t'la;t('g.i.a pMa. dua.MoUM .e.a .{'.ndu,.\ t!Úa de b-i.enu de cñap;;;'.Un:ña,e,v,-T/9ZT'7"R7r=-_..:..:.::.:..:..,2..::::...J:..:::=~~~~:".'..':...~~

* El a.u.tM u p1¡_06UM. de. Economía. tJ F.úia.nza..6 e.n .e.a. Un-i.veJ!..6-lda.d de
Nueva. O/¡,.f.e.a.M y P1¡_06UM- Invu.:Uga.dM Vloüa.nte. e.n .ta Fa.c.uLta.d de.
Economía. de. .e.a. Urúvwlda.d Aut6noma de. Nue.vo Le.6n. El a.u,t:01¡_ due.a.
e.xp1¡_ua1t 1.&gt;u 1.&gt;lnc.e_1¡_0 agMdec.lmle.nto a..e. Cen;t/¡_o de Tnvutiga.c.lonu Ec.on6mlc.a..6 de .e.a. 1.&gt;egunda. ,é,M:ti.;tuc.l6n, pM .6U c.o.f.a.boMc.l6n upec.la..f.
en .e.a. p1¡_epa1ta.c.l6n de. u.te utudlo .
y Ve_1¡_ e.e o!Úg.úia..f., upec.laimente lo.6 c.a.p.Uuf.o.6 1-3 ~ la..6 glt.án,lc.a..6 1-8, a .f.o.6 .te.xto.6 cJ.!6lc.o.6 de. lund.e.e.be_1¡_gv., Apé.nd,&lt;.c.e. C, o Va.ne.k,
pp. 231-236.

�39

38

análisis de equilibrio en un espacio bi-dimensional entre posibilidades de producción y resultados de comercio internacional.

A

/

B

Gráfica l.- EL MODELO DE MEADE

la exposición más utilizada del modelo en dos dimensiones supone
dos países, A y B, que se especializan, respectivamente, en la produf
ción y exportación de los productos XA y x . En el cuadrante noreste,
8
las funciones de oferta de estos países señalan los puntos sobre los
cuales diversas líneas de precios que parten del origen son tangentes
a superficies de indiferencia progresivamente superiores en sus respef

tivas funciones de preferencia, Los sistemas de preferencia iniciales
se mantienen constantes y por lo tanto se mantienen también las funciQ
nes de posibilidades de producci6n . Cada cur.va de oferta muestra la
cantidad del producto doméstico que cada país desea ·comerciar a cambio
de una cantidad específica del producto del otro país, según varían
los precios . Se llega a un acuerdo de libre comercio al cruzarse las
curvas de oferta, formándose así los precios internacionales .
A este análisis agrega Meade las funciones de posibilidades de producción para los países. Para el País A la superficie de transfor.
maci6n de la función está ubicada hacia abajo y se extiende ha~ta el
cuadrante noroeste, el cual representa el consumo interno para el país
A. Para el País B, la superficie de transformación está orientada h!
cia el sur y se extiende hacia el cuadrante suroest~, que representa
el consumo interno para el País B. Los s1stemas de preferencias _{que
no se muestran en la Gráfica 1) para cada país tienen que desplazarse,
respectivamente, en sus propios cuadrantes de ·consumo para que sean
plenamente consistentes con los sistemas que generan las curvas de cfer:. .
ta en el cuadrante de comercio. Los orígenes de cada función de posib.!_
lidades de producción pueden deslizarse a·10 largo de sus respectivas
superficies de oferta entre el origen, donde no existe comercio, en O
y el equilibrio de libre comercio en O'.
En el segundo caso, el equ.!_
librio de comercio a nivel internacional implica un equilibrio interno
concomitante para todos los países participantes, por lo que los refl~
jos internos del precio mundial son tangentes tanto a las superficies
de transformación como a 1os niveles de indiferencia más altos factibles de obtener en los sistemas domésticos de preferencia.
En el ejemplo de equilibrio inicial de la Gráfica 1, el País A
fabrica a1 a2 del producto XA, consumiendo Oa1 internamente y exporta!!_
do Oa2 al País B. Este, a su vez, fabrica b¡ b2 del producto Xs, consumiendo Ob¡ internamente y exportando Ob2 al País A.
Nótese que el
País A tiene un consumo total del producto Xs de Ob3 debido a que ese

�40

41

país también prod uce una cantidad interna b2 b3 de tal producto a pesar de la desventaja comparativa. Igualmente, el Pafs B tiene un con
sumo total del producto XA de Oa3 debido a una cantidad de producción
interna de a2 a3 .
En el caso clásico de la Gráfica 1, ambas curvas de oferta son
elásticas a los precios. En cada lado del mercado, al cambiar el pr!
cio del producto de importación (en términos del otro producto), el
pago total en exportaciones del otro producto se mueve en dirección
opuesta. Por lo tanto, ninguna curva se dobla sobre sí misma.

I
/

/
/
/

La gráfica 2 cambia el supuesto de elasticidad universal especificando la función de oferta del País A de manera que se doble hacia atrás Y. Ahora la función A es inelástica en la porción que se dobla hacia atrás.
En este segmento, cualquier cambio en
el precio del producto importado (XB) causa un cambio de los pagos totales en exportaciones (XA) en la misma dirección. Así, la
Gráfica 2 se convierte en una representación al estilo de Meade de
la tesis de Raúl Prebisch (véase el original o un buen resumen con
extensiones tal como el que aparece en Higgins). Si el País
A son los Estados Unidos, especializado (como alguna vez se cr~
yó) en la producción de manufacturas (XA), entonces su demanda por los productos agrícolas y de insumos en materias primas (X8)
de América Latina (País B) tendrían un segmento inelástico.
Por supuesto que la sugerencia de política era de efectuar acuerdos
internacionales para "cartel izar" la exportación de tales prQ_
duetos (v.gr. azúcar y café) de América Latina para aumentar el precio de venta a los Estados Unidos por lo menos a lo
largo del segmento inelástico de la función de oferta A (hasta O")
y tal vez más allá hacia un equilibrio consistente con la teoría del
arancel óptimo.

/
/

I

Gráfica 2.- LA VARIANTE DE LA TESIS PREBISCH

.2J N6te1.ie. que. el. mu..mo Meade. c.onJ.,-lde.M uta po.ti-lb.tli.da.d:
Ve~ pp.

72 - 76 y GJui6ic.a.-6

32 - 33.

�42

43

de tierra utilizable para propósitos agrícolas. Los otros (como Europa Occidental y el Japón) han desarrollado una creciente especialización en -y dependencia de- la producción de maquinaria y equipo de al
ta tecnología.

Dada esta orientación, podemos proceder a una clasificación general de los más importantes países participantes en el comercio mundial. Un prototipo dé países comprende los llamados Países Menos De
sarrollados (PMD) del "tercer mundo" con escasez de energéticos , tales
como las naciones de América Central. Con frecuencia pequeños en extensión geográfica, tales países tienden a exhibir una escasez de todos los agentes de la producción, con abundancia relativa únicamente
de mano de obra no calificada. Su especialización clásica continúa
siendo en la agricultura, donde los sectores poco capitalizados prodi
.cen artículos de subsistencia para el mercado interno, como maíz y frijol, en tanto que aquellos sectores con más capital y predios de m!
yor escala pueden exportar productos como frutas y café.

Resulta -claro que estos tres (o cuatro) prototipos difícilmente
sean mut uamente excluyentes o colectivamente exhaustivos, pero existe
el requisito de la abstracción. Aún si exi stieran sólo dos agentes de
la -producción con dos productos, Y existiría un continuo infinito de
prototipos entre los extremos, por ejemplo, de "producción agrícola - trabajo-intensiva" y "producción capital-intensiva de maquinaria". Ad~
más, las mezclas de dotaciones cambian con el tiempo y con el proceso
de des arro 11 o.

Un segundo prototipo de país es el productor de energéti-cos en
base a recursos naturales, como Arabia Saudita, Irán, Indonesia, o Ni
geria, que podemos agrupar y denominar "O.P.E.P . 11 (ya sean realmente
miembros o no). Estos países también pueden tender a presentar escasez absoluta de agentes de producción excepto abundancia relativa (al
igual que en el caso anterior) de trabajo no calificado y dotación -del recurso natural. Su especialización en el comercio se presenta en el petróleo y sus derivados.

México es un caso importante en cuestión. Aún cuando cultural mente se esté más cerca de Guatemala y Honduras, las circunstancias -económicas en México son más paralelas a las de California o Texas. E.§..
te país sencillamente ya no forma parte del prototipo del "tercer mundo". Tampoco se le puede incluir en la "O. P.E. P. " debido a que los -procesos de industrialización, formación de capital y desarrollo del
trabajo calificado se habían iniciado mucho antes y muy independientemente de los recientes descubrimientos petrolíferos. Tomando en cue.!)_
ta la tendencia, el autor más bien situaría a México en "el occidente",
junto con sus hermanos ocupantes del continente norteamericano.

El tercer prototipo de país, las naciones industrializadas ·(como el Canadá, los Estados Unidos, los países de la Europa Occidental
y el Japón) comparten la generalmente supuesta abundancia de bienes de capital, inclusive acumulada en seres humanos (trabajo calificado).
Sin embargo, la crisis de energéticos indica que "Occidente" ahora· se
clasifica en por lo meno~ dos variantes del prototipo, losque cuentan
con dotaciones complementarias relativamente grandes de recursos nati
rales energéticos y los que no cuentan con ellas . Los países de la
primera categoría (como el Canadá y los Estados Unidos) gradualmente
se han desplazado, según lo previó Leontief, hacia una especialización
en alimentos, tal vez debido a que están relativamente bien dotados -

Se procede ahora al desarrollo de los tres modelos de países para la composición del comercio mundial que parecen más apropiados de~
de el embargo árabe de petróleo de 1973. El Modelo I considera relaciones comerciales entre los países de la O.P.E.P. y el occidente, e~
pleando el petróleo y "otros" productos (alimentos y/o maquinaria) como los artículos bajo análisis . El Modelo II introduce los usuarios -

i l Ve maneJta que 6ue6e
1

~e.al. el hupuuto de doh cLúneMionu.

�de insumo petróleo y considera los resultados para la cuestión clásica
de las relaciones entre "el Occidente" desarrollado y los PMD. En esta instancia las especialidades de producción son, de nuevo, una mezcla de alimentos y/o maquinaria comerciada contra productos primarios
especializados como el café y las frutas. El Modelo 111, el análisis
final en este artículo, considera las relaciones comerciales resultantes de la concurrencia de las naciones usuarias del "Occidente", dis-tinguiendo aquellos países que dependen sólo marginalmente de insumos
de petróleo de la O.P.E.P. (a saber, las naciones de América del Norte) de los que integran la categoría de los altamente dependientes (es
decir, Europa Occidental y el Japón). En este caso se supone que se comercian alimentos del primer grupo contra el producto de maquinaria
especializada del segundo. Por supuesto, pueden existir numerosas com_
binaciones diferentes, pero se considera que estas tres son las que gobiernan los flujos principales de comercio y las más importantes - cuestiones de política en el mundo real.

/
/

/

/

Parte A.- Antes del Embargo.

Modelo I.- O.P.E.P. y Occidente

La variante Prebisch de la geometría de Meade (Gráfica 2, que se
dibuja como la Parte A de la Gráfica 3) se revela como trascendente -para la posición internacional de los productores petroleros de la
O.P.E.P. Durante su estancia en el Instituto Politécnico Nacional, mi
colega rumano, Profesor Paul Constantinescu, indicaba que la tesis de
Prebisch de hecho ha sido utilizada por economistas del boque soviéti
co en sus asesorías a los países de la O.P.E.P. Supongamos que identi
ficamos a la O.P.E.P. en la Gráfica 3, como el País B, con productos
de petróleo como su especialidad de exportación, x8. Su contrapartida,
el País A, podrá denominarse simplemente como "Occidente'; siendo su e§_
pecialidad de exportación, XA' alguna mezcla de productos manufacturados y agrícolas.

Parte B.- Después del
Embargo.
Gráfica 3.- O.P.E.P. Y OCCIDENTE

�46

En este caso, el equilibrio inicial en O' (en el segmento inelá!
tico de la función de oferta de A) se habría logrado debido a una co~
siderable elasticidad en la función de oferta inicial s . Esto impli
1
ca que el sistema de preferencias inicial subyacente para los países
árabes estaba sesgado en favor de las importaciones de productos occi
dentales, donde se atribuían utilidades marginales relativamente gra~
des a increme~tos unitarios en el consumo de estos productos. Tales
circunstancias son también consistentes con la queja árabe en el se~
tido de que la compra oligopsonista de x a un precio inicial bajo
8
{00') podía ser negociada por las empresas petroleras occidentales
merced a las limitaciones sobre la competencia, la ausencia de poder
de negociación compensatorio y la voraz demanda árabe de monedas occi
dentales que implicaba su estructura de preferencias.

Excluyendo cJalquier problema de capacidad de producción, una restricción de la función de oferta de la O.P.E.P. hacia s (ver la
2
parte B de la gráfica 3) sugiere un desplazamiento concomitante•
en la subyacente estructura de preferencias de estos países. Las S!
perficies de indiferencia individuales de esta estructura tendría que
haberse movido hacia una pendiente menor a lo largo del eje de XA
(una pérdida de utilidades marginales para los productos occidentales
en relación a la situación inicial) y hacia mayor pendiente a lo•
largo del eje x8 (mayores utilidades marginales para productos del
petróleo y sus reservas domésticas en relación a la situación inicial~
Por supuesto, estos desplazamientos de utilidad son consistentes con
una nueva percepción del petróleo como un arma contra el apoyo para··
los israelíes. Sin embargo, también son consistentes con un inventa·
rio creciente de activos de productos occidentales· resultante de co•
mercio ánterior y desarrollo interno y con una visión de más largo·
plazo en relación a las reservas petrolíferas.

47

Estas dos últimas fuerzas pueden sugerir que la motivación para
~ des~lazamie~to ~n la función de oferta de la O.P.E.P. de s a s
2
1
no sena trans1tor10 . También sugieren que el desplazamiento ocu
rriría debido a poderosas razones económicas de largo plazo desde el
punto de vista de la o·.P.E.P. En consecuencia, se "sabía" (se predi
jo) ya desde diciembre de 1973 que los precios mundiales del petróle~
oo regresarían a sus niveles originales, sin importar la naturaleza _
de los acontei:.imientos políticos en el Medio Oriente. Sin embargo, _
esta observación es del todo consistente con las propuestas ocasionales de Arabia Saudita en relación a moderación en precios, puesto
que puede esperarse que este miembro particular de la O.P.E.P. {que
cuenta con la mayor posición de reservas) experimente sólo el mínimo
de desplazamiento en sus preferencias en contra de los artículos occi
dentales.
-

Nótese que no existe razón a priori para esperar un cambio en
los patrones de preferencia occidentales. Dado el supuesto de que sus estructuras de preferencia permanecen sin alterarse, la función
de oferta A permanece en la misma posición si no se presentan cambios
en la capacidad de producción.

Con respecto a esta última cuestión, ya se había hecho notar
que no existe razón inmediata para cambiar las dimensiones de las po
sibilidades de producción para los países de la O.P.E.P. No hay r;
ducción aparente en 1a capacidad productiva interna a 1o largo d;
ninguno de los dos ejes y el crecimiento es una cuestión de largo pla
za. Para el "Occidente". los cambios en la capacidad de producció;
re~ultan menos claros. Sobre el eje x8 la capacidad petrolífera podria aumentar, disminuir o permanecer constante según el monto de las

�48

reservas probadas y la eiasticidad de las respuestas en espectativas
que provocan los aumentos en los precios para la capacidad de largo
plazo de exploración, perforación y refinación. Para el corto plazo
el supuesto más realista parece ser que la capacidad permanece constante. Sobre el eje XA la capacidad para producir la mezcla de pn
duetos occidentales podría reducirse (si la disminución en la dispo:
nibilidad de petróleo ejerce una limitación seria desde el lado de.
los insumos) o permanecer constante (si no existen efectos impor•
tantes sobre la capacidad). Para propo's,·tos de ana-1 1s1s,
· ·
e1 supu'!
to más conveniente es el último.

Así, la Gráfica 3 nos proporciona un resumen de la situación .
"antes" Y "despues
' " del ·embargo. La función de oferta de 11
O.P.E.P. se desplaza, debido al sistema de preferencias, de B a~
Y el punto de equilibrio se mueve hacia abajo y a la derecha a !rav~
del segmento inelástico a lo largo de una función estable de oferta·
para A de O' a O".
Asimismo, el precio mundial del petróleo.
en términos de productos occidentales aumenta de 00' a 00".

Dado nuestro supuesto de ausencia de cambios básicos en las
funciones de posibilidades de producción, los cambios en la producción
de ambos países resultan claros. Si se permite que los precios ínter
nos reflejen el- cambio en el precio mundial (nótese los esfuerzos exi
tosos para eliminar los controles sobre el precio del petróleo cru~
doméstico en Estados Unidos) la producción doméstica de petróleo e1
"Occidente" debe aumentar. Inversamente, la producción del artículo
en que se especializa el "Occidente" debe disminuir, dado que la maJ
nitud de la distancia a 1 a2 está restringida por el movimiento op!J!!
to a lo largo de la frontera de posibilidades de producción. Debe

49

prestarse la debida atención a este movimiento, puesto que apoya el nuevo punto de vista de que las recesiones de 1974-75 de las naciones
occidentales industrializadas han sido, al menos en parte, el result-ª.
do de reacomodos estructurales en la mezcla de producción y no compl~
tamente (y tal vez ni aún principalmente) resultado de las fuerzas macroeconómicas comunes en las experiencias previas de las recesiones
anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
La producción doméstica de la O.P.E.P. de productos misceláneos
al estilo occidental debe decrecer, puesto que la distancia a2 a3 se
mueve hacia una porción "más delgada" de la función de posibilidades
de producción de B. Contrariamente, la producción de la O.P.E.P. de
su especialidad debe aumentar, dado que la distancia b1 b2 aumenta en
virtud al movimiento opuesto. Sin embargo, estos resultados dependen
del supuesto corriente de utilización de pleno empleo de los agentes
productivos en ambas situaciones, "antes" y "después". De otra forma,
podrían existir movimientos, con diversas magnitudes de desempleo para uno o para ambos "países", entre puntos no especificados localiz-ªdos en algún lugar dentro de las superficies de posibilidades de producción.
En tanto que el sistema de preferencias y la función de posibilidades de producción permanezcan constantes para el "Occidente", los
resultados en términos de bienestar para ese "país" son sin duda neg-ªtivos. Cualquier movimiento hacia dentro a lo largo de una función
de oferta estable, ya sea en la porción inelástica o en la porción -elástica de tal función, implica niveles de indiferencia inferiores.
En nuestro diagrama, el consumo de "Occidente" oa1 de la mezcla doméi
tica tiene que descender, tanto debido al cambio en la pendiente de
la función de transformación doméstica (a 1 se desplaza hacia la derecha al aumentar el precio de x8), como a la inelasticidad de la función de oferta dé A (que desplaza el origen de la función de produf
ción de A también hacia la derecha). Por otra parte, mientras que

�51

50

"O cc1.d en t e" no está seguro de perder cons.umo de petróleo, Ob (el au-

mento en producción . d011Jéstica, es decir ' un mayor b2 b , Pod3_
r, a corn3
pensa r ~-1 desplazamiento hacia abajo en el origen de la función de •.
produce,
.
. on de A si este desp1azam1ento
fuera pequeño, debido a la ex
trema ~nelasticidad de la función de oferta de A), el autor prefier;
no arriesgar un pronóstico.
.• _Par~ 1~ ·0.P.E.P. la situación no es tan clara. Aún en la porc1on 1nelast1ca de la función de oferta de A, no es pos1·b1e asegurar
que el movimiento del equilibrio de 0, a O" proporc1onar1a
.
•
a la _
0.P.E.P. más de ambos productos "despues" que "antes" Es el
Ob
t
•
aro que
1 aumen
p~ro Oa3 es ambiguo (y claramente negativo si entramos al
elast1co de la función de oferta de A) · Lo que es mas
• .1mpor
tsegmento
t
an e, e_1 mapa de preferencias se ha desplazado, invalidando cualqui;r
com~a~ac1ón entre las mezclas de const.ano, en vista de la falta de conoc1m1ento
pleno y cardinal·1zac1on
·• de 1as respectivas configuraciones
. .
de ,n~1ferencia. Aún si fuera cierto que los países de la O.P.E.P.
obtuvieran más de ambos productos que antes Y rechazaran la opción de
descontar (a través de desempleo, transferencias o algún otro mecanis
mo) ~os niveles originales de consumo, no sería seguro que el nivelcard1nal _de satisfacción obtenido en la nueva situación fuese mayor.
que el nivel cardinal obtenido en la anterior.

ª:

An~es de proceder más delante, se impone una nota metodológica.
Dos de m1s colegas (Profesores Rodney Falvey Y John Rutledge) han ~uesto en cuestión el Modelo I en base a que sus ejes yuxtaponen un
insumo (productos del petróleo) con su producto final (la mezcla occi
den~al de productos). E1 análisis de los efectos de los bienes inte;
m~d~os sobre el comercio internacional es más o menos reciente y aúnlim,tado. El trabajo existente comienza en 1950 con el estudio de ..
G~r~gescu-Rogen de las implicaciones de insumo-producto, donde se de
f,n,a una frontera de posibilidades de producción lineal en el cuadr;n
te positivo entre dos mercancías (cada una de las cuales puede servir-

como insumo de la otra), usando un factor de producción . Trabajos subsi.
guientes de Me Kinnon (1966)y Melvin (1969), que aceptan este marco, mue~
tranque las posibilidades mundiales de consumo son mayores si existe
comercio en los productos intermedios que si no existeyque la función
mundial de consumo es ya sea lineal o quebrada dependiendo de los equi_
librios alcanzados usando las funciones de producción subyacentes de los dos "países. Warne (1971) muestra que la función lineal de posibilid!
..
des de producción en el cuadrante positivo y la frontera de producción
resultantes, 1i nea1 o quebrada, para el mundo, depende de1 supuesto de que
existe un solo factor, por lo que pueden resultar funciones más comunes
convexas hacia arriba para ambos países cuando se considera más de t11 factor.
La preocupación de Falvey y Rutledge es periférica a estos est~
dios. Suponiendo que se requiere algo cercano a cantidades fijas de i!!_
sumos de petróleo para niveles de producción dados de la mezclá de prQ_
duetos accidenta1es, no habría una superficie continua de posibilidades
de producción para intercambios entre x8 y XA. Y puesto que una fu!!_
ción de oferta se traza suponiendo que el país tiene un bloque dado de
posibilidades de producción definido por el pleno empleo de todos los
recursos productivos (sin implicación de proporciones variantes) la versión de "un solo punto" de tal bloque puede impedir una definición
de función de oferta.
La primera consideración al respecto es que tenemos un problema
solamente si el mapa de indiferencia también forma un sistema de ángulos rectos, mostrando complementariedad perfecta por el lado de la df
manda. Este caso se muestra en la Parte A de la Gráfica 4, donde resu!.
ta claro que no hay forma de desplazar el bloque de producción dado del País A hacia un nivel de indiferencia superior. Aún si x8 fuera
gratuito en el mercado internacional (un movimiento directamente hacia
arriba del origen, o a lo largo del eje x8 ), el país no podría emplear
2
las importaciones y no habría mejora en su bienestar. En consecuencia,
no existe función de oferta más allá del origen 2 y el país no comerci!
rá. Sin embargo, dado que se observa la presencia de comercio, circun~
tancias tan restrictivas no pueden aplicarse a nuestro problema.

�53

I3

12

I1

1

1

1

c) o

___ J

n Is u I m o

1

1

-----

Comercio

1

1

1
1

Parte A.- Caso en que no existe comercio
Consumo

Consumo X
1

¡1
Parte B.- Caso Clásico

1i 1

1

11

I 11

Comercio

Parte C.- Caso Prebisch
Gráfica 4.- IMPLICACIONES SEGUN LA TESIS PREBISCH
DE LA DEPENDENCIA DE INSUMOS

Una segunda posibilidad, más realista, es combinar el bloque
de producción de "solo un punto" con un sistema común de indifere!!_
cía cóncavo hacia arriba. Tal es el caso de la Parte Ben la Grá
fica 4, donde se presentan los resultados clásicos de Meade que d~
finen una función de oferta contínua hasta la especialización completa. En este caso, el sistema de indiferencia cóncavo implica que una proporción fija de insumo de petróleo para la producción final de la mezcla occidental de productos no excluye ~gún interés
por el lado de los consumidores en el petróleo mismo como un producto final (en verdad, es posible intercambiar fácilmente manejar mucho en un automóvil viejo por manejar poco en uno nuevo, aún
cuando la tasa del insumo de petróleo sea una constante de kilóm~
tros por litro en ambos casos).

Finalmente, también podemos suponer un caso intermedio ínter~
sante en el que se combinan proporciones de insumos fijos con funciones de preferencias que permiten sólo un márgen estrecho de su~
titución (véase la Parte C de la Gráfica 4). En estas circunstan
cías la crítica original termina no como objeción, sino en calidad
de confirmación, del análisis que se ha venido empleando. El seg_
mento vertical o casi vertical de las curvas de indiferencia requi~
re en última instancia que la satisfacción del País A puede ser m~
jorada sólo si se importara más petróleo, x8 , a cambio de menores
exportaciones de productos occidentales, XA. Nuestro resultado es
la función Prebisch, con una función de oferta para el País A idén
tica a la que se empleó para el Modelo I.

�54

XB

/

Modelo 11.- Comercio entre Occidente y el Tercer Mundo.

/

/

/
Cualquier reducción en las exportaciones de la O.P.E .P. y su
probable consecuencia de restricción del consumo en el "Occidente" plantean la cuestión de los efectos secundarios que pueden esperarse
para los países del resto del mundo. En la Gráfica 5 se reconsidera
el caso original al estilo de Prebisch de comercio entre el "Occide!!,
te" (País A), que se especializa en la mezcla de productos occidentales de alimentos y maquinaria, XA' y los PMD del Tercer Mundo (País B)
que se especializa principalmente en una mezcla de productos primarios (frutas y café), x8 , que no incluye cantidades importantes de p~
tról eo.

/

I

/

I

J

B1

I
XB

X

·/
ª1

!
/

/
I

Podemos enfatizar la situación de "menor desarrollo" de estos úl
timos países mostrando una función de posibilidades de producción mar
cadamente más pequeña para el País B. Esta limitación sugiere neces!
riamente que el volumen de comercio debe ser pequeño. De hecho,estos
intercambios representan solamente alrededor de un décimo del comercio mundial medido en valor, a pesar de su importancia para el Tercer
Mundo mismo.

/

/

/

/
/

XB
Parte A.- Antes del Embargo
XA

ª1

Para el País B suponemos que la función de oferta es muy elástica, mostrando que los países menos desarrollados desean exportar gra!!_
des cantidades de sus productos primarios a bajos precios a cambio de cantj_
dades relativamente pequeñas de la mezcla de productos occidentales.
Parte B.- Después del Embargo
Gráfica 5.- OCCIDENTE Y LAS NACIONES DEL TERCER MUNDO

�57

56

Para el País A aceptamos el supuesto de Prebisch, que opera en el
segmento inelástico de la función de oferta de las naciones occide!
tales industrializadas. Las condiciones iniciales, antes del embar
go y a bajos precios para los insumos en petróleo, se muestran en la part_e A de la Gráfica 5 y siguen el razonamiento descrito preví!
mente.

En la Parte B se intenta analizar las condiciones después del
embargo y las consecuencias de aumentos en los precios de los insumos en petr6leo sobre el comercio entre el Occidente desarrollado y
el Tercer Mundo . En este caso probablemente sería correcto decir que cada una de las mezclas de productos tiene alguna dependencia del petr6leo. por lo que ambas dimensiones de ambas funciones de p~
sibilidades de producción deberían reducirse de alguna manera. Sin
embargo. el uso más importante de petróleo en todos los países industrializados es para generación de energía eléctrica. Y los may~
res usuarios de electricidad son los establecimientos comerciales e
industriales que producen XA. A pesar del hecho de que los fertil!
zantes derivados del petr61eo. la electricidad y el consumo directo
de petr61eo son también insumos de los productos agrícolas y las m!
terias primas. x8• parece seguro afirmar que XA en todos los países
sería considerablemente más dependiente del petróleo que x8.
Esto último sería particularmente cierto en aquellos PMD donde
los métodos de producci6n "segundo mejor".11 (tales como ausencia de

1./ Tlt.a.due.cl6rt

tueM.l. de. "He.ond bu.t"

(N. del T. )

fertilizantes, de t ractores o de otros implement os pesados, y empleo
extensivo de trabajo no calificado) predomi nan en la producción de x .
8
Sin ~mbargo, muchos de los países ahora desarrollados (como el Canadá
y los Estados Unidos ) o que están a punto de serlo (como México ) se
encuentran en poder de importantes fuentes de pet róleo y/ o de energía
potencial al ternativa viable, que los coloca en una posi ción sólo marginalmente dependiente de fuentes exteriores de energ ía. De esta
manera, existe por lo menos alguna seguridad, en términos cualitativos
para la capacidad de producción en todos los ejes except o para el prQ_
dueto que no es especialidad, XA' en los PMD del Tercer Mundo.
En base a este razonamiento, el principal prejuicio de la escasez internacional de petróleo y del aumento en los precios del petróleo debe esperarse en las industrias nacientes del Tercer Mundo. Si
suponemos que otros daños son comparativamente muy pequeños (y en con
secuencia los ignoramos ). la diferencia principal entre la Parte A y
la Parte B de la Gráfica 5 es una reducción de la dimensión XA en las
posibilidades de producción del País B. Esto resulta particularmente
grave para el mundo subdesarrollado, puesto que frena el desarrollo
en el eje sobre el cual el crecimiento parece más prometedor, y además
perjudica la obtención de ut ilidad a lo largo del eje de la pendiente
más pronunciada en su sistema de preferencias .
La seriedad de estos problemas resul t a más evidente a la luz de
una comparación más detallada de los equilibrios "antes" y "después"
en la Gráfica 5. Dada una func ión (bloque ) de posibi lidades de producción constante, el aumento en el precio mundial de los productos
de especialidad occidentales en rel aci ón a los productos primarios -tiende a estimular más producci ón de los primeros (a a aument a) a
1 2
costa de los segundos (b2 b3 dismi nuye) en los paí ses desarrol lados.
Este movimiento compensa al menos en parte la fuerza depresiva sobre
la producci ón de los productos de especi al idad occ identales que obse!
vábam~s en nuest ro primer modelo, puesto que sugiere que por l o me-

�58

nos parte del efecto inicial es transferible al tercer eje (X ) que
8
aparece en este modelo.
En los PMD del Tercer Mundo, la producción de la mezcla de productos occidentales que no son de especialidad (a a ) tiene que dii
2 3
minuir a pesar del incremento en el precio mundial. La reducción en
la capacidad sobre este eje es la fuerza que engendró el aumento de precio en primer lugar, por lo que este movimiento es consecuencia de
los supuestos acerca del cambio original. Los cambios en la producción en el eje opuesto de la especialidad en productos primarios - (bl b2) son ambiguos. En este caso, el precio mundial decreciente P!
ra x8 encuentra una pendiente de transformación m~s rápidamente creciente, y no es posible determinar cuál de estas fuerzas opuestas es
la más fuerte.
Por el lado del consumo, el supuesto de inelasticidad en la fu.!!_
ción de oferta de A nos asegura que el origen de la función de posibi
lidades de producción para los países desarrollados se desplazará hacia la izquierda. Este desplazamiento, combinado con una mayor producción de XA, asegura que el consumo interno del producto, Oa , debe
1
aumentar. También resulta claro que habrá un aumento en la importación, Ob2, de la mezcla de productos primarios para los países del
Tercer Mundo, si bien este abastecimiento externo adicional puede no
compensar la disminución en la producción doméstica, b B , de produf
2 3
tos similares. A pesar de que los cambios en el consumo total de prQ
duetos primarios, Ob3, son indeterminados, los países desarrollados
resultan claramente beneficiados; se encuentran en un punto más alej!
do sobre la función de oferta de A y por lo tanto a niveles de indiferencia superiores, dado un bloque de producción y un conjunto de
preferencias estables.

59

bíamos notado ya que la producción interna, a2 a , disminuye, consti3
tuyendo el movimiento inicial. El movimiento hacia la izquierda del
origen del bloque de producción del País Balo largo del segmento
inelástico de la función de oferta de A refuerza el efecto al reducir
los ingresos totales en importaciones, oa 2. Por otra parte, la rete.!!_
ción interna de la mezcla de productos primarios, Ob , probablemente
1
también disminuye. Las exportaciones crecientes Ob2, ejercen considf
rable presión.. sobre los de otra manera, ambiguos resultados en la prQ_
ducción, b1 b2. Inclusive, nuestro diagrama sugiere que una severa
reducción en los términos de intercambio puede eliminar el empleo dQ_
méstico de la especialidad en productos primarios. Esta geometría i!!!_
plica escasez de alimentos, escasez de insumos, y una depresión econ2,
mica general como lugar común generalizado entre las naciones que son
precisamente las menos capaces de soportar esta presión.

Dado que estos resultados no son políticamente permisibles, la implicación alternativa es el solicitar diversas formas de ayuda externa masiva en cuenta de capital y/o reserva, con una acumulación r!
pidamente creciente de endeudamiento internacional. Resulta el!
ro que esta pre d1cc1on
· ·del modelo es exacta y que ya está oc_u
rriendo.~
Si el consumo interno de ambos productos se reduce en el País B,
los resultados en relación al bienestar son claramente negativos, d!
do que hemos supuesto preferencias estables. Esto se refuerza aún
más por e1 movimiento hacia fuera de 1a función de oferta de B desde
B1 hacia s2 . Este movi~iento resulta de, y es consistente con, la

~
Para los países del Tercer Mundo, el consumo interno de los prQ
duetos de especialidad occidentales, Oa3 , obviamente disminuye. Ha-

Vé1Ue
pOll. eje.mpf.o
el de.tallado v.i:tucüo "El endeud~ún:to exÚJ[no 'de lM pa,ú.,u' ,1,ubdeM.M.olladOJ.i ", Comucio EX,t;eJt,tOI[,
Naviemb'1.e. de 7977.

�61

60

reducción del bloque de posibilidades de producción del País salo_
largo del eje de XA. Puesto que la ubicación límite de B estaría_
definida por una curva de indiferencia en el consumo, más ~aja que la
localización límite de B1, existe la presunción de que los puntos en
la superficie B2 son inferiores a los correspondientes para B , aún
1
si existiera una mezcla de resultados de consumo interno.
Es interesante notar algunas ramificaciones políticas que pueden
desprenderse de estas predicciones. En primer lugar, existe un riesgo
considerable de que la reducción anticipada en los términos de intercambio Y en la capacidad de producción para el Tercer Mundo puedan
ser atribuidas como responsabilidad del "País" con el que se comercia
directamente, el "Occidente" industrial izado, a pesar del hecho _
de que ambas se originan a partir de los precios de los insumos cobra
dos por un tercero. En segundo lugar, al grado en que se reconozca~
el problema por dirigentes políticos en los PMD del Tercer Mundo, los
mismos abastecedores del petróleo pueden esperar peticiones de ayuda
especia, destinadas a mitigar la reduccjón en el bloque de producción
de las naciones pobres, ya sea por medio de propuestas de ayuda exter
na especial o por acuerdos especiales para asegurar el abastecimient~
de insumos de petróleo a precios preferenciales inferiores a los nue
vos niveles en el mercado mundial.

Modelo III.- Comercio entre las Naciones Desarrolladas.
El comercio entre las naciones desarrolladas es estimulado por el tamaño relativamente grande de sus bloques de producción y por la
creciente diversidad multidimensional dentro de la mezcla de produc
tos de especialidad occidentales que el término "desarrollo" implica~
De hecho, este tipo de comercio cubría más de dos tercios del valor de las transacciones en comercio internacional en el período

inmediatamente anterior a los aumentos de precios realizados por la O.P.E.P. Para este caso es necesario desagregar el País A ("el Occidente"), que se consideró previamente como un solo bloque en los Mode
los I y. II para el que se encontró una reducción clara en el bienestar
frente a los países de la O.P.E.P.
Supóngase que dividimos el producto final de la mezcla occidental de productos de especialidad en dos categorías componentes; un grupo de productos, XA' que tienen relativamente poca o ninguna depe.!!_
dencia de la energía derivada del petróleo, y otro grupo de productos,
x8, que experimentan dependencia importante del insumo del petróleo.
En lugar del "País 811 podría leerse "países altamente dependientes" (p. ej. Europa Occidental y/o el Japón), que, por definición, se e~
pecializan en la producción de x8. En lugar de "País A" podemos leer
"países marginalmente dependientes" (p.ej. América del Norte: Canadá,
los Estados Unidos y/o México), donde la especialización, por definición, se encuentra eh la mezcla alternativa XA. No existe razón a
priori µara emplear la variante de Prebisch. Por otra parte, ambas
funciones de oferta se consideran elásticas.
Una reducción en la disponibilidad de petróleo debe tener efectos relativamente modestos sobre el bloque de posibilidades de produ!:_
ción para XA para cualquiera de los "países", por lo que esa dimensión puede ser vuelta a dibujar de la Parte A a la Parte 8 de la Gr-ª.
fica 6 sin cambios importantes. Para x8 , la reducción esperada es
función del grado de dependencia del abastecimiento por parte de la
0.P.E.P. Si existen fuentes domésticas sustanciales o si es factible
un abastecimiento alternativo de energía dentro de limites trascende.!!_
tes de precios (según se supone para e1 País A), el efecto negativo es
claramente marginal. (Diez porciento o menos podría ser una estimación
razonable para la recesión en los Estados Unidos).
Cualquier embargo o aumento en los precios implica una reducción
más considerable en la dimensión x8 de la función de posibilidades de

�63

producción para el País B. En consecuencia, la diferencia principal
entre la Parte A y la Parte B de la Gráfica 6 yace en este cambio y
en el desplazamiento toncomitante en la función de oferta del País B
de B a s al desear menos que antes las naciones altamente dependie.!!_
1
2
tes ofrecer sus productos de especialidad en el comercio.
Los resultados del análisis de estática comparada siguen de ce.!:_
ca el procedimiento previo. En base a una función de posibilidades
de producción relativamente constante para los países marginalmente
dependientes, se presenta un movimiento de producción decreciendo XA
(disminuye a a ) en favor de x8 tb 2 b3 aumenta). Para el mundo real
12
esta geometría sugiere que la producción óptima de productos agrícolas y otros productos primarios en América del Norte se reduce, en -completa independencia de circunstancias climatológicas, al desplaza.!:_
se recursos en esa región hacia las manufacturas para compensar la rf
ducción· en importaciones, Ob 2, sobre el eje correspondiente.
Parte A.- Antes del Embargo

Parte B.- Después del Embargo
Gráfica 6. - COMERCIO ENTRE LAS NACIONES DESARROLLADAS

En los países altamente dependientes, la producción de especialidad, b b , se reduce debido a los supuestos iniciales. Las conse1 2
cuencias para la producción de artículos no especializados, a2 a3, -son indeterminadas. En este caso, el creciente precio mundial de x8
encuentra una pendiente de transformación más rápidamente creciente,
por lo que las fuerzas se oponen.
Por el lado del consumo, los resultados para los países marginalmente dependi'entes no son claros. Sabemos que las exportaciones
de oa de 1a mezcla de productos de especia 1i dad se reducen, pero . no
2
es seguro que se reduzcan en un monto mayor que la reducción en la
prodocci'ón en a a (probablemente no). En consecuencia, los cambios
1 2
en el producto de especialidad reteni'do para la producción interna,
Oa , son ambiguos. Para los productos que no son de especialidad, la
1
reducción en las importaciones, Ob 2, puede ser compensada, o puede no
serlo, por aumentos en la producción interna en b2b3, por lo que el -

�64

consumo doméstico, Ob3, es igualmente ambiguo. Es claro, sin embargo,
que el consumo interno no puede aumentar en ambos ejes a la vez porque la reducción en el comercio reduce el origen y la consiguiente •
"altura" del bloque de producción de A. En consecuencia, el consumode XA puede aumentar solamente a costa de x8 ; contrariamente, el co~
sumo de X8 puede aumentar solamente a costa de XA' y aún ambos pueden reducirse. En cualquier caso, el bienestar claramente se reduce
puesto que el movimiento hacia dentro a lo largo de la función de
oferta de A implica niveles de indiferencia inferiores.
Para las naciones altamente dependientes, los resultados sobre~
consumo resultan igualmente sencillos . La producción de la especiali
dad, b1 b2, se reduce en virtud al supuesto inicial y la porción qu;
se exporta, Ob2, también se ha reducido. Dado que las exportacionesse reducen en menor medida que la producción total, se puede suponer
una disminución en el consumo interno, Ob . Sin embargo, la cuestión
1
no es muy clara: Sobre el eje opuesto, las importaciones del producto
que no es especialidad, Oa 2, se reducen, y la producción interna, a
2
a3, como hemos visto, resulta indeterminada. El consumo total, oa ,
3
probablemente se reduce, pero si no se reduce, de esta manera dicho resultado asegura una reduce i 6n masiva en Ob1 debí do a 1a reducci 6n
en la función de posibilidades de producción.
Si el consumo interno de ambos productos se reduce en los países
altamente dependientes, los resultados sobre el bienestar en este e!_
so son también negativos, dado un conjunto estable de preferencias.
Esta suposición se favorece también por el movimiento hacia dentro de
la función de oferta del Pafs B de B1 a B2, dado que la localización
límite de B2 estaría definida por un nivel inferior de indiferencia
en el consumo después de la reducción en la producción. De esta man!
ra, la reducción en el nivel de bienestar occidental que notábamos en
el Modelo I probablemente se reparte de alguna manera entre las

65

naciones componentes, con efectos negativos discernibles aún sobre aquellas que (como América del Norte) pueden escapar de la crisis sin
reducciones considerables en la producción

e o Ne L u s I o NE s
Resumamos ahora nuestros resultados. Un cambio de largo plazo en las preferencias de los productores de la O.P.E.P. conduce a una
reducción inicial de las exportaciones de petróleo al resto del mundo
occidental y a un incremento en los precios de la mezcla de productos
en que se especial iza el "Occidente". El bienestar occidental se re
duce, pero los países de la O.P.E.P. no están plenamente seguros de
que su propio bienestar aumente .
Los efectos de estos cambios son diversificados debido a movimientos en 1a producción y a 1as re 1aeiones comercia1es. La industria
naciente en los PMD del Tercer Mundo recibe un gol pe relativamente
fuerte . El resultado es un revés a los programas de sustitución de importaciones y una mayor dependencia sobre la producción industrial
más consol idada de los países desarrollados. Esto mitiga en parte la
presión en favor de una disminución en la producción industrial de
los países desarrollados, pero a expensas de desplazamientos de recu!_
sos previamente asignados a la producción primaria y abastecimiento
adicional de estos productos en general por parte de los PMD del Te!_
cer Mundo. Los PMD pierden uso doméstico de los productos primarios
así como desarrollo industrial doméstico, por lo cual se quejarán vi_
gorosamente dado que resentirán una parte sustancial de la pérdi da de
bienestar occidental por transferencia.
Dentro del conjunto de las naciones desarrolladas, el mantenimie!!

�67

66

to de la capacidad de producción doméstica a pesar de la reducción en
el abastecimiento de petróleo resulta una defensa insuficiente.
El
bienestar se reduce de ·todas maneras por razones de comercio. La p~
ducción en los países que son afectados sólo marginalmente se despl!
zará en contra de los productos de ventaja comparativa (esto es, en contra de la producción 6ptima de productos primarios) y en favor de
las manufacturas debido a la reducción de las importaciones procede~
tes de las naé,ones altamente dependientes. Las naciones dependiertes,
por supuesto, no pueden impedir una disminución en su producción de ventaja comparativa. En consecuencia, debe esperarse un aumento en la ·cooperación entre los países occidentales industrializados debido
a su interés mutuo en mitigar la pérdida común de bienestar.
Ta1 vez habría mayor exactitud si fuera pos i b1e tratar es tos eventos con un modelo multidimensional más general, empleando ecuaci~
nes simultáneas en lugar de geometría para determinar los equilibrios
de estática comparada "antes" y "después". Por ejemplo, dicho enfoque podría considerar "bloques" de producción para cuatro "países" (O.P.E.P., los pafses desarrollados altamente dependientes, los países desarrollados marginalmente dependientes, y los PMD del Tercer Mundo) en un espacio tetradimensional (siendo los respectivos produf
tos de especialización, tal vez, el petróleo, las manufacturas, los
alimentos y la producción primaria especializada). Habría, por supuesto, superficies de indiferencia tetradimensionales y superficies
de precios relativos de las mismas dimensiones y mucha mayor oportuni
dad para resultados ambiguos. Batra y Casas se enfrentan a este pr~
blema a nivel de espacio tridimensional en su estudio de 1973 sobte
productos intermedios y f~nales.§!

§!

vwe upec..i.afuente
.lnte1tc.amb.lo".

6u.6

pp. 305-306,

en 1te.la.cl6n al "pa.tlt.6n de

No parece haber una solución convincente, y hasta ahora ha hab!
do poco éxito en general con las complejidades de los modelos multie~
paciales.
Sin embargo, el análisis "funciona" y con frecuencia funciona
más bien significativamente aún cuando nos encontramos confina dos a
los modelos de dos dimensiones, modestos y limitados como son. Si los
supuestos dei.modelo se conforman a lo que cualitativamente se aproxj_
me a la realidad, puede esperarse que los resultados sean paralelos Y
puedan predecir a los resultados reales, como en el caso presente.

�ORIGEN YCLASIFICACION DE LOS SISTEMAS DE NUMEROS

INTRODUC CION
Para estudiar la evolución histórica de las matemáticas, se establece un marco de referencia constituido por el tiempo y el espacio.
El espacio es el mundo en que vivilOOs y el tiempo es de alrededor de
6,000 años; desde las primeras organizaciones sociales que inducen al
inicio de la actividad materrática, hasta nuestros días. Dentro de
este marco de referencia, la fuente principal de información son los registros escritos, que a su vez han sido una de las fuerzas más poderosas de desarrollo científico, complementado en las últimas décadas con registros orales y visuales que han propiciado el extraordinario avance de la época actual. Sin embargo, antes del presente siglo, los
nedios de comunicación escrita evolucionaron muy lentamente: el alfabeto, que permite la comunicación escrita ordenada, se inventó alrede-:,
dor del año 850 A.C.; la imprenta fue inventada hace poco más de 500 años; y la producción industrial de papel se realizó a partir de la segunda mitad del siglo pasado.

* El /v.J.toll Inge.n,leM C.lv.lf. lf Uc.enc.-&lt;.ado en Ma..te.máüc.M, u Ve.cano en
uta IM:t-&lt;.tuc.-&lt;.6n donde -lmpMte R.a Ccited'1.a de MatemátA'.c.M III.

�70

71

I. ORIGEN
Una hipótesis sobre el origen del conteo primitivo, se basa en -la observación de tribus que conservan la forma de vida y organización
social de hace miles de años, así conn en el estudio de la característica natural d:!1 hombre, de empezar a contar antes que aprender a escr,i
bir y aún antes de empezar a hablar; y de algunas especies de animales
en 1os que se ha encontrado evidencia experimental de que pueden "contar" pequeños conjuntos, impulsados por instintos natural es que se ma-nifiestan ante situaciones especiales. Por ejemplo: una tribu de pigmeos africanos emite un sonido parecio a la letra 11 0 11 , para identi---fi car un conjunto de un elemento; para un conjunto de 2 objetos dicen
"oa"; para el 3 "oa-o"; para el 4 "oa-oa"; etc., asociando correspon-. dencias uno a uno entre estos sonidos y los objetos. Un ejemplo de un
animal que "cuenta" es el del cuervo que ha sido sometido al siguiente
experimento para cazarlo: Se construye una caseta en el centro del --huerto que frecuenta un cuervo, y estando el cuervo en el huerto, se dirigen hasta la caseta para ocultarse en ella el cazador y otra per-sona. El cuervo se retira, observando la caseta a distancia prudente.
Se retira una persona de la caseta y el cuervo permanece alejado hasta
que se retira 1a segunda persona. Este experimento se repite con 3 Y
4 personas y el cuervo no se acerca al huerto hasta que ha salido la última persona. Al realizar el experimento con 5 o más personas, el cuervo pierde la cuenta y se acerca cuando todavía hay alguna persona
dentro de la caseta. Estos ejemplos nos hacen pensar que posiblemente
el conteo se inicia por medio de correspondencias uno a uno entre obj~
tos y las manos o los dedos de las manos. Posterionnente, al presen-tarse la necesidad de contar conjuntos grandes, el conteo se sistemat,i
za, agrupando de ·diferentes formas en unidades de 111edida relacionadas
con una base que en la mayoría de los casos es 10, o sea,el número de
dedos de las manos. De acuerdo con esta hipótesis, los sistemas de --

nl.llleración tienen su origen hace unos 6,000 años cuando el hombre em-pi eza a agruparse para formar las primeras sociedades, con una organ ización en la que se distribuye el trabajo para la obtención de al imento, habitación y vestido, lo cual le impone la necesidad de contar y medir sistemáticamente. Empieza a marcar las paredes y árboles, y a utilizar piedras y palitos para contar objetos, personas, ganado, etc.,
y a medir sus terrenos y construcciones. De esta manera, se in ician las matemáticas con los sistemas de conteo y las técnicas de medición
que dan lugar a una "Aritmética" y una "Geometría" intuitivas, que se
hacen dennstrativas a partir del período griego alrededor del año 600
A.C. Con el avance de las organizaciones social es aparecen diferentes
sistemas de números en diferentes lugares del mundo, siendo evidente la importancia que el hombre concede a este asunto para su organiza--ción en sociedad .
Hay otra hipótesis que considera que 1os sistemas de números tu-vieron su orígen en meditaciones profundas y revelaciones místicas --transmitidas durante ritos religiosos, pero ésto tiene poca aceptación
en el medio científico, ya que se considera más razonable que el hom-bre haya inventado los sistemas de nuneración impulsado por las nece-sidades naturales y de organización.

11. CLASIFICACION

Todos los sistemas de numeración que se han usado en diferentes épocas y en diferentes lugares, tienen un símbolo para el l y una ba~e
~cuyas potencias 1, b, b2, b3, ... . , bn son unidades de agrupación de
diferente orden o tamaño, que permiten expresar los números en forma sintetizada por medio de símbolos que son llamados también numeral es.
Considerando las diferentes formas de expresar 1os números por medio -

�73

72

de numera les , los sis temas de nuneraci ón se el as ifi can en sis temas de
agrupación simple, sistemasmultiplicativos y sistemas posicionales.

A.

Los sistemas de agrupación simple, llamados también aditivos, son
aquel los en los que cada número natural se expresa con numerales que
~orresponde~ a las unidades de agrupación 1, b, b2 , .... , b°, cuyos Y!
lores se suman para obtener el número. Consideremos algunos ejemplos:
1.- Sis tema de nuneraci ón Egipcia:

Es un sistema de agrupación simple, base 10, cuyos mmerales para
las unidades de diferentes órdenes son los siguientes:

10

100

1,000

10,000

100,000

r1

Veamos algunos números en este sistema:

1979

100,235 ª {i&gt;&lt;j

I

r\ r\

11

r\ f"'\ f"\

11 1

r'\. /\

~~

';&gt;~ () 11

:: fJ

íl 11

120

SISTEMAS DE AGRUPACION SIMPLE:

1

324

¡:

,,,

l '000 ,000

Obsérvese que no es necesario un síntolo para el cero, y el núnf
ro de unidades de cada orden se obtiene repitiendo el símbolo correspondiente. Por ejemplo: en el penúltimo,son 3 unidades de 2o.orden ó
centenas, 2 unidades de ler. orden 6 decenas y 4 unidades simples.
Los egipcios escribfan de derecha a izquierda y consideraron números positivos y negativos, utilizando el s íntol o ..A para los pos i ti_
vos y e1 s íntol o ~ para los negativos. Las fracciones uní tari as ¼
con n en los naturales, las representan como~ . Por ejemplo:
1 _., 1 -_ e::&gt;
- o
(\ . Las fracciones con numerador mayor que 1 ,
10
2
11
las expresaban como sumas de fracciones unitarias. Su escritura era
Jeroglífica, en la que cada uno de sus síntolos tenia algún signific~
do. En los numerales el 10 es un yugo, el 100 es un papiro enrollado,
el 1,000 es una flor de loto, el 10,000 es un dedo apuntando, el --100,000 es un pez y el 1'000,000 es un hontre arrodillado observando
el universo. Los papiros, que constituyen la principal fuente de in-formación de la civilización egipcia antigua, los obtenían del tallo
de la caña pappus que crece en abundancia en las riberas del Rio Nilo. .
Cortaban e1 ta 11 o en ti ras de1gadas, con 1as que formaban 2 capas de
tiras perpendiculares que presionaban con pesadas piedras,soltando un
líquido gomoso, después de lo cual se secaban al sol y finalmente se
pulían con piedras. Los registros históricos de los faraones, en este
material, eran guardados en celdas selladas de las pirámides, por lo
que se conservaron durante miles de años y actualmente se encuentran
en los principales muse os de Rusia, Francia, e Inglaterra y en algu--

�74

nas universidades de Estados Unidos.
2.- Sistema Atico de Numerales Griegos:
Los griegos inventaron varios sistemas de numeración. Este siste
ma es de agrupación simple, base 10, con sírrbolos intermedios. Los nu
merales son los siguientes:

5

f

10

a

50

100

500

lp00

rr1

H

pr1

X JI'

5,000 lO, 000 50 ,000

M

~

Los. sírrbolos intermedios se forman con la letra pi mayúscula anti
gua, de la cual se "cuelga" al centro el numeral de una unidad para -obtener esa unidad multiplicada por cinco.
Veamos los siguientes números en éste sistema:
1979 =
20,530 =

X 1"1HHHH r'~ll r'IIII

MM f'" flll /l

306 = ·HHH

/"1/

No se requiere el cero para la representación escrita de los nÍJll!
ros y los numerales se escriben de izquierda a derecha de mayores a m!

que los menores se restan de los mayores cuando los primeros precedenª los segundos. _ Este sistema de números romanos se utiliza universalrrente en la actualidad .para determinados propósitos, C(l'llO la numera--ción de los siglos y de los capítulos del os libros en algunos casos,
etc.
Otro sistema de agrupación simple base 10 que usaron los Griegos
desde el año 450 A.C., es el sistema jónico, o cifrado, en el cual --establecen numerales para cada uno de los conjuntos posibles de unidades de diferentes 6rdenes: 1, 2, 3, ... , 9; 10, 20, 30, .... , 90; 100, 200, 300, ... , 900. Los 27 nunerales necesarios son las 24 letras mayú~
culas del alfabeto griego, más 3 de estas letras subr¡i:yadas. Además,
definen símbolos y reglas especiales para números grandes. Este sistf
ma tiene la desventaja de que es necesario memorizar un conjunto gran~
de dé numerales, pero facilita las operaciones aritméticas comparado con otros sistel!Bs de agrupación simple. Sistemas similares a éste -fueron utilizados por los Hebreos y los Sirios.
Arquímedes, en su trabajo titulado "El Contador de Arena", inventa un sistema de nuneración con base 100'000,000 para estimar el número de granos de arena que caben en una esfera con centro en la Tierra
y radio hasta el Sol. El pro.pósito de este cálculo es contestar al -rey Gelon, quien le pregunta cuántos granos de arena hay en la tierra.
Arquímedes contesta que no puede decir cuántos hay, pero sí puede asegurar que son menos que el número de granos de arena contenidos en la
esfera, apoyado en los resultados de las investigaciones realizadas ¡x¡r los astrónomos de su época que le permiten afirmar que la Tierra
queda contenida en esta esfera.

no res.

Los Griegos representaban a los números por magnitudes geométri-cas.

Los R(l'llanos utilize.ron un sis terna de numeración muy similar a este,
con la variante de que un carrbio de orden en los nunerales significa·

A partir de un origen en una recta y de una unidad de medida para

�77

76

el 1, trasladaban sucesivamente esta medida con el compás sobre la rec
ta para construir los núneros naturales o enteros positivos en una dirección y los enteros negativos en la otra dirección. Las fracciones.

Scon! entero positivo o negativo y Q. núnero natural,

l.- Sistema Chino-Japonés:

Es un sistema multiplicativo de base 10 con los siguientes numera

las expresaban

~ano múltiplos enteros de fracciones unitarias a(})-, adoptaban una -unidad de medida para} sobre una recta y la trasladaban a veces con el cooipás. Durante un tiempo consideraron que todas las magnitudes g~
·~tricas podían construirse con un compás sobre una recta, a partir de
una unidad de medida para 1 con nen los naturales, es decir, que to-TI
dos los segmentos de recta eran lo que ahora llamamos núrreros racionales. Sin enbargo, al calcular la diagonal de un cuadrado, encontraron
la existencia de otra clase de magnitudes geométricas, lo que dio lu-gar a los núneros que ahora llamaroos irracionales. Clasificaron ento~
ces a los números en conmensurables e incolllll:!nsurables que corres¡x&gt;n-•
den respectivamente a los racionales e irracionales de nuestra actual·
clasificación de los números reales. En el So. libro de los Elementos
de Euclides aparece un estudio de Eudoxus sobre los inconmensurables,·
similar en esencia, a la exposición moderna de los irracionales dadapor Richard Dedekind en 1872.

les:

2

,.....,

,.._

7

8

L-

,)\

3

9

s

4

5

C!l

1t:

TT

10

100

1000

fi

,f

Ejemplos:

1979 =B. SISTEMAS t-l!LTIPLICATIV0S:
En los sistemas multiplicativos hay 2 conjuntos de símbolos: U~
para las unidades simples 1, 2, 3, ...... (b-1) y el otro para las 111i·
dades de orden b, b2, b3, ... . , bn . Los números que contienen conjun-·
tos de unidades de diferentes órdenes, se representan agrupando pare-·
jas formadas por un símbolo del primer conjunto con otro del segundo·
conjunto en orden descendente de las potencias de Q., cuyo valor es la
multiplicación de los numerales de cada pareja y el número es la sllli
de estos productos. Consideremos un ejemplo de un sistema de esta ··
clase:

En el primer ejemplo hay una sola unidad de millar por lo que no
se requiere fonnar la pareja del 1 con el 1000 y el número se obtiene
de arriba a abajo como 1(1000)+ 9(100)+ 7(10)+ 9= 1979. En el segundo
ejemplo se observa que en es tos sistemas tampoco se requiere el cero pues el número queda perfectamente expresado como 2(100)+ 4= 204.

�78

79

C. SISTEMAS POSICIONALES:

posicional de base~-

En 1os sistemas posiciona1es se utilizan numera 1es para los números menores que la base Q. incluyendo el cero, aun cuando los primeros
sis temas de este tipo no tenían s írrt&gt;olo para e1 cero por 1o que res ultaban deficientes y complicados en las operaciones. Entonces, se re quieren sírrt&gt;olos para O, 1, 2, 3, .... ,(b-1). Cada número natural es una sucesión ·ordenada de estos símbolos, permitiendo repeticiones, do_!!
de el primer síllbolo de derecha a izquierda, representa unidades sim-ples; el segundo, unidades de primer orden, es decir, es un múltiplo de b; el tercero, unidades de segundo orden, es decir, es un múltiplo
de b2, etc., de manera que la representación de un número por la sucesión: ªnªn-l····· ª2ª1ªo corresponde a la suma: anbn+ ªn-lbn-l+ .... t ·
a2b2+a 1b .+ a , es decir, es un polinomio de ~otencias d~ 1~ b~e b_.
0
Esta rep~esentación es similar a la de los s1temas mult1pl 1cat1vos,
pero en · un sis tema posicional no se requieren símbolos para las potencias de 1a base y 1a i denti fi cación de las unidades de di fe rentes órd_!
nes la proporciona la posición de cada numer·a1 en 1a sucesión ordenada.
Además, en un sistema posicional es- necesario el sírrbolo para el cero
para indicar la ausencia de unidades de determinado ·orden y conservar
el valor posicional de los demás sírrbolos de la sucesión ordenada. --Para los números fraccionarios se utiliza un punto que separa la parte
entera de la parte fraccionaria en la sucesión ordenada, de manera que
a la derecha del punto el primer síllbolo corresponde a unidades de --orden -1, es decir es un múltiplo de la fracción unitaria b·l =
el
segundo es un múltiplo de b·2 = J2 , etc. En general se tiene lo si -guiente:

½;

Para los negativos se antepone el signo complementando el sistelll3

Consideremos algunos ejemplos:
1.- Sistema Cuneiforme Babilonio:
La antigua civilización Babilonia, alrededor del año 3,000 A.C.,
empezó a registrar por medio de su escritura con caracteres en forma
de cuñas, lo que consideraban importante. Desde la segunda mitad del
siglo pasado hasta la fecha se han desenterrado más de 500,000 table-tas de arcilla cocida grabadas, de las cuales 300 son exclusivamente matemáticas . De acuerdo con esta fuente de información, inventaron un
sistema de numeración posicional base 60 sin cero, corrbinado con agrupación simple base 10 para los numerales necesarios. Los símbolos --para 1os numerales della 1 59 eran los siguientes:
1

10

y

&lt;(

Además, utilizaban el sírrbolo
sus numerales. Por ejemplo:
23

Vr:-

para indicar resta y simplificar

=

Para números mayores que 59, el sistema es posici onal, base 60 .
Por ejemplo:

1979

32 ( 60) + 59 =

�81

80

El sistema base 10 de agrupación simple para los numerales y la
falta del cero dificulta la expresión escrita de los núnerosy las o~
raciones aritméticas.
2.- Sistema Maya:

3.- Sistema Hindú-Arábigo:

Los mayas· inventaron un sistema de numeración posicional base 20,
combinado con agrupación simple, base 5, para los numerales. Este si~
tema es similar al de los Babilonios pero tiene la importante diferencia de que i ne 1uye a1 cero en sus numeral es. Los símbolos para obte-ner los mmerales del 1 al 19 por agrupación simple, base 5, son los siguientes: 1 5 . Por ejemplo: 12 = ~ ; 6 =...:.... ; 18 =

El símbolo para el cero es

ron a usar porque en la civilización china antigua como en la India, los Mayas y otras, las fuentes de información son escasas y no estan debidamente ubicadas en el tiempo.

g

Para los números mayores que 19 el sistema es posicional base 20, aun. que en algunos registros aparecen las unidad es de 2.Q_. orden como míiltj_.
plos de 18(20). Por ejemplo, en el sistema puramente vigesimal:
1979 = 4(20 2) + 18(20) + 19

Es nuestro actual sistema de números, posicional base 10. El registro más antiguo que se conoce es una inscripción de sus numerales,
sin i ne luir el cero, en las columnas del Palacio del Rey Asoka, en la
India, alrededor del año 250 A.C. De acuerdo con algunos historiado-res, el símbolo para el cero fué introducido por los hindúes aproximadamente 100 años antes de nuestra era. Sin embargo, el primer regis-tro escrito del cero aparece hasta el siglo IX, época en que se difundió este sistema de núneros en Europa a través de una traducción al 1~
tín del libro del árabe Al- Khowarizmi en el que se proponen procesos
sistemáticos para realizar las operaciones aritméticas. Los numerales
originales de los hindúes evolucionaron a través del tiempo hasta to-mar su forma actual el inicio del Renacimiento. Cerno en todos los sii
·temas posicionales, en este sistema cada número se expresa como una Si ·
cesión ordenada de sus numerales O, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, .8, 9, permitiendo repeticiones . Por ejemplo:
1979 = 1(103) + 9(102) + 7(10) + 9 = 1000 + 9(100) +7(10)+9

806 = .2(20 2)+ 0(20)+6

••
=g
•

Los chinos desarrollaron también un sistema de numeración posi--cional, base 10, con agrupación simple 5 para los numerales del l al
9 sin el cero y con 2 símbolos para cada numeral que utilizaban según
que el .numeral ocupfra posición par o impar en la sucesión ordenada .
Este sistema se llama chino-científico y no se sabe cuando lo empeza--

21.32 = 2(10) + 1 + 3(10- 1) + 2(10- 2)

=

1

1

2(10)+ 1 + 3(w) + 2(100)

En el primer ejemplo se tiene un millar, 9 centenas, 7 decenas Y
9 unidades . En el segundo hay 2 decenas, 1 unidad, 3 décimas y 2 centésimas.
A partir del sistema hindú-arábigo decimal posicional, que ha --sido adoptado casi universa lmente, existen actualmente una gran varíe-

�82

dad de sistemas de pesas y medidas de longitudes, áreas, volúmenes y
sistemas monetarios, con diferentes bases para las unidades de agrupa
ción, a pesar de los esfuerzos que se han realizado para establecer:
sistemas universales que faciliten la comunicación internacional en
todo lo que se relaciona con números. Sin embargo, el honbre ha lo
grado considerab-les éxitos hasta la fecha, a partir de los números como instrumentos de cuantificación y medición de los fenómenos natura~
Y artificiales que permiten expresarlos matemáticamente para su expli
cación Y análisis y para su aprovechamiento en la obtención de objeti
vos determinados.
Los sistemas de numeración considerados ilustran la clasificoción
establecida, pero son sólo unos cuantos de los que han sido inv~ntados por diferentes agrupaciones humanas en diferentes épocas de nuestra historia, por lo que este ensayo no es más que una síntesis del tema presentado, con algunas interpretaciones personales .

Bi.bllog Jta-6,w. Fundam enW..
1. -

An In.tlwduw.on :to the H,U,:toJUj 06 Matherrutle1,.
Haw.Jtd Eve.6

Holt TU.neha.Jtt a.nd Ww:ton, 1969.
2. -

Th e (fo1rld o6 Ma.th ema.t..léó •
Jamu R. Newrrtlnn

S,lmon

&amp;Schu-0te1t,

LOS VENDEDORES AL DETALLE DE INSUMOS AGRICOLAS EN LA SIERRA
PERUANA: UN ASPECTO CRUCIAL DEL DESARROLLO REGIONAL
por Rlc.hand H. Wood Jn.*
PRESENTAC ION
Este trabajo es una versión realizada del capítulo VI "Retailers"
de la disertación doctoral inédita del autor, titulada:"TheAgricultural
Supply Industries in the Ecor.omic Development of the Peruvian Sierra:'
(Madison: Universidad de Wisconsin, 1972). Se desea expresar un agradecimiento para el Dr. William Glade (Universidad de Texas), quien prp_
por_cionó la guía inicial para este estudio; el Dr. Hugh Cook (Universidad de Wisconsin), quien sirvió como supervisor de la disertpción;y
Midwest Universities Consortium for International Activities, el cual
proporciónó respaldo financiero para este estudio. El autor está en
deuda con muchos otros por su ayuda pero desea especialmente expresar
su reconocimiento, por los consejos de el Dr. Thyrele Robertson (Ecp_
nomista Decai:ro del Banco de Desarrollo !nteramericano). La investj_
gación en el campo fué llevada a cabo con la ayuda desinteresada de dos estudiantes peruanos, Juan Vilca y Claudia Cordero . Finalmente, el
autor desea agradecer al Dr. Glade, Dr. William· Thiesenhusen (Universj_
dad de Wisconsin), al Dr. Charles Andrews (Universidad de Mercer), al
Dr. Richard Wood {padre del aútor), por sus comentarios de un borra:!or
preliminar de este trabajo y a Graciela_Wood (su esposa) por su ayuda
leyendo, corrigiendo los varios borradores y por su estímulo durante
el trabajo. Ninguno de los ya mencionados están necesariamente de
ac~erdo con las interpretaciones ·o conclusiones del autor.

1956.

*U ®tOJt eA p,'WnUOJt Mouado e.n í.a. cfüdM de. Ec.onom[a polt la. Uruve!t
-0-idad de. Stet6on (Ve.La.nd, Flan.ida.), tJ PJtaóeAOJt Invila.do en nuehtJLa
1n-Otftuc.i6n )'X!Jt el Pnog1tama. FulbJt.igh:t, de lo-0 f.-6:ta.dM Un-i.cfo-0 de NOJtte.a.mé.Jt.ic.a..

�85

LOS VENDEDORES AL DETALLE DE INSUMOS AGRICOLAS EN LA SIERRA
PERUANA: UN ASPECm CRUCIAL DEL DESARROLLO REGIONAL

La baja productividad en la agricultura,es el problema más i;-npo.!'..
tante de muchos de los países menos desarrollados. En Perú, la mitad
de la población se dedica a la agricultura, pero este sector produce
solamente una quinta parte del ingreso nacional)! Mas aún, la producción agrícola ha fallado al no estar a la altura del crecimiento
pob laciona l en la última década}/ No sol amente ha estado creciendo
la población a una tasa fenanenal de cerca de 3% al año, sino que t~
bién un creciente número de personas se están moviendo a áreas urbanas, generalmente a ciudades de la costa y en especial a Lima)/ La
demanda fl)r alimentos se ha estimulado más por el incremento en el in
gres o percápi ta en estas áreas. Consecuentemente, hay una demanda r[
pidamente creciente fl)r superávits comerciales de alimento y otros
productos agricolas.-1/
Los vendedores al detalle de insumos agrícolas, esto es, aq~
11 os que venden fertilizantes, pesticidas, y semi 11 as mejoradas, pueden contribuir al proceso del incremento de la productividad agrícola
y abastecer los mercados urbanos.f/ Esto puede lograrse transmitiendo incentivos y conocimiento de oportunidades y tecno logia a gra njeros. COllX&gt; ha observado Schultz, la clave para incrementar la productividad de la agricultura tradicional descansa en el abastecimiento de aquellos insumos no tradicionales.Y

el
de
en
la

Simultáneamente, estos vendedores al detalle pueden incrementarpoder de compra de los granjeros y expander el mercado para bienes
consumo manufacturado en el país. Para muchos bienes el nercado el Perú es limitado primordialnente en la región de Lima-Callao, cual contiene menos de una cuarta parte de la fl)blación nacional,·

pero recibe el 42% del ingreso nacional, y en forma muy secundaria a
~lgunos pocos centros urbanos en la costa y en las montañas)./ Al
grado de que los vendedores al detalle de productos agrícolas pueden
ayudar en la formación de lll mercado verdaderamente nacional, haci endo una contribución significativa al desarrollo económico. Este trabajo se enfoca en el problema de mejorar la eficiencia en el mercado
de la venta de insumos agr1ex&gt;las y de la perspectiva de los vendedores al detalle. Es así, y se deduce de la infonnación obtenida en Perú; un país en el cual las dimensiones regionales de desarrollo son
especialmente pronunciadas.
Para entender los factores que limitan la venta de productos agrí
colas de los granjeros, una m~estra de vendedores al detalle en
Sierra Peruana fue entrevistada. Los resultados de este estudio son
primeramente analizados con respecto a dos hipótesis de trabajo: específicMJente el grado de conocimiento del vendedor al detalle y el
grado de actividad y agresividad en el mercado de insumos agrícolas ~stá estrechamente asociado con el éxito del mercado. Esto es segui.
do por UIJ análisis de los varios tipos de vendedores al detalle estudiados. Finalmente, hey un breve res1.111en del punto de vista de los
vendedores al detalle, en cuanto a sus problemas de abastecimiento; seguidos por una discusión sobre la influencia del sistema de tenen
ci a de la ti erra, la conducta de los terratenientes a1 canprar y el
efecto resultante en el mercado para estos insumos.

1;

Dos Hipótesis de Trabajo. Los vendedores al detalle de insumos a
grícolas podían ser considerados como "porteros", a quienes Rogers d;
fine como aquellos "En un papel mediador entre el origen y el recep-=tor en un sistema de comunicación"_§./ Estos "porteros" no solamente
actúan como un filtro de información, proporcionándola o reteniénoola
a su gusto, sino que también ellos deciden a quiénes y bajo qué condJ
ciones venderán sus productos. Así, las imperfecciones del mecanismo

�86

del mercado son parcialmente atribuibles a la conducta de los vendedo
res al detalle. En una economía nacional pobremente integrada, el servicio de información proporcionado por los sistemas del mercado PQ
dría jugar un papel especialmente crítico al recopilar, procesar, y
diseminar información, a regiones alejadas en las cuales la red de co
muni caci ones es. subdes arro 11 ada.
El co_nocimiento de los vendedores al detalle de los nuevos insumos agrícolas y si funcionan como "porteros" pasivos o agresivos in~
vadores al distribuir estos productos, constituyen dos de los más importantes factores que determinan su relativo éxito. Los vendedores
al detalle deben saber lo suficiente, en lo que se refiere a lo que venden, para dar a los granjeros buenos consejos: nuevos insuroos podrían no producir algún beneficio al menos que fueran usados en fonna
apropiada. Podrían aún ocasionar daños, quizá destruir ·toda ·una COS!
cha, por un uso inadecuado. La m~oría de los granjeros en los paf
ses menos desarrollados, deberían (en ausencia de otras fuentes de infonnación), confiar en los vendedores al detalle, para recibir in~
trucciones sobre como usar estos insumos. La calidad de la infonnación transmitida a través de los vendedores al detalle es particularmente importante. Esto es especialmente significativo en cuanto a la
extensión de servicios del Mintterio de Agricultura, bancos agrícolas, y así sucesivamente que fracasan en cuanto a "extenderse" a la
mayoría de 1a población granjera, especi alnente a los campesinos en muchas regiones. Si los granjeros reciben una información errónea, es improboole que regresen y la experiencia negativa podría increme_.!!
tar más su ya escasa disposición de probar otras innpvaciones en el futuro.2./

87
sus ventas con servicios .para asegurar el uso apropiado, si desean g~
nar la confianza de los granjeros y prosperar como vendedores.
En este estudio los vendedores al detalle son vistos como las fi
guras centrales en dos procesos interrelacionados: 1) La compra y veD_
ta de insumos agrícolas; y 2) la recepción y difusión de información
concerniente al uso apropiado de estos insumos.

Las hipótesis de trabajo se establecieron cano un marco de re ferencia para el análisis de los vendedores al detalle. Estas hi_p6t~
sis se basan en tres conceptos claves: 1) El conocimiento de los ins_g
mos agrícolas por parte de los vendedores al detalle; 2) La actividad
Y agresividad de los vendedores al detalle, al vender estos productos;
Y 3) El éxito en las ventas de los vendedores al detalle.
Cada uno de estos tres conceptos claves es medido .por una o más
variables de operación. Primero: el conocimiento de los insumos agr_!
colas de parte de los vendedores al detalle es medido por una serie
de índices basados en preguntas hechas a cada uno de ellos. Segundo:
su actividad y agresividad es medida por las dos variables de opera ción; a) su uso de una variedad de diferentes tipos de promoción; y b)
su provisión de una variedad de diferentes tipos de servicios. Terc~
ro : su grado de éxito es medido por tres variables de operación; a)
el número de clientes servidos; b) el volumen de sus ventas agrícolas;
Y c) el crecimiento o decliñación, si hubiere alguna. en sus ventas.
Las dos hipótesis de trabajo básicas son las siguientes:

Aun más, los vendedores al detalle no solamente deberán tener el
conocimiento necesario; también deberán ser activos y agresivos, para
persuadir a los granjeros de usar estos productos. Deben también
buscar activamente, clientes a través de promociones, e impulsar

1. - Entre más activo y agresivo sea el vendedor al detalle, tendrá mayor tendencia al éxito.

�88
89

2.- Entre llléÍs grande el conocimiento que exprese el vendedor al
detalle acerca de los insumos agricolas, tenderá a tener más éxito.
Alguna evidencia para sugerir que estas hipótesis podrían ser rªzonables, viene de un estudio de concesionarios en fertilizantes en el Estado de Iowa en los Estados Unidos, llevado a cabo por Beal y
Bohlen. lO/ En este ·estudio, el conocimiento de los fertilizantes y
su actividad y agresividad en el mercado, estuvieron positivamente r~
lacionados con el éxito, no obstante que no se usaron exactamente estos términos. Al preguntarle a los vendedores al detalle acerca de
los fertilizantes, Beal y Bohlen encontraron que el conocimiento de sus productos, estaba positivéllll?nte correlacionado con su volt111en
de ventas. Así mismo, el voll.men de ventas estaba altamente correla
cionado con el uso de varios tipos de pro100ción y servicios educacionales )1/
Conocimiento de los Vendedores al Detalle. Si un granjero desea
agregar nitr&amp;'geno a la tierra deberá comprar una bolsa que diga "Sal
'
Mineral", reportó un concesionario. La bolsa tenía una etiqueta en
italiano y no tenía ninguna otra infonnación en inglés ó español. Po
cos minutos después un empleado, aparent.emente el asistente del conce
sionario, hizo la observación de que la bolsa contenía sal en greña. 121
Aunque este mostró ser el caso mas extremo de la falta de información,
por parte del concesionario observada, a los concesionarios frecuent~
ment.e les falta conocimiento esencial acerca de los productos que ve!)_
den. Sin este conocimiento, los granjeros no adoptarán nueva tecnol_Q
gía. Es por 1o tanto importante tratar de determinar qué tanto conoce el concesionario acerca de estos productos agrícolas.
Utilizando una idea sugerida por Beal y Bohlen en su estudio; a
todos los concesionarios entrevistados se les hizo una serie de cinco
preguntas para probar su conocimiento de estos productos. 13 / Tres de

estas preguntas eran acerca de fertilizantes y una acerca de cada uno
de los otros dos productos, pesticidas y semillas. No obstante 1ue
algunos de los concesionarios no vendían todos los tres tipos de productos, todos debían tener al menos un conocimiento mínimo de cada tj_
po, con el fin de responder a las preguntas de los granjeros. Sin e!!)_
bargo, cuando se les preguntó acerca del nont&gt;re de los elementos quJ.
micos básicos de 1os fertilizantes, menos de 1a mitad 1os conocían.
Si mil armen te, en respuesta a la pregunta de cuál sería la cantidad
apropiada de fertilizantes para aplicar a las papas, la sient&gt;ra comer.
cial más importante de la sierra, los concesionarios en forma consistente sugirieron niveles mas bajos que los recanendados por el servicio de extensión del Gobierno, los cuales generalmente habrían resultado en mdS bajos rendimientos netos IX)r hectárea. Más de la mitad
de los entrevistados habrían aconsejado usar el 75% o menos del ni t r_Q
geno o el fÓsforo sugerido por el Mini!terio de Agricultura Peruana ..!..11
Con el fin de obtener un índice gereral de su conocimiento de los
~roductos agrícolas, las respuestas a cada una de las preguntas fuera,
calificadas y las cinco calificaciones de cada vendedor al detalle se
agregaron)~/ Luego los vendedores al detalle se agruparon en siete
categorías de acuerdo a sus calificaciones totales.
De acuerdo con la hipótesis, los vendedores al detalle que tenían
un mayor conocimiento de los productos agrícolas, tendían a ser los de
más éxito. Se usaron dos variables de conocimiento para probar estas
hipótesis: el conocimiento de los elementos básicos de fertilizantes:
nitrógeno (N); fósforo (P); y potacio (K); y el índice general de CQ
nacimiento del producto. Las correlaciones entre las dos variables
de éxito eran fuertes y en la dirección esperada (vea la tabla 1))§/
No obstante que la mayoría de los vendedores al detalle tenían un co
nacimiento relativamente limitado de los productos agrícolas, el 87~
de ellos expresaron algún ,interé?.,en.J prender mA:¡ acerca de estos pr_2.

�90

91

duetos. Levemente más de la mitad deseaban más información acerca de
los fertilizantes o tierra, el 44% acerca de las semillas o cosechas,
y el 27%acerca de las plagas o pesticidas.
Tabla 1

ros con nuevos productos, mi entras que el programa de servicio es necesario para ayudar a asegurar que los granjeros obtengan el máximo beneficio de los productos comprados. Mas aún, esto último podría ser
especialmente importante en un país menos desarrollado, donde las inn_Q.
vaciones no son comunes; esto es, uno necesita mucho refuerzo positivo para sostene.r e incentivar innovaciones de conducto.

COEFICIENTES DE CORRELACION EXITOSA
Crecimiento

Conocimiento de NPK
Conocimiento General

Agricultura
Ventas

. 46

•68

.48

.51

Clientes

Agresividad de Actividad:
Promoción
Servicios

.57

.25

.52

.48

. 22

. 37

.52

.44
.58

Exito:
Crecimiento
Ventas Agrícolas
NÍJTlero de Clientes

.52

.44

.58

Actividades de promoción y servicio. Fuerte promoción y programas
de servicio son cruciales para ampliar el mercado de insumos agri'colas.
Un programa de promoción es necesario para familiarizar a los granj~

No todos los concesionarios estaban concientes de la importancia
de estos programas. Uno comento: "sóio nos dedicamos a la comercialj_
zación y no a la educación. Solamente vendemos lo que hay y lo que
piden los granjeros". Otro comentó, "no hay necesidad de publicidad.
He estado vendiendo por años" .
La mayor,a de los concesionarios, utilizaron algún tipo de pro~
ción y ofrecieron al menos una clase de servicio a alguro de sus cli81_
tes. La mayoría comunmente promovieron sus productos a través de pa.!!_
fletas, boletines, o volantes, los cuales fueron usados por el 67% de
los entrevistados. Además, demostración de parcelas, conversacionesy
consejos, transmisiones de radio, y pláticas píblicas, periódicos, y
muestras o experimentas, fueron frecuentemente utilizados para atraer
a los clientes. Mas aon, algunos de los vendedores al detalle hicieron propaganda en revistas o en calendarios, los cual es regalar.o n
como técnicas de promoción. Los servicios mas comunmente ofrecidos por los vendedores al detalle fueron: visitar a los granjeros en sus
tierras para proporcionarles asistencia técnica, dar pláticas a gru pos de granjeros, entregar productos agrkol as a los granjeros, y an! ·
lizar las muestras de tierra de sus clientes o mandarlas a otros para
que fueran analizadas. Como se podría esperar, los vendedores al detalle recibían muy poca ayuda de sus proveedores con sus políticas de
promoción y servicio excepto algunos panfletos y consejos de algunos
agentes viajeros. En general el vendedor al detalle poromedio, hizo
poco o ningún esfuerzo para promover sus productos y proporcionó P2.

�92
93

cos servicios para mantener sus ventas.
Sin embargo, los servicios junto con la promoción parecían ser un
medio efectivo de competencia ya que el vendedor al detalle que tenia
éxito propo"rcionó mas tipos de servicios y usó mas tipos de promoción.
No obstante que las relaciones ~on el volumen de ventas agrícolas era
moderadamente fuerte, las dos medidas de actividad y agresividad us~
das en este estudio (esto es, las actividades de promoción y servicio)
estaban relatt.vamente correlacionadas con todas las variables de éxi
to con las cuales se probaron. Así, los resultados de este estudio
respaldan a la segunda hipótesis: que más vendedores al detalle acti
vos y agresivos tendían a tener más éxito.1:U
Muestra de vendedor al detalle. Una muestra de 53 vendedores al
detalle, incluyendo a la mayoría de las grandes firmas que sirven a los departalll!ntos de Cajamarca, Junin, . y Puno, fueron entrevistados
.usando cuestionarios estrµcturados. 181 Se hizo un esfuerzo por entf!
vistar a una gran variedad de diferentes ti pos de vendedores al det~
' 11 e. Cerca de una tercera parte de los entreví stados eran agentes del
gobierno, empleados por SIPA (Servicio de Investigación y Promoción ~
Agraria), o CONAFER (Compañia Nacional de Fertilizantes), dos eran ri
presentantes de cooperativas, mientras que el resto eran comerciantes
privados. Estos variaban en tamaños desde pequeñas tiendas en peq~
ñas villas las cuales vendían a 50 clientes aproximadamente, menos de
200 dólares de pesticidas y semillas de alfalfa al año, como un prodlf.
to más, a tiendas de tamaño moderado . .!~/ Entre las últimas, había tres cadenas de tiendas agrícolas con sucursales en varios diferentes
pueblos, uno de los cuales vendía mas de 200 mil dólares de productos
agrícolas a por lo menos 30,000 clientes al año.
Con esa gran variedad de diferentes ti pos de vendedores al deta 11 e, no
es sorprendente encontrar una variación significativa en su conocí-

miento de la tecnología moderna y sus prácticas de venta. Como se i~
dicó en la tabla 1, el tamaño de la tienda (medida en los términos
del volumen de las ventas agrícolas o el número de clientes a los cua
les se dió el servicio) estaba pos itivamente relacionado con el conocimiento de los concesionarios, agresividad en el mercado, y el éxj_
to medido por el crecimiento en las ventas. Los agentes del gobierno
de SIPA y CONAFER estában mucho mejor informados y usaron más tipos
de promoción que el vendedor al. detalle promedio. No obstante, mientras que los agentes de SIPA vendían a más clientes, tenían generalmente un volumen de ventas más pequeño debido en parte a que muchas de
las oficinas estaban localizadas lejos de los pueblos grandes. En contraste con esto, los ejecutivos de CONAFER solamente se localizaban
en los p~eblos y ciudades más grandes. Mientras que los agentes de
SIPA proporcionaban más servicios _que el promedio, CONAFER proporcion~
ba menos del promedio. Así los agentes de SIPA eran más activos al S!
lira áreas rurales a proporcionar servicios. Una cosa de hecho inte~sa nte, era que los agentes de SIPA reportaron una tasa de crecimie.!!_
to mas rápida en las ventas a la de los agentes de CONAFER, dándole más respaldo a la hipótesis de que el mercado agresivo tiene éxito. 201
Entre los comerciantes privados, sucursales principales de las
cadenas de tiendas agri colas, eran las mejor informadas; usaban los m~
jores tipos de prorooción, proporcionaban los mejores servicios, y eran las que ma·s éxito tenían. Sucedía generalmente lo contrario con
los comerciantes en las exposiciones o ferias y los concesionarios i.!!_
dependientes; otras sucursales de las cadenas de tiendas agrícolas estaban aproximádamente en el promedio. Así, las cadenas de tiendas
usaban mejores técnicas de mercado, pero los comerciantes más peque ños indudablemente alcanzaban a algunos granjeros, quienes no habrián
comprado productos agrícolas de otra manera __g_i;
Problemas_ de 1a ofetta _de _mercado. Si Plerú planea incrementar el
uso de fertilizantes, prsticidas, y senillas mejoradas, es 1rnportante

�•
94

95

identificar los factores que limitan la oferta de estos productos. Una
buena manera de hacer ésto es preguntarle a los vendedores al detalle
acerca de estos problemas ya que éstos son los directamente i nvol ucr_!
dos. Por lo tanto, cada entrevista con los vendedores al detalle incluía
dos preguntas apuntadas a identificar estos factores limitativos. La PI!.
mera era: "¿Qué cambios o mejoras podrían hacer sus proveedores, age!)_
cias del gobie.rno u otros para que pudieran vender más, especialmente
a los propietarios de pequeñas y medianas granjas?".
los precios y los cambios relativos a los precios, eran los aspef
tos más importantes que veían los vendedores al detalle. La respuesta
más común era que les gustaría que sus proveedores bajaran sus precios
o, lo que es 1o mismo prácticamente, darles más descuentos. Otros dese_!
ban condiciones de crédito a plazos más largos. La segunda preocupación más .común de los vendedores al detalle era el flujo de capacidad
e infonnaci6n técnica. Ellos querían más ayuda técnica y más panfletos
u otras formas similares de literatura en estos productos. Dos sugiri~
ron que debería haber panfletos para cada oroducto vendido y que aq~
llos que se proporcionaran deberían estar más ·detallados (vea la Tabla2),
Tabla 2
CAMBIOS O MEJORAS SUGERIDAS FOR LOS VENDEDORES AL DETALLE
PARA LOS PROVEEDORES Y LAS AGENCIAS GUBERNAMENTALES

c a mb

i o

Precios más bajos y/o más descuentos
Más créditos o condiciones de crédito a plazos más largos
Más ayuda técnica
Más panfletos y otra literatura
Subsidios o excepciones de tarifas u otros impuestos
Más centros de distribución (Agencias del Gobierno)
Distribución exclusiva
Otros*

Núrrero de
empresas
11

En seguida se les vreguntó a los vendedores al detalle, por qué
no trabajaban más duro para vender fertilizantes, pesticidas, y semi_
llas mejoradas. la respuesta más frecuente era, la falta de dinero o
crédito de sus proveedores, los cuales aparentemente limitaban su capital en trabajo. La segunda respuesta más común era, la falta de cg_
nocimiento o ayuda técnica. Además de estas deficiencias estaba la f~
ta de personal especializado y la necesidad de una mayor publicidad para promover un conocimiento general de estos productos (vea la T&lt;Dla t
Tabla 3
RAZONES PARA LIMITAR LOS ESFUERZOS DE LAS VENTAS
NÚTiero de

Ra z o n e s

Falta de dinero o crédi-to
Fa 1ta de avuda técnica
Falta de medios de transporte o movilidad
por parte de los vendedores al detalle
Falta de conocimiento técnico
Determinado por la empresa principal
Condiciones bajas de agricultura
Demasiada competencia
Demasiado ce rea de la ciudad, los granjeros
prefieren c001prar ahí
Otras razones*
Ya no podemos hacer más, o, estamos haciendo lo suficiente

vendedores
al detalle
10

7

2

10
6

9

*Com-lúone6 a ve.nde.dOll.M en R.o.6 ü.enda..6 -0uc.Ul!.Mi.M, pe.queiía..6 bolba..6 de
wpe/l f,01., f,a,to de c.a.lv o, eva.6-&lt;'.6n de Jtet Jr.ttM-0 en .la aduana, análú.i.U d~
-~uelo poJr SIPA, compJuU, d-&lt;M.c..ta-0 polt SIPA de f,ac..to!ÚM, tj má.6 :tltabaJO
de ext('nJ.i.i6n pOlt SIPA (cada uno -0&lt;'. menc..iona w1a 1.,ola vez).

* Pa6all. :tiempo v.Uita.ndo .lo6 c.amp06 de lM c.u.Ulvadoll.M, UcMez de
f,eJLtlUzantu, neeM-i.dad de. una ~ona Mpec.-i.a.l-i.zada, 6aUa de. ~
bUc.idad, 1tet,yxm1.,aba.idad de. R.01., pMve.edOJtM, ga6.to de .lo6 pltduc..to1., ruu:Wta.le.za c,[cti,ca de .la..6 ve.nta..6, excet,-lva competencia de. f.M
emp~MM c.on p1te.c..io1., má.6 baj 0-0, má-6 .inte.ll.M en ..f.o6 pno 1 uct06 de ve
te.iu.na1tia, y e,f.,c.Me.z de. ~em.i,Ua (cada uno menuoMdo una 60.t'a vezT.

�96

Precio Y tenencia de la tierra. Como acabamos de ver, lo inadecuado de los márgenes de utilidad era una de las quejas más comunes _
de los vendedores al detalle entrevistados. Muchos de ellos, sentían
que no había un margen lo suficientemente grande entre los precios
que les cargaban sus proveedores por estos productos y los precios que los granjeros deseaban pagar. Con respecto al segundo punto,
Schultz Y Krishna han enfatizado la importancia de incentivos de precios adecuados para que los granjeros obtengdn incrementos en 1os pro
duetos agrícolas. 221
Lo mismo se aplicaría a los vendedores al d~
talle para que ellos movieran sus productos más agresivamente.
-

El problema de fijar precios era difícil para muchos de los ven
dedores al detalle, por la diversidad de su clientela. Frecuentemente
el mismo vendedor al detalle . vendía a propietarios de grandes haciendas, hacendados, y propietarios de pequeñas parcelas. 23/
El s~
gundo tenía que comprar de él, o no obtener los productos, mientras ,que el primero tenía siempre la alternativa de comprar directamente
de 1os productores e importadores, haciendo a un lado a los ven
dedores al detalle. Cuatro de siete granjeros que compraron más d;
ci neo tonel adas de fertilizantes químicos, entrevistados como parte
del mismo proyecto de investigación, ya sea, compraron de Lima, oi~
portaron directamente del extranjero. 241

El patrón de posesión de la tierra en muchas áreas de la sierra,
ta les como Cajamarca y Puno, se caracterizaba por muchas pequeñas
granjas, (algunas grandes, relativamente pocas) de tipo familiar. Los vendedores al detalle podrían haber vendido a los propietarios
de las granjas más grandes, con el fin de haber incrementado su vol!!_
men de ventas. pero estos ricos hacendados usaron relativamente poco fertilizante . La mayor parte de su tierra era para criar gana-

97

do, aun cuando estuviera localizada en valles con sistema de irrigación en el Departamento de Cajamarca. Además, cuando cultivaban sus
cosechas, frecuentemente compraban sus productos directamente de la
fábrica o agentes de venta en Lima. El gobierno empeoró aún más la
situación para los vendedores al detalle, aplicando un impuesto de 5%
en los productos cada vez que éstos se vendieran. Así, los productos que eran vendidos tres veces: primero al mayorista, de nuevo al vendedor al detalle y finalmente a un granjero, eran gravados tres V!
ces, o sea, un poco más que un 15%de su precio a los manufactureros.
Sin embargo, estos productos comprados directamente delos manufactur!
ros eran gravados una vez, o sea un 5%. La desventaja de comprar del
vendedor al detalle y la ventaja de comprar directamente era de esta
manera multiplicada. 25/

La política de órdenes de compra directa y la tendencia de los
poseedores de grandes extensiones de terreno a enfrascarse en aspectos agrícolas extensivos, tenía dos consecuencias desafortunadas para
el mercado de los insumos agrícolas. Primero: el vendedor al detalle
era menos viable de acarrear una gran cantidad de productos agrícolas
variados al ser despojado de un mercado potencial grande . Aquél 1os
que compraban localmente, probablemente tenían que pagar un precio
más alto ya que los vendedores al detalle eran forzados a comprar en
cantidades más pequeñas. Por lo tanto no podían beneficiarse con deI
cuentos por cantidades, tenían muy pocas alternativas disponibles, y
tenían una mayor oportunidad de encontrar escasez. Más aún, cuando
había escasez, podría causarle serias dificultades a los granjeros
debido a la conjunción de oferta de los artículos, esto es, la a~
sencia de uno de los productos agrícolas podría hacer a los otros i~
servibles. Segundo: era improbable que el vendedor al detalle tuvi!
raya sea los recursos o la inclinación a promover sus artículos agrf
colas activamente, si sabía que probablemente sus el ientes potenci~

�98

99

les más grandes no iban a usar mucho fertilizante o hacer la mayoría
de sus compras de él. Así, las órdenes directas y el sistema de la
posesión de la tierra podría bien haberle limitado a la tasa de creci
miento en el mercado para productos agrícolas, a propietarios de gra~
jas medianas y pequeñas. 261

CONCLUSIONES
En resumen, este estudio ofrece evidencia para sugerir que los
vendedores al detalle de productos agrícolas en Perú, podrían ~acer
una mayor contribución hacia el proceso de mejorar la productividad
agrícola, incrementando el superávit comerciable de alimentos y otros
productos agrícolas en áreas urbanas. Este escrito se enfoca especi~
mente en dos problemas que limitan la efectividad del vendedor al d!
talle. Primero, encuentra que la falta de conocimiento adecuado acer
ca de los productos agrícolas, podría ser un importante factor que li
mite la venta de estos productos. Los insumos con altos rendimientos
son de poco valor a los granjeros y podrían causar un daño real a m!
nos que se usen en una manera apropiada. Muy frecuentemente los vend!
dores al detalle de estos productos estaban bastante mal informados
acerca de los mismos. La sugestión de Mellar de un programa gubernamental diseñado para proporcionar educac i 6n a estos individuos, parece ser lo bastante interesante para que valga la pena que se est~
die posteriormente. 27 1
Segundo, la falta de mercadotecnia activa y agresiva por parte
de los vendedores al detalle también merece atención. Este problema
ha surgido en algún grado, de su falta de conocimiento y en parte a
una ganancia inadecuada . El segundo en turno fué,en algún grado,el r!
sultado del sistema de tenencia de la tierra y la práctica de grandes
terratenientes,agravado por el sistema impositivo,de desviar al comer

ciante local. El vendedor al detalle deberá por supuesto, tener un paquete tecnológicamente apropiado de insumos para mejorar los rendimientos y ser capaz de venderlo al granjero a precios suficientemente
bajos que garanticen su utilidad.
En cualquier caso el problema de mercadotecnia es demasiado impo.!_
tante para ser ignorado, como frecuentemente lo ha sido en los países
menos desarrollados. Especialmente es éste el caso, en cuanto al desarrollo de regiones distantes o atrasados se refiere. La falta de C!
nales de comunicación, coloca un peso mayor en los servicios de respaldo de producción, ofrecido por la red de mercadotecnia.

ll V,{/1.e.c.e,i.in Naci.onai.

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Agll,(,c.olo..6 u u.¿,a.do en ute uc.11.,lto pa.1Ul 11.e6e~
óe a u.n glU.Lpo .lúnilado: 6v1üUza.ntu, puti.c.-i.d&lt;U, tJ óemlUa.ó me3 o/f.ad&lt;U,. No obótante qu.e otMó .lnóumoó fJB'L&lt;.e.ola.ó '. taleó c.o_mo h~a.mienta.6 mejo11a.dM e ,{/L/f.,lga.c.,wn, podJú.a.n óell de -&lt;.mpolLta.nua. c.11,(,lic.a.
al modell.n.lzo.1t la. agll..lc.u.Uwi.a., utoó tJr.u -&lt;.nóumoó 11.epJr.U en.tan u.n pa
qu.ete c.omplementaJii.o e.lave. En c.ontJ1.a.6-te, el. télr.mi.no Vendedo1tu _ciI.
Vetalle u u.óado en el. óent-i.d.o máó o.rrpl.i.o de la. palab11a., pa/1.a. ,(J!c.t'.uút a .toda¿, la.ó 6-ÚUlnó plr,(.vadM, agenc..laó públ.lcM,, c.oope11.ati.vM,
y vended01tu de c.Ma po1t c.aóa., qu..lenu h.lueMn ~a mu&gt; -ÚnpWa.nte

p!t0po1tc,l6n de óuó ven.taó d.lll.ectamen.te a .f.oó gkanJell.06.

�100
101

6/
- The.odoll.e Selwi.tz, T_IUl.11-660~.a_ Tll.ad-it frnai. ~tucultWl.e (Nw Ha.ven:
Vale Utúve/u,Uy Pll.e6f.i, 7967 ~ p7W.7.~&lt;gru.6,Zcanc.ul de la. meJicado~ectúa. d~ .f.06 a.lLtCc.utof.i agll..ícveM paJca. e,t def.ia.MoUo agJ¡,[cota,
ha 6-ÚÍo .tamb-&lt;1.n obf.iell.vada poJc. alguno&amp; otJc.of.i ef.iMltoJie!i. Ye.Ji BJc.uce
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7967},

p.

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TU.ne.ha.ll.t yWwtrm, In.e., 7969), p. 7 147.

10/

121

11'

Ge.o,i¡ge. Bettl y loe. Bah.e.en, "The Role. ofi the. FeJLUU.ze.Jc. Veai..e.Ji." un.a
f.iell..ie de nueve. o.Jt:U.culo6 en Commell.c-iai. FeJLUU.ze.Jc. and Pla.n:t 'Food
IndUf.i:tlty_, upe.c..Có,ica.me.n:te (Abíí11, 7967}, p. 23.
PMa. pJi.obaJc. el&gt;.ta.J., h-ip5:tu-i!J, cada pa.11. de vM-i.o.b.eu, :taee1, como e1,
fµeJc.zo de. pMmou6n y CJi.ec.,án,¿en:to, 6ue.Mn compMa.do1, uJa.ndo coeó,i.-=c.iente. de Pe.M6on de coJi.ll.elac-&lt;.6n ioome.n.to pJi.oducto.
Ef.i:te. 6ué uno de loó va.ll..io¿¡ c.aM-6 notoJc..io6 donde el vendedOJc. ae de.ta.U.e ve.n.d.i6 pJc.oducto1, con :toda6 l.M i.nd,i cac.ú:,nu -impJce!ia!i en un
.id-i.oma. extJc.anjell.o (fato e.6, un .idioma. que no 6uua. eJpa.ñoi), y a.eguno!i pJc.oduct06 !Je vencüuon ún ni.n_quna6 -úidúac.ionu.
Bea.e

u Bohfe.n, op. cit., (AbJc.il,

19611, p. 23 .

p. 14.

15

/ La.J., OÍ)¡_(!f., tJc.u pll.egunta.6 e.Jc.a.n: ¿Cuálu Mn ~ &lt;Í0,6 en6e.Jc.meda.d~ 0
pe.J.,:tu que ca.Uf.ia.n. mcú daño a fJu, cof.iechM a.qU,(. y cuM e6 la me.JOJc.
,mne.Jc.a. de. con.tlto.f.M ca.da. una. de. e.lla6? S,l un gJr.anj e/1.o te puCÜe.Jc.a.
ptegun:tJl.J¡_ c6mo le podlúa. agJi.egaJc. nlt:Jc.~geno al Judo ¿ ~é le CÜJL(.a?
S,l un gJi.a.nje.M le. pJi.e.gun:tMa. que. podlúa. ha.cell. pall.a me.JOJ¡aJc. !iu!i tytE_
p,i,a!i ,6em.lU.a,f., 6.{YI. COOlpl!O.Jc. nue.vM, ¿Qué le. cli.Júa.?.

/lo.et

'}__! En la6 lk:.ll'a.ó en Columb-i.o. u:tu.clladM pOJc. Rog e.M, lof.i gJc.an.j e.Jc.06 te
n-í.a.n. la :te.nde.n.c-i.o. de. 6eJt upe.c-i.o.lme.n.te. ucéptico6 ace.Jc.ca de. la .iñ
6oll.ma.ci.ón en -inn.ova.c.ú:,n.u agll..lcow, Jc.e.c-ib.idM de ve.n.dedoll.e6 aglÚ
col~ plr,(_vado6. A .f.06 gll.an.j e.Jc.06 que él entJc.ev-i6:t.6, ge.ne/talmente. :COl'tf.,-úfellllba.n a lof.i ve.n.de.doll.U como lM 6ue.n:tu de ,i.n6oll.mau6n me' n.06 cll.ú.b.f.u con ll.Upecto a .f.06 tJc.abajadOll.u, .f.06 ,mutJc.of.i de. u cuela, o lo6 vec-ino6 (.f.06 colocaba. en oJc.de.n deueciente de Me.cübil.idad) . No ob6:ta.n.te, .f.06 gJc.anjuof.i que compJian de. lof.i ven.de.do ll.U .al de.taUe. de.ben conM1Vt en e.Uof.i. al meno6 p.tll.a alguna .in.60Jc.ma.u6~, y con rrucha. 6Jc.ecuenc-i.o. bM:ta.nte. -in6oJLJna.c-i.6n. VeJt. Roge.M,
op. clt., p. 185.

.!!/

P~

6ue11on de ue.n:to ve.in.te. a. c-i.en.:to 6e!ie.n:ta lúlogJc.amo.fi de nUJi6ge.no y de. 80 a. 120 kilogJc.aroo!i de fi6!.fiotw poJc. hectáJc.ea al a~,. loó
-inge.n.ie.Jc.06 Ram-ilw FeJt.nrfndez OJc;t[_z y Ca.Je.lo¿, ValveJc.de, Fe.Jc.til-ua za.wn con N-ltluLto de. Aman.fo ,VitMcai., M.in.i1.iteJt.i.o de Ag,ucultu.Jc.a.
( Urna., 1966)? w. 8 y to, R,U!_haííd Mann.ing, cua.~u 4ué pJc.06UOIL v.i
f.ilto.n:te. en la. Utúve.M-úia.d AgJc.atua. con la Iowa. MiM,&lt;,6n, Jc.e.come.ndo
a.e me.no!i 160 kilogJi.a.roo!i de. tútJc.6geno y lo m-i!imo de. 66!i60ll.o poi!. he.c.:t&amp;tea. en Ju -in6oJime. no JXLbUcado,
" Econ.omi.c. Analy!i-i!J o 6
FeJt.ta.-i.zeJt. Awl,ica.ti.ont,: Po:tatoe1, ,i.n the. S-ie.Jc.ll.a"
( Uma., 1966),
IUÍ.,

364.

7/
- Ve. acue.Jc.do a1. Banco Centlr.o.,t de Pe® como R.a cita wa.u.a.m Glade y
Jon Ude.U, The. Mall.ke.tútg Be.ha.v.ú:,1¡_ 06 Pe.Jc.uv-i.o.n F.úr.rn6: Ob6:tJl.clu and
ConW.bu.ti.oYl.f.i ';O Econom-&lt;.c Ve.velopne.n..t'' de Reed Moyell. y S:ta.nley
HoU.a.ndell., ( ecll:toll.e6) Malr.kw and MMke..ti.ng .in Econ0m&lt;.c Veve.l.opne.nt
( Home.wood: IJc.W,i.n, 19 68 J p. 156.

-

MI La!i can.ti.dadu Jc.e.coMendada!i poJc eR. ALúu:.1,-te.~,io de Agll..icuUUJc.a de

coMela.c.ú:,neA n.o ne.curua.me.n:te -imp.U.C.an de. pOII. ,t,1, que. el CJi.eúen:te conoc.ún.i.R.nto de Wumo6 a.glt,('.colaó 6ul la c.a.U6a p!LÚT()Ji. cU.a.e del éx.ilo del ve.ndedoJi. al de.taUe.. E!i pouble, aún p!Wba.b.f.e,
que. a.mhot, 6Ue.Jc.on 6uell.teme.n.te. ,i.n6.f.uen.c.úuio6 pOJc. _la. Jt.ú?uez~. Ella.
p06-ible. que. i.tu pe.M omu ll..i C&lt;16 obtuv-ie.ll.an un.a meJOJi. e.du ~c-i.ón y
pOJc. lo :tan.to eA:tuv-iell.an. me.jOJr. ,i.n6oll.mada!i ace.Jc.c.a de. lo6 ,&lt;,l'tf.,umo¿¡ ~
glÚco.f.&lt;16. E!,:ta,,6 pe.Mo YJ.(1f., e.ll.a ta.mb-ién pof.i-ibte. que tuv-ie.Jc.a.n .f.M Jc,e
CUMo!i 6ln.a.nc-i.e.M!i palUt u.table.ce.Je. y ope.Jc.aJc. un.a Ue.nda. gil.ande. áe
p1¡.oduc:to1, aglÚcolaó. No obJ.tan.te., ha.y una. 6ue.ll.te. pJc.Uunwn poJi.
i.a1, Jc.aZonu l-i!i.tadtui a.n.te.JúoJi.me.nte., que. el ven.de.dOJi. en de.ta.U.e. d_!
beJúa pMpoJi.úonM coYl.f.ie.jo junto con lo!i pJr.oduc:toJ aaJi!,co.f.&lt;16 ~
que. el p1¡.oducto tuv-le.Ji.a algún valOJi. Je.e.al p:vt.a. el gJc.a.n.J e/;º. A!i,&lt;,, e.e ,
c.on.oc-im.len.to adecuado acell.Ca de. uto!i pJc.OductoJ paJc.eceM.a. habe.Jc. 6~
do un 6actoJc. -i11p01l.ta.n.te. que lúnltaba. el éxi;to del vende.doJc. a1. de.:tae.ee..

~ / f!,:tJl.!,

,

Be.al y Bah.e.en encon:tJi.a.Mn que .f.o¡, ve.ndedOJc.u en _de:t,aUe. de. 1~qu.ii
n.e.6 te.n..úvt un con.oc..únle.n:to adecua.do de. lo6 6eJL:t,i,Uza.n.tu _v~e!Wn
nw de uto!i, ma.n.:tuv-iell.on unM ven:ta.6 l1k1f., u:tablu y Ji.e.c-ib.wr.o n mayOJi. u:t-i.Udad bJr.uta. de elf.o¿¡ . MM aún, e1,to1, ve.ndedcJi.u en d~
Ue ta.mb-&lt;1.n. :tetúa.n te.nde.nc-i.o. a. 6 en.ti.Je. que debeJúa. ha.be.Je. con6uUoll.e6 en 6eM:.iliza.n.:tu y de.b elÚfln ha.ce.Je. _Jc.ecome.ndac.ú:,nu a. lo!i gll.an.j e.MJ. Be.al yBohle.n, op. clt., (Abkil, 1961), p. 23.

1ll Be.al y Bah.e.en concluyell.on en ba.f.ie a f.iu utu.cllo de. Iou.tt que.."~ la
actual. de ven.de.do Je.U de 6ell..ti.R. .izan.te&amp; alta.mente compe.ti..ti.v~!i,
de lo!i 6eJtti.U.zantu con Jc.eR.a.c-l,5n a lo!i _MJc.v.ic.ú:,!J pa'l.eua 110
Je.Je. uno de. loJ ,mf., e6ecti.vo!i 1,,i,no el rm6 enect!-vo ~:todo d~ comp~
Wt poJc. el d6laJi del neM.leümite d:• fr~ g1r.an1e.Jcof.i . Lo m-&lt;hmo ~
e.Je.a

e.e Uf.io

�102
lOJ

Jr.e.ci.o. ti eJt clVLto en Pe/lÍ1 bajo e,úrcwu.tanC,Úl,6 mWJ cli.6u.entu. Bea.e
lJ Bohien, op. ut. ( Noviel'fÍllLe, 19 60), p. 34.
·
18/
fato.ti ~u depalL.t.amentoti p,dJú.an c.on.!l.i.deJtaMe ma.6 o meno.ti :U.pi.e.o.ti
de la ti.a/f./f.a ,p. que Jr.ep1r.uentan a ta.é Jr.eg,{_onu de nolL.t.e c.e.n.t.JuJ
lJ ti~ aM. c.o,oo también 9/f.ado-6 vlllLú.tn.t.u de duaMoUo aglLlc.ola de. 1
lUYUn, uno de lru depa!ttamentoti de la tiúMa maJ.i duaMo(.ta.do¿, a
P~no uno de lCJi, depa/f..t.amen.t.oti meno.ti duaMo(.ta.doJ., • Aún en Jun.&amp;!,
6-&lt;.n embMfto, ta.é p!Ufci,i,C,QJ., agJú.c.ow :tJr.a.di.uonai.u pJr.edomi.nan y
loé glra.nJeJto-6 no/tnr:tlmente C.Ol1J:)/f.an p,c.o de c.ualquie/f.a de loé wum:,J., a~túc.olaJ.i. E~ c.ont.1La-6te, en la e.o.tita,, mucho de lo agJú.c.ola u
mec.a.1U..Zado c.omeJte,ia(.men,te c.on un U-60 ,é.n.t.eMivo de ,{_n.!)u,ooJ., agtúc.o.f.al,. CoMec.uentemente, .t'.a 6ieJtlra., la c.ual c.on6,[a plLÚ'/lOltcüalmente
en la agJúc.uUUlla u una Jr.eg-l6n 6ubduaMo(.ta.da en PeJríi..

12! lal!.
La J.Lua de c.a.mb,i,o
ameJúc.a.no.
20/ ":

-

en la €pee.a eJta de 26.8 tiolu· •peJtuanol&gt;

fXJI!.

un &lt;ÍÉ_

,

. M-&lt;.en.t/ra.J., que uta ella. en g/f.an pvr.te deb.i.do a la decU.nac.-l6n del -

abaJ.itec..únle.n:t.o del guano, el.. pMduc..t.o maJ.i ,i.mpolL.t.an.t.e de CONAFER' 6
podtúan habeJt vencüdo C.OM.i.de/f.ablemen.t.e rnú 6eJc;tlUzantu quW.c.ru /XI.Ira. e.ompeM i:tlL u ta de.c.Una.c.-l6n.

w s e ~er1U1..el!.On ta111(J=n pequeñaJ.i c.a.nti.dadu de p11..oduct.oé agtúc.o.f.ali en
~..1:

..L :~

6e.lL&lt;.a6 6 emana.e. u • Hubo tarri, il.n en J wún un uc.lo We/f.eó ante de
6 ~ _del tlp, _que Moyel!. llama anUlo de me/f.c.ado. Reed /.btjeJt6,
~eüng .ut Ec.onolll.(.c. Vevelopnen.t., Oc.c.M.i.onai. Papel!. InteJtnati.onai.
BU-6.utUli No. 1_ ( EMt La.Ming: Mi.c.h,igan S:t.a.ti!, Un.i.veJt6.i..t.y, 1965), pp. 25, 6. R.i.c.ha.Ju:l ACÚlmJ., c.1tee que la Tna.lJOtúa de uJ.Lu 6e1Li.M 6on
de oJú.gen ILela.t..i.vamente Jr.euente; la 'frnlJOIÚa de eUM 6uMDn 'fXJ-6.i.
blemen.t.e utableudM en ute 6.(.glo. U 6ugieJte que tiu c.1Lecún.c:en
to u un Jr.efrf,ej o del ,é.nc.1Lemen.t.o en fXJ blac.-l6n en el.. vaUe MantaM-:Ad/ll116, A Corm,un.i..t.t in the Andu (Se.atte.e: Un.i.vw.i..t.y 06 WMh.i.ngtcn
Pltu-6, 19 59) , p. 38.

w

Cada d-&lt;.a de la 6 emana una o má.6 de laJ.i villaJ.i o pueblo.ti en el valle Man.t.Mo te.rúan una 6e1!.,é.a, fXJ.ILa la c.ual vetúa.n vendedolLU de todo el valle, t/f.ayendo una gJr.an va/f..i.eda.d de pir.odt..u:!-áJ-6 de lM c.om~adu C.el!.c.anM lJ de :to.dM pa/f..t.u de PeJríi.. En uw 6e1Li.M loé
gJr.anJ el!.Oti 6Jr.ec.uen.t.emen.t.e c.omp11..MOn tiemillaJ.i lJ oc.aJ.i.i.onai.mente 6e1t.ti.U.zan.t.u quhn.i.c.o-6 lJ putlc..i.daJ.i. Vua6olL.t.unadamen.t.e no ha.lú.a. 6e
gu.1¡.úfad de que lo.ti p1r.odu.c..t.0J.i qu.1m.i.c.o-6 no utuv.i.eJr.an aduUel!.ado-6 ya
que 61Lec.uen.t.emente no H vend,&lt;.an en Jr.ec.,ip.i.entu J.iei.ladoti. No obti
tan te lo.ti pMdu.c.toJ.i vencüdoti en 1¡ eup.i.entu éeUadoti poCÍ/Ú.a.n no
habe1t 6.i.do exac..t.amen.t.e pu.Jr.oti, ya que lo.ti utanda.ltu gu.beirnamen.t.alu que eUJ.i.t-f.an, no eJr.an mWJ c.onMab.eu, lo&amp; de ILec..qJ.i.en.t.u J.,,i.n
tiei..lo tila poti.i.ble que utu.vú1tan adu..cte1r.ado1., . Veb.i.do a qu.e geneJr.ai.men/e f.&gt;e vend.la. ún e11J:)aqu.etaMe, eo1 91r.anj eJr.o-6 no ten.la.n úiifi
cac-&lt;onu de cnrrr., ti e .i.ban a MM. Lo.ti c.ampeuno-6 anai.6abeto6 po--:.
d.ú:l.n 6~ecuentemmte encontJr.a1¡ pa1r lentu que lu atJUdaMn a .e e.e.~

RM .i.ncü.c.ac.ionu e.u.ando u.t.aJ.i ex.i.6Ue/f.an.
221

Schu..t::tz, O
..Q. c4_., pp. 161-4; IJ Raj Kwhna, "AglLi.c.u.U.wz:ai. PJúc.e
Pou and Econom.i.c. Vevelopnen.t!' en Sou..t.hwoJr..t.h y John-6.t.on, op.c..i..t..,
pp . 5-6.

51

231
241

251

Vude que .tie Uev6 a e.abo la ,é.nvutlgac.-l6n de e.ampo paJr.a elite
tud.i.o, PeJuí .ka U evado a cabo una ,i.mpo¼n.t.e Jr.e601r.ma ag1r.aJúa.

e.ti

E6.t.o1.&gt; gJr.anjeJr.Oti 6u.eMn 7 de C;elr.c.a. de 200 en.t.Jr.ev.i.6:t.ado-6 .
Una inúdenc..i.a .le.u.6:tJr.a. c.laJr.amen.t.e el e6ec.:t.o de ute ,i.mpu.u.t.o del
une.o poJr. c..i.ento. Una rrujM c.omplra. 6'w,ta IJ velr.du.Jr.aJ.i del me.Jr.c.ado
todo.ti loé d-&lt;.M lJ lM Ir.e.vende .tiec./f.etamen.t.e en 6u. c.a.6a a c.l.i.entu,
quienu du ean ev,i.ta/¡_ la 100lutla de tene1t qu.e .i.Jr. ello.ti mMIIX)li al
meJr.c.ado. A.61. que ella puede ev.i.taJr. paga.Ir. un ,i.mpu.uto adi.úonai..
Si .tie le 60Jr.Za1ra. a pagM el mipu.u.t.o ad,i.e,ionai., poJ.,,i.blmente no po
dtúa. c.ontlnua.1r. vencüendo, pelr.detúa una 6u.en.t.e de ,i.ngJr.Uo IJ • tiu.J
c.Uentu tendtúan que .i.l!. al meJr.c.ado.

J::§j Alguno6 gJr.anj eJt.06 quienu dueaban c.omplUVI. glr.andu c.anUdadu de
6e.Jr..t.il.i.zantu lru oJr.denaMn di.l!.ec.tamen.t.e de L.i.ma, c.on la ayuda
del vendedoJr. al detalle que obten,(,a una c.om.i.6.wn. Ve uta mane/f.a
el compJr.adOJr. gJr.ande ev,é.taba paga1r. el .i.mpu.uto do.ti ve.e.u. En la
bM e de tiu. utud.i.o de Iowa, Beai. y Bohlen c.onc.lu.yeJton que debeJúa
de poneM e mM én6aJ.iM, en inc.l!.emen.t.aJr. loé bene6,i.c..i.oti de lo.ti 6eJt.ti.U.zan.t.u 1J me.no.ti en du c.u.en.t.o &amp; en el pll..ec..i.o. "Lo.ti petúodoti de
.i.ndU-6:t.ll.i.a.Uzaclón de 6eJtti.U.za.ntu en la Jr.edu.c.u6n de p!r.ew-6, ya
tiea di.l!.ec.ta o -lncli!r.ec.tamente, indudablemente ha 6.i.do u.no de lo.ti
p11..oblemM m&lt;16 mipoJr..t.an.t.u de la .i.ndu.6:t.Júa". Be.al. y Bohlen, op.
c..i..t.., (Oc.tubJr.e, 19 60), p. 54.
27
I John MeUoJr., The Ec.onomi.c.6 oQ ~Júc.ultww..t Vevei..opnen.t. ( 1:t.hac.a:
CoJmeU Un.i.ve.M.i..t.tj Plr.U-6, 1966~ p. 35.6.

�Impresión de esta Revista
en nuestros Talleres bajo
la supervisi6n del Sr. Ho
mero Cantú Salinas, con la
asistencia de 1os Sres. :
Jorge Jasso y Gilberto de
1a Garza.

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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO ·LEON

fICUlTAD DI ICDNDIII ~
BU(lff(,n u ,,v1..,~'-·! •

~1

11
•

AlfONW l1é YES''

¿ _M E R O T E C ,_.

SEPTIEMBRE 1979

VOL. I
NUM. 3

2a . Epoca

�IOfOO UNIVElslTAIIO

Cor,inn Aífonsint1 .
Biblioteca U"iversitaricl

�FACULTAD

DE

ECONOMIA

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos 1os campos de 1a economía, 1a es ta
dística, las ciencias sociales y la educa
ción. Se publica tres veces al año en los_
meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo
cambios de última hora que determinen lo
contrario.
*La suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/ 100, M. N.) para todo e 1 territorio Nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigir
se a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad Autónoma de Nuevo León-;Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
*Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán ser dirigidos a: Lic. Andrés Garza García. Editor., Departamento de Relaciones, Facultad
de Economía, U.A. N. L., Loma Redonda # 1515
Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N. L.,
México. Apdo. Postal 288.
*Ninguna responsabilidad tiene el Editor,
la Facultad de Economía, o la Universidad
Autónoma de Nuevo León, por los puntos de
vista o expresiones de los autores de ar
tículos publ icados en esta revista.
*Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Septiembre 1979.

DIRECTORIO

Consejeros:
Lic .
Lic.
Lic.
Ing.
Lic.
Lic.

Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez.
Ernesto Bolaños.
Eladio Sáenz Quiroga.
Romeo Madrigal.
Alfredo Gómez Garza.

Director:
Lic. Arturo García Espinosa.

Editor:
Lic. Andrés Garza García.

�I NDI C E

Pág.

PALABRAS A LOS EGRESAOOS DE LA CARRERA DE
LICENCIADO EN ECONOMIA DE LA U.A.N.L.
GENERACION 1974-1979 .................... .
Uc.. Al..l/l.e-Uo H. Monte.ma.yOJr. M.

1

LA SITUACION DE LOS PROGRAMAS PROFESIONALES
DE ECONOMIA EN LAS UNIVERSIDADES MEXICANAS.
V1t. R,lc.hoJtd A. La&amp;vtge; 1J
V1t. T. Noel. Otbo1tn.

10

EVALUACION DE PROFESIONES DE LA UNIVERSIDAD
AUTONOMA DE NUEVO LEON. UN ANALISIS COSTOBENEFICIO, 1972-1978 ...................... .
Uc.. Silv,lo. M. Co1t1tea. Ga1túa.

37

EL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO EN MEXICO.
Uc.. Hécto1t L6pez Leal.

62

NUEVA MAESTRIA EN ECONOMIA.
ESPECIALIDAD EN: ECONOMIA INDUST8IAL.
Uc.. Al61tedo Gómez Ga1tza.

92

�PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA CARRERA DE
LICENCIADO EN ECONOMIA DE LA U.A.N.L.
GENERACION 1974 -1979

AUll.elio H. Montema.yo~ M.

Agradezco a ustedes la invitación que me dirigieron para estar
presente y compartir estos momentos de alegría por la terminación de
sus estudios profesional~s en la carrera de Licenciado en Economía.
Egresan ustedes de una institución fundada hace sólo 21 años,
pero que ya ha hecho historia en la enseñanza de la economía, no nada
más en nuestro país, sino en toda América Latina.
Ha sido la Facultad de Economía, fundada por gente de gran vis i6n,
tanto de la Capital como de esta emprendedora ciudad, con el apoyo de
instituciones de renombre, una cantera inagotab1e_ de persona 1 alt!_
mente calificado que presta sus servicios, tanto en organismos públj_
cos como privados, ubicados en diversos lugares de la República, así
como en instituciones de enseñanza superior, sea en tareas de investj_
gación, docencia o administrativas. Las características principales
delos egresados han sido siempre la búsqueda de la verdad y la de tr!_
tarde instrumentar aquellas medidas de política que permitan alcanzar
un mayor bienestar para la comunidad.
La labor que ha realizado la Facultad de Economía -a través de
sus directivos y maestros- para que de ella egresen profesionales de
alto nivel, ha sido resultado, en parte, del constante apoyo recibido
de las más altas autoridades universitarias y estatales, así como de
importantes instituciones nacionales y en sus primeros años de existe!!_
cia, de fundaciones internacionales. La unión de todos estos esfue!
zos ha dado por resultado la creación y el desarrollo armónico de una

�i ,.

Hl

2
3

institución única en nuestro país, que a pesar de algunos problemas
que en detenninadas ocasiones se han presentado, ha continuado mo~
trando un estandar de excelencia en su docencia y por lo tanto en la
preparación de los estudiantes. Su labor se ha extendido con la impa.!:_
tición de cursos de maestría y con la carrera de Estadística Social.
Quisiera aprovechar esta oportunidad para recordarles que si
bien la enseñanza en las aulas universitarias ha terminado, el buen
economista se va fonnando con el tiempo y con la entrega al trabajo y
al estudio. El buen economista profesional hace fructificar el cono
cimiento técnico y científico en realidad transfonnadora.
Aunque es cierto que hoy tenninan cinco años de esfuerzos compa.!:_
tidos por ustedes y sus familiares, les esperan aún los años en que les
corresponderá apticar a la solución de diversos problemas, las enseña!!_
zas recibidas de sus maestros o transmitidas de las publicaciones de
los grandes economistas.
Deben tener muy presente que aunque la ciencia económica es impo.!:_
tante, no es la única, así, deberán tener muy en cuenta, que factores
políticos, sociales, administrativos, etc., influyen y afectan el d~
sarrol lo económico. Por tal razón, quizá la política ideal no sea sie!!!_
pre la que se pueda aplicar y por la misma razón, los buenos políticos
y ejecutiv~s se asesoran de gente capaz en los diversos campos de esp~
cialización, uno de ellos, el económico.
Les va a tocar enfrentarse a ustedes a un país muy distinto que
al que a mí correspondió hace 13 años. Un país que vivió momentos d.2_
lorosos en lo político y social en 1968 y en lo económico en 1976. Un
país que pasó del llamado desarrollo estabilizador de los sesentas,s_!!
frió los sinsabores del desarrollo compartido y empieza a pensar en grande, con la oportunidad brindada por la explotación sensata de la
riqueza energética y por la creación de un el ima de confianza y seg~
ri dad para e1 desarro 11 o p1eno de las oportunidades de trabajo y ahorro.

Voy a pennitinne aprovechar esta oportunidad única para hacer un
rápido recorrido sobre el panorama mexicano en lo político, pero pa.!:_
ticulannente en lo económico y señalar que el país se encuentra en los
llllbrales de un desarrollo económico, dinámico y sostenido en el largo
plazo, modificando a la vez las estructuras productivas y de distrib_!!
ción del ingreso.
Como es de todos ustedes cono e ido, la refonna po1ít ica imp 1eme!!_
tada por la actual aáninistración pública federal empieza el mes próxj_
mo con la ventilación de los asuntos públicos mediante las opiniones
razonadas de las distintas corrientes políticas, en los más altos fo
ros de la nación, como serán las legislaturas. Esto pennitirá que sea
precisamente en ta 1es recintos donde se discutan y aprueben cuando ese
sea el caso, las leyes y decretos que conduzcan a la pennanencia de
un clima de confianza y seguridad plena. Será también la ocasión para
que se dejen de utilizar otras instituciones como arena política.
En la medida en que en las nuevas legislaturas se encuentran re
presentadas las diversas corrientes políticas, podremos tener una pa.!:_
ticipación más annónica de los diversos intereses en la discusión de
los grandes problemas nacionales.
En lo económico creo oportuno recordarles que aquellos países que
han creado las instituciones jurídicas y económicas más aptas para que
se haga coincidente el bienestar individual con el social han sido los
que han mostrado un mayor avance económico. Tal ha sido el caso que
explica el avance de España a fines del Siglo XV, o el desarrollo de
Inglaterra a mediados del Siglo XVIII, o el de los Estados Unidos a
partir de la tenninación de la guerra civil en la segunda mitad del sj_
glo pasado, o el avance de México en la época del porfiriato, debido
entre otros factores a la reducción del costo de las transacciones con
la apertura de un mercado nacional resultado de las inversiones en los
ferrocarriles, etc.

,

�4
5

En mi entender, los primeros tres años de la actual administr!
ción pública federal podemos caracterizarlos por dos importantes fa~
tores económicos: al restablecer el cl ima de trabajo y solidaridad
social y aplicar las medidas de política económica adecuadas, se sup~
ró el receso económico de 1976, y en segundo lugar, se ha encauzado a
la economía por la senda evolutiva de un cambio estructural profundo
que significa, en la práctica, el inicio de la remodelación completa
de nuestro esquema y estrategia de desarrollo.
Este segundo factor, que representa de hecho
ca de magnitud tal que nos permitirá acercarnos al
di sponi bil i dad de una serie de instrumentos más
los objetivos de polHica y el desarrollo pleno
individuales y sociales.

una reforma económj_
fin del siglo con la
aptos para alcanzar
de las capacidades

La remodelación completa de nuestro esquema y estrateg.ti de des!
rrollo ha venido implicando el ajuste paulatino de todos los~ nstrume!!_
- ~=::·
tos y medios de que dispone el ente público.
En una primera etapa, la remodelación se caracterizó por la refo.!:_
ma administrativa en que mediante la creación de cabezas de sector se
fijaron responsabilidades del avance o rezagos de cada uno de los se~
tares de la administración pública federal. Implicó también la sep!_
ración de la entidad responsable del gasto y de su presupuesto, con
aquella encargada de obtener los medios para financiar dicho gasto.
En el renglón hacendario, los más importantes cambios que nos pe!:_
miten ver con optimismo el futuro, fueron aprobados por el Congreso
de la Unión en diciembre pasado y consistieron en la creación del i!
puesto al valor agregado que sustituirá a partir del próximo año~ª!:.
caico impuesto sobre ingresos mercantiles. Es con el impuesto al V!
lor agregado que nuestro país empieza a contar con un sistema moderno
de tributación, más equitativo y eficiente. Permitirá ese mismo i~
puesto reducir la evasión y mejorar la admini stración fiscal.

La política tributaria ha tenido ajustes para coadyuvar, con ma
yor eficacia, al desarrollo económico y a la atención de problemas c.Q_
yunturales. En relación a esto último, se derogaron o modificaron dj_
versas disposiciones (JJe entorpecían los procesos productivos de inver.
sión de empresas de reciente creación. También se introdujo una dráI
tica reducción en los gravámenes de las personas físicas de menores
ingresos, al mismo tiempo que se elevaron en menor medida los que c.Q_
rresponden a los estratos de ingresos superiores.
La nueva Ley de Coordinación Fiscal representa un paso clave P!
ra resolver la superposición de ordenamientos y para compart i r con los
gobiernos estatales y locales las tendencias dinámicas de los ingresos
tributarios federales. A partir de 1980, el actual sistema de partj_
cipaciones será sustituido por un mecanismo que abarcará a todas las
recaudaciones tributarias federales y que dispondrá, ademá~ de un fo!!_
do complementario para favorecer a las entidades de menor desarrollo
relativo. Esto propiciará un desarrollo más equilibrado entre las di
versas entidades federales.
Cambios importantes por su efecto en el largo plazo sobre el cr~
cimiento económico han ocurrido también en el mercado financiero. Des
taca el agrupamiento de la banca, anteriormente departamentalizada, en
lo que es ahora la banca múltiple. Esto permitirá alcanzar economías
de escala por el ahorro en gastos administrativos, pero habrá que vj_
gilar que estas economías se reflejen en una disminución en el margen
de intermediación. Esto es lo mejor para los usuarios de los servicios activos y pasivos de las instituciones de crédito, así como para
estas mismas, toda vez que su crecimiento está relacionado inversame!!_
te con la amplitud del citado margen. La banca múltiple supera clar!
mente a la especializada como fórmula para promover la eficiencia en
la industria del crédito.
También ha sido importante el desarrollo que ha tenido el mercado
de valores en nuestro país en estos años. Por una parte, la introduc

�6

7

ción de títulos gubernamentales en el mercado de dinero, como han sido
los Certificados de Tesorería, ha contemplado en una primera etapa, la
creación de un mercado de valores gubernamentales y representado para
los ahorradores una oportunidad única para colocar fondos excedentes
por plazos cortos y con rendimientos atractivos. En tiempos no muy 1~
janos, las operaciones con Certificados de Tesorería permitirán a las
autoridades rea 1izar operaciones de mercado abierto, 1o que vendrá a
constituirse en el principal instrumento de regulación monetaria Y cr~
diticia de que dispongan las autoridades financieras del país.
En relación al desarrollo espectacular observado en el mercado de
acciones durante 1978 y los primeros cuatro meses de este año, se pu~
de explicar por las facilidades otorgadas por la Ley de Mercado de V!
lores, tanto a oferentes, demandantes e intermediarios, como por la
favorable posición de liquidez que mostraron las instituciones de crt
dito, cuyas operaciones, directa o indirectamente, contribuyeron a que
los volúmenes operados se hayan más que triplicado en menos de quince
meses. El descenso observado a partir de mayo se ha debido a factores
económicos como de otro tipo. Entre los primeros destaca el cambio en
la posición de liquidez de la banca y entre los segundos, las expect!
tivas han jugado un papel importante.

pesar de su importancia, por primera vez parecen concordar, sector p_Q_
blico y privado, en que la única forma de hacer más eficiente el apar!
to de distribución nacional y de que los productos lleguen en condici.2_
nes más ventajosas a la mesa del consumidor es con la creación de una
red nacional de mercados en origen y una a igual nivel de mercados ce!!_
trales, particularmente de productos perecederos, así como con la as~
soría, información y capacitación técnica en aspectos de comercializ!
ción y con la creación de un fondo de apoyo crediticio para aquellos
comerciantes que se asocien para el cambio y la innovación.
Con el nu~vo plan de desarrollo industrial se han dado los prim~
ros pasos para hacer coincidir las nuevas oportunidades de inversión
con los renglones prioritarios del cambio de la estructura industrial
que se enfoca hacia actividades tecnológicamente más complejas Y con
requisitos mayores en materia de inver~ones y organización. No es de
dudar que en los próximos años, las ramas líderes sean aquéllas ded!
cadas a fabricar bienes de capital, así como productos químicos, petr.2_
químicos, eléctricos y electrónicos.
En el sector agrícola tres tipos de polHica serán claves para
alcanzar niveles mayores de producción: por un lado, al fomentar la
unión entre ejidatarios y pequeños propietarios, se utilizarán en c.2_
mún los insumos mejorados y se fomentará la producción y comercializ!
ción. En segundo lugar, al actualizar disposiciones jurídicas válidas
para otras condiciones pero que hoy inhiben la eficiencia y la produf_
ción agrícola. En tercer lugar, al modificar la estructura de precios
se promoverá la especialización por regiones y tipos de agricultura, Y
se evitará la existencia de subsidios onerosos o mal orientados.

En relación al comercio exterior, se han eliminado diversas tr!
bas adminis.trativas con la nueva ley de valoración aduanera que fac1li_
tará la corriente de mercancías entre México y otros países. Con el
ingreso probable al GATT, nuestro país estará en posibilidades de co!!!_
peti r en con di ci ones más sanas con 1o que se produce en otros países
y además el consumidor mexicano podrá adquirir bienes más baratos. La
oposición de a1gunos grupos a este ingreso se debe a que han estado
acostumbrados a la protección frente a la competencia del exterior. De cualquier manera, habrá que vigilar la entrada al GATT con movimie!!_
tos en otros instrumentos de política.

Dos sectores c1aves para el de sarro 11 o futuro de 1a economía mex!
cana al menos en lo que resta del siglo serán, por un lado, el turismo,
y por el otro, los energéticos.

En el campo del comercio interior, tradicionalmente olvidado, a

El primero será clave en la creación de empleos, en la obtención

�8
1 ,.

1

de divisas , en su canalización oportuna hacia el resto de la economía,
y en el desarrollo de polos de crecimiento económico, principalmente
en los l itorales del paí s. Por otra parte, la· disponibilidad de recu.!:_
sos energéticos y la decisión de explotarlos han influido, de manera
importante, en el saneamiento de la economía. Deberá tenerse muy pr~
sente que en si mismo el petróleo no soluciona los problemas actuales
y sí puede inducir a relajar peligrosamente la disc iplina interna.
Adecuadamente aprovechado, permite ampliar los márgenes de maniobra de
las autoridades pero no debe utilizarse como sustituto de esfuerzos i!!_
ternos para remover obstáculos tanto de largo plazo como de coyuntura.
Esto último implica por un lado mantener una política realista de
precios y tarifas, que evite el dispendio interno, así como el desa1iento de otro tipo de exportaciones por la pérdida de competitividad
frente al exterior y en segundo lugar, impedir que los mayores ingr~
sos de PEMEX se reflejen meramente en un mayor gasto corriente de dj_
cha empresa.
Obviamente que el panorama anterior no estaría completo si nos~
ñalase algunos sectores que no han avanzado al ritmo deseado y en do!!_
. de es necesario un mayor esfuerzo. Por un 1ado, 1a red de transporte,
particularmente de los ferrocarriles y puertos, ha presentado en los
últimos años problemas tales que han obstruido el avance de otros sef
tores. También la creación de empleos no ha ido pari-passu con el
avance económico y asimismo el subempleo sigue siendo una lacra social.
Todavía persisten presiones inflacionarias que nos acercarán a tasas
próximas al 18%anual.
Sin embargo, en mi opinión muy particular, que quizá sea compa.!:_
tida por algunas personas que nos acompañan, son más los factores que
permiten ver con optimismo el futuro que aquéllos que lo empañan.
Quisiera final mente aprovechar estos instantes para recordarles

9

tanto a aquéllos que continuarán sus estudios, sea en programas de
posgrado en el país o en el extranjero, o a los que vayan a trabajar
a entidades públicas o privadas, o en la docencia o investigación,
que ti enen enfrente un gran compromiso tanto con su familia como con
la institución donde han cursado sus estudios, como con la sociedad.
Se iniciarán pronto en el trabajo profesional, en la lucha ardua
Y difícil para prosperar. Recuerden muy bien a sus compañeros y maes
tros Y junto con ellos avancen en alcanzar sus metas.
Finalmente, al darles la bienvenida al comienzo del ejercicio de
su práctica profesional, quisiera utilizar unas expresiones del· Lic.
Leopoldo Solís Y advertirles que descargar con responsabilidad el com
promiso que adquieren ante la sociedad deberá conducirlos a una dobl ;
actitud, no por difícil menos atrayente: de iconoclastas para derivar
prejuicios caducos que entorpecen e1 progreso común y de construct.Q_
res ·, empeñados en forjar una estructura co1ecti va más sólida, d1:1rade
ra y justa.

�11

LA SITUACION DE LOS PROGRAMAS PROFESIONALES DE ECONOMIA
EN LAS UNIVERSIDADES MEXICANAS*

fUc.haJui A. La&amp;vtge,
T. Noel 06bo/[_n**

I.

INTRODUCCION

"México importa; México no importa; México importa a veces".
En sí misma, esta paráfrasis del famoso dicho sobre el papel del
dinero quizá no modifique los puntos de vista de ninguno de los econ.Q_
mistas norteamericanos o canadienses acerca de la importancia de nue~
tro vecino del Sur. Sin embargo, es un llamado a una nueva atención
y reevaluación de los economistas de habla inglesa, quienes se han d!
sentendido tal vez de los latinos, sin reflexionar mucho al respecto,
durante el decenio de los afios setenta. En nuestra opinión, este es
un error grave.
Una razón es simplemente el crecimiento de México. No nos prop.Q_
nemos examinar las circunstancias del desarrollo mexicano, pero menci.Q.
naremos que ·1as estadísticas han cambiado con tanta rapidez que el pr!
juicio anterior de quienes no observan esta República es una guía tan
inadecuada como lo ha sido para quienes no observan lo que ocurre en
el sur de los Estados Unidos. Con cerca de sesenta millones de habj_
tantes a mediados de los afios setenta, México tendrá dentro de poco un
tercio de la población de los Estados Unidos y tres veces la población
* Tomo.do de 1ni~-Amw can A661UJL6, V~ ano de. 1977.
** El P/[_o6U M La&amp;vtge ¿,e e.ncuentM en el Vepau;amento de. Ec.onomú:l de
la Un.ive.M-i.do.d de Nu.e.va Q![_l eal'lf...
El P/[_o6U M 01.&gt;bMn &amp;e enc.ue.niM
en .e.a Un.iv e.M-i.do.d Nac..lona,i Au.t6noma de MWc.o.

de Canadá. Aunque todavía distan mucho de ser ricos por comparación
con sus vecinos anglosajones del norte, los mexicanos han mantenido
una tasa de crecimiento compuesto a largo plazo (desde la Segunda Gu!
rra Mundial) cercana al siete porciento anual de su producto interno
bruto real; cerca de tres de esos puntos han aumentado el producto
per cápita a pesar de una expansión demográfica próxima al límite eco'!§_
gico. El total del producto real del país se duplicó aproximadamente
de 1945 a 1955, de nuevo se duplicó de 1955 a 1965, y volvió a duplj_
carse de 1965 a 1975. Estas cifras se ven apoyadas por las observaci.Q_
nes del turista más despreocupado, porque las sefiales físicas del des!
rrollo se han difundido con rapidez y amplitud en las áreas urbanas y
en las rurales por igual. Perceptiblemente hay más instalaciones de
agua potable, mejor alimentaci6n, mejor vestido, más pavimentos, más
vehf culos, menos enfermedades, instalaciones hospitalarias nuevas y
ampliadas, más escuelas, y habitan tes más ro bus tos.
Una segunda razón se encuentra en la extensa latinización de los
Estados Unidos, ocurrida después de la Segunda Guerra Mundial. La i.!!_
migración mexicana ya no se limita al "chico" semianalfabeto, a menudo
ilegal, que sirve gasolina en algún lugar de los estados fronterizos.
Una mano de obra mexicana experimentada, calificad~, está llegando en
gran volumen a los centros industriales y comerciales de todo el Norte
de los Estados Unidos. Después de la Embajada norteamericana en Lo.!!_
dres, el Consulado General de los Estados Unidos en Monterrey se había
convertido, para mediados de los afios·setenta, en la oficina que expj_
de más visas de imigración permanente en todo el Servicio Exterior de
los Estados Unidos. Si a los mexicano-norteamericanos se suman las
comunidades cubanas y centroamericanas de Luisiana y Florida, y las
comunidades puertorriquefias de la costa nororiental, se verá que los
Estados Unidos tienen ahora, después de la propia República Mexicana,
la mayor población de hispanoparlantes de todo el mundo.
Estos hechos presagian mayores intercambios, y la necesidad de

�12

13

mayor información, entre las un ivers ida des norteamericanas, y las
latinoamericanas. Esperamos aportar aquí por lo menos una parte de
esa información.

I I.

EL SISTEMA

Empezaremos por una visión panorámica del sistema educativo mexi
cano, que tiene caractertsticas especiales derivadas de las escaseces
internas. En general, el sistema contempla sólo once años de estudio
antes de que un estudiante pueda iniciar su educación superior, mie_l!
tras que en la América de habla inglesa se requieren doce o trece
años. La diferencia puede originarse en la costumbre, pero cuando la
buena instrucción primaria y secundaria es un bien de capital humano
es&lt;;aso hay una presión considerable para hacer que los estudiantes
competentes penetren a un ambiente universitario a la edad más tern
prana compatible con la madurez.
Los once años iniciales se dividen así: seis en primaria, tres
en secundaria, y dos en preparatoria. Dependiendo de los recursos
financieros individuales, puede escogerse entre una gran diversidad
de escuelas privadas y el sistema escolar público gratuito. Parece
convenirse en que las instituciones privadas ofrecen todavía, en gen!
ral, una instrucción mejor (por un precio a menudo considerable, aun
comparado con el de las universidades norteamericanas y canadienses)
a un conjunto de estudiantes más selecto. Pero el Gobierno realiza
grandes esfuerzos para extender a 1as mas~ una buena educación gen!
ral básica a través del sistema público. Tratando de mejorar la cal!
dad de la instrucción pública, algunos estados de México han pedido a
sus universidades que establezcan y operen sus propi as instituciones
a niv.el de preparatoria. En Nuevo León, por ej emplo, estas escuelas

funcionan como parte integral de la universidad estatal, que en 1974
tenía cerca de 20,000 estudiantes de nivel medi o en diez escuelas pr~
paratorias de diversos lugares del Monterrey met ro politano.
Las oportunidades escolares disminuyen a medida que nos alej amos
de las áreas metropolitanas, y los pueblos más pequeños serán afort~
nados si tienen una preparatoria, o aun una secundaria, a pesar de
los grandes esfuerzos que ahora se hacen por constr uirlas y equiparlas.
Los maestros se resisten a menudo a dejar l a ci udad, y las objeciones
a 1 trabajo en pueblos pequeños o zonas r ura 1es p1antean cada año un
problema a los administradores de la educaci ón. En las áreas agríc2_
1as -en una forma que recuerda a 1as zonas r ura1es de 1os Estados
Unidos hace algunos decenios-, es muy común que se envíe a los hijos
a vivir con parientes o amigos de la ciudad durante todo el año acad~
mico.
En efecto, la búsqueda de oportuni dades educati vas se ha esta
blecido como una de las fuerzas principales de la migración interna
del campo hacia las grandes metrópolis mexicanas.
Los estudiantes que inician su educac ión superi or des pués del pr.Q_
grama básico de once años tienen generalmente dieci sei s o diec isiete
años de edad. En las instituciones públicas , los estudiantes in ician
de ordinario directamente el estudio de una "carrera ". Est a puede ser
alguna forma de escuela comerci al, escuela agrícol a, escuela nonnal
para maestros, o una carrera en una de las f acultades de la universj_
dad (l eyes, medicina, odontología, economí a, administración de empr~
sas , sicología, f i losofía y letras, etc. ). En la mayoría de las Unj_
vers idades, la carrera dura cinco años (diez semestres ) e incluye
cerca de cincuenta cursos semestrales t radicionales de tres horas por
semana.
Cuando se ha concluido el total de estos cursos, la facultad co!}_
cede generalmente a sus estudiantes una carta de pasante formal o i!l
formal, que equival e aproximadamente al grado de bachillerato uni ve.!:_
sitario de los Estados Unidos.
El grado más al to de la licenciatura

�14

15

requiere un trabajo adicional, tradicionalmente una tesis individual,
pero también un trabajo de investigación o cursos adicionales con ex!_
menes especiales de grandes campos. El equivalente norteamericano más
cercano sería e1 programa de bachi 11 erato con honores.
En las universidades públicas, la carrera suele ser específica;
no se cree que una amplia exposición general a varias disciplinas te!!_
ga un gran rendimiento directo. Lo importante es el dominio de una
habilidad bien definida, y esa habilidad se escoge cuando se selecci.Q_
na una facultad. Con muy raras excepciones, los estudiantes de una
facultad de una universidad pública (como la de economía) realizarán
todo su trabajo dentro de esa facultad. Esto incluye todo el adiestramiento colateral (como el de historia, sociología, matemáticas, o
inglés como idioma extranjero) que esa facultad considera necesario u
ofrece a título opta ti va. Un estudiante no escogerá cursos en otra
facultad (como la de administración de empresas), por mucho que ser~
lacionen, a menos que decida cambiar de carrera.
Se sigue de aquí que cada una de las facultades de las universj_
dades públicas es muy independiente, casi una universidad en miniat.!!_
ra. Cada facultad lleva sus propios registros, confiere sus propios
grados en ceremonias especiales, y expide sus propios certificados.
El conjunto de la universidad es sólo una laxa confederación de estas
facultades .individuales, unidas sobre todo por el presupuesto centr!_
lizado. En realidad, no se acepta en todas partes la idea de un campo
central (ciudad universitaria), debido parcialmente a la amenaza que
ello implica para su autonomía académica.

III RESUMEN DEL PROGRAMA
La encuesta más importante en lengua inglesa sobre La Enseñanza
de la Economía en México es el folleto elaborado en 1965 por Blanca

H., de Petriccioli y Clark W. Reynolds, publicado en 1967, en inglés,
por Education and World Affairs de Nueva York. Ese estudio se basó
en la experiencia personal general y las observaciones real izadas en
los centros principales (sobre todo en México, Guadalajara y Mont~
rrey), así como en las respuestas dadas a un cuestionario en otros
lugares. La información básica de este folleto sigue siendo buena,
de modo que quienes tengan relaciones con instituciones mexicanas y
sus graduados debieran contar con un ejemplar de este trabajo.

En este ensayo no tratamos de poner al día en forma sistemática
la encuesta curricular hecha en todo el país por Petricciol i y Re1_
nolds, ya que nuestras propias experiencias son más limitadas (al tr!_
bajo directo en México y Monterrey) y cualitativas. Sin embargo, PU!
den advertirse algunos cambios marcados, ocurridos en los últimos
años. Petriccioli y Reynolds informan de once instituciones que en
1965 tenían programas de licenciatura en economía, cuya iniciación
data de los años que en seguida se mencionan: Escuela Nacional de
Agricultura de Chapingo, 1924; Universidad Nacional Autónoma de Méxi
ca (U.N.A.M.), 1929; Instituto Politécnico Nacional (I.P.N.), 1936;
Universidad de Guadalajara (U de G), 1936; Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey (I.T.E.S.M.), 1954; Universidad Aut.Q_
nana de Si na loa (U.A.S.), 1954; Universidad Autóncxna de Nuevo León
(U.A.N.L.), 1958; Universidad Autónoma de San Luis Potosí (U.A.S.L.P.),
1960; Universidad Autónoma de Guadalajara (U.A.G.), 1964; Universidad
Autónoma de Puebla (U.A.P.), 1965. También anotan el incipiente trab~
jo de graduados, iniciado en 1964 con programas de maestría en la
Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo y El Colegio de México.
Para 1974 había aumentado a más del doble el número de programas
de licenciatura en economía a nivel no graduado, y estaban funcionando
Programas nuevos en la Universidad de las Pméricas (esta institución,
localizada ahora en un campo nuevo cerca de Puebla, da alguna instruf
ción en inglés y puede ser conocida en los Estados Unidos por su antj_

�16
17

guo nombre: Mexico City College), la Universidad Anáhuac, la Universj_
dad de Baja California, la Universidad Autónoma Metropolitana (U.A.M.i
la Universidad de Nayarit , la Universidad Veracruzana, la Universidad
Autónoma de Yucatán (U.A. Y.), la Universidad Autónoma de Zacatecas
(U.A.Z.), la Universidad Autónoma de Coahuila (U.A.e.), 1973; la Unj_
versidad de Monterrey (UDEM), 1973; y la Universidad Metropolitana
Autónoma de México (U.M.A.M.), 1974. A nivel de posgrado se crearon
durante el mismo período otros seis programas de maestría: la Uni
versidad de las Américas; el Centro de Investigación y Docencia Econ~
mica (C.I.D.E.); la U.A.N.L., 1974; y la U.N.A.M., 1974. Es digno de
mención el hecho de que el primer programa doctoral en economía se
autorizó e inició sus operaciones en el I.P.N., en 1975. Quizá no sea
sorprendente el hecho de que la U.N.A.M., se haya apresurado a crear,
en 1976, su propio programa doctoral.

IV.

ALGUNOS DETALLES

Haremos ahora un comentario más detallado acerca delos programas
específicos de los que poseemos infonnación actualizada. La U.N.A.M.,
y el I.P.N. son las fuentes mayores de los graduados en economía. En
conjunto, sus estudiantes constituyen cerca de la mitad del total de
graduados en economía del país.
La UNAM. La mayor universidad de México es la UNAM, y sus est~
diantes de economía son los más numerosos de todos. Esta es la unj_
versidad familiar a todos los turistas, con un campo idílico de edj_
ficios amurallados que emergen acinirabl-emente entre la vegetación P!
renne del Pedregal, al sur de la Ciudad de México. La UNAM disputa a
la Universidad de San Marcos de Lima el título de la más antigua unj_
versidad del Nuevo Mundo.
Por su herencia y su reputación, muchos
consideran todavía a la UNAM como la universidad más distinguida del
país.

La posición de 1a UNAM es especia 1 en una forma que 1a mayoría de
los norteamericanos encuentra difícil de entender. No hay una unive.!:.
sidad Nacional de Canadá ni una Universidad Nacional de los Estados
Unidos. Imaginemos que ha habido, hay, y pued : haber sólo un "Harvard",
con la exclusión virtual de todas las demás instituciones. "La" uni
versidad es la única universidad "nacional", por oposición a las otras
universidades "regionales" o "provinciales" que, por implicación del
título, deben ser necesariamente menores independientemente de su nivel
real. Todos convienen en que los estudiantes deben ir a la UNAM, pues
la percepción no admite bienes alternativos.
Pero "la" universidad no puede restringir la acinisión a la mane
ra de "Harvard". Tiene una misión social de elevar a la sociedad y
debe tratar de satisfacer esta demanda. Así como las colonias se con
vierten en naciones independientes y las naciones pasan a la madurez,
este "Harvard" se convierte en un gigante qua se estira y cada vez r~
sulta menos manejable. Nadie sabe cuántos escudiantes tiene realmente
la UNAM, a tiempo completo, a tiempo parcial, políticamente activos,
inactivos o semiactivos. En 1976, algunas conjeturas conservadoras es
timaban en cerca de 150,000 el número de estudiantes de la UNAM
a nivel de facultad (excluidas las preparatorias), una cifra que
tendía claramente hacia 200,000 para fi nes de los años setenta; en
este total había unos 12,000 estudiantes de administración de em
presas y unos 4,900 estudiantes de economía.
El costo por estudiante de economía en la UNAM, incluidos los pr.2_
gramas de graduados,no ha sido muy grande, ni siquiera de acuerdo con
los patrones mexicanos.
En 1971 ascendió en promedio a cerca de
$3,500; en 1974 aumentó a cerca de $6,500; y en 1976 pasó a cerca de
$9,800.

Todavía a princ1p1 os de l os años cincuenta, los estudiantes de
economía de la UNAM debían tomar tres años completos de teoría econi
mica marxi sta, con escaso o ningún con:ar. t o con el pensamiento ne.2_

�18

clásico o keynesiano. En 1976, los estudiantes siguen una secuencia
más larga aún, de siete semestres, prudentemente llamada ahora "econ_Q_
mía política", que se centra en la teoría del valor trabajo, en el m!
terialismo dialéctico e histórico, la teoría del valor excedente, el
imperialismo, y la economía del socialismo. También se enseñan la
microeconomía y la macroeconomía de Occidente, pero el currículum CO!!_
serva un sello sociopolítico. A resultas de algunas críticas recie!!_
tes, el programa de 1icenciatura de la UNAM incluye ahora algunos m!
teriales matemáticos y estadísticos, cuya descripción formal va desde
el álgebra y la estadística descriptiva hasta las ecuaciones difere!!_
ciales y los métodos de inferencia. Pero el área cuantitativa sigue
siendo reducida. Aparecen pocos cursos optativos en los campos ava!!_
zados (economía matemática y econometría), o en áreas especiales como
las de economía urbana y regional, recursos naturales, o economía am
biental.
A nivel de maestría, continúa la inclinación sociopolítica de la
UNAM con una gran dosis adicional de historia económica de América La
tina que incluye tres cursos obligatorios en el programa de cuatro se
mestres. Los ingenieros y otros estudiantes que no hayan tenido un
contacto suficiente con el análisis marxista deben eliminar sus defi
ciencias en esta área. Durante los dos últimos semestres, el candid!
to debe preparar una tesis de maestría concentrada en los problemas
económicos nacionales. El programa doctoral autorizado en 1976 se e!!_
cuentra aún en sus primeras etapas formativas. Se nos ha indicado V!
gamente que tal programa se centra en proyectos de investigación con
participación en la investigación que se encuentra en proceso en la
división de graduados.
El IPN. El Instituto Politécnico Nacional, situado en el sector
noroeste central de la Ciudad de México, tiene el mayor número de e1
tudiantes en total, y de estudiantes de economía en particular, de.?.
pués de la UNAM. En 1976, el "Poli" tenía cerca de 100,000 alumnos de

19

nivel universitario, sobre todo en programas de ingeniería, científicos
Y técnicos, con cerca de 2,500 estudiantes de economía. El IPN esta
bleció inicialmente su carrera de economía como parte de una facultad
general de administración y ciencias sociales, y la Escuela Superior
de Economía obtuvo su independencia en 1952.
Dado el carácter del IPN, la economía se orienta un poco más ha
cia las áreas técnicas y prácticas, por oposición a la filosofía poli
tica. En realidad, la enseñanza del análisis económico durante lo;
tres primeros años tiene matices políticos, de acuerdo con las tenden
cias generales de la mayoría de las universidades públicas mexicana;
inspiradas en la UNAM. Sin embargo, el Poli logra separarse de la
Universidad Nacional en la promoción de un enfoque más técnico al aná
lisis económico. Marx como tal se estudia en un curso del sexto s;
mestre. El resto del programa es más tradicional: microeconomía ;
macroeconomía a nivel intermedio y avanzado, moneda, comercio interna
cional, transportación, desarrollo, y fuertes dosis colaterales de
contabilidad, matemáticas y estadística.
El currículum de la maestría del IPN encaja también en un marco
técnico. Su campo es específico, con un enfoque que combina el adíes
tramiento en economía y en administración de empresas. Se ofrecen
grados en economía industrial, comercio internacional, y desarrollo
económico. · El programa doctoral, iniciado en 1975 y todavía en sus
Primeras etapas de desarrollo, con~inúa el mismo enfoque práctico,
apoyándose en los cursos ofrecidos al nivel de maestría. Este enfoque
se refuerza por el sentimiento prevaleciente en el IPN de que sus gra
duados no tendrían (y no han tenido) suficientes oportunidades de e;
Pl eo con un énfasis "de economía política", y está de acuerdo con l;
orientación tradicional del IPN hacia los campos de ingeniería y té~
nicos.
El ITAM. El programa de economía más notable en una institución
Privada de la Ciudad de México es el ITAM (Instituto Tecnológico

�20

Autónomo de México), una universidad totalmente privada que cuenta con
cerca de 1,500 estudiantes y ofrece ahora las carreras de administr!
ción de empresas, contabilidad, ciencias sociales, matemáticas aplic!
das, y economía. El ITAM se fundó en 1946 específicamente como una
escuela de economía, y ese mismo año se inició su programa de econ~
mía. Cercd de la tercera parte (500) de los estudiantes del ITAM se
encuentran en el Departamento de Economía, cuyo programa es mucho ~
nor que los de la UNAM o el IPN, pero más semejante en tamaño y cap!
cidad de maniobra a los programas de las otras facultades importantes
del país. El gasto del ITAM por estudiante de economía aumentó de
aproximadamente $6,000 en 1971 a más de $20,600 en 1976.
El Departamento de Economía del ITAM tiene un currículum mucho
más semejante al de una universidad norteamericana. Utiliza un sist!
ma comparable al de un colegio de artes liberales, donde todos los
estudiantes (incluidos los de economía) empiezan sus carreras en CU!
sos de distribución durante sus primeros dos años. Estos cursos de
distribución no tienen el alcance del programa habitual de artes lib!
rales, pero incluyen la sociología bás ica, historia, metodología cie!
tífica, derecho, y contabilidad. Además, los estudiantes de economía
toman cursos de matemáticas que van desde el álgebra hasta las ecuaci~
nes diferenciales y más allá, y cursos de estadística que van desde lo
descriptivo hasta las técnicas de regresión no 1ineal. Los temas oblj_
gatorios abarcan el campo habitual de la economía, y un buen número de
cursos (seis) optativos, tomados en otros departamentos, complementan
los cursos de distribución tomados previamente.
El ITESM. Un enfoque similar hacia la preparación de los econ~
mistas prevalece en el norte de México, en la institución privada 11!
mada Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, a!!).
pliamente conocida entre los profe~onales norteamericanos como el In!
tituto de Tecnología de Monterrey. El "Tec" tiene cerca de 10,000 e!
tudiantes de nivel universitario; en el departamento de administración

21

de empresas hay unos 2,000 estudiantes, incluidos cerca de 500 estu
diantes de economía. A principios de los años cuarenta se fundó el
Tec como una escuela de ingeniería, por regiomontanos graduados en el
Instituto Tecnológico de Massachusetts que estaban Hgados a las indus
trias del hierro y el acero de Monterrey.
Desde la Segunda Guerra Mundia 1, e1 Tec ha expandí do su base de
ingeniería para incluir ciertas disciplinas liberales, por lo cual
se añadió a su nombre 1a frase "y de Estudios Superiores". El ITESM
ha cuidado el mantenimiento de sus niveles científicos, y sus gradu!
dos son los únicos de México que son enviados regularmente, a través
de canales establecidos desde hace largo tiempo, a real izar estudios
de posgrado en instituciones norteamericanas de primer rango.
Los primeros dos años de la carrera de economía del ITESM son
iguales para todos los estudiantes del departamento de actninistración
de empresas, y el patrón de distribución es similar al observado en
el ITAM. Se incluyen un estudio amplio de la historia de la civilj_
zación, matemáticas hasta las ecuaciones diferenciales, sociología,
sicología, derecho civil, derecho mercantil, contabilidad general y
de costos, estadísticas hasta la regresión múltiple, el método cie_ll
tífico, y los principios de economía habituales en el mundo occide_ll
tal. Los estudios de especialización avanzada agregan dos semestres
de análisis microeconómico y macroeconómico, dos semestres de historia
del pensamiento económico y de moneda, y algunos estudios de comercio
internacional, desarrollo, sistemas comparados, y política pública.
El trabajo a nivel de graduados se hace en administración de empr~
sas, no específicamente en economía.
En la dicotomía económica "excluyente" que parecen subrayar los
mexicanos, los economistas del ITESM constituyen la antítesis minorj_
taria de los de la UNAM. Totalmente Occidental, la escuela del ITESM
tiende a ser un defensor a ultranza del "lai ssez-faire, laissez-passer",
excepto por la posibl e acción gubernamental para estimular mayores

�22
23
oportunidades de desarrollo para e 1 sector privado mexicano. Por es
ta razón, hay ciertas críticas en e1 sentido de que e1 ITESM sufre
también cierta falta de libertad académica en la enseñanza Y la i!!_
vestigación científica (por razones exactamente opuestas a las aplj_
cables a la UNAM). Los críticos más acérrimos han llamado "fasci~
tas" a los graduados del ITESM, y no hay duda de que el partido may.Q_
ritario del gobierno prefiere verlos empleados en la industria priv!_
da y no en posiciones gubernamentales relacionadas con la elaboración
de la política económica. Pero "fascistas" o no, son personas bien
preparadas en un país donde no abundan tales personas.
La UANL. La última de las facultades de economía que examinar!
mos en detalle es en muchos sentidos la más extraordinaria. Segur!_
mente no tiene el menos importante de los programas, Y uno de los ª!!
tores (LaBarge) confiesa tener gran afecto y respeto por esta instj_
tución, tras haber trabajado en ella. Si el ITESM se considera un
"MIT" mexicano, la Facultad de Economía de la UANL ha tratado de ser
un "Míchigan" 0 un "Berkeley". La UANL está decidida a demostrar que
la educación pública puede alcanzar niveles generales de excelencia
con estudiantes provenientes de la masa de la población. La misión
de la UANL es "Alentar la Flama de la Verdad", y sus miembros se e!!_
tregan a esta misión con gran dedicación y genuino fervor. La UANL
tiene cerca de 15,000 estudiantes de nivel universitario, Y unos 300
en su Facu.ltad de Economía. El gasto por estudiante de economía
(más de $6,000 en 1972 y más de $8,000 en 1974) ocupa el primer lugar
en toda la UANL, al lado de la Facultad de Medicina.
La UANL es la única universidad de México, quizá la única de~
rica Latina, donde todos 1os a1umnos de economía deben aprobar CU!
tro semestres de inglés como lengua extranjera. Esto se hace para
permitir que los estudiantes puedan leer textos y publicaciones esp~
cializadas de economía en inglés. Durante los últimos tres años de su
carrera, los estudiantes de esta escuela pueden esperar no sólo lect~

ras colaterales sino a menudo los textos mismos en inglés, a pesar de
que el español sigue siendo el idioma de trabajo en la instrucción y
los exámenes.
El resto del programa de distribución durante los dos primeros
años es igualmente ambicioso. Aparte de un curso tradicional de pri!!_
cipios de economía al estilo Occidental, incluye cuatro semestres de
matemáticas hasta las ecuaciones diferenciales (impartidas por comp!
tentes ingenieros), dos semestres de estadística, contabilidad, e his
toria de las economías industriales, cuatro semestres de un curso gen!
ral de civilización contemporánea, y un curso de geografía económica
y metodología científica. En los tres años finales hay otros cuatro
semestres de teoría pura (microeconomía y macroeconomía), muestreo y
econometría, y dos semestres de moneda, comercio internacional, des!_
rrollo, finanzas públicas, e historia del pensamiento económico. Hay
muchos cursos optativos para una concentración específica en economía
de la empresa, economía del sector público, métodos cuantitativos
avanzados, y tópicos especiales tales como deroografía, economía agr.!.
cola, y transportación.
El programa de graduados en economía de la UANL termina con un
diploma de especia 1i zaci ón (concedido por un máximo de cuatro cursos
de especialización a nivel de graduados) o un grado de máster. Los
cursos obligatorios para la maestría incluyen dos semestres de teoría
avanzada y un semestre de estadístic~, matemáticas avanzadas, y mét.Q_
do científico . Los cursos optativos de especialización adicional (se
requieren cuatro como mínimo) incluyen las áreas de economía pública,
economía de la empresa, econometría, o economía urbana-regional.

V.

LAS CALIFICACIONES

El sistema de calificación de las universidades públicas mexic~
nas es dicotómico. En la parte inferior de la esca la académica se h~

�25

24

cen
que
les
res

todos los esfuerzos posibles para combatir la deserción y lograr
los estudiantes alcancen ciertos niveles mínimos, sin rebajar t!_
niveles. En la parte superior de la escala académica, las mej.Q_
institucrones racionan en fonna estricta la calidad.

En general, los , estudiantes mexicanos no reprueban, simplemente
se demoran. La reprobación de un estudiante puede ser el enfoque P.Q.
pul ar en los Estados Unidos o Canadá, para tratar de imponer la "exc!
lencia académica", pero la cultura latina condena esa práctica por lo
menos por dos razones.
Una es la idea de que el procedimiento de la reprobación es un
medio rudo y poco educado para alcanzar resultados que igualmente PU!
den obtenerse mediante procedimientos más refinados. La práctica nor
teameri cana puede producir bruscamente académicos, pero no produce
cortesía. En segundo lugar está la idea de que el procedimiento de
reprobación es ineficiente. Tal procedimiento traza una línea divis.Q_
ria demasiado radical en fonna arbitraria y en un lugar arbitrario,
sin considerar una zona más razonable de duda donde el capital humano
puede ser auxiliado y mejorado. Si nuestro capital humano es escaso,
no hay que desperdiciarlo en prácticas arbitrarias, y el sistema acad!
mico bien entendido debiera salvar y avanzar todo lo que se pueda sa!
var y avanzar. Los profesores norteamericanos que están dispuestos a
conceder retiros muy liberales sin carácter de castigo tienen una men
talidad similar.
Por ejemp 1o, en una esca la numérica de O a 100, se requiere un
mínimo de 70 para aprobar sin necesidad de nuevos exámenes en la UANL.
Los estudiantes que obtengan menos de 50 "re.prueban", en el sentido de
que deben repetir el curso, pero tales calificaciones son raras. Un
resultado común es e ·1 de 1 estudiante que obtiene entre 50 y 70, qui en
por lo tanto no aprueba el curso en cuestión hasta que no llegue al
ni ve 1 de 70 en exámenes posteriores 11 amados "oportunidades".

Un estudiante que no apruebe en cuarta oportunidad no podrá rea
lizar otros estudios en su facultad hasta que no se concentre lo sufj_
ciente en el curso reprobado para alcanzar el nivel de pase. Antes de
1974, el Reglamento de la UANL concedía sólo seis oportunidades _como
un derecho del estudiante sin necesidad de petición o investigación
especial, pero esta disposición se ha modificado para permitir oport!!._
nidades ilimitadas a elección del estudiante.
Esta práctica puede parecer demasiado tolerante en la visión nor
teamericana, pero esta concepción será errónea. La segunda oportunidad
puede ofrecerse dos semanas después del primer examen final de un cur_
so, pero después sólo habrá una oportunidad por semestre. Los costos
alternativos de la permanencia en la escuela "en el limbo" son elev!_
dos, y la espera parece interminable para el estudiante que se encueD_
tra en tal situación. El filtro no es débil sin duda. Cerca de 200
candidatos a economistas ingresan cada año a la UANL; unos 20 salen C!_
da. año como pasantes al final del programa de cinco años. Sólo cerca
de la mitad de estos últimos completan después la tesis, el ensáyo de
investigación, o los cursos adicionales más los exámenes comprensivos
de campos especiales requeridos para el grado de licenciado.
El uso del sistema de oportunidades de nuevos exámenes es una
práctica común en las universidades públicas del país. ·Aunque parece
ser un instrumento eficaz para ahorrar el escaso capital humano, la
práctica crea algunos problemas de evaluación de las calificaciones.
Qué es mejor, un 70 en la primera oportunidad, o una calificación
inicial de reprobado seguida por un 82 o un 90 en la segunda o subs~
cuentes oportunidades? Por una parte, puede sostenerse que e1 est!!._
diante no debió revisar el curso; por la otra, puede sostenerse que
terminó claramente con un dominio mejor del área precisamente porque
hubo de revisarla.
En efecto, el sistema de varias oportunidades de examen puede
impedir que 1as facultades mexicanas hagan un ordenamiento académico

�27

26
artificialmente "correcto" de sus graduados. Los promedios altos de
calificaciones pueden ser contrarrestados, en una medida desconocida,
por el hecho de que se hayan repetido algunos cursos, y viceversa.
Al hacer tales comparaciones, los juicios sobre diversos estudiantes
dependerán en gran medida de las preferencias subjetivas de los evalua
dores. Esta cuestión sigue constituyendo un tema de debate continu~
dentro de las propias facultades mexicanas. Los autores sólo pueden
ofrecer una orientación esquemática derivada de su propia experiencia
dentro de sus respectivas facultades.
Primero, los funcionarios de las escuelas de graduados de los
Estados Unidos y Canadá deben asegurarse de obtener toda la infonna
ción. Eso significa la obtención del registro completo, que incluy;
todas las calificaciones de todas las oportunidades aprovechadas, no
sólo la calificación final registrada para el curso. La práctica g~
neral de los departamentos escolares mexicanos consiste en enviar este
último registro, no el primero. Segundo, algunos estudiantes excele!!_
tes pasan a veces a segunda o aun tercer oportunidad, por diversas r~
zones no necesariamente conectadas con su capacidad. Pero ésto ya r~
sulta difícil de creer en la cuarta y posteriores oportunidades, y la
aparición de tal es oportunidades debe causar quizá una preocupación
cada vez mayor en el campo de que se trate. Por último, una alta i!!_
cidencia de segundas y posteriores oportunidades dentro de un programa
total puede· indicar un problema permanente. Algunos estudiantes bu~
nos pueden tener cinco o seis exámenes de revisión en el programa t2_
tal de cinco años de la carrera de cincuenta y tantos cursos, pero si
el número de tales exámenes es mucho mayor que el diez porciento del
programa total, habrá razón para preocuparse.
Esta discusión plantea también la cuestión colateral de la eva
luación de las calificaciones numéricas obtenidas en el intervalo de
aprobación de 70 a 100. Aquí, los norteamericanos y canadienses dt
berán resistir toda tentación de suponer o aplicar cualquiera de sus

propios sistemas mecanicistas para la conversión a calificaciones con
letras o promedios de puntos. La información colateral de las reco
mendaci ones personal es y 1as pruebas tal es como el Graduate Record
Examination es mucho más valiosa.
Las calificaciones ni siquiera son indicadores comparables dentro
del país. Algunas universidades (por cortesía no mencionaremos nues
tros prejuicios) son muy tolerantes, de modo que los promedios de e;
tudiantes muy comunes pueden andar muy por arriba del 80, o aun po;
encima del 90, sin que ello sea garantía de distinción. En el otro
extremo de la escala, hay facultades duras como clavos, que dejan poco
margen entre un 70 como "apenas aprobado" y un 80 como "distinguido".
La UANL debe destacarse como una institución de la última catego
da. En el año académico de 1973-1974, el mejor estudiante del últim~
año terminó con un promedio general de 84, y sólo otros dos graduados
obtuvieron más de 80. Muchos de los miembros de la facultad creen
sinceramente que sól9 un profesor sabría de su campo lo suficiente P-ª.
ra merecer una calificación de noventa y tantos, y que una calificación de ochenta y tantos para un estudiante es, por comparación, una
hazaña rara y distinguida, comparable en todos sentidos a las mejores
calificaciones norteamericanas o canadienses de "A" en el período ª!!.
terior a la inflación de las calificaciones. Sin embargo, resulta un
poco difícil convencer a los colegas de las escuelas de graduados de
Estados Unidos o Canadá de que -para_la UANL- "O" no existe probabl~
mente en las primeras oportunidades, 70 a 74 es probablemente una bu~
na "C", 75 a 79 es probablemente una "B", y 80 (sin duda ·85) o más es
una "A".
También ha resultado difícil convencer al CONACYT (el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología), el equivalente mexicano de la Fun
dación Nacional de la Ciencia de los Estados Unidos . Los estudiantes
de economía de la UANL se quejan a menudo de que la práctica de cal i
ficaciones bajas de su facultad los coloca en desventaja en la comp~

�28

29

tencia nacional por las becas y préstamos para estudios de posgrado.
Aun las recomendaciones pueden estar racionadas. No es raro que una
facultad, i ndi vi dua lmente o como un grupo informal de consenso, decida
no recomendar a más de dos o posiblemente tres de sus mejores gradu!
dos, independientemente de la calidad de los demás miembros de un gr~
podado. El racionamiento trata de asegurar y conservar la credibili
dad futura de las recomendaciones de la escuela. La producción en
masa de talento de nivel de posgrado se contempla con gran recelo, y
la idea de que la mitad o más de un grupo de egresados pueda continuar
estudios a nivel de graduados se rechaza sin ambages. Por otra parte,
1a UANL, por ejemplo, puede presumir de que ninguno de sus graduados
ha sido expulsado jamás de un programa de posgrado en el extranjero,
ya sea por deficiencias de su preparación o por deficiencias en el
uso de un idioma de trabajo distinto del español. Entre tales progr!
mas hay algunos excelentes de los Estados Unidos, Canadá, Gran Breta
ña y Francia.

VI.

EVALUACIONES DE LOS PROGRAMAS

Aunque el enjuiciamiento es parcialmente subjetivo (como ocurre
también en las supuestas evaluaciones de los programas de economía de
Estados Unidos y Canadá), se acepta generalmente que los programas m~
xicanos varían mucho en cuanto a su calidad y que la edad no es una
prueba del vino. He aquí algunas de las consideraciones (en una lista
que no es exhaustiva):
La Atmósfera. Para principiar, a menudo escuchamos la general_!_
zación de que las universidades privadas hacen un trabajo mejor que
las instituciones públicas. Aparte de ciertos prejuicios heredados,
la justificación tiende a ser en parte que las instituciones privadas
gastan más por estudiante, tienen mejores profesores, mejores inst!

laciones físicas, y mejor disciplina estudiantil. Se dice también que
los estudiantes de las escuelas privadas provienen de la clase alta,
donde el ingreso y la riqueza han establecido ventajas iniciales en
los antecedentes y la capacidad académica. Según una concepción, e~
tos estudiantes provienen de instituciones que no han sido "democratj_
zadas", lo que en realidad quiere decir que no tenderán a ser revol~
cionarios. En un país que afronta de continuo ciertas inestabilida
des, ese es un bien vendible.
Estas imágenes se deben en gran medida al prestigio de dos de
las i nsti tuci ones privadas ya examinadas, sin que e11 o se aplique n~
cesariamente al resto del sector universitario privado. Tales son el
ITESM de Monterrey y e1 ITAM de 1a Ciudad de México. Ambas escue1as
siguen políticas de admisiones controladas, de modo que sólo admiten a
la mitad o menos de los solicitantes. El mensaje es claro. Las huel
gas estudiantiles y las suspensiones de labores son desconocidas enel
ITESM, y no ha ocurrido ninguna en el ITAM durante los últimos cinco
años.
En cambio, mientras que la UNAM y el IPN son los mayores productQ_
res de economistas, su reputación en cuanto a la producción de ' buenos
economistas ha disminuido. Estas dos grandes instituciones públicas
experimentan un hacinamiento enorme en sus instalaciones físicas, y
ninguna de ellas puede controlar las admisiones al nivel no graduado
a caus.a de la política de admisión abierta que sigue el país. En con
secuencia, tanto la UNAM como el IPN han sufrido frecuentes manifest~
ciones políticas y suspensiones de labores de cierta duración entre el
personal académico y administrativo que cierran la universidad y hacen
cesar toda actividad académica. La verdadera reanudación de tal acti
vidad resulta a menudo más difícil que la mera reapertura formal.
La grandeza física y el tamaño de la población estudiantil se han
convertido en problemas particulares de la UNAM. La universidad no
tiene sólo la misión de elevar sino también la de motivar. Está de

�30

acuerdo esta última misión con las instituciones básicas de la socie
dad actual y con la educación de estudiantes para que las operen?
O bien supone tal misión el cambio a una sociedad n~eva y la educa
ción de activistas revolucionarios para que lo logren? En general~
la Facultad de Administración de Empresas de la UNAM es Occidental y
tiene la primera concepción, mientras que tradicionalmente la Facultad
de Economía (como ya se observó) ha -sido marxista con la segunda con
cepción. Una división política similar, con amplios intervalos de e;
cisión en ambos bandos, se extiende por todo el resto· de la UNAM, co;
el resultado de que la institución ha sido· a me~udo más un campo de
batalla que una universidad. A veces ha estado cerrada durante lar
gos períodos de huelga o suspensión, y la atmósfera interna tiende a
ser tensa, aunque sea abierta.
Inscripciones. Las presiones de una población joven y creciente
han aumentado la demanda mexicana total de educación superior en pr2_
porciones mucho mayores que las experimentadas recientemente por los
Estados Unidos, durante su apogeo universitario de los años sesenta y
setenta. Según Osborn, la expansión de la inscripción universitaria
total es en México mayor que doce porciento anual a finales de los
años sesenta, y hay indicaciones de que esta tasa se aceleró aún más
durante la primera mitad de los años setenta.
Un examen incompleto de los datos aportados por los directores
de las escuelas respectivas refleja _el problema en economía. En la
Facultad de Economía de la UNAM, estas presiones llevaron a un aumen
to de cerca de setenta porciento (2,916 a cerca de 4,900) en las ins
cripciones de no graduados entre 1970 y 1975, mientras que las inscri~
ciones de graduados pasaron de cero a 86 estudiantes en el mismo perí2_
do. En el ITAM, las inscripciones a nivel de no graduado en economía
aumentaron más de cuatro veces (de 101 a 419) en el mismo período.
En cambio, las inscripciones a nivel de no graduado en economía de la
UANL se han estancado en cerca de 300 estudiantes durante el mismo

31

período. Esto puede deberse en parte al rigor académico de la escuela
y en parte al hecho de que la universidad restringió a partir de 1973
la admisión de estudiantes queql'.10 fuesen de Nuevo León. Los datos del
IPN tampoco son concluyentes. La inscripción a nivel de graduados en
economía aumentó más de cuatro veces (9 a 41) desde la fecha de autori
zación de la maestría en 1973, hasta 1975. En cambio, la inscripción
a nivel de no graduado declinó cerca de veinte porciento en el IPN
(3,005 a 2,503) en el mismo período de tres años. Se nos ha afir
mado que este es un resultado temporal, debido a un cambio de la es
tructura curricular de la preparatoria del IPN·, que ha añadido más
tiempo a ese nivel y demorado artificialmente las presiones de ins
cripción.
Instrucción. Una característica tradicional de las universida
des del país ha sido la gran utilización de profesores de "tiempo pa~
cial" o "por horas". Osborn ha estimado que cerca del 85 porci~nto
de 1os profesores se encuentra en esta categoría en el total de 1as
universidades mexicanas, tanto públicas como privadas. La tradición
del "profesor taxi" ha sido bien conocida en toda América Latina, y
México ha dependido durante largo tiempo de profesionales que actúan
como profesores a tiempo parcial, dispuestos (sobre todo por el prest.!_
gio que ello les da) a prestar sus servicios a las universidades en
forma casi gratuita.
Durante el último decenio, el _ilumento de la demanda de inscri.P_
ciones, combinado con una oferta relativamente inelástica de profes.2_
res adecuados (sobre todo en el caso de la instrucción de graduados)
ha mejorado marcadamente los sueldos y las condiciones de trabajo de
los profesores mexicanos. Es probable que los mejores arreglos exi~
tan en la UANL, donde los sueldos de los profesores de economía han
aumentado hasta $10,000 o $12,000 mensuales por una carga total de tr-ª_
bajo de dos cursos por semestre. Como resultado de esta definición de
"tiempo completo", se espera un cons iderable esfuerzo de investigación
de modo formal .

�33

32
En las escuelas de la Ciudad de México, la- compensación del mer.
cado tiende a ser un poco mayor en términos monetarios, de $12,000 a
$15,000 mensuales para un profesor nuevo con algún adiestramiento de
graduado por lo menos. Pero no se sabe si el mayor costo de la vi da
en la capital haga de esta diferencia una verdadera compensación en
términos reales. Además, la definición de la carga de "tiempo compl~
to" sigue siendo en la Ciudad de México de cuatro o cinco cursos por
semestre, y los grupos son mayores que en Monterrey. Las consecue.!!_
cias son las que debieran de esperarse de esta transacción de la cali
dad por el volumen.
Las diferencias ahora existentes en la definición de la carga de
trabajo vuelven cada vez más difíciles las evaluaciones sobre la cue~
tión del "profesor taxi".
No estamos seguros de que los datos indi
quen claramente la calidad, .como se alega en ocasiones. , Dado que el
"medio tiempo" es ahora generalmente un curso para los economistas de
la. UANL, la antigua categoría de "tiempo parcial por horas" se ha vue.)_
to virtualmente inexistente allí. En efecto, la mayoría de los prof~
sores de la UANL quedan ahora fuera de la clasificación de "tiempo par.
cial", por definición, aunque todavía pueden tener permanentes compr_Q_
misas considerables en las empresas o el gobierno, lejos de la univer.
sidad. Los datos ya no dicen mucho.
En la Ciudad de México, la UNAM parece haber tomado prestados al
gunos profesores de sus programas del nivel no graduado para entrar a
la producción de graduados. En 1970, la UNAM tenía 44 (55 porciento)
de sus 85 profesores a tiempo comp1eto o a medio tiempo. Para 1975,
la proporción en el nivel no graduado había bajado a 60 (23 porciento)
de 262 profesores (nótese la expansión de la cifra total), mientras
que a nivel de graduados la proporción era de 17 {59 porciento) en un
total de 29 profesores.
Por su parte, el IPN va en la dirección co.!!_
traria y se ha esforzado mucho para lograr que sus profesores se li
guen más directamente a la universidad. En 1970 sólo 20 (14 porcie.!!_

to) de los 138 instructores del IPN pod ían clasificarse como de tiE!!J!
po completo o de medio tiempo-. Para 1975, esta proporción había ª!!.
mentado a 105 {45 porciento) de los 234 profesores de nivel no gradu-ª._
do, y a 10 {56 porciento) de los 18 profesores del nivel graduado.
Por último, el ITAM ha operado con un programa respetable utili_
zando sólo tres profesores (14 porciento) en la categoría de tiempo
completo O medio tiempo, con otros 22 profesores adjuntos a tiempo
parcial. Este patrón ha permanecido estable y virtualmente constante
desde 1970 hasta 1975. Los directivos del ITAM sostienen que la cali_
dad individual de los profesores y su selección cuidadosa, antes que
la clasificación artificial de la posición, es lo importante para la
operación de su programa. Tal vez tengan razón.
En lo tocante al adiestramiento académico formal de los profes2_
res, cerca de tres de cada cuatro economistas que enseñan en e1 ITESM y el ITAM tienen grados de máster o superiores.
La cifra
respectiva · de la UANL se aproxima al cuarenta porciento. Estas son
hazañas singulares para estas tres instituciones. En cambio King, en
su estudio de nueve universidades provincianas de México realizado en
1971, encontró que sólo el 16 porciento de su muestra de 327 profes2_
res universitarios tenían grados de máster o doctorado.
En el IPN sólo el cinco porciento de los instructores de econ2_
mía tienen algún posgrado, y la mayoría de ellos se ocupan necesari!
mente en los nuevos programas de graduados del Poli. No se dispone de
cifras comparables para los profesores de economía de la UNAM, pero
0sborn cree que son relativamente pocos -digamos no más del 10 al 15
porci ento- 1os profesores con posgrado.
Bi b1iotecas. Menos reconocido, pero fundamental como uno de los
determinantes de la calidad académica, ha sido el papel desempeñado
por la presencia o ausencia de bibliotecas. Aun en edición de bol si_
llo, un libro de texto puede costarl e a un estudiante mexicano tanto

�34

como un semestre de cuotas, o más, en una de las universidades públj_
cas. Esta carga relativa es elevada para estudiantes que quizá deban
vivir con cerca de $2,000 mensuales. La copia detallada de los textos,
página por página a medida que se desenvuelve~ curso, es algo común,
y el número de estudiantes que pueden comprar todos sus textos asign!
dos (en lugar de depender de la sala de lectura de una biblioteca) no
puede ser mayor de dos por cada diez estudiantes de cualquiera de las
instituciones públicas. Pero cuando libros, publicaciones periódicas,
y documentos gubernamentales se catalogan y se ponen a disposición en
forma ordenada y con índices, alguien empezará a leerlos aun cuando no
exista una tradición previa de actividad académica. Luego vendrán los
intercambios entre los nuevos profesionales que puedan basarse en las
referencias del pasado.
En consecuencia, e1 hecho de no tener una bi b1ioteca equi va 1e a
no tener una universidad en cualquier sentido genuino de esta palabra.
La situación puede mitigarse en parte por los recursos externos disp~
nibles en los grandes centros metropolitanos. En general, hay buenas
colecciones de referencias económicas básicas y de revistas profesi~
nales (tanto en español como en inglés, con algunas publicaciones OC!
si onal es en otros id i ornas) en 1a Ciudad de México, Monterrey y Guad!
lajara, a través de instituciones tales como el Banco Central y los
bancos comerciales, y las Bibliotecas Benjamín Franklin patrocinadas
por los Estados Unidos. Pero aun en estos locales, los costos de la
distancia, el tiempo y el transporte· dentro de la ciudad alejan a t~
dos, menos al estudiante extraordinario o al profesional de gran alt~
ra. Las bibliotecas dentro del campo universitario siguen siendo fu!!.
damentales.

En el extremo superior de la escala, los estudiantes y profesores
del ITESM tienen una biblioteca universitaria central, accesible, ate!!_
dida por bibliotecarios profesionales, con cerca de un cuarto de mi
llón de títulos, de los que quizá un veinte porciento se refieren a
los campos de métodos cuantitativos, administración de empresas o

35
economía. No se encuentra muy atrás 1a UANL donde (además de cerca
de cien mil volúmenes existentes en la Ciudad Universitaria), la F!
cultad de Economía tiene su propia Biblioteca Consuelo Meyer atendida
por profesionales (cinco bibliotecarios), totalmente catalogada, con
cerca de 15,000 libros, 5,000 publicaciones periódicas, un depósito de
documentos de las Naciones Unidas, y un depósito de documentos del g.Q_
bierno mexicano. Las facilidades de ambas instituciones son una deli
cia para el investigador. Aparte de eso, su disponibilidad y uso es
algo contagioso entre los estudiantes, quienes ~e otro modo podrían
obtener la mayor parte de su "economía" en conversaciones a la vuelta
de la esquina.
A la mitad de la escala, el IPN se encuentra por lo menos en
marcha, con una facultad que entiende el problema. Impulsados por la
autorización de su programa de graduados, los profesores del IPN ti!
b1an aumentado su biblioteca de economía a cerca de 5,000 volúmenes
para 1974, aunque la catalogación era incompleta y el personal sólo
era de tiempo parcial. Hay desarrollos igualmente saludables en la
Facultad de Economía de la Universidad Veracruzana en Jalapa, donde
un personal bibliotecario pequeño pero pennanente está trabajando para
aumentar una colección que en 1974 llegaba a 3,000 volúmenes.
En la .parte inferior de la escala, los autores conocen varias
instituciones, habitualmente las más necesitadas por encontrarse lt
jos de los tres grandes centros de población que tienen recursos acct
serios, donde las colecciones de economía no están catalogadas ni
atendidas por profesionales y se encuentran en un solo salón de lect_i¿_
ra (si acaso) donde seguramente no hay más de 500 títulos (a menudo
menos). El efecto de demostración en reversa sobre los estudiantes
es el que debiera esperarse, y las propias instituciones tienen una
reputación general y probablemente merecida de carecer de toda di~
tinción.

�36
Conclusiones de Mercado. El mercado interno de personal de la
República Mexicana ha hecho aparentemente sus propias evaluaciones
iniciales de los diversos programas de economía existentes en el pats.
El ITESM ha tendido a dominar la oferta de economistas y administrad~
res en los altos rangos de la industria privada, bien remunerados.
Una reciente encuesta salarial indica que en 1976 los sueldos mensu!
les en tales puestos privados ascendían en promedio a $21,437, más o
menos una desviación estándar de $9,003 (para quienes tienen créditos
de posgrado las cifras fueron de $23,500, más o menos $8,880). El
ITAM y los economistas de la UANL han tendido a proveer economistas
para importantes puestos gubernamentales en la Secretaría de la Pf!.
sidencia, la Secretaria de Hacienda, el Banco Central, y otros org!_
nismos gubernamentales, federales y estatales. La misma encuesta S!
larial indica que los sueldos mensuales de estos puestos gubernament!_
les ascendían en 1976, en promedio, a $17,039, más o menos $8,068 (o
$20,328, más o menos $8,604 para quienes tenían algún posgrado). Los
graduados de la UNAM y el IPN se encuentran más a menudo en los· niv!_
les de sueldos más bajos, y en los puestos técnicos de estos organi!
mos públicos, más bien que en los de elaboradores de políticas econ~
micas. Los graduados de las otras escuelas de economía (con la pos,!
ble excepción de la Universidad Veracruzana) tienen raras veces bu!,
nos ofrecimientos para salir de su ciudad natal o para influir sobre
el conjunto del país.

EVALUACION DE PROFESIONES DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON.
UN ANALISIS COSTO-BENEFICIO, 1972-1978*

Silvia Ma1t9&lt;Vúta CoMea Galtúa.

INTRODUCC ION

El objetivo de este estudio está relacionado con el aspecto de
buscar la mejor distribución de los recursos. Es decir la distribu
ción más eficiente del presupuesto entre las distintas Facultades que
comprende el nivel educativo superior.
En base al anterior objetivo, nuestro interés es señalar la uti
lidad del uso de las tasas internas de rendimiento en la selección de
la mejor distribución de los recursos dentro de la Universidad. Para
demostrar esta aseveración, se ha calculado la tasa privada y social
para las profesiones de las diferentes Facultades de la U.A.N.L.
La hipótesis a probar por medio de este ensayo será la siguie!!_
te: Dada la canalización del presupuesto universitario por escuela se
pretende conocer la relación que existe entre este presupuesto yla t~
sa interna de rendimiento, con lo cual podremos afirmar si la Universj__
dad está aplicando eficientemente los recursos económicos; utilizando
para este caso las variables que señalo más adelante. El estudio com
prende el periodo de 1972 a 1978.

*Ruumen de. f.o.. Tu...U que. e.n opu6n al T.Uuf.o de. Llc.e.nuado e.n Ec.ononúa
p1¡_ue_n,t6 la a.utoM, e.n Juy¡,¿o de. 1979, en .ea Facultad de. Ec.onom,Úl. de.fu
U11,tve.Midad Au:t.6noma de. Nue.vo Le.6n.

�39

38

CAPITULO I
LA EDUCACION Y SUS OBJETIVOS

entre:
El valor que representa para el consumidor de la educación y el v~
lor que representa para el productor de la educación.

A.- Definición del Concepto de Educación.
Considerando definiciones de diferentes autores, podemos definir
a la educación como: el conjunto de esfuerzos reflexivos, que se pueden adquirir en varias formas y lugares y aunque no crea facultades al
educando, coopera o participa al desarrollo y perfección de las mis
mas en el aspecto físico, intelectual y moral.
Para los fines del presente estudio se identificará a la educación con la instrucción, reflejando las habilidades adquiridas en las
instituciones educativas. En otras palabras, educación será: el co~
junto de habilidades y de esfuerzos reflexivos adquiridos en los ce~
tros educativos que cooperan al desarrollo de las facultades intelectuales del educando.
B.- Objetivos de la Educación.
En primer lugar mencionamos los objetivos económicos de la educ!
ción; entre ·estos podemos nombrar la adaptación de la estructura ed~
cacional a las necesidades que impone.el desarrollo económico. Una de
las consecuencias de tal objetivo sería el obtener una independencia
tecnológica al emplear personal propio debidamente capacitado para p~
der solucionar los problemas y necesidades productivas de un país.
Otro objetivo que podemos mencionar es el de que la educación es
un factor importante en el mejoramiento económico de las personas.
Para efectos del análisis económico, se establece una diferencia

En los dos casos anteriores, las contribuciones de la educación
al consumo y al productor {a la inversión) se pueden dividir en:
a).- las que sirven al consumo en el presente.
b).- las que contribuyen al consumo futuro.
c).- la capacidad futura del productor {~sta sólo se in
cluye para el productor).
Como consumo presente podemos catalogar a la satisfacción queobt~
nemes del trato con los maestros y compañeros de estudio, la vida s.2_
cial de la escuela, etc. Mientras que un ejemplo de consumo futuro ó
duradero, es la apreciación de cierto tipo de lecturas que un mayor nj_
vel de instrucción nos puede permitir.
Por otra parte, cuando la instrucción permite al estudiante adquj_
rir destrezas que vengan a incrementar sus ingresos futuros, esta es
considerada.
Sin embargo, tratándose de gastos ~n el individuo, generalmente
se encuentran a la vez componentes de consumo e inversión, los cuales
no son fácilmente separables debido a dificultades prácticas; así representan una inversión cuando mejoran las capacidades del individuo
Yun consumo cuando satisfacen las preferencias del mismo.
Pasaremos enseguida a tratar sobre los objetivos sociales de la
educación.

�40
41

Dentro del aspecto social podemos señalar el papel de la educación en los procesos de renovación y de innovación mediante los cua
les una sociedad se transforma o modifica .
Proceso de Renovación:

Por otro lado, el personal educado es uno de los factores que se
requieren para el desarrollo económico y la falta de este tipo de pe.r_
sonal puede detener los procesos de crecimiento, creando una situación
de es ta ncami e nto.

En el mecanisllX&gt; directo, podemos observar que el nivel de ingres,
es el sistema econ6mico que detennina la distribución del ingreso.
CAPITULO I I
En el mecanismo indirecto dos aspectos son relevantes: la estruf
tura social y el acervo dt:: ideas y conocimientos que existen en unas~
ciedad en un momento dado.

LOS COSTOS DE LA EDUCACION
A.- Consideraciones sobre el Costo Privado.

Mediante este mecanismo se puede sostener que una generación d!
tennina las ideas y conocimientos de las siguientes, al establecer el
"curriculum" del sistema educativo, en el cual se reflejan las características de la sociedad y ciertos aspectos de la estructura social.
Ejemplos de lo anterior lo son la influencia de los grupos profes ion!
les sobre los programas sociales, educativos yculturales.

Los costos privados se pueden separar en directos e indirectos.
Los costos privados directos incluyen el pago de cuotas e i~ri.e_
ci6n a la Universidad, compra de libros y material de trabajo, pago
por el uso de laboratorios, compra de instrumental y gastos relaci'on_!
oos con la obtención del título profesional.

Proceso de Innovación:
En este proceso dos partes pueden ser delimitadas: la primera al
considerar la influencia de la educación sobre las ideas y conocimie.!).
tos, y la segunda, en la influencia sobre la estructura social.
El papel de la educación es difundir los conocimientos en la sociedad a fin de que se siga generando el proceso de innovación.
La educación, a] contribuir a la innovación de la estructura socia 1, reduce 1as diferencias económicas y cultural es, proporcionando
a detenninadas clases sociales la motivación y los medios para ascender.

Los Costos Privados Di rectos obtenidos para las diferentes prof!
siones, nos señalan que Medicina es la carrera con los costos directos
m4s altos; esto se debe en parte a que es la única carrera con un año
m4s de estudios, pero también necesitan un instrumental m4s costoso y
además los libros de texto son igualmente costosos. Pero en cambio
observamos que es una de las carreras en que el costo para obtener el
titulo es de 1os más bajos comparado con las otras carreras.
Los Costos Privados Indirectos están formados por el costo de
oportunidad, es decir, los ingresos que el estudiante deja de percibir
por estar estudiando.
El componente principal de los Costos Privados Indirectos, esU

�42

43

dado por los ingresos que los estudiantes dejan de percibir al asistir
a la escuela.
Existen algunas consideraciones que puecjen reducir la cantidad
total del costo de oportunidad y con ellas disminuir el porcentaje de
lo que representa este costo del total. Una de ellas mencionada por
Beckerll, dice que si los estudiantes asisten a la escuela nueve
meses a 1 año y suponiendo que trabajan los otros tres, entonces gan!_
rían la cuarta parte de lo que podrían ganar si no fueranalaescuela.
Otra forma sería que el estudiante trabaje, no lajornada ·completa sino
parte de ella.
Para obtener el monto de los ingresos de que se privan los est~
diantes al asistir a la escuela, se obtuvo el ingreso promedio de los
individuos de la misma edad y con los mi smos años de estudio que el
estudiante, pero que se encontraba trabajando y se consideró que ésto
era su costo de oportunidad.
Debemos aclarar que el cálculo del costo de oportunidad es ad~
cuado para los estudiantes de tiempo completo y que no trabajan. Por
lo tanto, aumenta la tasa de rendimiento de la inversión de los indi
viduos que trabajan mientras estudian.
Por otro lado, observamos que uno de los puntos de gran importa~
cia es la gran diferencia que existe ·entre el costo de oportunidad de
Medicina y los del resto delas carreras. Esto se debe a _que Medicina
es la carrera más larga, con seis años de estudio, y el último año es
el que implica el mayor costo de oportunidad .

Debemos observar tarrbién que el costo de oportunidad representa,
en todos los casos, más del 75% del total de los costos. privados.
En contraste con la carrera de Medicina, las carreras de enfenne
ría, Ffsico-Matemáti cas y Ciencias Qufmicas, tienen el costo de oportunidad más bajo pero ésto se debe a que sólo son cuatro años de estu
dio en estas carreras.

B.- Consideraciones sobre el Costo Social.
Los costos sociales pueden ser definidos como la suma del costo
privado más el costo de los servicios educativos proporcionados por
las instituciones correspondientes.
Por otro lado, es necesario restar el pago de cuotas e inscripci.Q_
nes que pagan los estudiantes, pues los servicios educativos son en
parte sufragados con éstos junto con 1 a ayuda es tata 1 y federa 1 y de
no restarlos, se incurriría en una doble contabilización dentro del cos
to social.
Una vez que se ha obtenido el costo de los servicios educativos
por alllllno egresado en las diferentes facultades, se suma al costo prj_
vado, (al cual ya se le restaron las cuotas e inserí pción) y así obt~
nemes el costo social directo . Sumándole a este último el costo so
cial indirecto -costo de oportunidad- tenemos el costo social total.
En este caso, el costo de oportunidad como porcentaje del total se
encuentra entre el 35%y el 75%en las diferentes profesiones.

!../Bec.k.e.JL,

Galtlf S. , Human Cap.Ual. A TheOJte;üc.al and Emp,Uúc.a,l AnallJliÁÁ,

W.Uh SpecJ.ai. Re6eJLe11c.e to Educ.a.tlon. ,

N.B .E.R.,

New Yo~~ . 1970, p-:T6

Señalo también que Economía tiene el más alto costo de los servi
cios educativos por alumno egresado; esto se debe a que el presupues-

�44

45

to que se dedica a la Facultad de Economía incluye el presupuesto del
Centro de Investigaciones Econ6micas; también se debe a que es una de
las escuelas que tiene muy poco alumnado, por la alta tasa de deserción y de reprobados que existe en los dos primeros años.
Un punto de gran interés que observamos, es que las carreras con
el costo social total más alto son Medicina y Economfa; en la primera
se debe a que consta de seis años, con el costo de oportunidad más al
to. Esto viene a repercutir en un alto costo social total, con respef_
to a las demás carreras, mientras que en Economía se debe al alto cos
to de los servicios educativos por alumnos egresados.

de las diferencias en ingresos netos de personas con diferentes nivf
les de educación como evidencia de la ganancia personal que puede ser
asociada con la obtención de un cierto nivel de educación.Y
fl cálculo de los beneficios debe practicarse por medio de los in
gresos reci bidos después de impuestos.
Entre los beneficios privados indirectos de la educación se en
cuentran: il
Beneficios monetarios: se refieren al valor de la oportunidad
de obtener más educación.
Beneficios no monetarios: distintas oportunidades de trabajo,
opciones de ingreso - ocio, educaci6n o entrenamiento adicion~,
etc.

También encontramos que las carreras de Comercio y Admi ni straci6n,
y Derecho y Ciencias Sociales, son las que tienen un mayor porcentaje,
del costo de oportunidad con respecto al costo social total: el costo
social directo sólo ocupa una pequeña proporción con respecto al co~
to social total.

CAPITULO I I I
BENEFICIOS DE LA EDUCACION
A.- Beneficios Privados .
Estos beneficios son aquellos que recifJe el estudiante. A su vez,
estos beneficios privados se pueden dividir en directos e indirectos.
Los benefi cios privados directos se pueden cuantificar por medio

..... Beneficios que no son dados por condiciones de mercado: si no
se tuviese educaci6n se tendría que pagar por ciertos s_ervicios, por ejemplo, llenar distintas formas de tilmpuestos.
!.-Cálculo de los Beneficios Privados Directos.
De acuerdo con el supuesto de que el individuo termina la carrera a los 22 años y de que 60 años es la edad en que se deben jubi_
lar los trabajadores según la ley, el período que será considerado
para el cálculo de los beneficios es de 38 años (37 en Medicina).
2.-Ingresos de las personas con 11 años de estudio.
Obtuvimos el ingreso promedio por edad de las personas con 11
años de estudio. Esta información se efectuó con el fin de obtener
el diferencial de ganancias, es decir la diferencia de ingresos netos

'!J

Bowe.n, W. G. AM Mbtg the Ec.onomic. Contlúbution 06 Educ.a.tlon, Ec.on~
mieb 06 Educ.a.tlon, ed. M. Bt aug. Pengu,ln ModeJLn Boolui, New YOILk ,
1968. p. 77.

!lwwb1tod, B. A. Exte1tna.l' E6nec.t..6 oó I nveAtúnen.:t -i.n Educ.a.üon. M. Bf.aug.
ed. Pengum "Alodorn Book6. NC?1AJ Yofl k, 1968 , pp. 159 - 171.

�47

46

recibidos hasta la edad de 60 años que existe de un profesionista con
relación a una persona que sólo cuenta con 11 años de estudio.
B.- Beneficios Sociales.
Los beneficios sociales son aquellos que no sólo se reciben por
unidad económica, sino que repercuten en la economía, ya sea en su t~
talidad o en parte de ella, aumentando así el ingreso real y el bienes
tar genera1.i/
En otras palabras, los beneficios sociales de la educación son
iguales a los beneficios privados más los impuestos a tales ingresos
y otros beneficios que se obtengan.i./
Entre estos beneficios que se obtengan podemos encontrar los siguientes:
El beneficio del desarrollo de algún nuevo conocimiento o in
vestigación, por una persona, no se verá reflejado totalmente
en los ingresos percibidos por ésta, sino que este beneficio
se distribuirá de diversas maneras.
Beneficios de tipo político y social: población más saludable,
menor incidencia de crimen, etc.
Beneficios que repercuten en general sobre la productividad,
los ·costos y el bienestar.

Aparte de los impuestos, los beneficios sociales directos Y prj_
vados diferirán en la medida en que existan imperfecciones de mercado
que crean desigualdades entre las tasas de salarios del trabajador Y
su productividad marginal.

CAPITULO IV
LA TASA INTERNA DE RENDIMIENTO.

se denomina cano tasa interna de rendimiento a la tasa de interés
. 1 a cero.6/
a la cual el valor actualizado de un proyecto es 1gua
En el Capítulo II hallamos el total de los costos privados Y
sociales de los estudtantes de la generación 1972•1977 de las distirr
tas profesiones. Pero es menester actualtzar estos costos, ya que el
ano que utilizaremos como base será 1977. Lo hemos hecho utilizando
una tasa de interés del 15% anual, que es el tnterés que se obtendrá
en una financiera. Se aplicó esta tasa de interés, porque era la más
alta que se aplicaba en períodos de largo plazo.
De acuerdo con la definición de Tasa Interna de Rendimiento se
puede expresar con la siguiente fOrmula:

Yi - Ci
( 1 + r )i

Los beneficios sociales directos los obtuvimos tomando en cuenta
la cifra de los ingresos antes de impuestos (es decir, los ingresos
brutos).

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o

Donde Yi y Ci representan respectivamente los ingresos Y costos

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en e1 año i.

Bowen,

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G. Op. CU. p. 85.

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de Ec.onomía, LJ . . N.L. Mont~ey, N.L., 1972, p. 29.

'i/ Mo~eno, L. A. La Rentabilidad de l a Inve;u,¡6n

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~/Pau..w.J pata

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Evaluau6n de P~oyee,t,o¿,, O.N.LJ.,

p. 21 •

�48
Una vez obtenidos los costos y los beneficios, podremos calcul ar
las tasas internas de rendimiento social y privado.
La tasa interna de rendimiento de inversiones en educación se
puede encontrar por medio de 1os ingresos de 1as personas que han
tenido más educación con los ingresos de personas que han tenido menos
educación. Entonces, la diferencia de ingresos a través del tiempo
puede ser expresada como una tasa de rendimiento anual de los costos
involucrados en obtener la educación.U
Al comparar las Tasas Internas de Rendimiento Social con la can!
lización del presupuesto de la Universidad a las diferentes carreras,
se prueba la hip6tests senalada anteriormente.
Las Facultades que recibieron los mas elevados presupuestos en el
año de 1977, son las de Medicina, Odontologfa, Ciencias Químicas,
Ingenierfa Mec!nica y Eléctrica, Comercio y Administración y fueron
las que obtuvieron las tasas internas de rendimiento social mas elev!
das, con lo cual podemos deductr que la Universidad esta distribuyendo
eficientemente los recursos en dichas facultades. Pero debemos tener
·mucho cuidado al aseverar lo anterior, ya que los beneficios sociales
que hemos considerado, no incluyen los efectos externos.

!J

Bowe.n, W.G.,

M. B.e.aug,

M.6U.útg the. Ec.onom,i_c. Cont.Jubu:Uon 06 Educ.o.Uon,

Op. C-lt.

p. 77.

en

49

CONCLUSIONES

Debemos tomar en consideración que existen ilgunas profesiones
que crean economías externas, las cuales vienen a beneficiar grand~
mente a la sociedad y que no necesariamente perciben una remuneración
de acuerdo a esos beneficios que crean, tal es el caso de los médicos.
Es muy probable que Medicina tenga, en realidud, si se consideran los
efectos externos, una Tasa Interna de Rendimiento Social superior a
algunas de las otras profesiones.
Si se aumentase el presupuesto en la Universidad, el conocimiento
de las Tasas Internas de Rendimiento Social de las distintas profesiQ_
nes proporcionará a las autoridades un i vers i tari as, un buen criterio
para hacer una mejor distribución de los recursos entre ellas.
Así pues, si las Tasas Internas de Rendimiento Social fueran las
que se encontraron, ante un aumento del presupuesto, las autoridades
universitarias, sabrían que la sociedad se vería beneficiada si la
proporción de este presupuesto que se asignase a cada facultad estuvi~
se de acuerdo con su Tasa Interna de Rendimiento. Así Odontología,
Enfermería, Ciencias Químicas, Comercio y Administración, serían las
que recibieran más que las demás. Sin embargo, debemos tener sumo cu.!_
dado en afirmarlo anterior, pues no hay que olvidar que los beneficios
sociales que hemos considerado se reducen a solamente la parte de ellos
que recibe el individuo, ya que los efectos externos no han sido
incluidos. Con lo anterior pruebo la hipótesis, en la que afirmo que
la Universidad está aplicando eficientemente sus recursos económicos
en las diferentes Facultades, lo cual se puede observar por medio de
las Tasas Internas de Rendimiento Social; las diferentes Facultades
reciben el presupuesto de acuerdo a la proporción de su T.I.R. Social,
J&gt;ero en algunos casos ésto no se observa, lo cual se podría deber a
que en los beneficios sociales no se están tomando en cuenta los
efectos externos.

�Cuadro 1
COSTOS PRIVADOS DIRECTOS POR PROFESION 1972-1978
(en pesos de 1977)
Pr of e s i ó n
Area de la Salud
Ciencias Biológicas
Enfermería
Medicina

Odontología
Psicología
Area de C. e Ingeniería
Agronomía
Arquitectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y Eléctrica
Area de Humanidades
Comercio y Administración
Derecho y C. Sociales

Economía
Filosofía y ~etras
Trabajo Social

In_s_cri.e_ L1bros y m-ª- Instru Labo
c10n y terial de mental rato
cuotas
trabajo
río-

Cuadro 2
COSTO DE OPORTUNIDAD DE LOS ESTUDIANTES EN EL NIVEL
EDUCATIVO SUPERIOR, 1972-1978
(en pesos de 1977)

Obten
Costo
ción Privado
Título Directo
Edad

2,960
2,320
3,600
2,960
2,960

3,427
3,214
9,510
6,755
4,882

2,640
2,960
2,320
2,320
2,960
2,960

2,960
5,867
4,016
2,880
5,591
6,071

2,960
2,960
2,960
2,960
2,640

3,605
5,014
3,774
4,535
2,755

Fuente: Investigación directa.

325
200
4,492
2,585

300
1,425
1,000

300
1,440
480

400
300
480
550

100

10,700
8,000
6,900
7,000
10,665

17,712
!3,734
25,942
19,780
18,507

6,000
13,702
9,450
9,200
13,666
12,250

11,600
22,529
16,186
15,000
24,122
22,831

11,166
9,900
12,500
13,655
10,552

17,731
17,874
19,331
21,150
15,947

Años de Estudio

Ingreso Promedio Anual

18

11

11,376

19

12

11,982

20

13

14,543

21

14

18,876

22

15

23,294

23

16

66,000

Fuente: C.I.E., U.A.N.L., Encuesta Sobre Ocueación i · Salarios, 1973,
Monterrey, N.L., 1973.
Estadísticas que se obtuvieron de la Secretaría de Programación y Presupuesto. Monterrey, N.L., 1978.

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17,874
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21,150
15,947

80,071
80,071
80,071
80,071
68,424

97,802
97,945
99,402
101,221
84,371

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Fuente: C. I.E., U.A.N.L. Encuesta sobre Ocupación y Salarios de 1973. Mty, N.L
Investigación Directa .
Estadisticas de la Secretaría de P,rogramación y Presupuesto. 1977. Monte·
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Cuadro 5

INGRESO PROMEDIO POR EDADES DE LOS INDIVIDUOS CON 11 AÑOS DE ESTUDIO
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY: 1977.
{en pesos de 1977)
Ingreso Promedio Mensual

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35
36
37
38
39
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43
44
45
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6,200
6,376
6,495
6,864
9,813
11,675
13,000
15,500
7,838
7,932
8,319
8,500
8,000
7,250
9,000
9,361
9,400
9,770
9,943
10,025
10,100
10,150
10,426
9,500
9,350
9,000
8,800
8,500
8,250
8,020

Fuente: Elaborado con base a la encuesta realizada por la Secretaria
de Programación y Presupuesto. Monterrey, N.L., 1977.

Cuadro 6
LOS BENEFICIOS DIRECTOS Y EL DIFERENCIAL DE GANANCIAS
PRIVADAS DE LAS PROFESIONES EN MONTERREY 1977
Beneficios Diferencial
Privados de Ganancia
Directos
Privada

Pr o f e s i o ne s

Ingresos
Esperados

Impuestos

11 años de estudio

3'777,120

375,096

3'402,024

Area de la Salud
Ciencias Biológicas
Enfermería
Medicina
Odontología
Psicología

6'159,756
842,724
5' 579,868
706,956
7'098,408 1'073,256
8'833,896 1 '557,960
5'802,156
758,376

5'317,032
4'872,912
6 '025,15.2
7'275,936
5'043,780

l '915,008
11 470,888
2 1 623 ,128
3'873,912
1'641,756

Area de C. e I~eniería
Agronomía
5'697,900
732,820
Arquitectura
7'757,928 1'285,668
Físico-Matemáticas
5'431,224
669,084
Ciencias Químicas
4' 964,316
595,308
Ingeniería Civil
7'415,964 1'166,484
Ing. Mecánica y E.
9'380,976 l '769,832

4'965,080
6'472,260
4 '762 .140
4 '369,008
6'249,480
7 1 611,144

1'563,056
3 '070,236
1 '360,116
966,984
2'847,456
4'209,120

Area de Humanidades
Comercio y·Admón.
Derecho y C. Sociales
Economía
Filosofía y Letras
Trabajo Social

5'929,692
5'354,508
61 124,254
4'052,880
4'149,768

2'527,668
1'952,484
2'722,230
650,856
747,744

6'980,868 1 '051,176
6'207,456
852,948
7'257,144 1 '132,890
4'538,784
485,904
4'657,272
507,504

Fuente: Encuesta realizada por la Secretaría de Programación y Presupuesto , 1977., Monterrey, N.L., 1978.
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 1977.
Investigación directa.

�56
57

Cuadro 7
Cuadro 8

LOS BENEFICIOS DIRECTOS Y El DIFERENCIAL DE GANANCIAS
SOCIALES DE LAS PROFESIONES EN MONTERREY 1977
'~!J,t;Mé' l7 ,: _·,,mrE~C _ y

P r o f e s 1,QeJl 1~ q~3TVC'1

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directos

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Diferencial
de ganancias
sociales

P r

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42
48
40
52
45

45
56
38
57
42

43
40
32
48
45
46

46
45
35
55
48
53

48
46
29
32
33

48
47
45
35
33

Area de la Salud

Area de la Salud
6'159,756
5'579,868
7'098,408
8'833,896
5'802,156

Ciencias Biológicas
Enfennería
Medicina
Odontología
Psicología

2'382,636
1'802,748
3 1 321,288
5 1 056 ,776
21 025 ,036

Ciencias Biológicas
Enfennería
Medicina
Odontología
Psicología
Area de C. e Ingeniería

Area de C. e Ingeniería
5'697,900
7'757,928
5'431,224
4'964,316
7'415,964
9' 380,976

Agronomía
Arquitectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y E.

l '920,780
3 980,808
1

1'654,104
1 1 187 t 196

3' 638,844
5' 603,856

Agronomía
Ar.qui tectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y E.
Area de Humanidades

Area de Humanidades
Comercio y Admón.
Derecho y C .Sociales

6'980,868
6'207,456
7'257 144

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Econo~ía
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538,784
Filo.iofía_y Letgif\~e;,¡•~ i:Oc,'iOc ors P&gt;'
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Trabajo Soc.iaL- - ------- ----- 4'657,272
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TASA INTERNA DE RENDIMIENTO POR PROFESION
(Porcentajes)

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2 '430,336
3 1 480,024
- 761,664
880,152

Comercio y Admón.
Derecho y C. Sociales
Economía
Filosofía y Letras
Trabajo Social

'1.

•

Fuente: Encuesta ·ré&amp;, iia~ád~'b;Ji ~9~~réit~ía ·de_P;ogralnación y Presu·
puesto. 1977.
.6JJs 1,
r

Fuente: Infonnac~~n obtenida de la Sría. de Progr. y Pres. 1977.
Infonn~c1o~_obt~nida de la S.H.C .P., 1977. Monterrey N.l. 1978
Invest1gac1on directa.
'
·

�APENDICE
PRESUPUESTO PARA LAS DIFERENTES FACULTADES 1972-1978
(Miles de pesos)
Facultad

1972

1973

1974

1975

1976

1977

1978

Area de la Salud

19,962

23,900

43,105

74,552

91,811

110,382

139,533

1,539
1,163
10,961
4,234
2,065

2,384
2,062
14,430
5,114
3,012

3,966
2,783
22,095
7,692
6,569

6,634
4,026
40,421
13,276
10,195

9,465
5,275
49,182
17,906
9,983

12,099
6,782
58,706
21,182
11,611

17,247
8,863
75,396
24,458
13,569

29,090

38,774

60,564

99,672

116,727

144.~13

180,592

Agronomía
Arquitectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y E.

2,108
2,520
1,962
7,158
2,845
12,497

2,740
3,360
2,392
9,428
4,558
16,296

4,375
7,204
3,102
11,870
6,321
27,692

9,680
11,436
4,771
19,529
10,341
43,915

12,051
13,246
5,891
23,350
11,756
50,433

18,193
16,842
7,541
28,932
14,383
59,019

27,383
20,758
8,638
37,337
17,705
68,771

Area de Humanidades

8,224

12,154

18,689

36,138

43,268

58,328

76,111

2,552
1,596
1,502
1,978
596

4,945
2,787
2,048
1,746
628

6,430
4,090
4,406
2,628
1,135

13,839
10,892
3,951
5,176
2,280

15,893
11,226
4,895
8,134
3,120

20,430
13,813
6,342
13,336
4,404

26,375
18,853
7,598
17,484
5,801

Ciencias Biológicas
Enfermería
Medicina y Lab.
Odontología
Psicología
Area de C. e Ingeniería

Comercio y Admón.
Derecho y C. Sociales
Economía
Filosofía y Letras
Trabajo Social

Fuente: Universidad en Cifras 1975-1976, Dirección de Planeación Universitaria, U.A.N.L.
Universidad en Cifras 1977, Dirección de Planeación Universitaria, U.A.N . L.
Presupuesto por Programas 1978. U.A.N.L.

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Galr.eúl. de la Ro.óa Ltú6 E,

La Educac..wn Supe1tfo1t en Méúco .6u
Plll!'eacl.i5n y -61.1 F.i.na11cú11n.i.ento,
T'e.6.u. I. T ,E ,s ,M., Mo11te/t"&lt;-ey. T.L.
Mayo, 1968,
11

0.E.C.V.

" Educ.ation,

Human RuouJtc.U and

'óevelopmmt In Aíi.ge.Jtt&amp;t.a " . 1967.
U.A.N. L.

G.i.nzbeJt.g, E.

How Men Acqu.i.lte Sk.i.tf_ ". En Employmen.t SeCUJt.i..ty Review.
Jun.i.o
7955,

Gu,tdMez GaJr.eúl. Noé

Ancf.ll6.i..6

de Ec.ac16'n.

Pe/11.)~ctivM.

Revl6.ta.

La Eva!ua.clón de P1toyecto.6 de
.6a1t1tolló Econ6mico.

Vol. V, No. 3,
Vol.V,No.1,
Vol. IV, No . 4,
Vol. VI, No. 1,

1975
1975
1974
1976

R. Comu..ZOn de Ha.cien •
U.N.E.S.C.O.

Ki.ng John A.

UW.e I an M. V. y Mh11t!e.6 J.

Mo1teno LA.

Co.6.to~Bene6.i.cio Soc..útl.
ful;,, Fac, de Econom.la u.A.N.L.
Mon.teMey, N, L.

A
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· Voºi . 11,

Ind1.1.6.t11W P1toyec.t Ana-

Manual

11

Ve-

O.E.e.o.

Pa/Úó .

La Ren.tab.i.Udad de la InveM.i.ón
dló-tú,to~ aiio-6 y

en Educac26n

N,i,velu Uco

Tu.u,

ll!J!1ª
u

en Alvn.:teMe~

11

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Fac. de Eco11omÚI. U.A • . L.

Mon.teJt.Jtey, N.L. 1972 .
Rang e,t Guzmán CúaJt

y Fo1tma.c.i.ón de fo-6 Recl.l/t-606
Rwnano6 en el Aíí.ea Me.tliop0Uta11a de
Mon.teMey. Tu.U, Fac. de Economla.
N.i.ve!

U,A,N,L.

Mon.te/tlley, N.L. 1967.

Schultz, T.W.

Invu.tme&gt;i t .i.n Human Ca~.i..ta! .
Economic-6 o 6 Educa.t.i.on , e . M.
B!aug, Pengu.i.n ModeJt.n Bao lu, • 19 68.

Schul..tz , T. W.

Vo.l.o/t Económico de la Educac.i.ó~.
U.T,H.E.A, Se/t.i.u en Educac26n .
Méx.i.co . 1968.

\b/tgM de ,\lontemayo1t Calt!o.ta

We.i..óbJtOd, B.A.

La P!aneac.i.ón de .ea Educac.i.ón Su
Tu.i.-6, Fac. de Economl.a.
U~A~N~L . Mon.teMey, N.L. 1970.
"

~ 11 •

11

Ex.teJt.na! E66ec.t.6 06 Inv:?.ótmen.t

.ut Educa.t.i.on ". Econom.i.c6 06 Eauca-

Uon, ed. /.l. B!aug, Penguin Mode1tn
Boolui . 1968.

U.A.N. L.

1978 .
TJúmutlutl

Un.i.ve/11.),tdad en C.l~Jut6. Planeau6n
Unlv e/11.).ltaiíla.. 191 .

�63

I. LA NATURALEZA DEL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO

EL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO EN MEXICO*

Hécto~ L6pez Leal.

INTRODUCCION

El interés en el impuesto al valor agregado (IVA) en nuestro
país ha renacido por la decisión del Gobierno Federal, de llevar a
cabo una reforma al actual sistema tributario.
La importancia de la introducción del IVA, es que permite superar las distorsiones -ampliamente reconocidas- de la imposición gen~
ral a las ventas tipo "cascada" (Impuesto Federal sobre Ingresos
Mercantiles) Y, además, porque abre la posibilidad de disminuir la
evasión Y de mejorar la elasticidad ingreso del sistema tributario
mexicano.
El ensayo lo hemos di vi di do en tres partes: en la primera, haremos
una presen_tación teórica del IVA; en la segunda, una descripción de
las principales características del IVA mexicano; y en la tercera,
analizaremos los posibles efectos económicos del impuesto.

* Re/2wnen de. .ea Tu-l6 que en opcl.6n al T-ltulo de U c.enci.ado en Ec.onomla p1tue.n-t6 e.l a.u-tM, en Octub~e. de 19 78, en la. Facultad de Economla de fu Uru.vvu,idad Au-t6noma de Nuevo Le6n.

A. Los Impuestos a las Ventas.
Una de las características del impuesto a las ventas es que se
puede presentar en diferentes formas, y cada una de éstas trae consigo
diferentes implicaciones económicas por el hecho de que producen un
impacto diferente sobre el nivel de precios, la distribución de la
carga fiscal, etc.
De acuerdo a la clasificación que ofrece L. Johansen 1110s impuei

tos a las ventas pueden clasificarse en dos grandes grupos:
l.

Impuestos de Etapa Múltiple.
a) Sobre el valor total de la transacción
b) Sobre el valor agregado

2.

Impuestos de Etapa Unica .

El impuesto de etapa múltiple sobre el valor total de la transas.
ción, conocido también como impuesto tipo-cascada Y grava las ventas
de bienes y servicios que realizan las empresas . Se le llama de etapa
múltiple porque el impuesto se aplica en cada una de las etapas o
transacciones por las que atraviesa un bien o servicio. Es de tipo-car
cada porque el impuesto, al gravar el valor total de la transacción,
Produce efectos acumulativos en los precios.

Y Lú6

Johaw.,en, Ec.onomla Púb.Uc.a, Ecü.to4al Vine.u, Vi ve/2, &amp;vi.e.e.lona,
1970, pp. 244-255.
YA u-ta. ea.-tego4Úl peueneee. e1. Impu.u-to M b~e Ingne/20.ti Me.nc.an-tilu.

�64
65

El IVA grava todas las ventas de bienes y servicios, pero a
diferencia del anterior, solamente grava el valor agregado en cada
transacción.
Los impuestos de etapa única, también llamados monofase, se es~
blecen en una sola etapa del sistema distributivo. Puede ser al nivel
del productor, del mayorista o minorista; el impuesto monofase que
grava la venta al menudeo es considerado el "tipo ideal" de imposici6n
a las ventas por su neutralidad.Y
La principal desventaja que se le atribuye al impuesto tipo-ca!
cada, consiste en que la carga nominal es diferente de la carga efef
tiva, y esta última es errática y di fícil de precisar.Y
La carga efectiva del impuesto aumenta a medida que se eleva el
número de etapas por las que tiene que atravesar un bien, y en la
medida que el valor agregado de un bien se genere principalmente en
las etapas iniciales del proceso de producción, la carga efectiva del
impuesto será mayor cuando el bien llegue a las manos del consumidor.
Por estas razones, es difícil saber con exactitud la carga efectiva
de un impuesto tipo-cascada, aún para productos iguales.
Resulta claro que en el caso de un impuesto t ipo-cascada se crean
i ncentivos artificiales a la integración vertical de las empresas.
Si una empresa se integra verticalmente y realiza el cicl o de produc·
ción y distribuci6n de un bien internamente, pagaría el impuesto sólo

en la etapa que corresponde a la venta al consumi dor, mejorando de
esta manera su posición en el mercado.
Este tipo de distorsiones en la asignación de los recursos han
hecho que el impuesto tipo-cascada sea desprec iado por los estudiosos
de las finanzas públicas . Uno de ellos sostiene que :" ... el impuesto
tiene tantas desventajas que su uso conti nuo, al menos a t asas que
produzcan una recaudación sustancial, es intolerable en términos de
eficiencia, desarrollo económico óptimo y equidad ... (los defectos ) ...
son tan serios y conducen a tantas quejas, que el gravamen es i nace.e_
table como fuente de ing~esos fiscales para cualquier país . ...5/
El impuesto monofase al menudeo y el IVA son equivalentes en sus
efectos; en ambos casos la carga efectiva del impuesto es igual a la
carga nominal, y como la carga efectiva es independi ente del número de
transacciones por las que atraviesa un bien, las empresas integradas y
las no integradas reciben igual tratamiento.
El impuesto monofase al menudeo y el IVA son considerados como
formas más puras de imposición~ frente al burdo impuesto t ipocascada .
La razón de que en México se prefiera al IVA en vez del impuesto
~/ J. F. Vu.e,

Y
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Un -Únpu.u:to u neu.tltal C1J11.n.do n.o úitJtodu.c.e cü.6:toM,lon.u en. ptr.eci.o6
1Le,f,at,ivo¿¡ qu.e aUetr.en. f.o.1:, dew,ion.u de .f.06 agen..tu de .e.a ec.on.omla
(C.OMum-i.dOILU lj pMdu.c.:tolLU ) .
La c.a11ga n.omúta.e. u

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.e.a que ILeai.men..te paga e.e. c.oMum-i.dolL 6,ina.f.

e6ecüva, u

In.d,l/Lect Taxa:Uon. ,in. Veve.f.op,in.~ Ec.on.omi.u , The John.¿¡
Hcp/wi6 PILU6 , BaUZmolLe an.d London, 197 , pp . 121 IJ 123.
"Son. p(.(,l¡_¡U aqu.e.f.f.o.i:, ( 6o!una.6 de -Únp06,luón.) e.u.ya ,in.uden.ua 6ob1Le
el p1¡,euo µna.e. de u.na ttuia gen.e/La.t tJ u.n,i601tme pe.ror:,an.ec.e ,igu.ai. en
:todo¿¡ .f.o¿¡ c.a6o6 , IJ en pa!Údad a .e.a ta.l&gt;a 60Jun&lt;:1- del .unp~u:to; IJ 6e
plLodu.c.e e.u.ando e.e. mec.an.,l6mo del W.bu,to evi.,ta. c.u.ai.qtuetr. M,Uo de
.e.a -Únpo6,lu6n., M.l e.orno c.u.ai.qu.,letr. doble ,impoMu~n.. Pe.lttenec.en a
u .te glLupo e.e. -Únpuu:to al va.f.OIL agtr.e.gado y e.e. .unpu.u.to mono6M~
que a6ecta al p11..odu.cto o al 6etr.v,lc.,io en. _el _momento en. que e6 adq~
IL,ldo POii e.e. C.On.6u.mi.dOIL 6,ina.f.". C. Co6 ~aru, E.e. ImpU:_U:to a.f. _ Va.f.olL
A9tr.egado , Ecü uonu Ve.palma , Bu.enol&gt; MAe,1,, ~ p. 5.

�66

monofase para reemplazar al impuesto tipo-cascada se basa esencialmente
en razones de tipo administrativo. La principal desventaja que prese~
ta el impuesto monofase al nivel del consumidor, es de que para que
tenga éxito, requiere honestidad de parte de 1os causantes porque es
fácil de evadir. Esta desventaja es muy importante si tomamos en cue~
ta que algunos funcionarios han declarado que la evasión del impuesto
sobre ingresos mercantiles es de más de un 50%11; por lo que en este
contexto, un impuesto que pueda aumentar potencialmente la evasión no
es recomendable.

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Tuú, U.A.N.L., ic.le.mb.1te. 79 1, p. 10.
§_/ Pa..1ta. una. dl6ct11.ii6n má.6 a.mpLi.a. ó0b.1te el IVA 1J el ,lmpuuto mono6c,M, V
ot.ltM 60.1tmM al.te;ma;tlvM de. impoúc.i6n, '-&gt;e. .1te.c.omie.nda. la. le.cJ.uM.
de: J.F. Vue., "The. CMe. 60.1t :the. UJ.,e. 06 :the. Re.ta.U 60.ltm 06 Sal.e.hTaJ.
in P.1te.6e..1te.nc.e. to the. Val.ue. Adde.d Ta.x", e.n B.ltoa.d-BMe.d Ta.xu, R.
A. MU'-&gt;g.1ta.ve., e.d., The. JohM HoplúM Un-lve.1t1.,Uy P.ltU'-&gt;,
13a.lfüol!e,
7973; Le.nt, G.E., CMa.nge.Jta., M. and GUe..lta..ltd, M., "The Val.ue. Added
Ta.x. in Ve.veloping Counttúu", I.M.F. Sta.66 Pa.pe.M, July 1973, PP·
318-78; Shoup, C.S., "Fac.:toM Be.aJung on a.n ÁMume.d Choice B@ll!VI
a Fe.de..1tal. Re.:ta.il Sal.u Tax and a Fe.de.Jtal. Val.ue. Added-Ta.x", en R.Á·
MU'-&gt;g.1ta.ve, Op.Ci:t; Ba.u, V.E., "The Re.ta.U Sal.u Tadna. Veve.lopb!B
Coun.tJ¡y: Co'-&gt;ta. Rica. a.nd HondU.ltM", Na;Uonal Tax Jou!l.nal, Vic.1911,

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El IVA ofrece en principio las mismas ventajas -en cuanto a ne!
tralidad- que el impuesto monofase al menudeo y puede generar la mi!
ma recaudación a tasas similares. Pero cuando al IVA se le diseña a~
cuadamente se puede establecer un mecanismo de autocontrol de los mi!
mos causantes, lo que reduciría sustancialmente la evasión.Y

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�68
69

B. Métodos Alternativos para Aplicar
un Impuesto sobre el Valor Agregado.

i) Sistema de base contra base: para determinar el monto de
impuestos a pagar se resta del monto de las ventas las adqui_
siciones efectuadas en el período en el que aquellas se reali_
zaron, aplicándose sobre la diferencia la tasa del impuesto.

Son dos los métodos que existen para computar un IVA {ver el Dia
grama I):
l. El método de adición:

en este método e1 va 1or agregado de una e!!!_
presa se define como la sumatoria de los pagos a los factores de la
producción {sueldos, salarios, intereses, rentas y utilidades).
Una vez obtenid~ el valor agregado se le aplica la tasa del impue!
to para saber el monto total del mismo.

ii) Sistema de impuesto contra impuesto: 11 ••• Se determina la
obligación tributaria por diferencia entre un débito fiscal,
que resulta de aplicar la tasa del impuesto sobre el monto
de ventas, y un crédito fi sea 1 que se otorga al contribuyente
por el impuesto cargado en las adquisiciones que efectuó en
.
- do ... " -11/.
e1 m1sroo
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2. El método de sustracción, el cual presenta dos variantes:
a) El sistema de base efectiva; " ... el valor agregado se establece
por diferencia entre la producción del período considerado, menos el valor de los insuroos incorporados a esa producción, lo
que exige tener en cuenta los sistemas de inventarios, su com~
91.
·- y 1a atr1'buc1on
·- de co stos . • .·
sición y valorac1on,

Este último sistema es el más sencillo de todos desde un punto
de vista administrativo, ya que elimina los problemas de defini_
ción de bienes de capital, depreciación y de los sistemas de
inventario, y como consecuencia de esto evita la necesidad de
definí r pre vi amente e1 va 1or agregado de la empresa. Además, se
genera una oposición de intereses entre los causantes y facilita
la traslación del impuesto.

b) El sistema de base financiera: este método es mucho más sen~1lo
ya que basta considerar 1as ventas y compras efectuadas en un
período determinado.
Por eso se prefiere este método porque facilita e1 desarrollo de
oposición de intereses entre causantes y el establecimiento ~
controles cruzados, lo que reduce la evasión {es la única técni
ca que permite esto). El sistema de base financiera se presenta
en dos modalida des:.!.Q_/

Este sistema de base financiera "impuesto contra impuesto" es
más conocido con el nombre de "método de crédito del impuesto" o
simplemente "método de crédito" y así es corro lo llamaremos de
aquí en adelante ..!Y

J_I Moci,a.clón LatúwameJúc.ana de. U.b,1¡_e. Comuclo. (ALALC)_ "l,mpuu~ne_,1¡_al a .lfu Ve.n.ta.6: E-6:tJ¡_uc.-tWta fo/¡_fflal lj Funuonal hpo , . Q
Re.uni6n de. V.úte.c.-to,1¡_v., de. Ttubu:tau6n Inte.1¡_na, 16-20 de. JuLi.o 191,3
Qu.J.to Ec.uadoJr, p. 15.
e
.!.Q./ E.6:tM do-6 modaLidadv., tion eqtuvale.ntM -66~0 c.uando el gMvame.n 4ba
aplica a tMa wu.c.a IJ úe.mp,1¡_e. que. e.n el t&gt;Mt~ma de. bMe. c.on,t/Ul
tie. no tie. pe_,1¡_mda ta de.duc.clón de. c.omp1¡_M de. ,&lt;.n-6umoti e.xe.ntoti.

11/

- ALALC, op.clt., p. 16.
12/
- Et método de. c.Mdi..:to u el que. ha -6i do utilizado pM f.M pa,ú.iu
que. han e.Mabf.e.cido el IVA.

�70

71

O. El Impuesto al Valor Agregado en el Comercio Internacional.

C. La Base del Impuesto al Valor Agregado

Tratándose de los impuestos a las ventas en el comercio interna
cional existen dos principios de imposición; el principio de origen y
el principio de destino. En el primero, los bienes y servicios son

Atendiendo al tratamiento de los bienes de capital y concretamente
en lo referente a la depreciación se han identificado tres bases para
el IVAJJ.f: base tipo-ingreso neto, base tipo-consumo y base tipo-p~
dueto bruto.
Estos conceptos se pueden precisar si seguimos las reglas que te!!_
dría que seguir una empresa i ndi vidual , que utilice el método de SU!
tracción para calcular su obligación fiscal. En la base tipo-ingreso
neto, el IVA es un impuesto sobre el total de las ventas netas menos
las compras corrientes y la depreciación de los activos de la empresa.
En la base tipo-consuroo, el IVA es un impuesto sobre el total de la
diferencia entre las ventas netas menos las compras totales; en este
caso la empresa no tiene que distinguir entre compras corrientes Y
compras de bienes de capital. Esto equivale a permitir una deducción
por depreciación instantánea de los bienes de capital adquiridos.
Por último, en la base tipo-ingreso bruto, el IVA es un impuesto
sobre el total de la diferencia entre las ventas netas y las compras
corrientes. En esta situación los bienes de capital quedan gravados
. a l a empresa ninguna
.
ded uccion
. - por deprec1acion.· .. 131
y no se permite
Los tres tipos de base a nivel agregado, se relacionan con tres
conceptos ~e las cuentas nacionales:
a) El IVA tipo-ingreso neto tiene como base al Ingreso Nacional.
b) El IVA tipo-consumo tiene como base al Consumo Personal.
e) El IVA tipo-producto bruto tiene como base al Producto
Nacional Bruto.

!J_I

Palla. una clUc.w.,,l6n mcf.6 e1,;tJúe,ta de. e1&gt;to6 c.onc.e.p.toll lle. 6ugieJte.: C.
K. SulU.va.n, The. Ta.x on Va.lue Adde.d, Columbia. Un-lve.Mil!/ P11.e. 6

1•1

1966, clía.p.tell 5; tJ W.H. Oa.kla.nd, "The. The.oll.lf o6_~
Value.-Adde.d Ta.x: a. CompalU.l&gt;on ofi Tax Balle.h", National Ta.x lo!!!!!!!'
JuUo 1967, pp. 119-136.

New Yottk,

g~avados en el lugar o país en que se producen, sin importar si los
bienes o servicios producidos van a ser consumidos en el país o expor
tados, las importaciones al no ser producidas en el país queda~
exentas; en el segundo, los bienes o servicios son gravados en el lugar
donde se consumen o donde se venden al consumidor final, sin importar
el 1ugar en que fueron producidos, de esta manera, las exportaciones
Quedan exentas y las importaciones son gravadas.
los países que han establecido el IVA han seguido el principio de
destino. la efectividad de este principio radica en los ajustes de
frontera que deben hacerse !.Y.
. . Como ya mencionamos, las exportaciones quedan exentas, lo cual
implica que las autoridades fiscales deben reembolsar al exportador el
IVA que haya pagado en la adquisición de bienes o servicios necesarios
para producir el bien exportado. Por otro lado, las importaciones
~ben ser gravadas en el momento de ser introducidas al país a tasas
iguales a las que se aplican a productos nacionales similares. De aquí
se deduce, que el IVA que sigue este principio es neutral en tanto que
no discrimina en contra ni de las importaciones ni de las exportaciones.
Con el IVA calculado por el método de crédito, es posible conocer
con exac t itud
·
la carga del impuesto en cualquier etapa en que se en
cuentre un producto, de ahí que los ajustes de frontera mencionados s;
Pueden hacer con bastante precisión. Esta ventaja explica en parte la
acePt acion
· - del metodo
de crédito por los países que han implantado el
IVA.
14/

-

fa.to~ ~jw.,t e.6 de. 61¡onte.1ta. poll. a.c.ueJtdo6 -lntR-'Lna.c.-lona.lu 66lo 60n
PVl.md-ldo6 pall.a l06 -lmpuuto6 ú 1d-lll.e.c.to6 .

�72

73

E. Argumentos en pro del IVA.
La eliminación del impuesto tipo-cascada que en México lleva por
nombre Impuesto sobre Ingresos Mercantiles y la implantación del IVA
debe entenderse como una superación o perfeccionamiento en la manera
de recaudar el impuesto a las ventas.
Como afirma F. Forte.!..V son tres los principales argumentos que
respa1dan a1 IVA tipo-consumo.!!!: (1) con este tipo de impuesto se
minimizan los efectos discriminatorios de la imposición tipo-cascada
y se aumenta la eficiencia en la asignación de los recursos; (2) se
favorece el crecimiento económico; (3) se favorece el mejoramiento de
1a ba 1anza de pagos. En el caso de México podemos agregar un argumento
más; (4) la experiencia mexicana con el impuesto sobre ingresos merca~
tiles indudablemente que facilitará la administración de un IVA.J!J
Una cita de un artículo de J.F. Due escrito en 1972, es de utilidad
para resumir. los defectos del impuesto tipo-cascada: "Este impuesto
está siendo abandonado rápidamente por los países de la Comunidad
Económica Europea. .. .Las objeciones son ahora bien conocidas.
El
impuesto favorece a 1as empresas integradas tanto en 1a manufactura
como la distribución dando un incentivo artificial a los productores
para productr sus propias partes y materiales en lugar de comprarlas a
empresas especial izadas independient~s y para eliminar eslabones ind!
pendí entes en los cana1es de di stri buci ón vendiéndose directamente a
!.J_IF1t.a.nc.uc.o Foúe "On :the Fe.tL6,i.b,i,Ut,y 06 a T11.u.ly Gene11.al Va.fue
Added Tax: Sorne' Re6,tmom on :the F11.enc.h Expe11.,&lt;.enc.e", NaUonai Tax
JouJLnai, Vic.. 7966, pp. 337-367
"l_i/Ve aqtú en adela.n:te habla.11.emo-0 del impuu:to -00bJte el valo!t ag11.egacb
entendiendo que u del Upo-comwno.
!.!.../ El impuu:to -00b11.e ing11.uo-0 me11.c.arttilu ha ewtido en M~uco detide.
el lo. de Ene11.o de 1948.

los deta 11 i stas. El resultado es una gran queja de 1as empresas no
integradas y pérdida de eficiencia en el uso de recursos en la produE_
ción, un crecimiento económico más lento y un trato desigual a los
dueños de las empresas no integradas que se ven obligadas a salirse
del mercado o a absorber el impuesto"~
El IVA favorece el crecimiento económico en cuanto que deja 1i
bres del impuesto a los bienes de capital. R. Calle Saizli._/ al come;
tar un artículo de M. Lauré afinna que el impuesto favoreció al aumen1o
de las inversiones y el desarrollo técnico en la economía francesa.
La imposición tipo-cascada crea situaciones desfavorab1es a 1a
balanza de pagos. Comunmente los países buscan dar un trato favorable
a sus exportaciones dejándolas exentas del impuesto tipo-cascada; tal
objetivo sólo se logra a medias porque no es posible conocer con exaf_
titud la carga real del impuesto. De hecho, los sistemas de de'.()lución
creados se basan en estimaciones promedio, lo que implica que la devQ_
lución de impuestos puede ser mayor o menor que lo que realmente corresponde. Esta incertidumbre se elimina con un !VA porque pennite CQ_
nacer con exactitud la carga del impuesto.
De esta manera, al corregirse los errores de la imposición tipo
-cascada y ·a1 perfeccionarse el sistema de devo1uc ión de impuestos a
las exportaciones, el IVA favorecerá_en el largo plazo el aumento de
las exportaciones y por ende el mejoramiento de la balanza de pagos.

J.!!

John F. Vue, "AU.e11.native Fotc.mt, 06 Salu Taxation 601t a Veveloping
Countlty" en Reading-0 06 Ta.x.ation in Vevelopini1 Coun:t/Liu, R. &amp;útd
and O. Oldman e.él., The Johnti Roplu'.iíi Unlve!L-0 y P11.u-0, Bal:timOll.e,
1975, p. 312.
1_Jj R. Calle Saiz, El Impuu:to SobJte el ValoJt Añadido, Intitltu:to de
8:tuclloti Fiti c.alu, Madíüd 196 9.

�75
74

Tal es el caso de Francia 201 y tal es el resultado que se espera para
México en caso de que adopte el IVAJlJ.

II, PRINCIPALES CARACTERISTICAS DE LA LEY
DEL IMPUESTO Al VALOR AGREGADO.

A. Objeto del Impuesto.
El artículo lo. establece que el impuesto gravar~a las siguientes
transacciones que se efectúen en territorio nac1·onal en todas las eta
pas de producción y distribución de los bienes Y servicios:
i) La enajenación de bienes.
ii) La prestación de servicios.
i i i ) El uso o goce temporal de bienes.
iv) La importación de bienes o servicios.
i) Para los efectos de esta Ley se entiende por enajenación (~rt.

a) Toda trasmisión de propiedad de bienes.
b} La venta con reserva de dominio.
c) Las adjudicaciones, aún cuando se realicen a favor del
acreedor.
d) El fideicomiso que deba considerarse como enajenación de
bienes,
en los términos del Código Fiscal de la Federa
.•
ClOn.

~ R. Calle Sa.lz, op.

e,lt,

e) El faltante de bienes en los inventarios de las empresas.
Salvo pruebas en contrario.

p. 241.

'!J._/ "El eamb-lo e.n Méiúeo del .únpuu.to Mb/te -lng/t.UO'-&gt;

b/t.ut:M en eiU,Cll·

da. a1 ,Únpu.U.to Mb/te el valo/t a.g/t.ega.do .tendlr.i. ve.n.ta.ja.ó

1.,ub1.,.taJtc,ÍI.

lu a. la./t.go plazo, no 1i0.e.amert.te a1 pe.Jl1IÚ,:Ült una. ma.yo/t e6,luendie.n la. eeonomla. domúüea. el.ún-lna.ndo lM e6ee.to1.&gt; de clU.toM-l6n del
.únpuu.to Mbit.e -lng/tu.01.&gt; b/t.U.to'-&gt;, 1.&gt;-lno .tamb-lw petr.mUi.éndole a1 pa1J
ob.tenM ma.yo11.u bene6,luo1.&gt; de 1.&gt;UI.&gt; va./t.-lM ve.n.ta.jM eompcvw;Uva.ó e.11
el eomeJt.uo extelt.-lo/t, upeualmen.te eon lO!.&gt; E1.&gt;.ta.do1.&gt; Un-lda1.&gt;'', Jo/u!
F. VI.Le, "ImpUc.a.uonu pa.M el Comuuo e.n.t/t.e Méiúeo IJ lo'-&gt; E1.&gt;to.do6
Urt-ldo'-&gt; de Ueva.Me a. c.a.ba un eamb-lo del 1mpuu.ta 1.&gt;ob/te Ing1te.606
Btt.u.tM en Ca.1.&gt;ea.da a1 1mpuu.ta a1 Valo/t Ag/tega.do en Méiúeo", m,ÚlleD.

i i ) Por la prestación de servicios se entiende (A rt. 14):

a) la prestación de obligaciones de hacer que realice una
persona a favor de otra, cualquiera que sea el acto que
le de origen Y el nombre o clasificación que a dicho acto
le den otras Leyes .

�76
77

b) El transporte de personas o bienes.
c) El seguro, el reaseguro, el afianciamiento y reafianciamiento.
d) La comisión, la mediación, la representación, la agencia,
la consignación y la distribución.
e) La asistencia técnica y la transferencia de tecnología.
f) Toda actividad O abstención de una persona realizada en
beneficio de otra.
iii) Art. 19: "Para los efectos de esta Ley se entiende por uso o
goce temporal de bienes, el arrendamiento, el usufructo Y cualquier
otro acto, independientemente de la forma jurídica que al efecto se
utilice , por el que una persona permita a otra usar o gozar temporalmente bienes tangibles, a cambio de una contraprestación".
iv) Las importaciones quedan definidas de la siguiente manera
(Art. 24):
a) La introducción al país de bienes extranjeros.
• de bºe
,_
b) La adquisición por personas residentes en el pa1s
intangibles
enajenados
por
personas
no
residentes
en
nes

B. Sujeto del Impuesto.

Se consideran sujetos del impuesto a las personas que realicen
las actividades que queden dentro del objeto del impuesto. En la Ley
no se hace la aclaración que son sujetos del impuesto las personas que
real icen las actividades gravadas de una manera habitua 1 o independie.!!_
te y con o sin fines de lucro. Esto es necesario para dejar claro que
lo que se intenta gravar es el consumo, independientemente de la nat.!!_
raleza o fin que persiga cada transacción. Sin embargo, queda expr~
samente aclarado que los causantes trasladarán el impuesto a quien ai
quiera los bienes o servicios, incluyendo a la Federación, el Distrito
Federal, los Estados, los Municipios, los organismos y empresas est_!
tales. Este hecho que en principio equivale a que el Gobierno se ca!!!.
bie el dinero de una bolsa a otra, es necesario para una mejor administración del impuesto.
Por ejemplo, al quedar gravadas las empresas estatales que compj_
ten en el mercado con empresas privadas se asegura un trato igual a
ambos tipos de empresas.

él.

· nacional , de bienes
c) El uso o goce temporal, en t err1· t or10
intangibles proporcionados por personas no residentes en
e1 país.
· nac iona1, de bienes
d) El uso o goce temporal, en terr1· t or10
tangibles cuya entrega material se hubiere efectuado en
el extranjero.
.
1•
·
·
·
nal
de
los
serv
e) El aprovechamiento en terr1tor10 nac10
cios a que se refiere el Art. 14, cuando se presten por
no residentes en el país, Salvo el transporte interna·
cional.

C. La Tasa del Impuesto.
La autoridades mexicanas decidieron establecer el IVA con una
tasa única de 10% para el interior del país y en la franja fronteriza
Yzona libre la tasa será de 6% (siempre que la entrega de bienes ola
Prestación de servicios se lleve a cabo en esas regiones}.
De esta manera México es de los pocos países que han adoptado el
IVA con una sola tasa, la mayoría han decidido establecer un sistema
de tasas múltiples en donde generalmente se sigue el criterio de gr!
vara una tasa elevada aquellos bienes considerados de lujo, a tasas
reducidas los bienes de primera necesidad (muchos de los cuales quedan
exentos), y a una tasa general o normal a los bienes que quedan entre
los dos grupos de bienes antes mencionados.

�79

78

Entre las ventajas que hay de adoptar una tasa única tenemos las
siguientes: en primer lugar se simplifica grandemente la administración
del impuesto para el gobierno federal y al mismo tiempo facilita el
entendimiento del impuesto por parte de los causantes~ simplificarse
el registro contable; es obvio también que al reducirse los problemas
de administración se reduce el costo de administrar el impuesto para
los causantes y para las autoridades fiscales; una tasa única favorece la neutralidad del impuesto en el sentido de que las decisiones de
los productores y consumidores no van a ser afectadas por el impuesto
ya que no se alteran los precios relativos de los bienes y servicios.
La tasa del impuest~ se aplicará sobre el valor dela transacci6n
definido como el precio pactado más cualquier concepto que afecte la
transacción; es decir, otros impuestos con excepción del propio impue!
to al valor agregado, derechos, fletes, seguros, envase, gastos de
transporte, intereses, penas convencionales o cualquier otro concepto
(Arts. 12, 18, 23 y 27).
El impuesto se causará en cualquiera de los supuestos siguientes:
a) se haga entrega del bien o se inicie la prestación del servicio;
b) se pague parcial o totalmente el precio; c) se expida el documento
que ampare la enajenación, la prestación del servicio, o el arrend!
. miento de un bien; y d) en el momento en que se disponga e1 bien o se!_
vicio para el autoconsumo (Arts. 11, 17, y 22).
En el caso de las importaciones se sigue un criterio ~mílar para
calcular el impuesto; el valor que se utilizará será aquel que sirva
para calcular el impuesto general de importación sumando le di cho irrpue~
to y cualquier otro que se tenga que pagar con motivo de la import!
ción (Art. 27).

D. Las Exenciones.
uno de los argumentos más favorable del IVA se basa en su neutr~
lidad. Tal neutralidad requiere que el impuesto sea universal, es d~
cir, que se aplique sobre todos los bienes y servicios que se intercambien en la economía, en todas las etapas de producción y a todos
los sectores económicos. Sólo así es posible alcanzar las ventajas
de un JVA. Por esta razón, en el IVA mexicano se ha hecho un esfuerzo
por mantener al mínimo el número de exenciones.
Entre las principales exenciones están las siguientes: la venta
de productos del campo y marítimos cuando se vendan en su estado nat~
ral y no se consuman en el lugar donde se venden; productos de primera
necesidad (leche, huevos, tortillas, pan, etc.); la venta, impresión,
alquiler e importación de libros, periódicos y revistas; el sector fj_
nanciero y las actividades relacionadas con él, como la venta de valQ_
res, compañías de seguros, agentes de bolsa, corredores de valores;
las exportaciones de bienes y servicios; el transporte público en el
&amp;rea urbana y suburbana; la enseñanza pública;yla renta de inmuebles
para casa-habitación.

E. Las Deducciones.
se propone calcular el impuesto por el método de crédito, por lo
que las empresas podrán deducir del impuesto adeudado por sus ventas
en un período determinado e1 impuesto a1 va1or agregado que hayan P~
gado en la adquisición de bienes y servicios necesarios para su proc~
so de producción en el mismo período. El impuesto no será deducible
cuando los bienes y servicios hayan sido utilizados para fines ajenos
a la empresa. Tampoco será deducible el que se haya pagado en la ai
quisición de bienes o servicios que hayan sido usados para la elabor~
ción de bienes o servicios exentos. En el caso de empresas que elaboren

�81

80

bienes y servicios exentos y gravables, se procederá a hacer una esti
mación por medio del método de prorrateo.
Las empresas nuevas que llevan a cabo grandes gastos de inversión
221 (sobre los cuales pagan el impuesto al valor agregado)
tienen
que pasar por una etapa de organización durante la cual no producen
nada y al no efectuar ventas tendrán un saldo a su favor al hacer
la declaración del impuesto. En este caso, dicho saldo se acreditar!
contra el impuesto que se cause en los meses siguientes hasta agota~
O bien, solicitar su devolución.
El empleo de facturas facilita la traslación del impuesto y redu
cen la evasión del mismoW y para que el sistema de deducciones del
impuesto funcione correctamente es necesario el empleo de facturas en
cada una de las transacciones que realizan las empresas, de ahí, que
todas las deducciones que exija una empresa deberán estar debidamente
comprobadas. Las empresas están ob1i gadas a expedir o a exigir factura
en cada una de las transacciones, donde se anote por separado el monto
del impuesto que corresponde a cada transacción.

'!!..!

U a1tgumen;to e1, viiUdo paJta f..o.1, emp.11.e1,a1, ya u:tableuda.6 que en
un momento dado .11.e.ali.c.en un plan de expa.Afii6n.

'!]_/ 11 La opo.t.ic.i6n de in:te.11.uu ent.11.e eont.11.ibuyen;tu c.on.t..tUuye un ob!
táeuf..o pa.11.a la eva1,i6n, en e.f.. .t.entido de que :todo emp.11.ualtio tiene ú1J.eM1., en demo.t..:tluvt y, po.11. f.o tanto, c.on;tabilúa.11., :toda1., W
adquiúuonu .11.e.alizacúu, pa!ta. awnent.alt al máximo la.t, .t.uma1J dedu~
bf..u, .11.educ.ifodo.t. e el u:túnuf.o a eóec.:tua/! c.omp.11.al, &amp;in 6ac.:tUM".
C. Co.t.c.iani, op. w. p. 12.

F. Regímenes Especiales.
Los causantes menores por razones administrativas deben estar su
jetos a un régimen especial. Se propone que las autoridades hagan un;
estimación de las operaciones futuras de los causantes cuyos ingresos
totales, en el último año de calendario, no excedan de un millón y me
dio de pesos. Sobre la estimación se obtendrá el impuesto a pagar s;
bre el cual se podrán hacer las deducciones comprobables.
En general podemos afirmar que el IVA mexicano grava la enajena
ci6n de bienes y la prestación de servicios, que responde al principi;
de imposición indirecta a las personas, ya que pretende gravar el co.!!_
sumo final doméstico y por consecuencia en el comercio internacional
sigue el principio de destino.

�82
83

III.

EFECTOS ECONOMICOS DE LA lNTRODUCCION DEL IMPUESTO
AL VALOR AGREGADO EN MEXICO.

Existe un gran interés por saber cuáles serán los efectos que
traerá consigo la eliminación del impuesto tipo-cascada por el IVA.
Las posibles implicaciones del cambio de impuestos que atraen más la
atención son las relacionadas con el nivel de precios, la inversión,
el ahorro, la distribución del ingreso, la balanza de pagos, la recai
dación y la eficiencia.
Es sumamente difícil tratar de aislar los efectos del cambio de
impuestos cuando existen otras variables que influyen en el resultado
final, como la politica monetaria que siga el país, la actitud que adopten los productores y trabajadores ante el cambio, etc. El análi
sis del impacto se complica más si tomamos en cuenta que el gobierno
mexicano intenta introducir el IVA junto con una reforma que alterará
la estructura de impuestos tanto directos como indirectos.
En . este
último contexto, no es difícil sino imposible aislar los efectos de
un sólo impuesto.
En las siguientes páginas supondremos que sólo se elimina el i!
puesto sobre ingresos mercantiles y algunos impuestos especiales por
el IVA.
Al analizar los efectos del IVA es muy importante recalcar los
supuestos que se hacen respecto a la traslación del mismo. Si supong~
mosque el impuesto es trasladado totalmente a los consumidores estaremos hablando de un impuesto a las ventas; si en cambio el impuesto
es absorbido por las empresas, entonces, el impuesto recaerá sobre los
salarios y utilidades, y estaremos hablando de un impuesto al ingreso
de los factores de la producción.
Teóricamente, la incidencia del impuesto entre productores Y

consumidores' dependerá de la el asti ci· dad
.
precio de la demanda y
oferta del producto. En l
1• ·
• .
e caso 1m1te de que la demanda sea perfec
tamente elast1ca el impuesto será pagado por los productores 241, ;
nd
cu~ o la oferta es completamente elástica, serán los consumidores
quienes cubran el impuesto. Otro factor importante se encuentra en la
politica monetaria y fiscal
1·
que se ap 1que en el momento de implantar
el IVA.
Para simplificar el análisis suponemos que el IVA va a ser tras
lactado a
los consumidores, y lo mismo para el actual Impuesto sobr;
Ingresos
Mercantiles. De esta manera podemos pasar a ver los efectos
del IVA.

A. Sobre los Precios.
Los cambios de los precios son los que más atraen la atención
no sólo a los economistas, sino también al gobierno y al público en
general, porque "Los efectos definitivos de un impuesto dependen de
su impacto inicial en cambiar los precios relativos y en como la gente
· responde a esos cambios" 251.
En el caso de México es de esperarse que se genere un aumento de
Precios por tres razones principalmente:
a) E~ IVA como se presentó en la Ley de Impuesto al Valor Agregado, _
tiene una cobertura más amplia que el impuesto sobre ingresos mer
24/
- E~ u.te. ca.60 el .únpuv.,:to lteca.e.Jtá Mblte e..t'. :tJiaba.jo IJ ca.pi..:tal. Vepen
cf-iendo de la. e..t'.M:ti.uda.d de deroo.nda. 1J o6eJz.:ta. de lo-6 6a.c:ta1t;_,., el
.unpuv.,:to a.6ec:tallá. mM a. un 6a.c:tott que a. o:tJc.o.
'
251
- N.B. Tutte, "Economi.c.J.i 06 :the Va.fue Added Ta.x", en Ch. E.Mclutte and
N.B. T~e, Va.fue Added Ta.x: Two Viewó, AmeJLi.ca.n EntVlpll,ú.,e In6:ti:tut.e
6M PoUcy Ruea.1tch, Weui!Ung:ton V.e., 1972, p. 80.

�84

85

cantiles porque en primer lugar utiliza un concepto de enajenación
más amplio. El Art. 4 del impuesto sobre ingresos mercantiles, di
ce que "se considera como enajenación toda traslación de dominio de
carácter mercantil por 1a cua1 se percibe un· ingreso". Este concep_
to de enajenación que se apega al concepto polular de venta,~ el
IVA rechaza para incluir transacciones que no necesariamente generan un ingreso monetario para quien traslada el bien. En segundo
lugar, el IVA gravará otras actividades que ahora están exentas o
sujetas a impuestos especiales.
b) El IVA disminuirá las ventajas de la integracién vertical de las
empresas, y entre mayor sea dicha integración, mayor será el aumento
de precios que traiga el cambio de impuestos. Teóricamente, se pu~
de demostrar que los productos de empresas integradas vertic~mente
tienen mayores pos i bil ida des de experimentar aumentos en sus precios. Por otro 1ado, en e1 caso de empresas no integradas e1 pr~
cio de sus productos puede aumentar o disminuir dependiendo del nQ
mero de etapas por las que atraviesan los productores, o de la man~
ra en que se genera el valor agregado de los mismos a lo largo de
su ciclo de producción.
c) La tasa del impuesto es muy importante para el futuro comportamie~
to del nivel de precios. En teoría, si se escoge una tasa quema~
tenga la recaudación constante no debe haber un aumento en el nivel
general de precios, ya que los incrementos de precios en unos pr.Q.
ductores deben ser compensados por disminuciones en otros. Sin e!1!
ba rgo, eso supone una conducta idea 1 de 1os productores y consumi
dores. Las autoridades mexicanas han decidido establecer el JVA
con una tasa única de 10%, la cual, según sus propias estimaciones
es aproximadamente equivalente al sistema de tasas múltiples del
Impuesto sobre Ingresos Mercantiles.

No. obstante, puede esperarse que la recaudación del IVA sea mayor
s1 se considera que una de las ventajas del impuesto es que reduce
la evasión.
Una misión del Fondo Monetario Internacionai estimó que una tasa
de 10% produciría un aumento en el nivel de precios de 2. 8% 26/
Pero en esta .e~timación no se toma en cuenta, por lo difícil que
son de cuant1 f1 car• 1os dos primeros puntos anteriores Y se hacen
supuestos especiales sobre la cobertura del impuesto (es decir, bie
nes gravados Y exentos) que no coinciden con e1 proyecto que pre-::senta una cobertura más amp 1i a, y por e11 0 cabe esperar que e1 au
mento de precios sea ligeramente mayor W . Et
s o pue de ser contrarrestado si el gobierno antes de efectuar el cambio de impuestos
organiza una campaña publicitaria para dar a conocer al púb1i co y
a las empresas, la naturaleza del impuesto.
En di cha campaña se deben destacar dos cosas; primero, que se trata
de un impuesto al consumo; Y segundo• que 1as empresas están auto
rizadas para trasladar el impuesto a los consumidores, aún sobre
los precios oficiales. Los consumidores deben saber lo anterior
para exigir que el aumento de precios cuando mucho sea igual a la
tasa del impuesto en cada producto.

26/
- A.A. Ta,i;t. and P. Rad6, "Re.poM: on the. Ptwp0-6ed Value. Adde.d Tax
(Impuu.to al Val01t AglLe.gado) .i,n Métic.o" IMF : Eú.ical A66o.,iJu.,
Ve.paM:me.nt, Aug w.,:.t 19 77.
'
271
S.
'd
-&lt;. c.onM Vl.amo-6 que nuubr.o pa,w :U.ene. :.t.MM de ,i,n6,f..a.ci.6n del. 15!¾
anual, el. he.e.ha de. que. e1 IVA aumente .e.a :.t.Ma de. ,i,n6.e.auón en 3
~unto-6 _pOJtc.entualu no ac.e.ieJr.aJtá 6-i.gn,i,6,i.c.a.:.t.i.vame.nte. ee. .lfilmo de .ea
-&lt;.n6.iau6n .
·

�87

86

B. Sobre el Ahorro e Inversión.
Es sumamente conocido que dentro de la mecánica del IVA tipo-co~
sumo, las empresas están autorizadas a deducir el impuesto que hayan
pagado al adquirir sus bienes de capital, y, por lo tanto, éstos qut
dan exentos. De donde se deduce que se fomenta la inversión.
Con el impuesto sobre ingresos mercantiles los bienes de capital
son gravados dos veces, primero cuando se compran Y segundo por los
servicios que prestan en la producción, los cuales se reflejan en la
formación de precios.
con el IVA tipo-consumo se evita esta doble imposición a los bit
nes de capital porque se grava sólo el pago a los servicios que éste
presta.

lt

Así, sólo la compra de bienes de capital queda exenta. No obsta!
te · el- impuesto favorece la inversión de empresas, ya que sólo ellas
,
~
están autorizadas a deducir el impuesto que pagan en sus compras
bienes de capital.
La eliminación del i·mpuesto ti·po-cascada afectará la asignación
de recursos de dos maneras:
·
1
a) Aunque la eliminación del impuesto sobre ingresos
mercan t'les
por el IVA no altere el nivel de precios, es seguro que prod!
cira cambios en los precios relativos de los productos, porque
con el cambio de impuestos los precios de los bienes no cam. • en mayor
biarán todos en la misma proporción, algunos variaran
medida que otros. Lo importante es que estos cambios harán.que los consumí dores ajusten su demanda por los diferentes b1~
· • un
nes que solicitan . Estos dos efectos sumados produciran
efecto difícil de predecir sobre la asignación de recursos.

b) La introducción del IVA eliminará el incentivo artificial a
la integrad ón vertical. Las empresas integradas vertí ca lmente
verán disminuida su posición competitiva que ahora gozan
gracias al impuesto tipo-cascada f Por otro lado, las empresas
no integradas mejoran su posición competitiva al eliminarse
los obstáculos que les imponía el impuesto tipo-cascada. El
resultado será un mejoramiento en la asignación de los recur
sos a largo plazo.

C. Sobre la Distribución del Ingreso.
Se critica al IVA al igual que a los demás impuestos indirectos
de ser regresivo.
Para contrarrestar la regresividad del impuesto se pueden hacer
varias cosas:
a) Se puede introducir el impuesto con varias tasas diferenciales,
gravando a tasas más altas aquellos bienes y servicios considerados como de consumo suntuario y gravando a tasas reducidas
los bienes y servicios de consumo popular. Se debe tener cuj_
dado en no establecer un número excesivo de tasas diferencial es porque se perderían a1gunas de las ventajas del impuesto
al valor agregado.
b) Se pueden elaborar cambios en otros impuestos, principalmente
en la estructura del impuesto personal sobre el ingreso. La
reforma puede adoptar varias formas, ya sea que se incrementen
las tasas del impuesto sobre la renta que se aplican a los gr_!!
pos de ingreso más altos, o bien disminuyendo las tas as que
corresponden a los grupos de bajos ingresos. En cualquiera de
los dos casos se debe de idear un mecanismo de transferencia

�88

89

a los grupos que actualmente no están sujetos al impuesto
sobre el ingreso. Una ventaja de esto es que al mismo tiempo
que se dan pasos para aumentar la progresividad del sistema fiscal en su conjunto no se interfiere en el mecanismo de op~
ración del IVA conservándose así sus ventajas.
c) Un problema serio que se presentaría en la alternativa anterior
sería el diseño del mecanismo de transferencia hacia los gr!!_
pos no sujetos al impuesto sobre la renta, debido a que este
grupo es muy numeroso en México. No obstante, podríamos pe!!_
sar en una transferencia indirecta a través del gasto público.

de bajos ingresos son los que pasan por
un mayor número de intermedia
rios por lo que llegan, a esas
familias, con una carga fiscal mayor;
por ende a un precio más alto.

D. Sobre la Balanza de Pagos.
. En este punto los defensores del IVA encuentran una de sus pri.!!_
c1pales ventajas. Tratándose de un impuesto que pretende gravar e1
cons11110 doméstico, es necesar1. o gravar a tasa cero 1as exportaciones
Y 1as
·
. importaciones a 1as m1smas
tasas en que se gravan los productos
nac1o~ales_similares. El resultado de estos ajustes de frontera sería
un meJoram1ento de la balanza de pagos.

El gobierno puede utilizar su gasto, y de hecho lo utiliza,
como instrumento de distribución del ingreso, y en la medida
que los beneficios del gasto público sean recibidos principal
mente por las familias de bajos ingresos, éstas serían compe!!_
sadas por la regresividad del IVA.

. Sin embargo, hay tres argumentos que hacen que el que el efecto
final sobre la balanza de pagos, al menos a corto plazo, sea incierto:

d) Como alternativa al inicio!, está el establecer impuestos e1
peciales en lugar de un sistema de tasas múltiples. Así podrí!
mos elevar la carga fiscal a los bienes de consumo suntuario
sin afectar el funcionamiento del IVA.

a) El efecto favorable sobre la balanza de pagos pod.
ria verse mer
mado ~ incluso desaparecer si el nuevo impuesto provoca un ac;
lera~1ento en la tasa de inflación del país. Un aumento e;
el n1vel de precios hace que nuestros productores sean más ca
ros. en el extranjero, Y aunque la flotación de la moneda ayu
dar~a a corregir el saldo comercial, se afectarían otros rubro;
en la balanza de pagos como los movimientos de capital.

Ya que el gobierno mexicano desea estab1ecer el impuesto con
una tasa única, podría recurrir a cualquiera de las tres últimas alternativas anteriores para contrarrestar la regresivi
dad del gravamen.
No debemos olvidar que no importa tener un impuesto regresivo mientras el sistema fiscal en su conjunto sea progresivo. Tampoco~
bemos olvidar que el actual impuesto sobre ingresos mercantiles es ta!
bién regresivo y quizás sea más regresivo que el impuesto al valor agregado ya que por 1o genera 1 1os productos que 11 egan a las familias

b) No podemos hablar de un efecto favorable sobre la balanza de
pagos si no tomamos en cuenta las elasticidades de demanda de
las importaciones y exportaciones 281.

'!!I

.

~ .úttvl~a.n.t~ tlul.ba.jo i.obJt.e. u.te. .tema. u el de. 11una. Ma.lLt&amp;iez Ja.¿,
-1974) :4.túna&lt;;-&lt;.6n de. ~ Funclonu de. Impo1Lto.cl6n pa.Jt.a. Mhlco (1%0
, 6 1.1&lt;\ -&lt;mplZca.cwnu en el E¿iillZbJúo Ex-tu.no
U A /,J [ F
cu.u.a.a de. Economl.a.,

Jurúo de 197 .

•

• · • •

a.-

�90

91

.
t ac10
· nes
En el caso de México tenemos unas ,mpor
. especia liza
. das
. 1·sticas, en 1978 un 80%de las importac,ones son b~enes
o me a
.
· ·
b1 enes
de producción incluyendo materias primas aux, 1,ares _Y
.
.
.• 29/ Muchas de las industrias para segu1r func1~
de , nvers 1on •
.
.
do roduc
nando Y desarrollándose necesitan continuar ,mportan _P
1
IVA
no
alterar,a
gran
tos del exterior, de tal manera que e
demente el patrón de importaciones.
Por otro lado, un 30% de nuestras export ac,·ones constituyen ffl!
teri as primas Y productos prim~ri~s lo~/~/l es no se caract!
rizan por tener una demanda elast,ca

.

Por lo tanto podemos concluir que en 1a medida que nuestras
.
'
t
·
do
una
demanda
inimportaciones Y exportaciones sigan en1en .
.•
la ba
elástica el IVA no podrá mejorar mucho la s1tuac1on de
lanza de pagos.
e~
c) Por último, el actual me canismo de devolución de imp~estos
_
mente conocido con e1 nombre de CEDI S' que tendra que. ser
mun
eliminado con la aparición del IVA, es ma•s que un mecan,smo
· t ema de subsidios a la1exde devolución de impuestos, un s1s
ºó
Por lo que al eliminarse el sistema de CEDIS a g~
portac, n.
d
tación
nas empresas van a ver afectada su capacidad e expor
o~
Al no fomentarse la exportación artificialmente, vamos a ie;\;
tar sólo aquellos productos que realmente pueden compet
el extranjero.

E. Sobre la Recaudación.
Una de las preocupaciones más importantes del Gobierno Federal
es encontrar nuevos medios que permitan una mayor transferencia de r!
cursos hacia él, para facilitar el financiamiento de su gasto. El ga1
to público ha crecido en los últimos años en respuesta a la tesis de
que el gobierno debe tomar un papel más activo en el desarrollo econQ_
mico del país. El estado como promotor del desarrollo interviene en
la economfa y utiliza su gasto como herramienta principal para fornen_
tar actividades que se consideran prioritarias. Sin embargo,recient!
mente se han agravado los problemas para financiar el gasto público
porque dada la inelasticidad ingreso del sistema tributario W, el
estado tiene que recurrí r a otras fuentes de financiamiento corno son
la emisión de dinero y la contratación de deuda en el interior o exte
rior del país 321 •
En este contexto el IVA toma importancia si puede mejorar l_a ela1
ticidad ingreso del sistema tributario mexicano, para reducir las pr!
siones sobre el financiamiento del déficit.
El impuesto sobre ingresos mercantil es es ine lásti co, es decir,
su recaudación aumenta en menor proporción que el aumento en el produ.f.
to. Entre los problemas que originan esta inelasticidad del impuesto
está el hecho de que los causantes han demostrado ser capaces para ev!
dirlo. También, en la medida que las empresas se integran verticalme.!!_
te disminuyen sus obligaciones con el fisco lo que va en detrimento

----------~/
30/

M;co.6
Banco de. Mtiúco, S.A., Maltzo 1979.
In.cli..c.ado1r..u Ee.o n6""'"
•,
d lP.
/fl.ma/Ú0.6 &amp;e. e.n,tie.nde. ~o.6 que. _pJtovie.ne.n
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Polr.. pMducto&amp; .6,u,.V~C.IM/4WL
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ganade.,u a, ap~c.ultu/1.a. y p
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}}_/ Sob1r..e. ute. a&amp;pe.c.to &amp;e. 1r..e.c.om.le.nda. Wt e.n&amp;ayo de. JuÚ.6 Vuque Mo1r..a,
La Eliuitfolda.d In ILUo del S.l.6.wna TIL.lbu.:taJúo Fe.dvr.ai &amp;u Im 01r..e. Ec.onorru.a, ne.M e. 7 •
32/
- U pMbl.ema de. l.a -útelaótlclda.d del &amp;.l.6.te.ma. tlr...lbu.:taJúo Mio f.o me.nclonamo&amp; .6upU6,i.clal.me.nte. pe.M ahl &amp;e. e.nc.ue.n.tJta. un e.ampo 6é.Jr.:t..il..
PMa 6LLtwuu, .lnvu:ti.gaclonu.

�92

de la recaudación del impuesto; y por último, la cobertura del impuesto
sobre ingresos mercantil es ha si do reducida por numerosas exenciones y
porque ciertos productos son gravados con impuestos especiales.
El IVA no adolece de los anteriores defectos, como ya vimos, el
IVA reduce la evasión ya que obliga a los causantes a vigilarse muttJ!
mente; por otro lado, la recaudación del impuesto no se ve afectada si
las empresas se integran verticalmente, y si a esto le agregamos que
el IVA como se presenta en la ley tiene una cobertura más amplia que
el impuesto sobre ingresos mercantiles podemos cóncluir que será más
productivo, en términos de recaudación, que el impuesto sobre ingresos
mercantiles.
La experiencia de otros países apoya esta conclusión; por ejemplo,
en Brasil la recaudación con el IVA en 1967 fue un 54% mayor que la
recaudación en 1966 proveniente de impuesto tipo-cascada. En términos
reales el aumento en la recaudación con una inflación aproximada de
30% fue de un 17% 331 . En Uruguay y Ecuador se presentó el mismo CO!!!
portamiento.
Esta potencialidad del IVA de ser una fuente importante de reca~
dación es una razón que por si sola podría justificar su implantación
en México. Este atributo del impuesto ha sido reconocido por varios
autores com_o N. Kaldor 341 y A.C. Harberger, quien incluso ha llegado
a proponer la adopción del impuesto al valor agregado en los Estados
Unidos 351 .
~ M. Gu.eJUVtd, "The B1taúlúm S.tate Valu.e-Added Tax", IMF S.ta.66 Pa~
Ma1tc.h 7973, pp. 125-126.
341 N. Ko.ldoJt, V.Uc.u.6.6.lon on Vilo Tanu., "The TheOJtlj 06 Tax S.tltuc.tu/le
Vevel.oµnen.t and .the Ve.6.lgn o6 Tax S.tltuc..tuJte Poli.e.y 60Jt IndU6tM:4Uza;üon" en V. Geilhman ed., E._~c.o.l Poli.e.y 60Ji. IndUhW~
and Vevel.opment ,ln La;ün Ame!Llc.a., The UnlveMdy Pll.Uó ot, n.oM.·
da, Galnv.,ville, 1974, p.75.
35 / A.C. HabeJtgeJt, Taxa;üon and Wel.óMe, U;t;tle, BJtown and Company,
Boó.ton, 1974, p. 241.

NUEVA MAESTRIA EN ECONOMIA

ESPECIALIDAD EN: ECONOMIA INDUSTRIAL

Al61tedo G6mez GMza*

ANTECEDENTES.
Si b"ien nuestro país enfrenta múlti l
.
las oportunidades que se .
Pes Y compleJos problemas
avizoran son excele t
un gran potencia~ para la consecución d
n es en cuanto que abren
11
e un sano Y vigoros d
o económico-social dent d 1
o esarronal
. .
ro e os vastos requerimientos d
es espec1al izados que lo anterior im 11·
e _profesio
dust · 1
P ca• el del economista in:r1a es de fundamental importancia.

Con relación a este interesante cam o
tar que en México preval
.P de la econom1a, cabe apun
ece un estado aún muy • • .
nistas suficientemente especial· d
:nc1p1ente de profesio
iza os Y experimentados en la materia.
cisi6:s::;a:;n;;:e~:cDi~nes ~~n influido significativamente en la de.
1recc1on de la Facultad
d"
mentar ópt.
• para l señar e imple
imamente un Programa de Graduados en Economía Indust ria
. 1.
Este se c1m1enta
· ·
en la infraestructura educati
..
que al paso del tiemp h d
va, Y el prest1g10
Universidad Autónoma: Na esarr~llado la Facultad de Economía de la
e uevo Leon l O que en
. .dades d l
•
conJunc1on con las bon
sa e e P~?ecto,. nos ha permitido vernos favorecidos por la val i;
ooperac1on de diversas instituciones públicas Y privadas.
-

.;-:-::--------

E.e. a.utoJt de ute P1c.og1tam
1
'úo11.u de .ea. Fac.uLtad deªE~no~ ded.ea.º~ivi./2~6n d~ Eó.tu.dio-0 Supeuevo
Le6n.
'
e
UtuveM,tdad Aut6noma de
N
,U.(.

�94

95

Todo ello ha redundado en un programa sólidamente apoyado por un
completo y competente profesorado, y con facilidades óptimas para el
análisis e investigación de los diversos problemas que se presentan en
el área.
OBJETIVOS.

propios
del desarrollo de industrialización en Mex1co,
•.
"d
así como de la
un, ad empresarial industrial.

4.
la habilidad requerida
. para ejercitar adecuadamente el
. . Desarrollar
.
Juicio al evaluar diversas medidas en materia de polftica industrial.
REQUISITOS DE ADMISION.

El objetivo esencial de esta Maestría es:
Formar economistas, ampliamente calificados, para contender con
los problemas y oportunidades que plantea la evolución y el desarrollo a futuro del sector industrial en México.
En la concepción de tal propósito, y plasmado en el contenido del
Plan de Estudios, se contempla la problemática industrial tanto a nivel macroeconómica como desde el punto de vista de la Unidad indu1
trial.
La incorporación de ambos aspectos permite una mejor y más amplia
formación del estudiante, ya sea que su desempeño profesional en el
futuro esté orientado al campo público o privado, a la academia, o
bien hacia la investigación.
Se pretende que mediante el desarrollo del Programa, el estudia~

Para s~r-admitido en la División de Estudios Superiores en Econo
mfa, el sol1c1tante deberá:
l. Haber
cursado en fonna tot a1 Y satisfactoria
.
.
el Programa correspon
diente a una carrera universitaria Y haber obtenido el t·t
1 u1o profesional
.
'o en su defecto, cumplir con este requisito en un plazo
máx1mo de un año a partir de la fecha de inscripción a la Maestrfa.
2. Tener cono~im~ento en las materias de Teoría Económica, Matemáticas, Estad1st1ca Y del idioma inglés, especialmente en lo
refiere a lectura.
que se
3. Haber
realizado los estudios profesionales en una ,·nst,·tuc1on
.• acre
.
ditad~ de enseñanza superior, cuyo nivel académico sea comparable
al ex1stente en la Facultad de Economía de la Universidad A t·
de Nuevo León.
u onoma

te llegue a:
l. Familiarizarse con los problemas económicos que enfrentan las sociedades modernas, y en particular la de nuestro país.
2. Conocer y aplicar el instrumental técnico disponible en el estudio
de los problemas económicos contemporáneos.
3. Ser especialmente competente para analizar los problemas económiCOS

4. Haber obtenido un promedio de calificación dentro del 25% más alto
de su Generación.
5· Presentar la siguiente documentación:
a) Copia del expediente de calificaciones ("kardex") de la carrera
extendida por la institución de donde procede.

�96

97
b) Copia de los programas de los cursos tomados en la carrera.

INSCRIPCIONES Y CUOTAS.

e) Dos cartas de recomendación, evaluando la capacidad del candid~
to para realizar estudios de postgrado, extendidas por maestros.

l. Las inscripciones son semestra 1es y se rea 1izarán e~ 1os dos sigui e.!!_

tes períodos de cada año escolar:

d) Solicitud de admisión para ingresar al Programade Maestría.
fsta información deberá ser entregada a la Secretaría de la Divi
sión. La evaluación de las solicitudes recibidas será realizada por
el comité de Admisión, organismo que finalmente decidirá sobre el
particular.
6. Aprobar el examen de evaluación sobre las materias de Teoría Econ~
mica. Matemáticas y Estadística. En su defecto, tomar cursos propedéuticos sobre tales materias.
ALUf,t,IOS.

Habrá dos categorías de alumnos:

LAS PRIMERAS DOS SEMANAS DE AGOSTO
LAS PRIMERAS DOS SEMANAS DE ENE~O
2. Para poder ser inscritos en esta División de Estudios Superiores,
los candidatos deberán cubrir los requisitos de admisión a los que
se refiere el Segundo Punto del presente instructivo.
3. Cubrir la cuota de inscripción de $1,000.00 pesos para alumnos de
nuevo ingreso y de reingreso.
4. Los alumnos deberán cubrir a la hora de inscripción el 50%del valor de la materia o materias que deseen cursar, quedando el resto

para cubrirse en un mes de la fecha de insc~ipción.
l. Los Ordinarios, inscritos en los cursos que forman una Carrera de

Especialización o de Grado Académico. Estos alumnos deberán dedi
carse de tiempo completo al estudio del Programa de la Maestría Y
cubrir la carga académica del mismo período no mayor de dos años,
en la inteligencia de que al cubrirse dicho lapso tendrán derecho
a un plazo de dos años para presentar la Tesis que exige como requisito esta División, en opción a1 Grado de Maestro en Economía.
2. Los Extraordinarios, inscritos en cursos breves de actualización o
de capacitación magisterial. Para que estos alumnos puedan incorporarse al Programa de Maestría deberán sujetarse a los requisitos
establecidos en la tabla de frecuencias académicas que dicho Programa contempla.

5. El costo por materia es de $5,000.00 pesos (1979 - 1980)
CARGA ACADEMICA.
A continuación

se de~cribe el Programa General de la Maestría en Economía con Especialización en Economía· Industrial.
fR_IMER SEMESTRE:
Teoría de Precios y Asignación de Recursos
Teoría del Ingreso, Empleo y Precios
Matemáticas para el Análisis Económico
Estadística para el Análisis Económico

�98

SEGUNDO SEMESTRE:
Metodología de la Investigación Económica
Econometría
Economía Regional
Teoría de Producción

99

3. La calificaci6n final de un curso se determinará de acuerdo con
las calificaciones obtenidas en los exámenes parciales y el final;
se dejará a criterio del maestro responsable del curso la ponderación de los exámenes.
4. No existirán exámenes extraordinarios ni de regularización de tal

TERCER SEMESTRE:
Seminario de Precios y Asignaci6n de Recursos
Seminario de Ingreso, Empleo y Precios
Análisis Inter-lndustrtai
Modelos de Optimizaci6n

manera que un alumno que repruebe un curso deberá tomar nuevamente
la materia correspondiente.
5. La calificaci6n mínima para acreditar una materia será de ?O(SETE!i,
TA).

CUARTO SEMESTRE~
Sistemas Econ6micos Comparados
Economía de los Recursos Productivos
Seminario sobre Desarrollo y Política Industrial
Economía de la Empresa
Seminario de Tesis
CURSO DE VERANO:
Fundamentos Computacionales para el Análisis Económico
EXAMEN ES.
l. Se presentará, en cada materia, por lo menos un examen parcial Y
un examen de fin de cursos.
2. El alumno que no presenta examen en la fecha y hora establecida o
que repruebe un curso, tendrá obligación de tomar nuevamente la~
teria, como pendiente; no se le acreditará la materia hasta que
apruebe el curso.

Para obtener el Grado de Maestro en Economía, el estudiante deberá cum
plir los siguientes requisitos:
l . Haber acreditado un mínimo de 16 (DIECISEIS) materias.
2. Haber obtenido un promedio general mínimo de 80 (OCHENTA) en el
Programa.
3. Presentar una tesis en un período no mayor de dos años calenda
rio a partir de la fecha de terminación de la última materia
cursada o, en su defecto, publicar en una revista especializada
en Economía y con prestigio internacional reconocido, un trabajo de una extensión mínima de 20 (VEINTE) páginas o 5,000 palabras.

�100

101

OBJETIVOS Y PROGRAMA DE CADA MATERIA :
yen se encuentran fuertemente interrelacionados; es por lo que una va-

TEORIA DE PRECIOS Y ASIGNACION DE RECURSOS.
Este curso tiene como finalidad proveer al estudiante de los ins
trumentos básicos para analizar los diferentes problemas económicos
que enfrenta una empresa o industria, para que de esta manera se puedan manejar los elementos que contribuyen a la toma de decisiones en
la empresa, no sólo en el aspecto financiero, sino también en _lo que
respecta a uso de insumos, producción y estrategias de mercado.
Para cumplir con su cometido, el curso se encuentra dividido en
dos grandes secciones. En la primera sección se analiza el comportamiento de dos unidades económicas fundamentales, el consumidor Y la
empresa los cuales resultan ser los demandantes y oferentes de bienes
y servicios, respectivamente. A partir del estudio de estas unidades
se entenderá la detenninación de niveles de producción Y precios rel~
tivos de los bienes; asimismo se estará en posibilidades de anticipar
los efectos que sobre estas variables tengan diferentes políticas llf
vadas a cabo por el gobierno. En la segunda sección, se analiza el
comportamiento del mercado de factores productivos a fin de anticipar
los efectos que sobre el mismo tendrán diferentes políticas llevadas
a cabo por el gobierno.
TEORIA DEL INGRESO, EMPLEO Y PRECIOS. ·
.
•
em_
Dado que las variaciones en los niveles
agregados de precios,
pleo e ingreso real, responden en gran medida a las políticas moneta1·t·i~a~ será
rias _y fiscales; el estudio de los efectos de estas.poi
analizado con detenimiento, tanto para economías baJo el regimen de
tipo de cambio fijo como flexible.

Dentro de una economía , los diferentes sectores que la constitu-

riación en la actividad económica agregada se ve trasmitida hacia los
diversos sectores. Es por esta interrelación por lo que resulta muy
importante conocer las diferentes variables macroeconómicas que inte!
vienen en la determinación del ingreso nominal, ya que de esta manera
al anticipar variaciones en los insumos, podemos anticipar cambios en
los niveles agregados de empleo, precios e ingresó real, y por lo tan
to f1 uctuac iones en 1a actividad económj ca sectori a1.

MATEMATICAS PARA EL ANALISIS ECONOMICO.
El propósito es proporcionar una exposición sistemática ·de los
métodos matemáticos relevantes, para los diversos tipos de análisis
económico.
Para tal efecto se presentan ilustraciones de modelos económicos
(microeconómicos y macroeconómicos) fonnuladas matem~ticamente. Los
aspectos generales del curso versarán sobre Algebra Matricial, Análisis Estadístico o de Equilibrio, Análisis Estático Comparativo (diferenciación) y Análisis Dinámico (integración, ecuaciones diferencia
les y ecuaciones de diferencia).
ESTADISTICA PARA EL ANALISIS ECONOMICO.
El objetivo de este curso es consolidar los conocimientos de Es
tadís.t ica y fonnalizar la fundamentación de los diferentes métodos
tanto en su aspecto matemático como en lo relacionado con las leyes
de la Teoría de Probabilidad que los sustentan .
El enfoque será tal que resulte de apli cación inmediata al ~náli
sis Económico.

�103

102

En la parte de Inferencia Estadística se establecerá de manera
formal todo el proceso de Estimación . En el Análisis de Regresión se
incluirá lo relacionado con regresión lineal simple y múl tiple Y r~
gresión no l ineal, cubriéndose tanto el proceso de estimación como el
de pruebas de hipótesis y se cubrirá también los conceptos de Correl!
ción tanto simple como múltiple, parcial y múltiple parcial, todo lo
cual es antecedente indispensable para cursos posteriores de Econometría.
METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION ECONOMICA.

ECONOMIA REGIONAL.
Análisis de la teoría espacial de precios y costos de factores,
como elementos dentro del crecimiento regional, que dan lugar a los
polos de crecimiento. Teorías de la determinación del ingreso regional. Teorías de crecimiento y desarrollo regional. Elementos en el
crecimiento urbano, enfatizando los servicios y problemas urbanos.
Teorías de la localización industrial y residencial, en relación con
la teoría de la renta de la tierra, economía espacial y áreas de mercado.

El objetivo de este curso es desarrollar la capacidad del est~
diante para plantear, ejecutar y presentar un trabajo de investiga-

TEORIA DE PRODUCCION.

ción.

Comprende. el estudio del proceso productivo, destacando el empleo de funciones duales, (funciones directas de producción, sus fu!!_
ciones indirectas, funciones de costo y de transformación).
Deriva
ción y estimación de funciones de demanda por factores y expresiones
para los parámetros relevantes tales como elasticidades parciales de
sustitución y elasticidades de demanda por factores. Uso de modelos
econométricos en el proceso productivo.

Durante el mismo se verá el método científico de investigación,
técnicas específicas de investigación económica, estudios de lógica
básica y procedimientos de investigación para evaluar la confiabilidad de información y validez de conclusiones.
ECONOMETRIA.
Este curso supone el conocimiento previo de la inferencia estadística y en particular de distribuciones muestrales, pruebas de hip~
tesis, regresión múltiple y correlación.
El enfoque está primordialmente concentrado en sistemas de ecu!
ciones simultáneas y su descripción, y en el análisis de modelos eco-

SEMINARIO DE PRECIOS Y ASIGNACION DE PRECIOS.
El seminario consta de dos secciones:
La primera parte se desarrollará mediante la discusión de canee.e_
tos básicos, y la solución de ejercicios de laboratorio en los cual es
se emplea la metodología de la economía positiva.

nométricos dinámicos.
Conjuntamente con los cursos de teoría económica, proporciona las
bases necesarias para que el alumno desarrolle en los seminarios de
- ·
de aplicamicro y macroeconomía un conjunto de modelos econometr,cos
ción directa al sector industrial mexicano.

Con esta sección se presentarán ejercicios en los cuales el estudiante podrá captar ideas sobre el uso de la teoría económica para

�104

la evaluación de los efectos de políticas gubernamentales.
Debido a que el Programa de Maestría en Economía -se propone pr~
parar gente que contribuya a la toma de decisiones en la empresa, es
del interés del programa, que el estudiante se·encuentre entrenado en
la realización de trabajo empírico en el campo de la microeconomía;de
acuerdo con esto, en la seguna parte del curso, se presentará la met~
dología para poder realizar trabajos que contribuyan a la toma de decisiones de la integración de ia empresa: Asignación de recursos, d~
cisiones de cartera, etc.
SEMINARIO DE INGRESO, EMPLEO Y PRECIOS.
Para la toma de decisiones que se lleva a cabo dentro de una e~
presa, a menudo resulta necesaria la existencia de predicciones de la
actividad económica, precios y empleo, puesto que los efectos de la
fluctuaciones de estas variables inciden sobre una determinada empresa e industria. Surge por lo tanto, la necesidad de estudiar procedi
mientos que han sido empleados _para el estudio y predicción del comportamiento de estos fenómenos, con el propósito de anticipar la evolución de los mismos, y en el caso que así se requiera protegerse a~
te sus efectos nocivos, tomando en cuenta las diferentes alternativas
de política económica.
En general el seminario se encamina al estudio y predicción del
comportamiento de las diferentes varfables agregadas reales y nominales de la economía.
ANALISIS INTER-INDUSTRIAL.
Constituye un curso de fundamental relevancia para los objetivos
del Programa de Maestría. Se examinan las teorías existentes sobre
los diversos tipos de estructura que al paso del tiempo puede observar
determinado proceso de industri alización, la naturaleza de inter-rel!

105

ciones que se presentan dentro de determinada estructura industrial,
Y las interacciones de esta con otros sectores tales como: Producción,
capacidad instalada, costos, demandas, disponibilidad, calidad y productividad de los recursos productivos, innovación y cambio tecnológi
co, eficiencia económica, etc. Asimismo, se considera la inter-rela-=ción de cierta estructura industrial con los mercados internacionales,
así como los efectos resultantes de adoptar determinado tipo de política económica en materia de desarrollo industrial. Finalmente, se
plantean sistemas alternativos en materia de política industrial, teniendo como objetivo el logro de mayores niveles de bienestar económi
co Y social, dadas ciertas restricciones: El tratamiento de deficien-=cias competitivas en los mercados de producción y· de recursos productivos, Y la regulación económica de las empresas públicas.
MODELOS DE OPTIMIZACION.
los problemas de optimización en el mundo moderno, adquieren cada vez mayor importancia en diversas disciplinas. Recientes desarrollos en teoría de optimización, especialmente en programaciónmatemáti
ca Y teoría de control, han tenido muchas áreas importantes de aplic!ción Y por ende un ampl fo uso en e1 futuro. En este curso se ana 1izan
las técnicas estáticas y dinámicas de optimización (incluyendo modelos de programación lineal y no lineal) y su aplicación a la teoría
económica. la optimización en Teoría del Consumidor se avoca a maximizar la utilidad del consumidor que depende de los niveles de cons.!!_
mo, sujeto á restricciones de presupuesto. En teoría de la Empresa la
optimización se refiere a la maximización de los beneficios dependie.!!_
tes de la producción en valor y los costos, sujetos a limitantes en
tecnología y utilización de los insumos de la producción. · En Economía
del Bienestar podría ejemplificarse la optimización: 1) Con un caso
específico de maximizar los objetivos de negociaciones obrero-patron~
les sujeto a restricciones de demanda y oferta de trabajo, fuerza de
contratación de las partes y restricciones legales; 2) Crecimiento eco
nómico óptimo; etc.

�106
107

SISTEMAS ECONOMICOS COMPARADOS.
ECONOMIA DE LA EMPRES.I\.
El curso da inicio con una presentación de las distinciones entre
los diferentes sistemas económico5 Y una discusión acerca del ret~ a~
moder no capitalismo y las alternativas que presenta el mund~soc1al1~
ta. Especial énfasis se establece en la comparación de 1_os d_1 ferentes
sistemas de producción nacional Y en particular la exper1enc1a actual
de países como Suec1a,
. Franc1a,
. Yugoeslavia, U.R.S.S., China Y Estados
Unidos.
ECONOMIA DE LOS RECURSOS PRODUCTIVOS.
Análisis Y formación de estrategias para la explotación de recur
sos naturales. Incluye estudio de recursos renovables Y no renOV!
bl es así como servicios recreativos. Aspectos ecológicos de la ex'
·
de.
plotación
. Estrategias de explotación basadas tanto_e~ _cr1·ter1os
eficiencia económica como de bienestar social. Pos1b1l1dades de sus
titución entre diferentes tipos de energéticos Y aspectos de demanda.
Modelos econométricos destacando el uso Y la producción de recursos"!
turales.

En est e curso se aplica el inst rumenta l macro y micro - economi •
co disponi ble, al tratamiento de di versos probl emas de la empresa, los
cuales requieren esencialmente decisiones apoyadas en el análisis ec.Q_
nómico . Se extiende el análisis teóri co y se utilizan diversas piezas empíricas, al examinar aspectos tal es como: La localización de ce~
tros de producción y distribución, políticas de producción, de inve~
tarios y precios, decisiones de inversión, costo de capital y estructura óptima de capital, divergencias entre costo privado y social,
efectos de la política impositiva, etc, como complemento, un caso empírico será utilizado para cubrir en forma simultánea tales aspectos,
enfrentando la empresa una situación dinámica, en términos del compo!
tamiento actual y del probable que puedan observar en determinado momento, las variables reales y financieras de la economía.
SEMINARIO DE TESIS.

cu~so DE VERANO:
FUNDAMENTOS COMPUTACIONALES PARA EL ANALISIS ECONOMICO.

SEMINARIO SOBRE DESARROLLO y POLITICA INDUSTRI'AL.
Apoyado en gran medida en el curso de análisis inter-indust~ial,
este curso se propone: Caracterizar la evolución del proceso de indu~
trialización en México, identificar los componentes relevantes de 1a
· t 1vo
· s de su
actual estructura industrial, establecer sistemas expl1ca
funcionamiento, evaluar las medidas de política económica que afe~::
al desarrollo industrial, Y finalmente, elaborar propuestas que .
•
pondan a objetivos nacionales inmediatos'
as l· como a los del
. . mediano
indis
Y largo plazo. La elaboración de un ensayo escrito es requ1s1to pensable del curso.

El objetivo del curso es proporcionar al estudiante conocimientos
básicos del lenguaje FORTRAN para capacita rlo en la programación elemental en sus cursos de la maestría. Al mismo tiempo se le enseña a
manejar paquetes econométricos como. SPSS y TSP.

MAYORES INFORMES EN:
RREY, ~-L. MEXICO.
Atención: Lic. María
Y/o Lic . Fernando C.

LOMA REOO~DA JI 1515 PTE. COL. LOMI\ LARGA MONTE-.
TELS: 43-39-88, 43-39-39 y 42-03-32.
Guadalupe Martínez Martínez Secretario General ,
Contreras Benavides , Jefe de Area Académica .

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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�fOHOO UNIVEl!fTAllO

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Captl/a Alfonsina
Biblioteca Universilllri4_

�F Ae u L T A D DE
;

E e o N o MI A

Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.
* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de- 15.00 Dólares para el
extranjero. Las so1~citudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad ,Autónoma de Nuevo León-;Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. Méxjco. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicac.ión relativa a manuscritos y
correspondencia ed'i tori a1,
deberán ser
dirigidos a: Lic, Andrés Garza García.
Editor. Departameriio. de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Pos ta~., 288.
·*Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan ·de- ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los der~chos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicac iones. )

* Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Enero 1980

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE
Pág.

INFLACION.

Le.anclo Vu1ta.nde.au Palma.

1

LOS EFECTOS DEL CAMBIO EN ALGUNAS VARIABLES
ECONOMICAS, SOCIALES Y DEMOGRAFICAS SOBRE
EL CRECIMIENTO DE POBLACION EN MEXICO.
W. Wfútne.y H{c/u.

LA TECNICA DE INSUMO-PRODUCTO APLICADA
AL CASO DE LA CUENCA DEL PAPALOAPAN.

Gilb elri'.o Ranwr.e.z Gatr.za .

11

35

EL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS DE COSTA RICA.
]Oh.ge. CoJr.Jr.a.lU Q_uuada.'

47

LA POLITICA AGROPECUARIA Y EL COMERCIO EXTERIOR.
1Up6Uto Tlr.e.v.lño Le.ce.a.

PRESENTACION DE TRABAJOS DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS, 1979.

57

69

�INFLACION

Leonclo VUIUlndea.u Pahna*

DEFINICION
Inflación es el aumento continuo del nivel general de precios.
Equivalentemente, es la disminución continua del poder adquisitivo
del dinero.
Según ·la velocidad a que aumenta el nivel de precios, la infl~
ción ha recibido los pintorescos e imprecisos nombres de "reptante",
"trotante" o "galopante". El ténnino "hiper-inflación" se reserva
para aumentos del nivel de precios superiores al 50% por mes, esto
es cuando los precios se multiplican por más de 100 veces al año.
Entre las mayores hiper-inflaciones registradas están la de Alemania
de agosto de 1922 a noviembre de 1923, en que los precios se multi
plicaron por l.02xl0 10 , y la de Hungría de agosto de 1945 a julio
de 1946, en que los precios se multiplicaron por 3.8lxl027 •

CAUSAS
Los aumentos de 1 ni ve 1 genera1 de precios son consec_uenci a de
un exceso de demanda de bienes y servicios. La cantidad de bienes
y servicios disponibles al nivel de precios inicial es insuficiente
para satisfacer la demanda. Como resultado, los precios suben o,
si no lo hacen, se producen colas de demandantes insatisfechos.
Esta segunda alternativa se da cuando, pese al exceso de demanda,

* Et au;toJt. u PJt.06UoJt. de tiempo c.omple:to en u.ta Fac.u.Ua.d.

�2.

3.

la autoridad impide, mediante sanciones, que suban los precios.
Casi si empre esos impedimentos se burlan, creándose "mer::ados
negros II en que se vende a precios mayores d los a11tori za dos.
El exceso de demanda de bienes y servicios, que ·hace subir los
precios, puede tener su causa en una disminución de la oferta, como
en el caso de. destrucción de recursos por catástrofes natüra1es o
guerras, o en un aumento de la demanda, como en el caso de que las
familias y empresas residentes en el país, o el gobierno o el
exterior~ aumenten sus compras. Esto puede causar aumentos en e1
nivel de precios por una sola vez.
Para que se produzca inflación, un aumento continuo del nivel
de precios, se necesita que haya continuamente un exceso c!e d2!11anda.
La capacidad de generar continuamente un exceso de demanda no la
tienen ni las familias ni las empresas.
Están limitadas por su
ingreso, su riqueza y su capacidad de endeudamiento. Las familias
y empresas pueden esporádica y momentáneamente aumentar su 1emanda,
pero no lo pueden hacer continuamente.
El gobierno central, en cambio, sí puede hacerlo.
El gobierno puede hacerlo, primero, financiándose med -¡ ante
aumento de impuestos o medí ante préstamos obtenidos del sector
privado (familias y empresas). En esta forma el gobierno puede
aumentar su demanda de bienes y servicios. Pero esta forma de
financiamiento no es inflacionaria, porque simultáneamente se está
quitando capacidad adquisitiva a las familias y empresas. El
aumento de la demanda del sector gobierno se tiende a compensar
con una disminución de la demanda del sector privado .V, si no hay
aumento neto de 1a demanda de 1 conjunto de ambos sectores, no se
genera presión inflacionaria.
El gobierno puede hacerlo, segundo, financiándose mediante
préstamos obtenidos del Banco Central. El Banco Central, simple-

mente, 1e entrega dinero a1 gobierno a cambio de papel es 11 amados .
bonos. El gobierno con este dinero financia el aumento de su
demanda. En es te segundo caso, contrariamente a1 primero, e1
aumento de la demanda del gobierno no se compensa con la dismin_!!
ci ón de la demanda de ningún otro sector de la economía. Hay un
aumento neto de la demanda total de bienes y servicios. Se produce
entonces el exceso de demanda que genera un aumento del nivel de
precios, aumento que continuará mientras el gobierno persista en
esta segunda forma de financiamiento.
El exterior puede también provocar un aumento de la demanda de
los bienes de un país, creando así presión sobre el nivel de
precios. Un ejemplo notable lo tenemos en· la época de la Segunda
Guerra Mundial. Los EE.UU. aumentaron considerablemente la demanda
de materias primas que les vendían los países latinoamericanos.
Estos, a su vez, ya no podían adquirir los bienes de producción y
consumo civil que, antes de la guerra, importaban de los EE.UU. y
Europa. En consecuencia, sufrieron un continuo exceso de demanda
que generó inflación. En épocas nonnales, aumentando sus importaciones, los p~íses latinoamericanos hubieran podido aumentar su
oferta interna de bienes; y la inflación, causada por la situación
bélica, no se hubiera producido.
Conviene subrayar un hecho notable impñcito en los dos últimos
párrafos. La CJr.e.acl6n de. un c.on:túw.o e.xc.uo de. de.manda. c.onlle.va
~.únuLtáne.ame.nh. una c.on.tlnua. CJr.e.acl6n de cü.nVto fJ ~,in CJr.eacl6n de.
dlnvw no ~e. puede. P"-Oducvr. exc.uo de. de.manda..
Esto es cierto
tanto en el caso del gobierno que financia un aumento de sus gastos
mediante venta de bonos al Banco Central, como en el caso del
aumento de exportaciones no compensadas con un aumento de import~
ciones. En el primer caso la creación de dinero es obvia: el
gobierno recibe dinero recién creado· por el Banco Central. En el
segundo caso hay también creación de dinero.
Los exportadores
nacionales reciben su pago en moneda extranjera que cambian en el

�4.
5.

sistema bancario por moneda nacional. Si existe un tipo de cambi o
fijo, el Banco finalmente compra esa moneda extranjera, dando por
ella dinero nacional recién creado. Fue esto, precisamente, lo
que ocurrió en los países latinoamericanos durante la Segunda
Guerra Mundial.
Este hecho -que la creación de un continuo exceso de demanda
implica simultáneamente la creación de dinero- permite ubicar
fácilmente las causas directas de la inflación en casos de países
concretos . Basta con analizar la creación de dinero (monetización),
Si la mayor parte de la monetización se debe a créditos otorgados
al gobierno por el sistema bancario, ésta es la principal causa de
la inflación; si la ·monetización se debe a ventas netas de moneda
extranjera al sistema bancario, la causa proviene del exterior .
La sola monetización no es suficiente para que se provoque un
exceso de demanda. Se necesita, además, que el dinero creado no
se mantenga inactivo. Si al aumentar la oferta de dinero, simult!
neamente aumenta el deseo de los tenedores de dinero de retener
mayores saldos monetarios inactivos -de atJTientar su demanda de
dinero en lugar de aumentar su demanda de bienes y servicios-, no
se generará IJl exceso i nflacionario de demanda de bienes y servicios.
Esto significa que, para predeci r el efecto que la creación de
dinero tiene sobre el nivel de precios, hay que analizar conjunt!_
mente la oferta y la demanda de dinero.
Los párrafos anteriores ponen de manifiesto que el análisis
monetario no es sino el análisis de "la otra cara de la medalla"
de un mismo fenómeno: la creación de demanda de bie9es y servicios.

*
Hay personas que consideran "muy mecánica" la explicación de
la inflación por medio del análisis de la creación de dinero . Mi
preferencia por este análi sis es por consideraciones prácticas.

En cualquier país del mundo es difícil obtener datos precisos y
prontos de los componentes de la demanda de bienes y servicios y
mayormente difícil es predecir e1 comportamiento de ta 1 demanda.
En cambio, los datos monetarios son de gran precisión, y pronta y
fácilmente obtenibles.
El análisis monetario no niega la deseabil idad ni impide la
posibilidad de profundizar más sobre las causas de la inflación,
de buscar las causas de "las causas" de "las causas". Pero no hay
que confundir las causas directas, sobre las cuales se puede operar
si se quiere eliminar sus efectos, de las causas indirectas, sobre
las que es imposible operar. Se creó dinero en exceso. lPor qué?
Para financiar un deficit del gobierno . lPor oué e1 déficit? Porque
el gobierno considera ineludible aumentar una serie de gastos, y los
impuestos efecti vos no aumentan a esa velocidad, lPor qué? lPor qué?
lPor qué? Se puede seguir así en una serie infinita de preguntas
que nos llevan al campo de la sociología, de la ciencia política y
de la filosofía. Es como decir: El señor X murió atropellado por
un automóvil. lPor qué? Porque no se fijó al atravesar la calle.
lPor qué? Porque probablemente iba muy preocupado por la enfermedad
de su hijito. lPor qué? lPor qué?, y así hasta el infinito. En
este caso, yo afirmaría que al Sr. X lo mató el automóvil y no la
enfermedad de su hijo. Igualmente afirmo que la inflación se debe
a la creación de dinero y no al por qué se creó ese dinero. Lo
afirmo no porque niegue la infinita conplejidad del mundo donde
los efectos son resultado de miríadas de causas concatenadas. Lo
afirmo por razones eminentemente prácticas. Así como no se puede
disminuir el número de atropellados eliminando a los hijitos enfe~
mos, no se puede acabar con las i nfl aci ones aduciendo razones
filosóficas, sociológicas o políticas. Bastará para ello con
reducir a niveles adecuados la velocidad a que crece la cantidad
de dinero. Esto es, si verdaderamente se quiere acabar con la
inflación .

�6.

EFECTOS
Cuando sube el nivel de precios, los precios individuaies de
los bienes y servicios no cambian ni al mismo tiempo ni en la mism~
proporción. Esto muchas veces se ve acentuado por la tendencia de
las autoridades.a imponer precios topes a los artículos considerados
de primera necesidad; como consecuencia, las relaciones entre los
precios cambian por razones óistintas de las fuerzas reales Je
oferta y demanda. El sistema de precios se ve imposibilitado a
cumplir su papel esencial de indicar la escasez o abundancia relativa
de los bienes y servicios. Los precios dejan de reflejar la utilidad
que dan a los consumidores y de exponer la realidad de los costos.
Dejan entonces de ser eficientes guías de la producción y el
conslJ110. En estos casos la producción de aquellos bienes consid~
rados de primera necesidad, paradójicamente, es la que más sufre:
ante e1 aumento de los costos, 1os precios topes ya no dan i nce!!_
ti vos para seguí r i nvi rti endo en su producción.
Los factores
productivos tienden a dirigirse hacia la producción de los bienes
que no tienen precios tope, bienes que son precisamente aquellos
que las autoridades no consideran de primera necesidad.
Generalmente, las autoridades ponen tope a uno de los precios
más importantes, el que relaciona el presente con el futuro, el
que sirve de base para las decisiones de ahorro e inversiones: la
tasa de interés. Al no poder subir proporcionalmente a la velocidad
a que están aumentando los precios, las tasas de interés, bajas en
términos reales, estimulan el deseo de obtener préstamos y dismj_
nuyen el de otorgarlos. No habrá crédito suficiente para todos.
Quienes lo obtengan, lo obtendrán por razones distintas a su
eficiencia. Las amistades o las presiones de otro tipo serán los
criterios para canalizar los préstamos. La acumulación de capital
en el sector privado de la economía se hará más lenta, y la calidad
, .
de las inversiones se irá deteriorando.

7.

Las prácticas contables y las leyes impositivas ejercen también
influencia importante en este deterioro. Cuando los cálculos de
depreciación se basan en los costos históricos, en épocas de infl~
ción las empresas calculan una depreciación menor que el valor real
del desgaste de los bienes de capital.
En consecuencia, se pagan como impuestos o utilidades porciones
que corresponden al desgaste de 1 ca pi-ta 1. Se frena así 1a acumul ~
ción de caoital y la creación de nuevos empleos en las empresas
privadas.
Otra razón que intensifica este efecto es la tendencia de muchos
gobiernos a seguir una política monetaria anti-inflacionaria a
medias: por medio del encaje legal hacen que disminuya la creación
de crédito bancario destinado al sector privado, pero no ponen
igualmente límites al crédito destinado al sector público. Esto
multiplica el efecto negativo sobre la acumulación de capital y la
creación de empleos del sector privado, principalmente en las
empresas pequeñas y medianas que acostumbran financiarse mediante
el descuento de documentos en el sistema bancario. Puede fácilmente
verificarse cómo en la mayoría de las inflaciones aumenta significativamente el cociente:
Crédito al gobierno
del crédito
Crédito a1 sector privado
otorgado por el sistema bancario.
La disminución de la creación de empleos del sector privado
causa un efecto retroa l imentador. El 9obi erno trata e)ltonces de
suplir al sector privado, creándolos y generando así mayor inflación,
que a su vez limita más la creación de empleos del sector privado.
El alza de los precios internos de un país a mayor velocidad
que los de los países con los que comercia, cuando se mantiene f ijo
el tipo de cambio, provoca déficits crec ientes en su balanza comer
cial. Las importaciones aumentan más que las exportaciones. Éste
es otro factor que limita la creación de nuevos empleos por ·1a

�8.

economía nacional: la demanda se vuelca hacia el exterior creando
empleos fuera del país. Al mismo tiempo, a consecuencia de los
' a crearse
déficits crecientes en la Balanza Comercial, tienden
expectativas de devaluación, que orovocan al público a hacer inver_
sienes socialmente improductivas en moneda extranjera, agravando
así la presión sobre las reservas del Banco Central y haciendo más
cercana la devaluación.
Forzados por e1 a1za de 1os precios de 1os bienes de consumo,
los trabajadores presionan para que le les aumenten sus salarios.
En los sectores de la economía en que los sindicatos son fuertes
se tienden a conseguir aumentos salariales por encima del aumento
de la productividad del trabajo, generándose aumentos en los costos
reales que a su vez causarán desempleo o más inflación. Cuál de
estas alternativas triunfe, dependerá de la política monetaria y
crediticia. Si el crédito y la cantidad de dinero no aumentan
paralelamente al aumento de los costos, se creará desempleo. Si
las autoridades monetarias permiten que aumente el crédito y la
cantidad de dinero, se producirá más inflación. A este fenómeno
se le ha dado el nombre de "espiral salarios-precios", y se debe
en parte a que en esta segunda mitad del siglo XX los salarios
nominales no bajan, sólo suben. Es lo que se llama inflexibilidad
hacia abajo de los salarios nominales. Las razones de esta situación
son muchas y van desde las leyes laborales y de salarios mínimos,
que intentan proteger a los trabajadores, hasta el aumento del
poder sindical que se ha dado a nivel mundial. Esa inflexibilidad
hacia abajo de 1os sal arios nomina 1es es una de 1as razones que
hacen tremendamente difícil acabar con las inflaciones y tremendamente fácil empezarlas.
Son claros los efectos redistributivos del ingreso y de la
riqueza provocados por la inflación. Las familias con ingresos
nominales relativamente fijos pierden en relación a los afortunados
cuyos ingresos aumentan a mayor velocidad. La riqueza, a su vez.

9.

se redistribuye de los acreedores hacia los deudo~s. Si e1 gobierno
es el mayor deudor, porque está aumentando su gasto real financián
dose mediante préstamos, la redistribución de la riqueza es desd;
el ~ector p~i vado hacia e1 sector púb1i co. Exactamente como si
hubiera un impuesto a la riqueza mantenida en forma de dinero o de
~nos. Pero el impuesto que la inflación causa, además de no haber
si~o-aprobado por ningún poder legislativo, es un impuesto indis
criminado Y regresivo. La gente más afectada por la inflación e;
la que menos puede
·
idear formas para defenderse de ella. Es la
!J@nte menos educada, la gente más pobre.

Hay _teóricos que o~inan que la inflación acelera el desarrollo
económico. El desarrollo no depende de la existencia de inflación
Históricamente, se pueden hallar todas las combinaciones posibles;
pafses con inflación Y desarrollo, países con inflación Y sin
desarr~llo, países sin inflación y con desarrollo, países sin
inflaci6n Y sin desarrollo.
La inflación, coni&gt; instr1111ento de
desarrollo, no es de ninguna manera seguro. Puede producir el
efecto justamente contrario. Lo que sí la inflación produce con
seguridad es gran inquietud social y exacerbación de la lucha de
clases.

MEDIDAS CONTRA LA INFLACION
. _ Ya se mencionó que es tremendamente di ffcil detener una infla
cion. Las medidas requeridas -disminución de la demanda de lo;
s:ct_ores público Y privado, que se logra restringiendo los gastos
publi cos Y el crédito, y aumentando 1os impuestos- si empre causarán
aumento en la desocupación. Esto hace que muchas veces sea política
mente imposible tomar esas medidas.
Obsérvese la experienci;
histórica· de muchos pai·ses 1at·inoameri· canos con i nfl aci ones de
decenios y decenios.

�Las mejores medidas son las de tipo oreventivo. Si se ~aneja
1a cantidad de di. nero de. forma que crezca a la misma ve1oci dad a
que lo hace la demanda de dinero, se evitará que. se prod~zca
inflación. Por ejemplo, si en "1éxico la cantidad de di~ero crecie~a
anualmente entre e1 7.,b Y el 10%' el nivel de precios no podria
crecer, porque la demanda de dinero crece precisamente entre esas

LOS EFECTOS DEL CAMBIO EN ALGUNAS VARIABLES ECONOMICAS, SOCIALES
Y DEf,OGRAFICAS SOBRE EL CRECIMIENTO DE POBLACION EN MEXICO*

W. Wh-i:tne.y Hi.clu, **

tasas.
Cuando ya existe inflación -como en el caso actual de México,
que tiene una inflación entre el 10% Y el 18% por año porque la
.
cantidad de dinero esta_ creciendo
entre e1 20%y e1 25% por año Y
la demanda de dinero crece solamente entre el 7% Y ~l _10% al
ñO-* sería muy costoso socialmente tratar de reducirla drasti camente
a
•
•
•epen a casi. cero. El costo social se palparía en la disminucion r
tina del nivel de la actividad económica, el aumento del d~sempleo
.
(quizás
a tasas por encima del 20% de la fuerza de trabaJo)
. 1 Y la
t
1
a
forma
socia
men
e
t
quiebra de muchas empresas. En es e caso'
menos cos t osa Para Sa lir de la inflación es reducirla de a poco'
reduciendo cada año el déficit del C-.obierno Central, la mayor causa
de la creación de dinero Y de la inflación.

La población de México ha estado creciendo rápidamente. Casi
se duplicó entre 1950 y 1970, pasando de 25 a cerca de 50 millones.
Esta alta tasa de crecimiento de la población es consecuencia de una
pronunciada disminución de la mortalidad y de un alto y relativamente
constante nivel de natalidad.
La esperanza de vida · al nacer se
incrementó de 42 años en 1940 a 62 años en 1970 y la tasa bruta de
natalidad ha pennmecido entre 40 y 45 por 1000. México ha exper.!
111entado tanmién un rápido crecimiento y desarrollo económico. Ccni
consecuencia de la rápida ta~a de crecimiento-económico y ·la disminy_
ción de la mortalidad, la "teorfa" de la transici6n denx,gráfica
sugerirfa que una significante disminución en la fecundidad deberfa
haber ocurrido con anterioridad en México.

La teoría existente de 1a trans i ci 6n demográfica no es más que
una generalización empírica basada en la experiencia de un gran
niinero de países occidentales principalmente. Dicha teoría plantea
• TltiU.luc.ci.6n del. Ingl.ú , pot Ro.yr,wido Rod,úgLll.Z (p,'l.06Uot en la. Lú.e.nCÚLtu/!4 en E.l.ta.r.lúi.ti.ca. Social) y Aüja.nd.lw Santo~ (utudi.an.te del. úl.túno .semu.tlt.e en uta FacuUa.d de foonom.la,) qulenu ayudalwn al aut.ot a c.l.aJú6.lcali. .s U6 i.d~ en va/ÚIJ.s pun,to.s. Le6n
Hunte}L utu.vo a caJtgo del. p11.og1t.ama de li.imul.acúón U6ando el modelo
demoglL4.6,i,CD 1JEMOG 2.
" Et. a.u:tot u Dbt.e.ctct del. 1JepaJL:tament,o de ECDnomla de la Un-&lt;.ve.Mi.dad de ~Mwú, Cof.umb.i.o.. Actua!me.nte .se duempe.iío. como PJt.OfµOJt.
Fulb!t.i.ght en uta Fa.cul.tad de Economla. Su tti.abajo u en apoyo a
la nueva caMeJl.a (CJt.eada en 1978) de Ucencia.tMa ·en ~taclú,ti.ca
Soc.ú:tl., la cual 061t.ece la.s upeclali.da.du en 1Jemogh..a.6.(.a. y Economla

*

(a cantidad de di.neh.o
E6-te ((.l(;(i_cuf.o u . eu11,i.bi6 l'n 197r [ rt ¡979
_
Ita utado c1t.eciendc, a má6 def 30 b poi! ano.

Cuantlt.ati.va.

�12.
la hipótesi s de que una disminuci ón en la mortalidad como con~ec~e!!
cia del mejoramiento de las condiciones económi cas y de salud publi ca
es seguida, con un rezago , por una di smi nuci ón en 1a fecundi dad.
Este decremento en la fecundidad podría ocurrir al menos por dos
razones . Primero, los padres desean un número dado de hij os vivos Y
cuando la mortalidad infantil di sminuye {y los decrementos en la
morta 1idad están concentrados pri nci pa lmente en las edades más jóv~
nes), los padres necesitan menos naci mientos con el fin de logra~ ~u
meta de hijos sobrevivientes . Más aún, los cambios en las con~1c1~
nes económicas que contribuyen a la disminución de la mortalldad,
tales como mayores niveles de educación, por ejemplo, podrían también
conducir a reducciones en el número deseado de hijos vivos . El ~~~
blema con la teoría de la transición es que la extensión o durac1on
del período comprendido entre la disminución de la mortalidad Y la
reducción de la fecundidad es muy variable entre países . Una de las
razones por 1as que e1 rezago entre 1a baja en 1a mor ta 1i dad ~ la
fecundidad es variable se debe a que existen respuestas alternat~va~
{distintas a reducciones en la fecundidad) a corto plazo a las d1sm1
nuciones en mortalidad , las cuales no son tomadas en cuenta por la
teorfa de la transición demográfica.
Cuando la reducción en la mortalidad acelera el crecimiento de
la población y crea presiones de población, pueden darse algunos
ajustes de corto plazo {alternativos a una baja en fecundi dad) que
,•ne 1uyen m,•gra c,· ón , medidas para aumentar la producti vidad Y una
redistribución del ingreso.
Las presiones de la población pueden ser mitigadas en el corto
· 1en
· t o de la
plazo s i la creciente poblaci ón y el consecuente crec1m
fuerza de t rabaj o en áreas rurales • por ejemplo , pueden encont ra~
empleos en las ci udades o en otros países . Otra respuesta la c~nsti
tuyen las medidas para incrementar la productividad ._ Las ~res1one:
de l a población pueden crear i ncenti vos para trabaJar mas duro

13.

adoptar nueva tecnología, teniendo como resultado un mayor producto
para compensar el incremento en la población. Finalmente, las pre
siones de la población podrían resultar en reformas o revol ucione;
las cuales tienen como meta una redistribución del ingreso que mejo
raría el bienestar de la gente que se encontrara en mala posició~
como consecuencia de l as presiones de la población. Estas reformas
podrían incl uir un programa de redistribución de l a tierra
la
O
formación de sindicatos para incrementar la participación del trabajo
en el producto nacional . Lo importante es que la influencia oue las
alternativas señaladas pueden tener en l a duración del perí~do com
prendido entre la red ucci ón en mortalidad y la baja en fecund idad
dependerá del grado e_n que tales alternativas existan y sean explo
tadas . Si exi sten cons iderabl es posibilidades para la moderaci ó;
de l as presiones de la población por medio de la migración {vgr. si
la demanda de trabajo es f uerte en la zona de destino fuera del área
sujeta a presiones de la población), la disminución en la fecundidad
tenderá a ser pospuesta o, si existen posibilidades para aumentar el
producto t rabajando más duro, la fecundidad se puede mantener en los
ni veles existentes por algún tiempo. Pero, en el largo plazo, no
existe alternativa a la reducción en fecundidad en un mundo finito
con recursos finitos.
Una alternativa para las presiones de población como motivo
para reducir la f!!cundidad es l a idea de que nuevas oportunidades
para mejorar l a posición económi ca de cualquiera, conducirá a una
reducción en la fecundidad. Por ejemplo, una nueva oportunidad para
un joven jefe de fami 1ia de emigrar como consecuencia del establecimiento de una nueva industria cerca de la ciudad podría ser
inconsistente con una alta fecundidad y esta oportunidad podría
motivar una reducción en la fecundidad. Alternativamente, nuevas
oportunidades para educar a los hijos dado cierto costo privado para
la familia podría motivarlas a tener menos hijos y buscar darles, a
cada uno, mayor educación. La presión de la población es difícil de

�14.

medir y la existencia de nuevas oportunidades para el mejoramiento
de la situación de algunos, que son inconsistentes con una alta
fecundidad, es aún más difícil de identificar y medir. Sin embargo,
esas nuevas oportunidades podrían estar asociadas con mejoras econ_Q_
micas o mejoras en salud pública ocasionadas por la reducción inicial
en la mortalidad.
México experimentó el co1nienzo de la transición demográfica en
1930 cuando la mortalidad comenzó a mostrar una baja. La mortalidad
ha continuado decreciendo y, por ejemplo, entre 1950 y 1960 la esp~
ranza de vi da a 1 nacer aumento de cerca de 48 a 58 años -un crecj_
miento muy rápido- . Lo sorprendente en términos de la simplificada
teoría de la transición demográfica es que la fecundidad no ha caído
o no lo ha hecho a la velocidad esperada. Datos basados en estadí~
ticas vitales, ajustadas por registro tardío y subregistro, y en censos
de población, dan evidencia de una leve disminución en la tasa total
de fecundidad entre 1960 y 1970. La Encuesta Mexicana de Fecundidad
en 1976 y 1a Encuesta Nac i ona 1 de Preva 1enci a en e1 Uso de Métodos
Anticonceptivos en 1977-78 mostraron evidencia de una mayor baja (e~
ta última muestra una pronunciada disminución, lo que pocría ser algo
sospechoso).
La pregunta restante parece ser qué tanto y a qué ritmo desce.!1_
derá la fecundidad en México desde ahora hasta fin de este siglo y
qué implicaciones tendrán tales cambios en fecundidad sobre el tamaño
de la población de México en el año 2000. El propósito de este
trabajo es móstrar cómo los cambios en fecundidad dependen de cambios
sociales, económicos y demográficos y cómo estos cambios en fecundidad
afectarán el tamaño de la población de México. Haciendo proyecciones
alternativas de las variables "independientes" que afectan la fecu.!!_
didad para lo cual se usaron diferentes argumentos acerca de cambios
en estas variables, es posible mostrar el efecto de diferentes
patrones de cambios sociales, económicos y demográficos sobre el

15.

nivel de fecundidad.

F'1na 1mene,
t ta 1es cambios en fecundidad, junto
con supuestos sobre el comportamiento futuro de la mortalidad, pueden
ser usados en un modelo de proyección de población para simular el
efecto de alternativas diferentes sobre el tamaño de la población en
México en el año 2000.
El trabajo se organiza de la siguiente manera: La primera parte
desc:i~e el efecto de cambios en variables sociales, demográficas Y
econom, cas' sobre la fecundidad. La segunda parte describe breve
ment~ ~os conjuntos de proyecciones supuestas para variables social es~
econom,cas Y demográficas entre 1970 Y el año 2000. Estas proyeccio
nes supuestas son usadas para demostrar el efecto de diferente;
cambios sociales, económicos Y demográficos sobre las
tasas especí fj_
cas de fecundidad. Le sigue una sección que describe el modelo de
pro~ecciones de población usado para generar las tasas brutas de natalidad Y mortalidad así como los niveles de población en el año 20J0.
L~ cuarta Y última sección discute cómo las tasas de fecundidad y los
niveles de población en el año 2000 difieren como consecuencia delos
supuestos alternativos acerca de cambios sociales
gráficos.
, economi cos y demQ_

La Relación entre las Tasas Específicas de Fecundidad
~r Edad Y Variables Socio-Económicas.
Basado en datos para 32 estados de México para los ·años de 1950
t· ..
'
.
, se es 1mo una ecuac1on en su forma reducida (usando mí
n1mos cuadrados generalizados) para encontrar la relación entre diversas variables socio-económicas Y las tasas específicas de fecundi
dad por edad en México ..!.! Las variables socio-económicas inclu1da;
1960 y 1970

- ve.e. 1Uo.'

A

u

G

9U6 n • , W. Whftney H-&lt;.c.lU&gt; IJ S R John.6on
"S ·
ec.onom&lt;..c. Veí.vuninan.t6 06 Fnh+:o:,.
M. •.
'
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An Ana.ty:fi.ú., o6
ange ~ SbtuctWta..t Rel.a;Uon:!ih-&lt;.p:!, 1950- 1970" TJt b ·
ante eR.
'
, a a.1 o pJtu en.ta.do
Montlr.ea.t,
.ta. Mouau6n de Pob.ta.u6n de Amé.lúe.a,

eu.c.o:

e;i~~~7/e

�16.

17.

en el modelo fueron las tradic i onales: porcentaje de la fuerza de
trabajo en la agricultura, esperanza de vida al nacer (para mujeres),
ingreso y nivel de alfabetismo femenino, además del porcentaje de la
población que sólo habla una lengua índigena ya que esta variable ha
mostrado ser un determinante importante de las diferenciales de
fecundidad regional en varios países latinoamericanos .

en las tasas de fecundidad de las poblacione s indígenas, vis-a-vis
metizas, a lo largo de los diferentes grupos de edad.
Esta relación cambiante entre la fecundidad y la población
indígena puede ser explicada por dos factores identificados en traba
jos anteriores. Primero, cuando la edad aumenta podría haber un
descenso en la fecundidad dentro de la población indígena. Esto
podría ser resultado de menores ingresos, nutrición más baja, condj_
ciones de vida menos deseables y otros factores que afectan la salud.
Segundo y en forma relacionada, las bajas condiciones de salud en
áreas indígenas podría aumentar la disolución prematura de los matrj_
monios, así se tiende a más bajas tasas de nacimientos con grupos de
mayor ·edad. No obstante, ningún intento ha sido hecho para medir
ésto, estas observaciones son consistentes con un tipo de efecto
umbral . En tanto que las condiciones de vida mejoran, es posible que
la relación entre población indígena y tasas de fecundidad para
grupos de mayor edad podrían ser más parecidas a la estimada para
el grupo de edad 15-19.

Los resultados de la regresión que relaciona la fecundidad a las
variables socio-económicas condicionantes están contenidas en el
cuadro 1 '!:./. Dentro del mismo, los grupos de edad se indican en la
columna uno. El último renglón identifica a la tasa total de fecundidad. Los coeficientes estimados son colocados en las columnas dos
a seis. Los va 1ores de 1 término constante son indicados en 1a CQ.
lumna siete. Los coeficientes estimados para los distintos grupos de
edad fueron generalmente consistentes con los resultados de la tasa
total de fecundidad.
Todos los valores estimados de los coeficientes pueden ser
racionalizados dentro del marco generalmente aceptado para la especj_
ficación de modelos. Las estimaciones del parámetro para la vari!
ble población indígena son en todos los casos estadísticamente significativas en forma considerable. Dicho parámetro es ne~ativo
para la tasa total de fecundidad, lo que indica que proporciones más
altas de indígenas en la población son responsables de menores tasas
de fecundidad completa. Como resulta claro del Cuadro, el porcentaje de población indígena está asociado en forma positiva con la
fecundidad del grupo de edad 15-19. La relación cambia de signo con
el grupo de edad 20-24 y llega a ser cada vez más negativa para
grupos de mayor edad. Así, parecería que hay un pronunciado cambio

Y

El e6ecto de cambio6 en l.o.6 va,'Li.a.blu (ex6genM) 6o~u , eeon~
mlc.a.6 tJ demogltá6,lc.a.6 Mb,'¡_e la 6ec.uncüdo.d ut.á l[_UU/11,(.~ poi[_ lo6
coe6,lcientu de J¡_egMM.in en el CUlldM 1. Talu J¡_egl[_~,&lt;.~nu ut.án
bCUiada.6 en dato6 paM 1950 , 1960 IJ 1970 tJ lo6 e~e~,&lt;.u~ntu n~
toman en c.uenta el e6ecto de lM pMg~ d~ plaM6,&lt;.cau611 6anu.UaA 6ob,'[_e la 6ec.uncüdad a tlr.avú de 1.o.6 vaJ¡_,&lt;.ablu ex6gena6.

Los coeficientes estimados para la segunda variable explicativa
(la participación de la población económicamente activa en la agrj_
cultura) son todos positivos y estadísticamente significativos. Aquí, otra vez, hay alguna variación entre grupos de edad, pero no
es tan pronunciada como para el parámetro de las poblaciones indi_
genas. La relación más fuerte en los grupos 15-19 y 20- 24 puede
estar, hasta cierto grado, relacionada con la percepcjón del trabajo
de los niños como un trabajo complementario al del jefe de la familia. Si tal trabajo complementario existe, hay razones obvias P!
ra esperar que estos efectos sean más fuertes en los años en los que
el jefe de familia es más productivo, por ejemplo edades de 30 a 39.
De manera más general, los resultados son muy consistentes con las
racionalizaciones ampliamente .sostenidas para justificar modelos c.Q_
mo éste. Los niños parecen ser económicamente más útiles a familias

..

�\

18.
19.

agrícolas que a familias no agrícolas . En este s.entido los resulta
dos representan un respaldo adicional para las relaciones aceptadas
entre la fecundidad en áreas rurales y urbanas .

CUADRO 1
COEFIC IENTES DE REGRESION PARA LAS TASAS ESPECIFI CAS DE FECUNDIDAD
POR EDAD EN RELACION CON LA POBLACION INDIGENA (IND), LA FUERZA DE
TRABAJO EN LA AGRICULTURA (AGR), LA ESPERANZA DE VIDA (ESP), EL
INGRESO (ING) Y EL ALFABETISMO FEMENINO (ALF)

Í.a esperanza de vida afecta a la fecundidad en la manera tradj_
cionalmente supuesta. Esto es, las relaci-ones observadas respaldan
a la teoría de la transición demográfica: ,a medida que la esperanza
de vida se incrementa, la fecundidad declina . El único resultado
novedoso que aparece en la regresión por edades específicas es la
disminución en la magnitud del efecto de la esperanza de vida cuando
aumenta la edad. Esta disminución
• es consistente con el. ejemplo hipotético de Arriaga y su argumento asociado de que una disminución
en la mortalidad (cuando las tasas de natalidad y mortalidad son altas) podrían aumentar la fecundidad en los grupos de mayor edad.Y .
Este argumento se basa · en una mayor probabilidad de que las uniones
maritales sobrevivan a medida que la mortalidad decrece .
El coeficiente para el ingreso brinda resultados que indican
una débil y poco confiable relación con la fecundidad. Los valores
estimados de los parámetros son pequeños y sólo márginalmente, si
acaso, estadísticamente significativos.

IND

ESP

AGR

ING

ALF*

Constan
te**

15-19

.256

-.164

.597

-.083

- .462

107

20-24

- . 152

-.492

.764

-. 008

-1. 597

380

25-29

- . 395

- .566

.569

- . 158

-1.296

417

30-34

- .430

-.431

.501

-.161

-1. 971

412

35-39

- . 521

-.269

.484

- .177

-1.662

315

40-49

-.435

- . 156

.312

.042

.019

67

TFT

- .423

- . 500

.741

-.126

- .432

Fuente: Del Rio , Agustín G. et al, op. cit, p. 16.

El coeficiente del nivel de alfabetismo femenino fue estimado
usando una estructura variante en el tiempo para probar cambios en
los coeficientes entre 1950 y 1970. Los coeficientes para 1970 se
muestran en e1 Cuadro l. Para todos los grupos de edad, excepto e1
40-49, el coeficiente para el nivel de alfabetismo fue negativo. Ei
tos resultados son consistentes con el argumento hecho por los econQ_
mistas, en el que mayor alfabetismo (y educación) aumenta el costo
de oportunidad del tiempo de las mujeres e incrementa el costo de

iJ

Grupos
de edad

* El pMámwo de :ti.empo va.Júa.nte pMa a.l6a.be:ti.6mo .6e JLen,l~e a
1970 exeep~o p~ el gkupo de edad 40-49 donde 6e U6a el va.t'.ok
eoMu pon.cU.ente a 195O.

** El v~~JL del t~n.o eon.6tante (ba.Mdo en .f.ot, va.loku d¡ lo6
~oe6-&lt;.uentu u:túna.do6 lJ en lo!&gt; va.lMu mecU.06 de la.6 vM,iablu
,&lt;.ndepencU.entu) 6ue a.jMtado de maneJLa que la wa. e6pecl6~ea.
de 6eeuncU.dad u:ti.mada pMa ea.da gkupo de eda{i en 1970 6ue ~gua.l
a. _la taha obM.kvada en. Méxfro ajut,tada pM 6ubJLeg~tko de nae&lt; -

Ált/Úaga., Edua1tdo, 7967, The E66ect 06 a VecUne in MoJttaLlty on
the GJLo66 Repkoduc;tion Ra.te , Mllba.n.k MemoJt..lal Fund Q~etcl.y ,
No. 46, pp. 333- 352.

...

1!1,{,en;tot, .

�21.

20.
",bienes" intensivos en tiempo tales como los niños.
El valor del término constante fue elegido de tal modo que
cuando el valor medio de las variables independientes en 1970 fueran
sustituidos en las ecuaciones estimadas para las tasas específicas
de nata 1i dad por edad en 1970, 1a tasa específica de natalidad por
edad estimada igualaría la tasa específica de natalidad por edad
observada.
La relación causal entre estas variables "independientes o
exógenas" y la fecundidad pueden ser discutibles. Esto es, podría
haber desacuerdo acerca de si el nivel de alfabetismo femenino, por
ejemplo, reduce la demanda de niños, o mejora la capacidad para pr~
venir nacimientos no deseados (un factor de la oferta). Reducciones
en la mortalidad infantil o aumentos en la esperanza de vida al
nacer podrían reducir la fecundidad al disminuir la necesidad de
reemplazar niños que hayan muerto (un factor ~e la demanda) o aume.!!_
tando el período de lactancia (ya que sobreviven más niños) y retar
dando la amenorrea post-partum (un factor de la oferta). No obstante,
cuando se usa el modelo de regresión en su forma reducida para pred~
cir las tasas de fecundidad, no es necesario estimar las ecuaciones
estructurales o establecer las relaciones causales con el fin de_prQ.
yectar las tasas de fecundidad hacia el futuro.

Cambios Proyectados en Variables Exógenas Socio-Económicas,

los efectos de diferentes políticas sobre la fecundidad. Dos tasas
de cambio alternativas fueron supuestas para tres de las variables
independientes: el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricu}_
tura, nivel de alfabetismo femenino y el ingreso per capita. Estos
supuestos alternativos se escogieron para demostrar el efecto de
cambios sociales, económicos y demográficos sobre las tasas de
fecundidad, en lugar de usarse como predicciones de cambios actuaies en esas variables. Para cada una de las tres variables de política supusimos dos tasas de crecimiento. Una por arriba de la tasa
de crecimiento histórico de la variable entre 1940 y 1970, y la otra
por debajo de la tasa de crecimiento histórico. Las dos tasas de
crecimiento supuestas para las tres variables entre 1970 y el año

2000 fueron las siguientes:
Variable
Porcentaje de la fuerza de trabajo
en la agricultura

Cambio anual (%)

-1.0

12.0

Nivel de alfabetismo femenino

0.5

1.0

Ingreso per capita

l. 5

3.5

Tomando en cuenta la información reciente acerca del desarrollo po~
tencial de las reservas petroleras en México, las dos proyecciones
de crecimiento del ingreso (a precios constantes) podrían ser muy
bajas.

1970-2000 .
Con el fin de proyectar las tasas de fecundidad hacia el año
2000 necesitamos conocer cómo cambiarán las variables independientes
o exógenas a través del tiempo. Más aún, si deseamos conocer en qué
manera 1as tasas de fecundidad podrían ser i nfl ui das por diferentes
políticas sociales, económicas y demográficas del gobierno, necesitamos hacer distintos supuestos acerca de tales cambios para observar

Se hizo sólo una proyección para dos de las variables indepe!!_
dientes: la población indígena y la esperanza de vida al nacer. No
se supuso que estas dos fueran variables de pol itica. El gobierno
siente que el nivel presente de mortalidad es inaceptablemente alto.
Sus metas para el período 1976-1982 enfatizan la necesidad de una
mejoría en higiene, saneamiento medioambiental y vacunación. El principal objetivo de la política usual del gobierno es proporcionar

�23 .

22.
mayores servicios de salud para la población de ingresos bajos .
Hasta ahora el gobierno ha puesto énfasis en extender la cobertura
en áreas rurales, las cuales no habían recibido anteriormente la
cobertura de los cuidados de salud .±.! En vista del compromiso gube!:_
namental de reducir la mortalidad, no parecía realista suponer que
existió una d_isyuntiva entre menores tasas de mejoramiento en la mor_
talidad y mayores tasas logradas en otras áreas. Por otra parte, menores tasas de morta_lidad no parecieron factibles . E~ta fue la
base para suponer que la mortalidad no era una variable de política.

CUADRO 2
PROYECCI ONES DE TASAS DE CAMBIO EN VARIABLES SOCIALES,
ECONOMICAS Y DEMOGRAFICAS

No existe evidencia que indique que el porcentaj e de la pobl!
ción que habla solamente una lengua indígena sea una variable de
política por lo que el porcentaje de la pobláción que ·es indígena se
proyectó declinante a una t asa del tres porciento al año. Los ci nco
valores de las variables exógenas o independientes, incluyendo las
variables de política y las no-políticas , para 1970, 1975, 1980 , . ..
2000 se muestran en el Cuadro 2.

Y

Popula.ü.on V-lvb.i,i.on 06 .the Un,Ued Na.t.l.0111, VepaJt.tamen.t of,
In.teJLna.t.l.onai. Economic and Social A66a.út.6 and .the Un.aed t-blioM
Fund 6011. Popula.üon Activiliu, Popul.a.tion Po.Ucy Compendium:

Meuco, JanuolUJ 1979 .

1975

1980

1985

1990

1995

2000

69.3
69. 3

71. 1
72 .8

72.8
76.5

74. 7
80 .4

76. 6
84.6

78.5
88.9

80.5
93.4

39 .4
39.4

37.5
35.6

35.6
33.0

33.9
29. 8

32. 2
26. 3

30.7
23.8

29.2
21. 5

4,928
4,928

5,302
5,850

5,706
6,950

62. 6
62.6

64 .0
63.6

65.6
64.5

67.0
65.5

69. 7
66.5

71.1
67. 5

72.8
68. 5

7.7

6.7

5.7

4.9

4. 2

3.6

3.1

Alfabetismo
( . 5%)

(1%)

La _esperanza de vi da al nacer fue proyectada aumentando un O. 5
porciento anualmente. Mientras sólo una proyección se hizo para la
tasa actual de crecimiento en la esperanza de vida al nacer, el
supuesto hecho fue que la población percibía que la esperanza de vida
alJllentaba sólo 0."3 porciento anualmente. En otras palabras, se S.!!_
puso la existencia de un rezago entre el incremento en 1a esperanza
de vida y la percepción de esos cambios actuales. El crecimiento
supuesto en la esperanza de vida actual determina la mortalidad,
mientras que el crecimiento supuesto en la esperanza de vida percibj_
da afecta la !ecundidad a través del efecto que la-esperanza de vida
tiene en la ecuación estimada con los datos de los 32 estados de
México en 1950, 1960 y 1970.

1970

Fuerza de
Trabaj o en la
Agricultura
(-1%)
(-2%)
Ingreso
(1950 Pesos)
( l. 5%)

(3.5%)
Esperanza
de Vi da
Actual
Percibida
Población
Indígena

Fuente: Investigación di recta.

6,139 6,606 7,108 7,648
8,256 9,804 11,646 13,832

�24.

25.

El Modelo de Proyección DEMOG 2.
El mode1o usado para proyectar 1a pob1ación de f.1éxi co a1 año
2000 es DEr,()G 2, el cual forma parte de las series de modelos int~
rrelacionados de planeación a largo plazo LRPM2, desarrollados por
la División de Programas Estadísticos Int.ernacionales, (Oficina de los
Censos) en los Estados Unidos. DEMOG 2 es un modelo demográfico que
proporciona una proyección de población por edad y sexo en intervalos
de 5 años hasta 50 años.
Las proyecciones parten de una población
base por sexo y edad ( cohortes de e i neo años) , una serie de tab1as
con las tasas específicas de sobrevivencia por sexo ·y edad y una
serie de tab1as con 1as tasas específicas de fecundidad por edad,
que sé supone prevalecerán durante el período de proyección.
Los datos para el modelo en este caso incluyen: 1) la población
mexicana de 1 Censo de Pob1ación de 1970 por grupos de edad de ci neo
años desde el grupo 0-4 al 85 y más, para hombres y mujeres ~;
2) tasas específicas de fecundidad por edad para mujeres en cada
grupo de edad reproductivo, basada en los valores proyectados de las
variables independientes y los coeficientes estimados en el Cuadro 1;
3) la razón de hon'bres a mujeres al nacer; y 4) tasas específicas de1
sobrevivientes por edad basados en 1as proyecciones de esperanza de
vida al nacer y una tabla de vida modelo.
Se supuso que las mujeres eran fértiles sólo entre las edades
15 a 49 años §..!. Datos por edad específica son necesarios porque,
como lo indica el Cuadro 1, cada cohorte de edad res ponde diferent~

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de 5 añoh IJ la oml6.l6n de homb11.u con edad 15-34 año6 .
Lo6 dato6 palla Méx.lco hi.cú.Jl.on necuall..lo unJ.11. la6 coho!Ltu 6emen.lnM de f.o6 qll.Upo6 40- 44 y 45-49. Ve aqiú que .e.a. ecuaci.6n de f.o.
:ta.ha u peú6-ica de 6ecund.ldad pOI!. edad pall.a mujeJLU de 40- 49 fiue
Mada :tanto pall.a e1 91t.upp 40-44 como pa11.a el 45-49 en el modelo
VEMOG 2.

mente a cambios en las variables (económicas, sociales y dernográ
ficas) independientes.
A medida que los diferentes tamaños d;
cohortes se mueven a lo largo de 1a estructur a por edad, 1a tasa
bruta de natalidad varía debido a la cambiante composición por edad
de las mujeres en edad reproduct iva. Basado en los valores para las
variables exógenas o independientes y los coeficientes estimados
para las ecuaciones de fecundidad específicas por edad, las tasas
específicas de natalidad por edad pueden ser calculadas para el
intervalo de cinco años que va de 1970 a 1975. El número de naci
mientas por año es derivado aplicando 1as tasas específicas de
fecundidad por edad proyectadas al número de mujeres en cada cohorte
de 5 años Y sumando todas las cohortes entre 15-19 y45-49 inclusive.
La razón de niños a niñas al nacer se tomó como 106.5. El cuadro de
las tasas de sobrevivencia por edad (vgr. la estructura de la morta
lidad por sexo y edad) se basó en la esperanza de vida (femenina ) al
nacimiento y en la versión Oeste de las tablas de vida modelo de
Coale Y Demeny 11. El número de muertes para cada año fue derivado
aplicando las tasas específicas de mortalidad por se xo y edad al
número de hombres y mujeres en cada cohorte de 5 años. El mode1o
DEMOG 2 proyecta la población en intervalos de 5 años agregando. a la
población base o inicial el número de nacimientos durante el período
Y sustrayendo el número de muertes. Este procedimiento fue repetido
para cada período de 5 años entre 1970 y el año 2000 para obtener la
población de México en el año 2000 .

Simulación de los Efe'ctos de Tasas de Crecimiento Alternativas
en Variables Socio-Económicas Sobre la Población.
Con el fin de determinar el efecto de ciertas variables de
"política" sobre las tasas de fecundidad y el creci miento de la
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Coale, An6.ley J. y PaLLt'.- Vemeny , Reg.ional Modei U.6e Tablu and
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P1tu 6,

7966.

�c6.

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población en México, se corrió un programa de computadora simulando
cambios en las variables de política. Dos simulaciones se muestran
en el Cuadro 3. El porcentaje de la población indígena y la espf
ranza de vida al nacer (las variables no políticas) cambiaron a la
misma tasa en ambas simulaciones. Comparando las dos simulaciones,
la Simulación .A, la cual representa una tasa de crecimiento más
rápida en las tres variables de política, muestra tasas de fecundidad
más bajas que la Simulación B. En la simulación A la tasa ·de fecun
di dad total (TFT) bajó de 6.2 a 4. 7 o sea alrededor de 25 porciento
mientras la tasa bruta de natalidad disminuyó de 41.3 a 34.4 o sea
alrededor de sólo el 17 porciento. La tasa bruta de natalidad de!
cendió menos que la tasa de fecundidad total debido a que cambios en
la tasa bruta de natalidad dependen de cambios tanto en las tasas
específica~de fecundidad por edad como de cambios en la distribución
de las mujeres entre los grupos de edad reproductiva. En otras pal!
bras, cambios en la distribución por edad de la población femenina
entre 1970 y el año 2000 actuaron de tal fonna que aumentó la tasa
bruta de natalidad y tendió a compensar el efecto de disminuciones
en las tasas específicas de fecundidad por edad.

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11 porciento.

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Ambas simulaciones muestran una disminución en la tasa bruta de
mortalidad de 9.9 en 1970 a 5.6 ó 5.7 por 1,000 en el año 2000. Ya
que hemos supuesto una población cerrada (sin migración internaciQ_
nal), la tasa de crecimiento de la población es la diferencia entre
la tasa bruta de natalidad y mortalidad. Esta tasa fue de 3.1 por:.
ciento en 1970 y para el año 2000 la Simulación A muestra una tasa
de 2.9 comparada con una de 3.2 de la Simulación B. En otras pal!
bras, en la Simulación B la población está creciendo ligeramente más
rápido en el año 2000 a como lo hizo en 1970, aun cuando las tasas
específicas de fecundidad por edad hayan caído un 11 porciento.

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28.

El aumento en la tasa de crecimiento entre 1970 y el año 2000
como lo proyectó la Simulación B demuestra el efecto de la "inercia"
en el crecimiento de la población. La disminución del 11 porciento
en la tasa específica de fecundidad por edad entre 1970 y el 2000 en
la Simulación B es más que compensada por el continuo decrecimiento
en la mortalidad y el cambio en la distribución por edad de las muj~
res entre los grupos de edad fértiles. El aumento de la edad prom~
dio de la población es debido al decrecimiento proyectado en la tasa
específica de fecundidad por edad entre 1970 y el 2000. La Simula
ción A muestra un mayor incremento que 1·a Simulación 8, ya que la
fecundidad específica por edad se proyectó que caía más que en la
Simulación A. El decrecimiento en la mortalidad incrementó 1-a pobl~
ción en todos los grupos de edad más o menos en igual forma, pero la
disminución en la fecundidad reduce el número de nacimientos o el
tamaño de las cohortes que entran a la población con edad cero años
cumplidos.

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En la Simulación A la población aumentó de 48.2 millones er
1970 a 122.5 en el 2000 o sea 154 porciento. La Simulación B muestra
un incremento de 48.2 millones en 1970 a 129.5 millones en el 2000
o sea un 168 porciento de incremento. La base para la proyección de
población que comienza en 1970 fue el Censo de Población de 1970 que
arrojó una cifra de 48.2 millones . Este número fue corregido por
subenumeración de niños menores de 5 años y omisiones de hombres en
edades 15-34 años para dar una cifra de 50.7 millones. Si las cifras
ajustadas hubieran sido usadas como base para las proyecciones, la
Simulación A podría haber mostrado una población de alrededor de 129
mi 11 ones y la Simulación B de al rededor de 136 111i 11 ones. El Cuadro
4 muestra comparaciones entre proyecciones del crecimiento de la
población en México hechas por varias organizaciones y las SimulaciQ_
nes A y B. Debido a que las bases son diferentes, las proyecciones
para los distintos años son diferentes. Por lo tanto, las proye~
cienes son mostradas en términos de cambios porcentuales sobre el
período de tiempo indicado para facilitar comparaciones entre las
proyecciones.

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31.

Las proyecciones para la s Simulaciones A y B están disponibles
por grupos de edad y sexo, haciendo posible ver el cambio en ciertos
grupos de edad o sexo sobre el período de las proyecciones y para
ambas simulaciones. El grupo de menos de 15 años de edad nó está
generalmente en la fuerza de trabajo. Por lo tanto, este grupo es
generalmente dependiente de las ganancias de otros miembros de la
familia. El porcentaje de la población en este grupo es levemente
más pequeño en el año 2000 para la Simulación A que para la Simul2_
ción B y en ambas simulaciones es más pequeño en el año 2000 que en
1970. Esto representa una ligera reducción en la carga de depende!!_
cia entre 1970 y el 2000. Una situación similar existe con respecto
al porcentaje de la población en edad escolar (5-14). Este porcentaje
es más bajo en la Simulación A que en la B en el 2000 y es más bajo
en ambas en el año 2000 que en 1970.
Reducciones en esta razón
representan una disminución en los recursos requeridos pa·ra alcanzar
un nivel dado de educación para cada niño .
Las estimaciones de la fuerza de trabajo masculina para las dos
simulaciones en el año 2000, junto con las dos proyecciones asociadas
de la participación de la fuerza de trabajo en la agricultura, hacen
posible calcular la diferencia de ambas simulaciones en la fuerza de
trabajo agricola en el año 2000. Usamos sólo la fuerza de trabajo
masculina ya que la tasa de participación para hombres de 15 a 64 es
alta y relativamente estable en comparación con la tasa de participación para mujeres, la cual es significativamente más baja y pro!&gt;!
blernente más sujeta a cambios dentro del período entre 1970 y el 2000.
El número proyectado de hombres en la fuerza de trabajo agrfcola
en el año 2000 en la Simulación A es 58 porciento lllás que en 1970.
Mirando el lado de la oferta del sector agrícola, este incremento en
la fuerza de trabajo masculina en la agricultura, aún en el caso de
la Simulación A, ejercerá una muy fuerte presió.n en los ya bajos
nivles de productividad del trabajo en la agricultura. Tales incr~
mentos en la oferta de trabajo masculina, junto con una oferta rela

ti vamente fija de ti erra cultivable, indican la necesidad de aumentar
la utilización del trabajo en la agricultura de tal manera que los
rendimientos del trabajo proporcionarán un salario para vivir a las
familias agrícolas.

Resumen
Mientras las repercusiones de diferentes tasas de cambio de v2_
riables sociales, económicas y demográficas tienen un efecto limitado
en los niveles de población en un período de diez años, sobre un
período de 30 años los efectos llegan a ser más obvios. Diferencias
en la tasa anual de cambio de variables tales como el porcentaje de
alfabetismo, el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricultura
y el porcentaje de incre~nto en el ingreso per capita de 0.5, 1.0 Y
2.0 respectivamente, hacen una diferencia en el nivel de población
de 5-7 porci ento o sea 7 mi 11 ones de personas después de 30 años.
Mientras que la disminución de la fecund idad es una consecuencia del
desarrollo económico, parece que existe un limitado, pero quizá aún
significante, papel para la política con el fin de afectar los cambios
en e1 crecimiento de 1a pob1ación i nfl uenci ando a1gunas vari ab1es
socia1es, económicas y demográficas re 1aci onadas con fecundidad.
Esto sugiere que cualquier oportunidad que tengan los creadores de
política de modificar indirectamente (a través de las variables de
política a su disposición} la tasa de crecimiento de la población
puede tener, en el margen, un efecto pequeño pero significativo sobre
el nivel de población en el largo plazo .
Desde 1972 el gobierno mexicano ha estado adoptando un programa
de planificación familiar que proporcione a los padres la oportunidad
de implementar más efectivamente sus planes de fecundidad y de lograr
su número deseado de hijos . El Censo de Población de ~970 proporciona
alguna evidencia de una disminución en la fecundidad anterior al

�32.

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cambio en la política gubernamental en materia de población. Eviden
cías más recientes, basadas en encuestas sobre fecundidad, parecen
indicar una disminución más pronunciada. Esta disminución es prob!
blemente el resultado de efectos indirectos de cambios en variables
sociales, económicas y demográficas soorela fecundidad y los efectos
más di rectos de1 programa de p1aneaci ón familiar.
Será difícil
desenredar los efectos independientemente de las dos influencias en
la disminución de la fecundidad. Como se indicó anteriormente, las
Simulaciones A y B no incluyen los efectos del programa de planific!
ción familiar sobre la fecundidad y podrían por lo tanto subestimar
el decremento en las tasas de fecundidad y sobreestimar el crecimie!!_
to de la población entre 1970 y el 2000. Los cambios proyectados en
la Simulación A resultan en una disminución en la fecundidad especi
fica por edad de casi 25 porciento entre 1970 y el 2000. No obstan
te, la Simulación A muestra un incremento de casi 130 porciento en la
población de México entre 1970 y el 2000. Así, parece que los creadores
de política deberían dirigir sus energías no sólo hacia la reducción
del nivel de fecundidad, si no hacia acomodar un gran incremento en
la población y la fuerza de trabajo de México que parece ser inevitable para el año 2000 sin considerar lo que ocurra con las tasas
específicas de fecundidad por edad de ahora al año 2000.

33.

CUADRO APENDICE
PROYECCIONES DE LA POBLACION DE MEXICO, VARIOS AÑOS
(Población en millones de personas)
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(alto)

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137 .1 143.9

(medio)

140.7
135.0

132.3 135.8

(bajo)

125.0

123.2 126.1

Fuente: Cuadro 4.

151.8

�LA TECNICA DE INSUMO-PRODUCTO APLICADA
AL CASO DE LA CUENCA DEL PAPALOAPAN

-1

Gil.beJLto Ramúr.e.z Galtza *

Los modelos de Insumo-Producto (I-P) proveen un análisis lineal
de multimercados con orientación empírica. Sus supuestos representan
una considerable simplificación de los análisis continuos de equilj_
brio de multimercados: 1) Se omiten las funciones de utilidad y las
demandas de los consumidores generalmente se tratan como exógenas
sin consideración explícita al equilibrio de los consumidores indivj_
duales; 2) La industria, más que la empresa, es la unidad de produf
ción; 3) Cada industria desempeña una sola actividad de producción
lineal para producir un solo producto (elasticidad de sustitución
igual a cero); 4) Los diversos insumos y productos son homogenizados
en términos de valor a través del uso de precios de mercado; 5) Los
factores de la producción se clasifican en insumos producidos e
insumos no producidos; y 6) Las funciones de producción insumo-prQ_
dueto son homotéticas y también tienen rendimientos constantes a
escala.

A. Aspectos Económicos Básicos de la Tabla I-P
de la Cuenca del Papaloapan.

1J

La Cuenca del Papaloapan es una región geo-económica integrada
por los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla. Sin embargo, en la
Tabla I-P de la Cuenca del Papaloapan (ver Cuadro 1) se toma la

.

.

* El au.tolt. u P1t.06uo1t. e.n e-6.ta. Fac.u.Ua.d.
!..I La .út6o-1tmaci.6n obte.n,lda palt.a la Cue.nc.a del Papaloapan utá ba-óa.da
e.n un documento 1t.e.aUzado polt. el Sane.o de. Mé.x.ic.o, S.A. , Ve.palt.t~
mento de. 1nvuügaci.onu 1ndr.u,búalu.

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informaci ón total sin separar l as actividades para cada estado partj_
cipant e. Se hicieron tres agrupaciones en las actividades i ntersec
toriales de la Cuenca: Sector primario , Sector secundario, y Sector
. . 2/
terciario.-

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37.

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En 1a función de producción de I-P podemos expresar las relaciones
ent re productos Y' s e i nsumos X's a través de coefi cientes. de propo.!:_
ci onal idad,

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Es importante mencionar que los r ubros de compras externas y
ventas externas incl uyen compras y vent as de un estado a otro dentro
de la cuenca ; pero si eso es correcto para el caso de cada estado,
cuando se toma 1a i nformac ión de 1a cuenca como un todo entonces
esas partidas deben ser internali zadas. Sin embargo, tal cosa no se
hace en este trabajo, ya que l a información del documento no es sufi
ciente para internalizar tal es partidas en sus diferentes componentes,
por lo que se consideran como transacciones externas ( lo cua l es una
l imitación de este anál i si s) .

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ge.nVtai de. la!., ac.;üvi dadu e.c.onómic.a.6 , donde. e1 f.i e.c,t:oJt plÚmaltio
u.tá 601tmado polt la!., activida.du 1-4 (de.! doc.wne.n,t:o), e.f f.ie.úolt
f.i e.c.undaM.o polt la!., actividade.6 5-24 IJ el. J.i e.dOll t Vtualtio polt R.af.i
ac.;üvidadu 25- 32 .

�38.

39.

Determinación del Producto de Equilibrio
La técnica de insumo-producto es una herramienta especialmente
útil para análisis empíricos de sistemas de equilibrio general. En
este análisis, la di sti nci ón conceptual entre insumos (X' s) y productos
(Y's) desapa~ece . Los insumos son simplemente productos negativos.
Para cualquier región o país, el producto de un bien "k" debe
ser igual a la demanda de ese bien por parte de todas las industrias
más la demanda final neta por el bien:

La estimación de la matriz A se obtiene de las relaciones inte~
sectoriales en el Cuadro 1, donde las estimaciones de ai j se obt ienen
al dividir los elementos hilera de cada columna entre la producción
bruta en esa columna. Estos valores están en la matriz superior del
Cuadro 2.

CUADRO 2
REQUERIMIENTOS DI RECTOS POR PESO DE PRODUCTO EN
LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.

~

o Primario Secundario Terciario

n
1:

n

j=l

Primario

0.131

0.142

0.007

Secundario

0.131

0.194

0.214

Terciario

0.115

0.096

0.067

Insumos externos

0.131

0.251

0.142

Trabajo

0.157

0.115

0,255

Otros valores agregados•

o. 336

0.202

0.316

TO T A L

1.000

1.000

1.000

que se representa en. forma matricial de la siguiente manera:
{1-A)

X= B

donde:
A= matriz de coeficiente de proporcionalidad
insumo-producto (a . . ).
lJ
B = vector (columna) de demandas finales .
X= vector (columna) de productos.
I = matriz identidad.

Matriz A
r

)

Matriz E

Fuente: Cuadro 1
*E!ita. ~da .i.nci.wJe.: Bene.6,i.cio.6 y pago.6 a pltOpietalúM,

Con.6Umo de. c.ap,i.;t,a1. e. Inglt.UM gu.be.1t.name.nta.lu.

Del Cuadro 1, el sistema puede ser resuelto para obtener el
vector de productos de equilibrio (x1 , x2 , ... , xn)' el cual satisface
las demandas finales netas, para una tecnología dada. Puede apl_:i_
carse la Regla de Cramer para expresar los niveles de producto como
funciones de los niveles de consllllO final, si el determinante de la
matriz A no es cero:
-1
X = ( I-A)
B

La inversa de la matriz de Leontief, (I-A)- 1 , es

-0.007)
-0.214
0.933

�40.

41.

consumo final del bien "i".
inferior del Cuadro 3.

0.059)
0.304
1.110

Estos valores aparecen en la matriz

donde: jI-AI = 0.614
CUADRO
Resolviendo el sistema, el vector de productos en equilibrio, X, es

X

('-191
= 0.239
0.171

0.217
1.319
0.162

REQUERIMIENTOS DIRECTOS E INDIRECTOS POR PESO DE
CONSUMO FINAL EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.

o·º''.) (2830.1) r~·'")

0.304
1.110

~

9911.7 = 14353.123
1984.2
4292.105

Requerimientos de Factores

Secundario

Primario

1.191

0.217

0.059

Secundario

0.239

1.319

0.304

Terciario

0.171

0.162

1.110

InsU1110s externos

0.240

0.383

0.242

Trabajo

0.258

0.227

0.327

Otros valores agregados•

0.502

0.391

0.432

Terciario

n

Fuente: Cuadro l.
1

V= DB

o

Primario

r

Como puede notarse, esta solución de equilibrio del producto es
estimada independientemente de los precios.

Los requerimientos de factores e insumos externos se determinan
de acuerdo a los requerimientos de los productos. Sustituyendo los
valores de los productos por sus equivalencia.s como funciones de los
niveles de consumo final, tenemos que:

3

E.\ta paJLt(.da. -lncl.u.JJe: Bene6,iclo4 1J pa.904 a. pMp.ietaJLlo4, Colthumo de
c.a:p.i.:t.a.l e 1ngll.U04 GubeJUUJmen:t.ai.U.

definiendo D = E (I-A)-l
donde: E = Matriz de coeficientes de costo unitario de insumos
externos, trabajo y otros valores agregados. Matriz
inferior del Cuadro 2.
V= Vector de requerimientos de factores e insumos exter
nos.
La matriz D está formada por coeficientes que dan la cantidad
necesaria del factor "j" para producir las cantidades de los "m"
bienes de los cuales directa e indirectamente soportan una unidad de

(0.131

0.251

0.14~

D= 0.157 0.115 0.255

('0.239
191

0.336 0.202 0.316

e~

V= 0.258
0.502

0.383
0.227
0.391

0.242)

0.327
0.432

0.217
1.319 0.304
0.171 0.162 1.110

c~-1)
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1984.2

0.383
0.242)
0.258
40 0.227 0.327
0.502 0.391 0.432

º·º'9}f

c55.582)

= 36Z8. 955
6153.359

�42.
43.

·,

La comparac,on entre los requerimientos estimados y valores
observados se presenta en el Cuadro 4.

-1

proviene del sector terciario ( - 14.4).
En el valor agregado e
insumos externos resulta una diferencia positiva ( + 11.9), donde
prácticamente toda la diferencia se debe al valor agregado.

CUADRO 4
DIFERENCIAS -EN PRODUCTO Y VALOR AGREGADO ENTRE VALORES OBSERVADOS
Y ESTIMACIONES I-P EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.
·(Millones de pesos a precios corrientes)
Diferencia
Absolu%
tos

Valores
Observados

Estimacio
nes I-P

5632.1

5638.556

+ 6.5

.0012

Secundario

14351.2

14353 .123

- 1.9

.0001

Terciario

4306.5

4292 .105

- 14.4 -.0033

TOTAL

24289.8

24283.784

- 6.0 -.0002

PRODUCTO POR SECTOR:
Primario

VALOR AGREGADO E
INSUMOS EXTERNOS:
InslJllos externos

4956.9

4955.582

- 1.3 -.0003

Trabajo

3624.4

3628.955

+ 4.5

.0012

Otros valores agregados*

6144.7

6153. 359

+ 8.7

.0014

14726.0

14737.896

+ 11.9

.0008

T OT A L

Fuente: Cuadro 1.
*E-6.ta paJLti..da. inciu.ye.: Be.ne.n,lcloé IJ pagoé a p11.opie..talúoé, Con6wno de.
c.a.pltal e Ing1t.Uoé gubeJLnamentalu.

Técnica de Programación Lineal (PL)
Este enfoque relaja algunos de los supuestos más restrictivos
de las funciones I-P. El modelo de Insumo-Produi:;to puede establecerse
dentro de un formato de Programación Lineal para permitir la sustit.!:!_
ción potencial entre insumos, introduciendo actividades alternativas
de producción lineal. La existencia de actividades múltiples sugi~re
que un conjunto prescrito de demandas finales puedan ser conocidas
por conjuntos alternativos de niveles de producción e ill6umos, imp_Q_
niendo restricciones .en estas variables económicas .
Algunas diferencias básicas de los modelos de PL con respecto a
los modelos de 1-P, son: 1) En modelos de PL las relaciones económicas
se definen en términos de desigualdades;
2) En modelos de PL existe
.
más de una s_olución factible, donde se adopta algún criterio de
optimización; 3) En modelos de PL los precios sombra se determinan
endógenamente; y 4) En modelos de PL existe una dualidad, tal que los
precios sombra y las cantidades de la actividad económica se deter
minan simultáneamente.
\

Estructura de los Modelos de PL
Una estructura simple del problema de programación lineal dual
se define como:

Las diferencias entre los valores observados de la tabla I-P y
los valores estimados son muy pequeñas.
En el total del producto
existe una diferencia negativa (-6.0), donde la mayor influencia

Problema Primario
Min.
sujetoa:

C' X
(I-P)X~B

x~o

Prob1ema Dua 1
Max.
sujeto a:

B' P
(I-A)' P~C
P~O

�44.

45.

CONCLUSIONES:

donde:
C = Matri z de costos unitarios de insumos no producidos.
P = Vector (col umna) de precios sombra.
El problema dual simétrico puede representarse convenientemente
como aparece en el Cuadro 5.
CUADRO 5

X

B

C'

En este modelo de Programación Lineal (I-A}, C y B son dados
exógenamente, mientras que X y P son determinados endógenamente.
En este caso la matriz (I-A} es la Matriz de Leontief (obtenida en

Existen algunas fallas de especificación en las partidas de
compras externas {y ventas externas), lo cual afecta la confianza en
cuanto a la exactitud de las estimaciones, ya que la matriz ínter.
sectorial de coeficientes de proporcionalidad (a .. ) no i ne 1uye esa
1J
información y obviamente la estimación de los productos de equilibrio
(vector X) es sesgada.
También es importante distinguir en la tabla de Insumo-Producto
si acaso las importaciones son internalizadas en las actividades
intersectoriales, ya que diferentes computaciones de la Matriz de
Leontief implican diferentes conclusiones en los modelos de I-P y PL.
En nuestro caso, la información está dada de tal manera que las
importaciones se consideran como insumos externos ó insumos no
producidos.
Finalmente , se encontraron pequeñas diferencias entre valores
observados y estimaciones I-P con respecto al producto por sector,
insumos externos y valor agregado .

el modelo I-P).
Los precios se determinan aplicando la condición competitiva de
precio igual a costo unitario, para cada industria:
P. = l: a.. P. + l: c ..
J
i
1J
,
i
1J

REFERENCIAS:

la cual se representa en forma matricial de la siguiente manera:
ó

(1-A'} P = C

{I-A}'P=C

Resolviendo r.l sistema para el vector P de precios sombra,
tenemos que:
P = ~I-A)1-lC
=

~r-A)-l c

"Voc.ume.nto de. la Cue.nca de.l Pa.paloa.pa.n", !tea.U.za.do pO!t e.l Ba.nc.o
de. Méu.c.o, S.A., Vep:to. de. Invutiga.c.ionu Indu.6.tlúa.lu, 1972.
8Utze.1t, C.R., C.f.Ml¿, P.B. a.nd Ta.1jlo1t, L., ed. Ec.onomy-w.lde. Modw
a.nd Ve.ve.lopme.n:t Planrung, 1975.
Ga.6ó, S.1., U.ne.a.Jt P1tog.l!.amming: Me:thod6 a.nd App.U.c.a.tion6. Mc.G!taw
flill, 1958.
Yo:topouloó, P.A. a.nd Nuge.n:t, J .B., Ec.onomlc.ó '06 Veve.lopme.n:t: &amp;rpi.t.íd
Invutiga..ti onJ.i. fla11.pe1t a.nd Row, 19 76 .

�EL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS DE COSTA RICA

JOJr.ge CoMai.v, Quu ada.*

Como resúltado de una recurrente crisis financiera del Gobierno
Central de Costa Rica, en julio de 1967, se creó, por medio de la
Ley 3914, el impuesto sobre las ventas .
Al contrario de otros países, como es el caso de México, este
fue un impuesto nuevo, bastante parecido al existente en Honduras
desde 1963.
Posteriormente, _en 1975, d_entro del presupuesto anual de la
República, se creó una norma que sustituía el impuesto sobre las
ventas, que operaba a nivel de minorista, por un impuesto sobre el
valor agregado, aunque conservó, por efectos politicos, su nombre
original de impuesto sobre las ventas.
Es importante hacer notar que el paso del impuesto sobre las
ventas a nivel de minorista a uno sobre el valor agregado fue bastante
simple, desde un punto de vista legal, pues se generalizó el sistema
de cobro mediante la siguiente norma:
"Modificase el sistema de cobro del tributo de la .actual Ley de
Impuesto sobre las Ventas , No . 3914 de 14 de julio de 1967 y las
reformas por el sistema de aplicación no acumulativa del impuesto en
todas las etapas de comercialización, incluyendo la introducción de
las mercancías en Aduanas".

.

.

'El autoJt, eglLuado de uta Fac.cd;tad, ac:tualmente· oc.upa el puu t o de
V.i.c.em.i.YL&lt;At!Lo de Ec.onom.la , Indut.:tlwJ. y Comu.C'..i.o en San JnAé., CMta
Ric.a .

�49.

48.
Desde su creación, uno de los problemas principales sobre la
concepción del impuesto es si este sería factible en una sociedad en
donde existe una gran cantidad de pequeños comerciantes.
Es obvio que en un país en desarrollo, como Costa Rica o México,
para que un impuesto al valor agregado opere eficientemente, la
existencia de un sistema de distribución de los bienes y servicios
por medio de innumerables pequeños minoristas, con contabilidades
totalmente inadecuadas, entre otros problemas, plantea una seria
dificultad, pues es necesario elegir entre la facilidad administrativa
y la cobertura, recaudación y los efectos económicos que la exclusión
de los pequeños minoristas ocasionaría.
La solución encontrada fue la creación de un número de "respons!
bles", los cuales tendrían que recaudar el impuesto sobre las ventas
realizados a aquellos "no responsables". Por supuesto, por tratarse
de un impuesto sobre el valor agregado, tiene derecho a rebajar el
impuesto que paga sobre las mercancías adquiridas para la venta . .
(Se aplica el sistema de crédito del impuesto, que se considera como
el mejor).
De esta fonna, se cubren todas las ventas, ya sea a nivel de
minorista, por aque 11 as realizadas a "consumidores final es" , o bien
a nivel de productor o mayorista por las ventas efectuadas a "no
registrados". Podemos, entonces, considerar que el impuesto man ti ene,
con ciertas limitaciones, su carácter universal.
Según estudios
realizados recientemente "no es de interés fiscal inscribir o cobrar
por el sistema tipo patente, negocios pequeños, ya que ello produciría
no más de siete a diez millones de impuesto, con un alto costo
administrativo y con detrimento de la fiscalización de negocios más
importantes".
En Costa Rica, se registran como responsables aquellos produf
tores con más de t 200,000 en ventas por año (23,400 dólares) y los

comerciantes con más de

t 300,000 en ventas anual es (35,100 dólares).

Es importante hacer notar que actualmente está en proceso de
estudio, dada la experiencia adq~irida con este impuesto, establecer
montos anuales presuntos de ventas a los no inscritos (sistema de
"forfait" que tiene Francia en operación y que se puede prestar a
corrupción), aunque si bien por el simple crecimiento de los precios
(inflación) se van incorporando al registro de responsables aquellos
previamente excluidos.
En junio de 1968, Costa Rica tenía 1867 responsables registrados.
En 1978
tiene 4,144 responsables.
La mayor parte de ellos, aproxima
. .
.
damente un 70%, se concentra en los centros urbanos de San José.
En Costa Rica, aproximadamente, el 20% de los que pagan el tributo
cubre el 75% del impuesto.

-

Por lo anterior, es mi sugerencia que se utilice un sistema de
registro como el empleado en Costa Rica (entre otros, por ejemplo,
-Honduras) de gravar en función de una 1ista maestra de responsables
{que además permite realizar un ligamen con los registros de renta o
ingreso, así como otros impuestos al consumo). Esto brinda gran
facilidad administrativa al impuesto al valor agregado, sin un gran
sacrificio fiscal.

Otro aspecto fundamental en el diseño de un impuesto al valor
agregado es la cobertura o alcance del mismo.
Tal como señalara anteriormente, el impuesto al valor agregado
en Costa Rica es general en su cobertura. Específicamente, la nonna
señala taxativamente los servicios que son objeto de gravamen. Así,
los servicios de los talleres de reparación y pintura de vehículos,
restaurantes, cantinas o bares, centros nocturnos y clubes de recreo,
son objeto del impuesto sobre las ventas. Actualmente, un proyecto
de refonna a la ley presentado a la Asamblea Legislativa, considera

�50.

extender el gravamen a otra serie de servicios, tal es como te l efóni
cos, electricidad, hoteles y otros. Los servicios financieros y de
seguros, están exentos, en razón de la dificultad en la determinación
del valor agregado. Parece ser que la exención total de dich~s
instituciones es lo más apropiado.
Podríamos señalar que las exenciones del impuesto a las ventas en
Costa Rica se determina en función de la simplicidad administrativa,
de un criterio social y político, de no gravar "productos básicos".
estímulo a la producción y de competitividad internacional.
Desde el punto de vista de la simplicidad administrativa, aparte
de lo ya indicado sobre los servicios y del sistema de responsables,
el impuesto al valor agregado de Costa Rica excluye los productos de
la tierra (no procesados), por lo cual los agricultores no son
considerados como "responsables".
( Los agricultores son el 45% de
la población económicamente activa).
Es interesante observar que en Costa Rica se excluyen los
productos alimenticios del impuesto al valor agregado por razones de
si mp l i ci dad admi nis trativa ( además de criterios "sociales-políticos") ,
mientras que en países desarrollados su exclusión constituye más
bien una complicación en la administración del impuesto.
Muy relacionado con el anterior criterio está el que podríamos
llamar "social" o "político", que básicamente considera deseable
eximir del impuesto ciertos productos que forman parte de una llamada
"canasta básica o familiar", cuya eliminación también tiende a limitar
cierta regresividad presunta del impuesto sobre el valor agregado.
En genera1, en Costa Rica se eximen los alimentos frescos, 1os
no enlatados o embotellados. Así, se excluyen,.entre otros, carnes
frescas, harina, hortalizas y legumbres, huevos, leche y sus derivados,
maíz no envasado, pan, panela o dulce de tapa, sal, alimentos para

51.

niños de corta edad, cerillos, colchones, jabones ordinarios, ciertos
textiles y vehículos automotores rústicos.
Los insumos agrícolas excluidos son los siguientes: alimentos
concentrados para animales, equipo e implementos usados en agricultura,
apicultura, pesca, ganadería (enumerados taxativamente) productos
veterinarios, semillas, fungicidas, yerbicidas, abonos, insecticidas
y pesticidas.
Igualmente, se eximen los medicamentos de patente o genéricos,
excepto para cosméticos; libros, peri6dicos y revistas, a~f como
leña, carbón, cocinas de leña, pupitres y otros menores.
En Costa Rica se excluye del gravamen a las artesanías con
mtivos típicos, petr6lt?o y sus derivados, alcoholes, cemento, energía
eléctrica, agua, ladrillos, llantas para vehículos de trabajo, maderas
no procesadas, piedra, yeso y otros.
Dentro del concepto de nestí111Ulo a la producción" es evi.dente
el tratamiento .1&gt;torgado al sector agrtcola. Pero, tlado ~ el tipo
de impuesto al valor agregado en Costa Rica, según el criterio del
tratamiento tributario que se dé a los bienes de capital que sean
productos finales, tales como maquinaria, equipo y materias primas,
sigue la clasificación de "fonna de consumo", los impuestos sobre
todo los bienes adquiridos por las empresas pueden ser _deducidos en
el período.
(La cobertura del impuesto es la misma que un impuesto
sobre las ventas a nivel de minorista de los bienes de consumo final;
o sea, la base es el gasto de consumo).
Debido a la aceptación del principio de destino, las exportaciQ..
nes están exentas del impuesto, en tanto que las importaciones sí son
objeto del gravamen. El hecho de que las exportaciones no estén
gravadas permite al país mantener la competitividad internacional; o,
al menos, ceteris paribus, el impuesto no es un factor diferencial

�52.
de precios.
Es muy importante destacar la gran importancia que el impuesto
al valor agregado tiene desde el punto de vista de promotor del des!
rrollo industrial.
En su libro "Financial Deepening in Economic Development", el
profesor Edward S. Shaw destacó la importancia de la reforma fina~
ciera y fiscal en los países en desarrollo y dice que "a pesar de
fuertes opiniones contrarias, el caso es persuasivo para que un
impuesto al valor agregado sea el eje central del esquema fiscal".
Creo que es de vital importancia hacer énfasis en lo que yo creo
que es el elemento fundamental de debate en la política económica de
Latinoamérica.
En los años cincuenta, bajo los auspicios de la CEPAL, se cons!
deró deseable promover el desarrollo económico de nuestros países en
base de un esquema de industrialización, lo cual sería logrado,
fundamentalmente, por medio de la creación de barreras arancelarias,
que permitiera, en función del argumento de la industria naciente,
generar la inversión deseable en el sector.
Dentro del esquema este de sustitución de importaciones y de
"desarrollo hacia adentro", se buscó incentivar el desarrollo indui
trial, adicionalmente al elemento diferencial de precios por medio
de la barrera arancelaria, por medie de intereses subsidiados. Esta
reducción artificiosa del precio del capital provocó que las técnicas
elegidas fueran relativamente capital-intensivas.
Por otra parte,
como resultado de llamadas "políticas sociales" se buscó gravar al
factor trabajo -impuesto a las nóminas- con la suposición de que el
patrono realizaba el pago -incidencia legal-, sin reconocer que se
iba a experimentar un descenso en 1a cantidad demandada, reforzando
el efecto de utilización de técnicas capital-intensivas resultado de

53.
subsidios a los intereses (precios del capital).
De esta manera, los países que supuestamente tenían abundancia

relativa de mano de obra, terminaron ahorrando ésta y estimulando el
uso del capital relativamente escaso.
La política de subsidios a los tipos de interés originó una
lamentable represión financiera, pues los tipos de interés pasivos,
en muchos casos, determinaban rendimientos reales negativos, al ser
el tipo de interés nominal inferior a la tasa de crecimiento de los
precios. Esto, por supuesto, significó una desincentivación del
ahorro r, más bien, un _estímulo al consuroo.
El sector agrí co1a tradi ciona1, por otra parte, caracterizado
por el uso intensivo de mano de obra, fue objeto del olvido total y,
por medio de políticas orientadas a fortalecer el poder adquisitivo
de los sectores urbano-industriales, que significaban la fijación
arbitraria de los precios a los productos agrícolas, además de
restricciones crediticias a dicho sector, provocó la liberación de
mano de obra en ese sector, 1a cua1, además, era atraída por e1
salario industrial relativamente más alto que el del sector agrícola.
Sin embargo, esa mano de obra que fluía de la zona rural-agrícola
no era absorbida por el sector urbano-industrial, observándose no
sólo mucho del fenómeno de "favelas o barriadas", sino de crecimiento
del desempleo urbano, o bien el aumento del empleo en los sectores
de comercio y servicios. Pero, el gran empleador, el gran patrono,
fue el gobierno, el cual, por factores políticos, incluso partidi!
tas, se vio empujado a absorber esa mano de obra.
El gran prob1ema surge cuando ese gobierno tiene que hacer frente
a los gastos que demanda ese empleo, y no cuenta con suficientes
ingresos tributarios. Podríamos decir que los tributos más importa!!_
tes, conceptualmente, al menos, con que cuenta el gobierno, son el

�54.

55 .

impuesto sobre el ingreso, los impuestos a las importaciones, los
gravámenes a 1as exportaciones, 1os impuestos a 1a propiedad y 1os
impuestos al consumo.
En nuestros países, la base sobre la cual se calcula el impuesto

sobre el i.ngreso es bastante exigua, por lo cual, en esta etapa de
desarro 11 o, no constituye una fuente de recursos sufi ci-entemente
elevada para satisfacer las demandas de gasto público .
En lo que respecta a los gravámenes sobre las importaciones,
estos han sido una fuente bastante significativa dentro de los ingresos
fiscales . Sin embargo, dentro de ese esquema de industrialización
forzosa, de desarrollo "hacia adentro", se eximió de impuestos de
importación a los ins1J110s no producidos internamente. Es interesante·
observar, enton'ces; como, porcentualmente, las importaciones exentas
constituyen la mayor parte de las importaciones del país y, com
ejemplo, en Costa Rica son casi un 70% del total. De esta manera,
se ha erosionado la base tributaria proveniente de esa fuente.

que inhibe la formación de capital en esos sectores, especialmente

el agro.
En lo que respecta al impuesto sobre el consumo, soy partidario
De esta
forma, puede ir.se buscando la eliminación de tarifas proteccionistas
que han dado lugar a muchas industrias ineffrientes con mercados
internos sumamente limitados. La búsqueda de la ventaja comparativa
o relativa sigue siendo tan imperativa ahora, como lo fue en época
de David Ricardo. Nuestras naciones deben buscar la eficiencia
concent.rándose en 1os sectores, que perfectamente puede ser en_i ndui
trias, en donde se tengan ventajas comparativas. Tal vez el objetivo
sea estimular industrias de exportación en gran escala que compita
en los mercados mundiales, en vez de la constelación de industrias
ineficientes que afectan nuestras economías. Por supuesto, este
estímulo es permisible bajo el argumento de la industria naciente Y
la utilización del impuesto al valor agregado para el logro de este
objetivo no puede ser permanentemente exitosa.
de la introducción del impuesto sobre el valor agregado.

El gob_:ierno ha recurrido cada vez más a ·los impuestos a las
exportaciones. Pero, mientras busca subsidiar léls exportaciones a
los productos no-tradicionales, casi por definición igual a los
industriales, tan sólo se grava a la exportación de los productos
tradicionales, sumamente asociados con el sector agrícola . Este
constituye otro impacto negativo al desarrollo de las activi-dades
agrícolas.

Ante las limitaciones tributarias, u~ualment.e, el Gobierno
recurre a otro ~canismo de financiamiento de sus gastos, como lo es
la emisión monetaria. Esto termina ocasionando presiones inflaciQ.
narias internas, que ejercen serias presiones sobre la estabilidad
de1 va1or externo de 1a moneda. Pero, como es usual , e1 gobierno
resiste la presión de la devaluación, reprimiendo una vez más al
sector exportador, aunque, como es conocido, esta medida tan sólo
termina siendo una solución temporal, ante la casi inevitabil1dad de

En relación a los impuestos a la propiedad, considero que es
deseable buscar la tributación de activos fijos, como la tierra,
capitalizándose el gravamen, no afectando los costos variables Y
forzando así a un mejor y más eficiente uso de la misma, 1o que puede,
además, ofrecer recursos al fisco. Por otra parte, muchos de nuestros
impuestos a la propiedad gravan más bien las mejoras, característica

la devaluación.
Ante esta situación expuesta, creo que México da un paso posi
tivo en su forma financiera al introducir un impuesto sobre el valor
agregado, que no sólo sustituye un impuesto que. ocasionaba serias
distorsiones en la asignación de recursos, si no que siembra 1a pauta

�56.
para lo que creo es el pro·x1mo
·
paso que debe dar en su politica
económica, como es la eliminación de las excesivas barreras arancela
rias. Creo que de esta forma, esta importante Nación podrá hacer un
mejor uso de sus recursos escasos, evitará las serias presiones
inflacionarias y estará preparada para competir eficientemente en los
mercados internacionales, con escalas y tecnologías más apropiadas.

LA POLITICA AGROP:CUARIA Y EL COMERCIO EXTERIOR.

H~p6Wo T1¡ev~ño

Lecea*

La reactivación de la economía del país después de la crisis de
1976-1978, implicará una transformación de las estrategias de des~
rrollo, dentro de las cuales · habrán de definirse nuevas prioridades
y asignarse nuevos papeles a los distintos sectores económicos.
Dentro de estas nuevas estrategias, aparece como central la
redefinición del papel del sector agropecuario, puesto que en los
últimos catorce años ha sufrido cambios sin precedentes que han
transformado completamente sus posibilidades de participación.
La definición de un nuevo papel para el sector agropecuario
está íntimamente ligada con la política de comercio exterior que se
adopte, puesto que, en los últimos seis años, la disminución del
dinamismo del sector agropecuario ha provocado no sólo fuertes
presiones inflacionarias en el mercado interno , sino también la
p/irdida de la autosuficiencia agrícola y la disminución de las
exportaciones del sector.
Así, la problemática del sector agropecuario frente al sector
externo puede ser planteada de la siguiente manera:
¿Es conveniente la especialización de la producción agropecuaria
sol amente en aque11 os productos en 1os que se observa una amp1i a
ventaja comparativa internacional (carne, frutas y las hortal izas),

* Et au.to1¡ 1 eg1¡v.,ado de. e~ta lacu.Uad , ac:tualmen.te rcupa e..f. puv.,t&lt;,

de l ene de.e Vepal1tame11to rfe T'L•Utica de 111ve.ll6L6n L trnnjVla en ta
SeMetallla de HC'.cü?11da 11 •.(,dcf&lt;o PúbCtcu .

�58.

1

obteniendo los productos dE¡ consumo básico (maíz, tri go y soya ) a

últimos diez años". /

través de importaciones ; o por el contrario, habrerros de buscar
primero la autosuficiencia en l os productos básicos y promover
paral elamente la producción de los comerciales?

Las causas que provocaron el surgimiento de la cri s i s son muchas
y de muy variable índole, pero en un esfuerzo por lograr una vi s ión

I

•

comprensiva de ésta, sintetizamos su desarrollo como si• gue·
En lo que sigue de este apartado se analizará la naturaleza de
los mecanismos que provocaron la crisis en el sector agropecuario,
distinguiendo entre las explicaciones que reducen el problema a l a
baja en la producción de maíz, y aquellos que consideran al sector
en su conjunto. Finalmente, se proponen, en base a las conclusiones
alcanzadas, algunas recomendaciones de política que permiten armonizar
la actividad del sector agropecuario con el comercio exterior del
país.

l . El Desarrollo de la Crisis Agropecuaria 1965-1976.
La importancia de 1a crisis agropecuaria puede ser descri ta a
través de cuatro hechos significativos: "a) La caída del ritmo de
crecimiento del producto agrícola, de 7 .5% anual (1946-1956) y 4.3%
(1956-1966) a sólo un 0 .8% anual de 1966 a 1977; b) El aumento
acelerado de las importaciones agrícolas, que se multiplicaron por
veinte en el período, pasando de un monto anual de alrededor de 500
millones de pesos en los años setenta a más de 10,000 millones en
1974 y 1975, lo cual provoca l a pérdida de 72% del saldo positivo en
la balanza comercial agrícola; c) El índice de precios agrícolas,
que hasta 1972 se había mantenido al mismo nivel que el índice
general, crece en 1973 en 34%(contra sólo el 12% del índice general)
y en 1974-1975 los precios agrícolas también crecen más rápidamente
que el promedio general (de 1973 a 1975 los precios de los productos
agrícolas se duplican mientras que el índice genera l sólo crece 62%);
y d) La participación del sector agropecuario _en el gasto públ ico
pasó de 2.9% en 1965, a 18% en 1975, multiplicándose por 17 en los

1) Es necesario distinguir entre la crisis del sector agropecuario,

y "la crisis del maíz", dado que en este último producto e!. en el
que los efectos de la crisis se han manifestado más dramáticamente,
pero habrá que tener claro que la crisis no se resolverá aumentando
únicamente la producción interna de este grano.
2) La crisis de 1 sector agropecuario consiste, en térmi nos genera1es,
en un desfasamiento entre la actiial estructura de uso de la tierra
en e1 sector, y 1!i estructura de 1a demanda de 1os productos de1
mismo.
3) La estructura de 1a demanda de productos agropecuarios se ha
orientado de acuerdo al 1 ibre juego de las fuerzas del mercado
hacia los productos pecuarios (bovi no, porcino Y aves) Y de expo!:._
tación, provocando ésto una demanda derivada por la producción de
granos para el consumo animal.
4) Dentro del libre juego de las fuerzas del mercado debemos precisar
l os siguientes procesos: a) La redefinición de la división inte!:_
nacional del trabajo, &lt;lande E.U.A. ha incrementado su producción
.
Z/
de granos a tal grado que actualmente controla el 85"'1o de1 m1smo,orientando la producción de los países como México hacia productos
pecuarios, frutas y legumbres; b) Los efectos concentradores del
11 G6mez OliveA , LLÚI.,. "Cw.i6 Ag11fr.o.f.a,_ C,úH°A _de loó Campeúnoó ",
Come!fcio Ext etúon , Vol . 28, Núm. 6, Méu.c.o , Jun..w de. 1978, PP· 714 •
Y Lui~e-Ú.i. fe1¡nande.-~, Ca.M.i.o . "Ag11.i.cuUWta 1¡ Mim1•n tact6n : P.•rem.t.6a.6
pMa una nueva eó t11aleg.i.a" , Pu11eneca, Cufoq1uo ó,•b11e EcMorn.{a
mexicana , Coleg.i.o de. lléúcu .

�60.

crecimiento industrial nacional, que han conformado una clase
media con amplia ca pacidad de compra y una gran masa popular cada
vez más empobrecida; y por último, c) La presencia en la industria
alimenticia, de un reducido pero poderoso grupo de empresas
transnacionales que atienden las demandas de sus países de origen
Y de las nuevas clases medias y altas nacionales, bajo patrones
tecnológicos que incentivan la demanda de productos pecuarios,
fruta y legumbres.
5) Tal cambio en la estructura de la demanda de productos ha reper
cutido en una transformación de la demanda de uso de la tierra~
pu~sto que cada vez se requieren más áreas para la cría de ganado
Y sus insumos pecúarios (sorgo y trigo), y menos para maíz.
6) La crisis por tanto, se manifiesta como producto de las rigideces
que impiden la transformación automática de la estructura de uso
de la tierra.
7) Conviene ahora distinguir las causas de la crisis del maíz. Esta
es producto de una baja rentabilidad en su producción, resultado
de la regulación de sus precios .ª través de importaciones que han
sido adquiridas a precios similares a los de garantía. Esto
implica una pérdida para los productores nacionales, dados los
bajos rendimientos por hectárea que se obtienen en este producto,
pero se justifica en el contexto de la política económica nacional
por ser este un producto de consumo popular ampliamente gene
ralizado.
8) Así, la crisis del maíz aparece inicialmente como la crisis de
los productores más ineficientes que han abandonado este cultivo
en busca de nuevas opciones de ingresos. Dado que estos productores
son generalmente ejidatarios temporaleros marginales, que producen
maíz en tierras de bajísima calidad y con métodos completamente

61.
rudimentarios. Abandonar el maíz significa para ellos abandonar
la agricultura, puesto que no cuentan ni con recursos ni con
capital para ocuparse de productos más rentables.
9) Es aquí; donde podemos enlazar los mecanismos de la crisis del
maíz con la del sector agropecuario: a) El cultivo del maíz se ha
hecho cada vez menos rentable, mientras que los productos pecuarios
y sus insumos agrí co1as han aumentado su rent abilidad; b) Lo
anterior presionó hacia un cambio en 1a estruct ura de uso de la
tierra; c) Las tierras 1iberadas del cultivo del maíz no han
podido incorporarse a otros cultivos por la falta de recursos de
sus usufructuarios y por el tipo de propiedad (generalmente ejida l)
que impide su venta en el mercado; y, d) Asimismo, las nuevas
tierras que podrían incorporarse para sati sfacer esta nueva
demanda están por lo general limitadas, ya por falta de infr~
estructura productiva, o por la inseguridad que provocan los
litigios agrícolas.
10) Así, resulta que a los actuales precios de garantía es necesario

importar maíz por causas de beneficio popular. Tal es importaciones
se ven incrementadas aún más por la utilización del maíz como
sustituto del sorgo y trigo en el consumo ani mal, dada la ins~
ficiencia de oferta de tierra en condiciones legales y técnicas
para la producción de estos últi mos.
11) Por lo tanto, la explicación de la crisis del sector agropecuari o
tiene que ver con las propias contradicciones del sistema de
mercado, frente a las posib ilidades de producción de los campesi nos
pobres.Y Su solUC)Ón impl i ca cambios en t odos sentidos, puesto
que si se dej aran libres las fuerza.s de mercado, est as nos
llevarían a una situación por demás inj usta para las clases
ne.cv,aJÚo c.0n~-ÚieJta.Jt que. v,to-!i campv,,lno-!i pob1te.f..
apltox..i.mad.ame.n.te. el 88% de.f. :to.tal de. p1te.dio-1; 1tUM.f.u .

'}) EJ.,

oc.upan

�63.

62.
campesinas de bajos ingresos cuya capacidad productiva sería
sustituida por importaciones, enviando a éstos a fonnar parte de
los cinturones urbanos de miseria, y abasteciendo sólo las
demandas de las clases medias y altas, apoyando a los empresarios
agrícolas.Y Por otro lado se pondría en peligro la autosufi
ciencia de productos agrícolas básicos, lo que nos llevaría a
una posi-ci6n desventajosa en las negociaciones comerciales
internacionales.

leros, que podrán permitir el financiamiento del déficit que provoque
tal proceso en tanto el país llegue a formar un sector manufacturero
exportador capaz de financiar tal déficit.
Dentro de esta nueva perspectiva, e1 sector agropecuario ha
perdido por completo su papel de apoyo al modelo y se plantea ahora
como un sect~r deficiente, no sólo en exportaciones sino incluso en
producción interna. Por lo cual, su relación con el sector externo
ha de ser completamente redefinida.

2. La Producción Agropecuaria y el Comercio Exterior:
Recomendaciones para una Nueva Política.

En los próximos año~ el sector agropecuario tendrá que realizar
una dob1e e importante ta rea : por un 1ado, habrá de ser capaz de
superar la crisis que ahora enfrenta, y por el otro, recuperar su
posición superavitaria en el mercado externo.

Dentro de la política tradicional de comercio exterior, el
sector agropecuario desempeñó el papel de proveedor de divisas
destinadas al financiamiento del déficit externo provocado por el
proceso de sustitución de importaciones de bi-enes lllitnufacturados.
Esta tarea, fue desempeñada con 1Rayor o menor efici-encia hasta 1973,
año en el que la crisis del sector llegó a transformar su ¡:iarticip!
ción superavitaria en deficitaria.

Así planteado, la problemática del sector agropecuario se reduce
a una decisión política que lo oriente hacia la especialización de
acuerdo a sus ventajas comparativas, o hacia la autosuficiencia en
productos básicos de acuerdo a las necesidades internas.

Las transformaciones por todos conocidas provocadas por la
crisis general de 1976-78 y los nuevos recursos petroleros, han
reorientado el modelo de desarrollo que se habrá de seguir en los
próximos años, por lo que en consecuencia, se ha transformado la
política d~ comercio exterior del país.
La nueva política de comercio exterior, plantea ahora, profu~
dizar en el modelo de sustitución de importaciones hasta alcanzar la
etapa de autosuficiencia en la producción de bienes de capital. Tal
decisión política se apoya en las exportaciones de excedentes petrQ_

i/

Ap1toumadamen:te. un 12% del

.to.ta.e de pJre.CÜ0-6 JruJratu .

La propuesta que a continuación se presenta, se basa en el
supuesto de que aún y cuando la decisión política de orientar la
producción agropecuaria hacia la especialización implica en el corto
plazo un menor esfuerzo del sector público en cuanto medidas a tomar,
en el largo plazo ésta puede resultar mucho más costosa, puesto que
por un 1ado e1 mercado internacional de a1imentos es tan imperfecto
que nuestras importaciones de productos básicos estarían controladas
fundamentalmente por E. U. A., (país que controla el 85% de la
producción internacional d.e granos), lo cual pondría al país en una
desventajosa posición en las negociaciones de los precios de petróleo,
y por el otro, la importación de maíz desplazaría a la gran mayoría
de ejidatarios marginales que hasta hoy han enc~ntrado refugio en la
producción ineficiente de maíz en base a un reparto agrario de
tierras marginales, y la utilización de su mano de obra como único
otro recurso productivo.

�65.

64.
La estrategia que se propone requiere en síntesis tres procesos:
a) Lograr una producción interna de maíz y productos básicos a
niveles de eficiencia internacional; b) Regular la estructura de
demanda de productos agropecuarios, y la de uso de la tierra, de
acuerdo no sólo a las fuerzas de mercado, sino también a las
posibilidades de empleo productivo de los actuales usufructuarios
temporaleros; y c) Promover una política de empleo que sea capaz de
incrementar los niveles de ingreso de los sectores populares, a fin
de que estos puedan pagar temporalmente los aumentos de precios que
implique la liberación de los precios de garantí.a, último recurso
del que habrá que echar mano para asegurar la rentabilidad de los
productos básicos.

Recomendaciones:
1) Dado que la actual situación del sector agropecuario muestra en
la práctica una fuerte tendencia hacia la especialización en la
producción de carne, frutas y hortalizas, e iMportación de granos
(maíz., trigo, sorgo, y soya), es necesario transfonnar esta
situación hacia la autosuficiencia en productos básicos, sin
descuidar los productos comerciales y de exportación.
2) Para lograr la autosuficiencia es necesario iniciar un programa
de desarrollo tecnológico para productos básicos (maíz, frijol,
etc.) que permita que disminuyan sus costos unitarios, y recuperen
su rentabilidad frente a los productos comerciales. Tal programa
habrá de reunir las siguientes características:
a) Estar dirigido fundamentalmente a los actuales productores
ejidales (temporaleros) de productos básicos, principalmente
a los de maíz.

b) Estar apoyado a corto plazo por el Estado, en base a un paquete
de subsidios que se incorporen a través del uso de insumos,
maquinaria y financiamiento.
Tales subsidios deberán ser
anuales y renovables sólo en proporción directa al aumento de
los rendimientos promedio por hectárea.
c) En tanto no se haya resuelto el problema de la autosuficiencia
en productos básicos, será necesario !ansferir los subsidios
que actualmente reciben los productores comerciales, hacia los
productores básicos, a fin de eliminar rentabilidades ficticias
en los productos comerciales, y apoyar temporalmente la
producción de los básicos.
d) Basarse inicialmente en una fuerte campaña a través de los
extensionistas agrícolas que pennite romper con los obstáculos
que impiden el libre flujo del conocimiento tecno16gico de los
productores más avanzados de cada regi6n, hacia los mas
atrasados.
e) Habrán de jugar un papel muy importante el financiamiento de
la investigación en las universidades y centros de investigaci6n
agrícola, pero principalmente en las escuelas técnicas agrop~
cuarias, puesto que son estas últimas las únicas distribuidas
adecuadamente por todo e1 país y 1as que cuentan con recursos
humanos originarios de sus propias regiones, lo que puede
maximizar el trabajo de adaptación y divulgación en cada una
de las comunidades.
f) Basarse para la apl i~ación de los resultados de las investig!
ciones en las parcelas escolares de los ejidos.
El éxito
dependerá, fundamentalmente, de la capacidad de los técnicos
agropecuarios mexicanos para de sarro11 ar y adaptar, en cada
una de sus regiones, nuevas y más eficientes tecnologías de

�67.

66.

producción.
g) Al mismo tiempo habrá de apoyarse en un programa de empleo que
aumente los ingresos de las clases populares, de tal forma que
éstos estén en capacidad de soportar gradualmente la liberación
de los precios de garantía que operará como el último instru
mento de promoción de la autosuficiencia.
3) La expansión de la producción de bienes comerciales y de expor~
ción habrá de estar controlada en una primera etapa, puesto que
al liberar los problemas de inseguridad en la tenencia {le la
tierra y de libre circulación del capital a través de la asoci!
ción de ejidatarios e inversionistas privados, se corre el riesgo
de abandonar los cu1ti vos de los productos básicos, puesto que
actualmente no son rentables y en todo caso su rentabilidad en un
primer momento será artificial y subsidiada por el estado. Esto
provocaría un aumento en las importaciones de los productos
básicos y aumentaría el costo para lograr la autosuficiencia.
4) Es necesario_, transferir el control de la comercialización e
industrialización de los productos agropecuarios, de las manos de
empresas transnacionales a las del estado, puesto que éste es el
principal canal a través del cual se ha distorsionado la estructura
de la demanda de los productos agropecuarios tanto a nivel de
mercado externo como interno. En este sentido, el estado necesi_
tará regular cada vez más estrictamente las actividades de las
· empresas transnacionales de la industria alimenticia y de insumos
agropecuarios, diseñando su desplazamiento gradual en el mediano
plazo, e implementando la expansión de las actividades de CONASUP0,
CONAFRUT y organismos similares, a fin de lograr un control real
de la estructura del mercado externo e interno.

Por último, creemos que si bien sólo hemos expuesto las líneas
más generales para la integración de una política comercial externa
del sector agropecuario y no los instrumentos específicos con lo que
esta podrá ser llevada a la práctica, es en este nivel, donde es
necesario que se tenga claridad por el momento, puesto que de otra
manera, podría perderse la perspectiva general del problema en la
discusión de detalles técnicos, que de cualquier forma deberán de
estar supeditados a los lineamientos generales de política.

�PRESENTACION DE TRABAJOS DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS, 1979*

Lograr un desarrollo armonioso de la acción de todos los elemen
tos que fonnan la Facultad de Economía, con el propósito de que la
misma pueda cumplir con mayor eficiencia las funciones que en materia
educativa y formativa le ha encomendado la Universidad Autónoma de
Nuevo Le6n, es~ quizá, el objetivo más trascendental hacia el que
hemos encaminado nuestros esfuerzos.
la Facultad de Economia no puede entenderse s6lo como el lugar
de impartición de clases o el aparato administrativo que le rodea
sino, como el todo completo que integran en perfecta armonfa la
propia escuela, su División de Estudios Superiores, y el Centro de
Investigaciones Económicas.
La investigación es un objetivo básico de la Facultad. Tanto
el Maestro como el Investigador, deben servfr a la comunidad al
plantear alternativas a la soluci6n de sus principales problemas,
desarrollar ensayos sobre probleiMtica nacional e internacional, y
sobre todo incentivar y procurar la formación completa del -alumno;
la enseñanza debe prolongarse en la investigación para que el proceso
de conocimientos sea completo.
Hoy hemos querido presentar ante autoridades y amigos la Invei
tigaci6n Económica correspondiente al año de 1979, que el C.I.E. ha
producido.
La diversidad de temas tratados por el C.I.E . durante este año
*Toma.do de: Bole.tút Rúnu:tlr.al, Cen:ów de Invu.tlgac-lonu foon6mlc.a6,
U. A. N. L. , Suplemento, Vol . XVII, Núm. 102, Vic-lemblle de 19 79 .

I

�70.

refleja el profundo interés por la problemática socioeconómica que
el México actual vive.
Así encontramos que los trabajos de Inna
Martínez Jasso, Mario Leal Flores e Yvonne Stinson, estudian las
correlaciones del salario, como elemento retributivo del factor
trabajo, con variables importantes como los precios, la ocupación y
1a educación, encontrando interesantes conclusiones que marcarán
nuevas directrices de estudio en el futuro cercano.
El fenómeno poblacional y sus implicaciones directas e indirec
tas es tratado por diferentes investigadores; e1 enfrentamiento a
las implicaciones inmediatas del crecimiento demográfico es revisado
por Luz E. Vazquez en su estudio sobre Planificación Familiar; el
Lic. Madri ga 1 obtuvo importantes ha 11 azgos en materia de Cobertura
de la Vacunación Infantil; Ernesto Quintanilla revisa el fenómeno
migratorio para el perfodo 1960-1970; y los propios estudiantes de
la Facultad de Economía coordinados por Ernesto Bolaños establecen
un magnífico punto de partida a la investigación posterior del
proceso de marginación socioecon6mica en el Area l'letropol itana de
Monterrey en un estudio que refleja el gran interés del estudiante
por los problemas que le ro~eán.
El campo de las Finanzas Públicas en el Estado de Nuevo León es
tratado nuevamente por Rodolfo Montoya, enfocando el problema de la
asignación de la Inversión Pública.
La intensificación del capital en el campo, tema que es revisado
. por Richard Wood, resulta controversial obviamente por las impliC!
ciones, entre otras, sobre la ocupación y la demanda de trabajo que
Manuel Silos revisa para la gran industria nacional con un novedoso
y magnífico enfoque matemático. Servando Flores prefiere avocarse
al estudio de la problemática de la pequeña y mediana empresa.
Los problemas de la captación fidedigna ·de información son
estudiados por Mario Leal. Su ensayo encuentra especial signifi.

71.

cancia en la medida en que el propio C.I .E. enfrenta continuamente
dificultad en la obtención de información; tal fue el caso del
estudio de Haro y Tovar que a pesar de grandes tropiezos establece
un inicio hacia la investigación profunda de los problemas dei
11ercado de profes ion is tas.

Lic. Arturo García Espinosa
Director de la
Facultad de Economía, UANL

�ESTIMACION DE UN MODELO DE DEMANDA DE TRABAJO, BAJO EXPECTATIVAS
RACIONALES. EL CASO DE LA INDUSTRIA CERVECERA*
Autor: U c.. Ma11Uel Silo¿, Ma/lLÚte.z
Comentarios: Uc.. A/¡%J.VI!) Gwtc1(t Et,p,&lt;J!ot,a

En el año de 1973 existió un fuerte entusiasmo en el Centro de
Investigaciones Económicas de la U.A. N.L . , por el estudio en el área
de la economía del trabajo; uno de los equipos de investigación,
integrado por estudiantes del décimo semestre de la Facultad de
Economía, que se encontraban dirigidos por mí y asesorados por el
Dr. Eric Blankmeyer, se ·avocó a la realización del estudio "La demanda
de trabajo de la industria de transformación mexicana".
En este
estudio, se realizaron estimaciones para un grupo de ocho industrias
mediante la utilización de modelos que se derivaban a partir del
supuesto de que la empresa realizaba sus decisiones bajo condiciones
de certidumbre. Seis años después, Manuel Silos está planteando un
roodelo alternativo para la estimación de la demanda de trabajo,
deduciendo ésta a partir de la consideración de las condiciones de
incertidumbre.

..

En este trabajo, los argumentos de la ,demanda de trabajo están
constituidos por las expectativas existentes en cuanto al valor de
las variables y de esta manera, el problema se concentra en la
determinación de los esquemas de formación de expectativas. Manuel
Silos lo resuelve mediante la adopción de la hipótesis de expectativas
racionales y el análisis de cada una de las series de tiempo que lo
lleva a identificar y estimar los procesos estocásticos seguidos por
cada uno de ellos, los cuales resulten ser autorregresi vos de primer
orden.
*Tomado de: Bof.etfo B.ime/2:tJr.af., Cen:t.Jz.o de Invut.i.gac.lonu Ec.cm6m.ic.M,
U. A. N.L ., Supf.emento, Vof.. XVI I , Núm . 102 , Vic.lemb~e de 1979 , p. 2.

�74.

Como resultado se presentan estimaciones de los parámetros de
la demanda de trabajo de la industria cervecera los cuales res ultan
diferir significativamente de las estimadas por nosotros; sus estima
cienes de las elasticidades producto y sustitución de la demand;
hicksiana de trabajo son de 0.84 y -0.097, respectivamente. La
primera de ellas resulta ser mayor a la nuestra, en tanto que sucede
lo contrario en la segunda. En base a estos resultados se puede
decir que existe más optimismo en cuanto a la capacidad de este
sector para generar empleo secularmente.
Como conclusión de su trabajo, el Lic. Silos plantea que lo
importante más que el valor de las estimaciones, es la consistencia
que se encuentra en las decisiones tomadas por la empresa, pues esto
permite predecir su conducta, e invita a se_r cauteloso en las
predicciones de largo plazo, en donde la empresa enfrenta decisiones
relacionadas a la adopción de tecnología.
En términos generales este trabajo se encuentra dividido en tres
secciones, en la primera de ellas se realiza una revisión de la
teoría de la demanda de la empresa así como diferentes estimaciones
publicadas sobre nuestro país; en la segunda, se plantea el mareo
teórico a partir del cual se derivan los modelos utilizados para la
estimación de los parámetros de esta función y en la tercera, se
presentan los resultados del presente estudio.

COBERTURA DE LA VACUNACION INFANTIL
EN El AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*
Autor: U.e.. Romeo f. MadJUfjltt H.
Comentarios: Rll.lJITUndo C. Rod/¡J~uez G.

Indudablemente que el estudiar la cobertura de la vacunación,
constituye un _tema de interés por sí solo, ya que guarda relación
directa con el bienestar_de la población.
las campañas de vacunación pueden ser ubicadas dentro del campo
de la medicina preventiva. Dicho campo es de suma importancia en
países como México donde las principales causas de muerte (el grupo
de las infecciosas y parasitarias) pueden ser combatidas con mayor
eficacia mediante la prevención de las enfermedades. Estas causas
de muerte inciden principalmente en los niños menores de un año y en
el grupo de edad 1-4 años. Lo expuesto en este párrafo es suficiente
para justificar el tipo de estudios corro el que ahora se comenta.
El trabajo realizado por el Lic. Madrigal (con la colaboración
de algunos estudiantes de la Facultad de Economía y de la Licenci!
tura en Estadística Social). permite el conocimiento tanto de la
cobertura de cada una de las vacunas consideradas en el estudio así
COffl de las instituciones encargadas de aplicarlas en el Area
Metropolitana de Monterrey. Con esa información se tiene· un elemento
de indiscutible utilidad en la formulación, implementación y evalu!
ción de cualquier política de salud.
El desagregar la información a nivel de grupos sociales ho~
géneos permite enriquecer el análisis de los datos recolectados ya
*Toma.do de: Boletln B.únu:tlraf , Cen:tlro de 1nve~ü.gae.ionef. Econ6m.iea~,
U.A.N.L., Suplemento, Vo1 . XVII, Núm. 102, V.ic.iemb~e de 1979, p. 3.

�76.

que es pos ible caracterizar mejor el fenómen o bajo estudio. Así, la
formación de estratos socio-económicos (bajo, medio y alto) en la
investigación sobre cobertura de la vacunación, permitió formular
una serie de hipótesis de trabajo referidas a un comportamiento
diferencial de cada uno de los grupos de población.
Aunque el reducido número de casos considerado en el "estrato
alto" introduce un elemento de incertidumbre en la verificación
empírica de las hipótesis, el estudio arroja luz sobre algunos
diferenciales en cuanto a cobertura de las vacunas y las diferentes
clínicas a que acuden las personas de los diversos estratos anal izados.
Lo · encontrado en · la investigación sugiere que la salud no
solamente se encuentra asociada a factores biológicos, sino que
dependen de otras variables (ingreso, ocupación, educación, etc.)
las cuales no se hayan uniformemente distribuidas entre los miembros
de una comunidad. De ello se desprende que tampoco es posible
pensar en una distribución homogénea de los niveles de salud en la
población . Es necesario entonces, que las investigaciones en el
campo de la salud tomen en cuenta algunas variables relacionadas con
las diferentes condiciones sociales y económicas en que se encuentra
inserta la población.
Por último, es deseable que investigaciones como la presentada
por el Lic. Madrigal sean realizadas en diferentes regiones de la
República siguiendo una metodología (elaboración de cuestionarios,
conceptos, etc.) común que permita 1a comparabi 1i dad de 1a i nfonn!
ción. El diagnóstico de la situación que se derive del análisis d~
tales estudios permitiría la formulación de políticas de salud,
tomando en cuenta 1os diferentes contextos socio-económicos que se
encuentran a lo largo del territorio nacional.

ESTUDIO SOCIOECONOMICO DE PLAN IFI CACION FAMILIAR
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*

Autor: Li c. Lu z E6t eta Vázquez G6mez
Comentarios: V1¡. W. Wit hneq H~kh

Al rededor de 1960, dos economistas -Gary Becker y Richard
Easterlin- publicaron artículos en los cuales usaron análisis
económicos para explicar los cambios de población. El modelo
microeconómico se basa en los resultados de la investigación acerca
de las decisiones tomadas por la unidad familiar en la formación de
capita·1 humano, asignación del tiempo y una función de producción de
la familia.
Este modelo ha sido desarrollado, aplicado y probado
para países de altos ingresos.
De acuerdo con lo anterior, el estudio de la Lic. Luz Estela
Yázquez Gómez, Estudio Socioeconómico de Planificación Familiar para
el Area Metropolitana de Monterrey (UANL, 1979), se considera un
importante estudio. Ella exami na 1a aceptada teoría de fecundidad
para los países de bajos ingresos, aplicada y aprobada para una
población específica de Monterrey.
En su estudio, ella encuentra
que algunas delas relaciones existentes entre fecundidad y variables
socioeconómicas para países con altos ingresos no se mantienen para
la muestra realizada con un pequeño grupo de mujeres en Monterrey.
Para otras variables, sus resultados son consistentes con lo
observado en países de altos ingresos.
La variable más importante que afecta la fecundidad de la mujer
en Monterrey, -de acuerdo con la muestra- fue el nivel escolar .
Mujeres con escolaridad más avanzada (secundaria, preparatoria )

- - -- -

·-••---· ·- -

*Tomado de : &amp;fetin B.ún&lt;&gt;6t11a.f'. , Cvn.t1¡0 de Inve6tiqae-ion&lt;'h EC'onómica-6 ,
U.A.N.L., SÜpf&lt;'menfo, llof:-XVII , Núm. 102, Viciemb1¡e de 1979, p. 4.

,,

�78.

tuvieron un nivel menor de fecundidad comparado con aquellas que
cuentan con menos escolaridad. La misma relación ha sido encontrada
en los países con altos ingresos. Sin embargo, la racionalización
de esta relación en los países con altos ingresos es que las mujeres
con más altos niveles de educación es probable que trabajen fuera de
casa y que este trabajo reduzca e interfiera en la posibilidad de
tener más niñ~s. La Lic. Vázquez probó directamente el efecto sobre
fecundidad que tiene el empleo fuera de casa y encontró que el
empleo no tenía efecto alguno sobre las 111t1jeres consideradas con
estudio para Monterrey.
Este resultado implica que el efecto de la educación sobre
fecundidad para el caso de Monterrey, ocurre a través de algunos
otros mecanismos más que la influencia del e~leo fuera de casa.
Las diferencias en el · mercado de trabajo para los pafses tales co111&gt;
Estados Unidos y México, pueden crear relaciones diferentes entre la
participación de la fuerza de trabajo de la mujer y 111 fecundidad.
La Lic. Vhquez 11KJestra claramente que puede no ser real ~rar una
relación similar entre fecundidad r la participaci6n de la fuerza de
trabajo de la_s 111.1jeres en situaciones donde el wien:ado de trabajo
son IIKIY diferentes.
Otra diferencia en la muestra hecha para el grupo de mujeres en
Monterrey y la situación para pafses con altos ingresos es la
percepción" ••. entre tres cuartas partes de las mujeres de Monterrey
de que sus niños serán una fuente de ganancia econ6mica para ellos¡
o en otras palabras, los niños fueron percibidos como 'bienes de
producción' ...•• " En los pafses con altos ingresos, los nii'ios son
considerados como "bienes de consU110" costando a la familia más
dinero qJe lo que ellos contribuirían a la familia. Esta percepción
ayudaría a explicar por qué estas mujeres (en el caso de Monten-ey)
tienen más niños que en la mayoría de los pafses con altos ingresos.

79.

Finalmente, los economistas tienden a creer que la motivación
~ra prevenir nacimientos es más importante que la disponibilidad de
la información de anticonceptivos. Ellos creen que si la motivación
es suficientemente fuerte, 1a esposa o e1 esposo encontrarán un
aedio de prevenir nacimientos indeseados. Sin embargo, l a Lic.
Yázquez encontró que tres cuartas partes de las mujeres en 1a muestra
no tenían un claro entendimiento de la reproducción antes de su
primera unión . Estos importantes resultados deberían ser tomados en
ruenta por los administradores del Programa de Planeación Familiar y
el sistema de enseñanza escolar debido a que la ignorancia de
conocimientos acerca de la reproducción antes de la unión tiene
inportantes implicaciones para el Programa de Paternidad Responsable
'
en México.

�PROBLEMAS DE MARGINACION SOCIOECONOMICA
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY, 1978*

Coordinador Titular: Uc. fJuiuto Bolaño-0 L.
Comentarios: Li.c.. FeJl.naJ'ldo Ma11.gtiln

El concepto de "Marginalidad socioeconómica", puede asumir
diferentes concepciones, desde la más general usándolo como objetivo,
señalando la cualidad de cualquier objeto de estar al margen o sin
oportunidad, hasta connotaciones donde se destaca específicamente la
posición del individuo en el mercado de trabajo.
En la primera instancia, estamos utilizando el concepto de
marginalidad como sinónimo de desigualdad social y quizas llevándolo
al extremo como pauperización. Es en este sentido como se trató el
trabajo coórdinado por el Lic. Bolaños y con la participación de los
alumnos de la Facultad de Economía, destacando las diferencias
existentes en: Las características ocupacionales, educativas, de
vivienda y servicios urbanos como: transporte, limpieza y seguridad
púbnca, así como también, en las actividades culturales y en ciertos
aspectos ideológicos dentro de los habitantes del estrato de ingresos
bajos del Area Metropolitana de Monterrey. Esto nos puede llevar a
pensar que es precisamente el bajo ingreso el que da origen a esta
situación de marginalidad.
Pero el concepto de marginalidad será avocado específicamente a
los problemas ocasionados por la forma de incorporación al mercado
de trabajo.
Así, autores como Nun, Murmis y Marín han destacado
tres tipos de marginalidad: 1) (Tipo A) . Aquí estarían comprendidas
'Tomado de: Bol etb1 &amp;únu .tMe , Ce n.tJto de Invuligauonu, Econ6mi.ca&amp; ,
U.A.N.L., Suplemento, Vol . XV II, Núm. 102, Viciemb~e de 1979, p. 5.

�82.

todas las formas de trabajo no asalariado; 2) (Tipo B). Estaría
integrado por contingentes de mano de obra que emigran a la ciudad y
no logran insertarse en el proceso productivo, o si lo hacen es en
actividades que subutil izan su capacidad; y 3) (Tipo C). Comprende
la fuerza de trabajo que estuvo ocupada y ahora está cesante en
forma permanente, no logrando volver a incorporarse al sistema
productivo.
Helio Jaguaribe destaca la marginalidad en el retraso de los
paises latinoamericanos provocado por la no incorporación de la mano
de obra inmigrante de regiones estancadas, en las regiones
desarrolladas y más precisamente, en los sectores productivos más
avanzados.
Un tratamiento más especializado sobre la marginalidad es el
que destacan Hobsbawn o Jose Nun que conciben a la masa marginal
como un conjunto de individuos que no logran incorporarse al proceso
productivo, ni aún como "ejército de reserva", creando un problema
serio al sistema capitalista. Estos puntos de vista no agotan el
anUisis te6ri~o de la marginalidad, pero considero que es un punto
de partida para abordar el problema de la marginalidad,
Un último comentario y más centrado al desarrollo del trabajo
es la falta total de un marco teórico (aun como estudio descriptivo)
que permitiera una mejor utilización de la información obtenida,
pues en la mayor parte del trabajo no existe propiamente un análisis
de la información, sino solamente una descripción ""'Y obvia de los
cuadros estadTsticos.

OCUPACION Y SALARIOS EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
1977-1978 *

Coordinador Titular: Lfr. AfaJuo Le.a.e Flo1¡u,
Comentarios: Uc. Gilbe!Lto Ram.útez G.

El Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, en su afán por continuar con la publicación
"Ocupación y Sal arios en el Area Metropolitana de Monterrey",
estudios que presentó anteriormente en 1963-1964, 1965, 1966 y 1975,
ha reiniciado la tarea de actualizar, procesar y tabular la
información sobre la composición y estructura de la población a
partir de 1977, datos· trimestrales que son proporcionados por la
Dirección General de Estadística de la Secretaría de Programación y
Presupuesto, Delegación Nuevo león.
La continua recolección de información sobre la estructura de
la población e ingresos en el Area Metropolitana de Monterrey, hace
posible la creación de un banco de datos muy necesario para la
realización de estudios de ocupación y salarios, en los cuales, en
ténninos generales, se anal iza: a) La composición de la población,
b) La estructura de la ocupación, c) La estructura de la desocupación,
d) Salario y e) Educación.
En la composición de la población se presenta información de la
PGblación por sexo con respecto a la fuerza de trabajo en el mercado
Y población económicamente inactiva.
Además se especifica cuántos
de la fuerza de trabajo en el mercado están ocupados -ya sea
trabajando o inactivos temporales- y cuántos desocupados en su
'Tomado de: Bofetf.n B.úneJ.tltai., Cerrhr.o de Inve&amp;ti.gac~·onu Eron6m.i.ca&amp;,
U.A.N.L., Suplemento, Oot. XVII , N6m. 102, Viciemb1¡e de 7979, p. 6.

�85.

84.

respectiva conceptualización de cesantes y buscan trabajo por primera
vez. Por supuesto que existe información más amplia en este apartado,
general izando otras características de la población, como puede
mencionarse el caso de la composición de la población por grupos de
edad y sexo, básica para conocer la pirámide de edades.
Con respecto a los ocupados y desocupados se anal iza la
estructura de éstos por rama de actividad y tipo de ocupación, asf
~orno algunas otras características sociales y económicas. A manera
~e infonnación general se puede mencionar que poco más del 50% de la
fuerza de trabajo en el mercado ocupada en el Area se 1ocal iza en
los sectores de actividad económica de Comercio y Manufacturas,
acorde al grado de desarrollo industrial del Area. Por otra parte,
el sector de comercio presenta un crecimiento porcentual de 1.0 en
las tasas de ocupación mientras que en el sector manufacturas, el
crecimiento es de 0.5%. Esto enfatiza el hecho de los cambios en la
estructura de la ocupación en los diversos sectores de la actividad
económica, muy importante a considerar en el desarrollo econ6mico
del Area.
En estrecha relación con la ocupación y desocupaci6n, tenemos
los salarios y educación. Estos sirven como posible indicador de la
productividad en las diversas ramas de actividad econ6mica.
El análisis de ocupación y salarios, a nivel _ regional, nos
pennite observar y conocer la situación acerca de este fen6meno, en
las diversas ramas de la actividad económica y para los diferentes
grupos de ocupación; tal que nos posibilite crear algún modelo
predictivo de ocupación y desempleo en e1 Area Metropo 1ita na de
Monterrey, de gran utilidad para la planeaci6n y adopción de
políticas en materia de desarrollo. industrial regional y desarrollo
económico regional en general.

En el contexto de desarrollo económico nacional, este tipo de
estudios adquiere importancia para comparar el fenómeno dE&gt; la
ocupación y salarios en diferentes áreas del país y a su vez
detenninar posibles causas de movilidad del factor trabajo en el
país. Por otra parte, los planes de desarrollo económico regional
-dada la importancia del Area Metropolitana de Monterrey en la
economía nacional- vienen a formar una parte relevante del Plan
Global de Desarrollo Socioeconómico.

�PRECIOS Y SALARIOS EN EL AREA METROPOLITANA OE MONTERREY
1970-1978*

Autor: Uc.. IJuna. Malr...t[nez Jaóóo
Comentarios: Lic.. Juúó Ramoneó Saldaña

El conocimiento de la inflación es una cuestión de mucha
trascendencia, porque de esta manera tanto el sector público como
privado pueden formular los instrumentos de política económica para
desvanecer las causas que la provocan.
El proceso inflacionario que se presentó muy fuerte en el país
a partir de 1970, sirve de motivo para que la Lic. Irma Martínez
Jasso con los datos del índice de precios al consumidor que se
elaboran en el Centro de Investigaciones Económicas desde 1960,
realice un trabajo en donde nos muestra el comportamiento de los
precios en Monterrey a partir de esa fecha .
Antes de entrar en materia de lo que ocurría en los precios en
la canasta de bienes que constituyen el índice para Monterrey, en la
parte introductoria nos recuerda las causas que dieron lugar al
rompimiento de la estabilidad monetaria; en especial, en el año de
1973 llamado punto crítico por la forma en que se elevaron los
precios.

.

'

Esta introducción se complementa con un señalamiento de los
efectos que provoca la inflación en la distribución del ingreso, en
la generación de empleo, en la capacidad de compra de los presupuestos
familiares y las presiones por parte de los sindicatos para que se
eleven los salarios.
'Toma.do de: Bole.tln &amp;me.ó.tlta.l, Cenbr.o de 1rivu.t.igac.ionu Eron6m.ieM,
U.A.N.L., Suple.mento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic..i.emb1t.e de 7979, p. 7.

�88.

La obra comprende dos partes fundamentales: 1) Comportamiento
del índice general de precios y los grupos que la integran y 2) La
Política de Salarios como instrumento de distribución del ingreso
-análisis para Monterrey, 1970-78.
La primera parte presenta un panorama de lo más amplio sobre el
comportamiento de los precios en la presente década (1970-78) para
los diferentes grupos que forman el índice: alimentación, vivienda,
vestuario y gastos varios. Los resultados de esta primera parte
ponen de relieve lo ocurrido en el año de 1976 cuando después de la
devaluación, los precios se dispararon. La autora lo seña 1a así ....
. "Es a partir d~ septiembre, cuando el cambio en la paridad del peso,
el incremento en los salarios de emergencia y la presencia de
factores especulativos da lugar a que se registre un incremento muy
elevado (de octubre a noviembre del año en curso creció en 6.2%)".
Afortunadamente, en el análisis para un año después, demuestra que
las acciones de parte del gobierno, logran reducir la inflación,
aunque ésta no desaparece y man ti ene ni ve1es arriba de1 15% anua.1
para los siguientes años. Este punto permite observar la magnitud
de los cambios en estos renglones del gasto que contrastan con lo
ocurrido en la década de los 60's.
En la segunda parte se cuantifica el efecto de los incrementos
de los precios sobre el salario nominal del grupo de trabajadores

perceptores del salario mínimo; es decir, se calcula el Salario
Mínimo Real de 1970-78. El análisis que aquí se realiza conduce a
la conclusión de que los movimientos de los salarios reales presentan
dos etapas: una, de 1970 a 1974 en que los salarios reales se
movieron en forma muy moderada y la segunda, 1a de 1977 en que la
política de tope salarial se reflejó en un contraste muy notorio
entre precios y salarios al grado de que los salarios mínimos
reales, revelan una tendencia a disminuir a partir de ese año. Sin
duda, lo más interesante en esta parte, son los datos en las tablas
al final que demuestran cómo los movimientos de los precios le ganan
la carrera a los salarios míni iros concedidos para Monterrey Metropolitano.

PAUTAS PARA LA INVERSION PUBLICA
EN EL ESTADO DE NUEVO LEON*

Autor: Uc. Rodol6o Mon.toifa Reta
Comentarios: Uc. E~nuto Bolaño6 L.

El Centro de Investigaciones Económicas (CIE) desde su creación
ha realizado investigaciones empíricas sobre la Región Noreste,
especialmente del Estado de Nuevo León. Dentro de su programa de
investigaciones ha contemplado la realización de estudios relativos
a la participación del Sector Público Estatal en el desarrollo de la
entidad.
Como parte de lo anterior, el CIE presenta en su investigación:
"Pautas para la asignación de la Inversión Pública en el Estado de
Nuevo León", realizada por el Lic. Rodolfo Montoya Reta, una
metodología para la asignación de la inversión pública en nuestra
entidad. Esta investigación incluye cuatro apartados: el primero,
referi do a los antecedentes de la inversión pública federal a nivel
nacional; el segundo, a la inversión pública federal en cuanto a su
aplicación en el Estado y Municipios; el tercero, analiza los
criterios de asignación y evaluación de inversión pública que en la
actualidad se aplican, y final mente en el cuarto, se propone la
metodología para una mejor asignación, control y evaluación de los
proyectos de inversión pública.
La investigaci ón que presenta el CIE es particularmente impor
tante dada la i nfluencia que el sector público tiene en la economía
en e1 logro de 1os objetivos de des a rro 11 o económico, 1o cua 1 lo
*Tomado de: Bole.tln &amp;rr,ut1ta1' , Ce~ o de 1nvut-i.gau onu Econ6m.ica6,
U.A.N.L., Supf.emen.to, Vol. XVII, Núm. 10? , V{e&lt;.emb~e de 7979, p. 8.

�90.
compromete a aplicar criterios de racionalidad en sus decisiones .
En el estudio en cuestión se hace una revisión del desarrollo
económico y social en el país, mostrando la carencia de objetivos
bien definidos, así como de políticas que favorezcan un desarrollo
económico nacional más equilibrado, sectorial y regionalmente.
A nivel de entidad, lo anterior se presenta en forma manifiesta.
La conclusión a que se llega es que la Inversión Pública Federal no
ha influido si gni ficati vamente como orientadora de un desarrollo
regional más equilibrado, señalándose como prueba de ello la gran
concentración en el Area Metropolitana de Monterrey y la relativa
desigualdad en la distribución del ingreso.
En base a las conclusiones anteriores se recomienda la utili
zaci ón de1 análisis económico en la toma de decisiones del sector
público, enfatizando la adopción de criterios de racionalidad que
aseguren tomar en cuenta los efectos y resultados de decisiones
alternativas en el cumplimiento de objetivos deseables.
En fonna particular se recomienda la utilización del análisis
costo-beneficio como técnica de evaluación de proyectos, la que ha
probado su eficacia en la asignación del gasto público. La incorPQ
ración de esta técnica, junto con la de planeación y programación
asegurarían una toma de decisiones más racional.
En resumen, esta investigación del CIE pone énfasis en las
técnicas que permiten una mejor asignación de la inversión pública.
Todas ellas, algunas más viables que otras, tienen en común el
enfoque de planeación, enfoque que permite al funcionario público
racionalizar el proceso dinámico de cambio que ha caracterizado el
desarrollo socio-económico de nuestra entidad en 1as últimas décadas.

EDUCACION Y SALARIOS EN EL AREA METROPOL TTANA DE MONTERf.c. y*

Autor : Yvonne s.t inMn
Comentarios: Lic . EdgaJ:.. L6pez

El estudio de los ingresos generados por el trabajo han cobrado
vita 1 importancia.
De esta manera, 1as exp 1i caci ones que 1os
neoclásicos nos brindan, están basados en las teorías de oferta y
demanda de trabajo: la última, comprende la teoría de productividad
11rginal y su asociación con la investigación sobre funciones de
producción; la primera, consiste primordialmente en modelos que
involucran la "decisión de trabajo-ocio", así como también las
inversiones en capital humano.
La contrapartida de esta teoría la encontramos en las llamadas
teorías "radicales" y en las teorías que proponen un "mercado de
trabajo dual". Estas teorías a menudo cuestionan las aplicaciones
Y hallazgos de l a teoría neoclásica; v.gr., que la educación lejos
de ser un factor determinante de1 ingreso (tesis neoclásica),
es solamente un indicador o señal de la productividad potencial
del individuo, por lo que su ingreso no está relacionado con el
aprendizaje efectivo de éste.
Lester Thurow (General Inequality. Basic Books (ne., Publ ishers ),
uno de los principales exponentes de la "economía radi cal", ha
planteado un mode1o en e1 cua 1 e 1 número y tipo de emp1eos están
tecno1ógi ca mente determina dos; por lo que, 1as ca ract erí st i cas de
Productividad y el salario ofrecido resultan irrelevantes .

'Tomado de.: BoR.et .fn B.imeó.ttial, Ce.nt'1o de Tnvcuti,gac.irnr6 Eronóm,icaó,
U.A. N. L. , Suplemento , Vof . XV11 , Núm. 102, V,iciemb'1e de 1979 , p . 9.

�92.

Por otra parte, 1a teoría de 1 "mercado de trabajo dua 1" de p.B.
Doeringer y M. J. Piare ( Interi~al Labor Markets and Manpower Analysis,
Lexinton, 1971) concibe el mercado de trabajo como un mercado dividido
en dos sectores: el sector primario, que comprende los empleos
en las grandes empresas de alta rentabilidad y que ofrecen buena
remuneración y estabilidad; y el sector secundario, que se caracteriza
por emp1eos de baja remuneración concentrados en su mayoría en
sectores de la economía sujetos a fuerte fluctuación.
El análisis de la Srita. Stinson se lleva a cabo dentro del
enfoque neoclásico.
Su modelo pertenece a la clasificación de
"Mode1o_s de Fonnación ~e Capital Humano", 1os cual es a su vez fonnan
parte de la teoría de oferta. Este tipo de modelos proponen que los
ingresos derivados del trabajo son uaa función positiva del monto de
capital humano que el individuo posee, y considera como vehículos en
la fonnación de capital humano a la educación, la experiencit,
entrenamiento en el empleo y todos aquellos factores capaces de
cambiar la calidad de trabajo de un individuo.
La Sri ta. Stinson, utilizando la infonnación de la "Encuesta
Continua de Mano de Obra", elaboró un modelo, semilogarftmico en el
cual el ingreso es función de los años de escolaridad y experiencia;
encontrando que la tasa media de retorno a 1a esco1aridad es de un
12% y la de la experiencia un 2%; esto para todos los trimestres
de 1978.
En dos subsiguientes modelos donde se incluyen variables
ficticias para denotar los diferentes sectores de la economía Y
además la variable horas trabajadas, no se encuentran cambios
significativos en los coeficientes de escolaridad y experiencia,
aunque si se incrementa el porcentaje de la varianza explicada;
también la variable horas-trabajadas es únicamente relevante para
hombres.

93.

Finalmente, anexando como variables "Escolaridad al cuadrado"
y "Experiencia al cuadrado" y una interacción de Escolaridad y
Experiencia, se encontró que las tasas marginales de rendimiento a
la Escolaridad, se relacionan positivamente con los niveles de la
misma (el coeficiente de Escolaridad es significativo) .
Creo que los resultados de la Srita. Stinson son bastante
consistentes, ya que para todos los modelos y todos los trimestres,
los coeficientes de mayor interés (Escolaridad y Experiencia) no
se ven alterados significativamente. Pero las posibilidades de
análisis de este tema siguen siendo muy bastas; y tanto profundizar
en esta exploración dentro del mismo marco teórico, como utilizar
enfoques alternativos, constituyen un imperativo para la investigación
económica.

�LA MIGRACION INTERESTATAL DE P0BLACION EN MEXIC0
1960 - 1970*

Autor: VIL. btnu.to Qu.in.to.n,il.ia R.
Comentarios: U.e. Romeo E. Madlugai. H.

El Dr. Ernesto Quintanilla aborda en su trabajo un tema de gran
importancia : Los movimientos interestatales de Población, Decimos
de gran importancia, puesto que dichos movimientos han constituido
una de las características de nuestros dfas.
Estos desplazamientos de población han generado una problemática
social, económica y política que hace que resulte de gran urgencia
su estudio y por lo tanto, trabajos como el que comentamos, vienen a
cubrir una necesidad en el conocimiento ae nuestra realidad social.
En dicho trabajo se trata de llevar a cabo la medición, análisis
e investigación de las causas y efectos de los flujos interestatales
de población ocurridos en México de 1960 a 1970. La fuente de la
información estadística que sirvió de base para el estudio es el IX
Censo General de Población de 1970.
El primer capítulo proporciona el marco necesario para el
estudio del problema. Se revisan las investigaciones más importantes
acerca de la migración en México. El autor encuentra que la mayoría
de éstos toman un punto de vista sociológico y están dirigidos hacia
la investigación de la migración rural-urbana. Se revisa también la
literatura existente (en especial para el caso de América Latina)
relacionada con los determinantes y los efectos de las migraciones
*Tomado de: Bole.t.út 8.únu:tJtal, Cen:tJto de Invu.t,igac.ionu Eronómica.h,
U.A.N . L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, V.ic.iemb~e de 7979, p.10.

�96.

internas. Así mismo, se infonna sobre los aspectos de la medición
de los flujos interestatales de migración, especialmente en lo que
se refiere a volúmenes y direcciones.
En los dos siguientes capítulos se presentan los resultados de
la prueba de seis diferentes modelos que relacionan las cifras de
migración interna con diversos conjuntos de variables independientes,
utilizando análisis de regresión múltiple mediante el ajuste de
mínimos cuadrados ordinarios.
El postulado básico del trabajo es que la migración interna
durante un lapso 9ado, está determinada por el desempeño diferencial
de crecimiento económico de los lugares de origen y destino, as1
como la distancia que existe entre éstos. El autor encuentra que su
hipótesis es apoyada por la información estadística.
En seguida se relacionan las cifras de migración a los factores
que detenninan las tasas de crecimiento económico estatales propi!
mente dichas, de acuerdo a tres diferentes teorías de crecimiento
económico regional, es decir, la neoclásica, la de base de exportación
y el modelo Myrdal-Kaldor.
Se prueban también tres teorías alternativas que vinculan la
migración a factores diferentes de los relacionados con el crecimiento
económico a saber; el modelo de gravedad, el modelo sociológico y el
modelo de rechazo. Se obtienen resultados estadísticamente aceptables
Las variables más significativamente
para todas las ecuaciones.
ligadas con la migración interestatal son las siguientes: Distancia;
crecimiento en el ingreso estatal por habitante; el diferencial
interestatal en el crecimiento del salario promedio; el diferencial
interestatal en el tamaño absoluto de la base de exportación; el
efecto de amigos y pari entes; el t amaño del capital social de
infraestructura en la entidad de de stino; el diferencial i nterestatal

97.

en salario promedio y la oportunidad de empleos en la entidad
fede rat i va de dest i no.
Consider amos que el trabajo es de gran calidad, no tan sólo
por la importancia de sus conclusiones, sino también por el rigor
científico con que ha procedido y l a claridad de su exposición.

�LA MECANIZACION EN EL CAMPO MEXICANO*

Autor: v~. TUehlVl.d Wood
Comentarios: V~. E~nuto Qu.J.n;tan.illa

El sector primario de la economía mexicana ha constituido,
desde hace varias décadas, la fuente del considerable crecimiento
demográfico social de las áreas urbanas, el que, en algunos casos,
llega a ser cuantitativamente más importante que el pro pi o crecimiento
natural.
Es decir, se trata de un sector de rechazo de población,
situación que surge merced a la escasa capacidad de generación de
empleos comparada con una tasa de crecimiento de la población (y,
por ende, de la pobláción económicamente activa) que se encuentra
entre las más altas del mundo actual .
Al lado del problema de empleo que se presenta en el sector
primario, existe también una creciente demanda por los productos
agropecuarios, originada por el rápido crecimiento de las áreas
ur banas con una población que demanda cantidades cada vez mayores de
alimentos, reforzándose esta tendencia con el crecimiento en la
disponibilidad de ingresos reales por habitante, asf como por el
constante aumento en la demanda por insumos agropecuarios generada
por las propias actividades de transfonna~ión y de servicios.
De esta manera,

se plantea un aparente conflicto entre la
necesidad de crear más empleos para la creciente población rural y
de tal forma aligerar la carga que sobre los mercados urbanos de
fuerza de trabajo representa el rápido crecimiento en la oferta (en
virtud de la migración rural-urbana) y la urgente necesidad de

'Tomado de: Bole.t.út B.únuvz.al, Cen:tJto de Invut.i.gauonu Econ6micaJ.&gt;,
U.A.N.L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic~emb~e de 7979, p.11.

�100.

incrementar la di.sponibi.lidad de productos agropecuarios en la forma
de alimentos para la creciente población urbana y como ins"1)os para
las actividades industriales,
Es a la luz de la problemática anteriormente expuesta como
deben evaluarse contribuciones como la del Dr. Wood, quien en su
artículo se dedica precisamente a investigar el efecto de medidas
encaminadas a incrementar la producción rural tanto sobre la·
producción misma como sobre el empleo de fuerza de trabajo en México.
La tesis que el Dr. Wood sostiene en relación con este problema,
es que el emple.o de tractores y sus implementos tiene, al mism
tiempo, el efecto de desplazar una cantidad significativa de fuerza
de trabajo y de incrementar · sólo en poca medida la producción
agrícola.
El autor plantea tres hipótesis, a saber: 1) La producci6n
agrícola es función de la tierra, el trabajo y el capital; 2) Existen ·
dos clases de capital; el que incrementa los rendimientos (p. ej.
fertilizantes) y el que ahorra mano de obra {p. ej. tractores); 3) La
cantidad _de trabajo empleada en la agricultura depende principalmente
del nivel de producción, el empleo de tecnología ahorradora de
trabajo y de la cantidad de tierra cultivada. Para probar estas
tres hipótesis, el Dr. Wood utiliza la técnica de regresión múltiple
con análisis sincrónico ( "cross-section"), en base a la informaci6n
contenida en los Censos Agrícolas y de Población de 1970.
El Dr. Wood concluye que sus resultados apoyan la hipótesis de
que el empleo de tractores efectivamente reduce el empleo de mano de
obra de manera significativa. Por lo que respecta al efecto sobre
la producción agrícola, encuentra que la mecanización propiamente
dicha no 1a incrementa sensiblemente (es decir, el empleo de capital
ahorrador de trabajo no ti ene un efecto importante sobre 1a produc•
ción; el capital constituido para insumos adicionales, contrariamente

101.

(es decir, el empleo de fertilizantes, sobre todo), contribuye en
fonna importante a explicar los incrementos en el producto y no
incide negativamente sobre el emp1eo de mano de obra, De esta manera,
los resultados del artículo del Dr. Wood contrastan con la actual
política del Gobierno Mexicano de fomento a la producción a través
de la compra de tractores; el autor recomienda, en cambio, el empleo
de un paquete de insumos que incluye fertilizantes, agua, semillas
mejoradas y control de plagas y enfennedades. Esto, en virtud de la
doble ineficiencia de la mecanización por tractores en sus efectos
sobre la producción y el empleo.

�ALGUNAS CARACTERISTICAS DEL MERCADO DE PROFESIONISTAS
EL CASO DE NUEVO LEON*

Autores: Uc. JoJ¡,ge A. Tova11.

Cal,VU) tJ
Uc. Gui.ll.eJr.mO HaJW Gonzál.ez
Comentarios: Uc. Gui.ll.vuno V.laz de. ta Ga11.za

Por la importancia que tiene a nivel macroeconómico la educación
como elemento básico para la trasmisión o transformación social y,
por su contribución al sistema productivo, al fonnar el capital
hllnano necesario para éste, es loable y benéfico desarrollar investigaciones cmoo las presentadas por los licenciados Jorge A. Tovar
Castro y Guillemo Haro González, que nos pennite obtener infonnaci6n
relevante y criterios· de análisis respecto a problemas que en h
actualidad aquejan a nuestras universidades.
Sin embargo, existen algunos eleaentos i111POrtantes de clarificar
y apuntar en lo que respecta al · tema bisico investigado.
(Nizás, es importante hacer hincapié que el fenómeno del mercado
profesional no es un elemento aislado del contexto econ&amp;nico y social
en el que se encuentra inmerso. Al no tomarse en cuenta, ni metodo16gicamente ni experimentalmente las implicacionei que tiene la
consideración de un modelo amplio en el cual se localiza &amp;1 mercado
de trabajo. Esta omisión produjo que se hiciera a un lado, el hecho
f-.,ortante de que el mercado simplemente es un reflejo de las
relaciones existentes entre elementos que confonnan una estructura
económica y social
Por lo anterior, hay que aclarar que es necesario tomar con

'romado de.: Bol.Uút B.únutlr.al, Ce.nbto de. Invu:ti.gaci.onu Ec.on6m.i.c.46,
U.A.N.L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic.iemb4e de 7979, p.12.

�104.

cuidado la fonna de conceptualizar y medir, un merca.do de trabajo
saturado a1 s61 o tener en cuenta la oferta de recursos humanos y de
ahi, sacar conclusiones en cuanto a la toma de decisiones para
invertir o no en educación superior,
Los autores para determinar la situación del mercado profesional,
diseñaron una encuesta con una serie de preguntas encaminadas a saber
los i'ngresos a través del tiempo, el tiempo de trabajo que ejerce,
tiempo para encontrar empleo, número de veces en que ba estado
desempleado y el nivel de preparación des.p~s de la 1ic-enciatura,
Sin duda, todas juegan un papel importante como varic1ble para
explicar la posición del profesionista en el tiempo, stn embargo,
con estas preguntas es di'f'icil conocer la calidad de los egresados y
considerarlo corno una dificu~tad para colocarse, a.scender y elevar
sus ingresos. Ade~s, es _importante señalar que algunas empresas
vienen definiendo 1as características de las personas que contratan,
Es necesario destacar que a nivel nacional son pocas 111s.
investigaciones que se han efectuado, en cuanto a la micro..decisión
en educación,
En tal sentido, el estudi'o efectuado a nivel de
educadón superior en el Area Metropolitana da luz para. efectuar
racionalmente y bajo criterios económicos, decisiones importantes•
nivel micro (famtlia, empresa o institución educatival de· asignaci6n
y di stribuci'6n de recursos en 1as di'ferentes Breas de fonnación
profesional,
Al analizar los costos incurridos en la educación y sus impli~
caciones para la tasa de rentabilidad en cada carrera, se antoja
como importante hacer un análisis comparativo a dos niveles por
institución educativa, ya que en el caso concreto de este estudio,
la población estudiada son de la UANL y el Instituto Tecnológico de
Monterrey, y por carrera, ya que existen diferencias significativas
en los costos privados en que incurre el estudio de cada una de
e11 as.

LOS CONFLICTOS LABORALES EN PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS
INDUSTRIALES EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*

Autor: Lic. SeJr.vando E. Flo~u
Comentarios: An~él, Ga1tza GaJLd.a

"La vulnerabilidad que, ante los conflictos laboral es, presentan
las pequeñas Y medianas empresas durante los primeros cinco años de
operación, así como los efectos que pueden provocar sobre la industrial i z~ci ón, generan .una profunda preocupación y una apremiante
necesidad de solucionar dicho problema", explica como principal
objetivo de preocupación el autor.
Ello le lleva a analizar las causas y efectos de los conflictos
laborales y proponer algún mecanismo que sirva para proteger a las
pequeñas y medianas empresas.
Inicia su investigación acudiendo a los archivos del Instituto
Mexicano del Seguro Social para conocer el listado de las empresas
dadas de baja desde 1970; luego procede a la utilización del
Directorio Telefónico para investigar la localización de los propietarios de las empresas, con resultados efectivos en un 20% que fue
en definitiva el universo que se propuso estudiar .
Observamos inmediatamente: el investigador se circunscribe a un
campo muy reducido (empresas dadas de baja), sin posibilidades de
mayores variables que permitan conclusiones suficientemente sólidas.
Sabemos de antemano, porque él lo deja bien establecido, la escasez
de recursos económicos para realizar el trabajo en forma más profe*Tomado de : Bol etln B-i.me2&gt;:tlz.al , Ce.n:tlz.o de 1nvu .t..i.gacione..ó Econ6m.&lt;'.ca6,
U.A.N.L . , Supi eme.nto , tJi:Jl7V1I, Núm . 10?, Vic.iemb~e. de 1979, p. 13.

�106.

107.

sional.
Sin embargo, con todas sus estrecheces y la constante referencia
que él mismo hace al "tamaño de la muestra", observamos un deseo
ferviente por legar proposiciones.
Entre sus revelaciones encontramos que no €Xiste una relación
inmediata entre .la falta de departamentos de personal, pago de horas
extra, existencia de contrato colectivo de trabajo o falta de nonnas
de seguridad y los conflictos propiamente dichos.
Sin embargo el autor quiere dejar bien establecido· que el 100%
de las empresas pequeñas no ti ene departamento de personal y por
consiguiente una buena selección del mismo puede ser un síntoma.
Parece ser, de sus deducciones, que los -meses de febrero, mayo
y agosto tienen mayor importancia en la concentración de conflictos
obrero-patronales.
Es de mencionar las ideas cardinales, en nuestm -concepto, que
el Lic . Servando Flores trata de vender a sus lectores: una mejor
selección de personal, una mejor relación obrero-patronal e
incentivos: "las empresas que trataron de llevar buenas relaciones
con sus trabajadores no se enfrentaron a conflictos laboral es".
"Ningún método es 'completamente I adecuado para lograr evitar
los conflictos ·1aborales ...... el conflicto labora1 es un fenómeno
político cuyas causas se encuentran en el anonimato" (el subrayado
es nuestro).
Casi el

90% de los empresarios entrevistados estuvieron de
acuerdo que si existiera una compañía asegurado~a de conflictos
laborales, habría más estabilidad en la producción y existencia de
las mismas.

El Lic. Servando Flores propone finalmente una investigación
más a fondo que tienda a extender el análisis a todas las ramas de
la actividad económica; e incluir una muestra representativa de la
población que se efectúe a dos niveles distintos: a) Se estudien
todas las empresas desaparecidas; b) Se investiguen las empresas
existentes, para "orientar la política a seguir por parte de las
autoridades gubernamentales".

�LOS PROBLEMAS DE LAS INSTITUCIONES RECOLECTORAS DE INFORMACION
EN EL ESTADO DE NUEVO LEON*

Autor: Uc. Malúo Le.al Flo1tu
Comentarios: Uc. Juliá.n QU,(/(_oga Gallza

La necesidad de captación de información ha sido siempre un
factor de consideración en las diferentes etapas de la historia, sin
embargo, no siempre ha tenido la misma importancia ni impulso que el
que .se le ha dado recientemente.
Se sabe que en México aun con mucha anterioridad a la promulgación de la Ley Federal de Estadistica en el año de 1862, se llevaban
a cabo algunos registros y levantamientos censales, pero es precisamente en base a la promulgación de la Ley Federal de Estadística y
su Reglamento cuando se crea un organisJII) oficial a quien se le
encomienda la tarea de la recopilación básica de tipo estadístico de
carácter Federal.
Dicho organismo viene a constituir actualmente el Servicio
Nacional de Información que está adscrito a la Secretaria de Programación y Presupuesto y cuenta con 1as di rece iones sigui entes :
Dirección General de Estadistica, Dirección de Procesos Electrónicos;
Dirección de Diseño e Implementaciones del Sistema y Dirección de
Estudios del Territorio Nacional.
El desarrollo que recientemente ha tenido la metodología tanto
en el aspecto de recopilación, en el de procesamiento y de sistemas
electrónicos, en las herramientas de análisis estadísticos, hacen
*Toma.do de: Bote.Un B.únuttr.al. , Ce.nt11.o de Invuü gacionu Econ6mieiu, ,
U.A.N. L., Suplcmen;to , Vot. XVII, Núm. 102, Vú~,i,emb1te de 7979, p. 14.

�llO.

posible el tratamiento de mucha información disponible y se cuenta
además con personal capacitado para tal fin.
Por otra parte, la demanda de información estadística ha sido
s;empre creciente, tanto de parte de los organismos gubernamentales
como de las instituciones del Sector Privado lo que ha venido a
tener impacto entre quienes toman las decisiones en este proceso de
generación de información estadística y para cubrir con eficiencia
este servicio se pretende llevar a cabo una descentralización de las
funciones del Servicio Nacional de Información.
Consideramos que esta desconcentración favorecerá grandemente
la información estadística estatal al poder disponer de información
concentrada en el propio estado y generar datos que tengan una
demanda bien identificada.
Es obvio que para poder realizar este proceso de desconcentraci6n
se requieren de estudios cuidadosos que permitan llevarnos a tener
la certeza de operatividad del mismo, por lo que, estudios como el
que há realizado el Centro de Investigaciones Económicas, pueden ser
de gran ayuda en este proceso que mencionamos .
Por el momento, las instituciones que recopilan información
estadística básica en el estado tienen limitaciones, algunas de las
cuales se mencionan en .el trabajo que comentamos; sin embargo,
. nos
consta que se están haciendo esfuerzos serios para lograr eficazmente
esta desconcentración de labores en el proceso de generación de
datos, y dar mayor agilidad a la información estadística para que
cum~alastres características que le deben ser básicas: Oportunidad,
Confiabilidad y Veracidad.

��l
~

.

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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNlVE~D AtrrONOMA
DE NUEVO LEON

FACULTAO DE ECONOrv1I/:\

��FACULTAD

DE

E C O N O MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de

,.

todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces a1 año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

Mayo 1980.

* La suscripción a la revista tiene un costo

anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorio nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L . México. Apdo. Postal 288.

* Toda comunicación relativa

a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

DIRECTORIO

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Ernesto Bolaños Lozano
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Alfredo Gómez Garza
Edgar López Garza

* Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener 1os artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Institución se reserva todos los derechos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.

* Pub1i cae i ón rea 1izada por e1 Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de 1a Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE

Pág.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL LIC. MANUEL
RODRIGUEZ CISNEROS EN SU· CALIDAD DE
DIRECTOR FUNDADOR, DURANTE LA CELEBRACION
DEL ACTO CONMEMORATIVO AL XX ANIVERSARIO
DEL CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMI CAS.

REFORMA AGRARIA Y CAMBIO SOCIAL EN BOLIVIA.
EJutu.to QIWltanillo. Rodlúguez.

1

LA CALIDAD DE LA VIVIENDA EN MEXICO:
SU MEDICION Y DETERMINANTES.
W. Wh.ltne.y 11.lc./u IJ &amp;'luce Sc.ha.66eA,

45

BANCA NACIONAL: ANTECEDENTES, SITUACION
ACTUAL, PERSPECTIVAS Y APORTACIONES AL
DESARROLLO ECONOMICO DEL PAIS.
/.laJLco A. Phi.ez ValtleA.

61

ECONOMIA CAMPESINA DE CIUDAD ANAHUAC,
SUBREGION ANAHUAC, NUEVO LEON, MEXICO.
Gentil Ro j o.1, L.

67

�Pa.tabltM p!W 1tU.Y1.CÁ.ada1., pOII. el
Rodlúguez CUneJc.OJ., en .w
V,i/te,clo1t Funda.dOJt, CÍWU1.n.te la.
del a.do c.onme.moluLtlvo a..f. XX
dRi. Cent/to de Invutlga.c.,i,onv.,

U..C. • Manu.el
caUda.d de
c.eleb1ta.c.,i,6n
An,i,veJU,a.ltW
Ec.on6m1c.a.6.

"Hará un par de semanas recibí una llamada telefónica prove11ierrte de la Facultad de Economía, de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Era acerca del Centro de Investigaciones Económicas,
que cumple 20 años de trabajar ininterrumpidamente en este mes de
abril. Con motivo de este aniversario, se preparaba una ceremonia
conmemorativa y se tuvo la amabilidad de invitarme en mi calidad
de Director Fundador del Centro. Desde luego, agradecí y acepté
la invitación .
Si bien en aquel entonces, elaboramos, entre otras cosas, las
. Cuentas Regionales del Noreste de México, debo confesar que no soy
afecto a llevar cuentas cronológicas, y que he estado desligado
del Centro en los últimos años, por lo que la noticia acerca de su
vigésimo aniversario fue una verdadera sorpresa. Me hizo recordar
el propósito que perseguía el primer plan de investigación del
Centro. Obedecía a un afán de crear el instrumental analítico, de
orden cuantitativo regional, para que estuviera disponible para su
mejor empleo, por las generaciones futuras de economistas de la
Universidad de Nuevo León.
Veinte años después es grato reunirnos, en un acto como este,
con antiguos compañeros quienes, en aquel entonces aún estudiantes
de la primera promoción de la Facultad, trabajaron en el Centro y
dieron su mejor esfuerzo para los primeros logros. También es
grato saber que posteriormente algunos de ellos asumieron la
dirección del Centro.

�Asimismo, es satisfactorio estar reunidos en esta celebración
con quienes concibieron la idea de crear el Centro de Investigaciones: Víctor L. Urquidi, Consuelo Meyer; y no podemos dejar de
lamentar la ausencia de ese gran intelectual ·mexicano, Don Daniel
Cossío Villegas. El propósito de ellos, de que los estudiantes de
Economía contaran con un sitio en donde real izar sus primeros
ensayos y tuvieran la oportunidad de combinar su preparación
teórica con trabajos empíricos, es una esp1énd ida rea1i dad.
También es satisfactorio encontrar que varias de 1as tareas
iniciales, como la medición de la situación ocupacional y del
ingreso de la clase trabajadora, así como el cálculo de varios
indicadores económicos, aún continúan, sin duda ahora perfeccionados. Este trabajo sistemático es digno de encomio, pues sólo
mediante un esfuerzo persistente, se contará con elementos que nos
ayuden a entender e1 comportamiento de 1a actividad económica y,
en consecuencia, capacitarnos para tratar de encauzarla hacia las
metas deseadas.
Precisamente, para establecer estas metas, es que el plan
básico de investigación inicial del Centro, tomó prestado de la
Demografía el tema del análisis y las proyecciones de la población
de esta parte del país, pues la mística de optimizar los medios
materiales y financieros disponibles que impulsa al economista, es
cabalmente justificable cuando tiende a beneficiar a los grupos
más numerosos de la población y, por lo tanto, a elevar la
condición socioeconómica de vida de esos estratos mayoritarios a
un nivel digno.
Consecuentes con este objetivo, los estudios de la población,
incluyendo los cálculos de su evolución en el futuro, deben
constituir un tema permanente en el plan de trabajo de cualquier
Centro comprometido en el campo de las Ciencias Sociales.

En base a los resultados que dichos estudios nos proporcionan,
nosotros los economistas, contamos con un elemento esencial, que
junto con otros propios de nuestra disciplina, nos permiten
fundamentar ante la sociedad, un orden de prioridad en la aplicación de los recursos, ya sea para satisfacer necesidades de
alimentación, salud, vivienda, educación, en fin, nos sirven de
guía para impulsar y fortalecer las condiciones materiales y
sociales de vida de la población.
Este tipo de trabajo es relativamente fácil, puesto que para
llevarlo a cabo se dispone de un probado y amplio instrumental
conceptual y metodológico.
Pero frente a e1 , 1os Centros de
Investí gación Económi'ca en e1 pa is se enfrentan a una gama amplia
de retos de diversa complejidad. Por citar algunos, la disparidad
en la distribución del ingreso, los desequilibrios estructurales
de la economía nacional y los desequilibrios estructurales en su
relación con el exterior.
Estos desafíos vistos no en forma individual, sino en
conjunto, nos conducen al reto mayúsculo de concebir, y de articular
en un esquema coherente, un modelo de desarrollo económico derivado
de nuestra realidad. Ya basta de ensayar una y mi'l veces la
aplicación de modelos importados, ajenos a la realidad nacional,
Por lo anterior, los Centros de Investigación Económica,
deben continuar dedicándose a la investigación básica para determinar, conocer y enseñarnos cómo opera nuestra economía, cuál es
sus interrelaciones, cuáles sus contradicciones, para que en
función de estos 1ogros, podamos estab1ecer so1uc iones emanadas
del conocimiento de nuestro propio sistema económico, social y
político. Este es el camino para hacer más acertado el esfuerzo
de todos nosotros.

�Este es el camino para hacer más efectivo el esfuerzo de
todos.. No necesitamos esperar, a que los economistas e investigadores de los países altamente industrializados, salgan de su
asombro y descontrol al enfrentarse, por primera vez, a un fen6meno
simultáneo de inflación con desempleo y nos exporten un nuevo
modelo . Las teorías económicas del mundo occidental, de donde
fundamentalmente nos nutrimos, están resquebrajadas.

REFORMA AGRARIA Y CAMBIO SOCIAL EN BOLIVIA.

EJtnuto Qc.u.ntanilla. Rodlúguez*

Introducción
Estructuremos nuestro propio modelo . Esto es posible, si las
entidades de investigación intensifican sus esfuerzos. Esto es
posible si se les suministra de los medios necesarios. Apoyemos
en nuestras respectivas esferas de actividad a los Centros de
Investigación Económica del país, y en especial al de la Facultad
de Economía de nuestra querida Universidad Autónoma de Nuevo León."

La Refonna Agraria constituye uno de los más debatidos temas
en las esferas social, económica y política de América Latina.
Desde fines del siglo pasado cada movimiento armado, cada golpe de
estado y cada campaña política ha incluido dentro de su programa
el implementar una Reforma Agraria de algún tipo.
El 9 de abril de 1952 se inició la segunda Revolución Social
en América Latina; las con di ci ones feuda 1es preval enci entes en
Bolivia hasta ese día, se nabían tornado insoportables para la
gran mayoría de la población. Un año después se decretó una Ley de
la Reforma Agraria. Esta ley tenía seis objetivos fundamentales:
"l.

Asignar tierra cultivable a los campesinos que no la tengan o
que tengan muy poca, a condición de que la trabajen,
expropiando para este fin aquellas tierras que terratenientes
ineficientes detentan en exceso, o de las que disfrutan rentas
no ganadas ~or su propio trabajo personal en el campo.

"2.

Restituir a las comun i dades indígenas las t ierras que les
fueron usurpadas y cooperar en la modernización de su

* U a.ctoJt e.6 egJtua.do y, a.c.tual.n,enle, Mau,t 1¡0 de .t'.a Fa.cul.:ta.d de
Econom[a. de .e.a UniveMida.d Au:t6noma. de Nuevo Le6n , habiendo
Jteubido .6u Voctc•Mdo en .ea UnJveMida.d de Pit.t.6bMgh, Penn . en
1976.

�2.

3

agricultura, respetando y haciendo uso de sus tradiciones
colectivas hasta donde sea posible.
"3.

Liberar a los trabajadores rurales de su condición de siervos,
proscribiendo los servicios y obligaciones personales
gratuitos.

"4.

Estimular mayor pruduc.ti-vidad y comercialización de la
ind~stria agrícola, facilitando la inversión de huevo capital _,
respetando a los pequeños y medianos agricultores, desarrollando el cooperativismo agrario, prestando apoyo técnico y
abriendo posibilidades de crédito.

"5.

Conservar los recursos natural es de la nací ón, adoptando los
medios técnicos y científicos que son indispensables.

"6.

Promover las corrientes de migración doméstica de la población
rural, hoy concentradas excesivame~te en la zona interandina,
con el objetivo de obtener ~na distribución hllllana racional,
de reforzar la unidad nacional y de integrar el área oriental
del territorio boliviano económicamente con la occidental . "
(Preámbulo al Decreto Ley de la Reforma Agraria.

El propósito de este trabajo es tratar de proporcionar un
breve resumen de los efectos que la implementaci0n de esta Reforma
Agraria tuvo sobre la vida social de la población rural del país;
esto es, inquirir en qué direcciones y hasta qué grado este
importante evento histórico aceleró el proceso de cambio social.
Haciendo referencia a los seis objetivos mencionados anterionnente,
trataremos de ver hasta qué grado han sido Cllllplidos, siendo ello3

mismos considerados parte del cambio social y cómo ellos, a su vez,
han operado otros cambios.
El artículo está dividido en seis secciones que corresponden,
más o menos, a los componentes de la vida social boliviana que
fueron más afectados por la Revolución, especialmente en el campo
y debidos directamente a la Refonna Agraria, a saber: Estructura
de clases, organización- sociJ1, organización familiar, movilidad,
comportamiento económico y, por último, una breve mención de los
patrones de consumo, valores y actitudes y politización.
Las limitaciones que rodean a un trabajo como este son
considerables. Por una parte, parece existir una disponibilidad
más bien escasa de infonnación estadística sobre los problemas que
aquí nos ocupan. Todos los estudios que hemos consultado adoptan
un tipo cualitativo de enfoque, siendo, la mayoría, relatos de las
experiencias de campo de los autores. Todos ellos están guiados
por criterios metodológicos subjetivos, siendo el resultado,
obviamente, una falta de unifonnidad. Por otra parte, dado que
pretendeiros cubrir todo el país y ·practicar un análisis de estática
comparada entre la situación prevaleciente antes de 1952 y la
imperante después de la Reforma Agraria, el trabajo tendrá que
parecer altamente esquemático.
Enunciaremos, a manera de hipótesis , la siguiente propos1c1on:
La Reforma Agraria, hasta el presente, ha afectado solamente a la
estructura rural de clases y los patrones de :-omportamiento del
campesinado boliviano, especialmente aquella parte que había
estado ligada al sistema de hacienda (es decir, todo un si~tema de
producción y distribución que giraba en torno a este sistema de
tenencia de la tierra).

�4

5

No se encontrará algo estrictamente nuevo en este articulo,
pues dependemos completamente del empleo de fuentes de información
secundarias para desarrollar el trabajo.

Por "cambio social" entendemos lo siguiente:
"l.

Cambio social denota una diferencia- observada de anterieres

estados de la estructura social, instituciones, hábitos o
equipo de una sociedad, en tanto que es; (a) el resultado de
abiertas medidas legislativas o de otro orden para controlar
1a conducta, o ( b) e1 producto de un cambio ya sea en una
subestructura o sector dominante específico de la existencia
social, o en el ambiente social o f'isico; o (c) el efecto
repercusivo de acciones sociales proseguidas de conformidad
con los modos sistemáticamente relacionados de satisfacer
necesidades y de hacer frente a las expectativas que
prevalecen en la sociedad.
"2.

El término también denota el proceso a través del cual ocurren
tales diferencias."
(Tom Burns: 1964, p. 647).

La sociedad boliviana, como todas las demás sociedades
latinoamericanas, ha estado inmersa durante varias décadas en una
etapa de cambio, de una sociedad tradicional hacia una moderna.
Este proceso de cambio cultural ha estado ocurriendo en la forma
de una transmisión de patrones de comportamiento, valores y
actitudes del sector urbano al rural; en otras palabras, la forma
específica en que ha estado ocurriendo el cambio social en Bolivia,
puede identificarse como asimilación, dado que este término se
define como " ... el nombre dado al proceso o procesos por los

cuales pueblos de diversos orígenes raciales y diferentes herencias
culturales, ocupando un territorio común, obtienen una solidaridad
cultural suficiente al menos para lograr una unidad nacional".
(Park: 1930).
Veremos si la Revolución de 1952 y la Refonna Agraria de 1953
tuvieron una influencia importante sobre el proceso de cambio por
el que atraviesa la sociedad bolivia~a.

ESTRUCTURA DE CLASES.

Anteriormente a la Revolución Nacional de 1952 y la Reforma
Agraria del año siguiente, existían tres categorías sociales
genera1es, que pueden ser consideradas como "el ases" si bien
compartían pocas de las características de las clases sociales de
una sociedad industrial. Estas categorías o clases eran: La clase
de 1os hacendados, 1a de 1os peones y los grupos concentrados en
las comunidades indígenas. Se consideraba que las dos últimas
categorías componían el estrato más bajo de la sociedad; también
componían el elemento abori gen de la estructura étnica, elemento
de gran importancia si co.nsideramos que uno de los criterios para
la estratificación social era precisamente el origen étnico del
individuo.
Existía también -y aún existe- un tercer segmento de la
población rural, compuesto de terratenientes en posesión de
propiedades de tamaño medio, pero que no compartían las características de la clase de los hacendados. Este segmento intermedio
constituía solamente una parte muy pequeña de la población rural

�6
7

total. Además, no fue afectado por la Refonna Agraria, por lo
cual nos desentendemos de su análisis.
La pro pi edad agrícola, a:,terionnente a la Refonna, estaba
distribuida con extrema desigualdad. De acuerdo con el Censo de
1950, el 70 porciento de la propiedad particular agrícola estaba
en manos de solamente el 4.5 porciento de los terratenientes, en
propiedades de 111il a diez mil · hectáreas de extensión. El cuadro
siguien~e proporciona la distribución de la tierra cultivada entre
los diferentes tipos de propiedad:

Método de Cultivo
Cultivo Semifeudal
Propiedades Trabajadas por sus Propietarios
Propiedades Trabajadas con Ayuda
Propiedades Rentadas
Propiedades de Comunidades Indígenas
T

o

t

a

De esta infonnación

podemos inferir
hacendados formaba una parte inferior al
población rural; no más del tres porciento
media rural II y el resto de la población
rural, "los indios", más tarde rebautizados

Porciento
90.54
1.50
2.44
2.66
2.86
100.00

que la clase de los
cinco porciento de la
pertenecía a la "clase
fonnaba la cldse baja
como "los campesinos".

Trataremos ahora de describir las relaciones entre estas dos

principales clases rurales económicas y sociales; la clase de los
hacendados, por una parte, y la clase de los campesinos -peones y
habitantes de las comunidades- por la otra.
En primer lugar, existían las relaciones dentro del sistema
de la hacienda; las relaciones patrón-peón. Los peones (también
conocidos como "arrenderos", "colonos", etc.) habitaban en las
tierras de la hacienda;. se les otorgaba una parcela de tierra por
el propietario o sus administradores, y se les permitía cultivar
esta tierra para su propio beneficio. Sin embargo, tenían que
pagar una renta por el uso de esta parcela, ya fuera en efectivo o
en especie con algo de los productos cosechados. Las cantidades a
pagar variaban de lugar a lugar y generalmente eran cantidades
fijas y no eran porcentajes de la producción de los peones. En
algunas regiones, tales como el Altiplano, existían algunas tierras
que podían ser usadas por el patrón o el peón indistintamente
(mayormente tierras de pastos, bosques y puna). En 1a región de
las yungas, por otra parte, dada la escasez de trabajo, el
hacendado también concedía a los peones ·una casa, un pequeño campo
de coca y algunos árboles o arbu'stos de café. Los peones de las
yungas, además, producían algunos cultivos comerciales, participaban un poco en la economía de mercado y no eran autosuficientes;
como resultado de todo esto, estaban, en términos- generales, más
asimilados que los campesinos de otras regiones.
En todas las regiones del país, los peones tenían que trabajar
durante un número fijo de días al año en las tierras reservadas
para el patrón; este era un sistema de trabajo forzado, puesto que
el patrón no pagaba ningún salario por él, o bien las remuneraciones
eran rr:uy pequeñas. En los valles meridionales de Chuquisaca y
Tarija y en el Altiplano, la regla general era el trabajo no
remunerado, en tanto que, al menos en parte de las yungas y en el

�8
9

Oriente, los peones recibían algún salario (especialmente en esta
última región). Además de este trabajo de campo, existían otras
tareas que los peones estaban obligados a desempeñar, tales como
trabajo doméstico en la casa del patrón, tanto por hombres Y como
por mujeres.Y; también tenían que cuidar del ganado de los
hacendados, recolectar leña y, en algunas haciendas, tenían que
transportar mercancías para su venta en el mercado. Al igual que
en ~l caso -del trabajo agrícola l)T'Opiamen~ dicho, la cantidad de
trabajo que los peones tenían que desarrollar variaba de lugar a
lugar; de cinco a cien días al año. Una estimación burda del
promedio para todas las regiones y para la cantidad total oe
trabajo podría ser del orden de 150 días al año para los hombres y
20 para las mujeres.
Al parecer debido en forma directa a la
densidad de población y a la fertilidad de la tierra, los peones
del Oriente y las yungas se encontraban en una mejor posición que
los del Altiplano y los valles meridionales. En algunos lugares,
además, los peones tenían que pagar una porción adicional de la
cosecha de las parcelas a ellos asignadas ("catastro") y de su
ganado ("diezmo", "yerbaje"), como retribución por el uso de las
tierras de pastos.
Las fornias de control de la clase de los peones por la clase de
1os patrones incluía castigos corpora1es y embargo de "prendas" .Y
(de los peones si éstos no CllTlplían con sus obligaciones a
satisfacción del hacendado".
Asimismo, siempre se les conservaba
endeudados.

!J
Y

.Y

"Pangue.a.je"; la.bMu de me.n¿,a.jvw, mozo, ja11.clinvw, e,tc..
"Mlta.naje"; :tali.ea.6 como .e.a de r.ocúta11. ptVUl. .foó peonu, Ump,i.eza.,
aUme.n.tM a l.a.ó avu de co!Vtal, e,tc..
Objáoó vaUoó06, tal.u como man.ta6 o gana.do bov-ino o pMc-ino.

La Refornia Agraria, que comenzó a ser implementada hacia
fines de 1953, ha transformado en fonna radical la estructura de
clases boliviana.
La clase de los hacendados prácticamente ha
sido eliminada; el segmento medio rural ha experimentado un aumento
en su importancia (si bien no se sabe con precisión hasta qué
grado.) y en cantidad, merced a la integración a este grupo de
anteriores hacendados que mantuvieron una porción de sus tierras
después de la Reforma, y antiguos peones que han obtenido derechos
de propiedad sobre 1a ti erra que antes era de 1os hacendados.
A pesar del hecho de que, hasta el presente, sólo una parte menor
de la tierra cultivable ha cambiado en realidad de manos, las
relaciones patrón-peón mencionadas anteriormente han sido abolidas
por entero; el sistema de trabajo forzado ha sido eliminado
totalmente, siendo reemplazado, en aquellos lugares donde aún
existe una clase trabajadora rural, por el trabajo asalariado; los
antiguos peones se encuentran ahora organizados en sindicatos, que
originalmente habían sido creados por el triunfante M.N.R.
(Movimiento Nacional Revolucionario) y tomaron fuerza como parte
del movimiento sindical general.
De esta manera, podemos decir que la situación en realidad ha
cambiado, de una organización en que prevalecían las relaciones
semifeudales, hacia una de relaciones capitalistas. Y
En el
Altiplano, sin embargo, se practica todavía el sistema de alquiler
de la tierra en lugar· del trabajo asalariado, tanto por
conveniencia como por tradición, aún cuando es ilegal; la
diferencia estriba en que ahora existe acuerdo libre y mutuo de
ambas partes.

4/

-

En ai.gunoó .f.ugMeó aún óe M-lgnan pa.11.cei.M de óU.ból6tenci.a. a
tlz.aba.ja.d01Leó, pelta utr ccn6tit.uye u.na "p1teót.a.cA'.6n" acli.cional
al óal.aJr.i.,o en eó ectlvo.
,ful:,

�10

11

es decir, el desarrollo de las comunidades 51, ha recibido muy poca
atención por los nuevos gobiernos. Sin embargo, también existe
consenso de que la situación social de los comunarios se ha mejorado
y, por lo menos, tienen ahora la seguridad de la propiedad de sus
tierras, así como ciudadanía completa a pesar de su analfabetismo,
que era la razón para negarles el derecho al voto.

En segundo lugar, la Reforma Agraria, por sí misma, no
introdujo ningún cambio importante en la s"ituación de los
habitantes de las comunidades indígenas excepto que se garantizaron
sus derechos a las tierras comunales y que las tierras que les
fueron arrebatadas desde el lo. de enero de 1900 les serían
restituidas. El cambio parece haber sido más bien psíquico que
físico; anterionnente a la Reforma, los indios de las comunidades
sentían que ninguno de ellos tenía derecho a la propiedad de la
tierra; al presente, parecen tener un sentimiento· de propiedad
común de su tierra.

ORGANI~CION SOCIAL.
Por otro lado, el status social de los indios de las
comunidades ha cambiado radicalmente. El ténnino "indio" ha sido
legalmente abolido y reemplazado con el término "campesino".
Mientras que previamente no tenían incluso el derecho a la
ciudadanía, posterionnente, con el derecho de voto otorgado a toda
la población, se les proporcionó al menos el derecho de participar
en los procesos políticos; son ahora c~udadanos completos y ya no
se les considera como el estrato más bajo de la sociedad boliviana.
Actualmente, al menos en forma n~minal, se les considera iguales a
los demás ciudadanos, y tratados como tales por las autoridades,
mayormente compuestos por los grupos étnicos blanco Y mestizo.

Fuera de este cambio nominal, sin embargo, las comunidades
han si do muy poco afectadas por 1a Reforma Agraria. Ferragut ha
estimado que las familias que en 1963 habitaban las comunidades,
ascendían a 113 404, que constituye un tercio de1 número tota1 de
familias rurales que habitaba en el país, y este tercio de la
población rural ha permanecido esencialmente en las mismas
condiciones que anteriormente. En otras pa 1abras, existe consenso
acerca de que el segundo objetivo principal de la Reforma Agraria,

Nos ocuparemos ahora de elaborar un breve examen de los
efectos sobre la organización social que resultaron de la Reforma
Agraria.
Anteriormente a ella, una de las formas de organización
social era la que se empleaba para desempeñar las tareas en las
haciendas; esto es, el sistema de trabajo. El peón, además del
trabajo agrícola propiamente dicho, tenia que desempeñar otros
servicios, según se expuso en 1a sección anterior.
Un peón
desempeñaba tales asignaturas en orden de responsabilidad creciente,
conforme a su edad. Existía una jerarquía de puestos con una
jerarquía de prestigio concomitante.
En la cúspide de esta jerarquía se encontraban el patrón y
sus administradores: Obviamente, r.ingún peón podía aspirar a

il

La-6 c.omun,ldadu au.t6noma6 ~nai.u, palla MJt p11.ewo1,,
que, dupuú de la Re6olfma. IJ e.amo 11.uu.Uado clúr.ec..to de
ele.a., 1,e C){eaJton c.omu.nidade1, donde hab.la.n e-x.ú,-U.do hauen.da.6,
ap11.ovec.hando f.al&gt; tJi.acüc.,i,one1, de c.oope1ta.c.l6n entJr.e (01:, c.olm101:,
det:,de -ti.empol&gt; aún antvúo1Lu a la e-xpa111:,,ión Quec.hu.a..
)XLU.to

�12

ocupar cualquiera de estos puestos. El siguiente puesto en
importancia era el de mayordomo; este podía ser desempeñado ya
fuera por un mestizo asalariado de fuera de la hacienda, o por un
peón: Este podía ser, por consiguiente, el puesto máximo en la
jerarquía disponible para los peones, y conllevaba por lo tanto un
grado considerable de prestigio y autoridad. A un nivel inferior
se encontraba el "jilakata" (o "sulta"), quien supervisaba el
trabajo de los peones y fur:cionaba como juez en -casos menores.
Coroo prerrogativas, se le dispensaba de ejecutar cualquier otra
tarea durante el plazo que ocupaba el puesto (que podía ser de uno
a diez años). Un tercer nivel de prestigio y responsabilidad era
el de los alcaldes, quienes eran los asistentes del "jilakata" y
estaban a cargo de tareas específicas ("alcalde de campo",
"de agua", "camani" §.!, etc.). Más abajo ~n la escala se
encontraban los "campos" o "camanas", qui enes servían de mensajeros
del "jilakata" ó estaban a cargo de hacer o supervisar la
confección de la "tunta" y el "chuño" (papas congeladas y secas).
Todos estos oficios eran de una duración anual.
En la base de la
escala de prestigio se encontraban el cúmulo de empleos que
duraban generalmente una semana: mulero, vaquero, "pongo", "mi ti ani"
o "islero", etc. Otros trabajadores, que procedían de fuera de la
hacienda y por lo general eran contratados estacionalmente, no
estaban integrados en este sistema. Por debajo de la categoría
general de los peones (o de los colonos completos) se encontraban
los "utawawas" -1 iteralmerite, "hijos adoptivos"- quienes venían a
ser colonos de los colonos.

§} "Caman.l'' en .tM yungcv.., eJW. el al.cal.de a c.a1r.go de 1teub,i;r.,
pMc.UaJL y a.imac.enaJt .ea e.oc.a. V-i6e1tente de "camana"

13

Muleros, vaqueros, etc.
" Ut a w a w a s "
Gráfica 1: Pirámide Social Rural en Bolivia hacia 1952.

Después de la Reforma, esta forma de organización social
desapareció. En el Altiplano, en tanto que -según se mencionó
anteriormente- el sistema de alquiler de la tierra aún se practica,
los sindicatos cuidan ahora de las condiciones de trabajo,
encargándose los líderes sindicales de dirigir el trabajo en las
tierras de las ex-haciendas (como lo hacía antes el "kilakata")
por una parte Y, por otra, el trabajo que los peones tenían que
desempeñar para beneficio del patrón ha desaparecido, permaneciendo
solamente el trabajo asalariado en efectivo y el sistema de
alquiler de la tierra como formas puramente económicas de contrato
de trabajo. Hoy, en la mayoría de las haciendas que quedan, el
trabajo se realiza en conjunto por el sindicato y se divide la
participación en el producto, o bien a cada trabajador se le
asignan una o dos parcelas. En resumen, cualquier forma real que
tome la orgarrización para el trabajo en la actualidad, es puramente

�14
15
económica y no Conlleva con ella nrngun sistema jerárquico de
prestigio. Habiendo sido declarado ilegal el trabajo forzado,
habiendo sido además abolidos los puestos de "jilakata" y ~lc~ldes,
., Por otra parte, los líderes s1nd1cales
aquel sistema desaparec,o.
son elegidos, al menos en teoría, por el voto popular.
A pesar de lo anterior, se ha observado (Carter: 1965) q~e-se
ha desarrollado una nueva clase de jerarquía de prest1g10.
En las ex-haciendas, el recién creado cuerpo de. funcionarios,
destinad¿ a reemplazar a los puestos de supervisión de las
haciendas, también ha comenzado a ser un sustituto de la elabora~a
forma de organización que se mencionó anterionnente. El secretario
general, el puesto más alto en el sindicato, ha adoptado el papel
, a1 "J.ilakata"·• es decir, este nuevo puesto, con . la
que pert enec,a
máxima responsabilidad Y autoridad en el sindicato, conlleva tamb~én
el más alto nivel de prestigio. El sindicato se di~ide en v~r~as
secretarías, cada una de ellas con una funcion especifica
(relaciones, finanzas, justicia, agricu_ltura, caminos, etc.) _con
la secretaría general en la cima de la jerarquía. Los secretarios,
entonces, desempeñan ahora las funciones que anteriormente eran
eJ·ecutadas por los alcaldes. Parece como si la nueva estructura
· ,
·
de
sindical ha sido superpuesta al antiguo sistema Jerarquico
control del trabajo Y que solamente los nombres han cambiado (~n
caso evidente de sincretismo). Sin embargo, realmente se a
. importante.
.
. 0ado que después de 1a . Reforma
operado un cambio
Agraria los nuevos puestos de los líderes sindicales, ~specialmente
los de secretario general y secretario de actas, requieren que sus
titulares sepan leer y escribir con fluidez en español, y dado que
los servicios educativos se han extendido a las áreas rur~les
lentamente, los antiguos ex-peones prácticamente han sido excluidos
como candidatos, por lo que casi los únicos hombres capaces de
desempeñar estos puestos son 1os más jóvenes. A pesar de esto•

para lograr reconocimiento del resto de los miembros, aún tienen
que cumplir con la tradición de patrocinar fiestas religiosas y
participar en el servicio comunitario. En otras palabras, el
patrón tradicional de obtención de prestigio se encuentra todavía
en vigor; para ser un verdadero líder en los asuntos de la
comunidad, una persona tiene que servir en la serie de puestos
honorarios de acti vi da des religiosas y socia1es, y 1a mera educación
formal no se reconoce aún como fuente de prestigio.
Ahora bien, veamos la situación en las comunidades tradicionales. · En estas comunidades ha existido una jerarquía social,
similar a la descrita en el caso del sistema de la hacienda. Esta
jerarquía, sin embargo, se apoya fuertemente en el desempeño de
actividades relacionadas con la religión y se encuentra totalmente
disociada del control del trabajo. Se supone, también, que data
de tiempos anteriores a la conquista española y se presupone que
fue empleada por el grupo Quechua como una fonna indirecta de
gobierno. La jerarquía está compuesta. por una serie de puestos
destinados a que sus titulares demuestren su interés por la
comunidad y para que "hagan algo positivo" por ella.
En pocas palabras, dicha serie de puestos puede ser descrita
en forma general como sigue: El puesto más alto, como en el caso
de la hacienda, es el de "jilakata"; la diferencia estriba en que
en las comunidades tradicionales el "jilakata" es el máximo juez
dentro de la localidad (en tanto que en las haciendas lo era el
patrón) y, además, posee la autoridad para medir tierras y
establecer límites en disputa, así como nombrar a los "camanas",
llamar al trabajo de faena!./ y constituye el enlace más importante
7Is

6.

IL&lt;.0-0

al. .,.. -b .

.

.

.

aJo ne.ceMn,to palla e1ecuia11. p1¡oyec.to-0 c.omun.lta
t.ale-0 e.orno c.amino-0, {g(Uia-0, cliquu pan.a ,(/lfl.{gaci611, etc-:

- e 11.e ,{e1¡e

,(/U,(.

�16

17

entre el mundo exterior y la comunidad, pues está a cargo de la
recaudación de impuestos, lleva mensajes de las autoridades
municipales y les informa sobre la ocurrencia de casos graves de
comportamiento antisocial en la comunidad. Segundo en prestigio
11
,
se encuentra e1 puesto de preste grande ( a1 fe~e~,
e.1 nuevo " , "e1
81
obligado"), o patrocinador de una fiesta rel 1g1osa importante.Este puesto implica el desembolso de una gran cantidad de dinero
-pero menor que los gastos incurridos por el ~jilakata". En algunas
comunidades existe un tercer puesto en importancia, que se denomina
"alcalde de escuela", siendo sus deberes verificar las listas de
asistencia, supervisar el trabajo del profesor y cultivar las
parcelas de la escuela para beneficio de la misma. De no existir
este puesto, siguen en importancia los de "camana" (quien es el
defensor de las cosechas de la comunidad, de enemigos tanto
natura1es como sobrenatura 1es), altarero -9/Y preste peque -no (e1
patrocinador de una fiesta religiosa de menor importancia}. Estos
tres puestos se encontraban, más o menos, en el mismo nivel de
prestigio pero en general los tres tenían que ser desempeñados por
los aspirantes a obtener prestigio social. El escalón más bajo en
esta jerarquía es el que corresponde al puesto de cabecilla, o el
líder del grupo de danza en las fiestas religiosas principales.
lQué efecto surtió la Reforma Agraria sobre este patrón de
organización social de la comunidad? Muy poco, al parecer. El
único esfuerzo que el gobierno triunfante real izó para cambiar
este patrón fue la organización de sindicatos campesinos. Sin
embargo, se ha encontrado que comunidades muy tradicionales han
adoptado el sistema sindical; el M.N.R. fue más allá, al prohibir

Y
Y

GeneJulimente .e.a del &amp;anto pat,r.ono de .e.a c.omwuda.d.
Quien ti.ene .e.a .tanea de mantenVt a óu c.ue.n:t.a un aUalt _al _alJt.e
.Ub11.e, ub-lc.ado Mbll.e una de ia.ó eóqu-lna.6 de .la plaza pll.,&lt;JIUpa.l.

fonnalmente el puesto de "jilakata" (en 1958), puesto considerado
-por el M.N.R.- como la representación de la explotaci6n del
campesino por el hombre blanco. A pesar de lo anterior, dicho
esfuerzo ha tenido muy poco éxito hasta el presente; las comunidades
rechazan a los sindicatos, por considerarlos una amenaza al
statu-quo comunitario. Por lo tanto, podemos afirmar que los únicos
cambios, si es que ha habido, han si do los nombres de los pues tos
(como "alca1de de justicia" en lugar de "jilakata'') dado que aún
existe la misma presión sobre el servicio religioso y comunitario
Y la serie de actividades a que se ha hecho referencia todavía se
practica.
Una tercera forma de mecanismo social, que puede encontrarse
tanto en las comunidades tradicionales como en las ex-haciendas,
es la que consiste en una serie de artificios relacionados con
acuerdos de trabajo, que tratan de lograr una ventaja neta para
todos los participantes. Esta ayuda mutua voluntaria puede tomar
una de varias formas.
La más común e importante de ellas es el "ayni 11 , consistente
en un intercambio de trabajo por el desempeño de cualquier clase
de tarea agrícola, más comunmente la siembra o la cosecha; un
hombre ayuda a otro en la cosecha de sus productos, por ejemplo, y
el segundo le pagará en una ocasi6n posterior, no necesariamente
desempeñando la misma tarea. · Una segunda forma se denomina "minka 11 ,
en la que el asistente recibe remuneración no en especie sino en
efectivo (esta forma evidentemente resulta ser de origen más
reciente que la primera).
Mientras que el "ayni" se practica
principalmente dentro de parentescos bilaterales, la "minka" se
Practica más comunmente entre hombres con demasiada tierra para
trabajarla solos, por una parte, y "utawawas" sin tierras por la
otra. Esta última es la actividad principal para los "utawawas " y

�18

19

~~º·

su principal medio de subsistencia, practicándola casi todo el
Trabajan no solamente en tareas agrícolas, sino en la construcc,on,
en la fabricación de adobl;!s, cardando, hilando, etc. Una tercera
forma de ayuda mutua es la "sattakha"' que constituye una cier~a
fonna de seguridad social para proporcionar alivio a las necesidades de viudas, huérfanos, ancianos y otras personas incapacitadas•
Ya sea parientes consanguíneos,
así como campesinos sin tierras.

que ésta de hecho ha tenido poco que ver con el proceso de cambio
mencionado.

ORGANIZACION FAMILIAR.

padrinos o amigos de estas personas, los auxilian, la mayor parte
del tiempo sin remuneración.
Otras dos formas de ayuda mutua son el II wa k""
1 Y e l "a partir" ·
El "waki" es un arreglo de trabajo entre un hombre con exceso de
semilla Y uno con exceso de tierra.
"A partir" es un arreglo de
trabajo entre un agricultor con propiedad de una yunta y uno con
exceso de tierra y sin este equipo de capital.
Puede considerarse que ia Reforma Agraria ha dejado esencialmente sin cambio a todas estas formas ~e cooperación voluntaria,
por lo que todas ellas continúan_ existiendo, si bie~ se_ha hecho
notar que, por una serie de razones tecnológicas, mot1vac1onales Y
de otra índole (Erasmus: 1965, pp. 173-199 ) , l a f onna "ayni. " ha
. ka " •
estado perdiendo importancia constantemente, en favor de l a "mm
Esto se debe, sin embargo, a factores diferentes a la Refonna,
tales como el proceso de modernización (asimismo, Erasmus se
refiere a la América del Sur occidental, en fonna general).
Cómo la Reforma Agraria misma ha contribuí.Jo a acelerar este
Podría
proceso, no ha sido investigado hasta el presente.
considerarse, sin embargo, que, dado que el objetivo de "desarrollo
de la comunidad" ha recibido poca atención por parte de l~s
administraciones nacionales Y que las comunidades no han experimentado algún efecto económico importante a raíz de la Reforma,

En el esquema social rural boliviano, la unidad básica y más·
pequeña.de organización es la familia nuclear. Esta unidad básica
está por lo general íntimamente relacionada con la familia
extendida, si bien la membrecía a la familia extendida y a cualquier
otro grupo es un asunto de la familia como unidad, más bien que
como un agregado de individuos .
Aunque las misiones protestantes han obtenido cierto éxito,
el campesinado boliviano es aún abrumadoramente católico romano.
La monogamia, por otra parte, se practica universalmente.
Sin
embargo , se permite un alto grado de libertad sexwll a los
adolescentes solteros de ambos sexos (en amplio contraste con el
patrón de moralidad en los lugares urbanos).
El matrimonio es
generalmente de carácter consensual dentro de la clase campesina:
Tanto la ceremonia civil como, especialmente, la religiosa,
generalmente se obvian debido a su alto costo para las parejas
recién unidas.
No existen prejuicios de ningún tipo en contra de
la unión libre ni de los hijos naturales.
Igualmente, no se
otorga ningún prestigio a los matrimonios legalizados.
Por otra
parte, si bien el adulterio es poco frecuente, la monogamia que

se

ha mencionado líneas arriba suele ser temporal: Los matrimonios
consensuales son con frecuencia de corta duración, con una
separ3ción sin ceremonia, después de la cual tanto el hombre como
la mujer se pueden comprometer en otras uniones del mismo tipo.

�20

Por lo que respecta a los estratos rurales medio y superior,
estos tienden a formalizar sus uniones por lo menos por una de las
leyes y frecuentemente por ambas; estas uniones, asimismo, suelen
ser más estables.
Dentro de la familia campesina propiamente dicha, los papeles
individuales se encuentran establecidos por la tradici6n Y están
definidos en forma rígida. La autoridad se divide por partes más
0 menos iguales entre el jefe de la familia y la esposa, Y las
discusiones son poco frecuentes. El jefe tiene la responsabilidad
de las principales tareas agrícolas, tales como la rotura del
suelo y la siembra, así como el trabajo más pesado de la cosecha.
La esposa controla las actividades domésticas; cocina Y sirve las
comidas, cuida de los niños menores, lava la ropa y asea la casa.
También apoya en las labores agrícolas; puede conducir la yunta en
la rotura de la tierra; puede asimismo depositar la semilla.
También lava, seca y tiñe la lana, la hila y fonna el material del
que se fabrican casi todas las ropas del campesino Y su familia.
La esposa trabaja también a veces atendiendo al ganado y, en días
de mercado, es la "comerciante" de la familia, llevando para venta
0 trueque cualquier excedente de la producci6n familiar.
Los niños, a su vez, están sujetos a la disciplina autoritaria
de la familia y deben obedecer y respetar a sus padres. Ayudan en
la mayor parte de las 1·abores agrícolas y también desempeñan
pequeñas tareas en 1a casa. No existe di ferenci aci6n por edades
en las tareas, excepto que los mayores tienen mayor responsabilidad
en el cuidado del ganado y cuidan todos los animales domésticos.
De esta manera obtienen un valioso entrenamiento y, al separarse
de su familia para fonnar la propia, se encuentran preparados para
adoptar los papeles apropiados de jefe o esposa, respectivamente.

21

Por lo que se refiere a las relaciones de la familia nuclear
con la familia extendida, estas son de carácter bilateral: Tienen
igual importancia ambas líneas (la paterna y la materna) de
ascendenc~a y todos los parientes de segundo grado (tales como
primos segundos) son tratados igualmente y reciben la misma
denominación que los parientes de primer grado. Además, en la
clase campesina, el linaje no es importante y raras veces se rastrea
la ascenáenC'iá a ·descendencic1 por más de dos generaciones, por io
que un individuo raras veces conoce a sus abuelos o a sus nietos.
En los acontecimientos económicos y sociales, las asociaciones
ocurren con mayor frecuencia entre personas de la misma generación,
más bien que entre personas de diferentes generaciones. Para los
estratos medio y superior, por el contrario,
la ascendencia
frecuer,temente se rastrea por varias generaciones, existiendo una
notable preocupación por la genealogía. Asimismo, dentro del
estrato superior, los parientes en todas la~ categorías de
consanguinidad y afinidad tienen reconocimiento (no así en el caso
de los campesinos) y la familia extendida constituye el centro
de muchas funciones sociales.
Por otro lado, el parentesco ritua 1 conocido como compadrazgo,
también se practica en la Bolivia rural.
Socialmente, esta clase
de relación puede tener dos propósitos mutuamente excluyentes; ya
sea reforzar los lazos de amistad, o bien obtener alguna clase de
seguro para los hijos, nombrando para· este propósito, como padrino,
a una persona en mejor situación económica. Ambos tipos de
compadrazgo se .practicaban antenormente a la Revolución de 1952 y,
para la clase de los peones, el segundo tipo constituía la regla
general; los peones solicitaban al patrón ser el padrino de sus
hijos. Al parecer, este, tipo de artificio de seguridad operaba
con eficiencia puesto que, cuando un peón fallecía, el patrón
generalmente se encargaba de los hijos del peón, tratándolos

�22

frecuentemente como propios. Con posterioridad a la Reforma
Agraria, con la virtual eliminación de la clase de los hacendados,
este tipo utilitario de compadrazgo ha venido siendo cada vez más
difícil de practicar, puesto que existen cada vez menos candidatos
a padrino. Podría tal vez considerarse que esta situación es de
transición; probablemente este tipo de compadrazgo se recuperará
cuando existan de nuevo candidatos disponibles; sin embargo, su
Jmport.anci;:¡ como institución socia-1 no alcanzará el nivel anterior
a la Reforma. En cuanto al segundo tipo, siempre ha sido practicado
en las comunidades tradicionales; en este caso el motivo es la
amistad, una rel~ción entre iguales, para apoyarse mutuamente en
los tiempos difíciles.
Podríamos concluir esta sección afirmando que, en términos
generales, la Reforma Agraria ha proporcionado un impa~to muy
pequeño en la organización familiar de la Bolivia rural. La
organización de la familia nuclear no ha sido en nada alterada,
puesto que aún no se reconoce la educación formal como fuente de
autoridad y la infraestruatura y los servicios educacionales
constituyen el único elemento verdaderamente nuevo introducido en
la familia campesina a raíz de la Revolución. Ha persistido la
tradición; los patrones de matrimonios son los mismos que
anteriormente y su legalización no ha recibido una mayor preferencia
que antes.
Asimismo, el parentesco ritual en las comunidades
tradicionales se elige aún en base a la amistad y el afecto. El
único efecto que la Reforma Agraria operó sobre este grupo de
relaciones es la eliminación del tipo de parentesco r1tual de
conveniencia en las haciendas.

23

MOVILIDAD.

Entre las condiciones necesarias para la existencia de un grado
considerable de movilidad social se encuentra la presencia de una
sociedad abierta que proporcione una igual dad de oportunidades
para toda la población.
Una sociedad agrícola tradicional es
exactamente lo opuesto; existe una SPrie de valores y actitudes
que mantiene la división de castas y clases.
Normalmente., el
panorama es, por úna parte, un pequeño número de terratenientes y
políticos que di~frutan una alta posición económica y social; por
otra parte, la gran mayoría de la sociedad, toda más o menos en el
mismo nivel de bienestar. En esta clase de sociedad, no existen
premios para la habilidad y la aptitud: El status y posición
relativa de una persona están predeterminados y son fijos; sus
posibilidades de mejora son extremadamente limitadas.
Dentro de este estado de cosas, entonces, debe esperarse que
solamente muy pocos individuos traten de cambiar su situación; sin
embargo, aún estos pocos individuos generalmente son frustrados en
sus intentos: Estos i ndi vi duos o grupos innovadores enfrentan la
oposición del resto de la sociedad, que tiene a su disposición
diversos medios de control de los intentos de innovación. Así, el
cambio en este tipo de sociedad tiene que operarse solamente como
un proceso extremadamente lento; los individuos y los grupos no
tienen otra alternativa que conformarse con su situación.
Una de tales sociedades era Bolivia en la víspera de la
Revolución Nacional: existía muy poca diferencia entre los grupos
rural es que no fueran los terratenientes; esto es, los peones y
los miembros de ;as comunidades tradicionales. Estos solían decir:
"Todos somos indios y todos los indios son iguales". De hecho,
todos ellos poseían casi la misma cantidad de tierra, el mismo

�24

25

número de cabezas de ganado, el mismo tipo de vivienda y el mismo
nivel educacional. El grado de movilidad social era nulo.
La mayorfa campesina en Bolivia siempre han tenido un rango
muy limitado de posibilidades demovilid~dsocial, y estas pocas
oportunidades están adicionalmente restringidas por factores
sociales y culturales.
Una de estas posibilidades es la migración hacia las áreas
urbanas; era casi imposible escalar a una clase social más alta
pennaneciendo en las áreas rurrues. Con una buena dosis de voluntad
y buena suerte, un individuo podía mudarse a la ciudad, obtener un
empleo, mejorar su nivel de educación y parecer "menos indio",
mejorar sus patrones de vida y vivienda y así incorporarse a una
posición de clase baja en el segmento hispano-parlante, moderno y
occidental izado de la sociedad boliviana. Sin embargo, esto era
difícil de lograr: La clase india urbana, los cholos..!.Q/, tradicionalmente ha proporcionado la fuerza de trabajo urbana no calificada;
controla los puestos en las artesanías y el pequeño comercio en
las ciudades y los pueblos; un recién llegado encuentra difkil
penetrar este segmento cerrado, especialmente si es analfabeto y
no habla muy bien el idioma español.
Una segunda posibilidad que tradicionalmente se ha presentado
a los campesinos es el trabajo en- las minas y la entrada a la
"clase" de los mineros. Aquí también, dado que la minería en el
país ha estado operando desde hace mucho tiempo a un nivel más o
menos constante, no se han ofrecido nuevos empleos en tal cantidad
como para constituir un canal importante de movilidad social para
la población rural.

J..2J

S-l bien algwuu vecu el :tvuni.no "cho.e.o"
de. "meo.Uzo".

¿,e. U6a.

como ün.6rwno

Despu~s de 1952, sin embargo, se ha estado haciendo notar una
nueva tendencia: Han estado apareciendo diferencias en individuos,
fami 1ias Y grupos. Los factores que operan en favor de estas
diferencias son las variaciones en la cantidad de tierra en
propiedad de una famil ·:a (esto es, adquisición · de tierras),
diferencias en la cantidad de cabezas de ganado, en la calidad de
1a vivienda, en 1as capacidades y habil; da des que se requieren
para el liderazgo, en el interés y la preocupación por la educación
formal, en la destreza en el manejo del idioma español y en el
nivel de influencia obtenida en la comunidad. El resultado ha
sido la aparición de un nuevo segmento, intermedio entre los dos
tradicionales. Se ha notado (Leonard: 1966) que existe un proceso
de cambio de un sistema de castas a uno de clases soda1es modernas;
por una parte, tanto el sector inferior como el medio están
adquiriendo una conciencia de las diferencias entre ellos, así
como un reconocimiento de la posibilidad de ascenso; esto es,
sienten que su sociedad está cambiando y que 1es está proporcionando
un grado más alto de movilidad social.
Sin embargo, el grado de movilidad social que existía desde
antes de la Revolución no ha mejorado en forma considerable. La
razón descansa en la baja tasa de crecimiento económico del país:
las áreas urbanas no pueden proporcionar suficientes oportunidades
económicas para un flujo importante de migrantes rura 1es; aún un
nivel aceptable de educación no constituye ninguna garantía de
obtener un empleo adecuado; la incidencia de subempleo (una
situación en que la productividad del trabajador es inferior al
ingreso que recibe) está en crecimiento. Esto, en conjunción con
la limitada disponibilidad de nuevos empleos en las minas y un
aumento en el nivel de aspiraciones de los campesinos, están
produciendo un aumento en la presión sobre la t ierra, los recursos
del gobierno central -a través de demandas por aumentos en la

�26
27
disponibilidad de infraestructura y servicios públicos- Y creciente
frustración.
Asimismo, la ineficiencia y det'iciencia del sistema educativo
y la dificultad para dominar el idioma español y de acumular capital
(así como la escasa demanda que enfrenta el conocimiento práctico
de los campesinos) le impiden moverse, por lo que se ve forzado a
permanecer en la posición tradicionaí en la sociedad en que n_ació.
La clave de ~ste problema, por lo tanto, yace en la incapacidad
real O imaginaria del sistema económico para la expansión. La
sociedad boliviana considera que existe solamente una disponibilidad
1 imitada de oportunidades y que, si una persona mejora, debe ser
a costa de otra, que debe ver empeorada su propia posición (caso
típico que se ajusta al modelo de juego de suma cero). Esto
resulta en frustración que, a su vez, resulta en una sociedad falta
de imaginación, inhibida, improductiva y falta de espíritu de
cooperación.
(De acuerdo a 1os patrones occi ~enta1es modernos,
por supuesto).
Sin embargo, esta sociedad también ha iniciado la búsqueda de
nuevas soluciones al problema de la movilidad, siendo una de ellas
los programas de colonización y reasentamientos rurales, orientados
al cumplimiento del sexto de los objetivos de la Reforma Agraria,
mencionado en la Introducción. Si bien el éxito de estos programas
11/ han visto mejorada su s,·tuac1on
.,
ha sido muy limitado, los colonoseconómica. Por otra parte, los mineros se han convertido en un
grupo muy politizado, con conciencia de clase e influyente. De~ido
a su creciente poder político, han podido obtener algunas ventaJas,
tales como vigencia plena de medidas de seguridad, atención médica

y salarios más altos. Aunque los nuevos colonos, y también los
mineros, constituyen un segmento muy pequeño de la población -de 2
a 3 porciento- tienen, y probablemente aumentarán, una influencia
nací ona1 muy superior a su tamaño. Ellos, así como unos pocos
campesinos que han podido aumentar su acervo de recursos, son 1os
únicos grupos que han mejorado su situación en la sociedad,
exclusivamente a consecuencia de la Revolución y la Reforma.
Una tercera ~o 1uci ón para muchos campe si nos consiste en 1a
emigración. Existe un número considerable de bolivianos que han
emigrado, ya sea ·estacional o permanentemente, a la Argentina y el
Brasil, en busca de oportunidades que la economía boliviana no les
ha podido proporcionar.
A riesgo de caer en repetición, diremos que, en tanto que los
sectores secundario y terciario de 1a economía bo 1i vi ana no
experimenten una expansión, e1 bajo ni ve 1 actua1 de movilidad
social no podrá mejorarse. Por otro lado, se sab~ que se requiere
la movilidad física para disminuir la P:esión de la población
sobre la tierra en el Altiplano y los valles meridionales. Los
proyectos de colonización llevados a cabo por el gobierno han
encontrado un éxito muy limitado. Se estima que, de los participantes en los proyectos de colonización (quienes son ellos mismos
una proporción muy pequeña del número de población que se requiere
relocalizar), solamente alrededor del diez porciento permanece en
las colonias, en tanto que el resto regresa a sus lugares de origen
después de un período no mucho mayor de un año. Se considera que
las razones principales para tan poco éxito son una motivación
insuficiente de parte de los campesinos del Altiplano, así como
las dificultades que tienen que enfrentar los colonos en virtud
del aislamiento, infraestructura sanitaria tropical insuficiente y
el clima diferente de las colonias orientales. Sin embargo, Heath

�28
29
(1969) ~nciona que, en años recientes, ha estado ocurriendo un
movimiento de migración espontáneo, si bien se reconoce que por s1
mismo no contribuirá a aliviar en forma significativa los problemas
de las áreas sobrepobladas.

Por otro lado, la siguiente información (tomada de Urquidi;
1966) proporciona una verificación de la anterior, as 1 como alguna
informaci6n adicional relacionada con mejoras en el empleo de
equipo de capital en la producción agrícola.

COMPORTAMIENTO ECONOMICO.
Acciones de la Reforma Agraria.
Uno de los componentes del patrón de comportamiento económico,
la organizaci6n del trabajo y los esquemas de ayuda mutua, ha sido
ya discutido en la segunda sección.
Pennítasenos ahora proporcionar a1gura información pertinente,
en relación con los efectos de la Reforma Agraria sobre los niveles
agrícolas de producción y las mejoras en el equipo de capital.
El primer cuadro presenta el volumen de la producción (expresado
en millares de toneladas métricas) de algunos de los más importantes
productos agrícolas de Bolivia, en 1950 y 1960, respectivamente
(tomado de García: 1963, p. 71).
Producto
Caña de Azúcar
Arroz
Azúcar
Maíz
Trigo
Papa
Cebada
Quina
Café
Cítricos
Plátano
Algodón

1950

1960

342.9
10.0
1.2
129.7
45.7
180.4
44.2
7.7
1.0
35.0
63.7
0.1

1,161.6
40.0
60.0
260.8
78.4
700.0
126.8
11. 1
3.2
150.0
150.0
1.0

Número
Número
Número
Número

de Hectáreas Distribuidas hasta Enero de 1962
de Beneficiarios hasta Enero de 1962
Total de Máquinas Agrícolas Importadas hasta ]952
Total de Máquinas Agrícolas 1953-1962
De las cuales: Importadas
Fabricadas en el País

3'345,158
178,384
270
8,859
6,359
2,500

Producción Agrícola (Toneladas).
Producto
Arroz
Caña de Azúcar
Maíz
Trigo
Papa
Cebada
Quina
Café

1950

1961

Cambio
Porcentual

7,300
400,000
129,701
45,652
189,384
44,247
7,715
2,529

24,000
1'000,000
260,110
67,208
427,841
118,784
10,397
3,500

328
250
101
47
226
168
35
38

Varios autores norteamericanos y muchos bolivianos sostienen
q~e el resultado de la Reforma sobre la producción agrícola ha
sido una considerable disminución en la cantidad de productos

�30

destinados al mercado, en virtud de: a) la excesiva fraccionalización de la tierra; b) la ausencia tanto de una dirección adecuada
como de motivación por parte de los beneficiarios de la Refonna
Agraria; y, c) un aumento en el consumo, por parte de estos
campesinos, de sus propios productos. Las cifras anteriores -si
bien con algunas discrepancias- proporcionan una demostración de
lo contrario: Aún aceptando que existen diferencias regionales,
que la producción aumentó en mayor medida en algunas áreas que en
otras y que aún ~n otras puPde haber permanecido constante, debe
aceptarse que la produq:ión total del país se ha incrementado
considerablement~. Una hipótesis de expertos es que la producción
decreció notablemente inmediatamente después de la Reforma, debido
a·la confusión e inseguridad del período, pero ha estado en aumento
constante desde entonces. Con respecto a la producción destinada
a la venta en el mercado, se considera que disminuyó sensiblemente
en el período inmediato posterior a la Reforma, dado que en ese
período crítico no se cultivaban las tierras de los hacendados,
siendo que eran precisamente ellos quienes abastec;ian el mercado,
mientras que los peones cultivaban sus "ar:riendos" para su propia
subsistencia y la de sus familias. Este patrón ha cambiado y hoy
en día son 1os campesinos quienes abastecen el mercado; en fonna
individua 1 . 11 evan pequeñas cantidades de su producción, pero
existen grandes cantidades de abastecedores, con lo cual la oferta
disponible ha aumentado. Además, los campesinos aportan su
producción en fonna regular en el tiempo, según la van cosechando;
no especulan con el abastecimiento para mantener altos los precios
(práctica que los hacendados seguían con regularidad), por lo que
en la actualidad existe una oferta de productos alimenticios más o
menos constante y los precios no fluctúan tanto como anteriormente.
Con respecto a la productividad (medida, por ejemplo, en rendimientos por hectárea), se considera que por lo menos no ha disminuido
desde 1953.

31

Otro cambio en la economía agrícola debido también a la
transformación del sistema de producción (de la hacienda al
campesino), es un cambio en los artí~ulos producidos en muchas de
las propiedades afectadas por la Refonna. Se ha operado un cambio
hacia una producción más diversificada, en favor de di versas
variedades de hortalizas y en detrimento de caña de azúcar. En la
act1.:alidad los campesinos tienen que soportar el costo de las
inversiones Y el riesgo de pérdidas (debido tanto a fenómenos
natura1es como de. mercado 2.Y) por lo que, dada la escasez· de
recursos a su disposición, el resultado es una tendencia general
hacia la producción de artículos que requieren menores costos de
inversión o implican un grado menor de riesgo, o que poseen ambas
ventajas.
Sin embargo, existen dos factores que impiden una expansión
de esta economía agrícola: Primero, el campesino tiene aún una
disponibilidad muy 1imitada de herramientas y otros instrumentos
para la producción; muchos de estos instrumentos datan, en su
diseño, desde e1 si g1o XVI, ta 1 como e1 a,:ado de yunta. Además,
hay una escasez generalizada de fertilizantes; el único tipo de
abono disponible es el de origen animal. Segundo, las condiciones
~enerales de la economía boliviana: Mercados de tamaño tan pequeño
que fácilmente se saturan; escasez de fondos públicos para
proporcionar una infraestructura de transportes adecuada, así como
el bien conocido aislamiento del país.
Estas dos clases de
circunstancias provocan que una buena parte de la agricultura
boliviana sea del tipo orientado hacia el autoconsumo.
Por otro lado, la ganadería mayor y menor han sido actividades
1~/ 'al

-

.

.

e.n un momento da.do
to c.uai. c.o.w.a que. du c-le.nda.n lo&amp; p!le.chu1 IJ -0e. de. j e.n ac.uvo-0 d~
p!lod.uct:.0-0 pe.1te.c.e.dvro&amp; -0.i.n. ve.nde.1r..
i

, poll. e.1emplo, como un e.xc.uo de. o6VLt.o.

�32

importantes, especialmente en las haciendas del Altiplano, si bien
se practican casi en todo el país; incluso algunos campesinos se
especializan en la ganadería mayor, en el área de las punas, cerca
de la frontera con Chile, así como en el Oriente. Antes de la
Reforma Agraria, no había hacendados ni campesinos especial izados
en la ganadería. Generalmente los peones tenían algunas ovejas,
ganado, cerdos, burros y, tal vez, algunas llamas; el patrón por
lo general tenía casi exclusivamente ya fuesen ovejas o ganado
bovino. En las haciendas, las actividades necesarias para la
crianza del ganado estaban organizadas dentro del patrón de trabajo
mencionado bajo el encabezado "organización social" : Existían los
puestos de "awatiri" (vaquero o pastor), alcalde de isla (contralor
de los rebaños), islero (quien desempeñaba diversas tareas menores),
lecheros, etc.
Después de la Reforma, en las haciendas ./ aún en las propiedades de tamaño medio, los ganados pertenecientes a los hacendados
fueron considerablemente reducidos en número y aún en a1gunos
casos desaparecí eron totalmente. En 1as haciendas afectadas por
la Reforma, se redujeron los pastizales del hacendado, bien debido
a que las ovejas no registraban como pura sangre, o bien debido a
que fueron robadas o sacrificadas por algunos peones. Sin embargo,
esta reducción en los pastizales se puede justificar completamente
en base a que la tierra puede sostener una cantidad mucho mayor de
personas si se dedica a la agricultura en vez de la ganadería.
Por lo que respecta a las prácticas de mercado, el patrón
general para las mercancías producidas en las haciendas era su
venta a través de expendios localizados en las ciudades y pertenecientes a las haciendas (y con frecuencia atendidos por un peón de
la hacienda, quien debía permanecer por seis meses o un año, antes
de ser relevado), y alguna parte de los productos se ofrecía para

33

su venta en los pueblos cercanos a ias haciendas. Por otro lado,
los peones por lo regular vendían el producto de sus "arriendos"
(o el producto de sus parcelas, en el caso de las con1.midades
tradicionales) directamente en los mercados locales, o bien a
intermediarios, quienes adquirían la mayor cantidad posible para
llevarla a revender a las ciuda!les. Con frecuencia tambi~n los
hacendados vendían sus productos a i ntennedi arios .
Desde la Reforma, se ha observado un aumento general en las
transacciones de mercancías agrícolas, debido en gran medida a la
nejora y extensión de los caminos, así como al otorgamiento de
créditos a los transportistas.
Incluso algunos campesinos han
comenzado a interve:1ir en actividades comerciales, ver.diendo
personalmente la producción de sus parcelas en las ciudades,
operando algunos de ellos como intennediarios de tiempo parcial
para complementar sus actividades agrícolas.
Sin embargo, la proporción de la producción agrícola total
que se lleva al mercado para su venta en efectivo es aún muy
pequeña, si bien ha estado aumentando constantemente. La parte de
la producción que se destina al trueque en los mercados locales es
aún considerable. Para lograr una mayor integración de la
producción agrícola en la economía de mercado (para aumentar la
proporción vendida en efectivo) deberán reducirse los costos de
producción, para que lo's agricultores puedan abastecer sus
productos a precios bajos; asimismo, deberá incrementarse la
disponibilidad de mejores instalaciones para almacenamiento,
mejores y más baratos medios de transporte y mejores canales de
comercialización.
Finalmente, algunas palabras sobre la situación del crédito
agrícola: Anterionnente a la Reforma Agraria, la propiedad· de la

�34

35

tierra se consideraba más un objeto de prestigio social que u_n
activo productivo; en consecuencia, la inversión con propósitos de
explotación agrícola económica era poca, siendo tarooién pequeña la
demanda por créditos. Además, su disponibilidad era escasa y los
costos eran considerablemente altos. Las únicas fuentes disponibles
eran generalmente los contactos familiares o comerciales.
Después de la Reforma, en 1955, una agencia internacional
inició un programa de extensión de crédito para me_joramiento de
siembras ·y ganados, para mecanización y mercado . En 1961, la
Corporación Boliviana de Desarrollo inició un programa de créditos
destinado al mejoramiento de la producción de arroz, azúcar,
algodón y ganado bovino. Sin embargo, estos programas tienen un
alcance muy limitado, y la gran mayoría de los agricultores
bolivianos aún tienen que operar sin la posibilidad de crédito para
mejorar sus instalaciones y para la producción.

OTROS ASPECTOS DEL PROCESO DE CAMBIO SOCIAL.
En primer lugar mencionaremos brevemente algunos aspectos de
los patrones de consumo. Tradicionalmente, los ingredientes básicos
del consumo alimenticio han sido la papa, granos y sus productos y
algo de carne en el Altiplano y las yungas; lo anterior y maíz en
los vaTies meridionales; y maíz, arroz, calabaza, camote y yuca, así
como algunos frutales como el aguacate, ~átano, mango, piña, etc.,
en el Oriente. En todas estas regiones, los productos que se
obtienen de fuera de las comunidades, tales como trigo, manteca,
aceite, azúcar, café, etc., son solamente marginales y contribuyen
con sólo una pequeña parte del consumo alimenticio total.
Por otra parte, con la abolición del trahajo forzado, se

considera que los campesinos se encuentran en una situación mejor
que la anterior a la Reforma en términos de horas-hormre anuales
que debe aportar. La disponibilidad de trabajo con que cuentan
en la actua1idad, así como -1os materia1es que se usaban anteriormente para los edificios de las haciendas, se dedican en la
actualidad al mejoramiento de la vivienda campesina; pisos y techos
de material, ventanas, así como más altos niveles de higiene.
Sin embargo, la vivienda tradicional del campesino -una pequeña
choza con techo de paja- es aún el tipo más común. de vivienda.
Este edificio, además, sirve como taller y almacén. El campesino
tiene J&gt;?CO focentivo para mejorar el aspecto de su vivienda, .pues
pasa la mayor parte del tiempo fuera -de ella.
Otros tipos de mejoramiento han aparecido muy lentamente en
el campo boliviano: La calidad del vestido probablemente ha
pennaneci do a1 mismo ni ve1 que anterionnente. Algunos pl"Orlw:tos
de consumo "modernos" (tales como bicicletas, radios y 112quinas de
coser) han aparecido, pero en cantidades muy pequeñas.
wi
cualquier excedent~ de las operaciones tle subsistencia se-dedica
todavía al patrocinio de fiestas.· Esta preferencia -se consideraconstituye un reflejo de la falta de confianza del campesino en ]a
aCUlllllaci6n de mercandas para el mejorami-ento de sus condiciunes
de vida y, especialmente, su status social. Además, las fiestas
constit(O'en prácticamente el unico medio disponible a los campesfoos
para escapar de la rutina diaria de trabajo .duro, poco .1limento y
ninguna diversi6n.
Segundo, el consumo de servicios tales como los de salud y
educación ha experimentado un aumento en aquel los 1-u§ares llonde
estin disponibles. El personal médico ha estado reemplazando _en
fonna lenta pero continua a los médicos brujos, especialmente por
lo Que respecta a la clientela joven. Los medicamentos también se
usan con mayor frecuencia, así como las vacunas básicas.

�36

No parece existir una oposición fuerte a la medicina moderna;
los médicos han estado capacitando a los curanderos en los
elementos de las técnicas de primeros auxilios. Tal parece que
las costumbres relacionadas con la medicina tradicional tenderán a
·desaparecer en cuanto la medicina moderna esté disponible para el
grueso de la población rural.
Con respecto a la educación, el número de escuelas rurales ha
aumentado, y el número de solicitudes, por parte de muchas
comunidades, para construcción de más aulas, se ha incrementado
aún más: Parece claro que la educación se está aceptando en forma
unánime como algo nuevo. Además, se están proporcionando maestros
rnejor capacitados, campañas de alfabeti zaci ón y otros serví ci os
educativos, si bien las áreas cubiertas son aún relativamente
pocas, con lo que la mayor parte del campesinado boHviano es aún
analfabeta.
En tercer lugar, mencionaremos la situación relacionada con
las actitudes y val ores más importantes en la Bo1i vi a rural.
La actitud hacia la tierra en posesión de los campesinos ha
permanecido sin cambios; la tierra todavía es más que simplemente
una unidad de producción, puesto que constituye un hogar, un
refugio contra el complejo mundo exterior y un seguro contra el
desempleo y el hambre.
Las actitudes hacia el trabajo pueden considerarse constantes;
el campesino boliviano siempre ha demostrado un gran afecto hacia ·
su trabajo. Esta parece más bien ser una herencia de los días del
apogeo de las civilizaciones aymara y quechua, más bien que
actitudes traídas por los españoles. Por otra parte, se ha notado
un aumento en el deseo de diversificación por parte de los
campesinos; muchos dP· ellos muestran una gran preocupaci6n por la
educación de sus niños, para que estos O.timos, puedan tomar una
ocupación diferente de las de agricultor o pastor.

37

Finalmente, pennítasenos mencionar la situación relacionada
con el ·proceso político. Anteriormente a la Revolución, el poder
de los hacendados era absoluto, por lo menos en las áreas rurales:
tt&gt;nopolizaban todos los puestos políticos importantes; formaban
-una clase polí'tica cohesiva y consciente. Por lo tanto, el proceso
político estaba monopolizado por un grupo que compartfa una
posici6n .similar de gran poder económico y social, en tanto ·que a
los campesinos no se les pennitia ninguna i,arti cipación en el
proceso político, ya fuese nacional o loca1 . El ais1amiento de 1as
haciendas les permitía a los patronos convertirse en l~s mediadores
exclusivos entl"e su~ peones y la sociedad nactonal; este papel
consistía en impedir totalmente la participación de los campesinos;
a ellos no se les pennitia expresar ningún interés o demanda. Por
lo que se refiere a 1as comunidades tradi ciona1es, éstas se
encontraban en la misma situación, excepto que en este caso eran
los gobiernos locales y distritales (a su vez controlados por los
hacendados) los que mantenian a las comunidades bajo control.
Después de 1952, los hacendados y los gobiernos locales fueron
reemplazados por los sindicatos como los principales mediadores
políticos entre las comunidades campesinas (tanto las nuevas como
las tradicionales) y la sociedad nacional. Sin embargo, se notaron
ciertas diferencias (Muratorio: 1969) entre los mediadores pre- y
post- revolucionarios .
Por un lado, los 1íderes sindicales no
constituyen una clase sup~rior a la de los campesinos. Por el
otro, el papel de los sindicatos se encuentra mejor definido; no
mantienen un control absoluto sobre todas las relaciones entre las
comunidades y el resto de la sociedad, si bien controlan la
organización interna de las comunidades. Además, la principal
función explícita de los sindicatos, en cuanto mediadores políticos,
consiste precisamente en integrar al campesino a la vida nacional.
Esta función ha· tenido éxito por lo que al presente los campesinos
pueden expresar sus intereses al gobierno .

�38

Sin embargo, a pesar del nivPl de politi,ación logrado por
los campesinos, las características patnnalista, y personalisras
de las relaciones patrón-peón han pennanecido, sólo que ahora las
ejercen los sindicatos en lugar de los patronos. De esta manera,
el tipo de pal itización que surgió de los esfuerzos del nuevo
gobierno fue de tipo personalista y paternalista. Este fue en
parte resultado de la política del nuevo gobierno mismo: El M.N.R.
siempre pudo mantener a los sindicatos bajo un estrecho control, a
través de los mecanismos del partido, por lo cual se mantuvo bajo
control .a los campesinos en un grado considerable. Este grupo,
que hacia 1970 constituía alrededor del 65 porciento de la población
tota 1, · no se encuentra organizado en una fuerza cohesiva propia;
los intereses regionales aún los mantienen divididos y, d veces,
en abierto conflicto. Sin embargo, sí poseen un gran potencial
para convertirse en un grupo de interés cohesivo en el proceso
político nacional, de manera de poder expresar y hacer valer sus
demandas en mayor grado.
A guisa de conclusión a esta sección, se puede aseverar que
se ha experi~entado poco caQbio ~n estos otros aspectos d~ proceso
de cambio social en Bolivia.
Es seguro que se experimentó un
aumento en el nivel de vi da de los campesinos, ya que éstos pudieron
aumentar su nivel de consumo, mejorar las condiciones de su vivienda
y hacer uso de las instalaciones y los servicios médicos Y
educativos. Sin embargo, esto no refleja ningún cambio en valores
El deseo de obtener todas esas mejoras ya estaba
0 actitudes.
presente, sólo que no estaba satisfecho debido a la incapacidad e
ineficiencia del anterior estado de cosas. SolamentP aparecieron
dos nuevos aspectos; una mayor aceptación de la educación, Y un
mayor grado de po1 i ti zac i ón de parte de 1os campesinos. Aún su
deseo de expresar sus demandas e intereses en el proceso político
no puede decirse que sea nuPvo; lo realmPntP nuPvo es Pl podPr quP
adquirieron para expresarlos y, de esta manera, real~nte participar
en el proceso político.

39

CONCLUSIONES.
Se ha tratado de proporcionar una breve revista de 1os
principales elementos de la -vida social rural en Bolivia -según el
autor entiende -el problema- y se ha tratado de elucidar los efectos
sobre ellos de la Revolución Nacional de 1952 y la Reforma Agraria
de 1953.

Heoos visto que elementos tales como la organización social
en lo que hemos denominado "comunidades tradicionales" no ha sido
en ning~n modo afectada y, además, habiendo sido rota la organización social en las haciendas, ha sido reemplazada por un sistema
que sigue de cerca al de las comunidades tradicionales. Esto, sin
embargo, se refiere sólo a los aspectos de la organización :social
que han sido el objeto de este estudio, a saber; la organización
para el trabajo y los patrones de ayuda mutua y seguridad social
no fonnal.
Por otro lado, se encontró que la organización familiar no ha
carooiado, con la única excepción ·de que la relación de parenti!sco
natural conocida como "compadrazgo" se afectó en el sentido ne que
los compadres tradicionales de los campesinos, los tiacendarlos,
fueron eliminados (en cuanto clase).
La oovilidad de la población rural se ha acelerado, pero sólo
ligeramente, y esto se refiere tanto a la movilidad social como a
la ffsica. Consideramos, por otra parte, que no se debe esperar
un allllento notable en la movilidad social por el solo hecho de que
se ha implantado con éxito un esquema de redistribución de la
tierra. Una condición necesaria adicional es una expansión general
de la economfa; debe existir un aumento en la disponibilidad de
oportunidades económicas. En otras pal abras, debe expanderse 1a
base económica, la "riqueza" de la nación pues, de otra manera, la
novilidad no existirá. La Revolución y la Reforma no han ido muy

�40

41

lejos en lo que se refiere a proporcionar tal expansión en la
economía; la Refonna no ha sido cumplida cabalmente; no ha sido
una reforma agraria puesto que solamente se ha cumplido la etapa
de redistribución de la tierra.
La disponibilidad de recursos
complementarios, tales como extensión de créditos, asistencia
técnica, mecanización, mejoras en la comercialización, y seguro de
las cosechas, se ha incrementado en fonna muy lenta, a pesar de la
ayuda externa. Además, dado que las economfas urbanas de Bolivia
han permanecido estancadas, no hdn podido proporcionar una
disponibilidad sustancial de empleos para los migrantes rurales.
Este hecho, junto con e1 1 imitado éxito de 1os proyectos de
colonización, significa que la movilidad a través de estos canales
no ha recibido un impulso significativo.
Muchos otros elementos de la vida social rural en Bolivia
también han pennanecido sin cambio alguno, según se mencionó en la
última sección, siendo la única excepción (que este autor encontró)
un grado positivo de politización.
De esta manera, quedan dos elementos principales, la
estructura de clases en las áreas rurales y lo que aquí se denomina
"comportamiento económico". Tal como se ha visto, estos son los
únicos elementos que fueron afectados considerablemente por la
Reforma. Aún a este respecto, existen ciertas reservas. Así, por
ejemplo, puede estarse de acuerdo en que las prácticas agrícolas Y
ganaderas han cambiado, pero no existe forma de saber hasta qué
grado han ocurrido estos cambios; es decir, no es posible saber si
son lo bastante significativos para ser considerados como "canbio
socia1" •.!}j

!J.!

Adem!t,, aqu ( \ r coM.ldvi6 u,fament.e . el fadu _de .f.o. plt.~duc.c.l6n
df! la.ó ac U.vi .iitc/(!.6 ec.on6m.lcM, no i,.a.ndo po;.,~ble menuona11. el.
lado del. c.ompo!Lta.mlent.o del c.oMum.ldolr..

Sin embargo, si bien se admite la incapacidad para dictaminar
si el proceso de asimilación del segmento rural de la población
boliviana a los valores y patrones de comportamiento modernos y
urbanos fueron acelerados considerablemente por la Revolución
'Nacional de 1952 y la consiguiente Refonna Agraria de 1953, es
posible decir que, por lo menos, estos dos acontecimientos han
allanado el camino para un intento posterior de acelerar el proceso;
pudieron eliminar las relaciones sociales, económicas y políticas
semifeudales entre dos castas, precisamente a través de la
eliminación de ambas castas, arrebatando el poder económico y
político de los grandes terratenientes y transfirÚ!ndolo a una
burocracia nacional que supuestamente representa los intereses de
la antes casta oprimida. · Esta burocracia nacional, a su vez,
redistribuyó una parte importante 'de la propiedad rural, a un grado
suficiente para alterar las relaciones de producción patrón-peón,
así como la organización social de ellas derivada. La burocracia
nacional también fue capaz de tomar algunos pasos para complementar
el programa de redistribución de la tierra. Estos pasos (obras
públicas, créditos, etc.) y, en especial, la redistribución de la
tierra en sí, operaron un cambio significativo en el comportamiento
económico de los anteriores peones y también -aunque en menor
medida- en el de los campesinos de las comunidades tradicionales.
Por tanto, es posible decir que la hipótesis, enunciada en la
introducción es, dentro ~e ciertos límites, correcta, Estos
límites, a su vez, estaran dados por el alcance de la incidencia
de tales cambios(en la estructura de clases y, en especial, en los
patrones de comportamiento económico). En otras palabras: lQué
parte de la población ha experimentado en realidad estos cambios?
Y, lson estos cambios de carácter irreversible?,
Finalmente, se reconoce que el problema planteado no puede
tener una soluci6n rigurosa, dada la poca disponibilidad de

�42
43

información estadística confiable .

Debe tan,oif11 admitirc,p quP

-debido de nuevo a la falta de infomación- ld mayor parte de las
veces fue necesario aventurar generalizaciones muy amplias, si
bien en la dirección correcta.

ChMf.u J. : "The ~ne.e a.nd V-&lt;MpPe.alUUtce 06 Rec.ip11.oc.af.
FMm La.bM in La.:tin Am~. 11 Vw-i.gh:t B. HeaU &amp; R-&lt;.chalrd N.
Adam!, (edh l : Con,tempoJ¡_a_J¡_% Cu.Uwtu a.nd So c.ie.,t¿u o6 La.:tin
Am~c.a.. Ra.ndom Hou.&amp;e. ew Yo,1¡_k. 1965.

E..'lMnu&amp;,

F~u.t, Ca.6.to:

La única información estadística que fue posible encontrar se
refiere a la producción agrícola. Del examen de esta infonnación
legítimamente se puede concluir que la Reforma Agrariil tuvo eixito
en lograr un aumento en la producción; un hecho incontrovertible.

11

La. Re601Una. AgJ¡_aJ¡_,la. BoUv-ia.na.. 11
Rev-ú,:ta.
In,t~~c.a.na. de C-i.enc.iah Soc.-i.a.f.u. 2:1, 1463; pp. 18-151.

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11

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Hea.:th, Vwlgh:t B.,

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F1¡_ed~c.k A. PMeg~

FUHfrES VE INFORMACION.

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The Ame'Úc.a.n Un-i.veJt.&amp;ay.
fo,1¡_cugn Aíiea. StucLi.e.h V.lv.u.-&lt;.on •
WMh-i.ngton, V. C. 7963.
Ba¡de.Mama G. Ada.ltd: NuutJr.o AgM tJ .&amp;M P-n~jcmia..6_ •
• UtúveJth-ltalua..
Ca c.hiibamba., Bo:U v.la..

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Bollv-i.a.na. La Pa.z, Bolivia.
1966.

�LA CALIDAD DE LA VIVIENDA EN MEXICO:
SU MEDICION Y DETERMINANTES . *

W. Whltney Hic.k./* tJ Bituc.e Scha66Vt

Introducción.

En los 0lti'mos años los economistas interesados en el estudio
del desarrollo econ6mico han reconocido la necesidad de definirlo
en términos más amplios que únicamente un incremento en el ingreso
real per capita. El bienestar personal es un concepto mucho más
amplio que el de ingreso per capita. Los incrementos en el ingreso
per capita pueden ser asociados, por ej emplo, con cosas tales como
incremento de las disparidades en la distribución del ingreso y la
contaminación del aire y el agua . En respuesta a estas "deseconomías externas de desarrollo" se le ha puesto mucha atención al
aspecto de abastecer a la población de las "necesidades básicas"
tales como educación, salud, oportunidad de empleo, vivienda y
alimentos.
La finalidad de este trabajo es explorar los factores que
influyen en la calidad de la vivienda, una de las "necesidades
básicas" importantes.
El estudio se enfoca sobre Méxtco y es
para los años 1960 y 1970. El análisis de la calidad de 1a vivi'enda,
• TJt.a.du.c.c.i6n del. Ingl.ú po1t: Alr.;tem,Co Bai.delWl $cfenz, Pllo6e.6o'1. de
uta Fac.uU.ad de Ec.onomúz.

u W. Whltney Hic.fu u Vi!tect.oll del VepM:tammto de Eccnomí.o. de la
UnivVl.l.iidad de Mi1.,60UJti, Columb,ia, Act.uaimmte 4e, de.4e.mpe.ña
e.amo P1ta6e.t,(1}¡_ Ful.btugh;t en e-t.:ta. Faeu.1.tad de Eeononu.á.,

�46

47
es una área fructífera de estudio como se sugirió por la siguiente
observación de una publicación de las Naciones Unidas. "El
secretario General encontró que virtualmente en todos los países
en desarrollo las condiciones de la vivienda se fueron deteriorando
paulatinamente" (United Nations, 1968, p. 5).

usados para ajustar el modelo hipotético.
Esta sección también
discute 1os mode1os alternativos y los supuestos probados. la
discusión de los procedimientos de estimación es seguida por una
presentación de los resultados y su interpretación.

En vista de la tmportancia de la calteüld de la vivienda Y la
falta de atención que se le da a la misma, este trabajo es un
modesto intento de llegar a una medida de la ~alidad de la
vivienda,· y entonces ajustar un modelo explicativo a tal medida
usando la infonnación disponible en los censos.

El Indice Compuesto de la Calidad de la Vivienda.

Existen cuatro pasos para llevar a cabo este estudio, El
primero es, de_rivar un 'indice dimensional para la medición de la
calidad de la vivienda, una caracterfstica multidimensiona.l, El
segundo es, que las consideraciones teóricas deberán ser sopesadas
para determinar los factores que afectan la calidad de la vivienda
y la manera que la afectan. El tercero, 1os procedimientos de
estimación deben ser determinados y ju~ttftcados, Finalmente los
resultados deben ser presentados e interpretados,

Deberá recordarse que todos estos pas1&gt;s están sujetos a las
limitaciones de los datos obtenidos para cada uno de los 31 Estados
y el Distrito Federal en 1960 y 1970,
Inicialmente, este artfculo explorará las justificaciones
para usar diversas variables como medidas o indicadores de la
calidad de la vivienda. · Después de que se ha derivado una medida
compuesta de la calidad de la vivienda, se seleccionan las
variables independientes usadas para "explicar'' los diferentes
niveles de la calidad de la vivienda, Después de hacer esto, una
breve descripción del nodelo estadístico será seguido por una
explicación y justificación de los procedimientos de estimación

la primera tarea es revisar 1os aspectos más importantes de
la cal i&lt;lad de la vivienda desde un punto de vista de bienestar
genera 1.
El Departamento de Economia y Asuntos Sociales de las
Naciones Unidas ha sugerido para los países en etapas iniciales e
intermedias de desarrollo, indicadores tales como: El tipo de
material usado en las paredes de las viviendas, tamaño, número, y
tipo de habitaciones, equipo en la vivie~da tal como los servicios
de agua corriente, inodoros y tipo de cocina y baño son de mucha
importancia (United Nations, 1968). En un informe estadfstico
elaborado por las Naciones Unidas, el porcentaje de viviendas con
agua corriente disponible se sugirió como un indicador importante
de salud en relación a la calidad de la vivienda.
Cuando se
examinaron estos criterios en relación con la información disponible
en los censos en México, se seleccionaron tres variables como
indicadores aceptables de bienestar en cuanto a la calidad de la
vivienda. las tres variables fueron: Porcentaje de viviendas
con agua corriente (PVAC), el porcentaje de viviendas de ladrillo,
block de cemento, o materiales similares para las paredes (PVlBM),
Yel porcentaje de viviendas con servicios de gas o cocina eléctrica
(PVGC).
la inclusión de

(PVAC) es fácilmente justificada ya que una

�48

49
fuente de agua potable es lo más importante cuando se trata de la
salud. · No obstante, en ciertas regiones remotas con climas
templados, podría ser adecuado usar otras formas de abastecimiento
de agua.
En general, el agua corriente es necesaria _para una
•vivienda adecuada.
El uso de CPVLBMl está basado en observaciones en cuanto· a qué
material de construcdón, como el que se usa en México, proporciona
una calidad adecuada de vivienda. El ti~o de material de
construcción detenni:na qué tan bien una vivienda protege a sus
moradores de las variaciones en el cHrna; ast como también de la
seguridad y durabtltdad de la vivienda. Los materiales alternativos al ladrillo o block de cemento ~esto es, madera, adobe,
paja, etc. - proporci'onan una ·prótecctón to adecuada de 1a manera
que se usan generalmente en r~xico,
El indicador final (PVGC1 es incluido debido a su
importancia para la seguridad nutricional.
Debido a que la
mayoría de la comida se prepara en casa, se necesitan ~todos
seguros en 1a preparación de a1imentos para 1a sa1ud de sus
habitantes. Además de proporcionar los ~todos más adecuados para
la preparación de los _alimentos, los servicios -~ gas y electri.cidad para cocinar son menos probables que causen incendios o
ensucien la vivtenda que las alternativas más prevalecientes,
petróleo o madera,
Después de admitir a las tres variables como indicadores de
. la calidad de la vfvienda, deberá enfrentarse la cuestión de s-i
tratarlas separadamente o combi'narl as en un único lndice, La
arbitrariedad con la que serian asignadas las ponderaciones a cada
indicador y la cantidad de información que se perdería al crear un
índice, sugirió que cada indicador fuera tratado separadamente.
Sin embargo, como la calidad de la vfvi'enda en general y no un
atributo en particular, era el objeto de interés, fue deseable
contar con un índice.

La deseabil idad de un índice aumentó al considerarse la
posibilidad de que el índice captara indicadores adicionales de la
calidad de la vivienda mediante alguna variable instrumental no
incluida explícitamente en el índice. Por ejemplo, un estado con
alt~s niveles de (PVAC), (PVLBM) y (PVGC) podria esperarse que
tuvieran un porcentaje por enc.ima del promedio de viviendas con
otras características deseables de calidad. Es más probable que
este efecto sea obtenido en un índice contrario a cualquier
variable tratada separadamente. Por estas razones, un índice fue
superior para analizar la calidad de la vivienda, si pudiera
crearse el índice que retuviera la mayoría de la información en
las variables originales.
El método usado para derivar una medida compuesta para la
calidad de la vivienda fue el de componentes principales. El
índice de calidad (DEP = variable dependiente) se formuló como
DEP i = a1 EPVACi + a2 EPVLBMi + a EPVGCi.
3
DEP es el primer componente principal que resulta de una
combinación lineal de las variables estandarizadas . Cada una de
ellas es ponderada por los valores individuales "a" asignados por
el análisis de los componentes principales. El procedimiento, como
se aplica al crear un índice, puede ser totalmente explicado de una
manera intuitiva.V El procedimiento de los componentes principales
define una nueva variable por· cada observación. El primer
componente pri ne ipa l , es una combi nac i 6n lineal ponderada de los
valores de las variables del indicador para esa observación. Los
pesos, que son una constante para cada variable para todas las
observaciones, para las variables indicadores son calculados de
tal manera que el mayor porcentaje posible de la varianza en las
1/
- PaJt:a un .tJr.aiam-é.en.to miú J.iof,-il,:t-é.cado de.e. p'1oced).m-i ento lJ u◊al&gt; del
mltodo de componen.tu p!¡Á.ndpa,fu
vu Johnl&gt;on e.t af (19731 Thw (19711 .
'
' -,

�50

51
. tres variables originales es "explicado" por la varianza de las
variables originales retenidas o "explicadas" por la varianza del
primer componente principal. El porcentaje de. varianza de las
variables originales retenidas o "explicado" por la varianza en el
número índice creado es fácilmente derivado tal que el analista
puede juzgar lo adecuado del indice para la investigación
disponible, Deóer1a s-er notado que el porcentaje _de la varianza
en la información no explicada por la varianza en el índice podría
ser interpretada como la cantidad de información perd!da, usando el
indice en lugar de las tres variables separadamente,
Un. ejemplo hipotético podría aclarar el signif-tcado

de un
índice creado por el método de componentes principales, El 1ndice
hipotético podria ser expresado como:

Donde las "a" son los pesos asociados con las variables del
indicador estanda rjzadas. Las variables· es tanda ri'zadas son usadas
para compensar el hecho de que el inétodo de ponderaci6n es afectado
por la magnitud y unidades de medida de las variables del ind-tador,
Supóngase que el indice, e1 primer componente principal, sea
computado usando el siguiente sistema de ponderaci6n y que el
índice retiene el 95t de la varianza en las variafiles estan•
darizadas originales:
DEP = .3 EPVAC + .~EPVLBM + ,3 EPVGC
1
Ya que todas las ''a" son positivas, un valor m!s alto de
cualquiera de las variables estanda'rizadas resultará en un valor
más alto del indice, DEP.
Si todos los valores estandariiados
tu,ieran un valor de .5 para una observación, entonces el valor de
DEP = ,3 (.5) + ~5 (. 5) + ,3 ( .5) = .55

Si todas las variables dPl indicador en una observación son
iguales a la media de todas las observaciones, esto es, su valor
estandarizado es igual a O, entonces el valor de DEP será o, para
esa observación.
Si todas las variables del indicador en una
observación están por debajo de la media, el valor de DEP para esa
observación será negativo -deberá recordarse que las "a" son
derivadas de tal manera que maximizan el porcentaje de la
variación en las variables originales estandarizadas que se
obtienen por el DEP. En el ejemplo hipotético anteri.or, se supuso
que el 95% de la varianza fue retenido en el índice DEP.
Usando la técnica de los compone~tes principales junto con la
información para los 31 Estados y el Distrito Federal de los censos
de población de 1960 y 1970 para PVAC, PVLBM y PVGC, derivamos un
índice ponderado de la calidad de la vivienda para cada ''estado"
para 1960 y 1970 como sigue:
DEP

=

.599 (EPVAC) + .533 (EPVLBM) + ,598 (EPVGC)

El DEP así computado obtuvo el 80% de la varianza en las
variables originales estandarizadas. Este esquema de ponderación
es intuitivamente atractivo ya que el DEP se incrementará en
respuesta a un incremento en cualquiera de las variables del
indicador. Este fodicP es aceptable en vista de su plausibilidad
intuitiva, su concordancia con las variables . del indicador cuando
se usan separadamente como variables dependientesY, y la gran
cantidad de la varianza en las variables del indicador que es
retenida en el índice.

---------2/
- v,a
ve

b-

Ul

.~b+:-a

UA-&lt;-Vfl

a/LU.c.ulo.

=~+ de RIUU-u.a
b-1- d
,_,...,.,,_e
Oó

empÍJliC.Oó.

1

en ute mümo

�52

Las variables independientes usadas para explicar
las diferencias en la calidad de la vivienda.

El seleccionar las· variables tndependientes que determinan la
calidad de la vivienda implica decisiones sobre qué factores son _
más relevantes en explicar la calidad de la vivienda y · luego
encontrar instrumentales variables para estos factores para usarlas
en el modelo estadfstico. El -Bepartamento de Economfa y 'Asuntos
Sociales de las Naciones Unidas sugiere que las mejoras en la
calidad de la vivtenda son contingentes sobre los recursos
financi'eros dtsponU,les (ingreso. IPCJ. la exi'stencia de sistemas
de crédito adecuados y una· i'ndustrta de la construcción organizada
y la tasa de ·crecimiento de la po61aci8n (TCPl. (United Nations.
1968). Ya que la elasttctdad del gasto de la vivienda con
respecto al ingreso real per capita (IPC) fia sido estimado en 1.2
(Kuznets, 19621, deber§ ser incluido. Adem8s del ntvel medio de
ingreso, el patrón de la di'stribuct6n del ingreSt&gt; en 1a población
se espera que afecte la calidad de la vivienda ya que una
distribución menos equitativa del ingreso tiende a, bajar la
proporción del tngresti gastado en const11110 Cel consumo definido en
este ejemplo para inclutr los gastos de vivienda} (Kuznets, 1962).
Esto podrta sugerir que entre menos equitati-va la dtstri6uci6n del
ingreso, ser! mas baja la cali'dad de la vivienda.

53
Ya que la disponibilidad de los servicios públicos en la
forma de electricidad, gas y agua potable afecta el precio de la
calidad de la vivienda (PVAC y PVGC) el precio de la calidad de la
vivienda, definido en estos términos, es más alto en áreas rurales
que en áreas urbanas. Por lo tanto, usamos la parte de la fuerza
de trabajo en la agricultura (PAG) como una parte importante para
el precio de la calidad de la vivi'enda. Es también plausible que,
en países en desarrollo, entre más alto el porcentaje de la fuerza
de mano de obra involucrada en la agricultura en un es t ado O región ,
tienden a ser menos adecuados la industria de la construcción y el
sistema de crédito. Estas situaciones de inadecuación también
tenderían a elevar el precio de la calidad de la vivienda donde
PAG fuera a~ to.
Una medida final incluida en el modelo es el tiempo (TIE).
Sin embargo, la teoría económica no proporciona una guía en cuanto
a cómo el tiempo influirá en la calidad de la vivienda en este
modelo .

~ modelo para "explicar" la calidad de la vivienda.

La ecuación de regresión explicativa se especifica como:
El porcentaje de la po6laci6n que ha61a. una lengua ind1gena
(PINDJ es usado COS&gt; una variable tnstrt1nental de la di'stribuci&amp;I
del ingreso menos equttati'Va. Esto signtftca que se espera que el
PINO estl! relactonado en fonna negativa con la calidad de la
vivienda ,
La tasa .de crectmiento de la población CTCPl se es.-pera que
esté inversamente relaci,'onada con la calidad de la -vivienda,

DEPi = Bo + BlEIPC,. + BzEPAG . + B3ETCP. + B4EPIND + B TIE +e
1
1
i
5 i
TIEMPO= O 1960
= 1 1970

El supuesto usua 1 de1 método de min irnos cuadrados ordinarios
de independencia y varianza constante de los términos de error son

�54
55

población de cada estddo por la bl
po ación para ese estado en el
censo anti?ri 0 ... .

aceptados con el tiempo incluido por el uso del modelo de covarianza.
El modelo de covarianza supone que cada penódo de tiempo tiene una
única intercepción y que la variable (muda) del ·tiempo no afecta
ni a los parámetros de regresión ni al término de error. Este
modelo fue aceptado como una primera aproximación.
Después de
haber sido calculada la regresión, se revisaron los res-fduales y no
se encontró una fuerte evidencia de partida del modelo supuesto,
así que el modelo se acept6 ~ postulado.
El ·prefijo S en las váriables independientes indica que las
variables independientes fueron introducidas en sus formas estan ..
darizadas.
Esto se hizo porque las variables independientes
difirieron grandemente en magnitud. Los coeftciente.s de Beta para
estas variables estandarizadas s~ interpretan como que expresan el
cambio en las desviaciones estándar de la variable dependiente
(DEP) ocasionado por un cambio de una desviación estándar de la
variable independiente.
Los coeficientes de las variables
independientes expresadas de esta manera pueden ser interpretados
corro las magnitudes relativas de la importancia de la -yartable al
afectar la variable dependiente.·
Las fuentes de la infonnaci6n para PAG, TCP y PIND son M@xico,
Direcci6n General de Estad1stica, 1953, 1962, 1964, 1972 y para
PCY las fuentes son: .Mendoza-Barrueto, _1969 y México, Direcci6n
General de Estadtsti.ca, 1971, Se tenfan observaciones para 31
Estados y el Distrito Federal haciendo 64 observaci'ones para los.
dos años, 1960 y 1970.
Los autores ajustaron el ingreso per capita real (IPC) a una
base de 1960. En todos los ajustes de precios, hubo problemas Y
una falta de ntvel de precios adecuados frtderon. que los ajustes
fueran en este caso particulannente problemáticos. La tasa de
crecimiento de la población (TCP) se calculó dividiendo la

Resultados empíricos.

Los. resultados de la regresión estimada son
presentados a
continuación. Los errores estándar de los
coeficientes Beta
están en paréntesis bajo los coeficientes.
DEP= -.24~4 - . 0795 (EIPC) -.8289 (EPAG) + .0022 (ETCP} -.0685 (EPINO)
(.06~7)(.5010)

( 0584)
.

( 0423)
·
+ .4989 (TIE)
(.0917)

(

.0454)

. La matriz de los coeficientes de correlación simple para las
variables dependientes e independientes es:
OEP
DEP 1.0000
TIE
ETCP

E!PC
EPAG
EPIND

TIE

ETCP

EIPC

EPAG

EPIND

. 5860

.1369

.4198

1.0000

.1326

- . 9159
-.4113

- . 3852

.0564

-.0604

1.0000

-.0104

-.1438

-.0059

1.0000

-.5429

-.2334

1.0000

.3862
1.0000

Só 1o dos de l
· hl
. . .
as varia es en el modelo fueron estadísticamente
gn1f1cat1vas a niveles de . "f•
.
.
s1gn1 1canc1a normalmente aceptados
la variabl ·
·
e instrumental del precio de la calidad de la vivienda
si

�56

(PAG) fue significativo al nivel de .01 por ciento y la magnitud
del coeficiente de Beta fue significativamente más grande que para
las otras variables. El signo de esta variable fue negativo coroo
se postuló. La otra variable que fue estaMsticamente significativa fue la variable muda para el tiempo (TIE). Esta variable
fue también estadfsti'camente significati'va al nivel de .01 por
ciento y positiva. No habíamos postulado ni,ngOn signo para este
coeficiente. Ninguna de las otras variables fueron estadísticamente
significativas, aún en un nivel del 10 por ciento, por ejemplo, Y
los coeficientes de Beta en estas variables fuer-0n pequeños.
Cada uno de los tres componentes de las variables compuestas
de la calidad de la vivienda se colocaron en una ecuación de
regresión como variables dependi.entes y tres ecuaciones de
regresión separadas fueron estimadas. El signo y el orden de la
magnitud de los coeficientes de Beta fueron los mismos que cuando el
DEP, e 1 fndi ce compuesto, se usó, excepto para e1 co~ficiente de
TCP estandarizada.
El coeficiente de Beta para TCP estandari_zada fue negativo Y
significativo en un nivel de un 10 por ciento cuando PVAC Y PVGC
se usaron como las variables dependientes.

Análisis de los Resultados y Conclusiones.
Mientras R2 indica que una cantidad si.gnificativa de la
variación en la variable dependiente (DEP) fue "expl icada 1' por
las variables en el modelo, solamente dos de las cinco variables
en el modelo fueron significativas estadfsticamente. El porcentaje
de la fuerza de mano de obra en la agricultura (PAG) que se us6
como variable instrumental del precio de la calidad de la vivienda

57

fue altamente significativo y el coeficiente de Beta fue alto con
relación a los coeficientes en las otras variables en el modelo.
Por otro lado el efecto del ingreso per capita de la calidad de la
vivienda fue pequeño y estadísticamente no diferente a cero.
Los mismos resultados no significativos se obtuvieron para PINO el
cual usamos como variable instrumental de la distribución del
ingreso. La variable muda que fue cero para 1960 y uno para 1970
también fue estadísticamente significativa, no obstante que el
coeficiente de Beta fue aproximadamente 1a mitad de 1 coeficiente
de PAG.
Este resultado sugiere que cuando las otras variables
se mantienen constantes, la calidad de la vivienda, como es medida
por nuestro índice, se mejoró entre 1960 y i970.
Finalmente, el
coeficiente para el crecimiento de la población (TCP) no fue
estadísticamente significativo. Sin embargo, cuando el índice
compuesto de calidad de la vivienda se distribuyó en sus partes
componentes TCP tuvo un efecto inverso y estadísticamente significativo (a un nivel de un 10 por ciento) en el porcentaje oe
viviendas con servicios de gas o electricidad para las .necesidades
domésticas (PVGC) y el porcentaJe de viviendas con agua corrientP
pctable (PVAC).
Este :;ugiere qut• tJr rápido crecimiento de
población (por inc ~emento natura l y/ o migración) podría poner algo
de presión en la calidad de la vivienda aparte de la posible
sobrepoblación, la cual no hemos considerado en este trabajo.
El mejor resultado derivado de este estudio es la importancia
del porcentaje de la fuerza de mano de obra en la agricultura
(PAG) al "explicar" la calidad de la vivienda. El lector prdría
. sentir que esto no debería sorprender dada la manera en que hemos
definido la calidad de la vivienda, esto es, incluyendo PVAC y PVGC.
Es claro que el costo de proveer estos servicios públicos es menor
en una área urbana que en una área rural. Hemos seleccionado
interpretar PAG como el precio de la caiidad de la vivienda.
Podría haber otras interpretaciones del efecto de esta variable en
la calidad de la vivienda.

�58

Este resultado sugiere que el grado de bi.enestar es afectado
por la calidad de la vivienda, es menor para aquellos que trabajan
en la agricultura que para aquellos que trabajan en acti.vidades no
agr'icolas . Provee una pequeña evidencia acerca de uno de los
muchos factores que influyen en la migración de las áreas rurales
a las urbanas. Si se pudiera encontrar la manera de mejorar la
calidad de las casas en las áreas rurales y en los pequeños
pueblos donde vi ven 1os trabajadores agrico1as, podría reducirse
en cierto grado la tasa de migración a las áreas urbanas .
Finalmente, como se indicó anteriormente, 1a vartabl e muda
para el tiempo (O en 1960 y 1 en 1970) muestra que cuando otras
variables se mantuvieron constantes, la calidad de la -vivienda
mejoró entre 1960 y 1970. Este descubrí.miento es alentador con
respecto a los cambios en la calidad de la vivienda lcomo se
definió en este trabajo) en México entre 1960 y 1970.

59

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Na.tlon6 ", Ec.onom.lc. Veve.t'.opment and Cu.Uu.ttal Cha.nge, Vo.t'.. X:
No. 2, p&lt;Vr,t.e 2,
7962.

�BANCA NACIONAL: ANTECEDENTES, SITUACION ACTUAL, PERSPECTIVAS
Y APORTACIONES Al DESARROLLO ECON()IICO DEL PAIS. *

M.vt.c.o A, Pl.Jr.ez Va.ltieJt

la labor de intermediación financiera consiste esencialmente
en la canalitaci6n de recursos de unida des econ6mi cas supera vi ta rias
hacia unidades deftcitari'as.
Evidentemente, mientras más
desarrollada se encuentre una econom1a, el contacto directo entre
inversionistas y ahorradores se toma más complicado con sus
consiguientes deseconomtas, por 1o que es menester contar con
instituciones especializadas para realizar esta funci6n de inter~
mediaci6n financiera eficientemente.
Considerando que existe una relación directa y monotónica
entre el crecimiento del producto y el stock de capital Y, se
encuentran al menos tres formas mediante las cuales el sistema
financiero coadyuva al crecimiento del stock de capital: a) las
instituciones financieras pueden incentivar una asignación más
eficiente de la riqueza, redistribuyendo a trav~s del proceso de
intennediaci6n su utilización, composici6n y rendimiento entre
diferentes tenedores de activos; b) las instituciones financieras
pueden propiciar una asignaci6n más eficiente de las inversiones al
canalizarlas hacia aquellas aplicaciones donde su rendimiento sea
• U p11.uente, e4 Wt Ruume.n. uqu.emtf.:Uc.o de la TuiJ. que el cw.toll
p11.Uent6 e.n opcwn al. tUüi.o de Uce.nci.a.do en EconOfl),ÍQ. en uta
1
Fa.cuU:ad.

!J Gwci.e.y,

J. a.nd Sha.w, E.: "Fhume,lal. Stlwctwr.e a.nd Ec.onomi.c.
Veve.loµne.nt." .út: Eeonom.lc Veve.lopne.nt a.nd CuUuli.a.l Cha.nge,
Vol. XV, No. 3, Apiill 1967.

�62

63

superior, incrementando el stock de capital y obteniendo el máximo
de producto por peso invertido; y c) las instituciones financieras
pueden inducir un incremento en la tasa de acumulación de capital,
ofreciendo incentivos adicionales para ahorrar e invertir. En el
caso a), la redistribución de ahorros deriva redistribución de
riqueza, puesto que la gente que antes ahorraba por medio de
atesoramiento, ahora recibe intereses o dividendos según hubiese
adquirido con sus ahorros, títulos financieros o acciones; en el
caso b), es razonable pensar que si existe, por ejemplo, una razón
marginal·capital/producto de dos o tres, y si mediante una participació_n más activa del sistema financiero se transforma una
riqueza inactiva como joyas o metales preciosos e_n bienes de
capital productivos, entonces, en términos de crecimiento del
producto, una reasignación del 10% de este tipo de riqueza,
equivaldría en términos de valor, a un 20%ó 30% de producto total;
en el caso c), al analizar aquellos factores determinantes del
nivel · de ahorro en diferentes países, se observó que las variables
más importantes en una muestra de 33 países en vías de desarrollo,
eran la tasa de _interés, el crecimiento en el nivel del ingreso
per capita, la tasa de crecimi•ento en el nivel de precios al
consumidor y el déficit en cuenta corriente respecto al nivel del
producto nacional brutoY. No resultaron las anteriores variables
igualmente significativas para quince países desarrollados.
Consecuentemente, puede pensarse que las instituciones financieras,
sobre todo en países en vías de desarrollo, juegan un papel activo
en lo que a promociéin y aceleramiento del ritmo de crecimiento
económico se refiere.
Para el caso concreto del sistema financiero en México, se
procede al anal i sis de los pasivos financieros y el Producto

Interno Bruto ta 1 como lo hace Gol dsmith en su tr~bajo .::1/ para
nueve países desarrollados, encontrándose que para 18 años
anaHzados (19.60.~1977), los pasivos ftnancieros cr~cieron en una
proporción 1-15 veces may9r por unidad de crecimiento en el
producto, Debido a lo anterior es factible esperar que una
adecuada planiftcactéin y control del proceso de intermediación
financiera en el pats, se traduzca en una astgnaci'ón cada vez más
eficiente de los .recursos de la economía hacia prop6sitos de
tnverstón,
De~tro del Sector Financiero Mexi'cano existe un grupo de
Instituciones Nacionales de Crédito también conoci do como Banca
Nacional. Estas insUtuciones han surgido como respuesta a nece~
· sidades muy especificas para coadyuvar al proceso del desarrollo
econ6mico del pafs.
La Banca Privada, al requertr de utili'dades para preservar su
existencia, no puede llevar a cabo proyectos de larga maduración y
poco rendimiento, como es el caso de. las Obras y Servi cios
Públicos, proyectos que sin em~argo son de capital importancia
para acelerar el desarrollo económko nacional, De tal suerte,
las instituciones que hoy forman la Banca Nactonal, han orientado
sus actividades hacia sectores estratégicos de la economfa con la
finalidad de llevar a cabo este tipo de proyectos, además de
representar una importante fuente de recurs~s para el f inancia•iento del déficit del Sector Público Federal·,
A.través de la presente tesis se describe la gestaci6n de las
cinco principales instituciones de la Banca Nacional y se analizan
sus participaciones _en el financiamiento otorgado a los diferentes

3/

'!:J

Tu.n WIÚ V.: F,i.nanual In;te1rmed)aJúe1., _and NalionaR. Sav~&amp; iJr.
VeveR.opi.ng Cowil.JÚ.e,1.,, PMegvr, 19ff;p:-Z0-_21 . LJ.S. A.

- Goleúi,ndh, R, W,; ''Sorne Re.6,fecti.on&amp; on .thP PáM:. PJz.u en;t and
~~e . 06 Fi.n.a.nc&lt;'.a!- ~n&amp;.ti;tuwn,!i. 1' , e.n; CCWLenl PJz.obR.e.m1., ofi
.,2UU!Wtl InteJz.medúvúu, Rot:tVldam Uni..veMlf:y PIIUh ,-m,_ 71Si(-

�64

65

sectores de la economía. Por otra parte se compara la estructura
de las tasas activas de interés con las que actualmente opera la
Banca Nacional versus las prioridades marcadas por el Ejecutivo
Federal, con la finalidad de discernir si existe congruencia entre
' los apoyos financieros otorgados por la Banca Nacional, vía tasas
activas de interés subsidiada·s, y 1os sectores estratégicos a
desarrollar; conjuntamente y para proporcionar una pano'rámica
completa de los apoyos oficiales a las actividades económicas
prioritarias, se incluye infonnación acerca de los apoyos no
crediticios que actualmente ofrece el Gobierno Federal a las
actividades que se analizan.
Como resultado del análisis anterior, se pone de manifiesto
que es necesaria una reestructuración de la actual estructura de
tasas activas de interés para apoyar especialmente a los sectores
y actividades marcados como prioritarios por el Ejecutivo Federal.
La problemática actual de la Banca Nacional se ha gestado
como consecuencia de su posición de desventaja relativa frente a
la Banca Privada en la consecudón del ahorro doméstico, dado que
al estar regulado en precio el sistema financiero, las diferentes
instituciones compiten en calidad y cantidad de servicios
financieros otorgados al público ahorrador para obtener su prefe•
rencia, de aquí que la Banca Privada y Mixta siempre ha mantenido
un porcentaje de participa~ión en la captación de ahorro doméstico
superior al 87%; esto debido a que opera con Servicios Financieros
Integrados, Reciprocidad con trato preferencial a sus el ientes,
Amplia red de Sucursales, Cuerpo de Promotores y Gerentes de Cuenta
para atender las relaciones con los cuentahabientes y otro tipo de
medidas tendientes a brindar mejor calidad en sus servicios
prestados.
Como consecuencia de lo anterior, la Banca Nacional ha

dependido de financiamientos externos ,-préstamos de Bancos
extranjeros- para llevar a cabo sus operaci.ones creditici,as y de
financiamiento al défi'cit de1 Sector Público Federal, Sin embargo,
durante 1977, esta labor colocadora de la Deuda Pública se vió
inclusive disminuida, por lo que un replanteamiento debe ser hecho
tendiente a mejorar la estructura operativa de estas instituciones,
dado que la 1abor desempeñada por la Banca Nacional en el aspecto
de financiamientos a la actividad económica ha cobrado una
importancia preponderante al canalizar más del 56% de los créditos
totales otorgados por el sistema financiero durante 1977,
Las medidas enunciadas para reestructurar el funcionamiento
de la Banca Nacional se basan principalmente en experiencias
observadas en la Banca Privada, como lo es el caso de la integración
en unidades de Servicios Financieros Integrados, por lo que habrfa
que estudiar con detenimiento cada una de las medidas y concluir
el grado de utilidad práctica de las mismas, para el caso particular
de las Instituciones Nacionales de Crédito, En el caso de la
integración, sería menester estimar funciones de producción
bancaria, funciones de costo total por peso captado en los
diferentes departamentos, crecimiento de los sectores a los que
actualmente se atiende y un sin número más de interrogantes q4e
escapan de las fronteras de la presente tesis.
También se ponen de manifiesto en este trabajo las serias
deficiencias conceptuales de los entendidos en Economía al manejar
conceptos como los de Financiamiento Otorgado por el Ststema
Financiero, Captación de las Instituciones Financieras y Pasivos
de las mismas, dado que las cifras siempre mencionadas no corresponden a los conceptos enunciados.

�ECONOMIA CAMPESINA DE CIUDAD ANAHUAC,
SUBREGION ANAHUAC, NUEVO LEON, MEXICO.*

Genta Ro ja-6 L.

RESLf,IEN

l. Los ajidos agricolas individuales ocupan las mejores tierras del
Distrito de Riego 04, Don Martin. Sorgo grano y trigo, para el
mercado, son los bienes dominantes.
En pequeña escala, se
produce maíz para el consumo familiar. Por diferentes razones,
existe poco interés, en ciclos distintos al de primavera-verano.
Es frecuente la tecnología moderna en la producci6n comercial.
El empleo de fertilizantes, no obedece a recomendaciones
específicas, sino generales, sobre las necesidades de los
suelos. La combinación de áreas regadas, casi seis hectáreas,
y un alto nivel de mecanizaci6n, propicia el ocio de la mano de
obra. La demanda estacional de1 mercado de trabajo absorbe
parcialmente el ocio, pero no parecen existir condiciones para
el establecimiento de vinculacion·es laborales más firmes y
duraderas. Los ejidatarios han demostrado capacidad para
adquirí r y usar, asociativamente, algunos insumos. También
para adoptar algunas fonnas organizativas y prácticas de manejo.
Las diferencias de habilidades entre ejidatarios, son notables
en algunos casos.
• El eonte.n,i,do del. p11.e1,ente cvr.:tí.eui.o e6 Jte.6pon6abilida.d exclu.6.lva.
de. iiu Au11J1t tJ ne neee.6a/LÚlmente eoinc.ide eon la. poúu6n del.
PJtOgJUVna. de Ve.6aMoUo Ru!utl de la. OEA, ni ninguna. otlt.a. in6tUuu6n púbti.ea. o p!Li.va.da., eon la. que haya. u:ta.do a.óocia.do el Au.J:.OII..
Loii pa.iia.nte.6 de Ingenie/Úa AgJtOn6m,lc.a., Mlguel Villalr.Jr.e.ai.. tJ
F1ta.nweo Pa.cheeo eoiAboJta.Jton en iiu p1tepa1W.u6n.

�68

69

2. Los rendimientos ffs icos promedios alean za dos son muy buenos,
de acuerdo con cualquier medida de comparación. Pero los
ingresos netos por hectárea -definidos como las ventas más el
consumo imputado menos los costos en efectivo- no son suficientes
para financiar un nivel de vida decoroso.
En efecto, los
ingresos netos anuales por familia se calculan en $43,000, o un
promedio per capita de aproximadamente $8,600. Así se confinna
una de las tesis del Diagnóstico Preliminar, acerca de que el
subde-sarrollo, tiene su causa· fundamental en la inadecuada
remuneración de los recursos más que en su improductividad.
Queda entendido, por supuesto, que la búsqueda por niveles
mayores de productividad no puede considerarse agotada.

transformación radical de la economía, sólo se logrará sustituyendo el patr6n productivo actual. El nuevo patrón propendería
gradualmente a la introducción de cultivos de mayor valor. Los
campesinos intuyen la existencia de alternativas más atractivas
como, horta1izas, sorgo escobero, dos cielos de sorgo grano,
soya, frijol, cebada, etc. Entre otros, serían elementos claves
de la transformación:
a) Firme compromiso financiero por parte de los productores.
b) Desarrollo de una actitud más empresarial, para asumir
riesgos mayores.
c) Apoyo público: crédito, experimentación, insumos, etc.

3. La estrategia de desarrollo agrícola, para favorecer a los
ejidatarios y los estratos más pobres del Municipio, tiene cano
pilar, la rehabilitación del Distrito de Riego 04, Don Martín.
Estudios a profundidad debieran iniciarse de inmediato, para
determinar la factibilidad social y financiera de dicho proyecto.
Y otras fonnas para aumentar la disponibilidad de agua y
tierra. Conservando -el actual patrón producti"vo, seria además
recomendab1e:
a) Mejorar los precios de la ·producción, por decisión oficial y
mediante la fonnación de asodacfones para la venta de las
cosechas.
b} Intensificar la teor'ia y práctica de la experimentación sobre
variedades, insumos y prácticas culturales, como por ejemplo,
la racionalización del manejo de fertilizantes.
c) Proveer más tierra. por ejidatario.
d) Estimular mejoramientos en la administración rural.
4. El pensamiento más importante de 1 presente estudio es, que 1a

d) Disponibilidad de más tierra por ejidatario.
e) Fortalecimiento de la administración rural y las formas
organizativas existentes.
Algunos elementos de la estrategia anterior, tienen naturaleza
exógena al fillnicipio ya que se originan en fuentes centrales de
decisión . Los elementos endógenos, tienen el antecedente del
valioso desempeño de los productores del Municipio. Todos ellos
llevan latente un grado considerable de dificultades,
Colonos.
5. Los colonos están también asentados en el Distrito de Riego.
Concentran la propiedad de la mayoría de las tierras y de los
derechos de riego. Su nivel tecnológico es aceptable y los
sistemas productivos son similares a los de los ejidatarios,
Quienes poseen más tierra y riego, son los más progresistas y
ricos. Demandan por unidad de producción más mano de obra.
Son propietarios cuasi-ausentistas.

�70

6. Sus rendimientos son re1ati vamente buenos. El mayor acceso a
recursos básicos justifican que los ingresos netos anuales por
familia asciendan a $60,000, superiores a los de las familias
ejidales.
Es seguro que un buen número de colonos supera
este promedio. Para los colonos más pequeños, -entre 6 y 12
hectáreas- la estrategia de desarrollo, tendría características
similares a la esbozada antes. Es conveniente advertir, que
los efectos redistributivos tenderían a desviarse, casi que
necesariamente, por la imposibilidad física de _excluir de los
beneficios a grupos poderosos. Estos por otra parte, constituirían vectores de resistencia a algunas innovacfones.
Comparaciones.

JJ

7. En contra di cci6n con ideas más o menos di fundidas, 1os ej idatarios aventajan en varios aspectos a los colonos: rendimientos
físicos por hectárea, costo por tonelada, costo promedio de
producción e ingresos netos por hectárea. Existe pues, dadas
ciertas condiciones, un potencial significativo en los ejidos.
Además la economía ejidal parece insinuar economías de tamaño.
la eficiencia tiende a reducirse a medida que el tamaño de las
parcelas, en términos de hectáreas sembradas, se incrementa.
8. En las presentes condiciones de mercado y precios, la rentabilidad de la tecnología moderna, no es incentivo para la
producción de colonos y ejidos.

Gráfica 1
ANAHUAC: CURVAS DE COSTOS POR TIJCELADA DE SORGO GRANO PARA
· EJIDATARIOS Y COLONOS CON TECNOLOGIA MODERNA 1978.

2.0

\

...

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....a.,
.. 1.5

'·,' ~~,

,_ ~49 Ha!.

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6 12 Has.

---- 2

3

4

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6

5

RENDIMIENTOS (TONS/HA)

Gráfica 2

1.0

ANAHUAC: CURVAS DE COSTOS POR HECTAREA DE SORGO GRANO PARA
EJIDATARIOS Y COLONOS CON TEOOLOGIA HOOERNA 1978

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6-l Has •

.3

ou

En el V-ia.gn6M.ico P1c.eLún-é.Yuvt del Se.c;toJr. Ag1c.ope.c.ualÚO de la
Sub1c.eg.l6n., ~e plantean o;f:Jw.,6 cu.utlonu 1c.elevan,tu y c.ompleme.n.ta/úa.6 al. /kmlup,i.o, qu.e ~e oml:ten, polc. no dwvall.6e del
anc1U.6,(J¡ Jr.eiLUzado en. el p1c.uen.te u:tu.cUo.

..... _

l'H~

1-

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_,

!.J

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.2

11idatarlos
~

.1

1

2

3

4

5

€

7

8

9

INGRESO TOTAL (HILES DE PESOS)

10

11

12

13

lonos

�72

73
ECONOMIA EJ IDAL.

ANTECEDENTES. }j

Genera1ida des.
Durante el verano de 1978, el Centro de Investigaciones
Urban1sticas de 1a UANL, p1aneó, diseñó y rea 1izó encuestas, para
investigar aproximadamente 4% de los jefes de familia de la
Subregión Anáhuac. Del total de jefes de familia de Ciudad Anáhuac
dedicados a actividades agropecuarias, 2,440, se encuestaron 120.
Con rev4siones, veri-ficaciones y ajustes posteriores, se aprovecharon 48 encuestas para la preparación del presente articulo: 7
sobre ejidatarios agrícolas; y 41 colonos. Estos tipos de tenencia
corresponden respectivamente, a las columnas (1) y (3) del Cuadro l.
Todas las observaciones, están localizadas en el Distrito de Riego
04, Don Martín.
Cuadro 1
CIUDAD ANAHUAC: TIPOS DE TENENCIA Y CARACTERISTICAS GENERALES
1978
Jl OS

Número
Familias
Riego
Promedio de
Has.: Por tipo
de tenencia
Con riego

Y

!J

Agrícolas Ganaderas Colonos
(1)
(2)
(3)
3
9
1,8cx#
230
330
1,800
Gravedad
no
Gravedad

6-10
6

1,500

15-40
15

80
80
AspersHln

20
no

40-50 3,000-4,000

so

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
De acuerdo a los padrones oficiales de la SARH; no obstante, el
número es mucho menor debido a la concentración existente sobre
la propiedad y uso de la tierra.
Como complemento, 1,e 1,ug.úvte la. lectwr.a. de Roja,¿, Ge.nUl,
V,lo. n.61,Uc.o P11.eUmbtalt del Secto11. 11.0 ec.uaJúo de la. Sub11. i,6,.

En el Distrito de . Riego 04 Don Martín, Tercera Unidad, se
1oca 1izan 1os ejidos Nuevo Anáhuac, Nuevo Rodd guez y Camarón Y.
Su población total asciende a 1,500 personas.
El movimiento
migratorio es muy escaso: pocos salen o entran. La totalidad de
las familias tienen vivjenda y servicio eléctrico pero carece de
agua potable. El agua para consuno humano proviene de los canales
del Distrito. La falta de agua potable es evidentemente la más
significativa de las restricciones sociales de la población.
Tierra e Insumos.
La tierra es cedida a los ejidatarios por el Estado mediante
contratos sin costo a largo plazo. La superficie total de los
tres ejidos alcanza a 11,200 hectáreas. El tamaño promedio
utilizable es algo mayor de cinco hectáreas por ejidatario.
El área límite pennitida con riego es seis hectáreas por ciclo
-agricola- Cuadro 2.
Cuadro 2
ANAHUAC: UTILIZACION ESTIMADA DE LA TIERRA DE LOS EJIDOS AGRICOLAS
1978
Utilización
Superficie total en:
Cultivos con riego
(sorgo 600)
(trigo y otros 600)
Agostadero natural
No utilizable

Hectáreas

11,200
1,200
5,000
5,000

Fuente: Entrevista a Ejidatario.
Y;;;--En._c.u_u_ta.6
__e_n._EJ-.-&lt;.-.d_o_N_u_e_vo_Antfh_ u.ac.: MÁ.i,; Nuevo
Rodlúguez: un.a.
No hubo ob1,e11.vaclon.u en. el Ej,i,do Camaltón..

�75

74

Es frecuente la afirmación de que en México, los ejidatarios
han si do asentados en 1as peores ti erras, 1o cua 1 exp1i ca, en
buena medida, sus bajos rendimientos y pobreza. Por el contrario,
en Anáhuac los ejidatarios agrícolas ocupan las mejores tierras
del Distritoll. En la interpretación de los problemas y planteamiento de soluciones, la observación anterior debe ser tenida muy
en cuenta.

El sistema predominante presenta una racionalidad innegable.
Anáhuac se ha especia1izado en 1a producción de sorgo grano con
tecnología moderna. Existe un grado alto de comercialización, a
través de canales establecidos. El sistema básico sorgo grano,
-realizado en el ciclo de primavera: febrero a julio- se combina
de diferentes maneras. En invierno, de noviembre a abril, con
trigo de tecnologfa moderna y también tecnología tradicional. La
rotación sorgo-trigo inflexibiliza la utilización de la tierra por
la superposición que ocasiona en los ciclos. En tierras residuales,
de tempera1 y sin la uti l i zaciOn de insumos modernos, sorgo se
combina con maíz, para el consumo familiar y también con ganaderfa
bovina, de carne y leche -Cuadro 3. Después de la cosecha, es
usual que el ganado pastoree la zoca del sorgo en el campo.

Y

Fu.ente.6 c.onoc.edo!UU) me.nuonan qu.e el. Inó.tltuto Nauonaf. de.
1nve6.tigacione6 AgMpec.u.aJLi.tU, U.ene un utucüo Mb/r.e .la e.ali.dad
de la6 .tlW!.0.1, .

Cuadro 3
ANAHUAC: COMBINACIONES MAS FRECUENTES EN LOS EJIDOS
SEGUN TECNOLOGIA, 1978
Tecnología Moderna
Primavera
Invierno
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo

grano
grano
grano
grano
grano
grano
grano

(6)
Trigo (6)~
(6)
Trigo (6)
( 5)
(5. 5)
(6)
(5.5)
( 6)

Tecnología Tradicional
Primavera
Invierno
Maíz (1)

Maíz (0.7)

Trigo (5) Bovinos (1)
Trigo (5.5)
Trigo (6)

Mafz (o.25)

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
!/En las mismas tierras utilizando el derecho de riego del siguiente
año.
- Los números en paréntesis son 1as hectáreas en las diferentes
actividades.

Es conocido que los campesinos desempeñan trabajos fuera de
las parcelas para suplementar sus ingresos. Es menos conocido,
que también para llevar una vida más activa. Pues a menos que
existan problemas especiales de plagas o hierbas, la producción
agropecuaria en Anáhuac da márgen amplio para el ocio, por el
tamaño de las parcelas y el nivel de mecanización. En la muestra
analizada, cuatro ejidatarios eran jornaleros o comerciantes.
Para los ejidatarios asentados en el Distrito, el usufructo
de la tierra es fuente de empleo e ingresos. En otros ejidos de
la subregión, no ocurre lo mismo.
Por ejemplo, en el Ejido
Colorados de Abajo, en Vallecillo, sólo 30 de los 128 ejidatarios
disponen de un suministro confiable de agua, para las actividades
Primarias de producción y autoconsumo humano y animal. Los demás
ejidatarios, viven en el Ejido y laboran como jornaleros en él u

�76
77

otros lugares. En general, así como en otras áreas rurales, existe
un esquema infonnal de "seguridad social" -apoyado en sólidas
relaciones familiares- que proporciona ayuda a desempleados
temporales o inhabilitados por diferentes causas.
tilo de los beneficios de la rehabilitación del Distrito, serfa
ampliar considerablemente la producci6n por aumento en la tierra
cultivable y por su mejor y más intensa utilización. En la
actualidad, ejidatarios y otros productores, no muestran suficiente
interés en el ciclo verano-otoño o en un doble ciclo anual de
cosechas. Esta decisión se justifica por varias razones: (i) Los
productores prefi'eren concentrarse en el ciclo principal con _el
fin de buscar mayores beneficios en base a una preparac16n
cuidadosa de la tierra y a la renovación del material orgánico de
esta, ( ii) 1a estación húmeda favorece 1a aparición de pestes Y
enfennedades cuyo control eleva sustancialmente los costos Y,
(iii) como consecuencia de los riesgos, la obtención de créditos Y
otros servicios se hace difícil.
En 1a producción de sorgo grano y trigo, con te.cno1ogfa
moderna, la preparación de la tierra y recolección de las cosechas
se efectúan con máquina, por supuesto, 1a demanda de mano de obra
se reduce concomitantemente.
La maquinaria ha sido adquirida
mediante créditos a las asociaciones de ejidatarios Y éstos pagan
cuotas comerciales por las labores, las cuales ingresan a un fondo
para la amortización de las deudas. la util'ización de semillas
mejoradas, fertilizantes, insecticidas, etc,, es práctica más~
menos generalizada, Es de señalar que, las f6rmulas aplicadas
ferti 1izantes -18-46-00 y 46-00~00 - han surgido como recomenda •
dones específicás de análisis de suelos, Y se extienden por
• 1"6n
generalización. Un programa de estudios de suelos y su ap 11cac
efectiva, tendda en consecuencia una gran utilidad, Quizás por
costumbre, las cantidades unitarias y tipos de insumos utilizadoS,

han tendido a seguir un patrón sorprendentemente unifonne, en el
misiro y entre diferentes cultivos. En los Cuadros l a 4 del anexo,
se presentan los datos anteriores para todas las observaciones.
Cuadro 4
ANAHUAC: CANTIDADES PROMEDIAS DE INSUMOS UTILIZADOS POR HECTAREA
DE SORGO Y TRIGO CON TECNOLOGIA MODERNES EN EJIDOS, 1978
Insumos

Unidad

Sorgo

Trigo

Semillas
Ferti 1izantes
Insecticidas
Riego

Kgs.
Kgs.
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Veces

20
270

17

so

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3

l
3

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
Maíz para el consumo de la familia -y trigo para este y el
mercado- se cultivan con tecnología tradicional, No es lo
suficientemente claro de la muestra analizada, si el trigo
tradicional se rota con sorgo moderno, la rotaci6n signfficarfa
perder la oportunidad de realizar sorgo, en el ciclo principal,
probablemente por imposibi 1i dad de esperar durante varios meses
sin percibir ingresos, Otra explicación lógica, serfa que el trigo
tradicional se cultivara en otras tierras de temporal. Sea como
sea, tanto mafz como trigo, no utilizan ninguno de los insumos
-probablemente con la excepción de semillas mejoradas que son
tfpicos en las actividades modernas .
El estado de los servicios públicos a la producción, se
discute en el D1'agn6stico de 1a Subregión Y, El problema mas
frecuente mencionado por los ejidatarios fue la tardanza en el
pago de las indemnizaciones del seguro agrícola, Otros problemas

!I

Ro j'a1,, op, c.,ü;,, p4g, 15.

�78

79

mencionados acerca de los insumos fueron: falta de oportunidad de
los créditos; mala calidad de las semillas y las tierras y el alto
costo del agua de riego.
Rendimientos.
Una de las tesis centrales planteadas en el Diagnóstico,
consistió en que el problema del desarrollo es JMS uno de escasa
dotación y remuneración a los recursos que de baja productividad.
Las infonnaciones primarias contribuyen a confinnar • dicha tes is.
Obtener 4,5 toneladas en promedio en sorgo grano es un logro
sobresaliente. La muestra tiene un rango entre 3 y 6 toneladas,
siendo la moda 4 toneladas. Los rendimientos en trigo se
consideran satisfactorios -Cuadro 5.
Cuadro 5
ANAHUAC: RENDIMIENTOS PROMEDIOS POR HECTAREA ALCANZADOS
POR LOS EJIDOS SEGUN TECONOLOGIA, 1978
(Toneladas)
Sorgo grano
Tecnología Moderna
Tecnología Tradicional

Maíz

Trigo

4.5

1.3

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
!/ Existen dudas sobre esta cifra.
Jlmbos resultados tienen competitividad nacional e internacional. Por ejemplo, en el Distrito de Riego de Bajo Río Bravo en
Tamaul ipas -muy si mil ar a1 Distrito de Riego 04 Don Martfn- los
rendimientos promedios en sorgo, no pasan de 2. 6 tone1adas;
asimisJOO, en el Valle del Cauca, Colom6ia, en tierras mucho mb
fértiles y descansadas, apenas se cosechan 3.5 toneladas. En
comparación con las cifras del Censo de 1970 -sorgo: 2,5 y trigo:
1.7 toneladas, sin discriminar por tipo de tecnología utilizada- los

rendimientos actuales, muestran avances verdaderamente dinámicos.
Los avances no deben interpretarse, como que el punto de máximo
rendimiento hubiera sido ya alcanzado. Las diferencias tan
notables, entre parcelas similares en su dotación de recursos,
insinúan las posibilidades de mejoramientos posteriores. Entre
las prácticas que probab1emente contri bui rían a concretar dichos
11ejorami entos están: siembras más oportunas; mejores semillas y
fertilizaciones; prácticas adecuadas de preparación y conservación
del suelo; y por supuesto, más alta eficiencia en la utilización
del agua disponible. Un problellld generalizado por ejemplo, es la
proliferación del Zacate Johnson -Sorgum Allepense- debido a
prlcticas inadecuadas. La cuestión de basar el desarrollo, en el
11ejoramiento de los rendimientos no puede descartarse. El INIA,
por ejemplo, está experimentando con una variedad de trigo de
florecimiento tardío y más rápida maduración -con el fin de evitar
~s pengros de heladas- con la esperanza de sustituir gradualmente
áreas en sorgo por ella. No obstante, la actitud empresarial y su
composición por edades, es una limitación evidente.
Es en
consecuencia, posición del presente infonne, que la transformaci6n
radical del desarrollo, debe buscar otras vías más promisorias.
Entre estas, están cultivos alternativos de mayor valor, que
generen una mayor remuneración global a los insumos y mano de obra
fnvo1ucrados . Los propi os campesinos están conscientes que con
lás agua, cultivos como hortalizas, soya, frijol y vid, podrían
fntroduci rse .

~stos e Ingresos.
En 1a interpretación de 1as cifras que se presentan, deben
tCllarse en cuenta las siguientes aclaraciones.
Los costos son
desembolsos en efectivo. O sea, que se han omitido depreciación;
cargos por la mano de obra del ejidatario y familia y también por

�80
81
su achinistración y gerencia; interés de la inversión; impuestos;
y otros costos menores. Como la tierra es un "bien libre", para
el usuario, su costo se ha excluido. Los precios utilizados para
valorar los insumos -y también la producción- '3..1 son comerciales.
El avance y profundidad de los estudios, demandarán alguna
aproximación a la valoración en términos de precios-sombra.
Los ingresos totales -precios por cantidades producidas- menos
los costos así definidos, indican el ingreso neto en efectivo, que
representa 1a remuneración a 1a administración y mano de obra del
operario y otros recursos excluidos de la contabilidad.
Cuadro 6
ANAHUAC: COSTOS E INGRESOS POR HECTAREA DE LA PRODUCCION
EJIDAL MODERNA, 1978
(2)

(1)

(3)

TI[_ (6) ]1[

(4)

Sorgo Trigo Sorgo Trigo Sorgo Sorgo Sorgo Sorgo So~
Costos en
efectivo
Ingresos totales
Ingreso neto
Costos/Ingresos
total
Costo por
tonelada
Rendimiento
(tons.)
Hectáreas
cultivadas

4360 1597 4720 1397 4700 4749 5020 4805 4733
8120 9400 6090 4700 9135 10150 12180 10150 8120
3760 7803 1370 3305 4434 5401 7160 5345 33116
0.54 0.17 0.77 0.30 0.51 0.47 0.41 0.47 0.58
1090

400 1573

697 1044

949

836

961 1183

4

4

3

2

4.5

5

6

5

4

6

6

6

6

5

5.5

6

5.5

6

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
-Los números en· paréntesis identifican las parcelas. Estos
resultados se presentan con más detalles en los Cuadros del anexo.

il

Lo6 p1¡.eci.06 de .e.a. p1¡.oduc.ci.6n után Mb1r.eutuna.do6, . pu.u
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11D

Hay relativamente poca variación en los costos en efectivo,
entre las distintas parcelas, debido al significativo grado de
homogeneidad en el uso de los insumos ffsicos.
El número de
hectáreas y calidad de tierra por parcelas son prácticamente los
mismos.
En oposición, existen diferencias marcadas entre los
ingresos -derivados de rendimientos fi'sicos muy distintos que
distinguen con claridad la rentabilidad y eficiencia entre los
distintos ejidatarios.
Un modelo de análi s is más complejo se
requeriría -y prabablenente sería indispensable posteriormente- para
encontrar 1as vari ab1es que definen 1as economías de tamaño. La
interpretación directa de los hechos expuestos, sugiere 1a hipótesis
que 1as diferencias están asociadas, fundamentalmente, con 1a
capacidad gerencial para tomar decisiones sobre planeación,
administración, supervisión, etc.
Especfficamente los recursos y
decisiones que se administrarían más eficientemente son desconocidos. · Asimismo, es desconocida la explicación de las supuestas
habilidades gerenciales entre ejidatarios.

Los resultados de la muestra no revelan con claridad, las
ventajas de la tecnologfa moderna sobre la tradicional en la
producción de trigo. Probablemente, la inexactitud y escaso número
de observaciones -sólo dos; una de ellas discutible- conducen a la
impresión desconcertante que con menos esfuerzo y dinero, trigo
tradicional es más eficiente, que el moderno, en términos de la
relación costo-ingreso y costo unitario de producci6n -Cuadro 7 y
Gráficas 3 y 4.

�82
Gráfica 3

Cuadro 7
COSTOS E INGRESOS POR HECTAREA DE LA PRODUCCION EJIDAL TRADICIONAL
1978

· CURVAS DE COSTOS POR TONELADA DE TRIGO PARA EJIDOS
SEGUNTECNOLOGIA, 1978

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Costos en efectivo
Ingresos totales
Ingreso neto
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Costo por tonelada
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Hectáreas cultivadas

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5400
4960
0.08
220
2
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700
5875
5175
0.12
280
2.5
5

JNz

700
680
7285
7050
6585
6370
0.09 · 0.09
226
226
3.1
3
5. 5
6

240
5400
5160

Ma iz y tri gd

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Fuente: Encuesta Socioeconómica
Y calculados en proporción directa.
Fuentes conocedoras, afirman que en efecto existe una marcada
ventaja del sistema moderno. No obstante, las insinuaciones de la
muestra no son del todo engañosas. Trigo no es un cultivo que se
adapta totalmente a las reducidas horas-frío y fluctuaciones
climáticas de Anáhuac.
Es probable que la tecno logia no haya
logrado superar la limitante ecológica, reduciéndose en consecuencia
su efectividad. El interrogante acerca de la continuidad de la
producción se resuelve por el desconocimiento o escasez de
alternativas satisfactoriamente viables, y la falta de apoyo
crediticio, técnico, etc., para aquellas que han mostrado posibilidades más claras. Un atractivo del trigo es su utilización en la
dieta familiar en los ejidos. Tiene también dicho atractivo maíz,
resistente a las heladas, que con algún éxito se ha probado. •De
todas maneras, como se argllllenta en el Diagnóstico, la producción
comercial de temporal sin insumos modernos, tenderá a desaparecer
gradualmente.
Lo determinante en el desarrollo de Anáhuac se
centra alrededor del aumento en la oferta de agua disponible -por
la rehabilitación del Distrito y obras de pequeña irrigación- en
las áreas de temporal .

-

Tecnologí a ,noderna
6 Has.

... Tecnologf¡
t radi ciom 1 5. 5 Has .

2
3
RENDIMIENTOS TONS ./HA.

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5

Gráfica 4

CURVAS DE COSTOS POR HECTAREA DE TRIGO PARA EJIDOS
SEGUN TECNOLOGIA, 1978

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10

11

12

13

�84

85

Ingresos Familiares.
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Los ingresos netos familiares que se calculan en el presente
informe, adolecen de imprecisión ya que no incluyen los jornales
percibidos en otras parcelas y los ingresos no agrícolas. Por
otra parte, no todos los ingresos representan efectivo disponible,
por incluir bienes para el auto-consumo, valorados a los precios
de mercado. Los ingresos netos familia res son en promedio, casi
$43,000 anuales; o sea un promedio anual per capita de $8,600
anuales~ Y.
Una vez más se comprueba el nivel de la pobreza
absoluta y relativa, para la inmensa mayoría de los campesinos
ejidatarios, tal como lo evidencia la muestra analizada -Cuadro 8.

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ventajosas y la remuneración al esfuerzo productivo, se centra la
superación del desarrollo agrícola. El diseño y aplicación de la
estrategia, tiene como pilar básico la rehabilitación del Distrito

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Es interesante reflexionar sobre las circunstancias en que se
origina el cuadro de la pobreza. Se ha argumentado que los ejidatarios de Anáhuac (a) poseen las mejores tierras (b) utilizan más
o menos genera1i zadamente tecnología moderna para la producción
comercial (c) trabajan en un distrito de riego (d) tienen un alto
grado de mecanización y (e) como se demostrará después, alcanzan
la eficiencia y productividad relativas más altas en el Municipio.

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87

de riego, en cuyo estudio debe tenerse en cuenta las calificaciones
expresadas en el Diagnóstico Preliminar. Algunas de las acciones,
son de naturaleza exógena, por tener un origen público centra1 ,
que excede el marco subregional, estatal y municipal. La matriz
que se presenta a continuación, plantea las acciones principales y
su naturaleza Y.
Las acciones no son mutuamente excluyentes.
Quizás una
combinación de ellas -con sus grados de dificultad y expectativasrinda los mejores resultados, considerando el gradualismo con que
es sensato programar procesos de transformación agrícola. La
evaluación detenida de las distintas alternativas, "con y sin" el
proyecto tendrá que ser realizada en su oportunidad. De paso se
anota, que como existe un número limitado de alternativas, no será
difícil diseñar 1os modelos de finca.
Independientemente de las
acciones seleccionadas, surge poco a priori,- que aumentar la ti erra
cultivable -por extensión o intensidad- es condición sine qua non,
para superar la situación de pobreza con la urgencia requerida.
Así por ejemplo, la meta ambiciosa de duplicar los ingresos
familiares actuales -a $86,000 anuales, a los que se acercan
quienes utilizan más tierra por ciclo- con la tecnología predominante, significaría aumentar de 6 a 20 hectáreas, la tierra en
sorgo controlada por ejidatario. Por supuesto, dicho incremento
sería menos exigente, en combinación simultánea con mejores
rendimientos, precios o cultivos de mayor valor.

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No escapan los pensamientos sobre las implicaciones generales,
que los resultados tienen para el programa de reforma agraria, en
ejidos que no operan con las ventajas del Distrito de Riego 04,
Don Martín. Por comparaci6n se explican los niveles de pobreza,
que usualmente se mencionan, para configurar una situación de
emergencia nacional en el campo mexicano.

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�88

ECONOMIA DE LOS COLONOS.
Generalidades.
En Anáhuac, los colonos son la fonna de tenencia más
importante, por la tierra que poseen y la producci6n alcanzada.
En los padrones oficiales de la·SARH, aparecen 1,800 colonos, en el
Distrito de Riego. En realidad, los colonos constituyen un grupo
mucho menor. Mediante el -rentismo y compra de las tierras y los
derechos de agua, se ha consolidado a través de los años, la
concentra~ón de estos insumos. No en todos los casos la
concentración puede calificarse de ilegal o dolosa. Propietarios
efectivamente imposibilitados de explotar las tierras, las ceden
de acuerdo a un trámite legal, entre otras razones, porque existen
costos fijos, como el agua para riego.
Los colonos están ubicados justamente en el Distrito. De ahí
que la concentración de la propiedad o los derechos sobre las
aguas, sean muy importantes para la estrategia de desarrollo, pues
los efectos redistributivos de algunos proyectos y po11ticas
fundamentales, tenderían a reducirse. Probablemente, la concentración además de imponer rigideces, constituiría oposici6n efectiva
a algunas transformaciones profundas. Por lo demás, es exigente
esperar un área-problema, habitada exclusivamente por gente pobre.
En la práctica casi siempre, los beneficios de los proyectos se
comparten entre pobres y ricos. De todas maneras, se advierten
los peligros de desviar los propósitos de contribuir al progreso
del grupo más pobre.
La inmensa mayoría de los colonos reside en la cabecera
municipal. Son propietarios cuasi-ausentistas, lo cual resta
eficacia a algunos servicios públicos para la producción.

89

Tierra e Insumos.
La superficie total poseída por los colonos se estima en
29,000 hectáreas. El área lfmite permitida con riego es de 15
hectáreas. La calidad de las tierras ocupadas -en las unidades 1
y 2 del Distrito- se considera relativamente inferior a la de los
ejidos.
Para el análisis, se agruparon los colonos encuestados en
seis estratos.
Cuadro 10
ANAHUAC: TIERRA CULTIVADA POR LOS COLONOS ENCUESTADOS, 1978
Número de
Observaciones

Estratos

16
14
3
1
1
3

6-12
13-19
20-26
27-33
34-39
&gt; 39

Hectáreas
Cu1tivaaas
Totales
9.5
14.4
22
30
35
58.3

260
275
141
46
38

195

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
Los colonos están también muy especializados en sorgo moderno,
con especial concentración en el ciclo primavera-verano, casi que
con exclusividad.
La diferencia de sistema productivo con los
ejidos, consiste en la combinación de maíz moderno en un buen
nlinero de parcelas de colonos . Maíz tradicional, para consumo de
la familia, es otra c001binación que se real iza. Tanto para los
colonos como ejidos, las rotaciones con gramineas exclusivamente
contribuyen al deterioro acelerado de los suelos. Como los suelos
han estado bajo continua explotación por casi medio siglo, su
capacidad se ha minado considerablemente.

�90

91

Cuadro 11
ANAHUAC: COMBINACIONES MAS FRECUENTES DE LOS COLONOS
SEGUN TECNOLOGIA, 1978
Número de
Observaciones
1
6
1
4
27
1

Tecnología Moderna
Primavera
Invierno
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo

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grano
grano
grano
grano
grano

TecnologJa Tradicional
Primavera Invierno

(10) Trigo (10)
(15)
(13)
Maíz (2)
(20)
(17.5)
(15)
Maíz (2)

Bovino (20)
Caprino (2)

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
-Los números en paréntesis son las hectáreas en las diferentes
actividades.

Las cantidades, clases y formas de insumos uti'lizados no
presentan variaciones substancial es.
Por área sembrada, los
colonos menores y los más grandes, aplican más fertilizan tes que
los intermedios, La mano de obra es más o menos constante, En
principio, los colonos utilizarían más mano de obra que los
ejidatarios por poseer menos maquinaria y parcelas más grandes.
En relación a la maquinaria, los colonos no cuentan con
asociaciones que funcionen tan efectivamente como los ejidatarios.
Los colonos se han mostrado notaólemente más individualistas. Asf
dependen en buena parte de la Central de Maquinaria que no opera
con la oportunidad y eficiencia de arreglos de arrendamientos
alternativos del sector privado, Su Asociación de Regantes no ha
cumplido el rol que le corresponderfa, limitándose a trámites
de compra-venta de parcelas, acuerdos sobre la presa, canercialización, etc.

Rendimientos.
Los colonos levantan en promedio 3.5 toneladas de sorgo; sin
embargo, la generalidad de ellos, está por debajo de dicho promedio.
En maíz, el registro promedio de 5 tonel adas, es excelente. Existe
relativamente poca varianza en los rendimientos en sorgo entre
estratos, lo cual en principio se explicaría por la homogeneidad
en la apl icación de los recursos. El nivel de los rendimientos se
explica por la calidad de las tierras y la despreocupación en
algunas prácticas de preparación de las tierras. No está sustentado
por la evidencia, pero es creencia que quienes acumulan más tierra
Y derechos de agua, operan con mejor tecnología.
Cuadro 12
ANAHUAC: RENDIMIENTOS PROMEDIOS POR HECTAREA ALCANZADOS POR LOS
COLONOS SEGUN TECNOLOGIA, 1978
(toneladas)
Observa
cienes16
14
3
1
1
3

Estrato
(has)

Tecnología Moderna
Sorgo Maiz Trigo

6-12
13-19
20-26
27-33
34-39
&gt;39

3.2
3.3
3.6
4.5
3
3.2

2.5

Tecnología
Tradicional
Ma1z

3
1.3

5

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
Costos e Ingresos.
Además de las aclaraciones hechas para el caso de los ejidos,
se menciona que también se ha excluido de la contabilidad de los
costos, el alquiler o cargo por la tierra de los colonos. Por

�92
Gráfica 5

. CURVAS Ot COSTOS POR TONELADA DE MAIZ PARA COLONOS
SEGUN TfCNOLOGIA, 1978

constituir en ocasiones un desembolso en efectivo, los costos
mostrados están subestimados. La subestimaci6n puede alcanzar
hasta $800 por hectárea y ciclo, que es el canón actual de
arrendamiento, La raz6n para este procedimiento, es allllentar el
grado de comparabil idad de los datos entre ejidatarios y colonos.

2.0

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La variaci6n en los costos· por hectárea de sorgo son mínimos
entre los diferentes estratos, mas no así los ingresos. En efecto,
los ingresos netos tienen un rango que fluctúa entre prácticamente
O y $3,235. En promedio, una hectárea de sorgo rinde casi $1,200
por ciclo, casi cuatro veces menos que en los ejidos. La representación gráfica de todas las observaciones para sorgo, revela
una disminución en los costos a medida que allllenta la produccinn
pues la re l aci6n entre costos por tone lada y rendimientos por
hectárea, es convexa hacia el origen con inclinación negativa.
Revela además, que cuanto mayores se hacen las parcelas, más hacia
arriba y hacia la derecha, se desplaza la curva de costo promedio.
Las sugerencias sobre deseconomías de tamaño, surgen con bastante
claridad, Las mismas fonTJas se observan para las relaciones entre
la proporción costo total sobre ingreso total -indicador del costo
de generar cada unidad de ingreso- y el ingreso total, Véanse las
gráficas 1 y 2 que se presentan en el Resumen.

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1.0

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SEGUN TECNOLOGIA, 1978

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Ingresos Familiares.

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El cálculo de los ingresos familiares, no parece coincidir
con creencias difundidas. Los ingresos promedios anuales escasamente alcanzan $60,000. Los incrementos en los ingresos no se
asocian claramente con el tamaño gradualmente mayor de las
parcelas.
Aparte de la inexactitud en las observaciones, se
sugiere la hipótesis que el manejo de las parcelas se toma
complicado al aumentar su tamaño, en las condiciones de capacidad
gerencial de la mayoría de los colonos, Por lo tanto, ceteris

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10

11

12

13

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95

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paribus, el aumento de las áreas como solución a1 problema de la
pobreza, no tendría una viabilidad clara. El fortalecimiento de
la capacidad para administrar más eficientemente, podría ser una
iniciativa de interés, con el fin de aumentar la rentabilidad
global de la producción.

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20-26
27-33
34-39
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31768 177100
97050
2100
36980

6090

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Jornal eros :6
Mecánico
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Mecánico
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Los factores que explican el fenómeno anterior, requieren de
estudios posteriores. En la muestra hay algunas sugerencias. Asf
por ejemplo, se menciona que la insuficiente calidad de las tierras;
escasez de créditos y maquinaria y presencia de plagas, son
reconocidos como problemas que restringen una mejor asignación Y
utilización de los recursos. No obstante, por abrumadora mayoría,
el nivel de los precios es el argumento con mayor ponderación en
la identificación de los problemas de producción.
Es lógico

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Total

Fuente: Encuesta Socioeconómica,
~Ingresos para casi dos años .

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Cuadro 13
ANAHUAC: INGRESOS NETOS TOTALES PROMEDIOS POR COLONO, 1978
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97

interpretar que el inadecuado nivel de los precios, actúe con,
desincentivo para la adopción de ciertos insumos y prácticas
cultural es, que implican desembolsos efectivos. Es más difícil
aceptar su rol inhibidor en el mejoramiento de las actividades,
que de todas maneras su nivel presente, permite realizar.

Estrategia.
De nuevo surge la cuestión fundamental, acerca de las alter-

nativas que -con los actuales o recursos adicionales- favorecen
una mayor rentabilidad financiera por unidad de gasto. Es curioso
que los colonos tengan preferencias definidas y que las acciones
para concretarlas tengan poco o ningún estímulo interno o externo.
La alternativa de producir frijol -realizada actualmente en
Agualeguas y Vallecillo- valorado a un precio, equivalente a más
del doble que el del sorgo, tiene gran popularidad. Así misioo,
con similar estima, se prefieren hortalizas y trigo. Otras alternativas son: dos ciclos anuales de sorgo grano, maíz, sorgo
escobero, soya y cebada.
La estrategia del
coincidencias con el
poderoso de aquellos,
la misma atención que

desarrollo agrícola de los colonos, presenta
grupo ejidal. No obstante, el estrato más
no podría con justicia ser considerado con
los realmente pobres en el 1'\lnicipio,

ALGUNAS COMPARACIONES.
En genera 1 se ca1i fi ca a la produce; ón ej ida 1, de manera
desfavorable por sus esfuerzos internos en comparación con el
apoyo oficial de que es objeto. Por implicación, se juzga que
otras formas de tenencia deberían recH&gt;ir mayor atención en
ténninos de asignación de los recursos pOblicos, Y que los

programas públicos, se benefi ci arfan con la reorientación de
algunas políticas. El presente informe, derruestra con claridad,
que la producción ejidal en Anáhuac, se desenvuelve con patrones
superiores de eficiencia y productividad que la producción de los
colonos. Esta es aventajada en la generación de ingresos totales,
por el mayor control ejercido sobre los recursos tierra y agua,
En efecto, para los sistemas productivos moderno y tradicional,
algunos indica{lores unitarios revelan la superioridad: rendimientos
físicos, costo promedio de producción, costo por tonelada e ingresos
netos. La explicación de las diferencias, radica no sólo en la
relativamente superior calidad de la tierra explotada por los
ejidos. También, los ejidatarios han demostrado una capacidad de
asociación superior para adquirir y usar en conjunto recursos,
como maquinaria por ejemplo. En la administración de sus parcelas,
relativamente más pequeñas, los ejidatarios han sido más eficaces
en seleccionar y aplicar insumos y prácticas culturales apropiadas.
La lógica de los sistemas de producción establecidos, por
ejidatarios y colonos, es una variable restrictiva para las
innovaciones más profundas que se plantean en la estrategia. Sorgo
y trigo proveen algún dinero para la compra de bienes de consumo y
la producción; frijol y maíz ayudan a satisfacer requerimientos
proteínicos y calóricos; las zocas del sorgo y los granos de
desperdicio, se utilizan en la alimentación del ganado; los
productos de este enriquecen la dieta y los excrementos del ganado
vigorizan los suelos. En los casos en que se realiza, la rotación
de maíz y frijol, equilibra el uso de nitrógeno en los suelos.
Es negativa para los suelos la rotación generalizada exclusivamente
en base a gramíneas.
Es hipótesis que el arraigo de los sistemas de producción, se
deriva del ocio que propician especialmente en los ejidos,
Observaciones aisladas insinuarían la conveniencia de estudiar
dicho fenómeno cuidadosamente, por constituir otra fuente potencial

�98
99

de restricciones. En su estudio, la relación marginal entre la
remuneración y los esfuerzos realizados tendría significación
especial en la anticipación, de la respuesta probable de los
productores.
El grado de mecanización es considerablemente más alto que el
de casi cualquier región de un desarrollo similar. Corro se han
introducido simultáneamente otros insumos, la productividad de los
tractores es también presumiblemente alta.
No obstante, los
tractores se utilizan en unos pocos períodos críticos, de demanda
de mano de obra y se mantienen ociosos, la mayor parte del año
agrícola. Para la recolección, el empleo de cosechadoras es usual.
Corro 1as parce1as ej ida 1es son pequeñas, 1os costos de capi ta1,
mantenimiento, servicios, administración, etc., de la maquinaria
incidirían tan fuertemente en la contabilidad, que prácticamente
eliminarían cualquier "beneficio" residual, como los calculados
anteriormente.
Para los colonos la situación sería aún peor.
Aparte de reafirmar la idea sobre la escasa remuneración a los
recursos, la existencia de maquinaria espedaltzada, llegaría a
ser eventualmente una rigidez a la substitución de los sistemas de
producción actuales.
El cambio de sorgo y trigo, por cultivos de más alto valor en
el mercado, tendría ventajas indudables: captar mayor valor
agregado; aprovechar con más intensidad y unifonnidad la mano de
obra agrícola; utilizar más. ampliamente la maquinaria y tierra;
adoptar rotaciones de cultivos más racionales; etc. La ventaja
más importante que los nuevos cultivos ofrecerían, serí'a quizás
que por el monto de sus beneficios la r€habilitación del Distrito
de Riego, sería más factible , . Con los sistemas actuales, parece
dudoso que el flujo de beneficios resulta en tasas de rendimiento
favorables en comparación con el costo de la obra.
Los antecedentes son base suficiente para juzgar que de la
rentabilidad de los cultivos substitutos, dependerá significativa•
mente la respuesta de los productores. La rentabilidad influirá
también en la asignación del tiempo laborable y en el flujo
poblacional hacia y de Anáhuac.

Anexo 1
INDICE DE CUADROS
Cuadro l. Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Sorgo Grano con Tecno 1ogí'a Moderna en Ejidos con Area
Sembrada de hasta Seis Hectáreas, 1978.
Cuadro 2. An~huac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Trigo ~on Tecnología Moderna en Ejidos con Area
Sembrada de hasta Seis Hectáreas, 1978.
Cuadro 3. An~huac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Maiz con Tecnología Tradicional en Ejidos con Area
Sembrada de Un Cuarto a Una Hectárea, 1978 ,
Cuadro 4, An~huac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Trigo con Te7nología '.radicional en Ejidos con Area
Sembrada de Cinco a Seis Hectáreas, 1978 .
Cuadro 5. Anáhuac: Costos e Ingresos de la Producción
Ej ida1
para las Parcelas Encuestadas, 1978.
Cuadro 6. Anáhuac: Costos e Ingresos de 1a Producción
Ej ida 1
para las Parcelas Encuestadas 1978

'

.

Cuadro 7. Anáhuac: Costos e Ingresos de 1a Producción
Ej ida1
para las Parcelas Encuestadas, 1978.
Cuadro 8. Anáhuac: Costos e Ingresos de la
Producción de los
Colonos· Encuestados, 1978.
Cuadro 9. Anáhuac: Costos e Ingresos de 1a Producción
de los
Colonos Encuestados, 1978,
Cuadro 10, Anáhuac: Costos e Ingresos de la Producción
de los
Colonos Encuestados, 1978.
Cuadro 11 . Anáhuac: Costos e Ingresos de la Producción
de los
Colonos Encuestados, 1978.
Cuadro 12. Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectár€a de
Sorg~ Gra_no con Tecno 1ogí' a Moderna para Pequeños
Pro~ietarios con Area Sembrada de Diez a Cuarenta
y Cinco Hectáreas, 1978.
Cuadro 13. An~huac: Ingresos_ Netos Promedios por Hectárea de
Trigo con Tecnologia Moderna para Pequeños Propietarios
con Area Sembrada de hasta Nueve Hectáreas, 1978.

�100

101

Cuadro 1
Cuadro 14.

Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Sorgo Grano con Tecnología Moderna
segOn Tenencia, 1978.

Cuadro 15.

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Area Sembrada,
Costos, Rendimientos e Ingresos de Sorgo Grano con
Tecnología Moderna, 1978.

Cuadro 16.

Unidad

Canti
dad

Precio o cos
to unitario-

InSllllOS

Anáhuac: Ingresos. Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Maíz con Tecnología Tradicional según
Tenencia, 1978.

Cuadro 17.

Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Maíz con Tecnología Moderna según
Tenencia, 1978.

Cuadro 18.

Anáhuac: Resumen de las Relaci enes entre Area Sembrada,
Costos, Rendimientos e Ingresos de Maíz con Tecnologfa
Tradicional, 1978.

Cuadro 19.

ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE
SORGO GRANO CON TECNOLOGIA MODERNA EN EJIDOS CON
AREA SEMBRADA DE HASTA SEIS HECTAREAS, 1978

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Areas
Sembradas, Costos, Rendimientos e Ingresos de Maíz
con Tecnología Moderna, 1978.

Cuadro 20 .

Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Trigo con Tecnología Moderna según
Tenencia, 1978.

Cuadro 21.

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Ar~as
Sembradas, Costos, Rendimientos e Ingresos de Trigo
con Tecnología Tradicional, 1978,

Cuadro 22.

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Areas
Sembradas, Costos, Rendimientos e Ingresos de Trigo
con Tecnología Moderna, 1978.

Cuadro 23.

Anáhuac: Existencias Ganaderas Promedios
según Tenencia, 1978.

Cuadro 24.

Anáhuac: Existencias Ganaderas Promedios de Caprinos
según Tenencia, 1978.

Cuadro 25.

Anáhuac: Combinaciones más Frecuentes según Tenencia
y Tecnología, 1978,

de

Bovinos

Semilla
Fertilizante
Insecticida
Riego
Seguros
Intereses~
Transporte

Kgs.
Kgs.
Lts.
Veces
Pesos
Pesos
Pesos

20
270
1
3
4.5

25
4
250
125
72.9

Labores
Preparación
Otras
Total de costos
en efectivo.

Jorna1es
contratados 10

Producción

4.5

Valor

3,498
500
1,080
250
375
625
340
328
1,275
275

100

1,000

2,030

4,773
9,135
4,362

Ingreso neto

a/
Fuente: Encuesta Socioeconómica .
- Equivale al 14%anual de préstamos por hectárea, en el presente
y todos los deTMs Cuadros sobre costos.

Cuadro 2
ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE
TRIGO CON TECNOLOGIA MODERNA EN EJIDOS CON AREA
SEMBRADA DE HASTA SEIS HECTAREAS, 1978
Unidad
Insumos
Semilla
Insecticida
Riego

Kgs.
Lts.
Veces

Canti
dad-

17
1
3

Precio o cos
to unitario-

35
250
125

595
250
375

2,350

1,220
7,050
5,830

Tota 1 de costos
en efectivo.
Producción

Toneladas

3

Valor
Total

Ingresos netos
Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

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8

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Cuadro 5
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION EJIDAL PARA LAS PARCELAS ENCUESTADAS, 1978
TECNOLOGIA TRADICIONAL
1 !./

TECNOLOGI A MODERNA

1-ª-'

Sorgo

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I ns umos
Semillas ( Kgs)
20
25
Fertil izante (Kgs)
200
4
Insecti c ida (Lt s)
220
1
Ri ego (veces)
3
125
Seguro
In ter és
Transpor t e (pesos/Ton)
3. 5 72
Labor es
Preparación del suelo
Mano de obra (Jornales) 10
100
Total de c os t os
en ef ectivo.
4 2,030
Prod ucc,On (Tons)
Ingreso Reto
~os to Total / Ha.
Ingreso Total
Costo por t onel ada
~ara 1a ~arcel a ;
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I ngreso to t al
Ingreso neto tota l
Hect áreas cultivadas
6
Total de parcela
7

VT

500
800
220
375
625
340
275

Tri go

1c

p

VT

20
68
1
3

35
4
250
125

700
272
250
375

250
1 ,000

1,090
26, 160
48,720
22,560

-ª-"Est e número i dentifica l a parce l a.

e

1,597
9,400
7,803
0.17

p

Trigo

1 c

p

14 35
70
4
1 250
3 125

Maíz

VT

c

p

490
280
250
375

20

22

VT
440

275
100 1 , 000

4 ,720
3 2,030 6 , 090
1, 370
0. 77

9, 582
56,400
46,818
6
7

VT

25
500
20
270
4 1,080
1 250
250
375
3 125
625
340
3.5 72
275
10

4 , 360
8 ,120
4 2 ,350
3, 760
0.54

2ª-'

Sorgo

1 ,573
28, 320
36,540
8 ,220
6
6

Fuente : Encuesta Socioecon6mica.

1, 395
2 2,350 4 ,720
3,305
0.3

6
6

697
8 , 370
28, 200
19,830

2 2,700

440
5 ,400
4, 960

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220
440
5 ,400
4,960
1
6

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�ANAHUAC:

TECNOLOGIA
3 a/

Insumos

c

SORGOp

1

MODERNA
4 a/

VT I C

SORGOp
VT

5 a/

c

Semillas (Kgs)
20
25 500 21.5 23 494 20
Fertilizante (Kgs) 270
41,080 250
4 1,000 300
Insecticida (Lts)
1 250 250
1 250 250
1
Riego (veces)
3 125 375 3 125
375
3
Seguro
625
625
Interés
340
340
Transporte (pesos/
Ton)
3.5 73
255
5 73 365 6
Labores
Preparación del suelo
275
300
Mano de obra (Jornales) 10 100 1,000 10 100 1,000 10
Total de Costos
en et'ecti vo.
4,700
4,749
Producci6n
4.5 2,0:ll 9,135
5 2J)30 10,,150 6
Ingreso Neto
4,434
5,401
1:osfo Total
0.51
0.47
Ingreso Total/Ha.
Costo por Tonelada
para la parcela:
1,044
949
Costo Total
23,500
26,119
Ingreso Total
45,675
55,825
Ingreso Neto Total
22,170
29,705
Hectáreas cultivadas 5
5.5
6
Total de parcela
5.5
6
6

SORGOp

c

VT

25

500 20
4 1,200
200
200
125
375
625
340
80

TRI
p

TECNOLOGIA

w

35

TRADICIONAL

4a/

700 10

5 a/

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VT

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VT

20

200 20

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VT

35

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MllTZ

p

VT

34

680

480
300

100 1,000
5,020
21]30 12. 180
7,160

700
200
700
680
2.5 2,350 5,875 1 2,700 2;¡00 3.1 2,350 7,285 3 2,350 7,050
5,175
2,500
6,585
6,370
0 .41
0.12
0.7
0.9
0.9

836
30,120
73,080
42,960
5
5.5

Fuente: Encuesta

!./ Este

....

Cuadro 6
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION EJIDAL PARA LAS PARCELAS ENCUESTADAS, 1978

280
3,500
29,375
25,875

0.7
6

200
150
2,025
1,875
5,5
6

226
3,850
40,067
36,217

~26
4,080
42,300
38,220

6
6

Soc1oecon6m1ca.

nÍlmero 1dent1f1ca el nClmero de parcela.

ANAHUAC:

Cuadro 7
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION EJIDAL PARA LAS PARCELAS ENCUESTADAS, 1978
TECNOLOGIA MODER~A

Tenencia
Insumos
Semi 11 as ( Kgs)
Fertilizante (Kgs)
Insecticida (Lts)
Riego (veces)
Seguro
Interés
Transporte (Pesos/Ton)
Labores
Preparación del sue1o
Mano de obra (Jornales)
Total de costos
en efectivo
Producci6n (Ton)
Ingreso Neto
Costo Total ,
Ingreso Total' Ha '
Costo por tonelada
para la parcela:
Costo total
Ingreso tota 1
Ingreso neto total
Hectáreas cultivadas
Total de parcela

e

6 a/
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VT

20
270

25

1
3

250
125

5

72

500
1,080
250
375
625
340
360

4

1
1

c

p

VT

20
270

25

1
3

250
125

4

72

500
1,080
250
375
625
340
288

4

275
1,000

5

2,030

4,805
10,150
5,345

5.5

c

MAIZ
p

10

24

240

2,700

240
5,400
5,160

VT

275
1,000

4

2,030

0.47

6

TECNOLOGIA TRADICIONAL
6 -a/

7 a/
SORGO -

4,733
8,120
3,386

2

0.58

961
26,427
55,825
29,396
6
6

Fuente: Encuesta Socioecon6mica DURINE,
~Este nOmero indica el namero de parcela .

0.04

1,183
28,398
48,720
20,316
0.25
6

60
1,350
1,285

....
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o

Cuadro 8
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION DE LOS COLONOS ENCUESTADOS, 1978

ANAHUAC:

TECNOLOGIA MODERNA, 6 - 12 Has.
MAIZY
p
VT
c
VT
1
1

SORGO GRANO
Insumos
Semil 1a ( Kg s)
Fertilizante (Kgs)
Insecticida (Lts)
Riego (veces)
Seguro (Pesos)
Interés (Pesos)
Transporte (Pesos/Ton)
Labores
Preparación del suelo
Mano de obra (Jornales)
Total de cos tos
en erect,vo.
Produ cción (Tons)
Ingreso Neto
Costo Total
/Ha
Ingreso total
·
Costo por tonelada
eara la earcela:
Costo total
Ingreso total
Ingreso neto total
Hectáreas cultivadas
Total de parcela

c

p

20
284
1.25
3

24.1
4
214
125

3.2

72.1
100

316,6
2,000

2,030

5,773,2
6,496
722.8

20

3,2

482
1,136.4
267.5
375
625
340
230.7

21. 5
20

23.5
4

3

2,5

505.2
80

a

VT

20
68

35
4

700
274

375

3

125

375

80

200

3

60

180

1,000

275
1,500

2,700

2,935.2
6,750
3,814.8

3

2,350

1,527
7,050
5,523

0.89

0.43

1,814,9
54,845.4
61,712
6,866,6

9.5
10

p

125

2.5
15

TRIGO~

c

0 .22

1,174.1
16,143.6
37,125
20,981.4

5,5
10

509
13,743
63,450
49,707

9
10

Fuente; Encuesta Socioecon6mica.

_}De los colonos que siembran de 6 a 12 hect4reas, dos siembran mafz y uno trigo.

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Fertilizante (Kgs)
Insecticida (Lts)
Riego (Veces)
Seguro (Pesos)
Interés (Pesos)
Transporte (Pesos/Ton)
Labores
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Mano de obra (Jornales)
Total costos en efectivo
Producci6n (Tons)
Ingreso neto
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Ingreso total /Ha.
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Ingreso total
Ingreso neto total
Hectáreas cultivadas
Total de parcela

Cuadro 11
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION DE LOS COLONOS ENCUESTADOS, 1978
27 - 33 Has.
34 - 39 Has.
1
~s de 40 Has.
1
TECNOLOGIA MODERNA
SORGO GRANO
SORGO GRANO
SORGO GRANO
p
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18
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l

3
4.5
20

25
4
200
125
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100

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30
46

VT

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p

VT

450
1,200
200
375
625
340
360

18
260
3

25
4
240
125

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70

450
1,040
240
375
625
340
210

24

100

3

2,030

350
2,000
5,900
9,135
3,235
0,64

l

1,311
177,000
274,050
97,050
35
38

350
2,400
6,030
6,090
60
0,99

c

p

17.3
301
2
3

25
4
114
125

3.2

60

21
3.2

2,010
211,050
213,150
2,100
58,3
65,3

100

2,030

VT

432.3
1,204
228
375
625
340
189.6
300
2,100
5,794
6,428.3
634.4
0.90
1,833.5
337.790
374,770
36,980

Fuente: Encuesta Socioecon6mica,
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Cuadro 12
ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE SORGO GRANO
CON TECNOLOGIA MODERNA PARA PEQUEÑOS PROPIETARIOS
CON AREA SEMBRADA DE 10-45 HECTAREAS, 1978

111
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Unidad
Insumos
Semilla
Fertilizante
Insecticida
Riego
Seguros
Intereses
Transporte
Labores
Preparación
del suelo
Otras
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Producción
Ingreso neto

Kgs.
Kgs.
Kgs.
Veces
Pesos/ton.

Jornales
contratado

Cantidad
20
275
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3

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Precio o
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Semilla
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Cuadro 13
ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE TRIGO
CON TECNOLOGIA MODERNA PARA PEQUEÑOS PROPIETARIOS
CON AREA SEMBRADA DE HASTA 9 HECTAREAS, 1978
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Cuadro 18
ANAHUAC: RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREA SEMBRADA, COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS
DE MAIZ CON TECNOLOGIA TRADICIONAL, 1978
No. de
Ingresos
Tenencia
Rangos
Observa
Hectáreas
Rendimiento
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Netos/
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3,045

Ingresos
Netos
Totales
2,250
6,090

Fuente: Encuesta Soc1oecon6m1ca.
Cuadro 19
ANAHUAC: RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREA SEMBRADA, COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS
DE MAIZ CON TECNOLOGIA MODERNA, 1978
No. de
Ingresos Ingresos
Tenencia
Rangos
Observa
Hectáreas
Rendimiento
Ingresos/ Costos/
Netos/
Netos
Has.
ciones
sembradas
Ton/Ha.
Hectárea
Hectárea Hectárea Hectárea
Colonos

1- 9
10-26

4
2

3.7
18

3.5
3

9,450
8,100

3,837
4,403

5,613
3,697

20,768
66,551.4

Fuente: Encuesta Soc1oeconOm1ca.
ANAHUAC:
Tipo de Tenencia
Ejidatarios
Colonos
Pequeños Propietarios

Cuadro 20
INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE LA PRODUCCION DE TRIGO
CON TECNOLOGIA MODERNA SEGUN TENENCIA, 1978
Observa
ci ones-

Ingresos netos
por Hectárea

2
1
1

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

5,830
5,975
4,678

Area
Utilizada

Ingresos Netos
Totales

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10
9

34,980
59,750
42,102

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Tenencia
Ejidos

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....

Cuadro 21
RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREAS SEMBRADAS, COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS DE TRIGO
CON TECNOLOGIA TRADICIONAL, 1978
No. de
Rangos
Observa
Ingresos
Hectáreas
Ingresos
Rendimiento
Ingresos/
Has.
cionesCostos/
Netos/
sembradas
Netos
Ton/Ha.
Hectárea
Hectárea
Hectárea
Totales
5-6

4

5.5

2.9

6,815

700

6,115

~

33,632.5

Fuente; Encuesta Socioeconómica.

ANAHUAC;
Tenencia
Ejidos
Colonos
Peq. Propiet.

Cuadro 22
RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREAS SEMBRADAS,
CON TECNOLOGIA MODERNA,
No. de
Rangos
Observa
Hectáreas
Rendimiento
Has.
ciones
sembradas
Ton/Ha.
6

10
9

2

6

l

3
3

10
9

1

3

COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS DE TRIGO
1978

Ingresos/
Hectárea

Costos/
Hectárea

Ingresos
Netos/
Hectárea

Ingresos
Netos
Totales

7,050
7,050
7,050

1,220
1,075
2,372

5,830
5,975
4,678

34,980
59,750
42,102

Fuente; Encuesta Socioeconómfca,

ANAHUAC:

Tenencia

Rango
Has.

Ejido Y
Colono

3,350
11-20
21-30
Peq. Propiet. 78

Cuadro 23
EXISTENCIAS GANADERAS PROMEDIOS DE BOVINOS SEGUN TENENCIA, 1978
No. de
Observa
ciones2
2
2
l

Al comienzo
del año
28
21
32
33

NUMERO DE 8NlM8bES
Consu
Compra
dos Muertos
mi dos
12

7

1

-

l

Vend1dos
7
l

Existencia
8
21
23
33

Fuente: Encuesta Socioecon6mica,
Yson hectáreas comunales del ejido Nuevo Anáhuac.

ANAHUAC:

Tenencia
Colono

Cuadro 24
EXISTENCIAS GANADERAS PROMEDIOS DE CAPRINOS SEGUN TENENCIA, 1978

Rango
Has.

No. de
Observa
ciones

Al comienzo
del año

3

l

13

NUMERO DE ANIMALES
Con su
Compra
Muertos
mi dos
dos·

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

Vend1
dos·

Extstencia
13
,_.
,_.

"'

�ANAHUAC:
Tenencia

TECNOLOGIA MODERNA
Primavera

Invierno

Ej ida tari os Sorgo grano (6)
Sorgo grano (6~
Sorgo grano (5
Sorgo grano (5.5)
Sorgo grano (6)
Sorgo grano (5.5}
Sorgo grano (6)
Colonos
Sorgo grano (10}
Sorgo grano (14.6}
Sorgo grano (13)
Sorgo grano
Sorgo grano 17,5}
Sorgo grano (15}
Pequei'ios
Propietarios Sorgo grano (45)
Sorgo grano (10)

?º}

....
....
"'

Cuadro 25
COMBINACIONES MAS FRECUENTES SEGUN TENENCIA Y TECNOLOGIA, 197B

Trigo (6)
Trigo (6}

No, de
Observa
ciones-

1

TECNOLOGIA TRADICIONAL
Primavera

Trigo (10}
Mafz (8.5}

4
27

Maíz (.25}

Maíz (2}

1
2
43

Trigo (5)
Trigo ~5.5)
Trigo 6)

1Y
2Y

Ganaderfa Bovina (l)~

1

Ganaderfa Bovina El

1!1
1Y
1 !I

Ganaderfa Bovina (20.5}
Mafz

Trigo (9)

Explotaciones
con ganaderfa

1!,

Maíz (1)
Maíz (7)

1
1
6

Invierno

No. de
Observa
ciones-

(2)

1!1

Ganaderfa Caprina (2}~

l

Ganaderfa Bovina (78}

10

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
Explotaciones que utilizan tecnologfa moderna y tradicional,
Tierras residuales.
El comunales
El ejidatario
se dedica
exclusivamente
a la ganadería en tierras comunales del ejido Nuevo Anáhuac, las tierras
ascienden
a 3,700
Has.

~
-

Los números en paréntesis indican el total o promedio de hectáreas en las diferentes actividades productivas.

:e __,
O

3

ro ....,

01 ::, 3
"C

ro
::, ,
,
V, e: et)
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n ro

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01
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.....

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01 __, VI et)
V,
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V&gt; 01 VI
, c...,. r-t•
O 01

���</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�IIIIMDO UHJV~TARIO

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�F AC u L T Ao

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E C o N o MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica

..

manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

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* La suscripción a la revista tiene un costo

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1

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j

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nomía, Universidad Autónoma de Nuevo León-;;;,1.,~Ó~jé ,, • ~ ., •
Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
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Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
Eladio Sáenz Quiroga
correspondencia editorial,
deberán ser
Romeo Madrigal H.
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Edgar
López Garza
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
11515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

r.

* Las opiniones,

juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los derPchos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicaciones. -

* Publicación

realizada por el Departamento
de Rel aciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�N

D

C

E

Pag.
llf&gt;ACTO DE LOS EXCEDENTES PETROLEROS DE
LA POLITICA DE APERTURA EXTERNA DE LA
ECONOMIA MEXICANA.
S6CJULtu C. Rúzo Ga/fc.la.

LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL
AREA METROPOLITANA DE MONTERREY: UN ANA
LISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DE[
TIEMPO 1975-1979.
I

Manuel Si..lot. MaJrtlnez.

17

v LA ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS PARA LAS
MUJERES EN EL AREA METROPOLITANA DE MON
TERREY.
Juá6 Ramonet. Saldaña.

35

ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL SECTOR INFORW\L (El Caso de México).
Ma11cia E. Campo;, SMna.

51

CRECIMIENTO ECONOMICO DEL AREA 1'ETROPO
LITANA DE MONTERREY 1960-1977.
Alr.tu/fr Gonzá(ez González.

59

EL IMPUESTO A LA RENTA DE LAS PERSONAS
FISICAS. ANALISIS DE LAS LEGISLACIONES
DE LOS AÑOS DE 1978 Y 1979 BAJO UN ENFO
QUE DE EQUIDAD.
Ma. Et.the1¡ Vafe1¡,, Chávez.

77

�IMPACTO DE LOS EXCEDENTES PETROLEROS EN LA
POLITICA DE APERTURA EXTERNA DE LA
ECONOMIA MEXICANA

SoCJUU.u C. Rüzo G:vr.c.úl.*

l.

Evolución del Sector Externo en la Economfa Mexicana

Al igual que algunos países letinoamericanos, México orientó su
economía desde los 40's, hacia la industrialización acelerada median
te una política proteccionista que hacía al mercado interno el motor
central del crecimiento.
Durante la década de los 4O's el PIB creció a una tasa promedio
anual del 5.1% con una inflación del 11.5%. En la década de los
SO's la inflación continuó a una tasa moderada del 7.9% pero con una
mayor tasa de crecimiento, 6.3%. En la siguiente década fué posible
reducir la tasa de inflación a un 3.7%. Cabe mencionar además que
durante casi 22 años 1954-1976, la tasa de cambio se mantuvo fija.
La participación del Estado en la economía ha constituido otro
factor importante en su dinámica de crecimiento. Así, la particip!_
ción de la inversión pública dentro del total de la inversión del
país pasó de representar un promedio anual de 33.9% en los SO's a un
39.7% en los 60's, y 42.9% en los 7O's. Este incremento se dió enun
contexto dinámico de la inversión total, pues además de los incentivos fiscales y financieros se desarrolló intensivamente la intenn!
diación financiera, la cual contribuyó a un sano financiamiento del
• U a.utoJt, adualme.nte. V.úte.cto1r. de. E1,.tucli.01, de Palmea. Hac.e.ncúvu:a.
de.ntJto de. la Se.c.Jte..taJúa. de. Ha.ci.e.nda 1J CM.dUo Públi.c.o, p1tUe.nt6 u
:te .:tlr.aba.jo de.ntJto del. clcl..o "Ec.onomúl 80" Mganúado poJt .ea Fa.c.ul
ta.d.

-

�2

3

déficit del sector privado. Así. de 1960 a 1969, la captación fina~
ciera creció a una tasa promedio anual del 18%, mucho mayor a la _del
ritmo de crecimiento de 1 producto nominal, que en el mismo ;,en odo
creció al 10.6%.
En los últimos 30 años ha habido tres cambios importantes en la
paridad cambiaria, en 1948 , 1954 y 1976. Durante los últimos 22 años
de 1954 a 1976, en los Cuales la tasa de cambio se mantuvo fija, el
comportamiento del sector externo estuvo detenninado. por ~as_caract~
rísticas cíclicas del crecimiento y·de empleo el sector publico promovía un mayor gasto, la economía recuperaba el uso de la capacidad
Y del empleo pero, la continuidad del crecimiento económico e~a _seguido por mayores ritmos de inflación, de sobrevaluación camb,ar,a_y
déficits en cuenta corriente. Para frenar las crecientes impor:a~1.Q_
nes y elevación de la tasa de inflación, se adoptaba _una pol1t1c~
restriccionista en el gasto público; con ésto, se reduc,a el desequ.:!_
librio externo pero a costa de menores r,·tmos de crecimiento en el
en el producto Y en el empleo.

11

1

Para ilustrar este comportamiento, poderoos escoger el período
comprendido de 1965 a 1969 durante el cual hubo una alta tasa de cr~
cimiento del PIB Y el déficit en cuenta corriente de la balanza de
d ·o· alrededor de 300 millones de dólares (en 1965• y 1966).
pagos aseen,
Subió a 500 millones de dólares en 1967 Y 600 millones de dolares e~
1968 1969, durante estos años se mantuvo una alta tasa de cree~
mientoY del PIB. En 1970 casi se duplicó dicho déficit, llegando a
una cifra de 1 030 millones de dólares. Y el margen de sobrevalu!
ción alcanzó Una C,. fra de alrededor del 20%, en contraste con el !OS
de 1960 1/ .
Como reacción ante el peligro de un mayor desequilibrio exter~o,
n 1971 se adoptó una política fiscal restriccionista; basta menc10~ar que en ese año la inversión pública disminuyó en más de 251 en

ténninos reales y el financiamiento por emisión primaria del déficit
público fué negativo. Como resultado de todo ésto se redujo el saldo negativo con el exterior y se pospuso el cambio en la paridad ca!!!
biaria, pero se redujo el crecimiento del PIB a una tasa del 3.4%.
En 1972 se inició otro ciclo de expansión en el producto, promovido por una política fiscal y monetaria expansionistas. Así, en ese
año la inversión pública creció al 40% en ténninos reales, se duplicó el déficit del sector público y el medio circulante creció en un
18%. Esto se reflejó en la tasa de inflación hasta ei siguiente año
(1973) cuando aquella alcanzó un promedio del 12%, tres veces mayor
a la registrada en la década pasada .
1973 fué un año de expansión, el déficit del sector público se
duplicó, la inversión gubernamental aumentó en 34%en ténninos reales y el circulante lo hizo en un 23% . Todo ésto nos llevó finalmen
te a un margen de sobrevaluación de alrededor del 40% a mediados de
1976.

Como consecuencia lógica de las políticas expansivas, el déficit
en cuenta corriente se incrementó sustancialmente durante 1973, 1974
Y 1975, al mismo tiempo que se incrementaba el endeudamiento externo
del sector público, que de un total de 5 000 millones de dólares a
fines de 1972 pasó a cerca de 20 000 millones en 1976.
Para frentar el creciente desequilibrio externo observado desde
1973, a principios de 1976 y durante 1977 se moderó la anterior política expansiva. En estos dos años la inversión pública disminuyó
en ténninos reales, el déficit financiero del sector público aumentó
el 14% en 1976 y sólo 2% en 1977. Sin embargo, el intenso proceso
de desintermediación financiera que se venía presentando desde 1975,
obligó al sector público a financiarse de manera creciente con emisión primaria, de tal forma que el circulante creció 30% en 1976 y

�4

27% en 1977. De nuevo, en 1976 la restricción de divisas constituyó
una limitante para la continuación del crecimiento económico, y fué
necesario sacrificar el crecimiento para recuperar el equilibrio externo.
La apertura de la economía medida como la relación de la suma ex
portanciones más importaciones sobre PIS, fué del 11.8% en promedio
en los años de 1965 y 1969; se redujo a 10.1 en 1971, se incrementó
en 1972, 1973 y 1974, y volvió a reducirse en 1975 y 1976. Este co!!)_
portamiento es similar al descrito para el déficit en cuenta corrien
te de la balanza de pagos.
Con la recuperación de la economía que se viene dando desde 1978
y debido también a las crecientes exportaciones petroleras, la ape!
tura de l . economía se ha incrementado sustancialmente en los últi mos tiempos. Las importaciones durante estos años han registrado una
elasticidad ingreso superior al 3.2, casi tres veces mayor a la registrada en la década de los 60's , y destaca una apertura por el la
do de las exportaciones en el renglón de los hidrocarburos.

5

417 millones de dólares.
Este rubro ascendió a 1 700 millones en
1979 y se prevé un
superávit de 8 000 millones en 1980 Y alrededor
de 15 000 en 1982 .
En 1970 la exportación de hidrocarburos representó el 3.2% de
las exportaciones de mercancías; esta participación se redujo al l.7%
en 1973 Y, desde entonces, se ha incrementado ininterrumpidamente·
así
. pasó al 24%en 1977, 30% en 1978 , 40% en 1979 y s e preve· que se-'
ra de alrededor del 80% en 1982 .
La aportación de las exportaciones petroleras al ahorro del sec
tor público que se da mediante los impuestos pagados por PEMEX al gQ
bier~o federal, constituye otro aspecto de primera importancia. En
~a decada de los 60's la participación del Sector Petrolero en los
corrientes del Gobierno Federal fué del 5 . 2%, d.1cha propor
•ingresos
..
c1on se mantuvo casi constante hasta 1976·, pero en 1979 ya representaba el 12%Y se espera que aumente alrededor del 25% en 1982.
Dentro del sector paraestatal (organismos y empresas del sector
)
pu ico, el ahorro corriente del sector petrolero en 1979 fué de al
rededor de 46 000 millones de pesos, mientras que el sector paraest;
tal no petrolero tuvo un desahorro de 22 000 millones.
'b l .

II. Cuantifitación de la importancia del auge petrolero para el se~
tor externo y la generación de valor agregad~

I"

Debido al extraordinario incremento de las exportaciones petral!
ras, cñmbia radicalmente el papel del sector externo en el proceso
de crecimiento económico. La restricción que la disponibilidad de
divisas había significado para el crecimiento del país se hace irrelevante y ahora la restricción operante es la disponibilidad de r!
cursos domésticos, tales como los medios y vías de transporte, mano
de obra calificada 2/ .
Hasta 1976 la balanza en cuenta corriente de PE~EX era deficitaria, con un promed io anual de 278 millones de dólares en el período
1970-1976; per0, en 1977 empiP.za a registarse un saldo positivo de

La importancia de los hidrocarburos dentro de la generación del
producto nacional ha venido creciendo. En 1965 el valor agregado por
PEMEX representaba el 1.6%del PIS, dicho coeficiente se elevó al 2%
en 1970, 3%en 1977, 4. 3% en 1978 y se prevé que representará el 7.0%
en 1980 y alrededor del 10%en 1982 .
Esto significa que el valor agregado de los hidrocarburos será
mayor que el del sector agropecuario, que en 1977 fué del 9.1%del
PIS Y se empleó al 35% de la población económicamente activa.

�6

Según declaraciones oficiales del Director de PEMEX las reservas
probadas de hidrocarburos ascienden a más de 50 000 millones debarriles, lo cual ubica a México dentro de los primeros seis países del
mundo, en cuanto a reservas probadas.
Si evaluamos con los precios internacionales a que vende México
el petróleo, alrededor de 32 dólares por barril, y deducimos los co.?..
tos de extracción, incluyendo el costo de ~portunidad de capital, PQ.
demos formarnos una idea aproximada del equivalente.en riqueza delos
50 000 mjllones de reservas. Estos tendrían un valor excedente de
más de un billón de dólares, lo cual representa 8.4 veces el producto interno bruto del país en 1979; lo que a su vez sería equivalente
al más del doble de la riqueza nacional, (Excluyendo la riqueza petrolera) .
A diferencia de países como Chile o Corea, que han propiciado de
manera exógena su apertura hacia el exterior, el caso de México como
el de otros países petroleros, es de una apertura inducida; ésto es,
la transformación de los excedentes petroleros en otras fuentes de
ingreso permanente o en consumo presente, tiene que realizarse necesariamente en un proceso de intercambio con el exterior.
Arabia, Irán y Kuwait son casos de países eminentemente petroleros y tienen en común que sus exportaciones de hidrocarburos repr~
sentan más del 90% del total de sus exportaciones de mercancías y r~
gistran un superávit en cuenta corriente de la balanza de pagos. Sus
tasas de inflación aunque moderadas han sido crecientes y mayores que
las internacionales; y las tasas de cambio han tenido sólo lig~
ras variaciones, lo cual ha hecho posible la creciente apertura hacia el exterior.

7

transformación en consumo e inversión y su conversión en recursos re
ales importados o en mayores activos financieros extranjeros. Par;
definir la política de apertura, se requiere de un replanteamiento
general de la política cambiaría , financiera, fiscal Y arancelaria.

III .

Los problemas de transferencia y absorción en el uso de los excedentes petroleros
---....;.....::..:..-=-=--:::.::_~::.....:e~

La producción mexicana de hidrocarburos, excede a
su capacidad
interna ~e consumo, por lo cual la realización de la . r iqueza petrole
ra t~ndra que hacerse mediante el intercambio con el exterior; inte;
cambio de bienes (de consumo o invers ión) o mediante un increment~
de los activos financieros netos del país sobre el exterior.
Dentro del actual
ria la economía tiene
sumo o ·
·- )
invers,on el
formar los excedentes

Si la tasa de extracción de h"d
1 rocar buros crece a un ritmo sup~
:io: al de la capacidad de absorción, de la economía, la riqueza ex
raida Y exportada tendrá que transformarse en incrementos netos de
activos financieros sobre el resto del mundo, mediante incrementos
en las reservas internacionales, reducción de la deuda externa neta
o mayores ·
·
·
inversiones directas o indirectas sobre el extranjero.
Puesto que los excedentes petroleros están en manos del Estado,
su transferencia al resto de la sociedad se realizará mediante el me
canismo
·- es dec1r,
·
·
__ de presupuest acion,
mediante
mayores gastos de in
version consumo del sector público o con transferencias fiscales
0
fina ·
ncieras al sector privado, ya sea reduciendo la carga fiscal
0
el e ·
ncaJe legal o aumentando los subsidios fiscales o financieros .

°

La apertura hacia el exterior, inducida por la generación de excedentes petroleros, nos plantea una serie de problemas de "transf~
rencia" de la riqueza petrolera al resto de la sociedad; ésto es, la

esquema de política comercial, fiscal y maneta
un cierto ritmo de capacidad de gasto (en con
cual pone un límite a la posibi l idad de trans
petroleros de bienes importados.
-

�8

Para usar eficientemente nuestra riqueza petrolera, se presenta
en términos generales tres grandes problemas en el diseño de los ins
trlJllentos de política económica.
lo. La transformación de los excedentes petroleros es un ahorro del
sector público
2o. La distribución de dicho ahorro entre el sector público y priv~
do y
3o. La transfonnación de los excedentes de divisas en recursos rea
les o financieros del resto del mundo.
Los primeros dos problemas constituyen transferencias entre sectores de la economía nacional cuyo análisis concreto se sale del ca!!!.
pode este trabajo.
Aquí, concentraremos nuestra atención en el estudio de la trani
ferencia de los excedentes en recursos de otros países, lo cual im
plica una apertura real y financiera de la economía hacia el ext~
rior.
Los excedentes de divisas que generara el sector petrolero coni
tituyen inicialmente un recurso financiero que nos da un poder de
compra sobre el extranjero, el cual podemos destinar a importaciones
de bienes y/o de activos financieros.
Analizar los mecanismos~
diante los cuales el sistema económico realiza la transformación CO!!!,
pleta, constituye uno de los aspectos fundamentales del análisis financiero y es el principal fundamento de la política de comercio e!_
terior.
Usar los excedentes petroleros para consumo o inversión invol~
era a fin de cuentas su transformación de recursos importados, es d!
cir, una mayor aperturd real de la economía hacia el exterior. En C!

9

so contrario los excedentes de divisas se monetizarían, servirían pa
ra exportar capitales o adelantar el pago de la deuda externa.
La adopción de estas últimas medidas significaría una inversión
en activos financieros netos y por lo tanto no generará inversión y
empleo dentro del país, cuando menos en corto y mediano plazo.
Monetizar el incremento de reservas y mantener la misma apertura
de la economía, sería equivalente a convertir los excedentes en demanda sobre bienes domésticos quizá en una magnitud muy superior al
incremento en la oferta interna de bienes y servicios.
Con la exportación de capitales o adelanto de pago de deuda ex
terna se evita la monetización de divisas y por tanto su impacto in~
flacionario; pero sólo se justificarían si en el país no hubiera pro
yectos con una tasa de rentabilidad social cuando menos igual a
tasa de interés que nos ahorraríamos al adelantar la liquidación de
la deuda externa, tasa que es la mínima estimación para el costo de
oportunidad del capital.

1;

Un endeudamiento externo mayor que la suma del déficit previsto
en cuenta corriente más la meta de incremento en las reservas internacionales, generaría un exceso de fondos prestables que finalmente
se traduciría en mayores importanciones, pero dicha transferencia se
logrará mediante mayores tasas de inflación y sobrevaluación cambiaria Y quizás con un efecto casi nulo en la inversión productiva y en
el empleo .
Adelantar el pago de la deuda externa nos parece una opc1on con
pocos atractivos, debido a las bajas tasas de interP.s real en el mer
cado financiero internacional y a que el petróleo se revalúa a una
tasa mayor.

�10
11

' En el caso teórico de un sistema financiero y cambiario que re~
pondería con gran rapidéz y eficiencia, no habría grandes problemas
de transferencia de presiones inflacionarias; sin embargo, en un co~
texto más realista, en donde el sistema y políticas económicas no rt
acciona rápidamente, la capacidad de absorción es limitada Y un e~c~
so de producción petrolera podría dificultar el proceso de estab1l_!
zación.
Haciendo a un lado la apertura financiera nos,.queda como opción
una mayor apertura rea 1 al exterior (mayor déficit o menor sup~rá~it
en la cuenta corriente), la cual estará determinada por los s1gu1e!l

IV. Análisis macroeconómico para optimizar la~otación petrolera
Y la apertura de la economía hacia el exteríor en el futuro
próximo
Para ubicar el estudio de la apertura externa, debemos considerar que la restricción de divisas y los ahorros que limitaron la t-ªsa de crecimiento del PIB real en el pasado pueden ser modificadas
con las exportaciones y los impuestos al petróleo y que de no ser e1
tas variables las restricciones limitativas del desarrollo, tres obs
táculos podrían constituirlo:
a) La disponibilidad de mano de obra (sobre todo la calificada).

tes dos factores;
1

1

1

i)

l. Nuestra capacidad de invertir productivamente dentro del país Y,
2. El incremento en el ahorro doméstico, o en otras palabras red_!!
cir nuestra propensión a consumir.
De cualquier forma, serán las metas nacionales de inversión yco!!_
sumo que se contemplen en un Plan de Desarrollo, las que determ:nen
la apertura óptima de la economía, las metas de inversión estaran a
su vez determinadas por:
a) El objetivo -nuevo en la política económica mexicana- de transformación de la riqueza petrolera en otras fuentes de ingreso
permanente, dentro del objetivo de equidad en la distribución i!!_
tergeneracional del ingreso.
b) La meta de crecimiento en el producto, necesaria para cumplir con
el objetivo de creación de empleos.

b) La capacidad en la preparación y operación de proyectos de inver
sión, y
c) La restricción de una máxima monetización de los excedentes pe
troleros para asegurar la estabilización monetaria y financiera.
Mayores divisas y mayores ahorros domésticos permitirán cumplir
los objetivos principales de la actual administración de crear suficientes empleos para absorber el crecimiento de la fuerza de trabajo
Y transformar la riqueza petrolera extraída en otras fuentes de in
greso permanente.
Según estimaciones preliminares, el ahorro externo que uti liza
México Y que es canalizado principalemente hacia el sector público
disminuirá 3.6 puntos porcentuales del PIB, de 1978 a 1982, el ahorro
público aumentará de tal forma que la transferencia de ahorros del
sector privado hacia el sector público descenderá. Por otro lado,
la Inversión Privada incrementará sus necesidades de crédi to de un
25% de dicha inversión en 1978 a un 29% en 1982.

�13

12
Por otro lado, para garantizar la meta de conservación y transf~
rencia de la riqueza nacional, se estimó que sería necesario agregar
a la tendencia histórica que a seguido la inversión nacional, un monto adicional equivalente a una cifra entre un 40% y 60% de las expo!:_
taciones petroleras, que es la proporción de "excedente económico"
que hsmos estimado como contenido en dichas exportaciones. De esta
forma, calculamos que la economía debe invertir el 24.8% de su prQ_
dueto en 1980, 25.0% en 1981 y 25.9% en 1982:
Estas cifras de inversión ya incluyen los coeficientes de "inver.
sión marginal para transformar la riqueza petrolera", que como porcentaje del producto del país, ascenderán a 5.6% en 1980, 3.8% en
1981 y 5.7% en 1982.

holgura para que se ajuste a las metas de Inversión y Consumo; así
se estimó que el gasto nacional en inversión más consumo será mayor
que el producto en 1979 y menor en 1980 y 1982 .
Niveles de demanda mayores que los proyectados, i ncrementarián
la absorción de recursos externos y se justificarían si se acepta
una disminución del ahorro doméstico o una revisión de la metas de
inversión. En el primer caso, se tendría ·que disminuir la meta de
conservación de la riqueza y, en el segundo se tendría que generar
una mayor capacidad de transporte en el corto plazo y de preparación
y operación de proyectos productivos, o bien , sacrificar las metas
de control de la inflación.

V. Conclusiones
Para derivar las tasas de crecimiento del producto que se obtendría con las inversiones arriba descritas, se realizaron estimaciQ_
nes del coeficiente incremental capital-producto (CICP que tuvo una
media de 2.86% de 1950 a 1975 y 3.98 durante 1971-1975) . En épocas
de bajo crecimiento del Producto Interno Bruto Real, se observa un
movimiento opuesto del coeficiente incremental capital-producto Y
sucede lo contrario en épocas de recuperación. Por esta razón, para
los años de proyección se ha considerado un coeficiente algo mayor
al promedio; 3.1 en 1979, y de 2.8 para el lapso 1980-1982.
De acuerdo con la metodología descrita, se estimó que, para CU!!!_
plir con el objetivo de conservación de la riqueza, el producto real
de la economía crecerí~ al 8.5% anual para el lapso 1980-1982. Asimismo, que el consumo total crecería al 6.7% anual Y que éste baj~
ríá co~ proporción del producto, y el ahorro externo disminuiría
significativamente hdcia 1982.
El relajamiento de la restricción de divisas para los próximos
años, nos permite asignarle al sector externo la función variable de

En recientes estudios sobre México se apunta que, irrestrictame.!!_
te, las importaciones constituían ·1as variables de ajuste o de hol
gura, que complementen la oferta interna y hagan más elástica a la
oferta agregada. Aquí hemos adoptado un camino diferente, pensando
que la apertura de la economía al exterior no es conveniente bajo
cualquier ci rcunstancia, ni parece probable que sea tan elástica mie.!!_
tras persistan los cuellos de botella en la producción de bienes y
servicios domésticos.
La eliminación de la restricción de divisas viene acompañado con
un ahorro nacional creciente, pues las nuevas exportaciones están
asociadas con un crecimiento en los ingresos fiscales mayores que en
el gasto corriente. Esto nos indica, a primera vista, que es posible financiar mayores niveles de inversión pero, en el corto plazo,
no sería factible hacerlo si exigimos que las nuevas inversiones se
realicen con una productividad menos igual al rendimiento alternatj_
vo mínimo que el país tiene al ahorrarse intereses sobre la deuda e~
terna.
Incrementar exageradamente las inversiones podría ocasionar
algunos costos marginales debido a los cuellos de botella que padece

�14
15
actualmente la economía y además, mayores presiones de demanda pondrían en peligro la estabilidad económica hasta ahora conseguida, g~
nerando así un nuevo ciclo que proporcionaría una política procícll
ca de "stop and go" que es necesario evitar.

1111,1
1111

¡¡J

El aumento de las exportaciones no es imprescindible para lobrar
las metas de crecimiento, pues puede ser sustituto con incrementos
de ahorro interno que liberen gasto o demanda que no nocesiten como
contrapartida la oferta importada. En este aspecto destacan las re
visiones de políticas de subsidios de las empresas públicas y la de
precios y tarifas.
Nótese que lo que es válido para el ahorro interno, no lo es p~
ra el ahorro público que generan las exportaciones de petróleo, ya
que de manera concomitante al aumento en las ventas al exterior de
hidrocarburos se cierra el déficit de la cuenta corriente y baja el
ahorro externo: con mayores exportaciones aumentaría el ahorro domé1
tico vía ingresos fiscales pero, simultáneamente, bajaría el ahorro
externo. Se debe aumentar el ahorro interno.
No se olvide que la participación del ahorro gubernamental y de
las empresas y organismos públicos en el ahorro total es sumamente
baja, consecuencia del elevado crecimiento que ha tenido el gasto e~
rriente en esta década y de los bajos precios de los bienes y servicios vendidos por empresas públicas.
Las proyecciones antes mencionadas, se hicieron bajo el supuesto
hipotético, de que el tipo de cambio mantenga la competitividad ex·
terna de las exportaciones y de la sustitución de importaciones. Un
tipo de cambio muy sobrevaluado haría posible en el mediano plazo una
mayor absorción de recursos externos y permitiría por lo tanto, me·
nores requerimientos de ahorro doméstico pero a costa de sacrificar
la meta de empleo. El cumplimiento de la meta de incremento del ah~

rro nacional
apoya por lo tanto no so·1 o el obJetivo
. .
.
de
de la riqueza, sino también el de la
..
conservación
creacion de empleos.
. Visto desde este ángulo, es posible concebir que no todas las di
visas que se pueden conseguir a cambio de h.
una aplicación producti
d .
idrocarburos pueden tener
va, es ec1r, hay una t
•.
ción Y exportación que e
.
.
asa optima de extraes preciso 1ocal izar exced l
.
contraproducente T
'
era sera sin duda
bl l
. ampoco es necesariamente cierto que sea preferi
_e e extraer petróleo Y convertirlo en activos
c10 l
fi_nanci eros interna
na es, a retrasar la tasa de extracción e invertir
en actividades alternativas, los recursos de . . .
'
Juicio para encentar 1a tasa ade
cuada de expo t ··
r ac1on es la preocupación central de este trabajo.

!J

Tomando como ba1.ie 1954

Y

E&amp;ta. ltUt/uee-i..in opeJta. en et eoJtto ,f.a.
u poé-lble bu:l.~601tma.Jt loé Jte
P zo pu.u en el ltvr.go p-f.a.zo
utoé -lnéwnoJ "domú. '1,.,{.COé
+:
"
c.uMoé
ex.:te1tnoé en mo.yOJt o6Vtta. de
•

=

100 .

�LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL AREA METROPOLITANA
DE MONTERREY: UN ANALISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DEL
TIEMPO, 1975-1979

Manuel Slto~ MalLtúrez•

A partir de 1960, la Universidad Autónoma de Nuevo León, a tr!
vés de su Centro de Investigaciones Económicas, ha llevado a cabo un
esfuerzo continuo para brindar estudios y estadísticas sobre el mercado de trabajo del Area Metropolitana de Monterrey, encontrándose
dentro de los resultados, algunas investigaciones sobre la estruct!:!_
ra de sueldos y salarios en esta Area, así como otras cuya atención
se concentra en buscar evidencia sobre los efectos de la educación en
los ingresos y probabilidades de empleo.
Recientemente, el trabajo de Yvonne Stinson (1979) proporcionó
evidencia sobre la relación positiva entre la ac1JT1ulación de capital
humano (en forma de escolaridad) y el ingreso personal, de la ausencia de diferencias significativas entre los rendimientos marginales
a la escolaridad de hombres y mujeres y, asimismo, de que estos re.!!_
dimientos eran significativamente menores a los estimados por Carnoy
(1964) para la población ocupada masculina de las áreas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y México, en 1963.
Ante estos resultados, surgió la inquietud de analizar si exis
tia una tendencia decreciente en el comportamiento de las tasas de
rendimiento mencionadas. Cons i derdndo q·Je estudios realizados para
los Estados Unidos (Griliches, 1968; Welch, 1970) muestran una fuer
te similaridad en el comportamiento de las tasas de rendimiento a la
• Ef. auto1t u v,¿,¡_ecto/t de..f Ce.n.t1to de. Invutigacionu feon6m.lc.M de
ta FaeuU:a.d de. feonom.[a. El p11e1ie.nte t•1aba.jo 6ué expu~.to e.n e.f.
Sexto Cong1te~ o Mundfae de feonom.la c.ele.b/tado en .e.a Ciudad de. Aléxieo, V. F.

�19

18

educación y de los salarios relativos, así como la relación entre e~
tos rendimientos y la conducta de las demandas y ofertas relativas
de trabajo, planteada por Welch (1974), se procedió a analizar la e~
tructura de Ocupación y salarios de esta Area Metropolitana, para
ver si existían elementos que nos hicieran pensar en cambios en el
nivel y comportamiento de las tasas marginales de .rendimiento a la
escolaridad. Para este análisis se escogió la información provenie~
te de la Encuesta de Ocupación y Salarios levantada por el CIE en
abril de 1975, y de la Encuesta Continua de Mano de Obra del segundo
trimestre de 1979.
Estableciendo que la cantidad demandada de trabajo de una empr~
sa es igual a la que emplea, se puede interpretar los incrementos en
la participación de la población ocupada con estudios de secundaria,
subprofesional y universitaria, que se observa en el Cuadro I, como
un aumento en la cantidad demandada relativa de trabajo calificado.
Sin embargo, este _hecho no resulta de utilidad para inferir acerca
de los rendimientos mencionados, a menos que se conozca el comportamiento de los precios relativos del trabajo, pues es este elemento
lo que pennite comparar los movimientos en las demandas y ofertas r~
lativas.
Estimando los salarios relativos (utilizando como numerario los
correspondientes al grupo con escolaridad de secundaria) se obtuvo
la información del Cuadro II, en donde se observa que, en términos
generales, los grupos de mayor nivel de escolaridad obtuvieron mayores incrementos en estos índices, lo cual puede ser interpretado C.Q.
mo un aumento en la "escasez" relativa de personal calificado. Con
estos resultados, en base a Welch (1970) se esperaría, Ceteris Parj_
bus, que las tasas de rendimiento a la escolaridad de los niveles
·
.. a la
subprofesional, universitario, etc., se incrementen
en re l ac,on
de secundaria; es decir, se esperaría una relación diferente entre
escolaridad y tasas marginales de rendimiento para los años de 1979

y 1975, lo cual permite establecer y probar la hipótesis de trabajo
más importante del presente estudio.
Como hipótesis complementaria, se establece que no existen diff
rencias significativas en la rentabilidad de la educación de hombres
y mujeres; el objeto de ello es comprobar que la discriminación por
sexo, que Inna Martínez (1977) ha demostrado existente en el mercado
de trabajo, no afecta las tasas marginales de rendimiento y, por lo
tanto, no altera el proceso de acumulamiento de capital humano.
Para la prueba de esta3 hipótesis se considera la variable esc.2_
laridad como "continua", asimismo, se utiliza la metodología de Chii
wick (1974), por medio de la cual se estiman los rendimientos a la
educación usando funciones semilogarítmicas de ingreso del trabajo.

El desarrollo del modelo que se utiliza para la estimación de
las tasas de rendimiento a la educación, parte de la concepción de
que los individuos son remunerados en el mercado de trabajo, en base
a las capacidades innatas o adquiridas que poseen; considerándoselas
primeras por medio del concepto de habilidad (A), en tanto que las
segundas pueden ser adquiridas mediante escolaridad (S), experiencia
(T),, entrenamiento en el trabajo (E), etc. Esta concepción puede
ser expresada por medio de la función
( 1)

' O,
Y= f (A, S, T, E), YA&gt;

la cual

postula una relación positiva entre el stock de capital
humano y el ingreso personal, Y.
Se inicia la derivación del modelo adoptando esta relació n y e~
tableciendo los siguientes supuestos: especialización completa en la

�20

21

actividad de capacitación, el único costo de capacitación consiste
en los salarios que se dejan de percibir y homogeneidad en la habilj_
dad, experiencia y entrenamiento en el trabajo con que cuentar. las
personas. A partir de ello, se encuentra que un individuo que en el
presente período desease obtener el nivel "J" de escolaridad, tendría
que incurrir en un costo total igual al salario que dejaría de percj_
bir durante la capacitación, el cual correspondería al nivel "J - 1~
De esta manera, si la decisión se refiere al primer año de esc_Q_
laridad, el costo total consistiría en el ingreso (Y 0 ), correspondieD_
te a un nivel de escolaridad de cero; a cambio de este sacrificio se
recibiría en cada uno de los períodos futuros un ingreso real v1 , el
cual resultaría superior a Y0 en un porcentaje r 1, es decir,

En el caso en que la decisión se hubiera referido al segundo
año de escolaridad, se encontraría que a partir del próximo período,
un individuo percibiría ingresos reales por un monto de

donde Tres un símbolo de multiplicación y
to sobre el nivel de escolaridad "i".

Debido a que el supuesto de que no existen costos directos de
capacitación en forma de colegiaturas, material escolar , etc ., parece poco realista; se pueden hacer algunas consideraciones al respec
to, 10 cual, como se verá posteriormente, no afecta substancialment;
los resultados alcanzados hasta este nivel.
Partiendo de ue CT
constituye los costos t~tales de obtener el nivel de escolar~dad "S~,
~e ~n~uentra que el incurrir en ellos incrementa el ingreso real del
1nd1v1duo en períodos posteriores en un porcentaje r de dichos cos
5
tos, es decir

donde las variables tienen el mismo significado que se les había dado en la expresión (5). De aquí, estableciendo que l&lt;s = CT ¡y
5 S-l,
se puede llegar a una expresión más general que (5),

1

( 6 1)

donde Y1 Y r 2 tienen un significado semejante a Y0 Y r 1 . Esta ef
presión puede transformarse en

y, por lo tanto, dar lugar a una generalización correspondiente a un

nivel "S" de escolaridad

s

(5)

Y
S

=

Yo

,-r
i =l

(1 + r.)
l

'

ri la tasa de rendimien

(l+r.),
1
1

en donde ri
ri dad.

=

ri Ki es una tasa ajustada de rendimiento a la escola

Mediante la aplicación de logaritmos naturales, y considerando
que (para va 1ores pequeños de r ,'.) r i',..,
- 1n ( 1 + r i') , ( 6') se trans
fonna en la expresión
(7)

s

+¿_
i=l

r.
l

�22
23

a partir de la cual, mediante el supuesto de que las ri son indepe.!!_
dientes del nivel de escolaridad, y por lo tanto, se encuentran ale!
toriamente distribuidas alrededor de un promedio r*, se obtiene
ln Ys

(8)

ti

1

1

1

=

ln Yo + r* S + U ,

en donde el término u surge como resultado de los componente~ aleatorios de las r~. Esta expresión resulta de particular inte:es'. ya
que teniendo información de corte transversal sobre nivele~ e 1ngr~
so personal y escolaridad, se pueden obtener estimaciones de las t!
sas promedio de rendimiento a la escolaridad (r*).
Si alternativamente se establece que las tasas de rendimiento
se encuentran relacionadas al nivel de escolaridad, es decir,

11

r

s

=

~o + ci(l

S+U

la función de ingresos del trabajo tomaría la representación funcional
( 9)

s2 + u.

En este caso, las tasas marginales de rendimiento quedarían en
función del nivel de escolaridad Y del valor de los parámetros 81 Y
8 , ya que
2

s.

Como se puede observar, si se desea estudiar la relación ent~e
tasas marginales de rendimiento Y nivel de escolaridad, resulta mas
conveniente utilizar la expresión (9) en lugar de la (8) como_m~del:
de regresión, lleva-ndose e·sto a cabo cuando se considera la h1potes

de trabajo más importante, la cual postula -en base al comportamie.!!_
to a los salarios relativos del trabajo de mayor nivel de escolari
1
dad- que en 1979 el tamaño relativo (a r ) de las tasas marginales
6
de rendimiento correspondientes a los niveles superiores de escolar.i_
dad, era mayor que en 1975. Esta hipótesis puede ser planteada en
términos de los valores de los parámetros, como (8 ) ~. · (8 )
_
2 197
2 1975

Asimismo será considerada la hipótesis complementaria de que no
existen diferencias significativas entre las tasas margina)es de ren
dimiento de hombres y mujeres.
Con el propósito de evitar, en lo posible, sesgos en las estim!
ciones, se procederá a considerar adicionalmente las siguientes variables explicativas del nivel de ingreso personal: número de h~
ras trabajadas, sector en que se encuentra la ocupación principal y
la experiencia. No obstante, se tiene conciencia de que las estimaciones contendrán sesgos en la medida de que no se está en posibil.i_
dades de considerar variables que influyan sobre el ingreso y se e.!!_
cuentran correlacionadas con el nivel de escolaridad, tales como la
habilidad, ambiente, genes, etc.

Evidencia Empírica
Para mostrar que en el período 1975-1979 se presentó un incr~
mento en la "escasez" relativa de personal calificado en el Area ~
tropolitana de Monterrey, el cual se reflejó en el aumento del talll!
ño relativo de las tasas marginales de rendimiento y salarios relat.i_
vos correspondientes a los niveles superiores (a S = 6) de escolar.i_
dad, el análisis empíricos se basa en la utilización de la inform!
ción proveniente de dos fuentes: la Encuesta de Ocupación y Salarios
de 1975 y la Encuesta Continua de Mano de Obra del segundo trimestre
de 1979.

�24

25

Estas fuentes proporcionan información sobre el ingreso bruto
proveniente del trabajo (Y), edad, horas trabajadas (HT), Escolaridad (S) y sector de actividad económica en donde se encuentra la
ocupación principal de los individuos que forman parte de la pobl-ª_
ción ·económicamente activa, por lo que permiten estudiar la rel-ª_
ción entre escolaridad e ingreso planteada en la sección anterior;
en el caso particular en que se utiliza el modelo semilogarítmicode
regresión múltiple representado por.la expresión (9), se hace p.Q_
sible obtener las estimaciones de las tasas marginales de rendimie.!!_
to en que se tiene interés y principalmente, por medio del coefi
ciente p2 , conocer su comportamiento al variar el nivel de escolari
dad.

ches Y Chamberlain (1975), Willis Y Rosen (1978},
Taubman (1976),
etc., en relación a variables tales como habilidad
desempeño proff
siona l de los hennanos' ambiente• etc.
•
Son dos las hipótesis que se consideran en este trabajo:
1). -

trabajo cal ificado quT en 1975, lo cual se tradujo en un mayor tamaño relati
vo (a r6) d~ las tasas marginales de rendimiento correspondie;
tes a los niveles superiores (a S=6) de escolaridad .
2).-

Con el propósito de eliminar, en lo posible, sesgos por omi
sión de variables en los parámetros p1 y p2 , se consideró modificar ligeramente la expresión (9), introduciéndose variables explic-ª_
tivas adicionales que presentaran las características de: influir
sobre el nivel de ingreso, encontrarse correlacionadas con la vari-ª_
ble escolaridad y formar parte de la información a que se tenía acceso. Como resultado, se obtuvo el modelo de regresión múltiple.
( 11)

En 1979 existió una mayor "escasez" relat1·va de

N~ existen diferencias significativas entre las tasas de rendimiento de hombres Y mujeres en cada uno de los períodos conside
rados.

Para probar estas hipótesis se procedió en dos etapas·
.
t
·.
. primera
mene se examinaron los resultados que surgieron cuando se consideró
el total de la población económicamente activa; y en segundo lugar,
con el fin de concentrar la atención en los grupos de mayor escolari
dad, se trabajó únicamente con aquellos individuos en donde el valor
de esta variable excedía los seis años.
Analizando la expresión (10), se puede apreciar que la relación
entre la tasa marginal de rendimiento Y el nivel de escolaridad se
basa enteramente en que el valor de
difiera significativamente de
cero;. es este hecho el que brin.da los elementos que permiten probar
la
· 't ·
. Prime ra hipo
esis de trabajo, ya que un aumento en el valor d A
im ·
e r2
plica un incremento en el tamaño relativo (a r
de las t
d
rendim.
.
6
asas e
iento correspondientes a los niveles de escolaridad más alt
Por 10
os,
·que la prueba de esta hipótesis se puede basar en la comparaci on de la
t·
·
ses imaciones de p2 para cada uno de los años considera
dos, aceptándose ésta en la medida que (R) '&gt; (A)
r2 1919
r2 1975.

12

en donde aparecen consideradas las v~riables escolaridad (S), experiencia (estimada como T = edad - S - 6), horas trabajadas (HT),una
variable ficticia (D 2) para considerar si el individuo se encuentra
ocupado, y diez variables ficticias par~ considerar el sector de a.f_
tividad económica (véase apéndice de variables explicativas). Resu.!_
ta obvio que las estimaciones basadas en (11) pueden contener sesgos, ya que lo limitado de la información disponible evita la reali
zación de las consideraciones señaladas por Griliches (1976), Grili

1

)

�26

27

Los resultados de la aplicación de (11) a la información dispQ
nible aparecen en los Cuadros III, IV y V. En las columnas 1 y 2 del
primero de ellos, se puede observar que (p2)1979 tiene un valor sii
nificativamente mayor a cero, en tanto que el de (~2)1975 es signi
ficativamente negativo. Esto nos hace aceptar la primera hipótesis
de trabajo, y asimismo nos señala el cambio tan radical que se pr~
sentó en el mercado de trabajo, ya que en 1975 las tasas marginales
de rendimiento decrecían con la escolaridad y en 1979 crecen con
ella. cuando se concentra la atención en las columnas 3 r 4 del mi~
mo cuadro, se encuentra que los resultados son los mismos cuando se
dirige la atención a quier.es tienen escolaridad mayor a seis años.
Aún más, pensando en la posibilidad de que este fenómeno no hubiese estado generalizado en el mercado de trabajo, se procedió a ver
si los resultados señalados en el párrafo anterior se presentaban ta~
to para la población económicamente activa masculina como para la f~
menina, encontrándose, según el Cuadro III y IV, que éste era el caso. Adicionalmente, se consideró la hipótesis que plantea la ause~
cia de diferencias significativas en las tasas marginales de rendí
miento a la escolaridad de estos grupos.
Resulta conveniente señalar que, al trabajar con la población
económicamente activa femenina, surgieron problemas en la estimación
de los parámetros debido al grado de correlación entre las vari~bles
s s2. Basándose en las estimaciones obtenidas por Yvonne St,nson
y
· para_ l a P_o
(1979)
y considerando los resultados del presente tra baJo
blación masculina, se decidió descartar la primera de esas variable~
Asimismo, se determinó la utilización del enfoque bayesi ano a los prQ.
blemas de multicolinialidad, para la continuación posterior de esta
investigación.
Analizando los resultados que surgen al considerar todos los ni
veles de esco 1ari dad (Cuadros IV y V, Co1umnas 1 Y 2), se observa que,

en 1975, los valores absolutos de los parámetros p y p resultan
1
2
ser significativamente mayores para las mujeres que para los hombre~
lo cual indica que, para el rango relevante de escolaridad, las tasas marginales de rendimiento correspondientes a las mujeres son m-ª_
yores y decrecen más rápidamente. Estos resultados contrastan con
los de 1979, en donde no existen diferencias significativas entre los
val ores de s •
2
Pensando en que los resultados podrían ser diferentes cuando se
consideran únicamente los individuos con niveles superiores de escolaridad, se analizó la información correspondiente al caso en que S
es mayor a seis, encontrándose que no existen diferencias signific-ª_
tivas entre los parámetros de hombres y mujeres.
Estos resultados
son consistentes con los que presentó Yvonne Stinson (1979} en base
a información para el año de 1978.
La aceptación de la segunda hipótesis de trabajo para el caso
del grupo con escolaridad mayor a la primaria, resulta de gran impo!.
tancia, pues ello rechaza la posibilidad de que la discriminación en
el mercado de trabajo afecte el proceso de acumulamiento de capital
hllllano en la localidad .

Resl.lllen y Conclusiones
Este trabajo presenta evidencia sobre un incremento en la escasez relativa de trabajo calificado en el Area Metropolitana de Montf
rrey, durante el período 1975-1979. Este fenómeno se muestra en los
cambios en los salarios relativos y el tamaño relativo de las tasas
marginales de rendimiento a la escolaridad.
Asimismo se demuestra que no existen diferencias significativas,
en el personal calificado (S &gt; 6), entre las tasas de rendimiento de
hombres y mujeres; lo cual resulta de suma importancia, pues nos in

�28

dica que la discriminación por sexo en e1 mercado de trabajo no afef_
ta el proceso de acumulación de capital humano.
Estos hechos resultan de gran importancia cuando se establece
ue uno de los objetivos más importantes de nuestro país consiste en
qpromover el crecimiento economi
- . co, ya que se hace necesaria la deter
. minación de las fuentes más baratas de ingreso permanente, 1~ mismo
que los efectos de su acumulación sobre la distribución del ingreso
y la de los obstáculos con los que se enfrenta este proceso.

LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL AREA METROPOLITANA
DE MONTERREY: UN ANALISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DEL
TIEMPO, 1975-1979. (UNA NOTA ADICIONAL)

El objeto del artículo original consistió en presentar los r!
sultados de un trabajo empírico, en el cual se estudió el comport!
miento de los rendimientos a la escolaridad en el Area Metropolitana
de Monterrey, en el período 1975-1979; sin embargo, por concentrar
su atención en la prueba de las hipótesis planteadas, resultó Sllll!
mente breve en el análisis de dichos cambios, de ahí que el proposj_
to del presente escrito consista en realizar una extensión del análi
sis señalado.

Resultados
En la exposición de resultados, éstos se presentaron para dos
grupos: el primero, en donde se incluye el total de la poblaciónec~
nómicamente activa; y el segundo, donde aparecen únicamente aquellos
cuya escolaridad excede los seis años.
Si se concentra la atención en las estimaciones que se realizaron de los parámetros del modelo semilogarítmico de ingresos del tra
bajo:

en base a la expresión,

�30

31

se encuentra que las estimaciones de las tasas de rendimiento a la
escolaridad se pueden obtener de las ecuaciones:
1975
Grupo I'

0.1069

0.0074 S

Grupo II,

0.2448

0.0162 S

Grupo I'

O.0168

rs

=

1979
Grupo I I,

r

s

=

Cabe indicar que en estas estimaciones no se ha distinguido por
sexo, no obstante, debido a que no existen diferencias significati
vas entre los parámetros B1 y s2 para hombres y mujeres, la distin
ción carece de importancia.
La presentación de cambios tan rad;cales en el comportamientode
las tasas marginales de rendimiento en un período tan corto, hacen
surgir nuestro interés por explicarlos y buscar si existen experie.!!_
cías semejantes en otros países.

S

0.0140 S

A partir de ellos, en base a los coeficientes de S, se deduce que
en el año de 1975, las tasas marginales de rendimiento a la escolari
dad decrecían al aumentar el nivel de S, asimismo, que su compor1:!_
miento era radicalmente distinto en 1979.
Debido a que en el artículo anterior la atención se concentró en
el tamaño relativo de las tasas de rendimiento señaladas, no se est!
bleció si el fenómeno observado en 1979 consistía únicamente en un
incremento en el tamaño relativo de las tasas correspondientes a los
niveles superiores de escolaridad, o si ésto estaba acompañado de un
incremento general en los rendimientos.
Considerando las estimaciones presentadas arriba, correspondie~
tes al Grupo I, se encuentra que los niveles de escolaridad superiQ
res a cuatro años subieron un incremento en sus tasas marginales de
rendimiento, sucediendo lo contrario con las de los niveles de S(4.
Por otra parte, en base a las estimaciones realizadas cuando se con·
sidera únicamente la población económicamente activa con escolaridad
mayor a seis años, se observa que el incremento señalado se presenta
para los niveles de S&gt;8.

En su artículo "Education in Production", Finis Welch (1970)
desarrolla el marco teórico y presenta evidencia qúe soporta el efec
to "eficiencia asignativa", por medio del cual establece que al in-::crementarse el dinamismo (o desequilibrio, en el sentido de T.W.
Schultz -1974-) en una economía, se incrementan los salarios y rendi
mientas relativos de los grupos de mayor nivel de escolaridad. Asi-::mismo, T.W. Schultz (1974) hace referencia de un cuerpo importante
de estudios que soporta la existencia de este efecto de la educación
Considerando que la situación económica de nuestro país en 1975
resultó fuertemente diferente a la de 1979, ya que en este último año
la economía mostró un mayor dinamismo, reflejando en mayores tasas
de crecimiento del PIB real e industrial, así como una menor tasa de
desempleo, se puede establecer que los resultados del artículo sGn
consistentes con el efecto eficiencia asignativa señalado por Welch.

�33

Sc.hu1.tz, T.W.,

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Lo¿, V~~!tmlna.ntu del Ing1tuo Lab01tal: Et En6oque
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W-i..tf...u.,, Robe!tt tJ Ro.6en, She.!tw.i.n.

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G/ÚUc.hu, Zv.l y Chambe!tlaln, Gall.lJ, "Uno b¿, e1tvablu W.lth a Vall..lanc.e
Component!. St!tu.c.twr.e:
AblU:ty, Sc.ool.i.ng and the
Suc.c.U!. oó B!tothw", Inte.Jt.YUt:t.lonal. Ec.onomlc. Rev.lew.
Junlo 1975.

�34

APENDICE

CUADRO

INDICE DE VARIABLES
DISTRIBUCION DE LA POBLACION ECONOMICAMENTE
ACTIVA OCUPADA, POR GRUPOS DE ESCOLARIDAD,
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY.
Símbolo
Ln Y
S1
S2
Tl

T2
HT

Significado
Logaritmo Natural del Ingreso Personal
Tota 1 Semana 1
Escolaridad
(Escolar·idad) 2
Experiencia
(Experiencia) 2
Horas Trabajadas

Variables Ficticias:
\

D2
D4

D5
D6
D7
D8

D9
DlO
Dll
D12
D13

Ocupados
Lugar de Trabajo
Industria Extractiva
Industria Manufacturera
Industria de la Construcción
Electricidad
Comercio
Transporte
Servicios Financieros
Servicios de Gobierno
Servicios Educacionales
Servicios Médicos

1975

Analfabetas
Primaria
Secundaria
Comercial
Preparatoria
Subprofesional**
Universidad
Postgrado
No especificado

B

y

1978

48.78
11.58
11. ?9

3.69
4.28
8.62
l. 57
4.02

1978•
%

6_.42
47.20
12.84
5.69
1.70
14.54
10.64
0.81
0.16

Fuente: Centro de Investigaciones Económicas,
Ocupación y Salarios 1975, UANL, 1976.
Centro de Investigaciones Económicas,
Ocupación y Salarios 1978, UANL, 1979.
* Estimaciones realizadas en base a in-formación proveniente de la Encuesta
Continua de Mano de Obra, segundo trimestre 1978.
** Carrera técnica con requisito de secu~
daria.

�anexo
CUADRO

anexo

1II

COEFICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
CUADRO II
SALARIOS RELATIVOS* Y NOMINALES MENSUALES, POR GRUPO DE ESCOLARIDAD
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

Variables lndependí entes
Constante

1975 y 1978

S1
Salario Nominal
mensual
(En pesos)
1975
Primaria
Secundaria
Comercial
Preparatoria
Sub¡irofes iona 1
U~iversitaria
Postgrado

2 244
2 590
3 160
3 470
3 360
6 615
8 366

Salarios Relatj_ Salario Nominal
vos*
mensual
(En pesos)

Salarios Relatl
vos*

S2
T1

1975

107R

1971!

T2

0.87
1.00
1.22
1.34
l. 30
2.55
3.23

3 487
3 441
S 886
4 842
5 743
11 049
17 883

1.01
1.00
1.71
1.41
1.67
3.21
5.20

HT

FUENTE: C.I.E.,Ocupaci6n y Salarios 1975, UANL, Monterrey, 1976.
C.I.E . ,Ocupaci6n y Salarios 1978, UANL, Monterrey, 1979.
*
Estimados tomando como numerario los salarios nominales mensuales
correspondiente al grupo con escolaridad a nivel secundaria.

D2
D4
D5
D6
D7
D8
D9
DlO

GR U P O

D12·
D13
R2

l. e2
N. O.

GR

up o

11

75

1979

1975

1979

- o. 6700
(-17.2740)
0.1069
(21.0081)
- o. 0037
(-18.8565)
0.0174
( 12.3595)
- o. 0002
(- 7.8973)
0.0024
(5.9172)
0.0347
(l. 0444 )**

4.5028
(18.8076)

- l. 6563
(-18.3385)

3.6828
(9.0301)
0.0372
(0.651B;**
o. 0070
(2.3889)
0.1061

19

0.3255

( l. 6006)**

0.3249
(0.9200}"*

0.0084
(10.1953)
0.0947
( .9.6675)
- 0.0013
(-8.0129)
0.0108
(3.1248)
1.3715
(5.2257)
- 1.2913
(-1. 5152 )**
0.6098
(4.9838)
0.8169
(4.0597)

o. 2448

(19. 7896)
- 0.0081
(-20.1473)
0.0186
( 10.1772)
- 0.0003
(- 7.0133)
0.0023
( 4.1827)
0.1025
( 2.2579)
0.2129
(0.6355)**

0.8942

0.1311
(1.2823)**
0.2845
( l. 6139)**
0.2275
(0.6'53)*..

011

I

0.6044
(3.4266)
o. 3488
(4.1686)
0.4662
(2.2844)
. 0.1940
360.605
2 926

(1.4762)**
- 0.3422
(-2 . 2364)
0.0560
( 0.1733)**
1.4664
( 1.2196)**
0.5464
( 1.0056)**
0.5859
(0.9060)**
0.5908
( 2.3079)
0.2357
3362.95

0.3396
1.4325)**
0.2588
( 0.7708)**
0.5268
( 3.1369)
0.2274
( 2. 7604)
0.3686
( l. 9011)
0.2923
168.89

1192

1521

o. 1308

( l. 0946)**

(

(8.4844)

- 0.0015
(- 6.4968)
0.1145

(2.3562)
1. 7712
(5.2275)
0.6302
(3.8201)
o. 9928
(3.4340)
o. 9963
(1.2907)**
0.2973
(1.4280)**
- 0.1817
(-0.312B)**
1.7367
( 1.4316)**
0.6275
( 1.0175)**
0.6102
( 0.8639)**
0.6325
( 2.2395)
0.3075
1918.56
680

FUENTE: S.P.P. Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E., U.A.N.L. Encuesta de Ocupaci6n y Salarios, abril de 1975.
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variable dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Metropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Senta Catarina, Gar1.a Garcfa,
Gral. Escobedo y Apodaca .
••
No significativos a un nivel de confianza del 95%.
GRUPO 1 : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO 11: Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

�anexo
anexo

C U A O RO V

C U A D R O IV
COEFICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
MASCULINA DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
-·

1

GRUP O

l;d!
pendientes

1 V,d,bles

• Constante
S1
S2
T1
T2
HT

D2

- 0.6371
(-15.6575)
0.1012
( 19.1057)
- o. 0035
(-17.1980)
o. 0175
( 11.5693)
- 0.0002
(- 7.8429)
0.0025
( 5.5010)
0.0607
( 1.7062)

D4
D5

0. 2997
l. 5828)**
0.2944
( 0.8952)**
(

D6
D7
D8
D9

0.1739
( l. 6681)
o. 2573
( l. 5677)**

D13
R2

z.e2
N. O.

5. 776
( 16.8854)
- 0.0186
(- 0.4205)**
0.0085
( 3.5257)
0.1029
( 10.5861)
- 0.0015
(- 8.9871)
0.0100
( 2.9763)
o. 3176
( 1.1015)**
- l. 5212
(- 2.1068)
0.4634
( 3.7426)
0.5135
( 2. 7584)
o. 7660
( 1.4867)**
- 0.1609
(- 1.0073)**
- 0.2426
(- 0.7393)**
( 0.1455)**

0.5820
3. 5421)
0.3993
( 3.2146)
o.4204
( 1.8096)
0.2136
244.42
2 291
(

D12

1975

1979

0.0778
0.1313)**
0.4225
( o. 5853)**
0.3849
( 1. 2944 )**
0.2183
1 763.13
882
(

II

(-17.0200)
0.2438
( 18.3294)
- 0.0081
(-18.6933)
0.0199
( 9.8376)
- 0.0003
(- 6.4105)
. 0.0018
( 2.8476)
0.1437
( 2.7891)

(
(
(

(

((
(

Variables lnd~
pendientes

1979

- l. 6594

4.8000
9. 0702)
0.0236
0.3700)**
0.0074
2.3100)
0.1152
8.2657)
0.0015
6:3038)
0.0165
3.0221)
0.3743
0.8425)**

Constante
S1
S2
T1
T2
HT

D2
D4

GR UP O

(

0.1907
0.5914)**

0.1946
( l. 5814 )**
0.3014
( l. 3202)**
0.4968
3.0715)
0.3267
( 2.4736)
o. 3211
( l. 4041 )**
0.3396
112. 70
1 099
(

0.6694
( 3.4184)

0.8940
( 2.9159)
1.0969
( 1.4942)**
0.2224
( 0.8819)**
- 0.3779
(- 0.6016)**
0.2785
( 0.1730)**
o. 2511
( 0.3061)**
0.5776
( 0.6164)**
0.5536
( l. 5384 )**
0.2847
1 136.59
461

- 0.8644
(- 8.6198)
0.1508
( 11.0938
- 0.0054
(-10.0509)
0.0085
( 2.3905)
- 0.0001
(- 0.9655)**
o. 0020
( 2.1617)
- 0.0225
(- 0.2835)**

FUENTE: S.P.P., Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E., U.A.N. L., Encuesta de Ocupación y Salarios, Abril de 1975 .
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variable dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Metropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, Garza García,
Gral. Escobedo y Apodaca.
No significativos a un nivel de confianza del 95%
**
GRUPO I : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO II: Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

- 0.0529
(- 0.1828)**

010
011

0.2452
( 0.6006)**

D12 ·
013
R2
N. O.

3.1152

( 6.4612)

(

(

-

((

(

1975

~

0.0121
5. 3634)
o. 0717
2. 7737)
o. 0012
2.6184)
0.0083
0.9296)**
2.7711
4.9560)

- 0.8144
(- 2.4178)
0.5159
( 0.6905)**
3.7252
( l. 6980)
1.0930
( 0.9946)**

0.3404

( 2.7014)
(

l,e2

l 97

- l. 5966
(- 7.5315)
2.2419
( 8.2245)
- 0.0082
(- 8.4140)
0.0128
( 3.1410)
- 0.0003
(- 3.1611)
0.0018
( l. 5815 )**
· o. 1009
( 1.1051 )**

0.3995
1.1636 )**
1.2540
( l. 141~)**

D7

O9

G R UP O

II
1979
(

3.0230
6.5248)

0.0099
4.2882)
0.0937
( 3.4152)
- 0.0016
(- 2.9338)
(

(

3.5320
8.8452)

(

l. 0351
l. 1110)**

(

3.9334
2.0982)

1

(

D6

D8

I

1975

D5

0.2084

DIO
Dll

G RUP D

I

1-9 7 5

COEfICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
FEMENINA üEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

0.5381
l. 3230)**
0.1977
102.68
634

- o. 5144
(- 1.4600)**
(

0.2512
o. 7131 )**

0. 2272
2.0575)
0.4253
( l. 2164 )**
0.2269
49.90
422
(

0.6570
l. 3641 )**
0.2951
1 381.65
310
(

0.3711
714. 91
219

FUENTE: S.P.P., Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E .. ,U.A.N.L. ,Encuesta de Ocupación y Salarios, Abril de 1975.
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variabl e dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Mertropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, Garza García,
Gral. Escobedo y Apodaca.
**
No significativos a un nivel de confianza del 95%.
GRUPO 1 : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO 11 : Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

�LA ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS PARA LAS MUJERES
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

,

]e,óÚ,~

Ramonu Sctlda.ña.*

En los años recientes se han promovido una serie de investig!
ciones para conocer la participación de la mujer en la actividad!
conómica. Para la realización de los estudios, la fuente secund!
ria disponible es la información estadística que con carácter trj_
mestral se está levantando en algunas partes del país, mediante la
"Encuesta Continua de Mano de Obra" que efectúa la Secretaría de
Programación y Presupuesto (SPP) ...!/
El diseño de la encuesta fue con el propósito de contar con
información relativa a la situación del empleo y desempleo, canti
dad de personas que integran la fuerza de trabajo, carga de depe.!!_
dencia y algunas otras características complementarias como educa
ción y salarios por sexo.
Los datos disponibles permiten hacer consideraciones de carác
ter general sobre la inserción de la mujer en la actividad económj_
ca, la ocupación específica, el desempleo, las causas de la cesan
tía, duración de la cesantía, el nivel educativo y los salarios
que perciben.
Fuera de estos aspectos generales sobre ocupación, es difícil
contar con información de carácter más específica para responder a
Preguntas como: ¿cuál es el efecto de la incorporación de la mujer
en el mercado de trabajo? ¿Por qué las mujeres duran menos tiempo

• El a.u,to1t u e.91tua.do de .ta Fa.c.uUa.d de Ec.anomí.a. de .ta LJANL tJ a.c.
tualmen.t.t ,lnvu.tlga.dOJr. de .tlempo c.omple;to del Cenvw de Tn.vv..il
ga.uonu Ec.on.óm,lcrv., de .e.a UANL tJ ma.u.vw de la Fa.c.uUa.d de Ve.1te
c.ho tJ C,len.c.-úui Soclalv., e Tn.gen,,le.Jtí.a. C,lvil, UANL.
-

�36
37

en el trabajo? lPor qué una buena parte de las mujeres no trabajan
actualmente por un ingreso? lCuáles son las implicaciones del tr~
bajo de la mujer en el hogar? lCuáles son los niveles de capit~ de
las empresas donde participa la mujer? Para contestar estas pregu!!_
tas hacen falta estudios con objetivos muy específicos y diseñar Q
tras tipos de encuestas.
De las observaciones generales en algunas variables que incl~
ye la encuesta, se ha llegado a conclus~ones interesantes; tal es
el caso de los salarios donde se ha podido demostrar que, en cier
tas ramas de la actividad económica y fipo de ocupación específica,
el salario que percibe la mujer es menor al de los hombres.!/
Dado el interés que despertaron los hallazgos sobre las deter
minantes de la diferencia de salarios por sexo, hemos querido vol
ver a insistir en la estructura de los salarios con especial énf!
sis en los resultados que muestran los ingresos que perciben las m~
jeres y su comparación con el hombre para el primer trimestre de
1979.

Cabe hacer la aclaración que el presente trabajo sobre los S!
larios, ignora algunas variables para tratar de explicar las dif~
rencias de salarios, porque el material estadístico que se dispone
1/ Con motivo del Año Inte.Jtna.uonal. de la. Mu.je.Jt, cüfie.Jte.ntu -ln:6:ü
- tu.uonu púbUc.M ,ln,folaJton e.n 1975 pJtOgJta.ma.6 de. ,lnvu.Uga.u6ii
tencüe.ntu a. a.mplla.Ji. el c.onoe,,ún,i,ento de.1. L'i.aba.jo fie.me.,n,lno.
En
palllic.u.la.Jt, el IMütu.to Na.uona.l de. E6tu.CÜOI., del. Tll.a.ba.jo (INET),
de.pe.ndenua. de la. Se.c.Jte:taJúa. de Titaba.jo IJ Pll.evü,l6n Soci.a,f.
(STPS).
2/ Pll.e",ll.,ame.n-te en u.na ,lnve.,1.,liga.uón ll.e.,a.l,lza.da. poll. el Centll.o de In
- ve.,1.,U9a.uone.,1., Ec.onóm,lc.a.1., en 1978 ll.Upec.to a. lM cüf¡Vte.ne,i,IU, efe.
1.,al.a./l.,lM poll. ◊e.xo, 1., e. de.mMtll.ó qu.e fM mu.j eJte6 Jt e.c.,i_ b-la.n ,lnglt.!;
MJ., ,lnfiVt-loJtu a. loJ:J hombll.u. La. d,lfieJtenua. eJta. de.115pe6M 1.,!:
ma.na.leó pll.ome.cüo pa.M 1975 IJ rlo1., aiio1., de.,1.,pu.é/2 la. d,l1.,pMh:iad M
elevó a. 230 pi¼ol.,. Ma.M:.[ne.z ]MM, Tll.ma.. "Ve:teJtmú1a.n.te.1., de. W
CÜfieJte.ne,i,01, de. 1.,a.la./l.,lo6 en el All.e.a. Metll.opolita.na. de Monte.JtJt.e.tJ".
Boleiln B,lme.,1.,tll.a.l, CIE, UANL, Núm. 98, fie.bll.eJto de 1978.

no ha sido preparado expresamente para demostrar las determinantes
del _salario. En la "Encuesta Continua de Mano de Obra" hay ciertas
variables que explican en parte, los cambios en el ingreso como:
edad, sexo, ocupación, rama de actividad y ocupación específica, pe
ro se desconoce la influencia de otras variables tales como: la fue~
za de los sindicatos, las condiciones de la oferta y la demanda e;
el mercado laboral, el tiempo de ocupa·r el empleo, la cuantía de los
factores de la producción (tierra y/o capital}.
Hecha esta aclaración, el análisis de la estructura de los s
d
a
arios e la población ocupada por sexo ~n el Area Metropolitana de
Monterrey, se hará a través de una relación de las distintas percep_
ciones
de • sueldo mensual promedio en la actividad· ,_principal
d .
__:..=...:..J_c..:::..:... y ~
ar1 a, as 1 como por concepto de profesión o negocio según la rama de
actividad económica en la que está trabajando; así como también, se
gún el tipo de ocupación específica a la que se dedica.
1 .

Estructura de los salarios por rama de actividad económica.
En el Cuadro 1 se aprecian los ingresos mensuales de la población 0
cupada para el período enero-marzo de 1979 y en él se adviert;
para el ingreso total del Area, un promedio más alto en los hombres
(6 mil 589 pesos) que en las mujeres (4 mil 849 pesos).11
Si el análisis lo hacemos por sector de actividad económica
nos revela que las diferencias de ingresos más notorias se dan en
en "Otros serv1c1os
· · ", Industria Manufacturera y Servicios Educacio
nales.
En la rama de "Otros Servicios" encontramos que existen dife
rent
·
de serv1c1os
· • como: aseo y limpieza, alquiler, asisten. es t 1pos

c1a me·d·ica, etc. Y la mayoría de las mujeres se encuentran laborando-

}_/ ~ e denom,i_na. ,lngll.uo .to.tal pe.Mona.l a. la. 1.,uma. de 1.,u.eldo1., IJ 1.,a.

o1.i .t~.ta.le.,1., _ga.na.do1., .ta~o en la. a.c.tiv,i_da.d pll.,lnupa.l e.orno e.n ta
e.orno f.01., ~ng1tuo1., poll. pll.ofi~~,i_ón o ne.gouo.

6 e.c.u.ndaJua., !tó~

�38
39

en los servicios de aseo y limpieza {domésticas, afanadoras, coci
neras, meseras, lavanderas, etc.). El bajo nivel de preparación
con que cuenta la mayor parte de estas mujeres, les impide contr!
tarse en actividades que requieren cierto grado de conocimiento.
Las mujeres que desempeñan servicios personales lo hacen por la n~
éesidad que tienen -como parte de los grupos marginados- de enco!!_
trar una fuente de ingresos vendiendo sus servicios a las familias
de estrato medio y alto. El bajo nivel de ingresos que se paga por
estos servicios se debe a que no existe una reglamentación legal SQ
bre este tipo de trabajos. Los hombres que realizan actividades
similares (jardineros, conserjes, lavanderos, planchadores, etc.),
no obstante que reciben bajos ingresos. por su trabajo, guardan una
ventaja relativa respecto a las mujeres como puede apreciarse en el
Cuadro l.
En los "Servicios Educacionales" labora un grupo muy importa!!_
te de mujeres y constituyen el 9% del total ocupado ..4/ Como ya se
había mencionado en otras investigaciones, la actividad docente es
una profesión que la mujer viene desempeñando en buen grado y que
con el tiempo se afirma aún más la presencia femenina. La desve!!_
taja relativa frente al hombre en los ingresos, se debe a que las
mujeres participan sobre todo en los niveles elementales de instruf.
ción: En la educación primaria, en los jardines de niños,en las C!
rreras comerciales y en otras de educación informal (costura, teji
do, cocina, estética, etc.) y en menor medida en la educación media
y superior donde se pagan salarios más altos para el magisterio de
tiempo completo.
Las mujeres que trabajan en la industria manufacturera reprf
sentan el 22% de la población económicamente activa femenina Y e!
tán concentradas en l a industria liviana. Así, más de una tercera
parte de ellas se dedican a la elaboración de productos alimenti
cios y textil. Dentro de estas industrias, la mujer generalmente

4 / Lo.6 daJo.6 dC'.f pe.Monal oc.upa.do polr. .tiexo paM ef plr.-ún(&gt;Jt .tIL-&lt; me~
- .t1r.e de 7979 J.ie enc.u.en..tnan n dúpoúc.ifín del'. púb.Uc.o en el CJE.

desarro 11 a acti vi da des que se encuentran en 1a misma 1ínea de sus
ocupaciones domésticas. Muchas de estas unidades productoras en
las que participa la mujer son de capital reducido y en éstas, los
salarios que se pagan son muy bajos.
Las ramas más dinámicas en Monterrey como la industria quím.i_
ca, la de productos metálicos básicos, la producción de maquinaria,
la industria de partes para automóviles, etc.,el capital invertido
por persona ocupada es muy alta y el personal ocupado requiere de
una mayor especialización.~/ En la mayoría de los casos, los pue~
tos son ocupados por el hombre con una retribución salarial prom~
dio más a Ha que otras ramas de 1a industria manufacturera en donde
participan las mujeres.
En otras investigaciones que se han hecho sobre la participi
ción de la mujer en la fuerza de trabajo, se ha observado lo sigui e.!!.
te " ..... un importante porcentaje de e11 as es absorbido por 1a i.!!,
dustria de reciente expansión que se dedica a la construcción y r~
paración de artículos y maquinaria eléctrica y electrónica. La al
ta proporción de mujeres en estas industrias se debe a que son intensivas en el uso de la mano de obra y no requieren de fuerza física para que el proceso de producción se lleve a cabo" .
"Esto induce a que el capitalista rompa con el prejuicio de
contratar mujeres (a1 igua 1 que sucede en otras ramas) puesto que
le pennitirá reducir uno de los principales renglones del costo de
producción, ya que, como se dijo. la mujer está dispuesta a aceptar
un salario menor al del hombre" .H

il

X Cen.óo Indu..6.t,,¡)_af, SIC. Médc.o, V. F. 7976.
1975. In601tmmau6n p1te.Um.i.na1t.

Vato.6 1te6e1ten.te1, a

§./ Rend6n G., JM.g~ Le.opoldo. La paJt-tlupau6n de la mu.ju en .ea
'ó,&lt;.c.ado e ImpUc.auonu. El Ca..60 E.6gecl-

�40
41

En el resto de las ramas de la actividad económica, el ingreso
total promedio de la mujer casi se iguala al del hombre Y se dan c~
sos en que está por arriba, v.gr. la industria de la construcción.
Este grupo lo forman gentes que en su generalidad son perceptores
de salario mínimo; sin embargo, los resultados de la rama construf
tora deben tomarse con reservas, dado el número reducido de mujeres
que contiene la muestra, y deja de ser representativo al desagrega_!:.
lo por grupos y subgrupos.-7/
Los sueldos en la actividad principal siguen una estructura
muy parecida a la que se encontró en el ingreso total. Los cambios
en el promedio total se atribuyen a los ingresos provenientes de la
actividad secundaria. En el mismo Cuadro 2 se Gbserva que son P.Q.
cas las ramas de la actividad económica donde las mujeres partic!
. !/
pan con una ocupac,on secun daria.
•

I

De los casos encontrados, los "Servicios Educacionales" es la
rama de actividad económica que en promedio registra los sueldos
más altos en ambos sexos. En las mujeres, una parte de éstas man!
festa ron contar cor. dos plazas de docencia (mañana y tarde) ;V en
otros casos, aceptan labores magisteriales que no implican tiempo
7¡ El CeJ'IÍJto de Invut.lgauone..6 Ec.0rt6m.ic.M ha podldo ob,W wM que
- en .ea. .ln.6ol[mau6n de .ea. "Ertc.ue..6.ta. Contlnua de Mano de Ob~" algunoJ.&gt; da,to1., no J.&gt;e han depWtado e~ pMiblu eM.O/t';-6 c.o~et.ldoJ.&gt; pOIL
lo1.&gt; enc.u.M.tadOJte..6 o de pe.Jt60lr.auon., e1. CIE 11.eaLuaJta alg una.6
pJtU.ebM I/J.,t/td.J/.it.lc.a1., pMa c.onoc.e.11. .ea. bondad de foJ.&gt; d.ai.M •
8/ LM aumentoJ.&gt; en el c.01.&gt;to de la vi~ que _c!,Umiriuyen el pode.11. de
- c.omp.11.a de ,f,oJ., pe.11.c.ep.to.11.u de J.,a,laJl,,¿oJ.&gt; 6A..JM u un óaúOJt que mQ_
Uva ,f,a búJ.&gt;queda de un .t.11.abajo ex.tita pa.11.a c.ub/t.{,11. e1. p.11.uupueJ.&gt;t.o

6a.m.i.liaJt.
9/ LoJ.&gt; Je.11.viuof.i e.duc.at.lvoJ.&gt; han Jte.g.{,J.,tJta.do una expaMi6n c.oMideJtq;,
- ble que puede at!úbU.{.Me al aumento de. la dem~nda._ LM ~ó~e.11.zM riel gobie.11.no pOJt 11.uolve.11. la edu.c.au6n p!l,UnaJr...ta., p.11.0p,&lt;,ua el
apiwvec.hamü.nto de. una mano de ob.11.a c.aUMc.ada e.orno loJ.&gt; mae_1.,bto6
poJt a.tendeJt en doJ.&gt; .tu.11.noJ.&gt; laJ.&gt; laboll.e..6 mag.{,J.,te.11.íaleJ.&gt;.

completo en el desarrollo de sus funciones (maestras por horas).Una situación muy similar se observa en los "Servicios de Gobie.!:_
no" que consisten básicamente en trabajos de oficina. La crecie.!!_
te complejidad administrativa del sector público provoca que las
ocupaciones de mecanógrafa, taquimecanógrafa y empleada de oficina en general, se extienda más all~ de las horas normales que coi!!
prende un turno (7 a 8 horas) y genera la contratación de personal
femenino para cubrir el resto del tiempo en forma parcial. En bu~
na parte de los casos, este personal dispone de otro trabajo.
La diferencia importante de ingreses entre hombres y mujeres
para la actividad secundaria, se advierte en la industria de tran~
formación, principalmente en aquellas ocupacionés en que la partj_
cipación de la mujer adquiere relativa poca importancia Y con niveles de sueldos bajos (costureras, operarias, etc.). Dicho en .Q.
tros términos, el campo del hombre en la industria de transformación es muy abierto y con niveles de sueldos diferentes que pro~
dian una cantidad por arriba de aquellos grupos de mujeres que l~
boran en actividades muy semejantes (industria textil, procesadoras de alimentos, etc.). Los resultados de la encuesta confirman
lo anterior, al promediar las mujeres un ingreso (2,607 pesos)
tres veces inferior al del hombre (7,713 pesos).
La naturaleza y la expansión de las actividades comerciales
en el Area Metropolitana de Monterrey han creado una actividad de
carácter secundario para el personal de ambos sexos. Con relación
a las mujeres, ·hay un uno por ciento de la población económicame.!!_
te activa femenina que realiza actividades secundarias como vend~
doras de cosméticos, artículos para el hogar, ropa, regalos, perfumes y libros. Esto puede atribuirse al hecho de que aprovechan
~ "tiempo libre" en actividades que constituyen una nueva fuente
de ingresos. También aquí en esta rama, los resultados nos muestran que en general los hombres obtienen ingresos más altos (7,398
pesos) que las mujeres (3,281 pesos). Esto nos hace suponer que

�42

43

entre los hombres, hay personas que se dedican a la venta de bienes que les reditúa mayores ingresos (material de l aborator_i os, P!
pelería, autos, etc.) así como probablemente es mayor el numero de horas que le dedican a la actividad "extra".
Finalmente, se ha considerado en la "Encuesta Continua de ~
no de Obra" una columna que registra el ingreso por profesiones o
negocios. Los resultados para los casos que se presentaro~ena!
bos sexos, son más elevados para los hombres que en las muJ~res.
La diferencia de ingresos se debe a que el nivel educativo Juega
un papel muy importante en el caso de los profesionistas_libres
varones Y al hecho de que posiblemente disponen de negocios con
capital elevado. Esta situación es menos común para el caso de
las mujeres con preparación profesional que general mente - trabajan como dependientes, o bien, son propietarias de pequenos est!_
blecimientos comerciales (tiendas de regalos, perfumes, abarrotes, etc.)
Estructura de los salarios por ocupación específica. - En
·- ocupada según tipo de
anta a la remuneración para lapo bl ac1on
cu
·
· tre
"ocupación específica", la información para el primer tnm~s
de 1979 que se presenta en el Cuadro 3, confirma lo que en invei
tigaciones anterl·ores se ha detectado ..!..Q/ En términos genera·
les, cuanto más Call.f1·cada es la mano de obra y mayor el "status'
o posición social de la misma ocupación, más elevado es el sala·
rio devengado.
•
·
- no sólo
Es claro que la eficiencia de un trabaJador
meJorara
. • por la exper1enc1a
·
· qu e ad·
por su nivel educativo, sino tamb1en
qu iera en su ocupación específica. Esta última variable ~o sed
· eda
puede medir, por no contarse con datos relativos a la ant igu

de los trabajadores en sus empleos actuales.l.!./

los Gerentes, Administradores y Financieros constituyen la .Q.
cupación mejor remunerada (casi el triple del promedio general en
el Area), esto quizá se explique por el hecho de que tales ocupaciones coinciden con personas ligadas a la propiedad del capital
Y de los bienes de producción.
En relación a los gerentes y administradores, la mayoría de
los hombres se localizan en la industria de transformación y otra
parte importante en el gobierno y comercio. Por su parte, las mu
jeres se sitúan en el comercio y servicios. Desde el mirador del
salario Y en la medida que se acepta que tanto el hombre como la
mujer tienen la misma responsabilidad, cabría esperar que el bache
salarial no existiera; sin embargo, aquí está presente la discriminación a la mujer; mientras los hombres promediaron en la actividad principal sueldos y salarios por 18,092 pesos, las mujeres
result~ron con un ingreso medio de 8,864 pesos.

Er cuanto a los "Profesionistas y afines" que constituye una
mano de obra calificada con una educación elevada para desempeñar
trabajos que requieren alguna especialización, el dato de sueldos
Y salarios es dos veces mayor que el promedio total del Area Metropolitana de Monterrey. La diferencia de salarios con respecto
a otras ocupaciones es atribuible a la participación creciente de
ingenieros mecánicos, químicos, contadores, etc. en industrias di
námicas con promedios de salarios mejor pagados que aquellas emprf
sas de baja productividad y pobre tecnología. Respecto a los niveles de ingresos de los profesionistas, el promedio en la activi
dad Principal es de 13,369 pesos para los hombres y de 12,369 par;

!J_I
11 E .t,wctu,ut de lo&lt;1 Sai.aJuo&lt;I lf EdiJ·
J.2_/ Ram-Úl.ez Ga11.za, G-ilMb~o. º:
de Mon-teMey" Bole,U.n B~
c,ae,l6n en el Mea ,:,vcOpD-u,uu""' ==~.t':JLl, CIE, UANL., Núm. 80, ab!tll de 7976.

---~~h

En u.n 6~o cvr.cano &lt;1u.fo 1ecomendable agJi.egM a la Encu.u.ta. Continua. de Mano de Ob)[a, el tiempo qu.e tiene de ocu.pa1¡_ e.e
empleo ac.tua,t.

�44

las mujeres; aquí hay una ligera diferencia de mil pesos a favor
de los hombres.
Es notorio que los "Técnicos y afines" ocupan un lugar impor
tante en la pirámide de salarios por el nivel educativo que poseen
y el tipo de trabajo que desempeñan. La población masculina Y f~
menina que ingresa al trabajo con ciertos niveles de calificación
son protegidos por los salarios mínimos profesionales que se est!
blecen cada año en el país a niveles por arriba del salario mínimo general. No obstante la ventaja de que es un salari~ profesi~
nal igual para ambos sexos (archivistas, auxiliar de enfermería,
ayudante de contador, etc.), el resultado del promedio de los salarios para las mujeres es más bajo que el de los hombres en un
13%.

Es importante insistir una vez más en la diferencia de salario que existe entre la mano de obra calificada y no calificada·
en especial, en este análisis de la ocupación específica que se
presta para conocer con precisión el tipo de trabajo que real iza
la persona. Así tenemos que las ocupaciones específicas con más
baja remuneración son "Otros Trabajadores y Servicios", donde se
localizan personas con baja instrucción escolar (algunos no tenai
naron la primaria) que se dedican a ocupaciones diversas como: e!
tibadores, cargadores, macheteros, cocineros, meseros, etc. El ·
promedio de ingresos para los hombres en la actividad principal es
el doble de las mujeres. La razón se atribuye a que las mujeres
se concentran en los servicios domésticos con ingresos por debajo
del salario mínimo.
Otro grupo con promedio de salarios reducidos son "los opel'!
rios y artesanos de la industria" que representan la clase obrera
de Monterrey (personal que entrenan las empresas internamente).·
Este tipo de trabajadores obtienen por lo general ingresos por
arriba del salario mínimo, posiblemente movido por los sueldos de
los obreros con antigüedad. La diferencia de salarios en esta OC!

45
pación es a favor de los hombres, quizá se debe a la razón antes
expuesta. Los ingresos que perciben las mujeres se encuentran
prácticamente en el salario mínimo que prevalecía para 1979 (130

pesos diarios). Tal parece que la presencia de la mujer es temp~
ral en este mercado laboral.
En términos generales, si observamos los promedios de sueldos
Y salarios en las distintas ocupaciones específicas por sexo en_

la actividad principal, se -advierte que en todos los casos los hom
bres tienen sueldos superiores a las mujeres.
Los ingresos por actividad secundaria, así como las horas ex
tras y 1as pres ta c1ones
·
•
en espec1al,
son un medio que posibilitaa111aparte de la población ocupada elevar su nivel de vida . En es
tos últ ·
1mos anos,
es frecuente el caso de personas que tienen másde un emplee. La infonnación obtenida en el primer trimestre de
de ~979 (Cuadro 4) indica que un 3%de la población ocupada deven
ga ingresos por actividad secundaria, los casos ma's
comunes se maniffestan en la población ocupada masculina. En cuanto a las mujeres, cabe señalar que un 50%de el 1as son profesionistas y
empleadas de oficina.
Luego del análisis realizado en este artículo, podemos consi
,
·
•
.
ue s, ex1ste una d1ferenc1a de ir.gresos por sexo, al menos
se hace evidente en la ocupación específica. La brecha salarial
es ,
,
mas comun en ocupaciones en donde la participación de la mujer
es muy reducida, tal podría ser el caso de algunas ramas de la in
5t
du ria manufacturera. La desigualdad se hace más aguda por el =hecho de que 1a muJer
· d
- ocupac1ones
.
esempena
de menor calificación
Y Prestigi
·
1
o socia . En relación a puestos de mayor jerarquía y de
catego , d.
.
.
r,a 1rect1va que supone niveles de educación más altos, la
lnfonnac.,
10n mues t raque los hombres perciben ingresos más altos
Que las mujeres. Un estudio más profundo sobre el papel que juega la mujer en la economía nacional podría ser útil para recomendar nied idas que protejan a la mujer de la discriminación salarial.
derar q

�CUADRO 1
INGRESO MENSUAL PROMEDIO SEGUN RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA Y SEXO
(Enero-Marzo de 1979)
SUELDOS Y SALARIOS
EN LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
HOMBRES MUJERES
HOMBRES MUJERES TOTAL

INGRESO TOTAL
RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA

TOTAL

9 415
Industria agropecuaria
10
868
Industria extractiva
6 287
Industria de la construcción
6 489
Industria manufacturera
Electricidad, gas y servicios sanitarios 9 325
4 664
Comercio
6 103
Transporte, almacenaje y comunicaciones
8 596
Servicios financieros
7 017
Servicios del gobierno
9 640
Servicios educacionales
8 486
Servicios médicos
4 518
Otros servicios

TOTAL (AREA METROPOLITANA)

6 148

9
10
6
6
8

415
868
228
866
790
4 781
6 108
9 021
6 753
10 742
7 579
6 113
6 589

-

136
051
152
719
539
940
290

3 299
10 864
6 394
6 561
9 320
5 237
6 147
8 592
6 565
9 131
8 426
3 759

3 299
10 864
6 314
6 875
8 785
5 575
6 089
9 016
6 351
10 011
7 408
5 290

4 849

6 290

6 698

10 867
4 553

4
6
7
7
8
8
2

10 863
4 803

4
6
7
7
8
8
2

770
657
148
136
284
935
411

5 198

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Direcc____ __ __ __
_ Datos del Estado de Nuevo Le6n "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
- .... -

.J -

~~ima•~~• de ~g7g.

CUADRO 2
INGRESO MENSUAL PROMEDIO EN LA ACTIVIDAD SECUNDARIA POR RAHA DE ACTIVIDAD ECONOMICA
(Enero-Marzo de 1979)

RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA

INGRESOS EN ACTIVIDADES
SECUNDARIAS
TOTAL
HOMBRES MUJERES

Industria agropecuaria
Industria extractiva
Industria de la construcci6n
5 649
Industria manufacturera
6 011
Electricidad, gas y servicios sanitarios
Comercio
6 025
Transporte, almacenaje y comunicaciones
Servicios financieros
Servicios del gobierno
4 925
Servicios educacionales
6 127
Servicios médicos
2 173
Otros servicios
10 677
TOTAL (AREA METROPOLITANA)

6 861

5 649
7 713

-

2 607

INGRESOS POR PROFESIONES
O NEGOCIOS
TOTAL
HOMBRES MUJERES
30 800

30 800

5 482
4 567

-

5 482
5 405

2 556

-

-

-

-

-

7 398

3 281

-

-

3 277
6 005

3 553
61 300

-

2 377
3 000

-

-

5 214
6 518

-

-

4 800

4 800

4 780

6 029
2 173
10 677
7 597

-

-

-

-

4 848

5 579

1 525

3 918

4 662

5 206

2 208

.

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección de Estadística y Procesamiento de
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trimestre de 1979.

�CUADRO 3
INGRESO MENSUAL PROMEDIO SEGUN TIPO DE OCUPACION ESPECIFICA Y SEXO
(Enero-Marzo de 1979)
INGRESO TOTAL
TIPO DE OCUPACION
TOTAL
Profesionales y afines
Técnicos y afines
Gerentes, administradores y financieros
Oficinistas y trabajadores de oficina
Vendedores y comerciantes
Agricultores, avicultores y ganaderos
Trabajadores en el manejo de vehículos o
medios de transporte
Operarios y artesanos en la industria
Otros trabajadores y servicios
TOTAL (AREA METROPOLITANA)

13
7
16
6
4
9

708
313
663
384
516
489

HOMBRES
14
8
17
7
4
9

263
279
542
357
804
489

3 074

5 865
4 939
3 886

6 144

6 585

5 865
4 809

MUJERES
12
6
9
5
4

624
110
096
401

038

-

SUELDOS Y SALARIOS
EN LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
MUJERES
HOMBRES
TOTAL
12
6
17
6
5
4

987
609
253
221
468
753

13
7
18
7
6
4

369
050
092
031
559
753

12
6
8
5
4

369
111
864
390
502

-

-

3 110
1 954.

5 754
4 911
3 267

5 754
4 980
4 155

3 802
2 083

4 845

6 290

6 698

5 198

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección de Estadística y
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trime~tre de 1979.

CUADRO 4
INGRESO MENSUAL PROMEDIO EN LA ACTIVIDAD SECUNDARIA POR OCUPACION ESPECIFICA
(Enero-Marzo de 1979)
TIPO DE OCUPACION

INGRESOS EN ACTIVIDADES
SECUNDARIAS
TOTAL HOMBRES MUJERES

Profesionales y afines
Técnicos y afines
Gerentes, administradores y financieros
Oficinistas y trabajadores de oficina
Vendedores y comerciantes
Agricultores, avicultores y ganaderos
Trabajadores en el manejo de vehículos o
medios de transporte
Operarios y artesanos en la industria
Otros trabajadores y servicios

8
12
13
5
5

TOTAL (AREA METROPOLITANA)

349
022
253
996
334

8 654

6 518

INGRESOS POR PROFESIONES
O NEGOCIOS
TOTAL
HOMBRE&lt;; MUJERES

-

12 667
7 000
10 833
720
3 128
30 800

3 333
30 800

-

6 077
4 265
1 959

6 077
. 4 640
2 376

1 729
1 253

3 918

6 148

6 589

4 849

12 022

-

13 253
6 192
7 724

5 214
2 944

-

-

-

-

-

-

2 173
2 824

2 173
2 824

6 861

7 597

-

12 667
7 250
10 937

-

6 000
10 000
720
2 469

-

-

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección ~e Estadística y Procesamiento de
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trimestre de 1979.

�ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL SECTOR INFORMAL
{El Caso de México)*

Malt.cia E. Campeé SeltM.

En los últimos años la insuficiente generación de empleos ha sj_
do un problema que se ha agudizado en los países no desarrollados.
La creciente tasa demográfica aunada a factores de tipo estructural,
reflejados en la poca absorción de mano de obra por el sector industrial, a ocasionado que cada vez sea más diffcil proporcionar empleo
1 una fuerza de trabajo en continua expansión:
Esta problemática asume características dramáticas para la población ubicada en estratos inferiores de ingreso, la que por su ei
casa o nula educación y carencia de capacitación técnica, así como
por otras características inherentes, se ha constituido en una ofer.
ta de trabajo con escasas ventajas en el mercado de factores de producción.
Para los países en desarrollo el problema del empleo se acentúa
Yse hace más complejo en cuanto que a este fenómeno económico hay
que agregar la problemática que surge de la subocupación y las actj_
Yidades infonnales, ésto a diferencia de los países altamente industrializados para los que el problema ocupacional se plantea en térmj_
nos de desempleo abierto.

-------• Et P'lU.ente e.Mayo c.oM.uponde a un .vr.abajo má.6 extenéo .úitltul.ado
"El Sec.tM In6oJLJnal y el P11.oble.ma. 0c.upaci.onal en Méu.c.o. 1950-1970"
IUn Anií.lw-ú Te6túc.o-E6taclúti.c.o), p11.uentado po11. la autoM en op
c.i.6n al 911.ado de Uc.enuado en Ec.onom.la, en la Fac.ultad de Ec.ono=lll(a de la Uruvell.éidad Aut6noma de Nuevo Le6n.

�52
53

Para México, al igual que para el resto de los países latinoame
ricanos es a partir de la Segunda Guerra Mundial que empieza a manifestarse, en forma notable el problema del empleo. El éxodo campociudad, motivó un crecimiento urbano acelerado. Esta corriente mi
gratoria aunada al crecimiento natural de las ciudades incrementó
fuertemente la demanda de empleos de tipo industrial.
La evolución que siguieron en su desarrollo dichas economías im
pidió el abastecimiento de un lugar en el mercado de trabajo para C!
da uno de los demandantes convirtiéndose al paso del tiempo en un
problema de difícil solución.

QUE SON LAS ACTIVIDADES DE TIPO INFORMAL
La proliferación de aquellos sectores de la población que
poseen características de bajo ingreso, poco grado de escolaridad,
condiciones mínimas de vivienda, etc., fué el resultado de la incap!
cidad del sistema económico para dotarlos de un medio decoroso de vi
da. Ante la imposibilidad de obtener un empleo suficientemente relll!!.
nerado hubieron de recurrir a desempeñar cualquier tipo de actividad
que les redituara un ingreso. Para la mayoría de los trabajadores
el desempleo constituye un lujo que no pueden permitirse, el hecho
de sobrevivir convierte la acción de generar ingreso en una necesidad acuciante que de alguna manera debe ser resuelta.
Es en este contexto en que se ubican las actividades de tipo i~
fonnal, por quedar comprendidas en el mercado informal de trabajo,
el cual se caracteriza porque las empresas no tienen un reconocimie!
to legal como tales.
Existe una amplia variedad de empleadores a
los cuales sirve el trabajador y los cuales no son patrones típicos
sino más bien consumidores de servicios personales . No existe en~
te mercado un empleo fijo sino tan sólo un trabajo específico a rea·
lizar el cual generalmente es de corta duración. Asimismo no existe

ninguna prestación a la que se tenga derecho; el trabajo se determina libremente según sean las condiciones prevalecientes.

A diferencia del mercado formal, donde el trabajador recibe una
remuneración previamente acordada y para la cual existe una reglamen
tación que determina un mínimo a percibir, se tiene derecho a un perfodo anual de vacaciones y derecho de afiliación a una instituci6n
de s~guridad social o a un sindicato de trabajadores.
En el mercado formal la empresa tiene un reconocimiento legal y
está sujeta al cumplimiento de obligaciones fiscales mediante el pago de impuestos, cuotas de seguridad social del trabajador, y a bri~
dar medidas de trabajo adecuadas.
Son estas características del mercado formal las que, en un momento dado, lo hacen ser poco flexible a la absorción de la crecie~
te mano de obra por las características que debe tener el trabajador
(un mínimo de escolaridad y hasta de capacitación, gozar de buenas-ªlud, una edad mínima legal), para ser reconocida como tal; en cambio
en el mercado informal, esta serie de requisitos son pasados por alto y de ahí la facilidad de los trabajadores para encontrar acomodo.
Las características que destacan en dichas actividades de t~po
informal pueden resumirse así:
1.- En un alto porcentaje, han permanecido al margen de los avances
tecnológicos. Sus métodos de producción pueden considerarse tra
dicionales y con un bajo índice de concentración de capital.
2.- Existe escasa o nula intermediación entre el trabajador y el con
sumidor. La relación entre el productor y su demanda es casi di
recta. De aquí que el productor deba absorber directamente las
fluctuaciones de su demanda, reflejándose en el ingreso que percibe.

�54
55

3.- Los niveles de educación y capacitación requeridos para su desem
peño, son mínimos por lo que la división del trabajo dentro de
ellos también es mínima. Esto, a su vez, se refleja en producti
vidad y salarios bajos.
La heterogeneidad que presentan las características de la pobl!
ción que conforma el sector informal de trabajo ha ocasionado que el
estudio y análisis del mismo sea difícil. La complejidad del marco
teórico lo hacen aparecer aún de más difícil comprensión.

Los subocupados serían aquellos individuos que al desarrollar
alguna actividad conlleva alguna deficiencia de tipo cualitativo o
cuantitativo en el desempeño de la misma, ya sea a través del núnero
de horas que trabajan o de la productividad que tengan durante su
jornada, implicando con ello la calidad con que desarrollen su traba
jo.
El sector informal estaría conformado por aquellos individuos
que no logran acomodo dentro de las formalidades
(o regulaciones)
que exige el sistema, los cuales ya se han mencionado anteriormente.

CONCEPTOS RELACIONADOS CON EL SECTOR INFORMAL
Dada la estrecha relación que guardan los términos marginales,
pobreza, subempleo y sector informal, frecuentemente se hace uso de
ellos indistintamente sin llegar a denotar las diferencias que existen entre cada uno de ellos.
Sin embargo, es importante conocer
cuáles son las diferencias para ubicar a su vez la relación que une
a cada uno de ellos.
El término pobreza se usa para señalar una característica de al
gunos sectores de la población, generada a partir del nivel de ing'!
so que tenga, y el cual corresponde a la parte inferior de la escala.
Dicha característica tiene la peculiaridad de que es transitoria ya
que puede ser superada a partir de un aumento en el ingreso.
Los grupos marginales serían aquellos que no desarrollan activ!
dades propiamente capitalistas, o sea no cubren las características
del capitalismo avanzado . . Su remuneración no es la de un asalariado
puro, la jornada de trabajo es extensiva, la división del trabajo~
pequeña y la tecnología es rudimentaria. Esta definición está basa·
da en la forma de inserción de dichos grupos dentro de la estructu~
productiva. El término de marginal se ubica como una característica
estructural.

Puede ocurrir que en un individuo se den las características
que lo sitúen en más de un concepto; un subempleado puede ser a su
vez marginado, pero ello no implica que todos los subempleados sean
marginados. En un momento dado, los conceptos pueden no ser excluyentes unos de otros.
Existen algunas teorías que tratan de explicar el por qué se
han venido desarrollando los grupos mencionados y van desde la simple argumentación antropológica -Osear Lewis con su teoría acerca de
la pobreza- hasta la búsqueda de factores estructurales con el manejo de la teoría marxista. Hasta la actualidad no se han encontrado
un marco teórico adecuado que avale los estudios empíricos que se
han realizado acerca de esta problemática.

EL PROBLEMA OCUPACIONAL EN MEXICO

En México, es también a partir de la Segunda Guerra Mundial en
que se tiene la oportunidad de participar en el comercio internaciQ
nal a través de la exportación de los productos nacionales y de fQ
mentar así la industria nacional. Aunado a ésto, el empuje que se
obtuvo en el campo a través del aceleramiento a la Reforma Agraria
durante el régimen cardenista, permitió que se iniciara la etapa de

�56

industrialización en nuestro país.
En la década de 1950, se siguió en México una política de desarrollo basada primordialmente en la protección a la industria. Dicha
etapa llamada del Desarrollo Estabilizador se continuó hasta los ini
cios de 1970.
El proteccionismo dado a la industria a través de aranceles,
subsidios, permisos de importación, etc., y el abandono r~lativo en
que se tuvo al sector agropecuario llevó a un fuerte desequilibrio
en la distribución del ingreso, a un bajo nivel de eficiencia del
sector industrial, a la dependencia tecnológica y económica del ext!
rior y a la excesiva concentración geográfica de la actividad económica. Como corolario de estos factores, los problemas de desempleo y subocupación por un lado y la concentración en una pocas urbes
se han convertido en rasgos característicos de nuestra economía.
Durante tres décadas, a partir de 1940, la economía mexicana se
caracterizó por pennitir la consolidación de una base industrial Y
y el fortalecimiento de la agricultura comercial, apoyándose en el
sector agropecuario, primordialmente en los grupos de menores ingresos. La estrategia del desarrollo estabilizador estuvo sustentada
en el financiamiento de créditos externos, la cual a la larga, lleV!
ría a una fuerte dependencia en materia de financiamiento .
El fomento que durante años se le otorgó a la inversión extranjera obligó a establecer técnicas provenientes de países exportad~
res de capital y a seguir patrones de consumo de las mismas. Los~
delos de producción se ajustaban a la tecnología de países indusrialmente avanzados, con niveles de ingresos diferentes al nuestro:
de aquí que su orientación fuera hacia los grupos de ingreso más al· ·tos, que eran los que podían demandarlos. La d1ºferenc1ac1on
s e hacía cada vez más grande no sólo en cuanto a la utilización de los I!
cursos, sino también en los beneficios obtenidos de ellos.

57

Hasta 1970 no hubo en México una política específica encaminada
a resolver los problemas relacionados con la generación de empleo.
Se suponía con base a la estrategia económica que se seguía, que la
demanda adecuada de mano de obra sería una consecuencia lógica del
crecimiento que estaba experimentando la economía del país.
Sin embargo, las características que asumió dicho crecimiento
propició que el aumento que se estaba realizando en el Producto Interno Bruto del país (durante la década de 1960 tuvo una ~asa media
anual de crecimiento alrededor del 7%) no llevara consigo una mayor
absorción de la fuerza de trabajo acorde con el crecimiento sosteni
do de la población (en el mismo lapso el aumento anual de la pobl!
ci6n llegaba al 3%).
Es así que la conjunción de factores como la expulsión de mano
de obra por el sector primario, la escasa flexibilidad del sector i.!!_
dustrial para captar mano de obra y la baja calificación del trabaj!
dor urbano por su mínima preparación técnica, motivaron el empleo de
esa mano de obra dentro del sector informal de trabajo.
Si bien no se pueden considerar dichos factores como causales
de las actividades de tipo informal, si puede señalarse que han contribuido a la rápida expansión de las mismas.
Por las características anteriormente señaladas se observa que
las actividades informales se ubican dentro de un marco heterogéneo
de clasificación. La relación entre la oferta y la demanda de los
diferentes tipos de productos y servicios que se generan dentro de
estas actividades muestran una variante para cada uno de ellos. La
función de producción varía de acuerdo al grado de desarrollo que
tengan en cada caso los factores trabajo y capital.

�58

Sin embargo, si se considera un criterio de clasificación como
es el nivel ingreso para definir a las actividades de tipo informal
es posible ubicarlas dentro de los diferentes sectores económicos.
Así, considerando la información contenida en el IX Censo Gen~
ral de Población de 1979 y tomando como base de definición el sal!
rio mínimo vigente al momento de levantar el censo, se obtuvo que P!
ra el Sector Industrial y el de Servicios un total de 3;249,097 pe!
sonas ubicaban dentro del Sector Informal lo que representaba un
38.9% de la población económicamente activa total de ambos sectores.
Dentro del Sector Industrial las actividades que mayor porcent!_
jes contenían de personas dentro de la clasificación eran el ramo de
la Cosntrucción, Fabricación de Productos Alimenticios y de Prendas
de Vestir. Para el Sector Servicios, el Comercio, las Actividades
Insuficientemente Especificadas y el Servicio Doméstico en Casas Pá!
ticulares eran las que más destacaron por su absorción de PEA de ti
po informa 1.
Esta selección aunque no es la más adecuada, sí nos permite e~
nocer en qué áreas se ha venido refugiando la población económicame~
te activa que no encuentra acomodo dentro de otros rubros. Es impor
tante realizar estudios que permitan conocer en forma más detallada
cuál es la problemática que enfrentan dentro del mercado de trabajo
cada una de las actividades de tipo informal.

CRECIMIENTO ECONOMICO DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
1960 - 1977

/vi,tu,'U)

González González*

I,- INTRODUCCION

El presente trabajo tiene como objetivo fundamental el medir y
analizar el comportamiento de crecimiento económico del Area MetropQ_
litana de Monterrey en un período comprendido de 1960 a 1977. Ade
más, analizar el comportamiento de las principales ·,1 ariables a lo
largo de este período y la influencia que ha tenido cada una de
ellas en el crecimiento económico metropolitano . Según el tipo de
estudio a desarrollar, las características que reviste y, sobre todo,
el enfoque que se pretende adoptar, se decidió dividir el trabajo en
la forma que sigue: Aspectos Teóricos, El Modelo de Función de Pro
ducción y finalmente las Conclusiones.
El propósito principal del estudio es probar que el crecimiento
del Area Metropolitana de Monterrey se ajusta al modelo de crecimie!!_
to económico por función de producción. Fué necesario agregar alg_t!
nos análisis de otros modelos de crecimiento con el objeto de comp-ª.
rar brevemente qué modelo era el que se ajustaba más al estudio, de
tal forma que nos permita obtener una mejor estimación de los factQ_
res económicos que han intervenido en el proceso del desarrollo ecQ_
nómico del Area Metropolitana de Monterrey, y por consecuencia los
determinantes del mismo para el período comprendido en el ~resente
estudio.

• Titaba.jo ptc.u er,,ta.do pa.tc.a. obtenetc. e1. TUu.lo de U.c.enua.do en Ec.o no m[a.

�60
El Area Metropolitana de Monterrey esta compuesta por siete M~
nicipios que son: Apodaca, Garza García, Gral. Escobedo, Guadalupe,
Monterrey, San Nicolás de los Garza y Santa Catarina, que representan
una extensión territorial de 2,117.80 Km.2. El desarrollo y auge C.Q.
mercial e industrial del Area Metropolitana data de 1747-1755, cuando ciertos factores mejoraron las prespectivas y posibilidades de la
región, tales como la colonización de Tamaulipas, los descubrimientos mineros de Vallecillo y la Iguana, la apertura de los puertos de
Soto la Marina (1781), y el Refugio Matamoros (1820), así .como la~
población de Tampico en 1832.
Algunas otras circunstancias aunque transitorias, fueron benéf!
cas para la economía general, sobre todo la Guerra Civil de los Est!_
dos Unidos (1861 - 1865), bloqueando los puertos del país en conflif
to; el algodón del Sur pasaba por Matamoros para ser emharcado a
Europa.
En este lapso se fonnaron muchos de los grandes capitales regi.Q.
nales y la Ciudad de Monterrey llegó a tener 26,795 habitantes para
1865 !J. Puede mencionarse también la llegada del Ferrocarril, cuyo
efecto consistió en que las ciudades pudieran abastecerse directame~
te. Para 1867 las inversiones se empezaron a concentrar en la ind~
tria: molinos de trigo, talleres textiles, fábricas de aguardientes.
Posteriormente surgieron empresas en las ramas de sombreros, hielo,
cerillos, pastas, alimentos.
La Industria en el Area Metropolitana y principalmente en Mon~
rrey se inició como tal en la última década del siglo pasado. Así Y!
mos que a mediados de ese siglo se estableció la primera planta ind~
rial de hilos y tejidos '!J. Una de las actividades que contribuyeron a robustecer esa convicción fué la Primera Exposición Industrial
celebrada en Monterrey en 1880; hubo en ella 115 expositores Y 46l
productos exhibidos. La segunda se abrió en 1888 con 215 participa~

61
tes y una mayor variedad de artículos. Monterrey además participó
en la Exposición de Nueva Orleans (1884-1885), París y San Antonio,
Texas (1889).
La expansión Industrial sólo se vió frenada temporalmente en la
etapa más violenta de la Revolución (1913-1915).
El proceso de recuperación fué lento y difícil a causa de la
destrucción de las vías de comunicación, la inestabilidad política y
el valor fluctante de la moneda.

II.- ASPECTOS TEORICOS
A. Reseña de Modelos
A partir de este capítulo introducimos algunos modelos de crecí
miento económico, que en forma breve expondremos.
1.- Base exportación
El fenómeno de crecimiento económico, entendido como un proceso
más o menos continuo, data del siglo XVIII, cuando por primera vez
puede observarse en Europa Occidental. Puede definirse como un aumento rápido y sostenido del producto real por habitante con los con
siguientes cambios en las características tecnológicas, económicas y
demográficas de la sociedad. La teoría de crecimiento de acuerdo al
modelo de la base de exportación, obviamente toma como punto central
al comercio exterior; se argumenta que existe en el largo plazo una
relación ·directa entre el crecimiento de las actividades exportadoras y el crecimiento total de la región. La teoría establece que el
crecimiento total de la región depende del crecimiento de las expo.!:_
taciones y ésto implicaría una expansión de la demanda externa de la
región. Tenemos para México, por ejemplo, que la tasa media anual

�62
63

de crecimiento del producto nacional bruto en el lapso de 1950- 1974
fué de 7.7% y que al mismo tiempo se experimentó un 20%de incremen
to en las exportaciones industriales}./.
Para el desarrollo de este modelo tenemos que el crecimiento r~
gional es dependiente de la demanda por exportaciones, mientras que
la oferta en este caso es secundaria.
El modelo de crecimiento urbano base exportación está representada simbólicamente por:

*P

=a+ b *Ei

* el incremento poblacional de la región en un período
Donde ' Pes
dado, a y b parámetros positivos y la *Ei es el incremento en el de
empleo de la región para un período dado:

p _Pobl.
-

E=

A.M.M. (t - a) - Pobl. A.M_J:l,. (t) X l00
Pobl. A.M.M. ( f - 1 )

Emp. Ind. A.M.M. (t~ - Emp. Ind. A.M.M. lt-1) X 100
tmp. Ind . .M.M. (t-IT

A esta información hay la necesidad de agregarle ciertas condiciones que son necesarias para el mejor uso del modelo, y estas son:
que todas las empresas tienen producción exportable, que el crecimiento está basado y orientado por el lado de la demanda de los p~
duetos, que la demanda del trabajo : e¿ completamente inelástica y la
oferta completamente elástica . La Fuente de crecimiento es un ca~
bio exógeno (para la regióD) en la demanda por exportaciones.
En este modelo se reconoce también la existencia de industrias
de servicios que abastecen a los residentes de esa región y la econi
mía urbana es tratada como un sistema endógeno siendo las exportacil
nes la única determinante exógena.

2.- Modelo de teoría de localización
Czamanski (1964) ha desarrollado un modelo simple de desarrollo
urbano el cual en algunos casos es derivativo de una teoría básica
urbana. El modelo contiene un número de mejoras y rasgos independientes: une el crecimiento urbano y la teoría de la localización i,!l
dustrial, haciendo la inversión el principal determinante de la expansión de la ciudad y argumentando que la capacidad de atraer inver
siones depende de las ventajas y desventajas de localización.
El modelo Czamanski es económico en los requisitos de inform-ª_
ción; la población se usa como un indicador de tamaño de ciudad y el
empleo como poder de actividad económica. La economía urbana está
sectorizada en tres divisiones: Industrias geográficamente orient-ª_
das (Eg), Industrias complementarias (Ec), e Industrias urbanamente
orientadas (Eu) .
Las Industrias geográficamente orientadas son las actividades
económicas móviles que pueden ser atraíd&amp;s a una ciudad por medio de
factores favorables de localización y medio ambiente. Las Industrias
complementarias son industrias en las cuales el principal determinan
te de localización es la presencia de otras industrias.
Las Industrias urbanamente orientadas, por otra parte, son industrias que se desarrollan por la sola existencia de la ciudad en
centros de población pequeños, tales industriales estarían ausentes.
El modelo puede ser resumido en cuatro ecuaciones:
p

=
E =
Ec =
Eu =

al
Eg
a2
a3

+ bl E
+ Ec + Eu
+ b2 Eg
+ b3 p

(1)

(2)
(3)
(4)

�64

Siendo P la población y E los empleos; las a son constantes
las b coeficientes de regresión.

Por medio de sustitución algebraica la solución al sistema ante
rior es:
P = a 1 + b 1 (a2 + a3) +
l-blb3

65

y

Eg (5)

Por lo tanto el tamaño de la ciudad puede expresarse -como una
función del empleo en las industrias geográficamente orientadas, lo
cual a su vez depende de la cantidad de inversiones creadoras de tra
bajo que pueden ser atraídas a la ciudad .
Czamanski mismo acepta que, éste es un modelo de crecimiento con
restricciones; relaciona la población total al empleo agregado en un
sector particular, mientras que para predecir el crecimiento urbano
necesitamos relacionar /1 p a AEg.
Para aplicar el modelo neci
sitamos series de tiempo y éstas son muy escasas en ciudades individuales.

Aunque la idea del tamaño óptimo suena cuantitativamente pobre
nos enfrentamos a un problema real, un problema que las ciudades más
importantes del país lo viven y éste es generado principalmente por
la falta de recursos. En las zonas urbanas que no cuentan con ésto,
la manifestación de ello es cada vez más elocuente, ya que temen el
caso de ciudades que atraviesan por estos problemas: Nueva York, Chi
cago, etc.; que a falta de recursos se ven estancadas y con déficit
financiero.
El Area Metropolitana de Monterrey en su proceso de urbaniza
ción ha presentado un serio problema para las autoridades encargada~
de programar y llevar un control urbanístico, ya que se padece un
problema de inmigración que en los últimos 15 años se ha agudizado.
Así pues, pueden presentarse serias deseconomías en la presentación
de servicios públicos y en forma creciente si no se compensa su crecimiento con una oferta equilibradora de los sufientes recursos eco
nómicos que la magnitud de dichos servicios necesita para su ejecu-::ción, de tal forma que se logre un equilibrio entre necesidades de
servicios públicos y capacidad económica de la comunidad para realizarlos.

3.- Modelo de deseconomías a escala
El tamaño de una ciudad es, en sí mismo, una variable que afef
ta el crecimiento económico urbano. La relación entre tamaño y crecimiento toma formas distintas; algunos conciben primeramente la ci~
dad como una localización para la industria. Tambien se argumenta
que con la industrialización la ciudad es eficiente necesariamente por
razones económicas.

En seguida detallamos simbólicamente la ecuación de este modelo
para encontrar el comportamiento de las variables usadas y ver en que
forma han afectado al crecimiento en el Area Metropolitana en el período comprendido 1960-1977.

Y
Un tamaño crítico para una ciudad en expansión es absolutamente
contrario a lo que normalmente ocurre. El argumento es que un cierto
rango de escala es determinado por el grado de aislamiento de la región natural, por la política de desarrollo industrial del país yfaf
tores culturales.

t

=

a + bP
t-1

+ cP2

t-1

�66
67

donde:
y = Crecimiento de la producción industrial de·¡ Area Metropolit!
na de Monterrey 1960-1977.
Constante paramétrico.

a
p

=

p2 =
b.c.=

Crecimiento de la población del Area Metropolitana de Monterrey 1960-1976.
Cuadrado del crecimiento de la población del Area Metropoli
tana de Monterrey 1960-1976.
Parámetros positivos de las variables P y p2.
Pob. A.M.M. - - Pob. A.M.M. t

p

t

+ 1

Pob. A.M.M. t

Introduc~mo~ ahora el progreso tecnológico de carácter neutral
~uya car~cteristica es que deja inalterado el equilibrio entre traba
JO. Y capital.
El progreso tecnológico es una f unc1·-on exogena
_
de-1
tiempo; esto implica que la f uncion
·- de producción puede escribirse
como·:
y

F

(K,L,T)

donde:
y

Producción
K = Acervo de Capital
L
Trabajo Empleado
T = Avance Tecnológico
::

X 100

De acuerdo a la expresión mostrada anteriormente, podemos detef
tar que el modelo no puede explicar y medir el desarrollo económico
del Area Metropolitana de Monterrey, para el período de 1960-1977,
debido a que para este caso particular no existe una interrelación
entre las variables consideradas y a la vez las mismas son muy limi
tadas para explicar dicho proceso.

B.- Un Modelo de Crecimiento por Oferta
El modelo que a continuación se presenta trata de analizar el
comportamiento de los factores productivos (L, K, T) y la forma en
que éstos han contribuido al desarrollo económico de una región de·
terminada.
En los modelos mencionados al inicio de este trabajo, el crecimiento ha sido resultado únicamente de aumentos en la población Yen
el índice de producción.

En el caso especial, pero no necesariamente inusual de quec:,(
es igual a~ , la expresión de la ecuación se condensa ;ara.
Y = al

+ (b

f

+ g)

p o(

(5)

Esta forma no sólo simplifica pruebas empíricas sino que puede
ser teóricamente justificable si el progreso tecnológico está inclu
ido en la acumulación de capital.
El crecimiento experimentado por las áreas urbanas puede ser ex
Presado al menos en términos de dos variables: el crecimiento de
mano de obra Y el tamaño de la ciudad. El modelo supone adicional
mente que los crecimientos de las variables antes mencionadas so;
fu
· - del crecimiento
· ·
_ ncion
del acervo de capital y el progreso técnico;
estas u'lt 1mas
·
•
estan determinadas
por la localización geográfica de
la ciudad o la proporción .de la cantidad de capital ajustado para
cualquier industria en un año en particular.

1;

En el siguiente punto expresamos el cuadro básico para el análi
sis del presente modelo.

�68

69

III.- EL MODELO FUNCION DE PRODUCCION

Una vez obtenido los parámetros y ios estadígrafos del modelo
de crecimiento por función de producción se procedió a probar la r~
presentatividad estadística de cada uno de ellos, mediante las si
guientes pruebas:

A.- Infonnación Estadística
De los modelos anteriormente expuestos en los capítulos anteri!
res encontramos que el más representativo de a~uerdo a los análisis
estadísticos empleados, fué el modelo función, ya que cumplió en la
mayor parte de las pruebas realizadas, y para este caso exponemos las
i nforr.iaci ones es tadí sti cas emp1eadas así como 1as pruebas _correspondientes al modelo.

a) Pruebas de coeficientes
Ho b

nO

Hi b )l. O
n

B.- Pruebas del Modelo

b= 1Coeficiente del Trabajo

(L)

b= 2Coeficiente del Capital

( K)

b= 3Coeficiente de la Tecnología (T)
En base a la información anteriormente recolectada, se procedió
a comprobar el modelo de crecimiento por función de producción.

Y

= a +

bL + cK + dT

La información fué procesada por medio de computadora y los pa•
rámetros fueron obtenidos por el método de mínimos cuadrados
(Ordinary Least Square) a través de un programa de Regresión Múltiple (REGMUL).
El resultado final es el siguiente:
y =

- 41.1982
Sb)
Te)

R2=0.9945 S.E. 6.8681

+ 3.5604L + .2198K

(.6089)
(5.8500)

( .2343)
(. 9400)

.11371T
( .0967}
(-1.1800)

Para un nivel de confianza de 95%y 14 grados de libertad el V!
lor t según la tabla de la distribución t de Student es 1.761. Contra este valor se probó cada uno de los t calculados de cada coefi
ciente, quedando como sigue:
PARAMETRO

bl
b2
b3

t CALCULADO
5,8500
9400
-1.1800

DECISION
Se rechaza Hipótesis Nula Ho
Se acepta Hipótesis Nula Ho
Se acepta Hipótesis Nula Ho

El resultado de este análisis es que el único parámetro significativo y que por lo tanto explica el crecimiento industrial es la
variable Trabajo (L), siendo no significativas, en este caso, las V!
riables Capital (K) y Avance Tecnológico (T).

F=849.793 D.W. 1.1296

donde:
Sb = Desviación estándar del parámetro
Te= T calculado

b) Bondad de Ajuste
Para probar la bondad del ajuste se procedió a utilizar la diI
tribución F 4/ , con un 95% de confianza con 3 grados de la libertad

�70
71

en el numerador y 14 grados de libertad en el denominador; el valor
F, según las tablas es 3.34, mientras que el F calculado según los
resultados fué de 849.793. De estas comparaciones concluímos que la
bondad del ajuste es satisfactoria.

e) Autocorrelación de errores
Para determinar la autocorrelación de los errores se probó este
aspecto a través de la prueba Durbin-Watson.
Ho

f

=

Hi

f'

~

O Errores independientes
O Errores correlaciones

Se buscó el valor Durbin-Watson de la tabla para los regresores
y con un tamaño de muestra de 18 con un 5% de nivel de significación;
el límite inferior de la prueba es 1.00 y el límite superior (d) es
de 1.68, contrastando este rango con el valor de ajuste, no es CO!
el uyente para determinar 1a autocorre l ación de 1os errores. Nuestra
conclusión a través de las anteriores pruebas es que en términos 9~
nerales, nuestro ajuste es altamente significativo dado el valor del
coeficiente de detenninación R=.9945, y el haber aceptado la bondad
del ajuste por medio de la prueba F. Como único inconveniente al~
sarrollo de este modelo fué la no significancia estadística de los
coeficientes del Capital (K) y la Tecnología (T). La no represent!
tiva de las variables Ky T puede ser ocasionada por autocorrelaci6n
de los errores y porque el modelo en su estrucutra no se adapta a la
realidad estructural de las varfables.

CONCLUSIONES
Nuestra conclusión a través de la investigación de diferentes
modelos de crecimiento, fué que el modelo de función de producción
es· el que estrictamente se ajustó más a explicar el crecimiento in
dustrial del Area Metropolitana de Monterrey; ésto considerando la
información disponible y la base económica con la que se estructura
el modelo. En relación al análisis determinado del modelo podemos
concluír que la variable qae más explica el ·crecimiento industrial
para este caso en especial es el factor Trabajo (L) y como segunda
variable el Acervo de Capital (K).
Si los supuestos con que se manejó el modelo son válidos, ésto
nos lleva a la siguiente conclusión; la capacitación y desarrollo de
la fuerza de trabajo son las variables con mayor posibilidad de explicar el crecimiento industrial del Area Metropolitana de Monterrey
en el período comprendido 1960- 1977 .

il

C-U:a.do: T~Jtael. Cavazo~ GaJtza. E~tado de Nuevo Le6n y C-ludad de
MonteM.ey. Enuc.l.opedi.a de Mfric.o, V.F. 1975.

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4¡
-

F = Vatu.au6n ex.p.Uc.a.dafa!tªdM de libwa.d
VaJt.,i,acJ.6n no ex.pile. a/g,1¡_aíJ.M de U6eíita.d.

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1

�CUADRO No.

CUADRO No. 1

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
EXTENSION TERRITORIAL, POBLACION TOTAL Y
POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA PARA 1970

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
POBLACION TOTAL, TRABAJADORES EN LA INDUSTRIA , INDICE
DE PRODUCCION INDUSTRIAL E INDICE DE CONSUMO DE ENERGIA
ELECTRICA INDUSTRIAL: 1960 - 1977

Población
Total
(Mil es)
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977

Fuente:

718.8
762.4
808.0
855.9
906.5
959.9
1016 .1
1075 .1
1137 .6
1203.1
1292.9
1356.1
1422.2
1491. 5
1564 .0
1640.0
1719.5
1802. 7

Trabajadores
en la In-dustria
(Miles)
58 . 6
61.6
65.2
65.4
72.9
79.3
85.3
88.6
94.6
102.2
108. 7
112 .6
121.1
128.7
135. 7
139 . 6
138. 7
142. 3

Producción
Industrial

Consurro
Energía
Eléctrica

( 1960= 100) · ( 1960=100)
100
'107
121
129
151
166
190
194

215
238
251
244

277
311
331
332
328
346

Centro de Investigaciones Ecónomi cas de U.A.N.L.
Boletín Bimes t ral de Mayo 1966 y Mayo 1978
Monterrey, N.L .

2

100
113
ll5
127
141

152
167
177
189
206
220
228
257
278
296
208
352
370

Apodaca
Garza García
Escobedo
Gua da 1upe
Monterrey
San Ni co1ás
Sta. Catarina

Fuente:

Densidad de
Población
(Hbs ./Kms .2)

(Personas)

18,564
113,074
10,515
159,930
858,107
113,074
36,385

101.16
1629.30
55,05
1057.03
1901.41
1302 . 69
36.95

5,044
15,101
2,585
42,981
258,772
31,590
9,378

1'309,649

6083.59

365,451

Extensión
( Kms.)

Pob. Total
(Mil es)

183.50
69.40
191.00
151. 30
451.30
86.80
984 .50
2,117.80

Secretaría de Industria y Comercio:
Dirección General de Estadística:
Censo de Población de 1970. Talleres
Gráficos de la Nación. México, D.F . 1972 .

p .E.A.

�75

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J.M. HendeMon y R.E. Quand:t:

ANUARIO ESTAVISTICO VEL ESTAVO VE NUEVO LEON 1941:
Poblau6n del Me.a Me.:tJr.opoU.tana 1900

Te.o/Úa M.lMon6mi.&lt;:_a EcUtolLiaL

A.lúe!,

Baile.e.lo na, 19 73•

SECRETARIA VE INVLJSTRIA Y COMERCIO:
Vike.eu6n Ge.ne/1.al de E6.tadí.6.tiea
Centio de Pobl.a.u6n 1960 Méx.leo 1962

John John6.ton:

Un pJLe.pauo a la Ec.onom.la Utr.bana.
Cienc.-&lt;.a Utr.ban,U.tiea.
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Cole.eei6n

Edi.toJúal GU.6.tavo Gilí,
Eeonome.tJuc Me.thorl6, Mac

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Poblau6n .to.tal, e.eon6mic.amen.te. ae.tiva y de.n6idad de pobtau6n
SECRETARIA VE INVLJSTRIA Y COMERCIO:
Vike.eu6n Ge.ne/1.al de E6.tadí.6.tiea
Ce.Mo Ge.ne/tal de Poblau6n 1940, 1950, 1960, 1970, Méx.leo 1962
SECRETARIA VE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO:

ITESM III:

Nuevo Le.6n:
N.L.

Re.ewu.od y VuaHJr.olio. Monl:eMey,

QUINTO, CÚt.60 IndU.6.tJúal de. la Indt.U{.tJu.a Ex.tMe.tiva y de T'°!.llM601tamaei6n 1975

1968.

BOLETIN BIMESTRAL VE MAYO 1960 A MAYO 1978:
J011.ge Edu.Mdo NavaM.e..te.:

"Vu e.quiUblLi.o y Ve.pe.nde.ncJ.a6". Re.vi6.ta de
Come/1.CÁ.O Ex.te.Juok.

P.G. JMgeMon:

Vol. 25.

No. 2.

"The. Ve.ve.lopmen.t 06 Vu.a.l Economy" The. Eeon!!_
mie Jou/LYIO.l, 1960.

Se.Me.ta/Úa de. ObM6 1J SMviuo6 PúbUc.06 de. Nuevo Le.6n:

Plane.amie.n·

.to ~bano y ke.9ional de Nuevo Le.6n.
Jim TaylM:

"A 61.Wwga.te 6M Regional E6.túna1u 06 Capf
.tal S.toek.".
~

Bulie..tin 06 .the. Ox6o)[d UniveMj

Inti~e 06 Eeonoml6 and S.t~•
Vol. 29, No. 3, Augl.J.6.t 1967-. p. 289

Cen.tko de Invu.tigauonu Eeon6miea6 de ta U.A.N.t.
Mo n1:e/l)[ey, U. L.
TOTAL VE A:SEGLJRAVOS EN LA INVLJSTRIA VE TRANSFORMACION:
Ve.al Me.a Me.:tJr.opoU.tana de. Monl:e.Me.lJ
I.M.S.S. 1978

�EL IMPUESTO A LA RENTA DE LAS PERSONAS FISICAS
ANALISIS DE LAS LEGISLACIONES DE LOS
AÑOS DE 1978 Y 1979
BAJO UN ENFOQUE DE EQUIDAD

Ma. EJtheJt Vai.vz.o Chavez*

CAPITULO
A) GENERALIDADES
Antes de 1936 se pensaba que el gasto del gobierno tendría que
ser igual al ingreso del mismo. Después de Keynes, las políticas
fiscales y monetarias del gobierno tomaron una importancia distinta;
aparecieron ahora como agentes estabilizadores, para adecuar la demanda total de bienes al nivel de precios vigente con la capacidad
productiva de la economía, para estabilizar la tendencia del desarrQ_
llo económico y en lo posible amortiguar los ciclos económicos promQ_
viendo con su gasto la actividad económica en tiempo de recesión y
como agente deflacionario en tiempos de inflación. Al considerar
una economía abierta, el papel de la política fiscal y monetaria se
vuelve más importante al tratar de compensar los desequilibrios de
la balanza de pagos.
DEFINIGION DE IMPUESTO
Empecemos definiendo lo que es un impuesto. Según Charles M.
Allan 11 "Un impuesto es toda la desviación desde la corriente circu
lar de la renta hacia el sector público con la excepción de los pa-

* T1¡abajo p~uentado paJla obtenvz. e1 Título de Licenc¡ado en Ecrnomút Opu6n "C".

�78
79

gos directos de los bienes y servicios públicamente producidos hasta
el valor que representa su costo de producción".
La tributación en su conjunto está ideada entre otras cosas para reducir el gasto privado a fin de permitir a los gobiernos gastar
sin causar inflación. Cuando hablamos del Impuesto Sobre la Renta
nos ubicamos dentro del principio de capacidad de pago Y.
DEFINICION DE RENTA
Restaría definir lo que es el Impuesto a la Renta:
Impuesto
Personal cuya esencia es la adaptación de la obligación fiscal a la
capacidad de pago.
ELECCION ENTRE UN IMPUESTO SOBRE LA RENTA GLOBAL O CEDULAR
El Impuesto Sobre la Renta (ISR) puede considerarse de dos formas:
1).- La forma global, que se define como la acunula~ión de todo tipo

Desde este punto de vista se han hecho también progresos al eliminar
problemas causados por la inflación en los diferentes tipos de ingre
sos que provocan inequidades afectando más a unos ingresos que ;
otros.
OBSERVACIONES

El hecho de que se aplique un impuesto cedular que realmente
grava con menores tasas a los ingresos que provienen del capital se
debe a la necesidad del país de aumentar la inversión y el ahorro,
por lo que no puede gravar a éstos de una manera global, ya que se
ubicarían los causantes, al acumular sus ingresos, a mayores tasas
de impuesto.
Por otra parte, tomando en cuenta el efecto restrictivo del impuesto en el consumo ·privado, y la eficiencia de la recaudación, podríamos hacer las siguientes anotaciones:

2).- La forma cedular en la que se gravan diferentes tasas impositivas, dependiendo el orígen de la renta.

Los perceptores de ingresos por productos del trabajo se ubican
en estratos económicos más bajos que los perceptores de ingresos mix
tos (productos de trabajo y ganancias de capital) y los perceptore;
de ganancias de capital.

Desde el punto de vista teórico, el impuesto global a la renta
es la forma más indicada para representar un concepto más general
del ingreso y ser mejor indicador de la riqueza.

Entre más bajos sean los ingresos, la propensión marginal a con
Sllllir es mayor; en la medida en que aumente el ingreso la propensió~
marginal al ahorro aumenta .

Paradójicamente los estudios realizados acerca de ésto han demostrado que en la mayoría de los países se grava con tasas bajas
·
de cap1. t al -3/ .
las gananc1as

De las anotaciones que preceden se puede concluir que el impues
to es más efectivo como agente restrictivo del consumo privado e~
los ingresos ganados como producto del trabajo.

El impuesto a la renta en nuestro país es cedular, o sea grava
con diferentes tarifas el ingreso dependiendo del origen de éste.

En muchos casos los ingresos ganados como productos del trabajo
son gravados en la fuente de ingreso, mientras que los ingresos por
ganancias del capital son más difíciles de controlar, por lo que la

de renta para sujetarla al mismo tratamiento impositivo.

�80

evasión fiscal de estos últimos es mayor.

81

CAPITULO

11

A) EQUIDAD COMO CRITERIO DE EFICIENCIA

B) UNIDAD TRIBUTARIA
Hay dos maneras de tomar la unidad tributaria; la primera, tomando el perceptor de ingresos; la segunda, tomando la familia como
unidad contribuyente.
Siendo la familia la unidad de cons~o para la mayoría de los
insumos, se han considerado para la mayor parte de los países industrializados, a la familia como unidad contribuyente en formas diferentes, que se podrían simplificar o generalizar en estas dos.
La familia como unidad tributaria evaluando la renta media Y
aplicando un impuesto dependiendo de su monto.

Un sistema justo de tributación basado en el principio de capacidad de pago se define como aquel en el cual los sacrificios de uti
lidad para todos y cada uno de los contribuyentes son iguales.
Indiscutiblemente una de las características deseables de los
impuestos es que sean equitativos. Aparte_de la deseabilidad ética
de la equidad se encuentra la necesidad práctica de que los impuestos sean aceptados por el público.
Se distinguen dos clases de equidad:
1).- La equidad horizontal,

que se refiere al tratamiento
igual a las personas iguales.

fiscal

2).- La equidad vertical, que se refiere a tratar con un grado adeLa Ley del I.S.R. en México toma como unidad contribuyente al
perceptor individual; antes de 1979 se concedía un monto de extensión pequeño para 1os ascendientes y descendientes de 1 perceptor del
ingreso, esta exención se le restaba a los ingresos brútos; también
se concedían exenciones para gastos médicos y seguros. En 1979 se
· m1n1mo
• ·
de la
aprobó la Ley en donde se exime de impuestos el sa 1ar10
zona donde radica el contribuyente, se mantienen las exenciones para
gastos médicos y seguros, pero se deroga la exención por la carga f!
miliar que es lo que permitía una apreciación aunque vaga de entre
cuántas personas se dividía el ingreso del perceptor Y podría dar
una idea de la . familia como unidad contribuyente.

cuado de desigualdad a las personas desiguales.
EQUIDAD HORIZONTAL
Este tipo de equidad se refiere, como ya hemos apuntado, al tri
tamiento tributario igual para las personas con igual ingreso real.
Este tratamiento, aunque posible, se encuentra con varios problemas;
en primer lugar la diferencia que hay entre ingresos ganados por el
trabajo y los ingresos ganados por ganancias de capital. Tomando en
cuenta que aunque los ingresos por ambos conceptos sean iguales no
indican la misma capacidad de pago, ya que considerando el concepto
de riqueza, el que trabaja para ganar el ingreso debe disponer de S!
lud y capacidad de trabajo para seguir percibiendo un ingreso, mientras que el que percibe las ganancias del capital no necesita de ni~
guna de estas dos condiciones para seguir percibiendo ingresos.

�82

EQUIDAD VERTICAL
Acerca de la equidad vertical la cuestión se complica debido a
que no es posible definir un grado adecuado de desigualdad para las
distintas capacidades de pago. Si bien llegar a un acuerdo en este
tópico es difícil, es indiscutible que si la redistribución de la
renta es uno de los principales objetos de los impuestos, la imposición deberá ser progresiva. Sin embargo, hay factores dentro de la
economía que se contraponen en esta forma de imposición:
a) La utilización de los impuestos como medida tendiente a contraer
el gasto privado para adecuar la capacidad productiva a la deman
da de bienes y servicios, encuentra mayor eficiencia contractiva
del gasto en los perceptores de bajos ingresos, debido a que la
propensión marginal a consumir es mayor que en los niveles más al
tos de ingreso.
b) Provocaríamos un efecto negativo en cuanto a la acumulación de ri
queza y fomentaríamos la evasión del impuesto, así como la fuga
de capitales.
Por otra parte, además de que desde el punto de vista ético es
deseable un impuesto progresivo, se hace necesario por lo siguiente:
a) El consumo de los perceptores de altos ingresos está compuesto en
gran parte·de bienes suntuarios que desvían recursos de la economía que podrían ser utilizados para la producción de bienes s~
cialmente más deseables.
b) El riesgo de que caiga la economía en una falla por insuficiencia
de demanda debido a una aguda inequidad en la distribución del i~
greso.

B) ANALISIS DE PROGRESIVIDAD
A pesar de que sabemos que las exenciones permitidas a los co~
tribuyentes del I .S.R.-1979, son ligeramente mayores y que el hechode

83

que se deduzca el salario mínimo de la zona permite en alguna medida
ajustar el monto del ingreso sujeto a gravamen, con la disminución
de su ingreso real debido al aumento en el nivel de precios. Para
efectos de análisis se adapta el supuesto de que el monto de las
exenciones en las dos legislaciones es el mismo.
Para efectuar este análisis recurriremos al concepto de Elasticidad de Recaudación Tributaria, ya que con él podemos comparar las
dos legislaciones y llegar a una conclusión -acerca del grado de pro-.
gresividad de ellas.

ELASTICIDAD DE LA TRIBUTACION
Para conocer la res puesta del sistema impositivo frente a los
cambios experimentados en el nivel de ingresos personales se recurre
a un índice de elasticidad tributario que nos indica la relación ca_i¿
sal entre los cambios porcentuales de los ingresos tributarios y los
cambios en el nivel del ingreso personal~El coeficiente que mide la elasticidad se define a través de la
siguiente relación:

Al
E=

T
~y

y

y
-T-

E= Elasticidad Tributaria
T = Rendimientos Tributarios Nominales
A T = Incremento de los Rendimientos Tributarios por e1 cambio
en el nivel de Ingresos Personal
Y= Ingreso Personal
Y= Incremento del Ingreso Personal

�84
De acuerdo a la definición planteada, es posible describir tres
situaciones distintas:
a).- Que la variación porcentual de los Rendimientos Tributarios sea
superior a la variación porcentual de "Y" en cada período. Corresponde al caso de un sistema tributario elástico.

b).- Que la tasa de crecimiento de los Rendimientos Tributarios sea
igual a la tasa de crecimiento de "Y". Se trata de un sistema
tributario de elasticidad unitaria . .

85

Suponiendo que las exenciones bajo las dos legislaturas son
equivalentes y que no hubo aumentos en el nivel de precios ni en los
salarios, se efectuará una comparación de los impuestos pagados en
los dos afias (Ver cuadro 3).
Se puede observar que el I.S.R.-1979 beneficia a todos los perceptores de ingreso al pagar sus impuestos, ya que es menor que el
I.S.R.-1978.

c).- Que la tasa de crecimiento de la Recaudación Tributaria sea inferior a la tasa de crecimiento de "Y". Corresponde a un sistf
ma tributario inelástico.

Eliminando el supuesto de no aumento- en el nivel de precios y
debido a que ei aumento registrado en éste asciende a 16.9%en junio
de 1979 tomando como base el promedio general de 1978 §../ se efectuará la comparación anterior ahora tomando los ingresos estimados a
partir del aumento en el nivel de precios (Ver cuadro 4).

Tomando distintos niveles ingresos personales y calculando su
impuesto con el I.S.R.-1978, encontramos las siguientes ·elasticidades (Ver cuadro 1).

Observando los cálculos anteriores se puede apreciar que el
I.S.R.-1979 beneficia, tomando en cuenta ya el ingreso Real para
1979 a los perceptores de Ingresos Netos menores de $250,000.00.

La elasticidad de recaudación es alta (mayor que la unidad) para todos los rangos de ingresos en un promedio de 1.34.

CONCLUSIONES
De lo anteriormente expuesto se puede concluir lo siguiente:

Para los mismos niveles de ingresos personales y calculando su
impuesto con el I.S.R.-1979, encontramos las siguientes elasticidades (Ver cuadro 2).
Al igual que en todos los niveles de ingresos personales para
la legislación de 1978, los de 1979 tienen una elasticidad positiva
aunque más alta con el I.S.R.-1979.
La elasticidad recaudatoria es positiva tanto en el cálculo del
impuesto con el I.S.R.-1978 como el I .S.R.-1979, lo cual indica que
los dos son progresivos sólo que en el segundo es mayor ya que tiene
un promedio de 1.48.

El sistema Fiscal Mexicano se ha visto favorecido con las refor
mas efectuadas a la Ley de Impuesto Sobre la Renta para las personas
físicas, teniendo ahora definiciones más precisas en cuanto a los i.!!_
gresos en cada una de sus formas y gravámenes más justos y actualizA_
dos, siendo los anteriores puntos importantes debido a los fenómenos
inflacionarios de nuestra economía.
La revisión continua de las tarifas se hace necesaria para no
infligir un castigo adicional a los causantes con motivo del aumento
del Ingreso Nominal sin aumentar el Ingreso Real.

�86

En cuanto a la Unidad Tributaria es preciso enmendar el hecho
de no dar exenciones por carga familiar para cumplir con los requis!
tos fundamentales de equidad horizontal.
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Del análisis de progresividad se deduce que el I.S.R. de 1979
es más progresivo, que favorece a los perceptores de ingresos netos
menores de $250,000.00 y grava en mayor medida a las de más altos i~
gresos; con lo que la distribución del ingreso tiene por este medio
a mejorar, trayendo consigo un aumento en el bienestar social si la
resultante de todos los factores que posibilitan esta redistribución
lo permite. Por otra parte, al ser mayor la elasticidad de recau~
ción de 1979 permitirá aumentar la recaudación de la hacienda pública.

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INGRESO NETO ANUAL APLICANDO LAS TARIFAS DE 1979
Y LA ELASTICIDAD DE RECAUDACION
PARA MEXICO
Ingreso Neto
Anual (1)
25,000
50,000
100
150,000
200,000
250,000
300,000
350,000
400,000
500,000
750,000
1'000,000

·ººº

Impuesto
(2)

Tasa de Imp.
Medio ( 3)

El asti ci dad de
Recaudación

1,569

6%
8%
13%
16%
19%
21%
24%
26%
28%
31%
37%
41%

1.32
1.53

4,112

12,764
24. 179
37,589
53,024
70,624
90,024
110 • 799
155,000
279,000
410

·ººº

1.54

1.51
1.53
1.56
1.57
1.52
1.49
1.44

1.32

(1).- Ingreso Neto= ingreso nominal - exenciones
(2) .- Impuesto: Este se calcula en las tablas de los Artículos 86 y 98
se refiera al año 1978 ó 1979
(3).- Tasa de Impuesto Medio=
IMPUESTO
INGRESO NE'fo

CUADRO

No .

según

3

DIFERENCIAS DE IMPOSICION EN EL CAMBIO DE
TARIFAS CON BASE AL INGRESO NETO ANUAL DE 1978
PARA MEXICO
Ingreso Neto
Anual
(A)

25,000
50,000
100
150,000
200.000
250,000
300
350,000
400,000
500,000
750,000
1·000.000

·ººº

·ººº

Impuesto
I .S.R.-1978
(B)

3,659
8,169
19,369
32,529
48,380
66,150
86,100
107,650
130,560
178,500
321,375
464,250

Impuesto
I .S.R . -1979
(C)

1,569
4.112
12,764
24,179
37,589
53,024
70,624
90,024
110. 799
155,000
279
410,023

·ººº

Diferencia
(D=C-B)
- 2,090
- 4,057
- 6,605
- 8,350
-10, 791
-13,126
-15,476
-17.626
-19,761
-23,500
-42,375
-54,227

Proporción de la diferencia con respecto al
ingreso neto
de 1978
(D/A)
8.36%
8.11%
6.6%
5.56%
5. 39%
5 .25;¡;
5.16%
5.04%
4.94t
4. 701:
5 .65~
5.42o/-

- - --~----------------~ ----------~~-----

�CUADRO

No.

4

DIFERENCIA DE IMPOSICIÓN EN EL CAMBIO DE
TARIFAS CON BASE AL INGRESO NETO ANUAL ESTIMADO
PARA 1979
Ingreso Neto
Anual 1978
(A)

Ingreso Neto
Anual 1979

Impuesto
1978
(C)

Impuesto
1979
(D)

Diferencia
(E=D-C)

25,000
50,000
100,000
150,000
200,000
250,000
300,000
350,000
400,000
500,000
750,000
1'000,000

29,225
58 , 450
116,900
175,350
233,800
292,250
350,700
409,150
467,600
584,500
876,750
1'169,000

3,659
8,16g
19,369
32,529
48,380
66,150
86,100
107,650
130,560
178,500
321,375
464,250

1,949
5,284
18,564
30,770
47,856
67,896
90,304
114,742
140,897
196,627
344,823
500,945

- 1,711
- 2,885
- 805
- 1,759
- 524
1,746
4,204
7,092
10,337
18,127
23,448
36,695

(B)

:i: __, (1) .....
Oo,::,3

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3

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(1)

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(1)

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(1)

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•

O Al

,

Proporción de la diferencia con respecto al
Ingreso Neto Anual de
1979 (E/B)
5.84%
4.93%
0.69%
1.00%
0.22%
0.06%
1.20%
2.0 3%
2.60%
3.10%
2.6 7%
3.14%

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>��F AC UL T AD

DE

ECONOMIA

Fundada en 1957
* La revista

ENSAYOS, publica w.anuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

*

..
*

'

*

la suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma de Nuevo león,
loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.

Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán
ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L. loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna fonna el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Institución de reserva todos los derechos y la
revista no puede ser reproducida sin permf
so por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de análi
sis o comentarios en otras publicaciones. -

* Publicación realizada

por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo león.

Enero 1981.

DIRECTORIO

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar lópez Garza

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�•
INDICE

P&amp;g.
NUEVO ENFOQUE DE LA PLANEACION EDUCATIVA
Gu,i,,Uw,,o V{.Q.z de. !.a GaJtza.

1

LA NATURALEZA HUt1ANA FACTOR DE EFICIENCIA
EN LAS ORGANIZACIONES DEL SIGLO XXI.
Andll.ú Mivtcelo Sada.

29

DE GUADALUPE HIDALGO AL SIGLO XXI: UN
"SCENARIO" CON RAICES
W-&lt;i.611.e.do del P11.adc tJ SaiabaMúi.

39

LA DEMANDA DE DINERO: ANALISIS DE CINCO
TRABAJOS DESARROLLADOS PARA EL CASO MEXICANO.
Rolia/ÚO 8o.cliU.o.

65

LA PARCIALIDAD DEL MODELO DE CRECIMIENTO DE
BELINDIA: UN MODELO MAS REALISTA
Gab eM:o Ram.lll.e.z GaJtza.

71

�UN HUEVO ENFOQUE DE LA PLANEACION EDUCATIVA

Gu.ateJUno V,Útz de la GaJt.za*

Para iniciar el estudio o análisis del fenómeno educativo, debe tomarse en cuenta tres importantes consideraciones, que en cierta manera detenn.!_
na el ámbito, alcance y método analítico, en que se desarrolla.
1) La educación no es una institución que pueda funcionar fuera de un con
texto macro social; en consecuencia, sería difícil entender sus repercusiones sobre la sociedad y viceversa, si no enfocamos el análisis hacia sus in
teracciones con otras instituciones y sectores.
"Si los sistemas escolares corresponden a las formas más
evolucionadas de la sociedad, ellos traen siempre, en su el
tructura, la marca de las diferentes fonnas sociales, y por
lo tanto, de la densidad de las sociedades desu heterogene.!_
dad, del grado o de la calidad de su organización.
Los sistemas educacionales, como los económicos, jurídicos
y políticos, varían también en función de las formas de la
sociedad, mediante las cuales se moldean y con las que se
mantienen relaciones constantes. No es posible comprender
un sistema pedagógico sino a la luz y frenteal conjunto del
sistema social en que tuvo origen y desarrollo en cuyas for
mas de estructura y transformaciones operadas en el proceso
de su evolución se deben buscar los caracteresconstitutivos
y las causas determinantes de un sistema dado"I/.
• Et a.uto11. u p11.06e1io.1t polt hoJta6 en la. cáted1r.a de VeMMoli.o Econ6mi.co, ha
JteaU.zado u:tud,¿ot, de Po&amp;f-G1¡ado en Econmnfa de la. Edu.cac.l6n y u Vi.1¡ecto1t de Munto&amp; Econ6mi.co1 M ta CrunMa de C11 IndU6.t1t.w. de la. T.1tant,601tmaC-i.6n en Nuevo Lc6n.

�2.

Sobre la realidad de la educación del honbre, pueden proyectarse Y de
hecho se proyectan distintas perspectivas de in te rés y de an .11 is is , con la
consecuencia de continuas fricciones y malos entendidos entre las respectj_
vas posiciones.'!_/

JWALISIS SISTEMATICO E INTEGRADO DE LA EOUCACI(Jl

2)

Ocurre asf que la educación puede ser objeto de interés muy variado,
según quien ,la examine; el economista, el sociólogo o el pedagogo. ~l P~ª!!.
teamiento del economista ha constitufdo la muy reciente toma de conc1enc1a,

' 1

de que la educaci 6n podrf a representar y representa una forma de ~~versi ó~
social; o ·dicho en otra forma que la función básica de la educac,on sera
proporcionar los recursos humanos requerí dos en un detenninado momento del
proceso y desarrollo de una econornfa.
Lo que al sociólogo le interesa, en su en f oq ue de la educación en. su
carc1cter de institucioo social. Es decir, el sociólogo trata de_ anahzar
la función social ejercida por la educación y acentúa, los aspectos estructurales qi.e señala O puede señal ar en una determinada sociedad.
La el ási.ca y perdurable posi ci 6n del educador ha si do tradi ci onalrrente
ver a la educación como un mecanismo de formación del hombre, su vincul!
ción al medio al que la sociedad le trasmite la cultura y lila gama de valores dados. 3/

El fenómeno educativo es co~lejo y su misma complejidad puede llevar
a un callejón sin salida, si no se parte de una estructura teórico-metodológica para su análisis: Es por ésto que proponemos la aplicación de la T~
orfa General del Análisis de Sistemas y la conceptualización de sistema,
que servirán como herramienta formal para el estudio de la educación en el
presente trabajo. Las razones que justifican ésto son:
1) Esta teorfa funciona como un

gran lente de aumento enfocada sobre un
organismo con el fin de poder verlo en su conjunto, incluyendo las relaciones entre sus componentes y entre el organismo y el exterior (Phillips H.
Coonbs, La Crisis Mundial de la Educación, 1972, p. 19)
2) Se ocupa rel desarrollo de esquemas teóricos sistematizados, que permj_
ten entenrer mejor las relaciones entre las diferentes partes que fonnan un
todo o cualquier fenómeno empfri co, y entre éste y su anbiente.

Permite construir esquemas (modelos) que servirán de referencia, tanto
para analizar un problema, como para proponer soluciones factibles que se
acerquen a la situación teóricamente ideal.
3)

Se aplica para elaborar desarrollos teóricos y técnicos de cualquier
disciplina y para lograr una visión interdisciplinari a de un hecho, objeto
o situación (Hugo Pérez Cajiao, Teorfa General de Sistemas Aplicado a la Administración Pública Ecuatoriana, 1074, p. 48)
4)

1 (

11

3) Por último, el objetivo perseguido en el anc11isis de la educación puede.
ser tan variado y extenso o reducido y especffico, que puede ir desde estu-·
d. l relación entre educación y desarrollo económico, hasta ver el impa~
, ar a
•
ffº
to de un determinado proceso educativo en los alurmos de un grado espec .!.
co, pasando por toda la gama de temas intermedios que los estudiados ~ e!
te fenómeno han polemizado en el transcurso del tiempo.y
Esto requiere,
aunque no necesariamente para cada tema, diferentes fonnas de tratamiento
analfti co.
Es necesario presentar en forma breve un enfoque conceptual iretodológj_
co de la educación que pennita fundanentar y apoyar el presente artfculo Y
que de luz para justificar las proporciones que se pretenden hacer.

5) Este enfoque nos lleva a indicar que una de las tareas centrales de la
Planeación educacional (objeto principal de nuestra investigación), es determinar cuál es la mejor forma de mantener las relaciones internas y.exteI_
nas del sistema educativo en un balance razonable dentro de circunstancias
dinámicas y arrbientales y mantenerlas constantemente en la dirección req~
rida (Phillips H. Coonbs, ~- Cit., 1972, p. 8).
6) Lo anterior nos obliga a considerar el
elemento indispensable del presente trabajo.

concepto de sistemas como un
Si se define éste como el

�4.

conjunto ordenado de componentes o elementos interrelacionados, interdependienl.t?s e interactuantes, que tienen por finalidad el logro de objetivos
determinados en un plan (Hugo Pérez Cajiao, ~- Cit., p. 31). La planeación
es un proceso continuo que tiene que ver no sólo hacia donde se va, sino
cómo llegar a donde se quiere y cual la nejor ruta posible.
La necesidad
del cOC1cepto se presenta coino obvia.
Por último, esta vis1on trata el estudio de situaciones utilizando
mayor rigurosidad metodológica y cientffica; el estudio de problemas y soluciones globales, las interacciones entre sus cofl\)onentes y entre éstos y
el conjt11to, así como entre un sistema y su medio anbiente o Sl4)rasistema.

Y ligadas entre sí por las relaciones de coordinación y sub
ordinación, en consecuencia, por una unidad de espíritu".
"Los sistemas educacionales que son función del sistema social general de que forman parte, no pueden por tanto ser
conprendi dos cuando los separamos del coojunto de las insti
tuci ones de cada pueb 1o".

7)

E1 paso siguiente y más lógico, será conprobar si 1a educaci 6n verda~
ra~nte es susceptible de aplicarle las caracterfsticas, principios y corrp.Q_
nentes de los sistemas y cuál su significado en la presente investigación
que justifica su utilización.
Las caracterfsticas generales de los sistemas son tres:
1) Todo sistema contiene otros sistemas (subsistemas) y a la vez esta con
tenida en otros sistemas de carácter superior (suprasistemas).
2) Todos los conponentes de un sistema, asf como sus interrelaciones, ac
túan y operan orientadas en función de los objetivos del sistema.
3) La alteración o variación de una de las partes o de sus relaciones,
incide en las demás y en el conjunto (Hugo Pérez Cajiao , ~- Cit., p. l&gt;).
Las siguientes citas de Fernando de Azevedo respecto a los sistemas e1
col ares, reflejan perfectamente las caracterfsti cas que se desean de la edu_
caci ón.
"Todo sistema pedagógico inplica en rigor, como ya se advier
te, una pluralidad de organizaciones públicas y particulares
un conjunto más o 11-enos conl)lejo de unidades escolares, de
naturaleza y ni veles diferentes, superpuestas, jerarquizadas

"Agreguemos además, que consideradas relaciones que arti culan entre sí las enseñanzas de diversos grados o tipos,
cualquier modificación profunda en este o aquel dominio de
enseñanza repercute iniredi atanente en los otros do111i11i os
del sistema ·educativo, que más que nunca puede ser conpar!
do con un juego de ajedrez en que el movimiento de un peón
acarrea al cambio general de 1a situación, de todo el table
ro (Femando de Azevedo, ~- Cit., pp.112, 113y 120 respec_
ti vamente).
No es nada nuevo lo di cho en los párrafos anteriores, ya que en cualquier pafs en el pasado y en el presente, el servicio educativo fué y es
proporcionado por un tipo de organización: familia, iglesia, particulares
Y Estado o cualquier combinación. La secuela evolutiva de las institucio
nes encargadas de proporcionar el servicio, ha respondido a circunstancias
históricas, económicas, polfticas y sociales, caracterizándose por su mayor
conpleji dad a nedi da que la misma sociedad se toma hacia una diversificaci6n y especialización de instituciones funcionales.
Actual~nte, es inposible encontrar un pafs donde no se dé este tipo
de especialización en la prestación de servicios.5/
Generalmente es el [s
tado, a todos 1os ni ve 1es admi nis t rati vos , e 1 e nea rgado de p ropo rci on ar o
al menos dirigi r, regular y/o coordinar el servicio educativo a nivel n¡¡cio
nal, regional y local.6/
Esto lleva, por un lado, a que localicemos a ld
educación dentro de una estructura burocrática especffica, determinando en
gran medida, que ésta sea desconpuesta por una srrie de elen~ntos o conp~
nentes interactuantes e interrelacionados que funcionan para lograr objetivos. Además estos elementos puedan considerctr-se, en un momento determinado

�6.

i' .

como subsistemas. Pueden ser ni ve les educativos, corrponentes admi nis trativos o elementos del proceso en enseñanza-aprendizaje.

Los corfl)onentes rrencionados de cualquier sistema dnb
de
. .
, " en ser a cuados
al obJet1 vo del estudio quP se desea hacer e 1· 1·
•
•
mp 1 ca en c1 e rt a manera
esq1Je111atizar en torma abstracta una realidad existente, es decir, formular

Esto détermina que la educación no pueda analizarse como una insti t)!
ci 6n ai s 1ada, si no participando en 1os 1ogros po lfti cos y econ6mi cos de un
pafs, al ser parte no sólo de una estructura burocr4tica como el Estado, sj_
no tanbién de instituciones económicas, polfticas y sociales, generalmente
identificadas comó el contexto en que se desenvuelve la educatiOn.z¡

un modelo. Que ésto tiene ciertas ventajas y desventajas, es cosa que no
trataremos aquf en forma profunda, pues in-plica una elaboración más detalla
d~ de_ conceptualización y discusion epistemológica que ha l Jevado su tiempo
sin l 1egar a una solución rlenamente aceptable. Lo que verdadera11Ente vale
1
~ pena hacer, es reconocer Que cualquier modelo busca justificar un deter
min~do proyecto político Y es precisan-ente a lo que no se puede llegar, e;
dec1 r a un concensc general de aceptar un sólo proyecto.
Sin embargo,
C1Jmpliendo con la honestidad cientffica del caso, se buscará justificar este modelo, puesto que cumple con un fin especifico.

Todo lo anterior, nos lleva a plantear que la educación debe ser abordada integralmente, no sólq en su interior (subsistemas), sino a ésta corro
parte de otros sistemas en donde exista una cierta dependencia entre los
elementos que COll1)onen el sistema educativo; y de éste, como elemento junto
a los dem~ sistemas, del contexto económico-social de un pafs.
Esto aclara la caracterfstica del sistema, de que cualquier movimiento
de lllOS de los elementos nencionados. modificara toda 1a panor4mi ca general
y la especificada por el sistema en su interior.
El problema que se presenta aquf como una incógiita a resolver m~ ad!
1ante, es 1a re 1ación entre 1as i ntercone xi ones internas y e-xtemas de 1
sistema educativo.y
. Al proponer el concepto de sistema, se da énfasis en uno de sus aspectos fundamentales: Las relaciones entre las partes y entre éstas y el todo,
Las partes corrponentes de cualquier sistema son las siguientes:"!) Insumos,
que constitLl}'en los colll)onentes que ingresan en el sistema; 2)'Productos,
son las salidas o la expresión material de los objetivos de los sistem45;
3) Procesador, es el elemento que transforma el estado original de los insJ!.
mos o entradas, en productos o salidas; 4) Regulador, es la materia prima
que gobierna todo sistema, al igual que el cerebro en el organismo humano;
5) Retroalinentación, los productos de un sistema que pueden constituir in•
sumos de 1 contexto o sis tema superior. Ademas, la retroa limentaci 0n man ti!
ne en funcionamiento al sistema".9/

Creemos haber ac 1arado el he ch o de que lll sis tema educativo se des a rro
lla dentro de un contexto especifico y concreto, en el cual funciona y se
desarrolla y por lo tanto cumple con c1· e r t os 00
·
· Jet
i vos ; es de ci r, ti e ne que
obtener ciertos productos. /O /
Tanbi én es comprensible que para el f un c1· on amiento de 1 sis tema e ducati
vo se requieren no sólo los e le11entos tradi ci onalrrente identificados com~
a~uimos maestros y aulas, sino además todos aquellos eleiJEntos que intervienen para el correcto desempeño de los procesos de enseñanza-aprendí zaJ·e
ad · ·
·
·
'
ministrati vo Y operativos que son requeridos actualn-ente. 77/ Todos éstos
representan los insumos del sistema.
Los insumos entran en contacto, se estructuran, integran, jerarquizan
Y desarrollan en el mecanismo inter11edi o entre los insumos y los productos
den ·
'
onnnado procesador, buscando una consistencia respecto a lo que el regul~dor del sistema establece.~2/ Lo importante en visualizar son las rela
c1 ones · t
·
, in egrac1 ones y funciones que se establecen entre 1os componentes
del ·
·
·
sis tema educat1 vo Y que responden a necesidades concretas para satis facer los objet1 vos establecidos y esperados del sistemil. Podemos hacer una
antología ent re procesa dor y proceso tecnologico,
- .
en donde se ' combina
0

Pone en contacto los diferentes recursos buscando su optimización en la obtención de determinado producto. 73/ E.s de cir, es "el conjunto y la int~
gración de los órganos a través de los cual es el sistema cumple sus funcio
nes". 14/

�8.

9.

El eslabón de unión y co_mprensión total del sistema, viene a ser el
regulador que establece las características requeridas del producto Y. que
por lo tanto especifica las relaciones necesarias entre los componentes
que entran al sistema, para prod~cir un determinado resultado.
Como ya se
h~ dicho, la educación se desenvuelve en un determinado cootexto Y responde
a las exigencias impuestas por los sistemas: éconómico, polftico Y cult_!!
ral.
Son las relaciones entre estos sistemas y el educativo, las que
determinan y especifican los productos sociales del sistema educativo ·y
sus caracterfsticas.
Olviamente, estas relaciones influyen y determinan
los mecanismos de procesar los insumos que entran en el sistema para llegar
a obtener los productos exigidos. Como nos di ce Femando de Azevedo:
"Los sistemas escolares en CuYa organización se reflejan
los intereses de las clases dominantes y las diversas modalidades sociales, po,lftico-eca,ómicas, · de cada sociedad,
tienden pues, a tornarse sistemas cada vez más complejos
(pluralismo vertical y pluralismo horizontal) para formarse
en re 1aci 6n con 1as difP renci aci ones múltiples que i o-pone
la división del trabajo social en lila sociedad determinada"

La educación como un todo formará parte de un sistema más arrplio, denQ_
minado cultural, el cual comparte su existencia en un agregado con otros
dos sistemas adiciona 1es que serán:
el económico y e 1 po lf ti co, los que a
su vez se subdividen en st.bsistemas. En esta forma cuando hablamos de sis
tema educativo, realmente se estará refiriendo a el como subsistema del
sistema cultural.
La nomeclatura de sistemas escogí da, no es corrpletamente arbitraria,
responde a la necesidad de explicar una sociedad y los objetivos educativos
como reflejo de necesidades no sólo sociales sino tant&gt;ién económicas y po
líticas.
~on en función de estas demandas que se establecen dicho;
objetivos.

ESTRUCTURA C(JolCEPTUAL PARA LA PLANEACJON EDUCATIVA
Cuando hablamos . de la planeación educativa en México debemos tener en
los siguientes puntos:

15/

Este punto nos remite necesariarmnte a las flflciones de la educación
en la sociedad y sus mecanismos de determinación, ya que "el sistema de enseñanza se define por la capacidad de poner al servicio de su función exte_r
na de conservación socia 1, 1a lógica i nte ma de su flfl cionami ento -~
Por último, .la retroalimentación del sistema se efectúa absorbiendo
1os resultados, para modificar o a1i mentar al propio sis tema, como medio de
proporcionar recursos para otros sistemas.
uno de los principales asuntos que debe resolver el analista, teórico ,
0 té01ico, es establecer los lfmites o fronteras del sistema que desea es~_!!
diar, es decir, definir el sistema. En consecuencia, la fijación del Hnn·
te del sistema depende de quien lo estudia Y aplica.

Primero la necesidad de una planeación educativa que conduzca a una
verdadera metodología para dar soluciones congruentes a los problemas naci.Q_
nales y regionales existentes; segundo, existen diferencias regionales
estructurales, perfectairente distinguibles en el contexto
nacional;
tercero, la visión educativa debe ser interdisciplinaria para lograr analj_
zar toda su extensión y significación social; cuarto, la estructura, función, integración y evolución del sistema educativo sólo podrá ser corrpre!I_
dido cuando se analizan las relaciones que existen entre los si&lt;;temas ec.Q_
nómicos, políticos y culturales y entre éstos la educación; quinto, las
funciones sociales de la educación .son varias a la vez y dependerán de las
relaciones que tienen los sistemas; sexto, la planeación educativa es SQ_
lo Parte de una p l aneaci ón genera l.
Es ta última determinará los cambios
deseados en el macro-sistema, a los cuales se pretende irrpri'mir modificaci.Q_
nes. Y tendrá que ser afectado, por lo que será necesario hacer los
carrbios requerí dos para que el conjunto llegue a los objetivos.

�10.
11.

Dado lo anterior la teorfa general de sisteras, da los elerrentos bási
cos para una metodologfa apropiada con una nueva visión en el estudio de la
educación. Como se observará, justifica un mecanismo teórico nuevo para la
planeación educativa tanto a nivel nacional co~o regional, el cual no se
circunscribe sólo a la r,etodolo~fa tradicional de cuantificar las necesid~
des materiales y humanas para satisfacer la demanda educativa futura en
cada nivel. La nueva visión es m~s cOll!pleta, al tener en cuenta no sólo lo
anterior, sino además las funciones sociales del fenór.ieno_educativo como
parte integral de una realidad económica, polftica v cultural concreta, 1~
grando comprender a la educación como un siste~~ inte~ral y copartfcipe con
los sistemas económico, polftico y cultural, oue estructuran una sociedad,
y obteniendo las metas socioeconómicas que se buscan en cada cont~xto.
La presente proposición analftica de planeación educativa es de valor
para la polftica educativa debido a que no se ha tomado en cuenta una de
las caracterfsticas básicas de los pafses latinoamericanos: la heterogene_f
dad estructural; un hecho en nuestro pafs, que ocasiona la participación de
la educación di versa de una región a otra, producto de diferencias radicf
les en estructuras productivas y sociales.
Antes de entrar en Materia se deben de hacer dos consideraciones
fundamentales: la prir,era, se refiere a que las funciones educativas están
determinadas .V· tienen un sentido real cuando existen ciertas relaciones entre el sistema educativo y los demás sistew~s de la sociedad, siendo estas
relaciones los elementos explicativos de aquellas funciones.
La se(lunda,
es poner en evidencia que la función técnica, referida a la educación como
los mecanismos internos del sistema (la relación de sus ele111eQtos o subsis•
temas}, podrán sólo ser explicados cuando éstas son las funciones socfales
que cumple el sistema educativo.

un sistema cultural• que respP.ct:ivamente Y,
en ese orden responden a los
tres objetivos mencionados arriba.
Como se di jo cada
n
•
l
•
uno .e estos sistemas tiene una finalidad básica con
a cu~ pone en contacto a sus subsistemas Y componentes
Estas inter~o:e~iones a ese nivel~ las denominamos "relaciones intern~s" .V dependen
u~1onalme:te de_ las interacciones existentes entre sistemas que reciben el
no re de relaciones externas"
Estas 'lt'1
. .
·
u mas se Producen para el cum
1
P im, en to de 1a total i dad de los ohj t.
.
.
e ivos sociales del macro-sistema.
1

En la Gráfica l, resume el
macro-sistema, su desglose en sistemas
subsistemas, y los objeti vos sociales principales que s
.
Y
delo
e persiguen. El mo
estab
SP presenta• más que i den ti ficar relaciones de dependencia• pretend;
l
~er un llétodo para actuar Pn la polftica educativa a través de la
p aneación, (alcanzar metas tomando ciertas d ..
.
•
ecisiones que implican modifi
caciones económicas, polfticas Y culturales), dondp la educación se utiliz;
como un mecanismo entre otros.

~:e

ANALISIS REGIONAL DE LA EOUC.ACION
Si nosotros reunimos lo dicho 11
, egamos a concluir que la planeac,·ón
educacional debe
t. d 1
.
porrazo
d
p~r ,r e ámbito regional para estructurar el plan global
nes e lógica Y de realidad s· h
·
tre la
.
.
i ay d1 ferencias estructurales ens regiones del pafs que ser fº
poder Y ·t .
e ,eren a sistemas productivos, fuerzas de
si uaciones sociales hacen que la d
.
pero
'
.
e ucación cumpla sus funciones
en respuesta a la situación concreta en que se desenvuelve. 17/

Como nos dice David Barkin al igual
que en otros pafses, la selección
ografi ca, ocupacional
- · 1
.
Se puede decir, en sfntesis que, de acuerdo a las necesidades básicas
acceso 1
Y SPgun ni ve de ingreso, funciona para limitar e1
de una sociedad (estructura, funcionalidad e integración} se distinguen
a a escuela a las personas de 1
l
.
b'~
as e ases f!lás bajas. Queda claro tam
1
i n que las oportunidades educacional
d
.
tres sistemas en el contexto social, que respectiva111ente .ven forma prifl10rdiil
el punto en
es pue en ser efect1 vas sol a~ente hasta
se encargan de alcanzar al menos uno de estos objetivos, sin discril'linar los
que las personas PuPden aprovecharlas
ellas dentro d l
Y obtener utilidad de
otros. Estos sistel'las son integrados e identificados a través de metas so·
e contexto de la economfa_, 81
ciales, por lo que encontramos un sistema económico, un sistema polftico 1
ge

&lt;

�12

13.
En el caso de México existen diferencias cualitativas y no sólo de 9r~
do en las respuestas regionales que da la educación.
En el Cuadro 1 y 1-A se aprecian algunas caracterfsticas del sistema
educativo en diferentes entidaces federativas, asf como tant&gt;ién algunos indicadores socio-económicos. Observamos que la magnitud de los problemas
tienen correlación con el sistema económico y social, si muestra que existen
diferencias importantes entre estas entidades federativas en cuanto a es true
tura productiva y condiciones sociales existentes.
Es to j us tifi ca e 1 hecho y 1a necesidad de buscar situaciones homogéneas,
áreas geográficas y contextos socioeconómicos similarPs ya sea para abatir
o incrementar las diferencia~ existentes, actuar en cada situación concreta
aislandose del plan nacional, o bien por el contrario, dar énfasis a una v!
si ón g1oba l.
Cualquiera de estas altprnativas podrá evaluarse, al dPfinirse el proyecto polftico, económico y social del pafs, en él se especifiquen los obj!
ti vos regionales y sectoriales. Es necesario apuntar que en l"éxico, quien
se encarga de desarrollar este proyecto es el Gobierno en cada nivel administrativo, pero solo como catalizador de fuerzas económicas y polfticas a
nivel nacional y estatal.
La mecánica para llegar a identificar las situaciones homogéneas, tiene
que estar dado en la integración de las caracterfsticas presentadas por las
variables en fntima relación casual o determinante. Será un problema básico
a,definir entre las variables estudiadas. S6lo a través de análisis efl1)fr!
cose logrará llegar a una claridad completa. Es mas que una dificultad~
tematica la que se presenta en este punto. Pero será precisamente la relación entre las variables, las que nos detennine las caracterfsticas de una
zona, asf como la consistencia del modelo presentado.
,

.,

No se puede negar al consultar los cuadros 2 y 3, la relación que se
presenta por ejemplo entre estructura productiva de los estados y estructura
piramidal del sistema educativo; entre composición de la población y tipo de
educaci6n superior, asf como tarrbién de educaci6n tecnológica o capacitaci6n
para el trabajo.

Todas las relaciones deben ser consideradas, para ser consistentes en
que la planeación educati _va tiene como objeto desarrollarse en forma integral
a la sociedad Y estructurarse de acuerdo a las necesidades existentes. un
método que se puede utilizar para identificar zonas homogéneas, es ponderar
cada una de las variables (las caracterfsticas que existen entre las rela
é:iones externas e internas del sistemt1. educativo), a través de un indice
sintético que logra, la diferenciación entre regiones y la Medición de la
magnitud de los problemas.
Con ésto se adoptarfan con mayor probabilidad
de éxito las polfticas nacionales en los ámbitos locales.
Debemos pasar por último a considerar la dualidad urbano rural, que es
quizas, el elemento distintivo de la heterogeneidad estructural de México,
Y por lo tanto necesario apuntar algunos comentarios que sirvan de referen
cia, para la planeación educativa dentro de esta nueva visión.
Utilizaremos como marco de referencia para nuestro modelo, la proble
mática educativa que se presenta en Nuevo León; Estado que se caracteriz;
por su alta concentración urbana (Area ~'etropolitana de ~onterrey), la cual
convive con un sector rural poco homo~éneo (resto del Estado).
Anal i cernos cuáles son las caracterfsti cas comunes encontradas en 1a zona
fi'=!tropolitana de Monterrey. En primer lugar, vemos una estructura product_!_
va bastante diverstficada y dinámica en donde el sector manufacturero y el
de servicios son los que principalmente ~eneran el producto y el empleo de
la región. Esta existencia de grandes conglomerados urbanos, de un alto
grado de concentración industrial y de servicios indica la presencia de
ªl!fllios estratos de ingresos medios y altos. Por el contrario, la ausencia
Y escasa magnitud de los fenómenos mencionados señala que los sectores rle
ingresos medio, en particular tienen una dimensión reducida. Además, esto
mismo hace que exista una diferencia tajante entre actividades manuales y
las no manual es, para 1a generaci 6n dPl producto. Encontramos también un
mayor desequilibrio en la distribuci6~ np1 ingreso sobre todo entre los tra
bajadores no dueños de capital.
"Se podrfa advertir que la relación entre educación e ingreso di fi ere
sensiblemente si se consideran separadamente dos sectores de ingreso: los

�14.
i 5.

que provienen de la disposición de ra~ital y los que proceden del trabajo
asalariado. En América Latina, el conjunto de empresarios y otros propiet!
rios de capital, perciben ingresos cuyo mont-0 está escasamente relacionado
con su nivel educacional.
En cambio, la educación es más productiva cuando se trata de posiciones
ocupacionales asalariadas. El rango ocupacional parece estar m&amp;s directa Y
necesariamente determinado por el nivel educacional" ..!.!/
En el Area Metropolitana de Nuevo Le6n a pesar de que no existen datos
especfficos sobre los ingresos que perciben los dueños de capital, no es di
ffcil aceptar que la educación noes la variable explicativa de sus ingresos,
sino la ascendencia familiar y otros elementos todavfa no analizados. L~
que si se ha logrado demostrar, es el papel adscriptivo que tiene la educaci6n en el salario de las personas no dueñas de capital, ya que ésta viene
a ser el principal determinante y variable explicativa del diferencial entre
los salarios que recibe la poblaci6n econ6mica activa.20/
Hay que tomar en cuenta que en las zonas urbanas, por diversas causas,
sus habitantes· en promedio, tien_en un ingreso muy superior a las regiones
rurales.
Además, en estas zonas reneralmente se encuentra org_anizada una
gran proporción de los habitantes productivos en asociaciones profesionales,
sindicales y grupos o partidos polfticos que mediante la capacidad de movilizar recursos (poder), traducen las inquietudes que le son propias. Es
aquf donde se confunde el poder polftico y el econ6mico: algunos de estos
grupos, por coyunturas históricas, sociales y econ6micas, coinciden en los
dos tipos de poder, por lo que son más efectivos en lograr solu~iones a las
peticiones formuladas socialmente.
. Las expectativas para la población joven son influidas directamente por
la generación adulta que le antecede. En ella se ha engrosado la clase media, como resultado de la sociedad urbana en que se desenvuelve. Esta ve a
la educación como el mecanismo que le asegura en el futuro una movilidad s~
cial, ocupacional y de ingresos. Asf se observa que los padres ocupan pue!
tos de profesionistas, directivos, administrativos, comerciantes y servicios
profesionales en más de la mitad de los niños en las escuelas secundarias
en e 1 Estado.

Esta variable representa un factor determinante "n la

~
drmanda Pílra incrrmen
t~r, en la zona urbana, la educaci6n media y superior. ya que son éstos los
n1veles que ayudan a satisfacer los objetivos mencionados.

La especialidad del trabajo que pemiite u f.1 -. t
.
.
.
.
•
n e u P.n e .Y rac1 ona l fun
c1onam1ento de la sociedad urbana, es un elemento para expli car desde otr;
punto de vista que la educación es un mecanismo "eficiente" a dispos ició d
1
"ddº
ne
a s~c1e a d1ferenciando a las personas social Y ocupacionalmente. Como
men~1ona el economista Ramones Saldaña, al analizar la expansión de la educac1ón, en el caso de Nuevo Le6n, "la educación superior viene respondiendo .
a la demanda social más que a la econ6mica".21/
Sin embargo se debe considerar que el sistema económico a través de su
proceso de distribución del producto, genera un acentuado desequil1'brio Po
la p
·o
·
erc~p~l n de lngresos que incide en la capacidad familiar por demandar
el s~rv1c10 educativo. El costo de oportunidad de un estudiante aumenta
sensiblemente al pasar del nivel educativo medio al superior, además se ha
demostrado que más del 41% de los desertores
de las escuelas secundarias en
el Estado lo hacen por motivos econ6micos.
Asf la presión social para el sistema educat1·vo es el dr satisfacer de
mandas de la población joven principalmente pero
teniendo en cuenta que
existen determinantes econ6micos y sociales que se encargan de que a una
gran_m~sa de individuos se les excluya de la posibilidad dP solicitar dicho
serv1c10.22/
Por otro lado, la necesidad de recursos humanos que tienP el sistema
e~onómico ha sido el principal objetivo analizado en los estudios de planea
c16n educativa para el caso del Area Metropolitana.
El problema aquí es
que se pone demasiada atención al hecho de adecuar la oferta Y demand~ de
recursos humanos
1· f ·
Y se ca 1 1ca de una mala planeación cuando existen exceden
t~s en ciertas áreas de especialización. No se considera que éstn no pPrj:
di ca al s is tema e - ·
·
conom1co, s1no ~or el contrario, la producción excedente
de recursos humanos mantiene bajos los salarios artificialmente .Y se utiliza a la educación para c1as1'f•1car o seleccionar a los indivi&lt;1 os ces"
E
u
mas capa
·
ste proceso reperrutP f'n la clase
mPdia , al fñvor" CP r y riantPner· ·
11

�. 17 ..

'
latente sus aspiraciones de lo_grar un "status ocupacional" rediante la educación.

y utiliza a la educación como un paliativo.

Al consultar los estudios desarrollados para el caso de Nuevo l.e~n,Q/
se observa que el problema de la oferta y demanda de profesionistas tiene
como consecuencia producir el fenómeno mencionado, pues se da en aquellas
carreras profesionales necesarias al sector manufacturero para desarrollar
areas técnicas y administrativas tradicionales.

El problema principal que se presenta en las zonas rurales es la integración. Esta es producto de aquellas presiones que se generan oor unir el
campo a la ciudad e imprimir la soberanfa que ésta última tiene que tener
sobre aquella. A la educación tecnológica a nivel medio básico y superior
se le busca dar mayor importancia que a las escuelas secundarias generales,
con el fin de que aquellas ayuden a tecnificar y desarrollar el campo.

El fin de esta sociedad urb~na, hace que la educación sea uno más ~e
los mecanismos a disposición de los grupos económicos, polfticos, sociales
que estructuran a la sociedad para que ésta funcione eficientemente Y de
acuerdo a sus intereses. Es por eso, que el sistema educativo en estas zonas se ve acosado principalmente en su estructura y su funciona~iento.

En 1as zonas rura 1es el deseo de "status" como grupo son verdaderamente
inexistentes. Las demandas sociales se generan desde afuera de las zonas y
tal vez eso explique su poca satisfacción.
Por otra parte, la educación
elemental es "suficiente" al menos para lograr este objetivo de integración
social y mermar las posibles presiones que se pudieran presentar en el futu

En las zonas fuera del Area Metropolitana existen caracterfsticas total
mente diferentes que se traducen en la existencia de uno o dos grupos de
poder económico, principalmente. La estructura productiva muy simplificada
y relativamente moderna sólo se ubica donde se localizalaproducción agrfcQ.
la comercial. Casi la totalidad de la población productiva participa en
acti vi da des manuales sin ser propietarios de los !fedios de producción .

ro.

Esto permite afinnar que no existe una dispersión grande entre los ingresos de los individuos en el ámbito rural: el "status ocupacional" no es
determinante para los individuos en su vida social. Las asociaciones prof~
sionales son inexistentes a nivel de regiones, pero pueden tener miembros de
aquellas que funcionan en las zonas urbanas; son éstos los que ~eneralmente
funcionan como lfderes. Ade~s, casi la totalidad de las regiones donde se
localiza la agricultura comercial están ligados a asociaciones que dirigen
ese tipo de actividad económica.
t

- Finalmente, podemos adicionar un elemento, la necesidad de subsistencia
que tiene la zona urbana por el producto generado en el campo, dada la eSP!
cial ización impuesta por la sociedad moderna. Conscientes de la dependencia
interna regional existente, el gobierno como representante iMximo del poder
polftico necesita compensar las presiones que se generan en ese intercambio

Como ya se mencionó en varias ocasiones, la estructura productiva ll'exi_
cana y su regionalizaci6n ha minado el acceso a la educación en ciertos estratos sociales principalmente del campo y ésto no esta en función de la
oferta exclusivamente, como lo considera el plan nacional de educación: la
distribución del producto entre el campo y ciudad incide en la demanda SQ.
cial de la educación desde los niveles elementales, y es quizás el principal
determinante. Es por eso que, al considerar los niveles de ingreso famili!
res de las zonas rurales, en comparación a los existentes en el sector urb!
no, los primeros, estén muy por abajo de los segundos.
Esto tiene como
consecuencia un diferencial en los costos de oportunidad que representa la
educación primaria y secundaria en una zona y otra. Los dos motivos apuntii..
dos generan que sea relativamente simple el sistema educativo operante en el
lll!dio rural, de tal forma que el funcionamiento es un problema de segundo
término.
Podemos mencionar como conclusiones importantes que la educación como
elemento participativo del desarrollo social es utilizado solo como Mecani~
mo complementario para el logro de diferentes objetivos sociales y económicos. El éxito de alcanzarlos dependerá de una planeación educativa que tenga
la capacidad para identificar las relaciones que se dan entre el sistema

�18.

l

19.

econO~ico, polftico y cultural con la educaci6n; las fuerzas de poder que
existen Ycoordinar las últimas con las primeras en los proyectos de desarro
llo nacional, regional y sectorial.

II

Loli objeti.v~¿, de la. e~ucac..ló'n lj -t.w., p.1wduc:to-6 u,tdn en r,unció'n, no de -óu
Mbwctu~ ,&lt;.nj)e.lfna., _-6,&lt;.no de liu pMti.c..i.pa.c.i6n como eRemen:to &lt;.nieq.lfan:te de
W1 4up.iuu,,&lt;..6tema. o 4,&lt;..6.tema. mtú ampf.io¿, con .f..o¿, qu" -61!. .lfe..f.a.ciona. Genua.f.
mente. , -61!. ha.bla de. .i.de.nti.6,ic.M .lo-6 obje:ti.vo-6 -óoc..i.afe-6, econó'mlc.oli ij
p~Uti.c.0-6 que c.umple la educa.c.i.6n y no ~uncione.-6 upec.16,i.c.a-6 en e..f. .in.te
Ju.ok, ya. que t!,.ta.¿, co.lf.lfe-óponden a. p.lf.oblema.4 .tfon..i.c.oli de a.deuca.ci6n. -

Si la polftica educativa como actualmente ha sido presentarla, no se
reestruc_tura para conte"1)lar la panorámica heterogénea de la República
Y No-6 ke6vúmo-6 a. _lM ke.f.~cionu .i.ntvmM e.orno a.queUM que ex..i.li.ten ent.lfe.
f.o¿, compo~en.te-6 o -óubli,&lt;..6.tema.¿, que c.on6oJUna.n el -6.U.tema. educa.ti.va; 1/ a
Mexicana, el plan educativo y las estrategias escogidas pue~en no funcionar
l.a..6 _kela.c..tonu e.x.teknM e.amo aquella.¿, que -61!. clan, en.tlle el .6.i.li.te.ma. edu
como se desea, pues la importancia y caracterfsticas del ststema educativo,·
c.a.ti.vo Y lo-6 demdJ., éi.4:tema.6 que -61!. .i.denti.Mc.a.'1.4n den.t.lfo del c.on.tex..to
e.c.onó'mlc.o y -óoc..la..f. del pa,(,4,
que se presenta con tonalidades diversas en cada Estado o Región, no tendr&amp;
V P€Jr.ez Ca.j.i.a.o, H1.190., "Te.o.lúa ge.nllllal del .6i.4.tema. a.pUc.a.do a la admln.u.los mismos resultados y mey probablemente se agudicen las diferencias exist'lacl6n pcíbUc.a. ec.u.ato.lf.i.a.na.'~ Tnt,:tltuto de Admln.u.tlla.M6n Pú.b-Uc..a. 1972
p. 38.
•
•
tentes. Por último, mientras no se analice al fen6meno educativo en todo su
contexto y sus determinantes reales, la planeaci6n ser4 simplemente un rret~. !!.) Se u.u -ldenti.6.i.ca.nd~ a. .f.M 6u.nc..lonu Mc..i.a..f.u, po.Uti.c.M y ec.on6mlc.M
que c.umple la educ.au6n, en un c.on.tex.to de.te.llmlna.do e.amo fo-6 objeté.vol&gt;
do de cuantificaci6n abocado a la oferta del servicio, sin capaci~ad
que. de.be éa.ti46a.cek y~ ua 60.1tma. él!. evalúan .f.0-6 p.1t~duc..tcM del ¿,.u.tema..
analftica de evaluar resultados y por lo tanto sin posibilidad de modificar
!.!J L~ pla.ne.~ci6n edu~a:ti.va. ~ en éu 61!.nti.do genlll.i.c.o mdJ., a.mpUo, la a.pUc.a.
objetivos.
';-('fn .lt~uona.t IJ é,&lt;..61:emtftic.a. a..f. p'1.0c.e.4o de dUa.Jl.)foUo educ.ac..lonat c.on .ta
.i.n.tenu6n de ha.c.llll. la educ.a.c..l6n m'14 e6e.c.tiva y e.6,{.c.i.ente en lle.4pue.4.t.a a
l.a..6 ne~u-lda.du y ~bje:U.vo4 de loé utudiantu y la. Mc..i.edad. Ve. a.hl
4e. d/lll.,lva. la ne.c.U,&lt;.da.d de. lo4 e.teme.nto4 menc..lonado4.

!'!.! M'14

1/ Ve Azav(do, Fe11.nando.

,;Educaci.dn, 4ouedad y c.amb,io 4oe,i.a1.", c.omplúul.a
poll Juan CIUÍto4 Mguella, Ed. Kapelo4z, Bueno4 Ai.lle4, 1973, p,112.
2/ Vejamo4 a u.n lado et plloblema de ta 6ilo4o6la que cualquleJr. pelr.4pec.t,iva
pue.de op.taJL pa11.a 4u pltdc.üca c..lentl6,lc.a 1J que, en cU.timo. .u1Uanua, de.teJun.úta e.t mltodo e.»fJle.ado e.n e.t an4.ll4.u. de. ta lle.aU.dad.
3/ Una pMpuuta que com.i.duamo4 nove.do4a, dentir.o de. .uta 41te.a 1e ~o~~
mle.nto u ta que. pllue.nta Alaltc Be.Uh en "La educaudn como dUupli.na
uentl6,lc.a", Ed. El Ate.neo, 1971,
4/ Atgu.no4 autOILe.4, como JoM. Me.dina Ec.hevaNLCa, .i.denti.6,i.c.an ttu, a4pec1.o4
de. ,rtalJOIL .impolt.tanc..la -t.oblle. e.t pape.t de ta e.ducaudn en la4 4oue.dadu vi
de4aMoUo: La e.ducac..l6n como 6ac.tM de. duaMoUo; ta e.duc.ae,ldn c.ol'ID
mecan.u.mo
de t'lan4 601tmac..l6n 4 oc..lal, 1J to4 4opoll..t,e,4 humano4 de ta e.duca~ ·: ·.~:~1j
c..l6n,

ade..f..a.n.t~ en u.te a.Mi.e.u.lo, él!. expone/Ju! pM qut Mlo 41!. menc..i.ona.n la4
c.ua.tto 6u.nc..wnu: U.t/luc.:tuJui., .i.nte.gM.cl6n, 6unc..lonamlento y dua,vw.f.lo.
!.}} La. 6unci6n ex.t~a. del li.i.li.tema de e.~e.ñanz.a. en 4u 6W1c..l6n éoc..lat; al que
c.umple en .1tela.u6n c.on e.t mac.M4..utema.. Aqul é e ha. ..i.dentl6,lc.ado c.omo
loé pkoduc..toé del é.U:te.ma. e.duc.a.ti.vo.

!.!../ 8.lf,(~.i.d~,

Ana. Malúa. y Juan C. A.lr.guella., "Educ.a.c..l6n, -6oc..i.eda.d y c.a.mbú
Soc,,iat , Comp. Juan Ca.Jl.lo-6 A.lt.gueU.a. Edi.to.lf.i.a..f. Kape.f.o~z Buen0-6 Aillu
1973, p. 280.
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!l._! Ve. Aze.ve.do, FeJr.na.ndo.

!.H

Op. C.i..t., p.114.

BoWu1.lev, P-lelr.lle y Je.an Cf.a.u.de PMéllll.on. "La e.n.6e.ñanza., 4.U.tema. de
.lr.llp.1toduc.CÁ.6n"~ Revi.4.ta VANEi.. No. 243, octu.bke 1971, p.159.
la 6une,i.dn
ex..t~a. del .6,&lt;..6.tema. de ~n.6 enanza. M 4u 6u.nci6n 4oc..lat: a..f. que. c.umple en
"-e..f.a.u6n con e..l ma.c.M é.(.-6.tema.. Aqr..ú. -61!. ha .i.dentl6.i.c.a.do e.amo loé pkOduc.
t.o¿, del -6.i.litema. educ.a.ti.vo.
-

-·~· y

!!./ Pa.1ta. e.f. ~Mo de Mlx_i.c.o ex..i.-óten va..lf.i.o¿, u:tu.d.i.o-6 .l!ea.l.izado-6 que c.omp.1rueba.n
E4 obvi.o que ·l.4to compllende. a una llac.i.onaUdad de. ta 4oc..le.dad IJ a l.4
.f.o a.n.t~M, p0.1! l!.Je.mplo v/lll.: "Ve:tll.lfm&lt;.na.n:teli econ6m.i c0-6 de fa.¿, de-6-&lt;:gual
e.voluc..ldn de.t 4i.4te.ma econ6mlco IJ 4oc..la.l.. Se. debe com.i.deMIL que lo4
dad~-6 .i.ntellutatafu en logll0.6 educ.a.tivo-6 en Mlx.i.c.o". Adol6o Múr.pa,(,liu en duaMoUo p.1!.e4e.ntan en cada conte.x.to nac..lonat un due.qultf
~V,&lt;.-6:ta. del e.E.E. Vol. 1, Núm. 1, 1971.
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· bll.i.o lle.g.i.onal en cuanto a e.4a.6 vruable.4.
!J! ~ . Vav.i.d "la. Educ.a.CÁ.6n" ¿Una. bM.l!e)[a. a..f. dua.MoUo e.c.on6mlc.o?".
6/ S.i.n pllo6undizM mucho en ute. punto, ta .i.dea de. que. et E4ta.do de.be/114
TJUmu.t.lf.e Econ6mlc.o, Vol, XXXIII, Núm. 152, 1971.
palt.tic..lpM mof4 ac.tlvame.n.te. en .f.04 que.hacuu econdmlco4 IJ 1iouatu de 1111
"E-6:tJr.uc.tu.lfa de pode.lf y dú.tll.ibur.i6n dl!f .ing)[eM en
pa,(,4; ta Me.c..le.nte demanda de 4eJr.v.i.c..l04 a1i.u.te.nua.lu, p,r.oduc.to de.f: ~ !!J f:c~.lfena., JO.l!ge.
~ca. La.ti.na". V.u..t.lf.i.buc.i 6n del Ing.lfe-60,
F.d. : Ale.ja.ndll.o Fax.ley,
c..lmlento de.mogltd6,lco 1J Ullbano; IJ ta 60.llmac..ldn de. e.4t'luc.tUILa4 poUtlc.44·
r,C,E., 1970, p.286-.-------"'--e.cond'mlca4 de.moc.ltdtlca4; upUcan en gllan me.di.da et he.cho de que ua tl
E4tado ta pll.i.nc..lpa.l. .i.n4tituc..i.dn que. pitopollei.one ute. 4e.llvi.e,lo.
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Vo...
XVI, No. 97, f,eb.lf(&gt;ILO de 197&amp;. - - -- - - -

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21 / Ramonu S11tra1i11, Je6ú6._ "La Pfanear-i.611 y la expan6-i6n de ta ·u11,ive1t!.-i.d11d
Aut6noma de Nuev/l Le611", B/lleUn B-i..meH1t11t, C.1.E., (I.A.N.L., Vot. XIII,
No. 93, jwu"/l rle 1918.

22/ Vav-i..d Ba11lün co11ciw¡e que el p1toce60 de Mec-imiento econ6m&lt;co en Al'1x-i..co
1J 6u evolucú5n /i1111 d1tt1u1mú1ado la impu6ibiUdad rle a6pú11111 a c-i..uto6 ni
velu de erlucaci611 11 111111 91ta11 ma,1011.(11 de ta pobtac-i6n.
"Acce6o a la
educac-i.6n 6up{l'l{UII !f benl!
Í.06 que 11epo1tta en Al(x-ico. Rev-i.!. ta del
C. E. E. , Vo t. 1, Ntím. 3, 19 77 .

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�CUADRO

I

INDICADORES ECONOt1ICOS DE ALGUNOS ESTADOS DEL NORTE Y SUR DEL PAlS

-o

p

POBLACION
TOTAL
(Miles)

ENTIDAD:

B

L A c I
(Porcentajes)

o

N

-

Actividades
Primarias

Económicamente
-Activa

Industri il

-

Co111ercio
y
Servicios

Nuevo León

1 965

29.0

17.3

37.5

40 . 3

Tamaulipas

1 457

26 .2

33. 1

22.8

3R. 7

Sonora

1 099

25.9

38.5

17. 6

38.3

Oaxaca

2 015

25.9

71.5

10.9

12 . 2

Chiapas

1 569

25.7

72.P.

7.5

14.5

Fuente:

IX Censo rceneral de Pt&gt;blaci6n 1970y ·-·--· ·-

Dirección General de Estadfstica. S.I.C.
Estadfstico 1969 - 1970. ·

CUADRO

I-A

INDICADORES SOCIALES DE ALGUNOS ESTADOS DEL NORTE Y SUR DEL PAIS
p

ENTIDAD:

POBLACION
TOTAL
(Miles)

o

B

L A e I
(Porcentajes)

Analfabetismo

Asistencia
a Escuelas
Primarias

1 695

89. 3

6R.3

Tamaulipas

1 457

85.7

Sonora

1 099

Oaxaca
Chiapas

Nuevo León

Fuente:

o

Con Instrucción
Primaria y
Superior

1

N

Urbana

Rural

45.6

76 . 5

23.5

63. 0

34.3

69.0

31.0

86.4

63. 0

35.0

66.5

33. 5

2 015

58.0

54.9

11. 8

27. 0

1 569

56. 7

4'..4

10. 9

27. 7

:: J

Dirección
de Estadfstica, S.l.C. IX Censo General de Población 1970yAnuario Estadfstico
1969
- 1970General
.

�N

C U A D RO

.i,.

II

ESTRUCTURA EDUCATIVA EN MEXICO PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS, 1976 - 1977
(En ténninos absolutos)
NIVELES
ENTIDAD:
Elerrental

TOTAL

Medio
B&amp;sico

Medio
Superior

Superior

,__ ALUMNOS En ESCUELAS

Oficiales

TOTAL

Particulares

-- -·-

Nuevo LeOn

476 272

127 203

45 979

55 398

704 852

615 211

89 641

704 852

Tamaulipas

207 2'41

76 617

31 296

14 679

329 833

287 035

42 798

329-833

Sonora

290 615

70 977

25 049

7 463

394 104

344 042

60 062

394 104

Oaxaca

497 132

49 092

18 471

3 869

568 564

550 93~

17 626

568 564

Chiapas

358 893

34 059

16 755

2 615

412 322

389 865

22 457

412 822

Fuente:

Estadfsticas Continuas de la Secretarfa de Educación Pública, 1976 - 1977.

CUA DRO

I!-A

ESTRUCTURA EDUCATIVA EN MEXICO PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS, 1976 - 1977
(En porcentajes)

ENTIDAD:

Nuevo León
Tamaulipas

Elemental
67.6

NIVELES
Medio
Medio
B4sico Superior
18.0

¡

ALUMNOS EN ESCUELAS
Superior

TOTAL
Oficiales

Pa rti cul ares

TOTAL

6.5

7.9

100.0

87.3

12.7

100.0

9.5

4.5

100.0

87.0

13.0

100.0

62.8

23.2

Sonora

73.7

18.0

6.4

l. 9

100.0

84.8

15.2

Oaxaca

100.0

87.4

8.6

3.3

0.7

100.0

96.9

3.1

Chiapas

100.0

87.0

8.3

4. 1

0.6

100.0

94.6

5.4

100.0

·uente:

Estadfsticas Continuas de la Secretarfa de Educación Pública,

1

i

1976 - 1977

N

c.n

�N

CUADRO

O\

III

EDUCACION TERMINAL EN DIFERENTES NIVELES EDUCATIVOS
PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS DE MEXICO, 1976-77
(En t~nninos absolutos)

Normal

Bachillerato
de dos años

5 759

7 348

11 912

17 575

9 144

61 470

15 147

1 835

8 233

6 314

14 914.

10 672

56 387

14 590

2 993

1 052

-

21 004

495 209

1 923

22 030

27 062

1 047

5 029

-

12 395

354 626

4 267

21 952

12 107

558

7 063

140

Primaria

Terminal
Elemental

Secundaria
General

Nuevo LeOn

456 269

20 003

121 444

Tamaulipas

197 753

9 488

Sonora

279 943

Oaxaca

Chiapas
Fuente:

Sec. con Act.
Ind. Agr. y
Pesq.

Tenninal
Medio

ENTIDAD:

Opci6n
Terminal

8 994

Estadfsticas Continuas de la Secretarfa de Educaci6n Pública, 1976 - 1977

CUADRO

III-A

EDUCACION TERMINAL EN DIFERENTES NIVELES EDUCATIVOS
PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS DE MEXICO, 1976-77
(En porcentajes)
ENTIDAD:
Nuevo León

Primaria Tenninal
Elemental
95.8

4.2

Tamaulipas

95.4

Sonora

96.3

Oaxaca
Chiapas
Fuent.. ,

con Act.
TOTAL Secundaria Sec.
Ind.Agr. y
TOTAL Tenninal Nonnal
General
Medio
Pesq.
100.0

95,5

4.5

4.6

100.0

80.2

3.7

100.0

99.6

0.4

98.8

l. 2

► ~+:2iA,t .. ,._.,

___

Bachillerato Opci6n
de .dos años Terminal TOTAL

too.o

16.0

25,9

38.2

19.9

100.0

19.8

100,0

5.9

26.3

20.2

47.6

100.0

79.4

20.6

100.0

11. 9

4.2

-

83.9

100.0

100.0

44.9

55.1

100.0

5,7

27.2

-

67 .1

100.0

100.0

64.5

35.5

100.0

3.3

42.2

0.8

53.7

100.0

,.._ - • •

tarfa de Educacf6n Pública. 1976 - 1977

N
.._,

'

1

1

1

�"LA NATURALEZA Hl.MANA FACTOR l:I EFICIENCIA
EN LAS ORGANI ZACI OOES 1:IL SIGLO XXI 11

htdJrl..6 Maltc.elo Sada!

Cierta vez tuve la visión de una sociedad basada en el conocimiento de
la naturaleza hllllana .•. y en la aplicacim de ese conocimiento.
No era un orden social ideal como pretendfa la Repíblica de Platón,
pero sf lila sociedad mora 1, mas eficiente en todo sentí do.. . y por tanto
lis prospera y justa.
lPudie ra ser ésta 1a sociedad de 1 Siglo XXI?
No seré yo quien intente predecir la estructura social en la próxima
centuria.
S61o un Julio Veme, coo su imaginación y su proflllda fé en la
Cipi.lCidad creadora del honbre pudiera damos la clave del futuro.
Si vamos a proyectamos a traYés del tierrpo,prefiero hacerlo desde las
perspectivas de hoy.
Después de todo, veinte o cien años no es mucho para
la evoluci6n de la especie h1111ana, ni tampoco para el desarrollo de los valores e instituciones que la persona se ha dado a sf misma en su vida de re
laci 6n.
Vivimos en una sociedad de instituciones, cada una de ellas respondie!!_
do a una necesidad histórica o a una urgencia social.

• Et Ing. Andli.ú Mal!.c.eto Sada,

ac.tuaime.nte al 61t.e.nte de u.n .únpoM:ante c.on.i.ndutiw.a.1. 1t.eg.lomontano, ofi1t.eci6 la p11.ue.nte ex:po1i,i.c,é.6n., dUJt.ante el
Jlt&lt;me1t S.únpo1i.lo 1nteJrJt.a.Uonal 60 bJi.e Ac:lrn,in.,i¡¡tJt.ac.,wn, c.elebJi.ado en la Urúve.1t6idad Au:t6noma de Nuevo León IJ oJt.garúzado pOII. la Alioc.J..a.c.,wn Nac..lonal de F~
CJJ.ltadu 1J E1ic.uelali de ContaCÚJ.JÚJl 1J Ac:lrn,in.,i¡¡tJt.ac.,wn (ANFECA), el pa.,6ado mu
de Nov.fonbJi.e.
60.\c..lo

�30 .

31.

Perdida 1a seguridad de 1 el an o de 1a tribu, e 1 hombre se refugi 6
tras los muros aln-enados del señor feudal; mas tarde unos buscaron la fuerza del imperio y otros la fuerza de la cruz; hoy el hombre se refugia en el
matrimonio roonogámico, la iglesia pastoral, universidades, asociaciones p~
fesionales, sindicatos,, partidos polfticos y en esa admirable realizaci6n
social que llamamos Empresa.
AÍII sin caer en predicciones, permftanme ofrecerles tr:es convicciones
de mi pensamiento pragmático: muchas de las instituciones de hoy prevalecerán y hasta florecerán durante el próximo siglo;1as presiones del estallido
poblacional y la dinamica las corrientes humanas, modelaran en gr~n medida
el mundo futuro; y por últiroo y más importante, en el área del conocimiento
la sociedád avanzara notablemente en una mejor comprensión de la naturaleza·
humana y una rrejor aplicación de los principios, teorfas Y, sistemas que regulan su vida de relación ••• y su capacidad para una más armoniosa conviv~
ci a.
Básicamente es esta última aseveración el tema de mi plática.
las fuerzas morales del hombre, en su espfritu, en la sabidurfa de
su natural ser. En administración, para beneficio de la sociedad
mismo, creo en aplicar este conocimiento a la vida de trabajo para
yor eficiencia y por ende una vida más amable.
0

Creo eri
entender
y de El
una 11!

Ni un ente corro pretenden los marxistas, ni un materialista sin otra
vocación que la ganancia, el hombre es suprema creación, materia yespfritu~.
caudal inagotable de sentimientos y emociones, coronado 1!1 misroo por una n~
cesidad de trascendencia y una extraordinaria capacidad de aprendizaje.
Antes de concebirlo como trabajador, como producto de bienes Y ·serv!
cios, lo prioritario es concebirlo como persona, irrperfecto y perfectible a
la vez, universal en esencia, perecedero en la materia, eterno en el mundO
del espíritu.
Todo a su alrededor es temporal y cambiante.
Sus relaciones cambian
porque él cambia, si no en esencia sf en nodo de ser.

En el proceso de buscar su felicidad y perfeccionarse a sf
mismo, bus
ca su equilibrio y se desequilibria. y vuelve a buscar su equilibrio en un
proceso sin fin.
Veamos como lo describe Erich Fromm en su obra "Anatomía de la Destruc
ti vi dad Humana", ·
"En su historia", di ce Fromm:
"El horrbre ca-'-1'a
el amb'1ente y en este proceso se cam11u
bia a sf mismo. Aumenta su conocimiento, pero también
la conciencia que de su ignorancia tiene; se experimenta
como individuo y no sólo como miembro de su grwo,y con
ésto aumenta su sentido de estar aparte y aislado. Crea
unidades sociales más grandes dirigidas por jefes poderosos .•. Y se espanta y se vuelve sumiso. Logra cierta
libertad .. . y se ·asusta de ella. Aumenta su capacidad
de producción material pero en el proceso a veces se ha
ce voraz Y egoísta, y esclavo de las cosas que crea".
Por otra parte, el hombre posee un intelecto que le permite seleccio
nar su conducta. Si 1as condiciones exteriores son adecuadas a su natural
ser, él tiene entonces la posibilidad de desarrollarse y desenvolverse a ca
balidad. Y éste es el marco que la administra·ción de hoy y del futuro de=ben proporcionarle.
El agricultor sabe que para que una semilla germine y furctifique de
ben darse cierto tipo de tierra y ciertas condiciones climatológicas. En el
universo de las organizaciones debemos buscar incesanteri-ente, sistemáticamente, esas condiciones apropiadas que permitan brotar lo mejor del alma y
del cuerpo que los que en ellas laboran, logrando al propio tierrpo su autorealización y felicidad, y el logro del bien común.
En los tierrpos actuales, caracterizados por la eficacia de las comlllicaci ones, la contaminación materia1 y mora 1, y 1a difusión de 1as ideas y
culturas, el deseo de una mejor calidad de vida tiene para el hont&gt;re una di
nanrtca irresistible.

�33.

Hoy él está más consci~nte de su valer, ni siquiera se conforma con vj_
vi r bien, quiere sentí rse responsable, rechaza ser manipulado, qui e~ forjar su progreso, participar en el diseño de su destino.
Y porque está
consciente de la fuerza de opinión colectiva, también lucha por influir en
el diseño de la sociedad en que vive.
Esto se interpreta generalmente como necesiqad de cambio.
Una organización social más humana, basada en un mejor cono~imiento de
la naturaleza del horrbre, y más eficiente por la aplicación de ese conoci
miento, pudiera ser la respuesta correcta.

"Dinámica de Grupo"; Alfred Sloan con su fina sensibilidad, tan grande como
su generosidad en el campo de la investigación gerencial; Herzberg con sus
factores higiénicos y motivacionales; James F. Lincoln un cruzado en favor
del desarrollo del honbre; el Instituto Tevistock de Londres, con sus estudios de grupos autónomos de trabajo; los japoneses con sus "Círculos de. ~
lidad" que revolucionaron la vida industrial y crearon mfstica de la produ_f
tividad a escala nacional; Maslow con su teorfa de la jerarquización de las
necesidades básicas; y otros, hasta llegar a Peter Drucker con sus conceptos de la administración moderna.

Esta tarea de concebir una sociedad más humana no es una ilusión; creemos que ya, aunque tfmidamente, el proceso ha comenzado, tal vez sea reali
dad en el próximo siglo.

He ahf un caudal de pensamiento y experiencia que, infortunadallllnte,
representa una deuda no saldada, pues a la fecha no se han desarrollado suficientemente sistemas y nétodos para optimizar el rendimiento de estas
teorfas y aplicarlas, adaptadas y perfeccionadas, a las diferentes cultiras.

Este proceso es búsqueda y encuentro puede ser largo, admitimos. Pero
no desesperemos si a veces nos parece que erramos el camino y que la teoría,
el sistema o la herramienta que ayer nos pareciera idónea, hoy se nos antoja, a pasos útiles, en el conocimiento del hombre, su vida de relación y
nuevas formas de aplicar estos conocimientos.

Por otra parte, lo que conocemos, lo que hemos avanzado en este campo,
con ser valioso es sólo una fracción pequeñfsima -nosotros dirfamos infinites i ma1- de lo que aún podemos descubrí r sobre e 1 alma humana Y los , res o.!:_
tes sicológicos que rigen la conducta social.

Y ya en este contexto, es claro que no distinguimos entre la organización púb li ~a y la privada, es el aro que nos referimos a la admi ni st raci 6n
de la eficiencia en su función económica per ser.
Los estudiosos de la teorfa del trabajo tampoco distinguieron, no eran
filósofos, eran horrbres inteligentes y muchos de ellos administradores en
acción impulsados por los problemas de sus tiempos, y por la curiosidad intelectual de descubrir los secretos de la relación entre los hombres y de
éstos con la organización.
~sde Taylor, el primero en reconocer que el trabajo puede ser más p~
ductivo si es administrado; pasando por lxlugl as Me Gregor con sus teorías
sobre la naturaleza humana y la conducta; Scanlon con su famoso plan enea~
nado a medir y reconocer la efectividad organizacional; Kurt Lewin con su

Aún no sabemos como estimular el talento, las habilidades naturales o
adquiridas, las facetas del carácter o los factores motivacionales que im_
pelen al hombre a maximizar los resultados de su esfuerzo.
Es decir, aún
estamos lejos de haber ·aprendido a crear el clima organizacional que facil.i.
te el desarrollo humano, la superación del hombre en su trabajo Y, por tanto, su auto-realización.
La realidad de la vida social es compleja, y las teorías y nuestro
conocimiento de la conducta ·humana es por necesidad un mosaico de fragme!!_
tos y, consecuentemente, diffcil de aplicar en la práctica.
Pero somos optimistas, creemos en la evolución de la teoría del trabajo y en la perfectibilidad de las organizaciones humanas, en particular de
la empres a, por ésto no podemos compartí r el pronóstico del Profesor Heilbroner que remedando la cafda del Imperio Romano vaticina
"el fil'l de la
civilización industrial". ("Business civilization in ~cline" - Robert L.
Hei lbroner).

�35.

Pues la empresa existirá mientras sea crecienterrente eficaz, aunqli!
para ésto requiere de un sis tema de libertad que le pe nni ta ejercer su cap!
cidad de opción.
El triunfo de la empresa en las décadas por venir será el triunfo de
la capacidad pensante del ser humano, el triunfo del conocimiento, ésto
desde el punto de vista organizacional; desde el punto de vista social,
será el triunfo de su capacidad de servicio a una sociedad cada véz más interdependi.ente.

Pero el concepto conocimiento, en la organización abarca también los
frutos del intelecto, de la capacidad pensante del trabajador. En un mundo
que dobla su caudal de conocimientos cada diez años, donde las tareas más
relevantes son decididarrente en el campo del pensamiento, en una sociedad
industrial donde el profesionista, el empleado calificado, el técnico especializado, en algÚnas organizaciones son ya más numerosos que aquellos que
realizan las tareas físicas tradicionales, el factor conocimiento puede
significar el parte-aguas que separe el éxito ci!l fracaso.
Gerenciar la eficiencia incluye tanbién administrar este caudal de co-

Heioos aseverado que la efll)resa existirá mientras se le pennita ser
eficaz, es decir mientras no se mutile su capacidad para la productividad.
Segíil Peter Drucker en su obra "Managing in Turbulent Ti,res", para
lograr productividad sistemática y conscienterrente, cuatro recursos deben
ser gerenciados en la er,,resa:
el capital, el factor ffsico critico, el
tiempo y el potencial de conocimiento de la organizaci6n.
En cuanto al capital ¿D6nde esU realnente el dinero de mi negocio?
"Este es el prirrero paso", dice Drucker, "localizarlo y luego administrar
lo". El dinero puede estar en créditos otorgados, activos fijos, etc.
El factor. físico critico, para una lfnea aérea serfa el porcentaje de
asientos ocupados por vuelo. Para 111a instituci6n hospitalaria, el porcen•
taje de la ocupación de sus camas.

noci mi en to.
Gerenci ar el conocimiento abarca, en un sentido amplio, desde la cap!
citación del trabajador hasta el dominio de las más avanzadas realizaciones
en las acti vi daci!s operacionales de la organización; es mantenerse al día
en el campo intelectual y tecnológico, es facilitar el "expertise", es utilizar al máximo el potencial de inteligencia ci! la organización, es maximi
zar e1 potencia1 del hon'bre.
Así concebido el conocimiento, nunca fué más actual el antiguo canee.e_
"lxlo debe seguir aprendiendo para
to japonés del "aprendí zaje continuo":
hacer mejor mañana lo que hoy ya hace bien".
Nosotros completaríamos este concepto con el de "Desaffo permanente":
Para optimizar su actuación el hon'bre necesita el estimulo de renovados retos.

Administrar el tiempo es fll1darrental y común a todas 14-s organizaci-º.
Ahora bien, sabeioos que en las disciplinas sociales, que tanto tienen

nes.

que ver con todo ésto, no podemos avanzar en su desarrollo al paso de carga

El factor "conocimiento" merece 111a atención especial.

de las ciencias exactas, y éste, a mi ver, será uno ci! los más

importantes

dilemas de 1as generaciones futuras.
Hemos mencionado el conocimiento de la naturaleza del honbre y la apl.!.
cación de ese conocimiento en las organizaciones de trabajo.

Los progresos cientifi cos y tecnológicos, con su avance ge orné tri co,
tienden a re 1egar al hombre. La organización de hoy y de 1 mañana -con 1a
indispensable aportación de filósofos, sicólogos y científicos-conductistas
debe rescatarlo, estudiarlo a fondo y proyectarlo identificando su natural
ser en el contexto laboral.

�37.

Esto serfa no sólo el más efectivo recurso para salvarle de la deshlJI!
nizante vorágine de los "tiempos modernos", serfa tarrbién la más trascendente aportación de las ciencias sociales a la administración.

Solzhenitsyn, en Harvard, se refirió a lila nteva interpretación de la
libertad: "Mas qte lll problema de derechos, es 111 problema de obligaci.Q_
nes", afirmó.

El expectrum re los problemas hasta aquf estudiados porlos científicos
sociales en relación a la Teoría del Trabajo es reducido y de fácil compre~
sión. Se relacionan con las dificultares de individuos o gr1.4&gt;os trabajando
en las organizaciones, y con el objetivo de hacer re esas organizaciones 11!
dios cada vez mas eficaces para el progreso social.

Sin embargo, a la libertad tenemos que darle dirección: ni hedonismo
e9&lt;&gt;fata que nos llevaría a la corrupción, ni excesivo legalismo qte nos lle
varfa a lll estado de indefensión ante el chantaje de la violencia.

Según Tom Lupton, {Vice-~ctor ool Manchester Business School), la
atención de los cientfficos sociales se ha centrado en las siguientes áreas:

En relación a la empresa, aquf llegamos a t11 punto crucial: su respon
sabilidad social. A111que los lfmites de esta responsabilidad con el entor:no no han sido oofinidos, nosotros di riamos que la primera contribución re
la empresa al bien comr,, es precisamente la dinámica de su eficacia.

- Consecuencias de distribuir trabajo y autoridad dentro ool
la estructura organizacional.

marco de
La verdadera trascendente contribución de la empresa a la sociedad es
su productividad creciente. Si la empresa arriesga ésto, no es útil a nadie, ni a la sociedad ni al trabajador, pués jamás se vió a un trabajador
feliz en lila empresa en bancarrota.

- Naturaleza del conflicto y la cooperación en las organizaciones.
- Motivación, satisfacción e incentivos.

La calve del éxito en las organizaciones del futuro, sean éstas ptblicas o privadas, será gerenciar la eficiencia re todos sus recursos.

- La comllli caci ón y 1a información.
- La salud ffsica y mental y su relación con el
trabajador.
- El cambio técnico y administrativo.

a1t'biente social

del
Esto sin olvidar, reitero, que sólo cuando el horrbre compromete su es
Pfritu puede optimizar el resultado de su esfuerzo; sólo cuando pone a con:=tribución su voluntad libre, sólo cuando es libre para comprometerse, puede
trabajar eficientemente y crear, para legado de la historia, lo mejor de sf

Serfa tarea casi imposible explorar en este foro los estudios, té01! alis roo.
cas y experiencias desarrolladas, y mucho menos tratar re contabilizar resultados.
Los regímenes y sistemas ideológicos que trataron de ignorar esta verdad fllldamental han pagado 111 alto precio por su error.
Sólo diremos que lo obtenido no es suficiente, las ciencias sociales
aÍll muy imprecisas no nos aportan el apoyo científico que necesitamos.
Las dictaduras políticas que suprimen la libertad y las dictaduras eco
nómicas con su dirigismo estéril ya lo han comprobado y tenido que enfren¿y no seria éste 111 formidable ideal a realizar en el Siglo XXI? ¿co- tar verdaderas catástrofes nacionales.
nocer con mas amplitud la naturaleza humana, reconocerla y orientarla en el
seno de las organizaciones, no sería lll extraordinario beneficio de progrePensemos en Rusia, Cuba, la Nicaragua de Somoza, el Irán de Shah ... y
so social? Y ésto sin manipulaciones, coacciones o coerciones políticas.e• Por contraste recordemos a Alemania y Japón, que destruidas por la guerra
un ambiente de respeto a la di!Jlidad del hombre y a la libertad.

�38.

se levantaron de sus escorrt&gt;ros para convertir la miseria en prosperidad y
registrar los niveles más altos de productividad en la misma época hist6ri-

DE GUADALUPE HIDALGO AL SIGLO XXI: UN "SCENARTO" CON RAICES

ca.
Inc6gtúta y antecedentu en la6 1r.e.laclonu
de int~dependencia de M€:uco y lo6 E6.tado6
Unido¿,: el ámblt.o t~otúal y 6u ma,r_co ju
111.cU.co , fo¿, ~oblemM m.lgll1Lto!Úo6 , la cuu-:U.6n en~gWca y la i.mplemen.tacl6n deJ. cam
bio h,U.t61Úco en lo.;; 1r.e.laclonu biia.tvr.aleX
en.tite Mt:uco y fo¿, f¿,.ta.dM UnidM y ¿,u¿, i.m-

En resumen: el honbre produce más cuando tiene expectativas de satisfacci6n y autorealización en su quehacer. No es diffcil comprender que si
el mundo del trabajo es lll mundo de interrelación, comlllicación, sentimientos y tensiones, la clave de la eficiencia y la armonía &lt;ES.Cansa en la nat,!!
raleza hllllana de 1 trabajador.

p.Uca.clonu heml66~a6.

Si en el Siglo XXI administramos las organizaciones públicasyprivadas
con con vi cci 6n en 1os va1ores h 1111anos , ll1 a sociedad p1ura lis ta debe ser m&amp;s
pr6spera y feliz que lila dictadura política o 111a dictadura económica.
Si la efll)resa, en particular, es susceptible de perfeccionamiento si
sigue siendo la herramienta social que con su eficacia liberara a la human!
dad del trabajo esclavo, la institución empresarial deberá ir al encuentro
del Siglo XXI con renovada fé en su hasta ahora brillante destino .
Mientras responda crecientemente a las necesidades del honbre y a sus
anhelos de libertad, mientras busque ll1 equilibrio entre los valores materiales y espirituales de la sociedad, mientras se le· permita ser eficaz, la
empresa habra · de existir y progresar, siendo cada vez m4s productiva, si!
viendo mejor a la hllllanidad en los albores de ll1 nuevo siglo.

Wil61tedo Vel P1r.ado y Sa.l.abaNL(a*

l.

Un comentario inicial:

El análisis histórico y la especulación política van de la mano.
De
hecho, el uno no podrá hacerse sin entrañar la otra. Pués todo examen de la
realidad de un modo u otro, suscita la ponderación de la misma: en otras P!
labras, propende a la teoría, y, en último extremo, tiende a fomentar el vi~
jo afán humano que consiste en proyectar posibilidades y valorar probabilidades. Este trabajo no se propone exponer hechos antes ignorados.
Antes
bien, no tiene otro fin que el de explorar las posibles vinculacion~s que
pueden presumirse en la problemática contemporánea. Esto es, en el conjunto de hechos que constituyen la sustanci·a actual · de las relaciones entre los
Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de Norteamérica.
Para ello, es menester identificar los factores ponderables. Y hacerlo así sin pretender agotar el tema, sino --simplemente-- señalar aquellos
elementos de capital importancia para lograr una visión coherente, estén s.!_
tuados en el plano analítico que estuvieren.

• Et au;to1r. u candidato al Voc.tolr.ado er.. /-1.i,¿,to!Úa.; Ma6.t~ en Cienc.úu PolU.i.
CM po1r. la UniveMidad de CaU6Mrúa en San.ta Bált.baM y Bachilt~ en le.tlr.M
del. 1n6Wu:to de la VíboM de la Habana, Cuba. Ha údo PM6rno1r. en et Cole
9-W MayOJr. Univwi.to.lÚo de San Flr..a.nwco Ja.v,i,e1r., de .fa LlniveMida.d Compfu.-:ttll6e de Ma.dlU.d tJ Vilr.ec.to1r. del Sema.na.lÚO "U.beJtta.d" en M-&lt;.a.mi, FlO.lt..i.da..

�41.

40.

Es evidente que el Tratado de Guadalupe Hidalgo es la primera raíz de
tectable que encontraoos en el cuadro bilateral mexicano-norteamericano.
.
.
Su legitimidad política y su jurisdicidad constituyen factores de importancia fundamental, si es que procuramos aprehender las esencias de cualquier
posible replanteo de la problemática. En verdad , hay que comenzar por ese
Lo cual no
punto si vamos a valorar los.distintos aspectos coyunturales .
quiere decir que nos encontramos en presencia de un mero problema historiográfico o, muchísimo menos, de una simple cuestión jurídica. Lo interesa~
te de la relaciones bilaterales mexicano-norteamericanas en la hora de hoy
es que implican cuestiones de carácter totalmente distinto del puro hecho
que el Tratado supuso, ésto es, de la enajenación del noreste de México
"per se" hace más de un siglo . Lo que ahora se nos presenta como objeto an!
lítico es un asunto complejo que, tal vez, se hubiera presentado aunque el
Tratado hubiese sido concebido en términos distintos. Y ésto es aún más i~
teresante: los movimientos migratorios y las realidades energéticas de hoy
son independientes de la historia transcurrida, y sólo están parcialmente
vinculados al devenir histórico en sí misoo. Son realidades demográficas,
geológicas y económicas que no pueden considerarse umbilicalmenteligadasal
Tratado de Guadalupe Hidalgo. Por el contrario, parecen --y ello es muy"!
tural y lógico-- ubicadas en un plano conceptual totalmente diferente . De
lo qJe se trata es de saber en qué terreno pueden plantearse del modo más
provechoso para las dos Repúblicas. Y del oodo, en general, que mejor bef!
fici e al derecho internacional americano teórica o realmente vigente. Delo
que se trata, pues, es de encontrar el marco adecuado para calificar efica!
mente los problemas contemporáneos. Comprender la necesidad de vincular más
de un siglo de hechos al futuro, sin entrar en detalles que darían lugar a
mayores oscuridades, sería ya, sin ulteriores desarrollados,un comienzo,"'
1

principio de solución a los conflictos actuales.
Porque de eso se trata: de un conjunto de conflictos. Y, por ende, de
materia susceptible tan sólo de la acción política . Dicho de otro modo,~
•
tamos en presencia de una cuestión política de mayor entidad: el destino de
las relaciones bilaterales de México y los Estados Unidos; de la estabili·
dad hemisférica. Tal como dice el texto del Tratado, sería cuestión" ... de
establecer sobre bases sólidas relaciones de paz y buena amistad, que proc!
ren recíprocas ventajas a los ciudadanos de uno y otro país, y afiancen 11

concordia, armonía y mutua seguridad en que deben vivi·r , como buenos veci·
nos ... " ambos países, Y, en definitiva, todo un continente 7/ . Si los ro
blemas demográficos y las necesidades planteadas por la est;bilidad polí~i-=ca parecen p:o~ocar situaciones vecinas al absurdo, y a ésto se unen los pr.Q_
blemas energeticos de este último cuarto del siglo XX, sumados a los dictados de lo que, en términos politológicos, se llama "modernización", la natu
raleza h~ proporcionado soluciones con las cuales hay que aprender a jugar~
abundancia de recursos disponibles al hombre y abundancia de la fuerza misma del hombre. Hacer que ambas cosas trabajen en pro de México y de los Es
tados Unidos sería el ambicioso y justo propósito de estas líneas aunqu;
sabe~s que sólo cabe plantear la cuestión en términos muy generales, en la
seguridad de que mentes más esclarecidas que la del que ésto escribe encon
trarán senderos, trazarán rutas, desarrolladas posibilidades. Pués de es;
se t~ata: de posibilidades . Y del cambio de lo posible en probable. Tal,
en fin de cuentas, es el único propósito loable de la historia y de lapolftica.
2.

El área cubierta en el Tratado:

El Artículo V del Tratado de Guadalupe Hidalgo describe detalladamente
el territorio objeto de cesión. Por supuesto, incluye todo lo que hoyes el
Suroeste de los Estados Unidos, en el cual queda comprendido todo lo que era
1~ llamada República de Texas, California, lo que hoy es Arizona, Nuevo
Héxico,Utah, Nevada, Y otros segmentos de territorio mexicano, tal como se
define, con referencias carteográficas, en el texto de dicho Artículo 2/ .
En ningún momento, con posterioridad a 1848, y hasta la fecha, se ha puesto
en cuestión la validez de este ámbito territorial. Años fllás tarde, en 1853,
se modificó el régimen de fronteras previsto en Guadalupe Hidalgo, a causa de
supuestas anomalías en los mapas fehacientes en los que se fundaban el Tratado, hecho probable dadas las deficientes características de la carto!]rafía
empleada. Tras muchas negociaciones, se ajustó la situación de los línites
10
.
cual traJo,
por consecuencia, entre otras cosas, la adquisición, por par.'
te de Estados Unidos, de unos 19 millones de acres de territorio al sur del
río Gila a cambio de 10 de millones de dólares. Por otra parte, se les con
cedía libre uso del río Colorado y del Golfo de California, así cor,10 derechos de tránsito a través del istmo de Tehuantepec a los ciudadanos de Esta

�43 .

dos Unidos. A partir de ese acuerdo, la llamada "Gadsden Purshase", noha
habido modificaciones de mayor entidad en el trazado de 1a línea fronterfa
La historia de estos más de cien años ha presentado diversas incide!
cias de violaciones de la soberanfa de una y otra república, tal como los
episodios militares que involucraron sucesivamente a los generales Villa,
mexicano, y Pershing, estadounidense. Pero vale decir;iue la esencia mis11
de la soberanfa no se ha visto comprometida, no obstante 1~ tensi6n imperl!
te en más de una oportunidad. Puede decirse, que, tal y cual se expresa en
el Artfculo I del Tratado de Guadal14&gt;e Hidalgo'!_/
"(h) abrá paz finre y
universa1 entre 1a República Mexicana y 1os Es ta dos Unidos de América .•.• •,
Es evidente, en primer lugar, que ha existido, en cuanto se refiere al &lt;E'!
cho internacional público, una coincidencia de intereses entre ambas naciones. Las necesidades emanadas de los supuestos básicos de la seguridad
hemisférica, y de la común creencia en 1as ventajas del régimen demoliberal,
han determinado que la sobe rania formal, tal como quedó estructurada en
1848, no haya sufrido modificaciones. Los conflictos, cano se está viendo
claramente ahora, se plantean, fundamentalmente, en el orden del derecho 1!
ternacional privado, en el cual, cabe decir, los ciudadanos mexicanos de
hoy están sújetos, simplemente, al "i us genti lBll" tal como se refleja en el
derecho positivo norteamericano, en todo lo que se refiere a su presencia
dentro del territorio de Estados Unidos.
En el caso inverso, los ciudad!
nos norteamericanos en México se ven sometidos al régimen jurídico vigente
para los mexicanos, en Estados Unidos, suelen ser trabajadores agrfcolas, Y
los ciudadanos norteamericanos en México suelen ser o bien turistas o bien.
capitalistas de una u otra fndole, es fácil comprender que nos encontralOS
en p.resencia de una posible desigualdad en los beneficios a {lue la amistad
recíproca da derecho.
Veamos si es posible hallar alguna claridad más en estos aspectos, I!
rivados, en notable medida, de la mutilaci6n del territorio mexicano en
1848.
3.

La jurisdicidad del Tratado de Guadalupe Hidalgo:

Una vez que se examina el texto del Tratado, se llega a dos conclusi!
nes provisionales: i) que el Tratado ha tenido absoluta eficacia,"de facto'

y "de iure" en lo tocante a asegurar la transferencia

del ámbito territo
rial negociado en 1848 y 18_53, y ii) que la jurisdicidad del mismo no está
en función más que de lo que pudi~ramos l_lamar el "vae victis" de la historia de Arreri ca, y, en fin de cuentas, del carácter legal que todo acto de
victoria militar adquiere tan pronto como pasa a ser dato eficiente del
régimen polfti co ·en vigor.

El Tratado de Guadalupe Hidalgo se negoció, suscribi ó y ratificó bajo
la ocupación militar norteamericana. Independienteme nte de las vicisitudes
polfticas de México durante estas postrimerías de la era de Santa Anna, es
indiscutible que la República Mexicana no se encontraba en condiciones cap-ªces de permitirle el libre ejercicio de su soberanía nacional . Tal circuns
tancia, aunque muy frecuente en la historia de las guerras, no contribuye a
legitimar jurídicamente el instrumento otorgado y suscrito en Guadalupe Hidalgo. Se trata de un caso que claramente desdice de las .aspiraciones de
vigencia eterna, o casi, que se manifiestan en los Artfculos XXI y XXII del
Tratado 4/, A todas luces, el Tratado no tiene cabida dentro del marco ac
tual del derecho internacional americano.
O, hablando con más propiedad,
no la tendrfa _si el documento tuviese q"e ponerse en vigor en €Sta época, y
s6lo puede sostenerse en derecho porque se trata de uno de los elementos
constitutivos de la actual realidad continental. No cabe pensar en descon.Q_
cer la jurisdicidad firme del Tratado, pese a sus vicios de origen, comunes
a la generalidad de las situaciones postbélicas, ya que los tratados de paz
suelen convenirse en beneficio casi exclusivo de las potencias triunfadoras
como puede verse si se procede a la lectura de documentos de esa fndole.
Lo que ya es materia debatible es que el régimen aplicable en derecho
internacional privado pueda abstraerse de las realidades polfticas, económj_
cas Y sociales de la hora de hoy.
En otras palabras, que pueda aducirse
que la realidad militar, fundamento del Tratado, no consti tuye causa de
fuerza mayor más eficaz que el conjunto de circunstancias presentes ahora.
Por lo tanto, procede en derecho, ya que no revisar el Tratado, sf aplicarlo en la forma más conveniente para allt&gt;as partes contratantes. Y, pues to
que las inconveniencias del Tratado en la actualidad son más evidentes en
en materia de derecho privado y de recursos natura les y humanos, es obvio
que serfa menester actualizarlo en cuanto a su aplicaci ón de modo y manera

�45.

que la convivencia y amista~ qi.e el Tratado mismo orce na resultase favoreci
da en forma qi.e no diese lugar a equfvocos o malas interpretaciones ..
Aunque no puede sostenerse la invaltrez o nulidad ce pleno oorecho ti
un acto jurfdico cuyos antecedentes están en el terreno de los hechos, y, a
buen seguro, no interesarfa adentrarse en una revisión que entrañase el de!
conocimiento de 1a historia, parece 1ógi co, conveniente y justo que e 1 i nstrumento que se discute fuere aplicado de suerte que su jurisdicidad y su
legitimidad --hablando en términos politológicos-- se adecuaran a las Ci!
cuns tanci as vi gentes, único propósito de 1os i ns trunen tos contractuales
--como lo son siempre los tratados, en teorfa al menos--, que consagran situaciones de hecho que están en función oo la historia. De manera ·más c~
creta, parecerfa oportuno lograr una coincidencia oo la jurisdicidad y la
legitimidad con los fines fundamentales oo la estabilidad.
En qué rredida la noción oo legitimidad polftica --en un problema bila•
teral, como lo es éste-- coincida con la noción de oorecho --precisamente
porque se trata de tal problema bilateral-- es asunto que tiene poca importancia objetiva. El oorecho vigente puede o no ·coincidir con la legitia!
dad f~ctica, pero, si está realmente en vigor, como ahora parece ser el caso, es evidente que no puede prescindirse de su impacto.
Esto es, que lf
túa sobre las circunstancias oo modo tal que resulta imposible poner en duda su jurisdicidad sin correr el riesgo oo incurrir en un grave error 111!
lfti co.
Ahora bien, la mudanza ool "modus vivendi" entre ambas naciones por!
fectos oo todo un repertorio oo problemas, fundamentalmente de orden ene!
gético y migratorio, permite preguntarse si nos encontramos en presencia ci
las circunstancias previstas en el Artfculo XXI del Tratado ?.f. Esta claro
que en Guadalupe Hidalgo se acordó, o se impuso, un proyecto de orcen "per
in aeternum". Pero el texto del Artfculo XXI no deja dudas sobre la cor1ura oo los negociadores, quienes previeron el modo oo enfocar cuestiones qi,
pudiesen suscitarse en el futuro. Esto, desde luego, no sólo abre las pue!
tas a 1a concepción de ta les cuestiones como posibles, y, en consecuench,
polfticamente legftimas, sino que plantea la viabilidad de técnicas dipl!
mHi cas actua 1izadas.
Di cho oo otro modo, cabrfa preguntarse dos cosas

i) si existen diferencias en las que el Artfculo XXI es de aplicación; y
H) si los mecanismos oo las nuevas técnicas del derecho internacional americano vi gente son o no util i z-abl es, en vez y 1ugar oo 1os procedi mi en tos
arbitrales del derecho bilateral, entonces exclusivarrente vigente, a tenor
de di cho Artfculo XXI.
Más claramente aún, lcabe aplicar el derecho interamericano --el pan.!_
111erfcano de la OEA-- en el contexto determinado por el Tratado de Guadalupe Hidalgo? Es indiscutible que la aplicación "ex post facto" de una nonna
de derecho, i nternaci ona 1 o no, es improceden·te en 1o purM1ente sustantivo.
Pero no puede objetarse polfticamente cosa alguna a la aplicación, en ma~
ria procesal, de téaiicas de derecho compatibles con la realidad intemaci.Q.
nal americana de hoy. En términos todavfa más ·precisos, puede sostenerse
que el problema puralll!nte bilateral, por cuanto incide sobre la estabilidad
c111tinental, es perfectamente susceptible de consideración bajo las normas
11111ltilaterales del derecho inter~rrericano, cuya jurisdicción no puede pone_r
se en duda en problemas que afectan a la es~bilidad no sólo de las cbs pa.r.
tes que otorgaron el Tratado sino, en potencia, a la de ~odo el sistema. En
apretado resumen, ,que el Tratado, si bien plantea la perenidad del orden j.!!_
rfdico y polftico "in totu", establece la posibilidad de desacuerdos y negociaciones concretas, y que, dadas las ci rcuns tanci as actuales --que cons.!_
gran un orden jurfdico continental--, no cabe pensar que la bilate.ralidad
Prevista en Guadalupe Hidalgo tenga más vigencia que un derecho aceptado
por otros Estados Arrericanos. Tal como estárr las cosas, en términos muy
técnicamente jurfdicos, puede decirse que el marco legal dentro del cual el ·
Tratado ha de interpretarse es muy otro que el que presidió su otorgamiento
Y aplicación inicial. Aanitiendo que México hubiera estado en condiciones,
en 1848, bajo la ocupación militar enemiga, de ejercer sus derechos soberanos --cuestión asaz discutible, si se quiere reducir todo el problema a té_r
lllinos de derecho puro--, ci sea que no ·pondremos en entredicho, utilizando
criterios realistas, no cabe, no obstante lo anterior, postular que la viQencia del Tratado, aunque no se discuta, pueda argumentarse, a fines del
siglo XX, en forma di vor'Ci ada del derecho interameri cano.
En otras pal.!_
bras, que, sin entra; en revisiones de meyor entidad, es obvio que los problemas de derecho internacional, público o privado, existentes en esta ~
lación bilateral deben quedar sujetos a los procedimientos actualizados del

�47.

orden jurfdico continental. En palabras más concretas aún, que tales p~
blemas no están supeditados al nero "i us genti um", o a las disposiciones de
los derechos positivos mexicano o norteanericano. Es indiscutible que, en
interés de la estabilidad continental, anbas partes contrantes deben encontrar soluciones capaces de armonizar diferencias y coordinar esfuerzos, aún
cuando fuere menester recurrir a la multilateralidad del derecho interaneri
cano siempre que no fuese posible alcanzar acuerdos verdaderamente resolut!
vos, dentro del espfritu del Tratado de Guadalupe Hidalgo.
Esto es, que
las cuestiones migratorias y energéticas, entre otras pendientes, no son ya
cosas que estén dentro de la jurisdicción exclusiva que surgió de la guerra
entre México y los Estados Unidos, ni, en buena lógica, puede pensarse que
la intención de las partes contratantes fuera la de presuponer la realidad
más de un siglo después. El Tratado detennin6 una legalidad como modo de
imponer una estabilidad. Pero, hoy por hoy, ni la jurisdicidad ni la esta•
bilidad están en función de aquella paz.
El "modus vivendi" ha cambiado como cues ti 6n de hecho. Ha llegado el
momento· de conseguir, de alguna manera, que las cuestiones se resuelvan eñ
.rroldes de "iure" actualizados, única forma de superar los problemas y real!
dades meranénte "de facto".

seguridad, que, obviamente, se esU aplicando, tenga· implicaciones reales,
es nenester concluir que la naturaleza de la. problemática es muy distinta,
y, a la vez, muy real. Se trata del proble¡na migratÓrio que, hoy por hoy,
es el m4s importante de la América del Norte. En otras palabras, del moviliento de personal _de ciudadanfa mexicana hacia territorios de soberanfa es
tadounidense, a través, en la mayorfa de los casos, de los territorios q;
estuvieron bajo sober.anfa flexi&lt;:ana hasta nediados del siglo XIX, en los cu.!
les se asientan muy frecuentemente.
Las razones que explican este movimiento ·humano son múltiples, pero .
Pll!den entenderse, de modo general, como una migración impulsada por el
atractivo salarial de una sociedad más desarrollada econ6miéaroonte para los
natfws de otra sin el mismo grado de desarrollo económico.
No se trata,
evidenterente, de un sill'l)le movimiento rururbario, ya que el grueso de lama
sa en cuestión se dedica a trabajos agrícolas H·
Y 1-0s inmigrantes q;
pennanecen en territorio urbano, dentro o fue'l"a de la cesión mexicana, son,
CCII toda probabilidad y en· la mayor parte de los casos, individuos .capaces
li llevar a cabo tareas urbanas, princi-palirente, de fndole fabril.

Yes preciso tener en cuenta que el atractivo salarial funciona, entre
otras razones, porque h~ un determinado grado de escasez de mano de obra.
4. Los problemas migratorios y la cuestión energética: hllllan1dad, natura- le IIIOdo más claro, que serfa cuestión de preguntarse si los salarios devenleza y estabilidad:
gados por esos .inmigrantes son lo bastante atract.ivos para los nativos y re
Sidentes habituales del territorio objeto de 1á inmigración. En realidad~
En tiempos en que se inicia la erección de una barrera artificial~ estamos casi obligados a señalar que los inmigrantes en cuestfón, aunque
tre los Estados Unidos y la República Mexicana es necesario preguntarse
percfben ingresos del ·Orden de los 40 pesos .¡n por hora, representan un ·
fndole de problemas pueden ~xplicar, ya que no justificar, ' que seme_jante costo menor para los patronos nor.tearreri canos . Y, cosa que no conviene de"protección", entre naciones amigas --según i!l Tratado, y según el derechO sestimar, constittzyen una fuente segura de mano de obra, porque los nativos
interanericano vigente-- sea tomada en consideración.
Lo primero, por si Yresidentes habituales de Estados Unídos, conociendo el idioma inglés, pue
con determinado grad;
tuviere algún interés, es tratar de determinar si cosas tales tienen algún den aspi rar a posiciones mucho mejor rerriune radas,
fundamento en derecho. Di ce el Artfculo XVI del Tratado: "Cada una de 115 li Porvenir profesional. Los inmigrantes mexicanos no suelen manifestar in
dos Repúblicas se reserva la completa facultad de fortificar todos los plJI• te~s en lograr posiciones que les ocasionen conflictos de carácter legal;
tos que para su seguridad estilll! convenientes en su propio territorio". C! laboral, por lo que suelen estar en condiciones de errplearse en contrapremo no es razonablemente concebible que existan cu'estiones de seguridad mil! sentaci6n de salarios inferiores al habitual para los nativos y residentes
tar entre anbas naciones, ni es muy probable que el argumento jurfdico de de Estados Unidos. Todo ello, lógicaroonte, los convierten en obreros --es
lleci almente en 1a agricultura-- deseab 1es para los ell'I) resari os nortearoo rica

q"

�49.

nos, que cuentan así con mano de obra poco gravosa, relativamente abundante
y, por regla general, confiable.
Del examen general del asunto migratorio cabe concluir que el probleaa
está dado, en lo fundan-ental, por preocupaciones étnicas que sólo secundariamente tienen relieve económico.
Por este motivo --la conservación O!
una mayoría angloparlante en la región sudoeste de los Estados Unidos, sin
graves problemas de ,minorías nacionales o culturales--, los inmigrantes ~
xicanos tienen, polftica y legalmente, que ser un sector indocumentado entre la población activa. No es concebible que las quejas al uso sobre los
beneficios sociales que dichos inmigrantes usufructúan tengan un fundanento
muy s61 ido. En pri ni! r 1uga r, los inmigran tes i ndoc ume-ntados son, norma 11!!
te, contribuyentes a las haciendas federales y estatales de los Estados Uni
dos. En segundo término, que los inmigrantes indocumentados son, en su ca•
si totalidad, individuos en su más vigorosa juventud, capaces de trabajary
en estado de salud aceptable, por lo cual no puede alegarse fácilmente qi.e
constituyan carga pública. En realidad, integran una masa positiva dentro
de la población norte americana. En cuanto a 1a eventua 1i dad de un pred111i•
nio étnico y cultural en el Sudoeste norteamericano, tal predominio estarfl
en función de factores relativamente variables. Por una parte, existe 1111
ciudadan1a de cultura y raza mexicanas en los Estados llnidos, cuyos del'!
chos no pueden ponerse en cuestión, y que es la base probable de una ev~·
tual mayor1a méxico-norteamericana en el Sudoeste de los ~stados UnidOS,
Por otra parte, hay una constante y poco controlable fluctuación de perst
nal de nacionalidad y ciudadan1a mexicana que ingresa, sin el consenti•f~
to de ninguna de las dos partes --México y Estados Unidos-- en territorio
norteamericano, con el propósito ostensible de obtener recursos mediante~
trabajo, y con la posibilidad, no muy ~efinida, de asentarse en el terrf~
rio en que esUn 1aborando. Con todo, estos factores no bastan, cual ital!
vamente para pronosticar un "scenari o" en el cual la cultura ang l oparlanll
retroceda a los niveles anteriores a 1848. Y ésto es así porque las lllf/°'
res ventajas económicas, en Estados Unidos, están en función de la incor,!
ración total a la cultura angloamericana. Cuantitativamente, está por demostrarse que el factor numérico de la inmigración --una entre muchas,~
les como la de procedencia sudasiática-- sea suficiente como para decid~
la naturaleza de la vida en el Sudoeste norteamericano Y.
Aún quedl 111

elemento cualitativo por discernir, a saber, si la minoría norteamericana
de or1gen mexicano es compatible, en su totalidad, con la inmigración reciente, cuestión que es, cuando menos, discutible. Las generaciones actua
les de méxico-norteamericano están integradas en el proceso existencial
norteamericano, Y muchas cosas las separan de los inmigrantes actuales. E¡
improcedente hablar de una eventual "mayor1a mexicana" ya que ambos grupos son distintos entre s1, y no pueden homogeneizarse fácilmente.
Todo lo anterior, la cuestión humana, es asunto añejo ya. El probl~
ma de la inmigración indocumentada no constituye un factor que modifique
esencialmente las cuestiones actuales. Lo humano no ha cambiado radicalmen
te. Donde s1 se han producido modificaciones de mayor entidad es en lo na-=tural. La geolog1a, precisando la cuestión, es lo que cuenta. Y lo que
puede servir de base para un replanteamiento de las relaciones bilaterales
entre México y los Estados Unidos.
El hecho de que los Estados Unidos tengan un déficit notable en sus ne
cesidades de petróleo y gas natural coincide históricamente con el descubri
miento de cuantiosos recursos energéticos en territorio mexicano. La natu
raleza, está claro, no es responsable de los problemas de una economfa in~
dustrial tan sofisticada c0010 la norteamericana.
Pero, por suerte casi,
acontece que México posee las reservas indispensables para la estabiliza
ciOn de la producción industrial y del nivel de vida de los Estados Unidos~
Y, desde el punto de vista del Hemisferio, lo cual interesa jurídica y po11ticamente, estas reservas no dependen de factores ajenos a la vida de la
relación interamericana. La cuestión, pues, según podemos verla con clari
dad pr1stina, es de estabilidad. Estabilidad recfproca, y continental. 5.

La estabilidad mexicana:

Uno de los problemas que se barajan incesantemente con relación al
asunto de ,la migración indocumentada --sin autorización de ingreso en Estados Unidds, ni conocimiento oficial de la emigración por parte de México-es el det" crecimiento de la población mexicana, muy superior al de la de los
Estados Unidos, y que causa alarma en medios norteamericanos desde hace ya

�50.

51.

largo tiempo. Un autor prestigioso, cuyos trabajos han sido patrocinados
por la Fundaci6n Guggenheim y la Fundaci6n Rockfeller, como parte delascll!
clusiones de un libro --obra ya vieja decfa:
"En conclusiOn, el bienestar futuro de México depende de
la agricultura y, en fin de cuentas, de un sabio ajuste
de la poblaci6n a los recursos agrtcolas, y de la industria a todos los factores. Sus planificadores (los de
México) deberían reconocer la falacia de la creencia PQ.
pular de que (México) puede sostener. una poblaci6n en e~
pansi6n indefinida, conjuntamente con una economfa indu~
trial expandiéndose indefinidamente, cambiando sus bienes ·
manufacturados por comida que esperan ellos, será sumj_
nistrada por el resto del mundo, también indefinidamente".

!/

Evidentemente, existe un ambiente más o menos malthusiano que pretende
justificar la necesie1ad de la limitacion de la natalidad en México sin plan
tear de manera clara cuáles son las opciones que México tiene disponibles.
El hincapié', generalmente sin expresar mención del mismo, está en la irrpos!
bilidad de mantener la estabilidad mexicana si no se procede a una reorientación de las metas de México en función de objetivos demográficos limit!
dos. En otras palabras, que existe la tendencia, en los medios académicos
--y desde hace mucho tiell1)o--, a p~stular la inviabilidad de un Estado mex!
cano si no se estructura en forma que no constituya una fuente de presf611.
demográfica en la frontera norte americana '!J.
Aunque no proceda optar por puntos de vista absolutamente pesimistas
en cuanto a la estabilidad de México, es oportuno señalar que la emigracf6n
tell1)oral y la explotaci6n adecuada de los recursos minerales existentes P~
den constituir un elemento decisivo si se pretende lograr, no ya la mera e!
tab, l i dad, si no e I des a rro 11 o social 6p timo dadas las ci rcuns tanci as. Y, lo
que es más, sugerir que tal desarrollo es posible y necesario para la esta·
bilidad hemisférica, más a"1)1ia y precisa c¡ue la estabilidad bilateral qi,
pudiera parecer más directamente i"1)ort.ante. No es posible pensar que 115
realidades coordinadas y coherentes que integran el último medio siglo de

Mhico puedan perpetuarse "sine die" si no se procede a una regulari zaci6n

social en uso. Y ésto, naturalmente, interesa a las dos partes que otorgaron en fecha asaz re1rota el Tratado de Guadalupe Hidalgo, y que están fre~
te a frente --y unidas más que separadas-- en la masa continental de Airéri
ca del Norte.
Ahora bien, lcuáles pueden ser las vfas de solución posibles? Parece
evidente que una de ellas es el desarrollo de la agricultura mexicana de
de acuerdo con la tecnologfa más actual, cosa que, lógicamente, aminorarfa
las probabilidades de escasez de alimentos, y podrfa, incluso, mejorar la
dieta nacional. Pero no es, "per se", una· panacea, y parece verosfmil prever una importación de alimentos en expansión. Otra estarfa dada por el ~
sarrollo industrial orientado hacia el mercado mundial, co1ro parece ser ya
el caso en algunos renglones de la economfa. Para ello, el crecimiento de
la población asegura la disponibilidad de mano de obra, aunque no necesari_!
ll!nte el carácter competitivo de la producción, que estarfa o que está vinculado al régirren salarial y a los compromisos de fndole comercial.
La naturaleza ha hecho posible la disponibilidad de recursos energéticos que no sólo garantizan la satisfacción de las necesidades nacionales si_
no, también, la regularización de los suministros de combustible a determinados clientes extranjeros. Esto, desde luego, en términos polfticos, equj_
vale a un elemento diplomáticamente n~gociable Cl.{Ya eficacia no puede ser
exagerada: puede representar la autonomfa energética del continente americ_!
no, sin necesidad de aportaciones ultramarinas de combustibles fósiles, teniendo en cuenta los yacimientos ya en explotación en el Hemisferio, y que
incluyen tanto el petróleo, como el gas natural y el carbón.
Obviamente, México y Estados Unidos tienen interés en preservar la estabilidad de la República-al sur del Rfo Grande, y, en general --simbólica
Yconcretamente--, al sur de la frontera acordada a mediados del siglo XIX.
lle ello dependen las posibilidades de solución de las crisis que puedan p~
sentarse a ambos lados de dicha frontera. Dicho de otro modo: la estabilidad lll!xi cana es requisito "si ne quanon" para la estabilidad, cuando menos,
de la industria y del nivel de vida estadounidense y, en sentido más amplio,
Para la del Hemisferio, que asf podrfa, tal vez, desligarse de aportaciones
extracontinentales 10/.

�52.

53.
Pero, como que existen.necesidades inmediatas, de carácter social fundamentalnente, la estabilidad rrexicana no puede limitarse a los µroblemas
de desarrollo agrícola e industrial a largo plazo, o de corrercialización O!
los combustibles fósiles mexicanos. Todo eso puede ser operativo siempre y
cuando se mantengan en funcionamiento adecuado 1os dispositivos de segur!
dad social que mantienen estable la vi da nacional rrexi cana. Y, de modo ev!
dente, el movimiento migratorio hacia el norte de ·1a frontera nortearrericana es uno de los más eficaces. De modo no nenos evidente, parece que las~
lución del problema de los inmigrantes nexicanos indocumentados es, a corto
plazo al nenos, esencial a los fines de la estabilidad de Méxi co 11/.

socialización de los emigrantes tienda a enaJ·enarlos de 1a vi· da nacional
.
y
a adecuarlos a las necesidades económicas de los Estados Unidos de Nortearerica. Pues, aunque tal enajenación tuviese características irreversibles
en cada caso individual, México dispondría de los recursos humanos necesa
rios para llevar a buen término cuantos proyectos resultaren económicamente
necesarios y socialmente imprescindible.
De todo ésto cabría llegar a la conclusión de que los

movimientos mi

gratori os contribuyen a la estabilidad i ntema de Méxi· co , y que no parecen
e~isti r posibilidades de sustituir, a corto plazo, este mecanismo social
s~n desequ~librar la estabilidad nacional.
Las estructuras de participa
ctón política no pueden, de momento, prescindir de la dinámica migratoria;
encabe zar aún una entidad soci oe conómi ca con perspectivas razonab 1es . Por
1~ tanto, es aconsejable pensar que serfa de utilidad e"l)lear las potencial, da des energéticas disponibles como método e instrumento para 1a norma1iza
ción de l os·lllovi mi en tos migratorios.

El aparato político mexicano, con sus estructuras de participación, no
puede, concebiblenente, afrontar por sí solo la responsabilidad de social!
zar a las masas que van emergiendo a la vida pública en las sucesivas honr!
das generacionales. Muy por el contrario, las tareas del aparato polftico
se refieren, preferentenente, a la gestión y organización del sector públi·
co. Esto es, a la administración del Estado Federal y de sus integrantes,
y, lógicamente, a la alta dirección del desarrollo nacional --en sus diverla necesidad de tener muy en cuenta los prerreguisitos y característisos aspectos--, orientándolo hacia la favorable solución de los problemas
colectivos pendientes. En otras palabras, que no puede pretenderse que, en cas funcionales de la estabilidad interna de México se pone de relieve tan
las actuales circunstancias, el aparato polftico --y· no sólo el Gobierno-• Pronto como examinamos los procesos desestabilizadores que se encuentran en
se baste para dar solución a la problemática nacional sin la debida integr! mar~ha a nivel hemisférico, y sus diversos signos políticos, económicos y
ción de los distintos elementos que tienen que participar en cualquier 9!. sociales. la estabilidad, ha de ser meta e instrurrento, simultaneamente,
quema de renovación socioeconómica. Los Estados Unidos Mexicanos, a dife· para lograr un futuro con sentido, y, particularmente, con sentido histórirencia de los de Nortearrérica, tienen una cohesión central no-privada ck! co. No se trata de regresar a una etapa anterior a Guadalupe Hidalgo, sino
el:! COfll)render que el Tratado, al modificar la realidad histórica, crea otra
respetable envergadura. Pero el repertorio de cuestiones por solucionar es
realidad, sobre la cual puede actuarse mediante la utilización de los recur
mucho más alJl)lio y complejo. En tal grado, que se correría el riesgo ck!
sos naturales y humanos disponibles 12/.
promover un proceso de lucha de clases, en sentido marxista, si se aguarda
a que las políticas a largo plazo comiencen a surtir efecto. Y se correría.
por las mismas razones, el riesgo de frustración colectiva si se pierden ck! 6. La estabilidad estadounidense:
vista las necesidades de socialización --escuela, trabajo, servicios soc}aPero los problemas de estabilidad están muy lejos de ser sólo los de
les-- de esas masas emergentes . Valdría la pena intentar el estudio de 105
diversos valores cuantitativos involucrados en tal proceso de socializaci6r. llbico_!j/ . Está muy claro que los Estados Unidos de Norteamérica están en
reJ .ó
.
Y, a reservas de las conclusiones definitivas a que se lograre llegar, pal! t ac,_n de dependencia respecto de las naciones de la O.P .E.P., y en ciera "-!dida, con relación a todos los suministradores en materias primas. Es
ce prudente postular que la emigración provisional constituye una vfa que
~
~echo, radical mente nuevo en el caso de una potencia industrial y tecno-::contribuye notablerrente a la estabilidad interna, aún cuando el proceso •
gicarrente desarrollada, con enormes disponibilidades fiduciarias, alimen

�54.

55.

ticias, productivas, cientfficas y militares, plantea el car4cter precario
de la estabilidad. No puede ya darse por sentado que la producci6n y la~
fensa de los Estados Unidos estén garanthadas más allá de toda posible CCJ!
tingencia. Esto es, en breve, que la estaMlidad es un hecho absolutillll!nte
inestable, y valga la paradoja. Aún m4s: no puede hablarse ya de estabilidad en forma rigurosa, puesto que la misma depende de la administraci6n de
fenóirenos muy corrplejos y problemáticos. Puediera habJarse, en verdad, de
una estabilidad dinámica, aunque el concepto pueda parecer. un tanto incongruente. Dadas 1as ci rcuns tanci as de la época, más que de estabilidad, C!
brfa hablar de "equilibrio inestable". Esto es,. que la estabilidad ha ven!
do a consistir en un equilibrio entre los diversos factores de la vida S!
cial: producci6n-consumo, trabajo-remuneraci6n, precios-inflaci6n, riesgo.
seguridad, etc. Evidentemente, a primera vista, no es muy verosfmil la 11!.
ci6n de "inestabilidad" en los Estados Unidos de Norteanérica.
Pero cual
quiera de los rwchos fen6menos patol6gi cos de la época como, por ejerrplo,
la ~scasez de conbustible para los autom6viles en una naci6n donde dicha
máquina parece fonnar parte de su esencia misma, deja bien claro que la estabilidad es un puro "equilibrio inestable" funcional, uni&gt;ilicalmente vinci
lado a un conglo,rerado de polfticas necesariamente en constante cambio. No
puede concebirse que 1a vi da estadounidense se pueda mantener a ni ve les C'!
parables al actual si la crisis energética no encuentra algún tipo de soluci ón más o menos pennanente. Cuando menos, si no se asegura ·que no se ~
penda de proveedores transoceánicos, muchas veces en carrpos ideológicos hO!,
tiles. Para mantener la tonicidad nonnal --esto es, la hipertonicidad-- de
la vida estadounidense es menester, en primer lugar, conservar el nivel~consumo elevado al cual la población está acostumbrada. Esto equivale a~
cir que es necesario que la industria se mantenga en producción, y que con•
tinúe pagando los altos salarios que hacen posible el poder de col1'4lra ·de di
cha población. posiblemente el más elevado en la historia universal, El~
der adquisitivo de los estadounidenses es una funci6n del desarrollo indus·
tri al, agrfcola y comercial de su nación. Y tal desarrollo lo es de un e!,
tado de equilibrio internacional que hacfa posible la obtenci6n de las inat!,
rias primas Y los recursos energéticos que fueran necesarios. Hasta una ~
terminada etapa del desarrollo econ6mico de los Estados Unidos, los recur
sos internos del pafs por regla general., resultaban suficientes para 111ante•
ner en funcionamiento razonable la vida colectiva .
Pero, en vista del

volumen de la producción industrial de la época post-hegeroonica --a partir
de la Segunda Guerra Mundial--, los minerales fósiles y muchas materias pr.:!_
aas comenzaron a ser insuficientes, si se pretendfa mantener un producto n2_
cional bruto siquiera corrparable al que fos Estados llnidos necesitaban para
sostenerse en semejante posición internacional. Y, lo que es quizá más importante, resultan insuficientes para conservar el nivel de bienestar gen!
ral.
El hilo de la historia de Estados Unidos parece demostrar la irrportancia del nivel de vida como elemento central de la estabilidad. Tan es ésto
asf que la necesidad o el deseo de procurarse mejores ni ve les de vi da llev2_
ron a masas enteras de la poblaci6n de los Estados Unidos a atravesar el
continente norteamericano y a apropiarse de gran parte del mismo, como lo
demuestra la cr6nica de la colonización de los territorios conquistados militarmente durante el curso del siglo XIX. El Estado Federal estadounide_!l
se promovió tal colonización mediante la conquista militar de los territ.2,
ríos ajenos --de otros Estados nacionales o de las tl'ibus indoameri canas
qie allf habitaban-- y mediante la custodia y pacificaci6n de los mismos,
haciendo posible las migraciones de angloamericanos e inmigran tes europeos.
la meta, obviamente, era la conquista , por parte de cada núcleo familiar o
individuo, de una pos i ci6n más cómoda que la que tenfan anteriormente. En
otras palabras, que se trataba de un fenómeno idéntico al que está constit~
fdo por los actuales movimientos migratorios !J.!. Esto, de paso, nos permi te, casi por vfa de ensayo, señalar que la estabilidad estadounidense ha e!
tado siempre en función de lo que, en la retórica nacional norteanericana,
se conoce, por "oportunidad". La idea de una "land of opportunity" forma
Parte esencial del concepto que los Estados Unidos parecen tener de sf mislllS. Aún más claros, que no pueden entenderse los Estados Unidos si se
Prescinde de la noción de tierra abierta a las corrientes humanas provenie_!l
tes de otros puntos del planeta. Este hecho, lejos de contribuir a la de!
estabil i zaci 6n de 1os Es ta dos Unidos, está dentro de las motivaciones naci .2,
nales de la Unión norteamericana.
Naturalnente, la inmigración histórica
de los Estados Unidos ha provenido la mayor parte del tierrpo de las Islas
Británicas, de los pafses del norte y del centro de Europa, y de la zona
del Mediterráneo. Y, en la actualidad, el grueso de los inmigran tes potenciales provienen de la Arrerica Latina y del Asia Oriental, que distan mucho

�57.
del ideal técnico de la clase media histórica !_i/.
Lo fundamental , sin enba rgo, es que el ni ve 1- de vi da puede considerarse como una cQns tan te de la estabilidad estadounidense.
Lo que es U aliara
en crisis, al menos potencialmente, es el hecho de que pueda mantenerse la
estabilidad con un nivel de vida en precario debido a los carrbios en las'!,
laciones de dependencia. Esto es, que Estados Unidos se encuentran cQnun
mundo cada vez menos dependiente de las potencias económicas y militares de
Occidente, y cada vez más vinculado a las potencialidades de Estados no
occidentales.
Esto ha venido a crear casi una relación de dependencia de
la primera potencia de Occidente respecto de pafses antes considerados Er!
mente como del llamado Tercer Mundo. El problema, pues, viene a consistir
en una radical subversión de la constante históricamente más permanente,por
asf decirlo, de la historia de los Estados Unidos. Y, por ende, en una crj_
sis general de la importancia objetiva de la Unión en la escena mundial,con
implicaciones Je toda fndole: militares, polfticas, sociales, y, por supue!
to, económicas. Los Estados Unidos no pueden ya considerarse como un equi•
librio polftico-social estable, sino como un equilibrio polftico-social di
námico, en el cual todo depende de las políticas que se implementen seglin
las ci rcuns tanci as.
Por otra parte, el problema del nivel de vida tiene otro aspecto que
incide notablemente sobre la estabilidad interior de los Estados Unidos, Y
que viene a ser q·ue las labores básicas --no especializadas--, al estar 111!•
nos remuneradas que las de carácter más técnico, más sofisticado, tienden a
ser menos social mente apetecibles.
Esto, en una sociedad donde las opci!
nes abiertas a los individuos suelen ser numerosas en el orden económico,
deja al pafs desprovisto de mano de obra segura en los sectores econónri~
menos lucrativos, que, al mismo tiempo, suelen ser fundamentales, por ejelplo, en la agricultura y otras funciones económicas esenciales · dada la e!
tructura de 1a vi da y del "ro 1" nacional de los Es ta dos Unidos.
En ot¡IS
pal abras, que se está cons ti tizyendo algo as f como un "subpro leta ri adoN, es•
pecialmente en el sector agrfcola y en ciertas áreas industriales. Existe,
evidentemente, la posibilidad de necanizar tales funciones, pero se plantel
la cuestión de si serrejante proceso de mecanización no allllentarfa los vfnc.!
los de depende11cia energética ya existentes!..!._/.

En resumen, cabrfa señalar que la estabilidad interior estadouniden:;e
est&amp;, en lo económico, vinculada a los problemas de dependencia energética
y a los de la disponibilidad de mano de obra. Para mantener el nivel de vj_
da socialmente aceptable, dados los prQblemas energéticos y salariales, Estaoos Unidos se ve precisado a tolerar un proceso inflacionario agudo. P~
de ser interesante considerar, en el contexto bilateral Méxi ca-Estados Unioos, que la mano de obra barata es uno de los recursos que permite que los
16rgenes de beneficios económicos se mantengan altamente lucrativos sin ser,
por ese concepto --mano de obra no especializada-- intrfnsecarrente inflaci~
nario.
Es decir, que tal mano de obra contribuye a la estabilidad
interior.
Naturalmente, no puede olvidarse, en un estudio corrpleto del problema
de la estabilidad estadounidense, que la misma incluye aspectos verdaderal!nte monumentales por su importancia, y que no pueden situarse dentro de
un 1ntito analítico especffico. Tal es, por ejemplo, la cuestión de la op~
ratividad y titularidad --que ambas cosas hay que considerar-- de las errp~
sas industriales estadounidenses; el problema del peso, por así llamarlo,
de la función polftica internacional de la Unión, que no puede desestimarse
por el hecho de que la situación hegemónica haya cambiado; y, por citar uno
!lis, entre muchos, el problema del aparente "agotamiento" ideológico de la
sociedad estadounidense, que, cada vez más, da muestras de haber perdido su
'iq¡acto" de otras épocas menos imbricadas. Podrfa hablarse de que los Estados Unidos son una sociedad "penetrada" por ideas y conceptos ajenos a su
naturaleza original, y más o menos inevitables, en la coyuntura actual!.!_.
7.

El canbio histórico: las relaciones bilaterales México-Estados Unidos
en es ta hora de la historia:

Energfa y migración son, a lo que parece, 1os puntales esenciales de
la estabilidad. No ya de la estabilidad de México solo, sino de la estabilidad, pudiéramos decir, bilateral. Esto es, del equilibrio satisfactorio,
en todas 1as órdenes concebibles, de antias naciones. Lo Gni co que no queda
del todo claro a primera vista es si la estabilidad --o equilibrio-- de los
Estados Unidos está igualmente compronetida que la de México.
Y, natura,!
lente, si nos atenemos a los fndices normales, podrfa estimarse que la so-

�59.

ciedad estadounidense goza de un mejor estado funcional que 1a mexicana.
Pero esta apreciación está muy lejos de ser exacta: la fndole de los C01111'!
misos internos y externos de la entidad polftica que dicha sociedad integra
nos obliga a pensar que las necesidades en materia de estabilidad han de
ser, lógicamente , mayores en la república norteña que en su vecina rreridional. En otras palabras, que --aunque los problemas no sean los mismos-- l!
oas soc1edades tienen moti vos fundados para temer por su estabilidad, Tal
vez, no exista una conciencia clara de semejante preocupac!ón, nonnalnente
situada e11 sectores bastante alejados de la periferia visible de las vidas
Mas no cabe duda de qlM! la
nacionales de México y de los Estados Unidos.
vida estadounidense está quizá más afectada por los problemas de equilibrio
que lo que pueda estarlo la vi da mexicana.
Si bien es cierto que México
tiene mucho terreno por recorrer en lo econ6mi CQ, no es menos cierto qie
los Estados Unidos tienen mucho que mantener. El nivel de vida, problema a
resolver en el desarrollo lll!Xi cano, constiteye, en el terreno socio-econ61!
co estadounidense, un requisito "si ne qua non" de 1 equilibrio dinámico de
la sociedad , sin el cual serfa totalmente imposible conservar la misma ten-.
sión polfti ca en el futuro .
Lo que es más, se correrfa el riesgo de des!
tar un proceso involutivo . En fin de cuentas, parece evidente que la socf!
dad estadounidense está en funcHm de un desarrollo socio-económico del
cual no puede prescindí r. Ha llegado a un punto tal en su ev~luci~n en el
cual la uní versalización de la clase media constituye la base de la operat!
vi dad eficiente del aparato nacional.
·
En el caso de 1-iéxi co, en cambio, se trata de patrocrnar
Y promo ver la..
amp 1; aci 6n de una c1ase 111! di a, y de amparar - -por todas 1as vf as econOmi cas
y polfti cas posibles-- a las masas populares básicas. Y, po.r azares _de la
historia y coincidencias de la naturaleza, dispone México de un caudal ene!
. géti coque le permite, en terminos racionales, prever y d1senar
cas i su futuro evolutivo. Con base en ésto, puede la República Mexicana negociar 19.
das las medidas de seguri dad polftica y desarrollo social . que sus realid!
des interiores hagan necesarias. Y penetrar en el siglo XXI, con posibili·
da des jamás antes sospechadas.
De eso se trata, de cómo concretar. el siglo XXI, en tanto que destino

inmediato, ~n esta hora del XX.

Una cosa esta clara: la estabilidad es una cuestión, cuando menos, b.:!_
lateral. De lo que se trata, pues, es de organizar una convi vencí a sati~
factoría, según criterios plausibles. Y, por supuesto, conforlll! a derecho.
El tratado de G_uada l upe Hidalgo, al ser una cuestión de hecho, se convierte
por paradoja, en el único fundalll!nto de derecho bilateral en el cual apoya_i:
se.
Su cabal ·Cl.ln¡&gt;limiento, no solo el de su letra --ya ejecutada hace
siglo y cuarto--, viene a ser el problema que puede resolverse ahora.
No
se trata ya de lo que tiene de tratado de paz, sino de lo que debe tener co
ro tratado de amistad.

/

En estos días !..Y se ha hablado mucho, en los Estados Unidos, de dive_i:
sas posibilidades de solución bilateral, viendo los "scenarios" desde la
visión de un "mercado común nortealll!ricano" --Canadá, Estados Unidos y ~x.:!_
co--, que parece preconizar el Gobernador de California, Edmund G. Brown,
Jr., hasta un plan de visados provisionales, que postula otro político cal.:!_
fomiano, el Senador federal S.I. Hayakawa. El prilll!ro, se nos ocurre pensar, pudiera ser demasiado ambicioso y, por tanto, de difícil instrumenta
cfón contractual. Y existe la incógnita , mucho -más verosímil, de lo que!
cuerden en un futuro innediato los Presidentes L6pez Portillo y Carter. Pe
ro de todo ésto resulta que existe un espfritu de reprogramaci6n de las relaciones bilaterales, y que tal espíritu brota de un conjunto bastante CO_!!!
Plejo de fenomenos que hay que pon&lt;i!rar todo el tiempo !J../.
Parece posible, hoy por hoy, resolver la cuestión migratoria en forma
tal que los inmigrantes indocunentados se vean provistos de una cierta seg~
ridad jurídica. Y parece igualmente factible llegar a entendimientos razonables a propósito de las dis¡:¡onibilidades de combustible existentes en
Mbico, cuya necesidad en Estados Unidos es más que evidente.
lQué tipo de solución cabe contemplar, si las hay? Cbvianente, hay que
Procurar una que garantice la estabilidad &lt;i! México, y que contribuya a la
O! los Estados Unidos. La estabilidad &lt;i! México, por supuesto y en prilll!r
lugar, incluye un dispositivo contractual que garantice los movimientos migratorios de tal manera que los mismos constituyan un elemento estabiliz_!
lbr y un apoyo económico en el plano de los patrimonios individuales y fam.:!_
liares, actuando así como una válvula de seguridad en lo social en tanto se

�60.

sientan las bases definitivas del desarrollo mexicano. Al mismo tielr()o,
los recursos humanos que ~lé-xi co pone de tal suerte a disposición de . los Estados Uní dos contribuyen a mantener en desarrollo la economfa de ese pafs.
y en cuanto a los recursos energéticos, México puede aportar también la S!
•
guridad que Estados Unidos necesita en lo tocante al funcionamiento de su
industria y a la cons¿rvación de su t!Stilo &lt;k! vida, con independt!ncia de
fuentes de abastecimiento transoceáni cas .
Y, al tiempo que ésto ocurre,
México puede desarrollar su tecnologfa aún más, beneficiándose de sus propios recursos y de los que vaya adquiriendo fuera de sus fronteras actuales.
Por ejemplo, tanto el "harCMare" como el "software" ~ / pueden beneficiarse
de una conexión más estrecha entre México y los Estados Unidos.
En lo referente a la cuestión migratoria, la solución es mucho más
plausible si se vincula a las raíces históricas de las relaciones bilaterales, es decir, al ámbito territorial tal como quedó estructurado por el Tr!
tado de Guadalup~ Hidalgo. Parece prudente plantear que podría estatuirse
el acceso de los trabajadores mexicanos a los territorios que estuvieron b!
· jo soberanía mexicana hasta mediados del siglo XIX, Y la permanencia en el
misroo de aquéllos que fueron considerados elegibles para tal pennanencia,
correspondiendo al Gobierno de México la selección del personal en cuesti6n.
según criterios planteados por el Gobierno de los Estados Unidos en materia
de aptitudes laborales. El niinero de ciudadanos mexicanos a incluir en tal
movimiento migratorio deberá ser de la sola colr()etenci a del Gobierno mexic!
no. El fundamento jurídico de semejante régirren estaría dado por tratadoS
bilaterales entre ambas naciones. Y la base moral serfa que di cho territo·
río hubiera formado parte de los Estados Unidos Mexicanos en el caso de q1'
el Tratado de Guadal~e Hidalgo hubiera tenido otras repercuciones territ!
riales. Pero tales acceso y permanencia regulados por México exclusiv-n· obJe
· t o de cesión
f
te --aunque no a capricho--, se concretaran
a l te rri· t orio
en Guadalupe Hidalgo y, posteriormente en convención adicional, no serfan
extensivos aquellos territorios, sin incluir a Texas, que no estuviesen ~O!
prendidos en el ámbito territorial precipitado.
El régimen migratorio v!
gente en todo el resto de los Estados Unidos de Norteall'érica se sujetarfa 1
la legislación de dicho pafs, y contaría con el pleno resp~ldo de 1-léxiCO,
0e este modo, México podrfa garantizar un nivel de vida elevado para muchOS
de sus ciudadanos aun antes de que su desarrollo económico aqilio h\j)iere

61.

En cuanto a los suministros de recursos energéticos nexicanos a los Es
tados Uní dos, los mismos deberán hacerse con carácter preferente tanto en
cuanto a la venta de petróleos y gas natural por México como en cuanto a la
canpra de los mismos por los Estados Unidos, y en una cuantfa tal que dejare garantí zadas las necesidades de México. Los precios deberán ajustarse a
los del mercado mundial, y deberán regir por perfodos previamente estipula- ·
dos.
tlaturalrrente, ambas repúblicas deberán convenir las cuantfas y PI!.
cios de los suministros, sujetas a la medí ación de los organismos de dere
cho interamericano competentes . A carrbio del derecho a exigir los precios
del mercano mundial, que nunca serfan inferiores a los implantados para el
perfodo en cuestión por el cartel petrolero internacional, México se compr-9_
neterfa a invertir una proporción pactada de sus ingresos petroleros en la
adquisición de productos y/o servicios estadounidenses. Oe este modo, evi_
dentemente, el desarrollo mexicano quedarfa garantizado, al tiempo que los
Estados Unidos podrfan garantizar el mercado de un cierto número de sus pr-9_
duetos y/o de sus servicios. Al mismo tiempo, los Estados Unidos quedarfan .
independizados de vínculos demasiado onerosos, que, por otra parte, ponen
en riesgo su "defensa militar, habida cuenta de la distancia de los proveed.2_
res actuales, y, con frecuencia, de la desvinculación polftica --ideologfa
o jurfdicamente considerada-- que hace disminuir la confiabilidad de tales
proveedores en la eventualidad de conflictos, tal cual ha acontecido anteriormente. Naturalmente, el hemisferio americano se beneficiarfa de la i.!!_
tegración económica continental asf alcanzada, y del desarrollo rrexicano,
al tiempo que conservarfa las potencialidades agrícolas de los Estados Unidos. Por ello, se satisfarfan diversos intereses. Una de las consideraci.Q_
nes más ilr()ortantes serfa la de la estabilidad hemisférica, que harfa posible la conservación del potencial agrícola e industrial de los E5tados Uni_
dos y facilitarfa notablemente el desarrollo de la agricultura Y la indus
tri a mexicanas.

8.

Un comentario ...
Este trabajo ha sido, muy probablemente, demasiado prolijo en ciertos

aspectos. Y, en cambio, muy probablemente también, ha dejado un tanto ose~
ros algunos extremos del tema. Pero es evidentemente que lo que se ha in
tentado es la previsión de un "5cen.1riu", para lo cual resulta n~cesario

�62.

puntualizar muci10 algunas cosas, y dejar abiertas las posibilidades de V!
riables. En todo caso este trabajo no aspira sino a dejar sentado un pooto
esencial: qie la simbiosis interamericana puede ser, al menos en el terreno
bilateral conterrplado, 111a verdadera técnica de supervivencia, al permitir
el desarrollo económico y social sin verdadero perjuicio para las naciones
ya plenarrente desarrolladas.
Claro esta:, México no es u, pequeño pafs,ni está perdí.do por el mundo.
Las provisiones demográficas existentes en la actualidad --y que no parecen
exageradas-- indican de manera evidente que México será una nación m4Y ~
blada en el siglo XXI.
Los hallazgos petrolfferos recientes, según todo
parece indicar, aseguran e1 desarro11 o ulterior de las potencialidades in- .
dustriales mexicanas. El alto grado de tecnologfa que México tiene ya, llls
la que puede adquirir --"harcL-iare" y "software"-- habida cuenta de los '!
cursos ahora disponibles, asegura la solución de muchos problemas. El ÑS
urgente, de creer los pronósticos más pesimistas, es el desarrollo 6pti.,
de la agricultura nacional, de suerte que el pafs no dependa --en estos
tierrpos de penuria generalizada-- de fuentes de abastecimiento exteriores
para atender la demanda que planteará la población mayor que se prevé. Por
otra parte, tal desarrollo agrfcola serfa un elemento antiinflacionarioque,
además, permitirfa mejorar cualitativamente la dieta nacional, independie!
temente de hacer posible la arrpliación cuantitativa de los suministros ne~
sarios para alirrentar u,a poblaci6n mucho mayor que la actual.
Pero, tal vez, lo más irrportante está constituido por las posibilid! ·
des de desarrollo político abiertas, hacia el comienzo del próximo siglo,
si se i ns tr1J11entan acle cuadarren te 1a utilización de los antes ' tantas veces
rrenci onados recursos natura les y humanos.
Ar,, más iq,ortante: no nos queda la menor duda de que la poblacidn,
muy lejos de ser un elemento preocupante en todo el "scenario", constit~,
realmente, lila riqueza más, que hay q!J! saber canalizar adecuadamente, pe·
ro que, una vez debidamente encauzada, contribuirá a la civilizaci6n nact!
nal, a la seguridad del Hemisferio, y, en fin de cuentas, a la prosperidld
llliversal y a la cultura de Occidente . .

63.

Notas al texto del art1culo:
1/

Plle{mfx.d.o dei. TMtado de. Guadalupe. Hi.daigo.

2/ Vw,se. ei. _Alr..:Uculo V dei. TJta:ta.do de. Guadalupe. IU.dalgo cliJi.e.ctamen.te..

3/ ConJ.ití.ltue. ei. tex:t.o de. elle.ha Atr.t1.cu.lo.
4/ V&amp;nJ.ie. d-i.c.hoó M:t.1.cu.f..oó XXI 1J XX.TI, a&amp;.C e.orno ei. P1Le.4mbu.f..o.

1!'- ptr.oc.e.de.nua de, negociac.-i.onu IJ, e.n J.iu. c.aóo,
aJtb~Je. _u hu.b-lell.e. cllóc.Jte.panc.-i.aó de. maya11. e.nüda.d MbJte. " •• •algwut
u:Updac.i!n de. u!e. _TJtat.ado", o 11 ••• MbJte. cua.lqu.-i.e11.a. otlta. mat.VI..Úl de.
.laó Jte..lauonu poUtlc.a&amp; o c.ome11.c.-i.a..lu de. .lo.&amp; dOJ.i nac.-i.onu ".

5/ V-i.c.~o Alr.!,1-cu_.lo &amp;0a.la

§_/ Au.nqu.e., pOII. ejemplo, .la v-i.da IU1óUc.a. e.n Ca.U6oW.O.
nu, uU maJtc.adame.n:t.e. u.Jtba.n.-i.zada.

'

y en o:t.Jtaó Jteg-i.!:

7j Na.tu.M.lme.n:t.e., .lo. p1Lopo1Lc.-i.6n de. e..leme.ntoó h-i.ópWc.oó en ge.ne.Jta.l de. cllv~a&amp; ~oc.e.denc.-i.aó, a.u.menta. gJtadu.a..lme.n:t.e. en EJ.i:t.adoó Un-i.do&amp;, ~egt1n &amp;e.
e.v-i.denua. e.n ei. wuo de. .lo. Un-i.6n, 1J e.n d-i.ve.Moó u:t.u.cllOó demog!u16,i.c.oó
Pe11.o úta u u.na cu.uU6n clló:tútta. de..l a&amp;u.nto qu.e. no&amp; ocupa a.hoJta.
•
BI

Lu~e.y ByJtd S-i.mpóan, e.n "Many Me.x.lc.oó". Se. :t.Jta:ta. de. .la c.u.a.Jt:t.a e.cllc.-i.6n
Jtev-lóa.da, ,:ubUc.ada polL "Un-i.ve.Mil!f 06 Ca.U60Jtn-i.a. PILU&amp;" Be.Jtkei.e.y IJ
Loó AA9';f';-6, 1967. La oblt.a data, a..l pa.1Le.c.e11., de. 1941. Áu.nqu.e. habua
qu.e. ~~6-lc.a.Jt ute. palLUCf-L.lo.lr., e.abe. penó a/1. qu.e. .la p,r.e.ocu.p«c.-i.6n po!L e..t
c.Jte.~-le.nto de. .la pob.f..o.u6n me.x.-i.c.ana. de.be. habe.1r. a.u.me.n:t.ado e.n l..oó tLltl
moJ.i ano&amp;.

!I

En aJtaó de. .la chvu.da.d c.onc.e.ptu.a.R., ute. :t.Jtaba.jo tiene. &amp;u.mo .in.te.Jtlti e.n
Jte.du.c.-i.Jt ~ ~ :t.e.xtu.a..lu a..l nwne11.o abó o.lu.tame.n:t.e. ne.c.ua.,úo. No ob&amp;
~e., &amp;e. -lnv-i.ta. a..l .le.c.toJt a. pltOCWUVt cua.ntaó c.on6-i.Jtmac..ionu o Jte.6uiti
uonu .le. paJte.zc.an ne.c.utVt.út6 c.cmo expUc.ac.-i.6n de. .lo qu.e. a.qu..[ &amp;e. cllc..e.:Pe11.o no &amp;e. o6Jte.c.e.n, pOII. .lnnec.ualL-i.aó, u.Uell.-i.OJtu Jte.6 e11.enc.-i.aó.

J¿./

POll &amp;u.pu.u:t.o, .laó vaJUa.b.lu c.oMU:t.u.-i.daó pOJt .laó ne.c.u-i.da.du ene11.glti.~ de. EE.UU. ~ ei. ILU:t.o de. AmWc.a. no podJt.ca.n va..loJtaJtóe. a.de.cu.a.da.mente.
ó-ln c.onoc.e.Jt me.1a11. ~ó Jte.cuMoó cllópon-i.b.lu en todo e..l Hem-i.ó6vúo, -i.n

cf.u.ye.ndo .loó de. lf~uc.o, a&amp;.C c.omo .laó pe.Jtf.ipe.c.Uva&amp; -i.ndu.ótJu:.al.u y Mc.-i..a
.tu de. ua nac.-i.6n,
-

!.!J

LoJ., -i.nglLUOó pell.c.-i.b-i.doJ.i pOIL .loó -i.nm-4J1ta.ntu óOlt e.n .la a.c.tu.a.Udad u.n
Jteme.cllo ac.e.ptab.le. pa.Jta R.Oó pJtob.le.ma&amp; ·6amil..i.all.u 'de. c.-i.e/1.:t.o &amp;ec.toJt de .ta
pob.lac.-i.6n. Eó:t.o, pOII. J.iu.pu.u:t.o, c.ontlúbu.ye. a. man:t.e.ne.Jt .la. uta.blli.dad
a..l me.no&amp;, de. mom~o: .Pu.clle11.a f.ie/1. u.na &amp;o.lu.c.-i.6n pvuna.ne.nte., &amp;,i. J.ie. Jteg~
.lo. de. ~tín modo JU.lúdüa y po.U.Uc.amente. ac.e.p:t.o.b.le..
-

'J..!

Ind-i.ócu.Ub.leme.n:t.e., e..l utu.cllo cua.nU:t.a.t,i.vo de. toda&amp; .laó vaJt-i.a.b.lu e.w
.te.ntu u ne.c.u aJt-i.o J.i-i. J.ie p!te.:t.e.nde. .logJtaJt u.na v-i.ó-i.6n &amp;6Uda de. .lo. a.c.:t.u.a.-=Udad if dei. 6u.tu.Jto.

13

I La utablli.dad, c.aáa d,[a ml1J.i, c.omo lo e.v-i.de.nc.-i.an .loó p,r.o b.le.ma.ó del mu.n
do a.Ucme.nte. de.J.iMllo.l.f..o.do a pllop6M;to de. loó llecwzllof.i ene.llgW coó o dil
.te_1¡1¡01¡,U;mo, e.&amp; una c.uu.t..i.6n qu e. no pu.ede. da.lLóe. pOIL 11.uue.Ua..
'

�64.

14/

Vale la pena hacvi no:tM que no &amp;6lo .fa1, mMM mex.icatta1, 6e han mM.tJui
do .Ln:te11.e&amp;ada1, en .inm.ú¡.Ír.alt a EE,LJLJ, E&amp;to, que u una con&amp;t«n.te hü,tó1¡J
ca &amp;e ha hecho má.6 notable en u.to&amp; úUi.mo&amp; d(a&amp;.
El 6en6me:no mi=x.i~ano :tiene .e.a ca11ac:te11..l6üca poco común, aunque no ún-i_ca, de cMeceJI
de ev.i.den:tu connotacionu poW.ica&amp;.

15/ E.e. tema de la "upo1ttun.i.dad" alcanza ahC11!a p1topo1tc.ione6 exhrao11.d.i~a1t.ia6.
Podltla dec.il!&amp;e que pone en C/t.,&lt;_6.i6 la .identidad nacional utadoun,t~e~e
de tal modo que 1te6ufta d.i6lc.i1' 6abe11. 6-i. .fo que .inte1tua e6 ~Op,te,.(.IU
una nac.i.6n bá6.icamente ang.fono!Lte.amel!.icana o una en ta que ia .(_flualdad
de opo11,tun.i.dade&amp; p1tevalezca 6ob1te lo&amp; l!U:tan:tu vafo~eó. . E&amp;~o6 út½
moó 20 añoó 6en:tal!dn pMa el 6u:tul!o la baóe que pvuncta CÜ6c.e/ln,&lt;1t.fo que.
hay de l!.et61t.ica.
16/ Todo p11.oblema de mecanüac.i6n de lM 6unc.ione&amp; Mt..i.cM, como u el caM con la aglt..icuf.tu1ta, queda necua11,lamen:te 6uped-üado a la!, d.iópon-i_~
Li.dadu e11e11.gU.ica6, IJ no puede, en con&amp;ecuenc.ia, dMJie poi!. 6 ~ 0 .
No u, ex cluó.ivame.nte, un p11.oblema de tecnolog.llr, 6.lno una cue6,t,&lt;.6n que.
atañe a la&amp; l!efac.ioneó de dependencia.
17/

18/

La necu.i.dad de 6ob1te.pone11.&amp;e a 6u6 pl!.op.ia6 lim-üac.ioneó ha conducido a
ta1, "lU:te6" e6tadoun.ident.e6 a 6avol!ece11.· la .in:te11.11ac.ionilizac.i611 de 1!
do &amp;u "apal!túo". Tal, poi! ejemp.fo, .fa "Tllila:te.1ta.l Comm.i6&amp;.ion". que,,_.~
culta compatib.i.UzM lo&amp; objet-ivoó nOl!.:te.ame.11..icanoó --EF..Ull. 1J Canadd-con loó de fol!opa 1J A6.ia cap-ü.aUUa&amp;.
F.lnalet. del vvr.ano de 1979.

19/ l,U.e.ntllaJi uta1, UneM t.e uCJúb.lan, IJ dupu.l-6 de loó mió u dwumte toli
cualu &amp;e gu.ta1r.on, han &amp;al.ido a la luz lo&amp; p11.oyecto&amp; de Bltown 1J Ha1J4Rawa aunque todavía {24/8/79) &amp;e duconocen lo&amp; .texto&amp; de et.to&amp; p1tol}t!,
.toó. Puede &amp;upone/r.6e que mucho&amp; habM en ello&amp; de polltlc.a. ~a,ua.
Pvu,, ev.i.dentemente, &amp;on muU.tlLM de ia pl!.eoc.upac.i6n de lo&amp; ,ti.empo&amp; que
coMen.
20/

"HaJr.dwe11.e" IJ '-'M6.twvi.e" télun.lno&amp; coloqt.úai.e&amp; en et e.ampo de la&amp; compu.tadol!M dui.gnan 1tupec.üvamente elemento&amp; no-humano&amp; IJ elemento&amp; ~
mano&amp;. • En u.te c.~r..texto, &amp;e emplean palta .lndical! tale&amp; 6acto1te6 en ""
.teMeno de ia .lndu&amp;tlt..ia en gene11.al.

LA DEMANDA DE DINERO:
ANALISIS DE CINCO TRABAJOS DESARROLLADOS PARA EL CASO MEXICANO

*R06o.lÚO

Badi.Uo

El dinero, definido actualmente como un activo que proporciona servicios a su tenedor que tiene demanda, ha merecido estudio formal, dando lu
..gar: al .5lJrgi.m.i.ent.o .de teorías a.lternativas para la detenninación de los faf_
tores que influyen en dicha demanda de dinero.
Esta es integrada con la
oferta en un mercado cuyo equilibrio es vital, toda vez que forma parte de
un sistema macroecon6mico de mercados interactuantes que determinan los niveles de la actividad económica.
La relativa escasez de estudios empíricos para el caso de México no ha
IIDtivado a i«linamos por el tema del presente trabajo, reforzando nuestro
interés el hecho de que. al realizar cinco de estos trabajos y tratar de e!
tima· las funciones de -demanda que en ellos se presentan, se ha encontrado:
que los resultados difieren en la mayoría de los casos y que existe autocorrel ación de los errores lo que viola uno de los supuestos básicos de regr~
si6n invalidando las pruebas de hipótesis y conclusiones expuestas.
El trabajo se desarrolla en cuatro capítulos. En el primero de ellos
Presenta una síntesis de la evoluci6n de las teorías sobre demanda de saldos monetarios reales: Teoría Cuantitativa y enfoque Ingreso-Gasto. En el
segundo, un análisis de los cinco trabajos considerados; metodología seguida para la verificación de resultados y _presentación de los mismos. El ter_
cer capítulo conti~ne la formulación de una nueva función con variables explicativas: ingreso y expectativas de variación en percios, en donde se~
neja información para el período 1951-1978.

• TJz.abajo pltUen.tado paJta ob.ten.e.Jt el T.Uui.o de Uc.enc.iado en Ec.onom.fa Oe_
ci6n. "C".

�66.
67.

Marco Teórico:
Se tratan los aspectos generales de las diferentes ideas que sobre la
demanda de dinero han existido dentro del marco de la teorfa cuantitativa y
keyensiana . Estas teorías consideradas como alternativas en la explicaci6n
de la demanda de dinero en función de unas cuantas variables, plantean
hipótesis distintas en cuanto a la importancia de los factores que afectan
las variaciones en la cantidad demandada de dinero .
Se inicia con la Teorfa Cuantitativa como una teoría de la determinación del nivel de precios de equilibrio; el resultado de los supuestos acer
ca de la relación que mantienen las variables en la ecuación de cambio y su
determinación: la velocidad es la relación que existe entre cantidad de di .
nero y volumen de transacciones para un período dado. El volumen de transacciones es supuesto constante al menos en el corto plazo.
La demanda de dinero que se deriva de esta teoría depende entonces del
valor de las transacciones a ser realizadas en la economía siendo una PI!
proción constante de ésta. Coroo a su vez el volumen de transacciones mantiene una re1ación constante con el nivel de ingreso nacional, la demanda
en el corto plazo depende sólo del nivel de ingreso .
Surge después el enfoque de Cambrigde de la demanda de saldos monetarios. La diferencia con el enfoque anterior radica en que aquí se trata
de la cantidad de dinero que las personas desean mantener (y no necesitan), .
para realizar cierto número de transacciones y analizar las posibles causas
que motivan su demanda. Concluyen diciendo que para un indivjduo el nivel
de riqueza, ingreso y volumen de tranasacciones será proporcional y estable
al menos en el corto plazo suponiendo que todo lo demás permanezca constante. La demanda nominal de dinero será proporcional al nivel nominal de i~
greso de cada persona y por lo tanto para el agregado de la economía.
Keynes desarrolla el enfoque de Cambrigde, analizando con más detalle
los motivos de las personas para mantener dinero. Descompone la demanda de
dinero como obedeciendo a tres moti vos : _el de transacciones, que es propor•
cional al nivel de ingreso; el motivo precaución para solventar gastos 1!

revistos y depende también del nivel de ingreso, más no. mantiene una rel!_
ción fija con dicho ingreso. Al tratar la incertidumbre respecto al futuro
particulariza sobre el nivel futuro de la tasa de interés.
Supone que e!
iste una tasa normal de interés considerada de equilibrio, de manera que si
la tasa corriente estuviera fuera de ese nivel, las expectativas de las pe!_
sonas serían de retorno al nivel normal, donde los rendiMientos esperados
de los activos (bonos) serán positivos o negativos según la tasa de interés
se encuentre arriba o por debajo de ese nivel determinando la demanda debo
nos y por tanto la demanda de saldos roonetarios reales.

to

Los anterior conduce a ·concluir que la demanda especulativa en el corplazo es una función negativa de la tasa de interés.

Más recientemente se ha contribuido al desarrollo del análisis Keynesiano. Baumol y Tobín tratan la demanda de transacciones como un reflejo
de la acción racional de las unidades económicas .
Ambos muestran que una
unidad económica que percibe ingresos periódicos, parte de .los- cuales dedican a comprar bienes y s'ervicios ...a .una tas.a constante, en ~l tiempo compre!!_
dido entre _una percepción y otra, tiene oportunidad de mantener activos con
la parte no gastada de su ingreso y de retirarlos cuando los necesita. El
problema radica en cómo hacer para mentener activos remuneradores, dado que
existe un costo. Su demanda de saldos para transacciones en ténninos reales es proporcional a raíz cuadrada del volumen de transacciones e inversa
mente propocional a la raíz cuadrada de la tasa de interés .
En el marco Keynesiano, la deman'da para transacciones es sólo una parte de la demanda total. El motivo especulación para demandar ·dinero surge
porque a diferencia de otros activos financieros, el valor de capital del
dinero no cambia con las variaciones en la tasa de interés y porque existe
incertidumbre acerca de la forma en que la tasa de interés cambiará en el
futuro.
A este respecto, Tobín realiza un análisis más sofisticado sobre la
conducta individual en su análisis de equilibrio de cartera.
Su aport!_
ción fundamental es que introduce consideraciones de riesgo en la determina
ción de la demanda monetaria.

�68.

69.

Hace un análisis de curvas
. . de indiferencia en donde la función de util i dad depende del porcentaje esperado de rendimiento total de 1 .rie$gO.
Las formas de las curvas de indiferencia dependen de la naturaleza de las
preferencias del inversor.

La demanda de dinero de Friedman es una función medida en unidades de
poder de compra constantes
d .
.
'es ec1r, de saldos monetarios reales cuyas va
r1ables reales importantes son: la riq
l
.
,
'
.
.
ueza, a tasa de i nteres, 1a propor6
ci n riqueza humana a no hu
,
mana Y 1os cambios esperados en la tasa de inte
res Y de la inflación .

A nivel agregado, establece una relación inversa entre cantidad deman-

dada de dinero y tasa de interés. Haciendo la observación de que dicha d!
manda es afectada en mayor grado cuando los niveles de la tasa de interés
son bajos que cuando son más altos. Entonces, la elasticidad interés de
la demanda dependerá del nivel inicial de dicha tasa.

~~A~ii:~o DE CINCO TRABAJOS EMPIRICOS SOBRE LA DEMANDA DE DINERO PARA EL CASO

Otra línea de pensamiento neo-cuantitativista es el sustentado por un
grupo de conomistas de la Universidad de Chicago y contenida en la reformulación de Milton Friedman sobre la Teoría Cuantitativa.

Dad~ la relativa escasez de estudios sobre la demanda de dinero para el
ca~o mexicano, el objetivo de este trabajo es conocer si los hasta ahora re
alizados arrojan luz sobre su naturaleza.
Por tanto
casos set
'Y aunque en algunos
,
ocan _otr~s temas aparte del que aquí nos ocupa,elanálisis se cen
tro en las estimaciones presentadas sobre dicha función.
-

Friedman centra dicha formulación sobre puntos tales como el que la teQ.
ría cuantitativa es una teoría de la demanda de dinero, no del producto, de
Inicia diciendo que el dinero, como
la renta monetaria o de los precios .
cualquier otro activo, produce un flujo de servicios derivados de su característica de ser fuente de poder de compra. Emplea el concepto de tasa mar
ginal decreciente de sustitución. Su concepto de riqueza incluye el valor
presente del ingreso del trabajo de la persona (riqueza humana), e introduce en la función demanda de dinero, la proporción riqueza humana/riqueza no
humana .
La variable costos de oportunidad es el ingreso obtenido al mantener
bonos o acciones y si se incluye el capital humano, también el rendimiento
de éste.
El costo de mantener dinero se compone del rendimiento de los activos
y de las ganancias o pérdidas de capital.
En este punto supone como ta$a
de interés relevante en la función demanda, una tasa promedio para todos los
activos.
Considera también como variable importante, la tasa esperada de inflación, pués el rendimiento del dinero depende de los cambios en el nivel de
precios.

En los cinco traba·Jos consi·derados, s~ ha estado de acuerdo en hacer
depender de una manera genera 1 a la demanda real de saldos moneta .
d
las · ·
rios, e
siguientes variables: costo de oportunidad de mantener saldos monetari.os
de un período anterior.
C~nforme a las caracterfsticas presentadas por la economía mexicana en
el periodo de.estudio, algunos autores eliminan variables tales como 1 t _
sa de · t é
ª a
in er s, Y en.algunos casos las expectativas de inflación por conside
rar
no _h~n sufrido cambios importantes que pudieran particularizar 1;
funcion; si esto fué cierto en el tiempo de la elaboración de sus estudios
actualmente no lo es dadas las fluctuaciones que estas variables han sufri~
do recientemente.

:~e

Se _procedió en primer lugar a probar la validez de los resultados ex
Puestos en los cinco casos reales, revisando si las estimaciones cumpl' co 1
1an
ne supuesto de no autocorrelación de los errores·· con informa cion
., y ·va1
ores de los parámetros de las funciones presentados por cada autor
b
t ·
. .
, se o
uvieron estimaciones de la cantidad demandada de dinero procediéndose a e
nerar los errores. Se utilizó la sub-rutina Univariate Espectral del
g_
te est d' t ·
paquf
a is ico SPSS para obtener los coeficientes de autocorrelación de los

�70.

d estl·maci6n de las ecuaciones,
Un segundo paso fue- repe ti r el proceso e •
f
ia y método
.
. f rmaci6n per1odo de re erenc
empleando nuevamente la m1sma ln o
• . 1 i6n Una vez hecho ésto se
.
1 xistencia de autocorre ac
.
probando, asim1smo, a e
f" ientes obtenidos con los de
1
alores de los coe 1c
procedió a enfrentar os v
tas últimas no violaran el
.. 1
Y en el caso de que es
las ecuaciones or1g10a es,
.
b diferencia significativa de
supuesto de regresión antes menc1onado, a pro ar
1os parámetros.

LA PARCIALIDAD DEL MODELO DE CRECIMIENTO DE
BELINDIA: UN MODELO MAS REALISTA

El propósito de este trabajo es probar la parcialidad del primer modelo
de crecimiento de Belindia,_!/ el cual trata de explicar la espiral desigual.!_
taria en la distribución del ingreso.
Esta prueba se realizará relajando
algunos supuestos para hacerlos más aplicables a una situación real de países
en vfas de desarrollo,y y haciendo más explfcitas las caracterfsticas de los
mercados de bienes y de factores, que aún pareciendo no ser muy restrictivas
en realidad lo son tal como se presentan en las funciones. Se presentará un
argumento alternativo -un modelo reformado de crecimiento- para explicar los
cambios en la distribución del ingreso.
El artfculo se divide en dos partes. En la primera se expone una sfnt!
sis del primer modelo de crecimiento de Bel india. En la segunda se desarrolla el modelo reformado (o más realista) y se analiza en comparación con el
110del o origina 1.

1.- MODELO BASICO DE BELINDIA3/

Este modelo incluye: 1) Una función de producción neoclásica con dos
insumos: trabajo y capital;
2) el mercado de bienes con bienes-salario
(de subsistencia o consumo básico), bienes de lujo y como un tercer sector
independiente están los bienes de capital; 3) el mercado de trabajo, donde
la fuerza de trabajo efectiva se divide en trabajadores especializados y tr~
bajadores no-especializados y
4) el mercado de capital el cual está rep'!_
sentado por una función inversión que depende de la tasa de crecimiento de la
de111anda de bienes de lujo y deseos de inversionistas.

�72.

73.

Las caracterfsticas ge~erales (o supuestos) del modelo son las siguientes:

8) Como se mostrara despu~s. este modelo supone que la inversión deter
mina el empleo especializado.
1) Es un modelo de tres sectores identificando cada bien como un sector.
lndistintamentl:' se utiliza el ténnino industria por sector, def)
niendo la industria uno para bi enes-salario, industria dos para bie
nes de lujo e industria tres para bienes de capital.

La estructura funcional de 1 modelo está representada, en forma breve. de
la siguiente manera:if
Notación de las variables:

2) Se supone una estructura de salarios rfgida en el sector moderno
(que cant&gt;ia sólo 1igeramente a través del tiempo). Esta generaliz~
ción se basa en el supuesto de una alta elasticidad de sustituci6n
entre los diferentes tipos de trabajo (o trabajadores) tales cOIMI
trabajo especializado y trabajo no-especializado.

Producto de la industria
Demanda del bien i
Fuerza de trabajo efectiva en la industria
Existencia de capital en la industria i
Coeficiente trabajo-producto en la industria i

3) Como un reflejo del supuesto de un salario real constante para tra
bajado res con poca especia 1i zación y de un ejército de reserva en el
campo y barrios bajos urbanos, se supone una oferta elastica para
el trabajo no-especializado.

Coeficiente capital-producto en la .industria i
Demanda exógena del bien i
Precio del bien i

4) La distinción entre las dos clases de trabajadores se preserva en
diferentes patrones de consumo y ahorro. Los trabajadores no-esl)!
cial izados (o con bajo salario) consumen solo bienes-salario, mientras
Que los trabajadores especializados (o con altos salarios) consinen
bienes de lujo y tambien ahorran parte de su ingreso.

Fuerza de trabajo efectiva total
Existencia de capital total
Empleo total de los trabajadores no-especializados
Empleo total de los trabajadores especializados
Medida de la productividad de los trabajadores no-especializados

5) Se adopta un supuesto particular sobre la demanda de inversión la
cual responde a la demanda por bienes de lujo y expectativas e~resariales.

Medida de la productividad de los trabajadores especializados
Tasa WM/WL (donde W 1)
Salario de los trabajadores no-especializados

6) De acuerdo a las rigideces del subdesarrollo es diffcil la sustitucf6n
capital-trabajo. Por.esta razón de limitada sust1tuibilidad de fa~
tores se postula sólo una técnica de producción en cada sector. •
7)

No hay consumo de ingresos de capital ya que todos los beneficios se
ahorran.

Salario de los trabajadores especializados
Costo dual por trabajo efectivo
r

Tasa de beneficio

rP 3

Costo de uso del capital (P 3 es el precio del bien de capital )
Propensión marginal a consumir (bi enes de lujo de los trabajadores
especializados)

c

�75.

74.

Condiciones de pleno empleo:
"(

Vivacidad de expectativas

(F x /K)Y Expectativas empresariales o tasa de crec~miento d~seada de los
22
inversionistas con respecto a la existencia de capital (F2 es una
constante)
k

Tasa de crecimiento de la existencia del capital

*

Las variables que aparezcan con este asterisco en la parte
rior derecho se consideran exógenas.

SU!)!

Fuerza de trabajo:

(12)

Existencia ·de capital:

(13)

Resolviendo el modelo para el corto plazo, cuando las demandas exógenas
E; son consideradas cero y la demanda de bienes de capital es exógena, Taylor
y Bacha seña 1an qve:

froducción y ll'ercad_o de trabajo:
Función de producción: X = Hin ~/ªi, K/b;} , i

=

(1)

1,2,3

(2).

Fuerza de trabajo efectiva: N = Wl L + WM M= L + WM
Funci6n de costo rlual: qN

=

Min ~l/Wl, qM/WJ

· Pi· = a i qN + r P3 bi.
Funci·15n de precio:

=

=

Min

Q., qM/W]

a1 + r P3 b1 , i

X1 = L = N - WM
2 c/P2 - 1) WM + a3x;
, donde: c&lt;l
1 - ª1 .

(a

c2cP2 (a2 es parte de P )
2

= 1 (J)

= 1,2 ,3

f2 o/p2 - ~~ O

(4)
Y de la

ecuación (13), sustituyendo los valores

Soluciones explfcitas para:
precios: Pi

=

ªi +

bi(l-a 1)
bl

2,3

(5)

(6)
(7)

(Bl

costo de uso del capital:

Mercado de bienes:
Demanda de bines-salario:
Demanda de bienes de lujo:

x1

= (l/P 1) L + E1 = L + E1

X~=

C(W/P 2) M+ E2

(9)

WM =

(11)

P3 x*3 - r P/*

x1 y x2 :

1-c

(15)

La conclusión de estas dos últimas ecuaciones es que el efecto neto de
lll increll'ento en trabajadores especializados (M) es ne~ativo sobre trabajadores no-especializados (L).
Tarrblen, la e~uación (15) es exactamente la
condición de equilibrio neocl~sica de ahorro igual a inversión neta, tal que
los patrones de efll)leo se ajustarán para pennitir el equilihrio del ahorro y
la inversión.
Manteniendo el equilibrio ahorro-inversión en las demandas de bienes-s!
!ario y bienes de lujo, Taylor y Sacha obtienen que las demandas finales
Xl Y x2 están en función de las variables ex6genas x; y t:
d _

(10)

(14)

X1 -

1

rr2c

11-a 1J {1-c) L\-v¡-

ª1 {1-c)

)

x;

+ ~ - - 1 P3

X~= 0-c) p2 (P3x; - r P3K*)

{
+

I

a c)
--¾-

~

rP3 Kj (16)
( 17)

�r +

Durante el segundo estado estable de crecimiento tenemos que
( F2)-l K y el empleo de gente no-especializada declina:

(1- ªf; - _ª3,..!3_1-_qE

Asf existe una relación inversa entre xd y x*3, r1iPntras que en el ca1
· t a. Estas rPlaciones es Un dando las implicaciones
so de xd y x* es direc
2
3
b~sicas acerca de la distribución dPl ingreso,Pn el rorto plazo.
Cuando la
demanda de bienes de capital (x;) sP incrPmenta, la c1Psigualdad dPl ingreso
entre trabajadores especializados y no-esperi ali zado,; también se i ncrerrenta,
al aumentar M y disminuir L, influyendo Pn el detPrioro de la distribuci6n

llientras que el empleo especializado es:

del ingreso.

y el e~leo total en el sector moderno es:

L • 1-;¡ [,,, - , \

K

(20)

( 21)

Por definición el crecimiento del capital (d K / d t) PS iqual a la~
•
.
1
manda de invnsión, la cual es equivalpnte a la dPmancla di' biPhes dP capita

( 22)

en este modelo. Entonces, utilizando la ecuación (17) en su forma diferencial y definiendo como {c Pi{l-c)P ), Taylor y Barha llPQan a la ecuaci6n
2
de cambio en la tasa de crecimiento:

De este análisis parcial Taylor y Bacha concluyen ": "una economfa el!

(k- r), donde:

X3

k = -K

(18)

En este análisis se concluyen dos estados estables P~ la lfnea de cree!
miento: 1) cuando le.= r{durantela fasedecrecimientodebienes de pre-luJo)
y 2) k = r + C\ F )- 1 , cuando la economfa adopta el nuevo patrón de prodtlf
2
ción y consumo.
La participación de los trabajadores especializactosyno-especializadOS
(con respecto al empleo total) se obtiene para los dos Pstados establesenla
·
·
'6 n PO cada caso • En el
lfnea de crecimiento, redefinienrlo la función
inversi
• •
·
· ) s61 o s on ~leadOS
primer caso {fase de crecimiento
de bienes
de pre- 1uJo
trabajadores no-especializados, y considerando que x3 = r K, entonce\ 1ª
ecuación {16) se convierte en:
(19)

contrando en transicion observará
so a través del tiel11)o - al menos
Producto sobrepasa al crecimiento
cia, y el trabajo llegue a ser un

un óeterio;o en la distribución del ing'!.
hasta el punto en que el crecimiento del
de la población en el sector de sli&gt;sisten
factor escaso" ·H

Las extensiones en el anUisis de este modelo se refieren básica111ente
11 cant&gt;iar el s14&gt;uesto de las demandas exógenas Ei a variables endógenas, y
a través de ésto se consideran los casos en que los trabajadores especializados tantién consuman bienes-salario y sólo una fracción de los beneficios
se ahorra. Con la inclusión de las demandas exógenas el análisis sugiere
algún beneficio de las importaciones para la gente pobre, -pero es poco probable adoptar polfticas de comercio de este tipo, y entonces la particip!
Ción de las demandas exógenas es cancelada. La segunda extensión concluye
en que las il11)1icaciones cualitatfvas del modelo no son afectadas por una
especificación iras complicada del consumo. Con el supuesto de ahorrar una
fracción del ingreso en beneficios, la relación positiva entre inversión y
elll&gt;leo especializado es preservada en el corto plazo.
Sin errbargo, en el
largo plazo son necesarios valores específicos de los parámetros para ju~
!lar el il11)acto de bienestar sobre el tielll)o.

�78.
79.
II .- LA PARCIALIDAD [H M0lIL0 lI BELINDIA Y SIJ&gt;l(STOS MAS REALISTAS

&gt;

2) Ceben hacerse caisideraciones adicionales con respecto a la elasticidad

Revisando los supuestos adoptados en las especificaciones del modelo
básico, es posible observar la parcialidad del análisis partiendo de la
extremada sirrplificación de los mismos, y algunos de ellos forzando previamente las conclusiones del modelo. La parcialidad del análisis existen ti!!
bién porque sólo se considera la espiral desiquialitaria del ingreso para
el sector moderno, cuando en países en vfas de desarrollo ~a actividad económica de la agricultura juega un papel importante en la economfa nacional
(a niveles internos y externos) y probablemente sería más interesante iní!
grar las desigualdades del ingreso no sólo entre diferentes tipos de trabajadores (especializados y no-especializados) en un sólo sector, sino entre
sectores rura 1 y urbano .y
Sin embargo no es el propósito de este trabajo corrplicar mucho el mod!,
Jo haciendo un análisis exhaustivo, sino más bien se pretende relajar algunos supuestos haciéndolos más realistas, siguiendo la misma estructura deJ
modelo b&amp;si co; y colJl)arar los resultados aÍJ\ en el caso de que las concl,!!
siones de l_a hipótesis de la espiral desigualitaria del ingreso se preser
ven con las nuevas consideraciones.
Alglllas de las ilJl)licac,ones básicas que pudieran hacerse mc1s
tas son las siguientes:
1)

reali!,

Considerar dos tipos de salarios. tilo es el salarlo de trabajadores ne,.·
especializados que en términos nominales se focrementa por factores P~
lfticqs y socio-económicos, pero más o menos estos 1ncrertentos son_equi
valentes a la tasa de inflación, tal que el salario real pennanece
constante. Por otra parte, el salario de los trabajadores especializados s141uestamente sigue algllla conducta de acuerdo que la productividad
margina 1 ya que es tos sa 1arios están por arriba de 1 mínimo ( cons i derackl
como nivel de subsistencia), no obstante que va asociado con las i~licaciones en el movimiento de los salarios nominales de los trabajadores
no-especia1iza dos.

2)

~ben hacerse consideraciones adicional es con respecto a la e1as ti ci dad
de sus ti tuci ón entre diferentes ti pos de fuerza de trabajo y capi Ul,

de sustitución entre diferentes ti pos de fuerza de trabajo y capita 1.
Taylor y Bacha en su modelo toman lila alta sustitución sólo entre tipos
de fuerza de trabajo, pero no es l.11 argumento completo porq1e lcomo es
posible pensar en la sustitución de trabajadores especializados por tr_!
bajadores no-especializados, o viceversa, sin ningÍll otro elemento de
consider.ación?. lila idea nás COIJl)leta serfa que cuando se implementa
111a demanda creciente de in1.ersión o se usa una técnica más intensiva
en capital, entonces alglllos trabajadores no-especializados pueden ser
sustituidos por trabajadores especializados (o viceversa), pero si la
fuerza de trabajo total es afectada en di fe rente proporción, ésto ta_!!
bién irrplica que existe sustitución capital-trabajo en el sector moder
no.
3) lespecto al mercado de bienes y f111ciones de demanda, es más realista
S14&gt;oner que la demanda de bienes salarios es f111ci6n tanto de trabajo
no-especializado como de trabajo especializado. ~ este modo, el trab!
jo especializado pr.ede consumir bffl-es-salario, bienes de lujo,y
ahorrar. Esta ser,! 111a de las modificaciones más importantes en el
lllldelo.
1) lh argumento final en la reconsi de ración del modelo de Be 1in di a se
refiere a la demanda de in Ye rsi 6n.
La demanda de inversión en el
sector moderno est,! influida por el crecimiento de la demanda de bienes
de lujo, independienterrente de cualquier otro factor. Más propio serfa
recono&lt;l!r tanto el lado de la demanda .de la fo...ersión como el lado de
la oferta o recursos disponibles para inYertir, ya que las limitaciones
pueden surgir de cualquiera de ambos lados. A pesar de la irrportancia
de es ta última consideración, no_se i IJll lementa en el modelo, porque
implica lila COIJl)leta reconstrucción del mismo, inclio-endo explfcitamente los mercados de bonos y dinero, lo cual va más lejos del propósito
del presente trabajo. Tambitfo serfa interesante introducir carrbios te.E,
nol6gicos en la flllci6n de producción, pero por la misma razón expuesta
no se hace.

�lJ .

Ln rro del o más re al is ta:

En este modelo reformado, donde existe sustitución de

capita)-trabajo

en la producción, se rompe el postulado de sólo una técnica de producción en
cada sector.

Asf, la función de producción con tecnología constante es:

X. = x (N
1

;•

K ) = x ( L. + M. , K. ) , i = 1, 2 , 3.
i
1
1
1

(23)

donde las medidas margina1es de productividad se definen como 1as derivadas
parciales del producto con respecto a cada insumo:

~ acuerdo a la definicioo de f111ción de produccioo de Taylor y Sacha,
Xi= Min (?lila;, Ki/bJ, para i = 1, 2, 3, los factores trabajo y capital
son usados en cada industria incluyendo la de bienes-salario; entonces, el
precio de los bienes-salario(al igual que el de bienes de lujo y de capital)

se COl11)one de la suma de los costos marginales de los factores, y no sólo
~1 costo marginal de la fuerza de trabajo no-especializada como se supone

(24)
De la función de producción se obtiene la fuerza

.en forma si111&gt;lificada cuando P1

P = l. Asf, su resultado acerca
1
~1 precio de los bienes y de los factores está basado en supuestos contra
dtctori os.

de trabajo efectiva

(N), la cual se co111&gt;one de fuerza de trabajo especializada Y fuerza de tral&gt;!

jo no-especializada:

El análisis en el modelo reformado nos 11 eva a resultados relativos
acerca del pago de factores, y en particular en la brecha. entre WM y WL :

(25)

N= L+ M

w=

Trabajando con una economía COl!l&gt;eti ti va si111&gt;li fi cada, la función de P~
ducción puede tanbién representarse por:

= 1, 2, 3.

= ql y

( 26)

donde la tasa de salarios de N es w. = W/WL, Y 1a t asa de salari os de trabajadores especializa dos es w = •WiWL. Di vi di endo antios lados de es ta últill
expresión entre x. obteneroos la relación precio igual a costo marginal para
1
todas las industrias en el sector moderno, la cual es 1a con d'1c,'6n de equ11t-

=

P.

i:or ~ b;
~

pi

x.1 -

1

L.1 - r ~ K.1

= 1, 2, 3.

(28)

El probleir.a en esta nuevd especi fi caci6n es que no conocemos los val.2_
res de P1 y r ~- S6lo puede realizarse un análisis parcial. Por ejel!l&gt;lo,
el efecto de un increnento en la demanda ele fuerza ele trabajo especializada
(~) sobre ·w, "esteris pilnbus", e~ una brecha decreciente entre el salario
real de trabajadores e~pecializados y trabajadores no-especializados en
razón ele que (P; x.1 - L.1 - r 2
K.),&gt;O.
En fonna similar el procedimiento
J l
Pue~ repetirse encontrando que entre mayor sea K; y/o Li menor es W.

brio en la economía:
~ Y Producción:

pi = W* ª; + r ~ bi
= 1i

+ wm1 + r

~

bi , i = 1, 2, 3.

(27)

Otra modi fi caci 6n en el modf&gt; 1o re formado es con respecto a 1as demandas
li! bines x?.
La alteración básica es que ahora se supone la posibilidad
l
~ consumo a? bienes-salario tanto por trabajadores no-especializados como
Por trabajadores especializados, en el sentido que los bienes-salario son

�82.
;,

bienes b!si cos (al rrenos en parte) los cuales se demandan en di fe rentes
proporciones por los diferentes tipos de trabajadores. Se mantiene el supuesto de que los trabajadores no-especializados sólo consumen bienes-sal!
ri o.

x1 = .l
p1
=

l

\P~

=p

~

L +v

t:~}

M + El

(L + v WM + Pl E1)

c WM + P2 E2)

p ~ [(w*_N - WM)

= ·p~

( 29)

+ v

WMJ

de 1a nota de pi e 7

[(l + W)

+ ( v - 1)

ñ
W1J

(alxl + ª2X2 + ªi3l + (v-1)

w~

X1 ª
( ll)
ª

r!+::•~

~

X1 +

= [1

v

- ( l+::•l

-l p

:{G

l+W) a2 (,~ + (v-1] WM + ,

- (l+W)a~ -1 fnl+W)a2c + (v-lU WM +
p1

Es la propensión marginal a consumir bienes-salario de
los trabajadores especializados (O v 1)

n = c + v Es la propensión marginal a consumir de los trabajadores
especia1 iza dos ( O n 1)
Se puede pensar en principio que el nivel de las demandas puede dif!·
rir de la oferta de bienes (X;), pero ya que un exceso generalizado de
oferta es poco probable en economías en desarrollo con relativamente_poco
d
capital, entonces el supuesto de condiciones de equilibrio Xi as Xi se
man ti ene.
El análisis en este modelo reformado se hara sólo para el caso de
cero demandas ex6genas de bienes de consumo (E y E ) y suponiendo ex6gena
1
2
la demanda de bienes de capital (x*), que es suficiente para los propósitos
3
del presente trabajo.
Asf tenemos que

de la ecuación (24)

p: {[11"-) a2 (,;) WM + ( v-1) W~ + a3x;}

( 31)

donde:

de 1a ecuaci 6n ( 12)

sustit~endo las ecuaciones (30) y (31) en x ,
1

x1 = c (P:) M+ E2
= -~ (

de la ecuación (29)

1n (
=Pi~*
ª-1x1 + ª2X2 + ªl3l

Las demandas de los bienes X~ est!n dadas por las ecuaciones:

x1 =

{L + v w~.,

1

1t

J

p 2 p1

p1J

{ª~1/
p

x; }

3

x*}
3

leneroos q ue :
X1 ª

~ - (l+W)~ -l {[(l+W)I +~ WM , , , ,

( 32)

IIJnoo sabemos que:
1)

U- (l+W)f]&gt;o, ya que P1&gt;(1+W)a 1 = w* a1
li

i) Ul+W)8+/]&lt;0,yaque0(

S

=

( l+W)a 2
p
2

(

1

Propensión marginal al ahorrar re trabajadores
especializados (O~ S ~ 1)

�Ctiteniendo las demandas de bienes de lujo y bienes-salario en términos
y x3*, tenemos:

.
de l as variables
exógenas K*

'2 •

f, '2) WM . ¡,d
~-(.:':'~J2'..- 1'~
~ 1b (l+W) + + b
p

¡

+

b¾0.:_I l+W~~-X;)

2 (-¡¡2)

que si gte los mismos argumentos dados en la ecuación

c)

t&gt;o

positivo; mientras que la demanda de bienes

K*=b1[1-(l+w~- 1f[(l+W)&amp;+~ WM+~x;~ +b2{p;) WM+bi;
1-(

HWI~ -1(o+w19 +S)} b2(,'.)]w•

+,~-( 1+w15-1r ++;

~-(l+w19 •+,~l+W)8 ~"'2(,~ f-(l+W)~)w• 'fit+ b,~-(ltWltJ}x;
{b1[(l+W)9 +ffeb2{P;}Ci-{1+w)tJJwM =~-{l+W)&amp;] K*-f 1' + bJl-(l+W)1;
WH - ~

K-

bl+ b3 [l-;l+WJé)h;

b1[fl+W)61 +¡] + bdp c (1-( l+W'/6.]

J

( 33) ya que ( c/P ) es

x1 es:

2

x1 =[H-+Wlé.]- 1 \IT1+wi, +J] WM +~x;}

sustituyendo (32), (11) y (31) en la ecuación (13):

•f ,[\

1-( l+W)

1351

= R-

cblde

1

R=

\ ZWM +

~ x;}

[H l+w)f]

y

Sustitcyendo WM en esta última ecuación, por 1 a ecuación ( 33), y
desnués de algunas operaciones la ecuación para x puede ser escrita en
1
la siguiente forma:

{ 33)

~-~

donde el primer paréntesis rectangular es positivo sólo bajo la condición
x1;
i&gt;ero la influencia de x sobre x no se pude determinar en forma precisa.
1
3
dada en (34), caso en el cual K* tendrfa una influencia positiva sobre

Para que el resultado sea caisistente con la hipótesis
Sacha, debe adoptarse el siguiente supuesto restrictivo:
{34)
1

Sólo bajo este supuesto se retiene una relación equivalente entre WMY
las variables exógenas K* y x* en ambos modelos.
El problema es dar la
3
interpretaci On económica a esta restricción matemática.

Bajo las condiciones establecidas arriba un incremento en la inversión
tonduci rfa a un in cremento en XM • (elll)leo especializado), pero no conocemos
el efecto en x1 ni en L (elll)leo no-especializado). Ahora bien, pueden hace~
se ajustes en la tasa de salarios tal que el incremento en la demanda de
inversión pueda reflejarse en un incremento de W (mayor brecha entre sala
rios reales WM y WL) sin variar M, caso en el cual también Les la misma.

�86.
87.

Taylor y Sacha argumentan que la espiral desigual1tarfa del ingreso
ocurre porque cuando se incrementa la demanda de bienes de lujo se demanda
m6s M pero en menor propoción que la cantidad decreciente de L, y si la
estructura de salarios es constante en el sector moderno entonces la distri
bución del ingreso es peor. Pero nuevamente se encuentra contradicción en
este argumento. Mientras se mantenga el equilibrio oferta-demanda (de la
fuerza de trab&lt;1jo). lll incremento en el empleo especializado (M) implica
lila reducción en el elTJ)leo no-especializado (L), donde la reducción en Les
mayor que el incremento en M ya que L = N - WM, tal que N se Sl4)one const~
te Y W( &gt; 1) tarrbién en e 1 corto p1azo; pero por otra parte, en genera 1, la
demanda de fuerza de trabajo¡1(N) se reduce ya que el ejército de reserva
crece, y el equilibrio oferta-demanda se rolTJ)e. Un segllldo problema en e!_
te argunento es la poca claridad de la espiral desigualitariá, ya que si es ·
qll! el ejército de reserva crece tarrbién es verdad que ahora·m!s trabajadores tienen ingresos más altos.
lil aspecto importante en el análisis del modelo reformado es que

la

brecha entre salarios reales de trabajadores especial izados (WM) y trabaja.;
dores no especializa dos (WL), representada por W, es tan i ITJ)ortan~ como la
cantidad de fuerza de trabajo My L empleada, para explicar carrbios en la
distribución del ingreso. Ce este modo, en el s14&gt;uesto caso en el cual
existiera lila espiral desigualitaria del ingreso (bajo Sl4)uestos mlO' restrictivos), la explicación dada en este modelo reformado presenta ª"9!!
mentes más realistas.

CO'I CLLIS I(fü S

El modelo de Selindia presentado por Taylor y Bacha es interes~te
porque pretende probar la hipótesis general ( en parte presentada por
Kuznets, pero en otros términos) que dentro del modelo de crecimiento
existe u,a fuerte tendencia para que la estructura de producci6n se despla·
ce hacia bienes de lujo y ésto va acompañado por el deterioro de la
distribución del ingreso, debido a crecientes desigualdades en el sector~
demo y rezagando el crecimiento del e!llJ&gt;leo.
En este modelo simple se

adoptan muchos s up ues tos poco rea 1is tas ta1 que e1 roode 1o es forzado a1
representar y roostrar los resultados deseados de acuerdo a la hipótesis.
Por está razón, se encuentran a1gunas contra dicciones en sus argumentos.
Cel modelo reformado concluimos que un incremento en la demanda de
inversión no necesariamente resulta en una espiral desigualitaria del ingre
so, ya que la relación entre x*3 y x1 L no es clara, en tal forma quees posible una distribución del ingreso más igualitaria. AÍII en el caso de
qie existiera la espiral desigualitaria (bajo Sl4)uestos restrictivos), el
argumento de Taylor y Sacha para explicarla no es tan claro como el arg111e!!_
to presentado en el modelo reformado o modelo más realista.

!J

TQJJlOIL, L. a.nd Ba.c.ha., E. L.,
"The Une.qua.Uu.ng Sp,il!.al:
Modet 6oJr. Be.Undla".
QUIJ.JLtVti.JJ JolJll.ltai. 06 Ec.onomlc.6,
pp. 197-218.

A FDr.6t G.ww.th
Vol. XC. 1976:

Y TorMndo en upec,ial Jr.e6e.Jr.encia et c.lt6o de t.llúco.
Y ca.
Pa.Jr.a. nw de-ta.tle6 con6u.ltalt et tlrJwa.jo olli.9ú1al dR. Tt11Jlo.1L y
.

B4Ch4.

op.

Y

La nota.ci6n lJ 6oll.lnulaci6n 40n ta&amp; mi.411146 que en et modtto olli.9úial paM
Hgu.úl mejoJr. lo4 a.Jr.gumento4 de u.te btabajo.

'!J

TatjloJr. L. and Bac.ha, E. L., op. út. p. 212.

lj A4pec.to4 .lmpoJt.ta.n.tu del a.n4.ll4i4 de duigualdad dLl. ingJr.Uo c.ont.idvwt
do lo4 4ec.toJr.U Wr.bano IJ Jr.U/U.tl 40n cap.tado4 en et aJLt(.c.ul.o de Súnoñ
Kuzne-ú, "Ec.onomlc.6 GJtOW.th and l ne.ame l ne.qual.Utj", Amu.lc.an Ec.onomic.
Reuiew, Vol. XLV, 1955, pp. 1-28.

y

i

il

Ve. llt6 de(t&lt;-niclonu de N = L + M 1J WN = lJIL + WU (
= -{ +
IJ 4~
poniendo L IJ M como va.Jri.abtu ,¿ncfependi.entl-6 e.en pJr.oductiuidad mall9-lnal
independiente:
W/ = (WL + W¡,¡)

(L + M)

= WLL +WMM, ya.queWLM= O tJ lrl¡,¡L = O
aholla

u

ambo4 l.ado4 4e divú kn entJre WL,

WN
WL
WM
- N = - L+ - M
WL
WL
WL

w.N = L + WM
N6tu e que. cu.te Jr.uuUado dl6,ie1te del pJr.uen.tado pOJr. TQJJtOJr. IJ Bac.ha
(N = L + WM) po11que e.tlot. 4uponen que la. .tat.a de 4ahvr,i.01, de N, w,, u
igual a la. unidad.

����</text>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>Ensayos 1981, Segunda Época, Vol 3, No 1, Enero 1</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�fOHl)O UNIVElSITAIUO

��F A C u L T A D D E E C o N o Mr A

Fundada en 1957

* la revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.
* la suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial racional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero . las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad Autónoma de Nuevo león-;loma Redonda #1515 Pte . , Col . Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial,
deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.l., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

juicios o ideas que puedñn
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los derPchos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anal!
sis o comentarios en otras publicaciones.

Mayo 1981.

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer l.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar lópez Garza

* Las opiniones,

* Publicación realizada

por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo león.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�N

D

C

E

Pág.
ECONOMIC_POLICY IN MEXiCO -ORIGINS ANO
PERSPECTI VES-.
1

Ali;t,u;to GaJtC,UI E&lt;1p,Úlo&lt;1a.

¡

1

DETERMINANTES DE LA ANTICONCEPCION ENTRE MUJERES CASADAS O UNIDAS QUE NO
DESEAN MAS HIJOS.
Wh);tney H-lek/2
Romeo E. Madlt,i_ga.f.
Ra ymundo Rodlúgu.ez.

LA DISTRIBUCION DEL INGRESO PERSONAL
EN MONTERREY: CASO DEL FACTOR TRABAJO.
Rodol6o A. Montoya Re.tta.

-

14

27

UN ESTUDIO SOBRE LA RELACION CAUSAL
ENTRE FECUNDIDAD Y LA PARTICIPACION DE
LA MUJER EN LA FUERZA DE TRABAJO.
AmaUa Sylv.iA NÍ,t.iaga de GaJtC,LJl.

38

THE EFFECTS OF TRACTOR MECHANIZATION
ON EMPLOYMENT ON PRIVATE MEXICAN FARMS
OF OVER FIVE HECTARES.
R-lehaltd H. Wood, J~.

57

�EC0N0MIC P0LICY IN MEXIC0
- 0RIGINS AND PERSPECTIVES -

,,

Befare I start the lecture on "Economic Policy in Mexico" I
would like to tank Dr. Llad Phillips who, on behalf of the Department of Economics of the University of California at Santa Barbara
granted me the privilege to come here.
Mexico is the thirteenth largest nation, by geographical
extent, in the world and the eleventh by population, with seventy
million inhabitants. The per capita gross national product of one
thousand and ninety dollars, in 1976, places Mexico among the
highest medium income countries according to the World Bank's
classification.
While a continuous civil war from 1910 to 1940 resulted in a
reduced growth rate (an average of less than one percent per year)
between 1940 and 1978 the average rate of growth of the gross
domestic product increased to 6.2 percent per year.
During the same period (1940-1978) the Mexican Population increased by 3.3 percent per year. Mexico's population is four
times larger than it was 50 years ago and its possi bil ity of
growth is higher than any other Latin American country. At the same time, labor productivity has also increased considerably: an
a.ut,01t, V.ilr.e.ctolt de uta 11:6:Utu.ci.6n, o6'1.eci.6 .fa p'1..Uen.te c.on6e1tenci.a el. pa.óado 23 de eneno, en ta UruveMidad de Cali.60'1..rua,
en Santa &amp;vi.ba,'l.a.

* U

�2.

3.

average worker in 1980 produced four times more than the average
worker in 1930.

as well as thennal energy of the seas.
We have to realize, ho~iever, that the growth of our economy

The Mexican national production has also increased considerably. In 1980 Mexico produced four times as muchas in 1930; it is
also worth not_icing that the sectoral composition of production
has substantially changed:
1) Production in the agricultural sector declined fram 20%of G.O.P., in 1930 to 9%over the last few yerars;

11

11

1í

1

I'

I'

1

2) The industrial sector, has increased in importance going
from 25%of G.D.P. in 1930, to 36% in 1980. We can clearly
observe a transfer of resources from the agricultural
sector to the industrial sector wich reflects the model
of industrialization followed since the 1940's;
3) The service sector has maintained its importance relatively_ unchanged since 1930 with 55% the total production.
Mexico has a high index of investment compared to a large

number of developed countries; for example, while the United
States invest 16 cents out of each dallar, in Mexico are
investing 26 cents.
Other positive indicators of development can also
In 1978 Mexico was considered to be· among the top ten
countries of the world in labor potentiality. Also it
a high use level of energy, cement, fertilizers, air
tion, automobiles, telephones, radios and pysicians.

be cited:
or twenty
maintained
transporta-

The recent oíl discoveries guarantee the future of our energy
for several decades and we also have excellent prospects for long
term usage of alternate sources such as: solar, geothermal, nuclear

has been so rapid that it has implied inequitable results and has
generated structural deficiencies.
The Mexican Economy enjoyed, during the so called "stabilizing
development period", (1960) · certain economic factors that were
highly advantageous: a continuous and very high rate of growth and
a relative stability in prices. The main objective of this period
of expected develpment to build the productive structures of the
industrial sector while maintaining real monetary stability.
Greatly aiding attainment of this objective were the existence of
favorable conditions like the strategy of import substitution as
the economic policy that was implemented during the 1950's by the
Latin American countries, plus the stability of prices in the international market. (For instance, in the first half of the seve!!_
ties', the United States economy maintained relative price stability, situating its annual rate of growth during the second half of
seventies' at about four percent).
As explained before, the economic policy during the 1960's
was dire::ted to strengthen the process of industrial ization
through import substitution, by encouraging capital accumulation
through a series of incentives and subsides, and through international trade restrictions. The public sector was also involved by
the costs and performance of investment in infra-structure and by
authorizing a series of fiscal subsidies that obviously involved
a sacritice for the Federal Treasury. As a resul t, an actual
restriction so the capacity of public investment occurred .
In the middle of the sixty's it was argued that if the gover!!_
ment persisted with the same economic ool ice~, internal and

�4.

externa] economic stability was going to be endangered. Therefore
Mexico adopted a policy of austerity in public expenditures that
obviously cut the fiscal deficit, but that was unabl e to modify
the current account deficit in the balance of payments.

,, p1

I' ¡ .

The economic situation at the end of the 1960's seemed to indicate great success since agricultural production ma i nta i ned an
average rate of increase superior to population growth, which let
to agricultural surpluses that could be exported and the industrial sector had also developed significantly. It was possible to
find alanning trends in the Mexican economy, however, particulary
in the lack of job creation andina clear tendency toward an ex
ternal unstable equilibrium. This latter situation would be
noticable later on in terms of inequity in income distribution, in
the growth of unemployment, and in the accumulation of unsatisfied
socio-economic problems in areas like educational servicies, m~
dical, care, housing urban concentration electricity, iron steel
food, etc.
What was happening was that the relative price system had
been used to directa stream of resources from the primary sector
our economy to the other sectors. In this way self-sufficiency of
food production became increasingly unikely through the decapitalization of the agricultural system.
The economic policies were also directed to strengthen the
prívate sector by offering high rates of profit meant to encourage
increased private investments. This policy was al so aided by a
forced price stability in crucial sectors of the economic like
transportation, energy, etc.
Meanwhile, public sector revenues were very limited. Asan ex
ample, the tax burden scarcely increased in the sixties' and,

5.

together with restraints on the growth of prices for publ ic ser~
ices, produced a steep reduction in the financial capacity of the
state. This clearly had a negative effect on its possibilities for
subsidies. The forced delay in price increases was transfonned in
the middle tenn into the fonnation of "bottle necks" found in
several industrial sectors where insufficient economic surpluses
for new investments were generated {for example, in the iron and
steel and sugar industries).
The plan of stabilizing development worked out very well and
the public deficit was maintained between the desired financial
limits dueto internal and external, price control s on certain
inputs, the reduced United States inflation, and the restraint of
public expenditures {in order to balance the limited tributary re.!'._
enue). This economic policy helped to control expansion of the
aggregated demand.
In the new decade of the seventies, however, a drastic change
unexpected even by the most famous Mexican economi sts ocurred.
The thoughts of a very well known economists who exactly ten years
ago referred to the price expectations for the following decade
illustrates this point: "We ought to refer, finally, to the probable evolution of prices, even thought it is one of the most diffj_
cult variables to be able to predict. The analysis developed previously shows us the preponderance of circumstances not propitions
for the generation of spiral inflation; also in this case the
trustworthiness of the measures has to depend on the fact that the
orientation of the monetary and financial pol icies should not
change; and that the internal and external debt should not flow in
a sufficient magnitud to overcome the unstahle equilibrium of the
balance of pa_yments and of the public account".
It is evident that in the 1970' s therc i-rns a tremendous
change in the conditions of the international economy, in internal

�6.

7.

rconomic conditions of t1exico, and in the national economic policy
itself. This policy was impler.iented by the govern:nent ~1ith the
purpose of: 1) solving, as quickly as possible, the social claims
that were disturbing our country, 2) to improve the infra-stru~
ture, and 3) to encourage the production of basic goods which
requíred a strong participation of the state in the economy. All
these actions were strongly influenced by the aggregated demand.
At the beginning ·there was not a great reaction because the re serves which had been created during the process of capital accum!!_
lation during the previous decades were used. Later, however, the
Mexican economy went through and acute crisis because of the scarcity and the rise in prices of agricultural products and raw mat~
rials; Mexico was suffering because of the i mpossib il ity
of
increasing supply in the short term, even in the most basic sectors l ike agriculture,. steel, cement, transportation, etc.
Additionally, in the international environment
in the United States of America, the prices of raw
food increased ·cons iderably during 1973. There was
similar evolution of the Mexican and American price
a slightly greater increase in the Mexican case.
11

and especially
materials and
a remarkably
indices, with

The public sector adjusted the prices and the tariffs on its
goods and services and undertook tax modifications. It also modified the wage policy (which had to face the rise of prices), prof
its, and rates of interest by making frequent and very Jmportant
adjustments. Po)icies of agricultural prices were also changed as
the prices of the most important agricultural products, which had
been sustained at fixed level s for almost ten years, were increased. Al I these changes impacted greatly on production costs
and this situation produced a new rise in prices.
Inflationary pressures continued in the second half of the

1970's. In 1976, with the devaluation of the Mexican peso, prices
again increased markedly. A respite occurred by the end of 1977
and the beginning of 1978, as the rate of inflation diminished
considerably, however, a renewed stimulation of aggregated demand
was registred in the second semester of 1978. Together wi th a
relative rigidity in the response of the internal supply, this
caused a remarkable rise in prices.
International economic conditions the reflected similar te!!_
dencies as the world's inflation rate al so rose rapidly during
1979 and 1980.

At the beginning of the administration of President Lopez Po.!:.
tillo, the situation of the country was characterized byan e!
treme structural disequilibrium that had accumulated throughout
the previous decades, and by a crisis in the economy produced by
the population's lack of confidence in the government. There was
also the general belief that the economic strategy implemented in
Mexico after WOrld War II had led to a situation where it was very
difficult to improve the process of national development. The
effects of such an economic crisis had resulted in the devaluation
of 1976. To deal with this situation, the Lopez Portillo administration planned a general strategy whi ch can be descri bed as
follows:
During the first two years it was necessary to overcome the
crisis; in the next two years, national effort would be oriented
to consolidate the economy, and the last two years of the six year
administration would be oriented to a permanent and steady growth.
In 1979, the Mexican economy showed a growth of 3.3:V whi ch
also was the annual rate of population growth. (It is important
to point out that the economic growch in 1976 had bcen only 2.1%).

�8.
9.

In 1978, the growth rate of the national product reached 7.0%, and
grew to 8.0% in 1979. Also in 1979, tne employment rate doubled
dueto the increase in public and private investment. As a matter
of fact, the employment rate grew above the increment of the population and reached arate of approximately 4%. During these years,
industrial growth was very high, and agriculture was sl owly rec.!:!_
perating with growth rates of 6.5%and 4%in 1977 and 1978, respeE_
tively.
Public and private investment also recovered ata very noticeable rate, growing by 15.8% (1978) and 18.0% (1979). Such an
increase was due largely to the agreements made by the federa 1
government and the private sector in different and fundamental
areas like petrochemicals, cement, mining, automobiles tourism and
the capital goods industry.

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The growth of investments was above the average national
growth rate so that, by 1979, the share of investment in the G.D.P.
was 23%. The financial system showed an increment in public sa~
ings which rose to 18.3% ir. 1978, compared to only 1.7% per year
for the period 1971-1977. The externa] sector, which grew at a
real average of 16.5%during 78-79, showed the growing importance
'of oil exports, and also indicated a recovery in exports
of
finished goods. Public sector finances were improved to the degree
that the financial deficit of the publ i c sector, in percentage
terms of the domestic product, decreased from 10% in 1976 to 7.7i
in 1978.
Another positive indicator of this period was that population
growth decreased from 3.3%, the average rate during the 60's, to
2.9% per year.
The new factor on the national scene was · definitely the

recently discovered oil resources and the government has utilized
them as a tool for the recuperation of the country. Hence, during
the first three years of the Lopez Portillo administration, public
investment was concentrated in the energy sector in arder to in
sure its consolidation.
The cost of growth in the last few years has been a high national inflation rate, which reached the 30% level during the last
year (1980).
The "bottle-necks" and inflation derived from the amazing
rate of recovery and from an accelerated growth of demand have
forced the government to adapt its expenditures to the capacity of
response in the different economic sectors. At the same time,
there is still a struggle going on to avoid making Mexico a nation
overly dependent on an oil economy. A fear is that the recently
found oil r~sources could generate too much confidence which could
reduce the capacity of savings and investments.
Current economic policies and those that the _government will
follow in the near future are described in the national plan of
development for the period 1980-1982. The federal administration
has presented characteri stica lly i t s in tent i ons for publ ic expenditures and fiscal incentives for private investment in terms
of plans, "as means to allow the national reforms to be undertaken
in a steady and organized way". Although the general developrient
plan does not indicate clearly the economic policy to follow to
attain the intended goals, the following points can be made.
In general, an average rate of growth fo the gross domestic
product of at 1east 8% per year is anti ci pated; it is in tended
that imports should grow ata high but ever decreasing rate, averaging 21%. The growth of goods and servicies would reach 14% per

�10 . .

year , and increase atan i ncreasing rate . It is expected that t he
evol ut ion of income and expenses in the current account wil l show
a deficit balance , but one bel ow 1%of the gross domestic product.

As for the economic pol icy that the present gove r nm ent intends to follow, things look a bit confusing and sometimes cont ra
dictory .

The establ ished goal for publ ic investment is a real growth
of 14%per yea~-, with priority gi ven to the agricultural sector
which i s projected to growth at 22%. A simi l ar growth is expected
in private investment (13%) so together with pub l ic investment,
the two sectors wi ll produce a coefficient of investment product
of 27%at the end of 1982.

For this presentation I shall concentrat e on t he mai n features of the ~resent economic policy as far as public expenditure
is concerned; areas of public enterprises, tax pol icy, fi scal sti!!!_
ulus , public debt financing policy, foreign trade, anti-inflationary policy and energy policy.

Consumption per-capita should grow at 4.5% per year during
the next 2 years. lf that goal is reached and the rate of growth
is mainta ined, it will mean a doubl ing of consumpt ion l evel in the
next 15 years.

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~1

11.

Concern i ng the evol ution of the economic sectors, it is estimated t hat the agricul tural and l ivestock sector wi 11 gro w an
average of 3.1% per year in real tenns; the industrial sector wil l
grow an average of 11% per yea r in real terms, emphasizing capital
goods to fortify t he i ndustria l structure of the country , and the
energy portian wi ll grow 13%. It is expected t hat t he growth of
the servi ce sector wffl be l ess than the economy as a whole, but
communications and transportation have specia l priority within
t hi s area .
It is estimated that in the next two years 2. 2 million new
jobs wi ll be created. That approximates the average growth of the
l ast few years, 4.2%per year, and wi ll ideal ly al l ow the absor.e_
t ion of t he annual increase in t he l abor supply. Thus, unemployment and the relative weight of underempl oyment are expected to be
reduced.

As for public expenditure, a great investment effort will be
oriented to the agricultural / li-.iestock sector, t o cOlllllunication
and transportation, and education and health. Investment in t hese
sectors may reach 56%of the total public investment.
Regarding pub1ic enterprises, the Mexican government is
presently revi ewing its price and tariff pol ic i es . In fact the
prices of gasoline, electricity and natural gas have been
increased; the· intent of these price rises is to sharply increase
the income in such kinds of enterprises.
As for tax policy, the government intend to achieve sorne equ.!_
ty of the burden arnong the people, sectors, and regi ons of the
country. Starting January 1, 1980 those indi viduales in the lower
income tax brackets, up to three time the minimum wage, have been
partially exempted.
Fiscal stimulae area maintained in the actual pattern of economic policy; it is the intent of this policy to encourage capital
formation and the increased employment. Fiscal stimulae in Mexico
are granted according to regions and priority is gi ven t o · small
and medium sized enterprises.

�12.
13.

The publ ic debt pol icy is basically directed externa 11 y to
the financing of imports and to cutting the current account defi
cit, and domestically to vary the sources of financing.

I'11 I'•'.'I
~

1

as has happened in other countries with oil resources; mechanism,
have been established that make this problem chronic and the stru.9..
gl e aga i nst infl ation becomes harder ev ery day. The nec es s a ry
reduction in the rate of growth of the gross domes ti e product to
achieve a corresponding reduction of one point in the price index
is greater now than ever.

In financing, the government intends to maintain the policy
of flexible rates of interest rewarding savers; likewise it will
be looked for the variety of instruments of bank capture and the
enforcing of the stock exchange. As far as foreign trade of Mexico
is concerned, the gradual opening of the economy is sought, with
encouragement of exports and stimulae to the development of border
strips and free zones.

The original plan of Lopez Portillo, to consolidate the econo
my in the middle years of his 6 year period and to grow steadily
in the last two years, seems to have been inverted. That is to say
Mexico hadan accelerated growth in 1979 and 1980 and the present
national is directed toward stabilization and a deceleration of
growth during 1981 and 1982.

1

The strategy of the general plan is to gradually reduce the
inflation rate. The goal for 1982 is to reduce the differential
between the Mexican inflation rate and foreign inflation to 5 percentage points.
As to energy policy, domestic prices of these resources will
approach, international prices in the middle term, although arate
favorable to the domestic market will be maintained as a support
to national industries. The goal of oil production will remain
about 2.5 million barrels per day of crude oil, with a range of
flexibil ity of 10% to guarantee supply and exports but wi thout
going beyond the figure of 2.7 million barrels per day.
Of the total oil income, 32%will go to the investment program of PEMEX (the Mexican oil company). The rest will be
distributed in the following way: 25% to the agricultura] and
livestock sector; 20% to collll1unication and transportation; 16% to
the industrial sector, not connected with oil; 24 % to educat ion
and helth; and ló% to federal subsidies to states and municipios .
Inflation has become the most critical and importan problem,

•

I

There are sorne contradictions in the forgoing points: Mexico
will have to decide whether to maintain an accelerated growth (say
8%) with high inflationary rates, orto disminish its growth rate
and reduce the inflationary gap with foreign countries.
It is difficult to know which path our economic policy will
follow, since the Mexican political system grant full authority to
one single person, the President. It is sure, however, that the
President's decision will be strongly influenced by his expectations for our next president in 1982.
We cannot say anything beyond 1982, although we may make sorne
forecasts by the end of 1981 when we know who our next President
will be.

��DETERMINANTES DE LA ANTICONCEPCION ENTRE MUJERES
CASADAS O UNIDAS QUE NO DESEAN MAS HIJOS
Whltney H-iek&lt;1 *
Romeo E. Mo.dlugal*
Raymundo Rodlúguez*

Este art1culo presenta los resultados de una investigación de
los determinantes del uso de anticonceptivos en México, entre muj~
res casadas o unidas que no desean más hijos. La fuente de datos
utilizada, es una submuestra de la Primer Encuesta Nacional de Pr~
valencia del Uso de Métodos Anticonceptivos levantada entre julio
y octubre de 1978, por la Coordinación del Programa Nacional de
Planificación Familiar, dependiente de la Secretar1a de Salubridad
y Asistencia. La muestra incluyó alrededor de 4,500 mujeres en
edad reproductiva 15-49 años, excluyendo las mujeres que no hab1an
español. De estas mujeres, 1,988 estaban casadas o unidas e indicaron no desear más niños en respuesta a la pregunta "lCuántos hijos más desea usted?". A tal grupo de personas se refiere la inve~
tigación en la que se analizan las variables que influyen en el
uso de métodos contraceptivos.
LA TEORIA:
El análisis de la información, se hizo en base al marco co.!!_
ceptual desarrollado por Richard A. Easterlin en su articulo "The
Economics and Sociology of Fertility: A Synthesis" aparecido en
Historical Studies of Changing Fertility, editado por Charles
Tilly, Princeton University Press, 1978.
Según dicho marco t~órico, el uso de contraceptivos depende
de la diferencia entre la fecundidad natural, en, y la fecundidad
* E.e V11.. Whiln.e.y !-i-iek&lt;I u Ptro 6uo11. F1t eb11.-ig /t.{ ltu é.&lt;1 r e.d; e e U.e.
Rome.o [. /,ladiugal y el U.e . Raymundo Rodlúgue.z, P11.06uo1te.1., e. Tnvu:UgadOJr.u de. u:ta I n&lt;l:t-i:tuc.i.6n.

�16.

17.

deseada, ed' de los costos económicos y psíquicos de la anti con
cepción y de los costos de l a crianza de los hijos "no deseados".
en es el número de hijos sobrevivientes que una pareja tendría en
ausencia de cualquier control voluntario sobre la fecundidad
en= s N donde ~ es la probabilidad de sobreviviencia a la edad
adulta y N es la fecundidad natural,el número acumulado de nacidos
vivos que ocurrirían en ausencia de cualquier control sobre la fecundidad. El número de hijos sobrevivientes a la edad adulta, ed,
puede ser representado de una manera simplificada mediante "un m-ªpa de curvas de indiferencia que muestre el número de hijos desea.dos en un eje ed y los bienes consumidos por los padres, Bp' en el
otro" {Easterlin, 1978: 61). (Ver figura 1).

F IGURA 1

La restricción del presupuesto depende del precio de los niños (el cual está constituido por el costo a valor presente -impll
cito y explícito- de los diferentes gastos requeridos para tener y
criar niños) en términos de los preci;:is de los bienes consumidos
por los padres. (En la presente investigación se supone que los
niños son bienes de consumo, ~s decir, sus costos económicos exceden sus beneficios económicos). El nivel -la intercepción- de la
línea de presupuesto, depende del ingreso de la unidad familiar.
El número deseado de niños, ed, está determinado por el punto donde la línea de presupuesto es tangente a la curva de indiferencia.
Así, ed, "es el número de hijos que los padres tendrían si no h.!!_
biera problemas económicos o subjetivos involucrados en la regulación de la fecundidad''.
Si la mortal idac! infa.ntil es elevada, si las condiciones P.Q.
bres de salud junto con la incidencia de enfermedades reducen la
fertilidad, y si la fecundidad deseada es al ta, la fecundidad real
puede ser menor que la fecundidad deseada. En este caso no habría
demanda por métodos anticonceptivos.

de presupuesto

Sin embargo, si la fecundidad natural excede la deseada, exis
tirá una demanda latente por anticonceptivos. El que se use o no
dichos métodos, dependerá de los costos económicos y psíquicos que
implican el uso de tales métodos y de los costos de los niños que
exceden el número deseado. Solamente el 40 porciento de las 1,988
mujeres en la muestra que declararon no desear más hijos, se enco.!!_
traba usando métodos contraceptivos en el momento de la encuesta.
En otras palabras, para el restante 60 porciento de las mujeres, los costos económicos y psíquicos de la contracepción fueron may2_
res que los costos de un niño "no deseado" multiplicado por la pr.Q_
babil idad de tener un niño no deseado. "Así, la existencia de motivación para regular la fecundidad es lógicamente consistente con
la no adopción (de métodos anticonceptivos). Aún cuando los niños

�18.
deseados reducen el bienestar familiar (proporcionando por lo tanto, la motivación para regular la fecundidad), los costos de la rt
gulación de la fecundidad pueden ser tan grandes que la adopción
del control sobre la fecundidad dejaría a la unidad familiar en
una situación peor, a pesar de que tendría menos niños (Easterlin,
1978: 94).
En la figura 1, los costos psíquicos o subjetivos de regul~
ción de la fecundidad, que sintetizan lo que los sociólogos llaman
"normas sociales en relación con ... las variables intermedias" .... ,
pueden ser conceptual izados mediante la rotación del mapa de cu.!:_
vas de indiferencia, de tal manera que la pendiente de las curvas
de indiferencia en cualquier punto, se vea incrementada ... Lamayor pendiente significa que cuando la regulación de la fecundidad
implica costos psíquicos o subjetivos, los padres requer ·i dn de
más bienes que antes para ser inducidos a tener menos ninos"
(Easterl in, 1978: 82). "Los costos económicos de regular la fecu_!l
didad, incluyen las consideraciones que abarca el concepto sociolQ_
gico de 'accesibilidad' ... (Tales costos) alteran la línea de
presupuesto tanto desplazándola como retándola" (Easterlin, 1978:
83).

EL MODELO:
La información relevante disponible para este análisis de las
mujeres casadas o unidas que no deseaban más hijos, incluyeron las
siguientes variables (1) la variable dependiente, representada por
el uso o no uso de contraceptivos en el momento de la entrevista
(var~able que toma valores cero-uno) y las variables independientes
que son (2) conocimiento de métodos anticonceptivos (toma valores
cero-uno), (3) tamaño del lugar de residencia, (4) edad de la
mujer y (5) y (6) el número de años de educación de la mujer Y de
su marido o compañero, respectivamente. , Mientras que estas varia-

19.

bles no corresponden directamente a las discutidas arriba en 1a
teoría sobre la adopción de contraceptivos, es posible plantear al
guna hipótesis en relación al impacto de las variables independie_!l
tes recién señaladas sobre la adopción de anticonceptivos, al observar cómo afectan a las variables intfrmedias presentadas en el
Cuadro 1 (véase Cuadro 1). Se parte de las hipótesis de que la
adopción de anticonceptivos depende de la magnitud de Cn - Cd y
el del costo de los hijos "no deseados". Alan Keller, et _tl. encontraron que las tasas de aceptación de anticoncepti vos en cuatro
ciudades de México, se incrementaban a medida que se aumentaba el
número promedio de hijos sobrevivientes por madre (Allan Keller,
et. al., 1974: 196).
El conocimiento de prácticas anticoncepti vas in creme nta la
adopción de la contracepción al cambiar las actitudes, haciéndolas
más favorables hacia el uso de anticonceptivos . Ello reduce el COI
to psíquico de la contracepción. El conocimiento de prácticas anticoncepti vas también reduce el costo económico de la contrace.e_
ción.
El tamaño del lugar de residencia afecta los gustos, el prf
cio de los niños en relación a otros "bienes", la esperanza de sobrevivir de los niños y el costo económico de la reducción de la
fecundidad. En las áreas urbanas, los padres están más expuestos
a bienes que compiten con los niños. La consecuencia de este cambio en gustos, es la de una declinación en la fecundidad deseada
(Cd)' un incremento en la fecundidad en exceso (Cn-Cd) y un aumento en la motivación para adoptar la contracepción. La indiferencia
entre los costos y los beneficios de los niños, se incrementan en
las áreas urbanas ya que las oportunidades de los niños para co_!l
tribuir al ingreso familiar, es menor en las áreas urbanas que en
. las rurales. Como resultado, el precio de los niños aumenta en
relación a otros bienes, reduciendo la fecundidad deseada (Cd) e

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incrementando la fecundidad en exceso (Cn-Cd) y la motivación para
adoptar la contracepción. Puesto que el cuidado de la salud y las
condiciones son generalmente mejores en las áreas urbanas que en
las rurales, las mortalidad infantil y la ~e los primeros años de
vida es menor en las ciudades y la mayor tasa de sobrev i venc i a
(s) aumenta la fecundidad
en exceso (Cn-Cd)/s. Finalmente, los
.
costos económicos y psíquicos de la contracepción son menores en
las áreas urbanas. Por ejemplo, Correu, et. tl- encontraron que
la productividad de los promotores y/o distribuidores de servicios
anticonceptivos aumentó a medida que fue mayor el tamaño de la comunidad. Tales autores sienten que una posible razón que justifj_
que tal relación, es la mayor resistencia a la innovación de prácticas anticonceptivas, es decir, mayores costos psíquicos en las
comunidades más pequeñas (Correu, et. tl-, 1980: 253). Además, el
mayor acceso a los anticonceptivos en las áreas urbanas, reduce el
costo económico (especialmente en términos de costos de tiempo) de
la contracepción.
La edad de la mujer ¡1arecería que afecta la probabilidad de
adoptar la contracepción solamente por la reducción de la fecundidad natural en las edades mayores, a medida que declina su fertilj_
dad. Ello implicaría una reducción del uso de anticonceptivos entre las mujeres que perciban que ya no están bajo el riesgo de con
cebir.

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La educación puede potencialmente tener impacto en todas las
variables intermedias. Puede incrementar la demanda por bienes
consumidos por los padres y que compiten con los niños, reduciendo
así la fecundidad deseada· (Cd) e incrementando la fecundidad en
exceso (en -Cd). Los economistas de 1a Universidad de Chic a go,
argumentarían que la educación de los hombres crea capital humano
que incrementará el ingreso familiar y aumentará la fecundidad
deseada, reduciendo, por lo tantn, la fecundidad en exceso

y

la

�23.

22.

motivación para adoptar medidas anticonceptivas.
La mayoría de los estudios empíricos sobre la relación entre
fecundidad deseada y/o fecundidad observada e ingreso, han mostrado que el efecto parcial del ingreso es pequeño y frecuentemente
negativo en lugar de positivo. Los economistas de los países desa
rrollados, generalmente piensan que el efecto de la educació;
sobre el valor o costo de oportunidad del tiempo de la madre, es
un factor importante en la reducción de la fecunidad. Sin embargo,
el mercado de trabajo en México está caracterizado por mayores niveles de subempleo Y desempleo que en los países más desarrollados
Y el papel de la mujer en la fuerza de trabajo está po~iblemente
m&amp;s limitado. Como consecuencia, algunos estudios y sugerencias
lógicas han mostrado que el efecto de la educación de la mujer a
través de su participación en la fuerza de trabajo femenina, no es
un factor importante que reduzca la fecundidad deseada, incrementando la fecundidad en exceso y la adopción de la contracepción
(Vázquez. 1979). Una manera más importante por la cual la educ!
ción puede influenciar la fecundidad deseada y la adopción de contraceptivos. es mediante su efecto en la mortalidad infantil y de
los primeros años de vida. Al disminuir la mortalidad, el número
de niños sobrevivientes y el nivel de la fecundidad en exceso,
aumentarán. Este incremento en la fecundidad en exceso conduciría
a un incremento en la motivación para adoptar la contracepción.
La educación también reducirá los costos psíquicos y económicos de la anticoncepción. van Keep y Rice-Wray encontraron que la
aprobación de la planificación familiar en la ciudad de México,
fue mayor entre las mujeres con más educación ( van Keep y Rice-lfray
1973). La educación también tenderá a reducir los costos asocia
dos con la búsqueda en relación con la adopción de la anticoncepción. Finalmente, varios economistas han argumentado que el costo
de los niños. incluyendo los "no deseados", es mayor para los

padres con más educación. Estos últimos desean más educación para
sus hijos que los padres sin educación y también procuran más de
otros "insumos" para sus niños que los padres no educados. Como
consecuencia, si los padres educados tienen más niños que los· df
seados, provocan una mayor redistribución del gasto en la familia
que en el caso de una familia con menores niveles de educación.
Lindert argumenta que los mayores insumos con que los padres de m!
yor educación proveen a sus hijos, da a la pareja educada una
mayor motivación para prevenir los "nacimientos no deseados"
jlindert, 1978: 66). Similarmente, Turchi sostiene que "ocurre
una participación desproporcionada de nacidos no deseados en las
parejas con la mayor educación" (Turchi, 1975: 30). En resumen, el
efecto de la educación del hombre y de la mujer sobre la probabilj_
dad de adoptar la contracepción es positivo en todos los casos,
con una sola excepción y en este caso, a pesar de que la teoría
económica postula una relación negativa, generalmente se ha encon
tracio que el efecto es pequeño y frecuentemente positivo.

ESTIMACION DEL MODELO:
Se usó un modelo de probabilidad lineal para estimar la relación entre la variable dependiente, adopción de la contracepción
(ADOPT) y las variables independientes. La variable dependiente
(ADO?T) toma valores cero-uno al igual que el conocimiento de prás_
ticas anticoncep~j.va,s (COPRAN) (1 para aquellas mujeres que han
oído acerca de algunas formas o medios de prevenir la concepción y
O para las demás). El tamaño del lugar de residencia está representado por cuatro variables dicotómicas. LOC 1 toma el valor uno
para localidades con habitantes entre 2,500 y 19,999 y cero para
el resto de las localidddes. LOC 2 vale uno para localidades con
población entre 20,000 y 49,999 y cero para los demás lugares. LOC
3 val e uno para localidades con más de 50,000 habitantes excepto
la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. LOC 3 vale cero para

�25.
24.
RESULTADOS:
estas tres áreas metropolitanas y para aquellas localidades menores de 50,000 habitantes. LOC 4 toma el valor de uno para la Ci.!!_
dad de México, Guadalajara y Monterrey y cero para el resto de las
localidades. Las localidades con menos de 2,500 habitantes toman
valor cero en cada caso de las cuatro variables dicotómicas consideradas Y el efecto de este tamaño de localidad de residencia está
incluido en la intercepción. El valor de-las coeficientes de LOC
1,2,3 Y 4 representan cambios en la intercepción para cada una de
las otras variables referentes a tamaño de localidad.
Tanto la edad como la educación (EDUCA) son variables conti
nuas. La edad de las mujeres oscila entre 15 y 49 años y los años
de educación entre O y 17 para las mujeres y de O a 19 para los
hombres. La edad media de las 1,988 mujeres es de 33.4 años y el
nivel medio de educación es de 3.6 años para las mujeres y de 4.6
para los hombres.
La ecuación estimada usando mínimos cuadrados ordinarios fue:
ADOPT = (0,1) = .0647 - .042 (LOCl) + .156 (LOC2)
( . 0502) (. 041)
( . 058)
+ .120 (LOC3) + .163 (LOC4) - .003 (EDAD
(.031)
(.026)
(.001)
+ .018 (EDUCAM) + .012 (EDUCAH) + .298 (COPRAN)

(. 005)

( . 003)

( . 028)

Los números en paréntesis bajo los coeficientes de regresión son los errores estándar.

Los coeficientes de LOCl, LOC2, LOC3 y LOC4 indican que la
probabilidad de usar contraceptivos, generalmente aumenta a medida
que es mayor el tamaño de la localidad a pesar de que LOCl no es
estadísticamente significativo al nivel del uno porciento. El co~
ficiente de la edad indica que a medida que es mayor la edad de la
mujer, la probabi'l idad de usar anticonceptivos disminuye lentamente. El número de años de educación de la mujer y de su esposo o
compañero, ambos aumentan la probabilidad de usar anticonceptivos
de una manera aditiva para el caso de la ecuación de arriba. Final
mente, manteniendo constantes las otras variables en sus niveles
medios, un incremento en el conocimiento sobre anticonceptivos por
parte de una mujer (en el margen) conducirá a un aumento de 0.3 en
la probabilidad de usar. anticonceptivos para esa mujer.
RESUMEN:
Existen varios problemas asociados con la aplicación del mod~
lo lineal de probabilidad. El término error no es homosquedástico
y esto " ... resulta en una pérdida de eficiencia, pero no resulta
en sí mismo en estimaciones de parámetros ya sea sesgados o inconsistentes. (Además) " ... la distribución del error no es nonnal.
No se pueden aplicar las pruebas estadísticas clásicas a los par!
metros estimados, ya que tales pruebas dependen de la normalidad
de los errores. (Es posible desarrollar pruebas estadísticas, las
cuales son apropiadas cuando el tamaño de muestra es grande ... )
(Pindyck, 1976: 240-241). Debido a los problemas con el modelo
lineal de probabilidad, se procurará probar el modelo prohit de
probabilidad y/o el logístico para re-estimar la ecuación de arri
ba.

El modelo lineal de probabilidad tiene una seria debilidad

�26.

cuando es usado para predecir (Pindyck, 1976: 241). Corno consecue!!_
cia, las conclusiones siguientes quedan sujetas a confirmación según los resultados que se obtengan en los dos modelos alternativos
mencionados. La ecuación de arriba muestra que el efecto del tarn-ª._
ño del lugar de residencia es importante. En lugar de más - de
20,000 habitantes, la probabilidad de adoptar la contracepción es
.12 a .16 mayor que en localidades menores de 20,000 habitantes.•
La menor probabilidad de adoptar la contracepción en las
áreas rurales (lugares menores que 20,000 habitantes) sugiere que
en 1978 los factores siguientes pueden haber afectado la relativamente baja tasa de adopción en las áreas "rurales": (1) la reducj_
da exposición de las mujeres (y los hombres) a bienes que compitan
con los niños, (2) el menor precio de los niños en las zonas rurales en términos de los beneficios que proporcionan a sus familias
en relación con los costos de crianza de los mismos, (3) a condj_
ciones relativamente pobres en materia de salud en áreas rurales,
lo que ocasiona una mortalidad infantil y de los primeros años
de vida relativamente alta, e incrementa la demanda por nacidos
vivos adicionales (N), y (4) los costos económicos de la contrace.e_
ción relativamente mayor en las áreas rurales, especialmente en
términos del acceso a la contracepción como los son los costos de
tiempo involucrados en obtener los medios para la anticoncepción.
Puesto que alrededor de la mitad de las mujeres en México con
edades entre 15 y 49 años, viven en localidades menores de 20,000
habitantes y quizá el 40 prociento vive en lugar de menos de 2,500
habitantes, un programa que proporcione acceso a los métodos anticonceptivos para mujeres en estas áreas es importante.

27.

Aquellos programas que aumenten el conocimiento de métodosª!!.
ticonceptivos, incrementarán el uso de los mismos. Sin embargo,
en 1978 el 83.7 porciento de las 1,988 mujeres, tenía conocimiento
de los anticonceptivos. El aumentar este valor a 100 porciento
aumentaría la probabilidad de usar anticonceptivos en cerca de .05
para la mujer promedio en la muestra. Lo·s incrementos en la educ-ª._
ción de mujeres y hombres aumentarían la probabilidad de uso de
anticonceptivos en .02 y .01 respectivamente, por cada año adicional de educación.

REFERENCIAS
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Pla.nn.&amp;tg, Volu.me. 4, Nu.mbe.1t. 11, Nove.mbe.1t. 197 3.

* La. pir.obabilida.d de LJ.).)aJr. anticoncept.ivM paJr.a .f.M mujuu en la
muu.tlta. de. 1978, 6ue de. .4.

��LA -DISTRIBUCION DEL INGRESO PERSONAL EN MONTERREY:
CASO DEL FACTOR TRABAJO

,

Rodol6o A. Mon:toya Re.tta*

El problema de la distribución del ingreso, es proveniente de
la distribución de los ingresos generados de la concentración de
la riquezd y de la participación relativa en el ingreso de los salarios y el capital. Alfred Marshall apuntaba que ciertamente el
problema de la distribución del ingreso, es mucho más difícil que
lo que se .pensaba y que una solución apegada a la veracidad no es
simple. Ricardo al respecto, argumentaba que el producto obtenido
es dividido entre tres clases sociales a saber: el propietario de
la tierra, el propietario del capital necesario para cultivarla, y
los trabajadores que la laborarán. A medida que las diferentes
relaciones económicas se han desarrollado, el análisis de las rel!
ciones entre las participaciones de los factores de la producción
y la distribución del ingreso personal es cada vez más complicado.
Esto es debido a que mucha gente del sector trabajador cuyo S!
lario es la fuente principal de sus ingresos, reciben ingresos adj_
cionales de activos que llegan a acumular en su ciclo de vida, lo
cual los convierte también €·n receptores de rentas del capital.
En fechas recientes se entabló una polémica con respecto a la
distribución funcional del ingreso (participación del salario y
del capital) para el caso de México, teniéndose como un punto en
común la falta de calidad de las est~dísticas, que en ambos casos
eran de fuente intermedias. Ello nos da una idea de la dificultad
que entraña el análisis de este problema en el caso de un país
como México, donde se mezclan factores funcionales y estructurales.
* U a.u.to4 ~e.a,llza tJc.a.bajo pvunane.n..te en el Cenbto de Invu.tlg~
cionu. Ec.on6m.i.c.a.6 de nu.utft.a In1iü1.u.c.i.6n.

�31.

No es nuestra intención presentar la distribución del ingreso
en cuanto a las participaciones relativas del trabajo o del c~
pital, sino analizar el fenómeno de la distribución personal del
ingreso derivado del factor trabajo; señalando algunas caracterí!
ticas del fenómeno en relación con factores como: edad, sexo,
nivel de educación y tipo de ocupación de la persona ...!./

Gini, el cual se calcula:
Coeficiente de Gini

=

Area entre la Curva de Lorenz y la diagonal
Area Total bajo la Diagonal

Los valores de este coeficiente varían entre O y l; si el valor es nulo, entonces toda la población recibe el mismo ingreso;
si es la unidad, sucede todo lo contrario.f/

A. BASE METODOLOGICA
Se trabajó con las herramientas más usuales que son: el coef_i.
ciente de dispersión o de Gini y la gráfica de la Curva de Lorenz.
La conocida Curva de Lorenz, muestra la participación del i!!_
greso total que es recibido por el más bajo porcentaje de unidades
receptoras de ingresos (familias, personas, etc.). En una forma
gráfica demuestra el grado de dispersión de los ingresos. (Figura
1).

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Jo

40 so 60

10 so

90 1eo

Porcentaje Acumulado de Personas

FIGURA 1

Si los ingresos estuvieran
equitativamente distribu_i.
dos, la situación se vería
representada por 1a "Di ag_Q_
nal de Equidistribución".
Entre más alejada esté la
Curva de Lorenz de dicha
diagonal, mayor será el
grado de desigualdad de la
distribución.

Lo anterior puede cuantificarse a través del coeficiente de
1/ El an.áLú,,ú., de. la d,ú.,,tJubuuón. del -ln.gttuo e.n. ttei.au6n con
v.,.to-0 Mpe.cto-0, no hab.i.a. -0ido :tJ,,a,ta.do con. an.teJúoJúdad e.n. la
act.i..vídad e.con.6mica de. Man.te/lite.y Me.tJr.opoU.ta.no.

-

Lo más observable es que nos indiquen valores intermedios. E!
timaciones hechas· en varios países indican que los países más
avanzados tienen menor grado de concentración, mientras que países
menos desarrollados denotan mayor grado de desigualdad, lo que
constituye un problema estructural que incide en forma significati
va en el proceso de crecimiento y acumulación económica.1/
B. DETERMINANTES DE LA DISTRIBUCION
DEL INGRESO
Podemos clasificar en varias categorías las cuasas más importantes. Estas van desde las fortuitas, pasando por las de niveles
de educación en relación con el ciclo de vida, diferencias en habi
lidad, destreza y capacitación que desacentúan 1 as diferencias
provocadas por los diferentes grados de estudios y de relevancia,
son aquellas causas asociadas con fenómenos económicos .
1.- Las causas fortuitas pueden originarse en acontecimientos

personales en la vida de cada persona, como herencias,
juegos de azar, acontecimientos en el lugar de trabajo

Y
3-j

No v., f..a. wúca me.cüda. con.ouda, e.w.te ~bíén. la ttei.awn. de.
Kuzne:l6, pe.Ita patta e.6e.eto-0 de. compattac,i,ón con v.,:tudío-0 an.tettío.1!.U h/!.JTlo-0 .tomado el coe.f,íue.n..te de GínL
I. Adei.man y C. Tll.a-6,t. MoJ¡}¡,,(J.,, "Quién. -0e. be.ne.Mua con el_ dUE!:_
Molla e.con6m.lco" V,ú.,tlubucí6n. del Ing.1t.uo, Sele.cwn. de. Afe.jand.l!.o Fax.ley, FCE, MWco, 1975 pp. 25-72.

�32.
33.

supeditados a los vaivenes de la institución o empresa
donde se labora, por ejemplo: un progreso inusitado, o
bien una quiebra, cambio tecnológico, etc.
2.- Educación y ciclo de vida. Si suponemos la trayectoria
paralela de dos individuos con el mismo grado de
educación, podemos derivar diferencias en sus ingresos,
debido a diferencias en su ciclo de vida. Por otro lado,
pueden tener aproximadamente la misma edad, pero la dif~
rencia en el nivel de educación hace discrepar los valores presentes de sus ingresos, aún cuando el que estudió
a una edad joven, sus ingresos eran negativos y el otro
individuo ya trabajaba.
Un análisis más sofisticado nos revelaria que, no obstante exista una diferencia en el nivel de educación, esto
no es tan significativo, pues ciertos tipos de empleos
requieren más capacitación que estudios superiores, y en
adición al desarrollo de cierta habilidad, propician
mayor productividad y "status" social. Ejemplo de estas
funciones lo es el ejecutivo en ventas o el funcionario
bancario.
3.- Causas relacionadas con fenómenos econom,cos. La diferen
cia en rendimientos es provocada por poderes monopolisticos en los mercados; es común que sindicatos con cierto
poder obtengan sueldos para sus miembros por encima del
nivel competitivo ..!/ Aunque también existen diferencias
debido a la imperfección de los mercados, hay diferencias
en los ingresos debido a decisiones irracionales en la
inversión en recursos humanos, ya sea por previsiones
4/ Stig.leJ[, Geol!.ge. "TheOl!.tJ oó Ptúc.e" 31!.d.

- Me. M-iil.an, N. Y. 1966.

Edi t.ion, Col U eti -

imperfectas debido a cambios tecnológicos o por discriminaciones sobre grupos de ingresos más bajos.
C. DISTRIBUCION DEL ·INGRESO PERSONAL AGREGADO EN 1979
De acuerdo a la definición de ingreso personal para nue1
tro análisis, la distribución ha "mejorado" con respecto a la
estudiada en 19771/ y en 1965 §./, con coeficientes Gini de 0.39
para el año 1979, 0.43 y 0.47 para 1977 y 1965 respectivamente. El
ténnino "mejorado" significa una distribución menos desigual, entre mayor sea el coeficiente de concentración, mayor será la desj_
gualdad.

El Cuadro 1 nos muestra una comparación entre las distribuci.Q_
nes de 1977 y 1979, incluyendo el nivel de cobertura del salario
mínimo en cada grupo de ingresos.
La cobertura del salario mínimo de los grupos de más bajos i!)_
gresos, s~ ha incrementado -incluso en los medianos ingresos- den.Q_
tando, por un lado, que aún cuando hay más del 20% de los trabajadores que no reciben el salario mtnimo la proporción de éste que
reciben, es más alta que antes (87%) y, por otro lado, en los
grupos de ingresos medianos (60% de la PEA con ingresos más bajos)
que en 1977 no llegaban a duplicar el salario mínimo vigente, para
1979, rebasan el doble de dicho salario.

5/ Vfu.6e: "V-l6:tJúbuci.6n del Ingl!.UO en el Altea. MdJtopol.i:tana. de
- Mort-teMey, 1977". Rodolóo A. Mort-toya. Refta.. Boleiln &amp;:mubutl,
Nwn. 89, CIE, UANL., octubl!.e de 1977.
6/ Pu.ente LetJVa., Juú.6. "V.u.:tJúbuwn tJ Red-l6:tJúbuu6n del Ingl!.Uo
- en el Altea. MWtapol.i:tana. de Mort-tel!.l!.ey", CIE, UNL, enel!.o dt 1967.

�35.

34.
CUADRO 1
DISTRIBUCION DEL INGRESO PERSONAL EN MONTERREY METROPOLITANO
1977-1979
Nivel de cobertura del
Salario Mfoimo
Porcentaje de Ingreso
Porcentiles
Salario Mínimo= 1.00
de Población
1979
1977
1979
1977
20
40
60
80
100
Coeficiente
de Gini
Salario Mínimo
Mensual

3.99
16.80
31.60
52.67
100.00

5.50
17. 58
32.68
53.19
100.00

0.42

0.39

3 012

3 900

0.60
1.12
1.34
l. 94
15.69

0.87
1.08
1.39
2.23
13.94

FUEWTE: In6oJunac.i6n elaboJta.do.

poJr. el C.I.E. eon daJ.o6 muu.t/1.a.lu
de. f.o. Eneuuta Continua de. Mano de. Oblt.a de. la Se.Me,ta,wi
de. PJr.oglU11ntlc.,i.ón IJ PJr.uupu.uto (SPP).

Para los grupos de más altos ingresos -que alcanzan varios
múltiplos del ingreso mínimo- disminuyó el nivel de cobertura pues
a ese 9rado, esas personas se ven desalentadas a mayores aumentos
salariales por el sistema progresivo del Impuesto Sobre la Renta,
reemplazando sus adicionales percepciones monetarias por prestaci~
nes exentas de gravamen fiscal.
Lo anterior repercute en un mayor cumplimiento del salario
mínimo, debido a que como éste ha aumentado menos que el índice
de precios, los empresarios están en mejor posición de cubrirlo.
Hacemos resaltar que la mejoría en la distribución del ingreso personal a nivel agregado de los productos del factor trabajo,
no significa necesariamente que el ingreso total -que incluye los
ingresos del capital- esté distribuido más equitativamente en los
años recientes.

La comparación entre 1979 y 1977 la encontramos más elocuente
en la gráfica 2, con las curvas de Lorenz para cada año. No obstan
tante que los grupos perceptores de ingresos del trabajo tuviero;
en 1979 una distribución menos inequitativa, la proporción de la
población económicamente activa ocupada que percibió menos del salario mínimo, se ha mantenido estable (alrededor de un 30%) en el
curso de dos años.
D. ESTRUCTURA DE.A DISTRIBUCION DEL INGRESO EN RELACIONA:
EDAD, NIVEL DE EDUCACION, SEXO Y TIPO DE OCUPACION
Sintetizando los hallazgos del trabajo, con relación a la
edad como un determinante explicativo de este fenómeno, encontramos que la concentración del ingreso fue mayor en los grupos de
edades que van de los 36 a los 45 años. Sin embargo, distinguien
do los sexos,. en el sector femenino esto se dió en el grupo d;
26-35 años y en los hombres en la edad más madura: 65 y más años.
Esto refleja que al pasar del umbral de los cuarenta años,seindica
el relativo "éxito" que algunos individuos consiguen en la vida.
Con relación a la educación, encontramos que a un nivel inter
medio (10 a 13 años de escolaridad) la distribución fue más equi:
tativa. Efl los extremos -alta o muy baja educación- los coeficien
tes de dispersi6n resultaron similares. Aqut es donde interviene;
factores importantes como la composición de los mercados de trabajo que, en el caso de ocupaciones de baja calificación, resultan
ser más imperfectos en el lado de la contratación (o demanda) y
en empleos profesionales son más imperfectos por el 1ado de la
oferta de mano de obra.
En el caso de las mujeres, la distribución fue menos desigual
en el grupo de educación superior, y con mayores índices de concen
tración en los niveles de educación intermedia. Esto quizá por 1;

�37.

36.
o

proporción que hay en el mercado de trabajo, (mayor proporción de
secretarias u oficinistas que profesionistas, y dados los diferentes mercados de trabajo, repercute en una mayor desigualdad). Los
hombres en cambio, denotaron una mayor concentración del ingreso
en un nivel bajo de educación (7 a 9 anos de escolaridad), y en ~l
nivel superior, siendo más equitativo el ingreso en el nivel más
bajo (hasta instrucción primaria), ya que hay muchos obreros con
niveles al mínimo de salario o menos.

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Quizá lo anterior se disipe más, si observamos lo que sucede
con la concentración del ingreso por rama de ocupación. En términos globales, la actividad que registró un alto índice de desigual_
dad (Coeficiente Gini = 0.45) fue la de vendedor; no así, si examinamos esto en términos de sexo, ya que en el caso de la mujer
fue a nivel "gerencial" donde acusó mayor desigualdad.Y En térmi
nos generales, la ocupación de gerentes resultó ser la que muestra
mayor desigualdad después de la de "vendedor".

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De lo anterior podemos concluir, que conforme el individuo
llega a una edad madura, los ingresos comienzan a dispersarse y se
acentúa la desigualdad. Por ejemplo, entre los 36 y 45 anos se
acusó una mayor concentración del ingreso que en otros grupos.
Nuestra estructura demográfica (piramidal) contiene un alto parce.!!_
taje de población relativamente joven que pfacticamente al cabo
de 10 ó 15 anos de trabajo, entran a la "madurez" y basados en el
comportamiento anterior, se podría asumir -de no cambiar las condj_
ciones e~ el mercado de trabajo- que el factor edad seguirá contrj_
buyendo a la desigualdad del ingreso.
Resumiendo en lo referente a la ocupación, tenemos que las

--

7/ E6.ta oc.u.pa.u6n ~ en un M.11tido amplio que va dude e.e. pequeño
- c.omeJt.e,i,(lnte ha.6:t.a. el agente de venta.J., p11.06e~iona.l.

\

�38.

39.

personas dedicadas a labores intermedias como: transporte, técnicos, operarios y oficinistas, tuvieron una distribución más equl
tativa que en los casos extremos: agricultura de un lado y profesionistas, gerentes y vendedores por otro, donde existe mayor
disparidad.!/ Este fenómeno está muy relacionado con el educativo,
así -como el hecho de que algunos son propietarios. Esto nos lleva
a la conclusión que el nivel de educación hace dispersar más los
ingresos derivados del trabajo, aunque e~ fenómeno tiende a amortl
guarse debido-a la capacitación que van obte-nil?ndo los niveles
intermedios de trabajo (relacionado a los niveles intermedios de
educación), debido a una mayor incorporación de la población en ei
tos menesteres.

disc~imin~~~ón de la mujer en el mercado laboral que ya está evidenciado,-· son todos ellos factores que a través del análisis de
este trabajo, nos ayudan a explicar la diferencia en el ingreso en
nuestro medio.

En lo anterior destaca la creciente participación de la mujer
tanto en las esferas de lo educativo como en su integración a la~
res de mayor jerarquía, lo cual abre una posibilidad de hacer los
mercados de capital humano más competitivos.i.1

I

De esta forma, se ratifican algunas hipótesis que han
sugerido en estudios sobre el tema de la distribución, donde no
sólo las diferencias en nivel educativo explican diferencias en
los ingresos, sino la estructura de edades que acu~ula (experiencia y riqueza, conforme se llega a la madurez), un mayor conocl
miento del mercado de trabajo, y otros motivos nos llevan a
explicar diferencias en el ingreso. Actividades inestables -caso
de los vendedores- también son explicativos, así como la

Y

Ei, I.LM oc.u.pae,l6n e.a¿,,¿ ,inex,Ute.n.te en et Altea MwopoUtana de
MonteNWf, iioblte pequ.eiiai, gM.njai, dwpe/L.6M en mu.n,ie,lp-i.M e.amo
Gu.a.dalu.pe, E1,c.obedo y Apodac.a.
9/ Ac.tu.alrnente todav-&lt;.a. i,e pvr.ube uvr.ta dwCJu.m,inau6n en la.6 1te- mu.ne.M.uone.t, qu.e Jteube ta mu.j eJt, 61te.n.te al homb!te, ante m.ilimat,
acti.v,idadet,. Véiu,e et,tu.cüo de I!tma. Ma.JLtútez JaMo; "Ve.tetun,lnan
tet, de. w Vi6e1tenc.,úu, de Salaluo en et Altea. Met!topo.ü.tana. áe
MonteJtJtey". Bole.tfo Bimut!tal, Núm. 91, CIE, UANL, 6e.b!tvr.o de
1978.

!J.!

El t!tabajo del Uc.. Jet,ú-6 Ramonu Salda.ñ.a: "Nivel Edu.c.mvo de
Pob.f.a.u6n Femen,ina Oc.upa.da en MonteJtJtey". Bole,Un BimutJr..al
Nu.m. 106, C~E, UANL, c.ontiene. mayo!t abu.nda.ne,la -606.íi.e el p1tolile
ma de la. mu.JeJt en et me/te.a.do de tM.bajo.
-

1';

��UN ESTUDIO SOBRE LA RELACION CAUSAL ENTRE FECUNDIDAD
Y LA PARTICIPACION DE LA MUJER EN LA FUERZA DE TRABAJO

AmaLla Syf.vJ.a lwu.aga de GaJtúa*

I NTRODUCC ION

Para un país que como México enfrenta un crecimiento muy acelerado de su población, es importante establecer las posibles V!
riables que detenninan la fecundidad. El establecimiento de tales
factores, podría servir como base para el análisis comparativo de
política para reducir el crecimiento de la población.
La fecundidad ha sido ampliamente estudiada, tanto en países
industrializados, como en paísP.s en vías de desarrollo. El enfoque
de análisis ha cambiado a través del tiempo. Los prime;os estudios
utilizaban factores demográficos y sociológicos para anal izarla.
Sin embargo, a partir de los años 60's y principalmente durante
los años 70's surgió la nueva corriente del enfoque económico del
análisi s de la fecundidad ...!./
El estudio de la participación de la mujer en la fuerza de
trabajo ha recibido particular atención en los Estados Unidos, des
tacándose en el área económica los trabajos de Heckman.!1

'

Y
Y

La a.u.to/ta u 11.u-ldent.e de tiempo c.omp.láo en el Cen.:tlt.o de Invu
.tlgac..i.onu Ec.on6m-lc.M.
Vwe polt ej emp.lo el Suplemento del II JouJtnaf. 06 PoW-lc.o.l Ec.on~
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Hec.kma.n, J.J. (1974), "Shadow p/t-lc.u, maJtká wagu and .Ca.bo11.
~upp.ly11 , Ec.o nome;t,úc.a 4 2.

�42.
43.

El análisis explícito~ las dos variables simultáneamente es
un enfoque mucho más reciente.i/ El problema de la relación entre
fecundidad y participación de la mujer en la fuerza de trabajo es
de considerable importancia para el planificador en materia de población. La posibilidad de que el empleo de mujeres pudiera ay!!_
dar a disminuir la tasa de crecimiento de la población, podría co~
ducir a acelerar la participación de la -mujer en la fuerza de
trabajo como otra estrategia de desarrollo económico.
Este estudio es un análisis, para el caso de México, de las
dos variables bajo el supuesto que ambas se detenninan simultáneamente. Se parte de un modelo teórico en donde la unidad que toma
la decisión (la mujer) establece simultáneamente el número de
hijos que desea tener y su participación activa en el mercado de
trabajo. Asimismo se establece cuál es la dirección causa 1 que
predomina.

número tctal de hijos a tener, forman parte del tota 1 de decisio
nes ~a que ~os niílos son considerados como bienes producidos por
la misma unidad familiar. Con este nuevo enfoque es posible establecer claramente cuáles son los beneficios (utilidad) y los cos
t~~ (uso alternativo del dinero Y del tiempo) asociados con tene;
hlJOS.

Por ejemplo, dado que tradicionalmente se ha considerado a la
m~~er (esposa) como la persona que atiende el hogar y cuida de los
hiJos, es posible obtener el costo de tener hijos a través del cos
to de oportunidad de la mujer en el mercado de trabajo.
Sin embargo, hay que considerar que la conducta de fecundidad
observada depende en parte de las actitudes hacia el control de la
natalidad Y de la extensión de la información acerca de prácticas
de control de la fec~ndidad, a la vez que de las condiciones de
oferta de tales prácticas.

I. ANTECEDENTES

A.- La Economía del Hogar±/
La idea principal dentro de la nueva "economía del hogar" es
que la unidad familiar es una unidad para la toma de decisiones de
una fol'ma análoga a como lo es la empresa dentro de la teoría ec~
nómica tradicional. Esta unidad familiar toma decisiones respecto
al consumo y la producción, con el objetivo de proporcionar utilidad a los miembros que la componen. Las decisiones respecto al
3/ V€.Me. poll e.jempt.o: Waile, L.J. and R.M. stolze.nbe1r.g (7976) "In-

.tended childbe.aJWtg and .lo.bOIL 601¡_ce paM:,lc..ipa.t.lon 06 you.ng f.'lllll
en: I,ud.ghtl, 6Mm n.oMeCUlt.6.ive. mode.l.6". Ame!Lican Sow.f.og.ical
Re.v.ie.w 41, y Smil.h-Lov.in L. and A. R. T.ickamyell ( 1 9 i 8 ) "Labo1t
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- "Rev.ie.w Sympoó.ilun". Vemog1tap,1y 12.

-

Por otra parte, otro factor que puede entorpecer el análisis
de la fecundidad dentro de ese contexto, es el hecho de que la fun
ción de utilidad de la unidad familiar pudiera no ser análoga al;
función de utilidad de cada uno de los miembros de la unidad familiar, principalmente la de la mujer.
Considerando todo esto, se estimó conveniente trabajar con un
modelo en donde la mujer sea la unidad que tome la decisión y en
donde intervengan además de las variables económicas, ciertas variables sociológicas. Al hacer esto se está pensando en incluir
ciertos valores que ¡a sociedad impone a los individuos y que limi
tan hasta cierto grado su libertad para elegir.
B.- Aplicabilidad de los Supuesto de la "Economia
del Hogar" a un pais en desarrollo

�44.
45.

La teoría de la nueva "Economía del Hogar" ha sido objeto de
crítica tanto por su carácter restrictivo al considerar únicamente
. 1ucra.5/ por
factores económicos, como por los conceptos que 1nvo
ejemplo los conceptos como calidad versus cantidad de hijos y la
llamada función de producción doméstica, no son directamente obser
vables. La interacción de marido y mujer en la toma de decisiones
y la posibilidad de que este tipo de decisiones sea más bien secuencial que instantánea, en el momento de contraer matrimonio, no
son tomadas en cuenta.

II. EL MODELO

El modelo teórico contempla a la mujer dentro de la unidad fa
miliar, como a una persona que trata de maximizar su utilidad suje
ta al ingreso (o riqueza) familiar. Ella puede derivar utilidad d;
los bienes que consume, de los hijos que tiene, y de su participación en el mercado de trabajo, es decir
en donde:

Este tipo de problemas restringe la aplicabilidad del enfoque.
su aplicabilidad a países en vías de desarrollo enfrenta problemas
adicionales.
La crítica principal a su aplicación estaría relacionada con
el concepto "costo de los hijos".!/ Dado que en este tipo de
países el nivel educativo de las mujeres es bajo, aunado al hecho
de que las oportunidades de ocupación para las mujeres casadas son
muy limitadas, el coste de oportunidad de la mujer sería cero.
Es indudable que ésta es una crítica válida. Sin embargo, P!
ra el caso de México, y especialmente dentro de las área metropoli
tanas de Monterrey, Guadalajara y la ciudad de México, el acceso a
la educación y a los trabajos productivos para las mujeres, es un
hecho. Tomando este factor en consideración se procedió a desarf!
llar un modelo simple que permitiera tener un marco teórico adecu!
do, a la vez que pudiera ser probado empíricamente.

5¡ VéMe po!t. ejemplo: TWLc.fú, B.A. (7975) "Mic.lt.Oec.onorn.lc. TheoúeJ
06 FeJLtil.-lt.tj: A CJLi,U.qu.e", Soc,iai. FO!t.c.U 54.
6/ VéMe po!t. ejemplo: Nelli.ove /.l. (1974) "Hou.uh~.e.d and ,,ec.onomlj:
- Tov.wr.d a ne.w theO!t.lJ 06 popul.alion and ec.onollL(.C. g1r.owth . Jou.1r.nal
06 Po,li,ti.c.a.,l Ec.onomtJ 82.
-

x1

=

representa los bienes que consume

X2

=

representa los hijos que tiene

X3

=

representa su participación en el mercado de trabajo.

La adquisición de los bienes tipo x y x estará restringido
1
2
por el precio (o costo) de ellos dado el ingreso familiar, es decir

en donde:
P1

=

Costo de los bienes x

1

P2 = Costo de los hijos
w1 = Ingreso del marido

w2 =

Ingreso de la mujer

La inclusión de la variable x3 dentro de la función de utilidad, implica que la mujer puede derivar utilidad por el simple h~
cho de participar en el mercado de trabajo, además de la remuner-ª_
ción económica que recibe. Esto a su vez implica que el costo de
los hijos no es necesariamente igual al salario de la mujer, ya
que ella deriva utilidad tanto de x como de x .
2
3

�46.

47.

Este tipo de análisis nos permite derivar funciones de demanda para cada uno de los factores que intervienen en la función de

III. LA ESTIMACION DEL MODELO

utilidad, es decir:

A.- El Tratamiento Econométrico del Modelo
Xl = 91 (Pl' wl' w2' P2l
X2 = 92 (P2' Hl' H2, pl' X3l
X3 = 93 (Wl' W2' X2' P2)

Si nos concentramos en las dos últimas funciones, es posible
interpretar estas relaciones como la demanda por número de hijos
deseados (fecundidad deseada) y la participación deseada en el me!
cado de trabajo. Como puede observarse, en la demanda por niños
se incluye como variable exógena la participación de la mujer en
el mercado de trabajo, y en la participación en el mercado de trabajo se incluye como variable exógena, la fecundidad. Es decir, se
determinan simultáneamente.

Dada la formulación teórica del problema, es necesario utilizar un método de estimación apropiado para un modelo de ecuaciones
simultáneas. Esto implica la utilización del método de mínimos
cuadrados en dos etapas para evitar problemas de correlación entre
los errores y lás vari~bles independientes. Se pensó en este mét.Q.
do ya que con su utilización es posible obtener estimadores insesgados y consistentes.2/
Se planteó el siguiente modelo:
FECUN
TRAB

f (EDMUJ, LUMUJ, TRAB, CONOC, PHIJOS, AfiUNI, INGR, v)
=

g (ESMUJ, AÑAU, INGR, FECUN, LUMAR, ESMAR, TIOCM, u)

en donde:
La racionalidad detrás de estas funciones está en que los roles (o funciones) de madre y trabajador son incompatibles, dado
que el cuioado de los hijos recae principalmente en la madre.
Esta sería la formulación si se cons ideraran los motivos ec~
nómicos únicamente, pero como se mencionó previamente, es neces!
ria la inclusión de otras variables sociológicas que indudablemente afectan este tipo de conducta.
Es importante mencionar que se está trabajando con un modelo
de equilibrio estático, lo cual no es necesariamente correcto para
este tipo de problema. El supuesto básico detrás de esto es que
desde el punto de vista de la toma de decisiones, el período de r!
ferencia completo (toda la vida del individuo) pJede resumirse en
un sólo instante.

FECUN

=

Medida de fecundidad

TRAB

=

Participación de la mujer en la fuerza de trabajo. (E~
ta es una variable dicotómica que toma valor de 1 si la
mujer trabaja y de O si no trabaja).

EDHUJ

=

Edad de la mujer

LUMUJ

=

Lugar donde pasó infancia la mujer (variable proxy para
ambiente cul tural en que creció. Esta es una variable
categórica que toma valor de 1 para campo, de 2 para
pueblo y de 3 para ciudad).

CONOC

=

Conocimiento de métodos anticonceptivos. (Esta es una
variable dico~ómica que toma el valor 1 cuando sí conoCP y de O cuando no conoce).

Y

La,t, p!t.opü.da.du de. R.o-6 utvna.do1t.u de. múwno-6 c.ua.dlt.a.do-6 e.n da-6
-!&gt;e. pue.de.n e.nc.ontJuvi. e.n c.ua.R.qule.1t. U.bit.o de. Ec.onomwúa. que.
.utc.R.uya. mode.R.o-6 de. e.c.ua.c.ionu -6.únuiJAne.M.

«apa.,6

�48.

49.

PHIJOS

Puede tener más hijos (medida de fertilidad). Esta es
una variable categórica que toma el valor de 1 si puede tener más hijos, de O si no puede tener más hijos y
de 9 si no sabe.

AÑUNI

Número de años que ha estado unida.

INGR

=

Ingreso del marido.

v

=

Error.

ESMUJ

=

Escolaridad de la mujer.
Número de años trabajados antes de unirse (variable
proxy para experiencia).

AÑAU
LUMAR

=

Lugar donde pasó infancia el marido (variable proxy P!
ra ambiente cultural en que creció el marido. Variable
categórica que toma valores 1,2, y 3).

ESMAR

Escolaridad del marido.

TIOCM

Tipo de ocupación del marido (variable proxy para a~
biente cultural en que trabaja el marido. Esta es una
variable continua en donde la codificación del tipo o
de ocupación es mayor a medida que el trabajo es menos
especializado).

u

Error.

La utilización de un modelo de ecuaciones simultáneas presenta ciertos problemas econométricos, siendo los más importantes:
a) el problema de especificación incorrecta y
b) el problema de identificación.
El problema de especificación incorrecta es sin duda, m~y r!
levante para el problema de investigación que se plantea. En el
caso concreto del modelo propuesto, éste se formuló utilizando c0!
ceptos teóricos generalmente aceptados, por tanto se tiene -

confianza que el problema de especificación, si existe, no es se
rio.
Con respecto al problema de identificación se considera que
está solucionado, ya que de acuerdo con el modelo propuesto el .si~
tema está sobreidentificado. Es decir, hay suficientes variables
instrumentales para estimar cada una de las variables endógenas.
B.- El Tratamiento Econométrico de la
Ecuación de Participación
la estimación de la ecuación de participación de la mujer en
la fuerza de trabajo requiere de un tratamiento particular, ya que
como se mencionó anterionnente, la variable dependiente es una variable dicotómica que toma el valor de uno si la mujer trabaja y
de cero si no lo hace. En este caso, es necesario pensar en un m.Q_
delo estadístico que relacione a la variable categórica con un con.
junto de variables independientes, las cuales pueden ser de naturaleza continua o discreta.
Con este tipo de relaciones uno tiene que pensar que está tr!
tando con una función de probabilidad en donde la variable dependiente (Y) aumenta el valor a medida que los valores de las vari!
bles independientes (las Xis) lo hace, es decir la probabilidad de
que una mujer trabaje aumenta a medida que los val ores de las
variables explicativas, tales como educación, experiencia, etc. lo
hacen.
El método de minimos cuadrados ordinarios no debe usarse prin.
cipalmente, porque el modelo es heteroscedástico (la varianza del
error depende de cada observación). Aunque este problema puede ser
corregido utilizando el método de minimos cuadrados generalizados,
ninguno de los dos métodos garantiza que los valores estimados

�50.
51.

para la variable dependiente (Y) queden comprendidos entre cero y
y uno.Y
Los dos métodos que son teóricamente correctos para analizar
este tipo de relaciones son el análisis "probit", en donde se su~
ne que la función de probabilidad acumulativa es normal, y el análisis "logit" o regresión logistica.
Desde el punto de vista de aplicación es preferible utilizar
la regresión logistica, ya que la función acumulativa de probabili
dad logística aproxima bastante a la normal y es mucho más fácil
de calcular. Desde el punto de vista teórico también tiene ventajas, ya que los supuestos con respecto a la distribución conjunta
de las variables explicativas es menos restrictiva.
Considerando estas ventajas de la regresión logistica, se decidió ~tilizaria en la estimación de la ecuación participación de
la mujer en la fuerza de trabajo.
C.- Información Utilizada en la
Estimación del Modelo
Los datos que se utilizaron para la estimación del modelo fuf
ron obtenidos a través de la Encuesta Mexicana de Fecundidad.
La Encuesta Mexicana de fecundidad fue realizada en 1976-1977
por la Secretaria de Programación y Presupuesto, a través de la Di
rección General de Estadistica, y con apoyo de las Naciones Unidas.
8/ Una. exp.U.cac..i.6n muy c1aM de lo1i pJtOblema.li uta.d-Ulü..c.oli que 1ie
- pJLUentan ú. 1,e uUUza. múwno1i c.ua.dJr..ado¿ oll1Wt0.ll.,ÚJ6 o mbwno6
c.u.adluuio1i geneJW.liza.do1i, pa,t.a. uUma11. el .tlpo de 11.ela.u6n menuona.da. 1,e enc.uentll.a en: Nell.love, M. y S.J. P11.u1i (1913) "Unlv~
/u.ti.te a.nd Mul.tlva..lu.a.te Log-Unea1t. a.nd Log,U.tlc. ModeU". R-1306EVAINIH, Ra.nd Co11.p0Jr.a..tlon. Sa.nta. M6nlc.a., CaLi.6011.nla..

Algunos de los objetivos!/ de la Encuesta se establecieron como:
a) Incrementar el estudio cientifico de uno de los compone!)_
tes más importantes de la dinámica demográfica como es la
fecundidad, atendiendo especialmente a sus aspectos explicativos.
b) Asistir al gobierno con la infonnación necesaria para la
formulación de políticas de µobláción en el campo especifj_
co de la fecundidad.
c) Obtener la información que permita construir bases sólidas
sobre las oiales se apoyen los programas de ~valuación de
las politicas que se han adoptado en relación con la fecun
didad.
Como puede observarse, la información obtenida encaja bastante bien en el modelo propuesto, ya que además proporciona inform!_
ción sobre participación actual y pasada de las f!tujeres en el mercado de trabajo.
Se definieron como mujeres elegibles a todas aquellas entre
15 y 49 años de edad, exceptuando a las mujeres de 15 a 19 años si
éstas eran solteras y no habian tenido algún hijo vivo. El número
total de entrevistas a nivel individual fue determinado en 7,000
las cuales se distribuyeron en todo el pais, asignándose la propor:.
ción de entrevistas en cada población de acuerdo a su tamaño.
Dada la formulación del presente estudio, se decidió selecci~
nar una submuestra del total de cuestionarios levantados. Los cri
terios de selección fueron los siguientes:

9/ Enc.uu.ta. Me:uc.a.na de Fec.uncli.da.d. I n60Jtme Me.todol6gic.o, SPP. Mi- X-le.o 1978. Págbto. 2.

�53.

52.
l. Se seleccionaron únicamente a las mujeres que estaban unidas o casadas en el momento de la entrevista. Esto con el
objeto de analizar su conducta dentro del marco de referen

cia del modelo formulado.
2. Se seleccionaron únicamente a mujeres que residían en loc!
lidades de más de 100,000 habitantes en el momento de la
entrevista. Esto con el objeto de asegurar, hasta cierto
punto, que las mujeres tenían acceso a la educación y opor
tunidades de trabajo que el modelo implica.

Como el objetivo principal de este estudio era determinar la
dirección causal más fuerte entre fecundidad y participación de la
mujer en la fuerza de trabajo, se procedió a trabajar con dos mode
los. En el primer modelo se utilizó la ecuación de fecundidad en
la primera etapa y la ecuación de participación en la segunda. En
este modelo se trataba de probar si la variable fecundidad era un
factor determinante en la decisión de participar en 1a fuerza de
trabajo.
En términos gráficos esto podía representarse como:

La submuestra quedó limitada a 2,293 mujeres que satisfacían
los requisitos requeridos.
Es importante mencionar que esta submuestra constituye un bl~
que de información de corte transversal, en donde se incluyen muj!
res de diversas edades, que pueden haber completado el tamaño de
familia deseado o no. Por esta razón se incluyeron las variables
de edad de la mujer y número de años unida como parte del conjunto
de variables explicativas de la fecundidad. La variable fecundidad
fue medida por el número total de hijos nacidos vivos.

IV. RESULTADOS EMPIRICOS
A. Metodología
Como se mencionó anteriormente, el método de estimación apropiado,es el de mínimos cuadrados en dos etapas. Aunque existen p~
gramas de computadora que pueden hacer la estimación directamente,
se decidió hacer la estimación a través de dos regresiones separadas, que representan la primera y segunda etapa, para estar en~
sibilidad de utilizar la regresión logística en la ecuación de par
ticipación.

Fe.cwul«fa.d.
utúna.da

VETERMINA

Pa/Ltlupawn en la

6ue1t.za de. tita.bajo

Obtenida en .e.a
TJ'L&lt;l11elt.a etapa

En el segundo modelo se utilizó la ecuación de participación
en la primera etapa y la ecuación de fecundidad en la segunda. La
hipótesis de este modelo era que la participación de la mujer en
la fuerza de trabajo determinaba la fecundidad. En términos gráf.i_
cos esto podía representarse como:

Pll.ObablUdad de.
que. la mu j eJt.
tita.baje.
Obt.e.ruda e.n .e.a
f.lW11elt.a e.tapa

VETERMINA

Fe.e.un.di.dad

�55.

Los coeficientes de la ecuación de participación en donde se
utilizó regresión logística, fueron obtenidos con el programa
MAXLIK)-º/ Los coeficientes de la ecuación de fecundidad, fueron
obtenidos usando el paquete estadístico SPSS.
8.- Resultados de los Dos Modelos
Los resultados de los dos modelos aparecen en el Cuadro l. La
variable PROBTR representa la probabilidad de que la mujer trabaje
(resultado de la· regresión que constituye la primera etapa). La V!
riable HIJEST representa número de hijos estimados (resultado de
la regresión que constituye la primera etapa).
C.- Interpretación de los Resultados
Si se analizan los resultados obtenidos, es posible concluir
que el segundo modelo . es el que mejor explica la dirección causal
entre -fecundidad y participación de la mujer en la fuerza de tra~
jo. En ambos modelos la relación entre las dos variables es neg!
tiva, pero en el segundo, el coeficiente de participación es definitivamente significativo. Variables como número de años u'lida,
que refleja el número de años que la mujer ha estado expuesta a
concebir, edad de la mujer, lugar donde pasó su infancia y conocimiento de métodos anticonceptivos, también son significativos. En
general, el conjunto de variables seleccionadas explica en buena
parte el fenómeno de la fecundidad (La R2 obtenida fue de .49). Si
analizamos ahora la ecuación de participación, que corresponde a
la primera etapa del segundo modelo, los resultados tienen más se~
tido. La probabilidad de que una mujer trabaje está en función
10/ Et p.1r.ogJta.ma. MAXLIK u un p.1r.ag.1r.a.ma. en FORTRAN pa.M obtenell. et,~

ma.do.1r.u de máuma. ve11.oúmlUtud rJ 6ue ucJL,lto en 1977 µO.Ir. - •
BltoYW)Cjn H. Ha.U, qtúen ti.ene de11.ec.ho1, de auto.Ir. -60b.1r.e el mu,mo ..
Eó.:te p.1r.og1tama. 1,e c.otvtJ..6 en una. c.ompu:ta.do.1r.a. IBM 370 en ta. U~
ve.1r.1,.úia.d de Ca..U6ol[JÚa, Tüve.lr.6.i.de, g.1r.a.e,útt, a. la. c.ola.bo.1r.a.c..&lt;.6n
del P11.o~e..60.lr. S.J. P.1r.c.M.

directa de su educación y de su experiencia de trabajo, y es este
tipo de mujer la que de acuerdo con los resultados del modelo, re~
tringe su fecundidad. E1 coefici~nte de -4 puede interpretarse c2_
moque a medida que la probabilidad de que una mujer trabaje
aumenta, el número total de hijos que desea tener disminuye en pr2_
medio en cuatro hijos, suponiendo que se mantuvieran constantes
los otros factores.
El coeficiente del ingreso también merece un comentario.2..!/se
ha discutido mucho el efecto que el ingreso tiene en la determinación del tamaño de la familia. La mayoría de los autores, arguye
que los hijos son bienes superiores (dentro de este enfoque de an!
lisis) y que su número deberá aumentar a medida que el ingreso aumenta. Sin embargo, tal como muchos autores lo han mencionado, el
problema está en distinguir entre la "calidad" y la "cantidad" de
hijos que una unidad familiar desea tener. Los resultados de este
estudio parecen esta·r de acuerdo con esto. Aunque el coeficiente
del ingreso es muy pequeño, es negativo y es significativo, lo que
implicaría que, probablemente, lo que la unidad familiar desea es
aumentar la "calidad" de los hijos a medida que el ingresoaumenta.
CONCLUSIONES
En este estudio se ha analizado la relación causal entre fecundidad y participación de la mujer en la fuerza de trabajo, uti
lizando un modelo simple dentro del contexto de la nueva "economfa
del hogar", y usando datos para México.
-:-:-------------I.!_/ U e.o e 6,(c..i.en:te de la. va..lr..i.a.b.le .i.ng11.uo ha. 1,.i.do .i.n6-i.u.i.do po 'L el
núme11.o de obt.e11.va.c.-i.onu que no tenla. da.to de .i.ng11.uo (a.p.1r.ox..i.ma.
da.mente el 8%). Pa..1r.a. no pe11.de11. la. .i.n60.1r.ma.c..i.6n u le a.úgn6 i(
t,a.lo.Ju o mln.i.mo a. UO-O c.a.606. Et, op.i.nwn del a.u:toll. que Mn lM
peMonM de ol.tot, .i.ng1tuo1, lM que 1,e n.i.egan a. pMpa1tc..i.ona..1r. el
da.to, de modo que ú 1,e c.on:ta..lr.a. c.on ua. .i.n6oJLJna.c..i.6n, u p.lr.Obable que. el c.oeMc..i.en:te de .i.ngM-60 6ue11.a. lige1tamen:te ma.yolt.

�56.
En el modelo se incluyeron
ciológicas y se encontró que la
fuerza de trabajo es uno de los
dad, afectándola negativamente,
cipación a fecundidad es la que

57.
tanto variables económicas como so
participación de la mujer en la
factores que determina la fecundiy que la dirección causal de parti
predomina.

Este resultado es importante porque permite establecer que
una mayor participación de la mujer en la fuerza de trabajo, cond~
ciría a una disminución en la tasa de fecundidad. Dado que la Pª!
ticipación de la mujer en la fuerza de trabajo depende, de acuerdo
con los resultados empíricos obtenidos, de su nivel educativo y de
su participación anterior en el mercado de trabajo, sería conveniente que se considerara el incrementar el acceso a la educación
y al trabajo productivo para la población femenina, como políticas
indirectas para lograr una disminución en el crecimiento de lapoblación.
Aunque el modelo utilizado es simple y se apoya en supuestos
fuertes, los resultados empíricos obtenidos permiten concluir que
ha sido una herramienta útil de análisis y que las conclusiones ffl!
recen consideración.

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log-lc.al Rev.i.w, Vol. 43, 1978.
TIIII.C.hl, Boone. A. "M.lclz.oec.onomi.c. theoll.i.u 06 6vr.,tlUt.y: A Clí.-ltlqu.e"
Soc.lal FO.lle.U, Vol. 54, 1975.

11.lte, L.J. and R.M. stolzenbeJt.g. "In.tended c.hlf..dbeall.i.ng and la.bOIL

60Jt.c.e -pa!Lti.c.lpation 06 you.ng wome.n: Ini.ighth 6Mm noMecur...6.i.ve
modei.h". AmeJt.ic.an Soc.lolog.i.c.ai. Rev.i.ew, Vol. 41, 1976.

llt.ll.6, Ro be/Lt J. "A new a.pp!I.Oac.h to the. e.e.o nom.i.c. theo.11.y o6 6eJt.t.i..f..
ity be.havio.11.11 • JouJUtal. 06 Politic.a.f.. Ec.onomy, Vol. 81, 1973. -

�58.

CUADRO 1
COEFICIENTES OBTENIDOS EN LOS DOS MODELOS UTILIZADOS
PARA DETERMINAR LA DIRECCION CAUSAL ENTRE FECUNDIDAD
Y PARTICIPACION DE LA MUJER EN LA FUERZA DE TRABAJO
RESULTADOS DE LA SEGUNDA ETAPA
VARIABLES
CONSTANTE
ESMUJ
HIJEST
AÑAU
INGR
ESMAR
LUMAR

1

TIOCM

PARTICIPACIONES LA
FECUNDIDAD ES LA
VARIABLE DEPEN9IENTE VARIABLE DEPENDIENTE
-1.4463**
(-5.2117)
0.4108**
(5.9551)
-0. 0107
(-0. 3967)
o. 0129**
(2.8313)
-0.000004
(-0.5944)
-0.0356
(-0.8976)
-0.0505
(-1.0371)
-0.0061**
(-2.8424)

AÑUNI
PROBTR

EDMUJ
LUMUJ
CONOC
PHIJOS

?..2527

S-lgni6,lc.alivo al 1%•

CUADRO ¿
COEFICIENTES OBTENIDOS EN LOS DOS MODELOS UTILIZADOS
RESULTADOS DE LA PRIMERA ETAPA
VARIABLES
CONSTANTE
AÑUNI
LUMUJ

-0.00002**
(-2.9822)

INGR
EDMUJ
TRAB.
CONOC

0.2188*
(22.0173)
-4.2727**
(-6.6000)
0.0430**
(4.4991)

-0.2279**
(-3.6182)
-0.3752**
(-2.8495)
-0.0188
0.7141

NOTA: L0-6 vai.ol!.U de t C.OILILU po ncUentu a lo.6 u.túna.doM6
de f..o.6 pa/tá.metl!.o.6 apMec.en ent/1.e pa/1.€.rtt.u,ú.,.

**

En el Cuadro 2 aparecen los resultados correspondientes
a la primera etapa de los dos modelos mencionados.

PHIJOS

FECUNDIDAD ES LA PARTICIPACIONES LA
VARIABLE DEPENDIENTE VARIABLE DEPENDIENTE
1.5998
0.2248**
(22.493)
-0.3135**
(-5.071)
-0.00003**
(-4.108)
0.0386**
(3.996)
-0.2660*
(-2.222)
-0.2388
(-1.824)
-0.0140
(-0.525)

ESMUJ

FECUN
AÑAU

ESMAR
LUMAR
TIOCM

-1.6650**
(-6.5316)

-0.000004
(-0.5919)

0.4402**
(6.2861)
0.0245
(1.3734)
0.0130**
(2.8506)
-0.0254
(-0.643)
0.0444
(-0.9110)
-0.0060**
(-2.7969)

NOTA: Lo6 valolLU ·de. t c.olLILUpon.cüertt.u a f..o.6 u.túnadOILU
de f..o.6 pa.Jtámet/Lo.6 apMe.c.e.n en..tl!.e pMfut:e.6,ú.,.

*

**

S-lgni6,lc.at-lvo al 5%
S-lgni6,lc.at-lvo al 1%.

59.

��ACKNOWLEVGEMENTS

I wish to express my appreciation to the Centro de
Investigaciones Económicas, the Facultad de Economía
and Fulbright Program for making this study possible.
Although many persons provided assistance, I would
specially like to thank Lic. Manuel Silos Martínez,
Lic. Mario Leal Flores, Lic. Andres Garza García and
Dr. Neal Long.

Ric.ha!uí. H. (Vood,

]Jt.

�THE EFFECTS OF TRACTOR MECHANIZATION ON EMPLOYMENT
ON PRIVATE MEXICAN FARMS OF OVER FIVE HECTARES

TU,c.haltd H. Wood, Jtc.. *

The thesis.of this paper is that tractors and tractor-drawn
farm machinery substantially reduce agricultural labor employment
on private t1exican farms of over five hectares.Y Moreover, it is
argued that the savings in labor costs al ene is suffi c i ent to
offset the expense involved in purchasing ar leasing such equipment. Thus, farmers would have the incentive to use machinery
regardless of whether ar not it increased output.1/ However, with
considerable under employment in the agricultural sector of the
economy and inadequate job opportunities in the non-agricultural
sectors, the social benefits of displacing labor with tractors may
be far less than the private benefits.
After explaining the methodology to be used, we shall examine
the increases in the use of tractors and the nature of the emplor
ment problem in Mexico in arder to see how the_ two are interrelated. Next we shall try to estimate both the amount of labor dii
placed per tractor and the resulting private savings in terms of
* PMóUM Fulbtúght e.n u.ta. fo6.üt.uci.6n, donde. duaMoU6 lo. ptc.~
6e.nte. ,ÚtVUtiga.ú6n.
1/ In :tw pa.peA .the. :teJtm ":tMdM" OIC. ":ttc.a.c.totc. me.c.ha.n.lza.:tún"
- wd.l tc.e.óeA to bo.th the. :tMdoM the.m-6elvu a.nd .the. a.Moúa.:te.d
e.quipme.nt, -6UC.h M ploW-6, &lt;Ül,C,6, ha.tc./t.OW-6, e.te..
2J Ptc.e,Um,i.na.lC.y tc.ut.Ll.;u ótc.om wotc.k. J..tiU ,Út ptc.ogtc.U-6 óotc. .t he. -6 a.me.
- gtc.oup oó óa.tc.me.M -6ugguú .tha.t .the. value. oó the. inc.tc. e.a.H ,Út
ou.tpu.t i-6 .tu-6 .tha.n tha.t 06 :the. lo.botc. -6a.v,Útg-6 óotc.m :the. u-6 e. 06
ttc.a.doM .

�64.

65.

lower labor costs. Finally we shall compare these private savings
with the average costs per tractor plus associated equ i pmen t dnd
draw some tentative conclusions for public policy in Mextco based
on these findings.
I. METHODOLOGY

Mexican farms examined in this study)}/ This hypothesis must be

explored in two steps. First, it is necessary to determine the
effect of tractor mechanization on labor use. Second, one must d~
termine the nature of the relationship between tractor use and ou!_
put. This study is limited to exploring the former relationship,
but research is currently underway to explore the latter one as
well.

The analysis of the effects of tractor mechanization on labor
use in this study is based on three fundamental asumptions:
1) Agricultura] production is a function of the quantity and

quality of land, labor, and various forms of capital employed in agriculture.
2) Labor employment in agriculture is a function of both the
level of agricultura] output and the use of the other pri~
ciple productive resources, namely land and capital.
3) There are two basic types of capital: yield-increasing and
labor-saving capital . The former is a substitute for land
the latter is a substitute for labor.
The working hypothesis of this paper is that tractors are
primarily a form of labor-saving capital. Thus, they substantially
reduce the agricultura] employment, with minimal effect on agricu}_
tural yields per unit of landas more tractors and less labor are
used, ceteris paribus. In other words , unless y1eld-increasing
capital inputs, such as fertilizer, improved seeds, and irrigation
water are added along with tractors, there will be very little increase in output per hectare from the increased use of these tra~
tors and the corresponding reduction in labor use. (Hhil e tractors
might be expected, under certain circumstances, to reduce seasonal
labor short.dges and thus increasE&gt; agricultura] output wi t h out
reducing labor use, this does not appear to be the case for most

It is important to emphasize that there is not a necessary relationship between fertilizer use and tractor mechanization as the
case of Japan clear demonstrates. This is emphasized in the art_!_
ele by Johnson and Cownie, which distinguishes between the "Japanese Model" and the "Mexican Model" of agricultural development.±l
In order to measure the effect of tractor use on employment,
we sha'il use a cross-sectional analysis of the 29 Mexican states,
two territori es, and the Distrito Federa1 for the census yr,a r of
1969. The data used were taken from the 1970 agricultural census

'H TJu:tctoM

mo.y ahio 1tedu.c.e the pJteMUJte on gJu:tz.lng la.nd a.6 ,~e.6-6
06 ,U ,ú:, needed 601t pa.6.tulwtg dJr.o..6:t a . ~ , 01t pvun.lt double
c.Jtopp.útg by 1tedu.c..útg the amount 06 time 1teqUÁ.Jled 601t p.f.a.nt.útg
and ha.Jtvut.útg. F01t a. d,ú:,c.u.Mi.ion 06 the adva.nta.gu a.nd d,ú:,a.dvanta.gu 06 :tJr.a.ctoJt mec.ha.túzat.ion He K. Abe.1tc.1tomb,¿e, "Agl{..lc.U:f_
tu.Jtal Mec.ha.túza.üon a.nd Employment .út La.Un Ame,Jt,&lt;,c.a," Tnte.1tnational La.boUJt Rev,&lt;.W, ]u.ltj, 1972, pp. 11-45; wa.ua.m Cl-&lt;.ne
"PoUé.y 1Y!htJtu.ment.6 601t RUJtal Tnc.ome Red,ú:,rubu.tion," Cha.pte.Jt 8
m Cha.Jtlu F1ta.nk a.nd Uc.ha1td Webb, (ecl6.) Inc.ome V,U:,Wbu.tion
and G1t0wth .út ,the Lu~ Veveloped Cou.ntl{..lu !Wa. 6 hügto n V. C. :
B.íi.oolung~ TY!h,t,¿;tu.;t.ion, 7977); CMl Go~c.h, "T1ta.cto1t Alec.h1uúza.tion and RUJtal Veve.lopment .út Pa.k,ú:,ta.n," InteJtna.üonal La.bou.Jt
Rev,¿w, FebJtU.aJty, 1973, pp. 133-66; a.nd Max UULZ/uin and Vav.úl
Rapgood, No Ea.6 HMvut íhe Vilemo. o A l{..lc.u.ltUJte .út Unde.1tdeve.loped Coun.tl{..lu, Bo~ton: L · e Bltown a.n Compa.nlj, 196 7 , pp.
46-8.
4/ &amp;w.c.e F. JohMton a.nd John Cowtúe, "The Seed-FeJLt.i1.J.ze.Jt Re.volu.
- .:tlon and the La.bo1t r ottc.e AbM1tption P1toblem", Ame,Jt,&lt;,c.a.n Ec.onomic
Rev,¿w, Septembe.Jt, 7969, pp. 569-580.

�66.

of Mexico.1/
Although data are available from all Mexican farms-large and
small ones-private farms and ejidos-this paper deals exclusively
with ~rivate farms of over five hectares.i/ This is done fer seve!
al reasons. First, it is on these farms that tractors are most
extensively used-hence it is easier to mea su re thei r impact.
Second, these farms representa more homogeneous group. Since di!
ferences in land tenure have a very important impact on labor use,
e.g., ejidos use considerably more family labor than private farms,
including these ejidos in the population studied would lead to di!
tortions which would be difficult to identify and correct. Third,
the data fer these larger prívate farms are probably more reliable
since owners of such farms are more likely to be literate and to
keep written records of farm operations than those owners of
smaller farms.- Fourth, data for ejidos were not collected by the
same census workers and for this reason are not strictly compar!
ble with those fer private farms.?..1
The basic tool of analysis is that of simple multiple regression. While the agricultural production function is undoubtedly
non-linear, a linear approximation of this function may give a
rough estimate of the relationships involved. Moreover, while the

J_I SeCJi.etalúa de Indu..6.tJr..,út y Come1tw, Vbr.ec.wn GenVt.al de

fa~

d,ú,tic.a., V Ce.n.606 Ag'Úc.ola.-Ga.nade1to y Ej,ldal de 1970, Ruumen •
GeneMl (MMo, V.F.: 7973).
6/ FOIL any ILea.de.M who mi.ght no.t be óamlU..oJL wlth Me.uc.a.n a.g~- .twte, ej
Me .the c.orrrnu.n.aU.y hei.d la.nd unlt6 c.lL e at ed ai, a
ILUult o
nd 1Le601Lm a.6,teJL .the Meuc.a.n Revoi.uüon. E j ~
(,thoiie IOOILfwig on ejroé) U.6e ieM .than haló .the numbeJt Ob
.toM M a.U p,úvate Mme.M c.omlwte.d (o ni y 2 7 ve.Mu6 64 tho!!_
iiand), .thou.gh they ha.ve i.-Ughtly mOl!.e Ma.bie la.nd. Thw &amp;eem~
.to i.u.ggu.t .that .the CJi.ea.tion 06 .the ej,idoi, hM i.lowed .the Jtate.
06 mec.ha.núat,ion.
!_/ An ,in.te1tv,iew wlth a. c.enéu.é o66lc.,ial ,in Mex,ic.o.

tll

non-linear approach would be more appropriate, weshall use alinear approach since we cannot be sure as to what ; s the correct
non-linear form.

II. TRACTOR USE
While tractor mechanization has not proceeded as far in Mexico as in many óf the more developed countries of Western Europe
and North America, it has been sufficiently widespread to give cer_
tain indications of its effect on Mexican agriculture.
Most of the increase in tractors on Mexican fa rms has occur
red since 1950, in which year there were only 22,711. By 1960 the
number had increased to 54,537, while by 1970 the figure reached
91,354.!/ Of those in use in 1970, 61,346 (or 67 percent) were E!!!!.
ployed on private farms of over five hectares, though these farms
incl uded only 35 percent of the cultivated crop l and. Vi ewed in
terms of the amount of land on these larger privately owned fanns,
there were an average of nine tractors for each thousand hectares
ot cultivated crop land (compared to just under five fer Mexican
farms as a whole) ..?./ Moreover, there was a substantial variation
in tractor usage from state to state. Thus Baja California and
Chihuahua had about sixteen tractors per thousand hectares of cultivated crop land while the Yucatan and Quintana Roo had less than
!f Va.ta. Tallen 6Mm 111 Cenéoé Ag/Úc.ola.-Ga.na.deJto y Ej-&lt;.da..f.. 1950,

Cu.adlLo Núm. 8, p. 43; 10 Cen6o6 AgJÚc.olíi-Ganade.lLo 1j E[Taar.
1960, Cu.adlLo Núm. 14, p. 98; a.nd V Ce.néo6 AgJÚc.olíi-Ga.ríade.M y
Ej,idal. 1910, Cu.a.dlLo Núm. 28, p. 311.
!/ T~ 6all6 .to ac.c.ou.nt 6M .thoiie .tlLac.toM .that Me employe.d ,in
ma..út.ta...úu.g c.u.ltivate.d pM.twte. S,inc.e mu.c.h lui. .tlLac.tOIL time
l6 ILequbr.ed peJt heC,[a/Le, .the e.lLILO.lt ,¿y¡ a.Mu.m,ing .that a.U. óMm
tlLac..toM Me U.6e.d 60.1t 1Lal6,i_ng CJi.opi. mu..6.t no.t be iMge. 1 ó a.U
land ,i6 c.on.6,ide.1te.d, howeveJt, the 6,iglLILU Me úx and óou.lL .tlLac.~M pe.lL .thou..6and hec..tMu óM la.1tg e ÓMmé c.ompMed wlth a.U Mex
-&lt;.c.an óMm6.
-

�68.

69.

ene. This variation in the degree of mechanization should, therefore, provide certain indications of the effect of mechanization
on agricultural labor employment.

(2.8 versus 2.6 percent), fell behind that of the labor supply
between 1960 and 1970 (2.3 compared with 2.6 percent) according to
Osear Altimir ...!.Y

Consequently, now seems to be an appropriate time to stop and
evaluate the effects of tractor mechanization. There has been
enough mechanization to assess its effects, yet there is still
time to slow the process before all Mexican agriculture has been
precipitously mechanized.

In the irmiediate future the problem is likely tobecome -i ncreasingly serious. Since the Mexican population has been growing
very rapidly (over three percent ayear since the 1950's), the p~
tential labor force will be growing at similar rates as those chil
dren born since 1950 become adults ...!.~/
-

III. EMPLOYMENT PROBLEM

This lack of employment is especially serious in agriculture.
Several studies have documented the fact that Mexican farmers and
farm workers are idl e a l arge proportion of the ti me.~/ If new
job openings outside agriculture would increase more rapidly, sorne
of those without work wo 11ld presumably seek them. This in turn
would lead to a decline in the absolute number of people engaged
in agriculture. Although the proportion of the labor force emplor
ed in agriculture is declining, the absolute number of farmers and

In order to understand the possible implications of tractor
mechanization on agricultural employment in Mexico, it is necessary to explain the employment picture for the country as a whole.
Lack of adequate employment opportunities and the resul t ing in!
quality in income distribution are regarded by several Mexican
economists as two of the most serious problems presently facing
their country ...!.Q/ One indication of this problem is the decline
between 1950 and 1970 in the labor force participation rates for
men in all age groups . ..!.!/ While part of this decline may be t~e
rest.:lt of the voluntary choice of many people to spend more time
in schools and universities or simply opt fer more leisure, much
of this decline appears to be the result of the l ac k of adequate
new job opportunities for the growing labor force. Moreover, the
growth rate in the demand fer hired workers, which slightly exceeded the growth in the potential labor supply from 1950 to 1960

12/ 0.6c.M AUiJn,Ur., "La mei:li.c.i6n de la poblawn ec.on6m.ic.ame.nte ac.- :ti..va de Méx.lc.o, 1950-1970," Vem0Li1ta6.úi rJ ec.onom.úi, Vol. 8, No.
1, p. 82. Af..:tún,U¡_' .6 u.ti.mate 06 bo.11. .6u.pply i!, :the :total populaü.on oveJt 72 lu.6 :tho.6e who Me eilheJt in .6c.hool.6, hou..6e
wivu, Jteü/ted 01t 1ten.:ti..e/lh.
!.}_/ The Jta:te 06 popui.a,t(.on gJtowth ha.6 been .6lowing Mme.wha:t -i.n Jte
c.en.:t rje.aJU,, bu.:t i:t.6 e66ec.:t on. :the po:ten.:t-i.al labOJt 6oJtce waI
no:t be 6el:t 6011. abau.:t M6:teen. rje.aJU, oJt óO a:t whic.h lime :the ~
:te 06 gMw:th 06 :the la:t:te1t .6hou.ld begin :to .6low c.oMupond-i.ngly.

Iil
10/ See 60JL -&lt;JL6ta.nc.e F/t.a.nwc.o Alba. who 1te6e/lh to .6evVtaf. ailicl.e.b
by Me.uc.an au.:tholt.6 c.onc.~g :thu~ pJtoblem.6 -0 hi6 bo~k, ~
poblawn. de M~u.c.o: evofuCÁ..in y dil.ema.6, (MWco, V. F.• El ~
legio de M~iúc.o, 1977), pp. 107-9.
!. .Y o.e.:.. w., pp. 9&amp;-1 o3.

E.6pec.-i.ally in.:teJte.6:ting Me "T en.enc.-i.a de la :tieMa, poblaCÁ..in rJ
emp(eo," Cen.:tlto de Invu:tigac.ionu Ag/ta/t-i.a-6, M .11.ep1t.lnted in
Leopoldo Sow (ed. ), La ec.onom.úi Mex..lc.ana, II. Polltlc.a y Ve.6aJr.Jr.ollo (Méx.lc.o, V.F.: Fondo de CuUwuí Ec.on6m.ic.a, 1973), pp.
303-70; and A. Rene &amp;vtboM-Ranwz.ez, Empleo, duempleo, y .6u.bempleo en el .6 ec:to/t agJtO~ec.u.aJúo , Centíi.o de 1nvu:ti..gac.lonu
AG~ (Mfuc.o, V.G.: ec.Jtp;ta;úa de Aglt.lc.u.l:tu.1ta y GanadeJúa,
1976).

�70.
71.
fann workers is still increasing according to Altimir' estimates
(see Table 1). According to the Centro de InvestigacionesAgr!
rías (CDIA) the solution to the agricultural employment problem
cannot be iound within the agricultural sector, but requieres the
creation of more non-agricultural jobs ..!l/ Howevcr, until the time
that they can find jobs elsewhere. fann people need work in agri
culture...!H

second part of the probl em, i.e., the effects of tractors on em
ployment. If tractors are reducing labor employment in agricultu~
re, any further expansion of tractor mechanization can be expected
to accentuate the need to find adequate job opportunities outside
agriculture.

IV.
Probably t~se most seriously affected are the hired farm
workers with little orno land of their own. The proportion of
such workers has been incr~sing. while the number of ~ners, including ejidatarios has been declining both in relative and in
absolute terms (see Table 11).
In surrmary, it is very important to know whether or not tractor mechanization is reducing the use of labor faster than it can
be absorbed by the non-agricultural sector. There are cleary two
parts of this problem. A careful study is needed to detennine the
absorptive capacity of the non-agricultural sectors . Whil e this
capacity may increase in the future, in the past it has been ina~
equate. Thus, Mexir.o's unemployment problem appears to have gotten
worse. despite its impressive economic growth rate-its real output
doubled between 1960 and 1971..!V This study is l imited to the

REGRESION_MODEL

In explaining the multiple regression equation, the following
symbols will be used:
SYMBOLS USED
(All refer to prívate Mexican fanns of
over 5 hectares in 1969 in the i'th
state, unless otherwise indicated.)
A

Regression ~onstant

Bj

Regression coefficient for the j'th variable

Di = Days employed in raising crops
Fi = Days of labor provided by the operator and his family
H;

Days of hired labor

Li = Cultivated crop land

J.i/

Centlt.o de. Invutiga.uonu AgJtaJWU¡ .út SoU6, gp_. c.it.., p. 317.
16/ Th-U pJr.oblem c.ould be.e.orne. e.ven mOJLe. cJUlic.ai. .l6 the. Un.Ue.d
- sta.tu weJLe. to Jt.e.duc.e. .the. 6low 06 ille.ga.l Me.x.lc.an m.lg.11.a.11.t
IAA'.&gt;Jt.keM a.cJt.oM iú boJt.de.Jt., a..6 il ha..6 .thlt.e.a.te.ne.d to do. Wa.yne
Co,me.U.u.6 &amp;uggu.t.6 howe.ve.l[, tha.t both Me.x.lc.o ami the. Un,ited
Sta.te.h mr.u L,e. bene6d.útg 6Mm th-U 6low 06 Me.x.lc.a.n i.ooJt.kelló ,iJl1D
the. Un.lte.d sta.tu .út h.ló Mtlc.le. e.n.:Utle.d, "M.lg.11.a.tion to the
Unite.d sta.tu: The V.le.w 6Mm RUJt.a.l Meucan Commwútie.h," ~ opm,m.t V,lgu_!, Oc..tobeJL, 1979, pp. 90-1 O1.
17 / Ca.lc.ula.tionll by .the. a..uthoJt. ba..óed on da.ta 6Jt.om .th e Un.lted ·
- Na..tionll S.ta:ü6Uc.a.l Yea11.book: 1977 Wn-&lt;.te.d Na.Uonó, N.Y.: -7978), p. 694.

M; = Average minimum wage for rural areas
Ni

Total number of days worked

O;

Number of farm operators and unpaid family workers employed during the week ending January 31, 1970.

Pi

Value of crop production

Ri = Total cultivated land including cultivated pasture
l and.

�72.
73 .

Si

=

Number of hired workers employed during the week ending January 31, 1970.

Ti

=

Number of tractors on farms at the time of the census
(February to March, 1970).

Wi

'

Total wages paid

Xi

=

Value of crop production as a proportion of total fann
output.

Yi

=

Value of total farm production including both crop and
agricultural output.

Z;

= Total cultivated pasture land.

since 1t is not always enforced.L~/ Thus:
H.

= W./M.

l

l

second, the number of days of labor worked by farm ope1·ators and
unpaid family workers was estimated by assuming that the ratio of
labor days worked by the operators and their famil ies (F.) to la.bor
1
days worked by hired labors (H;) was proportional to theratio of
the number of the former (0.j
to the latter (S.)
working the week
1
1
ending January 31, 1970. Thus:

F;
fi.

=

l

In order to compare tractor use and labor employment in crop
production, we need sorne measure of the total quantity of labor
used .for this purpose in each state. However, the agricultural
census does not present this information directly. Instead it P"l!.
vides two tupes of data: those for the wage paid hired workers
during a certain year (1969) and those for the number of people
working on fanns during a particular week (that ending January 31,
1970 in this case) -subdivided according to farm operators, unpaid
family workers, and hired laborers. Moreover, the agricultural ce~
sus does not indicate in either case what proportion of 1abor is
employed strictly in growing crops as distinct from raising livestock.
In order to estímate the amount of labor employed in corp p~
duction by state, a series of calculations were made. Fi.rst, the
value of total wages paid to hired labor in each state (W;) was di
vided by the average mínimum wage in that state (Mi) to obtain an
estímate of the total number of days of hired labor employed dur·
ing theyear of 1969 (Hi). While the average rural wages would have
been more appropiate figures to have used, this data was not avail
able Nevertheless, the minimurri wage may be rather close to the average

1

oi
5;

F; = H.1

or

oi
5;

Third, the total days of labor worked on farms (N ) equals the sum
1
of hired plus family labor or:
Ni

=

H; + F;

Finally, it is assumed that the ratio of the number of days of labor employed in raising crops (D.)
to total days of labor worked
1
on farms (N 1), including that used far 1 ivestock production is
equal to the ratio (X.)
of the value of crops (P.)
to that of to1
l
tal farm output (Y 1), including that from livestock. Thus:
D;

J.!!

=

Pi

\

or

"066,lc.-útt mln.únwn «xige. Jz.atv.. e.wt, but ge.neM.il.y :the.y a.Jte. not
6u.U.y e.n6Mc.e.d. Ac.c.01trüngly, the.y ha.ve. be.en w.,e,d M the. max..i.~ wage.s ,Út Po/UlfTle.vúc. va.Jua.tlonl.&gt; on :the. ptúc.e. 06 la.bo1t and
c.apltal." ,Út the. CHAC -6tu.dy. J.H. Vui.oy and R.V. Noltton, "CHAC"
in Lt.L,Ú M. Go1te.au. and Alan S. Manne., MuU.i.-le.ve.l Planninr CMc.
S-tudüv., ,in Me.x..i.c.o (New Yo1tk., N. Y.: AmeJúc.an Elú.vie.1t Pu .f,¿,t,hbtg Company, Tnc.., 1973), p. 308.

�74.

75 .

Haviny estimated the labor input, the only additional adjustment necessary is that for land. Since part of the cultivated land
is used for pastures, it is necessary to substract the amo•;nt of cultivated pasture land (Zi) from the total ·c:ultivated land 'Ril
to get the figure for tne total area in cultivated crops (Lj).!il
Thus:
L.
l

=

R.

1

-

z.1

The remaining var:iables in the regression equation are tractors
(Ti) and value of crop production, as previously mentioned (P;l•
The following regression equation was estimated:

Controlling for the influence of land rnd holding output
constant, onc extra tractor is associated with 1,149 less days of
employment in these Mexican farms studied (see Table I).

V. C0NC'LUSI0tlS
The result of this regression, while not constitutin1 formal
proof of labor displacement by tractors, does lend support to
this hypothesis. Assuming that this method of regressicn ar.alysi~
to calculate labor displacement has provided a good estimate of 1!
bor saving from the use of tractors, the costs and benefits of traf
tor use may be calculated frof!l the point of view of the individual
farmer.

a.u CJl.Op!i, MigaJt can.e., he.n.equen., 61t.ua,
S-&lt;mif.aJr.lj, :the. va.lue. ofi ou:tpu:t 11.e.6 e.tu., :to :tha:t o 6

19/ Thü i..n.c.!udM land i..n.

.tJt.e.e.f&gt;, etc..
a.l.( C'I.Op!,.

A useful estimate of the costs of operating a 60 horsepower
tractor in 1968 pri ces is prov i ded by Bassoco a nd Rendon i n a re
cent study of Mexican agriculture.iP./ Since the change in _price;
of tractors and associated farm machinery between 1968 and 1969
(the year estimated by the 1970 census) were probably less than ten percent, but the cost of operating a sixty horsepower tractor
are presumably between ten and twenty percent higher than that of
a fifty horsepower tractor, the costs are likely to be over-estj_
mated. In any ca~e the costs are approximately 19,500 pesos a
year, assuming that the tractor and associated equipment are ope.:c
ated 1,000 hours ayear in crop production and lastan average of
ten years (see Table IV). (labor costs of operating the tractor
have been omitted because the regression measures the net effect
on labor-that is, the total labor displaced less the labor required
to operate the tractor.)
There are substantial benefits for the farmer in the form of
labor savings. According to the estimate ot labor displaced, based
on prívate farms of over five hectares of cultivated 1 and, 1,149
total man-days of labor are saved per tractor. Assuming that the
farmer ~,ould have had to pay the average national mínimum wage for
rural areas of 18.32 pesos to hire this labor, his savings is
approximately 21,000 pesos ayear. Thus, the net benefits appears
to be approximately 1,500 pesos ayear in labor savings alone.
This estimate, however, excludes several added benefits to a
farmer from buying a tractor. First, there will probably be sorne
increase in output. Second, there are additional savings as a
tractor may be used for non-farm work, such a haul ing products to
market. Third, as a farmer works his own fields his job is easier
20/ L.M . &amp;tMoc.o and T. Re.n.don., "Va.ta &amp;ue 6otr. CHAC," -&lt;11. Luow M•
- Go1t.eau and Alan. S. /.fann.e, ~ e.U., p. 370.

�76.

and provides him with greater dignity. Fourth, by having to hire
fewer laborers he may have fewe:- problems with peasant groups which
may attempt to ocuppy his land or have it expropriated under exis!
ing land reform laws.
From the point of view of society, the value of labor saved,
as measured by its opportunity cost, is substantially less than
its market price, since there are inadequate jobs available in
other sectors of the economy. Thiesenhusen has suggested that agri
culture may serve as a source of employment of last resort until
there are adequate jobs available in other sectors of the economy,
using a strategy of "contri ved dual ism". This would i nvo i ve two
subsectors, one of large progressive farms to provide food for the
cities and a second of small farms to provide jobs.!!/ Johnston
suggestsinstead a "unimodal strategy" of small labor-intensive
farms}.Y While the case for the "unimodal strategy" appears a
bit stronger, both authors stress the need to increase the employment opportunities in agriculture and to avoid excessive mechaniz!
tion in the short-run. The alternative seemsto be more rapid U!
banization, higher urban unemployment, andan increase in the number of people employed as car washers, street vendors, and the like.
Even one possible benefit of rapid urbanization, a slower rate of
population growth, is considerably weakened if people mcve into 23/
segregated slum areas.21 ¡ W,ill.,i,am Tlúue.nhu.6e., "Lat.in Amelt,lea' 6 Emp.foyment P't.oblem6,"
- suence., Ma11.ch 5, 7971, pp. 868-874.
22/ &amp;ucP Johnbton, "CJu.teJ[-Úl óoJt. the Ve.6.i.gn 06 Ag~c~al ~evef
pmen.t S:tlr.ateg:&lt;&gt;t.," Food Rue.Mc.h Int.ü;tu.te. Stud.i.e.t. ,&lt;.11 Ag}[.,(.cuitWlai Econom.i.C.6, Tita.de. and Ve.velopme.nt, Vol. 11, No. 1, 1972,
pp. 35-54.
23/ Vav.i.d Goldbe.Jt.g, "Re..6.i.de.nü.al Location and Fe.'1;( &lt;U ty," úi Ronald R.i.dlze.Jt. (e.d.), PoE1sa.ü.on and Deve}~ent, Th~ Se.al!.~~
Se,tectíve Inte.Jt.ventiont. &amp;tUiJn0'1.e: The o n6 floimcnt. UMve,'1.6~
,ty P!tU-6, 7976), pp. 348-407.

77.

The effect of tractors is especially severe on hired farm
workers without land. Unless they can find work on fanns they must
migrate to the cities in search of jobs. Yet this group has been
growing both numerically and as a percentage of all those employed
in agri culture as we have seen earl i er. Without emp1oyment o¡::p_ortuni t ies outside agriculture, these people and their families face
a very uncertain future.
Presently, the Mexican gobernment is planning to increase the
rate of mechanization of agriculture by purchasing additional trae
tors from Ford Motor Company in the United States.
An alternative approach suggested by the results of this study
would be a slower rate of mechanization of agriculture for the immediate future. Emphasis on smaller tractors designed to meet sp~
cific needs, such as improving soil preparation for planting and
overcoming seasonal labor shortages as the problem arises wc.u l d
seem to be desirable. Gradually labor could then be replaced in
the longrun by larger tractors as non-agricultural empl oyment began to expand rapidly enough to reduce the absolute number of
people employed in agriculture.

�78.

79.

TABLE
TABLE

1

CHARACTERISTICS OF THE ECONOMICALLY ACTIVE
PERSONS EMPLOYED IN AGRICULTURE
OR LIVESTOCK PRODUCTION

COMPOSITION OF THE ECONOMICALLY ACTIVE LABOR FORCE

1950
C A T E_§_O__B._l

196O
Census Estima tes

Others
To t a 1

1950

1970

1970

Salaried work~rs

1 472

2 205

2 552

2 536

2 340

2 177

857

504

564

4 865

5 049

5 293

4 865

6 089

5 048

5 293

Owners (including
Ejidatarios)

3 840

5 164

5 165

7 662

Unpaid family workers

11 253

10 213

12 955

8 435

1960

TOTAL (IN THUUSANDS) OF PERSONS

NUMBER (IN THOUSANDS) OF PEOPLE
Agriculture and
Livestock

II

To t a 1

PERCENTAGES

PERCENTAGES

Agriculture and
Livestock

58.3

54.1

49.4

40.9

Salaried workers

30.3

43.7

48.2

Other

41.7

45.9

50.6

59.1

Owners (including
Ejidatarios)

52.1

100.0

41.1

100.0

100.0

46.3

100.0

Unpaid family workers

17.6

10.0

10.7

100.0

100.0

100.0

Tot a 1

80URCE: 0-0c.aJL AWlTIÁJL "La. me.cli.ci.ón de la. pobla.cJ.6n ec.on6, en M~x..ic.o, 1950-1910," Vemoglllt 6',ta.
m-lc.ammte a.cüva.
IJ Ec.onomla., Cu.a.dita 16, p. 78; a r,d e.a.le.U? a.t.io n-0
ba.ud on .the Mme.

To t a l

SOURCE: AUiJruJt. ~- cJ.t., Cu.a.dita 19 p. 80 and c.a.lc.u.ia.,Uon
by a.u:thOJr. bMeiI on da.ta 61tam .th,u, Mme.

�81.

80.

TABLE

IV

PRIVATE COSTS ANO BENEFITS OF OPERATING A 50-60
HORSEPOWER TRACTOR 1968-1969
.....

&lt;O

N

o

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1

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1

l. Acquisition cost of a 60 h.p. tractor with
associated equipment {in 1968 prices) l/

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N
M

135 314

2. Cost of operating a 60 h.p. tractor with
associated equipment (in 1968 prices)
a) Depreciation per year assuming a
ten year average life
b) Gasoline and oil consumption assuming
tractor operated 1,000 hours/year
c) Maintenance

13 531

Total Annual Costs

19 520

3 640
2 380

(1)

z
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N

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C OS T S
(of 60 horsepower tractor in 1968)

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ESTIMATE LABOR SAVING
(of 50 horsepower tractor in 1969)

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Estimate based on private farms:
1,149 man-day of hired labor
(at 18.32 pesos per day)

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"'"'
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"'e:

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"'&gt;
(1)
:E

"'

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V)

SOURCE: L. M. Ba.Moco and T. Rendan "Va.ta. ba..óe. poll. CHAC ,út
MuLtl Le.vel Plann,útg CM e. St.u.d.,¿M ,út Me.X-leo, e.d •
by Low M. Goll.e.a.u and Alan S. Manne.. NNe.w YOll.k:
Amelúc.an Elóe.vieJt PunLú.,h,útg Ca., 1973), p. 370
and c.alc.ula..Uon6 bcu,e.d on the. 1970 AgJúc.LlUwwl.
Ce.YL6!.l6.

21 050

�82.

íl3.

S T AT E S
Total México
Aguascalientes
Baja California
Baja California T.
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosi
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zaca tecas

OWNER ANO ¡ TOTAL CUU IVATED CULTIVATED
FAMILY WORKrns!
LAND y
PASTURE LAN~
723.1
3.9
5.4
4.8
2.2
9.8
3.7
60.1
34.0
0.7
18.8
44.2
15.4
27.7
68.6
22.6
33.4
2.5
3.6
16.9
37.0
43.4
7.6
1.0
19.3
11.3
15.8
30.8
26.1
5.1
96.3
12.7
38.3

9 675
42
161
54
12
168
75
872
592
7
244
550
114
164
605
167
285
19
53
198
262
320
75
9
247
297
551
626
665
78
1 365
255
442

2 896.9
1.0
3.6
2.7
86.8
4.6
6.8
554.9
53.2
.1
7.3
4.2
14.9
23.3
20.2
3.9
17.9
.2
4.6
28.1
61.6
27.5
1.6
1.4
114.6
7.7
28.8
500.4
146.2
.6
1 002.3
165.4
1.2

SOURCE: V C~o-0-Ag!Úeo.ea Ga.na.dvw y M-lda.e 1970, Ruwnen GeneJt.af.,
!!E· cit., u.nlub otheJww.ie. .út ·eate.d.

!../

Num~Vt 06 6a1tm opeltatoM and u.npa.,(.d 6a.nu1.y wo1tkeM emptoyed
dwt,ing t~e wee.k end.útg Janu.My 31, 1970 .út thou.J.,andf.&gt; o6 pe!t
MrtJ.,. Ib-td., pp. 253-255.
-

'j_l

Total. euLti.vated .eand .út 7969, .útcl.u.d.útg wlti.va;ted p&lt;Utu.Jte
land, OJteh&lt;;'LdJ.i and Cl!.oyh~d in thoUJ.iandJ.i o 6 h eetaJt u. v
Cen~_!&gt; Aglú.c.!!_-f:.~•··· op. w., Cu.acVw 2 pp. 11-13.
-

§_/

C~vated pMtu.lte. land .út 1969 in .thow.,andf.&gt; o 6 heetalte-6,
!_±,~d., Cu.adll.o 2, pp. 14-16

S T AT E S

1

WAGEs.1J

MINIMUM WAGESij HIRED WORKERsl/

1

Total México
¡ 2 593.1
Aguascalientes
30.1
Baja California
38.7
1
Baja California T.
44.4
Campeche
20.1
Coahuila
89.6
Co 1ima
42.6
Chiapas
197. 2
Chihuahua
149.4
Distrito Federa-1
18.5
Durango
49.4
Guanajuato
127.7
29.7
Guerrero
45.0
Hidalgo
Jalisco
136.6
103.2
México
Michoacán
81. 9
12.1
More los
26.9
Nayarit
59.9
Nuevo León
57. O
Oaxaca
84.0
Puebla
30.1
Querétaro
3.0
Quintana Roo
54.4
San Luis Potos'i
120.6
Sinaloa
292.6
Sonora
85.3
Tabasco
140.0
Tamaulipas
13.4
Tlaxcala
322.8
Veracruz
51.4
Yucatán
35.2
Za ca tecas

18.32*
16.50
34.00
21.10
14.22
17.57
20.63
13. 94
22.25
26.25
14.58
15.00
16.13
15.25
15. 57
17.04
19.19
21. 00
17.25
20.63
11. 76
19.00
13. 75
26.00
16.00
21. 75
23.50
17.40
17.95
14.75
21. 75
16.80
14.88

.

812 .. 1
6.5
7.4
4.6
5.7
15.4
B.O
83.7
28.2
2.3
13.5
36.0
11.9
39.9
50.0
31.l
36.2
3.5
9.8
10.3
44.3
51.2
7.7
1.4
22.6
45.0
36.0
30. 7
25.0
5.0
106.2
23.6
8.8

SOURCE: V Cen6M A~eola Ganade!l.o ~ Ej-lda.e 1970, Ruumen Gene.Jt.ai.,
op. cit.,
e.M othWJ,iJ.,e. .wdlc.a.te.d.
Jj Total. wagu a.nd ba.laJúu pa.,(.d ag1t-teultwi.al wo1tke1t-O dU1t-trtg
the. lje.M 1969 .út m.ltli.oM 06 pe.6M. V CenMb Ag!Úeof.a. ..••
Cu.adll.o 29, pp. 323-325.
y Alt-tthme.ti.e ave/ta.ge. 06 the /tu.Ita.! minimu.m dai.ey wag e.6 p1tevalU.rtg .út 7969 .&lt;:n pe.60-6. Anu.a1t-to E-6ta.dM:Ueo de !o-6
E-óta.d0-6 Unido-6 Mex.leanM, S~cJt.e.ta.J¡__.ú¡ de. Incfu:tlúa CJ Come..'l.eio, V.ui.e.eu6n Ge.ne.Jt.ai. de Ebta.dM:Uea, Cu.adll.o 8. 13 pp. 338340.

Nu.mbe!l. 06 hi!te.d ag1t-teu.Uwi.al labolteM (employed e.ilhe!l. o n
a tempoltMCJ el!. pellmanent ba.úN) wOJtk.ing du.1ting the. we.ek
end.útg Ja.nu.a.Jty 31, 1970, mr..MMed .út thow.,a.ndf.&gt; 06 pe.MortJ.,,
V Cen6ob Agtúcola ... op. c...:1;., Cua.dll.o 17, pp. 253-255.

�84.

STATES
Tota·i México
Aguascalientes
Baja California
Baja California T.
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit

Nuevo León
0axaca
Puebla

Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Za catecas

VALUE OF CROP VALUE OF LIVESTOCY. NUMBER OF
PflODUCTION 7/ PRODUCTION ~
TRACTORS J./
9 869.0
100.0
286.8
152.7
33.7
277.8
144.7
455.7
510.1
12.2
140. O
767.9
73.3
203.0
675.2
229.4
422.4
38.4
82.0
279. 5
208.9
286.2
108.8
6.3
132.2
932.7
1 481. 6
156.0
651. 7
52.0
716.2
78.1
173.1

SOURCE: V Ce&gt;u.06 A~c.ola-Ganade1w y
~• c.lt.,

7/
-

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41

2 704

1970, Ruume.n Ge.neJtai.,

'c.a,ted.

Valu.e. 06 c.Jl.op pll.odu.ctlon hali.vu.t.e.d .úl 7969 me.a6UJte.d .in
mil.UoM 06 pe.606, Ib,ld., Cua.dlto 30, pp. 331-33.
Valu.e. 06 Uvu.t.oc.k. pll.odu.won ,ln 7969 me.tu.Wte.d bi ,n,éllion.6
06 pe.606, Ibid., Cua.dlto 30, pp. 331-333.
Numbe11. 06 tlta.c..t.oM -in Me on 6a1tm6 duJ¡,¿y¡g .t.he. pe)[.,{.od 6Jtom
Fe_b,/¡,UQ.Jl,y 16.t.. to Ma.ttc.h 15th, 1970 in un,l.t.6. I bld., CuadM
28pp. 311-313.

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1

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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fCINl)O llHIVERslTAAIO

�F A C u L T A D DE

E C o N o MI A

Fundada en 1957
*

La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadfstica, las ciencias sociales y la educaci6n.
Se edita tres veces al ano en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

Septiembre 1981

* La suscripci6n a la revista tiene un costo

anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de 15.00 Dólares para el
extra~jero. Las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dil'ección: Facultad de Eco
nomfa, Universidad Aut6noma de Nuevo León-;
Loma Redonda' #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial,
deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

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revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tuci6n se reserva todos los derP.chos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicaciones. -

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Heyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* Las opiniones,

*

Publicación realizada por el Departamento
Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
de

Director:
Arturo Garcfa Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE

Pág.

MERCADO DE DINERO Y CAPITALES.
CASO: JAPON.
Steven E. Sa,ide Aza1t.

1

DISTRI BUC ION DEL INGRESO Y
UT!LIZACION DE MANO DE OBRA.
UNA PRIMERA APROXIMACION Al
CASO DE MEXICO.
.
V.lctoJr. Ma.nue.l Maidonado /.lontoya.

13

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL CONTROL
DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL.
EJutu.to Qu.httanil.ta. R.oevúgu.ez

51

IDENTI FING THE KEY SECTORS
FOR THE MEXICAN ECONOMY-FROM
A PERSPECTIVE OF INTERSECTORAL
LINKAGE EFFECTS.
Kwa.n

s. wn

&amp; Gwvufo TUM.Ubi.ate

63

�MERCADO DE DINERO Y CAPITALES
CASO: JAPON

S:tewn E. Sa,i.de Aza1t*

Introducción.

El presente estudio está dividido básicamente en 2 partes, la primera es los Aspectos del Desarrollo Económico del Japón y la segunda es
la reafinnación de la Tesis Fundamental de McKinnon tomando el caso del
Japón. Nos apoyaremos en un análisis cuantitativo tanando la información proporcionada por McKinnon y adicionalmente la del Fondo Monetario
Internacional, con la finalidad de conocer su comportamiento.

l. Aspectos del Desarrollo Económico del Japón. Crecimiento Explosivo.
De 1953 a 1365, el producto nacional bruto creció en un 9.4% al
año, una tasa superior a la de otros pafses desarrollados. La principal
fuente de esta fuerte dinámica de la economía fue la industria, ya que
la producción de manufactura creció un 4.2% al año. Las exportaciones
~e elevaron más rápidamente que el producto nacional bruto y lo mismo
sucedió con la inversión.
• El a.uio1t, Uc.e.ncúido en Ec.onom,f,a, M111&gt;.te11. en Admi.nú.tlt.a.ci.6n de Emp.ltUaJ.,
IJ en p!tcc.uo de obte.ne1t el g1tado de Mi:u.te1t en Ec.onom.úl., 1teo.Uz6 el
P-\Uen.te .t!tabajo como la palt.te de ,&amp;,vuügaci.6n c.oMupondien.te a.f
CW!.60 Mue.ado de Vine1to y Cap,i,ta.fu. que -Únp&lt;Vl te la V,&lt;_v.ú,.i6n de fatud.i.o~ Supe/t.iO/tu. de la Fac.uU:a.d d._ Ec.onom.la de .e.a Un.iveM,&lt;_dad Autónoma
de. Nuevo León.

�2

3

Durante este período se produjeron cambios estructura 1es en 1a
economía a través de las siguientes estrategias:

Las principales políticas económicas fueron las siguientes:
a) Reconstrucción de la estructura institucional y financiera para

a) Debido a lJ productividad se realizó la reparación de la capacidad dañada y restauración de su nivel de inventarios.
b) Se alcanz6 un crecimiento acelerado de la tecnología debido a
la capacidad de movilizar mano de obra calificada y capital.
c) Se incrementó la tasa del empleo superior a la de la población
a través de reducir la tasa de natalidad.
d)

la expansión industrial y la promoción de exportaciones.
bl Cana 1i zaci ón de enormes recursos a 1a inversión, a 1a promoción de la investigación y desarrollo científico.
c) Se impulsó la producción de alimentos y la sustitución de importaciones con la ayuda de subsidio, con el objeto de apoyar el
incremento 2n la agricultura.

Incrementos en los salarios presionaron a aumentar la productividad y con este incremento de productividad disminuyeron
los costos, resultando los precios de los productos m~nufacturados altamente competitivos en el mercado internacional.

d) El crecimiento en lo relativo a exportaciones fue continuo y
rápido pero tuvo fluctuaciones substanciales en las exportaciones, resultando en una balanza de pagos de fuertes fluctuaciones cíclicas.

e) Se incrementó el esfuerzo educativo en niveles superiores al
de Europa Occidental.

e) El gobierno utilizó medidas monetarias y controles directos
para mantener la demanda a 1.m alto nivel, sin embargo la
política fiscal no fue tan activa, pero se dieron reducciones
substanciales en los impuestos para contrarrestar el impacto
del impuesto sobre la rent~.

f) Se reinvirtieran las ganancias de las corporaciones, producto
de los incentivos fisca 1es, y con esto un crecimiento ace1erado
en la formación de capital.

Los factores especiales que influyeron en la tasa de crecimiento

1.1 Situación del Desarrollo Económico.

son:
a) La recuperación de la economía.

a) El producto Y la productividad per cápita es muy similar a la

de los países euro-occidentales.

b) Altos insumos de factores.
c)

Incremento de la productividad.

b) Una cuarta parte de la fuerza del trabajo se encuentra en la
agri cu 1tura.

d) Desarrollo de habilidades y adiestramiento.
e) Una ausencia de de:;perdici o económico provocado por e1 gasto
militar .

c) La tast de crecimiento de la población está en descenso, por
lo que la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo se verá
reducida.

�4

5

d) Reducción en la participación de la inversión privada dentro
del producto nacional bruto.

Sin embargo, la sensibilidad al ciclo de la economía japonesa
parece ser mayor que en Europa.

,, de 1965 derivaron una acción
e) Problemas causados por la recesion
fiscal más vigorosa por parte del gobierno.

c) La estructura salarial japonesa es diferente a la de foropa y
es más susceptible a la influencia de ~s medi•as de políticas
comerciales. Por lo que los problemas de inflación de costos
son menores que en los países europeos.

. . del Crecimiento Explosivo.
I.2 Experiencia
a) La inversión es muy alta.

d) El gobierno tiene un control más estrecho dentro de los movimientos de entradas y salidas de capital, que los pafses
europeos.

b) La educación Y el adi·estramiento están destinados a producir
habilidades en gran escala.

e) El sistema de informaci6n econ6mica y de indicadores estadfsticos es superior a la de la mayoría de los países europeos.

a nuevos
c) Los trabajadores están acostumbrados a .adaptarse
.
.
trabajos y no tienen
un a mentalidad restrictiva.
d) Los vendedores a1 mayo reo Y a1 menudeo están acostumbrados a
un rápido crecimiento de las ventas.
e) Los consumidores tienen el hábito de aumentar con rapidez su
gasto.

f) El esfuerzo educacional está mejor dirigido para impulsar el
desarrollo, y el gobierno ha contado con planes de potencial
humano y educativo desde 1960.
g) El esfuerzo para el desarroTio de la tecnología está aumentando
constantemente.
h) La intervención gubernamental representa el 11% iel producto
nacional bruto y se espera que siga aumentando.

1.3 Características del Dinamismo de la Economía.
a)

cía de planeación que ayu da, tanto a la
Japón ti ene una agen
.
tener una concepción
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b) El gobierno tiene instrumentos para .
como los de los
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1 de política monetaria y
articulannente os
países europecs, P
·1. do la política fiscal.
no con la misma eficacia que ha ut, ,za

1.4 Situación Favorable con Otros Pafses en Desarrollo.

a) Japón siempre tuvo un crecimiento mucho menor de población.
El crecimiento de la población en la mayoría de los países en
desarrollo se encuentra entre el 2.5%y el 3.5%, en cambio
Japón está cerca del 1.2%al año.
b) Japón era un país grande desde el principio de su industr~alización, con un mercado interr-o lo suficientemente grande

�6

7

para permitir la producción a escala obtenida de muchas industrias modernas.
c) La maqui na ria admi ni strat i va japonesa era efi -:i ente y centralizada, había un fuerte sentido de unidad nacional,
asimi~mo, un liderazgo ejercido por una burocracia autoritari a.
d) Japón fue capaz de desarrollar las exportaciones de sus
proauctos básicos en un período de expansión de la demanda
internacional.
e) La política económica gubernamental ha estado continuamente
activa y ha sido impulsora fundamental de la economía japonesa
en todas sus fases; el gobierno no ha controlado directamente
lo fundamental de la economía y ha descansado básicamente en
un mecanismo de mercado para lograr la asignación de recursos,
pero intervino activamer:te el siglo pasado en forma destacada.

II.

Reafirmación a la Tesis Fundamental de McKinnon.

La tesis fundamental está dada por la complementariedad entre
dinero y capital. Esto significa que los saldos monetarios reales,
M/P, cuantiosos y de acelerado crecimiento contribuyen a un aume:nto
acelerado en la inversión y en la producción agregada; sin embargo,
para que las políticas oficiales influyan en la magnitud real del
sistema monetario, el sector privadc debe ser suficientemente sensible
a la tasa de interés elegida para depós itos y préstamos, ya que tasas
reales de interés negativas contraen M/P y tasas reales positivas
expanden M/P.
Para reafirmar esta tesis se utilizará en este estudio el caso de
Japón, en el cual se encontró una alta correlación entre el crecimiento

y los saldos monetarios reales y la sensibilidad del público frente a
las modificaciones de la rentabilidad real del dinero dada por las
tasas nominales de interés y la inflación, influyendo en esta última
las expectativas.
Japón realizó• importantes reformas monetarias en 1948 y 1949 ya
que dPspués de la Segunda Guerra Mundial el sistema bancario quedó
devastado; y 1a inflación ter-minó con los activos y pasivos del pasado
e impactó fuertemente en la confianza del público en la tenencia de
dinero. Sin embargo en estos años el sistema monetario se ini-ció de
nuevo debido a su experiencia y a su tradición bancaria.
En Japón, el sistema bancario predomina en el mercado de capitales
Y e1 fi nanci amiento di recto es menos importante que en otros países

avanzados. Esto significa que el financiamiento indirecto por vía del
sistema bancario es la forma prevaleciente.
Para soportar la tesis fundamental se definió M (Depósitos a la
vista, billetes y metálico), M (Depósitos a plazo ~ ahorro) y M
2
(Bonos), relacionándolos con el Producto Nacional Bruto; . adicional~
mente se ohtuvo el cambio porcentual de M M M PNB I d" d
P •
1, 2 , 3 ,
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recios al Mayoreo (IPM), e Indice de Precios al Consumidor (IPC) .
El resultado fue el siguiente:
a) Un alto porcentaje de correlación en t re M y M con PNB.
2
3
b) MI se mantiene como una proporción bastante estable del PNB fluctuante entre el 28%en 1953 y alrededor del 30%en 1970, sin embargo
para 197 7 la proporción era del 33%.
b) Debido al crecimiento de los depósitos a plazo y de ahorro, M
representaba un 57%del PNB en 1953 y para 1970 un 93%, sin embargo2
en 1977 representaba un 116%.

�9

8

d) La emisión de bonos no tuvo un papel importan te en la práctica
bancaria del Ja?Ón en los años 60, sin embargo tuvo una expansión
en los 70, porque M3 representaba una proporción del 110% en 1967
y para 1977 un 137%.

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Es interesante analizar el caso de Japón, un país desarrollado
que nos ha demostrado la no existencia de represión financiera y que
por otra parte a través de su estructura financiera y con una política
monetaria eficiente ha mantenido su crecimiento.

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(Ver anexo estadístico)

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e) De 1970 a 1977 se incrementó Ml en 2.9 veces, M2 en 3.2 veces y M3
en la misma proporción que M2.

positiva.

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f) En 1970 M2 representaba 3.2 veces de M1 y M3 3.7 veces, sin embargo
en 1977 M representaba 3.6 veces de M1 y M3 4.2 veces.
2
70,
g) Cuando las expectativas de inflación fueron altas en los años
tomando en consideración la experiencia japonesa ar.terior a esta
década, la tasa de crecimiento de M2 y la de M3 fueron mayores que
la de Ml. Esto significa que las tasas reales de interés eran
positivas, por lo que la rentabilidad del dinero en tenencia fue

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11

Cuadro 2
JAPON: CAMBIO PORCENTUAL EXPERIMENTADO POR LAS VARIABLES
M , M , M3, PNB, IPM, e IPC, de 1960 a 1977
1 2

Cuadro 3
Jf,PON: RAZON DE M/PNB
1960-1977

PNB

IPM

IPC .

22.3

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1965

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1966

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1967

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1969

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M2

1961

18.4

1962

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1960

1970
1971
1972
1973
1974

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1975

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12.5

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1977

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13.2

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11.9
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M1JPNB

M2JPNB

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1961

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1962

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.898

1963

.314

.945

1964

.300

. 920

1965

.320

.970

1966

.313

.969

1967

.302

.950

1.096

1968

.287

. 923

1.065

1969

. 296

. 942

1970

1.086

.290

.929

1.079

1971

.342

1.045

1.202

1972

.372

1.141

1973

1.323

.357

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1974

1.289

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1.054

1975

1.225

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1.114

1976

1. 302

.335

1.142

1. 460

.326

1.161

1. 368

1977

Fuente: Elaborado en base a los datos contenidos en el Cuadro 1.
Fuente: Elaborado en base a lo; datos contenidos en el Cuadro l.
) Disminución.

�DISTRIBUCION DEL INGRESO Y UTILILACION DE MANO DE OBRA.
UNA PRIMERA APROXIMACION AL CASO DE MEXICO.*

V-lctoJt. Manuel. Maidonado Montoya

Introducción.

El propósito de este trabajo es encontrar la relación que existe
entre la estructura de la distribución del ingreso y la utilización de
mano de obra.
la importancia de dicha relación deriva del papel crucial que se le
ha asignado en las hipótesis explicativas de la evolución de las economfas en proceso de industrialización, típicamente las latinoamericanas,
y en la agudización de la dependencia tecnológica que acompaña a ese
proceso. En las primeras versiones del, así llamado, pensamiento estructuralista,y la industrialización a través de la sustitución de importaciones, alcanzaba (inevitablemente) un punto de estancamiento al que
conducía, como factor fundamental, la estrechez del mercado interno.
El comparativamente alto grado de concentración del igreso que se
requiere para emprender la estrategia sustitutiva, constituía un elemento
que se reforzaba a sí mismo, al dar lugar a una estructura de demanda
con implicaciones para la de producción tales, que los requerimientos de
mano de obra no calificada eran re 1at i vamente escasos. En condiciones
de rápido crecimiento demográfico (frecuentemente presente) esto garan• Con u.te tlw.bajo, p11.uentado en Jullo de 1981 como JreqLW,ilo de 0pci.611
"C", el auto/f. obtuvo, de la Facu Uad de Eron.omla. de la Urúvel¡,l,,idad
Aut6noma de Nuevo Le6n, ef .tUulo de L-&lt;-cenciado en Econom[a.
Y U. br.a.bajo mif6 1J.ep1J.e¿,e.n.tatÁ.vo de u.ta. v-U,i.6n del dU,M/J.OU.o la.t,i.no~l'/J.,i.cano u, quúci, el. de Ceho FullJ:ado "Vevelopmen.t and Stagna..tion
.oi La,Un Ame1t-ica · .\ St/J.uc.tuJraUM AppJr.Oacli" en Stud,i.u -in Compa/J.ative
~/J.nat-iona( VeveloP'!._ent, Vol. I, 1965.

�14

15

tizaba la permanencia de la situación original de desigualdad y marginación, e imprimía poca dinámica al tamaño del mercado interno. La
eventual saturación de dicho mercado imponía una limitación básica a 1a
expansión del sector industrial y detenía, por tanto, el proceso de
crecimiento.y
En otro contexto, el patrón de demanda que genera la poca utilización de mano de obra y, de a.qui, la concentración del ingreso, es típico
de economías con ingresos medios superiores a los del país en vías de
desarrollo, lo que produce un fenómeno de dependencia tecnológicc:,
también autogenerable, que tiene lugar a través de la importación de
bienes de consumo de características determinadas, de procesos de producción y de técnicas de administración y comercialización. Esta forma de
dependencia es sólo agudizada cuand0 los sectores más dinámicos están
dominados por empresas trasnacicnales.}./.
En México, la permanencia de la concentración del ingreso a lo
largo del período de (rápida} industrialización, parecería probar la
hipótesis acerca de la existencia de un círculo vicioso entre patrones
de demanda y concentración, en el que, del mismo modo, una distribución
más igualitaria del ingreso tendería a producir una estructura de demanda
o, más precisamente, de consumo, con efectos más favorables sobre la
utilización de mano de obra.
En este trabajo se intenta probar esto para el caso de México,
mediante la simulación de las consecuencias c,ue para el nivel y la

2/ VeM.lonu e..6:tJwctwz.aU..6-ta.6 máJ., trec..i.e.n..tu 1techa.zan .ea .ldea. de.e u.ta.ncam.i.en..to .útm.ine.nie, IJ ptr.oponen, en !Ju l.u.ga11., u a evol.u.c..i.6n caJr.a.c.telLÚi.t.lc.amen..te c..foüc.a. de .lD..6 economút6 !J~.tdu..tiva.6, pe/1.o co~er.va.n
.ea. u.tJr.echez del me.11.ca.do ú1.tellno como 6ac.ta11. expUca.:ti.vo bá.6.lco.
C6. Ta.va.11.u, M. C. IJ Sel¡)¡a, E.: "Má.6 allá del uta.ncam.ien.to". en El
Tl[,Únu.tJre Econ6m..i.co, 0c.tub11.e-V.lc..i.emb11.e, 1971.

3/ Una. expo!J.lc..i.6n comp.feta. de u.te punto puede encon.tJr.a.Me en S.tewa.11.t,
- F.: Technology a.nd undetrdevelopnen.t, 2a. Ed.lc..i.6n, 1978.

estructura del empleo tendría la existencia de una distribución más eq:.iitativa del ingreso. Para ello se utilizará la matriz de insumo-producto
de 1970 en combinación con una serie de supuestos acerca de las c.ondiciones prevalecientes en ese año, relevantes al propósito de este trabajo.
La necesidad de elaborar tales supuestos surge de la ausencia de
parte de la información requerida, lo que sujeta, por tanto, la validez
de los resultados a la viabilidad de los supuestos adoptados. Entre
éstos se encuentra, implícitamente desde luego, el que los datos utilizados son de buena calidad.
Una limitante adicional la constituye el mismo modelo de insumoproducto, en particular porque en su utvización no se contemplan cambios
en los coeficientes técnicos que el propio ejercicio de simulación puede
producir. La naturaleza del ceteris paribus involucrado en el trabajo
hace, pues, algo tentativos los resultados, por lo que éste no es sino
una primera aproximación al estudio del problema.

l. Metodología.

La estimación del efecto que un cambio en la distribución del ingreso
tendrfa sobre la utilización de mano de obra se hizo a partir del impacto
que hipotéticamente áquel tendrfa sobre la estructura del consumo y, de
aquí, sobre la producción.
La relación entre la estructura del consumo y la dfstribuciól" del
ingreso se da a través de las elasticidades que cada estrato de ingreso
tiene por los distintos tipos de bienes y servicios con~umidos. Inforinaci6n sobre dichas elasticidades es virtualmente enexistente~h por lo

il

No.11.a. LU6tig en !Ju .tu.l6 doc.toll.a.l ''V.l4.tJr...i.buUon 06 .income, !JtJwc.tull.e
ºn COMump.t.lon a.nd econom..i.c 911.ow:th, the C!ll.H 06 Mex.lc.o", Un.lveM.lda.d
de CaUó0.11.n.la., 1979, ela.boll.6 da.to¡, a.l 11.upec.to pe't.o pa.11.a. 911.upo¡, de
b.ienu bMto.n.te a.911.egado~, a pa.11.UII. de enc.uuto.6 de .lngJt~o-gM.tn,
que no podlúa.n utiliza.'1.6 e pa.11.a. lo¡, p11.op6~lio¡, de u.te. :tM.ba.1 o.

�16

que hubo que elaborarla mediante la aplicación de algunos s:ipuestos a
los datos disponibles. ::1 concepto utilizado fue el de elasticidad arco;
para su estimación se tomaron dos observaciones en el tiempo. Una fue la
que aparece en la matriz de insumo-producto de 19703', la cual contiene
datos sobre la estructura del consumo por sector de origen. La otra
estuvo dada por una estimación de dicha estructura para el año de 1966.
Se seleccionó este año porque es razonable considerar la relación que
se observó en el período 1966-1970 entre el incremento porcentual en el
consumo y en el ingreso, como correspondiente al concepto de elasticidad
propiamente dicho; esto es, que se cumple la condición de que en esos
años otros factores que pudieron afectar la relación permanecieron sin
modificarse significativamente._ Puede pensarse que entre los principales
de estos factores se encuentran el número medio de miembros por familia §.!
y la estructura de precios. En cuanto al primero, es evidente que
difícilmente pudo haber cambiado en el transcurso de esos cuatro años;
respecto del segundo, puede señalarse que los precios relativos no
variaron mucho -la correlación por rangos entre los precios, por sector,
de 1966 y 1970 fue de 0.8.
Adicionalmente, la conveniencia de estimar la elasticidad usando
datos de esos años queda confirmada por la disponibilidad de datos sobre
distribución del ingreso para el año de 1968.ij Es dable suponer que
dicha distribución debió haber permanecido prácticamente constante en
aquel período y, de 0tro modo sería mucho más complejo determinar cómo

17

. do,
. El cálculo del vector de consumo para 1966 , se h1·zo supon1en
primero, q_ue la fracción q·Je cada sector asignaba de su producción a
consumo privado en 1966 era igual a la que, de acuerdo con la t .
obs
•
1970
ma ri z • se
ervo en
. Esto permitió, con los datos publicados del valor bruto
de la producción (VBP) del Banco de México JI, elaborar un primer vector
de consumo.

Después, éste Y el de la matriz fueron ajustados para que
sus totale_s coincidieran con los del Banco de México, para los años
correspondientes, Y poder así calcular· el incremento porcentual en el
consumo por sector de !&gt;rigen.
Para medir
la elasticidad (total) atribuible a cada sec t or, se
.
supuso_un incremento porcentual en el ·ingreso disponible de los consumidores igual al del producto interno bruto (PIB).
La desagregación de la elasticidad total {por sector) en sus componentes por estrato de ingreso se hizo mediante la adopción de distintas
hipótesis. _Para su elaboración dos consideraciones fueron tomadas en
~uenta. Primero, que debería haber una relación sistemática entre el
ingre~o iredio Y la magnitud de la elasticidad, por estrato y, segi;ndo,
que dicha relación, a su vez, dependería del tipo de bienes o servicios
de ~onsumo de que se trate. Por ejemplo, en el caso de los productos
:~r:colas, es de esperarse que la elasticidad sea menor conforme aumen i.&lt;1
ingreso, pero este comportamiento no se observaría, ciertamente, en
el caso de los automóviles, al menos dentro de ci·ertos rangos de ingreso .

ésta afecta al consumo.
5/ SPP Ma;t,,¡_.¿z de. wumo-p1todu.cto de. Mé.uco, año 1970 (4 .tomM). CootuU- nau6n Ge.neíial de. S-&lt;-6te.ma Na.uoncil de. In6o/[/11awn de. f.a Se.Clle..tatúa
de. P11.og1tamacwn y P1te1&gt;u.pu.e1&gt;.to, Banco de. Mfalco y el PNUV, e,lltca 1978.
6/ La ne.ce1&gt;idad de. e1&gt;.ta coru.ide.tta.u6n .6e. de.Jtiva del he.e.ha de. qu.e. .f.06
- da;to¿, de. di¿,:t/úbu.uón del ing11.e1&gt;O qu.e. .6e. u.¿,a.Jtán e1&gt;.tán 11.e.6e.túdo.6 al
-&lt;.ngll.UO nam-iUall..
7/ Banco de. Mé.xico, La dib:t.Júbuu6n del ing1tuo e.n MWco. Encu.e1&gt;~
- .6ob1t.e. .f.o¿, ing1t.Uo.6 y gaüo.6 de. la6 6añu'..Uab, 1968, F.C.E., 7974.
8/ Be.Jtgbman, Joel: "Income. dib:t.Júbu.üon and pove.Jt.ty in Me.:uco". Mime.o,
- Encon.tll.6, de. he.cho, qu.e. la dib:t.Júbuc..{6n dei.. ingl!Uo e.n Mé.:uco, eJL0e
1963 y 1977, no cambió mu.cho, .6e.gún da.to¿, de. e.ncu.e1&gt;.tM de. e.Mb a.no6
y aiio.6 inJ.e/[/11e.diOb.

Para efectos de simplificar el análisis, se distinguieron únicamente
dos tipos de bienes; el criterio utilizado para ello fue si la elasticidad
to~al era mayor o menor que la unidad. En el primer caso se supuso un
aumen:º. sistemático, al menos hasta cierto punto, en la magnitud de la
elasticidad conforme aumentaba el ingreso, Y lo contrario en el segundo.

'!J c.i6
Banco de. México: P11.ud1;.c..to Inte.1t.no y GM.to, 1960-1977.
n Ec.onótn,for,,_ , ; 9 78. --~....:.:..:.::-.=!......:..:::::.2::::2_~~.!..!..:.'..!.... Se11 ú. In6o 'Una-

�18

19

Puesto que la elasticidad total es una media ponderada (por l a
participación en el ingreso) de las elasticidades por estratos, el
supuesto anterior pennitió expresar aquélla en térnñnos de la elasticidad
de un sól o estrato (ya que, conoci do el i ngreso medio, la el asticidad
de un estrato podía expresarse en función de la de otro) .

Es decir, si

Puesto que cualquier hipótesis
arbitraria
,
.
que se adopte sería 1gua lmen te
, es (;onven,ente probar la sensibilidad de 1
la especificación que de ella se haga
P
_os resulta,fos a
. .
ara esto se hizo el ejercici
con las cuatro h1potesis que se describen·en el Cuadro 2
1
o
i ne1
t b -• Y en e que se
uyen am ,en los valores que implica n para 1a elast1c1dad
..
ingreso
po~ estrato, de-los bienes o servicios provenientes de un sector . cual,

E.=~w.E..
J

1

1

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quiera, dada la distribución del ingreso Y los índice d .
J
.observados en 1968, (ver Cuadro 1).
s e ingreso medio

donde E representa la el asticidad, j un sector de ori gen cualquiera, i
los est ratos de ingreso y w la parti cipación en el i ngreso, entonces:

para un

DISTRIBUCION DEL INGRESO E INDICE DE INGRES .
DE LAS FAMILIAS, 1968, y DISTRIBUCION HIPO~E~i~¡o

donde 1a fonna de 1a función g depende de 1a ni pótes is que se haga
acerca del comportami ento de la elasti cidad respecto del i ngreso medio •.l.Q./

J..2!

Cuadro 1

y un j cua1esqui era, porque

Si po1r. ejemplo, la. ma.gnltud de la. ei..&lt;u,:ti.e,lda.d 6u.e1U1 ú1ve1U&gt;amente
p!t.opo1r.c.ional a. la. del ing1r.e1&gt;0 me.dio (y}, i.uponie.ndo únicamente doh
utJrA;tJJh de ÜfJJtMo, entone.u , t.i

lr.MuU.a.

que

Estrato

% de
Familias

Participación
Observada en
el ingreso ( %)

Indice de
Ingreso
Medio

Participación
Hipotética en
el ingreso (%)

l. Bajo

40

10.69

1.00

20

2. Medio Bajo 30

19.81

2.47

23

3, Medio Alto 20

27.45

5.14

27

4. Alto

42.05

15 .75

30

10

Fuente: Banco de México, La distribución d 1 •
- .
· n::.J.g~re:.=s~os~y__:g~a~s~to~s~de~l-ª.:S~e ~,~~g.D'.e~s;o::::e~n~Mex ~ co . Encuesta
- -so.;. ;bc..;.r. : .e_l:.:::o..::.s_,'..'.e
1am1T1as, 1?68, r . C.E., 1974.

dond2 Ej, Wi I.J Yi ~on c.onoc.idM; Ej, adem&lt;Ú, que.da. e.xp1r.uadc• en
téJun,Ülúi.&gt; de une 66la. inc.6gnita., E¡j.

�20

21

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A los valores derivados de E.. se les aplicó una distribución
lJ
hipotética del ingreso (radicalmente diferente a la observada_!_ij, . ver
Cuadro 1) para obtener un vector hipotético de elasticidades por sector

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que multiplicado por el aumento porcentual (observado) en el ingreso,

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produjera un vector hipotético de consumo, uno por cada una de las cuatro
hipótesis sobre la relación entre elasticidad e ingreso. Implícitamente
aquí se ha supuesto que el cambio en la distribución del ingreso y, por
tanto, en el ingreso medio, no altera las Eij' dado un j cualquiera, lo
cual en cierto modo hacJ caso omiso del postulado básico acerca de que
debe haber una relación sistemática entre yi y Eij, sin embargo, hipotétizar también en este respecto haría más tentativos los resultados;
además, como se verá, éstos no parecen reaccionar fuertemente a los
cambios en las elasticidades por estrato .

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Debe señalarse que la redistribución mencionada se propone como un
"acto de Dios", y que r.o tiene otros efectos que los aquí señalados, es
decir, no afecta, por ejemplo, los deseos de invertir, los precios,
relativos de los factores y, de aquí, (probablemente) los coeficientes
técnicos, etc .

No,. O- O11

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E!l todas las hipótesis adoptadas el consumo sufrió un incremento
como consecuencia de la redistribución del ingreso. Se supuso que esto
reduciría la formación bruta de capital fijo en el mismo momento, a
través de su efecto sobre el ahorro y, adicionalmente, que la estructura
por origen de ésta se alteraría proporcionalmente. Aunque este supuesto
es muy simplificador, especialmente si se admite que, por ejemplo, las
exportaciones provenientes de ciertos sectores son res idua 1es respecto

o. 54; u.ta.
mecii.da val!.la de c.eJto (en et c.Mo de i.gual.dad peJ1.6ecta) a do.s IJ
1¡ep1¡_e..senta ta -0uma de tM cli.6e1tenc.i.M (en .t.é1tmi.no.s ab.so.e.u.t.o.s) en.t.'1.e
ta pMUc.i.pac.i.'6n en el i.n91¡_uo IJ .fa C.fJJllLUponcli.en.t.e en et :to.tal de
6ami.Li.M. "Qu.a.nütat, ve Mpec..t.6 06 the eronomú. g1¡owth 06 na.t.i.onl.)
VII. Vi.6Wbu.t.i.on 06 i.nc.ome bu .süe" Ei?.onomi.c Veve.iopme,n;t and
Cu.ttu1¡al. Change. Vot. XI, No. 2, pat,te II, 7963

!_!} La me.d,ida de deói.gu.aiáad de Kuznrn .se '1.educ.e de O. 79 a

..;

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�22

de cualquier otro hubiera alterado significativamente los resultados :
lo que habría de asignar entre los componentes de la demanda representa
no más del 5% del total de ésta en cualquiera de las hipótesis.
La suma de los vectores de consumo privado, de formación bruta de
capital fijo y del resto de los componentes de la demanda, fue aplicada
a la matriz de coeficientes técnicos JJJ, para generar el vector de valor
bruto de la producción correspondiente. Con el coeficiente técnico del
valor agregado de cada sector obtuvo el vector de producto interno bruto,
cuyos elementos al multiplicarse por la relación PEA/PIB observada
correspondiente, dan lugar al vector de población económicamente activa
(PEA).
La relación PEA/PIB por sectores se elaboró con los datos rlQ valor
agregado de la matriz de insumo-producto y del censo de población de
1970. Estos últimos fueron co~regidos para distribuir sectorialmente a
los ocupados en actividades insuficientemente especificadas (I/E), que
representaban cerca del 6% de la PEA total, y para obtener una estimac'.5n
de ·la PEA al 30 de junio de 1970 13/. La primera corrección se hizo
aprovechando que la clasificación (detallada) de esta fracción de la
PEA según su ocupación principal coincide mucho con la clasificacirn
por ramas (p. ej., trabajadores agrícolas con agricultura). Esto permitió una distribución sectorial de la PEA en actividades I/E no muy
arbitraria. Lo que se hizo fue: si, por ejemplo, el 98% de los trabajadores agrícolas se localizaban en la agricultura, entonces el 98% de
dichos trabajadores en actividad 1/E fueron asignados a ese sector. La
disponibilidad de tabulaciones posibilitó hacer esto por ramas a un
nivel más bien agregado (10 actividades). Al subdividirse éstas en 36

72/ E-0to u, H lúzo el eje/1.uuo lMuai (I-A)-~ _D= VEP,, do~de I Y•'
1tep1tue.n.ta.n .f.a.6 ma.tlúc.u ,¿de,n,li,dad IJ de c.oeó-&lt;.uente.6 tec.n-&lt;.c.0-0, JtUpec.:tivamente, IJ D IJ VEP Mn f.0-0 vec.to1te-0 de. demanda. Mnal. IJ vai.Olt
b1tutu de fa p!tOduc.uán.
13/ ~a ,¿nóotunau6n c.e.n&lt;\al de PEA polt -0ec.to1te1.&gt; e6 paM el año de. 7969.

-

23

ramas para dar lugar a la clasificación adoptada, los totales correspondientes fueron distribuidos proporcionalmente.
La segunda corrección se hizo con base en proyecciones del Consejo
Nacional de PoblaciónJi,I. La diferencia entre lo publicado en el censo
y lo proyectado se distribuyó proporcionalmente entre los sectores.

II. Res u1tados.

Los resultados obtenidos a nivel agregado para algunas variables
se presentan en el Cuadro 3; en 1os cuadros anexos (A a F de 1 anexo 1)
aparece la información por sectores. La conclusión principal que se
deriva de ellos es que, si -bien la redistribución del ingreso tiene un
efecto positivo sobre la utilización de mano de obra, en el sentido de
incrementar la relación PEA/PIB, éste no es muy importante -aumenta sólo
en 1.6% en tres de las hipótesis y en 1.9% en una de ellas; puede obse~
varse que este cociente es poco sensible a la adopción de diferentes
hipótesis sobre la r~lación entre ingreso medio y elasticidad. Por otra
parte, el efecto positivo sobre la relación PEA/PIB es en gran medida
cooipensado por un efecto negativo de la redistribución sobre el nivel
de producción, de modo que el monto absoluto de empleo, en el mejor de
los casos (Hipótesis III), aumenta sólo en 0.7%.
Sin embargo, este resultado aparentemente poco alentador puede
deberse a la utilización del cociente PEA/PIB como indicador de los
requerimientos de mano de obra por unidad de producto. En el caso típico
de países con abundancia re 1at i va de mano de obra no calificada, como
en México, esto conduce muy probablemente a conclusiones equivocadas,

----------

!!!

"P11 oye.cuonu de. pob!a.u6n e.c.on6micamente. activa" Nota pMa. d.ü,c.u-0,&lt;.Ón ,&lt;.nfe/1.na, 1977.

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porque una fracción importante de la PEA (p. ej., la ocupada en actividades muy poco productivas) tiene su origen en factores determinantes
de la oferta de mano de obra, como son la tasa de crecimiento de la
población y sus tasas específicas de participación. La magnitud total
~e la PEA puede, entonces, en casos como este, mantener poca relación
con los niveles de producción . Por ahora, desafortunadamente, no se
dispone de un mejor indicador de necesidades de mano de obra por unidad
de producto.

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A nivel sectorial también se observa, en general, bastante estabilidad en los resultados en las cuatro hipótesis. En el Cuadro G puede
verse como c.ambia la parti&lt;;:ipación del PIB de cada sector en el PIB
total, según las diferentes hipótesis. Para cada una de éstas se obtuvo
el cociente entre la ·participación hipotética y la observada y éste se
comparó con el grado de intensidad en el uso de mano de obra (medida
como la relación PEA/PIB de cada sector respecto de la relación promedio) .. Para esto se elaboraron las gráficas del Anexo 2; en ellas se
clasificaron los sectores de acuerdo con la forma como el cambio en la
participación se asocia con la intensidad de la mano de obra . En estas
gráficas, los sectores ubicados arriba del eje de las abscisas (cuadran~
tes I y II) son los que incrementaron su participación en el producto
como consecuencia de la redistribución; los que se encuentran a 1a derecha
del eje de las ordenadas (cuadrantes I y IV) son los que tienen una
relación PEA/PIB superior a la media. Las coordenadas del origen son,
pues, (0.0314,1).

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Los sectores en 1os cuadrantes I y II I son 1os que registran un
comportamiento como el esperado, es decir, que si endo intens i vos en el
uso de mano de obra, aumentaron su participación, o bien, que no
siéndolo, la disminuyeron. Los sectores en los cuadrant es II y IV, en
cambio reaccionaron a la redistribución de una manera adversa: esto es,
siendo poco intensivos en mano de obra aumentaron su partici pac ión, y
viceversü.

�26

Aunque es evidente en las gráficas que la mayor parte de los sectores siguen el comportamiento esperado, los que se ubican en los cuadrantes
II y IV tienen una participa:ión que oscila entre el 47.7 (hipótesis II)
y el 56.6 (hipótesis III) por ciento del PIB. De aquí, pues, que el
cambio en la intensidad en el uso de mano de obra para la economía en su
conjunto que resulta de la redistribución sea tan pequeño.
Nótese, no obstante, que hay cuatro sectores de considerable importancia relativa que consistentemente aparecen como adversos en su reacción
en las cuatro hipótesis, y que serían para los que específicamente habría
que diseñar medidas que complementaran la política redistributiva, para
evitar su comportamiento inesperadü. Estos sectores son: fabricación
de productos añmenticios, transporte:, comercio y alquiler de inmuebles;
su participación en el PIB es en las cuatro hipótesis cercana al 43%.
La efectividad de las medidas que se instrumentaran para aumentar la
intensidad en el uso de mano de obra en estos sectores y/o reducir la
elasticidad ingreso de demanda que enfrentan por parte de los estratos
bajo y medio bajo que, como puede verse en el cuadro A, son relativamente
altas, así como para disminuir su importancia relativa JJ.!, condicionaría
de manera determinante el efecto de la política redistributiva sobre el
empleo. Una indicación de esto lo constituye el que en los sectores de
comportamiento esperado, la relación PEA/PIB se incrementa en 6%, aproximadamente, en todas las hipótesis.

15/ En el. c.aho de alquileJt de .lnmueblu, la e1Mlic..ldad que c&gt;n61ten.ta
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muy al.ta, en c.ompa1tac..l6n con lo ob6eJtvado en o.tl!.01; piÚ6M. En 1977
p. ej., .tal palttic.lpac..l6n (')La. 21 %, v1;. 18%, 16% IJ 13% en E1;.tado4
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MWc.o y PNUV, S.l6.tema de Cuen.tM Nac.lonalu, 198_1. 1J ONU National
Accoun.t Stalil;lic.l;, 1979), podíila. hace.Me dec.1te.ce/l median.te lá
efl.mZMwn de etapa1; .lnnecualt.lM de .lnte1tmed.lac..l6n..

21

Debe observarse, empero, que en un contexto más dinámico. ur cambio
en la distribución del ingreso en favor del estrato bajo y en contra
del alto (como es el que gruesamente se propone en este trabajo) puede
tener consecuencias negativas para el crecimiento. El aumento del conSIJIIO privado como proporción del PIB de 73.5% a 76.9% más probablemente
afectará negativamente el coeficiente de inv1:.rsión y, de aquí, las
posibilidades de crecimiento. Así, más empleos y consumo ahora puede
implicar menos empleos en el futuro, a la Galensen y Leibenstein 76/.
Sin embargo, la tasa de inversión que de esta manera se afectaría sería
la del sector privado de la economía. La disponibilidad presente y,
por algún tiempo, futura de petróleo, posibilitaría que el Estado la
s1111plementara en la dirección requerida.
En resumen, una política redistributiva podría tener un efecto importante sobre el empleo sólo si se instrumentaran medidas como las señaladas, para impedir la evolución adversa de los sectores especificados.
Si estas medidas son efectivas, quizá no se requiera una redistribución
tan radical como la del ejercicio que aquí se realizó, pero con la
infonnación disponible es todavía difícil decir algo más preciso que la
mera dirección que la política económica debe tomar en este respecto.
Es obvio que de ser ineficaz la redistribución, ésta tendería a generar
un patrón de concentración probablemente semejante al que originalmente
existía, al no modificar significativamente el nivel de empleo y la
estructura de la producción.

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Cuadro

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Cuadro

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Cifras en Miles

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2'155.1001

Cuadro

2490.11513

G.

COCIENTES PEA,/PIB Y PIB HIPOTETICO/PIB Ol!SERVADO

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MINCRI- L(S NO ...-uLICC,S
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% PIB Observado

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Peaca

8,

Fabricación de Productoa Alimenticio•

l. Agricultura

19. Fabricación de P-roduct~• Químico ■ Diver ■o ■
30. Transporte a

3. Silv~cultura

12, M:adera y Corcho
14, Imprenta y Editorial

32. Comercio

27, Industrias Manuf. Diver1ae

33. Alquiler de Inmueble•

36, Cinematografía, Gcbierno y
Otro ■ Servicios

11
2.
5.
6.
7.
9.
13.
15,
16.
17.
l 8,
20.
21.
23.
24.
25 .
26.
28.
29.
31.
34.
3S.

Canadería
Mina a Metálica e
Minerales no Mclálicoa
Petróleo y Petroquímica
Elaboracfón de Bebidas y Tabaco
Papel y Productos de Papel
Cuero
Fab. y Rep. de Productos de Hule
Jabone• y o~tergenteá
Prodoctoe Fa rnlaceuticos
Productos Minerale ■ no Metálico ■
Industrias Metálicas Básicas
Construcción de Maquinaria
Constr. de Maquinaria y Aparatos Eléctrico•
Constr. y Equipo de Transporte
Construcción de Automóvilee
Construcción
Electricidad
Comunicacionee
Preparaci6n de Alimento•
Crédito•, Seguroe y Fianzae.

w

IV

10. F'lbricación de Textilea
11. Calzado y Prendas de Veatir
22. Fabricación y Reparación de
Producto• Metálico•

Pf.A

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HIPOTESIS

2·

% PIB H lpotl,tlco
% PIB Observado

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1. Agricultura

Pe ■ ca

3. Silvicultura

8. Fabricaci6n de Producto• Alimentlclo ■
30.

12.. Madera y Corcho

Traneporte ■

'\

2.7. Industria e Manulacturera• Diversa ■

32. Comercio

36. Cinematografía# Gobierno y Otro ■

33. Alquiler de Inmueble ■

Servicio•

11

Pr.A

2. Ganado rfa
5.

Í'ls

IV

11 l

Mina ■ Metálica ■

6. Mln{'ralea no Metálico ■
7.
9.
13.
15.

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17.
18.

19.

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ZI.
23.

24.
25.

2ó.
28.

29.
31.

34.

ss.

Petróleo y Petroquímica
Elaboración de Bebida ■ y Tabaco
Papel y Producto• de Papel
Cuero
Fab, y Rep. df' Prociucto ■ de Hule
Jabone ■ y DeterE?,crite ■
Productos Farmaceuticos
Fa.b. de Productos Qu{n,icoe Divereo•
Producto ■ Mlneralee no Metálico ■
Indu ■triafl: Metálicas Bá ■ ica ■
Construcción de Maquinaria
Con ■ tr. de Maquinarla y Aparato ■ Eléctrico ■
Con ■ trucci6n y Equipo de Tran1po'C'te
Construcci6n de Autom6vllee
Construcción
Electricidad
Comunlcacione •
Preparac16n de A\l~nto•
cw6c11.,oa.

••au.•o•

y

10. Fabricaci6n de Textile11
11. Calzado y Prenda• de Veatir

14. Imprenta y Editorlal

22. Fabricacl6n y Reparaci6n de
Producto ■ Metálico•

Flan•••

GrMic-a

3

HIPOTESIS

3

% P!B Hlpot~t!co
% PIB Observado

2. Ganad e ría
4. Peaca
8. Fabricaci6n de Producto ■ Alimenticloa
9. Elaboraclón de Bebidae y Tabaco
13. Papel y Producto• de Papel
1 s. cu~ro
17. Jabone• y Deter¡entea
18. Producto• Farrnaceutico•
19. Fab. de Producto• Qu!núcoe Oiver■o•
29. Electricidad
30. Tran ■ portee
31. Con,unicacionea
32. Comercio
11
33. A lquilc r de Inmueble e
34, Preparación de Allmentoa

s. Minaa Metalicae
l I l
ó. Mineralea no MetÁlicoa
7. Petróleo y Pctroquímica
16. F ah. y Re p. de Productos de Hule
20. Pro luctns Mine ralea no metalicoa
21. Indu11trla 3 Metálica• Bá ■icaa
23. Construcción de Maquinaria
Z4. Conatr. d~ Maquinaria y Aparato• Eléctrico•
25. Con•truccl6n y Equipo de 1 ran ■porte
26. Conatrucci6n de Autorr~vile•
28. Con ■trucci6n
35. C rédito1 Segruo1 y Fianzae

1. · Agricultura
3.
10.
l 1:.
ll.
27.
36.

Silvicultura
Fabricaci6n de Tcxtilea
Cal7.ado v Prenda a de Vestir
Madera y Corcho
Ináuatriaa ~1.anuf. Oiveraaa
Cinematografía. Gobierno y
Otro ■ Servicio ■

J V

14. Imprenta y Editorial

22. Fabrlcacl6n y Reparaci6n de
Producto ■ Metálico•

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ANEXO 3

COMPARACION DE CLASIFICACIONES DE ACTIVIDADES

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La utilización de información por sectores de actividad proveniente
de distintas fuentes requirió hacer compatibles las clasificaciones
usadas. Para la elaboraciqn de los vectores de consumo, demanda total
y producción fue necesario reducir la clasificación de 72 sectores de
la matriz de insumo producto* a una de 44 que fuera comparable con la
del Banco de México **. No fue posible, sin embargo, establecer una
comparabilidad perfecta entre ambas clasificaciones; · ciertas discrepancias permanecieron, al nivel de clases de actividad, en algunas ramas
según se indica en el cuadro de la página siguiente.

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op. cit.

•• Banc.o de IM.xi.c.o, Pll.oducto -ln:t.ell.no
y gMto, 1970-1979, Sell.-le In6o'1.maC-i6n Ec.on6m-lc.a. 1980.

�DISCREPANCIAS EN LA CDMPARACION DE LAS CLASIFICACIONES DEL BANCO DE MEXICO Y SPP

Banco de México
Ramas

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excepto: Despepite y empacado de algodón.

24,

14

25,

más:

16

30,

excepto: Fab. de colchones, almohadas y cojines.

19

28,

excepto: Fab. de calzado de tela, con suela de hule o de plástico.
Fab. de guaraches, sandalias y alpargatas.
Fab. de calzado y pantuflas de cualquier otro material, excepto los
de hule o pl4st1co.

Despepite y empacado de algodón.
Fab. de telas impermiabilizadas e impregnadas de otros materiales.
Recuperación de desperdicios y Fab. de guata, borra y productos
similares.
26, 27 excepto: Fab. de telas impermiabilizadas e impregnadas de otros
materiales.
Recuperación de desperdicios y Fab. de guata, borra y productos
similares.
más:
Fab . . de calzado de tela, con suela de hule o plástico.
Fab. de guaraches, sandalias y alpargatas.
Fab. de calzado y pantuflas de cualquier otro material, excepto los
de hule y los de plástico.
Fab. de colchones, almohadas y cojines.
Fab. de hormas, tacones y artfculos similares ~ara calzado.

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4. PHca .

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11, E ■tr. y Rene(, de rnln. fe.-roeo ■•
U. Eatr. J benef. de mlM•
metá h e •• no le r ro ....
1 S, Actl-ridade■ mln•.,•• ln.•uf,
ei,pc-cl R cade•

151

5, Mln•• metl.Hc ae.

1 J. Eatr. de piedra, arena 1ra•• J
arcilla
14. Catr. F benef, otroe mineral••
rt0 me~hco•

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171

"''i"••

Gartaderí•
), Avicultura.

m•tl.llcaa.

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~•lner1le•

7,

Petr?IN» y Pet~u(m.lca

rt0

rrwt,llcoe .

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S.

7a. Petr61eo.

6.
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7b. Petf"041uímlca.

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li,

l. Mata.na• de sanado y a vee.
,. Molienda de triso,

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111)

10.

10. O tro• produc to• alimenticio• .

d• r n•, .,.
r:,.t,a..:clOn de ,:lftr llf'" \
Rorhn;h·1'.n ,t.,.
11,•h· ...
Porlr"4'1HÍ1ulC',
•1, a

1).

Pr_,.,.•ICl•~t, c .1,0,a • \' t,irt••·
~•ol1•nd,ia fl• 11'1"", ••• ;-r

1.a.

,,,,11.,nol., ,I,• rd'lt 11,· ,1,

ll,

d• rn,ial,,
En,·•••do dor ! r ,,1 1u ,. ,,..._.

11, l!lebidH,

¡:,.,,
f'

P N l ••• \U•ll'tH • ,¡,, ,• 11,•.

A1'1fr_., , 1ubpt· ~n::.,:r-•
J,.ce 1t•• v
.c,•t.111.. , , .., ••

IJ'"'''
~r•

18,
llf,

A lin,tnlc&gt;a
af'li1,,.,1r,
Ot r o• produc.101 ,1:111·ornticl•H• .
ll•"'t4•• ..1c,,t •lu·a•
C•r,, 7"
Rorfr .. ,c..,, r111l'(ll rlla,t.1,.
Tab'ICO )"
pn..f..C-lt" ..

11 .

(131

12. Tabaco.

20.
ll,
22,
2J.

rabrlc1d6n de te•tll••

11. Fabrkacl6n d• te•UI••

(14)

19. ,-•brk•clón 4• •rtlc, con(ec ,

(IS)

13. Teatilee de hbra• blanda._
1•. Otro • l••tlh· ..

Zf ,
lS,

HIiado y t••1do dor 11~,,.. M,,n,;a,.
Hilado y l-t')1do d• 1l~ r.-, •1, r•••

ZI..
27.

Ct ra • 1ndu1trla1 t .. ,t11 .. ,
F'r•nd•• d• •e-ti r ,

C aha&lt;lo y prenda• de •eetlr

llZI

E labo.-acl6n de bebida 1 p~
duclO• d.-'\alt-aco.

º''

Fabrlcad6n de cala..-do ••·
cep&amp;o d• h\Jte
11. F•lt-rteac l6a 4e pre..dae de

20.

, . 1,.111t1,.,·1,Su A,111,t 1•1111

t ,. .. .... ti,• J',.1,1 ......., ''"

12. t.fad•r• 'f ..orcho.

ZZ.

IS, C alaado y prenoiaa d~ ve.!

ttr.

lta"r" d • Mt«•lor..,

o

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l■•tlle•·

_......

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i,.1,1r,,i "''"

1

lnrf,t•O·••• ,1,. la nu,,frra y ■1
corchr, •x'1'•:,to 1• fabrlf'11cl.Sn

( 17)

16. Madera y ll'orcho.

ttr n.t,,.1,1 ...,
23,

tabrlcaci6n de arte. 1ncnudo1
de P-'IHUI, carrl•o, n,\rnbre r

14.

ra1, .. 1... ,-14n ..., ....... .

ln,.uuo-l•r, .1.,,
!'

r¡.,

t.

l9,
JO.

Aarrr,ulC" r o e In, 11111,¡ 1r1;,I ,,.
Otree in,lu• trla, ..tf' la 111.,,l.-t•.

P•P"'I y c11rt An.

., ....1.,,.~

" '""••·•

n1itl1Ílicoe,
1),

f&gt;aprl 'f produ,c:toe de paP"I ,

l-1. (mpr~nta y edltorl•I-

15. cu.,o

1 I,.

J, ab ru 1&lt;16n y rep,
toe de hule,

pll'oduc
-

11. Ja•,,..,, •• r tt .. ,.,,c•n•••·

l,., Pro"111&lt;ctoe farn-..c,utlco, ,

19. T•br1 •cllin de producto•
1•..1Í1nico • dlver eo••

Z6,

J abrt,ea.-t6n de p1uta1 de celu

lou, ,-pel y catt(•n,
Fabrlcac16n dt" artículo• d•
~JM-1 y cartGn,

(111

17. Papel 'f producto• de ~pel.

)l.

Zl.

28,

ltt&gt;prrnta, ffltor. • lndu•trlae
COf•C'llae,

119)

U, Imprenta y •dltorlal.

)l.

lmprC"nh, y f'rllh•rbl"•

ZS,

lmlu1trlae d" ,,,or ro r prod•.
de , u .. r.,. pi,.I y •ucl!'dá'.n•"ª
E•cepto prirodaa de ve,Ur.

(20)

19. Cuero

2t.

("'.uero y •u• p r o&lt;fuC"t,,,.

2,.

1-abrlcacl6n r •ulcanh. dr
prod1.1&lt;toa hule,

tZI}

ZO. J"abrlcacl6• )' r•p. pro•
dueto• d• hui•.

41,

ProdurtGa d• hui••

)1.

J"abrl..ac i6n dr J•l'&lt;•n••• •I~
ter1entee 'f •lm.ilaraa p roda,
de t,:.c11dor.

(ZS)

(UJ

24, .Jabonea , d•t•r•~ntee,
Z6. Per(umee y coam,ucoa.

}et.

.Taboftf'I, dc-torrt.f'l\tl"t,
y coeni#t1coa .

30,

F11hrlcac:l6n de producto• •·
farm.ac,utlcoa y nM'&lt;thctna1ee.

U6)

Z5. Pro&lt;fuctoa farnwicéuticoa

1e.

Produ.-1.,, n,.-dh-ln11l,-1,

JZ.

Fabrlcad,jtt de otro, pro,Juc.
toa quí1nicne.
FabrkacMn de productne 1uí
mico, ln, .. r. ••peclf.
-

('21
IZl)

21, Pro&lt;fucto• quÍmlcoa b,alcoa,
22, J 1br•• elnt,tlc• &gt;

)J.

(Zf)

f2:7)
11),

r'rrluc lua Mi.ne...,lea n-,
,_!r•,ihc:oe

21, J111u e trla 1 medllcae b,elca,.

Zl,

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1 S,

1ft,
Jf,

l.1.~ rac:16n de lt•bldH r
l•baco

con
11.

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'9, Canterlll ■, •rc-1u ,::ra,11 ,. ,.,.., 11!11
10, Otro ■ n•ineral•• no n,l'IÍ.11~ •

6. Mineral•• no ,,...1,llcoa ,

,.,

16, Fabrlc a cl6n ti• producto• ali•
ft'Wfttlcloe .

prod'-"ó:tO■

7. Mln •r•I d,. ht•rr••

8. Mln•ralore nwt;ii1IC""111

IO. Eatr. d• e • ~ y ■ ra.n. ..

Fabr1cacl6" de
•lun.nticlo•

CHader(a.

t';iobri('ac 16n y r•pa rac16n de
prod,JCIOI morUllco..

36.

)7.

1,.

Fabrtcac1.Sn de otr oe prochnto•
de mi"•r•I•• no m•UUco•

.nduatrla, bi•lcaa d• hl•rro
Y aceiro.

Tabt1cac16" d• produ(ln• fflfi'I.!_
llc-o• ••c•ptO n-..q..1narla r orqulpo

21. Cc,n,truccl6n d• msoqulnarJ•

Z4. Cq,.•lruccl6n d• nuaq1'lnari111
y ap.-r•'-0• •léct rlco , ,

"°

40,

Co1utruc:cM" de maquinaria
elfc-trica

41 .,

Con,trut.:cl,tn da n ... ,,uln•ria, .,,.ra to• r otro, producto• •lit'~
trlcna y electrl,n1&lt;.oa.
Actividad ln•uf, ••peclf. rela.
clú, con conetrucc16n de maq':!.!
n.All'la lnclu•o elfct r lc•.

4Z ,

121,

1191

(10)

23, Abe'&gt;""• y ffllrtlll••"t••·
Ot ... • lnduetrlae qufmic•••

...
2.f ,

Pr,,duct'&gt;• mll\eral•• no
n••'-'Hca,

29, l"duatrlae rnetillca• b'·
•lea•

JO, Fabrlcacl.4:n 'f r•p,iracl¿,.
de p r odurtoe met.itlco•-

fl lJ

ll, Conetruccl.6n da maqui"•·
rl&amp;

U2)

JZ. Con1trucet6n de rn.t.qul•
nar-1• y aparato• eliktrlcoa,
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J7.

prr,111 ·:ro ,

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Químic-a b.ó"•Jn
N,,a,,
l1bro11 •rt1hd1lc- •,
Abo"o• y lorhllaai~tt ,
Otra1 lnchi1atrl•• qu(u,lca,.

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\-1,tr\o y aua proc:h1t·l•&gt;1
C•mrttttt.
C'trn1 pn•d\ltlQ• d• "ln,-r .,lf", no

◄6'.

ln,t,,,.trU• b¡;•ic-u lt- t,,.,,.r

ff

lftdu,trt., bl11.-,.. rle nM•ht.-, .,.,
f•rrn,.na,

,.,.,
◄ 'l ,

,o.

1\lurblra y a,ar ..tJriol. 111rli. ,.,,.
Pro-tuctt.&gt;s J111•tii'.1icn, .,.,lruct•i~.-.1 ...
Otrcs product:,• n_.tl ,ro,

~l.

M11'luinarla y orqulr~• r,n .. 1;., •r,, ·o.

Sl.
~J.
54
SS,

""''""'ª 11.,t.-,ki,

,..,.. r,11~0,.

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Maquin,iarla y :.par•t,.,, •1rc-11&gt;ko•
A,-.rat~, el•c1,o.fton1&gt;P,1_C"r&gt;1
Equipo y ac(.:.-eo .. io, rl•, 1,:,nit&lt;&gt;•
Otro• equi.poa y aparato, •lict,.co,

�r.1~ .. 1fl, "' l'~n

:;•. ,. • ., d,r f~t,l.ll•~lún de
1 9 1 O

J\•l"IÁ•d•

Con•trucel6n de otro equipó y
han1porte. íabrlcacl6n de pul.
refacc. y acc•••

banco df' Mié.Seo

n.

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Con■tl'uccl6n y

M.trh. f'ff' ln111umo-Pr,1th1r"t.r•
_!___1__L!l

•'lw-lpo de

58. 0troa e,1ulpn• y •~1tterlal dc-

2S. Co1utrucci6n y equlpo de
tran•porte.

44.

U,. Con •truccl6:io autom6vll•••

4J.

Con1tr. de veh(culo• autom6vllea (l.f) 34. Con1trucd6n autom6vllea.
y fabrlcad6n de partea, rf'f&amp;CC• ,
y acceaol'loa.

i:'1

]4.

46.

Fabrlcac16n arta. y mata. de pU,!_
tleo.
Fabrlcac16n da p.-od1. de atrarerla
0tl'■ a ll\duatrlaa da tra1utormact6n
tnduatrl•• de tranaform.acl6n lnauf.

Z8. Co:1;tnsccl6n.

47.

Coriatruccl6n.

(38&gt; Jf,. Conetrucc16n.

60. Con1t.-uccl6n a

2'1. F".lectrlddad.

48.

Cieneud6n, tran111.,,ial6n y dletrl•
bucl6n de ener¡t(a eU!ctrtca.

137) 37. Electricidad.

61. El•ctrkldad.

30. Tren•portc1.

78.
79.
60.
81.

Tranaportr fe.-rovliu•lo·
Tranaportee déctrlcoa,
Autotran•pnrte• d• pe••Jero ■.
Autotranapol'tea de carga.
Tnnapo.-tea ma.-filmoa nuvlalea.
Tranaporte.a a4.-aoa.
Tranaporte inauf. e•pecl6eado.

()I&gt;

39. Tr•n•port••·

64. Tr•n•p:,rte.

Eetaclona1 de •l'&amp;dlo, televlal6n
y l'epetldor••·
Se rvh;:lo• t.1•le!6nlcoa. radio •
comunlcaclonea y

'39)

40.

Comunlcaclon••·

65, Conumlcaclonea.

5,.
JZ. Comf'rclo.

,,.

Come.-Clo.

(40&gt;

41.

6Z. Come.-cio.

6,, Servido• de alquiler.

(40

...

Come re lo.

)J. Alquiler de fnmuebl••·

50. Se.-vt.clo■ de alojanlle:nto tem•'
poral•
, 1. Se.-•lcloa de prep11ncl&amp;a y
vl'nt• _.e ■111-ento"".
SZ. S•rvlelo• de prapar■e16tl r v.n
te de bebida• ■lc•~f\6Ucaa.
-

(4Z) ' 4].

6J. lnat. de c1'MlltQ y

lndu•trb• rn.nu(actur•r••
di.ver•••·

J5.
4').

(l)I

tnnaporte.

tJ'&gt;

tranaport•.

56. Veh(cu1o ■ autum6.,,{h••
57. C"al'roce-ri'aa y p.-.r1.-.. ,iuf,,.,,._,
trie••,
-

41. A.-t(culo• de

J5. lnduatdae manulac.t•neraa
dt-r••••

pl, ■llco

59. 0haa lnduatrlaa n,anuí,utun•-

upeclf.

82.
ll.
84.
53.

H. Con1cnlcaclonea.

).¡.

l.5.

Prepar.aci6n de
y a1ojandento.

Cr,ditt&gt;■,

allmmto■

sesuroa y Ita.!!_

t•l••.

awclllar ■ a.

64. Jnat. de aeau.-oa y flan••••

36.

S◄• Serric:loa de e■ pal'clnl.iento y
cultu.-alee •
56. S.rvlclo• de en.■ •flanxa p.-lmarla
y jardln•• da al.f\o• •
51. Se.-v. de «!n•eflanza aecundada
r prepal'atod• o voceclonal •
58. Servlcloa de enaena,na mixta.
59. Unl•a.-atdad••• eacu•l•• e ln1Ututoa de an■ eftanu euperlor•
60. ---lcloa •• -•eftan•• dt. ..-aa.

Cln.emato1r•iCa, 1oblen10 y
ot:-os aerricloa.

inat111hcione ■,

Alquiler de

6 7. Alquiler de lnmue-bl"•·

lnmueble ■•

Prepa.-ad.6n, d• aHmento•
y alojamiento.

63. ft,e.taurant•• y hotele-1.

CO)

Cr'«ttto•, ••1uroa y nana•••

66. Servicio• fln•n&lt;"iero•.

(4◄)

Clne,natoar•o'a.
Otro• ••rYktoa.
Cobtemo

68. Servicio•

...
,..., .,.
..."·

t••1

69,
70.
71,
7Z.

profeelonalf' ■•

Servlclo1 de educ~clón.
Servlcloa midlct:'1Se.-vldoa de- e■parcin,lento.
Otro• ae.-vlcloa-

........

• , . . .-"'=lo• .........._ --··

Claelfi.cación Adoptada

Ceneo de Poblaci6'1 de

Banco

1 9 7 O
6Z.
65.
66.
67,

de M,xico

!J

Matriz

de Insumo- Producto
1 9 7 O

Instituciones de inveetigaci6n y
C" ientíficae.
aeiatencia medico-

Servicio de
1ocial.

Servicio de aeeo y limpieza.
Servicio doméstico en casas
pa rticula re s.

68 • . Servicios de profesionales•
70,
Corniaionietas, representante•
y agencias ,
71. Reparaci6n de auto• y rnotoa.
72.
Rep&amp; roci6n de m~quinaria y
equipo mecánico73.
Repat'aci6n&gt; es electr, y electr6
nicaa.

74 .
75.

76.
77.
85 .
86.

87.

ªª·
!/
!!.J

-

Otroa servicios de reparaci6n.

Organizaciones religioeae.
Servicios diversos.
Servicios insuf. eapeclflcadoe.
Gobierno federal .
Gobierno eetatal.
Gobierno municipal,
Gobierno In ■ uf.

e■ peciíicado.

En eete cuadro ee hacen explícitas~ correepondenciae entre la claelficac16n adoptada y lae del ceneo de poblac!6n, del Banco de ~1éxico y de la matri, ée
1970. y entre esta e doe últlmu, N6teee que la claoilicaci6n cenaal no eet, ordenada para compararee directamente con la del Ranro o la de la matri,.
en
cuadro■
A.By C. que aparece a la Izquierda en uta columna ee el que le correoponde a loa oectoree en la claeifieaci6n adoptada de 44 aeUvidades
El loe
número
•n par,nteolo

�48

49

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�ALGUNAS NOTAS SOBRE EL CONTROL DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL

Ellnuto QLLln.taniUa. Ro&lt;ÍJÚ!]uez*

Introducción.

La contaminación ambiental producida por las diversas actividades
hLlllanas ha sido una de las preocupaciones sociales más importantes en
los tiempos recientes, especialmente en los países industrializados,
en los que se ha logrado superar ciertos niveles mínimos de bienestar
econ6mico y social. l/
El problema, sin embargo, está muy lejos de ser privat ivo de aquel
tipo de pafses, y la indiferencia con que se le considera en sociedades
menos desarrolladas puede ser el resultado no tanto de que no existan
niveles importantes de contaminación ambiental (especialmente en
aque 11 as local i zacfones geo-económi cas en que se corrcentran al tas
proporciones de la población y las actividades econ6micas)y sino más
bien de una concientización insuficiente acerca del problema, o bien
de la configuración de las estructuras de poder económico-político que
impide llevar a cabo acciones efectivas encaminadas a la solución del

Problema.
• E.t. aut.olL u eglLuado IJ, actualmente, Ma.utM de la. Fa.cuUa.d de
Economúz. de la. Un-lveJUi.lda.d Au.t6noma de Nuevo Le6n, ha.hiendo 11.ec.lbido
6u Voctoll.ado en ta Un,i.vvu,.ldad de P.ltúbWtgh, Penn. en 1976 .

!J

.

.

Vfu.se, pOII. ejemplo, V. H. Meadex,,.u,, et. al.:
~ - F. C.E., Múleo, 1974.

Y M.l,

Lo6 Umü:u del. C11.ec.l-

de a.cue.11.do a. un utud.lo 11.eal.lzado en la. C-Ú.UÍad de M~ti.co poli.
et. Banco Muncü.al en 19 74, úta. padecí.a. de un gll.ado de toti.c.ldad
cien vecu 6upell..lo11. al t ole11.a.ble tJ el contenido• de mon6ti.do de
CMbono en la. a.tm666e1ta ya. e11.a. do6 vec.u ma.yo1t que et. de la. .l6l.a. de
Ma.nhatta.n en Nueva. Yolt.k. (c.lta.do en He.11.nández La.06, p. 135 ) •

�52
53

En cualquier caso, parece interesante revisar algunos enfoques
alternativos para la administración del empleo de los recursos ambientales. En este trabajo se trata de evaluar, a nivel teórico, los
enfoques generales más importantes, a saber, la solu.ción de mercado
libre, la solución de mercado con restricciones, el control directo,
el control discriminante y la planeación global.

I. Solución de Mercado Libre.
Una argumentación en- favor de la protección del medio ambiente a
través de los mecanismos de operación de un mercado libre es que la
propiedad de un determinado recurso garantiza por sí misma la presencia
de un incentivo para la conservación de tal recurso.
Es en este contexto como se ha 11 egado a proponer un~ transformación en la situación legal de los recursos ambiental es a través de
la creación de una institución que tuviese el control de estos recursos
y donde la propiedad de la institución estuviera distribuida en fonna
equitativa para toda la población a través de acciones o títulos de
propiedad. El producto de una empresa tal sería la venta de opciones
para la descarga de residuos en el medio ambiente; las unidades productoras y consumí doras sólo tendrían derecho de arrojar descargas de
residuos mediante la compra de una opción. Por otra parte, la empresa
no estaría autorizada para vender opciones adicionales antes de que
las primeras opciones vendidas se hicieran efectivas. De esta manera,
cualquier entidad contaminante potencial tendría que competir con
grupos que serían perjudicados por descargas adicionales de residuos
en el medio ambiente. Así, de hecho, sería necesario que los contami·
nantes potencial es tomaran en cuenta los intereses de los receptores
potenciales de los efectos de la contaminación, como parte de
producción; de esta manera, se tomarían directamente como parte integral

en la evolución de las estrategias alternativas de producción y manejo
de residuos.
~o anterior sería equivalente a la creac1on de un mercado que
tendr1a el efecto de forzar a los contaminantes potenciales a internalizar los costos (deseconomías) externos de sus operaciones (además, dado
que las opciones se venden en forma secuencial, en cada etapa del
proceso el precio solicitado representaría ·1os beneficios adicionales
que los diversos grupos atribuyan al control sobre descargas adicio:
nales en el medio ambiente.
En la Gráfica No. 1 se puede apreciar la operación del mercado. La
función 0 0 representaría
la disponibilidad (oferta)
Precio de
opciones
total de opciones para la
descarga de residuos en
el medio ambiente .
La
D*
distancia O 0* en la
abscisa sería el número
total de opciones que
pueden venderse sin producir daños irreversibles
O*
al medio ambiente; en
otras palabr~5, esta magnitud sería representativa
de 1a cantidad de contao
0*
Opciones
minación "tolerable".
Nótese también que las
funciones DD constituirán la demanda total por opciones, compuesta
tanto por los contaminantes potenciales, como por los grupos receptores
de contaminación. La función o1 o1 correspondería, por ejemplo, a los
contaminantes y receptores potenciales "primeros en 11 egar" a la compe~ncia por el recurso escaso "medio ambiente", donde la disponibilidad

�54

de opciones (o lo que es equivalente, la disponibilidad de medio ambiente)
seria 00*. Una vez establecido el equilibrio, se compararía un total
O0 1 de opciones, con lo que el total de opciones disponibles para los
"segundos en llegar" sería 0 0* y este segundo grupo de agentes del
1
mercado tendría que pagar un precio mayor por las opciones. Así sucesivamente hasta llegar. a D* D*, que seria la función demanda de los "últimos en 11 egar", en cuyo caso la cantidad disponible de opciones serta
muy pequeña y tendrían que pagar el precio máximo Op*.
Una solución como la descrita, además de la sencillez de su implementación, favorecería la búsqueda de combinaciones socialmente más
eficientes de producción y manejo de residuos. Esto seria válido en el
caso de que el mercado de opciones funcionara de tal manera que los
intereses de los receptores potenciales de contaminación estuvieran
representados adecuadamente·. Sin embargo, esta última condición dificilmente podría satisfacerse, dado que el interés que un individuo determinado, considerado aisladamente, pudiese manifestar activamente en
favor de un mayor control de la contaminación que él personalmente
recibe, sería pequeño: Es más probable que tal tipo de manifestaci6n
pueda ocurrir en forma colectiva por grupos numerosos de rec¿ptores, de
lo cual se infiere que es el interés colectivo el que debe representarse
adecuadamente en el mercado. ?..f

55

altos, pues en este caso la necesidad de formar el grupo o coalición de
receptores potenciales es mayor, y mayor es la probabilidad de que un
individuo determinado no participe: Ahora bien, suponiendo que todos les
receptores potencia les presentan el mismo comportamiento, la probabilidad
de que efectivamente se fonne un grupo de receptores para operar en el
■rcado de opciones es en realidad muy reducida. Esta situación nos
conduce a identificar los beneficios derivados del control de la conta11naci6n ambiental cano un caso de· bien público, que desde hace tiempo
se ha reconocido como .un caso de falla de operaci1m del mercado libre. Y
Por lo tanto, la solución• analizada en este apartado no resulta viable
para resolver el problema del control de la contaminación ambiental.

II. Soluc16n de Mercado con Restricciones.
Si bien se ha de1110straüo que el mercado libre no podrfa resolver
el problema de la contaminac16n, podrfa aún a~rs.e _que una solución
de aercado con restricciones serfa capaz de asignar en fonna eficiente
el eq&gt;leo del medio ambiente.

Es en este punto donde surge el problema de funcionamiento del
mercado, puesto que cualquier receptor individual encontrará personalmente ventajoso no participar en la formación de un grupo para participar
en el mercado, puesto que si este grupo llega a fonnarse sin su participación, él podrá disfrutar de una economía externa. El problema se
complica si los perjuicios de la emisión potencial de descargas son m~y

Este sería el caso, si por ejemplo, se hubiera establecido ya
algunas nonuas de calidad del medio ambiente. Si, además, se conociera
la fonna más eficiente (que en este caso obedecería al criterio de costo
11111110) de satisfacer estas nonnas, se podrfa establecer un plan detallado
en el cual se especificasen las acciones de control que cada uno de los
eaisores estaría obligado a tomar. Es obvio que al aplicar este enfoque
surgirfan de inmediato problemas de carácter técnico, dado el avance

3/ La 601Lmae-l6n de -ln6-Utu.uonu .talu eomo e,l G.lt&lt;?UP AgOÁ.n-6.t Smog
- Pote.uti.on [GASP) en f.o1.; Eó.tadM Un-ldM IJ de un-lonu. de ~u.lde.nt~~~!
ált.e,a1.; pa.1t.t-leula.1tmen.te a6ee.tada1., polt .ta eon.tammau6n amb-&lt;~
.1te6ueJLZa u.ta .Une.a de a.1tgwne.n.tac..i6n.

4/ PIVUl una. de6-ln-lc..i6n p,'Lewa del c.oneepto de b-len ptibUeo, puede eon- liu.lta!L&amp;e .ta ob.lta de Ca/1.l S. Shoup: Publie F-lnanee, A.td-lne PubU6h-lng
Compo.ntJ, Cfúeago, 1969 •

�56

constante de los métodos de producción, especialmente en la industria
de transfonnación, la petroquímica y la generación de energía eléctrica.
Las anteriores consideraciones obligarían a la adopción de un
proceso continuo de actualización del plan, con el requerimiento de una
canalización continua de información al comité de pl aneación. Esto
último, al menos a los niveles actuales de tecnología y de costos en la
obtención y procesamiento de información, plantea una situación al_
parecer insoluble. Sin embargo, podría existir una sal ida si se t&lt;111
en cuenta que no es indispensable adoptar un sistema de planeaci6n
centralizada para llegar al resultado de adoptar el método de costo
mínimo de satisfacer el nivel de calidad ambiental requerido. Por ejemplo, es posible concebir la organización de un sistema de incentivos
tendiente a orientar y fomentar a las unidades económicas individuales
a la búsqueda de la alternativa de producción .?.f que resulte en la minimizacíon del costo de reducir los perjuicios al medio .ambiente. Evidentemente los incentivos tendrían que ser neutrales con respecto a la
selección por parte de las empresas individuales d~ la estrategia de
. reducción de las descargas contaminantes.
Puede considerarse que un sistema que satisface estos requerimientos
es el establecimiento de un esquema impositivo en el cual se recaudarfa
un impuesto por unidad de materia residual vertida hacia el medio
ambiente. El impuesto, según se plantea, operaría sobre los emisores
en la misma forma que la presencia de opciones por parte de los receptores de las descargas de contaminantes en el esquema de mercado que se
examinó en la sección anterior. La imposición a la emisión de residuo~
obliga a los emisores a internalizar el costo social de la emisión al
considerar al medio ambiente como uno de los recursos escasos y de esta

5/ En u.te CJI.60 el. :tMmi.no "p'r.oduc.e,i6n" ¿,e emp.e.ea. en un ¿,e,n;Udo ampli.o,
- de :ta.e. 6oJLJna. que ¿,e i.n.ci.uya. ~a. óC/ue de ~~v-lda.du no clUr.ectamentt
Uga.dM a. la. e..ta.bo.1r.ae,i6n de b,lenu IJ óe/r.V,lUOó.

57

manera a proceder a la decisión con respecto a una estrategia de producción y de manejo de residuos. Por otro lado puede señalarse la desventaja de los impuestos de que no necesariamente representarían el costo
marginal social del perjuicio al medio ambiente, dado que el nivel de
emisión de residuos debe establecerse con anterioridad a la tasa impositiva, pues esta última deberá ser tal que mida el costo marginal de
alcanzar el nivel requerido de emisión. En virtud de lo anterior, es
muy probable que la determinación inicial del patrón o nivel de calidad_
ambiental se practique dentro de una situación en la que las preferencias
individuales no se encuentren restringidas por consideraciones de costo,
es decir, donde los emisores no estén en posición de internalizar el
costo social del perjuicio al medio ambiente (que es precisamente la
rafz del problema).
ffl este punto nos enfrentamos con un. problema simétrico al que se
encontró en el enfoque de mercado libre: En aquél, cada uno de los
receptores de descargas residuales adquiere un incentivo para subestimar
su valuación marginal del abatimiento de la contaminación. En este
enfoque impositivo, se fomenta una situación en la que cada receptor
deseará votar por un patrón de calidad ambiental bajo la premisa de que
su participación personal en el costo de la reducción de la contaminación
no depende de su voto. En estas circunstancias serfa de esperarse que
los receptores presionaran en favor de un nivel de abatimiento de la
contaminación superior al óptimo (en términos de costo, expresado tanto
en costo directo del abatimiento como en el costo de oportunidad originado por niveles sub-óptimos de producción de mercancías).

El establecimiento de gravámenes por la emisión de residuos es un
mecanismo cuyo efecto es análogo a la concesión de derechos de propiedad
del medio ambiente a los receptores de contaminación, ya que al imponer
estos gravámenes la autoridad f i sea l actúa como representante de los
receptores de contaminación, quienes reciben una compensación por el
empleo de su propiedad en la forma de menores contribuciones de otros

�58

tipos, suponiendo que el nivel total de recaudación fiscal deba mantenerse constante.
Una conclusión que podemos derivar de estas consideraciones es que
si los niveles de calidad ambiental han de determinarse a través de un
proceso político, este proceso deberá limitarse a considerar la elevación gradual del nivel de calidad, para de esta manera evitar el resultado de un empleo excesivamente conservador de los recursos ambientales,
con el consecuente freno al crecimiento de la producción de mercancías
y, por 1o tanto, a1 aumento de los ni ve 1es de bien estar de 1a sociedad
(exclusive, evidentemente, del "bienestar ambiental").

59

de tratamiento por todas las unidades emisoras de residuos.y Tal criterio de eficiencia en efecto puede satisfacerse si se adopta un esquema
de imposición por emisión de residuos. Además, este último esquema
contiene una sanción automática que inhibe a los emisores de residuos
de exceder el nivel de calidad global hacia el que se dirige el gravamen.
El mecanismo de concesión de licencias, por su parte, precisa de
una consideración separada de sanciones a imponerse únicamente en el

caso en que el tenedor de una licencia exceda al limite permisible en
el nivel de sus emisiones. En vista del escaso éxito que cotidianamente
se ha observado por parte de la política de sanciones en contra de los

anisares de cuerpos contaminantes, esta última situación resulta cómoda
para las unidades emisoras, con su consiguiente oposición a cualquier
otro tipo de control.
111. Control Directo.
Una característica común a los dos mecanismos de control del empleo
de los recursos ambientales examinados en las secciones anteriores es
que requieren de vigilancia de emisiones efectivas de cuerpos contaminantes. Esta característica también la comparte el mecanismo de control
directo, que consiste en establecer un sistema de licencias en las que
se especifican las cantidades máximas de residuos que el tenedor de la
licencia está autorizado a emitir.
Este esquema presenta el problema de que una asignación racional
de licencias supone que existe un conocimiento previo, de parte de la
autoridad encargada de otorgar las licencias, del costo en que cada
emisor tendrá que incurrir para dar tratamiento a los residuos Y para
evitar excederse en el nivel permitido de emisiones. De no cumplirse
dicha condición, es improbable que se llegue a igualar e_l costo marginal

IV. Control Discriminante.

Uno de los problemas principales que plantea el control de la conta■fnación ambiental es la dificultad para vigilar las emisiones de cuerpos
contaminantes. Esto es particularmente cierto en el caso de las unidades
no clasificadas como productoras, tales como los hogares y los vehfculos
ce combustión interna (en especial los particulares). En este caso, una
alternativa que puede considerarse es un esquema de regulación dirigida
hacia el control de procesos específicos.
Existen, sin embargo, algunos argumentos en contra del control de
Procesos específicos. El argumento principal es que, al establecer

!/ Que a 6u

vez cont.ütuye la. c.oncllci6n pa,ta múwnúa11. el coM.o 6oc.iai..
del con,t.,i_ol de la. con.taminacl6n amb-iental.

�60
61
niveles mínimos permisibles de em1s1ones para procesos diferentes, es
probable que la selección de tales niveles para cada proceso no pueda
reflejar los costos relativos de practicar el control de flujos contaminantes. Es deseable socialmente establecer un patrón de control más
alto sobre un proceso que sea más fácil de control ar 1f que un proceso
para el que los costos de control (de la contaminación) sean mayores.
Esta situación es a la que tendería el establecimiento de, por ejemplo,
un impuesto uniforme sobre las emisiones, pero no puede decirse lo mismo
de un esquema de control selectivo, dado que sería muy improbable que
una autoridad contase con la infonnación que se requiere para establecer
los niveles diferenciales de control, por proceso, para lograr en fonna
precisa las diferencias en los .costos de abatimiento de la contaminaci6n.

V.

Planeación Global.

Si bien los economistas de fonnación neoclásica muestran prefe•
rencia por la adopción de medidas administrativas en las que el mercado
desempeña un papel central, existe una serie de argumentos en favor de
un esquema de planeación global, especialmente en el área del manejo del
medio ambiente.
. Un primer argumento en favor de la adopción de un enfoque global
es el aspecto espacial de los problemas de la contaminación ambiental.
Por ejemplo, la contaminación que recae sobre un determinado cuerpo de
agua no depende únicamente de la diversidad y la cantidad de los agentes
contaminantes que se arrojan sobre él, sino que también depende de la
ubicación y naturaleza de las actividades que se ven perjudicadas como

Jj E6 dew, Mb1te a.qu.e-l pito e.u o en e-l qu.e 1te1.&gt;u.lte má.6 6ául IJ baMtD
e-l c.onÍll.ol de la. c.on:tamlnacl6n.

resultado de la contaminación.
El razonamiento anterionnente planteado podría señalar hacia una
concentración espacial de las descargas contaminantes. De esta manera,
el problema puede enfocarse hacia la determinación de una ubicación
espacial óptima de las actividades productoras de contaminación: Una
vez determinada esta ubicación óptima, se podría entonces implementar
un esquema de gravámenes por la emisión de residuos para inducir a las
entidades económicas a ajustarse a ese patrón óptimo de ubicación. Este
tipo de ejercicio evidentemente puede clasificarse como de planeación
global, ya que de hecho existirá un conjunto de ubicaciones que deberán
estudiarse, junto con el esq4ema de impuestos y control·es destinados a
inducir a las entidades económicas a ajustar sus actividades a cada
ubicación particular. Resulta claro, asimismo, que no es posible determinar la naturaleza y magnitud de los ~ontroles sin antes haber seleccionado la ubicación óptima, lo cual precisa del empleo de técnicas de
planeación global, que sean efectivas en la adopción de una perspectiva
más amplia que la de cualquier individuo (o grupo), ya sea emisor o
receptor de contaminación ambiental. Mediante el empleo de un enfoque
comprensivo, puede tal vez resultar socialmente óptimo, por ejemplo,
destinar algunos cuerpos de agua a funcionar como drenajes industriales
Y librar otros completamente de contaminación, en lugar de tratar de_
reducir los niveles de contaminación en todas partes y así incurrir
tanto en un desgaste de recursos como en una inefectividad en los
esfuerzos de abatimiento de la contaminación ambiental.
Otro argumento que puede esgrimirse en favor del empleo de la
planeación global es el de la posible existencia de economía,; a la
escala en el control de la contaminación ambiental. Algunos ejemplos
sugieren la presencia de este fenómeno tecnológico: Así, puede con si derarse como un buen sistema de control de la contaminación en corrientes
de agua el aumentar el flujo de la corriente o el proporcionar aereación
mecánica. Otro ejemplo seria la construcción de una infraestructura

�62

de centro l de la contami nací ón, cuyo uso sería compartido por varios
emisores.
Es preciso, como un argumento más en favor de la adopción de un
enfoque global, considerar que el problema de la contaminación ambiental
es múltiple, en el sentido de que, en el caso en que los esfuerzos de
control se concentraran únicamente en la reducción de la contaminación
atmosférica, esto tal vez sólo la desviaría hacia el agua o la tierra,
e incluso e!;ta "solución" puc!iese resultar socialmente más costosa que
permitir la contaminación atmosférica. En otras palabras, el problema
de la contaminación ambiental no es la suma de los problemas de contaminación del agua y del aire, sino que constituye un problema general
de tratamiento de residuos, que requiere una solución general.

Bibliografía.
A.yttu, R. V. &amp; A. V. Kneue: "P1tod.u.c:twn, Con6ump.:Ucn and Ex;tettna.llti.e6",
AmeJúco.n Ec.onomic. Review. Vol. 59, Ju~ 1969, pp. 282-

IDENTIFING THE KEY SECTORS FOR THE MEXICAN ECONOMY - FROM
A PERSPECTIVE OF INTERSECTORAL LINKAGE EFFECTS

Kwa.n S. Kim &amp; Gettattdo TUNr.ub,i.a,te *

Introduct ion

The purpose of this paper is to develop a generalized input-output
model for appraising the full linkage effects of changes in final
deliveries on various policy goals. Three novel features incorporated
in the model are: a) the full Keynesian multiplier effects, b) a
distincti on between "competitive" and "non-competitive" imports,
and e) the effect on the size distribution of personal income. The
algorithms are applied to Mexican data, touching on sorne broad policy
implications in the concluding part of the paper.

297.

Vem1,etz., H.: "TowaJLd a. Theotty o{¡ P11.opelr,ty TU.gh;U". AmeJúco.n Eeonomic.
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Shoup, C. S.:

PubUc. Financ.e..

Fondo de CU.UU/tll

Aicli.ne PubUMúng Company, Chic.ago, 1969.

The comparative static mechanism by which changes in final demand
affect various policy variables including income distribution
is illustrated in Figure l. We may note that the model is a semi-closed
system in which final demand and income are mutually influenc.ed. J.!

' El Vtt. Kwa.n S. Kim u pll.O{¡Uott de la. Univettúdad de No.tll.e Vame.
Ge1tattdo TUMUb,i.a,te u eg11ua.do de la. Fa.c.uli:a.d de Ec.onomla de R.a.
Univettúda.d AU,l6noma. de Nuevo Le6n y c.a.ndido.to al Vo&amp;otta.do pott R.a.
UniveMida.d de No.tJi.e Vame. AmbM a.c.a.dwi.c.oJ pttepattatton el pttuente
.tila.bajo d.u.tta.nte una. v~Uo. que efiec.tualuut a. u.ta. IM.tw.Lu6n.

!_/ Fo11. a. model cle.aLlng wUh the impa.c,t ofi htc.ome ~.tll.,é.bu;ii.on on fi,é.nal
demand, -0ee Pa.uk.e/Lt, Sk.olk.a &amp; Mo.ton [7976).

�65

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V

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Let A*= matrix of the input-output coefficients inclusive of
intennediate imports .
M = matrix of the coefficients of intermediate goods imports.

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Unless otherwise stated, let the dimension of the vectors represent
the number of sectors in the economy.

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The Extended Input-Output System.

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E

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of imports for final use.
vector of investment demand inclusive of investment
goods imports.

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MX

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vector of the proportions of total consumption spending.

~B

=

vector of changes in intermediate imports following a unit
increase in final deliveries for each sector.

=

vector of intermediate goods imports.

�66
67
tiE = vector of changes in labor employed in the economy following

a unit increase in final deliveries for each sector.
tiY = vector of changes in domestic income resulting from a unit

demand comprising both intennediate and final uses, we have

X+ Mi+ Mf =AX+ D + F +E+ I

(1)

increase in final deliveries for each sector.
S = sum vector (vector of unities).

By postulating a linear income-consumption relationship as D= dVX.,
the full multiplier model is obtair,ed as

(2)

In addition, for purposes of calculating the effects on income
distribution,
Let X*= (X . .*)= matrix of output effects, where X•. * is output of
lJ
1J
sector i resulting from expansion of final demand for sector
j's output by a unit.
Y*= (Yij*) = matrix of income by income groups, where Y j* is
1
income-group i's income when final use of sector j's output
is increased by a unit.

w= (w . . *)
lJ

= matrix of the income-share coefficients, where

wlJ.. * is the share of income-group i in the functional incooie

category j.

Z = (z . .) = matrix of distributional coefficients, where zij is
th~J share of functional category i in gross value product of
sector j.

Starting with the basic identity relation that 1:he total supply
consisting of grcss domestic product and imports is equal to the total

where it must be noted that the quantities of F, I and E already include
final imports.

If the rate of fixed· capital formation (capacity expansion) is
assumed linearly related to changes in the level of production, we have

I = KtiX*

(3)

In a dynamic model, the model can be closed by postulating relation
. (3). In a static model, we may either as sume the presence of idle capacity
or calculate the required rates of capacity expansion.
Let the final delivery be increased by one unit for each sector so that
ti (

F + I + E - Mf ) = S

(4)

One important feature of our model is that it pennits a distinction
between competitive and non-competitive imports. Conceptually and
Ol)erationally, a clear-cut di stinction between competitive and non-

�68

competitive imports does not exist. Instead, we shall obtain here
estimates of the lower and upper limits for intermediate goods imports.
The lower limit corresponds to the case in which increases in
intermedia te goods demand followi ng an expanded final demand are entirely
obtained from domestic production. The upper limit then represents the
case in which the increased intermediate demand is all met by imports.
Inbetween stands the conventional case where the existing import
coefficients are taken as a rough guide for the future. That is, the
proportions of intermediate imports in the gross value of output are
assumed to be constant.

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The computational formulae for the above three cases are su0111arized
in Table 1 below. Y In deriving the expressions it was assumed for
sim¡,licity that with a substitution of imported imputs for domestic
production, the fa 11 in the import coeffici ent is equa lly matched by
the ri se in the corresponding domes tic i nput-output coeffi cient such
that t.A* = O. It is worth noting from the table that the case of all
inputs imported represents the situation of minimally induced employment
and income, where as the case of all inputs domestically produced leads
to the converse situation.

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- KA:m &amp; TuMu.b-lat.e (79791, and al.60 a.ppencüx 06 .t.hil&gt; pa.pe.Jt.

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�70
71

Applications to Mexican Data
As an illustration of the application of the model, the effects
of final-demand import substitution on employment, income, imports,
and income-distribution are simulated using the recent Mexico's
45-sector input-output tables. The scenario assumes that final goods
imported are all being replaced by a unit increase of domestic
production for each import- substitutable industry in the Me~ican
economy. Recalling that in (2) final demands - F,I, and E, - already
include final imports, the above procedure would be tantamount to the
assumption of a constant domestic total delivery. The purpose of such
exercise is to identify the vectors of industries that would exert
favorable impacts on income, distributional pattern, employment or the

index numbers with each industry average equal to 100 . The 1ncomes
·
of
the poor families are calculated as weighted averages of incomes of
the inc_ome groups below 1700 pesos por annum. The weights are the
proport1ons of the population in each income group.
•

Measures of the effects of import substitution on income
dfstribution are calculated in terms of changes in the Gini coefficient
with the Distributional Index of 100 representing the situation of no
change 1· n di str1but1on.
·
·
-5/
Keeping in mind that the decrease in · the
Gini Index implies a movement toward equality in distribution, the
smaller the Distributional Index reported in Table 2, the distributional
effect will be more toward equity.

balance of payments.
For Mexico, in 1975 there were in all 28 sectors that imported
directly for end-uses (see Table 2 for the list of industries).
Table 2 reports the estimates of the effects of final import
substitution in attaining various policy objectives. These estimates
were obtained using the formulae in Table 1 for the case of constant
import coefficient~.Y
Since our interest is in interindustry comparisons, all the
measures of employment, importil and income effects are expressed in

3/ ComputatloM We/1.e made - but not 1t.e.poltted he/1.e - 6oJt the. uppe/1. o.nd
- ~ Umlt6. The .únpoltt i,ubi,.ti;tv.;Uon e66ee,U on .útc.ome and -úr.po!Lt6
have a mu.ch wi.de/1. M.nge. than thoi,e on employme.nt. Thui,, .únpo.ú.
i,ubi,.tU:v.:tlon on the. .útpu,t i,,lde woutd have a JW.the/1. Li:miled .únpac1
on employme.nt.
4/ 1t mutit be note.d that the meMWlU de.ve.loped 06 the. .únpoltt e66ec1
- 1te6eJL to toto.l .úttellmecllate good6 .únpow. The/1.e i.J, a1JIJayi, the.
i.Yl,lüa1,. i,av.útg 06 the. i,pe.ndi.ng on 6,lna.l good6 .únpow. The. 6i.gulte.6
601t ne.t .únpoltt i,av.útg can be. obtfLÚte.d by i,ubtltactútg .útte/1.me.cUate
.únpow 6Mm the. i.Yl,lüa1,. 1teduc:üon 06 .únpoltt i,penc:Ung on ~
.únp.,w.

!I The

Vi.A.tlúbu.tiono.l Index.u .út Table 2 a1te c.a.lc.ul.ated U6 • th
uoil.owútg Gbú e.o e6 6,ic-lent 60Jrmu.t.a:
,Utg e
2
G = _1 + 1/N - 2/N Y (Y1 + 2y2 + .... + Nyn) whe1te N ,ú, the nwrbe1t
06 ,UtC.ome g1tou~, Y i.A the mean .útc.ome 06 the. highut -lnc.ome c.la6i,
1
and 60 on. y i.A the mean .útc.ome 06 .the tot.a.l populatlon.

�......
N

Table 2
INDEX MEASURES OF LINKAGE EFFECTS IN MEXICO'S IMPORT SUBSTITUTABLE INDUSTRIES.
(Industry average= 100)
Income
Value
1
3
7
8
9
10

11

12
13
15
16
17
18
19

Agriculture
Forestry
Petroleum &amp; derivatives
Meat packing
Mil l ing
Food processing
Beverages
Tobacco
Textiles
Footwar, &amp; clothing
Wood, cork
Paper
Printing
Leather

115
118
106
115
97
112
114
131
113
115
115
107
103
106

Income of
the EOOr
Rank !Y Va1ue Rank

3
2
8
3
12
6
4
1
5
3
3
7
10
8

108
107
98
105
90
105
98
115
110
109
102
101
101
98

4
5
11
6
15
6
11
1
2
3
8
9
9
11

Employment
Value
94
45
89
90
86
98
96
63
134
109
72

113
118
84

Rank
14
23
16
15
18
12
13
22
2
10
21
8
7
19

Induced imports
Value

Rank

27
5
104
37
169
55
43
13
52
29
39
100
125
91

3
1
14
5
25
10
8
2
9
4
7
13
18
12

Overa 11
distribution
Value Rank
104
101
97
103
89
102
102
113
110
108
102
102
100
97

5
8
11
6
16
7
7
2
3
4
7
7
9
11

continúa

l
20
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35

Rubber products
Fertilizer
Soaps &amp; detergents
Pharmaceuticals
Perfumes &amp; cosmetics
Chemical products
Nonmetal products
Basic metals
Metalic products
Machinery
Electrical apparatus
Transport equipment
Automobil e
Other manufactures

106

97
104
98
114
98
112
103
105
95
103
98
87
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8
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4
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6
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9
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14

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90
97
95
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99
83
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11
15
12
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15
9
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16
9

88
17
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93
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16
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4
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8
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6
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5
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1
84
19
127
3

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187
126
163
38
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62
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187
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99
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10
6
17
1
10
18

7

Source: Computed from the 1975 Input-output tables for Mexico .
Notes:

y

The Overall Distribution Index measures changes in the Gini coeffic ient. The index
value of 100 corresponds to a neutral effect on income distribution. The smaller the
Index, the more even the income distribution is.
b/ Rankings in descending order for income-and distribution, and employment effects.
- Rankings in ascending order for induced import effect.
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�74

75

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Thirdly, the rankings by incomes of the poor is also highly
positively associated with the rankings by the overall distribution
index . This implies that given the positive relation between the two
income measures, the incomes of the poor with the expansion of those
industries with relatively high income effects would rise more slowly
than the incomes of the non-poor so that the overall distribution
generally improves.
Thus, an income-maximizing industrialization
strategy is unlikely to lead to improvement in the income distribution.

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The final point to note is that virtually no relationship exists
between employment effectsÉI on one hand, and other linkage measures
including imports, income, and in particular, incomes of the poor on
the other. As can be seen rrom Table 2, employment requirements are
largest in construction, machinery, and other manufacturing industries
(13, 17, 18, 28, 33, 32, 30 and 35). Unfortunately, these sectors
tend to rely heavily on intermediate imports, and the income effects
in these sectors appear also relatively small. Most importantly,
these industries are .typically skill-intensive and as such may exhibit
large dispersionary impact on wage earnings but may contribute little
to the enhancing of the incomes of the poor and unskilled. This is an
additional dimension of potential conflicts in the pursuit of policies
to alleviate poverty and unemployment problems simultaneously.

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on wagu pe/f. man ye.a1t bij -0e.ctoM that wot.dd c.oJ¡Jr.upond to the.
b1r.e.a.kdown 06 J..e.ctoM ,i.n the Me.X-lc.an Input Output Tablu -U, not
ava..lf.a.ble..

�76
77

Finally, it should be kept in mind in interpreting the results
that the previous simulation exercise is performed under the following
usual assumptions of an input-output model. These assumptions are:
fixed coefficients, constant returns to scale, surplus labor force, no
capacity constraints, and no balance-of-payments constraint. Thus, the
estimates given here may not reveal the actual changes in equil ibrium
employment, income-distributional patterns or induced import level.
They should rather be interpreted as "estimates of opportunities" for
expanding income or jobs, or for reducing inequalities in incomedistribution or dependency on imports. 1!

APPENOIX !"

Illustration of a Linkage Effect Formula in Table 1

This section shows the details of derivation of expression (4) for
the linkage effect in the text.
Suppose that the final demand for
sector i 's output, among m numbers of sectors in the economy, is.
1ncreased by a unit, so that S' = (0,0 .. ,1,0,0 ... ).
Let there by
two income classes, poor and nonpoor, denoted by subscripts p and n
respectively. For illustration, there are only two functional income
categories, wage income and nonwage income, subscripts s and q
respective ly.

!_/ Wlth app11.oplU,a.te moCÜ.6,&lt;.c.a,üon!i , the al.go!Llt.hml, given in Ta.ble 1 ~
atJ,o be appUed to the app!UUAal oó t he eóóee-ú 06 expo-'Lt expan.6-&lt;.011•

�Equation (4) can be partitioned as

['.q [~''---:"] ['•, ,,, ,,, ------- '"'l
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vn,

wns

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nq

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1

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(= total wage income resulting from a unit increasej
in final demand for sector i's output)
(= total non wage income resulting from a unit
increase in final demand for sector i's output)

Zqj t.Xj 1

I:

1

j

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zsj t.XJ i

1

o
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['º' ' ..,. ,,,.,.
by poor

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W I: Z . t.X~. + W I: Z . t.X~i
ns j=l !.J
J1
nq j=l QJ J

total wage income
non poor

+

total nonwage income
by poor
total nonwage income
non poor

Figure I

RELATIVE STANDINGS BY SECT0RS IN THE LINKAGE EFFECTS:
INC0ME Vs. EMPL0YMENT
130

-12

125
120
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• 16

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9• •?7

87

•23

34. •31

50
Note:

60

70

80

90

100
110
Source: Table 2.
Scatter points represent Industry Code numbers.

120

130

140

150

160
EMPL WMENT
EFFECT

�EFFECT 0N
P0VERTY INC0ME

Figure II
RELATIVE STANDINGS BY SECT0RS IN THE LINKAGE EFFECTS :
P0VERTY INC0ME Vs. EMPL0YMENT.

115

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50

60

55

65

70

75

80
85
90
95
Source: Table 2.

100

105

110

115

120

125

130

Note: Sc~tter po1nts represent Industry Code numbers.

135
EMPL0YMENT
EFFECT

vure 6..11'

RELATIVE

STANDINGS BY SECTORS IN THE LINKAGE EFFECTS: POVERTY INCOME Vs. DISTRIBUTION.

115
~2
110

•13
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• 28

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•3
105
•8

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95

•19
20

26• •30
•16
•17

•32

35

•29
33

•11

•25
• 27

90

31. .9

83

•34

• 23

90

92

94

96

98

100

Source: Table 2.
Note: Scatter points represent Industry Code numbers.

102

104

106

108

110

112

114

EFFECT 0N
0VERALL DISTRIBUTI0N

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Va.1tk, 1959.

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Pauke.!Lt. F. , J. Skolka &amp; J. Ma.ton, "Re.rlú,.tJr.i.buti.on o6 I ne.ame,
Pa.t.te.1t¡,¡1, 06 Con.t,wnpti.on, and Employmen:t: A
Ca1, e S.tu.dy 6a1t the Ph-il.i.ppi.n.u ", i.n. Pote~ ke
&amp; Skolka ed. Adva.nc.u i.n. In.pu.t-Ou.tpu.t
AIT5t&lt;1i.li, Ballúí9e.1t Co., Cambtud9e, Miu,1,.,

N g.

,..._

G. TI.Ww.bi.a.te, "The Impa.c..t 06 ImpolLt. Sub1iti..tuti.on. on
Inc.ome Vi,1,.tJr.i.buti.on and Employmen.t - Ciu,e 06
Me.X-i.c.o 11 , pM c.ee.c:lln91, o6 the Th..iJu1 Na.ti.o nai.
Con91tu&lt;1 06 Ec.onoml6ú Con6e.1tenc.e, Me.u.e.o
Ci,ty, ( 6oJt.thc.omlng) , 19 79.

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70-80, 1974.

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"An In:teJt.i.n.eúui.tJr.y Compalu.6on 06 ImpolLt. Sub&lt;1.tlt.ution. E66ecá
on I ne.ame, Emp.f.oyme.n:t and Ba.lanc.e o6 payme.ntl,
i.n. Ke.n.ya", E. A6Júc.a Ec.on.omlc. Revi.e.w, Vl. (2),

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K-ún K. S.,

s.

C0

.

Se_eclal Stu.di.u ºÓ the Mruc.an Ec.onomy 1977-1982, Wa.t.fún9.ton,
V. C., (unpubfühed), 1977.

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I.B.R.F.,

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"EmpW.c.al Identl6i.c.a:tlon 06 Key Sec:toM i.n. the Indi.a.n
Ec.onomy", Revi.e.w ºÓ Ec.onomlc..s and ~ti.c.6,
52, 301-5, 1970.

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P1tui.denc.i.a de la Nac.i.6n. Sec.1te.taJL[a de Planeamlw.to y Ac.c.i.6n de
Gobi.eJr.no. Sub1, ec.Jte.ta/t,[a de VU/l/1./l.otlo.
Modelo EconomU'Li.c.o Sec:tol[i,al Vi.n.ámüo. &amp;teno&lt;1 Ai.Jtu, M9entlna. 1977.
R/11, IIIU6&lt;1 en P. ,

S.tu.di.u i.n. I n.te.M ec..tOJta.t Rela.ti,o¡,¡1,, N. HoUand,
Ám6.te,.l[dam, 1956.

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Sc.h.t,i,lú S.,

"App,r..oac.hu tíJ 1de.nli6,útg Key Se.ctolt.6 Emp.Uti.caUy b'f

Me.an.6 06 1nput-0utput Anatyw", J. 06

Ve.velopnent S.tu&lt;ÜJl6, 14. 77-96, 1 9 ~

Se.C/1.e,t.aJwl de PILtlLúnonio rJ Fomento 1ndu6tlwll., La E6.t,i.uc,twt.a de. la
O6eJLta y lo. VeJIIIVtP.ll e.n l.fWc.o , 19 75 /,la.t,ucu de Rel.a.c.lonu 1n-tv.lL6e.ct.o1Lial.u,
MWc.o

Ci..tJJ,

1978.

Slo.te/1., Lu.c.y Joo.n, GEM: A Ge.neMl EconometJúc. MatlLlx P1W91t.am,
Vepa,'Lt)ne.n.t 06 appli.e.d Econom.iCA, Un.ivv.lL6.lty
o6 CambJl..idg e., 19 76.
Vi.11,a,ltJwJ.t R.P.,

Extwial Vuequ..ili.blt.iLun 411d Gl!.OOlth llllthout
Ve.velopne.n.t The. Me.x.lcan ExpeJL&lt;.e.nce. (1929-797 SI ,
Ph. V. dl6t.e/LtatúJn, Yate Un.ivv.lL6.lty, 1976.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>��FACULTAD

DE

E C O N O MI A

FONoo
UNIVERSITARIO
Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

Enero 1982

* la suscripción a la revista tiene un costo

anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a
la propia Facultad, mediante cheque u orden
de pago. Dirección: Facultad de Economía,
Universidad Autónoma de Nuevo León,
loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicación relativa a manuscritos
y correspondencia editorial, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones,
Facultad de Economía, U.A.N. L., Loma Redonda
fl'.il5 Pte., Col. Loma Larga. Monterrey,
N.L. México. Apdo. Postal 288.

DIRECTORIO

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los ;irtículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito de 1 Editor. Se autoriza la reproducción parcial para efectos de análisis o
comentarios en otras publicaciones.
* Publicación real izada por el Departamento

de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�INDICE

Pág.

AN ANALYSIS OF MEXICAN AGRICUL TURAL
PRICE POLICIES.

Andl1..w 8WU,,t &amp; Edu.a!c.do Segalllla

DEMOGRAPHIC ANO ECONOMIC CORRELATES
OF DEVELOPMENT AS MEASURED BY ENERGY
CONSUMPTION.
J ohn V. V. Sau.ndeJU, and Geo11.ge R. Re.i.nluvr..t

LOS INFORMES PRESIDENCIALES EN MEXICO.

55

67

FJt.ancUc.o Va.tdú T1t.ev.üio

PLANIFICACION DE LOS RECURSOS HUMANOS.

Luc..útda V.laz de la Ga1t.za

75

�AN ANALYSIS OF MEXICAN AGRICULTURAL PRICE POLICJES *

AncÍJr.w

~ t &amp; Ecúuvu:io

SeglVIIUl

' E.Ue tita.bajo 6ue plt.Uentado en Octub'1.e de 1981 po'1. EduaAdo
Segevvia, pMan.te env-i.ado po'1. nuutlta. Fac.uUad de Economí.a.,
Y AncÍJr.ew &amp;vt6t, alumno de Ec(lno,¡.fo Ag«cola de la Un,¿veJUi.i.dad
de Mi.Mowu-Col.umb,i,a I tU..ti;t,uci6n c.011 qU.(.en tene.mo¿¡ c.e1.c&gt;b'1..ado
Convenio de Co.f.abo.'tau611 Acad~m.fra.

�l.

lntroduction
1

Throughout the l 970 s and into this decade, Mexico has experienced rapid
growth in domestic consumption of agricultura! products. Part of the increase can
be attributed to a rapid rate of growth in population, estimated to be greater than
3 percent per year in the l 970's. Another reason for this expanding demand is

increasing incomes.

As Mexico has continued . to develop its manufacturing

capabilities, as well as its recently reappraised petroleum potential, incomes of a

large segment of the population have increased directly or indirectly. Agricultural
production, especially of grains and oilseeds, has shown aggregate increases in the
1970's. However, output has continually lagged behind more rapid increases in
consumption.

The end result has been · a continuing domestic agricultura!

production shortfall and a growing dependence on imported agricultura! products.
During a period of 30 years, from the mid l 9301s to the mid l 9601s, the
agricultura! sector established the basis for the deveJopment of the entire Mexican
economy.

The agricultura! sector, although declining in relative importance,

continues to be of central concern to M~xican policy makers.

Attempts to

stimulate agricultura! production and therefore reduce imports, have become
increasingJy important in the formulation of government agricultural policy.
During the period 1963-72, the guaranteed prices (producer support prices) of ali
important grains and oilseeds were frozen. In 1972, the Mexican government began
te. increase these guaranteed price Jevels.

These increases continue up to the

present time.
Also, rising consumer prices are considered as politically undesirable as is
Mexico's continued reliance on externaJ food sources. Consequently, the Mexican
government has also attempted to keep consumer food prices low. These policies
· have resulted in significant interventions into agricultura! product markets.

�3

2

These are sorne of the basic issues that are addressed in this pdper.

expropriated and the land reorganized into cooperative or comrnunal ejidos.

Discussion begins with a brief background of the agricultura! sector as well as a

Although redistribution of Jand began in 1917, maxi mum governrnent intervention

descriptíon of the development of the government's marketing policy and

carne under Lazaro Cardenas' administration (1934-40). During the period 1930-40,

institutions. The functions and objectives of CONASUPO, the government's price

the ejidatarios share of total land area increased from 6.3 percent to 22.5 percent

and marketing agency, are discussed. Also discussed are sorne of the consequences

while their share of cropland increased from 13.4 to 47.4 percentO2) (Table 2.1).

Finally, an

In 1940, with a change in administration, much less government emphasis

analysis and evaluation of Mexican price policy and the effects on the agricultura!

was placed on the redistribution of land. During the period 1940-60, although the

sector is made.

ejidatarios share of total Jand area increased slightly from 22.5 percent to

of government intervention into the agricultura! product markets.

Due to the broad objectives and complex nature of Mexican agricultural

26.3 percent, their share of cropland actually decreased from 47.4 percent to 43.4

policy, more specifically price policy, a comprehensive study is beyond the scope of

percent. Throughout this period, public investment policies stressed Jarge scale

this paper.

This paper focuses attention on sorne major food and feed crops,

irrigation projects, new land development, agricultura! research and credit, and

notably: corn, edible beans, sorghum, soybeans, rice, wheat and safflower. Abo,

guaranteed prices for selected crops. Agricultura! output soared as new land was

agricultura! price policy at the production level is the primary focus of the

brought under production and new plant varieties were introduced. The production

discussion and analysis.

of corn, the principal foodgrain increased from 1,640 thousand rnetric tons (TMT) in
1940, to 5,420. TMT in 1960. Production of beans, also an important basic food
crop, increased from 97 TMT in 1940, to 5~8 TMT in 1960.

Background
For years ~xico has suffered many of the chronic development problems
encountered by LOCs.

Throughout the years, the Mexican government has

Wheat production,

which was a major emphasis. of the Mexican Green Revolution, also increased
dramatically from 464 TMT in 1940, to 2,203 TMT in 1964. *

attempted to find a suitable balance between the generaUy conflicting goals of

Significant positive results have resulted from the Agracian Reform. The

expanding agricultura! production and ex.ports, and increasing the general economic

restructuring of Jandholdings has brought about increases in employment for a large

w•elfare of the low-income population. Mexico's nearly dualistic agricultural sector

group of low-íncome rural peasants. During the period 1917 to 1970, approximately

has developed as a result.

2.7 million ejidatarios received Jand under the Agrarian Reform.

Also, sorne

The Mexican Revolution, which began in 191 O, occurred as a par tial result

improvements occurred in the distribution of incomes. The increasing share of

of the unequal distribution of land and the poor working conditions of the low-

agricultural output produced on the ejidos is a good indicator of this improvement

income rural peasant (campesino).

in income distributions.

Under the Constltution and through the

The ejidatario's share of total agricultura! production

Agrarian Law of 1917, attempts were rnade to reorganize the structure of
agricultura! Jandholdings.

The larger agricultura! enterprises, latifudios, were

* Source: Econotecnia Agrícola

�4

5

increased from 11 percent in 1930 to 41 percent in 1960.07) Since the Revolution,
these welfare factors have continued to be politically, as well as socially sensitive
TABLE 2.1

issues in Mexico.
MEXICO: AREA
BY TYPE OF OWNERSHIP, 1930-70

The Agrarian Reform has, however, brought about sorne undesirable side
effects. Attempts to increase employment and improve income distributions have
Census

Area
(! 0O0's of hectares)

not necessarily gone hand in hand with increases in productivity and overall
agricultura! output growth.

The restricted size of many of the ejidatarios

Year

Total

Ejidos

Colonos

Private

131,594
128,749
145,517
169,084
139,868

8,345
28,923
38,894
44,497
60,533

6,000
6,069
7,554
8,735
9,191

117,250
93,757
99,069
115,852
70,144

landholdings has resulted in a relative inefficient subsector, with many farmers
living at, or near, subsistence levels (Table 2.2).

This has led to a scarcity of

capital, which is fundamental for the acquisition of productivity increasing inputs.

1930
1940
1950
1960
1970

During the term of President lopez Mateos, 1958-64, greater emphasis
was placed on achieving self-sufficiency in foodstuffs and on becoming a net
exporter of com, wheat and other agricultura! commodities.O l)

Agricultura!

production .was stimulated through the use of relatively high guaranteed prices, and

PERCENTAGE DISTRIBUTION
1930
1940
1950
1960
1970

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100.0
100.0
100.0
100.0

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22.5
26.7
26.3
43.3

4.6
4.7
5.2
5.2
6.6

89.1
72.8
68.1
68.5
50.1

surpJuses were exported through the Mexican Export and lmport Company
Source: Government of Mexico Census Data.

_(Compania Exportadora e Importadora Mel(icana - CEIMSA).

Also, since food

prices were considered too high, the Mexican govemment expanded its network of
retail stores which sold basic commodities at low prices. During the mid 1960's,

TABLE 2.2

government policies seem to havt? been effective and Mexico began to export

MEXICO: SIZE OF HOLDINGS BY TOTAL AND AREA PERCENTAGES, 1970

sizable quantities of corn and wheat.
With the beginning of the Echeverria administration in 1970, welfare
issues such as a more equitable distribution of incomes again received more public
attention. After 1970, production objectives were still considered vital, but much
of the government investment in the agricultural sector was concentrated in the

size

% of total parcels

% of total area

0-1 ha.
1-5 ha.
5-10 ha.
10-20 ha.
20-100 ha.
100 ha. and o ver

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42.8
22.4
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2.9
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17.2
22.9
17.9
19.0
21.0

social areas--health, sanitation and education. To achieve these objectives, and to
Source: Government of Mexico Census Data.

stimu!ate agricultura! output and the adoption of new technologies, agricultura!
policies were directed toward maintenance of high agricultura! product prices,

�7

subsidiza t:on of inputs, particularly credit for Jow-incorne producers, but also
fertilizer, improved seed and machinery, and the development of roads and rural
infrastructure.

Price supports for agricultura! commodities that had rernained
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constant since their implementation in 1963, began to increase dramatica!Jy in
1972 (Table 4.1).

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Continuing atternpts were made to increase agricultura!

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commodity prices bo_th through raising price supports as well as through purchases

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(CON AS UPO).

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Throughout the l 970 1s, the growth rate of agricultura! output declined

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partially because of poor weather, but also as a direct or indirect result of past and

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present government agricultura! policy.

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commodities in the 1970's. Total cropland which stood at 14.4 million hectares in

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increases in cropland area, combined with a popuJation growth rafe in excess of

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3 percent, put great strains on the Mexican economy (Table 2.3).

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Mexican government economic growth strategy and political philosophy

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throughout most of the l 9601s was forced to import vast quantities of these

to 2•.5 percent in 1966-75.08) This declining growth in output and only minimal

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position in the production of basic food grains such as corn, wheat and sorghum,

growth which had been 9.2 percent in 1946-55, and .5.3 percent in 19.56-6.5, slowed

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Mexico, which had enjoyed a surplus

19.65, increased only 13.9%, to 16.4 million hectares in 1978. Agricultura! output

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fór the 1980 s are embodied in the Global Development Plan (PGD) published in
1

April 1980.Cll) The PGD coordinates objectives and policies in thirteen different
sectoral areas including the Mexican Food Supply System (Sistema Alimentario

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Mexicano, SAM). Under this plan, an anticipated earnings of Mex $933 billion (U.S.
$40 b1llion) from the exports of oil and natural gas through 1982, would be

41

distributed to the different sectoral areas. The agricultura! sector would be the
recipient of 25 percent of these revenues which would be earmarked for crops,
livestork and rural development. In 1980, the total cost of these progrdms, 5AM,

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were estimated at MEX $50 billion (U.S. $2.2 billion) for producer programs and
MEX $35 billion (U.S. $1.5 billion) for the consumption side.O 1)

support prices, these programs cover input subsidies, credit and crop insurance,

In recent surveys, it was estimated that approximately 35 million people,
or over one-half the Mexican population did not obtain the 2,750 calories and the

producer organizations, food and commodity marketing processes, Jand tenancy and
coloniza tion.

80 grams of protein recommended by the Food and Agriculture Organization as the

The overall success of SAM depends heavily on the success of Mexican price

minimum daily requirement. Of this larger group, 19 million people--13 million in

policy. Price supports and input subsidies on "basic" foods could have favorable

rural and 6 million in urban areas--were considered as seriously malnourished.(l l)

results on the production of these commodities, but will undoubtedly cause

The diet of a Jarge segment of the Mexkan population, but especially the lower

distortions in other "non-basic" foods and non-food agricultura! commodities.

income consumers, is composed principally of corn and edible beans. Corn and
beans, however, not only constitute an important position in the Mexican diet, but
their cultivation also occupies the majority of the present cropland area. Corn and

111.
A.

Agricultura! Price Policy and Marketing Institutions
Historical Development

bean production accounted for 45.9 and 8.9 percent of total crop land area

Since the earJy part of this century, the Mexican government has pursued a

respectively in 1976. Moreover, a large part of this cropland area is located in

policy of intervening in the pricing and marketing of agricultura! commodities.

traditional,. small, lower income agricultura! zones, especially in tt.e central

Article 27 .of the Consti tution of 1917 provided the government wi th th~ first legal

highlands.

basis for the regulation of product prices. O
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ver t e ensuing years, the Mexican

The goals of SAM are to reach self-sufficiency in beans and corn by 1982,

government has utilized two principal approaches to the regulation of prices.02)

and in ali "basic" food grains by 1985. It is planned that in the long run these

The firS t was to influence the supply and distribution of particular commodities by

expected food gains will come mainly from rainfed areas in the present agricultura!

establishing mínimum

zones and through large expansions of agricultura! land in the tropical gulf coast

for those agricultura! products considered as basic necessities.

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pro ucer pnces. he second was to regulate consumer prices

In 1937, an active price support policy, as well as the regulation of supply

zones.*
One of the major tools for achieving proposed short run agricultura!
production increases is Mexico's current producer price support policy.
involves 12 different program areas in the agricultura! sector.

SAM

In addition to

and distributi

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on, was 1mt1ate or wheat, through the founding of the Committee to

Regulate the Wheat Market. Its major purpose was to regulate the Mexican wheat
price and to ins

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e necessary suppl1es for national consumption. This agency

was followed, shortly thereafter, by the creation of the Mexican Jmport and Export
*Estimated "underexploited" Jand includes 3.6 million hectares in the Gulf and
southeast zones, 200,000 hectares in the north, 500,000 in the center and
1.5 million hectares in the northern and central Pacific.(4)

Company S.A. (CEIMSA).

CEIMSA's responsibility was to export and import
agricultura! prod t
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1c1ent supphes for the national market.
In l 938,

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Market for

Subsistence

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11

Commodities assumed the responsibilities of the Committee to Regulate the 'J'heat
producers, and also to put their products within price le•:ds accessible to lowMarket and also expanded coverage to other commodities.

Its goals were more
income consumers.

domestically oriented than CEIMSA in that they were centered on correcting the

On April 1, 1965, CONASUPOSA was olficially replaced by

CONASUPO.

ineffiencies and irregularities in the production, distribution and pricing of the
articles of basic consumption.

The realization of these goals included the

B.

regulation of domestic buying, selling and storage. To complement the Committee

Agricultura! prices in Mexico are largely administered by CONASIJPO, a

to Regulate the Market for Subsistence Commodities the Consultative Committees
·
of the Articles of Primary Consumption and the Comm1ttees
of

v·1g1·1ance

CONASUPO

semiautonomous price and marketing agency of the federal government. *

of the
CONASUPO has severa! social and economic objectives including:

(1) the

Commerce of Articles of Primary Necessity were created at the end of 1940 and
promotion of increased purchasing power among low-income consumers and small
the beginning of 1941.

farm producers, (2) the promotion of greater efficiency in the marketing system,

In 1941, the National Distributor and Regulator S.A. (NADYRSA) was

and (3) the stimuation of agricultura! output.(8)

established, replacing the previously created Committee to Regulate tlle Market
The functions of CONASUPO are carried out by nine different interrelated
for Subsistence Commodities. Among NADYRSA's functions were regulation of the

agencies.O) Among these agencies are:

prices of products of primary necessity or .primary materials used in the production
of these primary products.

l. CONASUPO Distributors S.A., DICONSA

In 1949, NAOYRSA was dissolved and its functions

2. CONASUPO Warehc::.."5e of Deposit S.A., ANDSA

incorporated into CEIMSA.

3. CONASUPO Rural Warehouse S.A., _BORUCONSA

In 19.50, Congress passed the Jaw titled, Powers of the President in

4. CONASUPO Centers of Peasant Training S.A., CECONCA

·
del EJ"ecut1·vo en Materia Economica), which
Economic Matters (Atn"buc1ones

5. CONASUPO Promoter of Social lmprovement, PROMOTORA

broadened ·the government's price regulation policy from not only primary
necessities but also to general foodstuffs.

6. CONASUPO Industries S.A., ICONSA

lt also allowed the President to set

7. CONASUPO Industrialization of Milk S.A., LICONSA

prices by decree. The Bureau of Prices (Direccion General de Precios), under the

8. CONASUPO lndustrialization of Corn S.A., MICONSA

Secretaria de Economía (later renamed the Secretaria de Industria y Comercio) was
created in 19.51 to implement the law.

The following is a brief description of the various agencies and their functions.

The National Company of Subsistence Commodities S.A. (CONASUPOSA)
· ,Mareh 1961 • CONASUPOSA's principal functions were to regulate
was created m
the national markets of subsistence agricultura! commodities.

9. CONASUPO Industrialization of Wheat S.A., TRICONSA

l. CONASUPO Distributors S.A., DICONSA is formed by six different regional

offices located in the principal commercialized centers of Mexico.

These functions

included the enactment Of Poll· c·1es to insure mínimum prices to agricultura!

*

Dependency of the Secretariat of Commerce.

The

�12

13

delegations are located in:

Guadalajara, Jal., the Federal District, Hermosillo,

Son., Monterrey, N.L., Puebla, Pueb., and Villahermosa, Tab.

2. Provide leadership to the pea!:ants and also inform them of the
CONASUPO guaranteed price.

Their principal

3. Provide facilities for the transporting of peasant production.

objectives are:

l. Provide producers a fair price for their production.

In 1977, BORUCONSA had 1,400 wraehouses throughout Mexico with a

2. Establish a marketing system which attempts to minimize the marketing
margin for agricultura! products.

capacity of 1•5 million MT. The number of warehouses had increased 50 percent
since BORUCONSA was created in 1971.

Other services that are provided by

3. Permit consumers access to agricultura! products at Jow prices.

BORUCONSA are the facilities to thresh grain and also the selling of ferti!izer to

DICONSA contains a system of more than 1,700 grocery stores located in

th
e peasant population. In 1977, BORUCONSA sold sorne 160,557 tons of fertilizer,

both the rural and urban sectors.

about 1.5 percent of national consumptionJ3)

2. The National Warehouse -of Deposit S.A., ANDSA was integrated into

4
• CONASUPO Centers of Peasant Education S.C., CECONCA was integrate d into

CONASUPO in 1974. The principal functions of ANOSA are:

CONAS~O in 1972.

l. Establishment of warehouses in the principal demographic areas, in order
. to maintain adequate stocks of agricultura! products such as .:orn, edible

This agency has the objective of assisting peasants in

different activities such as ...........cti
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on processes, apphcat1on of fertilizers, water

management, conservation and · management of grains ~d seeds, and breeding of
Hvestock

beans, rice, etc.
2. Assist in the allocation of capital_ resources to increase production and

CECONCA has two types of education_al programs.

The first consists of

bringing peasants to CECONCA centers to demonst rate techniques on the

merchandizing.
ANDSA operates in more than 250 locations throughout Mexico and manages

prc,rnotion of rural development. In the other type of program, CECONCA provides

800 warehc-11ses with an approximate capacity of 3.3 million metric tons. ANDSA

on site extension to the peasants. In 1977, 71,671 peasants were enrolled in these

is also promoting the installation of freezers throughout the Mexican coasts with

programs.

the objective of accelerating the development of the fishing industry. Given their
complementary activities, ANDSA functions within a coordinated system with

.5. CONASUPO Promoter of Social Improvement, PROMOTORA was created in
1966 with th

BORUCONSA.

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e prmc1p o ,ect1ve of mfluencmg the mtegration of the peasant into

new potential areas of production. This involves providing technical assistance in
3. CONASUPO

Rural

Warehouse

S.A.,

BORUCONSA

was

integrated

CONASUPO in 1971. The principal functions of BORUCONSA are:

l. Organize and promote the development of peasant production.

into

new production systems, social assistar.ce as well as the necessary infrastructure.
The a f 1 1. 1.
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e v t es an programs of this agency are financed by the Secretariat of
Commerce, the National Bank of Rural Credit, the Secretariat of Agriculture and
Water Resources and others.

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14
8. CONASUPO Industrialization of Corn S.A., MICONSA was integrated into
6. CONASIJPO Industries S.A., ICONSA was created in 1975 with the following
CONASUPO in 1972.

MICONSA's objective is to regulate and modernize the

objectives:
production of products derived from corn, an essential part of the diet of a large
l. Contribute to the economic development of the country through the
segment of the Mexican population.

MICONSA is closely related to DICONSA

processing of agricultural products such as vegetable oil, corn flour,
which provides the raw materials to produce the various corn products.
wheat flour, feed grains, etc.
MICONSA consists of five plants located in Tlanepantla, Mex., Arriaga,
2. . Preserve and distribute these products for domestic consumption and for
Chiap., Jaltipan., Vera. Guadalajara., Jal., and Los Mochis, Sin., which comb.ined
exportation.

have a processing capacity of 300,000 tons of corn per year.
3. Development of more diversified products for low-income consumers.
ICONSA consists of severa! producer plants and five regional sales agencies.
9. CONASUPO Industrialization of Wheat S.A., TRICONSA was integrated into
The production plants are located in Tultitlan, Estado de Mexico, Mexi~ B.C.,
CONASUPO in 1972. TRICONSA's objective is to provide different wheat products
Obregon, Son., Navojoa, Son., Nuevo Laredo, Tamps., Gomez Palacio, Dgo., and
to low-income consumers af low prices.

This agency operates principally in

Monterrey, N.L.
Mexico City since practically all its production is consumed by Mexico City's
The ICONSA regional agencies are located in Mexico, D.F., Monterrey, N.L.,
population.
Guadalajara, Jal., Obregon, Son., and Gomez Palacio, Dgo. ICONSA cooperates
wito CONASUPO in the assembly of raw materials for the various production
C.

Marketing Channels

processes.
The intervention of CONASUPO and other government agencies in the
marketing of agricultura! commodities is sizable.

For guaranteed prices to be

7. CONASUPO Industrialization of Milk S.A., LICONSA was created in 1972.

effective, the Mexican government, through CONASUPO, must intervene and
LICONSA's principal objective is to regulate and modernize the milk products
purchase parts of the domestic agricultura! production. This intervention requires
market, as well as increase both production and consumption by low.:.income
government investment in collection, storage and distribution facilities. In years
families.
of shortage, the amount of domestic production purchased by CONASUPO is
LICONSA operates with two production plants, one in Tlanepantla, Edo. de
minimal. However, in these year·s , Mexico must import agricultura! commodities
Mexico, and the other in Jiquilpan, Mich. These plants produce approximately one
to maintain sufficient supplies for national consumption. In good production years,
million Jiters of processed milk per day. LICONSA also has about 800 distribution
purchases oi crops, which are supported by CONASUPO, guaranteed prices may be
points (retail stores) in Mexico City and also provides associations and hospitals
extensive (Tables A.1-A.7).

Also, to stimulate domestic production, numerous

managed by the government.
input suu:.idies have also been established to insure a sufficient and Jow ccst supply

�16

of inputs to the producer.

17

Furthermore, the Mexican government, through

CONASUPO and other agencies, has become involved in the processing of feed and
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food crops. This involvement has come through direct public intervention, as well
as through subsidization of private companies.

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F.urthermore, the government controls various agricultura!

market channels at the prevailing market prices or they can sell to CONASUPO at

In 1980, approxlmately 20 percent of the domestic corn

harvest was sold to CONASUPO at the guaranteed price, MEX$4450 (US$193)

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The majority of agricultura! commodity imports are made by CONASUPO.

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Ninety percent of the 112 yellow corn imported in 1980, was destined for human
consumption and was distributed by CONASUPO at the same subsidized prices as

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In 1980, corn imports consisted of significant quantities of 02 and f/3 yellow corn.

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The difference between the producer returns and the processor's cost is

to transport the corn from CONASUPO facilities to the processing plants.

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absorbed by CONASUPO. In addition, corn processors pay no transportation costs

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CONASUPO then supplies subsidized corn to private and public corn

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cost to these corn processors for the 1980 corn crop was estimated at US$215 per

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US$20 per ton from the National Bank of Rural Credit. The average gross producer

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per MT. Com producers that sold their corn to CONASÜPO in 1980, also received

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the guaranteed price.

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ensure the Mexican consumer food at a reasonable price.

Corn prodt1cers can either sell their corn through prívate

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through the formation of govemment operated retail stores. These stores help to

market (Figure 3.1).

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product prices at the wholesale and retail level. Finally, intervention has come

One example of Mexican government interventlon is the domestic corn

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companies operate in such industries as corn, wheat and milk processing, the feed
industry and etc.

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domestically produced corn.

The remaining JO pen.ent of the //2 yellow corn

imports was sold to starch manufacturers at the cost of acquisition (import price)
plus handling and storage. The 113 yellow corn, which is considered as a substitute
for sorghum, is sold to the mixed feed industry at acquisition cost plus handling and
storage.
The marketing system for wheat is similar to that for corn (Figure 3.2).
In 1980, wheat producers either sold their wheat to CONASUPO at the guaranteed
price, US$154 per MT, or on the open market at prevailing prices. Wheat miUers
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then obtained their wheat requirements at the prevailing market price, but were

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given a cash rebate based on their flour production and the wheat purchase price.

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Furthermore, in 1980, millers received an additional cash bonus of approximately

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US$94 per ton of wheat milled.(7)
In 1980, the total cost of subsidizing the consumption of 3.3 MMT of wheat
was estimated at about US$300 million. The total cost of subsidizing the non-feed
utilization of approximately 11.5 MMT of corn was estimated to be US$350
million.(7) Total costs to the government for intervening in the wheat and corn
markets were almost equal, because consumer subsidies on wheat food items were
estimated to be more than three times greater per ton of grain equivalent than for
coro.

Also~ imported wheat prices were higher than interna! Mexican support

prices, whereas corn was less expensive on the world market.

D. Establishment of Guaranteed Price Levels
The objective of the Board of Directors of Agricultura! Economics, as well
as other government agencies (i.e., CONASUPO), is the development of the
agricultura! sector. Guaranteed prices are established for numerous agricultura!
commodities with the objective of increasing production and profitability of
agricultura! :ictivities.

¡z

�20

21

The determination of guaranteed prices is based on the probable number of
hectares that will be planted in a designated year or season.

E.

Sorne statistical

Mexican vs. World Prices
During 1970-1980, agricultura! prices, especially of food and feed crops,

relations are estimated between the number of hectares planted and variables such

soared on the world market.

as: rural prices, * costs of production, utility of production per hectare (value of

agricultura! support prices since 1972 have been far greater than increases in world

production minus cost of production), previous yields and etc.05) This procedure is

prices, numerous Mexican food and feed crop guaranteed prices remain below world

done separately for each of the five production zones in Mexico:

North Zone,

c~nter Zone, North Pacific Zone, South Pacific Zone and the Gulf Zone.

price levels.*

However, even though increases in Mexican

In the 1970's, expanding domestic demand continually outstripped

domestic food and feed crop production. In order to satisfy this increasing demand,

When the hectares planted are determined, the Board of Directors of

CONASUPO** was forced to import, mainly from the United States, large

Agricultura! Economics estimates the demand for these products at the national

quantities of various food and feed crops at prices significantly higher than interna!

leve!. Having these data, with probable production of the various agricultura!

support prices (Table 3.1). Grain imports of 7.8 million metric tons (MMT) and

products, the guaranteed prices-are established. Also, it is important to mention

oilseed imports of 1.2 MMT in ·1980, resulted in an extremely large cost for

that, political as well as social considerations are also involved in the

CONASUPO and ihe Mexican economy (Table 3.2).

establishment of guaranteed prices.
These guaranteed prices are published after planting, but prior to harvest.
This announcement of the support leve! prior to harvesi, but after planting, has the
. advantage of allowing more accurate appraisal of the supply situation, particularly

Mexican corn and soybean

production, favored by a guaranteed price well above world price, was unable to
keep pace with the domestic demand and as a result, Mexico imported 4.8 MMT of
corn and 750,000 metric tons of soybeans in 1980. This situation is illustrated
_graphically in Figure 3.3•
Given that the worlrl equilibrium price in the 112 yellow corn market (Pw) is

;ith respect to weather.&lt;9)

below the Mexican guaranteed price of corn (Pg), there is a shortage in the
domestic production of corn equal to QoQ1 which is imported by CONASUPO.

*

* Rural prices are the prices that are paid to the producer (farmer) at his farm, for
his production.

Notable exceptions are prices of corn and soybeans.

** Mexico prefers to purchase foreign grains and oilseeds by government-togovernment transactions. However, purchases are made on a public tender or
through direct negotiations with foreign suppliers, in that order of preference.
CONASUPO imports practically ali grain and oilseeds needed for domestic
consumption.
However, in March 1980, provisions were made between the
Undersecretariat for Regulation and Supply (of the Ministery of Commerce) and
~he private mixed feed, wheat milling and oilseed processing industries for direct
import purchases by these prívate sectors. In December 1980, the United States
and Mexico signed a bilateral grains agreement which provides for the importation
by Mexico of between 4.7 and 6.2 million metric tons of grain from the
United States.

�23

TABLE 3.1

Table 3.2

COMPARISON OF \T.ORLD ANO MEXICAN
PRICES OF SELECTED
AGRICUL TURAL CROPS, 1978-81

Mexican Imports from U.S. of
Selected Agricultura! Products,
1974-80

Mcxico2/

World 1/
1978/79 1979/80 1980/813/

Wheat and
Wheat Floür

1978/794/ 1979/8o5/i9&amp;0/816/

Rice

(U.S.$ per MT)

CORN
WHEAT

Sorghum

Soybeans

Sugar &amp;
Tropical
Products

(1,000's of Dollars)

105.3

119.3

142.4

127.3

152.3

200.5

1974

181,613

33

194,158

55,278

81,587

328

11,182

137.8

173.4

182.2

114.1

131.7

147.1

1975

13,040

317

208,788

62,489

6,705

249

10,122

176.2

89.1

102.2

125.0

1976

296

460

82,593

1,068

57,166

332

14,182

243.6

280.1

344.8

1977

41,392

362

176,311

66,823

108,323

101

11,298

1978

88,816

227

159,949

69,544

178,796

7,906

14,653

1979

197,152

2,797

114,166

154,017

118,277

6,145

17,156

.1980

123,464

20,455

677,894

318,558

259,411

17,194

160,152

GRAIN SORGHUM 111.8

SOYBEANS

Corn

Non-Fat
Milk

281.8

146.0
283.0

3l7.3

This table was prepared to demonstrate relative differences between world and
Mexican prices. World prices will vary according to location of source,
transportation costs, etc.
1/world prices are June-May average prices.
CORN, U.S. No. 2 Yellow, F.O.B. Vessel_Gulf Ports
WHEAT, U.S. No. 2 Hard Winter, Ordinary Protein, F.O.B. Vessel Gulf Ports
SORGHUM, GRAIN, U.S. No. :! C.I.F. Rotterdam
SOYBEANS, U.S. No. 2 Yellow, F.O.B. Vessel Gulf Ports
2/Mexican prices are guaranteed prices (CONASUPO) for marketing year.
3/sased on June-February average price.
4/Exchange rate US$1 = MEX$ 22.78
5/Exchange rate US$1 = MEX$ 22.85
6/Exchange rate US$1 = MEX$ 23.20
SOURCE: United States Department of Agriculture, Economics, Statistics and
CoopPratives Service, "FATUS": Foreign Agricultura! Trade of the United States.
Varin11s Issues, 1980 and 1981.
Mexican guaranteed prices compiled from Compania Nacional de
Subsistencias Populares (CONASUPO).

Source:

X"i:ed Stat~s Departme_nt of Agriculture Foreign Agricultura! Service, Mexico and its
gnculture. A Developmg Market. U.S. Embassy, Mexico City, July 1981, p. 49.

�25
FIGURE 3 . 3

In 1980, more than 90 percent of this corn was destined for human consumption.
These corn imports are then sold to the public and prívate corn food processors at a

SM

subsidized price.

SW

lmports of other food and feed crops in 1980, included 2.1 MMT of grain
sorghum and 800,000 metric tons of wheat. For these crops, the world prices ar e
above the Mexican guaranteed prices. This situation is illustrated in Figure 3.4.
As can be seen, the world equilibrium price in the market of wheat (Pw}, is
above the Mexican guaranteed price of wheat (Pg}. Given the supply and demand
of wheat in Mexico, this results in an excess demand in the domestic wheat market.
Therefore, the Mexican government imports the quantity QoQ¡ of wheat to satisfy

DW

the domestic quantity demanded at (Pg). However, since the Mexican guaranteed
price of wheat (Pg) is below the world price (Pw}, the Mexican government must

Q*

subsiéize the imported wheat sold in the Mexican ma;·ket. This subsidy is equal to

Mexican Corn Market

World corn Market

the shaded area of Figure 3.4.

IV.

Anal sis and Evaluation of Mexican Price Polic

and Its Effects on the

FIGURE 3 .4

Agricultural Sector
SM

Mexican price policy concerning agricultura! products is extremely broad
based.

sw

At the producer, intermediate and consumer levels, numerous price

supports, price ceilings and/or input subsidies have been established. Attempts to
hold retail prices at a low Jevel while rapidly increasing producer support prices has
lead to substantial distortions in the agricultural product markets.

To control

retail prices, especially for basic food products, controlled retail and wholesale
prices, as weJJ as subsidies to intermediate producers (i.e., processors}, have been

~

expanded. However, the foundation of Mexican price policies is directed toward
0M

During the period J 963-72, no increases occurred in the guaranteed

w

9*

World Wheat Market

the agricultura! producer, especially of basic food and feed crops.

D:
Qit

Mexican Wheat Marke t

�26
27
(support) prices of most food and feed crops. In 1972/73, in order to stimulate
TABLE 4.1

agricultura! production to meet the growing domestic demand, and also because of

Indices of Prices Received by Farmers (PRF),
Prices Paid by Farmers (PPF)
and the Consumer Price Index (CPI),
1970-79

a rapid inflation rate, the Mexican government, through CONASUPO, began to
increase the leve! of food and feed crop guaranteed prices.
Between 1970 and 1979, the Prices Received by Farmers (PRF), for ali

1970 = 100

agricultura! products, increased 337 percent, whereas Consumer Prices (CP0
PRF

increased 266 percent. The comparison of CPI and PRF can be used to illustrate
the relative measure of the changing terms of trade of agriculture (Table 4.1).

All agricul tural products
Grains and pulses
Industrial crops

1970

1971

1972 1973

1974

1975

1976

1977

1978

1979

100
100
100

102
101
104

105
102
108

135
127
116

163
183
136

195
217
163

.267
238
359

317
300
403

363
350
473

437

100

101

103

109

135

155

239

272

318

380

100
100

98
101

99
102

101
102

131
128

124
147

164
175

193
251

220
290

252

100

105

111

134

162

180

229

277

320

384

Another measure of the relative terms of trade of agriculture are the implicit GOP
PPF

deflators by sector. From 1970 to 1977, prices in the total economy (total GDP)
increased a total of 192 percent (Table 4.2). However, the agricultura! sector's
increase in prices was 222 percent over the same period. Both these comparisons

Tractors and fann
machine:ry
Fertilizer
Certified seeds

seem to suggest that in the 1970's, the agricultura! sector was favored positively by

CPI

Mexican price policy and that the terms of trade began to shift in favor of
agriculture.
Even though the agricultural sector asan aggregate has been the recipient

Source:

PRF and PPF:
FA0 Production Yearbook, 1979.

of a favorable price policy in recent years, within the sector complete parity is not
CPI:

the rule. Liyestock prices, (again measured by the implicit GDP deflator), which
are not supported at the producer leve!, have failed to keep pace with prices in the
remainder of the agricultura! sector (Table 4.2).*
livestock prices rose 150 percent.

Between 1970 and 1977,

In the same period, _crop product prices, of

which numerous are covered by price supports, rose 272 percent. Also, a lack of
parity in the guaranteed prices is the rule among the various food and feed crops
Guaranteed prices of edible beans and corn, for example, increased 586 and

* Egg and milk prices which are not controlled at the producer leve!, are
controlled at the retail leve!.

Plan Global de Desarrollo, 1980-82.

344

�"O
l,

28

373 percent respectively, between 1970 and 1980. Soybeans, sorghum, safflower
and wheat support prices increased 400, 364, 300 and 289 percent respectively,

Tl\BLE 4.2

during the same period (Table 4.3).

INDICES or THE IMPLICIT
G0P OEFLI\TOR BY
SECTOR, 1964-77
1970 = 100

Although recent Mexican price policy goals are to expand agricultura!
production, little increases are apparent in basic food crops such as corn and edible

1965 1966 1967
84

Total GDP
11griculture*

87

87
87

90

196P 1969
92

1970

96

100

1971 1972 1973
105

110

124

154

180

220

137

165

195

239

91

92

96

100

100

109

95

100

102

111

148

188

228

283

98

100

98

105

118

126

1'0

177

crop Production

88

88

91

92

Livestock

86

tl8

92

90

beans. Guaranteed prices of corn, which were constant for the period 1963-72,
increased more than 209 percent from MEX$940 in 1972, to MEX$2900 per MT in
1978. Total corn production increased only 10.8 percent during the period 1971-72
to 1977-78. Corn yields, however, seem to have reacted favorably. Corn yields
which averaged 1268 kilograms per hectare per year in the period 1971-72,

*Includee the foreetry and fi.aheries-subllectors.
sourc::e:

1974 1975 1976

World Bank, Special study of the Me:dcan Ecormx:
Kajor Policy Ieeues and Proepects. Report No.
2307-ME, May 30, 1979.

increased 13.5 percent to an average 1439 kilograms in 1977 -78. During the same
time period, however, total corn harvested area declined from an annual average
7,491 to 7,330 thousand hectares. The edible bean situation was similar. During
the period. 1972-78, guaranteed prices for beans increased 243 per..:ent from
MEX$1750, to MEX$6000 per MT.

However, total bean production actually

declined from an annual average 911 TMT in 1971-72, to 859 TMT in 1977 -78.
This decline in production was caused by a significant decrease in bean harvested
area. During the period 1971-72 to 1977-78, average annual bean harvested area
declined fro'Tl 1,826 to 1,605 thousand hectares. However, during the same period
annual edible bean yields increased 7.2 percent from an average 500 to an average
536 kilograms per hectare.
While basic food crops have shown little output response to increasing
guaranteed prices, cash/commercial crop production appears to have reacted
favorably.* Output of safflower, sorghum and soybeans al!-increased throughout
the

l 970's.

These

production

increases, however,

carne

about

almost

* Domestic market prices and official guaranteed prices tend to be very closely
correlated (except during extreme shortages) and therefore both play an integral
part in producer decision making.

�31

entirely through drarnatic expansions in cropland area. The increases in harvested

30

area averaged 276, 155 and 225 percent for safflower, sorghurn and soybeans
respectively, during the period 1968-71 to 197_8 -79. However, while production and
TABLE 4.3

area for these three crops were up substantially, average yields of the

Mexican Guaranteed Producer Price IDdices
of Selected Agricultural
Crops, 1963-80 .!.
(pesos per MT)
1970 = 100.0

oilseeds--safflower and soybeans--declined during the sarne period, while sorghurn
yields recorded only_a slight increase.

Wheat was an exception to these basic

trends with production and yields up slightly, while harvested area registered a
slight decline.
CORN

EDIBLE.i
BEANS
WHEAT

PADDY

GRAIN
SORGIIUM

SAFFLOWER

COTTO~

-SOYBEAN

RICE

1963

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

95.5

1970

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100. 0

100.0

1971

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

1972

100.0

100.0

100.0

116.0

100.0

100.0

100.0

1973

127.7

131.4

100.0

152.0

106.7

168.7

100.0

1974

159.6

342.9

142.4

227.2

200.0

206.2

272.7

1975

202.l

285.7

191.7

256.0

213.3

218.7

227.3

1976

248.9

300.0

191 . 7

281.6

233.3!

218. 7

272.7~

1977

308.5

300.0

224,5

324.8

266.7!

250.0

201.e!

306.7

343.7

m.e!

1978

308.5

342.9

284 . 8

324.8

1979

370.2

457,l

328.6

373.6

366.7

400.0

338.2

1980

473.4

685.7

38ll.8

464 . 0

400.0

500.0

404.5

A partial explanation for this disparity in output response, between cash and

basic food crops, could be the Iarge increases in price supports for sorghum,
safflower and soybeans during the period 1972-78.

However, output of edible

beans, which received even more favorable guaranteed prices, did not increase as
dramatically as the cash crops and actually decreased during the 1972-78 period.
Another more plausible explanaticn, is that the price supports had a more dynamic
output (more specifically area) response in cash crops than in basic food crops
(Table 4.4 and 4.5). This seems to suggest that the supply elasticity for these crops
is elastic. Basic food crops; corn and beans, staples in the Mexican diet, and which
are grown to a large degree by small, Iow-income traditional producers, on non-

.!.

for marketing year

irrigated land, seem to have had little supply respor.se to price (i.e., inelastic

I

preferred

supply). However, cash crops which are generally grown on more commer'cialized,

~ no guaranteed price

!

lárge, irrigated farming enterprises, seem to have been responsive to price changes

for irrigated ares - 213 . 3 and 260, 0 for 1976 and 1977 respectively.

~ for Sinaloa rice, 250.0
Source:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

(Table 4.6 and 4.7).

This supply response coupled with a growing demand for

livestock feed--a large user of sorghum, safflower and soybeans--may explain in
part the increases in sorghurn, safflower and soybean output (Table 4.8 and 4.9).
This may partially explain the disparity between basic and cash crop output,
but why did yields decrease and area increase for cash c·c-ps while basic crop yields
and are:1 reacted in the opposite direction?

Part of the explanation may come

�33
32
TABLE 4.6
TABLE 4.4

YIELD OF SELECTED AGRICULTURAL
CROPS, 1960-79

HARVESTED AREA
OF SELECTED AGRICULTURAL
CROPS, 1960-79
YEAR(S)

YEAR(S)

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

RICE

32
89
167
237
184
403
429
494

831

139
147

64-67
68-71

148
184
159

72-75
76
77
78
79

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

RICE

(kilograrns/hectare)

(lOOO's of hectares)
1960-63
60-63
64-67
68-71
72-75
76
77
78
79.
Sources:

6295
7769
7477
7077
6783
7469
7191
6236

1581
2094
1789
1715
1315
1630
1580
1229

810
796
783
719
894
708
759

%

137
460
892
1223
1251
1413
1397
1368

\

17
45
134
294
172
314
216
386

744

521
438
234
419
349
378

180
121
n,6

(See Appendix, Tables A.l-A.8)

Sources:

987
1135
1207
1206
1182
1357
1520
1295

408
448
449
566
562
472
600
666

1779
2554
2849
3274
3761
3464
3666
3618

2210
2943
2717
2749
3219
3060
2999
2680

1835
1924
1932
1737
1754
1642
1543
1816

1269
1399
1457
1439
1299
1284
1435
1341

%:

2232
2431
2548
2803
2907
3143
3307
3238

SAFFLOWER

COTTON

RICE

584
726
822
878
953
997
1047

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

TABLE 4.5
HARVESTED AREA INDICES, 1960-79
INDEX 1968-71 = 100
EDIBLE
BEANS

YEAR(S)

CORN

60-63
64-67
68-71
72-75
76

88.3
84.2
103.9 117.04
100
100
94.65 95.8
73.5
90.7
99.8
91.l
88.3
96.l
83.4
68.6

77

78
79
Sources:

WHEAT
103 .4
101.6
100
91.8
114.l
90.4
96.9

'¼

TABLE 4.7

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

15.3
51.5
100
137 .1
140.2
158.4
156 .6
153.3

12.6
33.5
100
219.4
128.3
234.3
161.l
288.0

19.l
53.2
100
141.9
ÚO.l
241.3
256.8
295'.8

(See Appendix, Tables A.l-A.8)

COTTON

YIELD INDICES, 1960-79
1968-71 = 100

RICE .

93.9
159.5
99.3
142.8
100
100
84.06 124 . 3
44.9 107.4
80.4 121.6
81. 7
66.9
72.5 %

l'EAR&lt;s&gt;

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM.

1960-63

81. 7
94.0
100.0
99.9
97.9
112.4
125.9
107.3

90.8
99.7
100.0
126.0
125.1
105.1
133.6
148.3

62.4
89.6
100.0
114.9
132.0
121.5
128.6
127.0

81.3
108.3
100.0
101.1
118.4
112.6
110.3
98.6

64-6/
68-71

72-75
76
77
78
79

Sources:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

SOYBEANS

94.9
99.5
100.0
89.9
90.7
84.9
79.8
94.0

87.0
96.0
100.0
98.7
89.1
88.1
98.5
92.0

71.0
87.5
88.3
95.4
100.0 100.0
106.8 110.0
115.9 114.0
121.2 123.3
127.3 129.7
¾
127.1

�34

35
TABLE 4.8

from the fact that irrigated area devoted to basic crop production increased in the
PRODUCTION
OF SELECTED AGRICULTURAL
CROPS, 1960-79

1970°s (Table 4.10, 4.11 and 4.12).*

Between the periods 1971-72 and 1977-78,

corn plantings on irrigated lands increased from .5.39 percent of total corn area to
YEAR (S)

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

RICE

6.92 percent. This expanding use of irrigated land for corn production was similar

to that for edible beans and rice production. During the same period, irrigated

(lOOO 's of metric tons)

edible bean area increased from 3•.56 percent to 4.94 percent. With respect to rice,
1960-63
1964-67
1968-71
1972-75
76
77

78
79*

6218
8816
9034
8532
8017
10137
10931
9255

646
936
893
969
740
770
949
1056

1438
2031
2228
2372
3363
2456
2785
2272

296
1088
2463
3377
4027
4325
4190
3902

35
86
258
513
303
516
334
701

42
128
253
343
240
518
616
665

485
540
430
382
224
418
366

%

312
361

379
516
463
567
401
489

irrigated area increased from 40.48 percent to .51..59 percent. Therefore, since
yields are significantly higher on irrigated land than on rainfed .lands, part of the

aggregate yield increases recorded by beans and corn can be attributed to these
changing productio_n patterns, Conversely, cash crop area under irrigation, as a
percentage of total cash crop area, registered decreases. However, total cash crop

Sources:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

area was up significantly in tbe 1970's, whereas basic food crop area declined.
Consequently, decreasing aggregate yields for sorne cash crops could be partially
explained by large increases in the usage of less productive, non-irrigated land for
cash crop production.

TABLE 4 .9
PRODUCTION INDICES, 1960-79
INDEX 1968-71 = 100

Another possible explanation for the increasing yields of basic food crops
and the decrease in sorne cash crop yields, could be a direct result of agricultura!

YEAR(S)

CORN

1960-63
1964-67
1968-71
1972-75
76

68.9
97.6
100 . 0

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

72.3
104.8
100.0
108.5
82.9
86.2
106 . 3
118.3

64 . 5
91.2
100.0
106.5
150.9
110.2
125.0
102 . 0

12.0
44. 2
100.0
137 .1
163 .5
175.6
170.1
158 . 4

SOYBF:ANS

SAFFLOWER

COTTON

Rl&lt;S

112.8
125.6
100.0
88 .8
52,l
97 .2
85.1

82.3

policy. Com, and especially edible bean guaranteed price increases were for the
most part greater than those for cash crops. Therefore, basic food crop producers

77

78
79

94 . 4

88.7
112.2
121.0
102 .4

13.6
33.3
100.0
198.8
117 .4
200.0
129.5
271. 7

16.6
50 . 6
100.0
135.6
94 . 9
204. 7
243.5
262 . 8

¾

possibly were beginning to receive sufficient incentives and the necessary inputs to

95.l
100.0
136,1
122.2

increase production per area, whereas cash crop producers were finding it more

149.6

profitable to simply increase land area, which was often less productive. Also,

105,8
129,0

partly responsible for this disparity in yields could have been a greater amount of
input subsidies; credit, fertilizer, seed, etc., to basic food producers.

Sources:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

* Only irrigated land in Federal lrrigation Districts is accounted for in this
discussion. Total irrigated land area would be higher.

�36

37
TABLE 4.10

DISTRIBUTION OF CULTIVATED
AND IRRIGATED LAND AND VALUE
BY TYPE OF HOLDING, 1960

D

TABLE 4 .11
PERCENT OF THE TOTAL AREA OF SELECTED AGRICULTURAL PRODUCTS
UNDER IRRIGATION 1 , 1971-78

Large co~.mercial (more than 100,000 pesos)

IH:3

Medium commercial (25,000 - 100,000 pesos)
Family Farros (5,000 - 25,000 pesos)
Sub-family (1,000 - 5,000 pesos)
sub-subsistence (less than 1,000 pesos)
Percent
of
value of
Production

Percel\t
of
Irrigated Land

Percent
of
Cultivated Land

Percent
of
Holdings

13%

''
\

\

',
\

\

\

\

34%

• CORN

1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978

5.28
5.51
5.54
6.53
6.30
6.60
7.06
6.79

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

3 . 54
3.58
3.39
7.35
9.67
7 .54
4.60
5.29

65.41
65.37
66.84
58.92
64.62
72.23
70 .00
68.01

33.94
33.36
36 . 15
32 . 72
32 . 49
40.84
29.33
29.48

SOYBEANS
80.25
80.91
82.16
78.80
69 . 93
58.62
65.36
59.42

SAFFLOWER
86.12
81. 32
78 .93
81.87
76.91
96.42
56.33
74 .27

COTTON

90.19
77 .02
71.82
77.98
81.65
75.94
73 .04
80.82

RICE

40.48
42.37
37.78
42.39
47.81
36.65
48.23
51.59

11
oue to the lack of information these figures include only irrigated area in the
irrigation districts.

0.5%

3%

YEAR

28%

''

''

\
\

'' \

\

''
14%

\.
\

\

''

\
\

'\

\

\

'\

\

'

Ja

38%

-****
****
****
****~
****

''

l 9"/4',

'\ \

''

'
25%,

:nn,
a:n:
:::::i
*****!

''

****

*****'

--- --31%

.,.
,, .,

., .,.

****
****
****
****
****
****
****
****
****
****
., .,

TABLE 4 .12

2~

.... .....
14%

27%

\

''

-.. .....

'

\

.... .....

,,

.,
,, ..,

YEAR

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

l~71
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978

100 .0
104.3
104.9
123.6
119.3
125.0
133.7
128.5

100.0
101,..1
95.7
207.6
273 . 1
212 . 9
129.9
149.4

100.0
99 . 9
102.1
90.0
98.7
110.4
107.0
103.9

100.0
98 . 2
106 . 5
96 . 4
95 . 7
120.3
86.4
86.8

100.0
100.8
102 . 3
98 . l
87.l
73.0
81.4
74.0

100.0
94.4
91.6
95.0
89.3
111.9
65.4
86 . 2

100 .0
85.3
79.6
86.4
90.5
84.2
80.9
89.6

24,

\

'

IRRIGATION INDICES, 1971- 78
1971 = 100 ·

,, ,,

,, ,,
17'

---

4% - - -

Source: Poleman Thomas T., "Food, Population, and Employment:
some ' Implica tions for Mexico' s Development". Cornell
Agricultural Economics Staff Papar Number 78-19,
Ithaca, N.Y., 1978.

4

Sources:

RICE
100.0
104 . 6
93.3
104.7
118 . 1
90.5
119.1
127 .4

Econotecnia Agricola Consumos Aparentes de Productos Agricolas 1925-78,
Vo l. III, No. 9, Sept. 1979 .
Informe Estadistíco No. 98, Dec. 1979 , Díreccion General de Economía
Agrícola.

�38
39

As a direc t or indircc t result uf \1exican agr;,-uJ tura! pr1cc policy, dramatic
wholesale Jevels, increased only 98 percent between 1972-78, however, the price of
changes in crop mixes have occurred. For example, the harvested area of cotton
sorghum, the principal feedgrain used in egg production, increased 180 percent in
decreased by more than 50 percent from 1965 to 1978, whereas t he harvested area
the same period.*

During the period, December 1977 through August 1978, the

of land competing crops such as soybeans and sorghum, increased 789 and
cost of production of one kilogram of eggs increased 6.2 percent from 15.43 to
444 percent respective!y, during the same period. *

This suggests that various

producers in the agricultura! sector switched their lands to those competing crops
which were more profitable.

16.39 pesos.

However, during this same period, the producers profit decreased

94 percent _from 1.02 to 0.06 pesos per kilogram.(13)

This resulted in numerous

smaJl and medium-sized egg producers leaving the market.

Distortions resulting from the present price policy are especially apparent in
Mexican sugar market. Mexico had historically been self-sufficient and a sugar

Distortions have also occurred in the Mexican milk market.

The recent

stagnation in pasteurized milk production was attributed to poor returns to

exporter. However, partiaUy due to poor weather and antiquated equipment, but

producers due to the relatively low government controlled ceiling price of fluid

also due to the established price policy, Mexico has now become an importer of

pasteurized milk, and increased the sales of uncontrolled, lower quality,

sugar. By maintaining a policy of adequate quantities of sugar to the consumer at

unpasteurized milk ata higher price.O 1)

"reasonable" prices, the government artificially controlled sugar prices at levels

Mexican price policy aJso involves the subsidization of agricultura! inputs.

substantially below the cost of production. In the past, this disparity was paid by

Such inputs as fertilizer, certified seed and machinery were made available to

revenues generated by sugar exports. Recently, however, as \iexico moved into a

producers at subsidized levels during the 1970's. Since 1970, the prices of inputs

net importer position, the disparity resulted in a large government consumer

increased ata slower rate than have agricult1,1ral prices (Table 4.1). From 1970 to

subsidy for sugar. Estimates are that the sugar subsidy which cost eight billion

1979, fertillzer prices increased about 145 percent while "ali agricultura! product"

pesos in 1979, increased to 25 bil!ion pesos in 1980.01) Therefore, in 1980 the

prices increased 336 perce;.t.

Mexican government decided to let the sugar price rise and amidst public outcry

continue to provide water to a,ericultural producers at a fraction of the true cost.

However, Mexican imports of

Subsidies to cover operation and maintenance costs in large scale irrigation

increased the retail price more than 100 percent.

sugar will most likely continue, at least in the short run. **
Distortions in the production of eggs have also been created by the present
agricultura! price policy. The price of eggs, which is controlled at the retail and

Also, federally subsidized irrigation projects

projects were estimated at MEX$1.0 billion in 1977.0 6) This figure, however, does
not account for the even more substantial capital costs.
Throughout the l 970's, e ven though Mexico pursued an apparent posi tive
agricultura! price policy, little outpt;t anda negative harvested area response

*

Cotton is produced for fiber as well as for oil and mea!.

** Trade agreements with Cuba and the U.S. have been made for domestic sugar
requirements.

* Based on a Mexico City average annual retail price, SARH, Econotecnia
Agrícola, "Mercado de Huevo." Volume 11, Number 10, Octobc-r 1979.

�40

41

occurred in basic food crops such as corn and edible beans. However, the yields of

sizeable increases in agricultura! irnports. Also, even though wheat, sorghum and

these crops increased during the same period. Output of cash crops seems to have

soybean production increased during the period 1972-78, these incrPases still were

reacted favorably to price incentives. Most of these increases in output, however,

unable to keep pace with a rapidly expanding domestic demand.

were the result of increasing cash crop area (with the exception of wheat). Yields

imports of wheat and sorghum, as well as soybeans, also continued at record Jevels

of most of the cash crops (again with the exception of wheat and also sorghum)

throughout the 1970's.

As a result,

Over the last ten years, Mexico has had two different and constantly

tended to decrease throughout the l 970°s.
What are the implications of Mexico's present agricultural price policy en

conflicting price policy goals.

On the one hand the Mexican Government has

other important agricultura! industries? A t present, Mexico enjoys a large surplus

attempted to provide higher income levels, especially for Jow-income agricultura!

and balance of trade surplus in strawberries and tomatoes. The coffce industry is

producers, through increases in guaranteed prices. On the other hand, government

also a large earner of foreign exchange. Also, the livestock industry, especially

agricultura! policies have stressed providing basic foods at low prices to the

poultry and pork, is showing signs of rapid expansion. However, if price supports

consumer.

continue to favor basic food crops without attention to these other important

agricultura! product markets, as well as resulting in a great cost to the Mexican

industries, further growth is not so clear.

economy. From an economic point of view, the amounts and the levels of the

These policies have tended to create distortions in the various

numerous subsidies and price supports seem to be an extreme burden on the

v.

Mexican economy. However, given the government's overall social objectives, the

Summary and Conclusions
The Mexican Government, throughout the recent development of its

agricultura! price policy, has been unable to sufficiently stimulate production of

role CONASUPO has played recently in the marketing of agricultura! products
appears to have been satisfactory.

Yields of

Given that there was little or no response in harvested area of basic food

corn and e~ible beans have shown recent increases, however, these increases have

crops to higher agricultura! producer price levels, the Mexican Government

tended to be offset by decreases in harvested area. As a result, corn and edible

initiated SAM in 1980. SAM's principal objectives are focused on increasing output

bean production remained somewhat contstant, amidst recent rapid increases in

of traditional food crops, of which they hope to achieve self-sufficiency by 19&amp;2.

Given the differences in objectives involved in the

These increases in output are expected to come from increases in productivity of

Mexican agricultura! price policy, the apparent result has been the stimulation of

present farming areas as well as sizeable increases in the overall agricultura! Jand

production of various r.ash crops such as safflower, sorghum and soybeans. These

area.

basic food crops to satisfy a constantly increasing domestic demand.

guaranteed producer prices.

It would seem that this program is dependent upon the ability of the

increases in cash crop production have come about almost exclusively as a result of
significant increases in harvested area.
The end result of the stagnation in basic food crop production has been

agricultura! policy, not only t o stee r the crop mix, but also to gain sizeable
1

ncreases in cropland are. Sorne changes in price policy havc occurred since 1980.

�42

However, the success or end result of this new program are not yet known.
Numerous factors will weigh heavily on the outcome of 5AM. Such factors as the
rate of growth of population as well as the rate of growth and distribution of
incomes will heavily influence potential future demand for food and feed crops.
Also, the objectives of the next administration (19&amp;2) will undoubtedly influence
the outcome of SAM. Furthermore, it is suggested that SAM will not be a shortrun solution to current agricultura! problems. The long-run solutions must -involve
these planned increases in total cropland as well as increases in the productivity of
·existing agricultura! areas. Also, a certain degree of structural change wi.11 have to
accompany these increases. However, hopefully, the program will yie.ld sufficient
benefits to account for the overall effort and amount of resources invested.

APPENDIX

�&amp;&gt;
&amp;&gt;

TABLE A.l
CORH

Total
P:roduction

Year

SUMMARY DATA, 1960-80

YielcS
JCg/CUltivated

, PUrchaaed
by CXl!QSUPO

H~-ted
Araa

Percent

1000 ha

Hectare

~

Average

Gwlranteed
Price

Rural Pric•

Imports

Exports

Pesoa¿MT

Pesoa/MT

1000 MT

1000 MT

940
940

729
749
762
942
945

28.5
34.1
17 .9
475.8
46.5

457.5
0.1
3.8
0.4
282.B

--940

1960
61
62
63
64

5419
6246
6337
6870
8454

5558
6287
6371
6963
7460

975
993
995
987
1133

1965
66
67
68
69

8936
9271
6603
9.)61
8410

7718
8286
7610
7675
7103

1158
1119
1130
1181
1111-4

940
940
940
940
940

959
918
9,10
934
894

12.0
4.5
5.1
5.5
8.4

1347.2
851.9
1254.0
896.6
789 .l

1970
71

7439
7691
7292
7606
6717

1194
1272

73
74

8879
9785
9222
8609
7847

1132
1166

940
940
940
1200
1500

905
900
902
1109
1463

761.B
18.3
204.2
1145. 2
1282.l

2.6
274.4
425.9
31.6
1.6

1975
76
77
78
79•

8448
8017
10137
10931
9255

6694 •
6783
7469
7191
7148

1262
1182
1357
1520
1295

1900
2340
2900
2900
3480

1863
2167
2837
2912

2660.8
913.8
1985.6
1344.4

6.3
4.2
1.4
l. 7

72

16. 7
9.2
10.0
3.3
11.1
17.2
18.2

1265

4450

1980
1/ Marketing
SOUICES,

Year

Sl\ffl, Econotecnia Agricola:
Number 9, Septelllber 1979.

con•,_,• Aparente• of P:roductoa Agricoª•~ 1925-1978.

*1979 Total Production, Harv9eted Area and Yield data fr01a FAO Production Yearbook.

Vol..- III,
1979.

Gu•ranteed PrJ.cea and, purc:haaed by CONMUPO from CONA.SUPO.

'f'/Ut LE A. 2

EDIBLE BEJ\N SUMMARY O.O.TA, l.960-80

Year

Total
Production
1000 MT

1960
61
62
63
64

528
723
655
677
891

1965
66
67
6!l
69

859
1013
980
856
834

1970
71
72
73
74

925
953
869
1008
971

1975
76
77
78
79*

1027
739
770
948
1056

, Purchased
by CONASUPO

Harvested
Area

Percent

1000 ha

Hcctare

Guaranteed.!/
Price

Average
Rural Price

Pesos¿MT

Pesos¿MT

--

Imports

Exports

1000 MT

1000 MT

1325
1617
1673
1710
2091

398
447
392
396
426

1750
1750
1750
1750

1342
1564
1647
1693
1726

24.9
9.8
3.3
8.7
8 2

2116
2240
1929
1790
1655

406
452
508
479
504

1750
1750
1750
1750
1750

1744
1790
1755
1758
1800

0.5
0.6
0.4
0.3
0.4

1746
1965
1686
1869
1551

530
485
515
540
626

1750
1750
1750
2300
6000

1848
1976
2031
2992
5602

8.6
0.5
2.7
18.l
39.5

1752
1315
1630
1580
1585

11. 3
0.2
38.6
28.8
0.7

586
562

5000
5250
5250
6000
8000

5260
4699
5434
7500

104.4
0.2
29 .3
1.2

0.2
42.2
130. l
44.l

21.l
3.2
11.0
35.4
33.2
26.2
15.7

Yield
Kg/Cultivated

1980

472
600
666

0.2
(O)

2.4
31.6
:.w.1
16.5
102.1
56.4
79.8
53.5

12000

Y

Marketing Year

Sources:

SARH, Econotecnia Agricola:
Nwn.ber 9, September 1979.

(O) signifies less than 50 MT
Consumos Ae!rentea of Productos Agricoles

1

1925-1978.

*1979 Total Production, Harvested Area and Yield data from FAO Production Yearbook.
Guaranteed Prices and \ purchased by CONASUPO trom CONASUPO.

Volume III,
1979.

.,.
'-"

�...

Tl\BLE A.3

"'

SOYBEAN SUM11ARY DATA, 1960-80

Total
Year

, Purchased

Production

by CONASUPO

1000 MT

Percent

Harvested
Area

Yield
Kg/Cultivated

1000 ha

Hectare

4.0

Guaranteed!/
Price

Average
Rural Price

ImportsY

ExportsY

1000 MT

1000 MT

PesosLMT

Pe~MT

0.1
0.4
2.4
0.9
1.9

1960
61
62
S3
64

5
20
56
56
60

9.9
27 . 3
27.4
30.1;

1230
1985
2076
2051
1968

1600
1600

1210
1272
1302
1371
1392

1965
66
67
68
69

57
94
131
275
286

27.4
54.2
69.8
l32.9
163.1

2107
1749
1875
2069
1757

1600
1600
1600
1600
1600

1409
1427
1601
1599
1599

2.9
5.0
5.3
12.1
15.6

1970
71
72
73
74

214
255
376
585
491

111. 7
128.9
221.6
311.8
300.l

1920
1985
1700
1877
1636

1600
1600
1600
2700
3300

1635
1658
l._793
3030
3297

101.6
68.3
10.7
42.4
434.8

(O)
(Ol
(O)

1975
76

598
302
516
334
701

344 . 4
172 . 3
314.2
216 . 4
386.0

1738
1754
1642
1543
1816

3500
3500
4000
5500
6400

3350
4151
5212
5729

22.0
347.9
525.l
891.6

(O)

77

78
79*

16.5
23.0
0.1
0.3

1980

Y
Y

8000

Marketing Year

(O) signifies less than 50 MT

Trade figures don't account fer oil or meal.
sources:

SARH, Econotecnia Agrícola:

Consumos Aparentes of Productos Agricoles, 1925-1978.

volume III,

Number 9, September 1979.
*1979 Total Production# Harvested Area and Yield data from FAO Production Yearbook.

1979,

Cu.aranteed Pr~c•• and, purcha-4 by CONASUPO rroa CONMIUPO.

TABLE A . 4

WHEAT SUMMARY DATA, 1960-80

Year

Total
Production
1000 MT

, Purchased
by CONASUPO

Harvested
Area

Percent

1000 ha

Yield
Kg/Cultivated

Guaranteed.!/
Price

Average
Rural Price

Hectare

Pesos/MI'

Pesos/MT

Imports

Exports

1000 MT

1000 MT

1960
61
62
63
64

1189
1401
1455
1702
2203

840
836
747
319
818

1417
1676
1946
2079
2692

913
913
913
913
913

868
912
843
915
936

4.4
7.6
27.1
46.2
62.4

0.1
0.2
l. 3
72.6
576.3

1965
66
67
68
69

2150
1647
2122
2080
212r,

858
730
778
790
841

2505
2254
2724
2632
2765

913
913
913
913
913

944
882
849
857
849

12.5
1.1
l. 2
1.6

o.e

684.9
47.8
279.l
3.0
252.9

1970
71
72
73
74

2676
1830
1809
2090
2788

886
614
686
640
774

3020
2981
2634
3264
3602

913
913
913
913
1300

842
861
852
890
1344

1.1
177 .1
641.5
719.6
976.6

41. 7
85.8
16.9
12.4
20.l

1975
76

2798
3363
2455
2784
2272

778
894
708
759
628

3596
3761
3464
3666
3618

1750
1 750
2050
2600
3000

1792
1739
2127
2601

88.5
5.3
456 . 4
458.5

45.l
21.0
25.5
21. 5

77

78
79*

34.5
35 .5
44.1
26.1
38.1
44.5
19.S

1980

Y

3350

Marketing Year

Sources:

SARH, Econotecnia Agr¿.,: ~:
Number 9, September l9 1~e

(O) signifies less th~n SO MT

Consumos AJ2!!ren~es of Productos A2ricoles, 1925-1978 .

*1979 Total Production, Harv&lt;&gt;&lt;&gt;t,···· !\rea and Yield data from FAO Production Yearbook.
Guaranteed Prices and , purchased by CONASUPO from CONASC:PO.

Volwne III,

1979.
-""
.._,

�...

00

TABLE A.5
CAAIN SORCIIUM SUMMARY DATA, 1960-80

Total
Production

Year

~

\ Purchased

by CONMUPO

Harveeted
Area

Perc_&lt;1_nt

Yield
Kg/Cultivated

1000 ha

Hectare

Cuaranteed!/
Price

Average
Rural Price

Importa

Exporta

Pesos/MT

1000 MT

1000 MT

Pesos/MT

0.1

1960
61
62
63
64

209
390
295
402
525

116
116
117
197
276

1797
2491
2516
2036
1901

525
550
565
560

636
564
558
584
601

9.5
31.3
58.7
137 .9
21.4

1965
66
67
68
69

746
1410
1666
2132
2455

314
575
673
829
883

2376
2450
2475
2570
2781

625
625
625
625
625

632
63)1
620
622
639

33.9
22.9
4.5
60.6
11.7

34.9
392. 7
166.1
43.3

1970
71
72
73
74

2747
2515
2611
3269
3499

920
935
1108
1184
1155

2829
2689
2355
2760
3028

625
625
725
950
1420

646
681
736
848
1268

25.9
17.l
246.3
13.6
426. 7

4 3 .8
57.7
0.2
0 .6
0.3

1975
76

4125
4026
4324
4190
3902

1455
1251
1413
1397
1456

2855
3219
3060
2999
2680

1600
1760
2030
2030
2335

1574
1660
1998
2094

835.1
44.6
714.5
729.2

0.2
0 .3

77

78
79*

0.3
1.0
1.2
3.8
12.1
14.2
17.7

(O)

0.1
0.4

( O)

l. 3

2900

1 980

Y

(O )

(O)

Marketing Year
sourcea:

■ ignifies

leas than 50 MT

ConsU1110s Aparentes of Productos Agricoles, 1925-1978.

SARK, Econotecnia Agricola:

volume 111,

NUll\ber 9, September 1979.
*1.919 Total. Producti.on . Karv••te4

Ar••

and Yi•ld data f'raa FAO Produ c_i;_~n Ye_arbook .

o..aaran~ •rLoe• and, P\U'Oha■ed by cc.ur.aUPO ~roa

1979 .

cxncaauPO.

-r-•~- .,,.,_.
SAJrFLOWl!;R SUMMARY DATA,

Year

Total
Production
1000 MT

1960
61
62
63
64

32
41
46
47
47

1965
66
67
68
69
1970

7l
72
73
74
197 5
76
77

78
79•

\

Purchased

by CONASUPO

Harvestad
Area

Percent

1000 ha

Yield
Kg/Cultivated
Hactare

i96o-eo

---Guaranteed!/
Average
Price
Rural Price

Peaos/Mr

Pesoa/MT

25
32
36
36
35

1248
1260
1270
1298
1325

--1500
1500

1245
1315
1269
1308
¡379

79
236
149
102
208

58
164
100
85
144

1354
1432
1486
1191
1443

1500
1500
1500
1500
1500

1369
1390
1460
1478
1504

288
410
2 71
298
272

175
264
198
197
191

1645
1550
1364
1506
1421

1500
1500
1500
1600
3000

1542
1555
1575
1896
3748

363
184
403
429
496

1466
1299
1284
1435
1341

32002/
330~/
4000='
4600
5500

3365
3650
4186
5645

532
240
518
615
665

10.3
36.6

--

-81.2
l. 7

--

--

Import..Y

ExportsY

1000 Mr

1000 MT

(O)
(O)
(O)
(O)

50.6
21.9
(O)

0.3
47.4
12.7

5.8
0.1
(O)
(O)

(O)
(O)

1980
6000

Y

Y
Y

Marketing Year

(O) signifies leas than 50 MT
For irrigated areas, 3200 pesos in 1976, and 3,900 pesos in 1977.

Trade figures don't account for oil or fflQal.
Sources:

SARH, Econotecnia Agricola:
Number 9, September 1979.

Consumos Aparentes of Productos Agricoles, 1925-1978.

*1979 Total Production, Harvested Area and Yield data from FAO Production Yearbook.
Guaranteed Prices and \ purchased by CONASUPO from CONASUPO.

Volume 111,

1979.
~

"'

�.,.
TABLE A.7

o
"'

PADDY RICE SUMMARY DATA, 1960-80

Year

\ Purchaaed

Total
Production

by CONASUPO

1000 MT

Percent

1960
61
62
63
64

327
332
288

1965

Harveated

Yield
Kg/CUltivated

Ar•a

1000 ha

Cuarantee&lt;\1/
Price

Hectare

Average
Rural Price

Pesoa/M'I'

Peso■/M'I'

Import.Y

Exportsl/

1000 M'I'

1000 M'I'

274

142
146
133
134
132

2297
2275
2158
2199
2070

850
900
900
1050
1100

891
928
1008
1056
1077

22.3
0.2
0.1
2.1
(O)

(O)

67
68
69

377
372
417
347
394

128
152
168
138
152

2734
2439
2482
2503
2582

1100
1100
1100
1100
1100

1137
1125
1098
1145
1187

17 .8
11.5

(O)
(O)
(O)

1970
71
72
73
74

405
369
403
450
491

149
153
156
150
172

2703
2404
2582
2996
2843

1100
1100
1100
1100
3000

1190
1226
1127
1608
2691

16.3
0.8
0.7
37.9
71.3

1975
76
77
78
79*

716
463
567
401
489

256
159
180
121
151

2792
2907
3143
3307
3238

2500
30003/
3100f;
3100"'
3720

2816
3025
3012
3539

(O)
(O)

296

66

4.6
0.7
3.3
12.7

35.S
7.4
19.8

1980

Y
Y

Y

2.0
3.0
63.0
0.3

(O)

9.1
4.8

45.7
(O)

(O)

11.8
12.0
4.2
(O)

0.3
3.2
59.6

0.1
0.1

4450

Marketing Year

(O)

signifies lesa than 50 M'I'

Cle;in rice
For sinaloa rice, 27!0
Sources:

peso■ •

SARli, Econotecnia Aqrir.ola:
Nurnber 9, Septelllber 1979.

*1979 Total Producti.on . Herveated
C\iarant..-4 Pri.c•■ and ,

Ar••

Consumos ~parentes of Productos Agricoles, 1925-1978.
and Yield data fra.'""° Production Yearbook.

Volume llt,

1979.

p.a-roha.e..S by CONA8U90 IS'Clal CONaa\Jrla.

TABLE A.8
COTTON SUMMARY DATA, 1960-80

Year

Total
Production
1000 MT

\ Purchased
by CONASUPO

Harvested
Area

Percent

1000 ha

--Yield
Kg/Cul tiva ted
Hectare

Cuaranteed.!/
Price

Pesos/MT

Average
Rural Price

ImportsY

Exports~_/

Pesos/MT

1000 MT

1000 MT

1 960
61
62
63
64

470
449
485
535
565

899
793
787
0,:6
808

523
566
617
632
699

6056
6434
6272
6310
6363

1965
66
67
68
69

1.0
1.0
1.1
1.6
1.8

577
521
494
591
397

324.3
315.8
433. 7
379.l
327.2

813
695
662
705
513

710
750
747
834
774

6399
6403
6378
6382
6287

1970
7l
72
73
74

5.2
5.3
5.5
5.9
6.5

333
396
416
392
512

218.5
459.3
284. 2
323.8
378.1

411
457
523
425
578

812
866
796
922
887

6579
7541
8358
13929
11267

197 5
76

7.0
7.4
6.4
8.9
8.4

205
223
418
366

222. 7
173.0
222.4
217.9
203.9

226
234
419
349

907
953
997
1047

12065
27116
27610
30435

11.l
91.9
21.4
0.7

37.9
179.l
152.8
199.6

77

78
79
1980

-.!/ Cotton does not receive a guaranteed producer price.
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Major Policy

�DEMOGRAPHIC ANO ECONOMIC CORRELATES OF DEVELOPMENT
AS MEASURED BY ENERGY CONSU11PTJON *

John V. V. Saunde/l,6 a.nd Geolt.ge R, Re-i.nhaJLt

**

RESUMEN
El c.orn.umo de ene/1.g.la peJL c.~p.lta. .se 1telaclon6, en 112 tittea..s del

mundo, c.on una .seJúe de vaJúablu ec.on6mlc.a.6 y demog1t6.6i_c.a.6. Se
enc.ow.6 a.soc..iac,i,onu lútealtM palla. cua.tlr..o vaJúablu ec.on6mlc./T.6,
y una. a.soclaci6n c.u1tvil.htc.a1t, c.on una. c.wtva. en 601tma. de J, palla
CLLa.tlto va!Li.abf.u demogll6.6,i.c.a.6. Se en1c.ontll.6 la cli.6:tlúoo.cl6n exponenclaf. y= e-x palla. f.a6 c.uJtva.s de f.a6 vaJúab.fu den1091tá6i.c.a.6

l.t.ua. c.ltLLda. de naiali.dad, ta.t,a. de moWlUdad .út6an.t&lt;:..f, pMc.ento.je
de mueM:u debida&amp; a. en6e1tmedadu .út6ec.clo.sa.s y c.on:ta.g,i.o.sa.s, y
expectativa. de v.lda.). U.t&lt;:.Uzan.do una tabla de 6unclonu exponenclaf.u uno puede dete/Un-Ú'ta/1. vaf.o1tu ptVta. .fa cü..6:tlúbucl6n de
u.t.u vaJúabf.u y la ta.sa. CJWda de mo/tta.f,idad palla c.u.alqtLielt
n-lvel de c.on..sumo de ene1tg.la. que .se duee.

SW.IMARY
Pvr. c.ap.l:ta. c.orn.ump.t&lt;:.on 06 eneJtgy in 112 wottid altea&amp; WM '1.elated

:to a. Ull.lU

06 ec.onom.lc. and demog1ta.ph.lc. vaA.lab.fu.

L.inetVt

a.s.socla.t&lt;:.orn. we1te 6ound 601t 6ouJt ec.onomic. vall.labf.u, and a
* E.f p11uente .tila.bajo, pubUc.ado polt .fa Rev.l6:ta "Vemog1taphlf"

**
***

!Vol. 4. No. 2, 7967), .se 1tep1toduc.e c.on 11U:to1t.lzacl6n exp'1.Ua
de PopuWi.on MMclati.on 06 Amelt.lc.a.
Un.lvell,6,i;ty of, Ff.oll.ida.
Et 0'1.. John V. V. Sa.undeJr,6 u PM6e&amp;o1t Fulbll.lght c.o.fabo1tando
a.uualmen:te ('11 .fa Uc.enclatulla. en E.sta.dL6.t&lt;:.ca. Social c.on
upec..la.Uda.d en Vemog'1a.6,[a qu() -6e .lmpa.ll:te w uta Inf.i tituc,¿ón.

�57

56

CWt.v.lUne.all. a.6M ci.a.tlon ,{JI the 60'1 m 06 a. J c.wi.ve 60'1. 6owi.
demog!Ui.ph,{_c_ va1W1blu. It t00.6 6owtd tha.t the expone,i;tútl
cUli,púbu;tion y= e-x 60'1. the c.U/1.ve.6 6ott the demog'1.a.ph,i,c. va.tr.,lablu
(CII.Ude bWh Ji.a.te, ,{Jl6ant molLtaii.,t,y Ji.a.te, peJi.c.ent 06 de.a.thli 61Lom
c.onta.g.lou.6 a.nd .út6e.c.UoU6 de&amp;ea.6U, a.nd U6e expec..ta.nc.y). By
U6.útg a. ta.ble 06 exponen.ti.al 6unct.lonh, one c.a.n dete!UrLi.ne va.lu.u
60'1. the cLUt/ubu;tion 06 thet.e va/W1blu a.nd the CII.Ude dea.th Ji.a.te.
60'1. a.ny du.l'1.ed level 06 e.neJi.g!{ c.ol'U)ump,U_on.

The basic assumption of this paper is that per capita
consumption of energy represents the most satisfactory single
index of both demographic and economic development presently
available.
The deve1 opment of soc i et i es has been accompan i ed step-bystep by the discovery of ever more efficient energy converters
having increasingly large capacity, and by their widespread use.
These converters, in turn, have made possi ble new and more complex
forms of social organization. Jj
Energy data in this paper are taken from the United Nations
Statistical Yearbook (1965) where the data are stated in Kilograms
of coal equivalent. Thus, a given number of units of energy
consumed per capita refers to the number of Kilograms of coal
equivalent consumed. Included in the computations, in addition
to the population base, are consumption of coal, lignite, petroleum products, natural gas, and hydro- and nuclear electricity.

!...I See Flr.ed ComeU, Ene.Ji.gy and Soudy (New YoJik: McGJiaw-H.lll,
1955).

Thus, low-order energy conversion, such as that of plants,
animal s, sa il s, windmi 11 s, water whee1s, and man himse1f, are
excluded.
Although these statistics share with all others a degree of
imperfect i bil i ty, there is rea son to be1; eve that they are
considerably more accurate in their reflection of states of
development than per capita income, which has conmonly been used
for this purpose. Perhaps per capita consumption of energy for
nonindustrial purposes could give a better index of social
development, but unfortunately, that index is not available.
Fi rst, the accounting procedures for canpi 1ing the basic
consumption statistics for the various sources of energy are
relatively simple. Production statistics and exports and imports
of the various sources of energy are easily obtained 7ran
relatively few sources. Second, conversion t-0 a uniform measure
can be accomplished by uniform conversion factors. Relatively
little estimation is necessary to determine the basic amounts.
Per capita income statistics, by contrast, encounter cons1derably greater problems, with regard to both compilation and
conver~ion to a standard unit of value. National accounting
procedures, particularly in underdeveloped countries, are often
rather arbitrary and heavily rel iant on estimates. Per capita
income within the same country does not provide a uni fonn measure
of acquisitive power for different periods, although acquisitive
power may be substantially affected by changes in prices. Thus,
for example, the fact that national and per capita income in the
United States was approximately halved during the years, 1929-34
does not mean that real per capita income was halved, for prices
dropped. When the conversion of figures for several nations into
a standard unit, usually the dollar, is made, the difficulties

�58

59

are multiplied and compounded. Assuming stable currencies and
ignoring the aggravating factor of varying degrees of i nflation
in the economies of different countries, it is only possibl e to
know, within very broad limits indeed, the equivalency of per
capita income figures for widely diverse areas of t he world . Y

urbanization and related factors whi ch accompany development.
(3) The mean age of the population and the percentage of the
population 15 years old or older increase as a consequence of
reduced birth and death rates, and reduced birth rates diminish
the annual rate of increase. (4) Educational levels rise so that
higher percentages of the population complete a mínimum of five
years of education.

PROCEDURES
All areas of the world with populations of one million or
more as listed in the United Nations Demographic Yearbook (1964)
are included . Energy consumption figures were taken from the
United Nations Statistical Yearbook. Economic and demograph~c
data to be related to energy consumption were chosen to coincide
as cl osely as possible in point of time with available data for
energy consumption. Energy consumption data were available for
112 world areas, and other data were available for a varying
number of these same areas .
The demographic dependent variables were selected on the
basis of four assumptions.
(1 ) Development will produce a
reduction of deaths in general -as measured by the crude death
rate and especially from infectious and contagious diseases- with
a consequent increase in the expectat:on of l ife at birth as a
result of improved diet, living conditions, sanitation, and
medical services.
(2) Birth rates decrease as a consequence of

'Y

See, 60'1 .ú i6.tanc.e, Edwand G. St.ocflwe.11 ,

"Sorne VPmogllapfúc
Co/¡J[_ei.aiU 06 Economic Vevel.opme.nt"', Rw,,ai ~C!_&lt;;i,p_lEE..Y_, XXXI, 2
(Januatty, 7966), 216 - 24. I n .tfúó Mticlc, U6.i.ng pe!t c.ap,i,ta
.&amp;,come a6 the meMw,,e. ofi econumi.c. de.veiopmen:t, the. autholl
e.v-i.dvit.f.y l«Ló nolf.ce.d to /¡(1,~0U to g'1.oup.i.ng the 49 coun:tft-i.M
f¡olf. wfúch he. nound app'1op1¡,i,a:te. data -i.n:to nOulf ca:teg o'1 Ú.6 and
:thm to lf.e.60'1.t to u6,¿ng '1ank ollde.~ C(ll¡lf('Cat.i.on M a mea.611'1&lt;'
a.660Ctat..i.on.
.

en

Iconomic variables •ere selected on the basis of three
assumptions. (1) Development will result in increased consumption
of steel and newsprint per capita in response to industrialization,
changes in consumption patterns, and the greater reliance on mass
c0111Tiunications. (2) The per capita consumption of calories of
animal origin as food will increase.
(3) In response to the
shift from agriculture to industry, the following changes will
occur in the economically active population. The percentage of
men 15 years old or older who are economically actiYe and engaged
in agriculture (the primary sector) will decrease; the percentage
of women 15 years old or older who are economically active will
increase; the percentage of economically active W01nen who are
occupied in- commerce, banking, and real estate will increase;
the percentage of economically active men in professional and
technical fields will increase; and, finally, that the percentage
of the inactive population enrolled in school will increase.
Linear correlation coefficients were calculated, scattergrams
were plotted for all of these measures, anda line was fitted to
the data by inspection.

RESULTS
Low correlations were found far several of the variables and

�60

the scattergrams for these did not reveal any other type of
association.
In others, unusual distributions of the variables
made linear analysis inaccurate . The correlation with the death
rate, for instance, was good- -0. 59-but the scattergram revealed
distortions resulting from incomplete reporting of deaths, even
though only countries which considered their reporting to be
substantially complete were ir.cluded.
Linear association were found fer the four followi ng economi e
variables: per capita consumption of steel and newsprint, percent
of the economically active male population engaged in the primary
sector, and the percent of economically active women employed in
commerce, banking, and real estate . Romanía, Bulgaria, Hungary,
Russia, Poland, East Gennany, and Czechoslovakia were excluded
from consideration with regard to newsprint consumption. The
government-contro 11 ed press in these countri es placed a ceil ing
on newsprint consumption per capita so that, although considerable
variation existed in energy consumption per capita among them,
newsprint consumption was virtually the same fer all.
Curvilinear association, in the form of a J curve, was
found fer the following demographic variables: crude birth rate,
infant mortality rate, percentage of deaths from contagious and
infectious deseases, and life expectancy. In order to enhance the
comparabili ty of the distributions, unifonn scale values were
calculated by equating the highest value of a given variable to
100 and the lowest to zero, with the remaining values receiving
corresponding intermediate seores.
In two instances (life
expectancy and the percent of males in agriculture) the vertical
scale was inverted to permit more direct comparisons. Distributions
of the economic and demographic variables are closely similar
among themselves, particularly with regard to the demographic
variables.

61

DISCUSSION
Development as measured by energy consumption per capita is
associated with a number of economic and demographic variables.
The curvil inear associ at ion wi th demographi e variables suggests
three distinct levels of the impact of development on the vital
processes. A strong negative correlation holds until energy
consumption reaches 300 kilograms per capita, decreases between
300 and 2,000 kil ograms per ca pi ta, and drops to el ose to zero
beyond 2,000 kilograms per capita. At the level of developm2nt
represented approximately by a 2,000 kilograms per capi ta
consumption of energy, v·ital rates become relatively stable at a
low level and life expectancy at a high level with but little
room for either to continue its upward pr downward trend as the
case may be. Beyond this point, increases in energy consumption
are .reflected int the ecú,1omic variables. There appear ~o be
three phases, then, in the impact of development on vital
processes. This suggests, moreover, that world areas may be
meaningfully categorized by stages with regard to their level of
development as reflected in vital rates by using the foregoing
l imits .
tconomic variables, on the other hand, show little inclination
to level off at higher values of energy consumption. The
relationship between energy consumption and such economic
variables as steel production is obvious. Likewise, newsprint
consumption and women in white collar occupations reflect, in a
linear relationship, the progress indicated by increasing energy
consumption. 0ne economic variable, however, shows tendencies
to reach a limit. This variable, percent of the population in
agriculture, cannot drop below the level needed to sustain the
host population. Perhaps future scientific developments in
agriculture will reduce this variable fer sorne countries, but in

�62

(,3

the current state of the arts, there appears to be a lower limit.
At this point in the procedure, the authors felt that the
results, especially the J curves of the demographic variables,
could be used to produce more a useful and sophisticated analysis.
Of special interest was the uniformity of the l curves . On the
uniform scale, the four curves were similar enou9h so as to be
expressed by one equation, if one existed. Sorne mathematical
investigation revealed that, in fact, one equation did exist for
a11 four curves, and that thi s equat ion he1d regardl ess of the
scale used. This equation is the exponential distribution y= e- x
where x equals the independent variable, the level of consumption
of energy, and y equa 1s the dependent variable, whatever thdt
variable may be. The relationship between the four) curves and
the exponential distribution is clearly shown in Figure l. By
using a table of exponential functions, found in many mathematical
handbooks, values for the distribution can be found for any
desired level of energy consumption.Y For purposes of analysis,
the scale for the energy consumption is reduced by a factor of
1000; therefore 4000 kilograms (of coal) is expressed as 4.000.
Keeping this in mind, Table 1 gi ves sorne va 1ues of e--1&lt; for vari ous
values of x, the level of energy consumption.

e,

o
o

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o
o

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ii:

See, 60" ,¿114,tance , ChaJfl&lt;!A V. Hodg~arr , Samuel M. Shelby, arrd
RobeM C. WeMt ,

FJfom Harrdbooh. 06
(Cleveiand: Chemi.cal RubbeJf Pu6l.l6h~ g

/.fath&lt;1maüral Tabl&lt;!6 ,

Chemilit~y and Phy6~c6

C'ompany , 1959), pp. 153-59.

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65

Table l. - VALUES 0F e-x F0R VARIOUS VAL UES 0F THE
LEVEL 0F ENERGY C0NSUMPTI0N, x

e-x

X

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o.........•............................. 1.0000
500.......................................

. 6065

1000.......................................

.3758

1500......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2000... . ........................... . .......
2500..................... . .................
3000......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. 2231
.1353
.0821
. 0479

3500.......................................
4000. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

.0302
. 0183

5000.......................................
6000. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
7000 ................................ : . . . . . .

. 0067
. 0025
. 0009

8000.......................................

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§

By placing constants into the basic equation, prediction
equations were derived for each of the four variables. In addition, analysis revealed that the distortion caused by incorrect
reporting for the death rate was corrected by use of the
exponential distribution.
The following prediction equations
were developed for the demographic variables.

N

E

8
~
1l

j

11

s

e

111
L

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t
E

1

l

1

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2

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S3n1YA 31Y:&gt;S NYO_.Nll

3. Birth rate, y = 48 e-x +l4.
4. Expected life 3t birth, both sexes. y=l47-74e-x.
5. Death rate, y =28 e: x+7.

J,!

.1

5
u

i ~

2. Percentage of deaths from selected causes, y=55e- x+6.

1

• ~ Jt

. 0003

l. Infant mortality rate, y=235e - x+l5.

JA

é
la,

�66

Prediction equations were developed for the linear, economic
variables. These equations are based on the least squares
estimators of the prediction line and are shown in Figure 2. The
following pre-iction equations were developed for the economic
variables.

LOS INFORMES PRESIDENCIALES EN MEXICO

l. Percent ofthe male population in agriculture, y=68.5 -0.0lx.
2. Pér capita consumption of steel, y=27.5 + 0.077x.
3. Percent cf the female population in conrnerce, y= 2 + 0.0035x.
4. Per capita consumption of newsprint, y= O+ 0.006x.

CONCLUSIONS
The s1gnificance of these equations, especially for purposes
of prediction, is important. Energy consumption is relatively
easy to obtain and is fairly accurate. Other demgraphic and
economic variabfes are much more difficult to obtain and are .
often crude estimates. These equations can be used as an easy
and accur.ate method of detennining these economic and demographic
variables.
The greater significance, however, líes in future research.
At this point, there is no proof that the demogr~phic variables
are actually exponentially distributed. The degree of mathematical
sophistication and the computer time required is beyond the
scope of this paper. The relationship between the demographic
variables and the exponential distribution is worthy of furthpr
research.

En México, formular y rendir el Informe por parte del titular
del Poder Ejecutivo Federal es observancia de la obligación que
la Constituci6n impone.
S61 o en dos ocasiones e1 Presidente de 1a Repúbl i ca ti ene
obligación .de comparecer ante el poder legislativo: cuando toma
posesi6n de su encargo, y el primero de septiembre de cada año,
fecha en que el Congreso inicia su perfodo ordinario de sesiones.
El fundamento jurfdico de esta .última obligaci6n, se encuentra en el artfculo 69 de la Constituci6n Polftica de los Estados
Unidos Mexica'!()s que establece: ªA la apertura de sesiones ordinarias del Congreso asistirá el Presidente de la República ·y
presentari un infonne por escrito, en el que se manifieste el
estado general que guarda la administración pública del pais".
Este artfculo tiene su lógica correspondencia con el articulo 65
de la propia Constitución que señala sobre el particular: "El
Congreso se reunirá a partir del primero de septiembre de cada
año para celebrar sesiones ordinarias .... "
Mas la historia de México enseña que no ha sido siempre así.
Escudriñando los antecedentes legales, desde que México se rige
• U Au.tM, qule.n ocup6 el ca1tgo dr Swreta/Úo Ge.ne11ai de Gob-le.11.no
en el 'útado de Nuevo León dwra.nte el. pe11.iodo 1976-1979, pe11.te.nece a la Piaiita de P11.06uo11.u de uta InJ.itiluci6n e i.mpa1¡:te
la ma.teJLia Evoh1ci6n de la Civ-ilizaci.6n Contempo11.ánea.

�68
por una Constitución, encontramos que, según la Constitución de
1824, el Presidente debía comparecer el primero de enero y no se
especificaba que para rendir un informe de su actuación. En
efeato, el artículo 67 del ordenamiento legal citado establecía
textualmente: "El Congreso General se reunirá todos los años el
primero de enero en el lugar que se designará por una ley. En el
Reglamento Interior del mismo, se prescribirán las operaciones
previas a la paertura de sus sesiones, y las formalidades que se
han de ob~ervar en su instalación". Por su parte, el 68 decía:
"A ésta asistirá el Presidente de la Federación, quien pronunciará un discurso análogo a este acto tan importante; y el que
preside el Congreso contestará en términos generales.
Por su parte, la Constitución de 1857 señalaba en su articulo
63: "A la apertura de sesiones del Congreso asistirá el Presidente
de la Unión y pronunciará un discurso en el que manifieste el
estad~ que guarda el país. El Presidente del Congreso contestará
en ténninos generali!S" . Queremos hacer notar. que tanto la Constitución del 24 como la del 57 establecían que el Presidente del
Congreso contestará los infonnes en términos generales. Sin
embargo, la vigente no señala nada sobre el particular. La
respuesta q~ también en términos generales expresa en la
actualidad quien preside el Congreso en el mes de septiembre,
tiene Ju base jurfdica en el artículo 69 del Reglamento Interior
del citado Congreso.
En su artículo 62, la Constitución del 57, disponía: "El
Congreso tendrá cada año dos períodos ordinarios de sesiones
ordinarias: el primero comenzará el 16 de septiembre y terminará
el 15 de diciembre; y el segundo, improrrogable, comenzará el
primero de abril y terminará el último de mayo". El Presidente
entonces tenía que informar dos veces al año , de donde se desprende
que fue el Gener~ Porfirio Díaz, por sus continuas reelecciones,
quien ha dicho mayor cantidad de tales Informes; sesenta y uno,
para ser exactos, cifra a la que, afortunadamente, ningún otro

69

Presidente llegará, ni siquiera remotamente, gracias al sabio
principio de no reelección que forma parte esencial de nuestra
vi?a jurídico-política.
En los últimos tiempos, cada titular del Poder Ejecutivo ha
rendido sus respectivos infonnes en un ambiente nacional donde
impera el trabajo, la paz y la concordia. Pero no siempre ha
sido así, algunos Informes fueron expresados en medio de vicisitudes porque también de vicisitudes estaba llena la vida nacional.
Cuando México inició su vida constitucional a partir de
1824, los infonnes presidenciales se caracterizaban por el
repetí do uso de 1os conceptos de independencia y 1i bertad, en
virtud de que la libertad y la independencia acababan de ser
obtenidas .después de años de lucha; inmediatamente después, en
los ~ños subsecuentes, el tema giraba en derredor del FedeNlismo
o Centralismo que eran los dos tipos de regímenes republicanos
que se discuttan en aquel entonces. En los documentos presidenciales de la época era frecuente que los mandatarios dieran
cuenta tie amenazas bélicas . internas o de invasiones extranjeras,
particulannente de 1845 a 1848 cuando México sufrió la ignominiosa
mutilación de su territorio.
Era usual también el señalamiento de la escasez de recursos
materiales para atender las necesidades nacionales, entre las
cuales destacaba 1~ formación de un ejército poderoso que fuera
leal al gobierno y que evitara nuevas invasiones.
Fue Benito Juarez, defensor de la justicia y escudado en la
norma jurídica, quien llenó sus informes presidenciales con un
contenido propio de la firmeza y entereza con que afrontó los
graves problemas de su tiempo. Sabedor de que la razón y el
derecho le asistían como Presidente de la República frente a los

�70

enemigos internos y externos, sus Informes fueron siempre expresión de integración nacional y reafirmación de la mexicanidad.
Después de que la República termina victoriosa sobre el
Imperio, se empieza a utilizar en los Informes términos como
industria, agricultura, ferrocarri 1es, minería, telégrafos. moneda
y otros más, que revelan los aires nuevos que respiraba el país.
Las referencias a guerras intestinas y contiendas políticas
fueron dejando su lugar a las acciones puramente administrativas.
Es así como ahora, en los Informes Presidenciales de nuestro
tiempo ocupan espacios importantes los términos de reforma administrativa, energéticos, seguridad social, comunidad internacional,
reforma política, inflación, reforma agraria, productividad y
otros que denotan los actual es asuntos de importancia nacional;
particularmente hay referencias continuas e importantes al
Instituto Mexicano del Seguro Social, la Comisión Federal de
Electricidad, Pemex, Conasupo y Coplamar, que son organismos
derivados directamente del proceso constructivo de la revolución

71

Cada primero de septiembre, el titular del Poder Ejecutivo
Federal cumple su obligación constitucional de informar a la
Nación sobre el estado general que guarda · la administración
pública del país. Continúa siendo el acto formal más importante
del Presidente de la República en tanto da cuenta de sus
decisiones, analiza las circunstancias sociales, políticas y
económicas de México, señala los futuros rumbos del país y expresa
los criterios que sustenta para ejercer su mandato y afrontar las
necesidades nacionales. Lo avanzado de las canunicaciones nos
permiten recibir la imagen del acto y escuchar el mensaje presidencial al instante mismo en que se efectúa. Al siguiente día,
a todos los rincones de nuestro territorio llega impreso su
contenido. Sin embargo, la verdad es que, además de este infome
constitucional, en nuestro tiempo el Presidente de México infonna
todos los días y desde las diversas tribunas sobre los criterios
y acciones de su mandato. La importancia de los actos presidenciales y los medios de difusión tan avanzados en la técnica hacen
que todos los días los mexicanos recibamos una oportuna y amplia
información sobre las decisiones del primer mandatario.

mexicant..
La yida pública de México se ha caracterizado en los últimos
años por una voluntad del poder político de dar cuenta de sus
decisiones en las formas y al través de los medios más diversos.
En este sentido, debemos destacar que ahora la Constitución
señala la obligatoria comparecencia de los Secreta:ics de Hacienda
y Crédito Público y de Programación y Presupuesto ante la Cámara
de Diputados, para que expliquen, respectivamente, las motivaciones de la iniciativa de la Ley de Ingresos y el proyecto de
presupuesto para el siguiente año. A estas comparecencias se les
hace amplia y precisa difusión en todo el país al través de la
televisión y de los diarios.

La reunión de la República que se efectúa todos los años el
5 de febrero, es foro desde el cual José López Portillo expresa
las tesis políticas que sostiene el régimen que preside. Cada
18 de marzo, la celebración de la expropia~ión petrolera, también
es ocasión adecuada para que el Presidente explique su política
en relación al petróleo. Las visitas presidenciales a otros
países, iniciadas virtualmente en forma amplia por el extinto
Presidente Adolfo López Mateos, y continuada por los sucesores
hasta el propio López Portillo, han sido también foros propicios
para que el Presidente manifieste la posición de México en cuanto
a relaciones financieras, comerciales y culturales en el marco
internacional; en este orden de ideas. la misma Organización de
Nacione~ Unidas, ha sido plataforma para expresar al mundo entero

�72
73

la política que México sustenta en relación al uso nacional de
energéticos, a la cooperación internacional y a la confraternidad
entre las naciones, entre otros temas.
El hecho de que el Presidente de México informe cotidianament_e de sus actos, ha propiciado que el mensdje del primero de
septiembre se convierta cada vez más en un mensaje esencialmente
político, en el cabal sentido del término. Es en esta comparecencia ante el Congreso, en la que el titular del Poder Ejecutivo
Federal señala los criterios de la administración pública que
preside en todos y cada uno de sus ramos. Las cifras que antes
inundaban materialmente todos los textos de los informes, ocupan
ahora los anexos que acompañan al documento, y en la más alta
tribuna de la República el Presidente expresa el substractum de
su política. Podemos, por tanto, afirmar que la historia del país
registra ahora un nuevo estilo y una nueva etapa sobre los
informes presidenciales.
A lo largo de esa historia las formas y n1étodos del Informe
del Presidente de México han ido evolucionando como ha evolucionado tambi~n. afortunadamente para bien, la vida del país.
No nos asaltan ahora dudas sobre nuestra forma de gobierno como
en los principios de nuestra vida constitucional; no nos
inquietan posibles desgajes de nuestro territorio como a mediados
del siglo pasado. Afrontamos ahora los problemas propios del
desarrollo, pero sin titubeos, con firmeza en las decisiones Y
con la seguridad que da una madurez política alcanzada a través
de nuestra historia, y cuya muestra evidente lo es, cada año, el
Informe Presidencial.
Cómo serán los Informes Presidenciales en el futuro. digamos, dentro de veinte años? Seguramente se referirán también a

problemas, pues cuando se solucionen los del presente nacerán
otros; es condición in separnble del progreso. Por los rumbos
que. ha llevado el México moderno podemos asegurar que nunca serán
dramáticos, que siempre serán solucionables, porque la responsabilidad y la inteligencia con que el poder público ejerce sus
funciones, garantizan que M6xico encontrará siempre los caminos
de su realización; cuenta para ello con el bien más preciado que
país alguno pueda tener: el trabajo y la audacia de todos sus
hijos, pues en la misión de engrandecer al país nadie debe
sentirse postergado, cualquiera que sea su condición económica o
su ideología política.
Por eso ningún mexicano es ajeno al Informe Presidencial;
en él se refleja la vida nacional de la que todos formamos parte.
Somos sujetos activos y receptores al mismo tiempo de las transforn1aciones sociales. Cada vez el informe presidencial motiva
que reflexionemos aún más sobre nuestra responsabilidad individual
y colectiva.

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�1-'LAN I Fl CAC ION DE LOS RECURSOS HIJf1A1lOS

Luc.i.nda V,[a: de. fa Ga1¡za *

La historia moderna de la planificación de recursos humanos
nace al firal de la segunda guerra mundial sobre todo en el seno
de los pa íses de la Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OECD) . Estos países se enfrentaban a la reconstrucción
de Europa con una gran carene i a de recursos humanos adecuadamente
calificados y al desafío militar y tecnológico de otras potencfas.
Esto motivó la necesidad de planificar sus recursos humanos.
La planificación de recursos humanos recibe un fuerte impulso
en los años sesentas, a partir del ejercicio de planificación que
supuso el Plan Regional de Mediterr~neo. Este ejercicio, aunque
deficiente en sus resultados, produjo un gran acervo de experiencias y conocimientos utilizables.
Los resultados que SP. ~esprenden de los ejercicios de planificación se reducen a recomendaciones muy generales sobre los
niveles de calificación requeridos por la economía en un momento
o período dados, siendo pre~isamente esta generalidad, el punto
fuerte de la planificación :le recursos hur.•anos. Conforme se
desea má s detalle en las especificaciones, sobre los niveles de
calificación, se encuentra que las recomendaciones que se pueden
desprender de la planificación de recursos humanos se vuel vPn
frágiles y mds sujetos a errores.
* La íllltorn de.( pHH•11tc&gt; t'labaj,·, ,•~ rx-afwnna d" e~ta í11~tit11¡ ,,:.,
y act,,i1Cir.rnte p~C'6ta ~u6 M~vÚ'i -~. rr: ef 7PHtfof,, 1Jacic'IL'' .!('
[~tw:¡",,.~ de(' í1aiia.1c•.

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77

En general, se consideran cuatro enfoques para las técnicas
de la planificación de recursos humanos . El primero de ellos,
se .conoce con el nombre de comparaciones internacionales.
Históricamente fue el primero y se hizo uso de él porq ue se
careda de los datos necesarios pa r a intentar otra metodología
diferente. Lo que el método intenta hacer es comparar un país
con otro en términos de sus respecti vos desarrollos educativos y
económicos. Del país de mayor desarrollo económico se desprenden
recomendaciones para el menor desarrollo en relación a la situación educativa que prevalece en este último. Este mét odo supone
que el desarrollo económico es el resultado del desarrollo educativo y confunde de esta -manera correlac ión con causalidad, pues
bien podría ser que aún cuando se dé una correlación estr echa
entre el desarrollo educativo y el desarrollo económico, ésta
esconda el fenómeno de que a mayores niveles de desarrollo económico .se lleven a cabo mayores consumos de educación, de lo cual
se desprendería una causalidad en sentido contrario a la propuesta
originalmente por el método. Esta metodología no es recomendable
para ser usada por si misma.
El segundo enfoque se conoce como el de la demanda social.
Este enfoque ~o part e de las necesidades de mano de obr a sino de
la denianda que la población hace de los ser vicios educat i vos y
trata de sati sfacerla.
El enfoque se apoya en proyecciones
demográficas por grupos de edad, así como de la propensión a
cons umir educación con base en indi cadores como la elasticidad
educación-ingreso. Este e nfoque supone que a mayor educación
corresponde un mayor desarrollo o crecimi ento económico .
El t ercer enfoque
beneficio cons i ste .
eva luar l os costos y
t i pos de educac i ón.

conoci do como el de análisis de costo
como su nombre lo i ndica , en comparar y
beneficios de cada uno de los nivel es Y
Se i11tentará así reas i gnar los recursos

f í sicos, finan cieros y humanos necesarios, de tal manera que se
expandan aquellos tipos y niveles de educación o capacitación
que proporcionen 1os mayores rendi mientos ec onór.ii cos a 1 mismo
tiempo que se intenta que los rendimientos económi cos de la
educación (capital humano), sean iguales o mayores que los rendimientos proporcionados por el capital físico.
Este enfoque
supone también que la educación se traduce en rendimientos económicos; que se pueden calcular l os increment os en l os ingresos que
son debidos a incrementos en la educación y que de alguna manera
estos ingresos son una aproximación a l os benef icios total es
económicos y sociales que se desprenden de l a educación, la
capacitación y el adiestramiento .
El cuarto enfoque se conoce con el nombre de los r e queri mientos de mano de obra, que integra dos procesos: uno t raduce el crecimient o del Producto Nacional en número de trabajajores
Y la calificación necesarios para lograr determinado crecimiento
Y el otro, transforma los grados de calificación requerida a
ni ve les Y tipos de educaci ón. En este enfoque existen supuestos
simi lares a los anteriores como de que la educación se corresponde
a t érminos de productividad y que la productividad se traduce en
ingr eso.
Por otra parte, la teoría ortodoxa o también llamada teoría
del capital humano hace poca referenc ia a lo que integra la
educación como enseñanza y supone que la educación incrementa la
capacidad intelectual del sujeto y que l a capacitación mejora las
destrezas requeridas pñra el desempeño del trabajo . Sin detenerse
mucho en esto, la teoría ortodoxa hace dos afirmaciones importantes, a partir de las cuales construye su teoría . Estas afirmaciones son, prim ero que todo incremento en la educaci ón o
capacita ción resulta r 1 un incr emento proporcional en la productividad del su j eto y seoundo, qu" todo increment o en la

�78
79

productividad resulta, a su vez en un incremento equivalente en
el ingreso que el sujeto percibe. La teorfa del capital humano
tiene su origen en la teorfa económica neoclásica, que parte del
supuesto de que a los factores de la producción se les retribuye
en la misma medida en que éstos contribuyen al producto. La
planificación de recursos humanos nace en el seno de esta teorfa
e impl1citamente mantiene la relación directa entre educactón y
productividad y entre productividad e ingreso.
Sin abandonar totalmente la teoría del capital humano, existe
lo que se conoce como Credencialismo, o sea que en realidad
la educación incrementa el ingreso pero no incrementa la productividad, ante una mayor oferta de mano de obra con educación,
los empleadores otorgan los puestos de trabajo a aquellos sujetos
con mayores grados de educación, aún cuando la cantidad y calidad
de la educación sobrepase aquell&lt;1 requerida por el puesto de
trabajo para el cumplimiento eficiente del mismo. De esta manera
la población en busca de empleo, intenta adquirir mayores grados
de educación, no por la relación de la educación con la productividad sino poP'que la mayor cantidad de educación les da una
credencial superior por tener acceso al mundo de trabajo en
situaciones de ventaja. Con esto se provoca una devaluación de
la educación a los ojos de los empleadores, quienes exigen mayores
niveles de educación.
Otra tesis que influye en la planificación de Recursos
Humanos es la del mercado dual de trabajo, que se refiere a la
existencia de dos mercados de trabajo paralelos; uno moderno
y otro tradicional. Algunos autores suponen el origen de la
dualidad en fenómenos de orden cultural y otros más lo hacen
en la tecnologfa.
Esta corriente considera la educación con
funciones diferentes según se sitúe en uno de 1os mercados de
trabajo o en otro. Los que enfatizan los aspectos culturales

parten de que, un incremento en la educación de un individuo
que ingresa al mercado de trabajo tradicional .no necesariamente
incrementará su ingreso como sucede comunmente en un sistema de
castas. Los que enfatizan los aspectos tecnológicos, se basan
en la competencia por el empleo y significa que la productividad
no está en el individuo sino en el empleo. Los empleos del
sector moderno usan máquinas de alta productividad y los del
sector tradicional . usan técnicas de baja productividad. Lo que
importa es el empleo y no el empleado.
En este tema, existe también la tesis del mercado segmentado
de trabajo que identifica a los niveles de salarios (ingresi&gt;s)
determinados por un complejo de elementos históricos, sociales,
polfticos y culturales y niega el principio neoclásico de que
el salario (ingreso) quede detenninado por Ta productividad del
trabajador. Sin embargo, la posibilidad de que la educación
incremente la productividad del indiv~uo no se descarta, esto
se logra por otros caminos diferentes de los propuestos por la
teorfa del capital humano. Además de que la educación cumple
una función político social,· necesaria e fntimamente ligada a
la reproducción del capital y por ta11to de las relaciones de
producción.
La tesis del mercado segmentado de trabajo se ubica en 1a
metodologfa marxista y da gran atención al proceso histórico, a
las variaciones estructurales, a la política, y en general a la
lucha de las clases que la educación tiene dentro de una econom1a
capitalista y la distingue de la función que tiene la •educación
en una sociedad socialista. Así la educación cumple funciones
diferentes según la clase social a la cual pertenece aquel que
la adquiere, y as1 como hay diferentes segmentos en el mercado,
existen diferentes tipos de educación. Podrfa asumirse que en
un extremo está la educación que enseña a mandar y en el otro

�80

extremo se encuentra la educación que enseña a obedecer. Existe
una educación funcional a cada segmento del mercado de trabajo y
no se da movilidad ni entre los diferentes tipos de educación y
el adiestramiento incrementan en algo la productividad del sujeto
pero no por intermedio del mejoramiento de la capacidad intelectual o de la destreza manual exclusivamente, sino sobre todo por
la introyección de hábitos y actitudes, como son por ejemplo:
los hábitos de puntualidad, orden, limpieza y en el caso de los
trabajadores, las actitudes que permiten la asimilación correcta
de órdenes y la resistencia al aburrimiento, entre otras, respondiendo de esta manera a la pregunta sobre lo que en realidad
enseña la escuela.
La planificación de recursos humanos generalmente integra una
serie de supuestos que determinan específicamente su relevancia
económica de desarro 11 o. Los supuestos se refieren a: '!.) el
concepto de recursos humanos, 2) concepto que se tenga sobre el
objetivo de la planificación de recursos humanos, 3) el tramo
de edades comprendidas, y 4) el número de instituciones que se
comprometan.
En primer lugar, la planificación de recursos humanos conti ene una noción de recurso humano con la cual se compromete.
Esta noción puede ir desde la que entiende a la persona como un
instrumento de la economía, hasta la que se compromete con un
concepto de individuo en toda su complejidad y riqueza y que
busca resultados socialmente útiles sin ir en contra de la libertad y el desarrollo integral de la persona misma.

81

cado, que la planificación que cuestione la racionalidad misma
de las demandas del mercado y busque por el contrario adecuar la
es!ructura de producción a las demandas en cantidad y calidad
que hace la población. Son muy distintos los supuestos en base
a los cuales se hace una proposición o la otra.
El tercer grupo de supuestos comprende lo referente al tramo
de edades sobre las cuales la planificación hará énfasis. La
planificación puede interesarse exclusivamente por el tramo de
edades que comprende la educación superior o la educación media,
por ejemplo. Sin embargo, las posibilidades en este sentido
pueden abarcar desde menos nueve meses hasta e1 momento de la
muerte; una planificación integral de recursos humanos tendría
que considerar el tramo total de vida.
Finalmente el supuesto de las instituciones que se consideran dentro de un ej_ercicio de planificación. La planificación
que ponga atención exclusivamente sobre las instituciones educativas estará suponiendo, que dadas las circunstancias concretas,
las instituciones de salud y alimentación no son, en ese momento,
al menos, importantes en el logro de los resultados de formación
que se pretenden . Sin embargo, en un planteamiento más completo
y sot:re todo desde la circunstancia de los países en vías de
desarrollo, la planificación de recursos humanos muy probablemente tendrá que considerar otros aspectos como son la salud,
alimentación y la seguridad social en general.

Proceso de Formulación del Plan de Recursos Humanos.U
En segundo lugar, los objetivos de la planificación de
recursos humanos también contienen supuestos importantes, que
habrá que explicitar. No es lo mismo la planificación que busca
adecuar la oferta de mano de obra a los requerimientos del mer-

La planificación de los recursos humanos debe ser ccnc~bida
como parte de la planificación más amplia del desarrollo eco-

1J V~. Ehteban LedeNnan. 1EPES, Sant,¡_ago de CWe, Sept. 1964.

�83

82

/

nómico y social, por lo tanto es esencial que el proceso de
planificación de los recursos humanos se formule a la luz de los
objetivos políticos, económicos y sociales del plan de desarroll0.

En toda sociedad que entra al camino de la industrialización
aumenta la división del trabajo, lo que lleva implícito las
"relaciones técnicas" entre diversos niveles.

De tal manera, estará basado en tres puntos fundamentales:
la expresión del empleo, en forma de una variable meta concordante con otras tales como el maximo crecimiento posible del
producto; los requerimientos de mano de obra que plantea un plan
de desarrollo económico; y la expresión de ellos en términos
de necesidades formativas para integrarse a las metas de la
planificación educacional. Es necesario considerar que los tres
puntos anteriores no constituyen etapas aisladas, todo lo contrario, ellos están estrechamente vinculados y relacionado~ en
el proceso de planificación en un conjunto.

La planificación de referencia debe contemplar el desarrollo
de los recursos humanos por dos tipos de ca~ales o grupos meta:

Uno de los elementos claves que permite interactuar para
fijar las metas de empleo -tanto globales como sectoriales- y
los diversos requerimientos de mano de obra es el tipo de ubicación sectorial de la tecnología, que a su vez determinará la
productividad y la mag,,itud del esfuerzo en cuanto a inversiones
se refiere. En otras palabras, hay que tener presente que la
eliminación de la subocupación o desocupación está unida estrechamente a la tasa del desarrollo, a la selección de tecnologías,
y consecuentemente a los requerimientos de trabajo y a 1as
calificaciones de mano de obra.
La ocupación global en una economía es producto de un conjunto de empleos y ocupaciones específicas y concretas, en las
cuales y en cada una de ellas se necesitan recursos humanos con
calificaciones también más o menos específicas. El logro de las
metas ocupacionales específicas no puede hacerse con abstracción
de las relaciones que existen entre diversos niveles de calificaciones y empleo.

a)

Educación de las nuevas generaciones y

b)

Entrenamiento o cursos intensivos a aquellos
que ya están en la fuerza de trabajo.

Además de las funciones consideradas, un plan debe estab1ecer
un sistema que integre y permita analizar las estadísticas de
mano de obra, de tal modo que sea posible identificar y anticipar
los problemas de los recursos humanos.
Por último, debe contemplar la fonnaci6n de un aparato
administrativo capaz de llevar adelante la formulación, ejecución
Y control de programas de recursos humanos.
Este mecanismo
administrativo deberá ser concebido en el marco de un sistema
nacional de planificación condicionado por las orientaciones de
la política de desarrollo, que a su vez determinaran la preparación, la ejecución y el control de planes y programas formulados
con la corriente sistemática de información. Es muy difícil que
exista la planificación de recursos humanos &lt;;orno proceso sin
cumplir éste.
Así como la planificación de recursos humanos se concibe
como parte de la planificación del desarrollo, en consecuenria
las metas físicas y metas de ocupación del país, debtn prever
las necesidades de mano de obra que aún en ausencia de un plan
general, la previsión adecuada de los recursos humanos permitiría

�84

85

evttar en parte los problemas de desocupación -o llamar la
atención sobre ellos- y posibles estrangulamientos futuros, en
los recursos humanos estratégicos.
Las proyecciones de los requerimientos futuros de recursos
humanos deberán ser consistentes con las metas globales y
sectoriales del desarrollo.
En ausencia de un plan general
-aún en su presencia- las proyecciones de recursos humanos
deberán basarse en una serie de juicios expectativos sobre el
desarrollo futuro del país, prod11cto de la experiencia y el
estudio de las tendencias históricas y del posible efecto sobre
ellas de medidas de política económica futura. Si bien esto
significa la existencia de elementos subjetivos en los juicios,
en la medida .que exista un plan de desarrollo y se presenten
varias hipótesis o alternativas de proyección, mayor será el
valor científico de ellos, identificándose con los obje:tivos
involucrados en las metas del plan.
La fonnulación de un Plan de Desarrollo de Recursos Humanos
debe partir de un diagnóstico del problema que perm,ta resolver
una serie de condiciones históricas y definir cualitativa y
cuantitativamente una situación inicial, con ello se dispondrá
del marco de referencia para proponer alternativas de cambio y
posibles acciones, de acuerdo a las magnitudes y características
de las necesidades de formación de los recursos humanos.

De esta manera el diagnóstico debe cumplir con una serie de
requisitos como son:
- Que permita explicar integralmente el papel de los recursos
humanos en la dinámica económica y social de la región.
- Que ayude a identificar los factores de evolución histórica

del proceso productivo regional.
Que sea posible enmarcar la función de la política económica
como resultante y efecto de las características de los recursos humanos.
Que se resuelva un sistema coherente de interrelaciones
sociales y económicas con el objeto de definir las necesidades
y requerimientos de formación.
Que permita determinar cualitativamente la magnitud y características de las necesidades y requerimientos de fonnación.
Que permita determinar cuantitativamente la magnitud y características de las necesidades y requerimientos dé formación.
Que sea factible real izarlo continuamente para analizar la
evolución del problema y los resultados que se deriven del
Plan, en caso de ponerlo en marcha.
Que integre las formulaciones de política económica y social
como condicionantes de la dinámica futura de la región .
Metodológicamente, establecer estos requisitos, significa
que el análisis de los recursos humanos debe partir de una serie
de premisas relacionadas con la heterogeneidad del sistema
productivo y la relación de éste con las acciones de política
económica y social.
En Tabasco se llevó a cabo un estudio de diagnóstico con un
esquema que propone limitadamente la explicación de una serie de
aspectos de la política social, incorpora la posibilidad de
identificar las caracteristicas ocupacionales mediante indicadores

�86

87

del sistema productivo como resultados del proceso de cambio
económico.

requisitos de puestos de trabajo o calificación para el
trabajo.

Así se presentó una opción para analizar las disponibfiidades
de recursos humanos como resultado del proceso económico-social,
centrando la atención en la dinámica educativa y de población,
cuyas características están dadas por el nivel de desarrollo de
esa entidad .

d) Los niveles de instrucción de la fuerza de trabajo ocupada
están directamente relacionados a la estructura ocupacional y
a la heterogeneidad productiva.

Así los recursos humanos, quedó identificado en este análisis
como un ente generador de riqueza en el sistema productivo y
por lo tanto, el factor principal en la producción, que cumple
funciones estructuralmente establecidas en el conglomerado de la
fuerza de trabajo. Estas funciones varían en el tiempo y en los
sectores económicos. Lo que se traduce en una diversidad de
responsabilidades. Asf, las características de estas "responsabilidades" productivas estarán condicionadas por las siguientes
premisas:
a) El sistema económico está integrado por niveles diferenciales
de participación sectorial y dependerá de la importancia
relativa del sector industrial, el grado de heterogeneidad
del sistema productivo.
. b) La hetero9eneidad del sistema productivo se manifiesta en
diferenciales de productividad, de tecnología y de absorción
de mano de obra, las que a su vez están condicionadas por el
tipo de competencia que prevalece en e1 mercado de bienes y
servicios .
c) La estructura ocupacional del mercado de trabajo está determinada por los diferenciales de productividad, de tecnología
y capacidad de absorción, l os que a su vez se traducen en

e) Los niveles de instrucción de la fuerza de trabajo reflejan
1a capacidad que el sistema educativo ha tenido para satisfacer 1a demanda social de educación.
f) Los niveles de calificación de la fuerza de trabajo están
relacionados directamente con los niveles de instrucción,
capacidad y modalidade~ del sistema educativo.
g) El crecimiento demográfico está determinado por las características del proceso de desarrollo econtínico y la heterogeneidad productiva de la entidad.
h) La estructura de población producto del crecimiento demográfico
condiciona la magni t ud de los recursos humanos disponibles y
la eficienci a del sistema educativo, la calidad.
i) El crecimiento de la fuerza de tr abajo está determinado· a
corto pl azo por la dinámica del sistema productivo y a largo
plazo por la evolución poblacional.
A partir de estas consideraciones se ha establecido el
esquema de análisis para la determinación de los requerimientos
de fonnación: por una parte, un enfoque sectorial que pennite
di stinguir los diferencial es productivos y su relación con la
estructura ocupacional; por otra, la dinámica poblacional Y
educa ti va como condicionantes de las características cualitativas

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ESQUEMA DE ANALISIS DE LDS RECURSOS HUMANOS
SISTEMA ECONOMICO PRODUCTIVO
SISTEMA SOCIAL- EDUCATIVO
~ lítica Económica.
Invers ión
Empleo
Produc tividad
Capaci tación

Produc . Sector i al
Agropecuario
Industria
Servicios
Transporte
Energéticos
Construcción

Polí tica Social
Educati va

Población

Sist. Educativo

Demograf í a
Educat i va

Natalidad
Mortalidad
Mi gración

Cobertura
Modalidades
Presupuesto

Heterogene idad Económica

Productividad

Tecnología

Absorción

Estructura Ocupacional
Cali f icación de la F. de T.

REQUERIMIENTO DE RECURSOS HUMANOS

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Tra bajo :
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Edad

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Superior

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1

Egresos :
Primari3
Medio
Superior

DISPONIBIL IDADES DE RECURSOS HUMANOS

I
PLAN DE FORMAC !Otl DE LOS RECURSOS HUMANOS

~

�Se terminó de imprimir en Enero de
1982, en el Departamento de Impresos
de la Facultad de Economía, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León,
Lomd Redonda 1515 Pte., Colonia Loma
Larga, Monterrey, N.L., Mexico, bajo
la supervisión del Sr. Homero Cantú
Salinas. Se tiraron 500 ejemplares
más sobrantes para reposición.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>FACULTAO DE ECONOMIA

�,_UltlVEt I

f

�1

FACULTAD

DE

E C O NO MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de 1a economía, la
estadística, las ciencias sociales y la
educación. Se edita tres veces al año en
los meses de Enero, Mayo y Septiembre,
salvo cambios de última hora que determinen lo contrario.

Mayo 1982

* La

suscripción a la revista tiene un costo
anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a la propia Facultad, mediante
cheque u orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Loma Redonda #1515 Pte.,
Col . Loma Larga, Monterrey, N. L. 64 71 O
México. Apartado Postal 288 .

* Toda comunicación relativa a manuscritos

y correspondencia editorial, deberán· ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García,
Editor. Departamento de Publ ,caciones,
Facultad de Economía, UANL.

* Las opiniones, juicios o ideas que pÚedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito del Editor. Se autoriza la reproducción parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.

* Edición real izada por el Departamento de
Publicaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

DIRECTORIO

Consejeros: .
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Mijdrigal H.
Edgar López Garza

Director:
Arturo García Espinosa

�I ND I C E
Pág.

PALABRAS DEL NUEVO PRESIDENTE DE
EL COLEGIO DE ECONOMISTAS DE NUEVO LEON A.c.•
LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA
EN LA CEREMONIA DE TOMA DE PROTESTA
MARZO 10 DE 1982.

1

PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA
MAESTRIA EN ECONOMIA INDUSTRIA~
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
PRIMERA GENERACION 1980-1981. :
5

INFLACION Y CRECIMIENTO:
EXPERIENCIA RECIENTE Y PERSPECTIVAS.
Sai.vadolr. Kali.6a A61;ad.

13

UN ANALISIS DE LA INFLACION EN MEXICO.
JuÚ6 Malt.c.01; Yac.amán

25

PROBLEMAS DE LOS NO ASALARIADOS
DERIVADOS DEL ENTORNO URBANO.
Ma/Úo Le.al Flo11.u

39

UN MODELO PARA ANALIZAR LA DINAMICA
DEL AJUSTE DE LA INFLACION EN MEXICO.
F11.an.d6c.o Beanc.o Ce.1.o.ya

55

�PALABRAS VEL NUEVO PRESIVENTE VE
EL COLEGIO VE ECONOMISTAS VE NUEVO LEON, A.C.,
LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA,
EN LA CEREMONIA VE TOMA VE PROTESTA.
MARZb 10 VE 1982.

ll

Los grandes economistas se ocuparon de la riqueza, de los problemas de la pobreza de las naciones, el pleno empleo, los ciclos
econ6micos y de la inflación. Hoy aún ~sos temas resultan prioritarios y requieren del análisis del economista.
Dos tipos de desempleo afectan hoy al mundo, el cíclico y el
tecnológico, aunque los economistas clásicos y los neoclásicos
han prestado poca atención al segundo pues consideraban que, a la
larga, este desempl eo acabaría reabsorbiéndose en la economía.
Por lo que toca al cíclico ha sido una de las características de
la sociedad capitalista y continúa siendo una de las áreas de
interés y estudio de los economistas occidentales modernos.
Este interés se acrecentó con la depresión mundial de los 30's
y la aparición de economías planificadas no capitalistas en el
periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial.
Con todo, el interés de los economistas modernos por los ciclos
económicos y el desempleo masivo es bastante reciente.
Los economistas clásicos de mayor respeto aceptaron hasta la Gran
Depresión, al menos implícitamente, la Ley de Say que sostiene
firmemente que el desempleo y la depresión son imposibles porque
la gente produce sólo para consumir y ahorra sólo para invertir.
Con raras excepciones como Shumpeter, los institucionalistas y
algunos teóricos monetari stas, sólo los heterodoxos como Marx,

�lll

2

3

11

\

1

\.

Sismondi y Hobson estudiaron los ciclos económicos y el desempleo
antes de 1930. Por supuesto .que no todos los economistas neoclásicos respetabl~s negaron la existencia de la depresión a
1a vista de la experiencia histórica, pero 1a mayoría de 1os
economistas académicos anglo-norteamericanos no 1ograron determinar las causas ·fundamentales de la depresión y la prosperidad,
y prefirieron avocarse al análisis y crítica de la super estructura financiera del capitalismo.
Actualmente sería difícil encontrar economistas que no estuvieran
a favor del pleno empleo, y en contra de la inflación. Pero
persisten diferencias en las estrategias sugeridas más de grado
que de género. Debido a que el pleno empleo y la estabilidad de
precios no van necesariamente de la mano, la polémica contemporánea se centra en la cuantia de la inflación a que un país debe
arriesgarse para mantener niveles decorosos de empleo y viceversa.
La economía mexicana no escapa al contexto mundial caracterizado
por el estancamiento económico y por altas tasas inflacionarias •

..

México ha atravesado, particularmente en la última década, por,
situaciones de desequi-librio que ban involucrado decisiones de
política económica, cuyo acierto todavía no es posible calificar
del todo.
Vivimos momentos de reflexión y de cambio, circunstancias de
ajuste que requieren de los mexicanos, todos, el mantener la
sere~idad y la confianza, aunque también la participación en la
solución conciente de nuestra problemática.
Dejamos ya en los anales de nuestra historia económica el período
de desarrollo estabilizador que si bien produjo tasas de crecimiento altas, moderadas tasas inflacionarias y se vio apoyado

por condiciones en los mercados mundiales de gran estabilidad,
también trajo consigo un esquema de demandas sociales insatisfechas en materia de .vivienda, educación y salud, y peligrosos
cuellos de botella particularmente en los sectores clave de
nuestra economía nacional.
La nueva década de los 70's nos presentó un esquema internacional
diferente, más inestable. La política económica nacional cambió
drásticamente en respuesta a las demandas del sector social.
El gasto público se elevó considerablemente y la historia que
siguió es de todos conocida.
Sin embargo, de nueva cuenta circunstancias difíciles se presentan, nuevos ajustes son necesarios y nuevamente. la unión de los
mexicanos se torna indispensable.
El Colegio de Economistas de Nuevo León, toma conciencia de su
importante papel e intenta enfocar la ·problemática socioeconómica
del país sin olvidar que el ser humano es lo más importante.
Será imprescindible analizar las causas y efectos de los ajustes ,
económicos Y emití~ opinión pública équilibrada en consecuencia,
pero igualmente importante será el abordar los problema·s que
estructural y cíclicamente enfrenta el país.
No hacerlo de esa forma sería negar nuestra propia calidad
profesional y evadir un compromiso y un reto social que ahora
de nu!va cuenta aceptamos.
Dejo pues en manos de todos ustedes el Plan de Trabajo que en
cuanto a la forma hemos trazado y los invito a que reflexionemos
sobre el contenido y el fondo que nuestro trabajo debe representar
los próximos meses.

�PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA
MAESTRIA EN ECONOMIA INDUSTRIAL
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
PRIMERA GENERACION 1980 - 1981

Etne6to MMco-0

Resulta esta oportunidad propicia p~ra iniciar un diálogo, que
ofrezco se multiplique y perdure, de intercambio de experiencias
en los diversos campos del ejercicio profesional que han recorrido
o seguramente iniciarán cad~ uno de ustedes; diálogo que deberá
servir para mantener el criterio abierto y enriquecer la visión
propia mediante la fusión de ideas plurales; pero sobre todo, que
será adecuado para fomentar la relación de amistad que espero
desarrollar con la mayoría de ustedes a partir de este momento.
La economía es, por naturaleza, una ciencia que se relaciona e
interdepende prácticamente con todas las otras ciencias; pero
sin duda se ve influida y afecta directamente al resto de las
ciencias que llamamos sociales. Por ello, y por su predominante
carácter humanista, puede considerarse como una ciencia que tiene
su origen y se ensancha en la pluralidad.
Ustedes han optado por la especialización en el área industrial.
Independientemente de mi actual responsabilidad p~bl i ca, puedo
asegurarles que en esta rama de actividad se centra la lucha del
• El VJt.. EJtne&amp;to MMco-0 6ue -lnvlto.do como Mi.emb1to HonOlt.aJúo y
Padtún.o de uta geneJt.acl6n, cuya. 91t.a.dua.u6n -0e Uev6 a. e6ecto
el 12 de 6ebJt.eltO de 19 82.
Actualmente u SubUClt.ÚO.IÚO de la.
Inda-0:t:Jua. Palt.a.Uta:tal en la. Sec.1t.e,ta.,úa. de. PaVl.únon..io tJ Fomento
I nciM:tM.a.L

�6

México presente por la modernización que construye el país del
siglo XXI. Razón suficiente.que avala la decisión de la escuela
de haber creado esta Maestría y la de ustedes, al haberla seleccionado para especializarse en ella.
La modernidad a·la que aspiramos los mexicanos y que ha planteado
el régimen del Presidente López Portillo, no sólo como aspiración
sino como urgencia inaplazable, tiene sus raíces y se nutre de
nuestra historia, de nuestro Proyecto Nacional. No se refiere ,
como algunos insisten en verla, a un modelo e~tranjero supuestamente ej emp 1i fi cado por 1a forma de vi da de 1os países 11 amados
industrializados. Se ubica en nuestro propio modelo, que ha
1
quedado establecido en sus trazos maestros en la Constitución de
1917 y se actualiza y concreta constantemente en nuestros planes
y programas de gobierno.
. Quienes se e.o:wañan en identificar nuestros esfuerzos de industrialización y modernización con una tendencia hacia la 1imitación
extralógica, y su secuela inevitable de dependencia y subordina·ción, o descono~en la historia de México o pugnan precisamente
por la "'implantación d_e algún mode;lo que nos es ajeno. Son los
mismos que teni~ndo en México los pies y la fuente de .riqueza,
de ellos y ·de s·us hijos, tienen en otro territorio la mente Y
con frecuencia los beneficios que en justicia corresponder. al
· nuestro.
El proceso de modernización contenido en nuestros planes es el
mismo que en su tiempo preconizaron las generaciones de las que
procedemos. Es, por tanto, la herencia moral y patrimonial que
hemos recibido. Constituye una propuesta de transformación estructural del país, por la vía de desarrollo político , económico
y social.

7

Modernizar implica, no la posesión generalizada de bienes de consumo novedosos, sino la satjsfacción de las necesidades básicas
de todos los mexic~nos, por el sólo hecho de serlo; la nutrición,
la salud, la educación, la vivienda y el vestido, así como el
acceso a la cultura Y a la recreación. Modernizar implica,
también, renovar nuestras instituciones sociales, y la moral
que las rige, para erradicar los lastres del caciquismo y la
corrupción. Modernizar es, en suma, un proyecto democratizador
que promueva "el constante mejoramiento económico, social y
cultural del pueblo".

El Estado Liberal, que se con so 1ida en 1a guerra de refonna,
definido fundamentalmente comó estado guardián, policía-árbitro
Y conservador de la paz que propicia el ejercicio de la libertad
individual, constituía un modelo de igualdad .. formal de derechos,
pero en el fondo engendraba profundas aberraciones ·s ociales •
. La inconformidad social que esta situación genera se muestra en
distintas manifestaciones que van desde la acción anarquista,
hasta las explosiones de Cananea y Río Blanco.

La Revolución Mexic_ana no puede ser equilibradamente juzgada
si sólo se ana 1J'za por a1guno de· sus caudi 11 os o a1gu_na de sus
etapas. Debe se'r estudiada como el conjunto de acciones y postulados que recorren la gama de ideologías en boga. Esta adversidad
está en el origen -y sólo así se explica- la primera constitución
social del siglo XX.

El Estado Mexicano se transforma, así, de un Estado Liberal en
un Estado Social de Derecho, fundamentado en la libertad que se
constriñe al interés social.
Las garantías individuales se
preservan y se hacen explícitas, al tiempo que se postulan, como
limitantes de estas , las garantías sociales contenidas básica-

�8

9

mente en los artículos 3o., 27, 28, 73, 123 y 131 y se faculta
al estado para que las haga efectivas.
Así, el pluralismo ideológico del modelo mexicano crea los tres
sectores que integran al Estado Social de Derecho: el sector
público, el sector social y el sector privado. Nace así, al
mismo tiempo, nuestra economía mixta, que no va a los extremos
ni procura el centro, es simplemente producto de la diversidad
de los propios mexicanos. La pluralidad_ como platafonna Y base
de la unidad nacional.
Compete al Estado la rectoría : para garantizar la existencia Y
soberanía nacionales en la libertad, al tiempo que participa
para orientar, regular, garantizar, inducir o suplir, tanto al
sector social como al privado. El Estado adquiere así su doble
función: promot~r, pero también actor, en los esfuerzos de
industrialización.
Al sector privado corresponde participar en el proceso de modernización de la actividad productiva y en el cumplimiento de las
metas específicas que nos hemos propuesto en todos aquellos
sectores no reservados de manera exclusiva al Estado.
Esta
responsabilidad, de no exclusividad, se debe desempeñar bajo el
concepto de que todo aprovechamiento o explotación, en calidad de
propiedad privada o concesión, está supeditada al interés social.
En México la riqueza y su aprovechamiento deben tener ~ecesariamente un sentido social que domine.
Así pues, es lícito, y el Estado promueve en lo prioritari~, la
actividad que persigue el lucro por la vía del mercado, pero sólo
es aceptable la utilidad que se acumula para el crecimiento.
De otra manera se contraviene el interés de la sociedad.

El sector social es el más débil de los sectores y su función en
la economía se orienta a salarios y precios. En una cooperativa,
que es la expresión más avanzada de organización de la actividad
economica, los fines prioritarios son salarios adecuados para los
cooperativistas y precios consistentes con el poder adquisitivo
de los mismos trabajadores. En suma, producir con trabajo lo que
demandan las clases trabajadoras.
La empresa púbnca, por su parte, se crea para asegurar el control
del Estado sobre nuestros recursos estratégicos, como es el caso
del petróleo y la electricidad y más recientemente, de la energfa
nuclear, Y salvaguardar así la :soberanía económica de la nación,
que da sustento y hace posible nuestra soberanía política. Esta
es la vertiente constitucional imperativa del desarrollo de la
empresa pública en México.
La segunda vertiente del sector industrial paraestatal s2 compone
por aquellas empresas que el Estado promueve para orientar e
inducir la inversión de los otros sectores; evitar condiciones
de monopolio; asegurar el abasto de insumos de uso generalizado,
como el acero y los fertilizantes; o completar la estructura
industrial programada para el cumplimiento cabal de las metas
establecidas, en proyectos de alto riesgo, baja rentabilidad o
lento proceso de maduración .
La última vertiente de crecimiento de la empresa pública, que
normalmente se olvida a la hora de la crítica, es la de empresas
que fracasan en manos de inversionistas particulares y que el
Estado tradicionalmente ha rescatado en respuesta a políticas de
empleo o de garantía de abasto. Estamos y debemos seguir intentando nuevas formas de organización y de gestión que aseguren el
mantenimiento de esas fuentes de trabajo. al mismo tiempo que su

�10

11

autonomía financiera, para evitar que graviten sobre e1 presupuesto público y lesionen así .a la economía popular.

Y estímulos establecidos en las disposiciones generales que al
efecto se expiden.

Los salarios y los precios son instrumento de distribución, en
tanto que las utilidades y el fisco lo son de redistribución.
Por ello es que la empresa pública puede operar, y efectivamente
cumple, a través de cualquiera o de todos estos mecanismos.

Ahí donde la respuesta es insuficiente, el Estado promotor elabora
los proyectos necesarios. A través de 1icitac iones u ofertas
públicas, busca ·1a participación específica de inversionistas
Y en caso de ausencia de éstos, lleva a cabo directamente los
proyectos. En este último caso, el Estado como protagonista debe
estar siempre presente para que no se comprometa el logro de los
objetivos y metas nacionales.

Por eso se afinna que la empresa paraestatal no puede ser juzgada
desde el miope ángulo de una economía liberal, sino a partir del
objetivo para el que fue creada. Su eficacia resulta del grado
en que tal objetivo sea o no alcaljlzado. Ello no pretende disculpar
errores e ineficiencias claras d~ algunas empresas paraestatales,
pero si distinguir los fines que se persiguen y de ahí los parámetros que debemos emplear al evaluarlas.
Es a través de nu~stro Sistema Nacional de Planeación participativa como pueden resol verse, dia lécticamente, los conflictos
.que naturalmente- surgen entre distintos intereses legítimos,
particulares o de gruP,o, para que siempre prevalezca el interés,
general. Primero se establecen a ~ravés de la consulta popular,
las metas y objetivos a alcanzar en los distintos sectores de la
industria. E~ las actividades reservadas al Estado, las entidades
operativas responsables deben realizar las inversiones Y acciones
·necesarias para darles cumplimiento cabal. Estas son acciones
obligatorias derivadas de la planeación.
Por otra parte, el Estado promueve y fomenta la concurrencia de
los sectores a través de mecanismos de concertación e inducción.
Por estos medios, los sectores privado y social comprometen
voluntariamente su aportación y su esfuerzo creativo Y reciben
como contraparte, además de la recompensa del mercado, los apoyos

Es éste el marco institucional que ustedes han escogido para
I
desarrollar su actividad profesional y cumplir con su responsabilidad como mexicanos.

En al2una de estas trincheras abiertas podrán ustedes, profe·sionales de la e·conomía industrial, librar la batalla por la
modernización del país. Aportara11· así su solidaridad con ésta
.Y las futuras generaciones, hasta el límite de su ·capacidad.
El esfuerzo vale la p.ena. Aquí se tienen a ustedes mismos; aquf
su destino; aquí los frutos de su trabajo. Compartirán con esta
generación la re_sponsabilidad en la construcción de un .país más
justo y fraterno que será solar y herencia patrimonial de nuestros hijos.

�INFLACION Y CRECIMIENTO: EXPERIENCIA RECIENTE Y PERSPECTIVAS*

Salvado~ KaLi.6a M4ad

La preocupación de los últimos años por la inflación, ha
hecho que surjan o adquieran popularidad diversas teorías e hipótesis alternativas a la ortodoxia económica vigente. Es así que
frente a los keynesianos y neokeynesianos encontramos a monetaristas, las expectativas racionales y recientemente los no muy
exitosos ofertistas.
Al igual que en otras áreas del pensamiento y de los negocios, los economistas mexicanos poseemos una balanza deficitaria
en nuestro comercio intelectual con el extranfero. Por lo general, importamos la más reciente teoría, la más nueva hipótesis,
aunque en ocasiones y al igual que nuestra industria, también
conservamos en algunos estratos de nuestra profesión, estructuras
de pensamiento totalmente anacrónicas. Por otro lado , nuestras
exportaciones, cuando las hay, son ejemplos de como no deben
hacerse las cosas.
Un gran número de veces y en diversos foros se ha expuesto,
aparentemente sin mucha eficacia, la dificultad de transplantar
esquemas de po1Hi ca económica ideados para tratar de· resol ver
problemas de países avanzados.
Resulta por demás innecesario
• La p~ue.nte u una velt6.i6n e.&amp;Cl!.-lta de la Con6~enci.a que el
Au.J:.04 d.ictalr.a en u.ta InM.ilucwn el piuado 26 de Ablt.&lt;1., d~o
del P!Lim~ C.iclo de Con6~enc.ia.6 EC0N0MIA '82. El V~. SalvadM
Kali6a M4ad u V~e&amp;M de Economl.a In~:t.lLla,l del Gwpo ALFA.

�15

14

abundar en los intentos que en este sentido se han hecho en
países en vías de desarrollo,, incluyendo a México.
La plática de hoy no busca resumirles alguna de las líneas.
de pensamiento actualmente en vaga para resolver los problemas
de inflación y cr~cimiento. No existe a la fecha un caso exitoso
con carácter de incontrovertible en ese sentido. Adicionalmente,
debo aceptar que al estar alejado de la academia me ha sido imposible seguirle la pi sta, como quisiera, a los diversos desarroflos
intelectuales que han permeado la ciencia económica durante los
últimos años.
Sin embargo, el hecho de !haber ejercido mi profesión en
el sector público, en la academia y actualmente en la empresa
privada , me ha motivado para desarrollar una interpretación de
los acontecimientos económicos recientes y por ende, tratar de
identificar los problemas más serios que enfrentará la economía
mexica~a durante lo que resta del siglo.
Es así que en esta ocasión decidí que era oportuno' compartir
·con ustedes esa interpretación, con el fin no sólo de generar,
un proceso de retro~Jimentación ~ue modifique y enriquezca el
esfuerzo, sino de.-·contagiarlos con tales preocupaciones y,1notivar
la investigación ·académica objetiva,. para encontrar soluciones
adecuadas y relativamente menos costosas , tanto en lo económico
·como en lo social y político.
Para hablar de las perspectivas de la economía mexicana es
nec~sario a na 1izar los factores que determina ron su evo1ución
reciente. Por ello, nos detendremos un poco para ver los aspectos más importantes del comportamiento de 1a economía durante
los últimos años.

El período 1970-75

La primera mitad de los setentas se caracterizó por un crecimiento inestable y el surgimiento de presiones inflacionarias.
A esto contribuyeron, de manera importante, la crisis energética
Y agrícola de Í973-74, la recesión mundial de 1974-75 y las
políticas de expansión del gasto público en nuestro país.
Las cifras reflejan claramente la atonía de 1971, la recuperación acelerada en 1972-73 y la reducción paulatina del ritmo
de expansión los dos años siguientes.
En este lapso se hizo evidente el agotamiento del proceso
de sustitución de importaciones basado en un esquema de proteccionismo que no fomentaba la eficiencia y competitividad de
nuestro aparato industrial con el exterior.

Fl ajuste cambiario y su corolario : 1976-77
A principios de 1976, la economía mexicana se caracterizaba
por: {a) control generalizado a las importaciones; (b) creciente
sobrevaluación del peso; (c) continuo aumento del endeudamiento
con el exterior; (d) estricta regulación oficial de precio:;
domésticos; (e) relativo estancamiento de la inversión privada;
Y (f) ambiente político tenso e incierto.
Durante los primeros ocho meses del año continuó desacelerándose el ritmo de actividad económica, destacando el virtual
estancamiento de la industria de la construcción.

�16

La devaluación del peso el 31 de agosto de 1976 y las medidas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional frenaron la
demanda interna y redujeron el ritmo de expansión de la economía.
El último cuatrimestre del año la construcción cayó 8.6%, las
manufacturas 0.2% y el sector industrial en su conjunto 0.8%.
Los bienes de consumo duradero y los de inversión fueron los más
afectados.
La modificaci6n cambiaria fue sucedida por la introducción
de medidas de dudosa compatibilidad con aquélla. Entre ellas
destacan: (a) mayores controles de precios; (b) eliminación de
CEDIS; (c) impuestos a las utilidades extraordinarias por exportac i6n y; (d) aumento salarial de emergencia.
Haciendo caso omiso de los años calendario, los doce meses
siguientes al ajuste de la paridad muestran un panorama desolador
para el sector industrial. Este creci6 sólo 0.7% y las manufac'
turas l. 2%.

Problemas latentes
La devaluación sólo fue la aceptación oficial de un hecho
evidente: el peso estaba sobrevaluado. Sin embargo, el ajuste
de un precio no modificó muchas otras distorsiones existentes en
la economía ni eliminaba los problemas básicos de la nación:
Pobreza y Desempleo.
Estos se venían agravando y amenazaban
agravarse más, debido a las dificultades propias del aparato
productivo nacional: 1) Estructura industrial ineficiente y poco
competitiva con el exterior; 2) Agotamiento del proceso sustitutivo de importaciones como ahorrador de divisas; 3) Insuficiente

17

generación de empleos; 4) Requerimientos de inversión superiores
a los que nuestras exportaciones Y capacidad de endeudamiento
~dí~n __financiar; 5) Creciente incertidumbre derivada de la
1nflac1on; 6) Rezago del sector agropecuario.
.
El panorama era sombrío. Bajo crecimiento, mayor desempleo,
incremento del proteccionismo Y probablemente un aumento en las
tensiones sociales y políticas.

El petr61eo difiere los problemas, pero no los elimina

Las reservas, explotación y exportación de hidrocarburos
:acilitaron substancialmente el acceso a los mercados financiero~
internacionales, permitiendo enfrentar los problemas de balanza
de pagos, aumentar las importaciones de bienes de inversión y
de consumo, e incrementar e1 gasto púb1ico y privado generando
empleos.
~1 pet~óleo "compró" tiempo para que se intentaran corregir
las d1stors1ones y problemas básicos de la economía, conformando
un aparato productivo eficiente, competitivo, capaz de s~tisfacer
la creciente demanda interna y orientado al mercado exterior.

�18

19

El auge de 1978-81

En el caso de la pública, la formación de capital es mayor, pero
esencialmente se destinó al s~ctor petrolero.

La economía mexicana no poseía en 1977 las bases suficientes
para sostener un crecimiento acelerado de la demanda como el
ocurrido entre 1978 y 1981. Las importaciones jugaron un papel
preponderante en ·1a satisfacción de aquélla y en la moderación
de las presiones inflacionarias esos años. Como porcentaje de
la oferta total, pasaron de 8% en 1977 a 13.5% en 1981.

A pesar de que ·1a estructura económica de México no estaba
sesgada hacia el petróleo, la dinámica del país si dependía de
él Y de los ingresos que recibían las clases con mayor poder de
compra.

El sector manufacturero sólo pudo sostener el paso en 1978
y 1979, para registrar los dos años siguientes tasas de expansión
similares al promedio del período 1970-77.

la caída del precio del petróleo y el alza de las tasas de
interés internacionales anticiparon la reaparición de los problemas básicos del aparato productor nacional, y descubrían
nuestra incapacidad para aprovechar adecuadamente el tiempo que
nos brindaron los hidrocarburos.e

1

'

En 1980 y 1981 sostuvieron el dinamismo de la economía los
sectores petrolero, agrícola y construcción. La industria de la
transformación, mostró claros signos de debilitamiento · y sólo
los bi!nes de con~umo duradero y de inversión registraron expansiones considerables.
La inversión-creció rápidamente estos últimos años, pero
las cifras espectaculares que reporta el Banco de México esconden,
varios aspectos i~portántes. (1) Lá mayor parte de la formación
de capital continuó orientándose al mercado interno, instaiándose
capacidades poco competitivas; (2) La redistribución del ingreso
.generada por la inflación favoreció a los estratos de altos
ingresos, lo que sesgó la inversión hacia bienes con una elevada
elasticidad, como son la construcción, los automóviles y los bienes de consumo duradero; (3) Donde fue posible obtener artículos
importados, se desestimuló al productor nacional; (4) Si consideramos la tasa promedio de crecimiento de la inversión privada
en el período 1960-74 y la aplicamos a partir de 1975, encontramos que la cifra que resulta es superior a la registrada en 1981 .

la principal limitante provino, entonces, del sector externo.
El año pasado la importancia del petróleo en las cuentas externas
no tuv~ paralelo en las últimas cuatro décadas. De representar
el 14.8%de los ingresos totales por exportación en 1976 pasó al
68.7% en 1981. En ese mismo período, las exportaciones no petro]eras crecieron de 3 115.8 a 6 037.7 millones de dólarés (mmd).
Por su parte, las importaciones se incrementaron substancialmente, pasanc;fo de 6 299. 9 mmd en 1976 a 23 104.4 mmd- el año
pasado.
El alza en las tasas de interés internacional ocasionó un
incremento importante en los pagos por servicio de la deuda
exte:na. El creciente endeudamiento de los sectores público y
privado no se logró traducir en mecanismos generadores de divisas, con lo que se cayó en el círculo vicioso de pedir prestado
para pagar intereses, para posteriormente volver a endeudarse
con el fin de cubrir los intereses de la nueva deuda y así sucesivamente. El déficit en cuenta corriente y el total de pasivos

�20

con el exterior se incrementaron substancialmente.
Ante tal ritmo de expansión de nuestras compras del exterior,' del endeudamiento y 1os intereses correspondientes, no
resulta difícil entender el porqué una caída en los ingresos
esperados del petróleo ocasionaron serias dificultades a la .economía mexicana.

21

elevado grado de intranquilidad e incertidumbre respecto a los
acontecimientos.
Es difícil comparar las expectativas prevalecientes en cada
uno de los ajustes de paridad. En 1976-77, el auge petrolero
esperado era una promesa positiva de extraordinario valor para
fines tanto domésticos como internacionales . Hoy ct,·a , 1as perspectivas del mercado petrolero mundial para este año y el próximo
presagian, si acaso, una estabilización de los ingresos.

1976 y 1982: Semejanzas y Qifer~ncias
Las condiciones de la economía mexicana al inicio de 1982
presentaban similitudes notables con las de los primeros meses
de 1976,
En ambas ocasiones existian severos controles a la
importación, establecidos con el claro propósito de evitar el
continuado deterioro de las cuentas externas. En los dos casos,
el peso estaba sobrevaluado significativamente, Y el endeudamiento con el exterior ascendía con rapidez.
Las diferencias son también considerables. El ritmo de la
inflación era mucho menor entonces que ahora. La inversión privada crecía con lentitud en aquella época, en franco contraste
con el dinamismo registrado hasta 1981. El ritmo general de la
actividad económica reciente, aunque en vías de desaceleración,
resultaba muy superior al de 1976.
El ambiente de (Onflicto
político del final del sexenio pasado, contrasta ampliamente con
la estabilidad y armonía aparentes que tipificaron a 1981.
La devaluación del peso el 17 de febrero pasado, precipitó
una serie de medidas, expectativas y rumores que han creado un

Perspectivas: Crecimiento lento y mayor desempleo

Aún antes de la devaluación se preveía para este año una
caída én el ritmo de expansión de la actividad industrial
'
especialmente en la rama manufacturera y en la industria de la
construcción.

.

La modificació.n cambiaria y las medidas subsecuentes impactarán aún más negativamente la evolución de la economía en 1982.
La inflación actual alcanza niveles extraordinarios, y la
que resultará a finales del áño superará todo lo registrado desde
la Segunda Guerra Mundial. Ello, junto con las distorsiones
asociadas al control de precies, desalentarán la producción y
frenarán la inversión privada.
Con lo anterior y el alza de los salarios reales, el crecimiento del empleo se reducirá y muy probablemente los niveles
absolutos de empleo registren una disminución, aumentando sensiblemente el número de desocupados.

�22

Estos elementos adversos (en el corto plazo) pueden reforzarse O contrarrestarse con la ~volución del gasto público Y las
medidas monetarias adjcionales que instrumenten las autoridades.
En la medida que las erogaciones públicas crezcan con rapidez y la política monetaria "acomode" los aumentos salariales Y
la devaluación, podría existir un avance moderado de la producción, pero al mismo tiempo se favorecería un ascenso marcado
de la inflación y de las presiones para un ajuste cambiario de
consideración. Con esto se correría el riesgo de caer en un
círculo vicioso bastante peligroso y nocivo para la salud económica de la nación.
Por el contrario, si el gasto no crece o se reduce en términos reales y la polftica monetaria es restrictiva, el desempleo
crecería substancialmente y se frenaría la expansión de la producción ...
En cualquier caso, las tasas de interés permanecerán ele. v.rdas, la cuenta corriente de la balanza de pagos registrará
una ligera mejoría y el peso seguirá perdiendo terreno frente ,
al dólar.
Las autoridades reconocieron, al anunciar las nuevas medidas
económicas el pasado día 20, que la perspectiva económica es
desfavorable. Aceptaron implícitamente que los eventos recientes,
tanto en el ámbito internacional como en lo interno, han reducido
su capacidad de maniobra.
Por tanto, aprovechan la oportunidad para instrumentar un
programa de estabilización, buscando combatir la inflación _Y
tratar de sentar bases más sanas para la reactivación del crec 1miento en el futuro próximo.

Lograr estabilidad en los precios no requi~re de un nivel
de desempleo permanentemente elevado.
Pero el proceso para
reducir la inflación requerirá de un período de transición donde
el desempleo aumentará substancialmente.
Para 1983 el panorama no se vislumbra tan prometedor como
en 1978. No se perciben en 1a actua 1i dad factores externos 0
internos que eviten que la atonía económica se repita en el
próximo año, pudiendo muy bien extenderse hasta 1984.
Los ingresos por exportaciones de hidrocarburos permitirán
que sigamos cump 1i endo con nuestros compromisos financieros.
Eventualmente podrían vo 1ver a repuntar, pero nunca serían una
base adecuada sobre la cual fincar el futuro desarrollo de México.
En estas circunstancias, cobran especial relevancia los
esfuerios por div~rsificar y aumentar las ventas de mercancías
mexicanas en el exterior. Es cierto que el clima internacional
es poco propicio para ello y que nuestra industria carece de los
aiveles de calidad y eficiencia necesarias para competir en el
mercado exterior; sin. embargo, la reactivación futura del ritmo
de crecimiento depende de una estructura industrial más sana '
.
'
que genere divisas y que resiste los embates de la compétencia
externa. Por su parte, la política económica deberá orientarse
al logro de este objetivo, ya que de lo contrario, resultará más
difícil resolver los problemas básic~s de pobreza y desempleo.

�UN ANALISIS DE LA INFLACION EN "IEXICO *

]uÚl) Ma1tco.s Yacamrut

Introducción

...

Sin duda alguna uno de los fenómenos más importantes que
actualmente enfrenta el país, y que ha afectado de manera significativa el comportamiento- de la economía, ha sido el de la
inflación, proceso originado en los inicios de la pasada década.
Este fenómeno generalmente se asocia con altos costos
sociales, entre los que cabe recordar las distorsiones que
introduce en el proceso de ahorro e inversión J en la asignación
de recursos, la pérdida de competitividad y el deterioro en la
producción y el empleo. Los efectos de la inflación también se
hacen sentir en medida importante en la distribución del ingreso,
generando fuertes tensiones, lo que tiende a debilitar la estructura social. Por estas razones, y muchas otras más que han
examinado los estudiosos del fenómeno inflacionario, el control
de este proceso reviste una particular importancia.
En los drculos académicos y en las esferas oficiales asociadas con la política económica existen grandes divergencias de
opinión respecto de los factores determinantes de la inflación.

• La pll.Uente u una veM.l6n UC/1..Ua de la. Con6e11.enua que el
Auto1¡_ cllctJVr.a en u.ta In.6t-ifuc.l6n el pMado 7 dP Ma!fo, dentlLo
del PMme11. C-lct.o de Con6e11enc.lM EC0N0MIA '82 . El VIL. JuCUi
Ma1r.co~ Yacamán u V-l1Lec.to1t de In6ollmac.i6n F.inanc.le11.a del Banco
de Mái.co, S.A.

�26
27

En esta nota no se pretende analizar las discrepancias entre los
diversos puntos de vista, si~o construir y estimar un modelo muy
simple que permita analizar la evolución de los precios internos,
en particular en la última década.
El enfoque ·aquí adoptado para examinar el comportamiento de
la inflación es muy similar a las explicaciones monetaristas.
De acuerdo con éstas, la inflación persistente es siempre un
fenómeno monetario que resulta de un crecimiento acelerado en la
cantidad de dinero en comparación con el aumento de la producción
de bienes y servicios. Esto no descarta, sin embargo, la posibilidad de que otros factores puedan. provocar aumentos en los
precios, si bien no en fonna so~tenida.
De manera más precisa la inflación no se debe simplemente
al crecimiento de la oferta monetaria en rel:J.ción a la tasa de
creci~iento del producto, sino en relación al crecimiento de la
· demanda real de d"inero a un nivel dado de precios. Esta relación
ha pennitido algunas afinnaciones en el sentido de que la infla_ción se puede deber a la caída de la eficiencia en 1a· producción
y en consecuencia sú cura requiere incrementar la productividad.
Si bien estas afinnaciones son ló~icamente correctas, la varia~
bilidad posible .-·en el producto es menor que la de la o.ferta de
dinero. Lá experiencia en el caso de México es muy clara; las
variaciones en la tasa de crecimiento que en promedio se han
observado en los últimos 10 años, son substancialmente mayores
para la cantidad de dinero. En consecuencia se puede afirmar
que_ los cambios en la oferta monetaria han dominado los cambios
en el producto como variable explicativa de la inflación que se
ha vivido en la última década.

El Modelo

El modelo emp.leado para analizar la inflación en México
descansa fundamentalmente en el supuesto de que 1 d
d d·
a emanda rea 1
e mero es una función estable en 1- que 1.
infl .•
.
'
ª
e ingreso Y la
ac1on esperada son las principales variables explicativas
Por otro 1ado se supone
.
·
.
una econom1a relativamente pequeña Y
ab1ert~, en la cual hay dos tipos de bienes, comerciables Y no
comerc1ables_. Finalmente, se supone un tipo de cambio ajustable.
En estas c1rcunstancias el exceso de oferta d d.
f d
e mero afecta
un amentalmente a los precios de lo b'
.
p
s lenes no comerc1ables.
orlo que respecta a los precios de los bienes comerciables
comportamiento está d t
.
'
' su
e erm1nado ' por la evolución de los precios
externos.
1

El exced~nte monetario también puede afectar el volumen de
re~e_rvas rnter:nac ion a1es Y' en e1 corto Plazo' e1 ni ve1 de
act~v1dad económica . Sin embargo, para los fines de esta nota
se hara caso omiso de estos efectos, consciente de que los resultados de las estimaciones que más adelante se presentan contienen
sesgos estadísticos al .no emplear un modelo en el que simultáneamente se determil')en inflación, crecimiento Y reservas interna- .
cionales.

1:s

de

Consideremos en primer lugar la determinación de los precios
los bienes no comerciables.
Nosotros supondremos que la
d;ma~da de e~te tipo de bienes depende del producto nacional, su
P ecfo relat1vo Y el desequilibrio en el mercado monetario:
1)

2)

LPRt + ª1
LPR

=

LOG

PNt

l\

+ ª2 (Lmt - Lm~)

�...
28
29

donde: •
LDN

= demanda de bienes no comerciables
t
.
. r elativo de los bienes comerc1ables
PPRt = prec10

LYt

=

producto nacional

Lmt

=

cantidad real de dinero

Lm~ = demanda real de dinero

...

PNt

=

nivel de precios de los bienes no comerciables

Pet

=

nivel de los precios externos

TCt

=

tipo de cambi~

se resuelve la ecuación. Bajo el supuesto de que al aumentar el
ingreso nacional, la oferta y demanda de bienes no comerciables
se incrementan en igual proporción, se obtiene:

La ecuación anterior nos explica la determinación de los
precios de los bienes no comerciables. Como no se tiene información de esta variable, lo que hacemos es substituir la ecuación
(4) en la definición del índice nacional de precios (ecuación
(5)) y así obtener una función para explicar el comportamiento
de la inflación (ecuación (6) ).
5) LPt

Por otro lado supondremos que la oferta de bienes no come~c1. ab1es es una func1·6n de su precio relativo, del tamai'ío de
· i as
economía medido por la producci6n nacional de, bienes Y serv1c o
y de los costos salariales.

=

k (LPNt) + (1-k) • (LPet + LTCt)

6) LPt = B0 . (Lmt - Lm~) + B1 • LWt + (LPet + LTCt)
Para la demanda real de dinero supondremos que ésta depende
del producto nacional y de las expectativas de inflación. No se
incluye la tasa de interés en virtud de que hasta muy recientemente el Banco de México flexibilizó el manejo de esta variable.

donde:
LSN = oferta de bienes no comerciables
t

LWt = salarios

donde:

Para obtener e1 prec 1.o de los bienes no comerciables,
. simplemente se iguala la oferta y demanda de este tipo de b1enes y

que

.
"Loga/LU)no de".
v7!f
::J.. tú6,i.c.a
c.oMuponde
voJWJ.•

• Lo. "L"
o.nt~c.~e o. .f.lU
El ,!;ubbuüc.e 1 .wdi.c.a el peJuo
ble en c.u.utl6n.

0

f.o.

LYt

=

producto nacional

rr~

=

expectativas de inflación

Substituyendo la ecuación {7) en (6) y sacando la primera
diferencia de la ecuación resultante se obtiene la función para
explicar la inflación:

�31

lo que el método de mínimos cuadrados ordinarios produce est1·ma
c1ones "ses ga das estadístic~mente hablando
S.
b
modelo más amplio en el
1
.
.
in em argo, un
interacción entre prod t cua se. considere explícitamente la
uc o, precios, circulante
b1
pagos está fuera de 1os obJ. et i
d
Y a anza de
vos e esta nota
Ad db
recordarse que si b.
·
emas, e e
1en una mayor comp1ej i dad d 1
podría dar una visión •
e modelo nos
mas completa de los
.
la expansión de 1 f
.
procesos asociados con
a o erta de dinero el e 1 d
disponibles para estima
.. '
mp eo e los métodos
del "sesgo"
. r sus coeficientes no elimina el problema
, aunque s1 generada estimac1·ones "consistentes".
11

La ecuación (8) nos dice simplemente que la inflación es
una función del desequilibrio en el mercado monetario, de los
ajustes salariales y de la inflación internacional.

Estimación del Modelo
Para estimar la ecuación anterior se utilizaron los datos
de producto interno bruto en términos reales, el crecimiento del
promedio anual del acervo nominal de dinero al final de cada mes
(definido como M , billetes y monedas más cuentas de cheques),
1
el deflactor implícito del PIB para medir el compor~miento de
ios precios, las ·remuneraciones promedio a los trabajadores en
el sector industrial para medir la evolución de los salarios,,
las variaciones en.. el índice de prec·ios al mayoreo en los .Estados
Unidos como i,ndic·ador de la inflación internacional y el tipo de
cambio del peso en relación con el dólar americano. La inflación
esperada se calculó utilizando un mecanismo de expectativas
adaptivas tipo Cagan, mediante el cual la inflación esperada en
el período!. es un promedio ponderado de la inflación observada y
la esperada en el período t-1. La función de precios se estimó
con datos anuales correspondientes al lapso 1960-1980.
Por 1o que respecta a1 método de estimación se utilizó e1
de mínimos cuadrados ordinarios. No todas las variables consideradas en el lado derecho de la ecuación (8) son exógenas, por

-

Para estimar la ecuación (8)
trabajos
- .
se supuso, de acuerdo con los
d.
e~p1_ r1 cos que se han! efectuado sobre 1a demanda d
mero en Mex1co • que 1a e1as t.1c1dad
.
e
ingreso es unit .
otro lado en el cálculo
.
.•
aria. Por
coeficiente de ajuste ( ded la inflac~~n esperada se empleó el
0 e ponderac1on para 1 • fl .•
período antes)
. . •
ª in ac1on un
•
que max1m1zo la R2 de la func ..
Los resultados se. presentan en seguida. Los 110n de precios.
coef · ·
va ores "t" de 1os
1c1 entes estimados se registran. entre paréntesis.
9) ALPt = -.003 , +

( 0.3)

.6 (ALMt - ALY ) + .156
t
ALWt
(6.12)
·
( 2.0)

+ .26 A(LPet + LTC ) + .003 Arre
(3.6)
t
(1.6)
t
0.93
1.75
2
t sa t·isfactorio de la ecuación áe
. La R indica un aJ·u se
c1os y el DW n
.
preerror
.º sugiere la existencia de autocorrelación de los
es a un n1vel de confianza del 5 por ciento.

�33

32

•

En la ecuación (9) podemos observar que prácticamente todas
las variables incluidas en el modelo son significativas y con el
signo esperado. Los excesos de circulante con respecto a su
demanda, los aumentos salariales, la inflación internacional y
las mayores expectativas de inflación, afectan a la inflación
interna en la misma dirección en que aquéllas registran cambios.
Por lo que respecta a los coeficientes estimados es necesario
señalar que, de acuerdo con el modelo, el correspondiente a la
inflación internacional debe ser igual a la unidad ya que, para
simplificar ~e supuso que los precios de 1os bienes comerciables
producidos internamente se ajustan inmediatamente a los precios
externos. En la medida e_n que este supuesto no sea válido el
coeficiente debe ser menor a la unidad, resultado que se obtuvo
en la estimación.

Análisis de los Resultados
A fin de analizar el comportamiento de la inflación en

México se utilizó el modelo estimado para calcular la contribución individual a este fenómeno de las variables que se han
supuesto determinan su evolución. En el Cuadro 1 se muestran
los resultados de estos cálculos para el período empleado en la
estimación del modelo.
Un breve examen del cuadro muestra claramente que el factor
más importante para explicar el ritmo de la inflación lo constituye el exceso en el crecimiento del circulante relativo al
crecimiento del producto. Solamente en cuatro de los 20 años
comprendidos en el período 1961-1980 el exceso de dinero contribuyó con menos del 50 por ciento al crecimiento de los precios.

Cuadro 1
COMPONENTES DE LA INFLACION EN MEXICO
1961 - 1980

1961
1962
1963
1964

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
l980

,.

(M-v)

s

0.8
2.2
3.8
4.8
1. 5
o. 9
1.6
1.6
2.3
2.0
2.5
4. 9
10 , 4
8, 9
10 . 4
13 , o
14.4
16.0
16 , 6
14. 7

-0.1
3.5
0.5
0.8
2. 5
1.2
0.1
1.4
0.9
0.8
2.1
1.6
2.1
5.5
1.6
6.1
2.5
0.5
3.6
3.8

pt *
-0.1
0.01
-0.08
0.6
0.5
0.9
0.05
0.7
1.0
1.0
0.8
1.2
3.4
4.9
2.4
7.6
14.4
2.3
3.3
3.8

-0.2
-0.4
-0.2
-0.01
0.5
-0.6
0.2
-0.2
-0.1

o.~
0.2
0.03
0.2
l. 5

2.7
-1.0
0.8
2.4
-2.5
0.04

Y Inflación estimada con la ecuación (9) del texto.

0.2
4.9
3.8
5.4
4.8
2.0
1.7
3.2
3.8
3.8
5.3
7.4
15.9
20.5
16.9
25.4
31.8
20.7
20.7
22.1

3.4
3.0
3.1
5.6
2.3
4.0
2.9
2.4
3.9
4.5
4.5
5.6
12.4
24.0
16.7
21.7
32.1
18.1
20.7
29. 3

�34

35
Cuadro 2
COMPONENTES DE LA INFLACION EN MEXICO
VALORES ACUMULADOS
1961 - 1980

,. ,.

1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980

(M-Y)

(M-v)+s

0.88
2.02
3.84
4.84
l. 51
0.91
1.57
l. 59
2.33
1.98
2.49
4.89

0.77
5.52
4.34
5.64
4.01
2.10
l. 70
3.04
3.22
2.82
4.58
6.52

10.40
8.94
10.44
12.99
14.38
16.00
16.58
14.72

12.54
14.46
12.07
19.05
16.90
16.45
20.19
18.52

(M-Y )+S+Pe':rc (M-Y)+S+Pe:TC+óne
0.66
5.60
4.26
5. 70
4.53
2.96
l. 75
3.69
4.23
3.77
. 5.40
7.71
15.95
·19.36
14.47
26.65
31.26
18.71
23.51
22.37

0.47
5.24
4.11
5.69
5.07
2.35
1.97
3. 52
4.09
4.07
5.56
7.74
16.19
20.84
17.20
25 . 66
32.11
21.06
21.06
22.41

Esta conclusión puede sin embargo calificarse ya que la oferta
monetaria no es completame~te exógena, y en consecuencia parte
de su asociación con los precios internos puede deberse a otros
factores.
Consideramos que estos factores son básicamente precios externos y salarios, mismos que ya están incorporados en el
modelo.
En estas circunstancias, si estas últimas variables
fueran más importantes que la oferta monetaria, el análisis de
regresión debería sugerirlo.
En virtud de que el circulante
explica alrededor del 60 por ciento de las tasas de inflación de
acuerdo con la regresión, la conclusión de que la oferta monetaria es el principal elemento causal se sostiene y solamente se
modificaría en la medida en que hubiera otros factores importantes asociados con la inflacióri interna y la oferta monetaria no
incorporados en el modelo.
Otra conclusión que puede derivarse del examen del cuadro
es 51ue la inflación externa (corregida por variaciones en el
tipo de cambio 'del peso) incrementó substancialmente su importancia como causa de la inflación interna durante los setentas .
En tanto que, _durante el período 1961 a 1970 la tasa de crecimiento de los precios externos explica, en promedio, un 13 por
ciento de la inflación interna,. en la década 1971-1980 explica
un 24 por cien~o.
Finalmente, debe mencionarse entre los resultados la fuerte
calda, en la segunda década, en la importancia de los salarios
como factor causal de la inflación. En tanto que en el período
1?61-1970 el crecimiento en los salarios explica una tercera
parte del ritmo promedio de inflación, en la década siguiente
explica solamente un 16 por ciento.
Como puede observarse en el Cuadro 1 la inflación se acelera
considerablemente en la década de los setentas. Debe recordarse

�36

que esta i nfl ación surge después de un período de a1rededor de
15 años de estabilidad de precios. Es interesante, por tanto,
tratar de determinar el origen y evolución de este proceso.
En el Cuadro 1 podemos apreciar que en 1973 los precios
empiezan a crecer a tasas muy elevadas. Al exa,ninar la evolución
de las variables consideradas como causales se nota inmediatamente que a partir de 1972 el ritmo de aumento de la oferta
monetaria se eleva fuertemente a niveles superiores al 20 por
ciento, y en años recientes crece a ritmos superiores al 30 por
ciento, en comparación con las bajas tasas registradas en años
anteriores, las cuales fluctuaro~ alrededor del 10 por ciento.
El crecimiento de la oferta monetaria registrado en 1972
obedeció a dos factores fundamentales; el más importante fue un
cambio en la estrategia económica, de acuerdo con la cual el
sector público reforzó su papel como agente rector de la economía. Este incrementó fuertemente su gasto, en particular el de
inversión, que creció a una tasa de 40 por ciento en términos
reales. Otro factor que contribuyó al crecimiento del circulante
fue el fuerte incremento en las exportaciones de mercancías (22
por ciento), como resultado del llamado "Commodity Boom".
A pesar de que en 1972 hay una substancial aceleración del
ritmo de crecimiento de la oferta monetaria, la inflación se
incrementó en solamente un punto porcentual. Esto se debió al
hecho de que e1 producto se incrementó a un ritmo muy _el evado,
lo que provocó un aumento en la demanda de dinero en términos
reales.
En 1973 continúa la política expansionista del gasto público
lo que provocó un incremento del déficit público en relación
con el prod~cto, y una aceleración del ritmo de crecimiento del

37

circulante. Este último fenómeno se dio a pesar de la caída del
multiplicador monetario provocada por el aumento en el encaje
lega1. Ambos fenómenos producen un incremento en e1 excedente
monetario y, en consecuencia, en el ritmo de la inflación como
puede observarse en e1 Cuadro l. Debe seña 1arse por otro 1ado
que ese mismo año se produce un incremento substancial de la
inflación externa (a poco más de 13 por ciento) debido en parte
importante a1 encarecimiento de 1os alimentos y en menor grado
al embargo petrolero y a la cuadruplicación del precio del petróleo registrados en octubre de 1973. Estos fenómenos naturalmente
también provocaron una mayor inflación en México.
En 1974 el ritmo de inflación prácticamente se duplica.
Este resultado se debió, además de la continuación de la política
expansionista del gobierno, al fuerte ajuste salarial (alrededor
de 35 por ciento) y a la aceleración de la inflación externa (la
cual fue de poco menos de 19 por ciento). Este últi:no fenómeno
'
se debió en parte muy importante al incremento
en los precios de
petróleo registrado en el último trimestre de 1973.
En 1975 el ritmo de la inflación se reduce en medida considerable, básicamente como consecuencia de la desaceleración en el
ritmo de crecimiento de los salarios y de la inflación externa.
En 1976 la inflación supera el 20 por ciento, resultado de
fuertes incrementos en todos sus componentes.
El circulante
acelera su tasa de crecimiento a 31 por ciento, como consecuencia
fundamentalmente, del desequilibrio de las finanzas públicas.
Se corrige substancialmente la paridad del peso respecto al
dólar, provocando un incremento de los precios de los bienes
comerciables. Finalmente, los salarios también se ajustan substancialmente como consecuencia de la corrección cambiaria.

�38

El ajuste del tipo de cambio en agosto de 1976, tiene sus
repercusiones más importantes ~n 1977, año en el que la inflación
ascendió a 32 por ciento. En 1978 se produce una caída substancial en la inflación. interna, 14 puntos. Esta caída es el efecto
de la absorción, un año antes, de los efectos inflacionarios del
ajuste en el valor del peso.
En 1979 y 1980 la inflación vuelve a incrementarse, básicamente como resultado de la aceleración del circulante, producto
del mayor desequilibrio en las finanzas públicas . Debe notarse
que en 1980 se subestima en medida importante el ritmo de la
inflación, 22.1 por ciento estimado contra un 29.3 por ciento.
Se considera que este fenóme~o es consecuencia de la mayor
flexibilidad que el Banco de México empezó a imprimir a las tasas
de interés en 1979. Al aumentar los rendimientos sobre pasivos
bancarios , proceso que prácticamente ha continuado hasta la
fecha, la definición de dinero muy posiblemente varió, implicando un cambio estructural que la ecuación estimada de precios
no incorpora.

PROBLEMAS DE LOS NO ASALARIADOS
DERIVADOS pEL ENTORNO URBANO

I. Introducci.ón.

Para hablar de los "no asalartados\ es necesario destacar
diferencias, como calidad de migrante o nativo y educación JJ. que
los hacen comportarse de modo pistinto y requieren tratamientos
diferentes.
'
Este grupo se puede dividir entre los que perciben ingresos
superiores al mínimo e inferiores a ~sta suma. Son estos últimos
· los ~s favorecidos, los que presentan la mayor importancia y a
los que nos referiremos de aquí en adelante. Las conclusiones
. se pueden hacer extensivas a los no asalariados en general,
porque la verdadera problemática es común a ambos, y las diferencias entre ellos son sólo de g~ado.
Las actividades que este grupo de trabajadores desempeñan
son "informales" o "marginales". La razón de este nombre estriba
en que su relación de trabajo no es formal, como lo sería el
vínculo entre un obrero y su patrón, en donde ambos están sujetos

• El aid_OtL ~'1.e.M.a 6CL6 6_e.'1.v,luo6 pM6uionalu e.n e..t Ce.ntll.o de.
11 Inv~.ügauonu Eeon617!,(.c.a6 que. admi..rt.ihbto.. nuubto.. InMiluci6n.
- ta_uno 7, HwnbeJLt~ . . e.t al.
M,igMci6n IJ Vuigualdad Soc.,&lt;,al e.n
C,ludad de. Me.uc.o.
I~.U.."iito de. 1nve.ü,4iauonu Soualu
UNAM, 1977.

'

�41

40
II. Antecedentes.
a una cadena forma 1 y 1ega 1 de derechos y ob 1i gaciones: número
de horas semanales de trabajo, tipo de labor, condiciones de
salario, seguridad social, prestaciones de vivienda, días de
descanso, etc. Por otra parte, son consideradas "marginales"
porque se realizan al margen del mercado explícito de trabajo.

A} Antecedentes teóricos.
La proliferación de grupos de población con características
c~unes de bajos ingresos, educación Y vivienda, dentro de la
Cl udad y s
. ( formando vecindades Y barriadas} motiva
u peri. f eria
su estudio.

La índole de las actividades informales está derivada de la
incapacidad del sistema económico para integrar a la creciente
oferta de mano de obra del país a la producción y aprovechar
óptimamente este recurso productivo.
Aunque este problema se presenta en todos los países, ya
sean desarrollados o subdesarrollados, en el caso de México las
inadecuaciones ocupacionales se manifiestan de tal forma, que una
parte de la población se ve obligada a ocuparse en actividades
donde se percibe una remuneración muy baja y donde su productividad también es baja. Esto sucede principalmente en el área
urbana, ya que representa el último bastión de esperanza para
los conglomerados campesinos que ven disminuido su "standard de
vida" en el campo y son deslumbrados por la imagen falsa de la
ciudad que se difunde a través de los medios de comunicación, en
donde se resalta sólo el lado amable de la vida en la urbe. De
igual forma, 1os mode1os de desarro11 o seguidos por México han
propiciado una subutil ización de la mano de obra abundante,
generando su desperdicio y provocando -sin desearlo- un subproducto de tensión social provocada por el subempleo y sus
consecuencias colaterales.

La teoría creada por el Centro para el Desarrollo Económico
Y Social de Amér·,ca Lat·rna -21, propone que la acentuación de 1a
modernización del proceso productivo llevó al empleo cada vez en
mayor proporción de maquinaria para incrementar la productividad.
~sto provocó una subutilización de la mano de obra, generando
menores empleos. Al establecer procesos de educación en desacu~rdo co~ las dotaciones de recursos productivos en los países
l~tin~ricanos, se generó la aparición de, enormes focos de
m1ser1a en las zonas periféricas de las grandes ciudades.
Una segunda teoría, de sarro11 ada por el brasileño L ·
. k 3/
uc10
war,c - , centra su análisis en las manifestaciones de estos
g~upos. Afinna que en las sociedades latinoamericanas, el surgim~ento de la marginalidad asume características distintas al
sistema capitalista de otros lugares.
La primera es que la
absorción de mano de obra por las actividades industriales es
cuantitativamente pequeña , es dec,r,
· que se crea un numero
pequeño
de asa 1ariados; 1a segunda es que a1 desarrollarse ~l proceso
Ko

2/
-

~~gelt. Vekeman_ ~·

Ha.e-la la. Supe1tacl6n de

.f.o.

MaJtgi.n.aLé.dad

tLuU.,u, ptteUmi.n.aJi.u. C,{;ta,do en: Campo6 Se1tna., Ma1tcla. E.

u

S~JL I n6o~al. IJ el PJi.oblema. Oc.upaclonal. en MWc.o 19 50-19io
Tu~ PJi.o6u.wna.l. Fa.c.uliad de Ec.onom.úl, I.IANL. 1980.
31
- LuC-&lt;f' KOWCVf.-&lt;;c.k. Ca.p-ltaU6mo e Ma11.gi.n.aLé.da.d de la. Am~~:
Latina. C,{;ta,do en: Ibi.d.
v&lt;A..c.a.

�42

43
industrial se desplazan actividades que pasan a ser arcaicas,
liberándose mano de obra que no. se convierte en asalariada, sino
que pasa al sector terciario, en las ramas de pequeños servicios
de reparación y mantenimiento, servicios domésticos, Y otras
formas de subempleo. La tercera característica es que continúan
coexistiendo las economías del sector agrícola, las artesanías
urbanas y rurales y las actividades a domicilio.
Bajo esta misma teoría, las características de los individuos
son para la mayoría las siguientes: a) su forma de remuneración
no es 1a de un asa1ari ado puro; b) 1a jornada de trabajo no es
intensiva, sino extensiva; c) la división del trabajo es pequeña;
y d) la tecnología es rudimentari~.
Otros autores, como Charles Sackrey Y consideran que la
pobreza existe porque esa población no consigue ingresos suficientes por sus características de pereza, deshonestidad y falta
de educación . Esta teoría es fácilmente rebatible.
Existen algunos tratadistas como Paul Sweesy que dicen que
la pobreza es una consecuencia inevitable de la madurez del sistema capitalista industrial y que estas clases bajas desempeñan
una función para ei resto de la sociedad. Sin embargo Myrdal,
Machlup y Musgrave proponen, a modo de so1uci ón, un aumento de 1a
demanda de mano de obra no ca1i ficada si se 1ogra un incremento
de la demanda global acompañada de una adaptación cualitativa de
la mano de obra.

H Cluvtlu
O.E.A.,

Saclvr.e.y.
e,i;tado en:

The. Poli.tic.al Ec.onomy 06 Uliban Pove/Ltlj.

Ib.úf.

B) Antecedentes históricos agrícolas .

la Reforma Agraria, plasmada en el texto de la Constitución
de 1917, comenzó a fracturar el sistema monopólico de explotación de la tierra y tuvo como consecuencia la redistribución del
ingreso, el estímulo a la movilidad de los factores y la ampliación de la tierra disponible para el cultivo.
En el período
1935-1940, al ocupar la presidencia de la República el General
Lázaro Cárdenas, se dio fuerte impulso al reparto agrario con
17.9 millones de hectáreas. Esto modificó, de haciendas a propiedad comunal, el sistema de tenencia de la tierra. Se elevaron
las inversiones de irrigación, crecieron los créditos al campo,
y la producción agrícola creció ~n los momentos que se necesitaba
para satisfacer necesidades de alimentación y apoyo al impulso
industrial inicial.
~unado a esto, encontramos que la productividad agrícola
creció y la mano de obra campesina se trasladó a la ciudad, sirviendo como materia prima para el desarrollo industrial. Las
.comunicaciones facilitaron el traslado de la mano de obra campesina, presentándose a la industria y los servicios una oferta
ilimitada de mano de obra, a una baja tasa de remuneración, que
fomentó una eleváción de las utilidades durante el período de la
Segunda Guerra Mundial, sin presiones sindicales de importancia.
El reparto de tierras continuó después de 1940, aunque a
ritmo menor; las inversiones en la industria se incrementaron en
parte motivadas por el aumento en las exportaciones de materias
primas, y por el temor a la afectabilidad de las tierras con
riesgo a los inversionistas privados.
Durante el período 1940-1960, la producción de cultivos de
uso industrial no aumentó tan significativamente co,r,,·, la de

�44
45

alimentos que tuvo estancamiento en el precio internacional perjudicando a la agricultura nacional.

C) Antecedentes históricos industriales,

A partir de 1947 la inversión pública federal dedicada al
sector agropecuario decreció en su participación relativa dentro
de la inversión total. Esto condujo a la utilización en fonna
intensiva de la mano de obra, caracterizada por su baja productividad en lugar de los avances tecnológicos.

,La Segunda Guerra Mundial representó una coyuntura favora~le a la industrialización. El gobierno federal fomentó en esa
epoca el desarrollo industrial, propiciándolo a través de inversiones en ferrocarriles, petróleo, inversiones minoritarias en
Altos Hornos de México, etc.

Los factores que hemos mencionado, han·contribuido al estan•
camiento de la producción agropecuaria y a que aumente la brecha
entre el ingreso del campesino y, el ingreso de los trabajadores
de la industria y el comercio.

Por otra parte, en esa época bélica llegaron al país refugiados con capital, habilidad y experiencia en los negocios.
Esto, en conjunción con una incipiente clase media deseosa de
participar en la floreciente industrialización e inversión en el
medio comercial, crearon el ambiente propicio para el impulso
del sector industrial.

Es a partir de la década de 1960 cuando comienza a hacerse
más notorio el efecto de los problemas en la agricultura. La
participación de la agricultura en el Producto Interno Bruto
disminuyó de 27. 7% en 1936 a 15. 9% en 1967. Los predios de
subsistencia tenían un ingreso anual por persona de 489 pesos en
1968, mientras que los predios modernos que eran minoría, pero
con el 77% de la superficie irrigada, percibtan ingresos de casi
10 mil pesos anuales. Esto nos esclarece la razón del incremento
acelerado de la migración campo-ciudad, donde lo que se buscaba
no era un mejor empleo, sino un medio para sobrevivir.

En virtud de 1a escasez de productos importados en ese
período, Y de la expansión en la disponibilidad de créditos,
los inversionistas comenzaron por producir s'ubstitutos a tales
artículos para satisfacer la demanda interna y externa.
Al terminar la guerra, los capitalistas extranjeros volvieron a sus países de origen y las exportaciones mexicanas se
enfrentaron a la competencia de los países avanzados. Esto
significó un riesgo de estancamiento, que se disolvió en 1946
al comenzar el gobierno federal una política de protección a la
industria de bienes producidos en el país y un aumento en la
disponibilidad de créditos. Esto hizo que las empresas extranjeras _comenzaran a ensamblar y dar acabado a sus productos dentro
del país, para satisfacer el creciente y ya respetable mercado
mexicano.
Durante el periodo 1946-1952, se incrementaron las inversiones en empresas públicas como Ferrocarriles, PEMEX y la Comisión

�46

47
Federal de electricidad. Estas inversiones favorecieron a los
industriales a través de contr.atos de construcción y concesiones
del gobierno. En 1948, debido a la dependencia de México en las
importaciones, hubo· necesidad de devaluar el peso. Al volver
los capitales de especuladores el país volvió a parecer otra vez
bonancible, pero un período de altibajas en la industria, creados
por 1a guerra de Corea y luego al dec l i nami ento de 1a demanda
exterior, condujo al país en 1954 a otra devaluación que pennitió
a la economía crecer un 9%en 1954 y un 11%en 1955.
Como podemos ver, la orientación dada hacia la industrialización del sistema productivo, aunado a las características
de fuerte influencia extranjera ~ue implementó una tecnología no
acorde a la dotación de recursos abundantes en el país, en este
caso la mano de obra, la promoción de una élite dirigente privada
que sólo tenía en mente sus intereses particulares, Y el apoyo
que la administración pública dio al fomento de ciertas áreas
econ6mi ca s únicamente, provocaron que la creciente oferta de
mano de obra no encuentre un lugar.dentro del mercado fonnal de
trabajo en la actualidad.
En la primera mitad de la década de 1950, el país siguió
una fase de "desa"rrollo con inflación" y al final de la· década
comenzó el período de "desarro11 o estabilizador" ~ · En este
último período se matizó el influjo de capitales extranjeros con
la disposición de que las empresas se abastecieran de product~s
nacionales. Además, la producción de bienes de consumo subst 1tuto~ de importación comenzó a decrecer.

5/ AYLtonio omz Me.na. Vu~o.Uo Et.~biliza~oll, _una Vécada de
- EMJt.aieg.ia Econ6m.ica en Méu.co. Cila.rfo en. Ib.i.d.

Este proceso de desarrollo es tabi 1i zador comenzado en la
década de 1950, creó tensione~ que vienen a repercutir de 1970 a
nuestros días.
El proteccionismo otorgado a la industria vía aranceles,
subsidios, pennisos de importación, etc., y el abandono relativo
del sector agropecuario condujo: a un fuerte desequilibrio en la
distribución del ingreso; un bajo nivel de eficiencia del sector
industrial; dependencia tecnológica del exterior; y a la excesiva
concentración geográfica de la actividad económica.
Esto último ha engendrado los problemas de desempleo y
subocupación, por una parte, y !POr otra la concentración de la
actividad económica en unas cuijntas ciudades.
Como se ha visto, la creciente población que se ocupa en
las ac;ividades infonnales, presenta complejidades dentro de su
estructura ocasioñadas principalmente por las causas que las han
engendrado. La necesidad de obtener un ingreso obliga a esas
personas a desempeñar cualquier actividad, por lo que se les
encuentra en muy diversas ramas de actividad, con ocupaciones
tales como: aseadores de calzado, mariachis, músicos, cantantes,
lavadores de autos, pintores, carpinteros, albañiles, cui~adores
de autos, voceadores, artesanos, etc.

�48
49

O) Antecedentes de Migración.
Uno de los estudios más completos que se han publicado sobre
migración interna es el realizado por la Organización Internacional del TrabajoH para varios países del mundo, donde señala
la importancia de dos factores principales: 1) el nivel de ingresos de la agricultura en relación con otras ocupaciones Y 2) las
oportunidades de empleo en las áreas urbanas.
Según la Organización de las Nacior1es Uni·d as (ONU), "la
asignación del campo a la ciudad está en íntima relación con el
proceso de industrializaci_ón, el adelanto tecnológico y otros
.
· dad moderna ".-¡¡
factores que •aracterizan la evolución
de la soc,e
Los principales factores que influyen en la migración interna,
según la ONU, pueden clasificarse de la siguiente manera:
a) condiciones agrícolas respecto de capitalización Y bajas remuneraciones a los dueños; b) ocupaciones urbanas estables, de
mayores ingresos y comodidades; c) ciclos económicos de prosperidad O adversidad; d) fuerte crecimiento de la poblaci6n
agrícola; e) mayores contactos educativos entre ciudad Y campo
que rompen las tradiciones que ligan a la población campesina;
y f) factores geográficos que sirven de disuadores como: la
distancia, las barreras naturales (montañas) Y el el ima. Esto
pareciera tener cierta aplicación para México.

!f
JJ

01tgatLi..zo.ci6n Jn.te/lJl4C,Ú)nal del. Titaba.jo. Po11. qu.l ab~onan ~
c.am o.
Cita.do en: Avendaiío S.f.nche.~ Alr.tww •.
La. M,i.g11.0.cl6
In.t~a.: Su Mpe.do Potenc,iai.. Te.6-&lt;A PM6e.6-&lt;.onaL Fa.c.uUad
de. Ec.onomla, UANL. 1969.
QhnOJii.za.c.,wn de. la/; Na.c.lone.6 Utilda.6.
Fa.c.tolt.U Ve.t~~
A-" · vemoglt.46,lc.ah • CUííélo ell·
IJ· -:iCon&amp; e.c.ue.nC-Úl.6 de. la/; Ti:.ru.tenC-&lt;.116
Ib-i.d.

Benitez Zenteno, en uno de sus 1ibros Y, apunta que la
migración rural-urbana se da en razón del abandono del campo por
la impo.sibil idad de subsistir en él, y esto es motivado por la
formación de parcelas muy pequeñas, falta de garantías en cuanto
a crédito y asesoría técnica y mala administración pública. Por
otra parte, propicia la migración el que en los centros urbanos
influencien la materia educativa, ocupacional, sanitaria, cultural, comercial, etc.
Un estudio para el Area de Monterreyil presenta las siguientes conclusiones: a) aproximadamente dos tercios de los migrantes
provienen de 400 kilómetros, .Y cuando menor es el tamaño de la
comunidad de origen, menor es la distancia recorrida; b) el 59%
de los migrantes rurales llegaron directamente a Monterrey, y
el 80% dentro de los diez años de la fecha en que dejaron sus
lugares de origen; e) las migraciones múltiples no son poco
comunes y una tercera parte del total ha realizadq algún retorno,
ya sea a Monterrey o a otro lugar.
Además, el 10% del total de
migrantes ha vivido en algún momento en los Estados Unidos.
Otros hallazgos son: a) Alrededor de las dos terceras
partes de los migrantes consideraron el trabajo como la razón
más importante para migrar a Monterrey. Las razones vinculadas
con la familia también son importantes (21%). b) La migración
final a Monterrey no es una experiencia totalmente nueva para
los dos tercios de migrantes que habían hecho un viaje anterior
a la ciudad. A pesar de haber estado antes en Monter~ey, la
mayoría regresaron con la esperanza de encontrar algún tipo de

!/

Be.nltez lente.no, R&lt;UU.

Cita.do e.n: Ib.ld.

!/ Ce.ntlt.o

AYIM..l6i6 Vemog!uf6,&lt;-co de MWco.

de Invutlga.c.ionu Econ6m-i.c.a.6, UANL. Mov-iU.da.d Soc.ial.,
%1t.a.c.i6n IJ Fecuncüda.d en Monte.Me.y Me.tlt.opoLUañ.o. 1967.

�50

51

trabajo.
La quinta parte de los migrantes tenía un trabajo
definido en Monterrey. c) La ~ran mayoría de los entrevistados
(92%) se manifestó satisfecho con su decisión. d) Existe una
clara tendencia en el ~rupo migratorio a estar formado por parejas
casadas con hijos. e) Cuatro de cada cinco migrantes a Mon~errey
tenían parientes o amigos viviendo en la ciudad antes de su llegada. Dos tercios informaron haber recibido algún tipo de ayuda
al llegar, en forma de habitación y comida.
En Cedral, S.L.P. se realizó un estudio sobre migración
interna..!Q_/, concluyéndose lo siguiente; a) Existe una marcada
selectividad migratoria respecto a la educación, pues a mayores
niveles educativos, mayor es el aeseo por la movilidad. Esto
pone de manifiesto que no siempre resulta válido considerar que
la migración se realice por grupos de escasa educación. b) Hay
una estrecha relación entre educaci6n y edad; se encontró que
los grupos más jóvenes y generalmente solteros aceptan con mayor
facilidad la movilidad. Para los grupos de casados, la influencia más importante para la migración la ejercen otros factores
como la cantidad de hijos, y en menor grado la edad y la educación.

III. Soluciones dadas a la Problemática.
Antes de proseguir es conveniente que subrayemos a1gunas
ideas que resumen cuáles son los problemas que el entorno urbano
causa a los grupos no-asalariados.
En primer lugar, y motivado por la situación especial de
relación patrón-empleado que existe en este tipo de actividades,
encontramos la ausencia de cualquier reglamentación que limite y
proteja a ambos en esta relación.
En segundo lugar, dadas las condiciones de gran división
del trabajo a que motiva la conviv~ncia en sociedad en el núcleo
urbano, el trabajador no asalariado requiere de la protección de
los sistemas de salud pública y de vivienda social, además de
los de crédito y educaci6n.
En tercer lugar, tienen una cierta movilidad, pues en los
períodos de auge económico tienden á integrarse al sector formal
y ·en los de depresión aumenta su número, lo que conlleva toda
una problemática al tratar de considerarlos separados del grupo
formal.
En cuarto lugar, este grupo está formado por nativos que
por distintas razones no se lograron integrar al sector formal,
y migrantes con poca educación o habilidad manual que al llegar
a 1a ciudad intentan co 1oca rse pero que si no 1o 1ogran con ti nuarán- regresando a su lugar de origen y volviéndolo a intentar
en el futuro.

!J./

Avendaño S,frtchez, WuJr.o.
La Mlg"-acl6n Inte11.na: Su A6pectn
Potencial. Tu.ú, P"-o6uionaL Facii.ltad deEconomlo. UANL. 1969.

Aún no se ha hecho clara en los últimos años la coordinación
para resolver estos problemas. El gobierno federal ha intentado,

�52

por distintos organismos, integrar a los menos favorecidos. Una
actividad, por ejemplo, es tratar de retener al campesino en
su lugar de origen permitiéndole que se asocie en unidades más
grandes de explotación de la tierra, con objeto de lograr las
metas establecidas en el Sistema Alimentario Mexicano.
En lo que respecta a la salud, a través de las clínicas de
la Secretaría de Salubridad y Asistencia y Hospital Universitario, se intenta llegar a todos aquellos que por su condición
no pueden sufragar los costos médicos . En ·10 referente a educación, la Secretaria de Educación Pública está haciendo grandes
esfuerzos por impedir que ni~gún ,mexicano, niño o adulto, quede
sin instrucción primaria. En ; cuanto a los demás puntos del
resumen, parece que no fueron contemplados en forma alguna.

IV. Propuestas de Solución Actual.
Evidentemente que cada subgrupo de personas requiere de una
solución distinta, dada su heterogeneidad en distintos sentidos.
Tomando en cuenta que este grupo de no asalariados se forma
por la imposibilidad del sector industrial para incorporarlos al
sistema productivo, en virtud de estar empleando una tecnología
no acorde con las disponibilidades de mano de obra abundante, Y
conociendo que no existe una solución técnica que resuelva todos
los problemas, proponemos dos vías de solución: la primera, que
se intente reducir la migración haciendo menor el diferencial
de salarto entre el campo y la ciudad; y la segunda, establecer

53

reglamentos que mejoren los standard de vida de los integrantes
de este grupo urbano.
Dentro del primer orden, es decir, el de reducir la migración interna, proponemos que se legislen incentivos a las empresas o industrias para que se establezcan fuera de los centros
urbanos Y que fomenten el uso de técnicas de producción intensip
vas en mano de obra.
En segundo lugar, sería necesario cr'ear centros de desarrollo educativo en áreas agropecuarias que desincentiven la
emigración y eleven la productiv~dad del campo.
En tercer lugar, arreciar la lucha por elevar la producción
del campo mexicano, incentivando. las uniones de campesinos que
formen u_nidades de producción y que asociados en forma de cooperativa, por ejemplo, se les convierta en sujeto~ de crédito para
la compra de maquinaria y fertilizantes que les ayuden a salir
del autoconsumo, hacia el mercado económico de los productos de
la tierra.
En lo referente al entorno urbano, proponemos: Primero, el
establecimiento de un programa de educación que eleve a los
jóvenes desde la primaria hasta el nivel tecnológico medio, para
integrarlos al sector formal y su eventual inmersión en la producción.
En _segundo lugar, proponemos, para aquéllos que por su edad
u otra razón no puedan integrarse al sector formal, el apoyo
legal para que las relaciones de contratación informal de sus
servicios alcancen un mínimo decoroso~ Aunado a ello, es indispensable adherirlos al sistema de seguridad nacional de una
manera más importante.

�54

Es conveniente asesorarlos para que se constituyan legalmente en cooperativas con mayor·representación jurídica y mejores
beneficios de nuestra legislación.

UN MODELO PARA ANALIZAR LA DINAMICA DEL AJUSTE
DE LA INFLACION EN MEXICO *

F1tanw e.o Blanc.o Ce1.a.ya.

Introducción.
La existencia de una amplia gama de opiniones sobre las
causas del fenómeno inflacionario en México, así como la relativa
escasez de estudios empíricos clarificadores, constituye el mejor
1
justificante para un estudio sobre dinámica de la inflación.
Es pues, propósito del presente trabajo, investigar los
efectos que variables tales como las tasas de crecimiento de la
oferta"monetaria,.el ingreso real, los salarios y el tipo de
cambio, tienen sobre la tasa de crecimiento del nivel de precios.
De particular importancia son los efectos atribuibles a las
variaciones en los salarios, así como los correspondientes a la,
oferta monetaria, .por lo que trataremos de determinar cuál de
ellas ha sido, en· el caso mexicano, la más poderosa fuente de
presiones inflacionarias durante el período estudiado. En este
caso, partiremos de la hipótesis de que tanto la oferta monetaria
como el ingreso real, son las variables relevantes en la explicación de las variaciones en los precios.
Una segunda hipótesis que intentaremos probar se refiere a
* Ruume.n del Titaba.jo de Invuliga.wn pire-tienta.do po1r. el Au:t.01r
en V.folemb1r.e de 1980, e.orno 1teqUMao de Opci6n "C" pa.!ta obtene.Jr
el gltado de Llc.e.ne,lado en foononúa. c.n u.ta In1i:U1uú6n.

�56

los valores esperados de los parámetros del ingreso real y la
oferta monetaria, los cuales suponemos sean iguales a la unidad.
Por otro lado, la existencia de rezagos en el impacto que los
cambios en las variables mencionadas tienen en la tasa de inflación, es una cuestión ampliamente investigada. En este caso,
trataremos de determinar (en caso de que exista) la magnitud de
este rezago.
La importancia del análisis se deriva de la validez de las
conclusiones para propósitos de política económica. Lo que es
claro, puesto que la rapidez o lentitud con que han actuado los
instrumentos de política monetaria es reflejado por el largo de
los rezagos en los efectos.
De utilidad adicional es el uso de los coeficientes para
propósitos de pronosticar,. sobre una base más confiable, los
cambios futuros en la tasa de crecimiento del nivel de precios.
Este uso tiene algunas limitaciones: Una de ellas resulta al
tratar con ajustes que usan información mensual y trimestral, ya
que la información se publica con varios meses de retraso; en
tanto que el uso de información anual, a pesar de tener similares
problemas, resulta un tanto más útil para estos propósitos. Otro
problema consiste en las dificultades que surgen al hacer pronósticos •lejados, lo que amplía los márgenes de error en las
predicciones.

El Marco Teoríco.

Partiendo de un modelo macroeconómico simple en que:.!l

e F (p,r)
Y
(1) p=
(2) PI = g (r)

C
I
(3) -Y= p
p +p
y
(4) Md -- P. L (--¡,,
r)

(5) Ms = h ( r)
(6)

Md = Ms

donde:

~ = consumo real

-J, = inversión real
~ = ingreso real
Md = función demanda nominal de saldos monetarios
Ms = función oferta nominal de dinero
r = tasa de interés

Cubriré en este estudio, un modelo que utiliza tantQ información mensual, como trimestral y anual.
Las tres primeras ecuaciones describen el ajuste en los
flujos de ahorro e inversión, y las tres últimas la determinación

!J

F¾edman, /.Ulton. "A TheMdi.c.al. FJr.an,ewoi,k 60Jr. /.lone;taJr.y
Anal.!fli-Úi", JoWLnal. ºÓ PoU:ti.c.al. Ec.onomy, Vol. 78 No. 2 1970
pp. 193-238.
'
'
'

�58

60

del stock de dinero demandado y ofrecido así como la condición
de equilibrio en el sector monetario. ·

en el nivel de precios.

De donde, sustituyendo 1 y 2 en 3 resulta:
y - F {y , r) = g ( r) ,

y =

i

en donde para un valor determinado de y=yo, obtendremos un valor
ro, lo que a su vez en la ecuación 4 determina un valor Mo, así:
Mo = P . L (yo , ro)

Las variaciones en ~l tipo de cambio.V forman parte, en este
caso, del ajuste de largo plazo. El impacto sobre el nivel de
precios tenderá a ser inmediato, al producirse simultáneamente:
a) un alza en los precios de los productos importados; b) una
reduce i ón de la oferta agregada; y e) un aumento en la demanda
agregada. Estos tres efectos causan un reajuste entre los precios
relativos de los bienes domésticos y bi en_es comerciables internacionalmente; razón que hasta ahora había sido alterada artificialmente, al mantener sin variación el tipo de cambio.

1

si dividimos y multiplicamos por yo el lado derecho de la ecuae i ón tenemos:
Mo = p . L (yo , ro)
Yo
· yo
ecuación que es equivalente a:

El efecto de los aumentos en los salarios resulta menos
claro; lo más que podemos establecer, es suponer que los P.fectos
sean menos que proporcionales. Lo cual puede ser atribuido a la
naturaleza discontinua de sus variaciones, lo que probablemente
ocasiona que el impacto sobre los costos sea parcialmente contrarrestado por incrementos en la productividad, ocurridos en el
período en que se mantuvieron fijos.

p = _!!_Y_
y

donde si V es uná constante, tenemos P como una función de M, y.
En seguida haremos algunas consideraciones adicionales partiendo de las relaciones establecidas.
· Podemos definir una economía cerrada de dos formas: una de
ellas se asocia con un país que no participa del comercio internacional y la otra con un país con régimen de tipo de cambio
flexible, en cuyo caso los efectos de las políticas monetarias
adoptadas son traducidos en efectos internos.

La naturaleza de las interrelaciones entre las variables
económicas en una economía dinámica, es compleja. Bajo una situaci6n en que casi todas las variables cambian simultáneamente,
es difícil aislar los efectos atribuibles a cada una de ellas.
Si por ejemplo la oferta monetaria muestra continuos incrementos,
es importante investigar los efectos sobre los precios atribuibles
a variaciones contemporáneas y aquellos que son provo&lt;.ados por
cambios en períodos anteriores.

Y Ve1t

el :tita.bajo de. Mat..,lo I. Rf.e.jVt "The. Shaltt-Run V.úto.mi.e1, 06
P½u and :the. Bala.ne.e. 06 Pa.ymmtó" en The. AmeJúc.an Ec.onom..ic.

Re.view, Junio de. 1977.

�59

En ambos casos, un aumento exógeno en la oferta monetaria
tendrá por consecuencia (en el corto plazo) un desequilibrio
entre saldos monetarios actuales y deseados, en donde la mecánica
del ajuste vendrá dada por cambios en el nivel de precios.
Un país pequeño, con tipo de cambio fijo, no ejerce control
sobre su oferta monetaria. En este caso, un incremento exógeno
en 1a oferta monetaria (ceteri s pari bus) genera un proceso de
ajuste, en donde los precios domésticos aumentarán por un tiempo
a tasas mayores que las existentes en el resto del mundo: Y si
la tasa de crecimiento de la oferta monetaria permanece constante,
la inflación doméstica debe converger en la inflación mundial,
siendo drenado el excedente inic~al a través del sector externo,
resultando en una reducción del nivel de reservas que el banco
central mantenía originalmente.
URa situación más frecuente, se refiere a una economía donde
los cambios en la oferta monetaria . se suceden continuamente en
el tiempo. En este caso, las varíaciones en la oferta monetaria
~n el período t, ·son producidas cuando aún no ha sido asimilada
la variación ocurrida en el período t-1, lo cual deriva en una,
situación en la que el sistema se caracteriza por una persistente
búsqueda del equi°l ibrio dinámico. Así, las variaciones· en los
precios domésticos ocurrirán simultáneamente con las reducciones
.(sistemáticas) en el nivel de reservas del banco central.
Las consideraciones anteriores inducen a suponer que las
variaciones en la oferta monetaria tienen un impacto igualmente
proporcional en el nivel de precios, es decir, que un aumento de
1% en la oferta monetaria tiene por consecuencia un incremento
de 1%en el nivel de precios. Un efecto similar pero en sentido
inverso es producido cuando la oferta agregada aumenta, en este
caso un aumento de 1% tendrá por efecto una reducción proporcional

61

Una hipótesis alternativa}.! es suponer que los ajustes son
realizados instantáneamente, es decir, que la inflación contemporánea es explicada únicamente por cambios contemporáneos en la
oferta monetaria. Esta hipótesis es difícil de sostener, principalmente cuando se trabaja con períodos cortos (con información
mensual por ejemplo) en los que es más razonable suponer que los
efectos se manifiestan con cierto rezago.
En suma, una cuestión ampliamente investigada es que aún en
períodos más largos (un año por ejemplo) se ·manifiesta la existencia de desfases intertemporales en los efectos. Así, resulta
importante investigar la magnitud del rezago y el valor de los
coeficientes, los cuales son indicativos de la rapidez o lentitud
con que actúan los instrumentos de política monetaria.
Definiremos, por último, el fenómeno inflacionario como un
alza general izada y sostenida en el nivel de pr~cios, el cual
forma parte de un proceso de ajuste generado por perturbaciones
exógenas en el nivel original de equilibrio del mercado monetario.
De esta forma, un análisis más completo debería investigar
la naturaleza de la relación existente entre inflación Y nivel
de actividad económica, empleo, balanza de pagos, distribución
del ingreso y crecimiento económico .

if S.l Mponemoh

qu.e. lo. eiM:Uc.,i,da.d de. la-b vatúa.c.lonu .e.n el ~vel
de. pke.c.loh 1¡,e_ipe.cto a c.amb.loh e.n lo. o6eJr.i,a mone.talua, u ,&lt;..gu.al.
a lo. u.n.ldad, pode.moh u.:tabf.e.c.VL lo. 6u.nc.l6n d~ ajJU&gt;te. .ln.h.tgntáne.o e.orno: F\=F(M1 )yaUe.knat.lvame.nte.: Pt=F(Mt,Mt-1' ... ,Mt-k)
º
donde. M
t-1 •· .. ' Mºt-k 1tep1tuentan valÚac.lonu pa.!.adtló e.n lo.
oóe.kta mane.tatúa..

�62

63

Algunos Trabajos sobre Dinámica de la Infl ación.
Esta sección tiene como propósito una breve descripción de
algunos estudios empíricos sobre la dinámica de la inflación,
que sirvieron com~ punto de partida para el presente trabajo.
Todos ellos tienen como común denominador el uso (así sólo sea
implícitamente) de la noción de rezago distribuido.

fl

En su trabajo sobre la inflación Chilena, Harberger jj usó
un modelo que incluye implícitamente el supuesto de distribución
rezagada con ponderaciones declinantes para la oferta monetaria.
El trabajo es un intento de explicar
las variaciones anuales y
1
trimestrales del nivel de precios en Chile para un período de 20
años, comprendido entre 1939 y 1958. Los objetivos del estudio,
como los establece el mismo autor, "tratar de descubrir el proceso dinámico por el cual 1a cantidad de dinero actúa sobre el
nivel de precios, descubrir la forma en que la aceleración de la
tasa de inflación en el período anterior actúa sobre la tasa de
inflación de un período dado, y aclarar en algo el papel que
han desempeñado los reajustes de remuneraciones en la inflación

realizada en forma parcialmente arbitraria. Como él mismo establece, "Construí una variable D'Tc0.59 M + 0.28 M'
+ 0.13 M
.
t-2
t-4
t-6
que es un promedio ppnderado de variaciones semestrales en la
cantidad de dinero y en que la ponderación aplicable a la variación de un período dado es ligeramente inferior a la mitad de la
ponderación aplicable a la observación del período que le antecede. De esta manera, escogí una solución intermedia entre los
dos extremos que serían la estimación de un coeficiente para cada
una de las variables monetarias, por un lado, y la determinación
a priori de la influencia de las variaciones en la cantidad de
dinero con rezagos por el otro". Él Una justificación adicional
que uti_liza el autor, consiste en el difí-cil acceso a los medios
de computación adecuados para el u~o de su modelo.
Dentro de sus principales hallazgos se encuentran:
- At resultó ser una variable cuya contribución a la explicación del proceso inflacionario chileno resulta ser pobre.

Chilena. 11 l.!

- El uso de Dtx en la explicación trimestral, obtiene mejores
resultados que la utilización de cada uno de los rezagos
de Mt directamente en la ecuación.

Por otro lado, Harberger utiliza para ajustes trimestrales
una variación artificial (Dtx), con la que espera reducir los
problemas de multicolinealidad que podrían surg"ir al intentar
usar como variables independientes varias versiones en fonna
rezagada de una misma variable. La construcción de Dtx, es

- Que el mayor impacto de las variables explicativas ingreso
Y oferta monetaria sobre los precios, es atribuible a
variaciones contemporáneas en dichas variables por lo que,
en el caso chileno, resulta razonable suponer la existencia de ajuste instantáneo en el nivel de precios.

4/ Hall.be1tge11., Altnold C. "La V.útám.&lt;:ca de la In6lac.l6n Chil.ena",
- Cuade/1.nM de. Ec.onomúl , Unive1túdad Cat6.Uc.a de. Chil.e., Ago1,:to
de. 1965.

'j_/ Op.

c.l:t. p. 8 •

- Los salarios en el período considerado han actuado como
agente transmisor de la inflación entre un período y otro,
más bien que como una causa fundamental del fenómeno.

y

Op. c.l:t. p. 12 .

�64

Una crítica válida para este trabajo, es la determinación
casi arbitraria de la variable artificial Dtx, así como de la
variable, aceleración At y de las restricciones a los coeficientes.
Esto, sin embargo, es justificable debido a las limitaciones
expuestas por el mismo autor, que han sido tratadas anteriormente.
Un estudio más refinado de la inflación chilena, es el
realizado por Yver Jj para el período comprendido entre 1934 y
1967. Yver, parte del análisis de los trabajos de Deaver Y,
Ba i 1ey V y Harberger !..PJ sobre e1 comportamiento de 1 sector
monetario de la economía chilena y encuentra en ellos , como
característica unificadora, e·l re~onocimiento de la existencia
de rezagos en la respuesta de lós demandantes de dinero ante
cambios en las variables que determinan la cantidad de dinero
demandada ( Oea ver) , y de rezagos en el ajuste de 1 nivel de
precios actual a su nivel de equilibrio en el caso de Bailey y
Harberger.
En el caso de estos últimos, también encuentra que
imponen un patrón de ajuste del nivel efectivo de precios al
·de equilibrio, en el que los precios, partiendo de un nivel
determinado, crecen si stemáticamente hasta igualar la tasa de
crecimiento de la oferta monetaria. En seguida establece que
dicho patrón de ajuste hace imposible llegar al nivel de precios
de equilibrio, puesto que: "la característica principal del
equilibrio de una economía inflacionaria, es que el nivel de
precios debe cambiar en distinta proporción a los cambios en la
cantidad de dinero, si las expectativas de inflación varían".

65
Es decir, el equilibrio en el sector monetario requiere que los
aumentos en el nivel de precios sean mayores· que los incrementos
en la c~ntidad de dinero cuando la tasa de inflación esperada
aumenta y viceversa. Sólo en una situación de expectativas de
inflación constantes se observarán cambios proporcionales iguales
en precios Y cantidad de dinero. Y concluye, "curiosamente,
este patrón de ajuste del nivel de precios es el que implícita 0
explícitamente ha sido utilizado en la mayoría de los estudios
econométricos sobre el comportamiento de variables del sector
monetario en Chile y en otros países y corresponde a un caso
particular de una distribución de rezagos conocida por el nombre
de distribución geométrica" ..
Las conclusiones más importantes son que el mayor efecto
sobre los precios, de cambios en la oferta monetaria, se produce
en el segundo período posterior a dicho aumento. El efecto del
ingreso sobre los precios es que tiende a deprtmtrlos y se manifiesta en su mayor parte en los períodos contemporáneos. Una
crítica válida para este trabajo, es el supuesto de no existencia
de exceso de oferta agregada (presiones deflacionarias).
Vogel Jl/ realiza un estudio de mayor cobertura, partiendo
de los trabajos sobre inflación desarrollados para dos países
latinoamericanos. El modelo de inflación Chilena de Harbergerm
Y los modelos explicativos de la inflación en Argentina de Carlos
Díaz-Alejandrofl.! y Adolfo Diz..!.Y. Estos estudios involucran
la controversia entre 1a escue 1a monetari sta y estructura 1i sta.

Jj YveJt, Ra.úf E. "Vi.námfr..a. de.i. AjuU. e de la TMa. de In6,ia.u6n:
Et ciu.o Chileno", Cua.de1t1toJ., de Ec.onollÚa, Urú.veJtJ.,,lda.d Cat6.Uc.a.
de Chile, Ab!Ul. de 7970.
8/ (N) Vea.ve/!. T., Tui6 Ph. V., Un,,i.veJtJ.,,ida.d de Chlcago.
9/ (N) Baile.y, M. "Aju,J.,;tme,nt 06 :t.he Puc.e Leve.i. i.n CWe'h
In6f.aü.on", M-úneo.
!Jj Ib-i.d.
(N) LM u:t.a6 C.OM.Uponden a. lM emptea.da6 pOIL e.i. cw.tolt.

!JJ

V~ge.i., RobeJt:t.o C. ,

"The Vynam,i.c.J., 06 In6.e.o.,uon i.n Lati.n Amé-

/t.lc.a., 1950-1969", The Amvu.c.a.n Ec.onomi..c. Review Ma.1tzo de 1974

12/ Ib-i.d.
- -- - - ----=--==•
.
IT! Ví.a.z-Afejandll.O, C. F.
Exc.ha.nge-Ra.:t.e Veva.tua.üon i.n a. M1n.i
Incúui~ Coun:t!ty: The Ex.pvu.enc.e 06 Altgenti.na., 1955-1961.
Camblt-i.dge, 1965.
!.Y Vi~, A. C., "Money and P!tic.u i.n Altgenti.na, 1935-1962" i.n V.
Me..weima.n, Ed. Va/u.,:t,,lu o6 Mone:t.a.1ty Expvu.enc.e, Chlc.ago, 1970.

�66

67

El trabajo se propuso investigar el efecto de variables
monetarias sobre la inflación, e incluye una amplia gama de
países con diferent.es experiencias inflacionarias. El estudio
combina series de tiempo en un análisis de corte transversal,
haciendo uso de "pooled regressions". El modelo de Harberger es
extendido a 16 países latinoamericanos (incluyendo Argentina), y
los resultados obtenidos son comparados con los de Díaz-Alejandro
y Diz para el caso argentino.
Las conclusiones más importantes son:
- El modelo de Harberger proporciona buenos resultados al
ser extendido a otros paí~es latinoamericanos.
- Los coeficientes de oferta monetaria actual y rezagada son
altamente significativos, e indican que un incremento en
la tasa de crecimiento en la oferta monetaria causa incremento proporcional en la tasa de inflación; efecto que se
presenta principalmente dentro del primer año.
-

Sin embargo, el estudio, según revela el mismo autor, no
es capaz de esclarecer la controv~rsia entre los trabajos de•
Díaz-Alejandro, que sostiene hipótesis estructuralistas s~bre la
inflación y las conclusiones un poco más moderadas de Harberger.
Finalmente, Vogel sugiere la necesidad de estudios adicionales
más concluyentes al respecto.

El Modelo.
Las consideraciones hechas en el apartado anterior, muestran
claramente cómo el supuesto del rezago de Koyck, que establece
ponderaciones continuamente dec 1i nantes en e1 tiempo, 1imitan
poderosamente su uso al no encontrar suficientes bases para
suponer razonable su validez.
Un modelo más flexible establece que las ponderaciones
siguen una distribución polinomial rezagada.
El Modelo de Almon -15/ SUP¡One que las ponderaciones del
rezago pueden ser especificadas por una función continua, la cual
es aproximada por la evaluación de una función polinomial con un
número apropiado de puntos discretos en el tiempo. En seguida
describiré este modelo.
Supongamos que las variaciones actuales en la variable
dP.pendiente (Y) pueden ser explicadas por los cambios contemporáneos y pasados én la variable independiente X.
Esta relación ~s especificada por la siguiente ecuaci~n:
o

(l)

yt

=

ª

o

o

o

+ 81 Xt + 82 Xt-1 + ... + 8k Xt-i + Et
i = k+ 1

de

donde:

Jj_/ Afmon, ShD1le.y.

"The. V-iA.tJúbu:te.d La.g Be.twe.e.n Ca.p-Uai.
App1Loptua..ti.on1., and Expe.nclawtu", Ec.onomUJr-i.ca . VoR... 33,
No. 1, Ja.nua1ty, 1965, pp. 178-196.

�68

69

La distribución supone que los W( i), son valores de
X0 = 0,1,2, ... , n-1 de una polinomial (W (X) de grado q+l {q&lt;n),
donde . n es e1 número de períodos en e1 cua 1 se extiende 1a
distribución del rezago.
Para la estimación se requiere que por lo menos q+2 puntos
son conocidos: W(X 0 ) = bo, W(X 1) = b1 , ... , W(Xq+l) = bq+l" Asf,
las W(i), pueden ser calculadas como combinaciones lineales de
los valores conocidos, de la siguiente man~ra:
W(i)=

q+l .
l: tJ(i)bJ.(i=0,1, ... ,n-1)
j=O

sustituyendo en (2) tendriamos:
o
q+l
n-1
Yt =a+ l: t. l: (i) b. Xt . + E.
1
j =O J i =O
J -l

ó
º
q+l
n-1
Yt = a + l: b . l: 4&gt;. ( i ) Xt . + E.
j =O J i =O J
-l
l

haciendo:
n-1
ZtJ· = _i: tJ. (i)Xt-i' J=l, ... q+l
1=0

donde si en los t. ( i) hacemos X = i
J

= (X -Xl) (X -X2) ... (X -X _1)
9
(X 0 - XI) (X 0 - X2) ... {Xo - Xq+l)

tendríamos :
o

Yt =a+ b. Zt. + E.
J

= (X - X0 ) (X -X2) •.. (X -Xg+ll
(X - X0 ) (X1 -X2) ... (X1 -Xq+l)

J

l

Los b. pueden ser estimados ahora por una simple regresión
J
de Yt utilizando las q+l variables.
o

En el análisis del proceso inflacionario mexicano, supondremos que la estructura del rezago de nuestras variables expli,;ativas sigue la distribución rezagada descrita con lo que
tenemos:

Así:

º
º
q+ 1
n-1
º
Pt = a + B1 Yt + l: b. l: 4&gt;. ( i ) Mt- l + E.1
j=O J i=O J

q+l
W(X)

l:

j=O

tJ. (X) bJ.

�70

donde:

71

o

Pt = Tasa de crecimiento del índice de precios
en el. período t.
o

Yt = Tasa de crecimiento en el ingreso real.
o

Mt-i= Tasa de crecimiento en la oferta monetaria
en el período t-i.
E.l = El término error en los ajustes.
En este modelo, incluiremos el tipo de cambio y los salarios
para analizar su probable poder explicativo del proceso inflacionario.
El análisis considera el período comprendi~o entre 1950 y
1979 en que usaré información anual, análisis que será hecho más
detallado para el período 1969-1970 en que tomaré información
trimestral y mensual.
La razón de la consideración de un período más corto, es
la no disponibilidad de información mensual y trimestral para
períodos más 1argo_s. ·una ventaja; sin embargo, se encuentra
implícita y se. reffere al hecho de obtener estimaciones de-parámetros que reflejan más fielmente la experiencia inflacionaria
reciente.

variaciones en el nivel de precios. y las definiremos de la
siguiente manera: Ml = Moneda~ y billetes en poder del público
más depósitos a la vista; M2 = Ml + depósitos a plazo en moneda
nacional; y M3 = M2 + depósitos a plazo en moneda extranjera.
Los increment.os en el producto interno bruto real serán
empleados como las variaciones en la oferta agregada. Para
información mensual y trimestral, tomaremos el índice de volumen
de producción industrial como una proxi, lo cual una vez más
obedece a la limitada información con que se cuenta.
La definición de salarios corresponde a la media aritmética
nacional de salario mínimo vigentJ.
Una definición más adecuada debería ponderar con la población ocupada los salarios mínimos regionales, lo cual no ha sido
po_sible -en este caso por las mismas razones enunciadas.
Nuestra última y menos conflictfva variable, es los incrementos porcentuales en el tipo de cambio.
El análisis se. efectúa en primeras diferencias. Los valores
o
~e M son tomados á la mitad del período correspondiente, Íos de
T se refieren al promedio del período y los val ores del índice
de volumen de producción industrial, el índice de precios y oferta
monetaria han sido previamente desestacionalizados.

Al utilizar información anual tomaremos el índice de precios
implí~ito como indicador del nivel de precios, mientras que con
información mensual y trimestral el índice nacional de precios
al consumidor tomará el lugar de áquel.

Finalmente nos resta plantear algunos riesgos implícitos en
el uso de distribuciones rezagadas, los cuales han sido tratados
en forma extensiva por Griliches .!.§_/. El primero de ellos se

Ensayaremos tres definiciones alternativas de oferta monetaria, tratando de encontrar cuál de ellas explica mejor las

!...§_! GIUU.chu, Zvi... "V.u.,t.1ubu:ted Lag-6: A SWtve.y", Ec.onomé,tJu¡•a,
Vol. 35, No. 1, Janua1r.y 1967, p. 16 y 49.

�72

refiere a las dificultades que surgen al tratar de determinar la
distribución de rezagos a ser empleada, ya que como el autor
señalall!, no existe una forma confiable de hacerlo, por lo que
la distribución del rezago es frecuentemente supuesta a priori
más que determinada a partir de una particular hipótesis de
comportamiento.
Un segundo problema aparece cuando en ocasiones, al aplicar
a los coeficientes dos errores stándar, se presenta un amplio
rango de coeficientes consistentes con los datos, caso en el
cual un amplio número de distribuciones rezagadas puede ser
supuesto.

Conclusiones.
En el análisis de la dinámica del proceso inflacionario en
México, he encontrado algunas serias dificultades que resulta
pertinente mencionar.
En primer lugar, se encuentra la pérdida de grados de libertad asociada con el cálculo de los parámetros, problema que se
vuelve particularmente serio si consideramos la inclusión de
valores rezagados en las variables independientes.
Un segundo problema consiste en la inexistencia de información trimestral y mucho menos mensual para el producto interno
bruto, la información disponible se reduce al índice de volumen
de producción industrial, el cual, como se ha visto, no es un
J.!} GJulic.hu, ZvL Op. cil.. p. 42.

73

buen sustituto de aquél, pues al parecer no refleja adecuadamente

sus variaciones.

Un tercer problema se deriva de las tres definiciones alternativas de oferta monetaria que he utilizado ya que no existe
información mensual suficiente respecto a depósitos bancarios a
plazo, pues la misma se empezó a publicar después de 1970. En
consecuencia me concreté a tratar el problema de la definición
relevante de oferta monetaria únicamente con información anual,
limitante que resultó ser particularmente seria por lo que no se
pudo ser concluyente en este sentido, máxime si recordamos que
en mejor ajuste obteAido !JSando M3 se detectó la probable presenciad~ autocorrelación serial de errores.
En descargo de lo anterior debo agregar que dado el largo
del período considerado en la información anual (1950-1979) probablemente resulte de hecho Ml la forma inás adecuada de definir
la oferta monetaria, puesto que el desarrollo experimentado en
el sistema financiero mexicano durante este período tal vez tenga
por consecuencia que la definición relevante en 1950 sea di_stinta
de la que corresponded a a los últimos años. Así, por .ejemplo,
tendriamos que incluir en nuestra definición actual los depósitos
bancarios a tres días (de aparición reciente), y tal vez los
Certificados de Tesorería de la Federación que se distinguen por
su alto grado de liquidez. Extendiendo esta idea se podría seguir
enumerando una serie de nuevos instrumentos financieros, como el
papel comercial y los depósitos a la vista en moneda extranjera,
que son más líquidos que una buena parte de los instrumentos con
que contaba el sistema bancario mexicano hasta 1970. De aquí que
puede ser más conveniente considerar solamente aquellos elementos
cuyo grado de liquidez ha sido más estable durante el período.

�74

Los resultados más importantes que se derivan del análisis
son expuestos a continuación: .
- Aparentemente, 3 meses son requeridos para que las variaciones
en el tipo de cambio se vean reflejadas en el nivel de precios,
impacto que se inicia en el período en que dicha variación es
producida.
- Los efectos que las variaciones en el producto interno bruto
tienen sobre los precios, son ajustados en un año.
- Los salarios han actuado, aparentemente , afectando los precios
contemporáneos de una forma que !refleja variaciones pasadas en
la oferta monetaria.
- La oferta monetaria parece requerir un mínimo de cuatro meses
para comenzar a revelar sus efectos sobre la tasa de inflación.
El impacto es absorbido en un máximo de 16 meses.
- Que la sumatoria de los coeficientes, tanto del producto interno
bruto real como de la oferta monetaria, resultaron ser no significativamente diferentes de la unidad.
Las implicaciones de política económica sugeridas por las
anteriores consideraciones son que, en el caso mexicano, los
instrumentos de política monetaria han actuado en el período de
referencia en lapsos de tiempo relativamente cortos.

75

CUADRO

INDICE DE PRECIOS IMPLIGITO Y PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL
AÑOS
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
· 1978
1979

FUENTE:
Apéndice estadlstico:

1

Q_/

INDICE DE PRECIOS IMPLICITO PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL
1960 = 100
(MILLONES DE PESOS DE 1960)
47.7
57.1
61. 6
61.1
67.7
76.0
81. 3
86.8
91.6 1
95.3 '
100.0
103.4
106.5
109. 8
116 . O
118.7
123.4
127 . 0
130.0
13 5 .1
141. 2
147.5
15 5. 7
175.0
217.0
253.2
308 .1
406.9
480.7
580.2Q_/

-

83,304
89,746
93, 31 5
93,571
102,924
111,671
119,306
128,343
135,169
139,212
150,511
157,931
165,310
178,516
199,390
212.320
227:D3/
241,272
260,901
277,400
296,600
306 ,,800
329,100
354,100
375,000
390,300
398,600
411,600
441,600
475,848Q_/

'

Banco de México. Informe Anual. Varios números.
Información preliminar.

�76
CUADRO

2*

77

OFERTA MONETARIA
AÑOS
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

Ml~
5.17
6.40
6. 94
7.37
8. 19
9.62
11.11
12.09
12.94
14.52
16.48
17.85
19.67
22.62
26.45
29 . 40
32.05
35.46
39.64
45.43
51.20
55. 85
63. 07
75. 88
92. 15
117.57
140.17
178. 51
229.95
303.38

M2~
7.00
8.37
9. 15
9.99
11. 79
14.06
15 . 99
17.37
18.57
21. 18
25 .1 O
: 28. 41
32.24
38.02
45.97
53.37
58. 77
62.47
66.55
77. 73
94.94
11 O. 54
128.88
153.72
180.66
217.52
260.21
351.70
528.
746.74

n

M3y
7.68
9.65
10.80
11.94
14.57
17. 6 7
19.92
2 2. 15
25.01
28.75
33.99
39.72
45 .18
51. 71
60.39
68.40
74.93
83.51
93.81
108.44
127.69
146.50
168.43
203.30
248.88
308.25
431. 99
625.50
841. 99
1,096.24
.

FUENTE: Elaborado en base a información proporcionada por: Fondo
Monetario Internacional, International Financial Statistics,
Varios números.
* Información a mitad del período respectivo.
~ M1 = Monedas y billetes+ depósitos a la vista.
~ M2 = M1 + Depósitos a plazo en moneda nacional.
y M3 = M2 + Depósitos a plazo en moneda extranjera.

CUADRO 3
TIPO DE CAMBIO REPRESENTATIVO DEL MERCADO Y
SALARIOS MINIMOS
AÑOS

TI PO DE CAMBIO~/

1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963 ·
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

8.64
8.65
8.60
8.60
12.49
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 : 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
18.54
22.58
22. 77
22.80

SALARiosE.I
3.35
3.35
5.35
5.35
6.34
6.34
7.25
7.25
8. 13
8. 13
9.89
9.89
12. 44
12.44
16.00
16.00
18.69
18.69
21. 58
21. 58
24.91
24.91
29.29
30. 77l/
41. 40U
48.04
62.o6Y
79.37
88.89
100.45

FUENTE: Banco de México. Serie de Información Económi
ca, Sector Externo.
Boletín de la Comisión Nacional de Salarios Mí
nimos. Varios Números.
a/ Promedio en cada período.
b/ Media aritmética nacional.
1/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 18%el 17 de septiembre).
2/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 22%el 8 de octubre).
3/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 23%el lo. de octubre.

�CUADRO

......

4

CXl

INDICE NACIONAL DE PRECIOS AL CONSUMIDOR
(1968 = 100}
MES

ENERO

FEBRERO

MARZO -

AÑO

.

1969

102.4

102.1

102.2

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

106.9
112 .2
117 .1
124.9
154.9
182.6
204.6
263.4
314.8
370.3

106.9
112. 7
117 .5
126.0
158.4
183.6
208.4
269.3
319.5
375.7

107.2
113. l
118.1
127.1
159.6
184.8
210.5
274.0
322.5
380.8

FUENTE:

ABRIL

· ..

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEM
BRE

OCTUBRE

NOVIEM
BRE

QICIE~
BRE

102.5
107.3
113. 9
119.1
130.4
163°.0
188.9
213.4
280.5
329.6
389.6

102.8
108.2
114.2
120.0
131.5
164.6
192 .1
214.3
284.0
334.0
393.6

103.2
108.7
114.3
120.5
134.9
167.0
193.6
216.1
287.2
~39.7
398.7

103.3
109.3
115.4
121.3
137.1
168.8
195.3
218.2
293.1
343.1
404.4

104.3
109.5
115.8
121.7
140.3 ·
170.7
196.7
225.6
298.3
347.1
409.5

105.4
109.6
115. 9
121. 9 •

105.4
110.2
116.1
122.7
144.0
178.9
199 .1
249 .1
303.9
354.8
422.0

106.9
111.1
116.6
123 .1
149.4
180.3
200 . 7
255.3
308.1
357.8
429.8

1

192.s
107.3
113. 7
118.9
129.1
. "'
161.8
186.4
211. 9
278.1
326.2
384.5

Banco de México, Serie de Información Económºica, Precios.

CUADRO

142.2
174.1
197.7
238.3
300.6
351.1
416.6

Varios números.

5

INDiéE DE VOLUMEN DE PRODUCCION INDUSTRIAL
(1968 = 100)
MES

ENERO

1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
19790

92.00
97.00
99 . 91
103.47
116.53
135.78
137.67
139. 25
132.49
151.20
167.90

FEBRERO

MARZO

ABRIL

95.91
95.65
112 .48
112. 55
127.19
134.97
123.97
154.18
151.80
156.40
181.00

91.87
109.32
98.38
111.80
114.85
129. 96
148.18
142. 71
144.33
164.00
·168 .80

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEM
BRE

OCTUBRE

NOVIEM
BRE

DIU EM
BRE

96.80
102.87
103.97
113.30
127.30
133.75
145.50
146.23
153.41
169.40
185.40

92 .9j
99.25
100.82
115.64
129.06
133.72
140.14
144. 76
156.27
171. 90
181.60

82 .19
97.89
97.82
111.20
119.91
126.67
135. 76
140.74
144.62
161. 20
176.30

99.55
104.47
102.66
116.88
130.39
144.07
151.24
143.35
151 . 98
170.80
190. 70

91.93
97.48
101. 85
113. 21
126.28
131. 60
138.57
147 . 74
153.66
166.60
185 .40

96.24
97.53
103.47

AÑO
89.26
97.29
98.22
108.27
112.80
125.54
128.83
139.38
133.43
145.90
161.40

95.80
101. 02
101.75
118.70
128.57
139.10
141.68
146.84
153.45
168.30
186.10

-93 . 25
100.21
103.39
113.48
124.43
131. 43
141. 50
147.46
153.01
167 .10
180.20

FUENTE: Banco de México, Serie de Información Económica, Producción Industrial.
2/ Información preliminar.

Varios números.

-- --

llO. 56

127.8]
1(7.09
132. 21
131. 74
145.22
157.70
174.80

--

..

·•

�00

o

CUADRO·. 6
OFERTA MONETARIA
SALDO MEDIO MENSUAL
(MILLONES DE PESOS)
MES

ENERO

FEBRERO

MARZO

32,297.3,
41,429.5
45,263.9
50.643.2
61,196.9
74, 681.9
90,242.3
110,198.1
143,777 .o
184,213.6
249,183.8

32,916.7
41,567.5
44,759.6
50,249.1
61,711.4
75,272 . 0
91,835.2
110,064. 8
144,002.8
185,885.8
254,748.4

37,893.4
41,714.7
44,900.9
49,945.8
62,651.2
75,822.2
93,083.7
110,749.4
143,842.3
188,508.0
260,709.6

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

Ali()

1969
1970
1971 '
1972
1973
1974
1915
1976
1977
1978
1979

* Oferta monetaria= Ml
e_/

37,617.5
37.689.0
41,361.2 . 41,402.8
44,838.5
44,401.5
49,938.3
50,553.4
62,922.8
63,166.5
76,189.3
77,680.3
93,725.7
95,837.4
112,252.2 113,174.5
144,257.8 144,342.9
191,515.9 196,793.9
265,707.3 269,256.3

= monedas y billetes

37,930.4
37.986.5
37,nD.5
41,721.5
41,762.5
41,340.8
44,672.2
44,947.2
44,507.0
51,315.4
51,913. 7
52,136.4
65,464.7
64,373.8
65,~10.0
79,026.3
78,569.6
78,112.8
96,389.8
96,371.3
96,385.fi
114,124 . 6 . 114~156:l· e 117,924.1
147,957.9
144,904.6 : 146,392.7
199,899.4
202,177.4 203,842.7
271,054.9 271,858.3 272,736.8

SEPTIE~
BRE

OCTUBRE

37,699.7 , 38,445.3
41,586.7
42,980.2
45,555.7
44,259.6
54,577.6
52,609.5
66,214.3
69,382.3
79,509.8
81,525.4
96,850.8 100,452.7
130,891.2
122,616.1
153,030.6 1~~.685.5
208,459.1 216,992.8
276,840.3 289,440.3

NOV.IE~
BRE
41,788.2
46,427.9
49,822.5
60,085.5
75,858.2
90,848.1
110,501.4
146,015.6
181,031.4
240,435.5
322,14e.2e/

DICIE~
BRE
43,154.2
47,232.8
s1 ; 950. 7
62,676.5
77 ,273..J)
93,729.9
114,270.7
149,007.7
190,454.6
253,358.9
363,111.ee/

en poder del pOblico + dep6sitos a la. vista.

Infonnaci6n preliminar.

FUENTE:

Elaborado en base a infonnaci6n proporcionada por: Banco de Mf~1co, Serie de Informac16n econ6mica, Indicadores Econ6micos, Varios números.

CUADRO

7

TJPO DE CAMBIO REPRESENTATIVO ·DEL MERCADO* '
(PESOS ~OR DOLAR)
MES ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
22.55
22. 72
22.76

12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.67
22.74
22.81

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.62
22.73
22.83

12.50
12 . 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.75
22.80
22.82

]¡2.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.89
22.84
22.84

12.50
12.50
12.50
12.50
., ....
12.50
12 .50
12.50
12.50
22. 91
22.84
22.84

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12. '50
22.86
22.76
22.81

AfiO
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20.90
22.72
22.71

* Promedio del mes.
FUEIHE: Sanco de México,

SEPTIEM OCTUBRE NOVIEM
BRE
BRE
12 .50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
20.05
22 .78
22.76
22.78

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20. 77
22.68
22. 77
22.81

12 . 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
24 . 38
22.66
22.79
22.86

DICIEM
BRE
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20.21
22·.67
22.74
22.81

Serie de Información Económica, Indicadores Económicos. Varios números.
00
.......

�00
N

CUADRO 8
SALARIO MINIMO NACIONAL MEDIO*
(PESOS)
MES

ENERO

FEBRERO

23. 21
26.99
26.99
31.93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
2.6. 99
26 . 99
31. 93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

MARZO ,

AÑO
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

ABRIL

MAYO

JUNIO

·23.2f
26.99
26.99
31.93
31. 93
43.. 41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
26.99
26.99
31.93
31. 93

JULIO , AGOSTO

SEPTIEM OCTUBRE NOVIEM
BRE
BRE

DICIEM
BRE

23.21
23.21
23.21
26.99
26.99
26.99
26.99
26.99
26.99
31.93
31.93 . 31. 93
34.53ª-" 37.68
37.68
50.41!1/
52.96
43.41
52.97
52.97
52.97
64.74
79.6oY 79.60
87.56
87.56
87.56
98.07
98.07
98.07
110.81
110.81
110.81

23. 21·
26 . 99
26.99
31.93
37.68
52.96
52.97
79.60
87.56
98.07
110.81

...
23.21
26.99
26.99
31.93
31. 93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23. 21.
26".99
26.99
31.93
31. 93
43,41
52.97
64.74
87.56
98.07
110. 81

23.21
26.99
26.99
31.93
31-,.93
43.41
52.97_
64.74
87.56
98.07
110.81

43.41

52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
26.99
26.99
31. 93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

* Media aritmética de los salarios mínimos regionales en vigencia.
~/ El 17 de septiembre hubo un aumento de emergencia de·l 18%.
!1/ El 8 de octubre hubo un aumento de emergencia' del 22%.
0 El lo. de octubre hubo un aumento de_ emergencia del 23%.
FUEIHE: Boletín de la Comisión ·Nacional de Salarios Mfnimos. varios números.

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DE NUEVO LEON

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RECTORIA

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E C O N O MI /\

Fundada en l'J57

*La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de la economía, la
estadística, las ciencias sociales y la
educación. Se edita tres veces al año en
los meses de Enero, Mayo y Septiembre,
salvo cambios de última hora que determinen lo contrario.

Septiembre 1982

* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a la propia Facultad, mediante
cheque u orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Loma Redonda #1515 Pte.,
Col. Loma Larga, Monterrey, N. L. 64 710
México. Apartado Postal 288.

DIRECTORIO

* Toda comunicación relativa a manuscritos
y correspondencia editoria1, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García,
Editor. Departamento de Pub 11 cae i one·s,
Facultad de Economía, UANL.

Consejeros:
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Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito del Editor. Se autoriza 1a repr oducci ón parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.
* Edición real izada por el Departamento de
Publicaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�I N D I C E
Pág.

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE EL COLEGIO DE MEXICO,
EN LA SESION INAUGURAL DEL TERCER GONCRESO LATI
NOAMERICANO DE LA SOCIEDAD ECONOMETRICA.
Von V.lct.otr. L. Lltr.qu.-úü

rl

1

VARIABLES RELACIONADAS CON LA EDAD AL MATRIMONIO
EN MEXICO.
W. WWney Hick6
Raymundo C. Rodlúguez G.

1

5

EL DESEMPLEO Y SUS ASPECTOS HUMANOS.
C. A. Cannegiete/1.

23

EL EMPLEO Y SUBEMPLEO EN MEXICO. UNA CONSIDERACION.
GeJtMdo TuNtub-lo.t.e Ma/Ún.

53

1

ti

LA CIENCIA DE LA INFORMACION EN AMERICA LATINA. LA
BIBLIOTECA DE LA FACULTAD DE ECONOMIA, U~A VENTANA
EN EL MUNDO.
Julia V~Mtto Sau.n.deM

63

�PAL,BRAS DEL PRESI~ENTE DE EL COLEGIO OE MEXICO,
PROFESOR VICTOR L. ORQUIDI, EN LA SESION INAUGU~AL
DEL TERCER CONGRESO LATIN0,HERICANO DE LA SOCIEDAD
ECONO~ETRICA. (Héxioo, D.F., 19 de Julio de 1982) •

A nombre de El Colegio de México, me es muy honroso expresar al seHor Presidente de la República,
Licenciado Don José López Portillo, que su presencia
en esta Institución, a la que siempre ha brindado
el mayor apoyo, es motivo de gran satisfacción para
nuestra comunidad académica, ~n la que laboran en
armonía y con gran dedicación profesores e investigadores, y trabajadores administrativo~ y de serv1c10, en un modesto esfuerzo por incrementar el
conocimiento de los problemas nacionales e internacionales y por formar nuevos investigadores y profesores, así como personal de alta calificación oara
la ense~anza superior y para el servicio público.
'I'

1¡

1

,, 1

El que se lleve a cabo en El Colegio de ~éxico
el Tercer Congreso Latinoamericano de la Sociedad
Eccnométrica, organismo científico de renombre ~undial, es indicio del interés que ha puesto nuestra
institución en explorar y adoptar metodologías y
enfoques rigurosos
-en este caso la aplicación de
las matemáticas a la medición y el análisis de los
fenómenos económic0s- que permitan comprender mejor
los problemas de nuestras sociedades y ofrecer elementos importantes para la búsqueda de soluciones.
Al profesor James Mirrlees, Presidente de la Sociedad Econométrica
y distinguido catedrático del
Nuffield College, de la Universidad de Oxford, y al
Dr. Rolf ~antel, Presidente del Comité Ejecutivo
Latinoamericano, ofrezco la más cordial bienvenida a
México, sede de este Tercer Congreso Latinoamericano, y a nuestra institución. Asimismo, a los participantes que han venido de casi tod os los países de
América Latina, de Norteamérica y Europa, de países
de Asia y Africa y de organismos internacionales,
así como a los num erosos participantes mexicanos de
r-oon V1ctor L. Urquidi, actual Presidente de
El Colegio de ~éxico, ha sido Con s ej e ro de es ta
Facultad desde su fund ac i ón.

�3

2

las instituciones académicas y de dependencias oficiales, expreso igualmente mi bienvenida y el deseo
de que encuentren aquí las condiciones necesarias
para lograr debates fructíferos.

'11

I'

No me considero la persona indicada para hablar
de los avances de la econometría en los últimos
a~os.
De ello dejarán constancia, en sus ponencias
y en sus discusiones de los próximos días,
los economistas y econometristas aquí presentes.
Llama la
atención, no obstante, el nutrido programa de este
Tercer Congreso, que revela un gran avance en el
desarrollo de la econometría en América Latina y en
la aplicación de análisis econométricos a una gran
diversidad de temas de nuestros oaíses, entre ellos
los de palpitante actualidad como son los desajustes
de balanza de pagos, los problemas del comercio
exterior, los desequilibrios fiscales, los fenómenos
monetarios y diversos aspectos del cambio estructural en los procesos de desarrollo. Al mismo tiempo,
se examinan situaciones de otros países para fines
de análisis comparativo con las de los países
latinoamericanos.
La "econometría de los energéticos" ocupa, como era de esperar, un lugar destacado
en los debates. Y no falta una sesión dedicada a la
historia económica. Las aplicaciones y los desarrollos teóricos en micro y macroeconomía son también
objeto de numerosos trabajos. Examinando el conjunto
del programa de este Congreso y teniendo en cuenta
la alta calidad de los participantes en el mismo,
no sería exagerado afirmar que pocas veces se ha
llevado a cabo en México una reunión de economistas de tan elevado nivel científico como ésta.
El Comité Ejecutivo Latinoamericano de la Sociedad
Econométrica y los demás organizadores de este encuentro merecen, desde luego, una inequívoca felici tación, y el reconocimiento de los demás economistas
que, sin ser específicamente econometristas, ven en
esta rama del conocimiento una aproximación al rigor
que mucha falta hace en tantos otros estudios y pronunciamientos de nuestra profesión.
Vivimos en América Latina, casi sin excepcionen
ningún país, momentos de aguda crisis económica y
financiera . Ya en 1981 se advertían síntomas, y aun
situaciones nacionales, en los principales países,

~º:

~e deterioro
exceso de ~asto público v privado,
1nadecu~da po~itica _en materia fiscal, financiera y
~onetaria, distorsiones en los precios relativos
inter~o~, y r:percusiones negativas orovenientes de
la cris;s economica internacional, en especial la de
los paise~ de elevado grado de indu~trialización.
La Comision Sconómica para América Latina informó
que el crecimiento de la economía latinoamericana en
1981 fue el más bajo desde 1945 e inferior al incremento de la población .
En varias partes de América
Latina se registraron descensos del oroducto interno
b:uto, sin mengua de la inflación - Y con empeora~iento_ de la situ~ción de balanza de pagos, apenas
sostenida por creciente endeudamiento externo.
Las
perspectivas inmediatas no parecen mejores
ni en
las grandes ni en las pequeijas y medianas e~onomías
de América Latina, y por otra parte no se prevé el
:epunte_tan anunciado en las economías de los países
industrializados, de Norteamérica y Europa sobre
todo , _No rarece haberse hallado aún la congruencia
n~cesaria entre los instrumentos de política económica a corto plaz~ y los objetivos de crecimiento y
desarrollo a mediano y a largo plazo, ni parecen
haberse absorbido y aceptado cambios estructurales
d~rivados del encarecimiento relativo de los energéticos, de la dasigual distribución de éstos en el
mundo, de los nuevos avances de la tecnología
del
todavía elevado ritmo de incremento demográfico en
m~chos de nuestros países latinoamericanos, y de
diversos otros elementos de cambio de carácter
social. ~l mismo tiempo se incurre en-muchos países
en excesivos gastos militares y aun en costosas
aventuras bélicas que, para países en desarrollo,
de nivel de_vida aun relativamente modesto y de
g:ande~ desigualdadeLJ internas, significan aplazar
aun mas los procesos integrados
y sólidos de
desarrollo . Surgen también nuevas necesidades, como
la ya urgente de destinar recursos materiales y
humano~ a ev~tar el deterioro ecológico y a mejorar
el medio ambiente y la calidad de la vida.
y ante
todo ello se levanta el espectro del desempleo y el
sub~mpleo que amenaza a tantos países de América
Latina en creciente medida, al~unos de ellos en lq
zona centro~~ericana y del Caribe.

�VARIABLES RELACIONADAS
CON LA EDAD AL MATRIMONIO
8N MEXICO *

4

·sin embargo, América Latina tiene grandes recursos y se ha registrado una fuerte expansión de la
educación a todos los niveles.
Abundan iniciativas
para proyectos de desarrollo y no se carece de
capacidad para llevarlos a cabo.
La experiencia
institucional y de gestión es mayor que en otras
partes del mundo en desarrollo.
El porvenir económico latinoamericano tiene posibilidades de ser
extraordinario, como el de algunos países de Asia.
Pero dependerá también de decisiones que van más
allá de lo económico, y ciertamente de lo econométrico.
De cualquier manera, volviendo al tema de este
Congreso, la econometría como método y enfoque, como
disciplina, empieza a desempe~ar un papel cada vez
más significativo entre el instrumental necesario
para afinar los análisis y para prever las consecuencias de esta o aquella política económica, esta
o aquella medida.
Permítaseme terminar por agradecer a las diversas entidades del gobierno de México y a otras más
el apoyo específico sin el cual este Congreso no
habría sido posibl~.
Muchas gracias.

W. Whitney Hicks
Raymundo C. Rodríguez G.

1. INTRODUCCION
La edad al matrimonio ha sido objeto de estudio
en la literatura demográfica tanto como variable
independiente así como dependiente.
En relación al
primer grupo, fundamentalmente se ha analizado su
efecto sobre el comportamiento reproductivo de la
población humana (Henry y Piotrow, 1979) y se ha
destacado su importancia como "variable de control"
ª~,investigar la relación entre fecundidad y educacion ~Bumpas, 1969).
En cuanto al segundo tipo de
estudios, esto es, los referentes a los determinantes de la edad al matrimonio, van desde la estimación de dicha edad a través de modelos matemáticos
(Mina, 1980) hasta la búsqueda de los factores
explicativos de la misma (Dixon, 1971).
La presente investigación se ubica en este Último caso.
1

Esta investigacirn forma parte de un estudio más
amplio que se está realizando en forma conjunta
por la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Departamento de Economía de
la Universidad de Missouri-Columbia, bajo un Acuerdo
de Colaboración Académica celebrado entre ambas
Instituciones.
El proyecto es financiado por las
Fundaciones Ford y Rockefeller .
. ~os Autores agradecen a la Secretaría de Programacion y Presupuesto por haberles facilitado la información de la Encuesta Mexicana de Fecundidad y al
Lic. Jase García, de la Coordinación del Programa
N~cional de Planificación Familiar por haber permitido usar los datos de la Encuesta Nacional de
Prevalencia en el Uso de Métodos Anticonceptivos.
Agradecen a Israel Gutierrez, Charles Geiss y Mark
Mayo, de la Universidad de Missouri-Colubia, por
su ayuda con el manejo de datos a través de la
0o~putadora.

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7

La ed:id al pri•ner m~trimol'Jio o p:oi11er3 1mión h"
~ido un~ variable import3nte que af0ct1 la fecundidad. Se cspcr3 que el número de hijos que u'la mujer
ten~:i a lo largo de su período reoroductivo sea
mayor cuanto menor sea la ed1d en que se case --y
mayor sea, oor lo tanto, el intervalo de tiempo en
que est§ expucst3 al riesgo de concebir--, sobre
todo en poblaciones que no controlen su fecundidad.
También los matrimonios a edad temprana, Y la
fecundidad asociada en estas edades, reducen el
intervalo entre generaciones por lo que tienden a
elevar la tasa de érecimiento de la población.
llif!
,.

El estudio que ahora se presente forma parte de
un proyecto de investigación ti~ulado "Los ~et~rminantes de la Fecundidad en Mexico" cuyo ultimo
propósito es el de analizar los difer¿nciales ~n
fecundidad, aislando los determinantes de este fenomeno y así obtener un mayor conocimiento de las
causas de la reciente disminución de ld fecundidad
en el país. Como objetivos inter~edios de tal estudio se tienen los de investigar los determinantes
del uso de anticonceptivos y de la edad a la primera
unión.
El propósito de este artículo es el de analizar
la edad al matrimonio entre mujeres de México en
términos de variables demográficas, económicas, sociales y culturales.
Al mostrar có110 tales varia:
bles independientes afectan la edad al casarse, se:a
posible entender mejor su comportamiento a traves
del tiempo.
El análisis de la edad promedio de entrada al
estado matrimonial cobra importancia si se tiene en
cuenta que en Améric3 Latina, México es uno de los
dos p3Íses que muestran mayor persistencia en la
disminución de la proporción de mujeres casadas a
edad de 20 años (Durch, s.f.p. 16).
El porcentaje
de ~3sad1s a ~sta cd1d fue 3lrededor de 60 porciento
para mujeres de 40-44 a,os de edad en 1976 Y fue
menor que 50 porciento para mujeres 20-~4.

2. TEORIA

Tanto la disciplina economica como sociológica
han contribuido al cuerpo de conocimientos que se
tienen sobre los determinantes de la edad al primer
matrimonio.
Las aportaciones relevantes de la ciencia económica provienen fundamentalmente de la literatura sobre los costos que implica la búsqueda del
cónyuge.
Los economistas suponen que tal búsqueda
continúa hasta que los costos sean iguales a los
beneficios de seguir buscando.
Por lo tanto, cualquier factor que eleve los costos de tal búsqueda o
reduzca los beneficios tendería a disminuir la edad
a la primera unión. Así, los beneficios de buscar a
un cónyuge adecuado serán menores como consecuencia
de la disolución de uniones.
Si, por ejemplo,
aumentase la probabilidad de que una unión fuese
disuelta, decrecerían los beneficios derivados de
una ~ayor búsqueda para encontrar otra(o) compa~era
(o) porque se ve reducido el período de tiempo ~s~erado durante el cual uno disfruta de los beneficios
de haber encontrado un cónyuge adecuado .
Dos factores que pueden disolver una unión s~n
la '!1Uerte y el divorcio o a~andono. , La teoria
económica predice que la duracion de la busqueda del
cónyuge será menor, y la edad al primer matrimonio
más temprana, en situaciones do~d 7 la morta~id~d es
alta y/o bajos los costos (econom1cos y subJet vos)
7
de disolver la unión.
Entonces, cuando las uniones
pueden ser disueltas ~ás fácilmente, pasa a ~er
racional el reducir la duración de la búsqueda y
casarse a una edad más joven.
Desde una oerspectiva sociológica, Dixon (1971)
argumenta que la edad a la primera Unión _depende
de
(1)
la 1isponioilidad de futuros conyu~es ,
(2) la factibílidad del matrimonio y (3) el deseo
de casarsa.

�9

8
En cuanto a la disoonibili1ad de cónyuges, esta
depende de la proporción de 0ombres-mujeres en l3
población. Puesto que los ~ombrcs frecuentemente se
casan con mujeres de menor edad,* dicha proporción
pudiera ser representada por la razón de ~ombres en
el grupo 25-29 a~os de edad a mujeres 20-24, o bien,
hombres 20-24 a mujeres 1?-19.
En ~lgunos casos
esta proporción difiere significativa~ente de la
unidad.
Ello ocurre cuando se da un proceso migratorio dada la selectividad por sexo y edad de la
población. Las guerras también son causantes de que
la proporción se aleje de la unidad. El mismo fenómeno se presenta cuando las tasas de fecundidad por
edad de algunas poblaciones han fluctuado fuertemente lo cual ha afectado la razón de sexos (hombres
20-24 a mujeres 15-19, por ejemplo).
La factibilidad del matrimonio está en función
del acceso que la pareja tenga a los recursos
necesarios para mantenerse.
Donde son comunes las
familias nucleares (en contraposi0ión con las familias extendidas) es más probable que el matrimonio
sea diferido (Dixon, 1971, p. 228).
El acceso a la
tierra en áreas rurales puede ser otro factor que
influya en la edad al matrimonio. Si hay disponibilidad de tierras para hombres jóvenes, probablemente
éstos se casarán más pronto y consecuentemente lq
mujer se casará a edad más temprana que si la tierra
fuera escasa v el acceso a la misma se retrasase
hasta que el padre pase a ser inactivo o muera.
Si
todo lo demás permaneciera constante, los programas
de redistribución de tierras tenderían a reducir la
edad al matrimonio en áreas rurales.
El deseo de contraer nupcias es un tercer factor
que puede afectar la edad al matrimonio.
Si, por
ejemplo, no existiesen roles alternativos oara la
mujer más que ser esoosa y madre, entonces el matri-

* Julieta Quilodrán (1980) encontró que la edad

a la
primera unión de las mujeres es de 21.1 a~os y
24.1 para los hombres, esto en base q l08 1~tos 1e
la Encuesta Mexicana de Fecundidart, realizarla en
1976.

monio sería más deseable.
También si la mujer se
enfrenta con una fuerte discriminación en el mercado
de fuerza de trabajo (esto es, cuando busca un
empleo fuera del hogar), se verá desalentada tanto
en participar en la población económicamente activa
c~mo en obtener una mayor educación por lo que es
mas probable se case a menor edad.

3,

EL MODELO

Muchas de las variables sugeridas en el esquema
teórico recién discutido no se tenían disponibles o
no existían medidas directas de tales variables.
Fue necesario utilizar información indirecta en
cuanto a sus efectos sobre la edad al matrimonio.
No 09~~ante, la discusión sobre la importancia y
relacion de las nuevas variables con la edad al
matrimonio se hace a la luz de las premisas teóricas
ya se~aladas.
Las variables consideradas fueron: tama~o del
lugar de residencia (TAM),
a~os de educación de la
esposa (EDM) y del marido o compa~ero (EDH), la edad
actual o edad al momento de la entrevista (EDADA) y
REGION de residencia.
En general, se espera que la edad al matrimonio
sea mayor en los centros urbanos más grandes que en
las localidades rurales menores.
Son varios los
factores que estarían explicando tal comportamiento.
Es probable que la razón de sexos (hombres-mujeres)
sea mayor en pequenas comunidades rurales, pues la
migración proveniente de estas áreas hacia las urbanas ~i 7nde a ser sel~ctiva de mujeres jóvenes, tanto
en Mexico como en America Latina en General. Es así
como estas mujeres migrantes incrementan la probabilidad de que se casen a temprana edad aquéllas oue
no migran.
La falta de roles diferentes al de ser
esposas y madres para las mujeres en áreas rurales y
la existencia de roles alternativos en los a~lomerados urbanos provoca un aumento en la edad al

�10
11

matrimonio, en 13 medidq en que se consideren
localidades de ~ayer tama10.
~inal~ente, la mayor
mortalidad en las zonas rurales reduciría las ~anancias derivadas de 9rolongar la búsqueda del cónyuge,
alentando los matrimonios tempranos en estas áreas.

Por otra parte, el efecto de una mayor educación, al reducir la mortalidad, también tenderá a
incrementar la edad a la primera unión de aquellas
mujeres con mayor educación, las cuales son más probables de encontrar en las áreas urbanas.
1

La cuarta variáble utilizada en el estudio
--edad al momento de realizarse la entrevista-es
~na v~riable de control.
Puesto que las mujeres
inclui~as en el ~r~bajo está~ todas casadas, la edad
promedio al matrimonio se ve afectada por la estructura ~or edad de la población, siendo mayor tal
promedio entre mayor sea la edad del grupo de mujeres co~sideradas. Sin em~argo, de no haber incluido
la variable edad se corria el riesgo de tener problemas de especificación del modelo.

1

u,·u,11
,: ,.,
1

En general, el bajo nivel de educación para la
mujer mexicana promedio
--alrededor de tres a~os
y medio-excluye la posibilidad de una relación
simultánea entre educación y edad al matrimonio. La
mujer mexicana promedio completa su educzaión ocho o
diez años antes de casarse por lo que cualquier
relación causal entre las dos variables tendría que
ser "de" la educación "hacia" la edad al matrimonio.
Las mujeres educadas están mejor oreparadas (y
tienen una mayor inclinación junto con sus esposos)
para asumir roles distintos al de esposa y madres,
por lo que es de esperarse una relación directa
entre la educación de la mujer y su edad al casarse.
Por la misma razón, las esposas de hombres con mayor
educación tenderán a casarse más tarde.
Es menos probable que las mujeres educadas y sus
esposos formen parte de una familia extendida, hecho
que tiende a retrasa; la edad al matrimonio.
Sin
embargo, es de es~erarse que los hombres con más
educación dispongan de mayores recursos para mantener una esposa y ello pudiera disminuir la edad en
que se casan sus mujeres. Esta Última consideración
parece su~erir que existen efectos contrapuestos de
la educación del hombre sobre la edad al matrimonio
de la muj2r, por lo quq ql cocficiante asociado con
tal variable indeoendiente ouede mostrar el efecto
neto.

La última variable considerada es la de REGION
la cual representa ocho regiones en que fue divi~
dido el país.
Se busca probar la existencia de
diferencias culturales entre grupos de Entidades
Federativas de México en relación con la edad al
matrimonio .

4.

INFORMACION UTILIZADA

Los datos se obtuvieron de la Encuesta Mexicana
de Fecundidad (EMF) y de la Encuesta Nacional de
Prevalencia en el Uso de Metodos Anticonceptivos
(véase bibliografía).
El trabajo de campo de la EMF se realizó durante
los meses de julio de 1976 a marzo de 1977 y se
entrevistó a 7 310 mujeres en edad reproductiva
15-49 años. En la encuesta de Prevalencia se levantaron las entrevistas en los meses de julio a
octubre de 1978, constituyendo la muestra un total
de 4 492 mujeres en edad 15-49 años.

�12

13

Para ambas muestras, la ooblación bajo estu1io
estuvo formada por mujeres casadas o convivientes,
con una sola unión, que no deseaban más hijos . *
El
n6mero de casos para EMF fue ie 1 659 y para la
Prevalencia de 1 928.
Se debe aclarar que en la
información de la encuesta de Prevalencia se tenía
la variable
"¿qué edad tenía usted cuando e~oezó a
convivir con su compa~ero actual (esposo)?"; por lo
que se captaron mujeres con más de una unión .
Este
problema no es tan grave si se toma en cuenta que
alrededor de un 90% de las mujeres alguna vez casadas o unidas lo han hecho una sola vez.**

111111
1
1 í,'l
1 ..,

Entre las variables independientes se incluyó el
tama~o del lugar de residencia, la cual estuvo
representada por cuatro variables dummy tomando el
valor de cero oara todas las localidades menores ~
2 500 habitantes. TAMI fue i~ual a uno para lugar~
entre 2 500 y 19 999, cero todo lo demás; TAM 2 fue
uno para localidades de 20 000 a 49 999 y cero todo
lo demás; TA~ 3 tomó el valor de un~ para lugares de

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'

1~

* La restriccion "no desean más hijos" se debe a
que, como ya fue seijalado, este artículo forma
parte de un proyecto mayor sobre "Determinantes
de la Fecundidad en México".
En il se utiliza
el esquema teórico propuesto por Richard A.
Easterlin (1978) donde afirma que el uso de métodos anticonceptivos
--el cual, a su vez, está
asociado a la fecundidad de una población-- está
en función tanto de los costos (objetivos y psíquicos) que implica su uso como de la motivación
existente para regular la fecundidad.
Se supone
que las mujeres que declaran no desear ~ás hijos
tienen la motivación para adoptar la contracepc1on, más el que lo hagan o no dependerá del
balance neto de las dos fuerzas mencionarlas.

*•

En la encuesta de Prevalencia se capto información sobre el n6mero de uniones, además se hizo
la pregunta "¿qué edad tenía usted la primera vez
que se casó o vivió en unión libre?", información
con la que se ouede c1otar la ed~d ~ la nri~~r1
unión pero, des~raciadamente, ~o se di~ponía de
ella.

más de 50 000 excluyendo la ciudad de Méxi co Guadal ajara y Monterrey, cero todo lo demás;
TAM 4
adoptó el valor de uno para estas tres áreas metropolitanas del país, cero todo lo demás.

y

Tanto los a~os de educación de la Mujer y del
hombre (EDM Y EDH) como la edad de la mujer al
mom 7nto de la entrevista (EDADA)
constituyeron
variables cuantitativas continuas.
Finalmente, se utilizó la regionalización seguida en la EMF.•
Así, la REGION 1 fue igual a uno
para los Estados de Baja California Norte
Baja
Califo~nia Sur, Sinaloa, Sonora y Nayarit, ce;o todo
l? demas; REGION 2 fue uno para Nuevo león y Tamaul1pas y cero para el resto de las entidades· REGION
3 adoptó el valor de uno para Coahuila Chihuahua
Dur~ngo, San Luis Pot~sí y Zacatecas, ~ero todo 1~
dem~s; REGION 4 tomo el valor de uno para Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco y Michoacán
ce:o todo lo demás; REGION 5 fue uno para el Dis~
trit~ Federal, Hidalgo, México, Morelos, Puebla,
Queretaro y Tlaxcala, cero todo lo demás; REGION 6
fue uno para Tabasco y Veracruz, cero todo lo demás·
REGION 7 fue igual a uno para Campeche, Quintana Ro~
Y Yucatán, cero tcdo lo demás· la REGION 8 compuesta
por Chiapas, Guerrero y Oax~ca, fue cero en todos
los casos.

5.

PROCEDIMIENTOS DE ESTIMACION

Las variables discutidas en la sección previa
fueron usadas en una ecuación de regresión m6ltiple.

* En las entidades de

Baja California Sur, Colima,
Tlaxcala y Campeche, no se levantaron entrevistas
en virtud de oue no salió seleccionada nin~una
unidad primaria.

�14
La variable dependiente fue la edad al nrimer matrimonio o unión (EDADM). Entre las variables independientes se tenia el tama~o del lu~ar de residencia
(TAM), educación de la mujer y de su Marido o compañero (EDM Y EDH), la edad de la mujer al ~omento de
la encuesta (ED4DA) y la REGION de residencia.
La
ecuación quedó de la siguiente forma:
EDADM: AO + A TAM + a EDM + a EDH + a 4 EDADA +
1
2
3
ªs(EDADA)2 + ª6REGION + e
1

6.

RESULTADOS

Los resultados de las ecuaciones estimadas (una
para 1976 y otra para 1978) se encuentran resumidas
en el Cuadro 1.
Del coeficiente de determinación
(R 2 ) se observa que un buen porcentaje de la varianza total de la variable edad al matrimonio quedó
inexplicada. Sin embargo, la varianza explicada por
la regresión (22% en 1976 y 15% en 1978) resultó
estadísticamente significativa al nivel de 0.01%
usando una prueba F.

1

''.~
lt"

1

15

11

TAM y REGION estuvieron representadas por cuatro
y siete variables dummy, respectivamente. La variable dependiente y EDM, EDH y EDADA son variables
continuas.
La for~a funcional supuesta para EDM y EDH fue
lineal, ya que estas variables tenían medias de 3.6
y 4.5 años, respectivamente, y menores rangos de variación que EDAD~.
Al usar estimadores ordinarios mínimo cuadrados
para ajustar la ecuación especificada a los datos,
permitirá trabajar con las mejores estimaciones
lineales insesgadas de los parámetros desconocidos,
siempre y cuando se cumplan ciertos supuestos.
Por
ejemplo, es bien conocido que donde las variables
del lado derecho son endógenas en un sistema más
grande de ecuaciones simultáneas, habrá una correlación entre las variables dependientes y el error.
En este caso, las estimaciones por mínimos cuadrados
ordinarios de los parámetros estructurale~ presentan
propiedades no 1eseat1es para pequeias y grandes
muestras (Johnston, 1972, p. 344).
L~s mejores propiedades lineales e insesgadas de
mínimos cuadrados ordinarios también dependen del
supuesto de que la media del error es constante
(Joh~ston, 1977, p. 210).
Parece ~er que tales
supuestos se cu~plen par~ el caso de la ecuación señal,da arriba .

Para 1976, el tama~o del lugar de residencia fue
significativo al nivel de 2.5% para TAM 1, es decir,
lugares entre 2 500 y 20 000 habitantes, siendo el
coeficiente no significativo para el resto de los
tama~os de~ lugar de residencia.
Puesto que se
obtuvo un valor negativo (-0.569) para tal tama~o de
localidad, significa que la edad al matrimonio en
lugares entre 2 500 y 20 000 habitantes fue alrededor de siete meses menor que localidades menores a
2 500 habitantes.
Esta edad más temprana al matrimonio pudo haber
estado influenciada por una migración selectiva de
mujeres de localidades entre 2 500 y 20 000 personas
hacia centros más poblados.
El efecto de tal
migracion, seria el de reducir la disponibilidad de
c§nyuges futuros para los hombres por lo que tender1a a decrecer la edad al primer matrimonio para
aquellas mujeres que no migraron.
Para 1978, el tama~o del lugar de residencia
(TAM) no fue estadísticamente significativo al nivel
del 5% para ninguna de las cuatro categorías, a
pesar de que para la ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, el coeficiente fue significativo al nivel
del 20% y fue mayor que cualquiera de las otras
categorías.
Sin embargo, la edad al matrimonio
estimada en la ciudad de México,
Guadalajara y
Monterrey fue solamente cuatro meses mayor que en

�17

16

CIJA DRO 1
i._:n,:,uesta
Mexicana de
Fecundidad
(1976)

R2

1

"

. 148~

.2193

Intersección

,,

Encuesta ~ar,ional
de Prevalenr,ia en
el Uso de Métodos
Anticonceotivos
(1973) .

6.722****

6.553* 11 *

TAM1

-0.569**

0.295

TAM2

0.006

-0.068

TAM3

0.144

0.118

TAM4

-0.002

0.324

EDM

0.240* 1 **

EDH

0.109****

0.088***

EDADA

0.487****

.516****
-0.0 06* 111

-0.005***

REGION

0.164

0 .136

REGION 2

0.714*

0.734*

REGION 3

O. 191

0.294

REGION 4

o. 808**º

o. 772**

REGION 5

0.656**

0,332

REGION 6

-0.589

O. 149

RES ION 7

- . 209

- 0.533

1 659

928

No. de casos
Si~nificativo
Significativo
lU
Si~nific::ttivo
* Significativo

****
1111

81
al
::tl
8-l

nivel
nivel
-,ivel
nivel

').01'(
d'.:!l 1et,
del 5%
del 10%

rle

La migración selectiva afectaría la razón de
sexos en estas tres áreas metropolitanas del país en
forma opuesta a su efecto en localidades entre 2 ~00
Y 20 000, por lo que tendería a aumentar la edad.al
matrimonio.
Tanto en 1976 como dos a~os después, el efecto
de la educación sobre la edad al matrimonio fue muy
similar. El nivel de educación tanto para la esposa
como para su compaflero, tuvieron un efecto estadísticamente significativo sobre la edad al matrimonio
de la mujer.

0.267****

(EDADA)

localidades menores a 2 500 habitantes.*

Los resultados mostraron que tanto la educación
de la mujer como la de su esposo tuvieron un "efecto
independiente" sobre la edad a la primera unión. El
efecto de un aijo de educación de la mujer fue casi
tres veces mayor que un aijo de educación del esposo.
Las estimaciones lineales para educación, mostraron
que una mujer que haya completado su educación primaria se casaría casi un aflo y medio más tarde que
una mujer sin educación.
Un hombre con educación
primaria se casaría cou una mujer que fue alrededor
de seis a ocho meses mayor que en el caso de un
hombre sin educación.
En el caso de la variable edad al ~omento de la
entrevista, los resultados para 1976 y 1978 fueron
similares.
En ambos casos, la edad mostró una
relación no-lineal estadísticamente significativa en
relación con edad a la primera unión.
La edad al

T-Cabe sei'lalar-que Bustillo (1981, p. 11) utiliz::indo

datos de la Encuesta Nacional de Prevalencia en el
uso de Métodos Anticonceptivos con ~ódulo Pecundidad/Mortalidad, cuya infor~ación está referida a
1979, encontró que la edad media a la primera
unión de ~ujeres en localidades ~enores a 2 500
habitantes fue de 20.2 años y la correspondiente
a las tres áreas metropolitanas fue de 22 .4 a~os.

�18
19

1'

!!I F:r.

matrimonio fue la mas alta para las mujeres 43-49
aijos de edad.
Como ya fue indicado, la edad actual
fue incluida como una variable de control. Como era
de esperarse, los resultados mostraron que a m~dida
que se tiene un grupo más viejo, el porce~t~Je de
alguna vez unidas aumenta y se acerca al limite de
alrededor de 95%.
Estos resultados de ninguna
manera
,.
·
habl~n
de lo que ha ocurrido a la edad al
primer matrimonio en México a través del tiempo.

primeri unión, la edad mayor al matrimonio en las
REGIONES 2, 4 y 5, donde las edades son de ocho a
diez meses mayores que en la REGIO~ 8, pueden estar
reflejando diferencias socio-culturales.
Por ejemplo, las mujeres con educación pueden tener mejores
oportunidades para trabajar fuera del hogar --pueden
enfrentar menor discriminación-- en las REGIONES 2,
4 y 5 que en el caso de la REGION 8 y el resto de
las regiones.

La edad al matrimonio entre las regiones para
1976 y 1978 fue positiva y diferente para la REG~?N
4, a un nivel de significación del 5%.
Cada region
fue comparada con la REGION 8 la cual incluye los
Estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.*

7.

RESUMEN

1 ''

,,
1

Los datos para 1976 muestran que el coeficiente
oara la REGION 5 también es oositivo y estadísticamente diferente (de la REGION 8), al nivel del 5%.
Para ambos años
la REGION 2 es positiva cuando se
compara con la REGION 8, pero estadísticamente significativo solamente al nivel del 10%.
Las REGIONES 2, 4 y 5 contienen a Monterrey,
Guadalajara y la ciudad de México, respectiva~ente.
En cuanto a nivel de desarrollo de tales regi?nes,
se encuentran por arriba del promedio (Unikel,
1978).
Puesto que la variable tama,o del lugar de
residencia (TAM) presumiblemente ha controlado los
efectos de la migración selectiva sobre la edad a la

*En un estudio realizado por Luis Unikel (1978,
p. 365) sobre el desarrollo urbano de México,
muestra que las entidades federativas correspondientes a la REGION 8 en el texto, se encuentra
en el último rango de nivel de desarrollo, en
relación · al resto del oaís.
Esta regtón SurSureste, no se ha incorporado a la dinamica de
los procesos de desarrollo y urbanización del
país.

Durch encontró una disminución en el porcentaje
de mujere~ que se casan antes de los 20 años de
edad, utilizando un período de análisis de 20 años
Y con información de la Encuesta Mexicana de Fecundidad.
Todo indica que los resbltados presentados
en este estudio son compatibles con los de Durch.
Los resultados para tamaño del lugar de residencia en 1976 mostraron que la edad a la primera unión
es significativamente menor, al nivel del 5%, en
localidades de entre 2 500 y 20 000 habitantes que
en comunidades menores de 2 500.
En 1978, la edad
al matrimonio en la Ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, fue mayor que en lugares menores de 2 500
habitantes, pero el coeficiente fue significativo
solamente al nivel del 20%. Es interesante resaltar
que la edad al primer ~atrimonio para las tres áreas
metropolitanas del país fue casi de un aio mayor que
en localidades de entre 2 500 a 20 000 personas.
Mientras que la evidencia sobre el efecto del
tama~o del lugar de residencia junto con el proceso
de urbanización que ha ocurrido durante los Últimos
20 años en !léxico es consistente con un aumento de
la edad al matrimonio, el tama~o del lugar de residencia resultó ser sólo marginalmente. El efecto de
esta últi~a variable sorre la dependiente, pudiera
ser el efecto de la migración selectiva de mujeres

�20

21
ya que este hecho impactaría sobre la razón de sexos
de la población, pero ello no ouede ser probado
dire ctamente.

11

¡: ,.

Tanto la educación de la mujer como la del hombre "actuaron independientemente" al aumentar la
edad al matrimonio para las mujeres mexicanas.
Aunque estos resultados fueron bastante fuertes (estadísticamente hablando), 6 a~os de educación para
la mujer incrementó su edad al matrimonio en un año
y medio.
Seis a~os de educación para el hombre
aum entó la edad al casarse (de su mujer) en seis a
ocho meses. Mientras que una mayor educación aumentaría la edad a la primera unión, la magnitud del
efec to parece ser relativamente pequeño en términos
de los logros en educación que se han dado en
el pasado o que pueden anticiparse en el futuro cercano.

1

1

'
1

•

•

La diferencia en la edad al matrimonio entre la
REGI ON 8 y las siete restantes no fue grande, no
obstante que la REGJON 4 (la cual contiene a Guadalaj a ra) presentó una edad a la primera unión de diez
mese s mayor que la región utilizada como referencia.
Por su parte, la REGION 5 (la que agrupa a la Ciudad
de México) tuvo una edad al matrimonio de ocho meses
mayor y la REGION 2 (en la que se encuentra Monterre y) una de diez meses mayor.
Sin embargo, en las
REG I ONES 2 (tanto para 1976 como para 1978) y 5 (en
1978 ), los coeficientes fueron estadísticamente signifi cativos solamente al nivel del 10%.
Una razón
pos i ble que pudiera explicar la mayor edad al matrimoni o encontrada para las tres regiones que incluyen
a l as tres áreas metropolitanas del naís, es que
probablemente tengan lugar actitudes culturales difer e ntes hacia la participación de la mujer en el
me r cado de trabajo, actitudes que en todo caso
serían favorables en tales tre s regiones.
Respecto a investi~aciones futuras sobre los
determinantes de la edad a la orimera unión en
México, sería interes a nte prob ar la exi s t~nci1 d~
interacción entre REGION y educación.
Si r ealmente
existen actitudes diferencial e s ( en la for~ a de

mayor aceptación de la mujer en la fuerza de trabajo). en las REGIONES 2, 4 y 5, la variable REGION
pudiera interactuar con la educación al determinar
la edad al matrimonio.

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Demogrifica en México, celebrada del 4 al 7 de
noviembre de 1980 en la Ciudad de México.

DESEMPLEO E INFLACION.
El desempleo es uno de los principales problemas
económicos de hoy. El otro probl~ma principal es la
inflación.
Uno puede preguntarse hasta qué punto
estin estos dos problemas relacionados entre sí.
El Profesor Phillips es reconocido por su "Phillips
Curve" que relaciona ambos problemas. Harry Johnson
afirma que esta curva puede ser identificada como
el principal desarrollo Keynesiano en el período
post-guerra.(1)
La Curva de Phillips relaciona
el desempleo y la inflación en una forma negativa,
que indica que el desempleo se reduce cuando la
inflación aumenta; aunque él basó su estudio en la
relación entre desempleo y la tasa de cambio de los
salarios (inflación) en Inglaterra durante un muy
largo período, el de 1861-1957.(2)
El dividió este
período en tres secciones:
1861 - 1913

Unikel, Luis, EL DESARROLLO URBANO DE MEXICO:
DIAGNOSTICO E IMPLICACIONES FUTURAS. CEED,
El Colegio de México. México, 19?8.

1913 - 1948
1948 - 1957

1

El Autor ha sido Profesor huésped de esta
Facultad en sus pro~r3mas de intercambio internacional.
( 1 ) Johnson, 1-!arrv G.,
INFLATION AND THE MONETARIST
CONTROVERSY,
Amsterdam, North-~olland, 1972;
-éind JOURNAL OF ECONOMTC LITSRATURE, March 1973,
p. 114.
(2) Ver ECONOMICA, Noviembre 1Q58, oiginas 283-299.

�24

El período 1913-1948 fu: un poco inestable d~bido a las dos guerras mundiales.
El tercer oer1odo
fue un poco más difícil, pero el primer período ~e
1861-191~ lo condujo a su famosa curva de la siguiente manera:
:.':
&gt;

10

~

8

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1

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•

X

y+

1

1

1

1

1

7

8

9

10

11

una alta tasa de desempleo y los empleadores que no
estaban dispuestos a dar aumentos en los salarios
que significó desplazarse hacia el lado inferior
derecho de la curva.
La relación fue establecida oor el Profesor
Phillips para explicar las tasas de.cambio de salario monetario por el nivel de desempleo.
La misma
relación _puede también usarse para lo contrario¡
para explicar la tasa de desempleo mediante los cambios en salarios, conduciéndonos a la conclusión que
la tasa de desempleo puede reducirse aumentando la
tasa de salarios. Como los salarios son una especie
de precio por mano de obra, este análisis de la
Curva de Phillips nos lleva a la conclusión de que
aumentos en salarios y precios (inflación) reducen
el desempleo¡ aunque aquí parece que la frase con
la que el Profesor Phillips concluye su artículo es
muy cierta: "Existe la necesidad de hacer una más
detallada investigación a las relaciones entre desempleo, tasa de salarios, precios y productividad" .

Unemployment, o/o.

En un diagrama de dispersión él asignó un punto
a cada año.
El promedio de las tasas de camb;o de
salarios durante un dado a~o en la escala estan en
el eje vertical y la tasa promedio de des~moleo está
dada en la escala en el eje horizontal.
De esta
manera una curva ajustada fue construida conforme al
~étodo --promedio-- grupo con la si~uiente ecuación:

Y+ 0.900 = 9,638 X -1.394
Esta curva puede ser explicada por las características económicas del período que consistía en
una secuencia de auges y depresiones: durante este
período se observan 6 1/2 ci~los de in~er~ambio con
un tiempo de 8 a~os.
El Profesor Ph1ll1ps en su
página 285 hace resaltar, durante los au~es, los
empleadores estaban dispuestos a pagar mayor~s ~alarios y había suficiente trabajo y por cons1gu1ente
bajo desempleo.
Bsta situación est3 ex~lic~1a en
la esquina superior izauierda_ del diag~ama que _se
adjunta.
Durante la deoresion no hab1a trabaJO,

La conclusión de la relación de la Curva de
Phillips, que inflación en los salarios y precios
está reduciendo el desempleo,
fue gradualmente
ace~~ado en lo general¡ aunque después de esta aceptac1on general, fue 81 Profesor Friedman quien atacó
la idea de que la ~nflación era buena para la economía y la disminución del dese~pleo.
El probó su
punto de vista con los siguientes ejemplos:{3)
India, donde durante su orimer plan de cinco
a~os, el producto nacional neto a precios constantes aumentó en 18%, mientras que los precios t
se disminuyeron.
8n el segundo olan de cinco
años hubo un crecimiento oarecido en el producto
nacional, los precios aumentaban, indicando que
para estimular la economía y reducir el desempleo, no es necesario siemore hacerlo por medio
de la inflación.

(3) Friedman, Milton,

INFLATION, CAUSES A,D CONSEOUENCES,
Asia Publishin~ House, 196~.

�26

27

Lo Mismo puede concluirse del período 1865-1879
en los Estados Unidos, dur3nte el cual los precios cayeron narcada~ente ~ientras que dur3nte
ese oeríodo había una tasa elevada de crecimi~nto económico.

-•51_.

11
10

Cuando comparamos en Inglaterra los dos períodos
1870-1890/5 y 1890/5-1913 entonces 1urante el
primer período mencionado los precios decrecían
y durante el segundo período estaban aumentando.
Observamos que el producto nacional real aumentó
más rápidamente durante el primer período mencionado, indicando que la inflación no es necesaria para ~umentar la producción y reducir el
desempleo.

..:.&gt;-

9

~

8

~

...,

56-

o

~-.,

.55

7

-5~

Z' 6

lt
.,&gt;-e

.57

o

•50
54-

o 5
E

En Alemania Occidental después del fin de la
Segunda Guerra Mundial existió un período de
aumentos acelerados de la producción y menos
desempleo con precios constantes o creciendo
ligeramente.

...u&amp;·e

4

o

3

•48

.r:

-..

•53

~

a:

2.

.49

1.

Lo mismo sucedió en Grecia después de 1953/4,
también hubo un período de muy rápido crecimiento económico, que significó menor desempleo
con precios estables.

o

o

2

3

4

5

Unemployment, o/o

-y. K. data, with unerriployment
lagged 7 months

El Profesor Ph~llips tuvo en los años posteriores algunos problemas para ajustar los datos. 81
intentó mejorar el panorama de los datos mediante el
uso de un rezago en las cifras del desempleo; pero
el panorama aún no estaba muy convencedor .
Lo que
pasó es que las tasas de desempleo se movieron hacia
lg iz1uierda y las de inflación haci3 arriba como
puede observarse en la gráfica siguiente:

Este panorama sugiere que ha ~abido un desplazamiento de datos en la Curva de Phillips para los
D~ríodos más recientes.

�28
En los Estados Unidos nació un descrédito en la
relación de la Curva de Phillips: Ackley afirma que
los datos oara los Estados Unidos oara el período
1900-1958 no muestran ninguna relación entre 1~ magnitud del cambio salarial de un dado a~o y la tasa
de desempleo para ese año.
Al orob1r la relación
para diferentes industrias manufactureras se puede
confirmar también la ausencia de una relación si~nificante entre el cambio salarial y el cambio en
empleo.(4)
Lipsey trabajó sobre los datos de Phillips para
Inglaterra y encontró también que la relación era
más débil en la parte posterior del período que en
los años anteriores a 1913.
Para los periodos posteriores él descubrió que la curva no se comportaba
normalmente bajo uno por ciento de aumento salarial;
pero terminaba siendo una recta horizontal 3 ese
nivel.(5)

29
que acept3r alguna inflación
pleo .C-6)

para reducir el desem-

?tros, como McConell, se olvidaron de la escala
cambio de salarios y toman sólo la escala ca~bio de
precio en el ej~ vertical contra la tasa de desem~le~ en el horizontal, para explicar la curva de
Phillips. ( 7)

Si seguimos esta idea (salarios son una especie
de ~recio Y consecuentemente la escala tasa de salarios ~uede ser reemplazada oor una escala cambio
en pre~ios) . nosotros tomamos crecimiento económico
en el eJe horizontal, suponiendo que mayor emoleo
trae _ma~or crecimiento y una especie de "c~rva
de Philli~s_Inversa" puede ser construida; puesto
que crecimiento economice es igual a empleo que
se encuentra en el eje horizontal en lugar de desempleo.

Samuelson añade a la curva original de Phillips
una escala anual de cambios en precios en el otro
lado vertical, suooniendo un mejoramiento anual de
la productividad de 3%, que hace que la escala de
precios sea 3% menor que la escala de cambios s3lariales. Por lo que supone que ese 3% sea asignado a
la mano de obra como recompensa por su incremento en
productividad, y que con un aumento salarial del 3~
por año, el incremento en precios debe ser igual a
cero.
El todavía está tan convencido de la verdad
acerca de la relación de la curva de Phillips que
él habla de un intercambio entre inflación preciosalario y desempleo en el sentido de que tenemos

Cuando trazamos la tasa de inflación contra la
tas~ de crecimiento ~conómico durante un período má~
reciente para los Estados Unidos, In~laterra y para
Nueva Zelandia, nos encontramos en e;tos tres· casos
con una especie de Curva de Phillios Invers~
como
puade verse en los siguientes diagr~mas:
'

MACROECONO~IC THEORY,
The
(4) Ackley, Gardner,
Macmillan Company, New York, 1963, pa'ses 4ln4 45.
(5) Lipsey, R.G., "The Relation Between Unemployment
and the Rate of Change of Money Wage Rates in
the United Kingdom, 1862-1957: A Further Analvs.
ECONOMICA, Feb. 1960, 03r:es 1-,1.
S8e ~lc,o
Brooman and Jacoby, ~ACROECONOMICS, Chicago,
Aldine Publishing Company, 1970, pa~e 331.

(6) Samuelson, Paul A.,
York, ~cGraw-9ill,

ECOlllOMICS, Ot~ edition, 1ew
1973, pages 8~2-833,

(7) McConnell, C~rnpbell R.,
8C01'1011JCS, lllew York,
McGraw-1-fill, 5th editi.on, ·1972, nage i38.

�30

31

lnflation o/o

•51
lnflation .,,

70•

8

6

•71

.59
7

5

71
-68

.

72

4

52•

8

70•

•69

• 66

•68
5

•

55•

65

•

58•

• 55

4

61·

.53

62 •

loi = --0.169 log X +0.35
¡,,,,

• 59

53 •

---o

·'&amp;~

3
58

~ -f.&lt;94

•
54

2

• 54
-1

o

2

3

4

5

Economic growth .,,

6

7

• 64

•61

63
• 60

•59

8

55
1952-1972 -

U. S. Data

o

2

3

4

5

6

Econom ic growth o/o
1951-1971 - U. K. Data

�33

32

Para los datos de Estados Unidos (que miden
inflación por medio de Indice de Precios al Consumidor, Indices de Precios y el creci~iento económico
en términos reales) la línea recta

lnflation o/o

12

Y: -0.182

• 51/2

X

2.94

11

para ajustar los datos algo mejor que la curva

• 71/2

10
9

log. Y= -0.169 log. X+ 0.35
• 70/1

8

7

Pero, como los datos indican claramente, existe
una relación negativa entre inflación y crecimiento
económico.

•

67/8•
6

Para los datos del Reino Unido (medidos en la
misma manera) se observa más claramente la Curva de
Phillips Inversa.
Barker y Woodward también han
construido una Curva de Phillips Inversa para el
mediano plazo para la economía del Reino Unido,
mencionando que "~l efecto depresivo de la inflación
en salarios sobre el empleo es bastante notable".(8)

• 69/70

5

• 54/5

68/9•
4

•
64/5

56/7 •

65/6

•

3

log

62/3•
•57/8
• •
61/2 59/60

2

Y:::-0.60

•
63/4

10
9x+o 9
· 0

• 60/1

o

2

3

4

5

6

7

8

10

Economic growth "lo

1951 /2 - 1971 /2 -

Para Nueva Zelandia (donde el crecimiento se
mide mediante el cambio de volumen de producción
para los aflos 1951/2-1953/4 y para los años 1970/11971/2 y mediante el PIB a precios constantes para
otros aflos) el panorama también sugiere que la curva
de Phillips debe ser invertido para el período más
reciente .

New Zealand data

(8) Barker, T. S. and V. H., Woodward, "Inflation,
3rowth and Econo~ic Policy in the Hediu~ Ter~",
NATIONAL I~STITUTE ECONOMIC REVIEW, Mayo 1972,
p. 54.

�34
P3ra algunos países seleccion31os del Area de
Améri ,J a L3tina nos da otro ejemplo de est;;1 Curva de
Phillips Inversa, si la tasa de crecimiento promedio es comparada con inflaci6n durante el período
1945-1959 (9)
y se ajusta mediante una regresi6n
curvilineal determinada por el método
--grupopromedio-- que se usa con los datos disponibles.
La inflaci6n se mide mediante aumento promedio anual
en el costo de vida expresado en índices unitarios,
mientras que
el crecimiento econ6mico se mide
mediante el cambio-porcentaje anual del producto
interno bruto en términos reales.
Ver el diagrama
que se adjunta.
En un Artículo en THE ECONOMIST el autor no se
muestra sorprendido de que la inflaci6n ha retardado
el crecimiento en América Latina, ouesto que ha
desalentado el ahorro, sobre-estimulando la demanda,
aun cuando el dinero oue ha sido ahorrado ha sido
llevado al extranjero para protegerse de la inflaci6n doméstica, actuando así como una fuga más en
las reservas del país.(10)
Icluyendo a más países en nuestro análisis, y , si
la tasa per cápita de crecimiento es comparada con
la tasa de inflaci6n (ambas medidas en la misma manera como se menciona arriba) la conclusi6n sigue
siendo la misma, que la relaci6n entre el crecimiento econ6mico y la inflaci6n es ne~ativa.
(Ver
el diagrama adjunto).
Esta relación negativa entre la inflaci6n y
el crecimiento econ6mico de la Curva Inversa de
Phillips puede ser confirmado con datos de Jap6n,
Corea, Chile, Brasil y más recientemente Estados
Unidos.

Basado en informaci6n de la Comisión Económica
para América Latina de la ONU, dado oue datos
nacionales para un período J~rgo son demasiado
divergentes en carácter para producir material
tr')_bajabl2.
( 1 O) See "South America Starts again",
THE ECON0)1IST, February 1S, 1967, p.636.

( 9)

o

JAPON.
Después de 13 Segunda Guerra ~undial
tuvo un período de inflaci6n.
Cuando las autori?ades __ comenzaron un orograma para combatir l a
inflacion, el crecimiento econ6mico se aceleró.
Después ~e la guerra de Corea, Japón tuvo un período
de precios estables y un crecimiento continuo.
Desde entonces la tasa de crecimiento es sobresalientemente alta,
hasta recientemente con el
~eríodo de inflaci6n, cuando después de 1972 la
i~f~ación se dispar6 hacia arriba y la tasa de crecimient~ real hacia_abajo.(11) ¿Cuál fue el secreto
del fenomeno de rapido crecimiento en el período
P:e~io? ( Como lo explica THE ECONOMIST: la productiv~dad se ~a mantenido. al paso de las ganancias,
haciendo posible que las exportaciones permanezcan
baratas.(12)
Esto también significa que las utilid~des se mantuvieran al mismo paso que la oroductividad, sin empujar mucho los salarios y orecios.

COREA. Aquí observamos el mismo fenómeno, según
una encuesta del Fondo Monetario Internacional: Los
políticos económicos del gobierno de Corea, se enfoc~ron a ~educir la tasa de aumentos de precios a un
nivel mas manejable, fueron factores cruciales en
obtener altas tasas de crecimiento.(13)

. TUNISIA. Aquí también existe una relación negativa entre inflación y crecimiento económico como
revelado por FMI en una encuesta para diez a~os.(14)

( 11)
( 1 2)

( 13)
( 14)

Ver
THE ECONOMIST,
August 10, 1974, o . S6
11
J.1pan 1984 plus one 11 •
THF.: RCOtl/o~nsr, .Jap'ln Survey, March 31 st 1973,
p . Survey 15.
Ver I.M.F . Survey, February 12th 1973, p. '.l9.
Ver I.M . F. Surve:v, Febru:iry 12th 1973, p. 43.

�INFLATION

(1257)

36

t

37

•
Bolivia

-400

• Paraguay

• Oiile

300

l

lnflation
t Bolivia

♦

1257

8)0-:

200

100

• Paraguay

e Chile

ePeru

Colombia•

o

1,

2

3

8
6
7
5
4
Real Economic Growth o/o

9.

200

10

• Braiil

1945-1959 .-Latin American Data
(Selected Countries)

CHILE.
La situación contraria puede observarse
en Chile: Una creciente inflación y un reducido crecimiento económico; mientras oue la tasa de inflac1on aumentó a 160% recientemente, la producción
agrícola se cayó,
y según Juntas del Gobierno dg
Allende, en un 20% durante 1971 y un aumento en
producción industrial de 10%.(15)
(15) THE ECOTTOMIST, 24 ~ebruary 1971, p. 15
March 1973, p. 2?.

and 10

Honduras
Venezuela

Guatemal/euba

-1 . 0

Panama 1.0

2.0

3.0

5.0

6.0

Costa Rica Nicaragua
Per capit~ economic growth o/o

1945-1959-Latin American data
(per cápita growth)

�38

BRASIL. T3nto THE ECONO~IST como 1NFOREX lla~an
la atención al hecho de que en Prasil la tasa de
inflación y la de crecimiento se ha movido opuestamente 10 aílos.(16)
Para explicar esta relación negativa, los dos
sectores de la economía, el oúblico y el privado,
deben ser examinados por separado.
En el SECTOR PUBLICO la inflación trabaja como
aventar granos de arena a una máquina.
Bsto puede
ilustrarse con los siguientes tres ejemplos:
1.- En países ~enos desarrollados _9omo América
Latina Indonesia y Egipto, por inflac1on del oasado, l~s precios aumentaron más rapidamente que los
salarios de gobierno.
Consecuent:mente ~os empleados públicos necesitaban algo mas de d1n~ro para
sobrevivir, lo que trajo el soborn? y mord~das como
una costumbre en el sistema.
El sistema aun trabajaba pero con menos eficiencia, puesto ~ue el
público no es atendido siguiendo una_secuen~1a normal, pero dependiendo de la mordida. S1 no hay
mordida, uno puede esperarse eternamente.
~n lugar
de basarse el sistema en la eficiencia, esta basado
en la mordida.
2.- E. A. Collins (17) menciona que en el Rei~o
Unido, debido a la inflación, los costos se estan
incrementando tanto cada aBo, que estimaciones_complementarias tienen que estimarse. Esto to~a ~1empo
valioso en Whitehall y Westminster.
L~ p~rd1da de
tiempo reduce la eficiencia del Sector Publico.

( 16) THE ECONOMIST, Business: Brazil, December 15,
EX ' Boletín de Informal 973 , P. 86 an d INFOR
.
4
cienes Exterior, Banca Catalana, April 197,
pp. 6-7 (La Economía Brasileija).
( 17) Collins, E. ti..,
"Inflation and Public ~xpenditu~e",
PUBLIC ADMI~ISTRATION,
Winter 1967 issue o. ~93 et seq.

39

3,- Este no es el caso para estimaciones complementarias que se necesitan por la inflación, Dero
también el trabajo administrativo adicional en el
Sector Público de ajustar y cambiar las tasas, impuestos, sueldos, salarios y precio~ todo el tiemoo,
los ajustes son necesarios debido 3 la inflación.
El SECTOR PRIVADO puede dividirse en dos, el
Sector Agrícola y el otro sector el Resto.
AGRICULTURA: En una situación inflacionaria, la
preocupación acerca de aumentos en el costo de la
vida, frecuentemente llevan a Gobiernos a limitar
los incrementos en los precios de los artículos
esenciales, que generalmente son productos agrícolas. Este tope en precios reduce los incentivos del
agricultor para incrementar su producción o su oferta al mercado.
Colín Clark (18) cree que ésta es
una de las razones por lo cual la producción a~rícola se encuentra a un nivel relativamente bajo y no
está realizando su plena capacidad oara expanderse.
Los topes de precios también pueden explicar la baja
producción agrícola en Rusia y China.(19)
El RESTO OEL SECTOR: Cuatro diferentes factores
toman parte en la oroducción del resto del Sector.
Estos son:
1.

Trabajo (Salarios)

2.

Capital (Interes)

3.

Empresarios (Utilidades)

4.

Tii:!rra ( Rentas)

(18) Colín, Clark,
POPULATION GR9WTH AND LAND USE,
London, Hacciillan, 1968, p. 138.
(19) En Rusia el Sistem8 A~rícola depende demasiado
da los cambios climatoló~icos...
que hace que
tengan que importar 26 millones de toneladas de
grano en la cosecha pasada.
Se~un THE ECONO~IST, 23 de junio 1973, p. 9.

�40

41

TRABAJO:
En épocas de inflació~, los trabajadores se
preocupan de que sus salari?s no están creciendo a
la misma tasa que los precios y el costo de vida.
En su lucha para compensar incrementos salariales
los sindicatos han utilizado el arma de la ~u 7lga,
reduciendo así la productividad y el crecimiento
economico. Esta tendencia ha si?o observa~a dur~nte
épocas inflacionarias en Francia, el Reino Unido,
Nueva Zelandia, etc.
CAPITAL:

Con este segundo factor de la producción, la
inflación trae consigo el problema que la tasa de
inflación es mayor que la tasa de interés, provocando un desincentivo al ahorro..
Cor:io resultado,
hay ~enos dinero disponible pa~a_inversiones necesarias para el crecimiento economico y_mayor_7mP~;~·
Aún más
un país que está plagado de inflacio~ -Jª
de ser ~tractivo para inversionistas extranJer~s.
Estos dos factores fueron aparentes en Indone~;ª•
por ejemplo, durante un período de_rápid~ inflacion;
Aunado a la falta de dinero para inversiones, esta
el hecho de que la inflación o el_temor a ella,
fomenta el cambio de ahorros al extranJe:o,_d~nde
inflación no es una amenaza.
Esto si~n1fica ~
existen aún menos recursos disponibles para la 7~version
como lo indicaba THE ECONOMIST en relaci~n
a Améri;a Latina.(20) Y por consiguiente, el crecimiento económico se redujo.

t!

EMPRESARIOS:

rio, canaliza sus actividades a mayor especulación
que no promueve la producción.
Como resultado el
crecimiento económico es limitado.

TIERRA:
Finalmente, las rentas aumentan como consecuencia del aumento del valor de la tierra, aunque mucha
tierra es comprada como una inversión que debe
poseerse y luego venderse con una buena utilidad.
Por lo tanto el dinero que se dedica a actividades
especulativas no está disponible Para inversiones de
producción y otra vez no hay crecimiento económico.
Cuando todo esto es considerado, llegamos a la
inevitable conclusión de que la inflación distorsiona e impide el erecimiento económico doméstico.

SINTESIS DE LA CURVA DE PHILLIPS Y SU INVERSA
La. evidencia estadística sugiere que tanto la
Curva original de Phillips y su Inversa son realistas; aunque más la última para períodos recientes.
También en un pan~rama más reciente, las tasas de
inflación se encuentran a un nivel mayor, mientras
que las de desempleo a un nivel menor, indicando
Que los datos se están cambiando a otra área.
Esto nos lleva a la idea de que aunaue ambas curvas
son realistas, son válidas para diferentes áreas.
Al desarrollar estas ideas, nos lleva a una teoría
sintética y a curvas más complicadas que muestran la
relación a diferentes niveles. En The Econo•.l ist, se
Publicó una curva más complicada por Haruhiko Kuroda
(21), basada en NATIO~AL I~COME AND EXPENDITURE
1969, cifras para la economía británica (1949-1969).

En una situación inflacionaria, los empres~rios
están más preocupados en cambiar de diner?,ª bien:.;
que se mantienen que a aumentar la produccion.
fácil aumentar las utili~ades ~ediante la esp~culaci·o'n o por medio de la formación de un stock (inven., norma 1 : Au11que
tario) que por medio de la prod~c 7ion
p ~la i~flación no reduce las 3Ct1v1~a1es 1el .mnr _s.

, Si agregamos algunos datos más y aplicamos el
metodo !ruco-promedio, otra vez para 1just1r un a
regresión curvilincal, una curva ~ucho mis complicada como la indicada en el siguiente di~~rama.

(20) THE ~CONOMIST,

(21) THE ECOHOMIST, Octubre 24, 1970. o. 6.

18 Februa~y 1967, o. 63 6 .

�42

43

co~o está indicado abajo.
~sta curva puede significar que la inflación estimula el crecimiento
económico, siempre y cuando sea menor a 4%. Después
de este punto, el lado izquierdo de la curva indica
que el crecimiento es impedido, si la inflación va a
un nivel mayor.

lnflation o/o
11
10

Aunque menos convincente, los datos para Estados
Unidos se ajustan a una regresión curvilineal y

51

•

9

y

71

8

•

lnllation
o/o

7

12

6
52 • ,

70

•

51/2

•

69

•

5

65

68

62

71/2

•

10

• •

4

61
58
2·

64

• 50•

•57

3

•

70/1

•

8

67•

49•
67/8•
6

59

•

o

2

3

69/70
4

•

5

Economic growth o/o

64/5

68/9•
56/7•

4

1949-1971 R. U. DATOS

•

54/5
2

Esta curva nos m~estra que a un nivel bajo, la
inflación puede estimular el crecimiento económico
(el desplazamiento hacia la derecha de la curva) más
allá del nivel de 3 o 4% de inflación no existen más
valores en esa dirección.
La curva de la izquierda
hacia arriba indica que arriba de ese nivel la inflación se reduce la tasa de crecimiento económico.

62/3 •

65/6
63/4

•

55/6• •
• 59/60 57/
61/2
• 60/1

1 1

o

2

3

4

5

6

7

8

9

Economic Growth o/o
'&lt;V

Si tratanos de encontrar una curva similar para
Nueva Zelandia, parece que los datos están agrupados
en una paribola con una fórmula de Y:0.25X -3X + 11,

1951/2 - 1971/2 - New Zeland data
March Years

X

�45

44

también nos lleva a la misrr¡a conclusión: que inflación estimula el crecimiento e~onom1co hasta cierto
punto, después del cual funciona de manera opuesta.

Para apoyar esta idea
puede ser usada:

Año

1950
1955
1960
1974
1975
1976
1977

¿dónde se encuentra este

Seg6n Higgins "existe para cualquier país en
cualquier tiempo un patrón óptimo de inflación".(22)
Cuando consideramos las curvas arriba mencionadas, uno puede inclinarse a venir a la conclusión de
que es el rango de 3 - 4%, que significa reducir el
desempleo, la inflación no debe ser mayor al 3 - 4%.

1950
1955
1960
1967
1972
1977

EL NIVEL DE DESEMPLEO
Cuando consideramos el nivel de desempleo en
diferentes países, el panorama en general es como el
siguiente·diagrama:
OF THE LABOUR FORCE
NON-STRUCTURAL

\_
UNEMP OYMENT

YEARS

"{22f-HiggTñ~Benj amin , ECONOMIC DEVELOPMENT, Revised
Edition, Norton and Co., New York, 1968, o.489,

3.6%
4.3%
6.9%
5.4%
6.9%
7, 1%
8. 1%

% tie fuerza
de trabajo
desempleado

2. 5%
2 . 1%
2. 5%
2.0%
3.2%
5.5%

En general un diagrama de desempleo
terísticas:
1.

MINIMUM LEVEL

Tasa de
desempleo

DESEMPLEO EN EL REINO UNIDO

Año

%

siguiente infor~ación

DESEMPLEO ENCANADA

Estas curvas confirman la siguiente teoría sincrética en relación a la relación entre inflación y
crecimiento económico y empleo: que hasta cierto
límite inflación estimula el empleo pero después de
ese punto lo impide y destruye.
Uno puede preguntarse,
límite?

la

tiene~ carac-

Un nivel mínimo de personas no empleables que
para Estados Unidos ha sido considerado un nivel
de ~- 1% (para 1920 el nivel mínirr¡o del dfagram3.
era de 1.9%) consistiendo de los si~uientes subgrupos:
a) Aquellos que no son empeables
enfermedad o actitud al trabajo
en un total je ~/4!.

por su edad,
consistiendo

b) Aquellos que estin no empleables ooraue estin
en un oroceso de encontrar trabajo o que
están siendo nueva~ente entrenados y que consisten el 1/4f para Esta~os ry~ijos .

•

�47
46

2.

3.

•

Una tendencia cíclica del des9moleo
ral.Varía conforme al estado de
en los mejores años a un ·nivel más
tras que en una economía deprimida
desempleo es a un alto nivel.

no estructula economía;
bajo, mieneste tipo dP,

Una tendencia al alza para el desempleo estructural.Algunos economistas creen que este
aumento es ~eterminado por la automatización
que debe de traer la base de 1~ a un nivel de 3
a 4%.
Algunos aún creen que el uso de microprocesadores y computadoras aumentará el nivel
de desempleo de 10 a 20 veces más de incremento
oara las siguientes 2 décadas. (23)
Por otro
lado e~to es muy cuestionable debido a que será
nec~sar10 usar personas oara dise~ar, para producir y reparar las microprocesadoras y las
computadoras.
Aún más, si el proceso de automatización trae ~enos trabajo por un lado
y
este,significa que el dinero será ahorrad~ y
~odra _ser usado en otras actividades, como
inversiones o consumo.
Aunque la persona desplazada por el proceso de automatización no será
capaz de reparar la computadora, él sí puede
ser entrenado para encontrar un nuevo trabajo.
Puede ser que sea demasiado viejo para volver a
comenzar.
Y así como los salarios están aument~ndo tod~ el tiempo, los patrones se vuelven
mas selectivos. Para un bajo salario puede contratar a una persona de edad, o una que no sea
muy fuerte o que su actitud al trabajo no sea
muy favorable.
Pero cuando la mano de obra
~e ~ace cara, los patrones dejan de estar
1ncl~nados a emplear tal clase de trabajadores
marginales.
Esto significa que debido al nivel
creciente de los salarios y a la automatización,
el gruoo de no em?leables crece:
Más gente tiene que ser reentrenada.

(23) Profr~ -J~ ·F. Duncan, el Presidente de Consejo
de la Comisión para el futuro de Nueva Zelandia, en una conferencia en el Instituto de
I~genieros.
Ver: TYE EVENING POST. Feb. 13,
1979.
En Nueva Zelandia el desempleo es alrededor de 2%.
Un incremento de 10 veces lo
llevaría a un nivel del 20%.

May0r número de personas
trabajo.
Las personas de edad
salarios tan altos.

se mueven a buscar

ya no son empleadas a

El grupo que no es e1pleado, debido a su actitud hacia el trabajo, crece; los patrones
se hacen más selectivos.
También en cuanto a las enfermedades,
patrones se hacen más selectivos.
Así debido a que la mano de obra se hace más
cara y también debido a que más personas tienen que
ser retiradas como resultado del proceso de automatización. El nivel de "no empleables" que originalmente era del 1%, se está desplazando hacia arriba
llevándonos a una tendencia creciente de desempleo
estructural.
COMP~RACIONES INTERNACIONALES
En Nueva Zelandia, las cifras oficiales indican
que el 2% de la fuerza de trabajo está desempleada 1
en los Estados Unidos y Australia el 7%, en Ganada
el 8%.
Esta diferencia en niveles de desempleo,
en los diferentes países, puede ser parcialmente
explicada por las diferencias de estructuras de la
economía.
Del último párrafo, podemos concluir que
a niveles más altos de salario en un país y a niveles más altos de automatización, será más alta la
tendencia al desempleo estructural.
Aunque ésta
no es la única explicación; otra razón para las
ct;ferencias en nivel, puede ser el hecho de que el
metodo de medición puede en ocasiones ser diferente.
Esto puede hacer que las comoaraciones internaci?nales sean irrealistas.
Por ejemplo: en Estados
Unidos el desempleo se mide mediante encuestas;
personas son seleccionadas al azar, son preguntadas
si tienen empleo, si no, si les gustaría trabajar,
etc.
Mientras que en Inglaterra y Nueva Zelandia,
el desempleo se mide mediante el registro de desempleados.
Como siempre, existen personas que les
gustaría trabajar; pero aue no ~stán registrados
como desempleados, oor lo oue las cifras americanas
estin a un ~ayor nivel aue las britini"as.

los

�48
49

DESEMPLEO OCULTO
, Particularmente en países sub- desarrollados coao
Mextco, hay un gran grupo que no están trahajando en
la fuerza de trabajo, y tampoco est~n registrados
como desempleados; oero que pudieran trabajar en la
fuerza de trabajo si existieran mayores posibilidades de empleo . En los países más desarrollados como
Estados Unidos, también existe tal gruoo, por ejemplo las amas de casa.
En un país en desarrollo,
este grupo es mayor y consiste de hombres que ayudan
a amigos en el campo o ayudan a su padre debido a
que no hay otra cosa que pueda hacer. Esto aumentará el desempleo en estos países a un nivel mayor.
En México, por ejemplo a un nivel de 50% (24) y
en Africa, Asia y América Latina a un nivel de 4oi
(total o parcialmente desempleados) según la I . L.O.

(25).

.,,

LOS ASPECTOS HUMANOS
Los aspectos humanos del des9mpleo son de vital
importancia. Existen varios aspectos que oueden ser
resumidos en los siguientes incisos:
·
1.

Pérdida de producción y bienestar, cada persona
que no está trabajando, no está contribuyendo al
producto nacional y al bienestar de la nación .
Cada día no trabajado no puede ser recuperado.
Aunque el trabajo debe de tener sentido, no debe
ser el trabajo de hacer pozos y luego taparlos
como sucedió en la depresión para mantener a la
gente ocupada.
Aún más importante puede ser el 1a~o que trae
consigo el estado de dese~pleo al ser humano

(24) Ver Editorial "Opresión " , en EL NORTE 1o. de
Dic. 1978.
(25) Ver DEVELOP~ENT FORU~, Abril 1979, p . 1 y 2 ,

como: la pérd i da de autoestima que resulta del
status de desempleado; el sentimiento de rechazo
e i nutilidad que pueden llegar a tener .

3.

Esto puede tener un efecto desmoralizador; el
ocio es la madre de todos los vicios. Que puede
llevar a algunas personas a consumir drogas para
escapar de su realidad.

4.

También puede conducir a un aumento en la criminal idad para obtener el dinero necesario para
las drogas, para obtener medio para satisfacer
sus necesidades, o para hacer algo más divertido
que nada.

Para vencer estos efectos, el plan del Presidente Carter para los 1980's da una solución audaz. Su
idea es que nadie reciba dinero por desempleo oor
hacer nada.
Las personas deben hacer algo para
ellas, algo útil.
Para encontrar tal trabajo debemos de buscar en el campo marginado que aún es útil
e incrementar el producto interno bruto; pero que no
está siendo aprovechado por el sector privado v por
el sector público porque no hay dinero disponible.
Como estas personas tienen que ser pagadas de todos
modos, podemos considerar su trabajo sin costo a la
comunidad y conse~uentemente se puede incluir cualquier trabajo útil a la comunidad.
Por ejemplo:
ayuda de la comunidad a ancianos, mejoramiento del
ambiente, hermosear la ciudad, prevenir el crimen,
ayudar a los pobres, etc .
Existe gran cantidad de
trabajo, que no encuentra respaldo económico, oero
que todavía es útil a la comunidad.
~l oroblema
está en organizar esto bien:
Por un lado tenemos
que considerar a los desempleados y por el otro lado
el trabajo que se necesita hacer. Se necesita conciliar ambas cosas.
Un hombre de edad no tan fuerte,
que siempre hizo trabajo de oficina, no puede ser
usado para escarbar pozos, para preparar una nueva
carretera.
Es por esto que el Presidente Carter
implementará su oro~rama de inmediato; ~ero qu~ lo
i ntroducirá hast~ 1980.
Mucha planeaci6n y organización está siendo involucrada .
Debe de convertirse en una especie de servicio no militar con
una disciplina estricta y una buena or~aniza~ión o
de lo contrario no dará resultado.

�so

51

Rs notable có~o ya algunas de estas ideas están
en el aire. ~ continuación se ~encionan alqunas:
1.

2.

En Australia, el Ministro para el e~pleo dijo al
Parlamento Australiano recientemente que estaba
considerando maneras de hacer más difícil el
obtener beneficios de desempleo.
~l dijo que
las personas,
tendrán aue aceptar trabajos
permanentes o casuales, dentro o fuera de su
distrito que serían ofrecidos por el Servicio de
Empleos de la Commonwealth, siempre y cuando su
salud física y mental lo per~itieran.(26)
En Nueva Zelandia, un médico físico de Auckland,
el Dr . Harold Moody dijo al abrirse la Décima
Sexta Convención del Club de Leones Internacional, que alguna forma de servicio no militar
obligatorio para jóvenes desempleados debía de
ser implantado.
El dijo que posiblemente un
comienzo podría ser hecho con "toda la gente que
cobra compensación de desempleo que no puede
encontrar trabajo".
Un ~ran número de gente ha
descubierto que puede v1v1r de la compensación
por desempleo. "Ellos han eliminado el problema
de trabajar de 9 a 5 y tener un superior llamándoles la atención". "Ellos ya no tienen que ser
honestos ni aceptar una responsabilidad por sus
acciones" . (27)

Co NC L u s I o N
El desempleo es y seguirá siendo uno de los
principales problemas de la economía.
Los aspectos
humanos son de vit~l importancia. Para enfrentarnos
al problema tenemos que distinguir entre desempleo
cíclico y estructural.
·

ffiT

Ver-SYDNEY "lORNING HERALD, "iarch 7, 1979, o. 1,
"Plan to ~ake ~ole harder to ~et".
(27) Ver THE EVENING POST, Wellington, New Zealand,
~arch 26, 1979, "Compulsory service for wayward
youth?".

Para reducir el dese~pleo cíclico, todas las
medidas de política fiscal y monetaria deben ser
tomadas:
Un déficit de gobierno puede estimular la economía y reducir el desempleo.
Una reducción de impuestos estimulará el consumo
y la economía, reduciendo el dese~pleo.
Bajas tasas de interés y una política de crédito
fácil, también esti~ularán la economía reduciendo el desempleo.
Re-entrenamiento y re-educación
contribuir a reducir el desempleo.

también pueden

Pero todas estas medidas no deben de llevarnos a
mucha inflar.ión, dado que un nivel de inflación de
más del nivel óptimo de 3 - 4% al a~o no será deseable en ningún aspecto.
Así que para reducir el desempleo, la inflación
debe ser reducida a un nivel del 3 - 4% anual; aunque en un corto plazo puede verse que una mayor tasa
de inflación, oueda estimular la economía y el
empleo, como vimos arriba; pero por lo general nos
lleva al contrario, a reducir crecimiento económico
y el empleo.
En relación al desempleo estructural, tenemos
que aceptar la tendencia creciente, provocada por el
nivel alto de salarios, automatización, eomputación
Y el hecho de que la demanda por trabajo se encontrará a un nivel más sofisticado.
La fuerza de
trabajo tiene que ser re-entrenada y re-educada para
mantenerse a la par con el rápido mundo cambiante y
muchos no pueden mantenerse a la par con ella y
tienen problemas con el re-entrenamiento y la reeducación.
Para prevenir la oérdida de oroductividad y el
efecto desmoralizador del estado de desempleo sobre
el ser humano, medidas como la introducción de una
especie de servicio no militar, deben ser to~adas.

�EL EMPLEO Y SU3EMPLEO EN MEXICO.
UNA CONSIDER4CION.

52

Personas que están desemple~das, deben ~e trqbajar
en este servicio oara que así consi~an su coMpensación de desempleado, y así trabajar en actividades
que todavía incrementan el oroducto interno b~uto;
pero por otro lado no han sido aprovechados ~i por
el sector público ni privado por falta de dinero,
como el plan del Presidente Carter para los ochentas.
Entonces, los aspectos humanos sobresalientes
del desempleo, como mencionamos anteriormente, nueden ser superados y podremos aprender a vi~ir en un
nivel creciente de desempleo estructural sin que el
mundo se vea envuelto en la desmoralización, dro~as
y crímenes.

Gerardo Turrubiate Marín *

LA NATURALEZA DEL PROBLEMA DEL EMPLEO.

Para examinar el problema del empleo en México
se debe contar, en princ1p10, con una percepción
clara de su naturaleza y dimensión.
En los medios
periodísticos, la frase "creciente desempleo" ha
sido citada frecuentemente para describir el síntoma
de una crisis en la economía mexicana.
El concepto
de desempleo en sentido estadístico, sin embargo,
tiene una connotación diferente, ya que se refiere a
una situación en la cual una persona sin los adecuados medios de ingreso se encuentra buscando activamente trabajo y no es capaz de encontrar algo .

•

Una consecuencia lógica, de seguir la percepción
anterior de desempleo, deberá ser el adoptar una
estrategia de desarrollo en la cual uno de los objetivos de política económica será el de maximizar la
creación de oportunidades de trabajo en el corto y
mediano plazo.

1

El Autor,
egresado de esta ~3~ultad, impartió
cátedra en la Facultad de Economía
y realizó
trabajo de investigación en el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL durante el primer
semestre de 1982.

�54

55

En el contexto de los países industrializado$ de
Occi1ente, el desempleo es ~randemente condicionado
por la demanda agregada.
La visi6n convencional
prescribe que el problema del desempleo es curable
por apropiadas medidas fiscales y monetarias.
Esta
concepc1on, tiene una aplicaci6n limitada para un
país semi-industrializado como México donde, para la
vasta mayoría de la poblaci6n, las posibilidades de
empleo casual y subempleo existe dentro del contexto
socio-econ6mico.

de un nivel mínimo de bienestar,(1) esperándose que
crezca en un 4.0% anual en los pr6ximos 20 años. Lo
que significa que alrededor de 300,000 nuevos entrantes a la fuerza tendrán como origen esos grupos
de pobreza.
Considerando que si la poblaci6n.total
se espera que crezca en un 2.9% y la fuerza de
trabajo en un 3,3,% por a~o, el número de personas
bus~ando empleo, proveniente de los estratos bajos,
sera mayor a la cantidad de personas provenientes de
estratos altos.(2)

El problema real, íntimamente relacionado al empleo, es la pobreza en que vive una gran porci6n de
la fuerza de trabajo, condicionada por la baja productividad y atribuida a una desfavorable dotación
de factores, a una inadecuada infraestructura o a la
falta de inversi6n en capital humano.

De esta manera, si el interés por aliviar la
pobreza absoluta se realiza a través de medios
convencionales para la creaci6n de empleos
es
imperativo que la tasa de absorci6n de empleos ;n el
sector moderno crezca en una mayor oroporci6n que la
tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo.

El punto principal a mencionar no es la gran
cantidad de recursos humanos ociosos por falta de
dinamismo de la demanda agregada, sino la cantidad
de ingreso que obtiene, el que es insuficiente para
satisfacer las mínimas necesidades básicas como son:
adecu·ada nutrici6n, educaci6n, vivienda, salud, etc.

_La tasa de cre 7!miento del empleo s6lo puede ser.
-st1mada en relac1on a la tasa de crecimiento del
producto.

Este trabajo mantiene que la percepci6n del lacerante problema del empleo, cuando es eslabonado a
la~ necesidades básicas de la poblaci6n, no es solamente un enfoque realista, sino oue provee un valor
instrumental más positivo a la soluci6n del problema
del desempleo y subempleo en México.

DIMENSION DEL PROBLEMA EN MEXICO.
La evidencia disponible muestra que, para el año
de 1977, los jefes de familia sin empleo representaron un 6% del total de entrevistados; mientras que
un 40% del total de la fuerza de trabajo (6.4 millones de trabajadores) obtuvieron ingresos por debajo

0

En las dos décadas pasadas, el producto interno
bruto en México ha crecido a tasas muy superiores a
la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo.
E~te aumento en la raz6n producto por trabajador, ha
sido atribuida en gran parte a medidas de política
econ6mi ca que sesgaron la producci6n hacia más
TTí"Para el año de 1975, el Banco Mundial defini6 un
ingreso mensual familiar de $1,800.00 (Mil ochocientos pesos) como una línea de pobreza. World
Bank, Special Study of the Mexican Econorny:
Major Policy Issues and Prospects 1978-1982.,
Documento inédito.
Adicionalmente, algunos
otros documentos del Banco Mundial citan cifras
más altas en relaci6n al ~úmero de trabajadores
en condiciones de pobreza absoluta en México.
8 millones para el año de 1977., M.S. ~hluwalia
et. al.
"Growth and Poverty in a Developing
Country.", World Bank, Paper tJo.309. 1978.
(2) WORLD DEVELOPMENT _INDICATORS,
Banco Mundial,
Junio de 1980.

�56
procesos intensivos en capital.
Co~o resultado, es
cuestionable que, aún bajo el escenario optimista de
un crecimiento muy por enci~a del?~, y con ingresos
esperados del petróleo, el proceso de crecimiento
por sí mismo pueda aumentar si~nificativamente los
ingresos de la gente de escasos recursos oor el sólo
hecho de que su fuerza de trabajo sea absorbida por
el sector moderno de la economía.(3)
Sin una asistencia directa, para mejorAr los
niveles de vida y la productividad de la fuerza de
trabajo, una gran porción de la fuerza de trabajo
mexicana está destinada a vivir en condiciones de
pobreza absoluta.
Y una estrategia de desarrollo
en donde se maximiza la creación de empleo no podrá
resolver el problema principal que es la pobreza
absoluta en el 40% o más de la fuerza de trabajo.

ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA PERCEPCION CONVENCIONAL.
En seguida, permítaseme reiterar las razones de
la importancia de definir el problema del empleo
desde una perspectiva de su relación con las características de grupos de oobreza de la población. Mi
principal argumento se basa en que la percepción
convencional del desempleo, cuando es aplicada a un
país en desarrollo, frecuentemente conlleva a una
equivocada y dolorosa solución.

TTf-A-este aspecto cabría mencionar que el Plan
Global de Desarrollo 1980-1982 estima crear 2, 2
millones de nuevos emoleos, lo que representa un
4.2% de crecimiento anual en ese renglón, oermi•
tiendo así absorber el ~-3% del aumento en la
fuerza de trabajo. ~ esta tasa de absorción, el
desempleo abierto se esoera que disminuya; iniciado así un proceso por el cual se resolvería
el problema de la ocuoqción.

57

s;_por empleo se entiende "empleo salari1l", la
solucion es muy simple: Promover el ll1mado sector
m~derno tan rápido como sea posible 1 oara absorber
e
excedente de mano de obra de 10; sectores de
baja productividad del resto de la economía.
h
Sería in~eresante preguntar aquí, qué lecciones
emos aorendido de aquellos oaíses que ~an enfati=~~~' _en~~ estr~te~i~ de desarrollo económico, la
rni~acion, via industrialización
del aparato
pro d uctivo.
'
Invariablemente, en muchos de los casos, el sector mo~erno ha dependido del capital y tecnologías
extranJeras para su expansión, convirtiéndose en un
sector "clave" . so 1 amen t e capaz de proveer empleo
para _una cantidad muy reducida de la fuerza de
~rab~Jo, con un nivel de ingreso marginalmente alto.
1 dilema de este sector ha sido que teniendo frecrentemente su or~gen en la sustitución de importaf10nes, su capacidad de crecimiento se encuentra
mitada por el mercado interno,
permaneciendo
remar~ablemente alta la creciente razón producto oor
trabaJador.

En resumen, Yl dilema anterior
las causas siguientes:

es atribuido a

1)

Las tecnolo~ías importadas de los países industrializados son intensivos en capital, siendo
generalmente ahorradores de la mano de obra en
relación a la abundancia de este factor en los
países en desar~ollo.

2)

Debido a la escasez de financiamiento para aumentar el acervo de capital y mano de obra calificada, las empresas nacionales frecuentemente
pasa~ a _manos de Compa~ías multinacionales.
(~l interes primordial de las compa1ías trasnacional!s es el de ~antener t~cni~as intensivas
en capital ~n el sec~or moderno, alentando, oor
tan~o, la importacion de oartes oara bienes de
capital, debido al trata~iento preferencial que
acuerden con los gobiernos.)

�58

59

.,

3)

Los gobiernos de los países en desarrollo, en
sus esfuerzos por lograr la industrialización,
gereral~ente pen~lizan a las tecnologías ahorradoras de ~ano de obra con medidas fiscales
tales como tarifas, controles directos selectivos sobre la importación de manufacturas, y
promociones fiscales sobre la inversión.

4)

Tasa de interés artificialmente baja, o tipo de
cambio sobrevaluado, se permite que prevalezcan
en orden de alentar importaciones de bienes de
capital.

5)

La mano de obra calificada es relativamente
escasa en los países en desarrollo, lo cual
directamente incentiva un uso 1e técnicas intensivas de capital.

6)

La concentración del ingreso precedió a la
inversión industrial, lo que significa que la
composición de la demanda final fue definida
antes de que el proceso de industrialización
ganara momento.
Esta distribución ~el ingreso
refuerza un sesgo hacia la producción de bienes
d~ consumo "moderno" intensivos en capital.(4)

Visto lo anterior en un contexto -más amplio, la
preocupacion por una estrategia de empleo en el
sector moderno, es probable que lleve a efectos poco
deseables al intensificar una relación de dependencia con los países industrializados, y también
probablemente aumente las desigualdades en~re las
naciones.
Lo que parece, es que la percepcion convencional del problema del empleo falla en proveer
una solución acertada, formando á lo más un problema
en sí misma.(5)
TT) Este pÜñtode vista refleja el pensamiento del
enfoque estructuralista al comercio y desarro
llo, representado por Prebisch, Furtado, Dos
Santos, etc.
(5) Ss posible que 31 cambi~r una política en form~
aislada, aparentemente para mejorar, en realidad
empeore la situación general del empleo.

En el contexto mexicano, es interesante contrastar estas )bservaciones.
·Como fue anteriormente
mencionado, ~éxico ha alcanzado mucho de su remarcable,c:eci~iento industrial (expansión por medio de
pol1t1cas que reducen el costo de los bienes de
capital en relación a bienes intensivos en mano de
obra.
Las tarifas para los bienes de capital han
sido bajas .~n relación a otras importaciones, y la
s~brevaluac1on del peso mexicano a finales de la
decada de los 80's ha disminuido aún más el precio
de las importaciones de bienes manufacturados.
Por
otro lado, el costo del trabajo ha sido aumentado
grande~ente, alejándose por tanto de las consideraciones de equidad.
El resultado neto de las anteriores políticas ha
sid? el aumentar el costo relativo del trabajo al
capital, al doble de lo que sería de no existir
tales medidas. Es evidente que tal distorsión afecta
el uso de 1~ proporción de factores, y por tanto es
inapropiado a la luz del crecimiento de la fu¿rza
de trabajo.
Este tipo de medidas, al mismo tiempo,
tienden a depender en una mayor medida de las
importaciones de bienes, manufacturas y tecnologías
inapropiadas. Las políticas salariales han aumentado
hasta la fecha los ingresos de grupos de pobreza en
las ár~as urbanas, pero poco han hecho en ayudar
a las areas rurales las cuales contienen más de la
mitad de los grupos de pobreza en México.

UNA ESTRATEGIA DE EMPLEO Y PRODUCTIVIDAD.
¿Qué se podría considerar como una estrategia
rele~ante para la solución del problema del empleo?
Podr1a argumentarse que una estrategia aprooiada
deberá tener bases en una mezcla de dos enfoques:
Mientras que las oportunidades para la creación de
empleo productivo deberán ser expandidas a una tasa
suficientemente alta para absorber al ~enos la fuerde trabajo entrante, es imperativo que aquellos
dejados atras" en los sectores de baja productividad sean directamente asistidos para mejorar su

!ª

�60

condición.(6)
Algunas posibles medidas incluyen
programas específicos para la industria peque~a y-mediana, los cuales proveen un ~ayor crédito, ayuda
técnica y otras medidas para mejorar la productividad.(7)

Al escoger una combinación óptima de las dos
estrategias, la gente encargada de la política
económica deberá ponderar las implicaciones que cada
una tiene para la inversión y costo de los recursos
en relación a los ingresos de grupos pobres Y no
pobres.
Incuestionablemente existen, sin embargo,
algunas implicaciones diná~icas
de adoptar una
estrategia sobre la otra para cuestiones de crecimiento, eficiencia asignativa y patrones de distri-

61

bución del ingreso.(8)
El punto princioal en este
trabajo es enfatizar la imoortancia de tener una
clara percepción de que las cuestiones de empleo,
productividad y pobreza, en los países en vías de
desarrollo, son inseparables.
El pleno emplo no
deberá ser un objetivo de desarrollo por sí mismo.
Ya que, si es percibido correctamente, el empleo
puede servir como un vehículo importante para alcanzar el objetivo de satisfacer las necesidades básicas o mínimas de bienestar de la población.

..
(6) El Banco Mundial estimó para el a~o de 1978 un
70% de la fuerza de trabajo en México, determinados su remuneración y condiciones de empleo
por medio de acuerdos contractuales, en: L.
Squire,
"Labor Force, Emoloyment and Labor
Market in the Course of Economic Development",
World Bank Research Paper, June 1980.
Aún bajo
esta categoría, un gran número de trabajadores
se considera que obtienen un ingreso inadecuado
para satisfacer sus necesidades básicas.
De lo
anterior se desprende que las estimaciones del
desempleo pueden ser aplicables solamente a una
fracción peque~a de la fuerza de trabajo en
México.
(7) Es inaplazable la necesidad de apoyo por parte
del gobierno y del sector privado oara la provisión de adecuada vivienda, programas de salud,
educación, a~ua potable, etc. Las o~ovisioncs 1e
esos bienes públicos no pueden ser dejados a las
fuerzas del mercado.

(8) Conocidos los objetivos de crecimiento y equi-

dad , las funciones de oroducción
en los
'
, sectores
de baja y alta productividad, se podr1a elaborar
un modelo de equilibrio general, el cual oodría
proveer un marco analítico formal donde una mezcla óptima de estas dos estrate~ias podría ser
investi~ada.

�LA CIENCIA DEL, INFORMACION EN AMERIC4 L4TINA.
LA BIBLIOTECA DE LA FPCULTAD DE ECONOMI4,
UNA VENTANA EN EL MUNDO.

'

Julia Vissotto Saunders *

Situados en la confluencia de dos programas de
los más importantes dentro de la educación en América Latina: la ense~anza y la investigación de
ciencias económicas, la Facultad de Economía y Centro de Investigaciones Económicas de la U.A.N.L. con
su sistema de información (Biblioteca-Hemeroteca),
desempenan un papel único al servicio del área metropolitana de Monterrey, del Estado de Nuevo León y
de la Nación.
Como se recordará, la Biblioteca ha sido, desde
mayo de 1962, depositaria de las publicaciones de la
Organización de las Naciones Unidas y de dos de sus
más importantes ageniias especializadas: la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO)
y la Organización de las Nacions Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) .
Anterior~ente la Biblioteca había recibido designaciones
provenientes del Banco Mundial,
la Corporación Financiera Internacional, la Asociación Internacional
de Fomento, el Fondo Monetario Internacional,
la
Organización Consultiva ~arítima Intergubernamental,
la Organización Internacional de Comercio y de las
Instituciones de la Comunidad Europea.
Desde el
Principio, los mencionados Organismos Internacionales han tenido en cuenta el funcionamiento de la
Facultad, del Centro de Investigaciones Económicas y
Particularmente de la actuación de la Biblioteca.

TLa Autora

colaboró como Bibliotecaria Adjunta en
la Facultad de Economía y realizó trabajos de
Investi~ación en el 8entro de Tnvesti~aciones
S~onómioas de la UftijL, de Julio de 1981 a Junio

de 1982 .

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El sistema de biblioteca de dep6sito ha demostrado ser un medio eficaz para la divulgaci6n peri6dica de documentación e información acerca de las
actividades de las Naciones Unidas.
Su eficacia se
fortalecerá, en nuestro caso, y en toda América
Latina, cuando se ofrezcan mayores posibilidades de
capacitación al personal, que seguirán en el futuro
con más grandes esfuerzos para mejorar el sistema de
uso y divulgación del manantial de información que
nos brinda la Organizaci6n de las Naciones Unidas.
La Facultad de Economía y sus servicios en la
ciencia de información, está ubicada en la realidad
del patrimonio de su pasado, dentro de la labor del
presente y el desarrollo del futuro.
Esta re~lidad
contiene implicaciones para el progreso de la cienoia de la informac'6n, bibliotecología v archivología de que tanto carece México.
La ciencia y la
tecnología desempeflan en todos los países un papel
fundamental para la consecución de los objetivos
sociales, econ6micos y políticos.

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das, por región y por tipo en 1977.
Actualmente
existen 309 bibliotecas de dep6sito en 119 países.
Dado que en todo México existen dos de estas bibliotecas, una en la sede de las Naciones Unidas en
Hexico, D.F., y la segunda ubicada en la Facultad
de Economía de la U.A.N.L., en nuestra Biblioteca,
raz6n que nos llena de orgullo y de responsabilidad .

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Primeramente aquí queremos seijalar la importanoia de la ciencia de la información. La información
oermitc almacenar, seleccionar, combinar, trotar, y
difundir con facilidades que todavía eran inconcP.bibles hace un cuarto de si~lo, por falta de medios de
comunicaciones.
Cada dieciocho minutos se publica
en el mundo un volumen de información equivalente a
todos los tomos de la Enciclopedia Británica, y cada
a~o, más de un ~illón d9 docu~entos científicos y
técnicos.
Millones y millones de datos que, si no
están organizados, pueden ser algo tan estéril como
un desierto.
La ciencia de la información nació de
la necesidad de orden y selecci6n; pretende encauz~r
esta avalancha de material, dirigirla y aprovechqr-

�66
la.
Un1 1e sus ramas esoecíficas es la bibliotecología; el estudio de la información transmitida por
muy diversos medios, además del libro.
~ través de
la comunic1ción escrita podemos beneficiarnos de las
experiencias y conocimientos acu~ulados en todos los
campos del saber humano.
Nuestra biblioteca-hemeroteca es un centro dinámico que oresta servicios y establece un vínculo
directo entre los recursos de información existentes
y sus usuarios.
La colección de publicaciones
periódicas de nuestra hemeroteca y de la sección de
órganos internacionales, nos permite una visión global de la economía contemporánea: una ventana en el
mundo.
El rápido desarrollo científico, económico Y
tecnológico de los últimos a~os, ha proporcionado un
incremento r.onsiderable en los medios de información; pero ninguno alcanza la magnitud de las publicaciones periódicas, o sea las colecciones ubicadas
en las hemerotecas que existen en el mundo. ~quí en
México hay una carencia de personal capacitado en
los campos de acción del especialista en información .
La educación bibliotecaria en México recién
empieza a desarrollarse.
La Revista de la UNESC0
ce Ciencia de la Información, Bibliotecología y Archivología, recientemente publicó un artículo sobre
la formación y educación de los especialistas en
información en América Latina.
México se encuentra
entre los países que más carecen de personal especializado .
América Latina es un conglomerado de treinta
países, con una población de más de cuatrocientos
millones de seres humanos.
Presenta grandes dife•
rencias de carácter económico, social, cultural e
histórico; dentro de cada país hay grandes diferencias entre las distintas regiones, con proble~as
específicos de desarrollo industrial, técnico, agrÍ•
cola y social.
Dentro ce este cuadro, por regla
general , los sistemas de información v las activi•
dades informativas en América Latina, ~iran en torno

67
a la ayuda y control gubernamentales· su razón de
ser es el_9esarrollo, y su función ~onsiste en la
construccion de una infraestructura de información
que pueda proporcionar servicios de información.

Una encuesta llevada a cabo por UNESCO en 1978
sobre educación de bibliotecarios esoecializados y
especialistas en información en América Latina, catalog~ ~esenta Y,siete escuelas de bibliotecología
en diecinueve paises latinoamericanos; cincuenta y
una de estas escuelas forman parte de una universidad y Brasil posee la más alta concentración de
ellas: veintiún escuelas. Se otorgan varios títulos
Y certificados, pero la mayor parte de las escuelas
ofrecen al estudiante un título profesional de
·licenciatura.
En América Latina solamente seis escuelas ofrecen un título de maestría; tres en Brasil
una en
Colombia, México y Puerto Rico respectivame~te.
La
carencia de personal capacitado impone algunos problemas, que ciertamente reflejan la situación de
América Latina en desarrollo, que deben de ser considerados:
1. Reconocimiento:

Se están realizando muchos esfuerzos nacionales e internacionales para reconocer la importancia de la información con miras al
desarrollo.

2. Situación política:
Los problemas políticos internos como la falta de planificación a largo
plazo (características de los países en desarrollo), los cambios políticos y administrativos
generan programas contradictorios que suprimen
los logros anteriores, como el cambio, a menudo,
de encargados que inician programas de mejoramiento de la información que nunca se pretenden
llevar a cabo.

3. Economía:

Los
Latina carecen
a todas luces,
nante para la
formación, y a
:&gt;Jigajas de los

sistemas de información de América
de recursos financieros adecuados;
la economía es el factor predomievolución de la ciencia de la inésta siempre le caen solamente las
pre upuestos gubernamentales.

�68
4. Tecnología de la Información:
Debido a los problemas que plantea la dotación lógica (que comprende la carencia de oersonal capacitado), los
ordenadores no se usan a pleno rendimiento.
La
búsqueda de datos de origen, local, regional o
internacional, sin resultados positivos, por la
carencia de la tecnología de información (por
parte del personal incapacitado), se refleja en
las críticas, angustias y desesperación de los
usuarios de los centros de información, que dependen de las bibliotecas y de sus servicios,
para ganarse el pan de cada día. La respuesta, o
solución de estos problemas está en un programa
final, decisivo: el de la educación profesional Y
formación académica de especialistas en la ciencia de la información en la América Latina.
Los cursos breves sobre ciencias de la información tienen mucha aceptación en América Latina Y son
muy concurridos.
En México, el CONACYT ha estado
manteniendo en la capital, cursos breves de capacitación.
Los cursos breves son útiles, pero tienen
evidentes limitaciones, como sustitutos de una educación formal, profesional; presuponen una competencia profesional, pero no la crean. A qué se debe la
insistencia en la educación en general y en la educación formal en particular?
La historia _ha demostrado vez tras vez que la calidad del ejercicio Y de
las actividades de desarrollo respecto a la investigación en cualquier profesión, dependen de la_e~istencia y de la calidad de los programas academ1cos
formales que apuntalan una profesión.
En México la preparación formal de personal_bibliotecario ha dependido de las siguientes inst1t~ciones: Colegio de Bibliotecología y Archivolog1a
de la Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad
Nacional Autónoma de México, D.F., con un P!ªº
de estudios a nivel de licenciatura y maestr1~.
Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas,
dependiente de la Secretaría de Educación Públi9~,
México, D.F., con un plan de estudios a nivel ~ecnico y de licenciatura.
En las provincias se tiene
la Escuela de Bibliotecología
de la Universid~~
Autónoma de Guadalajara, con un plan de estudios ~

69
nivel de licenciatura.
Esta información y la que
sigue son datos de la UNESCO de 1976, los más recientemente publicados.
Con licenciatura y con el grado de maestría
existían en el país aproximadamente ochenta personas, de las cuales 10% estaban vinculados a instituciones de ense~anza superior de provincia y el resto
en el Distrito Federal. Esto es, personas titulad~s
en las provincias son 8 y en el Distrito Federal 72.
La verdad es que hay urgencia y carencia de profesionales en los servicios de bibliotecas y de centros de información.
La información es un recurso
esencial para el desarrollo de todos los países,
particularmente los del Tercer Mundo, donde se ubican los países de América Latina.
Desde su iniciación, veinte aflos atrás, nuestra
Hemeroteca ha sido una fuente de servicio de información y desarrollo, correspondiendo a la inquietud
de maestros, estudiantes y otros usuarios dentro del
programa de la Facultad de Economía y del Centro de
Investigaciones Económicas.
Hasta el prese!te (1982), un inventario de las
publicaciones periódicas profesionales más importantes de nuestra Hemeroteca, realmente presenta una
ventana para el mundo académico; indica títulos ~e
más de veinte países, además de unos cuatrocientos
títulos que son mexicanos.
Los títulos o entradas
internacionales contenidas en esta corta bibliografía abarcan temas de agricultura, ciencias sociales,
demografía, educación, sociología y economía en
todas sus ramificaciones.
Estas publicaciones, que
comprenden subscripciones, donativos y canjes, están
registradas en fichas Kardex ubicadas en la Hemeroteca.
Las entradas bibliográficas incluyen la siguiente información: título, y sub-título cuando correspo~de; editora y lugar de public3ción; ~ateri?
principal; periodicidad y tipo de adquisición; notas
de cambio de título y otras informaciones; fech~ de
iniciación y los números que se poseen en orden cronológico.

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70

La situación y las perspectivas de la labor de
nuestra biblioteca-hemeroteca, si~ue subrayando la
extraordinaria importancia de la ense~anza v de la
investigación de la econo~ía y de las ciencias sociales.
Hay que procurar complementar la colección
que poseemos, teniendo en cuenta las solicitudes del
presente, del porvenir v ta~bien del propósito para
el que fue creada nuestra Institución. Dentro de la
lista de publicaciones periódicas de la.hemeroteca,
las más usadas por su carácter académico y profesional, que logran el propósito de presentar un alto
nivel de información en el campo internacional, están las siguientes:

Veintiún países y cuatro continentes (América, Asia,
Europa y Oceanía) están representados en la colección de nuestra Hemeroteca, que son los siguientes:

ALEMANIA
ECONOMICS. A Biannual Collection of Recent German
Contributions to the field of Economic Science.

ARGENTINA
1.

2.

3.

AMERICAN ECONOMIC REVIEW. The Journal of the
American Economic Association. Published at
George Banta Co. Inc. Manasha, Wisconsin.
JOURNAL OF POLITICAL ECONOMY. The University
of Chicago Press. Chicago, Illinois.
REVIEW OF ECONOMICS AND STATISTICS. Published
for Harvard University by North Holland
Publishing Company. Cambridge, Mass.

DESARROLLO ECONOMICO.
Economice Social.

Instituto de Desarrollo
Buenos Aires.

FICHERO BIBLIOGRAFICO HISPANOAMERICANO.
Editors. Buenos Aires.

Browker

INFORMACION ECONOMICA DE LA ARGENTINA.
de Economía. Buenos Aires.

Ministerio

INTEGRACION DE AMERICA LATINA.

Buenos Aires.

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ASSOCIACION LATINOAMERICANA DE LIBRE COMERCIO
(ALALC). Sintese ~ensual. Montevideo.

VENEZUELA
REVISTA DE ECONOMIA LATINOAMERICANA.
de Venezuela. Caracas.

Banco Central

Confío en que esta pequeffa bibliografía internacional de nuestra Hemeroteca y esta exposición,
sea una útil herramienta de trabajo para los maestros, alumnos, investi~adores y otros usuarios de
nuestra biblioteca.
La información e investigaciones son afines al desarrollo que avanza con el nrogreso de la ciencia y de 1~ tecnologí~.
Est~ l~bor
beneficia a México, honra a la Universidad Aut6nom3
de Nuevo León y a la Facult8d de Econo~ía, y en~iquece los servicios de la ciencia de la informacion,
bibliotecología y archivología, ubicados 30 nuestr~
Biblioteca y en otros centros de cultura de México.

Se terminó de imprimir en Septiembre
de 1982, en el Departamento de Impre
so~e la Facultad de Economía, de la
Univlrsidad Autónoma de Nuevo León,
Loma Redonda 1515 Pte., Colonia Loma
Larga, Monterrey, N.L., México, bajo
la supervisión del Sr. Homero Cantú
Salinas. Se tiraron 500 ejemplares
más sobrantes para reposición.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>Garcia Espinosa, Arturo, Director</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>volumen VI

-

numero 2

-

Sep. 1984

Facultad de Economía
~

.

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��.. .' '
FACULTAD DE ECONOMIA
J,•

Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS publica manuscritos

de todos los campos de la economía, la
estadística, las ciencias socialesyla
educación. Se edita tres veces al año
en los meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de última hora quede
terminen lo contrario.
-

Septiembre 1984

* La suscripción a la revista tiene un
costo anual de $4,000 Pesos para todo el
Territorio Nacional; y de $15.00 Dóla-

res para el extranjero. Las sol icitu
des deben dirigirse a la propia Facul-:
tad, mediante cheque u orden de pago.
Dirección: Facultad de Economía, Univer
sidad Autónoma de Nuevo León. loma Re
donda #1515 Pte., Col. Loma Larga. Man
terrey, N.L. México. Apartado PostaT ·
288.
* Toda comunicación relativa a manuscri-

tos y correspondencia editorial, debe
rán ser dirigidos a: Lic. Edgar López
Editor, Departamento de Publicaciones,
Facultad de Economía, UANL.
* Las opiniones, juicios o ideas que pue

dan contener los artículos impresos en
esta revista no reflejan de ninguna for
ma el criterio de la Facultad de Econo
mía de la UANL, siendo exclusiva res-:
ponsabilidad de su autor. Sin embargo,
esta Institución se reserva todos los
derechos y la revista no pued~ ser reproducida sin permiso por escrito del
Editor. Se autoriza la reproducción
parcial para efectos de análisis o comentarios en otras publicacione$.

* Idición realizada por el Departamento
de Publicaciones de la Facultad de Eco
nomía de la Universidad Autónoma de Nue
vo León.

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer l.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Israel Gutiérrez Guerrero
Sergio Martínez Guerrero

Director:
Manuel Silos Martín~z

Editor:
Edg~r López Garza

�FONDO
UNIVERSITARIO

I NDI C E
Pág.

LA POLITICA ECONOMICA DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA
AMERICA CENTRAL Y EL CARIBE. ........ . .......... .

1

Elúc Bla.nkmeyeJr..

MEXICO: LAS TENDENCIAS EN EL COMERCIO Y FINANZAS
INTERNACIONALES Y EL PRODUCTO E INFLACION NACIONAL,
1970-1981. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Chevtlu E. ButleJr..

13

�OUHCR
11 Tl21lf!Vf~ J

LA POLITICA ECONOMICA DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA
AMERICA CENTRAL Y EL CARIBE

E11.,i.c. Blankme.ye.11. *

El presente ensayo analiza el programa que, según afirma el
gobierno norteamericano, facilitará el crecimiento económico yla
estabilidad comercial de América Central y de los países del mar
Caribe. Asimismo, se examinan las características sobresalien tes de la ley de apertura del mercado estadounidens, a los productos de esas naciones; y finalmente, se detallan los montos y
la composición de la ayuda económica que contempla dicho programa.
De los datos surgen varias inquietudes. En efecto, el programa cubre 27 países o territorios muy diversos** (once de ellos
con menos de 200,000 habitantes cada uno), lo cual estimula cie.!:_
tas dudas : lQué rasgos comparten es tos pueb1os? lQué intereses m.!!_
tuos tienen? lLogrará este nuevo programa un crecimiento elevado
y equitativo en la zona afectada? lQué monto de ayuda externa ne
* Sou;thJA.lv.,.t Te.xa..ó S.ta:te. Un,i.ve.MUy, San Ma11.c.o.6, Te.xa..ó. U VIL.
Elt.w,ln Klr..u.geJL, c.ole.ga m&lt;.0 1 h,i,zo c.ome.n;tM,i.0.6 vilio.60.6 MbJr..e u.na
ve1té,,i.6n p11.e.v,i.a de. ute. e.n.6ayo.
** Ade.mcúi de. lo.6 11 paMe..6 del Cu.adJw I, e..l de.c.11.et.o númeJto 98-6 7
(Ca/1,,i.bbean Ba/2,i.n Ec.onomic. Re.c.oveJty Ac..t) de.claJta. qu.e. SUJL.úzame.
y lo.6 .6,i.gu.,i.e.n;tv., v.,tado1.&gt; o .teJt/Úto/1,,i.of.i c.a/1,,i.bv., Mn po-0,i.blv.,
be.ne.6ic.,i.all,,i.o.6 de la ley: Angu.,i.lla, Antigua y Ba11.bu.da 1 Bahama..ó,
BMbadof.i, Vom,i.n,i.c.a, G11.e.n.ada, S;ta.Lu.úa, San Vicente. y la..ó GIi.e
na.dina..ó 1 T/1,,i.nidad y Tobago, I-0la..ó Cayman, Mon.tf.ie/LILat, ~
HolandeJ.&gt;a..ó, San Cwtobal-Ne.v,i.-t, 1 If.ilM Tu.11.c.o-0 y Caic.0.6, e. 1.6.la..ó V-Úl.g en.u BJu;tánic.a..ó •

�3

2

cesita la región y en qué forma se debe brindar?.
El presente ensayo no da respuestas concretas a tales preguntas, sino que
presenta el trasfondo necesario para la realización de un análi
sis crítico. La opinión del ramo ejecutivo norteamericano sobre
los sucesos en América Central y el Caribe y sobre los intereses
en juego coincide, en cuanto a la política económica, c~n las CO!!_
clusiones de la Comisión Nacional Bipartidista ("Kissinger Comnission") [5]. La situaci.ón económica, social, y demográfica
de la región ha sido debidamente documentada por el Banco Mundial [6] y por el Fondo Monetario Internacional [4].
A raíz de su toma de posesión en enero de 1981, el nuevo go
bierno norteamericano juzgó alarmante la situación de América
Central y el Caribe y decidió proporcionar armas y entrenamiento militar a los gobiernos de la región que compartieran su pe.!:_ ·
cepci6n sobre los problemas que afligen la zona. Sin embargo,
era también evidente la urgencia de implementar reformas económicas Y sociales. En efecto, el congreso norteamericano claramente no daría su apoyo financiero a un programa exclusivamente
militar. El ramo ejecutivo se dirigió, entonces, a formular un
plan que enfatizara la participación de la iniciativa privada
de los países interesados, solicitando a su vez el apoyo de ~
tras naciones industrializadas y promoviendo en general la inte. gración regional. Se consideraba que las economías de los países centroamericanos y del Caribe estaban a punto de fracasar.
Por lo tanto, una infusión financiera inmediata antecedería las
medidas que a más largo plazo fortalecerían la región.
Por consiguiente, a fin de evitar el desplome económico de
la zona, el programa tiene como objetivo cubrir con ayuda exter
na los déficits proyectados si el crecimiento económico anual ha
de aproximarse al 6 por ciento a partir de 1990. Asimismo, el
programa contempla metas en los sectores de salubridad, planea-

ción familiar, educación y vivienda. El gobierno norteamericano proyecta que, antes de 1990, se invertirán unos $10 mil mill~
nes (dólares) en asistencia financiera estadounidense en la región.
Desde su inicio, el plan tenía tres componentes esenciales:
la exportación, la inversión, y la ayuda financiera.

La exportación.
El programa norteamericano trata de estimular las exportaciones de productos centroamericanos y del Caribe a través del
segundo capítulo del decreto número 98-67 (5 de agosto de 1983).
En breve, la ley ofrece acceso al mercado norteamericano a las
exportaciones de la región, suspendiendo las tarifas actualmente vigentes. Este libre comercio unilateral ha de tenninarse en
1995.
La ley contempla algunas restricciones en cuanto a los pa!_
ses que podrán disfrutar de estas exoneraciones fiscales. Por
ejemplo, quedan excluidos los países comunistas así como aquellas naciones en donde se hayan expropiado inversiones norteam~
ricanas sin compensación adecuada y sin mediación internacional .
un producto podrá entrar en los E.U. libre de impuesto siel_!l_
pre que al menos el 35 por ciento de su valor sea genera-do en la
región. Si bien se prohibe tomar en cuenta las utilidades Ylos
gastos fijos generales en cumplimiento de este requisito, los
componentes manufacturados en E.U. que representen hasta el 15
por ciento del valor del producto pueden aplicarse al requisito.
se excluye ·la libre importación de varios productos texti-

�5

4

les y de peletería, ya que desde hace años y a través de convenios extraordinarios el gobierno norteamericano procura proteger
su mercado doméstico de la competición extranjera. Además, exi~
ten cuotas que limitan la importación del azúcar. Finalmente,
si la International Trade Conmission --una organi.zación estado~
nidense con poderes cuasi-judiciales-- estima que la libre i~.!:..
tación de cierta mercancía causa daños considerables a la produE_
ción nacional de la misma, se pueden volver a gravar las importaciones del producto.
Aun antes de promulgar esta nueva ley que favorece las exportaciones de la zona, muchos productos tradicionales centroamericanos y del Caribe entraban en los E.U.,ya sea libre de impuestos o bajo tarifas mínimas. Sin embargo, es de esperarse
que el nuevo decreto estimule en esa región,la producción de o
tras bienes no competitivos en el mercado norteamericano, bajo
las tarifas actuales. En tal caso, el programa de.·libre.·impor..:
tación podría aportar a lo 1argo beneficios importantes a los paí
ses interesados.
Además de este decreto, el programa contempla algunas otras
medidas orientadas a la promoción del comercio tanto regional co
mo con otras zonas. Por ejemplo, se trata de restablecer el sis
tema de reconciliación de saldos comerciales entre los países del
mercado común centroamericano. También se contempla que el go- .
bierno norteamericano garantice parte de los créditos que permi
tirán un influjo adecuado de importaciones en la región.'
-

La inversi6n.
Ciertamente la "fuga de divisas" en América Central es prQ_
dueto en parte de la situación de desorden político y social im

perante en el área. Ante esta situación el gobierno estadounidense ha incrementado la asesoría militar y el suministro deª.!:..
mas a la zona. Una evaluación de estas medidas está fuera del
alcance de este ensayo. Sin embargo, el plan económico procura
incentivar la inversión.
Por ejemplo, desarrollará un programa más amplio la 0verseas
Prívate Investment Corporation, organización oficial norteamerj_
cana encargada de asegurar las inversiones en el extranjero CO!!_
tra la expropiación, el riesgo de guerra, y las restricciones SQ_
bre el cambio de divisas. A su vez, que'éfan aceptadas las recomendaciones de la Comisión Nacional Bipartidista sobre la capitalización de una nueva financiera centroamericana y el estable
cimiento de un grupo coordinador multi naciona 1 (la llamada Ce!!_
tral American 0evelopment 0rganization). En el presupuesto federal de gastos para 1985 se pide que el congreso autorice $600
millones para garantizar préstamos comerciales destinados a la
inversión en América Central. Asimismo, se están negociando.!
cuerdos con los gobiernos de la región para coordinar los decr~
tos que mediante la remisión de impuestos estimulan el influjo
de capitales extranjeros.
1

La ayuda bilateral estadounidense.
Las naciones centroamericanas y del Caribe actualmente reciben ayuda externa a través de acuerdos bilaterales así cano me
diante las organizaciones internacionales. Desde hace años se
ha venido disminuyeno la importancia relativa de los programas
bilaterales. Sin embargo, la nueva iniciativa norteamericana PQ.
dría detener-esa tendencia.
La mayor parte de la ayuda bilateral estadounidense se ca-

�6

naliza a través de tres programas: El de ayuda para el desarro
llo (DA), el Economic Support Fund (ESF), y "los alimentos par;
la paz" del decreto número 480 (PL480). Esta ayuda se brinda en
calidad de préstamo o bien como donativos, según sea la capacidad fiscal del gobierno recipiente. En todo caso, los préstamos
son cuasi -concesionarios ya que 1as amortizaciones se in i e i a n
hasta después de varios años de otorgado el principal, los ven
cimientos son a largo plazo, y las tasas de interés son sustan:cialmente inferiores a las prevalecientes en los mercados finan
cieros.
Los proyectos DA, administrados por la U.S. Agency for International Development (AID), tienen como propósito mejorar a
largo plazo el funcionamiento económico del país recipiente. Es
tos proyectos se concentran en el sector agropecuario y tienen
como objetivos aumentar la producción de alimentos, el ingreso
de los pequeños propietarios, y la calidad de la vida rural. La
AID se interesa también en la salubridad pública, la educación,
la producci6n de energéticos en pequeña escala, 1a administración del medio ambiente, Y la estructuración de organizaciones
públicas Y privadas que promuevan el desarrollo nacional. El
proyecto típico de AID es relativamente pequeño y la inversión
se realiza a través de varios años. Por consiguiente, la DA
juega un papel reducido en la estabilización económica a corto
plazo, el primer objetivo del programa norteamericano.
El .ESF se concentra en la reducción de déficits provenientes del comercio exterior, suministrando divisas (dólares) para
evitar una reducci6n brusca de las importaciones. El sistema
del ESF es preferido por los gobiernos recipientes ya que les
proporciona mucha libertad en la asignación de fondos, a diferencia de la estrecha programación de recursos que caracteriza
a AID.

7

Por otra parte, el primer capitulo de PL480 contempla que
el gobierno norteamericano venda a los gobiernos de la región
ciertos productos clasificados como "sobrantes" en el mercado
estadounidense --por ejemplo, trigo y aceite vegetal. Subse cuentemente, los gobiernos regionales revenden estos alimentos
en el mercado doméstico, realizando así ganancias para el tesoro nacional. Más aún, si estos fondos se destinan a proyectos
aprobados por AID, los préstamos se convierten en donativos según lo estipula el tercer capítulo de PL480. · De esta manera,
por ejemplo, a partir de 1985 AID espera financiar en Haití
obras por $15 millones.
Mediante el segundo capítulo de PL480, los E.U. también d~
naban alimentos para programas de nutrición y en casos de desa~
tres naturales. Esta asistencia se canalizan a través de las
organizaciones internacionales de caridad y por lo regular tiene poco impacto en la economía nacional o en el presupuesto público. Por lo tanto, estas cifras no están incluidas en el pr~
sente ensayo.
En el Cuadro I se pueden observar los montos de ayuda bil!
teral estadounidense a las naciones de América Central y el Caribe. Los datos comprenden los años fiscales 1978 a 1985 y representan los fondos presupuestados y no los actualmente desembolsos. En dicho cuadro se puede apreciar que desde 1981 el pre
sente gobierno norteamericano ha aumentado la ayuda significatj_
vamente. A la vez, gracias a su flexibilidad, se ha preferido
utilizar el sistema de ESF. Los fondos en el renglón "Región
Caribe" se destinan en parte a las pequeñas islas-naciones del
Caribe oriental, mientras que en el renglón "Región Centroamericana" se incluye una parte de los fondos mencionados en 1a
sección "La Inversión".
Además de DA, ESF y PL480, los recursos bilaterales se ca

�9

8

nalizan a través de otros programas, entre ellos el Peace Corps,
el de control de drogas, el de garantias hipotecarias para la vL
vienda popular y el programa de fianzas del U. S. Export-Import
Bank.

CUADRO 1
AYUDA BILATERAL ESTADOUNIDENSE
(Montos autorizados por año - fiscal, millones de dólares)
1978-80

Otros medios de ayuda externa.

1981-83

19841

6.7
10.0

4.0
10.0

6.0
4.0

16.7

14.0

10.0

50.2

23.1
130.0
27.0
180.1

20.0
160.0
28.0
208.0

27.8
34.0

30.0

Belice

DA

Además de los E.U., otros países industrializados aportan
fondos bilaterales a los países centroamericanos y del Caribe.
Asimismo, todas las naciones de elevados ingresos apoyan el Ban
co Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y el Fondo-Mo
netario Internacional. A su vez, estos dos Bancos nonnalmente fi
nancian grandes proyectos de infraestructura en los sectores bá
sicos de los países en vías de desarrollo. En cambio, el Fondo
otorga préstamos de corto plazo para financiar déficits de bala~
za de pagos. En el Cuadro II se observan los flujos de ayuda
brindados durante los últimos años.

ESF
PL480
Total
Costa Rica

DA

ESF
PL480
Total
Qep. Dominicana
DA
ESF
PL480
Total

36 .9

45.5

36.9

272. 7

62.3

62.9
49.0
53.4
165.3

28.9
91.2

El Salvador

En resumen, el programa del gobierno norteamericano abre el
mercado estadounidense a las exportaciones de los países centroamericanos y del Caribe y también representa un aumento considerable de ayuda para 27 naciones y territorios de esa zona. Pero
lSerá este programa el inicio de una nueva política norteameric!
na más duradera y consistente que las fonnuladas en el pasado?.
Realmente es preocupante el énfasis puesto durante periodos de
crisis en los subsidios a las importaciones y al presupuesto público ya que estas medidas, una vez iniciadas, son difíciles de
eliminar. Además, es de dudar que los gobiernos y las empresas
de la región --victimas en algunos casos de administraciones débiles o de guerra civil-- pueden absorber grandes remesas repentinas de ayuda externa.

DA

ESF
PL480
Total

177 .o

20.0

81.8

45.0

22.0
97.0

58.1
9.1
3.0
70.2

300.0
85.1
516.9

327.3

80.0
210.0
44.0
334.0

29.7

29.6

21.6

40.0

131.8

71.3
210.0

46.0

Guatemala

DA

1

ESF
PL480
Total

10.0

35.0

7.0
28.6

16.0
91.0

38.5

20.2

24.0

5.0

5.0

11 . 0

81.1

36.2

15.0
44.0

29.7

39.6

33.7

2.9

6.3
40.0

2.9

Guyana [3]

DA

ESF
PL480
Total
Haiti

DA

ESF
PL480
Total

t

28.1
1.0
27.7
56.8

10.0
32.6

�10

11

CUADRO 1 (CONTINUACION)
1978-80
Honduras
DA
ESF
PL480
Total

1981-83

1984 1
CUADRO II

80.8
4.0
84.8

88.0
92.8
20.6
201.4

39.8
112. 5
12.0
164.3

45.0
75.0
15.0
135.0

Jamaica
DA
ESF
PL480
Total

9.2
11.0
30.0
50.2

64.0
190.8
54.6
309.4

32.7
55.0
20.0
107.7

28.0
70.0
30.0
128.0

Nicaragua [3]
DA
ESF
PL480
Total

32.5
9.1
17.6
59.2

2.5
61.7

42.2

26.6

15.2
30.0

19.8
20.0

42.2

26.6

45.2

39.8

85.9
55.0

29.5
35.0

32.0
30.0

140.9

64.5

62.0

4.1 [4)

36.1
0.9

14.9
28.0

62.0
136.6

4.1

37.0

42.9

198.6

610.5

1874.7

1092.6

1347.4

Panamá
DA
ESF
PL480
Total
Regi6n Caribe
DA
ESF
PL480
Total
Región Centroamericana
DA
ESF
PL480
Total
Total

OTRA AYUDA PARA CIERTAS NACIONES CENTROAMERICANAS Y DEL CARIBE

64.2

~i

41.2
4.0 4
45.2

ORGANIZACIONES
INTERNACIONALES
DE DESARROLLO
1981-83 [2]

FONDO
MONETARIO
INTERNACI~NAL
1978-82 3]

Belice
Costa Rica
Rep. Dominicana
El Salvador
Guatemala
Guayana
Haití
Honduras
Jamaica
Nicaragua
Panamá

58.6
113.4
73.7
60.9
69.1
149.7
133.8
113.0
302.0
202.8
21. 9

5.5
274.2
378.7
206.2
174.2
74.5
169.7
159.7
450.7
199.9
338.5

-67.0
33.7
118.8
116.6
73.9
42.2
109.6
537.2
18.9
41.4

Total

1298.9

2431.8

1159.3

FUENTES: U.A. Agency for International Developmente [2].
International Monetary Fund [3].
APUNTES: [1] Desembolsos por año calendario que hicieron los gobiernos
miembros del Development Assistance Conmittee (E. U. excluidos): Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca,
Finlandia, Francia, Alemania Occidental, Italia, Japón, Ho
landa, Nueva Zelandia, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido.
[2] A base del año fiscal.
[3] Préstamos del Fondo por año calendario; los Derechos Especiales de Giro fueron convertidos en dólares al $1.22/DEG,
la media del período.

1

FUENTES: U.S. Agency for International Development, f1], [2].
APUNTES: l. Programa estimado.
2. Programa propuesto por el poder ejecutivo al congreso.
3. El programa está por terminarse.
4. Datos de 1980 solamente.
Los datos de la PL480 no incluyen los montos bajo
el segundo capítulo de esa ley.

AYUDA
BILATERAL
NO DE E. U.
1978-82 [1]

•

�12

BIBLIOGRAFIA
1

MEXICO : LAS TENDENCIAS EN EL COMERCIO Y FINANZAS INTERNACIONALES
Y EL PRODUCTO E INFLACION NACIONAL, 1970-1981

Agency for International Development (AID), Congressional
Presentation, Fiscal Year 1982, Main Volume, Washini.
ton , D. C. , 198 l.
.Chalrl.u E. ButleJr.

2

---------------, Congressional Presentation, Fiscal Year
1985, Annex III, Volumes I and II, Washington, D. C.,
1984.

3

International Monetary Fund, International Financial Statistics Yearbook, Washington, D. c., 1983.

4

---------------, World Economic Outlook (Occasional Paper
No. 21), Washington, D. C., 1983.

5

National Bipartisan Conmission on Central America, Report
(January 1984) and Appendix (March 1984), Washington,

o.e.

INTRODUCCION
Desde mediados de la década de los 50 hasta 1970, México e!
perimentó un período de crecimiento económico alto y sostenido,
acompañado de precios internos razonablemente estables y una tasa de cambio constante . Específicamente, durante 1954-70 la ta
sa de crecimiento medio del PIB mexicano fue del 6.6 por ciento
anual, la tasa de crecimiento de los precios al consumidor (y el
deflactor implícito del PIB) fue del 4.5 por ciento anual, excediendo al incremento en los precios estadounidenses en un 2 por
ciento anual solamente, y el peso estaba fijo en 12.5 pesos/d.Q_
lar, un valor que la ausencia de dificultades de pago sugiere que
1
reflejaba su verdadero valor de mercado.l.
Desde 1970, han ocurrido interrupciones en las tasas de cr!_
cimiento de la Economfa Mexicana (en 1971, 1975-77 y 1982); la t!
sa de inflación se ha acelerado y, en tres ocasiones el valor del
peso ha disminuido a la mitad. En seguida de la flotaci6n de Ag~
to de 1976, el peso cayó de 29 a 49 pesos por dólar; en agosto· 6
de 1982, cuando el apoyo se suspendió otra vez, descenci6 rápidamente a 80, •recobrándose a 70 por dólar en agosto del mismo año.Y
Por otra parte, _desde 1970, ocurrieron los descubrimientos de va!_
tos depósitos de petróleo, de tal manera que México se convirtió
en uno de los 1fderes mundiales en reservas del mismo. (El lo. de se.E_
tiembre de 1981, el Presidente de México anunció que las reservas probadas de petróleo crudo eran de 67.8 miles de millones de barri-

�15

14

les, Y que estaban creciendo, lo que colocaba a México en el 4o.
lugar mundial. Arabia Saudita, el líder, al lo. de enero de 1981
tenía 168 mi'les de millones de barriles 1/). El subsiguiente in
cremento en la producción fue acompañado por la entrada de Méxi~
al Mercado Petrolero internacional, y rápidamente las exportacio
nes de petróleo se convirtieron en una parte importante de las e;
portaciones totales; a la vez que éstas se convirtieron en una-::
gran proporción del Producto Nacjonal Bruto Total. El auge petro
lero fue acompañado por un mayor crecimiento en las importacione~,
en los empréstitos extranjeros y en el crecimiento econ6mico·. Pe
la abundancia petrolera mundial de agosto de 1981 y las altas ta-:
sas de interés de la deuda extranjera han hecho retroceder a Méxi
co; Y en mayo de 1982, la Secretaría de Finanzas predijo una tas;
cero de crecimiento y otra de inflación de 50%, como mínimo. 4/

lHasta qué grado la devaluación de 1976 logró el resultado desea
do de corregir las dificultades de pago? lCuáles fueron las causas de las devaluaciones de febrero de 1982 y agosto de 1982?
y lCuáles son-los resultados deseados? lLos contratos _actuales de
venta de petróleo han reflejado las declaraciones de la política
oficial? Has tendencias de las importaciones han reflejadolap~
lítica de importar para el desarrollo y no para el consumó corriente? lCuáles son las implicaciones de la política oficial P!
ra evitar la extracción muy rápida de petróleo? lPara limitar las
ventas externas de petróleo? Debido a que varias de estas interr~
gantes son un proyecto de investigación en sí mismo, el tipo de
bosquejo presentado aquí, desde luego no puede proporcionar respuestas definitivas, sino más bien, una perspectiva amplia para
un análisis informado, pero todavía preliminar, del sector exter
no.

Las tendencias en el volumen y composición de las exportacio
nes e importaciones y en el tamaño de la deuda externa, el inte~
rés sobre la deuda y las reservas internacionales, ciertamente·
son de importancia descriptiva. Pero el análisis de dichas tendencias se puede hacer sólo dentro del contexto de 1os aconteci
mientas de la economía nacional que afectan al sector externo~
particularmente las tendencias en la producción nacional y en la
tasa de inflación. Además, l9s sucesos del sector externo segura
mente interactúan con la política oficial que lo afecta, esto e;
por un lado los acontecimientos son restringidos por la política
Y por otro, algunas veces provocan cambio en ella. La presenta
ción de las tendencias del sector externo dentro del contexto d;
la economía nacional y de la política oficial, proporciona la pers
pectiva necesaria para las interrogantes analíticas especifica~
de ese sector. Estas incluyen las siguientes: lCómo ha afectado
la inflación interna al sector externo?, lCómo lo ha afectado el
crecimiento en el P.roducto nacional?

El sector externo engloba tanto al comercio como a las finan
zas. Los pagos internacionales incluyen aquellos en cuenta corriente ( [1] los que están relacionados con el movimiento de bi!
nes, es decir, con las exportaciones e importaciones de mercancías
[2] aquellos referentes a los servicios, tales como el turismo y
el interés de la deuda externa y [3] las transferencias) y los de
la cuenta de capital ( [1] los movimientos a corto plazo tales co
molos depósitos en los bancos extranjeros y la compra de acciones con menos de un año de madurez y [2] los movimientos a largo
plazo, tales como la inversión extranjera directa, 1a cartera de
inversiones y los préstamos a largo plazo). Tradicionalmente, M!
xico ha experimentado un gran déficit de mercancías, (desde-1953,
y probablemente antes), y sólo una fue financiada por los ingresos del turismo, dejando un déficit en cuenta corriente. Este fue
financiado por un superávit en la cuenta de capital a largo plazo.
El resultado a través del tiempo fue una creciente deuda externa.

-

.

r

�17

16

Siguiendo el principio de la elaboración de los elementos
más pequeños a los más grandes, la organización de este estudio
es la siguiente: (1) las tendencias en el comercio de mercancías;
(2) las tendencias en la balanza en cu1:nta corriente; (3) las ten
ciencias en la balanza de pagos; (4) las tendencias económicas na
cionales que son relevantes para el sector externo; y (5) lapolítica gubernamental relevante para dicho sector.

LAS TENDENCIAS EN EL COMERCIO DE MERCANCIAS
Esta sección examina las tendencias en las exportaciones e
importaciones de mercancías en términos de los bienes e orne re ·i a
dos y de los países con los cuales se negoció.
Efectivamente el acontecimiento más dramático del sector ex
terno desde 1970 se presentó en la exportación de petróleo crud;,
México sigue exportando una pequeña cantidad de productos petro
1eros, y puede expandir las exportaciones de gas natural, pero d~
rante el pasado reciente y el futuro muy cercano, las exportaci;
nes de petróleo crudo predominan. Estas comenzaron en 1975 y ob
tuvieron .4 billones de dólares, ' habiendo representado el 16% d;i
valor de las exportaciones de mercancías, en exactamente seis
años, (en 1981), se habían multiplicado por 32, as.cendiendo a
13.8% billones de dólares, llegando a representar el 71%. Dehe
cho, debido a la caída de los precios mundiales, las exportacio~
nes de petróleo en 1981 produjeron más del 25% (casi 5.2 billones
de dólares) menos de lo que se esperaba.i1
En 1982, se predijo que las exportaciones petroleras producirían casi 12 billones de dólares, una baja por primera vez des
de que el auge petrolero comenzó.~/
-

Aunque el petróleo ha llegado a dominar el panorama export!_
dor, en general, y el de las exportaciones de mercancías en particular, otras interrogantes son aceptables. lLas exportaciones
petroleras representan una adición neta al total? o llas otras
exportaciones han disminuido? lCuáles eran los ganadores tradi cionales de divisas?. Estas pueden resolverse a través de un ex_!
men detallado de las tendencias en las exportaciones de merca!!_
cías desde 1970 . Los datos son mostrados en la Tabla 1, para C,!
da año desde 1970 hasta 1981, y están agrupadas en industrias ex
tractivas, productos manufacturados y productos agrícolas y pesqueros . "En el período anterior al petróleo", es decir durante
los años 1970-74, del 40 al 50% de las exportaciones de mercancías de México fueron muy variadas, incluían productos qufmicos (!
cidos, plásticos, hormonas y productos farmacéuticos), textiles
(tejidos e hilo de algodón, henequén y ropa), alimentos y bebidas, siendo esta última categoría la más importante, represe.!!_
tando el 10-12% del total, y consiste de artículos tales como el
azúcar, café tostado, fresas congeladas, frutas y vegetales emp_!
cados o enlatados y tequila. El azúcar sólo explicaba mls del
50% de las exportaciones de alimentos y bebidas manufacturadas o
un 5.8%del total.
El grupo siguiente, agricultura y pesca, es más volátil de
un año a otro, fluctuando entre e1 30% de 1a exportaciones de me!_
cancías en 1974 y el 47% en 1972 durante el período pre-petrolero. Estas flucutaciones reflejan las condiciones atmosféricas y
las variaciones del precio.
Otra vez, ningún artículo domina - el algodón, con el 6. 9%
de las exportaciones totales de mercancías, fue el producto agri_
cola y pesquero más importante, seguido por el café en grano, t~
mate, ganado bovino en pie , carne (fresca, refrigerada o congel_!
da) y camarón . La categoría restante, la industria extractiva,

�18

19

representó del 10 al 18% de las exportaciones de mercancías durante 1970-74 y consistió principalmente de metales, tales como
el azufre, cobre, fluorita, plomo, sal y zinc, los productos petroleros del 1 al 4%.

troleras ha sido lenta desde 1974, ha habido algún ligero cambio
en su estructura. Hasia 1979, el grupo de productos agrícolas y'
pesqueros mantuvo su posición pre-petrolera con relación al grupo manufacturero. Su disminución en 1980-81 .Puede ser un f~nóm!
no temporal (tal como ocurrió en 1974) relacionado con la sequía
de 1979, pues México desea reponer las existencias de .bienes agr.!.
colas.
En 1974, dentro de eso; grupos, el azúcar todavía manifestaba el 7.5% de las exportaciones totales y desde entonces
ha desaparecido virtualmente.V

La estructura exportadora "pre-petrolera" en 1973-74, repr!
senta una diversificación gradual que ha ocurrido desde 1970.
Los principales productos enviados al exterior, algodón, azúcar
y café, juntos representaron casi la mitad de las exportaciones
de mercancías en 1950 y gradualmente cayeron a 1 rededor de una
cuarta parte para 1973-74. El algodón, que le correspondfa un
26%, sufrió la mayor declinación hasta llegar al 7%. Durante las
décadas de 1os 50 y 60, 1os productos petro1eros man i-fes ta ron
del 3 al 6% de la exportaciones totales.Z.1
Desde el último año del período pre-petrolero en 1974 hasta
1981, el valor en dólares de las exportaciones de mercancías, e!
cluyendo el petróleo crudo, se incrementó de 2.85 a 5.55 bil lones de dólares, o a una tasa media anual del 9.9%. Sin embargo,
eliminando los incrementos en el precio, las exportaciones no P!
troleras en términos reales se incrementaron solamente en un 2%
anual. En términos reales, las exportaciones se incrementaron
en un 22.5% anual, -incluyendo el petróleo-, mientras que el producto interno bruto real (PIB) creció al 6.3% anual.!/ Así,dura~
te 1974-81, las exportaciones no petroleras siguieron aumentando
en términos absolutos, pero disminuyeron un poco como porcentaje
del PIB; mientras que las exportaciones totales se incrementaron
significativamente como porcentaje del PIB. O en otras palabras,
las ventas petroleras han sido considerables, pero no complet!
mente, una adición neta a las fuentes tradicionales de los ingr!
sos por exportación de mercancías.
Aunque la declinación relativa de las exportaciones no pe-

Indudablemente.la sobrevaluación del peso contribuyó al retraso en las exportaciones no petroleras y la expansión de las
petroleras ejerció poca influencia sobre sus tendencias en vol~
men y composición de estas exportaciones, hasta aquí parecen haber sido poco influenciadas por el incremento de las ventas petr~
1eras.

•

La estructura de las importaciones mexicanas - por bienesdurante el período 1970-81, se muestra en la Tabla 2. En la ép~
ca pre-petrolera, los bienes de producción explicaron casi el 80%
de las importaciones de mercancías, y en los años post-petral~
ros (hasta 1979), del 90 al 93%, es decir las importaciones de
bienes de consumo declinaron del 20 hasta el 7 ó 10%. En general, el bajo volumen de éstas refleja la efectividad de las ba
rreras para importarlas, asociada con el modelo de sustitución
de importaciones. Estas consisten de artículos no durables Y d~
raderos, siendo los primeros aproximadamente el doble de los segundos . Los principales importaciones de bienes no durables,son
el trigo y maíz, pero también incluye·n artículos tales como la
leche condensada y bebidas, (presumiblemente alcohólicas). Los
bienes duraderos importados comprenden libros, ropa, relojes, ar
tículos deportivos, y en los primeros años, automóviles.

�20

21

pocas con varios países en desarrollo (principalmente de América
Latina) y del bloque comunista .
La experiencia de 1973 y 1980 sugiere las siguientes gener!
lizaciones. Los países industriales,en particular los Estados u
nidos, han predominado como compradores y vendedores a México, y
con las crecientes compras de petróleo hechas por esos paf ses, el
déficit comercial de México se ha reducido . El comercio pennanece
pequeño con lo·s países en desarrollo, pero México se ha movido
hacia una definida posición superavitaria, llegando a ser las e!
portaciones aproximadamente el doble de las importacfenes en
1980. Esto refleja las exportaciones petroleras hacia estos paf
ses. El comercio sigue siendo insignificante con las naciones
comunistas, consistiendo sólo del 1 al 2 por ciento del total.

LAS TENDENCIAS DE LA BALANZA EN CUENTA CORRIENTE
La Tabla 4, que muestra la estructura de la balanza en cuen
ta corriente de México en 1973 y 1980, permite colocar en perspectiva al comercio de mercancías y a las ventas petroleras con
respecto a los flujos totales de la balanza en cuenta corriente. El año 1973 es típico de la situación pre-petrolera y 19.80
es la fecha más reciente para la cual los datos completos están
disponibles. Los ingresos y egresos de la cuenta corriente, por
supuesto, incluyen más que las transacciones asociadas -.con 1os
flujos de mercancías y también más que la adición de los flujos
de servicios a los que corresponden a bienes. Las exportaciones
e importaciones añaden al comercio de mercancías, los servicios
tales como el turismo, las transacciones fronterizas y los ingr!_
sos por transporte. Las transacciones ~n cuenta corriente inclu
yen adicionalmente otros ingresos y egresos en moneda, tales como
aqueHos asociados con los pagos a los factores (las utilidades

Como se señaló, México importa principalmente bienes de pr~
ducción, divididos casi equitativamente entre materias primas y
bienes de inversión. Cada uno explicó aproximadamente el 40% de
las importaciones de mercancías en el período pre-petrolero inmediato (1973-74). Para 1978, las materias primas habían aumentado
a 55%, declinando subsecuentemente hasta el 47% en 1981. Los bie
nes de inversión permanecieron casi con el 40% durante el mismo P!
ríodo. Las importaciones de materias primas incluyen varios productos químicos (disminuyendo del 14% al 7%), metales ferrosos (se
reduce del 13% al 9%), ensambles y partes automotrices ( aument!
ron del 7 al 10%) y varios otros, tales como los productos petroleros, semillas, fosfatos, vidrio y aluminio. El cambio más si.9.
nificativo en la composición, - en relación al período pre-petrolero de 1973-74 -,· fue el incremento en metales ferrosos del 3-4%
hasta el 11 ó 13% en 1978-79, y después, la disminución hasta el
9% en 1981 . Las importaciones de bienes de inversión incluyen ma
quinaria mecánica, eléctrica, instrumentos de precisión, tractores, equipo de ferrocarril y equipo musical y de televisión. De
safortunadamente, los datos no permiten una clasificación campar!
ble de estos componentes a través del tiempo. Así las comparaciones de los períodos pre y post-petroleros no son posibles. D.!:!,
rante los años 1975-79, la maquinaria absorbió cada año del 70-80
por ciento de las importaciones de bienes de inversión o casi 1/3
del total. Se desconoce el punto hasta el cual los insumos para
la industria petrolera pueden ser incluidos en los correspondientes a maquinaria, pues un examen de los datos de 1979-80 que e~
tán dados con gran detalle, no reve lan ninguna categoría amplia
que pudiera haber sido destinada a la industria petrolera.1º.1
Las tablas 1 y 2 revelan que el exceso de las importaciones
sobre las exportaciones de mercancías, disminuyó del 84%en 1973
al 18% en 1981 . Por lo tanto las primeras han crecido-menos ráp..:!_
damente que las segundas, pero indudablemente, se hubieran incre-

�22

mentado más rápidamente al no presentarse la expansión de los in
gresos petroleros. La participación de los bienes de consumo en
las importaciones totales, disminuyó del 22% en 1973 al 13% en
1980 y al 11% en 1981 . Estos valores son aproximadamente el doble de los presentados 4 años antes, lo cual refleja quizá 1-as a!
tas importaciones de alimentos como un resultado de la sequía de
1979. En términos reales, las compras al exterior de bienes de
consumo, crecieron al 5.6 de 1973 a 1981, ligeramente menos que
el PIB, pero mucho más lento que los ingresos petroleros. Así, los
ingresos no están siendo "malgastados" en incrementos enormes en
las importaciones de bienes de consumo. Sin embargo, la baja Pª..!:.
ticipación de éstos en el total, ocurrió aunque se hayan aument_!
do en términos reales. Ocurrió debido precisamente al crecimie_!!
to mucho más rápido en las importaciones de bienes de producción.
Estas crecieron de 1973-1981 a una tasa del 18% anual, aumentando como participación del PIB, llegando a emplear hasta algunos
de los ingresos petroleros incrementados.
Otras dos observaciones que necesitan hacerse acerca de 1as
importaciones mexicanas. Primero, cuando México "sustituye" la
producción interna por bienes importados, el asunto relevante es
la proporción del valor agregado doméstico con respecto al valor
total del artículo producido. Si México deja de adquirir un pr.2_
dueto terminado cuyo precio es $100.00 y comienza la producción
interna utilizando $90.00 de partes importadas, las compras mexj_
canas al exterior, en términos del requerimiento de divisas, correspondientes a ese artículo solamente se disminuirán en' $10.00.
Aunque los datos o porcentajes involucrados no son conocidos, es
to es básicamente lo que ocurrió con ·respecto a las i.mp-ortaci.2_
nes de automóviles. La segunda observación es que México impo..!:.
ta y exporta algunas categorías de bienes. Se sospecha que la e!
plicación más común se refiere a la agregación . Aunque ~éxico
importa y exporta productos químicos, probablemente la mayoría de

23

los importados no sean los mismos que los exportados. Pero también, puede suceder que una droguería de Tijuana esté siendo aba_!
tecida con un medicamento producido en San Diego, al mismo tiempo que una de Belice adquiera uno elaborado en Mérida . De los
principales bienes importados y exportados, México es un compr_!
dor neto de productos químicos y metalúrgicos. A principios de
la década de los 70, lo era de productos petroleros, Y éstos si~
guen siendo del 2 al 3%de las importaciones totales, consistie_!!
do principalmente de gasolina e hidrocarburos gaseosos.
El patrón comercial de mercancías de México, para los principales participantes de los años 1973 y 1980, se muestra en la
Tabla 3. No es necesario presentar estos datos para cada año,
pues las cifras de 1973 y 1980 son representativas del cambio en
la dirección del comercio que ha tomado lugar desde que México
llegó a ser un principal exportador de petróleo. Estos datos ilustran el hecho tan conocido - y nada sorp~endente - de la posj_
ción predominante de 1os Estados Unidos en este y en todos 1os
aspectos del sector externo de México. Basado en los da tos de
1973 y 1980, en el período pre-petrolero, el 58.3% de las exportaciones de mercancías fue haci-a los Estados Unidos y el 59. 7%
provino de dicho país y en el post-petrolero, el 63.2% se trasl_!
do nuevamente a la Unión ~ericana, llegando de ahí · m-ismo el
65.6% . Así, desee que México se convirtió en un exportador de
petróleo, Estados Unidos ha incrementado su participación comercial. Sin embargo, México aún mantiene un déficit comercial con
dicho país (las importaciones excedieron a las exportaciones en
73% en 1973 aunque sólo en un 32% en 1980), el cual se ha reducj_
do, pero no eliminado. Otros dos principales participantes en el
comercio de México fueron Japón y Alemania Occidental, cada uno
explicando del 5 al 7%de las importaciones de México Y del 2 al
7% de las exportaciones. En esos años, México mantuvo ligeras
relaciones comerciales con Canadá y diversas naciones europeas Y

�25

24

e intereses) y pagos de transferencias.
Como se muestra en la Tabla 4, las exportaciones de mercancias aumentaron del 43% de los ingresos totales en cuenta corrie~
te en 1973 al 62% en 1980, como resultado de las ventas petroleras. Otros importantes ganadores de divisas incluyen al turismo
{probablemente estimado de las transacciones con tarjeta de crédito y cheques de viajeros extranjeros, cuando son compensados a
través del Sanco de México) que bajó del 15 al 7%, las transa~
ciones fronterizas se redujeron del 25 al 15% y los ingresos por
servicios de transformación del 6 al 3%. Estos declinaron su im
portancia relativa, no asilas exportaciones de mercancias, qui!
nes la aumentaron debido a las ventas petroleras.

De los egresos totales en cuenta corriente, las importaciones de mercancías disminuyeron ligeramente del 64% en 1973al 59%
en 1980, las transacciones fronterizas aumentaron del 10 al 12%
y los pagos por inversión del 15 al 18%. Por ende, en el uso de
divisas en cuenta corriente, los cambios estructurales son menores. Cuando los egresos corrientes exceden a los ingresos, la d.!_
ferenci a debe ser compensada por entradas netas de capital. En
términos porcentuales, el grado al cual los egresos corrientes
excedieron a los ingresos, realmente aumentó del 24% en 1973 al
27% en 1980.

LAS TENDENCIAS EN LA BALANZA DE PAGOS
Otra vez, una perspectiva más completa puede ser obtenida
examinando la balanza de pagos neta 9 para varios movimientos en
cuenta corriente y de capital a corto y largo plazo. Los datos
relevantes son mostrados para 1973 y 1980 en la Tabla 5. En la
cuenta corriente, las grandes partidas negativas son referentes
11

a mercancias y las utilidades y pagos de interés repatriados, é!_
tas son compensadas parcialmente por sustanciales ganancias netas
en: Turismo, ingresos por servicios de transformación Y transacciones fronterizas. Sin embargo, la suma de ellas ha sido suficientemente grande, de modo que un déficit sustancial en cuenta
corriente existe para 1973 y 1980 - y realmente ha persistido d~
rante muchos años en el sector externo mexicano .
Tradicionalmente este déficit ha sido compensado por un s~
perávit mayor en la cuenta de capital a largo plazo, de modo que
las reservas de divisas (o la liquidez internacional) del pais se
han incrementado. En algunos años, como en 1976, y seguramen e
durante los primeros 7 l/2 meses de 1982, los egresos a corto pl!_
20 resultaron una pérdida sustancial de divisas, para México los
flujos de capital a largo plazo son clasificados en sector públ!
coy privado. De cualquier manera, en trámites netos el primero
de ellos predominó en 1973 y 1980, con una deuda superior al doble de su amortización. Las transacciones del sector privado (que
incluyen a la inversión extranjera directa y las operaciones con

7

valores) fueron de mucho menor magnitud.
una comparación de los datos muestra que los egresos en cue~
ta corriente excedí eron a sus ingresos en 24 y 27% en 1973 Y1980,
respectivamente. Este ligero incremento, ocurrido a pesar de la
mejora relativa en la cuenta de mercancias (el exceso de las importaciones sobre las exportaciones disminuyó del 84 al 21%), se
debió principalmente al gran aumento observado en el déficit de
intereses y utilidades repatriados. De 1973 a 1980, en términos
absolutos, el déficit de mercandas no se alcanzó a duplicar,
mientras que el de la cuenta de intereses y utilidades repatriadas se .incrementó en más de cinco veces.
En la cuenta de capital a largo plazo correspondiente al

�26

sector público, el ingreso neto (que en 1980 fue de $4,059 mill~
nes, aproximadamente cuatro veces el de 1973) ·se define como la
deuda nueva menos la amortización. En los años recientes el peso de 1 refi nanci amiento de la deuda ha 11 egado a ser un asunto de
preocupación en México, pues en 1980, la amortización pagada por
este sector fue de $3,712 millones, casi la mitad del volumen de
la deuda nueva, además, el refinanciamiento se ha hecho a tasas de
interés más altas, y la deuda creciente está reflejada enla cue_!!
ta de intereses y utilidades repatriados que se mencionó previamente. El pago de intereses del sector público en 1980 fue de
$3,958{vea la Tabla 4), consumiendo el 40% de los ingresos de las
exportaciones de petróleo crudo de ese año. Los pasivos con el
exterior en el sector privado, es decir, la deuda nueva menos su
amortización en 1980, (como en 1973), mostraron su ingreso neto
significativo, reflejando el hecho de que la deuda de este ·se~
tor también continuó creciendo. El ingreso de la deuda fue complementado por uno en acciones, pues la inversión extranjera di
recta en 1980 fue de $963 millones.
En 1980, la balanza positiva en la cuenta de capital a largo plazo no alcanzó a compensar a la negativa en cuenta corrie_!!
te. Pero hubo un ingreso de capital a corto plazo (incluyendo
los errores y omisiones) de tal forma .que en 1973 y 1980, hubo
adiciones netas a la·s reservas internacionales.

11

Resumiendo, en México los medios principales de financiar
las importaciones de mercancías son las exportaciones, particular
mente el petróleo. Sin embargo, en 1980, cuando las ventas petroleras fueron el 65% de las exportaciones de mercancías, éstas
sólo pudieron financiar el 82% de las compras al exterior, deja_!!
do un desequilibrio de $3,265 millones. Como se mencionó, parte
del mismo es tradicionalmente financiado por los superávits en
cuenta corriente del turismo, transacciones fronterizas y servi-

27

cios por transformación. Sin embargo, en los inicios de la déc_!
da de los 80,la deuda pública neta sigue siendo un medio importante de financiar los excedentes en la importación de merca_!!
cías, y México tiene que financiar esa deuda nueva a tasas de i_!!
terés más altas -a pesar de la gran inquietud de los bancos extranjeros- debido a la ya alta deuda y a los problemas económi
cos actuales de inflación, recesión y devaluación. ·

LAS TENDENCIAS ECONOMICAS NACIONALES RELEV~~TES
PARA EL SECTOR EXTERNO
Dos medidas de las tendencias de la importancia del sector
externo en la economía nacional son mostradas en la Tabla 6. la pr..!_
mera muestra las correspondientes a las exportaciones de bienes
y servicios como un porcentaje del PIB. Esta se puede considerar que está midiendo los cambios en la proporción de los recu_!:
sos de la nación que están dedicados a la elaboración de artículos para exportar. Pero como las compras han excedido a las ve_!!
tas, México se ha estado endeudando contra su producción futura
- la implicación es que alguna suma de los excedentes de las exportaciones posteriores será suficiente para repagar el excedente
en las importaciones actuales más el interés. Sin embargo, por
el momento la deuda sigue creciendo. La segunda medida de las
tendencias en la importancia del sector muestra la razón de 1a
deuda al PIB. Esta puede ser observada como un indicador de la C_!
pacidad del país para endeudarse (aunque se supone que la· riqueza, es una medida más apropiada - y seguramente, en México ésta
se elevó hasta por las nubes con los -nuevos yacimientos de petr~
1eo.
Por supuesto, la investigación de las relaciones entre las
exportaciones, la deuda externa y el PIB requiere que todos los

�29

28

valores estén expresados en la misma moneda. Dado que el 95% de
la deuda pública está contratada en dólares, los contratos de e~
portación pueden estar en dólares (como sucede con el petróleo),
y debido a que el peso de la deuda se reduce por la inflación,
de modo que parecen más adecuados los dólares corrientes, se CO.!!_
sideró mejor expresar los datos del PIB en unidades monetarias
estadounidenses.
Dejando aparte las fuentes básicas y la metodología, los datos del PIB mexicano originalmente son compilados en términos de
precios a pesos corrientes y constantes. F.n general, la conversión correcta de la producción extranjera expresada en precios
externos en términos de dólares requiere que se fije el valor de
cada artículo extranjero en esta moneda, después se multiplique
por la cantidad correspondiente, y se sumen los resultados para
obtener el total. Se debe tener un poco de precaución al intentar este ejercicio, y por eso las tasas de cambio, con todas las
obvias deficiencias de medida que las acompañan, se utilizan comúnmente. Por ejemplo, las dificultades de medición se reduci
rían si, ante una declinación del 50% en una tasa de cambio fija,
para convertir pesos a dólares simplemente reducimos a la mitad
el valor de cualquier volumen de bienes y servicios reales.
S-in embargo, al usar las tasas de cambio, hay al menos dos
métodos de calcular el PIB a precios corrientes, El primero CO.!!_
siste en convertir a dólares constantes el PIB que está expresado en pesos constantes, empleando para ello alguna tasa de cambio
fija (así lo hace el Banco Interamericano de Desarrollo),después
aplicarle el deflactor del PIB al resultado ..IJ_/ El segundo consiste en transformar a dólares nominales el PIB que está expres!
do en pesos corrientes, usando para ello las tasas de cambio de
ese año. Una forma de indicar la diferencia entre los métodos es
que conducirán al mismo resultado si los movimientos en la tasa

de cambio compensan exactamente a las tasas de inflación diferen
c i a1 .
lCuál método es más apropiado? El 2 representa cuántos dól!
res ganará México si vende su PIB a precios en pesos y tasas de
cambio corrientes. El 1 indica el valor del PIB mexicano en dólares corrientes a alguna tasa de cambio fija - en otras palabras
el cambio en e·l volumen de los bienes y servicios mexicanos aju!
tado solamente por las declinaciones en el valor del dólar.
Si cada año los contratos de exportación se establecieran ex
clusivamente a precios en términos de dólares, el método 1 sería
el correcto - la devaluación es irrelevante - es decir, la producción de México que tendría que venderse. en una época posterior
para saldar una deuda contraída anteriormente, dependerá única
mente de los cambios en el valor del dólar. Obviamente, la infl!,
ción del dólar reduce la deuda real. Por otro lado, si los contratos de exportación se establecieran exclusivamente en pesos, el
método 2 es el apropiado. Cuanto tendría que venderse en un año
posterior, en relación a un perfodo anterior, dependerá de 1os
cantios en el valor del peso con respecto al dólar y de las vari!
ciones en el nivel de precios interno. La deuda real aumenta
cuando el valor en divisas del peso disminuye, y desciende a medida que la inflación interna del peso se incrementa. Así, si la
caída en el valor de cambio del peso no logra compensar la elev!
ción de los precios mexicanos, el peso se sobrevalúa y baja la
deuda real. Una devaluación repentina la elevará.
Quizá sea conveniente poner un ejemplo. Supongamos que en
un año el país A, cuya unidad monetaria es !, ·debe $50 dólares e!
tadounidenses y la tasa de cambio es de 10a por dólar. Consideremos dos casos extremos; en el primero los contratos se establ~
cen anualmente sólo en términos de la moneda americana, de tal mo

�30

31

do que los cambios en su valor se deberán a las variaciones en el
nivel de precios de los Estados Unidos. Si éste se dup-lica la
deuda real del país A se reduce a la mitad, es decir, tendrá que
exportar única~ente el 50% de los bienes y servicios que inicialmente requería para obtener $50 y saldar la deuda. En el segundo
caso, 1os contratos se hacen cada año sólo en términos de !, de m~
do que su valor depende del nivel de precios de A. Si éste se du
plica y la tasa de cambio permanece constante, la deuda real de A
se reducirá a la mitad. Pero si el nivel de precios de A no varfa
y el valor de! baja a 20 ! por dólar, la deuda que inicialmente
era de 50C ! de bienes y servicios pasa a ser de 1000 ! y por ende debe exportarse el doble para saldarla. Obviamente, en el C!
so dos, una duplicación del nivel de precios y una baja al 50% en
el valor de las divisas se cancelarán exactamente. Si los cambios
en el primero no logran compensar la baja en el segundo, la deuda
real disminuye y una corrección repentina (una devaluación) en el
valor de a la elevará.

embargo, se esperaba que en 1982 se hiciera una adición muy significativa a la deuda de 49 billones de dólares que se tenía en
1981. La Secretaría de Hacienda anunció en mayo de 1982, que el
gobierno pediría prestados de $25 a 28 billones en 1982, $11 de
los cuales se destinarían a financiar el déficit anticipado enla
balanza de pagos y de $14 a 17 billones se dedicarían para refinanciar la deuda vencida. El Wall Street Journal reportó que la
deuda del gobierno era de $58 billones en agosto de 1982.i/ Ad~
más de ésta, se estimó que a finales de 1981 la primera era de
$15 billones de dólares ..!.!/ La excesiva deuda, la devaluación y
la recesión de México en 1982 pusieron en condiciones de inestabilidad financiera aun a la5 compañías más poderosas de dicho
país ..!.i/ Se dice ahora que éste ha superado a Brasil como líder
deudor entre las naciones en desarrollo. Pero aparte de los aco!!,_
tecimientos de 1981-82, que se pueden atribuir parcialmente a la
caída de los precios del petróleo, México ha alcanzado una razóndeuda/PIB mayor que en el período pre-petrolero intermedio e inte_l]_
tó financiar un déficit de pagos con deuda, en lugar de tratar de
eliminarlo con una expansión aún -más rápida de las exportaciones petroleras. Benéficamente, a partir de 1980, los Estados Unidos
mantuvieron sólo el 26% de la deuda pública, seguidos por Japón, el Reino Unido y Alemania Occidenta1!i/

lo que realmente sucede es que algunos contratos de exportación (como el petróleo) se establecen en dólares y otros (los se.!:
vicios turísticos) en pesos. Por lo tanto, estrictamente hablando, una situación ingermedia entre los resultados obtenidos por
los dos métodos es la adecuada. Las diferencias, aunque son muy
importantes para cambios de corto plazo, tienden a llegar a ser p~
queñas en períodos más largos. En este proyecto de investigación,
se utilizó el Método 2.
Como se muestra claramente en la Tabla 6, las exportaciones
han incrementado su participación en el PIB mexicano (pasaron del
8.5% en 1970 al 14% en 1981), pero la deuda externa también hacre
cido (se elevó del 11 al 23%en el mismo período). Realmente, en
los años 1977-78 la carga de ésta alcanzó un máximo llegando casi
al 34%, a partir de entonces y hasta 1981 estuvo declinando. Sin

1

La Tabla 7 muestra las tendencias de dos usuarios y dos ganadores importantes de divisas. Los primeros son los pagos por
intereses y por el servicio de la deuda, los cuales incluyen a la
amortización (el interés es una transacción en la cuenta corrie_!!
te, y la amortización es al capital) . Los ganadores son el turismo, incluyendo las transacciones fronterizas y las export!
ciones de petróleo crudo. Con respecto al uso, los pagos por i_!!
tereses se mantuvieron entre el 7 y 9% de los ingresos por expo!
taciones durante 1970-74, y a partir de ese período, crecieron
hasta llegar al 18 .2% en 1979. Los pagos por el servicio de la

�/

32

deuda que incluyen la amortización, fueron del 19 al 24% a pri~
cipios de la década de los 70, y posteriormente se incrementaron,
representando el 66% en 1979. No se dispone de datos comparables
para 1980-81, pero es obvio que siguieron aumentando en esos años
y que también lo harán en 1982. Es interesante ver que el cree!
miento masivo en los pagos por interés y amortización se hayan
presentado desde que comenzaron las exportaciones masivas de petróleo.
Con respecto a los ganadores importantes de divisas, desde
que comenzaron las exportaciones de petróleo crudo, el turismo y
las transacciones fronterizas han declinado sustancialmente como
porcentaje de las exportaciones totales, y un poco en las no petrol eras.

•

La Tabla 8 .presenta el déficit en cuenta corriente y las r!
servas internacionales en términos absolutos y como porcentaje de
las ventas al exterior. En 1981, el primero representó el 44%
de las exportaciones de bienes y servicios, siendo el doble de
1980. Esto indica el grado al cual las importaciones exc!
dieron a las exportaciones, y por ende, el desequilibrio que debe ser igualado por un superávit en la cuenta de capital. Esta
razón promedió únicamente el 30% en los cuatro años anteriores a
la expansión petrolera, abajo del 53% de los años 1974-76 y casi
a la par del 27% observado en el período pre-petrolero
(1971-73). El salto al 44% en 1981, refleja no solamente al déficit en los ingresos petroleros - asociado con la baja en las
ventas y precios -, sino también la elevación en los cargos de i~
terés (pues las tasas aumentaron) sobre la deuda pública. El d!
ficit está así relacionado con la discusión previa basada en 1a
Tablá 7 - el aumento en las exportaciones petroleras como un ganador de divisas compensado parcialmente por alguna baja en e 1
turismo extranjero, y el aumento dramático del interés y de los

33

viaJeros mexicanos como usuarios de divisas . El cambio en los
flujos de turismo refleja al peso sobrevaluado, pues los extranj!
ros que viajan a México han encontrado que los precios están cr!
ciendo rápidamente en términos de su propia moneda, mientras que
los mexicanos que se trasladan hacia el exterior han observado
que sucede lo contrario en términos del peso.
Las reservas internacionales, (una medida de la liquidez del
sector externo de México) son sumadas a los superávits totales
de pagos y restadas a sus déficits. Desde 1970 en la cuenta corriente los primeros han excedido a los segundos, de tal forma
que éstas se han agregado cada año; excepto durante 1976 y en
los meses que circundan a la devaluación ocurrida el 17 de febre
ro de 1982, fechas en las que se presentó una fuerte huida de ca
pital a corto plazo. Durante 1970-75 las reservas internacionales fluctuaron entre el 20 y 26% de las exportaciones, en 1976 cayeron al 17%, en 1977 se elevaron al 21% y en 1979-80 bajaron
al 12 y 13%, para luego aumentar a 17% en 1981. La salida de ca
pitales de 1982 fue espectacular y una severa crisis de liquidez
era la situación reinante en el momento de escribir este art1culo a mediados de agosto. En junio de 1982, el Secretario de Ha
cienda reportó que las reservas mexicanas eran de $3.9 billones,
inferiores a los $5 billones que existían a finesdel981.,!i/ A
mediados de agosto ~las reservas internacionales habían sido vir
tualmente agotadas a pesar de la devaluación del d1a 6 del mismo
mes, y para el día 12 se decretó una congelación de las cuentasen dólares depositadas en los bancos mexicanos (es decir, podñan
ser recuperadas únicamente en pesos) y una s·uspensión temporal del comercio de moneda extranjera ..!.!!·
El acontecimiento importante en el sector externo que falta
de tratar,está relacionado principalmente con las variaciones en
la tasa de cambio y la inflación interna. En 1976 se decretó la

•

�35

34
o

flotación del peso, habiendo disminuido rápidamente su valor (el
cual inicialmente era de 12.5% por dólar) y a principios de 1977
se habfa estabil-izado en casi 22.5 por d6lar. Desde entonces se
sostuvo a ese nivel hasta 1980, ano en el que comenzó a desliza.!:.
se suavemente hacia abajo. Habfa alcanzado casi 27 por d6lar cuando otra vez flotó en febrero 17 de 1982. A principios de Agosto el peso estaba alrededor de 49 por d6lar. En agosto 6 de
1982 se retiró otra vez el apoyo al peso y se estableció un sistema dual, con una tasa libre para algunas transacciones y una preferencial destinada a pagar las importaciones cruciales (tales
como los alimentos y algunos bienes de capital), los intereses SP.
bre la deuda pública y privada externa, principalmente de la pri
mera. Esa tasa a la cual se cambiará directamente, se fijó inicialmente en 49.50 pesos por dólar,.!1/ cayó rápidamente, y como
se mencionó, la tasa libre cayó rápidamente a $80, para después
recuperarse a $70 por dólar en agosto 12, cuando se presentó la
suspensión temporal.
Entre 1970 y 1974 la inflaci6n interna se aceleró, pues en
1970 era del 4%, en 1972 del 6%, en 1973 y 1974 lleg6 al 12 y·24%
respectivamente. En 1975-76 disminuyó estando entre un 17 y 20%
y en 1977, después de la devaluación fue del 30%. En 1978-79 ba
jó al nivel que tenía tres años antes, pero en 1980-81 de nuevo
se elevó a casi 30%. Después de la devaluación de febrero de 1982, se creía que durante ese año fuera al menos del 50% yen S!
guida de la de agosto de 1982 las expectativas se habían desliz!_
do hacia arriba, esperando que estuviera entre el 80 y 100%. Así,
desde 1973 la inflación de México ha excedido a la de su principal participante comercial, los Estados Unidos.

e

•

•

La teoría predice que las exportaciones netas mexicanas es
tán inversamente relacionadas con la tasa de cambio, definida c~
mo dólares por peso (la propiedad de la condición Marshall-temer)
y con el ingreso -interno real, y directamente asociadas a la r!_
zón de los niveles de precios (internos/externos), así como con
el ingreso externo real. Los determinantes importantes de los -

•

egresos. de capital incluyen al nivel de precios mexicano, las t!_
sas relativas de interés de México y del exterior y las expectativas de las tasas de cambio futuras. Juntos, todos estos fact~
res determinan una tasa de cambio que equilibra el mercado en el
sentido de que los ingresos (egresos) de la cuenta corriente neta son exactamente compensados por los egr~sos (ingresos) de capi ta 1.l!/
Así, dada una tasa de cambio fija, el déficit mexicano en
cuenta corriente aumentará como un resultado de una inflación m!
xicana superior a la americana (Lea Resto del ~undo), disminuirá
como consecuencia de la devaluación del peso, y se incrementará
cuando las tasas de crecimiento mexicanas excedan a las americanas, y en caso contrario se reducirá. Este modelo de la determj_
nación del déficit en cuenta corriente es incompleto en el sentj_
do de que excluye los fac~ores mutuamente determinantes que es tán relacionados con la cuenta de capital.
No obstante,es interesante considerar los movimientos en el
déficit en cuenta corriente en términos de estas variables como
el autor lo hizo ..!/ Desde 1954-70, la inflación mexicana excedió a la de los Estados Unidos en casi 2%anual, pero las tasas de
crecimiento del primer país también superaron a las del segundo
en alrededor del 3% anual. Esto debería predecir que los déficit siguieran una tendencia ascendente, pero quizá los ingresos
de capital también se elevaron . Hasta 1973 los incrementos de
los precios de México y Estados Unidos fueron casi iguales, pero
a partir de ese año la inflación del primero ha excedido consistentemente a la del segundo, al principio (1973) en un porcent!_
je tan pequeño como 6 . 7, el cual para 1977 llegó a ser de 25%
(vea la Tabla 9) . Por otro lado, el diferencial de la tasa de cr!
cimiento real algunas veces ha estado en favor de los Estados Unj_
dos y otras de México. Para el período como un todo, el cambio

�36

37

en el precio relativo fue considerable, pero parcialmente reduci
do por las devaluaciones, mientras que la compensación del cam
bio del ingreso relativo fue un poco menor. El déficit en cuenta corriente aumentó durante el período, pero recuerde que las
exportaciones también se incrementaron.

cio de los insumos importados. De todas formas, si sigue alta,
el valor del peso debe continuar disminuyendo ..!.if

En t~rminos del modelo, el déficit se mantuvo aproximadame.!:!_
te constante en 1971-72, pues los diferenciales de precios e ingresos fueron pequeños. Durante 1973-75, creció, debido a que
los efectos de ambos se reforzaron entre sí. En 1976 dismi~uyó,
pues tanto el efecto del ingreso como la devaluación contrarrestaron al del precio. La caída continuó en 1977 como resultado
del efecto _ingreso, a pesar de que el del precio fue fuerte enla
dirección opuesta, quizá la devaluación haya afectado a su reduc
ción. Después de 1978, se movieron en el mismo sentido y el déficit se ha incrementado cada año. En 1981-82, la recesión e·n
los Estados Unidos (reflejada en un alto crecimiento diferencial
a favor de México) se ha mencionado como una causa fundamental de
los déficit altos de 1981 y el esperado para 1982.

Un examen breve del medio ambiente político con respecto al
sector externo es aceptable. Referente al comercio, han conti
nuado las restricciones mexicanas básicas relacionadas al modelo
de sustitución de importaciones. Estas quizá estuvieron relajadas un poco en 1979-81, pero en 1982 otra vez están reforzadas.
Tal vez, el temor de perder algún control interno es el factor
primordial detrás del desaliento de México a entrar al GATT. Los
cambios en la política de los Estados Unidos, que son relevantes
para el sector externo de México, están relaciondos con el Siste
ma de Preferencias Generalizadas de la Ley de Comercio de 1974,
el cual debe eximir a las naciones en desarrollo de los aranceles a las importaciones estadounidenses de muchos productos . Sin
embargo, durante 1978, las exportaciones mexicanas parecen haber
sido poco ayudadas por esta disposición.!Q/ Con respecto a las
tasas de cambio, se ha presentado la devaluación seguida por el
apoyo del peso hasta que se forza a que el valor del mismo se reduzca. Las decisiones han sido convenientes y ninguna política
clara ha surgido. No obstante la convertibilidad se ha sosteni
do hasta el momento de este escrito (a mediados de agosto de
1982) cuando su mantenimiento parecía estar en duda. Quizá las
políticas ·más importantes que están. afectando al sector externo
son aquellas relacionadas con el petróleo. La administración ac
tual ha tomado varias decisiones interrelacionadas importantes.

En el largo plazo parece que existe una relación muy fuerte
entre precios relativos y tasas de cambio, a tal grado que cuando un país sigue cierta tendencia en la tasa relativa de infla
ción queda determinada la correspondiente al crecimiento en la
tasa de cambio, con respecto a otros países. Esto parece sercon
firmado por la experiencia mexicana. Desde principios de 1973
hasta el inicio de 1982, los precios mexicanos en relación a los
de Estados Unidos se han multiplicado por 3. En febrero 18 de
1982, un día después de la flotación, el peso se vendió a $37.50
por dólar, exactamente tres veces la tasa de 1973. La anormalmen
te alta tasa de inflación que se presentó inmediatamente después
de la devaluación de 1976 y que parece que está ocurriendo ahora
puede ser. un ajuste rápido a un incremento repentino en el pre-

LA POLITICA DEL GOBIERNO RELEVANTE PARA EL SECTOR EXTERNO.

Aunque algunas de estas decisiones se tomaron antes, una co
dificación formal de ellas se presentó en el Programa Nacional
de Energía del gobierno, anunciado en noviembre de 1980 por José

�38
39

Andrés de Oteyza, Secretario de Recursos Naturales y Desarrollo
Industria1 .!!._I Las más importantes que se anunciaron en el programa son: (1) En el futuro previsible México no excederá las exportaciones de petróleo de 1.5 millones de barriles
diarios, (2) México diversificará casi todo el incremento admisible que se está enviando hacia otros países diferentes de los
Estados Unidos, (3) los bienes de capital usados en la expansión
de la capacidad de la industria petrolera serán producidos en M!
xico y (4) se continuarán las políticas comerciales proteccioni!
tas y la de sustitución de importaciones. Se observará también
que financiar el déficit en cuenta corriente sólo parcialmente
con las exportaciones petroleras elevadas, e intensamente con la
creciente deuda externa, parece ser una elección política bien e1
tructurada. También hay un esfuerzo consciente de usar el petri
leo para importar más tecnología de países tales como Japón, canadá y Suecia. Esto representa el principal marco político que
influenció a los acontecimientos del sector externo durante la d!
cada de los 70. Las políticas de energía específicas, en particular, están expresadas en un programa que alcanza hasta el año
2,000. Sin embargo, irecuerde el sexenio! las administraciones
futuras, por supuesto, no están limitadas por los planes pasados,
y existe la posibilidad de cambios repentinos en la política.Sin
embargo, aparentemente tratando de asegurar una continuación de
estas políticas, el Presidente López Portillo escogió como su S_I;!
cesor a un arquitecto principal del Plan de Desarrollo Global, el
Secretario de Programación y Presupuesto, Miguel de la Madrid
Hurtado.

J

En su campaña, de la Madrid, cuyo período comprende desde el
primero de diciembre de 1982 hasta el primero de Diciembre de
1988, realmente no dio ningún indiciodecualesquiera cambios
drásticos de las políticas económicas de su predecesor . Se observará que el Departamento de Planeación Económica de Pemex ha

preparado un reporte en donde se argumenta que los limites de las
exportaciones petroleras serían abandonados en pro del manteni. . t o econom,co.22/
miento de las tasas de crec1m1en
#

•

También se observará que a consecuencia de las reducciones
en los ingresos petroleros, la carga de la deuda se incrementó d~
bido a las altas tasas de interés y la inflación;inmediatamente después de la devaluación de febrero, en dicho mes y abril de
1982, el gobierno anunció varias reducciones en los gastos Y en
las tasas de crecimiento planeado .!~/ El resultado ha sido tal r~
traso en la actividad económica que para 1982 se predijo cero. De!
pués de que en los tres años anteriores las tasas mantuvieron
entre el 7 y 9%,hace pensar que México ha estado intentando unat!_
sa irreal de expansión y que ahora debe reducirla.

CONCLUSIONES
En conclusión varios aspectos son enfatizados . Primero, la
decisión de tratar de no financiar completamente las importaci.Q_
nes expandidas con ingresos petroleros mayores, sino continuar
haciéndolo significativamente con deuda, puede haber resultado pa!_
cialmente de la indeseabilidad de aguantar el costo de las presi.Q_
nes económicas y sociopolíticas generadas por una expansión aún
24/ Pero tamb1en pue de s1gn1
· 'f·,car que,
más rápida de la industria.desde el punto de vista de los políticos, el petróleo exportado
en el futuro, en vez de en el presente, ganará divisas en exceso
de lo que se necesita para reembolsar el prés t amo más los intereses. (Esto implica pronósticos implícitos o explícitos delos pr~
cios del petróleo y de las tasas de cambio y de inflac_ión).
En
cualquier caso, los acuerdos de las ventas petroleras y el desarrollo de la industria pueden violar las declaraciones políticas.
Es aconsejable administrar las exportaciones de petróleo pero el
grado al cual deberán limitarse y a quien se dirigirán solamente
•#

�40

41

la realidad económica futura puede determinarlo. Por lo tanto, la
política debe ser flexible para tomar en cuenta los acontecimientos imprevisibles.
Segundo, las devaluaciones de 1976 y 1982 probablemente corrigieron temporalmente los problemas de pagos. Pero, a pesar de
las expansiones en la~ ventas petroleras, el peso debe seguir bajando si la inflación relativa no se detiene. La práctica recien
te de las devaluaciones repentinas, seguidas por el apoyo hasta
que sea inevitable que el peso reduzca su valor, es perjudicial y
provoca mucha incertidumbre. Quizá, sea mejor permitir que lamo
ned~ mexicana flote libremente y trate de lograr alguna tasa ob~
jetivo de inflación. Esto reduciría la incertidumbre y debería
contribuir a estabilizar las cuentas corrientes y de capital dela
balanza de pagos. El recientemente establecido sistema dual está
lleno de dificultades burocráticas y, como se han encontrado formas de evadirlo, su efectividad es reducida. Quizá sea preferj_
ble proporcionar subsidios directos a los usuarios de divisas favorecidos.
Tercero, los efectos de las exportaciones de petróleo rápid!_
mente crecientes, que han alcanzado proporciones imponentes, tienen implicaciones importantes para los patrones comerciales gene
rales. Se ofrecen las siguientes conclusiones y~speculacione~
medida que México ha expandido las exportaciones de petróleo se
han incrementado los precios relativos de muchos bienes y servicios específicos, lo cual puede conducir a cambios significativos
en la composición de las importaciones y exportaciones. Por ejem
plo, el turismo parece haber llegado a ser mucho más caro en Méxi
coque en los Estados Unidos. Esto sólo parcialmente puede debe;
se al peso sobrevaluado. Los datos hasta 1981, sugieren (1) poco
cambio en los patrones tradicionales de comercio, aparte del petróleo, Y (2) una exposición del comercio sobre todo por encima

i

de lo que hubiera sido en ausencia del petróleo. Pero "es muy pro~
to, y se sospecha que los movimientos en los precios relativos en
contra de los Estados Unidos eventualmente se traduzcan en una b!_
ja significativa en el volumen e ingresos que México obtendrá de
las partidas como el turismo y las transacciones fronterizas, en
las cuales se piensa que los extranjeros tienen altas elasticidades de demanda.
Cuarto, la posición de los Estados Unidos en el mercado mexj_
cano creció realmente a consecuencia de las exportaciones petrol!
ras. No quisiera pronosticar una declinación significativa en la
década venidera.
Finalmente, los problemas de 1981-82 en el sector externo Y,
como consecuencia, en la economía nacional, aunque violentos nod!
berían ser exagerados. Como consecuencia de la recesión extranj!
ra, del débil mercado petrolero internacional y, quizá una actitud muy endeble para controlar la inflación y una expansión ba~
tante rápida de las importaciones y de la economía nacional, Mexj_
co actualmente se encuentra con un muy severo problema de liquidez
internacional, avivado por una pérdida de confianza general (delos
ciudadanos mexicanos y extranjeros, especialmente los banqueros)
en el peso mexicano. Esto, asociado con una deuda alta, han conducido a las quiebras de las empresas y a la recesión con dese!!
pleo creciente. Pero la economía mexicana tiene la solidez esencial de poseer grandes recursos y una acumulación signifi~ativa de
capital físico y humano que proporciona las bases para la recuperación y la continuación de la ruta de crecimiento sostenido caraf
terístico del pasado si se encuentran las políticas adecuadas para
superar la crisis actual.

�42

43

NOTAS DE PIE

!J Butler, Charles

E. "Economic Readjustment to Ocurrency Depreciation: Lessons from the Mexican Experience During
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México (RESM), September 1981, p. 303.
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p. 82.

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p. 23 (Southwest edition).
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!i!

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Darby, Michael R., Macroeconomics, McGraw-Hill, 1976, PP 21318.

!.i/ Para un análisis más profesional de las determinantes del va

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Wilford, D. Sykes, Monetary Policy and the Open Economy; Mexi
co's Experience, Praeger, 1977.
Clement, Norris and Louis Green, "The Polit!cal Ec?nomy ~f D~
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1978.
Mixon, J. Wilson, Barry Paulson and Myles Wallace, ":he Poli~
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11

!/ Todos los datos reales se calcularon deflactando las cifras en

dólares corrientes por el deflactor de precios del PIB delos E!_
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11

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!..}_/ El Banco Interamericano de Desarrollo transfonna los datos en

pesos constantes a cifras en dólares constantes, usando un pro
medio ponderado triena 1 de 1as tasas de cambio reportadas en
la publicación del lnternational Monetary Fund, International
Financial Statistics, centradas alrededor del año que México
usa como su base para expresar el PIB en pesos constantes. En
efecto, el PIB mexicano en pesos constantes para una serie de
años es simplemente multiplicado por un factor escalar- la es
cala es una tasa de cambio ponderada fija. Vea Inter-American
Development Bank, Economic and Social Progress in Latin-Ameri
ca, 1979, p. 400.

'
'!:.!..J Mexican-American
Review, January 1981.
'!J../

Latin American Weekly Report, 5 February 1982, p. 4.

23 1

Latin American Weekly Report, 14 May, 1982.

24 1 Bath,

c.

Richard and Dilmus D. James, "Th~ Dome~!ic_P~l~cy Im
plications of Mexican Energy Development, vers1on 1ned1ta.

�TABLA 1: ESTRUCTURA DE LAS EXPORTACIONES MEXICANAS, POR BIEN, 1970-81
(En millones de dólares y en términos porcentuales)

y

.
-

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($106) .
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B.O

4.9
10.3

Notas de Pie al final de la Tabla.

TABLA 1: (Continúa)!/

($106 )

Exportaciones Totales Y
Artfculos Cubiertos
Industrias Extractivas
Petr61eo Crudo
Productos Petro eros 3/
Metales
Productos Manufacturados
..
Productos Qufmicos 5/
Alimentos y Bebidas-6/
Textiles 7/
Materiales para la Construcción 8/
Vehículos de Transporte 9/
-Pl"nductos de Hierro y Acero 10/
Libros
Artículos de Piel y Cuero
Otros.!!/
Agricultura y Pesca
Tomates
Ganado Vacuno en Pie
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Café en Grano
. ·Algodón

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Notas de Pie de la TABLA l .

lf Los datos correspondientes a 1970 se obtuvieron del Banco de Mé
xico, Informe Anual, 1971, pp.89-91; los de 1971-72, Informe:Anual, 1972, pp.99-101; para 1973-74, Infonne Anual, 1974, pp.
84-87; los de 1975, Informe Anual, 1976, pp.88-100; 1976-77, In
dicadores Económicos, febrero de 1978, pp.74-79; 1978-79, Banco
Nacional de Comercio Exterior, Comercio Exterior, marzo de 1980,
pp .298-300 y 1980-81, Comercio Exterior, abr11de 1982, pp.474476.
'!-_/ Para cada año, los artículos cubiertos comprenden al 96%, o más,
de todas las exportaciones.
3../ El gas natural a principios de la década de los 70's es demasía
do pequeño y está incluido en los productos petroleros (princi:palmente petróleo y asfalto). En 1980 y 1981, el gas natural está incluido en el crudo representando casi el 4% del crudo to
tal y comprendiendo $427 millones y $522 millones, respectiva--=mente.
4/ Los metales incluyen al sulfuro, cobre, fluorita (el fluoruro - cálcico usado para provocar la fusión de los metales), plomo, sal y zinc.
2) Los productos químicos incluyen al ácido fosfórico, honnonas sin
téticas y naturales, plásticos, óxido de plomo, productos fanna
céuticos, amonia y sulfato de sodio.
2.,/ Alimentos y bebidas incluyen al café tostado, fresas congeladas,
frutas y vegetales empacados y enlatados, tequila y azúcar.
I! Los textiles incluyen la tela e hilo de algodón, henequén hilado y ropa.
y Los materiales para construcción incluyen tubos de cobre, cernen
to hidráulico, teja y vidrio.
~ Incluye automóviles, camiones y partes.
J.JJ Incluye tubería de fierro y acero y partes estructurales .
u/ Incluye maquinaria eléctrica y mecánica, madera, corcho, muebles, joyería, películas, etc. Durante 1970-72, los materiales
para construcción, productos de fierro y acero y libros están
incluidos. Durante 1973-74, los materiales para construcción y
libros están incluidos.
12/ Las otras exportaciones agrícolas incluyen resina, fresas frescas, frijoles, Chick-Peas, cocoa, vegetales frescos y congelados,
melón, sandías, tabaco, miel, pescados y mariscos frescos.

�TABLA 2: ESTRUCTURA DE LAS IMPORTACIONES MEXICANAS, POR BIEN, 1970-81 };/
(En millones de dólares y en términos porcentuales)

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1974
($106)

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6 057

Bienes de Consumo
No-tiura61es
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Bienes de Producción
Materias Primas

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1/ Las cifras correspondientes a 1970 se obtuvieron del Banco de - México, Informe Anual, 1971, pp.92-93; las de 1971-72, Informe Anual, 1972, pp.l02-f03; para 1973-74, Informe Anual, 1974, pp.
88-89; las de 1975, Informe Anual, 1976, pp.102-104; 1976-77, _!!!.
dicadores Económicos, febrero de 1978, pp.80-83; 1978-79, Banco
Nacional de Comercio Exterior, Comercio Exterior, marzo de 1980,
pp.300-301 y 1980-81, Comercio Exterior, abril, 1982, pp.477-479.
2/ Para cada año durante 1975-79, los artículos cubiertos compren- den aproximadamente el 90%de todas las importaciones.
]./ Para los años disponibles, incluye bebidas y leche en polvo, ev!_
parada y condensada. En 1980 y 1981, también se incluyeron importaciones sustanciales de azúcar y frijol, $833 millones (el 4.6%de las importaciones totales) y $696 millones {3.0%) respe~
tivamente.
4/ Incluye juguetes, artículos deportivos y automóviles. Las impar
taciones de automóviles disminuyeron de $400 millones de dólares
en 1974 a $9 millones en 1975, se mantuvieron bajas hasta 198081, cuando llegaron a $155 y $190 millones, respectivamente,casi
el 0.8%de las importaciones totales en cada caso. Esto probablemente refleja parcialmente un cambio de clasificación pues las
partes y motores anteriormente se clasificaron bajo el rubro de
bienes de consumo y se trasladaron hacia los bienes de producción. Pero probablemente también refleja una declinación repentina en las importaciones de automóviles, 1975-79, .con un aumento posterior.
J./ Incluye fertilizantes, desinfectantes, insecticidas, fungicidas,
productos químicos industriales mixtos y artículos farmacéuticos.
~/ Incluye petróleo, hidrocarbonos gaseosos, aceites y·lubricantes,
gas embotellado, gasolina y diesel.
1/ Incluye mantecas vegetales y animales, semillas, sorgo en grano,
- barro, fosfatos, asbestos, aluminio, papel, textiles~·vidrio, etc.
§../ Herramientas metálicas, equipo musical y de televisión, equipo de transporte ferroviario y carretero.

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�LA DIRECCION DEL COl1ERCIO DE MEXICO, 1973 y 1980 l./
(En millones de dólares y en términos porcentuales)

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Total
Paises Industriales
Estados Unidos
Japón
Alemania Occidental
España
Italia
Francia
Suecia
Canadá
..
Reino Unido
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·Otros Parses Industriales
Paises en Desarrollo
o
Brasil
Israel ·
Antillas Holandesas
Venezuela
Argentina
Colombia
Costa Rica
Ecuador
Guatemala
Panamá
Otros Pafses en Desarrollo
Pafses Comunistas
Paises no Eseecificados

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E~portacio~es de Mercancfas
1973
1980
( $106)
(%)
($106)
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1.9

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1973
1980
($106)
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( $106)
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1 021
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1.6
445
2.3
60
1.6
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2.8
67
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1.9
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149
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2.7
359
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269
1.4
--363
1.9

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International Monetar:, F:.md, Dfrection of Tr-ade Yt:!drbook, 1980, pp.262-63; Direction of Trade Yearbook, 1981, p.265.
Uebido a la fuente distinta, los datos difieren ligeramente de las cifras contenidas en las Tablas 1 y 2.

;
!

TABLA 4: ESTRUCTURA DE LA BALANZA OE CUENTA CORRIENTE DE MEXICO, 1973 Y 1980 !./
(En millones de dólares y en términos porcentuales)
1 9 7 J
($106)
A. Ingresos
Exportaciones de Mercancías
Ingresos por Servicios de Transformación
Oro y Plata No Monetarios
Ingresos por Transportes Diversos
Turismo
Transacciones Fronterizas
Ingresos Provenientes rl~ Tnv~r!iones
Otros Servicios
Transferencias
B. Egresos
Importaciones de Mercancfas
Oro No Monetario
Pagos relacionaüos con transportes diversos
Turismo
Transacciones Fronterizas
Egresos relacionados con Inversiones
Utilidades repatriadas
Intereses pagados por el Sector Público
Otros Interesés
Otros Servicios
Transferencias

4 828
-

2 070
278
70
63
724
1 208
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415 2/
NA 2/
6 004
3 813
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(%)

($106)

(%)

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1 670
3 661
940
865
310
31 416
18 572
62
769
1 011
3 056
5 778
422
3 958
1 398
2 126
42

100.0
61.7
3.1
3.4
1.8
6.7
14.8
3.9
3.5
1.2

5.8

1.4
1.3
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1.3
12.6
4.4
6.8

0.1

Y Banco de México, Informe Anual, 1974, p.81 e Infonne Anual, 1980, p.176.
1=.~ Los ingresos provenientes de inversiones y las transferencias se agruparon junto con otros·servicios. '

1.1 Los otrqs intereses se incluyeron en las utilidades repatriadas.
~ Las transferencias y el oro están contenidos en otros servicios.

u,

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�TABLA 5:

BALANZA DE PAGOS NETA DE MEXICO, 1973 Y 1980 l./
(En millones de dólares)
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Cuenta Corriente Neta
Balanza Comercial
Turismo
Ingresos por Servicios por Transformación
Transacciones Fronterizas
Utilidades e Intereses Repatriados
Transferencias
Otros Servicios~/
I. Balanza en Cuenta Corriente Neta
CaBital a Largo Plazo
isposiciones y Colocaciones l./
Amortizaciones:±!
Balanza Neta del Sector Público

1973

1980

-1 743
466
278
513
-907
NA
215
-1 175

-3 265
659
773
605
-4 838
268
-798
-6 597

1 962
-864
1
098
-287
-22
324
-10
579
lblo

7 771
-3 712
4 059

-378
--

1 566

--

Inversión Extranjera Oirecta
Compras de Empre·s as Extranjeras
Pasivos con el Exterior
Operaciones con Valores
Balanza Neta del Sector Privado
II. Balanza Neta en Cuenta de Capital a Largo Plazo

IV. Cambio en las Reservas del Banco de México
(Suma de I, II y UI)

--123

~

963
-10
1 287
-117
2 123

6 182

-

III. Capital Neto a Corto Plazo y Errores y Omisiones

1

1

1 151

!. / Banco de México, Informe Anual, 1971, p.81; Informe Anual, 1980, p.176.

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:±!

Incluye
y plata
Incluye
Incluye

los flujos netos asociados con los servicios de transporte y envío de oro
no monetarios.
la deuda del gobierno y otra deuda pública.
una pequeña cantidad de otro crédito extranjero neto •

TABLA 6:

EL PRODUCTO INTERNO BRUTO MEXICANO, LAS EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS
Y LA DEUDA PUBLICA EXTERNA PENDIENTE, 1970-1981
(En millones de dólares corrientes y como porcentaje del Producto Interno Bruto)
PIB
en Millones de
Dólares corrientes 1/

Año
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

33
36
40
49
65
79
79
74
92
119
166
210

-

496
192
984
568
096
064
606
190
441
877
062
658

Exportaciones de
Bienes y Servicios Y
(% del PIB)
($10 6 )
2
3
3
4
6
6
7
8
11
15
23
30

864
112
741
749
229
255
092
045
423
814
570
114

8.6
8.6
9.1
9.6
9.6
7.9
8.9
10.8
12.4
13.2
14.2
14.3

'

Deuda Pública Externa
pent i ende a 1 final
del año 3/
6
($10 )
(% del PIB)
3
4
4
7
10
13
18
25
31
36
41
49

792
226
805
249
517
821
272
280
137
016
058
000

11.3
11. 7
11. 7
14.6
16.2
17.5
23.0
34.1
33.7
30.0
24.7
23.3

Las tasas de cambio se usaron para convertir el PIB de pesos a dólares. International
Monetary Fund, International Financial Statistics Yearbook, 1980, pp . 293,295.
IFS, June 1982,- pp. 282, 284. El PIB en pesos se extendió hasta 1980 usando los cambios
porcentuales en las series revisadas y para 1981 se usó el incremento del 7% del PIB real
y 28.5% de incremento en los precios que se reportaron en Banco Nacional de México,
(RESM), december 1981, p.284.
~/ Review of the Economic Situation of Mexico
-~ Se calculó con los dat0s de los pagos por el serv1c10 de la deuda en millones de dólares
y como un porcentaje de los bienes y servicios en IDB 80/81, pp.442-43. La cifra de 1980
es igual a los ingresos en cuenta corriente menos las transferencias y menos el ingreso
recibido por los residentes mexicanos por los activos en el extranjero del Informe Anual,
1980, p.176. El dato de 1981 se tomó del IFS, June 1982, p.284.
~/ Corresponde a la deuda con una madurez de un año o más, reembolsable en moneda extranjera
por los organismos públicos y también incluye a la deuda del sector privado garantizada
por las instituciones públicas. Inter-American Development Bank, Economic and Social
Progress in Latín America, 1980~81 (10B 80/81) p.312, 438. RESM, December 1981, p.378.
~ .~ ~

-

- -

---

-

--

---

&lt;.n
&lt;.n

�TABLA 7:

LOS INTERESES Y LOS PAGOS POR EL SERVICIO DE LA DEUDA PUBLICA EXTERNA, EL TURISMO
Y LAS EXPORTACIONES DE PETROLEO CRUDO, 1970-1981
(En millones de dólares corrientes y como porcentaje de las exportaciones
de bienes y servicios)

Pagos por Intereses de la
Deuda Pública Externa 1/
Año
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

u,

Pagos por el Servicio de la
Deuda Pública Externa 1/

($10 6 )

(%delas
exportaciones

($10 6 )

218
229
262
359
572
832
087
317
820
874
NA
NA

7.6
7.4
7.0
7.6
9.2
13.3
15.3
16.4
15.9
18.2
NA
NA

693
725
853
154
196
595
241
564
237
358
NA
NA

1
1
1
2

1
1
1
2
3
6
10

O\

Turismo más las
Transacciones
Fronterizas 2/

(%delas
exportaciones

($106)

24.2
23.3
22.8
24.3
19.2
25.5
31.6
44.3
54.6
65.5
NA
NA

1 171
1 313
1 493
1 792
2 056
2 171
2 233
2 120
3 206
4 061
5 351
NA

Exportaciones de
Petróleo Crudo 3/

(%delas
($10 6 )
exportaciones
_4 0.9
42.2
39.9
37.7
33.0
34.7
31. 5
26.4
28.1
25.7
22.7
NA

---

----

435
543
891
1 774
3 789
9 878
13 827

(%delas
exportaciones

--

-----

7.0
7.7
11.1
15.5
24.0
41.9
45.9

Y Inter-American Development Bank, Economic and Social Pro ress in Latin America, 1980-81, (IDB 80/81),

p.440-42. Los pagos por el servicio e
IDB 80/81, p.428. 1980 de la Tabla 4.
]_/Dela Tabla l.

V

TABLA 8:

a

a son

os intereses mas

a amortización.

EL DEFICIT DE LA BALANZA EN CUENTA CORRIENTE MEXICANA
Y LAS RESERVAS INTERNACIONALES, 1970-1981
(En millones de dólares corrientes
y como porcentaje de las exportaciones)

Año

Déficit en Cuenta Corriente
(%delas
($10 6 )Y
exportaciones):!:./

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

1 068
835
916
1 415
2 875
4 054
3 410
1 849
2 594
4 545
6 597
13 122

37.3
26.8
24.5
29.8
46.2
64.8
48.1
23.0
22.7
28.7
28.0
43.6

Reservas Internacionales
al final del año
(%delas
( $106 ).ll
exportaciones)Y

1
1
1
1
1
1
2
2
5

568
752
976
160
238
383
188
649
842
033
832
040

19.8
24.2
26.1
24.4
19.9
22.1
16.8
20.5
16.1
12.9
12.0
16.7

l/ Inter-American Development Bank, Economic and Social Progress in Latin
America, 1979 (IDB), p.419; IDB 80/81, p.425; Table 5; e International
Monetary Fund, International Financial Statistics (IFS), June 1982, p.284.
~/ Se calculó usando ~os datos de las exportaciones de la Tabla 6.
3
/ Las Reservas Internacionales no incluyen al oro a la valuación nacional
que aumentó de $176 millones a $853 millones, 1970-80. Incluyen los SOR
pero el elemento principal es las tenencias de divisas que aumentaron de
$385 millones en 1970 a $2.560 millones en 1980. Los cambios en la
tenencia de divisas reflejan a los superávits o déficits en la balanza
de pagos. IFS Yearbook, 1981, p. 299. El de 1981 fue reportado por
Jesús Silva, Secretario de Hacienda, en Wall Street Journal, June 2, 1982,
p.26.

u,
_,

�TABLA 9:

TASAS DE CRECIMIENTO DEL PRECIO E INGRESO MEXICANO Y ESTADOUNIDENSE, 1970-81
(En porcentaje anual)

R E c I o
Defl actor del PI B Deflactor del PIB
MéxicoMéxico 1/
Estados Unidos 2/ Estados Unidos

u,

p

Año
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

]_/ Calculado
Los datos
Review
of
21
Calculado

4.5
4.4
5.7
12.4
24.0
16.7
19.6
30.4
16.8
20.2
28.7
28.5

5.4
5.0
4.2
5.7
8.7
9.3
5.2
5.8
7.3
8.5
9.0
9.2

(-0.9)
(-0.6)
l. 5
6.7
15.3
7.4
14.4
24.6
9.5
11. 7
19.7
19.3

(X)

PIB

México
6.9
3.4
7.3
7.6
5.9
4.1
4.2
3.4
8.3
9.2
8.3
7.0

y

INGRESO NACIONAL
PIB
MéxicoEstados Unidos 2/ Estados Unidos
(-0.2)
3.4
· 5. 7
5.8
(-0.6)
(-1.1)
5.4
5.5
4.8
3.2
(-0.2)
2.0

.

7.1

--

1.6
1.8
6.5
5.2
(-1.2)
(-2.1)
3.5
6.0
8.5
5.0

de los datos del PIS en pesos a precios corrientes y PIS en pesos a precios de 1975.
del IFS Yearbook, 1981, p.301; IFS, June 1982, p.284; 1981 del Banco Nacional de México,
the Economic Situation of Mexico, December 1981, p.377.
de los datos del IFS Yearbook, 1981, p.441; IFS June 1982, p.424.

���</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>volumen VI 1

-

numero · 1

-

Junio 1985

Facultad de Economía
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��•

FACULTAD DE ECONOMIA
Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS publica manuscritos

de todos los campos de la economía, la
estadística. las cjencias sociales y la educación. Se edita dos veces al a
ño en los meses de Junio y Diciembre,salvo cambios de última hora que ·deter
minen lo contrario.
-

Junio de 1985

* La suscripción a la revista tiene un -

costo de $4,000.00 pesos para todo el
territorio nacional; y de 25.00 dólares
para el extranjero. Las solicitudes de
ben dirigirse a la propia Facultad, me
diante cheque y orden de pago.
Dirección: Facultad de Economía, .Univer
sidad Autónoma de Nuevo León. Loma Re.:donda # 1515 Pte. Col . Loma Larga. Mon
terrey, N.L. México. Apartado Postal~
288.

* Toda comunicación relativa a manuscri-

tos y correspondencia editorial, deberán ser dirigidos a: Lic. Edgar López.
Editor, Departamento de Publicaciones,
Facultad de Economía, UANL.

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Is rae 1 Gut i érrez
Sergio Martínez Guerrero

o

* Las opiniones, juicios o i-deas que pue
dan contener los artículos impresos en
esta revista no reflejan de ninguna ~
forma el criterio de la Facultad de E
conomía de la UANL, siendo de exclusi~
va responsabilidad de su autor. Sin em
bargo, esta Institución se reserva to~
üos los derechos y la revista no puede
ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la repro-ducción parcial para efectos de análisis o comentarios en otras publicaciones.
* Edición realizada por el Departamento
de Publicaciones de la Facultad de Eco
nomía, de la Universidad Autónoma dP ~
Nuevo León .

Di rector:
Manuel Silos Martfnez

Editor:
Edgar L6pez Garza•

�INDICE
Pág.

LOS EFECTOS DE LA EDUCACION Y LA URBANIZACION
SOBRE LA DEMANDA DE HIJOS ENTRE MUJERES -CASADAS DE 35-44 AÑOS EN MEXICO Y SIRIA.

1

FlUx Aco-6ta. V.lo.z
W. Wh,U.ney Hic.M

Ib!talwn Bendaltdai
EVALUACION DE LA MORTALIDAD I~FANTIL EN EL ES
TADO DE NUEVO LEON.
Ra.ymundo C. Rodlúgu.ez GuajaJtdo

58

UN MODELO PARA ESTUDIAR LA ESTRUCTURA OCUPACIO
NAL EN MONTERREY METROPOLITANO.
Vuna. MaJit(,nez J M-6 o

87

�tos

EFECTOS DE LA EDUCACION y LA URBANIZACION SOBRE LA DEMANDA DE
HIJOS ENTRE MUJERES CASADAS DE 35-44 AROS EN MEXICO Y SIRIA

*Ftlü. ACíJ~ta. !U.a.z
W. WhU.ne.y H.lclu
Zbltaki.m Bendaltda6
I. INTRODUCCION

El proceso que ha llevado a las sociedades del tradicionalismo a la modernización ha sido generilmente acompanado de una ráp.!.
da disminución de la fecundidad y la adopción cada vez mayor de 1
uso de anticonceptivos. La evidencia empfrica sugiere que es tos
dos fenómenos ya han tomado lugar (en diferentes grados)en un butn
número de pafses alrededor del mundo (Easterlin y Crinmins, 1985;
Chen, Bendardaf, Hicks y Johnson, 1984; Chen, Hicks, Johnson y R~
drfguez, 1985; Potter, 1986).
Disminuciones en la demanda de hijos de la familia (hogar) ºE.
servadas a medida que el proceso de modernización ocurre, han sido tambiln reconocidas como uno de los elementos básicos que deter
minan esta disminución de la fecundidad y la adopción consciente
del control de la fecundidad por parte de las parejas en estos pa!
ses (Lee y Bulatao, 1983).
En este trabajo se estudian los efectos de dos de los aspectos
más identificables de la modernización (educación y urbanización)
sobre la demanda de hijos en dos pafses en desarrollo: México y S.!.
ria.
A diferencia de la mayorfa de los _estudios empfricos anteriores sobre la demanda de hijos, en los cuales se ha utilizado tr_!
dicionalmente el número de hijos nacidos vivos como la variable d!
*Rupe.ctlvamen.te., Znvu.tlga.dolL del Cen.tJw de Invu.tlgaclonu ECíJn6miCJU ck .t..a. UANL, P1L06Uo1L del Vepa.!ttamento de ECíJnomlo. ck la.
UttiveJr.6.lda.d ck MU~oWLl-Columb.(.Q., y Ca.ndleúLto a: docto,t en tCíJnom.la en la Un.lveJr.6-lda.d ck MU~oWLl-Columb.(.Q.,

�- 2-

- 3 -

pendiente, la medida de demanda que se adopta en este trabajo c.Q_
rresponde a lo que las entrevistadas en la Encuesta Mundial de F~
cundidad (World Fertility Survey) reportan como el "tamaño dese!_ ·
qo de familia". Esta medida de demanda y el concepto te6ricoque
representa forman parte de un marco teórico muy completo
(Easterlin y Crimmins, 1985) desarrollado para el estudio de los
detenninantes de la fecundidad y del control de la fecundidad ..
Mientras que la mayoría de los modelos teóricos y empíricos que
se basan en el enfoque aue se conoce com, "nueva economía del h.Q_
gar", o "economía de las unidades familiares", tratan a los gustos o preferencias cómo constantes o como un elemento res i dua 1
en el análisis económico de la fecundidad, ·el enfoque de
Easterlin y Crimmins incluye un tratamiento sistemático de la i.!!_
fluencia de cambios en las preferencias sobre 1 a demanda de hi
jos.
e

Siguiendo esta última línea de i.nvestigación. en este .trabajo se usan dps modelos empíricos que se basan en el enfoque de la
economía de las unidades familiares (Willis, 1973), en combin!_
ción con el marco teórico desarrollado por Easterlin y Crimmins,
para analizar los efectos de la educación y la·urbanizac iónsobre
la demanda de hijós. Los resultados muestran que, en el marco
teórico resultante de esta combinación, los modelos empíricos d~
sarrollados por Willis son de utilidad para estudiar los determ_i
nantes del tamaño deseado de familil en países en desarrollo, c.Q_
mo México y1_Si~ia.

vel educativo de la esposa, y la urbanización -sobre el tamaño de
seado de familia. En la Sección III se presentan los modelos de
Wfllis, los cuales se utilizan en este trabajo para analizar empfrfcamente los efectos de las variables anteriores sobre la de
manda de hijos en México y Siria. Los datos y las variables que
se usan en las regresiones se describen también en esta Secci6n.
Los resultados empfricos se reportan en la Sección IV. La s~cci6n V presenta las conclusiones.

11. EL MARCO TE0RIC0

Esta Sección comienza con un repaso breve de la evolución de
la teorfa sobre la relación entre modernizaci6n y fecundidad. E!.
re repaso trata de ser una introducci6n te6rica al tema de la de
manda de hijos. Se considera tambifn necesario para entender el
papel que juega la demanda de hijos en la explicación de la dismfnuci6n de la fecundidad y la adopción cada vez llás extendfda
del uso de anticonceptivos que se observan ya en un número impo.r_
tante de pahes alrededor del mundo. En la segunda parte de la
Sección se deriva la función impHcita de la demanda de hijos
del hoga_r de acuerdo al enfoque de la economfa de las unidades
familiares. El impacto teórico de la educación y la urbaniza
ción se explora también en esta parte, con énfasis en pafses
desarro 11 o.

e;

,

Este trabajo está organizado de 11 siguiente manera. En la
Sección II se introduce el tema de la demanda de hijos de acuerdo con ·el marco teórico de Easterlin y Crimmins; se deriva la fu.!!_
ción implícita de la demanda de hijos de la familia utilizando
el enfoque de la economía de las unidades familiares; y se diSC.!!_
ten los efectos posibles del nivel educativo del esposo, el ni-

l. La Demanda de Hijos y la Transición
de la -·Fecundi.dad
Algunos economistas norteamericanos han estado realizando in
vest.igación demográfica y, más ~specificamente, investigaci6~
acerca_de los determinantes de la fecundidad al nivel del hogar,

�- 4-

desde finales de los cincuenta y principios de los sesenta. Ha!_
ta entonces, la Teoría de la Transición Demográfica,1Ídesarroll!.
da principalmente por sociólogos-demógrafos, habfa sido utilizada como una generalizaci6n histórica· común que, aunque en térmi
nos agregados, describía con bastante éxito la experiencia, ·con
respecto al crecimiento de la poblaci6n, de varios países desarrollados y en desarrollo.
Sin embargo, un aspecto de la Teoría no era completamente S!,
tisfactorio para algunos economistas. La Teoría sufría dela fal
11
ta de 11 . . . al menos una estructura explicatoria semiformal
(Leibenstein, 1974, p. 460) de la disminución de la fecundidad
que la Teoría predecía en la tercera etapa de la transici6n. La
naturaleza agregada de la explicación de la transici6n no era CO!!!.
pletamente satisfactoria. Esto animó a algunos economistas a i~
tentar propocionar una explicación más adecuada de las causas de
los patrones en la mortalidad y la fecundidad, responsables de
la transición demográfica. Fueron también estos economistas los
que tuvieron la virtud de darse cuenta de que para encontrar esta
explicación se necesitaba más investigación acerca de como cambia
el comportamiento de la familia en relación a cambios enla fecu~
.
. ,. 2/
didad a medida que el proceso de modern1zac10~ ocurre.
La Figura 1 ilustra la evolución de la teoría acerca dela r~
laci6n entre modernización y fecundidad. Algunos estudios a nivel micro {panel A) han utilizado tradicionalmente al número de
hijos nacidos vivos como la variable dependiente y, más específ!.
camente, como una función de varias variables socioeconómicas y
culturales. La relación entre el nivel educativo de la mujer y
la fecundidad constituye un ejemplo útil para ilustrar este tipo
de enfoque y 1os problemas que i nvo 1ucra. Un prob1ema es que, a1
estimar el efecto directo del nivel educativo de la mujer sobre
la fecundidad, no es posible descomponer los mecanismos específi
cosa través de los cuales un cambio en el nivel educativo de la

- 5-

mujer afecta a la fecundidad . Por un lado, un incremento en el
nivel educativo de la mujer podrfa afectar a la fecundidad a tra
vés de los mecanismos siguientes: (a} un incremento en la edad de
la mujer al matrimonio; (b) un cambio en la importancia relativa
de las preferencias del esposo y de la esposa con respecto al nú
mero deseado de hijos, haciendo más importante la opinión del;
esposa; (c} un cambio en las preferencias de los padres a favor
de hijos de una mayor "calidad"; (d) un incremento en el costo
de oportunidad del tiempo de la esposa, dedicado a la crianza de
los hijos; (e) un incremento en el cQnocimiento de anticoncepti•
vos Y en la aceptación y efectividad de su uso; y (f) unincremen
to en la capacidad y habilidad de los padres para "formar,
pronto,_expectativas mas racionales acerca de su tamaHo "6pti1110"
de familia. Pero, por otro lado, un incremento en el nivel educativo de la mujer podría también teqer un efecto positivo sobre
la fecundidad a través de: (a) una disminución en el período de
lactancia; (b) un incremento en la productividad de la esposa en
la crianza de los hijos y, por lo tanto, una disminuci6n en la
mortalidad infantil; y (c) un incremento en la fertilidad de 11
mujer debido a mejoramientos en la salud y la alimentaci6n asociados con niveles de educación más altos. Un segundo proble
ma surge si no se controla el efecto de variables tales como 1~
gar de residencia (urbanización) y edad de la mujer al matrim~
nio. Si estas dos variables se excluyen del lado derecho de
ecuación, es muy probable que se sobreestime el efecto de un cam
bio en el nivel educativo de la mujer sobre la fecundidad. Final
mente, debe ser obvio que la magnitud de los coeficientes estifT!
dos depende en gran medida de la inclusión o exclusión de los 111
canismos a través de los cuales el nivel educativo de la muje;
afecta a la fecundidad . Los problemas anteriores han sido muy
bien discutidos y documentados por Cochrane (1979, 1983), con én
fasis en economías en desarrollo en su trabajo de 1983.

m6;

1;

�- 6-

- 7-

Figura 1
Enfoques Utilizados para Anal izar el ~mpacto de _la ~derniz!
ción sobre la Fecundidad. Los detenn,nantes básicos incluyen
variables usadas para medir el nivel de rooderniz~ci6n (educ!_
ci6n, urbanización, etc.), factores culturales (etnicos, religión, etc.), y otros detenninantes tales coroo factores 9!
néticos.

A. El Enfoque del Efecto Directo de los Detenninantes Básicos s~
bre la Fecundidad

Detenninantes Básicos--------..Hijos Nacidos Vivos
B. El Enfoque de los Detenninantes Intennedios
Detenninantes
Detenninantes
Hijos Nacidos
B6sicos
----~Intennedios ----.Vivos

\!_______7

Oetenninantes
Bh i cos
a----4'0emanda,
Cd

ferta,
Cn

Detenninantes
Intennedios

1

1

1

:
I

1

•otros
{
Detenninantes
.___ _ _ _ _ _--4' tlntennedios
L - . -.. - - ____ J

Fuente: Easterlin

y

Crirrrnins, 1985, p. 13.

I. Factores que miden exposición al riesgo de concebir.
l. Porcentaje de mujeres casadas.

Factores utilizados para el control deliberado de la fe
cundidad marital.
2. Uso de anticonceptivos.
3. Aborto inducido.

III. Factores que afectan a la fecundidad marital natural.

,variables que f
Hijos
• 1mi den e1 Contra 1 ......,.Nacidos
: De 1i berado de I
Vi vos
1a
Fecundidad
:
1
1
1

11

11.

C. El Enfoque de Easterlin y Crinmins
Costos de
Regulaci6n,
RC

En el panel B se muestra el enfoque de los "detenninantes in_
tennedios", desarrollado principalmente por Davis y Blake (1956)
y Bongaarts (1978, 1983). Este desarrollo de la teoría i nsert6
un grupo de factores "intermedios I/entre las variables utiliza
das para medir el nivel de modernización (detenninantes básicos)
y la medida de fecundidad (número de hijos nacidos vi vos). De
acuerdo con este enfoque, los detenninantes básicos afectan a la
fecundidad solamente de manera indirecta y a través de los dete!
minantes intermedios. La lista original de once variables inte!
medias (Davis y Blake, 1956, p. 212) fue reducida a ocho facto
res intermedios que se agrupan en tres categorías de 1a manera
siguiente:

,

4. Amenorrea durante el período de lactancia.
5. Frecuencia del coito.
6 • Es te ri 1i dad .
7. Mortalidad intrauterina espontánea.
8. Duraci6n del período fértil (Bongaarts, 1978, p•.106).Y

El enfoque de los determinantes intermedios fue extremadamen
te útil para identificar los factores específicos, biológicos y
de comportamiento, a través de los cu~les los detenninantes bás!
cos afectan a la fecundidad. Además, la distinción entre los fac
tares que afectan a la fecundidad marital natural y los factores
que afectan al control deliberado de la fecundidad marital fue de
gran importancia para clarificar el lado de la oferta en el aná-

�- 8-

lisis de los determinantes de la fecundidad.
Quizá el más importante desarrollo teórico de la década (panel C) se le debe a Easterlin y Crimmins (1985). Basados en i!!_
·vestigaci6n previa llevada a cabo por Tabarrah (1971), Watcher
(1972), Easterlin (1969, 1975, 1978a, 1978b),y East.erlin, Pollack
y Watcher (1980), Easterlin y Crimmins integraron en un marco te~
rico individual y más completo el concepto de "fecundidad natura111.Vde un dem6grafo francés (Henri, 1953, 1961); la i nterpr!
taci6n sociológica tradicional de la Teoría de la !ransición d!
mográfica (Notestein, 1945, 1953; Coa le y Hoover, 1958; Coa 1e,
1973); la contribución del enfoque de los determinantes intennedios (Davis y Blake, 1956; Bongaarts, 1978; Bongaarts y Menken,
1983) en el lado de la producción de la fecundidad; y las contri_
buciones del análisis microeconómico tradicional (Leibenstein,
1957; Becker 1960; Easterlin, 1969) y del enfoque de 1 a "nueva
economía del hogar" o "economía de las unidades fami"liares"
(Bec~er, 1965; Becker y Lewis, 1973; T.W. Schultz, 1973; Willis,
1973; T.P. Schultz, 1976, 1981) en el terreno de la demanda de
hijos.
Easterlin y Crinmins separaron y aislaron a una categoría de
determinantes intermedios (aquella que contiene los factores ut.!_
lizados para el control deliberado de la fecundidad) e insertaron
un nuevo grupo de variables intermedias entre los determinantes
básicos y los determinantes intermedios. Esta~ variables y sus
definiciones son las siguientes:
l. La demanda de hijos, (Cd), el número de hijos sobrevivie!!_
tes que los padres desearían si la regulación de la fecu!!_
didad.110 tuviera un costo. Esta depende de las preferencias de la familia (que incluyen sus gustos con respecto
a la "calidad" de los hijos), de su ingreso, y de todas

- 9-

aquellas consideraciones con respecto a los costos de los
hijos, que incluyen tanto los beneficios econqmicos como
los no económicos, además de sus costos. Respuestas sobre
el tamaño deseado de familia sirven como una . .- aproximación de esta variable.
2. La oferta de hijos, (Cn), el número de hijos sobrevivientes
que una pareja tendría en la ausencia de cualquier intento
deliberado por controlar el tamaño de familia . Esta refle
ja tanto la fecundidad natural de la pareja como la probabilidad de sobrevivencia del hijo. Como ha sido mencion!
do, la fecundidad natural y, por lo tanto, la oferta de hi
jos, pueden estar por abajo del máximo biológico debido a
condiciones culturales tales como períodos de lactancia pr.Q_
longados que inadvertidamente reducen la fecundidad.
3. Los costos de regulación de la fecundidad, ("RC). Estos
agrupan a la actitud de la pareja con respecto a los mét.Q_
dos para el control de la fecundidad y su disponibilidad,y
el acceso de la pareja a estos métodos. Esta variable· i!!_
cluye tanto las desventajas subjetivas de la regulación,
tales como el disgusto por la noción general de la plane!
.ción de la familia y los inconvenientes de técnicas específicas tales como el aborto, como los costos económicos
del control de la fecundidad, tales como el tiempo y din!
ro requeridos para la obtención de servicios de planificación familiar (Easterlin y Crimmins, 1985, pp. 14-15).
De acuerdo con el enfoque de Easterlin y Crimmins, la fecun-

didad es vista ahora como el resultado de las tendencias en el
control deliberado de la familia (el cual se mide con el uso de
anticonceptivos y el aborto inducido), el cual captura la sensibilidad y respuesta de la pareja a la interacción entre 1a afer

�- 10 -

ta, la demanda, y los costos de regulación. 6/Estas tres variables (incluyendo los otros determinantes intermedios diferentes
al control deliberado de la fecundidad) reciben a su vez la in
fluencia directa de los determinantes básicos.
Con este marco teórico era ya posible proporcionar una expl.!_
cación más adecuada de la transición deroográfica. Easterlin y
CrilTlllins incorporaron las ideas de los teóricos de la Transición
Demográfica en una formulación más completa, la cual se represe_!!
ta en la Figura 2 en términos de tendencias hipotéticas en la
oferta (Cn), la demanda (Cd), y el número de hijos sobrevivie.!!_
tes {C), asociadas con el proceso de modernización. En la etapa
I, la demanda (Cd) excede a la oferta (Cn), y un régimen de fecundidad natural prevalece (C es igual a Cn). A medí da que el
proceso de modernización ocurre (etapa II), Cd cae por abajo de
Cn y un exceso de oferta emerge para la pareja. Sin embargo, la
regulación de la fecundidad es demasiado costosa y, por lo tanto,
un régimen de fecundidad natural continúa prevaleciendo (C cont.!_
núa igual a Cn). En la etapa III, una vez que el proceso de modernización avanza, la demanda de hijos (Cd) continúa disminuye.!!_
do y los costos de regulación de la fecundidad también se redu
cen. En algún punto (a la derecha del punto h), la adopción del
control deliberado del tamaño de la familia toma lugar. La tra_!!
sici6n deroográfica se completa en la etapa IV, en la que los co!_
tos de regulación de la fecundidad son ya casi irrelevantes y el
número de hijos sobrevivientes (C) corresponde al tamaño deseado
de familia (Cd).
El punto h tiene una relevancia especial en esta nueva form~
lación de la transición demográfica. Este representa el inicio
de un cambio dramático en el comportamiento reproductivo humano.
Un cambio de un régimen de "fecundidad natural" en el cual facto
res culturales y biológicos determinan la fecundidad observada,

- 11 -

Figura 2
T~ndencias ~~potéticas en la Oferta (Cn), la Demanda (Cd), y el
Numero de_H1J~~ Sobrevivientes (C), Asociadas con el Proceso de
de Modern1zac1on.

en

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t \

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1

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I II

h

1

f
1

IV

p

Modernización

Fuente: Easterlin y Crimmins, 1985, p. 27.

�- 12 -

a uno en el cual la fecundidad es vista por las parejas como algo que involucra un problema potencial de hijos no deseados y la
limitación deliberada del tamaño de la familia es practicada por
la pareja como una alternativa racional. Este cambio en el comportamiento reproductivo de la pareja ha sido llamado la 11 Revol.\!_
ci6n de la Fecundidad" (Easterlin y CrilTITlins, 1985, p. 3). Tam
bién, la combinación de la disminución de la fecundidad y el ca!!!_
bio en el comportamiento de la pareja hacia la adopci6n conscie,!l_
te del control de la fecundidad ha sido denominado la 11 t-rans ici6n de la fecundidad 11 (Easterlin y CrilTITlins, 1983, p. 65).
Como se puede observar en la Figura 2, la demanda· de hijos
juega un papel fundamental en la transici6n de la fecundidad. La
transición demográfica puede de hecho interpretarse en térmi-nos
de la demanda de hijos. En sociedades que se encuentran antes de
la transición (a la izquierda del punto h), las parejas desean un
tamaño de familia más grande que el que pueden tener, o, en el
caso de que el tamaño deseado de familia (Cd) esté por abajo de
la oferta (Cn), como sucede en la etapa II, los costos asociados
con el control de la fecundidad son todavfa demasiado altos. Por
lo tanto, a pesar de que existe una demanda de hijos, 11 ... los m~
canismos de la demanda enfatizados usualmente por la teoría econ6mica de la fecundidad no ejercen influencia sobre la fecundidad
observada 11 (Easterl in y CrilTITlins, 1985, p. 28). Lo anterior da
como resultado que, durante esta fase, la fecundidad observada si
gala tendencia de la fecundidad natural. A medida que el proc~
so de modernización progresa (a la derecha del punto h), los mecanismos de la demanda de hijos se vuelven efectivos y la transj_
ci6n demográfica toma lugar. Se debe enfatizar sin embargo, que,
en el enfoque de Easterlin y CrilTITlins, es la interacci6n entre
la oferta, la demanda, y los costos de regulación, la que deter
mina las tendencias en el control de la fecundidad y, por lo ta,!l_
to, las tendencias en la fecundidad observada. Easterl in y

- 13 -

Crinmins aclaran también que su enfoque 11 ... no adopta una teoría
particular acerca de la importancia relativa de cada una de estas
variables, viendo a esto como un problema de detenninación e~frica11 (Easter1in y CrilTITlins, 1985, p. 30).
Un enfoque diferente es el de Caldwell (1976, 1983), quien,
en una reexposición de la Teorfa de la Transición Demográfica, ha
criticado el punto de vista de la Teoría acerca de la ausencia
de comportamiento consciente por parte de las parejas, con respecto a su fecundidad. El argumento básico de Caldwell es que
" .•. en las sociedades de cualquier tipo y en cualquier etapa de
desarrollo, ·e1 comportamiento de la pareja con respecto a su fecundidad es racional, y la fecundidad es alta o baja como un re
sultado del beneficio econ6mico para los individuos, parejas, ~
familias" (Caldwell, 1976, p. 355). Esta crítica es compartida
también por Simon (1974) y Lindert (1983).
En su reformulación de la teoría, Caldwell ve a la transición demográfica como determinada principalmente por las tenden
cías en la demanda de hijos, las cuales a su vez dependen de lo;
cambios en las relaciones sociales (incluyendo las relaciones fa
miliares). La disminución en la demanda de hijos, deacuerdoco;
el enfoque de Caldwell, se explica fundamentalmente en téminos
de un cambio, de padres a hijos, en los 11 flujos netos de riqueza
intergeneracionales 11 (Caldwell, 1976, p. 355; 1983, p. 479).
Es difícil probar si la fecundidad está sujeta a comportamiento racional en sociedades antes de la transición. Sin embar
go, no existe duda de que los mecanismos de la demanda de hijo;
se vuelven relevantes a medida que el proceso de modernización
progresa Y de que esta variable se vuelve particularmente importante en la determinación de la disminución de la fecundidad y la
adopción del control deliberado de la fecundidad en el largo pla
zo (Lee Y Bulatao, 1983), ya que la oferta permanece constante;

�- 14 -

- 15 -

ci.erto nivel, y los costos de regulación de la fecundidad se vuel
ven casi negligibles.
En la parte siguiente de esta Sección se deriva la funciónim
plfcita de la demanda de hijos del hogar, en el contexto de 1a
economfa de las unidades familiares. En esta parte se exploran
también los efectos posibles de cambios en dos de los aspectos
más identificables de la modernización (educación y urbanización)
sobre la demanda de hijos, con énfasis en pafses en desarrollo, y
usando como punto de partida el marco teórico desarrollado por
Easterlin y Cri111t1ins (1985) para el análisis de los determinan_
tes de la fecundidad y del control de la fecundidad. Como ya se
mencionó anterio~nte, en enfoque de Easterlin y Crimnins incor.
pora también el punto de vista del enfoque de la economía de las
unidades familiares de que la fecundidad, o más apropiadamente,
la demanda de hijos, es una fonna de comportamiento económico.

donde:
Número de hijos,
"Calidad" de los hijos,
Un bien compuesto,
"Servicios proporcionados por los Hijos" ( C) ,.Y
Precio sombra de NQ,
Precio sombra de S.
La expresión de Lagrange es
(3)

2.- Los Efectos de la Educación y la Urbanización
sobre .la Demanda de Hi.jos
en Países en Desarrollo
y

Willis (1973), se supone

U= U (N,Q,S),

(1)

sujeta a la restricción dada por su "ingreso total II o "ingreso P.Q.
tencia1 !.!

UN

u ne Q =

UQ

u ne N =

Us

u ns

=

I - II NQ - Il S =
e
s

Las condiciones

o,
o,
o,
o.

Las soluciones para el sistema de ecuaciones (4) constituyen
las funciones de demanda de N, Q y S, las cuales pueden expresar:.
se en fonna implícita como funciones de los parámetros I, II y
e
ns como sigue:

11

(2)

ne ~Q - rrss),

donde u es el multiplicador de Lagrange (u&gt;o).
de primer orden para un máximo son

( 4)

Siguiendo a Becker y Lewis (1973),
que la familia (hogar) maximiza

L = u (N,Q,S) + u (I -

( 5)

N*

(6)

Q

(7)

s* = s

*

=

N (I, ne, n5 ),

=

Q (I, ne, IIS),
(I, ne, ns),

�- 17 -

- 16 -

y ya

que

e=

NQ,

e*= e(I, ne, ns) = N(I, ne, I1s)

Q (I, ne' ns)

· donde (N*, Q*, s*) es la combinación óptima de N, Q Y S, quemaximiza la utilidad total de la familia, dada su restricción de
ingreso.
Este trabajo se centra en la demanda de hijos de la familia
(N*). Como se puede observar en la función implfcita (5), los d~
terminantes inmediatos de la demanda de hijos son el ingreso, los
precios, y las preferencias (estas .últimas representadas por la
función de utilidad de la familia). La demanda de hijos de
acuerdo con este marco teórico es vista como el resultado de" •.
. el balance que la familia hace de sus gustos subjetivos por los
hijos y demás bienes, y las restricciones (determinadas extern_!
mente) que ésta enfrenta en términos de precios e ingreso, de
una manera que maximiza su satisfacción".. . Si todo lo demás pe!.
manece constante, se esperaría que el número deseado de hijos V!
riara directamente con el ingreso de la familia,directamente con
el precio relativo de los demás bienes (el precio de los demás
bienes en relación al precio de los hijos), e inversamente con la
intensidad de las preferencias de la familia por los demás bi enes en relación a los hijos" (Easterlin y Cri1111lins, 1985, p. 15) •

indirectamente a la demanda de hijos, a través de su efecto sobre los detenninantes inmediatos {ingreso, precios y prefere_!l
cias) )/
El Nivel Educativo del Esposo
Desde un punto de vista estricto, es muy posible que la dema_!l
da de hijos del hogar se vea afectada por su ingreso pasado, pr~
sente y esperado. Por lo tanto, el concepto ideal de ingreso r~
levante para el análisis del comportamiento de la demanda del h.Q.
gar es uno que toma en cuenta el ingreso potencial de todos los
miembros de la familia (se asume que la familia esta fonnada por
el esposo, la esposa y l os hijos solamente) en el ciclo de vi da
de los padres. Este debe incluir además todo el ingreso dispon.!_
ble que la familia obtiene de fuentes diferentes a las del trab_!
jo de cada uno de sus miembros (Easterlin, 1970, 1978; Muel ler
y Short, 1983). El ingreso observado de la familia puede no ser
una aproximación confiable de su ingreso potencial debido princj_
palmente a dos razones; primero, éste podría verse influenciado
por cambios temporales en el ingreso de la familia; y segundo, no
toma en cuenta el valor del tiempo de los miembros de la familia
que se utiliza en actividades no orientadas hacia el trabajo remunerado.
aquí que se necesitan dos supuestos básicos antes de di~
cutir los efectos posibles de cambios en la variable ingreso (in
troducidos por cambios en el nivel educativo (escolaridad) del esposo) sobre la demanda de hijos del hogar . El primero es que la
escolaridad del esposo puede utilizarse _como una aproximación de su
ingreso potencial. El segundo es que a pesar de que tanto el e~
poso como la esposa pueden ya sea participar en el mercado de tr_!
bajo o dedicarse a la producción de bienes en el hogar (que los
diferentes miembros de la familia consumen), el esposo contribuDe

· Como en el análisis teórico y empíricodeEasterlinyCrinrnins,
en este trabajo se estudia la demanda de hijos de una "calidad"
dada. Sin embargo, algunas consideraciones con respecto a la C.!
lidad de los hijos se incorporarán también (cuand? se vuelvan re
levantes) en la exploración teórica del° impacto del nivel educativo
del esposo, el nivel educativo de la esposa,y de la urbanización sobre la demanda de hijos en países en desarrollo, que sel leva a
cabo en las páginas siguientes. Para llevar a cabo esta explor_!
ción teórica, se asume que las tres variables anteriores afectan

�- 18 -

ye relativamente más al ingreso de la familia. Como un resultado de los dos supuestos anteriores, el ingreso del esposo seco!!_
sidera en este t·rabajo como una aproximación del ingreso pote!!_
cial del hogar. Esta decisión de considerar al ingreso del esp~
so como una aproximación del ingreso potencial del hogar refleja
además la creencia de que el ingreso del esposo tiene menos sesgo que el ingreso total de la familia (el cual incluye tantoel
ingreso de la esposa como el de los demás miembros dela familia)
como un indicador de las diferencias en los ingresos de los hog!_
res (Easterlin, 1969, p. 155; 1978, p. 65).
En principio, ya que el ingreso actúa como una restricci6n a
la capacidad del hogar para demandar (producir) bienes, un incre
mento en el ingreso del hogar debe aumentar esa capacidad•
Por lo tanto, si todo lo demás pennanece constante, un incremento en el ingreso afectará positivamente a la demanda de hijos
del hogar. Este efecto es lo que los economistas identifican c~
mo el efecto ingreso "puro". Más aún, este efecto positivo de un
incremento en el ingreso del hogar sobre 11 demanda de hijos no
depende de si los hijos son vistos como un activo o como una pé!_
dida neta para el hogar (Lee y Bulatao, 1983). En el primer caso, si los hijos son vistos por la familia como oferentes netos
de tiempo y dinero (como Caldwell (1976, 1983) argumenta que S.!!_
cede en sociedades antes de la transici6n o países subdesarroll!
dos), luego, presumiblemente, a la pareja le gustarfa tener ta!!_
tos hijos como fuera posible. En el segundo caso, si los hijos
constituyen una pérdida económica neta, pero son sin embargo demandados por 1as satisfacciones que proporcionan, 1uego, 1:i1n i !!.
cremento en el · ingreso del hogar de be a ume nt ar .su ·capacidad
para demandarlos.
Pero un incremento en el ingreso del hogar puede también i.!!_
traducir algunos efectos negativos "indirectos" sobre la demanda
de hijos, los cuales pueden incluso superar al P.fecto ingreso

- 19 -

"puro" . Estos efectos indirectos se identifican como aquellos
que actúan a través de variables tales como la demanda de "cali
dad" {Q) de los hijos, el precio de los hijos, la participac16n
en la fuerza de trabajo de la esposa y de los hijos, la disponi
bilidad de substitutos de los servicios proporcionados por los
hijos, y muy importante, la intensidad relativa de los gustos del
hogar por los hijos, en relación a los demás bienes producidos
por los miembros del hogar {Becker, 1965; Becker y Lewis, 1973;
Mueller y Short, 1983; Lee y Bulatao, 1983). Estos efectos nega
t1vos "indirectos" de un incremento en el ingreso sobre la dema~
da de hijos son predominantemente negativos, como se muestra en
las páginas siguientes.
Primero, con un incremento en el ingreso, los padres podrfan
decidir aumentar la calidad {de la cual también derivan utilidad)
de los hijos que ya tienen, proporcionándoles niveles más ·altos
de educación y consumo. Ya que estos cambios se pueden aplicar
tanto a los hijos que ya se tienen como a los que se pueden tener en el futuro, el costo de los hijos se incrementa, pues se
demandan hijos de una mayor calidad (Lee y Bulatao, 1983, p. 265).
Becker y Lewis {1973) interpretan a este incremento en la demanda de la calidad de los hijos como incremento automático en el
precio de los hijos ..!.V El resultado de este efecto es una in
fluencia negativa sobre la demanda de hijos de la familia.
La teorfa de la asignación del tiempo {Becker, 1965) enfatiza un segundo efecto negativo indirecto, el cual influye sobre la
demanda de hijos a través del valor del tiempo de los miembros
del hogar. De acuerdo con este enfoque, la escolaridad es el de
terminante más importante de cambios en el ingreso debido a su
efecto sobre la productividad del tiempo de los miembros del hogar. Por lo tanto, mientras que incrementos en la escolaridad
de los miembros del hogar generan, por un lado, un efecto ingreso

�- 20 -

positivo 11 puro 11 sobre la demanda de hijos del hogar, estos incr_!
mentes en la escolaridad introducen también un efecto posittvos~
bre el valor del tiempo de los miembros del hogar. Ya que se S,!!
.Pone que los hijos son bienes intensivos en tiempo, el costo ·relativo de los hijos se incrementa y esto afecta negativamente
a la demanda de hijos. Sin el supuesto de que solamente el tr!_
bajo de la esposa es productivo en el hogar, a pesar de que el e_!
poso dedique menos tiempo al hogar y contribuya menos al cuidado
de los hijos, incrementos en el nivel de escolaridad de'l es·po·so
pueden todavfa generar un efecto negativo sobre la demanda de hi
jos.
Cambios en el ingreso pueden también afectar a la demanda de
hijos del hogar a través de su efecto sobre la participaci~n de
la esposa y de los hijos en el mercado de trabajo. "En algunos
pafses menos desarrollados, aunque no en todos, la participaci6n
de la mujer en la fuerza de trabajo, especialmente en trab-ajos
manuales, es vista como degradante, y lo misroo sucede a veces con
respecto al trabajo de los niños. De aquf que la participación
de la mujer {y de los hijos, en ocasiones) sea una cara"cterfstica
de las familias de ingresos bajos, y algo que se evita en las f!
mili as de ingresos medios y altos" (Muel l er y ·:short, 1983,
p. 602). En estos pafses, una esposa que no trabaja _puede ser
considerada como un bien de consumo, complementario con el cuida
do de los hijos y con una elasticidad ingreso positiva {Lee y
Bulatao, 1983; Mueller y Short, 1983). De acuerdo con este razQ_
namiento, un incremento en el ingreso introducirá un efecto posi
tivo sobre la demanda de hijos del hogar. Sin embargo, es muy
posible que este efecto positivo sea ·contrarestado por un efecto
substituci6n negativo introducido a través de un incremento enel
precio sombra del tiempo de la esposa {debido a que el incremento en e·1 ingreso del hogar incrementa la demanda por el tiempo de
la esposa en actividades productivas y de consumo en el hogar).
En el caso de la participación de los hijos en el mercado de tra

- 21 -

bajo,
una actitud negativa hacia el trabajo infantil podría
reducir los beneficios que se obtienen del trabajo de los hijos,
a medida que el ingreso del hogar aumenta, reduciendo el valor
que se percibe de tener una familia numerosa" (Mueller y Short,
1983), p. 603). El resultado neto de estos efectos podrf a ser
una influencia negativa sobre la demanda de hijos del hogar.
11

•••

Incrementos en el ingreso del hog¡r introducen un cuarto efef
to negativo sobre la demanda de hijos, el cual trabaja a través
de la disponibilidad de substitutos de los servicios proporcion!_
dos por los hijos. A medida que aumenta el ingreso del hogar y,
por lo tanto, su capacidad de ahorro, fuentes alternativas de sQ_
porte durante la vejez, seguros contra el riesgo, y asistencia
en emergencias, se vuelven disponibles para los padres (Mueller
y Short, 1983). Por lo tanto, aún en países en los cuales el tr!_
bajo infantil o adolescente sea .visto como socialmente aceptable,
las contribuciones econ6micas (en dinero y en tiempo) que los hi
jos hacen al hogar juegan un papel gr1dualmente menos importante
a medida que el ingreso del hogar aumenta.
Finalmente, incrementos en la escolaridad del esposo y en el
ingreso del hogar pueden también ejercer una influencia negativa
sobre la demanda de hijos del hogar a través de un cambio en las
preferencias por los hijos en relación a los demás bienes de me.r:.
cado y bienes producidos (y consumidos) por los miembros del hogar. Primero, incrementos en el ingreso del hogar aumentan
su capacidad para obtener nuevos bienes en el mercado,y producir
(consumir) también nuevos bienes (incluyendo un incremento en la
calidad de los hijos). El resultado puede ser un cambio en las
preferencias relativas del hogar, en contra de los hijos" ... a Pf
sar de que esto se puede también interpretar como una reduce i ón
en los costos de información acerca de otros bienes" (Lee y
Bulatao, 1983, p. 286). Además, si existe una relación de causa

�- 22 -

lidad entre el i_ngreso del hogar y el nivel de esc~laridad del e!_
poso, COOK&gt; se sup&lt;&gt;ne en este trabajo, el efecto n_egativo anteri-or se refuerza si incrementos en la escolaridad de-1 esposo a1
-mentan" ••• la atracci6n subjetiva de gastos que compiten con los
hijos y que, por lo tanto, tienden a disminuir la demanda de hijos" (Easterlin y Crimmins, 1985, p. 23). Easterlin (1966, 1976)
argumenta también que, una vez que aspiraciones más altas de CO!l
sumo han sido adquiridas por los padres, éstas son "heredadas"
a los hijos, independientemente de las circunstancias econ6micas
que ellos enfrenten de adultos. Este efecto "status" puede afe~
tar negativamente a·la demanda de hijos.
Ya que parece casi imposible aislar completamente el efecto
ingreso "puro" de los efectos ingreso indirectos, el primero Pu!_
de ser observado en raras ocasiones. En lugar de ello, el inve!_
tigador observa el efecto ingreso total o neto, el cual debe ser
el producto de la interacci6n entre el efecto "puro" y los efectos indirectos.!.!! La discusión presentada en las páginas ant!_
riores, acerca de la relación entre cambios en la escolaridad del
esposo y la demanda de hijos sugiere que, aunque los hijos sean
considerados como bienes nonnales, la existencia de un efecto i!l
greso neto negat'ivo es también consistente:con:la teorfa. Este efecto
ingr.eso neto .negativo emerge cuando los efectos ingreso indirectos
negativos son suficientemente mayores que el efecto ingreso "puro".
El Nivel Educativo de la Esposa
Quizá la variable más importante ~n el análisis te6rico y e!!!
pfrico- de la demanda de hijos es el nivel educativo de la esposa~
Como ha sido mencionado anterionnente, de las influencias de la
escolaridad sobre la fecundidad, el enfoque de la economía de las
unidades familiares le concede énfasis a aquellas que tra-bajan

- 23 -

a través de la productividad y el costo de oportunidad del tiempo de los miembros del hogar (Becker, 1965). Ya que incrementos
en el nivel de escolaridad de la esposa pueden t raducirse sie!!!
pre en salarios más altos (Ben-Porath, 1973), entre mayor sea la
contribución del trabajo de la esposa al ingreso del hogar, menor
será la demanda de hijos. Sin embargo,. como Mueller y Short
(1983) lo han señalado, este efecto precio negativo, generado.por
incrementos en la productividad y el salario, depende de la val!
dez de al menos cinco supuestos: "(a) que el cuidado de los hijos
sea llevado a cabo mayonnente por la mujer: (b) que la crianza y
el disfrute de los hijos sean actividades más intensivas en tiem
po, en relación a actividades de consumo alternativas; (c) que la
participaci6n de la mujer en el mercado de trabajo sea socialme!l
te aceptable y le confiera a la mujer un, "status" a.1 menos igual
que el que la crianza de una familia numerosa le conferirfa; (d)
que la mujer no pueda combinar actividades relacionadas con la
crianza de sus hijos y actividades reumeradoras sin una buena can
tidad de t~nsiones; y (e) que no existan substitutos aceptables
para el cuidado materno, tales como hijas j6venes o abuelos, cuya eficiencia en el mercado de trabajo en países menos desarrolla
dos serfa baja" (Mueller y Short, 1983, p. 631).
Mueller y Short (1983) sugieren que, para pafses en desarrollo, existe suficiente evidencia para sostener el primer supue1
to, pero que es muy posible que los demás no se cumplan todo el
tiempo. Esta es la razón por la que es posible observar en estos
pafses algunas disparidades en la relación entre las actividades
generadoras de ingreso de la esposa y la demanda de hijos del h.Q.
gar. Con respecto al último supuesto·, Easterlin y Crimmins arg~
mentan que, aún y cuando existan en el hogar substitutos para el
cuidado materno de los hijos, un incremento en la escolaridad de
la esposa introduce" .. . algún efecto· neto positi vo sobre el costo (precio sombra) de los hijos y, por lo tanto, una tendencia

�- 24 -

hacia una reducci6n en la demanda de hijos. (Eas.terHn::y- Crinmins,.
1985, ·p. 23).

- 25 -

del hogar a través de un cambio en las preferencias relativas de
la familia a favor de los demás bienes y en contra de los hijos,
debido a que
los hijos, y el estilo de vida que se asocia
con ellos, son esencialmente bienes 11 obsoletos 11 , mientras que i!!,.
crementos en la escolaridad presentan imágenes de estilos de v.i
da nuevos que compiten con los hijos" (Easterliny CrilTITlins, 1985,
p. 23). La importancia del papel que juegan los gustos en la e_!
plicaci6n del comportamiento de la demanda de hijos del hogar ha
sido enfatizada también por Leibenstein (1974), en su crítica del
enfoque de la economía de las unidades familiares a la fecundi
11

•••

tl efecto precio que depende de una relad6n causal positiva
entre el nivel de escolaridad de la esposa y su salario puede
también ser de una relevancia menor en la explicaci6n del COfflPO!.
tamiento de la demanda de hijos del hogar en pafses en desa r.ro1lo por otras razones. En algunos de estos países la mujer pu!_
de no participar en el mercado de trabajo por razones culturales
simplemente (Leibenstein, 1974), o _d_ebido a la falta de oportun.i
dades, determinada ex6genamente por la es t ruct.u ra econ6mi ca
(Mueller y Short, 1983).

dad.

Urbanización
Pero aún y cuando la esposa no participe en el mercado de tra
bajo, es muy posible que incrementos en su escolaridad incrementen el valor de su tiempo en actividades que compiten con el cu.i
dado y la crianza de los hijos (Lee y Bulatao, 1983). Por lo ta!!_
to, si la esposa contribuye relativamente más que el marido a 1
cuidado de · los hijos, y los hijos son bienes intensivos en t ·ie!!!_
po, incrementos en la escolaridad de la esposa introducirán un
efecto substituci6n en contra de los hijos. Además, este efecto
se refuerza en aquellos países con sistemas de educaci6n obligatoria. La existencia y efectividad de laeducaci6n obligatoria
disminuye las contribuciones que los hijos hacen a las activida
des del hogar (incluyendo el cuidado de sus hermanos menores) y
aumenta, por lo tanto, el costo de los hijos (Easterlin y Crinmins,
1985).
Existe todavía otro efecto que contribuye a que la relaci6n
observada entre la escolari-dad de la esposa y la demanda de hijos
sea negativa. Este efecto trabaja a través de las preferencias.
Como en el caso de la escolaridad del esposo, incrementos en el
nivel educativo de la esposa pueden reducir la demanda de hijos

La urbanización introduce dos efectos negativos sobre la demanda de hijos del hogar. El primero de estos efectos es un i.!!_
cremento en el precio sombra de los hijos. El segundo efecto es
un cambio en las preferencias relativas del hogar, en contra de
los hijos. Estos dos efectos hacen que la relación observada e.!!_
tre la urbanización y la demanda de hijos sea negativa.
En relación con el primer efecto, se argumenta que el precio
relativo de los hijos de una calidad dada es más alto ·en áreas
urbanas que en áreas rurales (Lindert, 1983; Cochrane, 1983;
Easterlin, 1983; Easterlin y Crimmins, 1985). Dos factores son
vistos corno los responsables de lo anterior: "El precio de los
alimentos es más alto en áreas urbanas que en áreas rurales. Tam
bién, los hijos en las áreas rurales le quitan menos tiempo de
sus acti vi da des remuneradoras a 1a ma_dre y contribuyen más a1 tr!
bajo del hogar que los hijos en las áreas urbanas. En ambos casos, esto aumenta el costo relativo de los hijos en las áreas ur
.
banas en relación a las áreas rurales11 (EasterlinyCrimmins, 1985,
p. 23) .

�- 27 -

- 26 -

De Tray ha criticado la validez del segundo fac~or (en térmi

nos dé grado, no. de direcci6n). Su argumento básico es que" •••
en modelos que se basan en el enfoque de la economfa de las unidades familiares, el tiempo de los hijos en las ~reas ruralesjue
ga conceptualmente el misroo papel que el tiempo de los hijos
en las áreas urbanas, en el proceso de toma de decisiones del ·h~
gar, reduciendo asi la diferencia esperada que tiene ,su ,-·' lrigen
en este factor" (De Tray., 1973, pp. 577-578}. Sin embargo, es
muy posible que la educaci6n obligatoria de· los hijos (si es que
ésta ya existe, coroo es ·muy factible) se vuelva as efectiva al
mudarse la familia de áreas rurales hacia áreas urbanas. Esto
tiende a reforzar el incremento en el costo de los hijos a través de una disminución efectiva de las contribuciones qué los hi
jos hacen a las actividades productivas del hogar.
Un argllftento más convincente proporcionado por De Tray (1973)
para explicar por qué las familias en las áreas rurales podrf an
desear fami 1ias más numerosas es que 11 • • • los insumos que se utj_
lizan en la ·producci6n de N {número de hijos) -por ejemplo, ali
mentos básicos y vivienda- son probablemente baratos en las ·6reas
rurales, co.nparados con los insumos que se utilizan en la produf.
c16n de Q {calidad de los hijos) -por ejemplo, libros, gastos e!_
colares y viajes- (De Tray, 1973, p. 578). Por lo tanto, las f,!
milias en las áreas rurales tienden a substituir calidad {Q) por
cantidad (N).
El efecto de 1a urbanización sobre la demanda de hijos, que
trabaja a través de las preferencias parece un poco Más obvio.
El cambio de la familia de un contexto rural a uno ·urbano es muy
posible que incremente la exposición de la familia a ideas nuevas, estilos de vida, y bienes (incluyendo un énfasis mayor en
la calidad de los hijos) que compiten directamente con los hijos.
El resultado es un cambio en los gustos relativos del hogar a f!

vor de otros bienes

y

en contra de los hijos.

IJI. ft'ODELOS EMPIRICOS, METODOLOGIA, DATOS Y VARIABLES
En la primera parte de esta Sección se presentan los modelos
y la metodología que se adoptan en este trabajo para analizar e!!!.
pfricamente los efectos de la educación y .la urbanizaci6n sobre
la demanda de hijos en México y Siria. En la segunda pa-rte se
proporciona una descripci6n de los datos y las variables que -se
utilizan en el análisis empfrico. En esta parte se proporcionan
también la media, la desviación estandard y los valores máximo y
·mfnimo de ·estas variables.
l. Modelos Empíricos y Metodologfa
Los modelos empfri cos que se utilizan en este trabajo para e1
timar los efectos de la educaci6n y la urbanizaci6n sobre la demanda de hijos en México y Siria fueron desarrollados por Willis
{1973). Los modelos de Willis son útiles para estudiar la deman_
da de hijos en países en desarrollo debido a que en estos ·modelos
se combina el análisis teórico del enfoque de la economía de las
unidades familiares con un aspecto empírico que puede ser de r~
levancia especial en estos países: la posibilidad de tener un
porcentaje importante de esposas que no participan en el mercado
de trabajo (ya sea porque una esposa que no trabaja puede ser con_
siderada como un bien de consumo, porque ciertos factores culturales o la estructura econ6mica no le proporcionan a la mujer C!
sada esta alternativa, o porque, como lo indica Willis,el precio
sombra del tiempo de la esposa excede el salario de mercado, de
tal manera que la esposa decide no trabajar). Como Ben-Porath lo
ha indicado, cambios en el salario de mercado no pueden tomarse
como un indicador de cambios en el valor del tiempo de estas m_!!
jeres. Lo que parecer ser cierto, sin embargo, es que increme.!!_
tos en el ingreso del hogar aumentan el precio sombra de una es

�- 28 -

- 29 -

posa _que no partjcipa en el mercado de trabajo, a través de incrementos en las demandas por el tiempo de la esposa en activ!
dades productivas y de consumo en el hogar y fuera de éste. Esto
es muy posible que genere un efecto substituci6n en contra de .
los hijos y a favor de otras actividades productivas y de· cons_!!
mo. El resultado es una reducción en la demanda de hijos. Por
otra parte, ya que en e1 mareo te6ri co des arro 11 ado por Wi 11 is
se supone una relación causal positiva entre el ingreso del esp~
so y la probabilidad de que la esposa no participe en el mercado
de trabajo (Willis, 1973; Ben-Porath, 1973), si una esposa que no
trabaja es considerada como un bien de consumo complementario
con la crianza y cuidado de los hijos y con una elasticidad ingrf
so positiva (Mueller y Short, 1983; Lee y Bulatao, 1983), incr!_
mentas en el ingreso del esposo pueden también •introducir un
efecto positivo sobre la demanda de hijos del hogar. Sin embargo, como ha sido mencionado en la Sección II, es muy posible que
este efecto positivo (si es que existe) sea contrarestado por el
incremento .en el costo del tiempo de la esposa y los demás efec
tos ingreso indirectos.
-Ligeramente modificado y en términos de las variables disp~
nibles (las cuales se describen en la parte 2 de esta Sección),
el rrodelo de Willis (del cual se obtienen los modelos empíricos
que se usan en este trabajo) se puede expresar de la manera si
guiente:
. · .. { Cdº (MEDUC)
Cd = Cd 1 (MEDUC, FEDUC)
(8)

R = R (MEDUC, FEDUC),

Si R = O,
Si R = 1,

donde:
Cd
MEDUC
FEDUC
Cdº
Cd 1
R

El número deseado de hijos de la familia,
el nivel de escolaridad del esposo,
el nivel de escolaridad de la esposa,
la demanda de hijos del hogar si la esposa no partí ci pa
en el mercado de trabajo (R = O),
la demanda de hijos del hogar si la esposa participa en
el mercado de trabajo (R = 1),
la función implícita de participación de la esposa en el
mer~ado de trabajo.

Las dos funciones de demanda de hijos, Cdº y Cd 1 se combinan en
una función general de demanda de la manera siguiente:
(9)

Cd = Cd (MEDUC, FEDUC)
1
= ~ Cd (MEDUC, FEDUC) + (1 - ~) Cdº (MEDUC) + e,

donde R = ~ (MEDUC, FEDUC) es la media condicional de las tasas
de participación laboral de las esposas, dados los valores de ME
DUC Y FEOUC,y e es un error (que se supone sigue una distribu=ci6n normal con media cero y varianza constante,y es independien
te de MEOUC y FEDUC).
Para que el modelo se vuelva operativo, se supone que Cdº,
1
Cd , Y R son las funciones lineales siguientes:
(MEDUC) = ªº + a1 (MEDUC),
(MEDUC, FEDUC) = bo + b1 (MEDUC) + b2 (FEDUC),
(MEDUC, FEDUC) = Co + C1 {MEDUC) + c2 (FEDUC),

�- 30 -

- 31 -

donde:J.Y

ai

= Cdº ~
M&lt;

O,

bi

=

cct;.

&gt;

o,

b2 = CdF

C1

=~

&lt;

o,

C2

= RF

&lt;

o,

&gt;

o.

(CdA - cdM)

&gt;.o,

Por lo tanto, la funci6n general de demanda de hijos del hogar,
(9), es la funci6n cuadr6tica:
(10}

Cd (MEDUC, FEDUC}

=

d + d1 (MEDUC) + .da (FEDUC) + • • •
•• + ds (ftEDUC*FEDUC} + • • •
2
•• + da. (MEDUC} 2 + d1 (FEDUC) ...,e,
0

donde:
d0 =

Co bo

+ ao (1 - Co},

d1 • Co (C«,t - C~} + (bo - ao) ~ + CdM,
d2 • Co CdF + (bo - lo) RF,
ds

=·1\4 CdF + (CdM

o

- CdM} RF

&gt;

O,

d, • (Cd~ - Cct;,) ~&lt;O,

d1

=

RF Cdj:

&lt;

O.

se puede observar, el lll)delo de Willis no predice los
signos de los coeficientes d1 y d2, ya que éstos involucran a los
ténninos constantes (de las funciones con las que se forma la
s
•
funci6n general de demanda de hijos} ao, bo y Co, cuyos signos
no es posible predecir teóricamente. .Como también -se puede observar, el modelo pennite predecir los signos de los coeficientes
ds, da. y ds. El modelo predice que el coeficiente del término
iterativo, ds, es positivo, porque el porcentaje de hogares en
los cuales FEDUC causa un efecto substituci6n en contra de los
Con,

hijos disminuye a medida que fiEDUC se incrementa(~ Cdf &gt; O), y
porque incrementos en FEDUC reducen el porcentije de h_ogares en
los cuales MEDUC introduce un efecto substituci6n en ,:ontra de
los hijos (RF (CdM - CdM) &gt; O). El coeficiente de (flEOUC) 2 , d,,
es negativo, porque incrementos en MEDUC reducen la tasa de participación de las 2sposas en el rner~do de trabajo (A,.&lt; O) y é,!
to aumenta el porcentaje de hogares en los cuales MEDUC introduce un efecto substitución en contra de los hijos, y disminuye el
porcentaje de hogares en los cuales KDUC introduce un efecto
substituci6n a favor de los hijos ..!!! El modelo predice también
que el coeficiente de (FEDUC) 2, ds, es negativo, porque aumentos
en FEDUC incrementan la tasa de participación laboral de las e!_
posas, y, para las esposas que tr1bajan, incrementos en FEDUC au
mentan el precio sombra de su tiempo (y de los hijos) y reducen
la cantidad demandada de hijos.
Debido a los problemas de medici6n asociados con 1as varia
bles que Willis utilizó para el análisis empfrico (Willis, 1973,
p. S47), Wfllis decidi6 no trabajar con el modelo cuadritico com
pleto representado por la ecuación (lQ), sino con un modelo itera
tivo en el cual se omiten los dos ténninos cuadriticos, (MEDUC) 2
2
y (FEDUC) . El modelo empírico que Willis estim6 es entonces el
modelo iterativo:
(11) Cd

=

d! + df (MEDUC) + d: (FEDUC) + ••.
.• + d: (MEDUC*FEDUC) + e*.

Como Willis reconoce, ya que en la ecuación (11) se omiten
los dos ténninos cuadráticos, los coeficientes estimados de la
ecuación (ll)no serán insesgados. En este trabajo se usarán Mínimos Cuadrados Ordinarios para estimar ambas ecuaciones, (10) y
(11),de tal manera que los resultados para México y Siria se pu!_
dan comparar con los que obtuvo Willis para los Estados Unidos.

�- 33 -

- 32 -

Además, al estimar el modelo cua_drático completo, en .e ste trabajo .se mostrará si la magnitud del sesgo res·ul .t ante de dejar
fuera de la ecu~ci6n a los dos términos cuadrSticos es de rele
vancia.
En este trabajo se extienden los modelos de Wil lis a 1 co!!_
siderar también los efectos posibles de la urbanización Y una
variable regional (cultural) (ver la parte 2 de esta Sección P!
ra su definición). En la parte 2 de la Sección 11 se exploraron
ya los efectos potenciales de la urbanizaci6n sobre la demanda
de hijos del hogar. Con respecto a la variable cultural, en un
principio no parece ser muy claro cuales deben ser los signos de
las categorías de ésta, especialmente porque se incluyen también
en las ecuaciones variables que miden el nivel de escolaridad Y
de urbanización. Sin embargo, parece razonable pensar que estas
cate_gorías "culturales" deben capturar los efectos sobre la d~
manda de hijos del hogar, que trabajan a través de factores de
tipo étnico y religión. Sin un estudio profundo de la distrib~
ci6n espacial de este tipo de factores, y de su influencia pote!!_
cial sobre la demanda de hijos, es muy difícil predecir los signos de las categorías de esta variable cultural. A pesar de es
ta limitación, se considera que puede ser de alguna utilidad ob
tener los coeficientes estimados de esta variable.

tra para Siria es de 941. La decisión de trabajar con estas m~
jeres y sus esposos respondió en parte a la disponibilidad de e!_
tos datos, y en parte al propósito de comparar los resultados de
este trabajo con los que obtuvo Willis para los Estados Unidos.
Además, para el grupo de edad de 35-44 años, es muy posible que
la pareja haya completado ya su educación, por lo que es posible
que se minfmize el sesgo resultante de considerar al nivel de e!_
colaridad del esposo como una aproximación del ingreso del hogar.
Para los esposos en este grupo de edad, el nivel de escolaridad
puede ser un indicador mejor de su ingreso potencial, que para
aquellos esposos que se .encuentran en una etapa temprana de sus
carreras laborales y educacionales.
El Cuadro 1 contiene la descripción de las variables que se
utilizan en las regresiones. En los Cuadros 2 y 3 se proporcionan la media, la desviación estandar y los valores máximo y m.!.
nimo de cada una de las variables, para las muestras de México y
Siria, respectivamente. Ya que el concepto teórico de demanda
de hijos pu·ede provocar algunos problemas de interpretación y ~
dición, se discute en seguida la naturaleza de la variable empírica que se utiliza en este trabajo para medir la demanda de hi
jos del hogar.
La Demanda de Hijos (Cd)

2. Datos y Variables
[os datos para el análisis se obtuvieron de la Encuesta Mexj_
cana. de .Fecundidad, realizada en 1976-1977,Jj_/y de la Encuesta
de Fecundidad de Siria, llevada a cabo en 1978 ..!i/ En ambos casos, la muestra consiste de mujeres en edades de 35 a 44 años,
con dos o más nacimientos, que se habían casado solamente una
vez, y que vivían con su esposo. La muestra para México consi1
te de 959 observaciones. El número de observaciones en la mues

La medida de demanda que se adopta en este trabajo constituye la respuesta de la esposa a la pregunta siguiente en la Encue!_
ta Mundial de Fecundidad: Si usted pudiera escoger exactamente
el número de hijos para tener en toda .su vida, lCuántos hijos e1
cogería?" La validez de la respuesta a esta pregunta ha sido crj_
ticada por algunos economistas, que han preferido tradicionalme!!_
te al número de hijos nacidos vivos como la variable dependiente
en el análisis empírico de la demanda de hijos (Mueller y Short,
11

�·.

- 34 -

- 35 :· .•

~,uadro 1
Definición y Medición de Variables
Variable
y
Descripción

....

... -:·:··.

. . . ~:

Descripción
y

. Medición

Demanda de H-ijos:
Cd (demanda de hijos)

Méx f c-0
Siria

·

Respuesta de 1a esposa a
la pregunta: "Si usted P.!!
diera escoger exactamente el número de hijos pa
ra tener en toda su ~ida,
lCuántos hijos escogerfa?"

Variables socioecon6m!
cas:
MEDUC (escolaridad del
esposo)

México
· S f r fa

Anos completos de estudio

~EDUC (escolari~d de
1a esposa)

Méxf co
·Si ria'·

Aí'los completos de estudio

Si ria

Variable dummy con las ca
tegorfas: rural (Ul); ur
bana (U2) . La categorfa
que se omite en las regr~
sfones es Ul.

Lugar de residencia

Lugar de residencia

México

. Región de residencia

Si ria

México

Valor Valor
Vari_at&gt;le Media_ Desviación
Estandar· Míni1110 Máximo
-

Cd
MEDUC
FEDUC
U2
U3
U4
R2
R3
R4

Vari ab 1e dUIIII\Y con 1as ca tegorfas:
Pob
, &lt; 2 500 (Ul);
Pob 2 500- 20 000 (U2);
Pob 20 000-500 000 (U3);
Pob
&gt; 500 000 (U4):
La categorfil que se· omite
te en las regresiones es
Ul.
.

Variables culturales:
Región de residencia

Cuadro 2
México: Media, Desviación Estandar y Valores
Mínimo y Máximo .de 1as Vaf'i-ables que
· se uti 1izan en las_,RegresiQnes. •

Variable dUIIII\Y con las ca
- tegorías:
Oeste ( RlT;
Damasco o Aleppo
(R2);
Noreste (R3); Central (R4);
Sur (R5). La categorh
que se omite en 1as regre
sfones es Rl.
"-: · ,
Variable dumy con las ca
tegorfas:
Sur (RlT;
Noroeste ¡R2); Noreste (R3).
Norte
R4);0este (RS);
Centra 1 R6); Golfo y
Sureste (R7). La categorfa que se omite en 1as
regresiones es Rl :

RS
R6
R7

5.29
4.22
3.43
o. 12
0.24
0.21
0.09
0.09
0.11
0.16
0.38
0.07

3.05
4.26
3.20
0.33
0.43
0.41
0.29
0.29
0.31
0.37
0.48
0.26

20·.oo
_ 19.00

º·ºº
º·ºº
0.00
0.00

17 .00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00

0.00

º·ºº
º·ºº
0.00
0.00
0.00

º·ºº
0.00

-

-

Cuadro 3
Siria: Media, Desviación Estandar y Valores
Mínimo y Máximo de 1as Variables que
se utilizan en ·las Regresiones.
Variable Media Desviación Valor
Estandar. Mínimo

Valor
Máximo

Cd
MEDUC
FEDUC
U2
R2

30.00
21.00
21.00
1.00

R3
R4

R5

6.84
3.55
1.80
0.56
0.29
0.20
0.23
0.16

3.73
4.31
3.40

º·ºº
0.00

0.45
0.40
0.42
0.36

º·ºº
º·ºº
0.00
º·ºº
0.00

o.so

1.00

1.00

1.00
1.00
1.00
~

..

�- 36 1983). La creencia, común entre los economistas., de que 1a d!
manda de un bie~ no se puede medir preguntándole a las personas
que tanto desean de ese bien, puede en parte explicar esta reluc
tanci a a adoptar una respuesta subjetiva acerca del tamaflo dese!_
do de familia como un reflejo de la demanda de hijos del hogar.
Las· preocupaciones mas frecuentes expresadas por los economistas que cuestionan el uso del tamaño deseado de familia como
una medida adecuada de la demanda de hijos del .hog.a r involucran
generalmente a una o más de las preguntas siguientes (Lee y Bul!
tao, 1983; McClelland, 1983; Schultz, 1986); (a)les la demanda
un concepto significativo en el contexto sujeto a estudio?; (b)
¿refl,ja~.l tamano deseado de familia solamente las preferencias
del hogar con respecto al número de hijos, s61o sus restricci~
nes econ6micas, o el p_roducto de la interacción de ambos factores?; (c) ¿es e1 tamaflo deseado de f ami 1fa 1ndepend i ente de 1as
percepciones que la pareja tiene acerca de su.fertilidad y los
costos del control de la fecundidad?; (d)lafecta a la demanda de
hijos del hogar la racionalizaci6n de nacimientos no deseados (el
hecho de que un hijo se reporte como deseado aún y cuando no lo
fue}; , y (e)lafecta el tamaño deseado de familia al comportamie!!_
to de la pareja en relaci6n a su fecundidad?.
No es el prop6sito de este trabajo el proporcionar eviden
cia acerca de cada una de las preguntas anteriores. Esto ya ha
sido hecho en otros trabajos (McClelland, 1983; Pullum, 1983). De
acuerdo con Lee y Bulatao, y los resultados obten i d·os por
McClelland·, la evidencia empírica existente le proporciona validez a las respuestas acerca del tamaño deseado de fami 1i a como
una aproximaci6n empfrica razonablemente aceptable de las di f_~
rencias entre las parejas, con respecto a la demanda de hijos.
Esta evidencia empfrica sugiere también que, en pafses en desarrollo, la demanda de hijos es ya un concepto significativo (ei

- 31 -

to quiere decir que la· pareja posee una idea acerca de qué tamaño de familia es, o demasiado pequeno, o demasiado grande, en r!
·1ación a las circunstancias individuales o socioculturales quee_!
ta enfrenta).

IV. RESULTADOS EMPIRICOS
En esta Sección se presentan y analizan los resul tados obte
nidos con los modelos emp1ricos representados por las ecuaciones
{lo) y (11) ·de la Secci6n II. Los resultados del modelo iterativo,
ecuación (11). se presentan en la primera parte. En esfa parte
se comparan los resultados obtenidos por Willis para los Estados
Unidos, para el número de hijos nacidos vivos, con los resultados
obtenidos en este trabajo para el tamaño deseado de fami 1i a, en
México y Siria. En la segunda parte de la Secci6n se presentan
y analizan los resultados obtenidos para México y Siria con elmo
delo cuadrático completo representado por la ecuaci6n [10). ·En
esta parte se analizan la magnitud y dirección del sesgo que resulta al no incluir en la ecuación los dos términos cuadráticos,
(MEDUC) 2 y (FEDUC) 2 • Se explora también en esta parte el posible
efecto diferencial de la educación de acuerdo con el lugar de re
sidencia.
1

l. El Modelo Iterativo
Como se muestra en el Cuadro 4, el modelo iterativo que Willis aplic6 con exito para analizar la demanda de hijos utiliza.!!_
do datos censales para lós Estados Unidos, también se ajustarazonablemente bien cuando se utili zan d·atos obtenidos de encues
tas de fecundidad en México y Siria. El coeficiente estimado del
nivel de escolaridad de la esposa es significativamente negativo.
El coeficiente del nivel de escolaridad del esposo es también nf
gativo y significativo, y de una magnitud absoluta menor que el

�- 38 Cuadro 4

- 39 -

El Modelo Iterativo
Coeficientes Estimados de Regresión del Número Deseado de Hijos (México·
y Siria), y el Número de Hijos Nacidos Vivos (Estados Unidos) ~
Número Deseado
de Hijos
Variable
México
(1)

Constante
MEDUC, H(NOW), H(40)
FEDUC
MEDUC*FEDUC

5.5682
-0.0848**
(0.0477)
-0.1638*
(0.0569)
0.0064
(0.0062)

Siria
(2)
8.7287
-0.1180*
(0.0381)
-0.3860*
(0.0721)
0.0188*
(0.0060)

SMSA (Urbanización)
U2
U3
U4
R2
R3
R4

R5
R6
R7

0.3727
(0.3152)
-0.2483
(0.2770)
-0.4914**
(0.30291
1.0153*
(0.4605)
1.4464*
(0.4519)
0.9797
(0.4404)
0.9305*
(0.3960)
0.3127
(0.3672)
0.0943
(0.4788)
0.0715

Número de Observaciones.

959

Resultados Obtenidos
· por Willfs para el Ni
mero de Hijos Nac.!.
dos Vivos pj.
H(NOW)
(3) y
4.3895
-0.0690*
(0.0169)
-0.1421*
(0.0099)
0.0062*
(0.0013)
-0.0811*
(0.0113)

H(40)
(4) ~
4.8327
-0.2484*
(0.0338)
-0.1757*
(0.0126)
0.0202*
(0.0028)
-0.0724*
(0.0117)

Los resultados anteriores adquieren un significado econ6mico
más concreto cuando de la expresi6n (11) se calculan las derivadas
parciales.
{12) acd/ aME DUC

( FEDUC), y

( 13) aCd/aFEDUC

(MEDUC).

-0.9968*
(0.2806)

Estas derivadas parciales muestran una de las f,nplJc.a-tion·es .nt,s
ill',)ortantes del modelo iterativo de Willis: la naturaleza n.o l .f~
neal de la relaci6n entre la fecundidad deseada y las vart-alt.res
MEDUC Y FEDUC. Como se puede observar en 1as expresiones {.12) .Y
( 13), el efecto neto de un cambio en MEDUC sobre Cd de;p_e.n.de de.l
nivel observado de FEDUC, y el efecto neto de un cambio en rEDUC
sobre Cd depende a su vez del nivel observado de MEDUC.

-1.0570*
(0.4038)
0.5578
(0.3965)
-0.4637*
(0.3857)
-1.4218*
(0.4164)

0.2007

0.0439

0.0466

941

9 169

9 169

a/ Los números en paréntesis son los errores standar de los coeffcie!!.
- tes estimados.
b/ Los resultados para los Estados Unidos se tomaron de Willis (1973,
p. S50).
y El ingreso observado del marido en 1959.
d/ Una predfcci6n del ingreso del marido a la edad de 40 años, usando
- como bases su categorfa ocupacional, su escolaridad, su experiencia en el mercado de trabajo, su cohorte, su raza, su lugar de~
sidencia (sf vfvfa o no en el sur) , y el grado de urbanización de
su lugar de residencia.
* Significativo al 5% o menos.
** Significativo al 10%.

correspondiente al nivel de escolaridad de la esposa. Como en el
caso de los Estados Uni dos, el coeficiente estimado del término
iterativo es positivo en los casos de México y Siria, aunque significativamente diferente de cero solamente en el caso de Siria.

Cuando el valor correspondiente a la media de FEDUC se sub!
tituye en (12), el efecto "ingreso" neto es -0.063 para México y
-0.084 para Siria. Evaluado también con respecto a la media de
MEDUC, el efecto "precio", (13), es -0.137 para ~xico y -0.319
para Siria. También, el comportamiento de ambas derivadas parci!_
les ante cambios en FEDUC y MEDUC respectivamente, par,a. ~xico y
Siria, es consistente con los resultados obtenidos en otros estudios ( una revi si6n de varios estudios acerca de los efectos del i,!l
greso sobre la demanda de hijos se encuentra en Muéller y Short,
1983), y con los resultados obtenidos por Willis (1973, pp. S51S54) para los Estados Unidos y por Ben-Porath (1973, pp. S218S222) para Israel. Ambos, el efecto "ingreso" y el efecto ºPr!_
cio", tienden a volverse positivos a medida que FE0UC y MEDUC au mentan, respectivamente. Así, los resultados obtenidos en este

�- 40 -

trabajo con el modelo iterativo, parecen validar la hip6tesis de
una relaci6n en ·forma de Uentre la fecundidad deseada y el nivel
de ingreso del hogar, y entre la fecundidad deseada y el nivel
de escolaridad de la esposa, en México y Siria.

Los resultados obtenidos con el modelo iterativo indican ta!!!_
bién que, para México y Siria, el vivir en áreas urbanas tiene
un efecto negativo y estadfsticamente significativo sobre la demanda de hijos del hogar. Además, cuando se analiza cada regr!
si6n en forma separada, el efecto negativo más importantesobrela
demanda de hijos en ~xico y Siria es introducido por esta vari!_
ble.
Los resultados para la variable cultural (región de reside!!,.
cia) sugieren que para Siria, y después de controlar los efectos
introducidos por educaci6n y urbanizaci6n, el -vivir en Damasco o
Aleppo (R2), o en el sur (RS), tiene un efecto negativo y significativo sobre la demanda de hijos. Para ~xico, estos resttlt!_
dos sugieren que, después de controlar los efectos introducidos
por educaci6n y urbanización, el vivir en el noroeste (R2),el n~
reste (R3), el norte (R4), o el oeste (RS), tiene un efecto pos.!_
tivo y significativo sobre el tamaño deseado de familia.
Antes de revisar los resultados obtenidos con el modelo c~
drStico completo, es necesario un comentario acerca de las regre
siones para Siria. Para Siria, la variable "número deseado de.h.!_
jos", que se utilizó en este trabajo coroo una aproximaci6n de la
demanda de hijos del hogar, no parece ser totalmente independien
te de los costos de regulaci6n de la fecundidad ...!!/ Asf, es po-:sible que para Siria no se esté estimando una ecuación de dema.!!_
da "pura". Esto debe de tomarse en cuenta cuando se consideren
los resultados para Siria.

- 41 2. El Modelo Cuadrático Completo
Coroo se ha mencionado anteriormente, los resultados del mode
lo cuadrático completo, representado por .la ecuaci6n (lO}de la Sef_
ci6n III, son útiles para determinar la direcci6n e importancia
del sesgo en los coeficientes estimados del roodelo iterativo.
En e1 Cuadro 5 se reportan 1os coeficientes estimados de tres
diferentes ecuaciones de regresión. Para explorar el efecto diff
rencial de la educación de acuerdo con el lugar de residencia, en
la columna (3) se reportan, para Siria, los resultados del modelo
cuadrático completo, en el cual se incluyen términos iterativos
formados con la variable educación y las categorfas de las variables urbanizaci6n y región de residencia. Estos mismos resultados
no se reportan para México debido a que estos términos iterativos
tomados en su conjunto no contribuyen significativamente a explicar la variaci6n en el tamaño deseado de familia. Los resultados
obtenidos con el modelo cuadrático completo sin incluir los térmi
nos iterativos descritos anteriormente se reportan en las columnas
(1) y (2), para México y Siria respectivamente.
Para el modelo cuadrático completo sin los términos iterativos, los coeficientes estimados de regresión muestran, en el caso
de México, los signos que la teoría (en la Sección III) predice.
Sin embargo, solamente los coeficientes estimados del nivel de es
colaridad del esposo, (MEDUC), el término cuadrático {FEDUC) 2 , y
el término iterativo {MEDUC*FEDUC), son significativos {a un nivel
del 10%}. El coeficiente de FEDUC, a pesar de que es todavía negativo, no resulta significativamente. diferente de cero. Los re
sultados para las demás variables en la ecuación para México son en general similares a los que se obtuvieron con el modelo iterativo.
Para el caso de Siria (ver la columna (2)), los coeficientes

�- 42 -

- 43 -

Cuadro 5
El Modelo Cuadritico CQ111Pftto
Coeficientes Estimados de Regresi6n del Núaero Deseado de
Hijos (México y Siria) !/

Sin TEnainos Iterativos
Variable

México

Siria

(1)

(2)

Con Ténni nos
Iterativos
Siria
(3)

5.5403

8.7003

8.8293

MEOUC

-0.1206**
(0.0745

-0.1240**
(0.0769)

-0.1056
(0'.1203)

FEOUC

-0.0614
(0.0895)

-0.4289*
(0.0913)

-0.7045*
(O. 1819)

lf:DUC*FEOUC

0.0223**
(0.0130)

0.0057
(0.0128)

0.0071
(0.0134)

(lf:DUC) 1

-0.0032
(0.0062)

0.0029
(0.0072)

0.0089
(0.0075)

( FEDUC) 1

-0.0195**
(O.Olll)

0.0149
(0.0119)

0.0066
(0.0124)

U2

0-.4122
(O. 3164)

-0.9880*
(0.2818)

-0.7888*
(0.3610)

U3

-0.2409
(0.2770)

U4

-0.5035**
(0.3043)

R2

0.9860*
(0.4606)

-1.0364*
(0.4050)

-1.2903*
(0.5770)

R3

1.4278
(0.4520)

0.5757
(0.3976)

0.2092
(0.4g22)

R4

o. 9262*
(0.4413)

:.o.4478
(0.3866)

~0.5564
(0.4976)

R5

0.9097*
(0.3966)

-1.3865*
(0.4176)

;l .4882*
(0.5421)

R6

0.3162
(O. 3675)

R7

0.0917
(0.4786)

Constante

lf:DUC*U2

-0 . 1631**
(0.0890)

FEOUC*U2

0.3350*
(0.1529)

lf:OUC*R2

0.0226
(0.1245)

lf:OUC*R3

0.2754*
(0.1389)

lf:OUC*R4

-0.0501
(0.1248)

MEOUC*RS

-0.0682
(0.1375)

FEOUC*R2

0.0764
(0.1394)

FEOUC*R3

-0.3949*
(0.2067)

FEOUC*R4

0.1701
(0.1588)

FEOUC*RS

0.2130
(0.1842)

R2

0.0745

0.2021

959

941

Número de Obser

vac1 ones.

y

-

0.2201

** Significativo al lOS.

En la columna (3) se reportan los resultados de una exploraci6n tentativa del efecto diferencial de la educaci6n de acuerdo
con el lugar de residencia. Estos resultados sugieren que, para
familias que viven en el noreste (R3) de Siria, incrementos en el
nivel de escolaridad del esposo introducen un efecto positivo sobre el tamaño deseado de familia. Para la misma región, increme.!l
tos en el nivel de escolaridad de la esposa reducen el número deseado de hijos. Los resultados sugieren también que, en áreas ur
banas (U2), incrementos en MEDUC introducen un efecto negativo so
bre la demanda de hijos, mientras que incrementos en FEDUC aumen
tan el tamaño deseado de familia.

V. CONCLUSIONES
En este trabajo se utilizaron dos modelos basados en el enfo
que de la economfa de las unidades familiares, y datos de la Encuesta Mundial de Fecundidad, para anal izar empfricamente los efef_
tos de cambios en el nivel de escolaridad del esposo, el nivel de
escolaridad de la esposa, y la urbanización, sobre la demanda de
hijos del hogar en dos países en desarrollo: México y Siria.

941

Los números en parfntesis son los errores standar de los
coeficientes esti11111dos.

• Significativo al SS o 111enos.

estimados de MEDUC y FEDUC permanecen negativos y se vuelven may.Q_
res en términos absolutos cuando se utiliza el modelo cuadrátict.&gt;
completo. Además, estos dos coeficientes son significativamente
diferentes de cero. Sin embargo, los coeficientes estimados del
término iterativo y de los dos términos cuadráticos no resultan
significativamente diferentes de cero. También, como en el caso
de México, los coeficientes de las otras variables son en general
similares a los obtenidos con el modelo iterativo.

La evidencia empírica obtenida en este trabajo apoya la utilidad de este tipo de modelos en el análisis de los determinantes

�- 44 -

de la demanda de hijos en pafses en desarrollo, una vez que se i!!_

corpora la influencia potencial de cambios en las preferencias.
Para el modelo iterativo, los resultados para el tamaño deseado de familia en México y Siria son en general similares a los
resultados obtenidos por Willis (1973) para el número de hijos n!
cidos vivos en los Estados Unidos, usando datos censales de 1960.
Los resultados para México y Siria parecen además validar la hip§_
tesis de una relaci6n en forma de Uentre la fecundidad deseada y
la escolaridad del esposo (ingreso del hogar) y la fecundidad deseada y la escolaridad de la esposa, en países en desarrollo.
La consistencia de los resultados para México y Siria y 1os
resultados para los Estados Unidos debe, sin embargo, interpretar.
se cuidadosamente, ya que la importancia relativa de los diferentes efectos sobre la demanda de hijos, introducidos por cambios en
la escolaridad del esposo y, particularmente, cambios en la e·sc.Q_
laridad de la esposa, puede diferir entre pafses. Especfficamente, el argumento basado en la teoría de la asignaci6n del tiempo,
que postula una relaci6n causal directa entre el nivel de escol!
ridad de la esposa y su salario, podría no ser de relevancia en
pafses en desarrollo, en los cuales un porcentaje importante· de
esposas no participan en el mercado de trabajo.
Sin embargo, la existencia de un efecto negativo y signific!
tivo sobre el tamaño deseado de familia, introducido por incremen_
tos en la escolaridad de la esposa, es todavfa consistente con las
implicaciones teóricas de este tipo de modelos. La razón es que
estos modelos predicen también un aumento en el valor del tiempo
(de la esposa que no participa en el mercado de trabajo) en actividades de producción y consumo que compiten directamente con la
crianza y cuidado de los hijos, a medida que la escolaridad de la
esposa se incrementa. Además, cuando el enfoque de la economía

- 45 -

de las unidades familiares se incorpora dentro de un marco te6r.!.
co más completo .como el que se adopta en este trabajo, e.1 efecto
negativo sobre la demanda de hijos, introducido por incrementos
en el valor del tiempo de la esposa, se refuerza por el efecto-que
trabaja a través de cambios en las preferencias relativas de. la
pareja, con respecto a las diferentes alternativas de producci6n
y consumo.
Los resultados para el modelo cuadrático completo sugieren
que la magnitud del sesgo en los coeficientes estima~os del modelo iterativo, que resulta de no incluir los dos ténninos cuadráti
cos, (MEDUC) 2 y (FEDUC) 2 , en la ecuación, no es de relevancia. P!
ra México, solamente el coeficiente estimado de (FEDUC) 2 resultó
significativamente diferente de cero (pero muy pequeño enténninos
absolutos). El coeficiente estimado de (MEDUC) 2 en la ecua-c16n
para México, y los coeficientes estimados de ambos ténninos cuadráticos en la ecuaci6n para Siria no resultaron significativame!'_
te diferentes de cero.

�- 47 -

da.d. huma.na, ob1, e1tva.CÚ1 en un núme.Jr.O c.1r.e.cle.nte. de.. ~ a

NOTAS

1/

a.6pe.c.to1, p0Uti..c.o1,; EMÚltlln ( 1968), pa.Jr.a. a.6pe.c;to1, demogJr..4.6,l
c.01, y econ6mico1,; Kuzne:t6 ( 1966) , pa.1r.a. Mpe.c;to1, de. c.Jt.e.umi..en-=
to Eco n6m.lco; Le.Jr..neJt (1968) , pa.Jr.a. a.6 pe.c.to1, 1, oc..la.l.e...6; e I nkelu,
( 1969), pa.!ta. Mpec.to1, Jteí.aciona.do1, con el c.ompoltt.am,lento &lt;k .ea.
pa1r.eja c.on ~pecto al contJwl de la. 6ecW1dlda.d.. t&gt;ebe a.clo.Jta.Jr.1,e a.de.mcf6, que., paJt.a. C!Ublr..l!t un Jta.ngo mcÍ.6 amplio de, cambi.o1,,
el tlJunlno "mode.Jr..n.lza.cl6n" 1,ub1,.tltwj6 g1r.a.dualme.nte. a t/Jun,lnoli
to.J..u C!Omo "-lndu6.tluaU. za.cl6n" IJ "UJr.bruúza.cl6n e.o nc.omlt.an.te" •
E1,to1, do&amp; ú.ltúno1, tllunlno1, 6u.eMn u&amp;a.do1, en el -ln.lw po4 lo1i
J.:.e.61r.ico1, de. la. T.lta.n6-lc..l6n VemogJr..4.6,lc.a., pa.1r.a. Jt.e.6elLilt6e 4 lo1,
p,wcuo1, clave&amp; y .1r..upon6a.blu de la. brlw,i.ci.6n demo91'46,lca

La. Teoua., que u uenua.i.men-te una. úo/Úa. &amp;obJt.e. evoLu.ci,ón 1,0
cJAl, dutac.a. tJr,u e.ta.pa.6 en el c.Jt.e.ci.mlen:to de. .ea. pobla.cl6n Ji
wia &amp;ocle.c:útd, que ~uLta.n de pa:ównu 6undame.nta.lu en 1A. mo~
talldad IJ la. 6e.c.undlda.d. E&amp;.ta.6 e.ta.pM han 1,,ldo exc.ele.nteme.nte. ~umlda.6 poJr.. Le.-lbe.n6te.-ln:
"La. Et.a.pa. I emp.,leza. c.on el. &amp;upuuto de. que. a.n:tu de. la. mode.Jr..n.lza.cl6n, la. v-lc:út eJta. &amp;a.lva.je., l..o.6 me.dlo-6 Uc.Mo.6, y .ea. .ton
gev.ld.ad c.o/Lta. Po4 .to tanto, .ea&amp; .ta.646 de. moJr:t.o.li.da.d. eJta.n aI.
ta.6. E&amp;to u CJti;ti.co. En c.on6e.c.ue.ncla, 1,0.lamente aqu.eUa1, 1,~
c.-le.da.d.u que duaM.oUa!r.on c.o.6.tumb1tu e .ln.6.tltu.clonu c.on6l6tentu c.on ta.6M de. na.tallc:útd al men0-0 -lgualmente a1:l.a.l, &amp;oblr.e
vi.v-i.eMn. Su&amp; .ln6ütuclon.u ·y· é.ó&amp;.tumb1t.U ·terúa.n ·liit g!Uido al-::
to de utabllldá.d y ·vt.a.n ·1tu.Utentu al e.amblo •
En la. Etapa. II 1,e de.c1alta. q~e. la. modvtnlz.a.cl.i.n, a&amp;oclada.
(c.on) ml.t.odo-6 de 1,al.u.d públlCJ1, mejo1tu dleru, tú.., conduje
!ton ha.cla. la. Jt.e.duc.cl6n gha.dua.l de la. moJtta.llc:útd. Na.die ~-l-6
te. a. wia buena. .&amp;alud IJ una. l..onge.v-lc:útd mc:f-6 .lalr.ga.. Ve. a.qu..l que
la. moJr:t.o.li.da.d ducendl6, a.u.nque la. Qe.c.u.ndlda.d 1,e 1r.ul6U6 a. l..o1,
~eM.6 c.oque:te.01, de. .ea. mode1t.n.lza.u6n. Po4 lo fañto, la mo~
da.él lliminu.y6, la. 6ecwidlddd peJUna.ne.c..l6 con&amp;ta.nte, tJ ttii,
ta.646 de c.Jt.e.ci.mlento de .ea. pobla.cl6n .&amp;e. el.eva.JWn IJ alCJ1nza.Jr..On
n.lvel.u eÚIUUJJr.dina.Jr.-lame.nte ali:o&amp;, c.ompa.1r.a.do1, con l..o1, plWmedlo&amp; de l..o.&amp; &amp;i.gl..o&amp; a.nwrio1t.U.
En .ea. Etapa. (Ac.to l III, .ea. óe.c.undlc:útd 1,uc.umbe 6,lnalme.nte. a.
l..o&amp; h.a.la.JoaJue. a.c.ompañan a. la mode.1r.nlzacl6n ••• U JrUuLfudo 61
ñal u
c.en6o g1r.a.dual de. fu fuM de. 6e.c.u.ncUda.d, ha..6ta
a.c.e.1tc.aJL6e a. laJ, ba.ja.6 tJ toc:útv,la. en duc.en6o .ta.6M de moJr:t.o.li.da.d!' (Le.-lben6te.-ln, 19 74, p. 459, 1, e a.g1r.e.g6 el 1, ub1r.a.ya.do) •
Pa.Jr.a. una. p1r.ue.nta.cl6n mM detaJ.iada de. la. Teow, veJt Notute.ln
( 1945, 7953), quien u c.on6-lde.1ta.do el 6unda.d.oJt de úta.
Ve.Ir.
ta.mb-lln Coale tJ Hoove.Jr. (7958). Punto1, de. v.Uta opuuto.&amp; y}[,e,ln
teJr.p1teta.clonu de la. Teow, upe.cla..emente c.on 1tupe.c;to a. la..
hlp6tul6 de. "i.lt.Jr.a.c..lona.Uc:útd" e.n .ea. E:ta.pa. I, y la. i.mpo}[,tancla
4ei.a.Uva. de l..o&amp; 6a.c.to1tu e.c.on6mlc.o.6 e.n la. e.xpllc.acl6n del. de.1,c.e.n60 de. la. 6ecundldad en .ea. Etapa. III, c.oltlt.Upondtln a. Ca.id
we.U (1976, 1983), S.lmon (1974), y Unde.Jr.t (7983).
-

2/ La. mode1t.n.lza.cl6n .6e. de6,lne. e.orno " ••• una. tlr.a.n6601tm1cl6n en .ea.
01tga.n.lza.cl6n e.c.on6mic.a, -6oc.ia.i. IJ poU,,tlc.a., y en .ea. pwona.U-

pa.1r.

UJi. de la. m.lta.d del .6.i.gl..o XVITI" (Ea.6te.JLlln, 1983, p. 563. J-;Pa.1r.a. wut duelt.lpcl6n mc1.6 detaJ.lada, ve.Jt Cole.man ( 1968), pa.1r.a.

(Ca.ldwell, 1976).

.

3/ V11vl6 y Bla.k.e { 19 56 ) &lt;Ltlllza.Jr..O n olr.ig-i.nai.me.nte. el tlluni.no "-lntvuned.i..atJl" y po1,tvúo.1r..me.nte., Bongaaltt-6 ( 1978} uüllz6 el tl'r.
mino "pJr.Oxi.mate.". En uu tita.bajo 1,e. .t'taducen amb°" ~
e.amo "i.nteJUnedlo1," •
una. expllc.a.c..l6n de.taUa.da. de. c.omo ca.da uno de. uto1, 6a.cto4u a6ecta. a. l..a. 6ecundlda.d, veJt Bongaaw ( 1978, pp.101-120}.
Tamb.lln, pa.Jr.a. una. dl-6 cu.6.lón de. e.amo lo1, 6a.do1r.u ·.i.nteJtmec:Uo1,
1,e ven a.6ecta.do1, po1t l..o1, dete!tmina.ntu bc1.6-lc.o1i, veJt BongaaJLt:6
IJ Me.nk.e.n (1983), Glt.4JJ (1983) tJ Chen (1983).

4/ Pa.Jr.a.

5/ La. 6e.cundlda.d natwta.l .&amp;e de.6,lne e.amo la. 6ec.uncU.dad de. wut pobla.c..l6n qu.e no ha.ce W'I. u 6ue1tzo de.llbeJLa.do pa.1r.a. li.mlt.aJt. lo-6 na
clmiento1," {HeM.l, 1953, p. 135). El c.onc.e.pto 1,e. 1te.6,ln6 po1,-::
tvúo.Jr..me.nte. pa.1r.a. 1te.6eJLllt6e a. la. 6ec.u.ndlda.d. que. e.X.Ute en la au.
1,e.nc..la. del c.ontJw.l de.llbVta.do de. na.ci.mlento1,, el cual u,t.4. 11:•• liga.do al númvw de. h-i.jo1, que. ya. 1,e. U.e.nen, y 1,e modl6,lc.a.
c.u.ando ute. nwne.Jr.O excede el. má.umo qu.e .ea. -pa1te.ja. no due.a.
excede1t {HeM.l, 1961, p. 81). La. de6,ln.lcl6n pe!tmlte. la po.6-lb.ifl~ de que la. 6ecundlc:útd na.twcai. 1, e.a. me.nolL que e.l. mWmo
b.wl..ig,&lt;.C!O. E1,to 1,ucede. cuando condlc..lonu cuU:wtai.u ob.6VLva.
da.6 6a.vo1te.ce.n 11 p,r.4.ct,i.c.a.-6 to.J..u coma peJú.odo1, de .tadaneúl p,w
longado1, ~ a.b.6~encla .1,e.xu.al dupuú del. paJtto, qu.e ILeduc.eñ
la 6ec.wuU.da.d -lna.dveJLtld4me.nte.. • • "Talu p,r.4.ct,i.Ca.6 1,on con6-l
de.lta.dtu, natwuitu ... 1,i, no .&amp;e. madl6,lc.a.n del.lbvuu:lame.n.ú cuan
do el. númeJtO de. kljo1, na.c..ldo1, v.lvo.6 1,e. -lnc.Jr.ementa." (Bongaa/t.ti
y Me.nken, 1983, p. 37). Como 1,e. mo1,.tluvtá nuú 11d.e.1.ante en uU tlt.a.ba.jo, el conc.epto de 6e.c.undlc:útd natwuil u mUtJ .lmpoltta.n
U en la. CJ1Jr.a.c.últ.lza.cl6n del. 1tlg-i.me.n de 6e.cW1dlda.d que. pite.do-::
mlna en l..a. Eta.pa. 1 de la. Teow de. .ea. T1ta.Mi.cl6n VemogJr..4.6,lc.a..
6/

La. ex-Uúncla o no de. moUva.c..l6n en ~ pa.Jr.e.ja pa1t.a. c.ontJwla.Jr.
1,u 6ecundldad 1,e m.lde polt .ea. d.lóe.1te.ncla. entJr.e l.a ca.ntl~d o~

�- 49 -

- 48 -

dt1. an41.l6,ll, e.con6mic,o de. ta. 6e.cwr.dldad (Bedte.Jr., 1965) y l.a
upe.ci.6,lcac1.6n apliOp.lada. de. la. 6unc.i.6n de utili.da.d de.l lwgtVt.
PoJt e.je.mplt, ~ ·w,lU..u, ( 1913 I t,.lgut a. Btdte.Jr. y Lewlt, t 1913) al
i.nchu'.Jr. al númeJtO de. hljo.1; (NI y ta e.a.Ud.ad de. to1:, hi.Jo1:, IQJ
como 41tgume.nto1, 1:,e.paJta.do.1; e.n lo. 6u.nci.6n de. uJ:ili.dad dd hogtVt,
peJtO, al mumo .tiempo, aJtgume.nt4 que. " • • • el nivel de. tdil.i..dad que. ta. 6am.llla. pu.e.de. alca.nza.Jr. ut.4 lúftltadD poJt ~ capa.
ci.dad paM p!Wdu.ci.Jr. e (•N*Q) y ••• el. ·b..c:en compu.uto • • • S""
(W.ll.Ut,, 1913, p. S21), lo CJ.JJLt .lmpli.c.a de. alguna manvr.a. que
ta. 6amllla. de.lLlva. utilidad dilte.c.tamente. no de. N, Q y S, 1,epa.
1U1dame.n.te., 1;i.no de. e = N*Q y s• scJw.ltz (19 81) ptVte.ce. te.ne.Ir.
t.amb.lln algu.no.1; pMble.ma.6 de. . l n i . ~ n al aJtgume.n.t.alt qu.e.
"... el. e.n6oqu.e. .l.uge.Jtldo poJt Bedte.Jr. ( 1960) y ~UDD polt
Wil.U.,I, ( 79741 *, Be.cke.Jr. y L~ ( 1914) *, .•• 1:,upone. qu.e. lo6 J)(l
dJr.e.4 de.lLlva.n ut.lllda.d de. to1, i,e.Jtv.lci.o1:, p1WpoJtci.ona.do1, po.lr.. .ti,¡,
hi.jot, ••• lo1:, cua.tu i,e. 1:,u.pone. que. i,on WUl 6unci.6n de.! númeJtO
de. hi.jo1, IN) y la. e.a.Ud.ad pMme.dlo o i.nt.e,rt,6,i.dad de. Jr.e.CUJt6oi,
de. UOI:, hi.jo1:, (Q)" (Schu.ltz, 1981, p. 166). E1;to no pa,'te.c.t
con1;,ll,t.e,nte. con el. he.cho de. que. t4nto Be.ckvr. y LeMli.6 como
Wil.U.,I, con6.ldvr.a.n expUclt.ame.nt.e. a. N y a. Q como allguine.nto.6 1:,e.
paJta.do.1; de. ta. 6u.nci.6n de. utilldad del hogaJt (vVf. Be.cke.Jr. y

ei.da, (p!Wdu.eld4) tJ la. c.antldo.d d.emandada de hi.j04 • Si la. C4ll
tlda.d demanda.da. e.xc.e.de. et ta. of,Jr.e,ci.da., ta pa1Lé.j4 :. -e . ~
WU1 4.ltua.ci.6n de II excuo de de.mand4", tJ no e,x,Ut.e, · mti.vawn
algWl4 pa.,ta. .t.i.mU:.aJr. el .t.ama.ño de 6ami.Ua.. S.l l.4 ca.n:tldad d&amp;.
6Jr.e.ei.da. excede 4 ta ca.n:tldad d.emandada, ta paM,j4 en6JtLnt4 Wt4
1;-ltuaci.6n de "e.x.cuo de. o6eJLta.", Wl4 1:,.ltu.4ci.6n e.n lA. CLl4l l.a
pa.u.ja. .ti.e.ne. algún númeJtO de. hi.f01:, no cJ.úe.ado.1;; polr. to t.a.nto ,.
e.x,u,t.e, mo.tlva.ci.6n e.n lA. yxv,.e.ja pa.,ta. limi..talt el. t.ama.ño de. 6~
Ua.. La. inttJulcci.6n de. lA. mo.tlva.ci.6n tJ lo4 co1:,to1; de. ~ul.a.ci.6n de. ta 6e.CLUtdidad dwJunlna. u e.wte.nc..út o ~enWl del.
contJr.ol deU.beJULdo de. la. 6e.cundidad polr. palLtL de. /.a pa1te.ja.. Sl
/.a mo.tlva.ci.6n 4upe1Ul a to1, co1,to1, a1,oci.a.do1:, con lA. Jr.e.gul.a.ci.6n
de. la. 6e.c.u.ndlda.d, el. c,ont,u,l de.llbvr.ado de. la. 6e.c.u.n.cUda.d ~ a.
dop.t:a.do polr. la. p&lt;Wlja.. Ve.be. ha.celt6e. notalr. que. l.a 6 e . ~
natwr.a.t podlúa. 1,e.1r. Wl4 ai.teJr.na.:tlva. 1U1&lt;:ional. de. la. ~3a., /;.t.
lo.1; co1;to1; de. 1r.e.gul.a.ci.6n de. ta 6e.c.u.n.dlda.d 1,on de.nta.6.la.do aU.o1,
e.n Jr.e.l.acJ...6n a. ta mo.tlva.ci.6n.

1/

La. t.e,o"1,o.. de ta augnaci.6n de.! .tiempo (Be.cke.Jr., 19651, hizo do1:,
c.on.:tJLibuúorte,1, 6undame.ntale.6 al ctrr.4U,l,,ll, e.con6mlco de. ta. 6e.CJ.Utdldad. PJcimeJtO, u.ta t.e,o"1,o.. condujo al 1r.e.conoeúnlento. de.
que. pa1t4 el. hoga.Jr., ta 1r.utltlcci.6n .lng1Le.6o-Jr.e.CUIL6o4 a.p1t0plo..da.
paM. e1. a.n4LiA.(A -u ta de. 11 .i.ng11.uo poú.nc1.al" l 6uU. irtcome.l,
la. cual ,lnclwje. tamb.ltn el. .tiempo de. to1, mie.mbJr.o4 del. hoga.Jr..
Segundo el .titaba.jo t.e,61Lico de. Be.cke.Jr. c,ont/r..lb~6 a. ""-CDfflPll.tlt
1,.l6n ,,.¿ amplia de. to.1; co1:,to1; de. lo1:, hi.jo1:,, al i.ncl.ui.Jr. en iI.
a.n4.lll,,ll; u.n buLtamie.nto e.xpUWJJ de. lA. compe.ú.nc,la, e.ntlr.e. l.o4
hi.jo1:, y·lo.1; dendt, bienu p1Wdu.ci.do1:, poJt e.t hoga.Jr., poli. e.l ~
po de lo1:, padJr.e6, y de.! vai.DJJ.. de. ue. .tiempo pa.,ta. lo. upo1,a. tJ
el. e.6 poi:, o •

Lewu, 1973, p. S280; W.llli,,I, 1973, p. S21).

Con JtUpecto et ta. 6u.nci.6n de. pMdu.cci.6n mu.ltlpllcai1.va. palla.
loi, .6e.Jr.v.lúo1:, pJr.OpoJr.ci..oM.dtu, poJt J..D1:, h.lj01:,, Cho.l y KicJu
( 19 85) e.ncontJtcvwn que. UtlL Upe.ci.6,lc.a.c1.6n e6 Jr.e.du.nd.ante pa.Jta. lA. .6_
ohuú6n del pMblema. de. ma.timlza.ci.6n de. ul.i.U.dad del
hoga.Jr., y que pu.e.de. condu.ci.lL a. algu.na.1, .lítcon.1,,ll,t.e,nc.ia e.n /.al,
e.la.t,.tlc..i.da.du .lngJr.e.J:,o de.! núme.Jr.O IN) y la. c.a.Udad (QJ dt. lo1:,
ILi.jo.6, aunque. J..D¡, Jr.e.J:,uU,a.do1:, pue.de.n u.t.aA in6lu.e.nclado1:, polr.
la. J.ncl.tJ¿(_6n de. lo1:, .6e.1Lv.lci.o1, pMpoJr.clona.do1:, poJt lo¡, ILi.jo.1;,
C • eIN, QI , dllr.e.c.tame.nte. en ta. t u.nci.6n de. u:tlllda.d del hoga.Jr..

8/ Pa.Jr.e.ce. qu.e.

no ex.U.te. a.e.u.e.Ir.do total con JtUp~cto al bLatam.le.n
to y upe.ci.6,lcac1.6n de. lA. 6u.nci.6n de. pMdu.c.c1.6n de.! hoga.Jr. palUl e (1:,e.1r.v.lci.01; p1WpoJtci.onado1, poll lo1:, hi.jo1, 1 y to1, ~ume.n.to1:,
de. ta 6u.nci6n de. ut.il.ida.d de.t hogM. . M.ie.ntlta.4 que. f&gt;e.TJr.a.Y
( 19731 u;t(.11.za. ta 6oJUna. ge.ne.Jtal e = e(N, Q.l e. i.n:tlw du.ce. a. lJ,tlL dvr.e.c:tame.nte. en la. 6u.nci.6n de. u:tllldad de.! hoga.Jr. ( ve.Ir. p.
S271 I Ben PoJt&lt;Lth 11973) tiLmb.lln con6.ldvr.a. a. C como u.n aJtgu.me.n.to' cU.Jr.e.cto en ta. 6u.nci.6n de. utlllda.d del. h.oga.Jr. ( ve.Ir. P.
S207), peJtO utlllza. e.xp.Ucitame.nte a. e " N*Q., Wl4 .• upe.ci.6.l
c.a.c1.6n rrNLltlplicatlva. pa1r4 C. Ambo1, e.n6oq~ 1,on 1:,~ e.m~o
con.1,.(A.ttnte.4 con ta CJr.e.e.nci.a. de. qu.e. ta. 6amlUa. de.lLlva. 4o.,;t,U6a.cci.6n (u:tlllda.d) dllr.e.ct.ame.nte. no del.. númeJtO ék hij 01, (N) y
de. /.a callda.d de. l..o1:, hljo-6 IQJ en 6oJuna. 1:,e.pa.,uula., -6.lno de. u.n
6f.ujo de. 1:,e.1r.v.lci..01, pMpoJtci.ona.do-6 poll J..D1:, hljo1:, IC), que. _combi.na. a. ambo1, .ln/;umo1:, fN y Q) • Tal pMe.ce. que. el. tlla.tam,le.nto
o,u.g.lnal de. Be.cke.Jt y L~ ( 19 73) , del pMblema. de. ma.x..imlz!
ci..6n de. u:tlllda.d del.. hogM, ha. CJLe.a.do p!Wble,na./; de. l n t ~
ci.6n y con6Ucto e.rr.tlLe. algwuu de. la-6 ,impUca.c.lonu te.6Jri..CQ.1,

9/

Como Muelle.Ir. y ShoJtt l 19 83) i..tJ ha.n 1:,e.ñalado, el. e.n6oque. de. Co
ll»nb.la.-Chlcago con6.lde1Ul ge.ne.Jta.lme.nt.e. a. l4" p!lt6e.Jr.e.ncia.6 ~
coM.tan.tu y 1:,e. conce.ntlt.a. md.6 e.n el a.n4.lú,,ll, de. coUIJ plazo
de c.amb.lo.1; e.n ta. de.manda. a.nte. ca.mb.lo1:, en el .ln.gJr.e.J:, o tJ J..D1:, pJte.
ci.o4. Ya. qu.e. ta condu.ctlL Jttp}(odu.c.tlva. de. ta. pobl.acl6n i.nvo-=
lu.CM., e.n lo. ma.yo!Úa. de. to1:, CQ.1,01,, de.w.lonu de. laltgo plazo,
la. a.te.ncl6n al papel de. c.amb,i,01:, e.n la-6 P'ltóe.Jr.e.nc..i.al; e.n e.t a.n41..lt,,ll, de. la. demanda. de. hljo1:, u paJLtlwiivune.nt.e. .únpolLta.nte.

• Re.p1tOdu.ci.do1; del JoU/1.niLl 06 Polltlcal Ec,onomy 119731 81, No. 2,

P~ 11 IMMzo/Ab!Llll.

�- 50 -

e.n pa,(.6u e.n duaJrlWUo, ". • • e.n f.o¿, c.ualu, hu, .tJr.aM 601Unt1clonu e.n la. e.c.onomla y utilo de. v.lda. de. la. gente uttn aún
~ te.jo-6 de. c.ompletalt.6e." (Mu.e.U.e.Jt y ShoJLt, 1983, p·p. 591·592 I ~ OtJwi, e.c.onomuta.6 que. tam.b:i.l.rt tn6atiz4lt o Jte.conoce.n
la. .únpolr.i.an.c.úl de. c.ambi.oi, e.n la.6 p.1te.6e.1te.nda.6 .6oblr.t. la. de.man
da. de h,ljoi, .6on Ea.6.teJrl.ln. (1966, 1969, 1975, 19784, 1911b;
1983), Ea.6.teltlln IJ C.ILÚrlmÚl,6 (1985), Lube.n-6tun (19741 IJ Un
de.JLt ( 19 78). W.illlt, ( 19 731 y Scludtz ( 19 73) tamb.lln peJt:te.ne
e.en a. ute. gJw.po.
10/ Ve.Jt 8e.c.ke1t IJ Lewl6 ( 1973, p. S280). La.6 condlci.onu de p!Llme.Jt g.lta.do (4) , p4.g.lna. 15, palUl un ffl(fumo en el. p.tobie.ma. de.
mcfu'.m.lza.cl6n dt. utlUda.d del hogall. .6e. puede_ tACJúb.ü,., ~
b.lln de. .f.o. maneJUt -6.lgu.le.nte:

-

UM : u.IlcQ. : u. PN ,

u0•... • u TI¿J

= u. Pt)

.,

,

Como .6e. puede ob.6e.Jtvall., et pile.do .6ombJUt del núme.JLO de h.ljo-6,
~Al' i,e. Ir.e.la.clona. po-6.ltlvame.rLte. c.on el nivel de. c.a.llda.d d.e
l(),6 kí.jo1,, Q..
11 / Muei.te.ll y Sho}[;t a.Jlgume.ntan que. la. magru;tu.d del .únpa.eto dt.
- lo-6 e.6e.c.to.6 .lnd.llle.c.to-6 del ,lng1r.uo .6ob1r.e. ta. dema.nda. de. h.ljo-6
pu.e.de.n de.pe.nde.Jt de. condlc..lonu c.ult:wr.ai,e.l y· e6tltu.ctultah.6 que.
1,e. .i..n:álr.pone.n e.ntlte. el. .lngJtUo y la. dema.nda. de. h.ljo-6. Ya. que
u JtKLY po.6.lble. que uw c.ond.lc..lonu c.u1:twr.al.u y utlluctwr.a
tu dl6.leJUtn e.ntJte. paúu e. .lnc.lu.6.lve. en.tite Jte.g.lonu dt_rrtJtij
de. un ml6mo paú, e.UJ&gt;te. .f.o. p0-6-lbilidad de. q(Le. ta. magnltud
de.t ,impaeto de. l..o-6 e.6e.c.to.6 htdl!r.e.c.to-6 del .lng!r.e.,60 .6ob1r.e. ta. de
ma.nda. de h.ljo.6 d.l6.i,e.JUt t.amb.lln e.ntlr.e pa..au. Lo.6 u.tud.lo-6 e.m
p.(Júco-6 lte.V.Uado.6 poJt Mue.lle.Jr. IJ Sho}[;t .6ug-le.Jte.n que. lA. . Mk.cl6n e.ntlle. .lngJte.,60 y de.manda de. hijo-6 no muubut WL pa:t,wn
conAi..6te.rLtt. entlle. pa.(4u. ·_E1&gt;.to.6 ul:wUo.6 .6ug.(;tJr..e.n tamhlln
que, con 6Jte.c.ue.nc..la., ·ta. Jr.e.la.c..l6n no u .6.lgn.l6.i,cmva, .f..o c.ua.t
pu.e.de. .6.lgn.l6.i,c.a.Jr. qu.e., e.n oc.a.6.lonu, lo-6 e.6e.cto.6 po.6mvo.6 y
ne.ga.tlvo-6 .6e. c.anc.e.ta.n mutua.mente.
12/ Et te.c..to1r. .lnte.Jtua.do e.n et o.JIÓ.iÁÁ/A te.6Jti,c.o de uta.6 hlp6te.- -6.U puede he.cluvt un v.u.to.zo a. WlUú, (1973, pp. S30-S47). A
pet&gt;a.Jr. de. .6e.Jr. un poc.o md-6 ge.nvr.al., ta. e.xploJr.a.c..l6n te.6/Llca de
l..o-6 e6e.c.to.6 de. ta. educa.c..l6n .6ob1r.e la. de.ma.nda. de h.ljo.6 (S ec.c..l6n I1, Pa.Jr.te. 21 en ute. t!Ulba.jo, u c.on-6.lóte.nte. c.on la.6 e.x
pect.tttlva.6 te.61Llc.a.6 de Wu.t.l6 a~e.Jr.ca _de t.o.6 -6.lgno.6 dt. lo.6
c.oe.6.i,c..lente.-6 de ta.-6 6unc..lonu Cdº, cdr, y it En .ta. no.to. .6-lguie.rLtt. .6e. extiende ute. c.omeri.:ta.M,o.

- 51 -

J]_/ W~ .6u.pone. en .6u te.o!ÚO. .6abll.e .ta. 6e.c.und.lda.d duea.da., que
que. MEVUC .lntlwdw2.e. un e6e.&amp;1J .lngJr.Uo po1,,ltlvo 1,ob1te. ta. dt.ma.nda. de. h.ljo-6 en ambo-6 tlpo.6 de hoga.Jr.e.,6, et e6e.cto
.6ub.6:tltu..ci,6n, gene.JUtdo t.amb.lln polr. .lnc.1r.e.me.nto.6 en MEOOC d.l6.i,e.Jr.e. en -6.lgno c.u.a.ndo ta. upo.6a. br.aba.ja. y CLUZJUJo· la. Úpo~,t.·.
no tlr.aba.ja. (veJt pp. S41-S47). El .6e.gundo Ca.60 ya..&amp;ed.l6c.u:tw
antu en ute. t!Ulba.ja. En et Ca.60 en et que. .f.o. Upo.6a. paJr.,tl
c..lpa. en et me.Jtc.a.do de. tlr.aba.jo, .6e. .6upone. que. ta. upo.6a. UClJ-:
ge. .6u o6e.Jt.to. de. tlr.aba.jo (LI de un.a. mane.JUt .to.t que. et p,r.ec..lo
1,ombJut de .6u tiempo (@) lle.a. .lgu.al a .f.a. ta.6a. ma1tg,bta,l de. 1,a.i.a,
Jt.lo (W' 1, la. e.u.al a. .&amp;u vez, u una. 6unc..l6n c.Jr.e.c..le.,i,te. de. .6u o
6e.Jt.to. de. tlr.aba.jo (LI y de. .6u .6toc.h. .ln.lc..lal de. c.a.p.ltal huma.no
a.t .ln.lc..lo del rntUJt.únon.lo (k) • En ute. c.onúxto, un .lnc.1r.e.me.n
.to en MEVLJC C4U4a. un e.6e.c.to po.6.ltivo .60.b.1te. .f.a. de.manda. de. h.l-=
jo.6 del hoga.Jr., pe.Ir.O, poJr. otlw ta.do, el a.umen.to e.n e.t--lngJtUo
de.t haga.Ir. a.6e.c..to. ne.gatlvame.nte a L. PoJc. lo .: tao.to, w' ·-y ne.
(rJ PN1 ~ e . n a. me.d.lda. que. MEVUC -6 e btCJr.eme.n.to.. E.6.tó ,lntlw~e. un e.6ec.to '6~tltucl6n a. 6avo1r. . dd m1meJw .de.· h.ljo.6,
que 1te6u.e.Jtza. al e6e.c.to 'P()l,i..tlvo del· i.itg1r.uo .6ob1r.e. ta. de.JM.nda.
de h.ljo.6. Luego, Cdi.4 u pa.6-ltlvo.
men,tJr.a.,6

Ventilo det m.l6mo maJtC.O te.6/Llc.o .&amp;.ln emba.Jr.go, Cd1 podlú.a. va.tVe.Jt,6e mu.y pe.queñ.o (a.unqu.e. toda.v.(.a po-6.ltivp I o ~nc.lu.6.lve. ne.ga.
tivo, c.uando .6e. .lnc.o.lf.polr..4 en et aná.li.l,.l6 et e.6e.ct.o, ta.mb-llñ
.lntlwduc..ldo po!r. aume.n.to-6 e.n et .lng1tuo del hogall., de c.a.mb.lo.6
en la.6 p,r.e.6e1te.nc..la.6 Jr.elatlva.6 y .ta. de.marrda. de c.a.U.da.d de l..o-6
h,ljo.6. Como ya. .6e. ·..6eJíal.6 a.nte.Jr1.011.me.nte., ya. que. d. ·pJiec..lo
-6 ombJut del núme.JLO de. h.lj o.6 (PN = II Q) de.pende. ta.mb.lln dt. .f.o.
4l:t.eJr.natlva. 6p.túna. de Q. (la. c.üal, Ú -lgu.al que. .e.01:, de.mtÚ b.le.
nu p,r.oduc..ldo-6 po!r. et haga.Ir., .6e. vuelve. m&lt;Ú a.e.e.u.lb.te. pa,ca .fA.
6amllla. a me.d.lda. que .&amp;u .lngJr.Uo a.ume.n.to.), un·•.útCJr.eme.nto ~n ·.t.a.
de.manda. de. Q pod!ÚO. .6µpVUVr. a. la, d.lómlnuc..lón e.n II • Et 1r.e.6utt.a.do .6vúa. ~ e6eeta negativo .6obJr.e .f.a. dema.nda.c de. h.lja.6.
Ade.m4.6,,u.te: q,f¡i.c:to• negativo pod!úa. -6-ell.. Jr.e..iOJtZadc polt et•.:e.6e.c.
.to dt. un c.amb.lo e.n ltu, p.1te.6e.1r.enc.út6 Jr.eta.t.iva.6 det hoga.Jr.. Juñ
.to.6, lo.6 e.6e.c.to.6 ne.gatlvo.6 de un c.amb.lo e.n la.-6 p1te.6e.Jtenc..úii
Jr.e.la.tiva.6 IJ un a.ume.nto en la. de.manda. de c.aLida.d de. !o-6 h,l j o.6
podlúan .6u.pelUVI. al e.6e.cto po-6..lüvo del .lngJr.Uo.
'
14/ Coalr.dina.c..l6n Ge.nvu.tl del S.l6tema. Nac..lonal de In601rma.c..l6n V.l
- Jr.e.c.c..lón Ge.ne/Lal de. E.td:adl6tic.a., Sec.1r.etalúa. de PnogJUJ.ma.c..l.in y
P1r.uu.pu.uto, Ene.u.u.to. Me.x.lc.a.na. de Fec.u.nd.lda.d.

!J} 06,lc..lna. del Pll-lme.Jr. M.út,l&amp;.tlto, 06,lc..lna. Ce.n.tltal de E.6.to.cU..6tic.a.,
Ene.u.u.to. de. Fe.c.und.lda.d de SWa..

Jjj Sc.huttz ( 19 86, p. 1331 cvr.gumen.to. que R. a me.cüda. de. de.ma.nda (nú
meJt.O dueado de. h.lja-6 l que .6e adopta. e.n ute bcaba.jo puede
1r.upande.Jr. a. .ta. .ln6luenc..la. de i.o-6 c.o.6to.6 de 1teguiacl6n dt. ta.

�- 52 -

áe.c.u.ndld.a.d. Awique e.n u.te. tM.ba.jo no 4t JtepoJLtan lo1, Jr.Uul. tado.1;., 1,e. lt.e.v6 a cabo un ~.u e.xpl.oJUWJJÚ.O cit. uht h,lp6
tuü. Ptl/t¡l ·u.te. p1Wp61,.l:to, ·1,e. lái.Uz6 el. númvr.o de. mllodoli
antlconce.ptlvo1, conocido¡, poJL l..a. upo1,(i como ·W14 a.p,wuina.e,i.6n
de. lo.&amp; co1,to1, de. JLegula.d6n de. la. 6e.c.u.ndld.ad. Cuando uht V4
IWÚ&gt;le. .&amp;e. ,lnclwj6 e.ll /..oJ, Jtt.gJLU.WKU pc"'4 e.l ·taJnctño --,de.¡,e.atfo
de. 6a,n,lUa., .&amp;e. obtuvo un coe.l,.lcie.ntt. uti.tr,tuú, negativo y ~~­
nlM,catlvo e.n l,tU, ugJt.e.,6.ú,nu pal(4 SiJLi.4. E.6.te. JtUultado -~
pUca, que paJU1 SiJLiA., u mu.y pJLObable. qu.t. qu.e.UaA upo1,~ que_·
tle.ne.n un conocúnle.ntc ffl41JOJL a.c.tllC.4- tle. Mltodo-6 pall4 d_· C!:tWWUTl.
de. ta. 6e.c.u.ndlda.d duun un .ru1ntvw llltllOJt de. ·hij01, • Taítb.ltn,
palle.ce. Jr.azona.ble. .&amp;uge/t.Üt que. c.LLDJlCÍO el. úeJW de. mllo'!,o.s antf
c.onc.e.p.tivo1, r.onocldo1, poJL la. upo1,4 no ,e. ,lnc.luye. e.n w JtegJtU.lonu, g/Wl palfh. del. e.6ec.to ne.ga.té.vo .ltltlwduci.do poJL ~
ta. valriabte. u c.aptwr,a.do pOJL la vaJúablt IJltba.nlza.cJ..6n ( U2 e.n
el C46o de. SiJLla). El único e.6e.c.to n.otable. que. Jt.Uu.lta. de. ~
cl.rwr. Uht ~ e.n 1.46 JtegJtU.lont.6 pM4 SiJLiA. U W14 JteCÍÜ
ducei.6n en el. val.oJL a.b.6olu:to del coe.&amp;(c.itn.te. u·.túrttulo de. U2,
del. 1t4ngo o. 79-0. 99 {-o..·1-9. en el modelo CJJ4dJtll.lco c.o,npte.to con
todo¡, lo1, tl.JrmlnD1, .lt.tJuLtlvo1,; · O. 99 u e.l rrt0de.l.o .lt.tJuLtlvo y
e.n el modelo c.u.adJt4J:i.co completo 4.ln lo.A tl.Jun,ino1, UVtati.vo.s )
al Jtango 0.41-0.68 (0.41 en el modelo CJJ4dJtll.lco completo con
todo1, to1, t/Jr.múw1; UVtati.vo1,; O. 6B de. nuevo e.n ·e,t mode.l.o ,i,h,
Jtld.lvo y en el. modtl.o CJJJJ.dJr4t.lco comple.to -6.ln .lc.s tl.Jun,ino1, .Ct.eJIW..vo1,) •

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�EVALUACION DE LA MORTALIDAD INFANTIL EN EL ESTADO
DE NUEVO LEON

Ro.ymu.ndo C. Rodlúgue.z Gu.a.jaJLdc.

INTRODUCCION.
Tradicionalmente las estimaciones de los niveles de mortali
dad se han basado en datos obtenidos por medio del sistema de e!
tadfsticas vitales (Registro Civil). Sin embargo, en la mayor1a
de los patses en desarrollo, dicho sistem¡ 1dolece de algunas f,!
llas como son la omisión y mal clasificación de los eventos
(Aguirre y Camposortega, 1980; Berumen, 1982; Cordero, 1968; Natali, 1976 y 1978), deficiencias que vuelven poco confiables las
estimaciones ast realizadas.
Con el propósito de obtener estimaciones más precisas, se ha
desarrollado uma amplia variedad de técnicas que hacen posible el
cálculo de parámetros de mortalidad por caminos diferentes al tr!
dicional. Estos procedimientos han sido bautizados con el nombre
de "métodos indirectos" y permiten, entre otras cosas, evaluar la
calidad de la Información que proporciona el Registro Civil (Coa!
dinación del Programa Nacional de Planificación Familiar, 1979; Ordorica, 1978).
Fundamentalmente, los métodos indirectos consisten en conver
tir estadfsticas retrospectivas sobre proporciones de hijos muertos respecto del total de hijos nacidos vivos de mujeres clasificadas por grupos qui nquena 1es de edad, en probabi 1ida des de ITlle.!:.

�- 59 -

te entre el nacimiento y varias edades exactas. El primero en d!
sarrollar esta metodología fue William Brass (1968) . Posteriormente, se presentaron algunas variantes del método original (entre las más conocidas:· Feeney, 1977; Sull ivan, 1972; Trussell, 1975).
Se optó por trabajar con la t~cnica de Feeney, ya que perm..:!_
te ubicar en el ti'empo las estimaciones realizadas, lo que hace
posible observar tendencias en la mortalidad infantil. No obstan
te, para el caso de México se ha señalado que el método de Feeney
produce estimaciones menores a las de Brass, Sullivan y Trussell
(Coordinación del Programa ••• op.cit., pp. 65-66).

.

El prop6sito de la presente investigación es aplicar el méto
'
do de Feeney al caso del Estado de Nuevo León para obtener estim!
ciones indirectas de mortalidad infantil y compararlas con las d!
rivadas de la infonnaci6n de estadísticas vitales para el perfodo
1965-1980, aproximada■ente.
Es importante aclarar que parte de los datos requeridos para
emplear el procedimiento de Feeney lo son las parideces medias, .d!
finidas como la razón del número de hijos nacidos vivos clasifica
dos por grupos quinquenales de edad de la madre, sobre la pobla ción de mujeres en el ~ismo grupo de edades. Un problema con los
denominadores de tales cocientes lo constituyen las mujeres con P!
ridad no especificada, ya que una proporción de éstas últimas no
tienen hijos, por lo que han sido erróneamente clasificadas como
de paridad no establecida. Con el propósito de realizar la cor~
ción correspondiente, se utiliza el método de El-Bádry (United N,!
· tions, 1983) el cual se ha incorporado en el trabajo como Anexo.
De esta forma, con el fin de saber si es o no importante la modif..:!_
cación señalada, se obtienen estimaciones de mortalidad infantil
con y sin la corrección de El-Badry.

- 60 -

ESTIMACIONES DE MORTALIDAD INFANTIL.
El método desarrollado por Feeney (1977) permite estimar t!
sas de mortalidad infantil para un período de hasta 15 años antes
del censo o encuesta correspondiente •.!/ La información básica para la aplicación de dicho método es el número de mujeres, .los
hijos nacidos vivos e hijos sobrevivientes clasificados por grupos quinquenales de edad de la madre (Cuadro 1). Con estos datos
se obtiene la proporción de hijos muertos (cuadro 1, col. (6)}.
Sin embargo, dicha proporción no puede considerarse como indicador de mortalidad, pues el tiempo de exposición al riesgo de true!_
te no es el mismo en cada grupo de hijos .
Para tomar en cuenta esta última consideración, se estima la
edad media de la fecundidad de la población . Para ello, prymero
se calcula _la paridez media y luego la razón de parideces [Cuadro
1, cols.(l) y (8)]. Los tres primeros valores de esta última c~
lumna, se ubican en el Cuadro 2. Por ejemplo, el primer valor es
.152, por lo que el desplazamiento de la edad media de la fecund..:!_
dad desde la edad que separa los dos grupos quinquenales en cons..:!_
deraci6n -20 años en este ejemplo- es +9. Este valor se suma a
20 por lo que se tiene_· 29 años como edad media a la fecundidad.
Para -el segundo dato (.423) a 25 se agregan 4 para obtener 29 co
mo se.9.unda estimación. Por-último, al trabajar con .620 resulta
una edad media de 30 anos. Como estimación final de la edad media a la fecundiad -, se utiliza el promedio aritmético de los tres
valores: (29 + 29 + 30)/3 = 29.3 años.
Finalmente, las estimaciones de las tasas de mortalidad infantil y de los años pnteriores al censo a que dichas tasas ser.!:_
1/ w Wa.6 de moJt.taU.da.d .út6a.nW. a.61. U.túTld&lt;.ÚLb, ~e. )Le6,le11.e.n a.
- un punto e.xa.cto en e1. ü.empo, no ~ U!l PelÚ;Ddo, ~ -0 e. ·~pir.uan
e.n de6unuonu de me.no~u de. un a.no po~ mlt Mcldo~ V,&lt;..VO~.

�- 62 -

- 61 -

fieren se basan en el Cuadro 3, el cual tiene como entradas la · proporci6n de h.ijos muertos (Q) y la edad media a la fecundidad
(M). Asf, tomando como ejemplo el grupo de edades 20-24 años, M = 29.3 Y Q = .067 por lo que la estimaci6n de la tasa de morta
lidad infantil es (-44.7 + 30.5 x 29.3)x 0.067 - 2.6 = 54 defu;
ciones de menores de un año por mil nacidos vivos, y del númer;
de años previos al censo de 11.8 - .0.325 x 29.3~0.. 17.x.O.Q67=:2.3
años. Mediante un procedimiento similar al descrito, se obtiene
la serie de estimaciones de mortalidad infantil asf como del núme
ro de años previo al censo, que aparecen en el Cuadro 4. Con el
fin de ubicar mejor las fechas a que se re'fieren las estimaciones
de mortalidad; la Col. 3 d·e1 Cuadro 4 aparece expresada en fechas
calendario en la Col. 4 del mismo cuadro; para realizar la conver
s16n, se utiliza el Cuadro 5.'!:../
Con el fin de comparar las estimaciones de mortalidad infan
t11 con las que se obtendrfan de no corregir los denominadores pa
ra el cilculo de paridez media, en el Cuadro 6 se presenta la i;
formaci6n pertinente. Cabe aclarar que la población de mujeres-considerada incluye las de paridad no establecida, ya que las mu
jeres sin hijos frecuentemente son mal clasificadas como casos d~
no respuesta (United Nations, 1983, p. 77).
Puesto que la serie de "raz6n de parideces" (Cuadro 6, Col.
8) produce la misma estimación de edad media a la fecundidad (29.3
años) y las proporciones de hijos muertos (Cuadro 6, Col. 6) son
iguales que antes, se concluye que para el caso del Estado de Nue
vo Le6n y utilizando los datos de X Censo General de Población ;
Vivienda, se obtienen las mismas estimaciones de mortalidad infan

'l_/

El ~ C~o GeneJtal de Pobla.wn tJ Vlvle.nda. 6ue levantado el 4
de JWUO de 1980. Ve a.cu.eJLdo a.l Cua.dlto 5, u.ta 6echa. eqU-&lt;..va
le a. 1980.4.
-

til, con o sin corrección por el método de El-Badry.

COMPARACIONES.
Dentro de este apartado se comparan las tasas de mortalidad
infantil estimadas por el método de Feeney con las obtenidas de
la información del registro civil. Lamentablemente, de los datos
de estadísticas vitales, sólo fue posible calcular dichas tasas
para los años de 1977-1979 (Cuadro 7).
_Del cuadro 4 se observa que el método de Feeney produce estimaciones de mortalidad infantil que van descendiendo en forma
más o menos uniforme. Llama la atención el aumento en el indica
dor de mortalidad que se produce en los últimos cuatro años ant;
riores al Censo de Población de 1980. Esto puede deberse a err;
res en la información censal o a una mortalidad deiferencial mayor de hijos de mujeres jóvenes (Feeney, 1977, p. 8).~/
Práctiamente el único dato que se puede comparar en los cua
dros 4 y 7 es el referido a 1977, año en que la infonnación de;
tadfsticas vitales arroja una tasa de mortalidad infantil de
por mil nacidos vivos, contra 50 derivado del método de Feeney.
Esta diferencia pareciera no ser muy importante; sin embargo, el
cuadro 7 indica qi,,e para 1978 y 1979 se tienen tasas del orden
29 y 27, respectivamente. Ello significa una disminución muy rá
pida para un período tan corto.
-

42

}_/

La uümaci6n de mo4ta.Uda.d paJUt W. c.a.60 .6e. bMa. e.n la.
6oJuna.wn .6oblte hijo¿, de. mu.jeJLu e.nt.tr.e 20' y 24 a.ño-6.

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�- 63 -

CONCLUSIONES.
Debido a la falta de infonnación de estadfsticas vitales P!
ra el Estado de Nuevo Le6n, no fue posible observar las te-nd.encias en mortalidad infant-il y compararlas con las obtenidas por
el método de Feeney. No obstante, de lo anotado en la sección an
terior, se pueden aventurar algunas conclusiones.
Para el año de 1977, los datos de estadísticas vitales tienen una subestimación de mortalidad infantil de aproximadamente
un 16%. Para los dos años siguientes, la caída en dicha tasa es
tan fuerte que hace dudar de la misma infonnación.
Por las limitaciones señaladas arriba, el presente estudio
constituye más bien una nota metodológica sobre la aplicación del
método de Feeney para estimar mortalidad infantil, además de explorar los efectos que la corrección sobre hijos nacidos vivos
propuesta por El-Badry tiene sobre las estimaciones de mortalidad infantil.
Se recomienda aplicar ambos métodos a niveles más desagreg_!
dos y con diferentes condiciones socioeconómicas,· con el fin de
probar la hipótesis de que un superior sub-registro en mortalidad
infantil está directamente relacionado con una mayor marginalidad.

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463.

United Nations (1983}. Manual X. lndirect Techniques for Demographic Estimation. Population Studies, No. 81. ST/ESA/
SER.A/81. New York. Annex 11. "The El-Badry correction for
data on children ever born" .

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Trussell, James T. (1975} . "A re-estimation of the multiplying
factors for the Brass technique for detennining childhood
survivorship rates". Population Studies. Vol . 29, No. 1, Pp. 97-107.

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Sull ivan, Jeremiah M. (1972). "Model for estimation of the prob_!
bility of dying between birth and exact ages of early child
hood". Population Studies. Vol. 26, No. l. Pp. 79-97.

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- 68 -

CUADRO 2
ESTIMACION DE LA EDAD MEDIA DE LA FECUNDIDAD A PARTIR
DE RELACIONES ENTRE PARIDECES MEDMS DE GRUPOS
SUCESIVOS DE EDADES QUINQUENALES
1000 por ~aridez media para
mujeres e edad x-5 a x
Paridez media para mujeres
de edad x a x+5
063-110
111-167
168-230
231-293
294-353
354-409
410-461
462-508
509-552
553-593
594-630
631-665
666-697
698-728
FUENTE: Feeney (1977), p. 4.

Desplazamiento de la edad
media de la fecundidad
a partir de x
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

1-0
9
8
7
6
5
4

3
2
1

CUADRO 3
ESTIMACION DE LAS TASAS DE MORTALIDAD INFANTIL A PARTIR DE LA
PROPORCION DE HIJOS FALLECIDOS ENTRE HIJOS TENIDOS POR MUJERES
POR GRUPOS QUINQUENALES DE EDAD, DADA LA EDAD MEDIA DE
LA FECUNDIDAD
Grupos de
edad

Tasa de Mortalidad Infantil

Mos anteriores al Censo

20-24

(-44,7 + 30,5M)Q - 2,6

11,8 - 0,325M - 0,17Q

25-29

(294

+ 14,9M)Q - 2,9

16,5 - 0,424M + 0,16Q

30-34

(357

+ 10,4M)Q - 2,8

20,6 - 0,494M + 0,77Q

35-39

(362

+ 9,77M)Q- 7,8

24,9 - 0,556M + O,BOQ

40-44

(282

+ 11,0M)Q - 8,5

30,1 - 0,633M + 0,87Q

45-49

.(216

+ 11,lM)Q - 7,5

33,4 - 0,641M + l,58Q

o

-

1
2
3

Nota: La proporción hijos muertos está representada por Q, la edad media
- - de la fecundidad por M.
FUENTE: Feeney (1977), p. 6.

�- 69 -

- 70 -

CUADRO 4
ESTIMACIONES DE TASAS DE MORTALIDAD INFANTIL Y
NUMERO DE AROS ANTERIORES AL CENSO~/
NUEVO LEON

-

Grupos de
edad
(1)

Tasas de Mortalidad
Infantil
Número de años
( Defunciones de merores anteriores a1
de un ..afi~. por 1000
Censo
nacidos vivos)

Fechas
_calendario

. (2)

(3)

20-24

54

2.3

1978.1

25-29

50

4. 1

1976.3

30-34

53

6.2

1974 ..2

35-39

58

8.7

1971. 7

40-44

64

11. 7

1968.7

45-49

69

14.8

1965.6

.

(4)

* Se refiere al X Censo General de Población y Vivienda, levantado

el 4 de junio de 1980.

CUADRO 5
CONVERSION DE FECHAS CALENDARIOS A DECIMOS
DE UN AAO DE 365 DIAS
Fechas calendarios
1 enero
19 enero
25 febrero
2 abri 1
9 mayo
14 junio
21 julio
26 agosto
2 octubre
7. noviembre
14 diciembre

-

-

-

..
-

·-

18 ener9 _
24 febrero
1 abri 1
8 mayo
13 junio
20 julio
25 agosto
1 octubre
6 noviembre
13 diciembre
31 .diciembre

FUENTE: Feeney (1977), p. 11.

Fracción Decimal
del afto

º·º

0,1
0,2
0,3
0,4
0,5
0,6
0,7
0,8
0,9
1,0

�CUADRO

6

POBLACI~ DE MUJERES. PROPORCION DE HIJOS MUERTOS Y PARIDEZ
POR GRUPOS QUINQUENALES DE EDAD DE LA MADRE
, NUEVO LEON, 1980
(1)

(2)

(3)

Grupos de
edad

Indice

Pobación de
Mujeres
eM(i)

15- 19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49

( i)

1
2
3
4

. 5
6

7

146
124
94
77
65
54
42

627
511
452
498
529
338
965

{4)
{5)
Número de
Número- de
Hijos nacidos hijos sobre
vivientesvivos
20
114
204
270
314
315
266

420
136
480
421
004
468
043

19
106
. 189
247
281
277
228

(7)
(6)
Proporción de
Paridez media
hijos muertos
Pi
Col.(.4)-Col ..(5)/Col. (4) Col •.( 4) /Cól. ( 3}

171
538
516
.
677
953
671
558

.061
.067
.073
.084
.102
.120
. 141

.139
.917
2.165
3.489
4.792
5.806
6.192

(8)
Raz6n de
paridez
P1/Pi+l

.152
.424
. 621
.728
.825
.938

....,

......

Nota :
En población de mujeres se incluyen las de paridad no e~pecificada .
FUENTE : La Col. (3) proviene del Cuadro A-1 en el Anexo, mientras que las Cols. (4), (5) y (6} son las correspondientes del Cuadro. l.

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�-: 73 -

ANEXO:

- 74 -

METODO DE EL-BADRY . PARA CORREGIR DATOS SOBRE HIJOS
NACIDOS VIVOS.

METODO DE EL-BADRY PARA CORREGIR DATOS SOBRE HIJOS
NACIDOS VI VOS

A. Antecedentes
A. Antecedentes.
B. Infonnación requerida
C. Pasos en el procedimiento de cálculo
D. Aplicación del método al Estado de Nuevo León.

Este procedimiento fue propuesto por EL-BADRY (1961) para
estimar la proporción de mujeres de la categorfa "paridad no especificada", que deberían ser clasificadas como "sin hijos". El
método está basado en la existencia de una alta correlación ob
serbada entre las proporciones de mujeres sin hijos y las propo.!:.
ciones en el rubro paridad no especificada, especialmente cuando
sólo son considerados los primeros cuatro o é·inco grupos quinqu!
nales de edades del período reproductivo.
A continuación se describe el método de El-Badry ..!/

Sea Z*( i) 1a proporción verdadera de mujeres sin hijos en el
grupo de edad i y NE(i) la proporción reportada de mujeres clas_!
ficadas en la categoría paridad no especificada para el mismo 9'!
pode edad. Entonces, se puede suponer la siguiente relación:
NE(i) = a z*(i) + í3

( A.1)

donde a es la prop9rción verdadera de mujeres sin hijos, incor~
tamente clasificadas como de paridad no especificada; y Bes una
proporción constante que indica el nivel verdadero de la categorfa "paridad no especificada".

J_/

La el.abo1La.cl6n de u.te apM,to.do eu:cf ba1,ada. en: Unlted Na,tionl),
Manual X. Indltect Tec. · uu 6oJz. VemoglLa. lúe. E4.timati.on. olJU"'-""-'Uln .................u, ·o.
•
•
• ew o , 983.
Anne.x II. "The El- Ba.dJz.y c.OJr.Jr..e.ctlon 6oJz. da,ta, on c.hildlr.en eveJL
boJtn.".

�- 75 -

- 76 -

Puesto que la expresi6n az*(i) equivale a la proporci6n de
mujeres sin hijo·s, err6neamente clasificadas en la catt!iorfa "no
especificada" de dichas mujeres en el ·grupo de edad i, .(z(i)J ·debe ser igual a
z(i)

:s

·n.o -a) z*(i)

(A.2)

(A. 3)

= (a/(1.0-

a,)

J z(i) + e

{a) Número de mujeres clasificadas en la categoría paridad
cero (mujeres sin hijos), por grupos quinquenales de edad.
(b) Número de mujeres clasificadas en la categoría paridad
no especificada, por grupos quinquenales de edad.
(c) Número total de mujeres por grupos quinquenales de edad.

Sustituyendo (A.3) en (A.1), se tiene:
NE(i)

mación para la aplicación del método, a saber:

(A.4)

C. Pasos en el procedimiento de cálculo,

o bien
NE ( i ) = y z ( i) + f3

( A. 5)

donde y= a/(1.0 - a). La ecuación (A.5) sugiere un método de ·8!
timación del valor verdadero de z*(i): ajustar. una lfnea a los
puntos reportados [.z( i), NE( i) J y estimar Y y a Asf, la proporción verdadera de mujeres sin hijos es
z*(i)

= z'(i) + [

NE(i) -

eJ

NE(i)

MNE{i)/PM(i}

( C. l)

(A. 7)

Segundo: Cómputo de las proporciones de mujeres sin hijos.
Si Mz(i) expresa el número reportado de mujeres sin hijos en el grupo de edad i, y PM{i) se define igual que antes, e.!!_
tonces la proporción de mujeres sin hijos es
z(i)

B.

=

(A.6)

Además, se puede tener una estimación del error "paridad C!_
ro 11 , . a , med'1an t e
a = Y /(1.0+y)

Primero : Cálculo de las proporciones de mujeres con paridad
no especificada. Si PM(i) denota la población total de muj!_
res en el grupo de edad i, y MNE(i) representa el número reportado ·de mujeres en el mismo grupo de edad y cuya parí dad
no fue establecida, entonces la proporción de mujeres con P!
ridad no especificada está dada por

=

Mz{i)/PM(i)

(C.2)

Infonnación requerida.
De la

ecuación (A.5) se deducen los requerimientos de infor-

Tercero : Estimación de los parámetros lineales y y e. Si
al graficar los puntos [ z(i), NE(i)] se observa que siguen

�- 77 -

- 78 -

aproximad~ente una Hnea recta. queda garantizado el · uso de
este método de ajuste. De no ser aif. al calcular pariijades
promedio se recomienda incluir en el denominador aquellas ffl.!!,
jeres cuya paridad no fue establecida. Se aconseja utilizar
los primeros cuatro o cinco grupos de edad, formar dos grandes bloques con igual número de grupos de edad en cada uno y
obtener la media aritmética de las abscisas y de las ordenadas en cada bloque. Finalmente, pasar una lfnea recta por
los dos puntos medios y estimar 1os ·va lores de y y e.
Por supuesto, cuando los puntos en la gr4fica tienen buena
aproximación a una recta, se puede utilizar el método de mfnimos
cuadrados para estimar los parámetros , - y e. ·.

Cuarto: Cálculo de las proporciones verdaderas de mujeres
sin hijos. Como puede apreciarse en la ecuación (A.6), una
vez que se ha estiMado el valor de e, la determinación de las
proporciones verdaderas de mujeres sin hijos [ z*(i)J es d!
recta. A su vez, con las estimaciones de z*(i). se puede oi
tener el número correcto de mujeres s_in hijos. Mz*(i), almu_!
tiplicar cada z*(i) por la población reportada de mujeres en
el grupo de edad i [ PM(i )] .
Quinto: Cálculo de los denominadores para ·la estimación de .
paridades promedio. De acuerdo a·l modelo, a representa el
nivel verdadero de no respuesta. Por lo tanto. si PM*(t)'Si!!
boliza el número vérdadero de mujeres con paridad conocida,
sus valores se pueden estimar de· la siguiente manera:
PM*(i)

=

(1.0 - e) PM(i)

dica enque,al estimar la mortalidad infantil por el método de Feeney, se debe.n calcular las paridades promedio de mujeres en el
grupo i utilizando PM*(i) en el denominador, en lugar del número
reportado PM{ i).

D. Aplicación del método al Estado de Nuevo León.
La información necesaria para la aplicación del método se presenta en el Cuadro A-1. Como puede observarse, las proporci~
nes de mujeres con paridad no especific.a.da s.on IU.Y oeaueñas en los primeros dos grupos de edad (Cuadro A~l, Col . 7). PQr esta
razón, al realizar el ajuste se utilha sólo la infonnaci6n ,co~
rrespondiente a las mujeres de 20 a 44 años, por grupos qoinqu!
nales de edad.
Para .la estimación de r y a se utilizan los dos métodos S_!
ña lados con anterioridad . El primer procedi■i ento trabaja con promedios por grupo, de modo que los pares ordenados [z(i).- tE{i)]
son divididos en dos grupos, cada uno con tres puntos. El cuadro
A-2 proporciona la composición de los grupos, así como sus medias.
Usando los valores promedio,'se estima y de la siguiente forma :

(D.l)
= (.0678 - .1375)/(.0736

.2005)

= .5493

(c. 3)

Para el presente trabajo la utilidad de la serie PM*(i) ra-

2/ U -6u.b..útcllc.e. 1 en y y ~ bulle.a. qu.e Wu paltáme:ólo-6 -6on u:Umado4 me.iUa.nte. et p!Úme/l. método v.ló:to.

�- 79 -

El valor de

al

a es

= ~=

- 80 -

calculado asf:

yl 22

.0678 - (.5493)(.0736)

= .027~1

La recta correspondiente a estos parámetros es representada
como la l1nea media en la gráfica A-1.
El segundo procedimiento de ajuste está basado en el método
de mfnimos cuadrados. De acuerdo con esta técnica, los valores de y y a son obtenidos usando las siguientes ecuaciones:

Y2

= .0309/.0557 = .5548

ª2

= .1071 - (.5548)(.1462) = .0260

La l1nea de m1nimos cuadrados definida por estos parámetros
también es representada en la gráfica A-1. Note que las dos 11neas casi coinciden, por lo que cualquiera de las dos puede ser
seleccionada como representativa de los puntos reportados. Para
los siguientes cálculos, se utiliza la l1nea m1nimo cuadrática.
Para estimar la proporci6n verdadera de mujeres sin hijos

z*(i)

se utiliza la ecuaci6n (A.6):
z*(i)

Y2

l-IL

_[IE

(z(i)-z)(NE(i)-Ñt)j/

i=l

{z(i)-z)

2]

( D. 3)

i=l

y

En la aplicación de este método también se consideran s6lo
cinco primeros valores (1=5) de z(i) y NE(i) utilizados en el procedimiento anterior, El Cuadro A-3 contiene las infonnación
requerida para obtener r 2 y a2:

3/ Se obtiene el. ml6mo JtUu.U:ado

,t,,l

en

.f.ugaJL

de

U-tlllzaJL

6oJUna.clc5n del -6egu.ndo g!Ulpo, .6e U-6a .f.a. del. pwneJW
a= "Rt7 - Y7 z = .1375 - (.5493)(.2005) = 0.274.

1

z(i) + NE(i) -

a

Sustituyendo los valores correspondientes al grupo de edad
15-19 anos por ejemplo, se tiene
z*(l)

donde I representa el total de grupos de edad considerados; z
y Nt son las medias de las proporciones reportadas de mujeres sin hijos y de paridad no especificada, respectivamente.

=

=

.8702 + .0325 - .0260

=

.8767

Los valores z*(i) se presentan en la columna 3 del Cuadro
A-4. Si, a su vez, estas proporciones son multiplicadas por la
• población reportada de mujeres en cada grupo de edad [PM(i)], se
obtiene el número correcto de mujeres sin hijos [Mz*(i )), información que aparece en el Cuadro A-4, Col. 4.
En cuanto a la estimación de los_ denominadore_s [PM*(i)) para
el cálculo, de paridez media, se emplea la ecuación (C.3):

la. .út

PM*(i)

= (1.0-a)

PM(i)

. Como ejemplo, se utilizan los datos del grupo 15-19:

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QI
o.
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r-

QI

VI
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(1)

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CUADRO A-1
POBLACION DE MUJERES DE ACUERDO A SITUACION SOBRE HIJOS NACIDOS VIVOS
NUEVO LEON. 1980
Población de mujeres
Grupos
de
edad

Indice
i
(2)

(1)

12-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55 y más
FUENTE:

1

2
3
4
5
6
7
8
9
10

Total
PM ( i )
(3)
99
146
124
94
77
65
54
42
36
97

434
627
511
452
498
529
338
965
357
749

Sin hijos
MZ( i)
(4)
97
127
42
15
7
4
3
2
2
8

386
596
801
710
067
542
278
626
432
817

Proporción reportada de Mujeres

Con paridad no
especificada
MNE( i)

(5)
1 044
4 769
27 154
10 788
6 204
4 274
3 150
2 432
2 220
7 517

Sin h(jos
Z( i)
(6)
. 9794
.8702
.3438
.1663
.0912
.0693
.0603
• 0611
.0669
. 0902

Con paridad no
especificada
N.E ( i )
(7)

. 0105
.0325
.2181
.1142
.0801
.0652
.0580
.0566
.0611
.0769

Secretaría de Programación y Presupuesto. Instituto Nacional de Estadfstica. Geograffa e Informática. X Censo General de Población y Vivienda. 1980. Estado de Nuevo León. Vol. l. M~xico.
1983. Cuadro 12.

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CUADRO A-3
DATOS PARA AJUSTAR UNA LINEA RECTA MEDIANTE EL METODO DE MINIMOS CUADRADOS
NUEVO LEON, 1980
,
Proporción reportada de
Mujeres
paridad no
Sin hijos Con
especificada
z( i)
NE(i)
(3)
(4)

Grupos
de
edad

Indice
i

(1)

(2)

20-24

1

.3438

25-29

2

30-34

z&gt;2

NE{ j )-Nt

Col. ( 5 ) X Col. ( 6)

(5)

(6)

(7)

.2181

. . 1976

.1110

.0219

. 0390

.1663

.1142

.0201

.0071

.0001

.0004

3

.0912

. 08-01

- . 0550

-.0270

.0015

.0030

35-39

4

.0693

.0652

-.0769

-.0419

.0032

.0059

40-44

5

.0603

.0580

-.0859

-.0491

.0042

.0074

Total

.7309

.5356

.0309

.0557

Media

.1462

.1071

FUENTE :

Basado en los datos del Cuadro A-1.

z(i}-z

(z(i) '

(8)

~

�CUADRO A-4
PROPORCIONES ESTIMADAS DE MUJERES SIN HIJOS Y POBLACION TOTAL ESTIMADA
DE MUJERES CON PARIDAD CONOCIDA
NUEVO LEON, 1980
Proporción esti.mada de
mujeres sin hijos

Grupos
de
edad

Indice
i
(2)

(1)

Población estimada de
mujeres sin hijos

Población estimada de
mujeres con paridad
conocida
PM*(i)
(5)

Mz *( i)
(4)

z*( i)
(3)

15-19

1

.8767

128547.9

142814.7

20-24

2

.5359

66725.4

121273.7

25-29

3

.2545

24038.0

91996.2

30-34

4

.1453

11260.5

75483.1

35-39

5

.1085

7109.9

63825.2

40-44

6

.0923

5015.4

52925.2

45-49

7

.0917

3939.9

41847.9

50-54

8

.1020

3708.4

35411. 7

FUENTE:

00
u,

Basado en los datos del Cuadro A-1.

Proporc 16n reportada de

mujeres con paridad no

GRAFICA A-1
ESTIMACION DEL NIVEL VERDADERO DE NO RESPUESTA EN RELACION
A LOS HIJOS NACIDOS VIVOS
NUEVO LEON, 1980

especificada
NE(i)

/

.30

.25

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1 . Reportado
-

Línea media
Línea mínimo cuadrática

.10

.05
?'

?'

.05
FUENTE:

.¡o

.15

.20

Basada en los datos del Cuadro A-1.

.25

.30

.35

.40

z(i)
Proporción reportada
de mujeres inhibidas

�UN MODELO PARA ESTUDIAR LA ESTRUCTURA OCUPACIONAL
EN MONTERREY METROPOLITANO

1Juna. Malt.tútez Ja.6Jio.

INTRODUCCION.
La fuerza de trabajo puede estudiarse de acuerdo a su est~
tura ocupacional, es decir, por su posición relativa en diferentes tareas que son demandadas por el aparato productivo {obreros,
secretarias, técnicos, profesionales, etc.). Este •patr6n ocupacional es cambiante con el tiempo y de acuerdo a la etapa de des!_
rrollo económico del país o zona estudiada; también varía en fu.!!_
ción del sector o rama de actividad con que se vincule. Por otro
lado, el avance técnico, científico, la modernización y diversificación de los sistemas operativos y administrativos~ sobre t~
do con el advenimiento de la era computacional; han sido causa
del surgimiento de múltiples y heterogéneas tareas en que el individuo puede emplearse.
Pero no a todas las ocupaciones se tiene igual oportunidad de
acceso, según la eficiencia económica es deseable e imJX)rtante que
aquellos empleos que requieren de habilidades y talentos especiales los ocupen las personas mejor calificadas para desempeñarlos,
aunque de hecho existen tipos de ocupación que se mantieneñ sep!_
rados debido a las características especiales que requieren (alta escolaridad, alta experiencia, etc). Así las personas que d!
sempeñan trabajos de alta administración y profesionales forman
un grupo cerrado en donde las probabilidades de acceso son basta.!!_
te limitadas, aún con una educación adecuada y experiencia acumu
1ada.

o

�- 88 -

Consideraciones de esta índole, en general, representan un
estímulo para que el individuo posponga su entrada al mercado de
trabajo y alcance a través de cierta inversión en educación un e~
tado de ocupación deseable , misma posición que mejorará con la e~
periencia. Personas de este tipo seguirán su educación mientras
consideren que las recompensas financieras -dejando ocupaciones
alternativas- son más que suficientes para compensar el costo y esfuerzo del entrenamiento actual.

l. ESTRUCTURA OCUPACIONAL Y CAPITAL HUMANO.
En resumen, detrás de cada ocupación está implícito cierto
nivel de productividad y remuneración, cuyas relaciones causales
explican los modelos de crecimiento económico (1). Igualmente,
a diferentes ocupaciones corresponden diferentes características
del individuo, de tal manera que los mejores atributos miran en
perspectiva alcanzar un buen estado socioeconómico, ya que fac_!
litan la entrada a ocupaciones de mayor prestigio y es;tima social, de liderazgo, mejores ingresos, poder de compra y en general mejor bienestar. Así, la modernización económica tiene un~
fecto apreciable y positivo en producir nuevas oportunidades e i.!!_
centivos para adquirir capital humano adicional. El aprendizaje
y la experiencia se mantienen interdependientes y en consecuencia
es importante invertir en .ambas cosas .
Este último punto de vista es suficientemente explicado por
la teoría de capital humano que han desarrollado Becker, Mincer,
Schultz (2). Schultz por ejemplo, demuestra que un factor decisivo para asegurar el bienestar de la humanidad es invertir en las personas y el conocimiento. Las habilidades adquiridas por
el individuo, su educación, experiencia, aptitudes y salud;
son básicos para alcanzar el progreso económico. Esto se corro-

- 89 -

bora al pensar que la educación no es propiedad sólo individual,
sino que tiene un carácter social, ya que de ella depende la cul
tura nacional -requisito de progreso económico-. La formación y
el desarrollo de las capacidades individuales transmiten la cultura y generan un individuo innovador~
Es en este contexto que la dotación de capital humano tie
ne un valor en sí misma, pues determina cierta 'calidad'; y un-:valor agregado, que depende del bienestar que la persona y sacie
dad deriven de él. Este bienestar lo enfatizan varios elemento~
entre los cuales están: a) las ganancias en la productividad del
trabajo, b) el incremento en la habilidad de contratación, c) me
jora la posición para adqu íri r información del mercado laboral ,d) posibilita ajustarse a los desequilibrios inherentes en el proceso de modernización, e) valora el tiempo y otros recursos_
que el estudiante distrae a su educación, f) dispone la migración
hacia mejores oportunidades de trabajo, g) Da una mejoría en las
condiciones de vida. Y lo más importante, por las ganancias en la
satisfacción del individuo que son una parte integral del consllllO
futuro.
Complementario al "stock de capital humano" adquirido (ed~
cación y experiencia) se incluyen las habilidades y la cantidad
de información propias de la persona y que suponiendo son un re
curso escaso, tienen un valor económico ya que implican cierto
costo. En cualquier tiempo, las más certeras consideraciones para controlar dicho "stock" son el sexo y la edad de la persona.
La revisión de los conceptos de capital humano es intensa en
la literatura especializada en ese tema y no es el objetivo de
este trabajo presentarla (3). Sin embargo, las generalizaciones
que se han manejado aquí son necesarias puesto que de ellas se
deriva la clave para el análisis de la estructura ocupacfonal,t~

�- 90 -

- 91 -

ma del ensayo. Esta consiste en enfatizar el papel primordial del
sexo, la educación y la experiencia como determinantes de dicha estn.ictura.

en la posición alcanzada, cuya variabilidad en la probabilidad y
dirección (positiva o negativa) dependerán si se es hombre o mujer.

2. HIPOTESIS .

3. MODELO LOGITO.
Si bien la palabra 'calidad' designa un adjetivo, lo importante es como medirla. Para tal efecto se pueden considerara(JJ!
llos atributos y habilidades que resultan ser inversión; deéstos&gt;
la escolaridad y la experiencia son los más analizados. Es impo_!:
tante añadir que este trabajo supone igualmente distribuidos para toda la población, aquellos atributos y habilidades innatos a
la persona, y que se detenninan genéticamente en el momento den!
cer . Por lo tanto, no se distinguen de aquellos otros que son adquiridos y posteriores a dicho acontecimiento, resultado del contacto y exposición con el medio ambiente familiar, social y!
conómico. Así se sigue que las diferencias en la calidad de la
población, y en consiguiente su probabilidad de encontrarse en cierta ocupación, es consecuencia de diferencias en habilidades
adquiridas.
Por lo que respecta ~l mercado laboral que se estudia se su
pone en este: a) Un patr6n fijo de ocupaciones; b) La oferta y
demanda de mano de obra son adecuadas de tal forma que existe el
equilibrio y e) No se dan imperfecciones en dicho mercado .
En base a lo anterior, la hipótesis consiste en demostrar
que la probabilidad de encontrar un individuo en cierta ocupación
depende principalmente de su escolaridad, experiencia y sexo. En
base a una jerarquía ocupacional, esta probabilidad se relac iona
directa y positivamente con la escolaridad y la experiencia. Añ~
dido el sexo de la persona, se introduce un elemento perturbador

Uno de los más importantes recursos econométricos es sin
duda el desarrollo de los modelos que toman en cuenta respuestas
cualitativas (RC) también llamados modelos de respuesta categ6rj
ca o modelos de respuesta di screta. En estos modelos la variable endógena toma sólamente valores discretos. En general, son
muchos los eventos económicos en los cuales la variable dependien
te se autodefine por la elección que un individuo hace de un con
junto de alternativas, relativamente pequeño y finito . Si la elección involucra dos alternativas, existe un modelo de elecci6n
dicótoma; si por otra parte están involucradas más de dos alternativas, tenemos un modelo de alternativas múltiples.
Varias técnicas pueden ser aplicadas a los modelos RC, Ame
miya (4) presenta un repaso de los recursos matemáticos y estadísticos que prueban las bondades de trabajar con análisis discri
minante, regresión logística,modelos probit y/o modelos logito.
El mismo autor muestra un resumen de los hallazgos encontrados
por varios autores en una amplia variedad de temas económicos.
Revisando esta literatura se puede deducir que el diseño o construcción de cualquier modelo, así como la técnica empleada o el
criterio para validar el modelo,depende de un conocimiento concie_nzudo y exhaustivo de la cantidad y calidad de la infonnación
de que se dispone y del propósito para el cual es proyectado.

�- 92 -

En Economía Laboral se encuentra un campo fértil para la aplicación de modelos RC, ya que es un área que implica muchas d!
cisiones de tipo discreto, ejemplo puede ser: la calidad de estar desempleado o no; decisión femenina de estar empleada o no;
posici6n en el trabajo; tipo de ocupación a desempeñar; rama de
actividad en donde trabajar, etc. (5).
El objetivo específico de este ensayo consiste en proponer
un modelo logito de alternativas ocupacionales múltiples. El área de investigación se circunscribe a Monterrey Metropolitano.
Tradicionalmente, los patrones de ocupación se muestran en
cuadros donde se capta la participación relativa de la población
económicamente activa por ocupación específica {6}. También en
este tema se han construido índices de disimilitud ocupacional e.!!_
tre hombres y mujeres, tomando en cuenta ciertos atributos de los
individuos como 'escolaridad' alcanzada y 'experiencia' en el mercado laboral (7). lvnbas formas de presentación y análisis,
han sido útiles para entrever las características más relevantes
de la estructura ocupacional que prevalece en Monterrey.
Complementario a estos procedimientos surge la posibilidad
de conjuntar en un modelo logito la dependencia entre la ele.f_
ción que un individuo hace de estar en determinada ocupación y
ciertas características explicatorias e inherentes a dicha e
lección. Estos atributos son referidos al sexo, la escolaridad
(años de estudio aprobados), y la experiencia laboral (tomada ca
mo edad-escolaridad-6}. El modelo logito propuesto parte del su
puesto de que tenemos información de las siguientes variables p~
ra cada individuo: categoría ocupacional (variable dependiente)
y el sexo, escolaridad y experiencia (variables independientes).

- 93 -

4. CARACTERISTICAS DE LOS MODELOS LOGITO.
La formulación, justificación y estimación econométrica del
modelq logito con variable discreta de alternativas múltiples es
muy complejo. Sobre todo si se considera que en todas sus fases
debe estar racionalizado sobre las bases de los principios de te~
rfa económica y cuyo fin es obtener un análisis inductivo del com
portamiento poblacional contrastando hipótesis sobre los parámetros obtenido del modelo. También están involucradas decisiones
de comportamiento individual en la elección de una alternativa dentro de un conjunto finito. (8) Asf que este modelo implica la
consideración de funciones de utilidad como la siguiente:
U (w, r, Tl, 0) = U (w, r;

0) +

E

donde 'w' es un vector que corresponde a los atributos de las al
ternativas sujetas a elección, 'r' es un vector que contiene las
características de los individuos que ejecutan la elección, •e• es
un conjunto de parámetros desconocidos y 'E' (o nen forma equivalente) es una variable aleatoria.
Añadido a lo anterior, el modelo logito describe una distribución de frecuencias provenientes de una tabla de contingencia multidimensional. De esta tabla se derivan estimadores log..!_
tos asintóticamente distribuidos cuya estimación es equivalente
a una de máxima verosimilitud, pero siendo preferida a ésta, PºI
que ofrece mayor facilidad de cómputo. Varias características
distinguen a los modelos logito: (9).
4.1) Ejecuta una transformación monotónica de una
dad cuyos rangos son finitos (O, 1) a su logito
diente que tiene rangos infinitos ( - a oo) así
ma de heteroscedasticidad en el término error
00

probabil..!_
correspo.!!
el prob l~
es evitado.

�- 94 -

- 95 -

4.2) En los procedimientos econométricos convencionales, OLS,
una variable dependiente, discreta, es codificada asigná_!!
dole valores O y 1 y los cálculos subsecuentes se basan
en esos valores. En un modelo logito la variable depe_!!
diente no es el valor presente de la variable, sino una
razón logaritmica. Más exactamente, la razón de la frecuencia de que una elección sea hecha en relación con la
frecuencia en que no se ejecute dicha elección. Asi e_!
ta razón se interpreta como la razón de dos probabilidades.

El modelo logito está basado en la función acumulativa de
la probabilidad logística y se especifica como sigue: (10).

4.3) Los modelos logito no hacen neces1rio el supuesto acerca

(1)

de un punto de referencia apropiado en las variables explicativas, pues se basa en observaciones individuales,
como unidades básicas de estudio (en las que puede estar
involucrado el uso de datos agrupados) y no en porcentajes.

to son lineales en el logito, pero no lineales en la pr~
habilidad a causa de la transformación logarítmica.

5. MODELO LOGITO TEORICO.

En esta ecuación 'e' representa el logaritmo natural
(e= 2.718). Pi es la probabilidad que un individuo haga cierta elección y Xi representa un conjunto de atributos asociados a
él.

4.4) Un importante recurso del modelo logito, es que transfo!_

ma el problema de predecir probabilidades en un rango O a
1, a un rango que contiene números reales. Esto implica
que los cambios en las variables independientes tendrán
su mayor impacto en un punto medio de la distribución 1~
gística. En una distribución normal las bajas pendientes
cercanas a los puntos finales de la distribución implican
que grandes cambios de la variable independiente, son necesarios para inducir un pequeño cambio en la probabilidad
de que un evento ocurra.
4.5) A diferencia de las técnicas OLS Y GLS que implican una
variable dependiente discreta (tratada como dicótoma) y
en las que se supone que el efecto estimado es lineal en
su probabilidad, los efectos esti~ados en un modelo log.!_

El modelo de (1) puede ser estimado de la siguiente fonna:
Primero, multiplicamos ambos lados de la ecuación por 1 + e-z;
y obtenernos:

dividiendo por Pi y restando 1 se llega a:
1
e-z.1 -- pi

- 1

=

por definición se tiene que

1 - p,
l

1 - Pi

Pi
, y por lo tanto

�- 96 -

- 97 -

tomando el logaritmo natural de ambos lados de la ecuación se tiene:
p.

zi

=

log e

l

1 - P.l

o bien aplicando en (1), lo anterior es igual a:
(2)

pi

---- =
1 - P.l

z.
l

=

a+

S X.1

La variable dependiente en esta ecuación de regresión es
simplemente el logaritmo natural de la raz6n de probabilidades
de que una elección determinada pueda ser hecha.
Este resultado puede ser generalizado para el caso de que
un individuo pueda elegir entre 3 o más alternativas (por eje~
plo, un individuo puede escoger estar en cuatro tipos de calidades ocupacionales: 'de prestigio alto', 'de prestigio mediano', 'de prestigio bajo', 'de prestigio escaso'). ·En cada caso se supone que las elecciones son mutuamente excluyentes. Un
supuesto estadístico en nuestro ejemplo es que las elecciones
están categorizadas.

Por facilidad en la notación se prescinde del subíndice 'i'.
En este caso Pj, j = 1, 2, 3,4 indica la probabilidad de que la
elección 'j' sea hecha. Cada ecuación en (3) indica que el loga
ritmo de la razón de probabilidades de una elección relativa a
otra segunda elección posible, es una función lineal del atributo 'X'. Y cada una de las razones probabilísticas son dependientes de las razones probabilísticas asociadas con las restantes cinco ecuaciones,sólo y si el sistema de ecuaciones tiene ¡:or
constreñimiento el que la suma de las probabilidades individuales
sea igual a uno.
Es importante notar que no es necesario estimar cada una de
las seis ecuaciones por separado. Se puede simplificar el proc!
dimiento tomando en cuenta que la elección en su forma logito ejerce constreñimiento sobre el modelo,y por lo tanto reduce el número de parámetros a ser estimados de doce a seis. Para compr~
bar esto se observa que:

Si existen cuatro alternativas j = 1, 2, 3, 4 y P.. es la
lJ
probabilidad de que un individuo 'i (donde i = 1, 2, .... n) escoja la opción 'j' y x.l es el valor de X para el individuo
'i'. La extensión del modelo logito al caso de cuatro altern!
tivas daría las siguientes ecuaciones a estimar:
1

lo cual da los siguientes parámetros constreñidos

�- 98 -

por extensión de esta práctica implícita al modelo logito se pu~
de redefinir todos los parámetros desconocidos.

- 99 -

loge (P 4/P 2 ) y loge (P 4/P 3) pueden ser calculados una vez conocidos los parámetros de las otras tres ecuaciones, estos no nec~
sitan ser estimados.
Finalmente las ecuaciones en (3) se estimaron mediante un procedimiento de regresión logística, que integra modelos logito,
incluido en el paquete computacional estadístico para Ciencias
Sociales, SPSS. (11).

6. MODELO LOGITO ESTIMADO.

El modelo que se estimó en este trabajo tiene la siguiente
fonna funcional:

Así el modelo con el sistema de ecuaciones (3) se reescribí
da:

f
p

P2

(5) loge f&gt;¡

loge

P4

=

I&gt;¡ =

(a2

- a1)+(82-s1)X

-s

(a4-c;)+(S 4 1)X

Puesto que los parámetros de las ecuaciones loge(P 3/P2};

2.

l oge

= ª31 + 831

st +B32E0-6t +83l7-llt +83l12YMASt

�- 100 -

- 101 -

donde:

estimar.
=

loge de la raz6n probabilística de estar en ocu
paciones de medio bajo prestigio vs. bajo prestigio .

=

loge de la razón probabilística de estar en oc~
paciones de medio alto prestigio vs. bajo prestigio.

Observando las ecuaciones 1 a 3 notamos que se pueden derivar de ellas las ecuaciones para otras comparaciones . Por eje_!!!
plo si

tenemos que:
P4

=

log e de la razón probabilística de estar en oc~
paciones de alto prestigio vs. bajo prestigio.

s

=

Dummy

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años de escuela

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años de escuela

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1 si tiene 10-11
O si no
aros de experiencia

Xl2YMAS

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Dummy

1 si tiene 12 y más O si no
años de experiencia

Nótese que se ha incluido un término constante (a ,a Y a )
21 31
41
porque ·se ha omitido una variable dummy en cada categorfa de escolaridad y experiencia (E0-6 y X0-9),esto ppra asegurar que no
exista perfecta colinealidad entre las variables. A diferencia
del modelo de regresión usual, el término error (et) se presenta
aquí porque pi es solamente una estimación de la verdadera prob!
bilidad ~· El resto de las B's son los coeficientes logitos a

loge

"'3 = (a4¡-ª31)+( S41-B3¡)St+(B42· 832}

X0- 6t +

7. FUENTE DE DATOS.
Puesto que el interés primordial de este trabajo consiste en
capturar el efecto de las variables explicatorias sobre la variable ocupación desempeñada (variable respuesta}; el modelo logito
descrito fue ajustado a los datos del Cuadro 4. El cuadro es el
resultado de una muestra experimental, es decir, se conjuntaron observaciones provenientes de dos muestras independientes "Ocup!
ción y Salarios: tercer trimestre de 1980" y "Sindicatos: tercer
trimestre de 1983". En total, se obtuvieron 3 765 observaciones
cuya distribución se presenta en el Cuadro 2.
Hay que tomar en cuenta que la mecánica seguida en este procedimiento para tomar ambas muestras como provenientes de 1a
misma población y en el mismo tiempo, se efectuó tomando en -

�- 102 -

- 103 ridad, experiencia y sexo en la estructura ocupacional.

cuenta los promedios -bastante similares- de la escolaridad y e~
periencia de los individuos cuya diferencia no es significativa
estadísticamente (Ver Cuadro 3) (12). Esta agrupación conserva
la característica de ser información tipo corte transversal.
Por otro lado, las cuatro categorías ocupacionales tomadas
como un 11 proxi" de prestigio o 11 estatus socio-económico 11 , resultaron de la agrupación de dos o más tipos de ocupación específica, a nivel de un dígito que reportan las encuestas mencionadas
y conservando un orden ascendente o descendente en ellas. Así por
ejemplo, las ocupaciones 1, 2 y 3 11 Profesionales y Afines"; "TéE
nicos y Afines 11 y 11 Gerentes, Administradores y Financieros" re~
pectivamente se conjuntaron bajo el título de ocupaciones de "A..!_
to prestigio". Sólo el tipo de ocupación que se refiere a "Operarios en la industria" se conservó en su forma simple para cat!
gorizar ocupaciones de 11 medio bajo prestigio". (Ver Cuadro 1).
Tanto la muestra experimental como las agrupaciones en las
categorías ocupacionales (variable dependiente) y los rangos co~
truidos en la escolaridad y experiencia (variables independientes) presentan una limitación al ensayo del modelaje logito, pri!
cipalmente, en su aspecto inferencial porque están sujetos a un
criterio un tanto arbitrario. Sin embargo, este procedimiento también es una ventaja en si mismo, primero porque asegura info!
mación suficiente en 70 celdas de las 72 que componen el cuadro
multidimensional 4 (un 97% o 70/72), al mismo tiempo que de 70
celdas con información, el 91% contiene 5 y más frecuencias y los
modelos logito requieren trabajar con un volumen cuantioso de i!
formación para asegurar confiabilidad. en las características e~
tadísticas de los parámetros obtenidos (no sesgados, consisten tes, de mínima varianza, etc.) (13). Segundo, los resultados e~
perimentales obtenidos, se acercan a explicar la evidencia también reportada en otros estudios, respecto del efecto de escola-

8. RESULTADOS OBTENIDOS.
Los resultados obtenidos presentados en el Cuadro 6 son interesantes, aparte de predecir la ocupación por sí mismos, pueden
ser interpretados como una medida de discriminación por sexo .
Los coeficientes diferentes a cero sobre la variable sexo (S) i.!:!_
dican que el hecho de ser hombre o mujer afectan un nivel ocupacional, aun cuando diferencias en escolaridad y experiencia son
tomadas en cuenta. De otra forma, coeficientes que no son cero
de~ indican un diferencial de acceso a cierto nivel ocupacio nal dependiendo del sexo que esté representando.
Pero esta interpretación debe ser tomada con cautela. Si
por un lado el sexo puede afectar el nivel ocupacional de una persona a causa de la discriminación por parte del empleador, también es verdad que el sexo juega un papel importante en las
preferencias de encontrarse en determinada ocupación. Suponie.!:!_
do que no exista discriminación, el modelo aquí presentado sola
mente consideraría alternativas ocupacionales dentro de un esqu!
ma categórico que indicaría alto, medio alto, medio bajo y bajo
"status ocupacional~
Así para interpretar los resultados como una evidencia de
discriminación, sería sólo bajo el supuesto de que las diferencias ocupacionales debidas a las preferencias son relativamente más pequeñas comparadas con diferencias provenientes de dis
criminación. Aunque este argumento no es del todo observable en
las diferencias entre sexo.
Los coeficientes estimados y su valor 2' son dados en la
tabla 6. Los valores de'z' son la razón del coeficiente estima
do a su 11error estandar", cuyos atributos estadísticos están dados
por una distribución asintótica con N(0,1). Su función es sorne
1

�- 104 -

- 105 -

ter a juicio la hipótesis nula de que el coeficiente asociado a
ellos es cero.

8.1 ESCOLARIDAD.
Un signo positivo en el coeficiente manteniendo constantes
el sexo y la experiencia significa que el poseer altos niveles de
escolaridad (12 y más), columnas 1, 2, 3 y 5 Cuadro 6, hace más
probable situarse en un nivel ocupacional de prestigio P4 , p3 y
P2 vs. P1 , Y P3 vs. P2. De acuerdo a la hipótesis establecida,
esto es lo que se esperaría, pues una mayor escolaridad puede 9.!
rantizar mejores oportunidades y preferencias de empleo o bien,
mover al individuo hacia arriba en la escala ocupacional.
Por
otro lado, los signos negativos asociados con niveles escolares
7 a 11 años en todas las -columnas, indicarían la menor probabil!
dad de encontrarse en ocupaciones más prestigiosas, aunque notamos que el coeficiente tiende a disminuir a medida que la difer.e.!!
ciación entre categorías ocupacionales se hace menor (de -1.46}
asociado a P4/P1 ; -0.33 P3tP y -0.26 P2tP1), para el último ca1
so tiende a ser indiferente estar en P2 o P1 . Puesto que en este estudio la escolaridad es un proxi del grado de entrenamie_!!
to, habrá que notar que podemos obtener una inferencia espúrea.!
cerca del entrenamiento sobre la posición ocupacional alcanzada.
El caso específico aparece en las ocupaciones que contienen un me
dianamente alto componente de entrenamiento no formal o de escue
la.
11

11

cia primero a los 10 a 19 años de trabajo y posteriormente a
20 y más años. Esto indica la influencia principal de tener experiencia en el mercado laboral para posibilitar al individuo co
locarse en una ocupación de mejor categoría socio-económica. En
este mismo contexto, los cuatro coeficientes significativos est!
dísticamente; 0.29, 0.04, 0.25 asociados 1 20 y más años en P3tp1
P tP y P3/P 2 respectivamente y 0.06 con 10 a 19 años en P/P 2 ,
2 1
(Cuadro 6) indican que una mayor experiencia en el mercado laboral asegura estar en ocupación con mayor prestigio. Una interpr!
tación inversa puede hacerse con los coeficientes de signo negativo; cuando se compara P4tP 2 (-0.07) en 20 y más años y -0.31 en
10 a 19 años, siendo ambos negativos,el coeficiente resulta mayor
en magnitud para este último nivel, lo cual indica que las prob!
bilidades de estar en P4 vs. P2 favorables a P2 disminuyen para
el intervalo de 20 y más años de experiencia. Una modalidad de
este enfoque equivale a suponer el ascenso a puestos mejor pagados dentro de un mismo trabajo más que la movilidad hacia mejores
ocupaciones en un entrar y salir de determinados trabajos. Sobre
todo si nos colocamos en los rangos implícitos a una larga vida
activa en el mercado de trabajo; lo que pudiera ser contrario en
los niveles bajos de experiencia.

8.3 SEXO.

Los resultados para el sexo, si ordenamos las alternativas
ocupacionales según su magnitud y signo del coeficiente asociado
a S (Ver Cuadro 6),pueden resumirse en lo siguiente:
"Medio alto prestigio
Alto prestigio
8ajo prestigio"
Medio bajo prestigio"
11

8.2 EXPERIENCIA.

11

Los efectos de la experiencia son más inciertos. Si se man
tiene constante el sexo y la escolaridad, se observa en todas las
columnas una disminución gradual del coeficiente cuando se aso

-

11

11

11

(P3)
P4)
(P 1)
(P 2)
{

�- 106 -

Manteniendo escolaridad y experiencia constantes, lo anterior se interpreta así; siendo mujer se hace más probable estar
en alguna alternativa ocupacional en relación con las que se pr!
sentan abajo de ella. Inversamente, siendo hombre se hace más
probable estar en una alternativa ocupacional cual~iera en relación con las que están más arriba de ella en la lista presentada.
Por ejemplo, para el caso de la mujer, es más probable que seco
loque en ocupaciones de "medio alto prestigio" relativo a cualquier otro grupo ocupacional. Del mismo modo, siendo mujer se es
más probable estar en ocupaciones de "alto prestigio" en relación
con cualquier otro grupo ocupacional excepto el primero, etc.
Hacemos notar que las posiciones intermedias "alto prestigio" y "bajo prestigio" indicar1an que el sexo no es la variable
relevante para ubicar determinado individuo en dichas ocupaciones
agrupadas. En general, la mujer es más apta de estar en ocupaci~
nes de "medio alto prestigio" (Vendedores y comerciantes, Oficinistas y trabajadores en oficina); mientras que los hombres, los
encontramos colocados en las de "medio bijo prestigio" (esencia.!_
mente, obreros).

9. PROBABILIDADES DERIVADAS DEL MODELO LOGITO.

Los resultados del Cuadro 6 también son útiles para el cálc_!:!
lo de la probabilidad de estar en cada una de las categorías OC_!:!
pacionales (Ver Apéndice). Las probabilidades interpretadas como porcientos se presentan en el Cuadro 7 y fueron evaluadas con
las medias muestra les del Cuadro 5 en cada- rango de es col ari dad y experiencia. El resultado de la combinación de S y de

- 107 -

ciertos rangos en E, tomando en cuenta uno y otro sexo, apoyan
mucho de lo escrito con anterioridad cuando se estudian los resultados de escolaridad, experiencia y sexo por separado. Siendo mujer con hasta seis años de escuela y 9 años de experiencia,
se tiene un 40% de probabilidad de estar en ocupaciones de prestigio medio alto; 23% de estar en las de prestigio medio bajo, 22% en los bajos y 14% en ocupaciones de prestigio alto, esencial_
mente debieran ser las técnicas, por las características del ran
go de escolaridad que se toma como base (0-6 años). Similar patrón ocurre con los hombres.
Por otra parte, siendo hombre con 12 y más años de escuela
y 20 y más años de trabajar, el 99% de la probabilidad ocupacional se concentra en la categoría "prestigio medio alto". Similar
patrón ocurre con las mujeres.

�- 109 -

- 108 -

NOTAS.

APENOICE.

(1) Algunos ejemplos de estos modelos los trata:
Si N son todas las posibles respuestas, con probabilidades
P1 , P2, ... Pn. El modelo logito múltiple puede escribirse como:

Sj' j = 2, 3, ... N; t = 1, 2, 3, ... T;

\

Kindleberger, H. Economic Development. Economic Handbook
Series. McGraw-Hill, Inc. 1977.
(2)

donde "t" es el índice observado, "T" el número de observaciones,
Xt la "t" observaci6n de un vector 1 X K de las variables explicativas, y a. un vector K X 1 de parámetros desconocidos.

Schultz, T.W. Investing in People 'The Economics of Popula
tion Quality'. University of California Press. Berkeley and
Los Angeles, California. 1981.

J

Las N - 1 ecuaciones en (1), más el constreñimiento de que
la probabilidad para cada "t" sume uno, detenninan una probabilj_
dad única. Explícitamente, la solución la obtenemos de:

(2)

Becker, G. Human Capital. 'A theoretical and Empirical
Analysis, with Special Reference to Education'. National
Bureau of Economic Research. Columbia University Press.
New York. 1964.

Mincer, Jacob . "The distribution of Labor Incomes: A Survey
with special reference to the Capital Approach". Journal of
Political Economy. LXXIV (October, 1966).

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(3)

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Ki ker:, B. F. "The Historical Roots of the Concept of Human
Capital
Journal of Economic Literature. Mar. 1970. Num.
11.

8.
(4)

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i=2, ... ,N

Amemiya, Takeshi. "Qualitative Response Models" A Survey.
en Journal of Economic literature. December 1981, Volume
XIX, Number 4.

j=2
(5) Un modelo de regresión logística aplicado al mercado laboral del Area Metropolitana de Monterrey fue hecho por:
García, Francisco. Un Modelo para estudiar el Desempleo en
el Area Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaci~
nes Económicas, (CIE). Facultad de Economía, Universidad Au

�- 110 -

- 111 -

tónoma de Nuevo León (UANL). 1980.
(6) Consultar:
Ocupación y Salarios.
1973-.1980.
(7)

CIE, Facultad de Economla, UANL.

Martfoez Jasso, Inna. Segregación Ocupacional por Sexo.
CIE, Facultad de Econom1a, UANL. 1982.

(12) Criterio basado en Pindyck, R.S. and Rubinfeld, D.L. op.cit.
para agregar información de corte transversal y series de tiempo, pág. 252-261. Apoya la técnica de conjuntar información tipo corte transversal y serie de tiempo para obtener
estimaciones de parámetros más eficientes si y sólo si los
parámetros provenientes con información corte transversal permanecen constantes en el tiempo.
(13) Consultar:

(8) Los fundamentos teóricos y económicos de los modelos log1sticos, (el logito es de este tipo) que involucran alternat_!_
vas múltiples y variable dependiente discreta están suficie_!!
temente desarrolladas en:
Dhrymes J., Phoebus. Introductory Econometric.
New York. 1978.

Spri nge r.

(9) Consulte:
Theil, H. Principles of Econometrics. New York: John Wiley
and Sons, 1970.
Press S. James. Applied Multivariate Analysis. Holt, Inc.
New York, 1971.
(10) Desarrollo basado en el propuesto por:
Pindyck, R.S. and Rubinfeld, D.L. Econometric Models and
Economic Forecasts. Second Edition. New York: McGraw-Hill,
1981.
(11) Consultar:
SPSSx User's Guide.

New York: McGraw-Hill, 1983.

Nousis, M.J. SPSSx Advanced Statistics Guide. McGraw-Hill,
1983.

Fienberg, S.E. The Analysis of Cross-Classified Categorical
Data . MIT Press, Cambridge, Mass. 1977.

�- 112 -

- 113 -

BIBLIOGRAFIA.
(1) Amemiya, Takeshi. "Qualitative Responde Models 11 : A Survey
Journal of Economic Literature. December 1981, Volume XIX,
Number 4.
(2) Becker, G. Human Capital A Theoretical and Empirical Analysis,
With Special Reference to Education. National Bureau of Economic Research. Columbia University Press. New York. 1964.
(3) Dhrymes J., Phoebus. Introductory Econometric. New York: John
Wiley and Sons, 1970.
(4) Fienberg, S.E. The Analysis of Cross-Classified Categorical
Data. MIT Press, Cambridge, Mass. 1977.
(5) García, Francisco. Un Modelo para estudiar el Desempleo en el
Area Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaciones
Económicas, (CIE), Facultad deEconomía, Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). 1980.
(6) Kiker, B.F. "The historical Roots of the Concept of Human Ca-

pital''. The Journal of Political Economy, Vol. 74, October
1966, Number 5.
(7) Martínez Jasso, Irma. Segregación Ocupacional por Sexo.
Facultad de Economía, UANL. 1982.

CIE,

(8) Mincer, Jacob . "The distribution of Labor Incomes: A Survey _
with special reference to the Capital Approach 11 • Journal of
Political Economy . LXXIV (October, 1966).
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1983 .

(10) 9cupación y Salarios en el Area Metropolitana de Monterrey.
CIE, Facultad de Economía, UANL. 1977, 1978, 1979, 1980 .
(11) Pindyck, R.S. and Rubinfeld, D. L. Econometric Models and Economic Forecasts . Second Edition. New York: McGraw-Hill
1981.

(12) Press S. James. Appl ied Multivariate Analysis. Holt, Inc.
New York, 1971.
(13) SPSSx User's Guide.

New York: McGraw-Hill, 1983.

(14) Theil, H. , Principles of Econometric.
and Sons, 1970.

New York : John Wiley

�CUADRO 1
AGRUPACION DE LAS PRINCIPALES POSICIONES OCUPACIONALES

GRUPOS INTEGRADOS

198O-III

(1) Ocupaciones de "bajo"

"Otros trabajadores y servicios"
Trabajadores en el manejo de
vehículos o medio de transporte.

prestigio

Obreros no agrícolas.

(3) Ocupaciones de "medio
·alto" prestigio.

Vendedores y comerciantes.

Comerciantes y similares.

Oficinistas y trabajadores de
oficina.

Personal ad~inistrativo y afj
nes.

Gerentes, administradores y
financieros.
Técnicos y afines.
Profesionales y afines.

Funcionarios, directivos, gerentes y propietarios.
Profesionales y técnicos.

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Elaboración propia basada en las clasificaciones ocipacionales de: Ocu~ación y
Salarios en el Area Metropolitana de Monterrey, 1980 . CIE, UANL. Pág. 3.
Manual de Codificación de la Encuesta de Membresía Sindical, 1983.

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"Otros".

(2) Ocupaciones de "medio
bajo" prestigio.

(4) Ocupaciones de "alto"
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Escolaridad Experiencia Bajo
tigio
Prestigio

O- 6

l"T'1

3:

-1

CUADRO 4
SEXO, ESCOLARIDAD, EXPERIENCIA Y PRfSTIGIO OCUPACIONAL.

12 y más

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o

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7 - 11

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Hombres

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Sexo

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3

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o

--.....

(1)

3:

l"T'1

o

(1)

O
10
20
O
10
20
O
10
20

- 9
- 19
y más
- 9
- 19
y más
- 9
- 19
y más

16
44
282
66
58
50
22
10

O
10
20
O
10
20
O
10
20

- 9
- 19
y más
- 9
- 19
y más
- 9
- 19
y más

33
16
66
30
7
7
9
2

51
127
591
206
119
101
39
15
8

5

2

-

12
16
43
34
9
6
10

-

DISTRIBUCION MUESTRAL.
Medio Alto
Prestigio

Alto
Prestigio

13
30
238
88
59
107
73
42
36

1
6
45
17
19
46
138
90
91

7

1
1
1
8
9
14
70

18

47
96
48
31
70
22

34

14

23

FUENTE: Elaboración propia con información de uso interno proveniente de: Encuesta de Ocupación y Salarios, 1980-III y Encuesta de Membresía Sin
dical, 1983-III. CIE. UANL.

-....
-....¡

�- 118 -

- 119 -

CUADRO 6
COEFICIENTES LOGITOS ESTIMADOS EN VARIAS ALTERNATIVAS OCUPACIONALES Y ,
DE ACUEROO AL SEXO, LA ESCOLARIDAD Y LA EXPERIENCIA.
P4/p 2
P3/p2
P4/pl
P2/pl
P3/ Pl
P4/ P3

- CUADRO 5
VALORES PROMEDIO EN CADA RANGO DE ESCOLARIDAD
Y EXPERIENCIA, 1980-III, 1983-III .

Constante

PROMEDIO
VARIABLE
1980-I II 1983-III

Total

O a 6 años
7 a 11 años
12 y más

4. 08
7.29
13.74

4.24
9.65
14.15

4. 16
9.47
13.95

Experiencia
O a 9 años
10 a 19 años
20 y más
FUENTE: Cuadro 4.

4.65
13.99
33.53

4.50
13.92
33.82

-0.4604
(26.00)

.5821
(49.50)

o

(3)

(4)

.0448 -0.0908
(2.79) (28.79)

(5)

( 6)

0.5373 -0.6281
(46. 71) (-75.50)

o

o

o

o

Educación
O a 6 años
7 a 11 años

Experiencia
O a 9 años
10 a 19 años

o

o

o

-1. 4563

-0. 3333 -0.2618
{-54.60) (-16.38) (-15.70)
0.0768
0.9003 0.2152
(5.53) (50.49) (13.89)

o.

o.

o.

o

o

o

-1.1945
(38.90)
-0 . 1384
(-8.36)

-0.0715
(-0.68)
0.6851
(36.60)

-1. 1230

(-38.22)
-0.8235
(-44.96)

o.

o.

o.

-0.3804 -0.012~ -0.0733 -0.3071
0.0607
(-19.68) (-0.62) (-5.04) (-14.64) (4.42)
12 y más años -0.0295* 0.2941 0.0421 -0. 0716
0.2520
{-1. 98)
(18.73) (2.77) (-4.75) (15. 96)

Y Grupos P4 =Prestigio Alto P3 =Prestigio Medio Alto
dio Bajo

e1 =Prestigio

Bajo.

11

-0.3678
{-19 .06)
-0.3236
{-20 . 71)

P-2 =Prestigio Me-

( ) Valor 2
* No significativos con un nivel de significación igual a .05%.
FUENTE : Cuadro 4.
11

o

-0.0620 -0.3147 0.4819 -0 . 5439 -0.7966 0.2527
-(-4 .11) (-30.55) (36.26) (-30.37) (66.81) (26.44)

12 y más
4.34
13.84
34.30

(2)

Sexo
Mujer
Hombre

Escolaridad

(1)

�CUADRO

7

PROBABILIDADES DE ENCONTRARSE EN CADA GRUPO OCUPACIONAL DE ACUERDO AL SEXO Y UN
PROMEDiíl ílAOO EN LA
- · . ESCOLARIDAD Y EXPERIENCIA.
-~··-- · · .
-

COMBINACION DE VARIABLES
Sexo
Escolaridad Experienci.a
Mujer
Mujer
Mujer
Hombre

O a 6 años O a 9 años
7 a 11 años 10 a 19 años
12 y más
20 y más

Hombre

O a 6 años O a 9 años
7 a 11 años 10 a 19 años
12 y más
20 y más

FUENTE:

Cuadro 6.

Hombre

Prestigio
Alto

Prestigio
Medio Alto

Prestigio
Medio Bajo

Pres ti gi o
Bajo

.1413
.0000

.4007
.0809
.9991

.2341
.0282
.0001

.2239
.8909
.0000

·ºººº
.1291
.0000
.0000

.....
N
o

. 2845
.0425
.9997

.3687
.0466
.0003

.2177
.9109

·ºººº

���</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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